HISTORIA POLI1-'ICA DE LA ESPAÑA MODERNA. ) ...
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HISTORIA POLI1-'ICA
DE LA
ESPAÑA MODERNA.

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POI~ITICA
DE
MODEBNA,
POR
POI\\ EL
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SEGU~D,\\ EDH~ION',
aUIllelltada eOIl 1111 apéndiee que espliea las oeuI"eneias de J ~"t.
BAB(}ELOJ"t A.
IMPRF.ST,\\ nI: o . .'\\!\\TO~IO RERG~ES: y C01IPAÑJÁ. CALl.E DE J~SCrDEI,lEns. ~.o 2.

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~. t;¡#f.

FORC HIlA mas y mas, llace seis aflOS , la Espaüa con vicisitudes sin ejem-
plar en la histOl'ia. Pel'sp~cti\\a muy nueva es la de un pueblo que echa allá
;11 tra vés lo pasado, conse¡'vando tradiciones aciagas, dejando toda vía en pié
sus achaques adminisll'utivos , y desaIándose tras un porvenir que nunca
Jogra alcall7.ar , y por medio de una guerr'a ci vil que se va siguiendo sin ím-
petu, sin entusiasmo, y si cabe, sin ánimo de tcrminada. Y cuando, sobre-
viniendo circunstancias estraordinarias, la mejor soldadesca de Don Cádos
:ln'ima las armas, ]a pacificacian de las pl'Ovincias Vascongadas y de la Naval'-
I'a queda iufi'uctuosa y sin mejOl'ar la suerte de España. La unanimidad de
las CÓl'tes recien nombradas aCatTea suma desavenencia entre las potestades
del estado, sin que halle el minister'io otra contestacion á los cargos de los
diputados sino una disolucion violenta, arl'Ojando de nuevo el pais á los
azares de conmociones nuevas.
La causa constitucional de España, agasajada con afan en su pr'incipio por
lodos los amantes de la liberl ad. ha ido dejando de interesarles. Problema
inesplicable, en cuya solucion anda cada cual mas ó menos ansioso. Ya no
hay mas que una conmiseracion tibia por' quebrantos cuya trascendencia no
enjendra sublimidades, ni siquiera aquella desesperacion que suele ser el
postrer ímpetu de los padecimientos.
¿ Por ventura feneCIó todo en Espaúa, hasta la pl'ecision de la existencia?
¿ Cómo es que la'i voces libertad y conslitucion no son mas que sonidos hue-
ros, sin causar el menOr eco, cuando la España está ya contando tun crecido
lIúmero de mártires de la libertad ~ ¿ De dónde dimana esa carencia fatal de
todo empuje? pues media desvalimiento militar, cortedad padamenlaria, de~
bilidad gubernativa y postra cían populal'.
Si ya no SI' niega el eslabonamiento de las causas con sus efectos, nos ha-
l'émos caq.;o de r¡ue el estado de la España procede allá de hechos ereclivos"
que SI no han salido todavía ~llllz, no por eso dejan de ser existentes. No cabe

G
I'H-ÓLOCU.
que lodo uu puehlo se complaz"Ca en llIi sistema destructor y sempiterllo;
t's el suicidio un yerro met:lal del individuo aislado que allá se arroja á su
atentado con un rapto iustantanco; y así no caLe tampoco que doce ó mas
milloncs adolezcan de aquel devaneo crillliual, y el aborrecimiento de la vida
no para jamás en agonía pausada)' voluntaria.
Reina sin embargo tal desaliento y cansancio eu España, ljue al parecer
la muchedumbre yacc yerta, como los miembro, eutorpecidos por un frio
intenso. Se le hiela la sangTe, está vielldo 'H~llit, la muertc; con un movimiento
escaso se reharia; pero no tiene brio para le'\\'alltarse; así sucede en España,
pues le bastaria un Ímpetu de voluntad para atajar sus bascas actuales, y 110
acierta con aquel impulso. El pueblo mas ufano con su nacionalidad parece
que está ya careciendo de aquel brio , y es tal su postracioll, que ha concep-
tuado la intc!'vencÍon estranjera el único especí fico para sus q uebran tos. i Qué
cambio tan amargo en poquísimos añas ~ Aqud pueblo, que se irguió como
un solo hombre contra Napoleon, admite, sill resistencia apenas 1 resignado,
si no gozoso, al duque de Angulema á los diez años, y habiendo mediado
otros tantos, de todos los ámbito!; de España está pidiendo, á fuer de grall
fineza, la intenencion de Ja. Francia. Así pues, en treinta afios hace la Es-
paña una resistencia desesperada, aguanta una in\\'asion sin dispat'al' un tiro,
y pOI' fin acude al estranjero: tres aspectos gne están retratando lo varonil,
la decadencia y la postracion de la nacion entera. Hechos sucesivos son los
que han de ir descif.'anclo la pt'ontitud de tamaña mudanza. Tanto vaiven po-
lítico y violento como estamos presenciando se ha de eslabonar con causas
mas rcmotas de lo qlle jeneralmente se conceptlÍa. f\\o sé si atinaré felizmente
con las cansas del desamparo de la Espalla, Illas creo que nadie se ha hecho
car~o de esta cuestioll bajo su ve¡'dadcl'o aSlwcto.
Mírese cómo, al estremo contrapuesto de Europa, se está desplomando allá
otro imperio, por causas idénticas.l\\o pierde el apresador de vista su pl'csa r
ansiada de antemano tan arteramente. Ya acamparon los RIlSOS al umbral
tlel serrallo, y en medio del estampido de edificios antiquísimos, desmorona-
dos por el tiempo y las reformas, acuden la Turquía y la Espalla á la inler-
\\ eneion estranjera ; y es que una y otra se asoman :í la rejeneracion, exhaus-
tas y moribundas con la ponzoña dilatada del despotismo, con la diferencia
de que, cristiana la España, está atesorando, en la creencia progresiva y filo-
sófica del cristianismo, su esperanza de resllI'reccion, al paso que la TLHquÍa
~·ace con su creencia relijiosa gangl'enada de mucrte.
Se cOllceptúa de estraña la guerra civil de Esparia, y pnrece una desven-
t lira inesperada, por cuanto se ignora que es el resultado de quebrantos an-
teriores, y que en suma se reduce á un recargo del acbaque efectivo tÍ pr'e-
dispuesto. Huho por cierto guerra civil antes de la rebelion navarra, esto es,
guerra entablad" por el gobiel'l1o contra todo impulso cahalleroso, todo pro~
greso de sabiduría y toda sobresalencia de las potencias humanas. Amaneci(")
el día en que el gobierno, desacatándolo todo y atropellando toda t1lOl'aiidad
pública , ~a no pudo gurrrear contra todo,,; :v cnióncAs todos le han declara~

Pi\\<JLUGU.
do la guerra. El estado actual de la España viene á sel' una trasfol'macion dela
lid encubierta en lucha de mano armada, predispuesta por siglos de un ré-
,limen idiota, fanático é inmoral. Horrorizan las persecuciones del gobierno, el
cual teniendo que hacer' alto en su desenfreno, se desploma desvalido, y lo re-
tan por donde quiera. Desentendiéndose de sus compromisos públicos, voló
su crédito; se propasó el clero en su intolerancia, y luego lo tratan desapia-
dadamente. Alza Fernando V II el pendan del contraresto en 1814: violenta
es la reaccíon, y la Espaüa jira y rejira desde aquel punto pOI' el cerco inter-
minable de las reacciones sangrientas. La proscripcion desde aquel punto tre-
mola sus ínfulas, Al pronto los constitucionales de Cádiz y los afectos al impe-
rio corren parejas bajo sus \\engativos enemigos; y luego estos huyen al vuelo
del restablecimiento de la constitucion en 1820. Sobreviene en seguida la
crecida emigracion de 182:~, y en fin la que actualmente está llenando la
Francia de Españoles de todo jénero de opiniones,
La cuestion tan batallada en España es política y es moral, pero ante todo
es social y de gobierno.
No 1>e cifra el achaque en la forma de las instituciones actuales, ni menos
en la de todas las reeien-desbancadas. Plaga suma fueron por cierto la inqui-
sicioll y la frailería; y por supuesto mayorazgos y derechos dominicale~ y el
agolpamiento de haberes en manos muer·tas han sido causas de decadencia;
pero aquellos quebrantos del tiempo anterior trascendieron á la Europa, y
aun siguen reinando en varios paises, mas no han sido tan estragadores como
en Espaüa. La prosperidad y el bienestar se han alzado sobre las nulidades d(~
sus instituciones, y es porque tan desacertada organizacion ha ido vi viendo
junto á un gobiel'Uo tarnbien desatinado, pero que caminaba por el rumho
vividor que alcanzaba ~'a la civilizacioll de a(}ue1l0s tiempos. Por el contrario,
lIunca rijíó en Espaüa otr'O gobiel'llo, prescindiendo de su planta, que el de
la arbitrariedad y sus ímpetus, pues el réjimen público jamás se atuvo <lotra
pauta que el antojo de los gobel'l1antes. Siguió siempre el achaque metido en
los tuétanos, y asoma ahora mismo con el predominio que trae consigo la
tradicion de siglos. esta es la clave del enigma sobre las vicisitudes aciagas de
aquel pais desventurado.
Fenece la Esp::üia por carencia de un gobierno capaz de hermanar' todos los
elementos desparramados por la sociedad, y con fuerza adecuada para aca-
nalados por' el rumbo único de aquel objeto. En suma adolece b España de
una anarquía gubernativa. que est;' hace siglos dominando todas las situacio-
nes, desgastando todos los individuos y anonadando todas las instituciones.
Hubo anarquía real, feudal, inquisidora, estatutista y constitucional, pero
siempre anarquía. Con este descal'l'ío se ha ido creando el estado actual é
indefinible de los negocios, en que todo se imposibilita, escepto el daüo ~ :v
que atenacealldo el cuerpo social en sus entraíias , lo desangra y lo aboca al
sepulcro. Si pudiese fenecer una nncion, feneciendo estaría ya la España .....
pero no, la España 110 yace d('sahuciada. :\\0 cupo á llacion tan hirblga el es-,
\\\\.-

8
PRÓLOGO.
pirar en las fatigas de una agonía dilatada y sangrienta. No se estamp0 allá
en el cielo aquel decreto sacrílego de maldicion desmerecida.
Crecida es la suma de quebrantos que están acosando á la España, pues
tres siglos de mil devaneos políticos no cabe pasen de largo sin atropellat' á
todo un pueblo. Tamalía desfruccion no es obra de la reforma, antes al con-
trario, es abOl't;:> del catolicismo enfurecido y estragado, que trascol'dó los
preceptos del Evanjclio, al arrimo de un tl'OllO tiránico y embrutecido. Que-
dan uno y otro vencidos y como traidos á su instituto pOt' el progreso de la
filosofía y pOI' aquel afan intelectual que está aguijando al OI'be entero,. en-
caminándolo all'espeto de los derechos y al cumplimiento de los deberes, así
por el prepotente, como por fll desvalido. Entró ya la España pOI' el rumbo
jeneral de la humanidad; pero va marchando á ciegas, pues se le agolpan lo
presente y lo venidero, sin el asiento que requieren los ánimos, absortos con
teorías cavilosas é inciertas, ajenas de prevision y de ajuste á la verdadera
práctica. Aquel reflejo deslumbrador no podia menos de estraviar los enten-
dimientos y engolfarlos por los desiertos de la ideolojía. El pueblo espa-
ñol, cuya sensatez está siempre alerta, temeroso de a]gun descarrío, aguar-
da atónito que le patenticen una carretera obvia, llana y recta para caminar.
El desasosiego mental es positivo: todos están allá ansiando asirse á ulJa
jesliol1 acarreadol'a de resultas palpables; y no aparece en aquel agolpamiento
de enconos sempitemos. Fuera pues teot'Ías, 'vengan pensamientos pt'ácticos,
y va ti salit' á luz el buen órden. Harto y aun demás se ha estado cavi]ando;
ya es hora de obrar y de hacer algo.
Por mas postrada que yazca, puede la España desengolfarse de tantísimo
laberinto, I'ecobrat' en breve su fuel'za, y formarse una prosperidad, que ja-
más asomó por sus ámbitos, pues tiene en su mano los medios que el cielo
le franqueó á lllallOS llenas. Esta conquista sí que equivaldría á la de todas las
Américas, pues atesora la España en su regazo preciosidades muy superiores
al 01'0 de Méjico, y solo falta ponerlas en cobro, Descargada de sus posesiones
flamencas é italianas, que le redundaron siempre en guelTas arruinadoras, y
colocada allá al estremo de Europa, puede muy bien desentenderse de com-
I)etencias y J'ompimien los esteriores; y enlónces embargada toda en sí mis-
ma, h,1stale un gobiel'l1o pujante, atinado y pundonoroso, para entonar el
conjunto, despejat'la maleza y desentr'añar de la liena las riquezas que yacen
soterradas. Si nada hemos planteado en treinta años que llevamos de batallar
por la libertad, han ido por lo menos á tierra muchísimos tropiezos que esta·
han contrarestando su est~blecimiento, pues tenemos conquistada la vida po-
lítica, con la libertad de imprenta y la tr¡huna pública.l.Yamos pues enca-
minando estos elementos de coordinacion y de prosperidad por el rumbo que
establece pensamientos prácticos, bien penetrados de la trasformacion qne
compete á nuestra nueva organizacioll sociaL Este es el modo de afianzat' la
dicha, la libertad y el bienestat' de todos; y 110 UJe queda duda en que lo
hemos de conseguir. Estoy creyendo en la s~h'acioll de mi patria, por cuan-
to tengo fe el1 el porrcnir de las naciones.

PRÓLOGO,
9
Desentrañal' allá en su primer impulso las causas de la situacion de la
España moderna, despejar los manantiales de sus quebrantos, es p,'eparal'
su remedio, Al desviarme del cOllcepto jeneral é indiscreto sobre el estado de
la España, logre quizas derramal' alguna luz sobre uua cuestion que trae vi-
sos de inapeable,
No Lasta el denuedo para rasguear la historia contemporanea; se requiere
tambien patriotismo. Desde luego contamos con que se conceptuará la cen-
sura de pedantel'Ía ridícula, y el elojio como un agasajo mezquino, y escasas
serán las escepciones de esta regla jeneral. Ajeno es de estadistas el recono-
cer sus yerros: los acontecimientos son siempre los culpados, y allá se ma-
logran los desengaiios para cuantos intervinieron en los negocios. Si tamaña
ceguedad fuese predominante, fuera mas acertado arrojar la pluma que ha-
blar á los hombres venideros de desventuras pasadas, Nosllcede aSÍ; por árida
que sea la tarea del historiador, no c¡ueda infecunda, y á todos nos incum-
be, aun cuando no medie interés, el patentizar el escollo en donde puede
fracasar la sociedad entera, Si, navegando, asoma un incendio, todo pasa.iero,
desentendiéndose de sus padecimientos, acude desalada mente al sal vamento je-
neral, desaparecen desavenencias, y un solo pensamiento hermana las vo-
luntades. Las conspiraciones de los absolutistas y los estragos de la anarquía
no tr-aen co[)~igo menos peligro para la libertad que el fuego para un bajel;
pues uno y otro cundirán, si no se les ataja. ¿A. qué es pues tanto despego
con la muerte moral, y tan sumo ahinco en salva¡' materialmente nuestra
vida? Consiste en que cllalqlliera se hace cargo de este último pelig"o; y aquel,
con toda SI] inmensidad asoladOl'a, va pasando de largo, conceptuáudose cada
cual en saI.·o de sus alcances.
Corresponde pues {¡ toda alma jenerosa el desentenderse de las iras infun-
dadas y los enconos arrebatados de cualltos oyen algun desengaño contra sus
aciagas ilusiones; pues el médico concienzudo desengaña siempre acerca de
lIna enfermedad grave, por lllas dolorosa que sea Sil sentencia al paciente y
á su familia. Jm pundonor como ciudadano es pues el que me infundió el in-
tento y el arrojo de manife:-;tar Cll[tntO he \\isto y conceptLlo. Si atiné, pro-
vecho~.1s han de ser mis advertencias; si me equi vaco, veuga el uesengaiio,
pues siempre me cIlleelará la satisfaccion de lHlbel' provocado una discu",·JO
sobre el porvenÍl' de mi pa,tria , con la cual puede salir :oí luz la ,el'dad,
Por desalado que sea mi rendimiento á la causa que profeso, no sigo par-
tido alguno, Inmoble en mi fe política, doy crédito al convencimiento de mis
contrincantes, y respeto el concepto de los demás, Al ir examillando los he-
chos, no me paro J. dudar l!e la sinceridad en los intentos; y tan solo pido
que se me juzgue ell la cjecllcion de esta empresa por el ánimo patriótico
que me ha inclinado á enlablarla, pues nada tengo que violentar nú amor
pr'opio al confesal' que llO me mueve mas ambicion (Ine la de ser'vil' I)ulldo~
llorOSamellte ~ mi pais y á la causa ele h libertad y de 1:1 ciyilizaciol1.
Si me preguntan ahora pOl'qué, siendo fSP3t10¡, he puestu Ini libro el,-
francés, respondo que llevo la mira igualmente de rectifica:' las ff¡tliyocuc:o-

10
PRÓIJOGO.
nes de los estranjeros, y de retratar á mis conciLldadanos al vivo cuantos
acontecimientos han presenciado; cuanto mas que en España entienden el
francés todos los sujetos á quienes puede encaminarse esta obra; y si por di-
cha inesperada, viniese á ser algun tanto sonada, me servirá de sllma com-
placencia el dedicar'me algun dia á trasladarla en nuestro hermoso y poético
idioma.

aISTORIA.
DE
I~A ESPANA
CANSADA la Enropa de gllel'l'e~Il', il lal':tida del
móviles positivos y dicaces de los V1UCU¡OS que
imperio en 18/4, no trató mas que de sus iote-
median entre los pueblos, mucho mas que las
}'escs positivos, Brota á );¡ sazoll una actividad
ideas de una humanidad jencrosa.
por'teotosa, y sobresale IIl1a ci\\'ilizacioll I'Odeada
Temporr.da de p~queñeces sin cuento: se está
toda de placel'es, Tras tanLo tncl\\"imiento de tro-
sllbdividiendo la mente hl1mnna par'a crear en-
pas, asoma el impetn de la iodnstl'ia. El afan de
t.idades de UIt dia, tal es el atropellamiento rei-
conquistas y el estruendo de cuestiones políti-
nante de utilizar matel'ialmenle la vida, eIDpa-
cas, abal'cadOl'as dellllliver'so entero en su tras-
p<Índola en sensaciones fugaces. No habrá asomo
formacion social, se tl'llecan en deslindes yaci-
de grandiosidad en tal estado de la sociedad toda
,'alamientos de aranceles, de aduanas y de tra-
malcrial, y en que el despego individllal está
tados de comercio; totlo con miras mezquinas
enjendrando el pgoismo de todos. POI' los afue-
de cooladlll'ía, ansiando mas agolpal' caudales
ras del jentío frívolo y especuladol', asomau in-
q lIe mostral'se gallardo y jeneroso, J' siendo el
jenios ¡.';l'll!ldiosos y gallardos, qne haciéndose
punto de los lH'esllpuestos mas halagüeño que
cargo de la nonada 1II1iVC1'Sal del dia. van pau-
lodos los l'asgos de humanidad. Sube mas y mas
tando allá un ponenil' vistoso. A tenidos á su ra-
aquel guarismo, ]H'ospera sin término pldco, y
cionalidad, anteviendo conliujcncias pOl'los IÍm-
nada le cabe al al'tesano, nada allab1'3dor, nada
bitos de su fantasla, nadie siquiel'a hace allo el!
al menesteroso, Sobl'epnja en Fr'anda la grn o
:lqnel afaureeóndito y congojoso. ¿Quién intenta
tificaciOlí :i los teatros, á la policía secreta y
pesquisar las angustias de cuantos se desviven
ponzoñosa, á cuanto se emplea en la educacion
pOI' la dicha deljénero humano? Pero en ama-
del plleblo y en la enseiíanza fllndameutnl. Eu
neciendo el dia en que la nueva fe constituya la
las manllfactul'as, se acicalan los medios de cpr'-
cl'et'ncia universal, el dia en quc dicha fe cunda
cenar la paga al operario, ilJstl'll mento de la
pOI' ulla sociedad eselar'ecida y Ll'asfor'macla, too
faena, y abultar el cupo del capitalista haragan,
dos escl~marán atónitos que no alc311zal'oll an-
quien se embolsa pOI' entero los pl'odnctos. Casi
te unos principios tan sencillos de hermandad
lIadie se ha dedicado de ~'el'as á realzar el pun-
v de amOl', Se están ahí desvelando tras el con-
dono\\' de las clases prefer'entes de la poblacion.
I.l'a peso de las potestades, ¡Ay mi Dios! el equi-
Todo corre parejas en Europa, desde que un solo
librio en el empuje sodal, la propol'cion adecua-
pensamiento, el de gl'anj('ai'se ma' y mas I'iqne-
da en tl'e el hienestar de tocios, es lo que se ha
zas, vino á embar'gal' todas las potencias de los
de busca!'; pues lan solo entónccs logl'al'á la so-
ya acaudalados. Con el sblema l'epl'csentalivo,
ciedad Sil asiento sólido y dlll'adel'o, y po¡1!'á,
al pal' que con los gobiernos absolutos, la nueva
sin vaivenes ni revoluciones, camina¡' pO!' el
aristocl'acia plel]{'ya no sueña apenils mas que
['umoo de la perfectibilidad humana.
('n jI' siempre aumentando la ~llrna de sus l'iqlle-
I<:ste ímpetu uni\\'ersal de fuerzas dispel'sa~
ZlS, En csta nueva f'l'a de civilizacion, las má-
'1ueJa atajado á la falda del Pirineo, y cn vano
¡ruinas de vapor pOI' m~l' y por ticl'ra ~Oll los
111 te n tó l!'asponel' sus cllmbré's. Lll denegaciou

Ii'iTRODUCCION.
tácita de asucial'se, mostl'ada por los gobiel'nos tienen sus nombl'es mOl'isensi y aquellos Arabe~
de España, ha tenido el paradero de estranjeral"
agudos y sociables hicieron de la Vega de
la
GI'a-
para toda la Europa. Con e.;te antecedente,
nada y de la Huel'ta de Valencia los
nadie
terl'enos
se ha dedicado á estudiar un pueblo en el mas pl'oduetivos del ol'be i pues ahora mismo
cual
la
todo aparece pel'egrino , y la voz barbaris-
Huerta está contando hasta veinte y dos mil
mo se
in-
encaja sin reparo en la pluma de cuantos dividuos pOI' leglla elladraua.
t'scritol'es se esmeran '~n retratar á la España
T¡'as tantos dominadores como han ido
sin
de-
asomal'se á conocerla. Allá va el juicio teme-
sangrando la PeuÍusul3, sobl'esale todavía el
rario,
ti·
por cuanto es mucho mas obvio el sen-
po nacional, pues atesora la Índole española allá
tencial' á bul to, que el paJ'arse á estudiar con un ímpetu inalterable que subsiste siglos)'
¡¡hinco;
mas
y hH>gO menudean á miles los desatinos
siglos sin rlescaecimiento. Zaragoza y Jet'ona
de cuantos acrimillan á los moradOl'es de la Pe-
fueron en la glllTI'¡¡ de la independencia otra
nínsula el no vivir por la pauta de los demás Numancia y otl'O Sagnnto, cuyos vccindarios
Europeos, Si prescindiesen de sus vulgal'idades
heroicos se degüellan entre sí antes que enll'e-
los que se pOllen á escribir sobre la España, en garse á los Romanos. Los At'agoneses de Zal'ago-
vez de argüit, COIl analojías, se dedical'an á dcs-
za, aC(ll'ralados en una iglesia, eotonan el
lindat'
cánti-
las eallsales de tanta diferencia; las que co ue los agonizantes, se art'ojan á la
apal'ecen
Dt'eeha y
á las claras en la historia de aquel
fenecen. Los soldados del Cid, al
pais.
pat· de los de
Pelajo, de Viriato y de Serlorio, son todavía
Invadida
los
la Pcnír,sula en diferentes épocas,
de ahora. Partidarios denodados, se agolpan
por
en
Roma nos, por Godos y por A t'abes, all á es-
cuaddllas infatigables; sobl'ios, esforzados
tuvo
y sin
peleando mas y mas contl'a la dominacion
SUbOl'dioaciolJ, SIlS prendas y sus nulidades son
de los meridiana Ics. Al contral'io, los Godos avi-
las mismas; y así el arte de la gllerl'3 superior
niéndose "oluntariaruente al predominio de no Ilegal'á á formar escuela en España, J saldrán
una civilizacion mas adelantada que la pl'opia,
sumos ¡ruerrilteros, pel'o jenerales adocenados.
no tuviel'on que batallat' con aquel implacable A cada refriega interior brotarán varones
contraresto,
arro-
prohijando los usos y costumbl'cs
jados, emprendedores, y ante todo arrolladol'es
de la nacion avasallada; y así queda poco de de tropiezos, y despreciadol'es de todo desman,
aquel tránsito de Jos Godos, al paso que la Espa-
pasando su viua aventurera en peleas perpetuas
t'ía está COI'mando ahol'a mismo un pueblo semi-
sin snsiego y sin gloria, cuyo paradero es una
latino y semi-arábigo como la lengua q ne muel'te 31'1'incOllada.
hahla.
Aquella índole nacional se deshermana con la
El paradel'o de la lid cOlltl'a los Moros filé su de todos las pueblos de Eut'opa, y así vivió
espulsion
la
definitiva. En medio de las iras de ocho
España ell desvío incesante
~iglos,
de las demás nacio-
asoma el lipa arábigo en las mas de nues-
nes. Este aislamiento, favol'ecido por la si tlla-
tras pl'Ovincias; literatlll'a y costumbl'es saheu
cían topográfica del pais, l'oLJlIstece mas
aun
y mas
al ol'íjen oriental y á sus guerras intermina-
el empuje de las tradiciones. Afluel
hles;
instinto
y casi
cOu-
todos los escritores españolcs fnel'on
servador, aquel cariño tan ciego
Roldados.
á lo antel'Íor,
Menfloza.jeneral y embajadol'de Cál'los
no cabe en la cabeza de naciones
V,
que
escribe la
viven ya
histol'ia de la tíltinw lucha con los
en lo venidero, y en las cuales
MOI'05;
cada jenera-
pelea Boscan pOI' su pais, comf,oniendo cion está presenciando
~us
una tl'asfot'macion
idilios
po-
inimitables; piel'de Garcilaso la vida
lítica y
social acabada.
en
POI' supuesto
el sitio
que
de [llza; sine Laideron en los ejérci-
lodo estauista ha de il' pl'0pol'eionalldo
los
me-
de Flúlld~s y de Itali~; Lope de Vega lleva su joras y destel'l'ando achaques en cnanto
;,rcabuz
quepa,
en la A rfllada invencible; CU'v3ntes
pues ¡:eo desdicen los pt'ogl'esos
~ale
de cnanto se ha·
herido de la batalla de Lepanto; El'cilla pe-
Ila ya corriente y abonado; pet'o aqnel lino des-
lea cOlltra los !nuios-!J1'2'iOS del Arauco, .Y corn, lindador eut/'e las ventajas dell'etoque y la con-
í Jne \\ln poema sobrc aquella gnerl';:¡; y en fin,
tilljencia de una innov;\\eion ah'opellada no pa-
Mela describe la campaña de Cata!lIi1a, eu q[W rece que cupo á los hOJ])bt'cs; y ~i al norte del
tuvo su pade muy activa. No dirán sino que en Pirineo se :lllolece del fInjo de iunoval', el
,!quella
defec-
telflfJú1'aéb inmediata á los postreros to contral'io es el reinante á ia parle del medio-
'" ;.nces con los MOI'OS, encerl'aba el estl'lICUüO de día. Lo bueno en Esp¡üia, si lo hubiese, vendl'ia
las armas lit' jénct'o de ill~píl'ncion poética, d(~ Ú etenJÍz3rse al par de lo malísimo':i
~¡t1e
pOI' una
se 0mbt-i~gaba el pueblo ellloua¡¡do tOlL,ia raz:lJl idéntica; JlI!l~S elllre 1l0S0tl'OS la ningnna
~)IJ vjct~)ria.
aíiciün á novedades, r el aCltamif'nl0 ir cnanto
Quicll ,m(]a .por hs ¡'eir·os de Andalucía j' de existió en todo tiem"po se opone al asomo de
Valent:ía va IJI'eseuci<;mlo usos, costumbres, ha-
[¡uevas necesidadc;.
~)!a) todoJ!'úbjgo; puebio~, aldeas, cerros y ft'utO.i
~\\O h ~y q¡H':I p.1S111rl!'!:.Ie de c:)ie j¡5uc!~o de civili·

L\\TUOncccIO:\\.
,acion cscepcional, pues los Españoles, I'evuel-
donde quiel'a aCI'edita su aguan te, su resignacion
los por largos siglos eon los Arabes, han tenido
y su afectuosa caridad.
que contajiarse con su instinto de estancamien-
Se echa de vel' por eslos pOI'l1lenOI'Cs, que l'e-
to, tan pl'opio del natural primitivo de los indí·
tratan al vivo las costumb['es nacionales, (Iue ni
jenas, AJenos, con su cielo despejado, de tallld
el afan desalado, ni las competencias apasio-
invento pel'egrino de la molicie moderna, no Si!
nadas que azoran á otros pueblos, han de ten el'
engolfan en tll'jencias nuevas, Al condolel'se lo;
cabida por lal'go tiempo en España.l\\Ie quejo J!,
estranjel'os de tanla sobriedad en la vida, ¿no
qne se nos juzgue pOI' analojía, y a~í voy anali-
debieran mas bien lamentar;;e de tanto apm'"
zando con ahiueo nuestro interior, con el inten·
como les acarl'eau sus propensiones antojadizas,
to de compl'obar que para justipt'ecial' alillada-
que los están sentenciando á un sinlllímero ¡I"
mente la trascendencia de los acontecimientos
privaciones desconocidas en nncstt'o pais? Vell-
actuales, hay que acudir al estudio de la indolt,
turoso con su clima bonancible, sin zozobra pa-
nacional, y que Sll~ causas se han de sacar á luz
I'a lo venidero, sosegado siem¡ll'e como la natu-
pOI' la histol'ia pasada, en la cual se cifl'a todo
raleza halagüefia que lo embclesa , con lal clla:
para España, como que lodo es invariable,
tormenla repentina y tl'llllsitol'ia, nada pide el
Se ha eSl'l'ilo ya tanto acerca de la España,que
Español, al lujo y poquísimo á la liCITa tan pl'Ó-
se hace ya muy al'duo el illlJoval' en cuanto á los
diga de sus dones, España, en suma, es el pab
hechos; p!'I'O hasta ahora no se han estudiado fi-
donde se cometen menos suicidios,
losóficamente las Cil'cllllstancías que han ,"cnido
Al paral'me ante los monumcntos sllntuosísi-
á f,wmar el estado del pais, cual se hallaba ai
mas de todos tiempos que descuellan por la Pe-
desaletargarse despue~ dc siglos y eslabonal'sl'
nínsula , me alzo contl'a ese cargo de barhal'is-
en pal'te con la Em'opa ill'l'ebatada tras la I'evo-
mocon que se suele tilda[' á la España, pOI' Cllan,
luciou fl'a ncesa de 1789.
to, dicen, no corl'e pal'ejas con la civilizacioll
No careciú España de instiluciones políticas,
francesa ó inglesa: pues pal'a acertar hay qlW
ni allll en lo mas remoto, encl!bczando sobl'e es-
añadir lo incompatihle que es tan decantada ci-
te pat'!icular á la Elll'Opa lada, ya por el réji-
vilizacion con la esencia del pais , y como esta-
men de ayuntamientos y cOllcejos bajo el impe,
mos ya poseyendo llna CllltUl'iI diversa, pl'opia
l'io romano, y luego con lo~ concilios en la mo-
de nuestl'as eoslumbl'es y tan sobl'csaliente co-
narquia goda; desplles con las cÓl'tes entonadas
mo la de los parajes con que suelen parangonar-
y pujantes en toda la temporada lal'guísima de
la; pues cierlo no escasean de alcauces los Es-
la invasioll 31'ábiga, apocadas bajo la dinastía
pañoles; lo que les está faltando!'s la aplicacion
austl'Íaca, y pOI' fin soterradas pOI' la casa de
de su capacidad innala, quc sirmpl'e ha sido des-
Bnl'bon. No menos descollaron los Españoles P11
carriada,
descubrimientos y conquistas, pues sojllzgm'on
En los pueblos mas menesteroso~ y casi des-
la Amél'ica,y po\\'(londeql1iel'a, cn Enropa, Asia,
ampal'ados, enmudece atónito el "iajcl'o al "CI'
y Afriea , sobl'esalieron con sus al'mas ,'iclol'io-
las iglesias, clIya al'quitecll11'a majestuosa es!.·!
sas. Resplandecieron grandiosamente en litel'a-
pl'egonando la ciudadanía de las artes; y luego
tl1l'a y artes, y SIL nom bl'e esclarecido pl'oporcio-
se pasma de embeleso con los primol'es de pintn-
liÓ un ealldal d,~ obras maestras ;i las demás na-
ra y de escultura que ateS01'rln. 01'0. plata, p,.-
ciones, Cal'ceicl'on sí en todo tiempo de un vín-
drería preciosísima, mármoles peregrinos y re~l·
CilIo de comllnidad social, de IIn foco de civiliza·
zados con la maestría de sumos at'tífices, clla-
cÍon inflamadora y Irascendiente de jencI'acioll
jan el recinto adonde acude eompaetamente ("\\
!~n jenel'acioll I y que progresase por ellh'e tl'O-
vecindario á l'evcI'encial' al Dios de sus antepa-
pie/os y malez~~; eH sllma, 1111 gobienlO, nu ré-
sados, sin que en medio de aquel lujo esplendo-
jimen, Pudiera decirse que en España llI:nea mt'~
roso·asome impulso alguno de peSat' Ó de cm ¡-
<lió eslabonamiento dc h'flIIHll'adas; pues 110 aso-
dia pOI'ellabio entrañablementc I'elijioso del Es-
ma aquel enlace de stlcesos que van gllialldo la
pañol. La difercncia quc media cn!l'e IJIJ<J igksi;l
humanidad pOI' el rumbo de los adelantamien-
centelleante de opulellcia y su ahumada chOla
tos, EIl toda la historia española, los aconteci-
tan solo le I'ecllrl'da la distancia inmensa que lo
mientos mas abullados van de pOI' sí, pl'escin-
separa de su Cl'iadOl', Está rczando con fe inten,
diendo dc Ins demás, tl'ascendiendo este aisla-
sa y sincera, dando siempre gracias al Todopo-
miento á la litel'alnra y las artes. Aqnella cam-
derow, sin que le OClI1T3 que el boalo munda
pea COIl Inrlos de mímen , con obl'as maesi ras
no de la morada del SeñOl' cstaria mas bien em:
ajell3s de toda imitacion, pues te!lemos poetas
pIcado en haLililat' la carretel'a que lo tl'ae en
ó dl'amalurgos arrebatados por una fantasía de~·
casa, donde luego repal'te su pan enlre el f .. aile
Illmht'ante; pero todo yace con ellos, sin ttn~>,
yel m!'ndigo ; plles el EspafioJ á toda hOl'a y pOI'
sola obra de filosofía I de metafísica, ni dc eco·
~·;f::·;':
\\..-..!.

,14
I:\\ TROm'CC 10:\\.
Domill política (1). Si asoman injenios meditado-
con la nada. Lloroso y amarguísimo se hace el
res, vagan allá por los ámbitos de la teolojía y
recuerdo de aquella I'iglll'osa fatalidad que de-
dela mística. ¡TieneCervantcs, ¡¡IToia su númcll
jan solos siglos y siglos sin orrt~ccrnos 1111 sobt··
sobrchumano con el raudal dc su h~bla sin pal',
rano capall de mirar pOI' cl pl'o\\"ccho de sus pue-
y esca\\"Oecc de ml1CI'te los Iil)l'os de caballcl'Ía,
blos, pues á medial' IIn ccntro de cmpuje, una
sin que le anteccda maestro ni le siga discípll-
lumbrcra con unidad moral y fuerza positiva,
lo; su I'acionalidad sublime va salpicando su 110-
no tropczaríamos con la cstcl'ilidad monstJ'uosa
vela de pcnsamicntos filosóficos y tl'ascendcllla-
de instituciones en cstl'emo democl'álicas y po-
les, mas para ponerlos en jiro , tenia que ver·
pulares; pero ni antes ni desplles dc la uuidad mo-
tel'los pOI' boca de un loco formalísimo y de un
nárquica , la I'eunion de las diversas pl'ovincias
campesino candol'oso.
alcanzó á varial' en la Península ibérica Sil estam-
La pintura vino á producir unajenel'acion 50-
(la peculiar, pues no parece ahol'a mismo sino
la sin antepasados ni descendientes, « quedando
que se agolparon unas rcpúblicas encabezadas
ceñida al escaso plazo de siglo y medio (2) .• Las
pOI' una soberanía nominal, con leyes y usos di·
ciencias encumbl'adas , la historia rw tural y las
Jel'elltes, con monedas de cuno respectivo, y IIn
artes mecánicas no mCI'eciel'on etlseoanza : allí
sistema de impuestos particulilr; y con este des-
era iml)l'escindible el adelanto, y jamás lo hubo
vío mutuo ha venido la España á carecel' de un
ell el aisla:niento, el cual abarcó inllividuos y
centro civilizador donde se cl'een conceplos
provincias enteras. En teniendo que il' á mas lo~
trascendentales. Jamás asoma en nuestra histo-
conccptos, se esterilizó todo en Espai'ia , (fi<ill·
ria un impulso poderoso con su rumbo bicn
cOlllullándose tan solo las especies relijiosas ; y
deslindado, pues no hablo del intenlo degolla-
sabidos son los ámbitos aciagos y lJslimosos que
dOI' del jéne/'O humano qllc pl"ofesaba la Inqui.
han usurpado.
sicion, y era sin embargo el tínico,
Desmedl'aron las instituciones políticas con la
Estado social tan raro ha venido á imposibili-
caI'encia de pensamientos gl'andiosos y recun-
tal' hasta el f'jel'cicio de 11Ila potestad absolnta
dos; valla asombl'osa opusieron las cÓI'tes pOI'
despejada y ~istemática, pues la sobel'anía 110
cit!rto al despotismo rejio y á la codicia recau-
alcanzaba á ahal'car las lejanías, y los encarga-
dadora; pero tras habel' cnfl'enauo ebtas las fu-
dos dela aulol'Ídad sUIJl'ema seandaban allá fOI'-
rias de todo poderío monárquico, uo se levant.ó
mando Sil nbsolutismo jenial , desentendiéndose
un solo pensamiento civilizadol'; [lel'manecian
de apuntes ajenos; y así el despotismo ha ido va·
las cÓI'tes al separarse en acecho pOI' la libertad
I'iando con las interpretaciones arbitrarias de vi-
política, mas no encajonaban al gobiel'no pOI' el
reyes ó ¡,;obel'lladol'es, eOll1o que en España la ar-
rumbo de los adelantamientos, y así aquella ins·
bill'al'Íedad ha sido la I'cinante , lilas bien que el
titucion peregrina )ace estancada, pues asoma en
absolutismo,
~l siglo XV cual en el XIII, siempre enfl'enando
Cal'eciemlo de gobiel'no y de enlace nacional,
ysiclllpre conteniendo, mas nunca adelantan-
ha debido la España yacel' ala~cada; y al :-ISOm31'
Jo. Se desplomó pOI' [JO acel'tar á tI'asfOl'mal'se
su decadencia en el roce con los demás estados,
segun las IIrjellcias de la tempol'ad:! en que vi-
se palentizó luego su quebranto milit3l' y poli-
,;!Ia.
tico pOI' su lIinglln influjo en ElII'opa , y 110 por
Ahinco sumo aplicaban por otra parte los 1'1'-
la debilidad d~ su pujanza interiol', que BlIlIca
yos en dat, mas y mas vuelo á su poderío, hollan-
estuvo mas entonada que ahora mismo. Pilsma
do ,la lib'~I'tad pLÍblica , pero sin otra mira que
la escasez de caudales en todo tiempo, sin qlle
la de vivir á lo déspota, pues á ninguno de ellos
el 01'0 de Amél'ira l'eduIlde 1'11 abundancia, plles
ocurl'ió el intento de planteal' al'l'cglos y de fo-
el desórden admiuistrativo ha ido mas y mas
menta¡' rnejol'as políticas ó intelectuales. En qui.
ensanchando la sima sepultadol'a de tantísimo
tando de la "ida de lo, reyes de España peleas,
tesoro, sin que el desamp11'0 público haya ja·
d~savenencias y d.enlusías, hay que apersonal'se
más aconsejado destino mas atinado pm'a OplJ·
lencia tan oxol'bitante.
(r) Parece que el autor no ha lenido presente <Í
He qllel'ido l'asl;lIe31' desde el pl'imer asolllo
CampolllOues ni iÍ Jovellanos,
N. del T.
todo el álllbilo de mis intentos.l'Iecesitanen mi
C.) Viardot, Estudios sobre la España, p. 397. Se
concepto los hombres aun mas la justicia y la
"'Iuivo"a Viardot en gran manera, pues además d"
economía que la libel'lad j.r si la España alltigua
los arti,tas peregrinos de la escuela Valenciana, pos-
permaneció estancada, no fué por cal'ecel' de ins-
,teriores <Í los maestros de la Sevillana, flOl'eciel'un,
tituciones liherale~, sino de gobiel'no, y esta
hricia fines del siglo anterior, los dos pintores Juas
llaga hCI'cdada e~ la que esta callsando lodas sus
clJlinentes de Europa en su tiempo, ambos aragone-
desventlll'as.
,es, GO) a y Bayen. Inmortales se ostentan sus obl'as
Difel'cncíasc la España actual de sus tiempos
,,fH la tc:chumhr{' rlrll'ilal' (le Z,1r,1goz1.
;llJtPI'i(\\l'l'~ pOI' eJ t('50n en lIeval' ad~lante su Ji

l\\TllODUCUO",.
Hi
oerlau; pero queda siempl'c pOI' plantear un
tribuyó en gl'an manera al hel'fnanamiento d~
gobierno de cnlcl'eza y avance, un maucomull
entrambos pueblos.
nacional en pos de !In objeto positivo de civili-
Heredó Espaiía de la antigua Roma su réji-
zacion, cuyos beneficios de ahol'a vayall ya abal'-
men municipal, y los Godos le trajeron sus juu-
cando los venideros. }<~n uesem peñando, como
las nacionales, llamadas por el, pronto concilios.
puede, la España tan cscelsa tarea, planteará al
EI'a la monarquía de estos electiva bajo la fór~
pal' IIna época nueva de rejencl'acion social, tl'as
mula de: Rex eri.l', si I'cctajacias; si Tlonfacias,
sus temporadas de cOllquista y decadencia,
non Cl'is,)l bl'iosamente tI'aducida por los AI'ago-
Lo mas al'l'aigado en las costumbl'es de la Pe-
nescs con su se no, non.
nínsula es sin disputa el sistema municipal: con-
Reden establecidos los Godo~ en la Península,
trarestó los embates de la potestad absolnta, pOI'
('jel'citó el clero á sus anchuras un influjo fun-
cuanto constituye la base de la vida pLÍblica ; en
dado é inmenso en aquellas gavillas desoldadesca
JJié descuclIau todavía las fl'anquicias concejiles
idiota, y los obispos elejidos pOI' el pueblo fueroll
en muchas provincias, consenando el pueblo
sus verdaderos representantes. Constaba n los J)I"i-
por donde quiera tradiciones de todo su cm'iuo,
meros concilios de individuos del alto clel'o;en el
y que engl'ien con orgullo plebeJo al alcalde lI1as
tercl'e concilio celebrado en Toledo, lograron ha-
arrinconado. La sublevacion naval'l'a, parto de
cCl'abjul'al' el arrianismo; y desde entónces tomó
fanatismo político y reJijioso, ~e ha escudado con
cl podel'Ío saf.'erdotal crecidos vuelos. Sale á luz
la valla de sus fucros, los cuales han venido á
en 641 el código EUl'ico , pl'ecl>diendo al Fuero-
triunfal' li'as seis años de peleas, fenecienclo ya
Juzgo, prcpal'ado en el concilio dllodéeimo To-
el influjo monacal J realista.
ledano, y rcdondeado á fines del siglo VII pOI' el
Los ayuntallJientos espailoles son hoy, hasta
concilio décimosexto, El Fuero-Ju¡,go, cOl'l'ien-
eiel'to punto, las HlUlIicipalidades romanas, COll·
te todavía, siJ'\\'ió p;u'a la I'cdaccion del código de
servando hasta e_tos últimos tiempos sus condi-
las Siete· Partidas de Alfonso el Sabio, y del Fue-
{~ioDes mixtas de hel'encia y dc eleccion. Los ve-
ro·lleal de Alfonso el Jnsticiero,
cindal'ios el'all Y aun 5011 como ullas pequeñas
La organizacion entel'a de la monarquía goda
l'eplÍblicas qne • se lJoml)l'an sus encargados á
se cifl'a en esta máxima de los pueblos jermáni-
parte pal'a el gobiernoy la administl'acion. Huér-
cos ,que 11'ae Tácito: "De minoribus rebus plÍll-
fana Ja Roma de sus comicios, siguió España
r:ipes commltant, de majoribus omnes (1).» En el
disfl'utando el del'echo de juntar á sus con-
cUaI'lo cOllcilio de Toledo, con motivo de los
cejales ó diputados, p3l'a dedicarse á los inte-
disturbios acarrcados pOI' el apeamiento dell'ey
resesjenel'ales de sus pl'ovinci~s , y todo estú
Suintila y la elevacion de Sisenando, recuerdan
comprobando la prosperidad del pais en aquel!a
a este los derechos del pueblo. amagando con
larga tempol'adaj Y así los ayuntamientos sobrl'-
escomunion á cuantos reyes abusal'en de su po-
poniéndose á la ca ida del imperio romano, con-
derío,
trarestaroll intactos las invasiones de Godos y
Ventilábanse las leyes en aquellos concilios,
de Arabes. Han estado conservando una indepen-
compuestos de la grandeza y del clero supel'iol';
dencia efectiva contra los redoblados embates de
muchas de ellas se encaminabau á atajar la po-
la potestad "eal j al querer la unidad monál'qui-
testad real en sus demasías ; y todas I'ebosan
ca de España empozar las libel'tades ptiblicas,
de ímpetus dc independencia, Era rcquisito para
manifestaron las franquicias conccjiles una re-
muchas de las jestiones del gobiel'llo la anuen-
sistenciacque no alcanzó á avasallal' por entel'o
cia espt'llsa de los concilios j y así guerra y paz.
la espada de Carios-Quinto ~n Villalar ; y así los
I'eglamentos para el valol' y quilates eJe la mone-
avuntamientos, como lÍnica institucion populal'
da, corrian pOI' cuenta de los concilios: y sobre
vividora, debieron senil' de plantilla para la fOI'-
todo era imprescindible su intervencion en ma-
macion de las constituciones modernas j como
teria de impuestos. Habia derecho de peticioll
que por hab('l"s(~ desentendido de un elemento
para acudir á los concilios en demanda de todo
tan obvio y tan pujante, se ha mO!itrado la 1Il11-
desagravio; y cn suma se estaba presenciando
chedulll ore tan despegada y tan ajena del aetua l
una l'epl'esentacion nacional en los concilios; y
sistema l'epl'csclItativo.
ellos fuel'On el ol'Íjen de las cÓI'tes_
Trascendió luego la decadencia del Imperio
Si la monarquía goda tenia sus visos de fen-
romano á todas sus provincias, y en el I'einado
dal, DO asoman allí ni feudo, ni jnrisdiccion
de Honol'io, los Godos sus dependientes, acau-
aparte, sin que el mismo clel'o , ya tan prepo-
dillados por AI31'ico, IOg1'llron un convenio para
ten te, gozase inmunidad alguna, pues obispos,
il' á ocupar la España; mas desapal'eció en bl'eve
el él'Í gas , monjes, todos vivian subordinados
aquella ilTUpciou de MI'oaros sobre '.ln pucblo
al derecho jeneral del gobiel'llo y de la j lIsticia
mas ~ulto j se fueron mezclando con la nacion,
y el cl'istianismo, planteado ya en España, con-

·16
] :'-OTRODUCCIO'\\.
secnlal' , aplicando las leyes civiles á cuantos
ño, tremolaba la bandera de Cristo contra Id
eclesiásticos se desentendian de las sentencias
media luna de :\\lahoma, Este fué el cimiento de
de los tribunales ordinal'ios. No disfl'utaban
la preponderancia del clero, sostenedor del
tampoco los Ill'elados , ni menos las iglesias, la
pueblo y emhel¡ic!o en sus filas batalladoras,
inmensidad de riquezas que fneron despues ad-
con la espada de caballeros de todas las órde-
quil'iendo, pUf'S ni existía el diezmo, ni di~f¡'lI­
nes militares; OI'ganizaeion vel'dadel'ameute al'-
'taban los obispos tempol'alidad alguna. El clero
mada de In España cris tiana.
sllperiol' , contentándose con unos babel'es co-
Ya lo hemos dicho; en los concmos naciona-
medidos y slIficien Les pna sus urjencias , iba
les iban altt'1'll3ndo las cuestiones políticas con
prepal'ando su grandeza venidera con su pl'e-
las I'elijiosas , pues tras los negocios eelesiá.sli-
pOllder3nci,1 IJI'ogrcsiva en los concilios, y pOI'
cos, entraban en cuenta los intcl'eses y obltg~­
el ü['I'irno qne franqm>Hba al pueblo contl'a las
dones del I'Py , Y luego los derechos del pu e -
uSlII'paciones del podcl'Ío rejio y de la gran-
hlo; Y así la junta, variando como de eseocín
deza.
dejaba de l'epl'(~Senlal' el cleeo, pal'a venir' á
Así qne, al paso que nna nueva fuel'za plÍ-
l'epresenta .. la Il~cion y el estado.
blica se iba fUudamenk ('[Isalzando , medraba
En breve csl,os objelos divcl'sos se fueron se-
mas y mas la potestad espil'itual del clero, peo-
parando, y las juntas, en vel. de concilios, se
pendiendo a nbarcal' el poch'río temporal; pel'-
apellidaron córtes; y el pueblo, escluido hasta
maueciJ uo obst'lnte firme el sistema municipal
cnlcinces de las reuniones políticas, logra re-
en su trascendencia,junto á los dos elementos
presentantes con asientojunto al clero y la no-
el monárquien y el I'elijioso.
hleza. Convoca, en lW9, Alfonso VIn á las cór-
A los 297 aiíns de existencia, fenece la mo-
tes de BlÍl'gos á los ciudadanos r ti todos 10.<
nan¡uía goda con el rey Roúl'igo en la batalla
ayuntamientos de Castilla, Llama Fernando Il,
de Guadalete , en 714, Y la prole del desierto
en 1188, á las córles de Cart'ion á todos los con-
domina la España.
cejos de Castilla. Jun ta Alfonso IX, en 1202,
Amanece aquí una époea nueva harto repara-
las córtes en Bellavente, convocando diputados
ble pOI' la repugnancia indómita de los indíje-
de todas las poblacionps dell'eino; y en 1208,
nas á dohle¡::;arse al dominio esil'año. Se entabla
las llama de nuevo á Leon, juntando á todos r
t)lla lid c[ue sigue por 774 años, y tiene pOI' pa-
cada UllO de lo ... pueblos del reino. Pero como
radel'o la espulsion total de Jos invasol't.~s. En
todo principio fecundo para lo venidel'O no
aquellas peleas dial'ias donde jenel'aciones en-
puede menos de il' siempre descollando, los
teras se van relevando incesantemeuLt!. cada
diputados de los pueblos, esto es, el elemento
pl'orincia plantea sus leyes, eMablec!' costum-
democrático, sei'íorea aquellas juntns, cl'eando
hl'es de utilidad peculial', conducentes á ro-
una fucl'za nueva que al'l'olla á los demá~. En-
bustecer la resisteneia. En estos fIlO\\lnmento~
trambos estamentos pl'edominantes seguim aun
históricos se cifra el galardon de la victoria;
en los reinados de Fel'Dando IH y Alfonso X ,
pues una gnelTa populal' no podia menos de il'
con cl'ecida autoridad; pero luego despues de
enjendrando instituciones popularl's.
Sancho IV, los individuos de aquellos brazo5
Sobl'eviven las de los Godos ¡¡ l den'ibo de sus
vinieron á perder todo inflnjo en los negocios
fundadol'es, Al [wincipio de I::i lid, 110 puñado
públicos.
de Cristianos l'eI'lIjiados en Astlll'ia3 rf'ta al po-
El pueblo, sacudiendo una tll tela tan dila-
del'Ío mllslllm3n; jlÍntnnse concilios en Lean
tacla , se iba ya ensalzando como potestad po-
ya dl~sde lJ04, y en Astorga e!1 934 Y en 937.
lítica; 105 nynntamielltos , bl'iosamente consti-
Apcrsónilse la nacionalidaú española con pela-
tuidos, fnet'on fomentando esta fuel'za populal'
JO , encabezando el empuje sobl'chumano para
con el móvil de una oq,anizacion poclerosa. Las
reco[]quistat, la patria; van descollando las ins-
cabezas de familia formaban la jllnta Ó ayunta-
tituciones, se eelelll'an siempre junt:ls , donde
miento, de donde se escluian así el cle['o como
se venLila[] puntos políticos al par de los .. eli-
la nobleza, qlle no tenian la menO!' intel'\\'en-
jiosos.
cion en sus elecciones_ Los concejales, akaldes
Ann mucho despucs de la muel'te de Rodri·
y regidores, manejaban el concejo, y luego 105
go, siguen los concilios componiéndose lÍnica-
merinos Ó Jurados desempeñaban el CaI'go de
mente de Pl'elados , pues el'an los consel'Vado-
,jueces. llabia I'ejidores perpetuos Ó vitalicios.
Tes únicos de la ciencia; mientras nobles y ple-
cllyo ejel'cieio cl'a persollal. En alguncs pueblos
beyos viven sobl'c las a1·mas. Desde aquella fecha
no tenia n rnímero fijo los concejales; pero des-
,ejerce el clero sumo influjo en la SUcl'te de .Es-
pues Alfonso Xl lo determinó. Nombl'aba el
J}aña, y fué siempl'c muy ti mas en Hila guerra
I'ey los cnrr¡>jirlol'cs, cllya autol'id"d era al mis-
"de siete siglos; lid nacional al par que I'clijiosa,
mo tiempo jndicial y municipal.
pues ademús de! rpl'dOll propio contra el estra-
r.as jllntns de cahezas de familia, ó concejos,

I:-'THOlllCClOS.
1I'Ombrauan al pronto á 105 eonceples, y luego
estaba la España üisfl'Utando 1111 gobierno reprc-
les cupo el elejir los diputados ¿ cól'les , quie-
sentativo, ceñido ¿ condiciones que en vano so-
Res se apellidaron procuradores.
licitan en el dia algunos pueblos mas adelanta-
El nombl'amicllto de los diputados tenia que
dos en civilizacion.
ser absolutamente libl'e, pues se oponia la ley
No se juntaban las có,'tcs á plazos fijos ó pe-
á que el rey, sus ministl'os y todo sujeto de
I'iódicos, ó no asoma por lo mellas documento
f influjo se asonlasc á las e}eecioncs. Las córles que lo acredite; abarcaba sin embal'po la le"
han ido I'ecordando á tempol'adas esta condi-
~.:
nacional todos los casos en que Jos 'in te)'('se~~
.
,
don imprescindible, y con esper:i~lidad las de
del estado I'cquel'ian su convocaeion ; y hasta
'1.;
'>,
Búrgos en 1430, de Zamora en 14a2, d;) Valla-
el tiempo de la monarquía austríaca, nunca
dolid en 1442 y !447 , Y de Toledo eu 1457 y
los reyes se desentendiel'On de su obligacioll,
1462. Quedaban escluidos los asalariados por el
fundamental, cual eI'a la de juntarlas en los ea-
rey, en razon á que no podian estar cabalmente
~os previstos; y en sobt'evinicndo algun tl'ance,
libres eu sus votos para bien del pueblo, y por
~c juntaban las cÓl'tes por sí y ante si , y sin cs-
·tauto daban c¡¡bida á la sospecha, segun la de-
peral' la convocacíon del sobel'ano.
, ' claracion de las córtes de Madl'id de 1329.
Revestian los concejos á las cól'tes de podercs
Los costeaban los concejos, y desde 1468 , se
conCI'etos y muy ceñidos , dándo~es instruccio-
aCOI'dó en las córtes de l\\Iedina, aprontámloJes
nes impl'escindihles; con qne así su contenido
140 maravedises diarios, á espem;as de sus re-
era pOI' esenci,1 imperativo. En intentando la
presentados.
cot'ona jestiones ajenas de su encargo, los dipu-
Eran los diputados, desde cl dia ue sn p~I,ti­
tados. atenidos á las cláusulas terminantes dc
da hasta el regreso á sus hogares (1) , inviola-
sus podel'es, I'cchazaban tenazmcnte las pl'eten-
bies, sin que en aquella tempol'ada se les pu-
siones de la soberanía; como lo acredita eltil-
'¡~
;r diese demandar en justicia (2), Ninguna tropa limo ejemplal' de la resistencia animosa de las
~~. podia parar, ni aun accl'carse al paraje donde
cól'tes de Santiago con Cál'l05 Quinto, Pide esta
t:; se habian juntado las córtes , pOI' cuanto podia
un subsidio eSlr'aordiuario; D. Pedro Laso, di-
su presencia predominar el ánimo y los votos
putado por Toledo, lo rechaza, alegando la in.
de los pl'OC lJ radol'es.
suficiencia de sus podel·es. No hay embate q"e
i:,'
Pero si disfrutahan los diputados sumas re-
vllelq!le su oposicion, clamando que, eomo
l -galías, indispensables para su cabal indepen-
delegado del pueblo, tenia que l'espeta!' la vo-
denCia , se les exijian en cambio resgllal'dos
luntad de sus delegantes ; que no le cabian fa-
muy fundamentales contl'a los hal¡¡gos del po-
cultades pat'a propasarse de sus instl'llccioncs,
d~r . .Il11'amentábansc , no con el monarca, sino
]lI'escindiendo de las resultas, dispuesto á morir,
con sus deleganlPs, para dedicarsp IÍnicamente
si el'a forzoso, antes que obrar en olt'os téI'mi-
al bien Illíblico , sin pararse en miramientos, y
nos, esponiéndose á dar un paso perjudicial á
sin pensal' jamás eu sí mismos, No debian ad-
Toledo r á todo el reino. No asoman por aho-
mitir empleos ni agasajos de sus soberanos, ni
ra diputados como Laso.
para sí, ni para amigos ó den dos , sopena de
Cuanto llevo dicho acerca de las córtes de
padecel', como perjuros, gravísilllas penas. Me-
Castilla viene á cuadr'al" con leves diferencias,
diaron abusos, y se unrló la ley, y entónces las
á las demás provincias. Tan solo ell AraO'oll te-
i:órles de la Coruña, en 1520, pidieron pena de
nia el ,'ey que juntar las córtes jencl'ale: (sien-
muerte y confiscacion de bienes contra todo
do todos en lo demás los aj'untamientos roma.
diputado que llegase á quebrantar' su ju..amen-
nos y JUIltas nacionales dc los Godos) anual-
.to, ó a I'ecibil' la menol' fineza, por cuanto se
mente en Zaragoza (1). En 1307, quedÓ el rey
debían mostrar ajenos de toda ambicion , para
Don Jaime facultado para convocarlas dc do.'
vincularse todos en el senJlúo de Dios, de los
en dos años solamente; pero seguia una dipu-
reyes r del pueblo, que les tenía encarrIados .flIS
(r) Historiadore~ aragoneses afirman que hasta pi
interese,'. Se les residenciaba además por el des-
tiempo de Pedro el Ceremonioso, al proferir la for-
empeño del podel' qlle tenian á su cfll'go , ha-
mula, el Justicia estaha en pié, apuutando la daga al
biéndolos á veces lI'atado los electol'es severísi-
pecho al rey, que hincaba una rodílIa y decia: si juro;
mamente sobre est.e pal,ticular.
~. entónces se. levantaha este, ysel1tánc1ose en el 11'11-
Se está "iendo pues que mientras yllcia la
110, iba juramelltanc10 al Justicia, á los ricoslwlllcs .
Europa hollada POl- la prepotencia de los reyes,
á los i"fanzones, al clero y á los procuradores, 'in;,'"
(r) Leyes 2 y !¡ de la 2." partida; ordenamiento
IlCS le hincaban tarnbien la rodilla; pero sin el cerc-
delascórtcs de Medina en J3 T 8, Y de 3Iadri:l en 13 29.
Ill'mial de la ddaga.
(2) Anwrdo de las córtes de Valladoli,len 13'ío, ~­
Sabido es qne en Aragon eran cuatro los e~tamen-
aeTordesillas en 140[. L,'yes ro y 1 [, titulo G, Iihro
10<; en Castilla solo< tres, nohleza, clero :; proen!'" ..
¡=
66 de la RecopilnciGn.
dures. N. del T.
')
- ,.-
l
\\~ ..

¡:\\TIWlHCClO:'\\ .
tacion permanente y veladora, encargada de con-
luntad del 500el'al)[1, pues no conceptuaron lu,
serval' ilesa la libertad nacional.
reyes desdoral' 8U señorío cnJguardar mira-
Abarca la constiLucion al'agonesa una instiLn-
mientos decOt'osos con la voluntad de los re-
cion absolutamente peregrina; hablo deljustici"
presentantes de la n3cion , haciéndose cal'go dlO
mayor, majistl'ado político terrible, quien seu-
que las franquicias de los diputados eran la
tenr:iaba , asesorándose con algunos letrados,
salvagllal'dia mas certl'ra de su solio, Dice DOl!
entre la potestad I'eal y la nacían en punto ú
Alonso el Sabio en tilla de sus leyes: « Debe el
desafuel'os, Repl'cscntaba la potestad suprema
Plleblo imposibilital' al rey jestiones cu)as 1"'-
del pueblo, y cuando el justicia mayor VinatciI
sultas pudiel'an redundal' en desventura dp!
tuvo aliento para decir al I'ey «que hal'ia scn-
reino, desde luego con su consejo, y despues
tenciar j morir afrentosamente á sus validos, si,
de hecho, eonlral'estando á sus eonsejcl'os, Ha,'
descarriado por ellos, desacataba las leyes d~l
que contal' tambien con slÍbditos fieles y caba-
I'eino," se ('stl'enwció la I'eina y quiso que se cs·
les, ajenos de permitir al rey la pl!I'SeVeranci;¡
cal'llIeutasc al denodado representantc del pue-
en actos que le acm'l'easen menospl'ecio,))
blo; pCI'O aplacó el rey sus iras con estas pala-
Juan II se espl'esaba así en Sil convocatori;¡
lJl'as: "En A ragon la jente es libre. » Cifral.h
para las córles de 1419: "POI' cuanto los I'eye,
estaba en la persona de este majistl'ado la sobe-
mis antecesores siempl'e acosmmbt'aron , ali'
I'anía nacional, y de sus manos I'ecibia el rt'y
tes de introducir innovaciones en ell'eilÍo,jun-
la corona y la investidlll'3, El justicia mayor era
lar las cÓl'tes de la nacion , y con Sil consejo
quien p¡'ol'llmpia en aquella fÓl'mnla grandios;l
establecel' y ponel' en ejeCllcion tales novedadeo ..
y p<ltt'iótica quet:m hidalgamente compendiaba
y no de otro modo, 1J'ato de hacerlo igual-
los derechos de los Aragoneses:
mente, "
JYos, que cada IlTlO somos tanto como pos, ,;
Decianlas cÓI'!es de Ocaiía á TIelll'ique IV: "SI'-
todos juntos ~alemo.f mas que vos, os hacemos
gun las leyes del reino, si~mprc que los rey("
Tly de Aragoll, con tal que jureis d guarde;','
van á entablar una empresa de sUllIa cntida(l.
l/uestros fueros é pre()ikjio.~ ; é se no, non.
no deben ponel'la en planta, sino á sabienda,
Ya se alcanza cuán poderosamente cenida
y por consejo de los diputados de las ciudade"
estaba la potestad real con tales instituciones,
y concejos, »
pues no solo se hallaban pautadas por la cos-
Así se estuviel'On conservando pOI' siglos las
tumbre , sino que las tenían deslindadas las k-
instituciones de España, pues si la soberanía
yes, Así es que la ley 2,", tít. 1 del Fuero Juzgo
tropezó {¡ veces COtl su conlraresto, la nacíon SI'
contiene la siguiente declal'acion: « Plantearnr,s
mantuvo siernpl'e incontrastable en su arrimo.
leyes pal'a nosotros mismos, como para todos
Aquel (elil. contrapeso entre unos principios
nnestl'os sübditos ; pues tendrán que respetal'-
que estamos viendo eu otl'as pal'tes batallando
las, 111 pal' de nosotros, nuestros descendien-
de continuo constituyen la gloria de aquella
tes y sucesores. " La ley 1.", tí!. 1, libro 2 del
época esclarecida, « Las cÚI'tes, dice el célebl'e
mismo Fuero Juzgo se es presa en los términos
Marina, no tan solo sentm'on el eimiento dl'!
siguientes: «A'ñadimos estas leyes á las anti-
blason y la dicha de la repüblica, sino que Sil
guas, y la~ pregonamos des pues de haberlas
política, tino J sabidlll'ía fuel'OlI consolidando
acordado con los ministl'os de Dios y la anlleu-
el grandioso ediftcio que levantaron, sostenién-
cia del pueblo_ » Otl'a ley del Fuero Juzgo trae:
dolo en viniendo á asaltarle tormentas que lo
• Mandamos que se cumplan nuestras ley(~s,
esponian á peligros inminentes; pues fué el au-
convenidas con el del'o, nobleza y pueblo,. La
gusto congreso nacional en todas ocasiones el
fÓI'mula de los derechos de Aragon era esta:
puerto de slh amento donde se guareció la naye
"Nos, acordes con el congreso n1ciorlal, man-
de Castilla."
damos, etc.»
IncOl'póran~e al fin las coronas de Castilla y
Esta era la ol'gallizacion política de Espaila
de AI'agon, se crea la un idad monárquica, y po~'
hasta filies del siglo XV; s!cudo una monar-
desgracia asoma con ella la dccadf~ncia de la,
quía templada con instituciones municipales y
instituciones populal'cs ; pues el destino pal'ece
políticas, doude sobresalia podel'osamen te el
que saja aqnel prine¡pio de unidad en su vásta-
elemento democrático,
go pl'Ímel'o. Tienen Fel'llando é IS<lbcl por suce-
El pl'imel' período de nuestl'a bistoria es el
sora tina hija, Juana la Loca, y con clla fenec,~
de las libel'tndes de España, y en él quedal'un
lastimosamente la dinastía ca,tellana,
sicmpre enfrenados los intentos Ilsurpadores d,~
Ya se está viendo el encumbl'amicnto de po-
toda pl'epotencía, La corona, de suyo bl'iosa y
derío que alcanzó el del'O en este segundo pe-
a.:atada, ~stllVO jeneralmellte respetando tall!-
rÍodo, no m(~nos trascendental para la relijioll
bien las institllciolH~s uacionales, avinittndos(~
que pUl'a la nacionalidad, Poderosisimo el'a con
it veces aun á decisiones conlrapllestas á la V(J-
los Godos .)1 CICI'O por SlI inllujo en los l'OtlC-

I.\\T\\W[)[CCIO\\ '
lios, y no tuvo mas que il'lo cOIToborando CII<IIl-
conceptuoso y JUol'al teocó á lo, Espaiíoles (tIl
uo se ll'ató ue I'cchazal' la invasion al'ábiga. Iu-
instl'llInentos ciegos de una revolucion en el
ternada esta hasta el mismo corazon dc );¡
globo; y sus portentosas heroicidades no al-
Francia, quedó atajada en los campos de Turs
canzan á borl'ar el desdol'o que les cupo, Yoy
por la espada victoriosa de Cál'los Marte!. A\\'-
á examinar estos tres acaecimientos, cuya coin-
rollados los Arabes sobre España, ya no tl'a-
cidencia decidió de la suerte de España,
tamu de trasponerla, vineulando todo su ahin-
Llega el SIglo XIII, plantea San Luis, seguu
co en avasallada, pues los natlll'ales, en su lid
los concilios I'I'anceses, la Inq uisicion de asiento,
incesante, los contuvieron Cll el ámbito de In
tel'cia Fernando Con GregOl'io IX en sus miras,
Pcnínsula, El teson de España para dal' al tr3-
y permite á los discípulos de Santo Domingo
\\'és con el Islam salvó quizás á la eristiandad de
Íntroducil' hajo [ol'ma pCI'manente el Santo Ofi-
nne\\'as il'l'lIpeiones, cuando los triunfos del
cio. Ya dando sus pl'imeros pasos pOI' Cataluña
Arabe estaban al parecer amagando á la Europa
en el obispado de Ul'jel; se iutema Inego pOI'
con ulla conquista jcneral.
Aragon, Navarra y Castilla, yen 1301 ya sepa-
Mas no bien del'l'iba la España el postrer va-
I'a la Península en dos grandísimos tro7.0s, ape-
lladar del poderío musulmau, y forma una mo-
lIidándolos España y Al'agon, Solemniza el in-
narquía cabal, cuando se le agolpan achaques
quisidor Bernardo autos de [é, y á instancias
diversos que aletargan, en vez de eneumbral',
de Clemente X, se pel'sigue á los templarios,
sus pensamientos, como parccia ser natural-
Se encienden hogueras en Aragoll ; y en 1325,
mente el resultado de laconcelltracion de [nel'zas
el rey Don Jaime y sus dos hijos están presi-
en todo un pueblo, pues en medio de guel'-
diendo las ejecuciones.
ras tan intel'minables, ni UIl asomo de organi-
Pero principal mente en el Il'allce de formarse
zacion social, ni la planta de un gobicl'no arrc,
la monal'quía en 1474, pOI' el desposorio de Isa-
glado pudieron tener la menor cabida. Pelean
bel de Castilla con Fel'naJ](lo de Ara'r.,;on ,ineol'-
anarquía contra anal'quía, aposentada entrc
porando tambien la Navarra, quitada á Juan de
los Al'abes , al par que en los reales de la cris-
Albret, campea el pavol'oso azote de la Inqui-
tianuad.
sicioo.
Corr~sponde á la histol'ia filosófica el consi-
Los Judíos son las primeras víctimas que se
, deral' cómo poseyendo ya la nacion institucio-
atraviesan ante su saña, Habían ido atesOl'alldo
nes muy supe¡'iol'es á lodas las demás de EUI'o-
aquellos hijos de Israel con maestría consumada
pa, y que consigne bOl'l'ar hasta el mínimo r~s­
inmensidad dc I'iqllezas , al paso que los Espa-
Ira de invasion tan dilatada, ceja de rcpente en
ñoles , desentendiéndosc allá de los-demás aCa-
el rumbo de los adelanto~, y se atasca igual-
IJeS, se vinculaban en pelear con la mOl'isnw,
mente con el fanatismo I'elijioso y el embeleso
Los Judíos, al pl'imer asomo de pel'secucion,
de las conquistas, La Inqllisicion , la América
abjuran desalada mente su fe, y mas de cien
y Cárlos Quinto retraen á los Españoles de es-
mil lamilias se apellidan con el bautismo Cris-
tablecer en la Península la era bonancible que
liarlOS llUeVOJ', Desde luego se deja entender lo
no podia menos de rayar tras una lid de ocho
ljuc SITian aquellas convel'siones.
siglos por la independencia naciona 1. III trajada
Codicioso Fel'llando V y fanático por especu-
la humanidad con el tl'ibunal horroroso de la
lacion, se enteró al golpe deqlle una persecucion
Inquisicion , con las atrocidades ocurridas en la
l'clijiosa traspasat'ia á sus manos todas las rique-
conquista del Nllevo Mundo y con las gnel'l'as
zas de los recien convertidos, ponicudo de ma-
del emperador, infinito tllVO que padecel' pOi'
I,ifiesto su fementida conversion, Sixto IV, cu-
el conj'llIto de estos tres azotcs; pero los Espa-
"a aran insaciable allsiaba abal'cal' la .España en
ñoles, atropellados pOI' el intel'Íol' con la into-
;,u potestad espÍl'itual , robusteció los illtelltos
lerancia I'elíjiosa y el despotismo político, estu-
codiciosos de Fel'nando, y así la lnquisicion vi-
vieron presenciando el [allecimiell to de sus li-
110 á España á guisa de comodin de lahu-r, con
bel'lades por el alfanje de un estl'anjero y por
la codicia I'uin del pl'Íllcipe y la ambician ava-
las hogueras que encendia Roma pOI' mano de
salladOl'a del papil_Illventóse, <lite Segur, la In-
sus encargados saJlgl'icntos, al paso que pOI'
quisicion para despojar' á los I'icos de sn caudal y
fuera iban avasallando
á los poderosos de
UII mundo desconocido
Sil predominio,
pal'a enll'amoos enemigos de sn pl'ospel'idad, y
El 2 de setiembre de 1477, los reyes católicos
cargaban con el ímpetu espantoso que les in-
autúl'izan el tribunal de la Inquisicion, y el año
fundian de reinar por medio de sacrificios hu-
higuicnte queda revalidado por un bl'cve del pa,
manos, Época esclal'ccida y sangl'ienta, que
pa en 1.0 de noviembre de 1478,y luego plantea-
luego I'cchazó sobre los que tuvieron en nada
do en Sevilla el 2 de cnel'O de 1481; nombl'ando
la vida de
á Torquemada inquisidor jeneral. A pocos dias,
StlS enemigos á lI'ueque de halagar su
sed de oro, La c3retlcia de todo pensamiento
ya están espiralHlo seis re05 en la hognera, y en

'2.0
l:'\\TRODUCCION.
lo restante dd mismo año, doscientos noventa
cia j Fe¡:nando apetece el dincl'O, y aboga pOI'
,y ocho los acompañan. Va luego pujando por
~llos Isabel; pero se presenta desafol'adameute:
ailos el mímero de los abrasado~, y en breve
Torquemada, con UIJ cl'ucifijo en la mano, á lo;;
llega á dos mil. Otros diez y ~icte mil padecen :a-
reyes católicos, y les habla eu estos términos:
rios jéne¡'os dc tormento, pues una sola provlH-
«1tidas fué el primel' vendedor de su maestro pOI'
da , la de Toledo, viene á contar hasta seteeien-
30 dineros; vuestras Altezas tratan de negociar·
tos veinte y siete sentenciados á Implicios bá¡'-
lo pOI' treinta mil dul'Os j aquí estáll , cojedlo y
baros, Aterra el pavor la España entera.
veudedlo al punto (1). » Aquel fanatismo arreba·
Con muévese un tanto Roma horrorizada y co-
tado hac~ abandonal' un impulso de compasion,
mo quejosa, pero luego se desdice, y Torque-
y queda sentenciada la espulsion de los Judíos-
mada logra el dictado de inquisido¡' jenel'al de
Al pl'esenciar mentalmente aquella detcrmina-
Aragon, como lo era de Castilla. Funda Fel'Ilan-
cion, hay q lIe graduarla de uno de los sumos
do el consejo I'eal de la Inquisicion, nombrando
desbal'l'osdcl entendimiento humano con el cua I
presidente al mislllo espantoso Torquemada, con
se conforma todo un pueblo; y aquel mismo Co·
d intento de agolpar la potestad civil y la ecJe-
Ion, adivinador, con su gl'andiosoalcance, de otro
siástica en manos del monstruo que pl'ego-
hemisferio, sigue apocadamente el raudal, con·
na atropelladamente en Se"ilIa su código san-
gratulando á los reyes católicos en una carta pOI'
gt'iento.
babel' arrojado á los Judíos de sus ¡'cinos y se-
Rechaza A¡'agon tan horrellda tiranía, y se
ñoríos,
albOl'otan sus poblaciones, Envian las cól·tes di-
Así es que los reyes católicos envian á descn-
putados al papa; y viendo el malogro de sus ill-
brit' allá rejiones desconocidas para plantear el
tentos,acude el pueblo á la venganza, asesinando
catolicismo y granjear á ciegas riquezas incier-
al primel' inquisidor, Pedro Arbués , en la ea-
tas, y desalojan de España stibditos despejados
tedral de Zaragoza; y mas adelante Alejandro
y vividores, defl'andando el pais de jente proveo
VII canoniza, en 1664, á este, ya beatificado, ada-
chosa y de caudales producti,'os, Estl'avío des-
lid de Torquemadaj pues la Inquisicion ha ido
atinado é inapeable de larazon humana, contra-
alistando santoi mártil'es por clonde quiera que
restada por el fauatismo relijioso, cifrado todo
echaba raices: en Francia es un Pedro de Cas-
en la estampa sangrienta de Torqueruada, Aqucl
lelnau , muerto por los Albijenses j Pedl'o de
sayon insaciable está sacrificando, en los diez y
Vel'ona en Italia, y Arbués en España.
ocho años de su ministerio abominable , mile~
Cae Granada en poder de los l'eyes católicos
y miles de víctimas, quema cllantos Iibl'os se 1.,
el 2 de enero de 1492, dia del aniversario de la
deparan, y estl'ema en tanto grado su saña [lSO-
plantificacion del Santo Oficio, Preséntase en la
ladora, que; Alejandr'o VI, el mismo infam(·~
ciudad rendida Cristóval Colon á los venceclo-
Borja, se escandaliza con sus atrocidades; y
res ofreciendo redondear aquella conquista con
atemol'Ízado con el clamorjencl'al, intenta apea!'
la del Nuevo Mundo, Desairado en las reptíbli-
al inquisidor del podel'Ío que le habia encar-
.cas de Jénova y de Venecia, desconocido por los
gado, cuando fallece Torquemada en 1498.
reyes de FI'ancia, de Inglaterra y de Portugal,
Sucédele dignamentc el dominico Deza, plle~
halla arrimo en la reina Isabel, que se esmera-
en les ocho años de su p¡'esidencia al Santo Ofi-
ba en atajar lai demasías de la Inquisicion. En
cio, se le cuentan hasla treinta y ocho mil cua-
poco estuvo que el Santo Oficio n~ diese al tra-
trocientos y CU31'enta reos, de los cuales se que- '
vés con los intcntos de Colon, ([men tuvo que
maron dos mil quinientos y ochen[a.
demOlitrar su solidez, no con marinos, sinoan-
Solicita y logra además Deza la espulsion de
te un consejo de teólogos. Aboga Fernando pOI'
los Moriscos de entl'ambos sexos de mas de ca-
codicia contl'a el proyecto, alegando el desem-
torce años. Segun el cómputo mas conH:dido, en
bolso, y contesta la grande reina: « Yo lo tomo
el primer I'einado de la monal'quía unida, eOIl
á mi cargo en nombl'e de mi cOl'ona de Castilla,
la espulsion de Judíos y MOI'os j' las víctimas dt~
pues hasta mis joyas, si es preciso, costearán la
la Inquisicion, menguó la poblacionen dos mi-
empresa; » y Colon da la vela el S de agosto de
Hones (2).
1492,
Mientras la fie¡'eza de los inquisidol'e5 se her'-
Sobrepónese Isabel á lodos los monarcas con-
mana con la codicia socz y la hipocl'esía odiosa
temporaneos, Y acierta á enterarse cabalmente
de Fel'llando, anda Roma traficando pública-
de aquel intento ajigantado de una alma sob¡'e-
mente con las conciencias, fomentando la ¡umo·
humana j pero consiente que el mismo año que-
ralidacl y vendiendo á todo buen comprador SlI
de mancillado su nombre con su decreto hor-
)'oroso de espulsion de Judíos, en 31 de marzo
(1) Llorente, tomo 1, poii. l60.
de 1492. Arrójanse de España hasta ochocientos
(2) Llorente, Historia de la In'luisicion, lomo 1,
mil Israelitas: tl'atan de comprar su permanen-
páj. l07,

INTRODUCCION.
'.oH
patt'ocinio. El caudillo de la cristiandad descar-
mitil' los comisionados y notifican al príncipe
ga á Fernando, con la mediacion de metales, de
que no se le reconocerá por l'ey, si no acude per-
todos sus juramentos contraidos con las córtes
sonalmente á jurar su acatamiento;á las leyes
de Aragon, y luego recoje aquella absolucion si-
del pais. Aquel tesan acobal'da á Cárlos Quinto;
moníaca. Se tl'ocal'on y emponzoñaron Jos áni-
pasa á Valladolid, y contestando ante las córtes
IDOS con tales pasos; el terror y el cohecho fue-
á la fÓt'mula diipuesta de antemano, jura: «Que
I'OD an'ollando el afan pOI' la libertad y por el
guardará leyes, ordenamientos,'libertades, fue-
bien público, con impulsos egoistas de consel'-
I'OS y usos· de los estados , que no enajenará el
vacion personal. Esta abncgacion de todo pensa-
menor trozo de la corona, ni agraciará á est!'an-
miento jcneroso fué labrando eficazmente el ter'
jero alguno con cargo, empleo, beneficio ú en·
reno al déspota que luego habia de aherrojarlo
comienda de ninguna especie.» En aquellas CÓI'-
todo con las cadenas ft'aguadas por el fanatismo
tes fué el despido de todo acento de la libertad
y la codicia. El anhelo de evitar tantísima perse-
agonizante: «Tened presentes, señor, dijeron
cncion, y la nrjencia de una vida aZOl'ada y vio-
al príncipe engreido, que un reyes el asalariado
lenta para unos ánimos aventUl'eros defrauda·
de la nacion. »
dos del pábnlo de peleas, acarrearon una indife·
Retuvo por lo visto Cárlos Quinto aquellas cs·
l'l/ncia jeneral para
presiones entonadas, y se propuso no olvidar·
CI)fi las desventuras del pais,
y clavaron la atencion ptíblica en los aconteci·
las, pero se guardó mucho de estrellarse con
mientas esteriores, en guerras y conquistas,
aquella gallardia plebe)'a. y acudió al terror no
menos que al cohecho. Así logró tlebilitar la
CARLOS QCI~TO.
pujanza popular, y cargó con lo mas florido y
trascendental de la nacían para Flándes, á fin d\\)
Esta .¡'a la España cuando Cál'los Quinto su-
31'1'0I1ar á viva fuerza las franquicias municipa-
bió al tl'ono. Heredero ya de la monarquía de
les, entregando al rejente é inquisidor jennal
Isabel de Castilla y de Fernando de Aragon, le
Adriano el desempeño de su esterIllinio por to-
cupo luego la corona imperial, como nieto de
da España.
:'olaximiliallo, emperador de Alemania, con pre-
i Qué actividad asombrosa y qué arrojo so-
tensiones al ducado de Borgoña, por nieto de
brehumano arrebatan repentinamente á los Es-
.\\la!'Ía, hija LÍnica delültimo duque, Cárlos el Te-
pañales! No cabe sosiego en pechos tan Ílupe-
merario. A los veinte años se halló Cárlos dueil0
tuosos, y no habiendo con quien pelear pOI' e:
de un imperio mayor tIue cl de Carlomagno, y
inlel'ior, allá se inflaman tras las huellas de
un mundo nuevo estaLa en ademan de recono·
Colon. Enarbola en 1517 Vasco Nuñez Balboa la
{;t~r su señorío.
bandel'a de Castilla en el Dat'ien; la tremola en
Pero el ayo de Cárlos Quinto habia sido Adria-
Méjico Hel'llan Cortés en 1519, y en el Perü, Pi-
!lO de Ull'echt, despuesinquisidOl' jeneral, y lue-
)/,31'1'0 en 1524. Denodados guerrel'os, su Ímpetu
go papa. Su ministro primel'o fué el cardenal Ji-
y el fanatismo relijioso y atroz que los enardece
menez de Cisnel'os, tambien inquisidor jeneral,
HOS dejan atónitos, sin que sus atentados alean-
condenador de cincuenta y dos mil quinientos
zen á contener nuesll'o asombro. En aquellas le-
t'Íncuenta y dos Españoles, de los cuales tres
janías sin límites escasean de espacio sus prime-
mil quinientos sesenta y cuatro al fllego. Y así,
I'OS conquistadorcs ; y pal'ece que el cielo quiso
J a por su edllcacion , ya por los consejos que le
sentenciarlos á tiral'se al degüello por largos
suministro su ministro al ceñirse la corona, se
años, en castigo de sus maldades ..
halló Cal'los Quinto irnbnido en 108 principios
Penetró hasta el alma á Cál'los Quinto la hll'
.. ,clusivos del fanatismo relijiolo y de la tiranía
millacion forzosa ante las córtes de Valladolid,
política, y en bl'eve descolló como alumno ~ma­
y su pecho despótico, ansioso de ostent31' des-
('strado por ambos inqllisidol'es.
mentidas aquellas eipresioncs de que el re)' es
Sobreponfanse lodavía en España al pavor de
un asalariado de los súbditos, a .... oja la mascad-
la ma lanza inqnisidora varones osados que dt'-
lla al yerse con brio pnl'a acuchillar la libertad.
fendian á todo trance las libel'lacles púhlicas. La
No se doblegan todavía los Españoles á la ti-
reunion de córles, verdadel'o paladio de las ins-
ranía que se está ensayando, y así se sublevan
tituciones, se habia verificado en Valladolid, pa-
contra aquella violenta lI'opelía; lajusticia popu-
ra daral Flamenco Cárlos Quinto la investidura
lal' descuarliza á los diputados perjuros. Sego-
nacional de la corona; y la primel'a jestion del
via cs la pl'imera cn mostrar el cjemplar de una
cstl'anjcro fué desentenderse de aquella autol'i-
sentencia de IDuel'te contl'a un diputado trai-
dad, negándose á acndir á las cól"tes, y envian-
dOl' á su encargo: alborót~lIlse otros pueblos, y
do encargados que se presentaron en su nom-
se fOl'maliza la santa liga de jh'iln. Celebran los
bre para I'ccibir el plcilo';lOmenaje de 108 dipu-
diplltadoscomunerossn5 sesionescn Tordesilllls,
I.ados de la nacian. Pero se niegan las córtes áad.
y ('120 de octubre de 1520, esticndcn una proles.

li\\TlWDUCCJO~ .
ta de agl"a\\'i()~, Illonumento muy reparable de
dor en Pavía, dueño de la Italia, al'rolladOl' de
señorío, de fOl'laleza y de patriotismo, dedicada
los Turcos despavoridos, allá se enajena y se
al empel'ado!' (1). Cál'los Quinto les contcsta des-
encumbra en ¡¡las del despotismo, y desempeña
aforando á Cllantos diputados se hallan renni-
á las mil maravillas su instituto hort'endo de dar
dos en TOI'desillas.
nI través con la libertad por dOlale quiera que
Inevitable se hace ya la guerra civil, y el P01'-
la alcance Sil diestra. Signe trcinta años lidian-
venil' de las ]ibertaues de E~paña está pendiente
do COII ardid, hipocresía y dennedoá competen
de la SlIel'te de las armas: capita[jea Padilla á los
cía; allá se desploma abl'umado de timbres in-
comuneros, pero el desvío de las pl'ovincias, la
sustanciales; Sil estrella se empaña ante Mallri-
deshel'mandad ('ntl'c las divcl'sas partes de la na·
cio de Sajollia ('n Inspruck, y Hf'nriqll~ II en los
cíon , deja sin resul las el "nelo de aquel íwpetll
Obispados; tiene que transijir en 1552 con ~1I,',
sublime; las jeral'qllías pl'i\\'ilejiadas se animan
enemigos cn Pasau; aquel mismo, encumbl'¡¡do
al empel'adol', y el clel'o, menos el obispo de Za-
por la dieta de FI'3ncfort pal'a caudillo de la cris-
mOl'a , se atit>ne á las disposiciones de la Inqllisi-
tiandad mililalJ\\e, desangra la España, le sal tca
cíon. Se Iwbia apoderado no obstante Padilla de
su libertad, y para en ocullal' cucel'l'ado entre
la fortaleza de TOI'I'clobaton; pero no teniendo
cJaus!t'os Sil desaliento y cansancio. Traspasa la
mas que recl ntas consigo, no puede contrares-
corona de España á su hijo, ye! cell'o imperial
tal' á los Impel·jales : lo alcanzan en las campi-
á su hermano. y así yace por fin el que sembró
fías de Villalar, el23 de abril de 1521. y su hues-
fatalidades agolpadas pOI' sus dcgos sucesores.
te queda dispersa, cayendo él mismo en ma-
]\\fas asoma Lulel'O, fl'aile desvalido de 'Vitcm·
llOS del enemigo. A poco tiempo, Padilla, mál'-
bel'g, desalel;:¡l'ga la Alemania, asalta de fl'eute á
tir de la Iibcl'tad , fenece en el cadalso, y con él
las maldades de Homa y los abusos de la Iglesia,
se entierran las f¡'anquicias de CasI illa.
y reentona el cristianismo con los manantiales
Ahoga Cárlos Quinto en la sangl'e del último
dc la filosofía; contesta á las bulas del papa, ufa·
I'epresentante de la potestad popular todo con-
node vel'se atropellado pOI' "defensol' de las li·
tral'esto al despotismo, y en aquel mismo punto
bertades de! jénero humano; » y ellO de no,
descuella un nuevo contrario t'n Alemania. Alza
vien,bl'e de 1520, el iUlloyador dcltodado , vito·
Lutero su "oz ya podel'osa en la dieta de Worms,
,'eándole el yecindario agolpado á la puerta ma-
I'eta al papa y al empel'ador, estl'emece al cato-
JOI' de Witpmberg, 3noja al fuego la bula d~l
licismo, y dcscnvuelve el principio ¡'efol'mador
papaconlosdecrelales y otros libros pontificio".
que en lo sucesivo ha de separar cl impel'io de la
Brota aquel Ímpelu y mas y mas fl'uctifiea, y SIl
iglesia I'omana. Aquel mismo año de 1521
empresa se enclllllbl'U como todo intento gran-
presenció el fallecimiento de la libertad en Es-
dioso y trascend(,nlal p;u'a lo venidero, c1psco·
paña y sn renacimiento en Alemania, como si el
liante siempre contra 1111 mundo de pel'segnido-
Altísimo providenciase para que el foco de la vi-
res. Conmuévcse hondamente la Alemania al
da y del entendimiento jamás viniera á apagal'-
vaiveo de opiniones muy nuevas, pero reLo~a[]·
se. Quizás á no mediar las demasías abominables
tes todas de afectos rdijiosos. Avasalladas la,
de la Inqllisicioll, jamás lograra Lute¡'o contra-
conciencias, sobre~ieoen redos acontecimien-
,'estar el poderío esterminador de los pontífices
tos: en 1524 y 1&32, se alborotan los campesinos
I'omanos. ¡Coi ncidencia harto conceptuosa! Aso-
comoen España ypele~nig!\\almelltc sin manco·
ma el caudillo refol'madol' el año de 1517 en 'Vi·
mun; pel'o las armas alTollador¡¡s triunfan en
tembel'g, y contraresta al dominico Tetzel , fal'r
Ulma y en LlIpfeinstcin , COIl.O babi~ sucedido
sante descocado, vendedor, en nombre de Ro-
(~n Villalal', y así víctimas á miJlnrcs SOl) sacri·
ma, de induljencias pam todo jénero de dcli-
ficadas pOI' la Alemania al pal' que en la Penín·
tos, y voceando: « Queda tod() purgado en .1'0-
sula.
afllulo el metálico por las gabetas deL papa (2).))
Cárlos Quinto abarca pI orbe con Sil nombra-
En aqnel mismo año de 1517, subió Carlos
día, sus timbres y su ajigallt~do poderío, sin que
Quinto al tl'OIlO de "Españn.
le oCUrra jamás el estahlecer en Espaila un réji·
Así es que entl'ambos j igantes p~l'a la histol'ia,
rocn despejado, y su aran de empuñal' en todo
batallando de podel' á podl/I' en Alemania, des-
la antOl'idad Sllp¡'ema se cifró en proporcional'-
cuellan en idéntico plazo sobre el tca tl'O del
se un instl'umento de tiranía, sin acudil' á l<l
muudo ; el uno de destructo\\', y e! 011'0 de fun-
menor mejora á favOl' de sus pueblos (1). Cerca-
dado\\' de la libertad; ~elllno, emperador y l'ey,
guerrero sobresaliente, estadista esclarecido,
(1) No es ah,olutamenlc cierla esta proposicion,
pue' se trató mucho de carreteras y de na vegacion
ostentando incontt astable predominio, vence-
interior, pero el desvarío g!l~rrero lo orilló todo. Se
(1) Sandoval, Historia de Cárlos Y, lihro 7, Sr
planteó sin embargo el canal ,le Aragon, y la presa de
~1) Mem. de Lutero, tomo r, P"j. 2I.
aquel tiempo en el Ebro ha servirlo alg-ullos arios para

I\\TlwnUcclO:\\.
do de estl'nnjeros, jamás se hizo cal'¡;o de las
bre los bieues eclesiásticos, y enlt'e aquellas COIl
urjencias de la España. Todo desfalleció bajo su
cesiones se halla la bula de la Ct'llzada (1), Y l'e,
,nano estl'agJdora ; pausado en rompel', nUllca
eargó horrorosamente el comercio y la industria.
cejó en halliendo en tablado una detcl'minacioD,
Acudió Cál'los Quinto al dote de su l11ujCt' para
sin ceder en un ápiee para la llJas leve conce-
los gastos de la guerra; en 1-527 ,su<'jél'cito, fal-
sion, aI'rollando riesgos y pr'ccisiones (1). " Soy
to de !wga, ~e cllcamina al papa en busca del di-
jenialmente tel'CO en mis opinioncs acel'tadas, »
llel'O qne les debe el cmpcradoJ' ; yen 1529 , im·
decía undiaáConlal'inii!jnien le contestó: "Se-
posibilitado de pasaJ' á Italia pOI' la misma cau-
ñor,el in5istir cn el aciet'to no es tel'quedad, si-
sa , traspasa ~ los POl'tllgueses por una cantidad
110 entel'('za.» Y el emperador le interrumpe di-
(-recida los det'cchos de Castilla sot1l'e las 1\\10111-
ciendo: "Tambien soy teuaz en las equivoca-
cas (2). Vende á Cosme de IIlédicis I~s fot,talezas
ciones. »
de Florencia y de Lioma pOI' 150 mil ducados;
Solian Italianos y Flamencos infllndil'le estos
.' estuvo ya para vendel' al papa Fat'nesio los es·
descarrios , quienes e¡'fm sus palaciegos. Era .Te-
Lujos de Milan y de Siena (3).
vresstl camarero ma)ol'; -'laingoat de Latlnoy
A]>llI'ados todos aquellos arbitrios, acnde á
su caballel'izo ; un C¡'oj' fué al'Zobispo de Tole·
f'mpréstitos cstl'unjel'os, y la desconfianza en su
do; Nasau y BlIl'en mel'ecian suma pl'ivanza, y
crédito y la llrjencia de los aplll'os lc pl'f'cisan á
Granvela, obispo de Anas, 11I'csidiendo el
fwgar intereses de JO, 20 Y aun 30 p. 100 (4). ¿ No
consejo supremo, terciaba con Gatinara en las
viene á ser la España del día? Entónces, como
intimidades del emperadOl'. VinclIlábase la grey
aÍlora, S¡~ del'I'ochaban dc antemano las rentas
,~stra()jera , como el'a de suponel', en sus me-
del Estado.
dros; el desquicio ellla administl'aeion, el boato
Tenia Cál'los Qllinto en 15,')0 empeñado casi el
costosísimo de la cOI'te, la guerra, una al'bilt'a-
total de sus rentas; las de Castilla en800 mil du-
l'iedad violenta y ciega y elmenosp¡'ceio de las
cados sobrc los 910 mil qll~ t'staba pagando; las
leyes siguiel'oll desallgl'ando el pais. Desde 1520
de Nápoles y de Sicilia e!l 7no mil sobre los 800
llegaron losimpuestosá talexorbitalll~ia,que los
mil que cflmponian su conjunto; las de Milan
pueblos manifestaron qlle debian sobl'ar para el
de 400 mil estaban empeñadas por entero, COlIJO
aumento en las rentas de lacOl'onasin mas con-
hmbicn gran parte de las de Flándes, y todo es-
tribuciones, j' sin I'eeal'gal', segun su espl'esion,
11) prescindiendo de las remesas de América, Cl1·
la conciencia del rey; euyo resultado se logra-
.' o guarismo está en disputa, y que no podian
ba , añadian , con ajustar el príncipe SIIS desem-
menos dc ser de considel'Jcion.
bolsos á sus rentas (2). Gastaban los rcyes cató-
Asoladot'as eran estas logrerías pat'[l el país, y
licos doce mil mal'avedises al dia, y Cál'los Quin-
la misma insuficiencia fwecisaba al emperador;1
lo llegó á esrender hasta 150 mil (3).
nuevas demandas, pero ya lladíe le pr"slaba si-
No alcalizaron las contribuciones Ol'dinal'ias á
líO eon hipoteca. Entónces los estl'anjeros, tíni-
ranto desembolso; oponíanse las có,'tes á nue-
('OS contratistas, lograban pl'ivilejios que ano-
\\OS pagos, y no ,"otaban snbsidios sino dcspues
lIadaban el comercio y la industria de los natu-
de los desagravios. Tropezó Cárlos Quinto en las
rales; y en los pl'estamistas se vincnlaba la sacn
de la Coruña con una I'esistencia tcuaz para \\0-
de t'cnglones, cuya estraceion estaba pi'Ohibida
tar impuestos; logró vencel'la sin embargo, y
fi 10Si Españoles, cargando igualmente con 1'1 mo-
Illego se deselll'edó de trabas tan congojosas, pl'C-
nopolio de la introduccion; y así en manos de
f"Ísanc1o á ías córtes al apronto de caudalcs, an-
aquellos quedaba estancado casi todo el comel'-
teS de cootestar á sus reclamaciones; despidió las
.. io interiOJ' y esterior y el de las Indias. En balde
de 1529, que conll'al'cstaban los nuevosirnpnes-
rllCI'On las reclamaciones mas encarecidas, pues
tos, y todavía tropezó con ellas en Toledo, li-
iTecicndo mns y mas las urjencias del príncipe,
diando mas y mas contra sus desafuct,os,
ninguna cabida tenian ell él los lamentos justí-
Logró Cál'los Quinto del papa impuestos so-
"irnos del pueblo,
emhocar el agua por el cauce moderno.
(I) En aquella bula se cil,.ah" la facullad de comer
Por lo demás es muy positiva lo plaga por el pron-
carne, cerdo y huevos en los dias vedados para lo de-
to de los estranjeros sedientos de oro, pero despues
más de la cristiandad, cnya contribucion abulta to-
Antonio de Leiva, quien salia quedar en Viena de
davía ahora mismo con la cantidad ,le 15,166,000
~'1bernador en Alemania, en ausencia del emperador,
reales en el presupuesto. Presupuesto de lUendizahal,
d duque de Alba y los demás jenerales españoles le
p:ij.397·
,,,erecian toda su confianza. N. del T.
(.) Ranke, páj. 3(i4.
(1) Cavallo, Contarini, Ranke, p¡íj 117.
(3) Vida de Don Diego Hurlado de l\\Iencloza,
(.) Ranke, páj. 359.
jllij. '0,
Cl) Teoría de los Córle" i\\J¡,r;¡ItI", 101110 2, páj. 'í~(i.
(4) Rankc, p,ij. 3(iJ. Cnvallo,

I;\\TlWDLCCIO'\\ .
POI' tonto ni ra5tl'o de organizacion illtf~I'ior,
cia. "Col,tÍsil1la es la dist.ancia , decian los pa-
ni viso de gobiel'llo asoma con el despotismo
laciegos, que media entre la sonrisa de Felipe
mili tal' del príncipe primel'o de la casa de Ans-
y su pulia!. " Con la pel'sevel'ancia del padre en
bUI'go. (¡írlos Quinto dió al través con las libel'-
M1S intentos, solia variar los medios, valién-
tades plÍblicJs, estragó la nobleza, til'anizó y
dosp. alternativamente de los sujctos mas encon-
desangró al pueblo, soterró la industria y el co-
tranos en opiniones y afectos, en pudiendo COll-
mel'cio, vh'ienJo siempre pOI' medio de arbi-
tal' con Sil desem peño para el logro de las cm-
h'ios y de logt'el'Ías, Una administracion pujan-
presas. neqnesel1s, apacible por esencia, relevó
te y atinada pudo anmental' las I'entas del es-
en el ;obiel'l1o de los Paises Bajos al degollador
tado <:on la riqueza jeneral; Cárlos Quinto plagú
duque de A Iba; y á los asomos de la paz t en-
la Espafia con todo jénero de vicios y escesos, y
vió allá Felipe á Don Juan, Flamenco de naci-
con una arbitrariedad asoladora que restañó
miento, cOllceptuándolo mas gl'ato á sus com-
patricios; pero con el malogro de tales medios,
105 manantiales de la prospel'idad nacional.
vol vió Felipe á las crueldades aterradoras del
FELIPE n.
duque.
Desaparecen los estl'anjeros con Felipe, pres-
Sucede á Cúl'los Quinto el adusto Felipe IT,
cindiendo de su jerarquía, pues ni sel'vicios ni
euya mocedad eOITe pOI' cuenta del sanguinario
miramientos les dau cabida ni en la corle ni
y fanático duque de Alba, y honra el alumuo al
en los cOlJsejos. Con csta mudanza fundamen-
ayo.
tal encabeza la Castilla todos los estados suje-
POI' el pronto Felipe, embargado en maqui-
tos al cetro español. .No aprecia el rey, dice
naciones políticas, se desentiende de la gllcl'ra,
Soriano, lIlas que á los Espalioles, »
y se elllpeua en reillar con el tenor, plantea al
El duqne ce Alba, Ruy Gnmez de Silva y Es-
intcuto un sillnlÍmel'O de espías que abarcan Sil
pinosa, fuel'on los minbtros predominantes en
anchm'oso impel'Ío , y constituyéndose Í11quisi-
el I'einado de Felipe,
dOI' sumo, los sobrepuja á todos en fanatismo
El duque de Alba es el dechado Illas cabal
y fervor monástico. Tiene en todas las diócesis
del frenesí calenturiento de sangre que estaba
corresponsales que le r:otician el desempeño
á la sazon atenaeeando los pechos españoles;
respectivo de los eclesiásticos, y en todas las
l'evestido de la confianza de Felipe, que le ba-
llnivel'sidades algull ajente que le participa la
bia dado su firma en blanco liobl'e los Paises Ha-
mas mínima novedad, Conoce de anteman.o á
jos, lIt'gó á ser ferocisimamenle enle!. Des-
cuantos aspil'antes acuden á un empleo, estan-
afOl'ó á las pI'ovincias flamencas para tl'aer des-
do ya entel'ado de su índole, su mérito y su
pavoridos á los moradol'e¡; con sus degiiellos,
cond'Jcta pat'ticlllal', Al estallido de la Flándes
compl'endiendo entre los ajusticiados á los
ya tenia en su mano informes individuales so-
condes de Egmont y de Hurn en 13I'uselas; cuya
bre los revoltosos, sabia sus conciliábulos, 511
muerte vengada fomenta la libertad y desale-
edad, su tl'na, sus mañas y sus acompailan-
targa el pueblo. Pel'o yacen diez y ocho mil YÍc-
tcs_ En las demás córtes, wbl'e los embajado-
timas á manos del sal)~lIillario gobernador de
res apate::tados, tellia emisarios secretos q lIe
los Paises na,íos , antes que el castigo alcance á
se cat'leaban directamente con él (1).
la c~rviz de los verdugos, TI'ataba aqud tit'ano
POI' el interior, tenia consigo alglln ministl'O
implacable con el mismo teson á su amo que á
para imponerle en las sesiones del consejo; y
los slÍbditos alborotados; y en medio de la 10-
,\\ ntonio Perez se gl'3njeó, con este jénero de
IH,t'guez silenciosa que estaba cercando á Feli-
sel'\\·icios, la privanza de Felipt , la que le re-
pe, PI'ol'lImpia el duque de Alba: «No vengan
dundó luego en slImo daño, pues tl'as habel'
á espl'Ímil'me todo el jugo; no me han de calar
sido el cómplice sanguinario del tirano, vi[JO á
por entero, plles todo libro leido queda ya ori-
pal'ar en su YÍctima, « ]\\io asisto al consejo, so-
llado,» (1), Se avenia á ser instrumento de una
lia decir }'elipe n, para que cada cual desahoglle
tiranía j,~llial pura su altivez; pel'o e~ta no sc
sus ímpetus, y me basta una I'azon Cil'CllIlstilll-
allanaba á reconocer alheddo superior al suyo,
ciada dc su contenido para quedarenterado (2)_»
y así uunca se mostró flexible y obsequioso, ni
Hecho Hna vez cargo de las propensiones encll-
auu con el mismo rey.
bicl'fas de sus consejeros, se valia dc ellos
rdly Gomez de Silva, palaci,~go mañoso yave-
mientl"ls negocios de entidad le prccisaban á
nible, se contraponia á las ínflllas del dllqllP,
conservarlos; mas pasado el tI'ance, una mirada
pues se anonadaba en ¡llíblico ante Felipe, ren-
de Felipe allunciaba al privado las iras Cllrre-
dido siempre fJ SI/S disposiciones, y lLH'go con
Iladas por largo plazo y asestadas á su c:;is tCl!-
<JI'tel'Ías recónditas l'ealizaba sus intcntos_ Des-
alado todo tras la pl'iyauza, no escI'nplllizaba
I~I) RanI~.(>tP.13r.
\\.~l) Cartas de ~nt{)Ejn Perf'l.

I~TIWDUCClO:S.
los pasos pal'a eonseguirl&; y competidor de Al-
ducados (1); desfallece el patriotismo, las insti-
ba, vino á desbancarle animándose siempre it
tuciones se anonadan; y no son ya 125 cÓl'te~
\\;;s miras y propensiones del monal'ca; y así
mas que nn instrumento manejable segun eL
el duque, refiriéndose á Rny Gomez ,decia en
albedl'Ío de una soberanía desenfrenada. y su-
la antecámara, apuntando al df)rmitorio del
jeta por otra parte al fanatismo relijioso,
rey: "lIli contrincante no atina con los mejo-
Conserva Aragon tal cual independencia; y
res consrjos, pel'o se amaña á cuantos caprichos
se está en acecho de coyuntura para dar al tl'a-
bay pOI' allá dentro.» No cabe pincelada mas
vés con aquellas cortes, cuando viellc de suyo
I'etratante de Ruy Gomez,
á rodearse, Prenden á Antonio Perez, ministI'o
Tan encontradas índoles, siempre contra-
apeado, en Calatayud; se l.mpeña la Illqlli~i­
puestas y dividiendo el ánimo de Felipe, vinie-
cion en apoderarse del pl'eso, que el Justicia
ron á encabezal' sus bandos respectivos. Jamás
mayor y la diputacion permanente habian ne-
, trató el rey de hermanarlos, pues en suma se
gado al l'ey; se alborota el pueblo (2), L1ncbata
complacía con aquella desavenencia; como que
á Perez de las ganas de los inquisidores, y favo-
llevaba pOI' tema el reinal' dividiendo, y allá
rece la huida del reo á F'1'ancia. En seguida en-
~e reconocia con pujanza suficiente para ava-
via Felipe sus tropas; acaudilla d Justicia al
sallat'los dos partidos que pl'esenciaba ; desco-
pueblo contra el ejército I'cal , queda vencido y
llaba en ellllJo aquel denuedo brioso que esta-
fenece en una hoguel'a de la Inqui~icion en oc-
ba todavía sobreviviendo á la pacificacion de la
tubl'c de 1592 (3),
España. y en el otro se apersonaba la hipocl'e-
Espiran las libertades de Aragon con Lanuza,
sia monástica, entrometiéndose pOI' Jonde quie-
como las de Castilla con Padilla, y desde en-
I'a con I'cndidos ardides,
tónces no son ya las córles mas que unrt:medo
Brota de suyo entre bandos contrapuestos
lejano de las que hemos iJo llJanifestando á
nn tercer partido, como hijuelo de los otros:
nuestros lectol'es; y en llegando á la dinastía
y así, entre aquella competenc¡a del duque de
francesa, vel'émos como ya no se convocan sino
Alba con Ruy (;omez, asomó nn tercero en
para su avenencia sel'vil á la coronacion de un
discol'dia, el doctor Dieg(') Espino~a. Atal'eábase
rey, ó al reconocimiento del heredero presun-
dia y noche :Felipe II ; Y Espinosa, ambicioso y
tivo del solio, pues 'todo se reduce á un mero
acicalado, y tan eficaz como placentero, y lue-
acatamiento al dCI'echo divino, en cuya virtud
go perspicaz en estremo (1), se hizo cargo de
se va traspasando la corona.
que el rumbo accl'Íado pal'a privar eon el I'ey
Anuladas las córte5, todo asomo de vida poli.
era el trabajar hasta lo SUlIlO. Logró de sobras
tiea desaparece ya en España. Reina la Itlquisi-
su intento, pues el I'eceloso :Felipe vino á eu-
cion á sus anchuras, apropiándose la potcstad
celarse de tanto desempeño para los negocios
de unos soberanos idiotas y fanáticos. La admi-
püblieos. Lo fué desde J llego encumbl'aIHlo á
nistraeio[l Illiblica paró en un lI'áfico vergon-
todos los cargos, haciéndolo presidente del
zoso; y mientras toda la ElII'opa se va como
consejo de Castilla y de Italia, inqni.idor su-
trasformando, des!t'ozando las cadenas que le
premo y cardclHll. Tan suma pl'Ívanza le gran-
atajan el vuelo, en Alemania con la I'eforma, en
jeó tal concepto, que le apellidaban el monar-
Inglatel'l'J COl! el propio móvil y el derribo de
ea de Castilla (2); pero le I'edundó eH daño con
los Estual'dos, y en Francia con el prodijioso
I'l vel'dadero rey; y un dia al endiosarse el cal'-
vuelo de los injenios en el reinado de Luis Xl",.
denal con su cscelso podel'ío, cl adusto Felipe
trascuel'da la España sus instituciones, al pron-
le pal'ticipa atl'Opellada:r.ente sn caicla. No pudo
to con el embeleso de sus conquistas y la glol'ia
~obrellevar Espillosa tan inesperado golpe, y
milital', y luego con la aniquilacion absoluta de
falleció en el mismo año (3).
SIl fuel'za vital, La poblacion diezmada va siem-
Ya se está viendo Cl.1II0 los bandos batallacio-
pre á menos, y el desamparo, la esterilidad y
res en las mismas gl'adas del solio traen lal'guí-
la ignorancia se aposentan en aquel telTitorio
sima feclJa en España, y que el gnuiel'no, em-
yel'mo,
bebido todo en tramoy;ls palaciegas, no ha po-
En medio de la postracion jeneral, allá des-
dido menos de ser tilia til'anía intolerable.
cuella un nombre I!sclarecido , escepcioll aven-
Torio se vuelve cohecho en elrcinado de Fe-
lipe 11 , Y el C31'gO de diputado es un ramo de
(1) Marina, Teoría de las Córtes, páj. 27. Crónica
granjería, Uno de ellos lo compra en 14,000
del cardellal Don Juan de Talavpra.
(2) El vecindario de Zaregoza mató á llavejazos la"
mulas del coche de la Inquisicioll.
N. del T.
': 1) Perez, Segundas e,utas,
(3) No fu,; así: Lo degollaron eu la plaza lIamn(t~
.. ,', Ilanke. P"j. J73.
hoy de la Jllsticia Ó dd JIIJtic"Ía , junto al mercado.
,'¡; Cahrel"o1,
T\\. rIe! T,

L\\TlWIHCCl<i.\\,
l~jada en aqueHa época de estragado fanatismo;
pam evital' su I'ebeldía Ó desP-l'cion (1),
y esDonJllan de Austria, el hijo de Cárlos Quin-
Embargaba ya don Juan los ojos de los Espa-
to. CI'iado en el castillo de Villagal'cía al Cat'go
iíoles, pero mas esclarecida el'a su estrella, pues
de un caballero, ignol'a Don Juan el 1I0mbl'e
I llego habia de asombrar alarbe con sus haza-
de su padre, y Fclipe lo hace venil' á uu bosque
ñas. Toma don Juan el mando de las cscuadras
"ercano á Valladolid pal'il noticial'le que es her-
combinadas contra los Turcos; tl'opieza con la
mano sUJo; secreto encal'gado por el empCI'a-
armada otomana en las aguas de Lepanto; \\'a
dOI' , poco antes de mOI'il', al heredero de la co-
l'ccOlTieudo el frente de sus naves, se encal'a y
:ona. Lo destinan al pl'Onto á las dignidades
babIa con las tropas, enarbola en seguida la
\\'clesiásticas ; pero Don Juan cstá ansiando de-
señal del tl'ance, y se abalanza ante todos sobre
nodadamente el peligro y el alboroto de las ar-
vi almil'ante tUl'CO. Desbaratado el enemigo,
mas; hnJe de su I'incon de Vilhlgarcía y se em-
"eha de \\'el' que el ala del'ccha de la escuadra á
halTa cn la escnadra española anclada en Rar-
lasól'deu('s de Doria se halla en sitnacion anie!>o
"clona, al mando de García de Toledo. Tien'~
gada; vuela allá para libertarla y alcanza nueva
q[le volver á Valladolid por disposicion de Fe-
victoria. Atónita la armada toda con los pl'odi-
lipe.
jios de valor de su jeneralísimo, no acierta á es-
Se habian sublevado los Moriscos en las Al-
presa!' mejor suasombro quecon eslas palabras:
pujarras, y Cal! ellos hace dou Juan el estreno
"Es verdadero hijo del emperador». AnSiaba dou
de sus a!'mas. Su denuedo f()goso y su temprano
Juan, tras la victoria, mareal' sobl'e Constan li-
desempeño en el <lrte de la guelTil van )'a pl'e-
nopla y dar al través con la potencia otomana,
;',onJndo al heeedel'O de la nombradía de CirIos
brindando á la Grecia entera con su libertad;
()ninlo, Habian los revoltosos at'l'ollado á los
illas Felipe habia colocado junto á Sil hCl'llIaoo
j'~uel'ales veteranos; llega el lozano guerl'el'o y
un aJo, un eufrenadol' hipócrita y vendido. Di-
II'emola ya sus pal mas Iriullfadoras en Gnejal',
"nade Requesens á don Juan, quicn se atiene al
nali la, Orjiva, Galcl'a }' Cadial', Bondadoso, co-
dictámen que cOllceptuaba cnel'do y desintere·
medido y agradable, descuella don Juan al pal'
sado,
con su humanidad, sus modales finísimos y fa
Llega la nueva de fa maJO!' victoria que los
h'illantez de sn gloria; bañando en lágrimas el
Cristianos alcanzaran contra los Turcos, y pro-
cadável' de su a) 0, tt'aspasado á los umbrales de
I'umpe Felipe: "La debemos á Dios, y no á mi
(iuejar. Ya está esperando fa España en don
hermano." Envian á don Juan al Afl'ica; sus
.luan la vellida de un hombre grande, capaz de
lluevas proezas acongojan al monal'ca cuyo po-
,;liviar las desventllras rlíblicas; pero asoman
df'río está dilatando; el hél'oe de Lepanto y de
.'a por el alma alevosa de Felipe zozobras,
Biserta se aparece á guisa de enemigo al mismo
!'ecelos y envidias, qlle atajan á don Juan la
cuyos pendoues tenia cuajados de laureles. Se
"alTel'a entablada con su acero, y le llama á
esmel'a Felipe en desviar á los sujetos de ma-
),ladrid. Llegado á la corle don Juan, esel únic-,o
,\\·01' desempeño que cel'can á don Jllan, pues
<¡ue se alreve á implol'al' la conmiseracion de
le quita á Soto, Sil secretario, enviándole á Es-
Felipe á favor de los Moriscos, sus vcncidos; y
eovedo; mas era este todavía mas ardol'oso y
los apadrinó en torlo tiempo,
't1~S entrañable que Soto, yenlo sucesivo le cos-
Yallo cs su ahinco; manda Felipe 1I que todos
tó la vida aquel c31'ii'io con el príncipe que es-
los Mol'Íscos sean 31'I'ojados de Granada y tras-
':Iba sirviendo.
puestos á las aldeas de Andalucía y de C~stilla;
Gobierna don J lIan los Paises Bajos y cOlltrapo·
"e les acanala, el 23 de junio de 1.529, ('11 !lna
neá la desconfianza de los moradores un come-
iglesia yen IIn hospilJI, y ItH'gO con Sil cllel'da
dimiento y agasajo quefos asombra;le I'equiel'en
al cuello J maniatados se les conduce con es-
que despida el ejél'cito español, y se avieue á sn
colta. Sujetos pudientes yauo holgados van he-
demanda, paga á los soldados sus atI'asos, y
chos unos forajidos, y ml1chos fCII('cen por el
presta á los mismos estados una cantidad que
camiuo de cansancio y desamparo; faltando así
les mjia; á la despedida, clama la soldadesca
de Granada Im'gos millares de familias. POI' de
por vel' á su gallardo jene¡'al; pero don .Tuan
contado las tropas, alojadasy mautenidas antes
se desentiende de 10$ estremos de snjente, com-
pOI' los Moriscos, carecieron de todo con la <lll-
puesta de tercios veteranos de Castilla, que re-
sClIcia de sus huéspedes. Rematado filé cl des-
cobran en hreve la Italia á las órdenes del con-
cuncierto, plles el soldado ,'iéudose á mel'cee!
de de Mallfcld. Corresponde la Béljica con su
(k los abastecedores, ct'b~dos todos en su rano,
;¡,'l'~:de('imit~nt() á tan gl'andiosa conducta, pues
'c entl'cgó á toda cL:sc (!c, desórdenes; y el go-
bicl'no tuvo que disim!1l~l' to(118 sus demasíds,
(x) Don Diego de 3Iendoza, Guerra de Granada,

1 'ilHOHl!CClOl'I.
jpl'a don JUHn en Bl'usdas yen manos del obis-
libertad respetada pOI' su padrc, ahondó mas y
po de Bois-le-Duc, respetar los fueros de la Bél-
lilas la lIag;¡ mortal desu administl'aeion plíbli-
jica; mas la Índole de Felipe n desesperanza á
ea_ Al empuñal' las riendas de tan grandiosa
las provincias de la revalid~cioll del juramento,
monal'quía, halló exhaustos los l'eClll'SOS, apu-
azora un susurro aciago á la muchedumbre, y
radas la5 relltas ol'ditlal'ias, v la nacion exánime
estalla luego un rompimiento, Apodérase don
con deudas é intel'cscs agolpados.
Juan de Namur Il(Jt' medios poco decorosos á su
Aquella sitllacion administrativa de la mo-
escelsa nombradía, gana la batalla de Jemblus
Ilal'c¡uía prepotente en Europa, es al parecel' el
sin acobal'dar á los revoltosos, mien tras dcs-
posh'el' tél'lnino del desól'den adminish'ativo y
amparado por ell'e.v de España, empieza á co-
de la misel'ia jenel'aJ; pero los SllceSOI'es de
llo(:el' lo doloroso que se le ha de hacel' el guer-
Cál'los Quinto van á sobl'epujarle en demasías
rear coutra un plleblo donde ha nacido. Escl'ibe
tan inauditas.
á Felipe; no me/'ece contestadon; azorado y per-
Para COl1trastm' tanto apuro, acuden los con-
seguido pOI' las mas siniestras apl'Cllsiones, cn-
sejel'os de Felipe n á las tropelías de la consu-
vía su secl'etario Efrcovedo á Madrid. Sabedor
mada inacionalidad y al despojo de haberes á
Felipe del afan de Escovedo pOI' los timbres de
diestro y siniestl'o. Orillando toda ley y hollan-
don Juan, lo manda asesinar; y este aborto
do la humanidad, idean al pronto el reparti-
horroroso sale de liI diestra de Antonio Perez,
miento de los Indios pOI' dillel'o, esto t!S, la venta
logrando pOI' pl'emio el pl'otonotal'iato de Sicilia,
de hombl'es á otros hombres. Se trató tambien
qtW l'ediltía 12,000 d IIcados.
de bancarota_ Pregonal'on osadamente los mi-
El golpe que Il'aspasó á Escovedo alcanza al
IJÍsh'os de Felipe que no estaba el rey obligado
pecho gl'audioso d(~ don Juan, y el desaliento se
á reconocer las deuclas de su padl'e, pues que-
apodcl'a de aqnella ni lila abl'asada con el afan
daban harto I'eintegrados los aCl'cedol'es con los
de la gloria, tl'as la ellal, decia, se habia de aITO-
intereses exorbitantesquc hahian ido cohrando,
jar por una venia na, si asomaba otl'O amante de
y el'an de dictámen que ni se cubriesen desem-
ella mas fogoso (1). Anhela don Juau aITiuC'o-
holsos, ni se siguiese pagaudo los réditos (1)_ Se
narse en ul1a celdilla entl'e los ermitaños de
acol'dó fabricar moneda falsa, pero se cesó 11Iego
l'Ifonserrate,.v ni ann aquella fineza desesper;¡da
pOI' una reyerta que sobrevino entee el asen-
pucde t'peabal' de Felipe. Desahuciado del pOI'-
tista y el confesor dell'ey que mediaba en el ne-
venir y de 511 hermano, enfel'ma tan de repente,
gocio (2),
que no cahe d\\1r);II' en q ne la mallo idéntica que
Desecha Felipe los dos arbitl'ios pl'imcros: el
mató á Escovedo fué l., en yenenadora de don
primero pOI' ZOZObl'" de encumhral' feudatarios
Juan, vini"ndo á espil'al' con estl'emcci[(ientos
poderosos mas bien que pOI' miramientos de
pavorosos, Sil cadável' se salpicó al punto de
humanidad, y el segundo pOI' temo1'tlequedarse
pintas cárdenas y denegridas, se le acartonó el
sin prestamislas; pero se y¡de de otros lliedios
('uerpo, y la piel como chamuscada apal'ecia
!lO menos odiosos y violentos para logl'al' cauda-
!'Ojiza. Falleció, á los treint.a y tres años, el
les. Envia á Rny Gomez de Silva á Castilla, fa-
1.0 de octubre de 1578. Era la di,isa de don
('tillado pal'a empeñén' y enajenar cur.nto fuese
.luan: -Quien no adelanta cl:'ja.» Felipe tenia es-
daule, y juntar dincl'o á toda costa, Tiene la
cojida la de Tarquino: "Echal' ahajo todo ~l que
pl'ineesa Jnana que avcnil'se á la venta de diez
descuelle_u Cupo á don .luan esta nivelacion
cuentos de rentaque tenia impuesta anualmen-
honorosa de la tiranía,
te solwe la Alcabala. Se precisa á los pal,ticu-
¿Cuál seria el sistema gubernativo de lIn \\TIO-
lares {l hacel' Ill'éstamos de paiabl'iI, Addantn
nal'ea que dispon(l tallJailos atentados, y que
ell'ey de Portugal una pOl'cion de illtlrC¡1I1C'Ías
halla en la teoloj ia el desa hago com peten te pal'a
de la India que se negada n en Flándes; se toman
ellos? Antonio Perez, ministro d(~ aquel gobier-
;i rédito llsnl'al'io 300 mil IIncados en la ft'ria de
110, llamado "de venganza y /10 de just.icia (2)>>
Villalon (3). Pide Felipe á los Pais(~s Bajos !ln
por el almirante de Castilla, escribia á Felipe:
jll'éstamo de veillte .v CU3tl'O tOlleles de oro, y
"Pat'a cometer un delito un'ojado, yo no acudo
lo consigue; exije en seguida 800 mil florines,
mas que á mi ¡JI'opia teolojía;" y Felipe le con-
y en {in con dift'rentes jénel-os de dcsembolsos
testa al márjen: "Segun mi tcoJojía, opino como
desapl'opia de aquellas pl'o"incias en UD solo
vos (3;.»
año hasta 5 millones de ducados.
Si defraudó Felipe á los Españoles de la poca
Es el comcl'cio de lana el !nas flol'ecicllte del
(1) Ranke, P"j, 180.
(r)Ranke,380.
(.) Khevenhiller, Anales de Fernando, 1, fol. I¡ r.
(2) Soriauo ,.1 sellado de \\:'f'lleC:}:L n.ltl1..e 3~o.
f
(3) Memorial, J98, Cabrera, Felipe n, lib. JI, c.
(1) Micilell, fleI.1Z;(!lli ¡]'[ngbiitnr:t, f.·li" 7!j, C,-
'(), p:íj. 1008.
J¡n'J''¡~ Soriallu, n.,¡111.;e~ p. :-Hh.

28
INTRODUCCION.
estado, y Felipe le carga el impuesto de uo du-
nuestro descrédito y decadencia espantosa; pe-
cado pOI' saca, t'straida por buques españoles á
1'0 al sentenciar nuestra época de illmoralísima,
Fláodes, y dos á las qlle pasan á Francia ó Ita-
en no repudiar las tradiciones inicuas del abso-
lia, duplicando el derecho álos elitranjeros, Cla-
lutismo , pedimos por lo meno:!:' que se reconoz-
man las córtes, y contesta Felipe: "Así lo re·
ca cómo las tropelias, injusticias y falta de fe
quieren las urjencias (1);" y sigue adelante por
que están tiznando la adlllillistracion de la Es-
tan desastrado rumbo. Enajena cortijos, aldeas,
paña model'na tl'3ell ol'Íjen muy remoto. Si has-
vasallos, jurisdicciones y fincas concejiles i y
ta ahora la democl'lIcia no se ha hecho cargo de
al recordarle las córtes en 1558 sus compro-
que el pundonor en el gobierno y r.\\ acatamien-
metimientos jurados y cootrapuestos á tama-
to á los contratos son las reformas preferentes
lías tropelías, Felipe, pOI' via de contestacion,
para encabeza.' la administradon de España, que
va vendiemlo encomiendas, ejecutorias, reji.
está padeciendo en esta parte los estragos del
dudas, alcaldías y escribaníasidestinos (2) todos
ejemplo y las I'esultas de tres siglos de espantoso
1'cservados hasta eotónces para recompeosa de
desconcierto i este aciago ~istema es aborto de
sel'Vicios püblicos. Nada basta; pide Felipe al
monarcas dCl'l'ochadores ó mentecatos, despo-
papa la venta de fincas eclesiásticas con calidad
jadoreli, emhusteros y sin vergüenza, y compen·
de reintegro (3); y atropellándolo todo, se apo·
diadores de toda su sabidlll'ía administrativa en
dera del caudal de comerciantes y viajeros pro-
csta cantilena: Dueños de vidas y haciendas.
cedente de las Indias. Así pnes un rey fanático
Al vel' Felipe II desangrado al indefenso pue-
por la relijion, besando rendidamente la mano
blo, )' al clero destituido de grao parte de sus
de un clérigo, está robando ptiblicamente por
riquezas, se revuelve en torno de sí tras alguo
método administt'ativo, y para lograr el perdon
asidero, y en aquel allanamiento jeneral , 110
del c1el'o dejado un carnes con tanto subsidio,
descubre ya mas que la grandeza por esprimil'.
allá se arroja enfervorizado con la relijion y la
Retrocediendo al pdncipio de las mercedes he-
cl'Ístiandad i pero el comercio es el mas recar-
chas pOI' sus antecesol'es , va requiriendo prue-
gado de contribuciones, cuyo producto se le
bas tel'minanles de la validez de sus fincas. Asal·
hace impl'escindible, pues en 28 de mayo de
tan los íiseales la pl'Opiedad de ,'al'ios seüol'es •
1566 espide lt'es decretos pujando los derechos
desapropiándoles el diezmo marítimo que esta-
de enlr'ada y de salida á 7, á 10 Y á 20 p. 100.
ban gozando desde muchos años (1).
Inaguantables son exacciones tan redobladas;
Los mismos que habian visto desangl'ar la lIa·
pcro jamás llegan á cuajal' las at'cas l'eales, pues
cion sin chistal' se alborotan al mirar amagadas
el descamino, compañero perpetuo de las tro-
sus riquezas pOI' las garras de la corona, Ajenos
pelías admioistrativas, alejaba de su cauce aquel
de las desventul'as y padecimientos del pais, se
¡'audal del pueblo desangrado. Simaba la guel'ra
hermanan pa['a la defensa de sus inlel'eses , y
110a porcion por fuera, y la España desventll-
tiene Felipe que cejar en este postl'er intento,
l'adayacia en mortal desamparo. En 1575 y 1578,
Desahuciado y medroso de asaltal' la jerarquía
SI! fucmn al parece[' estremando estos graváme.
que le estaba sil'viendo de estribo pal'a del'fibar
Iles fuel'a del ámbito de la resignacion mas reo-
la libertad pLÍblica, Felipe se anoja contra el
ditia (4). Un edicto de 1576 suspellde tudos los
clero y los ayuntamientos. Concédele Pio IV, no
vales de los acreedol'es del estado, ya solwe I'en-
solo la mitad de las rentas de la Iglesia (2), sino
tas plíblicas, ya sobre el patrimonio real. Se van
tambien auxilios incesantes pat'a el manteoi-
rebajando de los ca pi tales las can lidades recibi-
miento de las galeras. Pio V le revalida la ccm-
das sobre el importe de los réditos que se prefi-
Iribucioo del escusado, esto es, el diezmo de
jan de nuevo: se les entregan vales refrendados
los bienes del clero (3) , Y luego la cruzada (4).
eon ¡¡['reglo á la I'edllccion at'bitral'Ía, dándole
Acudiendo siempl'e á Roma para que le santifi·
efecto retroactivo sobre todos los contratos ce-
case las exacciones que se rozaban con los bie-
lebl'ados desde 1560 (5), Al estar ahora viendo el
nes eclesiásticos, ner;oció y logró de Gregario
l'éjimeu püblico de España despeñarse por los
VIU un nuevo empréstito sobre el clero, del itu-
mismos descal'l'Íos , hollando contratos solcm-
nÍsimos con la maldad de los ministros de Feli-
pe I no hay que il' en busca de otl'a5 causas de
(1) Cabrera. J1anke, 397-
(~) Lettera di Mula, amb, ven, Roma. ,8 de ju-
(1) Cortes de Valladulid de :558.
nio de 1566.
(2) Cabrelá.
(3) El escusado era el derecho que tenia la hacienda
(3) Lettl'rn eli Mula, amLi ven, n,jUl,' alli .8 di
para escojer la casa mas aventajada de cad.ll'uéblo •
b,;ug;) ° , 1566, mSCr. Hallke. 391.
y cobrar lodos sus esquilmos, los die7.mos que tuvie-
(:í) RanKe, ¡,rij. 394.
se á su cargo.
(j) Cd hrera.
W Catella, Yita di Pio V, p. Ji"L

li\\TROnrccIO:\\.
porte de 170,000 escudos anuales (1).
tos de pedigüeño; les pide un agasajo que los
Todo el desembolso del clero no bastó para
grandes. :ljenos de la escasez ptíblica , le apron-
las urjeocias de Felipe; se habian soslayado los
tan. Abl'e un empréstito; lo cubren casas es-
grandes al em bate despojador, yel monarca se-
tralljeras , y 11I'0duce ochocientos y cincuenta
guia siempre menesteroso. Así pues se revuelve
mil ducados; mas cuando se traló de anticipa-
todavía sobre el pueblo, ya exánime en sn des-
ciones sobre los millones sobl'edichos, no pu-
amparo, y pnja el derecho de alcabala hasta el
dieron los pueblos exhaustos apt'ontal' mas que
10 p. 100. Estanca los naipes, el azogae, va ven-
una parte escasa (1),
diendo derechos dominicales (2), recarga los de-
Septíllanse los tesol'os de A mérica en aquella
rechos de enlJ'ada , y aumenta el )'a cr'ecidísimo
sima. Se regulaba la reuta de las provincias ul-
de las lanas. Snbe mal y mas los aranceles (3).
tramarinas, en 1.59.') , hasta dos millones de es-
Al presenciar las desventuras y el hambre que
cudos (2) , Y solo el Potosí rendia, en 1579 un
están acosando el pais, pl'or'nmpen las córles
míllon de duros (3). Se descubdó por 1574, ulla
desaladamente en quejas; claman y reclaman
mezcla de bronce y mercudo. cuya innovacion
contra la exorbitancia de impuestos, tan con-
aumentó el producto de las miuas (4). En 159.5 se
traria á cuantas promesas se habian hecho á la
triplicó este pl'oducto , y llegaron á San Ltícar
nacilJn , y vocean en ~uma qne la desdicha y los
treinta y cinco millones de escudos en 01'0 y pla-
padecimientos de tantos recargos sobrepujan á
ta, J en 1596, ni rastro quedaba de aquel dineral
las fuerzas humanas.
en CasUlla (5);subsisticndo los apUl'osintr'incados
Pero ¿ qué suponian para IIn lil'ano desalma-
cual nunca en el er'at'io; y mostrándose este siem-
rto el desamparo y las angustias de cuauto~ pue-
pre horrorosamente desnndo. Acude entónces
blos padecian la desventura de vivir hajo su ce-
Felipeá sus consejeros para que le descifren aq uel
tro desangrador? ¿ No teuia que estar asalarian-
fenómeno; y tan idiota en los ramos de admi·
do tramoyas y vilezas en Fr'ancia y por donde
nistracion como lir'ano en su despotismo, está
quiera, cOliteando asesinos, agasajando á prín-
lamentando su estremada pobreza en medio de
cipes estranjeros y cumpliendo plazos de pen-
tantos caudales :lI'rebatados á viva fuel'za. Y no
siones eOOI'mes, entre ellas, por ejemplo, la del
le ocurre otro at'bitrio y especifico pal'a aquel
duque de Lrbino, COO 12 mil escudos para su
achaque mortal que el de nuevos salteamien-
mesa? ¿ No tenia que seguir degollando pobla-
tos. Volviendo á las andadas de1575 , dispone que
ciones en Flándes, ~osteniendo guerras arrui-
se retiren á los acreedot'es del estado sus rentas.
nadoras, y para eso que sacar dinero y mas di-
derechos, propiedades empeñadas, cuantos tí-
nero? No habia llegado todavía la España al tI'an-
tulos se les hayan entregado, reponiendolo to-
ce postrel'o de sus desventuras, pues tenia que
do al cargo del erario (6). Aterró en casa y fuera
sUlIlinistrar á su soberano abominable medios
aquel robo tl'ocado en sistema de gobierno,
para tender' pOl'la lejanía el luto con que estaba
acarreando á miles quiebras de infelices despo-
ya cubr'ieudo su reino exhausto.
seidos. Claman los acreedores, y la contestacion
No quedándole J3 dinel'O que saltear, pide Fe-
se reduce á ma~ y ma~ demandas de caudales,
lipe préstamo en especies, y las provincias tieuen
aceptando empréstitos usural'Íos ,obligando las
que entregal' cuanto cojen, Dale la AndalUCÍa
rentas del estado, y engullendo de antemano
dos mil quintales de galleta. Sevilla sola. diez
tgdos sus productos. Halla todavía prestamistas
mil tOll~les de vino, y Galicia le suministra
ciegos y iedientos de ganancia. Espcndido aquel
seis mil quintales de cecina (4), No basta; en
c,\\udal, se halla el e,tado sin l'entas y sin asomo
1589, idea Felipe el im¡;l1csto llamado de mi-
de recursos; y el rey de España, aquel Felipe
llones, abarcando los consumos de primera ne-
11 , verdugo de su hijo, de su hermano y de SllS
cesidad, vino, aceite y carnes (5). Venian á rentar
vasallos, robador de lodos, trastornador de la
ocho millones de ducados al año, cuya suma no
paz del orbe, va mendigando, en 1591, de puerta
redime losapllros deJ<'elipe. En1590se enCIlI'a con
en puet'ta un don gratuito: avillanamiento muy
los grandes, no como amo, sino con rendimien-
propio de un poderío em pa pado en sangre; y en-
tónces llega por fin al término de sus salleamien-
(l) Negociacion de monseñor Seg¡¡, ms. Ranke,
tos, cuando los pueblos se niegan á pagar, pOI'
p·400.
(,) Cahrera.
(1) Khevenhiller, tomo III, p, 170.
(3) Ranke, I¡fi r. Marina, Teoría de las Córtes, t. 1
(:1) Contarín; ..
p. 304 j t. II, p. 394.
(3) Humboldt, IV, 175.
(4) Aparato de la guerra de 1588, Tesoro público,
(4) UUoa.
tomo 1, páj. fi7'
(5) Gonzalvez de Avila, Vida y hechos del rey Fe-
(5) Gallardo Fernandez, Oríjen de la~ rentas de
jipe I1, p. 35.
E~paña.
(6) Ranke, p. 40:>.

;;0
INTRODlCCIOi\\ .
ClIal!to cI pI'oducto entero de las haciendas no
No bastan los estragos dc cadalsos y espu\\sio-
alcanza á cubrir los impuestos; y el señal' de tina
nes desaforadas de Jlldíos y de Moriscos; pues
mouaJ'quÍa, en cuyo ámbito jamás se pone el sol,
un nlÍmero crecido de aquellos desventurados
tiene que Íl' alargando indecorosameute la ma-
logra salvarse de tanta perseclIcion, y l"elipe In
no; i está mendigando!
toma á su cargo el I'eclondeal' los afanes de
Qneda retl'atado el gobiet'110 de Felipe II ; ni
ahuelo y padl'c. Un al'zobispo de Valencia, Juan
los escesos mas rematados de los dias peores de la
de Rihel'a, que Roma beatIficó sin l'lIbol', ma-
I'evolncioll patentizan un cnadl'o de tt'opclías ,
nifiesta á Felipe la pl'ecision de 3t'rojal'dell'eino
desafueros y maldades comparable á aquel rei-
de Valencia 108 l\\fol'OS restalJtes; por ruanto Sil
nado de tantísima desvenhll'a. Todo se achica
lIlaestrla en labranza y artes daba motivos
junto á tales atropellamientos de la fe pLÍblica ,
fundados para maliciar/os de frasto1'l1adores del
de los dercchos de la humanidad, y de los mi-
sosiego público (1). Pot' mas que clamen los ha-
ramientos mas obvios del puudonol' ; y sin em-
cendados eontm aquel destierro qne va á defrau-
Largo nO habia aun estremado la snel'te sus ¡'i-
dal'los de la jente mas labot'iosa J dejarles yer-
gores con la España, ni los ahogos de una tira-
mas la~ campiiias, refuerza la In<¡lIisicioll la im-
nía mas y mas delirante, sin poderse deteller en
tancia del arzobispo; y Felipe In fija el plazo de
el sesgo de la vileza y afl'enta adonde la habian
aquella espnlsion de lus Moriscos alll deseticm-
arrebatado el fanatismo relijioso , la codicia y la
bl'e de 1609 para los de la pt'ovincia de Valcn-
ignorancia; y valiéndome de las cspresiones d"
cia, y al 10 de enero siguiente pal'a todo lo r~s­
MI', Ranke, «era la Espai'ía con Felipe 11 como un
tante riel reino;cmigl'ucioll llueva que deft'auda
estanque desaguado con sobl'ados derrames, y
á la España de nn millon de habitantes vividores
sin manantiales suficientes pal'a ~osteuerlo; yasí
r provechosos.
iba ;);omando el fondo, y se estaba palpando la
Estas barbaridades el'3n obl'a de una cOI'te
pl'ccbion de abocarle manantiales, cuvo I'audal
que estaba alt')rnando entre ejercicios devotos
quedab~ sin embargo exhausto antes de Ilegal' á y aun su persticiosos, y l'ept'csentaciolles teatra-
su des lino. "
les qne ansiaba con des\\'ufrello. ¿Cuál venia á
Aun este concepto pintOl'esco del autor ale-
quedar el pais en medio de aquel hel'videl'o re-
man uo Ille pal'ece absolutamente cabal , pues su
vuelto de palaciegos, clérigos y farsantes?
símil SUpOIW manantiales disponibles. Mas se
Mengua pOI' punto, la poblacion, desaparecell
asemt'J'I ~elipe al necio de la fábula que degüe-
el comercio y la industria, pero centellea ga-
lla la gallina ponedora de huevos de
lanamente la corte con festejos, y rebosan de
01'0 , pues
con su I'ematado desgobiel'no qnitll toda posi-
oro los privados, Gasta solo el duque de Lel'ma
bilidad de remedio. Desangró la España, le ar-
en el desposorio del rey 300,000 ducados, 400,000
~'ancó la vitalidad, dejando un esqueleto soci81
en el cambio de madama real de Francia con la
que ha empleado trcs siglos en venir pausada-
infanta de España (2), y dedica 1,153,283 duca·
mente á postrarse y fallecer, ó á padecer re\\()-
dos á fu~daciunes particulares, y así todo pala-
luciones, vaivenes políticos que dderminan las
ciego se va enriqucciendo á proporcion de ~u
cl'Ísisde salvacion pública, parando pOI' fin nues-
jerarquía (3); y el clero, recibiendo á diestro y
tra época en la disyuntiva dc feneccl' ó suble-
siniestro caudales y fincas, se va apropiando la
varse; y la España se ha sllblemdo.
mayor parte de las haciendas del reino (4).
Inmensas son las sumas que suministra la
FELIPE IlI, FELIPE IV, CARLOS 11,
Amét'Íca en el reinado de Felipe IlI, pues de
1608 á 16)(i, llegan de 10 á J1 millones de du-
Implacablemente inhumano habia sido Feli-
cados al ano, J aun de 1620 á 1624, ascendió el
pe 11, ú impulsos de un fanatismo Jerto, pe¡'o
producto á 14 millones (5); y todo estaba ya
llanguinal'io; telliendo que encnbrit, sus pensa-
empezado de antemano con el del'rochamicnto
mientos con solapado disimulo, para sobrecoj\\'I'
de la corte y el desquicio administrativo.
inopinadamente amigos y ellcl1li§os.
En las dos pinceladas siguientes, del consejo
Hel'mana Felipe 1lI COIl la crueldad del padt,c
de Castilla y las córtes, está bablando el rei-
un rendimiento indecoroso ante la potestad
nado de Felipe 1Il. Decia el primero al rey: "Las
Illonástica, postrándose á la~ plantas de frailes
casas se desploman y nadie las rep.dificai huyen
hediondos, cuya bendicion está implorando.
Embl'uteeido COIl su educacion c1allstral, carece
(1) Llor~ute, t. IlI, I'áj, 419.
de albedl'Ío, y pone las I'ieudas del estado en
(.) Ranke, 4 ro.
manos de sus validos. Dispone que la firllla de
(3) Dávila, Khevenhiller.
uno, el duque dc Lerma, equivalga á la suya,
(4) Representaciones de ],. córtes c.'pai'íola" Feli-
y todo un I'ey de España aspira, pOI' suma glol'Ía,
pe IV, p. 583.
á it, peregl'iu:\\!ldo hasta l\\mna.
(5) TIanke, 1j03.

1 \\TlWJlLCCIO\\.
,í I
105 mOl'adores, las aldeas quedan desicI'tas, los
dar un paso conducente á la resistencia,
campos yel'mos y las iglesias vacías.» Luego las
Pal'a enterarse de lo que el'a á la snon el go-
CÓ1'tes pI'orumpian así: «Si el desconcierto si-
bierllo español no hay mas que lcel' lo que par-
gue, no habrá en bl'eve labl'adores para cultivat'
ticipaba á la corte de Madrid el gallal'do go-
las campiñas, ni pilotos para concluci l' las uaves;
bernadol' de Flálldes, marqués de Castel Rodrigo,
nadie se casará, y no cabe que en tan suma mi-
único Espailo! que pOI' entóllces descollas!' COIl
seria pueda ell'eino durar todavía uu siglo (1).»
algllll desenfado, Esta carta notabilísima tiene
Ninguna rnejoda cupo á la España con el as-
la fecha de Bl'llselJs , e!! 16 de marzo de 1667,
censo de Felipe IV al sOlio, en Hj21. Siguió el
.Di cuenta á V, ~l. pOI' correo estl'30l'dinal,jo
desenfreno derl'Ochadol' de la cOi'te, y la guerr;¡
del estado en q lle me ha liaba y de mis zozobras
asoladora arl'ambló COIl euantos l'eCUl'SOS po-
de un ¡'ompimieuto con la Francia, de sus creo
dían quedar en un pais destl'llido; y desahucia-
cidos prepaI'3ti\\()s sobre la l'a}a, de lIuestro
dos todos pOI' parte de los hombres, nombra-
desamparo, de la carcucia de l'ecnl'SOs en esta:;
ron á santa Tercsa de JeslÍs por patrona del I'ci·
provincias, de la ncccsidad en que nos hilll;l!1lOS
1l0, espel'ando el patl'Ocinio del cielo con su
de tropas espaiiolas é italianas, y de todo jé-
mediacioll, Esc;lIld,dizó la novedad á los dcvo-
nero de mejoras en nllesll'a situacioll, Sigo co-
tos de Santiago, cuyas plega¡'ias habian rcdun ..
mo antes, y redoblando á V, ]\\J, las mismas ins-
dado hasta cntónces cn tanto provecho de la
tancias, debo decirle .. , que no hay lIl~ios r~i
Espaila,
arbitrios pal'a abastectT las plazas de gllerI'a
Exhausto está de todo plllltO el erario de Fe-
cllal convendl'ia ... Los 200 mil escudoi que ten-
lipe IV, pues ltabi(~lldo~e pactado, en el despo-
go recibidos (!n seis mese.l· 110 al canzan al cen-
sUl'io de la intallta doña Mar'ia Ter'esa COIl
tésimo de las mjencias .. , Me hago cargo de las
Luis XIV, un dote de medio millon de escudo,
necesidades que os apremian pOI' Espai'í~; mas
de oro, estuvo i\\r:Lionc muy advertido ellaplln-
el tenerlo así entendido en nada remedia los
lar, al eslender el contrato, que ('Il "irtud del
¡¡¡ll!l'OS que estoy padeciendo .. , Si "ienen los
pago de aquella cantidad se I'ealizaria la renuII-
Franceses á embestimos, yo no veo al'bitrio pal'a
cia de la infanta á sus derechos para la corona
s~lval' los Paises Bajos, si no es pOI' un mila-
de España. NlInca Felipe IV apl'outó el dotc, y
gro ... No ignora V, M, que estoy clamaudo y
suminislró así á Luis XIV un pretesto pal'a d31'
pI'otestando pOI' I<ll'gO tiempo .. , 110 hay convenio
pOI'nnla aqllella ¡'ennnciay declal'ar una guel'l'a
ajustado con el empel'ador, ni sc lla Jlroviden-
de demlucion; troeaudo así IIna cl1estion de
ciado pal'a afianzamos tiuilI'l'imo, corno lo estoy
derecho püblico en !lll contt'ato civil.
pidiendo mtly de antemano ... POI' fin, señora,
La se3llOda infanta Margarita Isabel, despo-
en nombre de Dios, suplico á V, M" si queda to-
sada con el emperadol' Leopoldo, estuvo dete-
davía tiempo, se haga cal'go de la al'l'iesgada situa·
nida dos aiJos en ~ladrid, por no habel' dinera
cion actual de los lIegocios, pues amaga Ilada
pal';] costeal' el viaje (2). Tan estl'emado era aq lIcl
mcnos que la desh'uccion total de lil monal'-
desdOl'o, que cscribia Luis XIV al duque d ..
quía .... POI' lo dem~s, en cuanto á mí, me siento
Beaufort, ell 17 de setiembrp: "Donde quienl
eon el tesoll com[H'tentt' para ,U'l'osÍI'ar todas
<¡ue tt'opeceis con bajeles ó galeras de E5paña,
las tm'mcntas y desventuras, pudiendo Cl'eCl'
hay que oblig~I'les á saludar mi pabelloll,'
y, I\\I. que se hace aquí mas de lo posiblc, y que
No alcanzan palabras á retratar la nonada en
procuraré acudir á todas las lll-jenciaH, sill fal-
que sc simó la España con Cál'los n, Desvalida
tar en nada á su servicio, pronto á [enecel' co·
para pelear' en Portugal yen los Paises Bajos,
mo leal y acentll'aJo vasallo, tanto yo como
é incapaz de hacel' [¡'ente, ni acierta á negociar,
cuantos se hallan aquí, vendiendo Iluestras v'idas
ni á prevel', Ya está asomado Luis XIV sobre
tan caras como sea dable,»
Flándcs, y aun insiste la cOl'te en deshacel' el
Asaltan á los Paises najm y se pierden; el
embate que la amellaza; los avisos remitidos
príncipe de Conclé cou<¡lIista el Franco-Conda-
pO!' el gobernadol' del FI'anco-Condado, mal'-
do, sin que la corte de Madrid, despl'evenidii
qllés de ltIonl'oy, los pliegos del embajadol' en
de dinero y de medios pal'a njencial'lo, pu,"da
Paris, marqués de la Fuente, deselllbozando los
hacel' nada para defendcrse. Se acudió, por falta
intentos enemigos de la Francia, líO alcanzaban
de arbitt'ios, á los dones gl'atuitos, y fueroll
á desaletarga¡' á los ministros in.;cnsa tos, despcr-
ningunos, Se tl'ató de nuevos impuestos; pero
diciando un tiempo pl'ccioso en discutir' wbrc
lIlanifestó el consejo supl'emo la imposibilidad
el sentido de las cal'tas que van I'ecibiclldo, sin
de aquel aumento, no pudiendo los pueblos
;;p:'ont;u' ni auu los ya l'xistentes, Se idearon
(1) Córtes primeras de Felipe IV,Cespedes, p. 105,
t'spedientes, corno I'ebaja de sueldos, l'edllccion
(2) Pliegos del embajador de Francia, Madrid, 20
de renlas eOllstiluidas, atropellando como siem-
fle junio de 1(iG3.
pre los empeños públicos, Ull irnpu\\~st() ~(lbt'e

I\\"TRO])UCCJO~,
las mulas ue til'o y oh'os ,]esval'Íos de este jaez;
desatender el menO!' arbítl'io para juntar dine·
en fin, tl'3S lIna campaña afl'entosa en el :Franco-
1'0, suplica el consejo de estado á V, 1\\1. que se
Condado y los Paises llajos, lien .. la España que
e[¡tel'e de si sel'ía Ó no del caso pedir :í mil
avenirse á la ley del vence(lor, :Fírma, el 3 de
individuos de tod~s clases, eclesiásticos ó se-
,lbl'il y 2 ue mayo de 1668, la paz de Aquis-
glares, á que le lweste cada lino hasta mil dll-
gl'3n, cediendo á la Fl'ancia un cordon de pla-
cados; encal'gando á dependientes amaestrados
zas fnct'les y preparándola pal'a redondea!' su
en negocios, y ante todo desilllel'esados, la tarea
conquista de todos los Paisf$ Bajos.
de formal' las lll'i mel'as lis tasi y los mismos com,
Pongo á continuacion documentos de oficio,
preudidos en ellas pudict'an lllego ir apuntando
por' donde se conceptuará el réjímen adminis-
los demás, hasta mil, en disposicion de pagal'
trativo de aqnPl l'einado; y con ellos el estrado
500 ducados. Todos los pasm I'elativos al cm-
de nna memoria del consejo de estado, fecha
pl'éstito correl'ian, fnel'a de la cOl'te, á cargo de
·en 25 de noviembre de 1667, contestando á va-
los Pl'elados y cOI'I't'jidol'es, que se entenderiall
rios proyeclos consultados al consejo pOI' la rei·
elltI'e sí pal'a quc se ejecutase lodo bajo el mé-
lJ<:1 I'ejente. Se tI'ataba de aprontar medios papa
todo mas oportuno y con el mejor éxito que
acudir á los apm'os orijinados pOI' 10 guerl'a con
fuese dable (1),>
POl'tugal y los Paises Bajos.
El documento segundo es un razonamienlo
Se esplaya anchamente el consejo, y llega á
prollunciado ante la reina rejcnte, e1 6 de di·
sus conclusiones, que son del tenor siguiente:
ciembre de HiGi, por el conde de Castl'illo, Jll'("
«Que desde el I'einado de Fernando el Católi.
sidente del consejo de rejencia, Allá ~a literal-
CO, nunca se vió la monal'quía española tan cx-
mente:
hallsta ni tan dest.ituida de todo nrhit¡-jo para
,,!\\Ii cdad laq~a y qllebpantada y el sinnúmero
hacel' frell te :í tamaño peligro; por tanto, enfl'e
de negocios intrincados IIIC fll'l~cisan á devolvcl'
los "at'ios medios propuestos para juntal' cau-
en manos de V, l\\f. los cargos qne ejcl'zo, por
dales, el consejo persuade á V. M. que se sotll'e-
Cllanto estoy viendo cuan divCl'so es el gobierno
ponga á torla zozobra, aplicando á las llI'jencias
dlJ la monarquía de aquello que debiera. Plan-
del estado la milad del dinero, metales lWeci(,-
teal'on los reyes de España consejos, pal'a tClIel'
sos y diamantes qlle llegan por los galeones,
ministros con la vista clavada en los reinos.
Este es el a!'bitl'io ejel'utivo y confOl'me con las
buscando siempre sujetos de todo desempeuo
necesidades pal'a aeudir á los peligros de la
par'a los cal'gos, y para que en ,ista de sus sel'-
monarquia, I'ecayendo el gl'avámen soln'e indi-
vicios y de las razones que mediasen, los pru·
viduos opult'ntos, estranj¡'l'ol; los mas.v pOI' con-
pusiel'an al I'ey pal'a 1I0mbral'!os, Nada de eslo
siguiente no contados entre los Slíbditos de
se practica en el dia, pues la reina es árbitra
V. M.; pero procurando indemnizar á Cllanto;',
en valerse del ayo de su cunciencia (2) y en in-
alcance el sacl'ificio de aquel produclo pOI' ocho
fOl'marse de él, sin contal' Gon el consejo, y pOI'
tÍ diez años, Al ]lI'opollet' tal m'bitrio, no desco-
sn pl'opia autoridad corre con el nOlllbl'ilmicuto
noce el consejo de estndo el quebl'anto que va
de los destinos cn todas las secretarías. Vell-
á redundar al cumel'cio y al crédito del estado,
turosa fuel'a la Espaila, si no adoleciese ele Otl'OS
puesto que los interesados habian venido á con-
achaques; mas lodos Jos ministl,os pl'incipale~
IJ'atal' en Indias bajo el concepto de la fe ptí,
se muestran acol'des en que nada bueno cabe
blica, con pactos revalidados pOI' el I'ey nuestl'o
esperanzar con tal gobierno, y que la monar'-
señol' ; mas tambien le consta que de continllo
quía ya cOI'l'icndo arrebatada á su tolal estel'-
hay quien se deja corl;lI'
minio, Dolorisísimo se me hace el cstJl' presen-
1m brazo ó una piel'na
á trueque de snlval' el cllerpo; que en un incen-
ciando tamaño quebranto en el reinado de
V, M,»
dio se arl'ojan pOI' las ventanas alhajas quebra-
lJ
dizas, y que en IIna torlllenta, aun el naviero
reinano de Cál'los II sc ¡'edujo á una con-
mas avariento til'J igllJlmente al mar los teso-
tinuacion desastl'ada de aquel desól'dcn ante-
ros mas ricos pOI' alijal' la llave, Al mismo tenol'
rior, Tan rematada era la idiotez de aquel prín-
cipe malhadado, que en 1G!l7, cuando pel'dió á
queda abonada la relencion de rcntas y Otl'OS
al'bitl'Íos,
I\\Ions, para escusarlc la pesadumbre que le po-
eOIl la rebaja de "alOl'es ya planteada
dia resultar, le manifestaron que !\\Ions era <le
pOI' aquell'amo; .Y si aquellas providencias son
Jnglatcl'l'a. Cal'ecia á la sazon España de tropa,
efectu de la necesidad, el estremo á que V.M. se
de navíos, de dinel'o y de COllS.;jO; andaban
halla reducida sinccl'ará el partiuo que en su
105
conct'pto debe seguir, con tanto mayOl' funda-
graudes desavenidos, ambiciosos todos, y sin
mento por cuanto lIingun otro ofrece las mis-
mas vcntajas, ni acal'l'cará tantos y tall pl'ontos
(1) Archivo de SimatlCn5, serie A, legajo 8, p. I¡~
recul'sos como ahora se I'¡:qlliere. Hecho tam-
Jlligue!, t. 2, p, 004.
bicn cm'go de que la situacion no consiente
(2) El r~dre Nitardo,

1 i\\THOmCClON.
cl'édito ni autOl'idau (1). -Los Españoles, des-
lipeIlIy Felipe IV ni aUIl t"c.}cs fUeI'OIl, y Cár-
validos y desgobernados, no podian estorbar la
los II ni siquiera hombre (1)_ "
f'jecuciolJ de mi tratado con el emperador, la
Es pues muy obvio que la decadencia siempl'('
Inglaterra y la Holanda (2)." "Cnrece España de
redoblada de Espaiía se eslilbona con las c;w-
todo l'cClIrso, el gobiel'no está imposibilitado
sas recien·espuestas. TI'aspasal'on las entrañas
de suplil' la falta de dinero y de fUd'za, yel con·
á la nacion, se internaron hasta su esencia vi-
~ejo y la COl·tC andan desavcflidos (3)." Era un
tal, trascendicndo á su poblacioll y sus produc-
cadáver. En fin yacía la nacían tan remiltilda-
tos. La España, despegada para con sus propia~
mente difunta, que los cstranjcl'os fueron tra-
instituciones y opuesta á -la libertad en las aje-
tando de apropial'se sus tr'nzos descllal'tizados
nas, se avino tácitamente á pet'secuciolles hor-
yen podredllmbl'e; y Cál'los II, monal'ca men-
rendas en sus hogares, Goma tambien al sistema
tecato, dejó la COl'ona, f~xhanstJ, envileeida pot'
estcrminadordll sus céleb.'Cl! capitanes en guer-
su interior é insl'Il lada pOi' de flH'ra, á un prín.
I'as lejanas; y así ha venido á selltencial'se á las
cipe estranjel'o, COlllO si fucse llna hacienda pat'-
uesventlll'as y padecimientos que la están aco-
ticllla!'.
sando.
Esta fué la dinastía de Ausburgo en España.
Despues acá no hubo al'bitr'io para henchit" el
Entronizada pOI' un déspota guerrero, dedica
"aeÍo hecho en la poblacion pOI' la sobe.'auÍa y pOI'
dos siglos á acabal' en España con todos los ma-
el tribunal implacable de la Illquisicion, soter-
nantiales de la prosperidad ptiblica, y dejal' apa-
I'ando castas enteras de jente en sus lóbregas
gadaslas pavesas del entendimiento humano. La
mazmorras, ó abl'asánuolas pOI' millal'es en su~
gloria militar, quc centelleó esplendol'osa!lll'n-
hogueras. Arl'ojál'onse allá hombreii sin cuento,
te en el Ir'ance de feneccl' las libel'tades plíbli-
y sabido cs que la despohlacion es una de las
cas, embelesó insta>ntaneamente á un pueblo de
pl~gas mortallls de la E,paña desventurada. 50-
suyo ardOl'oso y recien s¡¡lidu de una guerra de
Lre tan pavoroso desenfreno, estamos luego pre·
largos siglos empleados en conquistar su in-
senciando guenas desapiadadas y degolladol'as.
dependenci:l n,'cional. En la embriagnez lIl'l
('on el alfanje eatólico, ya en A mél'ica, ya en 10<.
tl'iunfo, S'~ desvian los alal'idos de las vícti-
l'nises Bajos. En los siglos XV y XVI, la Espaíj;;
mas sacl'ificadas á la conquista y al enfut'c('i-
jlat'ltce que se vincula en matar á diestro y si-
miento implaeable del fanatismo político y '·l'·
niestr'o donde qlli.!ra q\\le asoma el pendo n de la
lijioso. Entl'e aquellos estravíos que encamina-
Inquisicion y de la soberanía_ En l\\Iéjico ,en Li-
!Jan á la bal'barie , no percibian los ~:spañoll's
ma, Cartajena de Indias, Sicilia, CtTdeña, Ol'an
las} ertas cadenas que les estaban I'emachando
y Malta, la lnql1isicion entabla ~tI rumbo y vn
la Int¡lIisicion y la soberanía. Así que, pal'a ei pue-
degollando víctimas innullleraLles. En ~IiIan, en
blo, el malogt,o de las instituciones es el envile-
Napoles y en Flándes, paises (h~1 señorío espa-
cimiento, y pal'a el solio la huesa; y así en Es-
ñol, intenta plantearse la Inquisidon ; y el ca-
paña Jos n'yes, con el afan de den'ibar la libel'-
tolieismo de entólIces se patentiza por el rastro
tad, destruyeron su pujallza y podel'Ío. A im-
1~l'gl1ísimo de sangl'e que va dejando en pos {h'
pulsos de un instinto asoladot"
~igllielldo á la
sí. J<:l del'o , tan inacional como implacable, ne
Inqllisieioll antojadiza é insensata, falleciel'ol!
sabe sino acuchillal' y mas acuchillM' ; deleitán·
moralmente, bastat'dearon, se conSl1miel'On y
dose al parecer eon aquel aeiago sistema asola-
M! alelaroll_ No cabiendo fuerza en Felipe nr,
dor, y alentando desahogadamente al allonada!'
en Felipe IV y Cárlos II como en Cárlos V y F("
la fuerza y la intelijencia de la nacÍon ; y asi ~o·
lipe 11, fueroll cobal'demeute inhllmauos. Ene-
Jio , I'elijion y pueblo ya no existen mas que so·
lIligos ~e les hacia n todos, y ~e rell'ajeroll dcl plÍ-
bre un cLÍmulo de escombros.
blico, allá emparedados en un palacio fI'anquca-
¿ En qué habia de pal'al' IIn pais todo calentn·
do únicJmente á privados, ramCI'as é inquisi-
I'iento dc cl'ueldarl estl'emada Ji hecho alternati-
dores, apersonándose con la nacion tan solo en
vamente víctima ó verdugo? En lo que ha ,eni·
tropelías y en aparatos llÍgnbl'(~s de antos de fe,
do á IIcr_ -
Con tales costumbres desapal'ecie·
Empezó la dinastía con un déspota y acabó con
ron las ill~titueiones. Apeada la España de Hl en-
un insensato." Cill'105 Quinto fué jeneral y rey,
cumbramiento, y ajena de toda pl'ospel'id"d in·
Felipe II solamen te rey ( pero i qué rey! ); Fe·
terior, se hundió en la misel'ia mas espantos,;,
que ha parado en estado normal.
Pueblos, dinastías é individuos han de pauta¡'
su mOI'alidad y su justicia pOI' IIIl I'~lmbo ell) ...
(,) Memurias de TOl'l"y , l. 1, pái. 12.
(2) Pliegos de Luis XIV, del 16 de ~gost6 de 1 (i9~1.
(1) Mignet, Intl'oduccion á 1" colf.,;cion de doct;-
nI marqué, de Harcurt, p. ¡07.
mento, inéditos sobre la sucesion rle España, páji.
O) :\\h·lIwri".; d~ Tor<')'! p. 123.
na XXXII.

I\\TWmuno.'\\.
des\\ iu es pel'!licio~isimo; y ~i 1l0, ahí ""la la
El ill'jmcr desafuero cou,i,tió en el allto acor-
hislot'ia pl'egouando que las atrocidades llevan
dado de 1713, aboliendo la ley de sucesion, vi-
LlI'de ó tCIll)H'aIlO su castigo. El hombrc anda, y
jente en la IIlOnal'llllía desde siglos, pal'a susti-
Dios cs su guia. Con esta gllardianía invisible,
tnil'le la de los Agnados, No me cabe aho"a el
uuestro libl'e albeddo dispone de los medios;
abogal" pOI' el sistema antiguo en Sllcesioll , ni
:¡'.lcede que nuestros cortos a[cauces no calan los
menos pOI' la lejili:nidad de la r"íua Isabel, hil-
i
biéudolo ya vel'jficado eu CO)'lllJtUl'a I'eciellte y
l) lentos allá recónditos de la Pl'ovidenr:ia ; mas
I!UllCII nos cabe dudal' de qlle en todo hay un
como á voz de pregoll, pa!'a tello' que repetido;
Llanco para la disposicion del orbe y el réjimen
cuanto mas que suscité ya esta cuestioll cn Alc-
de la vida. En descl'eyendo la mOl'alidad de Ull
mania, el año pa~ad() de 1839, dando ('altlpo al
flt'bitro ~lIperiol', tendrémos que jllstipl'eciar los
sabiG catedrático de la universidad de Heidelber-
hechos como ~ctos materiales, lIuestl'a existen-
ga, el DI', Helll'iquc Z;cpfl, pal'a publical' su En-
cia vendrá á ser'
sayo histórico soúre la sucesioll de Espalia, obra
1111 juego del acaso, al pal' de
cuantos aconlecimientus la acompai'ían; pero
que despeja todo a;,ol11o de dnda sobre la vali-
d~z de los deredlOs de la \\'ein<l h;¡bel U. Herma-
¡)()I' dicha el devaneo de esteateismo embrutece-
dor se nos está patentizando á cada paso, é im-
llál'onse la justicia y la victoria para encumbl'at,
posibilit¡,
el derecho, cOlTespo[jdiendo á los couatos de la
1111 yerl'O tan afrentoso.
n<:ciou , y demostl'ancJo la España cuál! desvali-
FELIPE V , FERNANDO VI , CARLOS III,
do es el albeddo de un déspota contra el didá-
CARLOS IV,
lllell de la mayoría dcl pueblo.
El'a el testamento de Cál'los n un atropella-
Sll('('de la dinastía ft'3ncesa á la austl'Íaca,y en·
miento innegable de las leyes y costumbl'cs del
ll'ollizildos acá los BOl'bolles , desapal"ece toda
pais, acta qne ha tl'ascendido lanto para el des-
política nacional. La España viene á para¡' en
tino de Espai'ía , y se eslabona tan e,t¡'eChalllen-
f,atélitc de la Francia, esclava mente avasallada
te con los acontecinJieutos ¡¡duales, que mani-
pot' el iuflujo la&lirnoso que,)a no puede menos
festal'é lilas adelante pOI' qué tr~moyas se vino á
dc ugualltar; y en que¡'icndo sacudir tan indeco-
redondear aquel último yerro del reinado de
I'OSO ) ugo, tiene quc an'ostral" tt'emendos sacri·
Cát'los n. Ya por dos veces, en menos de siglo
licios. Esta pl't'poteucia que la Fl'ancia se ha ern-
y medio, el aciago menospl'ecio de las lejes. que
penado en ejercel' sobl'e la E~paiía abot'ló una
escudan tanlo tÍ mas al solio que á las iustitucio-
eompeíencia de predominio estl'3nje¡'O hal'lo
nes de un pueblo, ha encendido la guel'l'a en el
aciaga para el pais, pucs ha qllcr'ido la Iuglater-
corazon de España. Aborto eH 1700 del testa-
I'a eonll'apcsa¡' á la Fl'aucia; y de aquí dimanan
mento dell'cy pos11'el'o de la dilJastia austl'Íaca,
las oscilaciones del gabinete de Maurid, elltl't!
la nacion se abalanzó á las aJ"mas; y ahora el au-
política ing!e~a ó f¡'anccsa, sin dejal' cabida al
to acordado de t 713 ha sen ido de (ll'ctesto pa¡'a
~istema ca,tizamente espai'iol.
la slIblel'aciol1; ,) ,Hnbos fracasos lÍellllles tran des.
COIl la paz de 1J lrecu 1 , pacific;¡da la Espai'ía
de 1 llego que está harto arraigado en España el
y recouocída la llueva dinastía pOI' la EllI'opa
det'echo nacional. y que el att'opellarlo ¡'cdun-
entel';¡, la adhesion COBstante de un sinmíme-
da siemp¡'e en escarmiento. Cál'los II y Feli-
1'0 de Españoles, la viclol'ia y tallluieu cierta
pe y , fieles ~á Sil sistema de ciego despotismo
maguauimidad en Felipe, todo se agolpó para
que teuia esclavizado el pais, COllceptual'oll ill-
1ejitimal' un del'echo que no adole~ia de mas
decol'oso para sus t'ega lías el acndil';i las có¡'tes
quiebra que la falta de aprobacion solemne de
pal'a disponer, el mIO de la COI'OIl;], y el 011'0 de
las cÓl'tes. Imbuido Felipe eu los mundamientos
la ley que pautaba la slIcesion, !elll.!ndo qllP. bas-
del abuelo, en castigo de la resistcucia de algu-
tal' su mero albedrío para dal' \\'adoá todo Jo "c-
nas provincias que le tcnianairado, It;s quitó las
nide¡'o,
reliqnias de sus [UCI'OS y exenciones, )' este nue·
Estl'cgados los tiempos, corria valida esta
vo embale aciba¡'ó los quebrautm; tlue se e~ila­
cl'eellcia, y se daba pOI' escusado el belleplácito
ban ya padeciendo_ Continuó la Inquisicíon su
de la [lacion ; 1)('1'0 una guel'l'a de trcce ~lÍ'íos fué
canera de atl'ocidades, pues hasta 1.032 pel'so-
la protesta engl'eida que debió manifestal' á Feli-
llas fenecieron en las lIal1las de los autos de fe,
pe y como no carccia Espada absolutamente de
J' la sUllla de HIS ,íctimas lastimosas, en el I'ei-
cuel'jía. Desentendióse de todo, y con su inno-
llildo dc Felipe V , ascendió á 9,902.
vaeian tiránica en la sllcesion cOI'['el:Jtiva de la
Uabia ya la dinastía austl'Íaca allanado la ~al'­
corona, nos impllbo I~ obligacioll tremenda de
I'efel'a al despotismo, y el advenimiento de llue-
protestal' soletnnCrnellle contra tamaDo qlle-
va dinastía tenia que dal' la sei'íal pal'a nUevos
bl'antatllientn del deredlO nacioual. J\\l~s WlJtll-
alt'opcllamicntos coutra los derechos de la na-
I'OSUS que II [l('stI'OS UII kpa~adOti, ~ a('<'I':i allte 110-
cioll.
~Oll'()s t'¡ d,'spolislllO ,} \\o!:ll'j pal'a Si'·llliJI'(~ el

I?--TROOU:ClO-'í .
s;;
déspota qne ha venido a pedit' Id solio en vit'lnd
cilio de Toledo, y le pt'csI'llta eou sus docu·
d~1 l1uto acordado de 17 J 3.
mentos .in~tificaliv()1 de la ehpolllatleidaJ el"
Otro acto de Felipe y, que, por meuos tras-
aquel aeto , cn el cual 'Vamha recomienda EI'-
tornador, no le ha redundado en tanto vitupe-
vijio á los gl',wdes y condes palatino~ pa¡'¡j ~Il
rio como la det'ogacion de la 311ti~ua ley de su-
eleccion. Apl'neba el concilio todo lo III)cho, I'I~­
eesion , y mas mOlls!ruoso todavía, si cabe tal
valida el nomLrnmieuto de Enijio, dCsc¿ll'~a Id
~radaciou en el menospl'ecio de las leyes, es Sil
pueblo del jut'amento t,'iblltado á Wamba , y
renuncia y su recobro de la cnrona. No solo COIl-
enc31'ga respeto y obediencia al nuevo I'ey.
1t'3viencn entl'ambos pasos á todas las leyes de
Encumbl'al'oll á Renundo 1 (el Diacono) al
F.spaña , sino que atropellan tambien el mi~mo ~olio COlltt'3 su voluntad en 788; los relumbl'o~
auto acordado de 1713, de forma que el fundador
de la corOlla no le t'cü'aen de su pt'opensioll al
de esta llueva lejislacion fue el pl'imer'o en que-
t'etit'o, ~t1hela¡¡do siempt'c vivil' arrinconado.
brantarla.
Se afana Bermudo 1'01' afianzat' la paz, y aplaca.·
Si no cabe descifrat' aquel at'rebato de Felipe
las disconJias que se opollian al reconocimiento
Ven deslt'lIü'la ley en cUJa virtud lo habia Luis
de Alfonso el Casto, y logt'a t.'aspasat' el cetl'O
XIV sentado en el lr'ollO, menos se alcanza to-
al sucesor, aceptada lloa vez legalmente la re·
davía pOI' qué estt'año destell;ple viene á abdicat'
nuncia.
una soberanía, á los cuat'enta años de edad, y
Tt'ata Alfonso el Gt'ande, juntando gl'andes y
lI'as haber moúdo uua gne.-ra jeneral en l~Ul'o­
prohombt'es, de I'ctil'arse, y en Sil pl'csellcia de-
pa, acaneando tanta desveutllt'a a Francia y :i
posita las insigni;¡s de su potestad I't~al , con
[~spai1a , pat'a lue¡.;n t'casit, el cetl'o á po~os me-
esta fórmula de solelllue renllllcia: Regim{/{('
i
~es y segui., em(1nilándolo hilsta su fallecimieu-
se prival'it prcest!lltibuj·.(iliis et potio/"ibllS rer:"¡
10, Pet'o en 110 teniendo un t'ey mas ,'cgla pal'a
.mi; y dt! I'csultas , pt'odaluan rey á su hijo, cl
pl'Ovidenciat, que su antojo y sus ímpetus, es
príncipe Dou Gat'cía.
por demás el paral',e á avel'Íguar el móvil de los
Tt'aspasa Alfonso IV (t!l J\\lotlje) la cOl'ona de
estrados de Sil ar'bitrariedad,
Leon, cn t:lf3 , al iufante Don Ramon , su hCI'-
Conceptuó Felipe V escusada la concurrencia
Ulano, despnes de con~ultat' con los .'epl'esen·
de las cót'les para vat'iar la ley de sucesion, y de-
tantes de la nacíon juntos en cót'tes en Zamol'a.
bió suponerse toda\\Ía mas desahogado para 'u
Las córtes de Valladolid, muerto Helll'iqlH' 1,
renuncia, sin contat' con la nacioll ni juntar las
pl'oclaman por' I'eina á Doña Bercuguela eu
córtcs, Sin emba.'gn, mieutras estas han sido
1217; pet'o jenialmente mal hallada esta In·ill-
rea 1 men te ta 1 es, Clla n tos ¡·e} es de ES]la i"ía re-
ct!sa con el bullicio de pah,cio , pide á las eó.,-
nunciaron manifcstat'on sumo respeto á los cs-
te~ se le franquee el h'aspaso de la corona á su
tilos, la tl'adicioll y las leyes fundadas pOI' la
hijo el infanlt~ Fet'uaudo; acceden las córtes, y
sabiduría y el det'echo nacional.
~ubc al solio Fernalldo 1II.
LeJ fundallll!utal y pacto mutuo eult'c la na-
Desde el siglo XIII, Ja no apat'ece en la his-
cion y el pueblo es aquella ley que pauta los de-
!.ot'ia ejemplar de t'enuncia hasta la de C~l'los
rechos y fn'crogalivas (le la COl'Olla, La familia
Quinto á l"a\\l)l' de su hijo Felipe, t!ll lll'uselas, el
en cllyas mauos para el desempeño de aquella
16 de enel'o de 1.>56, Hal'to avezadüs tcnia Cár-
maii~tt'atut'a supt'cma tiene que obst!t'var la ley
los Quinto á los Españoles eu elmenus]ll'ecio d~
al pal'·que el pueblo, manantial sempiter'no de
sus leyes, pat'a que estraiJa~en aquella IIlH!\\a
todos los derechos nacionales. 2\\lientl'as las ins-
¿¡I'bitrat'ied;¡d ; y nadie se admit'ará dc tlll paso
tituciones han sido en Espai'ia la IlOl'ma inul-
que ~e da tanto la mano COII toda la ,ida d.,
riahle de los rel es, todos se han ido atelltamen-
aquel pl'Íneipe. Deliuquiendo en cuanto debia á
te doblegando 'á las ohligaciones que les impo-
la España, gnat'dó al mellos consecuencia; pel'o
Iliau , á fin de q ne se acatasen los del'echos que
aquel despt'ecio con las instituciones del pai . .,
les franqueaban. Aualanl.óse el pi"Ímet'o Cá,'-
corl'ia pat'ejas con el SI1I1I0 teJio de los nego-
los y contra las libel'tades jlúblicas, y rué tam-
cios en que su situacioll lo habia puesto.
hien el (lrimel'o en deseeiiirse la corolla sill pal'-
Despues de la paz de Cl'cspy, muerto ya F.'al!-
ticipacioIl de las CÓI'tl'S. Autes ~ielllpre tenian
cisco 1, 3jll~tó la F.'ancia uu tratado de aliam.a
que sujetal'se tales I'enuncias á la a¡lI'obaciotl
eOIl los ]lI'íncipes pt'otcstantes contra el elllpe-
de las cót'les; y ninguno de ellos animó las
radot'. Se renuevan las hostilidades ell 1'>52, ~
insigni;¡s t'l~aies sin ln',~ceder el beneplácito de
Carlos Quinto ft'acasa en Metz, mieuli'3S lo;,
los dipltta(los el ... la 'laciou.
Franceses van peneh'ando pOI' los Paises Biljos,
Deja "Talllha , en 680, la COI'Olla, que es elec-
el lIenao, el AI'toi~ y la Picill'dia. Aquella al-
tiva, y En-ijio, lIombrado sucesor, t.icue anle
ma fogosa y conmovedot'a de la Em'opa entel'a
1!)(!O q\\1l~ t",tilllouiat' como es libre la t'euuncia
flaquea de illllll'ovi~o ; apeado del elllbeh~s() del
de \\Y;dllbJ. COllvoca al inll'1I1o ,,1 s"gllndo ('011-
\\liando, q;¡('hl'Jllt~ld() de aLIIIl', il,fl'lIctuo,os.

. -;ü
INTHOnUCCIOI\\ •
¡'euuncia el impel'io y apetct:e la paz á laJa
d~ las ciudades, m'llaJ' ,r aldeas dd reino; Sll-
/t'IHlce. "La estaba ansianJo , dice Rabel'tson,
pliendo, como lo hago, á cuantas nulidades
110 solo por el intel'és de su hijo, sino por 10-
cupieren, y finalmente emperio mife y palabra
gl'ar el timbre, al desviarse del mundo, de
real, y ofrezco mantener y observar esta acta
devolver á la Elll'Opa aquel sosiego de que la
de renuncia, y mando que se guarde y observe,
habia defraudado casi desde el principio de
á pesat' de todas las leyes, fueros, usos y dere-
su I'einado. " Queda pues descifrada aquella l'e-
chos comunes y pal'ticlIlares del reino que sean
Iluncia con el cansancio de treinta años de con-
ó puedan sel' contrai'Íos á cuanto se espresa en
tienda, sin alcanzar' el blanco de sus anhelos, y
mi l'eOllncía, pOI' cuanto es mi voluntad que
con el quebranto de sus fuerzas corpol'ales, co-
cuanto en ella se comprende se tenga por ley
mo que sobrevivió apenas dos años.
espl'esa, telJiendo la misma fnerza y vigOI' que
Nada de esto se echa de ver en la abdicacion
si se hubiese formado r promulgado en córte.f
de Felipe á favol' de Sil hijo el infante Luis,
jcneTalf'.\\' tras deliberacion madura y con su
príncipe de Asturias, mancebo de dillz y seis
anuencia (1),1>
años, que falleció á pocos meses; mas adole-
Así que el descocado despreciadol' de la~ le-
cia Felipe de raptos de melancolía I'ayanos de
yes pt'etende que Sil voluntad Sl'a mirada eo-
la demencia (1).
1110 ley votada en cór!cs : confesion estrilña del
Lleyaba Felipe V veinte y dos años de l'eina-
desvalimiento de aquel déspota, atl'OpeJladol'
do ; hallábase pUI'S en edad de esperiencia y
del del'echo plÍblico, empeñado en que se l'es-
consejo como de fuerza y desempeño, y nece-
pete aquella acta tiránica, como si tuviese san-
sitaba la España una mano amaestl'ada en la
cían legal; pues al I'enegal' de la soberanía na-
cumbl'e del poderío pal'a cicatl'izar llagas muy
cional, tiene que coufebal' que á ella sola com-
hondas. De repente, por un antojo inesplicable,
pete el lejitimar su renuncia; invocando el
Felipe, sin contal' con la nacion y sin juntar las
nombre de las cÓI'tes como LÍnico medio dt·
cÓI'tes, se desprende de la corona, disponiendo
lograr obediencia.
de ella á fuer de patrimonio, alegando allá vul-
En el mismo dia de aquella abdicacion, el 10
garidades , que desmiente luego al ocupar d"
de Pilero de 1724, Felipe V otol'gó un testa-
nuevo ,,1 solio,
lIlento , en que dispone de' la coroua como de
Dice el texto de la l'enuncia: "Don Felipe, etc.
una hacienda propia, instituycndo het'edero
de. Sea notorio á todos los presentes y venide-
universal de sus estados á su primojénito, el
¡'OS, como hallándome de cuarenta años, y ha-
iufante Don J""is, y á sus hijos y lejít.imos des-
biendo padecido, en los veinte y tl'es de guerra,
celldientes , y en su dejecto, al infante D. Fer-
quebrantos, trances, dolencias y desvelos, co-
nando y.fU posteridad, guardando el úrtlFn r gra-
mo saben todos, debo á la Providencia di\\ina ,
do establecida por el auto acordado de 1i13 (2).
que me ha apadrinado con tauta dignaeion, el
Aceptó el pl'ílleipe Don Luis la COl'ona por
haberme desengañado de los devaneos dellllllll-
acta fecha en San Lorenzo, el 15 de enero de
do, .l' no queriendo desentendel'me de su ense-
1724, Y en vit'lud de la l'ellllIlcia otol'gacla pOI'
ñanza, he aCOl'dado, tl'as lal'ga y madura rc-
,,1 rey su padre, de 10 de enero del mismo año.
flexion , en confOl'midad con el dietámen de la
:Pué Don Luis pt'ocIamado rey en Madl'id el n
reina (2), mi muy querida y amada esposa,
de febl'ero siguiente:
descargarme del sumo gravámen del gobierno
Mas el enfado COIl las gl'andcz8s del mundo
de la monarquía. Bajo todos estos conceptos y
suele amainal' ; quedaron ll'3scordados los avi-
consideraciones, lIsando de todo mi albedrío,
sos saludables de la divina Providencia, y l:t
de motu proprio , he I'esuelto ceder y renunciar
palalJt'a I'eal , solemnísimamellte empeñada en
en vos, príncipe Don Luis, como en vil'tud de
ia contiuuacion de aqllella I'enuncia , se t'evocó
esta IIcta cedo y renuncio eu vos todos mis esta-
muy PI'OOto Fallece el rey Luis el 31 de agosto
dos, I'einos y señol'Íos. Y esta renuncia, que os
,i¡;uiente, y firma, al espirar, una acta, en que,
hago sill t'eSel'va, etc, , etc. , quiero y entiendo
sin disponcl' pOI' sí de la corona, ractllla plena-
que se mire y tenga pOI' todos como si lo hieic-
mente á su padl'c para testar en su nombre l al'-
I'a ,ya en córtes á instancia de los proeuradorFs
I't~glar el solio como tuviel'c por convenient,~.
« Concedo, dice en acta otorgada el 30 de
(1) Historia de mi tiempo, tOIllO 1, p. 44.
ago~to , víspera de su llJltel'te , plenos poderes,
(2) Renuncia hecha contra la voluntad de la reiu~,
J en la fOI'ma que mejol' quepa en del'eeho, al
fjUe ansiaba gobernar el mundo, y /JI! podia vivir
I'''y Felipe V, mi Jladl'(~ y señor, para qlle en mi
mas que en el solio, y que, para estorbar que el rey
nombre, y como plldi('t,~ vel'ifieal'lo yo mismo,
estuviese desabrido cn cl trono, lo contuvo empeÍ'¡,in-
dolo lilas y m.s 1'11 nuevas guerl'as. (Historia de mi
(1) \\LlrílJd, Teoría d" l.IS C;órtt's.
ítempo, tOI1l. 1, poi· In
,)} ~J;u,jna " TI'oría d{· L:s \\'(}l'ks,

I \\TIWl>lCCIO-",
arTeg]e mi testamento, c.Iiclaudo lUí voluntad
rey, 110 rejeute, }' ¡¡~í se acudió 1I1levamcnlc' 111
postrera, pues llombro á S. M. pOI' mi albacea
consejo, pl'oponiéndole dos pnntos: 1.0 Si !o{'
in solidum pal'a que ejecute lo que tenga por
'111ebrantaba:ó no el derecho del ;illfante dOl:
conveniente, en cuanto venga á enterm'se (\\"
:,'eI'll8ndo,:coll proclama!' ¡Í Fdipe',V;rey de Es-
mi ,"oluntad , pues mi ánimo enlel'o y cahal f'S
paña. 2.0 Si podria el rey gobl~l'llar como rejen,
que S, M., en vi!'tud de estos pode!'es, pueda
le, y si en aquel caso, tcndria aecion para es-
pr~cticar cuanto pudie!'e yo hac!'I' en ,ida, ~i:1
duir á los tutores (nombrados: pOI' él mismo eli
la menor escepcion.»
d acta de I'enuncia), eseojer otros, r to11lal' cual-
AquÍ tenemos un rey, ma/lcebo de diez ~'
quiera otra disl'0szcioll.
seis años, quien ignol'a que su padl'[J poco all-
Insiste el consejo en'su primer dictámen , y
tes, en menosprecio de todos los del'echos cll'
opina que debe reencargarse Je las riendas de!
la nacían, ha pautado la slIcesion á la COI'm);1
f:sfado, en concepto absolutameNte de I'lT, ,\\'0-
en su familia, Segun su albedrío, ignora igual-
pena de apartarse de la voluntad de Dios.
mente que, en vÍl,tud de este alTt'gio dinásti,
Convencido ya }<'elipe con razones tan con-
co, el heredero de la corona se h:tlla en la pet'-
cluyentes, se avino al dictámen del eODsejo y
~ona de su hel'lnano; se desentiende Don Luis
I'casió la potestad supl'ema,
del auto acordado en 1713, Y habilita á sn p 1-
Hay que )ll'esencial' las aclas auténticas d ..
dre para disponer tras él del l'eino. 'En la vida
lales entJ'emeses pm'a darles crédito; y hay qut'
privada de las jentes, semejante abuso de la
Luscar ejemplares tan desatillados de menos-
facultad de disponel' de un patrimouio :ljeno se
pl'ecio de las leyes y derechos de llll pueblo ell
declat'aria nulo por todos los tribunales; y, In
las revoluciones del serrallo, donde el antojo
nacion entera ha estado aguantando hecho lan
de un déspota suele ser la LÍnica ley para la su-
escandaloso de linos podel'es amplios pat'" dis-
eesion al solio, Si provocan á ira las demasia;,
pon€r de la corona de Espaiía,
odiosÍsimas de la potestad real, acongoja aun
Sucede F(!lipe V sin la I1WnOl' dificllltad {j Sll
mas la postt'acion afrentosa en que yacen las
hijo Lllis; elesapl'opiJ á Sil hijo seg1llldo, re-
allá esclarecidas córtes de España, yantetodo
niega de las declar:lciones solemlles del 10 de
el estl'emo de vileza con que los destrnctor'e~
f~nel'O, se descntiende allá elel auto acordado de
de la libertad habian estragado al pueblo, Aqlll'!
1713, obra suya, I'case las riendas del estado,
afan malvado iba progl'elmndo con urja tirani;¡
retractándose de los términos de su acta de
apoltr,)nada y cGbarde, que daba al tt'avés con
l'ellllllcia del 12 de enel'O, y I'eentabla un I'ei-
todas las instituciones, sin que med,'ase la po-
liado de veinte y dos afios. Así es que ya en el
testad, siempre irl'acional, plles el despotismo
¡wimer caso, en que el auto acordado, decl'p-
fundado pOI' la dinastía unstr,jaca sigue acosando
lado como ley I'cgllladora de la sucesion al so-
en la francesa, c,'I'eeiendo además de aquellos
Jio , li(~()c aplicacion, Sil mismo antor Felipe V
nsomos de gl'andiosidad, independencia y se-
es quien la qlll'branta, sin hacel' mas a pl'eeio
¡'iorío; gobiel'l1o en que bast3l'deó la soberanla
de su pl'opia ley que de las de la ;¡ntigua mo·
j' se apel'sonó ahol'a nuevamente el. don Cá,'-
lIill'quía, Acude por escarnio al consejO de Cas,
lOS, nO!" nata y dechado cabal del absolutismo.
tilla, avillanado y senil, el cual le dice: K Que
,"le hizo cargo la España de su pOI'venir, y ¡'P-
Dios quiere con P-!'idencia que reine, r que seria
('hazó pundonorosamente al prototipo de tan
una impiedad el desoir su voz. » Se consultan
embl'utecedora servidumbre.
igualmente teólogos sobre la validez de la l'e·
Sigile la España desmed¡'ando pOI' el pendiente
Iluncia solemne hecha pOI' Felipc V, con ánimo
l~n que se hallaba al encnmh,'¡¡rse Felipe V nI
de no cCliirsc mas la corona, ni gobernar el es-
solio, pues el desórden de la administracion ),
tado en coyuntura alguna, Estos rezadores pa-
la falta de gobierno se estáll p;:t1pando. Nos val-
laciegos del despotismo contestan: "Que a drémos de las obras de Luis XIV para algunas
pesar de la rcnuncia hecha de la corona, come-
citas sobre el esta.;)o de la hacienda y el rumbo
teria Fe[;pe V pecado mortal, si no se rcencar-
del gobierno eon su nieto; pues debia jllstipre-
{{aba del gobierno ó de la rejencia del reino, la
ciat'lo adecuadamente. "Fenecieron como antes
¡unta, hecha cargo de que la obligacion de rc-
las rentas del rey de España, pues no se pagan
cobrar la COl'ona no es tan terminante y ejecu-
las tl'opas (1). Estoy viendo hace tiempo que no
tiva, puesto que si resultan gravísimos incon-
,;abe esperal' auxilios :de España; hasta qne S(~
\\ enientes de que el rey se desentienda del ¡';ll-
at~jen los abusos l'eillautes¡en,la hacienda de
hiet'no ó la l'eje!lci~ del pais, no sucede oh'o
S. 1\\1. C. (2) ... Se carece absolutamente en E~-
lallto en el caso de que S, M, ~e desentienda
,]e sen tal'se otra vez en el solio. "
(1) Carta de Luis XIV á 1\\1. de llelcur, enviado
Equivoca pareció esta conkslacion desde
de Fratlciaen Madrid, r3 de junio de 170r.
lI<'nO, pues apetecía la !'eillrl que Felipe fUC'SG
(,) e",,, d, L,,(, XIV "1 <I"q", d, ¡l.",,,,, " (

!\\nWIH.CCIO'í ,
paila de ditl~'I'o, aun par,1 105 dt:selllbol,os UI.:S
ac:i"rt:¡ ¡¡¡¡l'a ('Il t.ablar \\lit'joras , y llla~ t'()ll lo~
Imprescindibleil, pues no hay arbitrio para
qllebl',IIIt05 que padeciera el reino en I a gll{,lT~
acudir á la guel'l'a de Italia, para cumplir los
de sucesion, La reina, hf'rmana dell'ey de PUl"
tratados, sostener las alianzas ... en fin, estoy
tugal, parcial de la Inglaterra, y luego los mi·
llevando á cuestas y solo todo el dispendio de
nistl'Os, recelosos del predominio que el n'lbi·
la ~nf'rra (1) ... Teneis que dedicaros, por vues·
nete de Yersalles habia estremado con Felipe v,
!ra p¡'()pia gloria, al I'establecimiento dt~ !os
~\\lllaJ'on ~11S conatos para relajal' los "íllculos
npgocin,:, pups harto presenciais Sil desórdell
de sangre entre Fernando y Luis XV. Todo se
nOI' la Je~jdia de Yllestros ankcesores (2), Es·
volvió amaiios en Madl'id dí~sde el asomo <1(,
¡ais apreciando.v abol'l'cciendo cuanto os apun·
aq!lell'einado, y el duque de Duras, ernb:ljadol'
!;¡ la princesa de los UI'sinos ... Os em peñais en
de Francia, se t~smet'a en cotltra¡'l'stal' el inflnjo
gobernal' lIna monarquía mal ~fianzad3 sin con·
inglés, cuyos sosll'nedol'es m:lllifies(os erJI! la
sC'jo (3) ... Estais cnt!'l'aclo de la endeblez de mi
reina, el privado duque de Alba y el ministro
nieto; cab!' el que diga :\\ la rt'ina cl1{m Yel'gon-
'Val!. El padre RábHgO, conf't'sol' del l't'y, era el
zoso conceptúo pal'3 él.y aun lo gradLÍo de opro-
[ínico palácieg0 propelJso (t la Fl'nncia. y Rsí
bio pal'a Sil reinado, el que la deje tel'ciar en el
quedó pronto itpeado. nespavorido el Illinisll'l'io
/(ohicl'no (4).»
fraucés con el influjo de la Inglat('I'!'a en el ga·
Vé~sc eual cr~ en 1744 el conct'pto de M. de
binete de Madl'id, echó el res10 para :lI'rollal'
!\\rgenson, mini~tro de Luis XV, y se verá cuan
las indecisiones de Fem3ndo VI, sin que jamás
"¡jcon tr~dos iban siem¡JI'l' los illtet'e~es de ambos
lograse "encel' su deLil idad ; y poco prosperó
p:,iscs,
durante aquel reinado el gnLill('L(~ de V('I's~lles
.\\1. de Al'genson hizo cargo al I'ey -De que
con todo el pal'entest::o de entrambos I'l'yes de
Illi!~ntras viyiese Felipe Y, y siguiese gobel'llandu
España y FI'allcia, hallando tan solo illdiferell'
~!1 mnjer, se haria lIluy arduo el ajustar' la pa¡;
cia al ir en busco de S\\1 ar:'imo.
jenel'al de convenio COII Espilña, por cualltoja-
El queh¡'iltlto de Sil salud filé imposibilitando
miis en aqll{'Ila corle se P¡'opol'cionaban los me·
mas y mas á Fernando VI para tOtlo af::w esme·
dios con los fines; que !lO se miraba lIlas que á
rada, estando bajo el yugo dp la rema, sin qlle
los interest's propios agria y descortesmente ,
amainase UlI punto su influjo. Su fallecimiento
desentendiéndose siempre de los ajenos; 1ue
acabó de tl'aspasal' 111 I'ey, en 2í de agosto de
lodo se encaminaba por el consejo de pasioues
li58, siéndole el golpe flllH~stísimo, Retirado á
IUI'Pt'S, como ol'gullo, codicia y v¡,nganza; que
Vil!aviciosa, vino á p~ral' su hipocondría en
~i!' h:lCia forzoso negociar'l'eservadamente la paz,
desvarío, Quedó luego COfllO pal'alítico y ajeno
prescindiendo de este aliado; y que manejando
de sí mismo. pasando semanas enter<ls tendido
los negocios cuan acertadamente cupiere, con
sobre las sillas, con raptos modales de locllra.
'" ánimo acendrado de S, !\\J, para todo, no se no·
LI('gal'on á s(,l'lc ya iI1~l1fl'ibles sus padecimien-
tú'ia.\\'cn las condiciones ti la Espalia sino tras Sil
tos, y en 1II)0 de aquellos ímpetus frenéticos,
,'oncl/lslon mlJ)' {/jian~ad{/, por mas que dije.<en
trató de suicidarse, orillando los afectos reJi-
() hiriesen (5).
jiosos que siempre lwbia manifestado, Su r:o·
;\\;0 agolparé aquí Illa~ cita~, pues el concepto
lieute fantasia lo alTebaLó así por dos yeces,
dt' Ll1is XIV, sacado de su propia corresponden-
pero ell UIIO de sus lLÍcidos intel'valos, le pre·
¡'¡'l. y el de;\\1. de Argenso;l, ministro de Luis XV,
sentaron un testamento, en el cual sn herma-
dan harto á conocer lo qlle el'an, en dos épocas
no, el rey de las Dos Sicilias, quedaba recono·
díVCI'S:lS yen I'ealidad, pi gobieruo de Felipe y,
cido pOI' hel'edt'l'o úni<,o de la monar'quía; pero,
v la~ relaciones de ambas coronas, á pesar de
á imitacion de I~ mallia de su herm~()o Luis 1,
lo~ vínculos dinásticos que mediaban,
no quiso [il'mar el testamento, contelltándosp.
Suc(~de {i Felipe Y Fernando VI en 1746; prin-
COIl d~I' poderes nI duqlle de Béjar, quien IIr'mó
(¡re endeble, y al1nque bip!1 intencionado, sin
en su nombre y eo presencia de los ministros,
Falleció este desastrado príncipe ellO de ago~to
d .. junio de '7°1.
dI' ¡,59, dejando en su líltima temporada la
(r) Carla de Lui_ }([V al conde de Murcin, 3/
España eo aciJga anarqllía, yel palacio heeho
d~ ()ctuhre de 1701.
UIl hervidero de amaños y tramoyas,
(2) Carla de Luis XIV ri Felipe V, 10 de ",tien.·
J'io se rehizo la España con SIl administraeion
hre <1" ,¡oli.
de su descollciel'fo anterior; pues Fl'I'llando, á
(3) Corta de Luis XIV á Felipe V, :lO el" .<PlicOl·
las iDstanci~~ hechas por la Francia. en 1,,;[,
hr!' (1" '7°4,
paré! rec~b<1!'I,~ a;gtln auxilio, t;ontest~: "Qtle I~
(4) Carl" de Lui1 xnc al ¡j"'lue <le !.r"motl! , fí
poslt';lcioll de fa h.1cipndil en E~rat1;¡ no le f'Oi1-
f]('" ('nf'ro <h· 1;0,).
~i ~utp lIla~ r¡uC' ansi,lI' si!'mrl'f~ I~ P;¡7:" .y el mi·
::;l M. d. FJ" .. ~n , tClm, r" p, ,:l;.
ni~lrn ''':111 ;¡í'~!);¡ n7ilnif",danrln ill f'm"~.i;¡d()r

¡ "n,\\) OLCCiOi'I.
de Francia, marqués de Aubete1'l'e, que la Es-
corona. Cál'los IV, \\ iviendo en el ('~zadel'D, sl!e\\-
palía se hallaba imposibilitada de l)I'csf~1' a la
ta las riendas del estado y entl'ega la España :\\ 1:\\
Francia, ni en todo ni I'n parte, los 36 millollcs
codicia hOI'I'('IHla de UII valido que todo lo pUt~(,
qtH' pedía (1),
en alrnolJeda. Sardanápalo deejcalna :lbajo, IB-
El rey de bs Dos Sicil ias , heredero de la eo-
I'a manal' en 01'0, todo es fel'ía en la ndminisl¡'¡¡-
rOlla, se estaba en vano desviviendo pal'a ntaja¡'
cion ptíbliea , y tl'IICCa su mOI'ada ostentosa en
las tramoyas que se [I'aguaban ell torno de Sil
un mercado oriental, un hervidero de torpe-
hf'l'mBIlO lIlol'ibm::do, y tan solo ~u pl'esencia
zas,
podia COlliellerlas. POI' ¡anlo acudió atropella-
Tanto desenfl'eno indispuso a los natlll'ales; y
damente á Madrid al ~abel' el fallecimiento de
entl'onizado el vicio, estaba 'ya harto patente Sil
Fertlando VI, dcsplles de disponer del solio de
descoco pal'a nI' mOH'r las iras de todos. Tenia
Nápoles ('o virtud del tratado de Viena del 3
que fenecer la España eon aquel ambiente pon-
de octubre de 1 ¡:m.
zoñoso, yel estremo de la maldad acarrf'ó ~1I
Hizo e:íl'los III testimonial' jUl'Ídieamente la
eontl'arcsfo, pues vendido ya todo al pOI' menor.
íncapacidnd del príncipe l'l'al, y escluyéndolo
quiso Godoy vendel' tambien la Península en
del solio de España y del de las Dos Sicilias, nom-
globo ;Í Napoleon, y ~CI' príncipe SObel'3nO (k
bró por hrrrdel'o presuntivo de la cOI'ona;í don
los Algal'bes y del Alentejo. La desespe¡'aciol!
Cárlos su hijo segundo, y para rey de .las Do~
desaletal'ga el orgullo en los Espai'iole~ J á quie-
Sicilias al hijo tercel'o, quien reinó con el nom-
nes cUJlo libertar la EllI'opa de la 1lI0n31'qnÍa uui-
bre de Fernando IY ha8ta en 1 R24.
versal, sofinda y casi realizada por el númen del
Revivió al¡!;un tanto la nacíon , mas tod:l\\'ía
empel'adOl'. C;¡uucan allá las monal'quías afÍf'j¡¡s
asomaron al1lo.~ clt, f,', SiClllb la tíltima víctima
de Elll'Opa , y al jI' á d('s~pal'l~cel' en 1808"
los
abrasada en Sevilla el i de noviembre de ti!;!.
I'al:¡]ales de glol'ia que las vall al'rollando. se es-
A pagóse para siem pre la hognera de la Illquisi-
1 1''' 11 a n cOlltra la pl1jar:za cspili'iola. Sin lél batalla
eion , mas no habia mejOl'ado el réjimen de la
de Bailen, no mediaba la de Leipzick. y el ~ígui­
h,leienda • ptwsto ql1e Cál'los lII, estrechado por
la impel'jal señoreaba pi pOl'venil' del univel'so.
el duque de Choi~etll p<lra nn apronto met¿lico,
]'\\0 aparecc en la llistoría ínSl1rl'eccion mas ca-
contestó como :;u anteecsOl': "Que el estado fa-
balerosa qne la de los Españoles en 1808. Rom-
lal de sus propios ne;;ocios no le permitia acu-
pe dispal'adamenle á impulsos del plinclonol'aja-
dir en Jllxilio de l~ :FI',lIlcia, ¡<,niendo que r<~dl1-
do pOI' nn valido desvergollzado, dueño de la
cirse:í sus fi[Jl)s deseos_ " Los gastos de In COI'-
monarquía; se va lucgoformalizalHlo CI! defen-
te, n~i1idos en el reinado de Fernando VI á 30
sa d(~1 tel'l'itol'io invadido, y bajo la misma :11'-
millones de reales, se dllplicaron, ascendiendo
tillería enelllig3 se reluce de ;¡r¡Il~lla especie ti"
,d nOlcno <k la renta jeDcl'al d",1 ¡'eino, Se l'e-
vuelco de' SllS derechos püblicos ; pero para en-
eJl'gó ia deuda ptÍblica pal'a aClldir á los desem-
tendel' toda la grandiosidad de tan briosa protes-
holsos de la gllel'l'<1 de Amél'iea , y con el slIce-
ta COIltl';] rl despotismo intel'iol''y contra ('1 es-
sor, que aumcntó los fmpréstitos, subiel'on los
tl'anjel'o , hay que tendel' allá velozmente una
gastos de la col'le á 100 millones, esto es, i1!
mil'aeJa sobl'c el estado de la PenÍusula á la sa-
quinto de la reuta jl'l1cl'aJ; habiendo llegado Fer-
:WI1.
nando VII ú gastnl' hasta 120 millones al nño.
Estaba la España en 1808 como amoldada al
IInbo sin embargo IDl'jC>I'3S ffecthas con Cál'-
despotismo lacio y desidioso dc los Borbones, y
los TII, j recobró la marina Sll brillantez aati ..
aquella fuerza guerrera de los Españoles Jacj~
gua.
yerta bnjo una indiferencia en qne un ¡~Qbi!:'I'IlO
Desplomóse el edificio qlle!w;¡dizo en ell'rina·
cadilvél'ico se hermanaha en ludo con el ;lj)()]tI'O-
do del sucesor, y una privBnza soez mancilló la
namiento un tanto aníbigo de la nacíon; puPs
mientras la Europa iba mal'chanclo , se estalla
(1) Se J'ace oe estrañar ,,1 silencio del antor res-
la Espai'ía adormecidn. r,oalcanzal'on las colllíen-
pecto al célebre D. Zenon de S('mr:>devila, 1110 rqu~s
das relijiosas, ni la reforma en el siglo XV ú ara-
,le la Ensenada, lIiinistro universal, fundador de los
gar las hogneras de la ]nCjllisicion, pues Josim-
ti·es arsenales, constrnctor de doce nav]ns rll:" linea á
pulsos de la liberlnd política tan solo fne¡'on
110 mismo tiempo, en d Ferrol, etc., etc. Llevaba ya
cundiendo entre los Españoles pOI' unas I'Magas
"delanle su empeño ele Mesarar hasta cien millones
imperceptibles sobre la valla de granito labl'ad~
de duros en el erario. clJ~lnd() lo A~raró una tramoya
pOI' la supremacía eclcsiástica. En cllanta al pllr-
palaciega, sien,I,) de advertir qne vivió rlespues l,;s-
blo, abandollado tocio y sin nsomo de gobirl'no
la 40 años en Merlín" riel Campo. La conlestacion el ..
encazj'pensadol', podiaá snsanchul'as agnan!Dl'
\\va!! es Illlly pMtPrior á sn caida, y pndo tarnhien
la miscria que aborli¡llan las clem¡lsía~ de la igle-
,tl'r un esguiuce, ..-) flf;'l1cl,adrr de t.íctjed diplom;lti('~ J
sia y el dCl'rochamiento dc la corte, ú bien pro-
fíll~ poco 1" narl:'\\ ~igllifil'J. N. dal T
t.estar con mano airada. contra 10R pndicn.les ;r

L\\THOIlUCCIOi\\ .
lab,'al'se á punta de espada una ley agraria ~eglln
efeclivo para ir alllae~tl'allllo al pueblu, y ¡¡pll-
su paladar, Así cs que se estaban vielldo, en me·
cal' en beneficio de todos Sil disposicion nativ"
dio de la paz y d,,1 desenfreno del goLiel'IJO, ga·
y asombl'osa P3l':l el desempeño de todo jénero
villas de salleadol'cs como I'ejiwentadas y tra·
de faenas, Resabiado con ~llS demasías, todo
tando de potestad á polestad con nn rey due/lo
el rueblo, eomo pl'endado de sn soberanía ah-
de vida y hacienda, dogma profe~ado con igual
solnta , iba desde IlIego á abrigal' su memot'i'a
convencimiento por los campeones de las cat'-
y 511 aficion pOI'lal'go tiempo. Aquella plaga de
t'cteras y el gobiel'no de en tónces. Es Don Cárlos
proletarios ahílos y armados era ya una riada
el repl'esentante dignísimo de aquella tempora-
de lJ'abajoso afan para revul'tt'rla en su cauce,
da, en que la máxima de dueño de vida y ha-
Un mel'O d~sal'II1e ,'euia á sel' una sPlltencia de
cienda tenia por intérpretes el verdugo y la in-
IIIllel'te pOI' hambre, y el gobiel'Do de aquella
tendencia de Madl'id , con la carabina y el tra-
temporada, en voz de ntilizat' unos bl'azos can-
buco naranjel'o en ristre. Los competidores en
sados de peleas, coneentl'o todo SLI ahinco en
desventuras, esterminios y tropelías, no podian
perseguj¡' los iujenios pall'Íóticos que los ha·
menos de 'Ienit, á hermanarse; Ilj!ga el tl'ance en
bian acaudillado, Al il' encarcelando á los capi-
queJa noesla España mas qnlrlín campo anchu-
tanes del sublime alzamiento contt'a todo jéue-
roso de salteamientos y asesinatos, desde que
ro de servidumbt'e y despotislllo, sumel'jia al
desapareció el nombl'e de bandolero con el des-
pueblo en el emheleso de la ol:iosidad. Encar-
potismo político y monáslico, y que ya no hay
góse el estado de martirizal' á los prGhombres
mas que facciosos.
de la nacion , v los conventos de maleal' mas y
Iba la España feneciendo pausadamente, y la
mas á la ínti~a hez del pueblo, ¡Hermandad
tisis social se estl'emaba hasta Sil posh'er pt~río­
asombl'osa del II'OIlO y del altal' para imperar
do, cuando de I'epenle una agresion tan injusta
en los escomhros, y acto de ingralitud hOrl'en-
como desatinada de parte de la Francia es el pa-
da, ó mas bien de I'ematada locll!'a!!!
dl'on de aquella l'esUlTeccion 3sombt'osa qne os-
Así se ha ido enconando una de las llagas
tentó al OJ'be la J1nj:1Dza vividora del EspaíloJ.
mas hondas de Espai'ía, y en ella se ciJi'an el
Suena y resuena, á mancl'a de tt'ueno , el caño-
oríjen y la esplicacion de la guerra civil. (enien·
nazo del 2 de mayo por toda la Península, y dC5·
do pOI' pl'ecnrsora la de 1823. Al defendC1' el so-
de la orilla del Bidasoa al Guadelele, desde el
I io del'l'ibaclo de un monarca pl'eso, se fué ave-
Guadiana al Fluviá, I'etumba el alal'ido de gllet'-
zando la plebe, ajena de lodo porvenÍl' y conue-
l'a contt'a cl estl'anjero ; y la nacion entera ,'UP.·
nada á la servidumbt'e del tet'ron, á ajenciarse
la :í la lid, sin ejél'Cito , sin jeneralcs y sin go-
á viva fuerza la subsislencia que la sociedad le
hiemo.
niega pOI' Sil 1I';,hajo. Los nombres de losguer-
Pero aquel ílllpelll heróico las habia con 1111
r¿tlero.l" enCllmbl'ados á las gt'¡\\(llIaciones supe·
puchlo destituido de toda organizacion entona-
I'iot'es del ejército haIJ quedado ell los ñnil1los
da J fuudamental, gangrenado y lepI'oso hast;)
como tl'ofeos pateutes. i\\l¡\\s en cuanto á los ml!-
los tuétanos; asl que, pOt' desdkha y pOI' patt'io-
dios de medrar, poco se esel'lI[lllliza elJ su elec-
! ¡smo , lodos empuñan las armas y cort'en en
cíon , en hallándose la sociedad desgobel'llada.
busca de un pOl'venil' que no se quiere tamal'
Cada cual guelTca entónces por Sil [ll·opia cuen-
de mano de IIn estr'anjero. El ínfimo individuo,
ta; y buscando así el derecho pal'a sus violencias,
á quien un gobierno melltecato no bahia eme·
se cohonestan luego con cualquier pretesto.
¡'iado :í maneja¡' la esteva, cOllceptúa que Ufl
Qníen carece de amparo se lo proporciona por
fnsil le ajencial'á mantenimiento á su salvo, Así
:;í mismo, y atropellando á los demás, reslllta
salieron á luz aquellos raudales de jente arma-
una anal'quía pavorosa, cuyo paradero cs una
da llamados guerrillas, ajenas de toda combi-
disolucion social. Tal vient' á ser el estado de
nacion militar, especie de Cosacos, hostii'ado-
España, que, corno he dicho, teae larguísima
res y acosadores del enemigo, peleando en pos
fecha, peeo la ['eaccion de 1814, herida todavía
de la fOI'tuna 110 menos que de la nombradía,
tan abierta, I'emal.ó el estt'ago.
Aquella vida erl'ante, avellturel'a y provechosa
Si Fernando VII se hiciera cat'go de su escla-
fué muy halagüeña para un tropel avezado á
t'ecido instilulO , el valladal' de la prosperidad
vivit' á la intempel"Íe, sin acordal'se jamás del
pública atajal'a las resultas de aquel desenfl'e-
dia.. sigllipute , y cu}a subsistencia tenian á SlI
uo; mas no le cabia el entablal' la empresa de
C:ll'go la mendiguez y la caridad interesada de
una l'cjeuel'acioll sin el al'l'imo de ciudadanos
los frailes,
selectos; y allá los sentenció en globo valién-
Alzamiento tan jeneral fué poderosísimo pat'il
dose de la ilTacionalidad bravía de uu popula-
la denota del estranjero , pCI'O redundó en in-
cho soez y del fanatismo de Ull del'o idiota é
ll'Íncal' aun mas la cat'l'et'a á la E~paña victoria·
inlllllrano,
'a. pOI' cuanto jamás disft'lItó un g-obicl'IlO
Aearl'eó pues á la E,pai'ia r('Vueltas largas ."

I ~'mODrCClO".
41
asoladol'as, poniendo en IllallOS del pueblo una
l~scIarecido Malaspina al regreso de su viaje al
semilla feroz y anti-social. En sobreviniendo un
derredor del mundo, quemando sus papeles
acontecimiento de lt'ascendencia, no podia me-
científicos? ¿ Empozaron los innovadol'es en las
~,
uos de brotar; se estaba acechando coyuntUl'a;
mazmorl'as del castillo de Belver al Ínclito Jo-
y la rebeldía de Don Cál'los brindó con ella, Si
vellanos, reo de haber embargado la atencion
fa muchedumbl'c, acudiendo á las aI'mas que
pública en su obra inmortal sobre el estado de
siempre ha couservado, se sublevó en su nom-
la agricultura en España, aeel'ca de los inuume-
tire, consistió en qLlC, por mas esll'agados que
l'ables abusos que le atajaball el vuelo, y de
sean los ha IIIbl'es , jamás se ;¡tl'even á pregonar
haber, en el folleto asombroso de Pany Toros
. el robo y el salteamiento; pero en suma, las ga-
(panem et circenccs) , tiznado con un borran in-
villas de Cabrel'a y del conde de España jamás
deleble á su gobiel'lIo contemporaneo? ¿ Pros-
abrigaron otro iutento, ¿ Qué les intel'esa el
cribieron los innovadores á Olavide? Y habien-
triunfo del pl'ctendiente y del c1el'o? Si lidian
do atropellado y martirizado en tal estremo á
por su cansa, es en cuanto, prescindiendo de
los injenios sobl'esalientes de España, y consti-
1011 tra oees de la guel'ra, cometen á Sll S3 I vo
tuyendo la ciencia en delito, ¿ cabe estl'añal'
horrendas atrocidades. Cou el empeño de dis-
la falta de sumos alcances en las jerarquías
ciplinados y precisarles á guel'l'ear dccol'osa-
cminentes, lo que tampoco es cierto, y se es-
mente, pl'onto mengnáran sus filas con la de-
trañarán tambiell costumbres desafol'adas en un
sercion, Ya tuvo allá Españá los .fietr niños de
pueblo para el cllal se ha planteado escnela de
Ecija (1) ; en nuestros dias el harto afamado
tauromaquia, ddraudáildolo de enseñanza fun-
lostiMar/a (2),y eneste punto Cabrera, Palillos
damental y cenando las universidad!'s ?
y otros ¡wcen sus veces, y toda la diferencia
Si apal'tamos un instante la vista de la pers-
se
I
cifra en el lIlímel'O de los forajidos y en los
pectiva dcsconsohdora de tanta persecucion
ámbitos de sus cOITel'ías, Estos son los desas-
contra los prohombl'es de la intelijcncia nacio-
trados, OIJl'obio de España y de la humanidad,
nal, y del total desamparo de la edllcacion plÍ-
á los cuales el partido político que blasolJa dI.!
!Jliea por parte del gobierno, y nos atenemos á
~ncl1mbradamente consel'"adOl' en FI'ancia, en
los intel'eses palpables dd pueblo, ¿ son pOI'
Inglaterra y en Alemania, se asocia entrañable-
ventura los innovadores los que han den'odia-
'Dente y sin rubor, ignorando por supuesto la
do los tesoros de España en dispendios desati-
vil~za de los entes soeces que está fomentando,
nados? ¿Tienen culpa de que no medien co-
Siempre se han equivocado las causas vel'da-
municaciones desahogadas en!l'e las ciudades
,Jeras de los quebl'antos de la Península, pues
principales del rcino ? lIace pocos años que pOI'
w vez de hacel'se cal'go de cuán infausta es la
fin sc planteó una carretera desde la capital á
herencia que nos ha cabido en desconcierto, in-
Zaragoza. ¿ Son los inllovadores los que acaba-
moralidad y reacciones, se está acriminando
I'on con la mal'ina? POI' donde quiel·a están aso-
á los innovadores con la re~ponsabilid~d de la
mando todavía los escombl'os de la guel'l'a de
época pt'esente .. - No por cierto; esta situaeion
la independeucia. y están allí zahiricndo el
es el recargo del idéntico achaque; y si la Espa-
abandono cl'Íminal del gobierno.
ñaexhausta y yerta no ha podido l'ehacerse COII
Absurda sinra7.0n es pues el achacar las des·
el empuje necesal,io para arrollal' de una em-
dichas actuales á los sujetos qne han echado el
e. beslida los yerros antcriol'es , y pal'a planteal'
I'esto en remediarlas: si no les cupo al'rollal'
bl'iosa y ejecutivamente las l'eformas impreseill-
<'l contl'al'esto de los verdaderos dcstl'uctores de
dibles en su estado, con~iste en que si el des·
la pl'ospel'idad pública de España, tanto en casa
potismo lIO mata, destl'OllCa paI'a siempre á las
como fuera, planteándola de nuevo en benefi-
naciones que señorea, ¿POI' qué pues, cuando,
cio de la humanidad aIlgu~tiada, ¿quiénes son
en medio de escombros antiguos y lluevas, los
los culpados?
Españoles, ¡¡lisiando algun específico pal'a sus
y si todavía descuella algun residuo de aquel
padecimientos, tratan de planteal' un sistema
mimen esplendoroso de los antiguos Espaiíolcs,
rcstableccdOl', se les apoda de revolucionarios
bl'ota de las plumas de los llamados inllqvado-
y matadores, tildando así á UIlOS hombres que
l'es. Quintana, Marina, Gallego, BtÍrgos, Mar-
tan solo piden respirar y vi vil' ?
tincz de la Rosa, el conde de TOI'eno , Argüe-
Pel'o voy á encal'arme con estos acusadorcs y
!les, el duque de Rivas , Brelon de los Herre-
pl'egoncl'os coull'a la España constitucional, y
ros, etc., etc" todos estos nombres esclarecido~
les p¡'cgunto : ¿ Sel'án los innovadol'es los que
son nuestros, A "el' cómo me cilan una sola
encarcel~I'on cn el castillo de San Antonio al
obl'a apreciable de ese partido apostólico que
ha intentado señorear la E~pafia, Hila existellci;:.·
(1) GaviliJ fall1Ps:l ,le salteadores.
volandera, y una idiotez allá servil, con ímpe ..
(2) C;¡lnta~ <le haurlolero,.
lns sanguinarios: tales son sus costumbres ~',

1 \\TROl)ljCCIU;'\\ .
tales sus intf'l'cses. Exhaustos están los manan-
baldon para la nacionalidad mOl'ibnnda ; pt'!'O
tiales del entendimiento en manos de ese go-
no pudieron los Españoles sobrellevar tamaño
biemo que ha logrado esterilizar Jos ánimos que
desacato.
los innovadol'es se empeñaban en promovel'.
DespI'endidos por fin de todo lo anter'iol' har-
Virísitlldes sin par' son las de España, pues
to ver'gonzoso,hemos intent~do desaherrojamos
jamás asomó Otl'O gobierno tiln afanado en des-
de esa sel'Vidumhre que ajó lIuestra I07.anía,
conceptuar la aristocl'acia, atropellar el vecin-
Llevamos ya treinta años de estar batallando
dal'io honrado, destelTar todo jénero de lalen-
por la causa esclarecida de la libertad, y si to-
tos y com placiéndose en desellfl'enal' yembru-
davía no queda afianzado su trinnfo, S'~ echat'á
tecel' la pleule y en eslremar su ferocidad. En
de vel' que ni escaseal'on mártires, ni se adole-
tan horrenda estraileza se cifra pues la historia
ció de apoc~miento, ni faltó tampoco el tesolJ.
moderna de España, y con ella se alcanza aque-
Mas ~hol'a mismo nos está acosando lo pasado
lla hermandad tan obvia entre D. Cál'los y el po-
con las aciagas tI'adiciones que ata.ian el vuelo
pulacho, ll'as el triunfo del despotismo, pues
á nuestl'a rejeneracion. Este logl'o muy asequi·
para este, así como pal'a el I'ey, no habia ni le-
ble requiere mas y mas entel'eza ; lo alcanza-
yes ni tribunales. La clase media, pOI' decirlo
rémos, pOl'que es la constancia nuestra prenda
así, el'a la única avasallada, interpretando el rey
dominante en el tt'ance angustioso pl:opio de
á su albedrío sus pensamientos, para manifes-
situacion tan violenta_ Acm'démonos de qtle
tarlos y aplical'los luego igualmente á su anto-
cuantas naciones nos han tomado la delantera
jo. En haciéndose cargo de esta particularidad
en tamaña empl'esa no han pader;ido menos
iunegable y dolorosísima, se acertará á esplicar
que nosoll'os, Inmensos sacrificios costó pOI'
los acontecimientos de la Península ¡¡decnada-
donde quiera la conquista de la libertad civil y
mente; y las llamadas estrañezas españolas vie-
derechos políticos contl'[l la potestad absoluta,
nen así á pal'ar en ilaciones muy lójicas de los
pues no cabe paz, sino victoria, eutre pueblos
hechos aute1'Íores. El pueblo, dicen, no gusta
libres (1). Batallamos mas y mas desde 1810 en
del gobierno repl'esentativo y rechaza una con s-
pos de esta victol'ia , esto es, el logl'o, la apli-
titucion que es la ley univel'sal; y es porque, al
caeion de los principios políticos que han de
pal' del soberano, jamás alcanzó sino tropelías
variar la planta de nuesll'a sociedad actual. A
en benefieio propio. Promediaba con el monar-
la sombra de estos principios consegllil'émos,
ra el podel'Ío y la fuerzi1 , y le cabía la pOI'cion
no tan solo rehacer nuestro pais de su postl'a-
mas aventajada.
cion, sino plantear un gobierno capaz de enjen-
Inocente es la España de 1840 de sus actuales
<lrar entre nosotros la prosperidad de que es·
desventnras , pues no abortó el desconcierto
tán gozando naciones menos agraciadas por el
de su réjímen , la anarquía gubernativa, ni ..la
cielo tlue la nuestra.
quiebra imprr.'scindible; achaques todos here-
Campeará en España esta era nueva, y este
dados de IIn despotismo desatinado. Aquella
es el anhelo> est.a la voz de la Providencia. Vi-
tiranía ciega, cruel en easa y cobarde fuel'a, es
van la ('3cionalidad , el brio, la sabiduría y la
la matadora del comercio, de la industria, de
tolel'ancia, qne serán. las prendas triunfadoras
la agricultura, artes, ciencias y literatura, y
de mil preocupacionvs y de la I'esistencia por-
para redondear sus afanes, perdió todo un
fiada, de aquel empeño, á su decir, conserva-
mundo,
dor, el cual, inmóvil en el centro del movimiell-
Apeada de su escelso encumbramiento y de
to universal, necesitaria, para l'eUlHlciar á Sil
la jel'arquía que le cupo allá por dos siglos en-
incl'edlllidad fanática sobre el porvenir del m un-
tre las potencias mayores, para yacer en la gra-
do, otro G3lileo que le dijes~: "E [Jlll'si muow:,"
da inferiol', nada era la España cuando Napo-
Jeon ide6 señoreada ~obel'a[]amente, último
(1) Gnizot, Washington. lntroduccion, p, 16.

CAPITULO PRDIERO.
Primera temporJda constitucional desde r8ID hasta 18r4. -
Reunion de las cúrtes en C;idiz. -- Su. ta-
rea •. -· Su compo .• icion.-Constitncion de 181~.-Rejencias.-Gohierno.-Regreso de Fernando YIl.-~~
Caída de la Constitucion.-Reaccion de lSr 4 hasta 1820.
Se suele decil' : I~ España no está en sazon pa-
tos políticos, reqnil'iendo, con Ínfulas de infali-
ra la libertad, y la guerra civil del dia lo está de-
bilidad, que se avenga á elJos á ciegas y sin I'e-
mostrando.
paro j en fin, si con vuestro IIrreglo electoral se
Ante todo. conceptúo al hombre siempre sa-
le escluye de todo derecho de di5cusion y de san-
7.Onado para la libertad, y no alcanzo en qué pa·
cion sobre la ley jenel'al , ¿ qué estrallO es que la
raje y clima puede una nacion oprimida enamo-
muchedumbre no se enal'dezca ni tras "SOS ne-
rarse de la sel'vidumbre. Acompaña en el hom-
reehos usurpados de lejisladores, ni con la obra
bre el amol' á la libertad al de la ignaldad y la
de qne estais blasonando? La mudez con que el
vida, IÍ por mejor decir, se alínan en un mismo
pueblo contesta á f~se soñado poderío lejislativo
Impulso. Si no cupiese al hombre el goc-:e de la
muestra á las claras que protesta contra cuan-
indrpendencia y la igualdad entre sus semejan-
tos le desheredaron de sns derechos innegables;
tes, dejaria de ser l~ obl'a cabal de la creaeion, y
mas no cabe ciertamente que suindifel'cncia con
hasta Jos irracionales se le sobrepondrian. El
esa constitncion sea una comprobacion de su fdl-
ave y la fiera descaec-:en J mueren al verse defrau-
ta de afan por la libertad, sino que la 3petece
dados de su libertad: plles ¿ cómo cabe que el
por otro rumbo y en otros términos; la apete-
bombre, ente único dotado de las tres faculla-
ce mas efl:ctiva y de mejor especie. Esta des-
des del entendimiento, la sensibilidad y la sensa·
avenencia entl'e esas opiniones y el ;¡Ibedrío de
cion, pueda complacerse en el desapropio de su
los pueblos acarrea el contraresto que hace la
albedl'ío, de sus ideas y de sus movimientos?
tarea tan trabajosa, por no decir, imposilJle.
Equivaldria esto al afirmar que tan solo está en
Al presenciar tanto tropiezo como se atravie·
~azon pal'a una corta dósis de vida, por cuanto
sa contra la Jihel'tad en cualquiera pueblo, hay
en la libertad se cifra la vida, que es la manifes-
que maliciar algl\\na quiebra en el sistema qne
tacion de toda existencia.
se le plantea, que no acude á sus lII'jcncias , ni
¿ 1\\'0 ~eria mas denodado, y ante todo m~s can-
á lo~ anhelos de la mayoría; pero tildar á un
doroso , el decir sin rodeos, que se trata de con-
pueblo de sel' desafecto á la libertad é ignaldad,
fiscarle la libertad de que el pueblo tiene de-
que siempre conen parejas, es prol'umpir etl
recho para gozar, con ánimo de pautal'le la nor-
lIlla blasfemia y en una necedad. Apeteceel pue-
ma bajo la cual le cabe aceptarla? Y allá cuando
blo la una y la otra, cou tanto mas ahinco cuan-
el pueblo, con su instinto precioso, rechaza la
10 siempre le han defr~udado de entl'ambas, ca-
planta que se le impone, descubre el pensamien-
careando allá HilOS principios coartadores , qlw
to recóndito J qlle es el desapropio de los dere-
son en suma mero egoismo , fl'aguando un mo-
chos dela mayoría en beneficio de linos cuantos,
nopolio en beneficio del número menor.
se le tilda de no gustar de la libertad, y de no
El engreimiento yel interés peculiar de ciel"
~stal' aun sazonado para poseerla. PtTO si esas
las jerarquías, :v el empeílo de ser las únicas en-
instituciones lastiman sus intel'ese~ y se eslr'c-
teradas del pl'Ovecho de la nacíon , atnjan mas
lIan con sus cosfumbl'es; si :11 hablarle de liber-
bien la rejeneracion de todo pais qne la igno-
[¡In, echa de "el' que lo manial:w cOJlun:J sal'ta
I'ancia de la clase menesterosa. Suele sel' d afan
f1e AI'Ijl'lllos f]IW llaman eonslitlleion {¡ fllero; Ó
pOI' Ii! libel'tad,en las pI'imi'ras, ansia de al'l'ojar
~I no ~f' ¡" ride pareepr ~obrp esos m;¡ndarni"Cl'
lIn yugo Ijll<' las unce desde m~~ ~rl'ib~, .v no el

IIlSTOntA POLITlCA
anhelo de plantear de mancomun el bienestar
comprueban de mas que el pueblo español se
competente para todos los individuos de la so-
halla en sazon para poder disfrutar sus agasa·
ciedad. Al desentendel'se del opresor, no se I'e-
jos, Nacion ardorosa para COIl todo concepto
h'aen de oprimÍl'; y por lo menos este es elrum·
que ha venido á ideal', p¡¡ro atinada de suyo
bo á que propenden las revoluciones políticas
pal'a justipreciarlo desmellll1adamente, jamás
del dia ; aborto de costumhl'es achacosas, y fal-
se acalora lI'as lo que desde luego no se le hace
ta de toda organizacion. Sobrevienen peleas,
obvio con todas las ventajas que le ha de tl'aCI'
COI'I'e á raudales la sangre del pueblo, y en aque-
consigo, No mediaba en 1808 la menor desave-
llos tl'ances sumos, se le requiere el sacrificio
nell~ia política eulee los Españoles, pues la de·
de su vida, como una obligacion pOI' la causa de
fensa del solal' patl'io contra un {.stl'3Iljero el'a
la libertad; abonanza luego, y tI'as el triunfo,
el coneepto despejado y terminante que ulcan-
~e le estrella el desengaño de que todavía leque-
zaroll tudas, y unánime pOI' tarito fué el Ím-
da que padecel', y á lo sumo, se le franquea el
petu de la nacioD, Ya no ha sucedido lo mismo
derecho de quejal'se,
COII el cam(l9 ideal de ulla cOllstitllcion, pues
Cuanto acabo de sentar como Pl'ineipio jene-
nunca el pueblo encabezó esos altos y b~.ius
ral , en contestacion al empeño desatinado de
constitucionales, por cuanto los prometidos
conct'ptllar la madurez de un pueblo para la li-
logl'os zozobl'al'0I1 en una lid mOl'tal, sostenida
bertad pOI' la tibia acojida quc muestra con cier'
por los enemigos de su I'escate, y janlás hau
tas disposiciones políticas, cuadra á las mil ma'
podido evidenciarse con aquella manifestacioll
ravillas con España, tiel'l'a clásica en institucio_
que tÍnieamente es capaz de pl'elldal' á los Es-
nes po pillares y en gl'alldiosas fr'anquicias con-
pañoles, El yerl'u clásico de cuantas constitu-
cejiles; en ningnna parte de EUl'Opa asoman ins-
ciones se han ido planteando ell España se citb
lintos mas democráticos, y en ninguna parte
cn haber~e empapado cu lejislaeiones t'sll'all'
se hermana mejol'la dignidad val'onil con el aca-
jeras, orillando las tradiciones y costumbres
tamiento qne el pueblo suele tl'ibutal';í los que
populares. Nadie se ha hecho ca"go del COIl-
mil'a como sus pI'ohomb!'es en alcance~ y des-
t!'aresto qlle hallaría todo lo e5tr~njel'o en llIl
empeño,
pueblo tan amaule de su ol'Íjinalidad; pues Sil
¿ Dónde se hallará fól'mula mas enel'Jlca
impulso primero j nacional pOI' esencia es ,el'
del principio de libertad é igualdad que enlt'e
é1111islIlO, sin adlllt~l'acion estl'aña. eOIl esto esa
los Aragoneses, encal'ándose cnn sus I'eyes en
pl'Oposicioll tan t¡'illada de que no está la Espa-
estos términos tall memol'ables: "Nos que cada
ña en sazon para la libel'tad queda á mí enten-
11110 somos tanto como vos, é lodos jUlltos va-
der suterrada, pIH'S lall solo le cuadl'an iusti·
lernos mas que vos, etc.? En costumbres y en
tnciones de suyo espat'iolas, que se enlacen con
ol'ganizacion social, pOI' mas atl'asada que eslé
los usos y cusLumbl'es del pais. Todo el ahinco
!~ España, todo rebosa de libel'tad é igualdad,
de los libcl'ales debe ceñirse á bañar' la l'efol'lIJa
¡IOr cuanto allí, mas que en ninguna otl'a p:lt'le,
eOIl el temple y matiz español, y el dia en que
vi despotismo es advenedizo, pues el ol'Íjt'1I de
se logre hel'lnanar las instituciones con las cos·
los impulsos democl'áticos de los Espaiioles es
tumbres, al plmlo se echal'á de vel' si el fuego
lall antiguo como su hisloria, como qne cons-
sagrado de la Iiherlad I~stá apagado en España.
lituyen la vida pLÍb!ica y las costumbres mismas
¿Y pOl'qwé dejarian los Españoles de ansial'
del pais.
sus antiguas fl'auquicías, cOllstándoles que Sil
Aquel jaez democl'ático de relaciones diaria~
decadencia t1'ae la misma fecha que el estel'llI i·
'~ntl'e las varias clases de la sociedad se e"labo-
nio de aquellas? Por donde quiera, en ciuda·
na positivamente con I'eeuel'dos tradiciunales
des, aldeas y campiñas, todo lesestá recol'dando
{le derechos antiguos atropellados por la vio-
los estragDs de la potestad absoluta; ni apPllas
lencia, y con la cOllsel'vaciun de franquicias
habrá familia, con especialidad ('n la tt~m¡:ol'ada
concejiles. El ejel'cicio de aquellas regalías, sal-
tÍllima, que no cuente alguua vícti1lla de aquel
vándose de todas las tmpelías de la potestad
gobiel'no asolador y delil'autc, Se eslremú de
absoluta, ha venido á quedal' de padron y pel'-
remale la a¡'bitrariedad con Fel'Oando, así como
tenencia f!&clusiva de) pueblo en las cortijadas
la vil tOl'peza con el pl'Íncipe de la Paz; mas Il i
donde no asoma jamás el pudiente. Quizás en
la desverguenza afrentosa de aquella privanza,
la Índoie nacional hay sobrada entel'eza para
ni las tl'opelías til'ánicas habian anonadado el
doblegarse y trihuta!' servilmente homenaje lan
amol' á la libel'tad cntl'e los Españoles. En su
solo al mél'ito de las I'iquezas y delnacimielllo.
alzamiento contra el estranjero en defensa pro·
Aquellos impulsos de igualdad premeJitada,
pia, idean ante todo el protestal' contra la exis-
que ni grandes ni .. icos intentan jamás dcs~ca­
tencia harto dilatada y aciaga de la potc~tad
~ar, descuellan en todas las clases de la socie-
absolllta, Tremoló, luce ya tI'einta años, la li-
Liad, como clJllIpañp('os del cUl'ifio á la libertad, y
ill'l"tad sIIPstalJdal'tc; la refl'ie~a coutra el de~·

DE LA ESPAÑA ~lODER~.\\,
potismo acaba de sel' mas ll'cmenda que nunca,
péndulo, irá mas ejecutiva ó mas pausada, y
pel'O tambien ha de ser la postrera, Cl'ntellea
aun se paral'á, mas nunea llegará á rl'troceder,
mas y mas el {riunfo de la ,'aciona¡'idad contl'a
Cuanto hay en el dia, como las peleas trabadas
los elementos de una al'bitl'al'Íedad anti-social.
ya por la libertad, es aun obra de las córtes de
Tras siglos de silencio impuesto con cuanta
1812; y si por entónces no se hubiese prollun-
atrocidad cabe en la suma til'anía, desenmu-
ciado el nombl'e de córtes, símbolo esclarecido
dece la nacion en alzamieuto jeneral contra el
dc la libertad, yacería quizás ahora en el ol-
estranjero con su alarido de libertad. ¿CaLe
vido.
r¡ríjen mas escelso? ¿cabe impulso mas nacio-
Sean pues todos mas justos con los rejene-
nal? ¿ Y cabe manantial mas puro que la ma-
I'aclol'es delaEspaña, pues pudieron equivocarse
lIifestacion de una cOI'azonada, cuyo móvil el'a
en cuanto á la planta de su empresa; pero en-
desconocido en 1808, pues en tal estremo tenia
salcemos a varones tan denodados, que, presen-
la Icquisicioll despavol'idos á los pechos jene-
ciando autos de fe y un gobiel'Do desaforado,
rosos?
abl'igaron allá en sus entrañas las tradiciones
Por mas que se empeñen, esc:Jtimantlo el jiro
sagradas y los principios vivicantes y asegUl'3'
de los acontecimientos, en alegar qne un cor-
dores de la existencia moral de las naciones.
t!simo nlÍmero desnjetos estuvieron esfol'zando
Ellos solos eslabonal'on con sus propias manos
la voz sobre el estruendo de la artillería sitia-
10 pasado con lo "enidero; se al'l'ojaron á pre-
dora para pl'egonar los principios de libertad é
gonar el rescate del pueblo á la faz del estJ'an-
igualdad; por mas que se cavile conh'a la leji-
jel'o y bajo el fuego de sus batel'Ías; y aquellos
limidad de las cÓl'tes y de su obra, COIl mil su-
varones sobresalientes y mártires de su fe nos
tilezas inapeables de puro rastr'eras y mezqui-
han tl'3spasado los principios por los cuales
nas; por mas que se vayan desmenuzando uno
ahora mismo estamos peleando. ¿Qué seríamos
por uno los lunat'es de la constitncion de 1812,
sin ellos? presa de la arbitrariedad y del fana-
lodo pal'ará en unalegato villano contra el pe,u-
tismo, bajo el duplicado cetro del poderío aji-
samiento grandioso y patriótico de convocar
gantado de la soberanía y del malvado tt'ibnnal
las cÓl'tes e!l Cádiz, donde salió á luz la cons-
de la Inquisicion. lnelitos diputados de Cádiz,
titucion.
autores de la constitucion de 1812, la posteri-
Allí descuella el majcstuOSGl monumento de
dad os descargará de esa flscalizacion injusta y
nuestl'a época: ¿qué supone el que saliera des-
pat'cial de vuestros contemporáneos. No el'a
cabalado? vivirá mas y mas su pl'incipio; y quien
cabal \\uestra obl'a, pnes al cabo cl'ais hombl'es,
se afana en ir analizando la matcl'ialidad de la
¡!l1I'0 sahastei~ la civilizacion cn España, y es
ejecllcion pal'a zaherÍ!' y asactea!' amilrgamente
mmortal vuestra obl'a.
á las eórles d,~ 1812, acrimiuándoles como de-
Por lo demás, se equivocal'ia en gl'an manel'a
litos los desaciertos, está confesando su propia
quiell conceptua~c que oh'a constitucion me-
incapacidad para justiprecial' la grandiosidad
reciera consideracioues en la reaccion de 1814;
,de aqllel acontecimiento pal'a el porvenil'. Esto
pues comprueba lo contrario el paradero del
es achicarse hasta la cstrechez de un solo dia,
decreto de 4 de mayo, acto absoJoItamenle vo-
Los zaheridol'e.., dc aquella ob¡'a, que uo ÍI'ibu-
luntario dc FerlJalldo VII, y en que pl'ometia
lan la menOI' alabanza al objeto que Ileval'olJ
COllVOC31' las CÓI'tes. Niñel'Ía viene á sel' el in-
por delante los ¡¡\\ltores de la conslitucion, se
tento de quel'!'l' descargal' sobre las cÓI'tes de
parecen á qllien, al pl'csenciar un edificio le-
Cádiz las jestiones SObtTanas de 1814, Si el con·
vanlado pal'a abl'igal' á li! humanidad doliente,
tenido material de la constilncioll necesitaba
prol'umpiera en mil maldiciones contra el al'-
I'evision Ó reforma, obvio el'a el camino. El en,
quilecto por tal cual defecto en el pOI'menOI'
carcelamiento y mal,tirio de los diputados de
del conjunlo. Los ámbitos de un pl'incipio, la
Cádiz demuestran qne 110 el'a solamente el áni·
trascendencia de la cuestion es lo que se ha
mo anonadar un código imperfecto, sino los
de medir y sondear; ¿que nos snpone la este-
principios ante todo, y con ellos á los hombres
rioridad? el tiempo la entonal'á de sobras.
que los lll'egonaron.
Acreedora se hace la cOllstitueion de 1812 al
Al abolil' la consti l.ucion , todo castigo el',
agradecimiento de todos los liberales 1 allnqne
poco ¡¡al'a cuantos habian conceptuado la libel'-
no sea mas que pOi' habel' imposibilitado el ejel'-
tad compatible coo el solio, cUJas prerogativas
cicio pacífico de la lil'allía; pues planteó IIn~ Es·
habian defendido al cercenarle el poderío.
paña nlleva, que, por mas que se empeñen, Ja-
No cabe enterarse de las cnestione~ aclllale~,
más ha de cejar. Sembrada;; pOi' la sociedad las
sin aClldir al odjcn de aquel pensamien to reje·
ideas de rrjener~cion, ellas van brotando,' sin
nCl'adol' que se está ventilando en Espa\\ia, pan:
que sea aseqllibl~ ya su dc~al'l'aigo; las 1'\\:\\'0111-
irío siguicndn en SlIS "~I'i:ls tl':1sformaciollcs.
,ciones ,ociales son COlllO la maqllill;lI'j;¡ de 1111
Uno ha sido ('1) todas I¡)~ ternpOl'adas,)' ('11 C'sl~

HISTORIA POUTle!
unidad se cifrll. su salvamento. No se quiere ya
reino, conceptu/lUdo 111 planta de un código
flespotismo ni potestad absoluta; se está se-
fundamental como el objeto pl'imál'io y de ma-
diento de al'I'eglo y cool'dinacion, y acongojan
yal' entidad que los ¡'ep"esentantes de la nacion
sobremanera los yerros de la arbitrariedad mas
tenia n quc vcntilal'.
desatinada que se impuso á ningun pucblo de
Varim'oll tan solo accidentalmente los infor-
la tiel'l'a. Este es el empuje vel'dadero que ha
mes que fué recibiendo la junta; cÓI'tes y cons·
escluido á don Cárlos.
titucion era el anhelo unánime; lodos pedian
En cuanto á mí, me apresuro á decirlo: de-
que se convocase una nueva I'epresentacion mas
fensor del solio de Isabel n, la lejitimidad sa-
adl'cuada á los tiempos modernos; apetecian
ct'osanta de esta I'eina-niña se cifl'a principal-
todos que un código, afianzando la libertad po-
men te en la sancíon de los principios de libertad
lítica y civil, fuese la valla sempitel'll3 que ata-
que le custodian la cuna. En su reinado espe-
jase el de~potislllo y libel'tase la nacioll de la
ranzamos un porveuir aventajado; pnede acar-
anarquía intel'iot,: tal era sustancialmente el
real' la dicha á mi patt'ia y devolvel'le su bri-
conteniJo de las contestaciones de los cuerpos
llantez y los beneficios de la civilizacion mo-
consultados.
dema. Bajo este concepto suya es mi vida por
Una comision de la junta central fnéjllntan-
entero, y si se logra que la lejitimidad dinástica
do y coordinando estos informes, pl'eparó los
de la reina !le dé la mano con elrnmbo intelec-
matet'Íales de un código, y se dedicó á· la revi·
tual de los Españoles, es un acaso venturoso
sion de códigos anteriores y á la reforma admi-
;
que la nacion pI'ohija corno pI'enda de un pacto
ui,trativa,
j1
nuevo que está sancionando un del'echo je-
La júnta central publicó, el28 de octubre de
,
nealójico antigno; pero declat'o desde ahora
1809, un manifiesto convocando las cÓI'tes pal'a
1
que si ¡Jan Cál'los fuese rey lejítimo, por cuan-
elLO de marzo de 1810: "Las cÓI'tes, decia, j
to su existencia monárquica fuera un desdol'o
nombl'e que servia de rnistel'ioso estudio á los
l.·
pal'a la humanidad, y la plantificacion de su
eruditos y de zozobra pal'a los estadistas, y qne J
gobierno un trance violentísimo, yo echara
horl'ol'izaba á los tú'aIJos.» "Se esmel'aba, aí'ía-
el resto en contrastal'lo. Lo digo sin rodeos: la
dia, en ¡'eunir los l'epl'eseutantes de la nacion,
lejitimidad dinástica, sirviendo de cimiento y
como línico mó"il para alental' á los débiles,
~ancion para la tiranía, asalta mi entendimiento
enfl'enar á los ambiciosos, doblegar á los eu-
á fllel' del desbano mas espanto~o del alcalice
gl'eidos y á los aspirantes indisCl'etos, y ~obre
humauo, y desde aquel punto la contl'al'estal'ia
todo at~jal' á los insensatos asoladores del pais.
hasta el estremo con cuerpo y alma. Solo puede
Este fné el acto postrero de la juuta centl'al.
habel' 1111 gobierno lejitimo; y es ei que labl'a la
En lIledio de las desavenencias que dil'I'OIl con
dicha del pais que está rijiendo.
ella al través, se deÓIJrendíó de Sll autol'idad, )'
H¡¡llóse la España en 1808 en plena posesion
planteó la prillle1'a I'ejencia, compuesta dd
de sus derechos y ál'bitra de su destino, pues
obispo de Ol'ense, de don Francisco Javiel' de
nunca se realizó mas solemnemente la sobera-
Castalios, don Fl'allcisco SaaveJl'a, don Antonio
nía nacional. Armóse la nacían entera, y en
E~cal'io y don l\\liguel de Lal'dizabal , hombres
:..quel ímpetu calenturiento de todos, el resta-
todos poco afectos al sistema dc la libertad; y
blecimiento de las cól'les reinaba entre todos
llIuy ajellos de afanal'se pOI' la reunion de las
los sl'jetos racionales colno la voz de mando
CÓI'!eS, f'uel'on dilatando su cOllvoeacÍon. El
pal'a que la :ibertad se aposentase de nuevo en
desasosiego público, de suyo an'olladol' , orilló
España tras ULl destierro de trcs siglos. Fer-
la \\Olulltad a\\'iesa y las tramoyas que hel'vian
naudo VII fué el pl'Ímer demanJante de las cór-
en torllo de la rejellcia . .Tulltal'onse las cÓI'tes
Ics, al verse preso en Bayona. Al instalal'se la
el 24 de setiembre de 1810.
junta centl'al, prometió solemnemente la l'en-
La convocatol'ia se estendiósegnll los apuutes
Ilion de córtes, y pOI' el mes de marzo de 1809,
ya manifestados pOl'la jUllta central; declJraba
Ilotició su convocacion cercana. Fué consultan·
que la tarea preferente de las eórtes seria plao-
do con las juntas pl'ovinciales, los tl'ibunales
tea¡' una cOllstitllcion digna de la uacion ('spa·
~npl'eI1l0S, los ayuntamientos, el clcl'o superiol',
ñolay capaz de "elll:umbral' un pueblo gl'audio,o
los cabildos, univel'sidades y demás cuel'pos del
á la jel'al'quía de nn estado constituido slllll'e el
rl~ino, soore la forma dc reunion de las cÓl'tes,
cilll ieu to de la libertad .• A pelloS los l·"jeu t p;,
sobre la pOI'cion de votos que se habian de fran-
jlll'amelltat'OLl á los diputados ti instalaron [as
queal' á las I)l'ovincias ultramarinas, "y en fin
cÓI'les, se despidicl'on: en tél'minos que la~ COI'-
~ubre los puntos IJI'incipales que el gobierno
tes, desde el ¡ll'iucipio de su existencia, ~e balla-
d"bia sujetal' al dictámcn de las cÓI'tes. Pregun-
ron sin gobie¡'uo, eH 1111a ciudad ~iliada, y ';11
¡aba allte todo la junta clláles habian de sel' los
medio de los cstragos dI! la fiebl'e aLllarilla. ;\\el
l'lcmeutos de una 1Il\\ela ('on~litllcioll ¡¡al'a el
,<!t-salltlciaron sin emhargl' á la pall'i;l,,Y Sil (l'''OU

nE L" r:Sl'\\~A'lODE!\\\\A.
H
¡¡CCI'tó á sOhl'epOllel'se a tal clÍmulo de queLl'an-
de clase pl'ivilejiada y de empleados del gobiel'-
tos. En abrig-ando pechos magnánimos IIn in-
no; esta era la mayoría, sostenedora de lo~
tento grandioso, los h'opiezos que se les atra-
abusos; y la otra se componia de cUaI'enta y
"iesan en su rumbo mas y mas los encumbran
cinco indi\\iJuos, independientes todos, y cuca-
.Y los sohl'cbumanan. Apóstoles y mártil'es van
minados denodadamente á la I'efol'ma de los
adoctrin~lJdo á la muchedumbre, padecen y
desaciertos,
lIlueren por ella,
El ramo de hacienda fué el tema diario de las
Apostolado mas esclal'ecido que el de las CÓt"
córtes, des(~e sus primeras sesiones, y el pü-
teti de Cádiz no lo vió el Ol'be; ni vió tampoco
blico se enteró al golpc que la maJoda abogaba
martirio mas horroroso que d padecido por los
siempl'e pOI' la consel'Vacion de todo el descou-
val'ones eminentes de aqlll~lIa junta constitu-
ciel'to administrativo, valiéndose de argumen-
yentc. Destierro, cOllfiscacion, tormento moral,
tos vulgares y·sen'iles. Lo milIoria, alcontral'io,
presidios para sati~facel' la venganza de sus ene-
embestia á todos los descaminos en la hacienda,
migos: han tenido que apelal' á mil arbitrios
clamando por su l'efol'lna y apelando á la cen-
para tiznados como delil'antes Ó mal vados. Cu-
slll'a plÍblica para enmendal'los, y encabezando
.l'iosísimo fuel'a el histol'ial' las cÓl'tes de Cádiz,
su despejo con el ejemplo de la rebaja VOlllll-
y no me rctraigo de esta empresa nacional, mas
taria de sus 5eñalamieulos. Así que, el público,
ahora me ciño á una I'elacíon compendiosa,
hecho cargo del elltl'añahle liberaüJJ1lo de la
pero suficiente, para sincerará los autores de-
minoría, vitoreó desde luego sus dictámenes,
flodados de la constitucion de las calumnias
Al ventilarse luego las cuestiones capitales de
torpisimas arrojadas cOlltt'a ellos.
libertad política J civil, se al'l'ojal'olllos mismos
El pl'imel' acto público de aquellos sujetos tan
aLusistas en el ramo de hacienda contra todas
lastÍmosa y encal'llizaJamellte perseguidos fué
las ideas constiluciona:es, esforzadas al contra-
decretal" el 25 de setiembre, á los cinco dias de
rio pOI' los I'efol'madorcs de aquel cáos de la
su in,talacioll, qne ningun diputado pudiera oL-
adminislt'acion jeneral. Desde aquel punto, la
tener ni solicital' pat'a 5i ni para otro empleo ni
voz liberal, aplicada al pronto en el concepto
gl'acia de ninguna especie durante la temporada
de jenel'oso, trasceudió á denominacion polí-
de su t'jercicio, ni en un año despues; y el2 de
tica y conlt'apuesta á la de sen'il, que cupo á
diciembre, deel'etaroll la rebaja de sus sitnados,
los defcnsOl'es de toda especie I'etr'ógrada.
pOI'mas comedidos quefuesen,aun en concepto
Estc es el ol'Íjen de tales adjetivos qllt~ de5·
de la misma junta centt'al, su señaladora. Afa-
lindan los dos bandos en España dcsde 1810; y
nál'ollse desdc luego en il' atajando los abusos
los seniles dc elltónees :o,on los ca distas de
reinantes hasta su tiempo,
ahora,
Públicos erall sus debates; cali~ando asoll .• bro
Se hace obvia la pregunta de cómo tuvieron
la aparicion I'epelltina de OI'adores de pl'illlcl'a
cabida las rerol'mas con una mayoría tan COIl-
jerm'qllía, y me corre priesa el manifestarlo,
trapuesta; mascra esta de suyo cobal'de, y que-
todos e,'an del partido refol'lI1ad()I', á sabcl': AI'-
dó atTollada por la opiuion jenel'al y por la
güelles, Toreno, Calatrava, l\\Iuiíoz Tot'l'el'o, Lu·
imprenta, Pl'orumpia su pl'opellsion aviesa en
jan, POI'Ce!, Antilloll, Zumalacal'l'egni, Jil'al-
tal cual discUl'so desatinado, impugnado al pUll'
do, de" ctc.
to con maestl'Ía pOI' los l'efol'madol'('s. Paten·
Desconaron desde las pl'imeras discnsiones
tizaban eslos despejadamente las Ilaga~ del es-
los dos bandos de liberales y serviles con que
taeb,Y de su réjimen, yeu la votacion se aco-
se difel'encial~ en Espai'ía los pal'ciales de la li·
bal'daba la mayol'Ía, teniendo que a\\enil'se á
llel'tad y del absolutismo; habiendo pal'aeJo en
IJI'ovidencial' las reformas,
eUl'opea la voz liberal, COtllO distintivo político.
No hay tampoco que colejil' de la re~istencia
Su oríjell fué el siguit~nte en Espaila:
á toda nwjOl'a que puditisel'edUlldal' en pel'-
POI' un el'!'OI' p<rrticular, ell}3 rectificacion no
juicio de los mismos opositol'cs, quc estos re-
lile ha ,enido hast'l ~hora á I~~ manos, se con-
bosasen de afan pOI' las regalías del solió.
ceptuó siempre a las cÓI'tes de Cádiz eomo una
Siempl'e se estuvo !Uostl'ando el partido sel'-
junta aUllada ell opinioncs, y que trataba de re-
vil muv avenible en plinto á las pi"erogatil3s
ducil' el solio á una presidencia Ilominal; dando
de la COI'oua, con tal que e~te allanallliellto,uJo
tambieu como hecho selltado que las clecciones
quedase compensado cou el de los liberales á la
habian parado en lllla reunion compuesta es-
COllsenacion de los obllsos ecle~iá,ticos )' admi-
clusil"allJente de jacobinos. Falsísimo todo.
Jli,trati\\"u~,
Dividíansc las c(JI"tes de Cádiz, prescindiendo
Succdió con esto que en la comision nom-
ahora de su histcma de HOmbl'Ulllientos, en dus
brada para estendcl' el pl'oyecto de constitn-
pll!'ciulles harto desiguales.
cion, conceptuada tall democrática, la mayo-
J.~ tlll:.\\ l'omtaba de eclesiásticos, de sujetos
da era senil. !!!lO de ellos, el canónigo C;,ndq,

HlSTOIHA POLITfCA
que paró luego en obispo de Málaga y al'zobispo
hm'to dolor'oso el decil' que la I'ejen(~ia ('st;¡!Ja
de RtÍrgos, proponía que se COIII'tasen todavía
costeando aquellos periódicos para zaheril' á las
mas las regalía!!, con tal qne se consintiese eu
córles y á la constitueion. lIay quc advertíl
la representarion separada, ya del clero, y ya de
cómo aquel mismo Castro habia pl'edicado en
la nobleza, cDejais demasiado prepotente al rey,'
la iglesia de Infante ... eTl la klallc!ta, el día (k
dijo á Muñoz Torl'ero, tambien eanónigo, pero
promulgal'se la constitucion, uu sel'n~.on estre-
defensor de la «libertad, y como clérigo, debie-
mado de liberal, calificando la constitucion de
rais abogar mas bien por la iglesia qne por el
código sagrado. Olro de los escritor'es mas ser-
solio,» Obispó despnes Cañedo, y empozaron á
viles, el frai le Manacl Martinez, habia ante.,
Muñoz Torl'el'O en una mazmorra,
comparado la constitucion COIl las Tablas de la
Sobl'esale en todas las dicnsiones sobl'e cons-
Ley 'ecibidas por los Tlraditas eTl el montl' Si-
litucion el mismo afan de oposicion á la coro-
na!; y este mismo paró despues en pt'edicadol'
Ila .~n el partido anti-libel'al, yel mismo teson
del rey y consejero de la In<)nisieion.
en el bando opuesto para defender sus prel'oga
Así es que, con I1n lenguaje hipócrita y exa-
tivas; vel'dad que se patentiza en cuantas dis-
jeraciones sacrílegas, unos hombl'es revestidos
cusiones mediaron sobre los val'ios aJ,tículos de
de earáctel' sagl'ado, y profesando uu instituto
la constitucion,
de paz y de concordia, se empeñaban en hacer
Brindóse tambien el partido servil á ser ins-
odiosa la libertad desde su primer asomo; y
trumento de las tramoyas de la infanta doña
luego 16graron la coyuntura de pedir á la po-
Carlota para logral' la rejeucia; pero el público
testad absoluta el pago de sus servicios. CtÍpoles
se entel'ó muy á las claras de que en tales ama-
su salario
ños se cifl'aba el intento mal encubierto de al-
Una relacion esmel'ada de cnantas maqui-
zarse con la corona, El menosprecio de los
naciones y dificultades esperimenlaron las cór-
pl'Íncipes de la alcurnia de Cárlos IV en cuanto
tes de Cádiz seria harto larga; l)I'ro creo habel'
á derechos lejítimos al solio trae ya fecha mu.\\'
manifestado lo suficienle pal'a ensalzar la me-
remota, y el afan de usurpacion no es segura-
moria esclarecida que corresponde á los cona-
mente nuevo.
tos patl'ióticos de aquella jUIlt:J,
En aquella pl'opension al eel'cen de la anto-
La comisionqllC redactó el pl'olecto ele cons-
ridad rejia, se está viendo el encono implacable
titllcion redondeó sus tar'e~s en el mes de julio
de los alumnos de TOI'quemada. La liniea po-
de 1811. Advertí ya que la mayoría el'a del ban-
testad enfrenadora de la Inquisicion el'a' la co-
do servil; dividíanse los quince individuos que
rona , y sus familial'es tI'ataban de "ellgarse;
compolliall la comision de esta manera: mayo-
pel'O al asomar el peligl'o en la existencia del
ria, Huerta, Pet'ez, Valiente, Cañedo, Bál'cen<1,
Santo Oficio, echó este el resto en su defensa;
Ros, Jálll'egni, MendioJa; minoría, Muñoz Tor-
y en la contienda que encabezó su esterminio,
re 1'0, Argüelles, Espiga, Oli\\'el'os, Pel'ez de Cas-
el partidu servil sacó á lllz cuantos al'bitrios
tI'o, Ley va y MOI'ales Dllal'('l; el líltimo illd.~­
cabian ell Sil númen maléfico; pero apesal' de
ciso,
aqllel ahinco, tras catorce dias de solemnísimos
Se habian ido vcntilando lo., artículos eu el
debates, quedóselltenciadalaabolicion de aqtH' I
regazo de la comision; pel'o aeol'dado el pro-
tl'ihunal sangriento y mOllstl'llOSO,
yecto, se fil'mó sin ¡'esel'va por todos sus indi-
La libertad de imprenta fué como un sentido
viduos; cncabezándolo don Agustin Argüelles
lltH~\\'O descmbozado rqwntinamcnle en los Es-
eOIl un discl1l'so qne es olwa maestra de tino y
pmloles, )' su ejercicio uo podia mellos de ro-
de crudicion. Entablál'ollS" los debates el 1.° de
zal'se luego con el abuso_ Aqut'lIos estl'avíos,
agosto de 1811, bajo la présldencia de Jil'aldo.
natlll'alísimus en un ensam'he tan t'jeclltivo y
J¡Te~tllal'idad monstl'tlOsísima fué la de algunos
sin el menor intermedio, á nadie podian pasmal"
vocales de la misma cOIlJision, hablando con ti'"
si los entusiastas al'reLatados de la Ilbt'I'tad fllc-
el mi~lllo proyecto y volando además contra
ran los líllicos abllsarloresde uu dercchoen qllt~
todos sus al'tíclllos, aprobados ya por ellos mis-
se estaban ensayando; mas el par'tldo senil filé
mos en la comision, y al pl'opio tiempo vertien-
el que desde el primer dia aear'l'eú suma ndiosi·
do principios de liberalismo l'stremado y apa-
dad al desahogo caballeroso dl'l ¡wllSamiento.
('entando sumo afecto á la cOllstitucioll en-
Los dos pel'iódicos intitlll;,dns r{ Pro(:uradof'
tel'a_
jeneml de la nar:loll r del n:y, y la Gar:ela de
Tamañas inconSeCllelJci:ls Hil'il:'on á las jeutes,
la Mancha, como dcsplH's la Atalaya de la g,Jafl·
é hicieron penosísimo el desempeño de diputa-
dw, se dejat'on muy en zaga al lilas rematado
dos en córles; pero se sob¡ !'JHlsil'I'OIl á todo y
dese:lfl'eno. Era el I'l'dador del pl'imel'o don
continuaron sus tm'eas con ;¡,olf]IH'oSO tesoli y
GllillermoUnald<" c;]nónigode enl'llel, y el .de!
entl'reza, PI'omulgó5c la cOllstitllcioll, tan inil)~·
:~ef;l1ndu ,,1 lnnnj(~ C~lstro .ll'fÚllilll;!, y S(' b(lC('
josanH'ntE' preparada y dd'('udid;¡, l'!! tn (lo?

DE LA ES 1',.\\ '\\.\\ ;UOnEH\\\\.
mal'lO de 1812. Formóse nueva I'ejencia, com-
mentos públicos, y si se ha de conceptual' lo
poniéndola sujetos eseojidos por el bando libe-
bienquista que fué la constitucion por el míme-
ral contra los del opuesto, y para mayor estra·
1'0 y el euaJ'(lecimiento de tántísimas enhol'a·
iieza estos mismos I~bel'ales fueron ernpeñada-
buceas, /10 hubo j.ItrH\\S ill~titucion hUllléwa
mente molestados pOI' los I'cjentes, el duque
Illl'l'ccedo!'a de aibol'oZO lIJas jeneral y ellll'a-
del Infantado, don Juan de Villavicl'ncio, el
¡-¡able; ni se I'ecibió y juró jam:ls un código po·
conde del Abisbal , don Joaquin l\\Iosqucl'a y
lítico en parte ~!gl1na con mayor solemnidad.
dou Ign~cio I\\lal,tinez de Ri\\·as, siendo tall solo
No rué la a[l\\'obacíon unánime en el interior
el primel'o hechura delos seniles; y luego ha-
la ~aneio\\1 Ílnica que mel'eció la obra de las CÓI'-
biendo tenido que hacel' dirnisioll el conde del
tes; pues las potencias cstt'8njeras, que se le dc-
Abisbal, lo reemplazó Villarnil, que tel'ció en 135
e1arar'on enemigas en el congreso de Verona,
hostilidades con sus compañeros.
la habían I'cconocido all:'i en oll'a tempol'lldil,
Esta I'ejencia fué la que asalarió escritol'es
insertando al intento en los tl'atados solemnes
para zaherir á ¡as cÓI'les y á la cOlIslitucion,
una e1áusula especial, cuya I'<lzon quedaría ell
estl'emaudo su empeño hasta el punto de es-
tinieblas no teniendo presente que en 1812 y
timulal' al cabildo de Cádiz para que desobede-
18J4, algo suponia la España armada en la Con-
ciese un decreto de las córtes. Aplll'óseles en-
tienda con el Imperio. La Rusia, en el tratado
tónee5 el sufl'imiento; y el 8 dc mano de 1813,
IJl'flJado enWeleski-Lnki, el 20 dejuliode '812,
depusieron aquella rejellcia, nombrando otl'n,
dedica el artículo 3.° á dicho I'econocímiento
compuesta de lI'es consejeros de estado; el cal'-
con las palabl'ss mas terminantes. Merece que
denal de Borbon, don Gabl·iel Ciscar y d'ln Pe·
se trasladen litcrillmenle en prueba del valor
dl'O Agar.
de esos principios polÍlicos t<lll decantados, y
En aquella hel'Oicidad de las cÓl'les se cirró
á los qlle se les da sin reparo un despido eje-
el s¡¡lva~entode la libertad, pero exasperó hasta
enlivo, segun cuadre el pl'ohijar'los ó desechal'-
el estremo al partido sel'vil.
los con los intereses ó los afectos del momento.
Por' mas que se haya dicho é impreso contra
«ART. 3." S. M. el ernperadOi" de todas las
aquella constitucion y el recibimiento que me-
Rusias I'cconoce pOi' lejílimas las córfes jene-
reció, es lIIuy positivo que logl'ó aceptacion go-
l'ales· y estl'aordinarias reuuidas actualmente
zosa,juntamente con los principios que dejó
t'n Cádiz, como tambiell la constitncion que
senlados. Sc la miró como UIt repudio de todo
h~n decretado y sancionado.»
lo anleríol' J un estandarte del alzamien Lo vic-
No estuvo menos tel'min&nte la PI'usia en Sil
10l'i050 con tl'a el estl'anjcro. Despues, ya los mu·
Irat~do, firmado con la Espaila, en Basilea, el 20
chísimos illlcl'cses quc lastimaba, ya los abusos
de encro de 1814.
quccorl'ejia, y tambien sus nulidades esencíale~,
"ART, 2,° S.1\\1. el rey de PI'usia reconoce á
le hall susr:itado un sin número de enemigos,
S. lU. Fernando VII corno LÍoico I'ey lejítimo de
Sobrcvinieron circunstancias sumamente <lcia-
la monarquía española en ambos hemisfel'io~,
gas'y complicadol'asj la conclusion de la gucl'I'a
como tambien á la l'ejenciá del reino que du-
trajo á Fer'lIando VII á España, y I'ecargó la ba-
rante su ausencia y cautiverio lo está represen-
lauza eon el peso de aquel podel'Ío impomh:-
tando, en virtud de su eleceioll lejítima por las
rabie que le pl'oporcionó su milagroso ('escate
córtes jencrales y e~!t'aor'dilJal'i3S, y la consti-
~n el rapto pl'jmel'o de un júbilo desafOl'ado,
tucion sancionada por estas y jlll'ada por la na-
La cOIl~ti"ttlCioll, careciendo de sólido arraigo,
cion."
fué al suelo; su existencia de dos años, ceñida
Estl'emóse mas el concillel' de Rllsia, conde
pOI' el pl'olJlo á Cádiz y algulJos pueblos libl'es,
de ROmilll7.0ff, pues aCllsando el I'eeillo de un
apenas se habia awmado pOI' las provincias, al
ejemplal' de la constitucion, enviado pOI' la I'e-
paso que las tropas im pel'iales se iban retil'all<lo,
jencia al empel'adOl' de Rusia, escl'Íbió, en 25 de
Mas consta innegablemente qne las rÓI'tes re-
noviembre de 1812, al señor Zea Bel'lIllldez:
cibiel'on mil parabienes sinceros de todos los
.Ha recibido S. M, este n(lf~VO testimonio del
'puntos de ¡':spaí'ía. Los cuerpos en jem'l'al, los
afecto que merecc al gobierno español, con
consejos, los tribunales Sil (JI'emos , pI'elados,
tanta mayal' complacencia pOI' cuanto esta IIcta
cabildos, casi todas las comunidades l'e1ijiosas,
solemne afianza la pl'osperidad de esa nacion
los ayuntamientos, los empicados tle todas gl"a-
valiente y plllldonOl'osa ii la cual profesa S. M.
dlladolH's, lll! sin fin de pai'ticulares , aun I'e-
sumo nprecio.»
&ideutes eo el estl'anjel'o, remiliel'on &115 adu'~­
Con que lo mifim·o que cra tan léjítimo E'tI
siones (1). Asci(,lIden á lal'f!;0s lIliles estos <loen·
t812 .Y 1814 para 1'1 conc(:p-to de la Rusia:v d('
la Pt'llsia se It'ocó en cl'irninal, algunos ailos
(1) Gunrdo en mi poder I:t cokccion completa de
df>SplH'S, poll'a las mismas potencias Cflllgt'C·
.e,I~' 'lCl.1S ,k :"II"";"ll.

¡¡¡"TOHI \\ POUTl!: \\
gadas etl Verolla, j' lo idéntico que estaba afian-
ím¡Jl'tus de hostilidad, }' acudiendo al mismo
zando la pI'osperid:Jd para la Esparia en 1812
tiempo á medios l'eserva·dos para atascar á las
vino á sel'en 1822 molil'o pal'a apeal' á la España
córtes en todos SllS pasos. Solian componers~
del dereeho de jentes.
;;ClneHos consl:'jos de rejencia de sujetos cl'iadoH
Al I'ecapacital' aqucl modo de maltratal' á los
l~ll l~ corte y amoldados á los h;ihi tos del des-
prohombl'es de las córtes, se echa de ver el
potismo. En sus I:'scasísimos aleallces no cabi?
abandono que manifestó la España de sus de-
lo qtle cOl'l'espOlldia á la España, ni mucho 1Ul:'-
rechos J de su libertad, J la ingl'atitud de los
nos el movimiento qne habia por SllS alrededo-
pl'Íncipes y sobei'unos de Europa, con uno de
I'es. Conceptuaban la voluntad ah80lllta del mo-
aquellos desengaños amarguísimos que engol-
narca un mand¡¡miento incontl'astable, y la
fan las almas seleelas y afectuosas en un pié-
obediencia rendida de un servilismo I'astrero á
lago de dudas solll"e las obligaciones del ciu-
la potestad I'eal el evanjeJio político de los Es-
tadano. 1\\I0l'tal desaliento embal'ga el ánimo,
pañolps.
i!lle nos eonducil'ia á la mis3nll'opía, al egoismo,
Hay que esce¡Jtuar la ,iltima rejencia, pues
si los varones animados de! aran pOI' la justicia,
el cardenal de Borbon el'a homb!'e atinado, v
la patria .y la libertad no lográsen siempre so-
sus intenciones put'ísimos le haeian veees de
brepcnerse á tamaños embates; toda rejenera-
pensamiento~ grandio!\\os, enterándose de ell05
don Ila de tener sus mártires, y hay que ave-
además á la pl'imel'a manifestacion. Sus dos
nil'se á empuñal' aquella palma, acudiendo á Sil
compañeros, don Gahl'Íel Ciscar y don Pedro
pl'opia co[)ciellcia y á la satisfaccion de habel'
Agar, eran slIj(;tos de mél'ito esclarecido.
desem¡Jl'líado su obligacion, consuelo de que no
Por tanto cupo a estos tres rejcntes el aga-
cólbe á la ingratitud humana defl'audal'nos.
sajl) de la persecncioll.
He ido bosquejando pOI' maJO!' la estampa de
En cuanlo á los varios ministros que fueron
las cr")\\'tes de Cúdiz, conceptuando que algunas
encabezando las secl'et~l'ías, suelJan sus nom-
pinceladas de blllto bastarian pal'a retl'atar al
Iwes cuando llJas en las anualidades de aquella
vin) aquella junta memorable. Si las córles al
temporada, y IT){'I'ced á tales colceciones de ofi-
hislol'ial' aquella temporada, embargan toda la
cio, podrá la posteridad ente¡'31'se de los mi-
~tencion, es que tal! solo ellas echal'on el resto
nistel'ios de la época mas gl'andiosa y esclal'e-
y abal'earon todo ,,1 pOl'Venil\\ pues en solas ellas
eida de nuestra historia; y en sl1ma , será una
parece quc se habia vinculado la vida inlelee-
I'eseña muy cumplida de entes ó insenibles él
tunl de EspJña.
pel'judiciales en causa tan pl'eem;nente.
En aquel ímpetu IInánime de la nacíon para
Tel'minaron sus tarcas las córtes eonstitu·
planteal' \\lnn ley fUlld;¡mental y pa¡'a defender
yentrs, enc31'gando á las sucesoras el desempe-
la patria, la tOI'peza del gobierno anonadó todo
ilo de consolidar el edificio constitucional que
Sil empuje. En los seis años de gnel'ra, por nin-
tan á dllt'as pellas y arrollando II'opiezos im-
gun rumbo acertó la autOl'idad suprema á COOI'-
pondel'ables habian ido encnmlH'ando.
ditJaI' las opet'aciones militares, y las córtes se
Se habia atareado aquella junta, calumniada
hicieron cargo de la precision de concentl'al' el
tan atl'ozmente, COIl los ¡ntel'eses fundamenta-
mando en un solo caudillo, y nombraron al du-
les del pais, sin mas alIlbicion que la de esme-
que de Ciudad-Rodl'igo (1) jcnet'alísimo de las
I'al'se en e! bien público; pues constaba de val'o-
tropas españolas. Jamás asomó un ministro en
nes entrañablernen te convencidos en la sanidad
1,1 tribuna para derram1l' alguna lnz sobl'e las
de sus teorías, y que abrigando intenciones pu-
disew,iones, ó manifeslar la existencia de! go-
ras, <1nsiaban la dicha de Sil ¡¡atril]. Coartaron
bicl'llo COll a!;';lIna jestioll briosa lí ocnrrencia
las IlI"el'ogali,'as de la ('O!'OIHI, a impl1lsos ma~
<ltinada. En t¡,do el ámbito de aqnel plaz0 no
Lien del recuerdo de tantísima demasía cometi-
nparece un illjenio p<lra manejal' con maestría
da en los .'ein¡¡dos anteriores que (lO!' zozobró;,
los negocios. Variaron las rejencias, yen todas
p,lI'a lo vcnidcl·o. ~o habia en 1812 1111 Españ()1
ellas apal'ecieron homb"ezllelo5 engl'eidos COII
que dt'jase de amar COI! entusiasmo á Fernando
su yanaglol'ia pllel'il, fincltándose lilas y mas
VII, .\\1 escllsCldo flle .. a "fanarse en busca/o pOI' to-
con sus Ínfulas de soberanía, y asomando tan
das las discusiolles de cÓI'tes Ulla sola '·oz qll\\~
solo pSl'a enzarzal' su eaiTera á las córtes , J
suene á pn'disposicion ó á enCOllO contl'a ('1
sllscitarle 1111 sinntlmel'o de tl'opiezos. Ni si-
solio. Votaron sielllpre en conciencia los dipnta·
(juicl'a se tomaron los rejelltes el trabajo de en·
dos liberales, )' no l'onceptllaron propasarse en
cuhri!' sus torcidas intenciolles )' su encallo
sus poderes de Pllcal'gados de la nacion coar-
contra el establecimiento de un sistema cons-
tando las facultades del n)()[I~I·ca. La vida hu-
titllciolWI, lIJanifeslando en todas oca&iones sus
bil'I',m dado á (1'!H'que de Sah<ll' al rej'o Si sc alll-
yil!l'oll á ciegas á teorías polílicJS traídas del es-
,:1; El duque c1p \\YelliltgIoIl.
1ranl"I'o dH'l'lnalll'('i(,I'OIl ;¡jl~n()~ d(' f pr.!o esc\\'so

y al votal' la consl itucion, afectísimas y ue lodo
constituyen delHtoles (1), I'id~n cad/l]"us psrll
corazon e~tu\\'i"I'on las cÓI'tes ~ la mOllal'quía.
sus c(JlIJpaiicl'os, dcspotismo para Stl patria y gil'
Ya llevo dicho cómo los vocales tratados Ine-
l;l\\'dones para sí. Aeoje el gobie¡'tlo ofieiosamell -
go tan bál'bal'ameu tc habían escudado al solio
te SIlS anhelos y plantea un sislellla aeosauol',
eontl'a el partido senil, y allado que si la COIIS-
cual ui lo idearan inquisidcl'es implacables.
títncíon admitió IIlla so~a eúmal'a, este misIll!)
lJe"eubral11os esla pájína dl' luto j' (k afl'enla,
partido fué el eallsante, pues apetecian los li-
eH que lodo, todo e5 villanía pOI' parte de ¡",
berales dos cámaras como illstitucion mJS ade-
verdugos, y lodo heroismo entl"~ las víctima~.
cuada á los tiem pos modemos, Opusiél'onse I()~
¡ramos á presenciar la falta de gobi('rno bajo el
serviles COII el ,lfan de planteal' los tl'es brazo,l'
aspecto mas hOITendo: jellel'ales glol'iosísiuw,
Ó e~tamentos, all'emedo de las có!'tes de Navar-
deferlsOI'es de su patria, diputados I·"vestido.,
ra. No eabía tanta hubdivisioll de la potestad le-
con su cal'áctel' sacrosanto de inviolabilidad.
jislativa, y no teniendo en su mano la innovacion
ministl'os que empní'iaroll el t!mon del estado,
de las dos cámal'as, los liberales, atenidos á la
l'ejclltes que habian desempe¡lauo la potestad
tradicion de las eórtes de Castilla, se ciñeron al
suprema, obrando todos con eltíllico afan de re'-
establecimiento de una sola c~llJal'a. POI' ['unto
cha/.~I' al enemigo y logl'al' el I'escatc del ¡'e},
jeneral, los lunares Illas ap~l'entes de aquella
quedan alIa confundidos cn IIlla nli~[J]a pl'O~­
consf.itucion son mas bien olll'a de los a maí'íos
cI'ipcion. Todo vil y todo }lCI'jlll'(J rebosa pOI' el
del partido sel'vil que de un acaloramiento de-
contl'al'io de premios y de prilalll.a. La potes-
mocrático, que nUllca hubo, )' !lajo ningull con-
tad, enfurecida y empapada eu SlI bidl'ópico de~
, cepto me,lió pl'emeditacion de lastim~I' á la co-
lil'Ío de castigos, se ciege y suelta la rienda á la
rona, ni ánimo de plantear allá ¡>!'incipios pOI'
anm'quía, I'ematada cual tlunca ten los seis años
aborrecimiento al solio.
primeros del reinado de Fernaudú VII.
Ahl'icI'OIl las eÓI'l"s ol'dinal'idS sus sesiones, <,1
Zozobl'an las tropas francesas en I;¡ Península
1.0 de octubre de 1:-;13, en Cádiz. Las eleceioill)s
con las carnpailas mernor"bles de 1812 J' tRI3 en
de donde dimanaban, por cllsayo primero de la
llllsia 'yen Alemania. Está Napo!eo[J batallandl)
leyclectoraJ, P3l'to de la constit.ucioll, resulta-
COII la Europa entera, tiene que llamal' á sus fa-
ron opuestas á su alianza miento, y el pm'tido li·
lalljes vderanas ue España,'y tras aquella gner-
beral filé lÍllicamcnte el mal hallado. Este mis-
I'a asoladora de lodos sus ¡lrnbitos, ofrece la pa7;
mo hecho está comprobando que no se llevó pOI'
la fatalidad iba allá acosando á ~apolcon el! sus
blanco, al estelldel' dicha ley, el predominio de-
relaciones con Españ.a. Notol'ios sOlllos anlilles,
mocrático, y qn~ era impondcl'ahle la cquivo-
hal'to iodigllos de 1111 emfJerador, cen [ué atra·
cacion, si hubiese mediado aquel intcuto.
yendo á Bayolla la familia real, la tuvo prcsa, y
Compouíanse aquellas córtes, no solo de snjp-
luego soñó que unas I'enuncias a¡'I'cbatadas á
tos poco pl'opellsos á seguíl' la oleada de la 1'1'-
,¡va fuerza á Cál'los IVy á F'Tnalldo VII le afiall-
fOl'llla, sino de enemigos declm'ados de la COllSti-
zaban la conquista de. la Pt'llínsula. Este abuso
tucion; .Y COlIJO el balido senil, decantando mas
Jan lastimo~o de la [ll'epotencia, esta toma d"
y Illas, elltóllces <COlIJO ;'¡Ul!'.1, el illtl'l'é, del tl'O-
P()S\\~SiOll tan ridícula de la corona de España,
110 y del altal', no atendia en I'calidad mas que
acal'l'có ulla guerra de rnnel'te, con cuantas
á sus inlel'pses personales, se pl'rjural'on todos
desdicbas tI'ae consigo,
ale\\'osamente en pos de sus fines. En la historia
CuaIJdo (~l empel'ador, tras seis ,Hlos de pe-
desastl'ada de las ifJcou,ecucllcia~ y devaneos
leas, ;¡c(ll'(ló pOIWI' término á la guerra, acudió
dellillaje humano, lu mas rematado pOI' illd,~co­
;wn llIas ;i su ~isl<~ma ellgailoso y ~oezlllent.e as-
roso y desplecíable es la conduela de los diputa-
luto.
dos st'rviles de las elll'les de 1810 á 1814.
EI12 de noviembre de 1813, escribe ~apole()n
Aceptau el cargo de diputados; juran solem-
una cal'la á Fernaudo Iloticijnrlole corno. las
nemente defender la \\'onstit.llcioll, hablan y vo-
circunstancias en que se hallan su impcrio J Sil
tan bajo este cOlleeplo toda la temporada de las
política le inclinan a apetecel' el d"I' nn COI'te á
cÓI'les, y al "sornar el rey al cOllfill español, '~II­
terados de su ;inimo etlemigo del código coasti-
(1) Los diputados que atestiguaron, nscalizand"
tucional, se ofl'ecen desaladamente á todos SllS
eucubiertamente contra sus cOlllfJaiíeros, fueron, La-
anhelos. Sesenta y nueve diputados del bando
sauca; Inguanzo~ Ros; conde de Buell!lvi!'ta; ,rillago-
rastrcro encaminall, el 12 ,k a\\'l'il de 1814, nlla
rnez; Cilballero; Azuarez; Lopez del rilll; Tadeo
retieion al r~y p:n';¡ qlle anule el mismo código
Segundo; Gil; el "bispo de Palllplou,l; Gome~ C"l-
pn rll.Ja virtnd se h"hian juntado. Hollando jn-
deron; FOllcerr"da; Perez; ('Gnu" de Vigo y Gara!e.
I'~DI<'lllns y i'ellf'g,IIl<11l d,~ SIlS (ll'opi(l.-; aclos s!'
J)'PI'Ol1 todos su d~cI"J"aci()r. por .. s('rilo.

HISTORIA POLlTICA
1"5 negocios de España; que la Inglaterl';l está
de Fernando para no \\'er sino enemigos en cu:w-
allí fomentando la anarquía y el jacobinismo,
tos le han defendido el solio que desampal'ó ('11
empeñaJísima en acabat' con la monarquía yes-
1808 !
krminal'la nobleza; y como no puede menos de
Respondió Fernando VII el 21 de lIoviembre
apesadumbrarse COII ese esterminio de narion
á la carta qne MI'. de 1.al"Ol'est le habia entrega-
IJI1 vecina á sus estados, etc. etc. (1).»
do de parte del empel'ador.
Así queNapolcou l'S el primel'o que llf'rnj:l en
Napoll'on no dió á Sil preso mas dictado que
el ánimo del monarca aquellas semillas de en-
el de al teza l'eal , sin reconocerle todavía por
("ono contra las institnciones liberales; tilda á la
I'l'y, aun ofl'eciéndosele oficiosamente para t.ra-
rnglaterra de fomentadora del j;}cobini~mo y se
tal' eOIl él sobre los negocios de España.
hermana con ei partido senil: y así lo enCamiIJ3
Contesta Fernando á la C31'ta con que S. ]U. l.
:'1 Sil I'eaccion contra las liLJel'tades públicas de
.v H. le ha honrado: " Señal'; no puedo menos
España. ¡Patraña hal'to ruin, abol'to de S1l afan
de repetil'os cuanto he dicho de palabra á MI'. de
dt~ castigal' á las cÓI'tes pOI' su ahinco en sal val'
Laforest , J es que permnnt'zco siempre bajo la
la independencia y la libertad del pais! Siéntese
prolecciofl de V. M. , profesándole mas J mas
\\In desconsuclo involnntario al presenciar en ese
aquel carú¡o y aquel respeto de que le tengo
prohombre de nuestl'Os tiempos un lenguaje tan
dadas tantas pl'nebas ... V. ;\\1. me trajo á Valen-
Ilnp¡'opio en él, y al oi,- espr'es3l' el quebranto
~~aJ, Y si {fusta reponel'me en el solio de"Espa-
que le cabe con el e.<urminio de la Espaíla al
ña , puede hacerlo, teniendo en su mano arbi-
"lismo que, atropellando It'atados, habia enli'a-
trios de que JO carezco, para tratar con la
do á sangl'e y fuego en aquel pais hermosí~imo, junta; mas si V, M. absolutamente apetece en-
v segllia pOI' seis años asolándola sin conmisel'a-
tenderse conmigo, en tal caso necesito que
<"ion.
veng~n acá diputados de la junta con anuencia
El portador de la carta del empel'ador para
de la nacion para entet'arme de los negocios de
Fel'llalldo fué el conde de I,afOl'est. En su aren-
España. Si la política de V. 1\\1, y las circunstan-
,;a al rey, todavía preso en Valen<;ay, sobrepujó
cias en que actualmente se halla le imposibili-
,'n su tema al empel'ador.Fué repitiendo su acu-
tao el a\\'enil'se á esta!i condiciones, seguiré "i-
sacion contra los Ingleses, que «todo lo habian
viendo sosegado y gozoso en Valen<;ay. Ingle-
trastornado introd1lciendo la anarquía y el ja-
ses y F¡'anceses me interesan ignalmente; pero
('ouinismo ell España, cuyo solar yaee lalado y
lo qne yo debo anteponer á todo es el interés y
exhausto, la I'clijion destruida, el clero desanl-
la dicha de mi palt'ia. Quedo esperando qne
parado, la nobleza abatida, la ma,'ina solo de
Y. 1\\1. no verá en todo esto mas que un nuevo
;lOmbre (2), las colonias de América desmem-
testimonio de mi siflceridad y del cariño cntra-
hrlldas, yen fin todo el pais cnbiel'lo de rninas ...
,iable que pl'oreso á V. 1\\1.»
Tanta desventura, segun MI'. de I,aforest, es
Un rey preso, por cUJo rescate toda la nar,ion
ohra de aquellos isleños, q nienes no llevan otra
eslá guerreando y del'ramando allá á I'audales
mira que la de trocal' la mOllarquia en replí-
~angt'e y tesoros, conceptLÍa que su alcaide !t'
blica.
honra al I'sL:l'ibil'le negándole el dictado de rey
ft Enfin, continúa 1\\1. de LafOl'est, la anarquía
que debia á la nacion tanto LÍ mas que á SlI na-
está sajando á los Españoles (3), puesto que los
cimien~o, Imesto que la revoluciotl popnlal' de
Ingleses, mientras están celebrando cÓI'te~ ell
Al'anjnez lo habia entronizado. ¡Repite aquello
Cádiz, y aparentan apetecer IIn I'e'y, su ánimo
de su cariiio efltraíiable y su respeto! "Napo·
en suma es planteal' una república, Siéntelllo en
Ieon, dice, liene en su mano el I'eponerlo en
el alma los vel'daderos Españoles, quienes están
d sol io de l~sp3ña, si le place. " En cnanto á la
llorando tamaña desdicha, y ansiando vel' I'ayal'
hidalga nacion española, queda toda á la parte
,,1 órden ell su pab'ia acosada, y tenel' afianzadas
de afuera. Se aviene FCI'I13nJo á permanecer en
sus haciendas.Tan sumo desconcierto ha mm'ido
Yalen<;ay gozoso, y en suma los Ingleses pelean-
al emperadol', quien me enviaáentel'a¡'á V.A. R.
do pOI' su l't~Scate, y los Franceses, 511S destro-
del estado aciago de los negocios."
lladol'es y los asoladores de su patria, «le ¡lIle-
j Qué mojiganga tan hOI'I'ol'osa! y i qné modo
l'eS~1l iguultneute_ "
tan hipócl'ita de apal'entar un intcl'és alevrniO,
Orillp,mos toda I'eilexion que debilital'ia la
]ll'eparando de antemano nuevns des\\'enturas
trascendencia de esta carla, pues á rr:i enten-
pat'a la España, y predi!tpollieudo así el ánimo
del', queda en 511 contenido cifrada pOI' entero
la histOl'ia del t'einado de Fernando, pues I'ebo-
(1) Carta de NapolClon, fecha en San-Cloud.
sa de aqndla flaqueza y de aquella I'uindad que
(2) Habia con efecto fenecido en Traf:olgar po/" 1"
asoma en todas las jesliont's ele este monal'ca.
¡olrnncia.
El 11 dl' dicicmlJl'c inmediato, reconoce Nr.-
:'l) Cierto, pero ¿Cjtli('1l tiPllP h cul".]:'
!l0IcOIl ¡HIl' I'ey ;1 Sil 11I'{'~n, y S(' fil'm~ nn Ira-

---
tado Cllh'c el empel'adOl' de los Fl'anceses y ('1
mofándose de mí, me t1eshouraricl á la faz de
I'ey·cle España, cn Valen\\?ay, poI' sus respedi-
la Europa. "
V<lS plenipotencial'ios, el conde de Lafol'cst y
Que el empel'adol', enemigo de la España,
el duque de San Cál'los. Me desentiendo del nin-
haya tl'atlldo, al pomw all'cy cn libel'lad, lk
gun volol' de aquella acta, anulada I'adicalmen-
hacerlo instrumento de una venganza qlle se
t'l por la situacion de las partes interesadas.
deja en zaga las peleas; quc baya sido el Pl'ime·
Sale para Madl'id el duque dc San Cárlns,
1'0 en contajial' á Fel'Ilando VII con el encono :'t
porlador del tratado y de una C31'ta del re'y Ú
todo pensamiento liberal y á Jos prohombl'cs de
- la rejencia, con fecha del 8 de diciembre d"
España, esplíease todo esto hasta cierto plinto
lBtá, Mandaba en ella S, 1\\1. "que se l'atificlIst:
en UII pecho gangrcnado contl'3 la resistencia
aquel tratado tan fdizmellte concluirlo en Va-
tenaz de los Españoles; y pOI' mas cr-iminal que
Ien~y , donde S, ¡li. había logrado un e.rpÜ'/I-
sea vellganza tan l'lIin, pOI' fin se compl'endc,
tIido hospedaje ... Recibió ademá~ el duque ti"
así como se alcanza Ulla pasion tClI'pe, Pel'o ¡Dios
San Cárlos insll'ucciones reservadas, cuyo pl'iu-
mio! ¿ qué dirémos dc los !tUllalwcs que esta-
cipal contenido el'a el siguiente (1) :
ball ladeando á Fel'nando VII en ValeIl~~ay ? En
Encarga ell'ey á su embajador" qlle cscudl'i·
un dia mismo \\ le hacen decil' que si no cl1mpl,'
ñe si el ánimo de la rejencia y de las córtes se
IU palabra, lo de;honrará antc la Europa, .,.
halla ó no imbuido en deslealtad y en jacobinis.
luego le predisponen pal'a de~decil'se de es!;¡
mo, como tenia hartos motivos pal'a temérselo
misma palabra sin temor de infamarlo, ¿ Cómo
~arl. 1), Si con eredo tl'asciende el jacobinismo
cabe esll'añal' 'ya la conducta dell'ey á slIl'cgre-
á la rejencia y á las cól'tes, el duque deue en·
so á Espai'ia, imbuido todo en los I'ecelos qne
cobrit' con esmero las intellciones delrcv, con·
le habia sujel'ido el emperador, y en manos d"
tentándose con el empeño lÍnieo de qn~ la re-
consfjeros que lo apeaban dc todo sei'íol'Íu?Tall
jencía dé Sil r¡¡titieadon , lo que no seniria del
solo podian I'estlllal' las desventuras que \\'oy il
~ menor óbice para 1a continuacion de la gllt'tTiJ
refel'j¡' á mis leclol'es.
(art. 3.")
Llega el duque de San Cárlos á Mad:'id, se di·
• Pero si el enviado hallase leallad }' ('Jl'ilío [¡
vulga el tratado que trae, y conmuevc indig"
:. la pCI'sona del rey, debia con sumo sijilo 1IH1·
namente al público. Vergonzosísimo sc haci;\\
~ Dífestal' á la rejencia que S, M, apetecía aquella
semejante haldon en medio de la victoria, .'
I'atificacion, ¡'eservándose, vuelto á Espaiia, d,~·
así se recibió al duquc COIl tiuieza. AqC.Jel I'C-
claral' nulo y fOI'zado el tr'atado todo; sin qll(~
cibimicnto tuvo luego slIma trascendencia pal'iI
\\ nUllca los Franceses tuviesen del'ccho pal'u que·
los acontecimicntos, pues el mensajero dc Va-
jarse, si S. M., entel'auo del estado de la España
len¡;ay tuvo qlle volvcrse con el ánimo poco
._ eOIl datos de flIIC caredó en su escltivitud, y he-
avenible,
cho cargo de lo gl'avoso que era el tratado pal'a
Contestó la I'ejellcia , el 8 de enel'O de 18t4,
, la nadan, le negase su real aprobacioll."
COIl todo el aca tamicnto debido á la desventura
El texto de aquella instl'uccion I'eservada , en
y á IIn sobcl'ano; rebosaba el contenido el pUIl'
que se repite el 1l0mbl'C de jacobinismo, CS1<'1
donol' nacional que cstaba á cal'go de la J'('.
evidenciando sin l'éplica que Fernando lomó
jcncia.
aqnella califieacion de la carta del cmpel'ador
Contenlüse pues eun decir á' S, 1\\1. « que no
y de la at~cnga de ~lt" de Lafol'est. A Ids p¡'im,~­
podia menos dc hacerle pI'esente el decret.o (J,-
ras jestioues en que se re,lableceu los enlaces
las cÓl'les dcl 1.0 de enc¡'o de 1814 (1) \\ Y <JI\\<'
de la nacion con el I'ey, salen á luz las impl"~­
siones siniestras cstampadas en Sil ánimo por
(1) Iba el mallifte~to firlllado por el preeidente AB.
los carcclcros. Desconfia Fel'nando de la leal·
tonio J oaqllin Pere" y por los ,ecl'etarios. Fué Pe-
tad y del ca/iíio de la I'ejencia y de las cÓl'tes, J
rez tlno de los autores de la co"'titucion. y fué t~ll1-
. teme el jacobillismo. Ya sc está disponiendo
hien Il!lO de .. ,. defen,ores Illas acalorados ell las di,-
pal'a de5entender~e de un tl'atado felizmente
cusiones, Al tratarse de ¡as dos cartas al rey, Perez,
cOl/cluido en su {,.I'pláulido ho.'pedaje, aUllque
como presidente \\ no Re contentó con aprohar su con·
en carta del 21 de Iloviembl'c de 1813, teuia es-
tenia" , .ino que arrf'hataclo ele celo.., q:lÍ'" cstellcler-
crito al empel'ador; « Si yo prometiese algo á
las de propio puí'ío , al paso que con la otra mano es·
V, l\\I. Y IlIego me viese precisado á pI'acticar
taha firmando con otros se,enta y ocbo eliputados 1"
tOOolo contral'io , ¿ qné concepLo mel'eceria yo
repl'e,~ntarion ,lel T 2 de abril para que b COllSt'tu-
á V. ~I.? Dil'ia que he carecido de entereza; y
"ion queclase aholida. Hahia igualmente firmado Pe-
rt>7. el manifiesto de ln~ córte'l ti I.l nacion CCll motivo
(1) Est.JS inslrllcio/lcs se hallan t'n el folleto I'llhli.
'¡d «·«tad .. d" ValelH;ay, IGIlo si" ['('"jui,'¡o ,!" luego

al indllíl'~do , no cOllccplu~ba la i'cjellcia kllt!'l'
bia acotllpalial'l~. Ag'asaja ~I pronto al dignbr-
~1'Je hacel' la iltenOl' obscrv~cjon sobre el trata-
mo prelado, Illas luego le trata con cefio, malli-
do de paz, congratulándose solamente con el
festándase ya á las clal'as el enojo hasta elltón·
l'l~y de V<~I' ya cel'cano el dia en que lograse la
ces encubierto,
dicha de ponel' en manos de S,1\\I, la autoridad
El bando servil se azora, y tina de sus juntas
,'eal, que ha e'ltado conservando fielmente co-
habia ya impresionado sumamente al rt'y en Te-
mo un dC:)(Í~ito sagl'ado, dllrllnle el canlivel'io
ruc] , ¡¡endiendo á die~tro y siniestro emisarios
de S, iH, »
pal'a brindál'sele con Sil oficiosidad. Valencia es
El t,'al:lt!n d,~ Valen<;;:ly ocasionó en las córtes
el hervidero de alevosías y ,'nindades que des-
d d(.'cl'eto de 2 de febl'ero de 1814, confil'lnan-
cr'eería la posteridad á no mediar' te&timonim.
do el del 1.0 de Hnero del mismo auo, yaibdien-
auténticos que las están compl'obando, Perjtí-
do que "el rey qned~l'ia reconocido por libl'e,
ranse sin ¡'ubor los sujetos uJas encumbrados
"liando en ,~l reijaz!) del congl'eso nacional hn-
por su esfel'a : fin (1) duql\\~ del Infantado, UIl
hi(',I~ rOI'LI1;dízado el jlll';lI1H'flto pl'escrito pOI' la
jcuel'al E!io, hasta cntónces fiel eOHstitllcional,
,'uHstitllcioll.» Los demás al'tíclllos de aquel
quien csg"ime ante todos el acero ¡í {'avol' del
d"(TetO se reffTian al recibimiento del I'e},
despotismo; luego sigue su l'jemplo el conde
Ptlblic8\\'0I1 las cól'[es el mismo dia un ma-
del A bisbal (2), que está lIlandando el ejél'cito
lIili(:;;to á la n ... cion , dándole cuenta de Sil con-
de resel'Va; llega en seguida el diputad'o pOI'
'!lIda eH ell~nt() al t,'ataJo dc Valcn~'ay, Espre-
Sevilla, D, Bet'lwrdo Mozo Rosales (3), pOI'tadol'
:¡'II'on habel' f(!H'dado atónita~ al oil' un mensaje
de la represeutacion f ... mosa del 12 de abril,
'1lll' de órdcll de la I'ejellcia les había ¡lI'escntildo
firmada por sesenta y nueve dilwt8do'i á córtes,
'" llJinislt'o dt' est ... do, I'clalivo ú la llegada y el
pidiendo la ~bolicion de la constitncion. Lo,.;
<,¡¡"al'go del duque de San Cal'los, AI:.ellida-
I'ejentes I.al'di¿abal (4) y Villamil (5), alltes par-
)'on d tratado de Valen<;ay como «un baldon
ciales ... calol'ados de la C()[Jstilncio[J , acuden
par" el rey, convenio vergonzoso, y contrato
"justado enll'(' la \\íctima y el' verdugo, " Afia·
(1) Al tOlIlal' pospsion de la ,'cjencia, el ¡:) dejllnio
die"on que aprobaban la conducla de la rejen-
de 181::4 ~ prorulllpió en Jos mismos tér!lljJlo~ que sus
¡'i" , la cual, po)' tínica contestacion al encal'go
compañeros en '!) de mar1.0; luego proclamó dos ve·
,kl duq lIe de San Cúl'los, le b ... bi ... enll'egado
ces cuanto tenia dicho hahlando con EspallOles y Ame-
una carla espresiva pal'a el ¡'e y , guardando un
ricanos en 30 de agosto y l." de setiembre de 18.~.
,i:cneio decoroso acel'ca del tralado de paz.
"Ya, decia , con la constitucion, no ha de ser la Espa-
ik'>lllICS de esplay ... rse en las I'azones que moti·
ña patrilllonio de un rey, pues 1I0S escudará contra
laban el decreto del 2 de febrero, para el cual
todo antojo y arbitrariedad; y las ideas liberales J
ha bía sl'l'vido de norma el del l." de cuel'o de
henéficas <jue van siguiendo las eór,es patentizan IIn-
181,1, renovaban las cÓl'les todas sus protest,ls
ehuroso ca'lIpo para la prosperidad pública, Somos
s()bre Sil "mol' y lealtad alrcy.
libres, y earla cual vivirá ya entáado de SlIS propio.
i'al'ticip" pOI' fin Fel'll<1ndo su salida de Va-
derechos, (Diario de las (;órlc" lomo XIII, páj. 485)_
I,'n';~y, y PI jellel'al Zayas tl'ae á 1 ... l'eje[J~ia una
(2) El conde del Ahisbal, rejente, se presentó á las
";¡I'la d(~ S. l\\T. con fecha de 1,° de mm'zo de 1814.
córte, en la seoion del » de enero, con sus compúie-
¡,:,,_,¡'íbe el "eY que pal,tirá de Valenc;ay el 13.
ros Mosquera, Villavicencio y Rivas, y dijo: «Per-
(,ri'.:alllill:índ"s¡, por C ... t¡tlufia , )" acaba con esta
suadid"s estamos de flue la constitucion ha de ser el
1'1!lllsu!a. "En cllanto al restablecimiento de las
cimiento conservador de la monarquía por largos si·
"',,.I:-s, como todo lo <¡\\le se h~ hecho pn mi au-
glos; y sostendrémos cuanto llegue :í de('retar la so-
,"'¡leia P!J provecho del l'"ino, lo aprobaré, co-
beranía de las ('{irtes, (Diario de las CÓl'tcs, tomo XI,
in .. que se confol'm¡¡ con mis reales intencio-
páj 364).
tl('S. )
(3) Que se afamó luegn hajo el nomhre de marqu~,
l':ntra 1''':!'lwndo en Espaila el24 de marzo de
de Mata,·Florida, minislro de Fernando VlT , é indi-
1 SI ,1, Y el jeuc)'al CO(lOIlS lo recibe en la raya
viduo de la rejeneia de Urjcl, en ,803.
d,~ C~talllila, Abslié[Jesf~ el rey de toda jestioll
(/¡) Lardi7.ahal, en ulIa represe,,'a,,;,," dirijirla' á
dI' :'¡ODt')'anía durante Sil mallsioll en Cataluila
]a,'i {,(Jrtes el 6 de enero de 18 [O, (1t:~('ja : ((.:\\fu me ot'ur-
,\\ <;1\\ AI'<Jgon, á donde se cncanJina desviándosp
re la menor dlHla ""erea ,le la lejililliidad y plena
dI' ~l} prinllT ilineral'jo que lo conducía en de-
a!lt0f!dad de las eórtc5 existentps en el dja; pues se~
I'echhra f¡ 'Va!ellcia, Llep allí F'TIJaudo el Hl
mejante duda seria un ~'l'{,l'ro r-u otros ~ l'e/'o en mi un d(l-
de ¡¡hril, y allí arranca !a re ... ccjon ,'iolenta que
lila. (Diario ,k las Cé'rles, lomo TX, pa,Í '9' y "!P~"
·,un roo hahí ... asomado '~lIlos paso;, del rey. 1.0
(')' Pnhtjnj ('11 I~o81111a ('aJ'1a, con ft'c!Ja dell~) de
,,~t.1ball ;:spel'ilfí<!u "11 V ... I"nci" ,,1 f'~I'd('lIdl (k
i1gostn ('11 ,'l.Hlrid. dicipnd\\): "(f"e!'ie ¡,p(¡Heri;} un;!!
¡;'q'bo!." PI'",,;,'cllk d" la I'f'jcllcia, lo~ mill15'
(,PTI'-l jI lit illíl UIIP, 1, dev.¡\\ "ielldo ~II'" !illt~1 tadt~i póbli·
\\t'O, riel ""'s!',;, Ln <"Oll Innil 1
... COI,,,il\\~ qll<' (k-
",l.~;l ¡ :¡;I'"¡"t1 r)~·';'Uf'." (;!f' Ifi('!ll(' I'fl r;;rdi¡

I>E LA ESPA'ü ;\\lOlJEl~~A.
tambien á Valcllcia en demanda JI! su est':!'-
disolucion de las CÓl'tes y fJm'a el al't'esto de I'C-
minio.
jenles, mitlistl'os y diputados, J'lombl'a por er-
Adelanta Elío sin estl'llcndo algunas tropas
culor de la iÍl'den al jelwral Egllia, capitan jo::-
sobl'e la capital, donde las zozobr'as y cOtlgojas
nCl'al de Castiila la Nueva y gobel'l1adol' de i\\1)¡·
que siempl'c anteceden á las sumas c~tástl'ofes
drid, y antes diputado servil; á Don Igllacio
se apoder'au de los pechos; escriben las cór'!es
'IIartinez de Villeln (1), á Don Antonio Aleal¡i
al rey por dos veces que apreSlll'e su "cuida
Galiallo (21, á Don Francisco de L(~yva (3) y á
para afianzar el sosiego público.
Don Jaime Alval'cz de ;\\fenrlicta (4), intitulátl-
En aquel trance, corno en otl'05 muehísimo~,
dose jlleces de la comisioll de policía,
car'ceió la E'pafía de gobiel'lJO , pue.e, la rejell'
Los nombres de los pl'esos é incomunicados
cia se mantuvo absolutamente pasiva, como
en i\\Iadrid son lo~ siguientes;
tambien los ministros, Sill que nada providen-
:Ual'tinez de la Rosa, Capa7, Can~a AI'güf;lle~,
ciasen tampoco las cór'tes_ l\\Iientr'as los enemi-
Cepero , Gal'cía Hel'rel'os , ministro de gracia y
gos de la libedad se desalaban deseal'adamellte
justicia, Ar'giielles, Zumalacarreglli, Mllñoz
á diestro y siniestl'o tr3s el vueleo de Irl consti-
TOI'¡'CI'O, Olivcl"Os , Víllanueva. Calall'3v3, ZOI-
tucion , cuantos drlJian escudarla, y qne no ha-
I'Jf(niu , I,al'I'azabal, Aríspe, Felill, Teran, Ga-
bian acertaJo á infundir interés con ella ui á
llego, Golfin, TI'aver', Dueilas, HiH.!ro , dipu-
consolidar la I'eforrna , aClldiel'on todavía HIe-
tados lodos de 1810 ó de 1814.
DaS á sostener'la con disposiciones enérjicas.
Otros cuatro logr'al'oll ponel'se en salvo, á
Nada apeteciel'on , nada osaron, dejándose aCIl-
sabel'; T(JI'eno, Caneja, Diaz del Moral é lslll-
'~hillal' sin ponerse en derensa. Yacen aletal'ga-
rizo Prendieron en Arngon al diputado Antillon;
das las cór'tes al par del gobierno, y apal'ecc el
-'<lce mOI'talmcntlc: enfel'mo en sn Iceho, le ar-
decreto del 4 de mayo con sus visos de transi-
rebatan:r fallece en el tráusito á la dl'cel de
torio entre la cO!lstitucion yel nuevo I'éjimcn
Za!'agoza.
i
que debe slIccdcl'le,
~:n la !loche del 10 al 11 de mayo se siguió
• Abol'l'ezco y detesto, dic(~ Feruandr> en el
prendiendo á oh'os iudividuos que no corres-
decreto, el despotismo, que no t.iene ya cabida
pondiau á las córtes, como Alvarez Gller'¡'a,
COIl las luces y la civilizacion de la Ellropa. Pa-
ministro de la goherllacion, los jenerales Odo·
¡ 1'a pl'ccaver abusos, voy á trat31' con los dipu-
tados de España y de Indias en córtes, legal-
(1) Ya era conocido Villela pOi' su í",lole f,'menti-
mente convocadas, compuestas de linos y de
da :ir vengativa; pues fué de la jnnta de B,.yolla ('ll
otr'05, tan pronto cumo pueda juntadas, "
,808, Y enviado rle Napoleon " los ArJgoncses par~
Sentaba además ya por sí mismo los cimien-
que se avasallasen. Pasó eOIl ('fecto;Í Aragon; puhlicó
tos de aquel nucvo contr'ato_
proclamas haio aquel concepto; las cojieroIl los 1'''-
"Alr'esguardo de leyes que at'l'cglen el ól'den
triotas, se quelnaron por lJIall() del verdugo;~" se con-
y el sosiego púlJlico , quedarán tambietl afian-
denó su nombre á la execraclon perpetllil eu la (;nceta
zadas la libertad y la seguridad individual, fran-
de Zaragoza, por mandato del jeneral Pdlafox. Se le
queando á todos nuestros slÍbditos el goce de
procesó en Sevilla por aquella maldad, pero se di'clll-
una libel'tad l'acionaL
po con haber sidr¡ forzado, Descargóle el tribulIJi por
«Disfl'utar'án todos la facultad de comunicar
falta de Fruebas. pero la 0l'inion pública ,iempre lo
por' mediú de la imprenta, SllS opiniones y sus
conceptuó reo, en términos que nornbr~do diputa-
pensamientos.
do, se trató de no admitirle. Ya se alcanz'\\ e"él seri"
"Se separal'áu las I'entas del estado de los dis-
su ánimo respecto á los compañeros.
pendios de la familia real, etc.
(2) Decia Alcalá Galiano á las córtes el 19 de mar-
"Las bases Sf':/ltadas, añadía, bastan par'a
zo de 1ST>: "Aprovecho el dia en qu" se puhlica la
dar á conocer mi rcal ánimo, en el gobierno
sabia constilucion que hemos anhelado con ansia para
de que voy á clleal'garme; pues pOI' ciel'lo no
manifestar á lag córtes con gratitud y acatamiento ei
son los intelllos de llll déspota y ele UIJ lir'ano,
júbilo que esperil'lento recapacitando 1m bienes qne
sino dc un rey, padl'e de sus vasallos .•
se labran á la nacion con el código capaz de ellcum-
Pl'olIlulgado este uecreto, dispone el I'ey su
brar la España ~ lo sumo de la ('onsirleracion y de la
marcha de Valencia pal'a Madrid, Cuantos lo ro-
felicidad .• (Diario de las Cdrtes, tomo XII, páj. 32r).
dean están ya bien resueltos á /la dejarle cum-
(3) Leíva dedicó á las córtes, el 30 dIe enero de
¡¡lit, IIlJ ápice de lo mbluo qlle está ¡lI'omdien-
r8r2, parabienes qnese adelanlaba a tributarles desde
do á la lIacion con !lila espontaneidad qlW re-
luego, para rnan;feslarles 511 dicha y su agradeci-
dunda en mayo\\' odiosidad del meuosfll'ecio con
miento por la obra grandiosa de la constituciou qUII
que luego falta (¡ Sil palabl'a. Antes de salil',
iba á ,alir á Inz. (Diario de las CiÍrles, t. IX, 1" 437;.
qllehrantando O"Uimtds ["'¡¡alesa, acaba d(~ hacer
(·íl Sujeto l"lO"lol1oroso fjue I,i;r.o dimisiolJ "1 ~e;
tan ~olernl!(~llleili<' ;i 1;1 lI;if'¡Oll, ,1"1 "11"<1,'" p;n'l !;1
el rlllll¡''' 'lile se iba ;; seguir.

.;¡¡
lllSTOHI \\ I'OLlTlC\\
nojú y Aguil'l'e, d poela QuinLllJa, el eon(h~
mllllicadas yaccn las víctimas tres lIlé:,es, yauu
de Noblejas , m3l'iseal de Castilla, hU hermano
están ignOl'ando el motivo de Sil prision. El
Don Ramoll Chaves, el comisario de gnerra Ru-
fiscal del consejo de Castílla, Don Antonio Se·
bio, los tenientes eOl'olleles de estado mayor
govia, presenta, elLo de julio, su informe á
'\\losl!oSO y LandabUl'lI y los hel'manos Ese3t'io,
la comision de policía, manifestando la impli-
Encat'góse E~uia de pl'endel' pCl'sfHlalmente á
cancia de pl'ocesal' á cierto lllímero de diputa-
(~ntrambos rl'jcntcs y á los ministros, proce·
dos, al paso que otros votantes por el mismo
diendo sns cuatl'o asesol'es al al'l'e510 de los dí-
1'I11ubo en las cÓI'tes merecian la confianza del
lHltados que habían asistido (¡ la scsion en aquel
gobiel'uo; alegando por conclusion que los reos
mismo dia , muy ajcnos de la disolncion de las
habian apetecido tilla monarqu¿a moderada, con·
cÓI'tes.
tl'3I'estando lÍnicamente la soberant'a absoluta
Estc filé el pl'incipio de la reaccion que, des-
del rey.
enfrenándose mas y mas á diestl'o y siniestro,
La comision , muy njena de conformarse con
tl'OCÓ en cárcel el ámbito de la Península. Pl'e·
el diclámen de Segovia , quiso terminantemen·
sos los sujetos sobredichos, en la madrugada
te que lo rehiciese, descubriendo delitos. In-
delll de mayo se publica cl dec/'do <Id 4 d('
("UlTió Segovia en la flaqueza cri:ninal de cons-
maJo, que redunda en desacat') á la racionali-
tituirse instl'llmento de tamaña bastardia', y el
dad y en baldon para la hutllanidad entera;
17, pl'esenló nuevo infol'lue capitulálldolo con
Jlues el rey está diciendo en él que aborrece y
varios cargos ideales.
detc.rta el dc.rpotisnlO , y que ajiaf/;:,a la segun'.
Pasó él espediente á uno de los tribunales or-
dady libertad individual. en el idéntico pnnto
dinarios , que entregó las carpetas al fiscal Don
de estar cl despotismo m~s execrable defl'all-
.\\Iateo Zendoqlliz (1), Dt'scubrió este las nulida-
dando de Sil libcl'tad á unos cilldadanos pacífi-
des del sumal'io y manifestó la imposibilidad de
cos y afan'ldos ror el servicio de Sil pais.
seguíl' sustanciando la causa, no abarcando á
Llega el rey á Madl'id; p~vO\\' mortAl nubla
cuantos dipu tados habian votado como ellos.
los COI'azones. Es cl 14 de mayo, y se plantea
I.os jueces, cuanto mas se internaban en la cau-
al golpe una comision de policía, que e~ pm'a
sa, mas desenfadadamente declaraban que nun-
'fadrid una vel,¡Jadel'a junta de salvaeion plÍbli-
ca seavendrian á revalidar una votacion arbitra-
ca realista, como allá en otro tiempo la de Pa·
ria, y aun pal'ece que el tribunal tratóde elevar
I·is. Sc nomlll'a 1111 ministerio eneal'llizadamente
una repl'esentacioll al rey demostrándole la sin-
('nemigo de la conslitucioll: el duque de San
1'3'10n y la ilegalidad de la sustallciacion entabla-
Cárlos de estado, el ex.rejente I.ardizabal de
da eontl'a los diputados. Mas apenas se traslució
las colonias, Macanaz de gl'acia y justicio (1),
aquel dictámcn de los jueces, se les quitó alTe-
('1 ex·(liputado y jcnCl'al Egllia de gllel'ra, y el
batadamcnte el conocimiento del negocio,
('x·diputado Góugol'a dc hacienda, El duque dpl
NOllJbró el rey, á principios de setiembre, IIna
Infanl.ado es prcsidente de Castilla, en cuyo
junta estl'aordinaria, apellidándola Comision de
consejo descuellan los diputados serviles mas
estado, que debia sujetal' sus fallos á la sancion
i"nribundos, Menude,jll delatores y arl'ebatan los
del monal'ca. Componíasu del capitan jcncral de
,'mpleos. Andan los pel'iódicos asalariados pi.
Madl'id, A rteaga (2) I de los consejel'os de Castilla,
diendo de continuo la cabeza de los pre.,08. El
I'('dactol' forajido de la 4tala.ra, j un clérigo!
clama en lino de sus mímeros, porque se les
ahorque á todos antes de encau.rarlos. Suenan
(1) Zcuuoqlli1., empleado en el consejo, dedicó á
.v re~llenan en los templos del Señor los mism05 las córt~s, el ,8 de marzo de 1812, sus parabiene,.
alaridos de matanza: triblltos de sangre están
" ¡ Felicísimo, decia, quien habiendo nacido hajo un
pidiendo los plÍlpi tos .... Se desprende la pluma
gobierno 0rresor, podrá luego vivir al resguardo de
de la mano .....
una constituciQu liberal! i Venturoso mil veces quien
Se nomb,'an hasta tres comisioncs divel'fi3s
haya podido conlrihuir ,,1 nombramiento de las Celr-
pal'a sentencial' á los reos, y uo asomando Cllel'-
tes tan afanadas tras la dicha de su~ conciudadanos!
1'0 de delito, no acierta u , en medio dc su afa-
i Loor esclarecido y gloria inmortal á las córtes cons-
llosa venalidad, á deslindar 1111 castigo. Inco-
tituyentes! ¡así su cOllstilucion spa sempiterna! (Dia-
rio tie las Córles, tomo Xl[, páj. 357).
(2) Ascenclió Arteaga en la< nllte~"las ,le palacio;
(1) Estuvo poco despues Macanaz indiciado de
imbuido en todas las rnhillla, del despotio,nw, era UIl
traidor, y fué el rey en persona á prenderlo y ocu-
paniaguarlo muy lpgo, a<lmlo, inwciahlc, instrn·
parle los papeles, para luego encerra rlo en el cAstillo
mento ciego, mntcria displ1e~t;l ,í tnd:t olH"die-nri.l 1'(11-
.le San Anton en la Coruña.
elida :v ~il1 líinites.

DE u ESPAlÍü lUODERl\\A.
:;i
{'OLltlc tlel Pinar (1), Y Lasauca (2), del eX-l'ejen-
trava de toda defensa, no reconociendo pOI' jue-
te l\\Iosquera (3) y de Galiano (4), todos enemigos
ces á los comisionados; mas los presos se opu-
personales de los reos, destemplados y tanto
sieron jeneralmente á este dictámen , pOI' cuan-
mas enflll'ecidos en la persecucion cuanto ha-
to el silencio se pudiera achacar á imposibi-
bian terciado en el gobierno constitucional; de-
lidad de sincerarse, y así se acordó la defensa,
lito que intentaban cohoncstal' echando el res-
protestando mas y mas contra la ilegalidad del
to de Sil ruindad y de Sil cncono,
procedimiento y la incompetencia de la comisiono
Rendidísimo estaba á la sazon el consejo de
Asombroso fué el teson de los presos contra
Castilla, y sin embargo era tan sumo el desafue-
la tormenta, desde la lobreguez de sus mazmor-
ra de aquella comision especial, que reprcsentó
ras; como que dos de ellos, Canga Argüelles y
al rey dedal'ando que su eo:istencia sola se es-
Gal'cía Herl'eros, pl'esentaron un alegato embis-
trellaba con t0das las leyes del reino, y que el
tiendo al tribunal particular que los procesaba,
gobierno lJi podia ni debia I'etl'aer á los I'eos de
y recusando Sil competencia, como atropellador
la jllrisdkcion de los tribunales ordinal'íos; mas
de las leyl!S del reino; yera tan briosa Sll reprc-
quedó desatendido el dictámen del consejo, y
sentacion, quc se pasó al consejo dc Castilla pa-
se instaló la comision,
I'a que diese su dictámen. Repitió este cuanto te-
Se fl'unqlleó á los seis meses la comunicacion
nia espuesto acerca de la existencia de la comi-
á los pl'esos, y se entablaron los intert'ogatorios.
sion, añadiendo que los demandantes se halla-
Don Mateo Zendoquíz, cuyo primel' informe le
ban con del'echo pal'a recusal', cuando menos, á
en tan honorífico, tuvo el encargo de sumarial'
~lgtlnos de sus jueces. Sp-pararon á Arleaga, Al-
á los reos con órden positiva de sacarlos culpa-
calá Gal iano se ausentó, y los sustituyel'on Na-
dos. Cometió, al par de Sego>ia, la ,'ileza de
via Bolaño (1) y Ugol'te. Redundó aqllellogro en
vendel'se , y ateniéndose al mandato, pautó allá
mayor aliento, pues fué tan enérjica la repre-
una demanda con pena de muerte contra el con-
seu tacion de Calatrava con1!'a el conde del Pinal',
de de Toreno , contnmaz , Gal'cía Herl'el'os, Ca_
Lasauca y iUosqucl'a, que los tt'es tuvicl'on que
latrava ,AI'gücllt's y Martincz de la Rosa. Este
hace!' dilllisíon , reemplazándolos tres conseje-
desash'ado Zendoql1iz, I'ecollvenido por un IP3-
ros de Castilla, Alvarcz de Contreras, TOI'res-
jistrado, amigo de los I'eos, sobre qué jaez de
Cónsul y Fcrllaudez Quesada. Rctiróse igual-
cargos ó delitos le hahian podido mover para pe-
mente Zendoquiz con ascenso, sllstituyéndolt:
dír aquel degüello, contestó: «Lo qne pido,
l\\Ial'chamalo, oidor de la audiencia de Madl'Íd.
aunque nada ¡'esulta contra ellos, aun no alcan-
Muda todo de aspecto; la llueva comision fa-
za a desempei'íar el encargo de la superioridad.»
vOl'ece á los pl'esos , y por tan to la ori llan, sus-
Se desenlendiel'on al pronto Argüelles y Cala-
titu)éndoleSobrado, Vazquez, Varela y Valde-
cebra, traídos de Galicia, COlDO ya habilitados
(1) Era el conde del Pinar lino de los enemigos mas
con pruebas de cmeldad en la Coruña, donde
desaforados de las córtes y del alzamiento nacional.
habían sobl'esalido acosando á los liberales. Pi-
Enviado por !\\:Iurat con el célebre Melendez á Astu-
den los nuevos y dignisimos jueccs que sea la
rias, corno predicadores de todo rendimiento á las
vista á puel'tacel'l'ada; recluyen á los presos, sin
arm?s francesas, ambos emi,arios fueron presos en
dejal'les ni aun comunicar con sus defensores,
OvieJo y estuvisron á punto de ser ajusticiados. Salva-
sino presenciándolo sus alcaides, y negándoles
, roo á dura8 penas al conde del Piuar algunos de los
el I!SO de pluma y de papel.
que despues canden,; él mismo; v se le miraba como
En vista de tropelías tan inauditas, manifies-
dechado de crueldad implocable. Inventó los apremios
ta Calatrava, quien establl trabajando su propia
ó esposas que apretnndo los pulgares, se hincan con
defensa, que si le imposibilitan el escribir, 1I0
sus dientes entre uña y carne.
se defiende, y pide que se le deje eleval' uu re-
(2) Lasauea, diputado antiguo de las córtes cous-
CUl'SO all'cy , como se le concedc. Qnéjase del
lituyentes, y sujeto fan,ítico.
mal tratamiento que está padeciendo, y alega
(3) Era de la rcjencia que se presentó á las córtes
el derecho de es tendel' su propia defensa. Me-
el
I'ece acojida
2' de euero de 1812 , Y llevó la voz. El I!) de mar-
Sil demanda, y aquel desahogo ,~(l
zo del mismo año, dia en 'Iue se publicó la constitu-
hace estensivo á todos los pl'esos.
cion, Pol"udió á las córtes con sus compailCros, para
Suma sel'ia su inoccncia , cuando los nuevos
rendir su juramento á la constitucion, y dió Mosque-
jueces no pudieron hallar un estribo cn donde
ra mil parabienes á las córtes por el código sagrado,
hacel' hincapié para entablar tilla actlsacioll ,
que abriga]", todas las leyes tutclares de la libertad y
pues ni el estremo de su maldad alcanzó á culpal'
de la indepenuencia, esplayándose luego pomposa é
ú los encausados. Hechos cargo de la imposibili~
hiperhólicamente en un sinnlÍmero de elojios. (nitll'ín
dad de fiscalizm'les con fundamt'nto y sin que-
de Ini C,id,..., tOllio XII , l':íj. 3I~)).
hrantar todas las leyes del I'eino, aqtlello~ yi1c'
(4) \\":,,<c la n"'a 2'. d,' lo I'".i. Cj'.
(1) Diputado á Córle., l,ornldc J,nnpdo.

HISTOIHA PüLlTICA
para ajusticiar á sus víctimas, aconsejan al 1't:',Y
se algun cargo contra ellos, c11s3ngl'entándosc
que condene á los reos en virtud de Sil sober'¡¡-
entónces mas y mas aquella tiranía; y ajenos de
nía todo poderosa. Con efecto, en la noche del
presumil' sus hol'l'ol'osos estremos, lt'atal~on dt!
17 al18 de diciembre de 1815, se presenta un in-
aguantarla. Un decI'elo I'eal del 10 de Cllel'O de
dividno de la comision de estado, y lee á los pre-
1816 prevenia á los gobel'lladol'es de los presi-
sos la sentencia pronunciada pOI' el rey .:ontra
dios y f(lJ'lalezas que no dejaseu ver á nadie los
cada uno de ellos en los términos de lID decreto
presos, ni se les permitiese escribir ni recibir
del 15 de diciembre, sin especificar el delito.
cal'la alguna. No cabe retratal' los padecimien-
Tras esto, sin dar lugar á los presos para avisar
tos de aquellos sujetos, los prohomlll'es selec-
it sus familias, se les desencarcela, se les arreba-
tos de la nacion ; i J mediaron seis años de tan
1a de Madrid en carruajes escoltados por tt'opa ;
amal'ga agonía, sin que se ahitasen de vengall-
acompanando á los nombres en la lista las sen-
za los venln[!;os! Sobl'evino ulla revolucion ani-
tencias con las penas. recargadas algunas con su
madora de aquellos mártires de la libertad, sen-
notilla de mano del rey. Cuarenta eran los atro-
tenciados á muerte con un turmento perpetuo
pellados, los unos enviados á los presidios de
pUl' la reaccion de 1814. Habia en Mac)¡'id quien
Afl'ica, como Argüelles, Calalt'ava, Martiuez de
se regalaba, á la manel'a de los tigt'es, lamien-
la Rosa, Zorraquin, etc. , y otros encel'rados en
do la llaga de las víctimas desangradas.
fOl'talezas y conventos.
He ido refiriendo en pal'te los desafueros de
Las víctimas de reaccion tan execI'able, des-
aquella tempol'ada; mas para redondeal' el
tinadas á los p,'esidios de A fI'jca, llegan á Mála-
cuadro tengo que ofrecel' al ledol' un estado
ga, sin podel' escribÍl' á sus familias; las embal'-
de la injusticia de nqncl gohit~rno bál'baro é in-
can, y luego yacen revueltas con los demás PI'C-
sensato con tantísima crueldad. Así se pI'esen-
sidial'ios.
cial'á el l'umbo que los ministros de Fernando
Referidas las jestiones de tan atroz tiranía, re-
vinieron á dar' á la I'~accion, y cuál era la jus-
latadas ya tantísimas crneldades , bay que des-
ticia dish'ibutiva que estuvieron ejel'ci¡~ndo en
ahogarse recapacitando l'asgos animosos que in-
su nombre.
tel'lnedian aquellas vilezas que me ha sido forzo-
Ya queda esplicado cómo los diputados de
so histol'iar.
córtes, pl'esos en sus viviendas, se habian entre-
Propuso el jeneral Aróstegui, gobernador de
sacado de los que habian votado ciertas pro-
:\\Iálaga, á los presos el ponedos en libertad y
videncias y leyes particulares. Mas para dar lIlI
acompañarlos en su escape á Jibraltar.
conocimiento cabal de aquella monstruosidad,
HalJábase en aquel puerto un comodoro ame-
será Jel caso ver cuál fué el paradero de los di-
I'icano con buques de guerra, y se brindó, por'
putados apt'obantes de aquellas providencias J
medio del cónsul de los Estados Unidos, á apo-
leyes que fueron luego unos actos criminales.
derarse á viva fuerza del bajel, en estando em-
Cuesta arriba se haria el creer la verdad de
barcados, ya en el puerto, ya en alta mar, y á
cuanto afii'mo, si mis asertos no trajesen el al'-
conducirlos á Inglaterra, á Jibrallar, ó á los Es-
rimo de IJI'uebas y document.os auténticos.
tados Unidos, lomando á su CaI'go loda la res-
Enlt'e los val'ios cargos contra los [ll'esos, he
ponsabilidad.
ido entresacando hasta ocho, cups resultancias
Rehllsal'on los presos ambos ofrecimientos je-
para los diputados votantes son las siguieutes,
Ilerosos, no queriendo que su fug~ suministra-
segun se ve en el estado de enfrente:

f;;
Ses ion secreta
Ivoto del 1.0 de ·ene. Resolllcion del 15 Resolucion \\ Resolucion Abolicion del Revocacion Artículo 8,° de la
de las cÓI'les del
ro de t812 p"I'a
de agosto de 1812 sobt'c la In- sobt'c la In· la Inquisi-
de la I'ejen-
Constitucion, de.
!! de Iloviembt'e
que ningulla pel'-
contl'a los que se
quisicion.
quisicion.
cion,
, c i a ,
clarando la sobe·
de 1812.
son a l'eal terciase
Ilegal'on á jlll'al'
l'anÍa dcl pueblo.
en la I'ejcncia.
la constilucion,
Destien'o del
obispo de Ol'cnse
Sesion del 16¡SeSiOtl tlel 22¡SeSiOn del 26 1
¡seSioll del 31 Sesion del :t9 de
pOI' habel'se ne-
de enel'O de de enel'o dc de enero de de mal'ZO de
agosto de 1811.
gado al jlll'a-
1813.
1813.
1813.
1813.
mento.
Por 6 [ eflulrá 45.
I'or 93 contra 33.
Por 84 rontr:J 2~¡.
Por IOO <ont. 49.1 Por 9'2 CODt. 60.1 Por 9'
cunt. 48.1
Por 128 contra 24.
eout. 60'1_1'°_'_8_7 _ _
_
Sobre los 61, 1'01':
Encausados
8 Idem
14 Idem
14 Idem
17 IIdem
16 Idel11
- - -
16\\IIdcm
16 1Idem

~ :\\tuel'tosantes de
.Tuzgallos
1 Idem
lldem
tlldem
1 Idem
1 Idem
llIdem (1)
1
~ su al't'esto
7 Contumaces
2 Idt'm
~ Idem
2 IdclII
2 Idem
2 lrlern
2 Idem .
~
~ Libres y sin pl'O-
Muertos
7ldem
7 Idel11
8 Idem
;; Idem
6 Idem
7 ldem
1~
,::;
ceso
32 Libres y sin causa 50
1
Idel11
42 Idclll
54 Idem
<j[J Idem
50;Idem
4illdern
mi
;:::: No solo libl'es,
Libres y con sus
..-:
sino repuestos
empleos
8 Idem
8¡Idem
8 Idem
8 Idem
71Idem
91Idem
1~
,;;.-:
en sus destinos
9 Premiados por el
;: No solo libl'es,
rey (1)
11 Idem (1)
ol~1
10 Idcm
9 ¡dem
10lIdem
51Idelll
U5
-.n
o.,
Idem
sino premiados
pOI' el rey (1)
5
I
93
84
lOO!
gO
92
íi7
[2~
~
61
(i) Los cuatro di-
(f)Vil1~g()lllezconse-
;..:¡
(1) El diputado ,en·
.:.
putados adjuntos, y jero de Castilla; Perez
teneiado fué don Joa·
(1)
Eran estos úl· además Borrull,l\\Jen o obispo de la Puebla:
quin Manialu de Ve-
timos, cuatro clérigos diola \\' N avarrete, Ro,as y Ros consejp-
ra-Cruz.,
condellan·
y un jeneral, á saher: nomhr;dos para un lOS supremos; Quin-
dolo á uestieITo y wnl·
b. Manuel Ros p¡,ra tribunal
supremo; tana )' Puño en HGs,
la de '(l,00" rs:
el obispado .de Torto- ereus pasó de obispo tro intendentes .
• "; el jeneral Egui., de Mallorca;K'yprc-
encarcelador de sus bendado; :'\\Ielgar~.i"
compañeros; Cañedo, consejero rejio; Gu·
ohi'podelVIálaga; don tierrez de la Huerta
Jerónimo Ruiz V don liscal en el mismo can.
Francisco de BÚcfna,\\sejo.
prehendados,

no
mSTOlUA POLlTlCA
Esta lué la justicia de aqnella I'eaccion polí-
Ni siquiera pudo alcanzar l¡¡ E>pa!ia la de-
tica y monástica, que está exhalando inaudita
volucion inmediata del ducado de Parma á
sed de vengauza. ¡Castigar, indultar y premiar
su lejítimo soberano; y en el mismo congr'e-
por un mismo hecho! Dudo que a~ome en los
so, decantadol' vocinglero de los pl'incipios de
anales de pueblo alguno jestion comparable con
lejitimidad monárquica, no se conceptuó de
este trascuerdo de todo ''u bol' en un gobierno.
trascendeneia aquella escepclon violenta, pOI'
Sobresalen sin embargo en aquella tempot'a-
ser F.spaña la línica protestadora. Se desapro·
da delirante dos hechos muy I'eparables: el PI'j-
pió al infante Cál'los Luis, duque de Pal'ma
mero, que me apresul'O á manifestar, es que el
y de Pla~encia, pwa traspasarlo á la an'ltÍ-
gobierno reaccionario de 1814 no pudo hallar
duquesa austríaca Maria I,uisa; concediendo
jueces para condenal', y que tras haber nom-
allá por mel'ced al soberano lejítimo una mera
brado tres comisiones especiales de losenemigos
,'evcl'sibilidad, é intcrinamente d dncado de
personales dc los pl'esos y de los sujetos mas
LlIca, con una pension de 300 !'nil francos, pa-
tildados, tuvo que deseutendel'se de hacel' pro-
gadel'os por el Austria y la Toseana.
nunciar sentencia; y entónces tiene que tras-
Así pues la España, tl'iunradOl'a en aquella
pasal' el delito al I'ey. iLool' á la majistratllra
contienda tan esclarecida, Lms habel' contri-
.española, y baldon y meno~precio á esos viles
buido mas que todos los d~más paises á salval'
sayones de la Pol(~stad que se enca¡'gal'on de
la Europa de la monarquía univel'sal ideacla pOI'
bailar delitos en la inocellcia y tuvieron que
Napoleon, no logl'ó mas qne dcsail'cs de la in-
soslayal'se de sus víctimas! amilanados ante la
gl'atísirrJ3 Enl'Opa. Pel'O la España, como siem-
vil,tud, y sordos al SUSll\\'t'O de la opinioll plíbli.
pl'e, carecia á la sazon de gobicl'llo, de ¡'éjimen
ca, se embozaron el rosll'o como el esclavo cim·
y de al'l'eglo; los ministros, afanados en destro-
brio delan te de l\\Ial'io.
zar' la patria con sus propills manos, )' en apa-
El segundo hecho, no menos reparabíe, es el
gar con tropelías Jo poco que le quedaba ele
parllde¡'o de aquel pl'oceso memorable. Los ser-
vida, no pensa¡'on mas que en sus venganzas,
viles de entónces, que lo repito, componen el
y á los lÍnicos instl'umentos de ella se entl'egó
pal'tldo carlista de ahor~, firman con una mano
toda la administracion pLÍbliea. Aunque me lie
la constitl1cion, y con la otra están pidiendo su
ceiíido á las dcmasías de la reaecion en Madl'id,
anonadamiento, enrnredendo la l'eaccion con-
crimine al> uno disce omnes; la España de es-
tra sus compañeros, en nombre de la ,'elijion
tremo á estremo quedó espuesla al enfureci-
que amanci!lan y de tilla soberanía quc están
miento del bando sel'vil. Asomaron lllego las
envileciendo. Perjul'os á diestr'o y siniestro, y
l'esultJs dc tamaño desconcierto. Dcscmbal'cll
no alcanzando la lpy á dejal'les cometer el de-
Napoleon en FI'ejns, atl'aviesa triunfalmente la
lito, pl'eciSlm al I'CY á sel' instrumento de SIIS
Fl'ancia ; tratan de adelantar dos C1J('I'pOS dc
conatos. Avillanan la majestad I'ejia hasta el pun-
ejército por la raya dt~ Cataluña y de GuiptÍ7.coa,
to de bacerle lanzar uIJa sentencia infamantc
y aquellos ciento y oehenta mil hombres,
contl'a enemigos que no han acertado á deseu-
dejados por las cÓl'tes á Fernando, están tan
bl'ir culpados. Endosan á la persona del mo-
menguados y exánimes, que no fué dable juntal'
narca el desdol'o de sus fallos, y le hacen agra'
val' dc su puño las penas ya señah:das. ¡Esta es
nifestacion, el 31 de agosto de 1814, en la que decin:
la esencia del pat'tido carlista! ¡Qué direrencia
«Do)' mi parabien á las córte8 por la sabia cOllstilucioll
media entre el decreto del 15 dc diciembre de
que deja sentado el cimiento de la felicidad venidPTa
1815 y el de 1':stella del!!!! de febl'ero de 1839!
del pais; esto)' pronto á jurarla en los t,;rminos dis-
¿Cuál ellcien3 maYal' odiosidad?
puestos, pues mis servicios anteriores afiallzall á las
Mientras los minislI'os dc Fel'n3ndo están
córte. mi afan muy pateute para el desempeño de
echando el resto y desperdiciando el tiempo en
ensntas ohligaciones tiene im puestas un código que
aquella reaccion desafol'ada, nada se dispone
encierra las idea~ atinadas de los antiguos con cuanta
por el intel'ior para sa nar las llagas de la gnel'-
mejora requiere la mudanza ocurrida en los gobier-
l'a, ni pOI' el estel'ior pal'a reencnmbral' la
no.. modernos, por efecto del tielllpo y de los adelan-
Espllña á su jeral'quía competente, pOI' cuan-
tos det entendimiento humauo.,Lcyósc esta esposicioll
to la España em la naeion que ele todas las
en la sesiun de córtes de 10 de setielllhre de ¡3D.
de Europa habia contribuido mas á la paeifi-
(Diario de (as Co,.tes, tomo XV, pitj. 71).
cacion de 1814, Uno de los pel'jlll'os á la cons-
El partido liheral ensalt,aba á Labrador para la re-
titnciotl, don Pedl'o Gomez L~bl'~dor, fué ell-
jencin, y Sil competidor Villamil tan solo le sobrepu-
vindo de embajadol' ni congreso de Viena (1).
jó en tres votos. Fué Lahra,lor ministro de estad" ell
C,idiz, y luego .Je¡pues se enemi,t() euearnizadarncn-
(1) Don Ped..., Glllllez Lahrador, huido ,le
te con la so.¡'¡a constituciOIl 1 ¡"OJI10 aientc tIc })\\)Il Cál'-
Frflnc'ia. y yuelto ií E.,p"ñ~, hi1,O;t las crlrtes Hna l1lf\\w
h~ dHrfin!~ la ~1.l('lT;\\ ('iviJ.

DE LA ESPAÑA MODER;\\A.
61
haslante Il'op~ nll!l p31'a COn! pOllel' aquellas di-
esfol'zado y leal, qtle mlll'ió pOl'la defensa de SlIS
\\'isitmcs. Se logl'¿¡ pOt' fin cllaudo ya la coopera-
hogares y el rescate de su rey.
cíon tle Espat1a era inservible para el triunfo de
Aquel impulso sublime y sin pat' de los Es-
I~ l'estaI1l'3Cion. El duque de Angulema, venido
pauoles desde 1808 hasta 1814 ha venido á parar
f¡ Madl'id durante los cien dias pal'a pedir el
en un mero hecho histórico, como un ejemplar
lIJando del ejército espaüol contl'a la Fl'ancia,
tristísimo de lo que le eabe esperar á un pueblo
,¡n poderlo alcanzat', notifica por sí mismo al
apeado de sus derechos. Tantísimo sacrificio de
cuerpo reunido la pl'ohibicion de hollar el tI'I'-
la nacion Sil'vió tan solo par'a reentroni:r.ar á un
I·i tOl'io fl'ancés; pOI' tanto queda lIJas y mas des-
rey, cuya Iwilller'a jestion fué soknar la liber-
autorizada :a Espat1a en el congreso de Viena
lad granjeada á costa de la sangre mas castiza,
d,~ 1815, sin qlle asome ya mas pOt' los congl'e·
y l'establecer los abusos antiquísimos de la
sos que se fueron celebrando tras la l'estaura·
Iglesia J del gobierno, y ante todo aquella hor-
eion segunda.
r'eoda camar'illa cuyas tramas habian coadyu·
¿Y quién poclI'á menos de pt'ot'umpir indigna-
vado para la invasion de 1808. En este hecho de
damente y arro.iar mil anatemas contra los go-
pavoroso l'ccuenlo, ¿no se está vielltlo el empuje
hiernos anleriol'es á 1808, pOI' habel' así devo-
deletereo de la anal'quía gubernativa que va
rado tle antemano el quilo de cuantas jenera.
desencajando los elementos de toda l'ejenera-
ciones debian sobl'evenil'? 'fado lo habia empon-
cion, sea cual fuere su pujanza? pues si en medio
zoñado con Cárlos IV el príncipe de la Paz,
de aquella unanimidad nacional descollara UII
cebando con mil cohechos la desastrada aristo-
gobierno brioso) animadOI', ¿no asomal'a sobre
cl'acia de los empleados, la mas abominable de
tunto escombro el edificio de la civilizacion?
lodas, la lÍnica á la sazoll efectiva y poderosa
¡Cómo! Con que se mueve y se azora uu pueblo
cnEspafia, pero sin alcances, sin señorío pero
entero, hollando la IIluerte por salvar su nacio-
sonal, sin independencia y sin pUlldonol', como
nalidad; la flor de sus prohombres pregona la
que se estaba re\\olcando á lils plantas de un
libertad civil y política, y el conjunto de tao
Pl'ivado soez y de una reina descocada, para
Sllmo ahinco de fuerzas y de entendimiento ¿ha
lograr con torpes vilezas el pago de su rendi-
de tenel' por paradero el triunfo de la Inquisi.
miento. Bisoñas las cÓI'te!\\ eu conocimiento de
cion? Escarnio matante de ;cuanto el hombre
mundo y de negocios, se equivocaron aciaga.
ama y I'everencia: el heroismo que allá se sao
mente en la eleccion de individuos pal'a la po·
crifica por el·bien jeneral (rtleda escupido, ¡y el
testad ejecutiva, pues los antiguos tramoyistas
galardon de los SIlIllOS sen icíos tributados á la
ue la tcmpol'ada anterior, escaseando de inte-
patria es UD pl'esidio! GUCl'I'el'OS, lejisladores,
lijencia y desempeño para el gobiel'no, l'ebosa-
todos yacl'n iudistintamente en holocausto para
ban de mafias y dobleces pal'3 embaucm'¿ pechos
desenfurecer á los enemigos de la humanidad;
jenerosos,
toda virtud queda desconocida, todo sel'Vicio
Aquellos en les, hastillas carcomidas del go-
olvidado, Delito vino á sel' la lealtad. Invasion
Licrn() de Cárllls IV, lograr'on colmadamenlc su
\\cl'dadel'a, de barharie que !lO hizo alto algulJo
intento, y Fel'llando VII echó el resto de su d~­
basta logl'at, colmadar¡¡ente su intell10, hasta
divoso agradecimiento. Habian estl'aviado la
que uo le quedaroll Ja fnel'zas pal'a alanceal'.
opinioll pública, ahogado lodo ímpetu libel'al, y
Pal'a que ningull pecho espai101 alcance á pl'e-
reducido aquel grandioso movimiento de 1808
scncial' los 801101:05 de aqllellas "Íctimas deses-
á una gucl'l'a asoladol'a; y allá se agolpal'on
pl~l'adas, encarcelan á las principales allá en los
desalada mente en palacio para pedir al cauti\\o
IJI'esidios de la costa de Ah'iea.
real,ya libre, el pr'emio de sus villanos servicios,
La cm'encia de gobicl'no en los aÍÍos ue la
durante Sll encarcclamiento, Galal'dones huLo
guel'l'a de independencia acal'l'eó la l'eaccion de
para aquellos enemigos de la civiliza<::ioll, mas
1814. Si ulJa diestl'a esforzada abal'zal'a en un
buba tan solo mal'lirios pal'a los I'eformadol'es.
mismo empuje los de toda la ffiuchedumbl'e, si
El desamparo dtd pueblo, macilento y exánime,
nI ar'l'ebatal'la á la pelea imbuyera los áDimos
uo alcanzó un átomo dc conmiseracion y jeDe.
en aquella máxima tan racional, de que la na-
I'Osidad. Nada se fH'ovidenció para rchacel'lo de
cionalidad sin libertad es un ente de /'azoll; si
tantísimo fl'acaso, y nada tampoco en beneficio
ellal'deciendo y sublimando los ímpetus hidal-
(lel ejél'cito; y el vetel'ano lisiado echó meuos
gos tle aquella ternpo)'adJ, paten'tizar'a á todos
la muel'te en un trance de han 01'. La osamenta
los Espauoles que su mengua el'U ahOl'to uel
de medio millon de víctimas yaciendo pOI' las
despotismo que los estaba acosando hacia tres
llannras de España [lié el único trofeo de la
siglos, se prepal'ara la debida I'esislencia can
gloria nacional, el monumento lítlico que la so-
IInanimidad al despolismo interior', así como
beranía acertase <Í ostentar ante el t~,ll'anjel'o,
se estaba nguijanclo ~qllcl teson cOlltl'a el cs-
venido de }¡ojos á pasnHI'S(~ con I1n pueblo lau
tl'3njt'l'o, Ya lo 11el'O dicho: contra este 1J0ncce,

nlSTOBlA POLlTICA.
silaba guias el pueblo, pues de su ¡ntel'Íor salia
prueba terminante de que el conet~pto de la Ji-
aquel impulso jcneroso; mas para encal'iñarlo
bel'tad ansiada rué pOI' lo mas cntl'añable , se ci-
con la libel'tad politica,cal'eciendo de enseñanza
fra en el entusiasmo que causó en 1812 la COIIS-
y depol'venil'conlosgobiernosantel'iores, habia
titucion; pensamiento abstracto contra el cllal
que esplicál'selo todo, y así lo intental'on teóri-
no ~onó la menor demanda. POI' tanto [JO hubo
camente las córtes. Mas¿áqué conducían sus afa-
cmpeiío en desconceptuar el inlento, sino su
nes patI'ióticosysns decl'etoscivilizadores, cnan·
pOI'menor en el escrito, interpl'etándole y za-
do abrigaban á un gobierno enemigo de la liber-
hit'iéndole aute cl pueblo como código de impie-
tad, y qlle aun scoponia al jil'o de los mandatos
dad.
espedidos para afianzarla? Cm'gos injustísimos
Lo I'epito mas y mas: aquella alevosía pausada
se han hecho contra las cÓl'tes de Cádiz, y se ha
y tenaz de la potestad ejeculiva, desde 1808hasta
pasado por alto el único verdadero ~ y es su
1814, en algutlos de sus ajentes; las dañadas mi-
responsabilidad pal'a con los conlempOl'aneos,
I'as Ó el desvío de algunos otros, y la incapaci-
COI' la posteridad y la civilizacion, por haber
dad de todos, prepararon las desventur;¡s de
caI'ecido de aquel teson brioso que imposibilita
1814, pueslas acluales se están hermallando('on
á todo trance á cuantos enemigos se están pre-
aquella l'eaccion tan aciaga. He tenido que des-
senciando. Las córtes, á la sazon todo-podel'osas,
embozar el oríjen del achaque, para esplical'
debian escarmentar ejemplarísimamente á cuan·
mejor sus desdichadas consecuencias; y l'órcllan·
tos malvados estaban conspirando contra la li-
to quicl'o despejar y eompl'obal' tan amarga ver-
bertad de España ahogando sus jél'menes en la
dad, de " que la carencia de gobiel'no es el ma-
cuna.
nantial de todos los quebrantos de la España, »
¿Y quién ha de cslt'añal' 10 dilatado de la ac-
he querido lambien demostrar que dicho perío-
tual guena civil que pOI' desgl'acia no ha sa-
do de seis ailos se pal'ece á todoS los de Illlestr'3
cado á plaza un gobierno planteador á todas
historia, Él nos ofl'eec un ft'uómcno csll'ailbimo,
luces de la rejenel'acion de España, palpable y
y es que de la unanimidad de tolla una nacioll
111 alcance de cualquiera, cuando la unanimidad
pOI' el triunfo de su independencia, no han ve-
de la nacion no acel'tó á enjendrar una admi-
nido á quedar mas que escombl'os y un p(!llsa-
nistracioll que abroquelase la libel'tad al nacer
miento, pero pensamiento fecundísimo que está
con defensores leales y espel'imentados? Entón·
descollando sobl'e torlas las persecuciones :!ses·
ces, como ahora, es la misma causa que está
tadas contra él. Hasta tres ,'eces se h;¡ trabado
produciendo los idénticos cfectos.
ya la pelea para .'ealizarlo, (lor donde se eom·
Si desde 1808 hasta 1814, mediara en España
pl'ueba victoriosamente que estamos ya en S3-
un vinculo entre el gobierno y el pueblo, si sus
zon pal'a la libertad. No amainal'á 1I11<'5tro teson,
I'elaciones apuntal'an al uno cuanto debia prac·
y harlo caro nos ba de costal' el triunfo pat'a que
tical' para la dicha y el bienestar del otl'o, si
no quepa duda acerca del pl'eeio en que rOllcep-
percibiera la nacion el [resultado de aquella re·
tnamos el pl'edicamcllto de UIJ pueblo libl'e, M,IS
jencl'acion planteada pOI' ella y para ella, todo
para mitigal' los sacrifiei(,s de la n;lcioll y aITO-
el poder'!) de Femando sr estrellara contra la
lIal' al etll,migo, hay ank todo que plantear' un
voluntad nacional organizada en los seisañosde
gobiel'llo. Es!;¡mos ya enterados de las resultas
guerra. Mas fueron allá las cÓl'tes una máquina
de Sil carencia dlll'ante la gller:'3; vamos á ver lo
desviada de la potestad ejecutiva y el pueblo; y
qnC' aventajó el puehlo con la paz, alr,'gl'eso del
así estaba jil'ando al aire sin ~ntronqlle alguno.
rey. Aquella (lokstad absoluta no fué mas que
'\\'inguna I'eforma se planteaba; tenia el gobier-
IIna anarquía hOl'l'orosa , inhumana, inicua v
no ya el fanatismo, ya la clerecía, asalal'iada pa·
desapiadada. Yace todavía el ánimo despavorid~
I'a decantal' la cdiosidad al nombre de córtes y
al recapacitar su ellflll'ecimiellto en la I'eaccioll;
{¡ su obra. El pucblo, incapaz de maliciar tan
con solo el recuerdo de "tan suma ingl'atitlld,
suma iniquidad, estaba desempeñando, sin pa-
lIosotros, ya hijos de otra jencl'acion, casi he-
I'al'se á ,'ecapacital', el encargo que cOITia por su
mos (l.'ol·umpido repetidas veces en maldicio-
cuenta en la contienda; sostuvo la refriega con-
nes contra el ímpetu gl'Jndioso dI! 1808 ; [llH'S,
tI'a el eSll'anjel'o , sin tenel' mas noticia de las
pal'a preSCI'Val'llOS de la conquista de nn hOIll-
('órte~ que pOI' el tm'bion de calumnias que les
bl'c gl'aude, nos al'l'ojaroll allá á las plaul8~ de
descargaban los enemigos de toda reforma, acall-
FCl'I1audo y de la lnqnisicioll.
ctillándol05 la misma potestad ejecutiva. l,a

m: LA ESPA'IA 11ODER:\\A.
G5
CAPITULO SEGUNnO.
Segunda época constituciOlwl de 18,0 á J 823,-Gobierno de IS14 á ¡SoCl,-Tentativas militares,- AI~amisu_
lo del ejército e'pedicionario de la isla de Leon,--Restahlecimiento de la constilucion de lSI2,-Gobierno
de [820 ,í 18.3, -luvas'"" frilucesa,--Derribo de la cOllslitucion,
Si me empeñase en histOl'ial' por mi cuenta el
evitar una suspension aciaga, sino definitiva y
gobierno de España desde 1814 hasta 1820, acaso
absolntamente, como disposicion permanente y
se conceptuada que la ira y el lTIenospn~cio que
para siem pl'e, como institucion, como elemen-
me infunden las lTI<lldades y devaneos de aque-
to de la comtitlleion del estado,
lla temporada funeslisima me arl'oll<loan abul-
« Enlr'e las l'eformas planteadas poI' el gobier-
tando mis dictámenes; pOI' tanto me retraeré
no de José, y tras él pOI' el de las cÓI'tes , 135
de relatarlos por mí mismo, M.e valdl'é pues del
habia tales que un réjimen advertido se dcbia
concepto, hllrto impal'cial sin displlta, de 1111
dar pOI' muy venturoso en verlas ya cOl'rientes,
empleado fl'ancés, tan afamado pOI' su injenio
manteniéndolas ó val'iándolas con tino y mira-
como por su comedimiento, La obl'a pues sobre
miento. rodeándose así una coyuntura precio-
la intervencion de lS23 , por Mr. Mal'tignac,
sísima para desarraigal' abusos añejos y muy tra-
comisal'Ío real junto al duque de Angulema,
bajosos de zanjal"
obra que impugné á 511 salida (1), me va á su-
« Ni soñó el rey en utilizal' aquella ventaja,
ministl'ar el retl'ato fiel del gobierno de España
sin deslindal' las jestiones por su naturaleza,
en aquel período. A nadie se ha dc hacer sos-
sino por su oríjen ; pues bueno y malo, todo
pechoso su dict~men , pues ha demostrado de
fué al través en la proscrip~ion jenel'aJ.
sobr~s lo poco que conjeniaba con las cÓI'tes y
« BI'indóse de suyo, cual nunca, el momento
con la constitucion de 1812. Hable Sil contrario,
pl'opicío pal'a minorar y pautar aquellas pose-
si ya 110 es Sil enemigo, 1\\11', Mal'tignac, páj. 148,
siones exorbitantes, simadas en manos muer-
El
f(
decreto dc 4 de mayo encel'raba compro-
tas, muy en delt'imento de las haciendas co-
miso,
munes,
f(]'\\o cabe dcelaraciolJ mas formal y termi-
«Repobláronse los conventos con fl'aiJes an-
nante, ni pl'omesa manifestada eu I'alabras mas
tiguos y nuevos, devolviéndoles todos sus bie-
positivas; ni hubo nacion que recibiese de su
nes sin el menor desfalco. Ofl'ecieron en verdad
pI'íncipe comprometimientos mas auténticos,
ayudar al gobierno con algullos auxilios, mas
en trance mas grandioso y mas solemne,
no se les requirió prenda para el cumplimien-
" ¿ En qué paró aquel compl'omiso? ¿ Qué ha
to de su promesa, que luego quedó pospuesta
hecho para su desempeño? ¿ Cuáles son las le-
Ú 01 vidada, No medió pl'uvidencia restrictiva
yes que se han promulgado? ¿Bajo qué resgual'-
para lo vcnidel'o, y aun en vez de l'educil', hubo
do se hall;m la lib¡-l'tad y la seguridad indivi-
aumento, DestcI'I'Ó Cál'los lIIlos jesuitas, y sabi-
dllal ? ¿Dónde está el ensanche couceclido á la
do es cuán trabajoso le fué el logl'o de aquel in-
imprellta? ¿ Por qué I'lllnho se ha Ill'ovidenciado
tento atinado y político; vuelve Fel'llando VII
para afbnzal' los calldales públicos, no solo con-
de Valen<;ay, les fr'auquea de par en par I;¡s puel'-
tra la infidelidad, sino cOlJtra toda sospecha?
tas de España, y echa el resto de su podel'ío en
¿ Cuáudo se han convocado las C{ll'tes para deli-
favorecer su I'¡;stablccimiento.
bel'aI' sohre todas estas jestiolles , y pal'a acOl'-
«TI'as seis afios de disensiones iutestillas,
dar con el monarca 1111 gobierlJo. sentado y una
acan'eadas por la pl'eci~ion en que se halló uu
lejislacioll arreglada?
gl'an pueblo de gobel'nal'se y del"elJdel'Se pOI' sí
• Nada de esto se ha hecho ui entablado; se
mismo, tras ell'establecimiento milagl'Oso de 1111
l'estableeió cuanto habia seis años antes, con los
solio abandonado, las primeras voces del sobe-
abusos com¡JI'obados por la espel'icncia, con los
I'ano al volver á palacio debían sel' indulto y ol-
~cbaques consabidos y con los peligros bien
1,ido.
patentes; se restableció, !lO inV~I'inamel1te p31'a
• Tambien habló Fernando de amnistía; pel'o
este nombre, eol!'jado con el acta en que s~ es-
taba ('Sl'líC;\\Ildo, tuvo para el concepto de lasjell-

IIlSTORIA I'OUTICA
les todos los visos de UI! escal'nio.
harto se patentiza pOI' sus e~tr'agos.
« Diez mil Españoles habian padecido la des-
« Aquella !Jel'mandad lastin¡osa qnc eIl'ey !J2--
Ycutllra de adherirse al partido fl'ancés, siguien-
bia dejado fonuar á Sil mismo lado habia llega-
do luego el eJél'cito francés en sn retil'ada; se
do á traede mas despavol'ido acerca d(~ Sil segu-
les desterró y privó de sus bienes, condenándo-
ridad personal, apuntándole á toda hOl'a y pOI'
los :.í perecel' de hambi'e en pais estt'anjero.
donde quiera enemigos contra él, yaY8sallando
" Los individuos de la I'Pjpncia y de las córtes,
incontrastablemente su albedl'ío.
los minish'os y cuantos habian cooperauo á for-
" Ya se echa de 'TI' el slÍmo influjo que ten-
malizal' la constitllcion • ó que se le habian mos-
(h'ia aquel I'éjimen pal'a la prospel'idad illterior
tl'~do finos pal'ciales. fuel'oll pl'ocesados por co_
del pais; y eon todo !lilícilmente se puede fOl'-
misiones para sentenciarlos 5in trámites lega-
mal' concepto de aquel estado de trastorno, de'-
les.
sazon y de,l"vatimiento en q l1e yacia todo.
"Crecidísimo fllé cl nlÍmero de los condeua-
,< Orillado q nedaha el sistellla de haciellda plan-
dos: prc¡;idios , castillos y dpstierl'os fueron las
teado en la revoll1cion , y el lÍnico practicable
pcnas que se les imponian ; y ell'ey. cuyo pe-
y el intento de restablecl'l'Io habian costado al
dIO estaba empedernido y ajeno de toda compa-
ministro Garay su deposicion. El clero seguia
sion pOI' influjo de los palaciegos, tenia olvida-
gozando sus bienes devueltos , de~;entelldiélldo­
do que el del'echo de indultal' es el atributo
sc allá de las promesas bajo ClIJO cOllcepto se
mas pl'ccioso de la COl'ona.
les babia afianzado la I'l'stitucion ansiada_
« Siquiera tautísimo I'igor, de suyo antipolíti-
« Habia que l'eclllTir á impuestos arbitral'ios,
co é inhumano, hubiera sido breve y pasajero,
á derechos exhorbitantes de aduana que acaba-
como de tl'ansicion ; siqniem cupiese entendel'lo
ban de echar al través el comercio, yen fin á
como un ímpetu en el tl'ance de aquel triunfo,
empréstitos sin crédito ni amol,tizacion, sin
y como preciso para arl'edrar hondamente los
condicion alguna que los hiciese llevadel'Os.
ánimos. se le mirara como tin accidente aciago
« No se podla acudir á las primeras urjenciar
causado por vaivenes violentos; pero la pal'ti-
del estado, desamparando tÍ desatendiendo los
cularidad pl'incipal de aquellos actos fué la pau-
servicios mas pl'incipales.
sa y la yerta perseverancia con que se fueron
" No se pagaba el ejércitu; la marina, destro-
consulllando. Ya llevaba el rey dos años dc res-
zada en el fllribulldo combate !le TI'afalgal', no
tablecimiento en el pleno ejercicio de su pode-
podía rehacerse de su quebranto.
l'Ío, y seguian aun atestadas las mazmorras, y
La administral'Íoll jeael'al. cal'eciendo de to-
aun iban asomando larguilimas lútas de proscri-
do medio para obrar, nada hacia ,y nada podla
tos de cuando en cuando, como para traer mar y
emprender pal'a la mejol'a intcl'iol' del país, ni
mas a.fllstatlas las familias.
aun para el mantenimiento de lu que ya se /¡alla-
« Todo el'a terrol' en Madrid y en las ciudades
b{~ existente.
principalf's dell'eino; y la imlll'enta, arrebatada
« De allí pl'ocedia el descontellfo de los plle-
y pat'cialísima, se cnfurecia !Jasta lo sumo, al
blos. »
al'!'imo de la autoridad real, pidiendo de dia en
Tl'as este cuacll'o, hil'\\'iendo todo dc verdades,
dia lluevas víctimas,
¿ qué mas dil'émos de aquel gobiprno de ira y
« Al presenciar tanto desaciel'to, tantos aclos
ceguedad, sino que desangrado con tan estre-
donde ladesvergül'nzacol'l'e¡JnI"'jas con la cruel-
mada anarquía, logró pOI' fin rt'dondeal' SlI afan
da!l, se preguuta con aran qué mímen aciago es_
de esterminio ? En v~z de encaminar la España
taba desaugrando la España, y se pesquisan los
pOI' UIl I'umbo rejenerador, la derrocó sobre una
JloF.lbres de los incitadores de sus amos pOI' tan
sima de reaccion, causa de todas sus desventu-
al'l'iesgado rumbo. Pt!I'O los ministros deaqllella
ras y de su e&tado presente,
temporada de im y de ceguedad iban, antes ó
Sus demasías iban aCaI'I'cando nuevos alza-
tlesplles, yaciendo bajo otra autoridad mas po-
mientos en cl cjél'cilo, Tanlo devaneo y maldad,
derosa que la suya, y su caida estaba manifes-
é ingratitud tan hon'ol'osa !lO podian menos de
tando la existencia de otl'O consejo donde se dis-
att'acrse el castigo qne Dios les tenia resel'\\'adC';
ponia del paradITo de los mas encumbrados.
Tél'mino habia de tenel' aqud sistema encal'Ili-
"El foco donde ~e maquinaball todos los gol-
zado en el daño. Nuevo alzamiento mililal', pOI'
pe~ de estado', dOl1d,~ se f1'aguuban las listas de
fin vencedor, del'l'ibó el poderío de F'~I'n¡¡nuo ;
pl'oscl'ipcion, y se ensalzaban ó derribaban mi-
y la nacíon l~ntel'a ,'itol'eó ;¡quel del"l'ocamicll-
Ilistt·os, era todo palacil'{{o, abrigrlndose en el
to, dándose pOI' venl u I'osa de l ¡ bel'larse pOI' u [J
dormitorio r en las alll"sa!a.1" dd rey. Componía-
medio tÍ 011'0 , pOI' mas arriesgado que fuese, de
se aquel consejo de clérigos tramoyistas y de la
tiranía ya tan insufrible.
servidumbre ilifima, ([I1C n~nian a formal' la fa-
Aqnel aciago sistema de FerlJando, atropplla-
mosa ('amflr¡{!a , cuya (''\\i~t(,llt'iil m:d negadas,
dOl' de infinitos in\\el'ees, y de pasiones gullal'-

e;,
d~s, no podia mellOS, con tanto estrago, de
d.~ Leon y fudificado en aqud ¡HHltu ine~pllglla­
acar'relll' nna reaccioll, Imposibilítado ulla vez el
bIc.
desagravio por el rumbo leal, ¿quién ha de es-
¿ Cuál rué entónces la conducta dc Riego y de
tr'afiar que se eche mallo de clwlquicra medio?
5U hueste? ¿Eran los pl'incipios que estaban pre-
Dl'otan luego con la desespel'acion tl'amas y ma-
gonando subversivos y ,'evolucionarios? Oiga-
quinaciones , que paran en el cadalso.
mos á uno de Sll~, enemigos.
Intenla Mina, en 1814, ~podt'l'arse de Pam-
" EI'a, dice MI'. '\\T3r'tignac, el eontenido dc SllS
piona; pero en medio de su malogro, se pone
proclamas comedido, halagiiei'ío y persnasi\\o,
en salvo de la suerte que le agllanlaba.
'
,in des3cato algllno á la majestad real. No SI:
Quiel'c ('\\ jener'al Podiel' proclamar en Gali-
trataba mas que de ilustrar la sabidlll'Ía del re},
cia la constitucion en 1"815, Y paga con Sil vida
estimular su cariño á los pueLlos, y encamimll'lo
el malhadado empeño.
pOI' ell'um Lo único donde su interés lejíLimo de.
Richal'd, en 1816, deja igualmente en :Madl'id
bia afiélllzal'lo: espresioIles conciliadoras que
su cabeza en el cadalso,
hermanaban inalterablemente d amor de la li-
Pasan pOI' las armas en 1817 al esforzado je-
bertad con el antiguo re~peto al solio .•
Ileral Lacy en las islas Baleares, por haber que-
Despues del il'iunfo de 1825, ¿ cuál fué el ha-
rido r'cstablecer la constitucion.
bla de la sobel'anÍa absoluta? La ¡Jroscl'ipciolJ en
El coronel Vidal y sus compañeros fenecen, el
globo de todos stis contl'arios; la muerte.
año de 181R, en Valencia, por habel' Roñado tam-
Acertado el golpe de mano de Riego, hubo ya
bien aql1el mismo intento.
uu l-'stribo , HB centl"} de acciou á donde cada
Se entabla una nueva tentativa tras el mismo
cnal pudo ir' acudiendo, y ya la resistencia vino
,)bjeto, en 18W, por el ejército espcdicionario de
;1 sel' grandiosa; y de ahí se fUI)ron orijina ndo
América. El conde del Abisbal, que lo manda-
ob\\'iamente los movimielllo~ sucesivos de Gali-
ba, al pr'outo echó el t'psto en apoyo de la cons-
cia, Valencia, Zaragoza I Barcelolla , PamplOllJ,
pil'acion, pero 1 llego c;nilando desconfió del éxi·
y al fin el de Ocaña.
lo, y varió de parecel', En la madrugada del 7 de
¿ Qué filé lo que pl'Ovidenció el gobiel'no con.
iulio, el mismo conde del Abisbal, auxiliado P(w
tra aquel incendio abrasador del I'eino con la
e1jenel'al Sarsfield , anestó á diez ó doce pro-
paveSa encendida en San Fernando? Nada para
hombres en la trama, mientras estaban hacien-
cOlltl'al'estarlo , y nada pal'a aplncarlo.
do p-I ej(>I'Cieio en el Palmar del puerto de Santa
~ledian dos meses cabales desde elLo de ene-
María. Apesm' de aquel servicio Ja tardío, de-
ro hasta la entl'ada de mal'ZO, sin disponel' ni
puso el gobil'I'no al caudillo I'eemplazándol,) con
intentar ejecucion alguna Sigue el jeneral Don
e1jenel'al Calleja, conde de Caldt'l'on.
1I1:lIlllel FI'eil'e con su sitio de San Fernando,
Tantos ensayos sangl'ientamp.ntc malogt'ados
al'l'ostra :í Riego J á su hueste, ,Y conceptuan-
110 alcanzaron á escarmentar de conjUl'aciones.
do atinadamente aquella situaeioll I se arroja,
EslalEdo mas jeneral dió el ejél'cito que el go-
desempeñando sl1 obligacion' como leal y pun-
biel'no enviaba á feneeel' por las inmell~as sole-
donOl'oso, á manifestar la verdad al rey; no se
dades de las Pa:npas, ó sobre los despeñaderos
le ~scucha.
de los Andes, pOI' UU<I contienda que ya no podia
No se ~e('l'tó ní á cOlltrar'estar' denodadamen-
redundar .:n beneficio de la metl'ópoli.
te la inslllTeccion, ni á aqllict~rla con entereza
El l.0 de enero de1820, el comandante de bn_
y cOl'dllra, El movimiento de Oeafia pOI' el con-
tallon Riégo, con ~Iguna tropa, pl'oclama la
de del Abisbal con el rejimiento Imperial Al('-
constitucion de 1812, en las Cabezas de San Juan,
jandrn zanjó la eontienda. Ilallábase aquel je·
sale y sorpl'(!nde el cnartel jcneral , Jwendiendo
Iler'al en Madrid solicitando del I'ev la homa
al jefe y á todo su e~tado mayor'; se lleva á los
de j¡' á ernbestil' á los rebeldes de Cádiz; sale
tres batallones de guardia y se encamina ála is-
con una comision, llega á Oeaña, situado á
la d,~ Ll'on ,á donde llega el 7, á las ocho d" la
pocas lpguas de Madl'id , y punto estl'atéjii>() dI'
mañana, despues de alguna mansion en Jerez, el
slIma entidad, pOI' cuanto domina las calTl'te.
4, y el [) en el Puel'to de Santa María. Ya lo está
I'as de Yalencia y Andalucía; se CllClIent!'a con
espel'3udo el coronel QlIil'oga en San Fel'nando
el Imperial Alejandro, mandado por' su her-
con otros tres batallones, y corno tocios ellos es-
mano Alt'jandl'o O'Donnr.ll, capitanea la tI'O¡><l,
taban completísimos yal pié de gnelT3 , cmupo-
y proclama la constituciou de 1812:
nian reunidos un cuerpo efectivo de seis mil
QlleJa entónces patente la capital. -
" Desd,'
homb¡'es.
aqm:l punto, en YI'Z de aqllellatenaeiclad deno.
L!I~ga á Madl'id la notiriJ de aqu!'l alzan,iPII-
daua é incontrastable, de aquella altanería des-
lo, y se de:ipaclull pk!l()~ poder'es al.ic!lI~I'al Don
deñosa , con que solían eOI'I',~spotJdel' á los gri-
'\\latlnel Freire: toma el mando del ej€rcit.o qne
los y lamentos, vamos á ver J()~ cOllsejeros ~
ha d(' 0:,1';11' cnn{i':¡ n ¡'-'r;o , !·:H'~~¡Tadí) 1'11 la isb
d .. h COl'Olla il' PIl basca de su ¡¡alv~nlfmto cO'i~a
;;
~'~
"\\.
'..,

¡ " ,
uO
HISTORIA !'Ol.JTICA
I'codillli¡~lltOS, COII el auandollo total de los
No satisfecho l:OIl esta 1H~lIire!>lacioll de sus
dl'l'echo~ , C'JU el af¡lO d,! las concesiones (1), »
pensamientos, Don C.ál'lo~ • como coronel de la
A los dos meses de estar vergouzosamente
brigada de carabineros reales, escribilJ la cal"ta
litubeando, cuando la asollada está ya en los
siguiente al rey (1):
'lI11brales de l\\ladl'id, habla el rey con la na-
"iou, pel'o le hacen lIsal' un lenguilje indecoro-
• Señol';
SO y muy apmpiado para estimular los ímpetus
"Tengo el honor de l"f~lJJitir á V. 1\\1- 1/1 l'SpO-
;i los cllal(~s se estabil ya en ánimo de avenirse.
sicioll adjunta de la brigada de carabineros, cuyo
" 1.as urjencias del ejército, el desconcierto de
mando es ulla de las fille.las que debo á la digua-
lil h¡¡cieuda, los ilLusos iutr'oducidos en la ad-
cion de V. M.
miuistl'acion y qtte están recargando al pueblo
"Altel'IIaudo en los afectos quc enciel'!'a,
deirnpueslos, las dilaeiones de la justicia, la
jlluto mis anhelos cou los de la bl'igada, con-
decadcucia de la agrienl Lura y las tl'abas del
gl'allllando á V_ 1\\1. con el el/tusiasmo mas ar-
eomercio y de la industria han embargado por
diellte pOI' vuestra resolllciou lllagnánima de
fin mi ateneion, •
reslablecel' el santllal'io de las leyesflludamen-
Esta concesion lwimcra, que ni aun se esten-
tale~ que aLarca la sal)la corl>tit~ciofl de)la mo-
dia tauto como e! decrcto de Vulcucia del 4 de
lIal"'1uía espJt'íola, puhlicada en Citdiz e! 19 de
mayo de 1814, 110 ptido aquietal' los ánimos aeil-
mal'ZO de 1812. Sabrá la bl'igada sostenercoll
lorados con los sucesos de üealla; y la st'guuua,
tesoll los \\ot05 qf\\~ tiene la hOlwa de ~dedical'
aunque mas amplia, tampoco logró mejor :¡co-
á Y. i\\I.
i ida. ¿ Qllé ~e podia '!sl)(~!'anzal' de aquellas ne-
"CARLOS, "
gociaciones de carteles y bandos con HU vecill-
dario enardecido? Si el rey, mpjol' aconsejado,
Ya se está viendo cómo el"restablccimieHto
obrar'a cn ""z de andal" parlamentando, aun en
de la cOllstitucioll mereció el a[llamo de DOLl
aquel estrerno á que lo habian ¡'educido, podia
Cál'ios misUlo, pues dicha IIllalJimidad, mas Ó
l'.ucJbezat" el movimiento qtle ya 110 alcanzaba
nWllos sincera, se vct'ificó positivamente. Harto
(j enf¡'enal" ; mas tanto éi eomo sus inmediatos
habian estado padeci~ndo los Españoles eH los
¡'~II'eciall esencialmente de tino y de l'or"taleza.
seis ailos qne acababan de trascUITil' , y viel'oll
El \\) de rual'lo de 1820, pl'Oclama Fernando
eon alburozo el tél'mino de tanto devaneo. Es-
la cotlstilnciou de 1812; uombra una junta pl'C-
peranzaron desde luego mejor porvenil'; se es-
sidiJa por el ¡jJ'zoLispo de Toledo, cardenal de
taban mur"ieudo, y reviviel'on. Venia á ser d
1301'hon , y compuesta oel jClIeral Ballesleros,
tt'ance de Hamlet, la cuestioll del tránsito d,~
del conde de Taboada,etc., etc. Eljcllt~l'al Sancho
un~ \\ida á otra, de la muerte á la l'csurl'cccion:
fué el secretaric. La junta convocó las córtes
1'0 be ur ¡iQt tu be, t!lflt "'as the question. Por
para el 9 dejulio,
de,gl'acia [JO se enteraron de ella. En vez de
Avínose el infantc Don Cál'los plena y ente-
aquel tino práctico y dispollcdol' de las conmo-
ramente {¡ la. val'iacion política y á la co[)stitll-
ciones gl'andiosas en beneficio del pais, vinie-
<'iOtl de 1812, con la proclama siguiente al ejér-
ron todos á queda!' confiadameute colgados de
cito, del eual cI'a jeueralisimo :
lo venide\\"O, y la ceguedad jcneral uo sc hizo
cal"go del contrar"esto poderosísimo que se 1.-
"SOI~nADOS :
atl"avesaria por el interior, y del dañado inlell-
"Al prestal' en vuestras baudel"as este jura-
to quc asomaria por delüera.
llll'utO á la co[)stitueion de la monarquía, ha beis
El restablecimiento de la eonstitllcioll de
contt'aido oLlibaciones inmensas; carrera esela-
1812, á impulsos de un alzamielJto militar, no
¡'ccida de gloria se os está preparando. Amar y
podia menos ciel'tameute de estremecel' á la
defendel' la palt'ia , sostenel' e! solio y la perso-
Europa entera, y mas cuando se estaba por
Ita de! I'ey , rcspetar las leyes y enlaz31'os con
donde quina echando el resto del ahinco pOI'
el pueblo para consolidal' el sistema constitu-
enfrenar los impulsos liberales á puuta de ba-
cionnl: estas son vuestras obligaci()nes sagradas,
youeta_ Conceptuaba la santa Aliauza de menOI"
y esto es cuanto el I'e)i espera de vosoh'os, y lo
trascendencia aquel ímpetu tl'astol'nadOl' pOI'
mismo cuyo ejempl(l os pl"omelo por mi parte,
I'!. situacion jeográfiea de España, yaun quizá
" Vuestt'o compañel'o
se lo disimulal'a en dbclllpa de la rcaccion des-
"CARLOS (2)."
aforada que habia padecido POI" espacio de seis
años, Pero los albol'otos I1Jilital'es de Nápoles,
([) Martignae, páj. 1<.) r.
(2) Gaceta ec.trao,·dinaria ,le Madl·id del" de ""'11"-
1:1) Gaceta estLhJJ dill •• ria de l\\Jafll':.l df' 15 (it 11I3l'·
zo de 1820.
1.0 d~ T S~d_

liJo: LA ESPA\\A JiOlJEiL\\A.
(ji
Lisboa y TUl'iu con~tit~:yef'Oll )a el trauce iu-
ulla fuerza moral qne lIU habia; sil! e"ta palan-
e\\'itable; pues desde aqncl punto Villicl'ou á mi-
ca volcadO/'a dellJllllldo, y sin la clIal tudo em-
I'ar la España como el foco de una propaganda
puje m,Hel'ial yace luego exhausto, quedó im-
desbal'atadora que iba cundiendo por la milicia;
posibilitada la resistencia,
y así desde aquel momento se pudo prcver que
Mcdia una diferencia eserlcial en tre es ta época
algo mas temprano LÍ milS tarde, el paradero
constitucional segunda y la primera. No asomó
seda practical' contra España cuanto se habia
desde 1810 hasta 1814 mBS ímpetu que el dd
¡;jecutado en ~ápoles y en Tlll'in, acarreando
bien público, y mas objeto que el de la jude·
los congresos de TI'opau y de Laybach el de
pt.'ndencia nacional y su rescate político,
Verona.
Hubo reaccion ell 1820, pues se hacia inevi-
Podia la Espai"ia con sus medios conjural' la
table COtl Jos despiques y enconos nacidos de
tormenta que la t'~taba amcllazando. Se cifl'aba
las pel'secllciorlt's de 1814, Habian los ministros
el pl'imel' pasu en dt'sengalJill'se de que se haeia
de aquellos seis alías ;Interiores eompl'ometido
forzoso el hel'mandl' sus institucioIJcs con las
en t~llIto ¡ir'arlo el nombl'e del rey, y empelíado
de otras potencias constitucionales, é imposi-
tan acia¡;amente Sil I'('spotlsabilidad, que habian
bilitar así la agr'csion pO!' pal'te de la FI'ancia,
ya imposibilitado toda at'lllonía entre las potes-
Debia pl'epar31'5C con el ademall de nacion gl'311-
tades del estado, y cuantos vínculos pnlaZilll
diosa, que va sosegadamente l'evi~ando tilia;,
ell una mouarquía los diputados de la nacion
leyes fundamentales planteadas en una tempo-
con el sober'ano habian fenecido. Los ministros,
rada de ajitarían, pero pronta para rcchazal'
cntresacados de los sujetos mas desaugl'ados
toda interVl'ncion estl'3njcra en sus nCKüeios
con el azote del despotismo, vi\\iall en estl'emn
ioternos , si en medio de aquellas garantías d"
wzobl'osos ,sin llegal' jamás á infundil' al I'('Y
al're¡:,lo jenel'al se intent3ba lastimal' Sil inde-
la menOl' confianza; r culpadísimo es Fernan-
pendencia. La moderacion realza á la enel'-
do sobl'e e5te punto, Así que el t'esul lado <1('
jía, pues el sistema conciliadol' se hel'mana de
po~icion tan viulenta no' podia menos d ... s~r
suyo con el teson ¡lI'elUedi tado.
una anar'quía completa; pOI' t~lltO aqllellos tres
Consistia el segnndo medio en ateller~e lÍnica-
años ofrecen el espectáculo eongojoso de un
mente al ímpetu poplllal' , arrostral' los trances
rnLÍtuo desasosiego, donde no tiene cabida go-
de la pelea, planteill' un gobiemo revolucionario
bierno alguno. No hubo 31'bitrio pal'il desimpru
y anticiparse á los vecinos en el avance, PI'epa-
sionar al monarca sobl'e los intentos de las cor-
rada en estl'emo se hallaba á la sazotl la Fran-
tes; tampoco acudió á rumbo alguno de conci-
cia para alborotos in tCI'iores.
liacion, que, entablado con seuorío.Y buena fe,
Ni uno ni otro se hizo, pues la revolucion,
hllbiel'a l'edundacJo en alguna concordia, pues
que ha'bia devuelto su constituciofl á la España,
en medio de todo, reinó en la pl'imel'a tempo.
IlO le pl'OpOl'ciolló gobierno, pasando al contl'ario
rada sumo comedimiento, Si al pl'Ílllel' asomo
de la anarquía del despotismo á la de tina li-
de aquella nueva planta, alcanzara Fel'lIando
bertad teórica ~ intelectual. Se entablal'on por
cnánto podedo cabia á un I'ey de España para
..¡ ¡ntel'iol' atropelladilmente reformas imper-
lIacer que se CSClldlase su voz hablando el Icn-
fectas, pues se quiso que pOI' ell~allllo, en 1m
guaje de la racionalidad y del honO!', herma-
mismo lila y hora, variase la Espaila de costum-
nal'a los ánimos en términos de facilital'lo lodo.
bres tan velozmente Gomo de instituciones, Sin
Pero cl'iado allá Fel'Uando VII en aq:leJ cerco
bitcet'se cal'go de I'esistencias y roz,amientos,
de atalaJas con que lo estuvo estl'echando un
~llá sc botó al agua la máquina constitucional,
privado poderosísimo y receloso, en nadie te:
!lO cOI'I'cspondió el de,empeilo <ie cada I'ueda
llia confianza, y aun descoufiab:t de sí mi,mo.
al intento, y vinieron todas á estrellarse,
AsomLI'adizo y medroso se 3l'1'iuconaba Jllá
Hal'to qn~ hacer estaban dando ya los enemi-
pat'a valerse de l'ejistros menguados; en telliell-
gos intel'iol'es, robustecidos pOI' ulia corte que
doque manifestal' sus pensamientos, se estl'em\\"-
i¡br-igaba un foco de conspil'acíoll • aUllque era
cia; precisado desúe la niuez á vivir con ~rdidt'~,
sup\\Table aquel contl'arcsto. Pero se debia evi-
jamás lIeKó á enclllTlbl'arSe á la íudule y ~eñLllÍo
V\\l' á toda costa, menos el honor. la gllel'ra
qne son los escelsos atl'iblltos de la soberallíil.
estr3njera, plles sin esla condicioll Zozvbl'aba
Conceptüese cuál pudo sel' aqllella temporada
la libertad.
del reinado de .Fernando, teniendo que asomar
POI' efecto de un pl'pcedimienlo de sUJo hon·
y oficial' sobl'/j el teal.!'o político en terlllillo~ que
1'0;,0, alu!lló el gobi"l'tlo Sil Illam('ute SIlS fLI<'I'-
. luego en sus adenll'os estaba desmintiendo. Se
zas; soi'íando el clltw,iaSlllo de 1808'y la ,ieto-
puede afirmar que lo" tl'es ai"ios se ,'mpleal'on en
ria coutl'a 1;ls l<'jiones aterradoras dt~J impel'Ío,
nna pugna lastimosa dp engaños., r .. celos reCÍ-
,dl;1 ~e l'u¡o<¡ul'ciú con la íiilqlleza ,k los solda-
pl'Ot'OS. sin qlle se hrt.' a jilm;1', pl'(){'edido ;Í ori-
dos bj·" ¡'i(~~) ti,> 1:1 n'!-'f~lln·;;('i()n. Sl: contó cnn
l! .. u· ;lqn p ! r:nnhn .j,,' f¡!/.i¡nl¡f·nt.\\~. ln~t·.'\\ih¡,·~,

JIlSTOHL\\ POLlT1C~
:, yiniéndosu sobre el poncnir del pais, estando
cada paso con los estorbos que les ah·!I.,csaba dt~
todos interesados en conDcel'lo v realzarlo.
tonti ouo un pal,tido todavía recóndito. Si no ftlt'-
Cundió la auarql1Ía pOI' todos íos ramos de la
I'ün ílf'bitl'Osdeellfrenat' los desbarros deun pue·
administracion; el rozamiento, inseparable de
blo l'l'cien redimido, supieron ]Jor lo menos sa-
toda rerol'ma, siguió agravando mas y lIlas los
crificar su populal'idad á la precisioll de conser-
achaques (!e! antiguo desconcierto, y abol,tó UII
var el ónlcn, alterado á veces por las pasiones, y
vel'dadero dos moral, intelectual y político.
comprometido a toda hora por las tramas pala-
Los enemigos ele la constitucioll, acobardados
cIegas.
por el IJl'on to con la rapidez del Ímpetu lihl~raJ,
Para justipreciar un acontecimiento, la opi-
1'01,,:01"011 luego en si <11 presencial' la oposiciolJ
Ilioll de cuantos se le han manifestado opuestos
patente que le estaba mostrando el desafecto de
liP debe conceptuar coucIuyente, cuando resul-
la cOI'te ; J así el partido sel'vil acndió , como en
ta su apl'ob~cion terminante. Bajo este concep-
1814, á ofrecer sus servicios.
to ,<acudo á 1\\11'. Martignac, autor de un libro á
E~tando todavía reciente la gtlerra de la inde-
favor de la intervencion de 1823 para senten-
pendencia, se hacia muy obvio el ir alistando
ciar la rcvolucion de 1820_
.iente avezada á guerrear, sin pal'arse apenas en
• Ciudades mayol"es, comercio, industl'Ía, pro ..
el objeto del armament9. El clero, que estaba
fesiones liberales, el ejét'cito y los pl'Oletarios
\\'ielHlo amagadas sus riquezas escandalosas y
recibiel'on con entusiasmo el nuevo sistema .....
gl'andioso~ cotos, trató de á todo trallce defen-
Miraron el clero y los monacales aquella mu-
derse y aprontar los caudales pal';] la guel'l'a ci-
danza con desconsuclo, y los campesi[los COI!
vil que autorizaba la misma cOl'le con su cstan-
ZOZObl'll (1)_ u
Jar!e. Con tales elementos se deja entendel' có-
La acojida que mel'cció la consf.ilucion, COIl-
mo se fué organi.zando la sublevacíon anti-Iíbe·
resada por uno de SIlS enemigos, es, á mi enten-
ral , .:¡ue luego eslaHó y {omó las armas. No ca-
eh"" uCla Pl'ueba Í1Tefl'agable que la necesidad de
bia sin embargo en todo el ahinco agolpado de
aquella mlldanza se hallaba en todas las clases
los facciosos el volcar por sí mismos la constitu-
peusadoras é ilustradas de la Ilaciou , y aun en-
cion; pel'o terció la Francia en la contienda, echó
tre los proletarios, para quienes la arnarglll'u de
su espada ell la balanza, y quedó la cuestion re-
sus padecimientos hacia vec~s de raciocinio.
,ll"¡ta.
Admitió la nobleza 'Ia constitucion de 1812.
Voy á historial' con desapasionado esmt.·ro los
Las dos Ill'imeras autoridades de Madrid, des-
acontecimientos de aquella seguuda época COllS-
pues del!) de mal'zo , fllel'o[l el marqués de RII-
titucionaL Asombrosa es la pel'spectiva de un
bialles y el de Cel'l'albo, grande de España. Otl'f,~
pueblo dejado á su albedrío, y despavol'ido con
tres, el mat'qués de Santa CI'I1Z y el de Revilla
las demasía, posibles de una revolucion triunfa-
Jijedo y ~I duque de Frias, pasaron á las emba-
.lOl'a. Escudados con la justicia de su causa y de
jadas de Pal'is, de Lisboa y de Lóndl·es. Nombra-
~ns del'echos, los Españoles tuvieron fe en el
1'011 al príncipe de Anglona capitan de la guar-
pOI'venir, y antepusicron el I'umbo pausado que
dia ; los empleos palaciegos pararon largo tielli-
ya se tenian delineado de antemano, sin m¡ln-
po en manos <le los mismos que los ejel'cían
cillarse COII los atentados políticos qne slleien
antes del restablecimiento de la constitucion.
tiznar la causa de la libertad, ni atrcpellar la
Mas adelante las reformas planteadas en la 01'-
victoria con proscripciones y con la cuchilla del
ganizacion aristocrática .JI feudal de E~paña ],IS-
verdugo. Irémos viendo allá cÓmo 105 trastornos
timat'on los intereses de la nobleza, y amainó rn
-y delitos lllas abultados se van reduciendo á UIlOS
gran manera aquel primel' entusiasmo. Se h[lee
hechos individuales, que menudean harto don-
¿olol'Oso que una jeral'quía tan lt'ascendclltal en
de quiera y pOl'desgl'acia,aun en circunstanci3s
!lila sociedad caduca no se haya hecho cargo de
Illuyobvias.
que la independencia naeional debe constitll ir
En el mismo 9 de marzo de 1820 , dia en que
el primel' impulso de los hijos de \\Ina misma pa-
pl'Oclamó Fernando la constitucion de 1812, em-
tria, y de que el yugo estranje~'o es el mas odio-
pezaron ya los amaños callados y pertinaces de
so y mortal de toJos.
105 absolutista~ , aunando lllas y lIIHS SU5 cona-
La csposicioll de la graudeza de España al du-
tos pat'a derribar lo mismo que eslabanaun pla l!-
que de Angulema, dueño de Madl'id, solemni-
teaudo.
zaba COl! aquella adhesiou, escusada al pl'Íllcipio
Los sujetos llamados t'l! vil'lud del llUe\\'O sis-
de illtel'veucion , el abuso de liI fuel'za esll'<lH-
tema, para el ministerio (1), ibau tl'opezandn á
lllego !''')' [Juu Cuyctuno Yaltlés"; Don .José Cangas
(1) Du .. Evari,lo l'crez de Castro, ministro ele e.'-
Argüel!cs, oe 11;¡cienda ; G.fl'cÍa Herreros, de gJ':lcia y
¡ad,,; Don Agll,¡ill Argiielles, de la gob~r1Jacioll; el
ju."ticia, y Püfcel , de ultréllll"H.
HLlrqués de !u.s Am<lI illas. a~ !¡¡ gnerrJ, rCP!lIpLz:1dú
/1\\ 'Ir. 1\\laní;jIHH' ~ pajo 213.

DE L\\ ESPA:\\'.\\ '1Ol)J<:R~A.
jet·a. l'(ose h~ mostró agradecido Fernando VII, J
El ejército reunido en la isla de Leon no po-
la entt:reza nacional tiene derecho para afearlt~
dia menos de callsal' zozobra al gobierno, pues
aquella manifestacion, como ajena de todo afec-
la soldadcsca se mostraba acaloradísirna con sus
to patriótico y de su propia dignidad.
logros; y luego no acompañaba á los jefes tOlb
En el clero superior, ya hemos visto al car-
ia cordura y toda la autoridad en el mando cual
,leual de Borbon , de la familia real, I)l'esiden-
se requería para sosegar los ánimos aprensivos.
te de la junta provisioual; y lo fué de las córtes
Se propuso el despido de aqucl ejército a [lesal'
de Sevilla, en las cualcs se hallabau los obis-
de la oposicion de los periodistas; y el jenci'al
pos de Madrid, de Mallorca y de Sigücuza.
lUego, comandante dc aquellas fuel'zas, fné
En cuanto á los fr'ailes, fueron lo que debianscr'.
nombrado capitanjeneral de Galicia.
Supier'on loscampesiuos aquella mudanza.
De improviso, Riego, que no procedió ~ielil­
espcr'anzados y zozobrosos. como sucede po!'
pre con arreglo á su nuevo cncumbr"lIHicnh.' _
dondequiera en los de su clase, al asomo de uoa
debido á los nuevos sucesos, llega á Madrid ei
nueva era política. En ninguna parte se tremo-
:31 de agosto á las diez de la noche. Azól':lnse to-
ló espontaneamente el estandarte de la rebeldía;
dos con aquella aparicion impwsacla y misterio-
p~ro hubo fr'ailes oficiosos para predical', Cll
sa. Se sobresalta el gobierno con aquclla de,.-
nombrc del Dios de la paz y por motivos abso-
obedieneia, y en vez de intimar al capilan jeBt'-
lutamente mater'iales, una asonada contra la li-
ral de Galicia la órden para qu p acuda á su de:;-
bertad, sin que faltasen fanáticos secuaces (h~
tino, se entablan coloquios, se eavila, se glo;¡¡
sus doctrinas; y donde la seduccion quedaba
y así dejan á Riego, ya entónces el ídolo del pú-
desvalida, el oro de los absolutistas y de los es-
blico, ensanche para embria¡.;al'se de vítores (¡'as·
tranjeros acudia á alborotar' crecido ntimero de
tornadores de p('chos endebles, 3t'roj;¡dos pOI' el
labriegos.
acaso en el torbellino de la \\ida politic.'!.
Las víctimas esclarecidas de 1814, arrojada~
La tertulia de la Fontana de 01'0 le <la, d ;¡
pOI' el despotismo á pr'esidios y mazmorras, que-
de setiembre, nn banquete cívico, y se le dispo-
dal'on desaherrojadas y pllestlls en libertad. Aga-
ne un medio trinnfo. La comitivn se pal'a delan
sajólas la nacion esplendorosamente, yel trán-
te delleatrod~tJde están I'cpt'esentando ulla fllU·
sito del cantivcl'io al palacio y al consejo del r'ey
cion de circullstancias, y las cabezos se cnal'd,'
era harto contrapuesto; por tanto los nombl'¿¡-
cen hasta lo sumo; se apea Riego de sn CJI'I"]Z;,
do;; se desentendieron al pronto de aquel ofreci-
triunfal, piden todos cantares patrióticos, des-
miento, pero el rey les precisó á aceptar los mw-
pues el Trágala, canturia soez, que debió al'
vos destinos. U no c'.re lo~ transeuntes del presi-
i'inconarse con menosprecio, y quc sin embargu
dio al ministerio, A rgüelles, insistia en rehusar
sonará en la historia. Opónese la autoridad á que
el desempeño de la gobernacion ; Fernando VII
se entone el Trdgalrl; crece el alboroto y se ¡..
hizo llamar al mismo qlle habia tenido encarce-
contraresta, echando el telon; llega tropa, y se
lado pOI' seis años seg1lÍdos, y asiendo un ejem-
restablece el ó('(len, alterado en estremo.
plar de la constitucion , le dijo: «La he jurado
El minister'io, conceptuándose ajado, depone'
libremente y de todo corazon , y la cllmplit'é y
á Riego de su malldo, y le manda salit' para
la haré cumplir escrupulosamente." Pn blicad o
Oviedo su patria; sale con efecto, y ocasiona cl
el paso, sirvió de asunto para una lámina.que el
apeamiento del jeneral Velasco, gobernador de
rey celebró sobremanera.
:Uadl'id, y el de val'ios oficiales, por falta de en-
Jnntál'onse las cól'tes el9 de julio, y la m~,­
ter'eza.
yoría se mostró muy comedida en principios y
Abonanza todo, cuaudo el 5 de setiembre, el
I)n sistema, nombl'ando por presidente á Don
ministerio, engañado sin duda por informes
José Espiga, arzobispo de Sevilla.
equivocados, se conmueve y providencia, como
L'l primera jestion de las córtes fllé la vota-
para precaver' .algun peligl'o inminente, ponien-
cion de la lista civil, y en medio del estado lasti-
do ar'tillería en la puerta del Sol y en otros va-
moso de la hacienda, votar'on el gual'ismo de (:11:'-
rios puntos de la capital. Las cl'H'tes llaman y re-
renta millones dc reales, fuera de la (]otacion d:·
eonvicnen á los ministros sobre tanta disposi-
los infantes hermanos del I'ey; sum~ exhot'bi·
eioll milita¡' , euya precision no aparece; y así
tante que se llevaba mas de un vcinteno del pre-
suenau y !'eSllCnan cal'gos en sesiotl alborotadí-
supuesto.
~ima ; y aquel incidente lastimoso tllVO t,'ascen-
Anularon las clÍl'les en seguida un de('reto es-
dencia mortal Pal';\\ el rllmbo de los aeonteci-
pedido en Cádiz, por el cual el inLm te Don F1'811-
mielltos.
cisC9 y la l'cilla de Etruria .. á 1a S:iZOIl Í)resos en
Diddense los constitnciOllJle'i desde aqnel
Francia, quedaban ~~cll1idos de 1:1 slI!'csinn {I L,
punto en moderados ,v exaltados, yel 5 (k se.
cornn;t.
,iembl'e p\\lede cOllf:ept !IHI'Se como 111 prillc'¡ pio

iO
HISTOIU.\\ püLlTle \\
del empello aciago y retrógTado dd movimiento
al jeneral Carvajal, lachaJo con siniestros ante'
de 1820.
cedentes , sin que su nombramiento venga re-
En medio de aquel intrincado embolismo
fl'endado por ningl1no de los ministros, y Vigo-
'lile dificulta masy mas la rejcneracion del pais,
det se niega á entregarle su cargo.
llevan los diputados adelante sus conatos civili-
Corre lavozdeaqllel embate á laconstitucion,
zadores. Se vota la espulsion de los jesuitas, pe-
y se alborota el vecindario; la diputacion per-
,'0 Hila esprcsion del decreto, aludiendo all'es-
manente de las córtes v el avuntamiento repre-
tablccimiento de la ó,'den por Fer'[)ando VII tras
sent.an al rey con sum; etlt(~l'f'Za y señorí0. Se
el destiel'l'o fulminado por Cárlos In Sil abuelo,
revoca el nombramiento, v vuelve Femando á
disuena alt'ey en el punto de sanciooarlo; y Ine-
Madrid, donde le esta '$'pc!'ando una acojida
go \\lna diputacion le lleva la ley corriente en
helado~a, pues no oye mas aclamaciolles que
!":rmiuos de venir' á despejat'las aprensiones del
las de : i ViI'a la COllStitUclOll!
monarca asorn!)l'adizü.
Con arreglo á esta el 1." de marzo de 1821 , se
Prohibe oh'a ley los votos en los conventos,
abl'p la sf'gunda lejislatura ; y "amos á ver bajo
fl'.lllqlleando á los frailes su permanencia en co-
qué funestos auspicios entahla aquella j!lnl~ sn~
munidad, con tal que lleguen ii doce; y siendo
tareas; « sif'ndo su ¡ll'incipio un acto :-in ejem-
lJlenos, debian incorpor,'rse con lascomuoidades
plar (1). n
inmediatas, quedando los bienes de todo con-
« Pasa el re)',» dice Mt'; Martignaí', pá,i. 275, al
vento vacante en beneficio del estado.
salon de có"tf'S, acompañándole los ministros y
RpJHlgna a! l'''y al pronto I!l sancionar' psta úl-
ocupando sus respectivos puestos. Empif'za el
tima ley, qlH~ era irnpI'cscindib1e para el afian-
rey S1l disclll'm , y habla con ahinco y entereza
zamiento Je! si"tema cCDstitllcional y el fomen-
de su apego á la constitucion ; manifiesta su vo-
to de la af)ricllltllra; pel'o mejor aconsejado, dió
luntad Íncontt'astable de sosteneda contra su~
su sanci"f) p:::ra desdecirla luego, y todo el co-
enemigos nacionales y estJ'anjeros; y se derlara
nato del mi nisterio !lO puede recabarqlle se aven-
reciamente contra la ¡nv.asion amagada pO!' el
ga á disposiciorl tan cuerda.
Al1stria contra N:ípoles, !'I-n nca habia sonado en
CorTe la noticia de aquel torcico empeño, y
sus labios lenguaje tan enérjico y terminante, J
causa una fel'lIJentaciou en el priblico j con lo
los ministros iban advirtiendo con estl'afieza muy
ellal tiene que cejar Fernando, siempre medro-
natural las adiciones y mudanzas hechas en Sil
so, y todo se ¡¡quiet;]. 'fI'atan las córtes entón-
escrito, robusteciendo los dictámenes que intel!-
(~es de manifestarle todojénel'o de miramientos,
taba f'spresar, con sumo d,'s[wjo y whem!'nci~L
y noticiosas de que apetecia la conservacion de
Mas nuevo pasmo y d" muy diverso j8el. los es-
;Igllnos conventos, le suplican que fije ~n mÍ-
taba esperando.
mero, v se eseeptlÍall hasta ocho de la providen-
"Toma el r'ey de repente l1n "dernan l)J'ioso y
cia jcn~"'ll que abarcaba aquellos establecimien-
espresivo , y esfol'ZJndo cllal nunca la voz, cs-
tos, ateniéndose á los monasterios mismos apuD_
pone amarg3mente los desacato~ que está ya
lados pOI' ell'PY.
plll' cuatro meses padeciendo, y esplayálldosc
Terminan las c<Írte~ su lejislatllra el 9 de no-
allá lal'pmente por ttn silllllímpro d,~ llgl'avios y
"¡embre, y todo es sosif'go en i\\fadl'id; pero el
quejas, acusa for'malmente á los ministros de
númen fatal de España se des,'cla en el E~corial,
haber faltado á su obligacion fundamental.»
donde habita \\olrrntal'iosamente Fernando, á
Ql1ed:,la concurrencia atónita yfltndadamen-
pr'sal' de la representacioll de SIlS ministros so-
te airada al "el' la majestad del ,olio (,omJwo"
bre el desvío en que se situaha de sus consejeros
metida tan á las claras, Los diputados se repor-
natllrale~ y responsables. Certeras aparecen lue-
tan en presencia del rey ; pero en salit~ndo , una
go las zozobras de los a maules del ónlen, pues
esplosiolJ unánilllc d('rrtllt~stra que todo el COll-
cCI'cado cll'ey de privados necios y aduladores,
greso al1l'iga IIll idéntic() dict;inH'll, y 'lile le es
se arroja lnego COIl tra la misma con~titllcion re-
tlJlIy doloroso aquell'ompimicnto que acaba de
cien jurada tan ~olemnemente.
¡ll'esenciar, ;Ijeno de todo drpo)'o.
Tiene á ~u C~l'go el mando de la provincia de
Los incitadores dpl "c)' ft pa,o tan arries~ado
Madl'id el teniente jenel'al Vigodet, sujeto co-
no se dan todavía pO!' contentos, sino que exi-
mpdido, que con sus dilatados st'rvicíos se ha-
j<'n la deposicion dC!! míniskrio, qtte sc mani-
bia p'an,ieado el aprecio jeneral y mPl'ccido 1<1
fil'sta en seguida; pero las cór'tes ,aullque ~ira­
confianza íntima de Fernando VII. Habían los
dísimas, acatan siempre la irrt'spom;ahiiidad d('l
minish'os conceptllado agl'adal' al ¡'Py con aquel
rn()n~r'ca. Nómbr'ase una comi,ion para i¡¡fol'-
nombramiento, agasajando al !.nísmo tipmpo á
mar' al ('(lllgr"~S() del (·'tarlo d"l p~is, ra ';11,11 dt'·
un milital' esc!Jl'ecido, cuya pl'esencí" ;dJallnba
('iara iíl1il'.:H~l(·nlt~ qu P los nl¡nistr()~ ;)~ l'et¡r;lI's'~
el órd,'n y la s'~glll'idad jelwraL Coloc,,1l de rl'-
rH-'nt~ PI) ;:ql!f'lln~IIl/J() 1 dCf1fQti¡<nd(, ~ Yip;od("

.. f
merecían mas y m~s el aprecio y t:l agl'adel'illlif:ll'
Mientras la capital está viendo el so,l('go jiu
lo de la nacion.
blico afianzado con la couducta sensata y co-
Se plante,l Ú [¡nito 1111 nuevo minister'io eoo
medida del vecindario principal, sobreviene re-
~L1jctos que ni aun se cunoc'en entl'e si (1). SU"
pentinamente 1111 cstallido, facilísimo de evitar,
nnevos individuos se hacían recomendables al
entre el millister'io y los pl'obomb!'es de la mil·
concepto público pOI' sns dilatados y honrosos
danza política solemnizada pOI' la nacion.
sel'vicios ; ¡)pr'o ;rjenos todos del movimiento de
Desarrincollilll ;í RÍf~go y k dan ,,1 mando d,~
1820, no pueden dal' adel;lIa<lo empuje á los acon·
AragOll. Una tr'ama I'idicnla de un Fr'aneés, CUbo
tecimientos.
lid de Montar'lot, sacó ;í luz la d!',avenenci~ ya
Se elltl'ega el mando {I,· Madl'id al jeneral Mo-
anterior' entre Riego y Moreda, jefe político de
r'illo, quien o[¡lllvo el título de conde de Car-
Zal'agoza, El'a este llllO de los slIjetos, siempr(~
tajena con la toma importante de aquella pla-
muchos, que al principio de llrla mudanza es·
za de Colombia, y el de mal'q ué~ de la Puerta,
tán viendo pOI' "uell1igos á todos los {'ntl1si;:¡~­
Iras la ,'ictori'l que alcanzó en la batalla de
las de aquella novedad. Andaba Riego pOI' Ara-
roquel nomlll'e, No lIler'eció Morillo la aprobacion
gon para enterar'se del estado de los <Ínimos; t'1I
jeneral , pucs S\\1 índole eausaba suma Z ozobr'"
SlI roce eDil el jen"tio, quizás 110 IIsaba todo ,>1
el hábito de dictadO!' con que se habia resahia-
comedimiento ~petecible; mas no le cabi,l otl'O,
do en Américit en seis aiíos d" guerra á mupr'-
\\'ituper'io mas que su delllasí~ en el 3calora-
le, el pOl'menol' de ¡'ppresalias atl'oCfS qne SI'
m icn to. Por cuanto las qllejas de Moreda COIl'
le achacaba, sn vida ~oldadesca, sus llJodales
tra Hiego se hermanaban con la pl'Opensioll
Dr'oncos y Sil lIatlll'al dt'sternpl(', lodo lo est.aba
medrosa del ministerio, el héroe de la isla d(~
retl'alalldo al vivo como UII déspota militar' lllilS
L~on quedó in'aciom:lnrcnte depuesto; fué
bien ql"~ como calldillo prOjljo p:tra maliciar en
~j"mplar' Sil obediencia, pasando luego á Lé-
aquellas circllnstancias tan anillas par'a la capi-
riJa, que era el par<lje s('IJalado por el gol¡i"r'ulJ
lal y pal'a todo el pais. Sobrevienen disturhios,
para Sil d",¡ti('ITO,
qUÍfr'e Morillo habér'selas eon los amotinados
Esta providencia, (~TI realidad <!I'bilral'ia, auti-
ella 1 si ftll'ran enemigos, se propasa de todo
que cohotlestada con Sil legaiidad, acabó de en-
viso de racionalidad en mcdio de pasiones till]
cOllar los ánimos, y !lna ¡)I'ovocaeion desnlinitda
encontradas, .r exaspera los t'llimos, Sin embar'-
del rey acarreó la esplosion de un desconlento
go un arranque suyo garboso sosiega el v'~cin­
slImo con el ril'Íncipe y con el sistema dp. blal!'
dario. ?lIOl'illo mismo pide que se le re~idencie;
dura de SIlS cOllsejel'o5 responsables.
juzgado y desc<lr¡.:arlo , ~c le devuelve el mando
Hahia el ministro d~ la gllel'l'a, D. Tom:':s Mo-
de J\\Iadrirl sill oposicion , y así se patentiza có-
"eno D<toiz, enviado l1na eolllmna lijer'a de al-
mo l¡¡ mayo!'ia ;;ralldísima dd vecindario está
gllnos centenarcs de hombres pOI' el ¡'lImho de
IlJlly pl'edispll<'~ta á. s('guir' el órdl'1l á todo
San Ildefonso para celal' a¡¡uel si tio , donde I'e-
trance,
sidia la col'te. Logl'ail persuadir':11 TCy que tra-
Se hace violento el decido, pero la sensatez
tan de asaltal' Ú su pel'SOUJ, y se (I'Jeja Rardiljí,
de la nllldledlrwbre ntinaba, en virtud de los
qtH', como ministro de eslado, se hallaha en d
:.ntecedenles, eu !lcgar' al jefl/~I'¡¡I .\\Jol'illo el dic-
silio, se lo participa al comfJaiiel'o, el cual, bs-
tado de dt'fellsor de lit eonstitlleiolJ; m,:diaha
timado en su pnn(ronol' militar, contesta eIJ-
,tllá un instiuto I'ecó¡¡dito <le que el coude de
viando su dimision. j'\\o tiene Rar'd"jí entereZil
Car'!ajelJil , milital' escelente, ni t~ra estadista,
pal'a oponerse á que se le acepte. Pero ¿ qué su·
ni mncho IIh'llUS afeclo á la cOllsti t.llcion. Dicho
cede ~ Aquella misma noche envia Fernando á
jener'al, er] 1823 • desamparó la llander,¡ nacio-
su primel' ministro una esquelilla, con este
lJ;! I , despttes de accptitl' el mando en jefe del
contenido: ']ie venido en nombrar al jetHTal
,'jército de Galicia, pOlliéuuose á las órdenes
Contador ministro de la guerra;" Y ni la per'so·
del jenf'l'al fl'aneés conde de Bonrke: Cal! lo
na ni el nombre del nuevo millistro hnn llegado
l'llal echó Uf] bOl'roll indeleble ¡j la nomb!'adía
jamás á su noticia. Se aende á la Guia de Fo-
que s(~ br;¡ni(~al'a (~ll las conlieudas elesl'entora-
l'astt'l'os, y sc cnCllentrall con que el jeneral
da:; de id mdr¡)poli con sus coloni;:¡s i1Hwt'i-
eOIJ ladol' es Ut! jefe de escu;:¡dra de ochen ta y_
canas.
cuatro años, imposibilit~do hneia tiempo de, too
do jénero de servicios, Los lllinistt,os tan rllill-
:r) D, ElIsehio Bardají pal'" e._tado; ValdlJclJero [la
mente burlados hacen dimision : mas Fej'[Jan-
ra 1.1 gohcrnaeion, que lllego ohtllvo Fplill; t>l ji:'ueral
do VII la rechaza, y revoca el nombr'arniento
~~Iorpn{l Daojz p~lra g!terriJ; n;~rata ¡nra hacienda;
de Contador', reemplazándolo di, su propio al-
Cane} .Jlantle! para gracia y jus¡j('ia ; E .. cudcro para ia
hedrío eon el jenl'r';tf I\\Jal'l.iua !l(Jelrigll('z, lall
!II<1rina; Fc,Jill J"'aríl ullralnar •. ,. ('{lalld~1 l';iS(', ti 1 ... go··
desconoeido eonlO Sil all((~CI'sor, Se practican
lJ~nl.1l:(·inll. lo 1f'€'il1pLIU') Pt~jf-'p"in.
llueVa, diiijcllci,I.\\, y l'('sllIl;1 qlle ~lal'til'!'7" he

l:IlSTOHlA PULirle\\.
rido gl'aveme[jte en la ¡;aheza en lladajo:r., COIl
viendo de dia en dia, y IIm'ando achaques i!]-
la esplosion de un barril de póIYora, se baila
curables para ellos,
desde elltóllces, en 1823, absolutamente de-
En noviembre de 1820, Scvilla y Cádiz se re-
lnelltado,
belan y lanzau de su recinto á las autoridacks
Con este nue\\'o illSlIlto, lienen lo~ ministrns
qne intentan atajal' el alboroto, Quiel'c el mi-
que estendel' una esposicion de los motivos de
nistcl'io l~spañol I'eponel']as, mas no pudiendo
su retil'ada inmediata, Queda re,'or¡,t!o d se-
recabal' su admisioll , acnde á las cÓI'tes con Ull
gundo 1I0u,bl'¡j miento, dejando al arbi trio de
mens;.jc, en el enal el rey se qlleja de que sus
los ministros el sl!Í'íalamiento para compañel'o
ól'denes quedan desatendidas. Entóllces las cór-
en el despacho de la guel'l'a, Llega la noticia de
tes, traSfOl'illátldose en It'ibunal de ¿I'bitros,
tales manf'joli Ú i\\Iaorid, y acalora mas y mas
culpan <Í entrambos partidos, decJal'ando que
los ál,imos,
los a¡ilotiniJdos son 1't'OS, pel'o que los minis,
El ayuntamiento, temeroso de un estallido,
tros han perdido « la fuel'Za moral. »
hizo una esposicion al rey, suplil'ánclole que
Con acuel'do tan estraño , viniel'on las córles
tratase de aplaeal' los {¡/limos acalol'ados, 1'('-
ti votal' cO!!JO [lna adehala pal'3 cebo de los al-
gresanclo á la capital; mas el rey no tuvo por
bOl'otadores ; yelTO fundamental que tl'ascen-
conveniente acceder á la in~taucia, Iban las cua-
dió ell gran manel'a pal'a el tl'aSlOl'IIO dela na-
drillas agolpándose por las calles con la jente
cion, Descuellan desde aquella fecha las faccio-
holgazana que rebosa por los pueblos cl'ecidos,
nes en Cataluila y en Na\\'arra, pues el gobiel'no
Tremolaron el I'etrato de Riego por las calles
fl'3ncés, sicmpI'e en acecho, conceptuó la co-
principales, pero un destacamento de guardias
yUlIlltril oportllna para fomental'la guerra cÍvii
nacionales apresó el estandarte, y el adema n
cout!'a un gohiel'llo que t8n solemnemente esta-
de la tropa alTedl'ó á los albol'otaclores,
ha pl'egonan¡(o SIl desvalimiento para ellfl'en~ll'
Por entóoces se declaró la fiebre amarilla en
las facciones interiores,
Cataluña, y lino de los recintos mas industrio-
Scntenciados así los ministros, !l'alal'on de
sos de España, la grandiosa ciudad de Bal'ce-
retirarse corno debian, pero el rey no les admi-
lona, estovo padecicndo un azote que no podia
tió b dimision, é inclllTieron en la flaqueza de
cedel' sino á la mediacion dd tiempo; y la po-
p\\'I'maneccI', Los jenerales Campo Verde y Mo,
lítica enemiga dc la I'cstalll'acionse abalanzó al
1'(!llU Daoiz con alguna t1'opa restablecieron el
pl'etesto de plaga tan hOl'l'orosa para intrincal'
sosiego en Sevilla y Cádiz, y este desenfado,
mas y mas los apuI'os de nuestra situacion , ti-
Ilunque tardío, sesgó al¡tull tanto las h'amas de
rando ya sus líneas para el intento que despllPs
.Fern:!ndo y de la camnl'illa; mas de I'epente,
vino á plantcm' como á dos años de interlIll'-
si 11 el menol' asomo de a nl1ll cio, u n decreto
dio, Pretestando pncs un cOI'don sanital'Ío , pI
del I'ey del 5 de enel'O de 1822 despide á los mi-
gabinete de las Tullel'Ías fué juntaudo trop<ls
nistros, y sigue la l':spaña constitllciolJal sin se-
fomentadoras de la sublevacion de Cataluña.
CI'etal'ios responsahles hasta 'el 1," d,~ mano.
Cesó la causa apal'ente dc aquella reunion ti!.!
Se juntan las nuevas córtes, l'csaLiadas desde
fuel'za, mas no pOI' esto se desvia¡'on 108 cnel'-
I Llego con los con!t'astes dc opinion que habían
pos; trocándolos luego muy onviamente en
ido descollando desde el restablecimiento del
ejél'cito de ;observacion (1), siendo ya nna ri-
sistema constilucional , advirtiéndose entl'c la
diculez la denomin3cioll de cOl'don sanitario,
jente nueva sujetos masacalorados, Recayó pOI'
El ministe¡'io español se iba desconceptuando
lo mas la elecciun en 1820 sobre individuos ya
mas al mosll'arse tan aletargado ante los pI'e-
se¡¡alados por sn condllcta antcl'íol' al ríltimo
pal'ativos ya indudablemente hostiles de la
"Izamiento; pel'ú en los nombramientos de
Francia, Providenciaban) de&acertadamell te los
1821 tuvo ya mas cabida la inclinacion mas ó
11l'ohomlJl"es del sistema constitucional, sin que
menos paten tu á la novedad, la adhesiolJ mas ó
compensaran sus yel'ro!' con demoslt'aciones
menos desalada al sistema, y á la oposicion á
que acredita~en afan sincero de sostenel' la liue-
no gobierno cllyos p~sos mal afianzados esta,
\\<1 planta de gobicrno contra los t!mbal.es de ~us
ban causando ZOZObl'2,
'encmigos, DesampJrados pOI' el balido patriota
Aquella tl'asflll'rnaeion ya descubiel'ta de la
v hostilizados encnbierta, peroefic3zmente, pOI'
pl'Opensionjellel'al Re manifestó desde el Ilom-
los sel'viles , no podían contal' ya los minislt,os
IJI'amiento de pl'csidenlr! en las córtes, pues 1'('-
en tre sus derensm'e~ mas que á los cobal'r!es y
eayó en 1820 sobl'(~ el arzobispo de Sevilla, y
ansioso:i de lo mejor en " tm medio cahnl ,n sin
cupo en 1822 al jencl'al Riego. Asomó sin em-
,:cectal' á rpalizal'lo, contentándose con ir vi,
hal'l';G en el cOllgt'eso 1111 partirlo model'ado,
aunque libel'al sin reholo, encabezaclo pOI' Don
:1) COlJ51('~;,rle\\!~~10n~L
C!]"lr",1'1~qí,ln,ll(,m. r,
,\\"nstiu Al'güellcs, ios·jencl'al('~ Yald";~ ,1' A la\\:~
:,,"\\j qq,
, nnn n·~!~~r)!1 dl'}:1 CII~drí'l

DE 1:\\ ESPA~,A MODERNA.
í5
Un ministerio, compuesto en gran parte de
rc,isten voceando que no reconocen olI'O supl'-
los diputados sali(~nles, empuí'íó las l'Íeudas del
rior qlle el jcneral Elío, encerrado en la misma
gobiel'vo. Mientras 1<1 sublevacion por la raya
ciudadela desde el I'establecimiento de la cons-
tle Fraucia iba creciendo en tél'minos sobl'ema-
titllcioll. Se rompe el fuego el 31 por la madru-
uera temibles, el ministerio sobredicho, enca-
gada desde los edificios de la aduana, del con-
bezado pOI' l\\Ial'tinez de la Rosa (1), andaba so-
vento de los Remedios y de la Torre de Santo
ñando otro sistema repl'esentativo, una planta
Domingo. EII'ejimiento de Zamol'3 y la guardi;¡
á la francesa con dos cám3ras , como ha venido
nacioual toman la ciudadela y hacen rendir las
á realizal'se en 1834 con el Estatuto Real, bin
armas á los rebeldes.
echar de vel' que el despotismo mero y absoluto
Sonó I'llidosísimameute la coincidencia de 105
era el alma de las tramoyas de la camat'Ílla y de
dos albol'Otos en un mismo dia, el UIlO en AI'an o
los aplllltes del gabinete francés. De aquí nacie-
juez, residiendo el I'ey, y el otro en Valencia y
ron las jornadas de julio, en que la sangre es-
en la misma eiudadela que encel'l'aba al jcncl'al
pañola cOl'I'ió pOI' la capital, cuya catásÍl'ofe
Elio, el enemigo mas implacable de la constitu-
tl,,·o por paradl'ro cl pl'eparal' y atropellar la
cion; y así la sesion de cÓl'tes del 3 ele junio fué
intervencion de 182:3.
en eslt'emo bOI'I'3scosa. El diputado Beltran de
La adhesion vehemente á intentos de reforma
Lis formalizó una acusacion fiscal eontl'a el mi-
sobre el código fundamental fué por enlóncos lo
nistro de la guerra; se tomó el cargo en consÍ-
que indujo á nombrar los sujetos encumbrados
del'acion pOI' las cÓI'tes, pero se agolpól'on lue-
á la potestad, y así anduvieron mudando t'll
go acontecimientos que ol'ilIaron aquel asunto.
gran parle las autoridade~ civiles y militares pa-
Situacion tan congojosa trae los ánimos des:t-
ra colocal' individuos de su pandilla. " EIIlabl;,-
sosegados, J entretanlo vuelve el rey de Aran-
ron una reaccion violenta y jeneral contra los
juez para cel'l'ar las CÓI'tes. Pl'Onuncia Fel'llandn
liberales (2),)) cntOl'peciendo ante todo por don-
un discul'so en que da gl'acias al congreso pOI'
de quiera las 0pcl'aciones militarcs contra lo~
el arreglo que ha planteado en la hacienda, y
facciosos. En la sesion del 3 de mayo por l¡¡ no-
la ecollomía que resul ta en los desembolsos_ Rt!-
che, manifestó el diputado Alcalá Galiano que
conoce el acier!g en el aumento del ejército vo-
ti ministel'io estaba imposibilitado de Obl'fII· COI!
tado por las eÓl'tes, yen la providencia de va-
acierto,y recabó de suscompañcl'os el votaruna
lersedeIas milicias, aun fuera de sus pl'Ovincias.
~sposici6n al rey, que se le presentó el 25 del
Se conduele de los qucbran tos de Cataluña, y
mi~mo.
vive esperanzado de que presto van á quedar e1l-
Estallaron lllego síntomas alarmantes y pr('-
fl'enados los faeciosos , etc.
cursores de los tl'a~tornos que desconsolat'oll
El lH'esidente Gomez Becerra contesta al mo-
muy en breve la capital.
narca: que cabe á las eórtes el loor de adelan-
IIallábase ell'ey en Aranjuez, y el 30 de ma-
tal'se á los anhelos de S_ !VI_, franqueando su-
yo, con moli\\"O de sus días, acudió grandísima
mas faeulladt/s á su gobierno pal'a robustecer sus
concurrencia al sitio. Suenan, en medio dd bll-
disposiciones, restablecer el órden interior,.y
lIicio , voces de Viva el rey absoluto; eorl'!) á las
afianzar el sosiego público.
armas la guardia naciona 1, pero la guaI'Clia I'ea:
Concluida la ceremonia, 3e encamina el rey á
se escuadl'ona con ceño amenazadol'_ El predo-
palacio, y al atravesar su carrnaje la plaza de
minio del jen('ral Zayas J el afan de las antOl'ida-
Oriente, algunos ciudadanos pacíficos lo vito-
Jeslocales logran pot' fin enfrcnar aquella "8plo-
rean con las voces de i Viva el rey constitucio·
sion inminente.
nal ! De repente salen de las filas unos granade-
Acontecimientos de mas ontidad estaban ,í la
ros de la guardia, despejan el jentío á bayoneta-
sazon sucediendo ell Villencia_
zos, hiel'el! á muchos, y entre ellos á Casasola,
Con motivodcl dia de5an Fernando, el2.o I'eji·
oficial de su cnel'po ,quien se esmel'aba en ata-
miento de al'lillel'Ía, ya mal opinado, como COllS
jar aquella tl·opelía.
laba al gobierno, pasa á la ciudadela pal'a hacer h
Al pl'ime¡' aviso, el jeneral Morillo, aunqll"
competente salva,y scvale de la coyuntul'u par;l
se haBa en cama, monta á caballo, y tras él 5.w
apodel'ul'se del fllcl'le , bloqueado al punto pOi·
Martin , jefe político, y con la eficacia de vario.-
las tl'opas cOlls!ilnciollales y la guardia nacio-
oficiales y sal:jelltos logran por fin acuartelar p,
nal. Se intima la rcndieion á los rebeldes, y se
los clIful'ecidos.
Va la gllal'dia nacional pali'ullando por tO(:'"
(1) lHartinez de 1<\\ Rosa, de estado; Moscoso, ele 1.,
el pueblo, y al desembocal' un piquete sobre la
gobernaciol1; Sierra Pamh!as, ele hacienda; Gareli, de
plaza de Ol'iente, le vocean los soldados de la
gra,.;a y ,jIFlil"ia ; TIalanzat de gll~rra ; Il.OInll·alo, d,·
guardi¡¡: « i Y¡~va et' 1'('..y neto!" LandubUl'li.
IIl.trin;\\;'y Htlrle~d, de u!lr,¡m:I¡-.
pl'ímel' teniente de guat"dias , quiere aplacar ei
com,nd'r
"
)' ~\\! ::\\j~r~::l, p"j. ·~9().
,oIho,,"'o, ,"',o 00" " oh,-,,,,,,_ El

IlISTORI:\\ POUTlCA.
ddbatallon y un oficial llamado Mesa, rescatlln
infelices soldados, sin al'bitl'io ya con tanta car-
á Landaburu de manos de la soldadl'sca , v lo in-
ga qlle no les permite formal' el cll<idl'O, van ca··
troducen en palacio; pero cunde la awnarla, hie-
yendo á los til'os de sus con trarios y se l'inden IÍ
ren allenicute 'f,oja ,y el desventurado Landa-
discl'ecion.
buru en medio del fuego y traspasado á bayene-
Se ft'agua una trama l'n Sigi.ienza , y estalla el
tazos, espira á la puerta de la estancia del rey.
mismo dia qne la de Madrid; los c,wahinPI'os J
Aquel homicidio abominable apesadumbra á
algllnos soldados dt~ 11Is milicias p"ovinciales d ..
todo Madrid; se jllnta luego el ayuntamiento y
Córdoba se sublevan en Andalucía y march:Hl
da laCJlIeja al rey.
sobre la capital; pero acolnrdados a! s~b .. r la
El :1 de julio se mueve toda la guardia, y el ve-
derrota de la gum'(/ia , r'inden las m'mas en Al-
cindari,) está viendo que la tropa real toma la
moclovar del Campo {¡ las tl'opas del jener'al con-
ofensiva, pues salen de I\\Iadrid l18sta enatro ba-
de de Valdecaiias.
tallones, "!i se sitlÍan en posicion(~s militares CJlle
Procesados los oficialcs cojidos con las nrmDS
dornillnn al pueblo.
en la mano, uno solo I'esnlta condenado (l). Ara-
El ayuntamiento, del 2 al 6, está providen-
recíendo por el proceso qllf~ la tra III~ se habia
ciando con eficacia. pone el parque de artillería
fraguado ert pala('io , y que h,lhia sido sed ueirh!
á bnen recaudo, y convoca á la guardia nado-
la tropa por influjo encllmbr;¡do ,f1uedal'on ata-
IJal. J~as tl'opas de línea, infantería y caballerí~,
jadas las dilijencias. La historia manifestará có-
al mando de caudillos leales, rebos'In en denue-
mo IOSpl'ohombl'es de 1820 nunca se desmanda··
do, y LÍnicamente los ministros permanecen en
ron, pues no cabe pal'tidovictot'ioso mas comc-
inaccion y pat'an en hacer stl I'enuncia; pero los
dido qlleel de los cOllstitucionales; no quisieron
retienen presos en palacio h~sta vel' el paradero
apurar la residencia por aquella sangl'e derra-
del trance.
mada , por temor de tropezar en los trámitf~sjll'
El (j por la tarde, los batallones sublevados se
diciales con reos que la ley y las circllnstancia~
disfrazan, se apoderan de la puerta del Conde-Du-
no permithn castigal'.
que, se internan en el pueblo, y desembocan
L<1j{J!'uada del 7 dejulio no trajo resultas, pues
en cuatro columnas paralelas por las ealles in-
en suma nada produjo. Cuando tinos ministro~
mediatas al palacio; pero es tan redoblado el fue-
idiotas ó malvados hall podido dejar organilal' (¡
go, que tienen que cejal'. Aquellos soldados cie-
han dispuesto por sí mismos una COllspil'acion
gos, y dignos por su dcnnedo de sostener' me-
como la que ('·,talló el30 de junio y quedó solt'r·
jOl' causa, ,·uelven hasta cinco ,'eces ti la carga,
I'ada el 7 de julio, parece que un esca:'miento
y oll'as tantlls los rechaza un IlIl'bion de balils y
PI'opOl'donado dehi;¡ alcanzarles; pero se con-
metralla que los clarea y desbarata. Por Hu lllJ
tentaroll con I'eemplazarlos pOI' sujetos, cuyo
lluevo avance de la guardia nacional y de la tro·
convencimiento entl'úiable y SUHlO influjo con
pa de línea logra su intento, den·otando y 3CO-
la muchedumbl'e conceptual'on lJlIl! Iwhian d,'
sando á los rebeldes á punta de bayoneta hasta
entablar una nueva can'era (2); mas /Jada resultó;
el palacio. Enviael rey un pat'lamental'io par'a
pucs tan soloe! mando enjefp de todas las fller·
que cese el fuego, pl'etestando que se arriesga
zas de Cataluña, (~ntr('gadas al jl'IIerall'Hina, fll(:
la vida de S. :\\1. ; pero el jeneral Ballesteros, que
la LÍnica disposieion que pl'odu.io lIn eferlo tH-
3caudilla el avance, contesta que mandará SIlS-
. minanh!. El ejército de la f·~ derrotado y pxhau;,-
pender el fuego, mas no la mal'ella de su tl'opa.
to, quedó lanzado de! tel'f'itorio espailol, ;1 pt'-
Se junta Illego la diputacioll permanente de
sa,' de los auxilios, cid fomento y del oro dd
córles ,y convoc:¡ al consejo de estado, á la di-
gabinete de las TIIII('rías.
putaeioll provincial, al ayuutamiento, al coman-
El ministerio ft'ancés , arrebatado por slljetQs
dante en jefe y al jefe político.
hennanildos ('n anhelos y en fanalisU!o con los
Se acuerda recibir' á los enviados vnlÍdosá lI'a-.
spr"iles de Espaúa, tiene que a'lcllirse á la ley
tal' del ,,1'1)] islicioi pel'o bajo la conc!ieinll im pres-
del bando qlle loensaizó al poder' y que tiene cl<l
cindible del desarme ejecutivo de los batallOllPs
vada Sil idea ('[1 la il;tt.'rveueioll. Cflumnévpse el,·
~llblevados. El marqués de Casa Sarria, UlIO de
nuevo la Santa Alianza, jtÍIJlase el congreso dt'
Jos oficiales elJviados pOI' ell'ey, se opone I'esuel-
Verona, y el partido ultra Ó desaforado, reprc-
lamentc, alegando qlle el des3t'me d~ la gllar-
dia es indecoroso para S.l\\f. Mielllrlls se está de-
(r) El teniente Gopf!iclJx, cOJJvelleído de incitador
¡ibel'ando sobl'e lo ql1e se ha de providencial',
01 homicidio de Land"hllTII, sali" .. onrlcnadn a "'(I"r-
vuelve la gUilrdia á las hostilidades y renueVil el
tf', ~. ~e le ajllj:;tició.
rllego; pel'o I'eelwzilda rccianlcnte pOI' los jt'tle-
('J.) San ::Higuel para estarlo; G~~C0 p;lra L~ ~ulwr·;
,·ales Ballesteros y Cl)pnn~ ) V<i ya ("r'ja tldo há,:ia
lI:-u·ir)ll; r JI ,pt'Z n.li'IOS para h g lIer¡'íl; ]I:¡~~;I panl lll~·­
.,1 Campo dd l\\lor<l; y cri1')!iCCS ,'mlJ('s!:da en
! i,-'Q:1.¡; \\rrt\\'~lrru !':I!'cl g-¡';\\f'lil ,'< ll1c,liciít. n~lrljH{) p:..!,.\\
caruro raso por ral1ídkt'l:l y ;l1'!¡I¡"ll:1 ~ :'"'f}'lI'llo:-.
!!!.~,r.Ct1"\\r.~, C:lr 7 p!\\r~ 1,1 1Il:ll'ill,'

DI:: LA ESPAÑA :\\IODERi\\A.
¡:¡
sentado allí por M. ]\\fontmorency, se compro-
gonzosamente con los Franceses. El d'~sti('r­
lIIete á ejecutar en Espaíia la restauracion del
ro en que ha muerto fué el premio único qlte
despotislDo; y así Luis XVIII toma asiento en Ve-
le reservó el rey, y los mismos estt'3njeros, com-
roDa y en el banco de la Santa Alianza_
pradores de su espada, le correspondieron COII
Vuelve l\\Ionlmorency, se encuentra con el mi·
el menosprecio; corrobol'3ndo <lsÍ la máxima
nisterio indeciso en punto á emprender aquella
de Tácito: Proditores, ipsis ad fjllOS confugerc
cruzada, pues :\\1. de VilIek está esperanzado
invisi.
todavía de reducir la intervencion á mel'amen-
L~s cÓI'tes y el gobiel'llo, COI! el desengaño de
te diplomática, y con la tibieza del rey y del
la guerra inminente, tratal'on de alejarse de la
ministro tiene Montmorency, ya com prometido
capital, y por mas queseopnso el rey, tuvo que
en Vel'Ona, que hace¡' dimision, reemplazándo-
cedel'. Toman la detel'minacion impropia de pa-
le Mr. de Chatl'uuDl'iand (1).
rar cn Sevilla, en vez de mal'chal'se en derechn-
Cou el sin fiu de tropiezos que las potencias es·
ra á Cádiz, adonde hllLo de pasar luego con nlla
tranjeras van <ltravcsando á la España, se jun-
providencia esll'ernada. ¿ :\\las qnién podia Cüll-
tan los muchos fraguados en el interiol' del pa-
ceptllal' deserto!' á Ballestcros ?
lacio,
Al llegal' á Sevilla, se sabe el tránsito del Ei·
En el mome nto en que tan necesario era el
dasoa el 7 de abril :pOI' el ejército francés. No
empuje al ministerio, el rey lo despide, sin mas
podia menos de encat'arsc al golpe con el de Ba-
motivo qlle el de atenerse puntualmente á Sil
llesteros, compllesto de la flor de los I'ejimien-
plan trsstol'nador de ir mudando los ministros
tos; y allí se cifl'aba el destino de España, pen-
acatla reunion de córtl'~.
diente del primer trance. No cabc encargo mas
Mllévense lll<'go las tl'Op3S fl'anc<,sas sobre la
hel'moso y esclal'ccido p,1I'a un jener'al , y los
raya y desengañan á los mas incrédulos, siendo
soldados están ardiendo de hidalgo entltsi3,mo;
ya inevitable la gup,rl'a ; enlréga_e la comandal'-
pero Ballesteros los desmoraliza con su I'etil'ada
ejaell jefe del ejército espaílol que se está OI'ga-
cobarde de doscientas leguas, sin ver al enemi-
nizando en el Bidaso3 al lelliente jelJeral DOII
go mas que par'a tratar de capitulacion.
FraDcisco Ballesteros,
Además dcl ánimo denodado de nuestl'os sol-
I Era Ballesteros tcnicntedell'esgual'do en 1808,
dados, su pre!lotencia numérica y la ventaja de
y con Sll arrojo, con aquel denuedo personal
lluestl'as sierras y desfiladeros para una guerra
muy descollante, se encumbró luego en la guer-
defensiva, el"! la resistencia tanto lilas obvia
ra de la independencia ú los primeros gl'ados del
cuanto la sitllaciolJ de las tl'opas fr'ancesns se hi-
ejército. aunque ajeno dc todo des(~mpefio mi-
zo sumamellt<~ crítica desde su entrada en ('1
litar, Logró algullos lances IJI'illantí~it))os en la
territorio espaílol, pues consta que, con motivo
Serranía de Ronda y aqllel fué el ol'Íjcn de Sil po-
de ciertas desavenencias entre el ministro de la
pularidnd ell la temporada del acalOl'ado ímpetu
guerra, mariseal duque de Belluue, y el mayor
nacional. Aconsejúen 18::W d¡'~azmentealrey que
jcn(:ral conde Guilleminot, se halló d ejército
publicase la constitucioll • aparentó !1wcbí5imo
del duque de Angulema de repente ~iJJ víveres
fervor patl'iótico y euca hezó la sociedad de los Co-
y sin medios de lt'3spwle.
muneros_ Embelesado con aquel 'mtllsiasmo cons-
¡Cuán impondnable ventaja no le cahia alje·
titucional, quiso el UJinj~terio, al d¿,I'le el
neral espailol , atacando denodadamente al ene-
maudo del ejército displle~to yil para d('searg¡lI'
migo, que cal'ceia de todo en un p~i¡, I'ebosau-
los primeros golpes en defellsa del tet'l'itorio ,
te todavía de I'ecuel'dos hel'oÍcoS de los natura-
dar una garantía á las opiniones mas t>strerna-
les cOlltra .i\\"apoleon!
das y hermanar todos los convencimientos, Ke-
!\\fas los Franceses van avanzando velozmente,
cesitaba, como eoosejcl'o de estado, Balleste-
pues Balleslel'os continúa su ¡'etirada sobre el
ros la autorizaciotl de las córtes par3 obtener
reino de Valencia, EI20 de mayo, tras una con-
algulJ empleo, y lograda luego plenamente,
tienda glOl'iosa p31'a el Jf>lIcI'al Zayas contr'a el
fué traidor á ia callS~ nacional y capituló ver-
ejér'cito de la fe, mandado pOI' ne~i('t'es (1), Ma-
drid indefemo abre las pucrtas al ejército frau-
(1) Apesadumbra el ver semejante nomhre. Utl in-
eés.
jenio esclarecido. apandilla<,e lldra una empresa vin-
Sevilla qUf>da p,ltente, y nllí estátl reunidas
cubda en el triunf'J de la ignomncia y del f~natismo;
lascórtes. Reconviene el diputado i\\lcaJ6 G3lia-
apesadumhra a'l"e! yPI'J'O en tan sumos "lcances a~ar­
no á los minislt,os subre la situacioll de los ejt:I"
reándolo luego el meterse :i apolojista del abuso
citos y las disposiciones lomadas para el resglJal'.
rna~ inicuo de la foer1.:1 1I1uterial. Correspondia cX34
minar ellihro de ::\\1r'. CIJatcilul,riand sohre l'I (onr;rl'-
$udp r(,!"O/lO h;¡jo t'! ,L"lh;c:') de la c:Í\\iJiz.lcÍOJl 1 , aSI
(1:' Fusjla~lH (11J.lro ;lUOq. d!, .... pllr ... de (:rd('ll de l\\-r
lr.l.to de prdcl i( al 10 ("n f'¡ ¡':! pít ¡¡lo !lj~lli(':;ffW'.
lIandnvrr.

mSTOlUA POLlTICA
do del rey, de las córtes y del gobierno; y le
montar cometas de todas hechuras y colores;
contestan que, segun los partes recien llegados,
con lo cllallos sitiadores se estab,lIl de continuo ,'j
Sevilla se halla en peligro. PI'opone Alcalá Ga-
entel'aíH!o de cuanto podia interesarles.
I
liano qne se envle un mensaje al rey, suplicán-
Sabe la gnarnicion de Cárliz el 24 de julio la .
dole que disponga la pal,tida para Cádiz; y las
traicion de MOI'illo , verificada e116, y á pocos
córtes aprueban su propuesta. PI'eséntase una
dias la capitulacion afrentosa de Ballesteros eon
diputacion á Fernando VII, quien ;se niega irre-
el jeneral Molitol'.
duciblemente á conformase con el dictámen del
La pérdida del Trocadero el 30 de agosto, á pe· .
congreso y del gobierno.
sal' de la defensa valerosa de la guarnicion y de
En su vista pide Galiano la aplicacíon del ar-
su digno caudillo, el cOl'onel Grases,causÓ"sllma
tículo 187 de la constit!lcion , que dice: «Go-
sensacion pOI' haber abullado de mas la entidad
bernará !lna rejencia ell'eino, siempl'e que ell'ey
de aquel (lunto, y luego la siguió la del fuerte
,e halle imposibilitado de desempeñal' su auto-
de Sauti Petri. Revivió al parecer el teson al em·
"idad por cualquier motivo físico t1 moral. •
pezal' la escuadra francesa el bombardeo de Cá-
A prneban las cÓl'tes la pl'opuesta, y nombran
diz, en 25 de setiembre, mas no cabia remedio
una rejencia,. compuesta del jeneral de marina
alguno. Se entablaron hablas con el duque de
Valdés, del consejero de estado Ciscar y del te-
Angulema, y desde entónees quedaron consu-
niente jeneral Vigodet, quienes dispusiel'on la
mados el derribo de la constitucion y el malogro
marcha, que se "erificó al dia siguiente.
de la independencia nacional.
Esta fué la sesion memorable del 11 de junio,
Dejó á Cadiz el rey el 2 de octubre, y pasó al
debida al señal' A Icalá Galiana y cuya de-
puerto de Santa María, publicando antes una
Lel'minacion se ha zaherido amargamente; no
proclama en que deda, que (, labral' la .¡icha de
podian sin embargo los diputados de 1" nacion
sus vasallos es el instituto primero dc UII r'ey,
estarse esperando sosegadamente la entrada del
y por eso se adelantaba á sosegar las zozobras
'~nemigo en Sevilla, ni presenciar con tibieza
que pudieran mediar con la aprension del esta·
aquella connivencia innegable del l'ey con los
blecimiento venidero del despotismo, y de las
estranjel'os.
I',~acciolles de todo pal,tido;}) dl'claralldo por
Verifieóse la salida de Sevilla en la tarde del '12;
lanto:
t'stábamos hacia tl'einta horas sobre las armas;
1.0 Que si la neeesidad reqneria la alteracion
la guardia nacional á caballo de Madrid y de Se-
de las instituelOl]ps de la monarquía, plantearía
,'illa cercaba el coche del rey, y la infantería Cll-
uo sistema de gobierno que constituyese la di-
[;I'ia pOI' escalones la carretel'a. En medio de
cha de la nacíon y afianzase la se~\\lridad indivi-
!antos motivos de queja, se trató á Fel'II<!IJdo
dual y los bienes y la Iibel'tad civil de los Espa-
('n todo el viaje con sumo respeto. Se daba !o-
líoles.
dos los dias la ól'den para salir á las cinco de la
2.° Qnedaba absoluta y ,'edondamcnleal olvido·
madl'ugada, mas nunca se partia hasta las on-
todo lo pasado.
ce, y la parada era á las cnatro de la tarde; in·
3.° Que las deudas y obligaciones contraidas .
tiérase de ahí lo infinito que padeceria la escol-
por la nacion y el gobierno bajo el réjimen cons- -
ta, aguantando el sol abrasador de junio en A n-
titllcional quedal'Ían reconocidas, como las re-
dalnCÍa. En llegando al pncl'to de Santa Mal'Í:l ,
conocia desde lnegocon aqnella declaracion.
,'arió de repente nuestro paso, pues Fernando
4.° Que reconocia á todos los empleados eele·
nos hizoatr'avesar á escape las cuatro leguas mor"
siásticos , civiles y militares sin cscepciOIl, que
lales que hay hasta Cádiz, de modo que 110 lle-
se habian comprometido en 1.1 cansa de la cons-
gábamos á cuarenta los acompañantes del car-
tilucion, afianzando la mitad de los sueldos á
I'llaje al apearnos.
cuantos, por efecto de las I'cfonnas imprescin.
Entl'ó el rey en Cádiz el 13 de junio, y la re-
dibles, no pudieran conservar sus empleos.
jencia en spgllida le devolvió su potestad.
Apenas Fernando VII se vió libre en medio de
Ningnn preparativo se habia entablado par:!
las bayonetas estranjel'~s , se desdijo de la pro-
el sitio qne nos amagaba, y se acudió atropella·
dama de la víspel'a, sancionando los decretos
damente á las disposiciones mas urjentes; pel'o
sanguinal'ios de la rejencia de Madrid. Nueva era
~obrevinieron luego los Franceses. Estaban ale-
de sangre, de persecuciones y desdichas se re-
targadas las autoridades, y así quedaba campo
nueva en España, y estas calamidndes han segui.
¡l:H'a maquinal' en todo el recinto de la ciudad,
do pOI' diez años; teniendo tan 5010 por tél'mi-
v mas yendo y viniendo diariamente barquillos
no la vida de aquel pt'Íncipe, bnldon y desven-
al pnel'lo de Santa l\\Ial'Ía para los abastos dell'cy.
tllt'a tlel pais donde ha reinado. La Ilng~ que es·
Apeteció Fernando una gran torre de mader';]
tá corroyendo <Í la España, la anarquía gnbel'fla.
sobre el terrado mas alto d(~ Sil p"lacio ; se le
tiva, 110 ha cesado con las vicisitudes políticas,
construy" . v "llí s'lli,¡ p~~ar dias ('nt('!'()~ en 1'1'-
plll'F, d¡,!sd,~ 'SilO h1St~ lS2~!lO hubo 1~];":S ;:ohicr-

r
i
DE LA ESPA:'iA MODERNA,
77
no que en las dos temporadas anlcl'iol'es de 1808
matada barbarie, pues se requel'ia UIl gl'1Hl cau,
1 J814 , Y desde este á 1820, se ha ido enconan-
dal de intelijencia en el pueblo espailo1 pal a
do mas y mas; y ahí se eifl'a la csplicacioll de
abl'igar aquel aliento vivífico que toda~iil loenar-
!Bola decadencia, pOI' cada dia mas patente. Aun
1
deee , y le infunde pujanza pal'a pelear ('n IlOlll-
se hace tl'abJjosísimo el alCa!JZal' cómo este pais
bl'e de la libertaó.
f'4esventlll,adO 110 yace a/¡ol'a mismo en la mas re-
f
1
C.\\PITUI .. O TERCERO,
lntervenciol\\ de t8,3.-El Congreso de Verona por M, de Chate~ubriand.
Por no entorpecer la narrath'a de los aconte-
Se hel'manaba con 105 constitucionales, peleall-
<cimientos, hablé tan solo pOI' incidencia de la
do contra ellos á su pesar por el hOIlO!' de 51'S
~\\ÍIItervencion fl'ancesa. Aquel acontecimiento banderas, abrigándolos siempl'e que estuvo ('11
,': aciago" que atajó toda rejeneracion en España,
su mano, y mellospreciando las gavillas de la F,',
: y abortó un nuevo des ilotismo político y frailes-
que quisieron darle como auxiliares. El ejél'cilo
,(O, por cada dia mas frenético y horroroso, me
estuvo viendo que se atropellaba la Iibel'tad dt!
~a parecido acreedol' á un capítulo separado,
~lll pl,leblo, y así pudo prever de rechazo qne
, ieodo asi oportunamente la coyuntura de COfl-
IrIan a desmoronar la que reinaba en Francia.
:\\Iestar al ministro historiadO!' del congreso de
Salieron los Franceses de la Península condo-
" Verona,
liéndose de ulla guel'l'a desasll'ada , y sobreco-
Malhaya el atentado mas atroz que se pudo
jidos de zozobra por los resultados que pudiera
jamás cometel' contra la independencia de un
acarreal' á su pais ; pues ulla guerra cor"ra la !i-
~:pueblo vecino y amigo, pues la intervencion de
bcrtad el'a un bautismo de fatal agüero para la
<:1823 fné toda en esterminio de los príncipios
escarapela blanca, Al cavilal' sobre los llJoti\\()s
:~';constituciont.lles por un gobierno constitucional, de aquella agresioll liberticida, sc hacia llIny ub-
"Harto singular es el empeño de los eSCI'itores de
vio el pl'esenciar ,p su rechazo sobl'e la FralJ-
'Si ,la Restauracion en ~rmar que la Francia con."-
cia ; envalenlonado eDil aquel éxito, el partido
"::titucional estaba in~resadaen delTocar la con<·
ava~alladol' de Luis XVIII no podia menos, PlI-
f~tucioll que rejia en la monarquía española, pOI' pudo mas y mas ell SlIS iutentos , de l'ecabar' de
~rcuantoera mas democrática que la suya. Por esta
la Hestauracion que pregonase la belleza ideal
',regla, tendríamos nosol ros que conceptaa!' como
de gobierno que habia logrado restablecer l'll
"eDemigo al gobierno de la Restauracion, y debía-
ES[Jada.
:.- mosinternarnos en Francia pregonando nuestros
Escl'ibió 1\\11'. Chateaubriand en 1815, en 'u
':: principiós y ¡¡cndir á la il'racionalidad de la fuer-
iJionarquía con arreglo á la Carta, estas esprc-
za para del'l'ibat' sucarta otorgada, por menos de-
SlOlJeS reparabks :
mocrática que la nllest!'a. Pero al arrimo de teo-
,. ¿Quién es mas Francés de llOSotl'OS dos, \\ os
'rías tan descabelladas se plantenria una guel'l'a
que m~ e~lais hablando de estl'anjeros al citar-
sempiterna entre todos los pueblos, pues no cabe
me las leyes de mi [Ja tI'ia , ó yo que he d;cllO CIl
,que dos paises I'ayanos se gobiel'nen con un sis-
la Cámara de los Pdres las palabl'as que voy á
lema tan sumamente idéntico, que no se pue-
I'epetir : debo sin duua á la sallgre francesa que
dan aplicar mutuamente este lluevo principio
está eOl'l'iendo por mis venas esta impaeiclIcia
del derecho de jentes.
que padezco, cuando al ir' á vOtal' me hablau (](-
Harto desagraviados quedamos por lo demás
opiniones ajenas de mi patl'ia, pues si la Europa
Jos Espaftoles de aquel atentado de la Restaura-
civilizada se empeñase en imponerme la Carta,
cion, pues aquella empl'esa tuvo quizá. mas in-
me iria á vivi¡' en Constantinopla (I)? "
flujo <Iel que se supone en los acontecimientos
Eu 1822 , em MI'. de Chateauhriand pleni jl'l-
de 1830 ; como qlle el soldado fl'ancés vive muy
ajeno lid temple irl'acional de un Cosaco, pues
(r) De la monarquía con arreglo á la e.llt:;, Oh. '"
raciocina y deslinda, y así debió hacerse pun-
completas de Mr, de Chateauhriand, tDl/lO 18, pajo
tualmente ('argo del móvil de aqllclln espediciüll,
J~)2 ,

mSTOHIA POLlTlCA.
Icucial'io de 111 Hestauracioll eu el congl"eso de
" ¿ Los soberanos? -
Es allá ulIa necesidad
Europa, no pal"a impofler, sino para desapropiar
de la educacioD descahalada de los pueblos, y
~1I cOllstitucion á la España.
nos avenimos á tamaua pl'ecision con lealtad y
En 182;;, Mr. de Chateaubriand se encolel'iza,
respeto, y á todo trance. ¿ Acaso no basta? (1)"
como ministl'O dc Luis XVIII, de que el Señor
Esto es cabalmente,lo que piensan, dicen y ha-
dc San Miguel, ministro espailol, "prol'Umpa
cen , mediante algun mÍl'amiento por ahora, los
en aqllellas iras hidalgas, al hablarle de estral.l- . enemigos del solio.
jeros para ventilar las leyes de su patria, y de
Echa el l'esto !\\Ir. de Cl!ateaubriand pOI' ell'es-
que. al ir á votar, le citen opiniones ajenas dc
cate de Fet"nando VII, logl'a el intento, y me-
su patl'ia. » Luego vel'émos cómo se espl'esa Mr,
nosprecia, como vCl'émos, al redimido, pOI'
de Chateaubriand , al asomal' un ministro espa-
quien comprometió la Francia, descargándole
fiol que acierta á hablar como él mismo.
adjetivos injuriosos.
Allá se las haya quien se empeñe en esplical'
Corno estadista, 1\\[1'. dc Chateaubriand nos ras-
tamañas contradicciones cn una sllbli midad am-
guea sus planes de 1822, cual si los aconteci-
bidestra, tanto en lo intelectl.al como en lo po"
mientos no tl'ajesen consigo luego el desengaño
lítico; plles pOI' mi parte me bastará el demos-
mortal de sus cálculos, y el malogl'o patente de
trad. MI'. de Ch;¡teaub¡'iand que el que volcó la
sus espel'anzas. Al decimos lo que apeteció por
libcl'tad en Espaiia ha venido á dañar á la Espa-
entónces; al presencial' la falsedad de todos sus
ña, á la Francia, á la sobel'anía y á la civiliza-
intentús , escepto el de anonadar la libertad en
ciOlJ.
España, estrema luego su aran harto escusado
A I publicar MI'. de Chateanbl'iand su Congre-
dc cl'olJista , em peño incomprensible en un en-
,lO de T"erona, le escl'Íbí protestando contl"a su
tendimiento tan encllmbrado.
obra; me favOl'cció con su contestacion , pCt'O
Que insistiera 1\\11'. de Chateaubriand hasta
motivos personales me hicieron orillar' el inten-
1829, como enamorado de ~ús pl'opias sublin.j-
to de impugnal' aquel ¡iheo. Estoy ahora hislo-
dades , en aquella creencia, es cOlTiente, pue~
riando la España contempol'anea, y así llegó ya
lenbonabael inll~nto, ya muy log.'ad l), pero muy
d dia de pararme á examinal' \\Ina obl'a cuya I'e-
amal'go de las desdich~s de España; milS al sel'
fulacion es muy obvia, á pesal' de la situacion,
mi llist¡'o MI'. de Polignac, concttptnó Mr. de
y aun 1'1 autoridad del cscl'itor , quien me está
Chateaubriand que peligraba la libel'tad de la
sltmitli~tl'alldo los medios,
FI'ancia, é hizo caballerosamente dim;sion de la
La <Jplicacioll cavilosa de aquella política tras-
embajada de:Roma. Esasí que ;\\11'. de Polignac ha-
tornadora y anti-social, cuyo [lI'omotol' y plan-
bía ido antes á la de Ló(](h'es pOI' el empeño re-
teador fué Mr. de Chaleaübrialld, con ánimo de
doblado de :\\[1', de Chateanbl'iat.dcon Luis xvm,
pl'~sel'var la Francia de \\lIla revolucioIl y pro-
4ue no lo apetecia, y con l'IIr. de Villele, que lo
porcional' á los Borbones (1) un ejél'cito leal y
deseaba menos (1).
)
\\'alel'oso, lo arl'ebató palpablemente hasta pro-
Consllmáronse~ hOITorosamente en 1830 las
pasarse de sn primel' iniento, " La ,·ieloria del
zozobras que habia causado el mini,terio de 1\\Ir.
Dl'lfin eeg') ú la lejitimidad (2) , Y la misma que
de Poligllac; qnedó la Carta destl'ozada; pero la
del'l'ibó la libel'tad en España creyó que podl'ia
revolucion avasalló á sus enemigos. Se negó MI'.
estel'minar la Carta; quedaron Jestronados los
de Chaleaubl'iand á herm~[}al'se con el tl'iullfo d,~
Borbones: " Teas 1" accion, la I'eaccion; es cOt'-
la libertad, y acudió á la Cámal'a de los Pal'cs pa·
rit!nte (3).})
ra resistir al juramcnto de la revolucion de ju·
Se me hace el libro de :\\h', de Chateallbriand
lio.
una obra inesplicable en un estadista al par que
¿ Yen suma, de dónde procedió el nallfl'ajio
¡"ealista, Como realista, imbuido allá en su mo-
total de la soberanía? De haber querido MI'. de!
narquía , usa respecto á los reyes un lenguaje
Polignac hacel' en Francia lo que MI', de Chatean-
ql\\e no disonaria en boca de un republicano
bl'iand habia eI(~ctllado en ¡;:,paña ; la diferencia
adusto. " No tiencn los I'eyes mas atractivo pal'a
entl'e el asalto á la constitucion e,pañola y el
nosotros quc nosotros para ellos (4). Ilabian acu-
posl(Tiol' á la Cn'ta francesa se reduce LÍuica-
dido á Vel'ona opel'Ístas y farsantes para entre-
mentc al resultado inmediato, y sabido !'s qlW
lenel' á otros comediantes, los reyes (5),»
se suelen eslabonat' las re~llltas de los mayores
trances políticos; pues la España ha hecho eu
([) Congreso de Verona; carta 8ljeneral GlIille-
1836 CU;lllto ejl:'enló la Francia en 18:10.
minot, ~5 ,le junio de [8,8, to,". 2. páj. [7.
El encumbramiento de 1\\11'. de Polignac, y la
(» Congreso tle Vero"a, tOIll,~~2, pój. 4·w.
(3) Congre-ü de Yerona, to·m. ')', l".i. í'3'.
~.O t"':ougreso de 'Verulla t tno\\. 1 p{¡j. ",í~A.
(1) Congreso de Verolla, pá¡. 22"í·
)
Congreso (le V
\\~)
t>[Dlla ~ páj. ;n"
C.ollgre!'o de Yero]);)! lolB.?, p,íj. ").(;8.

'19
revelucioude julio, que rué Sil contraresto,
es,;í siete leguas del principal cuartel jeuel'al d,~
uebieron apeal' á MI'. de Chateaubriand de su en-
los Franceses, ni de que salido una vez el in-
tusiasmo con la intenencion de 1823, Y desell-
truso de la capital, no .venia al caso que la I'e-
gañarle de que en los tiempos que alcanzamos,
jencia se plantease mas que en d mismo Ma-
los reyes pasan de lal'go, y que no es servidos
dl'id.
el estrellal'los contra la libcl'tad : él mismo con-
La jenealojía de las rejenc:as está igualmente
fi~sa el daño que ha causado al solio, diciendo:
di~paratada, pues la junta central fué la que
.1'tli estrella, no á sabiendas mias , me precisó á
nombró la primel'a, compuesta de cinco in-
.coadyuval' para el derribo de la sociedad añeja,
dividuos, y convocó las córtes, Luego estas fue-
al~stal'yoechando ell'esto pOl'conservarla (1),»
ron nombrando las val'ias rcjencias que se suce-
Es DlUy positivo; pero en tal caso, ¿ cómo cabe
dieron hasta el regreso de Fernando VII.
blasoll31' de tan malhadado ahinco?
«Fucron las córtes un remedo de lIuestras
Embargado con 511 aciago tI'ilmIo en España,
juntas revolucionarias; j}Ue~ se estnviel'on allí
asegura 1\\11'. de ChateaufJI'iand «que puso el pan
proponiendo proscripciones, esterminios, homi-
de la victol'ia en manos de la Restalll'acion, la
cidios (1),,,
cual abusó de la ,-ida que le habia devuelto (2).»
Retamosál\\Ir. de Chateaubl'iand pal'a que cite
Se equivoca; no hizo mas la Restauracion que
un solo hecho, una palabt'a cn apoyo de seme-
abusar del instrumento arriesgado que le habian
jante cargo, y tan atajado qnedará como si se
hecho empuñar,'y se ha suicidado. Entregad 31'-
le pl'eguntase cuál es el artículo de la constitll-
lIJas de fuego á dementes ó cie¡:;os, y veréis cómo
cion «que reservaba á las córtese! nombramit'n-
las usall. " POI' SUPlH'sto que cuanto la t'rancia
to ue los empleados públicos (2) ...
abarca aferradamente con su puilo le queda, y
Estos son los términos clel al'ticulo 171:
tall solo Dios sc lo podl';' hacer abril' (3). " Mas
• EIl'cy nombra pal'!} todos los empleos ,chi-
,.los BOl'oolll'S no (,I'an la Francia; esta habia em-
les y militares,
. puñado afl'l'l'adamente la Ca:'ta con lIlla mano,
"Nombra para todos los obispados, prebendas
y le quedó; pel'o rechazó con la otra á Gál'los X
y beneficios eclesiásticos que le competen, sobre
yásnlinaje,
la tet'na del consejo de estado.
Ya se está viendo cómo para refutar á MI', de
"Nombl'a igualmente á todos los maj istrados
Chateauhl'iancl no tengo mas qne aClIdir á él
de los tl'Íbunalesciviles y cl'iminales, bajo la mis·
mismo; nws aUtes de intel'nal'Uos en el escru-
ma fal'ma,
,{tinio de sus pensamientos políticos, voy á rec-
«Concede hunOl'es y distinciones de todas cla·
¡¡~' litical' algulJos hechos, demostrando los yerl'o~ ses, con alTcglo á las leyes.
"~ palpables COIl que tropE:zó uesde bs pl'Ímel'as
"Manda ejél'citos y escuadras y nombra á los
pájinas, y cnán d lo que ,aliere ~chó repentina-
jcuel'ales.l>
. mente á luz esta obra.
Se evidencia pues que !\\Ir. deChateaubl'ialld ni
El pacto de familia entrc la España y la Fran-
siquiera ha leido la constitl1cioll que está des-
cia se ajustó el 15 de ,¡gosto de 1761 , Y no en
menuzando, y contl'a la cual dispara cien mil
1768 (4).
armas. ¡En'ol' lastimoso del injenio!
Ascendió al tl'ono Cál'los IV en 1788, Y no en
Sigamos:
1778 (;').
«Acude el jencI'al Fl'eire con trece mil hom-
"Tras la inslIlTt:ccioll de Madrid y la instala-
IH'es para atacar á los diez mil ~ublevados; me-
cioll de Jósé, trcintay cuatl'odipntados se cons·
diarou confel'ellcias con Riego y San Miguel,
tituyeron I'rjentes en Al'ilujllez; la I'ejencia des-
quienes se retiraron con una columna de quince
amparó á Sevilla, se l'eflljió en Cádiz, y se JUIl-
mil hombres (3),»
lal'on las córtes (6),,,
No el'an mas de seis mil los sublevados; mas
Desatino, E<¡nh'oca 1\\11'. de Chateallbl'jand la
ann cuando fueran diez mil, ¿eómo podiau reti-
junta central COIl la !'cjencia de Cádiz, La pri-
rarse con una columna de quince mil;' ¿A qué vie-
mera se planteó en 1808, la l'ejencill de Cádlz
ne lnego:aquella compal'acio;} estrambótica que
en 1810; tampoco se hace cargo de que colo-
trae 1\\11', de Chatcaubl'iallu elll!'c Riego .Y Don
cado José en i\\ladl'irl, Sl~ Itat:ia muy arduo que
Quijote? U na muerte hOl'renda, á la cual a~i~­
se es1ableciese una l'l'jeucia en Al'anjllez, e~to
tieron las bayonetas de la Reslalll'acion, debia
escudal' la mcmol'ia del malav.llltUl'ado ltiego
(r) Congreso de Verona, 10111.2, páj, ~6S.
contra los baldones.Y eseal'Oios; y tanto toas pOI'
(.) Idem, IUIll, 1, p,íj, 31 ·l.
cuanto num';] hizo el viaje que plugo á la fan-
(3) Irlem, IOllL. 1, p"j, 98.
(4) TOIll') 1,1'0.1. 3G:;.
1) Tomo 1 , páj. ,:,¡.
(5) Tomo I , p:\\j. 'J.
2 ) 'T!JIlIO 1 , I"'j· :!~.
,\\(i) Totlll) 1, !'<ll. ';!
1; T\\),llo 1 prq. .~ ~).

f{()
Hl~TO!HA I'OUTIC.·\\.
tasia poética ue:.\\lr. deChateaubl·j¡md hacede em-
v;·:mcnlo de los Borbones (1); pues ell la ¡!;1H'I"i";¡
prender por las huellas del héroe de C~rvantes.
.le España se cift'aba lo de sel' Ú no ser (2), y si
¿Mas cómo cabe defrall,dar al autor del Con-
btlbo algun I'eo en aquella empresa, es el ,lU'
p'eso de Vel"Ona de menear á ~u albedrío los
tOI' del Congreso de rerona (3);)) pues á Sil mis-
pel'sonajes, Clla ndo se apmpia el don de arre-
ma obl'a hc de acudit, mas y mas en busca de
ÍJ;] tal' el Tajo de su sosegado cauce y desenca-
la condenacion de sus ;yerros. No se agraviará
jarlo desde Toledo ú At'anjucz hasta Madrid,
indudablemente, puestoqlle "blasonade laguel"
para que Fernando jure la constiluciou « soLee
I'a de España, en vez de disculparla (4).»
:Iquel I'jo que cria oro r ·piedra!,. preciosas (1)?»
«Tres fueron los pellsamiento~ lI'as los cuales
Si [JO ~e ha querellado el JV[anzallal'es, será por
óe estuvo afanando MI'. de Chateaubl'iand elJ
falta de poeta que le desagravie oc larnaÍi.a lIsur·
Yerona: 1.0 SOlel'I',II' un foco de jacobinismo,
pacion, como lo hubo allá para 1101'ar sus pade·
rcenlr,¡nizanclo á UIl BorLon con las armas de
cimientos bajo un puente magnífico, cuando el
011'0 (5); 2.° planteal' dos ó tres monarquia!> bor-
cuitado Manzanares se atl'aviesa á pié enjuto casi
bónicas constit L1ciouales en América (6); 3,' Anu·
todo el año.
lar los tratados de Viena (7)."
"EIl ell't'gazo de las córles de 1820, souó entrc
En cuanto al primel'o, afirmo que no habia
los diputados que las quejas del plleblo mere-
tal foco de jacobiuisIllo en España, pues el afan
('iau la justicia de los puñales (2) .•
era pOI' sel' libre, mas no se queria destt'onar
Repeti mos sobl'e este cal'go lo dicho acerca del
á Fernando. Dejó este de ser rey en la hora y
:ln tel'iol' contl'a las cÓl'tes de 1810 no hay mas que
punto de cael' eu manos dc los estt'anjel'os, y
dtar quién, cuándo y cómo pI'ofil'ió uadie en
allá va la pI'lleba, y muy concluyente: «Enca~·
el regazo de las córtes máxim~s tan salJgl'ientas.
quetaos bien, escribió Nt 17 dc euero de 1824,
MI'. de Chateaubl'iand se esplaya y ngasaja á sus
MI'. de ChateaulJl'iand a MI'. Talaru,encasquetaos
lectores con los estatutos de las socieda.Jes se-
de lleno que sois rey de España, y que vais á
cretas.--¿Set'án auténticus?-No me cORsta; ja-
reinar(8)." Con que ahí tenemos á Fel'tlandoVIl
más me acerqué á tan lóbregas zahul'(las, jamás
cabal y-redondalllellte desll'onado por el minis·
me hel'mano con mi fe á la fe ajena, COII ,·íncu-
tl'O predicadO!' de la cruzada contra las córtes,
los mistel'iosos y cI'irninales; pel'o supongo que
pOI' haber planteado un trono constitucional
en €~a r~taila de juramentos sobl'e puñales con-
donde no habia mas que una sobel'anía enfure-
I t'a la vida de los reyes, hay mnchodel coco es-
cida. DlII'ante la segunda época constitucional,
panta-nifios. Estas garambainas á puel'ta cena-
creo haber demoslt'ado que tau solo I'einaba un
da, si fuel'on ciel'tas, habl'án sido segunda parte
desasosiego mortal, pOI' estar viendo «que el
de alguna comilona, pues nunca daré pOI' {nc-
I'ey no habia jurado la constitucion mas que
tibie la pandilla de los asesinos, cnrno que la
para tl'aicionat'la (n). ¡Príncipe abol'1'ecible! (10)
maldad campa siempre por sus respetos. En Es-
capaz oe abl'asar su reino en un cigarro (11),
paña ni siquiera es soñable el rejiciJio, pel'o en. cOlltrarestando todadisposicion racional (12).-
otras partes ya hemos visto á mucbos de e&tos
Constaba á los Españoles que rll desbozándolo,
Illatadol'es amanolados parat' luego en desalados
quedaba el reiuo alenaceaoo;pOl'su f"t'ellesí (13) .•
monarqllÍlitas.
Pues pal'a desbocar á semej3nte pl'Íncipe se em-
Sigue l\\II'. de Chateaubl'iand favOl'eciéndonos
prendió la gllena contl'a la constitllcion.
lilas y mas pon aquellos emLusles, dichos y 1'1'-
Estnvi!'l'o[) esperando Jos Españoles, desde
dichos pOI' los hislol'iat!ol't', sobre nolicias de
1814 hasta 1820, COIl la resignacion mas estoica
periódicos; ya asoma la pall'ailJ de Cugnet de
ql1CFel'll<l ndo VII se deseml)/"<!veciese de su ciego
'Iollt;¡r/ol ideando con llit'go lIua república do-
d~spolisIlJo; y::tl estm'ya üpnl'ac!oe! sufrimiento,
hle en Zaragoza (3); ya sale á rclllcil' "la ól'dl'll
del Martillo instituidll en Madrid tr,l~ d homi-
el) T,olllO 1, páj. 36,.
("idio oe Villuesa (4);» \\l1lgal'idades allá desmetl-
(2) Tomo 1, páj. 10[.
tidas mil veces, y I'l~pelidas oll'as taulas pOI' la
(3) Tomo 1, páj. 73.
ignOl'allcia y la parcialidad, A manantiales lllas
(4) ToUlo 1, páj. 36,.
cristalinos debiel'a acudir lUt'. de Chateanbrinud.
(5) Tomo 1, páj. JI¡'>.
Basta de l'cctificacion en los hechos, y es hora
(G) Tomo 1, páj. 425.
de Ilegal' al eSCl'ntini() de" los intentos que !\\Jr.
(7) Tomo 2, páj. 375.
de Chateanbl'ialld t'staha l'llllliando para el sal·
(H) Tomo?, plij. 332.
(9) Tumo 1, p,íj. 5í·
\\
(1) Tumo 1 , p,íj .18.
(lO) Tomo 2, pai. (j8iJ.
(::1) rfoJUo 1 , p,tj. ~3.
(11) Tomo 2, p<Íj. 231.
(3) Tomo 1 _ páj, lIS.
(12) Tomo 2 I pélj. j.
(4) TontO 1 ,1,:ji·;·,iJ.
(13, Tom9 2, [l. 107,

SI
estalló la I'evolucioll. ¿St! le hace á MI'. de Cha-
opiiJiolles respecto al goLicl'uo que acosaba á la
leáilb¡'jand escaso el plazo que la pOl'cibn pcu-
España, auu dlll'aot~ l¡¡ ot!upaclol1 mililál' de los
'sadora de la nacion otorgo [, la soberanía para
Franceses? Y sobl'etotlo,al pl'ésl!tJCillr las desvén-
. volver en sí? ¡Ay nios! Vaya ¡'el'3sanJo sn plíego
tlil'3S ~cal'readas por lá invasioli, ¿cómo le cabe
Á Mr. de Talaru en 17 de enet'O de t8~4: «Se le
el blasb!l:lr de haber hecho u'illnfar lln póderío
, ~cabó ia paciencia á Llli~ X VIIl, pues tanto el
tan hOI'rorosamente deserlfl'enado?
.cIJmo sn gobiel'no se hallan ya cansados de vel'
M, de Chateaubriautl ha venido á tiZnar el
,:",i:orrespondidos tantos sacrificios COli la suma
gobipi'IIO de Fel'lliIndo VII con mayor {'<ludal
¡'JogratituJ (f) .•
qtIC los supuestos jacobinos espalioles mas vio-
~.' Si á los cnatro meses de embates se aplll'aba
lentos, valiéndose, para logl'M'conccsíolles harto
¡,,:~l sufrimiento á Luis xvnt, si til y su gobierno itJsigllificalites, de magos equi\\'aleutes, en ca~ó
t"estaban ya cansados de tanta ingratitlld, ¿ á qué
de ejecutarls, á tIlla revolucion, COI'I'tente; pel'o
~,:viénen esas iras cotltl'a los Españoles que habian menospreciados aquellos amagos, ¿á qué jéiJéi'O
~'!,echo mucho mayores sac¡'ificios a príncipe tan de disposiciones se atenia 1\\1. de Cháteallbl'íand?
f~ ingrato? ¿Habia asomado en Sil mando mas que Por supuesto á la ¡'etirada de las tropas ("iltJ-
l, .. un. ~stablecimien t,o sallgllin~l'io, codicioso y Cesas del terrltol'io español; en CIIJO caso seguía
ffallatJco, un despotIsmo dasatlnado y la anar-
la Restaul'acion el ejemplo dado por la Espatia
[, 'quía mas I'ematada .de que seestllvo lamenlall-
en 1820.No pudiendo recabal' legalmente cosa lil-
~ ([00 1\\11'. de Chateaubriand en su pliego á ]\\'[1', de
guna de potestad tan insensata, se zánJó la cón-
rtalal'u en 7 de octubl'ede 1823 (2)?» y si aquellas
tienda con IIn alzamiento del eJército, como la
I'esultas afl'entaban la campaña, y dcscoucep-
FI'ancia estába dispuesta par'a ejecutarlo con la
tllaban á la Francia en España (3), ¿no Io's so·
I'etirada de sus h'opas allende el Pirineo. Allá se
ijJl'aba razon á los Españoles para rechaza!' sc-
va lo lino con lo otro, cuanto lilas que el pl'edó-
'inejante sistema, que la Reslaul'acion acudió á
miulo Ilnico ejercido contra la España absolutis-
:,'establecel'? ¿ F:I'a acaso menor para ellos el
tá se cifraba en las bayonet:1s, teniendo que cón-
'haldon?
fesar Mr, de Chateaubriand que «para atlanzál' el
No pudo el mismo Mr.deChaleaubriand man-
iuflujo militar de la Francia en España, tenia qUe
encl'se empedernido al presenciar tanto des-
redllcÍl'se á una impotencia política (1). Y que
e
,'tlpncierto, pues tomó respecto á Fernando VII
para Obl'3l' algo, se habia de hermanal' con la po-
el pat,tido mas estremado que tenia en sU mano:
blácion relllistá, por mas violenta qtie se mos-
. ~Amenazad con la I'etirada de la tropa, escribió
tl'ase (2),» Papel brillan tísimo pOI' ciel'to pal'á la
'á MI', de Talaru, el 17 de octuhre de 1823 (4\\
Francia el de aquellas amenazas hueras, yel de
si el gobierno sigue disparando venganzas y de-
aquel desvalimiento político sitJ enlace con tina
i', vaneos; no hemos de tolel'al' que unos PI'OSCl'Íp-
ralea desenfrenada, pal'a la cual reserva MI'. de
¡'tores anden tiznando nuestras victorias, y que
Chateaubriaud, despMes dcl éxito, dedr «cuanto
[,las hogllcl'as de la Inqllisicion sean las aras en-
(~on~eptuaba acerca de ella, teniendo qué disi-
kCllml)l'adas. pOI; nllcstt'OS It'iunfos; no hemos
mular hasta entónces la afrenta y encnbrit' t:!D
f de agllantal' los desatinos del rey de España y d interior' su menospl'ecio (3)."
l sus decretos inconsidel'ados. l\\os inlel'esa el no
Contl'adictoria fué toda la conducta de Mr. de
[traer visos de cómplices en la idiotez y el fana-
Chateanbriand, pues habia manifestado que «cl
~Iistno (5), Tan enojado se muestra el I'ey con la
gobiei't1O fl'ancés llevaba pOÍ'lnáxima el nointef'-
f'ingratitud' de Femando, que á nada quiere dar
venir en nada en la política ill[criol' de tspaña,
¡ oidos (6), y si no os hacen caso, tcndl'émos que
por Ilingun título (4),» ¿Sel'ia acaso en desem-
¡ desamparal' al monarca malaventurado qlle he-
peño de aquel sistema el parLicipa¡' al jenel'al
i mos ido á rescatal', y allá se las haya con el des-
BOlll'mont (5): .Minish'o que desagrada álla Fran-
'tino cllya cal'rel'a no nos cabe desvial' (7),,,
. ¿Cómo ha podido condenar la I'evolt¡éion, im-
',prescindible en una situacion 1an intolerable,
(1) Cartll ~ ~]i'. de la Fetronaye, París, 1 r de julio
:' ese ministl'o qlle está profesando seme.iantes
de 18~3" torlJO 2, p, 82,
(1) Calta al jeI1éral Goill~millot, rl~1 3 r de ngmtn
(1) Tomo 2, p, 332.
de 18~3, tomo 2 , p, 141,
(2) Tomo 2, p, 276.
(3) Carla al jeneral Guílleminot, del:; de setiem·
(3) Tomo 2, p. 3~i,
hre de 1823, tomo 2, p. 157'
(4) Tomo 2, p, 276.
(4) Carta á Mr. de Polignac del r d" s~¡iemt,rc de
(5) Tomo ~, p. 297.
1823. tomo 2, P' 144. Carta de MÍ'. de Villele, Ve-
(6) Capta á Mr. de Polignác del 16 de octuhre ,
toiJ¿\\ 10 de nodembte de í!h2, tomo T, p, I <i8.
p. 175,
(5) Carta al jt:neral Bourmont, '9 ,le enero d"
(7) L" mismo.
r 8.,1, t, 1, p, 333,

HiSTOHl\\ !,OUTlCA,
da se dehe despedil', y el que gusta debe pel'·
lel':ninal' ello~ misrno~ la contienda, cií'íénd()~e ~
m~necer? Todo estará parado, si nosotro~ no
sostenel'los en ciertas posiciones pa:'a afianzal'les
gobernamos; nos toca dictar la amnistía, Jispo.
l~ victol'ia (l).» Aquí Sr! ('cha de ver quién fné
Ilel' los empréstitos, dJ'spedir y reformar el
el agl'esor en aquella guerra que Mr. de CIH1.
('jél'cito, y á la Ft'ancia y á su embajadol' cor-
teallbl'iandpregona "no haber sidoinjllsta, pll"S
responde el apuntar los mirlÍstl'os que han de
habia derecho para emprenderla, por cuanto
colocar,e al fl'cnte del (~stado.» Se q1liso libel'lal'
peligraban los intereses fundamentales de la
á Fernando VII de la potestad tit'ánica de las
FI'ancia (2),» L.os intc¡'esf's de una p~ndi¡¡a abo
CÓI'tt!S) cnando reinaba constitucionalmente.
solutista, corriente; pero lo~ (le la Francia, e.
¿Seguia aun reinando tras las ól'denes que aca-
asu nto de risa.
bamos de saca l' á luz? Aquí sí que está la fat"ul·
¿Guarda mas cOllsecuencia Mr, de Chatf'3U-
tad suprema de las cÓl'tes para la provision de
hriand en sus ópiniones liberales cllando dice:
los empleos trasladada á manos de la Francia y
«E~tamos deseando para España lo mismo qlle
dc su embajadOl'. iQué I'ealce para el solio de
apdecemos pa¡'a todos.los plwblos, una libel'la(!
España el de esa tntela de un estranjero! Allá
comedida,,1 tenor de sus masó menos Illces(3)?
se las haya l\\Ir.deChateaubriand regalándose con
No por ciel'lo,
la estampa de Fernando que "reina racional-
Allte todo, á ver cuál ha elc St'¡' ell¡'ibunal que
mente bajo cllátigo de la Fl'ancia \\1);» no cabia
justiprecie la suma de libertad condigna para
esto, y allí se cifl'a el yerro, por no decir el
cada pueblo; y lue¡;o ¿se ha dejado á fos Espa-
deHto, de 'la im'asion. Aquel aborto de espedi-
JIoles, únicos jueces en sus propios negocios, el
cion «no es ya mas que suma pesadumbre (2), »
plazo y los medios para revisal' Sil consti t,l1cÍon?
con las desdichasqne ha venido á acarl'par.« Pero
De lJinguu modo. Por el pronlo se les ha susci-
laoleada de las revoluciones recae sobl'c laFran-
tado ulla guerra civil, como lo estamos viendo,
cia y la España, y las anega de nuevo (3);" allá se
Ln corte de Madrid se cot'respondió luego y
ilevó la Restauracion y con ella el despotismo
conspirú con la de Paris (4); se orilló despnes'
horrOl'oso que vino á imponer á España «con el
la mediacioll de lnglate¡'ra, y en fin el pal'ade¡'o
aprcmio material de las bayonetas (4),»
ha sido vocearamet:azas y baldones, usando cou
Todas esas cavilaciones de lVIr. de Chateallbri-
los Españoles !In lenguaje soczmente denigl'a.
and sob,'e las maquinaciones del partido liberal
t.ivo, "En vez de entrete,nel'OS en pasar'notas á
e~pañol en Francia son aparentes y aniñadas,
Madrid, escribió MI'. de Chateallbriand á Mr. de
Ajeno está de sabel' la índole dc los naturales
Villele el 28 de noviembre de 1822, enlt'aos eje.
de la Península y su eslt'emado rrlraimiel)to ,
cutivamente pOI' España, despnes de enviar Ull
cuando cree en esos estudiados amaños; y luego
IIl1imatum á las córtes pidiéndoles la contesto-
¿qué zozobra poJia infundir á la Francia -una
don en vt/inte y cuatro ho¡'as,»
nacion toda de arJ'ieros y pastores soldados (5)?»
A pesar de los desvios de la Francia, seguia
Pal'ando en esto la cueslion por la cortcsanía del
el gabinete ingiés dando pasos para evit.lI' un
señor vizconde, es muy obvia la preguuta de
rompimiento, «La paz, la paz, la paz; este el'a
¿ cómo un estadista podia sob¡'csaltarse con se·
el anhelo de Mr. Canning (j). » Con este intento
mrjante chusma de idiotas y cerriles?
habia emiado ai ministl'o de estado de Fl'ancia
Pero lo que positivamente no practicó la Es-
copia de !lna Ilota pasada por el ¡?;obierno pspa-
i
,1
paña constitucional de 1822, ¿no cort'esponde
ñol al señor WiJliam A'Court, ministro illgl(:'i
de justicia 3l:hacarlo á la Restalll'acioll? ¿Qué
eu Ma(j¡'id, instando los buellos oficios de la IIl'
el'a plles lo quc :Ur, de Chateanbl'iand aconsejaba
glaterra para evital' el I'ompimiento,
il 111', de Ville!e cn su carta de Vel'ona del 20 de
Decia Sau Miguel en aqnclla nota que "el gn·
lloviembre de 1827? L~ jestion mas ruin y mal-
bieruo español insistia en sus dictámenes, .v
vada en que p::ede incurrir nn gobiel'no para
que si habia lunal'es en la COllstitllcion, tt'alaria
(~on otra nacion confinante;'; plles le aconsejaba
la misma nacion de enmendarlos clI~ndo con·
que fomenlase mas y mas disturhios, y atizase
ceptuase que habia llegado el momento opor-
la gncr¡'a civil en España, "Propondré el rumbo
tuno para ejecutar aquellas variaciones; y Illego
del sistema que hemos de seguir; aprontar al'·
instaba á la Iog!atel'l'3 para que lograseq'ut' St~ di,
mas y dincl'o á los Españoles fieles, dejarlos
solviera el ejél'cito de ohsf'l'vacion,»
(1) Tomo 2, p, 425,
~ 1) Tomo 1) p. ,liS,
(» Tomo 2) p. 4,25.
(2) Lo mi~mo.
(3) Tomo 2, p. 420,
(3) Tomo 1, p. 290.
(!¡) Carta :í Mr. Talaru riel ~6 de mayo oe 1814,
(4) Tomo 1 , p, 1 ~9,
tOlllO ,0., p, 369.
(3) Cart,t de Mr. C,Ull1¡nli;¡ 11r, de r.h~leanl" jan,1.,
(5) TOIllf> 2,) p. 1.20.
Il(! ~L¡ de enero de 18~,¡ ; tnllHJ .l, p . . j(¡o,

DE LA EbPA:\\\\ }IODEH~A.
S-.J
En suma, el'a r]('cir: "fu~ra e~os amagos ye,e
avenencia del plleblo, no se podia ni c31'gal'im-
.ademan guel'rer'o, pues pOI' acá verémos lo que
pllestos, ni exijil' contribllciollC's (1). n LUf'g(o
corresponda ,:adar en la cOl1stitnciol1 ; con li-
MI'. de Chateallbriand ha presenciado la misfl"\\
bertad podrémos dedicamos á tamañ~ tal'ea; r.
jente en ejercicio, y él mismo nos dice que "1111
viva fuerza no se harájamás,,, Era M", Cannillg
decreto rlel rey lastimaba solo en Madl'id á s"is-
de dictámen que el mismo gubiel'llo español
ciehtas personas de las familias mas pl'inci¡m·
biciese las modificaciones (1)
les (2). iCuán irracional (3) (atroz era la voz pro·
Ansiaba M. de Chateanhriand la guerra ¡j todo
pia) es esta ju nta! ¡cuánto desatino está haciendo I
trance, y no alcan:r.ando ya á justipreciar el pun·
y ha publicado UD decreto tan amenazador COIl-
donar de aquellos representantes de 1111 gran
tra los militares vlleltos á sus casas, qlie el dn-
pueblo, ellengllaje de San Miguel, el único q\\le
que de Angulema ha tenido que publicar b
correspondia á un rninistl'o español, lo destem-
Ol'denanza oc Andújar (4), » desaprobada alta.
pla hasta lo sumo. "¿Con que no es esa una pro-
mente, digámoslo de paso, por 1\\Ir. de Chale:\\u-
posicion tan illsultaute como lmrlona?» escribió
hl'iand, "y tares demasias (r'aen consigo la anal"
á MI'. Canlling, en 27 de enel'o de 1823; ,,¿y cabe
quia (5);» y esta anal'quía de España viene á 1','·
modo semejaute de entablal' una negociacion?
caer en la misma RestaUl'acion y en sus minis-
Ya lo e~tais viendo, se han empeñado en apu-
11'os (6), puesto que la Francia tornó la causa
rarnos (2).» Muchachada apal'entando un enojo
á su cargo (7).
que no habia, y muy pal'ecida álas zozobras qne
Vamos ahora al rey. Ya se ha visto eh qtH!
manifiesta en la misma carta sobl'e lasl'esultas
términos se espresaba MI'. de Chateal1bl'ianrl
de los amaños de las sociedades secrel.as. "No
acerca de su persona. Hablaba MI'. CafJning m" i
queremos qlleestén ahí de conLinllocohechando
de Fernando; pel'o el antor del Congrno de r(,.
á nuestra soldadesca: ¿conceptuais vos la Ingla-
rana nos confiesa que -lo cOllceptliaba peor qlH'
terra mellas amagada que la FI'ancia con las
el ministro inglés (8).» En cuanto á la "ida tlt-I
tertulias de Madrid?" Se hace cuesta alTiba "1
rey, MI'. de Chateal1bl'iand la daba ml1V á barato.
creer que 1\\Jr. de Chateaul)['iand, ministl'o de 11Il
He aq1lí lo que escl'ibia al jeneral Gt;illeminot,
pais como la Francia, ha;a escrito tales ren-
en 23 dejlillio de 1823: «Por supuesto que no os
glones; y se estraña mas todavía que no los
asusta la apremian mentecata de que' pueda
ba,'a ocultado en los archivos mas recónditos
una bomba alcanzar al rey. Estoy espel'ap-
dei reino. Ya se haria cargo MI'. Canning, alleel'
zado de que no le ha de sobrevenil' algun des-
aquel párrafo, de que el poeta ~obrepujaba al
man; pero en suma, tan solo se trata de la so-
ministl'o, y pI'ol'umpiria en ('isa con aquella Ili·
beranía, y un rcy no es mas que un jeneral en
pérbole increible del gl'an peligro que corria la
tiempo de gueITa ... Con zozobras yapocamieu-
Inglaterra con las I'euniones de Madrid. En cuan-
tos se a tasca todo (9). n
to á la soldadesca francesa, parece que el at'bi-
En vista de cuanto antecede, se evidencia que
trio lOas certel'o pal'a pre~el'val'la de todo jé-
la intervencion no podia menos de parar ell ,'e-
nero de cohecho era el alejarla de la raya, como
sllltas aciagas para España y para Francia. «Ya
lo estaba pidiendo Sal! ,,¡iglle\\. Es tan positivo
que no cahe der1'Íbar IIna institucion jellel'osa ,
que cualquier otro lengllaje de San !\\ligue! no
donde qlliel'a que fuere, sin descargar el golpe
hubiera merecido mas aprecio á los ministros
~obre la especie humana (10); n con Fel"
de la nestauracioo, que MI', de Chateanbl'iand
nando y el partido que lo avasallaba, aquel <l011H'
escribió á MI'. de Polign,1c, en 1.0 d~ setiembre
habia de sel' mortal, y la Francia iha á ver~e 1'11
de 1823: "Mas vale que nos posesionemos de
la imposibilidad de atajal' i1s resul tas de aqllt'i
Cádi7. con hOlllbasqlle con carlas, pues entúnces
(1) Tomo Í, p. 98
!JO c~brian concesiones (3).» ¿Bajo qué concepto
apetecia pues tr'atar el millistro, que no entraba
(2) Carta á MI'. de Talaru, del 15 de octuhrf' el ..
en concesiones, ni tampoco hizo alguna despues
J 823, tomo 2, p. ro,í.
del triunfo?
(3) Carta á MI'. de Talaru, 2' de ago~to de 1823 ,
Mr. de Chateallbriand se habia visto en Verona
tomo 2, p. J04.
con ¡os enviado~ de la I'ejencia oe Ul'jel: "Ha-
(,\\J Tomo ( , p. 387' .
blaban, dice, como jente que profesaba dictá-
(5) Carta;í Mr. de Rayneval, ministro en Bedin,
menes parecidos á los del. siglo. Se pasma de
17 de febrero de 182 ~ , tomo 2, p. 345,
que se les eoucI'ptmse desalados 1I'as el abso-
(li) CJrta á Mr. de Talaru, 25 el" noviembre el"
,lutismo, al pedir' cút'tes y al VOCI'al' qne, sin la
18:A3.
(7) TOIllo 1, p. 98.
(1) Tomo J, p ..
101.
(8) Tomo 1 , p. ¡¡¡(l.
(~) Lo InlsJ11o~
(9) Tomo 2, p. or,.
('1';, Tomo 1, 1'. II¡:~.
(10) T()1l10 j, p. 2~')
e

HlSTOlU .. \\ POLlTlCA
regreso al de~polismo, -Ello es que den'iba.' la
do á los Estados Unidos y á la GI'8n BI'etaua,
obl'a de las córtes sin proporcionar el podel'io
espectadores paciflco5, presenciar con los bra-
y el rescate de Fernando, era tan solo obrar algo
zos cruzados aquel trastol'no en ben.lieio de
para la seguridatl del trance; I'edondeado ya el
la Francia, cuando por entúnces «una escuadra
intento, no quedaba el porvenir de la monal'-
de veinte na\\'íos, enviada por !\\:Ir. Canning antes
quía ni espedito ni afianzado, retoñando luego
de la campaña de Cádiz, apurara en tstremo á
lastudmlencias en España (1),> Ésto es cabal-
la FI'ancia (1),» A la verdad, no parece sino que
mente lo que ha venido á resultar.
se estáu leyendo los cuentos de Mil y una
Ásí es que al asegl1l'a.' á las potencias del NOI"
Noches.
te, reunidas en Verona, «que la Francia justi-
El tel'cel' pensamiento de Mr. de Chateau-
ciera blasona de tenel' que preservar la El1I'opa
bl'iand fuéel Je destl'ozar los tratados de Viena,
del azote revolucionario (2),» M. de Montmn-
Anhelo jeneroso y patl'iótico, tal'ea honol"Ífica
,'ency decia una vaciedad ,'ealista, pues la Fran·
pa.'a quien intenta ,jesempeñarla. pero ¿cabia
cia desechaba el blason que con tantas ínflllas
el que en un gobiel'no sin fuerza y sin raices en
tremolaba el consl'jo absolutista; pOl'que pl'O-
el pais, cuando la Francia estaba abarcando bajo
testaba toda al propto con el silencio, IlIego con
un mislI.o y único pensamielll,o los quebt'llntos
la revolllcion de julio. y al fin con su adhesion
de 1814 y 1815 con el regreso de los Barbones,
á la causa constitucional de España.
que abusando en provecho suyo de la fuel'za ir-
El establecimiento de dos ó tres monarql1ia~ racional para sofocal' la libertad en un pueblo
bOl'bónicas constitucionales en América era nn
confinante; cabía, repito, que el empeño nacio-
sueño harto estrambótico, y mas derl'ibando
nal de Mr. tle Chateaubriand llegase á eolmo?
por viade ensayo ulla monal'quía constilucional
J.a campaña que nueslt'o estadista intentaba
en España.
empl'endcl' contra la porcion odiosa de los tra-
nLa España, dice Mr, de Chateaubriand, nos
tadoifle 1815, se abria con un congreso donde
traia al despeñadero COIl sus principios y su se-
los principales firmantes de aquellos tratado!i se
paracion del reino de Luis XIV. Allí se cifraba
juntaban con los repl'esentantes de la Francia
el verdadero campo de batalla, donde pocHamos
para saltear la independeneia de Espaiia¡ reno-
I'ehacer nuestro poderío político y nuestra fuel"
vando así contra la Península cuanto los trata-
za mili tar,»
dos de Viena habian impuesto a la Francia. En
Si los principios políticos de Espalia en 1820
t814.f 1815 no se cIaban oidos a Napoleon, como
el'an peligrosos para la Restalll'acion, ¡cuánto
tampoco á las cÓI'tes en 1823; y en ambos casos,
110 debian recela.' allá las I'eptiblicas amel'icanas
se asegUt'ab:1 qne España y Francia quedaban
con los afanes de Mr. deChateaubriand! No eran
orilladas, pllt:S el tema era coutra la ambicion
tínicamente los principios los que separaban á
del conquistadO!' y conl!'a la constitucion.
los lluevas estados americanos del reino de
Lm impulsos hidalgos del antor del Congreso
Fernando VII, sino IIna independencia absoluta.
de Veror/a, y sus pl'Opias jestiolles y Sil corres-
No cabia cl ir á Méjico, Lima, Buenos A'res y
pondencia se deshermanan, y tampoco se al-
Colombia á cambiar el sistema de gobierno, sino
canza cómo, « pOI' el éx:to en E~paña, se habia
que se trataba nada menos que de imponer, con
de logral' tal prepotencia que avasallase los trata-
la conquista, monal'cas á la América meridio-
dos de Viena.»
nal. ¿Por ventura opina de veras el autol' del
Habia de ser la FI'ancia la emprendedora de
Congreso de Verona, que, sin su caida del mi-
la guelTa ; corrien [p¡ p:;t'O habia tambien de acu-
nisterio, habia de acarrear la intervencion
dil' ni auxilio moral y efectivo de las potencias
aquellas resulta~? ¿Se pudo cegar hasta el eslre-
del Norte,
mo de creer que conselltiria la España, se aven-
A lIá va un fl'agmen to tic las comllnicacinlle~
drian la Inglaterra y Jos Estados Unidos, y se
verbales de 20 de octubre de 1822, en el congre-
avasallarian los Amel'ic8nos?
so dc Verona:
~Figurémonos, dicc !\\Ir. de Chateaubriand, dos
• Al pl'evel' el caso de una guerl'a con España,
ó tres monarquías borbónicas en América, si.,-
y al subol'dinar á lo~ intereses comnnes de la
viendo, en bencficio nuestro, tle contl'apeso al
grande alianza cnantas consideraciones se rocen
influjo y al comercio de los Estados Unidos y
con el empeño' principal, la F."ancia , lo re·
de la Gl'an Bretaña.»
petimos, ha tenido que contal' con el artimo
Hermosa seguramen'te seria la perspectiva,
de sus aliados, y aun si lo I'eqoieren las circuns-
j
pues no podia menos de embelesal' el estar vien-
lancias, con auxilios materiales, E~tá ante todo
convencida de que en la actualidad, es ya preci-
(1,) Tomo 1, p, 3°7,
sa la asistencia de las altas potencias para con
(~.) Tomo '1, p. 117' Comunicadon del vizconde
de Montmol'tnl'v, del H de octubrl' de [8.~,
(1) Congreso de Verona, torno n, p, 475:

~-
• servar la unanimidad de mira~', que es el distin-
'nas solemne de los tl'atados de Viclla,
tifO fundamental de la alianza; s.iendo de sumo
Nos pal'ticipa 1\\11-. de Chatcallbriand cómo la
i,uteres el mantenerla y ostental'la para afianzar
comuuicacion de !\\fr, de !\\fontmorency uoes obr¡l
lj.I $Osiego de Europa,
~lIya; pero además de la responsabilidad quc le
~ Sobl"e la planta de esta asistencia moral, y
co~responde como plenipotenciario en el con,
¡ lQbre las disposiciones adecuadas para asegurar
gl'eso, tel'ciaba en tanto gt'ado sobre opiniones
~ ti ¡¡uxilio material que puede requerirse en lo con SI' compañero, que ellO de diciembl'e de
~.'.'l'CeSjVO, conceptúa la Francia que termillante- 1822 escl'Íbió al minislI'o anstriaco Gentz: «Sír-
~,mente debe llamar la atencion de sus augustos
vanme de animo los impulsos afectuosos de los
rllliados,
gabiuetes de Eu\\'Opa, y quedo robustecido, " No
~ . _ .R,esllmiendo pues cuanto va espuesto y han rué desairado, pues 1\\1r, Gentz le contestó cariño-
~,~pelecido saber, la Francia somete á su alta pru- samente d.esd~ Viena, el 16 de enero de 1823: «El
':cleDCia las tres cuestiones si!JUien tes:
negocio de España, aunque de suma entidad, al
.• 1.a En el caso de verse la F,'ancia en la pre-
e.lbo no viene á sel' sino un átomo en la carrera
a&on de retirar de Madl'id el miuistro que ti e-
anchurosa que os está espe,'ando; bajo vueslI'os
iDl!8utorizarlo y de cortar toda I'elacion dipio-
a lIspicios y los de MI', de ViII ele , ya lIegarémos,
,~~tica con España, ¿las altas cortes estarian dis-
por cuanto la FI'ancia somos nosotros,á unos re-
: puestas á providenciar en los mismos términos
,l1llados que en esta contienda afanosa concep-
~d retiro de sus respectivas leg~cione!' ?
tnamos en estI'emo superiores á nuestras espo-
.' .2," Si lagnel'I'a tiene que estallar entre l'I'an-
I'allzas, Así opina 1\\Ir, de Melternich .. , Allnque
I~tia y España. ¿ ell qué tél'minos y con qué jes-
Il'anquilos y escudados con nuestras institncio- '
'li4wes fr'anquearán las altas potendas el apoyo
Iles antiguas, ¿cómo hahíamos de dar por estahle
\\llora) que redunde en el mayol' poderío dc la
tan ta dicha. si la Fl'ancia no tuviese á bion de-
alian7.a é infunda nn temor beneficioso á los I'e-
volvernos el mismo apoyo moral que con tanto
. ucional'Íos de todos los paises?
derecho debe espel'ar de nosotros? u
i «3," ¿ Cuál es en fi n el ánimo de las altas po-
Abundaron pues los estímulos, voceando ufa-
cias en cuanto á la sustancia,)' á laformfl
namente ~ '( la Francia somos nosotros; • es-
'. l auxilio material que estuviesen prontas a lo es, la Santa Alianza, Sll fuerzll irl'acional ,
ioistrar á la Francia, en el caso de que á Sil
,u'tillada y cuajada de hierro, encarcelando,
!I$tancia se hiciere precisa su intervencion po-
11I'0scribiendo y defraudando al hombre de su
:tiva. admitiendo allá una restituc:ion que la
fdcultad de pensar_ Para la Restauracion tales
rAucia mauifiesta y reconocel'an las potcncias
elojios eran el ropaje de Dc)anira. que debia re-
."1' ¡apsolutamente imprescindibJ,! segun la 1>1'0-
ducil'la á cenil,as, Cllmplióse la sentencia de la
~ionjelleral de los ánimos? (1))
suerte.
; AI\\ora pr'egunto á !\\Ir, de Chateaubl'iaud: ¿ pOI'
Vallo es pues el empeño de !\\Ir, de Chatean-
. rUlllbo se iba wncamiuando al eslerminio de
Iwia nd en sincel'arse del pa1'adero de la guerl'a
. tratados de 1815, puesto que mancomunaba
de España; esta es la mies qu e le ha cabido, La
iotereses de la fl'ancia. con los de la Sallta
postel'idad le tildará de cuantas desdichas se han
¡¡liza para conservar' la unanimidad de la,\\,
OI,ijinado ; no le queda escape, Niñería es venir-
. _s? E¡¡ta unanimidad era el cercen de la
1105 dicielldo qu(~ las potencias'del Norte no han
,ncia , y'es la primcl'a vez que se ha ideado el
sido las incitadoras de la Restam'acion para esta
cindir un tratado aumentando la intimidad
¡;uerl'acontra la libertad espaiiola: ¿y á qué con
tre el oprimido y el 0presol' ; á menos q ne 110' ducia. estando ya de suyo tan ansiosos? Para
esperance algun ¡tlivio con un rendimiento
descargar al gobiel'lJo francés de tamaña flaque-
.' O á los principios políticos del venccdol', No
z;\\ y de. procedimientos indecorosos, se acude á
~lIac6 menos eSh'año el l)J'epal'ar una peticion ,'ituperal' aquel ímpetu espontancü pal'a entl'o-
~. la. independencia propia, solicitando tomal' ni7.ar IIn despotismo irracional. No alcaliZO 10
~,~.delallt.el'a para atropellar la ajena,
que granjea la Restalll'acion con aquel cambio de
~;; Ufallas las potencias absolutistas de vel' á la IJ opinion ptíblica; idéntico filé el delito pal'a el
¡:lf¡Incia escua¡[l'onada bajo sus bandel'as , ofl'e-
concepto de la Francia y de la civili;¡;acion,
~eron auxilio mOl'al y positivo. pues la propa-
Para rasgal' los tl'atados de Viena se reqlleria
>;;PI\\Qa absolutista no ile acobal'da , como que es
"spada; mas la Restauracion habia tributado la
.~ suyo emprendedora, y aquel compl'omeli-
suya á Fernando VII, á 111 Inquisicion y á la anar-
fi\\l!lto dc In Fl'aneia para atl'opellal' á la Espa-
quía realista, y se bailó desarmada al alaaccarla
iia le pareció muy fllUdadamcute la rectificacion
el destino, Lo estaba desde 1823,
Al anonadar 1« libertad ea Espaüa, llovieron
sobre MI', de Chateallbriand condecoraciones de
(1) Túllln 1, p. 108.-1/0.
LIS cOl'tes absolutiatas, y ~I1 atl'op~llaI'OIl por

I
HlSTORIA POLlTlCA
cual le babia de enviar mas insignias de sus Ól'-
di liando con h~bgos, lisonjas ó desaires á algu-
denes y aga~ajos y lool'es , pues príncipes y mi-
no de los privados; esmerándose en lograr
uistros se deshacian en parabienes. La publica-
con Fernando algun valimiento ajeno de la Fran·
don de las cartas que tuvo Mr, de Chateaub1'iand
cia, Las juntas nos habian aqul'jado menos, pues
en aquel amarguísimo trance no es lo que me-
con ellas oastaba la fuerza; pero enredados en
llO!> pasmó en la leyenda del Congreso de re-
las tramas, trabajoso se nos hacia el at'rollat'la-
IOI/U.
;tOS iuvisibles , mas y mas aliudados, mañosa-
(( Poderosameute habcis contribuido á tan
mente eutl'etejidos con mil redobles y laberin-
gl'3udiosas resultas, le participa el emperador
tos (1), "
Alejandro, y no cabe galardon mas precioso pa-
Con qlle se habi,a celebrado un congl'eso, em-
1';] vuestro injenio y vuestros conatos (1), »
pujado á cien mil homl1res y cometido el aten-
« Me complazco tanto en daros gl'acias , le es-
tado mas solemne para logl'ar, ¿á vel' qué venta-
r:l'ibe el rey de Pl'lIsia , COlllO qlle me consta que
jas á la Fl'ancia y á la España? A Iladamos el res·
t~sa victoria decisiva sobt'e el sistema revolllcio-
cate de un I'ey" que se habia estrellado con ac·
lJ:u'io de Europa, que la Europa está dt'biendo
tos de i"I';¡ciollal barbarismo (2)." Cuidado que
al ahiuco de S, 1\\1. Cristianísima, es tambieu el
no soy yo quien lo digo, sino el iukl'vencionis-
tl'iunfo de los principios vuestros y el objeto Sll-
ta de 1823; nos conformamos con e~te dictámclI,
mo de vuestros desvelos (!l), »
aun los im pugnadores de la inrervencio[l,
• Acaba la Providencia de afianzar llil t1'Ínnfo
Antepusiera, dice MI', deChateaubriaud, á to-
jtt:;tísimo á )a causa mas sacrosallta, dice el cm-
do ese cLÍffilllo de cartas imperiales, ,'ealt's y rni-
I'el'ador de Austl'Ía , y me deleito CDn este rno-
nisteria les, una esquelilla de Henriq lIe IV; des,
livo eu aseguraros todo mi aprecio (3) ••
de luego lo creemos, pues el Bearnés le adl'ir-
" Campea ya el t1'iullfo de'l sistema monárqui-
tiera por supuesto que iba á peleal' cOlltra los
co afianzado, y el ministerio tle V, E, lodo es,
verdaderos enemigos de la FI'ancia.
ple1ldoroso,
Como celebrador entrañable del mimen de Mr,
" Os pido vuestl'o pef'miso para juntar n\\is pa-
de Chateaubriand , quisiera que la liber'lad, la
I'abienes COD acaecimientos tan esclarecidos.
humanidad y la civilizacioll ciñet'an su sien con
Obra vuestra es en pal'te tamaño triunfo, y os
el único realce que le cort'espOllde,. una corona
;,compaño de coraza n eu la complacencia que
cívica, en premio de los servicios que su en-
debe caUbaros (4). "
tendimiento abat'cadol' tr'ibnlal'a á la libertad,
Juslísimos cran estos elojios , pues habi'¡¡ he-
Debia S'~I' Sil columna y escudo; ha pl'eferido su
cho MI', de Chateaubriand UII ser'vicio siupal' á
estertuillio cn España, alucinado allá con sueños
lit EUI'op~ absolutista (5) , profesando en Vero-
de una gloria aciaga, illasequible y estéril. Si tau-
na Jos idénticos principios que los ministros de
to daño como nos ha causarlo, si la sangre que
aquellas potencias; y habiendo triunfado la cau' 'su ;yerro indefinible ha hecho derl'amal', no le
sa tan recta y sacrosanta del despotismo, se ha·
está l'Oyelldo las entrañas ,( como una pesadilla
cia acreedor á dignísimos premios: y COn efectQ,
pavorosa, " será porque el amor sacrosanto de
be los pl'odigaron.
la humanidad es una palabra huera, ¿ A qué po-
Mas pal'a e'] teral'nos de las rpsultas inmensas
drémos dar crédito, puesto que las inspil'acio·
que habian conseguido, ~demásdel derribo de un
nes deluLÍmell carecen de verdad y de fe? Mal-
gobiel'llo representativo, LÍnicoanhelo de los mo-
haya pues la temporada en que las almas que
nJI'CaS pOI' derecho divino, acudamos almislllo ,estamos ensalzando por privilt'jiadas del cielo
1\\11'. de Chateaubriand, pues áJa vneltade aquella
paran en fementidas y descarriadas al empuñar
hoja rebosante de pomposos elojios, tropezamos
la potestad suprema, Al encumbrarse tanto, de-
eOIl e~tos renglones: (( Oponíase Ft'rnando á to-
bieran abal'car el horizonte, y tras él allá la hu-
do asomo d~ racionalidad. ¿ Qué cabía p-speran-
manidad toda con gl'alldiosos intentos. ¿ Porqué
tilr COII un príncipe que, illlá cautivo, habia esta-
no se atuvo JUr'. de Chateaubrialld á aquella má-
do ansiando la máno de una mujel' de la alcllr-
xima tau preciosa y atinada, y que es toda de
Ilia de su alcaide? Se evidenciaba que abrasaria
SI! cosecha? de que" al del'ribat' ulla instiluciou
hU reino delltl'o de UIl c,igarro .. , Entablóse el
jenerosa , donde quiera que sea, lastima el gol-
I'eiuado de las camarillas al fenecer el de las cór-
pe á la especie hnmana,})
les. Los embajadore~ estranjcros se fueron apan-
La constitucion de 1812 no era de UllOS ma-
m"¡ucos españoles, sino ulla oUI:a uaciollal, (lOt'
(,) Tomo 1, p, ,03,
~lIpllesto defectuosa, pet'O de ol'jjen hidalbo y
(2) TUIIIU 1, p, .04.
(3) Carta de M. Bernstof, tomo [, p. 206.
(1) TOII'" 1, 1'. 230,
(4) Carta ,kl rey de Prusia, tOIllO 1, 1" 1 J.,
':2) Carla de ~,L de Sene, /8 el" julio de 18." t. ,
:5; Carta dci rey de Cerdcña, tOIllO r, 1" II:r
(1, 9-'·

DE lA !':SPA:':,\\ '¡OlJERNA.
las cÓl'tes y en medio uel
Jos, les Ilovier'an tantos y mas cordones que á
del estl'anjero, y á impulsos del vuelo na-
los de la RestauracÍon. Por de contauo " ilumi·
I rnJS sllblim~ 'que hemos estado presen-
nara Roma sus cscombl'Os,» y /lO les faltara la
, ¿ /lO uebia gr'anjcal'se el cariño de todo
asistencia moral y positiva de las potencias del
pundonoroso, afanado por la gloria y la
Norte. Mas po,' esta \\'t~z hay qtle escudal' la libel"
uellcia de su pais ? En vez de este logl'o,
tad en vez de degollarla, y ahí eslt'iha la dittwcn-
alcanzó :í descubl'ir MI'. de Chateaubriand
cia. EscaseenJ las entendederas en Vieua, Rel'llll
illtei'VenciolJ criminal de 1823? u La I'e.;tall-
y Petcl'sburgo, cuando se trala de euctlmh/'<l1'
cabal uc los Borbones, ó su derrumboft'-
triunfado,'aulente las ideas hhe/'ales; y la Fl'an-
(1). " A pC:¡¡ll' de atllle! éxito, tí mas bien pt'r
cia , al comprometer'se en España para hace/' el
sa suya, sonó la hora de su estermi nio. "en
cont"ares!o de 1823, tilviera (llIe il' positiva-
fo encarii'íal'ia para sielllpl'c el ejél'cito con
mente á resgllal'uar la Peníusula sob,'e el Rill,
, " escl'ibió MI', de Chateaubl'iand el 14 de
Ahora la FI'anei~ las ha con la San til Alianza; ya
de 1823, Si ell'llmbo fne,'a hácia Id Rin,
no tielle Cosacos á la espalda, y los al'l'ostl'J¡'ia de
,
el despotismo y por la libertad, cOI,,'ietl-
1lJ1I,v buella gana, En CllalllO {, la ~:spa¡¡a, si \\;1
; pero aqllellogro contra la lihertad confirmó
ÍlIfima hez del populacho, por' collfesioll de :\\11'_
to estaha ya maliciaudo la Francia sobre el
de Chaleaul)l'iand, recihió a la Restaul'aci~n COl!
final ue los BOI'hoDes contra la Carta
los hrazos ahiedos , al pal' de la frailería; en el
, y de allí sobl'eviuo el rlerJ'umbofinal,
dia, la flo,' de la lJ3cioD vito"cara con entusiasmo
dia de justifical' Cárlos X todas las dlldas
á la bandera trieolol'. Hal'lo se ha estado pidien.
. filas ordenauzas de julio.
do la intel'vencioll ; pel'o á Dios gr'acias , /JO ClI·
Voy:í terminar esta refutacion ele los desacier-
po este st'gundo baldo n á mi patl'ia. Obra nacío·
püb!icos del hOlob,'c grande, cuyo llIímetl
lJal es el e,Hlvenio de Ve/'gua , y cO(jstituye la
no tiene elojiadol' mas acalorado que
pájína mas vistosa en la vida d!'1 jencl'ul ~spar­
, COIl una contestacioh á Jos I'ccon,'clIcioncs
tel'o.
dil'ije á ~a FI'3ncia de julio:
Si he ido esplayaudo mis pensamientos solJ!'(!
• ¿ Cuál viene á ser pues aq uella guer,'a clIyas
la illtel'veucioll de 1823, es pOl'que se me repre-
Itas sc hau bendecido universalmente? » --
scnta, no solo como muy trastol'llJlfol'a del ór,
. mos ante todo quiénes fueroll aquellos ben-
uen I/atural el/ los succsos de España, sino co·
1
.. ""1 .. ",,,. --"Roma, cine está dos dia, iluminan-
mo trancea!'I'iesgado para la lihel'tad. Todo at/'a·
sus escombros; y Viella, Berlin y Petersbu"go
so en ellibertamiento de los pucblos y Sll en-
vitorean, » Contestado queda MI'. de Cha-
señanza lIle pal'ece calamidad lastimosa para el
lid con las pocas palabras que antece-
.i~nel'O humano. Adolecia la España inn,~gable­
. Filé una guerra contra la libertad política
mente desde 1820 á 1~23 de IIulidades esencia-
iosa á favor del fanatismo frailesco y tles-
les, pero ll'ansitol'ias, y la intel'vencion fll~ una
, El papazgo y el absolutismo dehian echal'
cllrande/'a agravado,'a de la dolencia, pues em-
resto de su palmoteo al sabel' aqnel pal'adero
pellándose ell zanjal' la cuestioll lIaGiollal á pun-
tm'oso. Si Mr. de Chateallbriand nos agasajase
ta de lanza, no hizo mas que dilatal'la , enco-
los "ítorel! de la Francia verdadel'U y los pa·
mendando al pOl'venir IIna SOlllCioD mucho mas
_de Lóndres y de Washington, la poste-
intl'incada y tl'abajosa. Devaneo fué el cOllcep-
ad ver'ia en la intel'veucion de 1823 !llJ hecho
tuar que se dar'ia al h'avés eon a111el afan de li-
oso para pi ministro qne se está ahora li-
be,'tau , como si se matasen los pensamientos á
udo de haber sido su auto/' principal; pues
bayonetazos. Demostrado deja,'oll los mártires
creenJOs qlle revalide los tlojios /'edoblados de
en todas lils creencias que nllllca se ajustícíalJ
soberanos del Norte á 1\\11'. de Chateaubriaud.
ni Sil atajau 1'11 su Cal'rel'" las iJeas.
'«Tentad el vado, sigue diciendo MI'. dc Cha-
Las l'eslIltas de aquella illvasion fueron pal'!!
b,'ialld:í la Francia de julio; ¿ porqué pues
España el malogro dc su libel'tad y el/'t'greso de
en el !"3nCe, no acudis al recl'co de pasea,'os
los desbal'l'os que "edonelearon el estel'rninio d(~
r Cataluña .y las Castillas ¡> »
toda p¡'osperidad pública, repusiel'oll ol,'a vez
.Si Mr, de Chateaubriand gusta hourarme le-
en plauta todos los abusos eclesiásticos y admi-
mi ob,'a, se encontl'ará COII que /lO elojio
nistl'ativos, cncareela"ün á los I)['ohomhr'es del
la política del gobierllo f,'ancés, [¡!'\\lJanlc del
pais , y enca/'amal'OlJ los Ulas briosos al cadalso,
lado dc la cuádruple alianza. Es sill embargo
En cuanto á la F/'ancia, le costó la illlel'vencioa
tu que si los ministl'os de Luis relip" ajen-
800 millones de reales (1 l, Los Borbones de la ,'ama
"""'O'-dlJ UI! cflng!"~w para entronizar á Don Cál'-
primojénita, cebados con sus logros en E,paria,
se ellgrie/'OlJ, y conceptuando el ¡'jército eSClIa:,
(1) Carla á M. Talarll, del. de agoi,to de ,H,.1.
10010 A, 1" 104,
(1) Torno " p. 2l5.

HISTOIUA POLlTICA
drolla<Jo lod(J bajo litl diualitía, tL}\\'it)I'on Iª OCllr-
está, Seaol' Vizconde, la justicia de Dios al're-
nmQill dtl lall ol'denan~8s íle julio ,~in ml\\liciar
Latílndo á Cárl05 X al destier¡'o, donde ha fa-
que ¡I fil'l1)arlasestab¡¡n firmando SIl prQpi¡¡ seo-
Ileciclo destronado, devolviéndonos á los pros-
tlloci •.
Gl'itos al regazo de lHlestra patria pal'a restable-
Allá va la carta que tuve la bont'a de ~scribir cer la misma constitucion que nos volcarOn, A
á MI'. dll Chateallhl'iaud , en 6 de jlloiQ , con la
ve\\\\ ¿ qué eS lo que queda de eS<l intervencion ?
CQnte~t:¡cion que le mel'ee( :
de &US entidades naqa, y de 101í hombres, solo
Vd, para l'efe¡':rIlO$ cuanto pasó en Vel'ona. co-
« Señor Vi~Cl)ijde:
n\\O 10 atestigua la nota cl'onolójica que trae al
« Híl!)jendo leido la obl'l\\ de Vd. sobre el con-
fio el citadQ JiPI'O. Así sucede que la violencia y
gre~o de Ve\\'OIlU y la interv!!ncion de lS!l3, no
las tr'opelías nad" ¡lI'odllcen jamás, dejando al
pl1t:do meno~ de apetece,' ql\\e 11\\ jentlralidad de
del'echo lejítimo ljll animacion sempilel'na.
mis conciudadanos Plleda e&tn<liíll' COQlO yo e~·
«Nunca pude alcóJ.f!¡!ar, cómo Vd., señor Viz·
tas revelacione¡¡ y e5¡1S máxilJUI$ ~obl'e la políti.
conde, CllyO hidalgo y jenel'aso pecbo está siem·
ca fl'ancesa respecto á E~llaña. aal·to preciosas
pI'e latiendo con íÍllpetns de gloria por la J;ran-
son pal'a que cnantos Espafiolf;ls se afanan trai el
cia y par su libertad, ha podido soñar' que estaba
porvenir da 1m pall'ia se e~mel'ell en recojerlas.
&irvíendo á la una y 1;,1 otra, al al'l'ollar~ una na·
No al¡;anl!o , Señol' Vizconde, si aemejante es-
...ion de mano al'mada, doblegándola allá bajo
tlldio redundada en Pl'ovecho de la FI',¡nda; pe-
el yngo de lo~ fr¡1iles. El IImpeño equivale al de
ra nosotros lo~ E~p<)ñoles nos I'econocemos deu-
mejoral' la hacienda propia talando la inlllcdia-
dor6s de sumo agradecimiento iÍ qllÍtm tanto
ta; pero todavía alcanzo menos cómo, tl'as esa
nos ha entel'ado dt!pquella política, Nunca se di·
nada. CO!! losql1ebraI\\los de España de (jumento,
jo con ma~ elocuencia y menos !'OJeos que la Pe-
abortados en el congreso, y la intervencion de
nínsula debe 6el'vir de pedestal pa:-a el poderío
1823, blasone Vd. de sus timbre$ en la invasion;
fl'ancés, alln cuando se hacinen cadáveres de loa
pues en l'ea1idau su obl'a de Vd. me pal'ece bajo
defensores de la libertad para cuajal' la gradería
este concepto nn anacronismo completo. Daba
del solio, y hacel' "cces de tarima pal'a I;!I ll'illO-
yo pOI' imposible qUf;l todo ese iujcnio quiera en
fo de la Inquisicion.
1838 añadir á taQta$ palmas de verdadera gloria
« Como la enseñan la es tan acendrada. I~O
la de haber sido el destr\\tctor de la libertad de
puede UlEmOS de senJOS provechosa.
1111 pueblo.
« No ha sido ¡\\ la vel'(l~d t<\\11 cer'lel'il la política
·Constituyóse MI'. de Mal·tignac, en t832,apo.
de Luis XIV, que ()onvtmga seguirla; pues ni la
lojista de ¡¡quella inlerveocion Hbel'tici<la; no
gllcl'l',1 de snctlsion ,ni la del imperio, ni \\¡¡ de
couocia la Esp"ña ni los Españoles, y usi se equi-
1823, han mejol'ado eu gran mllncl'41 los intere-
vocó en todo cOmO acaba de sucedel' a Vd. PI'OS'
ses de la Francia; la primel'a "bocó á Luis XIV á
cI'it.o yo á la sa~ou, :¡¡cudí á contestarle, y con
su perdidon ; 'la segunda contribuyó poderosa-
toda mi eSQ<lsa VOl. y en medio de tan desigual
mente al del'rocamiento de NapohlOn, pt1f;lS sin
pelea, quise tl'abarla y estendí es", pájinas
la batalla de Bailen, no asomal'a la de Leipzi". y
que tengo la honr¡¡ de encaminar á Vd. Teuga
la tercera, fl'\\lstrando el objeto que llevabais pOI'
Vd. á bien le~rlas, Señor Vizconde, pues bailará
delante, tan solo apareció al orbe cuJto como
una causa grandiosa defendida eon hechos,
un atelltado monstruoso contra la libtrtad de
con el ardor de un pecho accudl'i¡do, y con el
los pueblo!;. Zozobra mortal debieron abrigal'
convencimiento cabal que me harán veces del
,Iescle aquel punto los Franceses sobre el pal'a·
desempeño litel'ario. Tamhien podrá Vd. ente-
dero de 5U constitllcion; el !'as'-t'o eitá diciendo
I'afSe de que mecOosl¡¡ha cuar,¡to hahia ocurrido
si aquellas zozobras .wao soñadai, pueli si la~
en el congreso de Verona, y de que hice á Vd.,
ordenanzas de julio fuel'oll consecuencias de la
desde 1823, la justicia que conceptuó Vd. hal't~
intervencion de 1823, no lo fué menos la eSPIII·
tardía para reclamarla. ~Q fuí de los muchos
sioo de Cárlos X y de !nI linaje.
contra quienes Vd., se ql1el'dla sobre los pro-
" FXdespido de Vd., Señor Vi,~ollde, rué d
motores verdadel'OS de aquella iut.erveucion:
annncio de la renecion que estaba Vd. ajeno de
nombré á Vd., Y tuve la dicha de dar a conocer'
preparar en la nalidad. CI)H[Hlo allá andab.:l so·
desde eutóncesen sustaucia los pormenores qlW
ñando glorias para la Fl'ancia • costa de la liber-
¡¡caba Vd. de sacar áluz; y asi mi escrito merece
tad española, á su lado de Vd. se estaba palmo-
el concepto de contestacion aulicipada á esa
teando el derribo t\\ela constitucion clel año 1812
obra.
eomo ftorao para el de la Cart'l, Aciagn es el
«TI'ato de dar una nueva demostl'acion de mi
tl·junfo contra la lib~rtad de un pueblfi, pucs
apego á una causa pOI' la qlle abogné con arma
el tocar aquella al'ca sacl'osanta es una demasía
y pluma, analizando aquel contenido, y con e~­
l'Jue tarde ó !empl'ano lleva sn ~5cal'mi~nt(1. A hi
pecialidl\\d los yen'os históricos que enÓ~I'r<l.

DE LA. ESPAÑA ~10DEl\\~A.
su
Vd, mira el asullto como francés j yo bajo el
todas las mauanas llllestl'OCercano eslerminio (I)j
c.ap«:epto de espai'íol y de amante de la huma-
la Penínsul.:>, en vez de hali<il'se sosegaJa, era el
nidad, Devaneo pal'ccerá tal vp.z en mí el ha-
mi~lllo traslOl'nOj vuestras provincias nos esta-
bérmelas con el entonadol' sulJlime de la Atala
ban iustanclo para que acudiésemos á establecer
J' de Renatoj pero si lo~ hechos están conmi¡;o,
en ellas el órden (2) j el mismo rey Fernando
,si me sil've de al'rimo la historia inexorahle, v
clamaba por nuestra asistencia (3), Nunca lo·
cnftn sialclInzoá demoslrar,aunque ¿spañ¿-I
grál'amos ¡ntet'nat'nos pOI' aquel país, si los de-
arrinconado. que uno de los Pl'ohomhres de la
nodados compatricíos de Vd., para con los cna les
Francia se ha equivocado al hablal' .!e mi pais,
abrigo un aprecio antiguo y entt'añable, no nos
¿:í qué viniera el cejal' ante la verdad? Me alre-
llamaran; y la facilidad de nuestros adelantos
vel'é á manifestal' á esa FI'ancia, IIl1";~tra daña-
está comprobando la voluntad de Espafia. Tam-
dW'8, que su política de predominio material
poco opin;lI'á Vd, que yo, drfensol' incontras-
sobre España ba sido siempre un yerro que ha
tabl~ de la libertad de imprelJ la y del gobiel'no
redundado en dolorosÍsimo qllebl'aoto á la mis-
representativo (4), apetecia I'establecel' en Es-
ma Fl'aneia, Cl'éame Vd" Señal' Vil!:conde, otro
paña el despotismo de la IIlCPlisiciou (5) j Y en
fBlgO .mas esclarecido le compete, p\\le~ el) des-
el Congreso de rerQna me esplico c;on tanto
ealendiéndose de su innlljo en la PllllÍuliula con
desenf~do acerca de Fernando y de la camari~
~. fuerza física, y dedicándose á del'rilmar sobre
11;1, que no c~be ~ospecha contl'a mis dictáme-
1111" la ráfaga bonancible del saber y la chiliza-
11es (6),
CiOD, los mismos que ben'lOi Qontrarestado á
«Hablo así PO!' mi sistelllajLl~ticieroj pues flle-
la Francia seremos lo!! prillleros apóstoles tltl
1'<1 de esto, JO no lIalgo en defensa de mis eSl'l'i-
~Iia obra de hel1mandad y rejenel'aciOll, No hay
tos, sin trabar cQlltit!ndas( ni cOlltestal' jamás;
mas quo UDa potestad, Señor Vi:r.conde, ¡lllle la
lUe íl vepso á las c!'Ílicas, agradeciendo los conse-
. cual todas las cervices deben doblegarse, como
jos que ~engan á bien dal'me, y mjls c:uando vie:
Ilerrame del mismo Dios, y aquella ¡'eside on
nell, 1,:0illO lo~ de Vd" e~presados cpn tanto co-
Vd,
lOedillliento y cortesanía.
• Téngame Vd. por suyo, elc.
IIQ¡;edo. etc .
.l\\1AlI1.1AN1, "
"CUATIlAUBlUAND,l>
París, 6 de jonio de 138R.
(1) ¿Qué potestad teoia el gobierno? ¿ no ~abe M,
El Seiior Vizconde de Chateaubl'iaud al señor
,le Chaleaubriand que la libertad de imprenta carecía
l\\Iarliaoi:
de llmítes? Eu cuanto á los periódicos del gohierno,
esto es, la Gaceta de Madrid. reto desde ahora que
«Mny señOl' mio: :;gl'nclezco á Vd. en el alma
"e cil(! alguna provoC3ciou de esa especie, en cuyo
la obra que ha teniJo á bien remitirme, hon-
r:._o único así,tia á la Francia derecho para la queja;
rándome sobremauel'a con ese afan de vellil'
y en CUUllto á los demás, el embajador de Frar.cia era
tan lejos en busca mia, Voy á lecr la E.'peiín y
muy árbitro de ponerlos por justicia .
. <~s revoluciones, pero con ahinco y provecho,
(2) Corriente, así como los realistas estaban lla-
instruyéndome igualmente luego COIl la publi.
mando á los Rusos y los Prusi"nos en 1814~' 1815.
cacÍon de ~sa obra de entidad que está Vd, dis·
(3) Así ('01110 Luis XVIII e~taha imploranrlo en
poniendo contra el Congreso de reronaj pues
) 8 r 5 la de los a liados.
irá Vd. pOI' supuesto examinando algunos he-
(4) ¿ Cómo pues el defensor iUcolltrastable de la
cbos con la imparcialidad de un histol'iador, Al
libertad de impreúta y del gobierno representativo
entrar nosotros en España en 1823, esos carbo-
ha conceptuado asnnto de guerra la demasía de la
Iluios se daban la mano con los lluestl'OS (1),
imprenta y los errores del gobierno represenlativo ?
.Y trataban de subleval' á nUesll'o ejél'citoj cons-
(5) No me consta que /Jra lo que M. de Chateau-
piracion que ya no se niega y de qne todos bla-
hriand apetecia restablecer en España; sabernos úni-
sonan, Dejaba el gobierno de Madl'id auuuciar
eamente lo que se restableció, esto es, el llJas hor-
rendo despotismo.
(1) Aun darlo I'0r cierto el her:lo, t porqué habia
(6) Nada malicir.ré jamás conlra el pundonor de
de estar aquel ejército amenazando en la raya? ¿ no
:'Irr, de Chnteaubriand, pero me conduelo del yerro
era h3rto lejílima la defensa?
.
'Iue lo arrebató á causarllOS tantísimo daño.

uo
HISTORIA POLITlCA
CAPITULO eU.\\RTO.
Reaccioll Je J S·A3.-Ministerio de Zea Bel'IIIudez.
Ya hemos (J1'esendado las reacciones de 1814
ó desterrar á la otra mitad. Tornó la anarquía en
y de 1820jahora vel'émos cómo se va ensanchan·
el gobierno todo jénero de ,·isos; siguió des-
do su ámbIto con el seguudo período reaccional
quiciada la administracion en todos sus ramOh,
del I'éiuado de Fernando. Empiezan con el su-
y si asomó alguna mejora en indllsll'ia ó co-
plicio de Riego pOI' el prollto, y p'al'an en el. de-
mercio, fué contra vielJto y marea del gobierno.
güello, en la misma h0ra y sitio, de TOI'rijos y
Una de sus primeras jesliones fué la infl'accion
sus cincüeu ta y cuatro compañeros. POI' esta
de la fe ptlblica, negáudose á l'eCOllocer toJo
vez no se villcula el estrago en los Españoksj
empréstito de la temporada constitucional; y
acutle el ejército francés en auxilio del goJ.¡ier-
sin embargo habia que il' viviendo COII emprés-
no absoluto, y la soldadesca de uua mUlJarqllÍa
titos estranjcros, Diez años de paz y una ocu-
constitucioual I·OJ.¡us·tt;ce el sistema perseguidor
pacíou tle tropas aliadas dUl'auie cinco años no
cuyo enfurecimiento sobrepujó á cuanto cabe
permitiel'on al gobierno de Fel'Ilando el nivelar
imajinal'. Bastará, para retratar al vivo esta
los desembolsos COlJ las entradas. Aumentóse la
Il ueva reaccion, cital' el decreto de la rejencia
deuda 1.745,850,666 reales, que es la sllma dt~
de Madrid, de mayo de 1823. Sentenciaba á
aqllellos empréstitos (1) ; y así cada año babia
muel'le á cuantos diputados habian votado en
que cubril' esta suma con el desfalco de un dé-
Sevilla la trllslacion del rey á Cádiz, á los mi-
cimo. Pregúntese á aquella atlministracioll del'-
nistros que lo acompañal'oll, á la I'ejencia provi·
rochatlora é incapaz el paradero de tan inmensas
siollal nombratla por las córtes el 11 de junjo,
sumas; no lo sabe. Allá se empozó todo en la
y eu fin á todos los oficiales del ejérci to y de los
sima del desconcierto y la anal'quía; nada ~o­
varios batallones y escuadrones de guardias na·
brcvive para atestiguar el empleo de capitales
cionales que fueron escoltando la corte y el go-
tan Silbidos, 110 solo en destillos p,'ovecbosos, I
biel'uo. Debia ejecutarse la pena capital «siu
mas ni aun en gastos de lujo y de gala. No cabe
mas formalidad que el UJero reconocimiento de
ajuste de cuclltas con el desconciel'to adrnini~­
la itleulidad.>J Este fué el esteemo del programa
tl'ati ~·o. pues con él no hay mas coutestar,ion
fiel lJIeu te desempeñado en los diez años conse-
que dar á toda residencia soLre descarrÍ'os lan
cutivos del restablecimieuto de la potestad ab-
criminales de los habel'es públicos.
soluta, "ebajando tal cual tregua proporcionada
Aquel de..:enio nefando es reparable por llll
por miuistros mas humanos é ilustrados; pero
acaecimiento ajeno de toda idea intelectual qlll:'
Juego arrebatados tambien con el raudal de pa·
iba descollando ell España desde 1810, Y ~ill
siones desenfrenadas que estaban acosando el
embal'go ha venido á poner en contl'aresLo 10i
solio, ~o bastaba esto, pues ell'cy paró en sos-
dos pI'incipios opuestos y á producir la gllel'I',j
pechoso para la faccion apostólica que pm' dos
presente; en tanto gl'ado es positivo que en cuno
veces iutentó derribarle. Ni aun era ya árbilro
diendo un pensamiento fecundo por cualquier
Fel'uando de conserval' ministl'os opuestos á
país, los hechos mas inconexos con él redundall
tan c:íegas persecuciones, teuiendo que desviar-
ea su provecho y contribuyen para su triunfo.
los de sí para t1'asponel'los á los puuales del ban·
Hermandad afectuosísima habia l'einadQ ell·
do apostólico.
tl'e Fel'Ilando VII y. su hermano, el infante don
Al vuelo salvaré los diez años de q lIeb"antos
que siguieron á la intel'vencion de 18:13. Si cnle·
(1)
ler. empréstito real, Reale. 334.000,000
les habian sido las persecuciones de 1814, las
2".
5 p. g ..
Jl38.870'00u
sobl'epujó en gran mallel'a esta segunda tempo-
3!l_
30o.ooo,OO()
rada de reaccioll. Cell tu plicál'onse las ~ íclimas,
:1.93.0001000
yel ímpetu de las pasiones apar'eciú iufiuita-
G 1.8.1~,OO(1
mente Illas hOlTol'oso. Campearon org,wizada"
(j) " ,
p. g ..
')()!). J Jo,6hlj
las vcugauzas, y fuerOlllllas y IHas implarables,
cncal'g;ílldo:;t! 1 .. llIita,1 <1" \\':.'1'.111:1 '!', ('lI('~rc''¡;1l'

DE LA ESI'A\\A JIOJ)EIL\\A
!H
C;il'los desde su UI!leZ; llIancolllunándose ade-
tel'Veucion en Ilquel documento de tauta tras·
más en ~11 yida de eantiYéríu y de rescate, como ceudencia, basta decir que lo publicó el miuis-
igualmente en opiuiones; pues habia bastado la tro Calomarde.
rcaccíon de 1814 pal'a lus p~t'cíales de la potes-
Siendo p05ilivo que para nada sonaron lus li-
tad absuluta.
berales ell aquellas iuteriol'i({¡ldes palaciegas,
-"'¡¡da de esto sucedió desde 182.3, pues uo les
es igual rneu te eiel'lo que la prollJulgaeion
bastaba
!.le la
ya Feruaudu; el bamlo iuquísito['ial,
ley de 17H9 es obl'a esclusiva del partido apos-
"pellidándose apm,tolíeo, lo graduaba de blaudo
tólico y de CalotIlal'de, "u I'l'ivileJÍildo
y elldcble
I'epl'es{'u-
en sus pruvidencias. Habia r.eligrado
taute en el gabinete d{~ Fernando; y
,~l
pOI' nta, iUl-
aosollltisnlo cOllla l'evolllcion de 1820, y ha·
propia que ú primera vista aparezca eo.ta iutel'-
Lid (¡ue illljlO:,iLililal' ya todü COlllllocion, estcr-
11I'etacioll de los hechos, no pOI' e,l] deja de :'1'1'
UIIIJ<llJllo olwi,,) ejlOcnlivalllente á todos los li-
puutual meu k bi, tm'ica.
hcraJeo.; y Fermll¡¡liJ c,a'ecia de brio y ritualislIlo
Ya liCIO diclto cómo, tl'as I:t iutel'\\t~lIci<liJ de
jlara redolHlt:;II' por t![]tero üfjlwlla elllfJl'esa.
182;¡ , se fl';lgUÓ Ull bando, ~ielllpl'e di:.puesto
(;o¡)sjJil'ó~,' l)lie~ ,'¡j pala('io coutl'i1 el I'é'y, Y pal'a clli'ul'ecel',c coutl'a
1",
I.odo a,O[/HI de lilwra-
d~klb"I'es delll'o!l(J y del altar carlO[](~al'Oll lislIJO; apellidóse (/pustúl;cu, por' e5t,j/' alJiI
~1I
eru-
LrecLa á la sulwl'¡¡llía ell IJombre de l~ Iglesia,
papado lodu, Ú SU J(~cir, eu los ilikl'escs pl'e-
La jJI'illlU'" lCIJtativa de 182,:; no tu\\'o ;,équito,
di\\eetos dt~ la l'clijiolJ; y no plldicudo estl'emm'
: 1·1 t:dlldillo llesier'es fué cojido y ajusticiado,
á FCI'lIJtj(¡o hd,[a el puuV, que tellian cOllcep-
Ell 1827, el partido apostólico babia ido allll-
tuadu, t['<IIó ú lo lueuos de colocal' ell el millis-
da¡¡uo Sil tr'aUla eu Cataluila, y UBa slIblevaciou terio IIJJJ lteclllll'a avasallada. CalollHll'de [ué el
jelleral estaba aUleu<Jl.alHlo abrasal' el priucipado escojido, pues humilde Y' ¡¡ITilleOuado ell Sll
elltero (l). COIJCcptuó,e el alzallJiclJ lo harto carrera, ".! eUCllIlJbl'Ó á ministro de gr'aeia y
! I'<t,celldelllül para requerir la presencia del
justicia; en ulla pabbra, en iustl'llllleuto
I"~y,
cie¡;o
pues solo él podía al'!'011al'la, hacieudo caer'
de la palJ(lilla apostólica,
las Ul'lllÜS de lIla nos de lus revolto,os.
La sub!evacion de Calalllna t'cquil'ió, como se
Suele eslabonal' la Providencia combiuaciones
ha dicho, la presencia del rey, y los alborota-
".IeIlJS de lluestl'O alcallce, corno sucede aquÍ dores invocaban pOI' gl'Íto bander'izo elllombt'e
COI! aquel acolltecirnie/llo pl'ov(Jt:ado por la ill-
de dOll C{u'los.
tlllel"\\llcia política y el fcllldli"1Il0 l'clijioso. Con
El baudo apostólico, pl'epar;\\dol' del alzamiclI-
,¿l se engarza la liberlad de EspaDa y el adveni-
to, supollielldo sumo tesoll eH los sublevados,
llJiento de Isabel 11 al solio de sus padl'es; la ley (¡uiso que Calomarde, quicio de todo aquel em-
,le H8!.! hdbia I't'lol:ado .. 1 (tillo i1cortlwlo que bolismo, acompaíJase ai I'ej. UfallO Calornal'de,
Felipe V qUIso pubiicUl' ell 10 (k Hl<l1'Zü de 171.1,
se avino al in tell to, (~spel'allzado de veuir á des-
queLl'dnlaudo las It'yes de sacesioll á la corona, empellat' el papel de medianero, em,anchando
,lcatada" eu Espalla pOI' espacio de diez siglos' así IHas y mas su fH'ivauza y gr'ulljeáuduse pode-
Ftl'Udlldo HI publicó la ley (;~ 1i89,
roso illIlujo con los apostólicos,
Jt'IWl'alllleute se i¡;lloran IU3 motivos de pl'O-
Llega el rey á Catalul!a, se desplonla la sublt!-
Illlll¡;ane la pI'aglllática sd!ll:ioll de li89, Y de vueiolJ y se ajllsticiau sus pI'U[¡Olllbres. Calo-
restablecel'se la ley autígllil de la succsioll á la
mal'de, en acechu para utilizar losacolltecimiell-
¡Ol'uua de Espafia. Conquista de los liberales se tos (nada le supouen'ya st:s cómplices),
it<J
en vez
cOlJceptllado aquellil iUlIo,acion, supouiendo
de escudarlos, vielJe á sel' su vel'dugo,
Ijue para
Impó-
liso,.jea)' la aUlhicion de ~Iaría Cl'i:itilw
nense castigos hOl'l'orosos y se apaga
,1 SIIS allhelos
COII sau-
de lllil(:l'C, haLiau pactadn afiall-
g¡'e toda semilla de cOllspil'aciou ca1'li,ta.
/¡¡rle la (;01'011<1 Ú Sil hija, ú trueque de qlle de-
C" lomarde se hace cal'go de su odio~idad
volviese ú
para
Espafia la libe"lad malogr~\\dcl,
con el baudo apostólico y del SUUlU
Con
peligro
tilllt"
'lue
afau se ha descllcajado la historia,
le est;i arnasal/do, Lc va
"ill
la cabeza I~II
hace/'
el trance,
alto <:11 la fe(;ha de la ¡JI'olllulgacio/l
y p~l'a sortear'lo, acuerda ülzar
tlt! la ley,
UlJil ~alla
qu.!
¡l/su·
desde lue!',/J deIlluestl'a la falsf~dad
perable (~[Jtre t~1 solio y d01l Cal'lo~,
,:e aq
cuyo
ucl conct'pto,
reiuüdv
siendo dc 1789. Cital' el ill-
iba a sel' el de los apostólicos.
nujo de los lil¡el'ales en el mes de rllano de 1830,
Asoma la prel!ez
""a
de la l'eilJa María Cristina; y
litiO yaciau allú d¡;~lerl'ad()s, ó presos, ó des-
Calorual't1e, pI'evicndo ellJ<lcilllietJiodc
:"'l\\'ol'jdos, es IIlla (k
UIW prin-
aqllell<Js apl'eu~iol]('s dj,,-
cesa, aconseja eficazmente
p"t',ttadas
á FCl'ltaudo
que se ¡JtóSplOlllólll
la !JI'O-
de suyo; pues pal';t
mlllgaciou de la ley
'!:
de 178!.!, (llIe rcvo¡;a el
,,(',J1'o;<l1' ¡ti p~ll'lid(l ('o;lsliluciouhl
flulo
de loda ill-
acordad" dc Felipc V, Verificóse la Ilt'o!fllllga-
ciotJ el 29 de uJarzo de J 830, ~"to es, sielc mese,',
i, L! p¡;/lcipilJo ,(¡mplt'lldcLISC[¡;dIUpro\\iuri,¡.:.
<tutes dclllaciIlJi\\~ul(l
!q,l!l~ rL,
de la r!'illa
l:dt.dil!¡,\\.
hilbel, s,tlid .. :!
1111 "1 lO di- ,,('ful,['., di' lS:,O

IHSTOHIA I'OLlTICA
Con que a~í el alJortamiento de la l'ebeldía
acta de I'cvocacion; pel'o el conde previendo nllA
apostólica encajonó á Calomarde, su instl'u-
las resultas posibles de aquella tr'opelía, rué po-
mento y hechura, en la precision de \\'enir á des-
niendo reparos á la forma y la sustancia del do-
cal'gJl' el golpe que habia de alejar á don Cárlos
cumento que le pedian, y paró en negarse á fa-
para siempl'e del solio.
cilitarlo, diciendo que el acta correspondia al
No apareció asomo de (JI'otesta contra la le-
ministel'Ío de gl'acia y justicia, y que acudiesen
galidad deaqllellaacta de FernandoVn, ni antes
á Calomal'de, malquisto hasta entónces cou los
ni despues del nacimiento de su hija (sabel, en-
conspÍl'adol'es, por autor de la misma acta que
mudeciendo allá don Cárlos v todo 5U bando.
estaban ansiando anular.
Se fl'agua/"On tI'amoyas encubiertas, y se pl'epa-
Antonini, dc suyo pel'spicaz, seentera de lomu·
l'al'OIl asaltos contl'a la lIue\\'a !t~y que I'eponia á
eho que podl'ian reeabal' del mismo Calomal'lle
1<15 mujeres en el trono de España, como habia
cn aquella coynntlll'aj se encara desde Inegocon
I'ejido desde tiempo inmemoriaL
este sujeto, se esplaya sobre lo infinito qne ar-
Adolece el rey desahuciadamente en OtOIÍ<~
riesgaba, en muriendo el rey, para pUI'gar las
de 1832, y rodea la ansiada coyuntura. Acuden
ejecuciones sangrientas de 1827 en Cataluña, yla
los apostólicos y don Cárlos al lecho del monar-
fl~aldad de su delito para con don Cárlos, PI'O'
ca m')ribunc!o, y se ll'ata de apl:ovechar el tI'an-
111\\1 Igando la ley que lo csqluia del solio. Obvio
ce para al'l'ebalal'le una revocaeion del lleta de
se le hace el demoslr'3l' á Calomar'ue que el LÍnico
29 de mal'zo de 1830.
arbitrio para desagraviarle, y amistarse de nlle,,')
Ni el plall ideadoni losmedioseonvcllidos COI'·
con el bandoal cual debia su encumbramiento,
I'esponden á la nacíoll espaí'íola.
es el estender el acta de re\\'ocacioll aCcedida por'
Hallábanse reunidos ell la GrJnja va!'ios iudi-
la reina. Ufano de reencom padrar con sus ca·
,iduos del cuerpo diplomático; conferenciaJ'on
maradas anleriOl'cs, Calomarde se aviene gns-
íntimamente pal';¡ ver de logral' á todo trunCe
toso á la ,'etractacion que abonaba su conduela
la I'e\\ocacion de la pl'agmática sancion, en la
pasada. Redactada el acta pOI' Cr'uz MUYOI', se
agonía de Fernnndo VII. Aeol'des ya en el rumbo
encargó el conde de Alcudia de presentarla al
Cllle habian de seguÍl', A!ltonini, ajente de poli-
rey, quien la fil'ma en gal"abatos inle.iibles, que
da, y á la sazon enviado de Nápolcs en Maurid,
hicieron veces de todos los reqnisitos.
quedó encargado de tramoyista para la ejeen-
"Estaba ya ell'pi' oleado y ajeno de lodo co-
cion; pues, á fuer de miuistro de familia, se le
nocimien to, y al parecer en el trance de la
franqueaba mas pi palacio, y luego era de tem-
lIluerte; aun se le habia conceptuado difuuto
ple muy adecuado pal'a el desempeño de tan
algunas horas antes, pal'ticipándolo así el emba-
remata(~-J. iniquidad. Clavado Alltonilli á las
jadlH' francés á la cOl'le de las Tuilel'Ías. Elltóo-
plalltas de la reilla Cl'istina, en aquel trance de
ces Peña y GOllzal~z, confesol'es del rey, se en-
'll1ebl'anlo que traia como eulutado t~l palacio
tl'ometiel'on hasta su dormitol'Ío, y utilizando
cntert', á la pel'spectiva del rey lllo1'ibuudo se
la posh'acion del moribundo, le amenllzal'on,
ailadia el azoramiento de tanta maquinacioll
con "oces solernlws y acleman vehemente, con el
corno se entretejia á dit'stro y sinicstl'o. Es de
castigo sempitel'l1o, si no I'evoea/la el decl'elo
cstraí'íal' que la I'cina /JO lanzase de palacio á un
q!le llamaba á su hija al solio. Mandaron á la
ministro de fanlilia que, aparentando sumo in-
reina, Clue se hallaba presente, que lograse de
terés pOI' ella y PI))" su hija, la estaba acosando
S. ~l. que hiciese lo que línicamente podia salval'
t'on zozobras, ostentándole IHl ruad/'o de f,.a-
S(I alma, y dejade Illorir con lir conciencia sose-
casos hOl'rorosos que iban á salteal' ¿ toda la fa-
gada. El rey, con el entendimiento ya enmara-
milia al espiral' Fcmaudo, si no dilijeueiaba cn
i13do pOI' la cercanía de la \\TIUCI'te, al ver que
preeavcl'los con la revocacion del acta de 29 de
le estaban imponiendo terminantemente una
marzo de 1830. Cel'cada de enemigos, sil] arri-
jestion, sin cnlcrarsedestls eirnmstancías, vol-
mo y sin conscjel'os, María Cl'istina, postrada
\\ ió rendidamente la vista hácia sn esposa. Tl"istí·
con d aran v los desvelos dedicados con asolll-
sinusel'ia la situacion del pecho de la reinJ en tan
bl'oso estl'edlO al alivio de los quebranto~ de Sil
3pnrado trance; y así estrechada pOI' una parte,
esposo, asustada con aquella descarga iucesante
y consnltada por otra, no le cabia mas arbitrio
de siniestros anuncios, tu',o que amainará tan
q lIe sacrificar toda considcracion terl'ena al ali-
redoblado martil'io y sc desPI'endió pOI' fin de la
,io de los postreros momentos de un rey espi·
:lIIuencia tille le estaban requiriendo los 'apostó-
rando. Concedíó la reina Sil anuencia, y el eOli-
licos.
de de Alcudia, ClUC estaba en acecho á la IHlel'la,
Apl'csada una vez aquclla adl.esion, desentra-
entró, á una seña del confesor, con el decl'cto
¡iada con los quel.Jl'antos de l'eina y de madre,
ya cOI'riente: la li/'ma real, tal como puede fOl"·
"ncal'góse Antonini de avenirse COIl el conde de
marse en aquel plinto, se logrlÍ, 3l'I'ebat;índola
,'.lctlclia, ministro de estado, para estendcl' el
á Hila lllujCI" [lo;,tr'.lda y 1I01'osa y;i la 11I;I!W In:·

mula ue UIl mOl'ibundo; y aquella acla, rebo·
apeteciendo, pel'o al mismo tiempo r'echazaba
sante de injusticia personal, ha sido el manan-
toda l'efOl'ma poJíticil. Despropósito estrañísimo
tial delasca/amidaues nacionales de España (1).»
en que han illcurl'iJo sujetos de injenio, pues
Alcanzada la fil'ma ue Fel'nanuo, ú lo que de-
conceptúan ml1cllOS que cabe la reforma en
bia bacer sus \\'eces, los capataces de aquella tra-
abusos administl'ari\\'os, abor·to del atropella-
moya volar'on con el acta all't'spetab/e decano
miento de los del'echos de toda nacían, 110 re-
del consejo de Castilla, don José Puig, para que
pon.iéndola desde luego en su decoroso asiento,
dispusiese su pub/icacion; pero aquel dignísimo
devolviéndole el ejel'cicio lejítimo de sus dere-
majish'ado se desentendió de todo el empeño
chos. Intento desatinarlo es el de creerseengrei-
delpal,tido apostólico antesdel fallecimiento del
damente mas pujante á solas y prescindiendo
rey, y retuvo en su podel' el documento (2).
de pensamientos y de empuje, que obl'lIndo á
Descuella aqnÍ nIJo de aquellos decretos in-
la ltlz del desengaño. Tal apareceria un caudillo
comprensibles ue la Providencia, ajenos torios
que, arl'ostrando tilla hueste crecida, entablase
de nuestros alcances; pues los cal'listas, siel)1·
la pelea sin tropa y sin auxilios.
pl'e tramadores, acarrear'on la pl'omnlgacion
Cabe en un sobpl'ano el em peño de su potestad
del acta que están ahora hostilizando, y Calo-
ilimitada, prescindiendo de toda cooperacion.
mal'de, su hechura y Sil comodin, es el pl'omul-
Pedro el Grande, ejerciendo su absolutismo pOI'
gador de la pragmática s<lncion de 1789, y luego
!llano del verdugo, fué arrollando el contraresto
de la revocacinn deseucajada á Fernando cn el
dt' la barbal'ie á sus in tentos civilizadores. De-
trance de mOl'ir.
golló á los Estrelizes y sentenció á muerte á
Cuando el rey, Ja convalecido, se hizo cargo
todo barbudo. Mahmud, tremolando allá el pen-
de las Il'amoyas maquilladas en su allgusliosa
don del pt'ofetil, alcanzó con el aJ'rimodel pueblo,
y dilatada agonía, despidió á cuantos minislt'os
el eslcrminio de los j!'níT.aros, y con diestl'a
illtervinieron en aquella trama,y fué ya calando
b,'iosa, derrumbando todo el edificio añejo de
los intentos de Sil hel'mano y del partido que
la bal'barie, pudo lI¡¡mar á la civiliz"cion en SIl
acaudillaba. Formó luego \\lU lluevo ministel'io,
allx¡lio.
se ajuició en sus miras, y en fiu, Illas comedido,
Cupo á Fernando VII aquella postestad sin
atajó el tOl'rente de pel'seclIciones que duraban
límites, Ilt'ro la empleó para contrarestar' la ci-
ya desde nueve años, y a~Í empezó á rayal' por
vilizacio!!, monstl'lIosidad ca~i iusoñable para
el hOI'izonte la alll'Ol'a de otra era nueva. Alter-
Ilucs!i'o siglo. Pel'O ¿cómo se ha llegado á con-
nó la I'eina cu la autoridad SlIpt'~ma, mediaron
ceptual' que semejante carrera a~oladot'a habia
I'azones_ conciliadoras, y luego la 11I'imel'a am-
de sobrevivir á su inventO/·, y que vendria un
nistía ft'anqncó las puel'las de Sil patl'ia á 1111 sin·
ministl'O de suficiente desempeño para seguÍ!'
mímel'o de Españoles destel'rados desde 1823,
con el ejel'cicio de \\lila poI estad absoluta, ya
Tras el despotismo I'f:aecionista, asomó una lo·
inasequible, a\\ln encaminada al aciel'to? Yerro
ler'aneia efectiva, que se apellidó luego dopo-
gr'avísimo era el conc'?pluar á la España senteu-
tismo ilustrado, contrapuesta á la real ¡dad mCIl-
ciada a yacel' sempiternamente maniatada con
tecata que hasl,,-cntónces )¡~bi3 servido de rlOl'·
los cordelt s de la arbi tr'DI·iedad. No cabe pujanza
maal gobierno; y ,¡sí en medio del idiotlla in trin-
que haga t'umudecer los acontecimientos, cUJa
cado que se estaba IIsando, apal'ecian I~s incer-
voz encier'l'a un desengaño patente de la insta-
tidumbres. Campeaban ya en la nueva potest~d
bilidad rle todo lo humano.
los visos del principio fundamental de la libertad
El manifiesto del 4 de octubre de 1833 zanjó
politica. Providenciando así el despotismo, des-
la cue~lioll de la exis teneia del ministerio, ci-
fallecia mOl'talmente t'n el pr'opio monarC;l que
ñendo en sustancia su p!'ogl'ama ¿ estas pala-
lanto lo habia est/'t~rnado. Zea BCI'mndez fué el
bl'as: ~'1/{u/a de innol'adon; COIllO si la p!'ecisioll
encargado de aquel tránsito reparahle, y des-
en qué se hallaba de patentizar á la nacíon el
enful'ecída ya la pel'secl1cion, amaneció allá
rllmbo que iba á seguir no fllcse ya lo sumo de
c¡er'to mil'amiento con las opiniones políticas.
las illl!ov;]ciones. ¿De cuándo acá babia el go-
Se l'cmontal'on los ánimos en alas de aquclla
biel'\\lo de E~paña tributado aqll~l <lcatamiento ¡¡
tolerancia primel'a, y al paso que se iban euto-
la apinion pública, pal'a desembozarleá las clal'a~
nando, amainaba mas y mas el poderío. Hablaba
sus intimas pcnsamientos?
ya este de .. efol'mas positivas, y aun las cstaha
Esta opinioll, por cada dia mas descontenta-
diza, ni lIn ápice agradeció á Zea, ni Sil ademall
(1) Bosquejo de la política inglela respecto á la
esfol'Zado con los carlistas, Ili su hCl'oicidad
}~spaña, en contestaeion á la obra del conde Carnar-
en lanzar á don Cál'los de Madl'id, á ciencia :>
von, intitulada Portllgal y Galicia.
pt'esencia de 300 mil \\oluntal'ios realistas ar-
(2) Quedó rHocada el acta en la célehre reunion
mados.
de 3r dI' diciemhre de 183 •.
Cucntl'll que el manifipslo del 4 de 0('1 "I.>t'"

HlSTOHL\\. I'OLlTlCA
m~r('ció la aprobacion (l<' las polendas d",1 norte,
Mas sien vez de lorlo esto, I~ potpstad ah~o¡ll{iI
y aun añaden que el pl'íncipe de Meternich ase-
desustancia y esteriliza, allá se le art"oja funda-
gnraba que le e~tampara su firma. Como aquel
damente el odio del jénero humano. Esta po-
estímulo meramente diplomático nosecomprobó
testad no ha sido en España mas que un raudal
con demostr'acion alguna de afecto, esto mismo
desbocado y asolador, mereciendo LÍnicamenlp
está diciendo que dicho pl'ograma era muy ajeno
sobresalto y maldicion.
del impulso eJe pensamientos que iba descollau-
Se afirmó qlW las potencias del norte ihan {¡
do en España, Dechado infallsto pal'a su remedo
reconocer á Isabel 11, cllando la caida de Zea les
el'a el de la yel'ta y sempiterna inmobilidad del
hizo variar de I'umbo; y el ademan ostentad u
Austl'ia , pues siendo de suyo monstruoso el
por aquellas potencias al fallecimiento dl'l rey,
intento de encallar la sociedad teniéndola des-
está demostrando su desafecto para con nuestra
pavorida, y si la racionalidad se destempla con-
jóven reina; y así no soy de los ilusos que creen
tra aquella potestad desaforada, á lo menos
aun en aqllel cambio eventual. El afan de lejí-
cllllndo se ha cumplido con todos Jos requisitos
timidad dinástica nunca enardecióesclusivamen-
del órden y del bienestar positivo respecto á
te á los saber'anos del norte. y sobran pruebas
los dependientes, como lo está realizando el
para evidencial' Sil tolerancia, y aun su tibien
todopodel'o50 archicanciller del Anstria hace
en plinto á dinastía. Mas con este pretexto de
ya treinta años, cabe abogar pOI' la !nmobilidad;
mudanza en el órden de sucesion, se encubría
mns por cierto que los ministros españoll'~ ni
\\In principio político, cuya causa se mostraba
en un ápice podianalegar ignal jéner'o de des-
muy patente. Prusia, Au~tria y Rusia aeord"ron
empeño, pues carecian de toda la hahilidad ad-
ya entónces no reconocer' á la hija d~ Fernall-
m;nistrativa del imperio austríaco. Tanto allí
do VII, y así aquella cuest¡on de dilla~tía se ks
romo en Prusia, ha venido el absolutismo á ha-
¡'odeó muy opor'tllnamente para cohonestar su
c~rse llevadero con su método y despejo gube~­
desvío de principios.
.
nativo, al paso q\\le en España, siem pre se ha
Difunto Fernando, Illtió la esperanza I'n todo~
hecho mas y mas abominable pOI' sus robos y Sil
los pechos jener'osns; elllr'ailable era ya la f,'
idiotez, al par que por SIlS crueldades.
en la libertad, pues el'a el esll'ibo del POI'\\'(,llil'
El estadista que remeda debe hacerse cargo
de España, habiendo tenido que sobr~l)()nel's('
(le la identidad de circunstancias que se le hag~n
á tan <Imargas pruebas, y consCI'vándose cabal
comparables. No lo hizo Zea, y así le cuadra
en medio de los mal'tirios de aquel aciago rei-
aquel car¡;o tan sonado con los constituciollales
nado. Ya estarnos presenciando el movimiento
innovadores, y es haber querido embocar á la
de las ideas vllel to á su C:\\Ilce, tl'as las rearcio-
España, ajeua toda de los elemenlos adecuados,
nes de 1814 y de 1823, arre!!l-atando los últimos
nn sistema advenedizo. Despavorido Zea con el
rai;tros dI' la potestad absoluta, El justísimo
peligro de las innovaciones, y embelesado con
engreimiento nacional ansiaba tambien borral'
la prosperidad de los estados absolutistas, se em-
las huellas de la inlervencion Iihertieida de la
peñó tras un sistema insensato, y exánime ya COIl
Francia; pues forzoso SI! hacia el pl'atestar con-
Femando VII. En una palabra, trabó Zea una lid
tra tamaño atentado.
-
en pro de una potestad ya difunta para laEspaña
No se hizo cal'go Zea, como estadista. de la
entpra y que ninguna fnerza humana alcanzara
situacíon y circllnstanci<ls de España, en parti-
á ronsel'var.
cula!' tl'as la muerte de Fernando. Aquel minis"
YelTOS v delitos acompañan innegablcmente
tr'o denodado no se enter'ó de que tal acontpci-
á !',Ilos la íihertad; pero los visos aciagos de su
miento, precedido de la mudaoza en la ley de su-
existencia suelen 'ser efecto de 1:\\ l'esistencia
cesion, era una revolucion elltera, y que qlW-
que há dearl'ollar; ¿ mas á "erqué disculpa cabe
daban yertas desde aquel punto las fllerzas lu-
c:)n ulla potestad que, siempre voluntariosa y
das del gobierno absoluto,
sin mas norte ni fiscalía que su pI'opio albedrío,
Conceptuó Zea qnH para el estel'minio de los
tan solo supo denocar y abortar aquel caos ad-
carlistas en 1834 bastaba quererlo, cnm0.la lo
ministrativo, yermando el pais mas opulento y
habia querido en 182;'; mas no akanzó quP Sil
fecundo de toda Enropa? Entonador y benefi-
fllPl'za millistpri~1 de entónces no le er~ d.,
cioso sin par 1Íene que ser IIn gobierno abso-
modo alguno per'sonal, sillo un destello del po-
luto para hacerse acreedor á una especie de to-
del'ío de Feruanclo VII, y que aquella prqlOtt'n·
lel'aneia tácita de parte de la moral y la filosofía;
cia Ja no existia. En vez de a¡.;olpnr bnJo 1I;la
v cuando, á fuer de todo poder'oso, está :11'1'0'
misma bantlel':1 para lo venidero opinioues in-
¡lnndo hasta los dl'rf'chos mas sagrados d~l
conexas y fllel'zas lluevas, desahllció á todo'
homlll'e, tiene que producir mil bienes y dichas
con estas palabl'as: c'VinKllllll ,'ollrrsioll, I'n pi
palp~blf's en la socied~d. como el Nilo. cuyns
mismo [millo "11 que, it implIlsos de la opilliolJ
at<\\I~~ van ft'l·tiliz~ndo las c:lJnpilías qlle 3nf'gan.
ptÍblica, lenia qllP fr~nqlll'al' las puerta,d,' b,-

DE LA ESPAÑA :\\IODEIt~A.
9"
..
pai'íaá losemigrados á,~ 1823. Imprudellcia slIma
dejar ya la sllcr/(' de la nacion ell m~n()~ dr un
rué el pl'ofel'ir aquella espresion que recuerda
ministerio qlle se desentendia de todos, Pot'
f>1 rótulo del Dante á la puerta del infierno:
una parte, tina opinion nacientf', haslaute pode-
rosa para demostrar su ánimo de tt'amontar los
nLasciate ngni speranza, voi ch' entr:lte.>t
límites del manifiesto del 4 de octubre, y pOI'
:'i'ecesita d hombre esper:mzar, y no era de
otl'a, la insurreccion carlista, mas y mas amena-
mas, desplles de doce afios de quebrantos, el
zadol'a, hacian muy arriesgada y resbaladiza la
franquear cierta esperanza de mejor porvenir;
posicion del ministerio. El contraste violento
yasí en vez de lograr el agl'adecimiento de los
entre lo pasado y lo porvenir imposihilitaba
emigrados entrantes, los tuvo Zea á todos en-
de todo punto el stntll qllOj y tuvo Zea que re-
('on I rados. Sil presencia en el suelo patrio 1'0-
tirarse,
busleeió la opinion ¡llíblica. Nadie se avenia á
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CAPITULO QUINTO.
e
rercera ter" porada constitucional. -
Mini~terio de Martinp1- de la Rosa. --- El estatuto rpal. -- Ministerio d ..
Toreno.-Sllhlevacioll de las provillcias,-Caida del ministerio.
Estamos en 1834. -
El pensamiento de libel'·
desventuras pasadas, y en la hija de Ferll3ndo
tlld que descolló en 1810, en medio de II na lid
están viendo tan solo el símbolo de su rpjpne-
memOl'able para siempre en los fastos de la in-
racioo, Reciben á Is:lbel II <le manos de su au-
dependencia de las naciones, sobrevivió y me-
gnsta madre y la proclaman pOI' su reina lejíti-
dl'ó con las pel'SPclIciones. Asalta, vuelca y ar-
ma j oye María Cristina, al par de María Teresa,
I'olla todos los tropiezos; contra resta los mayo-
el grito caballeresco: Moriamll1'prO regc no.ftro,
res fracasos, no se a paga con la sangre de tan"
y la corona de Isabel qneda á cargo del pnndo-
tas vícLimas esclarecidas, y aquel fuego sagrado
nor castellano. ¿ A qllé pucblo cupo jamás el ha-
haña por tercera vez con sus vi"íficos destellos
cerse acreedOl' á IIn agradecimiento tan en1l'a-
los ámbitos de España. Al cesar la potestad ti-
ñabl~ de parte de su monarca? ¿ Qué nacion ha-
ránica de Fernando, el ímpetu dp libertad se
brá venido á derl'amar tanta sangre por COllsel'-
dispara a manera dI' un resorte comprimido lar-
val' la corona á las jeneraciones de reyes? Des-
go tiempo .' y recobra Sil elasticidad.
apl'opiada de Fernando VII por lIsllrpacion es-
Xo se asemeja esta tercera perspectiva de la
[ranjera, contl'arestada á Isabel II pOI' uSlIl'pa-
era constitucional á las anleriol'es, y está ates-
cion doméstica, sagrada es ya para los Españoles
tignando con qué teson se consenaron las tl'a-
dicha corona, pOI' cuanto en 1808 yen 1834 ha es-
dicionps de la grande é hidalga iniciativa de las
tado desempeñando el ¡?;randísimo principio de
('úl'tes de Cádiz,
la rejeneracion nacional: la anllencia y la :lela·
En 1834, no es ya IIna asonada militar que es-
macion del pais constituyen lÍnicamente la Ipjiti-
tá con espada en m~no pidiendo el restableci-
midad de los solios, y I?tltóuces verdaderamenk
miento de las institueiones; 110 es ulla revolu-
un I'ey es elllnjido del Señor.
cion que estrella cuanto encuentra, ni es tam-
Sllcedió un ministel'Ío al de Zea ,que se dfl'a·
poco rebddía de los plleblos : es la opioion pú-
ba en Sil caudillo l\\Iartinez de la Rosa, Esperan-
bl ica sosf'gadamen te triu n fadora del despotismo
zas halagüeñas se eslabonaban con un nombl'"
agonizante, con d empuje único del dogma vi-
amado pOI' los enamorados de la I ibel'lad , y hm'-
vidor de la libertad, La sobel'anía misma es la
to espel'im .. ntado con el martirio padecido mag-
qlle acnde á pedil' pal'a la cUlla de una reina ni-
nánimementc en los presidios ele Afl'ica; mas
¡la el animo de los principios vedados hasta 1'1
por desgr'acia se frustraron.
dia de su ascenso al tl'ono, Aquf'lla hermandad
Inmenso adelanto era el ¡¡dvenimiento de l\\Tal'-
pactada enll'e la nacion y la corona, sagrada-
tinez de la Rosa en 1834 pOI' el rumbo en qlle
mente enlazadas con la Iibel'tad, sejUl'a á la paz
España ansiaba, hacia un cnarto de siglo, em-
del fanatismo políti~o y relijioso. Rnjc á lo le-
prender su marcha; y los nombres de córtes v
jos [ll'ev,on:1l1do la peka qlH~ va á trabar eon la
ele constitllcion c01'l'ian pm'pjlls con .. 1 del nll~­
pl'f'sa qlw se le escabulle; y psl.e Sel'a pI po~trer
vo mil!~stl'o.
tr:llICf' pJl'a la Id)!'!'ta". Olvidan los Espaiiolps SIlS
Des:lci('I'!os ti .. tl'ascpnrlf'nria !cllrl!';í pOI' (~iel'-

IIISTOHlA I'OLlTlC..\\
lo que tildal' la histol'ia en este ¡>\\'Ohombre, afa-
Rosa un fuero otol'gado pOI' la COI"oua , embo-
mado pOI' su injenio y sus Iwendas esclarecidas;
cándoselo a España pOI' cédultl tninisterial. Ca·
mas nadie le tachará el haber desel'tado por en-
rece acasO de ejemplal' un convenio COn visos
tel'O de las banderas que lan hidalgameilte ha-
de fundamental, sin que 10 vote la nacion ni lo
bia seguido, En m'edio de los infaustos desvíos
conceda el albedrío personal del monarca, i Un
que los pl'incipios de libertad han venido á pa-
ministro que se hace constituyente! ¡ Usurpa l'
decer en Sil ánimo, se mantuvo siempre leal en
á un tiempo la soberanía del pueblo y la inicia·
cuanto á la esencia;y si ha iJovariaudo en sus
tiva rejia! Con solo este yerro insoldable, fué
apiicaciones, nos hal'émos cm'go de que sn con-
el estatuto real un enjcndro muel'to al nacer,
vencimiento Íntimo, pOI' mas aciago que fuese
pues concebido mera y ministerialmente, no le
para la pa tria , l'S hijo de Sil conciencia y acree-
cupieron accidentes de vida. ¡Y cuánta desdicha
dor all'espeto ptíblico,
acaneó tan aciaga usurpacion ! Hahlando de las
No pudiendo abarcal' sino los acontecimien-
antiguas leyes fundamentales de la monarquíR
tos mayol'2s de cada época, como padrones que
democrática de España, sal ia con un bosquejo
las d~slindan , no iré desmP,llllzando por ápices
macilento de eonstituciones estranjeras y des·
el desem peño del SeñOl' 1\\Ial'tinez i pues todo si·
cabaladas, Tachaban á las CÓl'tt's de C:.ídiz de re·
gue como siempl'e, y tan solo me cabe repetit'
medadoras de la cOllstitucion franeesa de 91, .v
lo mismo y evidenciar que en la administracion,
trascol'dando descabelladamentc las" libel'tades
ó mas bien eu su carencia cabal, se dfl'a la llaga
antiguas de España, se toma por norma la car-
que causa todos los quebrantos de Espaí'ia. Fllé
ta otorgada de la Restauracion fl'ancesa, finada
pues el ministerio de l\\Iartillez de la Rosa, 111
ya en las .iornadas de julio de 1830 , quedándo-
pal' de los antel'iores y postel'iol'es, endeble,
se en el remedo muy en zaga de su mente, d!'
alascado, sin impulsos y sin asomo de grandio-
suyo antilibel'aJ.
sidad en sus intentos. AlIal'qnía gnbemativa rué
Desenlendióse Mal'tiuez de la Rosa voluntaria-
siempl'c la nOl'ma de su administracion, sin
mente de la nombl'adÍa mas csclal'ecida que pue·
planteal' cosa alguna acreedol'a al l'ecuerdo de
de anhelar Uil estadista. Si Ilecho cargo de la
la~ jeneraciones venideras. Un padl'on mas se-
grandiosidad de aquel empeño en plantem' UII
rá un tl'ál'lsito del señor l\\.Jal'tinez de la Rosa por
nuevo sistema político ysocial, lo esh'ihara en d
los negocios, para Ít' siguiendo aquel carril ¡jl'ido
principio incoutl'ástable de lasobcrania del pue·
y trillado POI" tantos ministros que no han ve-
blo, conVOCál"a la nacíon á córtes jenel'ales para
nido á dejar ma5 que una manift~st¡¡cionde sao
lab,"ar una constituciolJ cástitamente española,
nos inten tos si n el menOl' resulLado.
consel'vando cuanto suministrasen las cÓl'tes
Las dos lÍnicas jestiones de bul to en el minis·
antiguas pal'a la planta moderna en la sustancia
terio del señor Martinez de la Ros~ son el esta·
yen la I'ol'ma, si j'eplldiara toda t'stranjel'ía, co-
tuto real y la cuádruple alianza.
mo ántipática á 1<1 nacion , poscel'ia la E~paña
Cuando en 1810 recobraron los Españoles pOI'
una ley fundamcn ta I de cal'la toda española, plan·
primel'a vez el ejercicio de sus del'echos políti·
teada POI" el consentimit'nto lih,'e de la nacion
eos, confiscados por la monarquía, tl'emolaron
y de la COl'Olla. Por entónces !JO habiall las pa·
en SllS baudel'as el principio de la sobt'l'anÍa na·
siones todavía causado los eslt'3go~ ~obl'evellidos
cional. Arma(lo el pais en dercnsa propia, el
postel'iorrnenle. Grandísimo fuet'á el inflUjO de
pl'imel" paso termillante ¡.:ara el rescate del¡Hlc,
un gobicl'llo convoca dar de la nncion y ventila·
blo fué una constitucioll; q !tedando así indeleble-
dor de un pacto nuevo pat'a el al't'q;lo de áque·
mente consagrada. Habia el monarca desampa-
lIa ley fundamental, escuadl'onándose la Espa-
I'ado el pais, estando cautivo en ValplI<;ay , J el
ña de estl'eltlo á estremo bajo una idéntica ban-
dia de su J'edencioll, tenia que aceptm' el pacto
dera. En vez de aquel J'espelo tribtttado á la ma-
social; mas ya se ha visto cómo quedó desechado
jestad nacional, se arl'ojó all;, , como agracian·
III asomal'la monarquía pOI' el suelo I'cconquis.
do á la an~iedad jeneral, el estatuto rejio , CI1'y~
tado dc la patda,
tl'azá estr3njé'rada fué.p UII motivo de repulsa.
:Median diez años, y un alzamiento milital' res-
'Estp desatinado remedo fl'3neés ,'ino a ser un
tablece aquella misma cOlistitllcion volcada á
hacho n de discordia entre los cOllstitucionales,
viva fuerza. La soberanía vcncida la acepta y
y enjendl'ó UII partido Ilue\\'o, enalldo se debiM!
protesta intel'iormente , llama luego á cien mil
avental' 10s.Ya e)¡i~tcntes. En suma, nadie admi·,
bayonetas y iogra derribal' pOI' segunda vez la
t ió de vel'as el estatuto real, ni lo aceptó ni lo
constitncion nacional,
¡ll'ohijó partido alguno dl! rOr31.011. Eu anali·
En 1834 ,el llIinistel'io es el que brinda con
zando brevemente aquella Obl'3 de 1(1~ atloell'i-
un lluevo pacto qlle la nacion tiene que aceptar
nadores de España, quedat';] demoslradó que 1,)
á ciegas; pel'o lo Ol'illa la nacion como debía.
oposieion que enconlt'ó al tlaC{'(' rué ellW[incio
Ni aun fué el estatnto \\'t'al cI~ Mal'tinez de la
de su del'l'ibo inevitablp,

~
l· I
DE L\\ ESI',\\ÑA'lO\\')ER~A.
9i
l ,Al presental' el t'statllto real á la nacion, ma-
.
millones libre~, Con la escasez de poblacioll, y
Jli{esló elministcl'io que se reduda al cimiento
luego la pl'ccision de poseel' nceidas propieda·
l sobre el cual teudrian los diputados qne levan- des pal'a gozar el rédito de los 12 mil I'cales, ce-
·'ttr.el edificio constitucional; y bajo este con-
ñian fOl'zosamente la eleccion de procuradores
cepto venian á guardar ciel'to mil'amiento con el
á una minoría impcrceptible, De ahí trampas
aolíelo del público. No el'a sin embargo sincel'a
sin fin para constitnil'la renta apetecida á suje-
. aquella manifestacion , habiendo antes provi-
tos esclarecidos que tenian la desgl'acia de no po-
denciado cuanto conducía para imposibilitar la
seer por patrimonio mas que sus prendas y sn
. empresa qne se aparentaba confiar al patriotis·
injenio, juntando con talltos realces sus padeci-
. ·1110 de los delegados de la nacion,
mientos por la causa de la libertad.
Por de coulado , aquellos supuestos apodera-
Quedando como aérea la cleccion de procura-
do~ á quienes se ha bla ba, el'au eit'jidos en vi¡,tud
dores con el método y el padl'oIl para vel'ifka¡'-
'del mas iocreible monopolio, pues era tal el his.
la, se atajaron todos los ímpetus de iudepf'n-
tema de eleccion crea po pOI' el t'statllto, que eu
deucia de cierLos nombrados, imposibilitand(J
¡'eslÍmen no lIt'gaba á mil el Illímel'o de electores
con el I'eglamento de aquel estamento tí cáma-
,--para toda la España.
ra toda discll~ion. A~¡ se l'edoudeó el estatu too
Esta era la planta clcdol'al del estatnto:
No les cabia á los proCl\\radol'es el deliberal' so-
COIJI.::ediase eselusivamente el derecho de ele-
hre los asuntos, sino á pl'Opuesta de la corona,
jirá las cabezas de pal,tido. ComponJanse líni-
concediéndoles pOI' suma fineza el del'echo de
t'8meute los c'Jlejios de los concejales, quienes
peticion, y aun ciñendo su ejercicio con b cláu-
. se acompañaban de igual lllímel'o de mayores
sula imprescindible de ir firmada por doce indi-
'~eoutt'ibnycntes. Cada colejio combinado en csta
viduos del estamento, y qlledando árbitl'os los
forma nombraba dos electores, y todos los de
ministros de contestar ó no á memol'iales tu n
cabeza de pm'tido se juntaban en la capit<d de la
baladíes,
provillcia y no:nbraball los diputa~los pal'a CÓI'-
Ct'caba el estatuto una cámara al'isLocrática,
¡ les,
apéllidándola de los Próceres, jénel'o totalmen-
Hay en I~spaña 18.447 concejos, repal,tidos eu-
te estranjero, No me detendl'é en sentenciar I~
tre 49 provincias, de donde resultan 376 conee-
coostituciou de semejante CiÍmara, bastándo-
[¡'. jos por pl·ovincia. Se pueden regulal' en 10 pOI'
me el repetir aquí el órden pOI' el cual va el es-
provincia las cabezas de partido; y así es q tle t~n
tatuto coordinando lo~ títulos de cuantos puc-
total de los cOllcejo~ habl'ia 490 con voto elec-
den aspirar á tamaña dignidad, "El estamento
(oral, y 17,957 sin él, y como cada cabeza de pal'·
de Próceres se compondrá,,, dice el preámbulo
tido nom braba dos electores, las 490 cabezas
del estatuto, ,( de cuantos descuellen por sus
,oomponian 980 electores.
empleos encumbrados, su nacimiento esclareci-
. Con que en vein te votos pOI' provincia se vin-
do, sus servicios, su mérito, su saber y sus vil'-
culaba la eleccion de los diputados.
tudes. " i Con que para entrar en esta cámara
No bastaba este mezquino monopolio de los
alta, el primel' requisito era la jel'al'quÍa y el na·
votos, plles hahia qlle iuventar requisitos par'a
cimiento del aspirante, y los menos precisos
ir' estrechando mas y mas un dl'culo ya tan re·
eran el saber y la virtud! Semejante justipre¡;:io
ducido, l así todo procUl'ador debia gozal'12 ,000
está retratando al vivo aquella inslitucion mal-
¡'eales del1J1'odueto de SIIS fincas,
hadada dc pl'óceres , y escusa todo comental'io.
Para enlet'arse de la (¡'ascendencia de seme-
Tenian quc l'eclutal'se de gl'andes de España, del
jante padroll electOl'al, st'!'ia IJeeesario logl'al' un
ele¡'O superior y los empleados con sesenta mil
guarismo puntual dpl rédito de las tienas en
reales de renta anual, lo que desde luego tl'aia
España. Careciendo dc este dato, nadie ignol'a
consigo una esclusion fundamental, á no admi-
lo que escaseamos de carretel'as y canales, los
tir como rentas los sueldos del estado, Habia
rios no suelen ser navegables, las comunicacio-
próeeres hereditarios y vitalicios.
nes son tl'abajosísimas por el atl'aso en todo, y
Ningunos pl'incipios sentaba el estatuto real,
así se hace costosísima la cOllduccion de los fru-
ni ofl'ecia resguardo alguno, ni se mentaba li-
tos hasta el consumo de los vecindarios crecidos
bertad individual ni de imprenta, ni potestad ju-
y las costas del mal'; y pOI' tanto viene á sel' me-
dicial independiente ó inamovible, ni asomo de
001' la rendicion de las tierras qne en los demás
respollsabilidad-"ministerial. En una palabra, el
paises, A tantas dificultades para el tl'ajinysalida
estatuto real no el'a mas que una mofa, un
de los productos, hay queaiiadirel estallcamiell-
señuelo con el cual esperanzaban enfreuar las
tode las hacicudas Cll pocas manos. Sobre54 mi-
urjencias de la opinion pública, abrigar el abso-
llones de aranzadas de tierraseu cultivo, ~7 mi-
lutismo á la somb.'a de un tl'ampantojo de go-
1I0lles conespondian á la sazon á los mayoraz-
bierno I'epl'esentativo, y perpetuar, aparentan-
,1;05 J l113:1OS muertas, quedando así tan solo 17
do imp"gnarl(J, un hl~"h;:¡ confesadoen el ¡lI't'<Ím-
7

lltSTOH 1\\ I'OLlTIC:\\
blllo del estatuto real :'« quc los qlldll'anlos pa·
eiOSISltllOS en estlls ¡'eyertas anilladas, y m~s
decidos en España pOt' espacio de tres siglos no
[ll'opias de sCliiones académicas que de formali·
tenían mas orijen que el menospt'ecio en que ya·
dades políticas, Se empeñaba mas y mas el mi·
cian las leyes fundamentales del t'cino, »
nisterio por cada dia en Í1' encajonando el em-
Planteóse pues el estatuto t'eal con mil'as de
puje lejislativo, diciend!I que si el estatuto no
/
monopolio ministerial, bajo una estampa se-
era instilucion cabal, no dejaba de ser la mejor
miliberal y semirept'esentativa, que nada cons-
que cupiese. Se formalizó el ministerio sobl'e el
tiluia, yen la cual á ningun inte¡'és ptíblico se
punto de I'echazar el nombrc de gual'dia nacio-
",cndia, sino meramente al de la at'istocracia, No
nal al vecindario al'mado, conceptuándolo muy
podia menos la ley electoral de afiallzar á los mi-
I'cvolucionat'io, conmutándose con el de gual'-
nistt'os una mayol'ía pCI'petua ,y resguardal' así
dia urbana, mas comedido. Forcejeaban en su
á sus autores dilatada existencia en el poderío,
contrarcslo los proclll'adOl'eS por ir ensanchan-
P(~ro, como suele sucedel' con todo sistema de
do el eh'culo de sus atribuciones, y ni aun tl'O'
monopolio, el del estatuto redlllldó en daño de
naba harto recio la artillería en Navarra pal'a
su autOl' y sus paniaguados, y el dia que se apea-
atajar aquellas contiendas lastimosas de palabras,
ron del ministerio, la máquina electoral paró en
pl'opias de la tempOl'ada tíltima de los Griegos
manos enemigas á su eleccíon, Disolviéronse las
en Constantinopla, Cuando la salvacionde la pa-
cCll'tesprimet'as convocadas imperando el estatu,
tl'ia estaba I'equit'iendo ¡¡Igun acuerdo brioso del
to I'eal, en enet'O de 1836, y de los seteuta y seis in-
estamento pat'a mancomunar todos los ánim()~
dividuos de la opinion del señor Mal,tinez de la
sobre un solo intento, ponian su ahinco en el
Rosa, uno 1\\010, el mal'qués de Samel'llelos (1) ,
voto de Santiago (1); y así S6 debililaban á IIr'
quedó reelejido. Al verse c!\\clllido del estamento
tiempo todas las potestades del estado.
pOI' el sistema electoral que él mismo habia crea-
En yana llamó en su auxilio l\\'Iartinel de la
do, puclo el estatlltista conocel' cuán arriesgado
Rosa al conde de TOI'ello, uno de los pl'ohom-
es el idear instituciones en beneficio de la potes-
bl'es de Espaiia , y que cOl'respondia, mas que
tad volandel'3 de los ministt,os, y llue todo aten-
el estalutista, á la lemporada esclarecida de 1810.
tado contra la libertad de los, votantes, encum·
.<\\ pesar de su jnjenio indisputable, de los re-
bl'ndo á la jerat'quía de ley pel'manente en las
cuerdos grandiosos de su vida allterior y de 105
elecciones, no puede menos de I'ecaer antes ó
senfcios tributados á la causa dela libertad, que
despnes sobl'e sus mismos reos, Al ejel'cer el po-
le met'ecieroll el blasou único y glorioso de tel'-
derío hay que l'ecOl'd~r el apeamiento, y esme-
cial' en las cÓl'les constituyentes, disj'ensándole
t'arse mas bien en resguardar á los ciudadaoos
la edad, Toreno, encat'gándose del ministerio dt~
que á los ministros opl'esOl'es, siempl'c hal'to
hacienda, ni robusteció ni condecol'ó al gahille,
[ll'opcnsos á ensangrentarse; pues se está siem-
te ; yen verdad que no conozco Español dolado
pl'e en medio de la sociedad, y nadie pel'manece
de mayor desempeño para descollar al frente de
de asiento cn el ministel'Ío.
la nacioll,
El del señor Mal'tinez de la Rosa, desvalido y
Habia zahel'Ído en gl'an manel'a á Martínez de
enzarzado en un embolismo dc imposibil'idades
la Rosa por sus propensiones I'etrógl'adas, antes
que él mismo se habia fraguado, tenia que bata-
de cn,tl'ar en el ministerio; tachando sus yerros
llal' contl'a el partido liberal, Guejosísimo de
COIl el escarnio tra"ieso y fino, que es una de
sus desatenciones, y conlt'a el bando cadísta,
las 3¡'maS al'l'olladoras de la chispa d.., '1'01''''110 •
q lIe se iba por puntos t'obtistcciendo, Quedó eu'
cuya habilidad parlamentaria es I'ecóndita, ,:gll-
¡ónces inhábil para realizal' la vel'dadera revo-
da y amena. Encumbrado al poderío, pl'ohijó
lllcion en España, la I'cvolucion rejeneradora y
Toreno el rumbo de sus compañeros, cejó co-
administrativa, sin la cual jamás habrá un go-
mo ellos, se soslayó de b política y ahincó to-
bierno de pujanza y desempeño. Los estamen-
do su empeño en una operacion de hacienda, Cll-
t03 del estatuto real tan solo valian para fomen-
ya desastrada efectuacion vino á ser el ,'emate
tal' estorbos. Echaba el resto y se desvirtuaba
del crédito de España. Náda hizo Toreno que
el ministerioaleecionando á los di~Hltados sobt'e
l'edl1ndase en mejora del ¡'amo, nada pat'a el pais,
la mente y la lelra del estatuto, al paso que los
nada para robustecet' el gobierno de cuyo em-
discípulos andaban repitiendo con razon que
puje pende el salvamento de la nacioll, Ejerció
era mofarse de la racionalidad el convocarlos
Sil potestad como señ0r , prescindiendo de glo-
para I'efrendal' voluntariedades ministeriales y
ria inlllortal, da agl'adeeimiento de conciudada-
ejercel' aquel derecho menguado de peticion ab-
solutamente aéreo, Desperdiciáballse ratos pre·
(.) Consistia ennoacontribucion defrutos, inven-
tada por el clero, fundándola en la supuesta invoca-
(1) Y no fué reelejido por su provincia, Logroño,
ciou del rey Ramiro, en la batalLt de ClaviJo. N ..
"ino por la de Soria,
lra,cendió el impuesto á la corona rle Araf,oll.

DE L\\ ESI'A¡'<,\\ !lIOhEBi'H.
nos y de alll'ccio: ¿Iplansos \\'olandcl'os, y ha\\'_
La l'esponsabilidaJ de situacioll tan amarga ,'e-
to fujitivos ciertamente para ser alletecidos pOI'
cae todl sobl'e la pot{lstad, puel> tan culpados
HII val'O!l que se coudolia de los abusos enllJo-
. I'esultan los millistl'os ·pOI' el daño que causan
becidos y I'OCdOI'es que estaban carcomicndo la
como por los heneficios que no han acertado á
España, No halagaba aquella l'cfonna á su ,'0-
pl'opor'cional', Ni la confianza de la cOI'ona pues-
luntad cmbotada. El afan trabajoso. pero im-
ta sin I'CSCl'Va en manos de Mal'linez y de Tore-
. pOI'tantísimo, para despejal' todos los ramos de
no; ni cll'eclll'so de cllantiosos caudales por el
la aJministracion, no era el intento qne embar-
empréstito de cien millones de fl'ancos efecti-
gabala amhicion de Torl'.no. Se dcsentendió des-
vos, autorizado pOI' las eÓI'tcs, pal'3 acudir á los
de I llego de plantea!' tina CI'3 nueva pal'a Sil pa,
gastos de la gllp.I'I'a; ni fucl'zas milital'cs gI'all-
tria, no terció sillo muy temporalmente en la~
diosa~, I'elonadas con tres lejiones estranjeras:
tormentas que habian de acalTcar á la España la
nada puuo desaletal'gal'los; antes bien cnferma-
conquista de su libertad, y al presencial' iÍ su pais
ba él fallecia todo en sus lIlanos tOl'písimas, Ja-
tan I'uinoso y desvent.urado, se dió pOI' deseal"
más s.e .Jesni velal'on tanto los rcsultados con los
, g-adode un peso descofllun;¡1 cldia en queleclI-
medios, y aun estos tampOco eran suficientes,
po desprcnderse de los Iwgocios pLÍblicos, J' es
Sonó ya por la vez ¡¡rimel'a la interveflcion de
trofiarse P(II'3 espel'aJ' desde !tojos el paradcro de
Fruncia, pues tall desvalido, tan pal'alítico yaci,l
una lid que le intel'csaba ya mllyescasilllIentp.
el ministel'io, que se pudo seguir diciendo que
Ni TOI'cno ni l\\Jartint!z de la Rosa adelanta-
no habia gobierIJo.
1'on un ápice en el empeño funJamcn·[@1 qlle le-
AUlllentál'onse los tl'opiezos intel'Íorcs que
flia .:olgada la España, J,;¡ inSUI'\\'.ecdoll cal'lbta
halló Mal'linez de la Rosa al enlt'al' en el minis-
mcdl'aba y se entonaba; el gobierno eO{lsti tucio-
terio COlllil contienda dinástica quese habia tl'a-
1191 no vivia sino de sacudimientos; ninguna me-
bado en Portugal cn tre los dos hijo!! de Juan VI.
jOI'3 que inlel'esase y lwendase al pueblo apal'c-
pues la pl'esencia de Don Cárlos en el campa-
eía; el dcsól'den y la anarquía que se han rdra
mento de D, Miguel mancomunaba á la España
lado en las temporadas 3ntel'iol'cs, iban cun-
con Don Ped,'o, Aparece en este tI'Mice el tI'3'
diendo mas y mas con la relajacion de los vÍlr
tado de la cuádl'uple alianza, ocurl'encia muy
otilos de respeto para con una potestad basta 1'-
;aciaga J('ausador'a de mil qllebl'ilntos para Espn-
da,qlle ya no el'a despotismo ni tampoco toda'
ña, En mi concepto, aquellas espcI'3nzas de in·
"ía libe·rtad, En no sobresaliendo un gohiel'llo,
tervenci,on y de coopel'aciOIl, que enjer.dl'ó y
en las oleadas de la guel'l'a ci,vi.J , ni con la gl'an_
no podia realiZa!' .el tl'atado, debilitaron las fu el'-
diosidad de 6US planes, ni con el al'l'ojode sus
zascOlls1itucioll;¡les, Aquellos pactos aéreos hall
·intentos, ni con el desenfado de sus embates so-
estado enardeciendo á los c:II'listas , quienes no
bre el enemi.go, se desploma desfallecido, abl'lI-
podian menos de vel' que se I'educian á las con-
mado con la tl'ascendencia <le MIl; yer.'os ; y es-
l'esio¡¡es que sllelen hacer los gobiel'llos por las
ta era I·a sil1l3cion del ministerio de Mm'lincz y
lII'.i{~ncias de la opinion pLiblica, las cuales toma
de TOI'eno, Asaltábale la oposicion ¡¡al'lamenta_
la diplomacia á su cargo el repulíl''y escatimal'
I'ia , á pesar de la sUlIla dificultad que le eostaba
hasta el poquísimo ,'aIOl' de su primer intento,
el hacerse oil', y lo arrostfaron lllego conmoeio_
St'J'á equiv~~aciofl el apliCa!' esta doel¡'illa al ÍI'a-
nes,sa.n.gl'ifntas, Asesinatos pavorQl;os de fl'niles
l¡¡uo de la cmíol'!lple alianza, pel'o el resultado
d~sdi-chados cncapotal'on el horizonte.político ;
está ahogando pOI' aquel engaño. Se me rodea-
d~litos , que la tOl'peza del mifristerio no acel'tó
rá la ocasioll de volvel' á hablar d.~ este tratado;
á pl'eCaVel', quedal'on impunes y patentizaron
al ventilal' la política estel'iOl' de estos Liltimos
una flaqueza asustante , y Ulla asunada milital',
tiempos; mas á mi parecer, ha sido pal'a los
en que feneció el capitan jeneral de J.\\.ddd Can.
cs'tranjeros y pOI' la misma I'azon lo que el es-
tel'at', triunfó tambien de la molicie de la su perio_
tatuto ('eal para nosotros, allá una causa de dis-
I'idad. Ningun Hl'rimo se gl'alljeaba la libertad en
tlll'bios, y Iln r.elajad(}J' de la ')pinioll pLiblica y
estas contiendas intestinas, y la potestad se iba
de I·a unidaJ .de miras y de la fuel'za nacional. Y
mas y mas desconceptuando y desautorizando,
es que entrambas jestiones fuel'on al pal' con-
Alborot.os y asesinatos horrendos, I't~zagando la
cl'.pciones medl'osas y propias de una tempora-
opinion pública, eslrt~mecieroncon sus derna-
da dO/)de se suelen S¡"·lltar pl'incipios para luego
sÍas , siempre impunes, á la nacion sobresalta-
negar sus consecuencias, Pernieiosísimos son
da, que andaba pl'eguntando cuál seria el para·
eso¡; sis.te.mas bastardos, entre realidades J' fin-
dero de tamañas convulsiones ruines y desaten-
j,imientos., en que se desavienen las voluntades,
tadas; puesasícomo lascl'lleldades del absolutis-
y en que fOI'ccjean los entendimientos por des-
mo se habian estremado sin planteal' Ull gobiel"
pejar IIn texto cuya oscuridad franquea campo
no verdadero, progresaban las demasías de la li-
sin té I'mino para todo jénero de interp,'etacio-
rtad sin asolllo de nwjOl'a para lo vcnidcl'o.
IlCS. Pal'ece all á , aunque sea equivoca(lamentc ,

-~ro
HISTOBIA I'OI.ITICA
qlle esto mismo rué el ánimo de 105 3ulor('s del
histól'ica que antecede, El pensamiento de liLer·
tratado de la cUcidruple Ijliallza, PregulltadoTai-
lad que brotó en 1810 ha ido I'etoñ~nclo bajo
Ilcl'anJ por UIlO de ~us amigos acerca del YCI'Ja-
d¡"cI'sos aspectos; pero se atl'avie,~a igualmente
dero contenido de aquel tratado, aseguran que
la alJaI'quíaadministl'ativ3, compañera pel'petua
eOIJ~estó: "Es Ilada para nosotros, algo para las
de todos los gobiel'nos, sin tregua ni interme-
potencias del Norte, pcpo mucho para los men-
dio, con el estaluto real COInO COII los gobiel'llos
teca tos. " Sajadol' es aqnel dicho, pel'ü atinado
autCl'iores, j Estrella incom prensible de liD pue-
elJ sí, pudicndo m lJy bien hal)el' salido de los
blo qne no aciel'ta á entona!' Ulla or¡:;allizaciolf
labios de quién pasó tocia su ,ida en mofarse de
social hl'iosa J dcsprjada, y que COll tI'cinta años
los aconteci míen tos , traficando en pl'ovecho
de re\\'oluciones , tod,n ía ¡lO ha vellido á senla,'
propio de los iutercscs del jéncl'O humano,
la primel'a piedra de aquel eimieuto de su POI"
Al asomal' las tl'OI);IS ($pafiolat> en POI'tugal,
\\cuit, ! Por falta de organizacioll , unos cuantos
decidicl'on de la suel'te de Don ]\\ligllel y de Don
I'cbeldes allá en Navarra plante;¡n uu núcleo de
Cárlos , pues desampal'al'on entl'ambos á Por-
insllITcccioll que desde ~u asomo reta a la po-
tugal ,y Don Cárlos pasó á Inglater'I'a, de don-
tt'stad reconocida por ltflima en el "esto de la
dc huyó Illego, :Y alr'avesando pOI' Francia, re-
Península; Un millisttTio i:rmarlo cou la potea-
llI:!Ilcció en Navarra,
tad absoluta 110 alcanza it sofucal' el fll'imer 31a-
Aqnt'!la aparicíon I'epentina del pretendiente
l'ido de rebeldía, Esta, sin se" ma~ ternihle , si-
t'n el CPIl(¡'O de las pl'mincias sublevadas en ~tI
gue medr~[]do COIl 1111 gobict"110 mas líberal, pe·
Hombre no fué acontecimiento de sUllla tI'as-
1'0 tan des\\alido como el qlle le antecede, pues
('('!Hlcucia p31'a el paraucl'o de la guerra; mas
llingllu iuílujo han h~llido eu la guerra civil los
cabe muy bien que al pronto la pl'csencia de Don
progresos y el desarrollo de los p,"illdpios cous-
Cárlos haya fogueado algún tallto la muchedHln-
l1tucionales, Empiezan los alborotos ('011 tul mi-
hrc, ~iem pl'e dispuesta para todo fanatismo, en-
nislt,o [ll'Oclamador dc la ilJlllobilidnd política.
_'alzando allá á Don Cárlos como campeon que
Aun (ll'cvaleciendo aquel ~istema, siguiera la
ihaá tel'cial' en SIlS tt'ances.Pero luego Don C{lr-
guerra ci\\il eOIl la mislIJ:l fllria ,pues fllera del
las vino á ser'\\Ír' de estorbo pat'a los caudillos dc
númel'O, que, en mi conee¡Jlo,jalll;Ís fué dE' ent!-
la sublevacion, Uua corte andal'iega , escoltada
daJ en los cm'li~tas, tué siempre idéntica la si-
pOI' una camarilla r un embolismo de tramo-
tuacioll desde el pl'incipio del alzamiento; y ero
~-as, ha '-cnido á constituir la presencia del pl'C-
pOl'que la guerra civil 110 las habia con las insti-
lcndieute en el teatl'o movedizo tle la guel'l'a ,
tuciones y prescindía del jéllcl'O de gobierno
mas dañina para el bando cal'lista que pal'a el
'de Madl'id, Que se plantee, lo que Dios 110 per-
gobierllo con~li t uciollal.
mila, el de~potism() tII~S all'oz, ó la replÍblica
FOI'cejeando nngustiosarnente el ministerio
llIas desatilJada ; la cllcstion quedal'á el! pié. El
con un lDulIdo de dificllltades, sin arrimo ni
achaq nc LÍuico y perpetuo es la carencia de \\,el'-
mejoras d.~ situacion, sin triuufos militares ni
dadel'o gobiel'no; hayase apellidado como quie-
cOllcepto püblico, acudió pOI' tíltimo recurso á
I'a hasta el dia, jamás le ha c~Lido existencia po-
pedil' la illtervcllcion al'fIJada de la Fl'ancia, Es-
sitiva y peculial', A hOl'a mismo los Illillish'os han
ta se desentendió, .\\' tras mill'éplicag diplomati-
ido \\ivielldo con las victol'ias de los jene¡'a\\es, ó
eas, desgastado con el éxito de aquella pl'eten-
han fallecido con ~HS -desmanes, sin que, pOI' lo
~ioIl ,Malftinez de la Rosa dejó el minislerio, mas, \\entajas ni contratiempos hayan sido ohl'a
Conceptuóse Zea I'ejenel'ador de España COIl un
snya; y a~í la existencia miuistel'ial ha \\euiuo á
gobieruo nbsoluto atemperado oí la justieia , dos
cst~l' colgad~ de los vai\\eues de la guerra. No
principios de SllJO incompatihles , fuera de al-
hahia otro arbitrio con UIl réjimen remolcado
blllla dicha lJluy casual; y l\\lartit!ez no vió otro
~iempl'e tl'as los acolltecimieutos milital'es y al
!'lImbo de sal vamt~nto que el de prohijar su es-
resguardo del ejé¡'cito, De ahí aquella suborJi-
tatuto real, y cntramhos, ell pos de aquel duen-
1l3cion tan impropia de la potestad supl'ema á
de, tuviel'ou el idéntico paradero, el desvali-
los caudillos militares, con quielles se estaban
Inicutoj elTol'quc el entendimiento encumbrado
de continuo cOllsulLautlo los pasos políticos mas
de Martillcz de la Rosa debió habel' previsto. Pe-
olnios, No cabe duda que en velltilandose un
ligran pOl'lo lIlas los esperimentos políticos, co-
punto en el gabinete, el primer miramiento era
mo no sucede en artes.\\' cieneias. Cuando el so-
el conceptual' lo que opillal'iall los jenerales.
siego, el hOllOl' y el porvenir de un pais depen-
Esta abdicacian total de los ministros, quienes
dell de ensayos tan es puestos, tall solo el acierto
uo acertando á disponel' ni a Illandat" y dcpen- _
abona empresa tan temel'al'ia; pel'o Martiuez de
dieudo á menudo del illlpulso, antojadizo á \\e-
la Rosa fracasó de plallo, y el estatuto real ha
ces, de caudillos con quicues hnbia que I'cgateal'
vivido tan solo dos años.
la ob"diencia y !:oopcrilciou , está esplicantlo el
Sobl'l'wl.,u dos Ilt'chos en toda la narl'<lcioll
!'.'ilauealllicuto del gobierno, La r!'peticioll can-

m: LA ESI'\\ ~A .\\!ODEIL\\ \\,
(01
sadisima de los mismo~ hechos COIl milJ¡~tel'ios
goza, y se enful:cceu los ánimos dese~)l('rada·
diversos se eslabona con las causas idénlicas ,y
mente; con el ansia de la venganza y el impetu
,asÍ estamos á toda hOl'a tl'opezando con ella en
del ejemplo, estalla I'cpenlinamentela esplosioll.
el discurso de la presc[lte ol)l'a.
Se proclama la ley lIorl'ol'osa de las I'epresalias,
Relírase' l\\'Iartinez de la Rosa, y varía pOI' en-
que hace recaer sobl'e el inocenle el delito del
tero el réjimen superior; deja Toreno la ha-
culpadc; y de los tres convenIos de la villa de
cienda sin mejorarla, y pasa á la secretal'Ía de
Rcus, dos están 3loJiendo, malando á cuan tes
estado con la presidencia del consejo. Este
desdichados frailes 110 aciertan á ponel'se ell
nuevo gabinete fué uoa mezcla de individuos,
5all'0.
algo mas bl'josos, pel'o inconexos. Malquisto con
Hallase el jellcl'al Llauder en Espal'l'<Ign!'l'a
el plÍblico, y con especialidad el pl'e~idente, todo
tomando los baños de la Puda; sabe el alzamiclJ lo
acarreó lina crísis ,'iolenta que se estaba fl'a-
de Reus, manda al punto al jencl'al Colubi, go-
'gnando encubiertamente. El desasosiego el'a
bernadol' de Tarl'agona, qne marche sobre el
muy jenel'al, y aquellas propensiones I'etrógra-
pueblo albol'Olado, dándole facultad para obl'm'
das tenian óobrcsaltados'á los Iibel'ales. Los ma-
ejecutivamente y á su albedl'Ío, Se presenta CI)-
logros milital'es, torpemente interpretados, sus-
lubi, encuentl'a las puertas ccrl'adas y tiene que
citaban un descontento llnivel'sal; y aun solll'e-
cejar; queda con eslo la autOl'idad \\encida.
,i/licl'on z07.0bl'uS sobl'e b causa de la liberta!\\.
Si el ejemplo de Zaragoza contajió á Rcus, el
El nuevo gabinete pl'esidido por TOl'eno, á pesr'l'
de esta villa trasciende mas eficazmclIte á la
de ios anteceden tes honoríficos de sus indivi-
ccrcana capital de Cataluña. El 2,5 de julio, con
duos, no alcanzaba á infundi¡' confianza ni des-
motivo de una cOI'I'ida de toros, el pueblo de;,·
, ahogo. Se disparat'oll las jl'as con la jornada
atiende á la runcioll; vuelan los bancos en tl'OZOS;
aciaga de las Amescuas; y Sil esplosion, rom-
alal'idos de asonada se redoblan de estl'erno á
piendo en Zal'agozn, cundió á Reus, á Barcelona,
estl'emo de la plaza; hllJe la concurrencia dt~
, yen seguida al reino todo.
aquel alboroto asoladol' que se comunica á la
i ' Aunque jenet'3lmente el pnrmenol' de tan
pal·te .!e afnel'a; pero el pueblo, ya desenf¡'enado,
,lastimososacontecimientos secollceptÜeeql1jvo.
comete todojéllel'o deescesos, IncendiJ pI'jmero
cadamente, pot' mas ahinco que se ponga en
el comiento del Cát'men, y alcanza á oll'os cinco
despejar la verdad, aqnel alzamiento de Bal'ce-
la misma suerte. Piel'den la \\'ida algllnos fl'ailps
lona se formalizó y trascl~ndió en tanto gl'ado á
malhadados; pel'o los mas se salvall pOI' la com-
lo restante de la Península, que se hace forzoso
pasionjenel'o~a del vecindario; se respetan afol"
historial'lo; y la relacion sucinla que "ay á da!',
tunada mente los conventos de monjas, y á la
sacada de dOClllllelltos oficiales que he logrado
madrugada desamparan sus cl<lllstI'OS.
rerojel', debe á mi parecer mirarse como nal'-
Llega Llauder á Barcelona el 27, Y cunde el
racion esmeradamente histÓl'ica.
desasosiego, se cncierra pOI' la noche con la
:En medio de las vi~iciludes tan fl'ecnellles en
tropa en la ciudadela, y se retira pOI' la mañana
las temporadas de conmocion política, se halla-
á Mataró.
ba el jcneral Llandel' mandando en Calalllfia,
El jenlío es de suyo pOI' desgracia "emedador,
cnando solwevino aquel horroroso trance, Ido·
con especialidJd para el dañ". El incendio de
latrado, Ctlmo catalan pOI" sus conciudadanos,
los COlJ\\'entos en Bal'celona se va I'epitiendo ell
allá cuando en 25 de diciembre de 1833, pidió
difel'entes plleblos de Cataluña. Abl'asan las lIa·
el despido del ministt'l'io de Zea y lodo el en-
mas el convento de Recoletos de Riudoms, el
sal/che de libertad que estaba requiriendo la
de los Benedictinos de San ClIcufa le en d Vallé~;
nadol/; y desconceptua,!o en estl'cmo :l Sil salida
J el Jcnel'al Llaudel', al retil'arse h;icia la ('aY<'
del minislerio, estalló en Bal'celona la tl'emenda
de Francia, pudo presencial' desde MrH'gat ('1
insl!I'I'eccion popul",!' de 1835.
incendio <Id con\\'ento ele San Jerónimo de la
:En medio de toda guerra civil malaventul'a-
l\\Jnrtra, Se qttemal'on otros conventos 1'11 airas
da, se abrigan en la sociedad infinitos elemen-
plintos; la cartuja mas l'Íea de :Espai'ía, la de
tos de trastorno y de rcaccion, se enardecen
Scala Dei, y la de !\\lonte Alt'gl'c, cOI'l'iel'on la
mas y mas las pasiones, y una pavesa basta pal'a
misma suel'te, y aqnel vandalismo llevaba ca-
itlcclldiar poblaciones entcl'as. Libre al Pl'onlo
mino de 110 pal'al'se jamás.
'
Catallloa de la pinga del carlisJIloal'mado, cstu-
Estos desafueros tan p","OI'OSOS ('I'an pl'ccltr-
vo 11Iego ,'iendo agavillarse los facciosos á Sil
sores de ('stremos loda\\'Í.1 mas lamcn t~bles.
sah'o; y el degüello de los gllal'dias n3ciollales
Sc habialljllntado tropas ell el BI'IICIt, al Illan"
dcspal'l'amados de Itells, Maoresay Camal'asa
do del jenel'al Basa; y adebnt:índoscpsleal lllgil-
ostenló Sil ('/lIrada en camp:día.
rejo dI! Sans á media legua dI' Darct'lnna, deja ;i
LIPga á Rells la not icia de aqllellos ascsinatos
los soldados, y enll'a cn la CJpjl~lI sin ImlS acom,
al mismo tielllpo qll(, b rlel <IlbOl'olo de r,al'a-
paoalllieulo que el de dos oficiales,

1llSTOJUA I'OLlTl CA
La cntl'ada pues dd jCllel'ai Basa uo rué de
ridades, incol'pol'ándoies seis prohombres del
sorpresa, ni mistel'iosa, ni mucho menos 1)1'0-
pueblo; y en fin se dispone eficazmeqtc el sal-
vocadOI'a, Pel'O ¿quién puede atinal' con los ím·
vamento de la población; de modo que á la m3'
petus de una muchedumbre calentUl'ienta ,
dl'llgada, al intentar los incendiarios y saquea-
cuando se dispal'a toda convulsa? COl'I'e la BOti·
dores UII asalto á I~ AduallH, la tropa y la gUIlI'-
cia de la llegada del jenel'al Basa pOI' la ciudad
dia nacronal los dispersan a bayonetazos; y
como el anullcio de un avance enemigo; el ¡¡ dI!
aquella rilé la cl.~spedida del 1I';lstoroo.
agosto se conmueve allá la insurl'eccion, fUl'i-
El 7, dos snjetos desconocidos, l\\hll'iano Garrí
buuda cual si algtln peligl'o ve['(ladero estuviese
y Nal'ciso Panliñas, sentenciados por la comí·
amenazando al pueblo todo; y no acierta Basa
sion milita[' pOI' incendiarios de la fundicion,
á calculal' el r"acaso que le amaga mandando
flleron pasados pOI' bs armas.
tiral' el cañonazo de alarma, pues el'cyó atemo~
Envió el 8 la junta UIl mensaje á la reina; pero
rizar á la fOuchedmllbl'€, y la enfurece; corren
así como suel'j sl1cedél' con cuantas manifes-
tod9s á las armas y se apel'ciben para la pelea.
taciones se bacell allá en medio de los ímpetus
Se junta la guardia nacional, Ikga tambor ba-
de nn albol'oto, aquelI<I repl'escntacion á nadie
tiente y baudel'as desplegadas, precedida por el
satisfizo, La junta, en "ista de que se iba J3
ayuntamiento y seguida por un tropel inmenso
malquistando, hizo una alocLicion al vecindario.
todo a1'mado. Al cañonllzo de alarma, las tI'opas
donde se hacia cargo de que las cir'cunslancias
dejadas cn Sans ~cl1den á carl'el'a, entran por
estaban requÍl'iendo la formacion de olt'a junta
la puerta de Santa Madl'ona; se forman en ba-
consultiva, nombrada por el vecinchll'io, fijando
talla delante de la Lonja, están ya encaradas· el Illímero y requisitos de los nombrados.
entl'ambas fllcl'zas militares, y el trance es de-
El sistema electol'aI. lH'escindieudo de su fOl'-
cisivo. El a} 11 ntamien lo; en aquel punto pos-
ma, conjcnia con los Españoles, y JlOI' tanto se
trero, se desvia de la guardia nacional y sube á
cntcl'an al punto de su desempeño; y es una de
suplicar al jcnel'al que se I'etirc, y evite las des-
las disposiciolles mas aventajadas en qlle se
"enturas hOI'l'ol'osas que van á asaltar aquella
puede hallar !ln pueblo que intenta planteal'
ciudad opulenta, hecha un "olcan que va á esta-
un gobicl'no representativo. Verificóse COIl su-
tallar. Contesta: "El pueblo ú.\\ o hemos deql1edal'
mo sosiego aqnelllso prímel'o del del'echo elec-
venccdOl'es,» Corre esta voz por eljentío, la con-
tOI'al, y se instaló la junta auxilial', en la I'cali-
cepttÍan un reto, asaltan el palacio indefenso;
dad reemplazadol'a de la que habia estado t'n
se apodel'an á mant'ra de relámpago de la iglesia
"jel'cicio.
de Santa María, y por uua tribuna yel pasadizo
Hizo la junta el11 ulla pl'ocl~ma participando
de comunicacioll llegall al illtt'I'ior dc la casa;
al vecindario de Barcelolla y á todo el prin-
otros amotinados 31'1'0Ilao tl'opiezos, trepan pOI'
cipado su creacion, y manifestando los princi.
la grandiosa escalel'a y se meten hasta la misma
pios que iba á seguil' en el desempeño de su en· !
estancia del gObel'nadol', Se presenta el jinel'a\\
c;lI'go; el 19, elevó á la I'eina un mensaje pidiéu. I
Pastol's, bienquisto con las jentes,contral'estall
dole la convocacion de córtes constit'lyentes,
sus conatos pOI' precaver todo est!'emo, le des-
el nombramiento del jenCl'al Mina p~I'1I capitau
oyen y lo al'l'inconan. Queda allanado el palacio,
jenel'al de Cataluña, y el de Paslol's para gober-
Ilt'gan los asaltadOl'es al jenel'al Basa, le dispa.
nador de la ciudad; y entretanto el ministerio,
I'an dos pistoletazos á quemaropa, an'ojau ~1I
sabedor de los acontecimientos de Barcelona,
cadáver pOI' UB balcon, y lo al'l',\\s!I'an pOI' las. trató de providenciar contra las autoridades
ealles, hasta la boguel'a donde están ardiendo
pl'ocedentüs del alzamiento,
los papelcs y legajos de la policía, quemalldo
La I'eina gobemadora publicó \\ln manifiesto il
en parte tambien los muebles y el aposento de
la nacion, el 2 de setiembre de 1835, tildando los
la oficina, Una estatua colosal de l}f'once de Fer-
alborotos de las pl'ovincias, y declarando que·
nando VII, alzada por el conde de España en la
rer imponel' escal'mientos ejecutivos á cuantos
plaza de palacio, queda destl'ozlIda, y aquel dia
insistiesen en su I'ebeldía,mostrálldosl~ en ánilllo
tan aciago se tumina incendiando la fábrica y
de restablecel' á todo trance el sosiego plíblico,
fundiciolJ de vapol' de Bonaplata,
Acompañaba al manifiesto un decl'cto de la
Acude pOI' fin cada cual á la defensa jeneral
misma fecha, providenciando lo siguiente:
dc sus haberes, plles tras la indiferencia con la
1." Lasjuntas quedan declaradas pOI' ilegales.
qnema de conveutos, la matanza de frailcs y
2,° Se disponia su disolucion ejecutiva, dando
¡isesinato del jeuel'al Basa, media ya el interés
pOI' nulos todos sus actos.
personal que precisa á rechazar los robos á vi va
3.° Toda, I'esistencia á lo mandado sel'Ía casti-
fuerza, Queda el jenel'al Pastol'S con el mando;
gada con arreglo :í la ley de asonadas.
nombran á Pral, ex-diputado, gobel'lladOl' civil;
4,° Las autoridades que componian las juntas
se forma !111~ junta (lrrmancnte ('on las <11110'
'¡t>hian aClldir al dese:npello l'('r.pcetim de SIl'

40:S
cargos en los sitios cOl'l'espondientesde SIIS PI'O-
les se hace muy al'duo el atmal' COII las llIue~II'as
lincias; y los cmple~dos desobedientes queda-
de un pensamiento efectivo, sin embal'go en so·
I'jan apeados de sus destinos, sin perjuicio de la
nando pOI' todos los puntos de una monarquía
pesquisa criminal que lcs cupiese,
grandiosa un alar'ido I'eprobador contra los en-
5,° Bajo ninglln Iwetesto sp debia obedecer á
cumbrados al podel'Ío supremo, descuella entre
las órdenes de las .iuntas para el pago de con-
los rujiJos siniestros de manifestacion tan llná-
tribuciones; y los contribnyentes quedaban sin
nillle alguua cansal ajena de la JI'a de las pasio·
del'echo pal'aque se les descargase de sus cupos
lIes, y se hace fOl'zoso descubl'i,', en asociacion
en razon á aquellos pagos,
tamaña de ánimos descontentos encaminados
6: Todo vocal de las jnntas quedaba respon-
por llll mismo rumho, algun impulso fllndadí-
sable con sus habel'es de Cllanto se hubiese I'e-
simo de enojo contra los autores de un dailo
candado á nombl'e de ellas.
(pe carga sobre los unos, a 1I0nada á los otros y
El decI'eto habla con el conde de Toreno, pre-
está asustando á todos, El pueblo es de suyo
sidente del cOllsPjo de ministl'os,
snfl'ido, nuuca fué en España revoltoso, y si lo
En contestacion á este real decreto del:2 de
sumo del padecimiento acalTea algulla esplosioll,
5etiembre, fulminado contra las juntas, se
ya tenemos visto que nunca lo embriaga el
constituyó el !) la de Barcelona junta suprema
triunfo, No se pl'opasa en su cal'l'el'a del primer
del gnbier'lJo dlt Catalnñ~, y entabló relaciolll's
intento; ni se remonta COIl pretensiones y u\\'-
COIl las dc Valencia y de Zal'agoza. Se puso luego
j~ncias en alas de sus logros, parándose de SUJO
Ú promulgar disposiciones administrativas de
en ateudiendoá sus demandas, ponnas violento
suma trascendencia: creó cuerpos francos, n,o-
qne sea el arleman con que las I:'stá pidiendo. En
vilizo (.ll'an pal'te de la guardia nacional, dispu-
medio de las cOllvul~iones calenturientas IjIW
so, él tI de setiembt'e, con arreglo al deceeto
ihan conmoviendo mas y mas los ánimos pOI
de la~ CÓl'tes de 29 dejunio de 1821, que la mi-
todos los punlos del reino, ni asomó jestion ni
tad del diezmo se aplicase al pago de los movi-
sonó voz que I'edulldase en desacato de la ma-
lizarlos, aboliendo los derechos dominicales,
jestad real. Ira contra el ministerio rebosaba
I'omo estaba ya en planta en Valencia y l\\Iurcia
por donde quiel'a sin aciba¡' antimolHil'quico lí
pOI' el decreto de las córtes del 3 de mayo de
l'evolucionario, Prevalece tal vez en España esta
1823, Cae el minislt'l'io, toma el jencl'al Milla
docilidad, por' cuanto el elemento político 1iie-
\\,1 mando de Cataluña, y al entl'at' en {'jercicio,
ne á ser COlIJO una sensacion ajena de Ímpetus
la junta se despl'clllle de su potestad pOI' la pl'O'
i\\pasionados; atiuando mas bien con lo que le
dama que publica el 22 de octubre,
rcpugua que con todo lo que apetece, Muche-
ClInde la illslll'l'eCl~ion contra l'1 ministerill de
dumbre tan sufrida y mancjable ¿hasta dónde
1"ol'eno pOt' todas las provincias. pel'O afor'tn-
110 se encnmb,'a¡'ia, si val'ones hábiles y pundo-
IIJdamellte sin el acompañamiento de homici-
IIOI'OSOS la fuesen encaminando pOI' el rumbo de
dios é incendios como en Barcelona y Zaragoza,
u na rejeueracion acertada? Cae TOI'eno, como
(kganiza la AndqlllCía en AlJdLÍjar una junta
se estaba ansiando, y con la nolida de su des-
ceutral presidida pOI' el ronde de Donadío, quien
pido, se deshacen pOI' sí solas todas las juutas,
al año cabal fenece á manos de otros inslln'ec-
Aquella ajitacion violentísima seaquieta, cuando
donados, Agólpanse tI'opas de gual'dias nacio-
alllagaba al parecer la existencia social de Es-
Ilales de acá y acullá, y están desde Manzana-
paña, al asomo de un sujeto desconocido para
res amenazando á la capital. Se enfrena en Ma-
la jenel'alidad. Jamás habia Mendizabal abulta-
drid el 15 dl~ agosto el asomo de otro alza_
do en el r'emolino de los negocios pLÍblicos, y
miento, pel'O tanto vaÍ"lel! parcial y una suble_
auu tenia contra sí el deber su ensalzamiento
vacion tal! jeneral coutra el ministerio no pue-
al mismo conde de TOI'euo, cuya sepal'acion es-
de menos de dCITibarlo; y el 14 oc setiembre, el
tuvo pidiendo la uacion entera,
conde y sus compai'ieros se UJlt~dn de sus esca-
Despejó los ánimos el pl'Ogramadc Mendizabal,
lios, Desmañado para pl'ecavel' quebl'ulltos, des-
publicado el 14 de setiembl'e, Se le conceptuó
ynlido se muestra tambiell para contrarl'sta¡' la
j IIlIdadamen te de recta intencion y de patl'iotis-
sublevacion de todas las jll'ovincias. IIabíanse
liJO entrañable, y abonanzó :1paciblemente aq !lel
fulminado arrestos contra algunos diputados,
Ilublado de mes y medio que traia mortal men te
("amo Isturiz, Galiano, el conde de las Navas,
convulsas á las provincias. A poco tiempo se
Chacon,etc" quienes burlaron á los ministriles
j ulltal'on las córtes, acudió Toreno á desempe-
de Jlolicía, huyendo uuos y ocultálldosc otros,
ñar su cargo de diputado, y nadie se aCOl'dó de
y I~I conde de las Navas pasa ¡\\ capitanear las
n'sidenciarle por su manejo, ni de pl'oponer' qne
tropas de Andalucía.
se escudriñasen los motivos de la inslllTeccion
POI' Illas lastimosas (¡tlf~ sean para la sociedad
ya aplacada, Hc(ltíjose ya InCl'amcnte ti un acae-
<':,tas ole<1(l.ls tumultuosas, ell 1I\\(~dio de las clla-
('imiento histúl'ico, Jlropio para a\\'chiv;Il's(~ con

HISTORIA POLITlC'\\
la I'clacion de las mnehas conmociones del pais,
vcnidel'o; aool'tos lastimosos de una so(;iedad
todas sin resultas y sin consecuencias para lo
en eslremo achacosa,
CAPITUl,O \\'1.
Mini,te .. i" de Mendi¡,abal.- Sil caída.
Encabezú Mendizabal el gabinete pOI' estreno
de la fuerza moral; mas era esta pUJ3nlísima
de su carrel'a ministerial, pues ningun antece·
por la confianza que estaba mereciendo it la na-
dente pal'lamentario realzaba su desempeñopolí·
cion azorada. Timbres el'an ya para el pOl'venil'
tico. Su nombl'e y sus servicios, cualesquiera
su sana intencion, su patl'iotismo ya esperimen"
que fueren, porla catlsa de la libertad, habi~n lle-
tado, y el alto concepto de sus alcances que le
gado á 1I0ticia de poqnísimos; y solo se granjeó
tenia granjeado el éxito feliz de la espedicion á
algllna nombradía como ajente hacendista de
POI'tugal. La sensatez de la muchedumbre, el
la espedicion de don Pedro, El'a Mendizabal el
comedimiento de los cautlillos de la subleva-
alma de aquella empresa, por su actividad des-
cíon y el afan del sosiego, primel' móvil en
"lada, Sil fantasía vividora y un denuedo tenaz
aquella cOyl1utllra, auxiliaron poderosamente á
ti incolltl'astable, Solia en los consejos de don
l\\fendizabal en la empresa trabajosisima qnc ar-
Pedro arrollal' la timidez de los jefes militares
rostl'aba,
con su teson y su confianza; y si el éxito ha de
Era muchísimo aquella anuencia jeneral á
entl'al' en cuenta para la vida de los hombres, si
favor de un sujeto bisoño en el manejo de los
fué tan cabal el de la espedicion de don Pedro,
negocios públicos; mas no bastaba. Las escaseces
110 puede menos de redundal' en blason de Men-
del erario, una guerra civil tan asolad01'a y en
,Iiznhal, cuyo al'rojo aventul'ero conh'ibnyó en
avance, la relajacion de los vínculos que her-
~I'an mancl'a pal'a el triunfo de la callsa consti-
manaban las poblacion(~s con el gobierno, y el
tllcional ('11 aquel pais.
descufreno de los bandos, venian á constituir
Hallábase l\\JendizabilJ en Lóndres al 1I0m-
una situacion preponderante al desempeño de
bl'arle ministro de hacienda en el gabinete for-
cualquiera estadista, No alcanzó á tanto el de
mado por TOl'eno, y así no cabe tildarle de afan
l\\fendizabaJ.
pOI' Sil ensalzamiento, plles le sobl'ecojió tanlo
Así es que, al preguntar si Mendizabal cor-
como á lodo el plÍblico, pero aceptó el brindis,
respondió al favor popular que en alg'Jllos pe-
Teniendo que dilatar su viaje con el al'reglo de
chos I'ayaba en enamoramiento; si avaloró cum-
~us negocios particulal'es, logró llegar á l\\Iadl'id
plidamente aquel grandísimo concepto, y en
en el trance de apl~car5e el alzamiento jellel'al
fin si dió pI'uebas de aquel desempeño de esta-
volcando al ministel'io en que iba á terciar; y
dista que acanala todos los empujes del pais al
elltónces, engreido COIl la confianza de la reina
lÍnico intento de su bienestal', en rigor se pu-
gobernadol'J y ellcarg~do de la formacion de UIl
diera decil', en virtud de las circunstancias donde
ministerio, asomó I'ealrncllte sobre el teatro po-
el acaso le habia venido á sitllal', que Mendizabal
lítico,
se desniveló eon aquel destino, mostrandose
Caoeá l\\lendizabal el timbre deque laeleccion
muy ajeno de poner en cobl'o todo el alcance
<le la corona mereció la 'Icept;¡ciua jeneral, y
de su situacion, Estefallo sin embargo seria mas
HIS pl'imnas jcsliones minisl('rí,lIes vinieron a
bien el de Ull bando que prescinde siempre de
granjearle \\erdadel'os apasionados. Descollaba
los casos, que el de 1111 histol'iador desapasiona-
por primel'a \\'t~z un millistl'o COIJ la privanza po-
do. Ni fué ni podia sel' Mendizabal un estadista,
rulal', pues hallaba el pais en estl'emo conOlo-
yen cuanto á ministro de hacienda, manejó tos
vido con mas ó menos estl'uendo, y en tales con-
negocios mas bien como banqucl'o que como
mociones, siempre queda la potestad suprema
administralJol' cotlslluwdo. Era la Lonja para él
algnn tanto lastimada. Arduo era el d~sempeño allá el lennólIletl'o ;;(:iago y deslindador en que
(le empufiar á derechas las rieudas del estado,
su patt'ioli'mo clavaba la vista, como s: el cré-
no lenÍt'LH!o. p~l'a enlonal'lo, lilas influjo t¡u<'pl
dilo dt' fli1!'¡lIi"I';¡ Ilacion ('u(licI'" habél'sdét,

DE LA ESPANA MODERNA.
con los trastornos violentos de las revoluciones.
tario sel'á en Mendizabal gallardo y patriótico,
Han decantado sobremanera la administl'a-
y si su fantasía m'diente le consintiese adelan-
cion de Mendizabal, pero la han calumniado
tarlos con teson, pr'actical'a heroicidades. Su
mucho mas, siendo así que positiva me n te no
instinto se encamina siempre al aciel'to, y si no
merece
lo l'ealiza, consiste en qne causas esteriores, in-
flnjos alevosos ó yerros de su imajinacion lo-
Ni tanto timbre, ni baldou tau fiero.
estravian j está allá calando lo verdadero y lo
justo ; ~a cn su busca, y luego se para, y pOI'
No cupo, en su ministerio, al sistema hacen-
falta de reflexion, antes de al'rojal'se á un empe-
dista de España, ni á la administracion en jene.
ño, tí de tesan para llevarlo adelante, suele pro-
r'al, mejora alguna fundamental y duradel'a;
pasarse Ó encojel'se; y así en providenciando
pues todn siguió, antes y desplles, con el labe-
una disposicioll, se Ic atraviesan alteraciones, y
¡'into 31'l'emolinado de tropiezos y arbitrios, don-
todo queda escaso y descabalado,
de se estr'elló la voluntad de lHendizabal; fué
l\\lendizabal, con sus nulidades y sns pr'endas,
jirando en derl'edOl' de las dificultades en vez
ha sido el ministr'o primeroquc se ha empeñado
de asaltarlas á las claras con aquella plljanza
con todas veras '~n la rejeneracion del pais, y Sil
arrolJadl1l'3 que lo allana todo, No tnvo el ar'rojo
tl'ánsito por los negocios ha dejado rastros pa-
(le Íl' descar'gando hachazos reformadorcs á
tentes de pl'ogr'eso, pues el lenguaje del ministr'o
diestro v siniestro sobre esa hidra de descon-
cra el de un patriota; no tuvo entereza par'aabo-
ciertos que se apellida ministerio de hacienda;
lir la cenSlII'a, mas le cupo la jenerosidad de li-
no se entonó al subido temple que se r'equiere
ber't;)r la imprenta de las tt'abas que pudieran
para terr'aplenar ese carril cenagoso por donde
atar' á sus contl'arios contr'a él mismo, Sujetó
se va mas y mas atascando la España por tantos
sus jestiones administrativas al libl'e escl'ntinio
siglos, ni mucho menos alcanzó á romper con
de la opinion pública; al arrojar'se contra él una
ímpetus sublimes para sental' los cimientos de
oposicion violenta eu el reciuto de las cór-tes,
una administracioD alinada, espedita y briosa,
mostró la magnanimidad de r'espetar en el di-
Caló en mi concepto l\\1endizabal cuanto habia
putado al dependiente suyo, declarando en la
que ejecuÍ3I', pero le escasearon el tiempo, cl
tr'iburia que se cOl,tal'ia la mano antes que fir-
desenfado, y aun la intelijencia suma que se
mal' la deposicion de su favorecido (1), que se
requeria,
estl'emaba en sel' su enemigo, En medio de tan
Acompañal'on innegablemente á l\\Iendizabal
aciagas I'eacciones, hay qne justipl'eciar la vil'-
prendas escasísimas en cuantos sujetos encum-
tud que encarga el olvido de agravios y de ingra-
brados le precedieron; á s:::ber, la fe viva en el
titudes, Ejemplo'caballeroso, y tanto Ulas me-
por'venir' del pais, un desprendimiento sin limi-
ritorio por euanto no tenia Mendizabal á quien
tes prll' la causa de la liber'tad, un enamora-
imitar' sobre este punto, ni tampoco se han
miento de nacionalidad y un ímpetu entrañable
visto despues alumnos de aquella escuela de to-
en pos del rumbo progresivo, y aun revolucio-
lerancia.
nario, á trueque de alcanzar' las rcfol'fuas que
No hizo lHendizabal el bien que se esperaba
está pidiendo la sitllacion de España; como igual-
de su d~sempeño, y aun algunas de sns jestio-
mente suma tolerancia é hidalga jenerosidad
nes administr'ativas merecen tildarse; mas no
con sus contrarios, yen fin un desinterés per-
cahe negarle sumoafan por las ventajas del pais,
sonal que"en todo tiempo y lugar le ha hecho
Irrepl'ensibles han sido sus intenciones en cuan-
sacrificar sus propios intereses (1) á los de su
to al establecimiento de la liber'tad, al pal' que
patria, estremándolo hasta el punto de no sacar
patrióticas por el fomento de la,> IIuevas insti-
de sus varios ministerios ni siquiera una cinti-
luciones, Si no siempre atinó con los medios
lla en los ojales. Todo impulso natul'al y vollln-
mas eficaces, ni ha[! correspolldido las r'esultas
á la vehemencia de sus anhelos, lHendizabal en
(,) Voy á citar, eutre otros hechos, el .iguiente
suma, vino á cal'gar' con la ley de la flaqueza hll-
(Gaceta del 5 de diciembre de r835):
malla que por' mar'avilla admite tal cual escep-
"Señora:
cion en la historia.
.Acaho de saber que, como superintendente jene-
No tomé á mi cargo la tarea desabrida de il'
ral de hacienda, me corre'ronde la cuarra parta de
siguiendo los pasos administr'ativns de los di-
los decomisos en las aduanas de ultramar. Pocas son
versos ministerios; pues, además de su uinguna
mis necesidades, y mnchísimB las del erario, y así
amenidad, seria empeñarse en analizar' la n~da.
"'plico a V. 1\\'1. 'fue se sirva aplicar á las nrjenci!!-s
Signe con ;\\Iendizabal aquella misma anar'quía:
fÍe la guerra cuantu me pueda pertenecer en ra7.on
[Isoladora de que no he cesado de habla¡', sil)
,le 1"" rleredJOs referido,.
',') Akal~ Ga¡iauo.

IJJ1:iTOt:J\\ ¡'OLiTIC \\
qlle adelante uu paso la ciencia del gobierno,
taneías y decretó pot' sí mismo; aCII{lienH) los
predominando esclusivamellte las tl'adiciunes
estamentos en su descargo, y quedó corriente
añejas.
aquel all'opellamiento pa1t'iótieo de reparo,
Colocóse en el ministel'io de la guerl'a 111 con-
constitucionales. La pl'ovidencia era por sí sola
de de Almodovar, jenct'al de mérito I'ecomen-
digna de un estadista; IlIas la descabaló el h:m-
dable, pues acaudillando el movimiento de Va-
pie aventul'ero de MendizalJal, pues habia que
lencia contra Toreno, logró atajal' los escesos
plantear ele antemano los medios y arbitrios
de aquellos trances, cuando se disparan á ciegas;
para la organizacion, at'mamenlo, equipoy paga
y habia sido antes víctima de las reacciones de
de aquella fuerza I'epentilla, El cóm puto d!~ Mell-
1814 y de 1823. Nombrarpn á don ¡Ual,tin de los
dizabal filé todo de memOl'ia, prescindiendo ,
Hel'os para, la gobel'llacion, y á don Alvaro
de la recaudacion de sumas ejeculivas pa¡,¡¡ el
CTomez Becerra para gracia y justicia, reserván-
logro de w intento, contando allá con acasos
dose Mendizahal el ministerio de estado, el de
propicios, á manel'a de un jugadol' que Re ell-
ha.cienda, el de marina y la presidencia del con-
tJ'{~ga á la pl'obabilidad de sus eábulas, Fracasa·
M'.l0.
ron las eIc Mendizabal, sin mas motivo que el
El pl'imel' desacierto de Mendizabal fué el no
de lI'ocar meras evelltllalidades á ciegas 1'011
completar el ministel'io de pl'Ohombr('s parla-
realidades positivas. No estoy entel'ado de los
mentarios, plles habia de atenerse á la ley, que
cálculos del ministl'o, ni de las causales de S1l
tija en seis el mímero de ministros, y sujetarse á
malogro, pues me reduzco á justiprecia!' el hc-
la primera l'egla del sistema representativo que
cho cual ha venido á realizarse, Bastad para
apetece á los ingenios sobresalientes de los esta-
compl'obarqlle l\\Iendizabal no aciel'ta á he!'m .. -
mentos para el desempeño del gobiel'no, Hal'lo
llar á la viveza de su fantasía, cor~ qne desco-
grandiosa era la situacion pal'a desatenderse así
llad sie;npl'e sobl'e sus antecesores, la cOl'dura
\\olulltariamente de las luces de los compañel'os,
sentada. el sosiego .Y la sangl'e fl'ia del verda-

filie debian elltresaeal'se de los ol'adol'es mas
del'o estadista, que no tl'3spone allá á lo impre-
1
notables de entrambas asambleas, con tanto
,'isto masque la parteeventuJI illlwrente á todo 1.'
mayol' motivo cuanto ningullo de los millislros
lo del m nudo y cuyo aprecio burla todo el ahin-
nombrados campeaba con el talento oratorio, y
co humano,
debia J\\Iendizabal tener pl'evista la oposicioll
Acertada fué la inspiracion dellevantamient()
que le estaba esperando, Por otra pal'te, ademits
de cien mil hombres j JlCI'O puesta luego en
de que tal agolpamiento de quehaceres millis-
mallos de la slJet'te pat'a su cumplirr¡icnto, fb-
!
1eriales en !lila mallo sola no podia menos de
q\\lcaroll los medios. Hubo que acudíl' á los al'-
I'edundal' en ah'aso del s~rvicio plíblico, pl't'S-
bitl'ios, concedel' sustituciones pOI' dinero y
cilldiendo de su mayOl' Ó mepol' de~empeilo ,
con desigualdad rnonst¡'IIOSa, trasf()rrnada en
habia quizás á la sazon alguna incompatibilidad
impuesto de dinero, conl.rato repugllantísilllo
entre hacienda y estado, por la precision que
€lll¡'e el gobierno y los qnintos, Quedo así la ley
mediaba de acudil' á fuel'a en busca del caudal
tl'¡¡lnpeada bajo mil aspectos, y el ejército tuvo
que escaseaba pOI' el intel'iol'.
lID I'eemplazo sumamente inferior al de cien
ApareIltan tl'egua los bandos, ylasprovinci:ls
mil hombres; pues los faltos habian costeado el
sc adhieren á los nuevos miuistl'os disolv iendo
uniforme y la habilitacion de los efectivos,
volun1al'iamlmtc las juntas; y alln la I'cina go-
Avínose la nacion con docilidad asombl'osn
bernadOl'a pudo advertil' la mudanza ell la opi-
á esta quinta, y pOI' doude quiera efectual'on
nion pública de Madrid; pues mediaba codo
las cnotas; y si las resultas desdije¡'on de las
plazo desde que yendo á las córtes para cerrar-
que se estaban esperanzando, no fué porque
las, cnmudeció el vecinda¡'io en su tr{lIlsitoj y
el Plwhlo se retrajese, sino pOI' fal ta de desem-
despedido Toreno, con motivo de una I'cvista dc
peño dd gohierno en la Ol'ganizacioll y en los
tropas y de la g1l31'dia nacional de Madl'id, pro-
slll'tidos. A pesar de estas nulidades de la em-
1'1Illlpie¡'on toJos en muesll'as de acalorado eH-
presa d(~ ~,Ielldizabal, acaneó sin embargo ven-
lusiasmo. TOl'peza suma es achacar á 11'amoyas
tajas gl'andiosas, pues el ejército recibió un re-
de partidos semeja n tes variaciones en el püblico,
fuerzo cuantioso que le afianzó su preponde-
pues ni se impone silencio ni mucho menos en-
rallcia invariable contra el cnemigo. Agradez-
tllsiasmo al pueblo, y en ninguna pal'te des-
camos á JIf'lldizabal lo qlle se at¡'evió:í ejecuta!'.
cuella lIlas esta independencia de la plebc que
y apesadllmbrémonos de que no acertase;í rc-
ell España,
dondeal'lwa disposicion, que, con mas tillO, fuera
El primel' alTojo de l\\Iendizabal fué cl de au-
tal vt'z la salvaeion del pais.
mentar el ejél'ci to con cien mil hombl'es. PI'es-
Infinito se ha reconvenido :í Mendizabal pOI'
crndiendo de formalidades pl'opias de un go-
~llS csprcsÍolll'S, mas biell que 11¡'0ll1e,as, hÍj:l~
biel'uo rC¡)I'esentati\\O, se acollscjódc las cit'cuus-
de Sil rnll'iolisllIll, aCI'imi:t;'lIIdo!c 1'1 <1l1\\l111'io (k

llE LA nSPAÑA MODERNA.
'(jj
I)(Jcificacion á los seis meses, ajustándole la ~abilidad ministerial; habla de organizar lo~
cuenta sobre seró no cabales, con escarnios pue-
ayuntamientos j' diputaciones provinciales,
riles_
pre-
l\\'IendizabiJl pOI' su parte, cuyos enemigos sentar un reglameuto illlevo pal'a los gobiel'nos
enmudecieran en confesando sin I'odeos su civiles, devolvel' á la poticía su índole munici
equivocacion,
..
parto en suma de un impulso de-
pal, despt'jal' las formal idades para la en trega
COl'OSO, insistió en que su p¡'eposicion no fué de pasapOJ'te3, y enlonar por fin la instruccion
a"enturada, empeñándose con tr'anqnillas cavi-
pública. Rebosaba el lenguaje de candidez
losas en
y
que
se-
su compl'omiso falló tan solo pOI'
ñorío, y era grandísimo paso pOI'
ciertos
e! I'umbo
incidentes
de
sobrevenidos. En apalab~'ando la I'ejenel'acion; yasí aquel pl'ograma
un ministro
honrará
el pUI'venir, tiene qne afianzal' el
pal'a siempre e! gabinete que encabezaba
iogro
Mendi-
tÍ darse pOI' vencido, y arrostrar el desell'
zabal.
gañoamargo q.ue la suerte le reserve; por su im-
Pel'o el poto de confianza es el pal'io capital
pl'evisian en ofrecel' mas de lo que puede cum-
de Sil primer ministerio, Es ahora mismo
plir, retando
un al'-
las continjencias. de una situacion
cano impenetrable, un secreto I'ecóndito,
ardua y
sin
trascendeRta!.
que se baya descifrado mas qlle por los
l\\Iendizabal,
enemi·
en su programa del 14 de setiem· gos de! demandan!e, y así sus I'cvelaciones
bre, h¡'zo declaraciones de principios mas pa-
nunca serán hechos históricos, pUt'sto
t.rióticos
que
que
el
atinados, pues en política cuadra autor no se ha esplicado. Ignoraudo todavía
cabalmente
el
aquel dicho "ulgal' de « obras son público el objeto verdadero de aquel intento,
amo¡'es.» Como quiera, siguió al programa un no cabe jllstipr'eeiar aquel \\loto mas qfle por
decreto del
Sil
28 'de setiembre, convocando las
mismo texto, prescindiendo de los mistel'ios
córtes,
que
con la promesa de U;;Ja revision inmediata
pudiera allá encerl'ar. Me pareció, al presentarlo
del estatuto.
ante el congreso, lJIIO de aquellos enigmas que
Parece que iHendizabal tuvo la oCllrreneia de no se toman de veras, y no cabe decir quién
disoh'el'
fué
las eórtes que estaba convocandu; no mas impl'udel1te, si el ministro que, pidiendo
lo hizo, y se equivocó. Inasequible se hacia la aquel jénet'o de dictadura, se imposibilitaba
revision de!
de
est'lluto eon u n congreso que era todo punto, ó los estamentos volando
su parto
á ciegas
inmediato, yen el cual campeaban los lÍnanimemenle, escepto UI1 voto
autol'es
(O en el
y
de
paJ'tidarios
pro·
mas acalol'ados de aquel
cllradOJ'e~, aquella dictadura cuyos
enjendro
ámbitos
tan
ig-
huero; y luego echó de ver Men-
noraban. En suma, el voto de confianza,
dizahal
palanca
el ye¡'I'o que acababa de comeler,
menguada y potestad inservible, fué
JlIntáronse
absoluta·
las cÓl'tes el 16 de noviembre de mellte flll aborto.
1815. Rebosaba el discllI'so de la corona de teson
En fill, aquella facultad estl'aol'dillaria
patriótico
era del
en seguil' el ..umbo del progreso y de tenol' siguiente, cual se pidió á las cór!es
las mejOl'as
en se-
políticas y administrativas, Adolecia sion de 21 de diciembre de 1835:
de sobl'adas pl'omesas, nulidad jeoeral de los
« Art. 1.0 Queda el gobierno de
pasos
S. M.
de
hábil
Mendizabal, siempre ilusoy arrebatado para l"ecaudar los impuestos aprobados
mas allá de
por
las
la
I'ealidades. No le bastaban los ley del 26 de mayo último, aplicando
compromisos
su pi'oduc,
del programa del 14 de setiembJ'(~, loá las urjencias del estado;
pues
tt'ndrá
tras el
en
decreto
su ma-
de convocacion de cÓl'les
no la rebaja, mas no el aumen
del
to
28,
de su
las
i
rwevas
m pOl'te,
pl'omesas del discurso de la
pl'csentando los varios presupuestos
corona obligaban
á las
y
cór·
comprometían el ministel'io.
tes ¡r,mediatas.
Imposibilitado decum plirlas, tenia que atascHrse
" Art. 2.° Queda tambien hnbilitado pal'" va-
COII nuevos atolladeros, ydar anchuroso campo
rial' segun su concepto el sistema
á las I'econvenciolles.
de recauda-
cion , con tal que no se ~ltel'en
Decia en aquel
¡'sencialmcnte
discurso el ministerio cómo
~IIS elementos.
estaba esperanzado de que sin mas empl'éstilos
"Art. 3.° Se le autoriza igllalmclltt~
ni recargos, hallaria
para pro-
recursos, así para terminal'
porcionarse cuantos rccursos conceptlÍe
la guerra,
precisos
como para acudir á las demás obliga-
para el mantenimiento del
ciones
ejél'cito
del estado,
á fin deter-
y aun para mejorar' la suerte
minar cuanlo antes la guerra. No
de los acreedo¡'es
podrá el go-
nacionales y estranjel'Os, fun'
bierno propol'Cional'he dichos
dal'
recursos
el crédito
COIl
sobre
em-
cimientos sólidos y dotar préstitos nuevos ni distrayendo Los
la casa
biencs
de
nacio.
inválidos. Apellida el ministel'io á la nales aplicados á la consolidacion
milicia
y á la
lJI'bana
a morti-
gual'dia, nacional pI'ometiel1do
zacion de la deuda pública,
mejoral' tambien
que se mejorará,
la ley sobl'e aquella institncion,
Promete igualmente sujetal' al dictámen de las
CÓl'tes hasta tl'es proyectos impol'tantes de leyes
:') El \\O\\ll':''''o y de"'e!lluradoj"lIcJal P'lrdiúas,
solwcdeccioncs, libt'!'tad de impl'cntay l'eS!.,)l)· asesine"',, eJl el ""m]>" de ],al;ll!a jl/lllo ,í .~];¡dl".

W8
HISTORIA POUTIC'\\
afianzando la suerte de los acreedores del e¡,·
recia de tod(} ejercicio en la tribuna y de toda
tado.
esperiencia en lides parlamentadas. Así es que
« Art. 4.0 El gobierno dará cuenta á las CÓI'tes,
manifiesta, el 8 de enero, que el vota del esta-
en la lejislatura venidera, del uso que haya he.
mento no ha de ser cllestion de gabinete; el 12
cho de las facultades estraordinal'ias que le con_
se desdice á medias; e117, asegura el estamen·,
cede la presente ley.»
to qu~ tan solo se disolverán las córtes al dia en
La comision nombrada por el estamento de
que los nnevos diputados el'ejidos en vil·tud de
procuradores pal'a enterarse de la peticiou dió
la ley en disclIsitln , reemplacen á los a-ctuales,
su infol'me el 23 de diciembre, concluyendo con
pal'a evital' toda interrupcion en la lejislatura ;
su adopcion mera y cabal.
y el 27, queda pronnnciada la disolucioll del
Con que, ya lo hemos dicho, los procurado-
congreso. Todo esto es mera bisoñez, pel'o la
I'es apl'obal'on el voto de confianza, por unani-
inespel'iencia en la potestad suprema es sumo
midad, menos un voto, y el estamento de los
desacierto. Glosando van los banderizos cual-
prócel'es con unanimidad absoluta.
quier becho; y abultando luego las resultas, d~s·
Por tauto Mendizabal, desde su primer paso
figuran el intento y lo emponzoñan teda, pues
en el escenario político y en sus jestiones prin-
la calumnia avalora ejecutivamente los desati-
cipales, saca á luz pensamientos feliel's que ja-
nos soñados y la credulidad que todo lo acoje, y
más ¡¡cierta á puntualizar en la práctica; se in-
así logra desconceptuar y anonadal' á los minis-
cOl'pora con recomendables compañeros, dejan-
tros sin que ya quepa contl'aresto, Así sucedió
do descabalado el ministerio; pide cien mil hom-
á Mendizabal, pucs habiéndole faltado por ente-
bres, y esta disposicion grandiosa no es decisi-
ro el desempeño parlamentario en aquella dis-
va por falta de caudales; pide además ulIa potes-
cnsion , su gran prestijio fué ya siempre men-
tad estt'aordinaria, y allá se encarcela en una
guando.
estrechez de imposibilidades por su método de
Cerradas las córtes, se halló Mendizabal de-
furmular el desempeño de aquellos mismos po·
sembarazado de las trabas parlamentarias; y per-
deres.
tl'echado con su voto de confianza, que, con-
Se engañó con la lInanimidad sobre el voto
cediéndolo todo, nada le propol'cionaba, soltú
de confianza acel'ca del ánimo de las córtes, pnes
el vuelo-á Sil fantasía aventurera y voluble. No
le favoreció la mayOl'ía , ya que enterada de la
me detendl'é en el exámen de sus providencias
,jmpl'Udencia del ministl'O, apeteciese cargal'le
administrativas, pues necesitarian una discn-
toda la responsabilidad, ya que imponiéndose
sion pI'ofunda con tratado aparte; y quizás ten·
en que defraud,lba á Mendizabal de toda discul-
dré coyuntura de tratar igualmente de la hacien·
pa en caso de malogro, terciaria en su gloria si
da de España.
venia á prosperar.
Pero hay un decreto de jaez ahsolutamente
Formalizóse un debate sobl'e cierto punto ab-
político, que merece mencion particular; yes
solutamente político, y descolló la desavenencia·
el de 19 de febrero de 1836, en el cllal l\\Iendíza·
La ley electOl'al fr'anqueó el campo, se acalora-
bal deja aholidos t'oclos los conventos, en vil'-
ron los ánimos, y los antiministeriales variaron
tlld del voto de confianza, aplicando sus bienes
su papel de oposicion I'etrógrada, esfol'zando un
á la amOI,tizacion de la deuda.
sistema electol'al mas libel'al en apariencia. En
Voy aquÍ á lastimar muchos pat'eceres, pues
suma, los ministros ni insistieron no en su pro-
infinitos que se apellidan progresistas y que cn-
yecto ni en las enmiendas de la comision ; pe·
tieuden el pl'ogl'eso de un modo muy eSfl'ailo,
ro el 24 de enero, la mayol'Ía se declal'ó conll'a
no me disimularán tal vez ellevantal'mecontl'a
el Iwoyecto, aCOl'dado definitivamente entl'e la
el prohijamiell to atolondrado que hemos ido ha-
comision y el ministel'io, y aquella misma tar-
ciendo de Jos pasos de la Revolllcion francesa.
ne se acol'dó su disolucion, la que fué promul-
Siempre opiné que el vel'dadero pl'ogl'eso se ei-
gada el 2i.
fto,1ba en planteal' inln'eses nuevos con las hasti·
El modo con que i\\lendizabal encaminó esta
lIas de lo pasado; pero cnajar de ruina~ yescom·
discusion demuestra Sil yerro en no incorpol'al'-
(¡I'OS el solar de la civilizarion, sin mas re-
se algullos pl'ohombres pal'lamcnlarios, prácti-
sultado que un vandalismo improductivo, es en
cos ya cn el jiro de aquellos debates. Se suele es-
mi concepto cejat' en vez de il' adelantando.
tl'ellar el sabel' en las contiendas de tribulla,
En España, pOI' mas que dig~[], el desvío IÍ in·
cuando no media la práctica de los movimientos
difel'encia dc la plebe con toda innovacion no
solwevenidos en lasjllntas políticas, utilizándo-
pl'o("cdc tanto dealltipatía ciega como de I~ con·
lo u ti oradol' ma lioso, así COíno 11 n ca udillo va-
goju que le causa todo l!'astOl'no instantaneot'tl
ria sus planes esll'aréjicos al presenciar las evo-
SI/S hábitos. Le desconsuela el menosprecio siso
luciones del e¡¡('migo;., Im'go Melldizabal ca-
t(~mátieo de lo antl'rio!', ya IllIl,V ;ll'l'aigado; :/

as
DE LA ESPAÑA lUODEUNA,
como luego no le I'edunda en ve'ntaja ¡;Iguna, no
tad , sumiJ' en hOI'¡'OrOsiI miseria un síuntÍmero
t.,,'ee en el pOl'venir que le están en~eñando con
de individuos, m'rojando á la vida comun á an-
ahinco allá en la lejar.Ía,
danos siu dcstino nijénel'o alguno de illdustJ'Ía,
La abolicion de conventos y el esterminio de
es afeat' esa misma libertad que se está prego-
los frailes desalojados lastimal'on el COl'azon á
liando, es falseal' la I'ejenel'acion ve('dade¡'a, y
clases cilleras; uo tanto por cal'Íño supel'sticio-
acarl'eilt' ~ausas de anarquía y de reaccion en el
so al clel'o cuclallstrado, cuanto porqlle mel'ece
tl'ance mismo de atravesarse ya pOI' donde quie-
t:.¡stigo toda tropelía contra la justicia y la J'eli-
ra miles de dificultades naturales,
jíQsidau; y muchas conciencias se sobrcsaltal'on
POI' de contado, me contrapondrán denoda-
con aquel saqueo jenel'al t'nllombl'e de la liber-
damente lo~ p¡'incipios de la revolucion fl'ance-
tad, La estincion de cOllveutos como institntos
sa, niveladora de todo 1'011 su h'asformacion
I'elijiosos poca oposicion hallal'3 en el pueblo,
pavol'osa y descomnnal. DolOl'oso se hace que
pnes pOI' puuto .it~llcl'al allá la vida escandalosa,
en punto á gobiel'no se atengan aun los estadis-
hai'agalla y desmandada de los frailes lo habia
tas á los principios de la asamblea coustituyen-
dcsimprc~ionado de todo pl'estijio y acatamien-
te, bin hacerse cal'go del SUIllO pI'ogl'eso de la
to, Alistados cn la Ínfima c~fera de la wciedad,
humanidad desde 1789 , así eomo es congojoso
¡,obl'aba su ignoraucia para 3pcarlol> detodo in-
el vel' á otros, pl'eciados tambien de el'taJistas,
flujo, aun espil'itual , y así habia llegado cl mo-
doblegarse ante algun fuel'O concedidoú I'emcn-
mento de cel'I'ar los conventos, mal defendidos
dado, Unos y oh'os, tomando por 1101'ma varias
con la cl'nz de su puerta; y el'a en vel'dad pl'O-
tempora<.las de las viscisitudcs de la :¡"I'ancía ,
gresoinmenso eu esta España, tanlo tiempo ava-
<.listan igualmente infillito de lo que está I'eqni-
~allada pOI' los fl'<liles y pOI' la Inquisióou.
rieudo la España. Sc em peñan en remedal' siste-
ilhlel'to e~taba el illflll.io I'elijioso de los fr'ai-
mas, de suyo falsos, con elementos absoluta-
les, y fIIl1el'la iguillmclIte bll ~1I10l'idad mOl'al.
mente diversos, y en vez de escal'mental' con
No hay Hlas qlle oil' ese silllllímero de cautares
los errores de la I'evoluciou fl'ancesa y de la I'es-
eOlJlra dios, haliricos todos Cll esh'cmo, sobre
taul'acioll , se afanan en I'epetil'los. Resulta por
Sll vida J coslmnhl'es rela,iadas. Mas como ha-
vCI'dad que la pl'imcl'a , á pesar de sus yerros y
cendados betléfieos y sin codició pel'sona'¡, me-
de sus atrocidades, tl'iunfó de lodo, menos del
diaban interc,cs trascent)entales ent!'e Ic!llos y
despotbmo, pOl'que así lo quiso el pueblo; y
los campesinos, y sus colonos pOI' lo mas no pa-
la seguuda se esh'l!lló pOI'que ya no la quet'ia el
decian tirantez esmerada ni en los arrielldos ni
pueblo, al paso que en Espatla. el pueblo está de
en sus plazos, Prcscindiendo los frailes del pOI'-
espectadol', y sigue espcrando el parade¡'o de
venir, nUllca atesOI'aban ,yen sUl'liéndolos de
ulla contienda que no acaba de enteuder.
lo indispensable en la actualidad, se mostraban
Facilísimo el'a el cebal' á los frailes con el nne-
en lo demás hal'to avenibles. Por tanto aquel
vo sistema, pues al abolil' la institucion, se de-
;;aqueo contra los frailes ehasqueaba la floje-
bia l'espeta¡' la propiedad. ¿Porqué no se habian
dad y el egoisIllo de los lahradol'es , pues se hi-
de l'epartil' aquellas haciendas entre todos los
cieroll cargo desdc luego de que el gobieJ'llo y
interesados, y porqué no se había de mejoral'
los nuevos po~eedol'es sCl'ian mas descontenta-
su destino, eu vez de t'e<lucirlos á la desespel'a-
dizos que una cuadrilla de comilones sin inte-
cíon y á la mendiguez? Se les despoja, se les
reses de f~milia ni de sociedad; y los pordiose-
condena á morÍ/' de hambre, y luego se estl'aila
I'OS que hel'viall pOI' las portcl'Ías de los conven·
el que se muestren enemigos de la causa cons-
tos carecicl'on dc aquellas sobras de comida des-
titucional. Con el I'eparto de los bienes de los
cansada,
conveutos enlt'e los ültimos fl'ailes , de lIsufl'uc-
Asiste sin disputa á toda nacíon el derecho de
tuarios pal'aban en hacendados, Se tl'ibutaba
I'cfol'llIa sob¡'e Cllau tas iustituciones abarca en
solemnísimo homenaje al lH'illcipio sempiterno
tudo su ámbito, Llegado habia, como se ha di-
de la justicia, se planteaban intereses uuevos y
cho, el lllomeuto de abolit' los conventos, y jus-
cl'ecidísilllOS , y ol'illando leorias espeeulativas,
ta y lejítima era su estincion; pel'o habia con
el tosqllísimo iuslinto de los frailes en España
el fl'aile un hacendado, y este era act'eedol' á to-
fuer'a pat'a ellos la persuasiva mas eficaz, pues
do I'espeto, pOI' cuanto el del'echo de despojo,
se granjearan pal'a la refol'ma 110 solo millares
aunque sea eon frailes, siempl'c vieue á sel' un
de sujetos temidos y atormentados, ~ino tam-
abuso de fucl'za il'l'acioual. Si no fuese la justi-
bien sus familias, que estuvieran ya en pel'spec-
da en todo tiempo y lugal' la LÍnica base del Ól'-
tiva poseyelldo sus hel'encias.
den social, eulas I'cformas políticas, donde tan-
Sllbdividiélldoselas tienas, logl'aba el gobier"
los iutereses viellen á e,tl'ellarse , debiel'a cam-
no UI1 acrecimiento de contt'ibuyelltes; frailes
peal' COIl loda bU brillantez. Abolj¡' arbitrill'ia-
ociosos y relajados se [¡'ocarall en ciudadanos
nlcnte derechos all1 iguos en Ilombl'e de la liber-
ütilcs, en colonos tl'aiJajadOl'cs y pI'Odllctiv.Q~,

I ~o
HlSTOlHt\\ f'OLlTICA
siendo mozos, yen sujetos sosegados, si eran an-
el ámbito de ESI,aí'ía, y el zapapico demoledOl'
cianos" Téngase pI"esente que todos son de la
de los innovadores no habian arn,)sado lodos
plebe, y que semejante providencia fuera tnolo
los conventos; queria TOl'eno refol"marlos, y los
mas popula!' cuanto redundara en pI'ovecho del
abolió Mcndizabal. Henorlada fué la revolueio-
pueblo, Los inte!'esados en aql:el nuevo porve-
nal'Ía p¡'ovidencia, pero impróvida en el al"l"eglo
nir fueran los celadol'es mas avispados de los
de conscl'vacion de los pacientes_ Al lt'asrol'-
:lmaños encubiertos de algunos díscolos, pues
marse la s02iedad, clÍidese (le que no haya mál'-
la saoa política estaba encargando que se plan"
lil'es, por humaDidad al pronto, y luego por po-
tease la I'eforma sobl'e principios y hechos fa-
lítica; no hay que llamar ~I interés pdMic{) sobre
vorables pal'a hermanar los ánimos, en vez de
las víctimas de las ¡'eformas, y mas cuando los
desavenirlOll; amigos desalado~ se debian ajen-
agraviados se hallan revestidos con un cáracter
cial" y no enemigos harto crecidm; y si ñ pesar
sagrado y misterioso que les proporciona el al-
de un cLÍmulo de disposicion~s, tOllas cnel'das,
tel'al' las conciencias en el desempeño de un mi-
comedidas y jenel'osas, se empeñal\\e alguo fl'ai-
nisterio ajeno de la potestad temporal.
le en conspirar, ahí estaba la ley pal'a escarmen-
Se verifical'on las eleciones pal'a las nnevas
larle,
córtes; niuguno de cllantos diputa-dos habian
Se ha seguido un rumbo Oplwsto, y se han
~ot.ado coutrn la loey dectoral salió rceLeji-tlo, es-
palpado bs resultas, pues dueño el gobj~rno de
ceptuando IltlO solo; pero sí los votantes á su
nna inmensidad de riquezas tCI,'itD1-iales, COI'-
favol', Unánimes debian I'esullar los diputados
tísimos le han si.d1l sus prodllctos, y los aCI'ee-
nuevos, .Y pl'f"scindiendo de los pasos que media-
-dores <lel estado-están viendo cuán á menos v~n
l'O!l. pal'a aquel logro, se ,debia suponer UDa at'-
aquellas hipoteeas en punto á sus réditos, pll~S
manía cabal entre las pot~~tades constituciona-
en una contienda en que cada cual vaticinaba
les. }' 511 mus bienes de aquella h.el'mandad; pel'o
el desenlace segun sus anhelos, no podia menos
se frustró el aosiajeocl"al, pUt::S ~obrevino discor-
de mediarsnma incertidumbre sot}!'e lo veni-
dia, qllC desbarató la situarion n{lOCa visla en la
dero. L1ls patriotas compl'adores de bienes mI-
España eotl~titt.cional, estallando de improviso
eionales se eSmerabllfl en abultar las zoY.Obl'as
un rXlUlpimi.elllo violentísimo entre stljetos en-
que esl-aiJQ y3 ocasionando la il(jj-edad del go-
lal:ados conestre(:ha amishd, no solo deresul-
biel'no, para retl'ael' á 'SU'S eon'tl'incantes .Y rom-
las {le aquella mauc(nnuoidad de -opiniont's po-
pral' á pr'Ccio ínfimo; y como las VClltlll> han pa-
líticas, de peligros y des'Veuturas, sino con vín-
r'ado en manos de los mas acal~dala.Jos, ha r'~­
cu 11~6 de apr'ecio y >cariño, parlo ya de .su pl'i-
snltado de todo el grandísimo qllebranto de
mera niikz. Esta desaJ.'cneu.cia paro luego en
estal' viendo d puebl(j unos huevos poseedol'es
cj>gl'lr>dadasollldrl('3, cnjeodr'ó lma ;revolucion y
inlel'CS3dísünos y Bltda caritati~-os_
ocasÍ:or,¡,ú :Ia 'c.atástl'ofe mas lastfmosa de lodas
Tras aquel saqueo sobl'evill'Ü un contrato des-
nuestras -disensiones políti.cas,
:llinado en qlre fué únicamente árbitro el go-
Habia lsturiz pl'eSidido la cámm'a ya disuelta
biel'llo, pues se comprometió ¡\\ sumj,r;¡jslral' 1)
.con d-eipejo notable y tiuo cabal j y la opiníon
reales diarios á cada fraile. gravámen eom-me
pühlica lo cst~ba denol¡lIl¡,¡,Jo cOlno el sujeto de
pOI' el crecido lllim~I'O de los agra.ciados, y muy
mas clese1ll'Pci'ío,para encabezar el ministerio -de
supel'ior á los alcancel! del e ral'io. El decreto del
l\\{;endi7.a'hal; sobrt.'salia IstUl'iz aun entl'e los Ií-
fU de febrero, por cUllnto las clausulas del ne-
ber'ales mas enardecidos, tel'ciando en las aso-
gociado eran de todo punto impracticables, nos
cÜlciünes 'que habian preparado el mo,'imiento
pal'cee un sumo desacierto político, sorial y ~d­
de 1820, Diputado en las cÓl'tes de 1822, sobre-
ministl'ativo_ Tales refol'mas encami'lJadas lÍ \\lona
salió COl! el bl'Ío de sus votos; emigl'ado en 1823,
J'l'jcuer'acion la hacen, por el 'contl'<1-rio, m U)'
individuo de la junta de BayoDa en 1830, rema-
~l'dna y odiosa, y desvian del jnt-ento que se
necio en las córtes del estatuto real, como pro-
anhela,
curarlo!" 1JOr Cádi7., y rué lino de los contrarios
Hablo sin l'ebozo acerca Gel decreto de 19 de
m<1S seÑalados del conde de To!'eno; quien dis-
febJ'el'o, pOl' sel' UllO de los actos mas arl"Ojados
puso 's>n m'l'esto cuando el albol'oto de IIIadL"Íd
dt'1 réjimen de Mendizaba 1, pues pal'o que la dis-
en 15 de agosto, Lacónico y lel'minante, su ha-
posicion fuese g!'alldiosa, lenia que sel'ante tOllo
bla s¡¡jadora é imperiosa es la de un tI-ibuno al'-
justa y humana, planteada con mil'as magná.
rollando<ll jentío COIl el ímpetll t!e su conven-
,¡Imas para lo \\'enidel'o, y en desempeño de una
cimiento y con el raudal de sns sentencias con-
ot'g,wizacion atinada y un cómputo fijo del pais
cisas y la entonacion de mando que le son je-
y.del bien estal' clel pueblo, cuya participacion
njales, Estas prendas, dilatados padecimientos,
es al rabo la que da alma y vicia á las I'eformas,
persecuciones y de5tierl'os, sl1ma entel'eza,siem-
A pesal' de las tl'opelías con los frailes en varias
pre dispnesta pal'a encarecel' los pensamientos
l'Ílldndef, quedaban tedavía dispel'sos pOI' todo
mas encnmbr'nrlos, lit dignidad ('on que h;lbia

4i4
IIE LA ESPAÑA 1IOnERNA,
-1-11
dnemp/"IJado la presidellcia del estamento; ('11
mientos? Debia embestirle sobre este punto,
tia, lodo se aunaba pal'a H/wonlal' snentl'ada en
tI'emolar el pendon ad-ehmte, y al'rebatal' tras
eJ.lloder,
sí á la opos-icion á la parte de 18s córtes que til-
'El)' el intermedio ele las dos lejislaltll'as, 1\\1en-
daba de flemático a~ ministerio; y por este I'um-
dnaloot, á impulsos de la opinioll plÍblicJ, ofre-
bo guardaba Istnriz consecuencia, plles se esla-
el(, Ilnearecidamente á Istul'iz el ministerio de
bOllaba con sus antecedentes, é iba de5pejando
e9iádo; t>eI'O éste, hecho ral'go de los ~scesivos
el tl'án~ito pal'a llegar con garbo á la perspecti-
Clfmpl'llIf1e!imienlos queac06aban á Mendizabal,
n' del porvenil'.
s~esenlerl<tíú de tCI'ciar en tamaña re~p0ma­
En vez de prohijar un sistema de oposicioQ
bltidad, ofl'ccitmdo hidalgameute, en pago d{'1
todo parlamental'io, apa,rece como si lsh1l'iz se
olJseq;Ni0, como diputado, echal' el I'esto en su
l'elraj'ese del minislt~l'io de IHendizabal fiara der-
apoyo. Hasta allí cada cual se mantuvo CIl Sil
ribarlo, no por avance, sino con una conmocicm
1'6sptdiva pel'tenencia.
I'etrógrada, ¿Cuál habl'á sido el influjo fatal que
Val! á jlU1ta-rSt! las cÓl'tes, recae en Isluriz la
descaminó á Istul'iz de su cal'l'era perpetua?
JlFcsiilencia del estamento, pero e_ la próvisio-
¿Iria ':1· en su busca, ó vendl'ia á embelesa l'le ?
031, en 17 de mal'ZO, y con absolllta uU3ui-
No cabe deslindat'lo, pues- la historia va engar-
midad,
zando los hechos aplicá'odolesinferencias lójicas,
-Sobl'eviene aquí- uno de aquellos incidente~
y a~í tao solo alcanza IÍ' puntualizal' que- JistnriJ!
cnyacausal queda recóndita para el hisloriatlm',
orilló los principios que apasionadamente habia
unn de aquellos lances de la ~tH~rte que deli-
estado pI'ofesando, y se consti-tnyó clJlD'peon de
I'cnlen toda p,'evisinn humana. Paso de tal'go
objetos y de indivi-duos que habia impugnado á
Santos concepiosse formal'olJ á la s~zon pOI' el
lodo trance.
.¡blico, y desde enló[]ees sigo ignorando lo que
El pal,tido alToJlado en las elecciones veia
medió entl'e el J"7 de mal'lO, ('l~alldo lodos los
alejarse mas y mas el dert'ibo de aquel ministro
COl()pa ñt'I'os Yotal'on pOI' I~tul,jz pal'a la presiden-
ajeno de su pandilla, pues la unanimidad de la~
cia iCllel'iua, yel 22 del mismo pal'~ la eleccion
t;ÓI'tes á favor de l\\'IelJdizabal imposibilihba
definitiva, St'¡;UIl reglamento, en qne varió de re·
:Jq'N.e1 logro por el rumbo pa .. lamenta-rio. Nin-
pente la Ilpillioll y quedó IsII-Jt'iz en quinto lu-
guna oposicion, del temple que se quisi'eI'3, del
gar. QlIcbl'ús,~ d~lide aquel tl'ance todo vÍlHw-ln
estamento de-pró€eres tenia trascendencia p3l'a
entre Istl11'iz y l\\lendhabat. pasándosc a<¡Hpl al
el pais; y entónces los contrarios de Mendizabal
ballc@ de l<l 0posicion. Medial'oll esplicacion<:'s
tuvieron qne empeñal'se en d'esavenil' el bamlo
en la tribuua de I~s córtes cutre los n¡inistros
del movimiento, y no pudiendo encabeza-}' la
yel HUCVO caudillo del bando retrógl'ado;y lue,
oposícion cnn sus prohombres, acudieron y pro-
go dos amigos entrañables, doseollsoeios políti-
hijal'On al varo u pI'eemineute en aqn:el pal'tido
cos estl'cmal'OB su encllno- hasta I'darse á pis·
discorde, JI lo balaga:roll y embdesaron con el
loletazos. Esla contienda cnll'c pechos nacidos
cebo IIWS certel'O para toda imajioacioll aealo·
plil'a hel'f~IHllal'~e en la ca:usa que profesa han
rada. Stl p-e-rstlasiva engrió á lstol'iz, haciéndole
hacia largo lipmpo, es el pl'incipio de la JesRve·
suponer qlle tantos antect"l\\enles- desearrial'ian
nencia que dC!ililldó las- dos pal'cialidades (It-!
á muchos de los parciales dc Mcndizabal, y lllW
bando lilwral. iAmal'ga)' dolol'osísima situacion
iogi'al'ia en ambos estamentos mas cabida qUt!
(le Ull pois-,dlJude cal-lsas muy tenues acanean
su contrario, Así sucediera, si IstuI'iz, al incor-
horrelldos c~tl'agos! iY á tan to llega el encendi-
pOI'arse estos nuevos auxiliares, tremolara Sil
miento de las pasiones y el eslremo de los en-
pendon progresivo sobl'e el de Mendizabal. Pero
conos que se enjendl'an ó se disparan repenti-
¿á ver quién analiza lo mas recóndito del pecho
namente!
humano al pl'esenciar aquel prohijamiento de
No cabe esplica¡' COIl el discurso la conducta
amigos fementido"S,ell cambiO' de los vtwdadel'os
de Ishl\\'iz en aquella tempol'ada. ¿Ansiaba sel'
consocios políticos? ¿Cómo cabe que sujeto tan
primer ministro? No le desdecia tamaña ambi-
compI'ometido en la I'evolucion se conceptuara_
cion. ¿ A qué viene pues desentenderse de ter-
capaJ! de abogar pOi' lIna causa que tanto habi¡~
ciar en uu gabinete con sus amigos políticos?
combatida, y se atuviel'3 á la sinceridad de los
¿Apetecia acaudillarlo? en su mano estaba, pues
abrazos que ibau á darle? Logrado aquel intento,
la pl'csidencia de Mendizabal era interina, con
sirviera de grada á los ambiciosos que lo estabau
áuimo de cederla á sujeto mas conocido y mas
empujando, y estrellándose, como era fOl'ZOSO,
pal'lamentario que él mismo. Asi lo manifestó
conseguían defraudar al pal'tidodel movimientf;
comedidamente Mendizabal en el regazo de las
de uno de sus pI'oholllbl'es mas denodados. Al
córtes, sin que Istl1l'Íz lo desmintiese.
sentarlsturil el pié enel campo enemigo, qlledó
¿Se soslayada este de un ministerio, en su
rematado. No podian menos de estrellado sus
conf'l'pl0. imllbsish'nle y pausado en los movi-
mismos antecedentes, alTehatándolo á IIn, sin,

mSTORlA l'OLlTICA
número. dejestiones vio.lentas, á impulso.s de o.1I'a
zabal y Heros, ministl'o de la gobernaciou, vuelo j
opusicion igualmente I'ecia, fundadamellte en-
ven al Pardo y tr'opiezan con el idéntico des-
eo.nada <)ulltra una desercío.lI imperdo.llable.
pego. Teatan entónces fOl'malmentc de SlIl'etiro"
AqueJla existencia efímera, y al arrimo. de ci-
y el13 por la tarde, tl'es ministt'os .. l\\Iendizabal,.
míen,lus falsus, debía lener Po.r parade/'o. lIua
Rodil y Almodov31', se pl'eseutan en el Pardo,
ca tás trofeo
é insisten cn las disposiciones propueslas, ma-
Cualesquiera que fuesen las relaciones enta-
nifestando que su desaire será un despido. Por.
bladas elltreIstllriz y el partido arrollado en la~
la noclle todo el ministel'Ío se va á la reilla, y,
elecCio.ne8, las córtes, al defraudarle de la presi-
t\\'aS ulla cuofct'encia infructuosa de dos ho·
d~ncia manifestaron que habia desmerecido Sil ras para I'ecabar de S. l\\f, el intento, todos los
co.nfianza. Aquel desman de entidad uecidiódel
miuistl'os pUllen su dimision en manos de la
porvenil' de Isturiz, y lo. que quizá 110. fuera mas
reina, S. M, repite que no la acepta, perú que
que una tl'amo.l'a, IIn intento., par'ó en realidad.
no se aviene al despido de los empleados princi.
Lahtimado con esta I::sclusiun y al \\erseya mal·
pales que le piden, y volviendo ell~ el conde de
quistu, tuvo que pOllerse en manos de los mis·
A Imod()\\'al' al Pardo con ánimo de echar' el l'esto,
mo.s que lo. habian cOlllpro.llIetído. Habia acau-
le contesta la reina: "Ya es tarde, cstá elejido
dillado elllluvimielllu y pl'esididu las cMtes, y
vnesll'o sucesor, que espera su nombramiento .•
destnereció entr'ambos predicameutus pat'a en-
Preguntando cl eonde quién era el IHlevo mi·
cabezar ulla o.pusícíun de .duce ó cato.l'ce vutus.
nistl'o., le dice la reina qlle Isturiz; y Almodovar
Mal pal'ado iba ya quedando Mendizabal, pues
sin replieal'l'efrellda los dt'cl'etos de numbra·
la p.u:te mas al'l'ujada de las córtes instal.a mas
mientos (1); y tudos lo~ minislt'os entregan SI
y mas pOI' adelanlos y una carrera denudada
negociados
pOI' ell'umbo de las l'cl'ormas., Pedía ante todo el
Vino a~í á desplomarse el ministerio de Meu·
despido de cierto.s empleadus cuyos anteceden-
dizabal pOI' una desavenencia sobrevenida ines·
tes puHticos desasosegaban á los amantes de la
peradamente con la corona por nna IJ1t~r'a dis-
libertad. Este tI'ozo del estameuto, junto con
pusicion administl'¡¡tiva, Como la 1'"iOJ:l ¡.:ollt'l'-
la oposicion de Isturiz, quebrantaba la unani"
nadora se esmeró siempre en ceñirse á la foema'
midarl pl'imitiva y entorpecía las discusiones.
constitucional, aquel desaire á sus ministros pOI'
Habia en el estamento de pl'óceres una mayo-
una jestion imprescinuible en su respollsabili-
l'Ía cCl'I'ada contra el ministl'O.
dad hizo. suponer que mediaba influjo. de ter-·
Se habia completado el miuistel'io con el je.
cero en el a~l1nto; y la camarilla y sus pania-
Ilcra! Rodil en la gllel'ra yel cOllde de Almodu·
guadus campearian en aquel encuentro. lasti-
val' en estado., encargándo.sc don José Chacon
maso, enc¡¡minadu á com prometel' el sosiego
de la ~ecl'etal'Ía de marina.
del pais y el decoro del solio,
El nombl'amiento del ¡eneral Serrano. rué un
Acompañó á los ministl'os en su l'eti,'ada el
desman para el miuistet'io, y mayor todavía cl
aprecio de los amantes, enit'aííables de la veni-
de la proposiciun del diputado Pal'ejo contra
del'a libertad española, riles su desemp ... ño vino
el decre'\\) del 19 de febl'ero, subre los bienes na-
á sel' UIl 11I'ogr'eso positivo, siendo su plazo de
cionales,
ocho meses hat'lo breve para completal' empl'C- ,1
Estos quebrantos advirtiel'on al ministerio
sas grandiosas, ni alln pal'a consolidar lo exis,J
que debia I'obnstccel'se y reentonar la mayoría,
tente; habia sin emb31'gO el ministerio sentado 1
franqueándole las concesiones que estaba pi-
los pl'imel'us cimientos de las refol'ma~ funda· 1
dieudo; yasí se acordó apear al jenel'al Quesa-
mentales, necesitando, pal'a I'ealizarlas, el tiem-
da, capitalljeneral dc Madrid, al conde de Ezpe-
po. que les fué muy escaso, Estaba el ministel'io
leta, iuspectOl' jenel'al de infantería, y al conde
de San Roman, inspectol' de milicias pl'ovin.
(1) Se compuso el gabiuetede Isturiz. presidente y
ciales, proponiendo sn mudanza. á la reina go-
ministro de estado; duque de Ri vas, de la gobern •.
bel'nadora,
cíon; Aguirre Solarte, que no aceptó y lo reemplazó
Allí asestaban sus ascchanzas los enemigus
Blanco para hacienda; para la guerra el jeneral Seoa-
cncubiel'tos del ministerio.. La pl'imel'a cspecie
ne, que tampoco acepto, y le sustituyó interinamen-
que apuntal'on á la reioa subre el pal'ticlllar fué
te el brigádier Su'ia, y luego definitivamente ;lJendez
en cl Pat'do ellO de mayo; y el minislt'o encal'-
Vigo; Alcalá Galiana para la marina, y Barrio A) u-
gado de la ¡WOpllesta, el .ieneral Rodil , quedó
so para gracia y justicia,
desairadv. Entel'adus 10.5 compañeros de aquel
El duque de Rivas manifestó acalorado entusias-
malogl'o, lo. tomó Mendizabal á ~u cargo, y DO
mo con Melldizabal durante su ministerio. aceptán-
tuvo mejO!' éxito; con lo cual empeZUl'on á. pro-
dole la gran cruz de Cá rlos III y la presidencia de
IIUllcial' la palabl'a dilllísiou. lleulIe\\'a el 11 el
Jos próceres. Alcalá Galiano fué del consejo real, y su
conde de Almodovar la illstaucia; e112, Mendi-
hijo empleado en hacieuda.

pe
DE LA ESPA~A iHODEUNA.
de Mendizabal pl'epal'ándose para la revision del
la sinceridad de cambio tan repentino: a Im-
estatuto, sin vaivenes ni quebrantos, y el des-
pulsos de los antecedentes de toda la vida, no
pido anti-pal'lamentario del presidente y com-
se acierta á defendel' el Duevo pendon, y aco-
pañeros fué un golpe oculto de uu partido im-
harda la presencia del anterior; la zozobra del
paciente y desesperado, Al al'roll31' la escl'upU-
porveni!' se da la mano con el desamparo de lo
, losidad de la reina gobernadol'a, DO se all'evióá
pasado, zozohra que acongoja todos los ánimos,
empuñar el mando, haciéndolo recael' en s~jetos
y hasta el de un bisoño, que piel'de los amigos
~e no eran de su pandilla, y que tan solo se
sin desal'mar á los enemigos, paI'ando en escla-
.straban t'eeien-salidosdR un bando que hasla
vo el que ayer fué dueño. Indisculpable se hace
éntónces habian acaudillado con ahinco. Medió
este yerl'o de Istlll'iz, que estrelló su bl'oquel al
torpeza y medió cal'cncia de patl'iotismo en los
asomo de una vietol";a, pues ddúa caballerosa-
sujeridores de aquella campanada y en los acepo
mente alcanzarla desde el silJon de la presiden-
tadores de sus resultas. El estadista descuella
cia de las cÓI'tes, con el voto pal'lamentario de
lÍuicamente con los principios que lo I'ealzaron
sus compañeros; y la fué buscar allá en la cama-
ante la opinion pública; si bien el tiempo y los
1'i1la.lUt.>diaban po~os meses en que el estamen-
desengaños van doblegando nl1Cstl'OS convenci-
to electivo le habia dado sus votos unánimes
mientos. Tambien esto es pl'Ogl'eso, y quizás el
para la presidencia; para luego en caudillo del
mas provechoso pal'a el pais; pel'o cuando al
gabinete anti-p3rlamentario, y en la sesion del
empuñal' el mando, hay un tránsito repentino
21 de mal'W, el sumo jUJ'ado nacional le des-
de la línea, en que se peleó con gat'bo y desem-
carga aquel hOl'l'endo fallo: «Declaran las córlei
peño, á la enemiga, teniéndola ya acuchillada,
que el minisLel'io no mel'ece Sil confianza .•
se lo¡¡;ra sllicidar~e, J\\Iuchísimo se desconlia de
,
CA.PITULO SEPl'nIO.
l"
Ministerio de Istllriz. -Sllblevacion de las provincias.-Acaecimiento de la Granja.-C"ida del minuterio.-
r.
Restablecimiento de 1.1 I.onstitucion de I8r~,
La arbitrariedad del 15 de mayo no podia
en reemplazo de Almodovar,clIyadimisionque-
daba aceptada.
I
menos de redundar en daño de la legalidad de
la reforma, pues elllombl'amiento de ministros
Manifestóse luego el arreglo del ministel'io el
entresacados de minOt'ía tan reducida en el es-
16, con "arios decretos firmados por Isturiz.
tamento el'a ulla illterpt'etacion violenta de la
Se pl'esentan aqueldia tres individuos del lluevo
I
prerogativa de la corona. COII efecto, árbitra
gabinete en las córtes. y se encuentran con uua
esta constitncionalmente de nombrar sus con-
protesta del tenol' siguiente, firmada por 46 di-
sejeros, tiene que avenirse sin embaq;o al re-
putados:
"Pedimos que las córtes declal'en ahora mis-
I
quisito imp!'eseindible del sistema representa-
tivo, que es el de las mayorías. COIl desvío tan
mo solemnemente:
\\ arrojado debía provocarse la esplosion en las
«l.0 Que las facultades estraordioarias conce-
CÓI'tes, acarreadora de reciasconmociories; pero
didas al gobierno en la lejislatlll'a anterior COI1
DO se hizo alLo en la trascendencia de aquella
el voto de confianza cesaron al abrirse las CÓI'-
demasía tan at'riesgada,
tes actuales;
Sobresaltóse Madrid con esta novedad, y se
«2.0 Que si las córtes se prorogasen ó disol-
apel'cibió una oposicion violentísima en las cór-
viesen, sin estar ~otados los presupuestos. 110
tes. La impensada toma <le posesiou de los si-
se pueda desde aquel punto recaudar impuesto
llones ministeriales pOI' sujetos que jcnet'almen-
alguno.
, te descollaban con sus opiniones eslt'cmadas, no
-3. o Que todos los empréstitos ó anticipa-
, podía menos de embal'gal' los ánimos.
ciones, sean del jaez que fueren, contl'aidos
Al terminal'se la sesion del 15 de mayo, UDO
sin autorizacion de las córtes, searvabsoluta-
de los secretarios del cougl'eso lcyó el decreto
mente nulos.»
de la I'eina, l'llbt'icado pOI' IIeros, minish'o de la
Entablóse luego discusion sobre la voz pro-
gobern3Cioll, nombrando á Istlll'iz pal'a estado,
("Jta en vez de peticion, que cOl'respondía .. 1
S

HISTORIA. {'OLlTICA
documento, contienda de reglamento harto in·
votos conh'a 4, dejando de \\"otal' hasta doce di'
significante.
putados.
Er primer impugnadol' de la propuesta fué
Tampoco se dieron por enteudidos los minis·
Isturiz, conll'aponiendo incompatibilidad con
tl'OS con este segundo desengaño, y se obstina-
el reglamento; pero se hizo cargo de que venia
I'on en conservar sus sillones.
á ser decla¡'acion de guelTa contra el millistc.
El 21, sesenta y siete diputados hacen la pro·
"io.
puesta siguiente:
Ftwl'On luego tomando la voz varios orado'
"Pedimos á las cÓl'tes que declaren que el mi·
I'es de la oposicion, como Dlózaga, Landero y
nisterio actual no merece la confianza del es.
J,opez; se patentizal'on las iras vehementes de
mento.»
los contrincantes, y anduvo mañoso Istlll'iz en
Acude Isturiz de nuevo al reglamento, eliJo
su defensa, á pesar de su desairada sitnacioll. Se
al'lículo 110 pl'eviene que los ministros han de
avino al primel' a¡'lículo, tomó repetidamente
<'stal' siem¡:re advel'{jdos con veinte yenatl'o
la voz impugnando los otros, y paró en votar,
horas de anticipacion de cuanto se haya de vell-
con asombro de todos, al pal' de Sil compañero
tilar en el dia, y no se ha cumplido con aqllel
Galiano, con la oposicion. Apl'obóse en fiu la
I'eq uisi too
pl'opuesta nominalmente con 96 voloscon{I'a 12;
El 'presidente de las córtes le contesta con
dejando de votar diez diputados,
ejemplal'cs contrat'ios, y las córtes acuerdan qlle
Pot' un lance de aquella ses ion se fonDará
se pase adelante y se ventile inmediatamente la
concepto del enojo causado en el estamento con
pI'oposieion.
la arbitrariedad de la vispcl'a.
Acudelstul'iz mas y mas al reglamento y pro-
El diputa(lo Galiano, ministl'o de marina, yel
testa contra la I'esolucion de las cÓI'tes;}' la mi-
duque de Rivas, prócer dell'eino, secl'etario de
nol'Ía sostiene á los minisll'os. Se entabla una
la gobernacion, se hallaban en el banco minis-
discusion empeñadísirna, sin que tercie el mí-
tel'Ía!' Al tomat' la palabl'a el primcl'o, el dipu-
llislel'io, ciíléudose Isluriz á declarar que al en-
tado Pizarl'o pide que Galiano y Rivas dejen
cargarle la I'cina bohel'nadora el al'l'eglo del mi·
sus asientos, puesto que el estamento no ha re-
nistel'io, S. M. en nada se habia propasado de
cibido todavía su nombl'amiento de oficio,
las leyes y del estatuto real.
Aprueban las córtes la propuesta, y tienen que
ApI'utlha el estamento la proposicioll por i8
levantarsc, Alcalá Galiano pal'a su sitio de dipu.
votus contra 2~, dejando de volar tl'ece dipu.
tado, y el duque de Rivas pal'a fuera de las cór-
tados.
tes.
En el disclll'so de tan desasÍl'ados debates, 1
Desengaño mortal era para los individuos del
andllviel'on los ministros reconlando sus ante-
gabinete aquel bochorJ:o que hubiel'a debido
ct,dentes patrióticos, quejándose de que se les
hacer revivir en sus pechos aquellos impulsos
venia á sentencial' pOI' intentos soñados, y no
pah'ióticos de que hasta entónces habian dado
POI'SUS jestiones. Honorífica era pOI' cierto hasta'
tantas pruebas, é infundirles el pensamiento de
entónces la cal'l'el'a de Jos rninistl'Os; mas ¿por-
retirarse para evitar una refriega aciaga; pero
qué habian de estal' las córtes aguardando sus
un amor propio lastimoso les hizo 'Conceptual'
hechos? Harto ,'eprensible era el mero hecho de i
como reto la oposicion naturalisima de las CÓI"
pl'esental'se cncllmbl'ados, para que la mayoda
taso Recojió Istlll'iz el guante y se apercibió á
lo jllslipl eeiase como el preludio de otl'OS pasos
batalla¡' á todo trance.
no mcnos contrarios á la esencia del gobierno
Las sesiones del 17 y 18 pl'ovocaron interpela-
repl'csentativú, Al usai' la eOI'ona de su prero-
ciones amargas y vivas I'econvencioncs,
gativa en lIIudar sus consejeros responsables,
l:1 19, segun la ól'den del dia, se -entabló la
incumbia a los llamados el hacerle cal'go de que
discusion sobre ell'establecimiento de las leyt~s
cOI'I'espondia en tresacal' los nuevos ministros
acerca de mayorazgos, diezmos y deredJOs do-
de la ruaJ0l'Ía del estamento, pues no era lícito
minicales.
á linos individllos de la minoría el aceptal' un
Toma la "oz Isturiz y pal'licipa á las córtes
destino que iba á suscitar graves contiendas con
cómo el ministerio no ha tenido toda\\'ía lugal'
las demás potestades del estado; obrar de otro
pll:-a enterarse de aquellos asuntos, y así no po-
modo cl'a desconoce¡' su compromiso COD la
dia tercial', contentándose con oil' pal'a irse im-
cOl'ona y el estamento. COl! que Isturiz habia
I,oniendo y habilitando y aconsejal' oportuna-
,cnido muy á sabiendas á enca¡'garse del puesto
,mente á la corona lo que se juzgase mas ace¡'-
arriesgado donde le estaha espel'ando una opo·
tado.
sicion ineonlt'astable.
Signen las córles su rumbo y apl'ucban el in-
i\\'o cabia en los ministl'Os el ir dilatando el
-fol'me de l~s comisiones COl! llIayorí~ de RG
trance despncs de 11\\ sl'sion dt>1 21 y la dt.'cI~,'a·

-
Ha
cíon ue las có!'tes, y así habia que disolvel'ias ó
bierno, con ánimo de coadyuvar á la ejecucion
I'dü'al'se,
de las benéficas intencioncs de V. M., en todo
Quedaron pues disueltas el 22 de mavo de
conformes á los pensamientos au t.el'iores y prc-
1836,
sentes de vuestros consejel'cs responsables.
Así que la pl'imet'a jestion del ministerio fud
«No han correspondido, Seiiol'a, las resnltas
~quella disolncioll , consecuencia imprescindi-
á esperanzas tan lisonjcl'as, POI' desgl'acia el es-
ble del pl'imer desaciel'lo. Tuvo IstUl'iz que he-
tamento populal', á impulsos encubiertos pal'a
i á la n:ayol'Ía con el arma legal, pero arries- nosoll'05, ha venido á declaral'Se wntra los mi-
. ' a , de la disolucioll, mas hay lf'galida~lesql\\!!
ni,I'tror de V, M. en términos que pudieran con-
eeptuarse de ninguna monta, si fuesen los mi-
SOIl uoa mCl'a arbitral'iedad; y telldrémos qllt!
hacer alto I'epetidamente en aquel abuso del
nistros los lÍnieos agl'aviados, P('I'O quc son de
derecho de disolucion contra mayol'íasca~i uná·
suma lt'aseendencia pOI' 111 linaje de esta oposi-
nimes.
cion y por los al'bitl'ios de que está echando
No se conlentó pues IslurÍz COll "isolvel' ]:¡s
mano, Proposiciones ajenas de las leyes, pero
(,!JI'tes, sino que en la esposiclOn de los motivos
tal vez autorizadas con ejemplal'es que, como
qlle medial"On, deseal'gó sobre los diputados b
contrarios á 13s leyes, carecen de palor, y au-
responsabilidad de la pl'ovidellcia. Se hacc cn-
IDI'izadas lÍnicamente en circunstancias fiue no
rioso el velO ministros, atropelladol'es d(~ la le,v
han acarreado resolncion cuyo l'esultado fuese
constitucional de las nwyorías, achac;lr las
trascendental; peticiones que llevaba!! pOI' ob-
COII-
secnencias de su arbilJ'al'icdad á la mayoda que
jeto el sustiluil' al rumbo legal, ajustarlo j131'a
los rechaza.
lejislal', otros medios de diverso jaez:, mediando
Este es en suma el texto del dCCI'eto:
luego demasías de pal'le de los concurrentes:
lodo esto ha pl'eseulaclo un conjunto escauda-
loso y arl'Íesgado. Lo mismo que el estamento
«Esposicion de los ministros sccretarios de
electivo no pudiera praelical' sin desacato á la
estado á S. M, la J'cina gobel'lladol':l.
ley ha venido á volarlo: lo que pudiera ejecutar
-Señora,
el~ términos legales lo ha hecho ilegalmente, ya
porque su situacion le precisase á utiliza l' el
«Cuando los ministros actuales, acncliendo al
tiempo, ya por atenel'se á ciegas á sllJestiones
llamamiento que V. 1\\1. se ha senido haccrles,
que, 31'l'ebatándola á quebrantal'la ley, pudieran
fU virtud de su prerogativa real, acepta¡'on el
il' a vezando la mayot'Ía á desea l'I'ial'se del rUlll bo
3rdno desempeño de los negocios d~1 reino en
legal y á cntral' en una senda rodeada de preci-
'la situacion prpscnte, no dPjm'on de hacerse
picios, y pOI' la cual no es dado alcalizar la di-
cal'go de los tropiezos que por donde quiera se
cha de la patria,
les habian de atravesar. Mas les constaba t3m-
"En tan arduo trance, los ministl'os de V. lH.
bien que el intel'és inseparable del solio y de la
viendo peligl'ar el solio y la libertad insepaJ'able
lIacion I'equeria de ellos este sacrificio par<l es-
del bllen órden, y con tales objetos la Ilacion en-
tablecer las reformas p,'pcisas, contribuir' así al
lera, no pueden aconsejal' á V, 1\\1. que ceda á
cumplimiento de vlIeslt'as promesas reales y
pretensiones de suyo injllstas, y mas injustas too
consel'var el órden plÍblico, sin perder jamás de
davía por el modo de entablal'las; eslabouadas
~ista la guerra civil, cuya tel'minacion pronta
~demás infaliblemente con otl'as \\'ellidcl'as, que
pentlll'osa es la ut'jencia primera y capital del
nos engolfarian en contiendas interiores,' en-
estado, Tampoco ignoraban losministl'Osaetll:1-
carnizadas, mientras la guel'l'a civil está ;bra-
: les qneel estamento popular, formado en virtud
sando gl'an pal'te de la monal'quia.
!le \\lila ley con la cual el del'echo de elt-jil' los
-Si V. 1\\1. en cil'cunstancias menos ct'Íticas,
procuradores se ceñia á un COl'to nlÍlIlel'o de
cuando su ministerio no estaóa acorde con la
electol'cs, y qne habiéndose wrificado la üllima
mayoría del estamento electivo, quiso hacel' :.
eleccion en circunstancias Illuy 'particulal'('s,
la nacion árbitl'" cntre unoy otro, con el medio
resulLó la mayol'Ía del cllcrpo lt'ji~l~ti\\'o como.
legal de la disolncioll y de las nuevaseleceiones,
promctida con empellos de que tal vez no po·
los ministros actllales de~dc luego se alientan
dria quel'cr desentenderse, pOl'masque le fuese
á esponer á V, M, que conceptlían llegJdo el
pOI' otra parte imposible el cjcclltat'los sin gra-
caso de providencia,. lo que no suele convenir
lísimo daño del estado .
que se repita, pero que les parece provechoso, ,.
• ~ada de esto alcanzó á ddener á lo, minislt,os
aun imprescindible en las actuales circullstan-
actuales, Robuste,~idos con el testimonio de sus
daf. Tienen pues la hOnl'a de esponel' a v, M.
cOllciencias y conocit'udo los justos motivos con
que convendria convocal·., no córtes como las
que V. 1\\1. se ha granjeado la confianza de los
últimas, sino las apetecidas con ansia, para re-
Espnfíolcs, se nll'utaron al desempeño dt'1 ¡~()-
"ioal' lI11eslras leyl's políticas, y f'lI)'n plt'('cion

jl(;
JlISTOl\\iA ('OUTlCA
11'lIdl'á que vCI'ilical'sesegun el método qlle nJas
todo mas adecuada para representarlos intercj'e,·
adeelladamentc venga á representar d 1Jerdu-
jenerales y la opinioll pública,.r en suma segun
dero inlenf,,..r las opiniones l,erdadera.,. de la
el método COI/tenido en el proyecto de 'q pre-
I/acion, .r bajo la forma que pareciere mas á
,!'entarlo por el estamento de procuradO/e,l' en las
jJl'Opósito para el último estamento de procura-
últimas córtes.»
dore,,., al cual este requisito dió suma autori-
Esto si que era encaminarse abiet'tampnte al
dad.
intento y ponel' en matJo~ de la potestad I'calla
"Fundados pues en los pl'incipios que acaban
omnipotencia lejifilatÍl'3. Esta disposicion del
de manifestar, los ministl'os firmantes sujetan
rninish'o Istul'iz se da la mano con las ol'ddj
atentamente el actllal dt'creto á vuestra I'cal
nanzas de julio, en las cuales Cál'los X sllstitl1il
apl'ohacioll.
repentinamente otl'O sistema de eleccian á la
ley electOl'al vijente. Aquella t.1'opclía tuvo en
"Madrid 22 de mayo de 1836."
Francia pOI' pal'adcl'o la esrlllsioll de los BOI"-
Ilones, y ¡]('(lJ'l'eó en Espai'ia la sublevacioll d,~
(Siguell las firmas de todos los ministl'os.)
las pl'ovincias.
Alzó Málaga la bandera, y 1111 lance trivial
Acompañó el decreto un m~llifiesto de la I'ei-
('aliSÓ 1111 ineelldio. Habia mandado el je m'l'a 1
na gobt'l'nadora á los Españoles.
San Just, gohcl'nadOl' mili tal' de Málaga', que 110
~:II dicIJo manifiesto hace el ministel'io I'o"lw-
se tocasell los talllbores de~pues de !:ierta hora,
til' ¡Í la reina gobel'nadol'a todos los cilrgos qll<:'
y queda desobedecidu, Se empelía imprudente·
ya teniaespl'esados, haciendo alternar ell la con-
mente el jenc¡'ctl en IIcva¡' adelante su órden,
tienda el nombre de la reina gob"I'naclora.
desentetldiéndos,~ del ,lcalol"amicnto de los áni-
Atln hubo mas: atados Isturiz y su~ compañe-
mos, y cae aCl'ibillado á balaz05. Acude el go-
ros para la cOllvocacion á las nuevas córtes , si
bel'n;I(I(J\\' civil, conde de Donadio, á vengar la
eonsel'Vab~1l la ley electoral del estatuto, yel'a
l11uel'te de San .Just, y fellece igualmente en la
la lÍniea vijelJte, debian temel'se la I'eeleccion
asonada.
.
por entero del estamento disl'ello: idearon pues,
Donadi0, el alío antt'l'iol', cuando el albOl'oto
para salil' dd 8tolla<lel'0, IIn arbitrio hal'to des-
de las pl'ovincias contl'a Torcno, habia sido pre-
encajado, y que está coml))'obando el desacato
sidente de la junta centl'al de Andalucía. des-
con qlletrat:¡ban aqllellos ministl'os la legalidad
collando con su enardecimiento revolucionario;
y el estattlto qae ensalzaban y aparentaban sos-
pero salió diputado por l\\Iálaga para las córles
lenel' eOlllo ley fondamclltal.
de 1836, donde lel'ció en la minoría encabezada
:Las cÓI'Les, ~n su existencia bl'cvísima del 22
pOI' Istllriz. Este lo envia á Málaga de goberna-
de mal'zo nl15 de mayo, habian acordado una
dor civil; intentan en vano todos sus amigos
nueva ley eleetol'al con varios artíclllos; pero le
el retrael'ie de aceptar un mando de un pueblo
faltaban enmiendas, y la til tima órden del dia
muy enterado de sos opiniones antiguas, que
de la sesioll del 21 de mayo espresaba que ha-
lo empeñarian en alglln pasoarduo y arriesgado;\\
hiendo el estamento dispuesto la impresion dc
yen vez de dal' oidos á nadie, se indispone eQn
los infol'mes sobre las enmiendas á la ley elec-
todos en las elecciones; se presenta con espada
tOl'al, se aplazaba sn discusioll pal'a ellLÍnes si-
al cinto en el colejio electOl'al, de donde lo 31'-.
nuieflte 23; y corno las córtes qnedal'otl disnel-
rojan á voces todos los electores, y aquel anlll)-
tas aqnel dia, no era al cabo mas que un ¡JI'oyeclo
cio le acal'rea un paradero horl'oroso.
:le ley_ l\\Ias (,on todo el ministerio se la prohija.
El 26, se establece en Málaga una junta que
v aunlando á su albedrio la ley e1ectOl'al del es-
p\\'oclam~ la constitucion de 1812.
'latuto, manifiesla que las nuev¡¡s elecciones se
Se subleva Cádiz el 29, Se\\'illa y Granada el 30,
han de veriticar con arreglo al pl'oyeeto de ley
y se les incorp0l'a Córdoba el 31. Toda la An-
en discllsian por el estamento de pl'ocuradores.
dalucía se desentiende del gobiel'lIo, pregona
Los ministros participan su determinaeion,
la cOllstitucioll y plantea juntas.
usando en la con\\'ocatol'ia de la l'eina íos tél'mi,
ElLo de agosto, se (lt-clal'a Zal'agoza indepen-
nos siguientes:
diente, y sigue Todo Aragon á su capital. Bada-
«Pal'a cOllspguil' mi deseado intento, las cir-
joz, con toda la Estl'emadura, se alza el 3; Va-
cunstancias me precisan á \\'alerme de medí<;>s
lencia el 8; Alicante, Murcia, Castellon de la
psft'aordinill'ios, Y desahogando á mi gobierno
Planil y Ca/'/ajena el 11; d 13. Bu/'celona y toda
de ese C'Írculo vicioso que nos imposibilitaria
la Cataluña se vall tl'as el movimieu!o jeuel'al.
todo adelanto en la revision apetecida, dictare
Está d gobierno viendo tanta asonada sin
interinamente,.y rí propuesta de mi,. consejeros
Iwovidcnciat'slll'emedio, pero ¿qué le cabb dis·
l'e,'pol1,wblt's, late,' pnwidencia, que 10,1' I/uel'os
pOill'l'? El ~ de agost() pOI' la larde varios lam-
ele/ir/o. ¡JOr el ¡}lll'blo se nombrarán por d me'-
1>1)\\"'5 andan pOI' Madl'id tc)[';]ndo jell\\'l'ala. y lo

IlE LA ESI\\\\NA iUODEHl'íA.
l l i
preudcn siu que se :Jvel'igüe quién es el que los
Quesada fulminando allá órdenes desáfol'adas ,
ha maudado salÍ!'; .v aquella novedad de tan
quecl'a muy capaz de ponel' en ejecucion. llna
poca importancia basta para poner á :\\[adl'id en
sola palabra podia acarrear un reencnentro sau-
estado de silio, despedil'.v desal'mal' la gnal'dLa
gl'ielltÍsimo, pel'o li, cOI'dm'a del jC!ltío yel ade-
uacional. Quedan vedados todos los pel'iódicfJs
I!]<ln amerHlzndol' y sereno de Quesada salval'oH
de la oposicion, y se decreta una comisiou mi-
á l\\Iadl'id ; y la noche del 13 al 14 fné sosegada.
litar, y eu fin el eapitun .i"ucral Quesada publi-
P:1l'ccia el 14 la capital una plaza de <ll'mas.
.la el 4 una órdcn para el dia siguiente:
POt' una parte los cañones asestados en la puel"
ta del S{ll y en el Prado con sus artilleros aler-
« Hago sabe!' al pLÍblico las siguientes disposi-
ta y las II'opas en forrnaciolJ, y pOI' otra, todo
ciones:
el vecindario paseándose por las plazas, callado
• (," Las guardias y patrullas, raudas de policía
y sin azoramiento: suma el'a la zozobra, y se
y dependiclltps de la justicia pl'eIldel':Ín.v pon-
estaba viendo que no podia dural' situacion tal!
dl'án en mallos de la comision militar á cuantos
\\iolenta sin acat'l't'ar alguna l'efl'il'g,a_
'cnctlCII treu pOI' las calles con armas de cualqllie-
Como á las dos de la tarde, acude Quesada á
ra ('~pecie que sea,; , no lpniendo facultad pa-
la puerta del Sol, intransi tabl e COI' el jl:IlLío; ¡!l.
ra usadas,
tenta despejarlo, le dispal'an \\lI' til'O sin tocar-
«2." Las guardias y patrullas prenderán in-
le,.v 1
.. tropa pel'lIl~neCe i ¡) rnoble Pasa eljenera I ri
mediatamente á las euadJ'illas ó corros c¡ lle deJl
la Plaza 1\\la,\\ 01', J d alarido de viva la constitueiOIl
la menor' sospecha de moti n ó rebeldía, y al que
retumba en Sil presencia.
intentase resistir ó ponerse en s~lvo, se le /,a-
Se hauia colocado el I'ejimiento de la Reina
I'IÍ ji/ego y se le acuchillará.
Gobernadora en la plaza de l<! Cebada, y allá se
n 3." En caso de motin , se concl'plnm'áll cul-
2rroja el veeindario \\oceando vi"a la constitu-
pado~ cuantos se hallaren en el p~l'aje del albo-
cioB. El coronel Cah'et, oficial de esclarecido me·
roto,
'
I'ilo, se adel~!lta hácja el jentíQ COll dos compa-
·4," Serán t~ mbien I'POS de p"'w c,¡pita! cuan-
fiías de cazadores par::! encargal' el sosiego; pe-
tos se pl'elldieren ell el motin, y pal,ticnlal'rnen-
ro por desgl'ilcia el bullicio ahoga el eco de Sil
te los que hicil~ren tocar ó tocal'en jelltTala, los
voz, y no logrando que le oigan, manda á sus
que lIeval'PII <ll'mas "edadas, los que las lIsarell
soldados, que despl'j':1l el sitio, pero no bien ca-
de cllalqniel'a clase sin facultad, los que diel'Ol
lan b:¡yoneta, cualldo le dispal'an \\'3I'ias cuadl'i-
gritos sediciosos, y los qne impl'imau , fijen ó
Ilas , )' c~e el coronel \\'Íclima de su afilu; los
I'epal't¡¡n ('scl'i los del mismo jaez.
soldados, al \\'el' malherido :í su jefe, en el pri-
«5." Pl'Ol,ibo todo grilo de viva Ó TlIuero lwjo
mel' Ímpetll contestan, y matan á varios, hirien-
cllalquier' prdesto qlle fuere, .v los que resul-
do á muchos m<Js, Se fortifica la muchedumbre
ten 1'\\'05 sel'iÍlI r:a,~tigorlos de muerte,
por las casas vecinas, y rompe el fuego sobre la
" 6.· En caso de asonada, de I'ebeldía Ó de alar-
tropa. Oficiales valientes y jenel'osos se II1'1'0jau
ma, se jllntará la comision militor, y estal'á
allrauce, rehacen su jeute y luego se adelantan
pl'rmuncnte ,JI] el salon de SlIS sesiones. Senten-
solos al jelltío y lograll que se les oiga. Se ajus-
ciará snmal'ia y rjecll tivamente á los I'eos, con-
tan tl'eguas; pel'manece la tr'opa sobre las armas
fOi'mándose con las disposiciones del decreto
pal'a conservar el ól'den, y se pl'ohibe toda pro-
prcsente. l\\!¡ldl'id 4 de agosto de 1836,
vocacion pOI' entrambas pal'les, Arden los rni-
nisll'os en ira, pero tiene esta que amailJal' al
" Firmado: el marqués de ~IOJ';CAy{'.
vel' que ya /lO se puede contar COIl la obediencia
ciega y desesperada de la guarnicion,
« (El jenel','ll Quesada J."
Tanta cautela desde la madl'lIgada d!'1 14 no
Nada al pal'ccer motivaba edicto tan flll'ibun-
deja duda de que el minislpl'io, enterado de las
do. Pt'l'manceia Madl'id en bonanza, y el sosie-
novedades de la Granja y de la avenencia de la
go del vecindario se contr~ponia de estl'emo á
reina á la constitllcion de 1812, trata de enta-
estremo COI' el enfnrpcimiento de las ;Jutol'icla-
bl<H' una cont.l'al'evolllcion de la Granja, }' qlle
eles)' las fuerzas que estaban pl'epat',lIldo, Todos
esperanzado de salil' con su intenlo, habio man-
los coneos traian noticias de los albrll'otos su-
dado á Quesada enfrenal' á todu trallee la capi-
cesivos de las provincias, logrando tan solo te-
tal; y Quesada, COII un denuedo digno de mejol'
Ilel' á l\\ladrid inalterable. Süpose ell;¡ por la no-
causa, cumplió con sus instl'ucciones lilas efi-
che el acontecimiento de la GI'anja , }' el jm'a-
cazmente ell pabt'!'3S que en obl'as, pnts á na"
men lo prestado ;í la constitucion pOI' la' reina
die se prendió, ui medió pOI' ~ll pal'te elmello¡'
gobel'lladúra. Ya se aleatlZ31l jas zozobras que
ímpetu de vengallza pal,ticular.
acongojaban ú la capital: por una pal'te, la im-
l\\lientl'8s escellas tall la"t:rnosns están contr'is-
Paciencia del VeCilI<brio , j pOI' 011\\1, el j!'ncl'al
lando á :\\ladl'id , sucedia ('Il la GI'auja, la Iloctn

118
HlSTOHIA POLlTICc\\
del 12, lo higllicute. Ya es hora ele quc taOlatío
se hallaba la monal'quía; cuando ya la .'eiua Le-
acontecimiento, que citan hace tl'es años abul-
lIia jurada la constitllcion desde el 13.
lándolo Jos émulos dI! la España, llegne pun-
Hubo sosiego en la noche del 14 al 15 , Y Cll
tualmente á noticia de todos.
la maell'llg:lda de este, se manifestó el tl'iunfo
Se estaba I'epresentando en el teatro del sitio
de la constitucion, sustituyendo el jeneral Seoa-
I'eal un drama intitulado: Una revolucion al
ne á Quesada. El veciuclal'io de Madrid. que ~e
Pmis, mientras seguia la revolucion triunfando
aeostó oyendo patrullas, redobles de cajas, y
pOI' las pl'oviucias y amenllzando á Madrid. Se-
iJl'incos del al'l'a8tI'0 de cañones y eajones de al"
mejante funcion pal'll el teatro de la reina es
tillel'Ía pOI' el empedl'ado, se despel'tó al repi-
tanto mas eslrafia, cuanto en el mismo punto
que de campauas para colgal' sus balcones, en
, \\lna sedicion efectiva y harto lastimosa se estaba
mllesl!'as de I'egocijo. Entregó el ministel'io sus
realizando á los llmhrüles de! palacio. La oficia-
despachos, y 5e llamó á Calatl'ava por la I'eilla
lidad se hallaba pOI' lo mas en el teatl'o, y di: re-
gl-beruadol'a para componer el nuevo gabi-
pCllte !lilaS soldados del I'ejimiento provincial
uete.
de la gU31'dia y del 4 o de la guardia salen de los
Sumo el'a el júbilo, quizás no tanto por entu-
cuarteles. y se encamiuan al palacio voceando
siasmo con la eonstítueioll como por sali.· de
viva la constitllcion. La reina gobel'nadora se
una crisis que estaba durando once dias .. No aso-
retira all'opelJadamenle del teatl'o y va á pala-
mó disturbio en las hOl'as primeras do aque!
cio. Sube ulIa diputacion de sal'jentos y cabos á
tránsito I'epentino del estado COllgOjOSO al desa-
la cstancia de S. :\\1. y le suplican en nombl'e de
hogo de la libertad. sin que se oyese grito al·
sus compañeros que acepte una constitueion vi-
gllno de reaceion.
tOl'eada ya pOI' todas la,<; pl'o\\iucias dell'eino ,
Voy á l'efel'Íl' las pal'ticularidades del fracaso
para e~ital' el dCI'I'amamiento de sangre que es·
del jenel'al Quesada, que habia incurrido en el
tá amenazando á l\\Iadrid. POI' supuesto que los
aciago e 111 pei'í o de comprometer al sel'vicio del
sarjcnles al pl'esentarse ante el solio no usariall
ministel'io su denuedo jenial é illdiscl'cto ; pues
el lenguaje decoroso que requeria la augusta.
como testigo presencial hasta de las mínimas
pel'sona á quicn estaban hablando; mas es falso
ocurrencias de lajOl'nada, me cabe el historial'-
que cometiel'all desacatos, y renovado el h'ance
las puntualísimamente.
hOl'l'oroso del 20 de junio de 1792, cuando Luis
En la madl'ugada del 15 acuden val'ios amigos
XVI luvo que encasquetarse el gorl'o encarna-
del m3l'qués de MOllcayo á su casa, y le iustan
do. Me be ido informando de palaciegos que se
para que se vaya de huesped con alguno cll'
hallaban junto á S. !H., y me han asegurado qlle
ellos, pues en todo l!'ance crítico se embota la
los sarjentos no añadieron á su delito la vileza
racionalidad en la muchedumbre, J enm!1decl'n
de insultar á la augusta madre de Isabel JI. Se
las leyes. Se niega e! jenel'al á toda fineza d"
espresaron corno soldadesca avezada al habla de
aquella especie, y de improviso le sobrevierw
los cual'teles; pero el allanamiento de la mall-
el Ím petu de salir COIl un solo C1'iado. se lIlal'-
sion real y la pl'ecision impuesta á la reina fue-
cha del pueblo, y se encamina en medio del día
.'on aclos que todos zahicl'en amal'gamente.
al pueblecillo de HOl'taleza , á una legua de Ma·
La reina se avino á jlll'ar la constitucion el 12,
dl'id. ¿A dónde quiere il~? ¿ cuál será el intento
y habiéndose aplazado la formalidad del jUl'a-
de su salidadesatinadaP Nadie lo pnedealcanzal'.
mento para el otro dia, fie vel'ificó la pl'oclama-
Tenia Quesada una cicatl'iz en el rostro que lo pa-
cion el 13 por la tarde; con que no quedó so-
tentizaba por donde quiera; le conocen por el
lemnizado el acto tras la amenaza inmediata de
camillo, y la l!oticia de Sil ida se anticipa áSIl lle-
aquella violencia.
gada. Los concejales lo aJ'l'estan con ánimo de res-
Se ha dieho que espel'anzaba el ministerio
gllardDI'lo, pues el acaloramiento de la capital
fraguar una cOlltral'evolucion á la de la Gran·
habia trascendido al vecindario del pueblecillo.
ja, y tI'a:> este logro, se lisonjeaba de a.'l'ostral·
que viene á se.' un JI'rabal de l\\Iadl'id, y envian
á las provincias sublevadas; y el II por la
aviso:.l gobierllo deque tienen preso Íl Quesadil.
noche, el jeneral Mendez Vigo, ministro de la
Pal'3 pl'esentarse á la autOl'idad milita.' esta-
guerra, pasó á la Granja con aquel intento. Ma-
bleeida en la casa de Postas, situada en la PUCI"
logró Sil conato, quedando absolntamente des-
ta del Sol, tiene el mensajero que alt'avesar las
ahuciado, como igual mente elmiuislerio todo en
calles de Hortaleza , de Red de San Luis y pal'-
Ma(hid, al presencial' la especie de tl'egua que
te de la de la Monlera, todas cuaj adas de jen-
negoció el rejimiellto de la Reina gobernadora
tío. Cree el torpe, que para franquearse el paso.
con el vecind<lrio. Publicó el jencl'al Qlle~ada, el
lo IllCjOl' es llIallifest31' la noticia del arresto del
14 por la t,lI'de, lIn bando encarecie/ldo el blH'lI
mal'qués de MO!lcayo, de modo que e! popula-
ól'deu, COIl la eSpl'I',UlZa de que S. 1\\1. hubiese de
eho lo sabe mucho antes que el jeIlel'al Seoalw,
pone!" !lIt !(;I'mino ú b s¡tnacion crítica rn que
n~y PI1 h mnclledlJ!nbl'c viles ~s,'~ilj(Js que dt'~

DE LA ESPAÑA lUO)lEUNA.
!le luego entablan el i ntenlo de llll a tentado hOI'-
I;j de agosto de 1835 en es lado de silio, y el conde
rOI'OSO, Se apoder'an de los calesines que suelen
de Toreno, mi[ü~tro á la sazon, habia manda-
esta.' de planton en la calle de Alealá, salen por
do el arresto de Isltll'i1., quien tnvo que ocul-
la puerta del mismo nom bl'e , vuelan á Hortale-
tal'se pal'a evitar las resultas que le amagaban.
za , y camelen un asesinato infallle con un pl'e-
Al año puntualmente, se dedara de nuevo á Ma-
!lO iudefenso.
dl'id en estado. de sitio, po.r disposicion de Istu-
Me hall!) junto al jenc,'al Seoane en el punto
riz, caudillo del gobiemo, paJ'a sostener el sis-
¡jI! I'ccihil' la noticia del 31'I'esto de Quesada (1);
tema que el antiguo diputado impugnaba un año.
manda inIlli!diatamcut.c al coronellHootaílo, ayu·
antes, Qucsada , capitan jeneral de Madrid en
dante del duque de Zaragoza, que tome un es-
dos épo.C3S diferentes. fenecc víctima de un aSI~'
, cnad,'on de coracel'os de la guardia y vaya á es·
~illato, y aquel Istul'iz tienc que ocultarse de
cape á Hortaleza para salvar á todo 1I'3nce al je-
lluevo y huil' á pais estranjel'O. El jeneral St!oa-
IIcml y conducirlo á Toledo, Ejecut.a lHontaño
ne ¡¡triga á Isturiz y ell'epl'esentante de ulla po-
la órden al'l'ebatadamenf.e, mas llega tarde,
lencia amiga lo hace conducir á POI'tuga!. Dolo-
pues el desventm'ado mal'qllés de Moncayo Ja-
I'osísimo ejemplat, viene á ser este episodio dc
ce difunto t;n su mismo cuarto con dos pislole-
la vida de Isllll'iz, de los altos y bajos de ulla tem-
tazas, i Estrello aciaga y estl'aña! habia sido
pOI'ada en que los ánimos calenturientos deva-
Qllesada UllO de los pl'imel'os qlle esg,'irnieron 1<1
lIe¡¡n á impulsos de las pasiones, cuando los prin-
,espada en 1823 contra la cOllstitllcioIJ; cchó el
cipio.s de una filosofía acendrada no sobreponen
I'~sto para der,'ihal'la, y á los 13 años, el dia
Pi hombre á toda ambicion mezquina, Tan solo.
llIismo del restablecimiento dc la constitncion,
pOI' las rejiones de uua mOl'alidad encumbrada
muere-á manos de asesinos.
t'nbe graujea,'se la fucl'za indispensable para ho--
Era el jenel'al Quesada t111 militar' valiente,
Ilal' nuestl'a p,'opension al descal'l'ío; sin el ,u-
punuonOl'oso, y allll biz3""o enemigo. Resl.;¡bie·
mo desapropio, el amor á la patria y á la Jibel~­
cido el absolutismo en 1823, escudó a los libcra-
tad no es allá un afecto enh'afiablc, sino un ins-
les con b,'io inflexible contra las tl'opelías del
tinto i,','acional que nos encamina á decil', la,
partido apostólico, J siendo eapitau jeneral de _ ¡¡atl'ia soy yo. mismo, y la libertad es el poder.ío
Andalucía, apadrinó amistohamente á todos los
en mis m"-IlOS,
perseguidos, contrapouiendo su índole caballe-
En el mismo dia 15, Calall'ava m'regló un mie
rosa á las reacciones de aquella tcmpOl'ada. Co-
11 isterio (1), y acudió á la G,'anja con el jeneral
mo soldado ante todo, se desentendia de todo
Hodil, cuando. las tropas adolccian aun de in-
miramiento de conJura, sin pal'arse jamas á
i>lIbonliuacioll. Sm emLargo á la voz deljeneral
deslindal'las circunstancias; nada sabia mas que
Bodil se I'establecieron á su debido asiento, obe-
man(lal' y obedecel' • y tan solo una vez se sosIa.
deciendo. á la ól'den que se les dió de m¡¡I'chal~
)Ó de la oIJliga<.:Íon impresl'indlble de la milicia,
a ~Iadrid.
pidiendo el despido de Zea y el restablecimien-
La rcÍna gobernallora dejó la GI'anj,,- el 17 J
to de las liLertatles del pais. Sil índole illCOlt-
'-olvió por la tarde á Madrid, donde se la reci-
!I'astable, adusta en el mando, y la destemplan-
hió con I'espeto.. Asomaba pOI' la acojida del ve-
za de sus eSjlresiones encrudecian Sil 311101'idad;
.. inda/'io allá cierto desconsuelo con ell'ecnerdo
pel'o prescindiendo de sus lunarcs , sn l.idalgo
d,' los h'ances lastimosos oClll'ridos en cl I'eal
pundonoI' lo hizo siempre apreciable para sus
,itio. psme.'ándosc todos en manifestar á la an-
contrarios políticos mas señalados. En medio
¡;lISta reina su desaprollacion tácita de los pasos
de su discordancia de opiniones, podia (,1 jene-
t!l'1~I1si\\'os é incómodos que la habian atropellado.
I'al Quesada cOlltal' con amigos entraiiablrs en
Los acontecimientos que sOllrevinieron en Es-
todos los partidos. J IJO estuvo en su mano el
paña pOI' agosto de 183G se han intel'pl'etado por
salvarle cn la jOl'llada del 15 , pl1~'S ya se ha di-
fnel'a equivocadamente, y pOI' tanto he querido
cho el aran con que fueron á ofl'ecerle resgu31"
relatarlos histórica y puntualmente. A impulsos
do conh'a el enful't~cimiento de los asesinos.
(lt~ mi ohligacion, he conc'~ptllado que rayaba
Para ,'edondeal' el pOl'menOl' de los aconte-
pOI' fin el dia de contesta¡' a los mnchos acl'Ímí-
cimientos de agosto de 183G, tt~ng() que n:!cOl~dnr
nadores del movimiento de 1836, En F.'ancia,-
una de aquellas coi ncidelleias csll'añísimas de
donde mejol' se debia justipreciar que en ningu-
qnc el atl'Opellamiento de sucesos de lIuestros
na oh'a parte, ha tenido enemigos implacables
dias ofrece pocos ejemplos. Se pu;,o á :\\Iadrid d
elll!'e los mismos que mas se ufanan con la I'l!-
(I) Cnmpnníase de Calatrava, presidente del COl!-
:1) Se halldban tamhien ch. ",vnddntt's de (.llle,a·
""JO y miuistro de estado; en guerra, el jeueral Rodil;
da, l\\1ench"ca y Pezllela ; y el jer,eral Scoanc retu-
CJI gohernacion, Jil de la Cuadra; el! harienda, 'ier -
vo f..'OOlollgO á cntrarnb03 dignos ü:ficial-rs, para €-scu-
ITr, quien. por lío 3t-eptar, tuvo por 5UCtSor á F.jea o
cl,,,-Ios de tO'!., tropelía.
\\' en gl';\\l i[t ~- jil:-ticia, Lalldero.

120
e
HISTORIA POLlTICA
Incion de julio, afeando con sus caluml.ias aque··
nifiesto fit'mado por 15lm'iz.
Ilos acaecimientos, y viendo en maDifestacio-
Reparemos tambien , á favol' del movimiento
nes jenerales únicamente el incidente lastimoso
español de 1836, que disueltas las cámaras fran-
de la GI·anja. Los que blasonan en Francia de lo
cesas, Cárlos X convocó los colejios electorales
sucedido en 1830 se están horl'orizando con lo . en los I.érminos de la ley todavía vijente, pues
ocurrido en España por 1836. Voy á tomar am-
era una tentativa conciliadora; y tan solo acu-
bas revoluciones de 18:10 en Fl'ancia y de 1836
dió á su al'bitl'ariedad, cnando el voto de los
en la Península desde su ol'íjen , y demostraré
eleclol'es , opuesto á Sil deseo, no le dejó arbi-
llne si rué lejítima la primera,lJo lo ha de ser me·
trio eutre avenirse á la ley de las mayorías, ó
nos la segunda; que si los Franceses pueden elo-
atenerse al artículo 14 de la Carta,
jiar su moderacion en el triunfo, nosotros po-
En Espúía, el ministl'o acuchilla al pl'imer
demos altamente afirmar que nos hemos acre-
embate el estatulo real, y sustituye á la ley
ditado de mas monarquistas qúe la revolucion
electoral un pl'Oyecto ministtTial, sin consul-
dejlllio,
tar antes con el pais por el lÍnico camiDo debi-
'El 8 de agosto de 1829, el ministerio de Mar-
do y legal qne cabia á la cOl'ona para enterarse
tigna/,!, con toda su mayoría en la cámal'a, que-
de la opoinion de los electores sobre el minis-
da de repente despedido y reemplazado por 1\\11".
terio y sob~e el estamento disuelto, esto es, COD
de Polignac.
la ley electoral del estatuto. Tildaba el ministe-
El 15 de mayo de 1836, Melldizabal , gozando
rio á los estamentos de abu50 de potestad; y con
de casi la unanimidad del estamento, queda de
un desenfreno de potestad sin ejemplar, forma
impl'oviso sustituido por Istllriz, sacado de uua
causa, la retrae de sus jueces natural~s, y plan-
minoría imperceptible.
tea á UD tiempo bajo su responsabilidad un tri-
En el mes de mal'7.O de 1830 , la esposicion de
bnnal y UIl cód igo nuevo. La' revolucion ajusti-
los 221 manifiesta al rey Cárlos X que la cáma·
cia á unos hombres que hasta enlónces se glo-
ra se desentiende de opinar con el ministerio.
riaran de campeones de la libert.ad, y, l llego que
Queda disuelta la cámara,
pOl'empeñal'se en el rumbo desastrado de una I'e-
En las sesiones siguientes al despido de Men-
aecion inesplicable, tienen que impugnar lo mis-
dizabal, el 15 de mayo de 1836. declaran las
mo que siempre habian sostenido. Se estrellan
córtes que el ministerio no merece su confian-
contra una cOllstitllcion por \\¡I cual 1antísimas
za y que no votarán impuestos. Quedan las cór-
veces habiau espllesto sus vicias, padeciendo una
tes djsu~ltas el 22 de mayo.
condenacion de TOnel'le y una proscl'ipcion de
Carlos X, al convocar los colejios electorales,
once años.
dirije á los Franceses, en 14 de junio de 1830,
Allá van la proclama de Cárlos X y el mani-
una proclama firmada por Polignac.
fiesto de la reina gobernadora, y los careamos
El 22 de mayo de 1836 • la reina gobernadora
para que se coteJen:
publica á los Españoles al propio intento un ma-
• CARLOS por la gracia de Dios, rey de Francia y
-q'l,\\J\\'fFlESTO DF. s. iU. L,\\ REIN:\\. ·(~OIlEB~ADOR,.4. A I.OS UlB-
OlTOS DE HJ AUG{;Sl'A HIJA.:
de N a varra etc. ;
" Españoles:
• A cuanto~ las presentes viere .. , salud:
(( Hesde que por fallecimiento de mi amado esposo,. vine
• Franceses:
ú quedar encargada del gobierno de estos reülus durante
la menoría de mi mny amada y aug"usta hijfl la reina Do ..
ña habel II, .siempr·e me he estado eSIDt'rando ell los
• La cámara última de diputados se ha desentendi-
medios asequibles par:t aC:Hrear vuestra ff'licidad. En-
do de mis intento~, pues me inelllllbia contar con su
terada de qu~ ]a consistencia del solio se cifra en el arri'-
~o de la .ver~lad{:'ra (,)pi!lion p(],blica, ilustr:lda é ind('pen-
arrimo, y me lo ¡,a negado, impo<ihilitándome así
dwnt.f', :nl nhtfi(;O pnnclpal , as] en la elec{~lon de mInis-
tros como en la a<l0pclon de cuantas providencias ID~ pro ..
lo. hienes que tenia premeditados. lUi corazoll pater-
jlOcdí1u)ossujetus en quienes telliadepositada mi confian-
Dal se ha condolido, y mi aUloridad real se ha lasti-
za, rué el de imponerme puutualmente en bs npc{'sidadf~s
en los anhelos justos yen el interés discreto de la nacion'
JAado; y así dispuse la dÍ6olucioll de dicha cámara.
cuyo gobierno me habia cabido,. para satisfacer :. los pri~
1l1('ros, acceder con debido tiento á los segundos,. y por
este medio d-isp-oner y afianzar el tercero. Al cünvoc:u' las
"órtes con arr<'glo al estatuto real del 10 de aLril de 1834
('onform;.'lIldome con el dictílmen rle los que ic la sazar:
componian el ministerio, quise dar:í luz 1t',Y('s f • .tnumnen·
t~l{'s de la mon'IHInía ,en Cll::tnto Ú los cUl:'rpos compartí.
Clp~S de la pOLf'."t:ld l~ji,lativa ~ una planta y arreglo ú se-
HH'Janza de los que njf'n ho~: entre nacWu(s florecientes-:
y segun concf'r~O muy fnndado. mu,V Oportnnos para el
estado de Espana. Cornp:aeiósp. el público por algnn tí('m-
rn, recompensando así mi,'i desvelos pc,r vu('stra ff'líeí~
OrtO, Juntas las ci)l>tr's ~ mi g-obíerrJO ,o;e fué conformílnd"
<t'nu, S~l indolp ," 'iU .)¡ ... tem:l, pues asi le. COfJf'pptlJaba yoi1l-W.

+
m; LA ESPAL\\A ~lODEllNA.
,1 '11
tecja yo como mas conveniente al estado. Mas de repente,
airados los {mimos con Jos acontecimientos de la guerra
dvil ,y enjpndrando aqupIla irrHacion sumos recelos,
estallanHI arrebatos y trastornos, y Juego disf'nsionps aca-
Jo~'adas ~' pro~~esiva5: DesvpIada siempre por el Lien pú-
blICo y sIn celllrme l'lgnFOS<-iIllPnLe {¡ la forma leKal, al
ver a la nacion ,ansiosa de ciertas Tf'formas en sU lejisla-
don p~)lítica, me esmeré en seguir el pa['Pcer de aquell,os
que, sin qnebranto de 1<1 pt'erogaliva }"{~al, Tue propusie-
ron el he,' n~an()r opiniones encontradas, y fundar sobre
nneyns ('IInIPnfos la paz y ]:-1 cspernnza de Vl1estl'a lealtad
vellluel':l. All¡lf'J~llldo antr-todo conservar unos hi(>np~ 10-
¡;rauos (¡ t:lli.ta l;o~ta, :11 n'celar nUf""as C0l111l0CiOllPS en
pi e!;;¡tado, he venido Ú f'scojP[', disolviendo las cúrlt·s, :'t
la l1:rcion por círhitra de la divf'rj{'u('ia dj~ opinion sobre-
\\ {:nid~ entre los conSf'jerosrespon!lable,'i y 101. diputados de
b n:lelon.
• Franceses, en vuestra prosperidad se cifra mi glo_
(f Cuanto aC:lho de manifestaros, Españoles, he v('nido
{t h¡:¡cprlo por Ynes~r;1 di('ha, ,v I;~ de mi ;HlgU~I;l hija, que
ria, y vuestra dicha es la mia. Al abrirse todos los
es lo mislrJo ; V por pi iTltpn~s <1(-'1 solio V de la T1;I(:iorl~ que
colejios electorales por los ámbitos de mi reino, da-
es il1,divislhle~; lo tf'llgo hpcho con enft,;¡u:.thle ('ompla-
cf'rll'Ja, y lo repetiré, '!'i se hace preciso. A impulsos de
réis oidos á la voz de vuestro rey.
este anhelo ~ cn<indo ya l1111eha;.; de mis esperanzas habian
q,uedado hUr!;ld:1S, y no pudiendo avenirme el propu('~tas,
aJ;-n;~s, en [ni C!.,Jllct'pto , de jnstieia y de conveniencia
publica, companeras inspparablcs, tuve fJUC' aceptar la
Jimjsion de cuantos eomponiall :í 1;1 sazon pi rninistel'Ío,
y escoji ~ para suct'derles, sujetos, cuya vida política se
h::¡hia granjeado los votos de los amantes mas ardorosos
de la libertad.
,CoIJ.ervar la Carta constitncional y las institu-
f( Mas iu['~o presencié con :1sombro qu{', contra el uso
que pstaba yo haciendo de la pl'erogathra rPHI, se sus-
ciones [unnanas en ella, fué y será siempre el hlanco
citó una oposicion violf~nt.1 y como ciegamPllte pnfnreci-
di todos mis conatos.
da, conceptl1:lIldo las intf'nciones ue Jos Juinistros pOl~
meras suposiciones; oposidon que con eVldencja no di-
manaha de ~lInor Ú la jnsticia, sino de aversi0n :'t las perso-
Tlas y dl'>l iaqwtu de 1,1<; p:lshJnps~ y no de afan por el hUf'rl
órden que deue constituir el sosiego y )a felicidad de un
estad (J.
.Mas para el logro de aquel intento, tengo que
u Se presentaron v :Jproharon propo5iciones por el ('5-
tHmenlu de pI'OCUI'iHlnrf's, sin que el reglamento ni el es·
ejercer desahogadamente y hacer respetar los dere-
tatnto real coneed{-ll1 la iniciativa {I los cuerpos colt'jisla-
chos sagrados que son el atributo de la corona.
dores; se hieiefon pl'oposiciones al nrrimo de anteceden-
1es de nillglln valor, puesto que se oponer. al textil formal
y tprminant~ de la !('y, ,v otras refiriéndose á i1nteeedentes
qne no habian acarn->ado (}cuerdos de entidad, Se leyeron,.
ventilaron y votaron dichas proposiciones con un atrope·
lIamienfo indt'cibJe ; se eutablaror:::. petieiones para orillar
el sistema sabido de JejisJcn con otro de nueva invencion;
sonaron recnnvenc!ones de Índole muy €straña, y su jaez
y Sll l'epeticiofl ({('m ostra han el empeño de entorpel:er al
gohiel'no; el sustituir el medio ilegal de nn;¡ proposi-
clOn "r medio legal ue una pf>tieion, en casos en que la
''t.ltima, adem;'¡s de s~r cunforme ¡'¡ la ley, et'a nllly sufi-
Ciente, COfIlO si se quisiese hollar arbitrariamente cuanto
)'('(1,llf'rian J;¡ 1'C'f}exion y mil'allliellto, y al'roj¡:H'se {! la ~Ie­
~aJ.¡dad p0l' ('l~cci()n v pnra aV(\\Z;¡fSC (~lIn pila; en hn, Jes-
tiOIlf'S t:'ln tl'asceCldpr;lall's ejpeutildas con aliJorotos y !,Ie-
,.,:leatos {tia concurrencia t-'rl las ,',-€siones. este ('s, Espnno-
les, el cn;¡dro de lo sucedido últimameute rll el estamento
Z'pslwt:lble dp 105 procuradores. Una declal'acion contra
lIIis consejf'I'os, ::I<;l1nto de snyo gTé'lvÍsinlo, se agravó '¡lun
mas, por contt'aponerse ni reglamento y al mismo pstatuto
r~i'lI, haciéndo,')e {'on un:. pl'('cipit¿l(~ion ajena de lo preve·
llldo [)(H' la ley. Hall;indomc en la situacion ,amarga de te-
ner que drtfl'miuar 'ras aquella declaral:ion indiscret:!, lit-!"
conceptuado de nJi ohllgaeion ,p;ua acudir {i un sinnú-
mero de ohjetos prf"cio50s y predilectos, cnyo resgllarucr,
Y, defensa p.stún (l mi (;.ugo. el no ao::eptal', I"'Il esta alft'rna-
t}va violenta, el p;Htido estremo de alej:lr de los nt'gor.ios-
a sujetos soon~ quienes no recae 1'f'convencion fundadi' ,
en los cuales, hahia puesto, f'n virfud de la prf'I'ogativa
r~al que estoy cjE'rcif:lldo, nli eonfianza, y;'¡ quienes las
ClrCllllstancj('ls COflstituian dpren,'wres dt:'l inferés comun
del soliu y dt'l pneLlo. Rellovando plU'S muy ú mi r)('Sdl'
el 'Icnerdo tornado en el consejo :mtC'ce(1ente de minis-
tro." ~ he acct'ditlo Ú la Pl'opup.sta ue los eonsejeros actuales
de la (~Ol'ona ~ y lH~ disuelto las ('órLe" .
• En ellos se cifra el aC;anzamiento del sosiego pu
u En esta cirCllnstilnda ,Espailules, he acudido :l una
pr€l'og-ativa, instituida, HO solo rOl' el Inlel'és dd solio,
blico y de vuestras libertades. Se alteraria la esencia
sino m,IS particnlarnl(~IlIP por e de la nacion. V!.lcstra
dei gobierno, si embates criminales destroncasen nlls
SUArte dt'sc~nsa de nue,,~o en vuestras manos, y estoy con-
fiada dI:' que, en el momento de la decision , ;~credjtarpj.s
I'rerogativas, y tolerándolos, quebrantaria mis ju o
la madurez y cordura que distinguen vuestra jndole.
ramentos.
({ Nn
., La Francia, al arrimo de este gobierno, vive li-
f>St{l apag<uJa todavía la guert'a civil, EspaiJoles;
aml:Jgúnuonos aun con m(lyores desdicha!; , si no corre-
hre y floreciente, debiéndole sus franquicias, su crédi-
mos Ú termin~rla. ])plito sumo fuera el distra{'r de este
peusamieuto la atpncion públic:l y la del gohierno, y fllP-
tn y su industria. ,"lada ti<!ne que envidiar;Í los demás
l'<l devaneo el t'ntabla!' n'formas ante,e; de domar y avasa-

122
HlSTORU POLlTICA
estados, no debe aspirar mas que á la conservacion de
1Iar at enemigo, que no se aviene á reformas, nJ aun ti
)a misma paz. Sin renovar amal·go~ recuerdos, sin andar-
los hi .. nes que está gozando.
.se acrimin3T1do sobre lo pasado, conceptuamos que, P:I-
ra]o venidero,_ no puede la nacion dividirse sin grandí-
simos peligros, tÍ sin la certeza casi inevitable de predpi-
tarse en su ruina.
• Descnidad pues en cllanto á vuestros derechos,
n Pero mi anhelo y mis intentos 50n, Españoles, el con-
tinuar juntos las reformas leg<tles, y terminar la gL1el'l'a,
que yo lo!! aunaré COII los mios, y los escudaré con
cuyo éx¡'to venturoso es el medio único dp, afirmar fales
igual ahinco.
reformas. Para el logro de la paz cuento con el ejército,
dechado de lealtad, de valor, de patriotismo y de disci-
plina, y cuento con la guardia nacional, cuyos sel'viciu"i
,tion tan eminentes, .Y C~(ln la eoopera(·ioJl de las tres uacio-
lJes, eny:l.'i tropas compiten en hCIOislllo peleando por
nuestra propia c;tUsa.
• No vayai. ,i descarriaros con el lengnaje femen-
f( Se cllmplidn los empeño!i contraitfos ~ol(>mnern('nt(·,
~omo Jo requieren el hipn público, lIIi dignidad y In ¡s
ticlo de los enemigos (le uuestro sosiego. Orillad allá
1I1clinaciolles; el propasarse por Ull término ú por otro
no podria sl;'r justo lli r('dnnd:lr en prov{'('ho ; se Cl1I1l-
recelos impropios y 7.07.obra. infundadas, que dislo-
plil'ún (lOl' ('n tero mis proITlf's:ls, .Y se l:H'oc.pder:i ti la revi-
('arian la "onl1.uza pública y pudierall acarrear
sion de la,o; leyes fundall.lenlalc"t de la monarquía en In~
t~-;Fminos que espresa mi decreto del 28 de setiembre úl-
sumos tr¡¡<tornos. Se frllstnlron los intentos de cuan-
tUllO.
tos estén fomentando esos ,,,mol es, SI'un los que fue-
ren, contra mi tesan invencihle, Tan afianzados qne-
darán \\'tlestra seguridad y vuestros intereses ro-
mo vnestras lihertades; pues soy el celador de una y
de otro.
"Elector .. s, acudid presurosos á Vllestro< eolejios;
({ Para logl'ar aquel intento me preclsan la~ circunstall-'
c¡as á valerme de medios estraonJillarios, pue! eoll t:'l fin
no los defraudeis de vuestra I,,'esencia por una /lojc-
de no entorpcct'ros ni entorpecer ú mi t(obierno }.lor un.
'¡.,d reprensible; respirad un mismo aliento y segllid
círculo vicioso, por ,,1 cual jirandu nws y lUas,. nunca
conseguiríamos I.l revision apetecida, como en la época
una idéntica handera.
ya citada de seticmhl'c, decretare intt'riuomellte, con dic w
túmen de mis COlls(~jer()s respon~ables, pro\\'idencias pa-
raque )0:-> nuevos elt-jidos de 1<1 ll<lciou SI! nombren POL' el
método lIlaS seguro para rept'est'ntal' la opinion y los inte-
reses del pais, y con los medios pJ'('pucs'tos eo el proyec-
to de lpv de los procuradores en las últiruas córtes.
• V lIestro reyes quien os 1" pi,le, y un padre es el
ft UedLc;,ré todo mi dt-'svelo al cré¡litu público y sus me-
joras, hasta 'Iue se reunan las proximas córtt.·s. Entretan-
que os está llamando.
lO los intereses ereados con los decretos presentados á la
revision de las córles en la última It'jislatura eruuarg:H'~Jl
mi atencion, esmrrftndome en hermanar las opinit~nl's 1
sin C,lIt;lr en lo llIas mínimo al aprecio y ú la fe dt'blda a
los acrt't'dores del cst'Hlo.
«Cnmplid COII V'H'stra ol,ligacioll , 'lile yo me es·
HC~ bf' JlI<1J1lfestado lilis anhelos y mis jntento~, vincula-
dos todos en el afan .de Vllestra felicidad; eoniéndomc en
meraré en acudir á la mía,
vu(';:,tros brazos con snrna confianza. Espnnoles, :tI propo-
neros que l1seis de nuevo de VUl::'sll'o t.Iel'f'cho de elt'ccjon,
lwjo la planta qne vuestros últimos repl'f',o;p.nfanles eon-
(·pptllal'On mas acertauH , al dar oí. la pteCp.jofl popular un
plazo b:L~f(lntc dilatado segun lo permiten las circunsfan·
cias en que nos hallamos, al par de l.as Ilaciones flore-
ciente .... l1up-stras vecin.as y aliadas, mc complar.{'o en repe-
tiros que no temo me faltcis~ bajo ,,1 concepto, como sa-
heis, de que tampoco os he de raltar .
.. Fecho en el pala,'in de las Tuilería~, IÚlles Lí de
![ Españoles, f'l enemígo
comun se mantiene temible,
aunque por l'Iul'stra fUcha no alcanza :'t infondirnos zozo-
jnni'Hle 1830.
liras fundadas de que S11 fuerza se robustezca.n términos
de verH'prnos. 'El interés de la angusta reilla mi hjja 1 el
.. El rey
mio .Y el vuestro, se cifran en triunfn' de la rebeldía y
ClRLOS,
de su móvil con el pdndpio contrario de la Jibertad.
Con~'encpos de verdad tan patcnt~, rec':1:l7.3d todo l'ecelo
.. El presidente del
y concC'ptuad;í cuantos se empeñan
cou<cjo de ministros.
PII int'undit'os t.les~
cOllfia~za por erH"migos astutos, P[lPS aClIden Ú la des-
ullion para logTat' Jo que se Ips hilcc inasequible. con sus
propia~ fuerzas, contrarestando de consuno
• Príncipe de Polignac.
BUfo Intentos .
Por este mediO saldrémos f1 s::llvamento de la tormenta que
pst"'t tl'onanuo soh1"f~ n]]e~tr.1S cl:'rvices, y alcanzarémos el
fin ú donde J)O~ encaminan nlH~stt'o~ allhcJo~ v nuestra
conveniencia. Esto es lo que ;-t¡;uardo de vosotros, esto
(>5 lo qne estoy psperanzada de lugrar , si el alto cuncepto
que fengo forlllado de vuestra lealtad para con mi hija,
vuestl·a reirlU ,no nH~ cngaü~, como talupoco mi confian-
za dl'r:HI:t ru vuestro patriotismo, vuestra sensatez y ~~S
prendas que os rcalz;:m.
"En el Pardo, el 22 de mayo de 1836,
I( Yo la reina, "
, HdrcnuaJo por el presidente ínLEL'ino lid (,0115('.10 de
mHlI:;lro'i

DE L\\ ESPAÑA MODERNA.
Estos fllcnm los acontecimientos que antece-
ta contra el oríjen mismo de aquel gobierno (¡tiC
dieron.á la revolucion de julio de 1830 en FI'an-
blasonaban de escudar, llamándonos revolllcio-
eja , y al alzamiento de las provincias españolas
nariosy siéndolo mil veces menos que !ns vlllga-
en 1836.
rísimos injul'iadot,cs. Sustituyó á Thiel's • ami-
¿ Cuáles fuel'on las resultas en ambos pai-
go de la Espai'ía, el miuisterio del 6 de se-
ses?
tiembre, dOlld~ se hallaban Molé y Guizot, el
Tan solo Paris se subleva, y aprueba la Fran-
1Il10 ministro del gobicrno provisional, y el otro
cja el vuelco de las ordenanzas, y tras ellas ,'a
tambien miuish'o desplles del !l de agosto de
el solio al tl'avés, y tres jenel'aciones de reyes
1830.
quedan espulsas. Se plantea nueva dinastía, se
¿ Qlle habian hecho plles Calatl'ava y sus com-
revisa la Carta con Ull sesgo democrático, eje-
pañeros, clli11l'a quienes descolló un encono tan
cntado todo pOI' linos diputados sin mas en-
injusto? Ko hahian tlesahuciado á la patl'ia en
cargo ni poderín que el resul tante de las ~ircuns­
el trance; y cuando todos aquellos necios acar-
tancias gravísimas, que los habilitan para apro-
readOl'cs del alzamiento por lils pl'o\\'incias des-
piarselo por ~í mismos.
amparaban el trolla y huian al esh'anjero, Ca-
Contesta la España con el alzamiento unáni-
latrava, tan inocente de los acontecimientos so-
me de todas sus (ll'ovincias á la arbitl'al'iedad del
brevenidos, como Guizot y Molé de la I'evolucioll
15 de mayo; amaina aquel ímpetu ante el solio;
dejulio, acudió al llamamiento de la reina, é
se pregnna la constitucion nacional de 1812 ,
hizo respetar su autOl'idad , como Guizot hizo
balTeuada por las bayonetas estranjeras ; pero
I'espetal'la autoridad dellngal' teniente jellcral,
se vocea al mismo tiempo la revision, no por el
como allá l'IIolé la del I'ey despues del 9 de agos-
rumbo democl'ático, sino pHI'a I'obustecer las
to de 1830.
prerogativas y la potestad de la corona. Se con-
Per lo demás, esta malquerencia tan des'Iti-
vocan las cÓI'tes en vil'tlld d: la ley electoral de
nada en ningnn daño de Espai'ía ha vellido á re-
la constitucion, que franquea el voto universal,
dundar , y demostrarémos, al ventilar el tema
y se nombran los diputados Gon pleuos poderes
estt·anjero, que los mínistl,os del estatuto nada
para re\\'isal' el código fundamental.
habían podido alcanZa!' dc la Francia; que el ga·
Se procesa, sentencia y condena á los minis·
binete de las Tuilerías se mostró siempl'e forma-
tros de Cál'los X con pena de destierro, Gonmu-
lísimo rechazadol' de lada demallda de intel'-
tado en pl'ision perpetua por \\lna cámara de
vencion. y que si Thiers , al tel'min~l' Sil minis-
pares. recien diezmada COn la de diputados.
terio, tenia t!lltonada una eooperacíon mas efi-
En España, tI'es individuos delmiuisterio hu-
caz, nadie [ll'Obará que su plan Ilegal'a á plan-
yen (1), los demás permanecen en Madrid (2), y
tearse, aun no mediando los acontecimientos
á pOGas semanas de Sil Gaida , St! pasean pOI' to-
del mes de agosto; pero despues de la caida de
das partes, empleando á uno de ellos, Mendez
JSlul'iz, se agolpó en Paris una colonia de me-
Vigo. luego desplles. A nadie se procesa, y á los
dl'050S que se encasquetaron "olnntariamente
15 meses, Istllriz vuelve á Madrid, y está lejis-
la corona del martirio, y sus quejidos, escll-
lando en la cámara de 105 diputados, siendo 511
chados con sobrada condescendencia, encona-
presidente.
ron mas aquellos rencores á que se estaba ya
. Preguntamos ahora á todo desapasionado si
harto propenso.
·!as PI'ovocaciones han venido tÍ no a ser idénti-
¿ Descuella acaf.O en la vida de las llaciones un
cas en España y en Francia, si el estatuto 110 ya-
tl'ance y un poderío trastol"lladol' y til'ánico que
cía atropellado, al par dI! la Carta, y si á lo~ Es-
se sobrepone á la moralidad y a las leyes, no
paíiole5 incumbia ó no el derecho de alzamiento
dejando á la sociedad acosada mas 31'bitl'io que
al pal' de los FrallGeses, cOlltra unos ministros
el malogro de cuanto la escuda y afianza, ó el de
que estrellaban la obl'a constitucional. Cotéjen-
UII levantamiento? Siempre pOI' nuestra parte
se luego las consecuencias del mismo aconteci-
hemos creido en este derecho tan estremado ;
miento en ambos r,!inos, y dígasenos cuál de los
pel'o si nos cupiese algl1u jéllero de duda acerca
dos pueblos ha logl'ado campear con mas come-
de su lcjitimidad, ahí esta el minislt,o elocuen-
dimiento y jenel'osidad clJn los vencidos.
te de la inst!'uccion ptÍblica de Francia, que en 6
Los zahel'idore,~ en Francia de nuestros acon-
de setiembre de 1836 nos está desengañando y
tecimientos del mes de agosto son nnos vCI'dade-
enardeciendo hasta lo sumo con el paso not<l-
rosorates, como hombres del mes dejlllio. Aque-
bilísimo que voy á ci lar, sacándolo de su obra
lla dcsc31'ga ¡de baldones que estnvieron lJl'ego-
mas reciente, y pareciendo haberse compuesto
nando alguuos periódicos, I'cdlludaba en pl'otes-
para las circunstancias ell que se hallaba España
pOt' agosto de 1836 .
." (1) Isturiz, Gali~llo, y el duque de ¡¡ivas,
« Rayó sin disputa ,H[tld rli,1, dirc Guiznl, el!
(l) Barrio Ayuso, Blauco y el jCIlt'rall\\Icndc!' ViGO.
qll(' 1;1 potestad dCSnH'I'I~Ce ~t1 dCI"CcllU a la ]c.1l.

HISTOllIA I'OLlTlCA,
t3d, en que remanece para los pueblos el del'c-
do pOI' Guizot, en que el alzamif!nlo es un de-
cho de resgual'darseá sí mismosy á viva fuerza,
recho; y pal'a redondea\\' Sil demostracion, aña-
careciendo en el órden establecido de todo arbi-
diré las palab,'as siguientes del mismo:
tI'io .v seglll'idad, Dia pavoroso y desconocido que
"Otl'a condicion psellcial acolllpañaba tam-
ninguna ciencia humana acie,'ta á prever, ni
bien al levantamiento , y era el mediar para ét
constitncion alguna á contrastar, y que suele
espel'anzas ciel'tas de slIlogl'o (1) •••
asomal' sin embargo tal cnal vez, señalado por'
El éxito filé cabal, pel'o el levantamiento, ate-
la diestra divina, Si aquel ímpetu brotador fa-
nido á su intento, no se propasó. En 1836, la
llase absolutamente, si desde el móvil recóndi-
potestad habiendo ya p~rdido sus derechu,\\' rí la
to donde yace, aquella gran potestad social no
lealtad, rayó para el pueblo el de resguardarse
apreta,e las ceniees de las potestades que lo
ti vil'ajiwrza ; se estaba pidiendo el despido del
están negando, hace largo tiempo que el jénero
ministerio, la abolicion del fuero otorgado y el
hnnwno, anwl'rado á la COjllllda, ca,'eceria de
restablecimiento de una obt'a nacional ahogado
toda dicha y de toda dignidad (1),"
violentamente por los cstranjeros, y redondea-
Sin disputa, di I'émos tambien , se hallaba la
das estas trfts sumas conquistas, hizo alto el al· .
España en el ll'ance tan pl'imOl'osamente sen ta-
zamicnto, En 18:30, la F,'aneia pasó mas ade- .
lante,
(1) Guizot, Introduccion á la vida de Washing-
ton, páj. XXXIV,
(r) Guizot, Inlroducóon á Iclem, "rij, XXXV,
C,\\PITUI .. O OCTAVO.
l\\Iíni<terio de Calatrava.- Se restablece el árden en las provincias,- Se revalida la rejencia de la reina Maria.
Cristina, ~ C.omtitucion de J 837,- Caida del miriisterio,-Triunfo del panido, á su decir, moderado.-
Su existencia hace tres años,
Al hablal' de los varios ministros de la tercera
entendió del aviso, teniéndolo á zozobra SC"
temporada constitucional, me he ido ciñet.do á
i1ada . .EllO de mayo de 1814, á las tres de la
I'cfel'ir las jestiones principales de sn descmpe-
madrugada, soldados y alguaciles cercan la ca·
¡jo, y asimismo \\'0)' á compendiar el ministerio
sa de Calatrava, lo despierlan sobl'esaltadamen'·
del 15 de agosto de 1836.
te, y lo sacan desnudo {¡ un aposento inmedia-
EIl'éjimen fué por pnnto jeneral el qne siem-
to, donde se eucuentl'a COII !lIJO de SIlS compa·
pl'e habia sido, y aun la guerra civil permitia
iieros de cÓI'les, Don Ignacio Martit.ez de Vil le·
JlJenos que Bnnca el entablal' mejoras.
la, quien lo prende eu¡nombre del I'ey, se apo·
El calldillo del gabinete, Calatrava, nacido en
dera de todos sus papeles, y aeibal'al\\(lo la tro' ,!
Mérida, provincia de Est!'emadllra, en 1781 ,se
pelía CPII el baldon, le dice: " Esto sí que esl
hallaba de abogado en Badajoz al sobl'evenil' la
queurantal' de clI:ljn la constitucioll; pel'o mas 1
invasion f"flncesa en 1808, Al oil' las matanzas
v:.de cael' revueltos en tortilla, CJlte como lIue· ~
del aciago 2 de mayo, se alborota la Estremadu-
vos estrellados .• Conduce á Calatrava á la C;\\I"
l'a, y Calall'ava aClldc COIl otl'OS á entonar el al-
cel de cOl'te, J' lo entrega ni alcaide, I'ecomen-
zamienLo que estalló el ;) de mayo en la capital
dá ndoselo COlllO Uf/O de ,\\"US compaiieros antiguos,
(le la provincia,
mandándolo recluir al mismo tiempo, sin que
De diputado en las cÓI'tes constituyentes de
mediase intenogatorio , ni manifestal'le el mo-
1810, descolló con su elocuencia y por su afan y
tivo de su arresto,
<ksempeño en las tareas de las comisiones. Cel'-
Ya llevo dicho como no habiendo jueces ca-
,'adas aquellas cnt'tes en setiembre de 1813, se
paces de cometer un del ito jul'Ídico , se dispuso
volvió á Badajoz, y dejando allí á su familia, pa-
condena!' á los SUpllt'stOS reos con un I'eal de·
hÓ á ¡\\hdl,id pal'a ejercer la abogacía.
neto; y Calatrava, una de las víctimas, pasó
IJallábase allí ayecio(bdo al volvel' el rey de. al presidio de 1\\1elilla, por la costa de Aft'Íca.
Vale[)~ay, y llllO de sus amigos, el conde del
Puesto en libertad con b rcvolucioli de 1820,
Montijo, le pal'licipó á pl'imel'os de mayo CJue
r('asomó en las córtes y fllé el misllI() de 1810,
d~bia esla,' mu)' ¡I!el'la; pero Calatrava ~e des·
Indi,iduo del tribunal supremo, y luego miuis·

DE LA ESPAÑA '\\fODER~A.
11'0 en los postl'el'os días de la spglllld<l lemp()r,,·
lit patl'ia; tras de pl'esenciar provocaciones de-
da constitucional, ansiaba sepultal'sc en Cádiz;
satinadas, se esmeraron en ablandar sus I'csul-
pe.'o aun esto mismo se le hizo imposible, PI'OS·
tasi menospreciaron las calumnias que les esta-
cf'it~ en 1823, pasó en Iuglatel'I'1t y en FI'ancia
ban amagando por premio de su desalado patrio-
Jos años de su dí la tado des tielTo. En 1834, vol-
tismo , dedicándose a robnstecel' una potestad
vió á España y á su asiento de 1822 en el supre-
decaida y de~conceptuada. Salvóse aquel solio
mo triuuoal de justicia. Cuando en agosto de
desamparado por sus compl'ometedores , resla-
1836, las pl'ovillcias slIblevadas acarreal'on los
bleciéndose el sosiego y el ól'den en la capital yen
acontecimicntos de la GI'anja, la reina goberna-
el reino. Ya por se¡;unda vez en un mismo año,
dora llamó á Calatra"a, quien desde luego se
al animo lÍnko de la fucrza moral, iban los li·
pl'esenta á S. 1\\1. Calatrava, siempre bien quisto,
berales enfl'enando enconos enal'decidos pOI'
con su nOlllbl'e solo restableció el sfHiego. Es·
sus contrarios políticos. No cabe hermanar ca-
meróse durante todo Sil ministerio,en dar prue-
lumniosamente á los snblevadores co[] los paci-
bas entrañables á la monarquía de su afecto, y
ficadores de las provincias, pues no habia en Es·
desplles de I'obustecel' la autoridad I'eal en me-
paña quien profiriese á las claras tamaño cal'-
dio de las conmociones, la apeteció siempre po·
go ,y luego ahí está la bistoria manifestando que
derosa pUl'a la llueva constitllcion; ma~ IIna in-
los albol'Otadores no alcanzan jamás á enfrenal'
subordinacion lastimosa de algunos oficiales del
las I'evoluciones que una vez han movido ellos
cuartel jenel'al de Pozuelo de Aravaca derl'ibó
mismos.
á Calatl'ava cn agosto de 1837, Y tras tantos ser·
Cel'caban escollos á mileS y apuros al ministe-
vicios y desventuras amargas, ha yacido en el
I'io, á pesal' de su illÍlujo moral con los ánimos
olvido por parte del gobierno. Aunque decano
azorados, pues se encumbl'aba al poderío tras
de los togados del tribllnal supremo de justicia,
tilia asonada jenel'al, cUJo desenlace habia sido
se quedó sin destino pOI' acudir al llamamiento
el atentado de la GI'allja.l\\lenos en esto, asoUJa
de la I'eina gobel'lladora en 15 de agosto de 1 ¡¡3B,
ba la segunda pal'te del trance de 1\\kndizabal
encargándose del ministerio en las Cil'Cllllstan-
empnñauuo las riendas del chtado en 14 de se-
cías mas arduas. A poco de salir del gabinete,
tiembre de 1835. Cáyó entónces el millistCl'io;
vacó la presidencia de aquel lr'ibunal ; y al anti-
pero en 1836, abalTaba las mismas institucio-
g"o decano, al diputado de 18tO y 1820, al presi-
nes. Feneció el estatuto real; y la constitncioll
dente del consejo, al sabio jurisconsulto, al mál"
de 1812, restablecida en aquel momento, iba á
tir de la libertad, se antepuso un palaciego, un
tildarse pOI' sns contl'at'ios como un pendon re-
hombrc lIPgado y un servidor antiguo de la po-
volut;Íon3rio, á pesa l' de su hidalga nacionalidad.
testad absoluta en su temporada mas aciaga.
Los cstatutistas, para afear los acontecimientos
Un pl'illcipio derrocadol' del otro babia sido
de 1836, se hiciel'on cargo de que se debia echal'
en suma aquel triunfo de relámpago contra Is-
el resto del alzamiento de las provincias con el
turiz , y nunca la cordlll'a española campeó tan
alboroto de la Grlll.ja, y achicar una revolucion
consumadumente como en este trance, pues
lejítima á la pequeñez de una rebelion de sol-
transito tan violcnto estaba amagando con hor-
dados pl'etol'ianos.
rorosa anarquía )- como enlutando el reino de
Paró el atentado de la GI'anja en convocato-
estremo á psll'emo. Asombrosa fué la sensatez
I'ia pal'a todos los enemigos de la constilncion
de la plebe enfrenando los ím petll!> encoutra-
de 1812. Los mas interesados el! plantear y ro-
dos, pues al sOlJar los nombres de varones co-
bustecer un gobiel'llo en Espai'ía se desenten-
nocidos todos por el afan de la libertad, abo-
dieron de toda l'acionalidad, cuyo primer co·
nanzó de impl'Oviso la tormenta. Hubo empe-
nato es la propia consel'vacion, afanándose el!
ño sin embargo en traa á Madrid despavorido
fomentar la revolucion é imposibilital' el afian-
con anuncios de mil fatalidades, repartidos de
zamiento del ministerio. Tras el atolladel'o de si·
puerta en puerta. El bando vencido, sobresal-
tuacion tan es puesta y el laberinto iDtl'iucado
tado con las I'esultas de IIn fl'acaso tan cie-
que estremaban los ambiciosos chllsqueados, se
gamente acal'reado, iba sobl'esaltando á los de-
agolparon estrem05 de insubol'dinacion milital',
más voceando: "i Hl~ramos de aquí todos!. al
causando gran sobl'esalto en Madrid la asomada
remedo insensato de la emigl'acion á Coblenza.
del caudiBo carlista Gomez, quien, salido ha-
SOllal'OII con estl'uendo dilllisiones <le empleos,
cia dos meses de las pl'ovincias vascongadas, lo-
amaños todos ridículos, apal'entando SUIllO pe-
gró en Jadraque, pOI' las cercallías de la capital,
ligl'O y ademanes de marcha, estl'e11ándose á
lIna ventaja tI'a~cclldental cOlllt'a el jenel'al Lo-
las clal'as con el gobierno, y encnbriendo el mo-
pez, haciéndole prisionero.
tivo de aquella salida ,'oltllltaria.
Todo aquel cúmulo de contl'ariedades no re-
En medio de tanloazoramiento,aSOmHl'On pe-
dundó en qnebranto algnno, pues sobl'evinie,
_ chus denodados, con adclIlau de sacrífi(,iII',c pOI'
1'00 contl',1tiempos que no acobardaroll; media,

~2G
'IJISTORIA POLlTIC.-l
1'011 tremendos escal'nJienlos conll'a la insllbol'-
de anal'quía , la raciona:it1ad espai'íola al'I'{ljú dI'
dillaciou milital', se mantuvo el ór'den, y las
nuevo un desengaño á los dec\\amador'Ls.
11I'ovincias voh'iel'on á Sil obediencia. Gomez
Los enemigos de la reforma estaban anun-
quedó denotado en Villal'obledo y en l\\lajacei-
ciando ullas cÓl'tes desaforadas y como allá otra
te, y arrojado á Navm'ra. Se acabaló l'I ministe-
convencion sangl'ientaj hubo una reunion cuer'-
rio que señoreó el gobiel'lIo (1) ,y todos fuel'on
da y comedida, enterada de su instituto y de las
viendo los recul'sos que abl'igaba el dcnuedo ci-
circunstancias imprescindibles, y resuelta á
vil de sujetos pundonol'osos y aCl'eedores á la
cumplir' con sus obligaciones echando el resto
confianza plÍblica,
de aquella lealtad y aquel brio que no desfalle-
Acerló el ministerio, desde sus primcl'as jes-
ciel'OII.
tiones, á sobreponerse :11 conflicto; se lwopa3ó
El pl'imel' acuel'do de las córtes fué aprobar
desde luego providenciando aun fuel'a de sus fa-
la conduela del miuisterio y I'evalidm' de lluevo
cultades constitucionales, y compr'ometió su
la conservacion de la rejencia en mano~ de la
responsabilidad antela seosatez innata del pais,
I'eina Maria CI'istina, votando casi uuánimes
bajo el concepto de que ei pueblo español le ha-
aquella acta de respeto, de cariño y de agrade-
hia de abona¡' aquellas demasías de potestad en
cimiento, en contestacion desenfadada á las ca-
que esll'ibaba la salvacíon de la patria.
lumuias que les estaban dirijiendo. Los repl'e-
La pl'imera de susjestiones rllé I'evalida!' la 1'1'-
selltauLes de la nacion se esmeraron en robus-
jencia en mallos de la augusta I'eina madr'c; opo-
tecer la potestad real, devolviéndole las faculta-
níase la couslitucion, pero la arrolló el minis-
des de que la habia defraudado la consli,tucion
terio, anlicipándose á interpr'etm'los anhelos de
de 1812, QlIiús cabria el añadir que,aviniéndo-
la nacían.
se en demasía á las reconvenciones dtl una es-
Estaba cl ejército con bajas crecidas y hnbia
cnela afll'cnsi\\"3 y aun medrosa, y no viendo pe-
que I'cponel'las, y así el ministerio, ar, tes de
ligl'O mas quc en el ensanche de la potestad po-
jlllJt3l'se las cór'tes, dispuso una quinta de cin-
(lular, procedier'ou las CÓl'tes movidas por estos
cucnta mil hombl'es y una conll'ibncion eslr'aol'-
impulsos. La ohl'a de 1837 no ha sido en suma
tlinal'Ía de guer'l'a de doscientos millones; dan-
IIna revÍsion Ó refol'ma de laconstitucion de 1812,
(lo pOI' supuesto el descargo de paL'te de las cú\\'-
sino la plantificacion de otl'a nueva, mejor cn
tes en atencion á Sil JcueL'do denodado y patrió-
vCl'dad á ciel'tas luces, pel'o sumamente infel'ior
tico,
.1 mi e!lteudel' baJO otros conceptos, pues qui-
En alejándose los acontecimientos, y t'n ha-
zás en el conjunto de sn contenido, es menos
llándose cada clIal fuel'a del trallce, cscasea el
apropiada al estado de España y á la índole de
agradecimiento y alln el l'ecllcl'do; lilas aquel
los naturales. Por pl'Íncipio jeneral, todo esta-
eu quien el pensamiento no vuela en alas del
dista se hará cargo de que la potestad sUfll'ema
tiempo se I'egocija en encarecer'los servicios tI'i-
debe I'obustecerse hasta el punto de hacel'se I'es-
hutados á la causa del órden y de la lib(~rlad j
petabley dlll'adel·a. Pel'o e~te conccpto fundadí-
(lodl'án los haudel'izos zahel'Ír opinioncs é in-
simo no debe ser' absoluto, atemperándose al
tentos de Cllantos no son de su agrado; pel'o los
cstado del pais donde reside,
hechos, mas tCl'minantes que los baldones, di-
La tradicion del despolismo es en España po-
rán quc, en 1835 y en 1836, los ministl'os, til-
derosísima para ciertas clases de la sociedad, y
dados alla de revolucionarios, fucl'onlos salva-
aquel instinto se desadormece en asomándose al
dOl'es del órden y de la lihertad, Enfrenaron los
poderío, El sic volo, sic jubeo , sil pro rationt:
ímpetusde la revolucion, doblegándola á I'econo-
voluntas, pal'eceque está toc/avía I'etumbando po,'
cel' la autoridad del gobiel'no con el pl'edominio
las bóvedas de la mansion antigua del absolutis-
de 511 mOl'alidad y el influjo de su \\ida anteriol'.
nJO ,y va imbuyendo en aquella pl'opensioIl á
Convocáronsc las córtes para el 24 ele octnbr'e,
lodos los ministerios. Predispuestos así á pro-
vcr'ificándose las elecciones con 31'1'eglo á la ley
pasarse los ministros de la cOI'ona, el r.'anquear-
eleeloral de la eonstitucion de 1812; facultando
les facultades constitucionales, de las cuales 5"
.-. los diputados con poderes eSllrciales pal'a la
hace muy Ill'csumible que abusen, ha sido UIl
I'cvisioll de la misma.
desacie,'toj por olra parte, la muchedumbre, do-
En aquel eslado en que yacía la Espafia, I'e-
blegada ya á la tirauía , adolece allá de una ave-
h'atándola por donde qlliera como nna sentiua
nencia y de un prurito de ob~diellcia pasiva que
desde luego la indisponen pm'a la resistencia le-
gal á las demasías del poJel'ío. Así es que se sue-
(r) Calatrava, presidente del consejo y ministro de
len disparar esas conmociones violentas, que son
e<tado.--El jeneral Rodil, en guerra.-Lopez, cn la
un contraresto de los vecindarios crecidos con-
gobernacion.-Mendizabal, en hacienda. -Landero,
tra las 31'bitrm'iedades ministcl'iales, en las cua-
en gracia y justicia, - Jil de h Cuadra, en la marina.
les jamás altt'I'lHl el V<'l'dadel'o pueblo, avezado

DE LA ESPAÑA l\\IOl>EllNA.
lodo á mayores tropelías de lns gobiernos antc-
gaño de la espcriencia , hágase á lo meno!\\ j L1S-
" I'iores. Ha de medial' lodavía lal'go tiempo antes
ticia á su l'acionalidan eseelsa; si cOlI\\'encidos
que el concepto de los derechos políticos encar-
de la perfeccion de la constitllcion de 1812 , se
ne en España pOI' los pechos deljentío, y los ha-
han avenido á instal' por su re\\'ision , elltónces
, ga jil'al' por ell'um!Jo constitucional, como IlS-
hall descollado con un t'jemplal' harto escaso de
tán espeditamente desempeiJando por lo que
nobilísimo desapl'opio, de sumo afan por 10
hace á I'as inc[~mbencias concejiles,
mejor, sacl'Hicando a~i su conveueimienl,o ell-
Pnesto que el gobiel'no constitucional es un
h'añable á la Opillioll ptíblica, qlle estaba pidien-
meca"ismo de equilibrio enlt'e las potestades
do una reforma constitucional. Así ell ambos
del estado, p31'ece que pal'a perfeccionarlo hay
casos se han aCI'editado de verdadel'os progre-
I que fortalecer las pal'tes endebles y amainar las
sistas; yen verdad que al volver pOI' este dicta-
sobreplljantes. pal'a que así se plantee la pl'OpOI'-
do, nada lIS11l'pan; pues, sin I'ealzarse á sí mismos,
cíon debida en la m;ilJuina, evitandoadvel'lida-
sus jestiones están abogando por ellos,
mente los I'oces destemplados. En EspaiJa, la po-
Fué la discllsion sobre la ley fundamental so-
testad es la que se ha de enft'enal', plles la ma-
lemne, trascendental, sabia y gl'andiosa, JUl'óse
ña del despotismo es la temible, siendo el pue·
la constitucion elt8 dejllnio de 18:n, y vino á
( bID de snyo desvalido y propenso á dt'jarse atro·
ser la bandel'a nacional ante la que se doblega-
pellar, POI' tanto debe robustecerse el e1emell-
ron los díscolos cOlllI'a la constitucion de 1812;
, ·to populal', En cuanto al gobiel'no , ahí lo esta-
y aun aquellos mismos que se habían estrellado
mos viendo, hace siglos, yel'to pOI' la incapaci-
con cl gabinete del 15 de agosto de 1836, algo
~ dad de cuantos 10 cjel'eieron , mas Bunca pOI' el
mas tal'de ó mas temprano, tribu taran pleito
contraresto de la mllchedllrnbl'e; pues en vel'-
homenaje al parto constitucional de 11>37, rt~·
dad que harto omnipotente ha sido ell'éjimell
conociendo, con aquella I'elt"adacíon pública,
antiguo, ¿ Y qué es lo que ha veni,lo á pl'odll-
cuán infundadas habian sido sus preocupaciones
cir ? .... El anonadamiento de la España,
y aniñadas sus zozobl'as; y aquella avenencia de
Cuanto ilcab," de sental' acel'ca de la pl'open-
los contrarios al ministerio de Calatrava es el
sion absollltista de lIluchísimos estadistas, se es-
elojio mas grandioso á que él mismo pudiera as-
tá palpando en el ahuso del dCl'echo de disoll1-
pirar,
~,i cion de las cÓl'tes, Hasta ahol'3 esta pre¡'ogativa
r
Mediaron dos acontecimientos mayores en el
de la cOl'ona no ha salido á luz mas que como
ministerio del 15 de agosto; el levantamiento
del sitio de Bilbao, y la espedicion de Don Cál'los
'j'"
arbitl'io de I'eaceion y arma de venganza pel'so-
, nal cn manos dc minislt,os rebeldes á la omni"
sob,'e Madrid,
potencia parlamentada, 1\\lendizabal es el único
Cifl'aban los carlistas suma entidad en la to-
que ha aplicado la disolllcion á una cuestion pal'-
ma de Bilbao, embaucándolos con que las po-
lameutal'ia; pel'o la que hi7.o decretal' lstlll'iz )'
tencias del Norte iban á ,'econocel' á Bilbao y á
~
'".,',. ambas las de Pel'ez de Castl'o no han sido mas su causa des (le la hora en que la capital de Viz-
que ímpetus de ira, pues la primera, como se
caya viuiese á caer cn sus manos, y así aboca-
ha dicho, se realizó por Ulla minoría c5casÍsima
ron todas sus fucl'zas sobre aquel punto. En Ma-
(
contra la casi unanimidad de las córtcs; y las
drid , el ministel'io se hizo cal'go de que seme-
~ olras no han sido menos antiapal'laDlentariati , jante logl'o iba á realzar la faccion con una pu-
1,:
como se me propOI'cionará el demosll'arlo mas
janza y trascendencia inmensa, y así cchó cl
,adeJante,
resto por el salvamento de Bilbao, El heroismo
~,
Mas próvida la constitucion de 1812, habia
del vccindal'io y de su gUill'Ilicion Pl'opOl'cionó
,
ceñido la dUl'acioll de las córtes á dos aiJos, y
tiempo para agolpar todos los medios conducen-
110 admitia el del'eeho de disolucion; oll'as dis-
tes al objeto, y el eJército se corl'espondió á sí
posiciones muy 'atinadas, que se han ol'illado,
mismo, En la noche del 24 al 25 de diciembl'e,
equilibraban verdadel'amente las potestades del
con un frio intensísimo y un hm'acan deshecho,
estado con arreglo á la situacion de la Es-
embiste, acaudi11ado pOI' su jenPl'al , á la tropa
paña.
enemiga, la arrolla en todas las posiciones, se
No está en mi objeto e lsegnil'mas lrjos la com-
apodera de la al"tilJería y ensel'es de los sitiado-
pancion de entrambos fnel'OS: pero es innegable
I'es, descerca á Bilbao y entra triunfante en su
que, pOI' un fenómeno que debiel'a embargar la
recinto, Peleóse cncarnizadamente sobre cl puen-
atencion jenernl, los mismos sujetos dl~ 1812, íl
te de Luchana , el valladal' mas fOl'midable del
quienes se tilda de « celebras emparedados, »
cnemigo, y se concedió luego el dictado de con-
, sin aprend,~r ni olviJar cosa alguna, han sido los
de de Luchaua al valiente Espal'tero , inmorta-
reformadores de su propia obl'a , soslayándose
lizando cl servicio hecho aquella nochc tan mc-
al mon3l'qnismo. Si lo han hecho con el desell-
mOl'ahle á la causa constitucional, NUllca se re-

~28
HlSTORIA l'OLlTICA
}Jicieron ya los cal'listas de su derrota"en Bilbao.
impl'escilldible, las leyes orgánicas planteadoras
Para contraponel'se á aquel desman , acuerda
de la unidad J al'monía entre todas las partes
Don Cárlos marchar sobl'e Madrid, espel'anzado
del edificio constitucional; mas trasladada á
de que bastará su pl'esencia para sublevar los
otras manos la potestad pal'lamentaria y admi-
pueblos á su favol' ; mas zozobra en todas par-
nistrativa, han sobrevenido luego ministros que
tes, sin hallar asomo del afecto que estuvo so-
han puesto en discnsion el pacto mismo funda-
ñando. ¿ Porqué yerl'o tÍ qué malaventura no
mental, y una mayol'Ía en las cÓI'tes, descarria·
I'indiel'on nuestl"Os ejércitos á los cal'listas en
dora de su lelra y de su mente, resultando luego
Barbastro, al tl'ánsitodel Cinca? ¿Cómo no que-
leyes orgánicas puntualmente atl'opelladoras de
dal'on estcl'minados en la I'efl'iega de Gra? No
la eonstitucion,
me cabe el deslindado, pues acontecimientos
RedondeaJ'on las cc'lI'tes constituyentes sus ta-
tan grandiosos no se sujetan á cálculos indivi-
reas el 4 de noviembl'e de 1837; lograron los mo-
duales; y solo una avel'ignacion judicial y esme·
del'atlos mayol'Ía en las elecciones para las fllle-
rada pudi€I'u apllrar qué es (;¡ que hay que acha-
vas cÓI'les; pero á pesar de dicha mayol'Ía y
char á la desgracia y á la torpeza en aquella
desde el I'eliro de Calatrava, podemos decir con
campaña, El espÍl'itu de pal'tido ha zaherido al
vel'dad que ya no hu bo formalmente ministros.
millisleriocon la responsabilidad d~ aquella coro
Desatinadas han sido las mudanzas del gabinete,
I'ería, acriminándole la asomada del Pretendien-
anonadándose los consejerosde la corona ante su
te sobre la capital.¿ Por ventura desempeñó el
pl'opia mayoda, sin medial' causa parlamenta-
ministerio su incumbencia pat'a estorbal' aque-
ria ni para su caida ni para el ensalzamiento
lla tentativa, y suministró lo necesario á los je-
de los sucesores. Pundonorosos sel'án por su-
lIerales para facilit~l'Ies sus operaciones contra
puesto los presidentes de aquel consejo, pel'o
el enemigo? Bajo este concepto, pudieran CaI'-
menoscabados ya pOI' edad o por achaques.r re-
gal' los ministros de cntónces con la l'I~sponsa­
ducidos al sosiego de su dda privada"
bilidad que les cupiese; mas en vez de examinar
No cabe descifrar en un gobiel'no repl'e~elltfl­
estas pal'ticularidades, todo se ha vuelto recon-
tivo cómo el hando mas crecido y poderoso,
vencion aérea; y así declamaciones y calumnias
con toda su mayol'Ía absoluta. no se atl'e~"ió á
han teuido que hacer las veces de una discllsion
colocar á sus vel'daderos prohombl'es en el po·
desapasionada.
d erío, sinoá sujetos siempre bisoños lí ajenos del
Entcl'eza y sosiego mauifestó el vecindario de
ejercicio parlamentario,
Madrid, al presental'sedon Cál'los á sus puertas;
No atino á descuhril' en la existencia de tal
confió en el ministerio y en los concejales, sin
val'Íedad de minisll'()s una sola jestion digna de
tener que preca'"er la mP.lJOr esplosion de al-
historial'se. En liada alivia su réjimen los pade-
boroto, pues cada cual se estu\\O disponiendo á
cimientos del pais, reduciéndose todos á conti-
rechazar esfol'Zadamenl.e al enemigo, si se em-
lIuar lo pasado con la peol'Ía que trae consigo la
peñaba en al'rojarse á la capital. No se atrevió, y
duracion. De 1I00'ar es el desvalimiento de un
al acudit· el ejél'cito constitucional allá, se des-
pal,tido que, en tt'es aDos de u n poderío sin lí-
parramaron los carlistas, alanceándoles mas y
mites, 110 aeel'tóá dar un paso en beneficio suyo
mas el jenel'al Espal'lero,
ni de la nacioll.
AqUÍ cuadra la mencion de un incidente, que
El ministerio de Perez de Cash'o está pI'ego-
influJ ó eficaz y lastimosamente en los pasos
nilndo esta allarquía. Adoleced tal vez de visos
del gobierno. Al hallarse el jeneral supremo en
de parcialidad el concepto que voy á espresar de
Madrid, con su ejército acampado por los alre-
la potestad actual; voy pues á valerme de las
dedores, UIlOS oficiales de la g1l31'dia real eleva-
voces que ha usado el sumo pl'ohom~I'e del pal'-
ron tina esposicion á la I'eilla, desde Pozuelo
tido moderado y de la mayoría de las córtes en
de Aravaca, pidiendo el despido del ministerio.
la sesion del 30 de abl'j[ último. «Este minis-
No habiendo castigado Espal'tero aquel acto de
t~l'io (el de Pel'ez de Cas tro) se ha es t'ldo " fra-
iusubordinacion, los ministros (ya desherma-
guando y rehaciendo á su albedJ'Ío; ha disuelto
nados pOI' causas que 110 creo deber sacal' á luz)
córtes moderadas, las ha tenido exaltadas, y ha
discordaron acerca de los ll"e'dios pal'a escal'-
hecho otl'O tanto.» Interrumpido pOI' el pl'esi-
mentar al ejér,~ilo de aquel paso subversivo, y
dente, que le manda sental'se, el elocuente di-
pusieron Sil dimision en manos de la I'eilla e1l8
putado de Asturias no pudo redondear su pen-
ne agosto de 1837.
samiento, el cual pOI' lo visto sel'ia el de mani-
Aquella retirada del ministerio, tl'as UII acon-
festar cómo nunca habia tenido la incapacidad
tecimiento inespel'ndo, villa á dejal' un cbro,
minist(Tial tan 1:11'(;0 reinado, consolidándose
ClljOS iueorlvenientes se están manifestando en
así pel'lliciosamenle para la patria.
elitc mismo pnnto, plles I'l'oll1nlgada la eOIl~Li­
Con efecto, siempl'e el ministerio de Percz el ..
Illeirin, habia qlle ventilal', p:l!':\\ s!lCOmplelllclllo
Castl'o ha sido un I'chcnchimirnto I't'dobladu

DE LA ESPAÑA 3fODERNA.
sohre la 3rmazon del presiden te y de su cama-
venil' mas aventajado. J~as córtes reunidas en 18
rada de gracia y justicia Arrazola. El 9 de fe-
de febrero encierran ulla maJoda reaccionista,
brel'o de 1839, se prol'ogaron las cÓl'tes, cuya
al arl'Ímo de un senado todavía mas I·eaccio·
mayoría el'a ministerial, para luego disolverlas
nista; y así no se titubea: desentendiéndose de
en 1.0 de junio siguiente, Resnltó de las elec-
cuantas retol'mas eslá ansiando el pais, alza
ciones casi 1I1l3uimidad contra el ministcrio;
esclllsivamente la IIl:lJoría su cabeza por los
pel'o en vez de avenirse á la ley fundamental
campos políticos contr'3 las libel'tades públicas.
de un gobiel'llo representativo, insistieron los
La ley electoral, la Illuuicipal, la de impl'enta,
ministros en pennanecer en sus asientos y al'-
todo llevó su asalto para luegoáherrojat' el pen-
rostraron las lluevas córtes en 1.0 de setiembre;
samiento, aventar las franquicias concejiles y
con los acontecimicutos de Vergara, pretesta-
aliallzarse córtes rendidas á todo el albedl'Ío mi-
ron nueva prorogacion el31 de octubre, seguida,
nisterial.
en 18 de noviemJ.¡¡'e, de se¡:;undo decreto de di-
Al declarar que la corona ha de nombrar los
solucion,
alcaldes. la mayoría de los diputados ha venido
Empeitadísima fué la lucha en las elecciones,
criminalmente á pujal' con su remedo servil é
pues el ministerio echó el I'esto pOI' afianzarse
infrllctHoso á la ley francesa, cercenando en la
la mayoría, y lo consigllió. Con el resultado de
sesion del 21 el al'tículo 70 de la constitudon .
. amaños criminales, el cansancio jenel'al, y la pre-
Dado el pl'Ímer paso, lo demás aClldit'á de suyo,
cisioLl de IIcudil' al remedio de tantísimo qnebrall-
y así será muy obvio el ir anonadando punto
to, se alcanza aquella altel'nativa de opiniones
por punto con leyes orgánicas la constitucioll
contrapuestas en las córtes, y allí se cifl'a la es-
jurada, que vendrá á ser una especie de vano
peranza pCl'ene y siempl'c frustrada de un POI'-
simulacro.
CAPITUI .. O PRHIERO.
Pal'a cuantos meditaran con atencion las fases
no las hogllel'as de la inquísicion, Débil y de
del reinado de Fernando VII era mas que e"i-
escasos alcauces, de jenio Itígubre y CÍ!lgamenLe
dente q\\le su incapacidad lall ciega como cruel
sumiso á euanto le ordenara en nombre del
habia CJ'eado un estado de COlias ameuazado
cielo Sil director espil'itl1al, era sin duda el ins-
muy de cerca por una doble J tremeJJda reac-
trumento mas á Pl'opósito de que pudiera echal'
(:iun, Su Illuerte tenia que ser por preci~ioll la
lIlano el partido que le elijió, Nada hay repug,
señal de nlarma, pues por mas terribleqlle fuera
nante para su conciencia en cuanto se lo ha pro-
su despotismo, no hahia acertado todavía á sa-
puesto un sacel'dote. Para manejal' mejor esa
tisfacel' las exijeucias de IIn pal,tiúo que soñaba
voluntad pasiva hallábase á su lado una princesa
allá con las bellas joruadas de TOI'ql1emada. Tan
de alma osada y ardorosa, atormentada por la
sanguiual'ios proyectos hallaban apoyo yacojida
abrasa lora sed del poder y poseida de un espí-
en el seno de la familia real; y el hermano de
ritu de dominacion tal que avasallaba cuanto
Fernando, el hel'cdcl'o presuntivo de la corona
se ofreciera á su presencia; vino á sel' pues la
hasta 1830, fné el elejido para llevarlos á cabo.
princesa de Beil'a el alma y vida del pal'lidocuya
La escéptica incredlllidad de Feruaudo hacia
bandel'a el'a el infanle.
nolol'io contrJste eO'1 el sombrio fall'ltismo de
Pal'a enal'bolarla sin embal'go 110 habia espe-
Cárlos, santulI'l'on del ~iglo XIV, hiempre dis-
I'ado la entónces cómplice y ahora esposa de don
pue,to ~ t:n<!endc(' de IInen) por Sil propia m3-
Cál'los áque mlll'ÍeieFcmando; sino que en t82,')
~)

150
nr~TOl\\IA POLITICA
y 1827, se ensayaron ya uos tentalivas tramadas
Poco duró la ilnsion. Al yerro que determin"
en las habitaciones de dos princesas POl'tugue-
aquel acontecimiento fatal sucedió el aIT,·-
~as, que si bien no tuvieron éxito, bastaron no
pentirniento, y en breve se realizó Ull 111,)\\1-
obsta n le para probar que existia en palacio nna
miento en sentido contrario, como para espíal'
conspiracion pel'manente, no contPa la autori-
la falta primera. El ejército, ya juez de Cl1~1
dad, sino contra la persona del rey.
fuese la organizacíon social m~s conveuienle il
J\\tIientrM los miembros de la familia l'eal es-
España, quiso encumbrat'se á reguladol' sllprl'-
taban tramando así la deposicion de este, bien
mo, y no bien se huboderrocaoo la constitllcíon.
fuese por el triunfo del partido apostólico, bien
cuando estallan ya en su sella y sin interrupcioll
pOI' medio de una abdicacion, ensayaban Sll~
repetidos planes pal'a l'eslablecc1'Ia. El IÍltimo
fuerzas los constitucionales para derrocar ese
alcanza el tt'iullfo en 1820, Y los soldados d,'
mismo despotismo que el partido de don Cárlos
Riego y de Quil'oga la proclaman de nuevo ell
h¡zgaha todavía insuficiente_
la isla de Lean. A~í es como restableció el f'j~I'­
Las per~ecuciolles contra los liberales habian
cito en todos los ángulos de la monarquía la~
'"ido desde 1814 crueles é incesantes; nada sin
mismas instituciones que dejal'a volcar seis año"
p.mbargo fatigaba ni debilitaba su cOlIstanciu,
antes.
los conspiradol'es juruban venganza al pié del
El jlíbilo, hijo del triunro, fué sincero, pnro,
cadalso, la sangre vertida cl'eaba nuevos planes,
llnivel'sal; lodos Jos Españoles se aUllai'oll: mil'
pl'oducia nuevas combinaciones; sucedíunse las
no tal'dó el ejérci to de la isla de Leoll en sel' pi
víctimas, los mártires empero [JO se desalenta-
mayO!' obstáculo cOlltra el gobierno contitucio-
ban.
nal, cuya existencia de tres años se ~ió de COIJ-
Así reinó Fernando VII entre las maquina-
tinuo dominada pOI' el suceso mismo á que debia
('iones de los cal'listas y las malogrndas tentati-
su I'establecimiento.
,a~ de los libel'ales coull'a Sil autol'idad tirá-
Verificóse la invasion fl'ancesa ...... i1·esél·Hs.~
Ilica.
par u olros la tal'ea de esct'ibir tan tristes p:íji-
Bien se ecbaba de ver por tan repetidos es-
nas de nuestra histol'ia! Llegamu los invasol'es .
fuerzos, que existian pasiones tumultuosas que
sin disparar siquiera UII tiro, hasta las misma,;
solo esperaban la muerte d~l rey para estaIl3l';
murallas de Cádiz; y esta plaza impenetrable se
mas, por una deplol'able fatalidad aquellas dOh
les rindió tambien sin defensa, y aun sin capi-
organizaciones tan distintas en su objeto, anhe-
tulacíon, no bieu hubieron (Ieclal'aclo el jenel'<1 :
lando la una la libertad, laotra el despotismo po-
en jefe Bnrriel, yValdés, gobernador de la pla7il,
lítico monacal,se valieron del mismo mediodeac-
que no podian ya contor con la mayol' pal'k d,'
cion para preparar su tl'iUllfo: ambas se a.poyaron
las tropas de línea qne la gual"llecian.
en la fuerza del ejército, mal inmenso cnyas con-
No seré JO pOI' ciel"lo quieu dude un punto
secuencias vamosáexaminal'. Ha hubido conmo-
del denuedo y lealtad de la inmensa mayol'ia dc
cione5, mas no I·evoluciones. Una l'evoluciOIl
los illdi.vidllOs del ejército; pel'O ello es, aunqm:
5010 el pueblo puede hacel"la: él solo tiene del'e-
con dolol' debemos confesado, que las socie-
cho pal'a llevarla adelante; plles¡solo en él I'esi-
dades senetas, pl'OdllClo inevitable de la tira-
de la fllente de todo POr!PI' lejítimo.
nía, intentando crea l' elementos de l"evlleltn'
En 1814, Fel'llando VII respondió con supli-
en el sello del ejél'cito, habian cneI'Vado de todn
cíos á los votosde la pal'te iluslr'ada de la nacion,
pnuto Sil vigol'. Habla sí valientes, almas jelle-
enll'onizándose rey de la hez del pueblo exalta-
rosas, ~scelpntes ciudadanos; pero ejél'cilo ya no
do por un clero fanático, partícipe de sus hOl'-
existía: el eS(lÍl'itu de discllsion habia I'rempla-
ribles pasiones. Aquí es donde principió á figu-
zado la obediencia y disciplina, á fuerza de en-
I'ar el ejército en las disensiones in testinas de
tusiasmo pOI' los del'echos políticos, se olvida
t:spaña.
ball los debel'es milital'es; se hablaba Illlll'ho
De vuelta Fernando de su cautiverio y llegado
de mOl'ir pOI' la cOflstitllcion, J se perdíó b pa-
ya á Valencia, en su decl~eto de 4 de marzo de
tria.
1814, no I'econoció, cierto, la obra de las cÓl'tesj
Cuando, cllal yo, sc ha vi vido en el destierro,
prometió empero á la España una nueva exis-
se hall presenciado muy de cerca las miserias
tencia, repudiando solemnemente lo pasado y
~iu cuento de tantos denodados oficíales de to-
sus hrutales tradiciones: pero Elio se hallaba
das graduaciones que han espiado en el estran·
alli con su ejé¡'cito; Elio ofreció su apoyo á la
jero su desprendimiento por la causa de la li-
tiranía, y no f<lltó un lit'ano dispuesto á acep-
bertad, cuyo tJ'iu[Jfo hubiera sido cierto, á h:¡-
tal'lo.
ber cumplido su debel· todos los militares en
Abique el ejérci10 da aquel jeneral fué quien
1823, euallo cumplió lo m~s flcl'ido de en!:~
provocó el den'ibo de la constitllcion de 1812,
ellos.
y canlló los infel'tuníos que le siguieron.
Cualltas tentatins malograd3s 5'1 h~m casa} c,-


n:: !.\\ E~P \\ \\A .'lODEll~A.
Bi
do des pues de la inYilsion [callces" lo han sIdo
siqlliel'a en disputal'lc el poder supremo, y pe-
pOI' m;lital'es qm' contJhun con las simpatías
netl'ando con su mirada de águila hasta lo mas
que crcian !~nc()nlral' entre los soldados espa-
pl'ofundo de las llagas de la Fl'ancia, habia acel'-
lioles, Semlll'ósc así tina sorda desorgunizacioll
tado con el remedio, Cansada ya aquella nacion,
en los I'cji III icutos; .i efes, oficialt,s, y soldados se
respÍl'ó pOI' fin despues de habel'3pI'obado aquella
coutemplaban flrbill'os de los destinos del pais,
arbitl'aried;¡d att'evida y atentatoria de la liber'
puesto qae eran el objeto háeia que dirijian
tlld: pues hay en las naciones algo mas que la
todas sus mit'as los partidos iulen'saclos en el
libertad misma; su honor y su pl'opia existenci~,
~uelc() del gouicrno.
y uno y otro iban á anolladal'se culas saturn~-
Tal ha ~id<J cl iuilnjo del ejército en los ITiO-
les del cli¡'ecto1'io.
vimicll!os liberales, qlle sill dispula algulla hall
.E.l ejél'cito,,, dice el jenel'al Lamarque, .cs-
dependido constante y esclusivamellte de la ac-
tl'año á todos los partidos, peleó tan solo por la
cion militar,
Fraucia. Abundando en la máxima de qt1t~ el
La misma táctica, el mismo plan se ha obsl'I'·
pocler milital' no debe delibel'al', obedeció á la
yacio [lOI' el partido contrario, En jnlio de 1822
junta de salvacíon ptÍblic;], al dil'ectol'io, á los
la gllardia I'eal filé suble\\ ada ('11 ~ladrid y Allda,
cónsules y al impel'io; r hasta hllbiel'a obedecido
lucía ni grito de "iva el rey ¡¡f)~(Jllll(),
al I'ey, á !la haber este hel'manado su bancler'a
Lo., apostólicos vencedol'cs, en 182:l, mCl'ced
con la del cslranjel'o. Nuestros soldados han sa-
¡i las bayon{~las estranjcl'as, Fal';¡ consegllil' qlW
cl'ificadosiempl'e sllsinclinacionesásudebel'(l),
~e active mas y mas la pCl'seclleioll 'll:e par!ecell
Como quiel'a, sabido es que el ejército, tal cual
SIIS aovel'sario5, acuden tarnIJien á la I'e\\tlclta
se halla constituido ar.tualrnente, será el balual'·
milita!', v colocan á la cabeza del Icvilutamiento
te de la libertad; mas á pesar de esto, tal vez no
de 1825:i Besiel'cs, francés de nacioll, yen otl'O,<'
cncíel'l'e en sí el porvpnit' social de la Espaiia.
tiempos rC¡Hlbliciluo, En 1827, SOIl igualllll'lIt~
Agotando pOI' largo tiempo el pais sin I'esull/l-
jefes de cjél'cito los lille, bajo ei litlllo de agra-
d\\Js PI'opol·cionados {¡ los sacrificios que le ha
lItado .. , se slIblevan y encieuden el fuego de la
impuesto, logra sin duda el lt'iunfo; pem PII-
I'ebelion t'n Catalllila.
diera COll el tiempo sel' un tel'l'ible estorbo, si,
Desdc la mm'rle del rey, il'lIántas veces h~
cual es de esperal', una intelijencia descollaute,
jemido la Espai1a á caúsa de r{'petidos acto~
des pues de haberse sel'vido de él como instru-
de I'cbclion! C~nter~c, E~calcl'a, Sar;field, J\\len-
mento de victoria, no acertase á convertirlo
divil, jeuerosos defensores de la libertad, pere-
en medio de civilizaeion y de trabajo; y á pesal'
el'n á los golpes de liBa soldadescü desenfrena-
de lasinclividnalidades que lo componen, es lIn~
da, Llega desplIes el castigo del I'l'Ímcn;y la CII-
institucion politica mas bien que militar,
{'hilla de !ajnsticia troncha 1J1Ieva, e.\\.istencia~
La tiranía de Fernando vió subieval'se contt'a
que la diseipli na bien ·obsel'l'ada 11llbicl'i1 cOllser·
ella á muchos jenel'ales cuyos malogrndos est'uer'·
vado {( la patria,
zas llevo ya l'efcl'iclos: la constitucion de 1820
Sin cmIJJ1'f;o, icuánto despl"'ndimit>nto en el
tuvotalllbien por contrarios, no solo á los jene-
ejél'cito! iqué admirable fid"lldad á la b<Jndera
¡'ales quc (igul'al'on en las gavillas de la fe, siuo
qne trernolal'¡¡! Cada oficial, cada sol dado es
tambien á los pnca¡'gatlo5 ue la defensa de las ins,
un buen ciudadano qne eSlJone Sil ,ida dial'ia·
tituciollCS liberales, En 1823, se hallaba el ejú-
m{~nte, mientl'as nosotros, illlíl.i\\es e'peCladol't,~ l'Ílodividido en cuall'O cnel'posy otrode.resel'vrt¡
de tan r;Jcal'llizada lucha, [lOS eontentamns l'OIl
mandados los pI'imeros pOI' Ballesteros, el eouclr
dedicarle el tl'ibulo de llllcst!'as escasas lucc~,:
de la Bisbal, i\\Iol'illo y l\\lina, y la.l'eserva, que (JO
pero el ejército Ita cal'eeido de c,¡¡] illlpasjbilid~d
llegó á organizarse, se habia confiado á Víllacamo
cívica q lIe todo lo redllce á un impulso LÍuico,
pa, El jenel'al Ballestel'os, jefe de los colUunCI'OS,
la obpdiencia 111 gobiel'/Jo slIpremo; cosa dificil
se entretuvo en examina\\' ~i el':! buella ó mala
en verclad, empero tan illdispelJ~able, que siu
la constitueion, deliberiÍ si debia ó !la defell-
t'lla 110 puede habel' ejército,
dcrla, y acabó luego pt)!, ti"mal' vcrgonzosame¡¡·
[se desapropio de los militares, en medio d,~
le d convenio de 2~ de agosto de /823,
bs tormentas revolllciollarias, que no es IlJa~
El conde de la Bi~bal }' 1:1 jeue!';]1 MOI'il!o hi-
que pa Iriotislllo, rué lo qne salvó á la FI'3nci;¡; y
cieron lo pl'opioy; sabidos SOl! los l'esu!tadU',
;;i cu 18 de bl'llmal'io, unjcneral resf.1anrleeielll,"
que ttno semejante cOl!dudn p:ll'a ellos y pa'el
de gloria se atl'e~ió, ayudado pOI' al¡:;unos gra-
el pais, La constitucion fue del'I'ocada, es vel'
naclel'Os, á quital' de enmeclio ú los delegados de
dad; mas los tres han muerto en suelo esh'a[¡o,
UlJil l'e¡lI'cselltacion kji,;lativa mal avenidos 1'11-
y 103 do~ pl'illlCI'OS además en el desti:ol'l'o de
l¡'f~ ~i, fué !au solo ponlllc Borwpal'te, objeto del
que no aeertó á libertados la traicion,
eutll,ia'illlO sin l¡mit"s de UIl ejército queje 1'1:5·
(1) Historia J" 103 Ciel'- '/:'1;, páj. 206,


HISTORIA POLITICA
Lo quc pJSÓ coti el absolutistno de F~I'nan¡]o
piden I:l deposicioll dd ministt'l'io; llO se cas·
.Y con la constiluciol1 ha sneedidn postpriol"-
liga aq l,el aelo d.~ 1'<' bel iOIJ .
mente con el sistema tle Zca_ Llandel' y QUl'sa-
Ningltll<l opillioll, Ilinf;ntl ministerio cslÚ al
d~, capitanes jen'et'ales, el pl'imel'o de Cataluña,
:lbl'igo de los ataqu.'s \\'e!lidos de! ('alllpam(~n!o,
}' fll segun'do de Castilla, con su I'epresentacion
El milli,tel'io Ofalia fué el ]'('sulbrl() ddinili-
{l la I'eina lWOvocul'On'la caida del ministl'O que
vo dc la esposicion de POl.ll~lo d(~ A l'a\\'aca; pa-
I'(~s confial'a el poder.
recia pues 'que h"hia de ]lel'manec~t' CII Jl27.
Este ejemplo fatal'de los jefes militares, que
con el jefe del ejél'cito; lIl:~S 110 bi(~n cOlrtaba
alzaban sus votos contI'a la autoridad suprema,
tres meses de existellcia, cllalldo Espal'lero se
pOI' (ll'ecisioll debia sel' contajioso: y en efecto,
vió en la precisioll de declal'at· qlW ¡Jpsde el mt's
el llJinistl'o así cllcumbl'ado eu alas de la insu-
de setiembre, época en que ca) era el I/Iinisterio
bordirracion 110 lardó en eslt'ellal'se con la sedi-
anlel'iOl', no habia podido obt!'pel' nillgun so-
cion al'mada, El estatltto real, il1stitllcioll sin
COITO pecll nial'io del gobiel'rH).
dis1H\\ta incompleta y de la ellal puede conra-
¿Qué es io que se deduce "(~ tan larga ennme·
zon decil'se quo; conct'dia Ó poco ó demasiado,
"ileioll de hechos histól'icos~' de iletos incoml'~­
pero que al menos denotaba uu paso ajigantado
tibies con ltlJa fU!'I'te (l1'¡.;aniJ:'lCiotl milital'? ¿SI'
hácia la 1'¡beNad, no sil'Viú <I!, éjida á su auto!',
creerá acaso qne Iw sido mi inlento el acusal'
pi selíol' l\\hrtinez ele la llosa, 1':11 18 de enel'o de
de este modo á los hombres de qnielles' he ha-
,183:;, el subteniente C:lI'dcl'o, á la c¡¡beza (;e un
bla(!o, de desgarrat' así al pais con miras inte·
lIalalloll, se hizo fuer'te en el centro de Madrid,
resadas ó para satisfacet' pasiones individuales?
desafió eal'a á cara al millistet'Ío .v le obligó á
A buen segul'o qne n 3da está mas distante de
(':ll'itlll,al': esta jOl'nada pOI' ciet'to debió de sel'
mi pensamiento, Ct'en, que 'sus inlellcinnes hall
amarga pal'a el ministro de la guelTa, que lo
sido siempre plll'aS; veian un mal, questl celo
era á la sazon el jenel'al Llau(h~I': pues en tau
pr'esentaba aun mas grave <Í su illl;ljinacion, y
CI'ítico momento, I'ecordat'ia sin duda elejem-
se dejalHIIJ alTasl!'ill' p~,r el afJn de aplical'l(~
plo 'que diel';] pocos meses antes. y echal'ia de
pl'Onln y cel'lcl'O remedio. Dudalldo d(~ la em'I'-
vel' bien á las claras cllán fatalmente contajioso
jía del gobicl'[]o (y ¿cómo uo dudal' de ella?), Ct'('-
es el derecho de I'PIH'eSeutacioll con las al'mas
yel'On ddH~I' eontribuil' á la salvaci'lll de la re-
Cilla mano, Un mero subteniente ponia en
pública, y queriendo tan 'solo Llt'l'I'ibar á lo,
planta la leecion q\\le le enseñara su superiOl';
homlJl'es, apocal'on el podel' é imposiLilital'()n
y como peSat'aSll falta sobre el ministl'o de la
Sil ejercicio; pues al siguiente dia de la caida de
guel'l'a, de fuerza ó gradc> tuV,) este que tl'allsijil'
Ull ministel'io, nn han faltado Ilunca cl'Íticos
('Oll el oficial de voluntarios de Al'agon, iTan
sillcllcnto que hayan PI'ovocado pOI' causa d,~
dilatada en amal'gos resultados es la violaeioI1
incapacidad la disolueiolJ del I'ecicn entrado,
del ('¡¡-den y la justicia, sohl'e lodo, si semejautes
Una vez abl'azada la senda de 'la ilegalidad, {e,
illfi'acriones soeavan el priucipio conservadol'
i;nposible detener el paso,
de la disl'Ípliua milital', t!olld" todo se loca, todo
He qllel'jdo ~et' vet'az ,y me he t'.sfOl'1,ado ('11
se eulaza, 'd~,de el supremo Illilndo dclejét'cito
'indicar el achaque que Ira pal'~lizado los ~flH'l'­
hasta el mas ínfimo ,soldado!
zos de ese ejército leal, tan lIobkmellte adido
En efeelo, el inicuo atentado de la Gl'auja )3
á la causa que sostiene, He interpretado los \\'0-
[lO es'siql1iel'a el hecho de lIn'mero snbteniente:
tos de la inmensa mayoría de los oficiales; quiellt's
1111 ~arjento fllé qllien osú allí iU8t1llal' it la ma·
anhelan de todas H~t'aS el restablecimienlo d"
jestad de ulla ('cilla.
ulla justa y rigurosa discipliuil, sin la cllal la
Ya que se habia entl'ado ~~l!la senda del olvido
fllel'za armada no es filas que ua instl'ulllellto
de toda sttbOI'dinariot!, 110 ftlé fácil el detenerse;
de tiranía; J llO se hallJr<Í por ci(,l'to 1111 militar
}J/Ibiél':Jse dicho que la e/Jormidad dé! crimell
}HlIldolJo¡'oSO que uo desee la I'calidad efectiva
,k la Grallja debia ,1!ajal' par'a siemprc e1l'lIm-
de las ol'denJIlZilS militares: mí íntencíon em-
¡'O comenzado; pet'O no, nada es ya capaz de
I)(~I'O ha sido tan solo ,,\\'idenciar plellartienk
cOI'fal'!'saabl'aliadora liebl'e que contajiará todas
esle hecho 'incontestable, es á sabel'; que pUL'
las filas,
tina tradicion, que jamás será sobl'adamcll te
En 1837, el ejél'cito de Espal'tero empl'ende
Ilorl\\da, desde el jenet'al hasta el soldado, obe-
la pet'sccneion de don Cárlos; la guardia I'eal,
decen todos al influjo de una desOI'ganizacion
q Ile COIl Sil valélllía y glol'iosas hazañas ,ha jus-
aciaga, que I'~laja ó tl'oncha los lazos de la disci-
tineado lancnmplidalllBnte su denominaciol1 de
plina desquiciando el ejét'cito ; que el gobiel'no
cuerpo de preferencia, y cuya admil'able disei-
tiene lt ua condesc(,lldcllcia est!'elllatla j la yol (1 [l-
plina podia sen'il' de dech,l(lo, llega á la cOI'le;
tad de losjef,'sulilitat,l's,y qltecstos, seall cllillps
1I110S 8CSl'ntil oficiales lil'lllal! ('11 Pozuelo (k
fueren pOI' olra ¡wl'te la~ bril\\¡ll'\\PS pr('ndas qne
AI'a\\':lr¿j tilla r'l'pl'!'sl'lltal'i(\\1l {¡ la 1'l'itl,l, en qlte
lns 1,<,,1Inll]' hall tC!lido sil! ('Illh;)t'f(o ('(lmlalllt~

....
UE L \\ rSPA:\\i.\\ }IODEI\\1'IA.
1:-;;;
mente clavada la vista en los acontecimien10s
fuerza ('5 l'I'peli!'!o, de diel( años de paz.
de Madrid, y S(~ han ocupado esclusiyamente en
Así q11e, la insurreccion navan'a se combatió
cuestiones políticas.
ya· desde Sil principio con falta total de enerjía:
t:1 coujllnto de acaeci'nientos yel'ificados en
nada habia preparado p~ra ataja l' de ¡'aiz este
Espaila d(:muesh'a clar<lmente qne la gtwl'ra
acontecimieuto, qnc era eonsccuencia inev.itable
eivil no [¡a sido cnestioll puramente milital', y
del c!lmbio ver'ificado en el órden de sucesioll
"s á mi ,'el' slIficiente prneba de este hecho el
á la cororw, En vez de una concenh'acion de
asomb!'o que por do qlliel'a ha ocasionado la n3·
tropas capaz de sofoca¡' á un tiempo el le"anta-
111raleza de e;,ta lucha annada, la cnal, seglln
miento el! todos los ~nglllos de la península, el
parecer universal, ha desmentido, pOI' decirlo
gobierno se ha contentado siernlll'e con irle opo,
así, hasta I:Js mas incontestables nociones del
niendo sucesiva y metódicamente una fuel'za
arte militar.
proporcionada á su des3\\'I'ollo.,
Si la ciencia de la estratejia hubiese encerra-
NinglHl, ministl,o ha compl'endido la necesi-
do en sí el pl'oblema de la guel'l'&, fácil es cono-
dad de trillnfal' á todo trance, y, por m~s que se
cer que su solucion no hubiera sido tan tardía.
diga, ello es quc ell un principio era harto fácil
Además de esto, ¿á qné dehe conducil'la ciencia
el conseguil'lo. Por desgl'acia se m irócon desden
de la guelTa, si Ja no es á alcanzar victorias y
la snIYlevacion de la Navarra, se atacó con es-
evitat' delTotas? Ahora bien: examinemus las
cesiva flojedad, y de esta suerte contrapesán-
fases de esta desgraciada guena, y nos COnVI'Il-
dose·las [nel'zas de continuo, la posicion fué
l"el'émos desde luego de que su estcnsion úacfll'-
siempl'e idéntica: jumás el remedio rué propo¡'·
lamiento no hacrn dal' siquit'ra un paso :í b
cionado al mal, y no pal'cce sino que los millis-
vCl'dadcr'a ClH'stiou; 105 1riunfos .Y las pét-didas
ll'os de la reilla pt'etendian hacer rostro á la in-
110 han producido resultado alguno trascende[)·
surl'eccion á fuel' dejugadores de ajedrez, :)\\'an·
lid pal'a las fuerzas beli,iel'antes: el 11Iímero de
z3ndo una pieza en el lablel'fl de Na\\'ill'ra cada
combatientes no in!1uJe en 13S probahilidades
vez que adelalltaba otra su adversario; partid~1
de éxito ó delTota.
hal'to cruel á la vel'dad, y en que se ha jugado
Estalla la inslllTcccion en Navarra: principian
la existencia de tantas y tan nobles víctimas;
por' asociarse algullos paisanos en las cumbres
sin embargo, muy lejos se halla de haber sido
de las montañas, en torllo de un cabecilla des·
talla intencion de los ministros que se han ido
conocido; opóllenseles tan solo fuerzas insig-
sucediendo en el poder: ellalqlliera que haya
"ificantes, creccellevantamiento, encuentra un
sido su color político, todos sin e-ccpcioll han
jefe denodado, y apal'cce Zumalacar¡'egllÍ. Envia
deseado con igual probidad, cou I~ m~s sincera
allí el gobiel'no insuficientes refuerzos de tropa,
buena fe, el ténnino feliz de IJ ¡?;UeITa.v el alJo·
.~n vez de anouadal' con masas enormes la re-
nadamieuto de la 1't:be1iolJ. ¿ De qué dimana
belion <lpenas naciente, El ntímel'o y superiori-
pues que hayan lodos ellos, no solo salido mal
dad de los soldados de la reina se compensan
cou su empresa, sino a~lIl dejádose anastral' pOl'
eOIl el denuedo d(: los rcbeldes y su práctico co-
el mismo rtlmbo, siu qlle sus divet'sos matices
nocimienlo ¡le aquel len'ello escabroso: cada
pal'czcan orijillados de un p(~nsarIliclJto distinto,
peñasco se convierte en una fortaleza, en cada
sino mas bieu de la índole de los individuos?
desfiladero ~e pl'epara una emboscada.
y CIl~1110 digo acel'ca de, los ministros puede
Si bien no el'a posible fijar por minutos la
igualmen le aplicarse á los jenerales en jefe del
hora en que debia morir el "Py, su muerte sin
ejél'cito del J'IIOl'te. Rodil, VJldés, Mina, Quesa-
embal'go era nnacontecimienloconsiderado pOi'
da, Sal'sfield, Cór'doba, Espa¡'tcro, á pesar de su
lodos como inmediatamente cercallO, Poeo an-
talento, de su bizart"ía, de su amor á la patria,
tes del 29 de setiembl'e de 1833, en que se vfwi·
y de su noble ambician, uo han const~guido que
licó, se habian licenciado 25,000 soldados, y los
la cuestion adelantasf' HU solo paso; y la illsur-
ministros de aquella época echaron de vel' llIuy
reeci.on, lIulllél'icameute menos fuel'tey comba-
pl'esto el inmenso vacío ocasionado por aquel
tida pOI' fnel'zas mas considerables, ha sido si.em~
licenciamien to, legal, si se quiere, pel'o IllUy im-
pl'e la misma.
político: trataron pOI' consiguiente de llenarlo
Esta ir!snficiencia de 105 minis1t'os y jenerales
ntilizando algullos batallones de milicias pl'ovin-
ha consistido en que la cnesl:ion no era pura-
ciales, Lo exhausto del tesoro tt'as diez años de
mente militat';y sabido es que deriva de una pl'i-
una profuuda paz, amarga sátit'a d(! aquella
mel'a causa, oríjen sin duda de todas las desven-
época del I'cinado de Fernando, no pennitió
turas de Españ<l: la falta abmluta de gobiprno.
f(lIe se desplegasen pOI' de pl'on to mayores fuet',
Puesto que hemos manifestado la eondieioll
zas, La rebei ion pudo pues estallar y '~stendel'se
milital' del partido constitneional, prf'eiso se
impunelllente, pOI' no habel' dinel'o en las alTas
hace reconocer tambien la nn~idnd del carlista:
rcales, á pesar d(, [;Illi.os empréstitos, y {¡ pc~sar,
.Y en verdad "qué importa qne conste la insu r

mSToHIA I'OLlT1C . .I.
reccion de cien hombl'es ó de treinta mil, si al
supo gl'anje~l'se fuel'za :dglll1~ llIol'~1 <Í la ;1.\\ uda
fin y al cabo la situacion es siemp.'e uua misma?
de \\lna ventaja que se debia juzgal' dcc;isiva, La
fleducida á la defensiva, atl'Ínchérase detrás de
muerte de Z(lm~lal':n'I,t'glli, la batalla c1el\\lendi-
las rocas, asl en sus ültímos tiempos como en
gOI'l'ia, el glol'Íosísimo levantamiento del sitio
los dias primeros de la csplosion; y si tal vez el
de Bilbao, la bl'i1lilntejOl'nada de T.llchana, uin-
!¡amb.'e y la desespel'acion la fuerzan á lanta.'
glln ascendiente comllnic3¡'On á los df.'fellsol't'~
lejos de sns montañas, cual erran tes vagabu ndos,
de la constitllcion. i Sangre y mas SJllgl'e \\erli·
;i la flor de sus soldados, ¡ cuán mísera suel'te
da siempre sin ningulI fl'lIto! Pel'o en cambio,
no espcl'a á esta columna espedicional'ial Otra
1" fatal batalla de las Amezcuas no tuvo tam-
.~olllmna constitncional, no mas carla en nií-
p"co desas1r'osa, cOllsecllencias, y ni el levan-
mero, emprende su pcrsccllcion, acaso sin al·
tamiento del sitiu de Morella, ni el descalabro
canzarla; mas no pel'lnitiéndola nn instante si·
en frente de Seglll'a eompl'ornetiel'on mas de lo
qlliel'a de reposo, amigos y enemigos dejan pro-
que lo estaba la causa de la reina, Los jef~s de
fundas In:cllas por el pais que atl'aviesan, lo
ambos ,'jércitos, una vez \\'encedol'es, contéu-
ngotan, lo vejan; y á la vuelta dc pocas semanas,
taose cou asten tal' las ventajas del lim!JI'e que
I'endidos de cansancio los car!i'stas, toman de
han alcanzado; pero uingllna jornada tiene ma-
nuevo la ruta ele Navarl'a, llevando consigo á su
¡'[ana.
[';lHlI'ida la maldicion de las pro\\'incias ql1e ha
He dicho que e! lllilll('l'O de guel'l'eros ningnll
señalado su paso con el sello de la I'apiña y los
intllljo visible ejercí:1 ('n los acaecimientos mi·
eseesos.
litares, wnlad sobl't'manel'¿¡ fácil de patenlizar,
Digalosino la cspedicion de Camez, que salió
En 11>3:;, cede la Ft'Jllcia á la Espaci" la IejiulI
pOI' Asturias)' tuvo que entral' pOl'Vizca)'<l, des·
f'sll'unjeril di! AI'jel, y cillco mil infantes, biell
pues de habel' dado la VllelLa a toda la Peninsl1lil
(wganizados y LO mellos bien dirijidos, dest'm-
y pasado hasta pOI' deb3jo de las murallas de Ji·
hal'can en Tal'l'i1gona, atradesan la Calaluña y
bl'altar. Otl'O tanto sucedió á las postel'iol'('s,.v
llegan ~ Navart'a. La Inglaterra consit'lIte llll
8i pudieron pOI' lal'go tiempo los cal'listas ha-
:distamiento en \\ il'tlld dd cllal se forllla IIna le-
cerse ilusian á sí mismos, ac)¡¡¡caIHlo á po ea ma-
jion auxiliar, qlle si bip.n cOllsta de I'eclulas, 110
l'ia é influjo de sus jefes el malogro de sus ten-
obstante es muy pronto debidamente organi-
tativas, ,i llegaron :l pel'suadil'se de que á visla
zada en San Sebastiall por jefes sahios y esperi-
de su príncipe se alzarian en l1lasa las provin-
lIlenlados. POI' otl'a parte Portugol, eH ClHllpli-
cias, muy presto \\ ino á desengañarlo" laafarnada
miento de UIla de las clánsulas de! lratallo de
.~spedicion de don Cál'los, H~l'ificada en maJo de
la cuádruple aliallza, el!Via una division de tro_
1837.
pas de línea al mando del jeueral hamn Das
Tras di\\'cl'so5 encuentros mas ó menos fa-
Antas, Dijérase que con este allmeulo Slíbito de
vor,1bles Ó conlral'Íos, tn Huesca; Barbastro,
\\Ina fuerza milital' muy considerable habian de
GI'a, Chiva y otros puntos, llega al fin el preten-
estendel'se las 0pcl'aciones de la gllcl'l'a á IIlJa
diente hasta muy cerca de las murallas de 1\\la-
escala mucbo mayor. Debió 110 menos suporwl'se
d!'id, con todas las facciones de Aragon y Ya-
<J lIe, siendo corno era la espresion no equívo('a
lencia reunidas al ejército qne tl'3jel'<I de Na·
c11~ \\lila cooperacíon efectiva de los aliados de
"at'ra; mas no bien se acercan Espartel'o y Or;;«,
f~spaña, pesaría considera blemeote por Sil efecto
OlW ibnn en w sep;uimicnlo, se da al plinto la
mOl'al y material en la sltt'l'te de la gnerl'a. Nada
";l'(len de retil'ada:' l'egl'esa don Cál'los á Naval'!';!
sin embargo sufrió alteraeion "lglIlJa, y la I!e-
con sns mont;rñescs diezmados no meno~ pOI'
gada de 20,000 soldados mas ó meuos a¡;tJ('I'I'idos
la fatiga que pOI' los combates, y Espal'tero va
y disciplinados no par('ció sino un eslOl'bo <le
siguiendo sus huellas sin empeñal' jamás llna
mas a causa de los gastos qne ocasiunaba, !\\la I
accion decisiva: Cabl'el'a vuelve con sus !tol'das
pagados, it pesal' de todos los esfUCl'zos posibles,
al tealro h,ll)illlal de sus all'ocid;¡des, Ol'áa le
sus exijencias, tal vez llevadas al estl'emo, pero
acompaña á él, Y loclo vlIeh'c á tomar' la lisono-
110 por eso menos justas en el fondo, son un
ln:a ol'din:¡ria (!e nun gtlefl~a de obser\\'acion, usí
continuo tOl'lner,to pal'" el jeneral en jefe;' cu-
4;11 Al'agon como t;n Naval'l'a.
yos oidos llega la cspresioll del drseontcnto, y
La causa cOlJstilucionaluacla ganó en esta es-
para el ministl'O á quien la lleva el eco,
pedicion, que ]1I'obó á la vez la impotencia de
Vemos pues que el lHímel'O de guel'l'cl'OS en
los e3rli,las y la avcl'sioll de las masas pOI' sn
nada adelanta el triunfo de la causa consti-
jefe, Dijúase que habia llegado ya el momento
tucional: mas lal vez se objete qll~ sill los re-
de la decadencia de la im,llI'l'cc'('ioll, y que la
fuet'zos de que lle hablado, el carlismo hubiera
vel'gonzosa I'{'lirada de los ('¡¡distas iba á dal'
tenido gran superiol'idad, y que los estl'nnjel'os
Oll'O imp\\llso á la guerra, Nad,l de esto: todo
sirviel'on pal'a mantener al ejército de la reina
volvió al antiguo st<itll 'l'lO, y ~l ¡;obieruo no
en ws posiciones.

llL U l:SPA.\\A lUODER;';-A.
Si he podido demostral' que la España ningun
anhelaban ei triunfo de la libertad y el anonll.
f1'uto ha sacado de las tres lejiones auxiliares,
d~rniento de los facciosos, es un hecho que
no
con·
es decir por eso que estas hayan dejado de viene estudiar; y como quiera que baya
('nmplir
yo ab-
su debel', antes pOI' el contrario nadie suelto ya de 3ntema.no á aquellos encargados
mas que yn está convencido de los jenel'osos
del poder de toda responsabilidad de intencion
ser'vicios que nos hanprcstado:.solo ha sido mi y deaccion con respecto á las fatales largas
¡utento
de la
evidenciar qne estos por desgracia nohan guerra, asaz demostrado tengo con ella q lle
iuftuido
estas
en la terminacion de la guerra,
no han procedido de los hombres, sino de
Como
la
quiera, para cODlestar al especioso ar-
mala OI'ganizacion, Lo repito, y cien veces ten·
gumento que se me opondl'á indudablemente, dré que volverlo á I'epetir; todas las desventu-
fundado en los males Illlc han evitado aquellas ras de España proceden de la falta absoluta
lejioues,
do
proseguiré su [¡istoriay demostraré (Iue tina administracion normal [uel'le é intelijente
su falta no se echó de ,'er' cn el conjunto de los Mientl'as no se establezca sólidamente esta
acontecimientos.
p.ri
mera base social, nada puede hacerse, niltla
En
St
efecto, mutilada la lejion de Arjel por las diferenciará de cuanto hasta ahora hemos visto,
<'llferme(bdas, los padecimientos y la guerra, y Si la guerra ha llegado á d liras penas á su tér-
mandada pOI' jefes fl'anceses del mayor médto, mino, mer'ced á los sacrificios de jefes y
tales
solclll··
COlIJO Ber'nelle y ese bizarr'o CODl'ad, muer-
dos y á la nulidad de 105 carlistas rechazados
to en Barbastro yque llevó á la tumba la admi-
por la inmensa mayoría de la nacion, nos
racion
quc·
del t'jér'cito e~pañol, al fin queda disuelta,
dará aun la anar'qula. esa plaga devorado)'a
.Y entr'an
dlt
sus residuos en Francia. Sin embargo la España, efecto de males in veterados y causa
écr.npeora por esto el aspecto de la causa consti-
I,,'imitiva de las desgracias ¡¡duales. Sin
tuciolJal?
duda
No pOI' cierto.
que Sil hubiera dado un paso inmenso hácia
La
la
lejion inglesa acaba el tiempo de su empe· pacificacion el dia en que, deslr'uyendo
fío y
el órdel1
es licenciad~; los car'listas empero ¿esperi. de ideas jeneralmcnte admitido de que
mentan
liada
ventaja alguna de esta disrninucion de podia fundarse en España durante la guerra
¡üer'zas?
ci-
Tampoco,
,·il, se hllbiese reemplando esta creencia por
La division Portuguesa en fin se retira intacta, su diametl'alrnente opuesta, por la lÍnica
~iendo
justa,
este un tel'cel' desmembramiento que
la única verdadera, es á saber, que mienlr'3s no
ninguna nllcl'acion prodllcecn los negocios mi-
se cree UD gobiel'no, no cabe mejol'Jr sensible·
iital'cs.
mente la situacion actual, Yen
Así que,
efecto,
el aumento
¿cómo
de tl'Opas no da snpel'io-
esplicarde otro modo la duracion
!'idad alguna,
de esta
y
lucha
la disrninucion ninguna desven-
sostenida por' unas provincias
L:p
cllya
ocasiona:
poblacion
todo pCl'manece en el mismo es-
t'ntera 110 pasa de 500,000 almas?
lado;
Las
no parece
tropas
sino
que
que la guerra dI! Navar'I'a
pudiera alzar, aun )'eforzadas con las hordas
¡'S !lna balsa ljueconscrvasunivel, seacllal fuere
del sanguinario Cabrera
la cantidad
y las del
de
feroz
agua
conde
que se
de
le añada ó estraiga,
España, no hubieran acertado
Bien se
á
echar'j
arl'os1l'3r
de ver
ca'!
que al diselltir las Clles-
fruto par tan la)'go tiempo
liones
lo
que
restante
voy examinando,
de la
no pl'etendo resol-
nJcion, si un gobierno activo,
verlas
fuerte
con
é
la matemática
¡nteli-
pr'ecision de un jefe de
jente hubiese
,~stado
utilizado los
mayo!',
medios
ni
de
hacer
toda e~­
tampoco un diario de
pecie que tenia á la
0l)('raciones
mano; si hubiese
militares,
sabido
analizando en él la im-
cl'ear nuevos
i'ol'I~t1c¡J
inter'eses y hacei'
de las
IIn
posiciones
llamamiento
ocupadas en distin-
al hallar de esa
tas
inmensa
épocas
maJoría
pOI' ambos
que
ejércitos,
estaba
No es mi objeto
jimieudo agoviada por
entretenel'me
hOlTibles
en
desventuras.
pormenores, sino que abrazo
Tal estado de cosas
en mas~
hubie¡'a
el conjunto
si Jo intolerable
de los acontecimientos,
sin
es
ullda en cualQuiel' otro
decil',
pais, y
sus
aun
resultados
en Espaíia
trascemlentales. Pl'lIeba
empezaba ya á sedo.
de
En
ello
medio
es que
de
las
tantas
consideraciolles
mise-
que acabo de
rias, ineütable resultado
desarrollar
del sis1ema
no se
devastador
enciel'l'3n en el di'culo del exá·
adoptado por los carlistas,
men
¿lwy
teórico
acaso
de la
un
guerr'a,
solo
sino que van natul'al·
habitanlf! ligado en
mente
algun
enlazadas
modo a la
con
sociedad
la idea jeneral de que la in-
(lIJe pueda haber ansiado
sllrrcccinn
de buena
deNavarTa
fe Sll triunfo?
noera Ilna cnestion pura-
¿Dónde se hallan los
mente
adictos á
militar"
esa célusa
y que
del
no
mas.
po(lia la foel'za de las
estlípido y bárbaro
¡jl'mas
fanatismo?
domal' la resistencia
Tan solo enlt'c
de nuestros 3(hersa-
Jos que vivian
ri03.
de los
Snbiendo
abusos queagotaban
de este modo
l;¡ Es~
de los efectos á
pana, y entre
las caus~s,
la hez del
llegamos
pueblo
fócilmenle
avezado á
á
ence-·
sentar por'
nagm'se
conclusion
eu el drgr'adante
qlle el malogl'o
ocio que
de
fomentaban
los esfuerzos de
los conventos.
Jos jenerales' y mini,tros que con toda Sil alma
Por l. contrario, hnmc ('olocadg liin iscep'

HISTORIA POLITICA
cion en el opuesto platillo de la balanza todos
gánica del gobiel'no supremo; y en vel'dad q nI'
los elementos de civilizacioD, de saber y de pro-
los hombrcs mas eminentes de la nacían han
gt-eso, La nobleza en masa, la gran mayoría del
ido corroborando sucesivamente la cxactitud
alto c1et'o,; todas las clases de ¡a sociedad, el co-
de este hecho; pues todos sin distincion siguen,
mercio, la industria, cuantas ciudades bay en
con una monotonía que desespcra, los mismos
el t'eino, han mostrado la mas acend¡'ada adhe-
yerros, ó, si tal vez adoptan para reemplazarlos
sioo á la causa liberal; y del ejét'cito no hay ne-
otros nuevos, nada altel'an en la situacion del
cesidad de hablar, plles su lealtad se ha puesto
pais, El ministerio en España es para los hom-
ú pt'ueha de continuo yes hat'to conocida, En
bres lo que la prensa mOlledera para los trozos
~l1Ina, la fuet'za intelectual, la material, todo ha
de metal; 01'0, plata y cobr!', sea cual fuere su
estado de par'te de los constitucionales; y sin
forma, 110 bien han sentido la pl'esion del vo-
embargo la guerra no presentaba con el t¡'¡¡SCIlI'-
lante, salen todos con la misma e/ijie, con el
so de los años ningllll ¡¡del anta villible,
mismo emblema, con la misma fecha: no de otro
En visto de esto, ¿cómo es posible !lO dudar de
modo los homhres que llegan al podel', apenas
que esos elementos de fuerza han sido desma'
han sentido el influjo administrativo, ¡i pesal' de
i1adamente combinados, mal dil'ijidos y peo¡'
su valor intt'inseco, son todos exactamente pa-
aplicados, y que su falta de union ha ocasionarlo
recidos ; su sistema es uno mismo, los abnsos
la dnracion de la guelTa y pl'olongado POI'SÍ sola
contilllían, solo el achaque se va hacicndo cada
la existencia de la insurreceiou?
dia mayOl',
La mision plles del gobif-'t'no de la I'eina no
Ts';;scut'l'iet'on seis años de guert'a asolaclut'a,
ha sido resolvel' una cuestion put'amente mili-
sin que d~jase un punto de ser la misma la cues-
tal'; porque si la valcntía de sus ejét'citos y SllS
tion que puso las armas en mallo dc lo~ com,
¡'epetidos t¡'illllfos en nada han encaminado á la
batientcs; y muy difícil sin duela hubiera sido el
solucÍon en favor suyo, si las ra .... ~iales venta-
pt'evel' su solucion cifl'atHJo tan solo las esperan-
jas de los carlistas ningun provecho les gran-
zas de paz en las vicisitudes militnt'es: pt'ueba
jearon, claro es quc por una y otra parte se vis-
de ello la desproporcion tle las fnel'zas belije,
lumbraba \\Ina cl.lestion de pOl'Venir no resuelta
I'anies, á pesar de la cual, nada acertó á dat, al
todavía; cuestion que, señoreando la lucha ar-
mas fuerte sobre el mas débil un ascendiente
mada, ha pal'alizado los esfuerzos nlPjor combi-
real y continuo, que fuese prcludio ciel'to de la
nados, l'io cabe que se encuentren cara á cara
terminacion de la lucha: y sabido es que se opo-
Jos ejét'citos pOI' años enteros, sin que se eche
nian f()J'malm"ute á cOllseguirla la natlll'aleza
de ,"et' á torlas luces cuál sea el que goza de as-
misma de la guerra, el impulso Íntimo de la
eendiente sobre Sil contl'at'io, En toda gucrl'a
inslIl'I'ecciull, y mas que todo, su objeto, que ni
se trata siempt'e de consegtÜl' un fin, la destruc-
el'a dinástico, ni I'elijio~o, ni político, Para darse
cion del enemigo; lo mismo sucederá por con-
cuenta de la prolongada existencia de tan de-
siguientc con mayor ('azon en las disensiones
sastrosa rebelion, durante la cual no podia lile-
civiles, donde es mucho mas violento el con-
dl'al' pensamiento alguno moral, preciso es vol-
tt'astado choque de las pasiones,
ver la vista allá á la guen3 de la independencia
Otra vez repito qlw 110 intento deteuerme en
(PIC inspirara á las masa~ la ¡:¡asioll pOI' guerrear.
pOl'menores cstratéjicos; sí lÍnieamente en la
He negado á la ¡nsl\\l'reccion el carácter di,
pat'te mOl'al y política de la gllel'l'a; puesno exa-
místico, porque nadie ha respetado menos á don
mino la cuestion cnn los pat'tes militat'es á la
Cárlos que los jefes armados en su nombre_ ZlI-
mano: antes siento como hecho positivo que la
malacart'eglli no le escascaba en ninguna oca-
prolongada inaccion de casi todos los jencrales
sion las pl'upbas mas evidelllt:s de Sil arrogante
y la falta de éxito de las operaciones, si no su
desprecio (1), Cuando daba el jefe navano la ór-
llulidad, no pll!~den esplicarse por rcglas de e~­
ü'atejia, y quc no permanecc guerra ninguna en
(1) Si ZumaJacarregui no se hubiese visto privado
un idéntico estado pOt' espacio de cinco años, si
.in motivo d .. ! malldo de su rejimiento, ni tratado
ya no es que dependa dc cit'cunslallcias tales y
con injusticia y dureza por Quesada, jamás .e hu-
de tal modo combinadas, que ni á la valentía, ni
biera alislado en la< lilas del pretendiente; á lo me-
á la decidida lealtad y desprendimiento de un
]JOS así parece deducirse de los términn. de ulla pro-
ejército supet'iorenlllímet'o y talento, les quepa
clama '{ue dió en r83l, cuando mandaba en el Ferrol
en modo alguno rcsoh'erlas: y en este caso, es
y ilcababa de sofo~ar un motin, E,ta proclama con-
preciso confesat' que existe
~luy~
1111 mal oculto que
así: ¡J7i~'a el re); Fil'a la reina,- ~¡va su. descellden-
todo lo pal'aliza, todo lo "Ilula_
cia! " Y se halla ol'ijindl escrita y ¡¡rmada de su puño
Este es ell-esultado á que he querido lIegal'al
en manos de su hermallo, 'lne es uno de Jos hombres
señalar la t'c,id,mcia de este mal, que no estri-
rJla~ eminentes del piJ.rtidu ('onstitucioual j" lCCOUleu-
ba á mi entender mas que en la debilidad 01"
rl.dJlt' tn;¡j¡~tr adu.

DE LA ESPAÑA lUO,DERNA.
de, marcha, 1)0 se curaba delo que iba á sel'
telijencia? ¿ En qoéviene Aparar, tras tarr CI'llen-
pretendiente; antes por el eontral'io, este
tas orjías , el principio dLvino encal'nado? Des-
quien se veia precisado á seguir las partidas
aparece muy en breve, ó mejor, jamás ha existi-
rr¡~ccior)aclas del mejor modo que le era da-
do: fué.á lo mas un ídolo degradado que basta-
yen muchísimos despachos interceptados
ría por sí solo para hacer odiar la causa á quien
cabecilla, se leen órdenes para conducir "al
sirviera de enseña. Mas han contribuido los car-
.r á sus bagajes» á tal ó tal punto: hasta se listas á la irrision del principio monárquico.
en algunos "que ningun caso se haga de tal
con entr~gar á su jefe al desprecio del mundo
del rey,» que se tome tal direccion «á
entero, que todos los esfllel'ZOS reunidos de la
de las órdenes contrarias del rey; etc.,,; y
pt'opaganda republicana. ZlImalacal'regui < Ma-
imílil añadir' que jamás fué desobedecido Ztl-
I'oto y Cabrera proclamal'on en la persona de D.
lac81'regui (1). Su mnerte fué motivo de gozo
Cárlos la lejitimidad, y hollaron al propio tiem-
don Cádos, que sc cansal-a ya de la impe-
po al mismo que, segun ellos, la representaba:
y altanel'a aptitud de su lugarteniente (2);
con lo cual han señalado clara y distintamente
'I!sto nada tiene de particular, pues cuando en
el carácter de la I'evolllcion, que no es otro quc
reccion que se personifica en tlO nom-
cl de las pasiones individnales necesitadas de
no sabe el que lo lIev~ hacel'se jefe real,
un punto de enlace y aunamicuto: pero i pre-
directiva, viene á parar forzosamente en
tender ahora que fueron defensores de un prin-
'able instrumento de que se sirven los
cipio ! .. , i Qué delirio ! ... Cuando se vuel~a y es-
Clll'nece al ídolo, mal sienta por cierto el ensal-
, ,¿Qué ha sido don Cárlos para Cabrera? Nada.
zar el culto que se le tributa.
medio de las abominables represalias que
Tambien niego á los rebeldes el carácter poli-
ensangrentado la España, concibió d jene-
tieo á que han aspir'ado, y en efecto, ¿ cuál era
n Miguel, que lo era de Aragon, un pen-
en realidad su designio, su pensamiento? ¿ Aca-
to de humanidad, y pal'a realizarlo envió
so la contínuacion del sistema de Fernando ? ....
prisioneros carlistas al cuartel jeneral de
no y mas no: eso sel'ia la negacion de todo sis-
Cál'los eu Navarra, á fin de conseg'uir que
tema ; nadie pell'a pal'a entronizar el absllI'do,
ordenara á Cabrera que pusiese tél'mino á
Desear semejant.! anal'quía es ql1erer,el embru-
sanguinarias ejecuciones; empero los dos
tecimiento de todo un pueblo. Tal ver. sea este
es, que regresaban con una órden formal
el bello ideal de algunos curas fanáticos á quie-
000 Cárlos, para que cesasen tan horri-
nes aprovechaba tal estado de cosas, y el de al- .
asesinatos, sabedores de las disposiciones
gunos ambiciosos marcados con el sello de la re-
,
habia dado Cabl'era, se niegan á llevársela,
probacion pOI' la mano de Dios; pero á buen se-
uros de que por toda coutestacion les man-
guro no es un sistema, y mucho menos una uto-
fusilar,
pia política.
sangt'ientas ejecuciones de Estella llIani-
En cuanto al carácter relijioso , ¿ dónde ,bus
o tambien muy á las claras cuán altamen-
cario entre los insurjentes ? .. , i Ah! si cupiese
desPI'eciaba Mal'oto á su señor. ¿ Qué ha sido
siquiera imajinar que la relijion puede parecer
Cál'los despues del baldon con que ma¡'cat'a
un dia abominable, sin duda bastaria á pl'esen-
frente el jefe carlista? i Qué espectáculo de
tarla talla vista de esos entes envilecidos man-
. ion uo ha ofrecido un prcteudiente al trono
chados con mil crímenes, que tienen la osadía
una grao nadon ,doblada la cerviz bajo el
de escudarse con su sagrado nombre, y que la
u,"'n<'r,,'ntado sable de Maroto, y pidiéndole pú-
ultrajan en su mayor pureza; y es ciertamente
ute perdon de rodillas por haberle de-
hacerse culpable de sacrilejio el Pl'onunciar la
do la víspera traidor y fuera de la ley! Na-
palabra relijion cuando se trata de una insurrec-
faltó entónces á la humillacion J avilantez
cion que, escepto en las provincias vascongadas
don Cárlos : hasta aprobó la sentencia de sus
yen Navarra, ha sido tan solo un horroroso ha-
fieles seJ'vidol'es i 11 molados á resenti nI ien tos
cinamiento de cuantas pasiones desordenadas y
les.
brutales pueda encerrar la depl'avacion del co-
hora bien, ¿ eómo cabe encontrar en estos
razon humano.
el impulso dinástico, ese culto ciego, tri-
Bien es verdad que no ha tenido la insurrec-
por una multitud de hombres á uno solo
cion una naturaleza uniforme en todas las pro-
vez su igual y casi siempre su infel'ior en in-
vincias donde se ha manifestado, Hase presen-
tado bajo dos aspectos· principales: en Navarra
'(1) TIte policy 01 England towarás Spain, páj. 87.
y en las Provincias vascongadas, ha presidido
{2) Me han enterado de esle hecho Jejiti~listas
al principio un pensamiento de proviDcialismo,
de ¡¡Ita consideracioll, que pudiera citar en
de fllel'oS. de privilejios, y sobl'e todo de adua-
necesario, Véase adeflliÍs la citada obra, p. 88.
Ilas; cn seguida algllli deslello de fanatismor'
-••
~

HISTORIA l'OLlTICA
lijioso y monárquico, y al cabo un denuedo, dig-
á nombl'e de principio alguno, constituyen tan ,1
no en verdad de mejol' causa, En lo restante de
solo una fuerza bl'u tal que cal'ece de vida y que 1
España, ha habido tan solo gavillas inmundas,
liada lPued~ crear:. y ~st: endefeclo ha Si?IOI siem- '1,j
[lfll'ribles Ilandel'ías, siu tl'abazon ni organizl!-
pl'e e
caracter l
{lstllltlVO
e esas gavl as que
cion alguna, y llevadas de nn solo deseo, el pi-
ban talado las provincias centrales de España
il:lje, Esta reseña dad á conocel' fácilmente que
sin ningun plan, sin lIlas objeto que llenarse de 'j
IJO debian emp'learse en rigol' los mismos medios
botin.
1
¡¡al'a sofocar entramb~s insllrl'ecciolles , de na-
Apesar de la fal ta total de moralidad que se ji
1 lll'aleza en cierto modo dif'~I'e[Jte, en razon de
observaba en esta parle de la insllrl'eccion , es-
~1I cal'áclcI', ol'íjen y elementos de existencia,
toy sin embal'go íntimamente convencido de que .
Los últimos resto~ de AI'agon, Valencia y Cata-
~e componía en su mayol' Illímel'o de hombres
i tlila, CH) o ol'íjen he indicado ya, ban sido sola,
j'cH'zados por el hambl'c á recllrl'Ír á tan desespe.
lilf'nte handel'Ías,'
I·ado arbi tl'io : y si han pcrmanecido eutre los
:Fáltame tan solo dem05tl'al' ahol'a cómo se
rcbeldes, ha sido L\\llicaIllellle porque ningnna
reclutó la inSlIl'reccioll y engl'llt'só hasta el pUIl-
garantía vislumbraban en la flaqueza del gobier.
to de con tal' muchos miles -le soldados.
uo constitucional, porque no veian en él coudi-
Eu el estado mOl'al en q1le se hallaba la socie-
don alguna de ponen'I[', ulIa vez hubieseu dll-
dad española cuando estalló la I'cbelion, bicn ~e
puesto las armas. Ln desesperacion los lanzó al
echa de, el' cuáles sel'iall los hombres que debian
crímen, la desesperacion los mantuvo ~n él.
lIuil'se á ella espontaneamente. Indi~iduos ais-
Pero si ese gobierno de fuerza é intelijcncia,
Lldos, lanzados casi forzosamente, por una 50-
pOI' que tanto clamo, hubiese descollado por me-
("iedad desquiciada, á la C<llTel'a del cl'Ímen y
dio de hechos palpables y evidentes; si en vez de
latrocinio: muy IlUmel'OSOS en España, hOllda-
perdcl' toda esperanza de encontrar ,'ecursos
Illente cOITompjdos; femces por el esceso mis-
pecuniarios, al reparar en lo exhallsto del erario,
1110 de sus males, especie dejelahes que vivian
hubiese empl'endido grande~ trahajos públicos,
"n un estado casi salvaje, nada era capaz de cen-
proporcionando pOI' cjemplo á la España buenos
tenerlos, si ya no era la fnerza matel'ial. Tales
camillos reales deque tanto nccesita; si I'echazan-
IlOmbl'es, dispuestos de antemano á toda insur-
do de una vez para siempl'e la deplorable cos-
I'eccion, cualquiera que fuese, fOI'nJaI'on el nLl-
tumbre de dejar pendientes sus obligaciones,
deo del alzamiento carlista,
hubiese realzado su ya perdido crédito y obteni-
Sin otro fin qne ll1antenel'se de rapiña,. no
do dinero; si esc gobicrno, digo, hubiese C1"ea-
tal'{lal'On en a(,JI'real' daiíos il'l'emediables, El
clo inmensos talleres y convocado á ellos indis·
illfeliz campcsino, clI)a choza acababa de ser
tintamcnte á todos los hombres deseosos de ga- "
elltregada á las llamas, á quien habian l'obado
llar un salal'io lejítimo y fielmente pagado, es· '
los ganildos, y qne se hallaba en un punto re-
toy en la íntima con\\'iccion de que gran parte
ducido {¡ mOI'il' de hambre, lIO tnvo otro reCIII'-
de los facciosos de Valenci~, Al'agon , Cataluña
~o Jllas que Juntarse con los facciosos para evi-
y la Mancha hubieran I'erlllnciado á su vida cri-
tar la desventurada suerte que le amagaba; al-
minal y dañina, at:udicndo en tl'opel á alistarse
gunos empero se agregal'on al ejército cOlJstitu-
b~jo la mOI'alizadol'¡¡ bandera del trabajo jeuc-
cionaL La casualidad tao sOIO¡"\\"3 qni!~n detel'mi-
I'osamenle I'ecompensado.
liaba su e:eeeioQ, pues se entregaban al pal,tido
La COlIstl'lIccioll de carnillo~, que, partiendo
qne mas presto saciaba su hambre apremiadora,
de los priucipales centros de la poblacioll, con-
y una vez compromelidos, tenian que pelearen
duzcan á otros menos considerables, puede có-
l~s filas en que se alistaran_ Aumentando este
Illodamente ocupar miles de brazos, sin necesi-
modo de \\"('cl11 tar el ntÍmero de depredaciones,
dad de gastos que escedan las fuerzas y medios c.ili,.
n'ecieron los males á proporcion, y por consi-
que tiene todavía la España: la mel'a cita de un, ,s
guiente IJuevas .Y lluevas "Íctimas tu\\Íeron que
becho que conozco pel'sonalmente,puesto que esi
~
l'eclIl'l'il' á este rOI'zado alistamiento_ Así era có-
obl'a mia,col'roborral'á e~Le aseeto, El señOl' mar·
mo se multiplicaban los efectos por las causas y
qués de las Marismas se encargó de la constl'Uc·
(~stas pOI' aquellos, y asi fué tambien cómo las
cion de un camino en Asturias, y hahiendo em-
facciones de Valencia, del Bojo Aragon , de la
pleado en él, durante los cuatro tíltimos meses
ñlancha y de r,~t3Iuña llegaron á ese gl'ado de
de 1838, hasta 5,,500 jornaleros, no pasaron los
mentido poderío, o\\"ijinado rOl' el tcrrOI' que in-
gastos de un millon de l'cales por Sll cuenta, y
fundia donde quicI'a el cI'imen, sicIlJpre im-
uuos doscientos mil rcales, poco mas ó menos, ,
pune,
por la del gohicl'no. JLÍzgllese por solo este ejem-
y llamo mentido al poderío de los rebeldes,
plo cuán inmensas obl'as puedan emprenderse
porque linos hombres, faltos de tooa OI'ganiza-
con escasos medios, y cu:íl sea el ansia de la
cion, de todo plan combinado, que no obran
cJasejornalera pOI' entl'q;al'sc al tl'abajo,

¡ji: LA ESl'A:iA :llODE[iM.
y cuanto llevo dicho ;¡CCI'CJ de In COl1stl"lIC-
las mas l'ignl'Osas leyes, Lo.'! l!'ibnuales ordina"
cion de carretel'¡'S es apli(:auie tall1Uien al esta-
rios bastan pal'a jl1zg~I' como á malhechol't's á
blecimienlo de puentes, mediante Jos cuales des-
los rebeldes cnjidos con las armas en la mallO,
apar(!cerían los bal'quil'hllClos ('11 que tan al'l'ics-
Las ouras plÍlllicas de qlw he !tablado deben
[;adamente se ll'asponen los ¡'ios de imp'!ltlOsa
plantearse. I~s preciso qne trate el gobil'rno de
cOl'I'icnte, y los pl1en tes de har'cas que tan lo
procurar medios de ocupacion y subsistencia
arcan el ólspecto de las ciudades mas lindas de
dllrante clliltro años á I¡¡s erl'cilhrs masas de sol-
.¡¡spalla: sin ertlbal';;o todas eslas mejoras pndie-
d~dos vueltos de golpe a la OCiOÚtÍlld. Fijo este
.'<ln COllsl'guirsl! sin necesidad de que el gobier-
término, porque ~i hien es vel'dad qne el em-
110 hiciese uiIl¡;uIl 3dl~IaIlto de fondos. LII es¡¡lo
pleo de I1na ;:etividad hasta el dia dl'sconocída
lacíon de minas, la ~()Ilcl!lsiotl de los callales
ofrece el úllico medio tle "bl'fll'instantallenmen-
{;omcnzados, la abt'!'I'I!';] (:e lluevas vias de co-
te en las masas y de pl'oprJl'cion<II'les ll!la exis-
municacíon fluvial, la lluion del Océano con el
tencia !'t'gulal' , CUüil'o nfios sin embargo no son
Mediterl'ánco pOI' medio del Ebt'o y el DlIero, Ii!
hastan!t'S para Ile"ul' el pais ¡Í un estado nor-
navegadon del G IwJalqlli\\il' hasta Córdoha : he
Hlal mediante el pl'ogl'esi\\o desanollo de los re-
~qllí el vel'dadel'() modo de pelea\\' ~in que (,III'S-
('!lI'SOS jpnt'l'ales. Esta primera mision no es pOl'
le tloa lágl'illl:l ni una gota de sangre. lIe indio
('ierlo supe!'iOl' á las fuerzas de un buen minis-
('afio t.an solo (liglln(}~ de losh'dh3j05 que )ll1edt'll
t tTio; pel'o de ella depende el porvenir de la na-
".ieclItal'st'; l'\\i~tell adl:más IElIchísirrws Otl'OS, 110
"ion; así como cOl','csponde á una asamblea le·
UlCIIOS lÍtilt~S, que pudieJ'a citar; pt'ro una vez
jí~lativa el pl~nteal'los proyectos que deben el'eal'
,¡dmitido .~I principio, IlO quedaria á mi cllteu-
las fuenles d!1l'aderas de la riqueza pública, En
riel' mas que la dificultad de la eleccion CII la
"lIna, deseal'a}o enconll'al' UI1 estado transito-
apJicacioll de los medio,; .v "1 cá IClllo que tengo
rio entre lo presente y el pOl'Vcnil" obrar siquie-
(",cho sobre el camillo cksde Sama:í Jijon pnle-
I'a una suspellsioll de la miseria jenel'al del pUP.-
ha evidentemente que seS'~Ilt.1 millones de l'ca-
1,10, y dar á las córtes un espacio dc cuatro años
les prop0l'.'ionarian tl'ahajo para dlll'ante uu úio
pal'a prt'pal'ar la Ol'gallizacion venidera de la Es·
('11 ¡jivel'~os puutos de la l'ellíllsula á riclI mil
1',1 tia bajo ti na base sólida, si!l q ne ¡m portasen
jOl'rlult'I'O', Puede no sel' el cálculo I'igurosa-
del {'Sll'fllljero mas que las l't'glas jeneralcs de In
mente exaclo con respecto a ciel'tas pl'ovinci"s
filosofía, de la ciencia y de la economía política,
pero no hay duda que lo es ~iquiel'a alll'oxirna:
cid espíritu de nsociaeion y filautropía , de la
tiv~mellk,
lI11walizacion de las clases pobres y de los debe-
'¿Y qué minisll'o, cnlor~do h;ljo tal punto de
rt:s de las d~ses I'icas, en fin, de los dCI'echos de
visla de moral y hlltllanidad, hallaria dificultad
l"dos; fondo inagotable de ol'ganizaciolJ ~ocial
t'n eueollll'cll' sesenta mi!lorws? y alln ni siquie.
dnlldc ha¡I~H'áll todns ventura y st'glll'idad esta-
1''1 telldri;¡ tal vez 'lile cllid,:¡, del hallazgo de es-
111<'. pllesto ql1e sus lazos no serán otros qne la
la 511ma ; Pi!!" como no~" t.'atal'ia de despm-
j'lslicid. Tale~ reglas jenel'ales pertenecen al jé-
bolsos ('on,itler,¡(lles hechos de pronto, redujé-
11"1'0 humano; bastará por consiguiente adap-
rase todo simplemente á la resioll del producto
t~rl<ls ulinadamente á los usos y costulllul'es del
i¡;ual al illtlTés 110 menos ti"e ;í la amOl'tizacion
pais,
tI(!1 capital empleado: )' segtll'o es que la indllS-
Al somelel' al pxámen jenel,¡¡j estas idt':Js de
Iria pri váda (~ln iH'endel'i:t ~q\\1ellos l rabajos al
porvcnil' , no )J1'clendo haber llegado comple-
modo qlle el st'ñ()¡' m;¡rql1és de las ]\\[at'ismas se
tamente á la "'l'dad , ni tampoco habel' tl'azado
t:ncargó del rilmillodt! A~tUl'ias mediante estipu-
todos los lIl(~dios de ejecncion en '-1 U cuadro de
laciones, de tal maner;¡ fundadas en la equidad,
lan absolllta exactitud, quc 110 quepa)a reto-
que honran sin dada a entrambas partes contra'
carIo en rnanem .11guua. Pel'o salvas las modifi-
tantes,
('.lcioues ql:e I'cslllten de mas detenido exámcn,
O mucho me engaño, Ó s(,l1wjnntl' sistema lm-
¡iO tiln!lt'O en alil'mar que !lO se puede llegar á
hiel'a dado plll' inmediato resultado la atenna-
nada completo, á n'lda estable, sin echal' mano
.. ion de esas gavillas illdisciplill~dns de que he
de los mismos mpdios que he propuesto, ó (k
hecho rn.'ncioD, y poco {t poco hnbiel'an Clneela-
otl'OS totalmenle á ello. pal'ecidos,
¡Jo al cabo l'cdl1cidas al prime!' jérmen ue in-
El levantamiento de Navarra, pOI' su cal'áetel'
~ul'l'ecciolJ, cornpncsto de [¡olllbres itJrilpaccs de, de (ll'oviucialismo y sus pl'etensiones á un réji-
,ivil' en paz eon la 50cicdad. Entónccs !tubirl';]
men escepcional con relacioll á lo '"C'slan!e
oorado el rj61'cito de un modo compacto y con
del reino, no eslaba enteraIT,,~nte fuera de los
decidida enerjía, á fi tJ de d\\'sfi"l1ir cu Sil cor~zoll
mprlios que he indicado para ]:¡s ga"illas de
rf.a bandería, que no ,iéndose ya l'ep¡·t'selllada
Cabrera; pero estos medios [lOl' sí solos hubie-
mas que por el cl'ÍmetJ in\\"et~rado é indomable,
ran sido insuficientes. T<:I gohierno no podia
h~l.bicra Il1crc('¡(lo linicélltlfntc la aplicacíoll de
dOl' ú solo corlnr dc raíz la cll('~tion, pCl'O ~i

1.40
mSTOHL\\ PO-LITICA
estaba en su mano proponer ros medios para ello,
do Iluestros contl'arios aceptal'las BiD empacho,:
bien que á las córtes únicamellt0 estuviese re-
puesto que estaball tolla\\Ía peleando, y es siem- ,
sel'vada la clc<:cion del sistema de pacificacion.
pre un empeño desacel'tado el de hollar á lo!>
Habia i>'cs puntos acerca de los cuales era im-
desavenidos; pues así Sp les concede eventual·
posible toda t1'ansaccion : la reina habel con la
mente lln del'ccho de I'ebeldía , puesto qne el
I'ejcllcia de Sil madre, la constitucion y la iote-
cielo absuelve y descarga deljttramento de fide-
gl'idad del tel'l'itol'io: los demás podian ser acep-
lidad i mpucsto pOI' la violencia; y en no Ille·
tados con lilas Ó menos modificaciones. Las CÓI'-
diando libertad, ya no hay realmente con-
tes, revestidas de la soberanía nacional, no han
tI ato,
I'etl'ocedido un momento ante las concesiones
:1\\'0 ban malogrado los Espaiioles la enseñanza
capaces de pacifical' el pais,
de la historia, pues el pal'litlo liberal ha estado.
A "ista de tantos padecimientos, al recuerdo
padeciendo horl'ol'osamenle bajo el podel' desus .,.
de tan preciosas existencias tl'onchadas míse-
atropelJadOl'cs; mas ¿ <Í qué ha conducido ese '1
I'amente , han callado todas la~ pasiones: el
enf[\\l'ccimieuto tal) pel'tinaz? Al \\'uclcode aquel'~
ilmOI' propio, el ol'gllllo no hall penetrado ('n
sistema sangriento. Los dirmtados de la naciDn,
d santuario de las leyes. Las córtes no han "is-
tendiendo un velo sobre tantísima desventura,
la mas que hermanos donde nosotl'os veíamos
alrayal'e1 dia de la I'(~conciliaci()n y dela paz,se:.
tan solo enemigos, "Las pl'eocupaciones no se
hall mostrado justos, hum~lIos .v jenel'Osos; .
desvanecen con el cañon y las bayonetas, decia
Han revalidadounánimcmen!t!<lquc!los fllc:'osde
el jeneral Hocheal ministro de la gllcrt'a en 1795;
las pl'ovin('ias vascongadas y navarras con que
las luces de la illstruccion y el trascurso del
se les habia bl'indado, ell ve? de aventarJos ó
tiempo son armas mas seguras para este objeto;
atl'opellarlos. Han pnes hermanado las córte~ .
es preciso esparcir á tOl'l'entes las pl'imeras por
una pacificacion venidcl'u.Y perene, sobt'epollién· '.
cslas com31'cas (la Vendea), proporcionar Ulla
do~e asi al pl'OfltO á SIlS contrarios, y al1n á las ~
m~dianía á la clase indijente y hacer cil'cnlal' en
Ilacionps mas a(;clantadas en el I'lImbo de la'
ellas escritos sabiamente redactados, model'a-
civilizacion.
dos, relijiosos y patrióticos. "
Ahí está la II'landa , donde la Illglall'J'I'a sigue if;
Opinal'on las córtes de 1 R3() como el esclm'c-
mas y mas pUl'gwdo las tropelías cometidas ir· ,.
cido pacilicador de la Vendea , y esperamos que
l'acion;¡lmenlc en aquel país: llevan Ja siglos en .
sabl'án cumplir sus intentos. Han pnesto en sal-
ese (!mpeño de maldad, regando ha!'to á menu-
,'0 el principio de la unidad constitucional; han
do con sangn! aquella tiel'l'a asolada; y la Irlan-
aceptado sin cavilaC'Íon cl lÍnico desenlace de-
da doblegada, mas no rendida, está todavía
COl'OSO que cabia en una contienda desairada, en
embravecida, y aun SllS cadenas siguen ret.iñen·
'lile la sangl'e ha corrido á I'andales: acertaron
do bajo las bóvedas de \\Vestmillter y estl'eme· "1'
5
por fin á anteponel' la paz al boato de un Iriunfo
CCII á la a!'istoel'aeia inglesa. Justiciero ya y je.
inhumano; y este impnlso gl'3fldioso y filosó-
uel'OSO el gobief'Ho actual ~ quisÍera aJj":iar. 'i
lico, monumento impel'ecedel'o de· la sabiduría
lIlas no le es dado, á ocho millones de 0pl'imi. "1
de las córtcs , aventó pat'a siem pre la semilla de
dos. Es tal el cúmulo de sus quebrantos, qne Uft
nuevos alzamienl·os. ¿ Sucediera otro tanto con
alivio parcial es de poqllÍsima monta, y 1111 re·
13 victoria colmada de la tropa constitucional?
medio fundamental mete miedo. Escarmiente . i
No pOI' cierto. Supongamos la rebeldía ya con-
allá el 0lwesol' eabiéndole tambien la cOl1goja
fllndida y solerrada á viva fuerza; entónccs ¿qué
de las víctimas; en el dia está colgada la suerte
fuera de aqllcllas pl'ovincias y de sns morado-
de la Jllglatel'ra de aquella Irlanda qnc I'a á des-
res? ¿ Se ocup~ra aquel terl'itOl'io como con-
agl'avial'se, e~talldo ya elJt(Tada de que a¡omó
'lllistadn y militarmente? Calcúlese abOl'a el cos
su !'edeucioll. Valiéndome de las palabl'as deMr,
I~ enorlll(~ con que se l'ecaI'gaba el erario ex-
de BeallmOttt (1) , la Inglaterra y la Irlanda se
lJ'l\\lsto, ¿ Cuánto habia de durar aquclla es-
pal'eccu á dos mellizos enlazados por la natura-
¡wdicion? ¿ Habia de ser indefiuiJa ó tempo!'al?
leza, el uno todo vividor, y el otro lIluy acha-
En el primel' caso ,.se enlabiaba IIn intento de-
coso, uo pudiendo ni vi Vil' juntos ui separarse.
~atinado; en el segu ndo , COIl retil'al' la tropa
Espcrancemos no obstante que en breve dejará
sin concesiones, se debia contar con que el dja
la Irlanda dc padecel', pues los vinculas que la
de aqndla retirada de la fuerza de I as provincias
unen con la Inglatel'l'a se han de aflojar, si II1J
descill'l'iad~s, se t1ispal'aball los enconos redobla-
se estl'eUan , pues en faltando Ull eslabon , la
dos con toda la fuerza que infunden á la ven-
cadena entera dr la sel'vidllmbl'e se destroza.
ganza el rubol' de una del'l'ota y el mill,tirio de
No hall querido los Espaiioles que la Navan'a
!lila Opl'PSiOIl dilatada, En SlIllla , pllt!slo qae se
]¡alJiall de fl'anqu'!it¡' cOllcesimles a 11;'1 en \\lila
';poca I'ClllOtd, IléH.:el'la, desde ¡lIl'nO. Hall podi-
• 1'. I ,¡¡ Irluud" políticu , etl

DE LA ESPAI\\'A l\\lODEH~A.
_parase con ello!> en lo quc la ll'landa con la ln-
doudc no tenia que derramar su sangl'e en (1,,-
glale!'I'a.
fensa de la libertad, celaba el órden público y
Restablecida ya la paz, todos se están ahora
con teso n asombroso, desempeñando callada-
preguntando cómo ha venido á rczagarse tanto
mente el s-ervicio penosísimo de las ciudad1's y
'Su eonelusíon, pasmándose de no conservar el
plazas fuertes (1) •
~
.. menol' cncono para con los que acaban desel'l1os
1
(1) Entre los rasgo" que descuellan en el ~unlunto
.
.: tan contrarios, Espel'ancemos tambien que to-
S
de la guardia nacional del reino, no puedo menos de
dos habl'án abjurado sobre las aras de la patria
~~
apuntar algunas heroicidades que merecen pateuti-
aqllel1osdesafneros <¡lIcnosenemistaban y aqueo
zarse al asombro de todos los amantes de la liberlad;
'Í" 110s apodosr¡lIe nos deslindaban, y que ya en lo
sucesivo nos cOllcpptllarémos dichosos de tre-
demostrando así cuán arraigado está ya en los pechos
molal'el timbre, siempre esclarecido. de ESp3ño-
ciudadanos el carii'io á las instituciones constitucio-
nales.
ies, comun para toda nuestra grandísima al·
cUI'nia.
En ,834, treinla gnardias nacionale. de Cenicero,
RecOI'demos nuestros enconos y guerras con
provincia de Logroño, bloqueado. por 4.000 carlis-
la América: porhabel'llos desentendido á su
tas, capitaneados por Zumalacarregui, reehawn la i".
'tiempo de quejas fnndadísimas, i cuánta sangre
timaeion de rendirse. Arróllanse las puertas de la
se ha derramado!
iglesia donde estahan paro petados , y van dispulando
Rayó el dia en que hemos venido á reconocer
á palmos el terreno hasla el coro; se reliran lnego á
-la independencia de nllcsh'os hermanos ultl'a-
una de las bóvedas de la iglesia derribando la escale-
marinos; pero fue tras veinte y seis años de
ra. Foguean desde allí mortalmente á los sitiadores,
contienda, y en ver. de recoucentl'arse los reno
quienes incendian la iglesia. Trepan los sitiados al
campanario y continúan su penosa resislencia, po-
cores en lo íntimo de las enll'añas, tanto acá co·
niéndoles el enemigo por delante y escudándose con
mo allá, vive y revin! una hel'mand'ld recóndi·
ta, y un lazo callado que nos está patentizando
sus hijos y mujeres; pero cOIlsumidos sus pertrechos,
se avienen á fenecer de hambre.; lIlas llegaulas tropas
I lIuestl'o or(jen comun, que ]lor donde quiera nos de la reina en aquel estrcnlO y los lihertan.
;: recuerdan el idéntico idioma, las mismas cos-
En 1835 , noveuta voluntarios de Mercadillo, pue-
i . 'lumbres y la pl'opia I'elijion.
h~:·
hlecito del valle de Mena, contrarestan, encerrados
Lo repito, no le cabia á la España el plantear
en una casa atropelladamente fortificada, á los em-
. ·uo sistema reinante con el triunfo único de la~
'
bates de todas las gavillas mandadas por Castor. Tras
.c' -armas, que aun cuando fuese asequible, como
algunos dias de sitio, intenta el cabecil1la quemar el
tllo concepttío , poca variacion habia de acarrear edificio con carretas cargadas de leña. Se sacrifican
para los negocios del pais; pues en medio de to-
do y así como nos hallamos, nos han de acosar
trece yolul1larios al resguardo del fuego graneado
desventuras tras. la guerra civil, pero se nos
de los compañeros, pegan fnego á las carretas y se
t"
incorporan en su recinto.
agolparán pOI' otro I'lllnbü , y no acudiendo so-
En el mismo año, veinte y cuatro voluntarios de
i"
bre la marcha y á todo h'auce, no tendrá cabi-
¡'
Villa franca sostienen desde el campanario de su pue.
da el debido alTcglo para n05OlI'os. Volaron ya
I
blecillo un sitio contra fnerzas considerables manda-
treinta años, y nada pl'ospera en España, pues
das por el mismo Don Cárlos. Incendian la iglesia,
no hay educacion ptÍblica deslindada y funda-
cunde el fuego á la torre; los sitiados, reducidos á
meutal,.ni rumbo alguno para el desarrollo in-
doce, apuran sus cartnchos , y los hace Don Cárlos
telectllal. Desmayan y casi fallecen la agricultu-
ra
pasar por las armas á su pres~ncia.
y el comercio, y así no cabe un porveni¡' ven-
Una de e.tas defensas desesperadas mas notables
turoso sin florecer estos ramos imprescindibles,
Rehagámonos pue5 de tallto abatimiento, ya que
fué la del alcalde mayor de Albocacer, pueblo del
reino de Valencia.
podemos todavía. Borl'emos por fin todo rastro
Al asomar Cabrera y sus gavillas, el alcalde se en-
de esta temporada de bal'barie moderna, que
nos tiene desviados del rumbo práctico. Esali
cierra á fner de comandante, con doce nacionales, y
teorías nos degücllan; planteemos ante todo un
corno siempre incendiaban las iglesias, se encarama
gobiel'no de entereza cabal y justiciera, pues
al campanario ya con solos dos hombres. Estos, dán-
sil) este preliminar, no cabe salvamento.
dose por perdidos, creen salvar sus vidas sacrificando
El intento es muy asequible, y aun estoy por
al jefe; uno le Jeseerraja un pistoletazo y le yerra,
y
decil', muy ohvio.
entónces el alcalde mata de una puñalada al asesi-
No me dl~spido del tcma milit3\\' sin citar los
no, y derroca al olro de lo alto de la torre, Signe de-
fendiéndose solo; mas por dicha portentosa cae ileso
inmensos servicios dehidos á lluestrn preciosa
gual'dia nacional, competidora COII el éjél'cito en
en medio de los escombros y queda tapado con una
denuedo y aran desalado por lodos los puntos
campana, y los carlistas. tras mil pesquisa. inrruclllo-
de la Pt'uínsula Cll qUl' nrdiú la guen'¿¡ t:Íl'il; pues
sas, se marchan; el gallardo alcalde, siempre COIl su

HISTOHlA POUTle.\\..
t.ahuco, se di,;para de 1a~ ruiu::is , gritanuo ron voz.
del euellligo. Sin mancomunar.e ui ~ahel' lo 'Iue H'¡
;ltl'onadol'<1 : El alca/de m:zror dé Alhocncl'r l'stci tOdíl 4
practicar el ~'ecin,), se arroja á la calle con el fu,il en .i
f,ja respirando, r ¡ viva 1.1 libertad.' tira un trahUCilzo á
la malla; 10< guardias u'lcionales, sin jefes y sin ór· ;
1m enemigos y logra salvarse en medio de la cour,,-
oeu alguoa, trahanla pelea por todas partes á un tiern·l
_ioll ';Jusad. por Sil salida tan inc'pera,la.
po, y de resultas quedan sobreel empedrado cerca de 1
La guardia nacional de Bilbao ha contribuido en
trescientos facciosos,ciento y cincuenta heri,los yocho. é
gran manera á la salvacion española con su libertad;
.
.,
1
1 1
l
.
1
CIentos prlslOnerO¡;, JuyerH o O~ (enl;:¡S vergonzosa.:,
~' llIas con~tando que IJS potencias del norte "-taba n
mente. Se intenló aguel arrojo 1'01' ballarse Zarag01.'1 I
,¡ la espera de la rendicion de Bilbao p"ra I'reunu,'er
sin guarnicioll, y además dos hatallones de la gual'di~ j
la soberanía del pretenrliellte.
nacion'll, con toda la cahallería, hahiol1 acudido al .. "
Cnando>tl intentona sobre iHarlrirl, la guardia nn-
corro de Gandesa, .itiada hacia un año pUl' la, gavi.
cional fué descollando pOI' todo su rumho en denue-
lIas de Cabrera.
do para contrarestar las gavillas carlistas. El ejército
Voy á cilar otras hero;ei,lades cn que una eua,lri.
culero se arrojo sobre San Peclor en Cataluña, y' con
¡lita de valientes hall defendido hit< hogares COIl1ra
su rt'slsteIlria e'ielill'ccida dió lugar ti que acudiesen
fuerzas grandiosas.
.
bs tr"pas constitucionales en 'u salvamento.
Ca'pe, eu Aragon, se ¡J"fendiLÍ (lllel' dias con su';.
El jenet'al Oda derrotó a lo, carlista. en Chiva.
guardia nacional contra varias divi,iones de Cabrera,
cuya guardia nacional, eOIl ~u hizarro desempeñu
La aldea ti.; Valca"Jrlo, en Costi!la, no tenia ma.
<'" aquella., 111ereció hasta se" cruces de la ó"den d4/ que nueve guardias ":,,,inn:,les al emhe-tirla Baln""p.
San Fernando.
da, el 23 de marzo de l838, :v tras una le,i<tenci. de.
El ro rle octuhre del miomo "ño, los guardias na-
,esperada, quedó to,j¡, rendida y 'Jul',"ad",
('i""ales de Toledo delTota1'on y apresaron la partida
L" defellsa mas heroica y en que la gOl" rdia nacio-
d~1 ca¡'e~illa Toro.
nal eucuuluró SlU iglwl !-oH p:ltrioti~mo t!..; la de Gande~_r
En 1838, lo" miliciallos de Reja,', COIl la trop" dól
sa en Aragon, pues C"brel'a la e.,tuvo ,itiallrlu ú hl".
jeneral POl'diñas , embistieron y derJ'(,ta ro u , el 3 de
queando por dos años cou,PL'uti \\,0". Aho('(I(Ll ya re·
111:1)''', la ga\\'illa de Basilio. La gual'di,. uarion" I de
pe:idas vece" á su eSlermilJio, C;Ht~cieudo de a!la~lo.
Al!lilccte de,barato, el 19 de junio, en la Osa tle
y de pertrechos, fu~ soco)'. ida oporto ¡HlIHPute pUl' la
lHor·tiel, á los f"ccio«" ,,'andados por Archidona,
{ropa constitucional, h:l>ta que incap"!. ele resistellcia
haciéndolo prisionero. Los guardias ,,"cinnales de la
y entorpeciendo la prec;sion <le auxiliarla tod"., lal
Jineta, la Roda)' Fuensanta emhi,tieron repetid.,.
operaciones del ejército, 'e acordó sn desamparo, Aru· '.;
JHf-'nte á Jos fJcciosu"i de I'ra~ladn, eH número de dllS
de por despedida el jencl';,] San Miguel ,¡ su "si'lenei",
Juil y quinip-ntos, :' "'en('iénrJo19~ IlJa~ y n~as, fllerOH
cOJt<;igue descercarla y se 1 :eva consigo el ('orto vecin~
cercenando ~ns gavillas, ('sterrIlÍn-ílld(¡];)", al fin pI',r
dario y guardia n,aclonal restcllltt'~ el I t·~t~tellcia tau
entero. Por último cupo á la mili"i" ,le Barraj el apre-
pertinaz:, conducjéndoios á lUl'Cjllineul.d, dtJude .aque· \\'
sar almi<mo cabecilla Tallada.
nas hidalgas víctimas de 1" gil erra sigilen sosteniend" '
La guardia nacio),,,1 de VilL.reayo, sahedoru de
la causa que tan cara le eue,t". Gandesa I';¡ro en u~
qne una columna ('arli,tJ estaba pa"lIldo por las cer_
mOllton de escombros.
""nías, salió en Sil hu;ca. la alcanzo, derrotó, y aprl-
Quiso la guardia nacional de ~Ioll(alvan imitar á la
só al cahecilla eOIJ cuatro oficiales y setenta y siele
heroica Gandesa, pues habiendo eontrarestado cou
soldados.
teson aSOlúbroso los embates de Cabrera que la esla-
El 'i de marzo, los milicianos de Pnns en Catalu-
ha sitianrlo, acordó tambien el desall1paro. Agolp"
ña trabaron refriega muy cmpetiarl.1 y sangrienta ('on
su, fuerza;; y a im pulsos de su denuedo, ~rrolla las li·
los carlistas.
neas carlistas/( y llega á Zaragoza el r 4 de junio J.
Lo< guardias naciouales de Se!;'"rl,e, Castell()O,
,839,
Vilbfanes, Lncen", puehlos, ó lugarejos que se
Se r",]ondeará algun dia el cómputo de cuanto,
hallab'lI1 en el ;Ímb:lo de las correrías de Cubrera , hau fenecido en las lilas de la guardia uacioual pOI' el
llan est,,,lo seis a!ins pele:l11tlo; y así las cortes ,lecL.-
discurso ele tau IIOI'r01'OS3 guerra, y las COI tes tie",'U
rllron con hortn fllntlamellto á tau ,lenodados defelI'
ya concedidas peusiones á lilas de seiscientas viuda.
sores de la libertad beneméritos de la patria.
de sus individuos mnertos en ei campo de hatalla, Illa.
El 5 de marzo de 1838 , cuatro mil carlistas Sor-
no han evacuado con lOucho ese amargo testimonio do
prenden á Zaragoza, mandados por Cabañero; ilItro-
recollocilniento con todas las familias que lo merecen.
<lucidos traidora mente de noche hasta el corazon de
Aeábc.e ya ton trájicu drama, pnes la E'paii;¡ viene
la ciudad, se apoderan ue los puntos principales; )' el
á ser ya el único pais de Enropa donde la g'lefra teu·
'01<"illdalio, al abrir los [¡illrone, se, hana en poclel'
gll cahiela.

DE LA ESP:\\ÑA 1IODERM.
CAPITUI.O SEGUNDO.
Acontecimientos de Vergara.
Preciso es volver olt'a \\ez la "ista al año
rlJlcra en UIl sentido mas ilustl'ado, Entóne(''!o
1837, si quel'emos darnos exacta cuenta de
fué cuando se le propuso para jeneral en jefe ú
las causas que presidieron á la disolucion de la
lUal'oto, quien no podia inspirarle confianza
insurreccion carlista. Despues del descalabl'o del
algunas puesto quetenia pl'csentadas proposicio-
pretendiente delante oc l\\Iadrid y de su forzo,a
nes al gobi~rno fl'ancés que se habian hecho):1
retirada á las provincias vascongadas, penetro no·
públicas. l~ste jeneral no trató mas en un priu-
toriamente la discordia entre los jefes rebeldes,
cipio que de granjeal'se el afecto de todo el eJér-
pues achacáronse unos á otros recíprocamente
cito, I'eslableciendo en éIJa discipliua y procu-
la culpa de aqucl rcvés y se cl'ijieron do~ parti-
rándole mejOl' suerte: ensayólo en efecto dn-
dos en la corte de Oiíate. Efectivamente eutóIL
I'ante todo el año 1838, y, es preciso confesal'lo.
ces rué cuando pOI' vez I)\\'imera apareció esc
lo consigl\\ió de \\ln modo hasta entónces desco-
pm'tido ilustrado que pl'ÍlJcipió á pedil' cuenta de
nocido; bien que á esto solo se limitó su influjo,
los sacl'jflcios hechos á favor de D, Cál'los. Ha-
pues don Cál'los tenia wbl'adas simpatías COII
llábanse á su frente casi todos los hornLl'es dis_
cuanto sabia á despotismo y absolutismo para
tingnidos de la insul'feccion y los jdes caidos
concedel' su favor eu lo mas mínimo á cualquie-
en desgl'acia que vislumbraban ya la posibilidad
ra que no abrigase de todo punto sus misma.;
de un acomodamiento: en el 011'0 partido ha_
idcas. Sin embargo en\\'iáronle cn aquella época
bia los hombres purameute milit.ares, descon-
del esll'anjero al padre Cirilo, arzobispo de CUhil,
tentos igualmente, pero que creian en la posibi-
pal'a que diese oll'o viso á la marcha de su gc-
lidad de un exito favorable á Sil cansa, No qui-
bierno : no le hizo caso don Cárlos; y sin dud,l
so D. Cal'los decÍllirse por [1 nos ni pOI' otros, si no
que á la influencia de aqnel eclesiástico se deb,!
que elijió fiara jef~ de su ejército á un hombl'c
la llegada de la princesa de Beil'a, novia del pre-
iusignificante, y I'ecayó el nombl'amiento en
tendiente, en la cllal se creyó ver bastan te a~­
Guel'gué. Así fué siguiendo la insurreccion en
cendiente sobre don Cál'los para detel'minal'le
este estado durante los tíltimos meses de 1837 y
á cambiar de sistema. Sin embal'go nada se CCI!-
primeros de 1838, hasta que derrotado Guergué
siguió todavía, bien que todos estos esfuel'z¡J:,
en Peñacerrada, fuerza fué buscarle un slIcpsor.
nos prueban á las clal'as que ya dpsde dos años a
Hallábase en aquella sazan la insllrl'eccion en Ull
aquella pal'te se hallaba la insul'I'eccion fuel'tt'-
estado deploraLle; gl'an mímel'o de voluntarios
mente trabajada por discordias intestinas. Do~
fastidiado~ pOI' las coUtillU3S del'rotas que su-
torys ingleses que habian ido comisionados 81
friel'an, se habian I'etirado ya á IHlS casas, y los
cuartel jeneral de don Cál'los habian ya obs('I'-
restantes quedaban en ulla completa indiscipli-
vado la fanática camal'iJla que rodeaba siempr,'
ua. Si eljene/'al Espartcl'o, tras sus pl':meras vic-
á aquel 'príncipe, 1\\laroto, quc hubia roto c;"i
tOI'ias, hubiesc podido con titluar hostigando mas
abiertamente con la COI' te y con el ministerio, m¡¡,
y mas la insurreccion, acaso hubiel'a acabado de
nifestó entónces á los referidos enviados ingles(,:i
IIna vez con ella; pCl'O Jos apul'os del gobiel'no
cuanto perjudicaba al buen éxito de la iuslII'l't'c
dI! la reina diel'on tit'mpo á don C;íl'los de dit'i·
cion semejante camat'illa, y hasta les hizo algti-
jirse á las potencias estranjel'as, á quienes ell-
na indicacion sobre un acomodamien to gal'<lu-
vió un ayudante pal'a obtener socorros y dinf'-
tizado por la Inglatel'I'a, y entóuces fué cUJndo
ro: bien que noticiosas cstas de la desac€l'tada
don Cárl05 y los suyos comenzaron á desconfli'I'
direccion que daba don Cál'los á los negocios de
de aquel jenel'al. De resultas de tales descon-
su causa, le concediel'on tan solo IIn emprésti"
fianzas, cl'eóse desde aquel momento en la COI'!"
to de seis millones, con espresa condicioll de que
un pal'tído que se mantuvo en hostilidad !J"'-
abrazase un rumbo que ofreciese mayores ga-
mllnenle contra Maroto, compuesto Ill'inci!,,;'-
rantías d" 511l'oder etl !e f'O:"¡Ci1!I')~' ql!e sc di,
nlcnte de f;)n~t!(··]"f¡ h~en que :··0r!~).as/~~:, iCi:nh:'.'fl

U4
HISTOHlA l'OLlTICA
parte de él algnnos milital'es propiamenh! talcs,
un plan bien formulado ni cnminal' hócia él rc-
quc buscaban siempre ocasiones de..!:íitil'se, al
suelta menta,
paso que obsel'Vaban en Maroto un constante
y es de notar que en aqnella época hubo siern-
cuidado de evitarlas. Así fllé como á García, co-
pl'e tentativas de negociacion ; díganlo sino las
mandante de Navarra, se le afeó una jornada
proposiciones pl'esentadas al teniente jeneral
asaz gloriosa que tuvo sobl'e el Arga , como Bal-
conde de Harispe en 1835, en tiempo ddjenel'al
maseda fué separado del mando de Castilla, don·
Rodil ; las tanteadas pOI' el conde dc Toreno en
de hiciera alJunas incursiones nada desgl'acia-
el mismo año despues de la muel'te de Zumala-
das, y como se mandó á Castol' que snspenJie-
carl'egui¡ la de l\\Iuñagorl'i en 1838, despues de la
se sns opel'aciones pl'incipiadalii contra Santan-
l'etil'ada de Madl'id, etc,
der', Hasta se dijo que Maroto estaba de aeuel'do
POI' otra pal'te los hombres de accion y deci-
con Espartel'O para no batit'se.
didamcnte adictos eran inaccesibles á tales ten-
Aquí es donde resaltan daramente las divisio-
tativa~. Vencer ó moril' era su divisa. Estl'años
nes de que era presa la insurreccion carlista: se
á las cuestiones de gobiel'Do y de alta política,
ha querido denominar á estos partidos con el
habian adoptado, segun cllos decian , un prin-
títnlo de provincial y castellallo, pero esto es un
cipio; don Cárlos era su representante; él solo
erl'Ol' ¡ en ambas facciones habia castellanos y
tenia dercchodeart'eglarloásllalbeddo, y áellos
pl'Ovineiales, y es mas lójico designarlas segun su
les locaba lÍnieaU/cnte proseguit' aferl'adllmente
respectivo objeto.
la defensa y alcanzar el tI'iunfo con las armas.
Al p,'incipio de todo acaecimiento político que
Añádase á todo esto la l'ivalidad entre jefes y
crea un ól'den de cosas cualquiera, una revolu-
soldados gl'Osel'Os, atestados dc orgullo militar,
cion, por ejemplo, uua guerJ'a civil, hay en
y horÍlbres illlst/'ados envanecidos de su supe-
los pl'imeros momentos unanimidad entre to-
t'i(lI'idad intelectual y con solos estos datos, con-
dos los que contl'ibuyen á él; pero en b.'cve se
formes á las ordinat'ias condieiones del espiritu
sepat'an unGS de oh'osen t'azOD de su objeto par_
humano, se enconll'ará fácilmellh~ la llave de las
ticular, } a sea en vista de los reveses, ya á cau_
divisiones intestinas dc la iJlsul'rcccioll. En una
sa del mismo éxito. Mientras marcha bien, unos
palabra, el un pal'tido cm el delos reaJistas d tu-
quieren ir mas allá todavía, otros desean parar-
da trance, el oll'o el de los realistas basta cierto
se, y si se desgracia la empresa, unos persisten
punto.
en comenzarla de nuevo, otros se desaniman y
l\\1aroto pel'tenecia allíltimo de los dos, y don
desisten de ella. Esto es lo que ha sucedido du-
Cárlos notOl'iamente al pt'Ímero: pero pOI' efecto
rante la guerra civil de Espat1a.
de su endeblez é incapacidad, este pI'íncipe se
Sabido es que existia ya desde un l)J'illcipio
dejó dominal' pOI' el spgundo. Infundiéndolc te-
entrc los rebeldes el jérmen de aisellsion, y las
mores acerca de la segll/'idad dc! su persona, Ile-
personas qne penetraban á fondo la índole del
gal'on á decidir á don Cát'kk~ á tomar Ull p3I'tido
alzamicilUto bien acet'taban á conocer que los fa-
contra l'I'Iaroto y sus adictos, y entónces fué
náticos que habian sublevado las masas en 1833,
cuando se decidió á buscal'le un suceSOt' entre
y estas masas que se habian insurreccionado sin
los hombl'es de accion; pero advct,tido con tiem-
meditat' las consecuencias, por una pat'te; y por
po Mal'olo por una persona de confianza, se ade-
ott'a todos los que postel'iormcnte se agregaron
lantó á don Cárlos .Y sorteó SllS til'OS mauJando
á la insllrreccion, ó descontentos ú seducidos,
fusila.' á los mismos que se hallaban dlósignados
se hallaban en la realidad esencialmente separa-
pal'a reemplazarle. Sin duda era este medio PI
dos. La ~spet'anza del t.'iunfo aunaba 10Jos
mas á pl'opósito para conteller al pl'etendientc¡
aquellos matices; la pérdida dc aquella espe-
pues á los hom11l'es débiles é indecisos nada les
ranza volvió á realzarlos. Así es que todos los
asusla ni desconcierta tan f:ícilmente como una
hombres dc razon que no estaban unidos á la
accion enérjica é inespcl'aJa que les dá á conoce,'
causa de don Cál']os por un sentimieuto apasio-
el! quien la ejecuta la (lI'entla de que carecen,
nado, por una adhesion personal y fanática, co-
Cedió D. Cál'los bajamente, y 1lO solo aprobó
menzaron á conocer que sus esfuerzos eran de
las ejecuciones dc Estella, sino qlie sacl'ificó á
lodo punto infl'nctuosos, y ya desde entónces
Maroto sus vCI'daJeros amigos, dejando depol'tar
previel'on que podrian ser mejor recompensados
á Fl'ancia á los que se habian libertado de la
sus sacrificios, si cortaban políticamente una
muerte, con lo cllall'emató su descrédito, pues
guerra cuyo lÍnico I'esultado posible era una
sus fanáticos pal'tidarios /lada espet'aball y~ de
desventlll'ada catástl'ofe. Los jefes pOI' egois-
él, y los que deseaban la paz acahal'on de aban·
mo y las masas por abut'l'imiento adoptaron si·
donar á un l)l'íncipe de quien liada podian tam-
lllultaneamentc aquella misma idea, y se dejaron
poco promete¡'se. De aquí la facilidad COIl qlle
lleval' pOI' instinto por todos los raciocinios que
pudo Mal'olo llevar á cabo su golpe de e~lado,
podian cOlltribuÍl' á realizada, sin pOI' eso tener
y la acojidn qne Illereció dt; la poolaeioll y Jd

DE U ESP.\\.~.\\ .\\IOLlEII~A.
·1 {:I
ejército aquella sangrienta ejecucioll: pues se caya, aprovechando la disellsíon que ,'cinaba cu
encerraba en su fondo la paz, y todos echahfln cl ejército cal'l ista,
:r'
pal'a estableeel's':! en el pai.~
de ver qlle ~Iaroto acababa así de quitar de una y ejcl'cel' el influjo pacificador; siendo de nolal'
vez de enmedio los obstáculos queá ella se opo' qne donde quiera que hallaba disposiciones fa-
ohm. Desde entónces se habló ya de la com po-
vOl'ables á su intento, en Alava yen Vizcaya,
sicion que habia de verifical'se, C0l110 de cosa obl'ab;, con sllma dulzura, mientl'as qlle en
hecha; J solo diferian las opiniones acerca de las eomarcas cuyos habitantes se le declal'aban
!?' los términos en que deberia estar" concebida: hostiles, eu Naval'l'a, mandaba devasta~ el pais
preteudian algunos que se concluyese á toda pOI' el jeneral Leon, tr'atando así de hacer COllJ'
costa con la gllerl'a y se en trase en negociacio-
pl'endel' á los pueblos la necesidad de la paz por
nes con el jenel'al Espartel'Oj Otl'OS quel'iau es· medios diversos yen armonía con sus disposi-
tipular á favol' de D. Cál'los, de Jos pueblos .v
ciones.
del ejército; Otl'OS en fin á favor de estos últi·
POI' Sil parte cono,~i!Í ~lal'oto que
mos
las cil'clln~,
tan solo j todos siu embargo convenian en
talleias se iban haciendo de día ell día mas
trausijil'
y m~s
}' reconocer los del'echos de Isabel. En-
Ill'jcll tes, J en la indedsion en que se hallaba
tónces
cu,
fué cllando noticioso Espal'tero de cuau-
tre los val'Íos proyectos que se ajitaban
to
allá
pasaba
en
eutre los cal'listas, supo apl'ovecharse
su imajinaeioll, no elijió ningllno en
con
padicu!a!',
Sllmo tino y hábil destr[~za de Sll~ discol'-
sino que los '1doptó todos; medio seglll'o
dias,
de
é hizo desde
1](1
Sil cual'td jeneral de Alcana-
sacar pl'ovecho de ellos, Sus IlI'oposiciones
dre las
eran
primeras proposiciones, qlle llevó el 1'0-
estas: espulsion de los dos pl'etclldientes
rOllel
Cál'los
Palliagllu, encargado á la sazon de un ,Y CI'istilla; casamiento del hijo del pl'imet'o
canje de prisioneros,
COIl
En ellas manifestaba á Ma-
la hija de la seguuda;
~~
reconocimiento del
roto
go-
quc despncs de los acontecimientos de Es·
biel'no constitucional,con
'~,
las modificaciones quP.
tella y de las consecuencias que tl'ajel'on á la hiciesen en él las córtesjencl'ales
,
nOlllbl'¡¡das
guerra, esta
al
carecia ,va de objeto, y como reci,
r'
efecto; reconocimiento de los fuel'os de las
biese
PI'O-
semejante II1'wifestacion muy buena aco· vincias
~
y de los gl'ados del ejército c:lI'lista.
jida, pidió l\\Iar'oto lIU armisticio, á que se negó
Nada de esto quiso aceptar Espal'tero,
rotundamente
sino
Espartero, Continuadas mas
qnedeclaró á Lord Johll
~
Hay y á Maroto qllt! no
tal'de las negociacioncs, desbaratólas siempl'e la admitir'ii! pl'opuesta alguna de composicion sin
pretension de un 31'1uisticio que jamás quiso el previo l'eCOllocimienlo d,'1 gobierno constitu-
" apl'obar este jenel'al, y qlledaron las eo~as en
r
cional en toda ~1I estell~ion,
este estado hasta la proposicioll de Lonl 10llll
El papel que teuia que h"eel' Espartero
, Hay.
en es-
te drama Cl'a en efeclo mny sencillo. Viendo la
P/'edso es decir que 1\\1aroto nillgun plan te-
desuniolJ del ejél'cito carlista y conociendo que
hia resuelto, sino que se indinaba sucesivamen· amenazaba en él un total rompimiento, era.dne-
te á todos y qll~ria ante tndas cosas aseglll'ar la ño de eXljir todas las condicioues que deseaba;
paz, En cuanto á los habitantes y al "jél'Cito, así que, nada pel'dia en dejarse solicitar y quc·
abnrl'idos ('amo estaban ya y IIIl1y cerca del IJarse á vel' ,'enij', alltes bien. este era el medio
indiferentismo, claro es que ulla vez pel'dida de obtenel" en vez de ulla traosacciol1, ul1acom-
la confiatlza, no se podia ya con tal' eon Sil entu· pleta sumision que debia contl'ibllil' no poco á
siasta adhesion de otl'OS tiempos, En efecto, en su giol'ia,
Ramales, tÍl tima ocasion que tuvo el t'jército
La Francia j' la Iuglaterl'a,que ningun sel'vicio
carlista de venir á las manos con el cristina,
habi~n ¡>I'''stado á la causa constitucional en mas
Maroto se hatió mal; plles á pesal' de que sus de dos afias, ninguo derecho ni podel'teuian
tropas se hallaban (~n blltma Jisposiciun y de, para l'edanlarle sacl'i(jeio~;
f~ndierolJ
ni podíau Ja aque-
bizal'l'amellle sn pnesto, se qlledó él
llas potencias intervenil' mas quc como conseje-
inmóvil en la I'ct~gnal'dia; por lo cual desde ras, quedando por consiguiente la composicioll
elltónces no mostraron estas ya llIas dp.sp.os de á merced de los acontecimientos. D, Cárlo!l em-
batirse, POI' oh'a parte viéndose D, Cárlos á ell-
pero fné quien ace~el'Ó Sil des[~nJace. Habíale co-
tera y absoluta disposicion de Mal'oto, tomó su, municado !\\Ial'Oto las Pl'oposiciones hechas á
prec3ul'ioues para con él; pero, eual todo hom· LOl'd Hay, qlle recibió él sin rehusal'las ni admi.
bl'e débil, disimnló cuidadosameute sus mane-
tidas pnr el pronto, y dando parte de ellas á lo,
jos, POI' esta razon mantenia tina no interrum-
deslel'raJos á FI'aneja: los cuaJes, como se ima-
pida correspoudcncia 1'011 el obispo de LeOl! y jiwlI'an que iball á sel' admitidas por el gabinete
Jos demás destenados á Frallcia, al propio tiem· inglés Íl qllielJ las habia enviado el coronel Wylde
po qlW les daba públicamente los mas eviden-
pOI' llIe~io de su edecall Lynn, creyeron que el
tes testimonios de su desafecto, En esto arlelan-
mejol' medio de impedil' su efecto el'a fomelltat'
.
tabase a Il;í Espal'lel'o hacia el corawll de Vil-
1111 motín cutl'e los batallones na\\'al'r05 de quie- A
10
l·-:
~

Hl5TORI:\\ I't)LITIU
lIes mas seglll'idad tellian, <Í fin de for'mlll' jUIl lo
lodu~ estog jefes poLli:! disponel' IIIal'tllo 1Í. sna!·
a la frollt~ra de Fran,;ia 110 cenll'o donde pudie-
hedl'¡o, y aun tal vez deseaban con mayol' ahinc(J
se I'eflljial'se D, Cárlos y protestar conlJ'a Ma-
que él la paz á toda costa: convinieron pue" (';1
l'OtO.
Id negociacion y dieron á Marola plenos podl"
Amotinóse en efecto en II'lIl'l':lll1 el 5,° bata1\\,m
I'es pJI'a continuarla. Tambien la apl'obaroD al-
de NaV3r['3, eu9de JgO'ito, yfué á apoyal'se en la
gunos jefes de Navarra, entl'e otl'OS Elío; peri>
fl'Ontel'3 de FI'ancia, en Vera: su antiguo jefe
lila roto, siempre con la esperanza de procnt'¡lt' á
Agllil'l'c, el clll'a Jllall Echcv31'ria, y mas tarde
D. Cál'los mejol'es condiciones, pl'OpUSO que se
Basilio Garda, destel'l'adosá F,'ar.cia pOI' Mdl'oto,
reconociesen á la vez los derechos de Isabel como
~cudjel'On á unirse con los insnrr¡.,cciollados y
I'eilla y los de D. C;idos COITlO infante, anillando
II~mal'on á sí á loo; demás batallones: pCl'O aquel
pal'a ~slo los dos decretos en que las córtl's le
movimiento no hailó eco Ili entl'c los habitantes
prival'on de todos los derechos y además de sn
ni {'f] el ~.i0i'cito, y 105 batallones qne Mal'otodes,
patl'il1lonío pal'ti(:ular, Bajo bies bases qni~o
tacó cDnt¡'" los amotinados no simpatizal'on con
II'Jnsiji¡' con E~pal'tel'o en DUl'ango, pero este
,'llos clIa! ('stos espel'aban. Viendo esto D, Cál'-
caudillo conocia sobl'adobien las inmensa' ven·
lus, tllVO la :Hilantez de acomparlal' á Elío, en-
tajas d(!,u f¡:¡sicion par'a aceptar las condiciones
"31'gado de sofocal' aqnell:! I'cvllcl la, mal'chall-
de :\\Iaroto, cuall'squicl'3 que fuesen,
do así contl'u los mismos ¡¡lit! él habia movido
El 25 tuvieron los dos jenerales su pr'imel'3
;i sllbleval'se. Fiel á su papel de doblez y fabía,
entl'evi!ita en un Illonastel'io cutre Equeta y J)1l~
m'denó á los I'ebeldes C]Ul! se sometiel'3n; pero
I'ango, y allí hizo conocer Espadero al jcf,~ ('a l'·
\\uvo al mismo tiempo una conl'erencia íntima
lbla que no le era ya dado 'iolvCI' á reuuir,,,,
y secl'da con EchevalTía, en que le encargó que
con D. Cádos, que se hallaba:í la snoll ell Al-
"e malltuvicse fil'me hasta eltíltimo tI'ance,
saslIa en inmt'c1iitta pl'oximidad tle los rebeidt~,
l::1l1!'etanto conlinuubanlas Ilt~g()cia('iones, E
de Vera, quienes habian bajado á UlzJrnJ. Lo
;;ohie¡'no inglés habia declarado á M3roLo que
primero de que se trató entre ambos jefes rué
no podia admitíl' sus PI'oposiciones de Amul'I'io,
la cucstiOll de fuel'os; pero a!luque el cat'lista
'yen su lugal' le pl'esento las siguientes: t;a Ale·
cxijia su reconocimiento liso y llano y tenia
jal' á D. Cál'los del tenitol'io cspañol señalándole
Espat'lcl'o amplios P':H]CI'CS fh'mados pOI' todos
\\lDa pensicn proporcionada á su clase: 2." A mnis-
lo~ ministl'os para garantizal'los, llcgó,e sin cm-
tía y continuJcioll de 'grados y sueldos á favor
bal'go este jcnel'al á concedcl'los, y contTelóse
del ejél'cito cal'li~ta: 3," llecollocilllieuto de la
tan solo á ofreCe!' que los I'ecomendaria á las
soberanía de habel, d,! ];¡ I'<~jencia de la I'eína Ma·
CÓl'tes, diciendo que no sel'ia él qllien infrilljil'-
,!re y de la Cotlstitllcion (h! 18J7,pl'"slado por las
se la constilucion del estado, obrando Illa" la,
.!lI'(Hincias vascongadas y 1,1 Na va rl'a: 4." Cousel'-
tamente. No pudiendo 1\\laroto consegllir qlle
\\,lcíOI! de los fuel'os de las provi1ldas.
cedicse al¡;ull tanto de Sil cllllwí'ío, intel't'lllDpió
EII 14 de agosto habia salido ESpilrtel'o de Vi-
la~ ne¡;ociaciones, y se sometió otra vez áD.
loria pal'a Bilbao y tenido un encuentro en Vi·
Cál'los: envióle al mismo tiempo un oficial para
lial'cal de Aiava con el ejél'cito de Marola, que
manife;;la1'le qne si seguian desunidos, nada po-
~e babia rdil'ado á su vista ca~i sin dispal'al'
dl'ian iulental' conll'a el enemigo comun; en vez
IIn tiro; y drspllcs se apodel'ó de la línea de Vi-
de qne,puestos de <:cucl'do mntuamente,lesscl'ia
Ll¡,ja á DUI'ango, mientl'(I5 qne el jellcl'al Casta-
fádll'euuil' enTolosa las dos fl'aceiones del ejér-
¡jeda lomaba la de Nel'violl para reunirse con él
cito y pl'csental'se ante él con fllel'zas ba~tanle
,';1 el mismo Dur~ligo,
considel'Jhles, despnes de lo cllal "l'I'ia el rey
La ~¡tllü('i()n de ~¡al'oto elltre el ejél'cito de
árbitro de la SIlPrte de l\\l<lI'oto. Ikelal'ú lambif'1I
LSiJ<¡r!c'l'O, q IIC le hostigaba por una pal'te, y los
á todos sus oficiaies que el'a imposible el aeep'
¡lIuotinados de Ver:l,que I(~ amenazaban pOI'otra,
tal' las ¡wopo,ici0IlCS tle Esparlcl'o, y tomó posi·
~e iba haciendo mas crítica y difícil de dia en
cion entl'e Azpeitia y Azcoitia, con lo cual fjlleO(')
dia, Diú cO[locimiento á D, C<idos de las nuevas
del todo libre el camino carl'etero de Bilbao á
¡)l'opucstasque llevo indicadas,)' tuvo con él una
Vel'gal'3, y puclo eutral' Espal'tero el mislJlo dia
,'nl¡'evi,la cn Znm;lI'I'aga, cn la ellal nada resol-
26 en esta üllima poblacion,
vit!I'O/l: manifestó taulbien SIlS ¡¡,alleS y las co·
Tornó pues Mal'oto en tales cil'cllllslancias el
meo:wdas negociaciones;i todos los jenerales y
partido que abl'azan los hombres débiles: el de
jefés sllpel'iorcs de las tI'opas qllr tt'nia consigo
dt'ja¡',e lIevat' pOI' la coniente de los aeonteci·
.Y que fOí'maball lI'c~ divi"ioues de dieL y siete
mientos, y conknlóse COIl en\\Íar en la citada
Lata:l()~les enLI'c todas ellas. EI'a b pl'i:nel'a la
fecha al ministl'O de la guelTa de D. Cárlos las
divisioll castell:::n;l, <:1 mando de Ul'b:d¡mc!o: la
siguientes PI'oposi,'iol1(" qlli' le hiciel'a el c:lnrli·
segunéLlI<l vizcaina, al de Simoll TOI'I'eS, y la tel'-
lIo constitucional:
ce 1':1 ~a f,!.lifll1z('f)~rJa, al de I1ll1'iaga ~ HIlI'be, De

DE LA ESPAÑA 1lODEH:\\A.
14i
t.' ReCOllOt:illlienlo Je D. Lirios como iul:tll-
poudiú á sus palabras con d gl'ilo oc
{~
m'/Ja
de
el
Espatla.
1'<'):
Jos demás ai'íJdie['oll ,'iva nuestro je/lcn'/ en j"fr> ,
2.' lleculllcndacio!J de lns fuer·os.
y á pesar' de qne D. Cárlos esclamó
3.' Hecollociruienlo
l/O hay mas
de los g¡'aJos y decol'acio-
jeneralenjefe que yo, los vítores á ~I~l'olo
1Ies del ejél"cito
se I'e-
carlista. !Uündú al IJI"opio tiem-
doblaron. Dirijióse en segllid~ á los Guipuzcoa.
1'0 imprimir su carta escrita al ministro J\\Ionle-
nos, en quienes confiaba mas,y les haIJlú con
uegro
euel'-
pa'ra hacer así ptÍblicas las condiciones de jía, Irayendo;) su memol'ia SlIS bellos l'ecuer'dos,
Espartero; y en ver'dad que este 'era el mejor'
Sil fidelidad, su sj ura mentos: á lo cual, viendo
medio
qw'
de hacerlas populal'es, Impol'la 1TI!l~bú.i­
nadie contestaba, esclamó: r! Nadie me OYe ¡J __
lOO fijar' la atcncion en esas proposiciones pn-
.No seño[', hablan vascuence »- Enlónce~ man-
hlicadas por l\\!.1I'olo, pues que enciel'l'an ~n sí dó á Lardizabal , que se hallaba á su lado y en
la llave de todo aquel suceso: en pl'Ímcl' lllgar,
quien teuia entera confiallza, que les tl'aduj';s,'
dieron á conocer al ejél'cito y á los habitante8
SIIS palabras. Falto e5te dc encrjía y de capaci-
cuales fuesen las condiciones hajo que podian
dad, titubeó algun tanto; a5Í <¡tiC dil'ijióse
I'spcl'ar
el
la pal.;,vestascondiciollf'Serall de t~llla­
pl'etendiente áJturlH', quien les dijo en'vascuen-
Im'aleza qne contentabau :í lodos: a,í es qllt! el
ce ... lIillc!Jac!IIJS (fjl/irun({() , eJte /wm!n'c pr('gun.
ieneral l\\Iarolo I'ecibiú al momenlo de todos los
ta ú arz!u,lais la paz ú la guerra; contestad/c.
jenera/es y jefes del ejél'cito plenos p()d~I'es pal'a
iL~ paz! ¡la paz! fnée! grito que I'csonó
lIegociar.
pOI'
l'reslal'Oll este asenlilllieulo, <JIW ha
todas par'tes. Volviú enlótlces D. Cál'los
publicado
las rien-
él postel'Íol'menle, los jeuel'3les Si-
das á sn caballo sin decil' palal)!'ay rnnl'chó
1110 n TOI'I'es,
á ga-
UI'bizlolldo, GBI'I'i, Ca~tol', .A./lde-
lope háeia Villaft'anca. Cla/'o ,~s pues que
chaga, é Itul'iaga,
D. Cál'-
los bt'ígadícl'es It urbe y S,)(,OiJ,
los tenia e! juego ganado en sus
y
mallOS, y I)tl"
105 cOmalld31lks de los nueve bal,lllollcs de
á
~,'izcuya,
pesar de eso lo pel'oiú siu remedio. Si cuando
cllatro d{' Castilla J side de GlIi-
se hallaba con i\\Iar'oto frente al solo batallon
pIlZC03.
1)1I(,j le diú testimonio de stlleallad con sus r'e-
Desde aquel Jlllnto claro es que tOddS las 11'0-
petidos vivas, hubiese hecho pl'ender' á su jene-
pas de Maroto estaban oe ueuel'¡)o con él. En sc-
ral en jefe, hu biera decidido inmediatamen te la
;;!lndo ll1gal" cOllsel'Vábu IIse en aq nellas proposi-
cuestiono Vaciló sin clllual'go, y la sel'cuidad
"iones los del'cchos de n, Cárlos como i ufante; y sangl'e fria de It tll'be le pel'diel'On, COil\\'ielle
lo que 11I'obaba la iusistencia de i\\lal'Oto á [avoI'
nI) olvidar' este illlport;'.llte hecho, pues
dd
pOI' él
pl'Íllcípe. En tel'cel' lugar, tTa.1I ellas una
se echa de ver qne todo eslribócu la dett'rlOiua-
'Jtisfaccioll á cuantos alzabalJ el ¡';I'¡/O Ot~ 1lJlll'I'a cion de las masas.
la tl'aicioll y j Ilraban oponerse á todo atTl'glo,
Ya ausentado D. Cárlos, Ilada le quedaba
lllientl'as
qne
!JO conociesen las cOlldieiotles de la
hacel' á i\\Ial'oto mas que tÍ/'mal' el tr'atado con
paz .
Espartero, Salll'dor este de cuanto
.
pasaba
y pOI'
eu
fin pt'ohaban á las clal';!s qm' la uflioll
Elorio: decla~ó desde eutÓllces que yll nada po-
oficial entl'l~ lIIal'oto y D. C,tr'lm illlPouia toda-
ti!.} estlpulal' a favol' del pretendiente; rnosll'án.
\\ ía á Espartero ciel'tas condiciones pal'a con el '!Ilse en t;¡1 ocasiou ~as bi(~~ vencedor que paci-
I'l'Íllcipe.
Iwador', ~Ol' lo demas precIso es l'eCOnocel' qU'J
EI2ti cambió la sitnacioll tolall'lellte de aspec-
lIélda le ligaba con Mal'oto; puesto (Hle este lta-
lo: SlIpO D. Cál'ios aquella IlIis'lJa t¡lL'd,~ ell Vi-
IJja I'espoudido del cOllsentimiell [o :Ue todo el
l'al'l'anca los resultados de la clltl'cvi,ta de la
.. j"rc¡to, tanto si daba conw si negaba D. Cill"
\\ íspel'a entre 1\\IJI'oto y ~:spal'ler(), y decidió,:,
I!}s el suyo.
despues de celebl'a¡' gl'an conseJo, que couvcllIa
\\). Cá¡'los, que se (¡albba ya <Í la snoll ,'n Tolo.
«ote lodo ase~\\1I'al'se de la disp0'iieion de las S~ ('01] los batallones UJV31'I'OS y alav!'ses, no ~~
¡ropas. Cuando m('nos se cl't~ia, sali,', D, Cát'los decidió á aceptar la sllllJision {lile le ¡,I'csentat'a
,ie repente para EllJl'io, sin que Lnviese de ello ~Ial'oto dcsplles de la entrevÍ5r:1 COIl ES'lal'lt't'o
"Im'oto mas noticia que la ól'den de I'eullir sus sino que enyió al conde :\\'¡>gl'i á tomal, .. 1 mawl¡;
,.oldados, con lo nlal SC cl'eyó perdido este jefe, (Iel ejél'cito. Hecibióle ,.¡ 28 el jelH'/';d cal'lisla
\\ es<:lamú en efecto i SC!y perdido, Ita venido el COI1 la pistola amanil bdJ "!J la !!la
¡,(Jmbre!
UO, V le decla-
Los jenel'ales le conteslaron que esta·
ró que á no sel' pOl'la ;¡mislad
ban
('lIe !c';
seglll'os
I¡"aba l,~
de sus subOl'dinados, y hasta seafit,-
man~al'ia fusil"l' el! el acto; ad\\ il'ti(:ud;~le ~ue
lila qlle ItUl'be, jefe del batallon de Guipuzcoa,
en Illllgun caso cOlJtase poder 11 f'tl;! l' su misiolJ.
)p propuso que se ~pode:ase de la P~'I's~na de D,
Bien se echa de Yel' qlle en I~k~
Llr1os, á
ciI'Cutlstanci:J"
lo que coule,lo Marolo; i Sel'l<' una fe-
uo le quedaba 1I1::S arbitl'io Ú :lIal'olo
louí"
que el de
I PI'esenló,e pues ¡:Oll D. Cí.!'Ios al frenle
lanz~rse en bl'azos del cDudillo
de
liberal,
SIIS
tanlo
tl'opas; el 11I'etendiente <lI'ellgó ¡¡I'imero
a
mJ5 cuando los fraile" y carlistas
los Castelhnos,
furibundos
¿ tlll ""lO L,lta!l"a , ,.j .),", 1'('5-
tl'aLlb:lll de amotinar j¡"s trop:lsCon!ra él, Tomó

HISTOHIA I'OLITICA
pOI' consiguiente este pulido, y en efecto fil'mó
reccionados de Vet'a, que comelia n mi I hOITores
.. ) dia 29 una suspension de al'mas en que se com-
fllese el día 5 á Lanz para conducir hasta la fron-
prometia á reconocel' y i\\ hact'r que las tl'opas
tera de Fl'ancia á toda su corte y á los ojalateros,
de Castilla, Vizcaya y Gnipnzcoa reconociesen
donde se refujial'on efectivamente, no sin halwr
igualmente el gobierno de la reina constitucio-
sido robados y saq"eados por su misma escolta,
nal. Empel'o, siempl'e temeroso, pl'esentóse solo
Víolál'onse en el tt'állsito gt'an fHímero de muje-
á Espartero, manifestándole que plles habia tia·
res y se ilsesinó á muchísimas pel'sonas , entre
do palabra de somelel'se á la autot'irlad de la rei-
oh'as el jeupral Moreno, Tal et'a el resultado de
Ila, acudia fiel á cumplirla; pet'o que no se att'e'
la exaltacion , sin objeto ninguno, que habian
via á asegul'al' que sus tropas signicsen su ejem-
tratado de inspirar á sus tt'opas los cal'listas fa-
plo.
náticos,
En esto se engañaba, pues ya el dia 30 se des-
En esto iba Esparlcl'o avanzando, El 9 reunió·
b,lIIdal'OIl CUiltt'O batalloues de Guipuzcoa, crei-
se á las tl'opas de Pamplona y encprró á don Cá .. -
dos quc los conducian hácia donde estaba D,
lo~ en el Baztan. Llegado á Elizondo el 10, que-
C.árlos; J ¡:I grito de i ril'a la paz! fueron á reu-
dábale todavía á este Jll'Íncipe el t'PCII\\'SO de es·
nirse con Mal'otu, ahnyrntalldo á fusilazos á sus
capal' á At'agon pOI' el po..tillo que le ofrecia
oficiales. que tnvip.t'on que t'efujiarse en Ft'aucia.
aun Bal'i1lete, tÍ de defenderse con los doce bala-
Nada de esto igllol'aba Espartero,)' ad~más Vt'-
llones de que disJlonia todavía: pero no supo too
biztondo, Simon 'forl'cs é Ilurbe le habian lIla-
1Il3r decision nillguna, sino qne el 13 dejó á Eli-
nif~slado la disposicion de sus tt'''pas, «Haga Vd,
zondo pal'a l'eflljiarse en Urdach, juntoá la froll'
t'eunil' todos sus soldados, habíale dicho á ;\\la-
tel'a de francia, y al dia signiente buscaba) a un
roto, yo me CIIC¡U'go de decididos á nllestl'o in-
asilo en el suelo francés,
tento, En efecto, en cuanto tuvo delante de sí
l\\Iisel'able fué en vel'dad el desenlace de ese
todas las tI'opas, arlelantóse solo con 1\\Iaroto, les
drama político y militat' , y digno pOI' ciet'to del
al'engó con enerjía, y abrazando á su jeneraJ, les
pt'íncipe que representaba en él el papel princi-
dijo: ¿ Quereis vivit, todos como españoles bajo
pal. No iguoraban las tropas que le acompaña-
lIna misma enseña? iAhí t(~lleis hermanos que
ron qu~ no les el'a ya dado resistil' á Rspar'tel'O;
os agual'dan, cOl'red á abl'awl'los como yo abl'a-
así que, el jenel'al Elío envió el dia 13 al tenieu·
7.0 á vuestro jenel'al! Estas palalll'as fueron aco·
te jeneral conde de Ha¡'ispe un pal'lamentario
jidas por unánimes aclamaciones, y entól'lces sa-
que obtuviese su intervencion, á fin de alcanzar
cando la espada, mandó formal' pabellone~ y
una lt'cgua y consiguiente transaccion con Es-
romper filas, ) los dos ejét'citos se aunaron fra-
pal'tero. Lacónica filé la contestacion, (\\ Reftí-
ternalmenle,
jiese don Cál'los en nuestro pais, y JO baré todo
Poseia pues t:sparlero, no solo el conocimien-
lo posible por Elío y por sus tropas, »
lo justo de la disposicioo en que se hallaban las
Repitiél'onse en Ul'dach eslas palabras; el 14
Illasas carlí:.tas, sino aun el valor de apelar á ellas,
por la mañana vacilaba lod:nía don Cárlos; di~­
circullstancia de que carecia l\\Ial'Oto , y aUh al-
h'azóse desplles con la idea de entrar de incóg-
gunos dias desplles se le oJ<Í decir: «1\\Iat'oto, ni
nito en Ft'allcia á la ayuda de la noehe, pero lle-
,vo, nada hemos hecho: á quien lodo se debe es
gó Espartel'o á las 4 de la tanle, )' los primet'm
al ejél'cito y á los habitantes; el fit'mar la con-
tÍl'os, que se dispararon hostigaron de tal modn
vencion no era nada, el caso estaba en hacél'sela
á don Cál'los y le impelieron con tal pl'emura
aceptar, »
hácia Fl'ancia,qlle se alargó dejando á su t'jércitn
Asísucediópfectivamente: el convenio de Ver-
que saliese del apUl'o como pudiese, Espartero
gara de 1.0 de setiembt'e fué acojido por unáni-
sin embargo fué jeneroso, y dejando que los cal'-
mes aclamaciones, y llegado Espal'tel'o á Tolosa
listas abandonados pasasen la frontera, no Ilegú
el 6, vióse ,'ecibido con jeueral entnsiasmo, Ins-
á ella hasta que todos la hubieron traspuesto.
taló allí I:.ts autoridades constitucionales y señaló
Pero lo que no se acierta á concebir es cómo p",
depósitos á los batallones cal'l istas para sel' li-
do hacerse CI'cel' á aquellos infdices soldados, á
cenciados, todo lo cnaLse verificó con el mayor
fin de decidir'les á emigrar de tal suerte, que
órdell,
iban á la naeion vecina para reorganizarse y re·
Quedáb.mle todavía á don Cárlos doce bata-
gresal' á España apoyados po,' veinte mil auxi·
llones navarros, seis alaveses, lIllO de Cantilbríil
liares franceses: así lo dijeron todos á los sol-
y otro de Castilla; podía por consiguiente reu-
dados y oficiales que los custodiaban en Ba·
nidos, apoyarse en la frontel'a ft'ancesa, defen-
yona.
del'se allí COII delllH~do y obtener con esto mejo-
El jeneral Espartero volvió en spguida á Na-
¡'es condiciones, reflljiándose en A,'agon caso de
varra para acabala .. la pacificacion del pais, Que-
sufrir un l'c\\'és. Nada empel'o supo hao'r; no
daban todavía ocho batallones en Eslella y sus
atreviéndose á confiar en los hatallones insm'-
('t'I'canía~, pero lHll1plla ciuclad se rindió el 20 de-

DE U ESI'AÑA 1WHERNA.
f4,)
setiembrt', y solo enlral'on en Francia los ella·
hallándose á vista siempre de don Cárlos y acor-
dl'os de todos ellos, sometiéndose 108 soldados
ralada hácia la fronte,'a, no tenia filas arbitrio
y permaneciendo todos ~n Navarra despucs de
que rendi,'se á discrecion á las plantas del ene·
desarmados: prueba de ello es que de ocho ba-
~ígo ; á tal condicíon habia reducido á aquel
taliones y cllall'o escnadl'ones de que constaban
ejército la ciega tenacidad y rnise,'able indecision
aqlleflHs fncl'zas, apenas entral'OIl en Fl'ancia
de SlI rey.
cuatrocientos hombres, POI' lo demás, ellllime-
He entrado en los pormenores enunciados, tan
''o efectivo ele rt'fuiiados intemaclos no ascendió
solo con el objeto de p,'obar:
mas allá de 5,600 s~ldados y 2,080 oficiales, ó co-
Que la endeblez é incapacidad de don Cá,'los
mo tales titulados; constando pues, como cons·
han conl,'ibuido poderosamente á la pérdida de
taba el ejél'cilo cal'lisla, aun en sns últimos tiem-
su causa, y que el descrédito en que cayera aca·
pos, de linos 20,000 hombres, clal'o es que la in-
bó con la decision de las masas, cambiando to-
lIIensa mayoría no deseaba mas que somelerse;
talmente la disposicion en que 1\\e encontra·
y que, si emigl'ó á Fr'ancia una fraccion insigoi·
ban,
ficante, rué tan solo pOI' pundonol', ó porque
---_._---_._----
Reseña de la polítira e!ilterior de El'!pa . .'i'u desde Cál"lo. " laa.ta
nuestros dia!il.
e
Desde el tratado de Madrid en .526 basta la paz de los Pirineos en r65!),
En la intl'oduccion de esta obra espLlse ya las
Sabido es cuanto le hubo de costar' á la Fran-
callsas de la decadencia intel'ior de la España:
cia la pl'Ímera guerra que estalló, Cál'los tuvo
f¡\\ltame ahol'a examinar sus relaciones con la
noticia en Madl'id de la batalla de Pavía y alli
política est~rior' desde la estincioll de la dinastía
fué donde recibió á Sil real prisioncr'o, El tl'ata-
caslellana.
do fil'lnado en aquella capital el 14 enero de 1526
La ambicion de la casa de Hasbllrgo trastol"
volvió la Iibel'tad á Fl'ancisco 1: de vuelta em·
nó el mllndo entero. Cál'ios Vy Felipe II tomaron
pero eu sus ~stados, faltó el r'ey de Fraucia á SP'
parte en las tormentas de la EllI'opa, y aun has-
palabra y lealtad, bajo pretesto de que no se ha-
ta cier'lo pnulo las promoviel'on: no menos
llaba libre cualldo (il'mó el tr'alado; tanto qlle
afortunados que pr'epotelltes, tI'azaron siempre
habia p,'otestado en silencio antes ele cedel' á la
el rumbo á la politica de Sil época: sus sucesores
imperiosa ley de la necesidad: pero "emejante
!'mpero menoscabar'on de dia en dia 511 intlujo; y al
prueba de pe,'fidia II'oró la rivalidad de los ¡Jos
fin acabó la España por ver'se totalmente absor·
príncipes en enconado rencol',
bida por la Fr'ancia.
Esta primera falla de Fl'apcisco lIevóle;í esti-
La muerte del emperador'Maximiliano, en15 \\9,
pular al rey de loglatelTa Enl'Íque VlII concesio-
dejó vac~nte la COI'ona impel'ial, y por Vt'7. p,'i·
nes mncho rnns humillantes que la impuesta en
mera solicitó su inv!'slidlll'a un rey de FI'ancia,
el h'atado de MIld,'id, tanto mas en cuanto fllP,-
declarándose FI'3ncisco I prt'tendiente á ella, á
,'onesponhlJeas, Pal'a vellgal'se de Cál'los V soli-
fin de Jisputársela á Carlos V, Tal filé el pr'imi-
citó el apoyo de la Iuglatel'l'a, la cuallootorgó tan
tivo jérmell de la prolongnda rivalidad de los
solo á trueque de una pe/lsion perpetua de cilJ-
dos monarcas, q'le oCllpaban á la saZOB los so-
cuenta mil e¡,cudos de oro que á sus reyes de-
lios de Francia y España, J:lmás pe,'donó Fran·
bian pngar en adelante los de Fr'allda , y me·
cisco 1 á su afor'tunado competidor el triunfo
dia lite la cual, segullll'atado 11 !le se lit'mó el J 8 de
que este reportara COlJtra él ellla dieta de F"3nc-
agost.o de 1527, rennllció Enl'iqlle VIII á todos sus
fort, la cllal proclamó I'mperador al nieto de
derechos sobre este tíllimo reino,
Maximiliano,
La pa~de Cambr.ai vino á hace¡' C€SlH' de unA

,1 ;;0
HISTOlUA POLlTICA
vez la efusionde sangre que vertiera la gnelTl
tados, de las ventajas que le granjeaban 'su su-
por espacio de lluevo años: fil'móse el 5 de HgOS-
perioridad militar, su jenio , y Sil siempl'e pro-
to de 1529 y se llamó paz de las damaf, por ha-
picia suerte: así que, fueron aquellos onerosos
berla negociado Luisa de Saboya, madre de Frall-
á la Francia, cuyos intereses sacrificó constan-
cisco 1, y Mal'garita de Austria, tia de Cál'los
temente Francisco I alodio implacable que abl'i·
V, Ratificábase en ella el tratado de Marlt'id; el
gaba contra su no menos diestl·o qlle venturoso
I'ey de FI'ancia tenia que pagar dos millones de
rival. Las guer¡'as que provocó contra el empe
escudos de 01'0 pOI' el rescate de sus dos hijos, el
I'ador costaron la vida á doscientos mil France-
ddfin yel duque de Orleans, cedia cuallto po-
ses y la ruina de un millon de familias (1),
seia en Italia á favol' del emperador, así como
Reina ba en paz con la España Enrique IJ, ha·
la ciudad y bailía de Hesdin, y renunciaba á todo
PÍa ya cuatro años, cuando ciel'ta qup.rella entr¡'
del'echo de señorio en los condados de Flandes y
Octavio Farnesio, duque de Parma, el papa y el
AI'tois, comprometiéndose además á licenciar
emperador, eu la cual tomó tambien parte el
Cllall!~S h'opas tpuía en Italia. POI' su p3l'te re-
I'e, de Francia en vir'tud de un tratado que hi-
rJnnciaba el emperador {¡ cuantos derechos pu·
ciera con el duque, tI'ajo t'n último resultado
diesen compctirle en las tielTas poseidas por ,,1
1111 rompimiento y se declal'ó por consiguienlP.
F¡'ancés , el cual debia desde entónces recobl'31'
la gllerra elLO de setiembl'e de 1551.
1.1 posl'sioll de la Borgoña, etc.
POI' p('irnera vez abandonó un instante IJ fOl"
Bicn se erhaba de \\'el' que semejante paz no
tuna á Cárlos V, Y pel'dió tl'einta mil hombre,;
podia sel' dm'adel'J, y Fra(lci~eo 1, qtle no bus-
delante de J\\Ielz j pero este rcvés fué alLam'!lil<'
caba sino pl'elf'stos para I'cnovar la lucha con
com pensado por la victol'ia de Marciano, al can·
Cúl'los V, ~c('¡'ló Illll) presto á eneontl'al' \\I1l0
zada P(JI' el ejército impel'ial contl'H los Frallce·
en la muert':' del dtlqtle de :\\Iilan, Fl'ancisco Es-
ses el3 de agosto de 1553; y al cabo vino á firnlar·
rOI'cía; puesto que, reclamand~ ambos la sllce-
se Illlcva tregua en la abadía de Vaneeles , jun-
,ion á aquella hez'encia, apoyándose Cál'los ellla
to á Cambray, el5 de ft~brero de 15j:5. POI' esta vez
ley sobre fendos,)' el de lirancia en una prome-
se est i puló para cinco años j mas en vel'dad IJne
sa privada que de f~lia habia !Jecho el empera-
ni duró siquiera cinco meses, porque las des·
dOl' al duque de OrlC3I1S; e[]('endióse de rlllt'vo
avenencias del papa Panlo IV con la casa (J<,
la ~uel'I'a: hipn que pOI' esta vez no rué IllUy so·
A llstria hieiel'on estallar de nuevo la guerra:
nada ni dió ocasioll á célebres jal'nadas, ~ino
en la cllal tomó por suyos la Francia los intere-
que terminó ITIlly pmnto por Ilna tn'gua de diez
ses del papa conll'a Felipe n, Rompiéronse las
<lons, cstipnlada en J\\"iza, el 18 de jllllio de 1538,
hostilidades con nI! ataque en los Paisfs TIajos,
bajo la mediacion del pon Lifice p3ulo Tn.
Pel'dió la Ft'ancia la llomlll'lIda rota de San Quin·
No ll<1bian tl'ascul'l'ido tl'(:S años todavía clla (l.
tin ; y rué arrollado el mariscal de Tenlles, ('On
do se rompinoll ya las treguas con motivo de la
su jente , cerca de Gl'avelinas : en cambio apo-
lflUerle de los dos enviados deFrancisco 1, ase-
deróse el duque de Guisa dl~ algnnlls plazas de
sinados al atr<1vesaJ' el Po, en 3 dejulio de 1541.
los Espai'íoles, y tomó Calés ;í los ]Ilglc~es : mas
Achacó ell'ey de Francia este cl'ímen ¡JI gober-
("01110 cchase de \\'el' Eurique II que no le el·a
nadol' de JUilan y pidió salÍsfaccion de él al em-
dado continual' guencando, entabló negocia-
pcrador, que no quiso dal'la, Jleg~ndo pOI' el
ciones y se firmó al c¡lbo entre él y Felipe JI el
contrario la complicidad del marqués de Guast,
Il'atado de pa7- de Catea!1-Carnbre~is, el 3 de
fll1ien se deft~lIdió separadamente en un escrito
abl'il de !á5!).
íjnc se im¡lI'imiú.
lIabia lier'cdado Felire 11 la prepotencia de Cál'-
Corno quiera, se empuñal'on de nuevo las ar-
los V, y así es que etlla paz deqne hablamos dic-
mas, y tl'as diversos encuentl'os en Frallcia y en
tó todavía la ley é impuso las mas duras condi-
el Piamonle, acampado al cabo Cárlos V t'n las
ciolH's , tanto que pOI' solas tres ciudades que
riberas del ;\\-larne, amagaba y~ el" cerca lacilldad
l'estilllYÓ, San Qllintin, Ham y el Cal .. let, vióse
de Paris; sin ellJb~rF;o propnso todavía la paz,
Enrique 11 pl'erisado á devolvel'le cel'ea de dos·
que s<, firmó en efecto en Crepi el 18 setiembre
cientas en Flandes, el Piamonte, la Toscaua y la
de 1.,44 : la I'econeiliacion empel'o fué tan solo
c<\\rcegn .
apal'cnte, pues slIbsistia el idéntico odio entre
.Pero elmonarea cspúiol, que pllsicra guurni·
;1mbo, mon~rcas,Restilllíallse estos, en virt nd de
cion t'n Paris, n.ll~n y vHl'ias otras ciudades de
"quel tl'Jtado, cnanto se habian arrebatado lino
Francia (1), iba al fin á eucontral'¡e cara á cara
;\\ 011'0 desde la tregua de Sin, yen seguridad de
tal es !'cstitl1ciones dió CH rehcllcs el rey de Fran-
('ia al c~;'depnl de 1\\Tendon , ni duque tle Guisa,
(r) lIIontlue,
al conde de 1.:1\\';.1 y ~l seíJol' de la Hunuudaie,
('1) 1\\figuet, Inlroduccion .i las Ilcgociaciones SO~
Prc\\'¿¡!iúsc ',¡."mpre C21'1ns V, en todos los t!'n-
bre la 5ul'esion f~e r~paila, p. 42,

DE LA ESPAÑA MODERNA,
con lm grande hombre á quien cupiel'a en misio n
Tal se pI'escntaba la siHwciol1 de ambas nacio-
el derrocar la no interrumpida supel'ioridad con
Iles, cnando á la muer'te del cardenal Mazarini,
que descollara la casa de Austria hacia ya un si-
en 9 de mal'lO dc 1661, empuñó Luis XIV las rien-
glo, y vencedor Enrique IV de la Liga, debia al
das del estado.
cabo volver sus armas contra Felipe JI, Habiaes-
Era la paz universal, y se dijera que la in-
te rey asalal'Íado y fomentado en Francia la guer.
contestable pl'epondel'ancia que graIJjeal'3 á la
ra civil, y, cuando bloq{lf~~da la ciudad de Pal'is
Fl'aneia la omnipotencia oel numen representa-
por los realistas, iba ya á ,'enclirse, mandó salil'
da pot'lo~ glle¡'I'erOi magnánimos dcll'cinado de
al duque de Panna de los Paises Bajos á fin de
Luis XIV, la tenia asrgUl'ada por largo tiempo.
locorrel' aq nella capital, y llega odo á ella Farlle-
l~poca. en verclad, escepcional en la hisloria, que
sio á m3rchas flwzadas, tuvo la fol"tuna de COII-
todo contl'ibllyó lÍ presellt~I' mas y mas gran-
seguir Sil intento.
diosa en sn principio, y que hl\\sta llegó á bri-
Mas, disuelta posleriorméntc la ]j~a, publicó
llar con los ,'eflejos <le la pasnda gloria en lo~
al instante Enrique IV un manifiesto contra Fe-
últ.imos momentoi del gran monal'ca, Al centr",
lipe n elJ7 de eue,'o deJ5fJ5, cuyo monarca con-
al norte, al mediodía de la EtlI'opa , mnltitud
testó con olI'O el 7 de mal'zo siguiente, con lo
!le lI'alados, como el de Veslfalia, de Cop\\'lllw,
cual comenzó nuevamente la gllert'a. Tomaron
glle, de Oliva, de los Piriueos, habian cstab-k-
los Espailoles las ciudades de Doulens , Cam-
cido tal equilibrio de fllenas qne debia al pan'-
brai, Calés, Ham, Gnine~, Artll'es y Amiensj
cel' evitar tndo choque y motivo de guerra. El
y Em'iqne IV se llf){ldel'Ó de La Fel'e, !'econ-
menosc:lho de b Espai13 alejaba pa!'", el pone-
quislalldo despuesá Amiells, qlle capituló en 2,)
nir todo I'ecelo por los l'Ícsgos que hiciera cor-
de setiemLl'e de 15!}7. En enero del siguiente
rer I'n otro tiempo aquell;J potencia á la balan·
año 1598, abrióse en Vet'vins un consejo bajo la
zn jenel'al de la Europa, y en la segumla mitad del
mediacion del papa, y Ctl 2 de mayo inmediato
siglo XVII no podia ya la cercanía, otras vece,
se firmó un tratado de paz, en ,'il,tml del cual
tan temible, de la penínsnla inspirar á la Fl'an-
se estipuló una cabal y reciproca I'estitucion de
cía la menor inquietud. Exhausta de homb¡'es y
cuanto se habian quitado una á otra amLas na-
dine¡'o, pl'ivada de comcrcioé irJdllstria, sentíase
ciones desde la paz de 1559,
la España al','astrada pOI' \\J fllt'1'73 de las cosas á
Filé el tralado de Venins el pl'imel'ataque di-
"ivi,' en paz, clIalquiel'a que ft1('se su soberano,
I'ijido Íl la grandeza de la casa de Austria y á la
con la Ilacion vecina, Sin duda que en tiempo
supremacía h,ista entónces ejercida por 1
... Espa-
de Francisco I y de los tt'es Enriques 1I, In y IV,
ña, y PllPde deci,'sl! de él que señaló la decaden-
no podia sel' otra la política francesa mas q(l!~
cia de Sll podel'Ío.
absol'\\'c¡' y J1ev~I' tl'as sí á su formidaLle !'¡val, .)!\\
No bien dejó de ser lib,'e interiormente la na-
á la ayuda de las conquistas, ya pOI' mcdio ue
cion española y se agotaron todos sus recursos
alianzas de familia, y 110 hacia la Francia con
para acudir á las exijencias de la ¡(lIel'ra, 110
ello lTl'lsque lls3l'tterepresalias, puestoque todos
esperimellló en lo esteriol' mas que conll'utiem-
los esfuerzos de Cárlos V j' Felipe II fe encami-
pos. En nOCI'OY, en 1643, en Lells, en 1648, en las
naron ú seilorear la Francia j pero ya qne se hn-
Dunas, en 1658,105 antiguos tercios castellanos
Lo firmado el tl'atado de 105 Pjrineos, variaren
perdiel'on su decantada Ilombl'adía: las del'l'o-
notol'iamente las cil'(:nnstanrias; no estaba ~,~
tas reemplaz31'0nlos pasados trinl1fos, yen su-
su política á la orillJ opll~sta del Bidasoa; lo q¡'"
ma los ejér'('rtos franceses, cou rematal' .'1 ('spi-
le cOlJveuia sí traspoller el'ün los Alpes y el
rante podel'Ío de la España, logt'aron gr¡wj,'ar-
Rin.
~e ulla sllpl'emacía que hall Silbido COl1seI'V~¡'
Si considcI'3mos pues bajo del'lo punto de
desdeaq \\lel punlo. Cuando velJcidosy hasla ame-
vista jeneral la respecti\\'a posi('inn dc amb"'l
nazados en sus posesiones al sllr de los PÍI'i neos,
paises, clnl'o es que la domin3c.ion sobre la Es-
hubiero~ los Españoles perdido igualmente la
paria, tras la cual se des.11ó constantemente Ll1i,
Catalulla, viérollse pt'ccisaJos á solicitar la paz.
XIV, no IlOS pal'ece¡'áen manera alguna necesaria
Sellora la Francia de la A Isacia y deseosa de ('S-
al esplelldcn' y seguridad de la Ft'3ncia; antes
tendersu~fronterashácia el mediodía, quitóá 1"
bien (~ollocel'émos ,á no poder dudar de ello,
España el nosellon, la parle septentriolJal de III
qne ('n el estado en ql1e tenia á la Espúia la
Cerdaña y el condado de Conflans, mientl'as que
mllertc inminente ele Cá1'1os II, la políti('a nd0]>
al norte se apodel'aba del de A¡'lois ,con mus
tada pnl' Luis XIV debia 5\\:'1' pOI' E'1 conll'Jr'io ,:"
gl'an parte del ducado de Lnxemburgo y dd Lim_
todo punto perniciosa á los intereses de su ll~,­
burgo: y sabido es que el tratado de los Pirineos
cion.
filé la aciaga con~agl'acion de esa impolencia de
Luis XI\\ fué el creado\\' de esa poiítica de Je.
que no h~ accl'lado Ú lel'Jnt::tfSC la Espaila dfid~
millClcion material, c¡ne desde su época ha pl'r-
entt';I1 I:t':i.
y;,llcl.!ido .in il1lfl'l'[1(1"':\\1 1m l~ naeÍoll f¡'~nce:-:~_

HISTOlll:\\ l'OLITICA
\\:on I'especlo oí la nuestra J y la sucesiou al tro-
á este suelo fl'ancés, mediante el cual se comlloio"
no de España rué el eje sobl'e que comenzó á ji-. ca con la ElII'opa (1), Es la España un satélit.:·
I'al' (1). Los descendientes de aquel monarca la
que debe siempre jirar en nuestra misma órbi.·
Il~n continuado, á pesar~le será ladas lucesacia-
ta pal'a que sean I'eglllares sus movimiento. y ,
ga pal'a entrambos paises, y IlO ha mucho que
los nuestl'os (2). »
ólcabamos de vel' en Napo)eon el intento cOlloci_
Tal ha sido en efecto la política de los diplo~:
do de empl'elldel' de nuevo la obra dinástica de
mático5 franceses desde Mazal'ini y las d"sveo,·'
Luis XIV, á favO!' de su propia familia. Todo po_
tUl'as qlle ha acal'rcado á cmh'ambas n3ciooel',.
d~roso en Madrid (10 quedaban todavía satisfe-
son sin duda el mas solemne mentis que cabl .
chossus deseos, sino quejnzgó mcdio mas segu-
dar á ese sistema tan falso corno pemicioso, al pa· .
ro y á propósito pal'a señol'cal' la Península el
so que la espel'iencia que de él se ha hecho des,'
en!t'onizar cn clla á su hel'mano José, almodo que
de la paz de los PiJ'incos hasta lIuestros dias, el,
pl'efh'ió mas hien Luis XIV aceptar el testa men°
su mas victoriosa demostracion,
'
to de Cál'los n, que cllmplimental' el tratado de
En el primer pel'Íodo desde Cárlos V hast •.
parlicion , mediante el cual se ensanchaba la
Luis XIV, apura la España todos sus recursos
Francia hasta tocar sus fmnteras uatul'ales, Cuá_
para dominar á la Francia, lleva á hlS l'eiDOIo
les hayan sido los I'esultados de semejante polí-
vecinos la desolacion y el trastorno, y acaba por
tica dinástica, bien se echa de vel' por las dos
art'uinarse á sí propia,
guerras asuladoras que la han St'guido, ambas á
Empero en el segundo pel>íodo desde Luis XIV
cual mas fatales á la España, {¡la FI'anda, á Luis
hasta Luis XVI, vemos los papeles del tIldo tro,
XIV, y á Napoleon; estos ejempla¡'es sin em!:Jargo
caelos, pues la F¡'ancia á su vez 10 sacl'ifica todo
no han sido podel'osos á contencl' la restaura-
para sojuzgal' á su antigua r-ival, y solo aciel'taá
cion, la cual intentó tambien I'einal' en Madrid
conseguido ¡abl'ando á un tiempo su propia
cuaudo apenas I'cinaba en Francia; digalo sino
desvelltul'a y la de la España.
la intcrvcllcion de 1823, cuyas consecuencias pa_
Las I'claciones entl'e ambas naciones durallte
ra las dos nacione~ dl'jo Ja es puestas en 011'0
aquel segundo pCl'Íodo , sus guel'I'as y sus tra··
hlgal', " Desde el cardellal de Richelieu hasta
tados mel'eccn pOI' su impOI'tallcia sel' esplana-
el duque de Choiseul , dice Chateanhriaud, ja-
dos á parte y con detencioll.
más han perdido de vista lIUestl'OS hombres de
cstado la unionfurzada de la Pellin~lIla ibérica
(T) Chateauhriand, Congreso de Verona, tom, r.
p. 364_
(1) Mignet.
(2) Idem, p. 31\\8.
D~sde la paz de los Pirineo. hasta la de Aquisgran,
NqfociadOlles acuca de la remmc;" de la infanta María Teresa.-Tra/ado enlre Francia r Portugal.-CoIlPenio cIJn
1M príncipes elector8s.-Prusia.-Slluill.-Primer tratado de partidon el/tre el emperador leopoldo r Luis xlr.
lllvasion de los Paises Bajos, -Guerra de la Depolllcion.-Triple atianza.-·Paz de A'luisgran.

Desde que casó Luis XIV con la infanta María
Luis XIII con Ana de Austria, la indispensable
Teresa, ocupóse~in cesar en una idea fija y pl'e-
necesidad de una renuncia de los del'cchos á la
dominante acerca de la España; pcro esta idea,
cOl'ona de España pOI' parte de la iufanlfl y del
á que 110 fué del todo ajeno el pl'o)ecto de su
I'ey de FI'anc¡a, y pOI' idénticas l'aZOIWS se e"ijió
matl'imollio, pnes que vislumb/'aba á su tl'a\\és
igual ¡'enuncia á la iufanta María Teresa y á
a rennion de dos coronas en una misma sien,
Luis XIV. En 2 de juniode 1660, pl'estó la futura
habia ya dado á conocer, cuando el enlace de
reina de Fl'anda cl juramento de renuncia el];

DE LA ESPAÑA ~lOl)ERNA.
Fllenterrabía, y el 6 del mi~mo mes ratificó Luis
renunciasteis á la sucesion de España en lérmi-
XIV aquel acto en la isla de los Faisanes, y jllró
nos formales y con cuantas cláusulas quiso exi-
sobre los santos Evanjelios n,antenerloá toda coso
jir aquella cOl'ona (1). » Léense tambien en las
tao En 21 de julio envióse el trntado de los Piri·
consideraciones jenerales '" que preceden á las
neos,junto con el de matrimunio, á los pal'lamen·
obras de Luis XIV, eslas palabras: «La renuncia:
tos de Paris, Ruan, Grenoble, Renes, Aix ,
de Ma,'ía Teresa se hallaba compl'endida el! el
Pau, Dijon , Metz y Tolosa ; y fué I'ejist,'ado en
tratado de los Pil'ineos precisamente por ell'ey
Paris el 27 ,h:1 mismo mes (1). Pel'o á pesal' de
y por su esposa (2) , Y se ha dcclarado nula esta
estos solemnes actos, vislumbraba todavía la
condicion fundamental del tl'atado y del matri-
Francia la brillante espectativa tras que tanto
monio pOI' sola la razon de no haherscdaJo cum-
anhelaba, y no disimnlaba pOI' ciel'to sus espe-
plimiento á cicr,tas cláusulas, bien que poco
ranzas pal'a el por'venir (2). En cuanto á la re-
importantes; así lo deciden los publicistas, Reú-
nllncia, abrigaba siempre el monarca fl'ancés el
nense tambien por su pal'te los teólogos, y Ul!
intento de violada lue30 que llegase el ca,o de
consejo de conciencia tranquiliza del todo la
ponerla en planta (3). Así fué que desde 1661 di.
del rey. Los lejistas empero hacen mas todavía,
rijió constantemente sus conatos á haccl' revo-
y como la parte de sucesion á que se aspira se
car el acta en que se pl'ometiera, alegando pOI'
halla en los Paise~ Bajos, descubren allá cierto
motivo que el dote de 500,000 escudos de 0"0 ,
derecho de devolllcion peculiar de algunos usa-
pl'ometido á María Tel'esa, no habia sido pagado
jes, mediante el cual son despojados de la su-
en realidad. El npgociador MI'. de Lionlle habia
cesion los hijos del segundo matrimonio por los
proclll'ado espl'esa,' en el contrato de ma trimo·
del primel'O, sin qne los varones de aquelesclu-
nio que la renullcia se hacia mediante el pago
yan á las hijas de este. Y si bien es verdad que
de aquella dote. Desde aquel punto pues vióse
no aprueba MOlltesquieu que se decida por el
sometida la sllcesioll á una corona á las condi·
del'echo civil ulla cuestion de del'echo de jentes,
ciones de un contrato matrimonial entl'e par·
sin embargo los consejeros de Luis XIV no el'an
ticulal'es, y I,'asformada una querella política
Otl'OS tantos Montesqllien ,y además tenia este
en I'uestioll de derecho civil.
monarca pal'a ]wobal' sus derechos un manifies-
Tal fné sin embargo la base de la prilllcl'a ne-
to y cincnellta mil soldados (a).»
gociacinn entablada pOI' Luis XIV pa,'a I'evindi-
Para que no se me acuse de parcialidad he ci-
cal' los derechos de la infanta al lI'ono de Es·
tado el juicio crítico de los autorf'S fl'ilnceses
paña y obtenel' la l'evocacion del acta de I'enun-
acer'ca del valor de la renuncia y la nulidad del
cia: se creyó pOI' largo ti('lIlpo poJel' dar impor-
derecho de devolllcioll. Pero ello es, que Luis XIV
tancia trascendental á una ctlestion meramente
ansiaba á toda costa apoderarse de los Paises Ba·
de dinero, que /:'11 el fondu !JO era considel'ada
jos; necesitaba sin embat'go un pretesto, yechó
mas que como una bagatela (4), pero al cabo fné
mano del mal aplicado derecho de devolllcion.
preciso desistir' de ella.
!\\TlIrióFelipe IV el 17 de setiembre de 1665, de-
Ya abandonada la t'eclamacion de la dote, des-
jando la custodia:de slll'eino á un niño de cuatro
enterl'óse allá el tr'ascordado derecho de devo-
años que apenas tenia un soplo de vida i TI'iste
lucion sobre los Paises Bajos á favor de la reina
emblema por ciel'to de la monal'quía de Cárlo~
Marí!l Teresa, hija en pI'imeras llupcias de Feli·
V, que desapat'ecia en medio del anonadamiento
pe IV,
de todos los reCLll'SOS del pais y de las humilla-
Quien primerosujirió la idea de echar mano de
ciones del estranjel'o.
semejante derecho rué un llamado Dnhau, secre-
El fallecimiento de aquel monaloca dejó á la
tario del mariscal TUI'cna, que habia casualmente
I'ejenta á merced de Luis XIV. Consumia la guerra
estudiado los usajes de Flandes: Tl1l'ena lo pro-
de Portugal los reclII'sos del estado, y el I'ey de
puso á Luis XIV (5), Y este lo adoptó sil'viéndose
}<'rancia la fomentaba pOI' toda clase de medios, ya
de él para anular h rClluncia.
con socorros efectivos enviados á Jos POI'tugue·
La cual estaba sin emb;lrgo concebida en tél"
ses, ya con intl'Ígas diplom{lIicas fragll¡¡das en
minos tan esplícitos que obliga,'oll á Colbert á
Madl'id por el a,'zobispo de Embl'ufI, su embaja.
!lecil' al rey en su testameiJto político: «Señor,
dar, y en Lisboa por el abate San Roman.
Para engañar mas cumplidamente á la Espa-
(l) Mignet, sucesion de España, 1, J, p. 69'
ña con respecto á sus p,'oyectos sobre los Pai-
(2) Nasau, 1, UI, p. 24[.
ses Bajos, ofl'eció LUIS XIV su mediacion en lo
(3) Mignet, lulrod., p. 4.
de portugal y el establecimiento de una alianza
(,0 Desp3 cho de ;\\,1r, Lionn.: al arzobispo de Em-
hruII en 9 de octubre de r6ór.
(l) Testamento político de C.olbert , p. Il 1.
(5) Comideraciones sohre Luis XIV. Obras de
(2) Obras de Luis XIV, t. 1, p. 124.
Luis XIV, t. r, p. 132.
(3) Consideraciones sohre Luis XIV, t. 1, p. u4.

HISTORIA l'OLlTICA
ofensiva y defensIva, y envió plenos poderes para
abiertamente el tratado de los Pil'ineosj pues Sil
esta doble negociacion 1\\1 al'zobispo de Embl'un
al'tículo primero es sobrado esplíeitoparadar lu-
desde Vincellues, el 24 de setiembre tle 1666 (1).
gar á interpretacione3 (1). Por otra parte sabida
Pero semejante simulacro de negociacion no te·
es la confesion franca que de ello hace en sus ins-
Dia mas que un solo objeto; escuchemos si no
trucciones al Delfin. "Hallábase, dice, ocupada
al mismo monal'ca fl'ancés qne nos lo revela.
la España en la gllel'l'3 de Purtu¡ral, qtle yo podia
n Tratábase únicamente de hacinar inútiles f'S-
hacerle mas y mas engorrosa; pues tenia en mi
torbos en el teatro .... por lo cual manifesté á
mano medios de ayudal' JO mismo á los Portu·
mi emb~jadol' en Madrid el colorido que debia
gueses, en caso que lo huhiesejuzgado nccesa-
dar al Bf'gocio a fin de presentarlo, si cabia ,
rio, á pesar de qll~ el tratrulo de lo.r Pirineos me- ,',
agl'ad'lble á la rejenta (2). »
lo prohibio (2). " Asi fué, que 110 hacia mas qlle
• «Continuaba Luis XIV con relacion á los Es-
buscal' pl'etestos "pal'a renovar sus pretensio.~
pañoles el idéntico sistema de doloso engaño,
nes; siendo su verdadero intento consegui,' que
conservando así su seguridad pae;) mejor pro-
la España no pudiese poner los Paises B,¡jos PD
longa!' su p.ndcblez, desviándolos de la paz con
estado dc defensa pal'a que así t!níerall que
el POI'tugal y de la alianza con los Ingleses. A n-
rcndil'se en cuanto SI! decidiese él ;í alacar-
tes habia ofrecido Sil intervencion en los lIego-
los (3). »
cios tle aquella naciun, con la lÍnica mira de
La guel'L'a de Portugal el'a sin duda la causa
frustL'al' la mediacíon de la Inglatel'l'a , y ahora
mas eficaz tle estenuacion IJUl'a la España: por
brindaba con no menO/' fals~dad á la carIe de
lo ctlal todos 103 conatos de la diplomacía de
España con una alianza ofensiva y defensiva, tam-
Luis XIVtendieron conslantemente á imposibi.
bien para impedir la que le propllsiel'a el mo-
litar la paz entJ'eamba~ nnciones.
narca inglés (3). "
Los podel'e~ enviados en aquella ocnsion al ar-
No se dirá que semcjantesjuicios snbl'e la po-
zobispo de Embl'lIn eslahau l'edac1<tdos de esta
lítica femen tida de Luis XIV, sacado~ de sus mis-
suel'le : « Vincennes, 26 de sctíembr'e de 1666. -
.
mas obl'as V de los escritos dealltores franceses,
Por la pl'esente, escri ta y firmada de propio PII-
sobrcmane~a adidos á su pais, puedan infllntlil' ño, venimos en concedel' y concedemos al sei'íO!'
sospecha alguna; sin embargo ellos colocan 105
arzobispo de Embl'll!1, consejero de nuestro
esfuel'zos del rey de Francia para prolongar la
consejo de estado y lluestro embajador eslraor·
guerra enll'e España y Portugal en el Olí mero de
dinal'io en España, plenos poderes para Iwgocial'
los conde liados por la moral y I'cprobados por
en nombl'e nUE'stJ'o ('on los comisiollados qll,!"
la concicncia de lodo hombre de bien. Ni aun
con iguales poderes envie lIuestl'a muy cara y
tenia que comuatÍl' Luis XIV en Madrid ni ell
estimada hel'ln3n3 y prima la reina ue España,
Lisboa, la influencia eSll'anjera, único caso en
tutora de la persona y ["('jenla de los e~tados de
que la ÍI'iste, bien que imperiosa razon de est~do,
llllestl'O mny caro y estimado hel'mano y pI'imo,
lejitima ciel'tos manejos, de su)'o nada leales;
el rey de España, y par'a estipular y firmar cua-
así que atizaba ,J(IIIt~1 monarca la discordia entl'e
lesquiera artículos J condiciones 'que el 50brt'·
E6paiia y Port[lgal solo con el fin de debilitar á
dicho señol' arzobispo e.,/Íme couyenientes pa/tt
la pI'imel'a de est~s dos potencias, facilitando así
IIn tratado de mas eslrecha unjan eutre Nos y
la usurpacion qne medí laba de los Paises Bajos.
nllesrrodicho herma no,)' especialmente dealiall ..
Contl'a la Espaiia pues, y lo que es mas, contra
za orensiva y defensi\\'<l contra la Ingblerraj co-
SIL propia familia, dil'iJ;ó Luis XIV sus primeros
mo tambien otorgamos en vil:tud de la misma
hechos de armas, y en aquella nacían fué tam-
pl'esente al sobredichu seíiol' ~rzobispo plenos
bien donde se marchital'on los laureles de su
podel'es pa¡'a ejl'relT la mediacioll que tenemos
gloria. En S1I vejez espió amargamente su yerro;
ofrecida para obtener un acomodamiento en los
la dominacion empel'o de la Espai'ía fué 511 pri-
asuntos de POI'tugal, y hasta p3l'3 prometer para
mel'o y ültimo pensamiento (4). Franceses y Es-
ello una garantía, caso que la descpn y se aveno
pañoles han pagado harto cara aquella ambician
gan á admitir la misma ambas partes intere·
dinástica.
sadas, y damos fe y palabra de rey de aprobal' ,
Bicn conocia Luis XIV que npgociando una
ratificar y ejecntul'los indicadosarticulosy con-
alianza ofensiva y defensiva en Lisboa, "iolaba
diciones , tanto de alianza como ue mcdiacion
(r) Carra de Luís XIV al arzohispo de Embrun de
(r~ Art. 1°. "El rey de Francia se comprómete á
24 de julio de r666. Mignet, t. I.
no prestar socorro alguno al de Portugal." (Fluuo,
(2) Obras de Luis Xl V, memorias históricas, 1, JI,
Hist. diplom., t. UI, p. 238.
p. 1(2.
(2) Mem. ele Luis XIV, Instrll~. al clellin, t. l.
(3) JUiguel, t. 1, p. 473.
p,62.
Cí)' I\\lignct, t. l, p. 5!¡g.
(3) l\\1ignet, DorullI. ¡né.!., t, ), p. ';'.íí.

DE LA ESPAJ\\A MODERNA.
y garantía', que dicho señOl' 31'zobispo estipule
timientos de nacionalismo, encargaba á su em-
y firme en virtud del\\wesente poder.
bajador en Madrid, en carta de 27 de setiembl"!
« Dado en Vincennes, á 26 de setiembre
del mismo año de 1666, qque llamase la atencioll
'de 1666,.
de Cárlos 11 hácia la uSUl'pacion de la Jamaica·
Las negociaciones á qne hace refel'encia este
y la ocupacion de Tánjer. Cnando convidé aL
poder eran tan solo simulad~s y dilatorias; pues
rey de España, añadia, á romper con la Inglatel'-
sabíase positivamente que los proyectos sobl'e
ra, la invité á lo que de ella reclaman el hono!"
los Paises Bajos d.al'i~n la guena por resultado:
y el propio intel'és, y hasta la Ilamú á indudables
yen cuanto á la mediacion, el mismo Luis XIV
victorias .... Con esto os he dado harta matel'ia
nos dice que iÍnicamente la habiapropuesto para
para presentar una proposicion asaz lisonjera
ganar tiempo (1).»
que, apoyada además por la ordinaria fuerza de
Encargú en segllida el monarca f¡'ancés ~l al'-
vuestro estilo, sea acaso podel'osa á dividir lo~
zobispo de Embl'lIlJ que no r"allqllease copia 31-
parecer'esde los consejeros de estado y de la jun-
\\ gnna de aquel poder á los ministros españoles,
ta de gobierllo."
por mas instancias que para ello le hiciesen, y
A pesar de lo comprimida que estaba la opi-
que lo negociase todo verbalmente: preeaucioll
nion pública en Madrid, resintióse sin embargO'
Jlor eierto indispensable, plles al paso que ofre-
de esas dobles negociaciones y circularon escri_
cia al gabinete df' Madrid su mediacion en lo de
tos del todo contradictorios, acerca de los inte-
Portugal, negociaha el abate San Roman en Lis-
reses de la España segun estaban l"edactados pOI'
tloa nna alianza ofensiva conll'a la E~paña, cUJo
los partidarios de la Fl'ancia Ó lo~ de la Inglater-
aI'lículo segundo estaba concebido en el proyec·
ra, No le valiú al arzobispo de Embrun el siste-
to de tl'atado en estos tél'minl)s: "S. 1\\1. C. se
ma de temporizacion que adoptara; pues la cor-
cOlIlpronwterá además, en virtud del mismo tra-
te de Madrid le Pl'ecisú á que diese terminantes
t~do:t no tirm~I', una vez declarada la guel'l'a á
esplicaciolles,y en efecto el28 de octubre decla-
la E~pai'ja, paz ni tregua algm13 en que 110 se
rú á D. Blasco de Loyola "que no proponiendn
halle compl'elldido el rey de Portugal, si así lo
Sil rey ningun negocio sino con firme intencion
desea, y enquelos Español,'s rlOSf~ presten 1Í tra-
de llevarlo á cabo, se hallaba ya revestido de
tal' con él, como de rey áJ'e,Y.>J
plenos poderes para tratar en cuanto á la guer-
Semejante doblez esplica hien á las claras el
l'a ofensiva y defensiva» (despacho de 5 de no-
vivo interés que tenia Lu is XIV en no tratar pOI'
víembl'e de 1666),
escl'i to con lil col'te de Madrid; pues la menOl'
El gabinete de Madrid, cuyas sospechas co-
indiscrecion en esto podia patentizal' lo odioso
menzaban ya pOI' fin á despertarse, acojiú e~ta
de SlI política: tantf) mas cuando el proyecto de
abertura de negociaciones con aparente iatisfac-
trataJo con d Portllgal encel'l'aba condiciones
cÍon, y I}('rifl'aseando D, Blasco de LOj'ola las
en qne se veia pintada la Olas enconada enemis-
palabras del arzobispo, aseguróle que la reina 110
tad contra nllesll'a nacion. 1~1 at,tíeulo 3.° decia
dudaba un punto de la sinceridad con que trata-
así: "Como S, M, C, atacará con todas sus fuel'-
ba Luis XIV fodos los negocios, y acabú por
za, á los Españoles todos los años, pOI' esto se
suplicarle le diese por escrito cuanto le babia iu-
obligará tambien el rey de Portugal á hacer
dicado de "iva voz,
anualmente con el nümtTodc fllerzasqlleseesti-
A lo cual se negú el arzobispo, tomando el pa 1'-
pule dos campaí'ías, UlW antes que¡wincipien los
[ido de dil'ij;rse al padre Nitardo, confesor de la
calores y otra des pues de pasados .•
rein:!, á quien pl'esllmia fa"orable á lo~ Franct-
Como qlliera que esperaseu los POI'tuglleses
ses á callsa del odio que necesar'iamente deLia
terminal' sns (ksavelle[Jci~s con la Espaila por
abrig al' todo inquisidor jeneral hácia unos here-
mediaeion de la Inglaterra, no se dieron prisa en
jes de tal condicion como los de Inglat.erra. Pero
entrar en las miras de la Fl'ancia: los Españoit's,
flO saliú mejor por esto con su intento; pues la
por otra pal'te creidos de la buen;, fe de Lllis XIV,
primel'3 prpgnnta que le hizo el padre Nital'do
tampoco se mallircstal'on dispuestos á cOllce-
fué "sí habia presentado proposiciones por es-
,Ier la satisfaccion qne reclamaba la Inglaterra
crito á la reina; >J y como contestase el arzobis-
á nombl'c de Portugal: así q tiC, paralizada de
po negativamente, negúse aquel á intel'venil' en
esta suerte aquella negociacion, quedú suspendi-
este asunto,
da hasta el año siguiente,
Con algnn tanto mas de dcstl'eza y algo me-
En esto Luis XIV retioblab~ sn ahinco en com-
nos de tenacidad por parte del gabinete español,
11I'Ometel' lo mas peli¡';l'osamente posible al go-
se hllbiel'a dc&plomado pOI' sí mismo lodo ese
hierno español con el inglés, .Y conociendo con
embl'ollado aparato de intrigas, La inde¡Wllden-
euanta facilidad se alarman en España los sen-
cia y sepal'aeion de Portugal existian ya ele hecho;
y sin embargo la dificultar! insupel'able de la Ile-
',f) ~Ielllolias hii'órica~ d~ Luis XIV, 1. v,]'. 386.
gcciacinll psll'ilDha t~n ~nlo ".'1 e1l'e('onocim&;2~i:
~

H56
HISTORIA POUTICA
to de Alfonso VI por rey de Portugal; poes re-
mis tropas formadas unas junIo á oll'a5, temG ,
husaban los Portugueses todo otro acomoda-
que el mal'qués de Castel Rodrigo tome oca·
miento, tal como por ejemplo la ofel'ta hecha
sion de una numerosa revista, tille mandé pa-
por la España de tratar COII el gobierno existente.
sar la semana tiltima, para aumentar en Madrid,
En tan insoluble situacion, renunció la Inglater-
el temor de 11I1Cstl'as armas de que en tanta
ra á establecer la paz entre ambas naciones, y no
manel'a y sin fundamento se halla poseido; pero
se ocupó ya mas que en su interés peCl1lial'.
si oi5 hablal' de ello, podeis aseglll'ar que no hay
Po:' oll'a pal'te, ya que hubieron aceptado la
por acá Ilol'edad ninguna en materia de h'opas
Francia y la Inglaterra las ofel'las de mediacion
y levantamientos (1).»
de la Suecia pal'n establecer la paz entre estas
El simple cotejo de estas fechas basta para
dos potencias belijcl'autes, apl'esuró~e la corte
poner en clal'O la política de Luis XIV para COl/'
de Versal les á calmar las inquietudes de la Espa-
una aliada, para con un rey, de edad de cinco
ña, la cual harto echaba de ver que en cuanto
alios y cuñado suyo: uingun escrlÍpulo le arre-
no tuviese Luis XIV nada que temel' de la Ingla-
(h'ó. Habíause renovado las negociaciones con
terra, ensayaria de contado un gol pe de mano
el Portuga,l con eslt'aol'dinal'ia pl'emlll'a y toca-
contra los Paises Bajos, En efecto, á este fin es-
ban ya á su fin; pel'o si la 1IlleVa del rompimien-
cribia Luis XIVell ,6 de marzo de 11567 al al'Z')-
to del I'ey con la E~pai'ía llegaba á Lisboa antes
bispo de Embrun: "Proponed un SOCOI'rO dediez
del canje de las I'alifieaciones, claro era que los
buques de glll.'l'I'a bien equipados y armados,
Portngueses qnel'l'Ían agnal'da¡' el éxito de la lu-
pal'a arrojal' á los Ingleses de las Indias occiden-
cha sin compl'omet¿rse á nada, y que pOI' su pal'-
tales, especialmente de la Jamaica v de la isla
te la reina rejente cederia en todos los estr'emos
de santa Catalina, pues, como con I:azon decis,
discntidos con el POI'tngal, y desde aquel punto
semejantc principio daria muchas largas, no sien-
habia de quedal' libre la Espaíia de un enemigo,
do por otl'a parte muy embarazoso.»
circunstancia qlle ell Ilingu!l modo cOIl\\lenia al
Entretanto como á todos alarmase la reunion
J'ey de Frallcia,
de tropas destinadas á invadir los Paises Bajos,
El'a preciso pues adelantal'se á este inconve-
qllisoLllis XIVmanlfestarseestrañoá este hecho;
niente, para lo cual hizo Luis XIV aconsejal'
yen un despacho dirijido en 17 de abril de 1667
á Alfonso VI que, so pretesto de la gran distan-
al arzobispo de Embrun, le decia: "Podeis asegll_
cia que medi~ba y del ansia impaciente pOI' con-
l'al' positivamente quc 110 hc levantado tropas
solidar cuanto antes 1"1 tratado, debia convenil'
estraordinal'ias de caballería ni de iufantel'Ía en
,j .. ,.
se que, no bien hubiese firmado el contrato el
mas de un año, y es pura fábula lo qne se dico
rey de POI'tugal, despacharia sin pérdida de tiem-
de un levantamiento de dos mil caballos; hasta
po su I'atificacion: medios que adoptó sin titu-
)0 seria tambien, aun cuando no se hablase mas
bear el ministerio portugmís. Por otr'a p~rtc, el :,1•. ··, '
que de ciento ó de cincuenta.»
conde de Castel-l\\Jelhol' hizo expedir pOI' 1\\11', de
Al propio tiempo que se tl'ataba de tranquili-
Schomuery, una órden. en que se prohibiala
zar tan positivamente la cOl'te de Madl'id sobre
clltI'ada en POI'tugal á todos los coneos Ó pel'so-
el sosten de la paz, escribia MI'. de Lionne, en 6
nas procedentes de España y se les mandaba es· .~
de marzo del mismo año, á !\\Ir, de San Roman á
peral' en las plazas de Castilla las ól'delles del,;
Lisboa:" En cnanto se hayan canjeadu las ratifica-
monarca portugués, por temor de que la llega-
ciones con Portngal, entrará el rey en pCl's0na
da de algun negociadol' de paz, enviarlo por e¡
en Flandes á la cabeza de un ejél'cito de cincuen-
embajador de lngl~tel'ra, ofreciese á los dl'scon-
ta mil hombl'es. S. M. se ha dignado confial'os
ten tos y á los eJH~lnigos algun IJI'elesto pal'a alar-
este secreto; sin embargo cree importante que
mal' y escita!' al rlÍblico con!t'a el tratado- con
á nadie lo revcleis (1).»
la F,'ancia. El mariscal Schombel'y, dil'ijido pOI'
Dos meses desplles de habel'se comn nicado á
Turena, quien igualmente dirijia á Luis XIV.
1\\11'. deSan Roman la I'CSolllciun de invadi!' la Flan-
estaba á la sazon al servicio dePortugal, y él fué
des, hostigado Lnis XIV pOI' el gabinete de Ma-
el encal'gado de levantar tropas pal'a este l'eino,
drid, no titubeó en escribir á su embajaúor en
con manifiesta violacion del tratado de los Pi-
aquellacOl'te, el dia 1.0 de maJo inmediato, á fin
rineos,
de qne h'anql1i1izase mas y mas á la I'ejenta y la
M!'rced á tales precancionesy á las demás que
pl'cvinieseen cOlltra de las desconfia nzas del Dlar-
se tomaron para impedil' todo acomodamil'nto
'Inés de Castel Rodl'igo, qtlecalificaba de fantas-
entré las dos coronas de España y Portugal, fil'-
mas: la cal'ta del I'ey de Fl'ancia concluia en
móse al cabo el tratado con la FI'ancia, á 31 d~
estos términos:
mal'zo de 1667. Empero, durante lasn!'gociacio-
nes con la corle de Lisboa, aparentó constante·
f( Como me complazco mnchas veces en rcr
(1) Mignet, p. 534.
(1) Correspondencia de Espaila, ~'ol. 5'"

DE LA ESPA.\\A MODEU:SA.
~57
mente Luis XIV la mayor repugnaucia á em-
Empeí'iado que hubo la guerra Luis XIV en-
prender la !1:uerra: y si bien es verdad que se
tre Españay Porlugal, intel'esábaleya únicamen-
compl'ometió á prestar UD subsidio de 1,800.000
te despojar á la primera de cuantos socorros pu-
libras toro esas aouales, de las que debian desti-
dieran ofrecerle las demás potencias que, cual
narse seiscientas mil al pago de las tI'opas f"an-
ella. necesitaban poner dique á la a mbicion del
cesas cedida., desde mucho tiempo antes á Por-
re,l' de Francia; yes pl'eciso confesar que deci-
tllgal, sin embargo, ocultando astutamente el
dido como estaba á m'l'ebatar á Cárlos Il los
"ey de Francia sus proyectos relativamellte á
Paises Bajos, mostró singular destreza, no ya
los Paises Bajos, pactó que, en caso de empe-
únicamente en aquella empr'esa de violenta
ñarse Sil nacion en alguna gnel'I'a, quedaria re-
l1slll'paeion, si que en Sil conducta I'especto á las
ducido el convenido subsidio á solo un millon
potencias á quienes cupiera todavía cOlltrares-
de libl'as, entendiéndose comprendidas en esta
tal' el engrandecimiento que pl'emeditaba.
cantidad las seiscientas mil destinadas á las tro-
Ya desde 1658 lenia fir'mada en FI·andol·t la
pas fr'ancesas, Sucedió pues que, como estalla-
ligajenel'al que aunaba la católica, conocida por
ra al momento la gl1erl'a, quedó Pl'ivado el Por-
Liga del R¿II, con la de los pl'oteslantt's, estipu-
tllgal del venladel'o subsidio en que contaba;
lada en Hildesht'irn, en 1651; mas á maynr' abun-
pues en la realidad tan solo percibió cuatro-
damiento renovóla en 1660 yen 1663 hasta 1667.
cien tas mili i br'as.
Filé en seguida aliándose uno tras Otl'O á todos
No bien hl!bo Luis XIV conseguido reunir á
los reyezuelos de Alemania y I'ibel'eños del Rin:
fuerza de astlltas maquinaciones todos los ele-
comenzó portlr'mar'un tratado con los electores
mentos necesarios Je discordia enlre España y
de Bl'andehul'go y de Sajonia, en 12 de marzo de
Portugal, y alcanzado sOI'prendel' á nllestl'a na-
1664: en 21 de julio de 1666 fir'mó ott·o con el
cion en medio de su c,'édula confianza, «quiso
duque de Neburgo; en 22 de octubre sig!1ie[jt~,
desde llll'go hermanar la J.rontitud del éxito Con
otl'O COIl el elector' de Colonia; Otl'O con el de
la celeridad de Sil resolllcion, tanto mas cuando
Maguncia, en 28 de fel)l'cl'o de 1667; y 011'0 cn fin
no cabia ocasion mas adecllada pal'a ejecutar' á
COII el nbispo de l\\Iunster á 4 de maJo del mismo
mano armada el del'echo de devolllcion (1).>1
alin. Estipulábanse en todos ellos SI1bsidios paga-
Así qne, se colocó al fl'ente de un ejército,
del'os poI' laFI';ulci3,y á los príncipes de A lemallia
maudadoen realidad pOI' el mar'iscal Tllrena. No
se les imponia la obligacion de oponerse al paso
lardal'cln en cael' en poder suyo Charlel'Oi, Ber·
pOI' sus estados de t .. opas impcriales que acaso
gnes, TOllrnay, DOllay, Com'!ray, Olldenal'de y
acuditTan á los Paises Bajos en sncorro de la Es-
Alost, y aunqne la brilla" te defensa de la guar-
paila. Además de estocompl'ó á fuerza de dinero
nicion de nllndermonde, que obligó á cejar á
á los minislros del gl'an elector de BI'ancleblll'-
los Franceses, hizo renace!' por' un momento las
¡{O, y con ellos la neult'alidad de este soberano;
esperanzas de los Flamencos, sin embargo, la
é intel'esó por otra par'te en su causa á la Suecia,
toma de Lila y la completa de ... ·ota del tínico
renunciando, en el tr'atado dt~ 1.0 de felwel'o de
t'jél'cito que p"do ponel' en campaña el gober.
1668, á todas S11S 11I'etellsiones sobl'e la Polonia
nadO/' de los Paises Bajos á LIS ó,'denes de Mar-
á favol' de u n príncipe de su dinaslía V median-
tin, jefe tle distinguido mérito, no dejaron en
te las orer'las que se l~ hiciel'on de con~idel'ables
dnda pOI' mas tiempo la pél'dida de aquel pais.
subsidios.
Desde aquel plinto no pndia ya la España con-
Fallaba ya tan solo el AlIsll'Ía; pero era Luis
It'areslar en adelante ni las glOl'ias militares ni
XIV diplomático sobl'adamenle perspicaz, pal'a
la solapada política de Luis XIV.
panel' en juego pn Viena los mismos I'esol'les,
Pague quien quiel'¿¡ á esta un tributo de elo-
que tan buen efecto le surtieran cn los cÍl'cnlos
jios; por lo que á mí toca, veo tan solo á su tra-
de Alemania, en Berlin, ó en Estocolmo: no le
vés á IIn monarca tndada jóven, pero en cuyas
oCl1l'1'ió pues al gabinete de Versal les la peregri-
relaciones, lanto con sus aliados como con su
na idea de hacer tambien tributal'io de la FI'an-
famtlia, rebosa de continuo una indisculpable
cia al empel'adol"j sino que pl'incipió por tratar
perfidia. !\\las ese desprecio por lo mas sagl'ado
de la neult'alidad del Au!\\tria y aun de que esta,
que tiencn los hombl'es, y que mel'eciera, sl'glln
prometiese no envial' tropas á los Paises Bajos
el del'echo comun, un castigo ejemplar, no per-
á favorde la España. En efecto alcanzál'onse aun
maneció lal'¡;o tiempo impune; que si en 1667
ambas pl'elctlsiones, mas !la habia medio de con-
abusó Luis XIV de su podcl'ío contra un nirlo
soliddl'la alianza del Impcl'io y de la Fr'anc¡a, ni de .
eu su cuna, en 1710 abllsal'on á Sil vez del suyo
hacer' imposible lodo I'ompimiento entre ambos
los aliados en Gerll'llydemberg contra un ancia·
cuñados dell'!'y de España, si ya no es que aque-
no inderenso.
llas dos potencias acel·tasen á mancomunarse
para despojar á un tel'cel' sobel'auo mas débil
!r) :\\Iigncr, P",j. 'ií~, IhCllm. in'·d.
qUé t'11()~. COI1lPI'('IHlitÍlo ~sí d de FI'aucia, y se- .

mSTOIUA l'OLlTlCA
guro por otl'a parte de que podl'ia mas en Leo·
Art. 3.° La particioll de la monarquía eS'pa· ,
poldo el inlel'és que la mOl'al y los sentimientos
iíola se habia acordado en es ta forma: Para el,
de familia, imajinó desde aquel punto ponerse
emperador:
de acúel'do con el emperador á fin de al'l'eglal'
Los reinos de España, las India~ occidenta-
nn tratado de particion de la monarquía espa-
les, el ducado de Milan, con el derecho á él in-
i1ola, cuyo trono tenia al parecer que quedar
herente de la investidlll'a del de Siena, Final, .,
"acante cuanto antes; tan menguada esperanza
los puertos de Longon", Hércole, Ol'bitello, y ;i
IJI'ometia la débil y qtwbrantada salud de Cál'!os
demás del mar de Lignria sometidos á la coroua ';:
11 de que viviese lo bastante pal'a dejal' un su-
de España, con todas sus dependencias j la Cel'- "
cesor.
deña , las islas Can31'ias y las Baleares,
¿
Entabláronse allá las negociaciones para este
Para el rey de Francia:
':
convenio cinco meses antes de que entrase
Cuanto poseian los Espaiioles en los Paises '
PlI los Paises Bajos el ejél'cito francés, y al cabo,
Bajos, illclllsa la BOI'l~()¡¡a, lIam3rla Franco-Con·
"11 19 de enero de 1(j68, se fil'mó el tratado en
dado; las itilas Filipinas orientales; el reino de
Viella, l'edactado de esta suerte:
NavalTil eon todas sus dependencias,tales cuales
t'I'an á la sazon ; Rosas eOI1 sus dependencias;
ludo lo dc la costa de AfI'ica, y los I'eillos de,
TRATADO DE PARTIeroN.
Nápo!es y Sicilia COIl sus dependencias ,¿ islas
adyacentes.
Nómbl'anse en el preámbulo los plenipoten-
El al't. 4.° estipula los mntuos SOCOrt'os en-
,
ciarios:
Il'e alllbas potencias eontl'atantes pal'a cunse-
:~
POI' parte del Empcl'ador, Juan 'Yayc3('(1, du-
t~
guir la posesion de los paises que se adjudi-
.. ~
qne de l\\111nsterbcl'g y de Avcrspel'g,
eaban.
y por la del rey de Francia, Jayme Bretel de
Arlo .'>-.0 Queda cOllvenido que este tratado 1"
(;remmlyille.
dlll'ill'á solos seis ailos , espil'3ndo adelllás, ¡i>.\\'O
Artkulo 1."~Fól'mlllas de estilo.- dlabl'á
¡ure y cual si jamás hul'iese exi~tido, el misulo .
paz, amistad constante, alianza etel'na, etc,.
dia del nacimiento de Uil pl'inlOjénito del I'CY
'.
En virtud del art. 2.°, Cambl'ai, el Cambreliis,
de l'~spai\\a, Sin embal'go, se I'estil'van ambas
,.
d dllC[}do de Luxemburgo, ó en su lugar la Bor-
partes contl'atantes la,facllltad de tratal' y COll-
'
goíla, vulgarmente llamada FI'aoco-Condado,
""nil' durante estos seis años ~eel'ca de la p1'0-4
llouai, AÍI'e, Saint-Ornel', Bel'guesy Fllrnes pasa-
lougacion del término de este tl'alado_
\\¡,l[} á pl'opiedad y seílorio de la Fl'3 licia, la cllal
El al't.
1
(j.0 hablaba de las ratilicacionps dd
por su pal'te se comprometia á devolvel' todas
tl'alado,
i 9
las demás plazas deque se hiciel'a dllcila du-
¡
El 7.° autOl'izaba el depósito en Illano~ del
rante el ailo anteriol', no rncoos que el Chal'le-
gl'an duque de Toscana, tJnto de los documen·
roi, cuya forlifieacion sin embargo debia sel'
tos orijinales como de sus rJ: ificacioll('s y actas
demolida, si ya no es que el I'ey de España con-
de poderes, bien que este a1'tírulo se rpempla7tJ
~intiese fOI'llIalmcnte, antes del mes de marzo de
pOI' otro separado, firmado á 28 de febrero de
tü69, en las proposiciones que los estados jene-
1668, en que se renunciaba al depósito en mallOS
1',¡les de las Provincias Unidas le habian presen-
del de Toscana, y se con venia que cada sohel'a-
tJdo,á fin de restablecer la paz, y conviniesc ade-
no consel'varia una copia de tocio lo enunciad".
lIlás en otl'a paz con ell'ey de Portugal, median-
AI'L 8.° En vÍl'tud d,~ él no podian las dos PO-
te un tratado de rey á rey. Com¡lI'ornetíasc á su
tencias conll'atantes , mientl'as la dllracion del
HZ el emperador á empeñal' lodo su valimiento
pl'esente tI'atado, estipulal' otl'O ningullo qu<'
c,'l'ca de la ,'eina y rejen ta de España, has-
luere directa ó indil'ectamcule contrario á esll',
t~ decidirla a hacel' formal eesion de las plnas si bien quedaban libres de adquiril' á su placel'
llJencionallas: y si, en caso de afenal'se esta so-
ó mediante lI'ctados cuantos aliados qllisiesen
!Jel'ana en la negativa, conseguia ell'ey de Fran-
para toda otl'a guel'ra que no fuese la de los
cia conquistar algunas poblaciones que corres-
Paises Bajos; debiendo entenderse que 1'11 liada
pondiesen, en vil'lllu de la division hacedera, al
pPl'dian pOI' esto de SI' fnerza y vigol' los tra-
elllpel'adol' y á sus hijos y suceSOI'es, obligábase
tados de ,'Illllstel', de Vestfaliay de los Pil'ineos.
el monal'ca fl'ancés á l'estitl1írselas sin exijir in.
AI't. 9,° y tiltimo. Pactábase tambien que en
demnizacion alguna pOI' los gastos de la guerra,
caso de llevarse á cumplido efecto este tratado,
Además de esto, prometia el empel'adol' no pres-
ambas partes contratantes ó sus sucesores, so-
tal' apoyo alguno á los Españoles en la guerra
licital'ian á Ull tiempo y por los tdmites I'egu-
de los Paises llajos; se reservaba empel'O el dl'l'e-
!al'es la gal'antia del sumo POlltífke , de los re-
ello de socol'rerles, si esta se tl'Jsladaba á cual-
)es de 11l;;latt'l'I'a, Suecia .Y DinJIIlJITa, dp J.)S
quiel' otro plinto d,' 11\\ mO!1¡¡rqllí" espafiola.
,~I~ .. I()I·I" \\ !'!';Ilci/)('s tI,,1 illllwl'io, d,' 1<1 I'¡'plí.

DE LA ESl'A~A lHODER\\"A.
l,lica de Yen"c'ia, dd duque de Sabaya, del
comprarlos antes (1) ; II mas á pesar de todo,
g/'8n duque de Florcncia, de la l'eplÍbliea de los
nadie dejal'á de convenir' en que descuella co-
Suizos, de .J éuova, de los Estados jenerales, de
lIocidauH'ute en aqn!'lla negociacion la política
las ProvilJcias-Luidas .v de los demás que juz-
ordinaria, con su código de inmol'alidad ,'con-
ga/'en conveniente ambos contratantes cuando
sultada á fuer de lÍnica y esclnsíva consejera.
llagare la ocasiono
Segun esta, el despojo no es sino conquista; el
Fecho en Viena, á ln de enero de 1668,
I'''parto de un pais aliado, aplicacion de los de-
.Juan Waycard, duque de l\\Iuns-
rechos consignados por la fuerza de las armas,
lerbel'g, pdncipe de Avel'spel'g.
ó por antel'iores convenciones: y sabida cosa
El caballero de Gremonville,
es que la razon de estado no reconoce mas in-
justicia que el no salirse con la suya: c(>mo
Este t,'atado , en latin , se consel'va en los al'-
quiera pues, qne consiguió sn objeto Luis XIV
chivos del míllistcl'io de negocios estranjeros
en la mencionada negociacion, claro es que
de Francia.
hubo de recibir esta la sancion qne otorga siem-
Luis XIV lo I'alifieó en .2 de felll'ero inmedia-
pl'e una política inmoral á las actas de seme-
to, y el empel'adol' lo fil'mó en 28 del mismo
jan te naturaleza. Si ha carecido mas tarde de
mes, ¡,a modificacion del 3d. 7,° fué igllalrrten-
otra saneion, la do la Providencia, ha sido se-
te consentida pOI' ambos monarcas en .20 de
guramente solo pOI'que no estaba en manos de
marzo,
los hombt,cs el otOl'gat'la. En efecto, vemos es-
El rey de FI'ancia , que habia negado todas
tr'ellarse ladas aqnt~lIas convenciones}' acuer-
las garantías reclamadas por los mitlistl'os aus-
dos, aconsejados por la ambician, aeeptados
ta'Íacos pal'a el depósito del tt'atado, ell ninguna
pOl'la debilidad y calculados sobre la probabili-
pal'le lo creyó tan seguro como en sus pl'opias
dad de la muet'te del jóven y achacoso Cát'los 11,
manos; pal'a lo cual tomó las mas escrupulo-
corrtl'a los decl'elos del cielo, que añadió t!'ein-
sas precauciones, é hizo partir pal'a Viena por
ta y dos anos de cnfel'miza existencia á los que
distintos ca/lliuos á un oficial y seis guardias de
habian tenido á bien concedel' los parientes del
w persona, qllicues l'ecibier'oll el dia 14 de
rey de España á este desventurado príncipe, El
aht'íl de manos de MI'. de Gr'emollville, em-
tl'atado de pal'ticion de 1668 quedó pOI' consi-
bajadol' ft'allcés en Viena, una cajita de hoja de
guiente ilusorio, y solo se ostenta hoy dia allá
Jata muy [lÍen cel'l'ada con las actas ol'ijinales
corno uoa mues!r'a de la vanidad de las huma-
del tratado, de la ratificacion y del artíenlo
nas pretensiones, eu idadosamente ocul tada has-
modificado; drspues de lo cual y en el mismo
ta nuestros dias , rué anonadada aqllella obt'a,
dia marchar'on otra vez, camino de Francia,
donde tanto descollaran la destreza diplomáti-
hasta di'jar aquellos documentos en poder de
ca, las arterías cortesanas, los mi~tet'ios y
Lllis Xl\\' , qllicu tuvo á singular' dicha el po-
pl'ecancioncs sin ignal , por un mísero niHo ~
see/' finalmente lo que tanto habia anhela-
quien, para inutilizar' tan sabio trabajo, le bas-
do (1),
tó lÍllicamente no morir'.
Sin duda que, entl'e cuallla5 lIcgociacione~
Pero ¿ qué et'a de la España, sin ~obicmo ni
emprendió el rey de Ft'aucia pat'a cnseuor'carse
admiuistl'acion , en medio de las intrigas que
de algunos lt'ozos de e~la vasla monarquía qlle
cl'UzabalJ en todas direcciones sin otl'O objeto
iba pOI' todos lado, t!('Slllot'onáudose, e5 sin
que el de despojar13 ? T/'iste en vel'dad es el de-
dispnta la mas diestra el tl'atado de pal'ticion
cido. La utilidad de su gobiemo justificaba la
(;e que hemos hablado, pero solJl'etodo debe
afreuta que le pl'epal'al'a el tratado condicio-
considet'at'se como la mas Iraseenden tal; pues-
nal de particion , negociado en coutra de ella
lo que la 1j(~lIlralidad del empel'udor debía de-
.v sin su conocimiento, Dijél'ase que hacin ia
cidir d.! la slIel'le de los Paises Bajos: J, sea
España por sí misma la eonl'esion de:ilI debili
cllal fuese la uvilanlez y perfidia de semejante
dad .Y que cOllsenli,l, corno de justícia, en que
manifestacion de la codicia de un rey, que iba
se la aliviase de llU peso supf'rior á sus fuerzas_
('ontando lino pOI' lino los dias que de vida le
El endeble Cál'los II sentado en su trolla no pa-
quedaban al rey de Espai'ia, ello es quc ~ lo
recía sino el dolor'oso emblema de la mO!l~rqI.lÍa
/llenos la ncgociacíon de Viena no dependió dt~
cspauola, y la raza anstl'Íaca se iba estingllieudo
,lquella sónlida yenalidad de los I'eyezuelos de
en el mar'asma, bien así como la nacíon que
Alcmauia, "vendidos á la Ft'ancia, porq ue el
babia perdido sus instituciones y su libertad.
,\\ustl'ia 110 se h~bia lomado la molestia de
Hubiét'ase creido que toda la savia :lel pais se
habia secado, que estaba par'alizada su vida, eu
(I) Carta de Lui. XIV al caballero de Gr"mon-
~[)
de'
Miguet, DOCll/U. iuéd. sobre la sucesion
--i
vilir, fecha á 1.0 de mayo de 1668.
pana.
~
&
~

460
HISTOHlA POLtTlCA
suma cada dia apareria una nneva herida hecha
en Flandes, con tal que sus altas potencias díe-
al agonizante poderío de la España como
sen á S, M, C, una reciproca garantía de prepa-
cuerpo nacional: y no pudiendo ya el gobiel'llo
rar, ó de obligat' á la España á aceptal' las refe-
disponer de la fllet'za material, ni aun acertaba
ridas condiciones (1),
á quejarse,
El tratado resenado tenia pOI' objeto redu-
DUl'ante la prolongada negociacíon tan ma-
cil' á la paz á Españoles y POt'tugueses; mas,
ñosamente f,'aguada pot' JJlIis XIV contr'a la Es-
como quiel'a que conociesen las par'tes signala-
paña, solo apal'ece un Español que se esfuel'ce,
rias del tratado las 31'terías em pll'adas por
no en contrarestal' aquella riada de intt'igas de
Luis XIV para pl'olongar las hostilidades eolt'e'
Luis XIV, pel'o sí en hacer oir siqlliet'a el grilo
ambos pueblos de la península ibérica, en el
de la debilidad o¡JI'imida y despojada: y esta
al't. 3,° a~ol'daron los medios de precisar al mo·
singlllal' escepciou fué el marqués de Castel·
nal'C¿j fl'ancés á hacer la paz, es decil', que «con-
Rodl'Ígo, Negocióse el tratado de particion en
vinieron eil aUllal' sus fuerzas de mal' y til'l'l'a
Viena y cerró~e á visla del marqués de !\\Ia lagon,
para obligal' á la Francia á tet'milHll' la guel'l'a,
embajador español cerca del emperador, sin
y caso que las partes contl'alantes alcl1l1zaran
(lile aquel personaje sospechara ni pOI' asomo
algunos triunros, determinaron continuar las
su existencia; sin embargo con algo mas de
ventajas obtenidas hasta tallto qne fuese todo
perspicacia fácil le hllbiet'a sido enconh'31' en
t'e¡Hlcsto en el sél' y estado en que se líall¡¡ban
la ilTesolucion de Leopoldo un medio de parali-
las cosas en liern[lodel tratado de los Pirineos,,,
zar las jestiones del emb:ljador fl'ancés, y en el
Bien se echa de ver cn est.e at,tículo la mano
amol' propio de los Allstl'Íacos un plinto de apo-
dc la Inglaterra, qne á dl1l'as. penas iba toh~­
yo para hacel'las del todo infructuosas, Los stíb·
rando la prolongaeioll de las hostilidades enll'e
ditos del etnpel'adol' estaban celosos, al'On mas
España y Portugal.
que él mismn, de los intel'eses y esplendol' de
En Lisboa, los escesos de Alfonso VI pudieron
Sil raza; la España tenia conquistadas sus sim-
mas que todos los esruerzos de la diplomacia
patías, y por otra parle temían á Luis XIV; el
francesa, Estalló IHla l'evolllcÍon cn 23 de no-
gabinete español sin embargo no acertó á sacal'
viembre de 1667, dm'ante la ellal rué derrocado
pt'ovecho alguno de tanlas ventajas; no pat'ecia
aquel monarca y pl'oc!amado I'ejente del reino
sino que estaba ciego.
el infante D, Pedl'o, Este acaecimiento puso fin
Afortunadamente existian oll'os intereses, á
á una gnert'a de que estaban }a cansadas am-
mas de los de la Espaiía , en oposicion con los
bas naciones, El minislt'o inglés SOllthwell obró
proyectos del rey de Francia, Inquietábanse la
con ahinco pal'a obtenel' que los gobiel'nos por-
Inglatel'l'a y la Holanda pOI' los pl'ogresos de su
tugués y espadol fil'masen la paz , t~nlo en Lis-
vecina comun , y no estaba tampoco la Suecia
boa corno en lIIadl'id, La reina t'ejenta de Es,
"exenta de todo temol' pOl'la suertf! del ducado
paila envió podel'es al efecto al marqués de Le-
de BI'cma; I'esultando de esta confo:'mitlad de
che, prisionero de guerra en POI'fugol: y en
intereses un proyeeto de mediarion, comun á
cuanto se supo lo! noticia que hizo circular
aqnellas !t'es potencias, y dirijido á COI'tat' el
Soutbwell de la existencia de aqnellos poderes,
vnelo que Lnis XIV pudiel'a tomal' en Flandes,
hubo tal esplosion de conleuto entre los Por-
Reducido á tt'atado, fir'móse aquel proyecto á
tugueses que fueron ya en adelante infructuo-
23 de enel'o de 1668, y se di\\"idió en dos partes,
sas todas las representaciones, no menos que las
una pública) otra reservada. Admitíailse en la
amenazas del em bajador de Francia relativas á
fll'imel'a las pt'oposiciones 11I'esentadas poI' el
la infl'accion del tratado Que aliaba el Portugal
mismo Luis XIV como condiciones de la pnz, y
con esta ültirna nacion. Tr3sladóse inmediata-
eran á saber': "que la España cederia debida-
mente á Madrid el conde de Sandoval pal'a acele-
mente á ia F,'ancia, medianh, un traTado dc
rar mas y mns la eOllcltl~i{)n de los acuet'dos qne
paz, todas las plazas y fuerlf's , con sns cas-
faltaban tornar todavía, y en 13 de febr(~I'o se
lellanías y dependencias, qne de antemano ha-
firmó la paz, Reconocida al fin por la Esp.aña la
Lia conquistado, ocn pado ó [(lI'tificado esta ül-
indepetJdenci~ de Portugal, se nt'goció ya como
tima naeion durante la camp~ña del año a!lt~­
de rey á rey, y cuanto se h~bia conqllistado pOI'
t'ior: ó bien, que podia ser obligada la España
ulla y otra parfe dm'ante aquella penosa guerl'a
;i cedel'l(~ lo que quedaba del Luxemburgo, ó el
de veinte y seis años, fué I'ecipl'oealllenle deVllPl-
FI'auco-Condado, Cambl'ai, y el CamlH'esis, Do-
lo, á eSl"epeioll de Ceula, que permaneció en po-
t1ai, Ail'c I Saiut-Omel', Bt'I'gues, FIlI'¡WS y
dcr de la E'p,lña,
Linck, CCln sus bailías, eastellaílías y dependen-
Contl'al'ió en tanto estremo á Lllis XIV aquel
cias, en cuyo üllimo caso debel'ia la Fra!lcia
acontecimiento que, en 7 dejllliode 1668, escri-
devolver á los Españoles todas las demás plazas
y paises .1 ellos conquistados desde su entrada
(r) Sucesioll de España, t. 2, 1" 550.

BE L.\\. ESPAÑA MODERi.'\\A.
,IGI
bia desde San .Terman á la reina de Portugal:
jel' de improviso á las gnal'uiciones españolas:
«Hcl'mana mia' no teneis necesidad de escri-
habíase sacado Jam'tille!'Ía de Borgoñá, circulan·
birme ni de empleal' el testimonio del señor de
do al mismo tiempo la voz de que la conducían
San Roman para pel'slIadirme de los esfuerzos
á Paris y Lion con el objeto de recomponerla.
que ha beis hecho pOI' vuestra pal'le á fin de im·
La pólvora, plomo, balas, mechas, sacos de
pedir la conclusioll del tt'atado pal,ticlIlar del
tierra para los sitios y demás títiles de guerra,
Portugal con la E~paña, y estoy sobremanel'a
llegaron cuidadosamente embalados á Dijon .Y
acongojado de que no flayais sido mas felices
Auxona, á fuer de jéoeros de comercio, espedi-
en el éxito; pr'incipalrnente pOI' razon del daño
dos descle Paris y la Champaña, tinos para Lion
que en vuestl';) posicioll os habeis ocasionado,
J" otros para Italia, y hasta se aseglll'aba que al·
con precipitar sobradamente este negocio (1).»
gunas de aquella~ cajas coutenian estátuas de
El tr'atado de Portugal es un ejemplo asaz pe·
mármol compradas ¡¡pr nn cal'denal, entendido
noso de la obcecacion de los hombr'es que, sin
anticuario. Mas como, á pesar de tanta cautela,
cuidar de sus semejantes, les obligan á desgal"
se SUSlltT3Se algo en las cOl'l'espondencias de Pa-
rarse mu tllamente, solo pOI' sostener lo quc
ris relativamente á un pl'óximo ataque dirijido
Sil orgullo y amol' propio les representa como
contl'a el FI'anco·Condado, propuso en vista de
ofensivo á una valla cuanto absurda dignidad.
cllo el príncipe de Condé que se interceptal'an
POI' no consentir en un tratildo la palabr'a rey,
las cartas; y el marqués de Louvois , que era á
siendo así que la persona á quien se negaba este
la sazon ministro de la guerl'a, no solo lo apro-
título lo era no solo de derecho, sino de hecho,
bó, sino que hizo con tiempo robar los coneos y
sostuvo la España una guerra de "einte y seis
quemar la correspondencia y hasta se eo,:iat'or;,
años, y tl'as este largo espacIo de costosos ~.
por una simulada equivocacion, la mala de lion,
sangrientos esfuerzos, tuvo al caho que suscri·
al Franco·Condado, y las cartas dil'ijidas á Dijoll,
bir á dar aquel dictado; aumentando así tanto
Dole y Besanzon , á Lioll ; quid pro quo ilnposi-
mas su humillacion , cuanto IIIJyOl' habia sido
ble de enmendar, sin que se pasasen diez ó do.
su terquedad en nl~gal'io.
cc dias, y que se atribuyó á un aturdimiento
El acomodamiento con la corte de Lisboa no
del oficial de COl'reos encal'gado de rotular' los
dejó dc ser un gl'an paso para obtener otros no
paquetes de la cOI're~pondencia (J).
menos trascendentales. El plan de llls tres po-
En solos catorce dias, quedó sojuzgado el
tencias que se habian impuesto mas bien que
Franco-Condado. Salinas fllé ocupado el 6 de
ofrecido por mediadol'as, estl'ibaba en alcanzar
febrel'Oj BesanZOll el 7; Dole el 13; Gray el iD: y
que Luis XIV despojara lo menos posible á la
las demás ciudades se guarnecieron con tropas
España, cuya nacion sin embargo debia por su-
f¡'allcesas. En 2 de febrero habia salido Luis XIV
puesto costear' los gastos de la guerra que no
deSan Jet'man, atravesó la ciudad deParissin ba-
acertó á evital' ni á sostener.
jal' siquiera del coche, montóácaballo en el puell-
La prodijiosa activiJad que desplegara Luis
te de Chal'enton , prosiguiendo de esta suerte
XIV en todas sus lIumerosas , y nada parecidas
su viaje, y el dia 19 estaba ya de vuelta, dueño de
uegociaciones, le fillló por esta vez no menos en
otra provincia al'rebatacla de mas á la España.
Inglaterra que en Holanda: echólo de ver mu y
Por cierto que fllé esta una muy audaz con-
presto aquel monarca, y dejó atónitas á entram-
testacion al tratado de triple alianza, además de
bas potencias por medio de un golpe tan osado
no haber otra negociacion posible con las tres
eomo imprevisto. " Ocupado incesantemente en
potencias que lo firm31'an : y si bien se Ile\\ó á
ensauchm' Stt5 dominios á costa de la monar'-
cabo por'la fuerza de las armas, no sedirá sin em-
quía española, resolvióenseñorl~arse del Frallco-
bargo qnc no descolló en ella por lo menos tan-
Condado antesde la estacio!l en que se suele Cll-
ta deslt'eza é intelijencia COlIJO en lodas las de-
tl'nl' en campaña (2). ))
más que terminara la diplomacía. En verdad, en
Y mientras se negociaba una suspension de
"erdad, que el príncipe de Cnudé se mostró aquí
armas como consecuencia de los seis meses qne
tan feliz negociador' como l\\Ir. de Gremonville
en dos plazos se habian concedido para tratar de
en Viena, y MI'. l\\Iillet en Berlin.
nn aco,nodamiento. entl'óse de golpe el ejército
Esta circunstancia aceleró mas y mas la con-
fl'ancés en el Franco·Conclado, el :1 de febrero de
c1nsion de la paz, y lo~ embajadores de Holan-
1668. Habíanse tomado de antemallo las preeau_
da y de Ingla ter'r'a, Van BClIminglen y Tl'evon ,
ciones mas clieslt'amcnte coordinadas, para co-
entablal'on las IlI'imeras propuestas en una nota
presentada á Luis XIV, el 3 de abril de 1668, eu
(1) Cartall particl1Lores. Obras ile Luis XIV, t. 5,
la cual se decia , q ne la Inglaterra y los E~tados
p.,íh.
jenerales garantizaban el consentimiento de la
(,) l\\femtlrias 1I.ilit"res de Luí. XIV. tolUO III,
p'j. AS
(1) Mem. de Lui.IV, P".j· 91 Y 95.
JI

IIlSTOlUA POLlTICA
Espafía, relativo á las condiciones acordadas an-
tratado qno contenía las !rases de la paz cntl'c
tes de la cspedicion del Franco Condado, y se
Fr'aneia y Espai'ía, Desampal'ados estos por sus
obligaban, en caso de que se afel'l'ase la Espai1a
protectores, y viendo por otl'a pnl'teque de re-
(,n una negativa, á pl'ecisarla, de fuena ó gl'ado,
husar la aeeptacioll del tratado de Pal'is se es-
Ü It'ansijil' bajo aqueHas bases.
ponian á sel' atacados hasta pOI' las mismas po-
Los scñOl'es Letelliel', Colbert y Lionne, fue-
tencias con cuyo apoj'o habian podido coulm'
I'on nombl'ados por Luis XIV pal'a n~gociar
hasta entánces, tnvieron que plt'~al'se á la fuer-
con los dos ministros estranjel'os aníba cita-
za de las circunstancias, que no habia acerta-
dos.
do á señorear la incapacidad del gabinete de
Mas, como ninguno de los negociadol'es cr(~­
Madrid.
yese en la SilleC¡'iebd del rey de FI'ancia, :ll'má-
Heducido el marqués de Caste! 110dJ'igo, ¡\\
banse pOI' deb~)jo mano la InglatelTa y la Ho,
cIHIsecll-ellcia de una como capitulaeion , á op-
landa, y se pl'evenian pat'a atajar el vuelo, ell
ta!' entre las dos altcnl3tivas que le ofl'ceia b.
todo caso, á la ambicion de Luis XIV. La Holan-
FI'811cia, y le imponian las demás potencias sig-
tla aprestaba buqlles de guerra y uegociaba ell
natal'ias del tl'atado de Paris, procedió en aque-
Alemania, para oblencl' socorros de tl'opas, y
lla ocasion á fllel'de hombredieslro.v previsol'. En
tl'alaba con el nlal'qués de Castel Rodl'igo, á
"ez ele cedel',~1 Franco-Condado, dcjóá la FI':lncia
fin úe que le concediese las plazas de los Giiel-
la pal'te de los Paises-Bnjos, cuyaccsio-n era nna
dl'es, en garantía del SOCOITO que iba á prestar,
de las altern:ttivas, calculando así,que como no
le. POI' su parte, el parlamento inglés otOl'gab,;
podría en adelante la España defender sus pme-
tamlJicn al I'ey un subsidio de trescientas mil
siones lejanas, debia de perder taI'Cle ó tempra-
libras estcI'linas pal'3 hacer frente á los trau-
no el FI'alJeo-Condado, pOI' otl'a parle poco pro-
ces de la guerra.
vechoso; plle~ las reutas que pl'oducia consis-
No se deseuidaba tampoco Luis XIV, sino
tialJ tan solo en dones gratlütos sumamente
que negoeiaba COIl la Saboya, ofl'eciéndole al-
mezquinos, en ;¡lgUll05 sefíoríos, bicll que esca,
gunas ventajas en Italia; yen Alemania y Suiza,
sos, yen la sal de Salinas, cos~s todas que á pe-
tI'ataba tambien con la palanca ordinal'ia de los
llas Lastaban en junto para cubl'ir los gastos de
~ubsidios.
fOl'lificaciones y gual'lliciollCS ; en suma no te-
No bicn sc hubieron terminado pOI' una y otl'n
nia aquella l)J'ovincia mas utilidad para la Espa-
pal'te los preparativos de gncrl'a, consultó
tia que la de poder, mediante ella, inquietar á la
Luis XIV á sns jellcl'illes y lIJinistros «acerca
FI"ancia. Acel'cando pucs el marqués de Castel
de cuáL fuese el partirlo mas honrado r venta-
Rodrigo las fron tel'as fl'3ncesas á las de Holan-
joso que debia tomarse; l) dilema en vel'dad muy
da, ponia á esta potencia ellla necesidad de con-
difícil de resol Ve!', pues el orÍjen de la contien-
tl'arestal', tu)!' sn pl'opio interés, las usurpa-
(la fué un pensamiento nacido de la falta de
ciones de Luis XIV en lo I'estaute de los Paises-
honradez y realizado por las ventajas de la con-
B:ljos. Detcl'lIIinacion sobl'P-manera osada que
quista. Como el'a de presumir, los jenel'ales opi-
hom'a en esll'emo la intelijencia del goberna-
lIamn pOI' la gucl'l'a , y los millistl'os pOI' la paz,
dOI' espailol; v(~llcido POI" su mala suerte, ven-
Adoptó Luis XIV estc último pal'eCel', y son
"ábase á lomf'nos, sCllIbl'ando enll'e Sil enemi-
de ver las I'azones que á ello le 1ll0ViCI'on.
ga y su poco tiel aliada el jél'mell de IIna fntuI'a
K No me faltal'án ocasiones de l'omper con la
colisioll y la probabilidad de no pequeños emba-
~~,paña , cuando á mí me diese gana, pudien-
razos, que necesariamente habian de tl'aer á la
do como puede reducirse el FI'a11co-Condado,
Holanda las ambiciosas miras de Luis XIV.
que ahora dcvuelvo, á lal punto, qne sea yo
El baroll dc Bergheyck firmó, el 2 de mayo,
dueño de él cunndo lo desee, y para aquel caso
los dos artículos en que se especificaban la ce-
lils nuevas conqui~lJS, \\Ina vez consolidadas, me
SiOll t('/Titorial que hacia la l':spaña y la resti-
abl'il'jn mas spgura enll'ada en lo restante de los
lncion d" las conquistas qae aleanzara la Fran-
l'¡lÍses-Bajos (1). »
cia en los paises 110 comprendidos en aquella
TI'a.~ladÓse el señol' de Colbert á Aqnisgran ;
cesion,
donúe se hallaban ya el plellipotenciario holan-
Echó de vel' la Holanda, bien que sobrado tar-
dé.'i, nevernigh ,el inglés, que lo el'a el caba-
de , la sinrazon COII que había ,¡brado, no abra-
iiel'o Temple, y el espCliíol, Baron dc nel'ghcjk,
zando abiertamcnte el partido de la España; y
Mas ta;-de secelebral'Onlas conferencias en P'll'ís,
creyendo repal'al' sus yerros, decidieron los Es-
y al cabo, el 15 de abi'il de 16G8, los plenipo-
tados-Jenerales á la Inglatcrra y á la Suecia á
tenciarios francés, inglés y holandés, firmaron-
sali/' garantes de la paz de Aquisgran , á eOlls'~­
,iu ninguna pal'ticipacion de los Españoles, un
cl/encia de un tratado firmado en el HaJa , cl1
de lHaJo de WG9 ; precaucion tardía que jllslifi-
(1) Mem. (le Luis IV, tomo 1I, p. 360.
(él los cal'2,o~ (Jnc IJ"y lkl'ccllo ¿ hacer {¡ los sig-

DE LA ESPA~'A)UODEnNA.
~f15
natal'ios de la triple alianza 1 por haber abando-
355 del tomo 3. o de su Historia de la diplQmncía
nado á la España, precisamente en el momen-
fl'ancesa, es sobrem¡;nera notable, por scr el
to mismo en que debian por el contrario ro-
primer acto de esa política arbitl'aria que en~e-
bustecerla contl'a las injustas invasiones de la
iíó á Luis XIV, mediante un éxito peligroso,
FI'ancia.
L
\\.
que u;lstaua ser fuerte para hacer triunfal' las
La pazde Aquisgl'an, <.Jice Flassan en la pájina
mas iufundadas pretensiones.
(;APITULO TlERCnmO.
Desde la paz de Aquisgran ha,ta l;¡ ,le L'lrech.
Tratado de Ni",eca.-Paz de RJswick.-Primcro X segundo tratados de par/ieían (I).-r,'.,/ameNto de Cárlos lI.
Su "tlJate.-Aceptarian de la corona JI' España d fa>I'M del dll1/te Je Anjau,---Guerra de meesioll,-Tratado de
paz de U/rech.

Nada habia olll'a<1o la España, desde el trata-
TI'abajada y falta de ejét-cíto y recursos, tu-
do de Aquisgran , p8l'a repal'ar en lo interior el
vo la España que solicitat' la paz: I'cunióse al
decaimicuto quc esperimental'a su poderío en
efecto el congl'eso de Ryswick, y el 20 de setiem-
la guerra de HjG7, He indicado ya qué fué de la
bt'e de 1G97 , se Ii!'mó un tratado bajo las bases
España bajo los sucesores de Cárlos V; sin em-
sigllieutes:
bargo, á pesal' de aquella vergonzosa eslCUlla-
Las conr¡uistas, ocupaciones y I'clllliones hc-
cion del pais, iudeleble borron de los príncipes
citas pOI' S, 1\\1. C. en España, bien así como en
de la easa de Austria, quiso todavía Cárlos 11
los Paises-Bajos, desde la paz de Nimega, ha-
tantea!' la fuerza de las arruas contra la Fl'ancia,
bian de l'estítllÍl'se á la Espa¡}a. Comprendían es-
y en virtud del tratado de lG73, se unió á la 1I0-
tas I'estituciones á Jerona , Barcelona, Mons,
landa y á todo el cuerpo jet'mánico en contra de
Charlel'oi, AUl y sus dependencias, COlltrai ,
Luis XIV; la España empero no fué pOI' esta
Luxemburgo y el condado de Climay. La Fl'an-
vez lllas venlttt'usa que en 17G7. Sus tropas fue-
cia I'etenia LÍnicamente ochenta y dos pucblos ó
ron destrozadas por do quiera, el Fl'anco-Con-
aldeas, que ella gl'aduaba de (ü]pcndencia de las
dado y Cltanto se consel'vaba aun en los Paises-
plazas ccdidas en los tratados alltel'iol'eS : punto
najas cayó en poder de los Franceses, y á ma-
que debia decidil'se á juicio de árbiLl'Os nombra-
yor abulld.l:niento fncl'on cedidos aquellos pai-
dos por ambas partes, y en caso de discordia,
ses á la Francia en el tratado de paz, fil'lnado
acepl:lhan lus dos reyes por terceros y derimi-
en Nimega, el 17 de setíembl'e de 1687. Y an tl
dures á los Estados-Jenel'ales.
con eso estas pérdidas fueron tan solo el prelu-
El rey de Francia, en el3l'lículo 31, consentía
dio de nuevas desgl·aeías.
en devolvel' Dinan al al'Zooíspo de Lieja, y el
La liga de Allsourgo, de 29 de julio de 1686,
de Esp<Lila restituia al tI/tI¡tle de Pal'ma la isla
á que adhirió tambien la España, dió otl'U vez
d,~ l'onza í2).
pOI' resultado la gUCI'l'a contra la Francia, ql](~
Luis XIV no hGbia abandonado UlI solo instanlf'
cstalló cn efecto 1 en lGS!), y no fué mas propi-
el proyecto que abrigaba allá, desde el tratado
cia á las armas esp~í'íolas que todas las anterio-
res. El mai'iscal de NoaiJles entró cn Cataluña,
(,) Como el tratado de particion negocjado desdt'
v alcanzó inmcdiatamente una victoria; el dll-
1667 hasta 1678 ha permanecido i¡¡¡¡oredo hao':!
~llJe de Vendoma se apoderó de Barcelona, el nuestros clias, por esto los que se cdel">,,, on desde
10 de ag()sto de lG\\J7, Y el;) de mayo del mismo
16g8 hasta I7l10 son conocidos con la dnl(\\rnill~cioll
:lilo, tomó la
de
CSf'IWtI''.l fr~n('e~a á Cart<1jen3 de
l°. v 2". tratados de partic¡nll_
I
)
.;:,
,
IV l' ,r'"
ltJdi,lS.
\\ '1
¡ ,'~lInn,
. ~
~,' ,l 1,

HISTORIA POLlTICA
de los Pirineos, relativamente á (a sueesion de
cual, aseguraba á la Francia el reino de Nápo-
I~~paña: pel'o IlO atreviéndose á obl'nt' pOI' sí so·
les y Sicilia 1 y todas las plazas Mpendillll-
lo dcsplles elel tI'alado deRyswiek, comenzó PO!'
les de la monarquía española situadas en la cos-
pl'oponer á la Ingla tel'l'a , pOI' medio del cOIJ(]e
ta de la Toscana, y las islas adyacell tes '. la cin.
de Porland, embajador de Guillermo III en Paris,
dad y marquesado de Final, la provincia de Gui-
un tralado condieional de particion, El conde
plízcoa eo pal,ticnlar, las cilldanes de Fuente-
de Talla.'d, ministro de Francia en Lóndres,
I'a nía y San Sebastian, y el puerto de Pasages:
tuvo Ól'den de tratar este asunlo eOIl Guillel'-
todo COII sus rOI,tificaciollcs, mllniciones de
mo IlI, ~ se envió pOI' otra parle á 1\\1adl'Íd al du,
plerra y de boca, pólvOJ'¡j , halas, cañones, ga-
que de Harcourt, á fin de disponel' el ánimo del
leras, buques, elc" COIl Illas los ducados de L/}·
endeble Cál'los II á favor de un príncipe fran-
I'cna y de [lar.
cés. E.mpleál'onse todos los medios de eOI'l'lIp-
En cuanlo tuvo noticia Cárlos 11 de esle IIl1e·
cion al intento de cohechal' á todos los altos
vo atentado contt'a la unidad de la España, mau-
personajes capaces de venderse; así el'a que el
dó á su embajadol' en Francia que se quejal'~
duque de Han'1JllI't gastaba en Madrid doce mi·
del escandaloso reparto qlle así disponia de su
Ilones, y el conde de Tallard Otl'OS diez en
hucesion aun antes de que se abriel'a.
Lóndl'es yen el Haya (1).
Sin inquietal'se la corle de Vt'I'salit's [lOl' las
Contestó Guillermo III á las primeras PI'OPO-
quejas del I'ey de España, puso á disposicion
siciones que se h~ hiciel'on , diciendo qU(~ los
del duque de Hal'COlII't los medios de acallal'las :
(h~rechos hereditarios invocados pOI' Luis XIV
ayudado por el cardenal POI'local'!'cro, el em-
estaban anillados por la renuncia dI! la dirllllta
b¡¡jador francés llegó muy ¡lI'cslo á hacerse om-
reina !\\lal'Ía Teresa, la cual era válida segun la
nipotenle en Madl'id, de tal suel'te, que en vez
opinion jeueral. "Seguramcule no serán los
de contentarse LÍnir.amente con el tratado de
abogados quienes dccidan esta cuestion; anles
p~l,tieion, dirijió todos sus esfuerzlls á obtener
es de temer qne tendrá que acndirse á la espa-
pal'a el duque de Anjou la corona dc España,
da .• Sin emb,lI'go esta pl'cvision no le impidió
Convocáronse doce consejeros, elejidos pOI'
fil'mar el proyecto. TI'asladóse en seguida al Ha-
el cal'denal y comprados COII el oro de la Fran-
ya pat'a hacer que adhil'iesen á él las Provin-
cia, entre los cuales se !tallaba el confesol' del
cias Unidas, acompañóle allí el conde de Tallard,
rey Froilan Diaz , que rué el primero en decla-
)" en el Haya fué donde se firmó pot' estas, por
ral' «que lo que comiene es sllpel'ior á la ley (1)."
la FI'ancia y pOI'la Inglaterra, el primel' trata-
Ventilóse la cuestion sobre si debia Cál'los 1I
do de partician de la sucesion de Espafia , el 18
teslar á f.\\Vor del duque de Anjou, y apesar (kl
de octub,'e de H398.
cuidado con que se habia dispuesto la formacion
En virtud uc él, se destina ban al Delfin los
del consejo, no dejó de haber un miembro en
reinos de Nápoles y Sieilia, los puedas de la
él , el conde de Frigliana, asaz dotado de de-
costa de Toscana. el marq ncsado de Final y la
rJlledo,para declarar que las córtes jenera les era n
provincia de GlIiplÍzcoa.
las LÍnicas en qllien cabia decidir una cuestion
La corona de Espaiia, con las Indias españolas
sobre s!lCeSiOll á la corona (2).
y los P?ises-Bajos, componia la parte señalada
ena vez obtenida por este medio una mani-
al pl'íncipe José Fel'llando, hijo del electo,' de
festaeion , sometióla POI'!ocarrero á la sancioll
Bavicl'a,
del Papa Inocencio XII, gobcl'Ilado á la sazon pOI'
El ducado de Milan habia de pasa,' al archi-
el influjo del cardenal de Forbin-.Tanson, em-
duque Cárlos, scgundo jénito del emperadol'
bajadOl' francés cerca de la cOl'te de Roma.
Leopoldo.
Veamo& lo que acerca de esto dice el duque
En cnanto I'ecibió Cál'los JI la llueva de este
de San Simon en el capítulo 41 de sus memol'ias
tratado, otorgó un testamcnto en que instituia
sobre el siglo de Luis XIV y la Rejencia.
pOI' suceso!' á Sil l'esobt'illO, el pl'íncipe electol'al
«Además de esa pasion desmedida é innata, que
de Baviera.
mostrara siempre el rey de España pOI' el en-
Pe,'o la mucrte de este, acaecida en Bruselas
grandecimientode la casa de Austria, tenia otor-
el8 de junio de 1699, de !'esultas, segun di-
gado un testamento, en que dejaba al al'chidu-
cen (2), de nn "eneno , obligó á la corte de Ver-
que cllanto poseia en el OI'he. Preciso era pues
salles á ocuparse en un nuevo reparto entre
hacerle desh'uir su propia obra, el Clbjeto pl'e-
las potencias que habian fh'mado el primero. En
dilecto de su coraZOI1, el consuelo del fin pre-
efecto, cerróse un nllevo tI'atado en Lóndres
maturo de sus gl'andezas temporales, puesto que
yen el Haya, el 13 y 2,5 de mal'zo de t 700, el
(1) Bacallar y Sauna, Mem. sobre el reinado de
(l) Idem, Hist. diplomática.
Felipe V, t. I.
(~) Manifiesto del ~lector de Baviera.
~2. Desormaux, Hist. de E.paña, t. V, p. 167'

HE LA ESI'Ai~A 1IODEH:'iA.
, conservá9dolas así CII su pl'opia dinastía, las al'-
estado, enterados del secreto, indujeroll hábil-
.raigaba dt: lluevo mas y mas á ejemplo de Cár-
mente á los dt~rnás á q nitar de enmedio á la Ber-
los V: yel'a DO menos indispensable el es!r"!'I'
lips (1) y al pl'Íncipe de Darl1lstadl (21, Y estos
de esta destl'llccion á I'<IVOI' de la casa de Fran-
accediel'on á ello, llevados la mayor parte del
cia, émula y constante enemiga de la de AlIstl'ia,
odio que abl'Ígaball conll'a la I'cina J contra las
la misma Pu.jdU7.a, las mi~m?s ventajas de pal'-
dos pel'son3s que podian llamarse su ojo dcn'-
ticíon , que habia procurado á la suya Cárlos JI ,
eho. Además San Estévan , que no dejaba UB
Y qne consistiall en menoscabarle eOIl sus pro-
punto á POI'toeal'l'el'O, le aconsejó que se alejase
pias mallOS en enanto le fuese dable, á fin de en-
tambien al confesol', puesto á su lado por la ,'ei-
riquecer á su enemiga eOIl sus despojos y con
na, .Y acérrimo partidal'io austl'Íaco ..
,:ll<lnlas coronas hacillara la easa d(~ A lIst!'i" so-
" Hízolo tan bien el cal'denal, que dió á la \\"CZ
IlI'e la siell de su primojénita. Sin embal'go, ha·
!In doblc golpe, pues no solo separó al IJI'imili-
bia que luchar [lal'a ello con todo el valimiento
vo confesOI', sino que lo reenlp!azó P")I' otro ti
.Y poderío de la reina, tan fuertemente I'()bll~te·
quien podia hacer deeir y obrar cuan lo fluisiel'f' .
cido, y adelllá~ tenia que urdirse aquella trama
Desde aqnel punto tnvo sujeto all'e)' de Espa-
á vista delcoudc de Ilarrach , embajadol' impe-
Ha, pOI' el ro!'o de la eonciellj~ia , tan to lilas po-
I'ial, quien se habia formado un pal'tido Ja des-
del'oso en él en cuanto comenzaba va á mil',ll'
de mucho tiempo anles , y estdba sobl'emauera
las cosas IlIl1udauas al solo l't~spland¿I' de la tú,
alerta.
liebre antorcha que arde en torno de los mOI'j-
« Pol'locarrcl'o (1) , Villafl'anea (2) , Y San Es-
bundos. Dejó Pol'locarl'E:rc que fuese el conl'~­
tévan (3) , qlle eran los tl'es lÍnieos consejcros dc
'01' preparando el tet'l'eno, y cuando eonor:io
que el monal'ca se hallaba Jil en e~tad() de oil'
(r) «D. Luis ~'eruandez Bocanegra, "",.denal Por-
~in alarmarse, que se pat'angouaba la casa dp
tlH.~arrerú , promovido, en [OU9t á esta dignidad por
Fraucia con la de Austl'ia, su~kllido si,~mpl'l~ )'
Clemeute IX ,¡ la edad de 3S anos, y lila, tarde arzo-
aconsejado pOt' San Estévau, atacó al I'ey d~ Es-
hispo de Toledo, era alto, hlanco , bastante grneso,
pafia I valiéndose de la autoridad qlle le ¡.;nllJj,~a·
de honita cara, de aire veneraudo )' de porle nohle
ra su cat'áctel', uo menos filie del convenio que
.Y majestuoso, galante, liuo , ahierto, ,le habla IllUy
hicieran con su confesor.Y de los consejos di: los
veloz, dotadu de mucha prohidad y grandeza de ai-
poquísimos, IH~I'O iuf1uyeotes personajes qlle t~S­
ma , de recto y sano criterio, hermanadus COIl uu
taban en el sccl'clo, y á los cuales 110 permitian
lalento y <'apacidad nada mas que medianos, y una
ni su importancia lJi su naturaleza que S(~ agre-
tena~idad sin límites. Era además asaz político, esce-
gasen otros. El monal'Ca, cstetluado por las do-
lente amigo, adversario implacahle, con deseos de
Icncias, enervado de áuilllo, á causa de Sil sa-
manejarlo y gobernarlo todo, ardoroso eu todos sus
lud ~iempre qnebl'antada , ostigado por tal! PO-
anhelos, y sobre todo devoto, altivo y glorioso; V
del'osas I'azones ternpol'ales, y horro['iz:¡do del
aUll(jue acendrado austríaco, cllemigo declol'ado de
peso de las espirituales, se hallaba en una estl'a-
la .. "ina y todo. lo, ~uyo. (a). De nacion jenovés y
ordillaria pel'plejidad. El estl'emado amor á Sil
descendiente de la casa de Bocanegra, ha\\!áhase csta-
casa, la a,el'Slon para CO:l su I'¡\\al, tautos domi-
hlecido en España desde mucho tiempo y villo á lla-
nios y pujanza, quc entl'egal' á uua lÍ a ulra,sus
marse POItocarrero de resullas de un enlace de uu
objetos lIlas Cal'OS, J lilas halagados ha,ta cutón-
ascendiente suyo con la heredera de este Ilorllbre, la
ees , su propia obra á ravol' del al'chiduque des-
cnal, segun la usanza española, le obligó á llevar sus
tJ'uida pat'a mayO!' eugl'alldpeimit'nlo de una
armas y apellido. -
Estaba ,; la caheza riel e,m.ejo
easa eu todas épocas t~nell1iga, lit sal\\acion eter-
como cardenal, arzobispo de Toledo, privarlo y call-
lIal, la justicia, el iuterés urjeute ele la uj()uar-
ciller de E,paña y di"cesdno de Madrid,
quía, el parece!' de lo> solos lIlinistros ó persn-
(i) Villafrallca, jefe de la casa de Toledo, era
hombre de nnos 70 años; espauol de piés á e"he"" ;
lalento J capacidad, al paso que era a'az ríjido y
.{ferrado ha:\\ta no Inas en 1as luáximas, usos, h .. thitos
estrernadamenle ducho en ja sociedad (I} la socie-
y etiquetas de España ~ animoso, altivo, arrogante
dad y en la corle; tenia ocurrencias muy felices y
t
,evero, lleno de honradez, denuedo, probidad y vir-
chistosas, un iuj,,"iu per.picaz • una duI7.uJ'a agra-
tlld i persunaje en suma montado á la antigua, que-
dable mucho don de jcute'i aoemás vivía sicmpr e aje-
rido, estillJarlo, respetado, sin ningun enemigo, so-
no de resentimientos y vellgólIlzds, practicando lIlJa
bremanera reverenciado é idolatrado por el puehlo,
sólida, pero relirada devocion, J ohservando poco ('
y á pesar de e,t() de escaso talento.
nada, las etiquetas y m<Íximas de España.
(3) San Eslévall 5e hallaba dotado de muchísimo
(1) Era la favorita de la reina, que se h"bia herh,)
pndelo:;a á fUFrza dE' sOJl~acarle (~in('fo.
(a) Se conoce que S. Sirnllll ha r¡ucrido cuprir el cspcdicn-
(2) Darm~l;:Hh t'Ia Hlt'mau de n,u,jou y mandaha
~;. del .\\
!.¡s trupas auHrÍal"aS al seni<Íu de L. L'l,a".,

IIISTOHL\\ I'OUnCA
TJ:\\jes qne hasta entúllcl's podian sin riesgo sel'
(Teto, pl'esenlúlo Ubilla á Cá,'los 11 junIo con
consultados; la ausencia de todo austríaco que
el otro qtle habia otnl'l.;ado antel'iol'lnenle á fa-
!e ayudara á sostenel' aquella lucha, el cardenal
vor del archiduque, quemó el pl'imitivo á pl'e-
y el confesor 1ue no cesaban de ostigarle, co-
sencia del mismo rey, del cardenal y del confe-
sas eran en verdad que bastaban y aun !lobra-
sor, y el monal'ca fimió en seguida el nueva-
ban para sumerjirle en tal incertidumbre que
mente redactado, que una ~ez celTauo , fué le-
mida acertase á resolver, Al cabo, vacilante, in-
galizado en su cal'peta pOI' las firmas del carde-
deciso, desgarrado por tantas dudas, no pudien_
ual ,de Ubilla y de algunos otl'OS. Hecbo esto,
do pOI' mas tiempo sopol'tar tan penoso estado,
prepal'ó Ubilla las órdenes y despachos consi-,
y no atreviéndose por otro lado á tornar deter-
guientemenle necrsarios para todos los paises
minacion alguna, pensó pedir pa¡'ecer al papa
sometidos á España, todo con igual sijilo.
como á un oráculo, á cuya ayuda no cabia equi-
« El estremo apUJ'o del rey de España no se
vocarse , y decidió deponel' en su seno patel'nal
manifestó hasta lIluchos dias despues de la otor-
todas sus inquietudes, y seguir la senda que el
gacion del testamento. El cal'denal , ayudado
pontífice le trazase. Proptisolo así al caJ'denal,
pOI' los pl'incipales iniciados en el secreto que
quien consintió en ello, pues se persuadia que
tenia n los dos primeros empleos en palacio, y
el pllpa, tan imparcial é ilustrado como se mani-
pOI' el conde de Benavente, que tenia el 011'0, Y
festara desde que gobernara la iglesia, y por
q!le era en su ,'irtud, dueño de la habitaeioa
otra parte tan pio y desintel'esado, p,'olHlllciaria
y aposento del rey, impidió bajo divel'sos pre-
MI fallo á favor del partido en ,'ealidad mas jus-
tes los qne la reina se acerease á él en sus últimos
to.
tlias. l)
/( Ya que hubo tomndo esta resolucion , sin-
Hasla aquí el duque de san Simon; y bien se
tióse el mOllarca español sumamente aliviado;
echa de vel' de dónde derivan los elojios que
ealmáronse las violentas ajitaciones que agl'ava-
tributa á los hombres que arrancaron al imbécil
I'an 110 poco su enfel'medad ; y Sil salud se me-
Cál'los 11 el llamamiellto del duque de A njoll. La
jOl'ó aJgun tanto. Escribió pue¡; muy largamen-
sancion del papa no se hizo esperal' mncho
le al papa, y encargó al cal'denal que le hiciese
tiempo. Agot~¡das ya las rUer'zas de Círlos II, ce-
I'ntregaJ' dil'cclarnente la carta con todo el sijilo
dió este I'l'y á la violencia moral que sobl'e él
clue ella requel'ia.
so estaba !'jprcielldo: el 2 de oclubl'e de 1 iOO ,
«En el entretanto, cstaba el rey de España vi-
(jl'lnó el testamento de que se ha hablado, ins-
jilado y roueado de continuo, plles confiaba dis-
ti 111yendo pOI' su sucesol' en el trono y hel'ede-
ponerle el cardenal á Ilua cabal y pronta obe-
ro llniversal al duque de Anjoll, y falleció en l."
diencia á la decision pontificia que eSlwraba;
de llovielllbl'e inmediato.
de manera quc cn cuanto esta viniese, no queda-
Hallábase del todo acabalada la Ilnidad jeográ-
sen ya que ,'encer mas que algulJos ill~jgnifi­
Jíca de la Fr'3ucia pOI' el segundo tratado de
cantes restos de repugnallcia, y pudiesen iJl-
pal,tieion, pues nada habia mas fúcil que troca!'
mediatamente ponel' manos á la obra. Ubi-
\\lila pa!'te de las posesiones de Ita!ia, aseguradas
lla (1), de acuf'rdo con los demás iniciado~
I'n fuerza de este tl'atado, pOI' la Flandes espa-
en el sccreto, redactó su tcstamento á favol' del
Dola, y lIegal' de un solo raso, hasta las I'ibel'as
duque de Anjoll con tales causales y cláusulas,
<Id Ríu. Así que, pOI' dicha imprevista, la cues-
que tan llenas de equidad, pl'lldcncia, fUl-'rza y
1 ion en que estriba ann en este momento la
sabidul'Ía han parecido á los hombres desiute-
sl'gul'idad de la Fl'ancia, la CUl'stíou de sus fron-
rcsados; testamento qne, pOI' se,' tan sabido, no
tiTas llatlll'ales, se bailaba en aquella sazon ya
necesita que se hable ma~ deteni(lJnwnte de él.
[l'('minada en vil'tl1d de los t,'atados que media-
Una ~ez cxamillado con la debida atencioll 1'01'
1'011. Todo ravoI'ccia elltónces la conelnsion de
los consejeros de estado que estabau en el se-
",!lIella ol)l'a, eminentemcnte naciolJal: tanto
;;ns cuando las dos úoicas potencias de primer
(l) "D, Antonio Ubilla, secretarÍo del despacho
")i'llell, que ¡¡odian aeaso illtclJtal' oponerse á
universal, era un hombre de haja esf"ra COIllO todos
t:!Il vasto proyecto, eran la España J la Alema-
los que ocupan en España las primeras secretarias, y
¡lía; la IJI'imel'a, estenl1ada como estaba, se hn,
,i llegó á desempeñar la universal, fué porgue se ha-
l,iera limitado á inútiles lll'otestas , al paso que
hia dLstingnido en vurio3 empleos illJpollantes. Era
la Alemania lIIal podia I'esistil' los 1~lllbates de
:~dino, cort6s, ;'burlo, y además remellO, dOlado de
las tl'es grandes potencias signatal'ia~ del trata-
tino y perspicacia y de grande capacidad P¡U'fl los llC-
dú de IKll'ticiplJ. Adcmús, estaban ya tomada~ de
gocios; integro eu CUiluto caLe sello:í uu hombre
;lntemalJü todas las medidas lIecesarias pal'a aña,
c.:.iadn en a'lur:-lia Í)uel'te d~ bLjJtC:'Jti, y CunSl¡dlltlIlcn·
d,¡' el tillllJl'e y cspknclol' (h~ la couqllisla a
le alJ(;~udo ¿i.i b.i~ll, g~,,(1JHJ.e{,d y cOl1:.J~r"at.'i{Ju de la
las eslipdclcione, cotllellidas. Lu,(·.j(:l'cítos fl'an·
JlJon,arquíd. ~)
,'\\:se~ esíabaIl ya ,ljlal'('jados; los Ingleses.y Ho

D[ t.\\ ESPA2\\\\ }IODEm'A.
·lio",'
1'lOdcso&ofl'tlCi«.U pOI' su pal'te ,einte y eiote bu-
S~ UI1 consejo, presidido por Luis XIV, Y com-
,¡ues de línea, y declal'aban públicamente que
puesto del delfin, del duque padl'c dc A njoll, del
StlS tropas de desembarco se hallaban ya pron-
duque deBcauvillic!'s, minis