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11221131
giblioteca peptdar.
T. I. 366
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REVOLUCKM FRANC ESA,
POR
NUEVA EDIGION.
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Is-e.luarxemawero
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DE D. F. DE P. mELLADo,—Editûr.
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1-à i8.921
IOGRAFIA
!ÔN
Al hacer una.nueva edicion de la Historia de la
Revolucion Francesa por M. Thiers, quedaria in-
compIeto nuestro trahajo si no le precediese una
bio"ralia de su ilustre autor, cuvo nombre se ha
hecho va casi tan popular en Esparia como en Fran-
pia. Eiirpero, como nuestro deseo no se limita à
presentar nna lisera resena biegralica que apenas
satisfaria la justa curiosidad de nuestros lectores,
hemos cousu I tad o con la preferencia la que hace peco
tiempo publicô M. Boilav, por ser la mas estensa de
cuantas se conocen , y porque esta, escrita con la
imparcialidad y exactitud que Canto recomiendan
una narration histOrica.
Luis Adolfo Thiers naciô en Marsella en 1797,
y desde su mas tierna edad se separe de su familia
paterna, y pasô su primera infancia al lado de unos
parientes prôximos de su madre, cuva honrada fa-
milia se ocupaba hacia machos alios del comercio
de Levante. A esta familia pertenecieron los dos
•
.
•
•
• .1
vI
hermanos José y Andres Chenier, de suerte que va
ricos. Amistad que ha continuado en todas las si-
habia en ella dos personages célebres en la litera-
tuaciones de su vida, sin que la altere aquella ri-
tura. Con motiva de la interrupcion que sufrieron
validad tan cumin entre cscritores que emprenden
las relaciones del comerciomaritimo durante la re-
las mismas obras. La Unica diferencia notable . qua
volucion, qued6 mu y reducido el caudal de aquellos
hay entre estos dos ami-os consiste en la diversi-
comerciantés, y asilevino muy bien al j6ven Thiers
dad de caracter, pues el une limitasu capacidad'ar
la beneficencia'del gobierno imperial que le cone-
retira de la vida administrative, mientras que et
dia lo que en Francia se llarna .11 p o, boisa, a lo que
otro parece como naciclo para las grandes hachas
es lo mismo, pagar el estado la educacion gratuita
parlamentarias, y asi elijié la carrera de la tribuna,,
de algunos jovènes pertenecientes â familias poco
entregandose â todas las tormentas de la vida p&.-
afortunadas. En los primeras alios que pasé en el
blica. Empero esta ciiferencia de inclinaciones y la
licéo de Marsella fué muy poco aplicado, coma su-
desigualdad de sus posiciones politicas respectives,
cede generalmente à todos los niiks que tienen
no fueron parte para desnivelar en lo mas mininare
demasiada virera ; hasta que un dia cambia de
la perfecta confraternidad que entre elles reinaba_
repente de inclination y principi6 à consagrarse al
Estas dos estudiantes , sin descuidar la asistenciai.
trabajo cou tanto emperla y aplicacion que en los
à las câtedras para ganar las certificaciones, se en',
dos éltimos arias que pas6 alti fué el discipulo nias
tregaban juntes con mucho mas emperio al estudiFe
brillante de las clases. Sobre todo se aplice con ar-
de la historia, de la filosofia y de la economia po-
dor al estudio de las ciencias exactas, que se mi-
litica. Macho antes de concluir la carrera de esta-
raban con mayor atencion entonces en -los litées,
(liante, ya encontre M. Thiers una ocasion de hae,er
parque abrian la carrera militar â la juventud del
eu Aix mismo un ensayo literario, y fué que habien-
Imperia. Masluego que este cavé, entra M. Thiers
do propuesto aquella acadeinia un premio de do-
en una escuela de derecho, y le enviaron à Aix para
cuencia para et que mejor hieiese el elogio de lian-
estudiar la jurisprudencia. En aquella ciudad como
y enargues, el célebre moralista , se presenté
en otras =chas habia sus partidos entre los esta-
Thiers al concurso y envié su composition cerrada.
diantes , par un efecto natural de las agitaciones
Mas cuando va la academia iba iti coronar su- obra>
politicas que habian trastornado y trastornaban to-
la politica que en aquella épata se mezclaba en te,--
davia la Francia; y coma M. Thiers pasaba par ser
dos los asuntos y que tenia divididos à los acadé-
lino de los mas instruidos y adelantados, se balla sin
micas en realistas y liberales , viné â interponerszi
saber coma siendo una especie de corifeo de partido
perniciosa iniluencia , hacienda que estas
entre los estudiantes liberales. Alti contrajo estre-
arrastrados par un escesivo celo en favor del jtivelt
cha amistad con M. Mignet, que conforniaba ma-
candidate, que tan brillantes esperanzas prometia
cho con el en opiniones politicas , en alicion â las
su partido, revelasen tal vez sin querer su nombre
letras, y eu su predileccion par los estudios hist6-
antes del.juiciodeflnitivo, de que resulte que la ma-
VIII
IX
vor parte de los académicos realistas que estaban
para lo cual le presenté à M. Etienne, que era pro-
aispuestosà premiar et talento, no quisieron cora-
pietario v principal redactor del Constitucional. Es-
nar una opinion queles era contraria, alegando que
te no tarda en conocer todo et partido que podia
M. Thiers escribia muv bien, pero que pensaba muy
sacar de aquel talento, y se apresura à nombrarle
mal, y deterrninaron 'que no se concediese el pre-
colaborador. Apenas principiô su reclaccion, cuan-
mio à ninguno y que se difiriese cl concurso hasta
do sus articulas sobre politica llamaron la atencion
el aria siguiente. Tuvo paciencia M. Thiers, pero
de todo Paris par osa claridad y vigor lagicos, y
juré vengarse y en efecto presenta et mismo elogio
par ese estilo anirnado que constituye la originali-
al concurso. Enviaron de Paris otro elogio de Vau-
dad de M. Thiers , de suerte que desde et primer
venargues, el cual naturalmente gusta mas y se le
aria de su estancia en la capital, ya adquirié una
concedié el premio, otorganda à M. Thiers (mica-
position tan honrosa y acomodada coma debe pro-
mente et accesit. Pero luego que se pronunciô este
metérsela todo escritor distinguido que se agrega
juicio , faltaba abrir el pliego para saber quien era
uno de las diarios de primera nota. Se han referido
el vencedor y se encontra que era el mismoM. Thiers
mil consejas sobre la falta de recursos en que tuvo
que escarmentado coula que le habia pasado el aiio
que vivr r M. Thiers los primeras arias de su perma-
anterior habia jugado aquella pieza à la academia
nencia en Paris, pero es absolu tamente falso; parque,
con el mavor secreto. Este chasco tan bien dada
coma va bernas dicho, adquiriô muy prame medios
no deja de mortificar â la academia, pero tampoco
para vivir independ rente. Pero no se crea que por ha-
dej6 de influir mucho en el destina de M. Thiers:
ber ernpezado à ganar mas de lo absolu tamen te noce-
parque le indica la carrera que le convenia seguir
sario, se dispensé M. Thiers de ir adquiriendo
despues de haber hecho algunos ensayos en la que
nuevos materiales, par media ne estudios sérias,
propianiente merece el nombre de abogacia, y asi
sin los cuales bien pronto se hubiera acabado el
se decidiô par la literatura y resolvia marchar â Pa-
fonda de su redaccion, y particularmente cuidé de
ris. lino de los que mas contribuyeron à afirmarle
profundizar los estudios histaricas, que son para
en la resolucion de salir de la provincia fué Manuel,
el publicista y hombre de estado lo que es la ana-
aquel hombre de canto talent() coma buen corazon,
tomia para un médita. Dedicese particularmente,
que sabia distinguir â los que tenian capacidad, y
siguiendo los impulsas de su inclinaciou, à regis-
estaba siempre dispuesto h apovarlos. Este y el se-
trer todos los documentas originales de la historia
far duque de Larrochefourcauld Liancourt fueron
contemporânea, par ser uno de los mas grandes
os dos primeras protectores que encontra M. Thiers
dramas que baya presenciado la humanidad, v al
en la capital. El segundo de estos quiso tornade
paso
paso que esto le servia para encontrar armas de 'quo
par secretario SUVO, pero M. Thiers no tuvo par
uso en su profesion militante de periodista,
convenieute aceptarlo, sino que siguiô el cousejo de
iba hacienda provisiones para formar algun dia la
Manuel, de dedicarse à la carrera de los periedicos,
historia de la revolucion. Àpenas le ocurriô esta
X
sz
idea, cuando conocia par lo mucha que ya habia
senciando. Por mas talento y facilidad que supon-
reunido cuanto le faltaba por adquirir. ha de las
casas que primero Ilamaron su atencion fué, que
gamos à M. Thiers, no puede menas de coneebirse
la estraordinaria sujecion y retira à que tuvo que
babiéndose tocado en la revolucion francesa todas
dedicarse; pero esto no le privaba de concurrir
las cuestiones importantes de gabierno, era indis-
la casa de campo de M. Laffitte, Ilamada Maisons,
pensable estudiarlas todas, y no comentarse con
donde telliail su cuarto preparado él, Manuel y
la simple relacion de los hechos. Las cuestiones
Beranger. En este hermoso retira fué donde por
sociales, las politicas, las econémicas, las admi--
espa.cio de muchos meses estuvo trahajando en su
nistrativas, las militares, todo se habia tratado
historia, n'imams que Beranger, escribia bajo el
mas é menas bien, con mas à menas acierto en
modesto titula de . Canciones , la comedia aristofà-
aquellas memorables Asambleas, y era necesario
nica de su tiempo, ô sus inspiraciones bricas dedi-
coutprenderlas todas bien, sopena cometer mil
cadas â la gloria proscripta. Por la noche se cornu-
errores que ocasiouasett grau confusion para la
nicaban los Ires amigos el !rut() de sus ocupa.ciones
inteligencia de los sucesos. Para elle procuré ad-
durante et dia y los domingos venia M. Laffitte
- quirir relaciones con las personas que habian so-
acompafiado de varias amigos para gozar un (lia
brevivido en las diferentes carreras, a quienes
de P-gradabie solaz en su grata compahia. Aulique
sometié todas las Judas que le ocurrian sobre
M. Thiers es un trabajadoi infatigable, no par eso
cualquiera de elias. Une de los que mas bondades
deja de conciliai el csÉudio con distra.eciones mun-
tuvieron con él rué cl Sr. baron Louis que era uno
danas tomadas con la debida mocleracion. La c6rte
de los mas habiles economistas de la época, v con
de la restauration no dejaba de ser triste, pero
él pasaba muchas mafianas Ilevandose debajo del
tampoco impcdia que hubiese en Paris bastantes
brazo un tom de los presupuestas, en el que se
tertulias brillantes, que alias pertenecian à la
iba iniciando en todos los secretos de la hacienda,
gente puramente rica, coma los banqueras, otras
y 11'; tanto lo que aprovech en aquellas Utiles
à la gente de administration v otras . por fin la
lecciones que Ilegô à aclarar perfectamente aquel
diplomitcia. Las principales entre todas estas eran
caos econamico de la revolucion.
las de M. .Laffitte y Casimir Ferrier, la de M. Ela-
Apenas emprendio acpiella obra histurica, se
but y la de M. Tallevrand, à Iodas las cuales
entreg6 esclusivamente â ella, y cuando empeza-
concurria M. Thiers, `y en todas era apreciado,
- ron â salir los primeros tomes es inereible la po-
a pesar de su juventud, por su n'Inch° talento. La
pularidad que adquirieron en poquisimo tiempo.
mas escogida de estas tertulias era sin disputa
Por que es menester confesar que la historia de
la del Ultimo, donde se remua la aristocracia libe-
M. Thiers es una especie de revolucion, donde se
ral, muchos diplomitticos y la juventud escogida
esplican los sucesos, los hombres y las situaciones
à quien. el (Luno de la casa mostraba la mavor
con non claridad tal, que parece estarias uno pro-
amabilicla.d. En ella habia dos escuelas rivales, que
X I I
XII
I
armas para combatir al roder que estaha desafiando
cran la doctrinaria y la revelucionaria, compuestas
laopinion general de la rancia, y entonces propuso
per una parte de los' senores Remusat, Duvergierde,
M. Carrel a M. Thiers la idea de fundar e! Xacional,
Ilauranne, Duchatel, Dumont v Piscatorv, jove-
nes todos que pertenecian à la: clase pur
y en efecto habiendo concluido este ya su _Histo-
las relacioues de sus familias, y al monde literario
ria de la revolucion francesa, que gozaba de una
per sus talentos. Moches de elles publicaban escri-
yoga inmensa, mei() que habia Ilegado el mo-
tos apreciahles en el Globo
ment() de volverse a entregar del todo à los debates
y en la Revista fran-
politicos, y asi adopté completamente la proposi-
cesa , y reconocian pur gefes suros el duque de
tion de Carrel, creando el .:Vacional del que fué
Broglie y à M. Guizot. Per la otra estaban M.
Thiers
redacter en gefe. Al tomar esta resolucion corn-
Mignet, que va tenian reputacion de
prendie:M. Thiers que era indispensable dar ya por
buenos publicistas é historiadores; estaban
incorregible à la dinastia, y per consecuencia que
hilitando con sus obras la revolucion francesa y se
el mal de que la Francia se quejaba, no consistia
alistaban en las filas de la oposicion, representada
por M. Laffitte y por Manuel. Entre estes jevenes
en los ministerios sino en la dinastia, v asi era me-
diyididos eu dos campos, no puede decirse que
l'ester ataearla directam en te. Para hacer esta querra
habia envidia., sine una noble rivalidad de talent°
enarbol6 M. Thiers la bandera de la monarquia re-
y la diferencia de sus opiniones consistia en le si-
presentati y a, sin sali rde la Caria cons ti tucional, obli-
e
gando al tronoà someterse della é à rompu de una
uente Los doctrinarios desechaban toda idea de
•
vez. Bien habia previsto que en efecto romperia, y
revolucion, creye.ndo que la dinastia legitima
a.cabaria por reconciliarse con el gobierno repre-
aun por eso la idea del ll'acional desde su creacion
sentativo. La escuela liberal no creia posible esta
fué el Orleanismo, tome se dejaba inferir de rauches
de sus primeros niiineros, sin embargo de que por
reconciliacion, y asi aceptaba de antemano el ine-
entonces jamas habia visto M. Thiers al dogue de
vitable desenlace de una revolucion. Pero estas
Orleans. Apenas apareciô e! National, hizo un
disideacias ro inmedian à los unes ni à los otros
efecto inmenso y ranch() mas cuando se atrevié
hacer comunes esfuerzos para poner en pràctica
establecer . el principio de rehusar el presupuesto
con sinceridad el gobierno representativo. Por des-
inmediatamente que Carlos X, nombre per minis-
gracia la inala voluutad de la restauration, no
tre a Polignac. habia insinuado Benjamin Cons-
tardé en disipar todo género de dudas acerca de
tant la idea de cercenar iodes los créditos desti-
la conspiration patente de la dinastia legitirna. El
Indes por la ley de hacienda à los d iferentes ser-
dia que se publicô el nombramiento del ministerio
vicies publicos, pero se opuso a tilla M. Thiers
Polignac, que fué et 8 de agosto, se pusieron coin-
diciendo, que reducir estos servicios era lo mismo
pletarneute de acuerdo las dos oposiciones. Pero
que castigar a la administration de las faltas del
creveron algunos de los mas decididos amigos de
gobierno y ponerla à pan y agua, con cuyo régi-
la libertad, que la oposicion no tenia bastantes
Kit
XV
men se vive mal, pero al fin se vive. M. Thiers
tampado aquella provocation â la rebelion. Una de,
propuso un espediente mas decisivo, cual fué el
las primeras en que se ejecutô esta medida de
de votar sin reduccion todos los servicios, -y rehu-
sar et presupuesto, porque despues de semejante
policia fué la del Na,:ional, donde M. Thiers y sus.
amigos protestaron nuevamente contra aquella ile-
voto no hav mas que dos cosas posibles, ô mudar
galidad, y tomaron testimouio de que solo cedian
el ministerio d un golpe de estado contra la Carta.
â la violencia. El agence que estaba encargado de
Efectivamente asi sucediô, pues que Carlos X tom6
aquella pcnosa comision se condujo con la mayor
el partido de publicar las ordenanzas ô decretos
suavidad posible, presentândose con raucha aten-
de julio.
cion y contentândose, corna para descargo de su
Terrible dia fué aquel para la imprenta , por
conciéncia, con ramper ana de las piezas del me-
lo mismo que ella era la primera atacada y la que
canismo de la imprenta: fingiendo que queda-
debia dar et ejemplo de sorneterse ô resistirse al
ha persuadido de que dejaba inétil la prensa.
despotismo. El dia 26 de julio se reunieron espontà.-
Pero â los puces momentos ya estaba esta repa-
ne,arnente los periodistas en las oticinas del Natio-
rada y tirando por miles los ejemplares de la pro-
ncd, y era la opinion general que cada uno protes-
testa 'que debia esparcirse por Paris y exaltar las
tase•segun le d ictara su valor contra semejante me-
cabezas de su poblacion , ya sobradamente irri-
dida; pero se opuso M. Thiers diciendo : que na-
tada. Las oficinas del .Nacionesirvieron de cuar-
da podian las circunstàncias contra articulas maso
tel general a la insurrecion , y alti se reunieron
menas violentas; sino que era neccsario un acto
cran numero de electoresai concertarse acerca de
comun en que se espresara claramente la resolu-
Ïos medios de defender , en nombre de todo el
cion de no obedecer , dando à los ciudadanos el
cuerpo electoral , las.leyes que acababan de vio-
ejemplo de la resistencia. Aceptese la proposition
larse. Pero ya el Imelda habia empezado h tomar
é. inntediatarnente redactaron la protesta, Monsieur
parte en la resistencia y estaba protestando à tiros
Thiers , M. de Remusat Y M. Cauchois Lemaire;
por las caltes y podia decirse con igual verdad lo
veriticado lo cual se firme v apareciô al dia siguien-
que dijo M. de Larrochefoucauld en 9789 .no e•ce
te en todos los periOdicos de la oposicion y produjo
un lutin sino unit revolucion. Sabidos son los he-
et mejor efecto en Paris , alegrândose todos de
chas que en -aquellos tues memorables dias derri-
que la imprenta diese â itodos los ciudadanos et
baron el trono de Carlos X, y por lo tanto creemos
consejo v el ejemplo de la resistencia legal. Mas
escusado , reproducirlos en este lugar. Pero con-
coma el "gobierno por su parte habia desenvainado
cluido el combate era necesario . deCidir lo que de-
la espada, no le era dada retroceder en presencia
/ma hacerse despues de la victoria, parque el pue-
del primer acto de resistencia, v asi die inmedia-
blo habia principiado por echar abajohacer pe-
tamente ôrden â sus agentes para ir â paner los se-
dazos las insignias de la monarquia, y'daba indi-
llos en tentas las imprentas donde se hubiese es-
mos de haber roto enteramente.-a lo menus con la
XVI
xvn
de Carlos X. Mas en las deliberaciones que tenian
que la mayoria se resolvié à optai entre las
suerte
entre si los timbres politicos, habia muchas du-
dos opiniones la mas moderada. Solo 'M..Laffitte
(las en pasar desde una dinastia à otra, y esta es-
Sebastiani pusieron la dilicultad de que no estan-
pecie de consejo de estado se celebraba en casa de
do en relation con el duque de Orleans no podian
M. Laffitte. Alli el general Sebastiani, Beranger,
estar seguros de su adhesion , y entonces le pre,-
M. Thiers y M. Mignet apoyaban y afirmaban la
resolucion de M. Laffitte, que estaba por el du-
c..untaron à M. Thiers si queriair à Neuilly à Ile-
var al principe las proposicicnes y recibir su
que de Orleans , y sin perder tiempo M. Thiers
respuesta. M. Thiers aceptO la comision y no pu-
hizo circular pur inedto de su periodico una pro-
do ver al duque, pero fué recibido por la auguste&
clama en favor del duque. Siguieron este ejemplo
fan-filia del principe, la cual le declarô que en case.
otros varios periOdicos, pero sin embargo estaba
que cl duque no pudiera ir à Paris, iria à lo me-
muy indecisa la reunion de los diputados, que mi-
nos una parte de su familia , y Mr. Thiers , tune
raba como temerario tomar aqui partido. Mien-
que volverse con esta sala respuesta. En aquel in-
tras que estos sefiores vacilaban sobre ramper ô no
térvalo se habian trasladado los diputados desde.
del todo con la dinastia legitima , se anunciaba en
la casa de Laffitte al palacio Bourbon donde esta
el ayuntamiento otra idea mas atrevida, cual era
la camara, y luego que M. Thiers les comunicô la
la del romper del todo con la monarquia y decla-
respuesta , vieron que habia Ilegado el moment°,
rar repnblica à la Francia. En este conflicto de
de tomar un partido , mas no tan de pronto que
opiniones contrarias , como existian, por decirlo
no durase la discusion desde el medio dia hasta
asi, dos gobiernos à un mismo tiempo, uno en el
las sois de la tarde. Tanto era lo que recelaban de
ayuntamiento y otro en casa de Laffitte, andaba
cometer ;una temericla.d , depcnienclo un mi; y
M. de Semonville presentandose ya en uno ya en
creando otro. Es muy probable que la reunion ne,
otro para negociar en nombre de Carlos X. Én el
hubiese tenido la energia necesaria para tomar
ay untamiento le respondiô Lafayette : ya es muy
aquella resolucion estrema , si M. de Remusat ne
larde; mas en casa de Laffitte, à pesar de la reso-
hubiese discurrido un medio término cual fué
luccin bien terminante de este Ultimo, del gene-
de que se nombrase al duque de Orleans tenien-
ral Sebastiani y de algunas otras personas y à pe-
te general del reino. AceptOse aquella transacion,.
sar tainhien de los gritos que estaban dando en el
pero quedaba todavia una dilicultad que venter,
patio donde aclamaban al duque de Orleans , ha-
consistia en la dada de cOmo seria recibida en
bia un Bran mimera de diputados dispuestos â tra-
el ay untamiento aquella resolucion de los diputa-
tar con el plenipotenciario de. Carlos X. Pero al
dos, poilue siendo esta tenencia general un carvi--
tin consigui6 M. Thiers decidir â estos
no para el trono no sabia cornu le sentaria al par-
haciéndoles reflexiones sobre lo que podia temerse
tido republicano. Enviaron à M de Remusat en cc-
de lo que estaba pasando en el ayuntamiento , de
mision a M. de Lafayette para decidirle en favor
EibliMea
r. I. 367
poputar,
•
xvur
xix
del duque, y cierto no se podia escoger un nego-
le dieron el ministerio de hacienda, nombrarle se-
ciador mas capaz que él para persuadir al gene-
cretario general de su departamento, porque de-
ral, de quiers era pariente por su muger Le hizo
cia que en la crisis econeinica con que tenta pre-
varias rellexiones casi todas personales, diciéndo-
cision de luchar, necesitaba un jeven activo
le que pues en caso de repeblica no podia haber
otra que la de la reforma americana , siendo él su
inteligente que le ayudase; pero quedô conciliado
todo con su nombramiento para el consejo de estado
presidente, considerase si la edad en que sc
pues le agregaron à la section de hacienda. AIR
hallaba le prometia bastante fucrza y autoridad
trabaj6 Ires meses en la reorganizacion del ser-
para dominar la crisis que debia sur la inevitable
vicio bajo la direction del baron Louis, que ya le
consecuencia de una revolucion. El general Lafa-
habia enseiiado la tcoria y principi6 d iustruirle
vette no era hombre capaz de poner en una misina
en la practica. Filé raucha la aptitud que mostr6
Ealanza el interés de su arnbicion y el de su patria,
M. Thiers, à tal punto que cuando el baron Louis,
conociendo (lue en esta causa sobrepujaba sus
se vie precisado â dejar el ministerio , le design6
fuerzas, y animado de un pensamiento puramente
para sucesor suyo, como et hombre mas capaz.
national declia6 una responsabilidacl que crcia dc-
Eatonces ocurriô una cosa que es muy poco sa-
masiado peligrosa y asi die inmediatamente su adlie-
bida en la vida politica de M. Thiers; y es que
sion y se proclame teniente general al duque de
coma la dificultad de las circunstancias obligaba
Orleans. Este recibie la noticia de su nombra-
disolver el primer gabinete de la revolucion, et
miento por una diputacion de la Camara y se fué
ministerio que se forme el dia despues de la vic-
aquella misma tarde â Paris , y M. Thiers tuvo
toria, cuando la cornue exaltation hacia desapa-
por primera vez la lionra de scr admitido à su pre-
recer Iodas las disidencias, habia reunido mu-
sencia. Alli principiaron esas rclaciones de Bran
chas incompatihilidades, que no tardaron en re-
contianza con que el nuevo rey no ha cesado de bon.
producirse. Ya principiaban à designarse los par-
rar à M. Thiers, contianza que no han destruido
tidos y enardecerse las pasiones, porque se acer-
despues ni las disensiones politicas , ni una dimi-
caha el proceso de los ministns de Carlos X , y
sion inisterial , ni la mas viva oposicion parla-
para resistir aquella terrible crisis , se cre6 et
mentaria
ministerio de 3 de no viembre no sin muchas di-
No era ya posible que despues del 9 de agosto
ficultades. En los dias que precedierou à la for-
dejase M. Thiers de entrai en los negocios, puesto
macion de aquel gabinete , mande Ilamar el rey
que habia conquistado en cierto modo el derecho
a M. 'Thiers, yle propuso el ministerio de hacien-
ellos. Quisieron por de pronto colocarle en la
da, casa que le cause la mayor sorpresa parque
secretaria de negociosestrangeros, pero el duque de
todavia no era diputado, aunque iha muy pron-
Broglie y el baron Louis le hicieron dar plana en
to a serlo. Pregunte a S. M. que cual era el
et consejo de estado, queriendo este Ultimo cuando
motivo de tan graude contianza , v el rey le
3X.
xxr
dijo que no habia otro mas que los informes
de la revolucion , y en efecto M. Thiers era un()
y consejos del baron Louis. Ciertamente que-
de los que mas temian el abuso de la revolucion de
da muy envanecido M. Thiers de un voto seme-
jante, porque tenia ambition y no le asustaba el
julio y se inclinaba â lu que se llamaba entonces
sistença de resistencia. De aqui procedian aquellas
trabajo de aquel vasto departarnento , pero tura
dudas de asociarse al ministerio, cuando le ofrecie-
bastante sensatez para rehusar una elevacion tan
ron el de hacienda, que reluise), y cuando le nom-
repentina. Die) por motivos que era grave la crisis
brama subsecretario; pero dejo à un lado todas
econ6mica ; que la boisa estaba muv alarmada , y
sus ideas politicas , y se entregà enteramente â la
que se necesitaba un nombre inenos` nuevo que el
administration de hacienda y concurriô activa-
suyo para tranquilizar â los capitalistas. En vano
mente â prestar su apoyo todas las medidas que
le instaron M. Laffitte y Casimir-Perrier â que lo
temian. por objeto hacer *trente â las muchas nece-
aceptase , porque en aquella cembinacion hubiera
sidades del pais.
tomado Laffitte el ministerio del Interior con la
Dejamos aparte todo la que ocurriô durante
presidencia del consejo ; pero M. Thiers no se de-
aquel ministerio, sus crisis econômicas, sus corn-
j6 deslumbrar y persistià en su negativa , no que-
promisos durante el proceso de los ministros de
riendo ser ministro antes de tiempo , y aceptà el
Carlos X, y las dilicultades que ofrecia la interven-
empleo de subsecretario, bajo el ministerio de Laf-
cion del Austria en los negocios de ltalia, &c., so-
fitte. Enfonces fué cuando le nombraron diputado
bre la cual se han hecho machos juicios aventura-
los elec tores de Aix , y durante aquel primer pe-
dos é inesactos. La verdad es que se disolvia el
riodo de su vida parlamentaria, se atuvo escl usiva-
ministerio Laffitte, y que Casunir-Perrier forma
mente â su especialidad econômica y rentistica. Se
el del 13 de marzo en que et baron Louis voirie) à.
• distinguià muy particularmente en la defensa que
encargarse de/ despacho de hacienda. Queria con-
hizo del plan de amortizacion , contra el cual ha-
servar à M. Thiers para subsecretario de estado,
bia notables prevenciones , y hablô tan bien sobre
pero Casimir-Perrier no se hallaba muy dispuesto
él, que al concluir se le acercô M. Royer-Collard
en su favor , parque lo consideraba en mur buena
y le dijo : hoy empieza vuestra forluna. Sin embar-
armonia con M. Laffitte. Sin embargo dé eso le
g
Bran
, estaba entonces amenazado de un (Y r n
declaro à este Ultimo que en la situation en que se
vor en la Câmara, porque aquella especie de osa-
hallaba el gobierno de julio, miraba corno una
dia con que se mostraba en la tribun causaba re-
obligation no oponerse al ministerio de '13 de mar-
celos al partido conservador, que veia en él un
zo. Sabido es que Casimir-Perrier disolvid la Câ-
jéven revolucionario, de bran talent() sin duda, pe-
mara, pero es lo raro que combatiô en Aix la elec-
ro con un espiritu emprendedor y resuelto que le
cion (le M. Thiers , oponiéndole como candidata
inspiraba temores: por el contrario, el partido del
ministerial â M. Pataille, que no consiguiô mas
movimiento le echaba en cara su tibieza en favor
que veinte rotos en un colegio de 350 electores,
XXII
XXIII
asi fué nombrado M. Thiers apcsar de un minis-
borrascosa; pero los debater que tenia que sostener
terio , de quien debia ser uno de los mas firmes y
en la tribuna era cl mener de sus trabajos ; puesto
mas elocuentes apoyos. Cornetiô M. Casimir-Per-
que per espacio de cuatro meses consecuti yos tuvo
rier , eu medio cie sus eminentes cualidades , el
que Revar todo el peso de la discuston à que se
error de querer escluir de la presidencia de la Câ-
entregaba diariamente la comision de presupues-
mara â M. Laffitte, esponiendo en aquella prime-
tos. Lev6 al lin a la câmara su informe, para cuva
ra prueha la suerte del ministerio, y asi fué que no
defensa se le viô incesantemente sobre la brecha,
band la votation M. Girod-del Ain mas que por
I
contribuvendo mas que nadie a sustraer la admi-
un solo voto , y hubiera caido tal vez el ministerio
nistracion del estado al peligro de las innovaciones
sin la invasion del rev de Ilolanda en la Bélgica.
imprudentes. La legislatura tocaba â su término,
En medio de todo, M. Thiers , por conviction de
cuando las fatigas de una campe-ta tan laborio-
la cr ►sis en que se hallaba el pais, se pronunciô al-
samente sostenida habian alterado la salud de
tamente en favor de la bandera de Casimir-Per-
M. Thiers , viéndose en la necesidad de empren-
rier, , que era la de la resistencia. Su primer dis-
der un viage U ltalia. Ya habia algunos alios antes
curso sobre cita fué un verdadero fenémeno parla-
visitado la Normandia , y su alicion à las artes le
mentario, por lo IlliSI110 que era la primera rnuestra
Rumba siempre hacia la deliciosa patria de los
que daba de sus conocimientos politicos, de suerte
grandes artistas. Tenia adetnas la intencion de es-
que la izquierda se quedô muda de, admiracion, y
cribir la historia de Florencia, y para elle recor-
el centro se deshizo en aplausos y aclamaciones de
ri6 la Toscana y fué à ver â Génova y â Roma,
gozo. M. Casimir-Perrier y sus amigos le recibie-
cuvas ciudades fueron en otro tiempo centro de un
ron con los brazos abiertos, y todas las descon-
vaste comercio, teatro de tintas guerres civiles, y
fianzas de los conscrvadores se convirtieron en sim-
foco de tantos ingenios en la politica y en las ar-
patias. En seguida le nombraron miembro de la
tes. Alti recobrô completamente su satud, al paso
comision de presupuestos, recibiendo en ello un
que recogie muchos materiales histOricos ; pero
lionor que habitualmente esta reservado para los
durante su ausencia ocurri6 la desgracia de la
candidatos al ministerio. SiguiOse â elle la discu-
muerte de Casimir-Perrier, con ocasion de la cual
sien de la respuesta al discurso del trono , que fué
paso M. de Montalivet al ministerio ciel interior,
tan tempestuosa por las interpelaciones de III. Mau-
dejando vacante el de instruction pnblica. Se di-
guin , que era el enemigo mas terrible del gabine-
y idiô el gabinete en dos pareceres sobre la perso-
te, a quien coutest6 M. Thiers eu términos que su
na a quien se habia de conferir este ministerio , y
discurso sera uno de los modelos de elocuencia
M. de Rigny, et baron Louis y el coude de Ar-
parlamentaria.
gout querian que se nombrase ü M. Thiers, mien-
M. Thiers, en fin, desempeil6 el papel mas
iras que el mariscal Soult, fiel à la antigua amistad
importante en esta legislatura, que fué en estremo
y que no conocia à este Ultimo , propose al du-
xxxv
xxv
gîte de Bassano , â qu'en se incliné tambien
fin se decidié el rey, y mandé al mariscal Soult
. Barthe. Prevalecié M. Thiers y Ilege â fir-
que Enclose proposiciones â M. Dupin, sin espli-
marse su nombrainiento , pero ocurriô la duda de
carsc acerca de la presidencia, mas este no lo
que aquella divergencia de opiniones en el gal»
quiso admitir. Instruido M. Thiers de aquellas
acte pudiese ocasionar alguua division perjudi-
negociaciones y de aquella negativa creye que
,cial entre los ministros , V por esta consideracion
era tiernpo de dirigirse à los doctrinarms , contra
se revocé el decreto y seeligià un termine medio
quienes habia entonces una prevencion injusta.
entre los dos, nombrando à Girod-del Mn. Era
duo que un ministerio semejante no podia con-
Se hicieron las primeras proposiciones al duque
de Broglie, que e igià la cooperacion de M. Gui-
siderarse sine como provisional , y el rey mismo
zot , â quien se die la instruccion pirblica , y à
10 pensaba asi , pues se estaba ocupando de nom-
rar uno mas compacte , y corne M. Sebastiani
M. Thiers el ministerio del interior, , aulique bas-
tante reducido , porque M. de Argout se r.eser-
estaba enferme v no podia atender al despaclio de
vô casi todas las atribuciones adtniaistrativas de
los uegocios , se !lame â M. Thiers â Paris , pro-
portiéndole la plaza de subsecretario de negocios
aquel departatne.nto , reuniéndolas â su ministe-
rio de comercio y trabajos pûblicos Era aquella
estrangeros , que no quiso aceptar. Ocurrié mo-
la época de las mayores dilicultades, porcine todos
mentaneamente compotier un gabinete en que en-
los partidos hostiles- al gobierno habian llegado
trasen. M. Dupin , M. Berlin de Vaux y M. Thiers,
â su mayor grade de audacia, el Vendée estaba al-
tiedando el primer° con la presidencia; pero se
borotado, la Bélgica amenazada de ver el incendie
••eshizo aquella idea, quedândose M. Thiers como
de Amberes por la artilleria de la ciudadela, y la
estaba, esto es, pasando el tiempo entre las tareas
duquesa de Berry sublevando todo el Oeste de
'•bistericas y las .ocupaciones del consejo de estado.
Francia. Sin embargo el ministerio no se desaminé
Ume acercando la legislatura de la Camara, y cada
y conservando entre todis la mas estrecha union,
TV. se conocia mas la necesidad de formai' un mi-
die à M. Thiers las mas kimplias facultades pa-
nisterio faute , porque se suponia que 'laina de
ra llevar à cabo la arriesgada cuipresa de arres-
:ser acalorada coin° en efecto lo fué ; mas para te-
tar à la duquesa. Muchas fucron las dificultades.
das las combinaciones era considerado M. Dupin
que tuvo pie vanner para cumplir su importante
,como la piedra annulai , pues que sienipre exigia
mision de una n'aura que no cornprometiese la
para si la presidencia , y esta es, precisamente la
vida de la desgraciada prinee.sa, cuve paradero se
que se empefiaban retusarle. Se pensaba en los
ignoraba, si biea habia fundadas• sospechas para
dectriaarios; pero sieinpre, ocurria el recelo de
creer que se hallaba oculta en Nantes. Cuan-
sa impopularidad , y ante todas cosas exigian to-
do estas sospechas se convirtieron en realidad
4es los candidates â los diferentes ministerios el
M. Thiers mandé cercar la casa sospechosa, t'aman:
Zetiro de Moatalivet y de Sebastiani, â lo cual por
do al mismo tiempo Iodas las precauciones necesarias
XXVI
xxvit
para garantir la seguridad de la princesa y tribu-
tarla las consicleraciones dehidas
geaud, previniéndol e que en cl caso de que la du-
à su rango y à su
quesa se franquease con el, se pusiese a su disposi-
imfortunio. Tres dias dure el sitio de la casa, al
tion para todo cuando concerniese à su seguridad
cabo de los cualesla misma princesa resolviô entre-
garse, temiendo motif astixiada por el humo que
y decoro, y habiéndolo hecho asi, se pliblicé al
despedia una chimenea donde los gendarmes ha-
mistno tiempo, de acuerdo con la senora, dupesa
bian hecho una grande hoguera. Arrestada, pues,
su matrimonio, su embarazo y su alumbramiento
con lo que quedaba à cubierto su honor.
la duquesa, M. Thiers fué el primero en pedit
Faltaba la otra mitad del programa ministerial,
Igue fuese detenida sin ser entregada à los tribuna-
que consistia en proteger la Bélgica y en partien-
les cuvo parecer prevaleciô, insistiendo entonces
lar la ciudad de Arnberes; cuestion que podia traer
M. Thiers en que los papeles apreudidos que con-
consigo la guerra general. llasta entonces se ha-
tenian multittld de procesos crirninales contra las
bian amoutonado protolocos sobre protolocos y las
primeras familias de Francia, siguiesen la misma
cosas coutinuaban siempre en el mismo pié. Se ha-
suerte de la acusada, esto es, que se sustragesen
bia contado con la cooperacion de la Inglaterra
tambien â la action de las leves. Este dictamen
por lo menos con su consentimiento; pero la res-
que fué igualmente aceptado, evité una reaccion
puesta del gabineteinglés no acababa de Ilegar nun-
funesta. Al desempeltar M. Thiers esta comision,
ca y et ministerio no podia perder mas tiempo. EI
targe) sobre si una inrnensa responsabilidad que ja-
duque de Broglie v M. Thiers tomaron la iniciati-
mas perdonan los partidos, aceptando el ministe-
rio del interior,
va de la resolLicion. de que la Francia sola ejecuta-
redue i do à un ministerio esclusi-
se et sitio de la ciudadela, y cuando ya estaban to-
vamente politico ; pero cuando cesô la necesidad
madas Iodas las disposiciones Ilege al lin la adhe-
que le habia obligado â ser un ministro mera-
sion del gabinete de San James, con la (mica coadi-
mente de policia exigiô que se hiciese una nueva
cion de que algunos ministros de los mas importan-
distribution de atribuciones entre el departamen-
tes del gabincte se comprometiesen personahnente
to del interior v el de comercio v trabajos
à mandar retirar las tropas francesas del territorio
cos. Ptisose al frente de este Ultimo que era mas
belga , inmediatamente despues de conseguido el
de su gest°, y el coude de Argout volviô al minis-
objeto de la espedicion , como efectivamente se
terio del interior. Asegurada va la persona de la
cumplié asi.
duquesa, sin que el gobierno supiese una pa-
Estas dos victorias proporcionaron al ministerio
labra de su estado de embarazo, aunque se te-
una ininensa mayoria en la chuan., con la cual
nian graves sospechas, quiso salvar su honor, y
pudo emprender y conseguir la votation de dos
para eso se envie) una comision de médicos para
presupuestos, regularizando asi la administration,
que informasen de su salud encargindoles el ma-
que hasta entonces habia estado viviendo de crédi-
yor secreto. Lomismo se hizo con elgeneral Bug-
tos provisionales. Arreglado este pue° concibié
M. Thiers la idea de una grau ley relativa â ()bras,
No bien se habian terminado aquellas grandes
piablicas, y pidiô â la câmaracien millones de fran-
dificultades, cuando se presente otra de no mener
cos para terminar las muchas que estalan princi
importancia con la presencia, de don Carlos en Es-
piadas despues de muchos anus y que no habia tra-
paria, habiendo atravesado la Francia apesar de la
zas de concluir. Las habia entré cllas sumamente
policia francesa. Estaban al mismo tiempo en el
importantes, como canales , carninos, monumea-
mayor vigor las disputas sobre si habia de conce-
tos, alumbrados, y otra porcion de cosas que seria
derse é no una amnistia â la multitud de presos,
largo referir; pero la principal ventaja consistia en
que iban â ser juzgados par la Câmara de Pares
dar ocupacion â un pueblo entero de obreros, cuva
muy contra la opinion de M. Thiers, pero que al
inaction habiallegado â ser muy peligrosa.
fin se habia resuelto por la mayoria del gabinete y
En aquella misma legislatura presente la ley
en tal casono queria el que se interrumpiese el cur-
municipal y departamental, defendiendo el princi-
so de la justicia. El rey, decia, es muy duerio de
pio de la ce. ntralizacion, que reducida â sus justos
perdonar â los que ya estén juzgados, pero no pue-
limites, coustituve ciertarnece la unidad y la fuer-
de dispensar de la ejecucion de las lcyes Sin em-
za especial de la Francia. Asi termine el alio 1833
bargo insistia cl mariscal Gerard, que habia suce-
y principie el de 34 con sintomas mu y peligrosos
dido momentâneamente al mariscal Soult en el
para la seguridad de la Francia, porque aunque
ministerio de la guerra, en que se habia de conce-
hubiesen sido venc,idos los esfuerzos que hasta en-
der la amnistia ; pero no pudiendo conseguirla tuvo
tonces habian hoche los desorganizadores en las ca-
al tin que retirarse, y de resultas se formé agilel
Iles de Paris, se forrnaba en L yon una tempestad
ministerio que duré solo [Tes dias. Al cabo de elles
eminentemente grave, con las asociaciones de los '
Baille cl rey à M. Thiers para reconstituirle, y le
obreros que paralizahan del todo la industria en
pidié que fuesen liamados sus antiguos célegas
aquella rica ciudad. Contra ellapropuso M. Thiers
Guizot, numann y de Rignv, bajo la presidencia
y coasiguià -que pasase la ley sobre asociaciones
del mariscal Mortier. Pero no siendo este seller el
politicas sin objeto lega.1, y requiriô del rninisterio
mas apropesito para sostener las discusiones en la
de la guerra que se enviasen fucrzas considerables
Câmara, hubo de recaer esta tarea casi esclusiva-
à Lyon, (land() ôrdcn â su gefe para que en ningun
mente en los ministres Thiers y Guizot, v â las
casé fuese el primero àatacar, sino que dejase â los_
pocas sesiones cedié el mariscal Mortier la pre-
insurgentes tomar la iniciativa de aquella ofensa,
sidencia alselior duque de Broglie. Llegalian â
bien seguro de que lo harian asi. El resultado no
M. Thiers frecuentes avisos de conspiracionescon-
fué dudoso; cornu tampoco lo fué el de sus compli-
tra la vida del rey y ya le habian denunciado eine° en
ces de Paris, que casi al mismo tiempo se empe-
muy puces dias; de suerte que altadidos estes cui-
naron en. destruir el gobierno atacândole en las ca-
dados a las atenciones de su vaste ministerio, ca-
ltes
yo à principios de julio con una grave enfermedad
xxxii
«6 à lo !llanos vo no lo consentira.» Pero fuera de •
sistencia necesaria, y formar una masa compacta
ese case , no pedia la intervention, pues que te-
en defensa de la prerogativa parlamentaria , que
nia la certeza de que un socorro indirecte hariaun in-
es lo que despues se ha llamado coalition, princi-
mens° servicio à la raina, y asi se atenia à su sis-
piti por venter las repugnancias que existian entre
Lama de cooperacion. Para alla presentaba un es-
Mr. Guizot y Odillon- Barrot. Apelô el ministerio al
celante cuadro la legion estrangera, y solo se tra-
pais disolviendo la Camara , y laselecciones dieron
taba de aumentarla, en todo lo cual habia obteni-
una grau mavoria al centre izquierdo.
do el consentimiento de la corona. A cudian en grau
Recapitufando ahora los hechos mas memora-
nnmero los voluntarios , y cuando ya los sol-
bles que han distinguido la brillante carrera de
dados estaban prontos à pasar los Pirineos, sobre-
M. Thiers, diremos que per donde (pliera que ha
vinieron los acontecimientos de la Granja. En es-
pasado , ha dejado marcada sa huella. Cuando
te viô cl rev un motivo suficiente para desistir de
principiô à darse à annoter corne periodista, no se
la idea, mientras que M. Thiers sostenia que po-
contenta con una molesta, mediania, sine que ocu-
drian ser una razon para diferir el envie de estes
p6 el primer puesto en la prensa: ha escrito una
socorros, mas no para rehusar toda asislencia, y
historia, y su trille) ha sida tan inmenso que
que el gohierno fiancés no dehia rehusar defender
ninguna obra contemporanea ha alcanzado tante,
una nacion aliada, con tal que en los desérdenes
popularidad. Honrado constantemente con el car-
de la Granja se respetase à lareina y no se dura-
go de diputado, puede decirse que desde. su apa-
i-nase sangre. No pudo M. Thiers 'lacer que pre-
ricion en la tribuna , se conquista un lugar entre
valeciese su dictamen en aquella cuestion y se re-
los primeras °l'adores. Cuando subi() al poiler , su
tire con todos sus compafieros menas uno. Deja
primer acte coma ministre fué pacifiear la Van--
con m acho Busto los negocios politicos para vol-
dee, destruyendo la causa de la guerra. civil . Lla-
ver à sus estudios, v en particular al de la historia
mado al miuisterio de trabajos pnblicos, su progra-
de Florencia para fo cual -volviô de nuevo à Ita-
ma fué este pensamiento sublime y sencillo: Con-
lia. Yin° à la camara en 1837 y contribuyé à achar
cluir lo que esté& prineipiado, y lo realizô con tien
abajo la ley de ,disyuncion que arrastra consigo la
millones en media de una crises politica.
o.a.
Encar-
caida del gabinete , y aunque el mariscal Soult
do de la cetera de negocios estrangeros, supo sbos-
le hizo instancias para que entraseen el nuevo, no
tener la dignidad y el decoro de la Francia. Alis-
quise en manera alguna.
tado en las lilas de la oposicion, ha dada por dos
Durante los primeros tiempos del gabinete lla-
veces la victoria â su partido. Con tantas v tan
mado del 15 de abri!, se mantuvo eu la camara
relevantes dotes, con tantos v tan brillantes, corne
corne simple observador , y solo la conducta de
merecidos triunfos, que estrafio es que M. Thiers
aquel gabinete, pudo huerta entrar decididamen-
hava sida constantemente el blanco de los tires de
te en la oposicion. Para que esta adquiriese la con-
la maledicencia y de la envidia? Calumniado por
Bibliofiecce popular.
T. I. 368
XXXIV
xxxv
los partidos v por et poder, unas veces acusado
p
haberse inriquecido en los negocios pnblicos,
cimiente de su pais , de que acaba de dar rele-
ie
otras de querer anular la revolucion , ha sahido
vantes pruebas, organizandose y poniéndose al
hacerse superior à todos estos ataques , â todas
trente de la oposicion parlamentaria, para diri-
estas injustas imputacicnes , y apenas ha conser-
jir fuertes cargos al ministe,rio Guizot por la con-
yado resentimiento contra los que se los dirijian,
ducta que ha observado en las tres cuestiones nias
porque uno de los ras os de su carâcter es no
capitales para los intereses de la Francia: Marrue-
guardar l'encor nt ann contra sus mayores enerni-
cos, Taiti y el derecho de visita. Sin embargo,
A.os Hasele acusado tambien de ambicioso, y pre-
las graves atenciones de la politica, à que con
:;)
•
tante ahinco se entrega en la actualidad, no le
• cise es confesar que esta imputation ni es abso-
lutamente falsa, ni absolutamente verdadera. En
distraen enteramente de su estudio favori to , el de
efecto,
la historia, puesto que, corne todos saben , ha
:1/21. Thiers tiene ambicion, pero es aquella
ambition legitima que anima à todo hombre de
principiado ya à publicar la del Consulado y del
estado para 'lacer triunfar las ideas y la politica,
Imperia, obra que en su dia formarâ tambien par-
,que cree buenas y conducentes â la prosperidad
te de nuestra Biblioteca.
, de su patria.; pero M. Thiers puede pasarse sin
et poder y hasta olvidarlo, entregado de continuo.
al estudio: Si desea volver â encargarse de los ne-
gocios priblicos, es por que cree que le sera po-
dirijirlos con la independencia de un minis-
tro responsable. *No es nuestro ânimo presentar
M. Thiers como ininune de Ioda tacha, no tiene
sus defectos como todo hombre, y no es cierta-
mente el mener de ellos, la irresolucion que mues-
tra eu las cosas pequefias y en los detalles, pero
en cambio ninguno mas decidido y firme que él,
t'and° hay que arrostrar grandes peligros y lan-
-zarse à empresas gigantescas. Tiene apego â la
antoridad y al mando, v como quiere un poder
iterte, le han tachado de haber sido infiel â cier-
tas doctrinas de la escuela liberal, y en efecto hay
et el meus liberalismo que nacionalidad, v ni-
die podra disputarle con razon su amor id6latra
:à la independencia parlamentaria y al engrande-
Vov â escribir la historia de una revolucion
memoiable que ha conmovido profundamente à
los hombres, y que todavia los tiene divididos.
No desconozco las dilicultades de la empresa:
porque pasiones que va se creian estinguidas
por la influencia del despdtismo vuel-
von à despertarse; y muid° algunos l'ombres,
abrumados de ai-jos y de trabajos, han sentido
de repente renacer en su interior resentimien-
tos que parec.ian concloidos, nos los han cornu-
nicado â nosotros sus hijos y sus herederos. Pc-
ro por mas que apoyemos la inisma causa , no
nos incombe defender su conducta , v podemos
separar la libertad de las personas que la han
servido bien ô mal ; mucho mas , cuando tene-
mos la ventaja (le haber oido y observado à esos
ancianos , que Ilenos todavia de sus recuerdos
y agitados con sus impresiones , nos revelan el
espiritu y el carâcter de los partidos, y nos en-
senan à comprenderlos. Quizâs el momento en
que los adores van â desaparecer , es el mas
apropôsito para escribir la historia, porque pue—
de apelarse à su testimonio , sin participar de
sus pasiones.
Como quiera que sea, he procurado apartar
de mi todo sentimiento de ôdio ; mc he figura-
do que nacido ya en la cabaiia , y anitnado de
una pista ambition , deseaba adquirir lo que el
orgullo de las clases elevadas me habia negado
injustamente ; ô bien , que educado en los pala-
cios y heredero de antiguos privilegios no pue-
do renunciar sin dolor à una posemon que con- 1
sideraba como propiedad legttima. Desde en
tontes no pude irritarme, ya : ho compadecido
â los que han peleado, y me complazco en ad-
mairar a las aimas generosas.
IIMISIDemenn,
CIPITI7L0 L
Estado politico y moral de la Francia à fines del siglo
venimiento de Luis XVI.—Maurepas , Turgot y Necker , minis-
tros.—Calonne.—Asamblea de los Notables.—De Brienne, mi-
nistro.—Oposicion del Parlamento , su destierro y su vuelta.—
Destierro del duque de Orleans.—Arresto del consejero W Es-
premenil.—Necker ilamado para reemplazar à de Brienne.—
Nueva Asamblea de los Notables.—Discusiones relativas is los
Estados genemles.—Fortnacion de los clubs.—Causas de la revo-
lucion.—Primeras elecciones de diputados para los Estados ge-
nerales.—Incendio de la casa de Revcillon.—E1 duque de Or-
leans; su caracter.
Conocidas son las revoluciones de la monarquia
francesa, y nulle ignora que los griegos y tràs el/os
los romanos , lievaron à las Galias semi-salvages
Sus armas v civilizacion ; que posteriormente esta-
blecieron en ella los bârbaros su gerarquia militar,
la cual trasmitida de las personas à las tierras , se
radicô formandosc de este modo el sistema feudal..
DividiOse la autoridad entre el gefe feudal, llama-
do rey, v los gefes secundarios llamados vasallos,
quienes 'despnes venian a ser reyes de sus propios
subditos. En nuestro tiempo, ctiando la necesidad
2
REVOLUCION
FRANCESA.
3
de las acusaciones ha hecho que se indagueu los ,
pe. Sabrdo es que rehusando el registre los Parla-
agravios reciprocos se nos ha dicho que la auto-
etos, suspendian los efectos de la voluntad real,
ridad fué al prineipio disputada por los vasallos,
cosa que hacen siempre agnelles que estân mas
111°1:rial conclura por un lit (le justice, ô especie de
cercanos â dia; que luego se fueron repartrendo
transactio n , cuando el rey era débil , y por una
esta autoridad entre si, y formô la anarquia feudal;
surnision completa cuando era fuerte.(,Nunca tuve
Luis XIV que transigir , porque en su reinado no
y que par ultimo volvio al trono, donde se con-
se atreviô Parlament° algunu à hacerle represen-
centre en despotisme bajo Luis M, Richelieu y
Luis XIV. La poblacion fraucesa se hahia ido pro-
taciones ; arrastrô tràs de si à la nacion , y esta le
aclarnô por los prodigios que elle mis= hacia en
gresivemente emancipandu por medio del trabajo;
la querra, en las actes y en las ciencias. Los va-
que es la primera fuente de la riqueza y de la li-
salles y el monarca estuvieron unanimes y se di-
bertad. Agricola al printipio , comerciante y ma-
rigierou hacia un mismo objeto mientras dura la
nufactora despues , aclquiriô cal importancia que
vida de este Ultimo. Pero apenas habia espirado,
paso â ser Ioda la nation ; v aurique fut admitida
cuando el revente ofreciô â los Parlamentos la oca-
en los Estados generales, no pudo presentarse lino
sion de vengarse de su larga nulidad. La voluntad
de rodillas para ser repartida â merced y miseri-
corclia ;
del monarca , tan respetada en vida , tué violada
no tardô Luis XIV en anunciar que no
inmediatamente despues de su mucrte n roto su
queria sufrir va Asambleas tan sumisas, y para
testament°. Ententes se volvio à litigar fa autori-
declararlo al Parlemente se prescntô calzando bo-
dad, y principiô una Jucha tenaz entre los Parla-
tas de cainpana y con el letigo en la manu. Desde
mentos, el clore y la côrte ante una nacion exhaus-
entonces se viô a la cabeza del estado un rey con
ta por las continuas guerres, y cansada de con-
un poder mal delinido en teoria , pero que era ab-
tribuir para las prodigalidades de sus soberanos,
soluto en la practica; grandes que habian trocado
entregados ora 'a los placeres , ora à la mania de
su dignidad feudal pur el favor del monarca, y que
guerrear. Hasta entonces no habia tenido genio
se disputa.bau con la intriga lo que se les daba de
sino para el scrvicio y los placeres del monarca;
la sustancia de los pueblos; mas abajo, una pobla-
tftvolo luego para su propio uso y se servia de él
tien inmensa, sin otra relation con esta aristocra-
para exammar sus interescs. RI espiritu humano
cia real, que la de une sumision habituai y el pa-
pasa incesantemente de un objeto â otro. Desde el
ge de los impuestos. Entre la teille y el piccolo se
teatro y desde et pillpito se dirigiô el genio fran-
hallaban los Parlamentos , revestidos del poder de
cés bâcla las ciencias morales y politisas, y en-
administrar justicia y registrar las voluntades rea-
tonces todo se trastornô. Figurémonos à los usur-
les; pero es de la iudole de la autoridad ser siem-
padores de todos los dcrechos nationales, dispu-
pre disputada cuando no en las Asambleas legiti-
tandose por espacio de un sigle entero una autori-
mas de la nation , eu el mismo palacio del priaci-
dad menoscabada; los Parlamentos persiguiendo
REVOLUCION
FRANCESA.
5
al clero v el clero à los Parlamenios; estos dispu„
tando la'autoridad à la carte ; la carte descuidada
do. Convencido Luis XVI de su probidad y encan-
tranquila en media de esta lucha , devorando
tado de sus provectos de reformas, decca con fre-
las sustancias de los pueblos en media de los ma-
euencia: «Turgot yyo somas los finicosamig-os del
yores desôrdenes ; la nacion enriquecida y alerta,
pueblo.» Las reformas de Turgot vinieron abajo
asistiendo à estas divisiones , aprovechandose
par la resistencia de las primeras clases del esta-
de
los pareceres de los unos contra los otros, priva-
do, interesadas en conservar tudos los abusas que
da de toda action dogmatizando con auda-
el austero minier() queria destruir y asi Luis XVI
cia é ignorancia, parque estaba reducida solamen-
se via en la necesidad de exonerarlo si bien con
te â teorias , aspirando principalmente à recobrar
mucho sentimiento. Durante su vida, que solo fué
su rango en Europa; y derrarnando en vano su
un largo martirio, tuvo siempre el dolor de divisar
oro y su sangre para reconquistar un presto
el bien, de quererio sinceramente y de carecer de
que
la llaqueza de sus duehos le habia hecho perder.
la fuerza necesariapara ejecutarlo.
Tal fué el siglo XVIII.
Colocado entre la carte , los Parlamentos v et
habia Ilegado à su colmo el escândalo cuando
espuesto à las intrigas y tramas de todo
do
Luis XVI, principe justo, moderado en sus deseos,
género, cambiaba repetidas veces de ministros: ce-
educado con neglijencia, pero inclinado natural-
diendo una vez â. la opinion priblica y â la necesi-
mente al bien, ascendiô al trono demasiado jOren
dad de las reformas, encargo la administration de
(1774). ',lame à si k un antiguocortesano para con-
la hacienda à Necker (1777), ginebrino enriqueci-
do con operaciones de giro, partidario discipulo de
flarle el reino y partici su confianza entre Maure-
Colbert, coma Turgot ro era de Sully, hacendista
pas y la reina , princesa jtiven y austriaca , vira,
integro y econômico, pero hombre rano que pre-
amable , y que ejercia sobre él et mavor ascen-
tendia ser el moderador en todo, Illosofia, religion,
dieute. • No estaban bien avenidos Maurepas y
libertad; y engailado con los elogios de sus arnigos
la reina ; asi es que cediendo el rey unas ve-
y del priblico lisonjeàbase de conducir v detener
ces à su ministro y otras â. su esposa , pria-.
los espiritus hasta el punto en que estaba el soya.
cipiô muy temprano la larga carrera de sus per-
Necker regularizei la hacienda y hall(*) recursos pa-
plegidades. No desconociendo et estado de su
ra hacer frente â los Bastos considerables de la
reino, seatenia sobre este punto al parecer de los
querra de America. De menas talent() pero mas
filasofos; pero educado en los nias cristianos sen-
flexible que Turgot, y disponiendo sobre todo de
timientos, tenia con aquellos el mavor despego.
la confianza de los capitalistas, balla par el profita
Sin embargo la voz péblica que resonaha altarnente
recursos inesperados, é hizo renacer la confianza.
designaba a Turgot, de la s6ciedad de los econo-
Pero no bastaban los artificioseconamicos para ter -
mistas, hombre sencillo, virtuoso, dotado de un ca-
minar los apuras del erario, y ensavô et media de
ràcter firme, de ingenio lento, pero tenaz y profun-
las reformas. Las primeras doses no fueron mas
6
REVOLUCION
FRANCESA.
7
faciles de manejar part el , que la habian sido para'
rio. Una intriga, trajo al ministerio à M. de Calon-
Turgot: instruidos los Parlamentos de sus provec-
ne: poco favorecido de la opinion priblica porcine
tos, se reunieron contra él y le obligaron a reti-
!tabla contribuido à la persecucion de Chalotais
rarse
(17S3). Calonne, agudo, fecundo en recursos, con-
Universal era el convencimiento de los abusos pero
taba con su rénio, con su fortuna y con los nom-
todo el mundo convenia en ellos, el rey lo sabia y
bres; y se entregaba al parvenir cou la mayor indi-
padecia cruelmente; pero los cortesanos que gaza-
ferenc'ia. Su dictamen era que no habia parque
ban de estos abusos, hubieran querido ver conClui-
alarmarse anticipadarnente , dcscuhrir el mal
da la penuria del erario, pero sin que les costase el
sino la vispera del dia en que se habia de reparar.
mas love sacrilicio. Disertahan en la côrte y reci-
Sedujo à la côrte con sus modales, la cautivô ma-
taban màximas mue lilosOficas; se dolian de las ve-
nifestando concederlo todo , proporcionô al rey y
jaciones ejercidas con el labrador ; v hasta se les
à los demas algunos instantes tranquilos , é lm°
veia aplaudir la emancipacion de los àmericanos, y
suceder à. los mas siniestros presagios un moment°
recibir con honora los javenes franceses que vol-
de fclicidad y de ciega conliauza.
vian del Nuevo-.Mundo. Los Parlamentos invoca-
Aproxiinabase este parvenir, y habia que to-
ban tambien el interés del pueblo , alegando alta-
mar en tin inedidas decisivas. No se podia abru-
mente los sufrimientos del pobre , y sin embargo
maral pueblo con nuevos impuestos, y sin embar-
se oponian a la igual reparticion de los impuestos
go lasarcas estaban vacias ; un solo media habia
v à la abolition de los restos de la barbarie feintai.
de arbitrar , y era reducir elgasto par la supresion
'dodos hablahan del bien priblico; pero pocos le
de lasgracias y no bastando este media , estender
querian; y el pueblo que no conocia a sus verdade-
el impuesto sobre un mimera mayor de contribu-
ros amigos, aplaudia à (ados aquellos que resis-
yentes, es decir, sobre la nobleza y el clero. Mas
tian al poder, que era su enemigo mas visible.
estas proyectos tanteados sucesivainente pur Tur-
La separacion de Turgot v Necker, no variô el
got y Necker, y nuevamente intentados par Calon-
ne, no parecieron à este asequibles rinceras no
• estado de las casas, v et apura del erario era el -
rnismo; y aunque se litibieraquerido prescindir par
se obtuviese et consentimiento de los mismos pri-
mas tiempo de la intervention de la nation, era
vilegiados. ldeô pues Calonne reunirlos en una
Asarnblea Hamada de los Notables para soineterles
necesario asistir v proveer à las dilapidaciones
sus planes y arrancar su consentimiento , va con
de la côrte. Alejado por un momento el apu-
ro con la destitution de un ministro, con un em-
astucia é par conviction (1). Componlase la-Àsarn-
,blea de grandes escogidos en la nobleza, et clero
préstito ô con un impuesto forzado, renacia bien
y
la magistratura ; de louchas presidentes de tribu-
pronto mayor, coma todo mal descuidado. Titubea.-
base cornu sucede siempre cuando esnecesario to-
mar un partido , que se terne, pero que es necesa-
(1) Esta asarnblea se abriô en 22 de (ebrero de 17C,I,
8
nEvotterce
FRKINZESS.
9
nales , y de algunos magistraclos de provincial;
cipalmente sobre el crédit° de las mugeres à quienes
Médiante esta composition, y particularmente con
el socorro de los grandes seriores populares y fil6-
buseahav procurabaagrada r , y por todas partes ha-
cia encoiniar su administration del Languedoc. S i al
sofos , que habia teni do cuidado de hem . enCrar en
Ilegaral ministerio,no obtuvo el favor que rodeara
ella, se lisongeô Galonne de triun far de todo.
Necker, tuvo à la vista, del pUblico el mérito de re-
Equivocàse el clemasiaclamen te confiado minis-
emplazar à Calonne. No hué al priacipio primer mi-
tro. La opinion pnblica no le perdonaha que oc upa-
nistro , pero si à, poco tiempo, secundado por M.
se et puesto de Turgot v de Neckei . ; y go'osa de
de Lamoignon, gii arda-sel los, enemigo modal de los
que se obligase à. un miaistro à rendir cuentas,
apoy8 la resistencia de los Notables. Empei1à.ronse
Parlamen-tos, y principiô su carrera con hastante
reputacion. Empenados los. Notables por sus pro-
las mas rivas discusiones , v Calonne cometiô la
mesas, consintieron al punto en todo lo que habian
faltàd-eachacar a sus predecesores, y particularmen-
a
rehusado y se concediô con afectacion el impuesto
te .Necker, el estado del tesoro. 'Necker respon-
territorial, el del timbre, la supresion de la servi-
diti: fué desterrado y la oposicion se hizomas vigo-
dumbre corporal y juntas provinciales. No era à
rosa. À todo acudiô Calonne con presencia de es-
pirita y
estas medidas à las que se aparentaba resistir, sino
con calma. Hizo destruir a M. de Mirome-
à su autor, y la opinion pfiblica quedô triunfante.
nil, gdarda-sellas que conspiraba con los Parla-
Colonne era perseguida con malditiones y los No-
mentos; pero su triunfo durer solo d'os dias; porque
tables rodeados (tel sufragio-pUblico , no aprecia-
aunque le apreciaha el rey, y le habia prometido
ban, sin embargo, un honor adquirido a costa de
nias de lo que podia, empefiandose en sostenerlo,
los mayores sacrilizios. Si hubiera sabido aprove-
federribado por las representaciones de los Ne-
charse de su position, M. de Brienne, si hubiera
tables, que, prometian atemperarse- à los planes de
proseguido con actividad la ejecucion de las me-
Calonne , pero con la coudicion de que se dejase su
didas otorgadas por los notables, si todas à la vez
ejec ticion à un. ministre Mas moral y digno de
y sin dilacion, las huhiera presentado al Parlamen-
confianza. Por sugestiones del abate Vermont pro-.
to en et instante en que parecia verdadera la ad-
paso la reina é hizo aceptarat rev un nuovo minis-
iiesion (le las primeras clases quizà estaba va to-
tro , de Brienue arzobispo . de Tolosa, y uno de
do hecho; el Parlament°, estrechade por do qUiera'
los-Notables que mas habian con tribuido à la pér-
hubiera consentido en todo , y esta transacion
dida de :Calonne con la- esperanza de sucederle
aunque partial y iorzada , hubieraretardado pro:
(abril 'de 1787).
bablemente por mas tiempo la lucha que no tardé
Este. arzobisp ° de Tolosa„ con un espfritu .obs-
en.sobrevenir.
tinado caraeter scifiaba con el iniaiste-
Sin embargo nada de este se veritic6; se permi.
rio desde su infancia , y no perdonaha medio para
tieron rodeos y dilaciones imprudentes. Los de-.
consege et objeto de Susdeseos-. Apoyahase prin-
cretos se presentaron uuos tras otros;, el Parlai-nen-
10
nvoLuc Fox
FRANCES.k.
int
to tuvo tiempo de discutir, de tomar aliento, y de
reponerse de la especie de sorpresa causada a los
re itiafa cada cual , pidiendo a
ta que se -ese
, p
Notables. Registra por lin despues de largas dis-
votes los Estados generales.
cusiones el que mencionaba la segunda abolition,
D' Espremenil, consejero javen, arad'or arreba,-
de la servidumbre persona!, y otro que permitia
tado, agitador sin objeto, demagogo en Pas- Parla-
la libre esportacion de los granos, dirigiéndose su
mentos , aristocrate en los Estados generales, y
rencor particularmente contra el pago territorial;
que file declarado en estado de demencia par un
pero temia con una repulsa ilustrar al piiblico , y
decreto de la Asamblea constituvente, se mosth5J
hacerle, notar que su oposicionera del todo intere-
en esta ocasion uno de los mas violentes declama
sada. Perplej° se hallaba , cuando le sacaron de
dores parlamentarios. Pero quien dirigia secreta-
este apura , presentandolc juntamente el decreto
mente la oposicion era Duport, pren crotadŒde
sobre el timbre y sobre el impuesto territorial, pe-
espiritu vasto, de un caracter firme v perseveran-
ro principiando particularmente la deliberacion
te, y el Unica tal vez, que en, medl°Cle estas tur--
por el del sella. De este modo pudo rehusar el par-
hulencias ,. se proponia un parvenir, y queria con.-
lamento el primera, sin esplicarse sobre el segundo
ducir à sus cornpaheros, la carte v la nation a un
y atacando el impuesto del sella, que afectaba à la
objeto muy distinto de una aristocracia parlamen-
mavoria de los contribuyentes , aparenta defender
taria.
los intereses pnblicas. En una sesion à que asistie-
El Parlamento estaba dividido en consejeros'
ron los Pares, denunciô abusas, escandalos y pro-
ancianos y jevenes, queriendo los prinieros.bacer.
contrapeso a la autaridad real para dar
digalidades de la carte , y pidia el estado de los
iMporten-
cia à su cuerpo y . las segundos mas a
gastos. Chanceandose un consejero sobre este pin-
,H.: tes .y
sinceros, introducir la libertad en el
ta, esclamé: «No es el estado lo que nos hace fal-
sin!
trastornar por eso el sistema politico
ta, sino Estados generales » Todos se admiraron
en .
'
queliabian-
nacido. El Parlameuto Enzo una
de esta peticion inesperada. Hasta entonces resis-
conleçio-
reconociô que no tenia el poder
tieron parque sufrian, y se habian secundado to-
„.)rgar im--
puestos cuyo derecho competia Unicamente
dos los gêneras de oposicion , favorables a no â la
à- los';
Estados generales; y pidicial . rev se lecomunicaseiv
causa popular, , con tal que fuesen dirigidos contra
estados de ingresos y gastos.
la carte , a la cual achacahan todos lus males. En-
•
Natural era que admirase aquella
tre tanto no se sabia bastante lo que debia desear-
cor.
incompetencia y atm de usurpacion,liucs
se: se habia estado siempre tan lejos de poder in-
eF
parlament ° se habia abrogado hastà entonCes,te
fluir sobre et gobierno, y tal era la costumbre de
derecho de otorgar las impuestos. Ir •
alimentarse solo de quejas, que se lamentahan sin
itado et Pre-
lado ministre por aquella oposicion,
contenir la idea de proyectar ni 'lacer una revo-,
prontainente et Parlamento à Versalles, y
bidon; pero aquella sala palabra presente el obje-
mande
registrar los dos decretos en tnia-scian real
Biblioteca Popular.
T. I. 369
12
REVOLUCION
FRANCESA.
4 3
agosto). Vuelto â Paris el Parlamento , protestû y
ces habia sucedido durante aquel siglo. Entre tanto
orden6 se formase una sumaria averiguacion de las
cansabanse los magistrados de su destierro, v M.
prodigalidades de Calonne. Una decision del con-
de Brienne estaba sin dinero pur mas queprocrama-
sejo, anul6 al momento sus acucrdos y lo desterr6
se con attirez que no careciade él, y tranquilizasea
â Troyes (15 de agosto).
la côrte, inquieta Unicamente sobre este punto; pero
Tal era la situacion de las cosas el 15 de agos-
no teniéridolo, é incapaz de terrninar las dificulta-
to de 1787: los dos bermanos del rey, Monsieur y
des por una resolucion enérgica, negociaba con al-
el coude de Artois, fueron enviados, el uno â la Ica.-
gunos individuos del Parlamento. Sus condiciones
mara de cueutas, y el otro â la de ausilios, paralia-
Cran un empréstito de 440 millones, repartidos en
cer registrar en ellas los decretos. Vuelto muy po-
caatro anos, à cuvo térinino se convocarian los Es-
pular el primero pur las opiniones que habia mani-
tados generales y à este precio renunciaba Brienne
festado en la Asamblea de los Notables, fué acogido
à los dos impuestos, objeto de tantas discordias.
por las aclamaciones de una multitud inmensa, y
Asegurado con algunos iniembros, crev6 estarlo
trasportado hanta el palacio de Luxemburgo en nie-
con el cuerpo entero, y se levant° et destierro
dio de aplausos uni y ersales. Por el contrario el
al Parlamento el 10 de setiemhre.
conde de Artois, conocido ya por tuber sostenido
Celebrése el 20 del mismo mes una sesion real.
la causa de Calonne, fué recihido con murmullos,
El rey en persona fué à presentar el decreto de la
y acometidos sus criados, siendo necesario recurrir
creacion del emprestito sucesivo, y la convocacion
â la fuerza armada.
de los Estados generales para derdro de cinco anus.
Los Parlarnentos tenian â su rededor una clien-
Nada se habia esplicado sobre la naturaleza de esta
tela nutnerosa,'compuesta de legistas, empleados
sesion, y se ignoraba si era un lit de justice que tu-
del tribunal, curiales, estudiantes, gente siempre
viese por objet() una residencia real. Los semblan-
activa, de movimiento y siempre dispuesta à. insu-
tes estaban adustos y re.inaha un profundo silencio,
bordinarse por su causa. A. estos aliados naturales
cuando se levant° et duque de Orleans con las fac-
de los Parlamentos. se juntaban los capitalistas que
ciones agitadas, y con todas las seriales de una
recelahan una bancarrota, las clases ilustradas que
emocion,y dirijià la palabra al rey preguntando-
eran afectas todos los opositores, y filtimamente
le, si era esta sesion una residencia real una de-
la multitud que se poile siempre de parte de los
liberacion libre. «Es una sesion real,» respondi6
revoltosos. Las turbulencias fueron muy graves, y
el rey y lue ÿoque hablô el duque de Orleans los
costé â la autoridad mucbo trabajo reprimirlas.
consejeros Freteau, Sabatier y d' Espremenil to-
El Parlamento que residia en Tro y es, se reunia
maron la palabra, y declamaron con su violencia
diariamente y pedia el conocirmento de las causas,
habituai. Los consejeros Freteau y Sabatier fue-
pero no se presentaban ni abogados ni procurado-
ron desterrados â las islas de Ilveres, y el duque
à Y
IÇS, y la justicia estaba suspeudida cornu tantas ve•
illers-Cotterets. lamediatamente se mandti re-
/14
REVOLUCION
FEANCESA.
it
gistrar por fuerza los decretos quedando diferfclo%.,
cipal objeto del poder en aquellos instantes. Impor-
hasta dentro de cinco alios los Estados generales.
taba guardar el secreto y todo se prepare en silen-
Tales fueron los principales acontecimientos
cio. Enviaronse pliegos cerrados à los comandan-
del ario 1787. El de 1788 principiô con nuevas hos-
tilidades. El 4 de enero espidié et Parlamento un
tes de las provincias, y la imprenta en donde se
preparaban los edictos, se rodeô con guardias. No
auto contra las cartas reselladas y para et regreso
se queria que el proyecto lo conociese nadie hasta
de los desterrados El rev ulule este acuerdo y el
et momento en que se comunicara â los Parlamen-
Parlamento lo confirmé de nuevo.
tos. La época se acercaba, y corria el rumor de
Confinado entretanto el duque de Orleans en
que se disponia un grande acto politico. El conseje-
Villers- Cotterets, no podia resignarse à su destier-
ro d' Espremenil, Ilegé à, sobornar il fuerza de di-
ro. Desavenido este principe con la cône, se ha-
nero, à. un operario de la imprenta, y à conseguir
bia reconciliado con la opinion que al principio no le
un ejemplar de los decretos. En seguida se tué al
fuera favorable. Privado al rnismo tiempo de la dig-
consejo. reniflé à sus colegas y les denunciti atrevi-
nidad de principe y de la firmezade tribuno, no su-
damente el proyecto ministerial (mayo). Segun es-
po sobrellevar tan ligero quebranto; y para obte-
te, debia reducirse la jurisdicion, demasiado esten-
nez su regreso, se humilié hasta las Stiplicas, aun
sa de seis grandes bailias, establecidas en el distri-
con la reina, su enemiga. personal.
to del Parlamento de Paris.
Brienne estaba irritado con los obstâculos sin
La facultad de juzgar definitivamente y de re-
tener energia para vencerlos. Débit en Europa con-
.gistrar las leyes y decretos se transferia à un tribu-
tra la Prusia, iL quien sacrificaba la Holanda, débit
nal plenario, cornpuesto de pares, de prelados, de
en Francia contra los Parlamentos y grandes del
magistrados y de . gefes militares, escogidos todos
Estado, era sostenido Unicarnente per la reina,
por el rcy. El num° capitan de guardias tenia en
hallàbase ademas detenido rauchas veces en sus
él voto deliberativo. El plan era atacar al poder
tareas por su mala salud. Ni sabia . reprimir los al-,
jndicial del Parlamento, y aniquilar del todo su
borotos, ni hacer ejecutar las reducciones decre--
fuerza politica. Aténita la corporacion, no sabia
tadas por el rev ; y à. pesar de la ruina inmineute
que partido tomar : no podia deliberar sobre un
del tesoro, afectaba una inconcebible seguridad.
provecto que no se le habia sometido, y le imoor-
Sin embargo, en medio de tantos tropiezos no se
taba al mismo tiempo no dejarsesorpreâcler.Eri es-
descuidaba en apropiarse nuevosbeneficios, y acu-
te apuro, empleô un medio diestro y poderoso, cual
mular sobre su fa.milia nuevas dignidades.
fué recapitular y consagrar en un auto todo lo que
El guardasellos, La Moignon,"menos débit, pero
ellallamabaleyes constitutivas de la monarquia, te-
tambien menos inlluyente que el arzobispu de To-
niendo cuidado de comprender en este mimer() su
losa, concerté con e' un nuevo plan para atacar al pa-
propia existencia y sus derechos. Con esta medi-
derio politico de los Parlamentos; que era el pria-
da general, no se anticipaba de magma modo a log
4 6
IIEVOLUCION
FRANCESA.
47
supuestos proyectos del gobierno, y aseguraba to-
y no conociendo à los magistrados antedichos, los
do lo que querra asegurar.
I
clame por sus nombres. Reine al princi pio el ma-
En consecuencia, declar6 en 5 de ma ya el Par-
yor silencio en la Asamblea; pero despues esclama-
lamento de Paris : «Que la Francia cra una mo-
ron los consejeros: Todos somas d' Espremenil.
«narquia gobernada pur el rey, con arreglo à las
Némbrase en lin el verdadero d' Espremenil, y si-
«leyes ; y 'que de estas leyes rauchas que eran fun-
gaie al oficial encargado de arrestarle, pero el albo-
«da'mentales, abrazaban V cousagraban; 1. 0 el de-
roto Hee entonces àsu colmo, y el pueblo acom-
«recho de la casa reinanie al trono per linea de va-
pafie à los magistrados llenandolos de aplausos.
«ron y &den de primojenitura ; 2.° el derecho de
Tres dias despues, en una sesion de residencia,
«la nacion para otorgar libremente subsidios por
mande et rey registrar los decretos y los principes
«el ergano de los Estados generales, legalmente
y los Pares reunidos presentaron et aspecto de la
aconvocados y constituidos; 3 6 , los usos y fueros
sala plena que debia suceder à los Parlarnentos.
«de las provincias; 4.° la inamovilidad de los ma -
El tribunal del Chatelet espidio al moment() un
«gistrados; 5 " el derecho de los tribunales para
decreto contra los edictos y el Parlamento de Ren-
«comunicar y hacer cumplir en cada provincia las
nes declare Marnes à los que entrasen en la sala
«voluntades del rey, y ne ordenar su registra sino
plena. En Grenoble, los habitantes defendieron à
«en tanto que fuesen conforme à las leyes constitu-
sus magistrados contra dos regimientos: y las mis-
« ti yas de la provincia, asi como à las leyes funda-
mas tropas escitadas à la desobediencia per la no-
«mentales del Estado; 6.° el derecho de cada ciu-
bleza militar, se negaron à hacer armas contra
« dadano para no ser juzgado por otros jueces que
ellos. Cuando et cornandan te general del Delfinado
«los suyos naturales designados por la ley; y 7.° el
reuniô k sus coreneles para saber si podia contar
«derecho sin el cual todos los demas eran
con los soldados, guardaron todos silencio. El mas
«de no ser arrestado por &den alguna sino para
jeven de ellos, que debia hablar el primera, res-
«ser puesto al pinta en manos de sus jueces corn -
pondie que no habia que contar con los suvos, pria-
«petentes; protestando el dicho tribunal contra to-
cipiando por su coronel. A esta resistencia, opuso
«do attique que se dirijiese à los principios ante-
el ministro varios decretos del Bran consejo que
«riormente espresados.»
destruian las decisiones de los tribu. supremos,
A esta enérgica resolucion conteste el ministre
y desterre à ocho de ellos.
por los médias que solia siempre, mal é inntil-
Viendose la côrte inquietada por las primeras
mente empleados: y enconândose contra algunes
clases que les hacian la querra, iuvocando el in-
individuos del Parlament°, en cuvo seno se refu-
teres del pueblo y pro yocaudo su intervention, se
giaron d' Espremenil y Goislard de. Monsalbert no-
vair() por su parte del mismo arbitrio; resolviô lla-
ticiosos de que estabanamenazados. Un oficial,
mar eu su ayuda al tercer estado , coma lo habian
cente de Agoult, se diriji6 à él con una comparlia,
hecho antiguarneate los reyes de Francia para ano-
8
BEVOLUCION
.7naNcESA.
49
nadar el feudalismo , y con afan apresur6 entonces
tencia , acababa por Ultimo de restituir â la nacion
.convocation de los Estados generales: orden6
iny.estigacio.nes sobre et modo de su reunion; in-
prerogati vas que la carte queria quitarle para con-
fiarlas à. un tribunal estraordinario. Despues de ha-
1.;:ita â los escritores y cuerpos sabios para que le
ber advertido asi à la nacion de sus derechos, em-
dicsen su parecer; y mientras que et clero reunido
ple6 sus fuerzasescitando y protegiendo la insurrec-
declaraba par su parte que convenia acelerar la
cion. Por su parte, el alto clero espidiendo pasto-
época dela convocacion , la carte, aceptando el
rales y la nobleza foinentando la desohediencia de
re:to. suspendis la sala plena , y lijci la apertura de
las tropas, habian reunido sus esfuerzos â los de la
les :Estados generales para et primero de maya de
maoistratura y .11amado al pueblo à las armas para
4.789. Enfonces se verifica la retirada del ministe-
defender sus Privilegios.
rio del arzobispo de 1.‘xdosa de agosto de 1788),
Estrechada la carte, por enemigos tan diversos,
quiers con proyectos'atrevidos y débilmente ejecu-
habia resistido débilmente; y conociendo la nece-
tados , habia provocado una resistencia que era
sidad de obrar y difiriendo siempre el moment°,
preciso venter .6 no provocar. Al retirarse deja
habia destruido U veces algunos abusas, mas bien
exausto .el erario, suspendido el pago de las ren-
en provecho del erario que del pueblo para citer
ias de las casas consistoriales, todas las autorida-
despues en la inaction. Atacada altimarnente por
des en lu clia, y iodas las provincias sobre las armas.
iodas partes, viendo que los maguates Ilamaban el
l'or su parte provisto con ochocientos mil- francos
pueblo â la 'licha, acababa de introducirlo ella
de .heneficios , el arzobispado de Sens, y el capela
misma, convocando los Estados generales. Opuesta
de cardenal, ya que no adelantô la furtuna pnblica;
durante et siglo al espiritu filosalico, llamébale esta
hizo por lo menas la suva. Su Ultimo consejo fué
vez, y entregaha à su examen las constituciones del
empeûar al rey â que Ilamase â Necker al minis-
reino. De este modo las primeras autoridades del
•,erio.de hacienda, â fin de escudarse con su popu-
estado presentaron el singular espectâculo (le de,-
laridail contra resistencias que va se habian beim
tentores injustos, disputandose un objet° en pre-
invencibles.
sencia del propietario legitimo, y eonstituyéndole
En estos dos arlos de 1787 y 4788 principiaron
juez de la querella.
los,franceses âpasar de las vanas teorias à la prac-
A tal estado habian Ilegado las casas cuando
tica, y la Licha de las primeras autoridades les
Necker subis al ministerio (agosto). Siguiôle la
biairKesentado el deseo y la ocasion. Durante ta-
confianza general, restableciase el crédita al mo-
duel siglo, et Parlamento'habia atacado al clero y
mento, y las dificultades nias urgentes se desvane-
deseubierto .sus inclinaciones ultramontains; des-
cieron. A fuerza de especulaciones acudiô à los
pues ,e1
atacado â la carte, sealado sus
Bastos indispensables , entretauto que Ile gaban los
abusos de -pader, y denuneiado sus desôrdenes.,
Estados generales, remedio invocado pohodos.
Amenazado con represalias é inquiet° par su resis-
Principiaban a agi tarse grandes cuestiones.re-
20
RF:YOM:CIO'
FRANCESA.
24
lativas à su organizacion : cada uno preguntaba.,
cuàl seria en ellos el papel del tercer estado : si
tamente al descubierto , y la carte enteramente
apareceria como igual 6 cornu suplicante ; si ob-
vengada. El fué el primero que sufriô una prueba
tendria una representacion igual en Mimer() â la
de la instabilidad de los favores populares; y si mas
de las dos primeras clases; si se votaria por indi-
adelante apareciô ingrata la nation con los gefes
viduos ô por estatnentos , y si et tercer estado no
que abandonaba sucesivarnente, por esta vez renia
tendria mas que un solo vote contra los dos de la
demasiada razon contra el Parlamento, porlpie se
nobleza v del clero.
paraba antes que ella hubiese recobrado ninguno
La primera cuestion que se ventila fué la del
de sus derechos.
nûmero de los diputados, y puede decirse que ja-
No atreviéndose la carte à decidir por si misma
mas coritroversia alguna lilosefica del siglo XVIII
estas cuestiones importantes, ô queriendo mas bien
produjera semejaate agitation. Acalorkronse los
desconceptuar en su provecho à las dos primeras
animes con la importancia actual de la cuestion, y
clases del Estado; les pidiô su parecer, con inten-
un escritor conciso y enérgico tuvo en esta discu-
cion de no seguirlo , si , como era probable, con-
sien el lugar que los grandes genios del siglo ha-
trariaba al tercer estado. ConvocO al efecto una
bian ocupado eu las discusiones filosOlicas. El aba-
nueva Asarnblea de Notables en la cual se dis-
te Sieyes, en un libro que dia un fuerte impulso al
cutieron todos los puntos relativos à la celebracion
espiritu pUblico, se hizo esta pregunta : igue es el
de los Estados generales. Acalorada fué la discu-
tercer estado?
sion: por una parte se hacian valer las antiguas
—Nada : que debe ser?—Todo.
tradiciones, y por otra los derechos naturales y la
razon; pero aun cuando se tornasen por refilas las
À pesar de las ôrdenes de la c6rte se reunieron
mismas tradiciones, la causa del tercer estado Ile-
los Estados en el Dellinado. Las dos primeras cla-
vaba ventaja todavia , porque â las fôrtnulas de
ses mas diestras v populares alli que en otras par-
4614, invocadàs por los primeros Ordenes, se con-
tes, decidieron que la representacion del tercer es-
traponian otras mas antiguas. Asi es que en cier-
tado seria igual à la de la nobleza y del clero, pero
tas reuniones y sobre ciertos pontos se votaba por
recelando el Parlamento de Paris la consecuencia
persona; otras veces se habia deliherado por pro-
de sus provocaciones imprudentes , conociô que el
vincias y no por clase ; y muchas los diputados
tercer estado no se presentaba como ausiliar , sino
del tercer brazo hahian igualado en nûmero â los
comoseiior ; y registrando el edicto de convoca-
de la nobleza y del clero. iCômo pues rcferirse â
tion, adicion6 por clàusula espresa la observancia
los usos antig,dos ? ,no habian estado en una revo-
de las formulas de 1614,, que anulaban del todo su
representacion. Desopinado ya por las dificultades
que habia opuesto al edicto que concedia el estado,.:.)
civil à los protestantes, quedô en este dia comple-'
Abriôse en Versalles en 6 de noviembre, y cerrô sus se-
siones el 3 de diciembre siguiente.
REVOLUCION
PRANCESA..
23
lucion perpétua los poderes del estado? La autori-
representaciones ; dispuso que el armer° total de.
dad real , que fué soberana al principio , vencida
los diputados, seria de 4,000 por lo menos: que se
-despues y despojada, levantandose de nuovo con
formaria en razon compuesta de la poblacion y de.
el socorro del pueblo, y atravendo à si todos los
las contribuciones de cada bailla, y que el rimero;
poderes, presentaba una incesante lucha y una po-
particular de los diputados del tercer brazo seri&
sesion siempre variable. Deciasele al clero, que si
igual al de los dos pruneros reunidos. (Acuerdo da
se remontaba â los antiguos tiempos, no formaria
donsejo de 27 de diciembre de 17.88.)
una clase; à los nobles que énicamente podian ser
Esta declaracion escitô un entusiasmo univer
electos los poseedores de feudos, y que de este
sal; y como se atribuia à Necker , aumenté su as--
modo la may or parte de ellos quedarian escluidos
cendiente en la nation y el &Il° de los grandes. Sin
de la diputacion; à los mismos l'arlamentos, que no
embargo , nada decidia esta declaracion en cuanto
eran mas que servidores infieles de la corona; y â
à si el voto debia ser por persona ô por clase, aun-
todos, en fin, que la constitucion francesa no era
que la aprobaba implicitamente porque era
mas que una larga re y olucion, en la cual cada po-
aumentar los votos si no habian de contarse, y de-
testad habia dominado sucesivamente; que todo
jaba al tercer estado el cuidado de alcanzar â viva
habia sido innovation, y que en tan vasto coullicto
fuerza lo que entonces se le rehusaba. Daba ella
la razon era la Unica que debia decidir.
tambien una idea de la debilidad de la côrte, y dé
El tercer estado comprendia casi toda la na-
la del mismo Necker. La côrte rennia un eiimulo de
cion, todas las clases industriosas é ilustra-
voluntades que imposibilitaban todo resultado de-
das ; sino poseia mas que una parte del territorio,
cisivo porque el rey era moderado , justo , estudio-
al menus lo esplotaba todo; y segun la razon, no era
so , y desconfiaba dernasiado de sus propias lutes;
demasiado lijarle un Munero de diputados, igual al
amante del pueblo y acogiendo benévolamente sus
de las otras dos clases.
quejas , adoiccia sin" embargo muchas veces de pa-
La Asamblea de los Notables, se declarô contra
nicos y supersticiosos terrores, crevendo ver cami-
lo que se ilamaba la duplicacion del tercer estado;-
nar con la libertad y la tolerancia, .la anarquia y la
y una sola comision presidida por el hermano ma-
impiedad, El espirdu filoselle°, en su primer vuelo,.
yor del rey, yotô por esta duplicacion. Entonces
debiô cometer estravios; y un rey timido y religio-
la côrte, tOrnando, decia, en consideracion el pa-
su se bina espantado de ellos. Acosado incesante-
recer de la minoria, la opinion pronunciada de
mente de debilidades , de terrores y de incertidum-
muchos principes de la sangre, el voto de los tres
bres, el dcsgraciado Luis XVI, resirelto por si â tu-
érdenes del Delfinado , la peticion de las jun-
dos los sacrilicios, pero no sabiendo cômo imponer-
tas provinciales, el ejemplo de muchos paises que
los à los demas , victima de su debilidad con la
tenian brazos ô estados, el dictàinen de varios
côrte, y de su condescendencia con la reina, espiaba
eistas , y cl veto espresado por gran mimer° de
faltas que no habia cometido, pero que necesaria-
REVOLISCION
FRANCESA.
25
mente habian de atribuirsele , parque las toleraba..
Entregada la reina à los placeres, ejerciendo en tor-
cierta igualdad en los impuestos y dada algunas
no su yo el imperio de sus encantos, queria que su
garantia; , todo se habria aquietado por largo tiem-
esposo estuviese tranquilo, colmado el erario, y que
po , y Luis XVI hubiera sida adorado coma otro
la carte v sus vasallos la adorasen. Unas veces es-
Marco-Àurelio. Pero cuando Iodas las autoridades
taba de O'cuerdo con el rev para obrar las reformas,
se hallaron envilecidas por una larga contienda , y
cuando la necesidad de estas parecia urgente; otras
descubiertos iodas los abusas por una junta de No-
al contrario, cuando creia amezada la autoridad,
tables ; cuando la nacion, Hamada à la disputa, con-
despojados â sus palaciegos , separaba â los minis-
cibiô la esperauza y la voluntad de ser alguna casa,
tros populares, embarazaba al rey, y destruia ioda
lo quiso imperiosamente. flabianla prometido los
medio y toda esperauza de bien. Cedia sobre todo
Estados generales, ella pidi6 que se acortase-el pla-
â las sugestiones de una parte de la nobleza que vi-
zo ; v ac'oitado, raclai-nô en ellos la preponderancia;
via jouta al trono , alimentandose con las gracias y
se la negaron, pero redohlando su pretension se le
los abusas , y aunque esta nobleza palacieg,a de-
dia el media de conquistarla. Asi es, que solo se
seaba sin duda, asi coma la raina , que el rey tu-
iba cediendo parcialmente, y cuando ya no se po-
viese con que haver prodigalidades; y por este mo-
dia resistir ; pero entonces sus fuerzas se habian
tiva, era enerniga de los Parlamentos cuando nega-
aumentado y hecho sentir, y ya quiso todo lo que
ban los impuestos ; se aliaba â ellos cuando de-
creia poder.
Irritando su ambition una resistencia continua,
fendian sus privilegios, rehusando bajo dilerentes
dehia hacerla luego insaciable. Pero aun entonces
pretestos la contribucion territorial. En medio de
si un gran ministro, comunicando un poco de vigor
inlluencias tan contrarias, y no atreviéndose el rey
al rey, conciliândose la reina, sujetando à los pri-
â arrostrar de frente las dificultades , cortar los
vilegiados, se huhiera adelantado v satisfecho de re-
abusas y destruirlos con su autoridad, cedia alter-
pente las pretensiones nationales, dando una Cons-
nativam'ente â la carte é à la opinion, y no sabia
titucion libre ; si huhiera satisfecho esta necesidad
satisfacer ni â la una ni à la atm.
de obrar que carcomia â la nacion, Ilamândola des-
Si cuando en el siglo XVIII , los filasofos reu-
de luego no â reformar el estado, sino â discutir sus
nidos en una arboleda de las Tullerias , dirijiau vo-
intereses anualmente en un estado ya constituido,
tos por Federico y los arnericanos , por Turgot y
tal vez no se hubiera empefiado la lucha. Pero era
por Necker ; si cuando no aspiraban a gobernar el
necesario aumentar la dificultad en vez de coder â
estado, sin() à ilustrar Unicamente à los principes y
ella, é hunolar sobre tado, numerosas pretensiones.
preveia.n â lo mas revoluciones lejanas, que las de-
Necesitàbase un hombre de una conviction fuerte,
mostraciones del mal estar y lo absurdo de las ins-
de una voluntad igual â su denuedo, y este hombre
tituciones hacian bastante presumir; si desde enton-
audaz, poderoso y tal vez apasionado, hubiera asus-
ces el rey hubiera espontaneamente establecido una
tado â la carte que no habria podido sufrirle. Para
26
REVOLUCION
FRANCESA.
27
contemporizar al mismo tiempo con là opinion y los.
inntil tributo. * Todo estaba vinculado en ciertas
rancios intereses, acudiô medios terminos ; ectui
manos, v por todas partes . el Mimer° pequeiro re-
mono como hemos visto de un ministro semi-fd6-
sistia al rnayor va despojado, pesando las cargas
sofo, semi-atrevido, y que tenia una popularidad
sobre una sola clase: la nobleza y el clero ploseoitarna.,
inmensa, parque entonces las intenciones algo po-
casi las dos terceras partes del territorio; y la
pulares en un agente del poder, sobrepujaban à
pueblo, pagaba tributos
terrera, poseida. por el
al
todas las esperanzas , y escitahan el entusiasmo de;
rey, multitud de derechos fcudales à la nobleza, el
un pueblo , â quien apenas satisfaria muy luego
diezmo al utero, y soportaba ademas las devasta-
demagogia de sus gefes.
ciones de la monteria noble, y de la caza en gene-
Los anirnos estaban en una fermentacion uni-
ral. Los impuestos sobre cousumos pesaban sobre
versal: habianse formado juntas en t.oda la Francia,
el mavor mimer°, y porconsiguiente sobre el pue-
à ejemplo de la Inglaterra, y bajo el mismo nom-
blo. La recaudacion era vejatoria, porque los seîio-
bre de clubs, ocupandose en ellos del modo de des-
res se hacian siempre los morosos impunemente;
truir los abusos , de obrar las reformas, y de esta-.
y el pueblo por el contrario, maltratado y preso,
blecer la Constitucion. lrritabanse al examinar se-
estaba condenado entregar su cuerpo â falta de
veramente la situation del pais, y en efecto su
productos. Àlimentaba cou sus sudores, y defendia
estado politico y econômico era intolerable. Todo
con su saugre à las alfas clases de la sociedad, sin
era privilegio en los individuos • en clases, en ciu-
poder existir él mismo. La clase media, industrio-
dades, en provincias y hasta en los mismos °tidos;
sa , ilustrada , menos desgraciada sin duda que el:
en tanto que para la industria y el ingenio del hom-
pueblo, pero euriqueciendo el reino con su indus-
bre no habia mas que trabas. Las dignidades civi-
tria é ilustrândolo con sus ta.lentos no alcanzaba
les , eclesiâsticas y militares, estaban reservadas
'
ninguna de las ventajas à que teniaderecho: hasta
esclusivamente para algunas clases, y en estas pa-
la misma justicia se distribuia en algunas provin-
ra algunos individuos. No se podia' abrazar una
cias par los seriores, en las jurisdicciones mien-
profesion sino en virtud de ciertos titulos y de-
gas por magistrados que habian comprado sus des-
ciertas condiciones pecuniarias. Las ciudades fe-
tinos; era Ceuta , mullas veces partial , siempre
nian sus privilegios para el reparto, recaudacion,
ruiuosay particularmente atroz en los procesos
crimindes. La hbertad individual
cuota del impuesto-, v para la eleccion de los ma-
se vela atrope-
gistrados. Las rnercedes mismas , convertidas por
liada por la arbitrariedad que dictaba los manda-
mientos de prision (ô
los actuales poseedores en propiedades de familia,
lettres de cachet) • y la liber-
tad de imprenta por los censores rég
casi no permitiau al monarca hacer preferencias,
ion. ln l in,
ni le quedaba otra libertad sino ofrecer algunos
mal defeudido el estado por fuera , vendido por las
doues pecuniarios , y se habia obligado disputar
con cl duque de Coigny, para la abolicion de un
Veanse las inemorias de Bouille.
Biblioleca popu/ar.
T. 1. 370
28
11EVOLUCION
raaNcEsa.
9
mancebas de Luis XV, y comprornetido por la de-
bilidad de los ministro; de Luis XVI, acababa
de capital , y era de temer que muy luego filera
deshomarse en Europa., por el vergonzoso sacrai-
dificil su inamenimiento, cuando las agitaciones
cio de la Rolanda y de la Polonia.
politicas llegasen à trastornar la conlianza y â in-
Ya principiaban àagitarse las masas popular&s,
i
terrumpir las coniunicaciones. Desde el nvierno
se habian maaifestado turbulencias muchas veces
crudo que si„ niera à los desastres de Luis XIV y
durante la lucha de los Parlamentos, y en particu-
que inmortalizô la caridad de Fenelon, no se ha-
lar à la retirada del arzobispo de Tolosa, cuva es-
bia visto uno mas rigoroso que el de 88 à 89, sin
tà.tua quemaron. La faerza armada habia sido in-
que la beneficencia que entonces se manifest6 de
sultada y ana atacada; y los magistrados habian
la muera mas patetica fuese bast.ante para reine-
perseguido dailmente à los alborotadores que de-
diar las iniserias del pueblo. Acorrian de todos log
fendia-n su causa. Conmovidos los amnios y embar-
puntos de la Francia multitud de vagos sin profe-
gados con la confusa idea de una revolucion prd-
sion r sin recursos, que ostentaban su miseria y su
xima , estabaa en una continua fermentacion rien-
desatidez dcsde Versales hasta Paris. M nienor
do ya los Parlamentos y las primeras clases
• ruido aparecian desalados , para aprovecharse de
los lances sienipre favorables zi los que carecen de
bcirse contra clos las armas que habian dado al
pueblo. En 13retafia la nobleza se habia opuesto- à
todo , basta del pan cotidiano.
la duplicacion del tercer brazo, y habia rehusado
Todo, pues, conducia à una revolucion inevita-
nombrar los diputados. La clase media que tau po-
bic. Un siglo entero habia contribuido o. descubrir
derosamente le habia servido contra la cOrte , se
los abusos y llevarlos al estrenm; y dos alios fue-
volvié contra ella , y sucedieron sangrientos coin-
roa bastanies para escitar la revolucion y aguerrir
butes. La carte , que no se creia bastante vengada
las masas populares, haciéndolas intervenir en la
de la noblea bretonia, (2) le reliusô no solameute
querella de los privilegiados. En fin , desastres na-
su apovo sinoque encarcelô alguno de sus miem-
turales, y un concurso fortuito de circunstancias
diversas , empujaron la catâstrofe, cuvo plazo podia
bros venidos â Paris para reclamarlo.
diferirse, pero cuyo cumplimiento tarde é tempra-
Loa mismos eleinentos parue que se habian
no habia de ser inialible.
desencadenado; pues una granizada ocurrida el 13
En medio de estas circusntancias se verificaroa
de julio habia destruido la cosecha v debia dificul-
las eleccioues, tumultuosas en algunas provincias,
tar el abasto. de Paris, particularMente en medio
activas por Iodas partes, y mur tranquilas
de las turbulencias que se preparaban: apenas bas-
. en Pa-
ris , en donde hubo grande acuerdo y unanimidad.
taba toda la actividad del comercio para concentrar
Se repartian listas yhabia grau cuidado de unirse y
la cantidad de subsistencias necesarias à esta grau-
entenderse mercaderes , ahogados v literatos i ad-
mirados de verse reunidos pipi- la primera vez, ale-
•) Véase à Bouillé.
- vandose poco à poco à la libcrtad. Eu Paris reeli-
sill
30
RF.VOLUCTON
FSANCESA.
31
gieron ellos mismos las mesas nombradas por el re.!
lion, que por su pericia mantenia grandes talleres,
sin cambiar las personas, ostentaron su poder
Conlirmandolas: hasta et sàbio Bailly, deja su re-
perfecionaba nuestra industria y proporciouaha
tiro de Chaillot: libre de toda intriga y penetraly
subsistenci a à 300 trabajadores , fué acusado de
de su noble mision, se dirige solo y à pie à la jun-
haber querido reducir los jornales a la mitad del
ta; detiénese en et camino, sobre el terraplen de
precio. El populacho amenazô incendiar su casa,
los Fuldenses; un jô yen desconocido acércasele con
loorise dispersarlo, pero volvie al dia siguiente,
respeto.—Vd. va à ser nombrado, le dijo.—No
e
invadieron la casa , la incemliaron y destrueron
sé
(27 de abril). A pesar de las amenazas hechas et
nada, respondiô Baill y ; honor como este, ni debe
dia anterior por los amotinados , y de la cita que
rehusarse , ni solicitarse.—El modesto academico
se habilla dado , la autoridad acudié demasiado tar-
prosiguin su camino, llega à la Asamblea, y queda
nombrado sucesivamente elector y diputado.
de , y obré entonces con un rigor escesivo, pues
espeiô à que et pueblo se hiciese dueiio de la casa,
La eleccion del coude de Mirabeau Lue bor-
se le atacô con furia , v huho necesidad de dego-
rascosa: desechado por la nobleza acogido por
Ilar grau néinero e'stos hombres.feroces é in-
el tercer estado , alhorotô la Proveuza, su patria,
trépidos, que despues se mostraron en todas las
y vino luego t presentarse en Versalles.
ocasiones y que recibieron el nombre de ban-
No quiso la cOrte en manera alguna influir en
didos.
las elecciones, y estaha linsonjeada de ver en ella
Todos los partidos que ya estaban formados se
un g rau nnmero de curas; pues contaba para su
acusaban recip•ocamente; censurnse à. la cône por
oposicion con las grandes dignidades eclesiâsticas,
su accion primer() tardia, y despues cruel; supûsose
-y al mismo tiempo con su acatainiento al trono.
due ella hahia querido dejar comprometiclo el pue-
Sin embargo , no lo preveia todo, pues que en los
Mo para hacer ou cjemplar y ejercitar sus 'Topas.
diputados del tercer estado iba viendo mas adver-
El dinero hallado à los incelidiarios de la casa de
sarios para la nobleza que para &la misma. Cul-
Reveillon y las palabras escapadas à al g unos de
pôse al duque de Orleans de que trabajaba viva-
ellos, hicieron sospechar que cran incitado'S \\- con-
mente para ba y er elegir à sus partidarios y para ser
ducidos por ana manu oculta; V los enerniios del
nombrado él mismo. Sefialado va entre los contra-
partido popular acusaban al duque de Orleans de
nios (le la côrte, aliado de los Parlamentos , invoca-
haber querido ensavar sus falauges revolucionarias.
do por gefe , bien ô mal de su grado, por el par-
Agnel principe hahia nacido con cualidades
rtido , se le imputaron diferentes maquina-
ventajosas; habia heredado inmensas riquezas; pero
ciones. Acaeciô tambien una escena deplorable en el
dado à las matas costumbres habia abusado de
arrabal de San Antonio, y como à todoacontecimien-
'
todos los dores de la naturaleza y de la fortuna.
to hav que buscar un autor, se le hizo responsable
Inconsecuente en su caracter, ilespre«ciando va
de este. Un fahrinnte de papeles pintados, Revei-
la opinion é codiciando popularidad, era atre-
32
REVDICUCION
Lido ambicioso un dia y otro bd y distraido.
displiesto con la reina se habia hecho enemigo de:
la côrte. Principiando à formarse los partidos , ha-
bia dejado que echasen mano de su nombre, y se..
gun se dice , de sus riquezas. Deslumbrado por un
porvenir confuso , obraha demasiado para hacerse
tachar, mas no para triunfar; y si sus partidarios
tenian realmente proyectos, no podia menus que de=
CAPITULO Il.
sesperarlos con la inconstancia de su ambicion:
Convocation y apertura de los Estados generales.—Discusiones
sobre la revision de los poderes y sobre la votacion per Esta-
mentos, ô por personas.—El estado llano se declara Asamblea
nacional.—Ciérrase el salon de los Estadosy pasan los dipulados
à otr o si tio.—Juramento del juego•de pelota.—Sesion real del
23 de j unio.—Continna la Asamblea sus deliberaciones à peser
de las &dettes del rey.—Rennion definitiea de los tres Esta-
rnentos.—Primeros trabajos dela .4.saroblea.—Agitaciones popu-
lares en Paris.— Liberta el pucblo à los guardias franceses que
estaban encerrados en la Abadia.—Intriga de la (Mec acér-
canse tropas à Paris.—Separacion de "Nencr.—Jornadas de los
dias 12, 13 y 44 de julio.—Toma de laBastilla.—Va cl rey à la
Asamblea y desde alli marcha à Paris.—Regreso de Necker.
Prôximo estaba va el momento de la convoca-
tion de los Estados ticnerales, y no pudiendo dudar
los dos primeros Estamentos del riesgo que les ame •
nazaba, trataron de reunirse con la côrte y agru-
parse al rededor de los principes de la sangre y de
la ruina. Por medio de adulaciones y lisonjas pro-
curaban ganarse à los hidalgos campesinos, y en sit
ausencia se burlaban de su rusticidad. El clero pro-
curaba acariciar à los plebeyos de su &den, y la no-
bleza militar à los del suvo. Los Parlamentos, que
habian creido representa; el primer pagel en los
34
IIEVOLUCION
FRANCESÀ.
35
Estados generales, principiaron â terrer el ver en-
Nuestra Sefiora. La carte habia desplegado una
gaiiada su =bidon. Los diputados del estado Ila-
magniticencia estraordinaria, y los dos primeros
no superiores por sus talentos, por la enérgica es-
presion de sus poderes, sostenidos par sus juntas
Estatnento s iban vestidos de gala. Principes, cloques
y pares, gentiles-hombres y preladas ostentaban,la
continuas, aguijados tambren perlas d udas que mu-
purpura, y llevaban la cabeza cubierta con som-
chos manifestaban sobre el resultado de sus es-
breros de plumas. Los diputados del estado flanc),
fuerzos, habian tomado la firme reselucion de no
ceder.
vestidostinicamen te con capas negras venian en se-
guida, y a pesar de su esterior modesto parecian
Unicamente el rev, que no habia disfrutado un
como envanecidospor su némero y por su porvenir.
momento de reposo desde el principio de su reina-
Se observe que el duque de Orleans, colocado al
nado, veia à los Estados generales como et término
estremo de la nobleza, procuraba quedarse atrts y
de sus apuros y cornu t
odo su cela autoridad era
confundirse con los primeras diputados del estado
mas bien pur sus hijos, à quienes crcia deher dejar
ilano.
este patrirnonio intacte, que par si mismo, no tenia.
Aquella pompa nacional , militar V religiosa,
reparo en dar una parte de ella à la radon, des-
aquellos calames piadosos, aquellos instrumentos
cargàndose de esta mariera de las dificultades del
nationales, y mas que !todo, la grandeza del acon-
g,obierno. Por le tante, activaba con placer los pre-
tecimiento, conmovieron a los corazones profunda-
parativos de esta Bran reunion, disponiendo apre-
mente. El discurso del obispo de Nancy, lleno
suradamente un salon, determinaudo tambien los
de sentitnientos generosos, rue aplaudido con en-
trages, é ideando un ceremonial humiliante para
tusiasmo, à pesar de la santidad del lugar y de la
et tercer Estarnento: pero corne no son los hombres
presencia del rey. Las grandes reuniones elevan el
menas celosos de su dignidad que de sus derechos:
alma, nos enagenan de nosotros mismos, y nos unen
se habia cuidado de provenir en los poderes por
â los demas; derramese un sentimiento general,
condition espresa que no sufrieran flingua ceremo-
de repente mas de un corazon sintiô despojarse de
Mal ultra ante. Esta nueva falta cometida por la
sus adios y llenarsepor un moment() de humanidad
cône, procedia coma todas las demas del deseo de
y patriotismo. (1) (*)
mantener por lo menas la apariencia cuando ya no
La apertura de los Estados generales se verific6
existian las casas, y debie causar una profunda ir-
al siguiente dia i de ma y a de 1789. El rey estaha
ritacion, en et momento en que antes de atacarse,
colocado sobre un ele yada trona, la reina cerca de
se mirahan cara â cara unos a otros en ademan de
él, la carte en las tribunas, los dos primeras Esta-
medir sus fuerzas.
El 4- de mayo, vispera de la apertura, bobo una
(*) Todas las llamadas que se hallen en el discurso de esta obra
procesion solemne, y el rey, los tres brazos, y to-
haste la 5s encerradas entre paréntcsis correspondes é otros tan-
tes notas y documentosjustifieativos que se insertan al final del
das las dignidades del estado, fueron à la iglesia de
idtirno tome.
I 36
nEVOLUCTOY.
F RANCESA.
37
mentos â los dos lados, y el tercero , al estremo del'
chu, y desde el primer dia hizo estallar una division
salon, y en asientos inferiores. Escitése algun mur-
imbiera sido preveer y precaver , termi-
que
mullo al entrar el coude de Mirabeau; pero su mi.-
•
nando la diferencia de anternano. Pero la côrte no
rar y su continente, impusieron à la Asamblea. El
tuvo nunca fuerza para rehusar ni conceder lo que
tercer Estamento se abri(*) como los otros dos, à pe-
era justo, y pur otra parte esperaba reinar con mas
ser del uso establecido, y el rev pronunci6 un dis-
facilidad dividiendo los animos.
curso en que aconsejaba à los unos et desinterés , la
Los diputados del tercer .Estamento, permanecie-
sabiduria à los otros y à todos hablaba de su amor
ron reunidos en cl salon general , absteniéndose de
hâcia el pueblo. El gua' rda-sellos Barentin tom6 en
tomar ninguna rnedida, v esperando como decian, la
seguida la palabra y despues Necker, que ley6 una
reunion de sus côlegas:La nobleza y el clero reti-
memoria sobre el estado del reino en donde habit')
rados en sus salones respectivos, se pusieron à de-
pur extenso de la hacienda; present6 un déficit de 46
liberar acerca de la revision. El clero voté la com-
millones de francos, v cane) con sus rodeos â los
probacion separada, con la mayoria de •33 contra
que no ofendiô con sus lecciones.
414, y la nobleza con la mavoria. de •88 contra 1,14.
Desde el siguiente dia se prescribié à los dipu-
Insistiendo en su inmovilidad el estado Llano conti-
tados de cada Estamento se dirijiesen al local que
nué al siguiente dia la conducta del anterior, y pro-
les estaha destinado. Ademasdelsalon general, bas-
curo evitar toda medida que pudiese preséntarle
tante capaz para contener à los tres Estamentos reu-
como constituido en érden separado; y por lo tanto
nidos, se habian construido otros dos para la noble-
al dirigir algu q os de sus miembros à las otras dos
za y el clero. El salon general estaha destinado al
Câmaras, tuvo cuidado de no dalles ninguna mision
tercer Estamento, y de este modo tenia la ventaja,
espresa. Estos miembros se enviaban nnicamcnte â
estando en su proprio local, de hallarse en el de los.
la nobleza y al clero para decirles que se les espe-
Estados. La primera operacion que debià hacerse;
raba en el salon general. La nobleza no estaha en
era la revision (le los poderes, y se trataba de saber
sesion en aquel moment° ; el clero estaha rcunido,
si hahia de verificarse en comun o por Estamentos.
y ofreciô nombrar comisionados para conciliai las
Los diputados del estado Ilano, alegando que impur-
diferencias que acahaban de suscitarse. Nombrôlos
taba à cada parte de los Estados generales, el ase-
en efecto, é invité i la nobleza à que hiciera otro
gurarse de la leOimidad de las otras dos, pedian la
tanto , mostrando el clero en esta lucha un caracter
revision en comun. Queriendo la nobleza y el clero
bastante diferente del de la nobleza. Entre todas las
rnantener la separacion de los Estamentos, sostenian
clases privilegiadas, él era el (lue mas habia sufri-
que dehian constituirse por separado cada uno..Esta
do los ataques del siglo XVIII ; se hahia disputado
cuestion no era todavia la del voto por persona,
su existencia politica; estaha dividido à causa del
porque se podian revisar los poderes en cornuny vo-
grau nûtnero de sus parrocos ; y por otra parte, su
tar luego separa.damente; pero se le asemejaba mu- .
papel forzoso, era el de la moderacion y el del espi-
38
AEVOLOCION
FRAINCESA.
39
ritu de paz; y corn() acaba de verse, ofrecia una es-
ridad legitima para esperar ci otros ciudadanos-
pecie de meiliacion.
La
Despaes de haler rehusado la nobleza nombrar
nobleza al contrario, se rehus6à ello no que-
riendo nombrar comisionados, porque menos pru-
comisionado s conciliadores, consintié en fin en en-
dente que el clero, conliando mas ensus darechos, y
yiarlos para ponerse de concierto con los otros ér-
denes ; pero la mision que les confiaba era
DO crevéndose obligada à. la moderacion sino al de-
nuedo, se espresaba pur medio deamenazas y repul-
porque les encargaba al mismo tiempo declarasen
que tnsistia en su dec.ision del 6 de mavo , la cual
sas. Estos nombres que no han perdouado pasion
disponia la comprobacion pur separado. El utero al
agena, se entregabau a todas las suyas, ysufrian co-
mo Iodas las Asambleas, el dominio de los espiritus
, fiel à su papel, habia suspendido la revi-
contrario
sion comenzada ya en su propia Câmara, declaràn-
mas violentos cornu Cazalés Espremenil, quere-
dose no estar constituido, y esperando las conferen-
cientemente ennoblecidos, Idcian adoptar las mocio-
cias de los comisionados conciliadores. Las code-
nes masimpetuosa,„ preparadas de antemano en reu-
rencias estaban abiertas; et clero callaba ; los dipu-
niones particulares. En vain unarninoria compues-
ta de hombres, ô mas sabios, é mas prudentemen-
tados de los comunes habian valer cou calma sus
razones, los de la nobleza con arrebatos. Separà-
te ambiciosos, se esforzaba en ilustrar â aquella no-
hanse agriados con la disputa, y resuelto 'el tercer
bleza; ella nada queria oir, hablaba de combatir y
Estamento à no ceder en nada, no le disgustaba sa-
morir, v abadia que era por las leyes y la justicia.
ber que toda transacion se hacia irnposible. La no-
/ambra el tercer Estamento , devoraba trauquila-
bleza esperaba todos los dias à sus comisionados
lamente todos lbs ultrages; irritàbase silenciosa-
para que le asegurasen que habian obtenido la yen-
mente, conduciase con la prudencia y la firmeza de
taja, y su exaltation iba en aumento ; pero por un
todos los poderes quecomienzan, y recogia los aplau-
rasgo pasagero de prudencia, los dos primeros
sos de las tribunas, destinadas primero para la cér-
Estamentos declararon que renunciaban à sus pri-
te, y luego invadidas por et pitblico.
vilegios pecuniarios. El tercer Estamento acepté la
Muchos dias habian transcurrido va. El clero
concesion, pero permaneciô en su inaction,
temlia lazos al tercer Estamento, procurando ar-
do siempre la comprobacion en comun. Continua-
rastrarlo à ciertos autos que le hiciesen calificar
han todavia las conferencias, cuando se propuso, en
de érden constituido; pero aquel se habia re-
fin, como couvenio, que se revisasen los poderes
husado à ello constanternen te, y no tomando mas
por comisionados elegidos en los tres Estamentos.
que medidas indispensables de policia interior, se
Los enviados de la nobleza declararon en su nom-
habia limitado à elegir un decano y agregados para
bre, que no accedian à esta disposition, y se reti-
recoger los votos. Rehusaba abrir las cartas que se
raron sin fijar dia para una nueva conferencia, des-
le dirigian ; y declaraba no formar un érden , sino
vaneciéndose de este modo la transacion, y et mis-
una junta de ciudadanos reunidos pur una auto-
mo dia die, la nobleza ua auto por el cuardeclara-
40
REWOLUCION
FRANCESA.
ha de nuevo, que por aquella legislatura se corn-
rou con moderacion, que podian tornade, V que es-
probaria por separado, dejando à los Estados el coi-
perariansi era neeesario todo el dia y toda la noche.
dado de determinar otro modo para lo venidero.
Dificil era la situacion, pues sabia el clero que
Este acuerdo se Grimoald) al estado Ilano el 27 de
despues de su respuesta pondrian los diputados del
mavo. Reunidos desde el dia d, hahian va transcur-
estado Piano manos â la obra v tomarian un parti-
rido 22, durante los euales nada se habia liecho ; y
do decisivo. Queria contempdrizar para estar de
era tiempo de tomar una deterrninacion. Mirabeau,
concierto con la côrte v pidie por termine hanta el
qne daba impulse al partido popular, manifeste que
otro dia, lo cual se le concediô con repugnancia.
•
era urgente decidirse v principiar à obrar el bien •
En efecto, al siguiente dia el rev, tan deseado por
priblico, hart° tiempo retardado va. Segun la reso-
los primeros Estamentos, se decidie, à intervenir en
lucion conocida de la nobleza, propuso que se hi-
el momento en que iodas las enemistades de la
ciese una intimation ai clore para que se esplicase
côrte y de las primeras clases principlaban â olvi-
al momento, y declarase si queria ô no reunirse al
darse al aspecto de minci poder popular que se en-
estado llano. Adôptase al momento la proposition: el
cumbraba con tinta rapidéz. Mostrandose, por
diputado Taret se puso en camino à la caheza de
el rev, iavitô â todos à que continuasen las
una diputacion numerosa, entré.) en el salon del cle-
conferencias en presencia de su guarda-sellos. El
ro V dijo: «Los sehores diputados del estado Ilano
tercer Estamento, â pesai de lo que se ha dicho de
»iavitan à los sehores del clero, EN EL Nomsni:
sus proyectos, Y de Io juzgado porelacontecimiento,
»otos DE PAZ, y por el interés nacional , à que se
no Ile yaba sus miras mas alla de la monarquia mo-
»reunan con elbos en el salon de la Àsamblea, para
derada. Conociendo las intenciones de Luis XVI, le
»acordar los medios de verificar la concordia , tan
acataba sobre manera; no queriendo adulas daiiar
)necesaria en este momento para la salvacion de la
a su propia causa con alguna siurazon, respondiô,
»causa pfiblica.» Penetrese el clerc (le estas solem-
que por deferencia al rev se avenia à la continuac ion
nes palabras; Bran mimer° de sus individuos
de conferencias, aunque por las declaraciones de la
respondieron con aclamaciones y quisieron marchar
noblezase crevesen liniô à esta respuesta un
en seguida de esta invitation, per() se les detuvo,
mens* que encarge à su decano pusiese en manos
y se respondiô à los diputados que se tomaria en
del principe. Este decano cra Bailly, hombre sen-
consideracion. Al volver la diputacion, el tercer Es-
cillo y virtuose, sàbio, ilustre v modeste, que repen-
tamento, inexorable tome siempre, se determinô à
tinamente bahia silo traslailaclo de los estudios
esperar en sesion permanente la respuesta del cle-
silenciosos de su gabinete al centre de las discor-
ro . esta no Ilegaba, y se eliviô à decir que la es-
dias civiles. Elegido para presidir una grande
taban esperando. Quejôse el clerc de que se le es-
Asaniblea, se babia aterrado con su nuevo empleo;
creiase indi o•
trechaba con demasiada viveza, y pidiô que se le
no de desempeharle, y le habia admi-
n
tido por deber. Pero
dejase el tiempo necesario ; â lo cual le respondie-
levantado 'de repente à_ la
42
REVOLIJC ION
FRANCESA.
43
libertad hallô en si una presencia de espiritu y Ulla
firineza inesperada; en medio de tantos conflictos ,
de redactar y firmar las actas. Entraron final mente
•
hizo respetar la magestad de la Àsamblea, y repre-
en discusion, y casi estaban va reducidos al silen-
sentarla con Ioda la dignidad de la virtud y la
cio por las razones que se les presentaban, cuando
razon.
Necker, en el nombre del rev, propuso un nuovo
Apurado se y iô Bailly para llegar hasta el rev;
medio de conciliacion que .consistia en que cada
y coin() insistiera à fin de que se le introdujese,
Estamento debia', examinar separadamente los po-
propagaron los cortesanos que no habia respetado
deres y participarlo à los otros : en el caso en
el dolor del monarca, afligido con la inuerte del
que se ocasionasen dificultades , los comisiona-
delfin. Presentado Ultimamente , supo alejar todo
dos lo pondrian en conocimiento de cula ciunara;
el ceremonial humiliante, y manifesté tarda firme-
y si la decision de los diversos Estamentos no era
za como respeto; el rev In acogié con bondad, pero
conforme, el rey dehia juzgar definitivamente, y
sin esplicar sus intenciones.
asi la côrte orillaba la diferencia en su provecho.
Decidido el gobierno â hacer algonos sacrificios,
Interrumpiéronse al moment° las conferencias para
poupe se encontraba con fondus, queria, opo-'
obtener la union de los E stamentos. El clero acep-
niéndose â los Estamentos, y Ilegando â ser su
té el proyecto lisa y Ilanamente ; la nobleza lo acojiô
àrbitro, arrancar â la nobleza sus pri y ilegios pecu-
al principio con placer , pero estrechada por sus•
niarios con el socorro del tercero, y detener la
instigadores ordinarios, alejé el parecer de los mas
ambition de este por medio de la nobleza. No
sàbios de sus individuos, y moditid el:pro y ecto de
teniendo este de que inquietarse por los apuros
conciliacion. Desde este dia datan todas sus des-
de la administration, y pensando finicamente en los
gracias.
Instruidos los del comun de esta resolucion, es-
sacrificios que la iba 2 costar, queria ocasionar la
peraban para esplicarse, à que se la comunicaran,
disolucion de los Estados generales, é inutilizar de
pero ei clero cousu astucia acostumbra da, querién-
este modo su convocation. Los di putados del comun
dolos emplazar é. los ojos de la nation, les envié una
à quines la cérte v los primeros Estamentos no
diputacion para empenarlos à que se ocupâran con
querian reconocer lajo este titulo y apelaban •
él de la miseria del pueblo , cada dia mavor,
siempre al nombre de estado Ilano, adquirian ince-
y se
apresuritran à remediar juntos la Ialta v
santemente fuerzas nuevas; y resueltos â arrostrar
." carestfa
de las subsistencias. Espuestos los cornunes al des-
todos los peligros, no querian dejar escapar una
contento pop ular, si se mostraban indiferentes à una
ocasion que podia no presentarse mas.
proposicion semejante, volvieron astucia por astu-
Verifica.ronse las con ferencias pedidas pur el rey,
cia, y respondieron, que penetrados de los rnismos
y los comisionados de la nobleza suscitaron dificul-
deberes, esperaban ellos al clero en el salon gene-
tades de todo género sobre el titulo de ,Comunes
ral para ocuparse con él de tan importante prt.)vec-
que habia tomado el tercer estado, y sobre el modo
to. Llegô entonces la noblezay comunico sciemne
Biblioteca papule-.
T. I. 371
4,1
IIEVOLUCION
FRANCESA.
4
mente su acuerdo à los comunes; adoptando, decia,
el plan de conciliation, pero iusistiendo en la com-
de los comunes diciendo que: estos han esperado
probacion por separado, y no remitiendose, à los Es-
v se han prestado à todas las conciliaciones pro-
tameutos reunidos y à la jurisdicioa suprema del
puestas; pero que su larga condescendencia ha
rev, lino ea cuanto à las dilicultades que poclian
llegado à ser m dlil ; ya no pueden demorar
oclisionarse sobre las diputaciones enteras de Ioda
mas tiempo los negocios , sin faltar à su mision;
una provincia.
por lo tant° , deben haver una Ultima invitacion
Este acuerdo puso fin à toda la irresolucion de
las otras dos Camaras, à fin de que se reunan à
los comunes. Obligados a ceder ô à declararse en
clos para comenzar la revision. Fundada rigorosa
guerra contra los primeras Estamentos y el trono,
mente esta proposition (2) , la acogen con enta.-
si el plan de conciliacion se hubiese adoptado , se
siasmo; y aun quieren intimar à los dos Estamen-
libraron de toda esplicacion aceptandose con gra-
tos à que se reunan en el termina de una hora.
ves variaciones. El momento era decisivo. Ceder
Sin embargo, el término se proroga. Sierido
por la comprobacion separada, no era à la verdad,
el jueves siguiente un dia consagrado à las solem
ceder al voto por Estamento; pero aflojar una vez
nidades religiosas, se trasladô 'al viernes. llicese
era dehilitarse para siernpre. Necesario era some-
en este la Ultima invitacion; los dos Estainentos
terse à un papel casi nulo , dar dinero al 'ioder,
responden que van à deliberar ; y el rcy, que da-
y contentarse con destruir algunos abusus, cou-
rà à reconocer sus intenciones. lin seguida se
da se veia en la posibilidad de regenerar et estado;
principiô a leer la lista de los diputados ; el pri-
ô tomar una resoluciea fuerte, y apoderarse rio-
mer dia acuden tres parroc.is y los Henan de
aplausos; el segundo sels, el tercero
lentamente de una parte del poiler legislativo. Este
y nana diez
en cuyo 'lainera se hallaba el abate Gregoire.
era el primer acto revolucionario, pero la Asam-
Mientras se leia la lista de los diputados, y se
Mea no vacil6; y asi , firmadas tons las actas
revisaban los poderes, se levantô una grave dispu-
terminadas las conferencias , se levanta v dite
ta sobre et titulo que decia tomar la Asamblea.
Mirabeau : «Todo proyeeto de conciliation des-
Mirabeau propuso el de
»echado por una parte, ya no puede ser examina-
representantes del pueblo
froncés; Mounier, el de
»do por otra. lia transcurrido un nies, y hav que
mayoria deliberanle en au-
sencia de la eninoria ; y et diputado Legrand el de
»tornar un partido decisivo; diputado de'Paris
Asamblea national. Este Ultimo fué adoptado des-
»tiene una melon importante que haver, que se le
pues de una dilatada discusion que dur() hasta el
»escuche.» Abierta de este modo la deliberacioa
46 de junio por la noche. Era la una de la ma-
par la audacia de Mirabeau , subit à la tribuna
drugada , y se trataba de saber si debian consti-
Sieyes que era un hombre de gran capacidad, sis-
tuirse en sesion permanente, ô si habia de trasla-
tematico y rigoroso en sus deducciones. Sieves
presenta y motiva en pocas palabras la conducta
Sesion del fo de junio.
46
IIEVOLUCION
FRANCESA.
47
darse al otro dia. Una parte de los diputados que-
rian que no se perdiese un instante, à fin de ad-
«de algunas baillas ô de algunas clases de ciuda-
quirir un carâcter legal que impusiese à la côrte.
«danos, porcine los ausentes que ya han sido lla-
Otros en corto mimer°, deseosos de entorpecer los
«mados , no pueden impedir a los presentes que
trabajos de la Asamblea, se alborotahan v daban
«ejerzan la plenitud de sus derechos, mucho mas
gritos furibundos. Colocados los dos partidos â los
«cuando el ejercicio de estes derechos es un de-
lados de una mena larga, se amenazaban recfpro-
«ber imperioso y urgente.
camente; Bailly, colocado en el centro, se veia in-
«Aden-tas puesto que solo corresponde â los re-
timidado por les unes para que separase la Asam-
«presentantes comprobados concurrir al voto na-
blea , y por los otros para que se pusiera
«clona!, y que todos los dichos representantes
â vota-
cion el provecto de constituirse. Inalterable en-
«comprobados deben estar en esta Asamblea , es
medio de los gritos y de los ultrajes permaneciô,
«tambien indispensable concluir, , que toca â ella,
por mas de uni, bora inmôvil y silencioso. El Melo,
«y nada nias que à ella interpretar y representar
amenazaba borrasca, y el viento silliaba con vio-
«la voluntad general de la nacion
lencia enmedio del salon v contribuia al estruen-
«No puede existir entre el trono y la Asamblea
do. Retiràronse per fin los furiosos. y dirigiéndo-
«ningun Veto, ningun poder negativo.
se Baill y entonces à la Asamblea, tranquila. ya por
«La Asamblea -declitra por lo tanto que los di-
putados presentes pueden y deben comenzar in-
la retirada de los perturbadores, obtuvo de ella el
«mediatamente la obra cornue de la restauration
que se dejase para el dia siguiente el acuerdo im-
«national, y que deben continuarlas sin intcrrup-
portante que se habia propuesto. 'fados adoptaron
«cion, igualmente que sin obstàculo.
igualmente
su parecer, y se retiraron aplaudiendo su firmcza
«La
de Asamblea nacional es la
y su sabiduria.
«tinica que conviene à la Asamblea en el estado
El siguiente dia 17 de junio se puso cl pinte
«actual de cosas , ya porque los rniembros que la
à la deliberacion de todos, y por una mayoria. de
«componen son los unicos representantes legitima
491 votos contra 90 , los comunes se constituve-
«y pnblicamenteconocidos v revisados, ya porque
ion en Asamblea nacional. Encargado Sieyes de
«son enviados per casi todala nacion : y va en fia
fundar esta decision , lo hizo con su sàeridad
«porque siendo la representacion una é indivisi-
acostumbrada en los términos siguientes:
«ble, ninguno de los diputados electos, cualquie-
«Deliberando la Asamblea despues de la revi-
«ra que sea su Estamento ô clase, tiene derecho
«sien de los poderes, reconoce que està compiles-
«ebpaieraa egercer sus funciones Puera de esta Asam-
«ta ya de representantes enviados directamente,
«cuando menos por los 96 centésimos de la nacion.
«La Asamblea no perderà nunca la esperanza
«Una niasa semejante de diputacion no puede per-
«de reunir en su seno à los diputados ausentes; y
«ruanecer pasiva por la ausencia de los diputados
«no cesarâ de llarnarlos para que ileum la obliga-
49
48
REYOLUCION
FRANCESA.
«cion que se les ha impuesto de concurrir à la ce-
votantes pur la reunion fueron recibidos con trans-
«lebracion de los Estados generales. En cualquier
portes de i nbilo, y los otros ultrajado s y persegui -
«momento en que se presentaren los diputados au-
dos por el pueblo.
«sentes à, la legislatura que va a principiar de-
Este momento debia conclucir a la reconcilia-
«clara que se aPresurarà a recibi rios y que divi-
cion de la effile y aristocracia, pues que el pe-
«dira con ellos , despues de la re\\i.sion de los po-
ligro era igual para ambas. La Ultima revolucton
Es-
«clercs, la série de los grandes trahajos que deben.
era tan datiosa, al rev como Mos dos pritneros
«conduit: à la regeneracion de la Francia.»
tamentos, de quienes los comunes declaraba.n po-
Qucriendo la Àsamblea, despues de esteacuer-
der prescindir. A.rrojaronse al punto à los pies uel
de
do, mostrar un acto de su poiler, y probar al rais-
del rev, el claque de Luxemburg°, el cardenal
mo tit,..‘mpo que no intentaha detener la marcha de
Larochefoucau ld , v el arzobispo de Paris; le supli-
la administration, legalizé la recaudacion de los
caron que repritniese la audacia del tercer brazo,
impuestos, aulique estabiecidos sin el consenti-
v que sostuvtese, sus derechos atacados. Ofreciôle
miento nacional: previendo su separacion, afia-
et .Parlamento que prescindiria de los Estados ge-
diô que cesarian de recaudarse el dia en que ella,
nerales, y prometià consentir en toiles los impuesi–
estuviere separada; previniendo ademas el arbi-
tos. Itodcado el rey por los principes y pot' la re-
clu-
trio de uua bancarrota, que quedaha al poder
na, era atacar demastado su debilidad , v con una
para terminar los apuras de la hacienda y desen-
jeronlo pur Ultimo à 'Marly , para arranearie
tenderse de la intervention nacional, satislizo à la
medida vigorosa.
prudencia y al honor, poniendo à los acreedores
El ministro Necker, adicto a la causa popular, se
del estado hajo la salvaguardia de la lealtad Fran-
contentaba con representaciones Utiles, ee el rey
cesa, y anuncié per Ultimo, que tha dedicarse
hallaba justas cuando estaba su tinimo pero
incesantemente à remediar las causas de la peau.-
cuyo efecto tenia Inego la certe, bastantecuidado en
ria V de la miseria
destruir. Desde que conociô que era neeesarialain-
Estas medidas , que demostraban tanto valor
tervencion de la autoridad real,formôun proyecto
como destreza, produjeron ana impresion profun-
que pareciôdemasiado atrevidopara su valor: quiso
da. La côrte y las primeras cluses, estaban asom-
que el monarca en ana sesion real dispusiese la
bradas de tauta audacia v euergia. Entretanto, se-
reunion de los Estamentos, pero imicamente para
guia el clero deliberando turnultuariamente, si se
todas las medidas de interés «eneral; que, se apro-
habiau de reunir a los comunes y la muchedum-
piase la sancion de todas las- resoluciones toma-
bre esperaba â la parte de afuera el resultado de
das por los Estados generales ; que deseohase
su deliberacion, los pàrrocos predominaron por Ul-
desde luego todo establecimie,nto contrario à la
m°, y se supo que se habia votado por la reunion
monarquia- moderada , como et de una4samblea
Unica; y prometiese por Ultimo la abolition de los
con ana mayoria de 149 votes contra 115. Los
;(),
REvOLUCION
FnANCESA.
51
privilegios , y la igual admision de todos los fran-
ceses a losempleos civiles y militares &c. Necker,
tados jôvenes y acalorados quieren atropellar la
que no habia tenido el valor de anticipai â tiern-
consigna; sale Bailly, los aplaca y los lieva consi-
po semejante plan, tampoco lo tenia para asegu-
go para que no comprometan al generoso oticial
rar su ejecucion.
que con tanta moderacion ejecutaba las Ordenes
cousejo habia acompailado al rey hasta Mar-
de la autoridad. Agrnpanse en tumulto; insisten
l y donde volviô discutirse el plan de Necker que
en reunirse ; hablan algunos de empezar la sesion
habia sido aprobado en un principio , mas de re-
bajo las ventanas del misino rey ; proponen otros
pente Ilevan al rey un billete, suspendese et couse-
el salon ciel juego de pelota; dirigense, todos alli,
jo, y se deja su continuacion para et dia siguien-
y el duefio le cede con gusto.
te, a pesas de tan urgente necesidad. Al siguiente
El salon era grande; las paredes estaban som-
dia, se incorporan nuevos miembros en el consejo
brias y desnudas , y no habla ningun asiento.
estando en este Mimer° los hermanos del rey. Mo•
Ofrece uno un sillon al presidente, que lo rehusa
dificase et proyecto de Necker; resiste el miuistro;
y quiere permanecer en pie cou la Asamblea; un
[lace aiguillas concesiones; pero se
banco sirve de bufetc ; dos diputados estan colo-
ve vencido y
regresa a Versalles. lin page Hep tres veces con
cados â la puerta para guardarla , y bien pronto
billetes que contenian nuevos modificaciones ; su
son relevados por otros que vienen â ofrecer sus
plan queda del todo desfigurado y lijada la sesion
servicios. Corre el pueblo de tropel y principia la.
real para el 22 de junio.
deliberacion. Sublevanse por todas partes contra
esta suspension de las sesiones, y proponen diver-
Affin no se estaba nias que en el dia 20, y ya
sos medios para 'lacer frente al porvenir. La
se habia cerrado ci salon de los Estados, so pre-
testo
agitation se aumenta y los partidos estremos pria-
de los preparativos que exige la presencia
cipian â ofrecerse à la imagination. Prophese el
del rey los cuales podian hacerse en medio dia,
marchar à Paris, acegese con calor este parecer,
pero habia resuelto el clero la vispera reunirse
y se ventila fuertemente , y atm va se habla de
los comunes , y se trataba de impedir esta reu-
trasladarse en cuerpo y à pie. Bailly se asusta de
nion. Una &den del rey suspende al momento las
las violencias que podria sufrir la Asamblea en el
sesiones hasta el 22. Creyendose Bailly obligado
camino, y tennendo por ara parte un rompiinien-
obedecer à.la Asamblea, que el viernes 19 se ha-
to, se opone à este proyecto. Entonces Mounier
bia aplazado para el sâbado inmediato, se dirije â
propone à los diputados, que juren no separarse
la puerta del salon, que Io rodeaban guardias
antes de establecer una constitution. Acegese con
franceses con «den de prohibir la entrada. El
entusiasmo esta proposition, y redactan al lm-
oficial de servicio recibe â Bailly cm respe-
mento la fôrtuula del juramento. Bailly pile el ho-
to , y le permite la entrada â un patio pa-
nor de ser el primero que jure , y lee la formula
ra estender alti una protesta. Algunos dipu-
en este tenor: «Jurais sOlemuemente no separa-
J2
I1EVOLUGION
FRÂNCESA.
53
«ros nunca, y reuniros en donde quiera que las
contandose entre ellos militares y magistrados ins
«circunstancias lo ex.ijan, hasta que se estahlezca
truidos; el duque de Liancourt , amigo generoso
«la Constitution del reino, y quede asegurada SO-
«bre fundamentos sOlidos?» Esta fôrmula promm-
de su rev y de la hbertad ; el duque de Laroche-
foucauld, distinguido por una constante virtud y
ciacla eu alfa é inteligible voz, resouô 'mea tuera
del recint.o ; de repente todas las bocal pronun-
grandes lutes ; Lally-Tolendal , célebre ya por las
cian et juramento , y todos los brazos se tiendeu
desgracias de su padre, y sus elocuentes reclama-
ciones; Clermont Tonnerre, notable por el don de
hâcia Bailly , que de pié é inmevil recihe este
la palabra ; los hermanos Lameths , jOvenes coro-
compromise solemne de asegurar con leyes ,
neles, conocidos por su taleuto y valor; Duport,
ejercicio de los derechos nationales. La muche-
citado ya por su vasta capacidad , y la firtneza de
dumbro Lanza al moment() gritos de eiva asam-
su carà'cter; y en fin, el marqués de Lafayette, de-
bien!
el rey! como para demostrar que sin c6-
fensar de la libertad americana, que unir t la vi-
lera y sin j
enoo, lino por un deber, recobra lo que
yaciclad francesa la constancia y sencillez de Was-
se ladebe.Losdiputados se disponen en seguida à
hington. Las intrigas entorpecian Iodas las opera-
firmar la declaracion que acaban de hacer. Uno
ciones de la cône, y la sesion aplazada para e/
solo, Martin de Auch, aciade à su nombre la pala-
lunes 22 se trasladô al 23. Un billete dirigido , ya
bra de disidente. FOrmase al rededor de él un grau
tarde, à Baill y , y â la salida del grau cousejo , le
tumulto, y Baill y para que le oigan , se suhe so-
anunciaha estatraslacion , y probaba la agitation
bre una mena, se dirige con moderacion al diputa-
que reinaha en las ideas. Necker estaba resuelto à
do y le demuestra que tiene el derecho de rebusar
no ir à. la sesion, para no autorizar con su presen-
su lirma, pero no el de formai- oposicion. El dipu-
cia proyectos que desaprobaba.
tado insiste, y la 4samblea pur respeto â su liber-
Para i m pedir la sesion del 22 se emplearon
tad , tolera la palabra y permite que se consigne
medios mezquinos , que son el ordinario recurso
en et acta.
de una autoridad débil, y bajo pretesto de que se
Esta nueva demostracion de energia aument6
iba â jugar un partido de pelota, mandaron los
el sobresalto de la nobleza, que al dia siguiente
principes ocupar el local para aquel mismo dia. La
acudiô â Ilevar sus clamores à los pies del rey, es-
Asamblea se dirigiô à la iglesia de San Luis, en
cusândose en parte de las restricciones que babia
donde recibiô à la mayoria del clero, â cuva cale-
puesto al plan de conciliacion , y à implorar su
za se hallaba el arzobispo de Vienne. Esta i•eunion'
asistencia. La minoria de los nobles protest6 con-
verilicada cou la rna.yor clignidad , escit° la mas
tra este paso, sosteniendo con razon , que ya. no
viva alegria , pues el clero él mismo, venia
era tiempo de pedir la intervencion real despues
a someterse alli para la revision de los poderes en
de haberla rehusado tan fuera de propOsito. Esta
C01111111.
rninoria desatendida se componia de ï individuel,
El dia siguiente 23, era el fijado para la sesion
REVOLUCION
FRANCESÀ.
55
real. Los diputados de los comunes debian entrai
solo haria el bien de su pueblo y se miraria coma
par una puerta escusada, v difcrente de la que es..,
su énico representante. Este tono y este lenguage
taba reservada para la nobleza y el clero ;—à latta
irritaron profundamente los animas, no contra el
de violencia no se les perdonaban humillaciones,
rey, que con tanta debilidad acababa de represen-
Espuestos à la Iluvia esperaron por largo tiempe:
tar pasiones que no cran suvas, sino contra la anis-
el presidente , reducido â Ilamar à esta puerta que
tocracia, cu yo instrumento era.
no se abria , lo hizo =chas veces , pero se le res-
Luego que hubo acabado su discurso , manda
pondiô que no era tiempo. Ya los diputados iban
à la Asamblea que inmediatamente se separase. Si-
retirarse , Ilam6 de nuovo , y la puerta se
guele la nobleza con una parte del clero; la inayor
abriô en fin , y al entrar hallaron à los dos prime-
parte de los diputados eclesiàsticos se detienen,y
ras ôrdenes eu posesion de los asientos que ellos
los diputados de los comunes permanecen inrnavi-
hubieran querido ocupar tornandolos de antemano.
les v guardan un profundo silencio. Mirabeau, que
No era la sesion coma la del 3 de ma ya , mages
siempre se adelantaha el primera , se !cranta y
tuosa é igualinente patetica por una ciorta efusion
dite «Sei-mores , conlieso que Io que acabamos de
de sentimientos y de esperanzas : una inilicia nu-
air podria servir para la salvacion de la patria , si
merosa , con un silencio adusto , la diferenciaba
los presentes del despotismo no fuesen siempre pe-
de aquella primera solemaidad. Tome el rev la pa..
ligrosos... Qué significa ese aparato de Menas, es-
labra, y ostent6 su debilidad empleando espresio-
ta violation del santuario national, para mandaros
nes demasiado ené.rgicas para su caracter , prof"-
que seais felices...! iEn (lande estàn los enemigos
riendo reconvenciones y dando maudatos. Disponia
de la nation? i Esta, Catilina à nuestras puertas...?
la separacion por estamento: anulaba los anterio-
Pido que revistiéndoos de vuestra dignidad y po-
res acuerdos del tereero, prometiendo sancionar la
testad legislativa, complais con la religion de vues-
abdication de los privilegios pecuniarios, cuando
tro juramento; este no permite que os separeis
hubiesen hecho entrera de ellos los poseedores.
hasta despues de haber hacha la Constitution.»
Mantenia todos los derechos feudales , tanto Utiles
El marqués de Breze , Bran maestro de cere-
coma honorilicos , como si fuesen propiedades in-
manias , entra entonces y se dirige à Baill y : «lla-
violables ; no ordenaba la reunion para los asun-
«bels oido , le dite, las Ordenes del rey?» y Bailly
tos de interés general , sino que la hacia esperar
le responde: «Voy à tomar las de la'Asainblea.»
de la moderacion de las primeras ardues ; forzan-
Adelantase Mirabeau y esclama: «Si sehor, , liernes
do de este modo à. obedecer al tercer estamento, y
«aida las intenciones sugeridas al rev ; pero aqui
contentândose con suponer la obediencia de la aris-
«no tenais ni vota, ni lugar, ni derecho de hablar.
tocracia ; dejaba à la nobleza y al clero por jueces
«Sin embargo , para evitar toda dilacion , id à de-
de lo que especialmente les concernia , y concloia
«cir a vuestro amo que estamos aqui por la volun-
diciendo que si encontraban nuevos obstàculos, él
«tad del pueblo , y que no se nos arrancarà sino
56
RE VOLUCION
FIANCES.. 57
«con el poder de las bayonetas.» M. de Breze se
dos servidores , recibia sus juramentos, y se aban-
retira , y Sieyes pronuncia estas palabras: «floy
donaba desgraciadamente à una ciega confianza.
«somos Io que éramos ayer; deliberemos.» LaAsarn-
En este instante se oyeron gritos; corren todos , y
blea se dispone h deliberar sobre et mantenimiento
ven al pueblo reunido en trope! , que felicitaba a
de sus acuerdos anteriores. «El primero de estos
Necker por no haber asistido à la sesion real. El
acuerdos , dijo Barnave, ha declarado In que sois;
miedo sucediô â la alegria; el rey y la reina hicie-
el segundo gira sobre los impuestos que vosotros
ron Hamar à Necker , y estos augustos personages
solos teneis .el derecho de consentir, y el tercero
se vieron obligados à suplicarle que se mantuviera
es el juramento de cumplir con vuestro deher. Nin_
en et ministerio. El ministro consinti5 en ello, tras-
guna de estas medidas necesita de la saneion real,
mitiendo à la cône una parte de la popularidad
porque cl rey no puede impedir lo que no tiene fa-.
que habia conservado, no asistiendo â esta funesta
cultad de aprobar.» En aquel moment° entrait ope-
sesion.
rarios para quitar los asientos, fuerza armada atra-
,A.si acababa de verificarse la primera revolu-
viesa el salon y lo cercan por de fuera; los guardias
cion. El tercer estamento habia recobrado el poder
de corps se adelantan hanta la misma puerta. La
legislativo, y sus adversarios lo habian perdido
Asamblea sin interrumpirse , permanece en sus
por haberlo querido conserver todo entero , coin-
asientos y recoge los votas , siendo todos unani-
pletàndose enteramente en pocos dias esta legisla-
mes por el mantenirniento de los acuerdos ante-
tiva revolucion. Todavia se emplearon algunas ar-
riores. No es esto todo : en el recinto de la ciudad
terias , como las de entorpecer las comunicaciones
real , en medio de los sirvientes de la cône, y pri-
imeriores en los salones de los estados ; pero fue-
vada del socorro de un puehlo tan temible des-
ron en valde. El , la mavoria del der() se diri-
pues, la Asamblea podia estar amenazada. De nue-
giô â la Asamblea, y pidiô la revision en connut
vo aparece l‘lirabeau en la tribuna, y propone que
para delibcrar seguiidamente sobre las proposicio-
se decrete la inviolabilidad de cada diputado. Al
nes hechas por el rey en la sesion del 23 de junio,
punto la asamblea , no oponienno â la fuerza mas
mas la minoria del clero continuaba deliherando
que una magestuosa voluntad , declara inviolable
en su camara particular. El arzobispo de Paris,
a cada uno de sus miembros, y proclama por trai-
Juigné , prelado virtuoso , bienhechor del pueblo,
dor , infatue y culpable de crimen capital t quiea
pero privilegista obstinado, se vi6 perseguido
atelite â sus personas.
obligado â prometer su reunion ; y efectivamenCe
Entre tanto la nobleza, que creia salvo el esta-
se dirige à la Asamblea national àcompailado del
do por esta sesion real, presentaba sus felicitacio-
arzobispo de Burdeos, prelado popular, y que mas
nes al principe, que la habia ideado , y desde el
tarde debia Ilegar ti ser ministro
principe las llevaha à la veina, la cual, teniendo
Manifestese la mayor turbacion en las filas de
à su hijo en los brazos lo presentaba à tan rendi-
la nobleza: y sus alborotadores ordinarios atizahan
WEVOLUCION
FRANCESA.
59
las pasiones. Propuso d' Espremend decretar con-
impedirlos. Quiso Bailly hacer una reclamacion, y
tra el tercer estamento, y hacerlo perseguir por el
se confundieron su voz y su motion entre aplausos
procurador general ; pero la minoria estuvo por la
estrepitosos.
reunion , y la motion se deseche en medio del tu-
La mavoria de la nobleza continuaba sus sesio-
multe.. El dague de Orleans apoyé la proposition,
nes en medio del alboroto y del estruendo mas vio-
pesar de haler prometido la vispera lo contrario
iti
lento. El espanto se apoderd de los que la dirigian,
à los Poli nacs (*). Cuarenta y sicle iudividuos de
g
y la sena' de reunion sali6 de los mismos que poco
la nobleza, resueltos a reunirse à la Asamblea ge-
antes ordenaban la resistencia; pero sus pasiones,
neral â pesar de la decision de la mavoria, se tras-
harto acaloradas va, no eran faciles de contener.
ladarou en cuerpo y fueron recibidos en medio del
ViOse obligado et rev à escrihir una carta y la
regocijo ptiblico. Sin embargo, à pesar de esta
cOrte y los grandes rêducidos â suplicar, cliciendo
causada por su presencia sus rostres esta-
alegria
à los nias obstinados que la reunion duraria niuv po-
han melancrilicos. «Cedemos à nuestra conciencia,
co, porque se acercabau las tropas y era necesario
dijo Clermont-Tonnerre, pero nos separamos con
ceder para salvar al rey. ArrancOse et consentimien-
dolor de nuestros hermanos. Venimos a cooperar
to en medio del desôiden, y la mavoria de la no-
â la regeneracion cada uno de nosotros os
bleza, acompaeacla de la minoria dei clero, se di -
hart conocer el grado de actividad que nos permi-
Tioieron et 27 de junio â la Asamblea general.
ten nuestros poderes.
n
cli ique de Luxemburgo tom() la palabra en nombre
Diariamente habia nuevas retinones y la Asam-
de todos, y dijo que acudian para dar al rey una
Mea vela aumentar el mimer° de sus miembros.
nuestra de respeto y una prueba de patriotismo
De todas partes llegaban felicitaciones espresando;
la nacion: «La familia està completa» respondie
el voto de las ciudades v provincias. Mounier sus-
Baill y. Suponiendo que la reunion estaba cala./ y
cità las del Delfinado; Paris hizo la suya, v hasta
que se trataba, no de revisar sino de deliberar
el Palacio real enviô una diputacion, que la'Asam-
comun, anadi6: «Podremos dedicarnos sin descan-
Mea rodeada todavia de peligros, recibiô para no
so y sin distraccion, â la regeneracion del reino
indisponerse con la multitud cu y os escesos no se
à la pnblica felicidad:» Todavia se emplearou aigu-
preveian. Era menester al contrario contar con su
nos recursos menguados para manifester que nu se
energia y apovarse en dila, muchos lo dudaban y
habia hecho lo que la necesidad precisaba à becs.;
el valor del pueblo no era todavia mas que un sue-,
los recien venidos entraban siempre despues de /a
fila agradable; y asi, los aplausos de las tribunas,
apertura de las sesiones, todos en cuerpo v Conoe
incOrnodos frecuenternente para la Isamblea, se
figurando ao estamento; aparentaban inanienerse
habian tolerado por lo misai°, y no se atrevieron
de pie detras del presidente, y de minera que se
viese que no estahan sentaclos. Baill y , cou bastan-
te
(*) Véase Ferrieres.
comedimiento y firmeza, concluvô par venter
BibliogecaPopular.
T. I. 3U.
60
REVOLUCION
FRANCESA.
61
toda resistencia y al fin.sesentaron.Quisose l etam-
para los diputaclos. Antes de resolver, convenia
:t.ien. disputar la presidencia, no â viva fuerza, sine
iijar hasta que punto podia haccrse; y por lo tanto
a por una negociacion secreta; ya por una super-
esta cuestion debia ser la primera. Tomése en con-
Iteria. Bailly la conservé, no por ambicionsino por
sideracion muchas veces y otras tantas fué abando-
•eber, y se vie â un simple ciudadano , conocido
nada, por que los unos querian que se apelase à los
itnicarnente por sus virtudes y talentos, presidir à
comitentes; y los otros pensabau que de los co-
dodos los grandes del reino y de la iglesia.
mitentes solo se pocha recibir la mision de votar
Era demasiado evidente que estaba acabada la
por ellos, despues que los puntos se hubiesen dis-
revolucion legislativa, pues aunque la primera dis-
cutido é ilustrado por los enviados de toda la na-
ctitsion no tuvo Otto objet° lino el modo revisar los
tion; pero no creian que se pudiera recibir ale an-
eaderes y no et de votar: aunque los unos hubiesen
temano un dictimen ya formado. Con efecto, si se
deciarado no reunirse sino'para hacerla revision en
-
cree que para hacer min ley se requiere un couse-
•eornun, y los otros. para obedecer à las intenciones
jo general , ya para banal' mavores !Lices, éporque
ireales espresadas el 23 de junio; no quedaba duda,
no se puede tener un parecer'sino cuando todas las
.que el voto por persona era inevitable é imita, é irn-
partes de la nation se han entendido nuituamente;
îpolitica toda reclamacion. Sin embargo, el cardenal
la consecuencia natural es que los diputados (bleu
deLarochefoucauld, protesté en el nombre de la mi-
.que.dar libres y sin mandato obligatorio. Mirabeau
aoria., y manifesté que no se habia reunido sino
robusteciendo la razon con la ircinia, esclam6 que
para deliberar sobre puntos generales, y conser-
todos los que creian ser imperativos sus mandatos,
N'and° siempre el derecho formar un e‘ stamento
habian cometido un desacierto en acudir, y no te-
*•parte. El arzobispo de Vienne replice con dese,n-
flan mas que dejar sus poderes sobre sus asientos,
fado, que la minoria no habia podido decidir nada
que estos residirian tan bien como ellos. Sieyes,
•en ia ausencià de la mavoria ciel cl•ero, y que no
•con su saacidad ordinaria, previendo que, à pe-
ienia derecho para hablar en nombre de la case
sar de la decision justisima de la Asamblea, grau
,entera. Levantése con violencia Mirabeau contra
mimero de diputados se limitarian â sus juramen-
semejante pretension y dijo, que era estran() que se
tos, yque refugiàndose en sus conciencias, se ha-
?iiresentase en el serré de la Asamblea contra la
'rian inatacables, propuso el érden del dia, moti-
Asamblea misma, y que no habiaotro remedio mas
vando que cadauno m'aillez del valor del juramen-
que reconocer su soberania é retirarse.
to que. habia prestado. «Los que se crean ohligados
Suscitése entonces la cuestion de los mandatos
.«por sus poderes, dijo, seran mirador como au-
imperativos, pues la mayor parte de aquellos do-
«sentes; asi como !os que hayau reusado revisar
<cumentos espresaban el voto de los electores,
«sus poderes en la Asambleageneral» Adoptése es-
'especto â las reformas que se habian de ha-
tà opinion, y estrechando la Asamblea â los
er y preceptuahan este voto como obligatorio
opositores, les facilitaba pretestos, al paso que de-
••.e,
.
•
62
REVOLUCION
FitANCESA.
63
ja.ndolos libres, estaba segura de atraerlos à si, y su
victoria se aseguraba.
mandatarios, el concurso de la nation y del rey para
. El objet() de la nueva convocation era la refor-
la formation de las leves y la votation de los im-
ma del estado, es deeir, el establecitniento de una
puestos y la libertad individual; pero estaban di-
constitucion de que la Francia carecia. ► pesar de
vididos sobre la creacion de una ô dos camaras le-
cuanto se bava dicho en contrario. Si se da este
gislativas; sobre la permanencia, plazos y d isol ucion
nombre à toddespecie de relaciones entre los go-
del cuerpo legislador; sobre la existencia politica del
beruados y et gobierno, sin Juda que la Francia
clero v los parlamentos, y sobre la estension de la
poseia una constitucion, pues babia un rey que man.
libertad de imprenta. Tantas euestiones, ô decidi-
daba y unos sùbditos que ohedecian; verdad es que
das ci propuestas por los mandatarios anunciabau
unos ministres maudaban prend« a su antojo
dernasiado coati despierto estaba ya et espiritu ph-
à cualquiera, que los arrendadores cobraban hasta
blico en todos los puntos del reino, cuan prontinciado
et ultimo Obolo del pueblo; y que los Parlarnentos
geoeral era et voto de la Francia por la liber-
habian condenado muchos •desgraciados al Ultimo
tad. (i.) Pero el fond a.r una eonsti trima completa en-
suplicio. Los pueblos m:às barbaros tienen de estas
tre los escombros de unalegislacion antigua, à pesar
especies de constitucion. Bahia babido en Francia
detodas de iodas las resistencia,s y cou el arrojo des-
Estados generales , pero sin atribuciones fijas, sin
ordenado de losanimos, era una obra grande v
épocas determinadas, siempre sin resultados.
Ademas de las desavenencias que dehia pro-
Irabia habidouna autoriclad real, é nota ô absoluta:
dueir la diversidad de intereses, era tambien de te-
habia habido tribunalesô audienciassoberauas, que
rrier la divergencia neural de las opiniones. Una
à menudo juntaban fil poder judicial cl poder legis-
tegislacion entera para un pueblo grande, excita
lativo; pero no habia uiuguna lev que asegurase la
tan fu.erternente los animos, les inspira tan vas[OS
responsahilidad de los agentes del poder, la liber-
provectos y esperanzas tan quiméricas que no era
tad de imprenta, la libertad individual, y todas las
estiai► que se tomasen medidas ô varrs es.ajeradas
garantias, en fin, que en et estado social reempla-
y frecuentemente hostiles. Para poser ôrden en los
zan à la fiction de la libertad natural (3). La nece-
trabajos se nombrô una coinision eacarada de tan-
sidad de una constitucion estaba conocida y confes
tear su estension y disponer su distribution. Esta
sadageneralinente: y asi lo espresaban enérgicamen-
junta estaba compuesta de los miel-1)1)1 .os nias mo-
te todos los poderes, y con la mayor fornialidad
derados de la Asamblea. Mounier, de un espiritu
se
habian espresado tambien por los principios fun-
vasto aunque tenaz, era et individuo mas laborioso
damentalesdeestaconstitucion. Unauimeute habian
é influente y filé et eucareado de disponerel ôrden
de las tareas.
prescrite, et gobierno monarquico, la herencia por
linea de varon, la atribucion esclusiva al rev, del
La dilicuttad de dar una constitucion no era la
Unica
poder éjecutivo, la respensabilidad de
que tenta que venter esta Asam b Ica. Entre un
todos los
gobierno desacordado y un pueblo hambriento que
G 4 -
REVOLUCION
FRANCESA.
exigia prontos ausilios, no podia menus que ruez-
ea. Paris ofrecia entonces un espectâcere
darse en la administracion. Recelosa de la auto-
Asambl
ridad, obligada a socorrer al pueblo, debia, aun
-
nuevo y estraordinario. Los electores reunidos
60 disCritos no habian querido separarse despues
ambicion, usurpai' poco à poco el poder ejecutivo.
de las eleccioaes y permanecian iuntos, va para dar
Ya el clero le hahia dado el ejemplo, haciendo el ter-
instrucciones asti' s diputados, ya pur aquella nece-
cer esta.mento la insidiosa proposition de ocuparse
sidad de reunirse, de moverse, que obrasiempreere
inmediatamente de los abastos. formada apeuas la
el corazon de los hombres, y que se presenta con
Asamblea, nomhrô una cornision de subsistencias,
tanta tuas violencia, cuanto mas tiempo ha estad*,.
pidiô al ministerio antecedentes sobre esta materia,
reprimida. La misma suerte les habia cabido que
propuso favorecer la circulacion de los géneros de
la Asamblea national: ccrrado cl sitio de sus sesio-
provincia a provincia, transportarlos oficialmente a.
ne,s se habian trasiadado aotro: obtuvieron en Lingue
I
los puntosclonde escaseaban, dar limosnas, y acudir
se les abriese la casa de ayuntamiento, y alti con-
â empréstitos. El ministerio manilestô las medidas
tinuaban juntandose y correspondiéndose con sus.
eficaces que habia tomado en union con el rey, que
diputados. Todavia no existian papeles pUblicos,
cornu hen administrador las habia facilitado con
que diesen cuenta de las sesiones de la Asarnble
todo su poder. Lally-Tolendal propuso el que se.
national; vera forzoso reunirse para tratar é ins-
diesen decretos sobre la libre circulacion, lo cual
truirse en "os acontecimientos. El jardin del Pa-
contesté Mounier que tales decretos exijirian la
lacio ruai era et sitio mas frecuen l,e de las reunio-
sancion real, y quedando todavia este punto pur
nes. Este magnifie° jardin, rodeado de las tientlas,
arreglar se suscitarian graves dificultades: de este
mas ricas de la Europa, y formando cornu una de-
modo se reunian todos los obstâculos. "tabla que
pendenda del palacio del duque de Orleans, cran
formar leyes, sin que se hubiesen lijado las formas
el punto de reunion de los estrangeros, de los hom-
legislativas, vigilar la administracion sinmenosca-
brus malos, de los holgazanes, y particularmente
bar la autoridad ejecutiva y hacer frente à tantos
de los mas fogosos alborotadores. Proferianse en
impedi mentos, à pesar de la mata voluntad dei po-
los cafés ô en el mismo jardin , los discursos ruas
der, de la oposicion de los intereses, de la diver-
atrevidos: velase à un orador subir sobre una mea
jencia de los espiritus, y de la exigencia de
sa, y reuniendo en trono suvo à la multitud, con-
un,
pueblo acabado de despertar y agitanclose â algu-
moverla cou los discursos Mas violentes; discursos
nas leguas de la Asamblea en el seno de una in-
siempre impunes, pur que la multitud reinaba
mensa capital.
cornu una soberana. l'ombres que se suponian aile-
Corto es el espacio que separa à. Paris de Ver-
gados al duque de Orleans, se rnanifestahau los
salles, y se le puede andar muchasveces en un dia;
mas entusiastas. Las riquezas de este principe...,
por lo cual todas las agitaciones de Paris resonaban
sus conocidas profusiones , sus enormes emprésti-
inmediatamente en Srersalles, eu la côrte y en la
tos, su proxitnidad al trono, su ambicion , annule
6.6,
REVOLCCION
FRANCESA.
67
saga, todo se conjurabaàacusarle de complicidad.
nid la gente en el Palacio real gritando: id la
La historia, sin designar nombre alguno , puede
por ln menos asegurar que se derrarmi et oro, y
Abadial Couic') alla la multitud, echaron las puer-
tas abajocondujeron en triunfo à los soldados que
que si bien la parte sana de la nation, queria ar-
dientemente la libertad , si la mucheduinhre in-
acababan .de libertar. Nlientras que el pueblo los
custodiaba en el Palacio real, recibié la Asamblea
quieta y patiente queria rnoverse, y proporcionar-
una carta para que pidiese su libertad. Colocada
se una suerte tnejor , habia tambien ins!igadores
entre el pueblo por ou parte, y' por la otra el go-
que escitahan â veces a esa muchedum bre , y di-
bierno, que se hacia sospechoso , poilue iba a
rijian quiza algunos de sus golpes. Pur lo demas,
obrar en causa propia, la Asamblea no pilla me-
no hav que contai- este inilujo entre las causas de
nos de intervenir y de cometer una usurpation,
la revolucion, pur que con un poco de oro y algu-
mezclàndose en la policia pnblica. Tomando una
nas tramas secretas , no se coninueve una naciou
diestra v sabla resolucion, manifesté à lus parisien-
de 25 millones de l'ombres.
ses sus 'cleseos por el sosten del buen erden, re-
Present(ise wnv luego un rnotivo de torbulen-
comendandoles no lo alterasen, y al misino tietnpo
eias. Los guardias frandeses, trupa escogida v des-
envié ttna diputacion al rey para implorar su de-
tinada a componer la guardia real, estaban en
mencia, como inedio infalible de restablecer la con-
Citer() compta-lias se destacaban alternativa-
cordia y la paz. Penetrado el rey de la moderacion
utente, é iban a bacer su servicio a Versalles.
de la Asamblea, prometiô su clemencia, luego que
Ademas de la severidad birbara (l1-. la nueva dis-
et Orden se 'Initiera restablecido; los guardias frau.-
ciplina, estas tropas se quejahau tambien de su
ceses fueron conducidos inmediatamente à las pri-
nuevo coronel. En el saque° de la casa de Reveill on,
siones, de donde salieron poco despues en virtud
habian mostrado algun encarnizamiento contra el
de un indult° real.
pueblo; per() arrepentidas luego v ttuidas diaria-
Todo marc:baba bien hasta entonces, pero la no-
mente à él, habian cedido â sus s' eduetiones. Por
bleza, al reunirse con los dos Estamentos, habia
otra parte, los soldados y sargentos conocian que
cedido con despccbo, y mediante la promena, de que
estaban privados de toda carrera; se encontraban
su reunion serra de corta duracion. Juntabase sin
ofendidos viendo que sus oticiales jevenes no ha-
embargo todos los (lias, y protestana contra los
dan casi servicio alguno, si no ligurar en los dias
trabajos de la Asamblea nacional ; sus reuniones
de parada, v que ana despues de las revistas no
iban progresivamente disminuyendo; pues el 3 de
acornpahaban al regitniento à sus cuarteles. Alli
julio se habian contado 138 individuos presentes-
como en todas partes, habia un tercet- estado que
el •0 no cran mas que 93, y el 1 I
'
quedaron 80. Sin
acudia â todo, y de nada sacaba provecho. Mani-
embargo, los mas obstinados continuaban, y el dia
festese la indisciplina, v alguuos soldados fueron
arrestados y conductdos à; la Abadia.M punto se reu-
30 de j uni°.
68
REVOLUCION
PlIANCESA .
69
resolvieron presentar una protesta, que les im-
pidieron redactar los acontecimientos posteriores,
blemente haciatemer que se iba à emplear la violen-
La (*te por su parte habia cedido con pesai y sin
cia; estaban irritados, y pensaban en los medios de.
objeto. Vuelta de su asombro, despues de la sesion
resistencia. Se ignoran, y probablemente se igno-
de 23 de junio , habia querido la reuuion general
raransiempre, los medios secretos,empleados en la
para poner trabas a la marcha de la Asarnblea poi-
insurreccion del 14 de julio, pero poco importa sa-
medio de los nobles, y con la esperauza de disol y er-
berlos ; la aristocracia conspiraba, y el partido po-
la luego à vin fuerza Hainan conservado a Necker
pular podia hacerlo tam bien. Siendo iclénticos los
sola.mente, para encubrir con su presencia las tra-
medios empleados, queda en pie la justicia de la
mas secretas que se urdian; y por una cierta
causa, y esta no estaba à favor de los que querian
la desunion de los tres estamentos, la disolucion
tacion, y la reserva que con éi usaban ; conociô que
habia alguua grande maquinacion. El mismo rey'
de la representacion national, y enconarse contra
no estaba instruido de todo, é indudablemente se
sus mas animosos diputados.
proponian ir mas lejos de lo que él queria. Necker,
Mirabeau opinai, que el medio mas seguro de
que creia que toda la acajou de un hombre de esta
intirnidar al poder; era el de reducirle à discutir
do, dehia limitarse â razonamientos, y que ùnica-
ptiblicamente las medidas que se le vela tomar. Pa-
mente renia fuerza necesaria para !lacer represen-
ra esto habia que denunciarle abiertamente: si va-
cilaha eu responder, si se eludia, va estaba senten-
taciones las hacia inutilmente. Unido con Mounier,
ciado ; y la nacion quedaba advertida v en guardia.
Lally-Tolendal y Clermont-Tonnerre, meditaban
Ilace hlirabeau que se suspendais los trabajos
juntos plantear la coastitucion inglesa. Entre-
relativos â la constitucion , y propane que se Aida
tanto , la celle continuaba sus preparativos secre-
al rev la separacion de las tropas. Mezcla en sus
tos, y queriendo retirarse los diputados nobles, sa
palabras el respeto al monarca con las reconven.-
les contuvo hablandoles de un desenlace prtiximo.
clones mas severas al gohierno: dieu que todos los
Acercâbanse las tropas mandadas por el anti-
dras acuden nuevas tropas; que todas las avenidas
guo mariscal de Broglie, y el baron de Besenval
estàn interceptadas , que los puentes y los paseos
'Abia recibido el mando particular de las que cep,
se han cambiado en puestos militares; v que ma-
caban àl'aris compuestas de quinte regimieutos, la
nejos priblicos y secretos, Ordenes y contraôrdenes
mayor parte estrangerus. La jactancia de los cor-
pricipitadas atemorizaban iz todos, y anunciaban la
tesanos revelaba el peligro; y estos conspiradores,
guerra. Afiadiendo â estos hechos amarg,as recon-
demasiado prontos para am enazar, comprometian de
yenciones • «se presentan , dite , mas soldados
este modo sus intentos. InAruidos los diputados
amenazadores a la nacion, que tal vez se encontra-
populares, no de todos los detalles de un pian que
rian en una invasion del enemigo; y â lo menas,
no era conocido compictamente, v del cual cl mism
mil veces mas de los que se han podido reunir para
no sabla nias que una parte, pero que induda-
ausiliar à los amigos martires de su ficlelidad,
REVOLUCION
F11.4NCEsA.
71
4
sobre todo, para conservar aquella alianza de IOS
«que huir delante de ellas ;—forzoso es insistir en
holancleses , tan preciosa, adquirida à costa de tau-
«la demanda.»
tos sacrificios y tan vergoozosamente perdida.
Esta proposicion no fué aprobada , pur que era
En medio de los aplausos que escità su discor-
demasiada la franqueza que ostentaba Mirabeau pa-
so, se adopté, la proposicion suprimiendo
ra que le perdonasen las maquinaciones reservadas,
mente el articulo relati yo al reemplazo de las tro-
si es cierto que se emplearon.
pas para las guardias urhanas; y queda este recur-
Era el I i de julio; Necker habia dicho muchas
so adoptado unânimemente, menos por cuatro vo-
veces al re y que si sus servicios le desagradaban
tos. En este célebre negocio, que segun dite, no
se retiraria sumisamente. «Accpto la palabra,» le
tuvo parte Mirabeau, si no que sugiriô la idea, es-
respondiô el rev, y el d l por la coche recibié Ne-
taba previendo casi toi() lo que iha â suceder, co-
cker una esquela en que Luis XVI le intimaba el
in() era la esplosion de la multitud, y el abandon()
cumpliiniento de su palabra, y le estrechaba para
de la tropa, uniendo se con los ciudadanos. Tan
que partiese, aria.diendole que esperaba de él omit-
diestro coin() audaz, tuvo el atrevimiento de asegu-
taria a tocios su salida. Necker, justificando enton-
rar al rey que no serian vauas sus promesas. «Nos
ces la honrosa conlianza del soberano, marchase sin
habeis llamado, le decia, para regenerar el reino;
participarlo à su sociedad, ni aun à su hija , v se
vuestros descos quedarân cumplidos, ü pesar de
balla â posas horas [m'y lejos de Versalles. Er dia
las asechanzas, dilicultades v peligros.»
siguiente, 12 de julio, era domingo, y se esparciü'
Una diputacion de 24. iniembros entregô la mo-
la noticia pur Paris que Necker habia sido depues-
cion al rey que no queriendo esplicarse, contest6 que
to asi coince MM. de Montmorin , La Luzerne, Puy-
la reunion de tropas no tenia otro objet() que man-
segur v Saint-Priest. Anunciâbanse por sucesores
teuer la tranquilidad palica , y prestar la debida
MM. de Breteuil, La Vauguyon, _Broglie, Foulon v
proteccioa a la Asamblea; y que ademas, si esta
Dainecourt, conocidos casi todos por su oposicion a
tenia todavia temores , la trasladaria. â Soissons é
la causa poputar. Alborétase Paris y corren todos
à No y on, pasando el mismo à Compiegne.
al Palacio real. Un jtiven, conocido despues por
La Asamblea no podia contentarse con tal res-
su exaltation republicana, nacido con una alma
puesta, y mucho menus con la oferta de alejaria de
tierna, pero ardiente, Camilo Desmoulins , se cu-
la capital para colocarla entre dos camparnentos,
be sobre una musa, presenta dos pistolas gritando,
El coude de Grillon propuso et conliar en la pala-
â las armas: arranca una hoja de àrbol para hacer
bra y pundonor de un rev. «La palabra de, un rey
una escarapela, é incita à los demas
one l ikoan.
«pundonoroso, contesta Mirabeau, es mal garante
lo inisino. AI punto quedan los arboles despojados;
«de la conducta de su ministerio; nuestra ciega
acuden las turbas à un museo de hustos de cera,
«conlianza en los reyes nos ha perdido; hemos pe-
arrebatan los de Necker y del duque de Orleans,
«dido la retirada de las tropas, y no que tengamos
amenazado, decian, con ef destierro , y espârcense
72
REVOLUCION
FRANCESA.
73
en seguida por todos los barries de Paris Ilevando-
los en triunfo. Atravesando iba este trope! la talle
pojan. Les -fora aidos 'va notados en el incendie de
la casa de Reveillon , y que en todas ocasiones se
de San Honorat°, cuando eucuentra hâcia la plaza
les vie salir corne del centre de la tierra, se aime-
de N'endente un destacamento del Real-Alcman,
cen armados de posas y pales y derramando el es-
que se arroja sobre él , biere â muchos y entre
panto. Estes acontecimientos suceclieron en todo
otros â un soldado de guardias francesas. Estes Ul-
times, dispuestos va à favor del pueblo y contra el
et °
domin a.° 12 de julio, Yen la nochedel domingo al
lunes 13. Eu la mariana del lunes, los elcctores,
Real-Alcman , con quien habran teaido rima unos
siempre reunidos en la casa del Ayuntamiento,
dias antes, estaban acuartelados cerca de la plaza
creen que se debe dar una forma mas legal à su
de Luis MT, y hacen fuego al Real-Àletnan.
autoridad, y en consecuencia llaman al prehoste
principe de -Lambesc, que mandaba este regimiento„
de los mercaderes, administrador ordinarro de la
se replega luego 'racla el jardin de las Tullerias,
ciudad. Este no consiente en ceder sine bajo un re-
carga sobre la multitud tranqinla que se paseaba
querimiento en forma; verificese en efecto, y agré-
alti, mata â un anciano en media de la confusion, y
gaule cierto némero de electores , componien-
despeja el jardin. Entre tanto , las tropas que rodea-
do•e de este modo una municipalidad revestida de
ban â Paris se concentran sobre el campo de Mar-
todas las facultades. Esta inunicipalidad Hama
te y la plaza de Luis XV. El terrer eutonces no
al teniente de policia , y en pocas boras redacta un
tiene limites y se trueca en futur. Cerna todos
plan de armamento para la milicia urbana.
por la ciudad'gritando là las armas! y la multitud
Esta milicia debia constar de 4.8,000 l'ombres
se dirije al Àyuntamieute para pedirlas. Los elec-
presentados por los distritos; la serial distintiva
tores que componian la junta general estaban reu•
debia ser, en vez de la escarapela verde, la encar-
nidos; entregan las armas que va no podian reusar,
nada y azul, propia de Paris. iode individuo soi--
y que estaban arrehatando mieutras se decidia con-
prendido coa las armas, y con esta escarapela, sin
,cederlas. Estes electores, cornponian en semejente
estar alistado por su distrito en la guardia urbana,
-moment° la Unica autoridad estahlecida. Privados
debia ser arrestado , desarmaclocastigado. Este
de todo goder active, disponen de los que exijian
fo,. el primer origan de las guar'dias nationales.
las circunstane,ias, y ordenan la convocation de
Semejante plan quede adoptado por todos los dis-
los distritos. Todos los ciudadanos acuden para
tritos que se apresuraron â. ponerle en ejecucion.
acordar tnedios de preservarse â un tiempo del fu-
Durante la misma maina, el pueblo en busca de
t'« de la multitud v del ataque de las tropas reales.
granos habia saqueado la casa de San Lazare;
Durante la hoche, el puehlo que siempre corre â
habia allanado el Guardamuebles para coger armas
le que le interesa, atropella , é incendia las bar-
de se sacaron las armaduras antiguas que ha-
reras , dispersa à los guardas y facilita todas las
bia, y se revistie con citas. Veiase à la multitud
eutradas. Las tiendas todas de los.anneros se des:-
con cascos y Inas inundar la ciudad, El pueblo
74
REVOLUCION
PBANCESÀ.
se mostraba por entonnes enemigo del pillage; con
su movilidad ordinaria, afectaba el desinterés,
todas las operaciones. Bahia que acudir à la
de
respetaba el oro, no cogia mas que las armas, y
seguridad esterlor amenazada por la carte, y à la
aun arrestaba à los rateras. Los guardias franceses
interior amenazada por los foragidos; habia que
y, la milicia del resguardo habian ofrecido sus ser-
calmar â cada instante las sospechas del pueblo,
vicias y se ihan alistando en la guardia urbana.
que se creia vendido, y salvar de su furor â los
Continuamente se estahan pidiendo armas con
que escitaban su desconfianza. _Un se veian car-
gritos desaforadcs, y el preboste Flesselles, que al
ruages.detenidos, con yoyes interceptados, y via-
pronto habia resistido à sus conciudadanos, ahora
geros esperando el permise, de continuar,su camino.
se mostraha celoso y prometia 12,000 fusiles al
Por la noche , la casa del Ayuntamiento estuvo
momento. y muchos mas para los dias siguientes.
tambien amenazada una vez por los foragidos; un
Aparentaha haber huila una rompra â. un armera
elector, el valiente, Moreau de Saint-Merv, encar-
desconocido; lo cual parecia dificil
gado de su vigilancia hizo conducir barriles de
en vista del
poco tiempo que habia transcurrido. Entre tanto
Palvora, y amenazô que los pegaria fuego ; con
Ilega la tarde; las najas de artilleria anunciadas Dor
cuyo media se alejaron los alhorotadores. Entre
Flesselles se acercan à la casa del Ayuntamiento,
tanto, los ciudadanos recogidos en sus casas, esta-
las abren y se encuentran llenas de lenceria usada.
ban dispuestos para todo género de ataque ; habian
desempedrado las canes, abierto zanjas y taillada
A la vista'de esta, indiguase la multitud contra el
todos los medios de resistir à un sitio.
preboste, quien alega que le han engaflado, y para
Durante las turbulencias de la capital, reinaba
aquietarla dirijela ha.cia los cartujos, asegurando
la consternation en la Asamblea que se habia reu-
que alli encontraran armas. Atanitos los cartujos
nido el 13 par la mafiana, alarmada de los acon-
recihen à esta furibunda multitud, la introducen
tecim ientos que se preparaban, y ajena con cuanto
en su retira, y consiguen convencerla de que nada
pasaba en Paris. El diputado Mounier fué el pri-
poseen de lo que les habia anunciado el preboste.
mera que habia contra la separacion de los mi-
El pueblo mas irritado (lue nunca, vuelve atrâs
nistros. Lally-Tolendal le sucede en la tribuna,
gritando: traicion! y para satisfacerle se dispone
bace un elogio magnifie° de Necker, y ambos, se
la fahricacion de 50,000 picas. En aquel mismo
unen para proponer una demanda en la cual se
momento bajaban por el Sena unos harcos carga-
pide al rev el regreso de los ministros. Un dipu-
dos de p6Ivora, con destina â Versalles; la arme-
tado de la nobleza, M. de Virieu, propone confir-
batan, y un elector tiene que distribuirla en media
mar tambien los acuerdos del 17 de junio por un
de los mayores peligros.
mismo juramento. M. de Clermont-Tonnerre se
Una horrorosa confusion reinaba en la casa del
opone à. esta proposition coma recordando
Ay untamiento, parque era residencia de las auto-
los compromises de la Asamblea escrama:«lldabie
ridades, cuartel general de la milicia, y centro
constitution, a
existiremos nosotros.» La
Biblioteca poptelar.
T . 1. 37 3
76
REVOLUCION
FRANCESA.
77
cusion se habia prolongado, cuando se supieron
las turbulencias de Paris, en la inafiana del 43, y
tian; no cran conocidos todos los proyectos de 'la
las desgracias con que estaba amenazada la capital
cône, pero se sabia que muchos diputados estaban
entre franceses indisciplinados, que segun la es-
antenazados , y que iba à emplearse la violencia
presion del dogue de Larochefocauld, no estaban
se
contra Paris y los miembros mas notables
la
à cargo de radie, y unes estrangeros esperimen-
Asamblea. Suspendisse pur un momento; y , d on-
ce l
bi des, à disposition del clespotismo. Se acuerda en
tituba la sesion â las cinco de la rnafiana del 14 . de
seguida enviar una diputacion al rey; para pintar-
julio. La Asamblea con una trauquilidad imponente
le la de la capital, y suplicarle mande
volviô â las tareas de constitution, y discutiô con
la separacion de las tropas, y el establecimiento
mucho Lino los medios de acelerar su ejecueion, y
de la guardia urbana. Da el rev una respuesta Fria
de manejarla con prudencia. Nombrese una comi-
y tranquila que no estaba acorde con su corazon,
sion para preparar los puntos, compuesta de MM. el
repite que Paris no podia guardarse sin aquellas.
arzobispo de Autun, el arzobispo de Burdeos, Lally,
ta Asamblea enfonces, revistieudose del mas noble
Clermont-Tonnerre, Mounier, Sieves, Chapelier y
valor, espide un acuerdo memorable, 'en que in-
Bergasse. Mise la mafiana recibiéndose sienipre
siste sobre que se aleje it las tropas y sobre el
las noticias mas siniestras; el rev, se decia, decia
restablecimiento de la guardia urbana; declara res-
partir per la noche y- dejar la Asamblea a inerced
ponsables â los ministres y à todos agentes dc,1
de varies regimientos estraogeros. Ln aquel mo-
poder; carga sobre los consejeros del rev, de cual-
ments acababan de ver à los principes, â la dupe-
sa de Polignac y à la reina pasetindose en el Na-
quier ranyo que seau, la responsabiliclacl de las
desgracias que se preparan; consolida la cleuda
ranjal, alhagando à oficiales y soldados, v distri-
pUblica, prohibe pronunciar el nombre infante de
hoyendoles refrescos. Parece que se habia conce-
bido un Bran provecto para la noche del 14 al 45
bancarrota, insiste en sus anteriores acuerdos, y
cual eru acometù it Paris per siete puntos, cercar
manda al presidente que manifieste sus sentimien-
el Palacio rcal, disolver la Asamblea r Ilevar al
tos à M. Necker y à los demas ministres. Despues
Parlamento la declaracion del 23 de junio; v que
de estas medidas llenas de energia v de prudencia,
tinalmente, se habia de acudir à las necesidades
para lihrar la Asamblea it sus individuos de toda
del erario per medio de una quiebra, y los bille-
yidencia personal, se declara permanente, v nom-
tes de estado. Es indudable que los comandantes
bra à M. de Lafayette vice-presidente, para'aliviar
de la tropa habian recibido erden para adelantarse
al respetable arzobispo de Vienne, n quien su edad
del 14 al 15, que se habian impreso las cédulas de
no permitia residir dia y noche.
estados, que locuarteles de los suizos estaban Ilenos
La noche del 13 al 44 pase asi en medio de
de muni clones, y que el gobernador de la Bastilla
turbulencias y de alarmas. A cada instante se da-
la habia desalojado, no dejando mas que algue
ban noticias funestas, y eu seguida se desmen-
mueble indispensable. Por la tarde se redobliron
78
ReyOLUCION
FRANC E SA .
70
los temores de la Asamblea: viôse pasar al principe
rar del corazon del rey, cuando agenas imprespioo-r
de Lambesc, â galope; oianse cafionazos, y se
nes no &reniai' sus impulsos. » «Suspendicise
caba el oido arsuelo para escuchar lus nias leves
un momento la sesion, y se supieron por la noche
rumores. Entonces propose Mirabeau suspendes
los acontecimientos del dia .14.
toda discusion y enviar una segunda diputacion
En la noche del 13 habia acudido el pueblo â la
al rev, la cual salir') al momento para redoblar sus
l3astilla donde se 'labial] disparado algunos tiros, y
instancias. En este punto, dos inclividuos de la
parue que los amotinados habian prorurnpido mu-
Asamblea, Ilegados aceleradamente de Paris, ase-
chas veces el grito de l à la Bastillal El deseo de su
guraron que se estaban alli degollando, y une de
destruccion se hallaba espresado en algunos de los
ellos dijo que habia visto un cadâver decapitado y
poderes de los diputados, y por lo mismo, las ideas
vestido de negro. La noche priucipiaba y anuncia-
desde lueno habian tornade este rumbo. Continuaha
ron la llegada de dos electores. El mas profunda
siempre cÎ pedido de armas : y coulé) una voz de
silencio reinaba en el salon; oiase en la oscuridad
que en el cuartel de los invâlidos habia un depesito
el ruido de sus pasos, y de su bora se supo que
considerable de elles. Dirigense alli de tropel, y el
estaba atacada la Bastilla, que habia hecho fuego
gefe M. de Sombreuil se opone â la entrada, dicten-
et, cation, que la sangre corna y que amenazaban
do que para ello Lieue que peclir Ordenes â Versa-
las rnayores desgracias. Enviase al ponte una
lles. Nada quiere el pueblo escuchar ; precipitase
nueva diputacion antes del regreso de la anterior,
dentro del cuartel y saca los cafiones y una grau
y mientras que partia, llega la primera con la con-
cantidad de fusiles:En este momento va una mu-
testacion del rey, el cual decia, habia dispuesto la
chedumbre considerable sitiaba à la llastilla. Los
separacion de las tropas del campo de Marte, y.
sitiadores decian que el carton del fuerte eStaba
que noticioso de la forrnacion de la guardia urbana.,
apuntando à la ciudad, y que era forzoso impedir
habia nombrado oficiales para maudarla.
que tirase sobre ella. Un diputado de distrito pide
A la llegada de la segunda diputacion, el rey
entrar en la forta!eza, y obtiene el permise del co-
siempre mas turbado la dijo; «sefiores, ustedeS
mandante, mas el resultado de la visita fue conven-
me traspasan el corazon mas y mas, con la rela-
cerse quetoda su guarni-;ion consistia en 32 suizos
cion que me hum de las desgracias de Paris; y
y 82 invàlidos, que le dan palabra de no }lacer fne-
no es posible que las erdenes dadas â la tropa
go si no se Yen atacados. Mientras que esta conver-
seau la causa de ellas.» linicamente se habia con-
sacion pasaba, no vicndo el pueblo salir â su dipu-
seguido el alejar al ejército; y cran y a las dos de
tado, comieuza à irritarse,, y este se vé obligado
la madrugada. Hespondiese â la ciudad de Paris
manifestarse para apaci otrar â la multitud v se re-
«que se 'labian enviado dos diputaciones, y que al
c'
tiran cornu â las once de la mafiana A.pena' s habia
entrar el dia se renovarian las instancias, hasta que
trascurrido media bora cuandoun nuevo pe-
loton armado er
hublesen obtenido el logro de lo que pedian espe-
ritando : .«.queremosnentrar en laBas-
80
REVOLIJCION
FRANCES.t.
81
tilla.» La guarnicion intimé à los asaltadores que-
se retirasen, pero estos insisten. Suben dos hom-
el fuerte, y cornu la guarnicion se oponga à cils, le
bres con intrepidez al tejado del cuerpo de guardia
obliga rendirse, y se dan las sefiales para que se
y rompen à hachazos las cadenas del puente, y este
baje un puente. Acércanse los sitiadores prometien-
cae. Arrejase â él iii multitud, y corre à un segun-
do no cometer mal alguno, pero la multitud se pre-
do puente para franquearlo del mismo modo; per()
cipita é intitula los patios. Consigner' los suizos sal-
una descarga de mosqueteria los rechaza, y retro-
varse , v acosados los invalidos libértanse
cede haciendo fuego. Dura el combate algunos ins-
mente dcl Faror popular, escudados con los guardias
tantes,oyendo el ruido de la mosqueteria los elec-
franceses. En este instante se presenta una jéveu
tores re'udidos en lacasadel Ayuntamiento, se alar-
linda, toda trémula; creen que es la hija de Delau-
man cala vez nias, y envian dos diputaciones, una
nay, la agarran, y ya la iban à gueulai . , cuando
tras otra , para intirnar al comandante deje entrar
unsoldado vaticine se precipita, la arrebata à los
en et fuerte un destacamento de milicia parisiense,
furibundos, corre â ponerla en seguridad y vuelve
fundado en que Ioda furia militai dentro de
â larefriega. Eran las cinco y media los electores
. Paris
dao
estaban en la mas cruel ansiedad cuando oyen un
.estar dispo.sicidn - der A .,:, tmtaill ielito. Llegan
sucesivaMente estas dos diputaciones, per' en me-
murmullo sordo y prolongado, y Ilega despues un
dio del gentio era muy dilicil hacerse oir. El ruido
tropelgritando vctoria! invaden el salon, un guar-
dia francés cubierto de heridas y coronado de lau-
del tamtior, v la vista de una bandera, suspenden
reles es couducido en triunfo pur el pueblo. El re-
el fuego pur un mornento; adelantasen los diputaclos,
glamento y las Baves de la Bastilla vienen clava-
la guarnicion los espera, pero es imposible espli-
das en la puma de una bavoneta; y una manu sari -
carse. Saler' algunostiros sin saber de donde, y cre-
grienta, levantandose sobre la multitud presenta la
yendo el pueblo que està vendido, se precipita para
hebilla del corbatin del gobernador Delauna y recien-
poner fuego à la fortaleza, y la guarnicion tira en-
temente degollado. Dos guardias franceses, Elias y
tonces à metralla. Llegan los guardias frauceses
Hullin, lo liabian defendido hasta el Ultimo estre-
con cationes, b principiase un ataque formai.
mo, v otras victinks hahian sucumbido, aunque de-
Entretanto cac en manos de los electores reuni-
fend elas con heroismo contra la ferocidad del popu-
dos en la casade A y untamiento una esqueladirijida
lacho. tilla especie de furor , principiaha é estalla.r
pur el baron de Besenval à Delaunay, comandante
contra Flesselles,
sado de traicion prebostede los mercaderes, acu-
de la Bastilla, en la que le prescribia la resistencia
; ale,7rindose que habia engariado
asegurandole que muy luego le llegaria socorro ; y
al pueblo , prometiendole lunchs veces armas que
con efecto, en la noche de actuel dia, debian ejecu-
no intentaba dalle. El salon estaba Ileno de tim-
tarse los proyectos de la cône. Pero desamparado
bres, todos envalentonados con el largo combate,
Delaunay y «viendo el encarnizamiento del pueblo,
y empujados pur otros cien mil que quedabau file-
se apodera de una mecha encendida y quiere volai
ra, y que tambien pugnaban pur entrar. Los electo-
82
REVOLUCION
FRANCESA •
83
res se esforzaban en justificar à Flesselles en 'pre-
de Liancourt, tan conncido por sus sentimientos
sencia dela multitud. Empieza este â desmayar, y
pâlido todo, eselamé: «Puerto que sov sospechoso
generosos, amigo particular de Luis XVI, y cu-
nie retiraré.»—«No; le responden, vais . à. venir al
va cualidad de gefe del guarda-ropa le franquea-
Palacio real para ser sentenciado,» empieza .à ba-
ba la entrada, instruido de los acontecimientos de
jar, y el geutio le rodeav le estrecha; y Ilegado que
Paris, se dirigieaceleradamenteal monarca, lo des-
hubo al rouelle Pelletier, cavé rnuerto de un piste-
perte â pesar de los ministres, y le noticio lo que
letazo. Dicen que se ballé una caria â De,lannay en
acababa desuceder.—;Qué rebel ion! esclame el pria-
cipe.—Setior, repuso el duque de Liancourt, decid
la cual le decia Fleselles: «Mantenéos firmes en tan-
mas bien mué revolucionl Laterado el rey per sus
te que vo entretengo à los parisienses con escara-
pelas.»
representaciones, consiente en ir liacia la madrugada
à la Asamblea, accedie à eilo tainbien la cône, y
Tales habian sido los desgraciados aconteci-
quedô decidido esteacto de conflanza. En este inter-
mientos de aquella jornada. Un movimiento .de ter-
valo, la Asamblea habil priucipiado la sesion, ig-
rer sucedie muv luego al placer de la victoria: los
norando las nuevas disposiciones dcl rey, y tratan-
vencedores de là Bastilla, admirados de su audacia
y
do de enviar una Ultima diputacion para intentar
creyendo llallar dispuesta contra elles la autori-
convencerle v alcanzar de él todo lo que quedaba por
dad aldia siguiente, no se atrevian à presentarse.
conceder. Esta diputacion era la gunita despues de
A cada instante se decia que las tropas se adelan-
tan funestes acontecimientos , y compuesta de 24
tahan para saquear à. Paris; y Moreau de Saint-
individuos, iba ti ponersc en marcha, cuando Mi-
Merv, el mismo que la vispera habia amenazado
rabeau, mas vehemeate que nunca, la detiene y es-
los roragidos , de que volaria la casa del Ayunta-
clama: «Decid al rey, decidle terminantemente que
miento , permanecié imperturbable v die nias de
»las bordas estraugeras quenos rodean, ban recibi-
mil erdenes en pocas boras. Luego que los elec-
»do aver la visita de los principes, de las princesas,
tores supieron la toma de la Bastilla, lo comuni-
»de losfavoritos, de las favoritas, v!sus alliages, sus
caron a la Asamb!ca, y esta Io supo como à la me-
»e›diortaciones y sus regalos. Decidle que ioda la
dia hoche. Estaba suspendida la sesion, pero la no-
»floche, esos satélites estrangeros, emhriagados con
ticia se esparciô con rapidez; y la carte , no cre-
»oro y con vino ; han entonado en sus impies canta-
!end() cula energia ciel pueblo, se reia de los esfuer-
»res el avasallarniento de la Francia, y que eu sus
zos de una ciega multitud que queria apoderarse
»brutales anlieles invocaban la destruction de la
de una fortaleza sitiada en vano en otro tiempo por
«Asamblea national; y decidle por Ultimo, que en
el Bran Condé, y estaha demasiado tranquila, es-
»su mismo palacio, los cortesanos han daanzatto et
playandose con escarnios. Sin embargo, el rev prin-
»compas de esa
barbara, que t f ' I
cipiaba â Istar inquieto ; y sus Ultimas resPnestas
»preludio de la SAINT -BARTH ELEMY !
descubrian su dolor. Se habia acostado, y elduque
»Decidle que actuel Eurique, cuva memoria ben-
R•VOLUCION
FRANCESA.
85
»,lice el univers° , al que entre sus antepasados
rance estas funestas discordias! Pur el momentotodo
»queria tomar pur modelo , hacia pasar viveres à
»Paris insurreccionado, que estaba sitiando per-
' ol y idado ; pero al dia siguiente, y ami aquel
parecia
mismo, la côrte habla tornado â su orgullo, el pue-
»sonalmente ; y que sus feroces consejeros hacen
»retroceder las harinas que el comercio acarrea à
blo à sus desconlianzas, y el °di° implacable à pria-
cipiar su curso.
»Paris leal r hambriento.»
Hablase hecho la paz con la Asamblen, pero
I ba la diputacion à ponerse en marcha, cuando
restaba hacerla con Paris. La Asamblea envie ana
se supo que Ilegaba el rev por su propio impulso,
diputacion al A y untamiento, con la feliz noticia de
sin guardias v sin escolta. Suenan aplausos: «Dete-
su reconciliacton con el rer. Bailly, Lafayette, La-
»néos, ailadë Mirabeau con gra y edad, que. el rey nos
Ily- Tolendal , cran del nniilero de los enviados, y
»ha manifestado va sus huenas disposiciones : un
su presencia causô la mas riva alegria. El diseur-
»triste acatamiento sea la primera acojida que se
s° de Lally produjo tan virus y vehementes trans-
»haga al me.marca en este instante de dolor. ;Tl si-
portes, que le Ilevaron en triunlo â una ventana
»lencio de los Pueblos es lu leccion de los •eyes.1»
para manifestarlo al pueblo. Colocaron en su ca-
Preséntase entonces Luis XVI, ac,ompaiiado de
beza una corona de flores, y recibiôestos homena-
sus clos hermanos, y su sencillo y patético diseur-
ges en frente del mismo sitio en donde habia cspi-
s° escita el entusiasmo mas vivo. Serena â la Asam-
rado su padre con una mordaza en la boca. La
blea, Ilarnandola por la primera vez Asamblea na-
muerte del desgraciado Flesselles, presidcnte del
cional ; se queja con moderacion de los recelos con-
Ayuntamiento, y la repulsa del duque de Amont
cebidos : «'reneis temor, les dite, pues bien : me
eu aceptar el mando de la milicia urbana, obliga-
pongo en vuestras manos.» Al acabar estas palabras
ban al nombramiento de un preboste y un coman-
resuenan unit multitud de aplausos; levantanse al
dante general. Se design° â v en medio de
punto los diputados. rodean al monarca, y le acom-
las mas rivas aciamaciones le nombiaron sucesor
paiian à pie [ista el palacio. Agtilpase â su alre-
de Flesselles con el titulo de corregidor de Pa-
dedor la multitud, las làgrimas corren de todos
ris. La corona colocada sobre la cabeza
Lally
los ojos, y apenas puede abrirse paso al traves de
pasdà la del nuevo corregidor, quien quiso quitàr-
tan numeroso acompaiiamiento. Colocada en este
scla , pero el arzobispo de Paris se la colocô su
momento la reina con la cône en un balcon, con-
pesar. El virtuoso anciano vertiô entonces algunas
templaba de lejos aquel la escena patética. Tenia à
la.grimas , y se resignô à sus p ueras funciones.
su hijo en los brazos ; su hija de pie y al fado jugue-
Digno representant jde una grande Asamblea , en.
teaba con los cahellos de su hermano. Vivamente
presencia de la magestad del trono, era menus a
conmo y ida la princesa, parecia gozarse en el amor
propOsito para resistir à las borrascas de un vecin-
de los franceses; gay ! jcuàntas veces un enterne-
dario, en que la multitud luchaba turnultuosa.-
cimiento reciproco ha reconciliado los corazones du-
mente contra sus magistrados. Ilaciendo, pues, ah-
86
11EVOLUCION
FlIANCESA.
87
negacion de si mismo, iba â entregarse al cuidado
tan dificil de los ahastos, âalimentar â un pueblo,
à cada instante se imaginabalarsaapde•os:
pueblo, que
quedebia pagarlepor ello con tanta ingrati tud. Que-
ximacion de un ejército parisiense hacia ve
daba por nombrar un comandante de la milicia; y
El coude (le Artois, y la familia de Polignac , tan
hahiendo en el salon un busto enviado por la Ame-
querida de la reina,abandonaronen tonces la Fran-
rica einancipada â la ciudad de Park , Moreau de
cia y fueron los primeros enemigos. Bailly fué a
Saint-Mery lo seiiale con el dedo, y todos dirigie-•
tranquilizar al rev y consiguié su regreso à Paris,
roll a él sus ojos, reconociendo al marqués de La-
el cual se resolviô â ello, à pesar de la resistencia
fayett. Un grito general lo proclamepor c,ornandan-.
de la reina y de la côrte.
te; acordese al ininto un Te-Deum-, v se dirigie—,
Dispuso el rey la partida, y doscientos diputa-
ron en trope! à la iglesia de Nuestra eFiora. Los
dos se encargaron de acompafiarle. Despidiele la
nuevos magistrados, el arzobispo de Paris y los.
reina con un profundo dolor. Los guardias de corps
electores todos, mezclados con los guardias france-
le escoltaron hastaSevres, en donde se detuvieron
ses y los soldados de la milicia, agarrados unos del .
para esperarle; Bailly à la cabeza del Ayuntamien-
brazo de otros, se encaminaron à la antigua cate-
to, le recibiô à las puertas de Paris y le present&
dral, en una especie de enagenamiento. En el tran-
las Haves, ofrecidas en otro tiempo i Enrique IV.
sit° los M'iras espesitos se postraron à los pies de
«Este buen rev, le dijo Bailly, habia conquistado â
Bailly, que tant° habia trahajado en favor de los
su pueblo, y e1 pueblo es hoir quien conquista à su.
hospitales; le Ilamaron su paître, y Bailly los es-
rey.» La nation, legisladora en Versalles , estaha
treché en sus brazos Ilamandolos sus hijos. Llega-
armada en Paris, y a la entrada de Luis XVI, se viô
ron à la iglesia , celebraron la ceremonia, y en se-
rodeado de una multitud silenciosa v reglamentada.
guida lagentese esparcié por la ciudad , en donde
Llege â la casa de Ayuntamiento , pasando bajo
una alegria delirante habia sucedido al terror de
una hôheda de espadas cruzadas sobre su cabeza
la vispera. En aquel momento acababa cl pueblo
en serial de honor. Sa discurso fué sencillo y afec-
de visitar la mazmorra tan temida per largo tiem-
tuoso, y el pueblo, que no podia ya contenerse,
po, y cuya entrada se hallaba abierta. Recorrian la
prorumpiô en lin , y prodige al rey sus aplausos
I3astilla con mm ansiosa curiosidad y cierta espe-
acostumbrados. Estos victoresdesahogaron un poco
cie de pavor, buscando los instrumeutos del supli-
et corazon del principe; y no pudo sin embargo di-
ci° y los profundos calabozos , pues acababan de
simtdar un movimiento 'de alegria divisando à los
ver una enorine piedra colocada en el -medio de una
guardias de corps, colocados eu las alturas de Se-
prision oscura y cenagosa, y en cuyo centro habia
vres; y à. su vuelta, arrojândose la reina à su cue-
tijada una pesa'da cadena.
llo, lo abraze como si hubiera temido nô volved&
à ver.
La côrte, tan-clega eu sus temores como lo ha-
bia estado en su conlianza, de tal mariera temia al
* 47
julio.
88
ItE VOLUC ION
Para satisfacer Luis XVI completamente el de-
seo péblico, ordenô el regreso de Necker y la se-
paracion de los nuevos ministros. M. de Liancourt
amigo del rey y su Ultimo consejero , f ué electo
presidente pur la Asam blea. Los diputados nobles,
que à pesar de asistir à las deliberaciones, rehusa•
CAPITULO III.
ban todavia tomar parte en ellas, cedieron en fin y
dieron su veto, concluyéndose, de este modo la lu:
cha de lus Estamentos pudiéndose consiclerar desde
Ocupaciones del Ayuntamiento de Paris.-Lafayette, comandante
enfonces como consuniada la revolucion ; pues la
de la guardia nacional: su earaeter.—Pagel que represente en
nation, dueiia del poder legislativo por la Asam-
la revolucion —Asesinatos de Toulon y de Berthier._Ilegreso
Mea, y por si inisma de la fuerza pnblica, pocha en
de Necker.—Situation y division de los partidos y de sus getes.
adelante realizar todo lo que era. Util à sus fiacre-
_31irabeau, su caracter, sus proyectos y su mimen.—Los fo-
reses. Rehusando la igualdad de los impuestos, se
ragidos.—Turbulencias en las provineias y en los campos.—No-
habian hecho necesarios los Estados generales;
elle del 4 de agosto.—Abolicion de los derechos feudalcs y de
todos los privilegios.—Declaracion de los derechos del hombre.
rehusando una justa distribucion de autoridad
—Discusiones sobre la constitution y sobre el veto.—Agitaciones
estes estados, se liabia perdido en ellos todo cl in-
en Paris.—Rettniones tumultuosas en el palacio real.
nujo; y queriendo en lin recobrar este influjo , se
habia sublevado Paris, y pro y ocado à la nacionen-
-tern para que se apoderase de la fuerza
Entre tante, todose agitaba en el sena de la ca-
pital, en donde una Huera autoridad acahaba de
plantearse y el misino movimiento que habia im-
pulsado à los electo rus para ponerse en action, im-
pelia â todas las cimes para hacer otro tan tu. El
A y untamiento no habia hecho mas que imitar â la
Asamblea, los distritos al A y untamiento y Iodas las
corporaciones à los distritoà. Sastres , zapateros,
tahoneros, sirvientes reunidos en Louvre en la pla-
za deLuisXV, en los Campos Eliseos, deliberaban
en forma, â pesar de las reiteradas prohibiciones
del Ayuntamiento. Este, en medio de moyitnientos
tan contrarios, combatido por los distritos, inquie-
tado por el palacio real, estaha rodeado de obsta-
en9s, y apenas podiaacudir al cuidado de su dila-
90
REVOLUCION
FRANCESA.
9f
tada administration. Reunia en si la autoridad
necesidades, estas se irritan, prestan confusion i
vil, judicial y militar ; y el cuartel general de la
la escasez , e impiden la buena distribution de le
milicia estaba en su recinto. Los jueces en el pri_
poco que queda. El cuidado de los abastos cra,
mer moment°, inciertes sobre sus atribuciones , le
pues, et maspenoso de todos, yotrosincesantes de-
dirigian los acusados. Gozaba tambien de la po_
voraban a Bailly y à la coinision. Todo el trahajo
testad legislativa, porque se le die el encargo de
de un dia apenas bastaba paraprocurar In necesa-
hacer una constitution , para cuyo objeto habia
rio, v habia que volver â principiar el otro con
rnandado Bailly dos comisarios â cala distrito
iguales inquietudes y las mismas zozobras.
quienes bajo el nombre de representantes del ve,:.
- No cran menores los apures de Lafayette , ce-
cindario, debian formarla. Para hacer frente à tan-
mandante de la , milicia urbana *. Habia incorpo-.
tes negocios, se habian dividido los electores en dl_
rade â esta milicia los guardias franceses adictos
versas comisiones. Unit, Hamada comision de pes-
à la revolucion , cierto dunero de suizos , y de
quisas, se ocupaba de la policia; otra de abastos'
soldados que desertaban de los regimientos con la
atendia â los acopios; tarea la nias dificil y la mas
esperanza de un prest mayor, autorizandole para
peligrosa de Iodas. Tuvo Bailly que ocuparse en
este el mismo rey. Estas tropas reunidas, compu-
ella dia y 'loche, pues se necesitaba hacer conti-
sieron lo que se Rame las compaiilas del centre; la
nuas compras de trigo, mandarlo moler en segui-
milicia tome et nombre de guardia national, vistiô
da, y portearlo à Paris, atravesando unes campos
uniforme, y ariadie â los dos colores encarnado
hambrientos. Los convoyes se detenian frecuente-
'
azul, de la escarapeia parisiense, el calor manec;,
mente, y cran necesarios destacamentos numero-
que cra et del rey; y esta fué la muscla tricoter
ses para impedir los asaltos en el camino y en les
cuvos destines predijo Lafayette, vaticinando que
mercaclos. Aunque el estado vendiese triges
daria la vuelta al mundo.
con perdida, â fin de que los taboneros pudiesen
Durante dos ailes consecutivos trabajà Lafa ye-
abaratar et pan, la multitud no estaba satisfecha:
tte al frente de aquellas tropas para mantener la
era., necesario estar siempre bajamlo el precio , y
tranquilidad pUblica, y hacer egecutar las loves
la escasez aumentaba en Paris â causa de esta mis-
quecada dia decretaba la Asamblea. Descendiente
ma rebaja , porque las gentes del campo acudian
de una familia antigua , y que habia permanecido
à comprarlo. El temor del dia siguiente incitaba
pura en inedio de la corruption de los grandes; do-
à todos à proveerse ahundantemente; y lo que se
tado de un anime recto, y deseoso de la gloria ver-
acumulaba en manos de unos, faltaba à los otros.
dadera, se habia fastidiado de las frivolidades de
La contianza es la que activa et comercio, y la que
la verte y la pedantesca disciplina de nuestros
hace acudir con géneros y facilita su distribution
pero cuando desaparece aquella, cesa la utilidad
* Habiasele nombrado para este cmpleo el la de julio en la
coniercial; y no llegando los objetos
llenar las
casa de Ayuntamiento.
Biblicteca popular,
T. 1. 311
IIEVOLUC tapi
FRANCESA.
ejércitos. No ofreciendcle su patria nada de noble
lue tan tear, se decidiô por la empresa mas gene-
causa
por masque pierda toda esperanza
vosa del siglo, y parti° para la America, la marina
de salvarla.
del dia en que corria en Europa la noticia de ha-
A pesar de toda su vigilancia , no consiguiô
ilarsesubvugada. Alli peleô al lado de Washing_
sierupre Lafa y ette detener los furores populares;
%on, y dec'idiô la emaneipacion del Nuevo Mundo
porcine por activa que sea la fuerza, no puede mos-
:con la alianza de la Francia. Vuelto à su pais con
trarse por todas partes contra un pueblo compte-
reputacion europea, acogido en la carte como
tamente sublevado y que vé en cada hombre un
q.ina novedad, se mostrô en ella sencillo y libre co-
enemigo. À cada paso se esparcian y alcreedloistasboaln_
ula un americano. Uuando la filosofia, que solo ha-
los rum-ores ruas ridicules: ya se decca (u
tia lido para los nobles ociosos tramer() pasatiem-
dados de las guardias francesas habian sida cave-
po exigiô por su parte sacrificios , solo Lafayette
nenados : va que las harinas estaban averiadas de
insistiô en sus opiniones, pidiô la reunion de los
intento, ô que se retardaha su llegada; y los en-
Estados generales, contribuyô poderosamente à la
:cargaclos de traerlas à duras penas à la capital , se
de los Estamentos, y en recampensa fué nom brade
-veian obligados à comparecer delante de un pueblo
omandante general de la guardia nacional. No te-
ciego, que los llenaba de ultrages ô los aplaudia,
nia Lafayette las pasiones ni el y igor que tan fre.
segun las mspiraciones del moment.). Es cierto, sin
cue,rttemente hacen abusar del poder: con un alma
embargo, que el luron del pueblo , que en general
recta, con un entendirniento agudo, un sistema de
no sa pe ni elegir ni buscar largo tiempo à sus y ic-
desinterés invariable, mut particularmente propio
timas, se mostraba frecuentemente dirijido va por
para el pagel que le habian asignado las circuns-
aniserables pagados, coma se ha dicho, para agravar
tancias, de ejecutor de las leyes. Adorait° de sus
lasturbulencias onsangrentandolas , y va Unica-
/repas, sin haberlas conducido jamas à la victoria,
mente por Nombres los mas odiosos. Foulon v -Ber-
Ahier fueron perseguidos
heno de calart
,
presos lejos de Paris,
y de recursos en medio de los furo-
con una intention , y la arbitrariedad
res de la militat, maotenia el C-den con una vigi-
con ellos se redujo al furor de ka .rnuchedumbre que
ta.ucia infatigable. Los partidos, que le habian ha-
•-los asesinô. Foulon , antiguo intendente , hombre
Vlad° incorruptible, acusaban su desempeilo , va
-4.turo • Y codicioso, !tabla cometido horribles esac-
que no podian acusarsu carâcter. Sin embargo, no
•ioneà; lité uno de los ministros designados para
se equivocaba sobre los acontecimientos y los' liorn-
‘suceder à Necker y à sus côlegas; v aunque espar-
bres; apreciaba à la carte y â los gefes de partido
-ciô la noticia de su muertefué detenido en Viry.
por lo que valian : los protegia con peligro de su
•Condujéronle i. Paris , y eeitandole en Gara el ha-
vida sin apreciarlos, y luchaba frecuentemente sin
'ber dicho que se debia de dar de corner heno al
speranza contra las facciones, pero con laconstan-
-pueblo, pusiéronle ortigas al cuello , un rama de
cia de un hombre, que nunca debe abandonar la
• cardas silvestres en-la mano y un haz de heno â la
rtEvoLucioN
F1iANGES:1.
espal da. En este estado fué, casi arrastrando al Ayun_
tamieuto, v a la sazon Berthier de Sauvigny su
y de indignatio n : cogido de nuevo por la turba se
verno, estaba arrestado en Compiegne, por erilertes
desprende un mornento, se apodera de un arma, se
supuestas del concejo de Paris , que no las habia
deliende con furor, y cae luego como el desgra-
dado. Este escribiô al niornento, y no se le hizo ca-
ciado Fanion. * Estos asesinatos cran dirijidos por
so , encarninandolo para Paris, en el momento en
enerni gos de Foulon v de la causa pitblica ; porque
que Foulon estaba en el Ayuntamiento, espuesto
si el furor del pueblo à su vista habia sido espon-
la rabia de los desalmados. El populacho queria de-
taneo, asi como la mayor parte de sus movinuen-
gollarle , y un poco aplacado por las instancias de
tos , su arresto habia sido combinado. Lafayette
Lafayette , consintiô que fuese juzgado Foulon;
traspasado de dolor y de indignation, resolviô ha-
pero pedia que el juicio se verificàra en el instante
cer dimision de su mando; pero Bailly y el Ayun-
para gozar al moment° del placer de la ejecucion.
tamiento asustados de este provecto, se apresura-
Escogieronse varios electores para servir de jueces;
Ton â disuadtrle de él. Combin6se entonces que
pero bajo diverses pretestos rehusarou esta ma-
l'aria su dimision para manifestar al pueblo su des-
gistratura. En fin, designaron a Bailly y à Lafayet-
content° , pero que aparentaria ceder por las jus-
te , los cuales se vieron reducidos al es. tremo cruel
tancias que no dejarian de hacerle; y en efecto , el
de esponerse à la rabia del populacho, é de sacri-
pueblo y la milicia le rodearon v le prometieron
ficar una victirna. Sin embargo, Lafayette con
la mavor obediencia. Con estas cinidiciones vol viô
mu-
cho arte y lirmeza iba contemporizando , y habia
â tomar el mando, y tom despues la sat.isfaccion de
dirijido la palabra con provecho varias veces à la
impedir la mayor parte de las turbulencias, mer-
muchedumbre. Sentado al lado stuc, el desgracia-
ced a su energia y à la adliesion de su tropa.
do Felon , tuvo la imprudencia de aplaudir sus
Entretanto habia recibido Necker en Basilea las
intimas palabras. «i Veis cerne estan de acuerdo!»
Ordenes del rey y las instancias de la Asatnblea pa-
ra que volviese, y es Io particular que hallandose
dijo un testigo. A esta voz se precipita la multitud
fugitivo en aquellas inmediaciones la familia Po-
sobre Foulon : Lafayette hace esfuerzos increibles
lignac à quien habia dejado triunfante en Versalles,
para libertarlo de los asesinos; pero se lo arreba-
esta fué la que le entera de las des racias del tro-
tan de nuevo, y el infeliz anciano aparece ahorca-
g
no, y la vuelta repentina de favor que le esperaha.
do en un farol. Côrtanle la cabeza , y puesta en la
Pitsose en caminoy atravese la Francia, Ilevado en
punta de una pica la pascal' pur todo Paris. En
triunfo por el pueblo , quien, segun .su costum-
aquel pue() I lega Berthier en un cabriolé, custodia-
bre , recoinienda la paz v el 'men erden. El rey le
do por guardias y acosado por la muchedumbre.
recibié con algun embar'azo , la Asarnblea con ca-
Ensaanle la sangrienta cabeza, sin que sospeche
que sea la de su suegro; condlicenle al Ayuntamien-
to donde prorumpe en espresiones llenas de valor
" Estas escenas sucedieron el 23 de julio.
96
REVOLUCION
FRANCESA.
rifio , y resolviô dirijirse â Paris, en donde dehia
tambien tener su dia de triuufo. El proyecto de.
to , y se mantuvo arrestado al baron, verificiindo s
Necker era pedir à los electores la gracia y
asi ei dictamen del sable Bailly, â quien Necker nte
bertad del baron de Besenval , aunque fuese
habia querido escuchar.
su,
enemigo. En vano Bailly, no menos enemigo que el,
Ya en este tiempo iban pronunciandose mas los,
de medidas rigorosas , pero mas juste apreciador
partidos. Los Parlamentos, la nobleza, el clerc, la
de las circunstancias , le demostre el peligro de
cône , amenazados todos de igual ruina . , habeani
semejante rnedida , y le hizo conocer que este fa-
mezclado sus intereses y obraban de conclut°. Y*.
vor, obtenido en el momento de !a alegria , se re-•
no estaban en la cône ni et coude de Àrtois, ni les,
vocaria al dia siguiente corne ilegal ; porque
Polignacs, y una especie de abatimiento mezcladet
cuerpo administrati y
de desesperacion, reinaba en la aristocracia. Nc,
o no podia ni condenar , ni
absolver; pero Necker
pudiendo irnpedir lo que Ilamaba maldades, desea-
se obstine, v ensa.y6 su in-
Ilujo sobre la capital. Presentese en la casa del
ha ahora que el pueblo cornetiese las mayores p0
Ayuntamiento e130 de julio, y sus esperanzas que-.
-sibles, para acarrear et bien por inedio de los esce-
daron tan cor»pletamente satisfechas que no pudo
sos. Este sistema, mezclado de despecho y de perfi-
menos de creersc mu • poderoso al ver los traspor-
dia, llamado el pesintismo politico, princ,ipia eu Io-
tes de la multitud. Todo conmovido y con los ojos
des les partidos, Riego que han su frido pérdidas con-
arrasados de lagrimas , pidie una amnistia gene-
siderables para renunciar à lu que les resta, con la..
esperanza de recobrarlo todo. Principielo a em-
ral , v filé al milite concedida por aclamacion. Las„
plear desde luego la aristocracia , y se la estuvo.
dos jimtas de electores y representantes, se mani-
vieudo votar muchas veces con los indi y iduos mas
festaron igualmente solicitas ; los electores decre-
violentes del partici° popular.
taron la amnistia general, y los represen tantes del.
Las circuustancias hacen abortar los hornbres>
concejo dispusieron la libertad de Besenval.
y el peligro de la nobleza hizo nacer un defensor
Dise Necker enagenado de gozo tomando para si
para ella. El jeven diputado Cazales , capitan (.14---
los aplausos que eran debidos à su separacion. Pe-
dragoues de la reina, encontre en si mis= una.
ro el mismo dia se desengaiie , pues Mirabeau le
fuerza de anime y una facilidad de espresion. Con-
preparaba ana cruel certidumbre. En la Asarnhlea,
cise y sencillo, decia pronto y à propesito lo que
y en los distritos, se levante un grito general con-
convenia decir; y es sensible que un eutendirnien-
tra la sensibilidad del ministro, disculpable , de-
to tan calai, se hava consagrado à la defensa de
ciao, pero inoportuna. El distrito del Oratorio, in•
una causa, cuando no tenia ruelles que presentae
citado, segun se dijo, por Mirabeau, fin', el primer°
sine despues de haber silo persesztrido. El clerte
en reclamarlo. Por todos partes se alirmaha que
habia ballade su defensor en el abate Maury , so--
un cuerpo administrative no podia condenar ni ab-
lista esperimeutado é inagotable, que teuia Chisies
Solver. 11c l/occise la medida ilegal del 4yrintarnien-
felices y lunch sangre tria , y sabia resistir co%
98
REVOLUCION
FEANCESA.
99
energia â los gritos, y con audacia à las demos-
club breton * era donde acostumbraba à agitarse
tracianes. Tales cran los medios y las disposicio-
nes de la aristocracia.
con mas vehemencia. Una rincera conviction era
En ouaille al ministerio no tenia mira ni objeto
el môvi! del rnayor diluer° de sus indi yidtios; pre-
alguno, y Necker aborrecido de la carte que le 4
tensiones personales iban presentandose sin em-
toleraba par precision , no tenia un plan , sine un
bargo , v ya los impulsas del interes individual,
deseo. riabia
siempre la
sucédian t los primeras arranques del patriotismo.
CO n Sti tucion in-
Barnave , abogado javen eu Grenoble , dotado de
glesa , sin Juda la mejor que se pudicra adoptar
un entendimiento tiare , despejado, y que poseia
convenientemente entre el troua , la aristocracia y
en el mas alto grade el talent° de espresarse bien,
el pueblo: pero esta constitucion, propuesta por
formaba con los dos Lameths un triunvirato inte-
obispo deLangres, antes del establecimiento de una
resaute por su juventud , y que luego inllu y ti por
sofa Àsamblea, y rehusada por los primeros Esta-
su actividad y sus talentos. Duport , aquel javen
mentos, habia venido à hacerse imposible. La alta
consejero del parlameuto , â quiers hemos visto fi-
nobleza no eustaha de dos Camants, parque esta
gurar , hacia parte de su asociacion ; diciéndose
era una especie de transaccion : tampoco la noblci-
entonces que Duport ideaba todo la que habia de
za secundaria , porque no podia entrer en la Cà.-
hacerse, Barnave lo decia , y que los Lameths lo
mara alta ; ni el partido popular, porque atemori-
ejecutahan. Sin embargo, estes javelles diputados
zado todavia de la aristocracia, no (perla dejarla
cran amigos intimas , sin haberse todavia pronun-
el menor influjo. A lgunos diputados solamente, ora
ciado enemigos de nadie.
por moderacion , ora por concept° propio, desea-
El mas arrojado de los caudillos populares ,
ban las instituciones inglesas , y formaban todo el
el que siempre al trente entablaba las deliberacio-
partido del ministro, débit en estrerno, porque no
nes mas atrevidas , era Mirabeau. Las absurdas
ofrecia sine miras conciliadoras à pasiones irrita-
instituciones de la envejecida monarquia habian
das , y no oponia à sus contrarios Sino raciocinios
indignado a muchos hombres de anime recto y de
y ningun medio de action,
corazon sincero ; y era imposible que no hubiesen
El partido popular principiaba à di y idirse al
lastimado à algue alma ardieute é irritado pasio-
paso que iba venciendo. Lall y -Tolendal, Mounier,
nes grandes. Este alma fué la de Mirabeau , que
Mallouet y demas partidarios de Necker, aproba-
encontrando reunidos desde su nacimiento todos
ban todo la que se habia hecho hasta entonces,
los despotismes, el de su padre, el del gobierno y
parque habia conducido al gobierno à sus ideas,
el de los tribunales, emplee su juventud en com-
esto es, à la constitution inglesa ; y juzgando en-
batirlos y abominarlos. Nacido bajo el sol de la
tonces que aquello hastaba , y reconciliados con et
goder, querian hacer alto. El partido popular al
contrario, no creia que se debia detener,
• Este club se habia formado S fines de junio , y se Ilaind
, y en el
luego Sociedad de los amigos de la Conslilucion.
00
REVOLUCION
FRAINICESA.
104
Provenza, y de una familia noble, se diô desde
Mezclandose familiarmente con los dernas.„ justo
muv temprano à conocer por sus desôrdenes, sus
cuando convenia serlo, habia celebrado el talent.°
codiiendas y una elocuencia estremada. Sus via-
nacientc de Barnave, aunque no gustaba de sus
ges, sus observaciones y su inmensa lectura le ha,
jôvenes amigos, apreciaba et espiritu profundo de
bran amaestrado, y todo lo atesoraba. ; pero exa_
Sieves y contemporizaba con su caracter uraiio;
ge-ado , extravagante, y â veces sofista cuando no
teinia en Lafayette una vida inmaculada, y detes-
le contenian los afectos, se convertie en otro hom_
taba en Necker su estremado rigorisme su
,
bre siempre que estes le dominaban. Estirnulado
llosa ilustracion , y la pretension de golernar una
de repente por la tribuna y la presencia de sus
revolucion que 61 miraba corn() propiedad soya.
opositores , se inflarna su fantasia: al principio sus
Poco apreciaba al duque de Orleans y à su vara
ideas Bran confusas, entrecortadas sus palabras, y
ambicion, y como luego se verâ, no tuvo jamas con:
estaba como trémulo ; pero luego se aclaraba, y
él interés alguno en comun. Solo y con su dimert
entonces su entendimiento presentaha en un ins-
atacaha al despotismo, cuyo esteirninio habia ju-
tante et trahajo de lar gos ailos; y aun en la misma
rado. Sin embargo, sino queria la vanidad y el
tribuna, todo le era facil, con espresion riva y re-.
boato de la monarquia, menos deseaba el ostracis-
pentina. Contrarrestado de num , secundaba con
mo de las repalicas; pero no habiéndose venga-
mas arrojo y claridad , y presentaha la verdad con,
do bastante de los grandes y del poder, continua-
imâgenes sorprendentes ô terribles. Cuando las cir-
ba dcstruyendo. Por otra parte, acosado de nece-
cunstancias cran dificiles, y los ânimos estaban
sidades, descontento del estado presente, se arro-
fatigados tras una larga discusion, ô intimidados
jaba bâcla un porvenir desconocido, haciendo na-
por el peligro, entonces un grito , una palabra de-.
cer sospechas de sus talentos, de su ambicion, de
cisiva se disparaha de sus làbios , y entonces su
sus vicios, del mal estaclo de su fortuua , y auto-
semblante aparecia terrible asi pur su fealdad co-
rizando con el cinismo de sus palabras, todas las
mo por el genio que brillaba en él ; de este modo
sospechas y todas las calomnias.
dominaba é instruia à la Asamblea , obli gàadola à.
Asi se dividian la Francia v los partidos. Las
que dictase leyes ô tornase resoluciones magna,–
primeras desavenencias entre Icïs diputados popu-
nimas.
laces sucedieron con motivo de los escesos de la
Orgulloso con sus alias cualidades, chanceân-
multitud. Mounier y Lailly-Tolendal opinaban
dose con sus vicios, va altanero y va decil, sedu-
porque se diese al pueblo una proclama solemne,
cia a unos con sus lisonjas, intimidaba à otros con
desaprobando sus escesos ; pero conociendo la
sus sarcasmos, y llevabaà todos, tras de si con tuaa
Asainblea la inutilidad de este medio, y la necesi-
fuerza sin g ular é irresistible. Su partido era ge-
dad de no indisponerse con la plebe que la habia
neral en el pueblo , en la Àsamblea , •en la misma
sostenido, se opuso al pronto; mas luego cediendo
Côrte y en cualquier pato à donde se dirigia,
â las instancias de algunos de sus indivd. aos, con-
902
IIEVOLUCION
FRANCESA.
4 03
cluy6 por dar una proclama, que coma habia pre-
como quiera, este media fué provechoso peanraesl-a
visto fué, del todo parque un pueblo suble-
nacion, parque la puso sobre las armas, y
yado no se doma con palabras.
tado de velar por su seguridad y sus derechos
Era uni y ersal la agitation cuando de repente
E! vecindario de las ciudades habia sacudido
sa esparciô una voz que ate • rorizaba, diciendo que
sus cadenas , y el de los pueblos tambien queria
se acercaban aquellos foragidos que se habian ido
sacudir las suyas. Rehusaba pagar los derechos feu-
mostrando en los divers-os mutines, V cuva imagea
dates, persegiiia â los sefiores que le habian opri-
estaha presente en todas las aimas. La (*te cul-
mido , inceudiaba los castillos, quemaba los titulos
paba pur sus estragos al particlo popular , y este â
de propiedad, y se entregaba en aigunas partes â
la cône. Vuelan de repente correos pur todas par-
venganzas atroces. Un accidente deplorable habia
tes, y atravesando la Francia en todas direcciones
particularmente escitado aquella efervescencia uni-
anuncian que van à Ilegar los foragidos, y que ta-
versai. Un tai de Mesmay seiior de Quincey, daba
lan y destrozan las mieses antes de estar grana-
una fiesta junto â su quinta. Ioda la poblacion de
das. Jim:merise por todas partes , y en pocos dias,
los alrededores sehabia reunido, y se entregaba â la
la Francia entera se hallaha sobre las armas, espe-
alegria, cuando inflamândose de repente un barrit
rando â los foragidos que no Ilegan. Esta estrata-
de pelvora, produjo una espiosion mondera. lte-
gema, que genei.alizô la revolucion del 14 de julio,
conocido despues este accidente pur un efecto de
provocando .el arniamento de la nacion , se atribu-
imprudencia , y no de alevosia , se imputé' â cri-
y6 entonces à todos los partidos; y despues mas
men del sefior Mesmay. EsparciOse muy luego la
particularmente al popular, que fué el que asegu-
noticia por todas partes, y provocô las crueldades
rô sus resultados. Es de estrafiar que se hayan
de aquellos aldeanos, endurecidos por una vida
echado en tara la responsahilidad de una estrata-
miserable , y despues desaforados pur sus largos
gema mas ingeniosa que culpable. Mania achaca-
sufrimientos. Los ministros fueron en cuerpo à la
do à Mirabeau que se complaciô en scr su autor,
Asamblea para presentar un cuadro deplorable del
v que sin embargo se ha sincerado de ello. Cua-
estado de la Francia, y pedirla medios con que res-
draha demasiado al caracter y espiritu de Sieyes,
tablecer el &den. Los desastres se habian ido ma-
algunos han creido que este'la habia sugerido al
nifestando desde el lZk de julio; entraba el mes de
duque de Orleans; y otros por Ultimo han culpado
agosto, y se hacia indispensable restablecer la ac-
â la côrte, rellexionando que estos correos hubie-
tion del gobierno y de las leycs; pero para lo-
ran quedado detenidos â cada paso sin el consenti-
grad° era necesario principiar la regeneracion del
miento del gobierno; y que la côrte, no crevendo
estado por la reforma de las instituciones que mas
jamâs generalizada la revolucion, y mirândola co-
lastimaban al pueblo , disponiéndole à que se su-
ma una mera asonada de los paiisienses , habia
blevâra. Una parte de la nacion sujeta à la otra,
querido armar a las provincias para atajarla. Sea
sobrellevaba un sinnninero de cargas Hamadas
‘-eb4
RÉVOLCOofx
FRANCESs.
40.5
feudales; las unas calificadas de Utiles, obligahan
se apresura à seguirlo. Una especie de embriaguaz
à los campesinos â pages ruinosos, y las otras con
se apodera de la Asamblea, dejando à un lado una
ceptuadas honorificas, los sometian à sus sei5oreS
discusion va su per flu puesto que sin elle se de-
con acatamientos y servicios humiliantes ; restos
mostraba la justicia de semejantes sacrificios ; y
todos de la barbarie feudal,euvaabolicion reclaina-
todas las clases y gerarquias, todos los poseedores
ba la humanidad Estes privilegios, mirados como
de prerogativas, se apresuran tambieu ir presentar
propiedades, v aun asi llainados por el rcv en la
sus respectives renuncias. Despues de los dipu-
declaracion del 23 de junio, no podian anularse par
tados de los primeros ôrdenes, vienen tambien los
una tuera discusion , sine per un movimiento re-
del tercero con sus ofertas; y no teniendo
pentino é inspirado, incitando à los poseedores à
gins personales que deponer, ofrecen los de las
que se despojasen citas mismos.
provincias y ciudades, quedando de este modo es-
Discutia tatonces la Asamblea la famosa decla-
tablecida la igualdad entre los individuos v entre
racion de los derechos del hombre, tratândose an-
todas las partes del territorio. Algtmos ceden pen-
tes si debia hacerse una, v se acorde el ag,os-
siones; v un miemhro dcl parlamento que no tenia
to por la maiiana que se hiciese v se pusiese â la
nada que dar, promete su adhesion â la causa pnbli-
cabeza de la constitution. En la' misma tarde 'la
ca. Las gradas de la inesa estan llenas de diputa-
comision dié cuenta de las turbulencias v de los
dos que acuden â estender el acta de su reuuncia; ,
medios de atajarlas, y el vizconde de Noailles y el
tonteutanse al pronto con enumerar los sacrificios,
dupe de Aiguillon, âmbas mien) bros de la noble-
dejar para el otro dia la redaccion de los arti-
za, suben entonces à la tribuna v manifiestan que
eulos. Era g eneral el eutusiasina, pero en medio de
es poco et empleo de la fuerza para contener al
el se echaba de ver que ciertos pri y ilegiados poco
pueblo; que se debe destruir la causa de sus ma-
sinceros querian Ilevar las cosas hasta el estremo;
les, y que al moment() caimarâ la agitation. Es-
y en verdad que todo era de terrerdel efecto de
plica..ndose luego mas claramente proponen la abo-
i
la anche y del impulse dado, cuando Lallv-Tolen-
licion de todos los derechos vejatorios que bajo el
dal conocieudo el peligro , enviô una esquela al
titulo de derechos feudales verman los campos.
presidente diciéndole : «Temible es et enagena-
M. Lequen de Kerengal, bacèndado de la Bretaiia,
miento de la Asamblea; levantad la scsion.» En el
se presenta en la tribun en trage de labrador, y
mismo instante un diputado se arroja â él V estre-
bosqueja un cuadro espantoso del régimen rude
chandole la mano cou emocion le dite: « lienga la
Eseitada al punto la generosidad en unes, v empe-
sancion real y somas amigos.» Lally-Tole‘ndal,
bade en otros el orgullo, ostentan todos un desin-
conociendo entonces la necesidad de enlazar
-terés espontâneo y cada cual se arroja à la triba-
revolucion con el re y , propane que se le pro-
l»: para despojarse de sus privilegios. La nobleza
clame restaurador de la libertad francesa. Acô-
el primer egemplo, y el clero no menos solicito,
gese la proposition con entusiasmo ; se decreta
106
nF:voLuctopt
F RANG ESA •
it
un Te-Deum y se separan por fin à media no-
che.
à las tierras habian tambien ocupado una parte
Acordese en noche tan memorable:
y luego lo habian ido devotviendo suce-
La abolicion de la calidad de siervo.
à los labradores, mediante ciertos en-
La facultad de rescatar los derechos de se-
-li
sdietvelausnsuliesen.1°Ib
e' na largo posesion, seguida de trasmisio-
noria.
-nes numerosas, constituyendo la propiedad, y te,
La abolicion de las jurisdiciones serioriales.
das las cargas impuestas â los hombres y a las
La supresion de los derechos esclnsiy os de ca-
tierras hahian ya adquirido este caràcter ; y,asi
za, palomares, &c.
la Asambleacon«Stituvente se veia reducida ata-
El rescate del diezmo.
car las propiedades - y en tal situation tenia que
La igualdad de los impuestos.
graduarlas, no coma bien d mal adquiridas , -sine
La admision de todos los ciudadanos à los em.
coma mas é menas gravosas à la sociedad.
pleos civiles y militares.
los servicios personales, y como ya muchos,de•es-
La abolicion de la venalidad de cargos.
tas se habian trocado .censos quedarontambien
La destruction de todos los privilegios de ciu-
anulados. Entre los tributos impuestos à las lier-
dad v de provincia.
ras, suprimiô los que eran evidentemente un ree,
La abolicion de los gremios.
to de servidumbre , como el derecho impuesto-*
Y la supresion de las pensiones obtenidas sin
los traspasos ô transmisiones; y declarô redimibles-
justo titulo.
todas las enfiteusis que represe-ntaban el precio por
Estas resoluciones se habian acordado bajo una
el cual la nobleza cediera en otro tiempo à le
colonos una parte del territorio. Nada es mas ab-
forma general , pero hahia que redactarlas en for-
surdo que acusar a la Asamblea constitu yente
ma de decretos ; y cuando hubo pasado el primer
de
haber violado las propiedades, puesto que todo ha-
impetu de generosidad, y cada cual yolviô â sus
hia ido à su goder; y es estreo que la nobleza
impulsas, los unos debian procurar estender las
habiéndolas violado por tant° tiempo, ya exigien-
concesiones rnanifestadas, y los otros acortarlas;
do tributos , ya no pagando impuestos , se mos,
emperiase la discusion; y una tardia y mal enten-
trase de repente tan rigorosa en losprincipios,
dida resistencia hizo desaparecer todo agrade-
cuando se trataba de sus prerogativas. Tambiens
cimiento.
&
quiso dar el nombre de propiedades à las jurisclic-
flabiase acordado la abolicion de los derechos
clones de seiiorio , parque se transmitian por he-
feudales, pero habia que distinguir entre estos,
.rencia desde tiempo inmemorial; pero la A„satublek-,
cuâles serran abolidos y cuâles rescatados.
no hizo casa de este titulo, y las abolit;, mandat-
presentarse en otro tiempo en el territorio los con-
do sin embargo que continuasen 'luta ques.eyeri-•
quistadores, primeras autores de la nobleza, ha-
ticase su reemplazo.
bian impuesto à los hombres servicios , y tributos
El derecho esclusivo de caza fue-tambien -tee
Biblioteca popular.
T.
375
d
408
REVOLUCION
FRANCESA.
4 09
objeto de vivas disputas, y â pesar de la nana ob-
jecion de que muy luego estaria armada la pobja_
hacendado s. Esta objecion, presentada de una ma-
cion entera , si et derecho de caza se concedia, se
nera terminante, fué acompartada de aquel dicho
le diô â cada uno en la estension de sus propie_
tan amargo, y despues tan frecuentemente repeti-
dades. P ro hi biéronse igualmente los palomares pri_
do : «quereiS ser libres , y no sabeis ser justost»
vilegiados , y la Asamblea decidiô que cada un()
Aunque Sieyes creyera no ser posible responder
podria tenerlos , pero que en la tetnporada de la
à esta objecion , la respuesta era facil. La deuda
siega se pudieran matar las palomas y toda clase
del culto corresponde à todos: era justo cargarla
de caza en las tierras donde fuesen â parar. Ah-
à los hacendados mas bien que à la totalidad de
liéronse todos los cotos reales, anacliendo no obs_
los contribuyentes? El Estado es et juez, y hacien-
tante, que se proveeria à los recreos personales
do la reparticion mas conveniente , no cree robar
del rev con medios compatibles con la libertad y
â nadie. El diezmo, perjudicando â los pequerms
la prop'iedad.
propietarios , destruia la agrieultura ; et Estado,
Un articulo escità principalmente violentos de-
debia, puas, variar este impuesto, y esto es lo que
bates , à causa de las cuestiones mas importantes
Mirabeau probô con la mayor evidencia. El clero,
de que cra preludio, y de los intereses que ataca-
que preferia et diezmo porque demasiado se le al-
ha , y fué et de los diezmos. En la noche del t 4. de
canzaba que el sueldo seiialado por el Estado se-
agosto habialos declarado redimibles la Asamblea
ria segun sus verdaderas necesidades , pretendia
y al moment() de redactarlos quiso abolirlos sin
ser propietario del diezmo por coneesiones inme-
facultad de redencion , cuidando de abadir que el
moriales; y alegô aquella razon tan manoseada de
Estado se encargaria del mantenimiento del clero.
la prescription , que nada prueba , pues con ella
indudableinente habia un defecto de formalidad
todo, hasta la inisma tirania, llegaria â legitimarse.
Respondieronle que el diezmo cra un usufructo; y
en esta decision , porque era volver à una resolu-
por lo mismo no era transmisible, porque no terra
cion ya terminada; pero Garat respondiô que me-
los principales caractéres de la propiedad; que era
diaha un verdadero rescate ; porque en vez del
evidentemente un impuesto establecido en su fa-
contrihuyente, era et Estado quien redimia el diez-
vor , y que et estado se n
enca p,
mo , encargandose de hacer frente à las necesida-
aba de reemplazar
por otro. Exasperbse el orgullo del clero â la idea
des del clero. El abate Sieyes , à quien se estratié
de tener que recibir un sueldo , v de cil° se que-
ver entre los defensores del diezmo, y que no le
jaba cou violencia; pero Mirabeau, que era esce-
juzgaron defensor desiuteresado de este impuesto,
lentisimo para lanzar indirectas y sarcasmos, con-
convino en efecto en que et Estado redimia verda-
testé â los interruptores que solo conocia tres me-
deramente el diezmo , pero que hacia un robo â la
dios de existir en la sociedad, y se reducian â
reducian
nation entera , recargândola con una deuda , que
ladron , pordiosero é asalariado. El clero
debia pesar nnicamente sobre los propietarios y
que le convenia dejar un campo que no podia de-
.
t liD
REVOLUCION
rnANcEs.el,.4q
414
'tender, y los parrocos particularmente, viendo to
que iban à ganar del espiritu de justicia que rei_
ministros à la Asamblea para darle merda del es-
paha en la Asamblea , y que lo que se pretendia
tado del reino: el guardasellos denunciô los des-
particularmente atacar era la opulencia del alto
érdenes alarmantes que habian acontecido, y Nec-
clero, fueron los primeros à convenirse. Decretése
ker manifesté el deplorable estado de la hacienda
la completa estincion del diezmo, con la condicioa
piiblica. Recibiô la Asamblea con desconsuelo, nias
de que el estado se haria cargo de los Bastos
no con desaliento, estos mensages ; Y el 10 espidi6
culto, pero que entre tanto continuitra su reco_
un decreto acerca de la tranquilidad pnblica , por
leccion. Esta Ultima clausula, Ilena verdadcrameo_
medio del cual los Ayuntamientos estaban encar-
te de miramientos , Hee â ser inntil, pues el pue.
gados de velar por el sostén del &den, desbaratan-
o las reuniones sediciosas. Ordenâ.haseles condu-
blo no quiso pagar mas, corne no querra antes del
d
decreto ; y cuando la Asamblea abolié el régimen
cir ante los tribunales à los alborotadores, y pren-
feudal , estaba abolido de hecho. Presentaronse
der à cuantos esparciesen noticias alarmantes, ale-
todos los articulos el 13 de agosto al monarca,
gando erdenes supuestas é incitando â violencias,
enviandolos à la Asamblea nacional para poder
quien acepto el dictado de restaurador de la liber-
tad francesa , y asistié al
de este modo remontarse à la causa de las turbu-•
Te Deum, teniendo à stt
lencias. Las milicias nationales y las tropas de li-
derecha al presidente , y por séquito â todos los
ma quedaban à disposicion (le los Ayuntamientos,,
diputados.
juramentandolos para que fuesen lieles â la nacion,,
Asi se consumé la mas importante reforma de
al rey â la ley, (Szc.; y esta fôrmula se Manié des-.
la revolucion , en la cual habia manifestado la
pues et juramento civico.
Asamblea tante vigor como prudencia ; mas por
El informe de Necker sobre la hacienda fué de-
desgracia , nunca un pueblo salie entrar con mo-
masiado alarmante. La urgente necesidad de pron-
deracion en el ejercicio de sus derechos; y por es-
tos auxilios habia heclio recurrir à la convocation
te se cometian en todo el reine violencias atroces.
de una Asamblea nacional, la cual apenas reunida,
Seguianse incendiando las quintas, y nubes de ca-
se habia puesto en lucha con el poder ; y no pen7-
ladores talaban las campinas , desalados por ejer-
sando mas que en la pronta neeesidad de estable-
cer el derecho recien concedido. Esparciéronse
cer garantias, habia desatendido la de asegurar
por los campos, reservados antes para los placeres
las rentas del Estado. Necker nnicamente tenia es•
de sus opresores ; y cometieron espantosas deso-
te cuidado, al paso que Bailly n
encar ctado del abas-
laciones. Ioda usurpation tiene una cruel repre-
to de la capital, estaba padeciendo crueles annts--
salia, y el que usurpa debia pensar en ella, al me-
tias. Necker , atormentado con urgencias me'Dnos
nos por sus hijos, que casi siempre sufren la pena.
ejecutivas, pero macho mas estensas, envuelto en-
Repitiéronse numerosos acontecimientos , y- desdc
tre sus. penosos calculos y traspasado d
0 de mil que-,
e1 7 de agosto se habian presentado de nuevo los
brantos, seeelor.Laba por remediar la miseria pÀ7r
41
EEVOLUCION
ON
FRANCESA.
4 4 3
blica; y mientras no pensal)a sino en materias de
hacienda, no comprendia como la Asamblea se po-
tados de que va se habian desentendido, que prohi-
dia emplear solo en cuestiones politicas. Necker y
bian consentir el inipuesto , antes de liaber hecho
la Asamblea, preocupados cada uno con su objeto,n
la constitucion; y aun se Ileg6 à formar el calcula
desatendian todos los demas. No obstante , si las
de las sumas recibidas dcsde el afro anterior, coma
alarmas de Necker estaban justificadas par la pe-
sise desconfiase del ministro. Sin embargo, la pré-
nuria actual, la confianza de la Asamblea lo estaba
cision de acudir à las necesidades del Estado hizo
por la elevacion de sus miras , y abarcando â la
adoptar el empréstito , pero se varie el plan ciel
Francia y su porrenir , no podia creer que un rei-
ministro , reduciendo el i nterés à cuatro y media
por tiento , esperando equivocadaniente en un pa-
no tan bello , apurado en el momento, estuviese
triotismo que estaba en la nacion, pero que no
destinado para siempre à la indigencia.
podia hallarse en los prestamistas de profesion,
Al entrar Necker en el ministerio , en agosto
imicos que ejercen ordinariarnente este género de
de 1788 , no It n là mas que i00,000 francos en el
especulaciones de hacienda. Este primer yerro fué
erario. A. fuerza de afanes habia acudido â lo mas
uno de los que suelen cometer las Àsambleas,
urgente , y luego las cieunstancias habian aumen-
cuando quieren reemplazar las miras inmediatas
tado las necesidades y disminuido los recursos, ha-
del ministro, que esté obrando por las gencrales
biendo sida preciso comprar granos , revenderlos à
-de mil especuladores. Se file tambien notando que.
menos de su caste, dar socorros considerables , y
el espiritu de la nacion principiaba à no confor-
emprender obras palicas para ocupar k los traba-
marse con la timidez del ministro.
jadores. Ilabian salido del erario para este Ultimo
Despues de estos cuidados indispensables, apli-
objeto basta 12,000 francos diarios , y al paso que
cados k la tranquilidad pnblica y à la hacienda,
los gastos se aumentaban, disminuian los ingresos.
volvieron à ocuparse de la declaracion de los dere-
La baja de la sal , la tardanza en los pagos , y à
chas , y Lafayette suministrô la primera especie,
veces la resistencia absoluta â verilicarlos, el con-
tornada de los americanos. Loterrumpida esta dis-
trabando k fuerza armada , la destruction de los
cusion por la revolucion del .14 de julio , renovada
portazgos , el saqueo de los registros, y el asesi-
et primera de agosto, é interrumpida de nuovo por
nato de los comisionados , habian inutilizado una
la abolicion del régimen feudal , volviô à abrirse y
parte de las renias ; Necker por lo tanto pidiô un
uedô delinitivameute resuelta en 12 de agosto.
empréstito de 30 millones. La primera impresion
Esta idea tenia alguna cosa de imponente quécau-
fué tan vira, que se quiso votar el empréstito
tire à la Asamblea. El impetu de los itnimos los
por aclamacion , pero este primer movimiento se
conducia à todo lo que habia de mas grande, y
calme luego. Se manifeste repugnancia para nue-
este producia su huena fé , su valor y sus buenas
vos empréstitos , y se incurriô en una especie de
o resoluciones. Se apoderaron ,pues, de es-
contradicion , apelando k los poderes de los dipu-
ta idea y la quisieron poner en ejecucion. Si solo
REkOLUCI0N'
4,I(;
NCIISW.:4 a
tfühiere tratàdo de enunciar algunos principio 41
«declarado....» Sin embargo , se prcfiriô el titulo
deStonocidos particularmente por la autoridad,
yo yug,o se acababa de sacudir, cornu et votar los.
mas imponente de declaracion de derechos , bajo
ipuestes, la libertad religiosa, la libertad de MI-
el cual se confundieron maximas , principios y de--
enta y la responsabilidad ministerial , nada.
finiciones , y del todo se compas() la declaracion
hu-
era nias facil , porque asi se habia hecho• va en
célebre, colocada â la cabeza de la constitucion
Attnérica y en , Inglaterra. La. Francia podia• e«Spre-
de 4 .791. lin mal habia en esto solamente , y era
el de perder algunas sesiones y conclusiones filo-
saren algunas maximas clarasv positivas los nue-
vosprincipios que imponia â su gobierno: pero di-
selicas ; pero i quien puede censurar à los ingenios
el que se complazcan en su objeto? iquién tiene
vortiandose cou lo pasado v queriendo remontar al
derecho para menospreciar los inevitables crrores
estado de la naturaleza, dehié aspirar a dar una
eleciaracion completa de todos los derechos del
de los primeros ensayos?
Tiernpo era va de comenzar los trabajos de la
hombre y del ciudadano. Se hablô primer() de la
constitucion. EI fan de los preliminares era gene-
necesidad y del peligro de semejante declaracion,
ral , y va se ventilaban fuera de la Asamblea las
v.se discuti6 mucho é inntilinente este punto, por-
que
cuestiones fondamentales. La constitucion inglesa
no habia ni utilidad ni peligro en hacer una
era el modelo que se ofreciô naturalmente â in tichos
declaracion compuesta de (brinuras que el pueblo
ànimos, puesto que era la transacion convenida en
ner-entendia, y que solo era alguna cosa para un
Inglaterra, à consecuencia de un debate semejante
cierto Mimer() de espiritus filoseficos que no toman.
entre el rey, la aristocracia y el pueblo. Esta cons-
gran parte en las sediciones populares. Decidiese
titucion estribaba esencialmente en el estableci-
por fin que asi se hiciese , y que se colocàra à la
miento de dos Camaras, y en la saucion real. Los
•cabeza del ana constitucional ; pero habia que re-
espiritus, en su primer vuelo van à las ideas mas
dactaria , y esto era lo mas dificil. iQué cosa es
sencillas; y un pueblo que declara su voluntad, v
derecho? lo que se debe â los hombres. Luego.
un rey que la ejecuta, les parecia la Unica forma
todo el bien que se les puede hacer , se les de-
de gobierno. Dar â la aristocracia una, parte, ional
be.-roda medida sabla del gobierno es un dere-
b
â la de la nacion por medio de una alta Camara;
ebev-asi todos los provectos propuestos encierran
conferir al rey et derecho de anular la voluntad
la,iflanicion de la ley, , el modo con que se debe
nacional por inedio de lasancion, les parecia.un absur-
hacer, el principio de la soberania , &c. Oponian
do. La nacion quiere, el rey /lace: los ànimos no
Eitm estos no cran derechos sino unas mâximas ge-,
salian de estos sencillos elementos, y creian ape-
eerales, pero que sin : embargo convenia et cspre-•
tecer la monarquia porque deja.ban un rey como.
sarlas. Lleno de impaciencia Mirabeau , esclam6
ejecutor de las voluntades nationales. La monar-
por «No hay que emplear la palabra dere-
quia verdadera, tal como existe auu en los poises
,ceho , sina decir : segun el interés de todos se ha)
reputados por libres, es et dominio de uno-soloà.
I 1 6
REVOLUCION
4
FRANCESÀ•
447
quien se pone coto por medio de la intervention
nacional. En ellos la voluntad del principe lo dis-
gislativo. Siendo estas razones nulas, ô cuando me-
pone verdaderamente casi todo, y la de la nation
nos débiles, era una ridicules efectivamente, reco-
esta. reducida à inipedir et mal, ya disputando so_
nociendo la soberania nacional, quererla oponer la
bre impuestos, va terciando en la formation de la
voluntad Unica del rey (5). Mejor defendieron et pun-
ley. Pero en et instante en que la nation puede
to de las dos Camaras, porque en efecto , aun en
mandar cuanto quiere sin que cl rey pueda opo-
medio de las reptiblicas hay allas clases que deben
nerse à ello con su veto, el monarca no es mas que
oponerse al movimiento demasiad o rânido de las
un magistrado, y entonnes no hay nias que repli-
clases que se elevan, defendiendo las instituciones
blica con un solo cônsul en ver, de muchos ; y asi
antiguas contra el empuje de las p ueras. Pero es-
el gohierno de Polonia, aunque tuvo un re y
ta Câmara alta, mas indispensable todavia que la
, jamas
se llamô monarquia, sino reptiblica, lo cual acon-
prerogativa real, puesto que no hay egemplo de
teciô tarnbien à Lacedemonia.
una repnblica sin senado, era mas atacada que la
La monarq nia bien entendida exije grandes
sancion, por culant() estaban nias irritados contra
concesiones de parte de los animos; pero solo trac
la aristocracia que contra el trono. La alta Câma-
una larga nulidad y en su primer entusiasmo, es
era imposible cntonces, porque nadie la queria:
ra
tan dispuestos à. concederlos; por Io cual la repu
la nobleza inferior se oponia à ella, porque no la
daban un lugar; los privilviados por desespera-
blica estaba en las opiniones sin nombrarse en ellasi.
cion , puesto que deseaban nlo peor en todas las
v cran todos republicanos sin creerlo.
cosas; y et partido popular, porque no queria de-
Nunca llegaron à. esplicarse terminantemente
jar â la aristocracia puesto desde donde domi-
en la discusion ; y asi, â pesai del genio y el saber
nase à la voluntad nacional. Mounier, Lall y y Ne-
que hahia en la Asamblea, la cuestion fue mal ven-i
cker, eran los nnicos que casi deseâran esta Câma-
tilada y peor comprendida. Los partidarios de la •
ra alta ; y Sieyes por el error de un entendimiento
constitution inglesa, Necker, Mounier y Lally, no
absoluto, no queria ni dos Camara.s , ni sancion
supieron divisar en que debia consistir la rnonar-
real si no que concehia una sociedad enteramente
quia ; y atm cuando lo hubieran visto jamâs se atre-
compacta en sus ideas, siendo el oticio de las ma-
vieran a decir terminantemente en la Asamblea,
sas, sin distincion de clases querer , y el de rey
que la voluntad nacional no debia ser todo podero-
en calidad de magistrado 'Miro , ejecutar ; asi es
sa , ateniendose mas bien a. contener que a. obrar.
que hablaba de buena fé cuando decia, que la mo-
Disputaban diciendo , que convenia que et rey pu-
narquia ô la repUblica eran lo mismo, sin mas di-
diera impedir las usurpaciones de una Asamblea;
ferencia para él, que la ciel nninero de rnagistra.-
que para ejecutar bien, desde luego la lev era ne-
dos encarg,ados de la ejecucio El entendimiento
cesario que cooperase à ella; y que en fin, debian
de Sieyes encadenaba la ilacionar.ignrosa de sus pro-
existir relaciones entre los poderes ejecutivo y le,
pias ideas, y aunque acorde consigo mismo, no lo
418
BEVOLIICION
FRANCE5.1.
telg
estaba ni con la naturaleza de las cosas, ni con los
alta Camara, v el rey, no se franquearia â entrain-,
entendimientos y opiniones diferentes à la suva:
Subyugàbalos con el imperio de sus maximas
bas mas que un veto suspensive, y que ademas no
podria et rey disolver la Àsamblea. Mounier con-
lutas, pero raravez los persuadia; y asi no pu dien-
testé coma un hombre convencido, diciendo que la
do ni dividir sus sistemas, ni hacerlos adoptai' por
verdad no le pertenecia, y que no podia sacrilicar
complet°, dehia mostrarse incomodado. Mirabeau,
una portion de ella para salvar el resto; viniendo
de entendimiento complet°, prouto y flexible, no
asi à perder las dos instituciones, por no querer-
estaba mas adelantado en ciencia politica, que la
.las modilicar. Y si fuese cierto, coma no lo es que
misma Àsamhlea; rechazaha las dos Càmaras, no
la constitution de 91 , por la supresion de la alta
por convencimiento, sino par el concepto de su
Câmara arruinô al trono, Mounier tendria sobre si
posibilidad actual, y por Officia, la aristocracia. De
oTavisimos cargos. Mounier no era esclusivo, sino
fendia la sancion par una inclination monârquica,
obstinado; tan absoluto en su sistema coma podia
en: la cual se comprometié à la apertura de los Es-
serlo Sieyes en elsuyo, preferia perder todo, antes
tados generales diciendo que sin la sancion, queria
que ceder alguna casa. Rompieronse las negocia-
mejor vivir en Constantinopla que en Paris. Bar-
ciones cou enojo y aun amenazaron à Mounier con
nave, Duport y Lameth no podian querer lo que
Paris via opinion pnblica, y segun dicen, marcha-
Mirabeau : ni admitian la alta Camara, ni la san-
ron alfa paraejercer la influencia con que le habian
cion real: pero no eran tan obstinados como Sieyes,
amenazado (6).
y consentian en modincar sn opinion, coucediendo
Estas cuestiones dividian al pueblo coma à los
al rey y à la Camara alta un veto meramente sus-
representantes, y sin comprenderlas no se arreba-
pensivo, esto es, el poder de oponerse temporal-
taban menos por chias. Iodas se habian reasumido
mente â la autoridad nacional, manifestada en la
bajo la palabra breve y terminante de veto; que-
Camara baja.
riendo ô no este veto, signilicaban querer ô no que-
Entablaninse las primeras discusiones el 28 y
rer la tirania. El pueblo aun sin entender esto,
29 de agosto , y el partido de Barnave quiso tran-
_tomaha el veto par uu impuesto que convenia
, abo -
sigir con et de Mounier, cuva tenacidad le hacia
lir,
n a iorcar
por un enemigo à quien debian 1
, y -
gefe del partido de la consiitucion inglesa. Como
trataban de colgarle de un farol.*
era el mas inflexible y à quien convenia ganar, se
El Palacio real estaba par ticularmente, en la
dirijierond el y tuvieron conferencias para atraerlo.
mayor fermentation: alli se reunian nombres logo-
Cuando se vi6 que era irnposible cambiar una opi-
sos,.que no pudiendo ni aun tolerar las formas
nion, que habia llegado â ser en él un habite de
entendimiento, consintieron entonces en las formas,
Dos. labriegos liablaban del veto.—.1,S abris' ln que" es eso de
inglesas que tante le alhagaban; pero con la condi-
»vela? dijo el une al otro.—No.—Pues.ftgurate que Limes la ea–
-
»zuela num de sopa;, y que Regs el rey, y te dite ; tira esassopas;
cion, que contraponiendo à la Camara popular una
»y no tienes -mas remedio que tira•las.»
sI
120
BEVOLUCION
FRANCESA•
4
impuestas en los distritos, se subian sobre una silla
tomaban la palabra sin pedirla, y eran silbados
de los distritos para desaprobar el veto, y à. los
diputados que lo sostienen, à tin de revocar sus
llevados en triunfo por un pueblo inmcnso, que se
lanzaba a ejecutar lo que habian propuesto. Camile
nombramientos y traer otros en su lugar, y el con-
Desmoulins, va nombrado en la presente historia
cejo los rechaza dos veces con la mayor firtneza.
En todo este tiempo reinaba la agitacion en la
se distinguia por la facundia, la origivalidad v et
Asamblea; los descontentos habian escrito â los
cinismo de sus ideas, y sin ser cruel, aconse.jaba
principales diputados cartas llenas de amenazas
crueldades. Presentàbase tambien Saint-Hurugue
y reconvenciones, y una de ellas firmada con el
antiguo marqués, encerrado largo tiempo eu la
Bastilla por desavenencias de la familia, é irritado
nombre de Saint-Hurugue . El mismo lunes 31, al
abrirse la sesion, denunciô Lally â una diputacion
contra la autori(14 hasta la locura. Alli estaban
que habia recibido del Palacio real, empefiandole
todos los (lias repitiendo que era necesario ir à
Yersalles, para pedir cuenta al rev y â la Asamblea
â que se separase de los malus ciudadanos que
de su tardauza en hacer el bien riel pueblo. Lafa-
defendian et veto, aiiadiendo que un ejército de
y
'20,000 hombres estaba dispuesto â marchar.
ette se veia muy apurado para contenerlo con pa.
Mounier leyô tambiencartas que él habia recibido,
1
trullas continuas, y la guardia nacional estaba ta-
propuso perseguir à los autores ocultos de talcs
chada va de aristocracia. «No habia patrullas decia
maquinactones, y estrechô à la Asamblea à ofrecer
Desmoulins, en el ceramien.» y ami el nombre de
500,000 francos al que los delatase. La Jucha rue
Cromwell habia sonado junto al de Lafayette. Un
turbulenta, y Duport sostuv-o que desdecia de la
dia, domingo 30 de agosto, se hizo una propuesta
dignidad de ra. Asamblea et ocuparse en semejantes
en el Palacio real; acusan a Mounier, manifiestan
detalles. Mirabeau le yô igualmente otras cartas
que esta en peligro Mirabeau, y tratan de ir à Ver-
en que los enemigos de la causa popular no le
salles para protejerle. Entretanto Mirabeau defen-
trataban tnejor que à Mounier. La Asamblea pasô
dia la sancioa sin dejar su papes de tribun() popu-
al ôrden del dia, y Saint-lturugue, tintante de
lar v sin desconceptuarse a la vissa de la multitud.
una de las cartas enunciadas, fué enca ru. a
q. do per
Saint-Hurugue. â la cabeza de algunos exaltados
erden del concejo.
se dirije hada Yersalles, diciendo que iban â obli-
Se estaban discutiendo à. la vez las tres cuestio-
gar â la Asamblea â que despidiese sus inlieles
nes de la permanencia de las Asambleas, de las dos
representantes para nombrar a otros y â suplicar
càmaras y del veto, y votôse la permanencia casi
al rcy y al delfin se vinieran â Paris para ponerse
por unanimidad. Pur causa de la larea interrup-
en salvo entre el pueblo. :Inde Lafa y ette, los de-
cion de las Asambleas nacionales, habia sufrido
detiene y los obliga volver atràs. ' llennense de
mucho el .pueblo, y esta era una razon para que
nuevo al dia siguiente lunes 31, y dirijen una pe-
ahora se hicieran permanentes. Pasan en seguida
ticion al concejo en la que piden la convocacioll
â la grande cuestion de la unidad del cuerpolegis-
422
REVOLUCION
FRANCESA•
4 23
lativo, y las trihunas estaban ocupadas por un pù_
ando que eu el sistema de la mona.rquia
blico crecido y ruidoso. Muchos diputados se reti_
ale c
raban, y el presidcnte que era el obispo de Lan_
rey consulta con la representacion national,
'
D
sa el
inntilmente se afana en detenerlos, pues se
obedecerla; pero se equivocaban respecta a. la
sin
'van marchanda en grau mimera. Por todas.partes
situation en que estaban colocados. Solo habia.n.
piden à gritos que se proceda à la votation,
querido, decian, impedir una resolucion precipt-
y
Lall y reclama nuevamente la palabra; se la niegan
tada, pero el veto suspensive producia el mismo
acusando al presidente de haberlo enviado à.
efecto que el absoluto, parque si persistia la Asam-
tribuna, y aun hay miembro que se propasa à
blea, la voluntadnacional quedaba patente; y °ter-
preguntar al presidente, que silo se causa de mo.«.
,"
,
°Ida su soberania, era una ridiculez el contrariarla
lestar â la Asamblea; ofendido con estas palabras
incesantem e n te .
El ministerio conocia efectivameute que el veto
deja el sillon el presidente y queda para otro dia
suspensive surtia el propio efecto que el absoluto,
la discusioa. El siguiente, que era 10 de setiem-
y Necker aconseja al rey se aprovechase de las
bre, se lee una esposicion de la ciudad de Rennes
declarando inadmisible el
ventajas deun sacrilicio voluntario, dirigiendo â la
veto, y traidores â la
Asamblea una memoria, en la cual picliese el veto
patria à los que lo votaron. Mounier y los suyos se
suspensive. Corriela noticia y se supo de antemano
•irritan v proponen reconvenir al Ayuntamiento.
el objet() y el espiritu del mensage, que ya todos
111irabeari contesta que la Asamblea no esta encar-
conocian cuando la presenta el 11 de setiembre.
gada de dar lecciones â concejales, y que es me-
Sosteniendo Mounier, al parecer, el interés del
:nester pasar al Arden del dia. P6nese por Ultimo
troue, no hubiera debido tener otras miras que el
votation el punto de lasdos Câmaras, val
ruido
trono mismo; pero los partidos se desacorda.n muy
de los aplausos se decreta la unidad de la Asam-
luego en cuanto à intereses. Mounier desecliô esta
blea. noventa y nueve votes se
comunicacion diciendo, que si el rey renunciaba
-declaran en ore, y ochenta y nueve en contra, que-
una prerogativa dtil à la nation, se le debia vin-
dando ciento veinte y dos truies, por la zozobra
cular a pesar suyo y por et interés pâlie° Tro-
causada à varias diputados.
câronse los papeles; los adversarios del rey sostu-
L/ega por Ultimo la cuestion del veto. lIabiase
vieron aqui su intervention, pero en vano , pues
hallado un media '..-jrmino, el del veto suspensivo,
que su esfuerzo fué inntil y rechazado cl mensaje
igue solo detenia la lev temporalinente, durante
con dureza. Esplayâronse de nuevo acerca de la
una a mas legislaturas; y consideràbase este coma
palabra simien, y se ventila el punto de saber si
•una apelacion al pueblo parque recurriendo el rey
era necesaria para la constitution. Despues de
.-.ànuevas Asambleas, y leniendo que ceder si insis•
haber manifestado que el poder constituvente era
tian, parecia que apelaba realmente à la autoridad
superior à los poderes constituidos, se acordô
national. Mounier y sus partidarios se opusieron,
que la sancion no recaeria sino sobre los actoS
ebuoteca Popular.
T, I. 370
424
REVOLUCION
PRINCESA.
425
legislativos, y de ninguna muera sobre los cons-
Asamblea, que sinceramente estaba por el reycomo
titutivos, los cuales no serian mas que promul-
gados. Seiscientos setenta y Ires votos se decla-
su primer magistrado hereditario, vett') los dos arti-
propuso la inviolabilidad
raron por el veto suspensive, y trescientos veinte
culos por aclarnacion. Se
y cinco por et absoluto. Asi se resolvieron los arti-
del heredero presuntivo, pero et duque de Monte-
culos fundarnentales de la nueva constitution,
mari, conteste al punto, que varias vcces los hijos
y
Mounier y Lally -Tolendal presentaron al moment°
habian intentado destronar à suspadres, y que con-
su dimision de miembros de la comision canai-
venia tener el recurso de castigarlos ; por lo cual
tucional.
se deseche la proposicion. El diputado Arnoult,
Ir
acerca del allient° sobre la herencia por linea de
a se habian espedido una multitud de deere_
vara v de rama, propuso confirmar las renuncias
tos sin pasar ninguno â la aceptacion del rey, y
de la rama de Espafut , hechas en et tratado de
resolvieron presentarle los articulos del 4. de agos-
Utrecht. Sostnvose que no habia lugar â delibera-
to. La cuestion era saber si se pediria la sancion.
cion, para no indisponerse con un aliado fiel: Mira-
6 la simple proinulgacion, considertndotos coron
legislativos 6 constitutivos. Maury y aun Lall
beau fue de este dictamen, y la Asamblea me al
y-Tolendal, tuvieron la lorpeza de sostener que cran
ôrden del dia; pero de improviso , Mirabeau para
manifestar de que se habia opinado equivocada-
legislativos y que requerian la sancion, coin() si
mente, quiso volver la cuestion que él mismo ha-
hubiesen esperado algun obstâculo del poder reâl.
bia contribuido à atejar. La casa de Orleans se ha-
Mirabeau, con una rara precision, sostuvo que
Ilaba en competencia cou la de Esparta, en caso de
los unos abolian el régimen feudal y cran eminen-
estincion de la rama reinante. Mirabeau habia visto
temente constitutivos; y que los otros cran un
un grande afan en pasar al érden del dia. Poco re-
puro desprendimiento de la nobleza y del clero;
lacionado con el duque de Orleans, aurique familiar
los cuales sin duda no querian que. estuviese en
con él, comosabia estarlo con todos, querra sin em-
'll anos del rev et poder rcvocar sus liberalidades.
bargo conocer el estado de los partidos, y ver cua-
Afiadiô Chapelier que no era nccesario ni aun su-
les cran los amigos y enemigos del duque. Prcsen-
poner preciso el beneplâcito del rey, puesto que
tàbase la cuestion de regencia, y en caso de mino-
estaban va aprobados en el acto de aceptar et die-
ria, los hermanos del rey no podiaa sec tutores de
tado de restaurador de la libertad francesa, y ha-
su sobrino, puesto que Bran herederos del real pu-
biendo asistido al Te Deum; y por tanto se suplice
pilo, y porconsiguiente poco interesados en su con-
al rey Unicamente la simple promulgation. *
servacion. Pertenecia pues la regencia al pariente
Un individuo propuso al punto la herencia de la
mas cercano, y este era, 6 la mina y el duque de
corna y la inviolabilidad de la persona real, y la
Orleans, fila familiade Esparta. Mirabeau propone el
que no se dé la regencia situ) à un hombre nacido
Presentàronsele estos articulos el20 de setiembre.
en Francia: «El conochniento, dite, que ten ,o de
12G
IIEVOLUCION
FBANCESA.
127
»la geografia de la Asamblea, y cl punto de donde-
»han salido los grit.os ciel &den del dia , me prue-
nos obligaràn declararla. Tratese de
»ban que no se trata aqui lino de una dorninacion
»esteolYefnrae
t'
Irancamente y sin mala fé; concebirnos las
»estrangera, y que la proposition de no deliberar,
»diticultades de la ejecucion, pero no lo exijimos.
»al parecer espafiola, es quiza austriaca ; propongo,
»Per tante, pedimos laabolicion de los cargos, pero
»pues, que no pueda encargarse de la regencia sine
»indicando para le venidero el reintegro v su hipo-
»un hombre nacido en Francia.» À estas palabras
»teca ; declaratnos el impuesto que sirvede congrua
resuenan varies grues; la discusion vuelve 1 prin-
»al ciero , destructor de la agriculture, pero entre
cipiar con una violencia estraordinaria , y los de la
»tante que se suple con otra cosa, disponemos el
oposicion continuan pidiendo el Arden del dia. En
»cobro del diezmo; abolimos las jurisdicciones de
vano les repite à. cada instante Mirabeau, que no
»sefiorios, pero dejandolas existir [rasta que se es-
pueden tener mas que un motive , y es el de traer
»tablezcan otros tribunales. Lo mismo sucede con
à. Francia una domination estrangcra, â lo cual no
»los dcmas articules, que no encierran generalmen-
responden , porque en efecto la preferian al duque
»te sine principios que es necesario irrevocar al
de Orleans; y en fin, despues de una discusion de
»promulgarlos; y mas cuaudo aunque fuesen ma-
dos dias, se declarô nueramente que no babia lugar
»los , ya estàn al alcance de todo el m u ndo, y es
ii deliberar. Pero Mirabeau habia conseguido su in-
»imposable revocarlos. Repetimos ingénuamente al
tente, viendo pronunciarse los partidos, y esta ten-
»rcy le que deciasu loto al absoluto Felipe Il : igue
tativa no podia menos que acusarle!, pasando desde
»harias tu Felipe, si todos dijeran si, cuando tu di-
entonces per un agente del partido de Orleans (7).
»ces no?
Acalorada todavia con esta discusion, recibiô la
La Asamblea encarge de nuevo à su presidente
flue se volviese otra vez al rey para pedirle la pro-
Asamblea la respuesta del rey à los articules del T-
mulgacion, y el rey la concedie. Deliberamlo per
de agosto. El rey aprobaba su tenor, no prestando
su parte la Asamblea sobre la duracionilel reio sus-
à algunos mas que una adesion condicional, espe-
pensive, lo estendiô a dos legislaturas;pero corne-
ranzado de que se modilicarian al ejecutarlos, y re-
t'ô el desacierto de dejar entrever, que veilla â ser
novando sobre la mayor. parte, las observaciones
una compensacion que se daba à Luis XVI, per las
hechas en la discusion, y rechazadas per la Asam-
coucesiones que acababa de /lacer à. la opinion.
blea. Vuelve Mirabeau â la tribuna v dice : «No lie-
Mientras que en medio de los obstâculos inter-
mos examinado la superioridad de fa potestad cons-
puestos por la mala voluntad de los privilegiados
» tituyente sobre la ejecutiva ; en cierto modo he-
por los arrebatos populares , seguia su intente la
»mos arrojado un velo sobre esos Nuites (,pues en
Asamblea, se acumulahan ante ella otros apures,
efecto la Asamblea habia esplicado en su favor
.ocasionando el triunfo à sus amigos. Esperaban que
el modo de entenderlos, sin decretar nada respecte
se estrellase en la penuria dela hacienda, como ha-
elles); pero sise cornbatenuestra potestad cons-
bia sucedido à la misma côrte. E/ primer emprésti-
128
REVOLUCION
rnANcEsA.
129
to de 30 millones no se habia conseguido; y otro
de la monecla, y por lo tante pide Necker una con-
de 80, dispuesto por una nueva proposicion de Nec-
k.er,*no habia tenido mejor resultado.—Continuad
tribucion de la cuarta parte de la renta asegurando
discutiendo , dijo un dia M. Degouy-Darcy, dejad
que estes medios le parecen stdicientes . hua comi-
que pasen los plues, que en concluyéndose ya no
sion se dedica por espacio de Ires dias al examen
existiremos.... l Voy â manifestaros terribles ver-
de este plan y lo aprueba por entera siendo de ad-
dades 1—iAl &den lal Orden! daman unes.—No,
rnirar que cl mismo Mirabeau , enemigo declarado
del ministre, tem. el primero la palabra para obli-
no, hablad, responden otres.—Levantase un dipu-
gar à la Asamblea à que consienta en este plan sin
tado y dice : ContinuadM. Degouy, esparcid la alar-
discutirlo. «No teniendo tiempo, dijo, para Ide ana-
ma y el terror. qué, qué sucederia? daremos una
»lizando, no debe ella cargar -.>on la responsabili-
parte de nuestra fortuna, y todo estarà concluido.
»dad del exit°, aprobando ô desaprobando los me-
—M. Degouv continua: «Los empréstitos votados
»dies propuestos.» Por este motive , aconseja que
nada han producido ; no hay 10 millones en el era-
se vote en seguida y en contianza. La Asamblea
rario.—Al acabar estas palabras lo cercan de nue-
predond nada se adhiere âesta proposicion; v dispo-
vo, lo vituperan y le impenen silencio. El chique de
ne que Mirabeau se retire para redactar el de-
Aiguillon, presidente de la comision de hacienda
creto. Calmase entretanto cl entusiasmo, y los eue-
le desmiente, probando que debe haber en caja
mie,es del ministre alegan que hay otros recursos.
hasta millones. Le recuerda sin embargo que
donde él no los vé. Sus amigos al contrario, atacan
los viennes y sabados se dedicaran especialmente al
â Mirabeau y se quejan de que ha intentado ago-
ramo de hacienda.
viarlo con la responsabilidad de los acontecimientos.
Llega por fin Necker todo angustiado con sus
Preséutase Mirabeau y lec su decreto.—«Vos des-
continuos esfuerzos, renueva sus perpétuos lamen-
trozais el plan del ministre, esclama M. de Yi-
tos, reconviniendo à la Asarnblea que nada ha hecho
rieu.—» Mirabeau que nunca retrocedia sin con-
en favor de la hacienda, despues de cinco meses de
testacion, manifiesta francamente sus motives y con-
trabajos. Los empréstitos no se habian conseguido,
ficsa que le ban adi y inado, cuando dijo que queria
porque las turbulencias habian destruido el cré-
haccr pesar sobre M. Necker la responsahilidad de
dite. Los capitales se ocultaban y los del estrange-
los acontecimientos : dice que no Lieue el honor de
ro no se habian presentado en las dos operaciones
ser su amigo; pero que aurique fuese cl mas intime
propuestas. La emigracion y et desvio de los viage-
siendo ante todo ciudadano, no titubearia en coin-
ros hahian tam bien disminuido el numerario,ca-
prometerle â el mas bien que â la Asamblea; que
si no habia para las necesidades diarias. El rq` y la
no creeria hallarse el reino en peligro aun cuando
renta habian tenido que enviar su hajilla â la casa
M. Necker se hubiese equivocado - ; y que por el
contrario, la salvacion pithlica quedaria muy com-
Decrete del 27 de agosto.
prometida, si la Asamblea hubiera perdido su cré-
130
nEVOLUCION
FltANCESÀ•
7 31
dito equivocandose enuna operacion decisi va; y Cou_
Sion , adopta en confianza el plan del ministre de
cluye proponiendo se dé una proclama para escitar
hacienda. 'f ove Mirabeau la satisfacciou del trilla-
et patriotisme national, y apoya et proyecto del mi.
fo de la elocuencia, pore solo podia conseguirle el
uistro.
que tuviese igualmente su razon y sus pasiones.
Lo aplauden, pero continua la discusion, y ha-
ciéndese mil proposiciones, pasase el tiempo en na-
nas sutilezas. Cansado de tantas contradicciones, y
acosado por la urgencia de las necesidades, stibese
por la Ultima vez à la tribuna, apodérase de ella,
lija de nuevo et punto con una admirable precision,
y presenta la imposibilidad de sustraerse à la nece-
sida(' del moimnto. Intlainandose entonces su ge-
nie, pinta los horrores de una bancarrota, presén-
tala corne un impuesto desastroso, que en vez de
pesar ligeramente sobre todos, solo cae sobre aigu-
nos para agobiarlos ; muéstrala corne una si ma en
donde se precipitan victimas vivientes , y que no
se cierra aun despues de haberlas devorado , por
cuanto se signe debiendo, despues de haber rehtisa-
do pagar. Llenando en fin de terrer à la Asamblea
la dice: «El otro dia con motive de una mocion ri-
»dicula del Palacio real: hubo quiengrità: Esta. Ca-
»tilina à las puertas de Roma v aun continuais de-
» liberando I y por cierto que habia Catilina,
»ni peligro, ni Roma , y hoy està ahi la horrorosa
»bancarrota amenazando concluir con vuestro ho-
»nor, , vuestras fortunas, y estais deliberando* I»
À estas palabras levantése enagenada la Asam-
blea arrojando gritos de entusiasmo. Un diputado
quiere responder, adelantase, pero espantado de
su emperle, queda inmOvil y sin voz. Entonces la
Asamblea declara, que oido et informe de la comi-
Sesiones del 24 y 26 de setiembro.
FEANCESA.
4 33
Paris situado â pocas leguas de Versalles, como
del reine y morada de una inmensa mu-
capital
chedumbre, propusiese atraer ai revit suscite, pa-
ra separarlo de todo inllujo aristocratico, Y para
CAPITULO IV.
l
recobrar las ventajas que procura â una damd la
presencia de la côrt.e y del gobicrno. Menoscabada
la autoridad del rey , faltaba imicamente asegu-
Intrigas dela côrte.—Banquete de los guardias de Corps y de los
rarse desu persona, y asi lo iba disponiendo el cur-
oficiales del regimiento de }landes en Versalles.—Jornadas dei
so de los acontecimientos, ovéndose por toclas par-
4, y 6 de octobre; eseenas tumultuosas y sangrientas.—Asalta
tes el clamor de: «Que vuelva et rey a Paris!» No
la muchedumbre el pinacle de Versalles.—Vicne cl rey â resi-
pensaba va la aristocràcia en defenderse contra
dir à Paris.—Estado de los partidos.—E1 dogue de Orleans
nuevos descalabros, menospreciando loque le que-
abandon» la Francia.—Negociaciones de Mirabeau con la cône.
—Traslàdase la Asamblea à Paris.—Ley sobre los bleues del
daba para dedicarse â conservarlo , deseaba lo
clero .—Joramento civico.—Tratado de Mirabeau con la cône,
misai° que el partido popular, un cambio violento.
—Bouillé.—Negocio de Favras.—Planes contrarrevoluciona-
infalible es una revolucton cumule dos partidos
rios.—Clubs de los jacobines y de los fuldenses.
se unen para querella; ambos contribuven al acon-
teeimiento, pero el nias fuerte se aprovecha del
resultado. t ientras los palriotas descaban traer
IEn tanto que la Asamblea iba aplicando asi la
al rey â Paris , la côrte meditaba Ileyarle â Metz,
mana â todas las partes del edificio , se estaban pre.
donde como plana fuerte, manclaria cuanto quisie-
parando grandes acontecimientos. Con la reunion
ra, ô por mejor decir, todo lo que se dispusiera en
de los L'stamentos, tabla recobrado la nacion su
su favor. Los cortesanos formaban planes , esten-
omnipotencia legislativa y constituvente , y con el
dian voces de proyectos; procuraban reclutar gen-
14. de julio se liabia arMado para sostener â sus
te, y entregindose à vains esperauzas, empeo-
representantes. El rey y la aristocracia quedaban
raban su causa con imprudentes amenazas. D' Es-
per lo tanto desarmados y sin arrima, no teniendo
taing, poco antes tan celebre à la caheza de nues-
para si mas que el amor â sus derechos, eu que
tras escuadras , mandaba la guardia nacional de
nadie se interesaba; y colocados en presencia de
Versalles, v queria ser fiel â la nacion y à la cér-
una 'melon d ispuesta â coucehirlo todo y â ejecu-
te, ejecutando un papel dificil, siel4)re calum-
tarlo completamente: la cône sin embargo, reti-
niado , y que solo nu grande firmeza puede
rada en una poblacion pequefia, habitada Unica-
hacerlo honorilico. Enterôse de los manejos pa-
mente per su servidumbre, estaha en cierto modo
laciegos , v los nias grandes personages es-
fuera del influjo popular , y aun pedia asestar un
taban en ernnmero de los maquinadores. Citâ-
golpe de manu contra la Isamblea. Erauatural que
banseles los testigos mas fidedignos, y cscribid
1131
nEvoLLGION
FRANC E SA.
435
à, la reina una carta muy conocida, en donde
hablaba. con una firmeza respetuosa de la impro.
para informarlc s de los peligros que habian aine-
nazado à aquella citulacl y de los que podian so-
piedad y del peligro de tales intentas. Nada acui-
brevenirle todavia. Displisose por lo tenta traer
té; fué nombrando a todos (8), pero la carta que.
dé sin efecto parque al ensayar tales empresas
reg imiento
[laudes; y aunque algunos bata-
el
lloneS de la guardia de Versalles se opusieron, el
debia la reina esperar reeonvenciones y no es.:
ayuntamiento continué en su demanda y el regi-
trafiarlas.
miento vina. Poca fuerza era esta contra la A.sam-
Por entonces se presentaron en Versalles
blea, pero la necesaria para arrebatar al rey y
multitud de hombres nuevos , y aun se vieron
protejer su evasion. D' Estaing informa à la
uniformes desconocidos. Se retuvo la compafiia
Asamblea nacional de las medidas que se habian
de los guardias de Corps que salia de servicio
tomado, y obtura su aprobacion. Lleg6 el regi-
se llamaron â algunos dragones y cazadores de los
miento, y et aparato militar que le seguia , aun-
ires Obispados. Los guardias francescs que habian
que poco considerable, no dej6 de ocasionar mur-
dejado cl servicio del rey, ir•itados parque se
mullas. Los guardias de Corps y los cortesanos,
confiase à ciras, quisieron marchar â Versalles
rodearon à los oficiales, los agasajaron, y como an-
para tomarlo de nuevo; aunque indudablernente
tes del I .1 de julio aparecieron coaliciones é inte-
no tanin razon para quejarse, pues ellos mis-
ligencias , y se concibieron grandes esperanzas.
mos habian abandonado el servicio; pero fueron,
La conlianza de la carte aumentaba los rece-
segun se (lice, estimulados à este proyecto, y aun
las de Paris; y no tarda en irritarse el pueblo, al
se affirma por entonces que la carte misma lo ha-
saber las fiestas y regocijos de Versalles,
bi
ideado con el fin de atemorizar al reyy lle-
mientras que de todo se carecia en Paris. El 2
varselo â Metz, coma lo comprueba el hecho si-
de octubre, intentan los guardias de Corps dar
guie,nte. Despues de los matines del Palacio real,
un convite â los oficiales de la guarnicion , el cul
Lafayette para defender el camino de Paris à
se celehra en el salon del teatro. Liénanse log
Versalles, habia colocado un destacamento en Se-
palcos de espectaclores palaciegos: los oficiales de
vres, y aunque precisado à retirarlo por las ins-
la guardia nacional entran tambien en el né niera
tancias de los diputados de la derecha, consiguiô
de Fos convidados; durante el festin raina la mas
detener à los guardias francescs y disuadirlos de
vira alegria, y luego los vinas la cambian exal-
su propasito. Escribiô confidencialmente al mi-
tacion. Introlicense entonces los soldados de
nistro Saint-Priest para avisarle de la que habia
los regimientos, y los convidados desenvainando
pasado, y disipar enteramente sus tem ores ; pero
las espadas, brindan â la salué de la familia real,
abusando de la c,onfianza, mostrô la caria à D'
rehusando ir omitiendo por lo menas la de la na-
Estaing, quien la comunica â los oficiales de la
tion; dieron los clarines eltoque, de carga, â eu-
guardia nacional de Versalles y al ayuntamiento,
yo
trepando los concurrentes por los pal,-
J
436
IIEVOLUCIM
FRANCESA.
4 37
cos, principiaron à entonar la cancion tan conoei..
pueblo, de modo que el Ayuntamiento se vi6 obli-
da i0 Richard! 0 mon rot». t' univers t' abandonne!
gado â prohibir las escarapelas de un solo calor..
Oh! Ricardo! ;Ob mi reyl lel universo teabandona'l
Prometen rnorir por el rey, como si hubiera esta-
Al dia siguiente del funeste banquete, sucedie
una escena casi igual en un desayuno dada por los
do en el mayor peligro, y nItimamente no tien
limites el delirio. Repartense escarapelas
guardias de Corps en el picadero. Presentaronse
blancas
de nuevo à la reina, quien les dijo que estaba sa-
ô negras, pore Iodas de un solo celer. Los jeve-
tisfecha de la fiesta anterior: escuchàbanla con
nesile arnbos sexes se encienden en recuerdes ca-
placer , parque con menos reservas que el rey,
ballerescos, y en aquel momento es hollada la es_
esperaban de su boca la confesion de los senti-
carapela national. Este hecho se ha negado des_
mientos de la cône, y Iodas sus palabras se repe-
pues; pero el vino è, no lo hace iode creible y dis-
tian de unos en otros. La irritation Ilegô al calma y
culpable? y ademas qué vienen esas reuniones
se debian esperar los mas siniestros acontecimien-
que no producen por una parte sine una atlhesion
tos. Necesario era uu movimiento al pueblo y à la
engarmsa , y por ara una irritation verdadera y
carte; al pueblo, para apederarse del rey; y à la
terrible? En aquel momento actiden en busc:a de
cône para que el miedo le obligase à refugiarse
la reina, y esta consiente en venir al convite ; ro-
en Metz. Convenia igualmente al cloque de Orleans,
dean al rey que volvia de eaza, y le Ilevan tambien;
quien esperaba obtener la regencia del reino, si
arrojandose a los pies de ambos, los conducen
el rev se alejaba: y aun se ha dicho que este prin-
iriunfalmente, hasta sus habitaciones. Grato es
cipe a'spiraba à la corona, lo cual no es creible,
dada, à quien se crée despojado y amenazado,
porque no tenia energia hastante para tamaiia
hallar algunos amigos; pero i por que engafiarse
ambition. Las ventajas que debiô esperar de esta
asi sobre sus derechos, su fuerza y sus medios?
nueva insurrection , le han acusado de participe
Al moment() eorriô la noticia de esta funcion,
indebidatuente ; pues no pudo deterrninar su im-
éindudablemente la imagination popular al referir
pulse, porque era el resultado de la fuerza de las
los hochas ariadiô su propia exageracion, à la que
casas; y as cuando mas la secundaria; aunque
habia producido el festin. Las promesas hechas al
respecte à este , ni la sumaria que se entablô,
rev se tomaron corne amenazas à la nation; aque-
ni el tiempo que toclo lo descubre, han mani-
lia fue mirada corne un insulte â la
festado huella alguna de un concertado plan. Sin
miseria pnblica, y los gritos d Versalles! princi-
dada el dupe no ha estado en él, asi como du-
piaron con mas violeucia que nunca. De este mo-
rante toda la revolucion , sine en pos del movi-
do las causas pequofas se reunian para ayudar al
miento popular , derramando tal nez al omn ore'
efecto de las generales; algunos jôvenes se pre-
n
dando lugar hablillas, y no teniendo sino yogas
sentaron en Paris con escarapelas negras y fueron
esperanzas.
perseguidos: uno de elles . fue arrastrado por el
Conmovido el pueblo pur las discusiones sobre
438
REVOLUC1ON
435)
FRANCESA . •
el veto, enfurecido por las escarapelas negras, ve-
jado por continuas patrullas v hambrieuto ade_
nto de aquellas mugeres furibunda.s ; pero el
mas, estaba dispuesto à sublevarse. Bailly y Nec_
m
ofi e
cial no se atreviô U aprobar el medio propuesto
lier no habian omitido nada para acudir â los
da rennirlas , so pretesto de ir à Versalles, sin
abastos; pero ya por la dilicultad de los transpor-
cumplirlo. Sin embargo, Maillard se decidie , to-
tes, va por los asaltos del transite, y va en fin,
ma un tambor y al momento las arrastra iras de.
por la imposibilidad de suplir el impulso volunta.L.
si. Armadas de 'palos, mangos de escoba, escope-
rio del comercio, escaseaban las harinas. El !I. de oc-
ha
con
n tan singular ejército por
tas v cuchillos.
la
tubre tué mavor que nunca la agitation: hablàba-
el atraviesan el Louvre, condécelas à su pe-
se de la partida del rey à Metz, y de la necesidad
sar por las Tullerias y I leva à los campos Eliseos.
de ir U buscarle U Versalles; acechébanse las es-
Alli cotisigue dcsarmarlas haciéndolas entender
carapelas negras y en todas partes se clamaba
que era major presentarse à la Asamblea como su-
por pan. Numerosas patrullas lograron contenez
plicantes que como furias armadas. Consienten en
al pueblo; y la noche tué bastante sosegada. Aldia
elle, v Maillard se ve obligado é conducirlas à
siguiente 5, los grupos se presentaron desde la
Versalles , porque ya no era posible disuadirlas.
madrugada. Las mugeres se dirijieron à las taho-
Todo en aquel momento se encaminaba al mismo
Das; faltaba pan, y corrieron al A y untamiento pa-
punto; marc haban pelotones arrastrando artilleria;
ra quejarse à los representantes. 'Estos no esta-
y otros rodea ban à la gua rd ia nacional, /a cual os-
ban todavia en sesion, y habia un batallon de la
tigaba à su gefe para conducirlo é Versalles; Man-
guardia nacional en la plaza: intense algunos hom-
co de Iodes los deseos.
bres é las mugeres , pero estas los rechazan, di-
En este tiempo estaba la côrte tranquila, pero
ciendo que los nombres no saben obrar , arréjan-
ta Asamblea recibia con alboroto un mensage del
se enfonces sobre el batallon y le hacen retroce-
rey. Bahia presentado à su aceptacion los articulos
der
constitucionales y la declaracion de los derechos: la
à pedradas; echanabajo una puerta; invaden
la casa de Ayuntamiento, y armados los foragidos
respuesta debia ser una aceptacion pura, y sencilla
con lanzas se precipitaron en union de las mugeres
su promulgacion. El rev por segunda vez sin espli-
carse lo bastante, di
y quisieron incendiarla. Consiguieron desviarlos,
ri iia observaciones à la Asam-
hlea; accedia à los articulos constitucionales sin
pero se apoderaron de la puerta que conducia é la
aprobarlos; hallaba buenas inàxiinas en la declara-
Campana mayor y tocaron à rebat.o. Pusiéronse
cion de los derechos, pero neccsitaban esplicacio-
fonces en moviiniento los arrabales, v un ciuda-
nes: y pur Ultimo decca que no pocha juzgarse del
dano llamado Maillard, de los que se habian set-
todo, sino cuando se àcabase el conjuntode la Cons-,
lado en la toma de la Bastilla , consulte con el co-
titucion. Podia sin duda sostenerse esta opinion que
inandante del batallon dela guardia nacional para
era. la de muchos publicistas, pero fera oportuno
arbitrar un medio de librar la casa de Ayuuta-.
espresarla
aquel momento? apenas. se let la res-
.
Biblioteca peu/al-.
T. 1. 377
4 40
REVOLUCION
FRANCESA.
441
puesta cuando se levantan quejas. Robespierre di-
diceque et rey no puede criticar à. la Asamblea.
siento. Continua la discusion hasta las tres, se
Duport, que esta contestation debia ir firmada po;
decide que el presidente se presente al rey para
un ministro responsable. Petionse Yale de este pre_
pedirle su aceptacion para y sencilla.. En el.mo-
testo para recordar el convite, de los guardias de
niento en que Mounier salia para ir a palacio se
Corps, y manifiesta las imprecaciones proferidas
.;inuncia una diputacion; Bran Maillard v las muge-
contra la Asamblea. .3-regoire habla de la penuria
rus que le habian seguido. Pide Maillard audiencia,
pregunta por que sc ha dirigido una carta un
• le introducen. y tras él se precipitan las mugeres
en el salon. Espone entonces lo sucedido, la falta
n
- iolidero prometiéndole doscien tas I ibras por sema-
na si deja de !noter. Nada probaba la carta, puesto
de pan y la desesperacion del priehlo; habla de la
que todos los partidos podian haherla escrito, sin
earta al molinero, y anode, que una persona que
embargo, escita un Bran ruido, y M. de Monspev
ha encontrado en el camino, le ha dicho que un par-
intima a Petion que firme su denuncia. EntonceS
roue cstaha encargado de denunciarla. Este era
_Mirabeau, que habia desaprobado en la tribuna el
Gregoire, quien corno se ha visto, acababa de ve-
paso de Petion y de G regoire, se presenta para res-
riliearlo. [rua voz acusa entonces al obispo de Paris,
ponder à M. de Monspey. «Yo he sido el primer°,
Iligne, de ser el autel- de la carta: votes de indig-
oacion se levantan para rechazar el cargo hecho al
«dite, que ha desaprohadoesas denuncias impoliti-
y irtuoso prelado; l'aman al &den â Maillard y su
cas ; pero puesto quese insiste, yo misino propondré
diputacion, diciéndole que se habian tornade todos
cor firmaré cuando se hava declarada, que en Fran-
los rnedios necesarios para abastecer à Paris; que
.44eia no hav mas invioiahilidad que la del rev» A
et rev no ha olvidado nada; que se le va à supli-
tan terrible apôstrofe todos eumudecen y vuelven â
ear trime nuevas inedidas; que conviene retirarse,
la respuesta del rey. Eran las once de la maiiana
v que la alarma no es el medio atajar la cares-
cuando saben los mevimientos de Paris. Adelanta-
tia. Mounier sale entonces para ir â palacio, pero
•se Mirabeau hi.cia et presidente Mounier, que elec-
las mugeres le rodean, y se emperlai' en acompa-
to recientemente à pesar del Palacio ruai, v ame-
fiarle ; rehésalo al pronto, pero tiene que admitir
•nazado de una caida gloriosa, iha â desple.-gar en
basta sels de ellas, atravesando pur las gavilias que
,esta triste jornada una incontestable firmeza; Mi-
hein Ile ,ado de Paris armadas de picas, y de
rabeau se le acerca :—Paris, le dite, vielle sobre
hachas. Estaba diluviando: un destacamento de
nosotros; fingid una repentira indisposicion; id â
guardias de Corps cae sobre la multitud que ro-
palacio y aconsejad al reY que acepte Ilana v ter-
dea al presidente y la dispersa; pero las muge-
minantemente.—Yiene Paris? tanto mejur, re'spon-
res alcanzan de nuevo à Mounier, que 'lep per
de Mounier ; que nos maten à todos, perc â todos,
ultimo â palacio, en donde estaban colocados en
y el Estado ganara.—iNo deja de tuner gracia la
batalla et regirniento de Flandes, los dragones, los
ocurrencial responde Mirabeau, y se vuelve à su
suizos y la milicia national de Yersalles. En vez
142
REVOLUCION
FRANCESA.
4 43
seis mugeres se ve obligado a introducir doce. El
segun se (lice, no quiso dejar vacante el asiento al
rev las acoje con benevolencia, deplora su infelici-
duque de Orleans. PretendiOse que la reina y los
ddd, y todas se conmueven. hua de ellas, Fiven y
hermosa, turbada à la vista del monarca, apenas
infantes se marchasen, pero él trope! detuvo a los
carruages apenas se presentaron , y ademas la
puede pronunciar la palabra: Pan! Enternecido el
reina estaba absolutarnente resuelta à no separar-
rey la abraza, y las mugeres con este recibirniento
se de su esposo. Por Ultimo, à las diez recibiô
se marchan conmo y idas. Sus compaiieras las reci-
Mounier la aceptacion seucilla y terminante, y vol-
ben à la puertà del palacio, y no quieren creer
vio à la Asamblea. Va se habian marchado los dipu-
relation diciendo, que se han dejando seducir y se
tados, y las mugeres ocupaban et salon ; dijoseles
preparan à despedazarlas. Los guardias de Corps,
que et rev habia ' aceptado, lo cual les parecni ma-
mandados por el coude de Guiche acuden para se-
ravilloso, v le preguntaron si su suerte seria mejor,
pararlas ; varios tirossalen dedistintos puntos, caen
y particurarmente si tendrian pan. Mounier le res-
dos guardias y quedan heridas muchas mugeres.
pondio lo mejor que pudo y les hizo repartir cuan-
No lejos de aquel sitio, un hombré del pua() â la
to pan fué posible reunir. *En aquella noche en que
cabeza de algunas mugeres, penetra por entre las
no era facil dar con los mas eu I pados, I o fué el Ayun-
filas de los batallones v se adelanta hasta la verja
tamiento en no proveer à las necesidades de aquella
de palacio. M. de Savonnieres le persi ue, pero re-
q
multitud hamhrienta, à quien la falta de pan habia
cibe un tiro que le rompe un brazo. Estas escara-
arrojado de Paris, y que tampoco pudo haliarlo en
muzas por una v otra parte producen una grau irri-
el camino.
tacion, e instrtiido el rey del peligro, manda à sus
En este estado se supo la Ilegada de Lafayette.
guardias que no Wigan fuego, V que se retiren à su
Ocho boras habia luchado coula milicia national
cuartel; pero en Canto que lo verifican se cruzan
de Paris, que queria dirijirse à Versalles, y uno de
algunos tiros entre ellas y la guardia national de
sus granaderos le habia d icho «General, no nos
Versalles, sin que pueda y cuàles ban sido.
gariais, pero os engaiian ; en vez de volver nuestras
los primeros.
armas contralas mugeres, vamos à Versalles à bus-
En medio de tal desôrden estaba el rey en et
car al rey, y à asegurarnos de sus disposiciones co-
cousejo v Mounier esperaba impatiente su contes-,
locandolo en rnedio de nosotros.» Lafa yette habia
tacion, haciéndole repetir pur momentos que sus
resistido à las instancias de su ejército v à las olea-
funciones le Ilamaban a la Asamblea, que la noticia
das de la inuchedumbre. Sus soldados no le cran
de la sancion calmaria tcdos los espiritus, y que:
adictos pur la victoria, sino por la opinion que go-
iba i retirarse sino se le respondia, porque no que-
zaba entre ellos, y abandonandole esta, no podia
ria estar nias tiempo ausente de su puesto.
conducirlos nias. Sin embargo, habia podido con-
base en el cousejo si el rey partiriti; su sema du-
seguir detenerlos hasta la floche ; pero su voz no
r6 desde la sels hasta las citez de la floche; y El rey,
alranzaba mas que à cierta distancia, y mas alla
1 44
REVOLUC or.f
F I1ANCESA.
14.5
nada detenia el furor ciel pueblo. Su cabeza habit
todo
su aptistrofe con aplausos, pero conno
estado muchas veces amenazada, y â pesar de ello
jiô
continuaba resistiendo. Sahia no obstante que no
conveni a a la Asamblea resistir mas tiempo ; v i
cesaban de salir pelotones de Paris, v que dirijien-
biendo Lafa y ette noticiado â Mounier que todo le
que podia despedir à los diputa-
dose la insurrecion à Versalles, su deber era acu-
parecia tranquilo V
dir alli. Mandeselo tambien el Ayuntamiento, y par-
dos, se separaron como à la media floche, emplazan-
tie; detuvo en el camino à su ejército; hizole pres-
dose para el siguiente dia 6 â las ocho de la
tar juramento de lidelidad al rey, y Ilegé à Versa–
niafiana.
Hablase ido esparciendo el pueblo por todas partes
lies â media floche. Participé â Mounier que el ejér-
v parecia tranquilo. Lafayette, animado con el afec-
cito habia prometido Ilenar su deber, y que nada
to de su ejército, que â la verdad no se desmintiô, y
se [tafia contrario à la lev. Condé à palacio, mani-
por la tranquilidad que parecia reivar en iodas par-
festé su respeto y desconsuelo, participé al rey las
tes, resguardô el cuartel de los guardias de Corps y
precauciones que se habian tomado y le aseguré
distribuve numerosas patrullas. Hallàbase en pié
su adhesion y la del ejército. El rey parecié tranqui-
todavia ‘a. las cinco de la rna ► ana, y creyéndolo to-
lizarse y se retiré â descansar. liabiase negado
do tranquito, torn6 una linionada y guette reudido
guardia de palacio â Lafayette, concediéndole nui-
sobre una cama para disfrutar el repos°, de quees-
carnente los puntos esteriores, y los dernas se des-
taba privado bâcla masde veinte y cuatro horas(9)..
tinaron al regiiniento de Flandes, cuvas disposi-
Ya en aquella principiaba el pueblo â desper-
ciones no cran seguras, à los suizos y a los guar-
tarse v recorria los alrededores de palacio. 'l'raba-
dias de Corps. Estos al principio tuvieron &den de
se una reyerta con nn guardia de Corps que !lace
retirarse, v habiéndolos llamado de nuevo, no pu-
fuego desde las veutanas ; arréjanse los foragidos
dicron juniarse en su puesto sino un cort.o ntimero.
al momento, atraviesan la verja que habia que-
En medio de la turbacion no se habian defendido
dado abierta, suhen una escalcra que encuentran
todos los puntos accesibles, y aun habia quedado
libre v sou detenidos por dus guardias que se de-
abierta una verja. Lafayette ocupe los que se le
fienden hereicamente, cediendo el terreno paso à
habian confiado al esterior, y ninguno de ellos fue
paso, y retirâudose de puerta en puerta. trio de
forzado ni atacado.
estos generosos defensores era Miomandre, et cual
pesar del tumulto, seguia la Asamblea en su
esclarnô; «jSalvad à la reina!» Ovése este grito,
sesion discutiendo sobre las leves penales con la
y la reina se refujié temblando ar cuarto del rey.
actitud mas imponente. De cuando en cuando et
Mientras que ella iba huyendo, precipitanse los fo-
pueblo interrumpia la discusion pidiendo pan. Can-
ragidos ; hallan el lecho real abandonado, y quie-
sado Mirabeau, esclame con una voz de trueno. que
ren penetrar mas alla; pero fueron felizmente dete-
la Asamblea no tenia que recibir leves de nadie, y
nidos de nuevo pur los guardias (le Corps atrinche-
que mandaria despejar las tributtas. El pueblo aco-
ratios en bastante mitnero sobre aquel punto.
146
liEVOLUCI ON
egANCESA..
4 47
la sazon, los guardias franceses de Lafa yette, apos
Preséntase entonces Luis XVI al balcon, acompa-
tados cerca del palacio oven el estruendo, acuden
general
y Io reciben con los gritos de
v dispersan à los foragidos. Preséntanse à la puer-
ii
eldie.ely
viva
no
ra o sucede asi con la reina; gritos
ra de la cual estabanatrincherados los guar..
:amenazadores se levantan contra ella. Lafayette
dias de Corps: «Àbrid, les gritan; no se han ol yi-
se le acerca y la dice : «Seriora, que quereis ha-
dada los guardias franceses de que en Fontenoy
cer?—Àcompàfiar al rey , responde la reina con
salviisteis à su regimiento!» Àbren y se abrazan:
valor.—Pues seguidme , la dice el general , y la
Iteinaba por fuera el ma y or desôrden.. Lafayette
couduce aturdida al balcon. Notanse algunas ame-
que descansaba apenas algunos minutos y que aun
mazas pur hombres del pueblo ; un tire funesto
no se habia dormido, ove el estrépito, se abalanza
pocha salir; las palabras no se entendian , y habia
al primer caballo, se précipita en mcdio de la refrie.
que hablar à los ojos. Inelinandose enfonces, y
ga, y eucucutra a varios guardias que ihan b ser
tomando la manu de la reina, la besa et general
degollados. Mientras los rescata, manda à los su-
respetuosamente• Este pueblo siempre fiancés, se
yos que corran à palacio, y vienea quedar cash solo
enagena con aquella action y confirma la recon-
enmedio de les foragidos. Lino de elles le apunta;
ciliacion con los gritos de viva la reina! vira Lafa-
Lafayette sin turbarse, manda al pueblo que se la
ette! Pero quedaba todavia que ba y er la paz con
traigan; el pueblo se apod era del eulpable, y à la vista
-los guardias de corps.—iNo hareis nada a favor
de Lafayette le rornpen la cabeza contra el empedrado.
de mis guardias? dijo el rey à. Lafayette. Agarré
Lafayette, despues de haber salvaclo à los guardias,
este à uno, le Ileva al balcon, y le abraza ponién-
tielà con el los à palacio, y hal la ya à sus grauaderos.
dole su faja. El pueblo aplaude' otra vez y ratifica
Todos le radeau y le prometen morir per el rey; y en
con sus aclarnamones esta inieva reconciliacion.
este mornento, los guardias lihertados de la muerte
La Asamblea no habia creido decoroso acerear-
esclamaban vira Lafayette! Tod a l a celle que se veia
se al monarca, â pesar de haberlo pedido, coaten-
en salvo per él y su tropa, reconocian deberle la
tàndose con enviarle una diputacion de treinta
vida, y estos testimonios cran generales. Madama
sois individuos. Luego que supo su partida, espi-
Ivielaida, lia del rev, coure y- le estrecha en sus
di() un deereto , diciendo que era inseparable de
brazos diciéndole: General, nos habcis salvado la
la persona del monarca , y seiia!ô den diputados
vida!
para acompanarle à Paris ; el rev recibiô el de-
En aquel moinento pedia el pueblo à grandes
creto y se paso iumediatamentc en'marcha.
gritos que volviese a Paris Luis XVI. Celébrase
Yâ habian salido las pandillas principales, y
consejo, y convocado à él Lafayette, no asiste por
Lafa y ette habia enviado tras allas un destacamen-
no coartar la lihertad de votas. Decidese per
to ejército, para estorbar su retroceso, y de-
quese preste la côrte à los deseos del pueblo. Ar-
sarmar à los foragidos que Ilevaban en la Punta
réjanse papeletas por las ventanas con esta noticia.
de sus lanzas las cahezas de dos g uardias de corps.
4 48
REVOLUCION
FRANCESA.
449
Arrancâronles este terrible trofeo; y no es cierto
frase alli su politica en sublevar â los departamen-
que precediese al carruage del rey. Bajôse este eu
tos del Mediodia, en suponer que el rev no esta
medio de una grau concurrencia , y tué recibido
libre. La reina, que es austriaca y enemiga ade-
por Bailly en el Ayuntamiento.—Vuelvo lleno de
mas de la nueva côrte formada en Turin , vuelve
contianza, dite el lev, al sono de mi pueblo de Pa_
sus esperanzas hacia el Àus!ria. El rey en medio
ris.—Bailly repite estas palabras à los que no po-
de estas tramas, lo ve todo, nada impide, v espe-
dian oirlas, pero olvida lo de la eonfianza.—Mia-
ra su salvacion de eualquier lihertador. Poco a
did lien° de confianza, dijo la reina.—Sois mas di.-
poco se va despojando de cuanto le pile la Asam-
d'osa, esclamé Bailly, que si yo la hubiese pro_
blea, y en redulad no esta libre, como no lo es-
nunciado.
taria en Turin v en Coblenza, ni como tampoco lo
Entre la familia real en el palacio de las Tulle.
estu y o con Maurepas; parque el destine de los dé-
rias, que hacia mas de un sigle no se habia habi-
biles en todos tiempos y eu todas partes es vivir
tado, v en el cual habia habido tiempo para ha.
en la dependencia.
cer nin'guno de los preparativos necesarios. Con-
El partido popular, trilInfante desde ahora, se
iiôse la guardia â las !officias parisienses, y Lafa-
balla dividido entre el duque de Orleans, Lafa y et-
y ette quedô encargado de responder à la nation
te, Mirabeau , Barnave y los hermanos Lameibs.
de la persona del rev, que se disputaban todos los
La voz pnblica acusaba 'al duque de Orleans y à
partidos. Los nobles querian conducirle à una pla
Mirabeau como autores de la Ultima insurrection.
za fuerte para ejercer en su nombre el despotismo;
Testigos mus, dignos de conlianza aseguraban
el partido popular, que no pensaba todavia ea
haber visto al duque v à Mirabeau en el las-
prescindir de cl, queria couservarle para comple-
timoso campo de batalià del 6 de octubre. Des-
tar la constitucion, v arrebatar un gefe à la quer-
mintiéronse luego estos hechos , mas dàbase-
ra civil. Per lo tante la malevolencia de los pri-
les crédito por entonces. Los coniurados ha-
vilegiados apellidô à Lafayette el carcelero; y sin
bian querido alejar y atm matir al rev , de-
embargo , su vigilancia no probaba mas que una
clan los mas audaces calumniadores: el chique de
cosa; el desco sincero de tener un rey. Desde este
Orleans, se ariadia, habia querido ser tenien-
n'ornent°, la marcha de los partidos se pronuncia
te general del reine, y Mirabeau ministre. Male-
de una mariera nueva. La anstocracia, distante ya
grados sus intentes por la prese,ncia de Lafayette,
de Luis XVI, y no pudiendo ejecutar ninguna em-
pasaba este pur libertador del rev, y por vence-
presa à su arrime , se esparce por el estrangero y
dor del duque y de Mirabeau. La ointe que mua
por las provincias. Desde entonces principia à ser
no habia tenido tiempo de manifestarse ingrate;-
considerable la emigracion, y un crecido Munero
confesaba deber su redencion â Lafa y ette; v dé-ide
de nobles se marchait à Turin con el coude de Ar-
este instante el poder del general parecia ilimita-
tois, que habia ballade un asile eu su suegro. Ci-
do, de tai marrera que los patriotas exayados le
o
150
REVOLTICION
FRANCESA.
4 51
comparaban t Cromwell en sus murrnuraciones.
delatar en la tribuna, si se verilicaba la partida
Mirabeau, que cornu pronto veremos, no tenia re..;
à
lacion al una con el duque de Orleans, concibié
para;_-;
lirlaterra . Vacilimte el duque de Orleans se
celos de Lafayette, y le Ilainaba Cromwell Crran-
decide a una nueva intimacion de Lafayette; y
disson. La aristocracia fomentaha, estos desvios
cibiendo Mirabeau en la Asamblea un hillete que
aiiadiendo sus prcpias calomnias; pero Lafayette
anunciaba la partida del principe, esclamô con
estaba resuelto a sostener al rey y a la co nsiitu-
enojo: no merece el trabajo que uno se Coma per él.
don a pesar de todos los .obstaculos, y pur lo tan-
(10). l'or esta espresion y otras rauchas tan indis-
t() resolYie apartar al (laque, cuya presencia era
cretas, le han acusado de' agente del duque de Or-
leans, sin que nunca lo filera en realidad. Su astu-
el origen de innumerables habladurias, V podia su-
cia, la imprudencia de sus palabras, su familiari-
ministrar medios, ô al menus pretestos, para titras
dad con cl duque , que era igual a la que usaba
turhulencias. Tuvo una entre y ista con el principe.
con todos, la opinion que manifeste cuando se dis-
le intimidô con su firineza, y le oblige à aiejarse.
cutiô la cuestion de sucesion à la enroua los de-
El rev sabedor de este provecto , fingiô cou su
rechos de la raina espafiola, y en lin, su .Cesisten-
flaqueza ordinaria verse precisado à tornar estas
cia à la partida del duque debian escitar sospe-
medida; y escribiendo al duque de Orleans, le di-
chas; pero no es menus cierto que Mirabeau cire-.
jo que era necesario que él ô M. de Lafayette se
cia de partido, y no tenia otio ohjetu que des-
retirasen ; que en el estado de las opinidnes , la
truir la aristocracia y el poder arbitriario.
eleccion no era dudosa, y que pur consiguiente et
Lus autores (le estas suposiciones hubieran de-.
daha una comision para Inglaterra. Hase sabido
bido saber que Mirabeau estaba reducido entonces
despues que M. de Moutmorin, ministro de nego-
pedir prestadas algunas codas sueras, lo cual
cios estrangeros , para libertarse de la anibieiou
no hubiera sucedido a ser agente de un principe
del duque, lo habia dirijido hacia los Paises-ba-
inmensamente rico, V que se suponia arruinado
jos, suhlevados à la sazon contra el Austria, pro-
pur sus partidarios. Presentia ya Mirabeau la di-
metiéndole el tell ° de duque de Rrabante *; pe-
solucion prOxiina del Estado: cierta conversation
ro al saber sus amigos semejante resolucion se
que durante una noche entera tuvo con un ami-
irritaron pur su debilidad , pues mas ambiciosos
go intimo en el parque de Versalles , le indujo
que él no querian que cediese , y se dirigieron à
un pian del Lod() uuevo, ideaado para su gloria, la
Mirabeau comprometiéndole para que denunciase
sal y acion del Estado, y en lin para su propia for-
en la tribuna las violencias que ejercia Lafayette
Lima (pues era wuy capaz Mirabeau de abri-ar
con el principe. Celoso Mirabeau de la populari-
todas estas pasiones juntas) , permanecer incdn-
dad del general , noticiô à entra:nbos que los iba
trastahle entre el trono y los de.sorganizadores, y
consolidai la monarquia , proporCionandose- en
* Véanse las memorias de Demonritz.
ella una colocation. La ceinte habia t•atado de ga-,
52
REVOLUCION
FRANCESA.
453
narlo, pero lu hizo torpemente y sin el manejo
fuese decorosaé independiente, esdecir, pagar sus
cesario con un hombre de su arrogancia, y que
deudas; v que en fin se le debia ligar à un nuevo
queria conservai su popularidad à latta del aPreeio
brden y sin conferirle actual mente el ministe-
que todavia no tenia. Malouet , amigo de Necker
rio, darleesperanzas para lo venidero (11). Las ne-
y ligado con Mirabeau, queria ponerlos en cornu
gociaciones no se terminaron completamente hasta
nicacion, pero este lu habia rehusado rauchas ve_
dos ô tres meses despues, à saber; al principio de
ces
persuadido de que jamàs podria estar acor.
4790. Los historiadores, poco instruidos en es-
de con el ministro. Sin embargo consintin en eh
(os detalles, y engabados pur la perseverencia de
Malouet le introdujo. pero la incompatibilidad de
Mirabeau en combatir al 'ioder. han fijado para
los dos earacteres resaltô mas en esta ocasion, en
nias tarde et n' ornent° de este plazo. Sin embar-
que, segun cuautns estuvieron presentes, desple-
go, cari estuvo concluido en el principio de 1790
gà Mirabeau la supericridad que tenia en la vida
cura la manifestaremos en su lugar.
privada lo mismo que en la tritrait. Corné la voz
Barnave y los Lameths no podian rivalizar con
de que habia querido hacerse comprar y que no
Mirabeau , sino por un estremado rigorismo pa-
habiendolc hecho Necker proposieion alguna, di-
triético. lustruidos de las negociaciones que ha-
jo al salir: el ministro tendra notieias plias; °neva
Man mediado rohustecieron la opinion va propa-
interpretacion de los partidos, pero que tambien
gada de que se le iba à conferir el ministerio ,
es falsa. Malouet, habia propuesto à Mirabeau que
fin de quitarle pur este medio la facultad de acep-
se manifestaba satisfeeho va con la lihertad ad-
tarlo. Una covuntura se presentô lue o para cité.
quirida, que se entendiera con el nunistro y nada
g
Los ministros no fenian derecho de !tablar en la
ruas; eu raton de que se esta ba va entablando una
Asamblea, y Mirabeau no queria, subiendo al mi-
negociacion directa cou la côrte, siendo un prin-
nisterio , perdu el usé de la palabra, que era el
cipe estrangero, ligado con todos los partidos, el
medio de su mavor influencia , deseando ademas,
que planteé las primeras proposii:iones cuando
conducir à Necker à la tribuna para coufundirlo
un amigo que servia de mediador, , manifesté
alti. Con este motivo, propuso que se concediese
que à Mirabeau jamas se le rebajaria en sus
voz consultiva à los ministros; y aunque el parti -
; pero que si se aveniau con la constitution,
do popular, alarmado, se opuso à ello sin motivo
hallarian en él un apovo incontrastable; que en
plausible, y manifesté teiller las seduciones minis-
cuanto à las condiciodes, habian lie ser dictadas
teriales , sus temores carecian de fundamento,
por su situacion; que convenia al interés de los
pues el presentar solamente las comunicaciones
que le querian emplear, Mater que esta situacion
pnblicas , no es el modo que emplean ordiva-
riarnente los ministros para corromper la repre-
• MM. Malouet y Bertrand de Molleville no han dejado de
sentacion naciona!. La proposition de Mirabeau
lo Contrario, pers el hecho que sentatnos se /talla con"
quedô desechada, y Lanjuinais , llevandc todavia
firmado por los testigos mas fidedignos.
4 54
REVOLU.IQN
FRANCESA.
1 55
mas lejos el rigorisme, propuso que se prohihiese
parade de la Asarnblea, acudir de nuevo para ses-
a los diputados actuales aceptar el ministerie.
tener con valor y hasta lo ultimo la causa que ha-
La discusion fué violentisima, y aunque era saki,
bian abrazado.111ounier, en su retire del Delfinado
do el motive de aquellas proposieiones; no estaba
reuniô los estados de la provincia , per° luego un
patentizado. Mirabeau, en quien no cabia disimu_
decreto los hizo disolver sin resistencia; y asi Mou-
lo, esclarne al fin que no correspondia toniar per
nier y Lall y que en la época de la reuuiou de los
un solo iodividuo una disposicion funesta al Es,
Estatientos'y del juramento del juego de pelota,
tado , y que se conformaba con el decreto, bajo
cran los hero- es del pueblo , perdieron todo el cré-
la condicion de que se prohibiria el ministerio no
dite â sus °jos. Los Parlamentos cran los primeros
todos los diputados actuales, sine unicamente
que se habian quedado atras por la potestad popu-
M. de Mirabeau, diputado de la Senescalia de Aix.
lar; Meunier, Lally, y Necker marcharon detras de
Tanta franqueza y audacia quedaron sin efecto ., y
ellos, y it otros moches les iba à suceder lo mismo.
el decreto fue adoptado per unanimidad.
La carestia, causa muy exagerada, pero verda-
Ya se deja conocer ceux) se iba dividiendo el
dera de las agitaciones, ocasion6 tambien la atro-
estado entre los emigrados, la reina , cl rev y los
cidad de que el tahonero Francois fuese degollado
diverses caudillos populares, tales corne Lafayette,
por algunos foragidos.* Lafayette cousiguiô apo-
Mirabeau, Bernave•y Lameths. Ya no era p`osible
derarse de los culpables y los entrege al Chatelet,,
ningun acontccimiento decisivo corne el del 14 de
tribunal revestido de una jurisdiccion estraordina-
julio y 5 de octubre.Necesario era que nueves mo-
ria sobre todos los dell tos relatives à la revolucion..
tives irritasen la certe y ei pueblo, y produjesen un
Alli estaban encausados Besenval y todos los acu
rompilniento estrepitoso.
sades por la conspiration aristocràfica destruida
La Asamblea, despues de haher reeibido la cer-
44 de jolie. El Chatelet dehia sentenciar segun el
tidurnbre reiterada de tranquilidad per parte del
nuevo arreglo; y cerne et Jurado no se hahia insti-
Ayuntamiento y la promesa de una completa
tuido todavia , la Asanablea habia decretado la pu-
tad en losvotos, se hahia trasladado a Paris.' Mou-.
blicidad, la defeusa contradictoria, y todas las me-
nier y Lallv-Tôlendal, indLaados cou los aconte-
didas preservadoras de la inocenci .a.—Los asesi-
cimientos de los dias 3 y 6 de setierobre , habian
nos de Francois fueron condenados, y la tranqui-
hecho dimision de su plana de diputados , dicien-
lidad se restablecie. Lafayette y Bailly propusieron
do que noquerian sec ni espectadores ni ctimplices
con este motive la ley martial , la cual combatida
de los crimenes de las facciones. Debieron luego-
yivainente por Robespierre, que desde entonces se
sentir esta desercion del bien pnblico,espccialmen
manifestaba acalorado particlario del pueblo y de
te viendo à Maury y â Cazales, que se habian se-
los pobres, fué sin embargo adoptada por la ma-
t:dari> su-primera sesion en et palacio arzobispal el 19 de
* 20 de octubre.
ectubre.
Bibliuleca Pcpular.
T. I. 378
156
RF.SOLITION
FRANCESA.
bl
1.7oria (decreto del 2 1 de octubre). En virtud de es_
i'„a lev, los Ayuntamientos respondian del sosieb,,0
o.ar la deuda , cuyos acreedores cran los
para pan
pnblico , y en caso de turbulencias se les.encarga.
grandes capitalistas de Paris ; los Lieues que se
ha requiriesen à la tropa, y milicia, y que despu-es
les sacrificaban estahan en las provincias, y asi el
de tres intiinaciones debian mandai interven_
intrépido argumeatista concluia que esto era inmo-
don de la fuerza contra las asonadas. Estableci6se
larlas à la capital ; como si las provincias al contra-
una comision de pesquisas en et concejo de Paris y
rio no saliesen muy gananciosas con el reparto de
en la Asamblea national, parasigilar à los Hume.
aquellas inmensas tierras, rescrvadas hasta enton-
rosos enemigos, cuvos manejos se cruzaban en to-
ces para el lujo de algunos eclesiasticos ociosos.
dos sentidos, no siendo esto bastante para desba-
nrittles fueron los esfuerzos del abate Maury,
ratar los provectos de tantos adversarios conjura-
pues el obispo de Autun, aliter de la proposition, y
dos rentra la n uev a revolucion.
M. Thouret, destruyeron aquellos vanos sofismas.
Entretanto seguian con activiclad los trabajos
Iban.ya â decretar la incorporacion de bienes ecle-
constitucionales : habiase aboliclo et
siàsticos al Estado, pero los opositores insistian en
feudalismo,
,{zero restaba tomar todavia una medida definitiva
la cuestion de propiedad. Contestabaseles que aun
para destruir aquellos grandes cuerpos, que habian
cuando fuesen propietarios, podian servirse de sus
bleues , supucsto que en los casos urgentes del
silo enemigos constituidos en et Estado contra et
Estado se habian empleado en varias ocasiones.
mien) Estado. El clero poseia inmensas propieda-
No lo negaron, y aprovecbndose entonces Mira-
- des adquiridas de los principes à titulo de gratifica-
beau de su contesion , propuso que se mudase la
, ciones feudales, ô de los lieles con et nombre de
espresion perlenecen , en esta otra: esfdn d disposi-
legados. Si las propiedades de los individuos, fru-
tion del Estado: y se termine, la discusion al mo-
io y objeto del trabajo, debian respetarse, las que
mento por una grande mavoria (ley de 2 de no-
habian dado â varios cuerpos con ciertos obje-
viembre). Asi destruyô la Àsarnblea et formidable
vtos , podian recibir de la lev otro destino. habian
poder del clero , el lujo de los grandes del reino,
lido dadas para el culto ô por lo menos bajo este
y se proporcion6 los poderosos recursos para la
pretesto; pero siendo la religion un servicio
hacienda que mantuvieron por tanto tiempo la re-
, tenta la lev facultades para disponer et mo-
volucion. Al mima tiempo aseguraba tambien la
do de subvenir à', ella de otra manera diferente.
existencia delos parroc.os decretando que sus suel-
El abate Maury despleg6 en este asunto su facun-
dos no bajarian de 1200 francos; y aiiadia ademas,
dia imperturbable, alarme, à los propietarios , los
el goce de una casa parroquial , y de un huerto.
amenazô con una prôxima invasion, y aparentôquc
Declar6 que no conocia votos religiosos, v daba li-
se sacriticaban las provincias â los agiotistas de la
bertad a todos los esclaustrados , dejandoles sin
capital , siendo tan singular su solisma que mere-
embargo à los que , quisieran, la facultad de conti-
ce referirse. Disponiase de los bienes del clero
nuar la vida monastica , y estando sus bienes su-
.
4 58
REVOLUCION
FRANCESA.
159
primidos se suplirian con pensiones , Ilevando ana
a administracion departamental , la de distritos,
nias lejos la provision , que establecia adernas di-
la de los COMLIlleS estaban conliadas a un conse-
ferencia entre las erdenes ricas y las niendicantes'
io deliberante , y à otro ejecutivo, igualmente elec-
proporcionaba et trate de unos y de otros segun
tivos. Estas varias autoridades dependian unas de
su antiguo estado. Dispose otro tanto con las pen-
otras y tenian en cl ambito de su jurisdiccion las
siones, v cuando el janseuista Camus , deseoso
n
mismis atribuciones. El departamento hacia el re-
restablecer la senciliez evangélica , propose redu-
parte del impuesto entre los distritos , el distrito
eir todas las pensiones â una inisma cuota surna-
entre las municipalidades y estas entre los indi-
mente medica , la Asamblea, segun et dictarnea
viduos.
de Mirabeau, las redujo proporcionalmente à su
La Asamblealip despues la cualidad de ciuda-
importe actual , y conforme al estado antiguo de
dano en el goce de los derechos politicos, exigien-
los pensionados. No se podia tenc‘r mayor mira-
do 95 alios de edad y la contribution de un marco
noient° â los habites antiguos , y en este se cifra el
de plata, con cuvas condiciones se litulaba activo
verdadero respelo à la propiedad. Del mismo modo
el ciudadano , y pasivo sin citas. Estes dictados
cuando los protestantes espatriados por la revoca-
sencillos se ridiculizaron, porquc cuando se quie-
cion del edicto de Nantes reclamaron sus bienes,
ren despreciar las cosas, se echa man° de los nom-
la Asamblea no les devolvié sine los que estaban
bres, à pesar de que aquellos cran naturales y es-
For vendcr.
presaban bien su objeto. El ciudadano active con-
Prudente y Ilena de consideracion con las per-
curria â las elecciones para la formacion de las ad-
sonas, trataba con audacia las cosas, y se mostra-
ministraciones y de la Asamblea , cuvas elecciones
ba nias resuelta en materias de coustitucion. Fija-
tenian dos grades , sin ezigirse condiciones para
das ya las prerogativas de los Grandes poderes, se
su desempefie; porque corne se habia dicho en la
trataba de dividir el territorio del reine, que siem-
Asamblea , constituvc elector la existencia en la
pro se habia dividido en provincias , unidas suce-
sociedad , y clegihle la sola conlianza de los
sivamente a la an ligua Francia , y difiriendo estas
electores.
en leyes , privilegios y costurnbres , formaban
Interrumpidos estes irabajos per mil discusio-
el conjunto mas heterogéneo. Sieyes Ulve la idea
nes del momento, eran continuadas sin embargo
de arnalgarnarlas con una nueva division que des-
con grande ardor. El lido derecho contribuia con
truia las antiguas dernarcacioncs , y conducia to-
su obstinaciou â atajarlas , cuando se trataba de
dos los puntos del reine bajo un espiritu y una
disputar ta mas minima parte de intluencia à la
misma ley ; lo cual consiguiô con la division en
nation. Los di putados populares al contrario, arna-
departamentos. Estes se subdividieron en distritos,
que formando diverses partidos se confundian ci se
y los distritos en municipalidades. Con iodes estas
separabansin chocar, segun su personal opinion-
grades se admitie cl principio de la representacion.
siendo facil de notar que para con diesel conven-1
160
RE VOLUCION
FBANCESA.
16/
ciraient() podia mas que las relaciones. Veianse
titud que los degollaba; y otras se calmaban feliz-
Thouet , Mirabeau , Duport , Sieyes , Camus y
mente los recelos, y todo se aplacaba , cuando los
Chapelier alternativamente unidos 6 encontrados,
comaudantes de los pueblos habian sabido condu-
scgun su parecer, en cada discusion. En cuanto à,
cirse con un poco de mafia, y prestado juramento
los miembros de la nobleza y del clero , solo aigu_
de lidelidad à la nueva constitution. El clero balla
raban en las discusiones de partido; y si los Par_
inuadado la Bretafia de protestas contra la enage-
lamentospedian algun decreto contra la Asamblea,
nacion de sus bienes, procuraudo escitar un resta
6 si alguncs diputados escritores la habian ofen-
de fauatismo religioso en las provincial donde la
dido , Riego se ponian de su parte. Sostenian à los
antigua superstition reinaba todavia. Emplearonse
comandautes militares contra el pueblo , y à. los
tambien los Parlamentos, y se hizo el Ultimo ensa-
tratantes negreros contra los negros, y opinaban
yo de su autoridad. Sus vacaciones habian sido
contra la adinision de judios y protestantes al goce
prorogadas por la isamblea, puesto que esperan-
de los derechos comunes; y en lin, cuando Génova.
do disolverlos, no queria taller que disputai . con
se levant() contra la Francia à causa de la ernanci-
altos. Las Camaras administraban la justicia en
pacion de la Cercega y de su incorporation al rei-
su ausencia, y en Ruaa , en Nantes y Rennes,
no, tomaron partido en favor de Génova contra la
fortuaron acuerdos en que deploraban la ruina
Francia. En una palabra, estrarios é indiferentes•
de la autigua monarquia , la violation de sus
en todas las discusiones desoyéndolas y ha-
leyes , y sin nombrar à la Asaniblea , la de-
blando entre si , no se movian sino cuando media-
signaban como la causa de todos los males ; por lo
ban derechos 6 lihertad de rehusar * (12).
cual fueron Hamadas à la barra, y censuradas con
Como ya hemos dicho antes, no era posible in-
miratniento. La de Rennes , como mas culpable,
tentar una grande conspi racion junto al rey, porque
quel() declarada incapaz de lleaar sus funciones;
la aristocracia habia huido y la cOrte estaha cerca-
la de Metz habia insinuado que el rey no estaba li-
da por la Asamblea, el pueblo y la milicia nacio-
bre, y en esto como hemos dicho se eifraba la po-
nal; y asi, cuanto los descontentos palan intentar.
litica de los descontentos. No pudiendo valerse
se reducia à movimientos partiales. Fomentaban
del rey , procuraban representarlo coino en esta-
las malas disposiciones de los oficiales adictos al
do de opresion, y querian auular asi iodas las le-
antiguo régimen, al paso que los soldados salian
yes que al parecer aprobaba. Él mismo daba mar-
gananciosos con el nuevo. Acontecian violenta&
gea a creer que secundaba aquella politica ; pues
reyertas entre el ejército y el populacho ; muchas
no queriendo Ilamar à. sus guardias, despedidos el
veces los soldados entregaban sus gefes à la mul-
5 y .6 de octobre, se hacia custodiar por la milicia
national, eu medio de la citai se contaba seguro.
" Sobre la reonduc ta de los diputados de la derceba,.
S u plan era aparentar que vivia en un estado de
S
véase on estracto de las )IEMORIAS DE FEIIIIILItE, nota I2 al SA
del ultimo como.
cautirerio; pero la Municipalidad de Paris desba-
•
462
REVOLUCION
PRANCESA.
163
raté aquella pequefia intriga su plicitndole que vol-
zado el principe por la agitation de los animas , se
viese a Ilamar â sus guardias, â lo que se negé bajo
vanos pretestos y por rnediacion de la reina.
presente. en el Ayuntamiento, protesté contra las
insinuactones de que era objeto, esplico sus rela-
Principiaba el afio de 1790 , y se manifestaba
ciones con Favras, recordé sus disposiciones popu-
una agitation general. Tres meses bastante tran-
lares, rnanifestadas va en la Asamblea de los No-
quilo.shabian transcurrido desde los dias 5 y g de
tables, v pidié se le juzgase, no por rumores
octobre , y la inquietud parecia renovarse. Las
blicos, .sino por su patriotismo notorio
nc
grandes agitaciones son seguidas de momentos de
nu
desrnentido (14). Aplausos universales resouaron
reposa , y estos de crisis pequefias, hasta Ilegar
despues de su diseurs° , y la t»ucheclumbre le
crises mayores. Achacâbanse las turbulencias al
acompafia hasta su paiacio. Continuase el proceso
clero , à la nobleza y â la carte , y atm à la In-
de Favras. Este, que habia corrida la Europa , ca-
glaterra , cuyo embajador tuvo encargo de justifi-
sado con una princesa estrangera, y que ideaba
carias. Las compainas pagadas de la guardia na-
planes para restablecer su fortuna , forme uno pa-
cional participaron tambien de esta inquietud
ra el 14 de juho , para et 5 y 6 de oclubre y pri-
neral , y algunos soldados reunidos en los Campos
meros meses de 1790 , y los testigos le acusaban
Eliseos , pidieron aumento de paga; pero Lafayet-
precisamente detallando su Ultimo plan. El asesi-
te, presente en todas partes, acudia, los dispersé,
nato de Bailly y de Lafayette y et llevarse al rey,
los castigé y restablema el sosiego en su tropa,
parecia formai parte de iiicho plan; pero ninguna
siempre 'fiel à pesar de estas leves infracciones de
prueba aparecia de que estuviesen dispuestos los
disciplina.
4200 caballos, ni de que el ejército suizo é pia-
Ilablabase principalmente de un complot contra
montés estuviese en movimiento. Las circunstan-
la Asamblea y el A y untamiento, cuyo supuesto ge-
cias cran poco favorables â Favras : el Chatelet
fe era el marques de Favras , quien fue ruidosa-
acababa de soltar à Besenval y â otros complicados
mente preso y entregado al Chatelet. Esparciése
en la trama del 14 de julio , lo cual bina causado
luego el rumor de que Bailly y Lafayette debian ser
mucho descontento en la opinion. Lafa yette , sin
asesinados; que mil y doscientos caballos estaban
embargo, tranquiliza â los sefiores def Chatelet,
listos en Versalles para llevarse al rey, y que un
les pidid que fuesen justicieros, y les prometia que
ejército compuesto de suizos y piamonteses debia
su sentencia seria de Iodas inofis cjecutada.
recibirlo y marchar sobre Paris. Esparciése la alar-
Con este proceso renacieron las sospechas con-
ma pur iodas partes, afiadiendo que Favras era el
tra la carte, aparecicudo incorregible por medio de
agence secreto de grandes personages. Recayeron
estas tentativas , pues en el centro mismo de Paris
las sospechas sobre el hermano ma or del rey,
se la estaba Vielld0 conspirar todavia aconsejaron
y
por cuanto Favras habia estado en su guardia , y
pues, al rey un paso brillante que pudiese salis-
habia ademas negociado un empréstito. Atemori-
xi
lacer â la opinion pnblica.
161
REVOLCCION
FRANCESA.
165
El de setiembre de 1790 quedô admirada la
Asamblea al ver algunas inuclanzas en la disposi-
ro cuando despues de haber ofrecido defenderla
tion dcl salon. Un patio bordado de flores de lis al-
aflade que l'ara mas todavia, y que de concierto
fombraba la galeria del escritorio; los taburetes de
con la reina prepararia desde luego el espiritu y el
los sefiores estaban mas bajos , y el presidente en
corazon de su hijo al nuevo &den de casas , y lo
pié al lado del asiento en que ordinariamente se
acostumbraria ti ser dichoso con la felicidad de los
sentaba. «El rey» esclaman de repente los ujieres
franceses, gritos de entusiasino salende iodas los pull-
'
y Luis XVI entra luego en el salon. Levautése la
tos; todas las manos se tienden hacia el monarca,
Asamblea à su presencia y lo recibieron con aplau-
los ojos todos buscan â la madre y al hijo , iodas
sos. lJna multitud de espectadores que liabian acu-
los 'alios los piden , y el enajenamiento es uni-
dido con rapidez ocupan las tribunas , iuvaden to-
versal. Concluye cl rey en fin su discurso , reco-
dos los puntos del salon y esperan con la mayor
mendando la concordia y la paz à aquel bien pueblo
impaciencia las palabras del rey. Luis XVI habla
que le aseguran le ancra cuando quiere aliviarle sus
en pié a la Asamblea sentada : recuerda las turba..
quebrantos. (15). A estas Ultimas palabras todos los
lencias que estaban despedazando la Francia; los
asistentes prorumpen en testimonios de reconoci-
esfuerzos que ha hecho para calrnarlas y para ase-
miento, y el presidente dâ una corsa respuesta
gurar la subsistencia dcl pueblo ; recapitula los
que espresa el dunulo de sentimientos que reina
en todos los corazones. La muchedumbre acompa-
trabajos de los representantes, manifestaudo que
fia al monarca â las Tullerias ,y en seguida acor-
habia intentado lo mismo en las imitas provin-
dé la Asamblea dar un voto de gracias à el rey y à
ciales ; y por fin deinuestra que hacia tiempo ha-
la reina. Preséntase una nueva idea: puesto que
bia manifestado él mismo los deseos que acaha-
Luis XVI acababa de comprometerse à mantener
ban de realizarse. Afiade que crce deber unirse
la constitucion, los diputados se veian en el caso
mas estrechamente con los representantes de la
•;!
de corresponder al compromiso. Propénese el ju-
nation, el momento en que se le han sometido
rameuta civico; y cada diputado acude ïti jurar, di-
los decretos relativos eEtablecer en el reino una
ciendo que ha de ser fiel h la nation, cc la ley y al
nueva organizacion. Apoyarà , dite, con todo
rey , y mantener en cuanlo pueda la. constitucion de-
poder el éxito de esta organizacion grandiosa ; y
cretada par la Asamblea national y m'Aida por el
cualquier tentativa contraria serin culpable y per-
rey. Los suplentes y los diputados del cumercio
seguida u todo trame. Al acabar estas palabras
piden prestar tambien el juramento; las tribunas
resuenan aplausos, y el rey continua recordando
y el antiteatro los imitan, y por todas partes no se
sus propios sacrificios , aconseja à todos los que
oyen mas que estas palabras: i Lo jura
ban perdido alguna cosa que imiten su resignacion
Repitiese lo mismo en el Ayuntamiento, y de
y se recompensen de sus quebrantos con los bienes
concejo en concejo en toda la FrAcia.Dispusiéronse
que promete à la Francia la nueva constitucion; pef.
regocijos, y la efusion fué general y sincera. Ha-
166
REVOLUC ION
FRAN CESA.
4 67
bia Ilegado el caso sin duda de principiar ana con_
que no dejaba de manifestar à la reina y à de
ducta nueva , y no inutilizar como todas las dernas
Moutinorin , h saber: que la monarq nia no podia, sal-
aquella reconciliacion ; pero en la misma loche
varse sino con la libertad. Mirabeau finalmente en-
mientras que Paris resplandecia con las ilumina-1
tablô su convenio con la côrte ausiiiado de una per-
clones que celebraban este laz acontecimiento , la
sona intermedia, enunciando sus principios en una
cône habia vuelto ya à sus marias, y los diputa-
especie de profesion de fé, y se comprometiô à no
dos populares recihian una acogida muy diferente
apartarse de ellos, y â sostener a la côrte, en tan-
que la de los diputados nobles. En vano Lafayette
to que permaneciese en la misma hua; en paso
cuyos pareceres sensatos y Ilenos de celo eran en_
se le serialaba un sueldo bastante considerable. La
teramente, desoidos, repetia que ya el rey no podia
moral sin duda alguna condena semejantes conve-
titubear, sine, entregarse enteramente al partido
nias , y quiere que et deber se baga pot' el deher
popular, , y esforzarse en ganar su contianza; que
misnm. 'yPero era esto venderse? Un hombre débil
para esto se necesitaba no tan solo p ro clatnar sus
se /Miera vendido sin duda, sacrificando sus prin-
intenciones en la Asamblea, sino manifestarlas en
cipios ; pero el omnipotente Mirabeau, lejos de sa-
sus menores acciones ; que debia ofenderse de
crificar los suvos , conducia â ellos el 'ioder , y en
cualquier espresion equivoca dicha en su presen-
trueque recibia los ausilios que sus grandes nece-
cia, y rechazar hasta la mas pequei1a dodo, acerca.
sidades y sus pasiones desordenadas le hacian in-
de su verdadera voluntad; que no debià mostrarse
dispensables. Diferente de aquellos que venden
ni indeciso, ni descontento, ni dejarninguna secreta
caro sus débiles talentos y una conciencia cobarde,
esperanza â los aristéeratas ; y en fin , que los mi-
Mirabeau , incontrastable en sus principios , com-
nistros debian estar unidos , no entablando rivali-
batia alternativamente à su partido ô à la côrte,
dades con la Asamblea , ni obligandola â recurrir
como sino hubiese esperado del primero la popula-
sin cesar à la opinion péblica. En vano Lafayette
ridad , y de la segunda sus medios de existencia;
repetia estos sàbios consejos con instancias respe-
y hasta tal punto, que no pudiendo los historiado-
tuosas ; el rey recibia sus cartas , lo graduaba de
res creerlc aliado de la côrte é quien combatia,
hombre lionrado ; la reina le rechazaba con enojo
han trasladado su convenio al a gio (le 1791, que se
y aun manifestaha irritarse de los respetos del ge-
veritieô sin embargo à principios de 1790. A.vistOse
neral ; acogiendo macho mejor â Mirabeau , nias
Mirabeau con la rein, que se complaciô de su su-
intluyente , pro à la verdad menos intachable que
perioridad, y la mereciO una acoc.ida mu y lisonge-
Lafayette.
ra. Este hombre estraordinario é•a sensible, à to-
(ont inuaban siempre las comunicaciones de Mi-
dos los placeres , lo rnismo à los de la vauidad que
rabeau con la côrte, v aun ya tenia relaciones con
â los de las pasiones ; y habia que echar man() de
el hermano mayor del'rey cuvas opiniones le hacian
él con su fuerza y sus debilidades, y ernplearlo en
mas accesible al partido poPular, , repitiéndole 10
beneficio de la causa cornait. Ademas de Lafayette
468
REVOLJCION
FRANCESA.
469
y Mirabeau tenia la cède tambien à Bouillé , que
correspondia hacer que se aviniesen estos tres su-
p es tiempo de dar it conocer.
getos , destruvendo sus motivos particulares de se-
Dotado de valor , probidad y talento , tenia
paracion; pero no habia otro medio de union que
Bouillé todas las tendencias de la aristocracia, dis,
el de la monarquia libre , y asi era forzoso resig-
tinguiéndose de, ella en no terrer tanta preocupa-
narse â ella francamente y prestar todas sus fuer-
cion , aunque si mayor practica en los negocros,'
Retirado à Metz , mandando desde alti una vasta
zas. Pero la côrte siempre incierta, sin rechazar à
Lafayette, le acogia con frialdad, pagaba â Mira-
estension de fronteras, y una Bran parte de ejérci-
beau que la reconvenia de cuando en cuando, fo -
to, procuraba mantener la desconfianza entre sus
mentaba el enojo de Bouillé contra la revolucion,
tropas y las guardias nacionales â lin de conser-
miraba al Austria con esperanza , y dejaba obrar
'
var sus soidados para la cède. Puesto alti en es-
à los emigrados de Turin. Esto es lo que hacen los
pectati ya, atemorizaba al partido popular , y pare.
débiles: prefieren concehir esperanzas â obtener
cia el general de la monarquia , como Lafayette el
Buenos resultados , logrando asi precipitar su pér-
de la constitution. Sin embargo la aristocracia le
dida inspirando sospechas que suelen irritar à los
desagradaba, la debilidad del rey le d isgustaba del
partidos , tanto como la misma realidad, porquc
servicio, y le hubiera abandonado, â no ser por las
mas vale combatirlos que amcnazarlos.
instancias de Luis XVI, para permanecer en él.
En vano Lafayette que pretendia hacer lo que
Bouillé era pundonoroso , juramentado una vez no
no habia la cède, escribiô à Bouillé, pariente stuo
tratô mas que de cumplir con cl rey y con la Cons.
empeinindole para que sirviese con él al trou, por
titucion; y asi la côrte debié reunir â Lafayette,
los nnicos arbitrios posibles, à saber, los de la
Mirabeau y Bouillé , y con ellos hubiera podido
franqueza y de la libertad; pues Bouillé, mal infor-
mantener su crédito con los guardias nacionales,
mado por la côrte, contesta de una [ p anera fria y
la Asamblea v el ejército ; esto es, las tres potes-
evasiva, y sin propasarse contra la Constitution
tades actuales. Mediaba à la verdad desavenen-
continuaba en hacerse imponente con el secreto de
cia entre estos caudillos: Lafayette, Ileno de huena
sus intenciones y la fuerza de su ejército.
voluntad, estaba dispuesto â unirse todos los
Por tanto aquella reconciliacion del 4 de, fe-
que quisieran servir al rey y à la Constitution; pe-
brero, que hubiera podido tener tan grandes re-
n Mirabeau se encelaba con el poder de Lafayette,
sultados, fué vana é inntil. Terminé:se la causa de
temia su ostentado pundonor, y le parecia ver enél
favras, y ya fuese temor, ya convencimicnto, el
una reconvention de su conducta. Bouillé odiaba en
Chatelet le condenô à la pena de horca, que sufriô
Lafayette aquel convencirniento exaltado, y tal vez
mostrando en sus nItimos momentos la firmeza
miraba en él un enemigo irreprensible por lo cual
cligna de un mârtir y no de un intrigante. Protesté
preferia mas bien â Mirabeau , como mas maneja-
de su inocencia v pilé se le dejase -lacer una de-
hie y menos severo eu su fé politica. A la cône
claracion antes de morir. Levantése el cadalso en la
170
REVOLUCION
FltANCESA.
-171
plaza de Greve y lo llevaron à la casa de Avuuta_
aun eclesiàsti co pudiese tener mas de mil escudos
miento, en donde permaneciô hasta la noche.
âe Nota; pore el rico abate se cane a semejante
pueblo, que queria ver ahorcar a un marqués , es_
propuesta . Discutiéndosc otra vez sobre la deuda
peraha con impaciencia este ejemplo de la igual_
del Estado, aconsej6 Cazales que se exatninase no
dad en el suplicio. navras alegO que habia tenido
la validez de, los titulos de cada acreedor, lino los
comunicaciones con un grande del Estado que le
mismos crédites, su origen y sus fundatnentos;
habia comprometido à disponer los animos en fa-
cual era renovar la bancarrota por el medio tan
vor del rev, y que couic se ofrecerian Bastos,
odioso y tan usado de las Hamadas Camaras ar-
biale dada' este seiior cien luises, sin que pasase
dientes: el clero, enemigo de los acreedores del
nias adelante su delito, ni quisicra nombrar â na-
Estado, sacrificado à et los segun creiart, habia sos-
die. Sin embargo pregunte si la confesion de los
tenido la proposition del ri ,corismo de sus prioci-
nombres podria salvarle, y convola contestaeion no
'pios en ponte à la propiedid. Maury arrebatado y
le satisfizo, respondi6: Pues en tal caso moriré, con
cou poco miramiento à la Asamblea, dijo: que par-
mi secreto! y se encaminn hada el suplicio con
te de sus individuos no tenian mas que el valor de
suma entereza. Era de noche, pero iluminaron
la vergilenza. Ofendiése la Asamblea aitamente y
hasta la misma horca; y el pueblo gozoso con este
queria espelerle de su seno, pero Mirabeau, que
especlâculo, contenté con ver la igualdad aun en
podia creerse atacado, representé à sus celegas
el cadalso, mezcl6 atroces sa.rcasrnos y parodié de
que cada diputado pertenecia à sus comitentes, y
mil maneras la ejecticion de aq
desventurado. En.
que no habia derecho para arrojar â uno solo. Esta
tregése el cadaver à su familia, y luego nuevos
moderacion, propia de la superioridad verdadera,
acontecimientos laideron olvidar su muerte tante
prevalecie, y Maury qued6 mas castigado con una
â los que le habian castigado como it los que se ha-
censura que si le hubieran escluido. Cuantos me-
bian servido de ella.
dios inventaba el clora para poner en su lugar à los
Desesperado el clerc, continuaba fomentande
acreedores del Estado, fueron y la Asam-
pequeilas agitaciones por todo el ambito de la Fran-
bina decret6 la enagenacion del importe de cuatro-
cia, y la nobleza contaba demasiado con su influjo
cientos millones de los bienes del clero y del patri-
en ci pueblo. Mientras que la Asamblea se halna,
real. Desauciado entonces el clero, esparcie
contentado con poner los bienes eclesiâsticos a
escritos entre el pueblo, afiadiendo que el provecto
merced de la nation por medio de un decreto, el
de los revolucionarios era destruir la religion cat6-
clerc habia esperado que no se ejecutaria, y â fin
lica, contando con que en las provincias meridio-
de inutilizarlo, sujeria mil medios para acudir â las
nales, producirian macho efecto estas votes para
urjencias del erario.
]ograr sus designios. Ya se ha visto que la primera
El abate Maur y , propuso un
impuesto sobre el lujo, v cl abate de Salsade le ha-
einigracion dirigida à Turin tenia sus principales
hia contestado, proponiendo pur su parte que nin-
comunicaciones con el Languedoc y la Provenza;
Biblioteca Popselar,
T. 1 , 379
47
REVOLUCION
FRANC ESA.
173
y Calonne, tan celebre en la Asamblea de losNota.
bles, era el ministro de la certe fugitiva. Dividian-
Montauba n se desperté de varios modes cl antiguo
la dos partidos: ta alta nobleza queria sostener su
fan actàisrliows.
imperio, y tentia la intervencion de la nohleza de
Lameth lamenté en la tribuna cl abuse
del cumplimiento de Pascua para estraviar al pue-
provincia, y MM,' particularmente de la Blase ple...
beya; y asi solo queria recurrir al estrangero, para
blo y escitarlo contra las nuevas leves. Alborotd-
et establecimiento del trono. Por otra parte, valer-
se et clerc à estas palabras y quiso dejar la Asam-
se de la religion, como la proponian los emisarios
blea: et obispo de Clermont se puso en ademan, y
de las provincias, le parecia una ridiculez à la mis-
va estaban prontos à salir una multitud de eclesiàs-
pero se Hama al &den a Carlos Lameth y se
ma que durante un sigle se habia estado regocijan-
do con las hurlas de Voltaire. El otro partido con
calmé et alboroto. Sin embargo, la venta de los
bienes del clero se habia puesto en ejecucion, y
puesto de los nobles inferiores y de los plebeyos
cspetriados, queria combatir la pasion de la liber-
ae,Tiadô como estaba, no perdonaha ocasion de ma-
nifestar su resentimiento. Dom Corte, cartujo, lieue
tad con otra mas fuerte, cual era el fanatisme,
de buena fe en sus sentimientos religiosos y pa-
vencer con sus propias fuerzas, y . ponerse à mer-
triéticos, pide un dia la palabra, y propone que se
ced del estrangero. Los primeros alegaban las yen-
declare a la religion catélica la (mica del Esta-
ganzas personales .de la guerra civil para sincerar
do. * Levantanse multitud de diputados , y se
la intervencion estrangera, y los segundos soste-
disponen à votar per aclamacion, diciendo que
nian que aquella traia consigo el derramainiento
aquel era el moment() en que la Asamblea debia
de sangre, pero que no se debian inanchar con la
sincerarse del cargo que se le hacia de estrellarse
traicion. Estos Ultimes, mas valientes, mas patrie-
contra la religion catélica. iQué, significaba sin
tas, pero mas feroces, no debian predominarenjnla
embargo, una proposicion semejante? 6 el flecreto
carte en donde reinaba Calonne. SM embargo, ca-
tenia per objet° dar un privilegio a la religion ca-
nto habia necesidaél de todos, , continuaron las ce-
télica, que ninquna debe toner, a era la declaracion
municaciones entre Turin y las provincias meri-
de un hecho, à sahel': que la mavoria francesa era
dionales. Decidieronse à atacar la revolucion con I
catelica, y tai hecho no habia necesidad de decla-
la guerra civil y la estrangera; y . para este se in-
rarlo; per lo cual la proposicion no merecia acoji-
tenté dcspertar el araiguo ,fanattsmo .le aquellos
da, y a pesar de los esfuerzos de la nobleza v del
paires (16.)
der.), se emplaze la discusion para el siguienCedia.
No ° initié cl clero medio alguno para secundar
Acudie una inmensa multitud, v avisado Lafavette
este plan, en tante que los protestantes 'fomentaban
de que los inalvados se disponian à una asonada'
la envidia de los catelicos. El clerc se aproveché
doble la guardia. Àbrese la discusion; un eclesiàs-
de estas disposiciones, y particularmente de las
fiestas de Pascua; y asi en Mémpellet, Nimes y
* Sesion del 12 de abri!.
171
REVOLUCION
FBANCESA.
475
tico amenaza à la Asamblea cou su maldicion;
Apenas habian transcurrido algunos dias cuan-
.Nlattr y lanza sus gritos de costumbre; Menou can_
do se m'Ace otro media para amenazar à laAsam-
testa" sosegadamente à todas las reconvenciones
hechas à la Asamblea, diciendo que no pueden
blea y disolverla. Estaha concluida la nueva orga-
nizacion del reino y como el pueblo iba à scr con-
cou razon acusarla de querer abolir la religion ca-
tôlica cuando va à poiler los gastos de su culto en
vocado para elegir a sus superiores, se idee el ha-
.cerle nombrar al mismo tiempo nuevos diputados
el nninero (le los gastos publicos, y asi propane que
para reemplazar â los que componian la actual
se paso al ôrden del dia. Persuadido con esto Dom
Asamblea. Este paso, propuesto .y discutido en
Gerle, retira entonces su proposicion, y se discul-
otra ocasion, habia sida ya desechaclo, y se renovô
pa por haber ocasionado semejante tumulto. M. de
alma en abril de 1790. Los poderes de algunos
Larochefoucault presenta una nueva redaccion, y
diputados se limitaban â un afio, y ya este iba â
su dictamea sucede al de Menou, cuando de re-
cumplirse, pues abierta la Asamblea en maya de
pente un individuo del lado derecho se queja de
4789, se hallaba en abril de 1790. A pesar de ha-
que no habia libertad, y encarândose con Lafayet-
herse anulado los poderes genera!cs y estar com-
te le pregunta por que ha doblado la guardia.
prometidos â no separarse hasta concluir la cons-
El motiva estaba patente, pues el lado izquierdono
titucion, los hombres para quienes nada suponian
debia terrer del pueblo, y no trataba Lafayette de
ni decretos ni prestados juramentos, cuando se Ira-.
protejer à sus amigos. Esta interpelacion, autnenta
tala de ir à su objeto, proponenla eleccion de nue-
et alboroto, y no obstante c,ontinna la discusion.
vos diputados para ccderles el asiento. i\\laur y en-
Citan eu estos debates à Luis XLV.—«No me ad-
cargado de este ncgocio, desempefia su papel con
miro, prorumpe entonces Mirabeau, que se re-
tanta firmeza como nunca, y con mas mana que de
cuerde un reinado en que se revocô el edicto de
crdinario. Apela desde luego t la soberania de!
Nantes; pero tened entendido que desde la tribuna
pueblo, y dite que no es dada ya par mas tiempo
en que hablo, estoy vieado la ventana fatal, desde
ponerse en el lugar de la nacion, ni dilatar poleres
la cual, un rey, asesino de sus vasallos, mezclando
que solo son temporales. Pregunta con que titulo
los intereses de la tierra à los de la religion, dit")
se han revestido de atribuciones soberanas: sostie-
la serial de la terrible Saint
y
-Barthelem.» Este
ne que aquella distincion entre el poiler legislati-
apôstrofe no termina la discusion y va si-
vo y el constituyente es una distincion quitnérica;
guiendo. La proposicion del duque de Larochefou-
que una convention soberana no puede existir sino
cault queda al lin adoptada y declara la Asamblea
cuando se carece de todo gobierno, y que si la
que san conocidos sus sentitnientos, pero que res-
Asamblea debe considerarse como una. 'c'onvencion
petando la libertad de las conciencias no puede ni
no le qucda mas que destronar al rey v declarar el
dehe deliberar sobre la proposicion que se la ha
tronc. vacante. Interrûmpenle à estas palabras
alabras va-
sometido.
TIOS gritos y manifiestan la indi g
c nation o-eneral-
176
11EVOLUCION
FRANC ESA.
417
levantase entonces Mirabeau y dite con dignidad:
esparciendo proclamas en las cuales decian que la
«é,Se pregunta desde cuando los diputados del pue_
«bl o han venido parar en
monarga i a estaba en peligro, pidiendo que se de-
CON V EN C NAcroNA0
clarase la religion catelica, la imica del Estado; y
«Respondo: desde el dia en que hallando la entra:
aunque una proclama real habia respondido, file en
«da de sus sesiones cercada de soldados, fueron
vano, parque replicaron con otras. Los protestan-
reunirse al primer sitio en que pudieron, para
tes v los catelices Ilegaron à las manos, y esperan-
«jurar perecer antes que vender y abandonar los
do en vano estes t'aimes los socorros prometidos
«derechos de la nacion. Nuestros poderes, cuales-
per Turin, quedaron en fin rechazados. Varias
«quiera que fuesen, han variado de naturaleza, y
cuerpos de guardias nationales se habian puesto
«sea lo que quieran las facultades que bernes des-
en movimieneto para socorrer à los patriotas contra
«empernido, nuestros esfuerzos y nuestros trabajos
los sublevados; y asi trabada ya la refriee2:., a, el viz-
«las han legititnado, y santificâdolas et apoyo de
conde de Mirabeau, antagonista declarado con su
«toda la nacion. Acordaos del dicho de aquel hom-
ilusare hermano, anunciando él ruismo la querra
bre grande de la antigtiedad, que habia desaten-
civil desde lo alto de la tribuna, pareciô por sus
«dido à las formas legales para salvar la patria.
movimientos, sus ademanes y sus palabras, Jispa-
drain-lad° pur un tribune partidario a que dijese si
rarla sobre la Asamblea.
«habia cumplido con la observancia de las leves,
De sumac que al paso que la parte mas mode-
«respondie: Jure que he salvado la patria. Seflo'res
rada de los diputados intentaba aplacar et ardor re-
«esclarne entonces Mirabeau, dirigiéndose à los
voluciouario , una oposicion indiscreta moducia
adiputados del Estado Llano. «Jure que habeis sal-
una fiebre que hubiera podido calmar et repose, y
«vade à la Francia.»
suministraba pretestos à los oradores populares
A este sublime juramento, dite Ferrieres, que
mas violentes. Los clubs se habian cadi vez mas,
la Asamblea toda entera, corne arrastrada por una
exajerados: el de los jacobines , salido del club-
inspiration repentina, cierra la discusion, y decre-
breton, establecido al principio en Versalles; y
ta que las reuniones electorales no se ocuparân de
despues en Paris, descollaba sobre los Bernas par
la eleccion de nuevos diputados.
su Mimera , sus taleutos y su violencia. Sus se-
Frustrese asi este nuevo medio, y la Asamblea
siones se continuaban coin() las de la Asamblea
pudo continuar sus tareas, pero entretaille no ce-
misera, presentando antes Lottes les pintes que es-
sahan las turbulencias por toda la Francia. El co-
ta debia tratar , y formulaba sus dccisiones , que
mandante De Voisin tué asesinado par el pueblo,
cran ya una prevencion para los misines legislado-
y los fuertes de Marsella fueron invadidos por la
guardia national. Sobrevinicron en Nimes y Mon-
- Este club llamado de los A migos de lu Conslilucion, se (ras.-
tauban asonadas en diverse sentido, pues los emi-
lad6 Paris en octobre de 1783, dûndose S conocer entonces bajo
et nombre de club jacobine, Torque se reunian en un salon del
sarios de Turin habian escitado à los catelicos,
convent() de los jacobins, calte de san Honorat().
478
nE VOLUC ION
ras. Alti se reunian los principales diputados po_
pulares, y los mas obstinados encontraban fuerzas
y estimulos. Para contrastar su terrible influjo se
'
habia Lafayette concertado con Bailly y con les
hombres mas ilustrados , y habia forinado otre
CAPiTULO Y.
club Ilatnado de 89, ;y luego de los fundenses; * pe.
ro el media era !p uy débil, parque una reunian de
tien hombres moderados é instruidos , no podian
Estado politico y disposiciones de las potencias',estranjeras
atraer à la nniltitud , coma el club de los jacobi-
790.—Discusiones sobre el derecho de paz y guet-a.—Primera
institution del papel moneda ô de los asignados.—Organizacion
nos , en donde se entregaban à ioda la vehernen-
judicial.—Constitution civil del clero.—Abolicion de los titulos
cia de las pasiones populares. Cerrarlos !minera.
de nobleza.—Aniversario del lh de julio.—Fiesta de la primera
sida el Unica medio ; pero la carte tenia muv po-
contederacion.—Sublevacion de las tropas en Nancy.—Dimision
ca franqueza , é inspiraha demasiada descoulianza
de Necker.—Proyectos de la corte y de Mirabeau.—Formacion
para que el partido popular intentase ernplear
del campamento de Jales.—Juramento civico itnpuesto a los
un
recurso seinejante. Los Lameths dominaban à los
eclesiàsticos.
clubs de las jacobinos ; Mirabeau se preseutaba
igualmente va en uno y ya en otro, stand° evi-
dente para iodas que arternaba con los partidos
En la época â que nos referimos la revolucion
encontrados; pero 11111V pronto se presentô una oca-
francesa principiaba â Hamar la atencion de los so-
sion en donde se pronunciô su papel , y en donde
beranos estrangeros ; su lenguaje era tan encum-
alcanzé coma veremos luego , una ventaja memo-
brada v firme, tenia un caracter de genera lidad tan
rable para la monarquia.
proPasito para otros pueblos , que los principes
debieron mirarla con estremecimiento. Rasta alli
Formada el 12 de mayo.
se habia podido creer un acaloramiento pasajero,
pero el esito de la Asamblea, su iirmeza, su Mes-
pera.da.. constancia , y sobre todo, el parvenir que
se proponia tanto para si mistna, eorno para todas
las naciones, al paso que la grangeaban ruas con-
sideracion suscitaban contra ella el ôdio y la aten-
cion de los gabinetes. Hallàbase it la sazon
dividida en dos grandes liras enemigas, una
la anglo-prusiana, y otra las cortes imperiales.
Federico-Guillermo habia sucedido al Bran
ederico en el trona de Prusia: débil y voluble,
180
REVOLUCION
FRANCESA.
481
este principe, renunciando â la politica de su ilus_
cia popular bajo la Asamblea constituyente. , creia
tre predecesor, habia abandenado la alianza de la
no taller necesidad de la guerra , y se ha juzgado
Francia por la de la Inglaterra. Unido à esta
que mas bien queria destruir à. la Fraia onast7s-e
tencia ferme aquella farnosa liga anglo-prusiana
bulencias interiores, que con las armas ;cy
que butas y tan grandes casas intente sin ejecu_
la ha acusado siempre de que alimentaba nuestras
tar ninguna; que suhleve à la Suecia, a la Polo_
discordias.
nia y à la Puerta contra la Rusia y el A ustria, ahan,
Die ocasion la liga anglo-prusiana à algunos
donc despues a todos los que se habian sublevado
combates cuvo éxito quedô dudoso : Gustavo se
y ann contribuyti â despojarlos, repartiendo la P0'.
habia retirado coma héros de una posicion en que
lonia.
se habia comprornetido cornu aventurera: la 'Io-
El proyecto de la Inglaterra y de la Prusia reu_
landa sublevada, habia quedado sujeta al Stabil-
niclas hahia sida arruinar à la Rusia y al Austria
der por las intr i a-as inglesas y los ejércitos pru-
suseitancloles la eneinistad de la Suecia, en (1°134
b
sianos ; la diestra Inglaterra logre privar de este
reinaba cl caballeresco Gustavo, à la Polonia
modo à la Francia-de una alianza maritima y po-
miendo todavia par el primer reparto, y à la Puer-
derosa , y el monarca prusiano , que no buscaba
ta airada par las invasiones rusas. La intention
sino triunfos de vanidad, habia vengado un ultra-
particular de la Inglaterra en esta liga era cl ven-
je hecho por los estados de llolanda âlaesposa del
..arse de los auxilios suministrados â las Colonias
Stathuder, que cra su propia herrnana. A.cabaha de
americanas por la Francia, sin declararle la quer-
constituirse la Polonia é iba à tomar las armas, y
ra. Ya habia encontrado el media indisponiendo à
la Turquia yacia derrotada por la Rusia. Sin em-
los turcos y à los rusas; y la Francia no pudia
bargo , la muerte del emperador de Austria Jo-
permanecei neutral entre estos dos pueblos sin
sé IL, acaecida en encra de 1790, mude et aspecto
enagenarse â los turcos, que contahan con alla, y
de los acontecimientos, pues le sucedié Leopoldo,
sin perder su prcdominio comercial en el levante.
aquel principe ilustrado y pacifico, cuyo feliz rei-
Por otra parte , comprometienclose en la guerra,
nado balla merecido las bencliciones de la Tosca-
perdia la alianza de la Rusia , con la cual acabaha
na. Leopoldo, tan diestra coma sàbio, queria ter-
de firmar un tratado sumamente ventajoso, que le
rninar la guerra y para lograrlo, ample° los re-
aseguraba la maclera de construccion , v todos los
cursos de la seduccion , tan poclerosos sobre la
articulos que el forte suministra abundantemente
yoluble imagination de Federico-Guillermo. Pin-
â la marina: y asi en ambos casas resultaba un
tàronle a este principe las dulzuras de la paz, los
quebranto à la Francia. Entre tanto la Inglaterra
males de la guerra que tanto tiempo habia pesa-
disponia sus fuerzas y se preparaba à desplegar/as
ban sobre su pueblo ; y eu fin , los pcligros de la
segun la necesidad. Vianda por otra parte el des-
revolucion francesa que proclamaba tan fuucstos
principios: despertaronse,
45rden de la hacienda con los Notables, y la licen-
en él las ideas del poder
482
RE VOLUCION
FRANCESA.
483
absoluto; hiciéronle tambien c,oncebir la esperan_
res aun con el armamento general, y no pudo me-
za de castigar à los revolucionarios franceses , en_
nos de echarse de ver la coincidencia entre las
mo lo habia hecho con los de 'Iolanda ; y se deii
<Tobernar en el moment
amenazas de la Inglaterra y cl renacimiento del
° en que iba à sacar toda
particularmente, que no so-
las ventajas de aquella liga tan atrevidamente con.
desô rden . Lafayette
Lafa
lia tomar la roz en la Asamblea lino para puntos
cebida por su ministro llertzberg. En julio de 1790
que interesaban à la tranquilidad priblica denun-
se firmô la paz en Richenbach, y en agosto la
ciô en la tribuna una intluencia secreta. «No puedo
sia ajusté la soya con Gustav°, y no le quedô otro
»menos , dijo , de manifestar à la Asamblea esta
negocio que la Polenta, poco terrible, y ademas
»fermentation nueva y combinada , que se mani-
los turcos batidos par todas partes , cuyos diver-
»fiesta desde Strasburgo à Mmes , y desde Brest
sos acontecimientos daremos mas tarde â conocer.
Ȉ Toton , y que vanamente quieren atribuir al
La atencion de las potencias concluia por dirijirse
»pueblo stis enetnigos , cuando lleva consigo to-
casi completamente sobre la revolucion francesa.
»dos los caractéres de una infinencia oculta. Se
Poco antes de la conclusion de la paz entre la Pru-
»trata de establecer los departamentos , y quedan
sia y Leopold°, cuando la liga anglo-prusiana
àasoladas las campifias ; si se arman las potencias
atnenazaba à las dos certes imperiales , y perse-
»vecinas., el desôrden se introduce al punto en
gain secretamente â la Francia , corno tain bien à
»nuestros arsenales. » IIabian efectivamente de-
la Espafia, nuestra constante y fiel -aliada, se apo-
gollado ü varias comandantes , y por casualidad
deraron los espafioles de algunos Nuques mercan-
a propOsito los mejores oficiales de marina habian
tes ingleses en la bahfa del Notka. Suscitàronse
sida sacrificados. El embajador inglés, habia reci-
muy vivas reclamaciones , y se siguiô un arma-
bido encargo de su corte de desmentir semejan-
ment° general en los puertos de Inglaterra. Al
tes imputaciones, pero sabida es la conlianza que
-ruinent° la Espafia, lavocanclo los tratados pidiô
merecen tales mensages. Calonne habia escrito
socorro â la Francia, y Luis XVI mande equipar
tambien al rey * justificando à la inglaterra , pero
quince navios. 'l'accise â la Inglaterra de querer
Calonne hablando por los estrangeros era sospe-
en esta ocasion aurnentar nuestros disturbios. Los
choso. Eu vano decia que todo gasto es notorio en
clubs de Und res habian ciertamente enviado mu•
un gohierno representativo, que aun los secretos
chas veces sus cumplimientos â la Asamblea na-
son presentados como tales, y que no habia en el
cional, pero el gabinete dejaba a algunos filantro-A
presupuesto inglés ninguna atrihucion de este gé-
pes entregarse â desahogos filosOficos, interin que
nero, pero la esperiencia ha manifestelo que nunca
pagaba, segun se dicen , â aquellos estrepitosos
falta dinero à los tniaistros por tuas responsables
alborotadores que aparecian por do quiera, y ten-
ta molestia causaban à la guardia nacional del
* Véase en el artnario delderro, documento nittn. 23, caria de
reino. Las turbulencias interiores fueron
Calonne al rey, del 9 de abri' de 1790.'
48i
nEvouctoN
FRÀNCESA.
485
que scan. Lo que puede decirse con S Cpridad es
para arrebatar al orador aquella su popularidad
'
que el tiempo , que todo lu descubre , no ha pre_
tan envidiada ; los Lametlis lo habian previsto asi,
sentado nada sobre este punto, y que Necker, que
encara-aron à Barnave la lucha con Mirabeau.
estaba en el caso de juzgar bien de ello , jamas ha
El lado derecho se retira por decirlo asi , y dej6
dado crédita à esta secreta intluencia. *
libre cl campo a los dos rivales.
El rey, como se ha visto, habia hecho notificar
AbriOse el l4 de mayo la discusion aguardada
à la Asamblea el equipo de quinte bagelesde linea,
cou tafia impacicncia, y despues de varios °ratio-
coneeptuando , decca , que aprobaria esta medida,
res que solo pronuncian ideaspreliminares , entra
facilitando los Bastos necesarios. La Asamblea aca.
Mirabeau v establece la cuestion de una manera
giô perfectamente el message , pero eché de ver
del todo nueva. La guerra, segun cil, es casi siem-
en el una cuestion constituc,ional que crevé deber
pre imprevista ; las hostilidades principian antes
resolver antes de dar la respuesta al rey. «Las me,
de las amenazas • el reyencargado de la salvacion
«didas cstan toniadas , dijo A.lejandro Laineth, y
pnblica debe rechazarlas, y de este modo la guer-
«nuestra discusion no puede retardarlas; pero es.
ra se balla principiada alites de que la Asamblea
«necesario fljar antes, à quiers compete el derecho
pueda intervenir. Otro Canto sucede con los trata-
«de la paz ô de la guerra, si al rey 6 k la Asam-
dos : el rey puede Unicamente aprovechar el ma-
blea ;» pues con efecto cra casi la Ultima atrihn-
fienta de negociar , de conferenciar y de argtiir
cion importante que babia que ventilar, , y una de
con las potencias , y la Asamblea no puede mas
las que debian eseitar el ma y or l 'acres. l'odas las
que ratilicar las condiciones convenidas , y asi en
imaginaeiones tenian bien prescrite los desaciertos
ambos casos el rey imicamente puede obrar, y
de las Côrtes , sus alternativas de ambition ô de
aprobar ô desaprobar la Asamblea. Mirabeau quic-
debilidad y no se queria dejar al trono el poder de.
re que el poder ejecutivo esté obligado k mantener
arrastrar k la nacion a querras peligrosas, ô à des-
las hostilidades comcnzadas , y que el legislativo,
honrarla con cobardias ; y couno entre todos los
segun los casas, sutra la continuation de la querra
aetos del gobierno incumbencia de la guerra ô
6 entable negociaciones de paz. Aplaudesé esta
de la paz es !a que necesita mavor accion, y en
opinion , coma sucedia siempre à todo lo que salin
donde el poder ejecutivo dehe ejercer mavor
de la boca de Mirabeau; sin embargo, toma la voz
, es Lambin la que requiere mas lihertad para
Barnave, y deseatendiéndose de los demas orado-
que obrc bien y k su albedrio. La opinion de Mi-
res, solo responde al anterior. Conliesa que mullas
rabeau, que se. suponia ganada por la côrte, era
veces el acero brilla antes de que la nacion pueda
ya sabida de antemano. La ocasion era favorable
ser consultada ; pero sostiene que las hostilidades
no son la guerra , y que et rey debe rechazarlas y
avisar al moment° k la Isambiea, que entonces de-
* Véase lo que dieu madama Stacl en sus CONSIDtinvuoNe s
clara coma soberana su propia intencion; y asi ta-
SOBRE LS RHVOLUCION FRANCeSA.
18G
rtEvoLuciON
FEANCESA.
1 87
da la diferencia esta en las palabras , porque Mi-
rabeau dà â la Asamblea el derecho de aprobar la
Nada habia, en efecto , que responder, y Bar-
guerra y requerir la paz , y Barnave el de declarar
nave permanece espuesto durante una dilatada ré-
à entrambas ; pero en ambos cases el dictamen de
plica â agnelles apôstrofes fulminantes. Mirabeau
la Asamblea era obligatorio, y Barnave apoyaba lo
le responde articule per articulo , y vit demostran-
mismo que Mirabeau. Sin embargo, Barnave es
do que su contrario nada concede mas â la Asam-
aplaudido y Ilevado en triunfo por el pueblo; di_
blea que lo que él la ha concedido ; pero que sola-
cese que su adversario esta vendido à la côrte , y
mente reduciendo al rey à un mero notificader, lo
van pregonando por las caties, it grandes voces
habia privado de su concurso necesario para la es-
un follet() intifulado: La grau traicion del coude d;.
presion de la voluntad nacional • y termina por fin
echando en cara a Barnave aqueihis rivalidades tan
Mirabeau La ocasion erg‘ decisiva, y cada une es-
peraba tin gran esfuerzo del terrible atleta. Pide la
impropias entre l'ombres que deberian vivir como
réplica, la obtiene , sube à la tribuna en presencia
verdaderos compaiierOS de armas.
de la inmensa muchMumbre que le estaba espe-
Barnave habia ido enumerando à los partida-
rand°, y declara al subir que no bajara sine muer-
rios de su opinion, y Mirabeau tambien enumera
te ô victorioso. «Tambien à mi, dijo al principiar,
los su os, espresando los sugetos moderados, pri-
y
«me han Ilevado en triunfo, y sin embargo se anda
meros'fundadores de la constitution , y que Ileva-
«boy gritando: gran traicion del onde de Mira-
ban los franceses à la libertad , mientras sus viles
Calumniadores cluipaban el jugo de las Cértes (de-
«beau: No necesitaba yo de este ejemplo para sa-
notando à les Lameths que bain recibido guiches
«ber que no hay mas que un paso desde el Capi-
beneficios de la reina) ; «sugetos, afade , que so
«tolio à la rota T arpeva; sin embargo, estes em-
«bates no me dete,ndrk en mi carrera.» Despues
«gloriaràn hasta en la tumba de sus ainigos y eue-
«migos.»
de esta imponente salida manifiesta que no contes-
Suenan aptausos repetidos y cubren la voz de
tara mas que à Barnave , y desde luego le dite:
Mirabeau. Ilabia en la Asamblea una porcion con-
«Esplicaos ; en vuestra opinion reducis al rey
siderable de diputados que no perteneciendo ni
«notilicar las hostilidades ya empezadas , y pres-
à
la derecha ni a la izquierda, y sin tener un partido
«tais à la Asamblea solamente et derecho de de-
determinado, se dectdian por la impresion del mo-
«clarar sobre este punto la voluntad nacional ; y
mento, triunfando por ellos la razon ; pues adonde
«aqui os detengo Ilamandoos ii nuestros principios;
quiera que se inclinaban Itevaban la mavoria con-
«que dividen là espresion de la voluntad nacional
sigo. Barnave quiere contestar, pero oponiéndose
«entre la Asamblea y el rev.... Y atribuyéndola
la Asamhlea , procede a la votation. El decreto
«la Asamblea sola, habeis hecho traicion à la Con.s-
de Mirabeau, enmendado con destreza por Chape-
«titucion. Os llamo al ôrden.... Qué , respon-
lier, tiene la primacia, y queda en fin adoptado p2
«deis...? continuo,...»
de mayo ) con sat.isfaccion general ; por tuante
Biblioleca Popular.
T. I. 380
188
REVOLUCION
FRANCESA.
4 89
aquellas rivalidades no se estendian mas alla del
circulo en donde habian nacido, y el perfide popu_
restablecer el ôrden en la hacienda , era el obje-
v
lar se creia vencedor lo mismo con Mirabeau
to de la Asamblea, y harto conocia la utilidad para
que
con los Lameths.
atemorizarse con los obstàculos. Ya lutina dispues-
El decreto concedia al rey y à la nation el de..
to la venta de cuatrocientos millones de los bienes
recho de 'lacer la paz y la guerre. El rey estaba
del patrimonio real y de la iglesia, pero necesita
.encargado de la dkposicion de las fuerzas,
medios de vender estos bienes sin desacredi-
cana las hostilidades empezadas, reunia à la Asam-
tarios con la concurrencia ofreciéndolos todos jun-
blea , sino Io estaba ya , v proponia el decreto de
tes. Bailly propuso en nombre dol Ayuntamiento
paz ô de guerre ; la Asamblea deliberaha sobre su
de Paris un plan perfectamente concebido, y era
propuesta espresa , y luego el rey sancionaba su
trasmitir estos bienes à los A vuntainientos, que los
deliberacion. Chapelier fué quien por una cumin,
comprarian en globo para irlos vendiendo despues
da muy razonable, hahia eigido la proposicion
poco à poco , de modo que la venta fuese paulati-
espresa y la sancion definitiva. Este decreto, arre-
na ; y careciendo los Ayuntamientos de fondas pa-
glado à la razon y â los principios ya establecidos,
ra pagarlos al contado , los recibirian à plazos , y
produjo una rincera alegria en los constitucionales,
se pagarian â los acreedores del Estado, con bonos
locas esperanzas en los coutrarevolucionarios,
sobre las municipalidades que los irian sucesiva-
.quienes cre y cron que el espiritu palieo iba à va-
mente pagando. Estas bonos , liamados en la dis-
riar , y que esta victoria de Mirabeau iba â repor-
cusion papel municipal, suministraron la primera
taries grandes veutajas. Lafayette, que en estas
idea de los asignados. Cou el proyeeto de Bailly se
circunstancias se hahia uuido Mirabeau , lo par-
echaba mano de los bienes eclesiasticos, se les po-
ticipo â Bouillé , haciendole cofumbrar esperanzas -
.nia en movimiento, subdividiendolos entre las mu-
de calma y de moderacion, procurando como stem-.
sicipalidades; y los acreedores se estrechaban con
pre atraerlo al nuevo sistema.
su hipoteca, adquirienclo un resguardo sobre los
La Asamblea continuaba sus tareas de hacien--
Ayuntamientos en vez de tenerlo sobre el Estado.
da, en disponer del mejor modo de los •
Aumentése ta scomridad anticipando el pago y de-
bienes eclesiàsticos, cuva venta decretada hacia
pendiendo de Lis acreedores el realizarlo por si
mismos, puesto que con estos bonos ô asignados
tiempo , no podia impedirse con protestas , ni con:
podian.adquirir un valor proporcionado à los ble-
varies ni cartas pastorales. Despojar a un cuerpo
ues en venta ; con esto se les habia !molto un gran
prepotente de una grau parte del territorio, repar-
servicio, pero faaaba algo todavia.
-tirla lo nie-
Podian
jar posible y fertilizarla con su division,
no que-
rer convertir sus bonos en tierras , por escrôpulo
convertir de este modo en propiedades una porcine N
cualquier otro motivo , en cuvo calo, teniendo
considerable del pueblo que uo Io era, estin g,uir en
que guardar estes bonos , no podian circular
in con la
operacion las deudas del Estado,
corn()
-moneda y queriaban reducidos à simples documert-
.
4 90
REVOLUCION
RANCESA.
49f
tes no pagados. Una cola medida restaha que te_
pel. Los asignados devengahan diariamente cierto
mar , y era dar à estos bonos ô titulos la facultad
interes y adquirian mas ver detenidos en manos
de circular entonces se convertian en ve rdade-
de los tenedores.
ra moneda; v pudiéndolos dar en pago los acreedo-
El clero, que veia en esta un medio ejecutivo
res , quedaban verdaderamente reintegrados.
para la enajenacion de sus hienes, Io rechazô fuer-
Lia otra consideraeion decisiva : escaseaba el eu_
temente; aliados à él los nobles y algunos otros
rnerario , y se atribuia esta falta a la emigracion
contrarios'à todo la que facilitaba la marcha de la
que se lo llevaba en grau parte, â los pagos que se
revolucion, se opusieron tambien, y gritaron con-
ofrecian en cl est rangera , y en fin , à la malevo-
tra el papel moneda. El nombre de Law debia me-
lencia. La verdadera causa era la desconfianza pro,
sonar naturalmente, y despertarse el recuerdo de
ducida por las turbulencias; pues en la circulacioa
su bancarrota. La comparacion sinembargo no era
abonda et metalico; y cuando reina la confluza es
justa, parque el papel de Law no tenia otra hipote•
grande la actividad en los cambios , preséntase
ça que la de las ganancias futuras en la cotnpaiiia
dinero por todos partes , y se le cree, mas conside-
de tudias, en tanto que los asignados descansaban
l'able, parque con la rapidez esta sirviendo de con-
sobre un capital territorial, verdadero y efectivo.
tinuo; pua cuando las disensiones politicas espar-
Law habia hecho para la côrte muchos falsos, es-
cen el temor, los capitalistas se retraen , et nume-
cediéndose en grau maltera el valor presumido del
rario marcha leutamente , muchas veces se sumer-
capital de la compaiiia; y la Asamblea al contrario
ge, y sin razon se quejan de su falta.
no podia creer que en virtud de sus nuevas medidas
El deseo de suplir a la moneda que la Asamblea
se verificasen semejantes exacciones, y por
creia agotada, el de entregar à los acreedores otra
la suma de los asignados nuevos no represent.aha
casa que un documenta coutil en sus manos, v la
mas que una pequena parte del capital quelos alian-
necesidad de acudir â una multitud de necesidades
•zaba. Pero lo cierto es que el papel, pur asegura-
urjentes, hizo dam à estas bonos é asignados el
do que esté, no es coma el dincro, una realidad, y
curso forzado de la moneda misma: de este modo
segun la espresion de Bailly, una actualidad fisica.
quedaba pagado el acreedor, puesto que podia ohli-
El metàlico Ileva consigo su propio valor; y el pa-
pe!
gar à que aceptasen el papel que habia recibido,
al contrario, exije todavia una operacîon, una
hacienda fiente de esta muera à todos sus
coin pra de (inca, uns realizacion ; por consiguiente'
coinpro-
debe
misas. Sino 'tabla querido comprar tierras, los que
ser inferior al inetalico; y entonces este, que
nadie quiert entregar en cambio
recibieron de él el papel en circulation, tenian en
' de papel, se ocul-
ta y acaba por desaparecer. Si ademas, los desôr-
Ultimo resultado queser ellos mismos compradores.
denes en la administration de las t'Incas v la profu-
Lus asignados, recogidos por este media, se desti-
sion descompasada del papel destruyenit propor-
naban à la guerra, y asi las fincas del clero
cion entre los efectos corrientes y el capital, la
luego à quedar distribuidas y supritnido el pa-
4 92
REVOLUCION
I
FnaNcEsa.
ta92.
conflanza desaparece: consérvase el valor nominal,
pero el positivo cesa ; y el que entrega esta
Esta Asamblea, robustecida con su mimer°, sas
mune_
da convencional roba al que la recibe, y sobreviene
laces, su poder y sus resoluciones, habia concebi-
una grande crisis. Todo este era posible, v con un
proyecto de regenerar todos los ra-
do d inmenso
poco mas de esperieucia hubiera aparecido cierto.
mes del Estado, y acababa de arreglar el micro &-
Como medida de hacienda la emision de los asignaa
den judicial. Ilabia repartido los tribut-laies al par
dos era mur censurable, pero era necesario coma
de las administraciones por distritos y departansen-
medida poÏitica , parque cubria las necesidadeaa
tes. Les jueces quedaban a la eleccion popular, pe
urgentes, y dividia la propiedad sin acuciir a una lep;
ro esta Ultima medida fué sumamente impugnada.
agraria; y asi la Asamblea no dehia titubear à pea.•
La metafisica politica se habiadesplegado aqul tans-
sar de Maury y de los suros, decretando coma
bien para demostrar que el poder judicial salin del
hizo cuatrocientos m
poder ejecutivo ., y que el rey debia nombrar
I lones 'de asignados forzosos con •
interés Va habia mucho tiempo que Necker
jueces. Pur una y otra parte mediaron razunes; pe-
habia perdido la
ro la Unica para la Asamblea, que estaba en anime
con fianza del rey, la antigua defe-a
rencia de sus ctilegas y el entusiasmo de la nacion.!
de haver ena monarquia, era que cl sôlio sucesiva.-
Àferrado en sus calcules, disputaba algunasvecest
mente despojado de sus atribuciones renia à parar
con la Asamblea; pero su reserva respecte à los
en una simple magistratura; y el Estado en una
..i
gastos estraordinarios, hala hecho pedir et libre
rept:11)1in. Pero decir lo que era la moni•quia era
encarnado, registre famoso en donde se decia esta-
demasiado arrojo, pues esta exije concesiones que
/sa la lista de, les gastos secretos. Luis XVI ce-
jamas consiente un pueblo en el primer moment°
que ha salido de su letargo. La suerte de las- na--
(Hô con desagrado, é hizo sellar las ojas que conte-
ciones es pedir macho, ô nada. La Asamblea que-
niais lus gastos de su antecesor Luis X.V. La Asam-
ria sinceramente al rey, le miraba con deferencia
blea respetô su de,licadcza v se limité à los gastos
probàadolo à cada instante, pero ac,aricianclo à la
de este reinado. Nada se ballé personal para el rev; .r
persona, destruia la cosa sin echarlo de ver.
las prodigalidades cran todas relativas a los pala-
Despues de la uniformidad introducida en la
cieges. Los Lameths se hallaron apuntados por un
justicia y administration, quedaha por regularizar
regalo de seseuta mil francos , destinados por la •
el culte de la religion, y constituirlo coma losde-
rema para su educacion, r devolvieron esta soma
mas sen-ides pnblicos y asi, estableciendo un tri.--
al erario. Las pensiones se redujeron en propor-
banal de apelacion v una administration superior
cion de losservicios y del estado anterior de los su-
en cada departamenio, era natural tambien colocar
getos; mostrando en todo la Asamblea la mavor
un obispado. aCôme sufrir efectivamente, que cier-
moderacion, suplicando al rev que fijase él mismo
tos ohispados abrazasen mil quinientas leo-uas
la lista civil v votando por aclamacion los veinte y L
cuadradas, y que otro tuviese apenas ceinte? que
cinco millones que habia pedido.
ciertos carates tuviesen diez leguas de circun-
194
11EVOLUCION
95
FRANCESA.
1
ferencia, y otros contasen apenas quince vecinos2
e sin embargo las bases fondamentales del pro-
que machos curas tuviesen cuando mas setecien..
rong
se presentaron luego al rey, que pidiô
tes francos, mientras que cerca de elles existian
benellciados que contaban de diez â quince mil
tiempo y
pOpara reim tidos al pontifice; y aunque reco-
de mata? La Asamblea, al reformar los abusos
nocia con su religiosa ilustracion la sabidurm
no se mezclaba en las doctrinas eclesiasticas
este plan, escribiô al papa con el sincero dcseo de
en la autoridad papal, puesto que
obteuer su consentimiento, destruyeudo de este mo-
el erreglo
las diecesis habia pertenecido siempre al poder
do las objeciones del clero; pero luego veremos gué
intrigas se emplearon para impedir el logro de sus
temporal. Queria, pues, formas una nueva divi-
sion, sujetar corne en otro tiempo los curas
deseos.
y los
Acercàbase el mes de julio y habia un afro que
ObiSpOS â la eleccion popular, y aun en este no se
habian tornade à la Bastilla, que la nacion se habia
rozaba con la potestad temporal, puesto que las
hecho ditefia de todos los poderes, y que espresa-
dignidades eclesiâsticas eran elegidas per el rey é
ha su voluntad per medio de laAsamblea, ejecutan-
instituidas per el papa. Este provecto, que se Ba-
lue constitution civil del clero, y que cause mas ca-
dotas, per si é haciéndolas , ejecutar bajo su
vigilancia. Considerabase el 14 de julio corne
lomnias à la Asamblea, mas que todo ;le que habia
el dia en que se habia principiado una era nueva,
hecho, era sin embargo obra esclusiva de los dipu-
y se acorde celebrar su aniversario con una gran.
tados mas piadosos, como Camus y otros jansenis-
funcion. Ya las provincias y los pueblos habian
tas, que qucrian asegurar la religion en el Estado,
dado el egemplo de confederarse, para resistir
y procuraban ponerla en armonia con las nuevas le-
en comun à los enemigos de la revolucion.EI Ayun-
yes. Es cierto que restablecida per todas partes la
tamiento de Paris propuso para el 14 de jolie una
justicia, era estrafio que no Io tuviese en la admi-
confederacion general de toda la Francia, que se
nistracion eclesiàstica lo mime que en todo. À no
celebraria en inedio de la capital per los diputados,
ser per Camus v algunos otros, los miembros de la
de toda la guardia Nacional y cuerpos del ejército,
Asamblea, edue'ados en la escuela de lus fihisofos,
proyecto que fué acogido con entusiasmo y se hi-
hubieran tratado al cristianismo como à todas las
cieron preparativos inmensos para que fuesela fun-
demas religiones admitidas en el Estado, y no se
cion digna de su objeto.
hubieranocupado de él ; pero se prestaron adictà-
Las naciones, coule se ha insinuado antes ha-
moues, que es de uso tolerar en nuestras costum-
bian puesto los ojos sobre la Francia, y al paso que
hres modernas, y no combatir aun cuando no se
los sobcranos principiaban à aborrecernos y te-
profesen; per lo mismo apoyaron el proyecto re-
mernos, nos ihamos adquiriendo la estimation de
ligies° v sInceramente cristiano de Camus. Subie-
los pueblos. Cierto Mimer° de estrannros en-
vese e! clero alegando que se menoscababa la auto-
ridad espiritual del papa, y apelô à Roma. Adopta-
Deereto del 2 de jolie.
196
nEvoLucroN
IIIANCESA.
4 97
tusiastas se presentaron à la Asamblea, cada cual
varia de la nobleza, que se enoiô mas con la supre-
en su tragc, y su orador Anacarsis Cloot.z, prusiaao
sion (le sus titulos que con las pérdidas efectivas
de nacimiento, dotado de una imaginacion arreba_
que habia padecido desde el principio de la revola-
tada, pidià en et nombre del género humano formar
clou. La parte mas moderada de la Asamblea huhie-
parte de la confederacioa; escenas que pareceran
ra querido que al abolir los titulos se dejase
li-
ridiculas à los queno las presencian, pero que COQ-
Lafayette se
bertad de usarlos al que quisiese; y
mueven profundamente a los que asisteu a ellas.
Accediô la Asamblea à su demanda, y contesta et
apresuré à ponerlo en conocimiento de la effile an-
presidente que;queda ban admitidos para que pudie.
tes que se sancionase, para que lo devolviese à la
Asamblea que consintiô en cnmendarlo; pero el rey
sen referir à sus compatriotas lo que habian visto,
lo sancionô con imita precipitacton que creyeron
y dem ost raides lus goces v beneficios de la libertad.
ver en ello la intention poco frauca de Ilevar las
La emocion causada por aquella escena produ-
cosas al peor estremo.
jo otra. Uua estatua ecuestre de Luis XlV le repre.
El objeto de la confederacion era el jurarnento
sentaba hollando las imàgenes de muchas provin-
civico, v se pregunte si los con federados v la Asam-
cias vencidas. «À l'ocra! esclani6 uno de los. La-
bien lo Prestarian en manos del rev, ô si este, con-
meths, «no , se puede tolerar, que existai' monu-
siderado como et primer funcionario péblico, jura-
mentos de escla y itud en estos (lias de libertad, y
ria con todos los demas en et altar de la patria, y
no hav razon para que los habitantes del Franco
se prefirié este medio. Acabô tambien la Asamblea
Condado, cuando vienen à Paris, veau encadenada
de potier en armonfa la etiqueta con sus leyes; y
de este modo su propia imagea.» Maury combatie
dia al rey en la ceremonia que se preparaba el
una rnedida que era poco importante y que se de-
mo lugar que ocupaha en la constitution. La côrte.
bia coaceder al [in blico entusiasmo. En el momen-
à quien Lafa yette inspiraba desconfianzas continuas,
to prorumpiô una voz, proponiendo la abolition de
se aterré cou la noticia.que coma de que. iba à ser
los titulos de conde, marqués, baron, etc., prohi-
nombrado comandante de todos las guardias
biendl las libreas, v destruvendo todos los titulos
cionales del reinœ; . y estas desconflanzas para quien:
hereditarios. El j6 en Montmorency sostuvo la
no conocia â Lafa y ette, cran naturales, mucho nias.
proposition. Un noble preguniô que era lo
cuando sus enernigos procuraban ahultarlas por Io-
que se podria sustituir à estas palabras: «Fulano
das partes. 1Cônio podiaa efectivainente persuaclir-
ha sido creado ronde por haber servido al Esta-
se de que un hombre gozando de semejante popu-
do? Se dira senoillamente , contesté Lafayette,
laridad, y gefc de una fuerza tan considerabte, ne
que Hanta de tai, en tal dia salvô al Estado» Àdop•
intentaria abusar de ella? El sin embar ,o no lo de-
tôse el decreto ii pesar de la irritacion estraordi-
r'
seaba; estaba resuelto à no ser mas que ciudadano;
y va fuesc virtud ô ambition bien entendida, el me-
Decreto y sesiondel 19 de junio.
rdoquedôsiempreel mrsmo; po' que siendo necesario
498
REVOLUCION
FRANCESA.
499
que el orgullo humanose propongaalgun objeto, po_
drà Ilamarse virtud clelegir uno bueno. Conociendo
Era general la efusion v sincera la alegria pesar
los temores de la côrte propuso Lafayette que na
de las alarmas que se a'fanaban por fomentar un
mismo individuo no pudiese mandai . mas que una
pequefio Mimer° de Nombres que miraban con in •
g uardia de departamento; acojiese el decreto cou
diferencia tales emociones. Deccan que los foragi-
aclamacion, y cubrieron de aplausos el desinterés
dos se aprovecharian del momento en que el pue-
del general. EneargOsele sin embargo toda la dis-
blo estuviese en la confederacion para saquear
posicion de la fiesta, y se le nombni gefe de la
la ciudad , suponiendo tamhien al duque de Or-
confederacion, COIDO comandante de la guardia
leans vuelto de Londres, siuiestros proyectos; mas
parisiense.
sin embargo el regocijo nacioual fue inalterable y
Se iha acercando el dia. y se hacian los prepa-
no se creveron tan malvadas profecias.
rativos con la mavor actividad La fanion debia
Llega en fia cl dia 14, y todos los confederados
verificarse en el campo de Marte, terreno dilata-
de las provincias y del ejército, colocados bajo sus
do que média entre la escuela v el Sena;
banderas, salen de la plaza de la Bastilla, y se di-
proyeetese trasladar la tierra desde eÏ centro
rigen â las Tullerias Los diputados del Bearne,
los costados , de modo que formase un anfiteatro
al pesar por la callede la Ferronnerie, donde ha-
que pudiera conteuer la muchedumbre de lus es-
bian asesinado â Eurique IV, le rinden un home-
pectadores. Doce mil operarios trabajaban sin
nage que en aquel instante de emocion hizo pro-
descanso, y era de terrer sin embargo que no es,
rumpir en lagrimas; Ilegados al jardin de las Tu-
tuviesen concluidos los trabajos para el dia
Berias reciben eu sus filas à la Asamblea y al
Acuden al moment() los mismos habitantes y alter-
Ayuntamiento. Un batallon de jiivenes armadas,
nan con los trabajadores, transformàndose la po-
como sus padres iba delante de la Asamblea; y se-
blacion entera en braceros: frailes , militares, y
guiale luego un grupo de ancianos , renovando de
sugetos de todas clases, agarran la pala y el aza-
este modo los recuerdos de Esparta. Adelântase la
don, y aun sefioras elegantes contribuyen tain-
comitiva en mati° de los grilos v de los aplausos
bien à la tarea. Cunde el entusiasmo con rapi-
del pueblo: los pretiles esian cubiertos de espec-
dez; dividense por secciones, con banderolas de
tadores y las casas llenas de concurrentes. Un
diversos colores y al son del tambor, y apenas 11e-
puente colocado en pocos dias sobre el Sena, con-
gan, se mezclan y trabajan en cornun , hasta que
ducia por un camino sembrado de flores de orilla
venida la floche y dada la sefial , cada cual se une
R orilla , y terminaba al frente del campo de la
à los suvos y vuelve, à sus hogares. Ruiné esta dul-
confederacion. La comitiva lo atraviesa , y cada
ce union basta el fin de los trabajos; y entretanto
cuerpo se coloca en el puesto que le corresponde.
iban Ilegando los confederados, à quienes recibian
Un magnifie° anfiteatro, dispuesto en el fondo,
I estaba destinado à las autoridades nationales. El
con el mavor caria° y la nias amable hospitalidad.
rgy y el presidente estaban sentados uno al lado
.?‘00
REVOLUCIO.N
FRANCESA.
201
de otro en asientos iguales, recamados de flores de
esclaman: Lo jurol El rey de pié tendienclo la ma -
lis de oro, y la reina yla côrte estaban en un bal-
no hada el altar , dite : Vo , rey de los franceses,
con detras del rey; los ministros à pou, distancia
y los diputados dispuestos en fila por arnbos la-
,pu.o emplear et potier que me ka delegado el cula
constitucional dcl .1.stado, en manlener cone-lia-
Clos- Cuatrocientos mil espectaclores llenaban los
clou decretada por lu Asemblea national, y aceplada
anfiteatros laterales, sesenta mil confederados ar-
po?. mi. En aquel momento la reina, arrastrada
mados, evolucionaban eu et campo interinedio, y
por el movimiento general, alza en sus brazos al
en el centro se elevaba sobre una basa de 25 pies
augusto uino heredero del trono, y desde el bal-
el magnifico altar de la patria. Trescientos suer:
con en donde està colocada, lo ensefia à la nacion
dotes, revestidos de blancas allias y de bandas
reunida. A la vista de esta escena, gritos estraor-
tricolores, cubrian las gradas para asistir y ayu_
dinarios de alegria, de amor y entusiasmo se diri-
dar à la misa.
‘,,m bicia la madre y el hiM,
roban todos los
Tres boras dure) la Ilegada de los confederados
b•-•
corazones. En aquel punto la Francia entera, reu-
durante este tiempo cubriase el cielo de espe-
nida en las ochenta y (Tes cabezas de departamentos
sas aubes, v Gaia, la lluvia à. torrentes. Ese cielo,
prestaba et mismo jurameuto de amar al rey, quien
rus) brillo'simpatiza Canto con la alegria de las
les corresponderia. Ah! eu estostuomentos el mismo
hoMbres, les rehusaba en aquel moment° la luz y
6clio se euternece, el orgullo cede, y todos se crecn
la serenidad. lino de los batallones recien lle-
felices con la dicha comma y la dignidad u niver-
ndos deja las armas , y se le °carre la idea de
sal. iPor qué los placeres puros de la concordia se
ponerse ii (Invar: todos le acompafian , y en un
han de olvidar tan pronto!
moment° en el espacio intertnedio se meulait
Acabada la augusta cerernonia,pnsose en mar-
60,000 hombres, soldados y ciudadanos, y oponen
cha la comitiva, V el pueblo se entree à todas
la alegria a la borrasca. Empieza la cerernonia, y
las inspiraciones de la alegria. Los regocijos du-
por un acaso venturoso despéjase el cielo é domi-
raron muchos clias ; y despues hubo una revista
na magestuosamente aquellasolemne escena. Pria-
general de 60,000 confederados sobre las armas,
cipia la misa el obispo de Autun; y al mismo
presentando un mag,nifico espectaculo militar
tiempo que acompailan los coros la voz del prela-
uacional. Paris por la Hoche ofreciô una fiesta di:'-
do , se escucha el solemne estruendo del cation.
vertida , y el punto general de reunion era en los
Acabado el augusto sacrificio, apéase del caballo
ça mpos Eliseos y en la Bastilia. Lefase à la entra-
Lafayette, suhe las gradas del trono y llega â re-
da dcl recinto donde habia existido aquella famo-
.cibir las érdenes del rey, quien le entrega la fôr-
sa fortaleza , convertida en plaza pliblica: Aqui se
balla.
muta del juramento, conducida al aitar, tremolan
Fuegos brillantes, dispuestos en guirnaldas,
todas las banderas y iodas las espadas centellean. El
remplazan â la claridad del dia. ProhibiOse à los
general, el ejéreito, el presideate y los diputados
opulentos et turbar tan apacible funcion cou el mo-
202
nnvoLuctoN
FRANCESA.
203
cipiado en el Ch atelet contra los autores
vimiento de los carnages; todo el mundo debia
de los
con.vertirse en puchlo y ufanarse de serlo. Los
dias 5 y 6 de oc tubre, en el cual aparecian com-
campos Eliseos presentabau una escena encanta-
plicados cl du que de Orleans y 111irabeau. Este
dora; cadi uno paseaha sin alboroto, sin tumulto,
proceso singular, ahandonado y continuado filo-
sin rivalidad y sin Odio, y eonfundidas todas las
chas veces, se resentia de los diversos influjos bajo
clases se regocijaban al resplandor de las laces y
que habia sido instruido. Estaha lleno de contradi-
se mostraban satisfechas dcestar reunidas, de nid-
cionesy no ofrecia ningun cargo suficiente contra los
do que en el centro mismo de la antigua civiliza-
dos principales acusados. La cône al ganarsc à Mi-
rabeau no habia seguido con él plan fijo; se le inch-
cion, parecian haberse hallado los tiempos de la
/taifa 6 desviah a alternativamente, y procuraba mas
primitiva fraternidad.
bien calmarle que seguir sus consejos. Al renovar
Despues de baffer asistido los confederados à
el proceso no cra à él à quien trataba de perseguir
las imponentes discusiones de la Àsamblea nacio-
sino al chique de Orleans; quien aplaudido en es-
nal, à la pompa de la cérte, â la magnificencia de
tremo â su regreso de Londres, habia sido recha-
Paris, y de Imbu sido testigos de la hondad del
zado con dureza cuando quiso ganarse la gracia
rcy , à quien todos visitaron, y de quien
del rev. * Cita b ro ti d d eb ia pr esentar ei informe à la
entraiiables muestras de hondad, se volvieron
Asamblea para que juzgase si habia é no lugar â
enagenados de placer y llenos de buenos senti-
la formation de causa. La cérte deseaha que .Nii-
'mentos y de ilusiones. Despues de tintas esce-
rabeau callase y abandonase al duque de Orleans,
nas crueles, y dispuesto â contar otras mas terri-
contra quien inicamente se dirigia. Tomé sin
bles, el bistoriador se detiene con placer sobre
(IP-
bargo la palabra y demostré ouan ridiculos cran
estas boras tan fugitivas , en que todos los cora-
los cargosque se le hacian. Acusabanle de baber
zones no tuvieron mas que un sentimiento , coal
avisado à Mounier que Paris marchaba sobre Ver-
fué et amor del bien pnblico (17).
salles, y de haber afiadido estas palabras: u Que-
Esta fiesta tan interesante de la Confederacion
remos un rey , per o igue importa que este sea
Tué solo una emocion pasagera, y al dia siguiente
Luis XVI é Luis X VII,» de haberse presentado
los corazones querian todo lo que anhelaban la
al regirniento de Flandcs, blandiendo el sable y de
vispera, y se volvi6 â principiar la guerra. Susci-
/Mer gritado al par tir el duque de Orleans. iEse
târonse de nuevo las rencillas con el ministerio,
G. C.... no merece el afin que se [man por éll»
y se quejaron de que se habia franqueado el paso
cargos sutilisimos casa debilidad y ridiculez de-
â las tropas austriacas para et pais de Lieja. Àcu-
mostrb Mirabeau ; y presentando algunas cuantas
saron â Saint-Priest de haber favorccido la fuga
palabras acerca del duque de Orleans, esclame al
de varios presos sospechosos de maquinaciones
aceiar:
ya e stà desoulderto el secreto de ese
contra-revolucionarias. La côrte en desquite, ha-
* Véanse las memorias de Bouillé.
bia presentado al &den del dia el proccso pria-
Biblioteca Poputar.
T. I. 381
6
201
REVOLUCtON
FRANCESA.
5205
»proceso infernal; alli esta lob entera (sefialando
Prohibiôles muy particularmente que asistiese à
al lado derecho); esta en cl inierés de aquellos
clubs, y no omitia nada para mantener la su-
»envias falsos testimonios y calumnias han urdido
los
bordinacio n militar. Despues de unalarga resisten-
»su:trama; està en los recursos que suininistra à los
cia habia por lin Bouillé jurado la constitution, y
»enemigos de la revolucion; y esta .., en el corazon
colilo hombre prao, se resolvié desde aquel mo-
»de los jueces tal cual lo esculpira luego la historia
ment° â ser fiel al rey y â la constitution. En-
con la mas justae implacable venganzal» Los aplau-
tonces desaparecié su repugnancia n Lafayette ,
sos acompafiaron à Mirabeau hasta su asiento , y
cuvo desinterésno podia desconocer, y estaba mas
ambos acusados, absueltos pur Àsamblea, aver-
diipuesto â entenderse con él. Los guardias nacio-
gonzaron à la carte pur su inntil tentaliva.
nales del vasto territorio en que mandaba quisic-
La revolucion debia completarse, eu todas par-
mon nombrarle su general; descella la propuesta en
tes, en el ejército cornu en el pueblo. El primera,
su primer enojo, y despues se arrepintia pensando
idtimo apoyo del poder, era tamhicn e! Ultimo te-
en el bien que hubiera podido hacer; y sin embar-
mor del partido popular. Todos los gefes militares
go, à. pesar de algunas delaciones de los clubs, se
Bran enemigos de la revolucion , posee-
mantenia en los favores populares.
dores esclusivos de los gracias y de los favores,
Estallô la primera rebelionen Metz. Los solda-
veian admilido el mérita en partici pacion con ellos:
dos prendieron à sus onciales , se apoderaron de
por et motivo contrario , los soldados estaban de
las banderas y de los caudales, y min quisieron ha-
parte del nuevo Arden de cosas, é indudablemente
cer que contribuvese el Ayuntamiento. Corriô
el aborrecimiento à la disciplina y el deseo de una
Bouillé al mayor peligro , y consigui6 al fin repri-
paga mayor, obrahan en clins tan poderosamente
mir la sedicion. lgual rebelion apareciô despues
corn° el espiritu de libertad. !base manifestando
en Nancy, tomando parte en ella algunos regi-
en casi todo el ejército una insubordinacion peli-
mientos suizos; y se terni() luego, si este ejemplo
grosa : la infanteria partieularmente, acaso parque
hallaba imitadores, que mu y luego todo el rein° se
se rota mas con el pueblo y lieue me nos orgullo
veria entregado à los escesos reunidos del popula-
militar que la cabeeria estaba en un complet°
cho y de la soldadesca. Tembla lamisma Asamblea
estado de insurrection. Bouillé, que veia con do-
y un oficial fué encargado de llevar un decreto
19r inarcharsele su ejército , einpleaba todos los
acordado contra los rebeldes , mas no pudiendo
reedios posibles para detener el contagio del espl-
hacerlo ejecutar tuvo . ôrden Bouillé de marchar so-
ritu revolucionario. flabia recihido de Latour-du-
bre Nancy para apoyar à la ley. Podia contar con
ou
Pin, ministro de laGuerra, lus poderes mas esten-
pocos soldados, pero felizmente las tropas recieu
sos, v los ihaempleando, ya reinoviendo sus tropas
reheladas en Metz , humilladas porque no mere-
continuamen te, ya impidiéndoles familiarizarse cou
cian contianza, se ofrecieron â marchar contra los
el pueblo por su permanencia en naos misinos sitioS.
rebeldes. Los guardias nacionaks hicieron la mis-
906
ReOLCTIO:'i
FIIINCESI.
207
ma oferta, y con estas fuerzas reunidas y una ca-
poca poblacion à quien temer. Estaba decidido à no
balleria bastante numerosa, se adelantô hàcia Nan-
hacer nada contra la constitution, pero desconfia-
t y Su position era einbarazosa, porque no podia
acer obrar à su caballeria y no era suficiente la
ba de los patriotas, y tomaha precauciones para
infanteria para atacar à los rebeldes secundados
acudir al socorro del rey, si las circunstancias lo
por el populacho. No obstante , hableles con la
hacian necesario.
La Asamblea hala suprimido los Parlamentos,
niavor firineza y consiguiô imponerles. Ya iban
instituido las Jurados, destruido los greinios, é iba
cefir , y à salir de la ciudad segun sus erdenes,
à disponer una nueva circulacion de asignados. Los
cuando se dispararon varies tires, sinsaber de qué
bienes del clero ofrecian un capital ioniens° , y co-
lado , y entonces no se pude evitar la refriega.
Las tropas de Bouillé, creyéndose vencidas pelea-
►no por medio de aquel papel se podia disponer
siempre de elles , era natural que da los usase.
ron con el mayor arrojo , pero la action fué tenaz
'rodas las objecciones que ya se habian hecho se
y no pudieron avanzar sino paso à paso por medio
renovaban ahora con rnayor violencia, y hasta el
de un fuego horrendo (31 de agosto). Duefio en fin
mismo obispo de Autun se pronunciô contra la nue-
de las plazas principales , obtuvo la sumision de
va circulacion de billetes, previendo con sagacidad
los regitnientos, y los Itizo salir de la ciudad. Puso
todos los resultados que tendria esta providencia
en libertad à los oficiales y à las autoridades en-
para la hacienda ( .18). Mirabeau, rnirando el nego-
carceladas, cogiô à los principales culpables , y
cio particularmente por los resultados politicos,
los envié à la Asamblea national. Esta victoria
insistiô con tenacidad, y triunfé. Decretàronse 800
esparciô una alegria general, y calme los temores
millones de asignados , y se acord6 por esta
concebidos por la tranquilidad del reino, merecien•
Ifs
vez que serian sin interés, Era inütil efectivamen-
do Bouillé los elogios y felicitaciones del rey y de
te el sefialar redite à una moneda : que este se
la Asamblea. Calumniitronle despues , y tacharon
hava con un documente que no puede circular , y
de cruel su conducta; esta sin embargo, era irre-
queda estancado en malles del poseedor , es muy
prehensible, y fué aplaudida en el momeuto como
pisto ; mas para un valor que solo se realiza à la
tal. El rey aurnente su mande, que vine à ser de
fuerza, es un yerro que la Asamblea no cometi6
n'•an consideracion, porque se estendia desde là
segunda vez. Opiisose Necker à esta nucva emision.
Sulza hasta elSambre y comprendia la mayor parte
y envie una memoria que no se escuche ; pues los
de la Frontera. Contando mas con la caballeria que
tempos habian cambiado en estremo para él : no
con la infanteria escogi6 Bouillé para acantonarse
siendo ya aquel ministre, en cuva conservacion ci-
las orillas del Seille, que desemboca en el Mosela,
fraba et pueblo su felicidad un afio antes. Privado
consiguiendo tener alti Nantiras para la maniobra
de la confianza del rey, indispuesto con sus corn-
de su caballeria, ferrage para mantenerla , plazas
parieros, escepto con Montmorin, estaba desaten-
bastante fuertes para atrincherarse , y sobre todo
dido por la Asamblea, y no la merecia todos los
208
REVOLUCION
FRANCESA.
209
miramientos que pudiera esperar. El error deNec-
Saint-Pries t se comunicaba con los emigrados; La-
ker consistia eu creer que la razon bastaha â todo,
tour-du-P in se prestaba à las voluntariedades de
y que manifestada con una meula de sen timiento
los gefes mil itares; Montmorin tenia el aprecio de
y de légica, no podia runes de triunfar de la tena_
la &Ide, pero no su conlianza , y acompailaba en
cidad de los aristécratas y de la eKasperacion de
sus intrigas à los caudillos populares, con quienes
los patriotas. Necker poseia aquella razon un poco
hermanaba por su moderacion. Con el motive de
activa que condena y zahiere los estravios de las
nuevas conspiraciones fuma todos los ministres
pasiones, mas le faltaba aquella mas clevada y me-
denunciados. «Yo tambien , esclame Cazales , los
nos orgullosa que no se ,limita solo t reprehender,
»denunciaria , si fuese generoso el perseguir à,
sine que sahe tamhien conducirlas ; por lo cual,
»hoinbres tan débiles; acusaria al ministre de ha-
colocado en medio de chias , à todas sirvie de es-
cienda por no haher ilustrado à la Asamblea acer-
torii° v no de freno. Desamparado de sus amigos
»Ga, de los verdaderos recursos del Estado , y por
desde la partida de. Mounier v Lall y , habia
»ne l'aber dirigido una revolucion que él mismo
conservado mas queal inétil galouct: labia ofen-
»pro yecara; acusaria al ministre de la guerra per
dido à la Asamblea, recordândola sin cesar, , y con
»haber dejado desorganizar et ejercito; al ministre
reconvenciones, el cuidado mas dilicil de todos,
»del Interior por no haher hecho respetar las ôrde-
cual era el de la hacienda haciéndoseridiculo ade-
»nes del rey, v à todos en fin, per su nulidad, y por
mas por el modo con que hablaha de si mismo , y
»los torpes consejos dadas à su aine.» La inaccion
por le tante fué grata su dimision todos los par-
es un crimen à la vista de los partidos que quieren
tidos. " Presenté su dimision et dia 14 de setiem-
marchar à, su objeto, y asi el lado derecho coude-
naba â los ministres, ne
bre y fué admilida con louche Busto por todos los
- por lo que habian hecho
sine por lo que dejaron de !lacer. Sin embargo,
partidos , siendo de observar que el carnage en
Cazales y los suvos atm condenândolos del todo, se
que se puso en camino fué detenido â la salida del
oponian à que se pidiese al rey su separacion, por-
reine por el mismo pueblo que poco antes le habia
que mirahan semejante demanda coma un ataque
conducido en triunfo ; y hubo necesidad de una
la prerogativa real. Nadie reclamô su separacion,
Arden de la Asam blea para que se le concediese la
pero elles fueron haciendo su dimision sucesiva-
libertad, à fin de marchar a Suiza. Obtévolo al
mente, menos Montmorin que quedé en su puesto.
moment° y se retiré â Coppet, à tin de contemplar
Duport-du-Tertre, simple abogado, fué nombrado
de lejos una revolucion mas facil paraél de observar
guarda-sellos. Duportail , que fué presentado al
que de dirigir. El miuisterio quedaba reducido â
rey por Lafayette, reemplaze en la guerra à Latour
la nulidad corne el rey mismo , v cuando mas se
du-Pin, y se manifesté mas inclinado en favor del
ocupaba en algunas intrigas intitules ô culpables.
parti do popular. Una de las medidas que tome fué
privar a Bouillé de toda la liberta.d que usaba en
* Necker se despidie el4 de setiembre.
940
REVoLucrox
FRANCESA.
211
su mando, y particularmente de la facultaci
hermanadas en los animos desde el principio de la
trasladar las tropas à, su albedrio; poder del cual se
servia Bouillé coma se ha visto, para esturbar que
revolucio n , que se consideraba la fusa del monar-
ca coma la mayor desgracia que ha b ia que temer.
los soldados se hermanasen cou el pueblo.
o, la salida del ministerio, que sino
Ilabia et rey hecho un estudio particular
Sin embar g
merecia la con'tianza de Luis XVI , era à lo menas
toria de la revolucion inglesa, y la suerte &Carlos
obra suya, la indispuso contra la Asamblea , y le
le habiaalectadosiempre de una manera tan singular
hizo terrier la pérdida compteta dcl poder ejecta).-
que no podia libertarse de siniesiros P reseu timien-
vo. Los nuevos dehates religiosos que la ma la fé
tos. Bahia particularmente notado el motiva de la
dcl clero ocasione cou motiva de la constitution
sentencia, de Carlos I, que lite la guerra civil; por-
civil, asustaron su conciencia timorata , y desde
to cual hahia coutraido un horror invencible â toda
entonces pensé en ausentarse. A fines de 1790,
medida que pudiese hacerderramarsangre, y cons..
participé] su intenta à Bouille, quien se opuso
•tanteinente se habia opuesto â todos los proyectos
al pronto, y cediô luego, para no tracer su alecto
de fusa que le propusieron la reina y la cône.
sospechoso al desventurado monarca; Mirabeau por
Durante el verano que pasaron en Saint-Cloud
su parte habia ideado un plan para sostener la cau-
en 1790, hubiera podido marcharso , pero nunca
sa de la monarquia. Continuamente en comunica-
quiso que le hablaran de ello , y los amigos de la
cion con Montmorin, no habiaformalizado casa al-
constitucion lo temianigualmente, coma medio que
„una; por cuanto la cérte, indecisa entre el estran-
dehia acarrear la guerra civil ; pero lu anhelaban
gero, la emigracion y el partido nacional , nada
los aristécratas, parque alejando al rey de laAsain-
querra francamente , y de Iodas los medios el que
blea, se protnetian gobernar en su nombre , y en-
mas temia era el que se la sujetase à un gefe tan
trar con el â la cabcza de los estra.ngeros , sin ha-
sinceramente constitucional como Mirabeau. No
.cerse cargo que en ocasiones semejanles no se va
obstante, por entonces se avina completamente con
sino detras de ellos. A.compaiiaban tal vez â los
él: prometiéronle cuanto habia que prometer si
aristecratas algunas imaginaciones precoces que
triunfaba, y todos los recursos posibles se pusieron
ya sofiaban con la rennbliea, en medio de no ha-
à su disposicion. Talon, teniente civil en et Chau>
herse pensado en ella ni min pronunciado su nom-
let, y Laporte, recieu llamado cerca ciel rev para
bre, à no ser la reina eu sus arrehatos contra La-
administrar la lista civil, tuvieron érden dë ver le
fayette v contra la Asamblea, à la cual acusaba de
y de prestarse à la ejecucion de sus planes. Mira-
que todos sus miras se dirigian â fundarla. Lafa:set-
beau desaprobaba la nueva constitution, coma so-
te, caudillo del ejército constitucional y de todos
brada dernocratica para una monarquia , y luego
los amigos sinceros de la libertad, vigilaba cons-
para una reptiblica , tenia un rey mas.'Al ver
tantemente la persona dcl monarca. Estas dos
sobre todo et desenfreno popular'que iba siempre
.ideas, auseucia del rey y guerra civil , estaban tan
creciendo, se emperle en atajarlo ; pero en Paris,
212
IIEVOLUCION
FOANCESA.
243
bajo el imperio de la multitud y de una Asamblea
todo poderosa, ninguna tentativa era posible; y asi
proyecto..Eacantado Bouillé con el génio de Mi-
no viô mas que un recurso, que era trasladar al rey
rabeau, dijo que era necesario emplearlo todo para
de Paris k Lyon, donde podria mejor esplicarse, y
asegurar à un hombre sernejante , y que respecte a
espresar enérgicamente las razones que le hacian
él, estaba pronto k secundarlo en lo posible.
desaprobar la nueva constitution, ofreciendo otra
M. de Lafayette estaba ageno de este proyee-
que estaba preparada, y convocando en el momen-
to. Attaque sinceramente afecto à. la persona del
t° una primera legislatura. Conferenciando Mira-
rey, no merecia la coulianza de la côrte, y escita-
beau por escrito con los miembros mas populares,
ba juntamente la envidia de Mirabeau , que no
habia tenido la destreza de arrancar a todos la des-
querra tenerlo por compiler°. Ademas M. de La-
aprobacion de un articulo de la constitution ac-
fayette era conocido por su rectitud ; y plan tan
tual; y ksi juntando estos diverses pareceres , la
atrevido .y tan apartado de las vias legales, no le
constitution entera resultaba desechada por sus
podia convenir. Cornu quiera , Mirabeau qui-
mismos autores (19). Queria unirlos con el manilles-
s° ser el ûnico ejecutor de su plan , y en
to del rey para asegurar su resultado, y patentizar
efecto , él solo lo condujo durante el invierno de
mejor la necesidad de una nueva constitueion. No
1790 à 4791. No se sabe si lo consiguiô ; pero es
se conocen todos los medios empleados al inter*);
cierto que , sin huer retroceder el torrente revo-
lo Unie° que se sabepor la policia de Talon, es que
lucionario bubiera inlluido por lo menus en sn di-
se hahian procurado algunos folletistas y orado-
reccion , y sin cambiar el resultado inevitable de
res de club y de asonada ; y que por su inmensa
una revolucion cornu la nuestra, bubiera modifi-
correspondencia, debia con tar con 36 departamen-
cado los acontecimientos con su poderosa oposi-
cion. Aun preguntaa algunos que si consiguiendo
tos del -.Nlediodia. Indudablemente pensabaservirseâ
de Bouillé, pero no qucria ponerse à sus Ordenesi''
domar el parti do popular, hubiera podido tambien
y mientras que este acampaha en Montmedy, que-
hacerse dueiro de la aristocracia y de la côrte.
ria queel rey permaneciese en Lyon, y él mismo,
Uno de sus amig,os le hacia esta Ultima obje^,ion.
•
segun las circunstancias , se traslaclaria. k Lyon 6â
«Me lo han proinctido todo le dijo Mirabeau.—
Paris. Un principe estrangero amigo de Mirabeau
i,Y si no os cumplen la palabra ?—Sinn me la
sin noticia de este * que no pensaba en Montmedy,
cumplen, les haré temblar con la repirblica.»
à donde el rev se dirigiô despues , se avistô con
liabianse decretado los principales articulos de
la constitucion civil, tales como la nueva reduc-
Bouillé por ôrden del monarca, y le franqueô el
cion de los obispados , y la cicccion de todos los
funcionarios eclesiasticos. El rey lo participô al
5 Bouillé en sus naemorias da à entender que se le franquearoo
noticias del proyecto por Orden de Mirabeau y del rey ; perd esto
papa, quien despues (le haberle respondido con un
es una equirocacion. Mirabeau ignoraba este doble manejo, y uo
tono medio severo rnedio paternal, apelaba por su
pensaba en ponerse en manos de Bouillie.
parte al clero de Francia. Este , aprovechandose
.91
REVOLUCION
FltANE ESA.
52+5
de la ocasion, aleg6 (lue lo espiritual estaba corn_
lo prestaban, 6 de desempear ("cimente sus fun_
prornetido con las medidas de la Asamblea.
ciones , si accedian à él. Tuvo cuidado de decla-
mismo tfempo distribuy6 cartas pastorales, decla_
rar que no era su animo violentar las conciencias,
r6 que los obispos depuestos no se retirarian
que respetaria la repulsa de aquellos que, creyen-
sus sillas , sino violentados y forzados; que akitti,
do comprometida la religion par las nuevas leyes,
larian casas y continuarian sus funciones eelesias-
no se aviniesen à prestar el juramento ; pero que
ticas, v que sus legitimos feligreses no debian eu.
queria conocerlos para no confiarles los nuevos
tenderse sino con ellos. L'amen et clero en la
obispados. En cuanto à esto cran francas y justas
Vendée y en ciertos departamentos del mediodia
sus pretensiones : anadia â su decreto que los que
Y se concertaban con los emigrados. tlabiase for:
rehusaran jurar quedarian privados de ejercer fun-
ado un campamento coufederado en daller
ciones y de percibir las restas y ademas , para
donde, bajo pretesto aparente de confedera-
dar ejeuiplo, todos los eclesiâsticos que Bran di-
cion , los supuestos confederados trataban de
putados , debian prestar juramento en la misma
establecer un centre
de oposicion â las me....
Asamblea ocho dias despues de la sancion del
didas de la Asamblea. IrritOse el partido popu-
nuevo decreto.
lar con estos manejos : y robustecido con su po-
Opnsose à esto el lado derecho; Maury se en--
der , y cansedo de su moderacion, resolvi6 em-
tregO à toda su violencia, hizo iode /o posible pa-
plearun medio decisivo. Va se han visto los mo-
ra que le interrumpiesen, y terrer entonces motive
tivos que ialluveron en la adoption de la constitu,
para quejarse. Alejandro Larneth, que ocupaba la
cion civil ; constitucion que tenta por aurores à los
presideucia, le conservô la palabra, y le privô del
cristianos mas sinceros de la Asamblea ; y estos,
placer de que lo arrojasen de la tribun; pero 31i-
irritados de tan injusta resistencia , resolvierou
rabeau, nias elocuenté que nunca, defiende à
la Asamblea gritando : « yosotros, perseguidores
veucerla.
Sabido es que un decreto obligaba à todos los
»de la religion! IVosotros, que la habeis tributado
funcionarios ptiblicos â jurai. la nueva constitucion:
»un hdmenage tan noble y tan delicado en el mas
al tratar de este juramento civico, el clero habia
»digno de vuestros decretos! ;Vosotros, que con-
querido siempre diferenciar la constitucion poli-
»sagrais â su culto una parte considerable de las
tica de la eclesiàstica, cuvo iatento habia pasado
»rentas pnblicas, que vuestra prudencia y vuestra
desapercibido ; pero esta vez la Asamblea acordé
>justicia os inclinaban a economizar! ; Vosotros,
edgir de los eclasiasticos un juramento rigoroso,
»que habeishecho intervenir la religion en la clivi-
que los pusiese en la necesidad de retirarse situ)
»sion del reino, y que (labris plantado la serrai de
»la crut sobre todos los limites de los departa-
»mentos! iVosotros, en fin. que saheis que Dioses
."` Este eatnpamento se tabla formula en los primeras dias
»tan necesurio al hombre eomo lu libertad!..»
setiembre.
216
IIEVOLCCION
FRANCESA.
217
La Asamblea decretd el juramento *, y el rev
lo remitiô en seguida t Roma. El arzobispo de Aix"
à sus ejercicios , consintiéndolo la Asamblea , y
que habia impugnado al principio la constitucioa'
guardandolos la guardia national en cuanto les
civil conociendo la necesidad de una pacificacion
del furor popular que no les dejaba
rfueés-posible
se uni() al rey y t algunos de sus célegas mas me '
siempre ejercer tranquilamente su ministerio par-
derados, para solicitar el consentimiento del papa.
ticular.
Los emigrados de Turin y los obispos opuestos de
Se ha tachado à la Asamblea de haber ocasio-
Francia, escribieron à Roma en sentido contrario:
nado este cisma , y aiiadido una causa nueva de
y el papa, bajo diversos pretestos, retard6 la con_
division à las que existian ya, pero en cuanto à
testacion. Irritada la Asamblea con tales demoras,
sus derechos es evidente para todo entendimiento
insistid por tener la sancion del rey , quien deci_
despreocupado que la Asamblea no se escedia en-
dido is culer , usaba de las astucias ordinarias
tendiendo en las temporalidades de la iglesia ; y
de
la debilidad. Queria dejarse obligar para aparen-
en cuanto à consideraciones de prudencia, puede
tar que no °bran libremente. Esper6 en efecto
decirse que muy poco ariadia é las dificultades de
que estallase un molle, y entonces, se apre-
su position. En efecto , la cérte la nobleza y el
sur6 â dar la sancion. Dada esta, quiso la
clero habian perdido mucho , y adquirido el pue-
Asamblea hacerlo ejecutar, , y obligO à sus indivi-
blo demasiado, para ser enemigos irreconciliables
duos eclesiàsticos à que jurasen en su seno. Nom-
y para que la revolucion tuviera su inevitable con-
bres y mugeres , que liasta entonces se habian
secuencia,.aua sin los efectos del nuevo cisma. Por
mostrado agenos à la religion , se pusieron de re-
otra parte, cuando se trataba de destruir todos los
pente en movirniento para pro y ocar la repulsa de
abusos podia la Asamblea tolerar los de la anti-
los eclesiàsticos (20). Juraron algunos obispos y
gua organizacion eclesiastica? ?, podia tolerar que
parrocos , pero el mayor namero resistiô con una
los ociosos viviesen en la abundancia , en Canto
fingida moderacion, y una aparente adhesion à su
que los curas parrocos, los naicos que son verda-
principios. La Asamblea sin embargo insistiô
deramente Utiles apenas tenian lo necesario ?
en
el nombramiento de los nuevos obispos y curas, y
fué perfectamente auxiliada por las administra-
clones. Los aati , nos fuacionarios eclesiàsticos tu-
n
vieron la lihertad de ejercer su culto separada-
mente , y los reconocidos por el Estado tomaron
posesion de las iglesias. Los disidentes alquilaron
en Paris la iglesia de los Teatinos para dedicarse
r (*) Decreto del 3A de noriombre.
FBANCESA •
219
cigales agentes caveron en guanos de los tribuna.-
les : Ultimo contratiempo que decidiô à los emi-
grados a trasladarse de Turin à Coblenza , esta-
bleciéndose en el territorio del elector de Tréve-
ris , é invadiéndole todo à espensas de su autori-
CAP1 Ul..0 VI.
dad. Ya se ha visto que los ind ivi duos de la noble-
za fugitiva de Francia se dividian en dos partidos;
emigracion.—Et pueblo sublevado ataca el easii—
los unes, antie,mos palaciegos, colmados de favores
Progreso s de la
coballeros del pu—
neje de Vineennes.—Conspiracion de los
y componiendo Io que se Ilarnaba la cône, no que-
s
iiut.—Discusion sobre la ley contra los emigrado .—Muette de
rian apovandose sobre la nob/eza. de provincia,
lllirabeau;intrigascontra—reyolucionarias.—page del rey y desu
entrar à hi parte de influencia con cita, y por esto
familia: su detencion en Varennes y su yuelta â Paris.—Dispo_
acudian Unicainente à los estrangeros; al paso que
siciones de las potencias estraugeras; preparativos de los emi-
los otros , contande mas con su espada, ip.terian
grados.•Declaraeiou de Pilnitz.—Proelamaeion de la ley mar-
tial en el campo de Marte.—Acepta el rey la Constitueion.—
sublevar las provincias del mediodia , atizando el
fanatisme. Triunfaron los primeros, y se dirigieron
Conclusion de la asamblea constituyente.
à Coblenza, por la frontera del norte, para esperar
alti à las potencias. En vano los que querian com-
La la-ga y tiltima lucha entre et partido na-
batir en el mediodia insistieron en que se prefiriese
clonai y laclàse privilegiada del clero, cuyas prin-
el auxilio del Piamonte, la Suiza y la Esparia. alla-
cipales circunstancias acahamos de referir , con-
dos fieles y desinteresados , pidiendo que se les
cluye par dividirlo todo. Itlientras que el clero in-
dejase en su inmediacion un gefe respetabic; pues
surreccionaba lasprovincias del ponientey mediodia,
no lo quise 1a aristocràcia dirigida por Calonne.
los emigrados de Turin hacian diversas tentatives,
:Esta aristocracia no habia variado en nada sus
que Ilegaban à serinntiles par su debilidad anar,,,à
costumbres al abandonar la Francia: frtvela , al-
quia. Intentése una conspiration en Lyon anun-
tanera , incapaz y prediga en Coblenza como en
ciando la llegacla de los principes, y una ahundan-
Versalles hizo mas patentes sus vicies en medio
te distribution de gracias, y prometiendo conver-
de las dificultades del destierro y de la guerra ci-
tir à aquella ciudad en capital del reine, en vez de
vil. No tenia reparo en humillar à aquellos hom-
Paris , que se [tabla hoche desmerecedora de la
bres intrépides , que ofrecian combatir en el me-
côrte. Entera() el rey de estas intrigas, y no pre-
diodia y que preguutaban bajo que taule servi dan,
calificandolos de plebeyos (21).
viendo el resultado, ni ta g vez deseandolo, porque
En Turin quedaron
conocia no poder gohernar à la aristocràcia victo-
solamente agentes suhalternos, que celesos u nos de
riosa, hizo cuanto pudo para impedirla. Descu-
otros, se perjudicahan reciprocamente, é impedian
briese la conspiration a fines de 1790, y sus pria-
toda tentative de triunfo. El principe de Ciindé,
23iblioleca popular.
T. 1. 382
<22i)
REVOLUCION
FBANCESA.
221
Blue parecia , haber conservado toaa
energia
TrallqUilIZOSC el 1)1101)10, y la Asamblea puso à de-
Sus il)a-VOrOS , no uisfrutaba favor con grau parte,
liberacion la partida de las lias del mouarca: pro-
de la nObleza, y se colocé cerca del con to,
dos los que conta el no querian intrigar, , sin° ba,
longàbase la discusion cuando «Menou, la termine
Se ,r uratuente que la huropa que-
Cirse.
con este chiste:
Aumentàbase diariamente la emigracion, v los,
n
«dari). harto.admirada , dijo , cuando sepa que una
caminos estaban cubiertos.de una.nobleza que'apa.
«grande Àsamblea ha empleado muchos dias para
rentaba cumplir con una sagrada.obligacion cor.—,
«decidir si dos viejas han de oir misa en Paris 6
rieudo à tomar las armas contra su patria.
«en Roma.» La comision de constitution quedô sin
las mismas mugeres.creian deberse mauifestar horr,
embargo encargada de presentar una lev sobre la
rorizadas con la,revolucion., abandonando el suelo.,
residencia de los funcionarios ptiblicos y sobre la
de la Francia. En una nation en donde todo se ha-
einigracion Adoptese este decreto despues de aca-
loradas discusioues, obligando a los empleados à
ce con.viveza: , se einigrabapor despidien-
dose à inedias, poque se creia que el viage seria
residir en sus destinos, y el rey, como el primer()
corto y prorata vuelta. Los revolucionarios de
de todos, debia permanecerjunto al cuerpo logis-
lativo durante la legislatura , y en ninguu tiempo
ilolanda, veudidos por su general,. y abandonados
salir del reino. En calo. de infraction de esta ley,
por sus aliados, cedieron.en puces dias., y lo mis-
el castigo para todos. los emoleados era la separa-
o hicieron los-, de Brabante ; perce, sin embargo
cion. Pflicise. otro decreto a 'la comision sobre los
segun aquellos imprudentes emigades . , la revu
eniigrados.
lncion francesa iba aquedar.avasallada en una cor-
pudieudo el rey tolerar mas tiempo la es-
ta(am parla, y el poder absoluto. à reproducirse con
trechez que se le habia impaesto, y la disminucion
todo su vigor sobre la Fraucia,esclayizada.
de poder que le hacia.sufrir la Asamblea; y no te-
La Àsarnblea, mas.airada que atemorizada de
niendo redoso su conciencia , particularmente des-
su presuncion , habia, propueslo ciertas medidas
de los nuevos decretos dados sobre los sacerdotes,
que St.empre se habian ido dilatando. Las tias del
estaba.resuelto â la fuga. l'odo el invierno le habia
rey,.sintiendo su conciencia comprometida en.Pa-
empleado en preparativos , y estimulando el celo
ris; ereyeron debian ira. buscar su salvaciou junto
de Mirabeau, cohnàba.ule de protnesas si conseguia
atpapa. Partieronpara..Roma.*, y fueron detenidas
potier en libertad à la familia re.al; y dl por su
eu et camino por el Ayuntamiento de Arnayle-Due.
parte Ilevaba adelante su plan con la mayor acti-
Et pueblo se dirijid al inome.nto eu busca cle.1
y idad. Lafayette acababa de romper cou los La-
no. mayor . del rey, que se suponia dispuesto à huir,
rneths: cstos lo conceptuaban mus, adicto â la cer-
perd se presentô, y prometiô no abandonar al rey.
te ; y no pudieudo tachar su infegridaCI , cotno la
de Mirabeau, se estrellaban contra su genio, y le
Se pusieron en camino el 19 de febrero de 1791.
echaban en tara el dejarse engasiar. Los enernigos
922
BEVOLUCION
FDANCESA.
223
de los Lameths los acusaron de celosos pur l a po_
ta escena presentô la verdadera situation de Lafa-
testad militai. de Lafayette, asi cornu habian envi-
tte pues se Viti major que nunca, que colocado
Ye
diado el poder de la oratoria de Mirabeau. Unié_
entre los partidos nias opuestos ,
. mision
on era
ronse ô aparentaron hermanarse con los ainigos
S
proteger la persona del rev y la constitution. S u
del cloque de Orleans , y se divulgô que querian
doble victoria aument6 su popularidad, su poderio,
proporcionar al ciao el mando de la guardia nacio-
y el ôrlio de sus enemigos. Mirabeau, que obraba
nal , pues era Carlos Lameth, segun decian, pieu
mal, exagerando los recelos de la côrte para con
tenia la ambition de obtenerlo; y à este motivo se
el , presentô esta conducta cornu profundamente
atribuyeron las dificulta.des continuas, suscitadas
bipôcrita , pues bajo apariencias de moderacion y
despues à Lafayette.
de querra à todos los partidos, tendia â su parecer
El 28 de febrero, el pueblo incitado segun di-
à la verdadera usurpation. Eu su enojo, senalaba
can por el dogue de Orleans, se arrojô sobre el cas-
à los Larneths como malvados é insensatos, inti-
tillejo de Vincennes , que el Ayuntamiento desti-
mos amigos del (loque de Orleans, y que solo te-
naba para los presos hacinades en las prisiones
nian en la Asamblea linos treinta partidarios. En
Paris. Atacan à este castillejo cornu â otra Basti-
cuanto al lado derecho, declaraban no poder ;lacer
lia, pero acodiendo à, tiempo Lafayette, clispersô el
nada , y contaban con los 300 ô !1.00 diputados li-
Arrabal de San i'intonio, capitanea•o pur Santerre
bres de todo empelio, y siempre dispuestos à. de-
para esta especlicion. Mientras restablecia el 6rden
cidirse por lo que les dictaba su razon ô la elocuen-
por aquella parte de Paris. preparàbanse otras di-
cia de los oradores.
licultades para él en las Tullerlas. M ruido de un
La verdad de este cuadro estaba en la gradua-
tion de la fucrza respective de los partidos, y en la
alboroto , algunos centenares de la gente de pala-
opinion sobre los medios de dirijir la Asamblea,
cio , habian acudido con armas ocultas , como cii-
pues la goberuaba efectivamente dorninando à to-
chillos de caza v pur-tales. La guardia national , es-
dos los que no estaban va comprometidos. Agnel
trafiando aqueila reunion , concibiô temores , y
.rnismo dia 28 de febreie ejercia su imperio casi
deb,:arine y maltratô à algunos de aquellos Nombres.
por la Ultima vez, sefialaba su encono contra los
Presentôse Lafayette , brui evacuar el palacio, y se
Lameths , y arrojaha sobre ellos su incontrastable
apoderô de las armas. Corriô al punto la voz, di-
poderio.
ciendo , que se habian hallado Nombres con poila-
lba à discutirse la lep sobre los emigrados,
les ; por lu cual los desarmados fueron designados
presentada por Chapelier en nombre de la comi-
con cl apodo de caballeros del petal. Protestaron
sron. Participaha, decia él , de la indignation ge-
que solo habian acudido para defender la persona
neral , contra aqukllos frauceses que abandonaban
del rey amenazada ; echôseles en tara el habérselo
àsu patria, pero decbraha que despues de machos
querido llevar , y cornu de costumbre, el aconte-
chas de retlexiones , la junta habia reconocido la
cimiento se terminé con calomnias reciprocas. Es-
22 .1.BEVOLUi110N
1
FRA'SCESA.
225
imposibilidad de !lacer una ley sobre la ernigracion.
Era en efecto clificil estable.cer una, pues habia
Chapelier, y este se reduce, à que en casos de tur-
cias se •instituya una comision dictatorial,
antes necesidad de resolyer si habia derecho para
bOlen
sujetar à nadie à no salir de su pais. Habialo sin
compuesta .de Ires individuos, les cualcs designa-
duda, exigiendolo la salvacion de la patria, perc,
rim neminalnie nte y à su Yoluntacl à agnelles que
dé!
era necesario ir distinguiendo los motivos de los
hubiesen de tener la libertad de circulai ruera la
viageros , lu cual ravaba en inquisitorial; hahia
reino. A estasangrienta ironta que denunciaba
imposibilidad de una lev, se levantan murmullos.—
que distinguir la cualidad de froncés ô de estran-
«Vuestros murmullos Me han consolado, esclama
gero , de emigrado ô de simple comerciante; y asi
la ley se hacia muy dificil, 6 mas bien imposbje.
Mirabeau ; vuestros corazones laten como el mie,
y rechazan tan absurda tirania, y me creo libre de
Chapelier ariadiô que la comision par obcdecer à la
Asamblea, habia redactado una; que si querian,
todo juraniento respecte .aqueIlos que ineurran
iba à leerla , pero que advertia de anternano, que
en la infainia de admitir una concision dictatorial.».
hollalsa todos los principios. «Leed... No se Ica._
—Disviranse \\r atios gritosdelladoizquierdo.—«Si,
daman pur todas partes. Un iropel de diputados
vuelvo .a • repetir , joro....—Interrnmpenle
nne-
vo...—Esa popularidad, repite con una roa a tro-
quieren tomar la palabra ; y entre ellos Mirabeau
la obliene, v le que es mas, pide silencio. Lee una
nacla que lie ambicinriado., y gozado coma
carta muv docuente, dirijida, habia mucho tiem-
quiera, nots-uriadébil'catia; la - hincare profuncla-
po à Federico- Guillermo eu la cual reclamaha la
mente en littierra
, y haie que germine en et
lihertad de emigracion cornu uno de los derechos
terreau cle la justicia y la razon...»—Los aplarisos
mas sagrados del
estallan por todas partes , y afiade el orador • «Si
hombre, que no estando fijado à
«se vota una lev sobre la emigracion, juro desohe-
la tierra por raites , solo dehia permanecer en ella
«decerla ,
por su bien. Mirabeau, guiza por corn placer a la
Baia de la trihuna despues de haler asombrado..
côrte, y mas que todo pur convencimiento, recha-
zaba conne
a la Asamblea y stilivugado a-sus enemigos; ecvi4---
tirimica Ioda medida contra la lihertad
nUase sin embargo la discusion .; unos quieren que •
de irvenir por donde quiera. Abusabase de ella
se aptaée para tener tiempo de hacer una ley me-
por en. tOnces indudablemente , pero la Asamblea,
jor ; otros ex'gen que se declare al momento no
apovada en su incrza, !laina tolerado tantos esce-
haber lugar a alla, à fin de calmar al pueblo y ter-
sos de la imprenta contra ella misma, hahia sufrido
miaar sus agitaciones. Murmuras, gritan ,
tantas necias tentatiyas, y las 'mina tan victoriosa-
den , y Mirabeau pide atm la palabra con exigea-
mente rechazado con el ilesprecio, que se la podia
cia...--eual es, grità M. Goupil , el titulo de l'a
aconsejar insistiese en el mismo sistema. Aplauden
dictadura que ejerce
à
aqui M. de Mirabeau'?—Este,
Mirabeau en criante à su opinion, pero obsti-
sin escucharle , se arroja à la tribuna.—No os lie'
nanse en pedir la lectura del proyecto de ley. Léelo.
concedido la palabra , dijo el presidente ; que de-
226
nEVOLuctoN
FRANCESA.
9 27
cida la Asamblea. —Pero sin decidir nada esta, es_
.habia hecho todavia bastante para la salvacion del
cucha.—Ruego à los iuterruptores, dite Mirabeau,
Estado , par lo inenos habia trabajado demasiado
tengan presente que durante mi vida lie combatido
para su propia gloria Pâlido y con los ojos entera-
â la tirania , y que la combative do quiera que ejer-
mente hundidos, se presentaba demudado en la
za su poder; y al pronunciar estas palabras di-
tribun , y muchas cacas se le vela sobrecogido de
rije sus miradas ïl todas partes. Aplausos nume-
desinayos repentinos. Los escesos de placer y de
rosos se unen à su rOz, y despues continua: Rue-
trabajo y las einociones de la tribuna habian tra-
go à M Goupil reeuerile que se ha equivocado en
otro tiempo
bajado en poco tiempo aquella existencia tan Mu-
sobre un Catilina, cuva dictadura boy
te ; y los bafios de sublimado habian hecho tomar
rechaza '; y suplico a la Àsamblea advierta que la
a su rostro aquel tinte verdoso que se atribuia al
cuestion de suspendu la diseusiou sencilla al pare-
veneno. La carte estaba alarinada, asombrados to-
cer, encierra otras ,por ejemplo, que suponga
dos los partidos , y antes de su muerte se indaga-
que hav una lev que.' hacer.—Nuevos munnullos
ba la causa. Tome) la palabra por la Ultima vez, hi-
resuemin por la izquierda.—Silencio !I! callen osas
zo cinco repeticiones diferentes, quedô destroncado
treinta races!!! grita el orador, Iijaado sus miradas
y desapareciô para sicmpre; pues el lecho de muer-
en cl sitio de Barnave y de los Lameths.—En fin,
te le recibiô para devolverlo al panteon. Exigiô de
afiade, si Io quieren, tambien roto yolasuspension,
Cabanis que no se Ila.masen médicos ; no se le de-
pero con la condicion que desde aqui hanta que
, decia sin embargo, y cuando Ilegaron le encont.ra-
esta se termine , se decrete no ha de haber alboro-
ron ya casi muerto y con los pics insensibles. La
W.—Unanimes aclainaciones cubren estas ultimas
cabeza fué la dltima atacada , coma si la naturale-
palabras, prevalece sin embargo el emplazarniento,
za hubiera querido dejar que brillase su genio lias-
pero por una tan pequefia mayoria que se disputa
ta el instante postrero. Un gentio inmenso se agol-
et resultado , y exigea una segunda prueba.
paba al rededor de su morada, y unidos r silencio-
Mirabeau en esta ocasion asombra principal-
sos ocupaban todas las avenidas. La acide enviaba
mente par su auclacia, y quia, nunca habia
continuos emisarios; los boletines de su enferme-
sub-
yugado tan imperiosamente à la Àsamblea; pero se
dad se transmitian de buta en boca é iban sein-
acercaba su fin , y estas cran sus triunfos
brando por todas partes el dolor cada progreso
postri-
meros. Presentimientos tle muerte se mezclaban
del mal : rodeado de sus arnigos, manifestaba sus
sus rastas proyectos , y algunas races detenian su
pesares por sus interrumpidas tareas, y algun or-
vuelo. Su conedencia estaba satisfccha; el aprecio
gullo sus afanes pasados.—«Sostén, decia à su
pùblico se unia al suyo , y le aseguraba, que si no
«criado , sostén esta cabeza , la mas fuerte de la
«Francia.» Coninoviale la demostracion del pueblo;
y la visita de Barnave su contrario, que se pre-
• * M. Goupil, persiguiendo en otro tiempo 'Mirabeau habia
sente eu su casa en nombre de los jacobinos, le
selamado con ellado dereelto:
esté S nuestrospuerta$'"
228
REVOLUCION
FIUNCESA.
CallS(*) una dolce emocion. Acordese todavia de la
vuela al punto por la cône, el pueblo y la Asam-
causa piiblica, y teniendo que tratar la Asamblea
bica. 'Endos los partidos cifraban sus esPeranzas en
del derecho de testai' , Haine à M. de Talley
él, y todos, escepto los envidiosos, quedan traspa-
rand y entreg,andole un discurso que acababa de
sadosde dolor. Suspende la Asamblea sus sesiones,
escribir, le d ijo gracioso el oir hablar Con-
dispone un loto general y se preparan magnificos
tra los testamentos à un hombre que no existe
funerales. Al designar algunos diputadospara asis-
va v que acaba de hacer el suvo.—La certe ha_
tir à la ceremonla, iremos todos, fué el grito uni-
bia' querido en efecto que le hiciese comprome_
versai. La iglesia de Santa Genoveva se convierte
tiéndose cumplir todas las mandas. Volvindo
en Panteon, con el siguiente refile, que no existe
entonces la vista sobre la Europa y adivinando los
en el momento -en que refiero estes bechos:
proyectos de Inglaterra :—«Ese Pitt , dijo , es el
«ministre de los preparativos ; gobierna con arne-
«nazas, pero vole compondria si y iviese.-» Acurtieu_
A los grandes hornbres
do el cura de su parroquia à ofrecerle sus ausilios
le die gracias con mucha atencion y le dijo son'
riendo que de buena fana les aceptaria silo tune.
LA FATRIA RECONOGIDA.*
se en su casa à su superior eclesiastico el ohispo
de Autun. Hizo luego abrir las ventanas ; àrnigo
mio, dijo â Cabanis , /MY ISTUE.110, YA NO UEDA M'As
Mirabeau fué el primero que deseanse al lado
QUE ENVOLVERSE ENTRE 'PERFEMES , C011ONAusg
de Descartes. M dia siguiente se celebraron sus
I1
FLOUES . Y RODEARSE DE
*,{ FIN DE ENTRAR
funcrales, acompahando et carro fUnehre todas las
APACIBLEITENTE EN ET. 'ETERNO STJERO. Dolores agu-
autoridades , el departamento , la Asamblea , el
dos interrumpian da cuando en cuando 'estes tan
A y untamiento, las sociedadespopulares y la tropa;
nobles v sosegados discursoS.--«Me hahfais pro-
diteniendo un mero orador nias honores que cuan-
«tneticlo' , dijo «à sus-amigos, cl anorrarine de su-
tos féretros pomposos habian ido en otro tiempo à
«frimientos inntiles :» al acabar estas palabras'pl-
Saint-Denis. Asi concluye aquel hombre estraor-
de epio con mucha instancla , y corne ve que se IO
-dinario que despues de haler atacado v vencido
rehusan , lo . exige con su violencia acostumbrada.
con audacia las viejas alcurnias, se atre"viô à di-
Para lranquilizarlo, lo engalian, presentandoleuria
rijir sus esfuerzos contra las nuevas que le habian
cops, y le persuaden que contenia épie : cogiela
ayudado à vencer, a atajarlas con su voz, y à corn-
con carmn, traga la peci ma que creia mortal y se
placerlas refrenandolas; aquel hombre, en fin, que
dom uestra satisfecho.—Un instante despues ya no
hizo su deber por rama, per génie, ruas no por al-
existia.
Este suceiiô el 2 de abri! de 1101. La noticia
revolucion (le 1830 ha restablecido esta inseripclon.
9.30
REVOLUCION
FRANCESA.
931
gun poco de oro arrojado à sus pasioaes, y que tu_
vo el honor singular de que cumul() todas las pope_
ministros se dirije à la Asamblea, c.juejandose del
laridades acabaron por el fastidio del pueblo, la
ultraje que acaba de recibir. Àcogelo la Asam-
suva no cedia mas que à, la muerte. iPero hubie-
blea con su ordinario agasajo, prometiendo hacer
ra infundido resignacion en los corazones cortesa-
todo Io que depende de ella para asegurar su li-
nos,moderacion en los pechos ambiciosos?
bertad; y sale victoreado pot' todos menos por et
biera ' dia° a aquellos tribunos populares que que_
fado derecho. El 23 de abril, por estratias sujes-
rian brillar à su vez: No salgais de .vuestros oscuros
tiones, hace escribir por mono de M. de Montino-
arrabales? ihubiera dicho a Danton, ese otro Mira-
rin una carta à los einbajadores estrangeros, en la
beau del populacho: Detenle en la section, y no su_
cual desmiente las intentions que le suponen Pue-
ra de Frateia, maniliesta a las potencias que ha
bas mas arriba? No se salie; pero en el moment()
de su muerte, todos los intereses inciertos se habian
prestado et juramento à la constitution, y que estâ
puesto en sus menos y contaban con él. Por largo
dispuesto it mantenerle, declai and° como enemigos
tiempo se ecliô de menus su preseacia, y en la dis -
suyos à todos los que le insidien lo contrario. Las
cusion de las contiendas, las miradas se dirijian
espresiones de esta carta estalian voluntariamente
liacia el lugar que habia, ocupado, cual si quisieseu
exajeradas, à fin de que pareciese arrancada por la
invocarie para terinioarlas como una palabra vic-
fuerza, cornu lo manifesté el mismo rey al envia-
do de Leopoldo, principe que recorria entonces la
toriosa. «l'a no esta aqui Mirabeau, esclamô un
dia Maury al subira la tribuna, y nadie nie impe-
Italia y se hallaba à la saxon en Mantua, donde
Calonne entablaba con él sus negociaciones. Un en-
dira hablar.»
viado, M. Alejandro de Durfort, vivo de Mantua
La muerte de aquel grande hombre estinguié,'
para inforinarse de las disposiciones del rey y de
todo el valor à la carte, y nuevos acontecimientos
la reina, y preguntandoles acerca de la carta escri-
se reunieron para precipitar su fuga. El 18 de
ta à los embajadores, respondieron que por su len-
abril quiso el rev iraSaint-Cloud, y corriendo la
guaje se debia conocer la habia arrancaclo la vio-
noticia de que no qucria cumplir los'deberes de la
lencia; y hablàndoles en seguida de sus esperanzas
Pascua con un sacerdote juramentado, habia re-
respondieron que no teuian ni ngunas despues de la
suelto alejarse durante la semana santa; v Minima-
muerte de Mirabeau; y por respecto à sus
do otros que queria hoir, reânese el pueblo al mo-
disposiciones con et coude de Artois, aseguraron
ment° v detiene los caballos. Acude al punto Lafa-
-
que Bran las mas escelentes.
yette, y suplica al rey que permanezca en el car-
Para comprender el motivo de estas preguntas
ruaje, asegurandole que se le va à abrir paso.
conviene sa p er que el baron de Breteuil er g ene-
Apéase el rev sin embargo, y no quiere permitir
migo declarado de Calonne; que su enemistad no
tentative ateniéndosea su antigua politica
habia concluido en la emieracion , y que revestido
que era el no aparecer libre. Por consejo de sus
cerca de la carte de Yiena, con plenos poderes de
d
232
REVOLTICION.
PRINCESA.
Luis XVI, contrariaba taos los pasos de losprin_
marche , y muchas veces dijo con enfado : «Bre-
cipes. Aseguraba à Leopold ° que et rey no queria
teuil es quien lo quiso.» • Escribiô pues à Bouillé,
verse en salve por los einigrados, par cuan ta. t,etuia
que estaha
staba dispuesto a no dilatai . mas su resolucion.
sus exigencias, y que la reina estaha persrmaltnen-
No cra su anima salir del reino, sino retirasse a
te indispuesla con el convie de Artois: bastaba que
I1Iontinedy, en donde podia, en casa necesario, apo-
Calonne propusiera algo para la salvacion del tro-
yarse en el Luxemburg°, v recibir los auxilios es-
no para que le contrariase, no olvidando nada para
trangeros. Prefiriése contra parecer de Bouillé el
destruir el efecto de esta nueva negociacion. Vol_
cantine de Chatons par Clermont y Varennes, y to-
viô el dinde Durfort à Mantua, y e120 de mayo de.
dos los preparati yos quedaron corrientes para el
4791 prometia Leopolclo hacer marchai' treinta
20 de junio. Jouté el general las tropas de su ma-
cinco mid hombres a 'landes, y quince mil à AlsaL
var conlianza, preparo uu campamento en Mont-
cia, armada:id° que igual n Muera de suizos debian
ïned y, hizo acopio de. forrages, y dia por pretesto
ir sobre Lyon, °Iras tantos piamonteses al Dellina-
de. tadas estas disposiciones los movimientos que
do, y que la Espafia aprontaria veinte mil hombres.
iba 1:tatami° en la frontera. reina se encarge de
Prometia ademas el emperador la cooperacion del
los nreparativos desde Paris hasta Chatons, y
rey de Prusia y la neutralidad de la Inglaterra.
Bouillé desde este Ultimo ponta. hasta,Montmedy.
Debia lirmarse tainbien una protesta, hocha en
Algunas parlidas poco numerosas de caballeria ba-
nombre de la casade narbon, por el rey de Nàpo-
jopretest° de escoltar una conclucta de dinero, de-
les-, el de Espafia, por el infante de Parma, y par
bian' dirijirse à diversos puntos y recibir al rey en
los principes espatriados: exijiéndose hasta caban-
su transita; y el mismo 13ottillé :se proponia ade-
ces el mayor secret°. Becomendabase Lambin a
lantarse à alguna distancia de Mantruedv. La rei-
Luis XV( que no pe,nsara en aldarse par mas que
na se habia aseguradede una puerta escusada pa-
hubiese manifestado desco; mientras Breteuil, al
ra salir del palacio, yla familia real debia viajar
contrario, aconselab.a al rey que se.marchase. Po:-
bajo un nombre estrangero y con un pasaporte fal-
sible es que de una y ocra. parte fuesen dadas los
so ya todo para el 20, un temor infun-
consejos de buenale, pero es. convenieute- adver-
dado hizo retardar el , viaje hasta el 21; demora que
tir que cada citai los dabasegna su propio interés.
fué fatal para aquella familia desventurada. M. de
Breteuil, que queria destruir la negociacion de
Lafayette estaha en una completa ignorancia del
Calonne en Mantua, aconsejaba la partida; y Calon-
intenta; y el inisrno llr deMontmorin, a pesar de
ne que dejabw.de reinar luego que Luis XVl se
la intima conlianza con la. carte, lu iguoraba abso-
presentara en, la frontera,. le inch uaba a permane-
lutamente, no habiendo en, el secreto de este pro-
cer. Corna quiera quesea,. el.rey se determina a
yecto...mas que las personas-indispensables para su.
*' Yéase à Bertrand de Molleville.
* Véase sobre esto 5 Bertrand de Motteville.
23
REVOLtiCION
FEANCESA.
235
ejecucion. rumores de fuga habian terri_
ris para tomar el camino de Bruselas. Entretanto
do, ya fuese porque el proyecto se hubiera traslu-
el hermano mayor del rey y su esposa se dirijian
cido, ci porque fuese una de aluellas alarmas tan
hâcia Mandes, y seguian un camino distinto, para
comunes entonces: perd corne quiera, la junta de
no dar que sospechar, y para no carecer de eaha-
pesquisas tuvo algunos informes, y se aumentô la
llos en las paradas.
Yigilancia de la guardia nacional.
El rey y su familia viajaron Ioda la noche sin
El 20 de junio, hâcia media poche, el rey, la
que lo supiera Paris, y M. de Fersen acudio al
reine, inadania Isabel y madama de Tourzel, ava
Ayuntamiento, y viô que à las ocho de la mafiana
de los infantes de Francia, se disfrazan y salen su-
lo ignoraban todavia; pero luego corne la voz con
cesivamente de palacio. Madarna de Tourzel con
deniasiada rapidez. Juntô Lafa y ette sus avudantes
los nifios acude al Carrousel mener, y suhe â un
de campo, y les mandô partirai moment°, dicién-
carruage conducido por M. de Fersen, selior estran-
doles que sin duda no alcanzarian à los fugitivos,
jero y j6ven, disfrazado de cochera. Li neseles lue-
pero que era forzoso practicar alguna diligencia, y
go pero la reine, que habia salido con un
cargando con la responsabilidad de la ôrden que
guardia de corps , los pone en la mayor inquietud,
daba, supuso al estenderla que la familia real ha-
pues ni cula ni su quia conocen los barries de Pa-
bia sido arrehatada per los enemigos de la causa
ris, se estravian y no dan con el Carrousel mener
pftblica. Esta respetuosa suposiciou fué adinitida
hasta una bora despues; y al llegar encuentran el
por la Asamblea, y adoptada por todas las autori-
carruage (le M. de Lafayette, cuyos criados Ilevaban
dades. En aquel moment°, amotinado el pueblo,
hachones; y asi tuvieronque ocultarse en los por-
culpaha i Lafayette de favorecedor de la fuga del
talillos del Louvre para salvarse de este peligro y
rey, y despues el partido aristocratie° le tachô de
llegar hasta et carruage donde la esperaban con
liaber dejado hoir al rey para detenerlo en seguida
tanta impaciencia. Reunida toda la familia, se po-
v perderlo con esta tentativa infructuosa. Sin em-
llen en camino; y despues de una larga tirada y de
barge, si Lafa yette hubiera querido dejar escapar
una segunda equivocacion en la rota, llegan â la
à Cuis XVE enviado. sin ôrden ninguna
puerto. de San Martin, y montan en una herlina
de la Asamblea, dos ayudantes de campo en su
conducida por seis caballos, que los estaha espe-
seguimiento? y si coin° lo han supuesto los anis-
rando. Macla= de Tourzel, bajo el nombre de
t6cratas, lo del') huit para cogcrlo de nuevo,
madama de Korff, debia pasar por una madre que
rno le hubiera dado al carruage toda una noche de
viajaha con sus hijos, y el rey por su ayuda de ca-
delantera? DeserigafiOse luego nueblo y Lafa-
mara ; Ires guardias de corps disfrazados debian
yette volviô en su gracia.
preceder al carruage corne batidores, â seguirle
La Asamblea se reuniô â las nueve de la ma-
conio criados. Parten al fin, acompariados de los
rina, presentando una actitud tan imponente co-
Buenos deseos de M. de Fersen, que volvi6 â Pa-
mo en los primeros dias de la revoluciGn Con yen-
Bibtioteca papule-.
T. I. 383
236
TIEVOLUClON
PRANCES.t.
237
todos de que Luis XVI habia sida arrebatado,
cidos
Escuch6se con el mayor sosiego, y no produ-
reinaron en toda aquella sesion la mayor calma
ria.
y-
jo impresion alguna. Quejabase el rey, con poca
la union mas perfecta. Aprobasonse las disposicio-
dignidad de las pérdidas de su poder, v se mos-
nes tomadas espontanea.mente por Lafayette; y ha_
traba tan ofendido de ver reducida su lista civil
biendo el puebledeteuido a los ayudantes de cam-
treinta millones de francos, corne de haber per-
po, la ,'Isainblea por todas partes obedecida, les
dido todas sus prerogativas. Escucharon las que-
hizo abrir las puertas. Lino de elles, el jeven Ro-
jas del monarca, cornpadecieron su debilidad, y
meuf, neve consigo el decreto que confirmaba las
pasaron à otra cosa.
érde,nes ya dadas por el general; y mandaba à to-
Pocos eran los que entonces deseaban el arres-
dos los empleados pnblicos que deluviesen, por to-
to de Luis XVI. Los aristecratas veiaa realizado
dos los medios posibles, las consecuencias de dieho
en su fuga el mas antiguo de sus deseos, y se li-
rapto, é impidiesen la continuation del viage. Por
sonjeaban con nia prexima querra civil. Los miem-
las sefias é indication del pueblo, tome Itoineuf la
bros mas . pronunciados del partido popular, que
rata de Chalons, que era la verdadera, y que et
ya iban ncipianclo à cansarse de rey, hallabanea
transit° de un carruage con sus caballos estaba
su ausencia una ocasion de pasarse sin él, y con-
iudicando cornu positiva. Ilizo luego la Asamblea
cebian la idea y la esperanza de una reptiblica.
Hamar a los ministres, y decrete que no recibiesen
Toda la parte moderada , que gobernaha por en-
mas 6rdenes que las suyas. M partir Luis XVI,
Laces la Asamblea, deseaba que el rey se retirase
habia inandado al ministre de la Justic,ia que le eu-
sana y salve â Montmedy; y contaudo con su equi-
viase el sella del Estado; pere la Asamblea deter-
dad , se lisonjeaba de que Ilegaria à ser mas facil
mine que se guardase para estamparlo en sus de-
una composition entre el troue y la nacion. Ya no
creto, y al mismo tieinpo ordene que se pusiesen
eausaba tante temor corna otras veces el ver a/
las froateras en estado de defensa, y eucarg6 al
monarca amenazando à la coustitucion desde el
ministre <le relaciones esteriores, participase à las
centre de un ejército. El pueblo Unicamente , à
potencias que las disposiciones de la nacion fran•
quien no se habia dejado de inspirar este temor
c,esa no habian variado respecte à ellas,
lo conservaba todavia, cuando ya no lo conocia la
Die:se luego audiencia à M. de Laporte , inten-
Asam/An , y hacia vetos fervorosos por el arresto
dente de la lista civil. Este habia recibido varies
de la familia real. —Tal era el estado de las cosas
en Paris.
rnensages del rey , entre otros un butine, que su-
plie6 à la Asamblea no se abriese, y una inemoria
El carruage que habia salido en la noche del
que contenia los motives de su partida. La Asam•
20 al 21 habia atravesado sin obstaculo una grau
blea, (F:puesta à respetar todos lus derechos, de-
parte del camino , y 'lege â Chalons el 21, hacia
volvi° sin abrirlo el billete que M. de Lapone no
las cilice de la tarde. El rev, que teilla la indiscre-
queria publicar, y m'Une la lectura de la mem° •
clou de asomarse à la portezuela, fué alti conocidoi
ÉRVOLtiCION
FRANÇkSA•
23 9
'y el que hizo este descubrimiento trataba de re-
te, aparentaque lo encuentra en refila, y con ma_
'Velar el secreto, pero se lo estorbô et corregidor
chos miramientos suplica al rey que le espere.
que era un realista. Llegada la familia real a Pont
Espérante en efecto bastante tiempo , y cuando
de-Sommeville, no halle à los destacarnentos que
Sausse estâ ya cerciorado de la reunion de un nii-
debian recibirla; pues habiendo esperado muchas
mero suficiente de guardias nacionales, deja de di-
horas , el alboroto del pueblo se aumentaba
simular, y declara al principe que esta. ya conoci-
aquel movimiento de tropas , y los habia precisa-
doque queda arrestado. Tràbase ana disputa;
do a retirarse. Llege sin embargo el rey à Sainte-
Luis' XVI se empeita en que no es quien suponen
Menehould, y asomando siempre la cabeza, fueco.
y acalorândose todos dcmasiado, esclarn° la rei-
nocido por Drouet, hijo del maestro de postas, y fu.
na impacientada:—«puesto que le conoceis por
ribundo revolucionario. No teniendo este jtiven al
«vuestro rey, habladle con el respeto debido.»
momento lugar para de,teuer el carruage en Saint-
Viendo et rey que toda negativa era inntil, re-
Menehould, corre Varennes. Un honrado sargento
nuncia disfrazarse por nias tiempo. El cuarto
que habia notado su afan y sospechaba las motivas'
era pequetio y estaba Ileno de gente ; toma la pa-
vucla en su seguirniento para detenerle, pero no
labra y se espresa con un calor que no era ordi-
lo puede alcanzar. Tanta diligencia emplea Drouet
natio en el. Protesta sus buenas intenciones, ase-
que llega à Varennes antes que la dcsgraciada fa-
gurando que solo iba à Montmedy para escuchar
milia; avisa al momento al Ayuntamiento, y hace
mas libremente los votosdel pueblo, arrancandose
tomar sm demora Vidas las rnedidas necesarias pa-
de la tirania de Paris; y pide pur Ultimo continuar
ra et arresto. Varennes esta situado à la orilla. de
su earnino , y que le conduzcan hasta su termino.
un rio estrecho pero profundo ; un destacamento
El desgraciado principe , todo enternecido, abraza
de hùsares estaba alti de guardia , pero el oliciat
à Sausse, y le pide la salvacion de su esposa y de
no viendo llegar la conducta que se le dijo, habia
sus hijos; jiintase â él la refila , y tomando al del-
dejado su tropa en los cuarteles. Llega en fin et
fin en sus brazos le estrecha â que los salve. Con-
carruage y pasa el puente, pero apenas entra lia-
rnue yese Sausse, pero resiste,v les amonesta à que
jo una bOveda que es forms() atravesar, cuando
vuelvan à Paris para evitar ana guerra civil ; el
rey al contrario,
Se presenta Drouet ayudado de otro individuo,
atemorizado de esta vuelt.a insis-
detiene los caballos y grita: el pasaporte, y con un
te en marcliar à Montmedy. Llegan en aquel mo-
mento MM. de Damas y
fusil apunta à los viageros si se empefian en se-
de Goguelas con los des-
guir. A esta erden obedecen, y entregan et pasa-
tacamentos colocados eu varios puntos, v la fami-
porte; Vernale, Drouet v dice, que el procurador es
lia real se cree libertada , pero no habia 'que con-
quien lo ha de examinar, y la familia real bielle
tar con los hnsares. Renuenlos sus oficiales y les
que ir en casa del dicho procurador llamado Saus-
participan que et rey y su familia estan deteàidos
y qu e es menester salï
se. Despues de liaber registrado este el pasapor-
,arlos; pero estas responden
240
REVOLUCION
F IUNCESA.
24I
que estân por la nation. A la saxon se iban reu..
acierto, porquc habian cortado el puente el ria
niendo guardias nationales, convocados en todos
no estaha vadeable. Asi es, que para salvar al
los alrededores y van poblando à Varennes.
rey tenta Bouillé que presentar un combate, à fin
sase la noche en este estado , y à las sels de la
de ganar los parapetos, atravesar el rio en segui-
rnafiana Hega el jôven Romeuf con el decreto
da, v despues de esta grau pérdida de tiempo po-
la Asamblea y encuentra el carruage con seis ea_
der alcanzar et carruage que Ilevaba ya bora y
ballos que se encamina hacia Paris. Sube v eu_
media de delantera. Estos obstactilos dificultaban
trega el decreto con sentimiento. Toda la f'amilia
toda tentativa, v solo una imposibiliclad tan abso-
lanza un grito contra M. de Lafayette, que los
luta podia detener à un hombre tan adicto y em-
bace detener. La misma reina parece admirada
prendedor como Bouillé; retirése pues traspasa-
que no haya perecido por mano del pueblo; y et
do de pesar v de dolor.
jôven Romeuf contesta, que Canto él coma su ge_
Cuando se supo en Paris el arresto del rev, se
lierai han hecho su deber persiguiendolos , pera
le creia ya filera de todo alcance, y el puebio lo
que esperaban no liaberlos alcanzado. Toma la
celebré con una alegria estraordinaria. La Asam-
reina el decreto, lo arroja en la cama de sus nifios.
blea (lime tres comisarios , escogidos en las tres
y luego la quita de alti diciendo que la mancha_
secciones del lado izquierdo para acompanar al
ria.—«Sefiora , le dite Romeuf, que le era muy
monarca, v traerlo à Paris. Estos comisarios cran
apasionado; iquerria V. M. que otro que no fuese'W
Barnave, latour-Maubourg y Petion , los cuales
yo, presen.ciase estos arrebatos?» Volviô la reina.
luego que Ilegaron à Chatons, y se unieron à la
en si y recobr6 toda su dignidad. En el momento..
cède, daban ellos solos las ôrdenes convenieutes.
anurAaban la Ilegada de varios cuerpos aposta-
Madama de Tourzel se trasladô à un carruage de
dos en las cercanias, por Bouillé, pero el A.vunta-
los de la comitiva con Latour-Maubourg, y Barna-
dispuso entonces la partida, y la familia.
ve y Petion suhieron al coche de la familia real.
real tuvo que montai' al moment° en el carruage,.
Latour-Maubourg, sugeto distinguiclo, era amigo
y volver â tomar el camino de Paris ; aquel cami-
de Lafayette, y coma el adicto igualmente al rey
n tan fatal y tan temido.
y à la constitution ; y cediendo à sus dos côlegas
Avisado ilouiaé, à la mitad de la noche, habia
el honor de estar con la familia real, era su animo
becho montar un regimiento à. calmit°, y partie-
interesarlos per la grandeza desgraciada. Sentôse
Ton al grito de vira et rey! Este valiente general,
Barnave en la testera , entre el rev y la reina ,
devorado de inctuietud, mardi() â rienda suclta, y
Petion delante , entre Madarna Isabel y Madama
anduvo nueve leguas en cuatro haras; Ileg6 à Va-
Real. El nino deltin descansaba alternativarnente
rennes, encontrô varios cuerpos reunidos, pero et
en las rodillas de unos v de otros. Tai habia sida
rey habia ya partido hacia bora y media. Varen-
el curso râpido de los ticontecimientos. ;Un aho-
nes estaba barricada, parapetado y defendido con
gado jôven de poco nias de veinte afios , notable
94 9
BEVOLUC1ON
FRANCESA.
imicamente por su latente, otro distiuguido por su
suites. El carruage bize un rode() para no atra-
ilustracion y particularmente per et rigorisme de
vesar à Paris ; se condujo par los campos Eli-
sus principes, estaban sentados al lido de un
seos: y luego directamente al palacio. Una inul-
principe poco antes el mas absoluto de la Europa
titud inmensa le recibia silenciosa, y con el
y disponian de iodes sus movinlientost
sombrero puesto. Lafayette, seguido de la guardia
era lento porcine el carruage seguia et paso de les
nacional, habia tornade las mayores precauciones.
guardias nationales; y asi duré oclio dias desde
Los tres guardias de corps que habian a‘uda.do
Varennes a Paris. El calor era escesivo, v un N-
la fusa, ihan en el pestante, espuestos à fa vista y
ye abrasador levaatado per la multitua, sofo-
calera del pueblo, pero sin recibir insulte alguno.
caba a. les viageros. Los primeras instantes file-
Apenas Ilegarou al palacio, cercaron al carruage,
ron silenciosos; la reina no podia eneubrir su eno-
y la familia real baie precipitadamente, y marché
jo, pero el rey concluyé par trabar conversation
en niedio de dobles bileras de la guardia nacional
con Barnave. Al mincipio hablaron de cosas gene•
destinada d protegerla. La reina, se quedô
raies, y per Ultimo sobre la huida a Montmedy.
un po» atràs , se vie cari sostenia en los brazos
Linos y otros se admiraron de couocerse: la reina
de _Noailles y de Aiguillon, enemigos de la carte,
se soiprendie de la razou sublime y de la politica
pero amigos generosos de la desgracia. At neiges
delicada del jéven Barnave ; y luego se levante, el
acercarse , tuvo al principio algunas dudas sobre
vele y tome parte en la conversation. Encantése
sus intenciones , pero luego se confie à elles, y
Barnave de la bondad del rey y de la graciosa dig.
'lege sana y salva al palacio.
nidad de la reina. Petion manifeste mas rudeza
Val fué aquelcuyo funeste resultado no
obtuvo menos miramientes. Al Ilegar, Barnave es:
se puede fundadamente atribuir ninguno de sus
taba ya conmovido por aquella intausta familia, y
autores. Un accidente lo frustre y otro pudo Ilenar-
la reina encantada con el mérite y et talent() dèll
lu é Gabo. Si por ejemplo ; Imbiera alcanzado à
javen tribune, le franquee Ioda su estimacion (22);
Drouet el que le seguia, el coche se hubiera salva-
asi en las relaciones que tuvo cita despues con
do; tai nez le faite al rey suficiente energia cuan-
los diputados .constitucionales, dl fué siempre quiers
do le reconocicron : pero de Iodes modes no hay
le nierecié mas confianza.—Los partidos se per-
per este viage que culpar â nadie , ni it los que le
donarian, si pudiesen verse y escucharse.
aconsejaron ni à sus ejecutores; pues era el resul-
Ilabiase dispuesto en Paris el recibirniento pa-
tado de aquella fatalidad que persiguc t la flaque-
ra la familia real , y per Iodas partes se oia . y aun
za enmedio de las crisis revolucionarias.
se habia fija.do en cincles la advertencia siguien-
El efecto del viage de Varennes fué destruir
te: El que aplauda al reg serti apaleado; el que le
todo acatarniento al rey, acoslumbrar é los animes
insulte serti ahorcado. Ejecutese la arden pun-
â pasarse sin dl , y à engendrar el deseo de la re-
tualmente, y no se oyeron ni aplausos ni in-
pnblica. Desde la mafiana de su ilegada, la Asam-
2.11
REVOLUCION
FRANCESA.
245
blea habia acudido â todo par medio de un decre-
to , en cuya virtud Luis NV1 quedaha suspendido
manifestaro n mas dest.reza, fuerza y talent°. Barna-
ve dicté la respuesta del rev a los enviados de la
de sus funciones, poniéndole una guardia respon-
Asamblea: en esta motivaha Luis XVI su fuga con
sable de su persona , asi coma de la reina y dei
delfin. Tres diputados, D'André, Tronchet y Du_
el deseo de conocer mejor la opinion péblica, ase-
port, fueron los encargados de recibir las declara-
guraba que la habia estudiado mejor en su viage, y
probaba con todos los hechos que no habia querido
ciones del rey y de la reina. Observàbase la ma-
salir de Francia. En cuanto à sus protestas conteni-
yor mesura en las espresiones, por cuanto esta
das en la memoria remitida à la Asamblea decia
Asamblea jamas intenté quebrantar su decoro; pe_
con razon que no versaban sobre los principios fun-
ro el resultado estaba patente , y el rey quedaha
damentales de la constitucion, sino sobre los me-
provisionalmente destronado.
dios de ejecucion que le habian dejado; afiacliendo
La respousabilidad que se impuso à la guardia
que la voluntad general le era va manifiesta, y
nacional hizo que se mostrase severa y muchas ve-
que
no titubearia en someterse à tilla y en hacer todos
ces molesta eu su servicio cerca de las personas
los sacrificios necesarios para el bien péblico (23).
reales. Continuas centinelas vigilaban sus puertas,
Bouillé, à lin de atraer sobre si la célera de
y nunca las perdian de vista. Queriendo un dia el
la
Asamblea, la dirijiô una. caria, que se poclria gra-
rey cerciorarse de si estaba realmente prisionero,
duar de insensata, à no teuer par escusa el motiva
se presenta â una puerta, y el centinela le impide
geueroso que la dicté. Confesabase el Unie° autor
el paso.—iMC conoces? le dijo Luis XVI. Si sefior,
del viage del rev, cuando par el contrario se habia
responde el centinela.—No quedaha al rey mas fa-
opuesto à el: y ileclaraba en nombre de los sobera-
cultad que la de pasear par el jardin de las Tulle-
nos que Paris respouderia de la seguridad de la fa-
rias, antes de que se abriese al péblico.
milia real, y que la mas leve ofensa cometida con-
Barnave y los Lameths hicieron entonces lo que
tra ella, serra vengada de una manera ruidosa.
tanto habian - vituperado à Mirabeau, ausiliando al
Anadia, sabiendo lo contrario, que los mufles mi-
trono y entendiendose con la cérte. Es verdad que
Mares de la Francia cran Judos: que canada ade-
no recibieron dinero alguno; mas no era el precin
mas el camino de la invasion, y que el mismo con-
de la intimidad, sino la alianza misma lo que ha-
duciria à los ejércitos enemigos al centra de su pa-
bian afeado a Mirabeau; y despues de haber sido
tria. La Asamblea se presté â esta geuerosa ba-
tan severos en otro tiempo, sufrian entonces la ley
ladronada, :yculpe Unicamente à Bouillé, que nada
comun â todos los gefes po pulares que los obliga à
tenia que terrer, porqueestaba ya en el estrangero.
aliarse sucesivamente con el poder, ô medida, que
feiniendo la cône de Espana que la mcuor de-
se le van acercando. Sin embargo, nada era mas
mostracion irritase los ânimos y espusiese la fa-
laudable, en el estado de cosas, que el servicio tri-
milia real i peligns mavores, impidiô una tentati-
butado al rey por Barnave y los Lameths, y nunca
va en la !routera del Mediodia que dehian ausiliar
2r46
REVOLCCION
FRANCESÀ.
941
con dos fragatas los cahalleros de Malta, y declar6
cumplirlo; Gustave estaba deseoso de mandar uua
despues al gobierno francés que no se habian alte-
espedicion contra la Francia, .p.ero se hallaba muy
rado sus buenas disposiciones. El Norte se con lu.
lejos ; y Catal ma, que de bia ausi apenas desem-
jo con inucho menus comedimiento, pues sus po-
barazada de la guerra con los turcos, tenia todavia
tencias, instigadas pur los emigrados , estaban
que sujetar â la Polonia. A demas, para obrar esta
siempre en actitud amenazadora. Partieron envia_
coalition, era necesario pone y acordes tantos jute-
dos del rey para Bruselas y Coblenza, procurando
rgeusiersioque casi ninguno podia lisonjearse de couse-
ponerse en inteligencia con los emigrados, hacié,n-
doles conocer las buenas disposiciones de la Asam-
La declaracion de Pilnitz hubiera debido de-
blea, y la esperanza concebiia de un convenio ven..
sengafiar à los einigrados respect° al celo (le los
tajoso:Pero apenas llegaron, cuando fueron trata-
soberanos * Hocha de mancomun por el rey de
dos indignamcute y tuvieron que vôlver al punto
Prusia y cl emperador Leopoldo, espresaba que la
Paris. Levantarod los emigrados algunos cuerpos
situation del rey de Francia era de un interés ge-
en nombre del rey, obligàndose de este modo à dar
neral para t.odos los soberanos, y que sin duda se
una desaprobacion formai. Ifirmaron que el her-
reunirian para prestar à Luis Mil medies de esta-
mano mayor del rey reunido entonces con ellos,
blecer un gobierno cotiveriiente â los intereses del
era regente del rein(); que estando el rey prisione-
trono y del pueblo; y que en este caso el rey de
ro no tenia voluntad propia, y que la que manifes-
Prusia y et einperador se unirian con los demas
taba era la de sus opresores.
principes para conseguir el objet°, debiendo entre-
La paz de Catalina con los turcos, concluida eu
tanto habilitarse susiropas para ponerse en estado
el mes de agosto, promoviù macho nias su insensa-
de operar. Despues se ha averiguado que esta de-
ta alegria, y creyerou terrer a su disposition todas
claracion contenia articules secretos, espresando
las poteneias de Europa. Considerando la ninguna
que el Àustria no se opondria é las pretensiones de
defensa de las plazas fuertes, y la desorganizacion
la Prusia sobre una parte de la Polonia; circuns-
del ejército abandonado de todas los oficiales, no
tancia necesaria para empeCar à la Prusia h que
dudaban que la invasion seriaprtixima y triunfarian.
desatendiese sus mas antiguos intereses, ligandose
Sin embargo, ya habia dos ados que,. dejarOn la
al Àustria contra la Francia. iQué, se debia espe-
Francia, y à pesar de sus alagtienas y continuas
rar de un cela que para escitarlo era necesario re-
esperanzas, no habian entrado aun vencedores, co-
currir é medios semejantes? Y si ei a tan reservado
rnu tanto se lisongeaban. Las potencias aparenta-
en sus espresiones deberia ser en sus actes?
ban prometer macho, pero Pitt estaba en especta-
La Francia, es vcrdad se hallaba desarmada, pero
tiva; Leopoldo, debilitado par la querra, y descon-
cuando todo un Field° se su bleva, no tarda macho
tent° con los emigrados, deseaba la paz ; el rey de
Prusia tambien ofrecia mucho, pero sin interés en
REVOLUCION
PRANCESA.
:249
en armarse ; y como dijo despues el célebre Carnot
bargo de haberle vuelto â Paris, y restablecido so-
igue hay de imposable para 23 millones de hom-
bre un trono vacilante. j'en) gué podia hacer?
bres?Retiràbanseà la verdad los oticiales; pero jo-
trocar el rey por la repUblica, era harto arricsgado;
venes la mayor parte y colocados por favor no te-
cambiar la -
nian esperiencia, ni prestigio en el ejército; cuan-
dinastia era inetil; pues para tener un
to mas que el vuelo dado à todas las clases iba
rey, mejor era conserver el que ya hahia; y ade-
bien pronto â producir oficiales y generales.
mas el duque de Orleans no cra merecedor de que
se le antepusiese
pero es necesario convenir que aun sin tener la
à Luis X VI. En ambos cases, des-
poseer al rey actual era faltar â unos derechos ya
presuncion que dominaba en Cohlenza, se podia du.
I
reconocidos, v dar à la cmigracion un caudillo pre-
darde la resistencia que la Francia opuso luego à
cioso para elia, porque Ilevaba consigo titulos (le
la invasion.
que carecian. Al contrario, devolver à Luis XVI su
Entretanto, la Asamblea envi° comisarios â la
autoridad y restituirle las posibles prerogativas,
frontera y dispuso grandes preparati vos. 'rodas las
era desempenar su tarea coustitucional y quitar
guardias nationales pedian que se las pusiese en
todo pretesto à la guerra civil; en una palabra, era
actividad; varios generales ofrecian sus servicios, y
cumplir con su obligation, porque el deber de la
entre otros Dumouriez, que despues salve la Fran-
Asamblea, despues de todos sus compromisos, era
cia en los destiladeros del la Argona.
establecer un gobierno libre, pero monarquico.
Al mismo tiempo que dirijia sus conatos â la
No titubee, pero tuvo grandes obstaculos que
seguridad esterior del Estado, se apresuraba la
venter. La nueva palabra de- repUblica hahia agra-
Asamblea â concluir su comenzada obra constitu-
dado va algun tauto â los animos, un poco causa-
cional, à devolver al rey sus funciones, y aun si
dos de las de monarquia y constitution. La ausen-
era posible, algunas de sus prerogativas.
cia y la suspension del rey, como se ha visto, ha-
Todas las subdivisiones del lado izquierdo, es-
bian enseilado â prescindir de él. Los periedicos y
ceptuando los que acahaban de tomar el reciente
los clubs le despojaron luego del respeto que siem-
nombre de republicanos, se habian alistado bajo
pre se le habia tribu tale. Su partida, que segun et
un mismo sistema de modcracion. Barnave y Ma-
decreto sobre residencia de empleados pût,' eus,
louet marchaban unidos y trabajaban de concierto.
hacia inminente su caida, die lugar à que se dijese
Petion, Robespierre, Buzot y algunos otros, ha-
que habia cesado. Sin embargo, pot' el mismo de-
bia adoptado la repUblica, pero era un corto Mi-
creto, se hacia necesario para esta cesacion la sa-
mer°. El lado derecho, continuando en sus impru-
lida del reino, v la resistencia à las intimaciones
dencias, protestaba siempre, en vez de unirse con
del cuerpo legisrativo pero suponian poco estas con-
la mavoria moderada, que seguia dominando â la
diciones para animes ya exaltados, y declaraban al
Asamblea. Sus e,nernigos que la hubieran acusado,
rey culpado y despedido. Los jacobinos y los fran-
si hubiese destronado al rey, la han tildado sin eni-
ciscanos se agitaban cou violencia; y ne podian corn-
X50
ItÉvoLtc tort
FRANCESA.
ffl
prender, c6mo despues dehaberselihertado del rev,
En fin, los comisarios encargados del informe
se lo imponiannueva y voluntariamente. Si el dd
sobre el asunto de Varennes lo presentarou el 46
que de Orleans habia tenido esperanzas, ententes
viage, dijeron, no tenia nada de culpa-
se pudieron clespertar; pero debiô conocer el poco
bdrei,tly%uEni
o lo fuese, el rey era inviolable.
influjo que tenia su nombre, y sobre todo cula po.
No podia resultar la separacion, pnesto que ni ha-
co convenia al estado de los animos un nuevo su_
bia permanecido largo tiempo distante, ni habia
herano por popular que fuese. Algunos folletistas
hecho resistencia â las intimaciones del cuerpo le•
que le eran adictos, intentaron, tal vez sin uoticia
gislativo.
suva, cornu Antonio en favor de César, colocarle la
Robespierre, Buzot y Petion, reniticron los ar-
cor-oua en las sienes y propusieron darle laregencia.
gumentos conocidos contra la inviolabilidad ; y Du-
pero élmismo se vie obligado ir rechazarla, per una
port, Barnave y Salles les contestaron; decretan:
declaracion que mereciô tan poco aprecio cornu su
dose al tin que no podia encausarse al rey por ei
persona. No mas rey! era et grito general en los
hecho de su fusa. Afiacliéronse nnicamente dos ar-
jacobinos, en los franciscanos, y en todos los sitios
ticulos al decreto de inviolabilidad; y apenas se vie
y papeles pnblicos.
la decision cuando se levante Robespierre, protes-
Las esposiciones se multiplicaban; hubo entre
tando aitainente en nombre de la h umaniclad.
ellas una que se lij6 en Iodas las esquivas de Paris
La noche anterior â esta decision hubo grande
y aun en la misma puerta del palacio de la A. ,,nin-
alboroto en los jacobinos , y estendieron una peti-
blea. Estaha firmada pur Mufles Duchatelet, ( . oro-
cion para que declarase la Asamblea cesant.e al
nel jeven, y hablaba con los franceses, recoAan-
rey, cornuperfido y traidor â sus juramentos , y
dotes la tranquilidad que habian gozado durante el'
que provevese su re'emplazo por los medios cons-
viage del monarca, y concluyendo que su ausencia.
titucionalds. Decidiôse que esta peticion se (leva
era preferible âsu presencia. Afiadia que su desercion
ria el dia siguiente al campo de Marte , en donde
era una renuncia, que la lutrin y Luis XVI que-
cada cual podria &maria sobre el altar de la pa-
t'abat' libres de todovfnctilo nuituo, que nItiniamen-
tria. Llevôse en efecto al lugar convenido , v â la
te, eslando llena la historia de los erimenes de los ré-
multitud de los alborotadores se juntô la de lus cu-
yes, era coizveniente renunciar rt elles.
riosos que querian ser testigos del acontecimiento.
Esta esposicion atribuida al dicho j6ven Aqui-
Ya en aquel punk) estaba dado el decreto , y no
les Duchatelet, era de l'ornas Payne, inglés, y actor
habia lugar à la peticiou. Lle,LY,6 Lafayette, deshizo
principal en la revolucion americana. Denunciada
las barricadas que se habian Va levantado, le ame-
ala Asamblea, clespuesdeacalorados debates, jazgO
nazaron , y aun recibiô un tii.o â querra-ropa que
que debia pasar al &den del dia, y responder con la
no le tocô. Unidos â él los oliciales municipales,
mayor indiferencia à los avisos y à las injurias, co-
obtuvicrou pur nItimo que se retirase el populacho.
in° lo habia hecho siempre.
Colocaronse guardias nationales para conservai la
Bibliateca Popular.
T. I. 384
252
IIEVOLUCION
fillANCESA.
253
tranquilidad , y creyerou por un instante que lo
habian contribuido â el parque les convenian los
conseguirian , pero luego voirie) à principiar el al-
desôrdenes. El rey, la mayoria de la Asamblea, la
boroto ; dos iny àlidos que se encontraban , no se
guardia nacional , et A y untamiento y las autorida-
salie con que motivo, debajo del altar de la patria,
des departamentales estaban entonces de acuerdo
fueron degollados, v entonces el desôrden no tuvo
para establecer et érden constitucional , y tenian
limites. La Àsamble‘a Ila.m6 al Ayuntamiento., y le
que batallar con la democracia de adentro v con.
encargé que celase el érden pnblico. Bailly acudié
la aristocracia de dura. Componia la Asamblea y
al campo de Marte , é hizo desplegar la bandera
la guarclia nacional aquella clase media, rica, ilus-
encarnada en virtud de la lev martial. Por mas
trada y sàbia , que queria el érden y las leyes; y
que digan , era justo el emplit) de la,fuerza ; pues
en aquella circunstancia debian unirse natural-
ô se querian é no las loves nuevas; y queriéndolas
mente al rey, quien pot' su parte parecia estar re-
era nccesario ejecutarlds , para que liubiesc algu-
signado à una limitada autoridad. Pero si les con-
na cosy fija , no fuese perpetuo el alboroto, y no
venta detenerse en et punto adonde hahian Ilegado,
se avasallase la voluntad de la Asamblea ante los
lo repugnaban la aristocracia que deseaba un tras-
plebiscitos de la multitud ; en cons-ecuencia Bailly
torno , y el pueblo que queria adquirir v encule-
dehia dar cumplimiento à la ley. Adelantase este
hrarse mas. Barnave, como antes Mirabeau, era
con aquel valor inalterable que siempre habia ma-
el orador de la parte moderada y sabla del vecin-
nifestado , recibe sin resultas varios tiras , y en
dario , v Lafa y ette su caudillo militar. Danton y
.medio del alboroto no puede hacer todas las inti-
Camilo Desmoiilins cran los oradores, y Santerre
maciones deseadas. Al pronto mandé Lafa yette dis-
el general de aquella chusma que tambien queria
parar al aire algunos tiras, y aulique ertropel se
dominar ; habiendo algunos acalorados ô fanàticos
alej6 del altar de la patria , acudiô à poco. Redu-
que la representaban va en la Asamblea, ya en las
cido entonces al tiltimo estremo, mando hacer
nuevas oticinas, y apiésuraban su reivado con de-
go : la primera descarga voici) é, algunos amotina-
claniaciones .
dos , cuyo minera se ha exagerado•mucho , pues
Tild6se en grau manera â Lafayette y à Bailly
naos lo reducen z treinta , otros lo ascienden
la providencia del campo de Marte ; pero lijando
cuatrocientos, y los furibundos â algunos millares.
entrambos su deber en la observancia de la ley, y
Creyôse à estos por el pronto , y el terror se hizo
sacriécando â su ejccucion su popularidad y su
• general , cou cuyo severo ejemplo se calmaron por
vida, no tuvieron flingua remorclimiento ni temor
algunos instantes los alborotadores. Como de cos-
por lo que habian hecho. La energia que manifes-
tumbre se acusaron todos los partidos de hacer es-
taron aterrO à los facciosos , y los mas pronuncia-
citado este moyirniento, y es probable que muchos
dos trataban va de ponerse en salvo de los tiras
que creiaa diiigidos contra ellos. Robespierre que
Este 5uceso oeurriô eu la tarde del doue° 17 de julio.
habia estado sosteniendo hasta entonces las opi-
X54
REVOLUCION
FRANCESÀ.
255
niones mas exageradas, temblaba en su obscure
alberg,ue ; y â pesar de su inviolabilidad como di-
tura por entero para poderla juzgar poder en
putado, anda.ba pidiendo asilo â todos sus atnins-
armonia sus diversos puntos; y esto fue o que se
y asi el ejemplo simili su efecto , pues por algue
Ilaniô la revision , y que luego en los dias del ca-
tiempo todas las itnaginacioues turbulentas set'so-
lor republicano fué mirado como una medida ca-
segaron con el temor.
lamitosa. Barnave y los Lameths se pusierou acor-
Toniô â la sazon la Asamblea una determina-
des con Malouet para reformar ciertos articulos
cion muy criticada despues , y cuvo resultado no
que atacaban à. la prerogativa real , lo que se Ila-
ha sido tan funesto como se pensaba. Decretô que
maba la estabilidad del tronc); y aun se afiacle que
ninguno de sus individuos pudiera ser reelegido;
provectaban restablecer las dos Calmiras. lIabian
y siendo Robespierre el autor de la proposition,
convenido de que acabada la lectura baria su ata-
se le atribuyô à la envidia que le devoraba contra
que Malouet ; que en seguida Barnave le contesta-
unes compaiieros , entre quienes no habia podido
ria cou vehernencia para mejor encubrir sus inten-
brillar. Era muty natural que los odiase , habiendo
ciones; pero que al defender la mayor parte de
sietnpre luchado con ellos ; y en su interior podia
los articules se desentenderia de otros, corne evi-
abrigar juntamente el convencimiento, la envidia
dentemente peligrosos , y condenados por una re-
y el encono. La Asamblea, à la cual se tachaba de
conocida esperiencia. 'l'ales eran las condiciones
querer perpetuar sus poderes , y que va desagra-
ajustadas, cuando se oyeron las ridiculas y peli-
daba à la muchedumbre per su modération, se
grosas protestas del lado derecho que habia re-
apresurô â contestar à todos los ataques con un
suelto no votai; ion le (mal no imbu entonces con-
desiuterés quiza exagerado , decidiendo que sus
venio alguno. El lado izquierdo no quiso va MI
miembros quedarian escluidos en la prôxima le-
nias, y cuando se verince la tentativa proye.ctada,
c isllturt,
los grues que se levantaron pur todas partes, im-
C.
1. •
nueva Asamblea vivo à. hallarse de
este modo privada de sugetos cuva exaltation se
pidieron proseguir à .lalouet y à los suyos (2!).
iha arnortiguando, y cuya ciencia legislativa se ha-
Acabôse apresuradamente constitution, 'y se pre-
bia sazonado con una esperiencia de tres alios. No
sentô al rev para que la aceptase. Desde aquel
obstante , lucgo que se vea la causa de las revo-
punto se ledevolviô su libertad, ô bien se le le-
luciones que siguieron , se apreciarà mejor citai
vante. la &den severa del palacio , y tuvo la facul-
pudo ser la importancia de aquella medida tantas
tad de retirarse à donde le acomodara, para exa-
veces censurada. Llegado !tabla el moment() de ter-
minar el acta constitucional y aceptarla libremente.
rninar las tareas constitucionales , y de concluir
alias que podia hacer en este? Rehusar la consti-
en calma tan borrascosa carrera. Los individuos
tucion , era abdicar en favor de la repnblica. Lo
del lado izquierdo proyectaban unirse para retocar
nias acertado , aun en su sistema , era avenirse y
ciertas partes de la constitution. Acordôse su lec-
esperar del tiempo las restituciones del poder que
creta le eran debidas; por coasiguiente, y despues
256
REVOLUCION
de haler dejado pasar algunos dias, declaré el 43
de setiembre que aceptaba la constitution. Una
alegria estraordinaria estendie esta noticia, como
si efectivamente se hubiera tetnido algun obstacu-
lo por parte del rey, y como si su consentimiento
lutinera sido una concesion inesperada. Pasô à la
Asamblea, donde se le recibie como en los dias
CAPITULO VII.
mas bellos de su reinado. Lafayette , que jamas
se olvidaba de reparar los males inevitables en las
turbulencias politicas, propuso una amnistia gene-
:tal para todo lo relative à la revolucion.; esta se
Julcio accrea de la Asamblea constituyente.—Apertura de la se-
proclamé en medio de gritos de alegria, y al pun-
gunda Asamblea national, Hamada Asamblea legi:latira; su
ie se abrieron las prisiones. En fin , el 30 de se-
composition. — Esta do de los clubs ; sus miembros inlluyentes.—
Petion, corregidor de Paris.—Politica de las potencias.—Emi-
tiembre, Thouret, Ultimo presidente ; declaré que
gracion; decretos contra los emigrados y contra los sacerdotes
la Asamblea constituyente habia terminado sus se-
no juramentados.—Modificacio n e s en el ministerio.—Prepa rati-
siones.
vos de ;t'erra; estado de los ejércitos.
..AcabaWl la Asamblea constituyente de termi-
nar su larga y lahoriosa carrera ; y â pesar de su
noble valor, de su perfecta equidad y de sus gran-
des tareas , se veia ahorrecida como revoluciona-
ria en Coblenza, y como aristecrata en Paris. Para
formar un juicio cabal de esta memorable Asam-
blea, donde tan grande y variada, fué la ilustracion,
tan perseverantes y atrevidas las resoluciones , y
en donde acaso por la primera vez , se vieron to-
dos los Nombres ilustrados de una nacion , reuni-
dos con la voluntad y el poser de realizar los votes
de la filosofia, es necesario considerar el estado en
que se hallaba la Francia cuando ella principie sus
trabajos y aquel en que la dejaba en el momento
de su disolucion.
En 1789 , la nation francesa conocia y sentiai
2:38
ItEVOLUCION
todos sus males , pero no concebia la posibilidad
FRANCESA.
959
de curarlos. A consecuencia de la solicitud impre-
vista de los Parlamentos,
demasiada autoridad para mantener las leyes , y
convôcanse de repente
mavor que la que tienen los magistrados en las
los Estados Generales; fôrmase la Asamblea
tuyente , y Ilega
repriblicas : sino en l'aber creido que un rey , con
â la
c
pr
onstr-
este. de su antigua
esencia del trono , ufano
el rccuerdo de lo que habia sido , pudiera resig-
pr
do 1119S k rl epotencia , y dispuesto cuan-
narse ; y que un pueblo apenas despertado , y que
,clamores. Entonces se
acahaba de recobrar una parte del poder pUblico,
tra aquella de sus derechos ; dice que &la es la
pene
nacion
-
y se atreve
no quisiese conquistarle todo entera. La historia
à d
atônito.
eclararlo ante
A
el go
prueba en efecto que es forzoso dividir iutinitamen-
menazada por la
bierno
aris
te y par un ejército , no
tocracia, por la côr-
te las magistraturas, é que si se establece un gefe
p
blevaciones p
reviendo todavia las su-
nain, es preciso dotarle con amplias facultades
tr
opulares , se declara inviolable
avéndose â las
que sofoquen en él los deseos de la usurpacion.
v
sus-
iolencias del poder ; penetrada
Cuando las naciones ocupadas casi esclusiva-
de sus derechos , se dirigia à unos enernigos que
no estahan co
mente en sus privados intereses, sienten la nece-
nvencidos de los suyos propios; por
una simple espresion de su
sidad dedescargarse en un gefe de los cuidados del
v
y
oluntad , triunfa
gobierno, hacen bien en tornar uno, pero es pre-
del
poder de machos siglos , v de un ejército de trein-
ciso que entonces este, al par de los reyes ingle-
ta mil honibres. lié aqui ioda la revolucion ; este
ses, pudieudo convocar y disolver las Àsambleas
fué su primer acto, y el mas noble, justo v hered-
nationales, no teniendo que recibir sus voluntades
co ; parque jamas nacion alguna procediô
ni sancionarlas, sino cuando le
con nias
convienen, estan-
justicia , ni en media de mayores peligros.
do finicamente imposibilitado de obrar tenga
Vencido va el poder, era necesario volver à
c
realmente la rnayor parte de la soberania. La dig-
onstituirle de una manera justa y conveniente;
nidad del hombre puede conservarse bajo serne-
pero al aspecto de aquella escala social , en
cambre todo
jante gobierno, cuando la lev se observa rigorosa-
abun
cuya
dapoder , honores y fortuna,
mente, cuando rada ciudadano conoce lo que vale,
en tanto que abajo faita todo , hasta el pan indis-
y entiende que estoc àmplios poderes otorgados
pensable para la vida, la Asamblea
es
con
al principe, solo se le han cedido en fuerza
perimenta en sus
stituvente
p
-de la
ensamientos una violenta
flaqueza humana.
cion
reac-
y todo quiere nivelarlo. Determina que la
Pero en una emocion que de repente recuerda
totalidad de los ciudadanos , completamente igua-
sus derechos, no cabe el resignarse à un papel se-
lados, sea la que esprese su voluntad, y que el rey
cundario, y à entregar voluntariamente â. un gefe
tinicamentequede encargado de su ejecucion.
la soberania, sin que tenga el anhelo de usurpér-
No consiste su error en hacer reducido
à
el trono
sela. Incapaz la Asamblea constituyente, como la
una mura magistrature; porci ne aun el rey tenia
misma nacion, de hacer una abdication semejante,
redujo el trono à una tuera magistratura heredita-
260
rtE VOLUC ION
F RANG ESA.
261
ria, crevendo que el rey se contentaria con elia,
v de los itnimos mas de lo que pueden en cada
porque aun brillaba todavia en honores , riquezas
época; y icôrno es posible reconocer su necesidad
y poder, v que el pueblo se la dejaria disfrutar.
en medio de una revolucion contra la injusticia de
Pero iuese este ô no el parecer dela Asamble,a
las gerarquias? i,cômo constituir la aristocracia en
i,podia en semejante duda resolver la cuestion?
el momento en que se pelea contra elle Mas facil
,podia despojar al re y , ô darle todo et poderio que
hubiera sido fundar el trono, porque, colocado le-
contiere la lnelateda. â sus monarcas?
jos del pueblo, habia sido menos opresor; y por-
En primer lugar , no podia deponer â Luis
que desemperia adernas ciertas funciones que pa-
XVI; por que aunque siempre sea permitido po-
recen mas necesarias.
ner la justicia en manos de un gobierno, no lo es
Empero, lo repito, aun cuando tales errores
cambiar la forma, cuando en ella reside la justi-
no hubieran predominado en la Asamblea, estaban
cia, ni convertir de repente una monarquia en re-
va en la nacion, y la série de los acontecimientos
pnblica. Àdemas, la posesion es un titulo respe-
proharâ que si se hubiesen tolerado al rey y â la
table; y si la Asamblea hubiera despojado â la
aristocracia todos los noderes de que se les despo-
dinastia, icuànto no huhieran dicho sus enemigos,
jô, no hubiera dejado por esto de suceder la revo-
que la acusaban de violar la propiedad porque
lucion hasta en sus in timos escesos.
atacaba â los derechos feudales?
Necesario es para convencerse de esto, distin-
l'or otra parte, no podia conceder al rey el
I
guir las revoluciones que estallan entre los pue-
veto absoluto, et nombramiento de los jueces, y
blos, largo tiempo subyugados, de las que acon-
otras prerogativas semejantes, porque â ello se
tecen en los pueblos libres , ô que estân en pose-
oponia la opinion pûblica, y porque constauyendo
sion de una cierta actividad politica.. En Roma, en
esta su Unica fuerza, estaba obligada à someterse
à
Atenas y en otras partes, se vieron â las naciones
à ella.
y â sus gefes disputarse mas ô menos un grado de
En cuanto al establecimiento de una sola Câ-
autoridad; pero en los pueblos modernos entera-
mara, su error ha sido acaso mas verdadero, aun-
mente despojados , el rumbo es diferente. Com-
que ai mismo tiempo inevitable. Si era peligroso no
pleiamente sujetos , duermen por largo tiempo:
dejar mas que el recuerdo del poder à un rey que
mas al despertar lo hacen primero las clases nias
lo habia tenido todo entera, y en presencia de un
ilustradas que se alzan y recobran una parte del
pueblo que anhelaha invadir hasta la porcion mas
poder. Este arra.nque es sucesivo, no menos que
pequeria; era mucho mas falso el principio de no
la ambicion; la cual va cundiendo hasta las inti-
reconocer las desigualdades y graduaciones socia-
mas clases, y la nacion entera se encuentra de es-
les; cuando las misams reptiblicas las admiten, y
te modo en Movitniento. Satisfechas luego las cla-
cuando en todas se encuentra un senado electivo
ses ilustradas con lo que han conseguido , quie-
hereditario. No debe, pues, exigirse delos hombres
ren deteuerse , pero no pueden ya porque las MI-
FRANCESA.
263
262
REVOLUCION'
culparle de no haherse resignado â tan brillante
pelen sin cesar las que las han imitado. Las que
resto de autoridad.
se detienen, aunque scan las pennItimas, son para
El clero, despojado de los inmensosbienes que
las Ultimas una aristocracia; y en esta pelea de
habia recibido en otro tiempo con la condicion de
gerarquias se arrollan usas sobre otras y un me-
socorrer â los pobres, a quienes no acudia, y de
ro ciudadano de la clase media acaba dei ser lla-
mantener et culto, cuyo cuidado dejaba à los pax-
mado aristkrata por el artesano, y perseguido co-
rocos indigentes, no era ya un érden politico; pe-
rnu ta/.
ro se habian conservado sus dignidades eclesiàs-
La Asamblea constituyente nos presenta esta
ticas; respetado sus dogruas, carnbiado sus escan-
generacion que se 'lustra y reclama la primera
dalosas riquezas en una renta decorosa y sulicien-
contra el poder todavia supremo: deruasiado
te; puesto que todavia permitia un grau lujo epis-
lig-ente para conocer lo que se debe â los que lo
copal. La noblez a ya no era un brazo, una gerar-
tenian todo y à los que naja tenian. intenta dejar
quia, ya no tenia los derechos esclusivos de caza
â los primeros parte de Io que disfrutan, porque
y otros semejantes; ya no estaba exenta de im-
siempre lo han poseido, y proporcionar â los se-
puestos, ,pero podia razonablemente quejarse de
gundos muy particularmente , la ilustracion y los
estas cosas? quedàbanle sus grandes propiedades;
derechos que con ella se grangean. Pero en unos
y en vez del favor de la code , tenia la certidurn-
hav sentimiento por lo que pierden, y en otros rei-
bre de los triurifos concedidos al mérito. Restâba-
nala ambition; el sentiraient° de la pérdida quie-
le la facultad de ser clegida por el pueblo y de re-
re recobrarlo todo , la ambicion todo con.quistarlo,
presentarlo en el Estado , por poco que se mani-
y lie aqui la mariera conque se empesa una quer-
festase benélica y resignada. La toga y la espada
ra esterminadora. Los constituveates son, pues,
estaban reservadas à sustaleutos. iPor que al pua-
aquellos primeros hombres de bien, que al sacu-
to no vino â animarla una generosa emulacion?
dir la esclavitud. tantean un erden justo, ejecn-
,No conocia que con solo echar menos los favores
tanlo sin temor, Ilevan â cabo tan inmensa tarea,
de otro tiempo, da.ba muestras de incapacidad?
pero sucumben al querer emperiar â los unos â
Habiase contemporizado con los pensionados
que ceclan alguna cosa , y a los otros â que no
antiguos, indemnizado a los eclesiâsticos, y tra-
lo deseen todo.
tando a cada cual con miramiento; la suerte, pues,
La Asarnblea constituyente habia respetado en
quela Asamblea constituyente habia proporciona-
su_justa reparticion las antiguas posesiones. Luis
do à todos, fera acaso tan insoportable?
XV[, con el titulo de rey de los franceses, treinta
Concluida ia. constitucion , ya no quedaba al
millones de renia, el mando del ejército, y el dere-
rev esperanza alguna de recobrar, mediante deli-
cho de suspender las voluntades nacionales, tenia
bdraciones, sus sentidas prerogativas. Una cosa
todavia prerogativas bastante escelsas; y Unica-
sola le quedaba que hacer, y era resignarse y
mente el recuerdo del poder absoluto puede dis-
REVOLITION
FrANcESA.
965
observar la constitucion, à menos que no contase
ral y à sus principios. Los constituyentes corne-
.
con las potencias estrangeras; pero esperaba muy
tieron entonces el desacierto de merwspreciar la
poco de su celo, y desconliaba de los emigrados.
nueva Asamblea, y aun de irritarla â menudo con
DeciriMse, pues, por et primer partido; y lo que
sus desaires. Una especie de vanidad aristocrâtica
prueba sa sincericlad es, que queria manifester
se habia apoderado ya de estos primeros legislado-
francamente à la Asamblea los defectos que encon-
res, cual sl toda ciencia legislativa hubiese desapa-
traba en la constitucion; pero le disuadieron de
recido tras ellos.
esto, y se resolviô ii esperar del tiempo la resti-
La nueva Asamblea se componia de varias da.-
tucion de superioridad que creia debérsele. No
ses de sugetos, contando entre los partidarios ilus-
estaba menos resignada la reina: «Valor , dijo al
trados de la primera revolucion, â .Ramond, Girar-
»ministro Bertrand, que se presentô a ella, aun
din, Vauldane, Dumas y otros que se apellidaron
»no se lia perdido todo. El rev quiere atenerse
los constitucionales y ocuparon et lado derecho,
»la constitucion, y este sisteMa es seguramente
donde va no se hallaba uno solo de los antiguos
»mejor.» iY es posible creer que si cita hubiera
privilegia.dos; y asi, por la marcha natural y pro-
tenido otros pensamientos, se habria atrevido
gresiva de la revolucion, et lado izquierdo de la
espresarlos en presencia de Bertrand de Molle-
primera Asamhlea, debia trocarse en et derecho
ville? (95).
de la segunda. Despues de los constitucionales, ha-
. La antigua Asarnblea acababa de separarse;
bia en ella muchos.. hombres distinguidos, cuvas
babian vuelto sus miernbros al seno de sus fami-
cabezas se habian inflarnado y exagerado sus de-
lias, ô auda.ba,n esparcidos por Paris. Aigunos de
seos con la revolucion. Testigos de las tareas de la
los mas notables, corne Lameth, Duport y Bar-
constituvente, y ansiosos; como todo el que espéra
nave se c:onninicaban con la celte y le daban sus
una ohm agena, juzgahan que no se habia hecho
consejos. Pero et rey, , aunque estaba decidido à
bastante, y no se atrevian à pronunciarse como re,-
observar la constitucion, no podia resignarse à
publicanos, porque frecuentemente se recomenda-
seguir los conseios que recibia, porque no solo se
ba la fidelidad à la constitucion; pero et ensavo de
le encargaba et no yiolarla, sino el dar à enten-
.repriblica que se habia hecho durante el yiage de
der per sus actos que sincerarnente le agradaba.
':Luis XVI y las sospechosas intenciones de la
Estos miembros de la antigua Asamblea, reunidos
cône, impelian los animos sin cesar à esta idea,
con Lafa yette de,sde la revision, cran los caudillos
elestado de continua hostilidad en que se liallabaii
de aquell'a generacion reyol ucionaria , que habia
con el gobierno debia inctinarlos â elle caria, vez
dado las primeras réglas de libertad y que queria
mas.
niantenerse en ella. Sostenialos la gaardia nacio-
En esta nueva generacion de talentos sobrcsa-
nal, cuyos largos servicios hajo el mando de Lafa-
lian los diputados de la Gironda, por los cuales to-
ette, la habian unido estrechamente à este gena-
do el partido, aunque compuesto de sugetos de los
266
BEVOLUCION
FRANCESA.
267
demas departamentos, se apellid6 Girondine. Con-
dorcet, inuy conocido ya per la grande estension
ambiciosos, se refugiaban estos en les clubs , en
de sus ideas, y por una- severidad estremada de in-
donde eucontrahan tribunas y borrascas. Alli acu-
génie y de caracter, era el que mejor escribia en-
dian cuantosansiaban 'tablar, agi tarse, arrebatar,
tre elles, asi como su mejor orador era Vergniaud
se' conmoverse; esto es, se agolpaba la nation en-
que improvisaba con pureza y con verdadera elo-
tera. El pueblo corria à este espectàculo nuevo;
cuencia. Engrosado este partido de continuo por
ocupaba las tribunas de todos las juntas, y hallaha
cuantos desechaban â la envie, no queria la repn-
desde aquel mismo tiempo un empleo lucrative,
blica que le cupo en 1793; aunque la vela en sus
porque ya se iban paganclo los aplausos. El minis-
sueflos con todos sus prestigios, con sus virtudes y
tre Bertrand confiesa haberlos pagado él mismo.
sus severas costumbres. Et entusiasmo y la velte-
El club mas antiguo fue el de los jacobinos que
mencia debian ser sus principales caractéres.
tenia va una inlluencia estraordinaria; y una igle-
'rambien debia tener sus partidarios estrema-
sia no uera hastante para contener t sus muchos in-
dos, tales conte Bazire, Chabot, Merlin de Thion-
dividuos y al tropel de sus °ventes. Alzâbase un
ville y otros, que aunque inferiores en talento,
inmenso anliteatro en forma de circo , y ocupaba
aventajaban en audacia â los otros girondines;
Ioda la have principal de la iglesia de los clomini-
convirtiendose luego en et partido de la ilontaiia,
canes. liabia un bufete en el Centre, para el presi-
cuando despues dei hundimiento del trono , se se-
dente y los secretarios. Se recogian los votes, y se
pararon de la Gironda. Esta segundaAsamblea te -4
apuntaban las deliberaciones en un registre. rua
nia eu lin como la primera una porcion media , que
correspondencia activa fomentaba el celo de las
sin emperle contraido votaba ya con unes , ya con
sociedades esparcidas por todo el ambito de la Fran-
otros. Bajo la constituyente, cuando todavia rei-
cia; y se las Ilainaba sociedades atiliadàs. Este
naba una verdadera libertad , esta porcion habia
club, per su anti'uedad y per su continuada vio-
queciado independieute , mas corne no lo era por
lencia, habia descollado constantemente sobre te-
energia, sine por indiferencia , en las Asambleas
dos los que intentaron manifestarse mas inodera-
posteriores en donde reine la violencia, trocese en
dos 6 mas vehementes. Los Lameths , v criantes
despreciable y cobarde y recibi6 el apode vulgar y
hombres distinguidos contenia, le habian abande-
y ergonzoso de
nado despues del viage de Varennes; traslaclandose
pancista. "
En aquella época adquirieron los clubs ma-
à los fuldenses. En este Ultimo se hallahan con-
vor importancia. Alborotadores con la consti-
fundidas Iodas las sociedades moderadas que no
habian prevalecido, porcine ihan contra la rnisma
invente vinieron à dominar con la legislativa. No
necesidad que arrastraha à los clubs, cual era la
inidrendo la Asamblea national contener à tantes
de
la agitation y el alboroto. En los fuldenses se nen-
nian entonces los constitucienales 6 partidarios de
* Ventre.
la primera revolucion , y por tante cl nombre de
Biblioteca Popular.
T. I. 333
268
REVOLTJCION
FRANCESA.
26t
fuldcnses llege â ser un titulo de proscription,
apasionada, macho ingénie y una grande audacia,
cuando lo era tambien el de moderado.
era de los que se habian escedido en la constitu-
Otro club, et de los franciscanos , quise rivali-
vente y sonaban en la repéblica; por lo cual se veia
zar en violencia con los jacobinos: Carrillo Desmou-
naturalmente itnpelido bâcia los ;jrondinos, y sus
lins era su secretario , y Danton su caudillo. Este
peleas despues con Robespierre le estrecharon mas
Ultimo, sin prestigio en el fora , se habia hccho
con elles. Formado poco à poco este partido , y no
adorar de la multitud, â quien conmovia vivamente
de intenta, por l'ombres que tenian sobrado meri-
por sus formas atleticas, su voz sonora y sus pasio-
to para hermanarse con el populacho , demasiado
lites en todo populares. Los frauciscanos, con toda
brille para ser envidiados por el y sus gefes, y que
su exageracion no habian podido triuufar de sus ri-
estaban t'aides mas bien par su situation que por
Tales, à quienes la costumbre conservaba una cre-
convenio, este partido debie ser brillante pero dé-
cida concurrencia. pero al misruo tiempo eran casi
bit , y perecer al fin , ante las facciones mas vehe-
todos tambien de los jacobines, y cuando les con-
mentes que se fueron levantanclo à su alrededor.
renia, acudian acaudillados pur Danton para de-
Tal era el estado de la Francia: los privilegiados
terminar en su favor la rnayoria.
antiguos se habian retirado ruas alla del Rio ; los
Robespierre, â quien hernos visto distinguirse
partidarios de la constitution ocupaban la derecha
en la Asamblea constituvente pur la exageracioa
de la Asamblea, la euardia nacional, y el club de
de sus principios, quel; escluido de la legislativa
los fuldenses; las girondines tenian lï mavoria en
par el decreto de no-reeleccion, que é mismo ha-
la Asamblea, pero no en los clubs, donde la violen-
bia contribuido à promulgar. llabiase acogido â las
cia prevalecia ; y en fin , los estremados de esta
jacobines, en donde se ensehoreaba sin seendo,
nueva época, cotocados sobre los bancos mas altos
por el dogmatisme de sus opiniones y pur una re-
de la'Asamblea, Ilamados par esta razon la Monta:fia,
putacion de integridad que le habia me,recide el
cran omnipotentes en los clubs y con el popu-
nombre de incorruptible. Asustado corne se ha
la,clio.
Lafayette, hacienda dimis
y isto, enel moment° de la revision de la leyfunda-
. on de sus g,rados
mental, se habia tranquilizado despues y Ilevaba
militareS, Be y () consigo al retirarse â sus estados.,
a.delante la obra de su popularidad. Eucontrése con
veneracion y el doter de sus compaiteros de ar-
dos rivales que empezaba a detestar v cran Brissot
mas. No se dfô et manda à ningun otro general,
y Louvet. Brissot, relacionado con todos los indivi-
sine que se fie al ternativamente el de toda laguar
duos de la primera Asamblea , amigo de Mirabeau.
dia nacional, â sois gefes de legion. Baiil y constan
y de Lafa y ette , conocido por republicano , y une
te aliado de Lafayette durante estas ires ados tau
de los mie. mbros mas distiuguidos de la legislativa,
congojosos, renuncie tambien su corregimientn.
ere, de un carâcter para notable par ciertas
Dividiéronse ententes tambien los votas de los elee-
inendas de entendimi ento. Louvet, cou tilla alma
tores entre Lafayette y Belin ; pero la carte, que
FRANCESA,
27f
ÎD
REVOLUCION
rey• mandé ademas que cuando se presentase eu
nada queria con el primero, no obstante serle muy
favorables sus disposiciones , pretiriô à Petion'
'
la Asamblea, se sentase en un sitial semejante al
aunque republicano, esperando mas, de una espe-
del presidente. Estes primeros electos del espi-
cie de tibieza que advertia en el, y que achacaba
ritu republicano, fueron los 9ue lastimaron cruel-
estupidez, aunque no lo era; y haciendo enormes
mente el carâcter de Luis XVI, el cual para li-
gastos para asegurarle la mayoria. ObtUvola en
brarse de Io que juzgaba una humillacion , resol-
efecto, y filé nombrado corregidor el dia .17 de no-
vie no presentarse mas en la Asamblea, y enviar à
Niembre, Este mismo Petion, dotado de un talent»
sus ministres para que abriesen la sesion legislati-
despejado, de una conviccion fria, pero seliday de
va. Pesarosa la Asamblea de este primer insulte,
sehrada destreza, sirvi6 constantemente â los re-
revoctial dia siguiente su decreto , dando en elle
una rara muestra de arrepentimiento , V el rey se
publicanos contra la côrte y se lige intimamente à
dirigie entonces à ella , y fue satisfactoriamente
la Gironda , ora per conformidad de ideas, ora por
la envidia que su reciente dignidad desperte à los
acogido. Pero desgraciadamente se habia decreta-
do que les diputados, si el rev estaba sentado, po-
jacobines.
Si à pesar de todas estas disposiciones de los
dian tambien ocupar la misnia postura: este rué le
partidos se hubiera podido no obstante contar con
que elles hicieron, yLuis XVI encontre en aque-
Ila action un nuevo desacato. Poco sirvieron para
el rev, facilmente se hubieran calmado las descon-
lianzas de los girondines; y sin el pretesto de las
templar su resentimiento los aplausos que sele pro-
turbulencias , los revoltosos no hubieran ballade
digaron : volviese palido y alterado , y apenas se
halle à solas con la reina, cuando arrojàndose so-
en le sucesivo un medio poderoso de amotinar al
bre una silla: «Ay! sermra, le dijo suspirando, ha-
pueblo.
»beis presenciado mi humillacionl igue! venir à
Elrey, aunque habia formado ya sus designios,
»Francia para ver.... » La reina procure consolarle
corne à causa de su debilidad no eran siempreirre-
mas el alma de su esposo estaba profundamente
vocables, habia que ponerlos à prueba antes de
confiar en elles, y mientras se obtenia el resultado
afectada, y sus huenas intenciones debieron tom-
bien verse muy ofendidas.
se veia espuesto à continuos ultrages. Su carâcter,
No obstante, si desde entonces no pensé mas
aunque bueno, no estaba exento de algun tante de
que en el auxilio de los estrangeros , las disposi-
rareza: y sus resoluciones debian por consiguiente
ciones de las potencias debieron dalle muy poca
sufrir un choque seguro per las primeras faltas de
esperanza. La declaracion de Pilnitz habia que-
la Asamblea. Formose esta por si misma, v preste
su juramento con gran pompa sobre el libre de la
dado sin efecto , bien fuese por fa! ta de celo
constitution. Su primer decreto, relative al cere-
monial , prescribiô la abolicion de los Mules de
Decreto del 5 de octubre.
Vé3se â madama Campan, tomo II, pàg. 120.
Seïior y lilagestad que se daban ordinariam ente al
72
REVOLUCION
FRANCESA,
273
en los soberanos , bien por el peligro que
ber lo que pasaba en el alma inquieta de Luis XVI;
Luis XVI habia corrido , hallândose prisionero
mas su maniliesto interes, y los temores mismos
por la Asamblea constituyente desde que volvià de
que la guerra le stigiri6 mas tarde, inducen à creer
Varennes. Laaceptacion de la constitucion era, se-
que deseaba tambien la conservation de la paz, sin
gun la opinion de Leopoldo y del ministroKaunitz
que en medio de tan general armonia hubiese mas
nuevo motivo para aguardar los resultados de la
que los emigrados que se obstinasen eu anhelar la
esperiencia antes de emprender operacion alguna.
guerra y en prepararla.
De modo que Luis XVI notilicô à todas las certes
Acudian todos en masa à Coblenza , disponian
que aeeptaha la constitucion, y que su animo era
alti armas con preinura , aprestaban alinacenes,
observarla con fidclidad. El Austria diô una res-
hacian provisiones, formahan cuadros que en ver-
puesta nuit' pacitica; la Prusia y la Inglaterra hi-
dad no se completahan porque ninguno de ellos
cieron oirj tanin, y manifestaron sus amigables
queria ser simple soldado, creaban grados, que se
intenciones. Debe observarse que las potencias li
los vendian; y si todo lo que hacian no presentaba
nntrofes obraban cou niavor reserva que las leja-
en realidad grau riesgo, al menos se hacian inmen-
nas, tales como la Suecia y la Rusia, porque esta-
sos preparativos que à ellos mismos parecian terri-
ban mas inmediatamente comprometidas en la
bles, y que dehian [racer su efecto en la imagina-
querra. Gustavo, que meditaba una brillante em -
tion del pueblo.
presa sobre Francia, respondiô a la notificacionque
La gran cuestion se reducia a saber si Luis XVI
no consideraba al rey como libre: la Rusia se abs-
estaba ô no à favor suyo, aunque era muy diticil
tuvo deesplicacione's, y la Holauda, los principa-
creer que se mantuviese remiso en favor de unos
les italianos, y principalmente la Suiza, respon-
parientes y servidores armados para devolverle su
dieron satisfactoriamente. Los electores de Trêve-
poder perdido. Pur otra parte se necesi tuba mucha
ris y de Maguncia, en cuvos territorios existian
sinceridad y mayores dernostraciones para persua-
los emigrados, se valieron- de respuestas evasivas;
dirse de lo contrario. El rey en sus cartas à los
y Esparia, sitiada por los einisarios de Coblenza,
emigrados les invitaba y aun mandaba que volvie-
hizo lo mismo, inostrando que necesitaba tiernpo
sen; pero dicese (26) que Ilevaba una correspon-
para convencerse de la libertad del rey, y asegu-
dencia secreta , opuesta à la pliblica., y que des-
rando no obstante que de flingua modo turbaria la
truia su efecto. De sus comunicaciones secretas
tranquilidad del reino.
con Coblenza no puede dudarse , pero yo no creo
Sernejantes respuestas, en las ouates no se echa-
que Luis XVI se sirviese de ellas para contradecir
ba de ver hostilidad alguna, la neutralidad espresa
las Ordenes espresas que habia dirijido pnblicarnen-
de la Inglaterra , la incertidumbre de Federico
te à los emigrados, y su mas evidente interes era
Guillermo, y las pacificas v acreditadas disposicio-
et que volviesen. Su presencia en Coblenza no po-
nes de Leopoldo, presagiaban la paz. Dilicil es sa-
dia ser itil sin() mientras turiesea el proyecto de
274
IlEvOLUCION
FBANCESA.
275
'combatir , pues Luis XVI, mas que â todo , te-
del ejército y à los oficiales de marina para recor-
mia a una querra civil. No querieudo esgrimir su
darles su deber y tenerles de su parte ; mas estas
espada en el Rhin, mas conveniente era tenerlos
alocuciones fueron infinies, pues la desercion con-
à su lado para servirse de ellos en caso necesario,
tinuée sin interrupcioll. El ministro de la Guerra fué
y reniair sus esfuerzos y los de los constitucionales,
â anunciar que habian desertado mil novecienios ofi-
en defensa de su persona v de su trono. Per otro
ciales,v la Asamblea, no pudiendo moderarse, resol-
;lado, su presencia en Cobe'nza exigia leyes seve-
viô adjptarenergicas providencias. Laconstituyente
ras que no estaba en sus miras sancionar ; si ne-
se limitaha en Ultimo case u pronunciar la destitu-
gaba la sancion, se comprornetia con la Asamblea,
cion de los funcionarios pUblicos que estaban au-
despues se vert, que el uso que hizo del veto fué
sentes del reino, y à recargar con una triple con-
h) que le desacreditô completamente presentandole
tribucion los bienes de los emigrados, indeuinizàn-
como câmplice de los emigrados. Seria estran° que
dose asi ai Estado de los servicios cuya Ialta espe-
no hubiese conocido la exactitud de estas razones
rimentaba per la de aquellos. La nueva Asamblea
observadas por todos los ministros, los cuales pen-
propuso aun castigos mas severos.
saban de consuno que los emigrados debian tras-
Presentaronse varies provectos. Brissot dividié
ladarse al lado del rey para defenderle, para des-
en tres clases los emigrados: primero, los gefes de
terrar las alarmas , y para quitar todo pretesto
la desercion ; segundo , los funcionarios pfiblicos
los anialos inquietos. Ilasta Bertrand de Nolleville,
que abandouaban sus destinos , y ùltimameate
cuyos principios cran constitucionales , opinaba
aquellos que habian abaudonado por temor el sue-
asi. «Era preciso , decia, emplear todos los medios
lo native. A los primeros decia que era preciso
«posibles para aumentar la popularidad del rey.
castigarlos, despreciar â los segundos y compade-
«De todos ellos el mas elicaz y fini en este momen-
cer à. los restantes.
«to era el de Hamar à los emigrados. Su vuelta an-
Es verdad que la libertad del hombre no con-
«siada generalmente , hubiera hecho revivir en
siente que se le encadene à la patria ; pero cuando
«Francia al partido realista , totalmente desorgani-
innurnerables circunstancias han mostrado hasta la
«zado por la emigracion, pende que, fortificado
evidencia que los ciudadanos que se aiejan de su
«por el descredito de la Asamblea, y engrosado
pais van â reunirse en otra parte para declararle
.«por la multitud de desertores del partido consti-
querra, es permitido tomar las precauciones con-
etucional , y por los descontentos Iodes, se hubie-
venieutes contra unes provectos tan perjudiciales.
«ra hecho al punto muy poderoso, para decidir en
Larsa y tenaz lité la discusion. Los constitucio-
«favor del rey la esplosion mas ô menos tardia que
nales se resistian ïti todos los inedios propuestos , y
«se esperaha » (Tomo YI , p. 42.)
sosteniaa que debian despreciarse las tentativas
Luis XVI , conforme con la opinion de los mi-
infinies, del misme modo que lo habian hecho sus
nistros, dirijici alocuciones à los gefes principales
predecesores. Sin embargo, triunfb el partidoopues-
276
nevoLucrox
F ItANCESA.
277
to , y se die un primer decreto por el cual se rnan-
grados, y los ministres quedaron comisionados pa.
daba à Monsieur, hermano del rev, que se volviese
ra ir todos juntes a la Asamblea y dar cuenta en eh
en el término de dos rneses , so pena de perder su
de las intenciones del rev. Leyeron al principe va-
derecho fortuite à la regencia. Mas rigoroso fué el
rias decretos que habiarimerecido la sancion; mas
segundo decreto qne se die contra los emigrados
al Ilegar al de los emigrados, la Asamblea guarda-
en general; en él se declaraha que los franceses allen-
ba un profundo silencio; y no bien hubo el guar-
de las fronteras del reino cran sospechosos como
da-sellos pronunciado la l'annula oficial de et reg
conjuradores contra la Francia ; que si para el 1.0
lo examinard, cuando se notaron generales indicios
de enero prexime estaban aun reunidos, serian de-
de descontento. Procuré en vano desenvolver las
clarados reos de conjuracion, persEguidos como ta-
formas del veto, pues mezclandose multitud de vo-
les y castigados de muerte; y que las rentas de los
ces , dijeron al ministro que la constitucion daba
contumaces se aplicari an durante su vida à la na-
al rey derecho para hacer oposicion, mas no para
tion, sin perjuicio de los derechos de las mugeres,
suscitarla, v el guarda-sellos se vie forzado à re-
ijos y herederos legitimos. Estes decretos se die-
tirarse, dejando animas notablemente alterados.
ron en los dias 28 de octubre y 9 de noviembre.
Tal fué la primera resistencia del rev contra la
No siendo reprensible en si el acte de migra-
Asamblea, que se considere corne un rompimiento
cion , es ardue caracterizar el case en que se con-
definitivo ; pues aunque hubiese sancionado el de-
vierte en tal. Lo que la ley podia hacer, era avisar
creto que privaba de la regencia à su hermano
de antemano que dada semejante case, se hacia
se hubiera considerado su oposicion al se-
uno culpable ; entonces los que no querian serlo
gundo , como una prueha de afecto hacia los con-
no tenian mas que ohedecer. Los que sabedores
jurados de Coblenza. Despertàronse entonces en la
del termine en que se convertia en crimen la au-
minoria los viticoles de patiente, de amigo v de
sencia del reino no entraban à pesar de elle ,
comun interesado que à elles le unian, y de 'aqui
lamente consentirai en pasar por criminales. Y agne-
se dedujo que no podia menas de coligarse con
lles que estaban fuera del reino sin motivos de quer-
elles y contra la nation.
ra é de politica, debian apresurarse a volver, , par-
M dia siguiente mandé publicar Luis XVI una
que à la verdad es muy pequerio sacrificio para la
proclama à los emigrados y dos cartas particulares
seguridad de un Estado el abreviar un viage de in-
a cada uno de sus hermanos. Si bien las razones
terés é de recreo.
que à unos y à otros alegaba cran de peso y tenian
Luis XVI, deseoso de satisfacer à la Asamblea
al parecer una intencion muy buena, inviiandoles
y à la opinion pnblica, clin su consentimiento al de-
à que desvaneciesen con su regreso desconfian-
creto que prescribia la vuelta de su hermano , so
za que los malévolos se complacian en esparcir,
pena de perder el derecho que à la regencia le asis-
rogandoles que no le obligasen à emplear con elles
tia ; pero estampé su veto en la lev contra los emi-
determinaciones violentas y citàndoles en cuanto â
278
llEVOLUCION
r amsltSsA.
279
SU fallu de libertad, fundamento en que apoyaban
su desobediencia , el veto que en prueba de no ser
<11 veneracio n , chocaban con los clérigos juramen-
su y con sus secuaces. Todo pronosticaba la in-
asi, acababa de dar en favor de ellos (27) ; si bien
iodas estas razones cran poderosas , sin embargo
mineiiCia de una querra civil (28), la Asamblea ob-
ni en Coblenza ni en Paris surtieron el efecto que
tuvro nuevas noticias y halle el riesgo mas urgente;
debieran 6 que parccia deber producir. La vuelta
por lo cual intenté tomar con estas nuevos enemi-
de los emigrados no se verifica. La Asamblea ballé
gos de la constitution providencias semejantes à
redactada con escesiva dulzura la proclama, y has-
las que emple6 contra los enemigos armados de la
ta se disputé al poder ejecutivo el derecho de re-
otra parte del Rhin, hacienda un nuevo ensavo de
producirla. Los animas estaban à la vcrdad dema-
las disposiciones del rey.
Todos los eclesiasticos habian recihido por par-
siado exasperados para que se contentaran con una
te de la Asamblea constituyente la érden de pres-
proclama, y principalmente para sufrir que el rey
tar el juramento civico ; peso de tal modo, que los
echase mano de un recurso inütil , desdeiiando los
medios enérgicos que acababan de adoptarse.
que se negaban à hacerlo, perdian el carâcter de
Preparàbase en aquellos dias a, Luis XVI otra
Ininistros del culto péhiico pagado por el Estado,
prueba del mismo género y que no tuvo un éxito
aulique seguian con las pensiones de meros cléri-
mas favorable. Resonando en el Oeste los primeras
gos y con la libertad de ejercer privadamente su
gritos de turbulencias reli eiosas , la
ministerio. No pocha ser mas templada la correc-
Asamblea cons.
tituvente envia alla dos comisionados, uno de ellos
tion; la Asamblea legislativa exigi6 otra raz el ju-
Gensonné, célebre mas adelante en el partido de la
rameau, y nego Ioda asignacion à los que se obsti-
Gironda. La Asamblea legislativa oya su narration,
nasen en no limule ; mas como abusaban de su
pesar de ser muy moderada, con suma indigna-
libertad encendiendo la tea de la discordia civil,
tion. Recuérdese que la Asamblea constituyente,
mandé aquella, que segun su modo de proceder,
al privar de
serian llevaclos de uno à otro punto, y aun serian
sus funciones à los eclesiasticos que se
negaban à jurarla , liabia no obstante dejado una
condenados à prision si negaban la obediencia.
pension y libertad para ejercer el culto en otra par-
Prohibieles finalmente el libre usa de su culto par-
te : ellos no dejaron des& entonces de incitar al
ticular, , y mandé que los cuerpos administrativos
pueblo contra sus comparieros juramentados, pin-
la remitiesen lista iuformada de la conducta de ca-
tandoselos coma il-ninas, cuyo ministerio ara nulo
da uno de ellos.
y contagioso. No contentos con eso, llevaban à los
Tanta esta resolucion coma la que contra los
pobres aldeanos â grandes distancias para decirles
emigrados acababa de dictarse, revelaba la zozo-
misa ;estos desesperados al ballai ocupada su.
bra que se apodera de los gobiernos vacilantes; lo
iglesia'por un culto que creian odioso , y al verse
cual les obliga â tomar precauciones escesivas,
forzados â caminar tanto en busca del que merecia
porque entonces no castigan hechos consumados,
siao que persiguen hosto los intentas de ofender,
90
REVOLUCION
FRANCESA•
9.81
sieudo sus providencias frecuentemente capricho-
sallos ; v estar en entera facultad de valerse de
sas y crucles como sus sospechas.
los saceidotes que le acomodasen. Dej6se de insis-
No bien apareci° el decreto cuando los obis-
tir en esto, y sin dar conocirniento à la Asamblea
pos y los clérigos residentes en Paris que hahian
qued6 resue,Ito el veto.
conservado con el rev algunas relaciones, le eu-
Ilecibiô el rey otro anxilio del partido consti-
tregaron una esposicion en contra; y este, que
tucional en cuvas manos parecia haberse enIre-
siempre se arrepentia de liaber sancionado el de-
gado el monaica , que fui; cl que le hizo el
creto de constituyente, Ileno ahora de escrUpules,
directorio del departamento. Formado este for
no necesitaha de .rnuehas instancias para oponerse
los individuos mas ilustres de la Asamblea cens •
à la saucion. «En culante à este, decia hablaudo
tituyente, como el duque de Larochefoucault, el
»del nuovo provecto, antes me arrancarân la vida
obispo de Autun, Baumetz, Desmeuniers, Ansous
»que la sancioti.» Los ministros diferian poco del
diri;iôuuapeticion al rey, no ya corne cuerpo admi-
dictamen del rey, pues Barnave y Lameth, à quic-
nistrative, sino como juntade peticionarios, y pro-
nes el rey consultaha alguna vez , le aconsejaron
l'OC6 la aplicacion del veto al decreto contra los
que no la (,torgase; pero con este consejo mezclaban
eclesiasticos.
otros que no teniancabida en el corazon de Luis XVL
«La Asamblea national, se decia en la peticion,
cuales eran, que al ne;:ar el decreto, no hi-
ha pretendido sin duda lo mas conveniente , y de-
ciese rcceiar lo mas minime con respecto t él, pa-
seamos defenderla aqui de sus culpables detracto-
ra lo cual debia separar de su lado à cuantos ecle-
res; pero si un designio laudable la hizo concebir
siàsticos se negasen a jurar, , y no dar entrada en
ruedios que uo estan en arinonia con la consti-
su enpilla mas que à los constitucionales De to-
tucion, con la justicia ni con la prudencia... quic-
dos los dietamenes sin embargo, el rey se queda-
re sin embargo, que todos los eclesiàstieos sin em-
ba solo con la parte que se conformaba à su debi-
pleo deban el pago de sus asignaciones al haber
lidad é devocion. Dupor-Dutertre, guarda-sellos
prestado el juramento civico, al mismo tiempo que
v ôrgano de los constitucionales en el ministerio,
la constitution ha hjado espresa y terminan temen-
hizo que triunfase su parecer ; y asi que el conse-
te estas pensiones entre las deudas nationales.
jo acordô con mucho regocijo de Luis XVI que se
Pues gué: el negarse a prestar un juramento une-
interpusiese el veto, ahadiô como opinion suva,
de destruir acaso el titulo de un crédite reconoci-
que seria hem) que no infundiesen sospechas los
do? La Asamblea constituvente ha hecho cuanto
£acerelotes que se hallasen al rededor del rey. Pe-
podian esperar los eclesiasticos no juratnentados;
ro Luis XVI, cari siempre tan dOcil , manifesté) al
si los ha privado de sus funciones, ha sido por no
oir esta proposition un teson invencible, y dijo
haberse allanado al juramento: y al desposeerles
que la libertad de cultos que se habia decretado,
lec ha reducido à una pension. Là. Asamblea legis-
para Codes, debia tenerla él lo mismo que sus va-
lativa pretende, que aquellos eclesiasticos que-no
282
FRANCESA.
283
BEVOLUION
hubiesen prestado juramento, ô se hubiesen retrac- •
Decidido Luis XVI à negar la sancion , procu-
tado, puedan en el caso de turbulencias religiosas
raba no obstante retardar el moment° de anun-
ser interinamente alejados y encarcelados cuando
ciarlo â. la Asamblea, pues queria antes conciliar
no obedeciesen à la erden que les intimase. iQu6
la opinion con algunos actos que la fuesen favora-
otra cosa es esto mas que renovar et sistema de. las
bles, y al intente eligiô un ministre del partido
drdene,s arhitrarias, si à un hombre que no estâ
constitucional. Montmorin, cansado de su vida ac-
convict° atm de haber hollado las leyes, se le cas-
tiva , mientras la constituyente, y de sus penosas
tiga con el destierro, y poco despues con una car-
transaciones con todos los partidos , no osa espo-
cel?... La Asamblea nacional priva del libre use
nerse à las tormentas de otra legislatura, y se re-
de su culte a todos los que se nieguen al jura-
tire à pesar de las instancias del rey. Delessart
mente.... y de esta libertad à nadie puede despo-
que dejô el ministerio del interior, acepté el de
jarse, parque esta eternamente grabada en la de-
negocios estrangeros, que varies habian rehusa-
claracion de los derechos....»
do. Delessart, recto é lustrado , dependia de los
Escelentes sin d'Ida eran estas razones, pero
constitucionales ô fublenses , pero era tan débit
no bastaban los raciocinios ni los sentimientos,
para fijar el anime del rey , corne para ha-
para calmar la inquietud de los partidos. iQuién
cerse respetar de las naciones estrangeras
podia convencer à una Asamblea de que era lici-
de las disenciones intestinas. Cahier de Gervi-
ta à unes eclesiàsticos obstinados promover tur-
lle, patriota decidido, pero de mas teson que po-
bulencias y discordias domésticas? Ultrajese al di-
der , fué colocado en el interior para conteutar
rectorio, v su peticion al rey suffie una terrible
tambien à la opinion piiblica. El partido que for-
contradieron par otras muchas quo se elevaron al
maba entonces el ininisterio dia el de la guerra
cuerpo legislativo. Canule Desmoulins, gefe de
Narvonne, javenalentado y entusiasta, celoso cons-
una section, presentô una muy atrevida, en la
titucional , y sagaz para grangearse el amer del
que se hacian ya notables et impetu borrascoso
pueblo; el tuai hubiera indudablemente tenido un
del lenguage, y el desprecio al decoro con que
ascendiente muy ntil en el consejo , y estrechado
habian sida mirados hasta entonces el rey y las
amigablemente à la Asamblea con el rey, sine bu-
autoridades. Desmoulins afirmaba à la Asamblea,
biese contado per émule suyo à Bertrami-Mollevi-
que era preciso un escarmiento.... que dehia so-
lle, ministre contra-revolucionario , y à quien la
meterse et directorio à juicio
que sus imem-
carte creia superior à. los restantes. Bertrand
bras eran las cabezas que debian buscarse.... que
de Motteville odiaba la constitucion , se vela
â ellas convenia dirijir los tires, y aniquilar à los
con sutileza de su teste para combatif su sentido
conjurados
En lin, que cl poder del veto real
y queria sin reparo alguno que el rev intentera
tenia sus limites, y que con veto no se impedia
ejecutarlo , «pero con el objet°, decia', de que se
tom de la Bastille.
viese cuàn impracticable era.» No padia et rey re-
Biblioteca poptaar•
T. I. 386
g 81
BEVOLUCION
FRANCESÀ.
283
solverse à destiluirlo, y resolviô dejar que prevale-
do duradero, y de sostener el ôrden con resolueio-
ciese este miaiste,rio misto No content° con intentar
nes eficaecs y enérgicas que diesen à toda Europa
seducir à la opinion , valiendose de nombramien-
un testimonio de las decisiones patriéticas de la
tos, ideô otros medios para aseguràrsela mas , y
Francia, dijo: «no os intimide, que las grandes po-
fingiô avenirse a mutas disposiciones diplomit-
«tencias se arnica contra nosotros para la guerre;
ticas y militares se Fabian propuesto contra las
«el interés ha fijado ya su conducta, que fejos de
pillas dcl Rhin.
«variar por vuestras providencias, estas les obliga-
Coartadas por el veto las postreras leyes repre-
«rail à der esplicaciones... Es preciso que la con-
sivas, venian sin embargo diariamente nuevas no-
ducta de los tranceses corresponda con su micro
ticias denunciando à la Asamblea los preparativos
«destina. Esclaves bajo el yugo de Luis XIV, filo-
amagos de los emigrados. Las actas de las mu-
u.« sin embargo audaces y hereicos; y hov que
hicipalidades y de losdepartamentos prOximos à la
«son ya libres ihabran de gemir cobardes y pusi-
Frontera, las narraeiones de los comerciantes que
«lanimes? Se engatia, alma Montesquieu, el que
Regaban del otro lado dol Rhin, conlirmabari que
«cree que un pueblo en revolucion esta préximo
el vizconde de Miraheau, hermano del famosocons-:
«ser conquistado, antes bien sera capaz de conquis-
tituyente, estaba al freine de sciscientos hombres en
«tar mundo.» Op/ausos.)
el obispado de Strashurgo; que por el directorado del
«;Os proponen capitulaciones! iquieren que
elector de "ilaguncia y junte à 'Worms vagaban in-
«crczca la prerogativa real de un hombre cuyo
numerables transfug,as à las Ordenes del principe
«aliento puede sofocar el de toda ana nation, de un
de Condé: que lo rnismo acontecia en Ceblenza y
«hombre que absorve treinta millones, mientras
en todo cl electorado de Trdveris; que se balla.
«bay miles de ciudadanos que mueren como men-
atropellado y ultrajado â algunos franceses, y
«digos! (nueoos uplausos), quicren que venga la no-
finahnente que se hahia propuesto al general \\V lin-
«hieza!!! Pues aunque iodas los nobles de la tierra,
fen, entregâse el Nuevo,Brissach. Semejantes ne-
«nos acometicsen, los franceses, con sus riquezas
ticias, à mas de las que todo el inundo ya sabia,
«en una mano y en la otra su acero, lueharan con
indignaron baga el ultimo punto a la Asaniblea.
«csa gaza orgullosa y la condeklaràn al suplicio de
Proptisose un proyecto de decreto para que los
«la i.aualdad.»
elcetores procedies'en à desarmar à los emigrados,
n
«tisad con los ministros, con el rey y con la Eu-
lijandose la decision para dentro de dos dias, por-
«ropa el len ,atia,ge digne de los representantes de la
que no pareciera demasiado precipitada ; cspirado
«Francia. Dédit â los ministres que hasta ahora no
este termina se entabla la discusion.
«estais satisfechos de su conducta, y que por la
Tomô primera la palabra el diputado Isnard, y
«responsabilidad entendeis la muerte!!! (rape/ides
despues de pintar la necesidad de proveer à la
craplausos). Decid â la Europa que respetareis las
quietud dcl reino, no por el proie°, sino de unmo-
«constituciones de todos los estados; pero que si
280
REVOLVCION
FRANCESA.
287
«se suscita una guerra de reyes contra la Francia,
«franceses lanzaclos (le su patria por la revocacion
«vosotros promovereis una guerra de los Pueblos
«del cdicto de Nantes, se hubieran reunido arma-
«contra los reyes!» Oyendo el orador reproducirse
«dos en la frontera: si los principes de Alemania
con mavor fuerza los aplausos: «Respetad, esclama,
«les hubiesen auxiliado; respondednos, mué
«respetad mi entusiasmo, que es el de la libertad!
«Decid que cuando los puehlos combaten entre si,
«ltinera hecho entonces Luis XIV? iConsentir se-
«inejantes reuniones? Pues la resolucion que él
«por mandato de los despotas, se parecen â clos
«hubiera tornado entonces en favor de su autoridad
«amig,os que se baten entre las tinieblas de la no-
«es la que queremos que V. M. adopte ahora en
«clic, incitados por un instigador aleve. Si llegan
«favor de la constitucion.»
«lucir los ravos del dia, se abrazan y se vengan del
Decidido, segun hemos dicho, Luis X.VI à tem-
«que los eniaiiaba. Del mismo modo, al trabarse la
plar el efecto del veto con pasos que lisongeasen
«lid entre los ejércitos encmigos y los nuestros, si
â la opinion, resolviô trasladarse à la Asamblea y
«ilumina sus ojos la antorcha de la filosofia, Los
responde,r pur si mismo al mensage que ella le ha-
«PCEBLOS SE ABRAZAIdN EN PRESENCIA DE LOS TIRA-
bia enviado con un discurso que le dejéra salis-
«NOS DESTRONADOS, DE LA T'ERRA REGOCLIADA Y DEL
fecha.
«CIRTA SATISFECUO!I!
Eu la tarde del de dicicmbre lo puso por
Tal entusiasmo inspiraron estas palabras, que
obra, habiendose anunciado en avenu marmna por
la multitud se agrupaba en torno ciel orador para
medio de una esquela. La Asamblea le recibie si-
abrazarle. Aprob6se al punto el decreto que habia
lenciosa; y él dijo que el mensage era digno de la
defendido, y M. de Vaublanc, encargado de pre-
mayor consideracion, y que en ci rcunst a ncias en que
sentarlo al rey, saliô al efecto seguido de una di-
el honor francés se hallaba comprometido, creia de
putacion de veinte y cuatro individuos. La Asam-
su deber presentarse â la Asamblea ; que partici-
blea declaraba en este decretc que consideraba in-
pando de las intenciones de esta, pero recelando los
dispensable exigir de los electores de Tréveris, de
males de la guerra , habia intentado atraer â los
Maguncia y otros principes del imperio , que di-
franceses desca.minados; que viendo inelicaces sus
solvieseu las reuniones de la frontera, y al propio
insinuaciones de amistad, y anticipandose al men-
tiempo suplicaha al rev que activase las negocia-
sage de los representantes, habia declarado â los
ciones entabladas para indemnizar à los principes
electores, que si para el 15 de enero no se habian
establecidos en la Alsacia.
disuelto los coaligados, serian tratados conio ene-
M. de Vaublanc, al entregar el decreto, diriji6
migos de la Francia; que habia escrito al empera-
al rey una enérgica y respetuosa arenga, muy en-
dor reclamando su intervention en el concepto de
coiniada por la Asamblea, «Seer , le dijo, si los,
gefe del imperio, y que en el caso de no darle sa-
tisfaccion cumplida, declararia la guerra. Termi-
* Sesion del 29 de noyiembre.
ne diciendo que en vano se procuraba acibarar el
288
REVOLUCION
FRANCESA•
289
egercicio de su autoriclad, que guardaria fielmente
Aprovechando la satisfaction que habian pro-
el depesito de la constitucion, y que estaha bien
ducido estas inedidas, se dit.) cuenta del veto apli-
convencido de la felicidad que han= en ser rev de
cado al decreto contra los'eolesiàsticos. Cuidose de
un pueblo libre.
publicar pur la mariana eu los periedicos la desti-
M silencio se sucedieron los aplausos, yiendo
Melon de los antiguos agentes cliplornaticos
el rev trocada en elles la frialdad con que le reci-
dos de arist6eratas, y el nombramiento do otros
bierdn. Pero como la Asarnblea habia resuelto por
nuevos; y merced â tales precauciones oyose el
la mailaaa contestarle pur medio de un mensage
mensage sin dar muestras de resentimiento. Pur
no pudo manifestarle en aquel momento su satis-
esto se puede conoccr cuantos miramientos te-
faccion, aunque deciditi remitir su discurso à los
nia que guardar el rey para poner en practica
ochentay tres departamentos. Narbonne entrô poco
sus prcrogativas , y à cuantos riesgos se esponia
despues â manifestai los medios de que se habia
pur defenderlas. Aun cuando la Asamblea consti-
echado manu para asegurar el resultado de las
tuyente é quiers se echa en cala haberle perdido al
notificaciones hechas al imperio. En el lin debian
despojarle de, ella, le hubiese eoncedido el veto ab.-
reunirse ciecto cincuenta mil hombres, Io cual ana-
soluto, é, lutbiera sido mas poderoso por esto?
die, no ser imposible; y por gefes estaban nombra-
daba en este case cl veto suspensivo un resultado
dos losgenerales Luckner, Rochambeau y Lafayette,
idéntico al del absoluto? iOué fucrza era la que el
cuyo Uftimo nombre fué recibiclo con aplausos. Nar-
rey ne,cesitaba , la legal ti la de la opinion'? Para
bohne dijo ademas que el mismo iha à salir à recor-
convencerse de que no fué la Ialta de prerogati-
rer la froatera v dar impulse à las obras de defen-
vas suficientes lo que pe.rdie à Luis XVI, sino el
sa, para . lo queS Asamblea otorgaria los necesa-
uso indiscreto que hizo de las que le restaban,
rios fondes sin }racer economfas. con la libertad.
basta eaminar las resultados•
No, no, esclamaron todos. PreguntO, en fin, si à
No fué ilusoria la eficacia prometida à la Asam-
pesar de estar eompleto el nnmero legal de los
blea, pues se ofrccieron sin intermision las peti-
mariscales facultaria la Asamblea al rev para que
clones para los ;altos de la guerra y para los
confiriese ese grado à los dos generales Luckner
nombramientos de los dos mariscales Luckner y'
y Rochambeau, encargados de salvar la libertad,
Rochambeau Lafayette, arrehatado del retire eà
cuyo consentirniento y el placer que le inspiraha
cuyo
que reposaba de tres anos de fatigas, se presentô
la
del jeven ministro, manifest6 la Asam-
a la Asamblea, que le hizo un heures° recihimien-
blea con nuevos gritcs de entusiasmo. De este mo-
to. Salir') de Paris acompanado de algunos batallo-
do hubieralogrado popularizarse Luis XVI y atraer-
nes de la guardia national, hallando por donde
se los republicanos, los cuales solo amaban la repli-
quiera pruebas de que no se habia dado aun su.
blica poilue se figurahan que los reycs ni podian
nombre al olvido y de que siempre se le conside--
amar la libertad ni defenderla.
raba corn° une de los fundadores de la libertad,
290
11EVOLUCION
ntANcEsA.
291
Leopoldo, sin embargo, pacifico por naturaleza,
No encontraba, pues, Leopoldo ninguna mejora
no gustaha de la querra, porque sabia euh opues-
posible para Luis XVI, y asi su objet() era prolon-
ta era â sas intereses; pero deseaba un congreso
gar lo posible las negociaciones, y sin chocar con la
sostenido por una fuerza imponente para arreglar y
:Francia, obligarla â respetar su firmeza; pero su
morlificar la constitution. Los emigrados no querian
respuesta desgraciô su triunfo, reduciéndose aque-
rnodificarla sino destruirla, y et emperador nias sa-
lla a notilicar las conclusiones de la dicta de ita-
bio y mejor informado, conocia lo mucho que debia
tisbona que se negaha â aceptar toda indemniza-
concederse à las opiniones nuevas, y que todo lo nias
cion en favor de los principes estahlecidos en M-
à que podia aspirarse era â volver al rey algunas
sacia. Semejante decision era mus- ridicula , por-
prerogativas v reformar el cuerpo legislativo, es-
que todo et territorio comprendido bajo una mis-
tableciendo dos câmaras en vez de una. (29). Es-
ma domination dehe guardar las mismas leyes:
te Ultimo proyecto era el mas temible y con el
si algunos principes del imperio poseian tierras en
que mas continuamente se zaheria al partido ful-
Francia, debian resignarse à la abolition de los
dense y al constitucional. Ciertamente que si en los
derechos fendales , pues harto habia va hecho la
prinieros tiempos de la cone: tuyente, habia desecha-
Asamblea constituvente con concedertes indemni-
do este partido la Câmara alta, porque temia y con
zacion. Varios de citas habian entrado va en ne-
razon, ver apegada âella la nobleza: sus temores no
gociaciones sobre esto, v la dicta anulaba sus con-
•eran los mismos al presente, pues que ténia por el
venios y les .proliihia hiciesen otro alguno. El im-
-contrario fundada esperanza de componerla él mis-
perio, en la parte que le tocaha, no queria reco-
Multitud de constituyentes en terarnente oscu-
nocer la revolucion: y por lo que respecta â las
recidos hubieran hallado medios de resucitar para
reuniones de emigrados, Leopoldo, sin darse por
la escena politica: y aunque esta Câmara alta no
entendido de su disolucion, respondiô à Luis XVI,
conviniese à sus miras, se arnionizaha al menos
que como cl elector de Tréveris podia , segun las
cou sus intereses. Verdad es que los peri6dicos
amenazas del gobicrno francés, esperimentar muv
bablaban con frecuencia de ella, y que aquella idea
pronto hostilidadcs, se habia ordenado al general
• circulaba por todas partes. iCon cuanta rapidez
Bender que le ausiliase con premura.
habia marchado la revolucion! Los individuos del
La respuesta no podia estar pcor ideada, por-
,ad° izquierdo de otro tiempo se hallaban hoy en
que obligaha à Luis XVI. por no comprometerse
el derecho; y el atentado tan vituperado y temido
à tomarprovidencias enérgicas, â declarar la c
,
no era ya que se retrocediese al antiguo récimen,
ra. Delessart fué enviado al instante â la Asam-
sino el estahlecimiento de una Câmara alta. Nota-
blea para participarla esta respuestala sorpre-
ble diferencia con el afio 89, y notable modo tain-
sa que producia eu el rey, la conducta de Leopol-
bien de atropellar los acontecimientos una insen-
do. Dijo el ministro que sin duda habian engaila-
sata resistencia!
do al emperador, persuadiéndole infundadamente
292
REVOUICON
FRANCESA.
293
de que el elector bina cumplido con loties los de-
toclas partes. Fra bacia fines dcl alto 1791 ; la Asam-
bues de buen vecine ; y comunicô ademas la res-
blea prescrihiô el antiguo ceremonial de primerez
puesta que se habia dado â Leopoldo , la cual se
de ana, y resolvié que los homenages que en tan
reducia a manifestarle que no obstante su contes-
solemne dia le prestaba al rev no -fuesen tales en
ta.cion y las erdenes comunicadas al mariscal Ben-
lo sucesivo. Per este tiemno rué à quejarse una di-
der, si para el termine asignado, es decir, para
putacion porque no le htibian abierto de par en
el 15 de enero no liabian cumplido los electores las
par las puertas del consejo, cuva discusion filé es-
exijencias de la Francia, se apelaria â la fuerza de
candalosa , y la Asamblea al escribir à Luis XVI
las armas. «Si esta declaracion , decia Luis XVI
suprimie los litulos de, selior y de magestad. Otro
«en su carta de 3 I de diciembre â la Asamblea, no
dia entré, un diputado en la habitation del rey con
«produce el efecto que nie promet° ; si el destine
et sombrero puesto y vestido no muy decentemen-
«de la Francia es cl combatir con sus hijos y alla-
te, cuva conducta pro yenia à veces del modo brus-
«dos, yo haro que conozca la Europa la justicia de
ce con que los denendientes de palacio recibian
«nuestra causa, el pueblo francés la defenderà cet&
los dipulados; y en estas represalias nunca querian
«vider, y la nacion se convencerà de que no lie te-
ceder en su alti y ez ni los unes ni los otros.
«nide mas interés que el suyo, considerando siem-
Narbonne prosegula en su revista con soma ac-
«pre la inviolabilidad d.6 su seguridad y de su de-
tividad , colocando Ires ejéreitos en la frontera
«coro como el primero de mis deberes:»
amenazada. Rochambeau, general antiguo que ha-
Tales fueron las espresiones con que el rey en
bia hecho muy bien la guerra en etre tiempo, pero
el peligro comun parecia unirse con la nacion; es-
achacoso resentido y deseontento , mandaha el
presiones que fueron fervientemente aplaudidas,
ejà'cito Monade en Flandes y llamado dcl aorte:
entregandose los documentos à la comision diplo-
Lafayette tenia à sus Ordenes el dcl centre, y se
mâtin para que à la mayor brcvedad diese cuen-
acampaba hacia Metz. Luckner, guerrero vetera-
ta â la Asamblea.
no, mediano general, pero soldado valientc y muy
Todavia ïti semejanza de los tiempos de su es-
querido de la tropa porsus costumbres enteraincrt-,
plendor y poderio, se aplaudiô una vez à la ruina
te militares , manda.ba los coupas que ocupaban
en la Opera ; circunstancia que Hena de alboroze
la Alsacia. Estes cran los nuieos generales quede-
contô el/a à su esposo , diciéndole que la Fabian
biamos à unalargapaz y à. una desercion completa.
recibde como sultan antiguamente. Pero esta
Rochambeau, a .quien no gustaba el nuovo ré-
era va la Ultima prueha de amor que le Baba aquel
gimen y menos la mdisciplina que reinaha en el
pueblo, idôlatra algun dia de sus eneantos reales.
ejército, se quejaba incesanterne,nte y ofrecia po-
FI sentimiento de igualdad que tan largo tiempo
quisirna esperanza al ministerio; pero Lafayette,
duerme dehilitado en el corazon del hombre y que
jeven, infatigable, ausioso de pronta gloria, de-
con tante impetu se desarrolla, se notaba ya en
fendiendo à su patria, restablecia la disciplina en-
291
RE voLucioN
tre su tropa y se hacia superior à cuan tas dificul-
taries le oponia la mala fe de los oficiales que cran
los aristôcratas del ejército. Habiales congregado
y dicholes, valienclose del lenguaje del honor, que
podian retirarse si no habian de servir con lealtad;
CAPiTULO VIII.
que si habia algunos que quisiesen efectuarlo, el
tomaba à su cargo facilitarles à todos retiros para
Francia ô pasaportes para el estrangero; pero que
si se resolvian a centinuar en el servicio con taba
Division de los partidos acores de la cuestion de la guerra.—Papel
del duque de Orleans y de su partido.—Decreto de acusacion
con su fidelidad y con su celo. De este modo habia
contra los principes emig.,railo s.—Formacion de un ministerio
logrado establecer en su ejército un érden que no
Gicondino.—Durnouriez, su caractcr, su genio y sus proyeelos.
conocian los otros: en cuanto à Luckner, sin opi-
—Portnenores acerca de los nuevos ministros.—Conversation
nion politica y pot' lo tantodécil à cualquier gohier-
de Dumouriez con la reina.--Declaracion (le guerra al rey de
no, prometia mucho à la Asamblea, y habia en efc-
Hungria y de Boliemia..—Primeras operaci o nec militares.--Der-
to consegui do ganarse la vol untad de sus soldados.
rota de Quichr,iin y de Touruay.--Asesinato (lel general Dillo .
Ilizo Narbonne su viage con la mayor priesa,
y vols-lé el I I de encro à dar cuenta à la Asam-
blea de su pronta ejecucion. Anunciô lu adelan-
A principio del afio 1792, era laguerra la grau
tada que Hia la reparacion de las planas fuertes;
cuestion del moment° que la revolucion juzgaba
que desde Dunkerque hasta Besanzon presentaba
cornu la de su existencia. Era preciso ir à buscar-y
el ejército un total de doscientos cuarenta bata-
venter a los enemigos à fuera porque à filera era
llones y tiento sesenta escuadrones con la arti-
donde existian. Y el rey, gefe del ejército, ,obra-
Beria corresp , ndiente à doscientos mil hom-
. ria de buena fe contra sus parientes y antiguos
bres y provisiones para seis meses : y encare-
cortesanos? De esta duda era preciso sacar à la
ciô el patriotisrno de los guardias nationales vo-
nacion. Los jacobins que no dejaban pasar cues-
luntarios , asegurando que à la ma y or brevedad
tion alguna sin apurarla, traian entre 'llanos la de
estarian completamente equipados. El jôven mi-
la guerra ; lo raro es, que los mas exaltados
nistre, se entregaba sin duda à las ilusioues del ce-
ellos, y Robespierre su corifeo, se inclinaba à la
lo; pero sus intenciones cran tan nobles y sus fa-
paz, y los jacobinos moderados é girondinos, à la
tigas tan prontas , que la Asamblea le Ilenô de
guerra. Al frente, de estos, estaban Brissot y Lou-
aplausos , ofreciô sus méritos al reconocimiento
vet; Brissot sostenia la guerracon sus talentos y su
pUblico y para dar una prueba , como solia ha-
influencia, y pensaha corn Louvet y los demas'gi-
cerlo con lo que merecia su satisfaction, envié no-
rondinos, que era conveniente à la nacion, porque
ta de ellos à todos los departamentos.
pondria térinino à una congojosa incertidumbre,
296
FRANCESA.
297
REVOLUCION
v haria patentes las vcrdaderas in tencienes del rey.
uienes favorecia, pero despues toda la es-
h
' tstoS hombres que median el éxito por su entu-
c
liens à g
a abia cambiado; pues conociendo él
siasmo , no pocha persuadirse de que la nation
lo deseonceptuade que estaba el partido popular,
quedase vencida; y juzgaban, que si por la falta
habia implorado el perdu (le la côrte en los Ulti-
del rey sufria algue leve descalabro, saldria de
mes tiompos de la constituyente, v nada habia lo-
dudas y depondria à un gefe desleal. per qué
grado.Bajo la legislativa, i‘etuvo 'su grado de al-
Robespierre y los demas jacobines no querian una
mirante, é hizo nuevas tentativas para ver al rey:
determinacion que tan brave y decisivo desenlace
este le admitiô por lie, y en una sesion bastante
proporcionaria? este es lo que no puede esplicar-
larga que tuvicron, fué lm bien recibido. Debia
se por nieras congeturas. i,Temia at medroso Ro-
volver à palacie, y volvié en efecto cuando estaba
bespierre la g,uerm: ô antes bien la combatia por
puesta la mesa para la reina, ballandose alti mul-
sestenerla Brissot, si/ rival cotre los jacobines
titud de palaciegos. No bien lecolumbraron, cuan-
y parque habia ahogado en su defensa con talento
do llovieron sobre el las palabras mas ofensivas.
el jeven Louvet? Como quiera que sec, él sos-
Cuidado con los plates! grita.ban todos, corne si se
tuvo tenaz al. defendcr la paz. Los franciscanos,
temieraquefuese itechar en elles algue veneno. Lc
que tambien cran jacobines, asistieron à la delihe-
einpujaban, le pisoteaban, y al fin tuvo que reti-
racion, y se pusieron de parte de Robespierre. Pa-
rarse. Al bajar por la cscalera recibié nuevos ul-
recia que teinian mas que todo à la superioridad
trajes, y salie irritado, creyendo que el rey y la
que pudiera dar la guerra â Lafa y ette, v à. que es-
reina le habian preparado tan humiliante escena,
ta le proporeionase, en brave la dictaditra
y en verdad que no foc asi, porque ambos se (le-
tales cran tambien los continuos miedos de Cami-
sesperaron al saber la imprudencia de los palacie-
lo Desmoulins, que soriando varie â la cabeza de un
gos, de que uinguna noticia tenian (30). El princi-
ejército victorioso, se le representaba,
pe doble exasperarse mas que nunca, pero no por
OMO en el
campo de Marte , arrollaudo â jacobines y fran-
cso gariô en actividad, ni se hizo gefe de partido
ciscanos. Louvet y los girondinos atrihuian â otra
mas sagaz que antes. Los jacobines; sus amigos, y
cosa la idea de los franciscanos, creycedo que es-
la Asamblea, debieron abultar este hecho mas de
tos solos , perseguian en Lafayette, al enemigo del
lo regular, y esta lue la causa de que renaciese su
duque cie Orléans , â quien secretamente se les
faction, y de que pensase que sus pretensiones y
suponia afectos.
esperanzas, se alunentaban con los pcligros del
Este duque, cuyanombradia labraron las sospe-
tronc.
chas de sus enemigos, mas bien que la revolucion,
Creycron los girondines. que los franciscanos v
vejetaba entonces oscurecido. Enhorahuena que
los jacobines exaltados defendian la paz para ar:
su nombre hubicra servido al principio , y ana bu-
rancar à Lafayette, rival del duque de Orleans, el
biera podido infundir algunas esperanzas en aque-
triunfo que la guerra le proporcionaba; mas sea
998
REVOLUCION
FRANCESA.
299
lo que fuere, esta, desechada de los jacobinos y
defendida por los girondins, debiô prevalecer en
trajandose al propio tiempo à la nacional, y mal-
la Asamblea donde dominaban los segundos. La
tratando à los viageros franceses; y que por con-
Asamblea corna-m.') por encausar en 1. •
siguiente debia exijirse del emperador una espli-
de encra
al coude de Provenza, hermano mayor del rer,
cacion tern2inante, al tratado de 1756: ordenése la
al coude da Artois, al principe de Condé, à Ca-
impresion y el emplazamiento de este informe.
bonne, à Mirabeau, jéven, y à Laqueille , acusados
Sube Guadet aquel mismo dia à la tribuna: «De
de miras hostiles contra la Francia; y no pudien-
«cuantos hechos , dite, se han comunicaclo à la
do entrometerse la sancion en los decretos de acu-
«Asamblea, el que mas ha chocado ha sido el plan
«de un congreso , cuyo objeto Beria modificar la
sacion, por esta vez no habia riesgo de veto. El
«constitucion francesa; plan sospechoso hace ya
secuestro de los bienes de los emigrados v la per-
«mucho tiempo , y denunciado en fin como posi-
cepcion de sus rentas por el Estado, que era lo
que se ordenaba en cl decreto sin sancion , fueron
«ble par las comisiones y los ministres. Si es cier-
nuevamente prescritos por otro decreto, â que el
to, aitade, que manejan esta intriga hombres
rev no hizo la oposicion mas minima. La Asamblea
«que juzgan encontrar en ella un media para sa-
se'apoderaba de las rentas a titulo de indernniza-
«lir de la nulidad politica en que estan sumidos;
ciones de guerra. El primera de aquellos perso-
«si es cierto que varios agentes del poder ejecu-
nages quedô privado de la reg;encia eu virtud de
«tivo avudan con el influjo de sus relaciones â tan
«abominable complot ; si es cierto que con dila-
la decision pronunciada anteriorrnente.
«ciones se nos quiere aburrir y obligarnos à acep-
En 14E de encra presenté Gensonné à la Asam-
blea el informe sobre el Ultimo oficio del emperador.
«tar esta vergonzosa mediacion iha de mostrarse
IIizo observar que la Francia habia sida siempre
«ciega la Asamblea nacional à riesgos tan inini-
«nentes? juremos, esclama el orador, juremos mo-
prOcliga de sus tesoros y soldados con el Austria,
«rir todos aqui » No le dejan continuar,
sin obtener nunca correspondencia; que el tratada
v Ioda la Asamblea se pane de pie gritando:f
de alianza, concluido en 1756 , se habia violado
., si,
lo juramos! Y ardiendo en entusiasmo declaran por
por la declaracion de Pilnitz y siguientes , cuyo
infime y traidor à la palma, â cualquier francés que
objeto era promover una liga armada de los sobe-
tomase parte en un congreso, cuyo objeto fuese
ranos , y «pie tambien lo estaba de hecho por el
modificar la constitucion. Este decreto iba
armamento de los emigrados, à vista y conciencia
do contra los antiguos constituyentes y el minis-
de los principes del imperio. Sostuvo ademas, que
tro Delessart , à quien principalmente se culpaba
aunque para la dispersion de las reuniones se hu-
de que entorpecia las negociaciones. Reprodirjose
biesen dado ôrdenes recientes, estas no se habian
el 17 la discusion sobre el informe de Gensonné,
llevado â efecto; que la escarapela blanca no ha-
y quedô decretado que el rer solo trataria en nom-
bia dejado de llevarse hasta mas alla del Rin, ul-
bre de la nation francesa, y que exijiria del em-
.13.ibliolecapopular.
T. 1. 387
PRANCESA•
300
CEVOLUCION
304
perador esplicacionc,s terminantes antes dell . 0 de
â sus célegas y al re . Diése al pnblico una caria
y
rnarzo prOximo; à lo cual repuso el rey que hacia
que los Ires generales del norte escribian â 'Nar-
mas de 15 dias que se las habia pedido â Leo-
bonne espresândole en ella cuanto temian que se
poldo.
les destituvese, como se decia que iba â suceder:
SUpose entretanto que el elector de Tréveris
y entonces et rey le destituvô sin tardanza ; pero
intimidado por las instancias del gabinete francés:
para reparar el efecto de este mal, mandé anun-
habia ordenado nueyarnente la dispersion de las
ciar la de Bertrand de Molleville. El efecto que
juntas, la venta de los géneros almacenados ea
temia no fué por cso mcnor, pues se note en se-
sus Estados, y prohibido que se reclutase gente
guida un morimiento estraordinario; y la Asam-
y que se hiciesen ejercicios militares; afiadiendo
blea, al tenor de la fôrlutila que habia servido en
que en efecto estas ôrdenes se habian puesto ea
otro tiempo para Necker, quiso declarar que Nar-
ejecucion. Tales se hallaban los animos, que nin-
bonne merecia la confianza de la nacion , al paso
guna Unpresion hizo en ellos semejante nueva;
que todos los demas ministros carecian de ella.
antes bien, y ieron en ella nanas dernostraciones
Pretendiase, sin embargo, csceptuarde esta senten-
six resultado, y se insistiô en exijir respues ta de-
cia â Cahier de Gerville , que constante opositor
finitiva â Leopoldo.
de Bertrand de Molleville, acababa de tener con él
Los ministros Bertrand de Molleville y Nar-
una ruidosa contienda. Despues de muchos albo-
bonne estaban desavenidos, pues el primero vela
rotos, Brissot pidiô se le dejase probar que Deles-
con celos la popularidad del ministro de la quer-
sart habia abusado de la confianza de la nacion.
Este miembro habia conliado â la cotnision diplo-
ra y vituperaba sus consideraciones con la Asam-
blea; v Narbonne se quejaba de la conducta de
màtica su correspondencia con Kaunitz ; corres-
Bertrand de Molleville y de su tendencia incons-
pondencia indigna que basta é. este mismo inspi-
titucional, pretendiendo que el rey le privase del
raba ideas poco favorables sobre la situation de la
rninisterio. El que mediaba entre ambos era, atta-
Francia, v parecia haber autorizado la conducta y
que sin grata resultado , Cahier de Gerville. Se
lenguaje 'cle Leopoldo. Conviene saber que Deles-
aseguraba que los coustitucionales querian elevar
sart y su côlega Duport-Dutertre, cran los dos
â Narbonne à la dignidad de primer ministro; y
ministros mas particularmente afectos à los fulden-
aun el mismo rey fué al parecer seducido con los•
ses, y à. quienes se tenia doble prevencion porque
temores que despertaban la popularidad y ambi-
les acusaban de favorecedores del proyecto de un
congreso.
cion de Narbonne y con pintarsele couto un jevea
altivo que queria avasallar el gabinete. Sabedores
En una de las mas acaloraclas sesiones de la
Asamblea, Brissot acusii al des
los pertedicos de estas desasenencias, Brissot y la
graciado Delessart
Gironda, defeadieron ardientemente al ministro
de haber comprometido la dignidad de la nacion,
prôxuno â sucurnbir, y se opusieron terriblemente
de no haber dado cuenta del convenio de las po-
.
302
nEVOLTICION
FRANCESA.
803
tencias, y de la declaracion de Pilnitz , de haber
por-Dutertre; pero se prepard con tiempo, pidié
nsado en sus notas de maximas inconstitucionales
que le dejâran justificarse, y quedando ahsuelto,
dado Kaunitz una idea muy falsa de la situation
segun la érden del dia, presentO al punto su dimi-
de la Francia, prolongando la negociacion, y con-
sion; . como lo verificé tambien Cahier de Gerville;
ducidola de una manera contraria à los intereses
viéndose el rey de este modo sin el nnico ministro
de la patria. Vergniaud se unie con Brissot y agregé
quien la Asamblea honraba con el concepto de pa-
nuevos cargos à los que se hacian â Delessart, vi-
triotismo.
luperandole el haber , durante su cargo del inte-
Separado del ministerio que le hacian dado los
rior, guardado mucho tiempo en la cartera el de-
fuldenses, y sin saber a quién dirijir sus ojos en
creto por el cual se unia el condado de Avirion â la
tan deshecha borrasca ; Luis XVI, que habia depues-
Francia; siendo por lo tanto el origen de los de-
to â Narbonne por ser demasiado popular, trat6 de
.
sastres de aquella Ciudad. En seguicla afiadi6 Verg-
aliarse con la Gironda, formada repullicanos
niaud: «Desde la trihuna en que os hablo , se
Verdad es que estos lo cran por desconfianza del
«descubre el palacio en donde unos malvados con-
Tey, el cual entregândose à ellos, podia al fin ga-
«sejeros estravian y ciegan al rey, que la constitu-
nàrselos para si; pero para conseguirbo, debia en-
«cion nos ha dado veo las ventanas del edificio
I.regarse con sinceridad, reproduciéndose aqui la
«donde se urde la contrarevolucion , y donde se
Cerna cuestion de buena fé de que siempre se ha
«meditan los medios para despefiarnos otra vez en
dudado; pues que. 14iS.X.Vi, sincero cuando se en-
«la. esclavitud.... De ese famoso palacio salie el
comendalm â un partido, no lo habia sin violencia
«terror mas de una vez eu otro tiempo y en nom-
é sin enojo. Si . este partido le imponia me condi-
«bre del despotismo. Pues bien, vuelva hov a el
cion necesaria, con tal que fuese dificil, ya.se opo-
»en nombre de la ley; apodérese alti de todos los
Dia à ella; y en seguida se entregaba ii la descon-
«corazones, y sepan cuantos en él se abrigan, que
lia.nza, luego al entado, y muy poco tardaba en rom-
«nuestra constitucion hace al rey nnicamente in-
perse este lazo fatal entre corazones esclusivamente
aviolahle.»
entregados à los mas opuestos intereses. Asi fuâ
Pûsose al punto à votacion y quedô aprobado
como Luis XVI despues de haberse unido al parti-
et decreto de acusacion, y Delessartfué remi tido al
do fuldense, rcchaz6 enojado â Narbonne, su prin-
alto tribunal de la nation, establecido en Orleans,
cipal cabeza, y se vie reducido para calmar la tem-
y encargado por la constitucion de juzgar los
pestad, a entregarse en malins de los girondinos.
menés de Estado. Viôle salir el rey con notable
Guiàbase por el ejemplo de Inglaterra, donde cou
sentimiento. , pues le habia hecho due() de su con-
la mayor frecuencia entresaca el rey de la oposi-
fianza, y le queria en estremolpor sus ideaspacifi-
cion à sus ministros. La cède se consolé entonces
cas y juiciosas. PrOximo estuvo tambien a ser en-
con una vislumbre de esperanza, porcine esta jamas
causado et ministro del partido constitucional Du-
se pierde ni aun en cl postrer apuro, y se lisongeô
1,11.ANCESA.
305
304
REVOLUCION
y solo era propôsito para mandar
creyendo que Luis XVI al elegir demagogos inca-
tad despôtica,
soldados; pero si à su genio hubiese unido las pa-
paces y estravagantes, perderia de reputacion el
siones de Mirabeau, la voluntad de Cromwell, b al
partido de que los sacase. No aconteciô asi sin em-
menos las creencias de Robespierre, se hubiera he-
bargo, pues el nuevo ministerio estaba muy lejos de
cho due° de la revolucion y de la Francia.
ser lo que hubiera deseado la malicia de los pa-
Cuando Dumouriez, se presentô à Narbonne,
laciegos.
form° en un instante un vasto plan militar. Ideaba
Mas de un mes hacia que Delessart y Narbonne
à la vez una guerra ofensiva y defensiva, sometien-
sehahian valido de un hombre de estraoidinarios do-
do â esta Ultima todo el terreno hasta donde Ilega-
tes, en su concepto, y colocadole à su lado para que
ba la Francia con sus limites naturales, el Rin,
les ayudase: este era u rnou riez, que gefe primer() en
Alpes, los Pirineos v cl mar ; pero los Paises
Normanclia, y despues en la Vendeé, habia en todas
Bajos, donde la dom-inacion solo se estendia hasta
partes revelado una entereza y talentos nada comu-
nes. lIabia ofrecido sus servicios unas veces à la
el Rin, y eu la Savoya, donde no pasaba de los Al-
pes, queria que se atacase, desde luego, y que Ile-
côrte y otras à la Asamblea constituvente; pues
gado que se hubiese â los lindes naturales, se to-
con tal de ballai donde desplegar su actividad y ge-
mase la defensiva. Asi se hermanaban à la vez los
nio singulares, le era indiferente cualquier partido.
intereses y los principios; asi se sacaba partido de
Dumouriez, mal premiadopor su siglo, habia pasado
una guerra que no se habia provocado, ateniéndo-
parte de su vida en enredos diplornitticos: y con to-
se por lo que respecta â los limites, â las leyes de
do su denuedo, su genio militar y politico, y sus
la naturaleza. Propuso ademas que se formase un
cincuenta alios, solo era al principro de la revolu-
cuarto ejército , con destin() al Mediodia, cuyo
cion un famoso aventurero. Conservaba no obstante
mando pidiô y le fué prornetido.
la audacia y fuego juveniles; y apenas habia indi-
Dumouriez habia sabido ganar à Gensonné, uno
cios de algu- na guerra ô revolucion, trazaba planes,
delos comisionados civiles enviados à la Vendeé por
los dirijia â todos los partidos, dispuesto â favor de
la Asamblea constituvente, diputado despues en la
todos si empleaban su actividad. Asi cra corno se
legislativa, y uno de los indi y iduos mas poderosos
habia habituado à desentenderse de la naturaleza de
de la Giranda. Notando asi mismo que los mas
una causa; y aulique en su corazon no entraba el
Inertes Bran tos jacobinos, se habia presentado en
conyencimiento, era generoso, sensible y capaz de
su club, leido varias memorias que hahian mereci-
decision, si no por los principios, al menos por las
do grandes aplausos, y no por eso habia dejado en-
personas. Su imaginacion tan rara, tau veloz y tan
tibiar su antigua inthilidad con Delaporte, mayor-
fecunda, y su denuedo unas veces sereno y otras
domo mavor de Luis XVI y uno de sus mas celosos
impetuoso, Bran admirables para valerse de ellos,
partidarios. Enlazado asi 'con los varios poderes
mas no para dominar. Carecia de la nobleza de un
prôximos à coligarse, Dumouriez no podia dejar de
intim con yencimiento, del orgullo de una volet-
uvu
11.EVOLUCION
FRANCESA.
307
triunfar y ser Ilamado al ministerio. Luis XVI le
vincentes, trocaron el caracter de las negociacio-
ofreciô et despacho denegocios estrangeros, vacan-
nes, y presentaro n à la Francia en una actitud des-
te por el decreto de acusacion contra Delessart; pero
coneeicla, aunque hicieron la guerra mas ininMen-
sensible aun à la memoria del ministro encausado,
te. Era natural que Dumouriez la desease porque
el rey solo le propuso la interinidad. Dumouriez cre-
habia nacido para ella, v pasado 36 alios, estudian-
yéndose poderoso, y no queriendo pasar por sus-
do este grande arte; mas tambien debemos conve-
tituto de un ministro fuldense, rehusé el cargo COR
nir, en que la conducta del gabinete de Viena y la
la condition de interino, y le obtuvo en propiedad.
exasperacion de la Asamblea, la habian huile ine-
Encontrese en el ministerio Unicamente con Cahier
vitable.
de Gerville y con Degraves, porque aunque el pri-
Dumouriez por su conducta con los jacobinos y
mer° de estos habia hecho su dimision, no se ha-
por su maniliesta alianza con la Gironda, aun sin
bia separado todaviade los negocios. Degrayes ha-
aborrecer à los fuldenses, habia de indisponerse
bia suce.dido à Narbonne y era jéven, desprendido
con elles, puesio que a.demas los desbancaba. De
y de poco mundo porto -que Dumouriez 'ogre do-
aqui su continua oposicion à todos los cornes de
minarle, y consiguie al mismo tiempo las relacio-
este partido. Pur lo demas, él no se cuidaba de la
nes esteriores y- la . administracion militai', es decir,
mofa y mcnosprecio con que trataban estos à los
las cauSas., y la organizacion de la guerra. Nada
jacobines y à la Asamblea, y resolvié seguir su ca-
mas que este Liftai», à la osadia de su genio, pues
mino con la serenidad que acostumbraba.
apenas entre eu el ministerio, se plante el gorro
Era preciso completar et ministerio, para cuya
encarnado entre los jacobines, adorno nuevo, to-
eleccion se consultaba à Petion, Gensonné y Brissot;
rnade de los frigios, y que se habia hecho el simbo-
Segun la ley, el nombrainie,nte no po.dia recaer en
lo'de la libertad. Prometiéles gobernar por elles y
individuos de la actual Asamblea ni de la prece-
para elles: y al présentarse à Luis XVI le tranqui-
dente; de modo que habia potes de quien echar
hm') per su conducta con los jacobines, destruyen
mano. Dumouriez propuso para el de marina à La-
do las preocupaciones que esta le habia infundido,
coste, antiguo empleado en el MiSt110 ministerio,
v iograudo à fuerzà de demostraciones de afecto y
practico laborioso, que no obstantesu tenaz patrio-
de agudeza conmoverle y librarle de su tétrica me-
tisme, se aficione al rey, merecie su afecto, y se
lancolia. Le convencié de que si iba en pos de la
mantuvo à su lado por mas tiempo que los otros.
popularidad, era por bien del trono y por seguridad
Tratàbase de encargar el ministerio de la justicia
soya ; pero à pesar de todos sus respetos procuré
al jeven Louvet, et misai° que poco antes se habia
hacer conocer al principe, que la constitution era
distinguido entre los jacobinos, v obtenido cl favor
inevitable, y consolarle esmerandose eu probarle
delaG-ironda,desde que contante calor habia soste-
que un rey podia ser muy poderoso cou Bila. Sus
nide la opinion de Brissot en favor de la guerra;
primeros escritos à las potencias, enérgicos y con-
mas el envidioso Robespierre le promoviô acusa-
3 08
ERVOLUCION
FRANCESA.
309
cion en seguida. Louvet se justifice completamente,
Luis XVI al ver la actividad, honradez y pericia de
pero nada se quiso ya cou hombre de tan dudosa
sus ministres, se entrege é alhagüefias esperanzas;
popularidad; y asi se Ilatne â Duranthon, abogado
agradâhanle mas que Iode sus econémicas reformas,
de Burdeos, hombre de talento é integridad, pero
porque siemprese habia complacido con estas me-
may débil. Faltaban todavia los ministres de ha-
joras que no exigea sacrificios de princip:os ni de
cienda y del interior, para cuyo primer cargo pro-
poder. Si hubiera podido vivir siempre tan satisfe-
puso la Gironda ii Claviere, acreditado per sus
cho corne al principio, y olvidar à sus aduladores,
apreciablesobras sobre hacienda, dotado de machos
habria hallado Ilevadera la constitution ; pues asi
conocitnientos, de todo el teson de un hombre pen-
lo repitié cou toda sinceridad à los ministres, Ile-
sador, y de suma actividad en los negocios. Roland,
gando é persuadir é Roland y à Claviere, que cran
inspecter enotrotiempo de manufacturas, y conoci-
los mas obstinados; y siendo el convencimiento
do tambien por sus buenos tratados de industria y
igual por ambas partes. Los girondines, republica-
artes mecânicas, obtuvo el del interior. Este hom-
nos por la desconllanza con que le mirahan, deja-
bre, austero eu sus costutnbres, inflexible en sus
ron de serin entonces, y Vergniaud, Gensonné y
doctrinas, y de un carâcter apatico v hrusco, cediasin
Guadet trabaron correspondenciacon Luis XVI, cu-
apercihirse deello, al ascendiente'de su esposa Ma-
ya circunstancia fué para elles mas adelante un ca-
dama Roland, jéven y hermosa que se entregaba,
pitule de acusacion. Solo la inflexible esposa de
en su oculto retire, é ideas filoselicas y republica-
Roland permanecia en su desconfiauza, y retenia à
nas, abarcando pensamientos superiores à su sexe,
sus amigos, demasiado inclinados, segun ella de-
venerando corne una religion severa las màximas
cia, à entregarse. La causa de su firrneza eramuy
que entonces doininaban. Intimamente unida con
natural, pues que no habiaha con el rey ; los mi-
su esposo, fiéhale su pluma, comunicabale parte de
nistres por el contrario conversaban con él diaria-
su viveza, y animaba con su entusiasmo no solo à
mente ; y los hombres de bien se hacen amigos lue-
este, sino à todos los girondines, que idélatras de
go que se conocen. Pero setnejante armonia no po-
la libertad y la filosofia, adoraban en ella la hermo-
dia ser duradera, porque en breve se suscitarian
sura, el talent() y sus propias opiniones.
cuestiones inevitables que pondrian en claro la di
Grandes eran en verdad lus motives con que con-
verjencia de opiniones.
taba el nuevo ministerio para distinguirse, mas ne-
Los cortesanos se entretenian en burlarse de la
cesitaba no desagradar â Luis XVI y mantener sus
llaneza un tante republicana del nuevo
relaciones con la Gironda. Podia por entonces sa-
y de la brusca rusticidad de Roland que se presen-
lir airoso de su empresa, mas era de Cerner que se
taha en palacio sin hebillas en los zapatos. Dumou-
perdiese todo en el moment° en que à laincompatibi-
riez les devolvia los sarcasmes, y mezclando con
lidad natural de las personas, seagregase algun de-
chistes sus incesantes tareas, diveitia al rey; y sus-
sacierto, que no podia menos de ocurrir en breve.
Pendiéndole con su ingenio, era tal vez el que de
310
REVOLUCION
ISANCESA.
3i 1
todos le convenia mas pur la flesibilidad de sus
«cion, si un dia liega à observarse bien, lejos de ha-
opiniones. La reina viendo que tenia mas inllujo
«cer la desgracia del rey , labrard su felicidad y su
que nioguno de sus côlegas en el animo del monar-
«gloria; pero es preciso que coadyuve a establecerla
ca, quiso tratarle; y hé aqui coma él mismo nos
«sôlida y prontamente.—La infeliz reina, estrailan -
cuesta en sus memorias esta escena siogular, qué
«do que Dumouriez chocase con sus ideas , le dijo
tan al vivo retrata la agitation de esta princesa
«alzando la voz y colérica:—Esto no puede durer;
cligna de otra época, mejores amigos y de mas for-
«tened cuidado con lo que h«ceis.
tuna.
«Seîiora: repuso Dumouriez con respetuosa en-
«Introducido, dite, en la habitacion de la reina,
«tereza, paso de cincuenta aies, he corrido mil peli-
«halé que estaba sola, con el rostro encendido, an-
«gros durante mi vida, y al admitir el ministerio
«dando con pesos mu), largos v manifestando una
«me figuré que laresponsabilidad no seria mi mayor
«turbacion que daba indicios de que seria la se--,
«riesgo.—EseValtaba, esclamé ella apesadumbra-
«sion acalorada. Colocése al lado de la chimenea;
«da, calumniarmel Con que creeis que yo sea capez
«vivamenie conomvido por la suerte de esta pria-
«de hacer que os asesinen! y sus ojos se bacslaron en
!keesa y por la profunda pena que revelaba , hasta
làgrimas.
«quela vin acercarsele, diciendole en tono
«Conmovido Dumouriez (auto como la misma
a tuoso ,y «end ido Soispoderosoahora,pero lo debeis
«raina, la dijo: Dios me perde de haceros tan cruel
.cal favor* p ueble. quo derreeu sus idolosimuy
«injuria. El caràcter de V. M. es noble y magmini-
qto: de la 'condiectu . :quo :obserivois depende castra
«mo, de le cual ha dado pruebas herdicas que han ga-
aexistencia. Dicen. que tenais -tele* , y per lo;lanlo
«nado nti admiration y a feck Tranquilizése ella al
«debereis conocer, que ni el rey . iiile podemossufrir
«instante, y se aproximé a él, que continué dicién-
ttoclas. osas .innovaciones ni la- eouSlitueion; . fraya*
«dola: creedme, segora, yo no lenge intere's alguno en
«CaMente os lu (lige; con que elegid el partido que os
«engdiaros, y aborrezco tante como vos los crimenes
_«agrade.
.
.
«y la anarquia. Flaos demi, pues tango mas espe-
«Sehora.: contesté él , siento Nuello que V. 31;
«riencia, y estoy e3a rnejor positron que V. M. para
«me haga tan triste revelacion. Xe ld venderê , no:
«juzgar de los econtecimientos. No es una insurrec-
«pero colocado entre el req y la nation, pertenezco
«cion popular momenkinea, como parece que habeis
«mi patrie. Permitidme que os diga que et bienestar
«creido, sine un levantamiento casi simulldneo de
«del rey, et vuestro, y et de vuestros augustos hijos,
«via gran nacion contra envejecidos abuses. l'ode-
«asi conne el re.stablecimiento de su autoridad
«rosas facciones atizan esté incendie, y en elles coin°
«ma , estfin ci [rades en la constitution. Si usas° yo
«en todas hay dementes y melévolos; pero no veo en
«de &ro lenguaqe, seria un servidor ingrato de vues-
«la révolucion mas que c. il ro y à la nation entera;
«tras niagestades, à quienes rodean muchosenemigos
«todo lo que tiende a separarlos , les lleva màtuamen-
«que os sacrifican ci su interés privado. La constitu-
«te à sa ruina, y yo hago cuântos esfucrzos me son
31
TIEVOLUC ION
FR ANGE SA .
313
aposibles para reunirlos , perd vos debeis ayudarme.
supuestas intenciones del palacio, escitaban en el
«Si esto no obstacle, me juzgais coma un obstd-
pueblo furor y desconfianza, y sus alaridos aumen-
aculo é vuestros designios, é insistis en ellos , decid-
taban el desconsuelo y las imprudencias de aquel.
«melo para acudir al momento al rey con mi dimi-
Asi reinaha dentro y fuera la desesperacion. Pero
«sien en la marra, y en seguida é llorar en un rincon
por qué, preguntan algunos, no se ponia termine
«pur la suerte de mi patria y por la vuestra.
à tantes males, por medio de una esplicacion sin-
«El final de esta conversation acabe de ganar
cera? ipor qué el palacio no comprendra los rece-
«la confianza de la reina. Sigui g ron hacienda men-
losdel pueblo? i Por qué este no comprendia los dolo-
«cion de las diversas facciones ; el ministre cont6
res de aquel?—y por qué los hombres son hom-
yerros y crimenes de todas , y prob6 â la
bres ? â esta Ultima pregunta hay que enmude -
«veina queaunen su titisme palacio la vendian, ci-
cer, humillarse, resignarse à. la naturaleza hurnana
«tândola conversaciones coniidenciales; con lo que
y proseguir la relation de esta triste historia.
«al fin pare.cie convencerse enteramente la prince-
Habia muerte Leopoldo II: se echaba de me-
«sa, y se despidie de el con rostre sereno y orna-
nos para la tranquilidad de la Europa las pacificas
«ble. Tenia buena fe, Pero los que la rodeaban y
miras de este principe, y no debia esperarse igual
«los execi ables escesos de los folletos de Marat y de
moderacion de su sucesor y sobrino el rey de l3o-
«los jacobines, volvieron â inspirarla sus funestas
hernia y de Hungria. Gustave, rey de Suecia, aca-
«resoluciones.
baba de ser asesinado en una fiesta; y aunque los
«Otro dia, estando delante del rey, dijo â Du-
enemigos de los jacobines atribuian â estes el ase-
«mouriez: MC veis sumamente afligida; no me atrevo
sinato, era evidente que et crimen lo cometicron
«é ponerme é la venlana que cae al jardin, pues
los nobles humillados por Gustave en la Ultima re-
«ayer tarde asonnindome é la del patio para lomar et
volucion de Suecia. Véase corne la nobleza , que
«aire , un affiner() que estaba de guardia , de.spues
exageraba et furor revolucionario del pueblo en
«de injuriarme con un apdstrofe grosero ,
Francia, daba ella misma en et Norte un ejemplo
«;Cuanto me ale; caria ver esa cabeza en la ponta
de le que habia sido en otro tie.mpo, y de lo que
«de mi bavoneta! En ese horrible jardin, pur un la.-
todavia era en los paises mas atrasados eu civiliza-
«do esté un hombre subido sobre una silla, y leyendo
cion. ;Que ejemplo y que leccion se ofrecian à la
«en alla vox anatemas contra nosotros ; por otro lle-
consideracion de Luis XVI. si hubiera podido coton-
«van é un abate é un estanque , llencindole de des-
ces comprenderlos! La muerte de Gustave desha-
«verguensas y aporreéndole, y ()Gros juegan entretan-
raté el proyecto que este tenia contra Francia,
«Io al balon é se pasean con mucha calma. I Que
para el cual debia Catalina dam soldados y Esparia
«mansion! IQué pueblo!) (Mem. de Dumouriez; lib.
dinero. Pero no es crcihle que la pérfida Catalina
111, cap. VI) (31).
hubiera cumplido sus promesas , y la muerte de
De este modo, por una especie de fa talidad, las
Gustave, cuyas consecuencias se exageraron fusé
.
314
rraNcEsA.
nEvorArox
315
mente la quiebra que producia la restitucion al cle >
en realidad un suceso de poca importancia (32).
Delessart hahia sido encausado por la debilidad
ro de sus bienes ya vendidos. è , Y con que derecho
de sus notas, pues ni en el génie ni en los intere-
se exigia per otra parte esta stnision? ,que dere-
ses de Dumouriez entraba el tratar débilmente con
cho tenta nad ie para intervenir en nuestros asuntos?
las poteucias. Sus nItimas comunicaciones habian
igné quejas podian darse en favor de los principes
parecido agradar â Luis XVI, tanto por su decoro
de Alsacia, cuando sus tierras estahan compren-
como per su firmeza; pero M. de Noailles, emba-
didas en la domination francesa, y por lo tante te -
jador en Viena, y servidor no muy sincero, envié
nian que conformarse con sus leyes?
su dimision à Dumouriez, diciéndole, que no creia
La primera intention que tuvieron el rev y Du-
que el gefe del imperio escuchase con paciencia el
mouriez fué. presentarse à la Asamblea y cemuni-
lenguage qua acababa de dictarle. Dumouriez se
caria esta nota. lo cual produjo como era natural
apresuré âdar cuenta de ello â la Asamblea, la cual
un grito de indignation y de guerra. Omitié decir
irritada por sernejante dimision, proces6 al instan-
Dumouriez à la Asamblea que el Austria hahia
te â M. de Noailles. Otro embajador con nuevos
amcnazado en Lieja con nueva revolucion, y envia-
pliegos, fué en seguida â reemplazarle; pero dos
do un agente para tratar con él sobre el particular;
dias despues, Noailles pesaroso de haber holm di-
y que siendo el lenguage de este agente muv dis-
mision, mandé la respuesta .categerica que habia
tinto del que empleaba el ininisterioaustriace'
aust.riaco, era
exigido de la ctirte de Viena. Esta nota de M. de
evidente que la Ultima nota no habiasido produci-
Cobentzel, es el yerro mas impolitico que ha podido
da por una resolucion estrafm y repentina. La
cometer una potencia. M. de Cobentzel exigia en
Asamblea retiré el decreto de acusacion contra
nombre de su celle el restablecimiento de lamo-
Noailles v exigi6 un prouto informe. El rey va no
narquia francesa sobre las mismas bases marcadas
podia re(roceder, debiendo declararse en breve
por la real declaracion de 23 de junio de 4789, que
una guerra fatal que de ningun modo convenia à
era lo mismo que dictar el restablecimiento de los
sus intereses.Si los franceses vencian se harian
tres érdenes, la restitucion de los bienes del clero,
mas exigentes é inexorables enla observancia de
y la del condado Venesino al Papa. El ministro de
la nueva lev; y si quedaban vencidos echarian la
Austria, solicitaha ademas, que se derolviesen las
culpa al golierno acusândole de no haber sabido
tierras de Alsacia con todos sus derechos feudales,
sostener la guerra. Luis XVI ccniprenclia muy
à los principes del imperio. Era necesario no tuer
bien ambos peligros, y esta fué una de las resobï-
otra idea de las pasiones de Coblenza, para propo-
clones que dicté con nias repugnancia (33). Redae -
nerla semejantes condiciones, que era como exigu
té Dumouriez su informe con su acostumbrada di-
à la vez la destruction de una constitution que ha-
ligencia, y le 'levé al rev que lo tuvo en su poder
bian jurado la nacion yel rey, la anulacion de una
tres dias. La cuestion se'reducia à saber si el reyi
providencia tal como la relativa â Avifion; y final-
forzado à tomar la iniciativa en la Asamblea, pro-
Bib/io g tta Poptilar.
T.
388
316
IIEVOLUCION
FRANCES.k.
347
pondria la declaracion dé la guerra, ô si mas bien
conclusiones del informe han sido la opinion unà-
se contentaria con consultarla, en este punto, anun-
ulule de mi consejo, que yo tambien he adoptado.
cianclola que segun las érdenes comunicadas , la
No desdicen de los deseos que mas de una VU me
Francia se hallabe en estado de guerre. Del primer
ha manifestado la Asamblea national, ni 'de los
parecer cran los ministros Roland v Claviere , al
sentimientos que he advertido en muchos ciudada-
cual se inclinaban tambien los oradores de la Cd-
nos de distiatas partes del reino ; todos prelieren
ronde que querian estender el diseurs() del troncs.
la querra, à ver pormas tiempo ultrajada la digni-
Luis XVI no se avenia à la declaracion de guerra,
dad del pueblo francés y amenazada la paz de la
sino que preferia deelarer el estado de guerre.; pues
nac ion.
aunque la diferencia no era muy notable , estaba
«He debido antes de todo apurar cuantos recur-
mas decidido pur el segundo estremo, Atendida su
sos estabau en mi mano para conservar la paz , y
situation, poca importaba guardar con el esta con-
boy nie presento , segun lo dicta la constitution a
elescendencia, y Dumouriez mas franco, no diô oi-
proposer à la Asamblea national la guerra contra et
dos à ninguno de los ministros. Apoyado por De-
rey de Ilungria y de Bohemia.»
graves, la cérte y Duranthon, hizo triun far la opi-
Acogiôse esta proposition con el mavor entu-
nion del re,v; y este fué su primer choque con la
siasino , resonando por todas partes lus gritos
Gironda. Compuso el inismo rey el diseurso y se
viva el reg. La Asamblea le respondié que delibe-
dirigie en persona à la Àsamblca et dia 20 de abri!
furia v le coma nicaria por medio de un mensage el
.con todos sus ministros. Una multitud de mec-
resultado. Entonces comenz6 la discusion mas aca-
.tadores hacia resaltar mas et efecto de aquella se-
lorada , que se prolongé hasta muy entrada la no-
.sion que iba a decidir la suerte, de la Francia v de
entonces se repitieron las razones ya enun-
la Europa. La lisonomia del rev cstaba alterada y
dadas en pré y en contra, y por fin se die el decre-
anunciaba un profundo cuidddo. Dumouriez lev«.6
to y qued6 «fa guerra resuelta pur una inmensa
un informe detallado de las negociaciones de la
mayoria.
Francia con el imperio; manifeste que de hecho no
«Considerando, decia la Asamblea, que la cérte
..existia el tratado de 1756, y que conforme al pos-
de Viena con inenosprecio do los tratados, no ha I
trer ultimatum, la Francia .se Wide en estado de
cesado de proteger abiertamente à los franceses
•guerre; ariadiendo que el rey no teniendo mas me-
rebeldes: que ha provocado y fortnado una liga colt
dio legal para consultar à la Asamblea que la pro-
muchas potencias de Europa contra la independen-
posiciou formai de guerra, se avenia à consultarla
cia y seguridad de la nacion francesa:
por este medio. Entonces Luis XVItomô la palabra
«Que Francisco I, rey de Ilungria y de Bohe-
con dignidad, mas no sin alguna turbacion.—«Se-
mia , ha rehusado, segun sus notas del 18 de
flores, dijo, acabais deoir el resuitado de las nego-
ciaciones que he seguido con la cérte de Viena; las
Francisée I, no era aun electo eiaperader.
i
318
REVOLUCION
FRANCE Si.
319
marzo y 9 de abril
negarse â esta liga;
mino de los temoreslquaa emigracion y la vacilan-
«Que â pesar de la proposition contenida en la
te conducta del rey causaban ; y los moderados, à
nota de .11 de marzo de 4792 , para que en todos
quienes principalmente intimidaba el riesgo de las
los puntos de la froncera redugese al estado de paz
divisiones, juzgaban que el peligro comun conclui-
las tropas ha continuado y acrecentado sus pre-
ria con ellas , rivadiéndose en los campos de luta-
parativos hostil
es;
lla todos aquellos hombres turbulentos que habia
«Que ha atentado formalmente contra la sotie-
abortado la revolucion. Solo algunos fuldenses, em-
rania de la nation francesa, declarando que quiere
peiiados en hallar siempre desaciertos en la Asam-
sostener las pretensiones de los principes alemanes
bien, culpaban à esta de haver infringido la cons-
establecidos en Francia, à quienes esta ha ofrecido
titucion ; porque segun ella , la Francia nunca de-
continuas indemnizaciones ;
hiera presentarse como agresora; pero lu cierto es
«Que ha procurado introducir divisiones entre
que ella no era quien atacaba, y que esceptuândose
los ciudadanos franceses suministrandoles armas
et rey y algun «ro descontento, la guerra era un
para combatirse inntuamente, y ofreciendo à los
deseo general.
descontentos un amparo en su liga con las poten-
Lafayette se dispuso à servir noblemente i su
cias •
patria da esta nueva carrera, y à él se habia par-
considerando , en fin, que en el acto de ne-
ticularmente encomendado la ejecucion del plan de
garse s responder â los Ultimos pliegos del rey de
Dumouriez, que al parecer habia ordenado Degra-
los franceses no deja concebir esperanza alguna,
ves. Dumouriez se ligure con razon, é hizo esperar
por medio de un amistoso acomodamiento para
todos los patriotas, que el invadir la Bélgica se-
cortar estas desavenencias, y que cqui • ale à una
ria en estremo fâcil. Este pais, que aun conservaba
declaracion de querra, &c. , la Asamblea declara
las cenizas de una revolucion apagada par el Aus-
que es urgente.»
tria, debia sublevarse â la primera aparicion de los
Convengamos en que las potencias estrangeras
franceses ,y rcalizarse entonces aquel dicho de la
y no la Francia, produjeron una guerra que ha aso-
Asamblea à los soberanos: Si vosotros nos enviais la
lado la.Europa por tanto tiempo , y que al decla-
guerra, nosotros os enviaremos la libertacl ; y por
rarla la Francia no hizo nias que .reconocer eu nu
otra parte, esto era paner en pràctica el plan icica-
decreto la precision en que la habian puesto. Se
do por Dumouriez, que consistia en estenderse bas-
encarge à Condorcet que pusiese en rnani liesto los
ta las fronteras naturales. Rochambeau mandaba el
motivos de la nation, y él lo hizo en un bellisimo
ejército mas prOximo à operar, pero no podia des-
escrito, que la historia dehe conservar coma un
empeiiar este encargo por su situacion de melanco«
moclelo de razon y de templanza (34).
lia v quebrantada salud , y por ser menos d propô.
Filé universel el Gozo que causé) la noticia de la
sito` que Lafayette para hacer una invasion medio
querra, pues que los patriotas voian en ella el tér-
militar y medio popular. llubiérase querido confiar
320
RaVOLUCION
FRANCESA•
321
el mando general Lafa y ette , pero Dumouriez,
se fijô desde el 20 de abril al 2 de mayo. Biron
llevado sin Juda de la enemistad , no consintiô
emprendiô la marcha, sana (le Valenciennes, tourd
ello , alegando por razones que el mando en gefe
Quiebrain , y ballé algunas partidas enemigas.
de esta espedicion no debia darse à un mero gene-
junto â Mjns; pero aun no hahian visto al enemigo,.
ral â vista de un mariscal; y lo que era menas des-
cuando dos regimientos de dragones empiezan à-
acertado , que Lafayette se habia hecho sospecho-
gritar jestainos enclidos! emprenden la fuga y
so à los jacobinos y â la Asamblea. Yerdad es que
arrastran en pas de si à todo el ejército. En vano
coma jOven , en)prendcdor y Unica general a quien
intentan los oliciales detenerlos , pues les arne-
sus soldados veneraban , Lafayette daba que rece-
nazan con bacerles fuego y continuan huyendo,
lar à los exaltados, disculpando con su grande in-
hasta que abandonado el- campo , quedan en poder
flujo las calumnias de la maledicencia. Como quiera
de los imperiiles todos los efectos militares. Mien-
que fuese, él se ofreciô â paner en ejecucion el pro-
iras este pasaba en Mons , Teobaldo Dillon, segun
ecto del :niais tro, d i plomatico y in il itar à un tiempo,
po,
el plan acordado, sale deLila con dos mil infantes y
vpidiô cincuenta niil hombres con los cuales se pro-
mil caballos y à la tnisma liera en que acontecié
inetia cruzar el Namur y el Mosa hasta Lieja, desde
cl desastre de Biron , la caballeria , que viô algu-
donde debia hacerse duelio de los l'aises-Bajos;
nas tropas austriacas, retrocede gritando que los,
provecto escelente que merecié la aprobacion de
han vendido ; arrolla consigo la infanteria, y que-
Dumouriez. En efecto haciendo pocos (lias que
da todo el bagage ea nacrer de los enemigos. No
estaba la querra declarada , no podia el Austria
contentas cou ose los solclados y habitantes de Lila
tenez aun para cubrir sus posiciones en
sacrificaa à Teobaldo Dillon, ià un official de in-
Bélgica ; y per lo tante el éxito no parecia dudoso.
genieros, llamado Berthois, acusandoles de traido-
pues, Lafayette arden de trasladarse luego
res. Lafayette enti-etanto , noticioso , aunque muy
• desde Givet â Namur , y desdeëfe'fhlifte â Lieja
tarde , dL las SUCCSOS fué desde Metz à Givet por
Bruselas , siguiéndole su ejército intnediatamen-
eaminos casi intransitables, v sufriendo las mayo-
y fuient-ras él practicaba este movirniento , el te-
res fatigas ; debiendo entu'siasmo de sus tropas,
: fiente general Biron debia con etros diez mil hem-
el haber en tan breve tiempo ganado tan conside-
:. lires salir para Valenciennes y encaminarse bâcla
rable espacio. Al saher la derrota de los oficiales
Mons. Otro gefe ténia érden para dirijirse à Tour-
de Rochambeau, juzgô prudente hacer alto ; es-
nay y apoderarse de él inmediatamente; moyinlien-
tos fatales acontecimientos ocurrieron â fines de
tes todos que encomendados â los oficiales de Ro-
abril de 1790.
chambeau , no tenian mas objeto que sostener y
encubrir el verdadero ataque que debia ejecutar
Lafayette.
El término en que habia de efectuarse este plan,
FRANCESA•
323
â tiempo. Ademas , los fuldenses esparcieron la
voz de que Dumouriez hacia intentado desacredi-
tar à Rochambeau y à Lafayette, tijendoles un plan
sin medios para llevarlo v ca p o. No era creible
semejante intention , porque Dumouriez, forma-
CÀPITULO IX.
do de este modo planes de campafia, y abandonan-
do haste este pulite su cargo de ministre de Esta-
do, se arriesgebe mucho en el case de no salir
Desarenencias en el ministerio girondino.-La supuesta camari-
airoso. El proyecto de someter la Belgica à la
lla Austriaca.-Decreto para la formation de un campamento
Francia y à la libertad , formaba à mas de este
de veinte mil hombres en las inmediaciones de Paris.-Caria de
Roland al rey.-Exoneracion de los ministros girondinos ; dimi-
parte de un plan que hacia mucho tiempo revolvia
sion de Dumouriez. -Formacion (le un ministerio fuldense.-
en su imaginacion: &cémo, pues, suponer que dc-
Proyectos del partido constitucional; caria de Lafayette à la
sease un mal exito? Lia evidente que ni los gene-
Asatublea.-Situation del partido pooular y de sus caudillos;
raies ni los ministres habian procedido en este de
planes de los diputados meridionales; condueta de Petion en los
male fé. , porque todos elles estaban interesados
suecsos de junio.—Jornada del 20 de junio de 1702; insurrec-
en ci triunfo ; pero les partidos colocan siempre
tion de los arrabaies; eseenas en las habitaciones de las Tu-
Ilerias.
los l'ombres en lugar de las circunstancias para
poder impaterles â elles los males que sobre-
vienen.
Universel fu6 la agitation que causé la noticia
Degraves, sobrecogido de temor al ver la in-
del exit() desgraciado tic los combates de Quiehrain
quictud que habian causado los filtimos sucesos
y de Tourna= y del asesinato dol general Dillon:
militares, quiso abandouar un cargo que le era
pues nature era de sospeclier que ambos
odioso hacia ya ticinpo, Dumouriez incurrié en el
acontecimientos fucsen efecto de alguna trama , à
error de, no quererlo aceptar. Luis X.VI, some tido
ju4.,:rar per su coincidencia. Los partidos todos se
siempre à la Gironde, die) este ministerio a Ser-
dirigieron acusaciones ; !os jacobines y los patrio-
van, antiguo militai conocido per sus ideas pa trié -
tes exaltados decian que se halite vendido la liber-
tees; eleccion que robusteciô el poder de la Gi-
tad. Dumouriez, sin co.lper à Lafayette , aunque
ronde con la mayoria que ganaba en el coasejo;
receloso-de los fuldenses, crevé que se hahie in-
teniendo a sus Or‘denes à Servan , Claviere, y Ro-
tentait° desacreditar su plan para desconceptuarle.
land. Desde entonces empezé â mairestarse des-
Lafayette se quejé , aulique con menos acrimonie
union entre los ministros. La Gironde se iba
que su partido, de que le habian avisado muy tar-
haciendo cade dia tuas desconliada, y per le
de para ponerse en camino , y de que no se le ha-
mismo mas exigente en proches de sineerided
hien proporcionado suficientes medios para acudir
per parte de Luis XXI. Dumouriez , que ha-
32
REVOLUCION
FRAINCESA.
325
cia poco caso de las opmiones, y era sensi-
recer mas en dichas juntas , y alegô por motivo
ble a la confianza del rey , se ponia siempre de
que no queria tratar de los negocios raralices en
su parte; Lacoste, estrechamente adicto al princi-
presencia de una muger ni de los amigos de Ro-
pe, hacia otro tanto; Duranthon permanecia inde-
land; pero sin embargo, volviô alguna otra vez en
ciso, y daba solo su prefereucia à los partidos mas
casa de este, aunque no hablaba de negocios; é si
débiles; pero Serran, Claviere y Roland se mani-
le hacia era mus poco. Otra discusion concluyô de
festaban inflexibles ; v Ilenos siempre de recelos
indispcnerle con los girondinos; pues Guadet , el
por sus amigos, se hacian cada vez mas exigentes
mas descarado de todos elles, ley6 una carta, por
ô irre,;onciliables en el consejo. Una circunstan-
cuyo medio queria que los ministres obligasen al
cia acabé de indisponer à Dumouriez con los prin-
rey a tomar por contesor à un sacerdote juramen-
cipales individuos de la Gironda. Al encargarse
taira. Dumouriez dijo que los ministres no podian
ilcl ministerio de Estado habia pedido sois mille-
intervenir en las practicas religiosas del rey ; y si
nes para gastos secretos. de los que no tendria que
bien es cierto que fueron de su rnismo parecer
dar cuenta alguaa. Opusiéronse los fuldenses, pe-
Vergniaud y Gensonné, la disputa no tiejô sin em-
ro la Gironda hizo triunfar su peticion , y que le
bargo de ser acalorada , Ilegando â realizarse el
otorgasen los sels millones. Petion solicité se bo
rompimiento.
surninistrasen fondas para la policia de Paris, y
Comenzaron los periédicos â hablar contra
Dumouriez le olorgô treinta mil /rances mensua-
Dumouriez; y los fuldenses conjurados ya contra
les ; pero apenas dejô de ser girondine, no quise
él se vieron auxihados por los jacobines y giron-
va pagarselos mas que la vez primera. Sabiase
dinos; pero Dumouriez, acosado par todas parles,
àdemas , ô se sospechaba (lue acabaha de emplear
hizo frente à la tempestad , y dejô escarmentados
Gien mil fronces en cosas ce recreo; y Roland , en
à algunos periodistas.
cuva casa celebraba su. junta la Gironda y todos
Ya se habia dada un decreto de acusacion con-
les suros se indignaron sobremanera. Los minis-
tra Marat, autor de El amigo del pueblo, obra atroz
tros Comian alternativamente unes en casa de
en que pedia descaradamente et asesinato , y llo-
otros para tratar de los negocios pôblicos; y cuan-
naba de atrevidas injurias à la familia real y à to-
do lo verificaban en casa de Roland, era à presen-
dos los l'ombres de quienes sospechaba su dell-
cia de su muger r de todos sus amigos, de modo
rante imaginacion. Para contrarrestar et dette de
que puede dceirse." que todos los girondinos tenian
esta medida , se entablé acusacion contra Rovu,
parte en el consejo. En una de estas reuniones hi-
redactor de El amigo dei reg, que con la violen-
cieron cargos à Dumouriez sobre estas gastos se-
cia misma con que Marat trataba à los realistas,
cretos; él respoudié con gracia y desembarazo,
perseguia él à los republicanos.
muciô despues de tono, y se enelistô complota-
Macho tiempo hacia que en todas partes se
mente con Roland y los girondines. No volviô à pa-
hablaba de una concision austriaca ; y los patio-
326
FRANCESA.
397
REVOLUCION
tas hablaban de ella en el pueblo como se habla-
Con esta tentative malograda , se acrecent6
ba en la cède de la faction de Orleans; atribuven-
la agitation general y el disgusto que reinaba
do à esta comision un influjo secreto y siniestro
contra la celle; la Gironde no se consideraba ya
que se verificaba por medio de la reina. Si mien-
superior â Luis XVI clesde que Dumouriez se habia
tras la constituyente habia habido alguna cosa pa-
apoderado de él; por le tante habia vuelto à. tomar
recida â una comision austriaca, !Montras la le-
su papel de oposicion terrible.
gislativa no se habia visto nada semejante. Enton-
La nueva guardia constitucional del rev , se
ces un persouage ilustre desde los Paises-Bajos
habia formado recientemente ; y segun la le n, de-
dirigia à la reine, y en nombre de su familia, con-
hie tambien haberse reformado la servidumbre
sejos rnuv cuerdos, seguidos siempre de prudentes
interior de palacio, pero à la nobleza no le acomo-
comentarlos, que el mediancro fiancés ailadia; pe-
daba, por no reeonocer la Constitution si ocupaban
ro con la legislativa, estas comunicaciones parti-
cargos creados por ella; y no queriendo per otra
cabres no existian; la familia de la reina conti-
parte que entrascn homhres micros, se renunci6
nuaba cou ella su correspondencia, y la aconseja-
â la reforma , «C6rno quereis, sefiora, es.cribia
ban frecuentemente que tuviese paciencia y re-
«Barnave à la reine, inspirar à estas gentes la
signacion. Bertrand de Molleville y Montmorin
«mener duda de vuestros sentimientos? Cuando
eran los &lices que iban todavia â palacio des-
«decretan en vuestro favor una guardia militar y
pues de haler salido del ministerio; iodas las sos-
«una servidumbre civil, V. M., semejante al jôven
pechas recaian en elles, y cran en docte los agen-
«Aquiles entre las muchachas de Lycomedes,
tes de todas las comisiones secretas. El periodista
«echa aceleradamente mano del sable mira ode con
Carra les acusô pUblicamente ; y elles resueltos à
«desden los simples adornos.» * Los ministros, y
perseguirle corne calumniador, le dernandaron pa-
el mismo Bertrand apoyaron por su parte lo que
ra que presentase documentes que apovasen su
decia Barnave, pero no lograron nada , y se dejà
denuncia. Discùlpase el periodista con tres dipu-
la reforma dela servidumbre civil.
tados, Chabot, Merlin y Bazire , corne autores de
La guardia militar arreglada por un plan de
las noticias que habia publicado; y el juez de paz
Delessart, la componian una tercera parte de tro-
Lariviere que mur adicto ia causa del rev lle-
pas de linea, v las dos restantes de ciudadanos je-
vaba este asunto `con muche calor , tuvo la osadia
venes , elegicios entre los guardias nacionales;
de proveer un auto de prision contra los tres dipu-
arreglo que parecia deber inspirar conlianza, pe-
tados. La Asamblea ofendida, de que hubiese quien
ro que no sucedia asi sin embargo, porque en la
no respetàra la inviolabilidad de sus individuos,
eleccion de los oliciales y soldados de linea , se
respondiô al juez de paz con un decreto de acusa-
habia procedido de un modo que se alarmaron los
ciou enviando à Orleans al desgraciado Lari-
viere.
tlemoriasde Itiadama Campan, tom. H, p4. 481.
a28
REVOLUCION
FRANCESA.
329
patriotas. Coligados contra los jé yenes sacados de
muchedumbre agolpada , por numerosa que sea,
la guardia national , les Ilenaban de disgustos
no puede contrarrestar al impetu de seis mil honi-
aun les obligaban à retirarse la mavor parte, sien-
bres armados , y regimentados. Apresurese pues,
do reemplazados al momento por liombres de mas
la Asamblea â declararse en permanencia el dia
confianza. El nnmero de estes guardias se 'tabla
98 de maso , é hizo que se la informase circuns-
aumentado nolahlcmente, porque en vez de mil
tanciadanente sobre la reforma de la guardia del
ochocientos hombres que la lev fijaba, llegaba
rev y sobre el mimer°, eleccion v antecedentes de
aquel, segun noticias à cerca de seis rail. Dumou-
loi que la componian. Despues de liaher conveni-
riez lo comunice al rev, el cual decia siempre que
do en que se habia violado la Constitution, die un
el anciano duque de 'Brissac , gefe de esta tropa,
decreto licenciando la guardia, y otro de acusa-
no podia insptrar recelos de que conspirase: • pe-
cion contra el duque de Brissac , remitiendolos
ro sin embargo, la nueva guardia observe tai con-
ambos â la sancion. Intenté el rey aplicarles des-
ducta dentro fuera de pa.lacio, que todo el mon-
de luego el veto , pero Dumouriez recordandole
do declani sus sospechas , y los clubs las tornaron
la destitucion de sus guardias de corps, mucho
en consideracion l'or el mismo tiempo doce sui-
mas antiguos en su servicio que su misma guar-
zos se presentaron en Nouille con la escarapela
dia, le oblige renovar un sacrificio mucho me-
Manu.; incendiarouse en Levres (35) grandes al-
nos costoso: le manifesté adenias la verdadera con-
macenes de papes , y se reproclugeron con mas
ducta de su guardia, y consiguié la ejecucion del •
fuerza las sospechas. La abîma cundiô cntonces
decreto. Insistiô en seguida en que se procediese
per todas partes; v la Asambla. como si se balla-
con la mavor brevedad' à su nueva reforma, y el
Se en et raisin() caso que cuando treinta mil hom-
rey , fuese per volver à su primera politica de
tires ainenazaban à Paris , se cleclare en sesion
parecer oprimido , e va porque contase con esta
permanente. A deeir verdad la inquietud reinaba
guardia licenciada, con quien conservé ocultas re-
por todas partes, los clérigos no juramentados in-
iaciones , se nege à reempiazarla , y se bilé asi
citaban al 1)00010 eu las provincias meridionales,
aislaclo enmedio del fluor de un pueblo.
abusando del sccreto de la conlesion para desper-
No Bande la Gironda en sus disposiciones,
tar el fanatismo; que ya no poila dudarse del con-
prosiguiô constantemente en su ataque , y va ha-
venio de las potencias ; que la Prusia iba â unirse
bia dado otro decreto contra los eclesiastico's para
con el Aastria; que amagaba la invasion de ejérci-
que supliese al que el rey no habia queridosaneio-
tes estrangeros, v que los éltimos acontecirnien-
nar, porque sucediéndose sin intermision las no-
tos de 1.ila v de Slons no se habian borrado aun
ticias de sus facciosos provectos, acahaba de fui-
de la memoiia. Es cierto tambien que el poder del
minar contra elles la deportacion. Siendo muv di-
pueblo no di raucha continua, que no se cree
lied la averitzuacion de los culpados, y estribando
en él autes de que le baya ensavado , y que la
esta providencia, corne todas las de seguridad, en
FRANCESA.
334
330
IlEVOLUCION
y ponerse à cubierto de sus sospechosos desig-
meras sospechas, en cierto modo solo por notorie.
nios.
dad se prendian y deportahan à los eclesiasticos.
Apenas se dia cuenta de la proposition de Ser-
El directorio del departamento pronunciaba la de.
van , cuando Dumouriez le pregunt6 , en consejo
portacion con la denuncia de veinte ciudadanos
pleno y con vebemencia , que titulos tenia para
Imurados y aprobacion del directorio de distrito:
boer semejante proposition. Respondiô él, que el
el eclesiastico condenado debia estar fuera del
titulo de individuo.—«Pues en ese casa , le con-
canton en el termine, de veinte v cuatro boras, del
testé Dumouriez, no debia haber aqui al lado del
departarnento en Ires dias, y de'l rein° en un mes.
nombre de Servan , el titulo de ministro de la
Si no tenia medios se le entregaban hast:1 la fron.:
Guerra. AcalorOse tanto la disputa, que si no bu-
tera tres libras d iarias lev severa mue revelaba
biese estado el rey delante , tai vez se hubiera
cuânto d bi g ser el enojo creciente de la Asam-
manchado con sangre el consejo. Servan prometiô
blea. * À este decreto siguiô otro inmediatamente.
retira!' su pfoposicion, pero hubiera sido
El ministro Servan, sin Arden alguna del rev, y
parque la Asamblea se habia apoderado de ella y
-sin haberlo tratado con sus côlegas, propuso, con
el rey hubiera parecido que violentaba à su mi-
motivo de la prOxima confederacion del 14 de ju-
nistro. Dumouriez hizo resistencia; quedé la pro-
lio, la formacion de un carnpamento de veinte mil
posicion, y aunque atacada por una peticion que
confederados que sirviesen de custodia a la Asam-
firmaren ocho mil guardias nacionales resentidos
blea y à la capital, proyecto que es facil conocer
de que se creyese que la Asamblea no tenia sufi-
con cuânta solicitud se aproharia par la mayoria
ciente defensa en ellos, se decreté sin embargo y
de la Asamblea compuesta de girondinos. El po-
se (leva al rev. Tenia este asi mismo dos decretos
der de estos habia lle gado ententes à su calma;
importantes que sancionar, y sospechando que
gobernaban la Asamblea , cuva minoria forrnaban
negaria su aprobacion , se esperaba à esto para
constitucionales y republicanos , y en !a que los
dar contra él una sentencia definitiva.
supuestos impartiales cran , como ha sucedido
Dumouriez opiné en pleno consejo que esta
siempre , hombres indiferentes, complacicntes à
medida serin fatal al trono, y especialmente à los
medida que lamavoria se iha robusteciendo. Ade-
girondinos, porque en la formacion del nuovo ejér-
mas, ellos rnandaban en Paris, por media del Cor-
rs,
i
cita intervendrian lus mas furibundos jacobinos;
regidor Potion, sugeto enleramente suyo , y su
anad iô no obstante que debia adoptarse por el rey,
proyecto cra, no por ambition personal, sino por
pues si se negaba à convocar veinte mil hombres
la de partido y opinion, tener con el campamento
cuidadosamente elegidos, se levantarian espontà.-
propuesto un medio para /muse duebos del rey,
neamente cuarenta mil invadiendo la capital. Afir-
mé aclemas Dumouriez que conocia un medio pa-
* Este decreto tiene la fecha dol 37 de mavo, y el siguiente
ra anular esta proviciencia, el tant manifestaria
relative al empan-lento de veinte mil 'Ambres- la del 8de junio.
Biblicdecis PepseartT. 1. 389
REVOLUCION
FRANCESA.
333
tiempo; y sostuvo tambien que claie darse san-
«atrevere é descubrirla sin desfigurarla, pues es
,:cion al decreto de deportacion de los eclesiàsti-
«la obligation que vos mismo me ha,bcisimpuesto.
-cos , porque cran culpables , y porque ademas en
«Los franceses se han formado una Constitu-
sra deportecion tendrian un mai() de sustraerse al
«cion que ha producido descontentos y rebeldes,
:l'encor dc sus enemigos. Luis XVI vacilaba aun
«pero casi tories quieren defenderla y han jurado
espondiô que lo meditaria despacio ; y en cl mis-
«emplear para elle su saure , vislumbrando con
-me consejo Roland resolvie leer à. la vista del mis-
«gozo una guerre que ofrecia el medio de cense-
nia rey una cella que le habia miriade, cuya bec-
«lidarla. Otros sin embargo abrigando distintas
aura directe era per consecucncia iru til , puesto
«esperanzas, han :intade sus esfuerzos para ase-
,que el rer ya la conocia. Madame. Roland file la
«gurarse el triunfo; v de este proviene la resisten-
,que dispuso y redacté esta carte, pues bernes vis-
«ma interier à las le`Yes, la anarquia que deploran
que tratandose de escribir una en nombre de
«los Buenos ciudadanos v que sirve al mismo tiem-
ita
Iodes les ministres, se opusieron estes, y mada-
«po â los mal intencionados para desacreditar el
ma Roland juste tante à su mande , que este al
«nuevo sistema: de aqui proviene la desunion que
Su se decidiô à der cl paso en nombre suyo. En
«seadvierte y alimenta en iodas partes, porque en
-7‘,-ano Du ranthen , débil pero cucul°, le manifesté
«ninguna se obra con calma; se anhela el triunfo
que el estilo desu carte, lejos de conrencer al rey,
«e la inudanza de la Constitucion , v se procede
indispondria contra unes ministres que goza-
«en su defensa en su rnenescabo. '1 n
le
io me de-
• m de la conlianza pnblica, y que de este resulta-
«tendre â examiner le que es elle en si misma,
Tia un rem pimiento funeste entre el tronc y el par-
«sine que considerare tan solo lo que exigen
lido del pelle. Pero Roland se encaprich .6 con el
«las circunstancias ; y haciendome estraiio à
laarecer de su ranger y sus amigos ; pues estes
«elle en cuanto me sea posible, manifestard lo
,e.igian à Iode (rance una esplicaciou, preliriendo
«que se puede esperar y le que le conviene fa-
,à la incertidumbre un rompuniento.
«vorecer.
Ley6 pues Roland su carte al rcy obligândole
«V. M. gozaba de grandes prorogatives, que
sufrir en pleno consejo los mas pesades cargos.
«creia perteneccr à la corona; y acostumbrado à.
7;:à
La famosa carte es esta:
«la idea de perpetuarlas, no ha podido ver su fal-
«Scier.—El actuel estado de Francia no pue-
« ta con iudiferencia: el deseo de recobrarlas era tan
-..«de durer largo tiempo , porque es un estado de
«naturel corne el sentimionto de perderlas. De es-
-«crisis cuva violencia !lege ya al mavor grade, y
«tes afectos propios del corazon lumen°, se han
«es preciso que termine de un modo que interese
«valido para sus calcules, los enemigos de la re-
<.,à V. M.
i
y sea importante à iode el imperio.
«volucion, que han contado con una protection
«Home' do con vuestra conlianza y colocado en
«secreta m'entras las circunstancias ne permitian
desde donde me toca deciros la verdad , me
«otra mas rnanifiesta. No ha podido ocultarse na-
334
REv0LECION
FRANCESA.
333
«da de esto â la nacion y de aqui proviene su des-
«El pueblo veia en el primer alto de la revole-
«confianza.
(( don y en estes nobles, unos hombres aborreci-
«V. M. se ha visto constantemente en la al-
«hies per los privilegios tiranicos de que habian
«ternativa de ceder à su antigua. costumbre é in-
«gozado , pero no los hubiera odiado tanto , des-
«clinaciones particulares, ô - de hacer saeriticios
«truidos ya sus privilegios , si la conducta de la
«que la filosofia v la necesidad dictaban ;• y por
«nobleza, no hubiera apoyado desde esta época to-
«consigniente en la de aleniar â los rebeldes con-
«das las razones que !;tibia para temerla y comba-
tra la paz de la nacion, 6 tranquilizar â esta de-
«tirla corne à enemiga irreconciliable.»
«clarandoos en su defensa. todo llega su tiem-
«En esta proportion misma se ha aumentado
«po y ya ha llegado el de la incertidumbre.
«el amer à la Constitucion, rio va porque el pue-
«é,Pnede hov V. M. aliarse abiertamente con
«blo le era deudur de infinitos' benehcios , sino
«los que pretendan variar la Constitucion; 6.debe
«porque este ha creido que se los protnetian ma-
«esclusiva v generosamente dedicarse à procurar
«yores, en el hecho de encoutrar en lus que tenian
«su tritinfo'? Tal es la verdadera cuestion , cuva
«costunthre deoprirairle tanto interés en destruirla
«solucion inevitable existe en el actual estado de
«ô moclificarla.
«cosas; pues en cuanto à la otra, sohrado metafi-
«La declaracion de los derechos, se lia con-
«sica, de saber si los frauceses son ya capaces de
«vertido en evangelio politico, y la Constitucion
«libertad, su discusion es inntil, porque no se tra-
«francesa, en una religion , por la que el pueblo
«ta de saber fo que seremos dentro de un siglo,
«ofrecerà su sangre.
*sine, tic; ver â lo que puede llegar la g,eneracion
«l'or esto su ce!o ha Ilegado t veces â suplir
«presente.
«la falta de leyes, y cuando estas no eran bastante
«iQué ha sucedido en medio de las turbuten-
duertes para acallar à los perturbadores, los ciu-
«cias que esperimentamos hace cuatro a gios? Se
«dadanos se han creido con facultad , para impo-
«han abolido privilegios gravosos para el pueblo;
«ner por si ru ismos el eastig,o.
«han cundido por todas partes, y penetrado en to-
«De este modo, los bines de los emigrados
«dos las ideas de justicia y de umaldad ; la opi-
«han quedado espuestos â los estragon que la yen-
°
«nion de los derechos del pueblo ha consolidado
«ganza inspiraba; y por esto ha hahido tantes de-
«la fuerza de sus derechos; el reconocirniento de
«partamentos que se han creido obligados à cas-
«estos, verificado con la nlas, or solemniclad, se ha
«tigar à los eclesiâsticos tildados per la opinion,
«convertido en maxima sagr'ada ; y en fin , se ha
«v que hubieran Ilegado â ser sus victimas.
«exasperado el odio contra la nohlèza, que el feu-
«En esta Incita de intereses , todos los senti-
«dalismo inspirô hace tanto tiempo, porque los
«mientos han tomado el acento de la pasion. La
vnobles se han opuesto abiertamente à la Consti-
«patria no es ya una palabra que alhaga à la ima-
«tucion que lo destruye,
«ginacion, sino un ser â quien se han tributado
336
anvoLucroN
FRANCESA.
337
usacrificios, à quien se adora cala dia mas por
«fuerza de sandre., y con esta se consolidarâ si lie
«las inquietudes que causa; un ser que ha costa-
«prudencia no ataja los males que pueden aurp.
«do inmensos esfuerzos, que es superior à todos
«evitarse.
«los cuidados, y à quien se ama, por lo que cues-
«Yo sé que todavia hahrà quien espere conse-
«ta , tanto como por lo que de él se espera ; y
-«guirlo todo y contenerlo todo con medidas
«cuantas injurias se le dirijan, serin). medios para
«tentas; pero cuando se hava desplegado la fue.rza-.
«inflamar el entusiasmo con que se le mira. 11( â
«para sujetar à la Asamblea , cuando se laya es-
«que grado no liegarà este entusiasmo cuando
«parcido el terror par Paris , y la division y eL
«las fuerzas enemigas reunidàs fuera, y relaciona-
«asombro en sus inmediaciones , toda la Franci-
«das con las intrigas interiores, amenacen con las
«se lanzara indignada; y despedazandose su rnismo,
«desdichas mas funestas! En todo el irnperio reina
«seno en los horrores de una guerra civil , mani-
«una indecible agitation , que estallarà al fin de
«festaria aquella terrible energia , madré, de
«un modo espantoso, si nu llega à calmarse con-.
«virtuel y del crimen, funesta siempre â los que he.
«fiando en la sinceridad de V. M.; sinceridad que
«han provocado.
«no se prueba con promesas, sino que por el con-
«La salvacion del Estado y la Bicha de Y. M. es-
«traria necesita hechos.
«tan ligadas estrechamente ningun poder ser•
«Es evidente para la nui«) francesa que sti.
«bastante a desunirlas: inminentes riesgos y des-
«constitucion puede marchar y que et gobierno
«dichas atnenazan vuestro tronO si vos unsmo no le.
«tendra la necesaria fuerza , desde el momento eu
«afirmais sobre las bases de la constitution, pren--
«que V. M. decidido por el triunfo de esta cons-
( da segura de una paz estable. Do modo que lie-
«titucion, dé al cuerpo legistativo todo el poder de
«disposicion de los aniinos , la série de los aconte-
«la ejecucion, prive al pueblo de todo pretesto de
«citmentos , las razones (le la politica v el interés,.
«inquietudes, y sofoque las esperanzas de los des-
«de V. M. , preseriben la union con d cuerpo le---
«contentes.
«gislativo y la fidelidad al anhelo de la nacion.; y •
«Se han presentado por ejemplo, dos decretos
«convierten en necesidad lo que los principios
«de importancia; ambos interesan mucho â la tran-
«tan como deber. El afecto natural de este pueblo:
«quilidad pnblica, y à la vida del Estado; el dife-
«carifioso , encontrara en clin un motiva de reco--
«rir su sancion, inspira desconfianzas ; si se pro-
«nocirniento ; pues os han engatiado pérfidamente•;.
«longa mas, producirà descontento, y en la actual
«setior , cuando os han infundido aversion é des-
«efervescencia de los itnimos , me atrevo à decir,
«confianza hâcia este . pueblo tan facil de cautivar; .
«que el descontento puede traerlo todo.
«V cou las continuas inquietudes que os han suge-
«Ya no es tiempo de retroceder , y ni siquiera
«rida os han obligado à observar una conductèe
«hay medios de contemporizar: todos los corazo-
«que le ha alarmado. Senior , convencedle de ctne:
«nes sienten la revolucion ella se cousumarâ à
«estais resuelto llevar adclante una constituelne
338
REVOLECION
FRANCESA.
339
«que es la prenda de su felicidad, y en breve sereis
«pueblo afligido creeré que su rey es amigo y ctim-
«cl objeto de su ;.rratitud.
..-,
«plice de les conspiradores1
«La conducta de los sacerdotes en varies pun-
Cielos, habreis cegado à. las potestades de la
«tos , y los protestes que el fanatismo daba à los
«tierça para que no atiendan jamas sino à los con-
«descontentos, han dictado una sithia lev contra los
«sejos que les conducen à su ruina!
«re yoltosos : sanciônela V. M , pues que asi lo re-
«Sé mur bien que cl austero lenguagc de la ver-
«claman el sosiego pûblico y la salvacion del clerc.
«dad pocas vues leescucha et troao; se tambien que
«Si esta les se deja sin vigor, , los departamentos
«porque casi nunca quiere escucharle se hacen ne-
«se verlan obligados à sustituir n da, connu en to-
«cesarias las revoluciones ; y sé por fin que. debo
«das partes han hecho, resoluciones duras , y
«hablar asi â V. M. , no solo como ciudadano suje-
«el pueblo irritado , à falta de ella emplearà su
«to à las leyes, sine como ministre que ha merecido
«sana.
«su confianza, ô ai menus que esta revestido del
«Los intentes de nuestros enemlgos , las turbu-
«carà.cter que la supone. Per lo mismo creo que
«lencias de la capital , el desasosiego producido
«nada debe privarme de cumplir con un deber que
«perla conducta de vuestra guardia, que no se ha
«me dicta la conciencia.
«desterraclo aun , porque V. M. ha dado eu su fa-
«vor muestras de satisfaccion con una proclama
«Bajo este mismo concepto reiteraré mis snpli-
«mur impolitica à la verdad eu las prescrites cir-
«cas é V. M. acerca de la obligation y utilidad de
«cunstancias ; ia situation de Paris y su cercania à
«ejecutar la lev que prescribe tener un seeretario
«las fronteras, han hecho necesario un campanien-
«en el con3ejo. La existencia de la ley es por si sola
«to cerca de él ; medidaacierto y urgencia
«de tal goder, que su cumplimiento parece debiera
«han aprobado todos los buenos ;
«seguirse é ella sin dernora ; pero es mity esenciai
y que esta solo
«csperando la saucier' de V. M. i,Pcir gué, pues, se
valerse de cuantos medios conserven en las delibe-
«han de dar à sus dilaciones apariencia de oposi-
«raciones la gravedad prudencia, y la cwdura
«cion , cuando la brevedad seria causa de recono-
«necesaria; y los ministres responsables han menes-
«cimiento ?
«ter ademas una cosa que dé testimonio de sus opi-
«Las tentativas del estado mayor de la guardia,
«niones ; pues si esta existiera ahora , no tendria
«national de Paris contra esta disposicion, han he-
«que hablar por escrito à S. M.
cho recelar que obraba per superiores instigacio-
«El hombre que estima sus deheres, desprecia
«nes ; las declamaciones de algunos furibundos de-
«la vida, porque agnelles son superiores n todo;
«magogos , confirman la sospecha de que tient).
«pero despues de la (licha de haberlos cumplido, el
«relation con los que desean la ruina de la
«Unice bien que adora su corazon, es el de pensar
Cons -
.«titucion ; la opinion pnblica no favorece â. las in-
«que le ha hecho con fidelidad, lo cual es tambien
,«tenciones de V. M. y con poco que se retarde, el
«una obligation de los l'ombres pnblicos.
REVOLUCION
F BANCESA.
311
«Paris 10 de junio de 1792, afio IV de la liber-
d e la A.samblea constituyente en que se prescribia
«tad. —Firmado.—RoLAND.
l j uramento, pero ahora; no puede ya retroccider.
e
Escuchô el rey con surin paciencia, la lectura
--Pues si entonceshice mal, respondio Luis XVI, no
de esta carta y salit') dicieudo que daria à conocer
debo hacerlo dos veces.»—La reine, que en puntos
su vol untad.
de religion no era tan escrupulosa como el monar-
Llarne à Dumouriez â palacio , donde juntos el
ca, opiné como Dumouriez , bobo un moment° en
rey y la reina le dijeron: «Olemos de salir por
que e! rey parecié ester pronto â dar su adhesion.
mas tiempo la insolencia de estos tres ministros?
Indicele Dumouriez los nuevos ministros que
No, respondiô Dumouriez.—iy os obligais à librar-
babian de suceder à Servan, Claviere y Roland, los
nos de , ellos? repose et rey.—Si senior, ariadiô el
cuales cran para el interior , Mourges y Bealieu
osado ministro; mas para hacerlo bien, es forzoso
para hacienda , quedando el ministerio de querra
que V. M. me otorgue una condition. Me han des-
conliado h Dumouriez, que lo era h la vez de dos
conceptuado, y voy â estarlo mas despidiendo â tres
ministerios , mientras el de negocios estrangeros
côlegas gefes de un partido poderoso , y solo de
estaba vacante. Estendiésc sin detencion el 13 de
un
modo se puede persuadir al pnblico que no se les ha
junio el oficio, despidiendo h Roland, Servan y Cla-
destituido por su patriotismo.--C6mo? pregunté el
viere. El primero, que tenia Ioda la energia ne-
rey.—Sancionando los dos decretos, replia Du-
cesaria para poner en prâctica lo que en su atrevida
mouriez.» Y fué repitiendo lasrazones que habia ale-
imagination concebia su esposa , se presentô al
gado en el consejo pleno. Dijo la reina , que la con-
punto en la Asamblea, y levé la carte. que habia
era muy costosa; pero Dumouriez se empené
escrito al rey y ocasionado su destitution: paso
en prohar, , que de los veinte mil hombres nada 11.
que era permitido sin duda comenzadas va las
habia que terrer; que en el decreto no se designa-
hostilidades, nias que despues de haber proinetido
ha cl sitio del campamento ; que podria enviarlos,
al rey que la caria quedaria reservada era poco
por ejemplo, à Soissons , donde se les tendria ocu-
noble leerla pnblicamente.
pados en ejercicios militares, desinernbrandoloslue-
La Asamblea oyé con los mayores aplausos la
go poco à poco para el ejército , cuando hubiese ne-
lecture. de Roland , mandando que se imprimiese
cesidad. » Pero entonces, dijo el rey, teneis que ser
su carta y enviase h los °cliente y tres de partam en tés,
vos ministro de la guerra.—Lo seré 1 pesar de la
declarando ademas que los tres ministros descella-
responsabilidad , respondiô Dumouriez; mas es pre-
dos, cran dignos de laconfianza de la nation. Enton-
cis° que Y. M. sancione el decreto contra les ecle-
ces fué cuando Dumou riez sin temor ninguno se etre-
siasticos, pues solo haciendo este sacrificio es como
viô â presentarse en la tribuna con su nue-vo nom-
podré serviros. Este decreto lejos de ser contrario â
bramiento de ministro de la guerre, llevando dis-
los eclesiàsticos , les librarà del furor del pueblo:
puesto un informe detallado, hecho de repente so-
V. M. debiera haberse opuesto al primer decreto
bre el estado del ejército, y los yerros de la admi-
*ri
3 742
FFIANCESA.
3i3
REVOLITION
deado de falsos amigos, habia vuelto à sus pesa-
nistracion y la Asamblea ; y no por eso se montré
menus severo con los que sabla estaban predispues-
(las determinaciones y no accedia â sancionar los
tos â no recibirle bien. No bien se presente, (man-
dos dee,retos.
da empezaron É( murmurer los jacobines, aunquc
Los cuatro ministres congregados en el con-
los fuldenses quedaron en el mas profundo
sejo rogaron al rey que otor gase su sancion, corna
Principià per dar cuenta de un pequeiio triunfo de
al parecer habia prometidon. Respondie este con
Lafayette y de la muerte de Gourion, oficial, clipu.
serenidad, que solo la daria al de ,2reto de los vein-
tado y hombre de bien , que inconsolable por las
te mil hombres , porque en tuante al de los ecle-
desdichas de la patrie, , se habia arrojado â una
siastices, estaba resuelto à negârsela ; que habia
muerte voluntaria. La Asamblea die muestras de
formado su resolucion y que ninguna amenaza le
sentimiento por la pérdida de tau generoso cluda-
obligaria à variarla. Levé le carta eu que anuncia-
dano, y escuché friamente à Dumouriez, haciendo
ha su voluntad al presiilente de la Asamblea ; une
menus case del deseo que él manifesté de librar-
de vosotros la firmarà, dijo â sus ministres, pro-
se de las mismos males, teniendo la misma suette;
nunciando estas palabras en un tono que nunca se
mas asi que anunciô ser su informe corne ministro
le habia oido.
de la guerre, por todas partes se mauifestaron inuv
Dumouriez le escribiô entonces hacienda su
pocas gens de oirle: él entonces reclainé
dimision. Este hombre, eselaine el rey, me ha he-
con se:-
renidad la palabra y coudoyé per conseguir silen-
cho exonerar à tres ministres, porque se empe-
cio. Sus cargos ofendieron â varies diputados : lo
fiaban en que yo accediese los decretos, y aho-
vois, grité Guadet, vine à darnes por
ra quicre él que los sancione; pero esta invectiva
que no? dijo con mucha calma el intrépido Dumou.
no era , parque Dumouriez, si habia consen-
riez. Sosegaronse los animes, acabe de Icer y fué al-
tido en snrevivir à sus compafleros , lo habia he-
ternativamente budado y aplaudido; y luego
cho con la condition de las dos sanciones. Avistese
que
acabé doble su memoria para Ilevarsela. Se escapa,
con él Luis XVI, y le pregunt6 que si insistia, pe-
gritaron; eso no, replie° él; y paso con desemba-
ro Dumouriez no varia de resolucion. Pues enton-
razo los papeles sobre el escritorio, firme sin al-
. ces , dijo el rey acepto vuestra dimision; presen-
terarse y atravesé la Asamblea con una calma in-
târonla tambieu todos los ministres, pero el rey
alterabie. M abrirle paso los grupos de diputados,
retuvo â Lacoste v Duranthon, obligàndoles â con-
le dijeron : os van à envier à Orleans. Mejor, res-
tinuer, y ocupandn. los ministerios vacantes Lajard,
pondié él, con eso tomaré los baiios y el suero, que
Chambonas y Terrier de Mont-Ciel, escogidos entre
bien lo necesito v descansaré.
los fuldenses.
Su firmeza tranquilizé al rey, que se rustre
«Caye el rev par este tiempo , dite madama
satisfecho de él ; pero el desdichado principe es-
Campan, en un abatimiento que infinie. hasta en
taba inquieto y acosado de escrûpulos, pues ro-
su fisico, Diez dies seguidos estuvo sin articular
IIEVOLUCION
FRANCESA.
345
palabra, ni aun con su familia, como no fuesen las
advirtiendo en ellos â los soberanos que avanzasen
espresiones necesarias en el juego de chaquete que
con precaucion, que guardasen las posibles consi,-
despues de corner armaba con inadama Isabel. La
deraciones con los habitantes de las provincial que
reina le sace de este estado tan funesto en una
atravesasen y que enviasen delante un manifiesto
crisis en que par momentos se aume,ntaba la ne-
en cl cual esptisiesen sus intenciones pu:incas y
cesidad de obrar, postrândose ante el y valiendo-
conciliadoras (36). l'or moderados que fuesen es-
se va de imageries que concitasen sus ternores, y
tas intentas no dejaban de sur una invitacion de
va 'de palabras caritiosas. Le recordaba tambien
adelantarse sobre el pais ; por ocra . parte aunque
io que debia â su familia, v Hee decirle que
el rey lo descase iaccederian à elle los principes
en
el caso de morir habia de' ser con honor y sin es-
estrangeros y rivales de la Francia y los enfureci-
perar que viniesen à ahogarles uno y à otro en
dos enrigrados? è yo pbdia dudar Luis XVI de que
su misma habitacion.» *
hiciesen nias de lo que et queria? Los ministros de
Facil es presumir los designioscon que Luis XVI
Prusia. y Austria descubrieron Manet- du-Pan
volveria en si v à la ocupacion de los neeocios,
la desconflanza con que mirahan la intolerancia de
porque despues de haler desertado del partido de
los emigrados, y parece que costé mucho trabajo
los fuldenses para entregarse en manas del de los
tranquilizarlos sobre este punto (37). No cran me-
girondinos, no podia volver à pasarse â los pri-
flores los recelas de la reina, que principalmente
meros con mucha satisfacion ni esperanza. renia
temia â Calonne su nias peligroso enemigo (38);
-el doble convencimiento de que ni con unos ni con
mas no por eso dejaba de estrechar à su familia
otros era compatible, y lo que era peor, que él se
para que se apresurasen à sacarla del cautiverio.
habia hecho tal con rodas. Desde entonces debia
El partido popular debia desde entonces mirar à.
mas que nunca buscar el apoyo de los estrangeros,
la cérte coma un enernigo, tanto mas temible nan-
cifrar en ellos sus esperanzas todas; pensamien-
ti) que disponiat de iodas las fuerzas del Estado, v
io que adivina todo el mundo y alarma i. los que
que la lucha que iba ic empenarse stria de muer-
en la invasion contra la Francia veian la ruina de
te. El rev para la formation de su nuevo ministe-
la libertad, el suplicio de sus defensores v la di-
rio no ecba mana de flingua hombre decidido, par-
vision tal vez é la desmembracion del reine. Na-
que con la esperanza de su praxima libertad, solo
da de esta veia Luis XVI, parque nunca cree uno
pensaba en ir pasando algunos lias, sobrândole
en el mal de la que desea; antes bien, alarmado con
para conseguirla un mrnisterio cualquiera.
la agitation que las derrotas de Mons y de Turnay
Quisierou los fuldenses aprovecharse de esta
habian producido, envié à Alemania
ocasMn para reconciliarse con la carte, no tanto si
Pan cou instrucciones escritas de su propia mano
se ha de decir la verdad, por ambition personal de
partido, cuanto par interés del rey. Ni remotamen-
"
te creian eu la invasion, parque casa todos ha:laban
Vase 5 madama Campan, L. 1l,
250.
346
REVOLUCION
FRANCESA.
347
en ella un atentado, y adulas un rie.zgo muy gran-
biles cran sus medios; y por otra parte la carte,
de para la carte y para la nation. Juzgaban con
cuva salvacion procuraban, no queria recibirla de
fundamento que rey naufragaria antes -de recibir
eilo's. La reina que tniraba con entera conlianza a
ausilio; y despues de la invasion temian horrendas
Barnave, !laina usado siempre de rauchas precau-
venganzas, tal vez la desmembracion del territorio
ciones para varie, no recibiendole nunca sino en se-
y por decontado la pérdida absoluta de la libertad.
creto. Los emigrados v la carte no le hubieran per--
Lally-Tolendal, que como bernas visto aban-
donado el tratar cou Ïos constitucionales, pues en-
doua la Francia cuando se convencia de que cran
efecto se le prohibia huerta, prelirieudo en su casa
imposibles las dos Camaras ; Malouet que en la re-
à los jacobinos, porque, segun decian, habria que
vision las procuré ensayar; Duport, Larneth, Lafa-
transigir con los primeras, al paso que nada ten-
yette y otros que querian conservar las casas co-
drian que hacer con los segundos (39). Agréguese
mo estaban, todos se unieron para hacer el Ultimo
à estas manifestaciones, continuamente repetidas,
esfuerzo. Ea este partido como en todos los damas
el adio personal que tenia à Lafayette la reina, y se
no habia enteraconformidad deopiniones; pero axis-
comprenderà cuan poco dispuesta estaba la carte
tia un solo objeto, el de salvar al rey de sus errores,
para admitir servicios de los constitucionales, é de
y con él à la constitucion. Todo partido â quien se
los fuldenses. Ademas de esta antipatia, deben tain-
obliga à obrar ocuitamente, se ve, precisado â dar
bien considerarse los medios débiles que tenian en
pasos, que si no salen bien, se les dit el nombre de
su mano contra el partido popular; pues si Lafa-
intrigas: en este sentido intrigahan los fuldenses.
yette era adorado de sus tropas, y podia contar con
Asi que vieron la destitution de Servan, Claviere
su ejército, tenia tamhien el enemigo al fiente, y
Roland, que Dumouriez habia causado, se avista-
no podia abandonar la Frontera, trasladandose al
ron con este, y le prometieron su alianza si couse-
interior. El anciano Luckner, que le servia de apo-
guia el veto contra el decreto de los eclesiasticos.
vo, era déhil, voluble y intiv medroso, aunque en
Dumouriez, fuese por enojo, por l'alla de confianza
l'os campos de batalla se revistiese de un valor es-
en sus medios, ôtai vez lainas posible, por el com-
tremado. Pero ana contando con sus medios milita-
promis° en que se habia puesto de conseguir la
res, los del partido constitucional carecian entera--
sancion del decreto, no se presté à esta alianza, y
mente de los re.cursos civiles. La mavoria de la
se volvié al ejército deseando, segun escribia à la
Asamblea eran girondinos, una grau 'parte de la
Asamblea, que un eahonazo reumese para él todas
guardia nacional era suva, pero cstaba muy desu-
las opiniones.
nida y casi desorganizada: las constitucionales
Los fuldenses tenian aun à Lafayette, que sin
-
tahan reducidos, en casa de emplear sus fuerzas'
mezclarse en sus ocultas tramas habia participado
militaires, à marchar desde la raya â Paris, ,es de-
de su antipatia contra Dumouriez, y queria ante
cir, il intentai una insurrecion contra la ASaMblea;
toJo salvar al rey, sin alterar la constitution. Dé-
y las insurrecciones, muy buenas para un ilïarlido
B ibliotesa
T. I. 390
348
REVOLCCION
FRANCES1.
349
violenta que toma la ofensiva, son fatales v perju-
«sera mur dificil si no sois constitucionales rectos.
diciales à un partido moderado, que se res-iste apo-
«Mirad cuanto os rodea... podeis ignorar que una
vado par las leyes.
« faccion, y para prescindir de denominaciones
Sin embargo, estrecharon â Lafayette. y cancer-
«gas, que la faccion jacobina es quien ha causado
taron con el enviar una carta à la A.sambica ; cuva
«tantos desardenes ? Contra alla dirijo yo en alfa
carta escrita â su nombre debia manifestar sus opi-
«voz mi acusacion. Organizada coma un imperio
niones con respecta al rey v la Constitution. y su,
«separado, en su metropoli y en su asociacion: go-
disgusto por todu lo que se dirijiera à atacar al
«bernada aciegas por algunos corifeos ambicio-
uno ô à la otra. Tambien sus amigos estaban divi-
«sos, forma esta recta una corporation distinta
didos, pues los unos alentaban y los otros conte..
«en mcdio del pueblo francés, cuyo goder usurpa.
Man su cela; pero Ilevando siempre por delante su
«avasallando à sus represeutantes y mandatarios.
obligation al rey à quien habia jurado fidelidad, es-
en sus pilblicas sesiones se dâ el nom-
cribiô la carta, y arrostrô cuantos peligros amena-.
are de aristocracia , al amor a las leves, y de pa-
zaban su vida. Resueltos el rey y la reina il no ser-
« triotismo à su infraction; alli , los a'come'tedores
virse de él le dejaron escrinir, parque en este paso
«de nasilles gamin triunfos, y loscrimenes deJour-
solo veian las muchas reconvenciones que se harian
«dan, merecea panegiristas; valli, en fin, la narra-
amigos de la libertad. Llega la capta a la Asam-
«cion del asesinato que ha deshonrado à la ciudad
dalea el 18 de junio. Lafayette despues de haber
«de Metz, arranca todavia aplausos infernales!
i.princi piaci° vituperando la conducta del Ultimo mi-
«é,Creeran pur ventura sustraerse à estos car-
aaistro, a quien segun decia, iha à delataren el mn-
«gos, escudandose con un manifiesto austriaco,
:ment° de haber sabido su dimision, continuaba en
«donde estân los nombres de estos secuaces?
estos terrninos:
«han hecho sagrados parque los hava pronuncia-
«No basta que quede libre de un influjo funeste
«do Leopold° ? Y por q ué nos vemos forzados a pe-
«este rama del gobierno : la causa faiblit:a carre
alear con los estrangeros que se mezclan en nues-
«riesgo, la suerte de la Francia depende principal-
«Iras discordias, iestamos va esentos de librar à
«mente de sus representautes , de ellos espera la
«nuestra patria de una tirania doméstica?»
.«patria su salvaciou ; pero al darse una constitu-
Recordando en seguida sus antignos servicios
«ion, les ha prescrite el Unica camino que tienen
en favor de la libertad; y enumerando las pruebas
«para Ilegar à conseguirl o.»
de lcaltad que habia dada à su patria , respondia
Protestando despues su inalterable fidelidad à
el general de si, y de su ejército, declarando que
la lev jurada, presentaba el estado de la Francia,
si no era la mas. vil del universo , la nation fran-
colocada entre dos clases de enemigos, los esterio-
cisa podia y debia hacer frente à los reyes que se
res y los que alirnentaba en su seno
habian conjurado contra ella! «Pero, afiadia, pa-
«Conviene anonadar à unos y otros; lo cual os
ara que nosotros, soldados de la libertad, lucht-
;
350
REVOLUCION
FRANCESA.
354
«mos con pro y echo en favor suyo , es precis° . que
men ô reclamaban un acto de justicia , y las lec-
«los defensores de la patria seau à la mavor bre-
ciones de un general armado. Este dehia hablar
«vedad tantes como SUS enemigos; que multipli-.
por conducto del ministerio; pues de lo contrario
«quen y faciliten nuestros movunientos, provisio-
Peligraba la libertad; que por consecuencia debia
«nes de todos generos: y que el cuidado de las tro-
pasarse a la ôrden del dia. Thevenoth respondiô.„
«pas, de su arrimaient° y de sus pagas, y las pro-
que la Asamblea debia oir de hoca de M. de La-
«cauciones relati yas à la conservacion de su salud,
fay ette las verdades que no habia tenido animo
«no esperimenten va demoras que son fatales, etc.»
pàra, decirse à si misma. Esta Ultima observacion
Otros consejos ai-tacha, entre los cuales el Ultimo
produjo uua conmocion muy grande , y algunos
era el mas notable, y decia: «Que el poiler de los
negarou que la carta fuese auténtica. «Ann cuan-
«clubs, desterrado por vosotros, quede rcrnplazado
do no estuvie,se lirmada , dijo M. CoubC, solo M.
«por et reinado de la lev, sus usurpaciones por el
de Lafayette es capaz de escribirla.» Guadet pidiô
«libre y .recto ejercicio de las autoridades consti-
la palabra para un hecho, y sostuvo que la carta
«tuidas , sus maximas desorganizadoras pur los
no podia ser de M. de Lafayette , porque hablaba
«verdaderos principios de la libertad, su dernente
en ella de la dirmsion de Dumouriez, que no ha-
«furia por el valor sereno y constante de tilla na.
bia sido hasta et -16, y su fecha era del mismo dia,
«Mon que conoce v deliende, sus derechos, y en
«No es, pues, posible, aiiadiô, que el limante ha-
«fin sus tramas de piirtido, per los verdaderos in-
»blase de un hecho de que no podia tener noticia;
«tereses de la patria , que en este momento de pe,-
»de modo que, ô la fuma no es suya, ô la puso en
«ligro debe reunir à todos los que no se compla-
»blanco, à disposicion de un partido que debia
«cen y comercian infamemente con su esclavitud
»usar de ella como quisiese.» Estas palabras re-
«y su ruina!»
novaron los murmullos de la Asamblea. Guadet,
Esto era lo mismo que decir â las pasiones ir-
prosiguiendo , afiadiô, que M. de Lafa y ette no po-
ritadas: paraos; ô à los partidos , sacrificaos con
dia , segun los sentimientos de que habia dado
Busto; ô à un torrente, en fin : detente! Pero atm-
pruebas , escribir semejante carta.—Debe saber,
que de nada sirviô el consejo, ohligaciou era darle:
dice, que cuando Cromwell
—El diputado Du-
el fado derecho a plaucliô mucho la carta ; el iz -
mas, no pudiendo reprimirse ya , al escuchar esta
quierdo guardô silcncio: y apenas se acalM su lec-
irltima espresion , pide la palabra, y todos los ani-
tura, cuando se tratô de imprimirla v remitirla à
mes manificstan Inquietud estrema: Sin embargo,
los departamentos. Vergniaud pidiô la palabra
Guadet apoderado de la tribuna, continua: Decia...
la obtuvo. Segun el, importaba â la libertad , tan
le interrumpen de nuevo.—Estàbais , dicenle, en
bien defendida hasta en tonces ports. de Lafayette,
Cromwell .—«Volveré, pues, afiade... Decia, que
que se hiciese una distincion entre las peticiones
M. de Lafayette debe saber, que cuando Cromwell
de los simples ciudadanos, que esponian un dicta-
usaba de un lenguaje como este, vacilaba la liber-
352
REVOLUCION
FRANCESÀ.
353
tad en Inglaterra; y es preciso convencerse , d de
quiera cosa. Tales cran Sergent y Panis, que mas
que un cobarde se ha escudado cou et nombre de
tarde acompariaron su nombre i un acontemmien-
M. de Lafayette, ô probar por media de un escar-
to terrible. Eu los arrabales habia varias coman-
miento, al pueblo frances, que no habeis hecho un
dantes de batallon ya dernasiado terribles , y el
juramento rano, al jurar que conserraria's la Cons-
principal de ellos era un cerbecero llamado Santerre-
titucion. »
Su gentileza, su voz, y cierta facundia en el decir,
Muchos aseguran que conocen la firma. de La-
le habian graugeado favor del pueblo y cierto,
fayette y sin embargo, envian su carta à la comi-
imperio en elarrahal de San Àntonio, de cuva ha-
sion de los dote para comprobar su autenticidad,
talion era comandants. En el ataque de Vic'ennes,
con lo cual queda privada de impresion y de la re-
rechazado por Lafayette en febrero de 1791 , se
mision à los departamentos.
habia distincuido va Santerre , y como todos los
Este noble paso fue enteramente inntii, y asi
l'ombres deriutsiado volubles, podia llegar à hacer-
debia serlo, atendido et estado de los ànimos.
se peligroso, segun las inspiraciones del mornento..
Desde aquel motuento et general quedô casi tan
Asistia a todos los conciliabulos que se celebrahan
desconceptuado coma la aorte; y si lus gefes de la
en los arrabales distantes, donde le acoropariaban
Gironda, mas ilustrados que el pueblo , no creian
el periodista Carra, perseguido por haber insulta-
que Lafayette hiciese traicion à su pa , parque
do a Bertrand de Mollevillc v â Montmorin; un tat
huhiese atacado à losjacobinos, la in ultitud sin em-
Âlejandro, comandaute del arrahal de San Marce-
bargo lo creia à fuerza de oirlo repetir en los clubs,
l(); un sugeto fras conocido con cl nombre de Fon-
en los periôdicos y en los sitios pnblicos.
nier et americano; el earnicero Legendre, que des-
De este modo; à la inquietud que à la côrte ha-
pues fué diputado en la Convention, un official de
bia infundido en et partido popular, se agregô la
platero llamado Rossignol y otros muchos que por
que el mismo Lafayette escitO con su conducta. En-
su intimidad con el populacho traian al borotados
tances este partido perdié Ioda esperanza , y re-
a todos los arrabales. Por los mas distinguidos de
solviô refrenar la côrte antes que ella pudiese. eje -
entre chas, se cornunicaban con los gefes del par-
cutar las tramas que la imputaban.
tido popular, y de este modo podran someter sus ac-
Ya hemos Vista de que modo estaba cornpuesto
ciones fit una direccion suprema.
el partido popular, que pronuuciéndose mas se ca-
No pueden marcarse exactamente los diputa-
racterizaba mejor, y entraban en su gremio perso-
dos que componian esta direccion , pues los mas
nages nuevos. Robespierre se habia dada va à co-
celebres Bran estrafios â Paris y no tenian mas in-
nocer en losjacobinos, y Danton en los francisca-
ilujo que el de su elocuencia. Guadet , Isnard,
nos. Los clubs, el A y untamiento y las seccroues
Vergniaud, provincianos todos, tenian mas rela-
comprendian à mudios que por la impetuosidad
cion con sus departamentos que con el mismo Pa-
de su carécter y opiniones cran capaces de cual-
ris; y attaque muy vehernentes en la tribuna, fue.-
354
REVOLUCION
FRANCESA.
355
ra de la Isamblea no hacian nada, y eran por Con-
deolord con él las catastrofes que amenazaban
siguiente incapaces de turnover el populacho.
las patriotes, conoviniendo en que pues el peligro
Condorcet y Brissot, diputados de Pans, no cran
aumentaba diariamente en el Norte de la Francia:
mas actives que los anteriores; ademas de que por
convendria en el caso de verse reducidos al pos-
su unifonnidad de ideas con los diputados del Ous-
trer apura, retirarse al Mediodia v establecer alli
te v del Mediodia , se habian hecho girondinos.
una reptiblica cuves limites pudieran con el
Roland se vol vil à su vida privada, desde, que CCSIS
tiempo estenderse coma Carlos VII habia dilatado
el ministerio patriota, y residia en una habitation
antiguamente su renia desdes Burges. Estuvieron
cualquiera y desconocida en la talle de Santiago.
exaininando el inapa del ex- ministre Servan ,
Convencido de que la cône proyectaba entregar à
opinaban cpui destunda en el Ria v mas alla la
los estrangeros la Francia y la libertad, se lastima•
bertail, debia retirarse detras de l'os Vosges y et
ha de las desventuras de su patrie cou varies ami-
Loira; y que aun lanzada de estosatrincherarnien-
gos suyos diputados en la Asamblea; pero no pare-
tos lequedaban en el Este el Doubs, el Ain y el RO-
ce que en su sociedad se tratase de atacar à la
dano; el Vienneel Dordorla hacia et Oeste, v en
carte, y Unicamente protegia la impresion de un
el centra los rios' y las rocas del Lemosin. «Mas
periediéo-cartel denorninado et Centinelu , que
«alla, decia et inismo Barbaroux, nos encontraria-
Louvet, visible ya en los jacobines per su oposi-
« mos la Aubernia con sus cimas escarpadas , sus
cion à Robespierre, redactaba en sentido patrieti-
«gargantas, sus selvas antiguas r las montafias de
co. Roland, habia durante su ministeno, propor-
«Velay, ahrasadas un dia por ei fuego, y abora
cionado fondas para ilustrar la opinion ptiblica con
«cubiertas de pinards; sitios agrestes eu donde
escritos, v et Centinelu se imprimia con un residuo
«los hoinhres butin la nieve, pero donde al nie-
de estas iondos.
«nos viven independientes. Las Cevenas todavia
Bahia per eutonces cri Paris un jôven marse-
«nos arecerian un asilo clemasiado célébre para
liés, entusiasta, valiente y republicano, à quien per
«que la tirania se les atreviese ; y al muffin del
su notable belleza y galiardia Ilamaban el Àntinôo.
«Mediodia, tendriamos por limites el Isere, et Du-
Fut diputado per su concejo en la Asamhlea le-
«rance v el Redan° desde Lijon hasta et mar, los
gislati va, para tracer reclarnacienes contra el direc-
«Alpes y las murallas de Tolon.Finalmente si aun
torio de su departamento, pues en toda la Francia
«en estes puntos no estuviésemos seguros , nos
cran v
mu comunes estes choques entre las auto-
«queda la Côrcega; la Corcega donde ni los geno-
ridades 'subalternas y superiores , y entre los
«yeses ni les francesespudieron arraigarla tirania;
A y untamientos y los directorios de departamento.
«suelo que solo necesita brazos para hacerse ler-
Este jtiven marsellés Ilamàbase Barbaroux, el cual
«in, y lilesdos para inmortalizarse.»
reunia à su talent° grande actividad y podia ser-
vir de mucho à la causa del pueblo; viô à Roland
Memorias de Barbaroux., pp. 33 y 39.
356,
REVOLUCION
FRANCESA.
357
Era natural que pensasen en acogerse à sus
y mas adelante proscripto y considerado como ellos,
provincias los habitantes del Mediodia, en el caso
terra por su destina, nias intima couexion con los
de que penetrase la invasion en et Norte, del cual
alborotadores de Paris. Su imperturbable calma v
no se olvidabam pues resolvieron escrihir à sus
aparente indiferencia servian para que sus enemi'-
departamentos para que espontanearnente forma-
gos los juzgaseu como estupidez, y sus amigos co-
sen el campainento de veintemil l'ombres, no obs-
in() una ponderada probidad que lamas han des-
tante hallarse aun por sancionarel decreto que à el
inentido sus detractores. El pueblo que inventa
sereferia. Dàbales mucha esperanza Marsella, Ciu-
sobrenombres para los que tiene eu Nota coati-
dad riva, populosa, y altameute democratica, que
nuamente, le llamaba .virtucl Ya bernas
babia enviado à Mirabeau à los estados generales,
hablado de el cou motiva del viage de Varennes y
diseminando despues sus ideas por todo el
de la preferencia que para el corregimiento dePa:
Medio-
dia. Su corregidor era amigo de Barbaroux, con
ris le dg la celle sobre Lafayette. Esta intent6
quien coincidia en opinioues, y este le escribiô
cohecharle, V asi Io prometieion algunos estafa-
que se abasteciese de granos, que enviase perso-
dores, pidiendo al efecto mm cantidad de diuero,
nas de confianza à los departamentos vecinos y à
que se guardaron, sin l'aber dado paso alguno cou
los ejércitos de los Alpes, de Dalla y de los Piri-
Petion, cuva conocidocarécter no les daba espe-
neos, para predisponer en aquellos puntos la opi-
rama ninguna de conseguir su objeto. Per esto
nion ptiblica: que Iiiciese tantear à Montesquieu,
la alegria que coneibiô la côrte, crevendo que lo-
general del ejército de los Alpes, aprovechandose
graria un apoyo, y corromper ana magistrado pu-
de su ambition en favor de la libertad , y que se
pular, fué mu y efimera palpando presto et enga-
conviuicse en lin con Paoli y los corsos, de modo
fia,quedando advertida de que sus contrarios
que eu caso necesario tuviesen en ellos el Ultimo
no cran tau venales como babia presumido.
asilo y socorro. Encargé tambien al dicho corregi-
Eno de los que primero conocieron cuita im-
dor que retuviese el producto de los impuestos
posible es .trocar las inclinaciones de un rev, na-
para privai de ellos al potier cjecutivo , y aun si
cido en et absolutismo, tué Petion; era republica-
filera menester, para invertirlos en contra de este.
no mucho antes que soimse nadie en la repOblica; y
Lo mismo que Barbaroux practicaba con respecta
en la constituyente rué por convencimiento lo que
à Marsella, Nacra cada cual con sus departamentos
era Robespierre por dureza de caràcter. En la le-
tratando de toner seguros asilos; y asi la descon-
gislativa acabô de convencerse de que la cOrte era
fianza trocada en desesperacion , iba labrando el
incorregible, persuadiendose de que flamba a los
levantamiento general, dando margea con tales
estraugeros; y siendo al principio republicano por
preparati vos à una diferencia marcada entre Paris
sistema, Ilegô a serlo despues por seguridad pro-
v los departamentos.
pia. Desde enfonces procuré, seguu él diio, faciii-
El corregidor Petion, amigo de los girondinos,
tar una nueva revolucion, para cnyo efecio se opo-
FRANCESÀ,
3'69
358
itiwoLucroN
se comunicaria su acuerdo al directorio y al cuer-
nia à los movimieutos mal dirigidos; v por el un_
po municipal ; pero los suplicantesim creyeron se
trario apo y aba los acertados, procurando siempre
desestimase su solicitud, v dijeron descaradamen.
conciliarlos con la lev de que era observador muv
te, que no por eso dejarian de reuairse. El corre-
rigido, y que no queria quebra.ntar como no fueie
en estremo apuro.
eoido r Pain no trasladô basta el 18 las comunica-
-
ciones preseritas el .16; ademas de que solo se las
Xun sin saber la parte que Petion tendria en
dirigi6 al departamento y no al cuerpo
los movimie,ntos que se preparaban, ni si CORSUlt6
à sus amigos de la Gironda para avudarles, puede
El directorio del departamento, que como he-
decirse, segun su modo de proceder, que nada hi-
nios visu), no desperdiciaba ocasion para con telle r
zo para impedirlos. Dicese que à ditimos de junio
a los alborotadores, prohibiô el dia 19 las reunio-
filé en casa de Santerre con Robespierre, Manuel,
nes armadas, mandando al comandante, general v
proveedor sindico del concejo, ex-con.sti-
al Corregidor quese valiesen de sus facultades
tuyente, y Chabot, ex-capachino y diputado; que
ra disiparlas; y comunicado esteacuerdo à la Asam-
este areng6 à la section de los trescientos , y le
blea por el rninisterio del interior, empezo a dis-
dijo que la Asainblea le esperaba; ello es que bo-
cutirse en tilla si decia ô no leerse.
bo conciliabulos , y no es ereible, atendiendo à su
Vergniaud se oponia à esto; perd no consiguiô
opinion marcada, y à su conducta ratura, que es-
nada, !torque se procediô à la lectura, y se pasô en
tas personas toviesen escrapido eu asistir à ellos
seguida à la ôrden del dia.
(40). Empezôse dcsde aquel momento à hablar en
Acababan de ocurrir eu la Asarnblea dos acon-
los arrabales, de ana funeion para el 20 de junio,
tecimientos interesantes; el primer() que el rev se
aniversario del juramento en el juego de pelota, y
hahia opuesto a los dos decretos, relativouno :d; los
se trataba, segun dichos, de plantar un arbol de
clérigos no juramentados, y otro à la formation de
la libertad en el terrait() de los faldenses, y de diri-
un campamento (le 20.000 hornbres. Esta comuni-
gir ana lx:tido:1 à la Asamblea y al rev , peticion
cacion fué oida profundo silencio, y al mismo
que dehia presentarse con armas: de 10 que puede
tiempo se presentaron en la barra varice marselle-
dedueirse, que la verdadera mira en:este proyecto,
ses, con el lin de leer una peticion. Hemos visto
era intimidar et palacio con la perspectiva de cua-
las relaciones (Ille tenia Barbaroux con ellos. Gui a-
renta mil picas.
dos por sus consejos, hahian escrito a Petion, ofre-
El dia 16 de junio se dirigid à los principales
ciéndole todas sus Inerzas, remitienclo con esta
del consejo generat una peticion formai para que
ofcrta una solicitud dirigida a la Asamblea, la que
se autorizase à los ciudadanos del arrahal de San
entre otras cosas decia:
Antonio à reunirse armados el dia 20, con el obje-
«La libertad francesa peligra, pero el patriotis-
to de hacer otra peticion à la Asamblea y al rey.
«mo del Mediodia salvarà la Francia... ya ha llega-
Aquellos pasaron al ôrden del dia, resolviendo que
360
REVOLUC ION
FRANCESA.
361
«do el dia de la cèlera del pueblo.... legisladores!
completas las guardias y dohlase la de las Tullerias,
«en vuestra manos esta la fuerza del prieblo; valéos
sin que nada mas hieiese no queriendo ni renovar
«de tilla; el patriotisme francés os Aide le dejcis ca-
la escena del Campo de Marte , ni disipar las reu-
«mivar con fuerzas mas imponentes hada la capital
ajoncs ; sino esperando hasta las nueve de la ma-
«V las fronteras... No negareis la autorizacion de
nana à que el cuerpo municipal se congregase. Ve-
lev à los que estan dispuestos à morir en su de-
rificado esto, deje adoptar una decision contraria a
«fensa.»
la del directorio, mandandose à la guardia nacional
Largo fué et dehatc que estalectura produjo ea
que recihiese en sus filas â los peticionarios arma-
la Asamblea. Los del lado derecho decian que et ca-
dos. Petion, que no se opuso à un acuerdo que con-
viar esta peticion à los departamentos era Io misai°
trastaba à la autoridad administrativa, cemetie una
que estimularlos a la insurrection; mas se erdener
especie de contravention que mas adelante se le
la remision , a pesar de estas rellexiones, muv jus-
eche en tara. Mas eualquiera que fuese el carâcter
tas sin duda, pero supérfluas , desde que estahan
de este acuerdo , l'ocrer' vanas sus disposiciones,
todos persuadidos que solo una nuriva revolueioa
porque la guardia nacional no tuvo tiempo para
podia salvar la Francia y la lihertad.
formarse, v la reunion 'lege a ser en un momento
i ales fucron los acontecimientos de la jornada
tan considerahle , que no 5e pudo variar ni su for-
dei 19. Continuaban los movirnientos â pesar de to-
ma ni su direction.
do en los arrabales, y Santerre, segun se Grec,
Eran las once de la mariana y la Asamblea aca-
(l a a Sus amigos un tante confusos por et acue«lo
baba de reunirse , esperando un grande aconteci-
del directorio: ()lié temeis? La quardia nacional no
miento. Se presentan los individuos del departamen-
tendra firden para disparar, , y Petion estard alti.
ta para dar mentit de la iuutilidad de sus providen-
El corregidor , bien porcine crevese que et mn-
cias. El sindico Ruiderer tiene la palabra, y dite que
vimiento era irresistible , o porque juzgasc dehia
â pesa. r de la ley y de diferentes érdenes de las au-
apovarlo, cornu hizo despnes el 10 de agosto . es-
toridacles , se ha verificado una reuniou estraordina-
cribiô à media noehe al directorio, picliéndole que
ria de ciudadanos ; y que si esta reunion tiene al
au torizase las reuniones, permitiendo à la guardia
parecer por objeto el celebrar el aniversario del 20
nacional recibir en sus lilas à les ciudadanos de los
de junio, y rendir nuevamente sus homenages à la
arrabales; medio que cuadraha hien à las miras de
Asamblea , como podia ser el fin de la mavor parte,
los que sin apetecer desôrdenes, querian no obstan-
tambien era de terrer que hubiese mal intencionados
te imponer al rey; y todo prueha que esas miras cran
que quisieran aproveeharse de tan ininenso Mimer°
las de Petion y las de los gefes populares. À las cin-
para dirijir una solieitud al rev; Io cual no podia
co de la maiiana del 20 de junio respondie el di-
hacerse sino hajo la pacifica forma de una niera pe-
rectorio que no variaba de su primer acuerdo ; y
ticion. Citando en seguida los acuerdos del directo-
entonces mandé Petion al gefe de dia que tuviese
rio y de los principales del consejo , las leves contra
362
REVOLUCION
FRANCES1.
333
las renfloues armadas, y las que hacen subir é veinte
lee con aplausos de las tribunas. Los habitantes
el Minier° de ciudadanos que pueden presentar una
del arrabal de San Antonio, decia esta caria , cele-
peticion, exhorta à la Asamblea que dé cumpli-
bran el aniversario del 20 de junio ; se les ha ca-
miento é elias; «porque, ailade, si bo y hay peticio-
lumniado , y piden que se les acimita en la barra de
narios armados que se dirijen aqui con un entusias-
la Asamblea para confundir à sus detractores, y
mo civico mariana pueden reunirse cuantos mal-
probar que sou siempre los hombres ciel 14 de julio.
yndos quieren , y entonces, os pregunto, senores,»
Vergniaud responde à Durnolard que no es nue-
iQué es lu que pOdremos decirles?...
vo el ejemplo de que se hava infringido la ley, y que
Enmedio de los aplausos de la derecha y de los
la oposicion por esta vez serin recovar la sangrien-
murmullos de la izquierda , que desaprobando los
ta escena del Campo de Marte; aclemas de que los
temores v la provision del departamento , autoriza-
sentimientos de los peticionarios nada tienen de
han indudaelemente la insurrection, ocupa Verg-
reprensible. Terniendo con razon el porvenir, anal
niaud la tribuna, v hace observar que et abuso que
de Vergniaud , quieren probar que à pesar de te-
terne et procuradnr sindico para lo fatum , existia
das las tramas urdidas contra la libertad , estan
va ; que n'indis veces se habian recibido peticiona-
siempre dispuestos é defenderla. Aqui , cornu se ve
rios armados , y perrnitidoles desillar en el salon,
por efecto natural de la discusion , se revelaba la
que seria mal liecho tai vez ; pero que los peticio-
verdadera intencion del dia. Sigue la confusion; y
narios de hov, podrian con razon quejarse de que se
aunque Ramond Aide la palabra , es necesario un
les huhiese tratado de distinto modo que à los de-
decreto para otorgarsela. En este moment.° anun-
mas; que si , como decian , querian presentar una
clan que los peticionarios son ocho mil.—Ocho mil,
solicitud al rey , es de creer que la enviarian sin
dice Calvet , y nosotros no sonos mas que 745!
armas ; y que si por lo demas se tem la que el rev
retirémonos.—:Al &den! al &den! gritan por Co-
corriese .algun peligro, no tenian mas que custodiar-
das partes. L'aman al ôrden à Calva , v meten
le; enyiandole una diputacion de sesentamiembros.
priera à Ramond para que fiable porcine est'an espe-
Dumolard es de la opinion que Vergniaud ; con-
rand° ocho mil ciudadancs. Si esperan ocho mil ciu-
-vielle en et abuso, pero dice que es preciso que cese,
dadanos, tam bien me estan aguardando veinte y
especialmente en esta ocasion, lino se. quiere que
cuatro millones de franceses; y entonces reproduce
la Asamblea v el rev aparezcan ante la Europa como
las razones alegadas por sus arnigos ciel lado dere-
esclavos de tilla faction asoladora. Pide como Verg-
cho . De repente penetran los peticionarios en el sa-
niaud , que se envie una diputacion , pero exige
lon ; la Asamblea indignada se le yanta ; carese el
ademas que el Ayuntamiento y cl departamento
presidente, y los peticionarios se retirai con doci-
respondan de las medidas que han tomado para que
lidad, pur loque la Asamblea satisfecha, consiente
se respeten las leves. Se aumenta por grados el tu-
entonces en recibirlos.
multo , y se anuncia una caria de Santerre, que se
La peticion hocha en et tenu mas audaz, com-
Bibliolecapopular.
T. Z. 391
364
REVOLUCION
FRANCESA.
365
prendia la idea de iodas las peticioaes de entonces:
sencia et alboroto; luego otra portion de mugeres
«El pueblo està pronto; à vosotros solamente espe-
con otros nombres armadas, y en banderines l'ôtan-
«ra, restit() à servirse de grandes medios para
tes llevaban escritas estas palabras: Constilucion
«ejecutar cl articula 2." de la declaracion de los
muerte. Par el aire colgahan multitud de calzones
«derechos, resistencia à la opresion.... Que el esca-
rotos, à los gritos de vivan los sansculattes! (vivan
« so di mer 0 de entre vosotros que no se conforme
los descamisados). En fin un rasgo de ferocidad
«con vuestros sentimientos y los nuestros, deje la
completaba este espectaculo estrambetico, pues en
«t'erra de la libertad. y se vaya. à Coblenza..... In-
la estremidad de unapicallevabau un corazon de ter-
«vestigad la causa de los males que nos amenazan;
nera con esta inscription; corazon rle arist6crata. AI
«si proviene del poiler ejecutivo, sea para siempre
verlo, se levante un mormullo general de pesar y
«anonadadol
de indignation, y et horroroso emblema desaparecia
Et presidente, despues de una respuesta en que
al ponta, pero para volverse a presentar en las
proinete a les peticienarios la vigilancia de Vis re-
puertas de las Tu Ilerias. Los aplausos de las tribu-
presentantes del attelle, recomendandoles la de-
Das, los gritos del pueblo que atravesaba el salon,
diencia à las leves, les permite en nombre de la
los cantos civicos, los confuses murmullos v el si-
Asamblea que deslilen por delante de tilla. Abren
lencio de ansiedad en que estaba la Asamblea, for-
entonces las puertas, y el acompafiamiento, que
maban una escena original y desconsoladora, aun
era va la menas de treinta mil personas, atraviesa
para los diputados que veian un apovo en la mu-
el salon. Facilmente se concibe todo 10 que puede,
chedumbre. Ah! por que no ha de bastar la razon en
producir la imagination del pueblo entregado à si
estes tiempos de discord las! ;per que los que lla-
mismo. Delante de iodas Ilevaban mesas enorrnes
rnaba.n à los barbares disciplinados del Norte, obli-
con la declaracion de las clerechos. y al rededor de
geban à sus contrarias à echar mano de estas otros
ellas iban danzando mugeres y nifias, agitando ra-
bat-haros sin disciplina, festivos unes y feroces
mas de oliva y picas. coma dando a entender que
otros, que pululan dentro de las ciudades, y afean
la paz ô la _verra estaban en manas de les ene.rni-
la civilizacion mas brillante!
ges. y repitiendo en corn el famoso ça ii.a. En se-
Esta escena dure tres boras; al fin de la cual,
guida iban los matones del mercado, los trabajado-
presentandose Santerre de nuevo en la Asamblea
res de todas clases. con !naias fusiles, sables y
para darla gracias por el pueblo, laofreciô una ban-
'lierres afilados en la puOta de los garrotes. A sit
dera en muestra de afecto v reconocirniento.
caboza marchaban con los sables desenvainados,
La multitud entretanto queria penetrar en el
Santerre y al marqués de Saint-Ilurugues, cana-
jardin de las Vullerias, cuvas verjas estaban cer-
cido va en lasjornadas del 5 y 6 .de octobre. Des-
radas. El palacio estaba rodeado de numerosos des-
pues . seguian en bau" &dell algunos batallones
tacamentos de la ;cardia nacional que estendién-
de la guardia nacional para coutelier con su pre-
dose en linea desde los fuldenses hasta et rio, pre-
.
366
REVOLUCION
PRANCESA.
367
sentahan un aspecto imponente. El rey orcle,m5 que
entonces las fuerzas que habian cargado en bastante
se abriese la puerta del jardin, y agolpandose el
ntimero sobre este punto, y que consistian en
pueblo à cl, deslilti pur debajo de las ventanas del
algunos batallones de la guardia national, y eu
palacio, r por delante de las lilas de la guardia na-
varias partidas de gendarmes, qucdaron cortadas.
clonai, sin ninguna demostracion hostil, gritando
El pueblo se lauze con la mavor confusion al patio,
solo abajo et tacle, vivan los sanseulottes! Sin embar-
y desde este al atrio de palacio, donde Santerre,
be.
algunos
ala-
e
unos anadian, hablando del rey. or que no
arnenazado por dos testigos de que le acusarian par
se asorna?.,.. No queretnos hacerle mal ninguno.
que violaba la mansion real, gritô, dirijiendose
La antig,ua cspresiou, le engurtan, se dejaba oir de
los amotinados : Sed testigos de que yo no (pieroen-
vez en cuando ; y el pueblo dispuesto à participai-
Irai' en la habilacion del reg. Pero esta interpela-
de la opinion de sus caudillos, lutina perdido corne
cion no contuvo à la multitud que se hahia precipi-
ellos sus esperanzas.
tado, y se derramaba por todo palacio, invadiendo
Salie la multitud por la puerta del jardin que
todas sus escaleras, y trasportando à fuerza de bra-
dà al puente real ; subie el pretil, y atravesando los
vos una pieza de artilleria hasta cl piso primero.
pasadizos del Louvre, se dirijiô à la plaza del Car-
mismo tiempo los agresores coinezaron à atacar
rousel; plaza. boy (lia tan grande, y ocupada entonces
â cuchilladas y t hachazos las !menas que se balla-
por una porcion de caltes que formaban una espe-
nal) cerradas.
cie de caniinos cubiertos. En vez del ininenso pa-
Luis XVI en este interrnedio habia despedido
tio que media boy entre el palacio y la verja, y de
à bastantes de sus peli grosos amigos , que sin ser
una ala à otra, habia patios pequehos, separados
capaces de defenderle le habian comprornetido
entre si par paredes y casas, desembocando en el
tantas vues, v aurique !labial) acudido à salvarle,
Carrousel par medio de antiguos pasadizos. El
les bizo salir del palacio de las Tullerias donde su
pueblo inunciô todas las cercanias, y se presentà
preseneia solo serviria para irritai al pueblo en
delante de la pueda real, cuva entrada le negaron
vez de contenerle. Medd; -rues, solo con ci anti-
arenganclole algunos individuos del Àyuntainiento,
guo inariscal de Mouchy ; el gefe del batailon
con la que al parecer se incline à retirarse. Dicen
Acloque, algunos criados de su casa y varios ofi-
que Santerresaliendo al mismo tiempo de la Asarn-
ciales de la guardia national que le cran adictos.
blea, donde se habia quedado el Ultimo para pre,-
Entonces fué cuando overon los gritos del pueblo
sentar una bandera, reaniniô al pueblo va cansado,
y el estrépito de los hachazos, à cuyo tiempo le
y mande colocar algunas piezas deartillcria delante
rodearon los oficiales refcridos, v le suplicaron que
de la puerta. [ban à dar las cuatro: dos individuos
se presentase al pueblo prornetiendole morir à su
del Ayunta.iniento varian de repente la consigna ';
lado. El rey no titubea y manda que abrall, y en
' Todos los testigos han estado acordes en este hecho, yariando
el moment° mismo cae â sus pies el postigo de la
olo los nombres de les oileialeS municipales,
puerta iinpelido por un violente empuje. Abren en
368
RE VOLUC tON
FRANC ESA
369
fin, y yen una selva de picas y bayonetas.—Ileme
consistia en dejarse degollar por despreciar una
aqui, dite Luis XVI , presentandose a la frenética
vana lino en sostener, como Io hizo , con
naultitud. Los que le rodean le estrechan mas
lirmeza el choque de la multitud. Se pont el gor-
mas, y
'
forman une marelle delante de su cuer-
ro en la caheza y todo el mundo lu aprueba.
po.—Ilespetad à vuestro rey, esclaman; y la mul-
como la estacion y e/ gentio le sofocaseu, un hom-
titud que no Ilevaba ningun objeto, y a quiert solo
bre, medio borracho , que Ile yaba un vaso y ana
se hahia indicado ana invasion amenazadora, sus-
botella, le ofrecià de beber. El rey, que bacia ma-
pendié su ataque. huchas votes anuncian ana pe-
cho tiempo temia le eu yenenaran, no vacilô un mo-
ticion, y quieren que se les escuche; y los que ro-
ment° v bebin, y entonces aplaudieron cou deli-
dean al rey le dicen entonces que pase otra sala
rio. Ma.daina Isabel, que ainaha macho â su ber-
mayor para goder oir la lectura. Satisfecho el pue-
mano y que era la tinica de la familia que hahia
blo'de verse obedecidu, signe al principe à pin
podido liegar di, le se,tria de ventaux en venta-
._
se tiene la feliz ocurrencia de colocar en el hueco
na para acompailarle en los . peligros. E! pueblo,
de una ventana; y haciéndole subir sobre una ban-
que al verte creyô era la renia, empezé a gritar
queta ponen ocras delante de el, y ademas ana me-
horriblemente: esa es la ausériaea. Lus granaderos
se v toda la comitiva se establece al rededor. Au-
nationales que se colocaron al rededor de la pria.-
mentan el nifinero de sus defensores varios grana-
cesa, querian convencerles de su error, pero agne-
deros de la guardia, y empleados de la casa que
lle hertnana generosa, dejadles en su error les
forman una trinchera, trâs de la cual puede es-
dijo, y salve(' à la reine.
cacher el rey cou menus peligro aquel trernendo
Esta, acompahada de sus hijos, no fiable podi-
plehiscito. medio de la confusion y griteria se
do encoutrar à su esposo, v huyendo de las habi-
oyen repetir con frecuencia estas palabras: ;File-
taciones Najas cornu al salon del consejo, mas no
ra veto, y elériyos, arislocracia! ;El eampamenta
pudo Hegel.• baste el rey, porquc la muititud obs-
arca de Paris! Se acerca el carnicero Legendre, y
truia el palacio. Querra incorporarse, à él y
con lenguage tosco y popular pide la sancion
rogaba con instancia que la condujesen à donde
decreto.—No es este ni el sitio ni la ocasion, res-
se banale; per() !lainait podido disuadirla, v co-
pondiô el rey con dignidad ; yo hue lo que dicte
locada detras de la rnesa del consejo con algunos
la Constitution.—Esta resistencia hizo su efecto.
granaderos , veia deslilar al pueblo vivamente so-
Vina la nation! iviva la nacioill gritaron los arno-
bresaltada, y con los ojos arrasados en lagrimas,
tinados,—Si, Diva la nacian, dijo Luis XVI; vo soy
que contenia. Su hija. Horeb à su !ah; el tierno
su mejor einigo.—Pues bien; manifestadlo, escla-
dellin, asustado al principio se habia tranquitiza-
Tn6 uno de laiurba , presentandose en la ponta de
do despues, y se s,.nreia con la feliz ignorancia de.
una pica un gorro encarnado. Era muy peligroso
su edad. Le presentaron un gorro encarnado, y la
resistirse, y a la verdad que la dignidad del rey no
reinase le paso en la cabeza, mientras Santerre, que
370
REVOLUCION
FRANCESA.
371
estaba por agnelle parte, imponia respeto al pue-
taburete, y dirigiéndose â la multitud , la dijo que
blo y tranquilizaba a la princesa repitiéndola aquel
pues habian bec» su representacion al rey, debian
dicho acostumbrado , por desgracia tan inntil: se-
retirarse sin estrépito, y procurando no manchar
;ion., que us m'eau, que Os engalian. Viendo lue-
su nombre en aquel lIay quien pretende que
go que el jiiven principe no pocha soportar el g er-
Petion afiadie su justa representacion ; pero esta
ro encarnedo, se sofoca este nifo, dijo, y le quit°
espresion no probaria mas que la necesidad de no
aquel adorno ridiculo.
ofender é la multitud. Sauterie unie su influencia
Lus diputados, sabedores de los riesgos del
v quel') al punto desocupado el palacio ; siendo
palacio, fueron â unirse al rey, arengando al pue-
erea de la siete de la tarde cuando se retiré Ioda
blo para infundirle respeto; otros habian ido â la
agnella gente, pacilica y ordenadamente.
Asamblea à instruirla de cuanto pasaba, creciendo
El rev , la veina, su hermana é hijos se reu-
en elle la efervescencia pur la indignacion que
nieron v'ertiendo abondantes las-rimas. El rey,
manifestaba el lado derecho , y pur los esfucrzos
aturdido con agnelle escena, tenia aun puesto el
que el izquierdo bâcla en librar de la invasion et
gorro encarnado, y advirtiendolo por primera vez
palacio del monarca, Sa cornisionti sin oposicion
despues de algunas boras, lo arrojé con indigna-
alguna una diputacion y salieron veinticuatro in-
cion. Llegaron à la sazon nuevos diputados -para
dividuos para custodiar al rey, cuve cliputacion
informarse del estado del palacio, y la reina re-
debia relevasse de media en media bora , â lin de
corriéndolo con elles , les enseiiaba las puertas
noticiar free uentemente à la Asamblea cuanto acae-
desquiciadas y los muebles destrozados, manifes-
ciese. Los diputados enviados hablaron alternati-
tando su pua per ta.marms ultrages. Merlin de
vamente haciendo que les grenaderas les subiesen
Thionville, republicano de los mas furibundos, iba
sobre sus espaldas. Petion !lege en seguida y se
con los presentes diputados, y viendo la reina là-
le acusù de haber concurrido demasiado tarde;
grimas en sus °jos «dorais, le dijo, al ver tratados
p ero dijo que no haine tenido nuticia de la invasion
«tan cruelmente al rev y a su familia por un pueblo
h echa à las cuatro haste las cuatro y media ; que
«cuva dicha ha procurado siempre?—Es verdad,
liabia empleado media bora para llegar â palacio,
«sefiora, respondié Merlin, lloro al ver tan desdi-
y hallado despues tantos obstaculos, que no le ha-
«chada aune muer hermosa, sensible y madre de
bia lido posible entrer alli haste las cinco y media.
«familia; pero cuenta con que ni una sole lagrima
Acercese al principe y le dijo: No terne V. M.,
«derramaré pur el rev ni por la reina, porque édio
pues esta en niedio del pueblo. Luis XVI, cogien-
«à los reyes y â las 'reines »
do entonces la mano â un grenader° la puso sobre
.su corazon, diciendo: «i, À ver si late mas de priesa
Véase C madama Campan, t. II, pâg. 215,
de lo que acostumbra?» Esta noble respuesta me-
reciô muchos aplausos. Petion se Stibié so bre un
FRANCESA.
373
una reaccion natural, el espiritu de aquel dm es-
por la familia real; espuesta la vispera à tan-
tes peligros y ultrages, retuando contra los su-
puestos autores del motin una aversion imponde,
rabA
led.
CAPITULO X>
ustos los semblantes en la Asamblea, de-
clamaron algunos diputadosenérgicaniente contra
los acaecianentes de la vispera. M. Bigot propu-
Consecuencias de la jornada de 'f.,0 de junio.-1.1ega Lafayette ei
so una lev centra las peticiones armadas, y con-
Paris; sus quejas 3la Asamblea.—Rumores de querra; inva-
tra cl usa de perinitir que deslilasen eu el salon
sion prô s ima de los prusianos; diseurs() de Vergniaud.—Recon-
las reuniones; y clade que existian varias loves so-
ciliacionde Iodes los pari ides en el seno de la Asamblea el dia
7
bre este asuuto, las renovarou con un decreto. M.
de julio.—Declarase à la patria en peligra .—EI departamen-
to suspende en su cargo al Corregidor Petion.—Proclamas arec-
Daveirhoult queria que se forinase sumaria à los
nazadoras contra el trono.—Lafayette propane al rey un pro-
perturbaderes.—iFortilar sumarias cuarenta mil
yeeto de fuga.—Tercer aniversario del 14 de julio; description
boinbre.s1—Pues bien, repliai, si no puede averi-
de las fiestas.—Anuncias de nueva revolucion.—Comision re-
olarse entre cuarenta mil nombres, castiguese à la
volucionaria.—Pormeuores sobre los revolucionariosinas tele-
guardiaporque no se ha de •endido, ô hâgase alguna
brocs de esta époea, Camila Desmoulins, Marat, Robespierre y
cosa. En seguida entraren los ministres a dar cuen-
Danton.—Planes de los amigos del rey para salvarle.--Diligen.
tade lo que habia pasado, y se abrie una cliscusion
cias de las diputados girondines para evitar un levantamiento.
sobre la naturaleza de los hechos. Li n individuo de
la derecha apo ado en que Vergniaud no era sos-
y
A la mariana siguiente de la tumultuosa jor-
pechoso, que habia presenciado escena, pro-
nada del 20 de julio, cuvas principales cirmins-
puso que -dijese tuante hubiese visto; pore Verg-
tancias acabamos de referir , Paris teuia todayia
niaud, ni se levante â esta insinuation. ni l'able
un aspecto ainenazador, y los diferentes partidos
palabra. Los mas audaces del lado izquierdo, dose-
esperimentaban una agitacion mas violenta. Los
charon todo tenter , y Mena tomando aliento hâ-
amigos de la côrte que la veian ultra • ada, y los
cia el fin de la sesion , tante, que se atrevieron à.
conSiitucionales que hallaban en esta invasion un
proponer se exainiause si en los decretcs de cir-
atentado contra las leyes y el sosiego pablice,
cunstancias era necesario et veto; proposition que
debieron sebremanera irritasse. Grande sin duda
the desestimada per una inmensa inayeria.
habia sicle el desôrden , pero se le habia mavor,
Temiese per la tarde que se reprodujese la es-
suponicndo que habia habido proyecto de asesiaar
cena de la vispera; porque el pueblo habia dicho
al re y , y que el designio se balla frustrado por
al retirarse que volveria, y se creve que cumpli-
una 'eastialidad dichosa. De este modo, obrândose
ria su palabra. Pero bien fuese porque consmvaba
FRANCESA.
375
REVOLUCION
de un asesinato, y lus arrabales suponian el de un
todavia al g unas de las emociones del dia anterior,
degtiello.
é porque por entonces los corifeos del partido po-
- Decia et rey: «los franceses no podran escu-
pular no creyesen oportuna otra nueva tentati va,
«char sin sentimiento , que un populacho preo-
fâcilmente los aquietaron ; y Petion acelera-
«cupado pur algunos facciosos, ha entrado de ma-
damente à palacio à prevenir al rey que se habia
«no armada eu la habitation del rev.... el rey so-
restablecido el sosiego, y que et pueblo, despues
lo ha opuesto à las amenazas é insultos delos fac-
de haber hecho sus representaciones, estaba tran-
«ciosos, su conciencia y su ainor â la felicidad
quilo y satisfecho. —Eso no es eierto , le dijo et
Mica.
rev.—Seiior....—Callad.— niagistrado del pue-
«Pnoracual sera el termino à donde se diri-
blo no lieue pur que' callar euando cumple con 8u de-
«jan , c pe.ro por deinasias que cornetan , jamas le
ber y dite lcr verdad.—La tranquilidadde Paris pe-
«arrancaran su consentimiento en lo que erea
sa sobre vuestracabeza.—Conozco cual es mi obli-
«contrario al interes pnblico cet....
gacion y sabré cumplirla.—Pues basta; id à cum-
«Si los que anhelan derribar la monarquia ne-
piirla y retiraos.
«cesitan un crin en. mas, cométanlo enhorabuena.
No obstante el bondadoso caràcter del rey, te-
«El rev manda n todos los cuerpos adminis-
nia à veces raptos de côlera que los palaciegos lla-
«trativos y Ay untamientos que vigilen por la se-
maban coup de boutoir (guipes de pujavante). La
«guridad de los individuos y de las propiedades.»
presencia de Potion, a quien se acusaba de haler
Estos lenguages opuestos correspondian à las
prornovido las escenas de la vispera , le irrite v
opiniones que entonces se formahan. Los que es-
d'IO, margea n la conversacion que hemos copiado,
tahan irritados por la couducta de la côrte , se
v de que todo Paris se entere al moment°. 'lime-
enfurecieron mas contra ella, resolviendo con ma-
iliatamente se estendieron dos proclamas, unit del
yor ahinco desbaratar sus planes pot' todos los
rey y otra del Ayuntamiento, pareciendo que en-
medios posibles. Las sociedades populares , los
trab'an en puna estas dos autoridades.
Ayuntamientos, lus que estabau armados de pi-
El A y untamiento decia à los ciudadanos que
cas; grau parte de la Guardia national y el lado
permaneciesen tranquilos, que respetasen al rey
izquierdo de la Asamblea, comprendieron la pro-
é hiciesen respelar à la Àsamblea national; que no
clama del corregidor de Paris, y resolvieron no te-
se renniesen con armas, porcine lo prohibian las
ner mas prodencia que la necesaria para no dejar-
levés, y principalmente que desconfiasen de los
se atacar sin resultado decisivo. indecisos auis eu
mal intencionados que intentaban arnotinarlos de
los medios de que se valdrian, esperaban con la
13118VO.
misma desconliauza y con la tnistna aversion. Su
Dijose en efecto , que la Mile pretendia su-
principal cuidado fue obligar é los minisiros a com-
blevar otra vez al pueblo, pur taller la ocasion de
parecer ante la Asamblea para dar cuenta de las
bombardearlo; y asi el palacio creia en el plan
FRANCESA•
376
nsvouctoN
367
lo ocurrido en palacio , le haltaron perfectamente
precauciones que hubiesen tomado sobre estos dos
dispuesto. Hicieron que sus regimientos le envia-
pontos esenciales:
sen varias proclamas mostrando su misma indig-
. 0 Sobre las turbulencias religiosas escitadas
nacion, y fuesen i no forzadas ô espontaneas , las
por los clérigos:
atajé con uoaiirden del dia en que prometia espre-
2.° Sobre la seguridad de la capital à quien
sar por si mismo los sentimientos de todo et ejérci-
debia guardar et campamento de veinte mil hm-
to. ResolviO pues , presentarse en cl cuerpo legis-
bres , rehusado pur et rev.
Los n'amaties aristeciatas, los constitucionales
lativo y repetir cuanto habia escrito et 16 de junio,
para ciiyo efecto se entencliô cou Luckner, décil de
de buena fé, algunos guardias nationales, muchas
suyocomo un antigtioguerrero que nunca habiasal
provincias, y especialmente los directorios de de-
i.
do de su mn parcento. H izol e escrihir luta caria ai rev
partamentos , se pronunciaron en esta ocasion con
en el misino sentido en que de viva voz iba el à hati-
energia. Corno se habian infringido las leves y to-
dos tenian la ventaja de la palabra, usaron de ella
blar en la barra del cuerpo legislativo ; y tomando
en aquella ocasion con hastante osadia. Dirijieron-
cuantas resoluciones crevé acertadas , porque las
se al rev multitud representaciones ; v en %an
operaciones inilitares no se resintiesen de su au-
y en Paris se dispuso u na sol ici tud q uellenaron vei
sencia, abandonando el c,ariiio de sus soldados, se
n-
dirijié à Paris eninedio de los mayores ricsgos.
je mil lirmas, y que el ôdio ciel pueblo asociô à la
que habian lirmado ocho mil parisienses, contra et
Contaba Lafayette coa su fiel guardia national
campamento de Paris. Decretèse linalmente un in-
y con un nuevo entusiasino por parte so y a. Contaba
forme pur ci departamento contra el corregidor
tambien con la , cuya aversion no podia te-
Potion v ci procurador del conceio Manuel, ambos
mer cuando renia ii sacrilicarse en obsequio suri).
acusados de haber coadvuvado con su indolencia
Despues de demostrar su caballeresco amor à la' h-
atentado de 20 de junio. Admiribase la conducta
bertad , inteutaban probar su siucero afecto hacia
del rev en aque! dia fatal , rectificandose la gene-
el rev , y es probable que en tan heroico entusias-
ral opinion acerca de su carâcter que comunrnente
mo no fdese insensible su corazon il la gloria de este
se tachaba de apocado. Pero luego se conociô que
doble sacrilicio. Llege el 28 de junio por la mafia-
este valor pasivo que resiste , no es como cl activo,
na, cuva noticia se esparcié al moineau), y en to-
emprendedor y que previene los peligros en vez de
das partes decian con curiosidad y admiration que
esperarks con resignacion.
el general Lafayette estaba en Paris.
Tambien el partido constitucional apuré su an-
'Antes de que llegase se encontraba mu y agitada
tividad , y cuantos se asociaron à Lafayette para
la Asamblea con uua infini:141d de peticiOnes con-
acordar con él la carra del 16 de junio, le buscaron
trarias. Las de Ruai), del Havre, del Ain, de Sena
otra vez para intentar un proyecto giorioso; y eu-
Oisa , del Paso de Calés v del Aisne , vitu i)era-
ban tas demasias del 20 de juin, las de ArraS
'IBO Lafayette se haina indignado altamente al saber
y el
378
REVOLUCION
PRANCESA.
379
Herault parecia que las aprobaban. Habiase leido
berania nacional, cuvas cuestiones pdblicas no de-
por una parte la carta de Luckner al rey, y por ocra
jan la menor duda de la atrocidad de sus proyectos.
pasquiaes atroces contra él mismo; cuva diversa
3.° Y en fin, que haga se respeten à las auto-
lectura sostuvo por muchos dias discusiones eu la
ridades, y den à los ejércitos et convencimiento de
Asamblea.
que la Constitucion no sera, profanada en el inte-
El 2S acudiô à dila ana mnititud considerable
nier, mientras ellos derramau su sangre por defen-
por si acaso se presentaba Lafayette , cuvos pro-:
derla ruera.
yectos se ignoraban todavia. A casa de la una
El presidente le responde que la Asamblea oh-
media anuncian en efecto que ruega se le adrniia
servara fielmente la lev que ha juraclo y exarninarà
en la barra , donde es recibido con aplausos del
su peticion, ofreciéndole el honor de tomar parte-
lado derecho , v con silencio por parte del izquier-
en la sesion.
do y de las tribunas.
Va a sentarse el general en los bancos de !a
«Sefiores , dice, debo antes de todo haceros
derecha, y et diputado Kersaint advierte que debe
«prescrite que segun las disposiciones concertadas
hacerlo en el de los peticionarios. Sil... gri-
«entre el mariscal Luckner y yo , mi presencia en.
tan por todas partes ; y et general se levanta ma-
«este recinto no compromete en modo alguno la
destatnente y pasa al banco que se le indicaba,
«victoria de nuestras armas , ni la seguridad del
acompailandole à aquel sitio repetidos aplausos.
«ejército que tertgo la boum de manche.»
Guadet toma la palabra el primera , y valiéndose
Espresa el general en seguida los motivas que
de un sagaz rode° , se pregunta si se ha vencido
han dictado su resolucion. Se ha atirmado que la
ya à los enentigos y queda la patria libre, puesto
carta no era suya, lo cual viene él à confesarlo, de-
que M. de Lafayette esta en Paris. No , replica, la
jando por esto su camparnento, donde le envanece
patria no esta, aun libre I nuestra situacion es la
et amor de sus soldados. Motiva mas poderoso le
misma que antes, v sin embargo se encuentra en
ha obligado â dam este paso ; y es la indiguacion
Paris el general de uno de nuestros ejércitos! No
que ha producido en su ejército, la jornada del 20
examinare , continna , si M. de Lafa yette, que solo
de junio , sobre la cual se han dirijido una multi-
vé en el pueblo francés facciosos que. cercan v arne-
tud de representaciones que dna mandado cesar y
razan à las autoridades, esta tambien rodeado de
viene resuelto ha inanifestar por si mismo à la
un estado mavor que tenga sus mismas miras, pe-
Asamblea nacional sus sentimientos ; pues que los
ro si le advertiré que infringe la Constitucion ha-
soldados, afiade , se preguntan si delienden real-
ciéndose érgano de un ejército le galmente incapaz
mente la causa de la libertad y de la constitution.
de deliberar, , y que por lo tanto, tal irez lia infrin-
Pide à la Asamblea nacional :
gido asimismo la escala de los poderes militares,
I.° Que persiga à los autores del 20 de junio.
viniendo a Paris sin la competente autorizacion del
2. 0 Que destruya la secta que combate la sa-
ministro de la Guerra,
Bibltieiera fopuisr:
T. I. 392
z6,0
REVOLUCION
PlIANCESA.
38f
For consiguiente, pide Guadet que declare el
sacrilicarse por ellos; de modo que Lafayette se
miaistro si ha dado licencia â M. de Lafa y ette, y
vé
precisado à salir de palacio, contristado no por si
adenlaS informe la comision estraordinaria de
gi,•11C
raisin°, sino par la familia real, que tan desfavora-
un general puede tratar con la Asamblea de asuu-
blemente le miraba. M marcharse de las Tullerias
«1s rneramente politicos.
le recihe una inmensa titud, le acompanan hasta
%mond se présenta â responder à Guadet, y
su aloja iento gritando viva Lafayette! y llegan !rasta
,zomienza con una observacion muv natural y
plantarle un mayo delante de su puerta. Estas prue-
unmente aplicable, it saber; que en la interiireta-
bas de antiguo afecto conmovian al general é inti-
ien de las leyes hay la misma variedad que en las
midaban a los jacobinos; mas para hacerlas eficaces
ircunstantias. «;amas, dite. ha habido tantos es-
era preciso aprovecharse de ellas, y acrecentarlas.
eràpulos sobre el derecho depeticiones. Cuaudo to-
Varios getes de la guardia nacional, particularmen-
4avia hace poco se presente una multitud armada,
te adictos à la real familia, se presentaron en pala-
se la pregunto à que venin, ni se la eche en Bara
..tao
cio para saber lo que debian hacer: el rey y la reina
que atentase en el hecho de Ilevar armas contra la
fueron de parecer que no debia hacerse case de
,.adeperi.dericia de la ksamblea; y poule abaca se
M. de Lafayette '; asi es que se encontré ahando-
presenta M. de Lafayette, que toda su vida ha sido
nado dela (mica parte de guardia nacional con que
para la lerica y para . Europa el estandarte de la
podia contarse todavia. Sin embargo, querienclo
libertad, empiezan a abrigarse sospechas!... Si hav
servit al rey, à pesar suyo, entre en conferencia
• dos pesos y dos medidas y dos modus de consideraï
con sus ami` os, mas estos estahau tamhien discor-
las rosas, hagase alguna escepeion de personas en
des, pues unos y especialmente Lally-Tolendal,
,gavor del priMogénito de la libertad•...»
deseaban que proeediese sin demora contralos jaco
Ramood vota en seguida por el envie de la pe-
'naos, ataeitndoles eu su club â viva fuerza, v los
la con-Iision estraurdinaria, con el objet° de
tiCiOrt à
otros, individuos todos del departarnento y la Asam-
lee se examine, no la condueta de Lafayette, sino
blea, sin desentenderse nunca de la lev, v no ha-
petieion misma, lo cual perla decretado des-
l'and° recursos sine en ella, lejos de aconsejar se-
grau debate, y de Hamar dos veces al
pues de un
mejante violation, se oponian a ioda hostilidad ma-
..lirden. Lafayette, sale de la Asamblea acompabado
niliesta. Lafayette, a pesar de todo, prefiriô el dic-
tle muchos iliputados y soldados de la guardia na-
tamen nias atrevido, v cité à sus partidarios para
todos amigos y antiguos caniaradas suyos.
ir con elles à lanzar de su recinto à los jacobines,
fie aorcaba el mamento decisivo para él, para
y â tabicar las puertas. Acudieron muv pocos
sa oerte y para el partido popular. Se dirije a pa-
à la
cita, aurique se lije el sitio de la reunion, y por lo
lacio, y los eortesauos murrauran a su alrededor las
espresiones nias injuriosas. Ei rey y la reina reci,
ea con la mayor indiferencia, à quicu acahaba de
1.* Vease S Madama Campan, tomo 11, pàgina 554; una caria de
de Lally al rey de Prusia, y todos los lustoriadores.
rnANc•sA.
383
382
REVOLUCION
Se sabla ya, aunque el poiler ejecutivo no habia
tanto , Lafayette se viô imposibilitado de obrar.
dado cuenta de ello à la Asamblea, que los prusia-
llientras él se desesperaba por encontrar tan escasc,
nos, rota la neutralidad, se adelantaban por Co-
apoyo, los jacobinos que ignorahan la falta de los
blenza en mimer() de treinta mil hombres, todos
dernas, concihieron un panico terror, y abandona-
veteranos del Bran Federico, y mandados por el du-
ron su club : corrieron en casa de Dumouriez que
que de Brunswik, célebre general. Luckner, que
auu no habia salido para el ejército, y le estrecha-
tenia poca tropa, y no estaba muy seguro de los
ron para que se pusiese al frente de ellos y mar-
belgas, se habia visto eu la precision de replegar-
chase. contra Lafayette; pero su proposicion no filé
se sobre bila y Valenciennes. Un oficial habia in-
recibida. Permanecié Lafayette un dia mas en Pa-
cendiado al retirarse de Coudray, los arrabales
ris, blanco de acusaciones, de amenazas y de pro-
del pueblo, y generalmente se crevé que el objeto
yectos de asesinato, y tuvo al fin que marcharse
de esta violenta resolucion era incoinodar à los bel-
desesperado de ver lo Mail de su afecto, y la fatal
gas. El gobierno no se cuidaba de aumentar la
obcecacion de la cérte. es este el hombre tan
fuerza de nuestros ejércitos que en las tres fronte •
completamente aislado cuando renia â esponerse à
ras cornpoudrian cuando mas un total de doscientos
la muerte per salvar al rey. t quien se acusa de
treinta mil hombres, ni adoptaba ninguna resolu-
haber hecho traicion à Luis XV!? Los escritores de
cion poderosa de aquellas que despiertan el celo y
la cérte suponian que sus medios no estaban bien
el entusiasmo de una nacion. Finalmente el eneniigo
combinados : sin (Ida era mas sencillo y mas cierto,
podia llegar en seis sernanas à las puertas de Paris.
al menus en la apariencia, valerse de ochenta mil
La renia estaba muy persuadida de ello y
prusianos; pero en Paris y en la idea de no llamar
se lo
comunicaba â una de sus damas, teniendo el iti-
a los estrangeros, tique mas se habia de [lacer que
nerario de los ernigrados y del rey de Prusia. Sa-
ponerse al frente de la guardia nacioual, é intimi-
bia que en tal dia podiau estar en *Verdun, v tal en
dar à los jacobinos dispersàndolos?
Lila y que debia sitiarse esta Ultima plaza: La in.-
Lafayette partir') con ànimo de servir aun al rey;
feliz priucesa esperaha, segun decia, verse libre
y de proporcionarle, si le fuera posible, lus medios
dentro de un nies *; pero ;ah! .por qué no creia
de dejar à Paris. Escribiô à la Asamblea otra car-
mas bien à los fieles amigos que la esponian
:ta en que repitiô con mas firmeza aun, cuanto ha-
inconvenientes de ausilios estrangeros é inutiles,
Lia mnifestado en contra de los que Ilamaban fac-
que Ilegarian demasiado pronto para comprome-
ciosos.
terla y mu y tarde para salvarla? iPor qué no creia
Mas no bien se contemplé libre el partido po-
à sus propios temores y â los siniestros presenti-
pular de los temores que la presencia y planes del
mientos que solian aquejarla?
general le infundieran, cuando continuel atacando
à la cède, é insistia en pedir rigorosa cuenta de
Uase â leadama Campan, t. 11, p. 230.
los medios que etnpleaba para preservar la patria.
384
REVOLUCION
FRANCESA.
385-
El principal medio con que contaba el partido
ciesen iascribir en el Ayuntamiento de esta ciudaff,„
nacional era segun se ha visto, el tener una reser-
dirigiéndose en seguida à Soissons. para acampar-
va de veinte mil confederados . junto à Paris, y et
alli; y en fin que los que pudiesen hallarse
rev, como hemos (Heti°, se Imbu opuesto à tal pro-
ris antes del 14 de julio, dia de la confederacion„
yecto. Fué, pues, notilicado en la persona de sus
asistieran a esta fiesta nacional. No se habia
ministros para que espusiese las precauciones que
cado esta en el afin anterior 91 por la fuga de Va-
hubiera tornade, équivalentes à las prescritas en el
rennes, y asi se perla celebrarla el 92 cou rnagni-
decreto que no hahia querido sancionar. Respon-
ficencia. La Àsamblea anadiô que concluida que
dié proponiendo un nuevo plan que consistia en di-
fuesc, los confederados se dirigirian cada uno à su'
rijir à Soissons una reserva de cuarenta y dos bata-
destin.
llones de voluntarios nationales, en reemplazo de
Esto era autorizar al rnismo tiempo la subreva-
la antigua reserva que se habiadistnbuido toda
cion y renovar con leve diFerencia el decreto
completar los clos ejéreitos principales; lo cual en
sancionado; pues solo se distinguia de este en que
cierto modo era et primer decreto, con la Unica di-
los confederados no haeian mas que pasar por Pa-
ferencia, muy importante para los patriotas , de
ris. Lo principal era tenerlos alli, que una vez con-
que cl campamento de reserva se formaria entre
seguido, podrian ocurrir mil eircunstaucias para
Paris y la ra y a, y no prOximo al MISIII0 Paris. El
retenerlos. El decreto se envi() inmediatamente at.
plan se escuché con murinullos y rué enviado à la
rev v quedô sancionado al siguiente dia.
comision militar.
À. esta disposition importante se agregô
En seguida varios departamentés y ayuntamien-
parte de los guardias nationales, y principalmente
tos, animados por su correspondencia de Paris,
de los estados mavores inspiraban desconlianza, pues;
habian de.terminado llevar à efecto el decreto del
a la mariera de los directorios de departamentos,
campamento de veintc mil Nombres, à pesar de que
aproximaadose à la suprema autoridad scgun gus
carecia de sancion. Los departamentos de las Bo-
grados, se inclinahan mas en su favor. Deseabase
cas del Rôdano, de la Gironda y del Erault, se ade-
asegurar incipalmentea laguardia nacional de Pa-
lantaron à, dar et ejemplo, que fueron luego siguien-
ris ; mas no pudiendo conseguirlo dircctamcnte,
do otros varios. Tai fué el principio de la insurrec-
decretO que todos los estados mayores en las ciuda-
cion.
des de mas de cincuenta mil aimas, quedasen di- -
Sabidos que fueron estos levantamientos espon-
sueltos y sujetos a reeleccion.
En el estado
taneos, la Asamblea. modificando el proyecto de
inquietud en que la Francia se encontraba, asegu-
los cuarenta y dos hatallones nuevos, propticsto
rando à los mas exaltados un inllujo siempre
-por el rev, decretô que los batallones que animados
ciente, esta reeleccion debia proporcionar pere-
de su celo se habian ya puesto en marcha antes de
ser legalmente llarnados, pasasen por Paris y se hi-
Decreto del 2 de julio.
38G
BEVOLUCION
FRA?WESA.
387
sonas afectas al partido popular v republicano.
careada macho tiempo hacia de investigar y pro-
Tales cran las enérgicas resoluciones, brusca-
potier medios de salvacion. Todo el mundo anbela-
mente tomadas contra el lado derecho y la cône,
La con impaciencia sus planes, y mientras tanto
v nada parecia aun bastante à los patriotas contra
aparecian en las esquinas pasquines amenazadores;
los inininentes riesgos que juzgaban amenazarles.
los papeles péblicos tan atrevidos coin() estos, solo
Cuarenta mil prusianos y otros tantos austriacos y
hablaban de abdication forzosa v de trono desocu-
sardos que atravesaban nuestras franteras; una
patio ; usinera el objeto de todas las conversaciones
convenida tal vez cou el enen-iigo, que lejos de
donde nnicamente se guardaba algun comedi-
buscar el medio de multiplicar los ejércitos y rea-
xliento, era en la Asamblea. Las invectivas contra
nimar à la nation, se valia por el contrario del veto
la persona real no cran en esta mas que indirec-
para hurlas las determinaciones del cuerpo legisla-
tas, como por ejernplo el proponer que se supri-
tivo, y de la lista civil para proporcionarse partida-
miese el veto para los decretos de circunstancias,
rios calo interior; un gencral â quiers no se suponia
v muchas veces se tram de la lista civil y de su
capaz de unirse à la emigracion para entregar la
critninal empleo, hahlando de reducirla ô de apli-
Francia, pero que se le contemplaba dispuesto à
caria à las cuentas pUblicas.
defeuder à la côrte contra el pueblo, cran circuns-
Nutica hacia rebusado la côrte ceder à las ins-
tancias todas que intimidaban los imbus y los traiau
tancias de la Asamblea para aume.ntar inaterial-
en a g itation continua.
mente los medios de defensa, pues no hubiera po-
fra patria peligra era el clamor universal cd-
(lido intentarlo sin comproineterse à las claras; y
mo evitar este peligro? He aqui la Bran dificultad.
por ocra parte debia terrer muy poco el atimeneO
Ni siquiera estaba.n conformes en las causas, pues
numerico de nous ejércitos que creia en desorga-
que los constituoionales y secuaces de la cérte, tan
nizacion romp Jeta. Al mismo tiempo el partido po-
azorados corn() los patriotas mismos , atribuian
pular queria algunas de aquellas providencias es-
los riesgos à los facciosos , temblaban por la
traordinarias que anuncian una lier6ica resolucion
causa del rev, y solo en la desunion encontraban
y que dejan por lo comun triunfante la causa mas
el peligro; al paso que los patriotas por el contra-
desesperada. Tales fueron los medios que la comi-
rio no hallaban el riesgo sino en la invasion, y so-
skia de los doce, despues de un penoso trabajo,
lo acusahan à la cérte, à sus contradiciones, sus
ide() por fin y propuso à la Asamblea, El proyecto
demoras v sus ocultos manejos. De todas partes se
stguiente Ilatnaba toda su atencion.
cruzaban' las peticiones, atribuvendo unas todo el
Cuando el riesgo fuese estremo va, debia dP.-
mal à los jacobinos, y otras àla côrte, sucesivamente
elararlo asi el mismo cuerpo lègislativo con
designada con los nombres de palacio, poder ejecuti-
esta fôrtnula solemue : La. patria estd en pelivo.
vo é veto. La Asamblea lo oia todo a lo enviaha des-
Inmediatatnente que fuese hecha esta declara-
pues à la comision estraordinaria, de los doce, en-
cion , todas las autoridades locales , los cousejos
388
iu
ellANCESA•
389
de los ayuntamientos, los de los distritos y depar-
El diputado Pastoret dia et informe prelirninar
tamentas , y la Xsamblea misma , como primera
el dia 30 de junio.
autoridad, debian constituirse en permanencia y
À nadie contenta, culpando ya â unos, va à
sin interrupcion. Todos los ciudadanos quedarian
otros, para compensai asi las quejas, v no fijanda
obligados, bajo el mas severo castigo, a entregar
de un modo positivo los rneclios de haver (rente
las autoridades las armas que poseyesen para que
los peligros priblicos. El diputado Juan de Bry es-
citas lasfuesen distribuyendo segun juzgasen opor-
puso clara y juiciosamente eu seguicla el proyecto
tuno. Los ancianos v los mozosen estado de servir
de la comision; mas la discusion, una vez entabla-
da, se convirtia al pont° en un tiroteo de invecti-
debian ser incluido's en las guardias nationales;
los naos en et concept° de movilizados , se trasla-
vas, y dié vuelo a las imaginaciones ardientes y
darian al punto de residencia de las varias autori-
precoces que van à parer siempre â los estrernos.
dades de distrito y de departamento , y los otros
La soberana lev de la salvacion priblica , Hamada
acudirian ït cualquicra parte interior 6 esterior-
dictadura, es decir, el media de hacerlo Ioda, atta-
mente , donde la uecesidad de la patria los recta-
que â riesgo de abusai tiranica, y poderosamente;
mase. No se exijia uniforme â los que no pudiesen
esta ley que solo podria decretarse en la Conven-
costearlo. Todos los guardias nationales que sa-
cion , se propuso sin embargo en la legislativa.
lieseo ruera de su residencia recibirian la paga de
M. Delaunay d' Angers, propos() à la Asam-
yoluntarios. Las autoridades se encargarian de pro-
blea declarase que hasta verse libre del peligro na
veerse de municiones. Toda sel-lai de rebelion, he-
consultaria mas ley que la imperiosa y suprenta de .
la
cha de intenta, tendria pena de muerte, y toda
salvacion
escarapela a bandera que no fuesen las tricolores,
Con esta formula abstracta y misteriosa se su-
serian miradas coma sediciosas.
•
primia manifiestamente la autoridad real v se erigia
Este provecto puso alerta y sobre las armas â
la Àsamblea en soberana absoluta. M.'1)elaunay
toda la nacion , pues por et podia deliherar y de-
decia que no habia llegado à su término la revola-
fenderse en cualquiera parte y a todos horas,'y aun
cion, que se enganaba quien tai creyese, y que las
pasarse sin gobierno , v suplir à su inaccion. Por
leyes fijas debian reservarse para cuando estu-
este media quedaba regularizada v dirigida la des-
viese va salve la revolucion y no para cuando !tabla
concertada iaquietud de las manas populares. Si
que sàlvarla ; en una palabra, decia cirant° eu-
muni-p
linalmente despues de este Ilamannento se desen-
ente se dice en favor de la dictadura; idea
tendian los franceses, nada merecia una nacion
que se concilie siempre en los momentos de peli-
o
que tan indolente se mostrase por su felicidad.
•ro I a respuesta de los diputados del lado dere-
:"
• •
Coma es de presumir, no tarda en dar margen
eho era natural , parque dec,ian que al crear una
este proyecto â una de las mas acaloradas discu-
autoridad que absorviese los poderes arreglados y
establecidos, se infriujian todos los juramentos
siones.
390
REVOLUCION
FRANCESA.
391
hechos por la constitution. Sus contrarios contes-
arrastraba tras de si con su elocuencia v con cierta
taban que el ejemplo de semejante infraccion va
imparcialidad de que nadie dudaba, toda aquella
estaba dado, y que no era conveniente que los lia-
parte indecisa de la Asamblea que Mirabeau do-
Ilasen despreveniclos é indefensos.—Pero probad,
'
minaba en otro tiempo con su dialéctica y vehe-
replicaban lospartidariosde la côrte, que se ha dado
mencia. Tan cierto es que la vaga multitud cede
ese ejemplo y que la constitution se ha violado ;
siempre al talento y à la razou.
cuvo argumento se respondia con. nueyasacusaciones
llabiase anunciado que hablaria el 3 de julio,
contra la cérte, que cran à su vez rechazadas con los
y acudié un inmenso gentio à oir à este grau ora-
cargos que se, hacian à lus tumultmosos.—Sois unos
dor en una cue,stion que se miraba como decisiva.
facciosos.—Y vosotrosunos traidores. Tales cran las
Totila efectivamente la palabra " y dirije una
ofensas reciprocas y perpétuas, y tal era la eues-
ojeada sobre Francia. «Si no se crevera, dijo , en.
tion que estaba por resolver.
el inestinguible amor del pueblo hacia la libertad,
M. de Jaucourt hallaba tan violenta la propo-
se dudaria de si retrocede la revolucion, ô de si
sition, que queria renntirla à los jacr,binos , y 11.
ilega à su término. Nuestros ejercitos del Norte
isnard, a cuva exaltation se acom. odaba, podia se
avanzahan en Relgica , y de repente se replerran;
tomase en consideracion, y que el cliscurso de M.
el teatro de la querra ha vuelto à nuestro suelo, y
Delaunay se remitiese a los departamentos para
los clesdichados belgas no te.ndran de nosotros mas
que le éompararan con el de M. Pastoret , el cual
recuerde que el de los incendios , que nos havan
era una dosis de dpio suministrada ic un nioribundo.
alumbrado nuestra retirada I Un formidable ejérci-
M. de Vaublanc consiguiô hacerse escuchar,
to de prusianos amenaza el Rhin al propio tiempo,
diciendo que la•coastitucion podia salvarse por la
aunque nos hicieron confrar en que su marcha no
constitution n'isola; que el proyecto de M. Juan
serra tan rapida.
de Bry era la mejor prueba , y que convenia nn-
«iCômo es que se ha clegido esta ocasion para
primir el discorso de Delaunay , si se acordaba,
deponer à los tomistros populares, para romper la
perd no enviarlo à los departarnentos , y volver
cadena de sus tareas , entregar el irnperio a manos
la proposition de la:comision. La discusion se tras-
inespertas, y desechar las Utiles niedidas que ha-
ladô efectivamente al 3 de julio.
biamos creido proposer'?... Serà verdad que ins-
Faltaba sin embargo hablar à un diputado: Verg-
piran ternor nuestros triurifos 9
sed de la
niaud, qua individuo de la Gironda y su rnejor ora-
dor, era no obstante indepeudiente; ora por tioje-
• Esta justicia hacia à Vergniaud el Djarir) de Paris, tan co-
dad, ora por verdadera elevacion, parecia superior
nocido entonces por su oposicion i la maveria de la Asamblea,
y por los sublimes talentos que formaban su redaccion, singular-
a las pasiones de sus amigos , de cuvo ardor pa-
mente el desgraciado inmortal Andres Chauler. (Vease el niune-
triôtico participaba, mas no de su furia ni preocu-
ro del 4 de "jutio de 1792.
" No es uecesario advertir que analizo y no pongo literalmen-
paciones. Cuaudo se empeiiaba en una cuestion,
te aqui et discurso de Vergniaud.
332
FBANCESA.
393
nEvOttiCioN
sangre de Cobienza ci de la vuestra?...iSe apeteee
corazon del principe ; el trono ha rechazado el de -
reinar sobre pueblos desiertosy sobre campos
ereto. No puede creerse sin injuriar al rey , que
asolados ?.... Finalmente, chicle estamos/ y
desce los mutines religiosos, pues se cree bastante
poderoso,
entre tanto, senores, qué rosa grande vais à em-
V tiene muchas leyes antiguas para ase-
prendPr en defensa de la causa pithlica?..
gurar la quietud del reino. Respondan, pues, los
ininiStros
«Vosotros, â quienes se lisonjeau de haler in-
con su caheza, va que tienen los medios
de asegurarla!
timidado ; vosotros, cuvas conciencias se ufanan
de sobresaltar , calificando de espiritu de faction
«Para evitar los peligros esteriores , la Asam-
vuestro pattiotismo, coma si no hubiese llamado
blea habia pensado en un camparnento de reserva,
facciosos à los que prestaron juramento en el juego
pero el rey se lia opuesto à eh; y cornu serin ha-
celle un ultraje creyendo que quiere vender la
de pelota; vosotros , atrozmente calumniados por-
Francia , es claro que debe tener suficientes fuer-
que no perteneccis â una raza or; rullosa , que la
za.s para protegerla: Pues bien , respondan los
constitution ha confundido entre (71 polvo ; voso-
mi-
nistros con su eabeza de la salvacion de la patria.»
tros, à quienes se atribuycn culpables desio-nios,
orador se concreta hasta ahora , cornu se ve,
cornu si revestidos de otro potier que el de la lev,
â
tuvieseis una lista civil ; vosotros , a quienes con
la responsabilidad ministerial, v se limita à pre-
hipôcrita moderacion , querrian ver indiferentes
sentarla mas antenazadora. «Pero no se reduce tu-
«do, atiade,
en los peligros del pueblo , y a quienes se ha lo-
a sepultar à los ministros en el abis-
«mo, que su maldad o su imbeeilidad bayait abier-
:grad° dividir , pero que en estos momentos de pe-
ligro olvidareis vuestros rencores y vue:stras mi-
Escncheserne con paciencia v no se anticipe
sembles disensiones , y no hallareis tan grata et
«nadie à adivinarnie.„»
aborreceros, que antepongais placer tan internat à
La ateecion se hace tnayor con estas palabras
y reina un profundo
la salvacion de la patria; vosotros , en fin, escu-
silencio' en la Asainblea.
«nombre del rey , (lice , han intentado sublevar la
chadme : que recursos teneis? é, qué os dicta la
«Europa los principes franceses ; el tratado de
necesidad? igue os permite la constitution ?»
anitz no ha
Durante este exordio , la voz del orador se ha
tenni() otro ohjeto que el de vengar la
confundido entre aplausos sin tin y prosigue
(«lig nidad real ; el soherano de ['agha y de Bohe-
nifestando dos especies de peligros , unos terio-
«mia nos hace la guerra , y la Prusia se adelanta
«hacia nuestras frunteras para venir en
res v esteriores otros
socorro del
.«Para evitar los primeros, la Asamblea ha pro-
Urey. Pues vo leu en la constitution que si et
puesto un decreto contra los eclesia.sticos; y bien
«rey puesto al frente de un ejercito dirije sus fuer-
«zas contra la nation, ô si no se opone formaimente
sea porque la sombra de Médicis vague 31111 er-
rante por las bOvedas de las Tullerias , ô porcine
«à la empresa , que en su nombre se ejecide, se
«considerarà que ha ebdiçadola
un Lachaise ô
dignidad del tronc>.
un Letellier comnuevan todayia el
394
REvoLuctoN
'FBANCESA.
«Qué es un acto formai de oposicion? Si mar-
lie sancionado, pero tenia derecho para hacerio:.he.
chasen Inicia g landes tien mil austriacos , y cien
hecho en fin cuanto la constitucion ordena; lue:;ep
mil prusianos hacia la Alsacia, y les atajase el rey
no puede ponerse en duda mi fidelidad para cons
con diez ô veinte mil l'ombres; iharia un acto for-
mai de oposicion ?
trepitosos aplausos felicitan
orador por
« i Si el rey, encargado de notilicar las prôxi-
dealiseE.p)as)
partes. «Si el rey, afiade, os hablase de este:
mas hostilidades, y sabedor de los movimientos del
modo, vosotros tendriais derecho para responder-
ejército prusiano, no diese cuenta alguna à la
le: 1011 revl que como el tirano Lysandro has crei-
Asamblea nacional ; si propuesto un campamento
do que la7verdad teniael mismo valor que la mea–
de reserva , necesario para contener en lu interior
tira, que bas fingido amar las leves, solo par con-
los progresos del enemigo , le sustituyese et rey
servai- el limier que ernpleas en despreciarlas, Lem.
otro plan incierto y de tardia ejecucion; si confiase
defendernos el oponer à los soldados estrangei•os„,
el mando de un ejército à un general intrigante y
fuerzas cuva inferioridad no dejaba duda dé que,
sospechoso à la nation, mientras otro general, cria-
serian derrotadas? defendernos el no aprobar
do lejos de la corrupcion de las cértes y querido de
los proyectos que se dirigian à fortificar el inte-
la victoria, pidiese un refuerzo y le dijese el rey:
rior? ara defendernos no reprimir a un general
te prohibe que ventas: ipodria decirse que el rey
que hollaha la constitucion, y sofocar el valor de iCe.
ha hecho un acto format de oposicion?
que la servian?... Je deja la constitucion la elec–I
«He exagerado algunos hechos, continua Ver-
cion de los ministros para hacernos felices, ô para
gniaud, para no dar motivo esplicaciones mera-
perclernos? i Te hune gelé del ejército para nuestra.
mente hipotéticas. Pero si mientras la Francia se
gloria ô para haldon nuestro? Te dà en lin el dere-
ahogâra en sangre os dijese el rey: es verdad que
cho de sancion, una lista civil y tantas prerogaii-
los enemigos intentan obrar en favor mio , de mi
vas para a rruinar constitticionalnen te la consti tu–
dignidad y de mis derechos, pero vo lie probado
clou y el int perla? Nol no! hombre à quien ne ha
que no era su cômplice ; he puesto ejércitos en
podido conmover la generosidad de los franceses.,
campaiia; cran débiles, es verdad, perola constitu-
y que bas cedido itnicamente al amor del clespe-
cion no determina el grado de sus fuerzas : los he
fismo... Nada eres ya para esa constitucion-que
reunido demasiado tarde, pero la constitucien tam-
tan indignamente bas violado ; para ese pueblo
poco tija el tiempo de reunirlos detenido à un
quien con tanta viteza lias vendido!...
general que iba a venter, pero la constitucion no
«Pero no, repone:el orador, si nuestros ejérci-
prescribe victorias; lie tenido algunos ministros
tos estan incompletos, sin duda no tiene el rev
que engailaban à la Àsamblea y desorganizaban el
culpa, sin duda tomarâ providencias suficiekes
gobierno, pero nie correspondra nombrarles ; la
para salvarnos, v sin duda la marcha de los pru,sin-
Àsarnblea me ha presentado decretos Utiles que no
nos no sera tan iriunfante como ellosesperan; purs
Bib!ioteca Popular.
T. I. 39
396
REVOLUCION
FILINCESA.
397
convenia preveerlo y decirlo todo, porque solo la
retirada de Luckner, dito, se debe à la fortuna de
franqueza sera la que pueda salvarnos.»
las armas que no puede dirigirse desde el gabine-
Vergniaud concluye por proponer un mensage
te. No teneis confianza en Luckner? Si, si, le res-
noble, pero respetuoso à Luis XVI, obligandole à
ponden; y Kersaint pide un decreto en que se de-
elegir entre la Francia y el estrangero , y advir-
clare que Luckner ha rnerecido la conlianza de la
tiéndole. que los franceses estàn resueltosi sucum-
nation, como asi se verifica. Prosigue Dumas , y
bir ô à triunfar con la constitution. Quiere asi-
lice con fundamento que si se mira â este general
Inini° que se declare en peligro à la- patria para
con conlianza, la intencion de su retirada no puede
escitar en los animos aquellos sublimes afectos
aparecer culpable ô sospechosa; que en cuanto à
que han sentido los grandes pueblos, y que induda-
lafalta de fuerzas de que se quejan, el mismo ma-
blemente se hallarân en los franceses; porque en
riscal sabe que se habian reunido para esta cm-
los franceses regenerados de 89, no aparecerà de-
preaa todas las tropas disponibles; que por otra par-
gradada la naturaleza. Quiere en fin que se ponta
te debia estar todo preparado ya por el antiguo
t&mino â las disensiones que van apareciendo si-
ministerio girondin°, au tor de la guerra ofensiva,
niestras, y que se unan los que estan en Roma con
v que si no Bran suficientes los medios, la culpa
los del monte Aventin°.
debia echarse solamente à este ministerio; que los
La voz del orador se resentia y la conmocion
nuevos ministros no habian podido remediarlo to-
-era genera.I al pronunciar estas intimas palabras..
do con algunos trofeos; y que en fin, habian dada
'Las tribunas, el lado izquierdo, el derecho, todo el
facultades àmplias â Luckner, y autorizadole para
mundo aplaudia; y apenas Vergniaud baja de la
que °brase segun las circunstancias y el terreno
tribuna cuanto le rodean una multitud de perso-
que ocu paha.
-nas, v sa apresuran â felicitarle. Ilasta entonces
:.Se ha rehusado el campamento de veinte mil
nadie se habia atrevido à hablar en la Asamblea
homhres, anade Dumas, pero los ministros no son
.de la abdication, que era en pUblico et objet° de
responsables del veto; ademas de que el provecto
todas las con versaciones; pero la habia propuesto
Glue han sustituido era inejor que el propuesto por
-de un modo hipotético, bajo una forma respe-
la isamblea, porque no eutorpecia los medios de
tuosa aun, si se compara con el lenguage que die-
reemplazo. Se ha negado el decreto contra los
taban las pasiones de aquel tiempo.
edesiasticos , pero no hemos menester de leves
Dumas intenta responder, disponiéndose à lm-
nuevas para afianzar la tranquilidad pUblica ; lo
provisar despaes de Vergniaud, y ante unos oyen-
que necesitamos es sosiego, seguridad, respeto
tes entusiasmados todavia con lu que acababan de
la libcrtad individual y à la libertad de cultos, pues
escuchar. Reclama varias reces et silencio y exige
donde quiera que seau respetadas estas libertades,
una atencion que nadie le concedia. Detôvose el
los eclesiàsticos no han sido sediciosos. » Dumas
• los cargos que se hacian al poiler ejecutivo (La
ddfiende por fin al rey , probando que no habia
FRANCESÀ.
399'
39S
nEVOLUCtiori
niaud, se trocaba en un &lie inestiuguible el te-.
deseado la ;verra, y à Lafayette recordando su
mor que reciprocamente se infundian.
amer a la libertad.
flabia eu la Àsamblea un diputado llamado
Dieseen medio de los mayores aplausos, el de- •
Lamourette , obispo constitucional de Lion, que
ereto propuesto por la comision de losdoce, para
habia considerado siempre la libertad como el
arreglar el formulario de -declarar â la patria en
peligro ; pero se suspendis la declaracion de este,
media de volver â la hermandad prirnitiva, que
se coudolia y asombraba a un tempo de la des-
por que no se crevé del caso proclarnarlo aun. Et
union de sus compaimros, y no creia en ninguna
rey impelido sin duda por cuanto se habia dia°,
verdadera enernistad de los linos contra los ()Éros,
participe à la Asamblea las préximas hostilidades
suponiendo que todos obraban par injustas des-
de la Prusia, fundadas en el couvenio de Pilnitz,
confiauzas. El 7 de jolie cuando se iba à conti-
en el recibimiento hecho à los rebeldes , en los
nuar la discusion sobre el peligro de la patria,
atentados cometidos contra los comerciantes fran-
pidie la palabra y dirijiéndose à sus calegas con
ceses , en la espulsion de nuestro ministre, en la
salida de Paris del emhajador prusiano y final-
el toua mas persuasivo y el aire mas interesau-
mente en la marcha de estas tropas en nnmero de
te, les dice que todos los dias les proponen me -
dios terribles para desvanecer el peligro de la
cincuenta y dos mil hombres. «Teh me inclina a,
p atria, y que en cuanto â el, es de opinion que
ereer, ariadia el rev en et message, que existe una
hay otros mas suaves y eficaces. La desunion de
alianza entre Vina y Berlin; Sesto se oye con risa)
1-segua prescrihe la constitucion, lo aviso al cuer-
los representantes es la que engendra todos los
males, y â estas es â los que se debe paner re-
.po legislativo.»—Si, gritau una portion de vo-
medio.» 011! exclama el digne pastor, et que lo-
ces , despues que los prusianos estan en Co-
grase hermanaros, ese Beria el verdadero vence-
blenza.—Ilemitiese el message à la comision de
dor del AuStria y de Coblenza. Todos los (lias oigo
los dote.
decir que es imposible vuestra union estando como
Luego continue) la discusion sobre el formula-
rio de declaracion del peligrode la patria, y se de-
estân las casas.... ah! me estretnezco!... Pero no,
creté que se consideraria esta declaracion .como
esto es aria injuria: no hay mas enernigos irrecon-
ciliables que et crirnen y la virtud. Los hombres
una nueva proclama • y que por consecuencia no
de bien disputaa con calor, parque estan intima-
se someteria â la sancion real. Io criai no era muy
mente convencidos de sus opiniones; pero no acer-
juste, parque comprendia disposiciones legislati-
tarian â aborrecerse ! Serie res , en vuestras ma-
vas. Pero sin •haberla querido proclamai, se ob-
nos ternis: la salvacion é, Pur que diferis
servaba ya la lev de la salvacion pnblica.
el realizarla?....
Cada dia se agriaban mas las disputas; y en
« Qué se echan en cara los dos lados de la
vez de unirse los que estaban en Roma con los
Asa.mblea? el uuo acusa al otra.de que quiere tue-
:del monte Àventino , que era el deseo de Verg-
400
REVOLUCTON
FRANCESA.
401
dificar la constitution valiendose de los estran-
y anuncia la venida del rey que vàà presentarse;
geros; y este al primero, de que prctende derri-
como el 4 de febrero de .1790, para manifestar su
bar la monarquia para seritar la repriblica. Pues
satisfaction à la Àsamblea, y decirla que sentia
bien, seores , lanzad et mismo anatema contra
mucho esperar à una diputacion , porque estaba
la repùblica, que contra las dos camaras; entre-
impaciente , por acudir a ella.
eadlas à la execracion cornun con un juramento
Estas palabras Ilevan Rasta el estremo et entu-
postrero é irrevocable! juremos no tener todos
siasmo; y à creer la espresion unanime , la patria
mas que un mismo espiritu , un misino senti-
esta salvada. i,Eran hipecritas, un rev y ochocien-
miento, jurérnonos amistad eterna! Sepa el enemi-
tes diputados, que formaban de repente el plan de
go lo que queremos , lo que queremos todos , y
engatiarse, y simulaban olvidar las injurias para
entonces la patria ey.tà salvada! »
despues herirse con mas acierto? No, seguramen-
Apenas hubo el orador finalizado su discursOE,
te, porque semejante provecto no se concilie de
cuando puestos en pie ambos lados de la Asamblea
repente por tantos bombres sin preineditacion an-
aplaudian sus generosos sentimientos, y anhelaban
terior; sino que el edio pesa mucho, v es muv dulce
librarse del peso de sus aversiones reciprocas En
descargarse de su peso. l'or ocra parte, à là vista
medio de un general griterio, se condena à la exe-
de tan imminente peligro , igue partido , estando
cracion publica todo proyecto de varie la Cons-
ineierto de la vit toria, no hubiera consentido de
tituciou en dos ciunaras, ô en repalica , y se
buena pana conservar Io presente, como estaba,
precipitan de los opuestos bancos para abrazarse.
con tal que se lo asegurasen? Este hecho corno
Los émules y lus defensores de Lafa y ette, los del
tantos otros, prueba que la desconlianzay et temor
veto, y los de la lista civil, los facciosos Y los tuai-
produciau aquellos rencores que se disipaban a los
dores, todos se estrechan entre sus brazos, v to-
ravos de la esperanza, y nue el partido Ilamado
das las diferencias se estinguen: viendo abrdzados-
republicano queria la rèptiblica, no por sistema,
à MM. Pastoret, y à Condorcet , que el dia antes-
sino por desesperacion. iPor qué al volver à snpa-
se habiau mfituarnente ultrajado en los papeles
lacio no escribia el rev ininediatamente à la Pru-
pUblicos; va no existe lado derecho ni izquierdo,
sia y al Austria? i,Por qué a su conductasecreta no
porque todos los diputados estas indistintamente
afiadia alguna providencia ptiblica v herôica ?
sentados unes junto a otros; Dumas al lado de Ba-
i, Por qué, en fin, no decia, como su abuelo Luis
aire; .loucourt al de Merlin, y Ramond iurnediato à
XIV al acercarsele el enemigo. lremos torlos?
Chabot.
À Ultima bora se anunciôà la Àsamblea et re-
Decidese en seguida que se comunique à las
sultado del proceso , formado por el departamente•
provincial, al ejército y al rev tan dichoso acae-
contra Petion y Manuel , cuvo resuitado era la
cimiento , y al efecto se encamina à palacio una
suspension de ambos magistridos. Segun lo que
diputacion presidida por Lamourette. Vuelve este
despues se ha sabido de boca del mismo Petion,
REVOLUCION.
FRANCESA.
403
es probable que hubiera podido atajar la insurrec-
acusase à los ministros-por haber dada cuenta tan
Ci« del 20 de junio, coma la hizo despues con
tarde de las hostilidades de la Prusia; que se nom-
nteas. Ignorâhase ciertamente enfonces, aunque
brase una concision . secreta , compuesta siete
6abia yes hementes indicios para sospecharlo, su in-
individuos, encargada de vigilar en la salvacion
».c igencia con los alborotadores, y ademas habia
piiblica; que se procediese à la venta de los bie-
fflinetido alunis infracciones contra las leyes,
lles de los einigrados: que se acelerase la organi-
<oruo por ejemplo , el haber retardado macho sus
zacion de los gnardias nationales, y que sin per-
comunicaciones à las diferentes autoridades, y
dida de tiempo se declarase tinalmente que la pa-
consentido en que los principales del consejo re-
tria estaba en peliqro.
solviesen lo contrario que el departamento, al de-
Snpose a! misino tiempo la conspiration de Dus-
eidir Que se reeibieseit los peticionarios en las li-
saillant, antiguo noble, que al fiente de algunos
las. de la goardia nacional. La suspension pronun-
coujurados se habia apoderado del Inerte de Bannes
ciada por el departaincnto era legal y osada, pero
en el departameuto dei Ardeche, y que desde alti
impolitica. Despues de la reconciliacion efectuada
amenazaba a todo el pais circunvecino. Participa
porlainafianaino era en verdad la mayor proden-
tambien el ministerio a la Itsamblea las disposicio-
da, declarar pot' la tarde lasuspeusion de dos ma-
nes de las potencias ; de las que resultaban , que
gistrados, à quienes comunmentese amaha? El rev
la casa de Austria, Ilevandose a la Prusia cansigo,
referia en verdad â la Àsamblea, pero esta no
la habia obligado à inarchar contra Francia ; pero
-encobrici su descontento y le devolviô la resolucion
que sin embargo, los discipulos de Federico se
para que par si la prontinciase. Prorumpieron las
mostraban reseutidos de tan impolitica alianza.. To-
Irilaunas en su acostunibrada voceria; se agolpa-
dos los electorados cran nuestros enemigos encu-
-ton multitud de peticiones exigiendo Pelion 6 la
biertos ô à las claras. La Rusia se habia neclarado
neerte; y el diputado Grangeneuve,, â quien se
la primera contra la revolucion, accediendo al trata-
insulté, pidià el l ' Arme contra el autor ciel ul-
do de Pilnitz, consintiendo en los planes de Gusta.-
tragc- hé aqui coma se habia dado ya al olvido tu-
vo, y ayudando â los emigra.dos, todo para enga-
a reconciliacion. Brissot, à quien habia tocado
rial' à la Prusia v al Austria, dirigiéndolas ambas
hablar en la discusion ciel peligro pidiô
contra Francia, inientras ella se revolvia contra Po-
tiempo para modilicar las espresiones de su dis-
lonia. Al misino tiempo conferenciaba con MM. de
eurso , atendido à la reconciliacion que despues
Nasau y d'Esterhazy, gefes de los emigrados; pero
bia mediado; no pudo menus sin embargo -de re-
â pesar de sus ostentosas proinesas, les habia Unica-
cordar todos los actos de indolencia v lentituu
mente dada una fragata para lihrarse de su presen-
que a la carte se imputaban , y à pesai de la pre-
cia en Petersburg°. La Suecia no daba muestras de
tendida reconciliacion, ace° por peur que se
vida desde la muerte de Gustav°,admitia nues-
g.r.a.tase solenmemente de la destitution, que se
tras embarcaciones; Dinamarca pro'inetia neutrali-
404
REVOLUCION
FEANCESA.
.405
idea de declarar destituido al rev, de obliE,
dad absoluta y podiamos considerarnos como en
,arle â
abdicar, se ofrecia . todos coma èl Unic) y posible
e
nt rra con la côrte de Turin. .El papa preparaba
sus anatemas; Venecia se mantenia neutral , pero
remedio à los males de que se sentia la Francia
parecia inclinarse à proteger à Trieste con sus no-
amcnazada. Vergniaud solo habia iudicado esta
idea baie
tas. Espaita sin adherirse abiertamente â la liga, no
una forma hipotética ; pero otros, espe-
parecia sin embargo resuelta â cumplir el pacto de
cialmente el diputado Tomé, querian que se con-
familia, y à revolver â la Francia los auxilios que
siderase como una proposicion positiva. Varias pe-
habia recibido de dila. Inglaterra se obligaba à ser
ticiones de todos los àngulos de la Francia vinie-
ron â
neutral v daba al efecto seguridades nuevas. Los
corroborar la opinion l)blica en este deses-
Estados-Unidos hubieran deseado ayudarnos con
perado plan de los diputados patriotas.
todas sus fuerzas, pero estas cran nulas por su dis-
La ciudad de Marsella habia dirigido ya una
tancia, y por la escascz de su poblacion.
peticion arnenazadora; levOse en la Asamblea el 19
isamblea, al aspecto de este cuadro, quiso
de junio, como va hennis mencionado , y al ma-
deciarar en seguida à la patria en peligro, y sin em-
mento en que se declarô el peligro de la patria,
bargo, se dej6 la declaracion para despues de un nue-
Ilegaron todavia, otras muchas. En una se proponia
vo informe de todas las comisiones reunidas. El
acusar a Lafayette, suprimir el veto en ciertos casas
y
de julio, aida este, y en media de un profundo Oen-
volver à Manuel y à Petion sus cargos municipa-
les. Otra con la suPresion del
cio, pronuncio esta solemne fOrMUla: EIUDADANOS:
veto exigia la publi-
cidad de los consejos. Pero la ciudad de Marsella
LA PATMA EsrÀ. Es p ELWRO. Las sesiones se decla-
rarou desde entonces permanentes; de cuando en
que habia dada el primer ejemplo de osadia, la 11e-
cuando se anunciaba con calionazos tan terrible
v6 muy pronto basta et Ultimo estremo , pues hizo
crisis; los Ayuntamientos, los consejos de distrito
una soiicitud en la que rogaba à la Asatnblea que
v de departamento se deciararon en continua re-
aboliese la soberania eu la rama reinante, y que la
sustituvese Una electiva y sin veto,
s. idencia , y todos los guardias nacionales se pu-
es decir, una
verdadera
sieron en movimiento. Eu media de las plazas pd-
magistratura ejecutiva coma en las repli-
blicas se aizaron antiteatros, donde los empleados
Micas. El asornbro que produjo esta lectura rué
acompanado al momento de los aplausos de las
de AvUniarniento recibiari en una mesa colocada
sobre' tambores , los nombres de los que querian
tribuuas, y de la proposicion de imprimirla, hecha
alistarse voluntarios, llegando el mimer° de estos à
por un miembro de la Asamblea• Sin embargo, se
remitiô la esposicion à la comision de los dace pa-
quince mil un dia.
La reconciliacion ciel 7 de julio y el juramento
ra que recibiese la aplicacion de la lev que decla-
hecho despues, no habian calmado, coma llanos
raba infame cualquier proyecto de altèrar la cons-
titucion.
visto, desconfianza alguna. No se dejaba de pensar
en prepararse contra ?os proyectos de palacio; y la
Al saber esto qued6 consternada la cône, lo
406
nuVOLUCION
PRKNCESA.
407
mismo que el partido patriote à quien alarmaban
liese pablicamente de Paris, con pretesto de ir à
tan atrevidas petwiones. Crcia el rey que se ma-
Compieria à probar su lihertad ante la vista de
quinàba contre su persona; juzgaha que el 20 de
la
Europe., y en caso de resistencia, no pedia mas
junio }tabla lido un proyecto de asesinato que se
habia frustrado, lo tuai era eu verdad un error,
que cinco caballeros de toda confianza para que le
arrancasen de Paris. Desde Compleim le llevarian
porque nada. mas facil que ejecutar este crimen si
à los ejércitos franceses algunos escuadroues pre-
se hubiese proyectado. Te.miendo ser envenenados
parados, y Lafa y
comian el y su familia en la habitacion de una da-
ette esperabe de su prohidad que
no destruiria las nuevas institueiones. Finalmente,
ma de confianza de la reine, distintos platos que
'en el cas() de que se frustrasen todos estos medios
los que se disponian en las cocinas del palacio; (41)
;el general estaba resuelto à marchai
coino el dia de la confederacion estaba préximo,
. sobre Paris
con todos sus tropas (42).
la reine habia mandado hacer para su esposo un
Pero fuese que este proyecto exigia bastante
peto con muchos forros, capez de resistir â une pu-
animo por parte.de Luis fuese parque la aver-
ijalada. Sin embargo, à medida que pasaba el tiem-
sion à Lafayette-se opusiera à aceptar estes favores,
po, aumentandose la ()sedia popular, yno manifes-
el re y
tandose ninguna tentative de asesinatO, coinpren-
los rehusô de nuevo y le respondid cou frial-
dad 'y.,
dia mejor el rey la naturaleza (le sus peligros; pre-
de un modo que no correspondis al celo que
el general le demostraba. «El mejor consejo, decia
veia va que no cm. una pulialada lu que tenia que
la respuesta, que puede darse à 31. de Lafayette es
tuner, sino ana condenacion judicial, y recordaba
que sea siempre el azote de los facciosos
entre los tristes pensamientos de su imagination,
compta bien con su enapleo de general.» (43).
la suerte de Carlos I.
Lafayette, aulique desairado pur la carte, es-
Acercàbase va el dia dela confederacion, et pue-•
blo y la Asaniblea querian que asistiese Petion
taba resuelto atm e salvar al rey; y al efecto hizo.
à la fiesta .
que le presenterau un proyecto de l'aga cornbinado
del El rey habia ya intentado des-
cargarse con la Asamblea del compromiso de apro-
con mucha audecia. Desde luego se habia (end°.
barô desaprohar la decision del departamento;
à Luckner, y obtenido despues del antiguo maris-
pe-
ro la Asemblea, segun se ha visto, le oblig6 à que
cal haste la promesa, de marchar sobre Paris; que-
se espliease, y diariamente le estrechabe à dar su
riendo Lalaye.tte, pur consiguiente que el rey hicie-
resolueion, para que este asuuto .
se de modo que dl y Luckner pudiesen verificarlo
quedase conclui-
doantes del 1i. Elrev confirma la suspension el 12,
con el pretesto de l'endos asistir â la confedera -
con lo tuai se aumeniô mas el descontento, apresu-
Lion. La presencia de ambos generales le parecia
randose la Asemblea à tomer à su vez ana provi-
que imponclria al pachto, previniendo todos los pe-
.dencia que es facil conocer cu xl fuese; al otro dia,
ligros que se re.celaban aquel dia. Al siguiente de
esto es, el 13, repuso en su empleo à Petion; aun-
la cerenionia, Lafayette queria que Luis XVI sa-
que pur ciertos mirarnientos suspendiô la resolu-
FRANCESA.
408
REVOLUCIoN
409
cion relativa à Manuel, à quien se habia visto - an-
escudos de armas etc.; debiendo invitarse al rev
dar con la banda municipal en media del alboroto
à que le pusiese fuego. El juramento debia pres-
del 20 de junio, sin hacer usa alguno de su auto-
tarse al mediodia. El rey aguardaba en las salas de
la escuela militar al acompahamiento nacional que
ridad.
Por lin Hee el I de julio de 1792. leuanto
habia ido à colocar la primera piedra de una co–
habian cambiado los tient pos desde el I de julio
lumna que intentaba elevarse sobre las ruinas de
la antigna Bastilla. Luis XVI mostraba dignidad y
de .1790! va no se veia aquel magnifie° altar servi–
do portrescientos sacerdotes; ni aquel in meus° cam-
entereza, y la reina se esforzaba en disimular la
po que conten in sesenta mil guardias naci amies, ri-
pana que revelaba; su hermana y sus hijos se ha–
Laban inrnediatos. Algunas espresiones afectuosas
camante vestidos y medianamente organizados, ni
conmo y
aquellas gradas laterales que ocupaba un innurnera-
ieron et corazon de varios de los que esta–
ban prese q
blegentio, ni agnat balcon en lin, en que los l'Unis–
tes, asomando a sus ojos algunas lagri-
Iras, la fami:ia real y la Asamblea. presenciaban la
mas; par fin Ilega cl acompainuniento. El Campo
primera confederacion. Todo se Imbu trocado: los
de Marte habia estado hasta enfonces casi desierto;
animos se aborreeian coma despues de una l'Asa
mas repentinamente le invadiô la multitud, pasan-
reconciliacion, y todos los embleinas anunciaban la
do par debajo ciel balcon en que estaba colocado
et rev, mu ,,
guerra. Ochenta y Ires tiendas representaban el
eres, muchachos y hombres beodos to-
dos revueltos, gritando
Jinmen) de los departamentos, y al lado de cada
vira Pelionl Petion 6 la
muerte(
iina se alzaha un alamo en cuva capa ondeaban
y Ilevando en sus sombreros escrito lo (lue
banderas de Ires colores. Habia destinada una
pronunciaba su hoca. Los confederados se apoyaban
grau tienda para la Asamblea y el rev, y ocra pa-
.unos en el brazo de otros llevando un relieve de la
ra los cuerpos administrati v es de Paris; de modo
Bastilla, con una prensa, que de cuando en cuando
que parecia estar toda laFrancia acampada a la
se paraba para imprimir v esparcir canciones pa-
Vista del enemigo. El altar cle la pallia no era ya
trioticas. lban en seguida las legiones de la guar-
mas que una columna truneada, puesta en le alto
dia nacional, los regimientos de tropa de linea que
de las gradas que existian aun en el Campo de
apenaspodia guardar en media deaquel inquieto po-
Marte desde la primera ceremonia. Por una parte
pulacho la regularidad de sus filas, y filtimarnen-
se veia un mouumento en honor de los que habian
te las autoridades y la Asamblea. Baje el rey en-
muerte 6 muriesen en la &mq tera, y por ocra un
tances, y colocado en medio de un cuadro de tro-
arbol Ilamado de la leudaliclad, que al–
pas, se dirigiô con el acomfianamiento habia el al-
,
e
zandose en media de una ininensa baguera, sosie
tar de la patria; nias era tal el gentil) que no deja-
nia en sus ramas coronas, cordones azules, Haras,
ba adelantar terreno para que el rey Ilegase à las
capelas, haves de San Pedro, mantes de armino,
gradas del altar; al fin lo consiguiô, gracias à los
honetes de doctor, protocoles, titulos de nobleza,
esfuerzos de la tropa. La reina puesta en el balcon
410
REVOLUC
FRANCESA
444
de donde no se hahia movido, observaba,-con
rios, v de lo mas exaltado que habia en los clubs
anteojo esta escena; y pareciéndola que se aumen-
de Francia. La Asarnblea les asigué sois reales
laba la confusion al rededor del altar, bajando el
diarios, reservanclol esesclusivamente las tribunas;
rey un escalon, laina un grito, •y alarma à los que
pero en breve i mpusieron la lev aun en ella rnisma
la acompafiaban; sin embargo la ceremonia se
con sus gritos v sus aplausos; parque ligados con
concluvô sin novedad alguna. No bien se 'labo
los jacobinos, y reuuidos en un club que en pocos
prestado el juramento cuando corrié todo el man-
dias se hizo mas furibundo que todos los demas,
do hada el arbot de la feudalidad, al que se pre-
estaban dispuestos à amotinarse à la primera serial,
tendia que el rev pusiese fuego, pero él se eximiô
como asi lo declararon à la Asarablea en una es-
diciendo mus, aCertadamente que ya no hahia feu-
posicion. Decian que no se marcharian Rasta que
dalismo, y se encaminô de nuovo ha.cia la escuela
quedasen enteramente derrotados los enemigos
militar. Satisfechas las tropas de haberle salvado,
interiores; de modo que â pesar de la carte, se ha-
dieron repetidos gritosde vira et reyl y lamultitud,
bia realizado completamente el plan de reunir en
que sientesiempre la necesidad de simpatizar, re-
Paris ana fuerza insurreccionada.
pitié estos gritos, y se manifesté tan dispuesta à
Otros medios se afiadieron tambien à este para
aplaudirle, como Io hahia estado poco antes de in-
conseguir el mismo ob• et°. Los veteranos de guar-
sultarle. E! desdichado Luis XVI merecié todavia
dias francesas estaban distribuidos por los regi-
algunas horas de afecto: el pueblo y él tambien lo
mientos, y la Asamblea dispuso que se reuniesen
creyeron por un instante; pero hasta las mismas
en un cuerpo de gemlarmeria. No podia dudarse
ilusiones cran violentas, y comenza.ban a darse va
de sus ideas , parque cran los que hahian princi-
muestras de no poiler nom par mas tiempo. Vol-
piado la revolucion, y aunque se objeté que estos
yiése el rey à su palacio, contenta par baberse
soldados, casi todos s'argentas, componian la prin-
brada de los riesgos que tan grandes creva, aunque
cipal fuerza del ejéreito, la Asamblea , ternien-
muy cuidadoso sin embargo por los que en hi fa-
do â los enemigos interiores nias que à los de fue-
tari) le esperahan.
ra, no atendia à nada. Ya se habia proporcionado
Las notic,ias que cala, dia llegaban de la Fron-
fuerzas,cra preciso privar de las suvas à la du
tera a.amentaban la inquietud y las alarmas. La
.-
te, à cuve efecta mandé que se ausentasen todos
los re g
declaracion del peligro de la paIria conmoviendo
inïien Los. Rasta entonces no habia
toda la Francia, hahia moticado la partida de ma-
do la Constitucion, pero no contenta con alejarlos
chos confederados; pues aurique el dia de la con-
les obligé à que pasasen à la Frontera, usurpando
federacion solo habia dos mil en Paris, Ilegaban
con esto la facultad al rev, que era quiert podia,
incesantemen te , justilicando con su candela los
disponer de la fuerza pablica.
temores las esperanzas que se habian conceido
Tenia por principal objeto esta medida, el de
de sa prisencia en la capital. Todos eran volunbta-
alcjar à les suizos, de cuva fidelidad no podia du-
Biblioleca popular.
T. I. 394
412
REVOLUCION
FRANCESA.
443
darse; y para precaver este golpe, el ministro se
la que entre si daban el nombre de jouta revolueio-
naria.
yalid de su comandante M. d` Affry, que para ne-
Estos cinco individuos cran los llamados
garse à salir de Paris , se apoyé en sus capitula-
Vangeois, provisor; Debessé del Droma ; Guiller-
Ciones: y si bien pareciô que se tomaban en con-
mo, catedràtico en Caen; Simon, periodista en
sideracion sus razones, se mandô no obstanle que
Strasburgo; y Galissot de Langres. Luego se les
saliesen provisionalmente dos batallones suizos.
iuntaron Carra, Gorsas, Fournier el americano,
Es verdad que el rey ténia su veto para opo-
Westerinann , Kienlin de Strasburgo , Santerre,
Alejandro, comandante del arrahal de San Mar-
nerse à. estas providencirts; mas destituido de
todo su influjo, no podia usar de esta prero-
cel°, un polaco llamado Lazouski, capitan de arti-
..ativa. La Asamblea rnisma se veia muchas ve-
lleria en el batalion de San Marcelo, un ex-cons-
t.)ces precisada à ceder à las proposiciones de algu-
tituvente , Antonio de Metz, y dos electores La-
nos de sus individuos, secundadas siempre por los
grcy y Garin. Manuel, Camilo Desmoulins y Dan-
aplausos de las tribunas, y no dejaba nunca de
ton tambien tardaron poco en unirseles, teniendo
pronunciarse en favor de la moderacion cuando
la mayor influencia (44). Entraron en tratos con
podia; pues si por una parte consentia en las reso-
Barbaroux que prometid el ausilio de sus marse-
laciones lilas trastornadas , por otra aprobaba y
lieses , à quienes esperaban con impaciencia. Se
acogia peticiones sumamente moderadas.
pusieron en comunicacion con el corregidor Pa-
Las providencias que se habian tomado , las
lion, y consiguieron de este la promesa de que no
peticiones y el lenguage que en todas las couver-
impediria la conmocion , asegurandole ellos en
saciones se tenia, presagiaban una resolucion cer-
cambio que guardarian su casa, y le tendrian a --
eana. Los girondinos la preveian y anhelaban, pero
restado en ella para salvar su inaccion con una
sin distinguer claramente porque medios podria
especie de violencia , por si la empresa se mato-
hacerse, temian el resultado. Sus inferiores se
graba. El plan en que definitivarnente convinie-
-quejaban de su inercia, acusàndoles de débiles y
ron, fué en el de pasar armados d palacio y depo-
de Halos; y todas los corifeos de los clubs , y las
ner al rey; pero era preciso estimular al pueblo,
eecciones, cansados de una elocuencia sin resul-
v para conseguirlo se necesitaba una circunstan-
tado, pedian con ahinco una direccion Unica y ac-
e'ia estrordinaria. Ideando estaban cual seria y co-
tiva, para que no se malograsen los esfuerzos po-
municando sus provectos à. los jacobinos, à tiem-
pulares llabia en los jacobiuos una sala destina-
po que el diputado Chabot estaba disertando con
da al despacho de la correspondencia , v en ella
el ardor de su carâcter sobre la necesidad de ta-
se habia establecido unajnnta central de confede-
mar una resolucion grandiosa, y diciendo que pa-
rados para unirse y esplicarse. Con el objeto de
ra motivarla seria lueno gue la cdrte atentase
que fuesen mas secretas y enérgicas las resolu-
contra la vida de un diputado. Grangeneuve, que
ciones, se redujo à cinco individuos esta jouta, à
lo era, y que aunque no tenia grau talento, esta-
:
414
REVOLUCION
ba dotado de un enérgico caracter, escuehando
PRANCES1.
414
liste diseurs° 'lama à Chabot aparte , y le dicc:
esponiendo al pueblo sin producir flingua
—Teneis ra y on: es menester que perezca un dipn-
acontecimiento decisivo ; mas estas por et contra-
tado, pero la côrte es demasiado astuta para que
rio, que hacian cuanto les era dable, citaban à los
nos brinde con ocasion coma esta. Debemos pro-
diputados y al corregidor Petion sus discursos
porcionarnoslas, matandome à. mi cuanto antes en
acusandoles de que sofociiban la energia del
las inmediaciones de palacio. Gviardad secreto
pueblo. De este modo los diputados culpaban
disponedlo todo. Chabot entusiasmado le promi:
à. la
multitud par no estar organizada, y estos se queja-
te participar de su suerte, y Grangeneuve se con-
ban à chas de que no lo estaban. Raciase principal-
forma diciendole que mas efecto brin dos muer-
mente sentir la necesidad de tener un gefe.
tos que uno ; y convenidos en el dia bora y me-
Un
hombre necesitainos, decian todos; ipero quiéu era
dia de matarse sin estropearse , segun decian , se
este? Entre los diputados no habia ninguno, parque
separan resueltos à. sacrificarse por el triunfo de
todos ellos cran mas oradores que conspiradores;
la causa comun. Grangeneuve, fiel à su palabra
ademas de que su dignidad y su método de vida les
arregla sus asuntos privados , y à las diez y me-
alejaban cleinasiado de la attiltitud, cou quienes de-
dia de la noche acude â la cita; pero Chabot no
bian obrar. Lo mismo sucedia con Roland, con Ser-
habia Ilegado. Espera algun tiempo y Chabot no
van y con todos aquellos que no carecian de valor,
acude: al fin llega à imaginar que ha cambiado
pero que Cran muy superiores por su clase â la ge.
de resolucion y espera que â lo menas el pro-
neralidad del pueblo. Petion por su destina hubiera
yecto se Ilevarà por élu cabo; à cuvo efecto va y
podido no hallar obstaculo en estas relaciones, pero
viene repetidas veces esperando el golpe
era muy apâtico é indolente, mas â prôposito para
pero se vé, forzado h volverse sano y salvo , sin
morir que para obrar. Su sistema era cortar las
Haber podido sacrilicarse por una calumnia.
,asonadas pequenas para dar lugar à una su blevacioa
Esperabase pues con impaciencia la ocasion
decisiva ; mas siguiéndolo con calor, inutilizaba los
que no se presentaba, y reciprocamente se acusa-
movimientos diarios, y perdia todo su concept° con
ban de falta de fuerzi.i, de habilidad, y de union,
los revoltosos à quienes paralizaba sin dominarlos.
mientras los diputados girondinos, el corregidor
Necesitaban de un corifeo que sin Haber saliclo de
Petion, y finalme,nte todos los hombres visibles, que
la liez del pueblo, no careciese del influjo sobre
ô en la trihuna ô en sus respectivos cargos tenian
él,
v que hubiese recibido de la naturaleza el genio de
que hablar et lenguaje de la lev, andaban siempre
la persuasion.
mas retraidos, y coacienaban esta agitation conti-
Tanto en los clubs, como en las secciones y pe-
ana que les comprometia sin resultado alguno.
riédicos r evolucionartos, se habia abierto una bd
Arguian à los alborotadores subalternos con que
inmeasa, en la que se habian hecho notables algu-
estenuaban sus fuerzas en mo y iniientos partiales
nos, pero niuguno habia adquirido aun una supe-
rioridad marcada. Camila Desmoulins se habia da-
FRANCESA.
447
4IG
REVOLUCION
coin prenderle. Desde entonces vertié en sis follctos
do à conocer por au imagination, por su cinismo y
la espantosa doctrina que le embriagaba. La vida
osadia, y por su viveza en atacarà cuantos parecian'
subterranca, à que estaba condenado, por librarse
reliacios en la carrera revolucionaria. Era conocido
de la justicia, habia exaltado su temperamento, y
de la plebe, pero carecia de los pulmones de un
encendidole aun mas el general horror con que se
orador popular y de la actividad y predominio de
le miraha. Para él, nuestros linos modales, cran
gefe de partido.
vicios que se oponian à la igualdad republicana, y
Otro periodista habia adquirido una terrible fa-.
en el furor con que odiaba les obstaculos, solo vcia
ma; el cual era Marat, conocido con el nombre de
un medio de salvacion, el esterminio. Sus esperi-
El amigo del Pueblo, que por sus incitaciones al ase-
mentos eu el hombre fisico denicron familiarizarle
sinato se habia hecho un objeto de horror para to-
con el aspect° del dolor ; y per esto su ardiente
dos los que conservaban todavia alguna modera-
imagination, libre de todo instinto de sensibilidad,
eion. Nacido en Neufchatel, y dado al estudio de
marchaba recta à sus fines por entre arroyos de
las ciencias fisicas y méditas, fué un audaz impug-
sangre. Esta misma idea de crear destruyendo, se
naior de los sistemas mas razonables, probando
habia ido poco à poco sistematizando en su cerebro,
una energia de entendimiento que pudiera llarna.rse
de modoquequeria un dictador, no para darle el go-
convulsive. Cuando principi6 la revolucion, era mé-
ce de la omnipotencia, sino para i -mponerle el ter-
dico de los depeudientes de caballerizas del coude
rible cargo de purgar la sociedad. Este dictador
de Artois; lanzamdose sin reparo por aquellanueva
debia tener una hala à los pies para estar siempre
carrera, y dandose à conocer muy pronto en su
bajo la mano del pueblo, y solo podia dejarselc una
section. Su estatura era mediana, sucabeza disfor-
facultad, la de mostrar las victimas ydar la muerte
me, sus facciones pronunciadas, livide su tez, ar-
por daico castige. Marat no conocia otro, porque
dientes sus ojos y descuidada su persona. Hubiera
él nunca castigaba, sino quitaba obstaculos. Vien-
parecido solarnente ridiculo G asqueroso, â no ha-
do por donde (liera arist6cratas que conspiraban
berle oido proferir repentinamente maximas clio-
contra la libertad, recogia de todas partes los hechos
cantes y atroces, con un tond brusco y una inso-
que satisfacian sus pasiones denunciaba con fa-
lente familiaridad. Era preciso, segun dl, cortar
'
ror y con una ligerffl nacida e su misma ira, â to-
muchos miles de cabezas y destruir à todos los aris-
dos los nombres que le decian, y que à veces ni
t6cratas que imposibilitaban la libertad; pero todo
existian siquiera, haciéndolo sin adio personal, sin
cl mundo le miro con horror y con desprecio, mn-
temor, y hasta sia correr él ningun peligro, porque
pujandole, y burlândose de su estravagante figura:
estaba esento de todas relaciones humanas, y per-
pesar de que como estaba acostumbrado a los
que las del ofendido con el ofensor, no existian en-
certà.menes cientilic,os y â las aserciones nias absur-
tre él y sus semejantes.
das, habia aprendido â despreciar â los que le des-
lIacia poco que se le habia mandado prender
preciaban, compadeciéndoles corne incapaces de
418
REvourcioN
FRANCESA.
419
con Royou el amigo ciel rey, y se fiable escondido
No era pues el sistemâtico y sanguinario Marat
en casa de un abogado desconocido y miserable,
el corifeo à propésito para reunir â agnelles masas
que le habia proporcionado un asile. Buse por
diseminadas que fermentaban confusarnente; mas
compaliero suyo a Barbaroux, que se habia dedi-
capaz de elle era Robespierre, porque se habia pro-
cade al estudio de las ciencias fisicas, y conocido à
porcionado en los jacobines une pendilla de oyen-
Marat en otro tiempo, quien no pudo negarse à su
tes, mas activa en lo general que una de lectores;
exijencia, y crey6 al oirle, que terra perdida la ca-
sin embargo no tonie todes las cualidades necesa-
bue. Segun el, los franceses cran unos revolucio-
rias. Robespierre, abogada de poca nota de Arras,
narios despreciables. «Badine , decia, doscientos
fué diputado por esta ciudad en los Estados gene-
napolitanos, annules de puriales, con un manguito
raies, y en elles travel amistad con Potion y Buzot,
por escudo en su brazo izquierdo, y con ellos re-
sosteniendo con acrimonie las opiniones que defen-
corro yo la Francia y hago la revolucion.» Para
dian con un convenciiniento profundo y sose-
marcar â los aristecratas (tuerie que la A.samblea
gado. Al principie parecié ridicule por la pesadez
les mandase Ilevar en el brazo una cinta blanca, y
de su habla y per su escasa elocuencia; pero espe-
que diese permise para malarias en cuanto se ha-
cialmeate en la época de la revision !lame le aten-
llasen tres reunidos ; v bajo el nombre de aristecra-
cion bastante per su tenacidad;cuaudo despues
tas comprendia à los" realistas, à los fuldenses y à
de la escena del Campo de Marte"se esparcia el ra-
los girondines. Si alguna vez se le hablaba de lo
mer de que se iba à encenser à los lirmantes de la
dilicil que era conocerlos: No puede uno engahar-
peticion de los jacobines, su terrer y su juventud,
se, decia; no hay mas que ver los que tienen co-
intereseroa à Buzot y à Roland, que le ofrecieron
che, criados, vestido de seda, y que salien de los
un asilo. Tranquilizes'e despnes; y habiéndose se-
teatros, y todos esos son aristecratas.
parade la Asamblea, se guareciô en los jacobines,
Barbaroux se marche horrorizado. Marat, preo-
donde continué sus arengas dogneeticas y ampulo-
cupado con su atroz sistema, no se cuidaba de me-
sas. Elegido despues fiscal pnblico, retins() este
dies de sublevacion, ademas de que no era capaz
nuevo cargo, pensando solo en obtener la doble re-
de prepararlos. En sus delirios homicides se com-
putacion de patriote incorruptible y de orador elo-
placia con la idea de retirarseà Muselle, pues el
c u ente.
entusiasmo republicano de aquella ciudad, le daba
Recibianle en su casa sus primeras amigos,
esperanza de que en elle Beria mejor escuchado y
Petion, Buzot, Brissot, s- Roland, que sent.ian el
aeojide ; pense pues refugiarse alli, queriendo que
despecho de su orgullo resentido en sus miradas y
Barbaroux le enviase con recomendacion suva; mas
en sus acciones todas. Interesabanse por el; pero
este no quise hacer semejante presente af pueblo
les daba !estima que un hombre que tan apegado
de su nacimiento, despreciando à aquel insensato,
estaba â la causa [MW ica, tambien lo estuviese tan-
cuya apotéosis estaba muy distante de preveer.
te à si mismo. Sin embargo, era poco hombre para
REYOLUCION
PRANCESA.
4.21
que diese cuidado su. orgullo, y se le perdonaha, en
Otros sin inteligencia, pero subvugados por su
gracia siquiera de su mediania y de su celo. Se no-
pedanteria, decian repetidamente que este era el
taba generalmente, que taciturno en todas las reu-
hombre que debia ponerse à la cabeza de la revo-
niones y manifestando rara vez su opinion, era el
lucion, la cual no podria marchar sin semejante
primera que al dia siguiente esponia en la tribuna
dictador. Eu cuanto é el, perrnitiendo todos estos
las ideas que habia aprendido de los demas. Hi-.
asertos à sus amigos nunca se presentaba en los
ciéronle esta obeservacion sin reconvenirle por eso,
conciliàbulos de los conspiradores; y aun se que-
y al moment° aborreciô aquella reunion de hombres
jaba. de que le comprometiau, porque uno de elles
superiores, coma habia aborrecido la de los cons-
que vivra en la misina casa que el, habia reunido
tituyentes. Entonces se retiré de hecho à los jaco-
en cita varias veces la junta revolucionaria. No da-
binas, donde rue de opinion contraria, como hemos
ba pues la cara, dejando obrar à sus panegiristas
visto, à la de Brissot, y Louvet sobre la cuestion
Pains, Sergent, Osselin y otros, que cran indivi-
de la querra, Ilarnandoles, y creyéndoles tal vez,
duos de las secciones y de los consejos municipales.
inalos ciuda‘tario, porque pensaban do distinto mo-
Marat que andaba buscando uu dictador, quiso
do que el, sosteniendo su opinion con elocuencia.
ver si Robespierre podia serlo. La persona descui-
,Era buena fé en él sospechar inmediataniente de
dada y cinica ciel primera contrastaba con la do
los que le ofendian, ô los calumniaba de intenta?
Robespierre, lien de inirarniento y perfeetawcnte
Misterios son estes de los corazones; para su es-
aliiiado. Encerrado en un elegante gabinete donde
casa y vulgar entendimiento v su estraordinaria
su retrato estaha reprodueido de todos maclas en
libra le !lama mu-y- propenso ah ira y muy incapaz
pintura, grabado y en escultura, trabajaba alti in-
de desengario, siendo imposible que el &lia de
cesantemente, y estudiaba é. Rousseau para corn-
orgullo se . trocase en el, enôdio de principios, vcre-
paner sus discursos. Viôle Marat y solo balla en
yendo malvados 4ctrantos le hacian aiguna ofensa.
él mezquinos édios personales, y no un sistema
Corno quiera que sea, colocado en una esfera
vasto, ni aquella sanguiaaria osadfa que le em-
inferior, escita el entusiasmo por sus doc vinas y
briagaba en su monstruoso convencimiento, ni ge-
pot' su reputacion de integridad. Asi fundaba su po.-
nio ninguno, en fin; niarchândose Ileno de despre-
pularidad con las pasiones ciegas y con los talentos
cio hécia este hombrecillo, declarandole incapaz de
comunes, pues la austeridad y cl insensible dog-
salvar al estado, y acabando de persuadirse de. que
matisrno, cautivan à. los genios ardientes, y à veces
él solo poseia et grau sistema social.
aun â los talentos superiores. habia en efecto hem-
Los partidarios de Robespierre cercaron â Bar-
bres dispuestos â suponer é Robespierre una ver-
barouK, y quisieron lle,varle â su casa, diciendo
dadera energia, Y un talent() superior al suyo. Ca-
que puesto que se uecesitaba un hombre, Robes-
rnilo Desmoulins, le llaniaba su Iristides, y le crcia
pierre nnicamente podria serlo. Este lenguaje de-
elocuen te.
sagradô é Barbaroux., cuva altivez no se acomoda-
FRANCESA. •
4.23
4')2
nvoLucrox
rado de pasiones, se lutina arrojado con ardor y tal
ba con la idea de la dictadura, y cuva ardiente
vez con esperanza â la arena politica; y si bien
imaginacion cedia à la virtud de Roland y à los ta-
era ignorante, estaba dotado (le una perspicacia
lentos de sus amigos. Fué sin embargo en casa de
privilegiada y de una imaginacion inmensa. Sus
Robespierre, Y tratàndose de Petion, que con su
formas atléticas, sus facciones achatadas y un tan-
popularidad oitiscaba à aquel, y que era segun de-
to africanas, su voz de trueno, sus caprichosos pero
clan incapaz de servir à la revolucion, respondiô
sublimes pensarnientos, cautivaban al auditorio de
con calor à las fal tas que se imputalan à Petion, de-
los franciscanos y de las secciones. En su rostro se
fendiemlo con Aine° à un hombre que admiraba.
veian sucesi va mente pin tadas, las pasiones brutales,
l'able Robespierre de la revolucion, y repitiô, co-
la alegria y ami la benevolencia. Danton no odiaba
mo tenia de costumbre, que él la habia dado im-
ni envidiabaà nadie, pero tenia un audacia estraor-
pulsa conclu endo como todos por decir que se
y
dinaria; y en ciertos momentos de entusiasmo, era
necesitaba un hombre. Barbarotu respondie que
capaz de ejecutar cuanto podia concebir el alma
no queria, ni dictador ni rey, a lo cual replicé Fre-
sangrienta de Marat.
ron que Brissot queria serlo; y asi se anduyieron
Necesariamente habia de escitar la envidia,
dando en tara con reconvenciones sin que logràran
dar lugar a nuevos sistemas y desencadenar pa-
entenderse. Cuando se separaron, Paros que que-
siones brutales, una revolucion cuyo imprevisto
ria templar el efecto de esta entrevista, dijo a .Bar-
pero inevitable efecto, babia lido el despertar à las
baroux que habia compreudido mal la especie;
clases intimas de la sociedad contra las distinguidas.
porque no se trataba mas que de una autoridad
El envidioso fué Robespierre; el sistematico Ma-
mornentanea, y que Robespierre era cl Unie° hom-
rat, Danton el hombre Ileno de pasiones, violento,
bre à quiers pudiese dal-scia. Estas varas hablillas
inconstante, unas veces cruel y otras generoso. Si
y despreciables competencias, persuadieron falsa-
los dos primeros, preocupado ei uno por su roedora
mente à los girondinos de que Robespierre queria
envidia, y el otro por sus aciagas doctrinas, no
ser usurpador, y su ardiente celo se le imputé ' à
tenian las necesidades que hacen â los hombre&
ambition; error en que incurre siempre la cegue-
propensos à la corruption; Danton por el contra-
dad de los partidos. Robespierre, capaz cuando
rio, devorado de pasiones, y sediento de gozar,
mas de aborrecer el mérita no tenia ni la fuerza
todo debia sur, menas incorruptible.
ptible. La certe bajo
ni el genio de la arnbicion, y ni él mismo se hubiera
pretesto de indeconizarle de un cargo antiguo de
atre y ido à concebir las pretensiones que en su fa-
abogado que tuvo en el consejo, le diô considera-
vor reunian sus secuaces.
hies sumas; le pagé, pero no puedo ganarle, pues
Ninguno como Danton para ser el gefe que to-
él no por eso deje de arengar y de escitar contra
dos deseaban, organizando los movimientos revo -
ella à la multitud que asistia à los clubs. Cuando le
lucionarios. Ilabiase ensayado en el foro en otro
reconvenian porque no cumplia el trato, respondia
tiempo, pero no pudo lograr nada. Pobre, y de y o-
FRANCESA.
425
REVOI:CCION
424
secuaces cran muy pocos, y la parte de guardia na-
que para tener algun medio de servir à la côrte,
clonai que estaba à su favor se hallaba enteramen-
della al parecer tratarla domo enemiga.
Danton era pues, el corifeo mas terrible de to-
te
Machos fioles servidores, alejados hasta coton-
dos aquellos grupos 1 quienes se ganaba y mane-
ces del rev , se presentahan à defenderle,- ofrecién-
aba con la palabra; pero atrevido, poderoso en los
dole un antemural en sus cuerpos. Se reunian en
momentos decisivos, no era à propetsito para los
J(
palacio con frecuencia y en bastante nnmero , lo
continuos cuida.dos que nije el deseo dedominar:
cual auinentaba la desconfianza, y desde la escena
aunque tenia macho influjo con los conjurados,
gobernaba todavia. Solo era capai en mo-
de febrero de 1791 , se les Ilainala caballeros del
DO les
pufial. Se habian dado Ordenes secretas para reu-
mentos- de ineertidumbre, de reanimarlos y con-
nir la guardia constituyente, que aunque licencia-
ducirlos al apetecido fin con un impulse decisivo.
No habian podido comprenderse aun los dife-
da, habia recihido sus mas. Mientras tanto todos
aconsejaban al rev , infundiendo en su alma, débil
rentes individuos de la junta revolucionaria . Noti-
y naturalmente perpleja , las mas angustiosas Ju-
ciosa la cône de sus menores movimientos tomaba
das. Algunos ainigos prudentes , y entre otros Ma-
por su parte algunas inedidas para resguardarse
lesherbes • , le aconsejahan que abdicase ; otros,
de un choque repentino, y dar tiempo à que llega-
que cran la mavor parte , querian emprendiese la
sen laspotencies coligadas. Cerca de palacio habia
feiFa; pero ni estaban de acuerdo en los medios, ni
ella formado yestable-ciclo un club llamado francés,
en etlug,ar,
, ni en el resultado de la evasion. Para
que se componia de operariossoldados de la
regularizar de algun modo estos planes , quiso el
guardia nacional, los cuales ten'ian todas sus ar-
rcy que Bertrand de Molleville se entendiese con
mas ()cuitas en el sitio mismo de las sesiones, y
el ex-constituyente Duport, en quien tenia mucha
podian en case necesario prestar ausilio à la fami-
confianza , viéndose obligado à dar al efecto Orden
lia real. Solo esta reunian costaba en la lista ci-
diez mil francos Ademas de este, ha-
terminante à Bertrand, que no queria toner rela-
cion ninguna con un constitucional cornu Duport.
bia un marsellés llamado Lieutaud, que mantenia
Alternaban tainbie,n con estos Lallv-Tolendal , Ma-
mua cuadrilla asistente à las tribunal, à las plazas
louet, Clermont-Tonnerre, Gouveinet, y otros afec-
pnblice, y à los cafés tabernas, para hablar en
tos à Luis XVI, pero que fuera de esta cuestion,
favor del rev y hacer frente à las continuas asona-
opinahan de distinlo modo en la parte que se re-
das de los patriotas.
servaria al trono , caso de que se consiguiese sal-
Por todas partes se suscitaban disputas con-
estas generalmente per venir a las manos,
varie. ResolviOse la fusa del rev, y su retirada al
cluyendo
castillo de Gaillon en Normandia- , en cuva provin-
e
pero à psar de todos los esfuerzos de la ceinte, sus
Yéasc it Bertrand de
Ir éasc â Bertrand Melleville, tomes Yin IL
496
WISVOLUClON
cia mandala et dogue de Liancourt , anngo de
PRANCE$A .
Luis XVI y persona de toda su conlianza, que res-
Ile,no de temor por la suerte de su fam 427
pendia de sus tropas y de los vecinos de Ruan, los
do por los e
ilia y acosa-
scrripulos de su c
cuales se habian pronunciado contra et 20 de junio
entre mil p
onciencia , fluctuaba
rovectos y sentia prôxima la oleada del
en una, esposicion enérgica. Ofrecia recibir à la.
pueblo , sin atreverse ni à
tarla.
contra
familia real v conducirla à Gaillon , ô bien entre-
rrestarla, ni à evi-
garsela à Lafa y ette para que este la trasladase al
Los diputados gi rondins que tan
centre de su ejército. Daba ademas Iode cuanto
te habian pr
atrevidamen-
esentado el punto de la
poseia para llevar à calo este proyecto y solo se
destitution,
estaban inclecisos sin embargo en la vispera de una
reservaba cien luises de renta para sus hijos. Este
asonada ; v aurique la cône se veia cas'
plan convenia à los individuos constitucionales de
y el pueblo om
desarmada
nipotente, la pr
la junta , porque en ver de poner al rev en rnanos
oxirnidad de los pru-
sianos y et temor que infunde siernpre, arra hallan-
de los emigrados , le confiaban al dogue de Lian-
dose sin •uerras, un goder antiguo, les perstradieron
court y â Lafayette ; siendo esto precisamente lo
de que serra mejor transigir con la cône que ar-
r
que no agradalia â los dcmas, y tal ver disgustaba
iesgarse al trance de una batalla. Temian tam-
à la reina y al rev. El castillo de Gaillon te,nia la
bien , aun en et case de que saliesen ilesos de la
Bran ventaja de distar del mar solo 36 leguas, erre-
Jucha , que la Ilegada demasiado prOxima de los
ciendo por la Normand:a, provincia muv fiel, fuga
estrangeros destruyese los resultados de
tad haera Inglalerra. Todavia tenia otra , que era
sobre palacio , d
sulvictoria
escontando con terribles vengart-
et distar 20 leguas de Paris ; y cl rev pocha irse
zas un triunfo mo
alti sin faltar â la icy censtitucional , le cual con-
de esta i
mentaneo. A pesai', sin embargo,
ntention en que se hallahan , no entraron
venia con sus ideas , porque principalmente de-
negociacion alguna, ni se atrevieron à tomar
seaba no ponerse en contravention manifiesta.
la iniciativa• pero hablaron con un tal Bore, pinter
M. de Narbonne y la hija de Necker , madama
de camara , y
rey.
amigo intime de Thierry, criado del
de Stacl, idearon tambien un plan de fuga; los
Espantado el - pinter de los riesgos que
emigrades per su parte propusieron el suyo , que
naraban à la causa pUblica , les
arne-
obligea
era trasportar el rey ü Compiefia, y de alti à las
biesen en tal apure lo que
que escri-
crevesen
orillas del Rhin por et bosque de las Ardenas.
mas
To-
para salvar al rey y à la libella.
adecuado
..d.
una ca
D
dos quieren aconsejar à un rey débit , porque to-
p
irrjieron, pues,
ta al rey, firmada por Gugdet
dos quieren prestarle una velouta(' de que carece.
Gensonné
v Vergniaud que eniperaba con estas
Tantes y tan contraries planes aumentahan la na-
iVes prequntais „se
palabras:
:iior , cudi es nuestra opinion
tura' indecision de Luis XVI, 1,rincipe desdiehado,
actual eslado de la
sobre
Francia....
que cercado de consejeros conveacido de las ra-
ba que la
cuyo exordio orue-
esplicacion se habia ya p
zones de unos, suby ugado por las pasiones de otros,
rovocado. El
rey no debia hacerse ilusion Dingua , decian à
Bore los tres diputados, y se engariaria mucho si
blioteca. popular
T. r. 395
428
arvoLucioN
FRANCESA.
429
no creyese que su conducta era la causa (le todo
conseguirla sacrificar la causa pnblica al triunfo
cuanto pasaba y del furor de los clubs , de que in-
de este sistema , consintiendo mas bien en terrer
cesanteinente se quejaba; que serian inutiles y
una monarquia constitucional, con tal que les ofre-
parecerian ridiculas cuantas protestas siguiese ha-
ciesen seguridades competentes. Los girondinos
cienda pur su parte ; que en el estado en que se
al pedir que se alejasen las tropas , probahan de-
encontraban las casas , lo que convenia eran reso-
masiado que solo atendian al riesgo presente, y el
luciones decisivas para tranquilizar al puehlo ; que
cuidado que se tomaban par la educacion del del-
todo el mundo creia por ejemplo que el rev podia,
lin , atestigua tambien que la monarquia no se
à su voluntad , alejar los ejércitos estrangeros;
ofrecia é sus ojos coma un parvenir insoportable.
que era precis() , pues , empezar par 'tarer esta,
Se ha dicho que Brissot }tabla hecho proposi-
elegir despues un ministerio patriota , deponer à
eiones por su parte para impedir la destitucion,
Lafayette, que en el estado presente no podia ser
ponicudo por condition la entrega de una gruesa
de utihdad ninguna , promulgar una lev para la
sunna. Esta asercion es de Bertrand de "Motteville,
educacion constitucional del javen delfin, some-
que fué siempre calumniador por dos razones, par
ter la lista civil à uua contabilidad péblica , y de-
maldad de corazon y por yerro de entendimiento;
clarar solemnemente, que no queria que se aumen-
perd ninguna prueba cita, y en defensa de Brissot
tase su poder mas de lo que espontaneamente con-
abogan su conocida pobreza y su profundo cana-
sintiera la nacion. Con estas condiciones, afiadian
cimiento. Pudiera haber aconiecido sin duda que
los girondinos, era de esperar que la efervescencia
la cône hubiese dada dinero para Brissot; mas es-
cesaria, y que à fuerza de tiempo y de constancia
ta no prueba que él lo hubiera pedido ô recibido.
en este sistema, recobraria el rey la confianza de
El caso, no ha mucho citado, de la venalidad de
que à la sazon enterameate carecia
Petion que varias estafadores habian asegurado à
A la verdad que los girondinos estahan enton-
la carte r otros muchos del misait) genero, indi-
ces nmy cerca de conseguir su objeto, si es que
can el grado de conlianza que merecen estas acu-
en realidad habian conspirado hasta aquel mo-
saciones de venalidad, que con buta frecuencia
mento tauto tiempo hacia, parque se realizase una
y facilidad se aventuran. 4demas de que cualquie-
reptiblica ly habian de paralizarse repentinamente
-
ra casa que se hava dicho de Brissot , los tres di-
cuando iban à triunfar para que se diese el mi-
peados Gensonni, Guadet y Vergniaud no mere-
nisterio à tres de sus atnigos! Esta no es posible;
cieron acusacion alguna , siendo asi que fuerou
pero si es evidente que si se quiso reptiblica, fué
los 'Micas que firmaron la carta dirigida à Boze.
por desesperar de la monarquia; que jamas hubo
Por lo misino que el corazon del rev estaba
verdadero plan para aquella , y que aquellos à
tan uicerado, se hallaba menas dispuesto que nunca
quienes mas se acusa , parque muy de antemano
para dar oido a sus prudentes consejos. Presen-
la tenian preparada, no (plein en visperas de
tôle Thierry la carta ; pero la rechazô con aire.
430
REVOLCCION
brusco y respondie lo que tenia de costumbre,
que no era él sino et ministerio patriota el que
habia provocado la guerra ; y que en cuanto
la constitution, élla observaba fielmente al
Prie.
paso que otros se empdaban en destruirla (43);
cuvas razones no eran muy exactas , poilue aun-
triogratia de M. A. Thiers.
V
que no hubiese provocado la guerra, no por eso
estaha libre del deher de sostenerla; y par lo que
REVOLUCION FRANCESA.
respecta â la escrupulosa fidelidad con que obser-
vaba la lev, la que menas importaba era observar
CAPITULO I. Estado politico y moral de la Fran-
cia à fines del siglo XVIII.—Advenimiento de
su contesta, v lo mas interesante el no compro-
Luis ME—Maurepas, Turgot y Necker, mi-
meteria apelando à los cstrangeros.
nistros.—Calonne. —Asamblea de los Nota-
À la esperanza que tenian los girondinos de ver
bles.—De Brienne, ministro.—Oposicion del
puestos en pràctica sus consejos deben atribuirse
Parlamento , su destierro y su vuelta.—Des •
sin Juda los miramientos que guardaron cuando
ticrro del duque de Orleans.—Arresto del con-
se quiso suscitar en la Àsamblea la cuestion de
sejero d' Espremenil.—Necker llamado para
destronam lento diariamente discutida en los clubs,
reemplazar à de Brienne.—Nueva Asamblea de
en las reuniones v en las peticiones. Cuantas ve-
los Notables.—Discusiones relativas à los Es-
ces se iha à nombre de la comision de los dace
tados generales.—Formacion (le los clubs.—
Causas de la revolucion.—Primeras elecciones
hablar del peligro de la patria y del modo de pre-
de diputados para los Estados generales.—In-
caverlo, indagad la causa del peligro, les decian,
cendio de la casa de Reveillon.—EI duque de
v la cause era repetida par las tribunas. Vergniaud
Orleans ; su caràcter
2
Brissot y los girondinos replicaban que la comision
CAP. 11. Convocacion y apertura de los Estados
no perdra de vista la causa , y que cuando fuese
generales.—Diseusiones sobre la revision de
tiempo la manifestaria, para que por el pronto no
los poderes. y sobre la votation por Estamen -
£onvenia dar mas pâvulo â la discordia.
tos ii par personas.—El Estado Llano se declara
Estaba, sin embargo, decretado que no hahian
Asamblea nacional.—Ciérrasc el salon de los
Estados v pasan los diputados à otro sitio.—
de tener efecto ningun media ni proyecto de tran-
Juramenio del juego de pelota.—Sesion real
sacion ; y asi fué que la catastrofe prevista y te-
del 25 de junio.—ConlinUa la Asamblea sus de-
mida, sucedi6 mu y pronto , como veremos â con-
libcra•iones 1 pesar de las ()Mettes del rey.—
t inuacion.
Reunion definitiva de los tres Estamentos.—
Primeros trabajos de la Asamblea.—Agitacio-
FIN DEL TOMO PRIMERO.
nes populaces en Paris.—Liberta el pueblo à
los guardias franceses, que estaban encerra-
432
INDICE.
4-11>
!dos en la Abadia.—Intriga de la cône ;
dos .—Organizacion jmlicial.—Constitution ci-
Ganse tropas
Paris.—Separacion de Nu er.
vil del cliro.—Abolition de los titilles de no -
—Jornadas de los dias 12 , 13 14 de julio.—
bleza.—An ive.rsario del 14 de j ulio.—Fiesta de
l'orna de la 13astilla.—Và el reyi la Asamblea
la primera confetleracion.—Sublevacion de las
y desde alti marcha à Paris. — Regreso de
tropas en Nancy.—Dimision de Necker.—Pro-
Necker.
yectos de la cône y de Mirabeau.—Formation
CAP. III. Ocupaeiones del Ayuntamiento de Pa-
del campainento de Jales.—Juramento civico
ris.—Lafayette, comandante de la guardia na-
impuesto à los celesiâsticos
179
cional : su earacter.—Papel que representù en
CAP. VI. Progresos de la emigrt cion.—EI pue-
la revolucion.—Asesinatos de Foulon y de Ber-
blo sublevado ataca al castillejo de Vincennes.
thier.—Regreso de Necker.—Situation y divi-
—Conspiration de los Caballeros del paiial.—
sion de los partidos y de sus gefcs.—Mirabeau,
Discusion sobre la ley contra los emigrados.
su caracter , sus proyectos y su nûtnen.--Los
—Muerte de Mirabeau; intrigas contra-revolu-
tbragidos.—Turbulencias en las provincial y
cionarias.—Fuga del rey y de su familia ; su
en los campos.—Noche del 4 de agosto.—Abo-
detencion en Varennes y su vuelta à Paris.—
lido') de Ios derechos feudales y de todos les
Disposiciones de las potencias estrangeras; pre-
privileg,ios.—Declaracion de los derechos del
parativos cle los emigrados.—Declaracion de
hombre.—Discusiones sobre la constitution y
Piluitz.—Proclamacion de la ley martial en cl
sobre el veto.—Agitaciones en Paris.—Reunio-
campo de Marte.—Acepta el rey la constitu
•
nits tumultuosas en el palacio real. . . . .
89
cion.—Conclusion de la Asamblea constituf
CAP. IV. Intrigas de la eerte.—Banquete de los
yen te
182
guardias de corps y de los oficiales del regi-
CAP VII. Juicio acerca de la Asamblea constitu-
t, raient() de Flandes en Versalles. —Jornadas
y ente.—Apertura de la segunda Asamblea na-
del 4, 5 y 6 de octubre ; escenas tumultuosas
clonai , llamada Asamblea legislafivta ; su com-
y sangrientas.—Asalta la mueliedumbre el na-
pnsicion.—Estado de los clubs; sus miembros
. lacio de Versalles.—Viene el rey â residir â
influyentes.—Potion, corregidor de Paris.—
Paris.—Estado de los partidos.—El (loque de
Pol itica de las potencias.—Emi o
cion; decre-
Orleans abandona la Francia.—Negociaciones
nn
tos contra los emigrados y contra los sacerdo-
de Mirabeau con la côrte.—Traslada se la Asam-
tes no juramentados.—Moditicaciones en el mi-
blea à Paris.—Ley sobre los bines del clero.—
nisterio.—Prcparativos de guerre ; esta.(34.
Juramento civico.—Tratado de Mirabeau con la
Vdtos
257
côrte.—Bouille.—Negoeio de Favras.—Planes
CAT
III. Division de los partidos acerca (le la
contra-revolucionarios.—Clubs de Ios jacobi-
cuestion de la gnerra.—Papel del duque de
nos y de los fuldenses.
432
Orleans y de su partido.—Decreto de acusacion
CAP. V. Estado polilico y disposiciones de las
contra los principes emigrados.—Formacion
potencias estrangeras en 1790.—Diseusiones
de un ministuio girondino.—Dumouriez, su
sobre el derecho de paz y de guerra.—P rimera
carâcter , su genio y proyectos.—Pormenores
institution del pagel moneda 6 de los asigna-
acerca de los nuevos ministros.—Conversation
IF
h 3 h
INDICE.
de Dumouriez con la veina.—Declaracion de
guerra al rey de Ilungria y de Bohemia.—Pri-
merasoperaciones militares.—Derrota de Quie-
brain y de Tournay.—Asesinato del general
Dillon
29'i
CAP. lx. Desavenencias en el ministerio girondi-
no.—La supuesta camarilla austriaca.—Decre-
tu para la formation de un campamento de vein
te mil hombres en las inmediaciones de Paris.
—Caria de Roland al rev.—Exoueracion de los
ministres girondines; dimision de Dumouriez.
—Formacion de un ministerio fuldense.—Pro-
ycetos del partido constitucional ; cafta de La-
fayette â la Asamblea.—Situation del partido
piipular y de sus caudillos; planes de los dipu
fados meridionales; conducta de Potion en los
sucesos de julio.—Jornada del 20 de juni .
de 1792; insurireccion de los arrabales; este
naeen las habitaciones de las Tullerias. . • 322
CAP. X. Consecuencias de la jornada del 20 de
junio.—Llega Lafayette â Paris; sus quejas â
la Asamblea.—Rumores de guerra ; invasion
p éxima de los prusianos; discurso de N'erg-
n ud.—Beconciliacion de todos los partidos
e el seno de la Asamblea el dia 7 de .julio.—
I clarase â la patria en peligro.—El departa-
i nto suspende en su cargo al corregidor Pe-
ti n.—Proclamas amenazadoras contra el tro-
n .—Lafayette propone al rey un proyecto de
fuga.—Tercer aniversario del 4f de julio; des-
cripcion de las fiestas.—Amincios de nneva..4,
revolucion.—Comision revolucionaria.—Por-
menores sobre les revolucionarios nias célebres
- . de esta época , Camilo Desmoulins , Marat,
Dr:: Robespierre y Danton.—Planes de los amigos
del rey para salvarle.—Diligencias de los di-
putados girondines para evitar un levanta-
miento. '
368
Document Outline
- revolucion_francesa_index.pdf
- revolucion_francesa1.pdf