F-1-4- 4 PRELIMINARES A LA CONSTITUCION 1 PARA EL REYNO DE ESPAÑA,...
}
F-1-4- 4
PRELIMINARES
A LA CONSTITUCION
1
PARA EL REYNO DE ESPAÑA,
QUE DEDICA.
A LA AUGUSTA ASAMBLEA DE LAS CORTES
NI)
Cr-
;
D. A. DE E‘Ohl,
IIIBLICZEc4
D E L
di supremo lex esto.
. •
t"0...-2,
'VALENCIA:
EN LA IMPRENTA DE JOSk'. ESTA VAN,
8 o.
PRÓLOGO.
t t81.10
sOS
JtZ11
'
o
a
I 40s españoles están en insurrceci2n,
•:
porque no quieren ser franceses , ni=
depender de Napoleon. He aquí toda
la historia de España en el dia.
No piden,. no , pretenden nada los
españoles ; solo defienden lo que de-
ben tener, y reclaman lo que se les in-
tenta quitar.
Se resisten, sí, y se resistirán hasta
morir ; y á qué? A ser dominados ; á
ser objeto de venta , de enagenacion,
de donacion, ó de cesion; á ser trata-
dos como cosas, guando son personas;
á ser pábulo de negociacion lucrativa
entre-un débil y un ambicioso. Se re-
sisten á transmigrar de Nacion, en re,
baño ó manada ; de ciudadanos, á es-
clavos ó feudatar1os; á dexar de ser lo;
que han sido siempre; y á decaer de),
condición por capricho de otro.
¿Quieren mal , ó quieren bien los
españoles? ¿Se resisten temeraria ó
razonablemente? ¿Tienen fundamento,
ú obran con obstínacion? ¿Faltan
(5
5
IT
111
cumplen defendiéndose? ¿Gozan de-
culo fácilmente per todos los hogares,
rechos de ciudadanos libres, ó son en-
que ocupe poco las - imaginaciones y
tes sometidos en patrimonio ó á domi-
criterios vírgenes , y que su voldmen
nio de alguien?
facilite ser portátil. Esta es la inten-
.• Esto ;es preciso 'patentizar á las de..
cion propuesta en los presentes preli-
mas Naciones que ven la insurreccion,
minares.
y no tienen mas idea de sus causas,
Como se busca en ellos un reme-
que las ficciones y ardides que trama,
dio , ha sido precisó eXáminar las
imprime y esparce para embaucarlas,
, harto patentes, y su procedencia,
el. maestro de tiranías y usurpaciones,
para curarlas radicalmente; pues nada
.con su política a rnoi.
se conseguitia cicatrizándolas ó cerrán,
Tambien es preciso este desenga-
dolas por un' instante , si el humor in-
ii despertar en . todo español el
fecto circula por dentro.
Conocimiento de sus derechos , de los
Un mal y daño moral es preciso
agravios que se le han irrogado, y de
reconocerlo con los sentidos interiores,
los remedios que la ley le da para su
que no todos tienen expeditos. No. fal-
defensa.
tará quien encuentre artículos ó cláu-
La erudicion - tiene vasto campo
sulas metafísicas (así suele apellidarse
para brillar en demostraciones que per"
lo que no se entiende) ; á bien que es
suadan á la Nacion de la justicia con
fácil-pedir explicacion á literatos ó ad-
que obra , para mas exáltar y recon-
vertidos , que no faltan en quasi todo
centrar sus impulsos. Pero no es este
pueblo. •
el interés del presente momento. Urge
Tambien importa aclarar la equi-
ádvertir • á la opinion nacional , que
voca.cion en que hasta nosotros mismos
constituyen todas capacidades y talen-
incurrimos, de que en España hay re-
tos dé todas clases. Para esto, mas que
volucion. Es incierto ; no merece tal
una erudita disertacion difusa, es opor.
imputacion la docilidad española.
tuno un prontuario sencillo, que cir-
España no se ha revuelto; no se ha
zv
rebelado contra su legítimo Gobierno,
antes ha obedecido doeilísimamente al
' PRELIMINARES
que se le ha • presentado ; no tiene fac-
AL TRATADO
ciones intestinas;no se ha visto lucha de
1
unas provincias ó pueblos con otros;
DE CONSTITUCIQN
no hay sectas, bandos, partidos, ni opon
siciones,
PARA EL REYNO DE ESPAÑA.
Espalla está, sí, en insurreccion;
suBLIC
aquella ínsurreccion , no corno quiera
lícita, sino precisa en la extrema ne-
Necesidad de una Constitucion estable.
ID
cesidad del hombre, para defenderse en
Poder de las Cortes para establecerla.
CONDE
su estado atural , bazo la. alternativa
Oportunidad presente al intento.
Opinion acerca del Reynado del Señor D. Fer-
de sur muerte y destruccion. Y el no
nando VII , y de la sucesion de su Dinastía.
haber degenerado la insurreccion des-
pues de treinta meses en revolucion,
es un portento que admirará la poste-
ARTÍCULO 19
ridad. Insurrcccion justa , honra ; re-
volucion , degrada.
El Reyno de España no tiene conocida una
Hagámonos justicia, ya que nos la
Constitucion escrita sancionada. Si la Corona
niega la ambicion dominante , y acre-
de Castilla la recibió de los Reyes Godos , no
ditemos que conocernos nuestros ma-
se ha conservado en la memoria ; no la trans-
mite la historia de los tiempos , ni la de las
les, su sinrazon , sus causas y sus re-
primeras leyes escritas que se conocieron ba-
medios. Esto es lotime presentan los si-
zo el título de Ley de los ¡Visigodos , dispues-
guientes artículos.
tas , segun tradiciones venerables, por el Prín-
cipe Eurico , la que ni suministra fragmen-
tos , ni hace referencia á determinado código
constitucional.
Opiniones respetables conjeturan que la hu-
8
9
bo ; otras lo suponen ; pero ninguno lo ase-
ta en él los derechos de Magestad los tér-
gura , ni señala su material existencia. Pare-
minos y límites en que precisamente debe exer-
ce verosimil que no ha existido , guando no
cer los poderes legislativo y executivo : las res-
se ha hecho de ella mencion ni referencia,
tricciones y conexion con que le liga á de-
para acomodarla '6 - extenderla á las muchas
terminados Cuerpos 6 Magistraturas , que le
accesiones que sucesivamente ha ido recibien-
acerca para que le iluminen , para que le au-
do la Corona de Castilla', 'hasta Pegar á las
xilien , para que le sostengan , y para que le
dimensiones que hoy la integran. Singularmen-
contengan si por desgracia sus pasiones de hom-
te en la adquisicion de las colonias de' Amé-
bre le inclinasen alguna vez á degenerar de
rica , para cuyo gobierno se promulgaron las
Rey en Déspota. Todas las obligaciones que im-
especiales leyes de Indias , diferentes de las
pone la Nacion al Rey , que este acepta guan-
de España , pero sin relacion á determinada
do jura, y que queda obligado á cumplir ; in-
Constitucion de la Monarquía.
finitamente mayores siempre, que el Poder de
que se le reviste , y que la Dignidad Sobera-
3?
na de que se le adorna. Los subsidios que le
Si se da nombre de Constitucion. á las pri-
señala para mantener esta en su brillo y esplen-
meras leyes que se reconocen escritas , 6 al
dor. El órden de dinastía que llama fi su suce-
conjunto de costumbres é imitaciones germá-
sión. Lo que el Rey puede 6 no determinar por
nicas sancionado por los Reyes , que son las
sí solo. Por fin ; el sistema de Gobierno.
primitivas conocidas en España con el "título
El complex6 de estas leyes propiamente
de Leyes , 6 bien á un corto número de las
fundamentales, explicadas clara y sucintamen-
leyes fundamentales , tomando una pequeña
te , que garantizan y aseguran fi la Nación el
parte por el todo de la Constitucion , podrán
buen desempeño de su Rey , se llama con pro-
conciliarse las opiniones sobre su existencia en
piedad Constitucion del Reyno.
cierto -modo , bien que con poca precision y
Esta es la base del Estado ; el principio
exactitud.
de su organizacion ; el apoyo de su subsis-
tencia y duracion ; y el reglamento del Rey
4?
para menos errar en su empleo.
No así (iando por Constitucion se entien-
ro
de , no las leyes que el Soberano promulga para
obligar y regir á sus vasallos , sino las que
Baxo tal definicion , España que abunda de
prescribe al Soberano la Nacion que le admi-
leyes sabias por excelencia , que han recono-
te á reynar. Las condiciones con que deposi-
cido y procurado adoptar las lemas Potencias
I I
ro
ordenadamente. Ella las vivifica tan por me-
cultas , es evidente que. carece hoy de cons-
nor, como la química disuelve las ínfimas par-
titucion fixa que reclamar y sostener. Sea que
tículas de un fluido. Ella mantiene al Esta-
no la hubo , sea que no se .conserva su me-
do el equilibrio de todas sus partes , relacio-
moria , ó bien que por dudosa é inexacta per-
nes y reacciones civiles; aquel equilibrio, prin,
dió su forma y- compilacion: el efecto es siem-
cipio de subsistencia de los seres humanos. La
pre el mismo ; y guando realmente apareciera,
Constitucion es el alma del Estado , y obra
quizás las presentes vicisitudes precisarian á
en este cuerpo moral efectos semejantes á los
mudarla , á variar ó reformarla total 6 par-
de la racional en el humano. Desenvolvien-
cialmente.
do un tanto los principios se toca esta verdad.
69
f.o
I •
Quanto mayor es la extension y la po-
La Constitucion atrae , liga y une al So-
blacion de un Estado , tanto mas necesita de
berano con la Nacion , y á esta con él , no
Constitucion. Sin ella ningun Estado puede
solo por contacto , si no en mezcla y reaccion,
conservar largo tiempo el tranquilo imperio
entretexiendo los intereses y las relaciones de
de las leyes , ni asegurar su subsistencia. Si
ambos , de manera que coinciden en unas mis-
subsistió , ha sido á impulsos sucesivos del
mas. De esta unidad de intereses se sigue la
despotismo ú de la violencia , variando de
de voluntad, la de intencion y la de deseos.
dominaciones, y con estas, de voluntades subro-
De aquí nace la unidad de fines; y como los
gadas á la .. estable ley que debiera haberle go-
medios y auxilios residen en la Nacion ,
bernado. Subsistió á pesar del sufrimiento del
tánclolos esta al Soberano , se auxilia á sí mis-
Pueblo , primero aburrido al abatimiento , y
ma ; y el ayudarle mas , es el medio que-halla
luego letargaclo en. el abandono y la ignoran-
de ser mas solícita de sus intereses. De la uni-
cia ; escala de degradacion , que guando la
dad del Soberano y la Nacion procede su
corre el Pueblo mas grande é imponente, le
agente intermedio para obrar , que es el Go-
conduce al extremo grado de ser juguete de
bierno , quien por su absoluta dependencia -dé
arnbicion mas fuerte., 6 del capricho::::
aquella unidad , obra acorde con ella necesa-
¿Que sucede hoy á la Espada?::::
riamente , so pena de drstruccion á qualquier
La Constitucion expande eficazmente la ac-
resorte que se desvíe.
cion del Gobierno basta las partes infimas ex-
Unidos el Soberano , la Nacion y el Go-
tremas del Estado, y hace que todas sin ex-
bierno , constituyen y presentan un cuerpo de
cepcion participen proporcionalmente de su im-
Soberanía 6 lklagestad , 'cuya cabeza es el So-
pulso. Por ella obran estas á la vez, acorde y
I 2
13
berano : los miembros , la Nacion : los tendo.,
en tan felices términos , el poder Soberano no
nes y nérvios , el Gobierno ; las leyes son las
es sujecion , sino proteccion ; la obediencia
venas por donde circula la sangre de la au-
es un placer mas que un deber ; y- -el ciuda-
toridad con tal prolixidad , que á la ínfima
dano cuida de mas obedecer á la autoridad
impresion que hiera la parte mas distante de
Soberana que le manda á nombre de las leyes,
la cabeza , allí asoma la autoridad , como la
para ser mas libre.
sangre en el cuerpo humano, demostrando su
A una Nacion numerosa, compuesta de ciu-
resentimiento , y para cicatrizar sin demora la
dadanos libres por su obediencia á las leyes,
herida con la pena , - que es la encarnadura
satisfechos de la Constitucion que los protege
de la ley ; y-quanclo resulta alguna excrecen-
y hace partícipes del exercicio de la Sobera-
cia corrompida ya moralmente, ó callosidad in-
nía , fuerza humana alguna no la vence , por-
sensible á la circulacion de la autoridad , la Na-
que no la hay que alcance á penetrar la inac-
cion toma empeño en que se corte, para que
cesible muralla de la opinion pública unida,
no contamine el resto del cuerpo.
de millones de hombres entusiasmados en de-
¿De que sirve una hermosa cabeza, miem-
fender el Gobierno que les lisongea y utili-
bros perfectos , nervios bien elásticos y mo-
za. Harto lo enseña el tirano de la Europa
dulados , venas firmes , y sangre pura , si ca-
en los ardides, persuasiones y terror con que
da parte está suelta é independiente? ¿6 si
su personal política se esmera , mas que con
unidas en cuerpo , falta á este la accion y el
armas, en conquistar la opinion pública de
empuje del alma? Esto hace la Constitucion. La
España. El mismo que no hace todavía ocho
vida del Estado es la organizacion ; la Cons-
anos predicó á los Polacos en Varsovia, que d
titticion es su alma ; y así corno hay cuerpo
seis millones de hombres que no quieren, nadie
con cabeza y miembros , pero no hombre sin
los conquista.
alma: asimismo con Soberano , con Gobier-
no y con Pueblo , hay Nacion; pero no Es-
9?
tado permanente é independiente sin Consti-
No es obra de escrito tan sucinto de-
tucion.
mostrar los felices corolarios que precisamen-
te se deducen de estos principios , pero se po-
8?
drán traslucir por la enumeracion de algunos
Quanto mas prolixa es la organizacion que
principales efectos.
esta produce , tanto mas respeto y confianza
La Constitucion ahuyenta el espíritu de in-
inspira. Quanto mas el Soberano la observa, -
surreccion , lícita únicamente en su defensa.
tanto mas es amado de la Nacion ; para quien
Resiste á lá ir e ‘.7oltiaori, hija de la insurreccion.
14
Proscribe con odio la idea de guerra ci-
vil, término de las dos calamidades antedichas.
como nadie este principio. Hasta que presen-
Precave cl despotismo en todo grado.
tó Constitucion , no • pasó á ser Napoleon;
• Estorba la arbitrariedad , impidiendo que
y jamas se titula Emperador' d¿. Franceses,
sea ley la sola voluntad del Rey.
que .no añada : por la. Constitucion del Esta-
Sostiene el imperio de las leyes , que no
do. A fe sabe bien quánto esto vale y sig-
pueden ser alteradas ni aumentadas , sin el
nifica.
maduro exámen y consentimiento del Cuerpo
que deposita la confianza del poder legislativo.
r.
Mantiene la sagrada libertad del ciudada-
Nadie tiene derecho ni potestad de dar
no , prescribiendo reglas justas y precisas al
Constitucion á un pueblo libre. En él mis-
poder executivo.
mo , y en él solo reside el poder y la li-
Rebate prepotencias de. Ministros y Pri-
bertad de establecérsela. Si algun hombre ha
vados.
de tener tal facultad , ha de ser confiriéndo-
Dexa libre y expedito el juicio del Juez en
sela expresamente el Pueblo , que luego ha
el exercício del poder judiciario.
de sancionar lo executado , para que valga y
Limita el poder gracial , para que las gra-
obligue.
cias no menudeen fuera de mérito í1 • en pa-
go de adulaciones , ni se dispensen por intri-
2.
ga ó capricho.
Constitucion dada por el Rey al Pueblo, sin
Enfrena los efectos públicos. del odio y de
su previa comision y consentimiento , nunca es
la venganza
legítima. Es impuesta , pero no establecida. Po=
Mas que todo , excluye posibilidad de ce-
drá ser coactiva , pero nunca obligatoria. Per-
siones de la soberania ; ultraje supremo que
manece , lo que su fuerza imponente. Su sub-
puede irrogarse á una Nacion independiente.
sistencia es efecto de resignacion. Es sufrida;
pero no admitida. Y conviene no olvidar, que'
ic.
zoi -!;trc
el sufrimiento mas dilatado , no legitima lo
Cotéjense estos efectos con nuestra presea-,
que fue nulo en su principio.
te situacion, y decídase si Espaha necesita de
Constitucion estable para sostenerse Potencia
3.
independiente , y para mantener unidad entre
Dada por Rey propio , es despotismo; por
Mas de 2.8 millones de habitantes que pueblan
Rey extraño , es violencia y .sojuzgacion. En
la Metrópoli y las Colonias. Bonaparte sabe
ambos casos es igual su injusticia..
1t
a 6
14.
Los Representantes son los verdaderos Le-
El Pueblo libre , que reunido en sociedad
gisladores, baxo la norma de mayor seguri-
constituye 'llacion independiente, contiene en
dad , proteccion y utilidad de su Pueblo ; los
sí Soberanía Nacional, formada de la pequeña
;árbitros de adoptar sistema de Gobierno; de
porcion de libertad que cada individuo .cede,
establecer y sancionar Constitucion precisa ; de
en cambio de la proteccion , de la seguridad
obligar con leyes al Soberano que elijan , y á
y utilidad que espera: Mas como no es posi-
la Nacion á quien representan.
ble exercerse la soberanía por la multitud : la
generalidad ha convenido y adoptado el 'me-
.17.
dio, de que la multitud nombre sus represen-
Esta es la condicion de los Representan-
tantes, en quienes deposita su soberanía y su
tes Españoles , elegidos tan solemne como le-
poder entero.
gítimamente por todas las clases de la Na-
•don que componen la Augusta Asamblea de
J.
las Cortes. En ellos reside el poder Soberano
Los Representantes legítimos de un Pueblo
absoluto para quanto es necesario , y de con-
libre , son los Administradores de confianza de
-siguiente para establecer la Constitucion de que
la Soberanía Nacional: Los que pueden entre-
España carece y necesita.
garla baxo determinados petos, 'que aseguren
á su principal las ventajas sociales á que as-
8.
, pira , y que se le deben por precio de la li-
En este 'poder absoluto consiste la esencia
bertad que cedió. Pactos igualmente obligato-
-de la representacion nacional , dé que los' Re-
rios á la Persona aceptante , que al Pueblo
-presentantes no pueden prescindir. La Nacion
delegante.
'en su peligro los ha elegido para que le afir-
Estos pactos son las leyes fundamentales á
men su independencia , su seguridad, y la pro-
que, así el Soberano como los ciudadanos, es-
teecion de las leyes. De esta primera-indispu-
tán sujetos recíprocamente ; y una vez que-
table voluntad nace la segunda no menos evi-
brantados , se disuelve la dependencia que pro-
dente , á saber : La Nacion no quiere entre-
ducian ; es nulo todo ulterior progreso; y la
garse en patrimonio, en dominio , ni d dis-
Nacion recobra de derecho, en el momento del
crecion..del Rey; quiere s.'clo..encomendarse d
quebranto , la potestad y Soberanía Nacional,
él para que la rija baxo determinadas condi-
en el mismo grado de libertad en que antes
ciones. El Rey no es infalible ; sin malicia
la poseía.
e
18
19
puede como hombre errar , ignorar, ó equivo-
19.
carse legislativamente.
Demostrado así el poder de establecer Cons-,
• Y G'quien -reniediará el error , la ignóran-
cia 6 la equivocacion que
titucion por principios que de paso corroboran
el Rey padezca en
el exercicio del
su necesidad , no es del órden ni del caso recor-
poder legislativo? Ley alguna
no puede , porque el equivocado es el mis-
dar á las Cortes el deber de executarlo , pues su
sabiduría no olvidará que la Constitucion es
mo Legislador , que habria de promulgarla en
el alma por quien vive el Estado , cuya vi-
contrario de la quivocada. Contra , ni sobre
lo
da, como ley suprema, es su primer incum-
que el Rey manda , ninguno de los que
son sus vasallos
bencia : Salus populi suprema lex esto.
tiene poder, porque seria usur-
parle el atributo de Legislador. Es pues pre-
. No faltarán en ellas tres 6 lo mas qua -
t'ro Representantes políticos, é instruidos en el.
.cisa la existencia de una autoridad que pue-
da
derecho público de gentes igualmente que de
deshacer legítimamente el error , la igno,-
rancia 6 la equivocacion
las circunstancias internas y externas de Es-
legislativa; y que
paila , que relevados de los demas gravísimos
cele permanentemente el cumplimiento, sin que-
objetos , se dediquen á formar un prospecto..
branto de las dos voluntades primitivas de la
de Constitucion , y presenten á las Cortes sus
Nacion, de quien el Rey siempre depende.
trabajos para la enmienda y soberana sancion.
Esta autoridad, de que jamas se despren-
Si estas no tuvieren á bien segregar ninguno
de la Nacion , es parte del absoluto poder que
ha confiado y reside en las Cortes que la re-
de sus miembros para tal fatiga , no faltará.
en el resto de la Nacion igual número de
presentan , aun despues de jurada obediencia
ál Rey
sugetos , que bazo sus órdenes é instrucciones,
,• corno único medio que mantiene á
este en los límites precisos de su
reciban distinguido honor en exercitar sus lu-
oficio públi-
co. Y baxo el
ces para obsequio de la Representacion Nacio-
conocido axioma de ser mas fá-
cil y útil precaver
nal , y en tan importante servicio de la Pa-
que remediar , estando de
tria. Oxalá aparezca quanto antes esta obra, y
antemano previstos y precaucionados tales ca-
sos
con, ella la conviccion de que : todo. Rey le-
é 4inconvenientes en los capítulos de la
bftüno
ser constitucional,
-Constitucion, será menos su frel'iencia , y ma-
-yor el apoyo que dará á las Cortes un tex-
20.
to de este código sagrado, para legitimar sus
Si hubiere alguno menos aficionado á dis-
reclamaciones en qualquier quebranto.
currir, á quien mas que el raciocinio por prin-
cipios asegure la imitacion, y convenzan exem-
2
p:ares de lo pasado , este á menos costa que-
Castilla , y lo juraron para Rey ; con preferen-
dará persuadido del referido poder de las Cor-
cia á los hijos de Don Fernando de la Cerda,
tes leyendo á sus Coronistas y á los His-
Príncipe heredero por primogenitura , llamados
toriadores de España , en quienes hallará frag-
en representacion de su padre.
mentos de memorias , discursos y peticiones di-
A este exemplar siguió otro de desenten-
rigidas por aquellas á los Reyes en reclama-
derse los Diputados del Reyno de cumplir el
cion de aquel poder , y recordando á estos sus
testamento del mismo Rey Don Alfonso.
límites y su dependencia. Por sí solo es bas-
Las Cortes de Burgos en 1366 dieron la
tante el recuerdo de lo pie los Procuradores
Corona al Conde . de Trastá mara Enrique Segundo,
de las nortes dixeron á Carlos Quinto en Vallado-
hijo espurio del Rey Don Alonso, y excluye-
lid el ario de 1518 : »Considerando que Vues-
ron de suceder al Rey de Portugal, á quien
» tra : primero debe é es obligado á
tocaba legítimamente por muerte del Rey Don
» socorrer é proveer en 'las cosas tocantes á sus.
Pedro; con 'la particularidad de que Enrique
»Pueblos universales , súbditos é naturales va-;
fue antes usurpador declarado , y sin embar-
sallos; que á las cosas suyas propias :::: que-
go la Nacion lo 'hizo Soberano legítimo.
» remos traer á la memoria de Vuestra Alteza
En estos exemplares se toca , que el po-
wse acuerde qúe :fue escogido éllamado por Rey,
der de la Nacion y de sus Cortes es sobre
',cuya interpretacion es regir bien , porque de
el Rey y sobre la Ley. Poder que se le ad-
» otra manera no seria regir , mas desipar,
vertia al Rey en el acto solemne y formal de
» é ansi no se podria decir ni llamar Rey ; é
entregarle el Reyno por medio de la fórmula
»el buen regir es hacer justicia, que es dar á
siguiente , que pronunciaban los Representan-
»cada uno lo que es suyo , é este tal es ver-
tes del Reyno : Nos que valemos tanto como
» dadero Rey , é por esta causa asaz sus súb-
vos, y podemos mas que vos, os facemos nues-
» ditos le dan parte de sus frutos é ganancias
tro Rey é SeTtor , con tal que guardeis nues-
» suyas , é le sirven con sus personas, todas
tras leyes é fueros , é se non , nó.
» las veces que son clamados ; pues mire Vues-
» tra Alteza si es obligado por contrabto ca-
2I.
llado á los tener é guardar justicia."=Ape-
Si las Cortes hubieran sido miradas siem-
nas queda que añadir.
pre baso su verdadero aspecto, de apoyo del
Las Cortes convocadas al intento en Sego-
Rey ; de áncora que asegura su Soberanía ; de
via el año 12 7 6 , y presididas por el Rey
tronco de la autoridad Real , cuyas raices son
Don Alfonso Décimo , declararon la Corona á
todos los individuos que componen la Nacion;
su segundo hijo Don Sancho , luego Quarto de
de lazo que estrecha su union con el Pueblo
22
que le llamó á reynar, , y para ello le entre-
23
gó porcion de su libertad , de su albedrio , de
de lo que las sesiones de las l'iltimas celebra-
su propiedad y de su subsistencia ; los Reyes
das en Madr i d en 1790 presentarán quizás
habrian procurarlo cuidadosamente no apare-
algun exemPio.
cer jamas como seres independientes de aque-
Víctima inocente del abatimiento de las Cor-
llas y del Pueblo , sino siempre como cabe
tes es nuestro adorado Fernando , quien en-
za para regir el cuerpo que aquellas repre-
tre las prisiones que encadenan su espíritu , sin
sentan.
duda suspira contra la prepotencia dé los Pri-
vados Yi Ministros que se arrogaron el exerci-
Mas desde que la prepotencia de los Ililinis-
cio del poder Soberano de su Padre , despues
tros especuló, adulando las pasiones de los mis-
mos
de haber roto el freno nacional que poclria con-
Reyes á quienes se proponia dominar , pro-
curó sagaz desvanecer el mayor obstáculo , y
tenerles; aquella representacion que mantenien-
el cuerpo que mas sombra hacía á sus intri-
do organizada la Nacion en el presente infor-
gas. Presentadas con particular estudio las Cor-
tunio, habria dado armas eficaces con que re-
sistir á su opresor , y sostener su causa.
tes á los ojos del Rey por la astucia de su
Ministro , como cuerpo distinto , émulo de su
22.
autoridad Soberana , contrapuesto á su Real,
Si las Cortes resucitan hoy su verdadera
voluntad; sus reclamaciones justas graduadas de
esencia ; si recobran la plenitud de su poder
insubordinacion ; su tono enérgico atribuido á
y sus funciones; si las exercen libremente con
acrimonia y falta de respeto ; sus reflexiones
la energía característica española ; si despues
y raciocinios interpretados ridículamente , íi con
ironía; por fin apodando freno lo que es apoyo,
de remediada la extrema angustia con la pron-
consiguieron los Ministros influir á los Reyes
ta instalacion de una Regencia Constitucional
amargura contra las Cortes, que muy luego odia-
que tome las riendas desde luego , y que reu-
na la obediencia puntual de toda la Nacion;
ron como á su principio de contradiccion. La;
dan una Constitucion marcial al Estado, que
serie de Reyes dominados y gobernados ; la de
abrace todas las unidades precisas á su subsis-
Ministros prepotentes, 'y la de representantes
tencia , el Pueblo Español reconcentrará su opi-
débiles, tímidos, contemplativos ú egoistas, hizo
nion , su respeto y su confianza ; hará alarde
decaer el concepto de las Cortes , y que fuesen
de su union ; esta producirá amistad general
degenerando hasta quedar desnaturalizadampa-
recíproca ; y del conjunto de amistades y union
rentes y de pura ceremonia en Jura de Prín-
de todos los españoles , resultará aquel sólido
cipes, para todo lo que no fuese condescender
amor á la Patria que tantos decantan, y tan
en algun interés ó fin particular de los Reyes,
pocos poseen.
•
2 4
25
á- 'inoc'entes en las cárceles ,- y .:crire • Próporcio-
naban rápidos ascensos al Juez predilecto •que
Al arbitrio de las Cortes está pues, que
merecia la confianza de tales Causas. Enton-
España sea independiente; que sea Potencia de
ces -no era lícito opinar , ni referir lo mis-
primer órden ; que sea inexpugnable, y aun
mo que sucedia ; y si algunos vasallos de co-
inaccesible á todo enemigo exterior , y el afir-
nocidos talentos , pero de otro cielo que eli do-
mar para siempre su Corona en las sienes de
minante hablaban juntos en 'voz: laxa , era
su ídolo Fernando. Los incomprehensibles jui-
presuncion suficiente para justificar sus degra-
cios del Altísimo se han valido del cúmulo de
daciones, su destierro , 6 castigo.
nuestras desgracias para origen de una oportu-
Entonces el Pueblo no recibia del Gobier-
nidad feliz que quizás no volverá , que faci-
no otras impresiones , que las de la punta del
lita y convida ahora tanto , como remorde-
látigo , como el pastor que con ella conduce.
rá en lo sucesivo el no haber aprovechado
él solo centenares de ovejas al matadero , des-
auxilio tan eficaz.
pues que las ordeña en su provecho. Por fin no
era permitido libre movimiento á otro miembro
24.
que á las vértebras para mas inclinar la cerviz.
El Pueblo Español no es ya hoy el mis-
El último grado dé la opresion, fue el pri-
mo que era en Marzo de 1808. Entonces ve,
mero de lá insurreccion feliz que dió principio
getaba embrutecido por el despotismo de su
en Aranjuez á nuestra reclencion. Allí desper-
d¿lil Gobierno , que solo c ,nocia energía para
tó el Pueblo de su letargo y apatía; allí vol-
encadenar qualquier lengua que hablase, y aun
vió-sobre sí, comenzó á advertirse de sus de-
á los ojos que reparasen las dilapidaciones, los
techos, á recobrar su poder y su vigor, por
caprichos, la arnbicion, y su escandalosa di-
un impulso que con celeridad de relámpago se.
sohicion. Era delito , y se intentó hacer peca-
transmitió á manera de torbellino á todos los
do el resentimiento de rla opresion. Reclamar
extremos de la península. Este impulso gene-
los Tribunales Superiores la conservacion de su
ral produxo el rencor patriótico á la opre-
autoridad y funciones , era cavilosidad ó ul-
sion interior, y á la exterior que ya se des-
traje al Soberano Ministerio. Quejarse de tro-
plegaba; la sed de indepenctencia ; la natu-
pelías , de exlicciones violentas , ó del imperio
ral pasion por la libertad ; y para sostener-
de la corrupcion , era crimen de lesa Mages-
lo, aprontó generoso el Pueblo toda su fuer-
tad. Llorar, lamentarse de esclavitud de un
za física convidando á someterse dócil y
Privado, é implorar de Dios el remedio , eran
en unidad á qualquier fuerza moral que lo
aquellos delitos secretos de Estado que pudrian
dirigiese con órden ; prestándose a recono-
zG
cer qualquier cabeza de autoridad. Todavía no
ha conseguido por desgracia el imperio de las
5.
luces que mendiga ; y á pesar de que fluctúa
La escabrosa y delicadísima eleccion de per-
frias hace de treinta meses , no desmaya , no
sona para reynar la ha superado el Mismo
se acobarda , no escasea su sangre , su subs-
Pueblo , descargando á sus Representantes has-
tancia , ni sus sacrificios. No recibiendo de ma-
ta el cuidado de solemnizarla , y atestiguar su
no alguna el órden de unidad que suspira , ape-
Legitimidad.
la al último recurso. Ha nombrado sus Repre-
Rey ya existe. No elegido á pluralidad de
sentantes lo mas legítimamente que ha podido;
votos en comicios, á propuesta de Tribunos, co,
se entregh en sus brazos sin restriccion , sin
-rno en Roma; no designado por Éforos , co-
Condiciones , sin limites , y con docilidad; po-•
mo en Esparta; no nombrado por el Legisla-
s ne á disposicion de ellos su obediencia , sus
dor del Pueblo en medio del Areópago , como
miembros , y sus recursos. ¿guando hubo en
en Atenas ; sino Rey producido á impulso si-
España sazon igual?
multáneo individual de tantos millones de co-
El Pueblo español hoy raciocina , opina,
razones, quantos sienten en España y sus Co,,
y se ha ilustrado en los infortunios y escar-
lonias de América ; y no por impulso pasage-
mientos. Es mas español que nunca , porque
-ro de un momento exIltado ú agitado , sino
se ha purgado de los infectos rebelados y egois-
Sostenido con empefio y entusiasmo hace ya
tas que han abrazado el partido de los inva-
'dos arios y medio con la mayor constancia de
sores ; y si alguno queda oculto todavía , él
todas edades y sex6s. Rey único ; Rey solc.,
se irá ó se arrepentirá. Este Pueblo puro é
Rey por amor ; Rey cuyo diploma es la noto-
ilustrado conoce bien q.uan dificil es
riedad de la luz , firmado con tanta sangre gus-
• hallar
una Constitucion perfecta ; sabe que ninguna
tosamente derramada por sostenerlo. Rey.para
Potencia la ha conseguido , y no pretende lo
los españoles , á remedo de los que Dios dió
arduo de la perfeccion. Se contenta con una re-
-Israel despues de su primitivo Gobierno Pa-
gular , acomodada á la naturaleza , usos y esta-
triarcal. Así el código constitucional intente se-
dística del pais , á sus relaciones internas y
mejarse al Deuteronomio.
externas , que racionalmente organice el Esta-
¡ Ah ¡ ¡ Dichoso Fernando , si mantienes ahí
do , y sostenga un Gobierno firme y enérgico;
la heroyca firmeza y energía que tu Pueblo!
y considerando todas las circunstancias , abona,
Dichoso Pueblo , si recobras algun dia á tu
suple y autoriza qualquier defecto ú imperfec-
Fernando con las calidades que deseas::: !
eion. Tan generosa disposicion del Pueblo , no
elexa de su parte que desear á sus Representantes.
2"8
29
26.
29.
Disgusto, voluntad ni contradiccion de par-
No tienen estos , finalmente , óbice que les
te del Rey no hay que temerlo ; porque al
impida producir los bienes de que son árbitros,
cautivo Monarca han enseñado harto dolorosa-
segun el artículo 23.
mente sus desgracias , que es mas útil reynar
sobre una Constitucion que le sostenga, que ba-
30.
o.
io la' influencia de un Privado 6 Ministro que
Si hasta aquí se ha discurrido francamente
le esclavice. En su primera juventud ha ex-
por principios del derecho público de gentes,
perimentado antes que los placeres , las amar-
que no admiten contradiccion : el respeto debi-
guras Reales. No ignora S. M. que exceptuan-
do á las Cortes Representantes del Pueblo li-
do aquellos determinados objetos á que alcan-
bre contiene de prevenir juicio sobre Dinas-
zó el 'virtuoso COrazon del Señor Carlos Ter-
tía sucesora de la Corona ; porque admite opi-
cero , la Corona ha sido desde Felipe Quinto
niones que deberán someterse á lo que deter-
adorno de los Monarcas , pero el cetro lo empu-
_mine la Representacion Nacional. Sin quebran-
ñaron solo los Ministros. Por cierto mejor
to de la sumision se harán únicamente presen-
que en la cronología, de los Reyes , se apren-
tes los siguientes anuncios de un sentir privado.
de en el catálogo. de los Ministros , desde el
Duque de Valdoma , la historia verídica
3
de
la decadencia de España en el siglo 18.
Carlos Quarto en Bayona cedió absoluta-
mente la Corona de EspaTia con todos los de-
27.
rechos que en ella tenia ; cesion ilegítima , in-
-La ausencia del Monarca , tan fatal para la
justa y dolosa , segun se demostrará:
Nacion , expide casualmente para obrar á las
Cortes , á quienes podría coartar algun grado
32.
de libertad el respeto debido á su Real -pre-
Fue cesion ilegítima , porque no la aprobó
sencia.
la Nacion que le confió el Reyno ; no fue es-
ta consultada , ni sabedora de los tratos que
28.
mediaron. Ilegítima , porque los derechos de
No hay desavenencia entre Príncipes , ni
reynar , son intransmisibles é inenagenables;
disputa sobre la sucesion. No hay fuerza ame-
porque se regaló la Corona á un extraño de
nazante ni imponente , que física 6 moralmente
las líneas llamadas á la sucesion , á un usur-
sujete el libre juicio de los Representantes.
pador intruso por violencia ó por astucia en
v,1131.10 TE
D E L
3o
3
la estirpe de los Tronos , á quien si su fuer-
la tragedia en que Carlos cambió toda la ino-
za p"ecisa á obedecer Momentáneamente , las
cente Nacion por la sangre de su mayor ene-
leyes sociales resisten reconocerle en la esfera
migo ). Dígalo por fin el cúmulo de artificios
de Soberanos. Ilegítima , porque Carlos aban-
que ha revelado el manifiesto de Don Pedro
donó el Reyno , y últimamente porque obró
Ceballos , y que el odio quisiera arrojar de
con arbitrariedad contraria á la esencia y na-
la memoria.
turaleza del contrato.
Cesion
33.
injusta , porque Carlos enagenó lo
que no era suyo ; porque procedió como due-
Y ¿ fue cesion crimin : : ::=Alto aquí, que
ño de lo que no era mas que Rey ; porque
jamas es lícito acriminar al Rey , y repugna
se desprendió de lo que se le tenia confiado
la gratitud que lo haga quien le sirvió. Que-
-precisamente para que lo conservase ; y porque
de para la Representacion Nacional la pública
dexó á la Nacion huérfana y desamparada en
vindicta de los derechos de la Nacion.
el trastorno que la irrogó.
Cesion dolosa. Díganlo las estratagemas de
34
contradecir su abdicacion de Aranjuez , cuya
Pero podria defenderse que la cesion de
premeditacion tiene varios testigos vivos; la
Carlos Quarto fue violenta , y no espontánea?
de recobrar la Corona por un instante , solo
Oxalá ; así seria perdonable. Mas mientras no
para arrancarla de Fernando , despojándolo de
conste de tal violencia , obstan á ella los an-
los derechos de sangre. Dígalo la expatriacion
tecedentes referidos que acreditan su premedi-
sucesiva que antecedió por órdenes de Carlos,
tacion , que prueban fne preparada; y demues-
-de todas las Personas Reales que quedaron, has-
tra haber sido confirmada , ratificándose cada
ta del buen Infante Don Antonio , mártir de
dia la increible serenidad con que vegeta tran-
su cuna. Dígalo la severidad y tono agrio con
quilo Carlos en Marsella, haciendo público alar-
que trató de palabra y en escritos á su hijo
de de prescindir de la fatal suerte de España, y
'Fernando en Bayona , sin culpa ni falta que
ostentacion de la amistad y compañía del mons-
achacarle. Díganlo las confabulaciones prepa-
truo que devoró su pundonor , cuya sombra le
ratorias secretas con Murat en el Escorial ; las
cubre de afrenta. Ya que no tuvo el espíritu
humillaciones y dádivas para obligar á este
y la firmeza con que debió resistir toda exigen-
bruto ; las gestiones de la Reyna de Etruria,
cia ó amenaza que le cominase á ceder su Rey-
despues de escarmentada en cabeza propia.
no, ni tuvo valor para soportar el desagrado, la
Dígalo el empeño en conseguir la libertad
aspereza, ó un arresto , que es lo mas que po-
del •ídolo de su oprobio ( interés verdadero de
dia acarrearle la heroica resistencia ; ha podi-
3 2
33
do despues reconocerse , arrepentirse, procurar
hecho y de derecho quantas obligaciones y de-
de mil modos públicos ú secretos congraciar-
pendencias les ligaban mutuamente? En fin,
se 6 sincerarse con sus vasallos. Libre y ale-
¿con qué precision ha disuelto y desvanecido
gre se pasea , sin producir gestion ni 'palabra.
toda relacion física, moral y legal, tanto directa
don que compadezca á la .angustiada Nacion
como representativa, entre el Rey y la España?
en los desastres que él mismo le• ha ocasio-
Se recuerda á los Jurisconsultos el rigor de
nado. Por ciento bien merecia algun • pequeño
la estipulacion que medió entre el Soberano y
sacrificio la .que sacrificó tanta. sangre á su
la Nacion ; la condicion de los contratos , no
Obsequio ú á su Capricho en los diez y nue-
de buena fe , sino de derecho rigoroso (stricti
ve años que reynb. Aquella posibilidad que
juris) ; la fórmula precisa que le constituye
la humanidad' tanto repugna , de que un pa-
Rey ;. las leyes del libro primero del Fuero
dre sea verdugo de sus hijos inocentes, se ve
Juzgo ; finalmente el privilegio de la restitu-
aquí realizada. Para Carlos se guardaba el sa-
.cion in integruni , considerando que si la goza
crificio de la• víctima inocente , que Dios no
en tan alto grado para todo interés público el
permitió consumar al Patriarca A braham.
Soberano en representacion del Estado, ¿quin-
No hay mas rincon en el inundo donde
to mas deberá gozarla el Estado real y ver-
sobrevivir á tales remordimientos , que entre
dadero en los perjuicios que su representante
las garras de una fiera como Napoleon. El día
le irroga?
feliz que esta fiera caiga en el lazo , todos los
Sin duda convendrán en la evidencia le-
racionales clamarán justicia y venganza. contra
gal , de que Carlos en su cesion perdió todos
tan cruel voluntad - condescendencia ;- y este
los derechos que tenia de Rey en España ; que
juieió . deiH i rá- quizás aquella decantada per-
por la circunstancia del dolo quedó privado
duelliori
quien las leyes romanas colman
por la ley de qualquier compensacion de im-
de pena, antes 'de describirla.
pensas útiles y necesarias, 6 bien indemniza-
cion que pudiera reclamar; y que despojó de
35.
los suyos á quantos en su representacion ,
• Entren aquí los Jurisconsultos á controver-
por derecho transmitido por él , pudieran ser
tir y á . demostrar por los conócidos principios
llamados á la sucesion de la Corona.
de la naturaleza de pactos y contratos , ¿ qué
efectos naturales y civiles ha debido producir
36
una cesion ilegítima, injusta y dolosa? ¿ En qué
Disuelto el pacto , y muerto todo derecho
grado ha rescindido todo pacto entre el Rey
en la persona de Carlos, jamas puede revi-
Carlos y la• Nacion? ¿ Como ha anulado
vir en los llamados por su representacion„
35
34
conforme á las leyes de sucesion represen-
37.
tativa, y segun el capítulo de la regla Ca-
Carlos Quarto pues fue el último de su
• oniana : quia incidit iri casum á quo incipere
inatí a reynante, que quedó extinguida por
non poterat *.
la tal cesion, así como lo habria qiiedado • la
' NOTA.
ciso en determinada perso-
qiiestiones de .estas re-
Segun los tratados del
pactos por la Nacion, y que
na llamada directa o re-
sulta que la arbitrariedad
derecho privado .sobre su-
jamas puede ser . dominio,
pr'esentativamente; el Rey-
introducida, ó ájo unas ñb
cesion legiti m a representa-
propiedad ni derecho
no resulta una propiedad
contradicha, decide los ob-
•tiva ; en los titules de fi-
transmisible ó enagenable.
vinculada á la Dinastía
jetos fundamentales y la
deicomisos, vínculos y ma-
No es menos de notar
rey nante; es objeto 'de he-
esencial suerte del Reyno..
-Yorazgcs , se suscitará aquí
la condescendencia admiti-
rencia y de las libres per-
¿guando las Col tes pidie:-
'quizás qiiestion ú opi-
da, de nombrar derecho de
cepciones y goces concedi-
ron para España la ley Sái-- •
nion ya que por ellos,
sucesion al llamamiento de
dos á los poseedores de
lica? Sin embargo se án-
.en falta de ley fundamen-
las ramas o lineas que com-
•,natiyorazgos. Entonces es
troduxo ; ha gobernado; y
tal y de Constitueion, ha
ponen la Dinastia, para que
Apariencia sin efecto , la
no son conocidas las altera-
habido de normarse la su-
dentro de ellas recaiga la
proclainacion de Rey y la
ciones que hubiere recibido.
• cesion á la Corona , aun
eleccion de Rey que hace
Jura de Príncipe sucesor;
No es lo mismo estar
'en las leyes sueltas ú or-
la Nacion. La formula pres-
la Nacion no retiene de-
vinculado quemo contiene
dinaeiones que 6 ella se re-
crita con que se confiere
recho alguno; queda vin-
la Corona .en la Persona
fieren acomodzInclose los
el Reyno al Rey en las
culada perpetuamente en
del Rey, despees que se le
Jurisconsultos, I int6rpre-
Cortes , y la Jura con que
su sometimiento ; y resul-
encomienda esta ; que ser
' tes al referido derecho pri-
las mismaslo declararon an-
tan ilusorios todos los prin-
vinculado á determinada
pare opinar conforme
tes Príncipe heredero y su-
cipios de su verdadera So-
persona el derecho de rey-
sus leyes sobre la Re-
cesor, demuestran bien cla-
beranía imprescriptible.
nar por precision, y sin ar-
. presentacion llameada á su-
ro que reyna por eleccion,
La falta de Constitucion
bitrio de la Nacion.
ceder en el Trono ; plinto
y no por precision. Si la
mantiene despica de tantos
La Dinastia reynante
peculiar y preciso del de-
Nacion no ha contradicho
siglos, en incierto y én cori
en todas
lineas,'eeinpo-
. techo páblieo.
en tantos siglos, antes bien
tuso todavia , las inteligen-
ne la region que la Nacion
Es fácil conocer la im-
ha admitido la sucesion
cias que mas interesan 6
ha adoptado para elegir
propiedad con que se neo-
de lineas reynantes por su
importan al Rey, al Esta-
dentro de ella; y si se acó-.
modan á la sucesion ge-
primogenitura de varones,
do, y á la Nacion. Incer-
moda á la primogenitura,
rárquica del primer empleo
ha sido por regularidad, y
tidumbre 'que origính mil
es por regularidad, no por
ú oficio público del Esta-
porque ha hallado á bien
opiniones apoyadas en sí
precision ni obligacion que
do las reglas de heredar
conformarse, no porque ca-
mismas, baxo el nombrc.de
no pueda variar sí lq ha-
y de poseer, olas de trans-
rezca de poder y derecho
autoridades ( pues en esta
lla procedente ó conve-
' Mit:irse' dominio ie propie-'-
para desviarse , como lo hi-
materia todo lo que no
niente, con el Mismo pe-
dad entre vasallos ,
zo en lee casos que se ci-
sea sancion de la Nacion,
der que lo ha hecho' en
do el . reynar es un cargo
tan en el articulo zo. Si
es - Opinion) ; no menos
otros casos. En este s'én--
personal conferido baxo
la sucesion es derecho pre-
36
0/
Nacion misma; si se hubiera resignado á su-
mantiene el niVet del mar , y el equilibrio
frir la suerte de Estado feudatario '6 Tatrimo-
de los astros por un rasgo privilegiado y
,nial , consintiendo este acto de dominio á su
-odigioso confundió toda opinion , hacien-
,
9
enagenador.
do real y verdadero lo que .era moralmente
imposible. Veinte y ocho millones de almas
38.
sin distincion de sexi) ni edad , en regiones
Para colmo de desdichas se agregó la ab-
tan distantes como España y América , pro-
dicacion de Fernando, que, restituida "á su Pa-
nunciaron con igual oportunidad, entusiasmo
dre la Corona , no habria podido recobrarla de
y ternura las mismas voces
VIVA FF,RNAN-
él por derecho de sucesion; segun los anteceden-
., DO SÉPTIMO , REY DE ESE); AkA." Estos ecos ha-
tes principios. Pues aunque al mundo entero es
ce dos anos y medio que no cesan de reso-
notoria la violencia de esta segunda abdicacion,
nar noche y dia. Con ellos balbucean los in-
no habria faltado malicia ó ambicion que sus-
fantes; con ellos Cantorea la alegre juventud;
. citase mil qiiestiones , singularmente sobre esta
con ellos se exalta el vigór Varónil; en ellos
violencia , dando valor preciso y riguroso á
se fundan los discnrsos de la madurez, y re-
las cláusulas y palabras de la abdicacion , ad-
pitiéndolos se enternece de alegría la vejez
mitiendo y concediendo en esta disgusto de
caduca. Estas voces compensan la vida al que
parte de Fernando , mas no violencia que este
muere en el campo del honor ; la alargan al
no indicó, y acusando á este Monarca de aquella
prisionero ; dulcifican la amargura al atrope-
debilidad atribuida con fundamento á su Padre
llado y oprimido; indemnizan al saqueado, y
en el artículo 34.
electrizarán sin cesar á todo búen espafiol,
mientras que Fernando viva , y para vengar-
39.
le en su muerte. Ellas son asunto de todo
Pero aquella Omnipotencia Divina , que
escrito , materia de toda conversacion , y es-
tán impresas en todos los corazones, con ca-
tido finico es conciliable
recto privado, sus leyes y
ractéres de tanta sangre derramada por soste-
la sucesion con los prin-
la jurisprudencia civil por
nerlas. Tantos millones de voluntades han con-
cipios. constitutivos del Es-
sus . reglas de sucesion re-
venido á la vez en un mismo sentimiento, en
tado y de la Soberanía. •
presentativa , como si se
Mientras que las Cortes tratara de un vínculo fun-
las mismas palabras; sin escrutinio, sin con-
determinan, como se desea dado; y las mismas Cor-
fahulacion sin consejo sin pérstiasion i)ro-
y suplica, esta primera im-
tes representantes de la
puesta de nadie , dexando supérfluas y bUrla-
portancia queda el artícu-
Nacion embarazadas para
das -por primera vez , - eh -el mundo las pre-
lo 36 sujeto á algunas
opi-
ezerccr su poder Soberano
niones -que promueva el de- absoluto.
cauciones que hasta aquí han'Sido precisas, pa--
38
ra suplir por medio de - representacion de po-
cos. los votos de la ..multitud, en lo que esta
41.
tiene derecho de decidir;. inútiles las fórmu-
Pero es Rey , no por derecho de suce-
las prescritas, para legitimar dicha representa-
sion que quedó' extinguido , sino por eleccioti
clon ; y superadas quantas dificultades
especial-y nombramiento nuevo 'de la •Nacion,
ría la razon humana al proponer lo mismo
que ha usado aquí de su indisputable é im-
que ha .sucedido:
prescriptible poder , sin querer sujetarse á
Busquen en vano en la tierra el resorte de
fórmulas ni á requisitos establecidos por cos-
efecto tan sobrenatural , aquellos filósofos ilu-
tumbre - 6 en ritual para tal actó. Él es el
minados, que no admiten posibles los objetos
primero de su ,Dinastía , y cónvendria titular-
excéntrilos al hombre, y que atribuyen á
le : Fernando Séptimo de este nombre , y Pri-
casualidad los arcanos de Dios que. no alcan-
mero de la regeneracion de Espaha.
zan , mientras que los católicos veneramos es-
ta especial Providencia sin esewirifiarla; y si
42.
osamos atribuirla , sea solo á la Divina jus-
Al poder absoluto de las Cortes está su-
ticia, que ha vuelto por la causa de Fernando,
jeto el ordenar las líneas que hubiesen de cons-
en los oprobios , calumnias y persecucion que
tituir la Dinastía' sucesora del Rey Fernando.
sufrió en el Palacio de sus Padres.
Supuesta la preferencia á su sucesion regular
40.
en línea recta de-descendientes , las Cortes es-
tablecerán el órden porque hayan de ser lla-
Fernando reyna en Esparía por disposicion
madas las líneas transversales de su hermano
particular de Dios , por• . voluntad individual
el. Señor Infante Don Carlos , y demas Prín-
de cada espaííol , producida y sostenida, en al-
Cipes 9 ue sean acreedores á sucederle en el
ta voz , no..á • pluralidad de votos recogidos
-"Prono-;-: Iaéro líneas que scan llamadas solo•por
ponla intriga en artificiosos registros, como su
sü t:O'ne'Xion con'Fernando , sin memoria de
usurpador. Reyna ,por aclamacion universal de
, derecho1' .inuértos. Rey nen mil altos felices la's
los pueblos . ; y guando ha silo proclamado, y
líneal'qUe las Cortes llamaren ; pero reynen
jurado dos ó mas veces cen las fórmulas , ce-
porque la Wacion quiere, no porque lo quiera
remonias y solemnidades que constituyen legí-
ih Rey.
"
timo é indeleble el reconocimiento de un Rey,.
ya reynaba en todos los corazones. ¿Quien por
43.
obra de hombre ha sido en los siglos tan Rey
' Permítate últimamente á un. vasallo obe-
como Fernando?
diente exponer sumiso sus deseos en la suce-
40
sion á la Corona , sujetos siempre á la deci-
4
Que la elección dé
sion soberana de la Nación.
las ,Cortesobre con liber-
Que quede abolido para siempre en la Cons-
tad dentro de la Dinastía , guando hallen
u-
titucion el arbitrio de abdicar que toda ab-
ó defecto en el , llamado 'en primer ara-
será pu a ceremonia
dicacion deba dirigirse á los Representantes de
,' y fórmula,'
la Nacion para que la admitan ó no , segun
'Ill
j/ dad
io., Aldier110real
r
verdadero el de las Cortes n en
d
y verdadero
o poder
proceda ; y que la resolucion de las Cortes sea
9
iil
la Itra e.,de
la.-Pc
rin
oneipe
stitsu.
el valor y los términos de la abdicacion. Qua-
cion del Reyno mantenga
tro cuenta España en un siglo ; ninguna acep-
perenne el poder Nacional Supremo de las Cor-
tada por la Nacion .; y la primera le cambió
1 tes guando no estén reunidas , por medio de
la dinastía , introduciéndole la que hoy la
Procuradores permanentes á inmediacion de S. M.
Con determinada intervencion en lo
enagenaba.
legislativo.
Que reyne un hombre. Porque el regir
Que para toda innovacion ó variacion tras-
es atributo de este sex8 , por condicion que dió
Cendental á la generalidad del Pueblo , hayan
el Criador á la humana naturaleza. Del hom-
de consultarse las Cortes ; y para su -pronta
bre. es característica la entereza , la firmeza , la
convocacion y reunion guando convenga , que
fortaleza , el estudio y la formalidad ; así co-.-
estén siempre nombrados en todos los Pueblos
mo de la muger la ternuna , la vehemencia,
clases que tienen voto , sus Representantes
las pasiones de espíritu y el capricho. Las •mu,
quien llamar.
geres conforme á su educacion , son mas dignas
de poseer , que idoneas para gobernar.
44-
Que pueda reynar el que descienda por
Estos artículos, bien que dispuestos con mas
hembra. Si esto se opone. á la ley Sálica que
inteligencia y 'acierto, son los preliminares pre-
entró en España en la maleta de Felipe Quin-
cisos á.. la ,-; paz interna de la Nacion ;á de
to , acaso tendrá enmienda esta ley , sanciona-
unidad
union entre:. nosotros 'mismos , y á la und
.da en sesion- secreta de las Cortes de 179o,
Gobierno , arma:que más ofende al usurpador.
- que dé cabida á variacien ; y guando no, las
Esta . unidad .es la . que desea , suplica y espe-
Cortes tienen poder para. determinarlo.
ra el Pueblo de la Augusta Asamblea de las
Que rey-ne.siernpre quien sea capaz de des-
Cortes, por. medio de una estable Constitu-
•
empeilar por sí los deberes de este cargo , mas
cion.
que se desvíe algun ,grado de la línea de san-
, gre , porque la sangre sola, aunque sea Real,
45'
. no asegura el acierto.
De los ilustres Representantes se implora
dispensa de los desaciertos y defectos de este
42
escrito , así como del respetable Gobierno y
,del digno Pueblo. Y á los sabios y literatos
se ruega que enmendándolo y corrigiéndolo,
ilustren con su norma, 6 sea impugnacion, á
la Noble Nacion , cuya mayor gloria es el
único interés y premio á que el autor aspira.
NOTA.
Se estrí imprimiendo otro quaderno del mis-
mo Autor, titulado España y el Español á pre-
sencia de sus Cortes , el qual es muy intere-
sante en las actuales circunstancias.
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