12\10 111111t 911=11 Biblieteu popular . T. In. 433 REVOLUCIO1...
}
12\\10 111111t 911=11
Biblieteu popular .
T. In. 433
REVOLUCIO1 FRAMES 2
POR
"
..14571-1-e-W L2-t.
. ...G2Z11
NUEVA EDIGION.
y
591DR1D 3 043:
4‘,1¿\\
z11.1nLEclutionwwwo wzroCat.t.rX5
DE D. F. DE P. mELLáDo.—Editor.
b/. 49.. 9 ) I
7)71-,
D O
12711H1D1
>s~gt5~3Y
CAPITULO 1.
Pro y ectos de losjacobinos despues del 31 de mayo.—Renovacion
de lascomisiones y del ministerio.—Disposiciones de los depar-
tamentos despues del 31 de mayo. Los girondinos proscritos,
van á sublevados contra la Convencion.—Decretos de la Con-
vencion contra los departamentos sublevados.—Asambleas y
ejércitos insurreccionales en Bretaña y en Normandia.—Aconte-
chnientos militares en el Rin y en el Norte. Los coligados inva-
den las fronteras del Este; retirada de Custine. Sitio de Magun-
cia por los prusianos.—Desastres del ejército de los Alpes. Si-
tuacion del de los Pirineos.—Los vendeanos se apoderan de
Fontenay y de Sin/min.—Peligros inminentes de la república en
el interior y en el estrangero.—Trabajos administrativos de la
Convencion ; constitucion de 1703.—Revescs de los confede-
rados insurgentes en Evreux.—Derrota de los vendeanos á la
vista de Nantes.—Victoria contra los españoles en el Rosellon.—
Marat es asesinado por Carlota Corday; honores fúnebres he-
chos á su memoria ; juicio y ejecucion de Carlota Corday.
Decia el decreto espedido el 2 de junio contra
los veintev dos diputadosdel lado derecho, y contra
los individuos de la comision de los doce, que fue-
sen detenidos en sus casas, con centinelas de vis-
ta de los gendarmes. Algunos se sometieron volua ∎
„ , • •
•
6
FRANCESA.
7
REVOLUCION
tariamente á este decreto constituyéndose en esta-
blo, de su honrada conducta en los últimos dias y
do de prision, para dar una prueba de obediencia
de haber superado cuantos obstáculos habia ideado
á la lev, y para producir un juicio que demostrase
el lado derecho contra la marcha de la revolucion,
su inocencia. Gensonné y Valazé podían facilmen-
Convinieron al mismo tiempo, como soban hacerlo
te sustraerse á la vigilancia de sus guardas, pera
despues de todos los grandes acontecimientos, en
se negaron constantemente á proporcionarse su
el modo de pintar la última sublevacion.—El pue-
salvador' en la fuga. Quedaron prisioneros con
blo, dijo Robespierre, ha confundido con su con-
sus cólegas, Guada, Petion, Vergniaud, [tirotean,
ducta á todos sus calumniadores, pues ochenta mil
Gardien, Boileau, Bertrand, 3Iollevaut y Gommairel.
hombres han estado sobre las armas durante una
Creyendo algunos otros que ninguna obediencia
semana, y ni se ha llegado á una sola propiedad ni
debían prestar á una lev arrancada por la fuerza, y
se ha vertido una gota desangre, haciendo ver en
no esperando justicia, s-
esto si llevaba por objeto, corno decían, aprove-
ealejaron de Paris tí se ocul-
taron en él, esperando poder salir ; pues su proyec-
charse del desórden para cometer muertes y sa-
to era trasladarse á los departamentos y escitar un
queos. Su sublevacion ha sido espontánea, porque
levantamiento contra la capital. Los que tomaron
era efecto del convencimiento general, y la misma
esta resolucion fueron Brissot, Gorsás, Salles, Loe-
Montaña tímida y asombrada al ver este movimien-
to, ha probado que no habia tenido parte en su
vét, Cambon, Buzot,Lydon, Rabaut-Saint-Etienne,
Lasource, Grangeneuve, Lesage, Vigée, Lariniere
formacion ; de modo que esta sublevacion
y Bergoing. Los ministros Lebrum y Claviere, de-
enteramente moral, y enteramente popular.
Esto era dar un color favorable al levantamien-
puestos inmediatamente despucs del 2 de junio, se
to, y al propio tiempo dirigir una censura disimu-
vieron envueltos en un auto de prision por el Ayun-
lada á la Montaña, que mostró alguna indeision
tamiento; pero Lebrum logró escaparse. La misma
en el 2 de junio, rechazar el cargo de conspiracion
resolucion se tomó respecto á Roland, que desde
que se hacia á los alborotadores del lado izquier-
el 21 de enero en que había hecho dimision, pedia
do, y lisongear al partido popular, que con tanto
en vano que examinasen sus cuentas; pero tam-
acierto lo habla hecho todo por sí mismo. Despues
bien escapó de las pesquisas del Ayuntamiento, y
de esta interpretacion, recibida con aplausos por
fue á, ocultarse á Ruan. Madama Roland, igualmen-
los jacobinos, y repetida luego por todo el partido
te perseguida, solo pensó en favorecer la evasion
•
victorioso, pasaron á pedir cuenta á Marat de una
de su marido; y entregando despues su hijo á un
palabra que daba algun cuidado. Marat, que nunca
amigo seguro, se puso con noble indiferencia en
tema mas que un medio para concluir con los
manos de la junta de su seccion, y fué encerrada
en
vaivenes revolucionarios, la dictadura, viendo que
un calabozo con otras muchas vietimas del 31 de
aun se tergiversaba el 2 de junio, habia repetido
mayo. Grande era la alegría de los jacobinos, en
en este día como en todos los domas: necesitamos
cuyas juntas se felicitaban de la energía del pue-
8
REVOLUCION
Flt x.NCESA.
9
va ge(e, y precisado á esplicar estas palabras, las
don se hallaba decretada, y cuya intervencion era
.justificó á. su modo, quedando muy satisfechos los
precisa para llevar á cabo interiermente los decre-
jacobinos por haber probado con aquellos escrúpu-
la Convencion, y efectuar entre los ricos el
los su severidad en cuanto á los principios repu-
tos de-
empréstito forzoso de mil millones; tales fueron
blicanos. Hieiéronse tambien algunas observacio-
los medios propuestos y unánimemente adoptados
nes sobre la apatía de Danton, que parecia haber
ir los jacobinos. Pero se juzgó mas necesaria aun
cedido mucho desde la supresion de la comision
todas las (lemas, una medida que debia ser la
de los doce, cu y a energía sostenida hasta el
que
última, la de redactar en ocho dias la Constitucion
31 de mayo, no habia durado hasta el 2 de ju-
republicana, pues importaba mucho probar, cine
nio. Datan se hallaban ausente, y Camilo Des-
la oposicion de los girondinos era la que única-
moulins, su amigo, le defendió con calor, apresu-
mente habia impedido (lar cumplimiento á este
rándose á cortar esta cuestion por respeto a una
gran cargo, tranquilizará la Francia con leyes
persona tan interesante,por evitar discusiones
buenas, y presentarle un pacto de union que pu-
demasiado delicadas; pues aunque la subleyacion
diese estrechará todossus hijos.Este fué el anhelo
estaba ya concluida, no era aplaudida del mismo
que manifestaron á un mismo tiempo los jacobinos,
modo por todo el partido victorioso. Sabíase, en
los franciscanos, las secciones y el Ayuntamiento.
efecto, que la comision de salvacion pública, y mu-
Dócil la Convencion á este irresistible deseo y
chos montañeses habían visto con horror este aten-
de tantos modos manifestado, renovó todas sus
tado popular, del cual, una vez efectuado debian
comisiones de seguridad general, de hacienda, de
aprovecharse sin ponerlo de nuevo á discusion; y
guerra. de legislacion, y solo se conservó la de
así es queinmediatamente trataron de sacar pronto
salvacion pública, encargada de muchos asuntos,
y útil partido de la victoria.
la cual no habia infundido bastantes sospechas
Para esto habia que adoptar varias medidas;
para que se atreviese á exhonerar bruscamente á
renovar las juntas en que se hallaban todos los
todos sus individuos. Deforgue,s reemplazó á Le-
partidarios del lado derecho, apoderarse por me-
brun en el ministerio de Relaciones exteriores,
dio de estas de la direccion de los negocios,
Destournelles á Claviere en el de Hacienda. hose
mudar ministros , examinar la correspondencia,
hizo caso del proyecto de constitucion presentado
detener en el correo las comunicaciones peli gro-
por Condorcet, segun las máximas de los girondi-
sas, no permitir se introdujesen en las provin-
nos; y debiendo la comision de salvacion pública
cias mas escritos que los que fuesen útiles (porque
presentar otro en el término de ocho dias , se le
segun llobespierre, la libertad de imprenta debia
agregaron otros cinco individuos para este trabajo,
ser absoluta, sin restriccion, pero no debía em-
y finalmente. recibió órden de discurrir el medio
plearse en contra de la libertad), organizar inme-
de llevar á efecto el empréstito forzoso, y un pro-
diatamente el ejército revolucionario, cuya crea-
yecto para organizar el ejército revolucionario.
4 0
REVOLUCION
FRANCESA.
Desde el 31 de ma yo tenian muy diferente
. Sin em
aspecto las sesiones de la `
últimos gritos de los sapos de la laguna
-
Conve,ncion. Eran sose-
los
vana la amenaza que hizo Fonfrede
gadas y se adoptaban sin discusion casi todos los
ni solo los bordeleses, sino casi
decretos, pues el lado derecho y parte del centro
b
daesr
desde° Inao t errilaw 'la;
todos los departamentos estaban dispuestos á to-
ya no votaban, sino que parecian protestar con su
mar las armas contra la Convencion. Su descon-
silencio de todas las resoluciones tomadas desde
tento era anterior al 2 de junio, habiendo princi-
el 2 de junio, y esperar noticias de los departamen-
piado desde las primeras desavenencias entre mon-
tos. Marát creyó justo suspenderse á si mismo de
hecho, hasta que fuesen sentenciados sus contra-
tafieses y girondmos. Recuérdese que los A y unta-
rios los girondinos, y mientras tanto, decia, que
mientos y secciones estaban en pugna en toda la
Francia, que los secuaces del sistema de la Montaña
renunciaba á su cargo, y que se contentaba con
ocupaban los Ayuntamientos y los clubs; y que los
aconsejar á la Convencion en su periódico. Solo
republicanos moderados, propensos á conservar la
Doulcet y Fonfrede de Burdeos, rompieron el si-
lencio de la Asamblea, el primero denunciado á la
justicia en medio de los trastornos revolucionarios,
junta revolucionaria, que no habla dejado de reu-
se hablan retirado por el contrario á las secciones.
El rompimiento se habia verificado ya en varias
nirse en el palacio del obispo, y que deteniendo
las cartas en el correo, las a}irian y las enviaban
ciudades, pues en Marsella . habian privado las sec-
ciones de su cargo al Ayuntamiento, remitiendo á
abiertas á su destino y selladas con estas palabras:
Revolacion del
sus individuos á una junta central; y ademas ha-
3 .1 de mayo. La Convencion pasó al
bian establecido por sí un tribunal popular, que
órden del dia, y Fonfrede individuo de la comision
juzgase á los patriotas acusados de escesos revo-
de los doce, pero libre del decreto de prision, por-
lucionarios. Los comisionados Bay le y Boisset anu-
que se halda opuesto á algunas de sus resoluciones,
laron en vano esta junta vese tribunal; desprecióse
subió á la tribuna y pidió se llevase á efecto el de-
su autoridad, y las secciones se declararon en in-
creto que mandaba presentar el informe (le los pre-
surreccion permanente contra la municipalidad.
sos en el término de tres dias; reclamacion que
produjo algun desórden.--«Es necesario, dijo Foil-
Le n Lyon habia habido un sangriento combate,
pues tratándose de saber si se lievaria á efecto una
«frede, probar cuanto antes la inocencia de nues-
órden del Ayuntamiento, relativa á la creacion de
tros coles; y o me he quedado aquí únicamente-
un ejército revolucionario, y de un impuesto de
«para defenderla, y os declaro que viene una fuer-
guerra contra los ricos, las secciones que se nega-
«za armada de Burdeos para vengar los atentados
ron á ella se declararon permanentes; v aunque el
«cometidos en sus personas.»—X1 oir esto prorum-
Ayuntamiento quiso disolverlas. ayudadas del di-
pen en fuertes gritos; el órden del dia rechazó la
rectorio del departamento, opusieron una tenaz re-
proposicion de Fonfrede, y volvió á reinar un pro-
sistencia. Vinieron á las manos en 29 de mayo, á
fundo silencio.—Estos son, dijeron los jacobinos,
pesar de los dos comisionados de la Convencion,
12
FRANCESA.
1 3
P,EVOLCCION
cedido, los movimientos que por todas partcs ame-
que se esforzaron inútilmente en evitar el comba-
te, v las secciones victoriosas, despues de haberto-
nazaban, adquirieron mas consistencia.
Ademas de los que se habian fugado al princi-
maáo por asalto el arsenal y las casas consistoria-
se escaparon tambien muchos de las manos
les, destruyeron al A y untamiento, cerraron el club
pio
de los gendarmes, y otros salieron de la misma
jacobino, en que Chalier escitaba las mayores tor-
'
Asamblea para ir á fomentarla sublevacion. Gen-
mentas, y se apoderaron del gobierno de .Lyon.
sonné, Valaze y Vergniaud se empeñaron en que-
Hubo algunos centenares de muertas en este com-
bate; los representantes Noche y Ganthier estu-
darse diciendo, que si era bueno que parte de ellos
fuesen á estimular el celo de los departamentos,
vieron aterrados todo un dia, pero puestos luego
tambien convenia que los demas quedasen en rehe-
en libertad, se reunieron con sus colegas Albite y
Dabois- Graneé, que como
nes entre sus enemigos, para probar en un proce-
ellos teman una comi-
sien para el ejército de los Alpes.
so y con peligi o de sus vidas la inocencia de todos.
Tal era la situacion de Lyon
Buzot, que nunca quiso someterse al decreto del 2
y del Me.diodia á
últimos de mayo. No era mas allia‘güeño el aspecto
de junio , se dirigió á su departamento del Euro
para concitar nn movimiento entre los normandos,
que presentaba Burdeos, ciudad que con las (lemas
del Oeste, Bretaña y Normandía, aguardaba para
y Gorsás hizo otro tanto con el mismo designio.
Brisot se encaminó á Moulins; Meilhan, á quien
obrar que se realizasen las amenazas tantas veces
no baldan cogido, aunque habla dado asilo a sus,
repetidas contra los diputados de las provincias.
o al 2 de ju-
En tal etzt:10 supieron los
colegas en las noches del 31 de ma
departamentos los acon-
y
nio, y Ducharé', á quien llamaban los montañeses
tecimiento. de fin de mayo. La jornada del 27, en
el Duende del 24 de enero, porque salió de la ca -
que se suprimió por primera vez la comision de
ma para votar en favor de Luis XVI, abandonaron
los doce, produjo ya notable alteracion, y se trató
la Convencion para ir á conmover á la Bretaña.
de desaprobar en todas partes cuanto en Paris se
Bíroteau se escapó de los gendarmes,en union
baria; pero el 31 de mayo y 2 de junio los ánimos
con Chasset fué á dirigir los Ivoneses.' Bebecqui,
apuraron su indignacion, porque la fama, que to-
adelantándose a Barbaroux, que' aun estaba preso,
do lo abulta, exageró los hechos, publicando que
salió para las bocas del Ródano;Rabaut-Saint-
el Ayuntamiento Babia degollado á treinta y dos
Etienne acudió á Nimes para qu'e el Languedoc
diputados ; que habian sido saqueadas las cajas
concurriese á la general sublevacion contra los ti-
públicas; que los foragidos de Paris se hablan apo-
ranos convencionales.
derado del mando, é iban á trasmitirlo al estrange-
Ll departamento del Eure reuniéndose el 13 de
ro, ó á Mana, ó á Orleans. Reunieronse, pues pa-
junio, fue el primero que (lió la señal de alarma
ra presentar peticiones y prepararse á tomar las
diciendo, que no habiendo libertad en la Conven-
armas contra !a capital; y llegando al propio tiem-
cion, y siendo deber de todos los ciudadanos pro-
po los diputados fugitivos á contar lo que habia su-
d•4
REVOLUC[ON
FRANCESA.
curársela, decretaba que se dirigiese contra París
mentos, incitándoles á. una liga general. Tolosa,
tina fuerza de cuatro mil hombres, y que los co-
misionados enviados á. los próximos departamen-
antigua ciudad parlamentaria, -donde con el nom-
bre de girondinos existian muchos partidarios del
tos les obligasen á imitar este ejemplo, y á concer-
antiguo régimen, habla formado ya una fuerza de-
tar sus operaciones. El departamento del Calvados,
partamental de mil hombres, y sus autoridades
residente en Caen, hizo prender á los dos diputa-
declararon en presencia de los comisionados que se
dos RomePrieur de la Cóte-d'Or, enviados por
la Convencion para acelerar la organizacion del
habían enviado al ejército de los Pirineos , que ya
ejército de las costas de Cherburgo, y se acordó
no reconocian á la Convencion , dando libertad á
muelles presos, encarcelando á otros tildadas de
que se reuniesen estraordinariamente en Caen,
para hacer confederacion los departamentos de
montañeses, y anunciando claramente, que se ha-
Normandía. Todos los de la Bretaña, que eran los
llaban dispuestas á confederarse con los departa-
de las costas del norte, Finisterre, Morvihan,
mentos del Mediodia. Los de Tarn, de Lot-y-Ga-
rona, del Áveyron, del Cantal, del Puv-de Déme y
Mavena y Loira inferior resolvieron lo
mismo, y enviaron comisionados á Reunes para es-
del Herault, siguieron el ejemplo de Tolosa Bur-
tablecer alli la autoridad:central de la Bretaña. Los
deos; ]limessee'declaró contraria; Marsella formó
departamentos del Valle de Loira, esceptuando los
una terrible peticion, puso en movimiento al tribu-
ocupados por los vendeanos, siguieron el ejemplo
nal popular, empezó á proceder contra los asesi-
nos, y preparó una fuerza de seis mil hombros.
general , y propusieron mandar comisionados á
En Grenoble se convocaron las secciones ; y sus
Bourges, formar en este punto una Convencion,
presidentes, unidos á las autoridades constituidas
compuesta de los diputados de cada departamento,
se apoderaron de todas las facultades, enviaron
y dirigirse contra la usurpadora ú oprimida Con-
vencion que se hallaba en Paris.
diputados á Lvon, y quisieron prender á Dubois-
Todavía fue ma y
Crancé y á Gauthier, comisionados de la Conven-
or la conmocion producida en
cion para el ejército de los Álpes. El mismo siste-
Burdeos, donde todas las autoridades constituidas
ma adoptó el departamento del Ain; el del Jura,
se reunieron en forma de una Asamblea llamada
junta popular de saleacion pública
que habia ya levantado un cuerpo de caballería, y
y declararon que
una fuerza departamental de ochocientos hombres,
la Convencion no era ya libre y que habia que de-
protestó por su parte contra la autoridad de la
volverla su libertad; resolvieron por consiguiente
Convencion. Finalmente, en Lyon, donde desde el
que al momento se armase competente fuerza, y
combate del 29 de mayo mandaban como sobera-
que en el ínterin, se dirigiera una peticion á la
nas las secciones, recibieron y enviaron diputa-
Convencion nacional, para que esplicase y dijese la
dos que se convinieron con Marsella , Burdeos v
verdad sobre los acontecimientos de judo. Ense-
Caen, y se formó sumaria inmediatamente á Cha-
guida enviaron comisionados á todos los departa-
lier, presidente del club jacobino, v á otros muchos
46
REVOLUCION
FtINCESA.
47
montañeses; de modo que la autoridad de la Con-
treinta diputados, al mismo tiempo que sirviesen
vencion solo se estendia á los departamentos del
de rehenes podrían desempeñar el cargo de media-
Norte y á los que componian el valle del Sena. Los
dores. Sin embargo, la Montaña no estaba inclina-
departamentos rebelados eran sesenta ó setenta, y
da del todo á negociaciones; pues disponiendo
Paris tenia que resistir con quince ó veinte á to-
con orgullo de lo que llamaba autoridad nacional,
dos los domas, y sostener la guerra con la Eu-
se opuso á todos los medios pacíficos. Robespierre
ropa.
hizo que se difiriese el proyecto de la comision, y
Estaban divididos los ánimos en Paris. Los in-
Danton, alzando todavía su voz en tan críticas cir-
dividuos de la comision de salvacion pública Cam-
cunstancias, recordó las famosas crisis ele la ro y o -
bur, BalTere, Breard, Treilhard y Mathieu, pa-
lucion, los peligros de setiembre criando la inva-
triotas acreditados , aunque se opusieron al 2 de
sion de la Champaña , y toma de Verdun , los de
junio, hubieran querido echar mano de medios con-
ciliatorios; pues segun ellos, debia probarse la li-
enero antes que se decidiese el suplicio del último
bertad de la Convencion con providencias enérgi-
rey, y finalmente los de abril , mucho mayores,
cas para los alborotadores; y en vez de impacien-
cuando Dumouriez se dirigía contra Paris, y se su-
tar á los departamentos con severos decretos, her-
blevaba la Vendée. La revolucion, decia, sc !labia
manados, mostrándoles el peligro de una guerra
hecho superior á todos esos riesgos, y que habien-
do triunfado de todas estas crisis, saldria tambien
civil en presencia de los estrangeros. Barrere pro-
airosa de laúltima. «En el momento de una gran
puso á nombre de la junta de salvacion pública, un
«produccion, añadia, es cuando los cuerpos póliti-
pro y ecto de decreto, concebido enteramente en es-
«cos, semejantes á los cuerpos físicos , parecen
te sentido, y segun él las juntas revolucionarias,
«siempre amenazados de una destruccion cercana.
que tan odio. sas se halan hecho por sus innumera-
«Pues bien, caiga el rayo, y á su lumbre se hará
bles prisiones, debían suprimirse en toda Francia,
«la gran obra que ha de formar la dicha de veinte
ó acomodarse al objeto de su institucion, que era
«y cuatro millones de hombres.» Danton quería
únicamente vigilar á los estrangeros sospechosos;
que se obligase por un decreto coman á todos los
las Asambleas primarias debian reunirse en Paris,
departamentos, á retractarse veinte y cuatro horas
para nombrar otro comandante en vez de Ilennot,
despues de haberle recibido, so pena de quedar
puesto por los alborotadores; v finalmente, debian
fuera de la ley; y su voz poderosa, que nunca ha-
enviarse á los departamentos 'treinta diputados en
bía resonado en los peligros, sin reanimar el valor
rehenes , cuyas resoluciones parecían muy a pro-
de todos , produjo su acostumbrado efecto. La
posito para tranquilizar aquellos. La supresion
Convencion, aunque no adoptó escrupulosamente
de lasjuutas revolucionarias ponla término á lain-
las medidas propuestas, espidió sin embargo los
quisicion contra los sospechosos; la eleccion de un
mas fuertes decretos. En primer lugar, declaró el
buen comandante afianzaba en Paris el órden, y los-
43 de junio, respecto a131 de ma y o y 2 de junio,
Bibliolm popular,
T. III. 434
18
nsvoLucteIl
FRANCESA.
49
que el pueblo de Paris al sublevarse habia mereci-
toridad central ; y medrosos é indecisos resolvie•
do bien de la patria; que los diputados arrestados
ron ver qué ejemplo les daban los departamentos
en sus casas, de los cuales se hablan fugado algu-
mas poderosos ó mas comprometidos en la con-
nos, serian trasladados á una cárcel, paraser cus-
tienda.
todiados en ella corno los (lemas presos; que se
Las autoridades de Normandía escitadas por
convocarla á todos los diputados, y que los ausen-
los diputados residentes en ella, y agregados á Bu-
tes que no estuviesen en comision ti con licencia,
zot, tales como Barbaroux, Guadét, Louvet, Salles,
serian depuestos y reemplazados por sus suplentes;
Petion, Bergoing, Lesage , Cussy y Kervelegan
que las autoridades de departamentos ó A y unta-
continuaron en sus mismas intenciones , y fijaron
mientos no podrian ni ausentarse ni trasladarse de
en Caen la residencia de una junta central de los
un punto á otro, ni guardar correspondencia entre
departamentos. El Eure, el Calvados y el Orne,
sí; y que todos los comisionados que fuesen con
env i aron comisionados ; los departamentos de la
el objeto de formar alianza de departamento en
Bretaña que se hablan confederado al principio en
departamento, de.bian ser arrestados inmediata-
Rennes , decidieron unirse á la junta central de
mente por los buenos ciudadanos y remitidos á Pa-
Caen, y enviar á ella sus diputados. Efectivamen-
ris con escolta. Despues de estas providencias
te, el 30 de junio se constituyeron en Asamblea
generales, la Convencion anuló lo resuelto por el
central de resistencia á la opresion los enviados de
departamento del Eure , formando proceso á los
Morvihan, de Finisterre, costas del Norte, Mayena,
individuos del Calvados que hahian prendido á. dos
llle-et-Yilaine y Loira inferior, reunidos á los del
de sus comisionados. [lizo lo mismo conBuzot pro-
Calvados, Eure y Orne; prometieron conservar la
motor de la rebelion de los normandos, é hizo que
igualdad, unidad é indivisibilidad de la república;
saliesen los dos diputados Mathieu y Trcilhard pa-
pero juraron Odio á. los anarquistas, y se compro-
ra los departamentos de la Gironda, de la Dordo-
metieron á no usar de sus poderes con mas objeto
fia y de Lot-y-Garona que pedian esplicaciones
que el de respetar ú las personas y propiedades y
antes de sublevarse. Llamó ademas á las autorida-
á la soberanía del pueblo. Despues de haberse cons-
des de Tolosa, suprimió el tribunal y junta central
tituido de este modo, decidieron que cada depar-
de Marsella, desterró á Barbaron:, encarceló á. los
tamento aprontase una suma, con el objeto de or-
patriotas bajo la salvaguardia de la ley, y envió fi-
ganizar una fuerza armada, suficiente para di ri-
nalmente a Lyon á Roberto Lindet , 'para que to-
jirse á Paris, y restablecer en toda su pureza la
mando conocimiento de los hechos, informase del
representacion nacional. Feliz Wimpffex, gene-
estado en que esta ciudad se hallase.
ral del ejército que debía formarse en la longitud
Estos decretos, espedidos sucesivamente en el
de las costas de Cherburgo, fue nombrado coman-
trascur so de junio, trastornaron á muchos departa-
dante del ejército departamental; cargo que acep-
mentos, poco acostumbrados á luchar contra la au-
tó, y de cuyo carácter se revistió inmediatamente.
90
RAECESA.
29
IIEVOLUCION
Llamado á París por el ministro de la guerra, res-
Evreux. Esta van g uardia tendria unos cinco á seis
pondió que solo habia un medio de obtener la paz,
mil hombres. , y'diariamente se aumentaba con
revocando todos los decretos espedidos desde el
nuevas altas. Acuchan por todas partes los valien-
31 de mano; que logrbdo esto, se unirían los de-
tes bretones , y anunciaban que les seguirian en
pa.rtamen-tos con la capital; pero que de lo contra-
mayor número otros batallones, pues la necesidad
rio, no podia ir á Paris sino al frente de sesenta mil
de guardarlas costas del Occéano de las escuadras
normandos y bretones.
inglesas, y de destinar batallones contra la Yen-
mismo tiempo que llamaba el ministro
dée , que 'llegaba ya hasta el Loira , y . parecia dis-
Wimpflen, mandaba al regimiento de dragones de
puesta á atravesarle , era lo que les impedia diri-
la Mancha, establecido en Normandía, que inme-
jirse á todos en masa. Aunque los labradores bre-
diatamente saliese con direccion á Versalles. Con
tones eran afectos al clero, los de las ciudades eran
tal noticia, los confederados , reunidos en Evreux,
republicanos verdaderos ; y á pesar de ir contra
se pusieron todos en aptitud de batalla , se unió á
Paris , no por eso estaban en ánimo de abandonar
ellos la guardia nacional , y se cerró á los drago-
la obstinada guerra contra la Vendée.
nes el camino de Versalles; y estos que rehusaban
Esta era la situacion de las cosas en Bretaña y
el combate, prometieron no y uniéndose en
Normandía á principios ele julio. En los departa-
la apariencia con los confederados. Los oficiales
mentos próximos al Loira , se habla disminuido el.
escribieron en secreto á Paris, que no podian obe-
entusiasmo, porque los comisionados de la Con-
decer sin dar principio á la guerra civil, y enton-
vencion , residentes en los pueblos para dirijir los
ces se les permitió que esperasen.
nuevos alistamientos contra la Vendée , habían
. La Asamblea de Caen resolvió que los batallo-
obligado á los administradore , á esperar los acon-
nes que hahian llegado y a, se dirijiesen desde este
tecimientos antes de comprometerse mas ; y por
punto á Evreux , cuartel general de todas las fuer-
entonces no se pensaba ya en enviar diputados a
zas; y se remitieron al Mismo punto víveres , ar-
Bourges, procediendo con la mayor reserva.
mas, municiones y dinero , que sacaron de las ar-
La sublevacion de Burdeos era constante
cas públicas. Enviaron tambien oficiales adictos á
enérgica. Pusieron centinelas de vista, á los dipu-
tados Treilbard y Mathieu desde su llegada, y se
la causa de la confederacion , v á muchos realistas
pensó en conservarlos como rehenes; sin embargo,
ocultos que se hallaban eco todas las revueltas, y se
antes de llegar á este estremo , les hicieron com-
disfrazaban con la máscara ele republicanos para
hacer frente á la revolucion. Ilallábase entre estos
parecer ante la comision popular , donde los nota-
bles que les miraban como enviados
el llamado Puisaye, el cual mostraba tanto interés
moralistas, les
recibieron muy mal. Preguntáronles sobre las
en favor de los girondinos, que Wimpffen, realista
ocurrencias de .Parir, y despues de haberlos oído,
tambien encubierto, le nombró general de brigada
y
declaró la comision que segun su misma declara-
le lió el mando de la vanguardia , reunida ya en
22
FRANCESA.
23
REVOLUCION
cion, eo habla sido libre la Convencion en el 2 de
márgenes del Ródano , del Isere y del Droma, co-
junio, ni despues de esta época ; que ellos no eran
dose finalmente con los lyoneses y montañeses
ligál
mas que enviados de una Asamblea sin carácter
Ain y del Jura. En Grenoble, las autoridades
del
legal, y que por consiguiente saliesen al punto del
confederadas disputaban con Duvois-Graneé, y le
departamento. En efecto, fueron conducidos á la
amenazaban con prisiones; y no atreviéndose á le-
frontera, v poco despees se decretaron en Burdeos
vantar gente , hablan enviado diputados que se
las mismas providencias que se habían tomado en
entendiesen con Lyon; de modo que Dubois-Gran-
Caen; se prepararon víveres y armas; se dispuso
cé se hallaba con el ejército desorganizado de los
de los caudales públicos, v se envió á, Langon una
Alpes , en medio de una ciudad casi amotinada,
vanguardia, ínterin llegaba la fuerza principal que
que diariamente le debia que para nada necesitaba
debía salir dentro de breves días. Esto era lo que
el Med iodia al Norte, y teniendo ademas que guardar
sucedia todavía en fines de junio y principios del
la Savoya, donde se hahian disipado las ilusiones
mes siguiente.
en otro tiempo inspiradas por la libertad y denn-
Los diputados Ilathieu y Treilhard, que halla-
nacion francesa, donde se lamentaban de los levan-
ron menos resistencia y pudieron hacerse mas par-
tamientos de hombres y asignados , y donde nada
tido en los departamentos de la Dordoña, Vienne,
se entendia de aquella revolucion tan ttunultuasa y
Lot-y-Garona , lograron calmar los ánimos, é
distinta de lo que al principio se habia creido. Te-
impidieron con su carácter político las resolucio-
nia las fronteras de Suiza á los costados , donde.
nes hostiles , ganando tiempo en favor de la Con,
los emigrados se hallaban en bastante agitacion;
vencion ; pero en los departamentos mas altos,
Berna quería enviar otra sea guarnicion á Gine-
en
on intérceptando
las montañas del Alto Loira y sus vertientes, en el
bra ; y a su espalda se hallaba L y
Herault, el Gard y en toda la orilla del Ródano,
su correspondencia con la junta de salvacion
fué general el levantamiento. El Gard y el Derault
blica.
pusieron en marcha sus batallones, y les remitie-
Recibieron en Lyon á Roberto Lindet , pero en:
ron al Puente del Espíritu-Santo para que ocupa-
su misma presencia se presté el juramento de la-.
sen el paso del Ródano, v se uniesen con los mar-
confederacion UNIDAD É INDIVISIBILIDAD DE L/1
selleses que debian subir por este rio. En efecto,
REPÚBLICA; ODIO Á LOS ANARQUISTAS Y REPRESEN-
negándose estos á obedecer los decretos de la Con-
TACION NACIONAL coNinErA. Lejos de enviar á Pa-
vencion, conservaron su tribunal, no dieron liber-
ris á los patriotas presos, se hablan continuado los
tad á los patriotas encarcelados, y aun comenzaron
procedimientos entablados contra ellos, formándo-
las ejecuciones. Formaron un ejército de seis mil
se con el título de comision popular y republicana
hombres, que desde Aix se dirijió á Aviñon, v que
de salvacion pública de ilódano -y-Loira una
, nueva
uniéndose con los del Languedoc en el Puente del
'
autoridad, compuesta de los diputados de los A y un-
Espíritu-Santo , debia ir sublevando al paso las
tamientos ó individuos de los cuerpos constituidos.
24
PEVOLUCIOY
FRANCESA.
25
Esta junta acababa de decretar la organizacion de
caracteriza bien á. los partidos , es que ambas fac -
una fuerza departamental, que se uniese con sus
ciones se haCian los mismos cargos y se atribuian
hermanos del Jura, del Isere, de las Bocas del U-
un lin idéntico. El partido de Paris y la Montaña,
dano , de la Gironda y del Calvados , fuerza que
estaba ya dispuesta; y ademas se 'labia resuelto la
imputab a á los confederados que quedan la ruina
de la república, dividiéndola y negociando con los
imposicion de un subsidio , porque allí como en
ingleses para conseguir un rey que seria el duque
todos los demas departamentos, se aguardaba una
de-Orleans, Luis XVII , ó el duque de York ; y el
señal no mas , para empezar. En el jura apenas se
partido de los departamentos y de los confedera-
supo que los dos diputados Bassal y Garnier de
dos, acusaba por su parte a la Montaña de que con
Troyes, enviados para restablecer la obediencia á
la centrare vol ocien queda establecer la anarquía;
la Convencion, hablan reunido en Dele mil y qui-
añadiendo que Mara, Robespierre y Danton esta-
nientos hombres de tropas de línea, cuando toma-
ban vendidos á la Inglaterra ó á Orleans: y de esta
ron las armas mas de catorce mil montañeses , y
manera, por ambos lados se pretendía salvar la re-
resolvieron cercados.
pública, y oponerse al restablecimiento de la mo-
Si se examina el estado de la Francia en los
narquía.—;Deplorable y frecuente ceguedad de los
primeros dias de julio de 4793, se verá que se ha-
l
partidos
laba á cierta distancia de Paris una columna ori-
Pero todo esto no era mas que una pequeña
ginaria. de Bretaña y Normandía, que habla avan-
parte de los peligros en que estaba envuelta nues-
zado hasta Evreux ; que otra se adelantaba desde
tra desdichada patria. El enemigo interior era te-
Burdeos y podía arrollar en su marcha á todos los
mible, porque el de fuera se (labia hecho mas po-
departamentos del valle del Loira indecisos toda-
deroso que nunca ; pues mientras los ejércitos
via; y que seis mil marselleses situados en Aviñon,
franceses se dirijian desde las provincias hacia el
esperando a los del Langüedoc en el Puente del
centro, los estrangeros rodeaban de nuevo la Fran-
Espíritu-Santo, ocupado ya por ochocientos ni-
cia, amenazándola con una invasion casi inevita-
meses, estaban próximos á reunirse en Lyon con
ble. Desde la batalla de Neerwinden y la desercion
todos los confederados de Grenoble, el Ain y el Ju-
de Dumouriez, una serie terrible de contratiempos
ra, para caer sobre Paris atravesando la Borgoña.
nos habla privado de nuestras conquistas y fron-
Mientras esperaban esta reunion general, los con-
teras del Norte. Recuérdese que Dampierre, nom•
federados tomaban cuanto dinero hallaban en las
orado general en gele , 'labia juntado el ejército
cajas, interceptaban los víveres y municiones en-
bajo las murallas de Bouchain infundiéndole valor
viados al ejército , y ponian en circulacion , segun
logrando unirle. Por una feliz casualidad para la
el informe de Gamboa á la junta de salvacion pú-
revolucion , constantes los aliados en el metódico
blica , los asignados recogidos por la venta de 103
plan que al principio de la campaña hablan adop-
bienes nacionales. Una circunstancia notable, que
tado , no quedan atacar punto alguno , ni dehian
26
DEVOLUCION
FRAYCESA.
27
entrar en Francia hasta que el rey de Prusia, des-
dé, y el ma yor anhelo del gobierno francés era le-
pues de rendida Maguncia, pudiera internarse en
ar este sitio. Dampierre , valiente , pero sin
nuestras provincias; y es
vaiit
esto tanto mas cierto,
confianza en sus soldados, no se atrevia á embestir
cuanto que si entre los generales de la liga hubiera
á tan formidable ejército; sin embargo, estrechado
habido genio y union, se hubiera perdido la causa
por los comisionados de la Convencion , condujo
revolucionaria , pues hubieran debido marchar in-
j
nuestro ejército al campo de Famars, junto á Ya-
mediatamente despues de /a batalla de Neerwin-
lenciennes, y en 1. 0 de mayo atacó en muchas co-
den y no dejar un momento de descanso á nuestro
lumnas á los atrincherados en los bos-
batido j
eército , que á mas de diseminado estaba
ques de Vicogne, y Saint-Amante Las combina-
vendido, y ya que no ca yese prisionero por refu-
ciones militares eran aun mu y timidas, porque el
giarse en las plazas fuertes , á lo menos hubieran
formar una masa, coger el lado al enemigo,
quedado nuestros campos abiertos al enemigo vic-
y acometerle osadamente, era una táctica desco-
torioso. Pero los aliados celebraron un congreso
nocida de los dos partidos. Dampierre se arrojé
en Amberes para arreglar las operaciones sucesi-
con denuedo, pero en cortas masas, contra un ene-
vas de !a guarra. El duque de York, el príncipe de
migo tambien diseminado, que hubiera sido fácil
Coburgo, el de Orange y varios generales acorda-
deshacer en un punto ; y .en castigo de su yerro
ron entre si lo que convenia hacer , y resolvieron
fué rechazado despues de un sangriento combate.
apoderarse de Conde y Valenciennes, para dar á
El 9 de mayo volvió á la carga, menos dividido
la casa de Austria nuevas plazas fuertes en los
que la vez primera, pero los enemigos avisados
Paises-Bajos, y de Dunkerque para asegurar á In-
tambien , hablan procurado reconcentrarse , y
glaterra. este puerto tan deseado en el continente.
mientras hacia heróicos esfuerzos para tornar un
Acordado este plan, se principiaron las- operacio-
reducto, que dehia facilitar la union de dos de sus
nes hallándose va en línea los ingleses y holande-
columnas, quedó herido de muerte por una bala.
ses ; el duque de York mandaba veinte mil austria-
de canon. El general Lama •che, encargándose del
cos y hannoveriauos; el príncipe de Orange quince
Orange
mando interino , ordenó la retirada, y condujo al
mil holandeses, y el de Coburgo llevaba
ejército al campamento de Famars.
y cinco mil austriacos y ocho mil hesseses. El de
• Este campamento colocado bajo los muros de
Hoheolohe ocupaba con treinta mil austriacos á
Valenciennes , y unido á esta plaza, itnpedia que
N'amar y al Luxemburgo , uniendo el ejército co-
se la sitiase, pero los aliados resolvieron atacarle
ligado de los Paises-Bajos con el prusiano encar-
el 23 de mayo. Esparcieron sus tro pas segun su
gado del sitio de Maguncia. De manera que el
acostumbrado método, dispersaron ini:itilinente par-
Norte se veia amenazado por ochenta ó noventa mil
te de ellas por una porción de puntos, que la pru-
hombres.
dencia austriaca queda conservar , y no atacaron
Ya los coligados se hallaban bloqueando á Con
el campamento con todo el poder que hubieran-
93
REVOLCCION
FRANCESA.
99
podido ostentar. Un dia entero los tuvo deteni-
frente las plazas de Metz y Thionville. Aun se ha-
dos la artillería, honor del ejército francés, y no
blan debilitado mas con los siete ú ocho mil hom-
pudieron pasar el Ronelle, que defendía el frente
bi es que se hablan sacado de su ejército para unir-
del campamento, hasta la tarde. LannArche le-
los con el prusiano ; y desde entonces era mas pro-
vantó el campo por la noche en buen Orden, y se
bable é interesante que nunca , el unir el ejército
situó en el de César, unido á la plaza de Bouchain,
activo del Mosela con el del Alto Rin, para intentar
como el deFamars á Valenciennes. Aqui se nos de-
bia haber perseguido y dispersado, pero el egoismo
operaciones de importancia.
Se había terminado la campaña anterior del Rin
y el método, detuvieron á los aliados junto á Ya-
en Maguncia, en donde Custine tuvo que encerrar-
renciennes , colocándose en observacion parte del
ejército'entre Valenciennes y Bouchain, dando fren-
se, des -pues de mil ridículas demostraciones alrede-
dor de Francfort, reuniendo en aquel punto una ar-
te al campamento de César. Otra division empren-
tilleriaconsiderable, sacada de nuestras plazas fuer-
dió el sitio de Valenciennes, v lo restante continuó
bloqueando á Condé, que nor falta de víveres espe-
tes, y particularmen te de Strasburgo. En aquel pun-
to formaba mil proyectos, queriendo unas veces
raban cayese en su poderen breves dias.Se empezó
tornar la ofensiva, otras defender á Maguncia,
regularmente el sitio de Valenciennes, viniendo
otras, abandonar esta plaza. Resolvió por fin con:
ciento y ochenta piezas de Viena, v otras ciento de
servarla, y aun contribuyó á que dictase esta reso-
y
holanda,, hallándose va preparados noventa y tres
lucion el consejo ejecutivo. El rey de Prusia se vió
morteros. *De este modo se estrechaba en junio y
obligado entonces a sitiarla, y la resistencia que en
julio á Condé, se incendiaba á ValeueimMes , y
este punto encontraba , era lo que impedia á los
nuestros generales con un ejército desecho y der-
aliados adelantarse hacia el Norte.
rotado, ocupaban el campamento de César. Una vez
El rey de Prusia pasó el Rin por Bacharach,
rendidas Condé y Valenciennes debia temerse
un poco mas abajo de Maguncia ; Wurmser con
cualquier acontecimiento funesto , porque el peli-
quince mil austriacos y algunos miles de hombres
gro era inminente.
de Condé, le atravesó algo mas arriba, v el cuerpo
El ejército del Mosela que man tenia la como-
de hessesesde Schrenfeld quedó en la orilla derecha
nicaeion del que se hallaba en el Norte con eldel Rin,
delante del arrabal de Cassel. El ejército prusiano
habia pasado á las órdenes de Ligneville , cuando
no era tan numeroso como debla serlo , segun el
fué nombrado Beurnonville, ministro de la Guerra.
empeño que tomó Federico Guillermo; porque ha-
Ilallábase á la vi,ta del príncipe Holienlohe v no te-
biendo enviado un ejército considerable á Polonia,
nia nada que temer, porque este príncipe no podía
solo le quedaban cincuenta y cinco mil hombres,
acometer empresas arriesgadas , ocupando á un
contando entre ellos los varios refuerzos de hes-
mismo tiempo á Namur , á Luxemburgo y Tréve-
seses,, sajones y hvaros ; de modo que contando
ris con treinta mil hombres lo mas , teniendo al
siete ú ocho mil hombres austriacos de Wurmser,
30
REVOLUCION
FRANCFSA,
31
con los cinco 6 seis mil emigrados de Conde, y
pensó en refugiarse bajo el mis-
burgo ,
hasta
con los cincuenta y cinco mil hombres del rey de
mo canon dé Strasburgo. Esta inconcebible retira-
Prusia, se puede calcular que el ejército que ame-
da franqueó el paso por todas partes á los pru-
nazaba la frontera del Este, constada próximamen-
sianos, que cave,ndo sobre Maguncia ocuparon am-
te de ochenta mil soldados. Nuestras plazas fuertes
bas márgenes del rio.
del Rin tenían cerca de treinta y ocho mil hombres
En la plaza.habia encerrados veinte mil hom-
de guarnicion; el ejército activo constaba de cua-
bres, que si eran muchos para su defensa, tambien
renta y cinco mil el de Mosela de treinta mil ,
lo eran para el acopio de víveres , que no podian
si se hubiesen reunido estos dos últimos bajo Mío
bastar á guarnicion tan considerable. La incerti-
mismo mando y con un punto de apoyo como Ma-
dumbre de nuestros planes militares no habla de-
guncia, se hubiera podido ir en busca del mismo rey
jado tomar precaucion ninguna para el abasto de
de Prusia, y reducirle al otro lado del Rin.
esta plaza, que felizmente guardaba á dos repre-
A lo menos hubieran debido estar en per recta
sentantes del pueblo , Rewel y el heróico Merlín
inteligencia los dos generales del Mosela v del Rin,
de Thionville, á los generales Kieber, Áuhert-Du-
y ciertamente hubieran podido disputar V aun im-
bayet , al ingeniero Meunier , y finalmente a una
pedir el paso del rio, pero lejos de hacer': esto, de-
tenia todas las virtudes guerreras,
guárnicion que
jaron que en el mes de marzo atravesase el rey de
valor, sobriedad y constancia. El sitio fiado al ge-
Prusia impunemente el Rin, sin oponérsele mas
neral Kalkreuth con un cuerpo prusiano , comenzó
obstáculos que algunas vanguardias que rechazó
en abril, y el rey de Prusia y Wurmser estaban en
sin ningun trabajo'. Custine se hallaba entretanto
observacion al pie de los Vosgos , dando frente á
en Worms, no habiendo tenido cuidado de defen-
Custine. La guarnicion hacia frecuentes salidas, y
der las orillas del Rin ni la espalda de los Vosgos,
estendia mucho su línea de defensa; y el gobierno
que formando los alrededores de Maguncia , hu-
francés, conociendo el error que Italia cometido
bieran podido contener la marcha de los prusianos.
separando á los dos ejércitos del Mosela y del Rin,
Acudió , pero se alarmé de repente con las pérdi-
los reunió bajo el mando de Custine, suerte
erte que
das sufridas por sus vanguardias, creyendo que te-
este general disponia de sesenta á setenta mil hom-
nia sobre sí ciento cincuenta mil hombres; y figu-
bres. Pero no por eso , ni por estar tan esparcidos
rándose principalmente que Wurinser , que debia
los prusianos y los austriacos, ni por tener delante
desembocar por el Palatinado, y mas arriba de Ma-
á Maguncia ocupada por veinte mil franceses que
guncia, estaba a su retaguardia, é iba á separarse
imploraban su socorro , le ocurrió la idea de caer
de la Alsacia, pidió socorro á Ligneville, que tem-
sobre el cuerpo de observacion, dispersarle y unir-
blando tambien por sí, no se atrevió á privarse de
se ala valiente guarnicion que le prestaba su apoyo.
un regimiento, y entonces emprendiendo la fuga,
A mediados de mayo , conociendo el peligro d,.; su
se retiró aceleradamente á Landau, luego
ínaceion, hizo una tentativa mal combinada y peor
á ?Visera.
32
REVOLUCION
FRANCESA.
33
ejecutada, que se convirtió en una completa der-
un ex-constituyente llamado Charrier, que aseen-
rota. Entonces , segun su costumbre , se quejó de
dian va á treinta mil hombres, y que por medio del
SUS subalternos, y le trasladaron al ejército del
podian unirse á la Vendée. Despues venian
Norte para organizar y alentar á las tropas atrin-
Loira"
los sublevados federalistas del Mediodia ; de modo
cheradas en el campamento de César. Asi , la
que las retaguardias de los ejércitos del Rin ,.de
liga que sitiaba á Valenciennes , y á Magun-
los Alpes y Pirineos, estaban amenazadas por gran-
cia podía, tomadas estas dos plazas, avanzar hacia
des rebeliones, distintas en objeto y en principios;
nuestro centro , y efectuar la invasion sin resis-
tencia.
pero todas formidables.
Tambien estaban armados al pié de los Alpes
Una cadena de tortuosidades amenazaba desde
los piamonteses, que querian recuperar la Savoya
el Rin hasta los Alpes y Pirineos, las retaguardias
v el condado de Niza, sin haber etro obstáculo que
de nuestros ejércitos , impidiendo sus comunica-
las nieves para dar principio á las hostilidades en
ciones; pues los Vosgos, el Jura, la Auvernia v el
las faldas de San Bernardo , donde cada cual con*
Lozere, forman desde el Rin á los Pirineos una r "eu-
servaba sus- posiciones en los tres valles de Salen-
nion casi continua de montañas de diferente es-
che, Tarentesa y Mauriena. No sucedia lo mismo
tension y altura. Las montañas son sitios de con-
en los Alpes marítimos y en el ejército llamado de
servacion para las instituciones , los hábitos y las
Italia, porque las hostilidades se habían principiado
costumbres, y en todas las que acabamos de citar,
muy temprano , empezando en el mes de mayo á
la poblacion conservaba un resto de afecto á su
disputarse el interesante punto de Saorgio, del cual
antigua existencia , y sin ser tan fanática como la
dependia la pacífica posesion de Niza. En efecto,
Vendée, estaba sin embargo muy dispuesta á su-
ocupado una vez este punto , los franceses- eran
blevarse. Los Vosgos, en parte alemanes, servian á
dueños del collado de Tenda, y tenían la llave de
las tramas de los nobles y los clérigos, mostrando in-
la inmensa cordillera ; y por esto los piamonteses
tenciones tanto mas amenazadoras, cuanto mas in-
hablan mostrado tanto empeño en defenderla co-
deciso estaba el ejército del Rin. Todo el Jura se
mo nosotros en atacarla ; teniendo , tanto en Sa-
Rabia sublevado por la Gironda; v si bien mostra-
vaya como por la parte de Niza, cuarenta mil
ba en su rebelion mas carácter de libertad, no deja-
hombres reforzados por ocho mil austriacos au-
ba de ser peligroso, porque al rededor de Lons-le-
xiliares. Sus tropas, repartidas en varios cuerpos
Saulnier, se reunían de quince á veinte mil monta-
de igual fuerza desde el collado de Tenda hasta el
ñeses, v se daban la mano con los rebeldes del
gran San Bernardo, hahian seguido como todas las
Mn
y del Ródano. Hemos visto en qué estado se halla-
de la liga, el sistema de cordones, y guardaban to-
ba Lyon. Las montañas del Lozere que separan del
dos los valles. El ejercito francés deitaiia se ha.•
Ródano el Alto Loira, estaban inundadas de rebel-
liaba en el estado mas deplorable, pues constando á
des ni mas ni menos que la Vendée, mandados
lo mas de quince mil hombres, desprovisto de todo
por
Biblioleca popular.
T. ut, 435
3í
REVOLUCION
FRANCESA.
35
y conducido sin pericia , podia hacer mur pocos
nuevas fuerzas, y ordenando se guardase una inac-
esfuerzos; y aunque el general Biron que le man-
cion absoluta. Una circunstancia hacia mas peligro-
dó algunos dias le aumentó con cinco mil hombres,
sa aun la situacion de este ejército, cual era la apa-
no pudo proveerle de todo lo necesario. Si en el
ricion del almirante inglés Rolad, en el Mediterrá-
Mediodia se hubiera concebido uno de aquellos
neo , que habla salido de Gibraltar con treinta y
grandes pensamientos que nos hubieran perdido en
el Norte, nuestra ruina no hubiera sido menos se-
siete navíos, y la del general Lanzara, que 'labia
salido con fuerzas casi iguales de los puertos de
gura por esta parte. Los piamonteses favorecidos
España. La línea del Var podia ser ocupada por las
por los hielos que paralizaban toda accion por los
tropas que babilla desembarcado, y envolver por
grandes Alpes , podían trasportar todas sus fuer-
su retaguardia á los franceses. Ademas, la presen-
zas á los Alpes del Mediodia, y penetrando por Ni-
cia de las escuadras impedía las provisiones por
za con un ejército de treinta mil hombres, desha-
mar, favorecía la sublevacion del Mediodia, y ani-
cer el nuestro de Italia, arrojarle contra los depar-
maba á la Córcega para entregarse á los ingleses.
tamentos sublevados, dispersarle enteramente, fa-
Nuestras escuadras reponian en Tolon los daños que
vorecer la rehelion de ambas márgenes del Ródano,
habian sufrido en la desgraciada espedicion de Cer-
adelantarse tal vez hasta Grenobre y Lyon, acome-
deña, y apenas se atrevían á proteger á los buques
ter allí por la espalda á nuestro ejército ocupado en
mercantes de cabotaje que conducían granos de
los valles de la Savova, é invadir de este modo to-
Italia. El Mediterráneo ya no era nuestro, y el co-
da una parte de la Francia; pero ni ellos tenias ya
mercio de Levante pasaba de Marsella á los grie-
un Amadeo , ni los austriacos un Eugenio , ni un
gos y á los ingleses. De este modo , el ejército de
Malhorough los ingleses Ilallábanse pues reduci-
Italia se hallaba al frente con los piamonteses,
dos á la defensa de Saorgio.
triunfantes en muchos encuentros, y á la espalda
Brunet , que reemplazó á Anselme , hizo en
con la sublevacion del Mediodia y con dos es-
Saorgio los mismos esfuerzos que Dampierre en la
cuadras.
parte de Conde , y despues de muchos combates
En los Pirineos se habia declarado la guerra
inútiles y sangrientos, se dió por fin el último el 1a
con la España desde el 7 de marzo á consecuencia
de junio, que tuvo por resultado una completa der-
de la muerte de Luis XVI, y asi no estaba mas que
rota. Aun entonces, si hubiese empleado el enemigo
principiada, si bien habiansido mu y largos los pre-
un poco de audacia aprovechándose de su triunfo,
parativos por ambas partes, tanto por la mala ad-
hubiera podido dispersarnos, hacernos desocupar
ministracion de España, como por tener la Francia
á Niza, y volver á pasar el Var. Kellermann había
tantos enemigos á que atender. Servan, general de
acudido desde su cuartel general de los Alpes,
los Pirineos , habia empleado muchos meses en
reuniendo el ejército en el campamento de Donjon,
organizar su ejercito y en acusar á Pache con la
estableciendo puntos de defensa, mientras llegaban
misma acrimonia que lo hacía Dumouriez; en 0.
36
REVOLUCION
FRANCESA.
37
mismo estado se hallaban los asuntos con Bouchot-
ños situados en la primera linea, se adelantó bizar-
te; y cuando se abrió la campaña, el general toda-
ramente con la idea de apoderarse de todos nues-
vía .se quejaba del ministro diciendo que le hacia
tros destacamentos esparcidos por los valles, to-
carecer de todo. Ambos paises se comunican por
mándoles la delantera, cuya tentativa le salió como
dos puntos, Perpiñan y Bayoua; y el conducir vigo-
deseaba. El 13 de abril emprendió el movimiento,
rosamente un cuerpo de invasion contra Rayen' y
batió á los destacamentos enviados con el general
Burdeos, uniéndose asi con la Vendée, era u pa ted-
Villot para que le contuviesen, é infundió un terror
tativa muy atrevida para aquellos tiempos; pero el
pánico por toda la frontera. Con solos diez mil
enemigo nos suponía en esta parte mayores medios
hombres que hubiera adelantado, hubiera podido
de resistencia, v teniendo que pasar las Latidas, el
hacerse dueño de Perpiñan, pero le faltaba atrevi-
Garona y el Do'rdofia, hubieran bastado tales difi-
miento y corno por otra parte no se habia preparado
cultades para apartarle de este plan, aunque le hu-
del todo , dejó tiempo de reponerse al ejército
biese concebido. La cede de Madrid prefirió un
ataque por el lado de Perpiñan, porque en este
francés.
Dividiúse el mando de este porque parecia muy
punto tenia una base mas sólida, en plazas fuertes;
estenso, tocando á Serván los Pirineos occidentales
porque contaba con los realistas del Mediodía se-
y al general Deflers, á quien hemos visto emplea-
gun las promesas de los emigrados; y últimamente
do en la espedicion de Holanda, los Pirineos orien-
porque no habia olvidado sus antiguas pretensio-
teles. Este reunió el ejército delante de Perpiñan,
nes al Rosellon. Para la custodia de Aragon se de-
en una posicion llamada el Mas d' Eu; y el 19 de
jaron cuatro ó cinco mil hombres, v unos quince
mayo, Ricardos, que logró reunir diez y ocho mil
diez y ocho mil, la mitad de tropas' regulares.la
hombres, atacó el campamento francés. El comba-
otra mitad de milicias, debian operar á las órdenes
te fué sangriento, y el valiente general Dagobert,
del
del general Caro en los Pirineos occidentales, y
conservando en su avanzada edad el ardor juvenil
finalmente, se encargó al general Ricardos que ata.
y uniendo á su denuedo la mayor pericia, pudo sos-
case formalmente el Rosellon con veinte y cuatro
tenerse en el campo de batalla. Defiers llegó con
mil hombres.
mil y ochocientos hombres de refuerzo, y a y udó á
De la cadena de los Pirineos se desprenden dos
conservar la posicion;al espirar el día, cuando
valles principales el de Tech y el de la Tet, y di-
el combate parecía que'debia ser favorable, se vé
rigiéndose hacia Perpiñan forman nuestras des pri-
de repente á nuestros soldados fatigados de tan
meras lineas de defensa. Perpiñan está colocado
larga resistencia, abandonar el terreno al acercarse
en el segundo, es decir, en el de Tet, y Ricardos
la noche, y refugiarse desordenados á Perpiñan.
informado de nuestros débiles recursos, quiso prin-
La guarnicion asustada, cierra las puertas v hace
cipiar la campaña con un pensamiento atrevido,
fuego á nuestras tropas creyendo ser españ'oles, y
flanqueando los fuertes de Bellaguardia y los Ba:
entonces era la ocasion de haber caido atrevida-
38
RE VOLITION
FRANCESA.
39
unidos á los que
mente sobre esta plaza, y apoderarse de ella por-
cieron con nuevos auxilios, que
que no hubiera resistido; pero Ricardos que (labia
habian sacado de Thouars, les permitian continuar
cubierto á Bellaguardia y á los Baños, creyó que
la guerra con la esperanza de nuevos triunfos. Les-
no debía pasar adelante, S: se volvió á poner sitio á
cure dirigió una proclama á los habitantes, y les
estos dos pequeños fuertes. Apoderóse de ellos á
amenazó con los mayores castigos si prestaban
últimos de junio, y se dirigió de nuevo contra nues-
los republicanos; despues de lo cual se
auxilios á
tro ejército, reunido poco mas ó menos en las mis-
separaron segun su costumbre los vendeanos, para
mas posiciones que antes; de modo que en
volver á los os de la recole , fiándose la
ccion
julio
trabaj
podría
los alred
edores
privarnos del Rosellon una accion desven-
otra reimion para el1. 0 de junio en
tajosa.
de Doné.
Nuestras calamidades irán aumentando al paso
En la baja Vendée, donde mandaba solo Cha-
que nos acerquemos á otro teatro de la guerra mas
rette, sin unir aun sus movimientos con los de los
sangriento y terrible, que todos cuantos hemos re-
denlas gafes, el éxito habia sido mas incierto. Can-
corrido, pues la Vendée iba á producir entre fuego
claux, comandante en Nantes, se habia mantenido,
y sangre una formidable columna mas al la del Loi-
aunque con trabajo, en Machecoult; el general Bou
ra. Dejamos entusiasmados á los vendeanos con
lard, que mandaba en los Sables, gracias á sus
inesperadostri u nfos, dueños de la ciudad de Touars,
buenas disposiciones, y á la disciplina de su ejér-
que habian tomado á. Quetineau, v empezando
cito, habla ocupado en dos meses la baja Vendée,
concebir grandes proyectos. En vez de
teniendo puestos muy avanzados hasta en las cer-
marchar á
Doné y á Saumur, se habian dirigido al Sur del
canias de Palluau; no obstante, el 47 de mayo se
teatro de la guerra, queriendo despejar el pais por
ió obligado á retirarse á la Motte-Achart, muy
Y
la parte de Fontenay y de Niort, dirigiéndose á
cerca de los Sables, hallándose en el ma yor apuro,
Fontenav en 1 G de mayo. Lescure y LarOchejaque-
porque sus dos mejores batallones, compuestos de
lein encargados de esta espedicion , rechazados al
ciudadanos de Burdeos, querian retirarse, fuese por
principio por el general Sandos, se replegaron á
. volver al cuidado de sus asuntos, que los tenían
corta distancia, pero aprovechándose luego de la
abandonados, fuese porque estaban descontentos
ciega confianza que el general republicano habia
con el 31 de mayo.
adquirido con este primer triunfo, se presentaron
Asi en la alta como en la baja Vendée, se habia
de nuevo en número de quince
gozado de algun reposo con las ocupaciones cam-
á veinte mil hom-
bres, se apoderaron de Foutenay, á pesar de los es-
pestres, y por espacio de algunos dias fue algo me-
fuerzos que hizo en esta jornada
nos a,•tiva la guerra, que se difirió hasta principios
el jóven :Marceau,
y obligaron á Chalbós y á Sucios á retirarse á
de junio.
Niort en el mayor desórden llalláronse allí con ar-
El general Berruyer, que al principio mandaba
mas y municiones en gran cantidad, y se enrique-
en todo el teatro de la guerra, habia sido reempla-
REVOLUCION
FRANCESA.
zado y distribuido su mando entre varios generales.
batallones de Orleans,
Sauniur, Niort y los Sables compusieron el ejército
esta guerra con el nombre de
llamado de las costas de la Rochela, que se confió
compuesto s de oficinistas, de mancebos de tiendas,
de criados v de todos los jóvenes recogidos en las
Biron; á Canclaux, general de Nantes, el ejérci-
secciones de Paris, y mandados con Santerre; á
to llamado de las costas de Brest, compuesto de
todos los cuales se les entrometía en las tropas sa-
Angers. Nantes y el Loira inferior; y finalmente le
cadas del ejército del Norte, del cual se habian ele-
dieron las costas de Cherburgo á Wimpflen, que
gido cincuenta hombres por batallon. Pero era pre
despues, como hemos visto, fué general de los re-
beldes del Calvados.
.ciso acomodar estoselementos heterogéneos, y pro-
porcionarse armas y vestuarios, cuando todo fal-
Biron, trasladado de la frontera del Rin á la de
taba, hasta las mismas pagas, que como eran
Italia, y desde esta á la Vendée, entró con repug-
desiguales entre la tropa de linea y los voluntarios
nancia en este teatro de de v astacion debiendo es-
trellarse
ocasionaban frecuentes alborotos
en él por su aversion á los furores de la
Para organizar estas masas, la Couvencion en-
guerra civil. Llegó á Niort el (.;'7 de mayo, y halló
viaba multitud de comisionados, babiéndolos en
al ejército en un espantoso desórden, Pues estaba
compuesto de levas generales, hechas por fuerza
Tours, en Saumur, - Niort, la Rochela y Nantes; mas
contradiciéndose mútuamente, contradecian á losge-
ó seduccion en los pueblos vecinos, v enviados de
nerales. El consejo ejecuti vo tenia asi mismo agentes,
tropel á la Vendée sin instruccion disciplina ni
y el ministro Bouchotte !labia inundado el pais con
provisiones. Formado de paisanos y vecinos labo-
gente de su confianza, ele gida entre los jacobinos
riosos de los pueblos, que habian dejado con dis-
.
á
y franciscanos. Estos se opon g an los representan-
gusto sus ocupaciones, estaban en ánimo de disol-
tes, creyendo probar su celo cuando abrumaban el
verse á la primera oportunidad, y mejor hubiera
pais con requisiciones, y acusaban de déspotas y
sido despedirlos á casi todos, por que hacian falta
traidores a los generales . que querian contener la
en los campos y en los pueblos, que no tenerlos
insubordinacion de la tropa, ó evitar inútiles per-
amontonados iníitilmente en el pais rebelde, apu-
juicios; de cuyo conflicto de autoridades, resultaba
rando sus recursos con tanto número, introducien-
un caos de acusaciones y una mezcla de mandos
do el desértico y el terror pánico, y arrastrando
que no pedía tolerarse. Biron no lograba hacerse
por lo corona en su fuga á los batallones organiza-
obedecer, ni se atrevia marchar con ejército, te-
dos, que hallándose solos hubieran resistido mucho
meroso de que se le desertase-al primer movimien-
mejor. 'Todos estos cuerpos llegaban con su gefe
to, ó se apoderase de todo cuanto encontrase al
sombrado en el distrito, que se decia general, ha-
paso. Tal es la pintura exacta Cle las fuerzas que
blaba de su ejército, no quería obedecer, y se opo-
ten g a la república por este tiempo en la Vendée.
nia a cuanto mandaban los gefes superiores. Por la
p
Biron pas&a. Tours para acordar con los repre-
arte de Orleans formaban batallones conocidos en
sentantes un plan eventual, que consistia en llevar
42
REVOLTJCION
í3
FRANCESA,
luego que se hubiese organizado un poco esta con-
á Doné y Saumur; empresa atrevida, pero fácil
fusa muchedumbre, cuatro columnas de diez mil
el estada que tenían las cosas. El dia 7 entraronen
hombres cada una, desde la circunferencia al cen-
el llegaron a la vista de Saumur; pero
tro. Los pinitos de partida eran los puentes de
Doné , y
Cé,
o que se supo su marcha, recibió órden el ge-
Saumur, Chinon y Niort; y en el ínterin fué á re-
lueg
neral Salomon, que estaba en Thouars con tres
correr la baja Vendée, donde suponia que el riesgo
mil hombres de buena tropa, para picarles la re-
era ma y or que en ninguna otra parte. Biron temía
taguardia. Salomon obedeció , y hallándolos con
con razón que se entablasen relaciones entre los
tanta fuerza, que no hubiera podido acometerles
vendeanos y los ingleses, pudiendo agravar el mal
sin quedar desecho, se volvió a Thouars , y desde
y hacer interminable la guerra, las municiones y
aquí á Niort. Las tropas de Saumur hahian toma-
tropas que desembarcasen en el Atarais. Hablase
do posiciones en la inmediacion de la ciudad, ene!
destinado una escuadrilla de diez velas, y se sabia
camino de Fontevrault, en las trincheras de Nan-
que los emigrados bretones tenían órden de pasar
á las
tilly , y en las alturas de Bournan. Llegan losen-
islaside GerseyGuernesey. Todo, pues, jus.
deanoA, atacan la columna de Berthier, son recha-
tificaba los temores'de Biron, y su revista en la
zados por una artillería muy certera, pero volvien-
baja Vendée.
do con refuerzo, hacen retirarse á Berthier herido.
Entretanto los vendeanos reunidos en .• de
Todavía se resisten los gendarmes á pié, dos ba-
junio, habían establecido cierta regularidad entre
tallones de OrIeaus y los coraceros; mas estos pier-
sí, pues nombraron un consejo que gobernase el
den á su coronel, y en el mismo momento comien-
pais ocupado por sus tropas; y el presidente del
za la derrota, y son todos rechazados á la plaza,
consejo era un aventurero que se llamaba obispo
donde entran tambien tras ellos los vendeanos.
de Abra, y legado del papa, que bendecia las
Quedaba aun fuera el general Coustard que man-
banderas, celebraba misas solemnes, escitaba el
daba los batallones situados en las alturas de Bour-
entusiasmo de los vendeanos, y hacia de este mo-
nan, y al verse separado de las tropas republica-
do que redundase en favor de ellos su impostura.
nas que halian entrado en Saumur, forma el atre-
Aun no habían elegido generalísimo, sino que cada
vido proyecto de penetrar tambien en esta plaza, y
,,
la efe, mandaba á. los paisanos de su distrito, ha-
acometer por la espalda á los vendeanos. Para es-
biéndose convenido en que se entenderían mútua-
to era preciso atravesar un puente en que acaba-
mente en todas las operaciones. Estos gefes habían
ban de colocar una batería los vencedores, y man-
dado una proclama en nombre de Luis XVII y del
da el valiente Coustard á un cuerpo de coraceros
conde de Provenza, regente del reino, durante la
1
que se apoderasen de dónde nos enviais
menor edad del príncipe, llamándose comandantes
dicen estos?—A. la muerte, responde Coustard;
de los ejércitos reales y católicos. Proyectaron al
salvacion de la república lo exige.—Arrójanse los
principio ocupar la línea del Loira, y adelantarse
coraceros; pero al mismo tiempo se dispersan tos
44
atEVOLUCION
FRANCESA.
45
batallones de Orleans y abandonan al general v á
Nuestra situacion en el mes de julio de 1793,
los coraceros que atacan la batería. La cobardía
era tanto mas desesperada , cuanto que en to-:
de unos hace inútil el heroismo de otros, y Cous-
dos los puntos podia la Francia recibir un golpe
tard, no pttuicull0 introducirse en Saumur, se re-
mortal. La liga del Norte, despreciando las pla-
tira á Angers.
zas fuertes, solo tema que dirigirse á Paris, don-
El cija 8 de junio fue ocupado Saurnur, y el si-
de arrojando la Convencion hacia el Loira, le po-
guiente se rindió el castillo; los vendeanos dueños
nla en Manos de los vendeanos. Los austriacos y
va entonces de la corriente de Loira, podian diri-
piamonteses podían efectuar una invasion por los
j'i rse á untes ó á la Fleche , al Mans y á Paris,
Alpes marítimos, derrotar á nuestro ejército y
pues el terror les abria paso, y todo debia ceder
correr triunfantes por todo el Mediodia. Los espa-
á su presencia. Al mismo tiempo se hallaba Biron
ñoles podian avanzar por la parte de Bayoua y
en la baja Vendée, donde creía que guardando las
unirse con la Yendée, ó si se inclinaban mas al
Costas evitaba los mayores y verdaderos pe-
Rosellon, marchar atrevidamente hacia el Lozére,
ligras.
poco distante de la frontera, é incendiar el Medio-
Todos nos amenazaban á un tiempo , pues los
dia. Los ingleses últimamei:te, en vez de cruzar el
aliados que sitiaban á Valenciennes, Conde y Ma-
Mediterráneo, tenían el recurso de desembarcan
guncia, estaban en vísperas de tomar estas plazas,
tropas en la Vendée, y conducirlas desde Saumur
baluartes de nuestras fronteras. Los Vosgos in-
á Paris.
quietos y la Jura sublevado, daban paso franco
Pero ni los enemigos domésticos ni los esterio-
á la iuvasian por la parte del Rin. El ejército de
res de la Convencion tenían lo que asegura la vic-
Italia, rechazado por los piamonteses, tenia á sus
toria en las guerras de revolucion. Los aliados
espaldas los rebeldes del Mediodia v las escuadras
obraban sin concierto, y bajo el pretesto de una
.inglesas. Los españoles delante de' Perpiñau ame-
guerra santa, ocultaban las miras mas personales.
nazaban apoderarse de él en un ataque, á la vista
Los austriacos querian á Valenciennes; el rey de
del cam p amento francés, y hacerse dueños del Ro-
Prusia á Maguncia; los ingleses á Duokerque, los
sellon. Los sublevados de Lozére estaban próximos
piamonteses intentaban recobrar á Chamberv v
á ponerse en contacto con los vendeanos á lo lar-
Niza; los españoles, aunque llevaban menos .idte-
go del Loira, cima era el provecto del autor de la
res que los damas, tenia!' sin embargo alguna es-
sublevacion. Los vendeanos dueños de Saumur y
peranza respecto al Rosellon; y por lin, ingle-
la corriente del Loira, con solo desearlo podían
ses pensaban mas bien en ocupar con sus escua-
ejecutar los planes mas atrevidos en el interior; y
dras el Mediterráneo, ganando en él algun puerto,
finalmente, saliendo los confederados de Caen,
que en favorecer con útiles socorros á'la Vendée..
Burdeos, y larsella, estaban dispuestos á sublevar
Ademas de este egoismo general, que itnnedia á los
al paso á la Francia.
aliados estender sus miras mas allá de lo que les
46
REVOLUCION
FRANCESA.
47
sugería su inmediata utilidad, todos eran sistemá-
meter el triunfo de la Convencion contra las divi-
ticos v tímidos en la guerra , defendiendo con la
siones domésticas y contra la Europa entera. Los
antigua rutina militar las antiguas rutinas ponti-
montañeses, únicamente llevados de una pasion
ficas, en cu y o favor se babilla armado; y respecto
fuerte y de un pensamiento único, la salvacion de
á los vendeanos, sublevados como hombres senci-
la patria, sintiendo la exaltacion de ánimo que
llos contra el genio de la revolucion, peleaban co-
inspira los medios mas nuevos y atrevidos , no
mo tiradores valientes , pero escasos de faculta-
juzgándolos nunca, ni arriesgados, ni costosos, con
des. Los confederados esparcidos por la superficie
tal que sean saludables, debian desbaratar con una
de laFrancia, como tenian que comunicarse a lar-
defensa imprevista y sublime á unos enemigos
l=as distancias para combinar sus operaciones , y
torpes, vulgares ydesavenidos, y sofocar unas fac-
se proclamaban timidamente contra la autoridad
ciones que quedan el antiguo régimen, y la revo-
central, sin mas estímulo que la frialdad de sus pa-
lucion en todos sus grados, pero sin tener ni armo-
siones, tenian que obrar con lentitud é incertidum-
nía, ni determinado objeto.
bre. Por otra parte, se acusaban en secreto de que
En medio de las criticas circunstancias en que
comprometian á su patria, distrayéndola criminal-
la Convencion se hallaba, no tuvo un solo instan-
mente, y empezaban á conocer que cuando toda
te de sobresalto; mientras las plazas fuertes ó los
Europa alzaba su espada contra nosotros, era cul-
campamentos atrincherados detenian por un mo-
pable el que se ponla á discurrir si habia de ser re-
mento á los enemigos en las diferentes fronteras;
volucionario como Petion y Vergniaud, ó como Ro-
la junta de salvacion publica trabajaba dia y noche
bespierre y Danton; deduciendo por fin, que en se-
en organizar los ejércitos, en completarlos con el
mejantes circunstancias solo habla un buen medio
alistamiento de trescientos mil hombres, en enviar
de serlo, es decir, el mas enérgico. En efecto, va
instrucciones á los generales, y en remitir fondos
diferentes facciones que se levantaban á su alred-e-
y municiones, capitulando con todas las adminis-
dor les iban advirtiendo su falta; pues no eran so-
traciones locales que en provecho de los confede-
lo los constituyentes, sino los agentes de la anti-
rados querian retener las provisiones destinadas á
gua cúrte, los secuaces del antiguo clero, y en una
los ejércitos, y logrando hacerles desistir con la
palabra, todos los amantes del poder absoluto, los
poderosa consideracion de la salvacion pública.
fluese levantaban á un mismo tiempo; siendo evi-
Mientras que la junta empleaba estos medios,
dente para ellos que todo el que se oponia á la re-
con respecto al enemigo esterior, la Convencion no
-volucion, favorecia á los enemigos de la libertad y
obraba con menos eficacia respecto á los interio-
del patriotismo.
res. El mejor recurso contra un enemigo que du-
Tales eran las causas que hacían á los aliados
da de su derecho y fuerzas, es no dudar de las pro-
tan ineptos y tímidos, tau débiles á los vendeanos,
pias, y asi se condujo la Convencion. Ya hemos
á los confederados tan indecisos, y que debian pro-
visto los enérgicos decretos que dió al primer aso-
nEvoLucioN
FRANCESA.
49
mo de revolucion; mas como no hubiesen querido
ceder muchas ciudades, ni remotamente seto ocur-
general y menos urgente, y estas leyes no se san-
rió la idea de transijir con ellas; puesto que sus ac-
cionaban hasta que espirado un término dado, no
tos llevaban todo el sello de la rebelion. Los leo-
reclamasen contra ellas las asambleas primarias.
neses se habian negado á obedecer v á envia
Estas se formaban de derecho y sin convocacion,
á los patriotas presos; ella ordeno á sus
para renovar los diputados el primer dio de mayo,
comisionados en el ejército de los Alpes, que usa-
v podian pedir Convenciones para modificar el ac-
sen de la fuerza, sin temer las dilicultades ni los
ta El poder ejecutivo se hallaba en
peligros que corrian estos comisionados en (..1 re-
veinte v cuatro individuos nombrados por los elec-
noble, con los piamonteses á la vista y con los su-
tores que era la única eleccion inmediata. Las
blevados del Iserey del Ródano irla espalda. Rau-
asambleas primarias nombraban los electores, es-
dóles ademas que hiciesen entrar á Marsella en su
tos los candidatos, v el cuerpo legislativo redu-
deber, y solo concedió tres dios á todas las aiLni-
cia por eliminacion los candidatos á veinte y cua-
nistraciones para retractarse de sus acuerdos equí-
tro. Estos veinte y cuatro individuos del consejo
vocos, enviando finalmente á Vernon algunos 1J,!Ii.-
elegian los generales, los ministros, los agentes de
darines y unos cuantos miles de ciudadano; de Pa-
todas clases, tomándolos fuera de su seno, debien-
rís para que sometiesen inmediatametu á. los re-
do dirigirlos, vigilarlos, y ser continuamente res-
beldes de Calvados, que eran los mas inmediatos
ponsables de elos. El consejo ejecutivo se reno-
á la capital.
vaba por mitad todos los años ; y finalmente, esta
No se echó en olvido tamp )eo el gran recurso
constitucion tan breve, tan democrática, en que el
gobierno quedaba reducido á una mera comision
de la constitucion para cuya obra halaron ocho
temporal, respetaba sin embargo un resto del an-
dias, pues era mas bien un medio de fusion, que
tiguo régimen, los ayuntamientos, cuyas atribu-
un verdadero plan legislativa. Su.redaetor hahia
ciones y facultades no variaban. La energía de que
sido Heraul-Sechelles, y segun este provecto, to-
habian dado pruebas, fué la causa de que la con-
do francés de edad de 21 años era ciudadano y po-
servasen en aquella tabla rasa en que no quedaba
dia ejercer sus derechos políticos sin ningunacon-
el menor vestijio de lo pasado. Esta constitucion
dicion de fortuna ó propiedad. Los ciudadanos reu-
se adoptó casi sin discusion en ocho dias, como
nidos nombraban un diputado por cada cincuenta
que se habla presentado el proyecto el dia 10 de
mil almas. Los diputados que componian una sola
junio, y ya se habla decretado el Vi., y en el mo-
Asamblea, no podian permanecer en ella mas de
mento de haberse votado su totalidad, resonaron
un año. Daban decretos por todo loque tema rela-
salvas en Paris, y por todas partes se oyeron gritos
cion con las necesidades urgentes del Estado, de-
de regocijo Imprimiéronse muchos miles deejem
cretos cue eran ejxutivos sin tardanza. Dictaban
piares para remitirlos á toda la FranciáV,-Oolo
leyes para todo lo que tenia relacion con el interés
algunos de los alborotadores que habian preparado
Biblielem popular.
T. Hl. 436
50
REVOLUCION
.FRANCESA.
áf
d 31 de ma yo , la hicieron una leve oposicion.
«popular que han tenido jamás los hombres; ¿y ha-
'Traeremos á la memoria al jóven Varia que
«brá alguno cubierto con el disfraz de patriotismo,
peroraba en las plazas y sitios públicos; al leonés
«jactándose de amar al pueblo mas que nosotros,
Leclerc, Oven tambien y tau terrible en sus dis-
«que amotine á los ciudadanos de todas clases y
cursos á los jacobinos, que el mismo Marat se
«quiera probar que no les conviene una constan-
alarmaba de oirle; y á aquel Santiago Roux tan
«cion, vinculo de toda la Francia? Desconfiad de
cruel con el desdichado Luis XVI, que quería de-
«semejantes tramas, desconfiad de esos ex-cléri-
volverle su testamento; hombres todos que se ha-
«gos, coligados con los austriacos! Reconoced la
lan distinguido en la última insurreccion, y te-
«nueva máscara con que van á disfrazarse los aris-
nian gran influjo en la junta del palacio episcopal
«tócratas! Yo veo en el porvenir un nuevo crimen,
y en los franciscanos. hallaron el gran defecto de
«que no está lejos acaso de producirsu efecto, pe-
q ue la constitucion nada duda contra los logreros
«ro nosotros le descubriremos y confundiremos á
'y estendieron una peticion, que fueron haciendo
«los enemigos del pueblo , cualquiera que sea la
firmar por las calles, dirigiéndose en seguida á
«forma en que se nos presenten.» Collot d'llerbois
amotinar á los franciscanos á quienes decian que
habló con la misma vehemencia que Robespierre,
la constitucion estaba incompleta, porque ninguna
y sostuvo que los enemigos de la república querian
disposicion contenia contra los mayores enemigos
poderdecir á los departamentos «Ya veis que Pa-
del pueblo. En vano quiso Legendre oponerse á es•
«risaprueba , e1 lenguage . de Santiago Roux!» Am-
te movimiento; y adoptada que fue por la sociedad
bos oradores fueron unánimemente aplaudidos.
iai PCtieton, !a presentó ella misma á la Convencion.
Los jacobinos que se preciaban de unir la politica
Indignóse sobremanera toda la Montaña al oiría;
á la pasion revolucionaria y la prudencia á la ener-
Rohespierre y Collot-d'Ilerbois, llenos de ira hi-
gia, enviaron una diputacion á los franciscanos,
cieron se desechase la peticion, y pasaron á los ja-
cuyo orador era Collot-d'ilerbois. Recibiéronle
cobinos para manifestarles el peligro de tan pérli -
:ellos con la considera.cion que merecia uno (le los
do entusiasmo, que llevaba el fin, decian , de es-
.•mas famosos mdividuos de los jacobinos y laMon-
traviar al pueblo, no pudiendo ser mas la pro-
taña, manifestando un profundo respeto á la so-
duccion de unos hombres pagados por los enemi-
ciedad que los enviaba. Retiróse la peticion y que-
gos de la república. «Esa constitucion, dccia Ro-
daron ese!uidos Santiago Roux y .Leclerc; Varlet ob-
bespierre, es la mas popular que jamás ha existí-
tuvo perdon por su edad, y dieron satisfacciones á
«do y es obra de una Asamblea contrarevolucio-
Legendre, por las insolentes palabras con que en
«naria en otro tiempo, pero libre hoy de los hom-
la anterior sesion le habian tratado. Desagraviada
bres que contrariaban su marcha y entorpecian
asila constitucion, se remitió á toda la Francia pa-
«sus operaciones. Purificada en la actualidad esta
ra que recibiese la sancion de todas las Asambleas
«Asamblea, ha producido la obra mas bella y mas
primarias.
.52
REVOLUCION
FRANCESA.
53
47 De este modo presentaba la Convencion á los
parecer, y únicamente los bretones permanecían
departamentos con una mano la constitucion y con
constantes, habiendo llenado por sí mismos los
Otra el decreto, en que solo se les concedia tres
cuadros de sus batallones.
dias para decidirse. La constitucion sinceraba á la
Reinaba mucha turbacion en Caen , centro
Montaña de todo proyecto de usurpador' , dando
principal de la sublevacion, y las columnas que ha-
pretexto para unirse con una autoridad justifi-
bian salido de este punto, eran las que primero de-
cada v el decreto de los tres días no daba fugará
bian encontrar á. las tropas de la Convencion; cho-
incertidumbres, obligando á preferir el partido de
que que debla ser muy interesante. Los diputados
la obediencia.
proscritos que se hallaban al lado de Wimpffen se
Cedieron en efecto muchos departamentos, y
quejaban de su lentitud, y creían ver en él un rea-
aunque insistieron otros en su primer propósito,
lista; por lo cual, viéndoseeste estrechado por to-
dirigíanse correspondencias y diputaciones, como
das partes, mandó por lin á Puisaye e' 13 de julio
esperándose unos á otros para obrar. Las distan-
que condujese su vanguardia á Vernou, anuncian-
cias no permitían una comunicacion muy breve, ni
do que él mismo se dirigirla allí con todas sus
una union completa; ademas de que la falta de
fuerzas. En efecto, el 13 salió Puisaye hácia Pace,
genio revolucionario. impedia hallar los recursos in-
y se encontró con los reclutas de Paris, acom paña-
dispensables para triunfar; porque por muy dispues-
dosde algunos escuadrones de gendarmes. Por am-
ta que la multitud se halle, jamás está pronta á
bas partes se dispararon algunos tiros en los bos-
_hacer sacrificios sino la deciden á ellos otros hom-
ques, y al siguiente dia 14, los confederados ocu-
bres de mas alma. Para amotinar á los vecinos mo-
paron á Paris, consiguiendo una pequeña ventaja,
derados de las ciudades, obligarlos á marchar, á
pero al inmediato se presentó con cañones la tropa
contribuir y á apresurarse, eran indispensables me-
de la Convelido'', y á la primera descarga, espar-
dios muy violentos; pero los girondinos que vitu-
ciéndose el terror por las filas de los confederados,
peraban tales medios, propios en los montañeses,
se dispersaron y huyeron desordenadamente á
no podian valerse de ellos; los comerciantes bor-
Evreux. Menos tímidos los bretones se retiraron
delesescreian haber hecho un milagro, cuando ha-
mas ordenadamente, pero fueron envueltos en el
bian hablado con alguna viveza en las secciones,
movimiento retrógrado de los otros. Llenóse de
aunque no habian salido de sus murallas ; los mar-
consternacion todo el Calvados al saber esta noti-
selleses, algo mas acalorados, habian enviado seis
cia, y todas las administraciones empezaron á ar-
mil hombres á Aviñon, pero no se habian alistado
repentirse de su imprudente conducta. Apenas lle-
ellos en este pequeño ejército, sino que habian
garon á Caen los detalles de esta derrota cuando
puesto en su lugar soldados pagados; los leoneses
Wimpffen reunió á los diputados, y les propuso
esperaban la reunion de los provenzales, y los del
fortificarse en esta ciudad, haciendo en ella una te-
IanItiedoc; los Willp?pdol se habian entibiado al.
náz resistencia. Esplicándose algo mas. les dijo que
55
54
FRANCESA.
REVOLUCtopt
no hallaba otro medio de sostener esta lucha
por puro entusiasmo. Todos ellos se velan perse-
que
.
ver-
el de acomodarse con un aliado poderoso, y que si
guidos como traidores á la patria cuando á la
querian alguno, él se los proporcionaria dándoles
dad se hallaban dispuestos á sacrificarla sus vidas,
la
á entender trataba del gabinete inglés; añadió
si bien debemos confesar al mismo tiempo, que
que creía imposible la república, y que el resta-
cmprometian con sus descabelladas disposiciones.
o
blecimiento de la monarquía no era á sus
Todas las administraciones de la Bretaña, de
ojos nin-
guna desdicha ; pero los girondinos rechazaron
los departamentos del Oeste y valle superior del
ceder para evitar que las
abiertamente semejantes ofertas, manifestando la.
Loira se apresuraban á
co
mas enérgica indignacion. Empezaron entonces a.
pusiesen fuera de la ley, y astitucion, que iba
partes, servia de pretexto para la
conocer algunos la imprudencia de sus proyectos,
llegando á todas
y el riesgo de levantar un estandarte, cuando to-
aumision general. La Convencion, decían, no tra-
das las facciones se reunieron para destruir la re-
taba de eternizarse ni apoderarse del mando,
n que
pública; sin embargo, no perdieron del todo la es-
cuando daba una constitucion ; constitucio
peranza, y trataron de retirarse á Burdeos, donde.
debia concluir bien pronto con la existencia de las
r el go-
juzgaban algunos que podrían producir un movi-
facciones, al paso que pareeia comprende
miento puramente republicano y mas feliz que el
bierno mas sencillo que jamás se 'labia visto, En-
del Calvados y la Bretaña. Marcharon, pues , con
tretanto, los ayuntamientos montañeses .y los clubs
jacobinos redoblaban su energía. ; y los honrados
los batallones bretones que se volvian á sus casas,
y pro y ectaron ir á embarcarse á Brest, á cu yo efec-
secuaces de la Gironda tedian ante una revolucion
que no tedian fuerza para combatir, ni hubieran
to se disfrazaron de soldados, y se mezclaron en
inmediatamente
las filas del batallon de Finisterr
podido defender. Tolosa procuró
.e, porque desde el
justificarse y aunque los bordeleses mas decididos
descalabro de Yemen necesitaban ocultarse , no
no se sometieron formalmente , retiraron su van-
fuesen arrestados por las administraciones que
guardia, y dejaron de anunciar su marcha á Paris.
quisieran someterse y dar pruebas visibles de celo
terminar los
á la Convencion. Asis
Otros sucesos importanteS vinieron a
recorrieron parte de la Nor-
la Convencion en el Oeste y Mediodía,
mandía y Bretaña en medio de continuos peligros
peligros de
cuales fueron la defensa de Nantes
la dispersion
y terribles sufrimientos, yendo á ocultarse en las
do los rebeldes del Lozere. Hemos 'visto en Sau-
inmediaciones de Brest, para trasladarse despues á
mur á los veudeanos dueños de la corriente de!
Burdeos. Componían aquella tropa los ilustres fu-
Loira, pudiendo, si se hubieran aprovechado de
gitivos Barbaroux, Petion, Salles, Louvét , Meil-
su posicion, hacer una tentativa contra Paris que
han, Guadet, Kervelegan, Corsas, Girey-Dupré,
acaso les hubiera salido bien, porque la Fleche y el
colaborador de Brissot, Marchena , jóven español
A,la.ns se hallaban sin medios de resistencia. El
que habia venido á buscar la libertad en Francia,
y
Ún ico que e.stendia sus miras mas allá de la Yen.
Riouffe, jóven tambien y unido á los girondinos
56
REVOLUCION
FRANCESA.
57
dée, era el jóven Bonchamps, que hubiera queri-
a los campesinos. Lescure, que estaba herido,
do hacer una incursion en Bretaña, para ganar un
cios
debió quedarse en lo interior del pais para procurar
puerto en el Occéano, y dirigirse á continuacion
nuevos reclutas, hacer frente á las tropas de Niort
hacia Paris; pero sus compañeros de armas care-
cían de genio para comprenderle. La verdadera ea-
é impedir que se interrumpiese el sitio de Nantes.
Entretanto la comision de representantes resi-
pital contra la que debía marcharse era , segun
dente en Tours, pedia socorros incesantemente, y
ellos. Nantes, y ni su imaginacion ni sus deseos
obligaba á Biron, que recorria las costas, á mar-
ambicionaban mas; sin embargo, habla muchasra-
zones para hacerlo, porque Nantes abria la comu-
char- aceleradamente al alcance de los vendeanos.
No contenta con llamarle, proyectaba operaciones
nicacion con el mar, aseguraba el dominio de todo
en su ausencia, y enviaba á Nantes cuantas tropas
el pais, v despues de la toma de esta ciudad, nada
se oponía
se habian podido reunir en Saumur. Biron respon-
- á los vendeanos para intentar proyectos
dió inmediatamente á las exigencias de la comision,
mas atrevidos: por otra parte , no sacaban de su
diciendo que aprobaba el movimiento ejecutado
casa á los soldados, consideracion muy importante
sin su Orden, pero cine se veia obligado á guardar
con unos paisanos que no querían perder jamás de
los Sables y la Rochela, ciudades que juzgaba de
vista sus campanarios. Charette, dueño de la baja
mayor importancia que Nantes; que los mejores
Verdee, despues de haber hecho un falso amago
batallones del ejército, como los de la gironda,
sobre los Sables, se habla apoderado de Machecoul,
iban á dejarle, y era preciso reemplazarlos; que le
y se hallaba á las puertas de Nantes. No se !labia
era imposible mover su ejército sin que se le de-
convenido jamás con los gefes de la alta 'S'ondee;
sertase y entregase al pillaje, segun lo indiscipli-
pero ofrecía entrar por esta vez en negociaciones
nado que estaba, Y que todo lo mas de que podria
con ellos, prometiendo atacar á Nantes por la orilla
desprenderse era de unos tres mil hombres orga-
izquierda, mientras el grande ejército la acometia
nizados, siendo una necedad marchar contra Salí-
por la derecha , pareciendo muy dificil que no su-
mur é internarse en el pais con tan pequeñas fuer-
cumbiese á tal reunion de medios.
zas. Escribió Biron al mismo tiempo á la junta de
Evacuaron pues á Saumur los Nendeanos , ba-
salvacion pública, presentando su dimision, va que
jaron hacia Angers , y se prepararon á dirigirse
los representantes qucrian apropiarse de ese modo
desde este punto á Nantes, costeando la orilla de-
el mando, y la junta le respondió que tenia razon,
recha del Loira, y aunque su ejército era ya muy
por que los representantes podian aconsejar ó pro-
reducido, porque muchos paisanos no habian que-
poner ciertas operaciones, pero no mandarlas, v
rido comprometerse en tan larga espedicion, con
que él solo debia tomar las providencias que juzga'-
todo ascendia aun á cerca de treinta mil hombres.
se oportunas para conservar á Nantes, la Rochela
Nombraron un generalísimo, v eligieron al carre-
y Niort. A.pesar de todo, Biron no dejó de hacer es-
tero Catheliaeau para alhagar y tener mas propi-
fuerzos para formar un pequeíto ejercito mas lige-
38
REVOLUCTON
FRA:Ne ESA..
59
ro, con el cual pudiese dirijirse á socorrer á la de.
da. Al dia siguiente entraron los vendeanos en unas
dad sitiada. Durante este intervalo, dejaron los
barcas, v se 'dirigieron al interior del pais, desde,
vendeanos á Angers el 27, y se pusieron el 28 á la
cuyo memento perdieron laocasiou de grandes em-
vista de Nantes, la cual no escuchó su amenazadora
presas, no debiendo aspirar ya á ninguna a.ccion irn •
intimacion, y ello se dispusieron al ataque. Debia
portante, v pudiendo confiar todo lo mas en ocupar
darse este ea ambas orillas el dia 29 á las dos de la
su pais propio. Al mismo Tiempo, apresurándose-
mañana, y Canclaux no contaba para guardar un es-
Biron á socorrerá Nantes, llegaba á Angers con las-
pacio innlensocortado por muchos canales del Loira,
tropas que halda podido reunir, y Westermann se.
masque cinco mil hombres de tropas organizadas y
dirigía á la Vendée con su legion germánica.
otro, tantos guardias na•ionales. Tomó las dispo-
dirigía se vió libre Nantes, cuando sus auto-
siciones que juzgó mas oportunas, y comunicó el
ridades sumamente afectas á los girondinos, qui-
mayor aliento á la guarnicion. El dia 29 rompió
sieron unirse con los insurgentes del Calvados.
Charette el ataque á la hora convenida por la par-
Dió en efecto una providencia hostil contra la Con-
te de los puentes; pero Cathelineau que operaba
vencion, pero Canclaux se opuso con tal fuerza, que-
en la orilla derecha y tenia á su cargo lo mas difí-
consiguió red ucirlos al Orden.
cil de la empresa, quedó detenido en el punto de
Por esta parte se halan superado los mayores
Niort, donde hicieron la mas heróica resistencia
peligros. En el Lozere ocurria un acontecimiento
algunos centenares de hombres. El ataque retar-
no menos importante ; la sumision de treinta mil
dado por esta parte se hizo mas dificil ; sin embar-
insurgentes que hubieran podido cerrespouderse
go, los vendeanos se diseminaron por detrás de los
con los vendeanos ó con los españoles por el Itosellon.
cercados y huertos, y estrecharon á la ciudad des-
Por una circunstancia no menos dichosa, el dipu-
de mas cerca. Canclaux, general en gefe, y Beysser
tado Fabre, enviado al ejército de los Pirineos
comandante de la plaza, sostuvieron las tropas re-
orientales, se hallaba allí en el momento de la su-
publicanas. Cathelineau redobló por su parte los.
blevacion, y desplegó una energia que despues
esfuerzos, y va estaba muy internado en un arra-
pagó con la muerte en aquel departamento. Se
bal cuando quedó mortalmente herido de un bala-
apoderó de las autoridades, puso á toda la pobla-
zo. Sus soldados se retiraron consternados, con-
mon sobre las armas, convocó toda la gendarmeria.
duciéndole en sus hombros, y desde aquel mo-
y tropas organizadas que !labia en los alrededo-
mento aflojó el ataque, dispersándose los vendea-
res, sublevó el Cantal, el Alto Loira v el Puy -de-
nos despues de diez horas de combate y salvándo-
Dome, y los rebeldes arrollados en el primer mo-
se la plaza.
vimiento y perseguidos por todas partes, se dis-
Todos en aquella jornada hicieron su deber. La
persaron y huyeron por los bosques, quedando stz
guardia nacional había rivalizado con las tropas
gefe, el ex-constituyente Charrier, en poder de-
de línea, y el mismo corregidor recibió una heri-
los vencedores, Por los papeles que se Je cogieron.
60
FRANCESA .
64
111
REVOLCCION
se supo que su proyecto era unirse á la gran cons-
Dubois-Grance, colocado entre la Savoya des-
p racion seis meses antes descubierta en Bretaña,
contenta, la Suiza vacilante, y Grenoble y Lyon
cuyo trefe, La Rouarie, habia muerto sin poder
sublevadas, se conducia por la parte de los Alpes
realizar su; planes. Ouedab pues, tranquilas las
con tanto vigor como fortuna. Mientras las auto-
montañas del centro ' .Nlediodia, protegidas las
ridades de las secciones prestaban en su presencia
espaldas del ejército de los Pirineos, y el valle del
el juramento federalista, hacia prestar el opuesto
Ródano uo tenia ya á uno de sus lados montañas
al club y á su ejército, aguardando el primer mo-
Sublevadas.
mento favorable para obrar. En efecto, habiéndo-
La sumision del Mediodia acabó de completar-
se apoderado de la correspondencia de las autori-
se con una victoria inesperada contra los españoles
dades, hallé en ella la prueba de que trataban de
en el Rosellon. Despues de su primera marcha á
coligarse con Lean, y entonces las denunció al
los valles cie Tech y de la Tct, les vimos retroce-
pueblo de Grenoble como culpables de que inten-
der para apoderarse de Bellagnardia y los Baños,
taban disolver la república con una guerra civil, y
y volver luego á la vista del campamento francés.
aprovechándose de un momento de entusiasmo las
bespues de una prolija observacion le acometieron
hizo destituir y devolver toda la autoridad al anti-
en 17 de julio: los franceses apenas tenias doce
guo Ayuntamiento. Tranquilo desde aquel momen-
mil reclutas, los españoles contaban al contrario
to por Grenoble, se dedicó á reorganizar el ejército
con Quince ó diez y seis mil hombres perfectamen-
de los Alpes para conservar la Savoya, y poner en
te aguerridos. Ricardos con ánimo de envolvernos
práctica los decretos de la Convencion contra Lyon
habla dividido mucho su gente. Nuestros jóvenes
y Marsella. Varió todos los estados mayores, res-
voluntarios, sostenidos por el general Barbantane y
tableció el órden en sus batallones, incorporó á
el valiente Dagobert, se mantenian firmes en sus '-
los reclutas del levantamiento de trescientos mil
trincheras, hasta que despues de indecibles esfuer-
hombres; y aunque los departamentos del Lozere
zos, pareció que los españoles iban á emprender la
y alto Loira emplearon sus contingentes en sofocar
retirada. Dagobert que aguardaba este momento,
la sublevacion de sus montañas, procuró suplirlos
se arroji sobre ellos, pero de repente se desordenó
con mozos quintados. Despues de estas primeras
atenciones, mandó salir al general Carteaux con
uno de sus batallones, y felizmente al verlo vola-
ron en su socorro Defler y Barbantane, y se pre-
algunos batallones de infantería, y con la legion
formada en Savoya bajo el nombre 'de los Allobro-
cipitaron todos con tal ímpetu, que el enemigo
ges, con direccion á Valence, para que ocupando
quedó derrotado. Este comoate del 17 de julio,
reanimó á nuestros soldados,
la corriente del Ródano se impidiese la union de
y segun la espresion
de un historiador, produjo en los Pirineos el efecto
los de Marsella con los l yoneses. Carteaux salien-
que el año anterior habia producido Valmy en la
do á principios de julio, pasó rápidamente á Va-
Champaña.
lence, y de aqui al puente del Espíritu-Santo,
02
REVOLUCION
FRANCESA.
63
donde cayó sobre los nimeses, dispersando á unos,
1!
Cerca de dos meses habian pasado desde el 2 de
incorporando á otros con su ejercito y haciéndose
dueño de .ambas orillas del Ródano; despees de
j unio y Valenciennes y Alaguncia seguian amena-
zadas; pero la Normandia, la Bretaña y casi todos
lo cual se dirigió inmediatamenle á Aviñon, donde
los departamentos del Oeste se habian reducido á
poco tiempo antes se habían situado los marselleses.
la obediencia. Nantes acababa de verse libre de los
Mientras ocurria esto en Grenoble, Lyon fin-
vendeanos, los bordeleses no se atrevían á salir de
giendo siempre la mayor fidelidad á la república, y
sus murallas, el Lozere se hallaba sometido, los
prometiendo conservar su unidad é indivisibilidad,
Pirineos seguros por entonces, Grenoble tranquilo,
negaba sin embargo su obediencia al decreto d
Marsella dividida de Lyon por el triunfo de Car-
la Convencion, que llamaba al tribunal revolu-
teaux, y L on que se negaba á obedecer los de-
-cionario de Paris los procesos que se habian forma-
y
cretos, no se atrevía con todo á declarar la guerra;
do contra algunos patriotas. Su comision y estado
de modo que la autoridad de la Convencion se ha-
mayor, estaban llenos de realistas ocultos, pues
llaba restablecida casi interiormente. Por una par-
itambaud, presidente de la primera, y Precy, co-
te la lentitud de los confederados, su falta de ar-
mandante de la fuerza departamental, eran amigos
monía y sus incompletos medios, y por otra la
secretos de la causa de la emigracion. Seducidos
energía de la Convencion, la unidad de su poder,
por fatales sugestiones, los desgraciados lyoneses,
su posicion central, su costumbre de mandar, y su
iban á comprometerse con la Convencion, que obe-
política, diestra y rigorosa sucesivamente, habian
decida y triunfante, baria luogo caer sobre los úl-
hecho {loe triunfase la Montaña del postrer esfuer-
timos rebeldes todo el castigo dispuesto contra la
zo de los girondinos. Celebremos este resultado,
confederacion vencida. Entre tanto se armaban en
porque cuando la Francia se veia atacada por to-
Saint-Etienne, y recogian desertores de toda espe-
das partes, el mas digno de mandar era el mas
cie pero con el fin siempre de no mostrarse abier-
fuerte. Los confederados vencidos se condenaban
tamente rebeldes, dejaban pasar los convo y es des-
con sus propias palabras, pus decian que los hom-
tinados á las fronteras, y ponian en libertad á los
bres de bien nunca supieron ser audaces.
diputados Noel-Pointe, Santeyra y Lesterpt-Beau-
Pero mientras estos sucumbian por todas par-
vais.
•
arrestados por los Ayuntamientos inmediatos.
tes ocurrió un suceso que iba á estilar mas furor
El Jura estaba algo mas tranquilo; los repre-
aun contra ellos.
sentantes Bassal y Garnier á quienes hemos visto
Vivia por entonces en el Calvados una jóven de
en é! con mil v quinientos hombres rodeados por
veinte y cincoaños, que a sugrande hermosura acom-
quince mil, hallan alejado sus fuerzas tan despro-
pañaba un carácter lirme é independiente. Llama-
porcionadas, y trataron de capitular como lo logra-
base Carlota Corday de Armans. Sus costumbres
ron, prometiéndoles las autoridades sublevadas ter-
eran puras, pero su imaginacion inquieta v fogo-
minar estas disensiones aceptando la constitucion.
sa. Babia dejado la casa de su padre, para. vivir
64
nEVOLUCION
FRANCESA.
65
con mas libertad en la de unaamiga suya de Caen.
mo hacia 'una república concertada y pura, queda-
En otro tiempo !labia reclamado su padre. por
ron admirados de su belleza y sorprendidos de sus
medio de algunos escritos, los privilegios de su
sentimientos; aunque ignorandotodos sus designios.
provincia, cuando la Francia' estaba reducida aun
llegó á Paris Carlota Corday pensó en
á reclamar los de las ciudades y provincias. En-
Apenas
la elección de su víctima. Danton y Robespierre
tusiasmada la jóven Cordav por la causa de la re- 4
eran demasiado célebres en la Montaña para mere-
volucion, como otras muchas mugeres de su tiem-
cer su atrevimiento, pero Marát era quien mas ter-
po, se embelesaba como madama Roland con la
rible había parecido en las provincias , mirándole
idea de una república sometida á leves, y fecunda
como cl primeranarquista, Intentó, pues, asesinar á
ea virtudes. Parecíale que los giranta Mos intenta-
Mara t en medio de la Montaña-y de sus amigos, mas
ban realizar sus sueños ; solo los montañeses creía
no podia conseguirlo, .porque este se hallaba en un
que losdificultaban, y al recibir la noticia del 34 de
estado que le impedia asistir á la Convencion. Fá-
mayo resolvió vengar á sus queridos oradores. Em-
cil será recordar que voluntariamente se habla pri-
pezaba la guerra del Calvados, y juzgó ella, que si
vado de concurrir por quince dias, pero viendo que
con la sublevacion de losdepartamentos coincidía la
el proceso de los girondinos no podía concluirse
muerte del corifeo de los anarquistas, se afianzaría
aun, puso fin á esta farsa ridícula y volvió á ocu-
el triunfo de los primeros ; y así resolvió hacer un
par su puesto. Una de aquellas enfermedades fe-
costoso sacrificio, consagrando á su patria una vida
briles, que en las revoluciones terminan con las vi-
que carecía de los deberes y encantos de esposa,
1
das borrascosas que no conclu y en en el cadalso, le
de madre, y de todos los denlas vínculos sociales.
obiigó al punto á retirarse y á no salir de su casa;
Engañó á su padre, escribiéndole, que siendo cada
pero nada podia calmar ami allí su devoradora ac-
vez mas terribles los disturbios de la Francia, iba
tividad ; pues parte del tila lo pasaba en el baño,
á Inglaterra en busca de seguridad y de sosiego,
,
rodeado de plumas y papeles, escribiendo sin cesar,
y al escribir esto, se encaminaba hácia Paris. An-
redactando su periódico , escribiendo cartas á la
tes de su marcha, deseó ver en Caen á los diputa-
-Convencion, y quejándose de que apenas se hacia
dos, objetos de su pasion y de su entusiasmo, y á
caso de ellas. En la última que escribio decia , que
fin de conseguirlo se valió de un ardid, pidiendo á
si no la leian, baria que aunque enfermo, le lleva-
Barbaron: tin:i carta de recomendacion para el mi-
sen á la tribuna y la leeria él mismo. Denunciaba
nistro del interior, de quien decia que tenia que
en esta carta á los dos generales Custine v lliron
reclamar varios papeles pertenecientes á una anti-
¡diciendo que «Custine, trasportado desde el Rin al
gua canonesa amiga suya. Ilarbaroux le dió una
-Norte hacia lo mismo que Dumouriez; maldecia de
para el diputado Duperrét, amigo de Garát, y sus
-los anrwqrtistas , arreglaba á su antojo sus estados
compañeros, que cuando la vieron y la oyeron' es-
-mayores, armaba á ciertos batallones, desarmabaá
presar su odio contra los montañeses- , y su entusias-
otros y los situaba con arreglo á sus planes, que
Biblioteca popular.
P. III. 437
66
REVOLUCION
FRANCESk•
67
eran sin duda los de un conspirador.» (Recuérdese
Carlota Corday para lograr su ob:;eto tuvo que ir
que Custine se aprovechaba del sitio de Valencien-
ábuscarlo á su casa. Primero entregó la carta que
nes para reorganizar en el campamento de César el
tenia para Duperrét, hizo su diligencia con el mi-
ejército del Norte.) «En cuanto aBiron era un anti-
nistro del interior, su
or, y se preparó a consumar pro-
guo sirviente de palacio ; aparentaba temer mucho
vecto. Preguntó á un cochero de alquiler por la ha-
a los ingleses con objeto de permanecer en la baja
. á ella, y no dejándola en-
bitacion de Slarat, se fu¿,
Vendée, v dejar al enemigo poseer tranquilamente
trar, le escribió un papel en que le decia, que aca-
la superior ; esperando sin duda un desembarco
bando de llegar del Calvados, tenia importantes se-
para pasarse á ellos y entregarles nuestro ejército.
cretos que descubrirle , lo cual era suficiente para
La guerra de la Vendée debiera haberse va con-
conseguir verle. Presentóse en electo el 43 de julio
cluido , pues un hombre reflexivo habiendo visto
á.las ocho de la noche, -y el ama.de Marat, que era
batirse una vez á los vendeanos , no podia menos
una muger de veinte y siete años, con quien el vivia
de haber hallado medios para destruirlos. En cuan-
conyugalmente, la puso algunas dificultades; pero
to á él, que entendia tambien del arte militar, ha-
Marat , que estaba en el baño , oyendo á Carlota
bia concebido una maniobra , v que á uo
Corday, la hizo entrar. Quedóse sola con él , y le
ser por el mal estado de su salud se hubiera dirijt-
contó lo que Babia visto en Caen ; despues se puso
do á las orillas del Loira para poner su plan en eje-
á escucharle
á considerarle detenidamente antes
cucion. Que Custine y Biron eran los dos Dumou-
ele descargar -el golpe. Preguntóla Marat con soli-
riez de la época, y que despues de prenderlos era
citud los nombres de los diputados residentes en
preciso adoptar una providencia, que respondiese
Caen ; nombrólos ella, y tomando él un lápiz , se
finalmente á todas las calumnias y comprometiese
puso á escribirlos, diciendo: bien; pues todos irán
sin remedo á todos los diputados en la revolucion,
á la guillotina.—A la guillotina!... replicó indig-
cuya providencia era ajusticiar á los Borbones que
nada la jóven Corday, v sacando del pecho un cu-
estaban presos, y poner en venta las cabezas de los
chillo se lo clavó en el costado izquierdo , y se lo
-
Borbones fugitivos; y que asi no se acusarla mas
introdujo hasta el corazon.—Favor! gritó 'él , ven
á
los unos porque destinaban á Orleans el trono, im-
querida amiga!—El ama corrió al oir este grito;
pidiendo á los otros que hiciesen las paces con la fa-
haciendo lo mismo uno que estaba doblando perió-
milia de los Capelos.»
dicos, y ambos hallaron á Marat nadando en su.
Por aquí se ve que él no perdia jamás su orgullo,
sangre, v á la jóven Corday inmóvil, tranquila y
su furor ni su aran por adelantarse á los recelos del
sosegada. El dependiente la derribó de un silleta-
pueblo. En efecto, Custine y Biron iban á conver-
7,0, el ama empezó á pisotearla y al ruido fuá acu-
tirse ambos ea blancos de las iras de todo el mun-
diendo gente, de modo que en un instante se alboro-
do, siendo Marat el que, enfermo y moribundo, te-
tó todo gente,
barrio. Levantóse luego la jóven Corday,
nia aun el honor de la iniciativa.
y arrostró con dignidad los ultrages y la saña de los
63
REVOLCCION
FRANCESA.
69
que la rodeaban. Apenas lo supieron los individuos
peral,n los jacobinos se propuso decretarle ho-
de la seccion , se dirigieron allá , y admirados de
nores'e'straordinarios, queriendo concederle el Pan•
tanta hermosura valor,
v y de la serenidad con que
pesar de que la ley no perinitia se casase
Carlota confesó e'l hecho, se opusieron a que la
a
telloíná
maltratasen, y la condujeron á una prision , donde
, á
nadie hasta veinte años despues de su muer-
te. Se solicitó que toda la sociedad fuese en cuer-
siguió confesándolo todo con la misma tranqui-
po á su entierro, que la misma sociedad comprase
lidad.
la imprenta del Amigo del Pueblo para que no ca-
Este asesinato, lo mismo que el de Lepelletier,
yese en manos indignas , y que se continuase su
causó una sensacion estraordiaaria. inmediata-
periódico por otros que fuesen capaces , sino de
mente dijeron que los girondinos eran los que ha-
igualarse á. él, al menos de imitar su energía, y su-
bían armado a Carlota Cordav ; lo mismo que ha-
plir su vigilancia. Robespierre, que, procuraba ha-
bian dicho del anterior, y se repetirá en semejan-
cer cada vez mas imponentes á los jacobinos, opo-
tes ocasiones. Cuando una opinion esta oprimida se
niéndose á todas. sus exigencias, y que quería por
distingue casi siempre con una puñalada ; y solo.
otra parte llamar hacia sí toda la atencion fijada
un alma muy exasperada concibe y ejecuta el acto;
enteramente 'en el mártir, tomó entonces la palabra,
atribúyese esto no obstante á todos los pan laxes de
la misma opinion, creyéndose de este modo auto-
y dijo: «Si hablo hoy, es porque tengo derecho pa-
ra ello. Se trata de puñales, que tambien á mi me
rizados para ejercer con ellos nuevas venganzas,
«esperan, porque los he merecido, siendo solo un
sacrificándolos como á mártires. Era dificil hallar
«efecto de casualidad el que Mara haya caido an-
crímenes en los diputados presos; mas la subleva-
tes que yo. Tengo, pues, derecho á mezclarme en
cion de los departamentos, fué el primer pretesto
«esta disCusion, haciéndolo para admirarme de que
para inmolarlos, declarándolos cómplices de los di-
«gasteis ahora vuestra energia en inútiles declama-
putados fugitivos, y la muerte de Marat sirvió de
. «ciones, y no penseis mas que en vana pompas. El
complementoá sus supuestos crímenes, y de prueba
«medio de vengar á Marat es el de perseguir á
á las razones que querían alegar para llevarlos al
«muerte á sus enemigos, porque la venganza que
cadalso.
«quiere satisfacerse con vanos honores fúnebres,
La Montaña, los jacobinos, y especialmente los
«pasa muy pronto, y no se acuerda va de obrar con
franciscanos, que se gloriaban de haber poseido los
«mayor utilidad y eficacia. Renunciad, pues, á dis-
primeros á Marat, de haber permanecido mas úl-
cusiones inútiles , y vengad ialarat de una ma-
timamente unidos con él , y de no haberle jamás
nera mas digna de él.» Con estas palabras se ter-
desatendido, mostraron un profundo sentimiento.
minaron todas las discusiones , y no volvieron á
Acordaron enterrarle en su jardin, bajo los mismos
acordarse de las proposiciones hechas. Sin embar,,
árboles en que la por la tarde su diario al pueblo.
go, los jacobinos, la Convencionlos franciscanos,
La Convencion resolvió asistir en cuerpo á su fu-
con todas las sociedades populare's, y las secciones,
4
70
REVOLUCION
FRANCESA.
74
se dispusieron á hacerle funerales magníficos. Su
Corday con la brevedad de las formas revoluciona-
cuerpo estuvo espuesto por muchos dial, dejándo-
rias. Se habian implicado en su causa dos diputa-
le descubierto , y de modo que se viese la herida
el uno Duperrét, con quien habia tenido rela-
dos .
que habia recibido. Las sociedades populares, y las
la habia dirigido al ministro del interior, y
ciones y
secciones se acercaban en procesion á derramar
el otro Vauchet; antiguo obispo, sospechoso va por
flores sobre su féretro , pronunciando un discurso
su intimidad con el lado derecho , y a quien una
cada presidente. La primera fué la de la república:
muger loca ó mal intencionada, pretendia sin fan-
«Ha muerto , esclamó el presidente, ha muerto el
daMento haberle visto con la acusada en las tri-
«amigo del pueblo' Y ha muerto asesinado!....
bunas.
«No pronunciemos su panegírico á la vista de sus
Carlota Corday conserva la misma serenidad al
«yertos despojos. El mejor elogio es su propia con-
presentarse en el tribunal. Se lee su acusacion , y
« acta, sus cscri tos„su sangrienta herida, y su muer-
despues se procede á oir á los testigos;—Corday
«te!... Ciudadanos, esparcid flores sobre el pálido ca-
interrumpe al primero , no dejándole que empiece
dáver de Marat! Marat fué nuestro amigo, fué
su declaracion: Yo soy, dice, quien ha matado á Ma-
«amigo del pueblo, vivió por el pueblo, y por el pueblo
rat.—¿Quién os ha inducido á cometer este asesi-
«ha muerto:» A estas palabras dan vueltas algunas
nato? le pregunta el presidente.—Sus crímenes.—
jóvenes alrededor del ataud, y echan floressobre el
¿Y qué entendeis por sus crímenes.?—Los malestque
cuerpo de Marat. El orador continúa; «Pero basta
ha causado durante la revolueion.--¿Quiéoes son
«de lamentos; escuchad á la grande alma de Ma-
los que os ha inducido á semejante a¿cion?—Yo
«rat, que se levanta, y os dice: republicanos , en-
sola, responde con audacia Carlota. Lo tenia resuel-
«jugad vuestras lágrimas—. Los republicanos no
to hace mucho tiempo, y jamás me hubiera acon -
«deben verter mas que una , y en seguida pensar
sejado de nadie para hacerlo. He querido dar la paz
«en la patria. No es á mí á quien han querido ase-
á mi patria.—¿,1 creeis que habeis matado á todos
sinar, sino á la república; y no soy yo á quien ha-
los Marats?—Nol... contesta con tristeza la jóven,
«beis de vengar; es á la república, al pueblo á vos-
no!... en seguida deja concluir á los testigos, y des-
«otros.»
pues de cada declaracion, repite ella: «Es verdad,
Todas las sociedades y secciones fueron llegan-
tiene razon el declarante.» Solo se defiende de una
do unas tras otras junto al féretro de Marat; y si la
cosa, y es de su supuesta complicidad con los gi-
historia recuerda semejantes escenas, es para que
rondinos : no desmiente mas que á un testigo, a' la
reflexionen los hombres sobre el efecto de las preo-
muger que implica en la causa á Duperrét y á Faa-
cupaciones del momento, y para obligarlos á que
chet; en seguida se sienta v ove lo demas del pro-
se examinen bien á sí mismos cuando lloran la pér-
ceso con una serenidad in'alterable. «Ya lo veis
dida de los poderosos ó maldicen á los vencidos,
dice por toda defensa su abogado Chauveau-La-
Entretanto, se instruia el proceso de la jóven,
garde ; la acusada todo lo confiesa con la mayor
72
nEvoLuemN
FRANCESA.
73
tranquilidad. Esta calma y esta abnegacion,
«triótica : reunido el pueblo bao las banderas de
meslajo cierto aspecto, no pueden explicarse sino
por el mas ardiente fanatismo político; y vosotros
«las Seccione s , marchaba á paso sosegado , y un
«desorden en cierto modo imponente , un raspe-
deheis juzgar qué peso pueda tener esta considera-
«tuoso silencio, y una general tristeza , ofrecian el
cion moral en la balanza de la justicia.
Carlota Corday queda condenada á pena de
«espectác ulo mas interesante. La marcha ha dura-
«do desde las seis de la tarde hasta las doce de la
muerte, v lejos de turbarse, su bello semblante,
«noche , asistiendo á ella los ciudadanos de todas
vuelve á la prision sonriéndose ; escribe á su padre
«las secciones, los individuos de la Convencion, los
pidiéndole perdon por haber dispuesto de su vida,
y á Barbaroux, a quien cuenta su viage y su accion
«del Ayuntamiento y departamento, y los electores
«y sociedades populares. Al llegar al jardín de los
en una carta admirable , llena de gracia, de talen-
«franciscanos, se ha depositado el cuerpo de Mara:,
to v de sublimidad , diciéndole que sus amigos• no
«bajo los árboles, cu y as hojas levemente conmovi -
deben sentir su muerte , porque una imagivacion
viva y
das reflejaban y multiplicaban una luz escasa y
un corazon sensible , prometen una. vida
«suave. El pueblo silencioso rodeaba el ataud , y
tormentosa á los que están dotados de semejantes
«el presidente de la Convencion , ha pronunciado
prendas. Añade que se ha vengado bien de l'etion.
«inmediatamente un elocuente discurso, anuncian-
el cual dudó por algun tiempo en Caen de sus sen-
«do que no estaba lejos el tiempo en que Marat
timientos políticos ,finalmente , le ruega-diga á
«quedarla vengado ; pero que no se debla con pa-
Wimpffen que le ha 'avudado á ganar mas de. una
sos acelerados é imprudentes, atraerse las recon-
balaba. La carta termina con estas espresiones:
venciones de los enemigos de la patria 1-la afía-
«¡Qué pueblo tan triste para formar una república!
«dido que la libertad no podia perecer, y que la
pero á. lo menos es preciso. establecer la paz , que
«muerte de álarat serviria para consolidarla. Des-
el gobierno se establecer* como pueda.
«pues de varios discursos que se han aplaudido
Carlota Corday sufrió el dia su sentencia
«con entusiasmo , ha quedado depositado en la
con la serenidad que conservó siempre ; respon-
«huesa el cuerpo de Marat los ojos han derrama-
diendo con la actitud mas modesta y noble á los
«do lagrimas v cada cual se ha retirado con el al-
ultrages del populacho vil No la insultaron todos
ma traspasada de dolor.»
sin embargo, pues muchos se compadecian de una
El corazon de Marat que se disputaron muchas,
muger tan jóven, tan hermosa, tan desinteresada
sociedades, quedó al fin en los franciscanos, y su:
en su accion , y la acompalabaa al cadalso con
busto reproducido por todas partes con el dele-
piedad y admiracion.
pelletier y el de Bruto, figuró en todas las reunio-
Alarat. fué trasladado con el mayor aparato al
nes y lugares públicos. Rée-istráronse todos sus pa-
jardín de los franciscanos. «Esta pompa, decia la
peles, y solo se le halló un asignado de cinco fran-
«narracion del Ayuntamiento , era sencilla y pa-
cos, pobreza que dió nuevo motivo á la admiracion.
74
RE num:1
Su ama , á quien segun las espresiones de Chau-
met , tomó él por esposa un dia de buen tiempo á
la faz del sol, recibió el título de viuda suya y una
pension por cuenta del Estado.
Tal fué el lin de este hombre, el mas raro de
esta época tan fecunda en caracteres. Lanzado en
CAPITULO 1[.
la carrera de las ciencias , quiso trastornar todos
los sistemas ,arrojado entre los disturbios polí-
Distribucion de los partidos despues del 3I de mayo, asi en la
ticos, concibió'desde luego un horrible pensamien-
Convencion como en la junta de salvacion pública y en el
to; un pensamiento que las revoluciones realizan,
Ayuntamiento.—Discusiones en la Montaba. Descrédito de Dan-
todos los días á proporcion que sus peligros crecen
ton —Politica de Robespierre.—Acontecimientos de la Vendée.
pero que no confiesan nunca, la destruccion de to-
—Derrotas de Wastermann en Chatillon y del general Labaro-
dos sus enemigos. Marat, viendo que á pesar de
liere en Vihicrs.—Sitiio y toma de Maguncia por los prusianos
que la revolucion condenaba sus opiniones ,
y austriacos —Toma de Valenciennes.—Riesgos de la repúbli-
na
por eso dejaba de seguirlas, y que los hombres á
ca en agosto de 4793.—Estado de I a hacienda. Descrédito de los
asignados. Establecimiento del Masimun. Miseria pública.
quienes denunciaba quedaban desacreditados ,
Agiotage.
sacrificados cuando él lo presagiaba, se consideró el
mayor político de los tiempos modernos, se em-
briagó con un orgullo audacia estraordinaria , y
Los únicos que quedaban ya de aquel famoso
fué siempre tremendo para sus enemigos, y extra-
triunvirato eran llobespierre y banton , y para ad-
vagante cuando menos para sus amigos mismos.
quirir una idea de su influjo, es preciso ver como
Finó por un accidente tan particular como su vida,
se habian dividido los poderes, y qué rumbo ha-
y sucumbió cuando !os gefes de la república, uni-
bian tomado los ánimos desde la supresion del lado
dos para formar un gobierno feroz y sombrío, na
derecho.
podían avenirse con un colega frenético , pertinaz
Aunque desde el mismo dia de su instalacion la
y atrevido, que con su ímpetu natural hubiera
Convencion se Labia apoderado realmente de todos
desconcertado todos sus planes. No pudiendo ser
los poderes , no quiso conservarlos ostensiblemen-
en efecto un corifeo activo y poderoso, fué el após-
te en sus mallos, por no infundir sospechas de des-
tol de la revolucion , v cuando va no era menester
potismo ; y asi dejó que existiese fuera de su seno
apostolado, sino prudencia y energía, el puñal de
una sombra de poder ejecutivo , conservando los
una jóven irritada acertó á convertirle en mártir,
ministros. Descontenta de su administracion, cuya
dando un santo al pueblo, que cansado de sus anti-
energía no era proporcionada á las circunstancias,
guas imágenes, necesitaba erigirse otras nuevas.
creó inmediatamente despues de la desercion de
Dumouriez, una junta de salvacion pública , que
76
REVOLUCION
FRANCESA
77•
empezó á desempeñar sus funciones en 10 de abril,
quiso interrumpirlos en sus trabajos, y fueron dm-
y tuvo una su i.freina inspeccion sobre el gobierno.
rando muchos meses , del 10 de abril al 10 de ma-
Podia suspender la ejeeucion de las providencias
y o, del 10 de mayo al 10 de junio, y de este al 10.
adoptadas por los ministros, añadirlas cuando las
de julio. A las órdenes de esta junta, se hallaba la
juzgase insuficientes, ó anularlas si las creia per-
de seguridad general , que tenia a su cargo la alta.
judiciales ; redactaba las instrucciones de los re-
policía, cosa tau importante en tiempos le sospe-
presentantes enviados en comision , -y era la única
chas ; pero hasta en sus funciones dependia de la.
que podía tener correspondencia. con ellos; de ruo,
junta de salvacion pública, que encargada en ge-
do, que superior á los ministros,v representantes,
neral de cuanto interesaba á la salvacion del Esta-
que eran mucho menos que cualquiera otro funcio-
do, era la mas competente para averiguar las con-
nario, tenia en sus manos las riendas de todo el
juraciones contra la república.
;gobierno. Aunque segun su titulo no era esta auto-
De este modo la Convencion tenia por sus de-
•ridad mas que una. mera inspeccion , realmente
cretos la voluntad suprema; por sus representan-
'venia, á ser la accion misma , porque un gefe de
tes y junta, la ejecucion ; de modo, que aunque
Estado, jamás ejecuta nada por sí, y se limita á
negándose á reunir los poderes en sus manos , se
mandar hacerlo todo á su vista , elegir sus agen-
habla dejado llevar de las circunstancias , por lis.
tes, y dirijir las operaciones. Por su derecho de
necesidad de hacer ejecutar á su vista, v por sus
inspeccion, esta junta pocha hacer todo esto, y lo
individuos mismos, lo que creia que harían mal
hizo; arregló las operaciones militares, ordenó los
otros agentes estrados.
:abastos y las precauciones de seguridad, nombré
Sin embargo, aunque en su seno se compren-
los generales v agentes de toda especie, y los mi,
dia toda especie de autoridad , no participaba de
místros temblando, se creian felices al verse li-
las operaciones del gobierno, sino, para dar su apro-
tres de toda responsabilidad, reduciendo su papel
bacion y no discutirlas ; pues la constitucion que
,al de unos meros empleados. Los individuos que
establecía la democracia pura, resolvia las grandes
•componian la junta de salvacion pública, eran Bar-
cuestiones de organizacion social ; la de saber si
Tere, Debas, Brean! , Cambon , Roberto, Lindet,
para salvarse debiera apelarse á los medios revo-
Danton Guyton-illorveau, Mathieu y Ramel , co-
lucionarios, abandonándose al imperio de las pa-
kaocidos todos por hombres aptos v laboriosos,. que
siones, estaba resuelta por el :31 de mayo. Asi se
si bien eran tildados por su tendencia á la mode-
hallaban cimentadas la constitucion del Estado , v
racion , no se sospechaba de ellos hasta el punto
•-moral politica, no quedando por examinar mas
de creerlos, corno á los girondinos , cómplices del
que medidas administrativas, de hacienda y guer-
e
estrangero. Reunieron en poco tiempo en sus manos
ra. Y como los asuntos de esta naturaleza rara vez.
todos los negocios del Estado; y á pesar de que su
pueden discutirse por una numerosa Asamblea,
nombramiento no era mas que para un mes, no•se
se confiar' al arbitrio de los hombres que hacen de.
73
REVOLUCION
FRANCESA.
79
ellos particular estudio , la Convencion se remitia
espontáneamente en esta parte á las comisiones que
/aciones propuestas y abandonaba á Chaumet los
habla encargado de los negocios, no teniendo que
honores de la tribuna municipal.
Dejando la Convencion obrar libremente á la
sospechar de su integridad , luces y celo. Velase,
pues, reducida á guardar silencio, y la última re-
comisión, y estando esclusivamente dedicado á sus
atribuciones el Ayuntamiento, la discusion sobre
volucion al privarla del aliento de discutir, la privé
los puntos de gobierno habla quedado para los ja-
tambien de la ocasion de hacerlo : va no era mas
cobinos, que eran los únicos que con su acostum-
que un consejo de Estado, en donde las juntas v
brada audacia examinaban las operaciones del ;go-
los presidentes de ciertos trabajos, iban á presen-
bierno y la conducta de cada uno de sus agentes.
tar informes siempre aplaudidos , ó á proponer
Mucho tiempo hacia, como hemos visto, que ha-
decretos adoptados siempre ; y las sesiones que se
blan adquirido suma importancia por su número,
habian convertido en silenciosas, apáticas y muy
por la ilustracion y elevada clase de la mayor par-
breves, no se prolongaban ya como antes, noches
te de sus individuos, por la inmensa reunion de
v dias enteros.
sociedades afiliadas, y finalmente por su antigüe-
Inferior á la Convencion que tenia á su cargó
dad y
los asuntos generales del gobierno, el Ayuntamiento
larga influencia en la revolucion; pero des-
de el 31 de mayo habiendo hecho callar al lado
atendia al régimen municipal, en el que hacia una
derecho de la Asamblea y predominar el sistema
verdadera revolucion, porque no tratando va des-
de una energía sin limites, habian adquirido un
pues del 31 de may o, de conspirar y servirse de
inmenso poder de opinion, y heredado la palabra
la fuerza local de Paris contra la Convencion, es-
de que la Convencion había en cierto modo abdi-
taba encargado de la policía, de los abastos, de los
cado. Perseguian á las comisiones con una conti-
mercados, del culto , de los espectáculos y hasta
nua vigilancia, y examinaban su conducta como la
de las mugeres públicas; dando para todos estos
de los representantes, ministros y generales, con
objetos de régimen interior y particular, providen-
aquel furor de personalidad que les era propio;
cias que se adoptaban de,spues por modelos en to-
asi ejercian una censura inexorable sobre todos
da la Francia. El redactor de toda esta legislatura
1
los agentes, muchas veces injusta , pero siempre
municipal, era el procurador general Chaumet por
,útil por el terror que inspiraba y la fidelidad que
medio de bandos que siempre eran escuchados y
imponia á todos Las (lemas sociedades populares
aplaudidos por el pueblo. Indagando siempre nue-
tenían tambien su libertad é
j
influo, pero se some-
vas cosas que arreglar, y entrometiéndose conti-
tian sin embargo á. la autoridad de los jacobinos.
nuamente en la libertad privada , este legislador
Los franciscanos por ejemplo, mas turbulentos y
de las plazas y mercados, era cada dia mas moles-
Tontos en obrar, reconocían no obstante la supe-
to y temible, pues Pache, siempre indiferente,
rioridad de sus compañeros, v se
j
deaban llevar
dejaba hacerlo todo á su vista, aprobaba las reso-
de sus consejos cuando precipitaban el momento
óD
REVOLUCION
FRANCESA-
de una proposicion por demasiada impaciencia re-
scrcion de Dumouriez, cuando todos los ejércitos
volucionaria; y prueba de esta diferencia, era la
se hallaban desorganizados, cuando se sublevaba
peticion de San t:ago Roux contra la constitucion,
la Vendée, y la España principiaba su guerra, Ba-
retirada por los franciscanos, segun el dictamen de
bia reorganizado el ejército del Norte y el Rin,
los jacobinos.
formado el de los Pirineos y la -St• en d ée , que no
Tal era despues del 31 de mayo la divisiou de
existian, y abasteciendo ciento veinte y seis plazas
los poderes é influencias: se vela al mismo tiempo
ó fuertes; de manera, que aunque faltaba mucho
á una comision gubernativa ; un Ayuntamiento
que hacer todavia para poner nuestras fuerzas en
ocupado de ordenanzas municipales , y unos jaco-
la situacion debida, era mucho haber hecho tanto
binos que ejercian sobre.el gobierno una continua
en tan poco tiempo, embargada con los obstáculos
y rigu osa censura.
de la sublevacionde los departamentos. Pero siem-
No se hahian pasado dos meses, sin que se pro-
pre la desconfianza pública exigia mas de lo que
nunciase severamente la opinion contra la admi-
podia hacerse, y en esto era lo que quería suma
nistracion actual; y asi es que no podia contentar-
energia y proporcionada al peligro. Para aumen-
se con el 31 de mayosus exigencias pasaban
tar la fuerza de la junta, y acrecentar su poder re-
mucho mas adelante, pidiendo sin cesar mayor
volucionario añadieron entre sus individuos á
energia, mas prontitud y mejores resultados.
Saint-Just, Juan-Bon-Saint-André y á Couthon;
En
sin embargo, aun no estaban satisfechos,deeian
la reforma general de comisiones, reclamada en 2
que los últimos nombrados eran sin duda .éscelen-
de junio, se habia eximido á la de salvacion pú-
tes, pero que su influjo quedaba neutralizado por
blica que constaba de hombres laboriosos , estra-
los otros.
fios á todos los partidos, y encargados de trabajos
No se juzgaba con menos severidad la conduc-
que era muy aventurado interrumpir; pero bien
ta de los ministros. El del interior, Garát , muy
recordaban lo indecisa que se Babia manifestado en
bien visto al principio, por su neutralidad contra
el 31 de mayo y 2 de junio, que habla querido
girondinos y jacobinos, era reputado como mode-
transigir con los departamentos y enviarlos rehe-
rado despues del 2 de junio; y habiéndosele en-
nes; y asi no se tardó en creerla insuficiente en
cargado que preparase un escrito para instruir á
tales circunstancias. Creada en el momento mas
los departamentos de las últimos sucesos, habia
apurado, se la atribuian pérdidas que eran efecto
hecho una larga disertacion, en que esplicaba
de nuestra situacion y no culpa su y a: centro de
compensaba todos los errores con una imparciali-
todas las operaciones; estaba abrumada de nego-
dad muy filosófica sin duda. pero impropia en
cios, y se la echaba en cara que sepultaba los es-
aquellas circunstancias. Robespierre, á quien en-
pedientes poniendo todo su esmero en minuciosi-
señó este esmerado escrito, le desaprobó; y habien-
dades, y estando en una palabra decrépita y llena
do llegado á noticia de los jacobinos , reconvinie-
<le ineptitud. Creada sin embargo, cuando la de-
Biblioteca. popular-
T ni. 433
82
REVOLUCION
FRANCESA
83
ron á Garát de que nada'habia hecho para neu-
tralizar el veneno confeccionado por Roland. Lo
cha de traicion, las inculpaciones recalan en los
mismo sucedia con el ministro de marina d'Albarade
republicanos mas decididos. El furor de sospechas
á quien se culpaba de que en los estados mayo-
y acusaciones que reinaba era increible, porque la
res de la escuadra dejaba á todos los antiguos aris-
vida revolucionaria mas larga y acreditada no es-
"tócratas. Verdad es que habla conservado á mu-
taba segura de que el mejor día ú hora se viese
chos, como luego lo probaron los sucesos de To-
perseguida corno la de los mayores enemigos de
Ion, pero las purificaciones eran mas difíciles en
la república. No podian los ánimos desimpresio-
la armada que en el ejército, porque los conoci-
narse tan pronto de aquel Danton, cuya audacia y
mientos peculiares que requiere la marina, no
elocuencia les habían sostenido en todas las cir-
permitian que se sustituyesen los antiguos oficia-
cunstancias apuradas; pero Danton abrigaba en la
les con otros nuevos, haciendo en seis meses deun
revolucion la pasion mas violenta para conseguir
paisano un soldado, y de unoficial un general. So-
sus fines, sin ódio alguno contra los individuos; lo
to el ministro de la guerra, Bouchotte , se habia
cual no era bastante, puesto que el alma de una re-
conservado en gracia, porque, á ejemplo de Pache
volucion se compone de anhelo por cl fin, y de ódio
su antecesor, habia entregado sus oficinas á losja-
contra cuantos sirven de obstáculo; y Danton no
cobinos y franciscanos, disipando su desconfianza
tenia mas que uno de estos dos sentimientos. En-
con ponerlos en sus ministerios. Casi todos los
punto á providencias revolucionarias para humi-
generales, y especialmente los nobles, eran acri-
llar á los ricos, poner mraccion á los apáticos, y
minados; pero dos en particular habian llegado á
desentrañar los recursos de la nacion, nada habia
ser el blanco de los descontentos; Custine en el
perdonado, ideando los medios mas audaces v vio-
lentos; pero tolerante y humano para los indivi-
Norte v Biron en el Oeste. Marat, segun hemos
visto, Íos habia denunciado pocos dias antes de
duos, no consideraba como enemigos á todos, sino
su
• que vela en ellos hombres de distinto carácter ó
muerte, y desde entonces se preguntaban por qué
principios, á quienes convenia ganar ó recibir con
permanecía Custine en el campo de César sin le-
el grado en que se hallasen de energia. Asi es que
vantar el bloqueo de Valencieunes, y por qué Bi-
no habia creido á Dumouriez un pérfido, sino un
ron, sin hacer nada en la baja Vendée, habla de-
descontento despreciado, ni bahía creido á los gi-
jado tomar á Saumur y sitiar á Nantes.
rondinos cómplices de Pite, sino hombres de bien
La misma desconfianza reinaba interiormente,
que no servian para el caso, y á quienes hubiera
pues hervia la calumnia en todas las cabezas, y
querido perder de vista sin sacrificarlos. Se decia
recaia en los mejores patriotas; pues corno no ha-
que se habia ofendido de la consigna que (lió Iba-
bia lado derecho á quien se le pudiese atribuir todo
riot el 2 de junio. Daba la mano á generales no-
y como ya no existía un Roland, un Brissot ó un
bles, comia con asentistas, conversaba familiar-
Guadét, que cargaran á cada recelo con la cospe-
mente con los hombres de todos los partidos, cor-
,
Sí
REVOLUC1ON
FRANCESA.
85
ria en Pos de los placeres, y habia ganado mucho
de sera i r á la república. De repente,
gran deseo
se
en la revolucion; todo lo cual se sabia, esparcién-
por efecto de la increible desconfianza que reina-
dose los rumores mas equívocos sobre su temple y
ba, se dice que Dilion va a ponerse al frente de
honradez. Un dia en que se hablaba de que Dan-
una conspiracion para colocar á Luis XVII en el
ton va no se presentaba en los jacobinos, sacaron
trono; y la junta de salvacion pública le manda
á plaza su indolencia y sus continuas distraccio-
prender inmediatamente; pero Camilo, que estaba
nes, para afirmar que la revolucion no había sido
convencido de que semejante rumor era una pa-
para él una carrera muy dura. Otro dia decia un
traña, quiere defender á Dillon ante la Convencion.
jacobino en la tribuna: «Danton se ha separado de
Empiezan á gritar por todas partes —Vos comeis
«mi para ir á dar la mano á un general.» Algunas
con los aristócratas.--Billand-Varennes interrum-
veces se quejaban de los sugetos que !labia reco-
piéndole dice:—No dejemos que se deshonre Ca-
mendado á los ministros, y no atreviéndose nunca
milo!—Me quitan la palabra, replica entonces Ca-
á, atacarle á él, lo hacían á sus amigos. El carnice-
milo, pues bien, venga un tintero!—v escribe en
ro Legendre, su compañero en la diputacion de
seguida un folleto titulado: Carta á Dillon, llena.
Paris, su teniente eu las calles y arrabales, é imi-
de chistes y talento, ea que habla contra todas las
tador de su elocuencia brusca y salvare, era tra-
opiniones y personas. Dice á la junta de salvacion
tado un cha de moderado por lIebert y los denlas
pública: «Vosotros habeis usurpado todos los po-
alborotadores de los franciscanos.—«Yo modera-
deres; habeis cargado con todos los negocios, y no
«dol, contestaba Legendre en los jacobinos, cuan--
terminais ninguno. Tres sois los encargados de la
«do á veces me culpo á mi mismo de exaltado;
guerra; el uno está fuera , el otro enfermo, y el
tercero no entiende una palabra; y dejais al fren-
«cuando escriben de Burdeos que be bollado á
te de nuestros ejércitos á los Custine, Biron, Me-
«Guadet, y cuando ponen en todos los periódicos
nou y Berthier, todos aristócratas, ó lafavetistas,
«que he cogido á Lanjuinais por el pescuezo v le
ó nulos.» A Cambon le dice: «yo no entiendo una
«he arrastradelpor el suelo.» Tambien se tratabá ' de
palabra de su sistema de hacienda, pero su papel
moderado á otro amigo de Danton , patriota muy
se parece mucho al de Law , segun lo que corre
conocido y acrisolado, á Camilo Desmoulins,
de mano en mano.» A Billaud-Varennes: «Tienes
escritor mas sencillo, mas cómico v mas elocuen-
ojeriza á Arturo Pillan , porque cuando esta-
te, de la revolucion. Camilo eonocia mucho al ge-
bas de comisionado en su ejército te metió entre
neral Dillon, que colocado por Dumouriez en las
el fuego.» A Saint-Just: «Tú te das mucho tono,
Welles de la Argolla, !mina manifestado en aque-
y levantas tu cabeza como un Santísimo Sacra.,
lla posicion tanta firmeza y denuedo. Camilo se
mento.» Y á Breard , á Delmas , á Barrere v á
balda convencido por si mismo, de que Dillon no
otros; «Ilabeis intentado hacer dimision el 2 de
era mas que un valiente sin opinioo politica, pero
junio, porque no podias mirar con tranquilidad es-
dotado de un gran instinto para la guerra y de un
86
REVOLUctoN
FRANPliSA.
87
ta revolucion segun lo horrible que os parecia.»
á los placeres durante la revolución, por que
Añade que Dillon no es ni republicano, m federa-
do
vivía arrinconado en casa de un ebanista, tenien-
lista, ni aristócrata, sino un soldado que soloquie_
do' segun se dice, con una de sus hijas un trato que
re servir, que vale en patriotismo tanto como la.
se ignoraba enteramente. Severo, reservado é in-
junta de salvacion pública, y como todos los esta-
tegro, era un hombre puro, y por tal pasaba. Solo
dos ma y ores puestos á la cabeza de los ejércitos;
podia echársele en cara el orgullo, especie de vi -
que á lo menos es un militar distinguido, siendo,
corno la corravenia , oca-
una dicha poder conservar algunos de estos, por-
siona grandes males en los disturbios civiles, y lle-
que es preciso convencerse de que todos los sar-
ga á hacerse horrible en los hombres austeros y
gentos no pueden ser generales. «Desde que un
en los devotos, religiosos ó políticos; por que sien-
oficial desconocido, añade, desde que Dumouriez
do su única pasión, la satisfacen sin distraccion ni
venció á su pesar en Jernmapes, y tomó posesion
de toda la Bélgica y de Breda, corno un boletero
miramiento.
Robespierre era el único que podia refrenar
con su lápiz, los triunfos de la república nos han
ciertos ímpetus de impaciencia revolucionaria, sin
embriagado, como embriagaron á Luis XIV los de
que se imputase su moderacion á miras de placer
su reinado El elegía á sus generales en su antecá-
ó de interés. Su resistencia, cuando él la hacia, se
mara, y nosotros creemos poder elegir los nues-
atribuia siempre á causas razonables; y corno él
tros en las calles; hemos llegado á decir que te-
conocia esta posicion, empezó por primera vez á
níamos tres millones de generales.»
observar un sistema. Hasta entonces entregado es-
Por este lenguage y estos repetidos ataques, se
clusi vamente á su Odio, solo (labia pensado en vol•.
vé la confusion que reinaba en la Montaña ; situa-
ver la revolucion contra los girondinos; pero ha-
ción en que por lo comun se encuentra todo parti-
llando á la sazon en la inconstancia de los ánimos
do que acahade vencer, y que está próximo á di-
un peligro para los patriotas, juzgó que debia con-
vidirse, pero que no tiene claramente marcadas sus
servar et respeto á la Convencion, y á la junta de
facciones. No se (labia formado todavia nuevo par
salvacion pública, porque en ellas residía toda la
tid:.) en el vencedor, pues la acusación del mode-
autoridad , no pudiendo pasar á otras mantos sin
Tado ó exaltado, circulaba por todas las cabezas
que resultase un espantoso caos. Por otra parte,
sin lijarse positivamente en ninguna, y en media
él pertenecia á la Convencion: y no podía menos
de tal desórden de opiniones , solo una reputacion
de pertenecer dentro de poco á la junta de salva-
se mantenía aun incorrupta, la de Robespierre. Es-
cion pública, y asi. defendiéndolas, sostenia al mis-
te no había ciertamente tenido jamás indulgencia
mo tiempo unaautoridad indispensable, de que iba
con las personas, ni amado á ningun proscrito, ni
él á formar parte. Como desde luego se babian for-
rozádose con ningun general, hacendista, ni dipu-
mado todas las opiniones en los jacobinos, creyó
tado. No se le porfia vituperar de haberse entrega-
oportuno ganar aun mas sus voluntades, unirlos á
S8
REVOLUCION
FRANCESA.
80
la Convencion, y á las comisiones, sin que esto fue-
titucional, y lo mismo hacia en cuantas circuns-
sa un inconveniente para sublevarlos despues cuan-
tancias se trataba de la Couvencion. Esta Asamblea
do lo creyese necesario. Siempre puntual para
decía, estaba purilicada , y solo merecia respeto,
con ellos, los albagaba con su preseucia, tornando
de modo que el que la acusase era un mal ciuda-
pocas veces la palabra en la Convencioo, donde
dano. Que la junta de salvacion pública no habia
como hemos dicho a, no se hablaba casi nunca;
y
hecho indudablemente todo lo que debia hacer,
al contrario se le 'veía siempre en la tribuna de
(por que Robespierre aunque defendiese á uno, no
aquella corporacion, no pasando por alto nunca
dejaba de censurarle entre los elogios) ; pero esta
ninguna proposicion importante, sin discutirla,
junta se 'labia colocado en acertado camino , y el
modificarla ó desecharla. En esto su conducta era
atacarla era destruir el centro necesario de todas
mas acertada lue la de Danton, pues nada desfavo-
las autoridades, debilitar la energía de gobierno y
rece tanto á los hombres, ni tanto confirma los ru-
comprometer á la república. Cuando querian mo-
mores equívocos como la ausencia, v Danton des-
lestar á la junta ó á la Couvencion con peticiones
cuidado como genio ardiente y apa sionado, asistia
muy continuas, se oponia diciendo que se desgas-
poco á los jacobinos. Cuando volvía á ellos se
taba el influjo de los jacobinos , haciendo perder
vela precisado á justificarse, á asegurar que siem-
tiempo á. los depositarios del poder. Un dia querian
pre seria buen patriota, y á decir que «si á veces
que las sesiones de la junta fuesen públicas, pero
«usaba de ciertos miratu'ientos para atraerse los
"dise irritó contra esta proposicion, y dijo que ha-.
«ánimos apocados, aunque escelentes, podían estar
da enemigos encubiertos que con la máscara de
((seguros de que no por eso dismiouia su carácter
patriotismo hacino las proposiciones mas incendia-
«enérgico; que siempre vigilaba con el mismo afan
rias, sosteniendo al mismo tiempo que los estran-
«en bien de la república, y que esta quedaria vio-
geros pagaban en Francia dos clases de conspira-
«toriosa. » ¡ Disculpas frívolas y desacertadas I
dores, los exaltados que todo querian trastornarlo
Cuando uno se esplica, cuando se justifica , se so-
y los moderados que intentaban paralizarlo todo
mete á. aquellos á quienes se dirije. Robespierre
con su blandura.
por el contrario, siempre presente , y dispuesto
. La junta de salvacion pública se habla proro-
siempre á desvanecer toda sospecha, jamás tuvo
gado tres veces, y el 10 dc julio debla proroeiar-
necesidad de justificarse, sino que por el contrario
se por la cuarta ó renovarse, con cu y o fin hubo el
tomaba el tono de acusador, reiíia á sus fieles ja-
día 8 gran sesion en los jacobinos. todos decian,
cobinos, y se halla precisamente en aquel punto
que debian cambiarse los individuos de la junta, y
en que espresandose sin la pasion que uno inspira,
que . no convenía prorogarlos de nuevo, como se
el rigor que se manifiesta sirve solo para aumen-
habla hecho tres meses °seguidos.---1,Sin duda,
tarla. liemos visto como trató á Santiago aoux que
ce Bourdon, la junta tiene muy buenas intencio-
habia presentado una peticion contra el a ta coas-
nes; no trato yo de culparla, pero una de las des-
90
REVOLUCION
FRANCESA.
94.
gracias anejas á la especie humana, es no tener
de Chabot, encuentro el mas puro patriotismo:
energia sino por un espacio muy limitado. Los ac-
SO
pero veo tambien uu patriotismo exaltado que se
tuales Miividuos de la junta han pasado ya de es-
desespera porque no sale todo á medida de su
su mi -
te tiempo; han caducado, y asi debemos cambiar-
pu.-
helo, que se irrita duque la junta de salvacion
los. Necesitamos hoy hombres revolucionarios,
hombres á quienes podamos confiar la suerte de la
blica no ha y a llegado á una perfeccion imposible
en sus operaciones , lo cual no hallará Chabot en
república, y que nos respondan con las vidas, de
su conservacion.
parte alguna.
«Creo como él, que esta junta no consta de hom-
A Bourdon sucede el acalorado Chabot. «Debe,
bres igualmente ilustrados á igualmente virtuosos,.
dice, renovarse la junta sin sufrir nuevas próro-
¿pero qué cuerpo se hallará fornido de esta ma-
ns• y no bast.aria añadir algunos individuos mas
nera? ¿evitará por ventura, que los hombres es-
conocidos por buenos patriotas, pues tenemos una
tén sujetos á errores? ¿No ha visto ala Convencion
prueba reciente en Couthon, Sain -.hist y Juan-
despues que espolió de su seno á los traidores que
Bon-Saint-Amdré agregados, y que han sido anu-
la deshonraban , recobrar nueva energia y una
lados por tres colegios. Tampoco conviene que se
grandeza que le era desconocida hasta aquel dia,
renueve la junta por escrutinio secreto , porque la
y un carácter mas augusto en su representacion?
nueva no seria mejor que la antigua, que nada ab-
¿No basta este ejemplo para probar que no siern-
solutamente vale. Yo he oido á Matieu, prosig,
dre es preciso destruir; y que a veces es mas pru-
Chabot, pronunciar los discursos mas inciviles e
dente dedicarse á reformar'?
la sociedad de las mugeres revolucionarias. Ramel
«Si, sin duda, ha y en la junta de salvacion pú-
ha escrito á Tolosa que solo los propietarios pod dan
blica hombres capaces de reformar la máquina so-
salvar la causa pública, y que era preciso guar-
cial, y dar á sus medios nuevo impulso, y no hay
darse de poner las armas en manos de los desca-
que hacer mas que animarlos. ¿Quién olvidará los
misados. Cambon es un loco que vé los objetos
servicios que ha prestado esta j unta á la causa pú-
muy abultados y se asusta antes de llegar á cien
blica, las innumerables conspiraciones que ha des-
pasos de ellos. Guvton-Morbeau es un hombre de:
cubierto, las felices noticias que la debemos y las
bien, un cuáquero que está siempre temblando.
sabias y profundas ideas que nos ha manifestado?
J)elmas, que tenia la parte de nombramientos, ha'
«La Asamblea no ha creado una junta de sal-
hecho las peores elecciones, llenando el ejército de
vacion pública para darle la ley , ni para dictarla
contrarevolucionarios. Finalmente , esta comision
sus decretos; esta junta la ha sido útil para sepa-
era amiga de Lebrun, y ahora enemiga de Bou-
rar en las resoluciones propuestas, lo que era bue-
chute.»
no, de lo que al través de una apariencia seducto-
Robespierre se apresura á responder á Chahot.
ra,podia producir las mas temibles consecuencias;
«En cada frase, en cada palabra, dice, del discur-
ha dado el primer impulso á nuevas resoluciones
REVOLUCION
FRANCESA.
93
esenciales, á que tal vez debe su salvacion la pa.
algo ma
tria, le ha ahorrado de los inconvenientes de una
h
`te abiendo
que pasando algunos dias,
la
vens
penosa tarea, muchas veces infructuosa, presen-
peligro
li aTo en las fronteras, y deterror en
Con-
tándole los resultados casualmente descubiertos de
cion, obtendria el nombramiento,
un trabajo que apenas conocia ella, y con el que
Todavia tuvo Robespierre otras muchas oca-
estaba familiarizada.
siones de emplear su nueva política. La marina
«Esto basta para probar que la junta de la sal-
empezaba á infundir inquietudes, y no cesaban de
vacion pública no ha sido tan inútil como se ha
quejarse del ministro d' Albarade, de su antecesor
querido dar á entender. Ha cometido errores , es
Monge, y del estado tan deplorable de nuestras es
verdad, y no soy yo quien quiere disculparla, por-
cuadras. que despues del regreso de Cerdeña, per-
que ¿cómo he de ser indulgente cuando creo que
manecian sin repararse en los astilleros de Tolon,
no se ha hecho por la patria bastante si ha queda-
y que estaban mandadas por antiguos oficiales, ca-
do algo quehacer? Si, ha cometido errores, de que
si todos aristócratas. Tambien se quejaban de al-
la culpo con vosotros; pero seria antipoldico en es-
gunos individuos últimamente agregados al mi-
te momento escitar la desaprohacion del pueblo,
nisterio de Marina, culpando fuertemente entre
contra una junta que necesita hallarse honrada
otros, á un tal Pevron, destinado á la reorganiza-
con
su plena confianza, que tiene á su cargo intereses
cion de !a escuadra de Tolon, el cual decían que no
graves, y de quien espera la patria poderosos au-
había hecho lo que debiera y le hacían responsable
al ministro, mientras este cargaba la responsa
silios; y aunque carezca de la aprobacion de las
bilidad á un gran patriota, que le !labia recomen-
ciudadanas republicanas revolucionarias, no por
dado á Pevron. Designaban con afectacion á este
eso la creo menos digna de sus importantes car-
gos.»
célebre personage , sin atreverse á nombrarle.—
¿Cómo se llama? gritaron muchas voces. Lo diré,
Oidas estas reflexiones de Robespierre, se con-
. responde el delator; este célebre patriota es Dan-
cluyó esta discusion, y dos Bias despues se renovó
ton!—A. estas palabras dejan oirse murmullos, v
y redujo la junta á nueve individuos , como eran
Robespierre dice: «Pido que cese la farsa y empie«.-
al principio ; siendo los nuevamente nombrados
ce la sesion.... Acusan á d' Álbarade; vo salo le co-
Barrera, Juan-Boa-Saint-André, Gasparin, Cou-
thon,
nozco por la voz pública que dice ser un ministro
Saint-Just, Thuriot, Ro-
patriota; pero ¿qué se le hecha en cara? ¿un error?
berto-Lindet, y Prieur del Marne. hablase depues-
¿y qué hombre no es capaz de cometerle ? ¡que ha
to á todos los individuos tildados de débiles , es-
hecho una eleccion, y esta no ha eorrespondido á
cepto á Barrere , á quien su estremada facilidad
las esperanzas públicas! Bouchotte, y Pache, tam-
para redactar informes v atemperarse á las cir-
bien han hecho elecciones desacertadas, ysia embar-
cunstancias, le valió el perdon de lo pasado. Ro-
go, son dos republicanos verdaderos, y dos ami-
bespierre no pertenecía aun á ella, pero se espera-
gos sinceros a la patria. Basta que un hombre ten-
94
REVOLUCION
FRANCESA.
95
ga un cargo público para que se le calumnie.
¿Cuándo hemos de dejar de dar crédito á los cuen-
sublime concepto de prudencia. Robespierre no lle-
vaba mas ambicion en esto, que los demas corifeos
tos ridículos ó viles, con que por todas partes nos
revolucionarios que habían querido contener la re-
persiguen?»
volucion en el mismo punto en que ellos se de-
«He oido que con esa delacion general contra
tenían ; esta política que les habla desacredi-
-el ministro , se ha mezclado otra particular contra
tado a todos, no debia desacreditar á él, porque la
Dauton. ¿Es á este á quien se quiere hacer sospe-
revolucion rayaba en el término de sus riesgos y
choso? Si en vez de desanimar á los patriotas bus-
cándoles tan cuidadosamente crímenes, cuando ape-
atrocidades.
Los diputados presos fueron puestos en acusa-
nas han cometido una ligera falta , se tratase de
cion inmediatamente despues de la muerte de Ma-
darles medios para facilitar sus operaciones, y ha-
rat, preparándose su sentencia. Decian va que
cer sus tareas menos pesadas y duras , seria mas
era preciso hacer rodar las cabezas de los Borho-
conveniente, y la patria sacada mas ventajas. Ilan
nes que aun vivian, no obstante ser la de dos mu-
denunciado á. Bouchotte y á Pache porque estaba
geres, una esposa y otra hermana del último rey,
escrito que serian denunciados los mejores patrio-
y la del duque de brleaus tan fiel á la revolucion
tas. Tiempo es ya de terminar estas escenas ridí-
y á la sazon encarcelado en Marsella en premio de
culas v tristes; yo quisiera que la sociedad de los
sus servicios.
jacobinos se atuviese á una serie de materias en
Se había dispuesto una fiesta para la acepta-
que se ocupase con fruto, y que se redujese el gran
clon de la constitucion y todas las Asambleas pri-
número de las que en su seno se ventilan, la mayor
marias dehian enviar diputados que fuesen á ma-
parte inútiles y perjudiciales.»
nifestar sus opiniones, reuniéndose en el campo de
- Viendo Robespierre el riesgo de un nuevo des-
la confederacion para una funcion solemne. El día
enfreno de los partidos, que hubiera imposibilitado
.prefijado no era ya el 14 de julio , sino el 10 de
todo gobierno, se esforzaba así en hermanar á los
agosto, porque la toma de las Tullerías pro-
jacobinos con la Convencion , las comisiones v los
ducido la república, mientras la de la Bastilla, de-
antiguos patriotas. De esta laudable y útil politica
jando intacta la monarquía, solo 'labia abolido el
sacaba él el mayor provecho, pues preparando el
feudalismo. De este modo los republicanos se dis-
poder de las comisiones, preparaba el suyo propio;
tinguian de los realistas, en que los unos celebra-
defendiendo á los patriotas de una misma época y
ban el 10 de agosto, y los otros el 14 de julio.
temple que él, hacia su propia defensa , é impe-dia
El federalismo agiinizaba,y la aceptacion de la
que la opinion sacrificase nuevas víctimas á su la-
constitucion era general. Burdeos guardaba siem-
do; colocaba debajo de él á aquellos en cu yo favor
p.re. la mayor reserva, no dando ninguna prueba de-
abogaba, y finalmente, se hacia por su misma se-
cidida de sumision ni hostilidad, sino aceptan io la
veridad adorado de los jacobinos , adquiriendo
constitucion. Lyon continuaba sus causas sa:adas
96
REVOLUCTON
FRANCESA.
97
en el tribunal revolucionario; pero rebelde en este
los ejércitos , conocimientos en losieofinciiaclaelisii,cayi,• no
solo punto, se sonietia á todos los demas , confor-
quema escluir á todo general noble,
mándose tainbien con la constitucion. Marsella era
traidor á todo general vencido. Westermann bina
la única que negaba su adhesion, mas su pequeño
formado una I egion denom inadagermánica, de cuatro
ejército separado ya del de Langticdoc, acababa de
á cinco mil hombres entre infantería , caballeria y
ser arrojado de Aviñon en los últimos dias de julio
artillería. A la cabeza de este pequeño ejército, del
y habla vuelto á pasar el Durance; de modo que ja
que se habia apoderado, y en donde mantenia una
confederacion estaba vencida , y la constitucion.
severa disciplina, habia desplegado la mayor auda-
triunfaba. Sin embargo, en las fronteras se agrava-
cia, ejecutando hazañas mu y brillantes. Trasladado
ba el riesgo,. y era mas inminente en la Vendée, en
á la Vendée con su legion; la habla reorganizado
el Rin y en el Norte, porque los vendeanos hablan
de nuevo, echando de ella á los cobardes que ha-
reparado con nuevas victorias su derrota á la vista
blan ido á denunciarle. Despreciaba altamente á
de Nantes, y Maguncia y Val enciennes estaban mas
aquellos batallones informes que saqueaban y ta-
estrechadas que nunca por el enemigo.
laban el pais, manifestando los mismos sentimien-
Hemos interrumpido nuestra narracion de los
tos que Biron, con quien se le incluia en el número
acontecimientos militares én el momento en que los
de los aristócratas militares. Como hemos visto, el
vendeanos, arrojados de Nantes, volvieron á entrar
ministro de la Guerra Bouchotte , habia enviado á
ensu pais, y hemos visto á Biron llegará Angers, des-
la Vendée sus agentes jacobinos y franciscanos,
pues de salvar á Nantes, y- de convenir en un plan con
los cuales rivalizaban alli con los representantes y
el general Canclaux . En este tiempo, Westermann se
generales, autorizando el saqueo y las vejaciones
habia, trasladado á Niert con la legion germánica,
bajo el título de contribuciones de guerra, y la in-
y habia conseguido de Biron el permiso de inter-
disciplina so prctesto de defender i.11 soldado con-
narse en el pais. Westermann era aquel mismo al-
tra el despotismo de los oficiales. El primer oficial
saciano que se habla distinguido en el 10 de agos-
del ministerio de la Guerra en tiempo de Bouchot-
to, decidiendo el éxito de aquella jornada; que (la-
te, era Vincent, franciscano, frenético v el
bia servicio despues brillantemente á las órdenes de
espíritu mas peigroso y turbulento de aquella épo-
Dumouriez, trabando amistad con él con Daton;
ca; hablase grangeado 'de tal modo la voluntad de
y últimamente habia sido delatado por Marat , á
Bouchotte, que hacia todos los nombramientos, y
quien se asegura habia dado de palos por ciertas
perseguia á los generales con un rigor estremado.
injurias. Era de aquellos patriotas, cuyos grandes
Honsin , aquel ordenador enviado á Dumouritz
servicios se reconocieron, pero á quienes empeza-
cuando se anularon sus contratas , era amigo de
ban á echar en cara los placeres á que se hablan
Vincent y deBouchotte, y gefe de sus agentes en la
entregado durante la revolucion , y de quienes ya
Vendée, con el dictado de teniente del sministro. A.
se cansaban , porque exigian mucha disciplina en
sus órdenes se hallaban Momoro, impresor, Gram-
Bibliolfea popular.
T . SIL 4 39
98
REVOLUCION
FRANCESA.
tEiOnt , cómico , y otros muchos que obraban en
igual sentido y con la misma violencia. Wester-
neutrales, acusados por ambos partidos
los paises
mann, poco acorde ya con ellos, acabó de se parar-
de haber patrocina d o á su contrario. Todos hablan
los con un acto de energía. Lo tal Rossignól,
huido hasta Chatillon, donde se hablan reunido las
gin) oficial de, platero, que se !labia hecho
familias de los guerrilleros vendeanos, y los. restos de
gu,ir el 20 de junio y el lo de agosto , y mandaba
sus ejércitos . El 3 de julio , no temiendo Wester-
nao de los batallones formados en Orleans, era del
mann arrojarse basta el centro del pais rebelde, en-
número de aquellos nuevos oficiales favorecidos.
tró en Chatillon., lanzando de allí al consejo supe-
por el ministerio franciscano. Estando un dia be-
rior ,
al estado mayor, que se hallaban como en
N'
biendo con algunos soldados de Westermann, de_
su propia capital. El eco de esta atrevida hazaña
cía que los soldados no debian ser esclavos de los
resonó por todas partes; pero la posicion de M'es.-
oficiales; que Biron era un ex noble; un traidor, y
teman era arriesgada. Los geles vendeanos , se
oue era menester echar de las casas á los paisanos
hablan replegado , tocando á rebato reunieron un
liara alojar ea ellas las tropas. Westermann lo man-
ejército considerable, y se disponían á sorprender
dó arrestar y le entregó á los tribunales militares.
á Westermann por ¿lado que menos esperaba.
Ronsin k reclamó al momento y envió á Paris una
Rabia colocado en un molino hiera de Chatillon una
delacion contra Westermanu.
avanzada que dominaba todas las cercanías. Los
Este, sin alterarse por el acontecimiento, se pu-
vendeanos adelantándose con mucho silencio , se-
so ea marcha con su legion para penetrar hasta el
gun su táctica ordenada , rodearon el punto y le
interior (le la Vendée. Dirigiéndose por el
embistieron por todas partes. Wéstermann, avisa-
lado
opuesto al Loira , es decir , al Mediodia del teatro
do va un poco tarde, se apresuró á sostenerlos, pe-
de la guerra, se apoderó primero de Parthenay, , y
ro ros destacamentos que envió fueron rechazados,
en seguida entró en Ámaillou ,
y empezó á difundirse el desaliento por todo el
incendiándole. para;
usar de represalias con M. de Lescure, quien al en-
• ejército republicano , que en desórden abandonó á
trar en Parthenav, habia tratado con mucho rigor
Chatillon, y el mismo Westermann, despues de ha-
á los habitantes acusados de revolucionarios. We's-
ber hechos prodigios de valor, se vió obligado á
temían hizo prender á todos
ponerse en salvo á toda priesa, dejando en el cam-
los habitantes de
1
Aniaillau. enviándolos
po un gran número de muertos y prisioneros. Este
á los de Parthenay en clase
de indemuizacion: Quemó
descalabro produjo tanto desaliento, como presea-
en seguida el castillo de
Clisson , que pertenecia á Lescure ,
clon y esperanza !labia causado la temeridad y el
v por todas
partes infundió terror por
éxito« de la espedicion.
su marcha rápida, y por.
las . noticias exageradas
Mientras esto pasaba en Chatillon Biron aca-
de sus ejecuciones milita-
res. Westermann no
baba de arreglar un plan con Canclau
que co
era cruel , pero comenzó
tia en bajar ambos hasta Na.ntes
aquellas
.11. la
desastrosas represalias que arruinaron á
'
izquierda del Loira, dar la vuelta en
hacia
400
REVOLUCION
FRANCESA.
401
Machecoul, reunirse con Boulard que saldria de los.
Sables, y despues de haber desviado del mar á los
nuevos batallones manifestaron entonces un poco
vadeados, dirigirse por este medio hacia la alta Vea,
mas de ardor , y para alentarlos se les tributaron
dee para sujetar á todo el pais. Los representantes
los elogios que -solo merecía la vanguardia. El 17
no aprobaron este plan, porque decian que para pe.
avanzaron hacia Vihiers, rechazando de nuevo otro
netrar en el pais, era necesario partir desde el
ataque recibido y sostenido con la misma energía
mismo punto que ocupaban, y marchar de consi-
por vanguardia, y con la misma perplegidad por
guiente á los puentes de Cé con las tropas reunidas
el cuerpo del ejército. En el mismo día llegaron a
en Angers, y hacerse apoyar de frente por una co-
Vihiers; en donde muchos generales, persuadidos
lumna que sabida de Niort. Biron, viéndose contra-
de que los batallones de Orleans estaban muy . mal
riado, hizo su dimision; y al saberse en aquel mo-
organizados para sostener la campaña , y que con
mento la derrota de Chatillon , se echó á este ge-
ejército semejante no podian permanecer en medio
neral la culpa de aquel descalabro porque hacia de-
del pais , eran de opinion de retirarse. Labroliere
jado sitiar á Nantes, y no había apoyado ú Wes-
decidió que convenia permanecer en Vihiers, y: de-
tertulian. Por delacion de Ronsin y de sus agentes
fenderse si se les atacaba. El 18 á la una del día se
le enviaron á la barra: Westermann fue sumariado,
presentaron los vendeanos; la vanguardia republi-
y Rossignol puesto al momento en libertad.—Tal
cana se condujo con el mismo valor ; pero el resto
era la suerte de los generales en la Vendée, en me-
del ejército vaciló á la vista del enemigo , y se re-,
dio de los agentes jacobinos.
plegó á pesar de los esfuerzos de los generales. Los
El general Labaroliere tomó el mando de las
batallones de Paris, que preferían gritar traicion á
tropas que Biron dejó en Angers, y se dispuso se-
batirse, se retiraron en desórden ; el desconcierto
gun los deseos de los representantes, á avanzar en
se hizo general, y Santerre, que se había arrojado
el pais por los puentes de Cé. Despues de haber
á, la pelea con el mayor ímpetu , estuvo á pique de
dejado mil y cuatrocientos hombres en Saumur, y
caer prisionero; lo mismo sucedió al representante
mil quinientos en los dichos puentes de Cé, se di-
Bourbotte , y el ejército emprendió tan pronta re-
rigió á Brissac, donde colocó un destacamento pa-
tirada que en pocas horas llegó á Saumur. La di-
ra asegurar sus comunicaciones. Este ejército in-
vision de Niort, que iba á poderse en movimiento,
disciplinado cometió las mas crueles devastaciones
se detuvo: y el 20 quedó resuelto que esperaría la
en un pais que estaba por la república. El 15 de ju-
reorganizacion de la columna de Saumur. Como era
lio fué atacado en el campo de Pliso por veinte mil
menester que alguno respondiese de la derrota,
vendeanos: la vanguardia , compuesta de tropas
Rm
ons sus agentes delataron al gefe de estado
regulares, resistió con teson, y va el cuerpo de
mayor Berthier, y al general Menou , que pasaban
batalla iba á
ambos por aristócratas, á causa de recomendar la
ceder, cuando los vendeanos, siempre
dispuestos á la fuga, se retiraron
disciplina, y al instante se les condujo á Paris, co-
en destirden. Los
mo había sucedido con Biron y Westermann.
4 02
REVOLUCION.
FRANCESA.
103
Tal habia sido hasta entances el estado de es-
ta guerra. Los vendeanos se sublevaron en abril y
dores, enviado s por el ministerio y los jacobinos.
Este y al Norte, los sitios de Maguncia y de
mayo, y al momento tomaron á Thouars, Loncha,
M
Valencianas /main progresos alarmantes.
Doné v Saumur, gracias á la mala calidad de las
Maguncia, situada en la orilla izquierda del
tropas " compuestas de reclutas. Atreviéndose ea
Rin por el lada de Francia, y en frente. de la de-
junio á bajar hasta Nantes, hablan sido rechaza-
sembocadura del Mein, forma un grande arco de
dos por Canclaux, y de losSables por Boulard; ge.
círculo, cuya cuerda puede ser el Rin. Un arrabal
natales ambos que habian sabido introducir Orden
considerable, el de Cassél, situado en la otra orilla,
y disciplina en sus soldados. Westermarm, que
comunica con la plaza por medio de un puente de
obraba con audacia y tenia algunos batallones re-
barcas. La isla de Petersau, colocada mas abajo de
gulares, había penetrado hasta Chatillon á prime-
Maguncia, se estien le en el rio, y tiene una punta
ros de junio; pero vendido por los habitantes, y
bastante adelantada para batir el puente de bar-
sorprendido por sublevados, habla padecido una
cas,.tomar por la espalda las dafensas de la pla-
derrota; últimamente. la columna de Tours, que
za. P'or la parte del rio no esta protegida sino por
quiso internarse en el pais, con los batallones de
una muralla de ladrillo; pero por la de tierra, está
Orleans, habla esperimentado la suerte ordinaria
muy ken fortifiaada. Empezando desde la orilla
de los ejércitos desorganizados; de consiguiente,.
hasta la altura de la punta. de Petersau, se halla
á Cines de julio, los vendeanos dominaban en toda
defendida por un muroun foso par el cual corre.
la estension de su territorio. En cuanto al valiente
el arroyo de Zalbach, qu'e desagua en el Rin. A la
y desgraciado Riron, acusado de no hallarse en
estremidad de este foso está, el fuerte de Ilaupstein
Nantes cuando visitaba la baja Vendee, de no es-
que une la . proteecion de sus fuegos con la de las
tar cerca de Westermann cuando combinaba lillz
aguas. Desde este punto continúa el muro y va á
plan con Canclaux, contrariado, interrumpido en
unirse con el curso superior del Rin; pero el foso
todas sus operaciones, acababan de separarle del
se interrumpe, y le reemplaza un doble muro para-
ejército, sin haber tenido tiempo de operar, y so-
lelo al primero. De consiguiente, por el dicho lado,
lo /rabia estado en él para verse con tinuamenteacu-
dos lineas (le muralla exigen un doble sitio, cuya
sado. Canclaux permanecia en Nantes; pero el va-
fuerza aumenta la ciudadela, pegada al murodu"
liente Bourlard, va no mandaba en los Sables, V
plicado.
los dos batallones de la Gironda acababan de re-
• Tal era Maguncia en 1793. y antes que se hu-
tirarse. Tal era el cuadro de la Vendée , en
biesen perfeccionado sus fortificaciones. La guar-
julio: derrota de todas las columnas en el alto
nicion aseendia, á veinte mil hombres, porque el
pais ; delaciones de los agentes ministeriales
general Schaal, que (labia retirarse con una divi-
contra los generales reputados aristócratas; y que-
sien, tuvo que volverse á la plaza sin haberodi-
jas de los generales contra los desorganiza--
do reunirse con el ejército de Custine. Los viPN'ereS,
REVOLUCION
FRANCESA.
4 05
no eran proporcionados á aquella guarnicion; pues
en la incertidumbre de saber si se conservarla ó
derecha cercaba á Cassél con diez. mil heseses.
no á Maguncia, se hahian apresurado poco á abas-
Los austriacos y los prusianos reunidos, formaban
los austriacos ocu
tecerla Por último, Custine habla dado órden al
1
el grande ataque de Maguncia;
-
efecto; los judíos se presentaron haciendo propo-
paban la derecha de los sitiadores ; en frente del
siciones, pero tan sagaces que querían se les pa-
doble recinto formaban los prusianos el centro de
gasen todos los convoyes interceptados por el ene-
Mariemburgo, y donde se hallaba el cuartel gene-
Rewbell y Merlin desecharon tales contra-
ral del re y de Prusia. La izquierda, compuesta
tas, temiendo que los mismos judíos hiciesen apre-
tambien de- prusianos, acampaba delante del 1 laups-
sar los convoyes. A pesar de esto no escaseaban los
tein, y del foso inundado con las aguas del riachue-
granos, pero era de prever que si se destruian los
lo de >Zalbach. Cincuenta mil hombres con corta di-
ferencia componían este ejército de sitio, dirigido
molinos colocados en el rio, la molienda seria im-
posible. Habla poza carne, v los forrages particu-
por el anciano Kalkreuth. Brunswick mandaba el
larmente no bastaban para ros tres mil caballos de
cuerpo de observacion por el lado de los Vosgos,
la guarnicion. La artillería constaba de ciento
en donde se entendia con Wurmser para protejer
esta grande operacion ; y careciendo de- artillería
treinta piezas de bronce, y de sesenta de hierro
‹l
de sitio, negociaron con los estados de Holanda,
ue se habian encontrado en la plaza,que eran
que dieron parte de la que tenían en sus arsenales,
muy malas; los franceses hablan traído -ochenta en
para ayudar al triunfo de sus mas temibles vecinos.
buen estado. Habla piezas de muralla en gran nú-
El cerco principió en abril, y esperando los si-
mero, pero la pólvora no era suficiente. El sabio v
tiadores los convoyes de artillería, la guarnicion
herólco lieumer, que habla ejecutado los trabajos
tomó laofeusiva haciendosalidas denodadas. El 11 de
de Cherburgo, tuvo el encargo de defender á Cas-
abril y algunos días despues del cerco, nuestros
sél y puntos de la orilla derecha; Do y ré dirigía los
generales resolvieron intentar una sorpresa contra
trabajos en el interior de la plaza; .1.uhert-Duba-
los diez mil heseses, que se habiaa estendido de-
vet y Kleher, mandaban las tropas, v los represen-
masiado por la orilla derecha ; y en consecuencia,
tantes Merlín y Rewbell animaban á la guarnicion
salieron de Cassél en tres columnas el l 1 por la
con su presencia. Esta se hallaba acampada en el
noche. Meunier avanzó hacia Hoehein ; las otras
intérnalo de las dos murallas, y ocupaba á lo lejos
dos columnas bajaron por la orilla derecha hacia
puntos muy avanzados. Animabala el mejor espí-
Biberik ; pero un tiro escapado en la columna del
ritu, tenian gran coalianza en la plaza, en sus ge-
general Schaál esparció la confusion; pues las tro-
fes, en sus fuerzas, y sabia ademas que estaba en-
pas, todavía visorias, no tenian aquel aplomo que
cargada de defender un punto importantísimo para
muy luego adquirieron bajo sus generales. Hubo
la salvacion de la Francia.
necesidad de retirarse, Kleber con su columna
El general Schwafeld, acampado en la orilla
protegió la operacion del modo mas imponente.
11:16
REYOLUCION
FRANCESA.
Aquella salida valió á los sitiados cuarenta bueyes
ber perdido á muchos valientes. Al otro dia, irrita-
que salaron inmediatamente.
do el rey de Prusia, mandó que se emprendiese
El 10, los generales enemigos intentaron tomar
un fuego continuo sobre la plaza, y Meunier que
el punto de Weissenau, que colocado cerca del
en dicho dia proyectaba otra nueva tentativa sobre'
Rin,á la derecha de su ataque, les incomodaba
una de las islas del Mein, quedó herido en la rodi-
much.b. Los franceses, á pesar del incendio del lu-
lla, y espiró no a causa de su herida, sino de la
1
gar, se atrincheraron en un cementerio ; el repre-
irritacion que le produjo el verse obligado á aban-
sentado Merlin se encerró con ellos, y con prodi-
donar los trabajos del sitio. Toda la guarnicion'
gios de valor conservaron el punto.
asistió á sus funerales. El rey de Prusia hizo sus-
El 26 enviaron los prusianos un parlamento
pender el fuego, mientras se estaban haciendo los:
falso, que se decia despachado por el general del
últimos honores á este héroe, y le mandó saludar
ejército del Rin, para intimar la rendiciou á la
con una salva de artillería. El cuerpo fue deposi-
plaza ; mas los generales, representantes y solda-
tado en la punta del baluarte de Cassél, cuya
dos, • ya afectos á la plaza y convencidos de que ba-
construccion había dirigido.
cian un gran servicio á la patria, deteniendo el
Ya hablan llegado los grandes convoyes de Ho-
ejército del Rin en la frontera, rechazaron toda
landa, y era tiempo de empezarlos trabajos del sitio..
proposicion. El 3 de mayo quiso el rey de Prusia
Ua oficial prusiano aconsejaba que se tomase la,
tomar á Kosteim, situado en fa orilla derecha y ea
isla de Petersau, cuya punta se estendia entre
frente de Cassel , que defendía Meunier; pero ni
Cassél y Maguncia, que se estableciesen baterías,
en aquel ataque ni en el que se repitió el 8 del
se destruyese el puente de barcas y los molinos, y
mismo mes con la mayor tenacidad, consignieroa
se diese el asalto á Cassél, luego que estuviese-
otra cosa los sitiadores que perder una multitud ml
aislado y privado de los socorros de la plaza. Pro-
de gente. Meunier, por su parte, atacó á las islas
ponia despues el dirigirse hacia el foso por donde
colocadas en !a desembocadura del Mein; las to-
corría el Zal bach, arroj arse en él bajo la proteccioa
mó, volviólas á perder, en ambas ocasiones des-
de las baterías de Petersau, enfilando este foso,
y
plegó la mayor audacia.
intentando un asalto sobre este frente formado de 111/
solo recinto. Arrojado y peligroso era el provecto,
• Ei 30 dé mayo. resolvie:on los franceses hacer
una salida genen1 sobre Mariemburgo, en donde
porque había que desembarcar en Petersau ; echar-
estaba el rey Federico-Guillermo. Favorecidos
se despues en un foso ea medio del agua, bajo
por la noche, atravesaron seis mil hombres la línea
fuego del Ilaupstein; pero también ''os
i
daebtirainnesehreirna
enemiga, se apoderaron de las trincheras, y llega-
uy eficaces. No obstante se. prelirióabrir
ron hasta el cuartel general. Sin embargo, la alar-.
por la parte del doble recinto, y en
ma que causaron, hizo que todo el ejército enemi'
frente de la ciudadela, aunque tuviese que hacer-
se un sitio doble.
0.o se alzase, y volvieron á la plaza despues de ha-
408
REVOLCCION
FRANCESA.
109
El 16 de junio tiróse la línea paralela á ocho-
iban á las orillas del Rin á buscar los caballos
é
cientos pasos del primer recinto, pero coma los
muertos que flotaban en las aguas. Este alimento
sitiados desordenaron los trabajos, fué preciso re-
produjo funestas consecuencias en muchos de ellos
tirarse. El 18 se trazó otra paralela mucho mas le-
y fué necesario prohibirlo é impedir que lo busca-
jos, es decir, á mil y quinientos pasos, y esta dis-
sen, colocando guardias en las márgenes del Rin.
tancia provocó los sarcasmos de los que babian
Un gato valia seis francos; y la carne de caballo
propuasta el atreviio ataque por la i z la de Peter-
muerto cuarenta y cinco sueldos la libra. Los ofi-
sau. Acercáronse sin embargo del VI al 25, hasta
ciales no se daban mejor trato que los soldados;
ochocientos pasos, y se construyeron baterías, cu-
y Aubert- Duba y et, invitando á comer á su estado
yos trabajos vinieroa á inutilizar otra vez los sitia-
mayor, les sirvió como un gran regalo, engato ro-
dos, y clavaron los cañones, pero por último se les
daza° de doce ratones. Pero la mayor desgracia para
rechazó y molestó con fuegos continuos. En los
esta desdichada guarnicion, era la privacion abso-
días 28 y 29 se dirigieron contra la plaza doscien-
luta de noticias. Las comunicaciones estaban taus-
tas piezas que la eubrim de proyectiles de toda es-
bien interceptadas, y habia tres meses, se ignora-
pecm. Algunas baterías flotantes colocadas sobre
ba absolutamente todo lo que sucedia en Francia.
el Rin, incendiaban el interior de la ciudad por la
Habla intentado dar á conocer su escasez, ya por
parte mas abierta, causándole un daño conside-
medio de una señora que iba á viajar á Suiza, va
rable.
por un cura que tomó el camino de los Paises Ba-
Sin embargo, todavía no estaba abierta la últi-
jos, y ya en fin por un espia que debia atravesar el
campo enemigo; pero ninguno de estos avisos ha-
ma paralela, ni tomado el primer reducto, la r uar-a
llena de ardor aun no pensaba en rendirse.
bla llegado Esperando que tal vez intentarian en-
Para !hartarse de las baterias flotantes, varios va-,
viarle noticias del alto Rin, por medio de botellas,
arrojadas en el rio, tendian redes de pescar, levan-
Tientes franceses se arrojaron á nado ea el rio, y
tabulas diariamente pero nunca encontraban nada.
fueron á cortar los cables de las lanchas enemigas.
Los prusianos que empleaban toda clase de ardi-
Uno de ellos trajo una, tripulada con ochenta sol -
des, hablan hecho imprimir en Francfort, 3lorailo-
dados que fueron hechos prisioneros.
res falsos, noticiando que Dumouriez habia echado
Pero la escasez habia llegado á su colino. Se
abajo la Convencion, y que Luis XVII reinaba con
habían incendiado los molinos, y para moler los
una regencia. Los prusianos colocados en las avan-
granos habla sido necesario valerse de tahonas, en
zadas, daban estos Monitores á los soldados de la
que no querían trabajar los jornaleros, porque ad-
guarnicion: y esta lectura causaba las mayores in-
vertido el enemigo, no dejaba de echar muchas gra-
quietudes, añadiendo á los sufrimientos que pada-
nadas al sitio en que se hallaban Ademas, apenas
clan, el dolor de defender tal vez una causa perdí
habia trigo; hacia mucho tiempo que no habia mas
da. No obstante, todos esperaban diciendo; el ejér-
carne que la de caballo, los soldados comian ratas,
4 10
IIEVOLUCION
FRANCESA
414
cito del Rin va á llegar bien pronto, algunas veces
úy anonadar al enemigo con todas las
f
otra pa rte ,
deeian: ya llega. Una noche se oyó un cañoneo muy
fuerzas reunidas; y esta era la posicion de los fra
"'continuado bastante lejos de la plaza; desp e rtárou'!
El ejércitodel Rin ocupaba el costado oriental,
•
ceses.
se todos llenos de alegría, corrieron á las armas y:
y el del Mosela el occidental; l3runswik y Wurm-
se disponian á marchar hacia el cañon francés,
ser, estaban estendido; al fin de la cadena en un
poner al enemigo entre dos fuegos. ¡Vana esiíea
cordon muy dilatado; de modo, que ambos ejérci-
ranza! El ruido cesó, sin que apareciese el ejército'
tos disponiendo de los pasos podían reunirse en una
libertador. En lin, la escasez habla llegado á ser'
de las dos vertientes, derrotar á Brunswik ó á
San insoportable que dos mil habitantes pidier4
Wurmsér, cogerá los sitiadores por la espalda, y
se les dejase salir. A uhet-Dubayet se lo permitió,.
salvar á Maguncia. Beaubarnais, valiente pero po-
pero no fueron recibidos por los sitiadores; s;
co emprendedor, hizo movimientos inciertos, y no
.quedaron entre dos fuegos, y perecieron la mayo¡
socorrió la guarnicion.
parte balo las murallas de la ciudad. Por la maña‘ní
Los representantes y generales encerrados en
varios soldados trajeron en sus capotes algunos n''
Maguncia, juzgando que no conveuia llevarlas co-
nos heridos.
sas hasta el último apuro; que si esperaban ocho
En todo este tiempo, el ejército del Rin y del
dias mas, podrían carecer de todo, y verse obliga-
Mosela no se adelantaba. Custine lo !labia mandado
dos á entregar la guarnicion prisionera; que al
hasta el mes de junio, y todavía desalentado con
contrario, si capitulaban. conseguiriau la libre sa-
-su retirada, estuvo titubeando en los meses de
lida con los honores de la guerra, conservando á
-abril y mayo, diciendo, que no tenia bastantes
veinte mil hombres, que eran ya los soldados mas
.fuerzas, que necesitaba mas caballería para soste-J
valientes del mundo, á las órdenes de Licher
ner en las llanuras del Palatinado, los esfuerzos dé.
Dulmvet, resolvieron que con yenia entregar la pla-
la enemiga; que no tenia forrajes para sus caballos
za. indudablemente si hubiesen aguardado algu-
-que era necesario esperar á que los centenos estO!
nos días mas, Beauharnais podía salvarla: pero
viesen mas crecidos para segarlos, y que entonces
despues de haber esperado tanto tiempo, tenían
marcharía al socorro de Maguncia. Beauharnaisi'
razon para no pensar en su socorro, y si para en-
sucesor de Custine, titubeando como él, perdió la
tregarse. El rey de Prusia no fue mu y severo en
•ocasion de salvar la plaza. Sabido es, que la linea
las condiciones; pues la única que puso, fué que
de los Vosgos costea el Rin, y va á terminar ne1
laguarnicion un serviria en un año contra los co-
lejos de Maguncia. Ocupando las dos vertientes de
ligados, y la dejó salir con armas y bagajes. Pero
la cadena y sus pasos principales, se consigue una
quedaban. todavía bastantes enemigos en el interior
ventaja inmensa, porque puede marcharse por una
para utilizar á aquellos soldados admirables, lla-
mados despues los Maguncianos: los cuales está
bao en. tal estreno decididos, que no quedan de-
VeSase el proceso de Custine.
442
REVOLUCION
decer á
FilANCESA.
443
sus generales cuando se trató de salir de
la plaza;—iejemplo singular del espíritu de cuerpo
midables baterías, que causaron grandes daños en
que se forma en un punto, y del cariño que se to_
la plaza. Los habitantes y la guarnicion respondie-
ma á un sitio defendido por tantos meses! Cedió al
ron al denuedo del ataque, y muchas veces des-
fin la guarnicion; y mientras desfilaba, el rey de
truyeron los trabajos de los sitiadores. El 21 de
Prusia lleno de admiracion por su valor, llamaba
junio fue terrible sobre todo, pues el enemigo in-
por sus nombres á los oficiales que se habian dis-
cendió la plaza hasta medio dia, sin que esta res-
tinguirlo en el sitio, y los cumplimentaba con una
pondiese por su parte; pero á dicha hora las mura-
cortesía caballeresca. La e yacuacion de la plaza sz
llas hicieron un fuego espantoso sobre las trinche-
verificó el 25 de julio.
ras en las que sembró el terror y la muerte que ha-
Ya liemos visto á los austriacos bloqueando la
blan reinado en la ciudad. Delineóse el 28 una
plaza de Condé, y poniendo sitio regular á Nralen
tercera paralela, y el valor de los habitantes co-
ciennes; operaciones que, conducidas simultánea-
menzó á entibiarse. Ya una parte de esta ciudad
mente con las del Rin, tocaban va á su término; el':
opulenta se !labia abrasado; los niños, ancianos y
principe de Coburgo, á la cabeza del cuerpo de ()h.:1
mugeres hablan sido encerrados en los subterrá-
servacion, bacía frente al campamento de César, y.
neos, y la rendicion de Conde. que acababa de ser
el duque de York mandaba el cuerpo del sitio. 11:.
tomada por hambre, aumentaba el desaliento de
ataque intentado al principio contra la ciudadela,
los sitiados. Varios emisarios secretos eran envia-
se dirigió despues entre el arrabal de Marly y lat.
dos para seducirlos, hasta el punto que muchos
puerta de Mons, cuyo frente presentaba mayor
principiaron á amotivarsey á pedir la capitulacion.
tension, pero estaba' menos defendido, y se prefirió
El A y untamiento era del mismo parecer que los
por mas accesible. Propúsose batir los trabajos du-
handantes, y se entendia secretamente con ellos.
rante el dia, é incendiar la ciudad por la noche, á
Los representantes y el general Ferrand respondie-
fin de aumentar la desolacion de los habitantes, y
ron con la mayor energía á peticiones que se les hi-
obligarlos á rendirse. El 14 de junio intimaron la
cieron,.y con 'el auxilio de la guarnicion, cuyo va-
rendicion á la plaza, á cuyo acto el general Fer-
lor habia llegado al mas alto grado, disiparon las
rand y los representantes Cochón y Briest respon-
reuniones.
dieron con la ma y or dignidad. Estos habian reu-
El 25 de julio prepararon sus minas los sitiado-
nido una guarnicion de siete mil hombres, é ins-
res, y dispusieron el asalto del camino cubierto.
pirado muy buenas disposiciones á los habitantes,
Felizmente para ellos, tres globos de compresion
de los que organizaron parte en compañías de ar-
estallaron en el momento en que las minas de la
tilleros, que hicieron muy útiles servicios.
guarnicion iban á obrar, y á destruir sus trabajos.
En las noches del 14
Entonces se arrojaron en tres columnas, pasaron las
y 19 de junio se abrieron
sucesivamente dos paralelas, armándolas con for-
empalizadas, penetraron en el camino cubier-
to. Asustada la guarnicion, se retiraba va abando-
Bibliolerei popular.
T. III. ti°
4 .1 4
IIEVOLUCION
FTIANCESA.
415
pando sus baterías; pero el general Ferrand la hizo
volver á las murallas, y la artilleria, que !labia he-
que fueron por una parte la insurreccion de Lyon,
cho prodigios durante el sitio, causo todavia los
y la de Marsella y 1 olon por otra.
mayores estragos á los sitiadores, y los contuvo
Lyon consentía en reconocer la Convencion pe-
casi á las _puertas de la plaza. Al otro dia 26, el
ro rehusaba obedecer á dos decretos que eran el de
duque de York intimó la rendicion al general Ver
enviar á Paris las causas empezadas contra los pa-
_
rand, declarando que espirado aquel dia, no escu
triotas, y el que deponia las autoridades, y man-
diaria proposicion alguna, y que la guareicion y
daba formar otro Ayuntamiento provisional. Los
los habitantes serian pasados á cuchillo. Con esta'
aristócratas ocultos en Lyon, atemorizaban á la ciu-
amenaza se aumentaron las reuniones de tal modo
dad con el restablecimiento del antiguo Ayunta-
que llegaron á ser temibles, presentándose
miento montañés, y por temor de inciertos peligros
al:
la arrastraban álos verdaderos de una revolucion de-
A y untamiento un gran gentio, en que se hallaban,
nachos hombres armados con pistolas y puñales.'
clarada. El 4 5 de julio condenaron á FY1 norte los lyone-
Doce individuos tomaron la palabra en nombre de
sesálos dos patriotas Cimbel . y Riard, y desde este
todos, é hicieron formalmente la proposicion de
dia seles declaró en estado de rebelion. Viendo los
rendir la plaza. Celebrábase consejo de guerra eu
dos girondinos Casset y Biroteau aparecer el realis-
medio del motin y ningun miembro podia salir de
mo, seretiraron. No obstante, habiendo reemplazado
al presidentede la comision popular que protegia á
d, hasta que hubiesen resuelto la rendicion; pues
los
emigrados, las determinaciones fueron desde enton-•
dos brechas, unos habitantes mal dispuestos, y un
ces un poco menoshostiles. Reconocian la Consti-
sitiador esforzado, no permitian va mas larga re-
tucion y ofrecian someterse; pero siempre con la
sistencia. La plaza se rindió el 28'dejulio; la guar-
condicion de no ejecutar los dos decretos principa-
nicion salió con los honores de la guerra, tuvo que
les. En este intervalo, los caudillos fundian cañones,
entregar las armas, pero pudo volverse á Francia
. acopiaban municiones,parcela que las dificulta-
con la única con licion de no servir en un año con-
des no dehian terminars `e sirio por la fuerza de las
tra los coligados. Eran otros siete mil soldados va-
armas.
lientes que podian hacer grandes servicios contra
Mucho menos temible era Marsella , pues sus
los enemigos del interior. Valenciennes !labia su-
batallones arrollados mas allá del Durance por Car-
frido cuarenta y un dias de bombardeo, y habia re-
teaux, no podian resistir mucho tiempo ; pero ha-
cibido ochenta y cuatro mil balas de cañon , veinte
bia comunicado á la ciudad de Tolon, hasta en-
mil granadas, y cuarenta y ocho mil bombas. El
tonces tan republicana , su espirito de rebelion.
general y la guarnicion, Rabian cumplido con su
Este puerto, uno de los primeros del mundo, y del
deber, ‘.. la artilleria se habla cubierto de gloria.
Mediterráneo, daba envidia á los ingleses
q ue cru-
En este momento, la guerra del federalismo se
zaban en sus aguas. Varios emisarios de Inglaterra
hallaba reducida á sus dos verdaderas calamidades
intrigaban sordamente en él , y preparaban una
1
REVOLUCION
FRANCESA.
14 7
traicion infame. Las secciones se hahian reunido et.
13 de julio , y procediendo como todas las del Me.:
ignorante y menos nueva en la guerra que en se-
diodia, habial depuesto al A y untamiento, y cerra_.
de 1792. La atemorizaban menos las trai-
do el club jacobino. 'Transmitida la autoridad á.
tiembre
ciones que en abril de 1793 ; no la apuraban tanto
manos de los federalistas, estaba a punto de pasar
o y 42 de ju-
las insurrecciones como en 31 de ma
sucesivamente de fraccion eu fraccion á los mili-
y
nio ; si estaba mas aguerrida y mejor obedeci-
grados y á los ingleses; y el ejército de Niza ea su
da, se hallaba invadida a la vez por todos los pun-
estado ae debilidad no podía evitar tamaña des-
tos, al Norte, en el Rin, en los Alpes y en los Pi-
b
gracia. Todo era de temer, y aquella gran tempes.
•
rineos.
tad, amontonada sobre el horizonte del Mediodia,
Con todo no conoceria bastante los males que
se habia lijado en dos puntos , L y on y lf olon.
alligian entonces á la república, el que se limitase
En el espacio de dos meses se !labia ido. espli-
considerar los cinco ó seis camposde batalla en que
cando la situacion politica, y era mas grave y de-
corria la sangre humana; pues el interior del pais
terminado el peligro que antes parecía menos ge-
ofrecia un espectácu l o verdaderamente deplorable.
neral y aterrador. En el Oeste estaba la plaga de-
Los granos eran siempre caros v escasos, de tal ma-
voradora de la Vendée; en Marsella, una sedicion
nera que se vianen las puertas de los tahoneros pen-
obstinada ; en Tolon una traieiou oculta; en Lyon
denciascontínuas para alcanzar un poco de pan; y va-
una resistencia abierta y un sitio; en el Rin y en
namente se disputaba con los vendedores ó merca-
el Norte, la pérdida de dos baluartes que ta.r tanto
deres para hacerlos recibir los asignados en cambio
tiempo babian contenido á la coalicion, é impedido
de los objetos de primera necesidad. El padeci-
que marchase el enemigo sobre la capital. No hay
miento habia llegado á su colmo: quejábase el pue-
duda que en setiembre-de 4792, cuando los pru-
blo de los logreros que ocultaban los géneros ,
sianos se acercaban á Paris y hablan tomado á.
los agiotistas que los encarecian, y que por medio
Longwv v á Verdun ; que en abril de 4793, des-
de su tráficodesacreditaban á los asignados. El go-
pues de la: retirada de Bélgica ,• de la derrota de
bierno tan disgustado como el pueblo , no tenia
Neerwinden, de la desercion de (Miman iez. v de la
para subsistir mas que los asignados que se ha-
primera sublevacion de la Vendée; y que en 31 de
bian de dar en cantidad tres ó cuatro veces mas
mayo de 1793, despues de la insureccion general
considerable para pagar los mismos servicios , no
de los departamentos, de la invasion del Roselloa
atreviéndose á emitir otros por temor de no des-
por los españoles , y de la pérdida del campo de
conceptuarlos mas ; de modo que va no se sabia
como mantener al pueblo y al gobierno.
Famars; no hay duda, decimos, que en otras epa--
Con todo, la produccion general no habia dis-
cas los peligros habian sido criticas, pero. quita.no
minuido; y aunque la noche del 4 de agosto no
fueron tan verdaderos como en esta cuarta(da-
hubiese producido todavía, sus grandes efectos,
ma crisis de la revolucian. La Francia era 'Menos:
carecia la Francia de trigo, 41i de materiasprima-
4 18
DEVOLUCION
FRANCESA.
119
rias y elaboradas; pero su distribucion igual y
se metálico, esto es, que cambiase cierta cantidad
tranquila se habia imposibilitado con los efectos
en dinero, oro ó plata , por una cantidad nominal
del papel moneda. Como la revolucion al abolir la
y mayor de asignados; é impuso igual castigo á
monarquía habla querido pagar todas sus deudas
cualquiera que pusiese precios diferentes á las
y no por destruir la venalidad de los empleos s¿
1
mercancías, segun se hiciera el pago en metálico ó
habia dispensado de reintegrar su valor á los que
los habian comprado, contaba para todo esto y pa-
en asignados. Pero estos medios no impedian los
inconvenientes, ni dejaban que se pronunciasen
ra defender el nuevo Orden de cosas contra la
con mas rapidez. Eu junio, un franco de metal
Europa conjurada, con los bienes nacionales con-
valía tres francos de asignados ; y en agosto , dos
fiscados al clero y á la nobleza. Para poner en cir-
meses despues, un franco de plata valla seis fran-
culacion el valor de estos bienes, !labia inventado.
cos de asignados; la proporcion, que al pronto era
los asignados que los representaban, y que por me-
de uno á tres, habia ascendido de uno á seis.
dio de compras debían volver al erario y quemarse,.
En semejante situacion, se negaban los mer-
despues; pero como se dudaba del triunfo de la •
caderes á dar sus géneros al mismo precio que en
revolucion v de la validez de las ventas, no se
otro tiempo, porque la moneda que se les ofrecia,
compraban ros bienes; y los asignados subsistian
ya no tema mas que la quinta ó sesta-parte de su
en circulacion como una letra de cambio no acep-
valor ; de consiguiente los guardaban , rehusándo-
tada, y se envileciau con la desconfianza y la esce-
los á los compradores. No cabe duda en que esta
siva cantidad.
disminucion de valor hubiera sido para los asigna--
Solo el metálico permanecía siempre como la
dos un inn-onveniente absolutamente nulo, si todos'
medida real de los valores, y nada perjudica tanto
no recibiéndolos sino por lo que realmente valian
á una moneda de dificil circulacion, como la riva-
los. hubiesen tomado y espendido en los propios térl
lidad de otra cierta y corriente. La una se guarda
mulos. En este caso, siempre hubieran podido ha-
y no se dá , la otra se ofrece en abundancia y la
cer las funciones de signo en los cambios sir-
y
desacreditan; esta fué la suerte de los asignados
'
viendo en la circulacion como cualquier otra mo-
respecto del metálico. La revolucion, condenada á
neda; pero los capitalistas que viviau de sus rentas
rentas,
valerse de medios violentos, ya no porfia detener-
los acreedores del Estado que recibian ó una renta
se. Había puesto en circulacion [orzada el valor
anual, ó el reembolso de un empleo, se veían obli-
anticipado de los bienes nacionales, y debia tratar
de sostenerla por medios forzosos. El 11 de abril,
iodos los deudores se daban prisa it pagar, y br
á pesar de los girondinos que luchaban generosa
gados los acreedores á tomar un valorficticio,
l o
pero imprudentemente contra la fatalidad de aque-
o
recibían la cuarta, quinta ó sestapartedecisu' so
lla situacion revolucionaria, castigó la Convencion
pital; los jornaleros, en fin, que tenían que aceptar
con seis años de presidio a cualquiera que Yendie7.
el trabaja que se les proporciona, no acertaban,
420
navoLocioN
FRANCESA.
421
á juntarse para aumentar los jornales en doble
arrebataban atropelladamente los Ayuntamientos, y
triple , segun los asignados disminuían en la mis-
ma proporcion, y no recibian mas que una parle de
los individuos que querían proveerse para un caso
lo que les era necesario , para obtener en cambio
de necesidad. La escasez se hacia sentir mas en
los objetos de sus necesidades. El capitalista medio
Paris que en ninguna otra ciudad de Francia , por-
arruinado , estaba descontento y silencioso , pero
que era mas dificil abastecerla, mas concurridos
furioso el pueblo llamaba logreros á los que no
sus mercados , y mas grande el temor de los ar -
querían venderle al precio ordinario , y pedia que
rendadores. Ea los dias 3 '' de mayo , no había
á los tales logreros se les enviase á la guillotina.
podido menos la Conveneion de dar un decreto, en
Tan incómoda situacion era un resultado for-
cuya virtud todos los arrendadore s y trath:an tes en
zoso de la creacion de los asignados, asi como los
granos estaban o'digados á declarar la cantidad
asi;.;nados mismos fueron creados por la necesidad
de trigo que tenian, ' á. hacer trillar el que tolavia
de pagar las deudas antiguas, los antiguos empleos
estaba en mies, á llevarlo á los mercados eselusi-
y una guerra ruinosa; y por las mismas causas el
vamente. y á venderlo á un precio razonable, li-
maxiniun
jado par cada Ayuntamiento, tomando por guia los
debía bien pronto resultar de los asigna-
dos. Poco importaba, en efecto, que se hubiese
precios anteriores del primero de enero al pi linero
de mayo. Nadie pocha comprar para subvenir á sus
puesto en cireulacion esta moneda forzada, si el
necesidades por mas tiempo que un mes, y los que
mercader, lijando precios mas altos , consegnia li-
hablan vendido ó comprado á un precio superior á.
bertarse de la precision de recibirla; había , pues,
la tasacion , ó mentido en sus declaraciones , eran
que poner á los géneros un precio forzado como el
castigados con la contiseacion de sus bienes y con
de la moneda. Luego que la ley dijo: el papel vale
una multa de trescientos á mil francos. Para ave-
seis francos, debió decir tambien: tal mercancia no
riguar la verdad, se binan dispuesto visitas do-
vale mas que seis francos; porque de otro modo el
miciliarias, y ademas debian enviarse al ministro
mercader se libraba del cambio ; poniéndola á
del interior por todos los Ayuntamientos, el estado
doce.
de todas las declaraciones, a lin de hacer una es-
A pesar de las escclentes razones que hahian
tadistica general de los abastos de Francia. El
dado los girondinos, tomadas de la economía or-
A y untamiento de Paris, que siemp r e aliadla
dinaria de las cosas , fijé necesario establecer la
dos de policía á los decretos de
G -
°ban-
tasacion de los granos. El mayor padecimiento pa-
bia arreglado tambien la dis etrilinicil non¿i11 '
liuilia-
en
ra el pueblo es la falta de pan. Los granos no falta-
as tahonas, y nadie podia presentare en ellas sin
si
ban, pero los arrendadores que no quedan expo-
cédulas de seguridad , que espendian las juntas
nerse al alboroto de los mercados , ni entregar el
revolucionarías , y en las que se hallaba marcada
trigo á la tasa de los asignados , se ocultaban con
p
larecpaenrteidioand de pan que se
adda
de
,dne q
polla pedir •
quielee srae
sus géneros. El poco grano que se presentaba , lo
al número
personas
4 92
REVOLUCION
FRANCESA.
423
componia la familia. Se habia llegado hasta el
punto de establecer el modo en que se habían de
miento había espedido las órdenes mas severas
poner en lila
Pache imprimió este aviso tan sencillo como la r-
(l'aire qüeue) Ú pedir la vez á las puer-
tas de las panaderías ; á cuyo efecto, se ataba una
cónico :
cuerda á la puerta, y cada uno la :enia cogida con
la mano para no perder su puesto, y evitar Ja
EL CORREGIDOR PACIIE Á SUS CONCIUDADANOS.
confusion. Pero muchas veces, algunas mugeres"
mal intencionadas cortaban la cuerda, originando—.
«Paris contiene setecientos mil habitantes : el
suelo de Paris nada produce para su alimento, sus
se de ello tan espantoso alboroto, que era forzoso
llamar á la fuerza armada para restablecer el Or-
vestidos y sus recreos; es, pues, preciso que lo re-
den. Ya se deja ver á cuantas desazones se halla
ciba todo de los departamento s o del estrangero.
«Cuando llegan comestibles y otros géneros á
condenado un gobierno, y cuantas medidas vejato-
rías tiene que emplear luego que se ve obligado á
Paris, si los habitantes los roban, cesarán de
presenciarlo y á arreglarlo todo. Pero en la situa-
traerlos.
«Por consiguiente, Paris no ya tendrá nada para
CiOn que describimos , cada cosa estaba enlazada
con otra. El establecimiento forzoso de los asigna-
el alimento, vestido y recreo de sus numerosos
habitantes, y es muy probable que setecientos mil
dos habla obligado á forzar los cambios, los pre-
hombres desprovistos de todo, se devoraran en-
cios , y hasta la cantidad , la hora y el sistema de
las compras; el último hecho resultaba del prime-
tre sí.»
Desde entonces el pueblo dejó de entregarse aI
ro, y este halda sido inevitable como la misma re-
robo, pero continuaba pidiendo terribles medidas
volucien.
contra los mercaderes, v se rió al cura Santiago
Entretanto, la carestía de los abastos que habla
Roux amotinando á los 'franciscanos para que se
producido el in/Juin/un ó la tasa, se estendia á todos •
insertase en la Constitucion un artículo relativo á
•
los renglones de primera necesidad. Carnes , le- •
los logreros. Desencadenábanse también demasia-
gumbres, frutas, especias, combustibles, bebidas,
do contra los agiotistas, que segun se aseguraba,
telas, cueros para calzados, todo habla aumentado
hacian subir el precio de los efectos, especulando
á medida que les asignados hahian disminuido , y
en asignados, oro, plata, y papel estrangero. La
el pueblo se obstinaba cada dia mas, en tener por
fantasía popular se creaba monstruosidades, y por
logreros á todos los mercaderes que se negaban á
do quiera vela enemigos encarnizados, cuando no
recibir una moneda sin valor. Ya dijimos que eni
habia mas que codiciosos jugadores, que se apro-
febrero había robado el pueblo las tiendas de los
vechaban del mal, pero que no lo causaban, ni
especieros por consejo de Marat, y en julio saqueó-
ciertamente podian producirlo. El envilecimiento
completamente unas barcas cargadas de jabon que
de los asignados provenia de una multitud de cau-
por el Sena llegaban á Paris. Indignado el Ayunta-
sas: de su esces ►ra cantidad, de la incertidumbre
424
REVOLUCION
125,
FRANCESA.
ale su validez, que debía desaparecer si sucumbía
que era una garantia para el es-
la revolucion, de su cornparacion con el metálico
,
capita les
de ,
codar
v rivalizaba con nuestros asignados. No
que no perdia su realidad, y con los géneros, que
trangero
faltan motivos para creer que Pitt habla estimula-
conservando su valor, reusaban trocarse por una
do á los banqueros ingleses a firmar gran cantidad
moneda que tenia el que representaba. En este es,
de este papel, y hasta que les habia abierto un cré-
tado de cosas no quedan los capitalistas guardar
dito considerable para aumentar su mole, y contri-
sus fundos en forma de asignados, porque estos
buir de este modo al continuo descrédito de los.
perdiaa diariamente, y por lo mismo cuidaban de
procurarse dinero, pero seis años de mal estar
asignados.
Dábanse tambien mucha prisa para lograr ac-
asustaban á vendedores v compradores de metálico:
ciones de las compras de hacendistas, que al pare-
_Entonces pensaron en comprar géneros; pero ofrea•
cer estaban fuera de los tiros de la revolucion de
clan un plazo transitorio; porque no podían guaro-,
la contrarevolucion, y que ofrecan ademas intere-
darse largo tiempo, y un plazo peligroso porque el,
ses ventajosos. Las de la compañía de descuento-
furor contra los logreros Babia llegado a su colmo;
gozaban de gran favor; pero las que se buscaban.
originándose de esto, que todos procuraban poner
con mas codicia eran las de la compañía de las In-
suscauda les en paises estrangeros. Cuantos poseian
dias, particularmente, porque en cierto modo te-
.asignad es se daban prisa á hacerse con letras de
nian una hipoteca que no podia embargarse, con-
•
cambio sobre Lóndres, Amsterda.n, Hamburgo,
sistiendo en buques y almacenes esparcidos °por
nova y todas las plazas de Europa; dando para ob-
todo el globo. En vano se las había sujetado a un
tener estos valores estrangeros otros enormes na-
considera. ble derecho de traspaso: los administra-
cionales, envileciendo y abandonando de este modo
dores se eludian de la ley, aboliendo las acciones,
los asignados. Algunas. de estas letras de cambio se
y reemplazándolas con una mera inseripcion en
efectuaron y cobraron fuera de Francia por los
los registros de la compañía, que se hacia sin for-
enemigos. Estas letras se pagaban con muebles
malidad. De este modo defraudaban al Estado de
magniticos, despojos del lujo anterior, que consis-
una renta importante, puesto que cada dia se efec-
tia en ebanistería, relojería, espejos, bronces do-
tuaban much•os millares de traspasos, é inutilizaban
rados, porcelanas, cuadros, adicciones preciosas;
las precauciones tomadas pata impedir el agiotaje.
que pronto se convertian en guineas 6 en ducados,
Vanamente tambien, para disminuir el atractivo
pero solo se realizaban en paqueña parte, deseadas
de estas acciones, se había recargado su producto
por los capitalistas amedrentados, que no quedan
con un derecho de cinco.por ciento; pues los divi-
emigrar, sino dar una garantía sólida asta fortuna;
dendos se distribuian á. los asentistas, como reem-
y asi es, que casi todas se quedaban en la plaza,
bolso de una parte del capital, y con esta estrata-
pasandoselas los mas medrosos unos á otros. De
gema trampeaban tambien la les, los• administrado-
consi g uiente, estas letras formaban
res. Asi es, que estas acciones de seiscientos Eran--
un total partl-
426
U
REVOLUCION
11.
FRANCESA .
4/7
cos,, llegaron á mil, y mil doscientos, y hasta dos
El reintegro de los empleos, el pago de los
mil francos; y eran otros tantos valores que se
grandes suministros hechos al Estado para las ne-
oponían á la moneda revolucionaria, y que servil'
cesidades de la guerra, y la prontitud de muchos
para desacreditarla.
deudores en satisfacer sus deudas, habian amon-
Todavía se oponían á los asignados no solamen-
tonado grandes fondos en algunas manos. La guer-
te todas estas clases de fondos, sino tam bien cierta
parte de la deuda pública, y aun otros asignados
ra y la zozobra de una revolucion terrible habian
interrumpido muchas operaciones comerciales,
particulares. Babia en efecto un caudal de cm-
-próstilos hechos, bajo todas formas: los había del
causado grandes liquidaciones, y aumentando Cam-
bien la suma de los capitales estancados, que bus-
tiempo de Luis XIII, N' entre los abiertos por
caban fianzas. Estos capitales, acumulados de este
Luis XIV, los !labia de diferentes creaciones. Pre_
modo se entregaban á un agiotaje completo en la
ferianse generalmente los antecesores a la monar-
bolsade Paris, cambiándose sucesivamente en oro,
quia constitucional á los que se hicieron con moti-
plata, géneros, letras de cambio, acciones de com-
vo de las necesidades de la revolucion ; y todos
pañía, antig los contratos contra el Estado, etc. Allí
estos se contraponian á los asignados, hipotecados
como de costumbre, iutervenian esos jugadores
en los bienes del clero y de los emigrados. Final- -
aventureros, que se esponen a toda especie de azar,
mente, entre los mismos asignados se habian algu-
especulan sobre los accidentes del comercio, sobre
nas diferencias. De unos cinco mil millones erni tidos
el abastecimiento de los ejércitos, y sobre la bue-
desde la creacion, mil millones habian vuelto aen-
na fe de los gobiernos, etc. Puestos en observacion
trar por las compras de bienes nacionales; unos:
en la bolsa, se aprovechaban de todas las subidas
cuatro mil millones con corta diferencia permane-
en la baja constante de los asignados. Esta baja
cian en circulacion, y de estos podian contarse:
principiaba en la bolsa primeramente contra la
quinientos millones creados en tiempo de Luis XVI'
accion al metálico y á todos los valores movibles,
con el busto real; los cuales, decian, en caso de.
y luego se verificaba respecto de las mercancías
contrarevolucion serian mejor tratados y admitidos
que se encarecian en los almacenes y mercados.
á lo menos por parte de su valor; ganando de este
Sin embargo, los géneros no subían tan rápidamen-
modo el diez ó el quince por ciento mas que los
te como el metálico, porque los mercados están le-
otros. LGSm. ignados republicanos, -único recurso del
jos de la bolsa, y porque ademas no pueden los
gobierno, y moneda única del pueblo, estaban desa-
mercaderes mancomunarse tan rápidamente
creditados completamente, y no podian sostener
los agiotistas reunidos en una sala. La df como
los
la competencia con el metálico, los géneros, los
determinada en la bolsa no se esta decía fue-
papeles estrangeros, las acciones de las compras
ra de ella sino despues de un tiempo mas ó me-
de hacendistas, los diversos créditos contrae! Es-
nos largo; el asignado de cinco fa
tado y aun contra los mismos asignados reales
valía mas que dos en la bolsa,rNanleioas'aclunue(vreas no
428
I1EVOLUCION
FlIAYCl/SA.
+29
los mercados, y los agiotistas lograban de este mo-
do el intervalo necesario para especular. Teniendo
ro con la condesa de Beaufor, y el segundo con la
sus capitales prontos, tomaban metálico antes de
cómica Descoings. Se asegura tambien que Cha-
no , dedicado
la alza; luego que subia con respecto á los asigna_
bot, disoluto como buen ex-capuchi
dos, lo cambiaban con estos, de los que tenian ma--
algunas veces á cuestiones de hacienda, se entre-
yor cantidad; v como el género no (labia tenido
gaba al agiotaje con los dos hermanos llamados
tiempo volver á subir, con esta mayor cantidad
Frev, arrojados de Moravia por sus opiniones revo-
de asignados se procuraban mayor cantidad
lucionarias,.} que hablan venido á Paris para ha-
de g éneros, y los revendian cuando volvía á
cer el comercio de banquero. Fabre d' Eglantine
establecerse la proporcion. Su táctica consistia
especulaba tambien.con ellos; v aun hubo (pilen
en embargar el metálico y el género , ínterin
acusaba á Danton, de que tomaba parte, pero sin
que uno y otro subian respecto del asignado; y su'
, presentar ninguna prueba.
lucro no era otro que el del aumento de to-
-La intriga mas vergonzosa fué la que ligó al
das las cantidades respecto del asignado; sien-
haron de Batz. banquero y hacendista afamado,
do muy natural que se hiciesen odiosos por tia
con Julien de Tolosa y Delaunay de Angers, los di-
beneficio fundado siempre sobre una pública cala-
putados mas decididos á hacer fortuna. Rabian
Su jue go se estendia á la variacion de toa
formado el provecto de dilatar las malversaciones
das las especies de valores como el papel estran-
de la compañia delas Indias, hacer bajar sus ac-
gero, las ac, iones de las compañías etc.,
ciones, comprarlas al instante, y hacerlas subir
aproar
e-
'despues por medio de propuestas mas suaves, rea-
hándose de todos los accidentes que podiau ClIG---
- !izando de este modo las ganancias de la subida.
sar diferencias, como una derrota, una mocion,
D' ETagnac, aquel abate sutil, que fué proveedor
una noticia falsa. Formaban una clase haqantecor
de Dinnouriez en Bélgica, que logró despues la
siderable, pues se contaban banqueros estranger,
empresa general de acarreos, y cuyas contratas de-
hacendistas, usureros, antiguos clérigos ó nohl
fendia Julien en la Couvencion, habla de facilitar
revolucionarios enriquecidos, y algunos diputados
por agradecimiento los fondos del agiotaje Julien
que, en honor de la Convencion, no eran mas que
se proponía incluir tambien en la intriga á Fabre, á
cinco ó seis, v que tenian la pérfida ventaja deY
Chabot y á otros, que podian ser mu y útiles como
contribuir á la variacion de fondos con propuestas
miembros que eran de diversas juntas.
hechas de intento. Vivian entre los placeres, e,
La mayor parte de estos hombres estaban enla-
cómicas, ex -monjas, ó condesas, que del papel de
zados fuertemente con la revoluciou, y no quedan
queridas pasaban algunas veces á desempeñar el
desacreditarla, pero á todo trance deseaban afian-
de agentas de negocios. Los dos principales dipu-
zarse goces y fortaleza. No se conocian todas sus
tados metidos en estas intrigas eran Julién de To-
secretas tramas; pero como especulaban sobre el
losa, y Delaunay de Angers, que vivian, el prime-
descrédito de los asignados, se les achacaba el mal
Biblioteca popular.
T. III. 444
130
REVOLLICIGN
de que se aprovechaban; y como tenian consigo á
muchos banqueros estrangeros, se les cresa agen_
tes de Pitt y de la coalicion, é instrumentos del
misterioso influjo tan temido, del ministerio inglés.
En una palabra, estaban indignados contra los
agiotistas y logreros, y se pedian contra unos
CAPITULO III.
y
otros los mismos suplicios.
Asi es, que mientras el Norte, el Rin, el Medio.
dia y la Vendee estaban invadidos por nuestros
Llegada y recibimiento que tuvieron en Paris los comisionados de
enemigos, nuestros recursos de hacienda Consistian
las Asambleas primarias.—Retirada del ejército del Norte y
en una moneda no aceptada, cuyo resguardo era
del Campamento de César.—Fiestas del aniversario de 40 de
agosto, é inauguracion de la constitucion de 4793.—Medidas
incierto como la misma revolucion, y que á. cada
extraordinarias de salvacion publica.—Decreto por el que se
acontecimiento disminuia de valor con proporcion
manda el alistamiento en masa. —Medios empleados para ase-
al peligro. Tal era aquella situacion singular: á
gurar se ejecucion.—Institucion del Gran Libro; nueva orga-
medida que el riesgo aumentaba, y que los medios
nizacion de la deuda pública.—Empréstito forzoso.—Detalles
hubieran debido ser mayores, disminuian por el
sobre las operaciones de hacienda en aquella época.—Nuevos
contrario; los recursos se. alejaban del gobierno v
decretos sobre el niaximun.—Decretos contra la Vendée , los
los víveres del pueblo; de modo que era forzoso al
estrangeros y los Dorbones.
mismo tiempo crear soldados, armas, moneda para
el Estado y para el pueblo, y ademas de esto, ase-
Acababan de llegar á Paris los comisionados
gurarse la victoria.
que enviaban las Asambleas primarias para cele-
brar el aniversario del 10 de agosto, y aceptar la
constitucion en nombre de toda la Francia, y apro-
vechándose de esta ocasion , se quiso escitar un
movimiento de entusiasmo, reconciliar las provin-
cias con la capital, y provocar resoluciones herói-
cas. Preparóseles un brillante recibimiento, lla-
mando á muchos mercaderes de los alrededores, y
reuniendo considerables abastos , á fin de que la
escasez no viniese á perturbar estas fiestas, y los
comisionados gozasen al mismo tiempo del espec-
taculo de la paz, de la abundancia y del Orden ; y
llegaron á tal punto los miramientos, que hasta se
mandó á todas las administraciones de carruages
432
REVOLUCION
433.
públicos se les cediesen asientos, aunque ya los
ala patria; y juremos por última vez, muerte y des-
hubiesen pedido otros viajeros La administrador(
del Departamento, que con la del Ayuntamiento,
«trucciou á todos los tiranos!»
El primer cuidado fue llevarlos á los jacobinos
rivalizaba en austeridad de lenguaje y proclamas,
que los recibieron con el mayor agasajo, y les ofre-
dirijió un mensage á sus . hermanos de las Asambleas
cieron su salon para reunirse. Los comisionados
primarias clicie jdoles: «Hombres encubiertos con
aceptaron este ofrecimiento, y se convino que de-
«la máscara del patriotismo os hablarán aqui con
liberarian en el seno mismo de la sociedad, y se
«entusiasmo de libertad, de igualdad, de ,repúbli-
confundirian con ella durante su permanencia. De
«ca una éindivisible, mientras que en el - fondo • de su
«corazon, no aspiran ni se afanan sino por el res-
este modo !labia en Paris cua s
trociento jacobinos.
mas. La sociedad , que tenia entonces .sesion ca-
«tablecimiento de la dignidad real, y : por, des-
ca dos dias, quiso reunirse diariamente para deli-
«truccion desu patria. Estos son los ricos: y los ri-
berar con los comisionados de los departamentos
cos en todo tiempo han odiado á las virtudes y
sobre las medidas de salvacion pública. Decías«
«estragado las costumbres..Aqui encontrareistárd-
que entre estos comisionados, algunos se inclina-
«bien mugeres perversas, demasiado 'seductoras
ban á la indulgencia, y traian el encargo de pedir
«por sus atractivos, que se entenderán con ellos
una amnistía general ei dia de la aceptacion de la
«para arrastraros al vicio__ Temed, temed so-
Constitucion. En efecto, algunas personas habian
«bre todo á eso que fue palacio real , pues que en
ideado este medio para salvar á los girondinos pre-
«su jardín hallareis á esas pérfidas sirenas. Lse fa-
sos, y á los denlas arrestados por causas políticas.
moso jardin , cuna de la revolucion , asilo no ha
Pero los jacobinos no quedan composicion alguna,
«mucho de los amigos de la libertad y de la igual-
y estaban por la energia v la venganza, de tal
«dad, ya no es ene( dia, á pesar de nuestra activa
manera que Hassenifrátz, 'dijo se !labia calumnia-
«vigilancia, sino la sentina de la sociedad, la gua-
do á los comisionados de las Asambleas primarias,
«rida de los malvados v el antro de todos los cons-
esparciendo la noticia de que deseaban proponer
piradores. Huid de ese lugar emponzoñado ; an-
una amnistía: lo cual no eran capaces de hacer ;
teponed al peligroso espectáculo del lujo y de la
que por el contrario, para pedir las medidas ur-
«crápula, los cuadros Útiles de la virtud laboriosa;
gentes de salvacion pública y el castigo de todos
«visitad los arrabales , entrad en los talleres, en
los traidores, se unirían á los jacobinos. Los corni
«donde hombres activos, sencillos y virtuosos co-
sionados se dieron por advertidos; y si algunos, -
orno vosotros , prontos tambien como vosotros-a
cierto en corto número, pensaban en una amnistía,
«defenderla patria, os esperan largo tiempo para
ninguno se atrevió á hacer la
i
pro osicon
«estrechar los lazos de la fraternidad. Acercaos
P
El 7 de agosto por la mañana se les conduj
e o al,
«sobre todo á nuestras sociedades populares. -Unas
A y untamiento, y de este al palacio episcopal, don-
«monos, reanimémonos para los nuevos peligros de
dé se hallaba el' club de los electores, y donde..Stk
434
REVOLCCION
435
FRANCESA.
habia preparado el 31 de ma y o. Allí decia verifi-
carse la reconciliacion de los departamentos con
La 'Montaña nos salvó
Paris , puesto que de allí habia salido el ataque
Dmidiendo a GCUS01111C,
contra la representacion nacional. El corregidor Pa.
La3Iontaita nos salvo ,
che, el procurador Chaumette, y todo el Ayunta-
Despidiend o á GellSODUC.
miento á su cabeza, introdujeron á los-comisiona-
dos en el palacio episcopal. Dirijiéronse arengas
¡Váyanse al diablo Buzot,
por una y otra parte ; los parisienses declararon
Los Vergnian d y los Brissom!
que nunca habian querido desconocer ni usurpar
Bailemos la cara maula, etc.
los derechos de los departamentos ; y los co-
Desde alli se dirijan á los jacobinos, donde re-
misionados reconocieron á su vez que era una ca-
enviad
la
lumnia lo que se habla dicho de Paris ; entonces
dactan en nombre de todos los
os de
declara r á
se abrazan unos á otros, y se entregan al mas vi-
Asambleas primarias, un mensaje para
los departamentos que se ha calumniado á Paris.
vo entusiasmo. De repente les ocurre la idea de ir
á la Con y
«Hermanos y amigos, escriben, calmad vuestras
encion para darle parte de aquella recen.
ciliacion, como lo verifican,
«inquietudes; un solo movimiento nos anima aquí,
y son introducidos al
«todas nuestras almas se hallan unidas, y la liber-
momento. Interrúmpase la diScusion ; uno de los
sí, sino ja-
comisionados toma la palabra y dice: «Ciudadanos
«tad triunfante ya no tiene en torno de
Pantano ya no
«representantes, venimos á participaros la escena
«cobinos, amigos y hermanos. El
«existe; aqui no formamos mas que una enorme y
«afectuosa que acaba de ocurrir en los salones de
que va á lanzar sus fuegos so-
«los electores , á donde hemos ido á dar el ósculo
«terrible Montaña,
«bre todos los realistas y partidario s de la tiranía.
«de paz á nuestros hermanos de Paris. Mu y pron-
«Perezcan los libelistas i nfames que han calumnia-
to, asi lo esperamos, las cabezas de los calumnia-
«do á. Paris ! •qui velamos todos dia y noche,
dores de esta ciudad republicana caerán bajo et
trabajamos de concierto con nuestros hermanos
«acero de la le y . Todosasomos montañeses. ¡ Viva
«N'
«de la capital en la salvacion coman: no entrare-
«la Montaña!» 'Otro pide que los representantesden
«mos en nuestros hogares sino para anunciares
á los comisionados el beso fraternal; y al instante.
«que la Francia es libre, y que la patria está sal-
los miembros de la Asamblea dejan sus asientos,
«vada.» Esta carta, leida y aplaudida con entu-
y se arrojan á los brazos de los comisionados de
siasmo; se envia á la Conveucion para que se in-
los departamentos. Despues de algunos instantes
serte al instante en el boletin de la sesion. El en-
de esta escena de enternecimiento y entusiasmo,
tusiasmo es general; un tropel de oradores se ar-
desfilan los comisionados por el salon gritando:
rojan á la tribuna del club , y las cabezas princi-
¡Viva la Montaña! ¡Viva la república! y entonando.
pian á estrujarse. Robespierre al ver aquel es-
una cancion que decia:
truendo pide al momento la palabra, y todos se la
4 -36
REVOLUC ION
FRANCESA.
437
ceden sin vacilar. Jacobinos, comision, todos
4
aplatolea al célebre orador , que muchos aun no
te las derrotas de la Vendee, las novedades siem-
binan visto ni oido.
pre alarmantes de Tolo,
n ( Cul e nsleo ‘r,izlice‘nattb)are ltturótegrio-s
Felicita á los departamentos que acaban de sal,
do del ejército del Rin,
•
te el peligro
var á la Francia y dice: « Ya la salvaron una vez
vencedores de Maguncia; últimamen
ba
en 178,3 armándoseespontaueamente: otra v
estrenado del ejército del Norte, que estati-
iniera -
los imrepe-
do á Paris para. ejecutar d'ID de agosto;
César, y que
y ahora
ado en l c,ampaineialo h
'dueños de Con-
reuniéndose en la capital
r
. para dar el espectáculo
ol a
riales, los ingleses, los holandeses
de la m'ion y recoaciliacion general, la han salva.
v de Valeneiennes , y con fuerzas duplicadas,
de
do la tercera. En
golpe de mano. Entre el cam-
este momento , acontecimientos
podían coger con un
siniestros han aflijido 1:t la repéblica, poniendó.en
pamento de César y Paris, habla cuando mas unas
peligro su existencia; pero nada deben temer los.
cuarenta leguas, y ni un regimiento siquiera , ni
repOblícanos, y sí desconfiar de una emocion
un .obstáculo que pudiese detener al enemigo.
pudiera arrastrarles á cometer desórdenes. Qui,
Perdido el ejército del Norte, todo estaba perdido,
sieran producir ea el moinento una escasez artifi-
se recibían con ansiedad los mas pequeños romo-
y
cial, y abortar un molla; quisieran llevar el pue-
ces que llegaban de esta frontera.
blo al arsenal, para dispersar las municiones
Harto Fundados eran los temores, pues en aquel
O . pe-
garlas fuego, como acaba de suceder en muchas
momento el campamento de César se hallaba en
ciudades; y por Último no se renuncia al intento de
el ma y or peligro. En la tarde del 7 de agosto se
dar un asalto á. las carteles, para calumniar a.I
habido presentado delante de él los coligados, .y
Ya-
por todas partes le amenazaban. Entre Cambray y
ris, y romper la union que, acaba de jurarse. Des-
confiad de talesrarterías, añade, permaneced Un-,
Bouchain, ser estiende una línea de alturas, á CUYO
pié corre el Escalda, y esto es lo que se llama 'el
quilos pero firmes; contemplad sin temor las des,-
campamento de César, apoyado en dos plazas y un
gracias de la patria , y trabajemos todos por sal-
varla.»
rio. El 7 por la tarde el duque de York , encarga-
do de envolver á los franceses , desemboca á la
Calmanse al escuchar estas ,palabras , y se se-
paran despues de haber saludado al sabio orador
vista de Cambray . que formaba la izquierda del
campamento: intima la rendicion á la plaza, v su.
con repetidos.aplausos.
comandante responde cerrando las puertas , é'in-
Ningun desorden alteró á Paris en los dias si-
cendiando los arrabales. La misma tarde. Cobur-
guientes: pero nada se omitió para conmover las
llega
go, con una masa de cuarenta mil hombres e
imaginaciones, disponiéndolas a un :generoso en--
en dos columnas á. orillas del Escalda y vihaqui3a
tusrasmo. No se ocultaba ningun peligro, ni se de-
á, lapresencia de nuestro campo. Un calor sofo-
jaban de poner en conocimiento del pueblo todos:
cante paraliza las fuerzas de hombres y caballos,
las noticias siniestras; publicabanse.sucesivamens.
y muchos. soldados espiran bajo los rayos abrasa-
,1 38
REVOLIIC(ON
FRANCESA.
439
dores del sol. Kilmaine, nombrado para reemph,
su artillería ligera sobre el flanco de los enemigos,
zar á Custine, y que no habla querido a ceptar el
lisgacoáncee-1
arroja sobre ellos su caballería, y)aslloollie
mando sino interinamente, no cree poder mante-
jar. Incorpóranse entonces los batallones
nerse en tan peligrosa posicion. Amenazado por
-
resto del ejercito, al mismo tiempo que los Ingle al,
su derecha de ser envuelto por el duque de York,
c erec my
y con solos treinta y cinco mil hombres
ses é imperiales, desembocando por la
d esalenta -
frente del campo de César, lo hallan enteramente
dos que poder oponer á los setenta mil victoriosos
evacuado. Por Último, á la caidade la tarde se ha-
cree mas prudente intentar la retirada y gana;".
el campode Gavare-
tiempo buscando otra posicion. La linea del Scar-.
llan reunidos los franceses ea
pa, colocada detras de la del Escalda , le parece
Ile, apo y ados sobre Arras y Douay, y con el Scar-
bastante á propósito, pues entre Arras y Donar
pa por delante.
Asi quedó abandonado el campo de César co•
las alturas que costean el Scarpa, forman un cam-.'
mo lo habia sido el de Famars , como lo fueron
pamento semejante al de César, y como este, está•.
apoyado en dos plazas y un rio, y asi Kilmaine dis-
Cambray y Bouehain y como lo habían sido antes
Valenciennes v Conde. La linea del Scarpa, situa-
pone su retirada para el siguiente dia 8 por la •
da (letras de 11; del Escalda, no está, como es sabi-
mañana.
do, entre Paris y el Escalda, sino entre el Escalda
Su cuerpo de ejército tenia que atravesar á
y la mar; y de consiguiente Kilmaiue , en vez de
Censé, pequeño riachuelo que pasa por detrás del
marchar liada arras, acaba de hacer un movimien-
terreno que ocupaba, y él ea persona con una
to de flanco, por donde se halla descubierta parte
fuerte retaguardia marchar hacia la derecha, por
de la frontera. Los coligados pueden ocupar todo
•
donde el duque de York se disponia á desembocar.
el departamento del Norte; con una jornada mas
Enefecto, al amanecer del dia siguiente, la arti-
que hagan, pueden ir á atacar el campo de Gava-
llería de grueso calibre, los bagages y la infante-
reile, cogiendo en él al enemigo que se les ha es-
ría se pusieron en movimiento; atravesaron el
capado, ó bien marchar á Paris, ó realizar el anti-
Censé, é inutilizaron todos los pasos ; una hora
guo proyecto sobre Dunkerque. En el ínterin en-
despues, Kilmaine, con algunas baterías de arti-
vian partidas hasta Perona y San Quintiu; Paris
llería ligera, y una gruesa division de caballería,
se alarma, y corre la voz de que se ha perdido el
se dirigió bacía la derecha para proteger la retira-
campamento de César, cual sucedió á Famars,
da contra los ingleses. No podía llegar mas á pro-
que se entrega á Cambray como se entregó á Va-
pósito, pues dos batallones que habían equivocado.
lenciennes. Por todas partes se desatan contra Kit -
el camino , se hallaban comprometidos en la pe-
mame, olvidando el importautisimo servicio que
queña aldea de Marquion , haciendo tenaz resis-
acaba de hacer con su hermosa retirada.
tencia; y á pesar de sus esfuerzos iban á. ser en-
Entre estos rumores siniestros se preparó la
vueltos. Kilmaiue, llegando al momento, coloca
fiesta solemne de 10 de agosto destinada á electri-
440
REVOLUCXOrf
,FRANCESA.
zar los ánimos. Preséntase el dia 9 á la Convencion
el informe sobre la lista de los , votos, resultando-
la Convencion, forman los decanos de los departa-
que los cuarenta y cuatro mil Ayuntamientos han-
mentos una cadena, marchando enlazados por un
aceptado la constitucion, sin que faltasen mas va:
cordon tricolor, y llevando en la mano un ramo de
tos que los•de Marsella, Córcega y la Vendee.
oliva, signo de la reconciliacion de las provincias
solo Ayuntamiento, el de Saint-Tonnaut, de parta-
con Paris, y una pica destinada á formar parte de/
meato - de las Costas- del -Norte, se ha at revido á,
haz nacional, compuesto de los ochenta y seis de-
pedir el restablecimiento de los Bollones en el
partamentos. Detras de esta parte de la comitiva,
trono. El dia 40 principia la fiesta al amanecer.
vienen grupos de pueblo con las herramientas de
dirigida por el célebre pintor D tvid. A las cuatro
varios oficios. En medio de ellos se adelanta un
•de la mañana se reune la comitiva en la plar t
arado que lleva á un anciano con su esposa octoje-
de
la Bastilla: la Convencion , los enviados de las
naria, arrastrado por sus hijos, y despues de este
Asambleas primarias, entre los cuales se han eseo.
arado, sigue un carro de guerra, sobre' el cual des-
pido los ochenta y seis de mas edad para represen,
cansa la urna cineraria de' los soldados muertos por
tar á !os ochenta S' seis departamentos, las socie-
la patria. Ultimatnente, cierran la marcha varios
dades populares, y todas las secciones armadas, se
carretones cargados de cetros, coronas, escudos de
colocan al rededor de una gran fuente, llamada de
armas, v tapices bordados de flores de lis. La co-
la Regeneracion v formada de una grande estátua
mitiva ñeorre los baluartes,-se encamina hacia
la plaza de la Revolucion. Al pasar por el baluarte
de la naturaleza, que de sus pechos vierte el agua
Potssonniere, el presidente-de la Convencion da un
en un ancho pilon. Luego que el sol ha dorado la,
ramo de laurel á las heroinas de los dias 5 y 6 de
cúpula de los-grandes edificios, se le saluda can-
octubre, que están sentadas sobre sus cañones. En
tando varias estrofas con la música de la ;liarse
la plaza de la Ilevolucint se detiene de nuevo,
Ilesa. El presidente de la Convencion toma una co
prende fuego á todas las insignias de la -dignidad
pa, vierte en el suelo el agua de la regeneracion
real y de la nobleza, que conducian los carros en-
bebe luego, y pasa la copa a los decanos de l
tonces. En seguida desgarra un velo tendido sobre-
departamentos que -van bebiendo cada uno. Des
una estatua, que presentándose á la vista de todos,
pues de esta ceremonia, dirijese la comitiva (e lo
muestra los atributos de la libertad. Las salvas
baluartes, precedida de las sociedades popular
artillería señalan el instante-de su inau-uracion; y
con una bandera en que.está pintado el ojo de I
en el mismo punto suéltanse millares- -de pája---
vigilancia; en seguida viene toda la Convencion
ros con ligeras banderolas, y parece que al remon-
llevando cada uno de sus individuos un ramille
tarse por los aires
d libre la tier -
proclaman que es lb
de espigas de trigo, y ocho de ellos, colocados e
ra. Dirijense en seguida al Campo de Marte por
el centro, llevan encima de un arca el acta constdw
la plaza de los Inválidos,
os, desfilan delante de una
tucional y los derechos del hombre. Al rededor dEJe
figura colosal que representa al pueblo francés,
14'2
REVOLUC ION
FRANCESA.
143
ahogando el federalismo en el fondo de 1111 pauta
deponer el arca de la constitucion
lugar,
1
no. Llegan en fin al Campo de la C onfederacion ;-
depósito hasta e si-
donde ha de permanecer en t
al! i se divide la comitiva en dos columnas que'e
s-
ite dia, que ha de conducirse al salon de la
colocan al rededor del alar de la patria, en cuya
g •
eminencia se sientan el presidente de la Convel_
ie
Conlencion . Una gran representacion, figurando
el asedio y bombardeo !e Lila, y la heróica yesis-
cion v los ochenta y seis decanos, ocupando las
tenciade:sus habitantes ocupa el resto del dia, con
gradas los miembros de la Convencion y el conjen •
el objeto de preparar al pueblo á las escenas guer-
to de los enviados da las Asambleas primarias. Ca_
da grupo depuehlosetaccrca á deponer alternativa.
reras.
A esto se redujo la tercera confederacion de la
mente al rededor del altar los productos de so di_
Francia republicana, en donde no se velan como
cio, telas, frutos, y objetos de toda especie. El
en 1790, todas las clases de un gran pueblo, ricos
presidente de la Convencion recoge en seguida las
y pobres, nobles y plebeyos, confundidos un ins-
actas en que han apuntado sus votos las Asam-
tante en el mismo entusiasmo, cansados de abor-
bleas primarias, las coloca en el altar de la patria
recerse y perdonándose por algunas horas sus di-
Y en el mismo instante resuena una descarga ge-
ferencias de rango, y opinion; se veia, si, a un
neral de artillería, cu y o estampido acompaña un
pueblo inmenso que ya no hablaba de perdon, si-
pueblo inmenso con sus tumultuosas aclamaciones,
no de peligros, de sacrificios de resoluciones de-
jurando con el mismo entusiasmo que en 14 de ju-
esperadas, y gozando con embriaguez de aquellas
lio de •790 y 1792, defender la constitucion: ¡va-
pompas gigantescas, esperando correr al dia si-
no juramentó, á la verdad, si se.considera la letra
guiente a los campos de batalla. Una circunstan-
de la constitucion, pero muy hereje° y bien con-
cia realzaba el caracter de esta escena, y encubria
servado si seatiende al territorio y á la revolucion
lo que espíritus dañosos ó enemistados pudieran
misma! En efecto, las constituciones pasaron, co-
encontrar en ella de ridículo, cual es el peligro
rno el hamo, pero el pais y la revolucion se defen-
la arrogancia con que se arrostraba. En el primer
dieron con una constancia heróica.
14 de julio de 1790, la revolucion aun era inocen-
Concluida esta ceremonia , los ochenta y seis
te y benéfica; pero podía no ser formal, y terminar
decanos entregan sus picas al presidente ; éste
como una farsa ridícula por medio de las bayone-
forma de ellas un haz, v lo con fia con el acta cons-
tas estrangeras; en agosto de 1793, era trágica ya,
titucional, á los diputados de las Asambleas pri
pero grande, señalada con victorias .y derrotas, y
mañas, recomendándoles que reunan sus fuerzas
grave _cual correspondia á una resolucion irrev oca-
en torno del arca de la nueva alianza. Sepáranse
ble v heróica.
en seguida, parte de la comitiva acompaña la urna
Llegado era ya el momento de tomar grandes
cineraria de los franciscanos muertos por la patria
medidas. Por todas partes fermentaban las ideas
mas es
á un templo destinado á recibirla; los denlas vana
traordinarias: proponías° escluir á todos los
itEvarcturt
FRANCESA.
445
-Mies de los empleos, decretar la prision general.
-de los sospechosos, contra los cuales aun no exis
dulas Asamblea s primarias redactan una peticion,
y al siguiente dia 12 van á presentarla a la Con-
tia ninguna lev bastante espresa , hacer levantar
que esta se encargue de salvar
la poblacion en masa, apoderarsede todos losabas_
vencion, pidiendo
la patria, que no se conceda amnistía alguna,
tos, transportándolos á los almacenes de la reo'
á
queso prendan á los sospechosos e nviándolos al
blica. para que ella misma los distribuyese á Cada
frente del enemigo, y que todo el pueblo levanta-
individuo; v últimamente, se buscaba, sin acer-
do en masa, marche tras ellos. Adóptanse parte
tarso con él, un medio que facilitase al momento
de estas proposiciones, decretando como principio
suficientes fondos. Exigíase sobre todo que la Coa.
la prision contra los sospechosos; pero el provec-
vencion continuase en sus funciones sin ceder sus
to de un levantamiento en masa, que parecía bar-
poderes á la nueva legislatura, que debia su ceder-
to violento, se envía á la junta de salvacion públi-
la, y que se cubriese con un velo la constitueion
ca para que lo examine. Poco satisfechos los jaco-
como la estatua de la ley, hasta la derrota general
binos, insisten todavía y continúan repitiendo en
de los enemigos de la república.
su club, que lo que se necesita no es un movi-
Todas estas ideas se fueron proponiendo suce-
miento parcial,sino universal y completo.
sivamente en los jacobinos. No tratando ya Rohcs_
Algunos dias despues, presenta la junta su in-
pierre de moderar el arranque de la opinion, sino
forme, y propone un decreto demasiado vago con
al contrario, de enardecerla, insistió particular-
proclamas bastante frias.
mente en la necesidad de mantener la • Convencion
«La junta, esclama Danton, no lo ha dicho to-
nacional en sus funciones , dando en esto un sa-
do: no ha dicho que si la Francia es vencida rdes-
bio consejo. Disolver en aquel momento unaAsatn-
pedazada, los ricos serán las primeras victinias de
blea que se habia apoderado del gobierno entero,
la rapacidad de los tiranos; no ha dicho que los pa-
en cu y o recinto hablan terminado todas las difi-
triotas vencidos destrozarán é incendiaran esta re-
cultades, y reemplazarla por una Asamblea nue-
pública, mas bien que verla pasar á manos de sus
va, inesperta. y que se veia entregada otra veza
insolentes vencedores! Ved aquí lo que es necesa-
las facciones, era un proyecto desastroso. Los di-
rio que entiendan esos ricos egoístas.» « ,Qué es-
putados de las provincias, rodeando á Robespier-
«perais, añade Danton, vosotros, los quenada que •
- re, esclamaron, que habían jurado permanecer
«reís hacer para la salvacion de la república 9 i,V ,•-
• reunidos hasta que la Convencion hubiese tomado
e
«ya cual ha de ser vuestra suerte si sucuinhelitst
medidas de salvacion pública; y declararon que la
«libertad? Una regencia dirigida p
imbécil,
«un re y
obligarian á continuar en sus funciones. En se-
niño, cuya minoridad seroira
; en
«lin, la d
guid'a habló Audoin, Yerno de Pache, y propuso se
estnembracion de nuestras
pidiese el levantamiento en masa, v la prision de
«un espantoso destrozo! Si, los ricos provincias y
s os avasallarían,
«os estrecharian mil y
todos los sospechosos. Al punto los' comisionados
-
veces, obligándoos á
Biblioteea popular.
T. di. 442
1 46
REVOLUCION
FRANCESA•
17
«sacrificios mayores que los que tengais que ha_
«cer para salvar á vuestro pais y terminar la
, que se adopta en medio de una
guiente proyecto
«bertad!...
Convencion, añade Danton, tiene eit
universal:
«su mano los rayos populares; use de ellos, y arra-
El pueblo francés declara por el
ARTÍCULO 4.°
.°
vantarse
«jelos á la cabeza de todos los tiranos. La Conváa.
órgano de sus rees, que va le
p resentant
cons-
¿cion tiene á los comisionados de las Asambleas
todo entero en de fensa de su libertad ,áde su
«primarias, á sus propios individuos; envie á unos
titucion, y para librar, en fin, su territorio de ma
«y
« otros á ejecutar el armamento general.»
nos de sus enemigos.
« De nuevo vuelven á la junta los proyectos de
2.. La junta de salvacion pública presentará
ley, y al diasiguiente envian otra vez los jacobil.
mañana el modo de organizar este gran movimiento.
nos á- la Convencían los comisionados de las Asam-
nacional.
bleas primarias, quienes se acercan á pedir otra
Por otros articulos se habian nombrado diez y
vez, no un alistamiento parcial, sino un lev
ocho representantes, con el encargo de estenderse
anta-
miento en masa, porque dicen que las mealidas á
por toda la Francia, dirijiendo á los enviados de
medias son mortales, porque es mas fácil entusias.
las Asambleas primarias en sus requisiciones de
mar á la nacion entera que á una parte de sus
hombres, caballos, municiones y comestibles. Dado
ciudadanos! «Si pedís, añaden, cien mil soldados,
una vez este grande impulso, todo lo demas se fa-
«no se hallarán ; pero millones de hombres res-
cilitaba. Una vez declarado <pm la Francia entera,
hombres v objetos, pertenecian al gobierno, podía
«ponderan a un llamamiento general. Que no haya
este reputar cuanto creyese útil é indispensable,
«ninguna dispensa para todo ciudadano que esté
segun el peligro, sus luces y su creciente energía:
«en aptitud de tomar las armas , cualesquiera que
No hay duda que convenia levantar la poblacion
«sean las funciones que ejerza ; que solo la agri-
en. masa, interrumpiendo la produccion v hasta el
«cultura conserve los brazos indispensables a lis
trabajo necesario para la subsistencia ; pero con,
«de sacar de la tierra las producciones para la vi-
venia que el gobierno pudiese exigirlo todo, salvo
«da : que se detenga momentáneamente el curso
no disponer sino de lo suficiente para las necesi-
«del comercio, que cese todo negocio y que el
dades del momento.
«grande, el único y el asunto general de los fran-
El mes de agosto fué la época de los grandes
ceses sea la salvacion de la república.»
decretos que pusieron en movimiento á grandes
La Conveneion no puede resistir ya a aria ia-
F
Francia,; y á todos sus recursos en actividad, la
timacion tan terminante. Participando ella misma
l a
minando en ventaja de la revolucion su ostietrear;
del entusiasmo de los peticionarios, manda á suco•
mas terrible crisis.
mision que se retire para redactar al instante.el
B abia á un mismo tiempo que poner la pobla-
provecto del alzamiento general. Vuelve la conu-
p
cion en pié, proveerla de armas,. y con una nueva
sin- algunos minutos despues y presenta el si-
providencia de hacienda subvenir á los inmensos
448
REvoLucroN
gastos de tamaños movimientos; era preciso pone,
FRANCESA.
449
en relacion el papel moneda con el precio de ins.
comestibles, y de los otros géneros ; distribuir In-
«los enemigos del territorio de la república, todos
ejércitos y generales del modo mas conveniente
«los franceses se hallarán ea requisicion permanen-
cada teatro de guerra , y aplacar en fin , la ee:
te para el servicio de las armas. Los jóvenes irán
lera revolucionaria con grandes y teirol
. ib)ileesrneojez
«al combate; los hombres casados forjarán las ar-
cienes. Vamos á ver lo que hizo el g
omas, y acarrearán los víveres ; las mugeres harán
acudir á un tiempo á necesidades tan urgentes ,
«tiendas, vestidos,servirán en los depósitos; los
á pasiones tan exageradas , con las cuales debra
«niños harán hilas ;' los ancianos se harán traspor-
avenirse, como inseparables (le la energía que sal.
«lar á las plazas públicas para escitar el eritusias-
va á un pueblo en peligro.
a ln0 y el valor de los guerreros, y predicar el ODIO
Exigir de cada localidad un contingenirteeudnesttear-.
ec,( LOS RETES y el Amon Á LA REPT:iBLICA.»
minado de hombres, no convenia á las e a
Todos los jóvenes solteros ó viudos sin hijos
cías, pues hubiera sido dudar del entusiasmo de
desde la edad de diez y ocho años hasta la de veinte
los franceses en este momento, y era necesario
y cinco , estaban comprendidos en el primer alis-
suponerlo para inspirarlo. Este modo germánico
tamiento , llamado la primera requisicion. Dehian
de imponer á cada provincia una contribucion de
reunirse al momento, no en las capitales de depar-
hombres como de dinero, estaba por otra parte ea
tamentos, sino en las cabezas de distrito; porque,
oontradicion con el principio del levantamiento en
desde el federalismo , se tercian mucho aquellas
grandes reuniones por departamentos, que les in-
masa. Tampoco convenia un sorteo general , por-
que no llamándose á todos, cada uno pensaria en-
fundian el conocimiento de sus fuerzas, y la idea
de la rebelion. Ademas, !labia otro moiivo para
tonces en esceptuarse, y se quejarla de la suerte
obrar asi, cual era la dificultad de abastecer crecí_
que le hubiera obligado á servir. Es cierto que el
das masas. Los • batallones reunidos en las
'
levantamiento en globo esponia á la Francia á un
de distrito, debían principiar al instante el ejerci-
desórden en general ,promovía las burlas de los
cio, y estar dispuestos á partir á la primera ór-
moderados v contrare-yolucionarios. La junta de
den. Advertíase tambien á la generacion de veinte
salvacion pública ideó el medio mas conveniente
y cinco años á treinta, que estuviese preparada, y
á la circunstancia , cual fué el de poner á toda la
entretanto estaba encargada del servicio del in-
poblacion en estado de dividirla por generaciones,
tarior. Ultimainente, todos los demas desde trein-
y disponer de ellas por edades , segun y como lo
ta hasta sesenta estaban disponibles
reclamasen las necesidades. «Desde este momento
voluntad de los representantes , envladsoes para
«decia el decreto *, hasta que se hayan arrojado á
verificar
gu
verificar este alistamiento sucesivo ; y á pesar
de estas disposiciones' Ie_ al levantamiento en ma-
* 23 de agosto.
sa é instantáneo de toda po ) acion, estaba man-
dado de derecho en ciertos puntos mas amenaza-
486
REVOLUCION
FRANCESA.
151
dos , como la Vendée, Lyon , Tolon, el Rin ,
han ahondadas, contenia algunas partes; y que ca-
Los medios empleados para armar estos levan'
da particular debiese sufrir la visita y el reconoci-
tamientos, alejarlos y mantenerlos , eran análogos
miento de las bodegas para hacer legra con la tier-
á las circunst
a
ncias. Todos los caballos y besla:
ra, cuando contuviese dicho salitre. Las .casas
de carga, sin los cuales podian pasar la agricultura
convertidas en bienes nacionales se destinaron para
y las fábricas , eran requeridos y puestos á la dis
posicion de los ordenadores de los ejércitos . Lis
cuarteles v almacenes.
armas de calibre hablan de entregarse á la genera_
A fin de proporcionar los abastos á aquellas
grandes moles armadas , se tornaron varias dispo-
cion que marchaba, y las escopetas z picas estaban
siciones que no eran menos estraordinarias que las
reservadas al servicio del interior. En los d epar-
tamentos en que podian establecerse fábricas de
anteriores.—llubiera n querido los jacobinos que la
república , haciendo concluir eI estado general de
armas , las plazas, los paseos públicos, y los gran_
tos abastos, los comprase todos , é hiciese en se-
des edificios, comprendidos en los bienes naciena_
guida la distribucion , ya dándoles á tos soldados
les , debían servir para construir obradores. Ei
armados para ella, ya vendiéndolos á los denlas
principal establecimiento se hallaba en Paris; las
ciudadanos á un precio moderado. Esta propension
traguas se ponian en los jardines de Luxemburgo'
de quererlo hacer todo, de suplir á la misma natu-
y las máquinas para oradar los cañones á orillas
raleza , cuando no marcha á medida de nuestros
del Sena. Todos los armeros y relojeros que en
deseos, no se siguió tan ciegamente como hubieran
aquel momento tenian poco trabajo, y podian em-
deseado tos jacobinos. Sin embargo, se ordenó que
plearse en cierta parte de la fabricacion de armas,
los estados de los abastos ya pedidos á las muni-
quedaban embargados ; y para esta sola operacion
cipalidades, se terminasen y enviasen prontamen-
se hablan puesto á la disposicion del ministro de la
te al ministerio de lo interior, para formar la esta-
guerra, treinta millones ; determinando que todos
dística general de las necesidades y de los recur-
éstos medios estraordinarios se emplearian hasta
sos; que la trilla de los granos se conclu yese donde
que se consiguiese la construccíon de mil fusiles
no lo estaba , y que los mismos A y untamientos los
cada dia. Colocáhase en Paris este grande estable-
hiciesen-trillar si los particulares se negaban á
cimiento, porque toda negligencia era imposible a
hacerlo; los arrendadores propietarios de
los ojos del gobierno y de los jacobinos, y todos los
granos pagasen en especie sus contribuciones
prodigios de rapidez y de energía, estaban asegu-
atrasadas, y las dos terceras partes de las de 1793;
rados. En efecto, esta fábrica no tardó en llenar su
y en fin , que los arrendatarios y administradores
objeto.
de los bienes nacionales, presentasen las rutas
tambien en
Faltando el salitre, se pensó en estraerlo del
especie.
suelo de las bodegas, y por lo mismo se mandaron
La ejecucion de estas medidas estraordinarias
reconocer todas para ver si la tierra en que esta-
no pocha menos de ser estraordinaria tambien. Po-
,
4 5
REVOLUCION
FR 1NCESA.
5
4 3
deres limitados, confiados á las autoridades locales
que á cada paso esperimentasen tropiezos,
ya la comision de hacer marchar á los jóvenes de
y qti
por otra parte, no todas hubieran tenido la misina
la requisicion primera, armarlos, equiparlos, abas-
energía é igual efecto, no convenian ni á la nato_
tecerlos y enviarlos á los puntos convenientes, se-
raleza de las medidas decretadas, ni á su urgencia,
gun los avisos y pedidos de los generales. Ademas
por lo cual el medio 1:mico de que podia hacer uso'
ae esto, debian concluir la entera sumision de las
era la dictadura de los comisionados de la Convent
administracione s federalistas.
clon. Ya se hablan empleado para el primer levan:
A estas medidas militares habla que agregar
tamiento de los trescientos mil hombres, d ecreta-
otras de hacienda, para cubrir los:gastos de !a guer-
do en el mes de marzo , y hablan desempeñado su
ra; v bajo este aspecto ya está conocido el estado
encargo pronta y cumplidamente. Enviados á los
de Francia. Una deuda en desórden, compuesta de
ejércitos, vigilaban á los generales y á sus opera.
deudas de toda especie , de todas fechas, opuestas
dones , muchas veces contrariaban á militares
a las deudas contraídas en tiempo de la república;
consumados , pero por todas partes reanimaban el
asignados sin cré.líto alguno, á los cuales se opo-
celo , y comunicaban valor y voluntad. Encerrados
nia el metálico, el papel estrangero y las acciones
en plazas fuertes, hablan sostenido sitios heróicos
de las compras de hacendistas, y que ya no servian
en Valenciennes y en Maguncia ; y esparcidos en
al gobierno para pagar los servicios públicos, ni al
el interior habian contribuido poderosamente á so-
pueblo para comprar las mercancías que necesi-.
focar el federalismo. Por lo tanto, ernpleóseles en
taba,—tal era entonces nuestra situacion. i,Qué
hacer en semejantes coyunturas? tomar prestado ó
esta operacion, recibiendo poderes ilimitados para
emitir asignados? Tomar prestado era imposible en
ejecutar aquella requisicion de hombres v denlas
el desórden en que se encontraba la deuda , y la
objetos. Teniendo á sus órdenes á los comisionados
poca confianza que inspiraban los empeños de la
de las Asambleas primarias , podian emplearlos
república. Fácil era emitir asignados , v para esto
segun su voluntad, confiándoles una parte de sus
bastaba la imprenta nacional; pero para cubrir los
poderes; y de este modo tenian á mano unos hom-
menores gastos habla que emitir enormes cantida-
bres decididos, muy enterados de las circunstan-
des de papel, es decir, cinco ó seis veces masque
cias de cada Ayuntamiento , y sin otra autoridad
su valor nominal, y de este modo se aumentaba sin
aumentab
que la que les diesen ellos mismos, segun la necesi-
remedio la gran calamidad de su descrédito,
dad de aquel servicio estraordinario.
iba á parar a un nuevo encarecimiento en las mer-
Habla ya varios representantes en la Vendée,
cancías. Vamos á ver lo que el genio inspiró á los
Lyon v Grenohle, para destruir los restos del fede-
hombres , que estaban encargados de la salvacion
ralismo , y ademas de estos se nombraron diez y
de la Francia.
ocho con el encargo de estenderse por toda la
La medida primera y . mas individual era or-
Francia, y ponerse de concierto con los que tenian
denar la deudapública,
a
e impedir que se subdi-
151
DEvoLucloN
FRANCESA.
4 bb
vidiese en contrato de todas formas v épocas, y que
por sus diferencias de origen y naturaleza,
i
perdía el capital. «De este
si dejaba pasar un año,
nase agiotage peligroso y contrarevolue'íu_
modo, decia Cambon ,
i
euda contraida por el
.
g ario. El reconocimiento de títulos antiguos, su
( despotismo, no podrá d i stingui .rs\\e, .detsalatioqualesdelsoT
revision y clasiíicacion , exigian una ciencia parti-
«pues ha contraido la
cular, é introducían una espantosa complicacion en
«despotismo, si resucita, á que no reconoce su an-
la contabilidad. Solo en Paris podían hacerse pagar
(digna deuda cuando se haya con 9,ndid.o
al a
list
estas rentas, y muchas veces la division del cred'i-
capitalista
«nueva. Hecha esta operacion, vereis
to en muchas porciones, obligaba a los poseedores
«que
«que desea un rey, porque rey es un deudor, y
á presentarse Á. veinte pagadores distintos. [labia
«teme perder su crédito, si su deudor no se resta'-
la deuda constituida, la deuda exigible á plazo fijo,
«blece, desear la república, que llegara a ser su
la deuda que provenia de la liquidacion; y de este
«deudora , porque perdiéndola temerla perder su
modo estaba el erario espuesto todos los días á ven-
«capital.»
cimientos, y obligado a, procurarse capitales para
No era esta la única ventaja de dicha institu-
reembolsar las suina:; vencidas. «Es preciso uni-
cion; tenia otras no menos grandes, y con ella prin-
formar y republicanizar la deuda,» dijo Cambon, y
cipiaba el sistema del crédito público. El capital
propuso conve:tir todos los contratos de los acree-
de cada deuda, se convertia en una renta perpetua
dores del Estado en una inscripcion sobre un gran
de cinco por ciento; de modo que el acreedor de
i
libro, que se llamarla Gran libro de la deuda públi-
una cantidad de mil francos, se hallaba inscrito en
el Gran Libro por una renta de cincuenta francos.
ca. Esta inscripcion y el estracto que se librarla á
los acreedores, serian en adelante los únicos títulos;
De esta manera, las anteriores deudas , entre las
cuales se hallaban algunas de intereses usurarios,
v para tranquilizarlos respecto á la seguridad
otras que padecian descuentos injustos, ó se halla
conservacion (!e este libro , se decia depositar un
han gravadas con ciertos impuestos, estaban redu-
duplicado en los archivos de la tesureria, que ade-
cidas á un interés uniforme v equitativo. Trocando
mas , no se hallarian menos expuestos al fuego y
Su deuda el Estado en una renta perpétua, no esta-
denlas accidentes que los registros de los notarios.
ba ya espuesto á vencimientos ni á tener que rein-
De consiguiente, los acreedores tenían que presen-
tegrarel cap: tal, con tal que se pagasen los intereses;
tar sus títulos en un término dado, para inscribir-
hallando ademas un medio fácil y ventajoso de des-
los y quemarlos despues. Los notarios teuian Orden
empeñarse , cual era el de comprar la renta en la
de traer todos los títulos de que fuesen depositarios,
plaza, cuando llegase á bajar mas que su valor, de
Y se les castigaba con diez años de presidio si antes
tal manera, que aun cuando una renta de cincuen-
de entregarlos guardaban algunos, ó espedian co-
ta libras de réditos, y de mil francos de capital, no•
pias de ellos. Si el acreedor dejaba transcurrir seis
valiese mas que novecientas ú ochocientas libras,
meses sin hacerse inscribir , perdis los intereses;
el Estado ganada, decia Camhdn, una décima ó una
15G
FRANCESA.
117
RE VOLUCION
quinta parte del capital comprándolaenla plaza. Es_
apoderaba de sus propiedades, sino por el valor de
te rescate no estaba aun organizado por medio de
las cantidades á que aquellas ascendiesen. Adop_
una amortizacion fija, pero se iba ya columbrando
tóse del todo este provecto *, y se ejecutó tan bien
el medio, y la ciencia del crédito público princi-
como se habla concebido; v el capital de la deuda
piaba á formarse.
uniformada, quedó convertido en un caudal de ren-
De este modo la inscripciou sobre el Gran Li-
tas de doscientos millones al año. Para reemplazar
bro, simplificaba la forma de los titulos , ligaba la
los antiguos impuestos de diferente especie, de que
existencia de la deuda a la de la república, y tro-
se hallaba recargada , creyósc conveniente impo-
caba los créditos, en una renta perpetua, cuyo
nerle una contribucion de una quinta parte, la cual
ca-
pital no era reintegrable, y cu y
reducía el pago de los intereses á ciento sesenta
o interés era el mis-
mo para todas las inscripciones. Esta idea era sen-
millones. De esta manera todo se simplificaba y'es-
cilla , y tomada en parte de los ingleses; pero se
clarecia;se destruia un grande manantial de agiota-
ge, y renda la confianza; porque no podia acon-
requena mucho denuedo , y teson en la práctica
para aplicarla á Francia, y [labia un gran mérito en
tecer una bancarrota parcial en tal ó cual especie
Ja idea de hacerlo en el momento. Puede hallarse
de crédito, y no era imposible una quiebra general
sin duda alguna cosajorzada en una operaCion que
por toda la deuda.
Desde este momento era mas fácil recurrir á un
cambiaba tan bruscamente la naturaleza-4e los tí-
empréstito: y vamos á ver de qué manera se va-
tulos y créditos, los reducia á un mismo l'iteres , y
lieron de esta medida para sostener los asignados.
daba por nulos los créditos que no se presentasen á
El valor de que disponia la revolucion para ha-
esta conversion ; pero para un Estado, la justicia
cer frente á sus gastos estraordinarios , consistía
es el mejor órden posible, y aquella grande y enér-
únicamente en los bienes nacionales ; y este valor
gica uniformacion de la deuda, convenia á una re-
representado por los asignados fluctuaba en la cir-
volucion atrevida y completa, que tenia por objeto
culacion. Era preciso favorecer las ventas para re-
someterlo todo al derecho omita
coger los asignados, y darles valor escaseándolos,
El proyecto de Cambon unia á este atrevimien-
pero el medio mejor , aunque no el mas fácil de
to un respeto escrupuloso para las obligaciones
avocar las ventas, eran las victorias. Para suplir á
contraídas con los estrangeros , á quienes se ha-
ellas se idearon muchos arbitrios; por ejemplo, ha
bía prometido pagarlas en épocas fijas. Era su men.
biase permitido á los compradores realizar -su
te, que no teniendo curso los asignados fuera de
s p
gos en muchos años: pero esta medida inventadaí.ál
Francia, los acreedores estrangeros serian pagados
para favorecer
os colonos, haciéndolos propieta-
en metálico á plazos determinados. Ademas, ha-
rios, era mas propia para 'estimular las ventas, que
biendo contraido los Ayuntamientos deudas parti-
culares, molestando á sus acreedores á quienes no
• 24 de agosto.
pagaban, el Estado se encargaba de ellas , y no se
4 58
BEVOLUCION
FRANCESA.
4 59
para hacer ingresar los asignados. Con el fin de
disminuir con mas seguridad , su cantidad circu-
aun bajo este concepto, de doce á quince millones
lante, se habia acordado hacer el reintegro de los
En todo se babean recogido ochocientos cuarenta
empleos, parte en asignados, y parte en vales de
millones de asignados, que se fueron quemando ; y
mes
quidacion. Si el reintegro ascendía á menos de tres
ues , en circulacion po r el
e agost
restaban p
y seis mi-
-
mil francos , debia saldarse en asignados ;
mil setecientos setenta
l os de-
de 1793 , tres
mas debian serlo en vales de liquidacion que no pa_
llones.
salan como moneda, ni podian dividirse en canti-
El primer cuidado fue privar del valor de mo-
dades menores de diez mil libras, ni traspasarse de
neda á los asignados con busto real, que se conser-
otro modo, que como los denlas efectos al portador,
vaban con preferencia, y hacían mucho daño á los
v que eran recibidos en pago de bienes naciona-
asignados republicanos por la mayor confianza que
les. De este modo se distninuian los convertidos en
inspiraban. Aunque reducidos á tal estado, no de-
moneda forzada; pues todo lo que se trasformaba
jaron de tener un valor, se transformaron en efec-
en vales de liquidacion, consistia en cantidades po-
tos al portador , y pudieron recibirse en pago de
co divididas, dficilrnente transmisibles, (velos ri-
contribuciones ó de bienes nacionales hasta el 1.°
cos conservaban en su poder, separadas de la cir-
de enero siguiente ; despues de cuya epoca queda-
culacion y del agiotage.
ban sin valor alguno. Estos asigriados llegaban á
Para contribuir aun mas á la venta de los bienes
quinientos cincuenta y ocho millones. Con esta me-
dida iban á desaparecer de la circolacion antes de
nacionales, declarase, al crear el Gran Libro, que
cuatro meses ; y corno se sabia que todos estaban
las inscripciones de rentas se recibirian por mitad
en manos de especuladores contrarevolucionarios,
-en el pago de estos bienes : y esta facilidad debía
se daba una prueba de justicia no anulándolos, sino
producir nuevas ventas y nuevas salidas de asig-
obligándolos solamente á entrar en el tesoro.
nados.
Ya se tendrá presente que en el mes de mayo,
Pero todos estos medios no bastaban, y la can-
cuando se declaró como principio que hahria ejér-
tidad de papel moneda, era aun mucho mas consi-:
citos llamados revolucionarios , se decretó al mis-
derable. La Asamblea constitu y ente, la legislativa
mo tiempo que se establecería un empréstito for-
y la Convencion hablan decretado sucesivamente la
zado de mil millones sobre las gentes bien acom°
creacion de cinco mil y cien millones de asigna-
dadas , para subvenir á los gastos de una guerra,
dos: cuatrocientos ochenta y cuatro millones que-
de la que como aristócratas, eran reputados auto-
ra
daban sin emitir en las arcas, y de consiguiente no
res, y a la cual no querían consagrar ni sus . picr-
se hablan puesto eu circulacion sino cuatro mil
sonas ni sus fortunas. Este empréstito, re art,do
seiscientos diez y seis millones, habiéndose recogí-
como vamos á ver, se destinó segun
P
t„,„un el proyecto de
del' parte de ellos por las ventas ; y como les compra-
a
Csaiza
bouosá. qyuiptar
clircu acion mil millones de,
dores podian tomar plazos para los pagos, se debían
a
para dejar la eleecion á los dudada-
4 60
ESVOLUCION
4T
FRANCESA:
4
nos de mejor voluntad, asegurándoles algunas ven
tajas , se abrió al mismo tiempo un empréstito yo=
s. sLe ta;
ancarr
los setecientos millones
mi
ie
,
illontersdecio
contribuciones. te
Juntado. Los que se presentaban á llenarlo , r
.e de tres
eci-
tidad iloctuan
bian una inscripcion de renta de cinco por ciento
seis millones se hallaba reducida á dos mil setenta
ya decretado , y de este modo obtenian el interés
seis millones; y suponiendo, como era probable,
de sus fondos , pudiendo con esta inscripcion
que la facultad de cambiar las i nstituciones de la
nurse del empréstito forzoso, á lo menos por la can-
deuda en bienes nacionales, produciria nuevas ad-
tidad entregada en el voluntario. Los ricos de
quisiciones, se podrian recoger por este media de
mala voluntad , que esperaban la ejecucion del
quinientos á seiscientos millones. De consiguiente
empréstito forzado , recibian un título sin ningun
la masa total se hallarla reducida, tal vez por este
interés ; y que , como la inscripcion de renta
medio. á mil v quinientos ó mil y seiscientos mi-
no era mas que un título republicano con cinco por
llones. Luego por de pronto, reduciendo la suma
ciento de menos. Últimamente , como segun la
flirtuante á menos de la mitad, se devolvia su va-
nueva ley, podian servir las inscripciones por
lor á los asignados, y los cuatrocientos ochenta V
mitad en el pago de bienes nacionales, los pres-
cuarto millones existenteS en caja podio ponerse
tamistas voluntarios que recibian una inscripcion
en cireulacion. Los setecientos millones proceden-
de renta, tenían la facilidad de reintegrarse ¡Lime_
tes de los impuestos, y (l e los cuales quinientos
diatamente en bienes nacionales ; cuando por el
cincuenta v ocho- debian recibir el busto republi-
contrario, los certificados del empréstito forzoso no
cano antes. de volver á circular, recobraban tan)-
se debian tomar en pago de las posesiones adqui-
bien so valor, y podian emplearse al año siguiente.
Hahíase conseguido por el momento restablecer
ridas, sino dos arios despues de la paz; pues segun
el craito de los asignados,
el provecto, era conveniente interesar á los ricos
V esto era lo mas ese;n.
cial. Si se conseguian triunfos, la victoria los real
en el pronto término de la guerra y pacificacion de
zaria del todo, y podrían emitirse otros, realizando
Europa.
los bienes nacionales restantes, (pie eran conside-
El empréstito forzado ó voluntario baria ingre-
rables; y aumentaban diariamente con la emi-
sar mil millones de asignados, que debian quemar-
gracion.
se; y ademas, por medio de las contribuciones
La ejecncion del empréstito fbrzado era por sti na,
atrasadas iban á recogerse setecientos millones,
turaleza, pronta y necesariamente a rbitraril
de los cuales quinientos cincuenta y ocho millones
graduar los bienes sin equivocacion y sin
en asignados reales estaban va privados del valor
aun en épocas de calma, sin tomar el tiempo necesa:
de moneda, y recibidos únicamente por el pago de
rio, vsin consultar todas las probabilidades? Pues le
contribuciones; por lo cual estaban seguros que
que no es posible aun en las circustancia,; mas fa-
en dos ó tres meses se quitarían de la cireulacion,
vorables, debla serio mucho menos en un tiempo
primero los mil millones del empréstito, y despues
de violencia y de precipitacion. Per )' I •
.A1~ o Dalia
ibli o teca popular.
T. 1l L 44;3
wir
462
REVOLUCION
FRANCESA.
463
que trastornar tantas existencias, y cortar tanta,
tantas
cabezas, ¿qué significaba una equivocacion
las
opulentas,
no era ciertanyente. un rigor escesivo,
ulentas,
riquezas, ó algunas inexactitudes de reparticio
cuando tantos individuos iban a espirar en los cam-
Instituyóse, pues, para el empréstito forzado y
pos de batalla; y esta cantidad, que por otra par-
ra las requisiciones una especie de dictadura' con,
te hubiera podido tomarse sin condicion, como im-
fiándola á los Ayuntamientos. Todo indi
l
viducies ta ,
puesto indispensable de guerra, se convertia en un
ba obligado á declarar el estado de sus rentas: e
titulo republicano, y se podia emplear en rentas
-
Aventamiento, el consejo general no mbrab
contra el Estado, ó en porciones de bienes nacio-
l
cada a
revisores, que decidian, segun sus conocimientos
nales.
de las localidades, si las declaraciones eran veri.:
Esta grande operacion, consistia, pues, en sa-
símiles ; y si la suponian falsas, tenian derecho pa-
car de la seirculacion mil millones de asignados to-
ra duplicarlas. En las rentas de cada familia se
mandulos de los ricos; en quitar á estos mil millo-
tomaban mil francos por individuo, marido, mugen
nes en calidad de moneda y de valor circulante, ha-
é hijos; y todo lo denlas era considerado como
ciendo de ellos una simple delegacion sobre los
pérlluo, y por lo mismo sujeto á la contribucion.
bienes nacionales, que los ricos podiau ó no cam-
De mil francos á diez mil de renta contribuyente
biar en una porcion correspondiente de estos bienes.
la cuota era una décima parte; mil francos de su:
De este modo se les obligaba á ser compradores, ó
pérfluo pagaban cien francos, dos mil, pagaban
á lo menos. á entregar la misma cantidad de asigna-
doscientos, v asi sucesivamente. Toda renta su-
dos que hubieran dado si lo fuesen. Eu una pala-
bra, era el emplazamiento forzado de mil millones
péribia que pasase de diez mil francos, debla pagar
de asignados.
una cantidad igual á su valor. De esta manera, to-
A estas providencias, destinadas á sostener el
da familia que ademas de los mil francos concedi-
papel moneda, se añadieron otras. Despues de ha-
dos por individuo, y de lo ., diez mil francos de su-
ber destruido la rivalidad de los antiguos contratos
perlluo, sujetos á pagar la décima parte de contri-
sobre el Estado, y la de los asignados con busto
bucion, gozase todavía de una renta superior, de-
real, había que desterrar cambien' la de las accio-
bia entregar en empréstito todo el escedente; de
nes de compañías de hacendistas. Decretóse la aho-
modo qué una familia compuesta de cinco indivi-
licion de la compañía de seguridad de la vida, de
duos con cincuenta mil libias de renta, tenia cinco
la caja de ahorros, y de todas aquellas cu yos fon-
mil francos reputados necesarios, y diez mil fran-
dos consistían en acciones al portador, én efectos
cos sujetos á la décima parte de contribucion, y
negociables, y en inscripciones eu un libro, y tras-
reducidos á nueve, que en todo coinponian catorce;
misibles á voluntad. Acordóse que su liquidacion
debiendo entrar en este año los treinta y seis mil
se verificada en un plazo muy corto, y que solo
francos restantes al empréstito forzado ó volunta-
rio. Tomar un año del superfluo .á todas las clases
El decreto sobre el empréstito forzado es del 3de setiembre.
•
•
la
BEVOLUCION
el gobierno podria en adelante crearestahlecimie
FRANCESA.
465
tos de esta clase. Mandóse presentar un peala()
de consiguiente era menester rebajar estás.
forme sobre la compañía de las Indias ;
y
que por s.u.
Creía el pueblo por otra parte; que los mercade-
importancia exijia un examen particular. No se 1, -
res tenían una intencion dañada; creia en la exis-
0.
dia impedir la existencia de las letras de cambió
tencia de los logreros; y cualquiera que fuese la
sobre el estrangero, pero se declararon t raidores á
opinion de los legisladores, no podian moderar en
la patria los franceses que pusiesen sus fondos ea
este concepto á un pueblo, cu y o desenfreno per-
bancos ó casas de comercio de paises que estuvie-
mitía en todo lo lemas; y por lo mismo hubo que
sen en guerra con la república; Ppor último' se
hace -on todas las mercancías lo que se babia he-
tomaron medidas severas contra el metalice v•el
cho con el trigo, expidiendo un decreto que impo-
comercio que de él se hacia. Ya se habla castici.a..
nía pena de la vida á los logreros incluidos en el
do con seis años de prision, al que vendiese b
coin.
número de los que cometían crímenes capitales.
prase metálico, es decir, que lo recibiese 6 diese
Era considerado como logrero, el que quitaba de la
por una cantidad diferente en asignados; se impuso
circulacion los géneros de primera necesidad sin po-
igualmente una multa á todo vendedor O eomprie
nerlos en venta públicamente. Los géneros decla-
dor de géneros, que estableciese un precio diferen-
rados de primera necesidad eran el pan, el vino, la
te, segun que el pago se verificase en dinero ó en
carne, los granos, la harina, las legumbres, las fru-
asignados; y como hechos de esta naturaleza eran
tas, el carbon, la leña, la manteca, el sebo, el cá-
muy dificiles de comprobar, se vengaron aumen-
ñamo, el lino, la sal, el cuero, las bebidas, las ce-
tando la pena. A todo individuo convicto de no ha,
cinas, los paños, la lana y todas las telas, escepto
her querido admitir asignados en un pago, de ha-
las de seda; debiendo ser los medios de ejecucion
berlos dado ó recibido con alguna pérdida, se le
para semejante decreto, necesariamente inquisi-
condenó á una multa de tres
toriales
mil libras, y seis me-
v vejatorios. Cada mercader tenia que ha-
ses de arresto por la primera -tez, y
cer una 'deciaracion de cuanto habla en su alma-
en caso de
reincidencia á una multa doble, y veinte años de
cen ; y esta se había de comprobar por medio de
presidio. En fin, como la moneda de vello') era
visitas domiciliarias , castigándose con pena de
in-
dispensable en los mercados y no podía suplirle
muerte todo fraude ó complicidad. Varios comi-
sionados nombrados por
facilmente, se mandó que las campanas se destina-
los A y untamientos tenian
sen á la fabricacion de décimos, medios décimos,
el encargo de exigir la presentácion de las facturas,
etc., que vallan dos sueldos, uu sueldo. etc.
paraque con arregloáellasse pudiese fijar un precio
en armonía con las facultades del pueblo, dejando
Pero por mas arbitrios que se emplearon para
un provecho módico al mercader. Pero si, añadia
dar valor á los asignados y destruir las riválida-
el decreto, el alto precio del género, segun la fac-
des que les eran tan perjudiciales, no podia espe-
tura , i mpos.bilitaba este escaso provecho al mer-
rarse ponerles al nivel del preciode las mercancías,
cader, no se dejarla por esto de efectuar la venta
166
REVOLUCION
FRANCESA.
4 67
-al precio mas cómodo para el comprador; y así n
este decreto, como en el que disponia la declara_
autores, hay que olvidar el peligro de
lencia á sus
cion de los trigos, y su valor máximo, se dejaha-i
una invasion general, y la necesidad de vivir de
los Ayuntamientos el cuidado de fijar los precios--
los bienes nacionales sin compradores. Todo el sis-
segun el estado de las cosas en cada paraje; pero
tema de los medios forzados provenía únicamente
bien pronto iba á haber necesidad de generalizar
de estas dos causas. Roy dia, una generacion ingra-
aun estas medidas, y de hacerlas mas violentas
ta y superficial, critica estas operaciones, encuentra
estendiéndolas á mayor número de objetos.
'
violentas a las unas,y á lasolras contrarias_á los bue-
Las operaciones militares, administrativas
nos principios de economía, y junta el mal de la in-
)/ de
hacienda de esta época, estaban tan hábilmente
gratitud a la ignorancia del tiempo y de la situacion.
.concebidas, como lo permitía la situacion,
Indáguense los hechos, y sean justos con unos hom-
v eran
tan vigorosas como el peligro lo exigia. Toda la
bres, que tantos esfuerzos emplearon, y se espusieron
poblacion, dividida en generaciones, estaba á la
á tantos peligros para salvarnos.
disposicion de los representantes, y pocha ser lla-
Despees de esta: medidas generales de hacien-
mada para la guerra, para la fabricacion de armas
da y de alininistracion, se tomaron otras mas apro-
para curar los heridos. Todas las deudas ami:
piadas especialmente a cada teatro de la guerra;
y por último , se decretaron los medios est7aordi-
guas, convertidas en una sola deuda republicana,
lar”o tiempo resueltos acerca do la Vendée.
estaban espuestas á, la misma suerte, y á no tener
El carácter esta guerra estaba perfectamente
mas valor que los asignados. Destruianse las ri-
conocido : las fuerzas de la rehelion no consistían
validades multiplicadas de los antiguos contratos,
en tropas organizadas que pudiesen destruirse por
de los asignados reales, y de las acciones de las
medio de victorias, sino en una poblacion que, al
compañías' ; i n ipediase que los capitales se emplea-
parecer tranquila y ocupada con sus trabajos agrí-
sen en estos valores privilegiados, reuniéndolos
colas, se alzaba de repente á una señal convenida,
todos;—y no compareciendo los asignados, se to-
abrumaba con su mole , sorprendia con sus a ta-
maban mil millones de ellos, de los ricos que pa-
ques imprevistos á las tropas republicanas ,
saban del estado de moneda á una mera sustitucioa
caso de derrota, se ocultaba en sus bosques,
sobre los bienes nacionales. En lin, para establecer
sus campos, y volvia á sus trabajos, sin que idie-
una proporcion forzada entre las monedas y los gé-
ra distinguirse el que habia sido soldado , del
neros de primera necesidad, se dejaba á los Ayun-
no habia dejado un instante de ser labrado C Una
(ilnuae
tamientos el cuidado de recolectar todos los abas-
lucha porfiada de mas de seis meses , sublevacio-
tos y géneros, haciéndolos vender á un precio con-
hablan si
nes que algunas veces hal) . - sido de cien mil
veniente en cada punto. Jamasgobierno alguno to-
hombres, actos de la ma y or te neridad una nom-
mó á un tiempo disposiciones mas vastas, ni mas
bradía formidable. la jpiniont va sentada de que
atrevidamente concebidas ; y para culpar de vio-
el ma y or peligro dé la revolucion estaba en esta
.168
RE VOLUCION
FRANCESA.
409
w ilerra civil devoradora-, hablan de llamar forzosa-
mente sobre la Vendée toda. la atencion del go_
metidos y depuestos por haber sostenido el sistema
y á Rossignol, infractor de ella,
bienio , y provocar contra ella las medidas mas
enérgicas é iracundas. Decíase largo tiempo , que
sdaecaldaoddiSeeilPalpinrialh por los agentes del ministerio.
Completo fué el triunfa del sistema jacobino: Ros-
el único medio de sujetar a aquel pais era, no
signol , de mero comandante de batallon, fué nom-
combatirlo, sino destruirlo, puesto que sus ejérci-
tos no estaban ea ninguna parle, y por todas se
brado de repente geueral en gefe del ejército de
las costas de la Rochela. Ronsin, gefe de aquellos
encontraban. Estos deseos fueron cumplidos por
agentes del ministerio, que llevaban á la Vendée
medio de un decreto l'inoxidable *, en que la veo.
todas las pasiones de los jaconinos , y sostenían
dée , los últimos Borbones y los estrangeros esta-
que l'ose necesitaban generales esperimentados, si-
ban condenados .á un tiempo al esterminio. Consi-
no francamente republicanos ; no una guerra re-
guiente á este decreto, se mando al ministro de la
.ular sino esterminadora ; que todo hombre re-
.guerra enviase á los departamentos sublevados,
ía
cien alistado era soldado , y que todo soldado po-
materias combustibles para incendiar los bosques,
día ser general ; Ronsin, cabeza de estos agen-
los sotos y los retamares. «Los bosques, decía el
tes, fué promovido en cuatro dias á capitan co-
decreto , se talarán , se destruirán las guaridas de
'
mandante de escuadron , y general de brigada , y
los rebeldes, las cosechas se cogerán , y estarán a
se juntó á Rossignol con todos los poderes del mis-
Cargo de compañías de jornaleros, se agarrarán
mo ministerio, para presidir a la ejceucion de este
los ganados, y todo se llevara fuera del pais. Los
nuevo sistema de guerra. Al mismo tiempo se man-
ancianos, las mugeres y los niños se sacarán de
dó que la, guarnicion de Maguncia se trasladase en
alh, y se proveerá á su subsistencia con los mira-
posta del Rin á la Vendée. La desconfianza era
mientos debidos á la humanidad.» Mandábase ade-
tan grande, que los geuerales de esta valiente
mas a los generales y a los representantes comi-
guarnicion hablan sido arrestados por haber ca-
sionados, hiciesen alrededor de la Vendée los aco-
pitulado; pero por fortuna , el valiente Merlín,
pios necesarios para mantener grandes masas, y
siempre escuchado con la consideracion debida á
despees provoca,. en los departamentos cireunve-
un caracter berdico, dió pruebas de su adbesion y
ciaos. no un levantamiento parcial como ea los otros
osadía. Restituyéronse Kleber y A ebert- Duhavet
puntos de Francia, sino ti a!) repentino y general,
á sus soldados, que á viva fuerza (pulan ponerlos
echando de esta manera una poblacion entera so-
en libertad. v se trasladaron á la Vendée, donde
bre otra. La eleccion de los sugetos correspondió á
con su habilidad debla! ' reparar los desastres
la naturaleza de estas medidas. Ya hemos visto á
••u-
a
sados por los agentes del ministerio. Una verdad
Biron , Berthier, Menou y Western-lana compro-
hay que es necesario siempre repetir: nunca la
pasion es cuerda ni ilustrada , pero la pasion sola
• 1. 0 de agosto.
puede salvar á los pueblos en los peligros estre-
111
470
REVOLUCION
FRANCESA.
4 71
mados. El nombramiento de Itossignol era una es-
traña osadía: pero anunciaba una resolucion hien
enviados de las Asambleas primarias, se habia es–
tomada ; no permitia ya las medidas á medias en
contra los sospechosos, pero el pro-
pedtiodo
leyy contr
todavía presentado, y continua–
la funesta guerra de la Vendee, y obligaba á de
yec
no estaba
clararse á todas las administraciones locales , que.
mente lo andaban pidiendo, porque no era bastan–
aun estaban vacilantes. Aquellos jacobinos fogosos,
te decian , el decreto de 27 de marzo , que puja
esparcidos en los ejércitos, los trastornaban con
á los aristócratas fuera de una ley. Este decreto
mucha frecuencia; pero les comunicaban aquella
exi cria un juicio, y se deseaba uno que permitiese
energia de resclucion , sin la cual no hubiera ha-
prender sin sentenciarlos, y solamente con el objeto
bido ni armamento , ni pertrechos , ni medios de
de asegurarse de sus personas a los ciudadanos
ninguna especie. Eran injustos y aun inicuos con
sospechosos por sus opiniones. Entretanto que se
los generales, y no consentian que ninguno retro-
espedia este decreto, se decidió que los bienes de,
cediese ni titubease. Bien pronto veremos come su
todos los que se ponian fuera de la ley, pertene–,
loco ardor, combinado con la prudencia de hom-
cenan á la república ; y despues se exigieron dis-
bres mas tranquilos, produjeron los resultados mas
posiciones mas severas para los estrangeros. Ya
estaban puestos bajo la vigilancia de las juntas que
mudesmas felices. Kilmaine, autor de la bella
se hablan titulado revolucionarias, pero aun se
retirada 'crac habia salvado al ejército del Norte,
deseaba mas. La idea de una conspiración estrau–
fué reemplazado al momento por ilouchard , antes
gera, cuyo motor suponian á Pitt, ocupabamas que
general del ejército del Mosela , y que gozaba de
nunca el ánimo de todos. Una cartera encontrada
g- ran reputacion de valor y celo. Sobrevinieron
ea las murallas de una de nuestras ciudades fron-
tambien algunas mudanzas en la junta de salvacion
terizas, con tenia cartas en inglés, y que agentes
publica , pues encontrándose enfermos Thuriot
de esta nacion en Francia, se dirijian entre si.
erasparin hicieron su dimision. Uno de ellos (Ve
Tratábase en estas cartas de cantidades considera-
reemplazado por Robespierre, que penetró por fin
bles, enviadas á los agentes secretos que había en
en el gobierno , reconociendo y sufriendo la Con-
nuestros campamentos, plazas fuertes y ciudades
vencion , que hasta entonces no le habia nombrado
principales. Unos estaban encargados de relacio-
de ninguna junta. su inmenso poderío. El otro tuvo
narse con los generales para seducirlos, tomar
por sucesor al célebre Carnót, el cual , enviado va
apuntes exactos sobre el estado de nuestras fuer-
al ejército del Norte, habia dado pruebas de un
zas , de nuestras plazas , y de nuestros abastos-
militar sabio é inteligente.
'
otros habian de introducirse en los arsenales ea
A estas disposiciones administrativas y milita-
]os almacenes , con mechas fosfóricas para incesn–
res, se añadieron otras de venganza, segun la cos-
diarios. «Haced que suba , decian tambien estas
tumbre de acompañar á los aptos de energía , otros
«cartas, el cambio hasta doscientas libras, por una
de crueldad. Ya se ha visto que á peticion de los
«libra esterlina. Conviene desacreditar cuanto sea
179.
REVOLUCI071
FRANCESA.
4 73
«posible los asignados, rehusando todos los que no
causas mucho mas generales y mayores que intri-
«lleven busto real. Haced que suba el precio de
ao viles y rateras. Sin embargo, estas cartas,
«todos los géneros, y dad órdenes á vuestros mer-
gas L incidían con algunos incendios, dos asesina-
que Co
C011
«eaderes que estanquen todos los efectos de pri-
agiotage del p P' estrangero escitaron
tos, y e
•
mera necesidad. Si podeis , persuadid á Cott..
indignacion general. La Conveneion por un
«que eonre el sebo y las velas á cualquier preeio.
y
-
decreto, delató el gobierno inglés á todos los pue-
«que sea , .haced que pague el público hasta cin-
blos, y declaró á Pitt enemigo del género h u ma-
«co francos la libra. Milord está muy satisfecho
no ; mandando al mismo tiempo que todos los es-
«del modode obrar de B.t.z. Esperamos que los
trannros domiciliados en Francia desde el 11 de
«asesinatos se harán con prudencia. Los sacerdotes
1789, quedasen arrestados inmediatamen-
julio
«disfrazados, y las mujeres son los mas propios
te (decreto
«para esta operacion.»
ltin
lieió,
re
1.0ddeecagt%o
ssto)l.
P la pronta terminacion
Estas cartas prueban únicamente que la Ingla-
del proceso de Custine, poniendo en juicio á Biron
terra tenia algunos espías militares en nuestros
á Lamarche. Estrechose nuevamente el auto de
ejércitos, algunos agentes en nuestras plazas co-
acusacion de los giroadinoa. y se dio orden al tri-
merciales para agravar los inconvenientes de la
bunal revoluciona rio para que sustanciaso su cau-
escasez, v que acaso algunos tomaban dinero so
sa lo mas pronto posible. En fin , la ira cavó des-
pretesto de cometer oportunos asesinatos. Pero
pues sobre los restas de los Borbolles, y sobre la
todos estos medies eran muy poco temibles, y cier-
familia desventurada que lloraba en la torre del
tamente exagerados por la vanagloria ordinaria de
Temple la muerte del último rey. Decretóse que
los agentes empleados en este género de amaños.
todos los Barbone:: que quedaban en Fraocia serian
Veriad es que 'labia habido algunos incendios en
deportados , escepto los que se hallaban bajo la
Donav , Valenciennes , en la fabi ica de velas de
cuchilla de las leyes que el duque de Orleans,
Lorielte, en Bayona y en los parques de artillería,
que Babia sido trasladado a Marsella en el mes de
cerca de Chemillé y Saumur • y es posible que
mayo, y que no habían querido sentenciar los fe-
aquellos agentes fuesen autores de estos incendios;
deralistas, se traerla otra vez a Paris para compa-
pero ciertamente no hablan diripdo ni el puñal del
recer ante el tribunal revolucionario. Su muerte
guardia de corps Paris contra Lepellietier , ni el
debia servir de respuesta á los que acusaban á la
de Carlota Cerda-1 contra Marat; y si agiotaban al-
Montaña de querer hacerlo rey. La desgraciada
gunos con el papel estrangero y los asignados, si
Maria-Antonia,'t pesar de su sexo, quedó como
su esposo destinada al cada
compraban algunos géneros mediante los créditos
so. Pasaba como la in
citadora de todas l
abiertos en Lóndres por Pitt ; tambien es cierto
a tramas
as ramas de la antigua córte,
que tercian mu y poca influencia en nuestra situa-
• f.
de agosto.
cien comercial y administrativa , que provenía dg
474
II S VOLUC ON
e uis
era considerada mucho mas culpable quL
XV
y ademas, tenia la desgracia de ser hija del Austri a'
que en este momento era la mas formidable de te '•
das las potencias enemigas. Segun la costumbre
que teman de insultar osadamente al e nemigo mas
peligroso , quisieron derribar la cabeza de Abría-
CAPITULO IV.
Antonia en el momento mismo en que los ejércitos
imperiales avanzaban en nuestro territorio; v Por
consiguiente la trasladaron á la cárcel real para
Movimiento de los ejércitos en agosto y setiembre de 1793.—Si —
tio de Lyon por el ejército de la Convención.—Traición de To-
ser sentenciada por el tribunal revolucionario, co-
lon que se entregó á los ingleses.—Derrota de cuarenta mil
mo un reo cualquiera. A madama Isabel, d estina-
hombres en Luzon —Plan general de campaña contra la Ven-
da á la deportacion, se la detuvo para que depu-
dée.—Disensiones de los generales republicanos en este teatro
siese contra su hermana. Los dos nii,os debían
de guerra.—Operaciones militares en el Norte.—Cert o de Dun-
educarse, Custodiarse por la república r
kerque por el duque de York.—Victoria de liondtschoote. — Go-
esolvien-
do despues de la paz lo que conveodria hacer con
zo extraordinario que causa en Francia.—Nucvos reveses. Der-
rotas de Menin. Pirmasens, Perpifian y Torfou en la Vender--
ellos. Hasta entonces el gasto del Temple se habla
Retirada de Canclaux sobre Nantes.—Cargos contra la COIlliSiOrl
hecho con cierta suntuosidad que recordaba el
de salvacion pública.—Establecimiento del gobierno revolucio-
rango de la familia prisionera: pero se decretó no
nario.—Decreto que organiza un ejército revolucionario de seis
se le diese roas que lo necesario; y últimamente,
mil hombres —Ley contra los sospechosos.—Concentración del
para consumar todos estos actos de venganza re-
poder dictatorial en la comision de salvacion pública.—Proceso
de Custine; su sentencia y suplicio.—Decreto de acusación con-
N-o/ucionaria , se decretó la destruccion de los se-
tra los girondinos; prision de setenta y tres miembros de !a Con-
pulcros reales de San Dionisio.
vencion.
Tales fueron las medidas que provocaron los
inminentes peligros del mes de agosto de 1793,
pura la defensa y venganza de la revolucion.
Despues de la retirada de los franceses del cam-
pamento de César al de Gavarelle , hubieran de-
bido los aliados perseguir á un ejército destilo-
rabiado , que habla sufrido tantas desgracias
desde que se abrió la campaña. Ea efecto, desde el
mes de marzo , batido en Aix-la-Chapelle y en
Neerwinden, habla perdido la Flandes holandesa,
la Bélgica , los campamentos de Famars y de Cé-
sar, y las plazas de Conde y de Valeuciennes. Uno
de sus generales se habia pasado al enemigo, v otro
476
REVOLUCION
FRANCESA.
477
hacia sido muerto; asi es. que desde la b atalla de
Jemmapes no hacia hecho mas que retiradas de
ellas un refuerzo para enviarle á Flandes. Pasaron–
mucho mérito sin duda, pero que infundi" poco
se en estos preparativos veinte ó veinte y cinco días
valor. Aun sin ocurrirles el proyecto de una mar–
cuya tardanza era muy natural por parte de los
cha atrevida y directa sobre Paris, podian tos co–
franceses, que tenian que reunir sus tropas des–
liga:los haber destruido aquel cuadro de ejercito
• madas á arandes distancias, pero inconcebible
parra.
b
y entonces estaban espeditos para tomar cuantas
respecto á los ingleses , que no tenían mas que
plazas conviniese á su egoismo. Mas no bieu'se
cuatro ó cinco marchas que hacer para hallarse de-
hubo verificado la toma de Valenciennes, cuando
lante de los muros de Dunkerque.
Dejamos á nuestros dos ejércitos del 'Roseta v
los ingleses en virtud de pactos establecidos ea
A.mbeies . exigieron el asedio de Dunkerqne
del Rin haciendo lo posible, aunque ya demasiado
• En_
tarde , por adelantarse hacia Maguncia , sin poder
tonees, mientras que el príncipe de Cobra°' per–
impedir la toma de esta plaza. Despues se habian
maneciendo en las inmediaciones de Renio , desde
replegado sobre Saarhruck, llornbach y Wissem-
el Scarpa y el Escalda, creia entretener á los fran-
ceses .
burgo; y es preciso dar una idea del teatro de la
y aun pensaba en tomar al Quesnov, el du_
guerra para comprender estos movimientos diver-
que de . York , marchaado con el eiereito' inales
sos. La frontera francesa esta muy singularmente
hannoveriano Orehies, Dixinude Y Fui
-
cortada al Norte y al Este. El Escalda, el Mosa, el
nes, vino á colocarse delante de Dunkerque. entre
Mosela, la cordillera de los Vosgos y el Rin corren
el Langmoor v el mar, y de consiguiente estos dos
hacia el Norte , formando líneas casi paralelas. Al
sitios nos (talan algunas treguas. Ilouchard , en-
llegar á la estremidad de los Vos eos, tuerce el Rin
viado á Gavarelle apresuradamente todas
súbitamente, cesa de correr paralelamente á estas
las fuerzas disponibles allí, para volar al socorro de
líneas, y lar; termina rodeando la falda de los Vos–
Dunkerque. Las razones que hacían considerar es-
gos, y recibiendo en su curso al Mosela al Mosa.
ta plaza como el punto mas importante de todo el
Los coligados en la frontera del Norte habian avan-
teatro de la guerra eran • privar a los ingleses de
zado hasta ponerse en el Escalda y el Alosa ; pero
un puerto en` el continente, derrotar sucesivamen-
no habian hecho progresos entre el Mosa v el :Ro-
te á nuestros mayores enemigos, quitandoles toda
seta, porque el destacamento que :rabian dejado en-
ventaja en esta guerra , y prestar nuevas armas á
tre Luxemburgo y Tréveris no había podido inten–
oposicion inglesa.contra Pitt. «Allí está la sal-
tar cosa de provecho; pero podían conseguir mu –
vaeioa de la república .» escribia á Ronchar() la
cho mas entre el Mosela, los Vosgos y e! R . Ya
junta de salva:ion pública: y conociendo aceda–
v
i
mos que se habían colocado sobre los Volls'be-os
(lamente Cuna que las tropas reunidas entre la
5
parte en la vertiente oriental „y parte en la occi–
frontera del Norte y del Rin, esto es, en el Mose-
dental; siendo demasiado sencillo,
,
como antes di–
la, eran inútiles allí, hizo decidir que se sacaria de
jimosel plan que debian se guir. Considerando ce-
Biblioteca popular.
T.
4.41a
178
REVOLUCION
FRANCESA.
479
Tilo un rio la cresta de los Vosgos, cuyos pasos im
el impaciente ardor de Wurmser. Este , lleno de
bian de ocuparse , podrian trasladarse todas seT,
ardimiento, a pesar de sus años. hacia diariamen-
masas á una orilla , caer sobre el enemigo por un va:
te nuevas tentativas sobre las limas de Wissem-
parte , y luego destruirlo por la otra. Ni lo s fraa
o; pero sus ataques parciales no habian teni-
ceses, ni los coligados tuvieron esta oc
bur r
urrencia . ;
burgo; resultado que la muerte inútil de muchos
desde la .torna de Maguncia, los prusianos, coloca'
do
hombres. A esto se reducía el estado de los nego-
dos en el costado occidental, daban frente ál ejér-
cios en el Rin , durante los primeros dias del mes
cito del Rin. Nosotros estábamos retirados ea las
de setiembre.
famosas lineas de Wissemburgo. El ejército del
En el Mediodia , se hallaban va mas desarro-
Mosela, en número de veinte mil hombres , estaba
llados los sucesos. La larn. incertidumbre de los
situado ea Saarbruck sobre el Sarra: el cuerpo de
Ivoneses se /rabia terminado en fin por una decla-
los Vosgos, en numero de doce mil , se hallaba en
rada resistencia que hacia inevitable el sitio de
tlornhach y Kettrick y se enlazaba eu las monta-
aquella poblacion. Ya hemos visto que ofrecian so-
ñas con el estremo izquierdo del ejército del Rin'
meterse y reconocer la constitucion , pero sin es-
que con veinte mil hombres de fuerza , guardaba
plicarse sobre los decretos que les mandaban en-
el Lauter desde Wissemburgo á Lauterburgo. Las
viar á Paris, á los patriotas arrestados, y disolver
lineas de Wissemburgo son las siguientes: el Sar-
la nueva autoridad seccionaria. Muy pronto infrin-
ra, corre de los Vosgos al Moseia, el Lauter de los
gieron estos decretos de la manera mas escanda-
Vosgos al Rin ; y ambos forman una sola linea que
tosa, enviando al cadalso á Chalier y á Riad, ha-
Porta. casi perpendicularmente el Mosela, los Vos-
ciendo diariamente preparativos de guerra, apo-
gos v el Rin; pudiendo hacerse dueño de ellos ocu-
derándose del dinero del s arcas, y deteniendo
pando á Saarbruck, Hornbach, Kettrick, Wissem-
los convo yes enviados á los ejércitos. Muchos par-
burgo v Lauterburgo, como ya lo hablamos hecho.
tidarios de la emigracion se habian introducido en-
casi no teniamos en esta frontera mas de sesenta
tre ellos , y les aSibtahan con el restablecimiento
mil hombres , porque Babia sido necesario socor-
de la municipalidad montañesa, lisonjeándolos con
rer á llouchard. Dos meses hablan empleado los
la llegada de los marselleses , que segun decían,
prusianos en acercarse á nosotros. diiijiendose al
iban á subir por el Ródano •' v de los piamonteses,
tin á Pirmasens. Reforzados con cuarenta mil hom-
que desembocarian de los Arpes con sesenta mil
bres que venian del sitio de Maguncia, y unidos
hombres. Aunque los lvoneses, francamente fede-
con los austriacos, hubieran podido concluimos en
ralidas, aborrecian á Iris estrangeros y c'
emierados,
una de las dos vertientes; pero el Austria y la Pru-
la Montaña y el antiguo Ayuntamiento les causa-
sia estaban desunidas con motivo del reparto de la
ban tal espanto , que estaban prontos á esponerse
i
y Federico- Guillermo. que aun se halla-
al peligro y á la infamia de la alianza estrangera
ba en el Campamento de los Vosgos, no secundaba
antes que á las venganzas de la Convencion.
4 80
REVOLUCION
Rennense en Lyon el rio Saona, que corre el -
FRANCESA.
184
tre el Jura y la costa de Oro, y el Ródauo,
e
mar-
viene desde el Yalois entre el Jura v los Alpes ;',1:
el ejército de Italia, y el otro á sujetar á enlosiar
manera que aquella hermosa ciudad se halla en la
selleses . El P uy.--de-Dome , que debia sus
confluencia de estos dos ríos. Subiendo el Saona
reclutas, se habla quedado con ellos para acudir a
por el lado de Macan, el pais era ent
apagar la sublevado') del Loze , de que ya se ha
eramente re-
publicano, y los diputados Laporte y Reverelion
hablado. Ilouchard 'labia detenido la hgion del
con algunos miles de jóvenes quintados , cortaban
Rin, destinada á los Alpes , y el ministerio pro-
la comunicacion con el Jura. Dub
metia sin cesar un refuerzo de mil caballos, que no
oix-Crancé , coa
la reserva del ejercito de Savova, venia por la par_
llegaban. A pesar de esto, Dubois-Cran - é destacó
te de los Alpes , y guardaba la corriente superior
cinco mil hombres de tropas regladas, añadiéndo-
del Ródauo; pero los lyoneses eran enteramente
les siete ú ocho mil quintos, y vino con estas fuer-
dueños del curso inferior del vio y de su orilla de-
zas á colocarse entre el Saona y el Ródauo; de modo,
recha basta las montañas de la Á u y
que ocupando su corriente superior pudiese quitar
ernia , domi-
nando en lodo el Forez , donde hacian frecuentes
á los lyoneses los abastos que les llegaban nor agua,
incursiones, v á proveerse de armas á
conservando sus comunicaciones con el ejército de
Sai nt-Etien-
los Alpes , y cortando las de. los sitiados con la
ne. Un ingeniero hábil habla levantado alrededor
de la ciudad escelentes fortificaciones; y un estran-
Suiza y la Savoya. Por medio de estas disposi-
ciones, dejaba siempre el Forez á los leoneses ,
gero les habla fundido cañones de grueso calibre.
sobre todo las alturas importantes de IfionrviereS;
La poblacion estaba dividida en dos porciones: los
pero su situaciou asi lo requería; y lo esencial cela?.
jóvenes seguian al comandante Precv en sus cor-
ocupar ambos ríos, cortar toda comaniItti
rerías ; los hombres casados y padres de familia
tre Lvon, Suiza y el Piamonte. Dubois-Craucé es-
custodiaban la ciudad y sus trincheras. En fin el 8
peraba para completar ei bloqueo, las nueves fuel-
de agosto , Crancé , que habla apaciguado
zas que le hablan prometido, y el material de sitio
la iusurrcccion federalista de Grenoble, se dispuso
que tenia precision de sacar de nuestras plazas
á marchar sobre Lyon, conforme al decreto que le
los Alpes, cuyo trasporte exigia el servicio <drei-n-e
mandaba reducir á la obediencia á aquella ciudad
co mil caballos.
rebelde. El ejército de los Alpes se cumponia cuan-
El dia 8 de agosto intimó la rendic i on á lla
do mas de veinte y cinco mil hombres, y pronto
ciudad imponiéndola por cond.
condiciones el desarme
iban á echársele encima los piamonteses , pues
genera de tod
os los ciudadanos; que
i
dreestir e
aprovechándose del mes de agosto, se preparaban
cada uno á su casa; se entregase el arsenal , y se
en fin para desembocar por la gran cordillera. Es-
formara un A y untamiento provisional. Pero•
te ejército, como hemos visto, acababa de debili-
te momento, los emigrados ocultos en la coienniseiosr;
tarse enviando dos destacamentos , uno á reforzar
y en el estado ma y °
or continuaban engañando á los
lyoneses, asustándolos con la vuelta del Ayunta-
4 82
REVOLUCION
1 3
a
FRANCESA.
miento montañés, y diciéndoles que sesenta tul
los oficiales aristócratas de la marina, quejábanse
piamonteses se dirigian á la ciudad. Un encuentro'
continuamente de la d que se hacian las
lenti
que tuvieron dos avanzadas, y que se t erminó en
reparaciones á la escua dratu, de su inmovilidad en
ventaja de los lyoneses, los exaltó sobre manera, y
el puerto , y pedían a grandes voces el castigo de
decidió su resistencia y sus des g racias. Dubuis
los oficiales, á quienos atribulan el fatal ► es.ultado.
Crancé principió el fuego por el 'Sido de la Croix-
de la espedicion de Cerdeña. Los republicanos mo-
Rousse entre dos ríos, en donde habla tomado pu_
derados respontlian alli como en todas partes,. que
sicion, y desde el primer dia hizo su artillería gran.
solo los oficiales
nai
antios eran capaces de mandar
des estragos. Asi es que una de nuestras mas
las escuadras, que los hageles no podian carenarse
portantes ciudades fabriles estaba reducida á los
mas pronto, que seria muy imprudente echarlos a
horrores del bombardeo, y nosotros mismos lo es-
la mar contra las escuadras española é inglesa reu-
tábamos ejecutando en presencia de los pia monte-
nidas; y finalmente, que los oficiales cuyo castigo se
ses que iban á bajar de los Alpes.
pedia, no eran traidores sino guerreros desgracia-
Al mismo tiempo estaba marchando Carteaux
dos. Triunfaron los moderados en las secciones , y
sobre Marsella , y habla pasado el Durance en el
al instante una multitud de agentes secretos, intri-
mes de agosto. Los marselleses se hablan retirado
gando por cuenta de los emigrados y de los ingle-
de Aix á su capital , resueltos á defender las gar-
ses, se introdujeron en Tolon. y llevaron á los ha-
gantas de Septemes, por donde pasa el camino de
bitantes mas lejos de lo que ellos pensaban ir. Es-
Aix á Marsella. El general Doppét las atacó el 24
tos agentes se comunicaban con el almirante llood,
con la vanguardia de Carteaux; la refriega fué muy
y se hablan asegurado de que las escuadras aliar
reñida, pero una seccion, que siempre habla estado
das se hallarian en las aguas inmediatas, y prontas
en oposicion con las denlas, se pasó á. los republi-
á obrar á la señal primera. Desde luego, a imita cion
canos, y decidió la accion á favor de estos. Fueron
de los Ivoneses, hicieron sentenciar y condenar 1.1,
muerte át presidente del club jacobino, llamado Se-
tomadas las gargantas, y el 23 entró Carteaux en
vestre. En seguida restablecieron el culto de los
Marsella con su pequeño ejército. •
sacerdotes refractarios, haciendo Mente' zar v lle-
Este suceso decidió tambien otro , que fué el
var en triunfo los huesos de algunos que hablan
mas funesto que hasta entonces habla afligido á
perecido eu los disturbios por la causa realista. La
la república. La ciudad de Tolon, que siempre se
junta de salvacion pública habla mandado á la es-
habla mostrado animada del mas violento republi-
cuadra que detuviese los buques destinados a<Mar-
canismo , tanto que habla conservado el mismo
sella, á fin de destruir esta ciudad, pero no permi-
A y untamiento , habia mudado de opinion bajo la
tieron la ejecucion de esta Orden, y lo alegaron co-
nueva autoridad de las secciones , y bien pronto
mo nu mérito á las secciones de Marsella. Comen-
iba á mudar de dominio. Los jacobinos unidos con
zaron á hablar luego de los peligros á. que estaban
el Ayuntamiento, estaban muy incomodados contra
484
REYOLUC[ON
FRANCESA.
485
espuestos resistiendo á la Convencion , de la neep
de-
sidad de procurarse un auxilio contra sus furore-j
poniéndose á la cabeza de los que
te Tronff, ,
y de la posibilidad de lograr el de los
seaba ar el puerto; llamó á. la escuadra izan-
in gleses pro'
lientreg
clamando á Luis XVII. Segun parece , el principal
do la bandera blanca. El valiente contra-almirante
instrumento de la couspiracion era el
Saint-Julien declarando traidor r. Trogoff enarbolo
ord enador de
marina, el cual ocultaba el dinero de las cajas,
á su bordo el pabellon de mando, y quiso reunir a
mandaba por los caudales por mar hasta
la marina fiel. Pero entonces eran va los traidores
los-depar-
tamentos del llerault , escribia á Génova para
dueños de los fustes, amenazaron abrasar á Saint-
detener los abastos, y hacer de este modo mas cri-
Julien con sus buques, y tuvo que huir con algunos
tica la situacion de Tolon Ilabíanse mudado los es-
oficiales y marineros; los denlas se enconarcn
tados mavorts: se halda sacado de la cárcel á un
comprometido s en el lance sin saber lo que iba a
oficial a marina comprometido en la espedicion
ser de ellos. El almirante llood, que habla estado
do Cerdeña, para darle el mando de la plaza; se
largo tiempo dudoso, se presentó al fin, y so pre-
testo de aceptar en depósito el puerto de Tolon,
puesto al frente de la guardia nacional á un
por cuenta de Luis XVII, tomó posesion de él para
.ttigno guardia de corps, y confiado los fuertes á
emigrados que habían vuelto á entrar;
incendiario y destruirlo.
y por últi-
Durante este tiempo, no se balda hecho movi-
mo, se hablan asegurado del almirante Trogolf, es-
miento alguno en los Pirineos; y en el Oeste se
traugero, a quien la Francia labia colmado de fa-
preparaban á ejecutar las providencias dictadas
auas por
vores. Entablóse una negociacion con el almirante
la Convencion.
Hood, bajo protesto ele un (muge de prisioneros, y
Dejamos á las columnas de la alta Vendée reor-
en el momento en que Carteaux acababa de entrar
ganizándose en AngerS , en Satinn . y eu Niort,
en Marsella, en que el terror habla llegado á su col-
mientras que los insurgentes, dueños de los puen-
mo en Tobo , y en que ocho ó diez mil provenza-
tes de Cé, inspiraban tanto recelo, que fue n
les, los mas coutrarevolucionarios de la comarca,
rio declarar a Saumur en estado de sitio. Solo laesa
iban á refugiarse , se atrevieron á hacer á las
lumna de Luzon y de los Sables era rapaz de tornar
secciones Pa. vergonzosa proposicion de recibir á
la ofensiva; mandábalael Ilamadoiiii
uno
les ingleses, que tomarian la plaza en depósito en
generales tenidos por aristócratas militares,
yd-e los
nombre de Luis XVII. Indignada la marina , envió
ya destitucion pedia Ronsin al ministerio. A su in-
una diputacion á las secciones, para oponerse á la
mediacion se hallaban los filos representantes Bour-
infamia que se fraguaba. Pero los contrarevolucio-
don del Oise, y Goullipeau de Fontenay. animados
narios toloneses y marselleses , mas audaces que
de las mismas disposiciones, y opuestos á Ronsin
nunca, rechazaron las reclamaciones de la marina,
á Rossignol. Goupilleau, sobre todo, con motivo de
motivo
e hicieron aceptar la proposicion el 29 de agosto. Al
ser natural del pais, estaba inclinado por
inclinado
instante hicieron señal á los ingleses, y el aliniran-
ciones de familia y de amistad á tener miramientos
186
REVOLUCTON
con los habitantes , y á evitarles los rigores
FRANCESA.
487
que
les preparaban Ronsin y los suyos.
llegaba la destitucion del general Tuncq, pedida
Como esta columna de Luzon i nquietaba ha-
por Ronsin pero Bourdon y Goupilleau ,.indigna-
s
tante á los de la Vendée, resolvieron dirigir contra
dos, le sostuvieron en el mando , escribieron á la
ella sus fuerzas , siempre. victoriosas. Quisieron
Convencion para que revocase la decision ministe-
ademas socorrer á la division de M. Rolin, el cual
rial, y produjeron nuevas quejas contra el partido
colocado delante de Luzon, y a
islado'entre los clon
desorganizador de Saumur, que decían , todo lo
grandes
«rindes ejércitos de la alta y baja Vendée, obraba
trastornaba, y quería reemplazar á todos los gene-
con sus solos recursos , y tenia necesidad de apo-
rales instruidos con ignorantes demagogos. En es-
yo. En los primeros dial del mes de agosto reonie_
te instante, Rossignol , que estaba inspeccionando
ron efectivamente algunas fuerzas al rededor de
las distintas columnas de su mando, llegó á Luzon,
Luzon, y desalojándolas completamente elgeneral
y su entrevista con Ttincq, Goupilleau y Bourdon,
Tuncq , resolvieron entonces emplear un esfuerzo
se redujo á Tontitas reconvenciones. A pesar de dos
mas decidido. Elbée, Lescure , Larochejacquelein
victorias, se manifestó descontento de que se hu-
y Charette se reunieron con cuarenta mil hombres
bieran dado batallas contra su voluntad ; porque
v 14. de agosto se presentaron de nuevo en las
era de parecer, y seguramente con razon, de que
Cercanías de Luzon. Tuncq tenia apenas seis mi!
couventa evitar todo lance antes de la organizacion
Fiándose Lescure en la superioridad del número,
general de los diferentes ejércitos. Se separaron, y
din el funesto consejo de atacar en la llanura al '
noticiosos Bourdon y Goupilleau, poco tiempo des-
ejército republicano. Lescure y Charette tomaron.
pues de este avistarniento, de algunas tropelías co-
el mando de la izquierda, Elbée el del centro, y /
metidas por Rossignol en el pais, tuvieron la osa-
Larochejacquelein el de la derecha. Lescure y Clia4."
día de dar un decreto para deponerlo. Al momento
rette operaron con valentía en la derecha; pero en
los representantes que estaban en Saumur, Nier:
el centro , teniendo los soldados que lucharen el •
lin, Bourbntte , Choudieu y Rewhelll , anularon el
llano con tropas disciplinadas, titubearon; y Loro-
decreto de Goupilleau y Bourdon , reponiendo á,
chejacquelein, es.traviándose en el camino, no lle-
Rossignol en sus funciones. Pasó el asunto á la Con-
gó á tiempo á la izquierda. Entonces el general
vencion, v la cual habiendo confirmado de nuevo á
Tuncq, jugando convenientemente su artillería li-
Rossignor mandó retirarse á Bourdon y a' Goupi-
Ilean, yr
gera sobre el centro descompuesto, lo desordenó; Y
suspendió á Tuncq.
e' n pocos instantes huyeron todos los vendeanos en
Tal era la situaciou de las cosas cuando llenó á
la Vendée guarni
número de cuarenta .mil. Ningun acontecimiento .
c
ion de Mar
,Se. dudaba
del plan que seria mas convenient
había sido tan desesperado para estos últimos, poes.4
tli'e seguir,
que parte se emplearia aquella bizairaggullairrnicyioenn,
perdieron toda su artillería y volvieron á su país ••
e
esto es, si se d
llenos de la mayor consternacion. En este momento
stinaria al ejército de la Rochela .y
á las órdenes de Rossignol, ó al deBrest, que man-
488
REVOLUCION
FRANCESA.
489
daba Canclaux. Cada cual la quería para si,
efes, sus intenciones y objeto determí-
porque
nadie dudaba que el triunfo era seguro.donde qu
bre de los "
punto se ignoraban en E_uro-
i
era
pa, pues hasta este
que se presentase. Todos estaban acordes en a¿''
a los acontecimientos interiores de Francia. Res-
meter al pais con ataques simultáneos, que dijir
pondieron los de la Vendée pidiendo amero y mu-
dos desde todos los puntos de !a circunferencia,
niciones, v ofreciendo llevar cincuenta mil hom_
Mesen á concluir en el centro ; pero como la cal-
bres al pinito en que quisiesen hacer un des-
lumna que tuviese á, los maguncianos debla tomar
embarco. Véase, pues, cuan lejano estaba todavia
nna ofensiva mas resuelta, rechazando á los Vea
un provecto de este género por mas que en tod:s
dennos sobre las otras columnas tratábase de sa.,
partes te creyese muy próximo a realizarse. Eia
her sobre qué punto era mas conveniente arrollar
necesario, pues, decía Canclaux, que los magua-
al enemigo. Rossi g nol y los suyos sostenian que el
chinos operaran por Nitntes, cortar el mar á lo .; ven-
mejor pm tido posible era que los maguncianos mar-
deanos , y rechazarlos de este modo hacia el alto
ehasen por Saumur, para empujar a los vendeanos
pais. Sise internasen, añadia Canclaux, quedarian
hacia el mar v el bajo Loira, donde se les destrui-
aten pronto destruidos, y en cuanto al tiempo que
ria enterameae; que las columnas de áligers y de
se perdia, no era circunstancia de mucha conside-
Saumur , demasiado endebles, necesitaban para
racion, porque el ejército de Saumur no estaba ea
obrar el apoyo de los maguncianos, que, reducidas
estado de operar antes de diez ci doce dias ni una
á si mismas, se verian en la imposibilidad de avan-
con el auxilio de los maguncianos. Otra razon ha-
zar para dar la mano a las otras columnas de Niurt
bía algo mas fuertelaunque nadie la alegabil, y era,
y Luzon; que ni aun podrian atajar á los vendeanos
que como el ejército de Maguncia estaba va licos-
rechazados, ni estorbarles que se esparciesen en el
tumbrado á la guerra, preferia servir con soldados
interior del pais; y que en fin, haciendo avanzará
veteranos y estar mas bien á las órdenes de Can-
los maguncianos por Saumur, no se perderla, tiem-
claux, general . esperimentado, que á las de Itossig.
po, al paso que por Nantes tenian que dar un rodeo
nol, militar ignorante , fuera de que el ejército de
Brest se habia distinguido por varios hechos glorio-
considerable, perdiendo de diez á quince dias. Can.
sos, mientras que el de Saumur era conocido úni-
claux al contrario, tenia dejar abierta la mar á los
camente por sus derrotas. Los representantes afec-
vendeanos , porque acababa de descubrirse en las
tos al partido de la disciplina eran del mismo .lit-
aguas del Oeste una escuadra inglesa, y debla in-
recer, y tercian comprometer al ejército de la' un-
ferirse que los ingleses trataban de hacer un des-
da' incorporándole con los soldados jacobinos é in-
embarco en el Marais. Este era entonces el con-
disciplinados de Saumur.
ceptoeneral , aunque equivocado ocupaba el
El adversario mas enconado contra el partida
ánimo de todos. Entretanto habla poco que los in-
de Rusia, que era Philipeaux, marchó á Paris y
gleses acababan de enviar un emisario á la Veodee,
obtuvo uu decreto de la junta de salvacion pública
el cual había llegado disfrazado, pidiendo el nom-
4 9 1)
REVOLD C ION
en favor del plan de Canclaux ; pero Ronsin
FRANCESA.
491
-
revocar este decreto, y entonces se convino en „-„-
Brest. tocaba á los administradores de éste el abas-
un consejo de guerra, celebrado en Saumur
tecerlo. Los maguncianos marcharon al momento
cid
cidiria la manera en que habian de emplearseau w--
á Nantes , y Canclaux dispuso todo lo necesario
Ras fuerzas. Túvose este el 2 de setiembre
y se
para que se ej ecutase el plan convenido en los .
compuso de muchos generales y representantes aup
que
meros días de setiembre.
fueron de diversos pareceres. Rossignol que
Esta 'labia sido la marcha general de los nego-
. de buena fé en sus opiniones, ofreció á Canclan
cios en los diversos teatros de la guerra, durante
-
que le entregada el mando si queda dejar obrar In
los meses de agosto y setiembre. Sigamos ahora
los maguncianos por Saumur. Prevaleció no obs-
las grandes operaciones que sucedieron á estos
tante el dictamen de Cauclaux; los m aguncianos se
preparativos.
destinaron al ejército de Brest, y el ataque prin-
El duque de York habla llegado á Dunkerque
cipal habla de dirijirse de la baja Vendée á la alta.
con veinte y un mil ingleses y hannoverianos y do-
Firmóse el plan de campaña. y se convino en mar-
ce mil austriacos. El mariscal Freytag estaba en
char en un dia lijo desde Saumur, Nantes, los Sa-
Ost-Capelle con diez y seis mil hombres ; el prín-
bles y Niort.
cipe de Orange en Menin con quince mil holande-
Muy disgustado estaba el partido de Saumur,
ses ; y ambos cuerpos estaban colocados allí como
porque aunque Rossignol tenia eficacia
ejército de observaeion. El resto de los coligados,
y buena
fé , carecía de instruccion y buena salud, lo cual le
dispersos al rededor del Quesnoy y hasta el Mose-
hacia incapaz de servir de una manera útil en el
la, ascendía á unos cien mil hombres. Por consi-
ejército. Sin embargo, de la decision adoptada se
guiente , mento sesenta , ó ciento setenta mil hom-
hallaba menos resentido que sus mismos partida-
bres estaban repartidos en aquella línea inmensa,
ocupados en formar sitios , y en guardar todos los
rios , como Ronsin , Momoro y denlas agentes mi-
pasos. Carnot, que empezaba á dirijir las operacio-
:nisteriales. Estos escribieron 'al momento a Paris,
nes de los franceses, habla conocido ya que no
quejándose del funesto partido que acababa de
se
trataba de pelearen todos los puntos, sino de em-
adoptarse , de las calumnias esparcidas contra los
plear á tiempo una fuerte masa en uno decisivo, y
generales descamisados • de las descontianzas que
por lo tanto propuso la traslacion de treinta dril
se hablan infundido al ejército de Maguncia , ma-
eo mil hombres del Mosela , y del Rin al Norte;
nifestando de este !nodo que no debía esperar por
adoptóse su consejo , pero no pudieron llegar
su parte gran eficacia para secundar el plan con-
Flandes mas que doce mil. Sin embargo , con este
venido en Saumur. Ronsin aun llevó su desafecto
refuerzo v los diversos campamentos colocados
hasta interrumpir la distribucion de víveres al
Gavarelle , en LilaC
en
en Cassel, hubieran podido
ejército de Maguncia , con el pretesto de que, pa-
reunir los franceses
ee s l
'ti n total de sesenta mil hom-
sando este cuerpo del ejército de la Rochela al de
bres, y en
t Ido de dispersion en que se
4 02
REVOLUCION
93
ha el enemigo , dar grandes golpes; no siendo ne
FRANCESA.
1
cesario otra cosa para convencerse de esto
prendió por un instante este pensamiento, pero no
'
tender la vista sobre el teatro de la guerra
se detuvo en él, é intentó simplemente marchar
guiendo la costa de Flandes para entrar en
is
Eran_
n
entra Fre tag, y haciéndole replegar sobre la es—
cia, se encue tra primero á Fumes y luego á pun-
y
palda del duque de York, hacer mas diticil ta'po-
l:e:que, estas dos ciudades que baña e,1 Océano
sicion de los sitiadores.
por un lado , y por el otro las dilatadas lagunas
Mientras que Houchard aceleraba, sus prepara-
del Grande-Moer , no se comunican entre si'', sin;
vi
tivos, hacia Dunkerque una v resistencia._
por una estrecha lengua de tierra, sobre la cual se
Apo y ado el general Sanan], por el jóven genera.
habla colocado el duque de York para sitiar á Dun-
Hoce , que se portó en este sitio heróicatnente,
kerque, viniendo por Fumes, que es la primera que
/labia rechazado va muchos ataques. El sitiador no
se encuentra entre el Grande-Moer y el Océano
podia abrir fácilmente la trinchera en' In terreno.
El cuerpo observacion de Freytag no se habla
arenoso , donde se encontraba el agua a menos de,
establecido en Fumes, de manera que pudiese cus•
tres pies de profundidad. La escuadrilla que.debia
todiar la retaguardia del ejército sitiador, v al
bajar por el Támesis para bombardear la plaza. no.
contrario estaba demasiado lejos de esta posicion
llegaba, v al contraria, una escuadrilla francesa,:
delante de las lagunas y de Dunkerque, de modo
que habia-salido de Dunkerque y estaba anclada,
que pudiera interceptar los socorros que viniesen
en la orilla , fogueaba á los sitiadores encerradol,
del interior de la Francia. Los holandeses del prín-
CR la estrecha lengua de tierra. careciendo de wgna,
cipe de Orange, apostados en Menin, á tres jorna-
potable , espue's" tos á toda clase de peligros'. El
das de este punto, llegaban á ser del todo inntiles.,
caso consistía en no perder tiempo y dar golpes de-
Una mole de sesenta mil hombres, marchando
cisivos. Estábamos ya á últimos de agosto, v se-
pidamente entre los holandeses y Freytag , podia
gun el uso de la táctica antigua„ principié flo p
dirijirse ü Fumes, detras del duque de York,
-chard por hacer un reconocimiento sobre Menin„
y
maniobrando de este modo entre los tres cuerpos
que produjo un combate sangriento é inútil; v des-
pues de haber dacio esta alarma preliminar, sé ade-
enemigos; arrollar sucesivamente á Freytag, al du-
lantó por diferentes caminos hacia la lineadel Ysér,
que de York y al príncipe de Orange; pero para
riachuelo que lo separaba del cuerpo, de observa':
esto se necesitaba un solo ejército , y rápidos tilo-
eton de Freytag. En lugar de venir a colocarseeti-
viinientos. Entonces, pues, no se pensaba sino en
tre el cuerpo de observacion y el del sitio, encaTo-Ó,
atacar de frente, oponiendo á cada destacamento
a Hedouville marchase sobre Rousliraphe „ para
otro igual. Sin embargo, la junta de salvacion pú-
tratar de impedir únicamente la retirada de Frey-
blica !labia concebido' con corta diferencia el plan
tag sobre. Fumes, y el mismo fué á atacar de &en-,
de que hablamos , mandando se formase un solo
te á Freytag, marchando con todo, su ejétarg
cuerpo y marchase sobre Fumes. Houchard com-
ci:tio;a
Houtkercke, Herseele Bambeke. F y
' 11,•
Bitilioleca popular.
T.
Ud
4 91
REVOLUCION
FRANCESA.
495
dispuesto su ejército en una linea muy dilatada -
sin
tener consigo mas que una pequeña parte , cuando
frente al mariscal Freytag, y arrojarse sobre el
recibió el primer choque de Houchard. Resistió en
lugar de llondschoote . El dia 7 se pasé en observar
Herseele, pero despues de un combate bastante
las posiciones del enemigo, defendidas por una
reñido, tuvo que volver á pasar el Ysér, retroceder
gruesa artillería, y el 8 se resolvió el ataquemdecni:
hacia Bambeke, y sucesivamente de Banmeke
si
poniéndose esde por la mañana en moviie
s o,
d
a
Rexpoede y Killem. Replegándose de esta manera
to el ejército francés , para atacar de frente toda
hasta la otra parte del Ysér, dejaba comprometidas
la linea. El ala derecha, á las órdenes de Hedouvi-
sus alas en vanguardia. La division Wa hnoden se
Ile, se estendia entre Killem y Beveren; el centro,
encontró lejos de él á su derecha, y su propia re-
mandado por Jourdan, marchó directamente de Ki-
tirada estaba amenazada hacia Roushruggbe po
liem á Hondschoote; la izquierda atacó entre el
Hedouville.
Killem y el canal de Fournes. Se comprometió la
Quiso entonces Freytag marchar aquel mismo
accion entre !os sotos que cubrían el centro, hacia
dia adelante, y recobrar a Rexpoede, a fin de reu-
los cuales se dirijió la mayor parte de las fuerzas
nir á sí la division de Walmoden, y en efecto llega
de ambos lados , habiendo atacado repetidas veces
á Rexpoede en el momento en que entran los fran-
tos franceses , hasta que al lin se hicieron dueños
ceses, y trabase una reñida refriega, en que Frev-
de las posiciones. Mientras triunfaban en el centro
tag cae herido y prisionero. Sin embargo , siena,
se tomaron tambien los atrincheramientos de la de-
va muy tarde, y temiendo 1-louchard un ataque
recha, lo cual obligó
nocturno, se retira fuera de la poblacion , no de-
por los caminos de bou-
jando en ella mas cine tres batallones. Wahnoden
thern v de Iloghestade.
que se replegaba con su division comprometida,
Mi-entras estas cosas sucedian en TIondschoote,
llega en este instante , y se decide á atacar viva-
la guarnicion de Dunkerque, á las órdenes de Bo-
mente á Rexpoede, á fin de abrirse paso. Entonces
che, hacia una salida vigorosa , poniendo á los si-
tiadores en el mayor peligro. Al dia siguiente del
se empeña un combate sangriento en medio de la
combate, tuvieron estos un consejo de guerra v
noche; franquéase el paso, rescatan á Freytag y
viendose amenazados por retaguardia sin llegar los
se retira el enemigo en masa al lugar de Honds-
armamentos marítimos que habian de servir para
choote. Este pueblo , situado junto al Grande-
el bombardeo de la plaza, resolvieron levantar el
Moer, y en el camino de Fumes, era un paso por
sitio v retirarse á Fumes , adonde acababa de lle-
el que y tenia que atravesar al retirarse de Fur-
gar Fre y tag; y todos en efecto, se reunieron allí el
nes. Ilouchard hacia renunciado á la idea princi-
de setiembre por la tarde.
pal de maniobrar hacia este último punto, entre el
A esto se redujeron aquellas tres jornadas, que
cuerpo de sitio y el de observacion; y por lo tanto
tuvieron por objeto y resultado replegar al ejército
no le quedaba mas recurso que atacar siempre de.
de observacion sobre la retaguardia del cuerpo de
496
REVOLUCION
sitio, siguiendo una marcha directa. El último col-,
FRANCESA.
f 97
bate dio su nombre á esta operacion, y ' la batalla-
' causada por este último suceso.
de Hondschoote se consideró como la salvacion
poco la alegría
Dunkerque. Esta operacion , en efecto . rompia
Despues de haber obligado, Houchard al duque
larga cadena de nuestros reveses en el Norte,
de York a reconcentrarse en I ornes con Freytag,
cau-
saba un descalabro personal á los ingleses, disipa_
nada útil le restaba que alcanzar en aquel punto,
ha, sus mejores esperanzas, salvaba.a la república.
sino batirse con fuerzas iguales contra soldados
de la desgracia que le hubiera sido mas
mas aguerridos, sin que ninguna de aquellas
sensible,
y prestaba mayor aliento á la Francia.
constancias favorables ó urgentes, le obligase a
aventurar una batalla dudosa. En tal situacion, lo
Grande fué, la alegría que produjo en, Paris la
mejor que podia hacer, era caer sobre los holan-
victoria de Hondschoote, inspirando masar dimien-
deses, diseminados en muchos destacamentos al-
to a la juventud, V dando esperanzas de que podia
rededor de Halluin, lioneq, Werwike é
llegar á ser muy feliz la energía que se habla ma_
Ypres. Procediendo pues, con la ma y or prudencia
nifestado. Poco importan , en efecto , los reveses,
mandó al campamento de Lila que hiciese una sa-
con tal que vengan entre ellos algunos triunfos,
lida sobre Menin, mientras que él obraria por
devuelvan al vencido la esperanza y el valor. 11
Ypres; y en efecto, por espacio de dos dias se dis-
alternativa hace aumentar la energía y exaltar el
putaron los puestos avanzados de Werwike, de
entusiasmo de la resistencia.
rtoncq y de Flalluin, empleando ambas partes una
Mientras el duque de York se dirijia á Dunker-
mediana inteligencia. El príncipe de Orange, aun-
que, resolvió Coburgo el ataque del Quesnov, cu-
que estrechado por todas partes, y habiendo per-
va plaza carecia de todos los medios necesarios de
dido sus puntos avanzados, resistía porfiadamente,
defensa. La junta de salvacion pública , que no
porque supo la rendicion del Quesnoy, y la aproxi-
desatendia esta parte de la frontera como las de-
rnacion de Beaulieu, que le traía socorros. En fin.
nlas, habla dispuesto inmediatamente saliesen co-
el 13 de setiembre tuvo que evacuar á Alenin, des-
lumnas de Landrecies, y Cambray Ilaubeuge pero
pues de haber perdido en estas diferentes jornadas
estas, desgraciadamente no pudieron obrar al mis-
de dos á tres mil hombres, v cuarenta piezas de ar-
mo tiempo, pues una de ellas tuvo que encerrarse
tillería. Aunque nuestro ejército no hubiese sacado
en Landrecies , y la otra , arrollada en la llanura
de su posicion toda la ventaja posible, y que fal-
de Avesnes , tuvo que formar el cuadro, (pie rom-
tando á las instrucciones de la junta de salvacion
pió el enemigo despues de una resistencia la mas
publica, hubiese obrado por masas demasiado di-
honor í fica. Por último el Quesnov se. vió obligado
vidas, sin embargo, ocupaba á Menin, de donde
á capitular el 41 de setiembre; y aunque esta pér-
salió el 15, marchando hacia Courtrav. En Bisse-
dida fuese de poca entidad, comparada con la sal-
ghem se encontró con Beaulieu, y la a' ¿clon se em-
vacion de Dunkerque, no dejó de oscurecer un
pelló al principio con ventaja nuestra; pero de re-
pente la aparicion de un cuerpo de caballería en
498
REVOLUCION
499
FRANCESA.
las alas, causó una alarma infundada, pues no h
bia peligro verdadero, y todo el ejército retr
Desaix, Dubois y Michaud, arrojados al mismo
ocedió
a:7
huyendo hasta Menin. No paró aqui esta inconee
tiempo contra los austriacos, hicieron esfuerzos
bible derrota; comunicóse el terror á todos los can:
inútiles, y tuvieron que replegarse á las lineas. Las
pamentos, á todos los puntos, y el ejército en tila
tentativas dirigidas principalmente contra el cuer-
sa fué á refugiarse bajo el cañon de Lila. Este
po austriaco que habla llegado á Bodenthal, fueron
pá:
mico terro
v
r
, cuyo ejemplo no era nuevo, .
'
prove
del todo infructuosas, y sin embargo se dispuso un
nia de la juventud é inesperiencia de 'nuestras-
nuevo ataque para el 14. Mientras que el general
tropas, y acaso de algun dicho pérfido
Ferrette marchaba sobre Bodenthal, el ejército del
sálvese el
que pueda, nos hizo perder las mayores v
Mosela, maniobrando sobre la otra vertiente, debia
entajas, y
retroceder hasta Lila. La noticia de este aconteei
atacar á Pirmasens, que corresponde á Bodenthal,
miento produjo en Paris una funesta impresion,
y en donde se hallaba Brunswick apostado con una
hi-
zo perderá liouchard el fruto de su victoria, pro-
parte del ejército prusiano. El ataque del general
vocó contra él un furor violento, tocándole alguna
Ferrette salió perfectamente; nuestros soldados
parte á la misma junta de salvacion pública, y una
asaltaron las posiciones de los austriacos con una
nueva série de descalabros vino al instante a:des-
heróica temeridad, se apoderaron de ellas, y reco-
peñarnos otra vez á la peligrosa situacion de que
braron el importante desfiladero de Bodenthal. Pe-
por un momento acabábamos de salir con la victo-
ro no sucedió lo mismo en la vertiente opuesta,
ria de liondtschoote.
porque Brunswick conocia la importancia de Pir-
masens, que cerraba los desfiladeros, poseia fuer-
Los prusianos y los austriacos, colocados en las
zas considerables, y se hallaba en posiciones esce-
dos vertientes de los Vosgos, delante de nuestros
lentes. Mientras que el ejercito del Mosela hacia
ejércitos del Mosela y del Rin, comenzaron á hacer
frente sobre el Sacre al resto del ejército prusiano,
algunas serias tentativas. El anciano Wurmser,
se destacaron doce mil hombres de liornbach. sobre
mas fogoso que los prusianos, y conociendo la ven-
Pirmasens. La única esperanza de los franceses
taja de los pasos de los Vosgos, quiso ocupar el
era apoderarse de este último punto por medio de
punto importante de Bodenthal, hacia el alto Lau-
una sorpresa, pero descubiertos v fogueados por la
ter; y en efecto, aventuró un cuerpo de cuatro mil
artilleria, luego que se acercaron, no les quedó
hombres que, atravesando por entre espantosas
otro partido que retirarse. Esto es lo que queriacl
montañas, consiguió apoderarsse de Bodenthal.
general, pero se opusieron á ello los representan-
Por su parte, los representantes en el ejército del
tes, mandando atacar en tres columnas por tres
Rin, cediendo al impulso general, que en toda la
barrancos que van á salir al cerro en que está si-
república producia un aumento de actividad, resol-
tuado Pirmasens. Ya nuestros soldados, gracias k
vieron una salida general de las lineas de Wisem-
su valentia, hablan avanzado mucho; la columna
burgo para el 42 de setiembre. Los tres generales
de la derecha estaba pronta á salvar el barranco, y
200
REVOLUCION
201
á darla Vuelta
FRANCESA.
á Pirmasens, cuando un fuego
tinco v dirigido sobre sus flancos, vino á
°
en-r111'
pañoles se hallaban en su campamento de Mas-d'
verla inesperadamente..Nuestros soldados resisl'-
umerosos, a.,,ruerridosy mandados por un b an-
a-
bit n
ztl principio; pero aumentase el fuego, y son r'ech9
tu,
que duplicaba su ardor y sus esper
general,
zafios por lo largo del barranco en que estaban4'
?as. Ya hemos descrito el teatro de la guerra; esto
Retroceden igualmente las otras col umnas, v to
que los dos valles casi paralelos del ech y
es,
dos hu y
del Tet salen de la gran cadena, y terminan en el
-
en hacía los valles en el mayor desórdeo
viéndose obligado el ejército á replegarse al punto'
mar, hallauduse situado Perpiñan en el segundo.
de donde había salido. Afortunadamente, los pru-
Ricardos habia atravesado la primera linea del
sianos no pensaron en perseguirle, y ni siquiera
Tech, puesto que se hallaba en Mas-d' Eu, y ha-
ocuparou su campamento de Hornbach, que l'alijan
bla resuelto pasar el Tet mucho mas arriba de
abandonado para dirigirse á Pirmaseus. En
Perpiñan para dar la vuelta á esta plaza, y obligar
este.
encuentro perdimos veinte y dos cañones, y cuatro
á nuestro ejército á abandonarla. Con este objeto
mil hombres muertos, heridos O prisioneros ,
pensó primero apoderarse de Villafranca, cuya pe-
pu_
dlendo tener este descalabro una fatal trascenden-
queña fortaleza, colocada en la corriente superior
era, pues los coligados, alentados con triunfo'
del 'jet, debia asegurar su ala izquierda contra el
intentaban emplear todas sus fuerzas, nrepar.ándo-
valiente Dagobert, quien con tres mil hombres
se a marchar sobre el Sarre y el Lauter, á fin
conseguia triunfos en la Cerdania. De consiguien-
de
arrebatarnos las líneas de Wisent burgo.
te, á primeros de agosto destacó al general 'Crespo
con algunos batallones, el cual no hizo mas que
Continuaba lentamente el sitio de Lion, y en el
presentarse delante de Villafranca, cuyo coman-
cual reuniéndose los plamonteses que por los Al.
tos -Alpes desembocaron en los valles de Savoya,
dante le abrió cobardemente las puertas y dejando
una corta guarnicion en ella, fué a unirse á Ricar-
obligaron á Dubois-Crance y á Kel l ermau á dividir
dos. Entretanto recorría Dagobert toda la Cerda-
sus fuerzas; Kellerman habla ido á Savoya, yDth,
nia. replegó a los españoles hasta el Seo de lirgel
bois-Crancé. permaneciendo delante de Lion con
aun trató de echarlos hasta Campredon. Sia e-m-
medios insuficientes, em pleaba inútilmente el
bargo, la debilidad del destacamento de Dagobert,
hierro y el fuego sobre aquella desgraciada ciudad
y la fortaleza de Villafranca, tranquilizaron Ri-
que reel la á sufrirlo todo, no podía ser reducida
cardos respecto á los triunfos de los franceses en
por los desastres del bloqueo, sino solamente por
su ala izquierda; y por lo tanto insistió en la ofen-
un ataque á viva fuerza.
siva. El 31 de agosto amenazó a nuestro camp a-
Choque sangriento era tambien el que acabá-
mento de Perpiñan, V pasó el Tet, mas allá de So-
bamos de padecer en los Pirineos. Desde los últi-
ler, arrojando a nuestra ala derecha, que fué á re-
mos acontecimientos hahian permanecido nuestras
plegarse á Salces, pocas leguas ¡cas acá de Perfil-
tropas en los alrededores de Perpiñan; y loses-
l),
ñay muy cerca del mar. En esta posicion, en-
202
REVOLIJCION
FRANCESA.
203
cerrados parte de los franceses en P erpiñan, N„
demas arrinconados hacia Salces con el mear
bia circunval ar á los españoles; la segunda, ma-
a
espalda, se hallaban en una situacion de las el:
niobrando en el centro, estaba encargada de ata-
peligrosas. Dagobert ciertamente conseguía
carlos de frente, y arrollarlos ; en fin, la tercera,
vas ventajas en la Cerdania, pero eran muy me-,
operando hacia la izquierda, debia situarse en un
importantes para alarmar á Ricardos. I.o.s renro-
bosque y cortarles la retirada. Esta última, man-
sentantes Fabre y Cassaigne, retirados con el e'•ié--
dada por Davoust, apenas atacó, cuando huyó des-
cito en Salces, resolvieron llamar á Dagobert
ordenadamente,entonces los españoles pudieron
reemplazo de Barbantane, á fin de atraer la fortu-
dirigir todas sus 'fuerzas sobre las otras dos colum-
na á nuestras banderas, y entretanto proyectaron
nas del centro y de la derecha. Pensando Ricardos
un movimiento combinado entre Salces y Perpi_
que en la derecha estaba todo el peligro, dirigió á
ñan, para salir de tan peligrosa situacion, mandan_
ella sus mayores fuerzas v consiguió rechazar á
do que una columna avanzase sobre esta Ultima
los franceses. Solo en el centro, Dagobert, que to-
plaza, y atacase á los españoles por la espalda,
do lo animaba con su presencia, tomó las trinche-
mientras que ellos dejando sus posiciones, los ata-
ras que estaban delante de él, y ya iba á decidir
caban de-frente. En efecto, el '15 de setiembre sa-
la victoria, cuando Ricardos, volviendo con sus
tropas victoriosas á la derecha,
lió de Perpiñan el general Davoust con seis ó siete
y á la izquierda,
atacó á su enemigo con todas sus fuerzas reunidas.
mil hombres, mientras que Periguon se dirigia
Sin
n
embar, todavía resistia el valiente Dagobert
desde Salces contra los españoles. A la señal con-
cuando un ebatallon rinde las armas gritando: Viva
venida, se arrojan entrambos costados en el campo
el rey! Indignado Dagobert, dirige dos piezas con-
enemigo, este, estrechado por todas partes, se vé
tra los traidores, y mientras los confunde, reuneen
obligado á huir detrás de Tet, abandonando veinte
torno suyo un pequeño número de valientes que
y seis piezas de artillería, y va otra vez á situarse
habian permanecido fieles, y se retira con algunos
en el campamento de Mas-d' Eu, de donde habia
centenares de hombres, sin que el enemigo, inti-
salido para ejecutar aquella atrevida pero infausta
midado por su fiero continente, se atreva á per-
tentativa.
seguirlo.
En aquellas circunstancias llegó Dagobert, y
Ciertamente no merecía aquel bravo general
este uerrero de edad de setenta y cinco años, reu-
g
sino elogios y laureles por su firmeza en medio de
niendr¿ la fogosidad de un jóven á la consumada
tales reveses, y si su columna de la izquierda hu-
prudencia de un viejo general, se die priesaá seña-
biera hecho su deber, y no se hubieran desbanda-
lar su llegada con una tentativa sobre el campa-
do sus batallones del centro, ind udablemente sus
mento de Mas-d' Eu. Dividió su ataque en tres co-
disposiciones habrian sido coronadas con un com-
lumnas: saliendo la primera de nuestra derecha,y
pleto triunfo. Mas á pesar de esto, la tenaz descon-
marchando por Thuir sobre Santa-Coloraba, de-
fianza de los re presentantes le atribuyó aquel
20•
REVOLCCtON
FRANCESA.
205
desastre, y ofendido el general por tanta injussi,
y hallarse en Leger el 14 ó el 13; y su
Ntachecou l.
se volvió a tornar el mando subalterno de la Ce7
fregada á este ultimo punto era de de marcha
dania, hallándose nuestro ejército segunda ye/ -re—
para las . columnas del ejercito e laRochela. en-
chazado sobre Perpiñan, y expuesto a .perde
cargadas de arrollar el pass por el Sud y e! Este.
r
importante linea del Tet.
Recordem os que el ejército de la Rochela á las
El p l an de campaña del 2 de s etiembre se h
órdenes
general en gefe, se compo-
ór
de
d
Rossigno l ,
bia puesto ya en ejecucion en la Vendée, la da:
oía de muchas divisiones: la de los Sables manda-
vision de Maguncia, como hemos visto, debla obrar
da por Mieszkouskv, la de Luzon por Beltroy, la
por Nantes. La junta de salvacion pública que r:"
de Niort por Chalhos, la de Saumur por Santerre.
o
cibia noticias alarmantes s bre los pro y ectos d;
_v la de Angers por Duboux. Desde el instante en
los ingleses en el Oeste, aprobó en un todo la idea
que Canclaux llegase á Leger, la columna de los
de dirigir las fuerzas principales hacia las costas.
Sables tenia orden de ponerse en movimiento para
lo cual disgusto mucho a Rossignol y á su partido,
hallarse el 13 en San Fulgencio, el 11 en los I•er-
que escribieron al ministerio de una manera que
biers, y el 16 reunida con la. de Canclaux en Mor-
manifestaba por parte de ellos poca eooperacion
tal-pe:Las columnas de Luzon v de Niort, dándo-
los planes convenidos. La division de Maguncji,
se la mano, debian avanzar hacia Bressuire v A r-
marchó sobre Nantes, ea donde loe recibirla con
genton, llegando a este plinto el 14; en fin. las co-
grandes demostraciones de
alearía, v en medio de
lanillas de Saumur y de Angers, saliendo del Loira
públicos regocijos. Ilabian preparado un banquete
debian llegar tambien el 14 á los alrededores de
v antes de ir á él lo preludiaron con tina viva esca-
Vih iers y Chemillé. De consiguiente segun este plan
iamuza contra los enemigos diseminados en las
debía recorrerse todo el pais desde el 14 al 16, y
los rebeldes debian quedar encerrados por las co-
orillas del Loira. Si la columna de Nantes se ha-
lumnas republicanas entre Montagne, Bressuire,
llaba gozosa por estar reunida á la célebre division
Argenton. Vihiers y Chemidé, en cuyo caso su
de Maguncia, ésta no lo estaba menos ejl servir á
destrucciou era inevitable.
las órdenes del valiente Canclaux, quien con so
Ya hemos vis t o que los y endeanos rechazados
division, se señalaba ya en la defensa de 'antes y
por dos veces de Luzon con una perdida comide-
en una multitud de acciones honoríficas. Segun el
rabie, deseaban desquitarse y con este objeto
plan concertado, varias columnas partiendo de to-
reunieron bastantes fuerzas antes que los repuhli•
dos los puntos del teatro de la guerra, debla
canos hubiesen ejecutado sus proyectos; v en tan
reunirse en el centro y esterminar al enemigo.
-
to que Citarme sitiaba el campo de . Naudieres por
Canclaux, general del ejército de Brest, sabende
partede Nantes, atacaron á la division de Luz
de Nantes, debía bajar por la orilla izquierda del
" on
que se habla adelantado hasta Chantonav. Estas
Loira. costear el lago de Grand- Heti, limpiar de
dos tentativas se verificaron e! 5 de setiembre;
enemigos la Vendée inferior, subir luego hacia
206
REVOLUCEON
FRANCESA.
207
malogróse la de Charett sobre Naudicres , Pero el
ataque de Chantonay, imprevisto y bien diria
tenido noticia por medio de un parte interceptado.
.dn-
puso á los republicanos en el mayor
Bonchamps fue el único que propuso un proyecto
des orden É'
arrojado y que revelaba sus grandes alcances.
;Oven y bizarro Marceau, hizo prodigios para ev
lar un desastre; pero su division despues de
Pensaba que no seria posible resistir por , mucho
p i
l lar
eso..
ber perdido sus bagajes y su artillería, se retar
tiempo á las fuerzas reunidas en la Vendée , que
desconcertada á Luzon. Este contratiempo
era muv ur gente salir de los bosques y barrancos
inutilizar el plan acordado, porque la desornái"-
en que 'estalian sepultados eternamente sin darse
á conocer á los aliados, ni recibir noticia de ellos,
zacion de una de las columnas , dejaba un vacro
entre la division de los Sables y la de Niort ;
y de consiguiente , propuso que en vez de expo-
nerse á ser destruidos, valia mas salir en colum-
los representantes hicieron los esfuerzos mas ae,
na cerrada de la Vendée , y pasar á Bretaña en
tivos para reorganizarla, y se enviaron pliegos á
donde se les deseaba, y de donde la república no
Rossignol, noticiándole este acontecimiento.
esperaba verse atacada. Aconsejó que la marcha
Ea aquel momento hallábanse todos los vendea-
se verilicase directamente á las costas del Océano,
nos reunidos en los Ilerbiers, al rededor del go_
y que apoderándose de un puerto , se abriese co-
neralisimo d'Elbée; pero tan divididosestaban ellos
municacion con los ingleses, se recibiese en él á un
como sus contrarios, porque el Corazon htimano
principe emigrado, y se marchase desde allí á Pa-
es en todas partes el mismo y la naturaleza no
ris haciendo tina guerra ofensiva v terminante.
reserva el desinterés y las virtudes para un par-
Este parecer que se supone de Bodehamps 110 fué
tido, dejando esclusivamente al otro el orgullo,
seguido de los vendeanos, cu yas miras eran siem-
los vicios y el egoismo. Los geles vendeanos se
pre tan ilimitadas, y que tanta repugnancia tenian
encelaban unos con otros como los republicanos,
á abandonar su suelo. Sus gefes no trataron mas
los generales tenian en muy poco al conse j o supe:
que de repartirse el pais en cuatro por iones, pa-
rior oue afectaba una especie de soberanía ,. Pose-
ra reinar en ellas individualmente. Tocó á Charet-
yendo la fuerza verdadera, no estaban dispues-
te la baja Vendée, á Bonchamps las orillas del Loi-
tos en manera alguna á ceder el mandoá un poder,
ra por la parte de Angers, á Larochejacquelein el
que solo á ellos mismos debla su aérea existencia.
resto del alto Anjou, y á Lescure toda la parte in-
Por otra parte, no tenian mucho afecto al genera-
surreccionada de Poitou. D'El bée conservó su va-
lísimo d'Elbee, y suponian que Bonchamps hubie-
no titulo de generalísimo, v el Consejo superior su
ra sido mejor para mandarlos á todos, en tanto que
autoridad imaginaria.
y
Charette por su parte queda ser dueño absoluto
El dia 9 se puso Canclaux en movimiento, de-
de la baja Vendée; por consiguiente , no estaban
jando en el campamento de Naudicres una fuerte
muv dispuestos á entenderse y á concertar un plan
reserva á las órdenes de Grouchv y de !Laxo pa-
en o- posicion al de los republicanos, de que hiñan
'
ra proteger á Nantes, y dirigió liada Leger la co-
208
eEVOLUCION
FRANCESA.
209
lumna de Maguncia. En este tiempo,, el
antiguo de Brest, a las órdenes de B evsser, j.
nes de Mieszkousky, habla llegdadlobaáySaanlaFmualgneona-1
la vuelta a la baja Vendée por Porni, Boumere
e J. , segun el plan convenido, y
CIO S r
y Machecoul debla reunirse en Leger con la er,-.
ejército de Canclaux. La de Luzon , retardada un
Intima de Maguncia.
su derrota en Chantonay, se habia
momento por
Todos estos movimientos, dirigidos por Can_
quedado actas; pero por la eficacia de los represen-
elaux, se ej ecutaron sin obstáculos. La ebionin
tantes que le habian dado un nuevo general, Beff-
»
deMaguncia, cuya vanguardia estaba á las órdenes
roy, marchó adelante. La de Niort se encontraba
de Kleber, v el cuerpo de batalla á las órdenes de
en la Chataigneraie; y por lo tanto, aunqueel mo-
Aubert-DuSavet, arrolló á todos los en
vimiento general se hubiese retardado un dia ó dos
emigos (me.
se le presentaron. Kleber en la vanguardia , tan:
en todos los puntos, y Canclaux no hubiese llega-
leal como bel-óleo, hacia acampar sus tropas en
do á Leger hasta el :14, en vez del 12, siendo el
despoblado para impedir las devastaciones v de.
atraso igual en todas las columnas, no se destruia
c,ia: «Al pasar por delante del hermoso lago
la union, y el plan general de campaña podia con-
«Grand- Licu encontramos paisages encantadores,
tinuarse. Pero en este intermedio llegó á. Saumur
y puntos de vista tan agradables como multipli-
la noticia de la derrota que habla sufrido la divi-
sion de Luzon; Rossignol, Ronsin y todo el estado
«cados. Por un estenso prado vagaban al 'acaso.
mayor se sobresaltaron y temiendo no aconteciese
«numerosos rebañosabandonados á si mismos vilo:
lo mismo á las otras dos columnas de Niort y de
«pude ¡nonos de lamentar la suerte de los desdic: ha-
los Sables, cuya fuerza les parecia escasa, resol-
«des habitantes, que estraviados y fanatizados por
vieron hacerlas volver al momento á sus primeros
«sus sacerdotes, desechaban los beneficios de un
acantonamientos. Esta órden era demasiado im-
«nuevo órden de cosas, para correr á una destrue-
prudente, aunque no se dió de mala fé y con in-
ciou infalible.» hizo continuos esfuerzos.
tencion de descubrir á Canclaux„ esponiendo sus
para proteger el pais contra los soldados, ylo con-.
alas, pero como teniau poca confianza en su plan
siguió muchas veces. Unióse al estado ma .‘ or una
estaban dispuestos al menor obstáculo á concep-
eomision civil para hacer ejecutar el decreto del
tuarlo imposible, y a abandonarlo. Esto es indu-
de agosto, que mandaba asolar el territorio,
dablemente lo que determinó el estado ma y or de
lle,vá.ndose, á otra parte toda la poblacion. Probi7-
Saumur á mandar el movimiento retrógrado delas
biase á los soldados el pegar fuego, pues los medios
columnas de Niort, de Luzon y de los Sables.
de destruccion no habian de emplearse sino cuan-
Cauclaux en su marcha, habla hecho nuevos
do lo ordenaran los generales y la comision civil.
progresos: habia atacado á 3lontaigu por tres pon-
La columna de Maguncia se reunió el 14 en
tos: Kleber, por el camino de Nantes, Aubert-Du.
Leger con la de Brest, mandada por Bevsser. En
bavet por el de Roche-Serviere, y Bevsser por el
este tiempo, la columna de los Sables,- álas órde-
de San Fulgencio, se habian arrojado juntos, con-
Bibliotova popular.
T. III, 446
REVOLUCION
FRANCESA: t
214
siguiendo al momento desalojar .al enemigo.
4,
tomó Canclaux á Clisson, y no viendiolompiernad
tá roto'sdei.‘7
adelante. Las de Saumur y de Angers, colocadas á
via Rossiguol, resolvió detenerse,
su inmediacio n , operan las primeras , una sobre
reconocimientos , mientras recibid nuevas
l
no_
poué. y la otra en los puentes de Ce, con iguales
tie,ias.
por una y otra parte. hl 18 la de San-
. Estabiecióse pues, .Canclaux en las cercanías
mur,,a mandada
iandada por Santerre quiere avanzar desde
de ,Clisson, dejó á Beysser en .Montaign , v mandó
Vihiers á un lugarcito llamado Corón. Artillería,
a.Kleber con la vanguardia á Torfou ., estando
caballería, infantería todo, por efecto de malas
el 18. La contraorden espedida de Saumur lle
disposiciones, se halla acumulado confusamenteen
gó Á
division de Niort ,.comaninndcla á las,ostreauladioes:
las calles del pueblecillo, que estabadominado por
divisiones de Gu mIa
mi y de los Sables ;
algunas alturas. Santerre quiere enmendar este
se retiraron al instante causando con su movimieu.
yerro, haciendo retroceder a las tropas, para po-
to la mayor estrañeza a los vendeauos, y dejando
nerlas ea batalla sobre una altura, pero Ronsin,
á Canclaux en el mayor compromiso. .Los vendea-
que en ausencia de. Ros:ignol se abrogaba unaau-
nes teman cerca de cien mil hombres sobre la,
toridad superior, reconviene á Santerre, y se opo-
armas. y muchos de ellos se hallaban por la par-
ne á la retirada. Eu este momento caen los ven-
te do Tihiers y .Chemillé delante de las cohnuna
deanos sobre los republicanos, y comunicase á to-
de Saumur y de Angers; y aun en número mas
da la divisiou un desconeierto. horroroso. llalla-
considerable cerca de Clisson y de. Iontaigu
barme allí muchos hombres recogidos por la leva
sobre Canclaux. Las columnas de Angers y Sao:
el dia que se tocó á rebato y estos fueron les pri-
meros á desbandarse hu y endo precipitadamente
mur, viéndolos •tan numerosos, decian que el eléf-
.desde Corón á Vihiers, á bone c a Saumur. Al dia
dto de Maguncia. era quien los arrojaba sobre
siguiente 19, los vendcanos marchan contra la di-
ellas, quejándose de un plan que les esponja a re-
vision de Augers, mandada por Duhoux ; y tan
cibir un enemigo tan formidable. Sin embargo, no
afortunados como la víspera, rechazan á los repu-
era asi, pues los veudeanos tenian por todas partes
blicanos mas allá de Erigné, y seapoderan nueva-
fuerzas .muy superiores para resistir á los republi-
mente de los puentes de Cé.
canos. En este mismo dia., lejos de arrojarse so-
Por parte de Canclaux se baten todos con la
bre las columnas de .Rossignol, marcharon sobre
misma 'actividad; y el mismo dia, veinte mil ven-
Canclaux; y d'Elbée v Lesenre dejaban la alta Vea.
(Jeans, colocados en las inmediaciones de Tad'°I
•dée para unirse al ejército de Maguncia.
cargan sobre la vanguardia de Kleber, compuesta
Por una rara complicacion de acontecimientos
'
cuando mas, de dos mil hombres. Colócase Itleber
al saber Rossignol las victorias de Canclaux,
en medio de sus soldados, - y los sostiene contra
halda penetrado hasta el centro ele la Vendée,
aquella muchedumbre de asaltadores. El terreno
contraorden á sus columnas, y las tuandaluarchar
In que se bate es un camino dominado por altu-
.
21'2
REVOLECION
FRANCESA.
2 13
ras, y á pesar de la posicion desventajosa, se e-
rior del pais, espuesto á todos los golpes de los
tira con Orden y firmeza. Sin embargo, una r
pie;
vendeanos, y en efecto, se retiró á Nautes con sus
de artillería desmontada, causa alguna confusiL
valientes maguncianos, que no fueron ofendidos,
en sus batallones. y aquellos valientes retroceden
gracias á su aptitud imponente, y á que Charette
por la primera vez. A vista de esto, y para dele_
e-
no quiso incorporarse con d' Elbée y Bonchamps
ner al enemigo coloca Klcher un oficial con
para perseguir á los republicanos.
nos soldados cerca de un puente, y les dice : «A
Es evidente la causa que impidió el triunfo de
mi-
gos púas, es indispensable que os áterifiqueis por la
esta nueva espedicion en la Vendée, y no fue
defensa general» y ejecutan esta Orden con un ad_
otra que el descontento con que el estado mayor
mirable heroismo; pero en este instante llega el
de Saumur habla mirado el plan de reunir la colum-
cuerpo de batalla, restablécese el combate, y que_
na de Maguncia á Canclaux. SirviOle de protesto
dan rechazados bien lejos los vendeanos, y castiga-
el revés del 5 de setiembre para desale:: tarse y
dos de su ventaja pasagera.
renunciar á este plan; y por lo mismo se dió con-
Todos estos sucesos hablan ocurrido el 19 ; la
traórden al momento a las columnas de los Sables,
Orden de marchar adelante, que habla tenido tan
de Loma, y de la Rochela. Canclaux, que se había
malos resultados en las divisiones de Saumns v de
adelantado con ventaja, se encontró descubierto,
Angers, no "labia llegado todavía, por causa de las
y la última derrotarle Tor •ou empeoró su posicion.
distancias, a las columnas de Luzon y de Niort.
A pesar de esto, luego que el ejército de Saumur
Bevsscr estaba siempre en Montaigu, formando la
supo sus progresos, marchó de Salmor y de lo--
derecha de Canclaux, y se hallaba en descubierto.
,g,ers á Vihiers y Chemillé; y si no se :3 ubiese dis-
Queriendo Canclaux remediar su posicion, le dió
persado tan prontamente, es probable que las e•
Orden de abandonar á Montaigu, v de acercarse
tiradas de las alas no hubieran impedido el éxito
al cuerno de batalla ; y mandó a Kfeber que aval-
definitivo de la empresa. De modo que la dema-
siada prontitud en renunciar al plan propuesto, la
se hasta Beysser, para protejer su mofimiento.
mala organizacion de los nuevos alistamientos,y
Pero Beysser, demasiado negligente, habla dejado
la fuerza de los vendeanos, que eran masd
a, su columna mal resguardada en Montaigu, don-
mil sobre las armas, fueron las causas de estos
de la sorprendieron Lescure y Charette, y la hu-
4UCVOS reveses. Pero no hubo traici°11
bieran aniquilado sin la valentía de los dos'batallo-
01 estado ma yor de Saumur'
nes, que con su teson, detuvieron la rapidez del
svoicio .en)oerl )11)1ratiei •
de Canclaux. El efecto de estas
ataque y de la retirada. Perdiéronse la artilleria.y
desgracias era fu-
nesto, porque la nueva resistencia
los bagajes, los restos de esta columna se din.,
despertaba todas las es eranzas
Vendé
gieron a Nantes, donde fueron recibidos por la va-
lo s
l
( e la
.os contrarevo_
ucionarios, y agradaba notablemente los
p
liente reserva que protegia la plaza. Entones Can-
p e
"\\end
'
ligros
de la república.- Eu fin ,ej
si lo- ,• c i catos de Brest v
-
claux - resolvió retroceder por no aislarse en lo late-
•
21 4
REVOLIICIOÑ
FnANCCSA.
5 1:5
de Maguncia no se hahian alterado en nada, na
sucedia lo mismo con el de la Rochela que estaba
segun costumbre, el temor eseitó la violencia. Ya
otra vez desorganizado, y todos los del alistamien,
se ha visto que los alborotadores mas ardientes se
to en masa, volvían a sus hogares con el .mayor
reunían en los franciscanos, en donde habla menos
desaliento.
reserva que en los jacobinos, y que reinaban en
Al momento los dos partidos del ejército se
el ministerio de la guerra con el débil Bouchotte.
principiaron á acusar, Philipeaux, siempre mas
Vincent era su gefe en Paris, como Ronsin en la
impetuoso, escribió á la junta de salvacion
Vendée, y se aprovechaban de esta ocasioa para
ca una carta llena de indignacion, y en la que atri.
renovar sus quejas acostumbradas. Colocados , en
buia á traiciou la contraórden dada á las columnas
un rango inferior á la Convencion, hubieran quo--
del ejército de la Rochela. Choudieu y Richard
rido alejar la incómoda autoridad que encontraban
en los ej ércitos, en la persona de los representan-
I
comisarios en Saumur, escribieron tambien• res_
puestas igualmente injuriosas, y Ronsin fue al
tes, y en Paris en la jonta de salvacion pública.
instante a delatar al ministerio; y á la junta de
Los representantes en comision, no les dejaban
salvacion pública, los vicios del plan de campaña.
ejecutar las medidas revolucionarias con toda la
violencia que ellosdeseaban y lapilla de salvacion
Dijo que Canciaux, empleando masas demasiado
pública arreglando soberanamente todas las ope-
considerables en la baja Yendée, habia arrojado á
raciones. segun las miras mas elevadas é imparcia-
la alta Vendée toda la poblacion sublevada, oca-
les, destruía á cada instante SUS planes, y
o era de
sionando la derrota de Saumur y de Angers. Fi-
t dos los obstáculos el que . mas les molestaba. Así,
nalmente, pagando calumnia con calumnia; res-
les ocurría muy á menudo formar otro nuevo po-
pondió Ronsin al cargo de traicion con el de aris-
der ejecutivo, segun el método adoptado por fa
tocracia, y denunció a un mismo tiempo á los dos
Constitucion
ejércitos de Brest y de Maguncia, como llenos de
No dejaba de ofrecer grandes peligros el poner
hombres sospechosos y mal intencionados.—De
en vigor a la Constitucion segun deseaban los aris-
este modo se envenenaba sobre manera la querella
tócratas con mala intencion, pues exigia nuevas
del partido jacobino, contra el que quería la disci-
elecciones , reemplazaba la Convencion por otra
plina y la guerra regular.
Asamblea, necesariamente sin esperieucia, desco-
Casi al mismo tiempo se supieron en Paris la
nocida al pais, y en cuyo recinto se abrigarían to-
inconcebible derrota deMenin, la inútil y sangrienta
das las facciones. Los revolucionarios entusias-
tentativa sobre Pirmasens, las derrotas en los Pi-
tas, conociendo , este peligro, no querían la renort-
rineos orientales, y el resultado sensible de la nue-
cion de la representacioa nacional sino que recla'--
va espedicion en la Vendée, todo lo cual causó la
mallan la ejecucion de la COnstitu .cion en todo lo
que
mas funesta impresion. Estas noticias se espar-
• onvenia á sus miras. Colocados casi todos
cieron sucesivamente del 18 al 25 de setiembre, y
en las oficinas, querían únicamente la formacion
216
REVOLUCION
FRANCESA.
2(7
del ministerio constitucional que debla ser infle_
pendiente del poder legislativo, por consiguien-
empezaban á saberse confusamente los últimos re-
te de la junta de salvador' pírlifica. Vincedt
veses de la Vendée, hablándose con incertidumbre
la osadía de hacer redactar una peticion en In",
de una derrotada Coron, en Torfou yen 3/outaigu.
franciscanos, para pedir la organizador' del unnís'
Thuriot, que halda rehusadoser miembro de la jun-
terio constitucional, y el regreso de los diputados
ta de salvador' pública, y á quien acusaban de
en comision. La agitacion fue de las mayores,
ser uno de los nuevos moderados, se declaró al
principio de la sesion contra los intrigantes y de-
gendre, amigo de Danton, y arrinconado va.entre
sorganizadores, que con motivo de los abastos,
aquellos cuya energía parecía entibiarse, se ()puso
acababan de hacer nuevas proposiciones en estro-
á ella vanamente, y la peticion se adoptó, menos
mo violentas y dijo: «Nuestras juntas y el consejo
en el artículo que pedia el regreso de los re presen-
«ejecutivo, están oprimidos v cercados por una
tantesen comision. Era tau evidente la utilidad dees-
«multitud de intrigantes que solo aparentan patrio-
tos representantes, y tau personal la cláu sulacon-
tismo por su interés productivo. Si, ha llegado
tra los miembros de la Convencion, que no se
«el tiempo ea queconviene arrojar á esos hombres
atrevieron á insistir en ella. Grande fue el tumul-
«de incendio y de rapiña; que creen que se ha he-
to que dicha peticion causó en Paris, comprome-
«cho la revolncion para ellos, cuando el hombre
tiendo seriamente á la nueva autoridad de la junta
«probo y virtuoso la sostiene solo para la dicha
de salvacion pública.
«del género humano.» Las proposiciones combati-
Ademas de estos violentos ad v ersarios, tenia
das por Thuriot quedaron desechadas: Briez uno
otros ia junta entre los nuevos moderados, á quie-
de los comisionados enviados á Valenciennes, leyó
nes se acusaba de reproducir el sistema de los gi-
entonces una memoria critica sobre las operacio-
rondiuos, y de contrariar la energía revolucionaria.
nes militares, sosteniendo que nunca se 'labia he-
Pronunciados fuertemente contra los franciscanos,
cho mas que una guerra lenta y poco conveniente
los jacobinos y los desorganizadores de los ejérci-
al genio frances; que siempre'llabian peleado en
tos, no cesaban de quejarse á la junta, y aun la re-
detalle y en guerrillas, y que en este sistema hay
convenían porque no se declaraba denodadamente
contra los anarquistas.
Eue buscar la causa de los descalabros sufrido;.
n seguida, sin atacar abiertamente a' la junta de
Por lo tanto, tenia la junta contra sí, á los dos
salvador' pública, insinuó que esta no había co-
partidos que comenzaban á formarse; los cuales,
municado todas las noticias á la Convencion, y
segun costumbre, se aprovecharon, para acusarla
que por egemplo. habia habido cerca de D •
de los acontecimientos iuíaustos, y ambos acordes
cuerpo de seis mil austriacos que hubieran
°111o1Cliudl
para condenar sus operaciones, las criticaron cada
caer prisioneros, pero
nombró no lo fueron. Al oir es-
uno á su modo.
zo , la Convencion
. al mismo Briez miem -
Conocida era va la derrota del 15 en Mena,
bro da la junta de salva cloon pública. En este mo-
2113
Ev Wat*
PRANCESA•
219
Mento, llegan las últimas noticias de la Ventybé
«sembarcarán cien mil hombres en Inglaterra, é
contenidas en una carta de Ilontaigu, cuyos porte
«irán á Lóndres á destruir el sistema de Pitt. De
meros alarmantes, causan un trastorno general.
Uno de los miembros que estaban p resentes
«consiguiente, se ha acusado sin razon á la junta
., se le_
«de salvacion pública, pues no' ha dejado un ins-
vanta y dice: «En vez de intimidamos, juremos
tante de merecer la confianza que hasta ahora le
«todos salvar la república.» A estas palabras toda
la Asamblea se levanta y jura otra vez salvará I
«ha dispensado la Convencion.»
Tomó entonces Robespierre la palabra. y dijo:
república cualesquiera que sean los peligros gut,
«Tiempo hace que se han empeñado en infamar á
la amenacen. Los miembros de la junta (Ce salva-
cion pública, que aun no hablan llegado, entran
«la Convencion y á la j unta depositaria de su po-
der. Briez, que hubiera debido morir en Valen-
en este momento: Barrere, el relator ordinario,
«ciennes, salió cobardemente de alli para venir á
toma la palabra y dice: «Toda sospecha contra la
«Paris, a fin de servir á Pitt y á los aliados, des-
«junta de salvación pública, seria un victoria al-
«conceptuando al gobierno. No basta que la Con-
canzada por Pitt. No demos á nuestros enemigos
«vencion siga dándonos muestras de confianza ; es,
«la gran ventaja de desacreditar nosotros mismos
«preciso que lo proclame solemnemente , y que..
«al poder encargado de salvarnos.» Barrere d in-
«anule su decision respecto á habernos agreb;ada,1
mediatamente á conocer las medidas que ha toma-
«Briez.» Acógiose esta peticion con aplausos, de-
do la junta. «Muchos dias hace, continúa diciendo.,
cidiendo que Briez no se uniera á la junta de sal-
«sospechaba la junta que se hahian cometido faltas
vacion pública, v declarando por aclarnacion que la
«graves en Dunkerque, donde hubiera podio es-
junta conservaba toda la confianza de la Conven-
«terminarse hasta el último de los in gleses, y tam-
cion nacional.
bien en Menin, donde no se habia hecho esfuerzo
k‘
Los moderados que estaban presentes conocie-
«alguno para contener los estrados efectos del ter-
ron que aquello era anunciarles una nueva derro-
ror pánico. La junta ha depuesto á Houchard, y
ta; pero los contrarios mas temibles de la junt
«tambien al general de clivision Hedouville, que no
esto es, los revolucionarios mas fogosos, se halla-
a'
«hizo su deber en Menin, y se examinará al mo-
ban en los jacobinos y franciscanos; ter; ienciq
teniendo que
« mento la conducta de ambos generales. En segui-
defenderse particularmente de estos últimos.
«da la junta va á purificar á todos los estados ma-
bespierre se
:s,(1 empleó
presentó en los jacobinos, .
«yores v á las administraciones de los ejércitos, y
la
con ellos su ascendiente; patentizó I. u
«pondrá á las escuadras bajo un pié que les per-
la junta , justificándola de los doblesartiaquteietsa ddee
«mita hacer frente á los enemigos. Acaba de alis-
moderados y exa:tados , é hizo conocer el
tar diez y ocho mil hombres, y de disponer un
de las peticiones para la formad de un peligro
«nuevo sistema de ataque en masa. En fin, quiere
rio constitucional. «Necesario °Id ijo,"quemuinnisgloe:
«atacar á Roma en la misma Roma, y para esto de-
«bierno cualquiera suceda al oquees'hemos destruido:
090
REVOLUCION
P
O I
«el sistema de organizar en este mo
FRANCESA.
mento el mi
«nisterio constitucional, no es otra cosa que d-',;"
maneeiese en su puesto. El 10 de octubre, toman-
«unir á la misma Convencion , y descompooer-;
do Saint-Just la palabra en nombre de la junta de
«poder a la vista de las potencias ene migas. [sur
salvacion pública, propuso nuevas providencias.
«carnente Pi ti pueda ser el autor de semejaMe idea
hizo de la Francia el cuadro mas triste, recargán-
«Sus agente; la han propagado, han seducido áloi
dole con los colores mas sombríos de su imagina-
«patriotas de buena té, y el pueblo crédulo v so
cion melancólica ; y con el ausilio de su gran ta-
«frido. propenso siempre á quejarse del gohlerao
lento v de hechos verdaderos , produjo una espe-
«que no puede remediar todos sus males, se ha he:
cie de terror en los ánimos. Presentó entonces é
«cho el eco fiel de sus calumnias y proposiciones.
hizo adoptar un decreto que contenta las disposi-
«Vosotros, jacobinos, que sois demasiado sinceros
ciones siguientes : Por el primer articulo se de-
«para ser coechados, harto ilustrados para ser se_
claraba el gobierno de la Francia , revolucionario
«dueidos, vosotros defenderéis á la Montaña que se
hasta la paz ; lo cual significaba que se suspendía
«vé atacada, sostendréis á la junta de sa l v acion pú.
la c onstitucion espontáneamente, que se instituía
«blica, á la que quieren calumniar para pia-deros,
una dictadura estraordinaria hasta la terminacion
con vosotros triunfara de todas las maquinacio-
de todos los peligros. Esta dictadura se confería á
nes de los enemigos del pueblo.»
la Convencion y a la junta de salvacion pública.
Apiaudiose á ilobespierre y en su nombre á to-
«El consejo ejecutivo, decía el decreto, los minis-
da la junta sin que se volviese á hablar de la peti-
tros , los generales , y los cuerpos constituidos,
cion de los franciscanos, quedando par consecuen-
Jestán bajo la vigilancia de la junta de salvacion
cia reducido á la nada , el virulento ataque de
«pública, quedaracuenta cada ocho días á la Con-
Vincent.
«vencion.» Ya hemos explicado como se trocaba
Entre tanto, era muy urgente tomar un-partido
la vigilancia en autoridad suprema, por que los mi-
respecto de la nueva constitucion, puesto que °Fre-
nistros, los generales y los empleados, precisados a.
cia un gran peligro ceder el lugar á nuevos revo-
-sugetar sus operaciones á la junta, concluyeron por
lucionarios, equívocos, desconocidos, y acaso des-4
no atreverse va á obrar por su propio movimien-
avenidos por que saldrian de todas las facciones in- '
to, y á esperar todas las órdenes de la junta mis-
feriores opuestas á. la Convencion. Convenia pues,
ma. Decíase en seguida. «Las leves revoluciona-
declarar a todos los partidos que iban á sostener
«rías deben ejecutarse con rapidez , por que ha-
el poder, y que antes de abandonar la república á
«hiendo sido la inercia del gobierno, la causa prin-
si misma, y á la accion de las leves que se le había
«cipal de los reveses , deben fijarse de un modo
dado, se la gobernarla revoluci¿nartamente hastl
«exacto los términos en que ha y an de ejecutarse di-
que se hubiese salvado. Numerosas peticiones se
«chas leves, bien entendido que su iafraccion será
habian dirigido ya á la Convencion para que per-
«castinaacorno un atentado á la libertad.» A. estas
medidas gubernativas siguieron otras sobre abas-
2 9 2
REVOLUCION
FRANCESA.
2'3
tos, por que decia Saint-Just que el pan erael
sacia su presencia, y permanecer en ellas de guar-
recho del pueblo. Definitivamente acabado el enr
nicion á costa de los habitantes mas ricos. Los
dro general de subsistencias, debia enviarse
franciscanos querian un ejército de estos en ca-
das las autoridades, á fin de calcular aproxim arla,'
mente lo que necesitaban los departamentos.
da departamen to ; pero hubo muchos que se opu-
sieron, .diciendo que seria volver al federalismo, el
' --
en cuanto a la superfluo que hubiese en.cadaunaAs
dará cada departamento una fuerza individual.
de ellos, debia quedar sujeto á las requisiciones,
Los mismos franciscanos pidieron tam hien q tie ca-
ya para los ejércitos , ya para las provincias qui
da destacamento del ejército revolucionario se-agre-
careciesen de lo necesario. Estas requisiciones es_-
>ase una guillotina con ruedas; tales son las ideas
taban ordenadas por una comision de abas tos ,
Paris debía considerarse como una plaza de guer:
de un pueblo que se le deja entregado á sí mismo.
La Convencían rechazó todos estos pedidos, y se
ra pertrechada completamente para un a.fin, desde
el primero de marzo siguiente Ultimamentese
atuvo á su decreto. Bouehotte, encargado de com -
poner este ejército, lo reclutó de todos los vagos
e.retaha la formacion de un tribunal para examinar
de Paris, prontos siempre á ser los satélites del
la conducta y riqueza de todos los que habían ma-
poder dominante. llenó el estado ma y or de ja-
nejado los fondos piiblicos.
cobinos, y particularmente de franciscanos , sacó
Para esta grande é importante declaraciou,
á Ronsiu y á Rossignol de la Vendée para ponerles
gobierno, compuesto de la junta de salvaeion 13(1_
a la cabeza de este ejército revolucionario. Sometió
blica, de la de seguridad general v deltribunal
• es-
la lista del estado mayor á los jacobinos y cada ofi-
traordinario , se hallaba completo y sostenida
cial Jo yo que pasar por :la prueba del escrutinio, sin
mientras durase el peligro, lo cual equivalga á de_
que ninguno quedase confirmado por el niinisterio,
°lacar la revolucion en estado de sitio, aplicándole
que no fuese aprobado antespor la sociedad.
las leyes estraordinarias de semejante estado, todo
A la iustitucion dei ejército revolucionario,
el tiempo que durase. Afiadiéronse á este gobiorr
añadió tambien la ley sobre sospechosos Lauf,'a - -
estraordinario diversas instituciones , reclamad:
'
ces pedida, y ya resuelni. en el fondo el mismo la-
mucho tiempo antes y que ya eran inevitable
deel alistamiento ea masa. Aun q ue organizado el
li edíase un ejército revolucionario , esto es, u::
tribunal estraordinario de tal m anera,
fuerza encargada especialmente de hacer ejecin,,
castigar por meras probabilidade s,
en el interior las órdenes del gobierno. Esta esta'
ha bastante á las imaginaciones revolucionarias.
decretada anteriormente, y por un nuevo decre
Deseaban poder encerrar todos aquellos que no
(3 de setiembre) quedó por último organizada. Ca
epitiodnicesse(niueelziranrii,aielsen asegurarse
y pechan disposi–
pnsose este ejército de seis mil hombres y mil do,
t ponla eg,,.ura.rse. de sus perso-
cientos artilleros. Su objeto era movilizarse yt p
nas. El decreto que i a os aristócratas fuera
-ladarse de Paris á las ciudades donde ft1Q.Senec
dela le y , era demasiado vaga, y ademas exilia un
1
224
REVOLUCION
FRANCESA.
225
juicio, mientras que lo que se intentaba era llevar
inmediatamente á la cárcel á cualquier individuo
sospechosos,y los motivos de cada arresto. Sien
que por la simple denuncia de las juntas
d
revoili-
do sus funciones desde esetoenisnislearnatreoem
muy rdai fiscei -5
les y casi continuas, se
,
cienarias fuese declarado sospechoso. Efectiva.
mente, se decretó hasta la paz el arresto provisiea.
miembros como una especie de profesions
e
se de-
nal de los individuos sospechosos , cuyo decreto
bia estipendiar ; y desde entonces recibieron
l
espedido el 17 de setiembre, es conocido con
sueldo por via de indemnizacion.
el
A peticion del Ayuntamiento de Paris se aña-
nombre de Ley de los sospechosos. Eran considera
dió a estas disposiciones otra que hacia mas terri-
dos como tales: 1. 0 los que, ya por su conducta
por sus relaciones, ó ya con sus palabras ó escritos
ble la le y de los sospechosos, y fué la revocacion
se hubiesen manifestado partidarios de la tiraniao
del decreto que prohibía las visitas domiciliarias
del federalismo, y enemigos de la libertad ., 2. 0 los
durante la noche. Desde aquel instante todo ciuda-
que no pudiesen justificar de la manera prescrita
dano amenazado, temió verse perseguido á todas
por la ley de 20 de marzo último , sus medios de
horas, y a no tuvo un momento de reposo. Aun-
y
subsistencia, y el cumplimiento de sus deberes cí-
que antes estuviesen encerrados durante el dia en
escondites ingeniosos y oscuros que la necesidad
vicos: 3. 0 aquellos á quienes se hubiesen negado
les habia hecho buscar, podian al menos respirar
certificaciones de civismo : 4.° los empleados pú-
el aire libre toda la noche; mas ahora ya no les era
blicos suspensos ó destituidos de sus funciones por
posible, y los arrestos multiplicados de dia v de
la Convencion nacional y pi' sus comisionados:
noche llenaron muy pronto las cárceles de Ran-
3.° los ex-nobles, maridos, inugeres, padres, ma-
cia.
dres, hijos ó hijas, hermanos ó hermanas y agentes
Las juntas de seccion se celebraban diariamen-
de emigrados, que no hubiesen manifestado cons-
te; pero las gentes del pueblo no tenian tiempo de
tantemente su afecto á la revolucion; y 6.° los
ir, y faltando aquellas, no había quien sostuviese.
emigrados en el intervalo del 1. 0 de julio de 178
las mociones revolucionarias. Por proposicion es--
hasta la publicacion de la ley del 9 de abril
presa de los jacobinos y del A yuntamiento, se de-
179 9 , aunque hubiesen vuelto a Francia en los pla-
cidió que estas juntas se celebrarian solamente dos
zos señalados.
veces á la semana; y que cada ciudadano que asir.
Los presos debían estar encerrados en casas
tiese á ellas, recibiria cuarenta sueldos por seccion
nacionales, y custodiados á espensas de ellos mis-
(ocho reales). Este era el medio mas seguro de
mos, concediéndoles la facultad de trasladar á es
contar con el pueblo, no reuniéndolo á menudo y
tas casas los muebles de que tuviesen necesidad.
pagándole su asistencia. lrritáronse los revolucio-
Las ¡antas encargadas de pronunciar el arresto, r.o
narios ardientes de que se les pusiese limites á su
podrían hacerlo sino por mavoria de votos, envian-
celo, reduciendo á dos por Semana las sesiones de
do á la junta de seguridad general la lista de los
las secciones; y de consiguiente hicieron una fuer-
Bibuotecapoputar.
T. III. 447
226
REVOLIGIQN
PRANCESA•
227
tepeticion, quejándose de que se atacaban-los
techos de soberanía , impidiéndole se
e
reuní„-
se hallaba revestida para la defensa de la revo-
cuantas veces quisiera. El autor de esta nueva i°sig
lucion de una dictadura omnipotente v terrible:
citud fué el jóven Warlét, pero se desechó v no
Es verdad que cada ocho Bias tenia que dar cuenta
Qd.
hizo mas caso de ella, que de otras Inueir, • 'I
de sus trabajos á la Convencion; pero esta cuenta
Airadas por la fermentacion revolucionaria.
se aprobaba siempre, por que la opinion críticaso-
t
Por estos medios quedaba completa la máqui'
/o se ejercia en los jacobinos , de que era señora,
na gubernativa en sus dos ramos mas esenciales:
desde que Robespierre formaba parte de ella. La
que eran la guerra y la policía. Una junta dirigía 6
única oposicion que tenia aquel poder era la de los
la Convencion las operaciones militares, eici¡ a 101,
•moderados que se hablan quedado arras, y la de los
generales y agentes de toda especie, y podia,
nuevos exaltados que la escedian eu ideas, pero
g' un el decreto de la requisicion permanente. dis-
poco temibles unos y otros:
poner al mismo tiempo de los hombres y de las eo_
- Ya hemos visto que Robes•pierre y Carnol ha-
sas; haciendo todo esto, ó por sí misma, ó por lo,
lan entrado en la junta de salvacion pública en
representantes enviados en comision. Á las orde-
reemplazo de Gasparin Thuriot, ambos enfermos.
nes de esta junta, la llamada de seguridad geeQ..
Robespierre habia llevado á ella su poderoso influ-
ral tenia la direccion de la alta policía , y seservia
jo, y Carnot su ciencia militar. La Convencion qui-
soagregarcon Robespierreá Dauton, su cólega y
para su vigilancia, de las juntas revolucionarlas;
val ea nombradía ; pero e4e , abrumado de traba-
Manteadas en todos los A.vuntamientos. Encerrá
base á todo individuo por poco sospechoso que fue,
jos, poco á propósito. para detalles administrativos,
• se, no solo de hostilidad sino de indiferenciaal
exasperado ademas por las calumnias de los par-
terna establecido; y otros mas gravemente compro
iidos, noqueria pertenecer aninguna junta. I tabia he-
metidos eran castigados por el tribunal extraordi-
cho va demasiado por la revolucion ; habia sosteni-
nario, pero en corto número todavia, por que has-
do los ánimos en, todos los días de peligro , había
. dado la primera idea del. tribunal v ejército revo-
ta entonces este tribunal habla pronunciado pocas
lucionario, de la requisicion permanente, del im-
condenas. Un ejército especial, verdadera columna
puesto sobre los ricos , v de los cuarenta sueldos
mó' gendarmería de este régimen, habia ejecu-
asignados por sesion á íos miembros de las sec
tar las órdenes del gobierno, y en lin, el puebla,
cioues; y por último, era el autor de todas las ine--
pagado para ir á las secciones , estaba siempre
didas, que aunque crueles en la ejecucion, presta-
dispuesto á sostenerle. De consiguiente , la guer-
ban sin embargo á la revolucion la energía que la
ra y la policía dependian de la junta de salvacion
salvó. Ya en aquella época principiaba a no ser
pública. Soberana absoluta, dueña de todas las ri-
tan necesario Dauton, porque desde la lu
quezas, con facultad de enviar á los ciudadanos á
yas' I
-
mera de los prusianos todos estabaa acostumbra-
los campos de batalla, al cadalso, ó á los calabozos
dos al peligro. Repugnabaule las venganzas que se
228
BEVOLUCION
FBÁNCESA.
229
preparaban contra los girondinos; acababa de ca
plan regular, habla resistido;
sa.rse con una jóven de quien estaba enamorado;
atacada
á quien segun dicho de sus enemigos, Labia dota
que descalabro
ln
el
lilenin casi habia hecho perder
do con el oro de la Bélgica, y segun sus amigos, con
victoria de flondtschoote;—Ne-
ras ventajas
. t-áebnatan jsa es del a
el reembolso de su oficio de abogado en el cense
esfuerzos nuevos. El entusiasmo revo-
jo; adolecia como Mirabeau y comoo Marat de un
leuecsionario inspiró la idea, de que la voluntad, en la
enfermedad inflamatoria; y en fin, tenia nec
cuino en todas partes, tenia un influjo deci-
esidada
guerra
se dió Orden á un ejér-
para
de descansar, con cuyo motivo pidió licencia par,
sivo, por la primera vez s
ir á Arcis-sur-Ambe, su patria, aguzar del campo de
cito para que venciese enp
un tiempo determi-
que era muy apasionado. Le hablan d
aconsejado
nado.
este
retiro momentáneo como un medio
ter
Todos los peligros de la república se miraban
minarlas
o
calumnias; por otra parte la victoria de lar
reconcentrados en la Vendée. «Destrú y ase la Ven-
evolu-
cion va podia completarse sin él ; bastaban dos me-
dée, dijo Barrere, y Valencienne y Conde no es-
ses de guerra y de energía, v se proponia Volver
tarán en poder del austriaco. Destrú y ase la Ven-
despues de la victoria para hacer resonar su vol
dée, y el inglés no pensará en Dunkerque. Des-
poderosa en favor de los vencidos , y de un Orden
«trúvase la Vendée , y el Rin quedará libre de pro-
mejor de cosas ¡Vana ilusion de la pereza y del
«sianos. Destrúyase la Vendée , y pronto la Espa-
ña se verá acosada y conquistada por los meridio-
desaliento! Abandonar por (los meses, por uno so-.
nales, unidos á los soldados victoriosos de ,lor-
lo, una revolucion tan rápida , era llegar á ser en
«tagne y de Challet. Destrúyase la Vendée y parte
ella estraño é impotente.
«de ese ejército del interior reforzará ese valiente
Rehusó Danton entrar en la junta de salvacion
«ejército del Norte, vendido tantas veces, y tantas
pública , y obtuvo la licencia que pedia. Agrega-
«desorganizado. Destrú yase la Vendée, y Lyon ya
ronse a la junta Billaud-Vareunes, y Collod-d' Ber-
«no resistirá, 'l'olon se levantará contra españoles
bois , y llevaron el uno su carácter frio é implaca-
«é ingleses, y el espíritu de Marsella se encum-
ble, y el otro su arrebato y su influencia sobre. los
.«brara á la altura de la revolucion republicana.
turbulentos franciscanos. Beformóse la junta de se-
«Últimamente todos los golpes que deis en la Ven.
guridad general, los diez y ocho vocales quedaron
.«dée resonarán en las ciudades rebeldes, en los de-
reducidos á los nueve conocidos por los mas se-
«partamentos federalistas, en las fronteras invadí-
veros.
•«das!.... La Vendée es todavía la Vendée!... Allí
Mientras el gobierno se organizaba de esta ma-
•«es donde hay que obrar con arrojo desde este mo-
nera tan fuerte, se manifestaba tambien su aumen-
«mento hasta el 20 de octubre, antes del invierno,
to de energía en todas las resoluciones. Las gran-
«antes que los caminos estén intransitables, y antes
des medidas tomadas en el mes de agosto, aun no
«que los bandidos hallen la impunidad en el
n e clima y
habian producido sus resultados. La Vendée, aun-
«en la estacion.
930
REVOLUCION
234
FRANCESA
«La junta ha visto con su rápida y vasta inter'
«esencia todos los vicios de la Yendée en estas mal:
descalabro de Menin , y disponer triunfos nuevos.
«bras:
Prendióse a Houchard, que va estaba depuesto , y
«Demasiados representantes.
se nombró por general en gde del ejército del Nor-
J
«Demasiada desavenencia moral.
del de las Ardenas al general Jourdan, que, ha-
te
«Destnasiadas desavenencias militares.
bía mandado el centro en Ilondtschoote. Tuvo
«Demasiada indisciplina en los triunfos.
Orden de reunir en Guisa fuerzas considerables,
«Demasiados partes falsos en la relacion de los.
para dar un avance sobre el enemigo, pues todos
«acontecimientos.
estaban acordes sobre la inutilidad de los ataques
«Demasiada avaricia en una parte de los gefes
parciales. Sin juzgar el plan ni las operaciones de
«y administradores.»
Ilouchard alrededor de Dunkerque, decían que no
A consecuencia de esta oposicion , redujo la.
se habia peleado en masa, y preferian este género
Convencion el número de los representantes en co-
de combate , mas adecuado á la impetuosidad del
mision , reunió los dos ejércitos de l3rest y
carácter francés. Carnet habia ido á Guisa , 'para
de la
Rochela en uno solo , llamado del Oeste , y dio cl
unirse con Jourdan, á fin de poner en ejecucion un
mando , no á Rossigno! ni á Canclaux , sino á Le-
nuevo sistema de guerra, completamente revolu-
chelle, general de brigada en la division de Luzon.
cionario. Acababan de añadirse tres nuevos comi-
En fin, determinó el dia en que debla estar acaba-
sionados á Dubois-Crancé para ejecutar alisia-
mientos generales , y precipitarlos sobre Lvon.,
da la guerra de la 'N'ondee, y era el 20 de octubre,
mandándole renunciase al sistenra de los ataques
acompañando á este decreto de 1 o del mismo mes,
metódicos, y que asaltase á la ciudad rebelde. De
la siguiente proclama :
ele modo se redoblaban por todas partes los es-
fuerzos para terminar victoriosamente la campaña.
LA CONVENCION NACIONAL. AL EJERCITO DEL OESTE.
Pero los rigores marchaban siempre á la par
. con la energia. t'El proceso de Custine, harto dila-
«Soldados de la libertad: necesario es que los
tado, segun los jacobinos, se habia va empezado,
«bandidos de la Vendée queden esterminados an-
y se continuaba con toda violencia V la barbarie
«tes que se acabe el mes de octubre! Asi lo exige
de las nuevas formas judiciarias. Aun no habla su-
«la salvacion de la patria, lo manda la impaciencia
bido al cadalso ningun general en gefe, deseaban
«del pueblo francés, y su valor debe cumplirlo. La
con impaciencia cortar una cabeza de alta.
ea a clase,
«gratitud nacional espera para entonces á. todos,
postrando
lbs
los ejércitos que alg auto-
«aquellos, cuyo valor y patriotismo. hayan conso-
ridad popular ; queriande sobre
,
laun
-
lidado para siempre la libertad v la república.»
neral espiase la desercion de Dumouriez , -Y esreo-
Tomáronse medidas no menos prontas y enér-,
gieron á Custine , considerado por sus opiniones y
bitas respecto al ejército del Norte, para reparar el.
sentimientos como otroDumouriez. Para arrestarle,
5232'
REVOLUCION
FRANCESA.
- 233
se aprovecharon del momento en que , encargad,
del mando del ejército del Norte, habia li
enel territorio aleman mas allá del Rin, alhagó
egade~ mo-
trIar
mentaneamente á Paris , para concertar sus ()pe
ucho mas á la imaginacion y vanidaddeCustin,eá.
'
m
raciones con el ministerio. Pásosele en la cárcel
Corrió á Francfort á imponer contribuciones,
, ;
muy luego pidieron y lograron el decreto de
meter otras vejaciones impolíticas. Estrecharon-
traslacion al tribunal revolucionario.
le:allí nuevamente un tropel de locos patriotas que
Recordemos la campaña de Custine sobre el
le instaban fuese hasta Cassel, en medio del Hesse
Rin. Encargado de una division del ejército, Babia
electoral , á apoderarse del tesoro del elector. Los
hallado á Spira y á Worms mal custodiadas , por-
avisos mas sabios del gobierno francés le indicaban
que los aliados, con la priesa de marchar sobre la
volviese al Rin y marchase sobre Coblenza : pero
Champaña, todo lo habian descuidado por su; alas y
nada escuchaba pensando solo en una revolucion en
retaguardia. Los patriotas alemanes veniau de to-
Alemania.
das •.rtes á ofrecerle sus poblaciones; por lo cual
No obstante , Custine conocia el peligro de su
avanzó, tomó a Spira y á Worms , dejó a Manhein
posicion. Viendo que si el elector romera la neu-
que estaba en el camino, en consideracion á la neu-
tralidad , quedaria comprometido á la espalda por
tralidad del elector palatino , y tambien por temor
Manhein, hubiera querido tomar esta plaza que le
ofrecian, pero no se determinó. Espuesto á ser ata-
de no poder entrar en ella con facilidad; ultima-
cado en Francfort, donde no podía permanecer, no
mente llegó á Maguncia, se apoderó de ella, rego-
quería abandonar esta ciudad, volviendo á la línea
cijó á la Francia con sus conquistas inesperadas, y
del Rin para no perder sus pretendidas conquistas
se hizo conferir un mando independiente de Biron.
ni empeñarse en las operaciones de los otros gefes,
En este momento acababa Dinnouriez de rechazar
bajando bália Coblenza. En esta situacion, le sor-
a los prusianos arrojándolos hacia el Rin, y Keller-
prendieron los prusianos : perdió á Francfort , fué
mann estaba hacia 'f réveris. Entonces Custine de-
arrojado á Maguncia , dudando si conservaria ó no
hia bajar por el Rin hasta Coblenza , reunirse con
.esta plaza; puso en ella alguna artillería tomada en
Kellermann v hacerse dueño de la orilla derecha
Strashurgo; sedescuidó en abastecerla; en medio de
del no. Todas las razones estaban en favor de este
sus incertidumbres volvieron á sorprenderle los
plan. Los habitantes de Coblenza llamaban á Cus-
prusianos ; se alejó de Maguncia , atemorizado ,
tine, los de Saint-Goard y' de Rbinfelds lo llamaban
cre y éndose perseguido por ciento cincuenta mil
tambien; y no se sabe hasta dónde pudiera haber
hombres, se retiró á la alta Alsacia, casi á. tiro de
ido, siguiendo el curso del Rin. Tal vez hubiera po-
cañon de Strasburgo. Colocado en el alto Rin con
dido bajar hasta la Holanda. Pero Ilarnábanletam-
un ejército bastante considerable , hubiera podido
hien otros patriotas desde el interior de la Mema-
marchar sobre Maguncia , v poner á los sitiadores
nia , pues se habian figurado al verle avanzar tan
entre dos fuegos, pero nunca se atrevió ;
,
,
y ayer-
arrojadamente, que tenia cien mil hombres. Pene-
zonzado en fin de su inaccion ,
un ataque des-
231
REVOLUCION
FRANCESA. .
235
graciado el 1 de Mayo • fué batido, y se reuni• á
En cuanto á no haber querido marchar á Eobleti_
e
su pesar con el ejército Norte donde.acabod
za, se defendía mal, y calumniaba á Kellermann,
perderse por sus opiniones moderadas , y por
que, segun decia, había rehusado secundarle; ven
parecer á la verdad muy cuerdo , cual era el dea
cuanto a negarse á tomar las otras plazas, decia
reorganizar el ejército en el campamento de Cesar,
con razon que todas las imaginaciones alemanas le
en vez de hacerlo pelear inútilmente para socorrer
llamaban, y que para satisfacerlas hubiera sido ne-
á Valenciennes.
cesario ocupar cien leguas de pais. Por una con-
Tal fué la carrera de Custine, en la cual habla
tradicion singular, mientras que se le acusaba de
muchos desaciertos; pero ninguna traicion. prin.
no haber querido tomar á tal ciudad, ó imponer á
cipiese su causa, y se llamaron para d eclarar, á
otra una contribucion, se le acriminaba por haber.
los representantes enviados en COnliSiOn, a agentes
tomado á Francfort, por haber saqueado á los ha-
del poder ejecutivo, enemigos irreconciliables de
bitantes, por no haber dictado las disposiciones
los generales, á oficiales descontentos, á individuos
necesarias para resistir en él á los prusianos, y
de los clubs de Strasburgo, de Maguncia ) de
por haber espuesto la guarnicion francesa á ser.
Cambray; y en fin, al terrible Vincent, tirano de
asesinada. El valiente Merlin de Thionville, uno
las oficinas de la guerra en tiempo de Bouchotte.
de los que deponian contra él, le justificaba en es-
Era una multitud de acusadores que acumulaban
te punto con tanta lealtad como razon. Aunque hu-
cargos injustos y contradictorios, reconvenciones
biese dejado veinte mil hombres en Francfort. no
del todo estrañas á. una verdadera crítica militar,
hubiera podido mantenerse en él, -decía Merlín;
pero fundadas en desgracias accidentales de que
hubiera tenido que retirarse á Maguncia, v su úni-
no era culpable el general, ni podian imputársele.
ca falta era no haberlo hecho mas pronto. - Pero en
Custine respondía con cierta vehemencia militar á
Maguncia, añadian otros muchos testigos, no ha-
todas estas acusaciones, pero quedaba confundido.
bia hecho ni -osuno de los preparativos necesarios;
Los jacobinos de. Strasburgo le decida que no ha-
no había reunido víveres ni municiones ; no habla
bía querido tomar las gargantas del Porentruv,
puesto en ella sino la artillería que habia tomado
cuando Luckner le (lió la Orden, y él probó
de Strasburgo, para entregarla á ws,prusianos con
mente que era imposible. Un aleman le censuraba:
veinte mil hombres de guarnicion y dos diputados
no haber tomado á Manhein cuando él se la ofre-
Custine probaba que habia dado órdenes para lo ;-
cia ; pero Custine se disculpaba alegando la neutra-
acopios; que la artillería apenas era suficiente;
rmente.
lidad del elector v las dificultades del provecto.
que no la ()alija reunido inútilmente par
entregj -
Los habitantes de Coblenza, efe Rhinfelds, de
la al enemigo. Merlin apo y aba todas
apoyaba
—
las
para aserc ior-
Darmstadt. de Manan, los de todas las ciudades que.
nes de Custine, pero lo
le perdonaba, era
hablan querido entregarse á él, y no habia con-
su .retirada pusilánime
% su inaccion en el alto
sentido en ocuparlas, todos le acusaban á porfía.
Rin, mientras la guarnicion de Maguncia estaba.
935
IIEVOLUCION
FRANCESA.
237
haciendo prodigios ;—á esto enmudecia Custin,
grande, aun se atrevian á ma-
V
ya
Recónveníanle tambien por haber quemado los
gua 'raerás a las víctimas. Al momento
macenes de Spiraal retirarse ; reconvencion absa -
los jacobinos al mismo dijo
b
da, porque teniendo que retirarse, mas valia
32
dmeioliearsitafaurreosuaelen
mar los almacenes que dejarlos al enemigo. xe:
«los jacobinos, tener que denunciar a una auttioeria-1
sábanle de haber hecho fusilar en Spira a alguno;
«dad que era la esperanza de los patriotas,
voluntarios por causas de robos; á lo que rés`p00-
«principio mereció su confianza, y que pronto se
dia, que la Convencion habla aprobado su condue
«va á convertir en su azote. El tribunal revolucio-
ta. Echábanle en cara el haber dejado libres á los -
«nario está á punto de absolver á un malvado, en
prusianos, esponiendo voluntariamente á su ejér-
cito a ser batido el 15 de mayo; haber acudido
«cu yo favor, me consta que las hermosas de Paris
«empeñan á todo el mundo. La bija de Custine•,
tarde á su mando del Norte; haber tratado de sa-
«comedianta tan hábil en esta ciudad, como lo era
car la artillería de Lila para llevarla al ca mpamen-
«su padre a la cabeza de los ejércitos, visita á to-
to de César; haber impedido que se socorriese á
do el mundo, y todo lo promete para obtener su
Valenciennes; no haber puesto obstáculo en fin, al
«gracia.»Robespierre por su parte denunció el es-
desembarco de los ingleses ; acusaciones toda.**
píritu de subterfugios que se habia apoderado del
a- cual mas absurdas.—«Ultimamente le decian:
tribunal, y sostuvo que únicamente por haber que-
os habeis compadecido de Luis XXI; habeis es-
rido desguarnecer áLilamereciaCustine la muerte.
tado triste el 31 de mayo, quisisteis mandar á.
Vincent, uno de los testigos, trajo del ministe-
la horca al doctor lloffinan, presidente de los ja-
rio los pliegos v órdenes que se achacaban á Custi-
cobínos de Maguncia; habeis impedido la cir-
ne, y que verdaderamente: no constituían delitos.
culacion del periódico el Padre Duchesne, y del
Fouquier-Tinville hizo de ellas un paralelo entre
de la Monlala en vuestro ejército ; habe i s di-
Dumouriez y Custine, que perdió al desgraciado
cho que Ma.rat y Robespierre eran unos perturba-
general. Dumouriez, dijo, bahía, avanzado rápida-
dores; os habeis rodeado de oficiales aristócratas,
mente á Bélgica, para abandonarla luego con me-
V nunca tuvisteis Ú. vuestra mesa verdaderos
nos prontitud, entregando al enemigo soldados,
buenos republicanos.» Estas reconvenciones eran
almacenes y representantes. Del mismo modo, Cus-
mortales, y se convertían en cargos verdaderos,
tino habia entrado velozmente en Alemania, había
por los cuales se le perseguía.
abandonado en Francfort yen Maguncia á. nuestros
Duró el proceso mucho tiempo porque eran tan
soldados, y con esta última ciudad había querido
vagas las acusaciones que el tribunal no sabia que
entregar á veinte mil hombres, dos representantes
resolver. La hija de Custine y muchas personas-:
y á toda nuestra artillería, sacada de Strasburgo
que se interesaban por él, baldan dado algunos páa
con dañado intento. Como Dumouriez, maldecia á
sos para salvarle, porque entonces, aunque el te-
la Convencion y á
,
los jacobinos, fusilaba á los va-
9.3S
RE VOLUCION
FRANCESA.
939
limites voluntarios, so pretesto de mantener la di.d
Su muerte loé un egemplo terrible para todos los
ciplina. Al oir este paralelo dejó el tribu de tia
generales, señal para ellos de una ciega obe-
tubear, y vanamente justificó Custine por espacio,
y órdenes del gobierno revolucionario.
de dos horas sus operaciones militares. Troe'zo'n
d ienciaias
acto de rigor no debuto de-
Despees
Desp
de aquel
Dw:oudray defendió su conducta administrativa -Z
tenerse mas las ejecuciones ; y asi es que se reno-
civil, aunque en vano. El tribunal declaró reo
vó la órden de activar la causa de María-Antone-
-'
general, con gran satisfaccion de los jacobinosv'
ta. Presentóse á la Lonvencion el auto de acusa-
franciscanos que llenaban el 'salon, dando señale,'
cion contra los girondinos, tantas veces demanda-
estrepitosas de su alegría. Sin embargo, no !labial
condenado á Costarle por unanimidad. Sobre las
do y nunca estendido. Saint-Just era su autor, y
las peticiones de los jacobinos obligaron á la Con-
tres cuestiones, había habido sucesivamente con_
venmon á que lo adoptase. Dirijiase no solo contra
tra él, diez, nueve y ocho votos, de once que eras
los veinte y dos ylosindividuos delacomision de los
los individuos; y habiéndole preguntado el presi
doce, sino tambien contra setenta y tres miembros
dente- si tenia algo mas que añadir, miró en toree
del lado derecho que guardaban un silencio abso-
su yo, y no viendo ya á sus defensores. respondió:
luto despues de la victoria de la Montaña, y que
'«Ya no tengo defensores , muero tranquilo é
hablan redactado una protesta contra los aconteci-
iliocente.»
mientos del 31 de mayo y del 2 -de jimio. Algunos
Al otro din por la mañana se le condujo al ca-
montañeses frenéticos querían la acusacion, es de-
dalso, y á su vista se sorprendió aquel valieute
cir. la muerte, contra los veinte y dos, los doce v los
guerrero. Sin embargo, arrodiliósa al pie de la es-
setenta y tres, pero Robespierre s•ormso á
Calera, hizo una corta oracion, se tranquilizó, v
propuso un término medio,. cual fué enviar al tri-
recibió la muerte con entereza. Asi acabó aquél
bunal revolucionario. á. los veinte y dos y á los do-
desdichado general, que no carecía de ingenio oi
ce, poniendo presos á los setenta y tres. llízose
carácter, pero que reunia la inconsecuencia á la
todo lo que quiso, las puertas del salon quedaron
vanidad, y que cometió tres faltas capitales. La
al momento tomadas, prendiéronse á los setenta
primera fué salir de su verdadera linea de opera-
tres, y se dió órden á Jotiquier- Tinville para que
dones, trasladándose á Francfort ; la segunda. no
se apoderase de los desgraciados girondinos—De
querer volver á entrar en esta plaza ¿tmido se lo
estemodo la Convencion, cada vez 'mas dócil ó mas
mandaban, v la tercera permanecer en la mas tí-
cobarde se dejó arrancar la órden de conducir al
mida inaccion durante el sitio de Maguncia. Con
suplicio á una parte de sus cólegas. Verdad es que
todo, ninguna de estas faltas merecia la muerte;
va no porfia diferirlo, porque los jacobinos habian
pera sufrió el suplicio á que no habian podidocon-
hecho cinco peticiones á cual mas imperiosas, pa-
denar á Dumouriez, y que como este, no Babia
ra obtener aquellos últimos decretos de acusacion.
merecido por sus grandes y culpables proyectos.
a
FRANCESA.
24
bres de tropas organizadas, y de siete á ocho mil
quintos; hallándoseamenazado de tener muy pron-
to á sus espaldas á los sardos, á quienes no podía
CAPITULO V.
detener el escaso ejército de los grandes Alpes.
Como va hemos dicho, se habla colocado al Norte
entre el Saona y el Redano, delante de los reduc-
Continuacion del sitio de Lyon.—Toma de esta ciudad. Decreta
tos de la Croix-Rousse, y no sobre las alturas de
terrible contra los lyoneses insurreccionados.--Progresos del a -
Santa Fé v de FourYieres, situadas al Oeste, y
te de la guerra; influjo de Carivid.—Victoria de Watignies. Ler:
por las cuales se hubiera debido dirigir el verda-
vántase el bloqueo de Maubeuge.—Vuelven á prin cipiarlas °pe.
dero ataque. La causa de esta preferencia estaba
raciones en la Vendée. Victoria de Chollet. Fuga y dispersionde
fundada en varias razones. Importaba antes de to-
los vendeanos del otro lado del Loira. Muerte de la mayer parte
do permanecer en comunicacion con la frontera
de sus principales gefes.—Descalabro en el Rin. Pérdida de la,
lineas de Wissemburgo.
de los Alpes, donde se hallaba el g rueso del ejér-
cito repúblicano, y desde donde los piamonteses
oodian acudir al socorro de los sublevados de Lvon.
Cada revés que ocurria despertaba la energía
Tentase otra ventaja en esta posicion, y era ocupar
revolucionaria, y esta proporcionaba los triunfos,
la corriente superior de dos ríos , interceptando
corno había sucedido siempre en toda esta memo-
los víveres que bajasen por el Saona y el Rodana.
rabie campaña. Desde la derrota de Neerwinden
Verdad es que el Oeste quedaba descubierto de
esta manera á los l oneses, y
hasta el mes de agosto, una série de continuos de-
que podiao hacer
y
correrías incesanteshácia Saint-Etienne v Alunt-
sastres habian exigido por último, desesperados
brison ; pero todos los chas se anunciaba
esfuerzos. La destruccion del federalismo, la de-
1,,i111:1‘'agavcelaz
5
de los contingentes del Puy-de•Dome,
fensa de Nantes, la victoria de llondtschoote, vel
.reunidas estas nuevas remesas de quintos, podí
levantamiento del bloqueo de Dunkerque, halla
a,
Dubois-Crancé acabar el bloqueo por la parte
sido resultado de estos esfuerzos. Los nuevosreve-
d e l
Oeste, y elegir entonces el verdadero punto de a t. -
ses de Meniu, de Pirmasens, de los Pirineos y de
que. Entretanto, se contentaba con estrechar
Torfou y Coron en la Yendée, acababan de escitar
cerca al enemigo, cañonear la Croix-Roe. delante
un aumento de energía, que debia producir venta-
el Norte, y empezar sus lineas en el Este.
)or
jas decisivas en todos los teatros de la guerra.
del puente de la Guillotiere. El
De todas las operaciones, aquella cu yo término
mu-
niciones era lento y
pues
dificil, it (Jan venir de
se esperaba con mayor impaciencia era la del si-
Grenoble, del fuerteBarreapuxe.
tio de Lyon. Hemosdejado aDubois-Crancé acam-
Embrún, y tenían que re correr ^h'as(*tea sersieanaztrilegYu(aise
pado delante, de esta ciudad, con cinco mil hoin-
de montaña. Estos acarreos. e straordinarius sed!?
Biblioteca popular.
T
4.48
242
REVOLUCION
FRANCESA.
243
podian verificarse por medio de
Slona, delante de cuvos ríos se hallaba
u
enabfa
reqisicic
da, poniendo en movimiento quinientos.
oslrIz mil
no
• ei al, no mdian' tomarse Sor asalt
l cuerpo prin
•
o.
o.
e
P ues tenian que llevarse delante de Lyon catorcis,
mil bombas, treinta y cuatro mil halas de cañ
1 la parte del Este , y en la orilla izquierda del
. -A
estaba el puente de Morand , defendido
o
trescientas mil libras de pólvora, ochocientos °
por un reducto en forma de herradura , v mar -
cartuchos Y Ciento treinta cañones.
con mucha inteligencia. Al Oeste, las ma-
Desde ros primeros días del sitio se anunciaba
ilia alturas d podian
e Santa Fé y Fourvieres no
la marcha de los piamonteses, que bajaban por el
tteoratud
tomarse
se sino con un ejército arrojado, y por enton-
pequeño San Bernardo y Monte-Cenis.
pensar en otra cosa sino en in-
mann marchó al instante, y vista de las instancias
cte rseenpotahralboisa víveres , estrechar á la ciudad é in-
eficaces del departamento del Isere, y dejó al
cendiaria. Desde principios de agosto hasta me-
b
neral Dumuy para reemplazarle en Lyon; peroso-
diados de setiembre , no habla podido Dubois-
lo en la apariencia, porque Dubois-Crance, repre-
Crancé hacer otra cosa, en Paris se quejaban
sentante y hábil ingeniero, dirigia por sí todas las
de su lentitud, sin querer hacerse cargo de los mo-
operaciones del sitio,para apresurar el alista-
tivos. Sin embargo, habla causado grandes que-
miento de los quintos'ciel Puy-de-Dome, destacó
brantos á aquella desdichada ciudad. El incendio
al general Nicolás con un pequeño cuerpo de ca-
!labia devorado la magnífica plaza de Bellecour,
ballería; pero éste fué envuelto en el Forez, v en-
el arsenal, el barrio de Saint-Clair, el puerto del
tregado á los lyoneses. Entonces Dubois-Crancé en-
Temple, y sobre todo, habia estropeado el bello
vió mil hombres de buenas tropas con el represen-
edificio del hospital, que tan magestuosamente se
tante Ja.vognes, cuya comision fué mas feliz, pues
levanta á la orilla del Bódano; los lvoneses empero
contuvo á los aristóc ratas de Mon tbrison de Saint-
no resistian con menos teson. Había corrido la voz
Etienne, é hizo alistar como unos siete a ocho mil
entre ellos de que iban á llegar cincuen tamil piamon-
campesinos, que condujo al sitio de Lvon. Duhois-
teses y los emigrados no les escaseaban las pro-
Crancó los colocó en el puente de (Millas, situado
mesas; pero sin ir á. reunirse con ellos, y aquellos
al Noroeste de Lyon, de modo que interceptasen
bizarros comerciantes, sinceramente republicanos,
las comunicaciones de la plaza con el Forez. Man-
se veían por su falsa posicion reducidos á desear
dó llamar al diputado Reverchon, que 'labia reu-
el auxilio funesto v vergonzoso de los emigrados y
nido en Macon algunos miles de quintos, y los ,co-
estrangeros. Mas de una vez manifestaron sus sen-
locó en lo alto del Saona, y enteramente al Norte.
timientos de un modo inequívoco : pues habiendo
De este modo, el bloqueo principiaba á ser un
querido Precy enarbolar la bandera blanca , se
poco mas rigoroso; pero las operaciones eran len-
convenció muy pronto de la imposibilidad de ha-
tas, é imposibles los ataques á viva fuerza. Las
cerlo. Habiéndose creado un papel moneda con el
fortificaciones de la Croix-llousse, entre l Róda-
título de obsidional para las necesidades del sitio,
244
REVOLUCION
FRANCESA.
245
y notando que en sus labores habia flores de
o duq e d
ue on tfer
, encarga o
doldmesialearroeenstipinte
rué indispensable romperlo y fabricar otro;
-*
Prueba
mó M
con sigo mratas que
q
unos veinte á ve
de que los lyoneses eran republicanos; pero el tl
cien, no to
v cinco mil hombres ; mandó un cuerpo por su
mor de las venganzas de
y
Convencion, las meo.-
derecha al valle de Sancoche, bajó con su cuerpo
tidas promesas de Marsella. de Burdeos, de cae
recorrer á la Tarantesa, y dejó al general C d-
y sobre todo de los emigrados, los habla arrastr:›
recorrer á la Mauriaua con el ala izq-uierda. Su len-
do á un abismo de errores y desgracias.
titud fue tal, que empezado el movimiento el 14 de
Mientras se alimentaban con la esperanza de
agosto duró hasta setiembre, en tanto que los fran-
ver llegar á cincuenta mil sardos , la Cenyeaciei
ceses muy inferiores en número,
habia mandado á los representantes Couthon.
enérgica resistencia, é hicieron durar la
net v Chateauneuf-Randon, que pasasen á la
retirada
ver¿ia y á. los departamentos continantes , para
duque ele
diez y ocho din,. Llegado á Moustier, el duiii
Montferrat trató de unirse á Gordon, en la („
determinar un alistamiento en masa, v que he_
llermann corriese por los valles de los Alpes al en.
pera del Gran-Lobo, que separa los valles'ed:eodiroa
cuentro de los piamonteses.
Tarantesa y Mauriana, sin pensar de ningun n
en marchar rápidamente á Confiaos, punto
Escelente era la ocasion que se presentaba a
nion de los valles Esta lentitud y
estos últimos para hacer una grandiosa atrevida
de reu:
sus veinte y ea-
co mii hombres, prueban bast
bastanteel deseo qUetie--
tentativa , que hubiera podido tener brillantes re-
sultados; esta consistia en reunir sus principales
1%e.! tiempo, Kellermann que habia
fuerzas en el pequeño San Bernardo , y arrojarse
llegado de Greno bl e , reunía
u elos e.
sobre Lvou con cincuenta mil hombres. Sabido es
an4aosi nnoasc:oriei aa--
les
i iadlideue rfiasrneátr(e'L' y de los departamentos
que los tres valles cte Salienche, de Taran tesa y de
p
savovanos
nielado á los savo
q
p).a
rin ci iaban á. temer
Mauriana que se unen formando espiral, nacen del
las venganzas del
nio
I. n tes
I
pequeño San Bernardo, y van ensanchándose sobre
habia
uid o reunircerca
conseguido
erca de doce
Ginebra, Chambery, Lyon y Grenoble, n,i habiendo
tonces
uu
mandó reforzar el cuerpo del )- 1',
!' bryes. En
en todos ellos masque pequeños destacamentos fran-
valle
1 1
le
lc-
Ilenche., y marchó el .10 de setiembre á Conllean
ceses, diseminados. Bajar rápidamente por uno de
S-
saá
la salida 'de los dos valle la Tarantesa y Mau-
ellos, v venir á colocarse en su desembocada ra, era ua
riana. En este tiempo llegaba al duque de Mont-
medio seguro, segun los principios del arte paraeo-
ferrat la orden de marchar adelante; pero Keller-
gerprisionerosátodos los destacamentos internados
mann se adelaoptoósiácit dpiamonteses, se atrevió á
en aquellas montañas. Poco temible .ra la adbe-
atacarlos en la Espierre que habian to-
sion de los savovanos á. los franceses puesto que
mado en la cordillera del eCran-Lobo, para comu-
con los asignados v las quintas no habian conoci-
nicarso con los dos vales; yno pudiendo tomar
do mas que los gastos y los rigores de la libertad.
esta posicion de frente, resolvióla cercase un des-
246
REVOLUCION
FRANCESA.
27
tacamento, que aunque formado de soldados med;
el bloqueo; recibió al mismo tiempo un destaca-
desnudos, hicieron sin embargo prodigios.devae
lnent. de la guarnicion de Valenciennes , que se-
y á fuerza de brazos subió los cañones á alturas
,own los tratados, no podia, como el de Maguncia,
si inaccesibles. De repente empezó á. tronar la a --
Servir mas que en el interior, y colocó destaca-
r"
tilleria francesa sobre las cabezas de los plamon
mentos de tropas organizadas delante de los quin-
teses, que llenos de terror, se retiraron al instan-
tos, de modo que formasen columnas numerosas.
te al valle de Mauriana junto á San Miguel ,
Su ejército se compondria entonces de unos vein-
duque de Montlerrat volvió otra vez al centro'del
te y cinco mil quintos, y ocho ó diez mil soldados
de Tarantesa. kellerma.nn, molestando á este por
aguerridos.
sus costados, le obligó en breve á subir hasta san
- En la noche del 21 mandó tomar el reducto del
Mauricio v San Jerinan, y por fin el 1 de octubre
punto de Oullins que guiaba á la falda de las altu-
le lanzó mas allá de los Alpes. De esta manera la
ras de Santa Fe. Al dia siguiente el general I)op-
campaña corta y dichosa que hubieran podido ha-
pet, savoyane que se hacia distinguido á las ór-
cer los piamouteses, desembocando con dobles
denes de Carteaux en la guerra contra los marse-
fuerzas, v bajando por un solo valle contra Cham-
lleses, llegó para sustituir á Kellermann, depues-
bero y ljvon, se malogró ea esta ocasion por las
to poco hacia por su poco celo, dejándole solo los
misivas razones que siempre hicieron inútiles todas
los días precisos de mando, para darle tiempo de
las tentativas de los aliados, y que salvaron la
que acabase sn espedicion contra los piamonteses.
Francia.
En seguida seconvino el general Doppet con Du-
.Mientras los sardos iban rechazados mas allá de
bois-Crancé para el asalto de las alturas de Santa
los Alpes, los tres diputados enviados al Puy-de-
Fé, y se hicieron todos los preparativos para la
Dome para formar un alistamiento general, suble-
noche del 28 al 29 de setiembre. Por la parte de
van los campos, predicando una especie de cruza-
la Croix-Rousse hacia el Norte, se dirigieron ata-
da, v persuadiendo á todos que Lyon , lejos de
ques simultáneos al Este en frente del puente Mo-
defender la causa pública, era el punto de reunion
rand, y al Sud por el puente de la Mulatiere que
de las facciones, de la emigracion y del estrangero.
esta por debajo dela ciudad en la confluencia del
El paralitico Couthon, dotado de una actividad que
Saona y el Ródano. El ataque formal debió empe-
no podian vencer sus achaques, suscitó un levan-
zarse por el puente de Oullins en Santa Fé y no
tamiento general, mandó salir primero á Maignet y
comenzó hasta el 29 á las cinco de la mañana, una
Chateauneuf con una columna de doce mil hom-
hora ó dos despues que los otros tres. Doppet ani-
bres, quedándose detras para conducir otra de
mando á sus soldados se arroja con ellos al primer
veintey cinco mil y hacer las provisiones de víveres
reducto y les lleva al segundo con lamavor pronti-
necesarios. Dubois-Crancé puso la tropa nueva por
tud, por lo cual quedan tomados la granae y peque-
el lado del Oeste hacia Santa Fé , y completó ase
ña Santa Fé, y al mismo tiempo la columna encar-
248
REVOIXCION
FRANCESA.
249
Bada de tornar el puente de la Mulatiere loara
de un ejército de que era gefe absoluto , á,
derarse de él y penetra por el istmo, en .Ztiv¿';
Medio
tramo se reunen los dos ríos. Iba ya á introdhcirs-e.
quien había impuesto
a bilis,r,ellalaseldleaslausbfrrirealciuneanceioian
ea Lyon cuando Precv acude con su caballería , con_
m i litar, y cuyg,aenveisrtaal..Ile,
r-7
el de representante
entante del
sigue rechazarla y salva la plaza mientras el hete
de la artillería Vanbois, que !rabia dirigido o
rue'built CTriendheon se irritó al ver que un represen-
tante sustituia a la igualdad .aquella gerarq uía -
el puente Morand unataque de los mas impoulososa
penetró en el reducto de la herradura, pero se v.:
Jitar, y no quiso en manera alguna oir hablar de
-
una guerra regularizada. diciendo: «Yo no entien-
obli gado á abandonarle.
lino solo de todos estos ataques habia salido
do nada de táctica ; llego aqui con el pueblo , y
enteramente bien, el principal de Santa Fe. sido
«su santa cólera triunfara de todo. Es preciso inun-
faltaba ahora pasar desde estas alturas á las de
dará Lvon con nuestras masas, yapoderarse de él
Fourvieres, que estaban fortificadas mas en regla
«á viva fuerza. Por otra parte he prometido á mis
y eran mucho mas difíciles de tornar. La opinion
«labradores que les licenciaré el lunes. y es nece-
«cesario que vayan á hacer su vendimia.» Era
de Dubois-Crancé. que obraba sistemáticamente y
comosabio militar, era la de no esponerse al riesgo d'e
aquel dia martes, y Duhois-Graneé, hombre de
otro asalto, fundandose en las razones siguientes.
cierta ilustraeion, v acostumbrado á tropas orga-
nizadas, miró con desprecio á aquellos paisanos
Sabia que los I voaeses, reducidos á comer harina
reunidos en pelotones y mal armados , y propuso
de guisantes, solo tenían víveres para algunos
elegir entre ellos los mas jóvenes, é incorporarlos
día . , é iban á verse obligados á ceder. Rabia vis-
en los batallones ya organizados, despidiendo a los
to su valor en la defensa de la Mulatiere y del
demas. No quiso escuchar Couthon ninguno de es-
puente Morand, y tercia que no saliese bien el ata.
tos prudentes consejos, é inmediatamente hizo que
que contra las alturas de Eourvieres. y se desor-
se decidiese el ataque de Lyon á viva fuerza sobre
o.anizase el ejército, precisando a levantar el sitio.
• -
todos los puntos, con los sesenta mil hombres de
«Lo que puede hacerse, decia, que mas convenga
que podía disponer, pesa este número habla. (len-
anuos sitiados valientes y desesperados es presen-
do con la nueva quinta la fuerza del ejército vese-ri-
tarles ocasion de salvarse; en un combate. Dejémos-
bió al mismo trempo*.á la junta de salvacion pública
les, pues, que perezcan de hambre por espacio de
para que destituyese á Dubois-Crance. El ataque
algunos dias.» •
se decidirá en consejo de guerra el 8 de octubre.
Llegó en este momento, 2 de octubre, Couthon
Llegó entretanto la deposicion Dubois-Cran-
coa una nueva quinta de veinte y cinco mil labra-
cé y de su colega Gauthier. Los lvoneses miraban
dores de Auvernia. «Acabo de llegar, escribia, con
con horror á Dubois-Crancé que hacia dos meses
«mis rocas de la Auvernia y vo y á precipitarlas ea
se encarnizaba contra su ciudad, diciendo que no
«el arrabal de Vaise.» Halló á Dubois- Granee en-
querian rendirse á semejante hombre. Coulhon les
230
IIEVOLUCION
FRANCESA.
251
hizo la última intimacion el dia 7, escribiéndoles
que la Convencion le habia encargado kei con
entró Couthon, repusoalqaunetigiuoisA
cayslem,7
Apenas
representantes Alaignet y Laporte, la contiunacio
tamiento montañés, encargandole
ti
del sitio, y se suspendió el fuego hasta las cuatro
desi gnase los rebeldes, y encargó á una comisioii
de la tarde, reproduciéndose entonces con la ma-
ar que los juzgase militarmente. Escribio
popul
y or violencia. Ya ihaná prepararse al asalto, cuan_
despucs á Paris que había en Lyon tres clases de
-
;lo se presentó una diputacion a capitular en nom
habitantes : primera , los ricos culpables : segun-
- tire de los l yoneses, y el objeto parecia que era
da. los ricos egoistas ; tercera, los jornaleros ig-
dar tiempo a Precy y á dos mil habitantes de los
norantes que no pertenecían á ninguna causa , y
mas comprometidos, para salvarse en columna cer-
eran tan incapaces - para lo bueno, como para /o ma-
rada. A provecháronse en efecto de este intérnalo,
lo. Que era preciso guillotinar á los primeros y
y salieron por el arrabal de Vaise para r
destruir sus casas , hacer á los segundos contri-
etirarse á
Suiza.
buir con toda su fortuna, y á los últimos espatriar-
Apenas empezaron las conferencias, cuando en-
los y reemplazarlos con una colonia republicana.
tró una columna republicana hasta el arrabal de
Produjo en Paris la toma de Lyon una alegría
San Justo, y por consiguiente ya no era tiempo de
estraordivaria , que recompensó las malas noticias
proponer condiciones , ademas de que tampoco lo
recibidas á fines de setiembre. Sin embargo , a pe-
consentía la Convencion. El ejército entró el 9 con
sar del triunfase quejaron de la lentitud de Duhois -
los representantes á la cabeza; los habitantes se
Graneé, se le atribuyó la fuga de los lyoneses por
el arrabal de Vaise, en que por otra parte no se
habían ocultado, pero salieron de tropel todos los
salvaron mas que ochenta; Couthcn especialmente
montañeses perseguidos á recibir al ejército victo-
le acusó de haberse pronunciado general absoluto
rioso, y le dispusieron una especie de triunfo po-
ea su ejército, presentándose mas con su uniforme
pular. Él general Doppet, hizo observar á sus tro-
de general que con el de representante : de haber
pas la mas severa disciplina, y dejó á. les represen-
hecho alarde de sus conocimientos en la táctica; y
tantes el cuidado de descargar contra esta infeliz
últimamente, de haber querido hacer que preva:-
ciudad la venganza revolucionaria.
leciese el sistema de los sitios regulares al de los
Durante este tiempo, marchaba Precy hacia la
ataques en masa. inmediatamente entablaron los
Suiza con sus dos mil fugitivos ; pero previendo
jacobinos sumaria contra Dubois-Crancé , cuya
Dubois-Crancé que seria este su único recurso,
actividad y vigor habían hecho, sin embargo, tan-
hacia mucho tiempo que habia mandado ocupar
tos servicios en Grenoble , en el Sud y delante de
todos los pasos;asi, los infelices lyoneses se vie-
Lyon. Al mismo tiempo preparó la junia de salva-
ron perseguidos', dispersos y muertos por los la-
cion pública terribles decretos, para hacer mas
bradores. Prec
únicamente con otros ochenta,
favorable y respetada la autoridad de la Conven-
y
lograron Ilegar' al territorio helvético.
clon.
219
REVOLUCION
11111r
253
FRANCESA•
'lié aquí el decreto presentado por Barrere
que se espidió inmediatamente:
«pertenece al valor, pertenece á vosotros ; matan
«Árt. I ° La Convencion na :ional nombrarái
a los satélites de los tiranos, : , La
p
«propuesta de la junta de salvacion pública
tria os contempla ,
Convencionn apoya lues
,
.patria os
un;
«comision de cinco representantes del p ueblo,
«cros generosos esfuerzos ; en breve dejarán de
qui
«existir los tiranos, v la república us será deudora
«se trasladará inmediatamente á Lyon , para hacer
«prender y juzgar militarmente a todos los con,
«de su libertad y de su alegrial » los soldados de
:«trarevolucinnarios
la Venda! se les decia: «Y vosotros también , va—
que hubiesen tomado las armas
«en a4, uella ciudad.
lientes soldados , conseguiréis una victo, ia; ha.e.
«mucho tiempo que la Vendee insulta á la repúbli-
«2.° Todos los Ivoneses quedarán desarmados,
ca, marchad , pues, destrozad y concluid ! Todos
«v las armas se entregarán á los que puedan hacer
«nuestros enemigos deben sucumbir á un tiempo,
«constar no haberse mezclado en la rebelion, y
«los
ev todos los ejércitos van a vencer. ¿Seríais vos—
defensores de la patria.
«3." La ciudad de Lyon será destruida.
«otros los últimos que recogiesen laureles , y que
«mereciesen la gloria de haber esterininado á los,
«4..° linicaincute se conservaran en ella los
«rebeldes y salvado la patria.»
«hospicios, las fabricas , los talleres de artes, los
La junta, como se vio , nada olvidaba para sa-
«hospitales, los monumentos públicos y los de la
instruccion
car el ma y or partido de la toma de ',Non; suceso
que á la verdad era de la mayor importancia, pues
4. » Dejará de llamarse esta ciudad Lyon,
libertaba el Este de la Francia de los últimos res-
«se llamara ciudad independiente.
tos de insurreccion, privando á los emigrados que
«6.° Sobre las ruinas de Lyon se alzará un
intrigaban ea Suiza de toda esperanza, Y á los
«monumento en el cual se gravarán estas pala-
piamonteses, que en lo sucesivo no ',odian contar
bras: Lyon hizo la guerra á la libertad , L'yunga
con dist" accion alguna. Ademas sujetaba al Jura,.
«no existe »
aseguraba la retaguardia del ejército del Rin, per-
Anuncióse inmediatamente la noticia de la to-
mitin llevar ausilios de hombres c efectos, que
ma de Lvon á los dos ejércitos del Norte y la Yen-
eran indispensables, delante de Tollin v de. los Pi
dée, donde dehian darse los golpes decisivos, in-
rineos- y por fin intimidaba a todas las ciudades
vitándoles por medio de una proclama a seguir el
' —
que hahian tenido intenciones de sublevarse, alían:-
ejemplo del ejército de Lyon. Decíase al ejército
zando su sumision definitiva.
del Norte : «El estandarte de la libertad ondea so-
En Norte era donde roas severidad q uería
«bre las murallas de L yon y las está purificando.
desplegar la Convencion, imponiendo a los solda-
«Este es uu presagio de la victoria ; la victoria
dos y generales la obligacion de mostrar mayor
denuedo. Mientras Cusdne perdia su cabeza en int
• Decreto del dia 48 del primer mes del alto II de la república
cadalso, se enviaba á Ilouchard al tribunal revolú-
254
RF.VOLUCION
FRANCESA.
255
cionario por no haber hecho en Dunkerque todo lo
que pudo. Los últimos cargos presentados en 1
hombres de genio para ceder el puesto á los vul-
-
junta de setiembre último , le baldan obligado,
gares, el arte de la guerra vuelve á sumirse en la
renovar todos los estados mayores , y acaba d,"
en la rutina. Siempre se combate por la
timidez y
reorganizarlos enteramente , elevando á los inave"
defensa O ataque de una línea , y al lin llega a ad-
de rter-
res grados á meros oficiales. Houchard ,
quirirse la habilidad de calcular las ventajas
coronel
emba
principio de la campaña, general en gefe ante;
reno , acomodando á él cada arma ; sin go,
de que esta concluyese , y acusado ala sazon ante
con todos estos medios, se disputa años enteros la
el tribunal revolucionario ; linche , simple oficial
posesion de una provincia, que un osado caudillo
en el sitio de Dunkerque y promovido
podria ganar con una sola maniobra ; sacrificando
a hora al
mando del ejército del Mosela ; Jourdan , coman,
mas sangre la prudencia y medianía que la teme-
daute de batallon , luego general del centro en la
ridad del genio, porque aquella consume hombres
jornada de Ilondtschoote, y finalmente, nombrado
sin resultado. Ast lo !minan hecho los sabios tác-
general en gefe del ejército del Norte, eran palpa-
ticos de la liga; á cada batallon oponian otro; guar-
bles ejemplos de las vicisitudes de la fortuna en
daban todos los caminos amenazados por el enemi-
estos ejércitos revolucionarios. Estas repentinas
go; y cuando con un solo paso atrevido hubieran
promociones , impedian que los soldados , oficiales
podido destruir la revolucion , no se esponjan á
y
darle por no quedar descubiertos. El arte de la
generales tuviesen tiempo de conocersey mirar- •
-
se con confianza ; pero daba una terrible idea de
guerra debia refundirse. Formar una masa com.-
pacta, infundida confianza v denuedo, conducirla
aquel poder que asi disponia de todas las vidas, no
aceleradamente al otro lado'de un río ó de una cor-
solo en el caso de una traicion probada , sino por
dillera de montañas , y sorprender á su enemio.o
una sospecha, por una falta de celo , por una vic-
que no le esperaba, dividiendo sus fuerzas ,
b
cor-
toria á medias ; de que resultaba un sacrificio ab-
tándole sus recursos y apoderándose de su capital,
soluto por parte de los ejércitos. y unas esperanzas
era un arte dificil y grande que e\\igia crenio
sin limites para los genios atrevidos que osasen as-
solo podia desarrollarse con la fermentacion Yrenrtole-
pirar al peligroso puesto de los ger.erales.
hicionaria.
A esta época deben atribuirse los primeros pro-
La revolucion, agitando todos los ánimos, pre-
gresos del arte de la guerra. Los principios de este
paró la época de las grandes combinaciones mili-
arte habian sido conocidos indudablemente y prac-
tares. Al principio, puso para defensa de su causa
ticados en todos tiempos por los capitanes , que á
inmensas masas de hombres, mucho mas considera-
su atrevida imaginacion, reuaian la osadía de ca-
bles que las que se l
reun' para apoyar
rácter. Mu y poca hacia aun que Federico acababa
la causa de los re yes. Deesprounesjaennlácsendió el deseo
de dar un ejemplo de las mas acertadas combina-
de estraordinarios' triunfos, desaprobó los comba-
ciones estratégicas ; pero cuando desaparecen los
tes pausados y metódicos, y sugirió la idea de re-
256
REVOLUCION
FIWICESA.
97
pentinas v numerosas irrupciones contra un nush,
te gran movimiento, y fué Carnot, oficial de in-
punto. PUL. todas partes decían: debernos batirr"°
Ienieros en otro tiempo, despues individuo de
s
la
en masa: y este era el grito de los soldados en'Irs
de la junta de salvacion pública y
das las fronteras, y de los jacobinos en
o
rlLlyeanrctiic°illpa Yndo hasta cierto punto de su inviola
.°5 clubs,
Couthon al llegar á Lyon , respondió á todos
, pudo introducir impunemente el órden e :
n,
raciocinios de Dubots- 'Crance con decir que
iones mas desarregladas, y sobre iodo,
debla
?s
darse el asalto en masa, y finalmente Barrere
dlaisirijiaPasedtriantá combinacion que ninguno de los ante-
presentado un informe sabio y profundo , enhabla
riores ministros hubiera podido conseguir. tín,a,
probaba que la causa de nuestras pérdidas eranot
de las principales causas de nuestros anteriores.
combates parciales. De consiguiente , orillando
reveses era la confusion que acompaña siempre á
grandes masas, infundiéndolas audacia , despreo,
una agitacio n estrenada. Hallándose establecida la.
copándolas de toda rutina é imprimiéndolas el °e_
junta con una fuerza irresistible, y revestido Car-
nio v valor de las innovaciones, preparó la revillm.
not de todo el poder de aquella, se obedeció ef
cion , la restauracion de la brillante guerra. Este
pensamiento del hombre sabio, que meditando en
cambio no podía hacerse sin desorden , porque los
todo el plan, prescribia movimientos perfectamen-
labradores y los jornaleros, a quienes se trasladaba
te ligados entre sí y dirigidos á un mismo objeto.
de pronto á los campos de batalla, el primer dia no
Los generales no podian y a, como en otro tiempo
pulan de su parte mas que la ignorancia, la indis-
lo habian hecho Custine v Dumouriez, obrar cada
ciplina y el terror pánico, que son los efecto
uno por si solo, atrayendo á sí toda la guerra v los
snatu-
rales de
medios de efectuarla. Los representantes 'tampoco:
una mala organización. Los representantes,
que á veces iban á los campos á atizar las pasiones
podian ya dictar ni contrariar operacion ninguna,.
revolucionarias, exigian por lo cotnun imposibles,
ni alterar las órdenes superiores; de modo, que
cometian iniquidades con respecto á los genera-
era preciso obedecer á la suprema voluntad de la
Íes mas bizarros. Dumouriez, Custme , Houchard,
junta, y arreglarse al plan uniforme que había
Brunet , Cauclaux y Jon rdan , sucumbieron ó ce-
prescrito. Colorado de esta manera en el centro y
dieron á la fuerza de este torrente; pero al cabo
dominandosobre todas las fronteras, la imaginacion
de un mes aquellos jornaleros se transformaban en
de Carnot debió esplayarse en su elevacion, y con-
oradores jacobinos , en soldados dóciles y valien-
cibió vastos proyectos en que se aunaban la pru-
tes; aquellos representantes imminicaban una osa-
dencia y la osadía. Prueba de esto es la instruccion
día y extraordinario poder á los ejércitos; y a fuer-
remitida á Houchard , pues aunque su.s planes tuv
za de exigencias mudanzas , acababan por en-
sen sin duda á veces el inconveniente de estar for-
mados sobre una mesa, y que cuando l ,
contrar aquellos audaces genios que las cuctins-
legaban sus
órdenes no eran va aplicables al lugar ni a las cir-
taucias exigian.
cunstancias; sin 'embargo, suplían con su. u niversa-
Uu hombre se presentó .por fin á regularizar
Biblioteca popular.
T. III. 449
258
nEYOLITION
FRANCESA.
259
lidad el inconveniente de los detalles, v nos asegu,
raron al siguiente año triunfos generales.
ímpetu en una ú otra de sus dos alas, dejándole
So
Carnot habia acudido á la frontera del Nort.
la ventaja toda de su masa; pero había ciertamen-
para ver á Jourdan, pues habla r
te menos rutina en este pensamiento que en los
esuelto atacar
-
osadamente al enemigo por formidable que pare
precedentes, y sobre todo, lo mas urgente era so-
ciese. Carnot pidió un plan al general para jiu.;
correr á Maubeuge. Jourdan, dejando unos cin-
de sus ideas y conciliarlas con las de la junta,
cuenta mil hombres en los campos de Gavarelle,
''
decir con las suyas. Los aliados volviendo de "j un"
Lila y Cassel, para formar su ala izquierda, reu-
kerque hacia el centro de la lí
nea, se hablan reu--
nía en Guisa cuanta gente le era posible. Había
nido entre el Escalda y el Alosa, formando allí
juntado un ejército de cerca de cuarenta y cinco
terrible mole que podia adquirir ventajas
mil hombres, organizados ya, y hacia regimentar
d ecisi-
vas. Hemos bosquejado ya el teatro de la guerra.
á toda prisa, á los nuevos reclutas de la quinta
El espacio comprendido entre el liosa y el mar
permanente; pero reinaba tal desórden entre los
le dividia en varias líneas, cuales son el Lvs, el
mismos reclutas, que fué preciso dejar destaca-
Scarpa, el Escalda y él Sambre.,Los aliados al to-
mentos de tropas de línea que los guardasen. Jour-
mar á Conde y á. Valenciennes, se habían hecho
dan, pues, fijó en Guisa el punto de reunion de to-
dueños de dos puntos importantes en el Escalda
dos ellos, p se adelantó con cinco columnas al so-
El Quesnov de que acababan de apoderarse, les
corro de Maubeuge.
El enemigo había acometido va á esta plaza,
daba un apo yo entre el Escalda y el Sambre; pero
en este último no teman ninguno; y asi pensaron
que como las de Valenciennes y lila estaba soste-
nida por un campamento atrincherado en la orilla
en Maubeuge, que por su situacion sobre el Sam-
derecha del Sambre, por el mismo lado por donde
bre les hubiera hecho dueños del espacio compren-
los franceses se adelantaban. Dos divisiones, las
dido entre este rio y el liosa. Al empezarse la
de
los generales Desjardins y Maver, guardaban la
próxima campaña, Valenciennes y Maubeuge les
corriente del Sambre, una por la parte superior, y
hubieran proporcionado de este modo una excelen-
y otra por bajo de Maubeuge. Lejos de adelantarse
te base de operaciones, que no hubiera hecho en-
el enemigo en dos columnas cerradas, rechazando
teramente inútil su campaña de 1793; su último
Desjardins á Maubeuge, y obligando á Hacer a re-
provecto fue la ocupacion de Maubeuge.
plegarse sobre Charleroi, donde hubiera sidoer-
Por parte de los franceses, en quienes ya co-
dido, pasó el Sambre en pequeños trozos y dejó
menzaba á desarrollarse el espíritu de combinacion,
las divisiones de Desjardins Maver
'
formarse en
se imaginó operar por Lila y Maubeuge contra las
el campamento atrincherado ' delaudeuge. Gran
dos alas del enemigo, y privándole así de sus dos
fortuna era el haber separado á Jourdan de Des-
flancos, se creyó que tendría que sucumbir su cen-
1
jardins, impidiéndole de este modo que aumentase
tro. Verdad es que esto era esponerse á sufrir todo
el ejército activo de los franceses; pero dejando
1
260,
REVOLUC1ON
que se uniese Mayer al segundo, se les había deia
FRANCESA.
1264
do formar en Maubeuge un cuerpo de veinte 11,71
sieso entre dos fuegos, y despues de haberle des-
hombres, que podia dejar de obrar como guarni
baratado, se reuniese á todo el ejército de Man-
cion, especialmente al acercarse el ejercito grande-
un total de sesenta mil
heuge, formando con él,
de Jourdan. Con todo, la dificultad de I'inten:
hombres, y batiendo á todos los aliados puestos en
tantas fuerzas reunidas, era uno de los mayores
la ribera de la derecha del Sambre. Para conseguir
inconvenientes para Maubeuge, que podía. hasta
esto, bastaba un solo ataque á Watignies, que era
cierto punto disculpar á los generales enemigos
el punt -. mas débil; pero dirigiéndose solo hacia
por la falta de haber permitido su incorporaciori
este lado, se dejaba abierto el camino de Avesnes
El príncipe de Coburgo, colocó á los holande-
que iba á parara Guisa, donde se hallaba nuestra
ses en número de doce mil en la orilla izquierda
base, y el sitio de reunion (le todos los depósitos.
del Sambre, y mandó incendiar los almacenes de
El general francés prefirió un plan mas prudente,
Maubeuge para aumentar el hambre Puso al gene_
aunque no tan fecundo, haciendo que el cuerpo de
ral Colloredo en la orilla derecha. y le encargó:que
observacion atacase por cuatro puntos, de modo
envistiese el campamento atrincherado. Clerfayt
que quedase resguardado siempre el camino de
delante de Colloredo, formó el cuerpo de observa_
Avesnes y de Guisa. Por su izquierda destacó á la
clon, oponiéndoseá la marcha de Jourdan; los alia•
division de Fromentin hacia Saint-Waast, con ér-
dos contaban con unos sesenta y cinco mil hombres.
den de marchar entre el Salobre y la derecha del.
Con un puco de audacia y genio hubiera podido
enemigo. El general 13a1land debió colocarse en el
el príncipe de Coburgo dejar quince ó velute
centro y ea frente de Dourlers con algunas bate-
hombres en observacion delante de Manbeuge,
rias para contener á Clerfayt con un repetido fuego
marchar con cuarenta y cinco ó cincuenta mil ni.
de artillería. El general Duquesnoy se adelantó ha-
tra, Jourdan, á quien infaliblemente hubiera derrota-
cia la derecha, contra Watignies, que formaba la
do; porque ademas de la ventaja de la ofensiva, y
izquierda del enemigo un poco detrás de la posi-
de la igualdad del número, sus tropas debían arro-
cion central. Este punto estaba ocupado por un
llar á las nuestras todavía muy mal org,.,nizadas,
pequeño cuerpo, y la division mandada por el ge-
Pero en vez de adoptar este pian, dejó . cerca de
neral Ileau regard, colocada aun mas alla de la de-
treinta y cinco mil hombres alrededor de la plaza,
recha, debió apoyar á Duquesnoy en su ataque
y quedó en observacion con unos treinta mil en las
contra Watignies. En estos diversos movimientos
posiciones de Dourters y Watignies. En tal estado
poco combinados, no se diri oian á los puntos deci-
de cosas, no era difícil que el general Jourdawca-
c'
sivos, v se efectuaron el 1 é de octubre por la ma-
yeso sobre un punto de la linea ocupada por el
ñana. El general Fromentin se apoderó de S•in
cuerpo de observacion, marchase contra Colloredo
Watignies, pero no habiendo tenido la precaucion
a
ecaucioti
que cercaba el campamento atrincherado, le pu-
de costear el bosque para ponerse á cubierto de
la caballería, fué atacado y cayó en la rambla de
262
REVOLUCION
FRANCESA.
263
Sait-Remy. En el centro, donde creían que r?
..ro-
Baba muy distante con su cuarta columna, para que
mentin se'habia apoderado de Saint-Waast y den..
marchase de Eule á Obrechies, de modo que hiciese
de se sabia que !a derecha habla logrado acercarse
un esfuerzo central sobre Watignies, en union con
á Watignies, quisieron pasar adelante y en vez de
el general Duquesaov; pero insistió en seguir su
bombardear á Dourlers se trató de tomarlo b
ser,un
demostracion sobreelcentro y en hacer marchar a
opinion al parecer de Carnot, quedecidió el ataque
Fronientin hacia la izquierda para abrazar todo el
á pesar del general Jourdan. Nuestra in fantería se
frente del enemigo.
arrojó al barranco que la separaba de D ourlers, le
El ataque comenzó al dia siguiente 16. Nues-
atravesó sufriendo un fuego horroroso, y lle,6 á
tra infantería, partiendo de los tres lugares de Di-
una llanura donde tenia á su frente forinidabes
nata, de Michaux y Choisy, llegó á Watignies.
baterias, y en el flanco una numerosa caballería
Los granaderos austriacos que unjan este punto
que amagaba envestirle. Al mismo tiempo, unnue,
con Dourlers, fueron arrojados á los bosques; se
vo cuerpo de los que acababan de contribuirá der-
contuvo el ímpetu de la caballería enemiga con la
rotar á Fromentin , amenazaba atacarle tambien
artiileria ligera, dispuesta al efecto, y se ocupó á
por su izquierda. El general Jourdan se espuso
Watignies. Menos feliz el general Beauregard fuá
mayor peligro por sostenerla, pero se retiró, arre..
sorprendido por una brigada que destacaron con-
jándose desordenadamente al barranco, y felizmen-
tra él los austriacos, y sus tropas, creyendo mayor
te recobró sus posiciones sin que la persiguieran.
la fuerza del enemigo, se dispersó y abandonó
Hablamos perdido cerca de mil hombres en esta
parte del terreno. En Dourlers y Saint-Waast se
tentativa, y nuestra izquierda al mando de Fro-
hablan contenido mútuamente; pero Watignieses-
nientin, se habia quedado sin artillería. Solo el ge.
taba en nuestro poder, que era lo interesante. Jour-
neral Duquesnoy salió con felicidad, consiguiendo
dan, para asegurar su posicion, reforzó su derecha
acercarse á Watignies.
con cinco ó seis mil hombres. ''
Cobur o.o, demasiado
Despues de esta tentativa, conocian mejor su
pronto en ceder al peligro, se retiró, á pesar del
posicion los franceses. Vieron que Dourlers estaba
triunfo obtenido contra Beauregard, v de la llegada
demasiado defendido para dirigir contra él el prin-
del duque de York, que venia á marchas forzadas
cipal ataque; que Watignies, guardado apenas por
del otro lado del Sambre. Es probable que el te-
el general Tercy, y colocado detrás de Dourlers,
mor de que se uniesen los franceses con veinte mil
era fácil de tomar,que ocupado una vez este
hombres del campamento atrincherado, no le dejó
pueblo por el grueso 'de nuestras fuerzas, se gana-
continuar ocupando la orilla derecha del Sambre;
rla necesariamente la posicion de Dourlers. Jour-
pero lo cierto es que si el ejército de Maubeuge
dan destacó por lo mismo seis ó siete mil hombres
oir el cañon de Watignies hubiese atacado arpe-
hacia su derecha, con el fin de reforzar al general
queño cuerpo que formaba el cerco, y procurado
Duquesnoy, y dió órden á Beauregard, que se ha-
dirigirse contra Jourdan, losaliados hubieran po-
964
R E vourcrOiv
FRANCESA.
965
d'ido quedar derrotados. Asi lo pedian á gritos In
'saldados; pero el general Ferrand se
ejército de las A.rdenas debió un»set
o puso v
El
sali
(
general Chance!, á quien equivocadamente sec're
las guarniciones de las plazas uer es, sa
e
vó culpable de esta falta, fué enviado al tribunal
ellas , reemplazandolas con las nuevas quintas.
revolucionario. El feliz ataque de Wati
Acababa de reproducirse con nuevo ardor la
Watigniesdeci
dia el levantamiento del sitio de Manheuge
guerra de la Vendée. Ya hemos visto que Canclaux
asi
se !labia replegado á Nantes y vuéltose á Angers
'
corno el de lloudtschoote habla decidido el del sitio
de Dunkerque; Ilarnesele la victoria de Watignies
Saurnur las columnas de la alta Vendée. Antes de
á
y produjo en los ánimos una fuerte impresion.
que se tuviese noticia de los nuevos decretos que
confundian en uno á los dos ejércitos de la Roche-
flallabansc los aliados de esta manera concen-
la V de Brest, confiriendo el mando al general Le-
trados entre Escalda y el Sombre. La junta de sal_
chelle , preparó Canclaux otro movimiento ofensi-
vacion pública quiso sacar partido de la v ictoria de
vo. La guarnicion de Maguncia habia quedado re-
Watignies , del desaliento que había in fundido en
ducida á nueve ó diez mil hombres, tanto por la
el enemigo , de la energía que habla dado á mies•
guerra como por las -enfermedades, y la -divísion de
tro ejército y resolvió hacer el último esfuerzo>
Brest derrotada bajo el mando de Beysser , se ha-
con el que se lograra lanzar del territorio á los alia-
llaba casi desorganizada. Mas no por eso dejó de
dos antes del invierno, y dejarlos con el sentimiens
intentar Canclaux una marcha en estremo atrevi-
to de haber perdido enteramente la campaña. El
da hacia el centro de la Vendée, obligando al mis-
parecer deJourdan y de Carnot eracontrario al de la
mo tiempo á Rossignol á que le apoyase con su
junta, pues juzgaronlque las lluvias, ya muy abun-
ejército. Este, reunió inmediatamente un consejo de
dan tesj, el mal estado de los caminos y el cansan-
guerra en Saumur el 2 de octubre, en que decidie-
ein de las tropas, eran razones suficientes para re-
ron que se reuniesen el dia 7 en Bressuire las co-
tirarse á cuarteles de invierno, aconsejando que se
lumnas de Saumur, Thouars y la Chatagneraie , y
emplease esta estadon en disciplinar y organizar
. marchasen desde aquel punto á Chatillon para
el j
eéreito ; pero la junta insistió en que quedase
acompañar á Canclaux en el ataque. Prescribtóse
li'br'e el territorio, diciendo, que en estacion seme-
al mismo tiempo á las dos columnas de tuzon y los
jante • pocos resultados pocha tener una derrota.
Sables que guardasen la defensiva á causa de sus
Segun el pensamiento nuevamente concebido de
últimos reveses y de los peligros que por la parte
operar contra las alas, la junta mandó marchar de
.de la baja Vendée les amenazaban.
un lado por Maubeuge y Charleroi , y de otro por
Durante este tiempo, Canclaux habla llegado el
-Cysaing, Nlaulde Tornav , envolviendo de este
1.0 de ocubre hacia Montaigu, enviando deslubler-
modo al enemigo en el territorio que [labia invadi-
tas hasta San Fulgencio, para lograr unirse por la
do. Firmóse el decreto en 22 de octubre, y en su
derecha con la columna de Luna- , en caso de que
consecuencia, espidiéronse las oportunas órdenes.
llegase este á tornar de nuevo la ofensiva. Aniela-
9.5.6
REVOLUCION
FRANCESA.
267
do por el buen éxito de su marcha, mandó el 26 á /,,
vanguardia, siempre á las órdenes de
se adelantase hacia el punto general de reunion.
K leber,
girse á Tiffauges. Cuatro mil maguncianos ene,
no colea lió una palabra de los razona-
LCeiie
traron al ejército de Elbee y de
Ch
ntos de los generales y lo aprobó todo , dicien-
ffoncharups en ..,:
mie
Sinforiano, y le derrotaron despues de un
es preciso marchar mayestaosament e y en rnaa.
sa ngri,
do:
Weber dobló su mapa con desprecio, y Mediu di-
to combate, lanzándole á, larga distancia. En aqn.
misma tarde llegó
:
el
jo, que habian elegido al hombre mas ignorante pa-
decreto de destitucion de Cau..
claux , Aubert- Duvavet
ra mandar el ejército mas comprometido. Desde
y Grouchv, recibi
con el mayor desagrado
éndot.
entonces los representantes encargaron á Kleber
la columna de Magu lle:
é indignándose altamente Fhilippeaux , Guift
que dirigiese él solo las operaciones, contentándose
por formalidad, con dar cuenta á, Lechelle, el cual
Medio v Rewbel, que vejan al ejército priva
se aprovechó de esta ocasion para estar lejos del
de un escelente general , cuando se hallaba e a
campo de batalla. Apartado del peligro , aborrecia
el mayor peligro en medio de la Vendée. Acer_
á los valientes que se batian por él , pero á lo me-
tada providencia era sin duda reunir ea uno sc
nos les dejaba batirse cuando y como les acomo-
el mando del Oeste , mas era preciso elegir otrk
persona que pudiese soportar tan grave peso.
daba.
Lel
chelle, dice Kleber en sus memorias, era
Viendo entonces Charette los riesgos que a
ignoran-
nabau á los gefes de la alta Vendée, -se p
m-
?
te y pusilánime, y ni una vez sola se halló entre
ellos, dando por pretexto falsos motivosd,deseos-
las balas: siendo un mero oficial en el ejército dela
tento, dirigiéndose á la costa , con el proyecto
Rochela , subió repentinamente como Rossiguol,
apoderarse, de la isla de Noirmutiers, .
por su concepto de patriotismo, pero no sabias que
careciendo del natural talento
en efecto el dia 12 por una sorpresa y ello. laltergair-6
y denuedo de este,
cion del comandante; de modoue con esto se ha-
era tan mal soldado, como pésimo general. Kleber
llaba seguro de salvar su division
de entrar en
se hizo cargo del mando mientras él llegaba, que-
tratos con los ingleses, a
dejaba eyspuesto el par-
dándose en las mismas posiciones entre Montaigu
y Lirones.
tido de la alta Vendé , una ruina casi inevitable.
El interés de la causac 'e podia haberle inspi-
Lechelle llegó por fin el dia 8 de octubre , ce-
rado otra resolucion, atictuatnTlo á la columna de Ma-
lebrándose un consejo de guerra en su presencia.
guncia por la espalda, pues tal vez hubiera logra-
Acababa de saberse la marcha de las columnas de
Saumur,
do destruirla. Los geles principal, escri
, Thouars, y la Chataigneraje hacia Bres-
bieron repetidas cartas oe.il eejsetie iotljeto, pero jamás
suire , y se acordó entonces que se continuaria
merecieron respuestaael
marchando hacia Cbollet, donde se unirian con las
l n
Por todas partes se hallaban comprometidos los
tres columnas reunidas en Bressuire, mandando al
gefesde laalta Vendé,ee Las columnas republicanas
mismo tiempo al resto de la division de Luzon, que
que debian reunirse en Bressuire, se hallaban allí
268
REVOLUCION
FRANCESA.
en la época prefijada , y se hahian Cocamivad
un ejército. El desórden fué estraordi-
o
dia 9 desde Bressuirc á Chatillon , encontrán
dio de todo
el
aria y espantosa lacarnicerm, pues los yendeanos
do
p
en el camino con el ejército de Lescure que
conocerse peleaban entre
, en.neclie de una
sin
in
sieron en completa derrota. Westermai,
horrorosa,
horró
con sin que se librasen de la muer-
fusion
se habla devuelto el mando, iba siempre en lava,,_
te, mugeres, niños ni ancianos.yester mann salió
e v
m-dia
guardia
frente de al eoinos centenares de h
•
on
al ra yar el alba con los treinta ó cuarenta solda-
tires , y mitró en Chatillon el 9 por la tarde. ki
dos que le quedaban, y fue á reunirse con el grueso
guíente dia 1 o llegó todo el ejército, y duranie¿---
del ejército á una legua de la ciudad. Fue tal el
te movimiento , Lescure , y Larochejacqueleinh
horroroso espectáculo que se mostró á los vendea-
.bian llamado en su socorro al grueso del ejército-,
nos el dia 12 , que salieron precipitadamente de
que no distaba mucho de ellos , porque abocados
Chatillon , anegado de sangre y devorado por las
al centro del pais , combatian unos y otros á corta
llamas, y marcharon hacia el lido de Cholla , por
distancia. Todos los generales reunidos resolvieron
donde debían dirigirse los maguncianos. Chalbos,
trasladarse á Chatillon, y emprendieron su marcha
despues de haber restablecido el órdeu en su di-
el dia 11. Westermann avanzaba ya desde chau,
vision, volvió a Chatillon al dia siguiente-14, pre-
clon á Montagne, con quinientos hombres de van-
parandose á avanzar de nuevo para unirse el ejér-
guardia, no creyendo al principio que tuviera que
cito de Nones.
habérselas con todo un ejercito, por lo cual no so-
Todos los gefes vendeanos , d' Elbee , Bou-
licitó grandes auxilios de su general. Pero cercado
champs, Lescure y Larochejacquelein , se hallaban
de repente. se vió obligado á retroceder con la ma-
reunidos con sus fu erzas en los alrededores de Cho-
lla. Los maguncianos que habian emprendido su
y or precipitacion entrando en Chatillon con su tr9-
marcha el dia 14, estaban ya cerca; la columna de
pa; v fué tal el desórden que en la ciudad se intro...
Chatillon, tánibien se hallaba á corta distancia , y
dujo', que el ejército republicano la abandonó le
la division de Luzon que dehia venir á colocarse-
instante; pero Westerman, reuniéndose á Chalbol
entre las columnas de ,Maguncia y Chanflón , se
b"
general
gele s y con algunos valientes alrededor
.
acercaba del mismo modo. Aproximabase pues el
1
suyo, contuvo la fuga y volvió á situarse mu y in-
momento de la reunion general. El 15 marchaba en
mediato á Chatillon. XI entrar la noche dijo á
dos columnas el ejército de Maguncia hacia Mor-
nos soldados su y os que hablan huido: «Hoy ha-
tagne, que acababa de evacuarse , formando Kle-
«beis perdido ei honor, y es preciso recobrado,.
ber la izquierda con el cuerpo de batalla, y 'Jean --
Y poniéndose á la cabeza de cien ginetes , man.
puy la derecha. Al mismo tiempo llegaba cerca de
-montará la grupa a otros tantos granaderos,
Mortagne la columna de Loza', esperando halar-
:mientras los vendeanos estaban por la noche
Me conun batallon de guías, que Lechen hablad
id
Chatillon unos dormidos y embriagados otros ,
o colocar en el camino; pero este general inútil
y o el atrevimiento de entrar allí y arrojarse eme
70
nEvotucioN
FRANCESA•
para todo, ni siquiera se !labia tornado este cuida_
do accesorio. La columna fue , pues, sorprendl-
eulcentro de esta misma poblacion y á la derecha,
n e
del bos
. Ker colocó delante
por Lescure, y cercada por todas partes, pero i;p4
evado castillo
atacó con la re-
gó felizmente'Beaupuy que estaba próximo por
Beaupuy con la leb
vanguard
que a
l
posicion hácia Mortagne, y logró libertarla
serva de los maguncianos, detras de la vanguardia
re h'
C a,
modo que pudiese sostenerla; situó la columna
zando ademas á los vendeanos. El desgraciado be
y de
cure recibió entonces un balazo por encima del,'
de Luzon mandada por Marceau en el centro , á
ceja y cayó en los brazos de sus
Virneux con el resto de los maguncianos á la deie-
s oldados quer
cha , y sobre las alturas. En la noche del 16 al 17
cogieron y emprendieron la fuga , con lo cual s!
llegó la columna de Chatillon con unos nueve ó diez
reunió la columna de Luzon á la de Beaupuv ou`
mil hombres, ascendiendo las fuerzas republicanas
Yo mando acababa de tomar el jóven Marceau. por
á veinte mil próximamente. Celebróse un consejo el 17
la izquierda y al mismo tiempo, sostenía Kleber DO
por la mañana, y Kleber, que no se hallaba con-
combate hácia San Cristóbal , rechazando al ene-
migo.
tento con su posicion delante de Chollet , porque
El 15 por la tarde vivaqueaban todas lastro.
solo tenia una retirada por el puente del rio Moine
pas republicanas en los campos delante de Chollet,
que conduce á la ciudad , quería marchar adelante
á donde se balan retirado los vendeanos. La divi.
para cercar á Beaupreau y cortar el Loira á los ven-
sion de Luzon constaba de tres mil h ombres, que
deanos. Los representantes se opusieron á su de-
unidos á la columna de Maguncia , hacian un total
signio, porque la columna que habia venido de Cha-
de doce á trece mil hombres.
tillon, necesitaba un dia de descanso.
Al dia siguiente 16 por la mañana, evacuary
Durante este tiempo; tuvieron junta en Brean-
los vendeanos á Chollet despues de"algunos cafi, -
- preau los gefes vendeanos en medio de una confu-
nazos , v se retiraron á Beaupeau. Kleber
sion horrible. Los labradores llevaban consigo sus
inmediatamente , y prohibiendo el saqueo 1).:
mugeres, hijos y ganados, formando una emi .Ta-
pena de la vida, hizo que se observarse el may.
de cien mil individuos. Larrochljac-
cion de mas
orden. Lo mismo ejecutó en llortagne la coluriin
quelein y d' Elbée, hubieran querido permanecer
de Luzon, asi, los historiadores que han dicho que
en la orilla izquierda hasta el último momento;
Chollet v Mortagne fueron incendiados, han come.
pero Talmont y d' Autichamp, que tenian gran in-
Mido un 'error, ó afirmado una mentira.
tlujo en Bretaña, deseaban con vivas ansias tras-
Tomó Kleber al instante todas sus disposiciones
ladarse á la orilla derecha. Bonchamps, que pre-
porque Lechelle se habla quedado dos leguas
via una grande empresa en una escursion hácia
detras. Por delante de Chollet, pasa el rio Moine,
las costas del Norte, y que segun se decia tenia
y mas allá se encuentra un terreno montuoso
un proyecto con la Inglaterra opinaba pasar el
desigual, que forma en sus alturas un semicírculo.
'
Loira. Sin embargo, no estaba distante de hacer
A la izquierda se halla el bosque de Chollet , y en
un último esfuerzo, y aun de dar una batalla de-
272
REVOLUCION
FRANCESA.
273
cisiva delante de Chollet; pero antes dé em
r
P e-liar-.
se en ella envió á Varedes un destacamento de
caballo y va á unirse con su columna. Al mismo
tro mil hombres, para tomar un paso en el Lega.
tiempo llega Kleber al ala amenazada; manda al
en caso de derrota.
otra
centro y á la derecha que se mantengan firmes, y
I
Resuelta ya la batalla, se adelantaron los ven
á Chalbos que haga salir de Choller una de sus co-
deanos en número de cuarenta mil hombre s sol;
lumnas para ir en socorro de la izquierda; colocán-
Chollet el 15 de octubre á la una del dia. No es-
dose él mismo junto á }laxo: con esto reanima sus,
peraban ser atacados los generales republicanos-
batallones y hace que vuelvan á avanzar á los que
y por lo tanto acababan de mandar un dia de de'
hablan cedido al mayor número. Los vendeanos
s
canso. Los vendeanos iban divididos en tres co.
rechazados á su vez, vuelven á cargar encarniza-
lumnas: la una se dirijia hacia la izquierda, donde
damente, y á ser de nuevo rechazados , y al mis-
estaban Beaupuy y Haxo, la otra hacia el centro
mo tiempo se empeña el combate en el centro y en
mandada por Marceau, y la tercera á la derecha,
la derecha con la mismo furia , en cuya segunda
confiada á Vime.ux. Los vendeanos m a
posicion se halla Vimeux, tan bien situado, que
rchaban eá
.
linea y en lila como tropas regulares, y todos los
fueron impotentes todos los esfuerzos del ene-
gefes heridos que podian sostenerse á caballo, iban
migo.
en medio de su gente para animarlos,
Con todo , en el centro logran los vendeanos
uu u n dia
mas ventaja que en las dos alas , penetrando en la
que debia decidir de su existencia y de la posi.
hondonada donde se halla el jóven Marceau. Llega
clon de sus hogares. Entre Beupreau y e! Loira,
Kleber en apoyo de la columna de Luzon , y al
celebraban misa en cada lugar que les quedaba, y
mismo tiempo sale de Chollet una de las divisiones
se encomendaban al cielo por una causa tan desde
de Chalbos que habia llamado, en número de cua-
eluda y espuesta.
tro mil hombres, refuerzo muy importante á la sa-
Emprenden su movimiento los vendeanos y se
zona pero esta division, mal organizada, como to-
acercan á la vanguardiade l3eaupuv, colocada, co-
das las del ejército de laRochela, al ver tan mortí-
mo hemos dicho. en una llanura delante del bos-
fero v continuado fuego se dispersa, y entra ea
que de Cholla. Parte de ellas se adelantan en co-
Chollet desordenada. Kleber y Marceau permane-
lumna cerrada, y carga con la mejor tropa de lí-
cen en el centro ccn la única columna de Luzon
nea; los otros se esparcen en guerrilla para envol-
cuyo gefe, el jóven Alarceau, no se intimida, deja
ver la vanguardia y aun á la izquierda, penetran-
acercarse al enemigo á tiro de fusil, saca
do en el bosque de Chollet. Estrechados los repu-
artilleria, y con su inesperado fuego,
ue
su
contiene y
blicanos tienen que replegarse, y Beaupu y, á quien
abrasa á los vendeanos. Estos resisten al principio
hablan matado va dos caballos, cae enredado en :1
estrechándose para guardarse de aquella lluvia de
estrivo. é iba aser hecho prisionero , cuando se
metralla, pero ceden luego y huyen en dispersion.
echa detras de una caja de municiones, toma otro
Al mismo tiempo se generaliza su derrota en ei
Biblioleca popular.
T. III. 450
9.74
REVOLUCION
centro , en la derecha y en la i
FRANCESA.
975
zquierda ; y Beall
puy con su vanguardia reunida los persigue --s'in'
lieron desordenados de Beaupreau, cediendo este
descanso.
punto. donde hubieran podido defenderse.
Solo las columnas de Maguncia y !Ag•an eran
Al dia siguiente 48 por la mañana, marchó to-
las que habían tomado parte en la aceion , ijo-
do el ejército desde Chollet á Beaupreau y las
do que trece mil hombres hablan derrotado á coa
avanzadas de Beaupuy, colocadas en el camino de
renta mil. Por una y otra parte se presentaron-
San Florencio, vieron acudir una multitud de per-
pruebas del mayor valor , pero la regularidad y.
sonasgritando: ¡viva la república! viva Banchampst
la disciplina dieron la ventaja á los republicanos
Preguntáronles que significaba aquello, y respon-
Marceau, Beaupuy y Merlín, que en persona apuul
dieron proclamando á Bonchamps, como su liber-
talan los cañones, manifestaron el mayor h erois-
tador. Efectivamente este jóven héroe, tendido so-
mo. Kleber probó su acierto y vigor acostumbra-
bre un colchan, y próximo á espirar de resultas de
dos en los campos de batalla. De los vendeanos'
un balazo en el bajo vientre, habla pedido y obte-
Elhée v honchamps fueron heridos de muerte
nido el perdon de cuatro mil prisioneros que lleva-
dospues de haber hecho prodigios de valor , que
ban consigo los vendeanos y que querian fusilar;
dando de aquellos gefes únicamente Larro chejac-
prisioneros que iban á unirse con el ejército repu-
queleio, aunque nada 'labia omitido para recibir
blicano.
tambien gloriosas heridas, durando la accion des-
Ochenta mil personas entre mugeres, niños,
de las dos hasta las seis de la tarde.
ancianos v gente armada se hallaban en este mo-
Era muy obscura la noche y los vendeanos huian
mento á 'orillas del Loira, con los restos de lo que
aceleradaniente tirando sus zuecos por el camino.
les quedaba, disputando veinte barcas para pa-
Beaupuv los seguia desapoderado, uniéndosele
sar á la otra orilla. El consejo superior, compues-
Westermann, que no queriendo hallarse ea la
to de los gefes que podian dar todavía su dicta-
inaccion de las tropas de Chalbos, tomó un cuer-
men, deliberaba sobre si convendria separarse ó
po de caballería , y perseguía á todo escape á los
llevar la guerra á Bretaña. Algunos hubieran que-
rido dispersarse por la Vendée y ocultarse en ella,
fugitivos. Despues de haberlos seguidolargo tiem-
di
esperanda á mejores tiempos, uno de los cuales era
po,. se detuvieron para dar descanso á sus tropas;
Larrochejacquelein, que aconsejaba dejarse matar
sin embargo, creyendo encontrar mejores provi-
i
en la orilla izquierda antes de pasar á la derecha.
siones en Beaupreau que en Chollet, se atreven á
Prevaleció sin embargo la opinion contraria, y se
marchar sobre aquel punto, donde se suponia que
decidieron á permanecer unidos, y a marchar ade-
se habla retirado el grueso de los vendeanos, cu-
lante: pero acababa de espirar Bonehamps , y na-
ya fuga Babia sido tan rápida, que parte de ellos
die era capaz de seguir los proyectos que respecto
se hallaba ya en San Florencio á las orillas del
á Bretaña habla formado. Enviaron d' Elbée mo-
Loira. Los denlas al acercarse los republicanos, sa-
ribundo á Noirinourtiers, y llevabanáLescure con
.276
REVOLCCION
FRANCESi.
217
una herida mortal en una camilla. Ochenta
;1
-
personas abandonaban sus campos , yendo á des_
)
pues del contratiempo de Pirm aseas liemos dejado
unir los vecinos, y á buscar su ruina. ¿y por gel?
á los prusianos y austriacos delante de las líneas
Por una causa absurda y desesperada, íship ócrita-
del Sarre y del Lauter , amenazandoancnonetáerlloass
mente defendida. Mientras estos d esgraciados se
cada momento. Los prusianos hosti,
esponiau generosamente á tantos males, apenas
ses en las orillas del Sarre, les obligaron á
lance
pensaban ellos en la liga, y los emigrados anda_
retroceder, v el cuerpo de los Vosgos, rechazado
han intrigando por las córtes, batiéndose solamea_
mas allá de nornbach, se retiró á larga distancia
te algunos en el Rin, pero en las filas de los estraa_
á Bitche en el corazou de las montañas; el ejército
fieros; y nadie se había acordado de enviar un es_
del Mosela, lanzado hasta Sarreguemines, quedó
cudo ni un soldado á aquella infeliz Vendée, ce_
separado del cuerpo -de los Vosgos y del ejército
lebre ya en veinte combates heróicos, y á la sa_
del Rin. En esta posicion, los prusianos que ha-
zon vencida, fugitiva y moribunda.
bian pasado la linea comun del Sarre, y del Lan -
Los generales republicanos se reunieron en
ter en e! flanco occidental, fácilmente podían en-
Beaupreau, y resolvieron allí separarse , trasla-
volver á los del Wisemburgo por su estreniidad
dándose unos á Nantes, y otros á Xngers para im-
izquierda, y entonces precisamente habian de caer
pedir cualquiera tentativa contra ambas plazas,
en su poder estas líneas, como asi sucedió el 13 de
La opinion de los representantes, de que Kleber
octubre. La Prusia y el Austria que hemos visto
no participaba sin embargo, era que la Yendee que-
enemistadas, se reconciliaron por fin; y el rey
de Prusia había pasado a Polonia, dejando él
daba destruida. La Vendée no existe ya, escribie-
mando á Brunswick, con Orden de que se entendie-
ron á la Convencion; y habiendo dacio de plazo al
ra con Wurmser. Este, debía atacar las líneas del
ejército para concluir con ella hasta el 20 de oc-
Lauter con siete columnas del 13 al •11. de octubre,
tubre, él lo había conseguido el 48. El ejército del
mientras los prusianos marchaban paralelos á la
Norte habia ganado el mismo dia la accion de M'a-
linea de los Vosgos hasta Bache, mucho mas allá
tiguies y terminado la campaña, alzando el sitio
de la altura Wissemburgo. La primera linea á las
de Maubeuge; de modo (lucia Convencion parecia
órdenes del príncipe de M'aldea , encargado de
que no tenia mas que decretar victorias paraeon• •
pasar el Rin en Seltz y de cortar á Lauterburgo,
seguirlas. Rayó en delirio el entusiasmo de Paris..
encontró en la aspereza de los sitios y en el denue-
y de toda la Francia, creyendo que antes de terral
do de medio batallon de los Pirineos, invencibles
nar la estacion, la reptiblica triunfaria de todos los:
obstáculos; la segunda, aunque pasó las lineasor
-soberanos conjurados contra ella.
debajo de Lauterburgo, fue rechazada; las de-
Solo un suceso podía desvanecer esta alegría,
mas, despues de haber obtenido mas arriba de Wis-
que era la pérdida de las lineas de Wissemburgo
semburgo, ventajas que se neutralizaron con la .11
en el Rin, atacadas en 13 y 4 de octubre. Des-
gorosa resistencia de los franceses ', se apodera--
278
REVOLCCION
579
FRANCESA.
ron sin embargo de Wissemburgo• Nuestras
bia concluido sin duda , pero podia serio muy
tr°-
pas se retiraron al puestode Geisberg, situado
y em.
1
1 n
breve, haciendo los mismos esfuerzos,
poco detras de Wissemburgo, y mucho mas difi-
en
pleando los mismos medios; y si todavía los animos
cilde tomar. No se podi an, pues, mirar como entera-
no se hallaban enteramente satisfechos, tampoco se
mente perdidas los líneas de Wissemburge , per-
creían ya en el inminente riesgo de muerte pró-
la noticia de haber marchado los prusianos liad:
el lado occidental, obligó al general francés á re-
xima.
troceder á Haguenau, y las líneas del Lamer ce:
diendo de este modo parte del territorio losaha
dos. En este punto pues, se hallaba invadida la
frontera, pero los triunfos del Norte y de la Ven_
dée dejaron sin efecto esta mala noticia, enviando
á la Alsacia, á Sain-Just y á Lebas, para repri-
mir los movimientos que suscitaban en Strashurgo
la nobleza alsaciana y los emigrados. Enviáronse
por esta parte numerosos alistamientos, y se con-
solaron con la resolucion de vencer en este punto
como en todos los otros.
Quedaban, pues, disipados los grandes temores
queso hablan concebido en el mes de agosto antes
de las victorias de Hondtschoote y de \\Vatignies,
antes de la toma de Lyon y la retirada de los pia-
monteses al otro lado de los Alpes y antes de los
triunfos de la Veudée. Ya en aquel momento se
veia libre de enemigos la frontera del Norte, que
era la mas importante y la que mas riesgo corría:
Lvon recobrado por la república, sometida la
Vendée, y sofocadas todas las rebeliones en el in-
terior hasta la frontera de Italia, donde si bien re-
sistia la plaza de Tolon; resistía sola. Con un triun-
fo mas en los Pirineos, en Tolon, y en el Rin, que-
daba enteramente victoriosa la república, sin que
esta última ventaja pareciese mucho mas difícil de
conseguir que las anteriores. La empresa no ha:-
281
PRANCESi.
portes acelerados , y en cambio de ellos ó de los
un credi-
objetos apresados, se daban asignados , ó
.no inspiraba confianza
contra el Estado, que
to
alguna. Se continuaba sin interrupcion el reparti-
CAPITULO VI.
miento del empréstito forzoso, diciendo los repar-
tidores de los pueblos á unos: vosotros teneis diez
mil libras de rentas, y á otros ; vosotros veinte ; y
Efectos de las leyes revolucionarias, destierras á I.you, Mana,
todos sin poder replicar , estaban precisados á
y Burdeos —Persecuciones contra los sospechosos. I
aprontar la suma pedida le esta escandalosa ar -
nterior do
s ; pero
las cárceles de Paris ; estado de los presos en la Consergeria
bitrariedad resultaban inmensos perjuicio
Separan á María-Antonieta de su ¡antilla, y la conducen á In,
los ejércitos se llenaban de hombres, y los depósi-
Consergeria ; tormentos que la hacen sufrir. Atroz conducta
tos de abundantes víveres , v empezaba n 5 cobrar-
de llebert en el proceso de la reina ante el tribunal revolu-
se los mil millones de asignados que dehian retirar-
cionario. Condénanla á muerte y se ejecuta la sentencia.—Por_
se de la circulacion. Nunca se obra con esta pre-
menores de la causa y suplicio de los girondings.—Ejecucion
del duque de Orleans , de Bailly y de madama Roland.—Terror
cipitacion , ni se salva asi á un Estado que se ve en
general. Segunda ley del •masimum.—Agiotage. Falsifican un
peligro sin causar los mayores perjuicios.
decreto cuatro dipulados.—Establecimiento del nuevo sistema
En los sitios donde por ser mas inminente el
suelde() y del calendario republicano. Abolicion de los antiguos
riesgo habian exigido la presencia de los comisio-
cultos: abjuración do Gobel , obispo de Paris. Establecimiento
nados de la Conveucion , las providencias revolu-
del culto do la razon.
cionarias eran aun mas rigorosas. En la proximi-
dad de las fronteras, y en todos los departamentos
sospechosos de federalistas , estos comisionados
Llevábanse á efecto en toda su estension y con
hahian hecho que se armase toda la pohlacion ;• lo
el mayor vigor las providencias revolucionarias
habian puesto todo en requisicion recargado á
decretadas para la salva.cion de la Francia, y como
los ricos con impuestos revolucionarios, ademas
concebidas por hombres tan fogosos, eran violentas
del general del empréstito forzoso, acelerando el
en su principio y mucho mas en su aplicacion, por
arresto de los sospechosos, y á, veces haciéndolos
ser ejecutadas lejos de sus autores v en una region
juzgar por comisiones revolucionarias que ellos ha-
iuferior, en que las pasiones , siendo menos ilus-
blan creado. Laplanehe , enviado 'g de,
ddeep‘artadineuto
tradas, dehian ser leas feroces. Se obligaba á parte
del Cher, decia á los jacobinos el
de los ciudadanos á abandonar sus casas; á otros se
rio: «En todas partes está el terror á la .(e.51tri.delnindiae-I
les encerraba como sospechosos, se apoderaban de
«dia, en todas partes he impuesto contribuciones
dinero y géneros para cubrir las necesidades de
«á !os ricos y aristócratas. Orleans me ha n
entre-
entrega-
los ejércitos; se imponian como servicios los tras-
«do cincuenta mil libras, y en dos dias que he
182
REVOLUCION
FRANCESA.'
283
«tado en Bourges he sacado dos millones. Como
«podia hallarme en todas parles , me han
terror estraordinario. El formidabde decreto dado
s u p lid
«mis delegados, y habiendo uno de estos iropn,,,
contra Lyon mandaba, que fuesen j uzgados los re-
,
militar;
ato á un tal Mamin , que era dueño de siete
s cómplices por una comision
su
«nes, la contrihucion de cuarenta mil libras ser
(bjeuiedleossyaristácratas mantuviesen á los descamisa-
«quejado á la Convencion, la cual ha aplaudido
dos, que se derribasen las casas de los ricos, y se
inai
«conducta ; pero si le hubiese yo mismo fijado hi
trocase el nombre de la ciudad. Encargóse la eje-
«cupo, hubiera pagado dos millones. En odeais`
cucion de este decreto á Collot-d'Herhols , Nlari-
y Fonché de Nantes, los cuales se
«he hecho que me diesen cuenta públicam
bon-.Montau t
ente-
«mis delegados, y asi lo han verificado en el seno
dirijieron á la ciudad independien te , llevando con-
«de la sociedad popular , habiendo saiplacr
sigo cuarenta jacobinos , para plantear un nueve
ieron(aiduioasel
eblo
club v propalar los principios de la sociedad ma-
cuentas.
, y: He hecho ftualir las campa_
Inmas
«
en todas partes,
partes
reunido muchas
dre. Pué siguiéndolos Ronsin con dos mil hombres
del ejército revolucionario , y pronto empezaron á
«deponiendo á todos los federalistas, encarcelando
descargar sus furores. Los representantes dieron
«á los sospechosos, y apoyando á los descamisa-
el primer martillazo á una de las casas destinadas
,(dos. Algunos sacerdotes tenian muchas coludí-
á ser demolidas, y al punto empezaron ochocientos
«dados en sus casas de reclusion, mientras los des.
trabajadores á destruir las calles mas hermosas. Al
«camisados estaban tendidos sobre paja en las pri-
propio tiempo comenzaron los destierros , llevando
«siones; de manera que los primeros me han dado
á la guillotina ó fusilando cada dia cincuenta ó se-
«colchones para los segundos. He hecho que se
senta de los lyoneses que infundían sospechas de
«casen todos los curas , y he entusiasmado por
haber tomado las armas. Aterrada se hallaba esta
«todas partes los ánimos y corazones. líe organi-
infeliz ciudad, mientras los comisionados enviados
«zado fabricas de armas 5, visitado los talleres, cár-
para castigarla, altivos y cebados en la efusion de
«celes y hospitales. He hecho salir muchos bata-
sangre , creyendo á cada grito de dolor que iban á
«Dones del alistamiento general, he pasado revista
ver reproducirse la revolucion, escribían á la Con-
«a infinidad de guardias nacionales para republi-
vencion que aun no estaban subyugados b s aris-
«canizarlos y he llevado á muchos realistas á la
tócratas ; que esperaban ocasion 'para amotinarse,
e: 'finalmente , he cumplido con mi en-
y que para disipar todo temor' - era preciso hacer
«cargo imperativo, y en todas partes he procedido
salir parte de la poblacion, v matar la restante.
«como ardiente montañés y representante revolu-
Como los medios emplados hasta t
cionario.
recian bastante ejecutivos '
, C enAniceersb¿iisl°i1
En las tres ciudades principales de los confede-
minar los edificios para destruirlos y emplear la
rados , Lyon, Marsella y Burdeos, fue donde los
metralla para sacrificar á los proscritos ; y asi es-
.representantes sobre todo acababan de infundir un
cribió á la Convencion, que en breve se valdria de
281
REVOLUCION
FRANCESA.
283
medios mas prontos y eficaces para castigar á la
ciudad rebelde.
aun no lo habia logrado , hasta que por desgracia
Ea Marsella habian espirado ya
dió con Biroteau, llegado de Lyon para embarcar-
m uchas vf
mas, pero el mayor furor de los representantes
se en Burdeos . Con este último no hablaba la ley,
dirijia contra Tolon , cuyo sitio Continuaban
y,rdlien apenas comprobó la identidad de la per-
Apurábanse en la Gironda las
sona, consumó la ejecucion. Tambien fué descu-
ven ganzas tan,
bierto Duchatel, y como no estaba fuera de la ley,
bien con el mayor furor. Isaheau v Tallien e
le trasladaron á Paris para que le juzgase el tribu-
Man colocado en la Reole, donde se ocupa:iaenrelnni
nal revolucionario, y le agregaron los tres jóvenes
formar el núcleo de un ejército revol u cionario para
penetrar en Burdeos , esforzándose
amigos Rioufe , Girey-Dupre y MARCHEN:1 , que
en tretanto ea
como hemos visto, se habian unido á la causa de
desorganizar las secciones de esta ciudad. Al
to se habian valido de una seccion toda
los girondinos.
m ontañe-
De esta manera todas las grandes ciudades
sa , y que logrando intimidar á las domas, hicieron
de Francia sufrian las venganzas de la Montaña;
que se cerrase sucesivamente el club fed eralista, y
pero Paris, lleno de las víctimas mas ilustres, iba
que se depusiesen las autoridades departamenta:
a ser el teatro de mayores crueldades.
les. Entonces entraron en triunfo en Bu rdeos, y
Entre tanto se preparaba el proceso de María
repusieron al Ayuntamiento y autoridades monta-
Antonieta, dolos giroudinos del duque de Orleans,
ñesas , dando poco despues un decreto en que se
'
de Bailly y de una multitud de generales y minis-
ordenaba , que el gobierno de Burdeos fuese
tros, y se llenaban las cárceles de sospechosos. El
tar , que quedasen desarmados todos los habitan-
Ayuntamiento de Paris, como hemos dicho, se ha-
tes , que fuesen los.aristócratas v federalistas juz-
bía abrogado una especie de autoridad legislativa
gados por una comision especial, y que se impu-
sobre todos los objetos de policía, subsistencia,
siese al momento una contribucion estraordinaria
comercio y culto, y coneada decreto daba un acuer-
á los ricos, para suplir los gastos del ejército re-
do de esplicacion, paraampliar ó reducir la volun-
volucionario; decreto que fué puesto inmediatamen-
tad de la Convencion , cuando la requisitoria de
te en ejecucion, quedando desarmados los ciudada-
Chaumette , amplió estraordinariamente la definí-
nos, y muriendo una porcion de gente.
cion de sospechosos, dada por la ley de 17 de se-
Por este tiempo fué cuando los diputados fugi-
tiembre, y Chatunette en una instruccion munici-
tivos que se habian embarcado en Bretaña para la
pal 'labia enumerado las condiciones por las que
Gironda, llegaron á Burdeos, y fueron lodosa
debian ser conocidos; esta instruccion remitida á
buscar un asilo en casa de un pariente de Guadet
las secciones de Paris, y luego á o as .las de la re-
en las grutas de San Emilion. Sahíase vagamente
pública, estaba concebida en los términos si-
que estaban ocultos por esta parte ; y Tallien ha-
guientes:
cia los mayores esfuerzos para descubrirlos; pero
«Seran considerados corno sospechosos; 1° To-
286.
REVOLUCION
287
«dos aquellos que en las Asambleas del
e is iso-
pu
de losFilsiN
gneoEss,Ad..e la le y_,s dd
eblo
«primen su entusiasmo con discursos
e la
e0s tu diad
y de los defensw c.
ro:
«gritos descompasados y amenazas: 2.
«ciedades populares
, Los
que hanfirmadopelaciones contrare-
u-,
«mas cuerdos hablan misteriosamente de los n
i,idIa,s
os'
s y clubs an-
1 11,1,
ltaolucionarias, ó asistido á sociedade
«de la república, se compadecen de la suerte del
vicos; y 12, Los que son conocidos por bom-
«pueblo, y están siempre dispuestos á e
:ticí
LaraVette, que
sparcí r no ff
«ores de mala fé, partidarios de
«cias desagradables con fingido sentimiento :3.
de
0 1,0S
--
«han marchado á. paso de ataque at campo
«que han ido variando de conducta y espre'sio-
«nes segun los ac
aparte.»
ontecimientos, los que sin darse
semejante debía ser infinito el
«por entendidos de los crímenes de los realistas
número de sospechosos, que se elevó muy pronto
«federalistas declaman enfaticamente contra las.g,
Paris desde algunos centenares hasta tres mil
«ceras faltas (le los patriotas, fingiendo para
eu
a
individuos. Pusieronse al principio en las casas
pa-
recer republicanos, una rigidez yseveridad esto_
consistoriales, en la Fuerza, en la Conserzería, en
«diarias, que dulcifican apenas se trata de un !no-
en Santa Pelagia, en las. Magdeloneta,
«deradl) ó aristócrata; 4.°, Los que
la !abadía,
com padecen á
yen todas las prisiones ordinarias del Estado; pe-
dos arrendadores y comerciantes avaros, contra
ro no siendo bastantes estos espaciosos encierros,
«quienes la le y ha tomado providencias; 5.° , los
se trató de establecer nuevas casas de reclusion,
«que teniendo siempre en la boca las palabras
destinadas principalmente á los presos políticos.
li-
9berlad, república y patria, se tratan con los ex-no.
custodia eran de cuenta de los pre-
Los gastos de
«aleó, clérigos, contrarevol uciona ríos, aristócratas,
sos, y así se alquilaron casas á costa suya, eligién-
«fuldenses y moderados, interesándose porsu suer-
dose una en la calle del infierno, conocida con el
«te ; 6. 0 , Los que ninguna parte activa han tenido en
nombre de Casa de Puerto Libre, v otra en la calle
«lo concerniente á la revolucion y que alegan por
de Sevres, llamada Casa de Lázaro. Hizose tam-
«pretesto haber pagado las contribuciones, dona--
bien cárcel. el colegio Duplessis; y finalmente el
«tivos patrióticos ó servicios en la guardia nacio-
palacio de Luxemburgo, destinado al principio pa-
nal por reemplazo 6 de otro modo; 7. 0
ra los veinte y dos girondinos,sellenó de una multi-
, Los que
«han recibido con indiferencia la constitucion re-
tud de presos, comprendiendo mezclados á todos
«publ icana , y han mostrado falsos temores por su
los que quedaban de la brillante sociedad del arra-
« establecimiento v duracion 8.", los que no ha-
bal de San German. Como estas prisiones repenti-
«hiendo hecho nada contra la libertad tampoco
nas llenaron las cárceles, los presos estuvieron al
«han hecho nada ea favor de ella : 9.
principio muy mal alojados, siendo crueles los pri-
0 , los que no
«asisten á
meros días que pasaban en los encierros, confun-
sus secciones, pretestando que no saben
« hablar ó que se lo impiden sus ocupaciones ; los
didos con los malhechores y tirados sobre la paja.
«que hablan con desprecio de las autoridades
Pero luego el tiempo fue. introduciendo mas orden
283
REVOLUCION
y comodidades; y permitiéndoles la
FRANCESA.
289
comuni caciop
con los de afuera, tuvieron el consuelo de
de una mesa, de una estufa ó chimenea;
abra,
á sus parientes, y de agenciarse algun
alrededor
di
se entretenían en trabajar, leer y hablar. Los pee-
nero, ;,,
tonces alquilaron ó les llevaron camas, no se \\.2Arl-
talencerrados, como todos los que habian infun-
ron tendidos sobre paja, y quedaron separados
dido sospechas por su ingenio, !elan versos; los
-5;
los malhechores. Basta les concedieron cu
músicos daban conciertos, y todos los Bias se oian
antas .--
modidades podian hacer llevadera su suerte, Pues
en estos sitios de proscripcion muy buenas músi-
el decreto permitía llevar á las casas de reclusi
cas. El lujo siguió luego á los placeres; las muge-
oa
todos lo que los presos necesitasen, y los que
res empezaban á adornarse, se entablaron relacio-
hitabas en las casas nuevamente establecidas-
nes de amistad y de amor, y hasta la víspera de ir
se velan mejor tratados aun. En Puerto Libre
al cadalso, se reproducian allí todas las escenas.
en la Casa de Lázaro y en Luxemburgo, donde
frecuentes en la sociedad : ejemplo singular del
habia presos muy ricos, se rió reinar el aseo y
carácter francés, de su impasibilidad, de su huen
la abundancia. Las mesas eran esquisitarnenie
humor, y de su predisposicion al placer en todas
servidas, mediante los derechos de entrada que
las circunstancias de la vida.
exi
En las tres primeros meses de prision se ove-
g ian los carceleros; sin embargo, babiéodo-
se aumentado mucho la concurrencia de visitas,
ron lindos versos, se presenciaron aventuras nove-
y pareciendo una gracia escesiva el permitirles co.
lescas, actos de beneficencia, una estraña curtí-
inunicar con los de afuera, se les privó de este con-
sien de clases, opiniones y fortunas, y una especie
suelo, no pudiendo los presos hacerlo en adelante
de igualdad voluntaria que realizó en aquellos si-
sino por escrito, y únicamente para proporcionarse
tios la igualdad quimérica, que. los obstinados re-
lo que les hacia falta. Desde aquel momento se es-
formadores querían introducir en todas partes, no
logrando verla sino en las prisiones. Verdad es
trechó mas la intimidad entre aquellos infelices
que el orgullo de algunos presos, no se avenia con
condenados á vivir esclusivamente juntos. Cada
esta igualdad de la desgracia. Mientras se veían
uno eligió compañia á su gusto, y se formaron pe-
algunos hombresmuy desiguales en fortuna y edu-
queñassociedades. Luego establecieron reglamen-
cacion vivir entre sí con la ma y or armonía;y ale-
tos, se repartieron los cuidados domésticos, y
grarse con admirable desinterés de las v ic torias
torlas
cada uno los desempeñaba cuando le correspondia.
de aquella misma república que los
rsen
Se abrió una snscricion para los gastos de residen.
habla tambien algunos ex-nobles con Pemogrere
sus
o
cia y manntencion, y de este modo contribuyeron
hallad s casualmente en los desiertos palacios del
los ricos para los pobres.
arrabal de San German que estaban aparte, v se
Despues de haber cumplido cada cual con sus
nombraban aun con los proscritos títulos de m' ar-
deberes respectivos, se reunian las diferentes so-
qués y conde, dando muestras de despecho, cuan-
ciedades en las habitaciones comunes, y puestos
do oian decir que los austriacos habian huido en
BibliMeca popular.
T. ni. 451
200
REVOLLICION
FRANCESA.
291
Walignies, ó que los prusianos no habian i
poddn
pasar los Vos eos. Sin embargo, el dolor restituNi
ismaeta
suerte;
finalmente la desdichada María
todos los corazones á la naturaleza y á la hurnan
p
prec
eder en el cadalso á to-
"¡-
Aanst
d
n i
o
dad, y de allí á poco, cuando Fouquier-TinviiC
m estas i lust res
'
Cisb\\a,
víctimas.
imas. Allí ni aun se pensaba
llamando todos los días á la puerta de estas tristes
en procurarse las comodidades que Inician mas
habitaciones, pedía sin cesar nuevas cabezas; cual
llevadera la desgracia de los encerrados en las de-
do los amigos y los parientes quedaban
mas prisiones, porque ocupaban sombríos y tristes
diariamen-
te separados por la muerte, los que restaban, llo-
calabozos donde no entraban la luz, el consuelo ni
raban, y se consolaban juntos, no teniendo lilas
los placeres. Apenas gozaban los presos el privile-
que un mismo sentimiento enmedio de las mismas
gio de reposar en camas, en vez de estar echados
desgracias.
sobre paja; y no pudiendo distraerse de la idea de
Sin embargo, no todas las prisiones presenta
la muerte como los presos por meras sospechas,
han las mismas escenas; pues la Cousergeria que
que esperaban no estar encarcelados mas que has-
estaba junto al palacio de justicia, y que por esta
ta la paz, procuraban divertirse haciendo las mas
inmediacion se hallaban en ella los presos desti-
ingeniosas parodias del tribunal revolucionario, y
nados al tribunal revolucionario, ofrecia el doloro-
de la guillotina. Los girondinos improvisaban y
so espectáculo de algunos centenares de infelices,
representaban en su calabozo estrahos y terribles
dramas, cuyo pensamiento eran su destino y la re-
.que solo les quedaban tres ó cuatro días de vida.
volucion; y á media noche cuando dormían los
Les trasladaban allí el dia antes de sentenciarlos,
carceleros, empezaban ellos estas fúnebres diver-
y no permanecían en aquel sitio mas que el corto
siones. He aqui uno de los que se les ocurrieron.
lintérvalo que mediaba entre la sentencia y la eje.
Sentado cada uno sobre una cama remedaban á
,cucion. Allí estaban los girondinos que se habían
los jueces y jurados del tribunal revolucionario, y
sacado del Luxemburgo, su primera cárcel; mada-
al mismo Youquier-Tinville. Dos de ellos, puestos
ma Roland, que despues de haber hecho escapará
uno enfrente de otro, imitaban al acusado y su de-
su marido se había dejado prender sin iutentar
fensor, y segun la costumbre del sangriento tribu-
huirse; los jacobinos Rioulle, Girey-Dupré, Bois-
bunal, el acusado salía condenado siempre. Ten-
Guion, afectos á la causa de los diputados proscri-
dido inmediatamente sobre una tabla de cama que
tos, y trasladados de Burdeos á Paris para ser sen-
sacaban al efecto, sufría el simulacro del suplicio
tenciados en union con ellos; Baillv,
, á quien se
representado con todas sus circunstancias, y des-
.habla prendido en 'Sicilia; el ex-ministro de hacien-
pues de varias ejecuciones, el acusador se conver-
da Claviere, que no había podido escaparse como
tia en acusado, y moría á su turno. Volviendo'des-
Lebrun; el duque de Orleans, pasado de las pri-
pues cubierto con una sábana, imitaba los tormen-
siones de Marsella á las de Paris; los generales
tos que padecía en los infiernos, profetizaba el
llouchard y Brunet, todos destinados á sufrir la
destino que esperaba á todos aquellos inicuos jue-
292
REVOLUCION
293
FRANCESA.
ces, y apoderándose de ellos con fúnebres
dos, los arrastraba al abismo
se con lo puramente necesario, como todos los de-
«jugábamos en el seno de la muerte, y
mas presos. La imprudencia de un apasionado su-
en nu estros
e'
«proféticos juegos deciamos la verdad
yo exasperó mas su situacion. Un i ndividuo del
en medio de
tauLiento llamado Michonis, á quien inspira-
«espías y verdugos.»
el mas vivo interés, quiso introducir en su pri-
Desde la muerte de Custine empezaron á a
L1vun
cos-
tumbrarse á estos procesos políticos, en que
sion á un individuo que, segun dedo., tenia deseo
las
menores faltas de opinion se considerabau
de verla por curiosidad. Era este un emigrado va-
ng ccori:
liente, pero indiscreto, que la arrojó un clavel con
crimenes de muerte. Por un hábito sa ng riento se
estas palabras escritas en un papel muy delgado:
hablan acostumbrado á perder toda clase de es
Vuestros amigos están dispuestos; !falaz esperanza,
pulos, y á mirar corno una cosa natural el enviar
tan peligrosa para quien la recibía como para el
al cadalso á cualquiera que perteneciese al parti-
que la daba! Michonis y el emigrado fueron des-
do contrario. Los franciscanos y jacobinos hablan
cubiertos y encerrados en un calabozo inmediata-
hecho decretar la encausacion de la rdeciindau, qdueeldoes
mente, y desde aquel día se redobló la vigilancia
girondinos, de muchos generales,
ejercida con la encarcelada , debiendo hallarse
Orleans; exigiendo .imperiosamente que se les
siempre gendarmes de centinela á la puerta de su
guardase la promesa, y deseando principalmente
prision, que tenían Orden espresa para no respon-
que empezase por la reina tan larga serie de sa-
der á ninguna de sus palabras.
crificios. Parece que u p a muger hubiera debido
El miserable llebert, sustituto de Chaumette
desarmar los furores políticos ; pero con mayor
y redactor del repugnante periódico el Pudre Du-
ódio miraban aun á María Antonieta que á Luis XVI,
chesne, escritor del partido que tenia por corifeos á
pues á ella se imputaban las traiciones de la cór-
Vincent, Ronsin, Varlet y Leclere, se habia dedi-
te, las dilapidaciones del tesoro, y especialmente
cado especialmente á atormentar á los desdichados
la encarnizada guerra del Austria. Luis XVI, de-
restos de la familia destronada, proclamando que
clan, habia permitido que se hiciese todo. pero Ma-
la familia del tirano no habla de merecer mas con-
ria Antonieta todo lo habla hecho, y querían por
sideraciones que la de un descamisado, y hacien-
lo mismo que lo pagase todo.
do que se publicase un decreto párasuprimir la es-
Ya vimos las novedades que ocurrieron en el
pecie de lujo en que se habia tenido hasta entonces
Temple, pues María. Antonieta fué separada de su
á.los presos del Temple. En él se les pr
o . b .la co-
1
hermana, de su hija é hijo, en virtud del decreto
mer aves y pastas, se les reducia á un solo manjar
que prescribía la encausacion ó destierro (lelos úl-
para almuerzo ; á una sopa , cocido y otro plato
timos individuos de la familia de los Bollones.
cualquiera en la comida, y á dos platos para ce-
ilabfanla trasladado á la Conservería, donde soli-
na, con media botella de vino por cabeza. En lugar
taria en un oscuro calabozo, tenia que contentar-
de velas de eera, se las dieron de sebo
vez de
294
REVOLECION
295
FRANCESA.
plata estaño, y en lugar de porcelana, platos
v n
Temple, pa acompañar alóe
ra
narios. En su habitacion
ord i
jr -
podian entrar mas 0,;
patio del
un oco dele
P
los aguadores ó leñadores, acompañados de dos
3orrnaclipe y obligarle á que hiciese
`e-o'
‘p
misarios, y los alimentos se los entraban con u-j
cicio.
Hehert concibió el infame pensamiento de ar-
torno. Todos sus criados se reducian á un codee'
racar al niño declaraciones contra su pobre
ro, un pinche, dos criados y una muger para la:
ese
y bien porque este hombre vil sugiriese al
ar la ropa blanca.
iese abu-
príncipe falsas declaraciones, ó porque hub
Poco despues de publicado este
rle decir
d ecreto, pasó
sado de su edad y situacion para hace
Hebert al Temple y quitó inhumanamente
canda-
-
á las
cuanto queria, produjo una declaracion tia
dos desventuradas presas hasta las cosas mas in-
escondu
losa; y como la edad del niño no permi
significantes que tenían en estima , no dejando á
tribunal, Haca fué, á esponer en él y en
madama Isabel ni siquiera ochenta luises que te_
cirle al
su lugar las calumnias que él mismo habia dicta •
nia guardados, y que habia recibido de m adama
de Lainhalle. Nadie es mas temible ni cruel, que
do ó supuesto.
de octubre fue cuando Maria Antonieta
el hombre sin principios ni educacion, cine tiene de
El •4
se presentó ante sus jueces. Arrastrada al sangrien-
pronto autoridad ; si ademas tiene un corazon vil
to tribunal por la implacable venganza revolucio-
y si como Ilebert, que repartia contraseñas á la'
naria, no se presentó con ninguna esperanza de
Puerta del teatro, y robaba el dinero , carece de
salvacion, porque los jacobinos no la llaman alli •
moralidad natural; y si finalmente sube de repente
para absolverla. Sín embargo, había que esponer
desde el lodazal de su baja condicion á un encum-
algunos cargos, y Fouquier que reunió los romo -
brado puesto, siempre se mostrará tan villano co-
resque corrian por el pueblo desde que llegó la
mo cruel. Tal fué Ilebert por su conducta en el
princesa á Francia, la culpó en el acta de acusa-
Temple, pues 11J contentándose con los ultragesque
cion deque habla dilapidado el tesoro, primero para
acabamos de referir, él y algunos otros idearon
sus placeres y luego para remitir fondos al empe-
separar al jóven príncipe de su tia y de su her-
rador su hermano. Insistió en las escenas del 5 v
mana eligiendo por ayos, que le dieran la educa-
de octubre y en el banquete de los guardias de
cion de descamisado y pobre diablo, á un zapatero
corps, pretendiendo que por entonces habia ella
llamado Simon, y á su muger.
tramado una conjuracion que obligó al pueblo á
Estos se encerraron en el Temple y se queda-
dirigirse á Versalles para deshacerla. La imputó
ron presos con el desgraciado niño , encargandose
despues, que se habia apoderado del ánimo de su
de educarle á su modo. Su alimento era mejor que
esposo, mezclándose en la eleccion de los ministros
el de las princesas, porque comia en la misma me-
dirigiendo por si las intrigas con los diputados
sa de los comisionados municipales que estaban de
vendidos á la córte; que hábiap
re arado el viage
guardia. Simon podia bajar con los dos comisiona-
á Yarennes y producido la guerra, confiando
296
REYOLUCIoN
297
FRANCESA.
mas á los generales enemigos todos nuestros D
nes
ia
No se refirió ningun hecho determinado. Los
de campaña. La acusé de haber dispte
nueva conjuracion para el 10 de agosto haljZ,
unos 'labial.) visto alegre á la reina cuando los
guardias de corps la (manifestaron su afecto. Los
mandado hacer fuego contra el pueblo', obiinh'i
la hahian visto triste y colérica cuando la
su esposo á defenderse culpándole de eobar%e
otros
finalmente, de no haber dejado de maquinar'
conducian a Paris, ó cuando la volvían de Varen-
nes; estos hablan concurrido á magnificas funcio-
guardar correspondencia con los de fuera del
que debian haber costado enormes sumas, y
Temple desde su prision en éi, tratando á su
nes
aquellos habian oido decir en los ministerios, que
como rey. De esto se deduce como se deqigura
°ponla á la sancion de los decretos. Una
se cambia todo en crímenes en el temible dia qué
la reina se
antigua criada de palacio habla oido decir en 1788
estalla por fin la venganza del pueblo reprimida
al duque de Coigny, que el emperador habla re.ei-
largo tiempo, dirigiéndola contra los príncipes que
bido ya doscientos millones de la Francia para ha-
• están muy distantes de merecerla. De esto se de-
duce el colorido que en sus imaginaciones pérfi_
cer la guerra á los turcos.
El cínico Ilebert, presentándose delante de la
das y prácticas daban á la prodigalidad y licion
desdichada reina , se atrevió á pronunciarla s acu-
los placeres, tan naturales ea una jóven . prince-
sa, al amor á su patria, al influjo sobre el ánimo
saciones arrancadas al jóven príncipe. Dijo que
Carlos Capelo habia contado á Simon el riego á
de su esposo , á sus recuerdos, mas in discre-
Varennes, y designado á Lafa.yette -y á Buil/ y por
tos siempre en una muger que en un hombre; y
cooperadores . Despues añadió que este niño tenia
finalmente a su atrevimiento, que suele ser menos
vicios funestos y prematuros en su edad ; y que
cauto.
habiéndole sorprendido y preguntado Simon, dijo:
Necesitándose testigos, se llamó á Lecointre,
que su madre tenia aquellos vicios á que se entre-
diputado de Versalles que habia presenciado el 'á
gaba. Ilebert añadió, que María Antonieta quería
6 de octubre, á Ilebert que /labia visitado con
sin duda debilitar desde el principio la constitu-
frecuencia el Temple, á varios empleados de los
don física de su hijo, para poder con mas seguri-
ministerios y á muchos criados del antiguo pala-
dad dominarle si llegaba á ocupar el trono.
cio. S¿w.a.ron de sus prisiones para hacerlos com-
Los rumores esparcidos acerca de las maldades
parecer; al almirante d'Estaiug, antiguo coman-
a
-de palacio, durante veinte años, hablan.infundido
(
dante de la guardia nacional de Versalles, á La-
en el pueblo la opinion mas contraria, respectooá
tour-du ministro de la guerra en 1789 , al
las costumbres de la reina; pero sin embargo de
venerable Baillv, que se decia haber sido cómplice
ser jacobino todo aquel auditorio, se escandalizó
del ciego á Varennes con Lafayette, y finalmente á
con las acusaciones de Hebert. No por eso dejó es-
Valaze, uno de los girondinos destinados al ca-
te de afianzarlas mas, la infeliz madre no res-
dalso.
pondia , hasta que invitada de nuevo para que se
998
9.99
REVOLUCION
FRANCESA.
esplicase, dijo con estraordinaria emocion
individuo de la comi-
creta que la naturaleza me eximiría de
nos de declarar que siendoo
arndo por
responci °
á semejante cargo; pero juzguen de él los coraz-
sion de los veinte y cuatr, y enc sus
los papeles hallados en casa
l
colegas de examina r
°e
nes de las madres que se hallen presentes.» Esta
de Septeuil, tesorero de la lista civil, habia visto
respuesta tan noble y sencilla conmovió tols
de Anto-
libranzas por varias sumas con la firma ñ ad
los concurrentes. No todo fué tan triste sju en)_
nieta, lo cual era muy natural; pero añadió que
a-
hamo, para Maria Antonieta, en las declaracioaa
111111iSir0 suplic
habia visto una carta en que el
de
de los testigos. El valiente d' Estaing,
quien
ba al rey trasmitiese á la reina la copia del plan
habia si
d
o enemiga la reina, se negó á decir nada
dirigia: hechos ambosel de la
campaña que le
contra ella, hablando solo del valor que manifestó
'de la co-
peticion del estado de los ejércitos, y el
el 56 de octubre, y (lela noble resol ucion de mo-
municacion del plan de campaña, que fueron in-
rir con su esposo, antes que emprender la fuga.
mediatamente interpretados del modo mas fatal,
Manuel, á pesar de sus hostilidades con palacio
concluyendo que eran para enviarlos al enemigo,
durante la legislativa, declaró no poder decir nada
pues no crean que una princesa jóven, se ocupase
contra la acusada; y cuando se presentó el vene-
solo por gusto de admimstracion y planes milita-
rable Bailly que en otro tiempo habla tan frecuen-
res. espues de estas declaraciones, se o y eron otras
'
temente predicho á la córte los males á que sus
muchas sobre los gastos de palacio, el influjo de la
imprudencias la espondrian, pareció profundamen-
reina en los negocios, la escena del 10 de agosto,
te conmovido, y preguntándole si nimia á la nu t
y las ocurrencias del Temple, recibiéndose como
-ger de Capeto:—Si, dijo, inclinándose con respe-
pruebas los rumores mas inciertos, y las mas in-
to, si, he conocido á la Señora. Declaró que nada
significantes circunstancias.
sabia, .y sostuvo que las declaraciones arrancadas
°María Antonieta repitió frecuentemente con
al jóven:príncipe respecto al viage á Varennes eran
serenidad y valor que =gun hecho determinado
falsas. .e,n recompensa de su declaracion, recibió
tenia contra sí , y que por otra parte, como esposa
los mas injuriosos cargos, pudiendo por ellos figu-
de Luis XVI no respondia de ninguno de los actos
rarse la suerte que en breve le aguardaba. En la
de su reinado; pero Fouquier no obstante la de-
informacion solo hubo dos hechos de gravedad,
claró convicta, y aunque Chauveau-Lagarde hizo
,
atestiguados por Latour-du Valazé, quede-
inútiles esfuerzos para defenderla la infeliz salió
pulan porque no podian prescindir de hacerlo.
condenada al mismo suplicio de su esposo.
Vuelto que hubo á la Consergeria , pasó con
Latour-du-Pin afirmó que María Antonieta le ha-
bastante tranquilidad la noche queprecedióá su
bia pedido un estado exacto de los ejércitos, mien-
ejecucion, y dia siguiente 6 de octubre , fué
tras fué ministro de la guerra; y Valazé, siempre
llevada por la mañana enmedio de un innumera-
apático, pero respetando la desgracia , no quiso
e
ble populacho á la plaza fatal, en que diez meses
decir nada contra la acusada, y al fin no pudo me-
'1r
300
nEvoLuctoN
301
FrtikiscES,
antes habla espirado Luis XVI. Escuchaba r
t an
quita las exhortaciones del cura que la aco
los apoyos de la misma causa. Se tenia un intimo
la recorría con indiferentes ojos todo
convencimiento de que hablan esqtuadeoneone
pana
11-07
p rootirraeses–
pueblo, que tantas veces !labia a plaudido su
p dencia unos con otros ; y aun
mosura v gracias, y que celebraba hoy con la mis_
las cartas interceptadas suficiente complicidad,
ma algazara su suplicio. Al llegar al pie del cadalso
bastaban á un tribunal, que por su situacion debia
descubrió las Tullerías, y dió !nuestras de coamj
contentarse con la verosimilitud. Toda la modera–
cion; pero se apresuró á subir la fatal es
don de los girondino s se transformó en una vasta
calera -;
se entregó animosa en manos de los verdugos'
, cuyo desenlace 'labia sido la guerra
conjuraci on
vil ejecutor enseñó la cabeza al pueblo , como
civil. Su lentitud en declararse contra el trono
-verificaba siempre que acababa de inmolar alguna
cuando la legislativa, su oposicion al proyecto del
Víctima ilustre.
10 de agosto, su lucha con el Ayuntamiento desde
Estrenada fue la alegría de los jacobinos
este día 20 de setiembre, sus enérgicas protestas
«¡Comuníquese esta noticia al Austria!
contra los asesinatos, su compasion lacia Luis XVI,
dijeron;
a.
los romanos vendían el terreno ocupado por
su ódio al sistema inquisitorial que disgustaba á los
. Anqi-
bal; nosotros cortamos las cabezas roas queridas
generales, su oposicion al tribunal estraordinario,
de los soberanos que han invadido nuestro
al máximum, al empréstito forzoso , y á todos los
territo-
rio.»
medios revolucionarios ; linahnente , sus esfuerzos
para crear una autoridad represiva en la comision
Pero esto no era mas que el principio de las
de los doce, y su desesperacion desunes de su der-
venganzas. Poco despees de la sentencia de María
Antonieta, se procedió á la de los girondinos en-
rota en París, desesperacio n que les hizo diri-
girse á las provincias, todo esto se consideró corno
cerrados en la Consergería.
una conspiracion , cuyas circunstancias formal/da
Antes de la insurreccion del Mediodía, solo po-
una acusacion terrible. En este sistema de acusa-
rfia hacérseles cargo de sus opiniones, porque aun-
cion, las opiniones manifestadas en la tribuna eran
que se (tecla, y con verdad, que eran cómplices de
los síntomas. los preparativos de la guerra civil que
Dumouriez, de la Vendée y de Orleans uo era lo
se manifestó luego; ytodcslosquehabian hablado en
mismo imputar esta complicidad en la tribuna, que
la legislativa y en la Convencion, como los diputa-
probarla ante un tribunal revolucionario. Por el
dos reunidos en Caen, Burdeos, Lvon y Marsella,
contrario, desde el dia en que alzaron el estandar-
eran tan culpables como ellos. Aunque se carecia
te de la guerra civil y se les pudo argüir con he-
de pruebas directas de que estuviesen en inteli-
chos positivos, era muy fácil condenarlos. Es cier-
gencia, se tenia por sabida su comunidad de opi-
to que los diputados presos no eran los que hablan
niones, la amistad que enlazaba a' casi todos ellos,
suscitado la sublevacion del Calvados y del Medio-
v sus acostumbradas reuniones en casa
l 11
asa ( e o lin( v
dia, pero eran los individuos del mismo partido y
Valazé
302
REVOLUCION
FRANCESA.
303
Los girondinos por el contrario , no creían
de los verdugos. Vosotros sois vencedores, dadnos
les pudiese condenar, si se entablaba di
P.
scusion s
ellos, pues sus opiniones decian, habrian p
muerte.»
co
odido d'
alma del hombre no está formada de
ferir de las de los montañeses en la eleccion de mediole
iaol Perote »
P
l
m
e
que procure simplificarlo todo con la franque-
revolucionarios, sin que:fuesen por eso reos; v ad,--
za. El partido vencedor quiere convencer y miente;
mas, sus opiniones no probaban ni am bicioil pe" ,.-.
una vislumbre de esperanza obliga al partido ven-
sonal, ni complot premeditado; lo único que ates-
cido á defenderse, y se ven por eso los vergonzo-
tiguahan era no estar acordes en muchos pilote;
sos procesos, en que el mas fuerte escucha para no
Finalmente, su complicidad con los di putados re .
creer, y el mas débil habla para no persuadir, y pi-
beldes era supuesta , y sus cartas, su a mistad
'
so
de la vida sin que llegue á obtener esta gracia.
costumbre de sentarse en los mismos ba ncos ' no
Despues que se ha pronunciado la sentencia,y que
eran bastantes para demostrarlas.
«
se han perdido todas las esperanzas , es cuando
Si nos
hablar, decian los girondinos, nos salvamos.» Idea
vuelve á hallarse la dignidad del hombre, viéndola
h'
dejan
i
funesta que sin proporcionarles salvacion, les hizo
otra vez aparecer sin disfraz alguno á la vista del
perder parte de aquella dignidad ; única recompen_
sa de una muerte injusta.
cuchillo.
Resolvieron pues, defenderse los girondinos , y
Si los partidos tuviesen mas franqueza , serian
al efecto hubieron de valerse de concesiones y re-
por lo menos mas nobles. El partido vencedor hu-
ticencias. Tratóse de probarles sus crímenes, y pa-
biera podido decir al vencido. «Ilabeis llevado vues-
ra convencerlos, enviaron al tribunal revoluciona-
tro amor al sistema de moderacion hasta el e.streino
rio á todos sus enemigos , Pache , Bebed , Chau-
de hacernos la guerra y poner á. la república al
mette, Chabot y otros tau malos ó tan viles como
borde del precipicio con una di v ision desastrosa; ha.
estos. La concurrencia era estraordinaria, porque
beis quedado vencidos y debéis morir.» Los gime-
era nuevo todavía el espectáculo de tantos republi-
dinos hubieran podido por su parte dirigir un her-
canos condenados por la causa de la república.
moso discurso á sus vencedores , respondiéndoles:
Veinte y uno eran los acusados, todos en la llor de
«Nosotros os miramos como malvados que trastor-
su edad, en el vigor del talento, y algunos aun, en
nais la república, deshonrándola cuando pretendeis
la gracia de la juventud v de la belleza. Con solo
defenderla, y hemos querido combatir y destruiros.
pronunciar sus nombres y edades, habia motivos
Si, todos somos del mismo modo culpables, todos
para interesarse.
somos cómplices de Buzot y Barbaroux , de Petion
Brissot , Gardien y Lasaurce , tenían treinta y
y de Guadet, grandes e irreprensibles ciudadanos,
nueve años; Vergniaud, Genssonev Lehardy, trein-
cuyas virtudes proclamamos ante vosotros. Mien-
ta y cinco ; Mainville y Ducos, veinte y ocho; Bo-
tras ellos han ido á vengar la república , nosotros
ycr-Foufrede y Duchaste!, veinte y siete; Duper-
nos hemos quedado aqui para esclarecerla á los ojos
ret , cuarenta y seis ; Garra, cincuenta ; valazé y
304
REVOLUCIÓN'
FRANCESA .
305
Lacase, cuarenta y dos; Duprat, treinta y tres;
r al
E
s o l
Ilerv, cincuenta y
autor de las desgracias del Nuevo-Mundo.
siete; Fauchet, cuarenta v nuev,
1"
CI
Lesterpt Beauveais, cuarenta tres ; bacan
miserable Bebed, refirió su arresto p
, eua''
1 cómodos
ia a todons
renta y uno; Antiboul, cuarenta, y Vigée,
de los doce, y dijo, que Roland corromp
treinta y
seis.
los escritores, porque madama Roland habia que-
Gensonné estaba indiferente y sereno ; Valaeé,
rido comprar su periódico del padre Duchesne. Des-
indignado y altivo; Vergniaud, mas
tournelles, ministro de la justicia , y empleado en
con movido que
otro tiempo en el Ayuntamiento , declaró con la
lo de costumbre; el jóven Ducos, se hallaba alegre:
misma superficialidad, y repitió lo que ya se sabia;
y Fonfrede a. quien perdonaron en el 2 I
junio
los acusados habian perseguido á la municipa-
porque no habla votado por la prision de la corni
que
lidad, clamado contra los asesinatos de setiembre,
sion de los doce, y que por sus reiteradas i nstan-
queriendo crear una guardia departamental , etc.
cias en favor de sus amigos, mereció despues su,
El testigo que con mas prolijidad y furor habló en
frir su misma suerte, parecia que dejaba sin senti-
su declaracion, que duró algunas y fué el ex-
miento, por tan hermosa causa, su inmensa fortu-
capuchino Chabot, alma tempestuosa, cobarde y ba-
na, su jóven esposa y su vida.
ja, á quien los girondinos habian tratado siempre
'labia redactado Amar la acusacion fiscal en
nombre de la junta de seguridad general. Pache
como á un estravagante. El no les perdonaba sus
desprecios ; y estaba muy orgulloso por haber de-
fué el primer testigo que entró en apoyo de ella,
fendido el 10 de agosto con su opinion , preten-
y cauto y prudente como siempre lo habia sido,
diendo que si ellos hubieran resuello enviarle á la
dijo que hacia mucho tiempo que habia conocido
cárcel, hubiera salvado á los presos, como salvó á
existir una faccion contraria á la revolucioa , pero
los suizos; queda pues vengarse de los girondinos
ni un solo hecho citó para probar premeditados
y recobrar con sus calumnias la popularidad que
planes. Dijo solo, que cuando Dumouriez ameni-
empezaba á perder en los jacobinos , porque sos-
zaba á la Convencion, pasó á la connsion de ha-
pechaban que tenia parte en los agiotages. Inven-
cienda para obtener fondos y abastecer á Paris, y
tó pues , una larga é inicua acusacion en que dijo
la Convencion no se los concedió; añadiendo, que
que los girondinos halan querido al principio apo-
en la junta de seguridad general le hablan ultraja-
derarse del ministro Narbonne, que despues de des-
do, v que Guadet le habla amenazado con que pe-
tituido este, hablan ocupado tres ministerios á la vez
diria: el arresto de las autoridades municipales.
suscitando el 20 de junio para reanimar á sus fa-
Chaumette refirió las reyertas del Ayuntamiento
vorecidos, oponiéndose al 10 de agosto, porque no
con el lado derecho , tales como se sabian por los
querian la república , y finalmente , fijos siempre
periódicos, y solo añadió de particular, que Bris-
en un plan meditado de ambicion, y lo que es aun
sot habla hecho nombrar á Santonax, comisionado
mas atroz , consintiendo los asesinatos de setiem-
en las colonias, y de consiguiente, que 13rissot era
bre, y el saqueo del guarda-muebles, para desa-
Biblioteca popular.
T. lit, 452
306
REVOLUCION
FRANCESA.
307
creditar á los patriotas. «Si hubieran q uerido, dee
«Chabot , yo hubiera salvado los presos pero p ¡-
finalmente, otro, yo no era de la opi-
presos;
«tion daba de beber á los asesinos ,
l;mision, de los doce; vo no estaba por-
y
's
día na
nndaceiloaco
«quiso que se les prendiese porque habia en
que se arrestase á llebert ni á Chatimette. Todo
ltl
«prisiones un enemigo suyo, Morande!»
al
esto era muy cierto, pero la defensa no era comun
Tales eran los seres viles que se encarnizaban
entonces á todos los acusados, y parcela como que
con aquellos hombres de bien, luego que los den
se abandonaba n unos á otros, y que cada uno con-
sitarios del poder les dieron la serial de hace
denaba la resolucion en que no habia tenido parte.
tirrl:oi;,
pues cuando los primero
s ;efes empiezan por
El acusado Boileau por querer justificarse, incurrió
la primera piedra, todos los que están confundidos
en la mayor debilidad, ya
hsta en una defensa ver-
entre el polvo se levantan. y acaban con la víctima.
- ~osa 'Confesó que habla existido tina conspira-
Frabre-d' Eglantine, sospechoso como Clny
cion contra la unidad, é indivisibilidad de la repú-
iboolut,nptaoar
agiotista , necesitaba tam bien ganarse la
blica, que él se convencia ahora de ello y lo decla-
del pueblo , y pronunció una deposicion mas re-
raba á la justicia; que no podia designar los culpa-
catada, pero mas pérfida aun, en que insinuó, que
bles, pero que deseaba se les castigase, y se decla-
la intencion de dejar cometer los asesinatos y el
raba francamente montarles. Gardien tuvo la debi-
robo del guarda-muebles , podia haber.. entrado
lidad de desaprobar enteramente la comision de los
muy bien en la política de los girondinos.—Verg-
doce; pero Gensonné, Brissot, Vergniaud , y espe-
niú.id, no pudiendo resistir mas, esclamó indigna.
cialmente Valaze , templaron el mal efecto de la
do : «Yo no debo sincerarme ; cuando me hacen
conducta de sus dos cólegas, diciendo, que no siem-
pre hahian pensado del mismo modo , y que por
cómplice de ladrones y asesinos.»
consiguiente no se hahian acomodado á sus opi-
Sin embargo , ningun hecho term i nante se ba-
niones, sin desaprobar su amistad ni sus doctri-
bia alegado contra los acusados. No se les imputa-
nas. Valazé confesó francamente que habia tenido
ba mas que opiniones públicamente sostenidas, y
reuniones en su casa , sosteniendo que tullan de-
ellos respondían que estas opiniones podiaa ser er-
recho á reunirse y á esplicarse sus ideas como to-
róneas, pero que hablan tenido el derecho de en-
dos los denlas ciudadanos. Finalmente cuando se
gafiarse. Se les replicaba que sus doctrinas no eran
les culpó de inteligencia con los fugitivos, lo nega-
el resultado de un error involuntario, y desde lue-
ron. Rebert esclamó entonces: «Los acusados me-
0.o disculpable, sino de un complot urdido en casa
«gan la conspiracion! Cuando el senado de Roma
de Rolan(' y de Valazé. Ellos contestaban que
«tuvo que resolver sobre la conspiracion de Cati-
estas doctrinas mal podían ser efecto de un mútilo
«lina, si hubiera preguntado á cada uno de los con-
convenio cuando no estaban acordes en todos los
«jurados, y se hubieran contentado con una ner,a
puntos. El uno decia, yo no he votado por la ape-
«cion , todos se habría! libertado del suplicio que
lacion del pueblo; el otro, yo tampoco por la guar•
«les aguardaba; pero las juntas en casa de atili-
.
308
EF.VOLUCION
FRANCESA.
309
«na , la fuga de este , y las armas que se hallar%
Yo he reclamado contra la tiranía de
«en casa de Lecca, eran pruebas m
qu
ateriales (i e
e perecer.
«bastaron para merecer la sentencia del
del
único á quien he nombrado,
, que es
Senado
«Marat
pueblo acerca de él, pero
«Pues bien! respondió 13rissot, acepto la compara_
la opinio0
«respeto
«cion que se hace de nosotros con Catiliaa..
v c iefre-
«Marat era al fin un tiranol... » Al off esto, se le-
«ron le dijo : Se han hallado armas en tu casa , t
un conjurado y dice: «Yergniaud se queja de
-
%%uta
«acusan los embajadores.de los Alobmges las
«haber sido perseguido por Marat, y yo noto que
«mas de Lentulo, de Cétego y de Statilio,'cómpli-
«Marat sido asesinado v Vergniaud aun perma-
«ces tuyos, prueban tus infames
«nece aqui.» Esta necia o'bservacion se la aplau-
p r o y ectos. Aqui
«nos acusa el Senado, es verdad, ¿pero se han ha_
den una multitud de espectadores . y toda la fran-
«liado en nuestras casas armas? ¿Obran contra
queza, toda la razon de Vergniaud queda oscure-
«nosotros algunos papeles?»
cida á. los ojos de la ciega multitud.
Por desgracia se liahian descubierto las quejas
Con todo, Vergniaud habia logrado hacerse es-
que escribia Vergniaud á Burdeos, en las cine se -
cuchar y recobrado toda su elocuencia al hablar de
notaba la mayor indignacion. Se habla hallado una
la conducta de sus amigos, de su amor v sacrifi-
carta de un primo del acusado Lacase, de la que
cios en obsequio de la república. Todo eíauditorio
se deducía el anuncio de los preparativos de la su-
quedó conmovido, y ya no parecia irrevocable
aquella sentencia, á pesar de que se hallaba pres-
blevacion; v finalmente se habia interceptado una
crita. Hablan durado muchos dias los debates,
carta de Dunerret á Madama Roland, en que lade-
los jacobinos indignados de la lentitud del tribunal
cia, que !labia recibido noticias de Buzot y Bar-
dirigieron nueva peticion á laCon y encion para que
baroux, que se estaban preparando para castigar
activase los procedimientos. Robespierre hizo dar
los atentados cometidos en Paris. Habiéndole re-
un decreto, por el cual, despues de tres dias de
convenido á Vergniaud sobre ello, replicó: «Si yo
discusion, quedaban autorizados los jurados para
«os recordase los motivos que me obligaron á es-
declararse suficientemente instruidos, y dictar la
cribir, tal vez os . pareceria mas digno de lástima
sentencia sin escuchar nada mas. Para que el títu-
«que de vituperio. Segun los planes del 10 de mar- .
lo correspondiese al objeto, hizo se decidiese ade-
«zo, y o debí creer que se hahian dejado para un
mas, que el nombre de tribunal estraordinario se
«mismo tiempo el proyecto de asesinarnos, y el de
cambiada en el de TRIBUNAL nEvoLuctoNAitio.
«disolver la representacion nacional. Marat lo es-
Dado este decreto, los jurados no se atrevieron
cribió asi el dia 11 de marzo,las peticiones he-
á ponerle en práctica inmediatamente, y declararon
«chas despues tan encarnizadan'iente contra noso-
que no estaban suficientemente instruidos; pero al
tros, me ratificaron en mi opinion. En estas cir-
dia siguiente interpusieron su nuevo ooderara
«cunstancias, con el alma oprimida de dolor, es-
abreviar los debates, y pidieron la conclu¿ion.pLos
cribí a mis conciudadanos que estaba próximo á
acusados, perdida ya toda esperanza, resolvieron
314
310
REVOLUCION
FRANCESA. i
morir con dignidad, y se presentaron en la última
---'Consuélate, respondió Ducós, que mori-
sesion del tribunal con semblantes serenos. 4--
muerte.
mos juntos!» El abate Fauchet, con los ojos bajos,
cía re oraba al cielo; Calla conservaba su
tras los registraban en la puerta de la eonser,er-i;
aspecto e dureza; Vergniaud conservaba su sere-
para quitarles las armas homicidas con que Alían
acabar sus Bias. Valazé dando un par de ligeras á
nidad, no sin alguna mezcla de desprecio y desde,n;
pronuncio aquellas palabras de un anti-
su amigo RioulTe, le dijo en presencia de los gen-
Lasource
darmes : «Ten , amigo mio , esa es una arma
guo: «Muero el día en que ha perdido el pueblo la
«razon, pero vosotros morireis el dia que la reco-
prohibida, y no debemos atentar contra nuestros
«bre.» Ni el débil Boileau, ni el tullido Grdien,
días.»
ron tampoco perdonados. El primero arrojando
El 30 de octubre á media noche se retiraron los
fue
y inocente.»
jurados para pronunciar la sentencia. Antonelle
al aire su sombrero, esclanió: «yo esto
su
n« los denlas:
presidente, tenia el color demudado. Cuando Ca-
«Todos somos inocentes, repitiero
«pueblo, que te engañan!» Algunos de ellos tuvie-
milo Desmoulins oyó pronunciar la sentencia, es-
clama en alta voz: (2111! ¡yo soy quien les pierde
ron la ocurrencia de esparcir algunos asignados
que llevaban, como para escitar al pueblo á que
«con mi Brissoí sin máscara! * oime de aqui.);
acudiese á su socorro; pero el pueblo permaneció
Dijo y se marchó desesperado. Volvieron á man-
inmóvil y entonces les rodearon los gendarmes pa-
dar entrar á los acusados, y al oir pronunciar la
á su calabozo, y de repente cavó á,
fatal palabra de muerte, Brissot dejó caer los /ira-
ra conducirlo s
sus pies uno de los reos, y al levantarle vieron que
.os, y bajó la cabeza sobre el pecho; Gensonné
estaba anegado en sangre. Era Valazé, que al dar
quiso pronunciar algunas palabras sobre la aplica-
las Ligeras á RioulTe, 'habla guardado un puñal y
ciou de la ley, pero no pudo lograr que le oyesen.
se le había clavado. El tribunal decidió inmediata-
Sillery soltandolas muletas, esclamó: este es el dia
mente, que se llevase su cadáver en una can eta,
mejor de mi vida. Rabian concebido alguna espe-
detrás de los demas reos. Al salir del tribunal em-
ranza respecto á los dos jóvenes hermanos, Ducós
piezan á cantar todos por un movimiento espontá-
y Fonfrede, que eran los que menos comprometi-.
neo el himno de los marselleses:
dos parecian, y que se habian agregado á los gi-
rondinos, mas .bien por la admiracion que su ca-
Coutre 110115 de la tirauie
rácter y talentos les inspiraban, que por confor-
L' étendard saug,lant est levé.?
midad de opiniones, y sin embargo, quedaron con-
denados como los demás. 'Fonfrede abrazó á Ducós
Su última noche fue verdaderamente sublime.
diciéndole: «Hermano mio, yo soy quien te dá la
Vergniaud, que tenia veneno, le tiró para morir
con sus amigos . Cenaron juntos por Ultima vez, y
* Titulo de un folleto que Babia escrito contra los girondi-.
se mostraron en la mesa sucesivamente alegres>
nos.
312
REVOLUCION
FRANCESA.
313
serios y elocuentes. Brissot y Gensonné estaban
taciturnos y reflexivos; Yergniaud habló de la h---
medios revolucionarios, únicamente por política y
bertad moribunda, con los mas nobles sentimie
por imp ulsos de ódio.
no
tos, y del destino del hombre con una
Apenas espiraron los girondinos, se trató de
eloc uencia
sacrificar nuevas víctimas La cuchilla. no reposaba
encantadora. Ducós repitió los versos que habla
hecho en la prísion,
todos juntos entonaron
un instante . El 2 de noviembre llevaron al cadalso
la
mi .
nos á la Francia y á la libertad.
á la desdichada ()limpia de Gouges por supuestos
Al día siguiente, 31 de octubre, se
escritos revolucionario s , y á Xdam Luxe, diputado
a golpaba en
de Maguncia, acusado del mismo crimen, traído el
la carrera un inmenso gentío. Cuando iban al ca-
t de noviembre de Marsella á Paris. El duque de
dalso repetían aquel himno de los marsellesesque
Orleans fué presentado al tribunal revolucionario,
cantaban nuestros soldados marchando contra el
y condenado por las sospechas que habia infundido
enemigo; y al llegar á la plaza de la Reyolucion
á todos los partidos. Odioso para la emigracion, y
bajaron de sus carretas y se abrazaron gritando:
Vire la república!
sospechoso á los girondinos y jacobinos, no inspi-
Sil!ery subió el primero al ca-
raba ninguno de aquellos sentimientos que consue-
dalso, y despues de haber saludado con dignidad
lan en una muerte injusta. Mas enemigo de la
al en quien respetaba aun la humanidad
córte que entusiasta por la república, carecia de
débil v engañada, recibió el golpe fatal. Todos imi- •
aquel convencimiento que fortalece en los últimos
taron á Sil!erv y murieron con la misma nobleza.
momentos, y fué de todas las víctimas la menos
En treinta y un minuto derribó el verdugo aque-
sentida, y por lo mismo lamas digna de compasion.
llas insignes cabezas, destru y endo así en pocos
Sus últimos sentimientos fueron un disgusto á todo
instantes, iuventud, belleza, virtudes y talentos.
y un escepticismo absoluto, marchando al cadalso
Tal fué el fin de estos nobles y animosos ciudada-
Con una estraordinaria serenidad é indiferencia.
nos, víctimas de su generosa utópia. No compren-
Conducido por toda la calle de San Honorato, vió
diendo ni la humanidad, ni sus vicios, ni los medios
su palacio con tranquilo rostro, y ni un solo ins-
de conducirla en una revolucion, se indignaron de
tante desmintió el fastidio con que miraba á los
que no quisiese mejorarse, y consintieron en mo-
hombres y la vida. Su ayudante Constan!, dipu-
rir á sus manos empeñándose en contradecirla.
tado como él, sufrió su misma suerte, y dos dias
Ifonor á su memoria! En ninguna g
o
uerra civil bri-
,
despues les siguió á la guillotina la interesante
liaron jamás tantas virtudes y talentos; y forzoso
'
esforzada esposa de Mond, que á los encantos
es decirlo, sino comprendieron la necesidad que
de una francesa, reunia el heroísmo de una rGma-
habia de medios violentos para salvar la Francia,
na, llevando traspasado su corazon con todos los
sus contrarios loseligieron mas bien por pasion que
dolores. Respetaba y quería á su esposo como á
por sabiduria. Solo hubiera sido superior á ellos
un padre: tenia una pasion profunda á uno de los
el montañés que se hubiese decidido á adoptar los
girondinos proscríptos, pero siempre habia sabido
344
REVOLUCior
FRANCESA.
3 1 5
contenerse; dejaba una niña pequeña y hrtérN
guardado un escrito sobre su vida y conducta en el
confiada á sus amigos, y temblando por la existen,
cia de tan queridas personas, creia perdida p ara
—i
isete modo que en el espantoso delirio con que
min
siempre la causa de la libertad, que con tanto en_
se sospechaba del genio, de la virtud, y del valor,
tusiasrno adoraba, y por la que habia hecho tan
todo lo mas noble y generoso que se hallaba en
costosos sacrificios. Perdia pues, todos sus a fectoss
Francia perecia, ó suicidándose, o a manos de los.
á un mismo tiempo, y condenada como een
plise de los girondinos, oyó su sentencia coa una
verdugos!
Entre tantas víctimas ilustres y valientes hubo
especie de entusiasmo; pareciendo que desde este
una mas sublime y digna de compasion que todas
momento al (le la ejecucion abrigaba una inspira_
las demas; y fué Baillv. Por el modo con que habia
cion en su seno; por lo cual escitó en cuántos la
sido tratado en el proceso de la reina, se 'Hiede co-
vieron una adiniracion religiosa. Fue al cadalso
legir el recibimiento que tendria en el tribunal re-
vestida de blanco, y por la carrera, iba animando
volucionario. La escena del Campo de Marte, la
á un compañero de infortunio que debia morir con
publicacion de la ley marcial, y los fusilamientos
ella y que no tenia su valor, logrando dos veces ar-
que esta produjo, eran los cargos mas frecuentes y
rancarle una sonrisa. Al llegar al sitio del suplicio
amargos que se hacian al partido constituyente.
se inclinó delante de la estatua de la libertad di-
Todos los pretendidos crímenes de la constit'uyen-
ciendo: ¡Oh libertad! cuántos crímenes se cometen. en
te, se queman castigar en la persona de Bailly, en
(u nombre! Sufrió luego la muerte con ánimo im-
el amigo de Lafayette, en el magistrado que habla
perturbable ll O de noviembre.) Asi pereció aquella
hecho desplegar la bandera roja; siendo condena-
muger encantadora y animosa, que era digna de
do y debiendo ejecutarse la sentencia en el mismo
la suerte de sus amigos; pero si hubiera sido mas
Campo de Marte, que fue el teatro de lo que se lla-
modestasumisa á la condicion propia de su sexo,
maba su delito. Se verificó su suplicio el día 4 I de
va que no hubiera evitado la muerte que por su
noviembre con un tiempo mu y frio y lluvioso. Con-
talento y virtudes merecia, á lo menos no habrian
ducido á pié, en medio de los ultrages de un popu-
recaido sobre ella ni sobre su esposo tantos sarcas-:
lacho bárbaro, á quien habla dado de comer cuan -
mos y calumnias.
do fué corregidor, permaneció tranquilo y con una
Este se habia refugiado hacia Ruan, y al saber
serenidad inalterable. Durante el largo tránsito que
el trágico suceso de su muger, no quiso sobrevi-
habia desde la Consergería Campo de Marte,
virla. Salió de la casa donde le hahian acogido, y
pasaban por los ojos la banderaroja que habianj
para no comprometer á nadie se dió la muerte en el
contrado en el corregimiento, metida en unti
camino real, donde se le halló pasado el corazon
che de caoba. Al llegar al pié del cadalso, cuando
do
con una espada, y tendido al pié de un árbol en el
ya parecia que debía terminar su suplicio, uno de
que había apoyado el arma. En su bolsillo llevaba
aquellos furibundos mas obstinados. en perseguirle
34 6
REVOLUCION
FRANCESA.
317
gritó que no debía mancharse con su sangre el
campo de la Confederacion, y entonces se
e n otn a
lizeneddeoer lales
ap
lacs( nsotcoielodsadloess'csrilenin
lenperes,dNi'Si
oderan
de la guillotina, y la trasportan con la misma pril
puestos a
cualquiera que los llame para
s a con que en otro tiempo se nivelaba aquel car
acu dirá
-
deshonrar todas las causas.
po. Fueron á colocarla por fin del otro lado del Se-
n
El dia 25 de noviembre se ejecutó todavía otra
na, sobre un monton de basura y en frente del aesueaar
muerte, y fué la del desventurado Manuel , que de
tel del barrio de Cbaillot; donde habia pasado su
procurador del A y untamiento , habla salido para
da Bailly y escrito sus obras; operac ion que duró
diputado de la Convencion , de cuyo cargo hizo
algunas horas, en cuyo intervalo le hicieron
renuncia cuando el proceso de Luis XVI , porque
varias veces el campo de Marte con la cabeczasdueers:
se le imputaba haber falsificado el escrutinio. En
cubierta, y los brazos atados á la espalda, d
el tribunal le acusaron de que habla favorecido los
te que apenas podia sostenerse. Unos le tiraban
asesinatos de setiembre, para sublevar contra Pa-
lodo á la cara, otros le daban puntapiés y palos, y
ris los departamentos, y Fouquier-Tinville, esta-
cuando cala le volvian é levantar de Ilues0 • La llu-
ba encargado de pronunciar estas pérfidas calum-
via y el frio hablan dado á sus miembros un tem-
nias, mas atroces aun que la sentencia. En el mis-
blor involuntario. «¿Tiemblas? ¡eh!» le dijo un sol-
mo dia fué condenado el general Brunet , por no
dado.—Si, amigo mio, le respondió el pobre an-
haber enviado al sitio de Tolon parte de su ejército
ciano, pero es de fria.» Pasadas algunas horas en
de Niza ; y al dia siguiente 26 , se pronunció así
esta tortura, quemaron en su presencia la bandera
mismo sentencia de muerte contra el vencedor
roja, y cogiéndole por fin el verdugo, nos privó
Houchard, por no haber comprendido el plan que
tambien de otro ilustre sabio, y de uno de Inshoin.
le presentaron, y por no haberse trasladado rápi-
},res mas virtuosos que hayan honrado nuestra
damente á la calzada de Fumes , cogiendo todo el
patria.
ejército inglés. Su falta era grave , pero no mere-
Desde aquellos tiempos en que Tácito le vió
cía la muerte.
aplaudir los crímenes de los emperadores , no ha
Tantas ejecuciones empezaban á esparcir un
variado el populacho vil; siempre feroz en sus mo-
terror general , haciendo formidable á la autori-
vimientos , tan pronto alza el altar de la patria,
dad. No solo reinaba el espanto en las cárceles,
como arregla los cadalsos ; solo es interesante y
en el saton del tribunal revolucionario y en la plaza
noble cuando incorporado con un ejército, se arro•
de la Revolucion, sino en todas partes, en los mer-
ja á los batallones enemigos. No atribuya el des-
cados y en las tiendas, donde acababa de ponerse
potismo sus crímenes á la libertad , porque en su
e
ron
asdovigor
ig v ia
oreclai Irteas
y las leves contra los lo g
n i re-
reinado fué siempre el populacho tan feroz como en
Ya hemos visto s el descrédito
la república ; anhelemos, pues, incesantemente la
sal
los é
e
)i de lorso cal su icg
instruccion y luces de estos bárbaros, que vegetan
do el decreto del max ./17/1/1t , con el objeto de que
318
REVOLUCION
FRANCESA.
349
hubiese proporcion entre estos y el nume
mercade-
rario
pretendiendo que se obligase á todos los
decibles fueron los perjuicios que al principio • n
res á tener abiertas sus tiendas continuando por
só este maximun , ocasionando el abandono de
ca
fuerza misa comercio. Propenso a quejarse de to-
porcion de tiendas. Con establecer un ar
l
es
ancel pana-
do, denunciaba á los carniceros y tocineros, que
los milenios de primera necesidad , solo se habla
compraban animales enfermos ó muertos de acci-
conseguido envilecerlo en manos de los que las
dentes , y que no desangraban bien la carne para
vendian por menor, de las cuales pasaban lame
que pesase mas ; á los panaderos , que por sumi-
diatamente á las del consumidor. Pero el revende:
nistrar á los ricos la mejor harina , daban la mala
dor que los habla comprado por mayor, ó en casa
para los pobres , no dejando cocer bastante el
del fabricante antes del MaXi111214 , y á un precio
pan, á fin de que tuviese mas peso ; á los taber-
mucho mas alto que el del nuevo arancel, esperi_
neros que mezclaban con las bebidas las drogas
mentaba grandes pérdidas , y se quejaba amarga_
mas perjudiciales; á los vendedores de sal , que
mente. N o eran menos estas para él, aunque los
b
para aumentar el peso de este consumo alteraban
hubiese comprado despues del .maximun ; pues en
su calidad ; á los tenderos, y por último , á todos
efecto , en el arancel de artículos llamados de pri-
los revendedores , que adulteraban los géneros de
mera necesidad , no se entendian sino los elabora-
mil maneras.
dos ya y en disposicion de consumirse, porque
De estos abusos, unos eran muy añejos , otros
hasta que llegaban á este estado no se les fijaba el
provenian de las actuales circunstancias ; pero
precio ; mas no se decia el que hablan de tener en
Juando se apodera de los ánimos la impaciencia
el primitivo , ni lo que se habla de pagar al que lo
del mal , de todo se quejan, y todo quieren se re-
elaborase, ni al arriero ó marinero que los traspor-
forme y se castigue.
tase ; N' por consiguiente el revendedor que 'estaba
Con esta noticia pronunció el procurador ge-
•obligado á vender al consumidor segun el arancel,
neral Chaumette un discurso fulminante contra los
y que no podia tratar con el elaborador, fabricante
mercaderes, diciendo:
ó almacenista, segun el mistro arancel , no podia
«Recuérdese, que en el año 89 y siguientes, to-
continuar en un comercio tan desventajoso. La roa=
«dosestos hombres hicieron un. comercio ¿Pero
yor parte de los comerciantes cerraban sus tiendas
«con quién? con el estrangero. Sabido es que 'ellos
ó se sustraian de la ley, valiéndose de fraudes,
«son los que han desacreditado los asignados, y
no vendian segun el maximun mas que lo peor que
«que con el agiotage del papel moneda se han en-
tenían, reservando lo bueno para los que de oculto
riquecido. ¿Qué han hecho despues que com de-
querian pagar su justo precio.
«taron su fortuna? se han retirado del comercio
El pueblo que conocia estos fraudes, y veia
«han amenazado al pueblo con la escasez de o.é-
cerrarse una multitud de tiendas, se ponla furioso
«neros; pero si ellos tienen dinero y asignados': la
y acudia al A y untamiento con sus reclamaciones,
«república tiene otra cosa mas preciosa, tiene bra-
320
nRyoLuciopi
FRANCESA.
321
«zos; brazos , y no dinero , es lo que se
violentar la naturaleza y querer
nece • a
«para dar impulso á las fábricas y manufacturas-
lt -
«Ahora bien, si estos individuos abandonan las a
)aacsai°rntoedsolsa deus mos. imientos , pues pronto se
ve uno obligado á emplear la espontaneida d en to-
«bricas, la república se apoderará de ellas 'y r-
do, sustituyendo á la misma vida los mandatos de
«querirá todas las materias primitivas. Sepan que-
«de la república depende el reducir cuando le aco.
la le y . El Ayuntamien to y la Con y encion se vieron
obligados á adoptar nuevas medidas, cada uno se-
«mode á polvo y cenizas , el oro y los asignados
gun su carácter.
«que tienen en su poder. Es preciso que el gigante
El Ayuntamiento de Paris obligó á cada merca-
«del pueblo huelle á los especuladores mercantiles
der á declarar la cantidad de géneros que tenia, los
«Nosotros sentimos los males del pueblo, por:
pedidos hechos y la época en que esperaban que
«que formamos parte de él, como que todo el con-
llegasen. Todo mercader que hiciese un año que
«sejo está compuesto de descamisados , y él es el
tenia establecido comercio, y lo abandonaba ó de-
«pueblo legislador. Poco nos importa que caigan
jaba ir á menos, quedaba declarado sospechoso, y
«nuestras cabezas con tal que la pos Nte,orid
como tal se procedía á su prision. Para impedir la
«ne recoger nuestros cráneos
a s
invocaré
de
confusion y trástorno que produjese la priesa en,
di
«evangelio, sino á Platon. El que con hierro mata
hacer provisiones, decidió ademas el Ayuntamien-
«dice este filósofo, perecerá con hierro ; el que
to que el consumidor no podría comprar sino al re-
«con veneno , con veneno perecerá ; la hambre
vendedor , y el revendedor al almacenista , fijando
«consumirá á aquel que quiera hacer morir de
las cantidades que podria exigir cada uno. El ten-
«hambre al pueblo... Si llegan á faltar las subsis-
dero no porfia, pues, exigir mas de veinte v cinco
tencias y los géneros, ¿ á quién recurrirá el pue-
libras de azúcar á la vez al almacenista , 'el boti-
«blo? ¿alas autoridades constituidas ? ¿á la
llero doce; cuyas libranzas de compra las liaban las
«Convencion? no... acudirá á. los proveedores y al-
juntas revolucionarias, y fijaban las cantidades.
«macenistas. Rousseau tambien era pueblo, y de-
Pero no se. limitaron á esto los reglamentos del
«cia, cuANno
Ayuntamiento, pues viendo que no disminuia la
Er, PUEBLO NO TENGA Qui,. colina, DE-
«vonich
afluencia de gente á la puerta de los panaderos,
AL arco :» (sesion del Ayuntamiento del
14 de octubre).
ocasionando ruidosas escenas, como que muchos
pasaban esperando gran parte de las noches, Chau-
Los medios violentos producen otros, como ya
hemos dicho en otro lugar. En las primeras leyes
niette dispuso que la distribucion empezase por
los últimos que llegaran, lo cual no disminuyó cier-
se hacia tenido presente el género elaborado, y
tamente el tumulto ni la in
inquietud. Corno
p-
ahora es preciso pasar á las primeras materias: la
hl° se quejaba de que le guardaban la peor harina,
idea de apoderarse de estas y del fabricante, para
se determinó que en la ciudad de Paris no se hi-
elaborarlas por cuenta de la república, hacia ya
ciese mas que una especie de pan co
tiempo que bullía en todas las cabezas. Terrible
m p u esto de
Biblioteca popular.
T. 111. /153
312
REVOLUCION
FRANCESA.
323
tres cuartas partes de trigo y una de centeno
creando finalmente una comision de in sp
fijaba el precio de los géneros al salir de la fábrica,
eccion -¿A'
subsistencias para examinar el estado de los A.érte-
el de los trasportes , la ganancia del comerciante,
ros, descubrir los fraudes y castigarlos. Estalpr--
y revendedor; reemplazando, por lo menos en la mi-
videncias imitadas por los demas Ayuntamientos,
tad de la obra social, la movilidad de la natura-
(5 aun elevadas frecuentemente á decretos, se 63n.-
s'
leza con reglas absolutas. Pero repetimos que todo
vertian al momento en leyes generales ; y asi es'
esto provenía irremisiblemente del primer
segun ya hemos dicho , que el Ayuntamiento de
el primer maximun de los asignados, y estos
Paris ejercia un gran influjo sobre todo lo que con.
de las imperiosas necesidades de la revolucion.
cernia al régimen interior y á la policía.
Para entender en este sistema de gobierno in-
Siendo muchas las instancias que se hacían á
troducido en el comercio , se nombró una comision
la Convencion para que reformase la ley del
de subsistencias y provisiones, cuya autoridad sees-
maxi-
/M/72 , inventó otra nueva que remontase desde el
tendía á toda la república, hallándose compuesta de
género á la materia primitiva y consistió en for-
tres individuos elegidos por la Convencion, gozando
mar un estado del precio que tenian las m
del carácter de los mismos ministros , con voto en
ercan-
cias en 1790, en el punto mismo de produccion, á
el consejo. Esta comision estaba encargada de lle-
cuyo precio se afiadia : I.° una tercera parte por
vará efecto los aranceles, examinar la conducta de
causa de las circunstancias ; 2.° un precio fijo para
los Ayuntamientos en esta parte , los estados de
el trasporte desde el punto de produccion al del
los abastos y géneros en toda la Francia, mandar
que el remanente de un departamento pasase á
consumo: y 3. 0 finalmente, una suma de cinco por
otro , y fijar las requisiciones para los ejércitos
ciento á fa ∎,or del almacenista, y de diez al del re-
conforme al célebre decreto que instada el 0-o:
vendedor ;de todos estos elementos debia for-
hierno revolucionario.
marse en lo sucesivo el precio de los artículos de
No menos extraordinaria que todo lo demos era
primera necesidad. Este trabajo se encargaba á las
la situacion de la hacienda. Los dos emaréstitos,
administraciones locales, cada una segun lo que se
forzoso uno , y otro voluntario , se cobraban con
producia y consumia en ella, ofreciendo una in-
rapidez, apresurándose especialmente á contribuir
demnizacion á todo revendedor que, teniendo me-
al segundo, las ventajas que ofrecia le ha-
nos de diez mil francos de capital, probase que
cian preferile; y asi se acercaba el momento en
habia perdido esta suma por el InaXiMillt. Los
que iban á quedar sin circu!acion mil millones de
Ayuntamientos dehian juzgar estos casos á ojo de
asignados. Babia en cajas. para las necesidades or-
buen cubero, como de todo se juzgaba enton-
dinarias cerca de cuatrocientos millones , que que-
ces , y como se juzga en tiempos de- dictadura.
daban de las antiguas creaciones , y quinientos
De este modo , la le y , sin remontar aun á la pro-
millones de asignados reales, cobrados por el de-
duccion , á la mateiia informe, ni á las hechuras,
creto que los privaba de la representacion de mo-
.
324.
REVOLUCIONT
FRANCESA.
32t1
neda , y convertidos en una suma igual de asigna_
dos republicanos. Quedaban, pues, para el servicio
°-r
el prime r dia de su creacion. Muchos Ayuntamien-
casi novecientos millones.
tos-añadiendo nuevas leyes á las de la Conveneion,
Lo que parecerá todavía, mas estraordinario,
habian prohibido la circulacion del numerario , y
-
que el asignado que perdia tres cuartos y aun cua
mandado que se llevase á las cajas para cambiarse
tro quintos, se halda puesto á la par con el dinero.
por asignados; y aunque es cierto que la Conven-
pero en esta subida habla causas reales y supues.1
clon habla abolido todas estas disposiciones de
tas. La supresion gradual de mil millones en eir_
aquel! ,las leyes generales dictadas por ella , no
culacion el éxito del primer ali stamiento , que
huían menos i nútil y peligroso el numerario. Mu-
acababa de dar seiscientos mil hombres en un mes
chos lo llevaban á, la contri bucion y al empréstito,
y las últimas victorias de la república, que casi
ó bien lo daban á los estrangeros, que hacian de él
consolidaba su existencia, habian acelerado la ven-
un gran comercio, y que se acercaban a los pue-
ta ele los bienes nacionales, dando algun c
blos de la raya para cambiarlo por géneros , tra-
rédito a,
los asignados , pero no el necesario para que se
yéndonos especialmente los italianos y genoveses,
nivelasen con el dinero. Estas son las causas que
mucho trigo á los puertos del Mediodia, compran-
al parecer les pusieron á la par con el numerario.
do al precio mas ínfimo el oro y la plata. Asi fué
Recuérdese que se .prohibia en uua ley con fuertes
como el numerario , volvió á aparecer por efecto de
castigos el comercio de la moneda, es decir, el
aquellas leyes terribles, y el partidario de los re-
cambio con pérdida eh I asignado contra el dinero,
volucionarios furibundos, temiendo que su apari-
y que otra ley imponia también severas penas al
cion fuese perjudicial otra vez al papel moneda,
que en las compras pusiese precios diferentes, se-
quiso que el numerario que hasta entonces no se
gun se hiciese el pago en papel ó en metálico; de-
habla escluido de la circulacion, se prohibiese en-
modo que el dinero cambiado , ó por el asignado
teramente , de modo que no permitiera trasmitirte
por el género, no podia tener su valor efectivo, y no
de una mano á otra, sino que se trajese á las cajas
quedaba mas recurso que ocultarlo. En otra ley se
públicas para cambiarlo por asignados.
El agiotage habia casi desaparecido por el ter-
mandaba últimamente que la p l ata, oro e
ror, las especulaciones de numerario se bacian im-
ocultas, pertenecerian parte al Estado, y parte al
posibles como acabamos de verlo; el papel estran-
denunciador. Desde entonces va no se pudo hacer
gero, altamente reprobado , no circulaba va corno
uso del dinero en el Comercio , ni ocultarlo; era
dos meses antes; y los banqueros , á quienes se
g ravoso, espuma al poseedor á pasar por sospe-
acusaba en todas partes de ser el conducto de lo
choso , empezaban á desconfiar de él, y preferían
garrardeodsr,my; ods Por r ue
entregarse nal nat,?sise a igees
el asignado para el gasto diario. Esto es lo que es•
emigra, esceu ehsatlrlaa--
tableció momentáneamente la igualdad , que res-
-s
ron sus bienes, pero como se conoció luego el pe-
pecto al papel , no !labia existido nunca, ni aun ea
ligro de interrumpir las operaciones del banco,
326
REVOLUCION
FRANCESA.
327
suspendiendo asi la circulacion de todos los can.
talistas, se les levantó el secuestro ; sin embargo
quiso tomar parte en ella. Presentó Delaunay el
1-
el terror era bastante grande para que no se
decreto de supresion el 4"i de vendimiarlo , propo-
espe..
obligarla á restituir
rase va en ninguna clase (le especulacion.
niendo suprimir la compañia
Acababa finalmente de abolirse la
'
co
las sumas que debia al Estado, y á hacer que pa-
mpañía de
las Indias, y va hemos visto las intrigas que urdí
gase especialmente el derecho de traspaso que !la-
ron algunos diputados para especular en las accioe'
bia logrado eludir , trasformando sus acciones en
nes de esta compañia. El liaron de Batz que se-
inscripciones en sus libros; proponiendo finalmente,
entendia con Julien de Tolosa, Delaunay d'Angers
que se la encargase á ella misma de su liquidacion.
Chabot, querian por medio de terribles propues.
Fahre-. d'Eglantine, que no se hallaba aun en el se-
las, hacer bajar las acciones , comprarlas enton-
creto, y que al parecer especulaba en sentido con-
ces , y despues , con otras proposiciones mas tem-
trario, se pronunció contra el proyecto , diciendo:
pladas, hacer que volviesen á subir, revenderlas,
que permitir á la compañía que se liquidase á si
y aprovecharse de la ganancia de esta subida frau
misma, era eternizaría, y que con este protesto
dulenta. El abate d'Espagnac, á quien Julien fa-
quedaba indefinidamente establecida. Aconsejó,
-vorecia en la junta de contratas, debia prestar fon-
pues, que se dejase al gobierno el cuidado de esta
liquidacion, y Cambon pidió por via de enmienda,
dos para estas , especulaciones, y los miserables
que al hacer el Estado la liquidacion, no fuese res-
lograron en efecto hacer bajar las acciones desde
ponsable de las deudas, si el cargo de la compañía
cuatro mil y quinientas, á seiscientas y cincuenta
escedia á la data. Adoptóse el decreto con ambas
libras , con lo que lograron considerables ganan-
enmiendas, y volvió á la comision para presentar
cias. Sin embargo , no podia evitarse la supresion
la redaccion definitiva. Inmediatamente pensaron
de la compañía, y entonces empezaron á tratar con
los del cornpot que lo mejor era ganar á Fabre
ella para calmar el decreto de estincion. l)iscutien.
para obtener en la redaccion algunas modificaciones
do sobre el particular Delaunay y Julien de Tolosa,
en el decreto, y presentándose Chabot á Fabre con
con los directores , les decían: «Si dais tal suma,
cien mil francos, consiguió lo que deseaba. Veamos
presentaremos tal-decreto ; si no , presentaremos'
lo que hicieron : redactóse el decreto tal como la
otro.» Convinieron en una suma de quinientos mil
Convencion le habia adoptado, y se le dieron á fir-
francos, mediante la cual debían , proponiendo la
mar á Cambon y á los individuos de la cornision,
supresion de la compañía que era inevitable, en-
que no eran cómplices del proyeto; luego añadie-
cargarle á eila misma de hacer la liquidacion, lo
ron en esta copia auténtica algunas palabras que
cual podia prolongar su duracion mucho tiempo to-
alteraban todo su sentido , pues ea el artículo de
davía. La suma debia repartirse entre Delaunay,
los traspasos que no habían pagado los derechos,
Julian de Tolosa, Chabot y Bazire, á quien su ami-
debiendo verificarlo, se añadiero
n -•
go Chabot habla comunicado esta intriga, pero no
escoplo los hechos con fvan(le , lo cual repp‘rodul.
348
REVOLOCION
329
FRANCESA.
todas las pretensiones de la compañia , respecto 4,
el proyecto de renovar el sistema de pesos y me-
las exenciones de los derechos. Con respec to á la
didas, y de cambiar el calendario . Una revolucion
liquidacion. se añadieron tambieu estas palahraa
y politica al mismo tiempo, debía distin-
Segun los estatutos y reglamentos de la compañia
filosófic a
guirse por su amor á la regularidad y por su des-
cual daba parte á esta en la liquidacion. Estas pa'l
precio a todo obstáculo. La revolucion habla divi-
liras intercaladas cambiaban n otablemente la
iguales,
dido el territorio en ochenta y tres partes
posiedon del decreto, que firmado que fué por Cha,
había unifarmado la administracion civil, religiosa
hot, Labre , Delaunay y lidien de Tolosa , que in
y militar, é igualado todas las partes de la deuda
hicieron los últimos . remitieron la copia falsificada
pública, y no podia menos de regularizar los pesos
a la •ornision de publicacion de leyes que la hizo
imprimir y promulgar como decreto auténtico. Es-
y medidas, y la division del tiempo. Esta propen-
sion a la uniformidad, degenerando el espíritu de
peraban que los individuos que Rabian firmado
sistema y hasta en furor , ha hecho indudablemen-
antes de esta leve alteracion, ó no se acordarían ó
te olvidar muy á menudo la variedad necesaria
no lo conocerían , y se repartieron la suma de qui-
seductora de lit naturaleza; pero el espíritu lar-
nientos mil Francos. linicamente Bazire fué el que
:nano , solo en esta especie de accesos produce las
se negó á tomar su parte , diciendo que no queda
grandes y diliciles regeneraciones. El nuevo siste-
entrar en semejantes bajezas.
ma de pesos y medidas, que es una de las produc-
Sin embargo , Chabot , cuyo lujo empezaba va
ciones mas hermosas del siglo, fué el resultado de
á denunciarle. temblaba de verse comprometido, y
aquel audaz espíritu d innovacion. lmaginóse to-
había puesto los cien mil francos que ic habian
mar por unidades de medida y peso , cantidades
correspondido, en el lugar escusado; mas viéndole
naturales é invariables en todos los paises; y asi
sus cómplices dispuesto á venderlos , le amenaza-
para unidad de peso se tomó el agua destilada , y
ban con anticiparse á él y descubrirlo todo si les
para la de medida, una parte del Meridiano, cuyas
abandonaba. Tal habia sido el resultado de tan
unidades, multiplicadas ó divididas por diez hasta
vergonzosa intriga entre el bacon de Batz y tresó
el infinito , formaron el bello sistema conocido con
cuatro diputados: pero el terror general que do-
el nombre de calculo decimal
minaba en todos los ánimos , aun los mas Mecen-
La misma regularidad debía aplicarse á la di-
tes, se !rabia tambien apoderado de ellos, y recela-
vision del tiempo, sin que la dificultad de cambiar
ban verse descubiertos v castigados. Por entonces
las costumbres mas arraigadas de tri<
ia
e ) ,:due-
cesaron todas las especulaciones, y nadie pensaba
biese contener á unos honibresi
resueltos
it(scomo
en dedicarse al agiotage,
los que presidian entonces
En estos momentos en que no se temia ir contra
cia. Hablan va cambiado la eera ( t"sretignoorialenala, (1?nraetir-a
el torrente de todas las ideas recibidas, y de todas
republicana,
que comenzase esta eu el
las costumbres observadas , fué cuando se ejecutó
p
'
1
primer año de la libertad,
uaar , y que la nueva era y el
'330
REVOLUCION
FRANCESA.
331
' año, diesen principio en ;22 de setiembre de 1792
otros usados por los pueblos. La pri-
dia que por una rara casualidad era el de la crea
absurdo
ct
q ue
ase consagró al genio; la segunda al tra-
de la república y el del equinocio de otoilj
mera fiesta
o .
El año, segun el sistema decimal, hubiera
la tercera á las buenas acciones; la cuarta á
d ehid .
dividirse en diez partes ; pero tomando por base
las recompensas, y la quinta, en fin , á la opado%
°
Esta última fiesta, sumamente original y en estreno
de la division de los meses las doce revoluciones
de la luna alrededor de la tierra, era preciso adrni
acomodad a al carácter francés , debia ser una es-
pecie de carnaval político de veinte y cuatro horas,
tir doce meses , y la na
turaleza prescribía en esto
durante las cuales se permitía hablar y escribir
la iufraccion dei sistema decimal. El mes fue de
impunemente contra todo hombre público , cuanto
treinta dios, y se dividió en tres decenas de días,
se ocurriese á las imaginaciones del pueblo y de
llamadas décadas en lugar de las cuatro semanas.
los escritores. La opinion debia justificarse de la
El último dia de cada década , se destinó al des-
opinion misma, pudiendo todos los magistrados
canso , ocupando el lugar del antiguo domingo, de
defenderse con sus virtudes de las verdades ó ca-
modo que habla un dia menos de descanso al mes.
lumnias de este dia. Nada mas grande y moral que
La religion católica ha multiplicado las fiestas has-
este pensamiento; y aunque un destino mas pode-
ta lo infinito, mas la revolucion que preconizaba el
roso haya•arrebatailo las ideas é instituciones de
trabajo , creyó que debia reducirlas cuanto posi-
esta época, no se deben poner en ridiculo sus pro-
ble fuese. Dióse á los meses el nombre de las es-
fundas y atrevidas concepciones. No se ha ridicu-
taciones á que pertenecían. Comenzando el año en
lizado á los romanos, porque el soldado pudiese
otoño, y perteneciendo á esta estacion los tres pri-
decir cuanto su ódio ó regocijo le sugiriese, yendo
meros meses, se le llamó al primero Vendimario;
detras del carro del triunfador en el dia del triun-
al segundo, Brumario , y al tercero, :Primario; los
fo. El año bisiesto tenia cada cuatro años seis dias
tres siguientes que correspondian al invierno, se
complementarios en lugar de cinco, v á esta sesta
llamaban Nivoso, Pluvioso y Ventoso ; los otros tres
descamisada debla llamarsela tiesta de la revolucion,
que eran los de la primavera, Germinal, Floreal y
quedando dedicada á una funcion solemne, con
Pr ad al ; y finalmente los tres últimos que forma-
que los franceses debian celebrar la época de su
ban el estío, Jfesidor, Termidor y Fructidor. Estos
emancipacion é institucion de la república.
doce meses , cada uno de treinta dias, no hacian
Segun el sistema decimal, se dividió el dia en
mas que trescientos sesenta en su totalidad, y que-
diez partes ú horas, estas en otras diez, y así su-
daban cinco días para completar el año. A. estos se
cesivamente; mandándose hacer nuevos relojes
les llamó dias complementarios, y hubo la oportuna
para poner en práctica este nuevo modo de calcu-
ocurrencia de dedicarlos á fiestas nacionales con el
lar el tiempo. Sin embargo, para no hacerlo todo
nombre de S ans- culot tid es (descamisadas); nombre
de una vez, se dió de término un año á esta últi-
que debe concederse al tiempo, y que no es mas
ma reforma.
332
REVOLUCION
FRANCESA.
333
La última variacion, la mas dificil, v
roa
mas chocante con las nuevas instituciones y cos-
vituperada como tiránica, fue la que se tomó re--
tumbres de la Francia republicana. Ya se habian
pesto al culto. Las leyes revolucionarias relativass
pedido leves para favorecer á los sacerdotes casa-
á la religion, hablan quedado tales, como las ha_
dos, deféndiéndolos de ciertas administraciones
hia arreglado la Asamblea constituyente. Rec e e -
que quedan privarles de sus funciones;
dese que esta primera Asamblea, deseosa de Mi.-
locales
trod u cir en !a achino istracion eclesiástica la unifor-
pero la LonVCÚCiOU, cauta sobre manera en este
punto, no 'labia querido resolver nada, aunque
midad de la civil, quiso que las diócesis tuviesen
con su silencio les había autorizado á continuar
los mismas límites que los departamentos; que los
ejerciendo sus funciones, y percibiendo sus suel-
obispos Li asen electivos como los demas emplea-
dos. Se trataba ademas en varias peticiones de no
dos; y en una palabra, que sin llegar al dogma
dar asignaciones á uingun culto, de dejar que ca-
se regularizase la disciplina como acababan de
da secta pagase á sus ministros, de prohibir las
serlo todas las partes del organismo politico. Tal
ceremonias esteriores, y de obligar á todas las re-
fue la constitmeion civil del clero, que se obligó á,
ligiones á encerrarse en sus templos. La Conven-
jcrar á los eclesiásticos, y desde aquel dia se re-
clon se limitó a reducir la renta de los obispos al
cordará que se suscitó un cisma; se llamaron clé-
lnaximun de seis mil francos, puesto que habia
rigos constitucionales Ó juramentados á los que se
algunos que tenian hasta setenta mil; y en cuanta
hablan avenido con esta nueva iustitucion; v re-
á lo demas, nada quiso determinar, guardando si-
fractarios á los que mostraron repugnancia. 'Estos
lencio, y dejando que la Francia tomase la inicia-
últimos quedaban únicamente privados de su ejer-
tiva en fa abolicion de los cultos, pues tenzia que
cicio, pero dotados con una pension ; mas. viendo
en llegando á tocar á las creencias, se indispon-
la Asamblea legislativa que trataban de estraviar
dría con parte del pueblo, afecta aun á la religion
la opinión contra el nuevo sistema, los sometió á
católica El Ayuntamiento de Paris, menos rjer-
la vigilancia de las autoridades departamentales,
vado, se aprovechó de esta importante ocasion
aun decreto que á juicio de estas, pudiesen ser
para hacer una gran reforma, y se apresuró á dar
e' spulsados del territorio de la Francia; y la Con-
el primer ejemplo, abjurando el catolicismo.
y encion, mas severa á medida que la conducta de
Mientras los patriotas de la Conveucion y ja-
aquellos se hacia mas rebelde, condenó á deporta-
cobinos, tales como ilubespierre, Saint-Just les
clon á todos los sacerdotes refracutrios. Aumen-
demas corifeos revolucionarios se coutentabari con
tándose de dia en dia el acaloramiento de los áni-
el dei sino, Chaumette, lIebert y todos los 1
mos. se preguntaba por qué habiendo abolido to-
del Avuntannento los francisca7nos inferiores en
das las antiguas preocupaciones monárquicas, aun
sus l'ilaciones y su talento, dehian: segun la lev
se conservaba aquella sombra de religion, ea
general, traspasar los y correr hasta e
quien nadie ya creia, y que formaba el contraste
ateismo. No profesaban manifiestamente estadoc-i
334
REVOLUCION
FRANCESA.
335
trina, pero bien podia atribuírseles; pues
,
jamas
pronunciaban en sus discursos ni escritos el non
e ste culto no debla gozar de
tnólabc0, sostuvo que e
bre de Dios, repitiendo sin cesar que un Puebl "
privilegios
innin otro ; que si ca d a secta
o
debía únicamente gobernarse por la razon
tensia
mi
smas facultades, en breve se converti-
las
las calles y plazas públicas en teatro de las
admitir mascullo que el que esta dicta. Chaumette
o
e
lin
no
n
ra soez, malvado, ni ambicioso como Ileberte•
farsas mas ridículas.
Encargado el Ayuntamiento de la policía local,
no quería, exagerando las actuales opiniones so
ordenó en 23 de ye"ndimiario (14 de octubre) que
brepujar
'
á los corifeos existentes de la revoluciona
ningun ministro de cualquiera religion que fuese
pero esento de miras políticas, lleno de una filoso -
pudiera ejercer el culto fuera de los templos. Pro-
fía vulgar, dominado por una estraordinaria afi_
puso nuevas ceremonias fúnebres para tributar á
cion á la oratoria; predicaba con el fervor y de_
los muertos los postreros homenajes mandando
votaaltivez de un misionero, las buenas costumbres
que solo los amigos y parientes fuesen acompa-
el trabajo, las virtudes patrióticas, y finalmente'
ñando al féretro. Se suprimieron todos los signos
la razon, absteniéndose siempre de nombrar á
religiosos en los cementerios, y fueron reemplaza
Dios. Se había pronunciado imperiosamente con-
dos por una estatua del Sueño á imitacion de lo
tra el robo: agriamente había reprendido á las
que 'labia hecho Fouché en el departamento del
mugeres que descuidaban los quehaceres de su
Allier. En vez de cipreses y árboles fúnebres, se
casa por mezclarse en las cuestiones políticas, y
adornaban los cementerios con las plantas mas
se 'labia atrevido á hacer cerrar su club, suscitan"-
agradables y olorosas. «Es preciso, decía Chau-
do la a bol icion de la mendicidad y el establecimien-
«melle, que el brillo y perfume de las flores des-
to de talleres públicos que dieran trabajo á los po-
pierten en la imaginacion ideas allia<dieñas; yo
bres: y pronunciándose contra la prostitucion has-
«quisiera si fuera posible aspirar el lima de mi
ta el punto de hacer que prohibiese el Ayunta-
«padre!» Quedaron enteramente abolidos todos
miento la profesion de ramera, tolerada en todas
los signos esteriores del culto, y se resolvió en un
partes como inevitable. Estaba prohibido á estas
mismo decreto, siempre á propuesta de Chaumette,
infelices presentarse en público, y ejercer alinden:
que no se pudiese vender en las calles ninguna
tro de las casas su deplorable industria. Chaumette
clase de fruslerias, tales como Santos- Sudarics,panos
decia que semejantes seres pertenecian á los pai-
de la Santa Verónica, Ecce-hornos, cruces, Agnus
ses monárquicoscatólicos, donde había hombres
Virgenes, cornetas y sortijas de San Hubert°,
OCIOSOS y clérigos solteros, y que el trabajo y el
ni tampoco polvos, aguas medicinales y otras drogas
matrimonio debian desterrarlos de las repúblicas.
falsificadas. Se quitó de todas partes la imágenjde
la
Tomando pues la iniciativa Chaumette en nom-
Virgen, y todas las que se hallaban en nichos en
bre del referido sistema de la razon, se declaró en
las esquinas, poniendo en su lugar los bustos de
el Ay
Marat y Lepelletier.
untamiento contra la publicidad del culto ca-
7
336
REVOLUCION
FRANCESA.
337
Anacarsis Clootz, aquel mismo baron prusiano
que teniendo cien mil francos de renta, halda de-
«La naturaleza no se postra ante sí misma, y ved
jado su pais para venir á representar en Paris al
«la magestad del género humano libre, en la del
género humano, v que !labia figurado en
a con_
«pueblo francés que es de aquel una fraccion pe-
lederanion en 115j0 á la cabeza elos islouipnili)ersaLdoos
«
-a Ved la infalibilidad del todo en la sagact-
•
enviados de todos los pueblos, siendo
«dad de una parte que por sí sola hace temblar al
diputado en la Convencion nacional, predicaba
«mundo esclavo. La junta de vigilancia de la re-
incesantemente la república universal y el culto de
«pública universal, tendrá menos que hacer que la
la razon. Entregado a estas dos ideas, las d
«de la menor seccion de Paris, porque en vez de
esarro-
llaba continuamente en sus escritos, p r
«una desconfianza universal, habrá general con-
oponiéndo-
las á todos los pueblos, unas veces por medio de
«fianza. Ea mi república habrá pocas oficinas,
manifiestos, y otras en alocuciones. El deisino le
«pocos i mpuestos y ningun verdugo; y la razon
parecia tan criminal corno el mismo catolicismo
«reunirá á todos los hombres en un solo haz
, y
no dejaba de proponer la destruccion de los lira_
«representativo, sin mas vínculo que la corres-
nos y de toda especie de dioses, pretendiendo que
pondencia epistolar. Ciudadanos, el único obsta-
en la humanidad independiente y despreocupada,
«culo para arribar á esta perfeccion, es la religion,
debía presidir la razon pura y su culto bienhechor
«y ha llegado el tiempo de destruirlo. El género
«humano ha roto ya sus andadores. Nunca ha y ma-
eterno. Decia á la Convencion : «No he podido
ayor denuedo, dijo un antiguo, que en el día si-
«librarme de los tiranos sagrados y profanos, sino
«guiente á un mal reinado; aprovechémonos de
«don viages continuos. Estaba en Roma cuando
«este primer dia, y prolonguémoslo hasta el si-
«querian prenderme en Paris, en Lóndres cuan-
«guiente de la libertad del mundo.»
«do deseaban quemarme en Lisboa; v andando asi
Las proposiciones de Chaumette reanimaron
«como lanzadera de un estreno de Europa á otro,
todas las esperanzas de Clootz, y asi fué á buscar
«me escapé de los alguaciles, de los espias, de los
á Gobel, intrigante de Porentruy, que habla lle-
«señores y de los lacayos, no descansando en mis
nado á ser obispo constitucional del parlamento
«emigraciones hasta que empezaron á emigrar los
de Paris en el mismo impulso que alzó a Chaurnet-
«malvados. En la capital del mundo, en Paris, es-
te, á Hebert y á otros muchos á los primeros car-
«taba la tribuna del orador del género humano, y
gos municipales, y le persuadió de que había Ho-
«no salí de aqui desde 4789, renovando mi celo
yado el momento de abjurar en presencia de la
l-
«entonces contra los pretendidos soberanos del
Francia, del culto católico, de quien él era el pri-
«cielo y de la tierra. Predicaba altamente que no
mer pontífice; que su ejemplo arrastraría á todos
«habla mas Dios que !a naturaleza, ni mas sobera-
los ministros del culto, despreocuparla á la nacion,
no para el género humano que el pueblo-Dios.
y escitaria una abjuracion genera!, obligando á la
«pueblo se basta á si mismo, y existirá siempre.
Convencion á pronunciar entonces la aholicion del
Biblioteca popular.
T. ni. 454
338
REVOLECION
FRANCESA.
339
cristianismo. Gobel no quiso precisamente abj r
u
de su creencia, ni declarar asi que 'labia en,,,;- ar
secta, que jamás se ha mezclado en sus creencias,
dó á los hombres durante su vida; pero consintió
pero, tl)
qii!e aplaude á cuantos i lustrados por la ra:-
en renunciar el obispado, y decidió despues
tir'an de sus errores y supersticiones.
vicarios á seguir su ejemplo. Quedó
zoo, habla abjurado Gobel el sacerdocio ni el
a
s
cordado e%
Chaumette y los individuos del departamento' 01
catolicismo; ni se habla atrevido á declararse un
o 1°¡
todas las autoridades constituidas de Paris ae11.7
impostor, que al fin declaraba sus mentiras ; pero
pañarian á Gobel y hartan parte de la diputadon
no faltaron otros que hiciesen por él esta declara-
para mayor solemnidad.
don. «Desensañad o , dijo elcura de Vaugirard, de
En efecto, el 17 de brumario (7 de noviembr
las preocupaciones con que el fanatismo oscurecia
e
de 1733), Aloinoro, Chaumette
mi alma y entendimiento, vengo á renunciar mi
y
Gobel y todos sus vicariós se presentan en la Con=
titulo de presbítero.» Otros obispos y curas, indi-
vencion. Chaumette y Lhuillier, procuradores am-
viduos de la Convencion, siguieron aquel ejemplo,
bos, el uno del Ayuntamiento y el otro del depar-
y abjuraron el catolicismo. Julien de folosa abdi-
tamento, anuncian que el clero de Paris viene á
có tambien su carácter de ministro protestante, y
rendir á la razon un homenage público y sincero
todas estas abdicaciones fueron recibidas con
Presentan entones á Gobel. Este, cubierto coi;
aplausos de la Asamblea y las tribunas. Entró al
un gorro encarnado, y teniendo en la mano san-
mismo tiempo Gregoire, obispo de Blois , y refi-
riéndole lo que acababa de suceder é instándole á
li-tro.; báculo, cruz y anillo, toma la palabra: « Naci-
que hiciese lo mismo, se negó resueltamente á ha-
do plebeyo, dice, cura en Porentruy, enviado por
cerlo, diciendo: ¿Se trata de la renta que está
mi clero á la primera Asamblea y promovido des-
asignada á las funciones de obispo? la cedo sin
pues al arzobispado de Paris, nunca he dejado de
sentimiento alguno. ¿Se trata demi carácter de sa-
obedecer al pueblo; acepté los cargos que me con-
cerdote y obispo? no puedo despojarme de él, por-
fió este pueblo en otro tiempo , y hoy tambien le
que mi religion me lo prohibe. Invoco la libertad
Obedezco viniendo á renunciarlos. Yo fui obispo
de los cultos.» Sus últimas palabras se confundie-
cuando el pueblo quería obispos , y hoy que el
ron entre el alboroto, pero no contuvieron la es-
pueblo no los quiere, dejo de serio.» Gobel añade
plosion de gozo que habla escitado aquella escena.
que todo su clero, animado de los mismos senti-
La diputacion salió de la Asamblea rodeada de una
mientos, le pide que haga en su nombre la misma
multitud inmensa y se dirigió á la casa de Ayun-
declaracion, y al acabar de pronunciar estas pala-
tamiento para recibir las felicitaciones del con-
bras depone su mitra, su cruz y su anillo. El clero
sejo.
ratifica su declaracion, y el presidente le contesta
No era dificil, una vez dado este eemplo, esci-
con mucho acierto, que la Convencion ha decreta-
tar á todas las secciones de Paris y j
consejos de la
do la libertad de cultos, dejándola absoluta á cada
república agite la imitasen; y asi t'U; que reunión-
.
340
REVOLUCION
PRANCESA.
34
dose las primeras, declararon unas tras de".
que renunciaban á todos los errores de la super,7"
otras
dones, presentándose montones de riquezas en la
cMn, no reconociendo mas que un culto
barra de la Convencion. Quedaron despojadas to-
el d
das las iglesias y los Ayuntamientos enviaron di-
'
razon. La seccion del hombre-Armado,declaró
no reconocer mas culto que el de la verdad
putacione s con el oro y plata existentes en las ur-
razon, mas fanatismo que el de la li
nas de los santos, ó en los lugares que una antigua
bertad 5, la"
igualdad, ni mas dogma que el de la fraternidad
y fanática devocion 'labia consagrado. Las lleva-.
leyes republicanas, decretadas en 21 de mavo de
han ea procesion á la Convencion y el pueblo en-
-
9793. La de la Ileunion anunció que baria lila ho
tregándose á sus estravagantes caprichos, se bur-
Buera con todos losconfesonarios y libros que ser:
laba del modo mas estraño de las escenas religio-
bian a los católicos, haciendo cerrar la
sas, hallando en profanarlas el mismo placer que
i glesia de
San Mery. La de Guillerino-Tell , renunció para
había encontrado en otro tiempo celebrándolas. Se
siempre el culto del error y la mentira. Lade Mur-
presentaban en la barra de la Convencion , hom-
«
cio Scevola abjuró el catolicismo ,
bres vestidos con sobrepellices, casullas y capas
añ adiendo que
pluviales, cantando aleluyas y bailado la camina-
en el décadi próximo baria en el altar mayor de San
Sulpicio la inauguracion de los bustos de Marat
fiola; dejando por allí las custodias, los crucifijos,
los copones y las estatuas de oro y plata, pronun-
Lepelletier y Murcio Scevola. La de las Picas, que'
ciando discursos burlescos , y dirigiendo frecuen-
no adoraria mas Dios que el de la libertad v la
temente á los mismos santos las mas estra g as alo-
igualdad; y la del Arsenal desechó tambien eilcul-
cuciones. «Oh vosotros! esclaina una diputacion de
to católico.
«San Dionisio, oh vosotros instrumentos del fana-
Por manera que tomando las secciones la ini-
tismo! Santos bienaventurados de toda especie.
ciativa, no solo abjuraban del catolicismo como
«haceos al lin patriotas, levantaos en masa, servid
religion pública sino que se apoderabarde sus edi-
«á la patria vendo á fundiros á la casa de la mono-
ficios y tesoros como pertenecientes al comun.
«da, y hacednos en este mundo el bien que que-
Los diputados comisionados en los departamentos>
«riais hacernos en el otro.» A estas escenas bur-
hablan instado á muchos Ayuntamientos á que se
lescas, seguian otras de respeto y recogimiento.
apoderasen de las alhajas de las iglesias, no sien-
Los mismos que pisoteaban les santos del cristia-
do necesarios, segun decian, á. la religion; ademas
nismo , llevaban un palio, y debajo de él los bus-
de que como cualquiera otra propiedad pública,
tos de Marat y Lepelletier. «Estos, decian , no son
pertenecian al Estado y podían aplicarse sus ne-
dioses fabricados por tos hombres, sino las imáge-
cesidades. Fouché !labia enviado muchos cajones
nes de ciudadanos respetables, asesinados por los
de plata del departamento de Allier, y lo mismo
esclavos de los reyes.» Despues desfilaban por de.
hablan hecho de otros varios departamentos. Pron-
lante de la Convencion cantando tambien aleluyas
to se imitó este ejemplo en Paris y sus ¡media-
y bailando la caramaiiola, yendo á entregar los ri-
$42
REVOLUCION
PRANCESA.
343
cos despojos de los altares, en la casa de la mon,
•
da, y á dejar los venerados bustos de Marat
Chaumette, flebert y compañeros. Estaba vestida
fp--
con una túnica blanca; pendia de sus hombros un
»elletier en las iglesias, convertidas en templos del
manto azul celeste, y cubrian sus cabellos sueltos
nuevo culto.
Á propuesta de Chaumette, se ordenó que!,
el gorro de la libertad. Estaba sentada en un salen
la
iglesia metropolitana de Nuestra Señora, se con-
anti cr uo cubierto de yedra, y llevado por cuatro
ciudadanos. Precedian y seguían á la diosa varias
vertiese en un edificio republicano llamado
e
Impi
jóvenes vestidas de blanco y coronadas de rosas,
de la Rezan, y se instituyó una fiesta para todas°
y en seguida iban los bustos de Lepelletier y Ma-
las décadas, que debla reemplazar á las cereal°
rat, músicos, tropas y secciones armadas. Pronon_
nias católicasdel domingo. El corregidor, los oficia:
ciáronse discursos, y se cantaron himnos en el tem-
les municipales y los funcionarios públicos iban al
plo de la Razon, luego se dirijieron á la Con ven-
templo de la Razon , leían la declaracion de los
clon, y Chaumette tomó la palabra en estos tér-
derechos del hombre , y el acta constitucional'
minos:
analizaban las noticias de los ejércitos, y contaban
«Legisladores, el fanatismo ha cedido el pues-
las acciones distinguidas que en la década se ha-
to á la razon, v sus turbios ojos no han podido
bian efectuado. Se habia colocado en él una espe-
«resistir el brillo de la luz. Un pueblo inmenso se
cie de buzan como el del correo, á imitacion de
«ha trasladado hov á las bóvedas góticas, donde
las bocas de verdades que !labia en Venecia, para
«por primera vez ha resonado el eco de la verdad.
echar los avisos, reconvenciones ó consejos útiles al
ailli ban celebrado los franceses el único culto
bien público, cuyas cartas se sacaban y abrian el
«verdadero, que es el de la libertad, el de la razon.
dia de década y se procedia á su lectura; luego un
«Alli hemos espresado nuestros votos por la pros-
orador pronunciaba algun discurso moral, y des-
peridad de las almas republicanas, abandonando
pues se tocaban piezas de música concluyendo con
«unos idolos inanimados por seguir la razon. que
cantar himnos republicanos. Babia en el templo
«es una imagen animada y la obra massublime de
dos tribunas, una para los ancianos, y otra para
«la naturaleza.» Luego que dijo estas palabras
las embarazadas, con estas palabras: «respeto á la
presentó Chaumette á la diosa viva de la Razon, y
vejez, respeto y atenciones a las mugerss que es-
la hermosa jóven que la representaba bajó de su
tán en cinta.»
asiento v se acercó al presidente , que la dió el
Celebróse la primera fiesta de la razon con so-
abrazo fraternal en medio de universales
lemne pompa el 20 de brumario (10 de noviembre)
y ele los gritos de viva la república! viva. <
la laauzsoons!
á la que asistieron todas las secciones y autorida-
muera el fanatismo! La Convencion que aun no se
des constituidas. Una jóven hermosa representaba
habia mezclado en estas representaciones , se vé
á la diosa de la Razon, y era la mugar del impresor
obligada á seguir la p ucesion que volvia otra vez
Momoro, uno de los amigos de Vincent, Ronsin,
al templo de la Razon para cantar un himno pa-
341
REVOLUCION
FRANCESA.
315
triótico. La importante noticia de haber connuiz
tado la isla de Noirmoutier á Charette que la di'
considerables; y si por una clasificacion arbitraria
la clase de los ricos, perdía
fendia, aumentó el general regocijo con un moteo
le colocaban á uno en
mas verdadero que el de la aboliciou del fan,_
aquel aÚO parte de sus rentas. A veces habia
-
en
tismo.
dar la cosecha, ó los muebles mas preciosos
que
á la menor insinuacion de cualquie-
Causan ciertamente disgusto estas escenas fal
de oro v plata
tas de couviccion y buena fé, en que un
resentante agente. Nadie se atreva a os-
p
ra rep
ueblo
cambiaba de culto sin comprender ni el antiguo
tentar lujo, ni á concurrir á públicas diversiones,
ni el reciente. Pero ¿cuándo obra el pueblo de 'Me-
ni podía usar de monedametálica, sino que era pre-
na fé? ¿cuándo es capaz de comprender los dogmas
ciso recibir ó dar irn papel despreciado, con el cual
que se dan á su creencia? ¿qué es lo cine comun-
era difícil adquirir lo que se necesitaba. Era indis-
mente necesita? Grandes reuniones que satisfagan
pensable al que tenia la profesion de comerciante,
vender á un precio fingido, y al comprador , con-
su necesidad de juntarse; espectáculos simbólicos
. tentarse con el peor género, porque el bueno no
donde incesantemente! se le recuerda la idea de'
podía acomodarse al máximum ni á los asignados,
un poder superior al suyo; fiestas en que se rinda
y a veces !labia que pasarse sin ellos , porque
homenage á los hombres que mas se han acerca-
buenos y malos se ocultaban del mismo modo. No
do á la virtud, á la perfeccion y á. la sublimidad;
en una palabra , templos , ceremonias y santos.
habla mas que una clase de pan negro , comun á
ricos y pobres, por el cual había que batallar en la
Aqui había templos: la Razon, Marat y Lepelletier.
puerta de las tahonas , esperando algunas horas.
El pueblo se bailaba reunido, adoraba uu poder
Se habian cambiado los nombres de los pesos v
misterioso, v celebraba á dos hombres. Todas sus
medidas, de los meses Vlos dial; no !labia mas que
necesidades'estaban por lo tanto satisfechas , y
tres domingos en vez de cuatro, finalmente las
obraba entonces como siempre obra.
mugeres y ancianossevcian privados (lelas ceremo-
Si se considera el cuadro que presentaba la
nias _del culto á que habian asistido toda su vida.
Francia en aquella época, se verá que nunca se ti-
Mima, pues, hubo poder alguno que chocase
ranizó tanto de una vez á la parte inerte y sufrida
mas bruscamente contra las costumbres de Un'
de la poblacion, en quien se ensayan las experien-
pueblo: y no puede negarse que era la tiranía mas
cias políticas. Nadie se atrevia á manifestar su opi-
atroz amenazar las vidas de todos
diezmar la
ilion,temian ver á sus amigos ó parientes por
fortunas, establecer por fuerza el pr
de los
no coM'prometersey perder su libertad ó tal vez
cambios, variar los nombres
todas las cosas, y
to1 .11)-
y
su vida. Cien mil prisiones y algunos centenares
destruir las prácticas del culto; pero
ero es menester
de ejecuciones hacianque el pensamiento de vein-
hacerse cargo del peligro del Estado,
del a o y de las ineyt -
te y cinco millones de franceses, estuviese fijo
tables crisis del comercio, y
euseisnritu de siste-
en el calabozo y el cadalso. No sufrian impuestos
ma, inseparable del de innovaciones.
FRANCESA.
347
bert, por corifeos á Ronsin y Vincent, y á Chau-
mette y á. Clootz por apóstoles, afirmaba que sus
adversarios querian resucitar una faccion mode-
rada,y hacer otra nueva division en
república.
aPITULO V11.
Dauton habla vuelto de su retiro, y aunque no
decia su pensamiento, un gefe de partido en vano
Vuelta de Danton.—Divisiones en el partido de la
quiere ocultarle, porque va pasando de unos á
Mo ntafia ; dan,
tonistas y bebertistas.—Politica
otros, y en breve llega á ser conocido de todo el
Robespierre y de la j unta de
salvacion pública.—Acusado Danton en losjacobinos se
mundo. Se sabia que hubiera deseado impedir la
ju stifi-
•a, y le defiende Robespierre.--Abolicion del culto de la Ita_
ejecucion de los girondinos, y que había sentido
zon.—Ultimas perfecciones que se añaden al gobierno
sobremanera su trágico lin; se sabia que aunque
di ctato-
rial revolucionario.—Energia de la junta contra todos los p
partidario ó inventor de los medios revoluciona-
aro-
dos.—Arrestos de Ronsin, de Vincent, de los cuatro diputados
rios, empezaba á condenar su ciega y feroz apli-
autores del decreto falso, y de los supuestos agentes del estran-
gero.
cacion; que no le parecia deber usar de la violen-
cia cuando cesaba el peligro, y que concluida la
actual campaña y espulsados enteramente los ene-
migos, quena restablecer el imperio de las leyes,
Despues de la calda de los girondinos, quedó
solo y victorioso el partido de la montaña y prin-
justas y pacíficas. No se atrevían á atacarle en la
tribuna de los clubs, ni osaba Bebed insultarle en
cipió á dividirse en fracciones, habiendo acabado
su papel del Padre Dachesne; pero verbalmente
de desunirle enteramente los esceses de la revolu-
circulaban los rumores mas contrarios; ponian en
cion, que eran cada vez mavores y anunciaban un
duda su probidad; recordaban con mas perfidia
próximo rompimiento. La suerte de los girondinos,
que nunca las estafas ele la Bélgica, y le atribulan
Bailly, de Brunet, y de Houchard, habla con-
parte de ellas, llegando á decir que al retirarse á
movido á muchos diputados, y otros vituperaban
Arcis-sur-Aube, labia emigrado llevándose sus
las violencias cometidas respecto al culto juzgán-
riquezas. Dábanle por compañeros, creyendo que
dolas impolíticas y peligrosas, porque decian que
no eran mejores que él, á Camilo Desmoulins, su
á las supersticiones que intentaban destruir, ha-
amigo, que tambien se 'labia compadecido de los
blan reemplazado otras nuevas; que el pretendido
girondinos y defendido á Dillon, y á Philippeaux
culto de la razon era el del ateísmo, que este no
que regresaba de la Vendée, airado contra !os
podía convenir á un pueblo, y que el estrangero
trastornadores, y con ánimo de denunciar á Ron-
era quien pagaba estos trastornos. Por el contra-
sin y Rossignol. Tarnbien agregaban á su partido
rio, el partido que dominaba en los franciscanos, y
á todos los que de cualquier Minera !minan des-
el Ayuntamiento que contaba por escritor á
merecido el aprecio de los ardientes revoluciona-
348
DEVOLUCION
FRANCESA.
349
ríos, cuyo número empezaba á multiplicarse.
Julien de Tolosa, muy sospechoso va por sa
que se anulase, procediendo á las
dad; hicieron
relaciones con d' Espagnac y con los
sprigOr0SaS pesquisas sobre los que lehdzetbtiaaaa
prov eedoress
mas u
i vos
había acabado de comprometerse en un informé
propuesto, y sobre su conducta y m
sobre las administraciones federalistas,
ot
repentina fortuna. Desacreditados en pocos dias
esforzáis _
dose en disculpar los errores de la mayor parte di
Julien, Faino, Chabot, Delatinay, Bazire y Thuriot,
ellas; mas apenas le pronunció, cuando los
fueron colocados en el concepto de los sospecho-
fra ncis-
canos y jacobinos amotinados, le hicieron
sos y moderados. lIebert les llenó de groseros
retrac-
tarse, y averiguando su vida privada, descubrieron
improperios en su periódico, y los entregó al bajo
que vivia con agiotistas y que tenia por querida
populacho.
o. una ex-condesa;de este modo, todos al mismo
Tambien tuvieron la misma suerte, aunque
tiempo le declararon corrompido y moderado
hasta entonces se les consideraba como escelentes
Fabre-d' Eglantine acababa repentinamente (1
patriotas, Proli, Pereira, Guzman, Dubuisson y
variar de situacion, ostentando un lujo que no se
Desfieux, casi todos estrangeros, que como los dos
le había conocido antes; y Chabot, el capuchino
Frey, y como Clootz se hablan lanzado á la revo-
Chabot, que al empezar la revolucion no tenia mas
lucion francesa por entusiasmo, y acaso tambien
que su pension eclesiástica, lucia tambien hermosas
por hacer fortuna. Mientras se les vió seguir el
alhajas, y acababa de casarse con la hermana de los
torrente de la revolucion, nadie examinó lo que se-
rian. Proli, natural de Bruselas, fué con Pereira
dos Free, que llevaba en dote doscientas mil li-
y Desfieux enviado á Dumouriez para descubrir
bras. Este cambio tan rápido de fortuna escitó las
sus intenciones, le obligaron á esplicarse, y vol-
sospechas contra los nuevos ricos, y una proposi-
vieron, como hemos referido, á denunciarle en la
cion que hicieron á la Convencion, acabó de des-
Convencion y en los jacobinos. Pasta aquí todo
conceptuados. Acababan de arrestar á un diputa-
iba bien; pero fueron empleados por Lebrun, por-
do llamado Osselin, por haber ocultado segun de-
que siendo estrangeros é instruidos, podian ser
cian, á una emigrada. Fabre, Chabot, Julien y
útiles en las relaciones esteriores, y con el trato
Delaunay, que no vivian muy sosegados interior-
de este empezaron á apreciarle y despues aboga-
mente, y Bazire y Thuriot, que aunque nada te-
ron en su defensa. Proli habia sido muy conocido
nían que les remordiese, se alarmaban de que no
de Dumouriez, y á pesar de la desercion de este,
se guardase consideraciones con los individuos de
siguió elogiando sus talentos, y diciendo que hu-
la Convencion, propusieron un decreto para que
biera podido conservarle la república;finalmen-
no pudiese arrestarse á diputado alguno, sin oirle
te, casi todos, como mas conocedores de' los paises
antes en la barra. El decreto quedó adoptado; pe-
vecinos, vituperaron la aplicacion del sistema ja-
ro se alborotaron todos los clubs, y los jacobinos,
cobino á la Bélgica y á las provincias unidas á la
pretendiendo que queria renovarse la inviolabili-
Francia. No se perdieron sus espresiones, v ape-
350
DEVOLUCION
FRANCESA .
351
nas la general desconfianza imaginó la interven_
usurpar
¿Qué otra cosa desean sino us par la auto-
cion secreta de una faccion estrangera, empezaron
nas.
á sospechar de ellos, y á recordar sus discursos.
riadSa. ¿
dlegis lativa
tlt
y ejecutiva, quitándolal á la Con-
Súpose luego que Proli era hijo natural de Krtl.
wencion
á las juntas, y disolver el b o merno?
¿quién sino los estrangeros pueden , llevarlos hasta
nisz; se supuso que era el principal conspirador-,
y se les creyó á todos espias de Pitt y de Cnolllista
este o?
de estas inquietudes y contiendas, la
go El furor no pudo contenerse mas, y la •-
autoridad debía tomar una providencia rigurosa.
exageracion de su patriotismo, en que ellos juz..a
Robespierre pensaba con toda la junta, que estas
han tener su mayor defensa, sirvió para co mpro-
acusaciones reciprocas eran sumamente perjudicia-
mas, confundiéndoles con los sospechosos
les, pues ya hemos visto que desde el 3I de mayo
y moderados. De modo, que cuando Danton ó sus
se cifraba toda su política en impedir un nuevo
amigos tenian que hacer alguna observaciou so-
desenfreno revolucionario, en conformar la opinion
bre las faltas de losagentes ministeriales, ó sobre
con la Convencion, y estas con la junta, para crear
los atropellos hechos con el culto, el partido de
un poder enérgico, á cuyo fin se 'labia valido de los
Hebert, Vincent y Ronsin respondía con los gri-
jacobinos que eran los que dominaban entonces en
tos de moderacion, corrupcion y faccion estrangera.
la opinion. Juzgaba oportunamente que las nue-
Los moderados, como era costumbre, recháza-
vas acusaciones contra patriotas tan acreditados
han la acusacion de sus adversarios, diciéndoles:
como Danton yCamilo Desmoulins, no podían re-
vosotros sois los cómplices de los estrangeros,
portar sino graves perjuicios. l'emia que aquellas
pues todo os estrecha con ellos, la comun violen-
imaginaciones desenfrenadas no respetasen repu-
cia en vuestro lenguaje, y los planes de trastornar .
tacion ninguna; recelaba que las violencias come-
lo todo, llevándolo á lo peor. Ved, añadian, ese
tidas contra el culto no indispusiesen parte de la
Ayuntamiento que se toma una autoridad legisla-
Francia, teniendo á la revolucion por atea; y fi -
tiva, y espide leyes bajo el modesto titulo de acuer-
ualmente creía descubrir en tan inmensa confusioa
dos, que todo lo arregla, policía, subsistencias y
la mano de los estrangeros. De modo que no des-
culto ; que sustituye por si una religion á otra;
perdició la ocasion que le presentó lichen para es-
pone en lugar de las antiguas supersticiones otras
plicarse en los jacobinos.
nuevas ; predica el ateismo, y se ofrece por ejem-
Hablase manifestado el ánimo de Robespierre,
plo á todos los A y untamientos de la república; ved
y se murmuraba sordamente de cine iba á pronun-
esas oficinas de la guerra, de donde salen una
ciarse contra Parle, Debed, Chaumette v Clootz,
porcion de agentes que van á rivalizar con los re-
autores del movimiento contra el culto. Proli, Des-
presentantes en las provincias, á causar las ma-
fieux y Pereira comprometidos va y amenazados,
yores tropelías, y á desacreditar la revolucion Con
querían mezclar su causa con la de Pache, Chau-
su conducta; ved ese Ayuntamientoy esas da-
mette y Hebert, y avistándose con estos últimos,
352
Tivr
rinvoLuctox
FRANCESA.
353
les dijeron que habla una conspiracion contra lo
((cien de mi patria hasta el punto de creer que este
mejores patriotas, que todos se hallaban en ig l
peligro ,
«acontecimiento bastaria para que desapareciese. a
y que era necesario sostenerse y res,Uua
de las conspiraciones que nos devoran? ¿Quién
darse mútuamente. Bebed va entonces á. los li'acO.-
«loco
«ha de persuadirse de que •el castigo de la despre-
binos, el 1 .° de frimario (21 de noviembre de 1793)
«ha hermana de Capelo impondría á nuestros
y se queja de un proyecto de desunion que tico¿
«enemigos mas que el de Capelo mismo, y el de su
por objeto dividir á los patriotas. «Por todas partes
«dice, encuentro gente que me felicita porque u,
«criminal esposa?
«¿Es tambien cierto que el fanatismo sea la
«estoy preso. Se susurra que vá á acusarme Ro:
«causa de nuestros males ? fanatismo?... ¡ está
a bes¡Sierre, y tambien á Chaumette y á Pache.
«espirando! y me atrevo á. decir que ha muerto.
«En cuanto á mí , que todos los dias defiendo ¡Os.
«Cuando hace dias lijamos contra él toda nuestra
«intereses de la patria, y que hablo cuanto me pa -
«atencion, ¿no la separamos de nuestros verdade-
sa por la cabeza, no digo que no haya fundamen.
ros peligros? 'Teméis á los sacerdotes, y ellos se
ato ; pero á Pache !... Sé muy bien lo que le esti-
«apresuran á hacer dimision de sus títulos ,
ma Robespierre, y no puedo dar crédito á seme-
«ra trocarlos por los de municipales , administrar
jante idea. Se ha dicho tambien que Danton había
«dores, y aun presidentes de sociedades p(ipula-
«emigrado , yéndose á Suiza cargado con los des-
ares... Cuando su ministerio les valla setenta mil
pojos del pueblo... Le he encontrado esta mañana
«libras de renta, estaban muy•apegados á él; pero
«en las T ullerías , y ya que está en Paris , debe
«le han renunciado desde que no les vale mas que
«venir á esplicarse francamente, pues todos los
«seis mil... ¡Si, no temais su fanatismo sino su
«patriotas deben desmentir los ofensivos rumores
«ambicion ! no el hábito que llevaban, sino la nue-
«que corren respecto á ellos.» llebert refiere en
«va piel con que hoy se cubren ; no temais la •an-
seguida, que parte de estas noticias las ha adqui-
nigua supersticion, sino la reciente y falsa que se
rido de Dubuisson , el cual ha querido descubrirle
«quiere crear para perdernos.»
una conspiracion contra los patriotas , y segun la
Aqui Robespierre , examinando con franqueza
costumbre de echar toda la culpa á los vencidos,
la . euestion de los cultos, añade:
añade, que la causa de las turbulencias , son los
«Vengan ciudadanos animados de un celo puro.
cómplices de Brissot que viven aun, y los Borbones
«á dejar sobre el altar de la patria, los inútiles y
que permanecen en el Templo. R.obespierre sube
«pomposos monumentos de la supersticion para
en seguida á la tribuna: «¿ Es cierto , dice, que
'
«convertirlos en triunfos de la libertad, pues la p
«nuestros mas perjudiciales enemigos sean los
«tria y la razon gustan de estas ofrendas ; < pero
«p q ros restos de la raza de nuestros tiranos? Mi
«¿con qué derecho vendrian lá. aristocrac ia 1
(chelo en mi corazon que desaparezca esa raza de
hipocresía 'á 'mezclar su influjo con el de los .).paa-
«la tierra, ¿pero puedo yo cegarme sobre la situa-
«triotas?¿Con . qué derecho j
vendrán unos hombres
Biblioteca popular.
T. lit. 455
354
REVOLUCION
«desconocidos hasta ahora en la carrera de la
FRANCESA.
355
e
«volucion á buscar entre estos acont
1
ecimiento ' ;
«un cuerpo político y popular, y el ateismo es ara-
I
«medios de usurpar una falsa p o
s
pularidad ,
La idea de un gran Ser que vela sobre
«ffierátieo.
«obligar á los mismos patriotas á que adoptedre"
«la inocencia oprimida, y castiga el crimen triun-
«soluciones vanas , y á arrojar entre no sotros
fante , es enteramente popular. El pueblo y los
tur-
«bulencias y discordias? ¿Con qué derecho vendrás
«desgraciados me aplauden , y si yo encontrase
«á trastornar la libertad de los cultos en nombr e-
«censores, seria entre los ricos y los criminales.
«de la libertad, y á combatir el fanatismo con
«Desde el colegio he sido muy mal católico , pero
«fanatismo nuevo ? ¿ Con qué derecho pretenden
«nunca he sido ni amigo indiferente, ni defensor
«que degeneren los solemnes homenages hechos á
«infiel de la humanidad. Apasionado á las ideas
«la verdad pura, en eternas y ridiculas farsas ?
«morales y políticas que acabo de enunciaros, opi-
«Se ha supuesto que la Convencion habia pros-
no que si Dios no existiese, habria que inventarlo.»
crito el culto católico porque acogia las ofrendas
Despues de haber hecho Robespierre esta pro-
«públicas. No, la Convencion no ha hecho tal cosa
fesion de fé imputa á. los estrangeros las perse-
«ni la hará jamás ; pues su intencion es conservar
cuciones contra el culto y las calumnias contra los
«la libertad de los cultos que ha proclamado, re-
mejores patriotas; pues como era en estremo des-
primiendo al propio tiempo á cuantos abusasen
confiado, y habia supuesto realistas á los girondi-
«de ella para perturbar el Orden público ; no per-
nos , creia mucho en la existencia de la faccion
mitirá que se persiga á los pacíficos ministros de
estrangera, que como hemos dicho , estaba repre-
«las diferentes religiones, y les castigará severa-
sentada por algunos espías enviados á los ejércitos,
mente cuando se atrevan á prevalerse de sus fun-
y algunos banqueros que intervenían en el agiota-
«ciones para engañar á los ciudadanos , y para
ge, y estaban en relacion con los emigrados. «Los
«echar mano de las preocupaciones ó del realismo
«estrangeros, dice , tienen dos especies de ejérci-
«contra la república.
tos: uno en nuestras fronteras, impotente v pró-
«Hombres hay que no se contentan con esto, y
«ximo á perecer , gracias á nuestras victorias , y
«que con el pretesto de destruir la supersticion,
«otro mas dañoso que existe entre nosotros ; ejér-
«quieren hacer una especie de religion del ateís-
«cito de espías, de bribones asalariados que se in-
mo. Todo filósofo y todo individuo puede adoptar
troducen en todas partes , hasta en medio de las
«en esto la opinión que mas le plazca; y cualquiera
«sociedades populares. Esta es la faccion que per-
slamedhie,
óá Hebert de que Yo queda prenderle con
<p
«que le juzgase criminal por ella, es un insensato;
Chaumette y todo el A
«pero el hombre público y el legislador que adop-
y untamiento. ¿Yo
«perseguir á Pache tova sencilla' y modesta virtud
tasen semejante sistema , serian cien veces mas
«he admirado y deferdidosieloP re? ¿yo, que por él
«insensatos. La Convencion nacional le.aborrece,
,
«he peleado contra Brissot y
«porque no es fabricante de libros ni sistemas, sino
sus Có(linplices
?»
Robespierre alaba á Pache, pero nada dice de lle-
.
356
REVOLUCION
FRANCESA-
357
bert, y solo añade que no ha olvidado los servi s
no obedecer á la insinuacion, sino quince dias
del Avuntamiento cuando peligraba la liber'tal
En seguida declama contra lo que llama faeoijn'
, aprovechándose de una circunstancia fa-
despues
estrangera , espone á Proli, Dubuisson,
yorable para tomar la palabra. Se tratara de dar lo-
cal á tjdas las sociedades populares , por cuenta
y Desfieux á la saña de los jacobinos. Cuenta sil
."
del Estado, y presentó con este motivo varias ob-
historia, les pinta como agentes de Lebrun
servaciones , tornando ocasion de aquí para decir
.estrangero, encargados de atizar los rencores
.vidir los patriotas, y encender a unos contra e'tros
que si la constitucion se ha de adormecer mientras
el pueblo hiere v espanta á los enemigos de sus
Por el modo con que se explica , se conoce que el
operaciones revolucionarias, hay que recelarse,
Odio contra los antiguos amigos de Lehr iie ,
sin embargo, de los que quieren conducir al mis-
mezcla mucho con su desconfianza ; y finalmente
mo pueblo mas allá de los limites cie la revolucion.
les hace salir átodos cuatro de la sociedad, en ine.
Coupé del vise replicó á. Danton, y desfiguró sus
dio de los mayores aplausos, proponiendo un es-
ideas al combatirlas. Danton volvió á subir á la
crutinio purificador para todos los jacobinos.
tribuna, y oyendo algunos murmullos, retó á todos
Así fulminó Robespierre su anatema contra el
los que contra él tuviesen motivos de desconfianza á
nuevo culto, dando una severa leccion á todos los
que pusiesen en claro sus operaciones para poder
díscolos , sin decir nada satisfactorio con respecto
responder públicamente á ellas. Se quejó del des-
á llebert , sin comprometerse en elogiar á este in-
agrado que manifestaban en su presencia, y dijo:
mundo escritor , v haciendo que recayese.el furor
.¿Ile perdido yo las ficciones que caracterizan el
en los estrangeros que tuvieron la desgraciade ser
«semblante de un hombre libre?» Y al proferir es-
amigos de Lebrun , admirar á Dumouriez , y vitu-
tas palabras agitaba aquella cabeza que tantas ve-
perar nuestro sistema político en los paises con-
ces hahian visto, y tantas encontrado en las tem-
quistados ; en fin , se habla empeñado en reformar
pestades de la revolucion ; aquella cabeza que ha-
la sociedad, haciendo decidir el escrutinio de puri-
bía sostenido la audacia de los republicanos é
infundido el terror en el alma de los aristócratas.
En los dias siguientes, continuó Robespierre su
«¿No soy yo , añadía, el mismo hombre que se ha
.sistema ,se presentó en los jacobinosáleer va-
«encontrado al lado vuestro en todos los momentos
rias cartas anónimas y otras interceptadas, en las
«de crisis? ¿No soy aquel hombre tan perseguido y
cuales se probaba que si el estrangero, no era el
«tan conocido de vosotros , aquel hombre á quien
autor de las estravagancias del nuevo culto , y de
«tantas veces habeis abrazado como á vuestro ami-
las calumnias relativas á los mejores patriotas, las
«go , y con quien habeis jurado morir en los mis-
!Aprobaba por lo menos y las deseaba. !fiebert liaba
mos riesgos?» Entonces recordó que fué el defensor
en cierto modo invitado á .Danton para que.se es-
de Marat, teniendo que cubrirse con la sombra de
4dicase; ;pero este no lo quiso hacer al instante por
aquel ser á quien !labia. en otro tiempo protegido
358
REVOLUCION
FRANCESA.
359
y despreciado. «Os admirareis, continuó , cuand
«os refiera mi conducta privada, al ver que la e-ft.
«¿No sabes tú , Danton
«losal fortuna que me han atribuido mis enernin;
patriotismo tiene tui que cuanto mas denuedo
mas se empeñan
«y
¿No
«y los vuestros se reduce á los cortos bienes
«en perderle los enemigos de la causa pu ) ¿: o
que
«he tenido siempre. Desafío á los m
«sabes tú, y no lo sabeis todos vosotros, ciudada-
alévolos á que
«citen una sola prueba contra mí ; pues todos:
«nos, que este método es infalible? pues si el de-
«esfuerzos no bastarán á intimidarme. De pié mes
fensor de la libertad no fuere calumniado, seria
«quedo á la faz del pueblo; vosotros me joze.areis
«una prueba de que va no teníamos ni nobles ni
«en su presencia , y no rasgaré la pagina 3e mi
«sacerdotes contra quienes combatir!» Aludiendo
«historia hasta que vosotros rasgucis la vuestra.
entonces al periódico de Ilebert, donde él era muy
vuestra..,
Al concluir pidió Danton que se nombrase una
elogiado, añadió: «Los enemigos de la patria pa-
mision para examinar las acusaciones que se le.
«rece que quieren confundirme con sus alabanzas
habian dirijido, cuando Robespierre se arrojó á la
«esclusivas, pero las desprecio. ¿Se cree que al la-
tribuna con una celeridad estraordinaria. «Damen
do de estos elogios, que en ciertos periódicos se
«esclamó , os pide una comisión que examine su
«repiten, no veo yo el cuchillo con que se ha que-
«conducta, y accedo á ello, si juzga que esta me-
«rido sacrificar á la patria? La causa de los pa-
dida ha de ser útil. Quiere que se formalicen los
triotas es como la de los tiranos; todos son den-
«cargos que se le hacen: pues bien , voy á efec-
«dores. Acaso me engañe respecto á Danton ; pero
tuarlo. Danton, te acusan de que has emigrado.
«tratado en su casa no merece mas que elogios. Yo
«le he observado bajo el aspecto político, pues
«Se ha dicho que te habias pasado á Suiza; que tu
«una diferencia de opinion , me hacia estudiarle
«enfermedad era fingida para ocultar al pueblo tu
«con cuidado, á veces hasta con rabia; no se ha
«fuga; se ha dicho que ambicionabas ser regente
«apresurado a'sospechar de Dumouriez, es ver-
«bajo Luis XXII; y que todo ha estado preparado
«dad ; ni ha aborrecido bastante á Brissot y á sus
«para proclamar en cierta época á este vástago de
«cómplices ; pero porque no haya sido siempre de
«los Capelos ; que, tú eras el gefe de la conspira-
«mi opinion ¿he de decir que es traidor á la patria?
«cion; que ni Pat., ni Coburgo, ni la Inglaterra, ni
«No: yo le he visto siempre servirla con celo. Dan-
«el Austria , ni la Prusia, eran nuestros verdaderos
«ton quiere que se le juzgue, y tiene razon. Júz-
«enemigos, sino tú solo ; que la Montaba la forma-
«guante á mí cambien , y que se presenten los
«ban tus cómplices; que no convenia tratar de los
«hombres que son mas patriotas que nosotros!
«agentes enviados por las potencias estrangeras;
«Apuesto á que son nobles, privilegiados ó cleri-
«que sus conspiraciones eran tabulas dignas de
«gos ! Entre ellos encontrareis un marqués , y por
«desprecio; en una palabra, que a ti era á quien de-
«aquí podreis juzgar del patriotismo de nuestros
«bia degollarse, átí solo!...» Una multitud deaplau-
«acusadores.»
SOS cubrió la voz de Robespierre, el cual continuó:
Robespierre pidió despues que todos los que
:360-
REVOLUCION
PR-ANCESA.
364
tuviesen que hacer algun cargo á Danton toril
tinacion en hablar de una república universal, en
palabra. Nadie se atrevió á hacerlo, v >el insell
inspirar la sed (le las conquistas, y en comprome-
Momoro, uno de los amigos de Ilebert, fue
ter la Francia con la Europa toda. «¿V cómo podia.
tuero á: decir que no presentándose nadie, era P rue-
«M. &az,: añadió Robespierre, interesarse tanto
ba de cine nada había que decir contra Danton.
«en la dicha de la Francia, cuando tanto interés le
Entonces propuso uno de los miembros que el pre..
«inspiraban la de la Persia v el Monomotapa? Una.
sídente le diese el abrazo fraternal; accediose
«crisis hay Beque podrá alabarse. Voy á hablar del
ello, y acercándose Danton á la mesa,. recibió el
«movimiento del culto; movimiento que conducido
abrazo en medio de universales aplausos.
«con razon y lentitud, hubiera podido ser esculca-
La conducta de lUbespierre en esta ocasion
h„bi • sido tan
«te pero cuya violencia podia ocasionar los mayo-
hábil
«res M. Cluotz tuvo una conferencia !loe-
como gnerosa.Pienlgigraro
mon á todos los buenos . patriotas, la
titeu°d.
«turna con el obispo Gobel... Gobel le (lió palabra
con que se pagaban los servicios de Danton, v
«para el siguiente dia, y vino, cambiando repenti-
finalmente, una superioridad decisiva, habían al
«fúmenle de lenguage ' trage, á entregar susdes-
cado á Robespierre de su acostumbrado egoismo,
« pachos de sacerdote... M. Clootz pretendiaenga-
lleno entonces de bellos sentimientos, habia sido
«fiarnos con estas. farsas, pero no, no; los jacohi-
mas elocuente de lo que su naturaleza le permi-
«nos jamás mirarán como amigo del pueblo á este-
tía. Pero el servicio que hizo á Danton fue mas
«supuesto descamisado que es prusiano v baron,
útil á la causa del gobierno y de los antiguos pa-
«que posee cien mil libras de renta, que come con
triotas que le componian, que al mismo Danton,
«los banqueros conspiradores, y que no es él el-
cuya popularidad habla naufragado. El entusiasmo
«orador del pueblo francés, sino el del género bu -
no'se pndian presumirse todavía bastan-
«mano.»
tes peligros, para que Danton hallase en su denue-
Clo,tz quedó inmediatamente escluido de la
do, el medio de recobrar su influencia.
sociedall á. propuesta de Robespierre, se deci-
Prosiguiendo su obra ilobespierre, no dejaba.
dió que su espulsaria indistintamente á todos los
de hallarse presente en cada sesion de purifica-
nobles, clérigos, banqueros y estrangeros.
ciones. Llegó su turno .á Clootz, y. le acusaron de
• k la ses i on siguiente llegó su turno á. Camilo
intimidad con los banqueros estrangeros Vandeni-
Desmoulins. Le echaban en cara su carta á Dillon,
ver. Procuró él justificarse, pero tomó la palabra
y un impulso de sensibilidad en favor de los giron-
Robesoierre, y recordó las relaciones de Clootz
dinos., «Habla, dice Camilo, habla creido á Dillon,
con los' girondinos:, v su rompimiento con ellos por
«valiente y hábil, y le defendí por eso. En cuanto
el folleto intitulado: ni Roiand ni Mural, folleto en
«á los girondinos me veia,
que lo mismo atacaba á la Montaña que á la On-
«posicion particular. Yo siempre á ellos, en una
he amado y ser -
da, v á sus exageraciones estravagantes, su Mis-
«vid° á la república; pero
pelo me he equivocado fre-
362
REVOLUCION
FRANCESA.
363
«cuentemente acerca de los que la servian
mpezado en noviembre del793, duró muchos
«adorado á Mirabeau, he querido á Barnave v á lo
e
e
«Lameths, lo confieso; pero he sacrificado
meses.
Conocida era la política de Robespierre y del
«tad y admiracion al saber que habían dejado di
gobierno, v la energía con que se manifestó, inti-
«ser jacobinos. Una fatalidad muy m anifiesta ha
midó á los intrigantes promotores del nuevo culto,
«hecho que de sesenta revolucionarios que hablan
y pensaron retractarse, y volver á su primer es-
«firmado mi contrato matrimonial, no me queden
tado. Chaumette, que tenia la facundia de un ora-
«mas que dos amigos, Danton y Robespierre.
dor de club ó de Ayuntamiento, pero que carecía
To-
«dos les ciernas, ó han emigrado ó 'unido á la gni.
de la ambicion y denuedo de un corifeo de partido,
«llotina, y de este número eran siete de los veinte
no pretendia rivalizar en modo alguno con la Con-
«y dos; paréceme disculpable en esta ocasion un
vencion, ni hacerse el creador de un nuevo culto,
«área() de sensibilidad. He dicho, añadió Desmou_
y asi se apresuró á buscar una ocasion para repa-
lins, que morían como republicanos, pero como
rar su falta. Resolvió dar interpretacion al acuer-
«republicanos federalistas, porque os aseguro que
do que mandaba cerrar todos los templos, y pro-
«no creo hubiese entre ellos muchos realistas.»
puso al Ayuntamiento que declarase no querer
Interesaba el carácter franco Y el talento senci-
violentar la libertad religiosa, y que no prohibia á
llo y original de Camilo Desmoulins. «Camilo ha
los partidarios de cada religion el derecho de
«elegido mal sus amigos, dijo un jacobino; probé--
reunirse en los sitios costeados y sostenidos á es-
e moto que nosotros sabemos elegir mejor los
pensas suyas. «No se entienda, dijo, que la debi-
«nuestros recibiéndole con afan.» itobespierre, pro-
lidad ó la política son las que me hacen obrar,
tector siempre de sus antiguos cólegas, pero usan-
«pues soy tan incapaz de una como de otra. El
do sin embargo de un tono de superioridad, defen-
«convencimiento de que nuestros enemigos pre-
dió á Camilo Desmoulins, diciendo: 1Es débil, y
tendan abusar de nuestro celo para propasarse v
«confiado, *pero siempre ha sido republicano.
«comprometernos, y el de que si nos oponemos á
Ha
«adorado á Mirabeau, Lameth y Dillon, pero él
«que los católicos ejerzan públicamente su culto
«mismo rompió sus ídolos en cuanto palpó su des-
«con la aprobacion de las leyes, se exalten algunos
«en gaño. Siga su carrera, y sea mas cauto en lo
«genios biliosos, ó conspiren en los subterráneos es
«futuro.» Despues de este consejo quedó admitido
«el único que me inspira y me hace hablar.» El
Camilo entre aplausos; en seguida lo fué Danton
acuerdo propuesto por Chaumette, y resueltamente
sin observacion alguna. Siguió á estos Fahre
apoyado por el corregidor Pache, fue adoptado por
d' Eglantine el cual tuvo que sufrir algunas pre-
fiu, despues de algunos murmullos, confundidos en
guntas respecto á su fortuna, que felizmente atri-
seguida entre una infinidad de aplausos. La Con-
buyeron á sus talentos literarios. Prosiguióse esta
vencion declaró por su parte que en sus decretos
purificacion y se hizo tan larga, que habiéndose
no habia tratado jamás de violentar la libertad re-
36.
REVOLCCION
FRANCESA.
365
ligiosa„ y prohibió tacar á la plata que quen
é imponian contribuciones; las juntas revoluciona-
a
aun en las iglesias, puesto que el tesoro no nee-l-
taba esta especie de recursos. Desde aquel diaese-
empleaban contra las personas un poder arbi-
uisitorial, completando estos pequeños
sarna en Paris las indecentes farsas de que babl-,
usado el pueblo, y quedaron abolidas las pormii
,t:rioaabsrieornél o ii
sixp articulares, tiránicos, desunidos entre'
y embarazosos para el gobierno supremo, los.
del culto de la razon, con que tanto se hablan
si,
ejércitos revolucionarios creados en diferentes
La junta de. saivacion pública sentía cada vez'
puntos. Finalmente, la autoridad de los represen-
mas; en medio de tan grande confusion, la neeesi•
tantes, unida á los demás, aumentaba la confusion,
de los poderes soberanos, porq ue los representantes
dad de robustecer la autoridad y hacerla mas efi.ea7:
cargaban impuestos y promulgaban leyes penales
y respetab'e La esperiencia (le los obstáculos la
hacia diariamente mas hábil, y . añadia nuevas pie,
como los A y untamientos y la CODVCOC1011 misma,
Billaud-Yarennes en un informe mal escrito,
zas ala máquina revolucionaria, creada por la du-
pero hábil, manifestó estos inconvenientes, é hizo
racion de la guerra Había ya impedido que se'
t
dar el decreto de 14 de frimario, año 11(4 de di-
rasmitiese el poder á nuevas é inespertas manos,
ciembre), modelo de un gobierno provisional, ené,r-
m'erogando la Con y encion, y declarando al
gice y absoluto. Decía en él que la anarquía ame-
revolucionario hasta la paz, y al mismo
•azaba á las repúblicas eu su cuna y en su decre-
tiempo lribia concentrado en si este poder, ponien-
pitud, y que era preciso preservarse de ella. Este
do bajo su dependencia el tribunal revolucionario,
decreto instituía el Boletin de las leyes, invencion
la policía, las operaciones militares, y hasta el re-
.nueva y escelente de que aun no se tenia noticia,
parto de las subsistencias. Dos meses de práctica,
»porque las leyes enviadas á la Asamblea por los
la dieron á conocer los obstáculos con que las au-
.ministros, y por estos á las autoridades locales, sin
toridades locales, ó por esceso, ó por falta de celo,
plazos fijos, sin actas por donde constase su remi-
maarpec'an la accion de la autoridad suprema. La
sien ó su recibo, se espedian frecuentemente,
remision de los decretos se interrumpía ó retarda-
pasaba mucho tiempo sin que se promulgasen ni
ba á veces, v su promulgacion no se verilicaba en
conociesen Segun el nuevo dec•to, una comision,
ciertos departamentos. Quedaban muchas de las
una imprenta y un papel particular quedaban des-
administraciones federalistas que se habian suble-
'finados a la impresion .y envio de las leves. La co-
vado, no habiéndoseles privado aun de la facultad
mision formada de cuatro personas indepeudien tes.
de coligarse. Si por una parte ofrecian algtina . sos-
de toda autoridad, v libres de todo otro cuidado,
pecha de federalismo las administraciones depar-
recibía la ley, mandaba imprimirla. v la enviaba
tamentales, los Ayuntamientos por el contrario,
por el correo en tiempo fijo é invariable. Las re-
obrando en opuesto sentido, ejercían, á imitacion
mesas y entregas se justificaban por los medios,
del de Paris, una autoridad tiránica, daban leyes.
ordinarios del correo, v estos movimientos,
-u-
, reo
366
FRANCESA.
REVOLITION
367
larizados así, eran infalibles. La Convencion se de•
choques y sus coaliciones. Recibian las leyes infa-
y no podian modificarlas, ni demorar
claró en seguida centro de impulso del gobierno; 37
s
liubl eegmeecnuteeio,
bajo estas palabras iba encubierta la soberanía de
n. Las dos juntas conservaban su pre-
las juntas, que todo lo badal' en lugar de la Con-
dominio siempre, y la de saleacion pública, ademas
vencion. Las autoridades de departamento queda-
minium sobre la seguridad general, seguía
ron abolidas en cierto modo, pues se les privaba de
con
ns u
la diplomacia, la guerra v la inspeccion uni-
toda atribucion politica, sin dejarles, como al de-
versal de todos los negocios. En adelante solo ella
partamento de Paris en la época del l o de agosto,
podia llamarse junta de. aleacion pública, y ninguna
mas que la reparticion de las contribuciones, el
otra en los Ayuntamientos podia tomar este título.
sosten de los caminos, y las atribuciones puramen-
A pesar de que en este nuevo decreto sobre la
te económicas. Estos cuerpos intermedios, dema-
institucion del gobierno revolucionario, se res r n-
siado poderosos, entre el pueblo y la autoridad su-
gía tanto la autoridad de los Ayuntamientos, y so-
prema, quedaban por lo tanto suprimidos, y no se
lo se /labia espedido para aladar sus abusos, fuá
dejaba con todas sus funciones mas que á las ad-
recibido por el de Paris con muestras muy e3pre-
ministraciones de distritos y Ayuntamientos. Se
sivas de obediencia. Chaumette, que finga d eili-
prohibió que toda administrarion local se reuniese
dad lo mismo que patriotismo, pronunció un I irgo
á otras, que variase de residencia, que enviase
discurso en honor del decreto ; pero por su necia
agentes, publicase acuerdos extensivos imitativos
oficiosidad en adoptar el sistema de la autoridad
á'los decretos, y que impusiese contribuciones ó
superior, dió nueva ocasion para que se le repren-
levantase gente. Quedaban licenciados todos los
diese, acertando á desobedecer , cuando intentaba
ejércitos revolucionarios establecidos en los de-
observar una ciega obediencia decreti po-
partamentos, y no dehia subsistir para el servicio
nla las juntas revolucionarias de Paris, en comu-
de toda la república mas que el ejército revolucio-
nicacion directa y esclusiva con la de seguridad
nario establecido en Paris. Las juntas revoluciona-
general; pues en un furioso entusiasmo , aquellas
rias quedaban obligadas á llevar correspondencia
fiabian procedido á prisiones de toda especie, y se
con los distritos encargados de inspeccionarlas, y
les acusaba de haber encarcelado á muchos patrio-
tas,
con la junta de seguridad general. Las de !'cris no
y hallarse ea ellas algunos de aquellos a quie-
podian comunicarse sino con esta última, y no con
nes se empezaba á llamar ultra-•evolucionarios.
el Ayuntamiento. Se prohihia á los representantes
Chaumette se quejé de su conducta al consejo ge-
neral, y
imponer contribuciones, á menos que no les auto-
propuso llamarlas al Ayuntamiento para
dirigirles una amonestacion severa, cu
rizase al efecto la Convencion, como asimismo el
y a proposi-
cion quedó adoptada ; pero él , aunque ostentaba
promulgar leyes penales.
De esta manera quedaban todas las autorida-
obediencia ,se habia olvidado de que , segun et
des reunidas a su circulo, y eran imposibles sus
nuevo decreio, las juntas revolucionarias de Paris
1
.368
REVOLUCION
FRANCESA.
169
no podian corresponder sino con la deseg,uridad 0.e
. lierai; y no queriendo tolerar la de salvacion
y se hablaba mucho del des dpoti
las oficinas de la guerra , de r 0
c 00ddeuCrtialleceleilt ieons
blica ni obediencias exageradas,
desobe
.
diencias
-
agentes ministeriales en las provincias, y de su ri-
y poco dispuesta sobre todo á sufrir que el AvuLi-
validad con los representantes. Repetian las infla-
tamiento se permitiese dar lecciones, aunque 'fue
sen buenas, a unas juntas que estaban bajo la au:
se hablan escapado á algunos, anuncian-
raostrqauevvez el plan de organizar constitucional-
toridad superior, anuló el acuerdo de Chaumette
do
mente el poder ejecutivo: pero la energía que aca-
y prohibió á aquellas que acudiesen al A yunta-
baban de manifestar Robespierre v la junta, ani-
Anima°. Recibió Chaumeite esta correecion con una
maba á declararse contra estos alborotadores. En
:humildad perfecta. «Todo hombre, dijo al A von_
la sesion del 27 de frimario (17 de diciembre), em-
tamiento, está sujeto al error; confieso francámen-
pezaron por quejarse de ciertas juntas revolucio
te que me he equivocado, y la Convencion que ha
anulado mi requisitoria y el acuerdo que propuse'
nar► as. Lecointre denunció la prision de un correo
de la junta de salvacion pública , por uno de los
me ha castigado justamente por la falta que co-
agentes del ministerio ; y Boursault dijo, que
metí; y pues es nuestra madre comun, unámonos
al
pasar por Longjumeati, le habla detenido el A
á ella» (19 de frimario). Solo coa esta energía po-
y un-
tamiento, y que a pesar de manifestar su cualidad
cha la junta lograr reprimir todos los impulsos
de diputado , había determinado aquel , q ue el
desordenados, va de celo, ya de oposicion, y pro-
agente del consejo ejecutivo residente allí, legali-
ducir en la accion.del gobierno la mayor exacti-
zase su pasaporte. Fabre-d' Eglantine denunció á
tud posible. Los ultra-revolucionarios, comprome-
Maillard, el gefe de los asesinos de setiembre, que
tidos y re frenados desde sus manifestaciones con-
habia pasado á Burdeos en cornision del mismo
tra el culto, tentaron una nueva represion mas se-
consejo ejecutivo, cuando debiera espulsársele de
vera que las anteriores. Ronsin habla vuelto de
todas partes; tambien denunció á Ronsin y á su
Lvon, á donde habia acompañado á Collot-d' Iler-
cartel que habia estremecido á todo el mundo, y
biiis con un destacamento del ejército 'revolucio-
finalmente á Vincent que habia reunido todos los
nario. Habla llegado á Paris cuando los ánimoses-
poderes de las oficinas de la guerra, y decia que
taban compadecidos de las sangrientasej eco ciones
baria volar la Convencion, tí obligarla á orp-anizar
cometidas en Lvon, v Ronsin puso un cartel que
°
el poder ejecutivo, porque él no quería ser el
incomodó á l a Convencion
clon Decia que de los ciento
criado de las *putas. Inmediatamente mandó la
cuarenta mil Ivoneses, solo mil quinientos no eran
Convencion arrestar á Vincent, secretario general
cómplices en la revolucion , y que antes del fin
de la guerra, a Ronsin, general del ejéreitorevolu-
de frimario habrían muerto todos :os culpables,. y
cionario, á Maillart comisionado en Burdeos, v á
que el Ródano arrastraria hasta Tolon sus cada-
otros tres agentes del poder ejecutivo, cuyas iro-
y eres. Otras espresiones atroces suyas se citaban,
pelias habían sido denunciadas en Saint Girons, y
Biblioteca popular.
T. III. 456
REVOLUCION
FilANCIISA.
3;1
por último h un tal liazuel , ayudante7 en ni
ejército revolucionario , por haber dicho que
des t ina de estos representantes, y de la falsifica-
."
Convencion conspiraba, y que escupirla á la cara
cien que resultó de ella: se ha
preparaba á visto que Chabot,
á los diputados. La Convencion impuse en seguid
denunciar á sus eó-
lterlastsovrneaccil
cena de muerte á los oficiales de los ejercites re
ioarYlae'ssteoda la culpa. Los rumores espar-
velucionarios formados ilegalmente en las provin
cidos sobre su matrimonio, y las acusaciones que
cias, que inmediatamente no se separasen, y man:
diariamente repetia Hebert, acabaron de intimi-
dó tu fin, que viniese el consejo ejecutivo 'a, ;os_
darle, c se fué á manifestarlo todo á Robespierre.
tificarse al dia. siguiente.
Pretendió que su plan al entrar en el complot , no
Este acto de energía produjo sumo sentimien
había sido mas que el de enterarse de él y des-
lo en los franciscanos, y fué causa de explicarlo_
cubrirlo, atribuyéndolo á los estrangeros, queque-
nes en los jacobinos, quienes no se pronunciaron
rían segun él, corromperá los diputados para en-
todavía acerca de Vincent y de Ronsin , pero
vilecer á la representacion nacional; y que se va-
dieron que se. hiciese averiguar ion para compro-
lían en seguida de Hebert y cómplices para des-
bar la naturaleza de sus faltas. El consejo ejecu-
ordenarlos despues de haberlos corrompido. De
tivo se presento humildemente á justificarse en la
modo que en su opinion, la conspiracion tenia dos
Convencion; aseguró que no había tenido ánimo
brazos, el corruptor y el infamador, ambos acor-
de rivalizar con la representacion nacional, v que
des en deshonrar y disolver la Convencion. La
el arresto de los correos , y las dificultad -es es-
intervencion de los banqueros estrangeros en esta
perimentadas por el representante Boursault, pro-
intriga, las expresiones de Julien de Tolosa y , de
venían de una órden de la misma junta de salva-
Delaunay, que decían que la Convencion acabaria
de devnrarse á sí misma, y que era preciso hacer
cion pública, Orden que mandaba comprobar todos
fortuna lo mas pronto posible, y algunas relacio-
los pasaportes Y despachos.
nes de la muger de Hebert con las queridas de Ju-
Mientras Yincent v Ronsin sufrian su prision
lien de Tolosa y de Delaunay, sirvieron á Chabot
corno ultra-revolucionario s , la junta se estrellaba
de medios para dorar esta fábula de una cons-
al mismo tiempo contra el partido de los dudosos
piracion de dos brazos, en que los corruptores é in-
y agiotistas. Mandó prender á Prolí, Dubuisson,
famadores se entendían de secreto para conseguir
Destieux v Pereira, acusados de agentes del es-
el mismo resultado. Tuvo Chabot sin embargo al-
trangero,v cómplices de todos los partidos, y fi •
gun escrUptdo, y disculpó á Bazire: y como había
nalmente hizo prender á deshora de la noche á los
sido el corruptor de Fahre, y se esponia á una de-
cuatro diputados Bazire , Chabot, Delaunay-d'
lacion de éste acusándole, pretendió que se hablan
kngerslidien Tolosa , acusados de mode-
despreciado sus ofertas, y que los cien mil francos
tactos y` de haber hecho una rápida fortuna.
en asignados, colgados de un hilo en el lugar co-
Ya se ha visto la historiado la asociacion clan-
man, eran los cica mil francos destinados á Fabre
372
REVOLUCION
FRANCESA.
373
y reusados por él; patrañas de Chahot que nincn
revolucionarios de buena fé, pero estrangeros, sos-
viso tenian de verdad, porque mucho mas n atu ralí
pechosos poresta razon, y comprometiéndose con la
hubiera sido, entrando en la conspiracion para de -
misma eÑaltacion que quedan les sirviese desioome,:lroa
S
cubrirla, prevenir á algunos individuos de una '
para que los denlas no descubriesen su origen: hé
1
otra comision, y depositar en sus manos el dinero.
aquí lo que en realidad habia sin que en todo
Robespierre envió á Chahot á. la junta de seguri
hubiese nada de estraordinario ni necesitase una
dad general, que mandó prender por la noche del
maquinacion profunda.
47 de noviembre á los diputados referidos. Julien
Queriendo sobreponerse á todos los partidos la
de Tolosa logró escaparse, y únicamente se echó
junta de salvacion pública, resolvió intimidados y
mano á Bazire, á Deiaunav y á Chabot.
humillarlos, y procuró demostrar al efecto, que
El descubrimiento de tan vengonzosa trama
todos ellos eran cómplices del estrangero. Robes-
causó grandes rumores y confirmó todas las '
pierre habia anunciado ya una faccion de esta es-
lumnias que se dirigían los partidos unos contra
pecie, á la cual su ánimo desconfiado no dejaba de
otros. Se dió mas crédito que nunca á la sospecha
dar crédito, y como la faccion turbulenta hacia
de una faccion estrangera que seducia á los pa-
resistencia á la autoridad superior, y desacredi -
triotas, incitándolos a impedir la marcha de la re-
taba la revolucion , la acusó de que era cómplice
volucion, los unos con intempestiva moderacion,
de la faccion estrangera ; pero nada de esto dijo
los otros por una exaltacion loca, por continuas
contra la moderada, antes bien la defendió , como
infamaciones, y con una profesion odiosa de ateis-
hemos visto en la persona de Danton. Pero si to-
mo. Y sín embargo, ¿qué realidad habia en todas
davía contemporizaba con ella, era porque nada
estas suposiciones? Por una parte , hombres me-
habia hecho hasta entonces que se opusiera á la
nos fanáticos, mas propensos a compadecerse de
marcha de la revolucion, y por que no forntaba un
los vencidas, y mas susceptibles por esta misma
partido tenaz y numeroso, como los antiguos gi-
razon de ceder al atractivo del placer y de la se-
rondinos, sino que se componia cuando mas de al-
duccion; por otra hombres mas fu ribundosy cie-
gunos individuos aislados que desaprovechaban las
estravagancias ultra-revolucionarias.
b0.os
escudándose con la parte baja del pueblo,
•
persiguiendo con sus acusacionesá los que no par-
Tal era la situacion de los partidos y la políti-
ticipaban de su fanática estupidez, profanando los
ca de la junta de salvacion pública respecto de ellos
en
antiguos objetos del culto Sin miramiento ni de-
frimario, año II (diciembre de 1793.1 Mientras
cencia, y en medio de ambos partidos unos ban-
que con tanta fuerza se servia de su autoridad
.iueros que se aprovechaban de cualquiera crisis
acababa de completar en el interior la máquina del
para sus ajiotages; cuatro diputados entre setecien-
poder revolucionario, desplegaba igual energíapor
tos cincuenta que se dejaban seducir y se hartan
fuera, y aseguraba el triunfo de la revolucioncon
distinguidas victorias.
cómplices en celos agiotages, finalmente, algunos
FRANCESA.
375
enemigo. El pais de los Vosgos estaba muy impre-
sionado aun en el sistema feudal, y los sacerdotes v
los nobles conservaban en el un grande influjo; era
poco emito la lengua francesa, y apenas hablan
CAPITULO V111.
penetrado alli las nuevas ideas revolucionarias;
muchos Ayuntamientos ignoraban los decretos de
la Convencion ; algunos carecian de i untas revolu-
Fin de la campaña de 1793.—Maniobra de noche en los Vosgos.
Retirada de los austriacos y prusianos. Levantamiento del sitio
cionarias , y en casi todos vagaban impimemente
de Landath—Operaciones en el ejército de It alia. —
los emigrados Los nobles de la Alsacia habian se-
Sitie. to-
nta de Tolon por el ejército republicano.—Ultimas acciones y
guido en masa al ejército de Wurmser, esparcién-
reveses en los Pirineos.—Eseursion de los vendeanos al otro la-
dose desde Wissemburgo hasta las inmediaciones,
do del Loira. Numerosos combates: Perdidas del ejército repu_
de Strasburgo, en cuyo último punto se habla for-
blicano.—Derrota de los vendeanos en el Mano , y su completa
mado el complot para entregar a Wurmser la pla-
destruceion en Savenay.—Ojeada general sobre la campaña
za. La junta de salvacion pública envió alli inme-
de 1793.
diatamente á Lehas y á. Saint-Just , para que ejer-
ciesen la dictadura acostumbrada de los comisio-
nados de la Convencion. Nombró general del ejér-
Terminábase la campaña de 1793 del modo mas
cito del Mosela al jóven noche , que se habla dis-
brillante y feliz en todas las fronteras y por fin se
tinguido tautoen el sitio deDun kerque; saco del ocio-
habia adoptado en Bélgica el partido de entrar en
so ejército de las Ardenas una fuertedivision que se
cuarteles de invierno , á. pesar del plan de la junta
repartió entre los dos ejércitos del Mosela y del
de salvacion pública, que habla querido aprove-
Rin, é hizo por fin que se procediese á alistamien-
charse de la victoria de Watignies para envolver
tos generales en todos los departamento-
al enemigo entre el Escalda y el Sambra. De modo
tos,
s inn
dirigiéndolos contra Besaozon. Estos nuevos"
que en este punto no habian variado los aconteci-
mientos, quedándonos las ventajas de Watignies.
l
alistamientos ocuparon las plazas fuertes,
guarniciones se trasladaron a la linea. Sislibt-lJloasst.
Mucho mas se habia prolongado la campaña en
desplegó en Strasburgo toda su firmeza é inteli-
el Rin con motivo de la pérdida de las lineas de
gencia, é infundiendo temor á los mal ntenciona
Wissemhurgo, atacadas en 13 de octubre (22 de
dos, envió á una comision militar á los sospechosos
vendimiarlo). Quería la junta de salvacion pública
de haber querido entregará.
Stras nirgo, y los hizo
recobrarlas á toda costa , y alzar el sitio de Lau-
llevar al cadalso.
vigora genera-
dan , como se habia levantado el de Dunkerque y
exigiendo diariamente
les y soldados, do_ diariamente ataques en
Mauheuge, y el estado de nuestros departamentos
3ta
toda la
nev al
apiaeuratequ:e se ejercitasen nuestros quin-
del Rin era un motivo para apresurarse y alejar al
tos,
como inexorable , él mismo iba
376
REVOLUCION
FRANCESA.
377
á las filas 'y participaba de todos los peligras de la
en la vertiente oriental , casi a la altura de
guerra. Grande era el entusiasmo que se habla
peñado
na
apoderado del ejército y soldados , ardiendo en la
st rasburgo, Brunswick en la occidental se hallaba
á espaldas de Wissemhurgo, y casi a la altura de
esperanza de recobrar el terreno perdido •su
,
bino
Landau. noche habia seguido muy de cerca á
era : Landurr ó lec =cric!
Brunswick en su movimiento retrógrado, y despues
La verdadera maniobra qne debía ejecutarse en
de haber intentado inútilmente cercarle en Bisin-
esta parte de la frontera , consistía como antes ea
en, y aun adelantarle en Kayserlautern , formó el
reunir los dos ejércitos del Rin y del Mosela, y
g
proyecto de atacarle en este último punto , por
operar en masa por una vertiente sola de los Vos-
grande que fuese el impedimento del terreno. llo -
gos. Para eso era menester recobrar los pasos que
che tenia cerca de treinta mí! hombres, y se batió
cortaban la línea de !as montañas, y que habiamos
el 28, 29 y 30 de noviembre; pero los pinitos eran
perdido desde que Brunswick se 'labia dirigido al
tan desconocidos y poco practicables , que el pri-
entro de los Vosgos , y Wurmser bajo las mura-
mer día se halló comprometido el general Ambert
llas de Strasburgo. Formó la junta su proyecto de
que mandaba la izquierda , mientras noche en el
apoderarse de la misma cordillera para separar á
centro trataba de buscar el camino. Al siguiente
los prusianos de los austriacos, y se encargó de lle-
día se encontró noche solo á la vista del enemigo,
var á efecto este plan al jóven noche lleno de ge-
mientras que Ambert andaba perdido por las mon-
nio y de valor , el cual hizo esperar resoluciones
tañas. Gracias á la aspereza de aquel sitio , á su
mas esforzadas en sus primeros movimientos á la
fuerza, y á la ventaja de su posicion, obtuvo Bruns-
cabeza del ejército del Mosela.
•ick un completo triunfo. No perdió mas que unos
Para asegurar los prusianos su posicion, halan
doce hombres, y noche se vid obligado á red rarse con
intentado apoderarse por sorpresa del castillo de
pérdida de tres mil próximamente; pero no se de-
Bitehe, colocado en el mismo centro de los Vosgos;
sanimó, y fué á rehacerse á Pirmasens , Hornbach
pero se frustró esta tentativa por la vigilancia de la
y á Dos Puentes. noche aunque desgraciado , no
guarnieionqueacudió átiempo á las murallas; y bien
habia dejado de mostrar un atrevimiento v resolu-
fuese porque Brunswick quedase un poco descon-
cien que asombraron a los representantes `V al ejér-
certado con el mal éxito de aquella empresa, bien
cito. La junta de salvacion pública, que desde que
porque temiese la actividad y resolueion de Iloo,he,
entró Carnet, era bastante ilustrada para ser justa,
acaso tambien porque se hallase descontento de
y severa únicamente contra la falla de celo , le es-
Wurmser, con quien no estaba de acuerdo, se re-
cribió las cartas mas satisfactorias , y elogió por
tiró primero á Bisingen , en la linea del Erbach , y
primera vez á un general batido. noche sin inti-
despues á. Kayserlautern en el centro de los Vos-
midarse un momento por su derrota, resolvió unir-
gos. No habia avisado á Wurmser de su movi-
se inmediatamente al ejército del Rin , para des-
miento retrógado ; y mientras este se hallaba eni-
truir á Wurmser; y este que habia quedado en Al-
378
REVOLUCION
FRANCESA.
379
sacia mientras Brunswick retrocedia hasta Kasser
preparó inmediatamente á recobrar á Wisserabur-
lautern, dejó descubierto su flanco d erecho..
—
go. Los prusianos y austriacos , concentrados á la
che envió sobre \\Verdt al general Taponnier
movimiento retrógado, se hallaban en
sazon por
doce mil hombres para romper la linea de los Vos--
ode sostenerse, y resolvieron tomar
gos, y arrojarse contra el flanco de Wurmser,
l
maeojofernim
sivsk
a el 16 de diciembre (6 de nivoso) el mis-
tras el ejército del Rin atacaria en masa su frente.
mo dia en que había resuelto caer sobre ellos el
'
Gracias á la presencia de Saint -Just, se hablar'
general francés. Los prusianos estaban en los Vos-
verificado frecuentes combates en todo el fin do
gos y alrededor de Wissemburgo; y los austriacos
noviembre y principios de diciembre , entre el
se estendian por delante del Lauter desde ,s
ejército del Rin y los austriacos. Comenzaba aquel
semburgo hasta el Rin. Si verdaderamente no se
á hacerse aguerrido, con el fuego diario que se ha-
hubieran decidido á tomar la iniciativa, no hubieran
cia bajo el mando de Pichegru. El cuerpo enviado
recibido el ataque por delante de las lineas , te-
á. los Vosgos por Boche halló mil obstáculos que
niendo á la espalda el Lauter ; pero resolvieron
vencer para penetrar en aquel pais; pero lo consi-
atacar los primeros , y los franceses , al avánzar
guió por fin , v molesté mucho á la derecha de
contra ellos, se hallaron al paso su vanguardia. El
Wurmser. 'dia. 22 de diciembre (2 de nivoso)
general Desaix, que mandaba la derecha del ejér-
marchó Iloche en persona, atravesando las monta-
cito del Rin, se encaminó al Lauterburgo. El ge-
ñas, y se presentó en Werdt sobre la cumbre de la
neral Michaud se dirigió hacia Schleithal; el centro-
vertiente oriental; derrotó la derecha de Wurmser,
atacó á 1•.)5 austriacos colocados en el Geisberg , y
le cogió muchos cañones, é hizo crecido
la izquierda penetró en los Vosgos para envolver
número de
prisioneros. Viéronse entonces los austriacos pre-
á los prusianos. Desaix se apoderó de Lau terbur-
cisados á dejar la linea del Motter, y pasar prime_
go, Michaud ocupó á Schleithal, y el centro, agro
ro
Ilando á los austriacos , les llevó desde Geisherg
á Sultz, y despues el 2.í. de Wissemburgo , so-
bre las mismas lineas del Lauter. Su retirada se
hasta el mismo Wissernburgo. La ocupacion mo-
hacia confusa
mentánea de esta última plaza porfia ser fatal á los
v desordenadamente , y los emigra-
dos y nobles d 'e la Alsacia, que habian acudido pa-
coligados, y estaba ya mu y próxima ; pero Bruns-
ra seguir á Wurmser , huían con la mayor preci-
wick, que se hallaba en er Prgeonnier, acudió allá
pitacion. Familias enteras cubrían el camino pro-
y contuvo á los franceses con mucha firmeza. Em-
curando escaparse; y ambos ejércitos, el prusiano
prendieron entonces los austriacos su retirada con
menos desórden; pero al dia siguiente ocuparon los
y el austriaco, estaban mútuamente descontentos de
franceses las líneas de Wissemburgo. Los austria-
Ir, a y udándose mu y poco contra un enemigo lleno
cos se replegaron á Gemersheirn y los prusianos á
de valor v de entrisiasmo. Se habian reunido los
Bergzabern =Los soldados franceses avanzaba n siem-
dos ejércitos del Rin y del Mosela. Los represen-
pre gritando Landau ó la muerte!
tantes dieron el mando en gefe á Boche, que
y los austriacos
se
380
REVOLUCION
FRANCESA.
381
se dieron prisa á volver á pasar el Rin, sin querer
mantenerse ua dia en la orilla izquierda, y sin d
ó cuatro mil hombres , y no pasó de ¡sola, deteni-
do repentinamente por un ligero contratiempo,
tiempo á los prusianos para llegar á Maguncia. ar
Le-
vantóse el sitio de Landau, y los franceses inverna-
volviend o á los Altos Alpes, sin llevar adelante es-
ta tentativa. Tales hablan sido las insignificantes
ron en el Palatinado. Poco despues los dos genera
les coligados se disputaron sus opuestas relacione;'
operaciones del ejército de Italia.
Un interés mas grave llamaba la atencion ha-
Brunswick presentó su dimision á Federico Gni
cia Tolon, cura plaza ocupada por los ingleses y
]termo. De modo que en esta parte del teatro de la
españoles. les aseguraba un punto de desembarco
guerra habiamos recobrado gloriosamente nuestras
fronteras , á pesar de las fuerzas reunidas de Pru-
en el Mediodia, y una base para intentar una inva-
sion. Importaba, pues, á la Francia, recobrarla
sia y Austria.
cuanto antes, y al efecto habla dado la junta las
El ejército de Italia no habia emprendido ope-
racion alguna importante y permauccia á la dein-
órdenes mas activas, pero faltaban enteramente los
materiales para el sitio. Carteaux, despues de ha
siva desde su derrota del mes de junio. Ea el de
ber rendido á Marsella, habia desembocado con
setiembre, riendo los piamonteses atacado á Tolon
siete ú ocho mil hombres por las gargantas de
par los ingleses, pensaron aprovecharse por fin de
Olhioules, apoderándose de ellas despues de un pe-
esa circunstancia, que podia producir la ruina del
queño encuentro, y fijándose en la misma desem-
ejército francés. El mismo rey de Cerdeña se pre-
bocadura de estas gargantas á la vista de Tolon; el
sentó al teatro ele la guerra, y resolvió para el dia
general Lapoype, destacado del ejército de Italia
8 de setiembre un ataque general contra el campa-
con unos cuatro mil hombres, se habia situado en
mento francés. El modo mas seguro de obrar con-
el lado opuesto, hácia Solliés y Lavalette. Coloca-
tra los franceses hubiera sido ocupar la linea del
dos asi ambos cuerpos franceses, el uno hácia el
Var que separa á Nizade su territorio, porque asi
Oeste y al Este el otro, se hallaban tan distantes
se hubieran apoderado de todas las posiciones que
que apenas se dcscubrian, y no poclian prestarse
habian tomado al otro lado de aquel rio , y se les
ningun auxilio. Con alguna mas actividad que hu -
hubiera obligado á evacuar el condado de Niza, y
hieran tenido los sitiados, les habrian podido ata-
tal vez á deponer las armas. Pretirióse no obstan-
car aisladamente y destruirlos uno tras otro, pe-
te atacar inmediatamente su campamento; ataque
ro felizmente solo pensaren en fortificar la plaza y
que ejecutado con cuerpos sueltos, y por diversos
guarnecerla. Hicieron desembarcar ocho mil es-
valles é la vez, no salió bien; por lo cual, nada sa-
pañoles, napolitanos y piamouteses , y dos regi-
tisfecho el re y de Cerdeña se retiró inmediatamen-
mientos ingleses procedentes de Gibraltar, por lo
te á sus estados. Casi por la misma época resolvió
que ascendia la guarnicion á catorce ó quince mil
el general austriaco Dewins apoderarse por fin del
hombres. Perfeccionaron todos los puntos de de-
Var; pero no ejecutó su movimiento sino con tres
fensa, armaron todos los fuertes, especialmente los
382
REVOLUCION
FRANCESA.
383
de la costa, que protegian la rada donde anclaban
pet, á quien se átribuia la toma de Lyon; mas este
sus escuadras, y se dedicaron especialmente
fue reemplazado al punto por Dugommier, que era
ha-
cer inaccesible el fuerte de Eguillette
situado
ocho mas práctico y muy valiente. Se reunieron
la estremidad del promontorio que cierra la radan
vein te y ocho ó treinta mil hombres, y se (lió ór-
interior ó pequeña rada, dejando su acceso tan su.
den para terminar el sitio antes que se acabase la
mamente arduo, que la Ilamanan en el ejército el
c
pequeño Gibraltar. Los marselleses y todos los pro_
an1P,oaila.
D rimero que se hizo fué estrechar la plaza,
venzales, refugiados en Tolon se emplearon en las
y establecer baterías contra los fuertes, hallando-
obras, y mostraron el mayor celo; empero no podía
Se el general Lapoype , siempre al levante, y el
durar la armonía en lo interior de la plaza porque
eneral en gefe Dugommier al poniente y delante
g
r
la reaccion contra la Montaña había hecho renacer
de 011ioules como encargado del ataque principal.
en ella todas las facciones. Habia republicano.s
La junta de salvacion pública había hecho que la
realistas de todas clases, y los mismos aliados do
de fortificaciones redactase un plan de ataque en
estaban muy acordes. Los españoles miraban re-
regla, y el general reunió un consejo de guerra pa-
sentidos, la superioridad que afectaban los ingle-
ra discutir el plan enviado de Paris. Este plan es-
ses v se recelaban de sus intentos. Aprovechando
taba muy bien concebido, pero se presentó otro
el álmirante Boode aquella desunion , dijo que
mas á propósito en aquellas circunstancias, y que
pues no podian entenderse, no debia por el pronto
debía dar resultados mas prontos.
proclamarse autoridad ninguna y aun impidió la
Hallábase en el consejo de guerra un oficial
salida de una di putacion, que los de Tolon querian
jóven que mandaba la artilleria en ausencia del
enviar al conde de Provenza, para decidirle á que
gefe de esta arma; se llamaba Bonaparte , y era
pasase á la plaza en calidad de regente. Desde en-
natural de Córcega. Fiel á la Francia, en la cual
tonces pudo adivinarse la conducta que observarian
recibió su educacion, se había batido en Coreen
los ingleses,
por la causa de la Convencion contra Paoli y los
V conocer cuán ciegos y culpables
ingleses, y pasó despues al ejército de , sir-
eran los que . habian entregado Tolon á los mas
crueles enemigos de la marina francesa.
viendo delante de Tolon. Manifestaba mucha inte-
Los republicanos no podian esperar recobrar á
ligencia, suma actividad, y dormía siempre al la-
Tolon con las fuerzas que por entonces tenían, y
do de los cañones. Apenas vió aquel jóven la plaza
le ocurrió una feliz idea y la propuso al consejo de
en esta atencion aconsejaban los representantes
guerra, El fuerte de Eguillette, llamado el
que retrocediese el j
eército, (letras del Durante, y
peque-
no Gibraltar, cerraba la rada en que fondeaban las
esperase la estacinn siguiente. Pudiendo no obs-
escuadras coligadas, y ocupando aquel punto , va
tante disponerse de nuevas fuerzas con la toma de
no podian los buques permanecer sin esponerso
Ivon, se dirigieron á Tolon tropas y materiales.
-
ser abrasados: tampoco podian evacuarla dejaLdo
S.istituyóse ea lugar de Carteaux al general Dop-
384
BEVOLUCION
FRANCESA.
385
una guarnicion de quince mil hombres sin con-1u
para convencerse, fué herido en la mano y cogido
en el barrano mismo por un sargento. En aquel
-
nicaciones, sin recursos y Cspuestas tarde ó tem,
c
prano á deponer las armas; era pues de suponer,
Dugom
mier, que habia mandadó tocar
que si llegaba á quedar el fuerte de Eguillette
la' en el campamento , reuma sus soldados
,i0.nesuLelrilate
poder de los republicanos, tanto las es
situaba entre la batería y la pla-
cuadras co-
para atacar, y se
mo la guarnicion se decidirían á evacuar la ciudad.
rm
za- entonces os ingleses, temiendo verse cortados
de manera que aquel fuerte constituía la llave ci
'
se retiraron, despues de haber perdido á su gene-
la plaza, pero era casi inaccesible. Ei jóven Bona-
ral, y sin haber podido libertarse de aquella fatal
parte sostuvo constantemente su opinion como mas
batería.
acomodada á las circunstancias y logró que se
Este suceso alentó estraordinariamente á los si-
adoptase.
tiadores, á infundiendo nuevo desaliento en los si-
Empezóse por estrechar la plaza: B
tiados. Llegó la desconfianza de los últimos al pun-
onaparte á
favor de algunos olivos que ocultaban á sus arti-
to de decir . que el general O' liara se halda dejado
lleros, hizo colocar una batería inmediata al fuerte
prender para vender Tolon á los republicanos; mas
Malhosquet, uno de los mas importantes, entre los
estos que querian tomar la plaza y no tenia') me-
que rodeaban á Tolon. Una mañana estalló de re-
dios de conseguirlo, se preparaban al peligroso ata-
pente esta batería ysorprendió á los sitiados , eme
que de Eguillette, contra el que hablan arrojado
no creían se pudiesen colocar piezas tan próximas
va muchas bombas, y querían demoler las defensas
al fuerte. El general inglés O' liara, que mandaba
con piezasde á veinte y cuatro; últimamente resol-
guarnicion, resolvió hacer una salida para des-
vióso el asalto el dia 48 de diciembre (28 de filma-
tru' ir la batería y clavar los cañones. En efecto, el
rio) para media noche. Debia efectuarse mn ataque
dia 30 de noviembre (i 0 de frimario) salió al frente
simultáneo por el lado del general Lapos pe contra
de seis mil hombres; se introdujo de repente en los
el fuerte de Faron y principiaron los republicanos
á media noche en medio de una horrible tempestad_
puestos republicanos; se apoderó de la batería y
Los soldados que guardaban el fuerte estaban reti-
empezó inmediatamente á clavar las piezas. Feliz-
rados á distancia conveniente para resguardarse
mente se hallaba cerca de allí con un batallón el
de las bombas y halas y los franceses esperaban,
jóven Bonaparte, y marchando por un barranco
llegar antes de ser sentidos; pero se hallaron al
que conducia á la misma batería, se situó sin rui-
pie del cerro con tiradores enemigos v se trovó el
do alguno en medio de los ingleses, y mandando
combate. La guarnicion del fuerte acudió al ruido
hacer fuego de repente, los llenó de la mayor sor-
de la fusileria á la muralla, y abrasaba á los asal -
presa con aquella súbita aparicion. Áchnirado el
tadores; retrocedieron estos, volvieron á car ü ar de
general O' liara, creyó que eran sus soldados los
r
nuevo y un jóven capitan de artillería llamado Mui-
que se engañaban y se hacino fuego unos a otros;
ron, aprovechándose de la desigualdad del terreno
y adelantándose entonces hacia los republicanos
Biblioteca popular.
T.
457
386
REVOLUCION
F RANCE SA
387
logró tomar la altura sin haber perdido mucha
gente. Llegó al pie del fuerte, se arrojó por
de indignacio n á los republicanos , que veian
p .
Loa
abrasarse la escuadra sin poder salvarla. Mas de
tronera, sigu:éronle sus soldados y penetrando en
veinte mil personas, entre hombres, mugeres, an-
la batería, se apoderaron de los cañones, é ¡lime_
cianos y niños, cargados con lo mas precioso que
diatamente del fuerte mismo.
tenian, se presentaron inmediatamente en el mue-
?Libia presenciado esta accion y comunicado á
lle tendiendo los brazos hacia las escuadras, é im-
las tropas el may or denuedo, el general Dugoin_
plorando favor para librarse del ejército victorioso,
raier, los representantes Salicetti Robespierre
pues todas ellas constituian las familias provenza-
jóven, y el comandante de artilleríaBonaparte. No
les, que mas se habían comprometido en la asona-
fué menos dichoso Ci ataque por parte del general
da de las secciones en Aix, Tolon Y Marsella. Ni
Lapoype, que tomó uno de los reductos del fuerte
una sola chalupa se presentaba en el mar para so-
Faron.
correr a estos imprudentes franceses que habían
Luego que se ocupó el fuerte Eguillette , se
depositado su confianza en estrangeros, entregán-
apresuraron los republicanos á colocar los cañones
dolos el primer puerto de su patria. Sin embargo el
de modo que abrasasen la escuadra; mas los in gle-
almirante Lanera, mas humano , mandó echar al
ses no les dieron tiempo, pues se decidieron inme-
mar las lanchas, y recibir en la escuadra española
diatamente á evacuar la plaza para no correr mas
á todos los refugiados que cupiesen en ella. Enton-
tiempo por el riesgo de una defensa ardua y aven-
ces el almirante Hood, no atreviéndose á despre-•
turada. Antes de retirarse resolvieron quemar el
ciar este ejemplo, ni á prescindir de las impreca-
arsenal, los astilleros y los navíos que no podian
ciones que contra él se lanzaban , ordenó despues
llevarse, y el 18 y 19, sin decir una palabra al al-
aunque muy tarde, recibir a los toloneses. Preci-
mirante español, sin advertir siquiera á la pobla-
pitáronse furiosos en las lanchas aquellos infelices,
cion comprometida que la iban á entregar á los
y en medio de la confusion cayeron algunos al mar
vencedores montañeses , dieron Orden para eva-
v otros quedaron separados de sus familias. Alli
cuarla. Cada navío inglés se abasteció sucesiva-
habla madres que buscaban á sus hijos , esposas ó
mente en el arsenal, y despues quedaron evacua-
hijos, á sus maridos ó padres, andando porel mue-
dos todos los fuertes escepto el de Lamalgue, que
lle al resplandor del incendio. Para mayor desgra-
debia ser el último. Hicieron con tal celeridad la
cia acudieron en aquel terrible momento varios
evacuacion, que dos mil españoles, avisados muy
malhechores que aprovechándose del desórden pa-
tarde, y que se hallaron fuera de los muros, solo
ra robar, se arrojaron sobre aquellos desgraciados,
se salvaron por milagro. Al fin se dió órden de in-
é hicieron fuego, gritando: aqui están los republi-
cendiar el arsenal, y de repente se vieron veinte
canos: entonces aterrada toda aquella multitud se
navíos ó fragatas ardiendo en medio de larada, lle-
precipita, se confunde, v por huir mejor, lo alma-
nando de desesperacion á los infelices habitantes,
(lona todo á los autores de la estratagema.
388
REVOLUCTON
FRANCESA.
389
Entraron por fin los republicanos,encontm
ron la ciudad medio desierta, y con parte del ma-
carretera de Bellaguardia. Llenos
agrarrddai
umdioenl
terialde la marina destruido. Felizmente los 01-
to los representantes Fabre y Gaston,
a
leotes hablan contenido el incendio, é impedido
que se atacase al campamentosdpeirloiisleeoss-.
pqsiero
eurio,n.
que se propagase. De cincuenta y seis buques
les, para echarlos al otro lado de los Pirineos;
no
paño
quedaron mas que siete navios, y once fragátas.
fue i nfructuoso el ataque, y solo produjo un
los denlas habían sido arrebatados ó quemados poi
inutil rierraniamiento de sangre.
los ingleses. A. los horrores del sitio y evacuacion
lin •aciente Fabre por intentar alguna empresa
se siguieron muy pronto los de la venganza l'evo.:
de nombre, ideaba hacia mucho tiempo, marchar
lucionaria;—despues referiremos los desastres de
al otro lado de los Pirineos para obligar a retro-
esta ciudad criminal y desdichada. La toma de To•
ceder á los españoles, habiéndose persuadido de
Ion causó una alegría estraordinaria, y produjo
que el fuerte de Rosas podia tomarse con un ata-
tanta sensacion como las victorias de Watignies
que brusco ; por lo cual, segun sus deseos, y con-
la toma de Lyon, y el levantamiento del sitio de
tra la opinion de los generales, se dirigieron tres
Laudan. Entonces ya no se temía que los ingleses
columnas, al otro lado de los Pirineos para reunir-
apo y ados en Tolon, introdujesen en el Mediodia la
se en Espola; pero débiles y desunidas, no pudie-
destruccion y el desórden.
ron juntarse, y fueron batidas v arrojadas á la cor-
No con tanta felicidad se habla terminado la
dillera con pérdida onsiderabl. Esto habia acon-
campaña en los Pirineos; mas á pesar de muchos
tecido en octubre; y en noviembre, las tempesta-
reveses y de una notable impericia de parte de los
des, poco comunes en esta estacion, aumentaron
generales, solo hablamos perdido la línea del Tech,
los torrentes, interrumpieron las comunicaciones
quedándonos todavia la del Tet. Despues del des-
de los varios campamentos españoles, y los pusie-
graciado combate de Truillas, dado el 22 de se-
ron en el mayor peligro. •
tiembre (1. 0 de vindeinario`, contra el campamen-
Ocasion era esta para vengarse de ellos por las
ll
to español, en que Dagobert había mostrado tanto
pérdidas que nos hablan causado. Para repasar el
valor y serenidad, Ricardos en vez de marchar
Tech, solo les quedaba el puente de Ceret, per-
•avanzdndo, habia por el contrario retrocedido al
maneciendo inundados hambrientos en la orilla iz-
Tech. La reconquista de Villafranca, y el refuer-
quierda á merced de ros franceses; pero nada se
zo de quince mil hombres enviado á los republica-
hizo de lo que debla hacerse. El general Turreau
nos, le habían decidido á este movimiento retró-
sucedió al general Dagobert, y al primero el ge-
neral Doppet. El ejercito estaba desorganizado, se
grado. Despues de haber levantado el bloqueo de
batió flojamente en las inmediaciones de Ceret, se
Collioure v de Portvendre, se habla dirigido al
perdió el campamento de Saint-Ferreol,
campanamito de Boulou, entre Ceret y Ville-Lon-
y Ricar-
dos se vió de esta manera libre del °
gue, y desde allí vigilaba sus comunicaciones,
peli r, io de su
situacion. Presto supo él vengarse con mas habi-
360
394
DEVOLUCION
FRANCESA.
lidad del peligro en que se había hallado, Pues
seguir dirigiendo su triste destino. Demos
cayendo el de noviembre (17 de br
poder
umario)
visto que en la víspera de la batalla de Chollet en-
9
bre una columna francesa compuesta de diez áSo_
unto deor V a-
vió un destacame nto que ocupase el p
hombres, que estaba acorralad
los
a en Villalonga
o
rade sobre el Loira; punt) mal guardad por
orilla derecha del Tech, entre el rio, el mar y
republicanos, y tornado en la noche del 16 al 17.
Pirineos, la deshizo y la puso en tal d esórden, qu-
Perdida la batalla, pudieron los vendeanos atrave-
no pudo reunirse hasta llegar á Arjelez• Ricardo:
sar sin temor el rio con el ausilio de algunos bar-
hizo atacar poco despues á la division de Delatre
cos dejados en la orilla y al abrigo del cañon re-
en Colliouvre, se apoderó de esta plaza, de Port-
publicano. Habiendo hasta entonces existido el
vendre v de San-Telmo, y nos lanzó enteramente
riesgo en la orilla izquierda, no habia pensado el
al otro lado del Tech, terminándose la campaña en
gobierno en defender la derecha; de modo que to-
los últimos dias de diciembre. Los e spañoles se
das las ciudades de Bretaña estaban mal guarda-
acuartelaron en la orillas del Tech ; los franceses
das, y los destacamentos de guardias nacionales
se acamparon alrededor de Perpiñan y en las ri-
que andaban diseminados por una y otra parte, no
beras del Tet; v aunque nosotros habiamos perdi-
podían contener álos vendeanos, sino huir en cuan-
do algun terreno, no era tanto como debla temerse
to se acercaban; avanzaron estos sin obstáculos, y
despues de tales desastres. Por lo demas, era la
atravesaron sucesivamente á Cande, á Chatean-
única frontera en que no se habia concluido la
Gonthier y á Laval, sin hallar resistencia alguna.
campaña gloriosamente para las armas de la repú-
Entretanto el ejército republicano ignoraba la
blica. Por el lado de los Pirineos occidentales, se
marcha que habian seguido, su número y sus pro-
!labia guardado recíproca defensiva. En la Vendée
yectos, y aun hubo momentos en que los creyó des-
habla habido nuevos y terribles combates, con gran
truidos, como habian :escrito los representantes á
ventaja para la república, pero con gran pérdida
la Convencion. Únicamente Kleber, que mandaba
para la Francia, que solo vela en ambos lados fran-
siempre el ejército bajo el nombre de Lechelle,
ceses que se degollaban unos á otros.
creia lo contrario, y se esforzaba en reprimir una
Batidos los vendeanos en Chollet el 17 de octu-
peligrosa confianza. Súpose efectivamente luego,.
bre (26 de vendimiarlo); se habian arrojado, como
que losvendeanos, lejos de hallarse destruidos,
tiernos visto, á la orilla del Loira en numero de
formaban en la columna fugitiva el número de
ochenta mil personas, hombres, mugeres, niños y
treinta b cuarenta mil hombres armados, y en dis-
ancianos. No atreviéndose á volver al pais ocupa-
posicion de combatir. Reuniese al punto un con-
do por los republicanos, ni pudiendo sostener la
sejo de guerra, y como no se sabia si los fugitivos
campaña con un ejército victorioso, pensaron en
se dirigían á Angers ó á Nantes, si marcharían á
trasladarse á Bretaña y seguir los planes de Bon-
Bretaña, ó irian1 bajo L
.iajo Loira a reunirse con
champs, cuando este jóven héroe 'labia muerto sin
Charette, se decidió el
ro que se dividiese el ejército;
Jim
392
IIEVOLUCION
FILA CESA.
393
que una parte de él, al mando del general lIaxo
fuese á hacer frente á Charette, y á re,,obrar
che, y de que quedaban seis leguas . de camino pa-
Noirmoutiers; que otra parte, al mando de Klebra
llegar a Laval, trató de marchar lnmediatamen—
e. En vano se esforzó Beaupuv, tan valiente como
ocuparia el campamento de Saint-George junto'
la
él pero mas cuerdo, en darle á conocer el peligro de
Nantes;finalmente, que el resto pernia.neceria
atacar al ejército vendeano de noche, á tanta dis-
ea Ange'rs [>ara cubrir este punto y observar la
tancia dzI cuerpo del ejercito, y con tropas va can-
marcha del enemio. Sin duda, é t ener mas noti-
sadas; Westermann era mas antiguo en el mando
cias, hubieran comprendido que convenia perma-
é hizo que prevaleciese su opinion, poniéndose en
necer unidos en masa, y marchar sin perdida de.
marcha inmediatamenle. Llegaron a Laval á me-
tiempo persiguiendo á los vendeanos, habiendo si-
dia noche, y Westermann envió un oficial para re-
do fácil dispersarlos y destruirlos enteramente ea
conocer al enemigo; mas este, llevado de •su ardor,
el estado de desorden y espanto en que se hallaban.
dió una carga en vez de hacer un reconocimiento
pero se ignoraba la direccion que hablan tomado:
y
'y arrolló rápidamente las guerrillas. Esparcióse la
en la duda. el partido que hablan adoptado era
alarma en Laval, tocaron a rebato, se levantaron
sin embargo el mas prudente. En breve recibieron
todos los enemigos, y salieron á hacer frente á los
otras noticias, y supieron que los vendeanos ha-.
republicanos. Beaupuy , conduciéndose con su
Han marchado á Candé, á Chateau-Gonthier y á
acostumbrado denuedo, sostuvo animosamente el
Laval, v se resolvió persej, nirlos inmediatamente,
choque de los vendeanos; Westermann desplegó
alcanzarlos antes de queconmoviesen la Bretaña,
todo su valor, siendo de los mas porfiados el com-
Y. - se apulerasen de alguna ciudad grande, ó de al-
bate, que de suyo debía ser sangriento por la oscu-
ízun puerto del Océano. Los generales Vimeux v
ridad de la noche. Lavanyuardiarepublicana, aun-
Ilaxo quedaron en Nantes y en la baja Vendée;
que muy inferior en fuerzas, hubiera logrado, no
denlas del ejército se dirigió hacia Candé y Cha-.
obstante, sostenerse hasta el lin; pero la caballe,-
teau -Gonthier; Westermann y Beaupuv formaban
ria de Westermann, que no era siempre tan va-
la vanguardia; Chalhos, Kleber y Canuel manda-
liente como su gefe, se desordenó de repente, y le
ban cada cual una division, mientras Lechelle, le-
obligó á retirarse. Esta, siti embargo, gracias á
jos del campo de batalla, dejaba que dirigiese los
Beaupuv, se dirigió con bastante Orden hacia Cha-
movimientos Kleber, que merecia la confianza y
teau-Gonthier, , adonde llegó al dia siguiente el
admiracion del ejército.
cuerpo de ejército. Reunida alli el din 26 la van-
El 25 de octubre (h• de brumario) por la tarde,
guardia, estropeada por un combate inútil v san-
llegó á Chateau-Gonthier la vanguardia republi-
griento, el cuerpo del ejército cansado de lin lar-
cana, y el grueso de la fuerza llevaba una jornada
go camino, sin víveres, sin zapatos, y atravesando
de atraso. A pesar de hallarse Westermann muy
los lodos del otoño, Westermann y los representan-
fatigado y lo mismo sus tropas, de ser casi de no-
tes querían avanzar de nuevo; eéro Kleher se opu-
394
REVOLUCION
5
FRAINCESA.
39
so formalmente á hacerlo, consiguiendo no pasar
embargo lo desfavorable de esta posición, envió
de Villiers, que se hallaba á la mitad del camino-
á decir á Lechelle que mandase la division de
de Chateau-Gonthier a Laval.
Chalbos contra el flanco del enemigo con cuyo
Tratabase de concertar un plan para el ataque
movimiento no podía menos de desunirlo. Pero co-
de este pueblo situado sobre el Mayena. Marchar
mo aquella columna, estaba compuesta de los ba-
directamente por la orilla izquierda que ocupabin
tallones formados en Orleans y en Niort, y habia
era una imprudencia, como acertadamente lo hizo'
huido tantas veces, se dispersó antes de ponerse
observar Savarv, oficial muy distinguido, que m-
en marcha. Lechelle huyó el primero, y una gran
uela perfectamente el terreno. Los vendeanos po-
porcion del ejército que no se bada, le siguió ace-
dian ocupar fácilmente el puente de Laval, y sos -
leradamente llegando en cortos momentos hasta
tenerse en él contra cualquier ataque; y deIpues
Chatean-Gonthier, desdedonde no creyéndose aun
mientras el ejército republicano estaba imitilmen-:
seguros se refugiaron á Angers. Los valientes ma-
te amontonado en la orilla izquierda, podian des-
guncianos que nunca habia.n temido, se dispersaron
filar por la derecha, pasar el Mayena por su es-
por primera vez, y entonces se generalizó la derro-
palda,acometerle de repente. Propuso pues, di-
ta. Beaupuv, Kleber, Marceau y los representan-
vidir el ataque, y dirigir parte del ejército á la ori-
tes -Mediu y T arrean, hicieron esfuerzos increibles,
lla derecha, en cu y o lado no babia puente alguno
pero inútiles para detener á los fugitivos, y Beau-
que atravesar, ni 'presentaba la ocupacion de La-
puv que, recibió un balazo en el pecho, esclamó
val ningun obstáculo ; plan que aprobado parlas
cuando le llevaban a una cabaña: ,( Que me dejen
generales se adoptó por Lechelle. Sin embargo, al
aqui, y enserien mi camisa ensangrentada á mis
dia siguiente, este que salia á veces de su nulidad
soldados.» El valiente Bloss, que mandaba los gra-
para solo cometer desaciertos, envió una Orden
naderos, célebre por su estraordinaria intrepidez,
muy necia, y que estaba en contradiccion con la
se dejó matar al frente de ellos; y finalmente, par-
que habla aprobado el dia. antes. Prescribió, segun
te del ejército se detuvo en Lvoa-d' Angers, y la
sus acostumbradas expresiones, que marchasen
otra huyó hasta el mismo Angers. Todo el mundo
magestuosamente y en ?nava hacia Laval, desfilando
se hallaba indignado contra el cobarde ejemplo
por la orilla izquierda. Kleber y todos los genera-
que habla dado Lechelle huyendo el primero. Los
les se irritaron ; pero sin embargo les fué preciso
soldados lo decían á gritos; y al dia siguiente
obedecer. Salió Reaupuv el primero, y Kleber le
mientras la revista; los pocos valientes que habian
seguió inmediatamente. Todo el ejército vendeana
quedado en las lilas, todos maguncianos, gritaron;
se hallaba formado en las alturas de Entrames.
Muera Lechelle, viva Kleber Dubayétl que nos
Beaupuv empezó el combate; Kleber se estendió á
vuelvan. á Dubayeil Lechelle que ovó estos gritos
derechdé izquierda del camino, con objeto de ocu-
se incomodó mucho mas contra el'ejército de Ma:
par el mayor terreno posible; pero conociendo sin
guncia y los generales, curo valor le avergonzaba.
396
REVOLTICIoN
FRANCESA.
397
Viendo los representantes que los soldados no que_
miento, porque conocia lo peligroso que era el es-
rían mas á Lechelle, resolvieron susp enderle,
píritu de rivalidad y ódio entre la guarnicion de Ma-
y
oropusieron el mando á Kleber ; el cual lo rehusó
guncia y las domas tropas , y vela especialmente
porque no le acomodaba la situacion de un gene_
Cuán ventajoso era formar buenas cabezas de co-
ral en gele, siempre dominado por los representan_
lumnas con aquellos soldados que acertadamente
tes, por el ministro y por la pinta de salvacion
distribuidos, podían comunicar á todo el ejército su
pública, y accedió solo á dirigir el ejército en nem_
propia fuerza.
bre de otro. Dióse pues el mando á Chalbos, que
Iientras sucedia esto en Angers, viéndose los
era uno de los generales mas antiguos del ejército.
de la Vendée libres de los republicanos en Laval
y Lechelle, anticipándose al acuerdo de los repre-
sin que nadie se opusiese á su marcha , no sabian
sentantes, pidió su licencia diciendo que estaba
qué partido tomar, ni á qué teatro trasladar la guer-
enfermo y se retiró á Nantes, donde murió albur
ra. Dos igualmente favorables se presentaban, y
tiempo después.
vacilaban entre el estremo de Bretaña y el de Nor-
V iendo Kleber el lastimoso estado en que se
mandia. En el primero, donde reinaba e! fanatismo
hallaba el ejército, disperso parte en Angers y par-
atizado por sacerdotes y nobles, les hubiera reci-
te ea Lyoa-d' Angers, propuso la reunion de todo
bido con sumo gozo la poblacion; su suelo lleno de
él en el mismo Angers; darle algunos Bias de des-
quiebras y montañas, les hubiera suministrado me-
canso, suministrarle zapatos y ropa, y reorganizar-
dios mas fáciles de resistencia ; y por último , se
le enteramente. Adoptóse esta opinion , y se reu-
hubieran hallado á orillas del mar, y en comunica-
nieron en Angers todas las tropas. Lechelle no (la-
cion con los ingleses. El estreno de'Normandía ,
bia dejado de denunciar, al dar su dimisiou, al ejér-
península de Cotentin, se hallaba un poco mas dis-
cito de Maguncia. atribuyendo á. aquellos valientes
tante, pero era mucho mas fácil de guardar, por-
una derrota producida únicamente por su cobar-
que apoderándose de Port-Beil y San Cosme , la
día. Mucho tiempo hacia que infundia desconfian-
cerraban enteramente. Hallábanse all con la impor-
za esta tropa , par su espíritu de cuerpo , por su
tante plaza de Cherburgo, muy accesible por tier-
amor á sus generales, y por su oposicion al estado
ra para ellos, llena de ,provisiones de todo genero,
mayor de Sáunur. Los últimos gritos de
y especialmente [nos, a propósito para su comuni-
viva Da-
cacion con los ingle
bayel! muera Lechelle!, acabaron de comprometer-
s es; proyectos ambos que ofre-
la con el gobierno: y en efecto, la junta de salva-
cian grandes ventajas, y pocos obstáculos su eje-
cion pública espidió inmediatamente un decreto
cucion. Guardaba el camino de Bretaña únicamen-
te el
mandando que se disolviese y se intercalase con los
ejército de Brcst, encomendado á Rossinol,
demas cuerpos. Encargaron á Kleber esta última
y que constaba á lo menos de cinco ó seis mil ham-
bres mal organizados.
operacion, medida que aunque se dirigia contra el
y sus compañeros de armas, mereció su consenti-
El camino de Normandía estaba defendido por
398
REVOLUCION
FRANCESA.
399
el ejército de Cherburgo , compuesto de levanta—
de compañías ó batallones, sino que cada uno iba
mientos generales que se disolverían al primer ti_—
con quien quería, y los mas valientes estaban jun-
ro, y de solo algunos miles de hombres de tropa
tos, formando un cuerpo de cinco ó seis mil hom-
mal disciplinada que aun no había dejado á Caen.
De modo que los vendeanos no debian temer á flia.:
bre 's, dispuestos siempre á entrar en la lid los pri-
meros. Detras iba la tropa menos fuerte, á propó-
mino de estos dos ejércitos, y podian ademas evi-
sito solo para decidir de una victoria acometiendo
tar fácilmente su encuentro caminando con alguna
á los flancos de un enemigo, ya desordenado; y de.
celeridad; pero ellos ignoraban la naturaleza de los
tras de estas dos masas, caminaba en pelotones la
sítiosy no teman unsolooficial que pudiese decirles
gente propuesta á huir al primer tiro. Por tanto, los
lo que eran la Bretaña y la Normandía , ni cuales
treinta o cuarenta mil hombres armadas se redu-
las ventajas militares , ni las plazas fuertes , pues
cían en rigor á algunos miles de valientes, inclina-
creian por ejemplo que Cherburgo estaba fortifi-
dos siempre á batirse por temperamento. La falta
cado por la parte de tierra. No podian, pues, apre_
,de subdivisiones no dejaba formar destacamentos,
surarse ni instruirse en su marcha, ni hacer final-
destinar un cuerpo á tal ó tal punto. Seuian los
mente nada con acierto y exactitud.
unos a Larochejacquelein , los otros á. Stolfiet , y á
Su ejército aunque numeroso, se hallaba en las-
nadie mas , y era imposible dar órdenes , pues lo
timoso estado. Todos sus principales gefes habían
único que podía conseguirse , era que siguiesen á
muerto , ó estaban heridos ; Bonchamps habia es-
una señal cualquiera. Stofflet contaba solo con al-
pirado en la orilla izquierda, á d' Elbée le hahian
gunos paisanos apasionados , que comunicaban á
llevado herido á Neirmoutiers, y Lescure iba mo-
sus camaradas lo que él queda, y apenas se conta-
ribundo detras del ejército con un balazo ea la fren-
ban doscientos malos ginetes, y unas treinta piezas
te. Larochejacquelein era el único que quedaba, y
de canon mal servidas y acondicionadas. Los ba-
á quien hablan dado el mando general, teniendo á
gajes entorpecían la marcha ; las mugeres v an-
Stofflet, por segundo. Precisado el ejército á mo-
cianos , procuraban resguardarse en medio de los
verse ya, v á abandonar su pais , hubiera debido
mas valientes, y llenando sus filas, estorbaban sus
desorganizarse; pero marchaba ea confusion como
movimientos. Empezaban tambien los soldados á
una horda, llevando en medio á las mugeres, niños
desconfiar de los oficiales, diciendo que querian lle-
v carrua g es. En un ejército ordenado, los valien-
gar al Occéano para embarcarse, y abandonar á los
tes, los cobardes, y los débiles , unidos unos
infelices paisanos que habían salido de su pais. El
con otros, permanecen necesariamente juntos y se
consejo , cuya autoridad era enteramente ilu-
sostienen mútuamente, bastando con que ha y a algu-
soria, se bailaba dividido; los clérigos se mos-
nos hombres animosos para que infundan su ener-
traban descontentos de los gefes militares; final-
gía á todos los demas ; pero aqui por el contrario,
mente nada hubiera sido mas fácil que destruir
ni se guardaban filas , ni se observaba la division
semejante ejército, si entre los republicanos hu-
400
REVOLUCION
FRANCESA.
401
biese habido menos desórden por el mando
Era pues , imposible que los v
zas en las alturas inmediatas, y bloquearon inútil-
endeanos conei
nente la parte superior del muro y casas de la ciu-
biesen ni ejecutasen plan alguno. Veinte v seis dil;
z
hahian trascurrido desde que dejaron
dad. Por la noche se esparcieron, abandonando el
el Loira
arrabal, donde les molestaba mucho el fuego de la
nada absolutamente binan hecho en tanto tieink
hasta que al lin resol viéronse á tomar una deterrni1.
plaza, y se fueron á buscar fuera del alcance de los
Cartones, alojamientos, víveres y lumbre principal-
nacion, no sin haber luchado antes con muchas y
mente, porque empezaban á sentir un frío intenso;
penosas incertidumbres. Decíanles por una parte
los gefes apenas pudieron detener en el arrabal á
que Renaes y San 'Mató estaban guardados por con-
algunos centenares de hombres para continuar el
siderables tropas; por otra que Cherburgo estaba
muy defendido por la parte de tierra ; y entonces
tiroteo.
Al cija siguiente conocieron mas palpablemen-
se determinaron á sitiara Granville, situada á ori-
te que no les era posible tomar una plaza cer-
llas del Occéano, entre la punta de Bretaña ylade
rada: pues aunque construyeron algunas baterías
Normandía; proyecto que tenia la ventaja de agro.
no produjeron la menor utilidad. Tirotearon de
Mimarlos á esta última provincia , que les habían
nuevo las empalizadas , pero no tardaron en que-
pintado muy fértil y abastecida. Dirigiéronse por
dar desanimados. , Uno de ellos imaginó aprove-
consecuencia á Fougeres , y aunque en el camino
charse de la marea, para atravesar la playa, y to-
se les reunieron quince ó diez y seis mil hombres
mar la ciudad por la parte del puerto; y ya se esta-
del alistamiento , se dispersaron sin tirar un tiro,
ban preparando á esta nueva tentativa, cuando los
Los vendeanos pasaron á Do! el 10 de noviembre y
representantes encerrados en Granville incendia-
el 12 á Avranches.
ron el arrabal, y los vendeanos se vieron precisados
El 14- de noviembre (24 de brumario) se enca-
entonces a evacuarle , y á tratar de retirarse. No
minaron a Granville, dejando en Avranches la mi-
volvieron á acordarse de la tentativa por la parte
tad de su gente y todos los bagages. Quiso hacer
del puerto, y al día siguiente se volvieron todos á
la guarnicion una salida ; pero la rechazaron , y se
Avranches para reunirse con el resto de su gente y
metieron detras de ella en el arrabal que está de-
con los bagages. Desde entonces fué estremado su<
lante de la plaza. La guarnicion tuvo tiempo de en-
desaliento, quejándose mas amargamente que nun.
trar v cerrar las puertas; pero el arrabal quedó en
ca, de los gefes que les hahian sacado de sus casas,
su poder, con lo que les era mucho unas fácil el ata-
y querian abandonarlos , pidiendo á gritos retroce-
que. Del arrabal pasaron á las empalizadas que
der al Loira. En vanó Larocliejacquelein , procuró
acababan de construirse, y sin procurar quitar-
al frente de algunos valientes, hacer otra tentativa
las se contentaron con dirigir algunos tiros á la mu-
para introducirlos en Normandía; en vano se diri-
ralla, mientras desde ella les contestaban con balas
gió contra Ville-Dieu v se apoderó de él, pues ape-
y metralla. Al mismo tiempo colocaron algunas pie-
nas quisieron seguirle' unos mil hombres. Los res-
Diblioteea popular.
T. 11I, 458
402
REVOLUCION
FRANCESA.
4.03
Cantes volvieron á encaminarse hacia la Bretaña_
marchando á Pontorson por donde hablan llegaen
hacer otra cosa para guardar á Pontorson que ocu-
y se apoderaron del puente de Beaux, sobre el río
par un estrech o paso, atravesando un pantano que
5`elune, cuyo paso era indispensable para Ilepri
cubría
que no podia evitarse. Con tan
bria el pueblo,
Pontorson.
ventajosa posicion podía hacer que los vendeanos
Mientras esto sucedía en Granville , se baja
no adelantasen un solo paso; pero apenas descubrió
reorganizado en Angers el ejército r
al enemigo, cuando abandonó el desfiladero y mar-
epublicano •
no bien se pasó el tiempo preciso para
chó adelante. Animados los vendeanos por la toma
tomar -u4
poco de descanso , cuando se le condujo á Reunes
del puente de Beaux , le acometieron denodada-
para reunirle á los seis ó siete mil hombres del
mente, le obligaron á retroceder, y aprovechándo-
ejército de Brest , mandados por lelr
se del desórden de su retirada, se 'lanzaron tras él,
acordaron en un consejo de guerra, de
en el paso que atraviesa el pantano , y se apode-
A
sel
guir persiguiendo á la columna vendeana. Chalbos
raron asi de Pontorson, adonde nunca hubieran
que estaba enfermo, obtuvo permiso de r
'debido acercarse.
etirarse á
la espalda para atender a su salud, y Rossignol re-
Gracias á este error imperdonable, tuvieron los
cibió de los representantes , el mando en gefe del
vendeanos un inesperado camino. Podian marchar
Oeste y del de Brest, cuyo total ascendía á veinte
hacia Dol ; pero desde aquí tenían que dirigirse á
6 veinte y un mil hombres. Resolvióse que estos
Antrain , y arrollar el cuerpo del grande ejército
dos ejércitos pasaran inmediatamente á Antrain;
republicano; embargo abandonaron á Pontor-
son , y se adelantaron hacia Dol , perseguidos por
que el general Tribout que se hallaba en Dol con
Westermann que tan arrebatado como siempre, ar-
tres ó cuatro mil hombres, se trasladase a Poutor-
rastró consigo á Marigny con sus granaderos, y
son , v que el general Sepher , que tenia seis mil
se atrevió á seguirlos hasta Dol con una simple
soldados del ejercito de Cherburgo , siguiese por
vanguardia.
detras á la columna vendeana. De esta manera co-
locado entre el mar, el punto de Pontorson, el ejér-
L es alcanza en efecto y les hace entrar preci-
pitadamente en la ciudad ; pero no tardaron en re-
cito de Antrain , y Sepher que llegaba á Avran-
ponerse los fugitivos y saliendo de Dol cargaron
ches , pronto debla quedar cercada y destruida la
con tal vigor á la vanguardia republicana , que la
columna.
hicieron retirarse á gran distancia.
Efectuabanse todas estas disposiciones en el
Kleber que dirigía siempre el ejército con sus
momento mismo en que los vendeanos salian de
consejos , aunque fuese otro el gefe , propuso para
Ávranches , y se apoderaban del puente de Beaux
completar la destruccion de la columna vendeana,
para trasladarse á Pontorson : esto es el 48 de no-
sitiarla y hacerla morir de hambre , de enfermeda-
viembre (28 de brumario). El general fribout, char-
des y de miseria. Desbandabanse tan frecuentemen-
latan sin conocimiento de la guerra , no tema que
te las tropas rerublicanas, que el atacar a viva fuer-
401
BEVOLUCION
FRANCESA.
403
za era esponeise á un riesgo; mas por el eontrar
las inmediaciones de Trans. Todavía se
fortificando á Antrain, Pontorson y á Dinao ,
io
seen
te, en
titubea en seguir su dictamen, cuando se presentan
cerraba á los vendeanos entre el finar y tres pum;
los tiradores vendeanos , y hacen retroceder á
inespugnables; y acosándoles diariamente por Wes -
las tropas. Dispérsanse al momento, pero las reu-
termann y Marigny, no porfia menos de destruirse--
nen bien pronto en la posicion indicada por hleber,
les. Les representantes aprueban este plan Y se dan
que reproduce entonces el primer plan que /labia
las órdenes oportunas, pero de repente llega un ofie
vial de Westerrnann y dice que si quiere a
propues to , y que, consistía en fortificar a Antrain.
y udar a
se adopta de nuevo , pero no se quiere volver á
su general y atacar á Dol por la parte de Altrain
Antrain , sino permanecer en Trans y fortificarse
mientras (d'acometerá por el lado de Pontorson se
en él para estar mas cerca de Dol. La inconstancia
concluye el ejército católico y queda perdido Tiara
que presidía á todas las resoluciones, hace quese va-
siempre Los representantes se entusiasman al oir
ríe otra vez repentinamente de dictamen, resolvién-
esta proposicion. Pricur del Mame, tan acalorado
dose de nuevo á la ofensiva; á pesar de la espe-
como Westermann , hace variar el plan acordado
riencia del dia anterior. Envían refuerzo a Wes-
antes, Y se decide que Marceau á la cabeza de una
termann , mandándole que ataque por su parte
c ol tunda, marche hacia Dol en union con Wester-
mientras el grueso del ej ército lo verificará por la
mann. Este, el 21 por la mañana se dirige á Dol
parte de Traus.
y endo con tal impaciencia que no trata de averi:
En vano hace presente K le.ber que las tropas
uar si la columna de Marceau que debía llegar de
de Westermann . desmoralizadas por el suceso de
Antrain, se halla ya en el campo de batalla, v aco-
la víspera , no harán nada; los representantes in-
mete con la mayor celeridad. El enemigo le'recibe
sisten y se resuelve el ataque para el siguiente dia.
con sus temibles fuegos; Westermann esliende su
Llega este y se procede al movimiento. Wester-
infantería v gana terreno ; pero empiezan á esca-
mann y Marigny son sorprendidos y atacados por
sear los cartuchos, y se ve obligado á hacer un mo-
el enemigo, y las tropas, aunque
a y udadas con un
vimiento retrogrado yendo á colocarse sobre un co-
refuerzo, se dispersan. Esfuérzause los generales
llado. Apro yéchanse de esto los vendeanos, y ar-
por contenerlas , y aunque consiguen reunirse al-
rojándose sobre su columna, la dispersan. Al mis-
gunos valientes á su alrededor, son inmediatamen-
mo tiempo llega por fin Marceau á la vista de Dol;
te derrotados. Los vendeanos vencedores, abando-
reínense contra él los vencedores vendeanos ; re-
nan este punto y pasan á su derecha contra el ejér-
siste con heróico denuedo todo el dia, y consigue
cito que se adelatában por la parte de Traus.
sostenerse en el campo de batalla; pero su posicion
Mientras acababan de obtener esta ventaja y se
es mas arriesgada, y pide á Eicher consejos y au-
preparaban á conseguir otra, los habitantes de Dol
xilios Llega éste y le aconseja que ocupe una
que aun no habian salido á la refriega, se alarman
posicion retrógrada, á la verdad '; pero muy fuer-
al ruido de los cañonazos , y las mugeres , ancia-
dk
106
REVOLUCION
FRANCESA.
407
nos y niños, corren por todas partes y hu y en háct,
pliré con mí deber; pero no soy apto para el man-
Dinan y hácia el mar. Los clérigos con ros crtstj
Aqui está mi dimision , y el que la
en las manos Inician vanos esfuerzos para
en gete.
a
»—«Nada d e
quie -
«do
«rehuse es enemigo de la república.
tarles; Stofflet y Larochejacquelein corrian por to
«dimisionl responde Prieur del Mame, tú eres el.
-
dos lados para conducirles al combate. Logroso
primogénito de la junta de salvacion publica. Te
por fin reunirlos y llevarlos al camino de Trans
«daremosgenerales que te aconsejen y que res-
imitando á los valientes que les hiñan precedido'
No menos confusion reinaba
«ponda n por ti de los acontecimientos 'de la gucr-
en el ejércilopopdriiani
«ra.» Sin embargo, Kleber, afligido al ver tan mal
cipal de los republicanos. Rossignol y los repre-
seutantes quedan mandar á un tiempo y no
conducid o el ejército , propuso un plan , el único-
para restablecer el estado de los negocios , pero
ni entenderse ni hacer nada. Kleber y Marceau
poco acomodado á las disposiciones de los repre-
devorados de pesar, se habian adelantado parare_
sentantes. Es preciso, les dice, dejar el mando ge-
conocer el terreno y oponerse a los esfuerzos de
neral á Rossignol, nombrar un comandante gene-
los vendeanos. Al llegar el primero delante del ene-
ral de las tropas, otro de cahalleria y otro de arti-
migo , quiere desplegar la vanguardia del ejército
llería. Adoptan su proposicion, y tiene el suficiente
de Brest; pero se dispersa al primer tiro, y enton-
valor para proponer á Marceau comandante gene-
ces hace avanzar á la brigada Calme!, compuesta
ral de las tropas, Westermann de la cahalleria,
en gran parte de batallones maguncianos, los cuafl
y á Debilly para a artillería; todos tres sospecho-
les, fieles á su antiguo denuedo , resisten durante
sos como individuos de la faccion magunciana. Dis-
todo el día, y permanecen solos en el campo de ba-
putan on momento sobre los individuos , y despues
talla, abandonados de las dermis tropas; pero la co-
ceden al ascendiente de este hábil y generoso mi-
lumna vendeana que habia derrotado á Westermann,
litar, que amaba la república, no por exaltacion de
les coge por el flanco, y les obliga á retirarse. Los
ideas, sino por naturaleza , que servia con una fi-
vendeanos se aprovechan de esta ventaja, y los per-
delidad v desinterés admirables , y tenia en sumo.
siguen hasta el mismo Antrain, y siendo preciso
grado el entusiasmo y el genio de su profesion.
abandonar este punto , se retira á Rennes todo el
Kleber habla hecho nombrar. á Marceau ,. porque
ejército republicano.
disponia de este valiente jóven,estaba seguro de
Entonces debió conocerse lo cuerdo del dicta-
todo su afecto , esperando ademas que si lossig-
men de Eicher. Rossignol, en uno de aquellos gene-
nal permanecia en la nulidad , todo lo dirigiria-él
rosos ímpetus de que era capaz, ya pesar de su re-
mismo, y terminada felizmente la guerra.
sentimiento contra los generales maguncianos , se
Reunióse la division de Cherburgo, que había
presentó en el consejo de guerra con un papel que
llegado de Normandía , á los ejércitos de Brest y
contenía su dimision. «Yo no soy capaz, dijo, deman-
del Oeste, y se abandonó á Rennes para trasladar-
dar un ejército. Que me dén un batallan y cum-
se á Angers, por donde los vendeanos procurabaL
408
REVOLUCION
FRANCESA.
09
pasar el Loira. Estos, despues de haber hallado ar-
Mans, la abundancia que alli encontrarian, y la ín-
bitrio para su regreso por medio de sus dos victo_
dole de sus habitantes, y se decidieron á dirigirse
rias en el camino de Pontorsou y en el de Antrai
á aquella parte. Atravesaron La Fleche, de que se
determinaron volverse á su pais. Pasaron sin dis
apoderaron , y entraron en Mans despues de una
parar un tiro por Fougeres y Laval , y trataron de
ligera escaramuza.
apoderarse de Angers para atravesar el Loira 'pue
or
Seguíales el ejército republicano , entre cuyos
el puente de CESúltima esperiencia q
; pues la 1"
generales se habian suscitado nuevas quejas. Klé-
habian hecho en Granville no les había persuadido
ber habla intimidado á los díscolos con su carácter,
aun de que no podian tomar plazas cerradas. Se in-
haciendo que los representantes enviasen á Ros-
trodugeron el 3 de diciembre en los arrabales de
signol á Reunes con su division del ejército de
Angers, y empezaron a hacer fuego contra el fren-
Brest. Un acuerdo de la junta de salvacion pública
te de la plaza. Continuaron al siguiente dia , pero
dió entonces á Marceau el título de general en gefe
por mucho que fuese su denuedo para abrirse paso
destituyendo á todos los generales maguncianos,
hacia su pais, del cual solo estaban separados por
aunque dejó facultad á Marceau para servirse de
el Loira, renunciaron muy pronto á esta esperanza.
Kleber interinamente. Marceau declaro que no to-
Acabó de desanimarlos y hacerles abandonar su
maba el mando si Kleber no estaba á su lado para
empresa la vanguardia de Westermann que llegó
disponerlo todo. «Al aceptar este titulo , dijo Mar-
el mismo dial; por lo cual emprendieron la mar-
«ceau á Kleber, cargo Con los disgustos y la res-
cha , subiendo el Loira , sin saber por dónde po-
«ponsabilidad , v te dejo á tí el verdadero mando
drian pasar. Unos pensaban llegar hasta Saumur,
«y los medios de salvar el ejercito.—Tranquiliza-
otros hasta Blois, pero mientras se resolvian, lle-
«te, amigo mio, lecontestó kleber: nosotros nos ba-
gó Kleber con su division por la calzada de Sau-
tiremos y pararemos juntos en la guillotina.»
mur,y les obligó á internarse de nuevo en Bretaña.
En consecuencia se pusieron inmediatamente
Otra vez se velan estos infelices faltos de víveres,
en marcha , y desde entonces se condujo todo con
de zapatos y de carruages para conducir sus fami-
unidad v firmeza. La vanguardia. de Westermann
lias , acometidas de una enfermedad epidémica,
llegó á Mans el 12 de diciembre, y al punto atacó
vagando de nuevo por Bretaña, sin encontrar un
á los vendeanos. Introdújose el desórden en ellos;
asilo ni una salida por donde salvarse. Llenaban
pero se colocaron delante del pueblo algunos miles
los caminos con sus despojos, y en el campamento
de valientes conducidos por Larochejacquelein , v
frente á Angers se hallaron mugeres v niños muer-
obligaron á Westermann á retirarse hacia donde
tos de hambrede frio. Empezaban á creer ya que
llegaba Marceau con una division. Kleber estaba
la Convencion `solo aborrecia á sus gefes , y mu-
aun á la espalda cm el resto del ejército , y Wes-
chos arrojaban sus armas y huían en secreto atra-
termanu quería atacar inmediatamente, aunque
vesando los campos. Ponderáronles finalmente a
fuese de noche; pero titubea Marceau , que aun-
410
REVOLUCION
FRANCESA.
44 4
que arrebatado por su carácter ardiente , temía le
por tercera vez volvieron á salir
reprendiese Kleber , cuyo frío y sereno valor no le
p
eanrtaradnireingifr,saeN- die nuevo al Loira. Quisieron repa-
a
dejaba nunca precipitarse ; arrastrado al fin Dor
sarle por Ancenis, y Larochejacquelem y Stohlet
Westermann se resuelve y acomete á Ma las . Te_
pasaron a la otra orilla para ir, segun dijeron , á
can á rebato , se esparce la desesperacion por el
coger barcas conducirlas á la orilla derecha, pe-
pueblo ; Westermann y Marceau , precipitándose
entre las tinieblas de la noche , destru y
rc o-
ono volvieron mas , aunque se asegura que les
en cuanto
fuó imposible verificarlo. No pudo, pues, efectuar-
hallan al paso , y á pesar del terrible fuego de las
se el paso , v la columna vendeana, privada de la
casas, logran arrollar al mayor número de v endea-
presencia y apoyo de sus dos gefes , continuó el
nos en la plaza mayor del pueblo. Marceau hace
Loira abajo , siempre perseguida, y buscando un
tomar á derecha é izquierda las calles que daban,
paso inútilmente. Desesperada al iin, y no sabien-
á esta plaza , y sitia de esta manera á los vendea-
doá dónde dirigirse, resolvió huir hacia el estremo
nos. Sin embargo , su posicion era muy peligrosa'
de Bretaña, en el Morbihan, y despues se trasladó
porque metido en un pueblo enmedio (le la [leche
á Blain , donde aun consiguió una ventaja con la
pudiera haber sido rodeado y envuelto. Envió,
retaguardia , y desde Blain á Savenay, desde cuyo
pues, aviso á Kleber para que acudiese cuanto
punto esperaba introducirse en el Morbi han.
antes con su division; llega este al rayar el dia ,
Seguíanla sin descanso los republicanos , y lle-
habiendo buido la mayor parte de los vendeanos,
garon á Savenay la tarde del mismo dia en que lle-
solo quedaban los mas valientes para proteger la
gó aquella. Tenia Savenay el Loira á. la izquierda,
retirada ; pero se les carga á la bayoneta , se les
á la derecha unas lagunas, y un bosque por de-
deshace y dispersa, y empieza en todo el pueblo
lante. Conoció Kleber lo importante que seria
una matanza horrible.
ocupar aquel mismo dia el bosque y posesionarse
Jamas hubo derrota mas sangrienta. Un nú-
de todas las alturas para destruir al dia siguiente á,
mero considerable de mugeres que quedaran re-
los vendeanos en Saveuav , antes que tuviesen
zagadas, fueron hechas prisioneras. Marceau salvó
tiempo de salir de este punto,; Destacó, en efecto,
á una jóven que /labia perdido á sus padres, y que
la vanguardia contra ellos, y aprovechándose del
pedia en su desesperacion la diesen muerte. Era
momento en que los vendeanos salían del bosque
modesta y bella, y Marceau , lleno de atencion y
para rechazarla, se arrojó audazmente hacia aquel
delicadeza , la colocó en su carruage , respetán-
punto con un cuerpo de infantería , y los desalojó
dola y poniéndola en un sitio seguro. Los campos
sin tardanza. Entonces hu y eron á gavenav, v se
estaban cubiertos á lo lejos con los restos de este
encerraron alli ; no cesando, sin embamo:de 'ha-
terrible destrozo. Westermann infatigable, acosaba
cer un fuego sostenido en toda la noche. Wester-
á los fugitivos, y sembraba el camino de cadáve-
mann y los representantes proponian atacar inme-
res. No sabiendo dónde refugiarse los desgraciados,
diatamente para destruirlo todo en aquella noche
4I2
REVOLUCION
FRANCESA.
41 3
misma ; pero Kleber que no quería perde r un,
victoria segura por una falta, declaró
tes; y recibid os por el pueblo de esta ciudad, ob-
resueltamen "
tuvieron una especie (le triunfo, y fueron premiados
que no se atacaria , y despues retirándose con hule
te
r el club jacobino con una corona cívica.
perturbable sangre fria, dejó que hablasen de él
por Si se considera en general esta memorable
sin responder á ninguna injuria. Con esto estorbó
campañ a de 93, no se podrá menos de tenerla co-
toda especie de movimiento. Al dia siguiente 23 de
mo el mayor esfuerzo que ha podido hacer jamás
diciembre no habia aun rayado la aurora cuando
una sociedad amenazada. En el año de 1792 la liga
estaba á caballo con Marceau , recorriendo su li-
que aun no se habia completado, obró sin union y
nea. Entretanto, desesp-rados los vendeanos , y no
sin vigor. Los prusianos intentaron en Champaña
queriendo sobrevivir á la jornada ; se arrojan los
una invasion ridícula; los austriacos se limitaron
primeros á los republicanos. Marceau marcha con
en los Paises-Bajos á bombardear la plaza de Lila;
el centro, Canuel con la derecha, y con la i zquier-
y los franceses, en el primer ímpetu, rechazaron á
da Kleber Keeipitandose todos y arrollando á los
los prusianos mas alfa del Rin, á les austriacos al
vendeanos. Marceau y Kleber se reunen en el pue.
otro lado del Tosa, y conquistaron los Paises-
No, se apoderan de cuanta caballería encuentran
Bajos, Maguncia, la Savoya y el condado de Niza.
y emprenden su marcha en pos de los vendeanos.
El grande año 93 se empezo de muy distinto mo-
El Loira y las lagunas impedian retirarse á estos
do. La liga se aumentó con tres potencias que ha-
infelices, una multitud de ellos quedaron inmolados
blan permanecido hasta entonces neutrales. La
en las puntas de las ba y onetas , otros prisioneros,
España, apurada por el 21 de enero, había colocado
v apenas hubo quien hallase un medio para salvar-
al fin cincuenta mil hombres en los Pirineos ; la
s'e ;—la columna quedó enteramente destruida y
Francia habla obligado á Pitt á declararse; y la In-
terminada en realidad la gran guerra de la Veudée.
glaterra y la Holanda entraren á un mismo tiempo
De suerte que aquella desgraciada gente , sa-.
en la liga, que era bastante numerosa , y que mas
cada de su pais por la imprudencia de sus gefes,
persuadida de los medios con que contaba el ene-
y reducida a buscar un puerto para refugiarse con
migo, aumentaba sus recursos y se preparaba á un
los ingleses, tocó inútilmente á la,orilla del Occea-
esfuerzo decisivo. Asi es que la Francia , como en
no, y'no habiendo podido tomar á Granville, se di-
el reinado de Luis XIV, tenia que defenderse con-
rijió al Loira; no pudo volver á pasarle; fué echada
tra la Europa toda, y esta vez no se atrajo esta
otra vez á Bretaña, v otra de aquí al Loira ; hasta
multitud de enemigos por su ambicion , sino por la
que al fin , no pudiendosalvar esta fatal barrera,
justa ira que les inspiró la intervencion de las po-
acababa de fenecer toda entre Savenay, el Loira y
tencias en sus asuntos interiores.
unas lagunas. Se encargó á Westermann con su
Desde el mes de marzo principió Dumouriez
caballería que persiguiese los fugitivos restos de
con el rasgo temerario de querer invadir la Holan-
la Vendée; Kleber y Marceau se volvieron á Nao-
da, metiéndose en unos barcos. Coburgo sorprendió
4 .1 á-
REVOLUCION
FRANCESA.
415
al mismo tiempo á los subalternos de Dumouriez
Dotes pasaron el Tech amenazando á Perpiñan, los
los arrojó al otro lado del Mosa , y le obligó á T
vendeanos tomaron á Saumur y sitiaron a Nantes,
'
neneá la cabeza de su ejército. Du mouriez se 'N%
v los federalis tas se prepararon, saliendo de Lyon,
precisado á dar la terrible batalla de Neerwindeni
Marsella, Burdeos y Caen , á arrojarse sobre Páris.
la cual estuvo para ganarse, cuando cedió el alti
Desde todos estos puntos se podía intentar una
izquierda y repasó el Gette; fué preciso batirse en
atrevida empresa contra la capital , terminar la re-
retirada, y perdimos la Bélgica en pocos dias.
volucion con algunas acciones, y paralizar la civi-
tonces los descalabros agriando los ánimos, se es-
lizacion europea por largo tiempo. Felizmente se
trelló Dumouriez con su gobierno y se pasó á los
sitiaron plazas; y puede recordarse con cuánta
austriacos. En el mismo instante batido Custiue en
firmeza hizo entrar la Convencion en su deber á los
Francfort , llevado al Rin y separado de Magua_
departamentos, probándoles solo su autoridad , y
cia, dejaba sitiar esta famosa plaza á los prusianos
dispersando á los imprudentes que se habian ade-
y comenzar el bloqueo; los piamonteses nos rocha'
lantado hasta Vernon ; y con cuán buena suerte
zaban en Saorgio , los españoles cubrian los Piri-
fueron rechazados de Nantes los vendeanos , y re-
neos; y finalmente las provincias del Oeste, priva-
primidos en su victoriosa marcha. Pero mientras
das de sus curas, v exasperadas con el levanta-
la Convencion triunfaba de los confederados, sus
miento de trescientos mil hombres , acababan de
restantes enemigos 'labial' hecho alarmantes pro-
revelarse en nombre del altar y del trono. Al mis-
gresos. Valenciennes y, Maguncia fueron tomados
mo tiempo la Montaña furiosa por la desercion de
despues de memorables sitios; la guerra de la con-
Dumouriez, por las derrotas sufridas en los Paises-
federacion produjo dos acontecimientos desastro-
Bajos, en el Rin, en los Alpes, y especialmente por
sos, el sitio de Lyon, y la traicion de Tolon ; final-
la sublevacion del Oeste, no guardó consideracion
mente , la mismá. Vendée aunque encerrada en el
ninguna y lanzó violentamente á los girondinos del.
círculo del Loira , el mar y Poitou, por la dichosa
seno de la Convencion, rechazando de esta manera
resistencia de Nantes, acababa de rechazar las
á todos los que podian hablarla aun de moderacion.
columnas de Westermann y Laharoliere, que ha-
Este nuevo esceso le acarreó nuevos enemigos.
bian querido penetrar en su seno. Nunca fué la
Sesenta y siete departamentos de ochenta y tres
situacion tan crítica. Los aliados no estaban ya
que eran , se levantaron contra aquel gobierno
detenidos con sitios en el Norte ni en el Rin; León
que tuvo que luchar entonces contra la Europa, la
y Tolon brindaban á los piamonteses con sólidos
Vendée realista , y las tres cuartas partes de la
apoyos; la Vendée parecia indomable, y ofrecia un
:Francia confederada. En esta época fue cuando
punto de descenso á los ingleses; y entonces fué
perdimos el campamento de Fawars y al valiente
cuando la Convencion reunió en Paris á los em-
Dampierre, se acabó el bloqueo de Valenciennes,
pleados de las Asambleas primarias, les hizo jurar
la constitucion del año 111 para que la defendiesen,
se estrechó obstinadamente á Maguncia, los espa-
4-4 6
REVOLUCION
FFRANCESA.
4 4 7
y decidió con ellos que toda la Francia, sus hom
esta alegría en alarmas nuevas. Los austriacos to-
lares y sus propiedades, quedaban á disposicion
el ejército de llouchard conci-
gobierno. Decretóse entonces el ali stamiento ge-
neral , dividido por generaciones y la facultad-d;
ni
biaóreonn M
el eQles
uinunnie'
terror pánico y se dispersó ; los
prusianos y austriacos, á quienes nada contenia va
embargar cuanto fuese necesario á la guerra ; jos.:
tito vóse entonces el Gran-Libro , y el
desde la toma de Maguncia, se adelantaron por ras
empréstito
dos vertientes de los Vosgos, amenazaban las lí-
forzoso contra los ricos , para sacar de la ci rcula-
neas de Wissemburgo , y nos batieron en diversos
cion parte de los asignados, y operar la salida for_
encuentros. Los lyoneses resistian vigorosamente,
zosa de los bienes nacionales; entonces se encami-
y los piamonteses , recobrada la Savoya , hahian
naron dos grandes ejércitos á la Vendée, d irigióse á
bajado á Lyon para poner entre dos fuegos á nues-
ella en posta la guarnicion de Maguncia, y se re-
tro ejército: Ricardos habla atravesado el Tet, y
solvió quedase asolado este desdichado pais , y
traspuesto á Perpiñan, y finalmente, la division de
toda la pobiacion trasladada a otra parte. Final -
las tropas del Oeste en dos ejércitos, el de la Ro-
mente, entró Caruót en la junta de salvacion pú-
chela y el de Brest, habla frustrado el éxito del
blica, y empezó á introducir órden y concierto en
plan de campaña acordado en Saumur el 2 de se-
las operaciones militares.
tiembre. Mal apoyado Canclaux por Rossignol , se
Hablamos perdido el campamento de César, y
halló indefenso en el seno de la "S. endée, replegán-
Kil mine, mercedá una gloriosa retirada, salvó los
dose sobre Nantes. Entonces se hicieron nuevos
restos del ejército del Norte. Los ingleses se ha-
esfuerzos: completóse y se proclamó la dictadura
blan dirigido á Dunkerque, sitiando esta plaza,
por creacion del gobierno revolucionario; propor-
mientras los austriacos atacaban el Quesnoy , y se
cionóse al peligro el poder de la junta de salva-
mandó aceleradamente un ejército desde Ulla la
cion pública, se hicieron los levantamientos, y se
espalda del duque de York. Si Houchard. que •
llenaron los ejércitos con multitud de quintos. Los
mandaba entonces sesenta mil franceses, hubiera
recien llegados ocuparon las guarniciones, v deja-
comprendido el plan de Carnot, y marchado sobre
ron llevar a las líneas las tropas organizada. Fi-
Fumes, no se hubiera salvado un solo inglés. En
nalmente, la Convencion mandó á los ejércitos que
vez de colocarse entre el cuerpo de observacion y
venciesen en un tiempo dado.
el de sitio, emprendió una marcha directa, y deci-
Las providencias cine tomó ésta produjeron sus
dió á. lo menos el levantamiento del sitio, dando la
inevitables efectos. Reforzados los ejércitos del
feliz batalla de llondtschoote. Esta batalla foénues-
Norte, se concentraron en Lila y en Guisa. Los
tra primera victoria, salvó á Dunkerque , privó á
aliados habían pasado á. Maubeuge para tomarle
los ingleses de todo el fruto de esta guerra, y nos
antes de terminarse la campaña. JOurdan, que sa-
restitu y ó el regocijo y la esperanza.
lió de Guisa, trabó con los austriacos la batalla de
Empero nuevos desastres trocaron bien pronto
Watignies, é hizo levantar el sitio de Maubeuge,
Biblioteca popular.
T. tu. 4139
448
REVOLUCION
PRANCESA.
449
como Ilouchard labia hecho levantar el de Dun
kerque. Los piamonteses fueron arrojados por
nea del Tech, y acampábamos todavia á la vista
'.
Ilermann mas allá de San Bernardo:Lyon, inunda
d e Ppeer
do de levantamientos generales, fué ganado por
Pestalls.uerte, aquel año grande y glorioso nos
asalto; Ricardos rechazado mas allá del Tet ; y'fr
presenta á la Europa oprimiendo á la revolucion
nalmente, los dos ejércitos de la Rochela y Bresi
con todo su peso, haciéndola espiar sus primeros
reunidos bajo un solo gefe, Lechelle, que
triunfos de 92, obligando á retroceder á sus ejér-
dejali
mandará Kleber, derrotaron á los ven
citos, penetrando por todas las fronteras á un mis-
a
deanos ea
Chollet y les precisaron á pasar desordenadamente
mo tiempo; y parte de la Francia, sublevándose y
el Loira.
reuniendo sus esfuerzos á los de las potencias ene-
Una sola desgracia turbó el gozo que debian
migas. Irritase entonces la revolucion y hace esta-
causar estos acontecimientos y fué ltampércdliedsaate
llar su cólera el 31 de mayo, se grangea en este
las líneas de Wissemburgo; pero la junta
dia nuevos enemigos, y parece dispuesta á sucum-
vacion pública no quiso que se terminase la cam-
bir á la Europa y á las tres cuartas partes de sus
paña antes de que se recobraran. El joven Boche'
Provincias sublevadas. Pero pronto hace que sus
general del ejército del Mosela, desgraciado, pero
enemigos interiores entren en su deber ; presenta
valiente en Kavserslautern , fué recompensado,
1
un millon de hombres de una vez; derrota álos in-
aunque batido. No habiendo podido desmembrará
gleses en Hondtschoote, y es nuevamente batida;
Brunswick, se dirigió contra el flanco de Wurm-
pero duplicando sus esfuerzos gana una batalla en
Watignies, recobra las líneas de Wissemburgo,
ser, y desde entonces los dos ejércitos del Rin y
echa á los piamonteses mas allá de los Alpes , to-
del Mosela reunidos, rechazaron á los austriacos
ma á Lyon y á Tolon, y derrota dos veces á los
mas allá de Wissemburgo, obligando á Brunswick
vendeanos, la primera en la Vendée, y la segunda
á seguir este movimiento retrógrado, levantando
y última en la Bretaña. Nunca se ofreció espectá-
el sitio de Landau, y acampando en el Palatinado.
'Culo mas grande y digno de que le admiren é imi-
Recobróse 'bloc por una feliz ocurrencia y una
ten los pueblos. La Francia habia recobrado todo
prodigiosa osadía; y en fin, los vendeanos, á quie-
cuanto perdió , menos Conde, Valetriennes y al-
nes secreia destruidos, pero que en su desespera-
gunos fuertes del Rosellon. Por el contrario las
cion habian pasado en número de ochenta mil per-
potencias de Europa, habiendo batallado jun-
sonas mas allá del Loira , y buscaban un puerto
tas y contra una sola , nada alcanzaron v andaban
para entregarse á los ingleses, fueron lanzados de
reconviniéndose mútuamente, y echánddse en cara
las orillas del °océano v el Loira, y destruidos en-
unas á otras la mengua de la campaña. La Fran-
tre dos barreras que nunca pudieron salvar. Solo
cia acababa de organizar sus recursos, y debla apa-
en los Pirineos habian sido desgraciados nuestros
recer mucho mas formidable al año siguiente.
ejércitos; pero no habíamos perdido mas que !ab-
FRANCESA.
21
medida, limitándose á pedir que se activase el in-
forme sobre Vincent y Ronsin, para castigarlos si
inocentes, ponerlos en li-
culpables , y
eran
ber taa j
d .
CÁPITULO IX.
La de salvacion pública continuaba guar-
dando silencio, y solo . Collot-d'Herboi s , aunque
individuo de la junta, y partidario rendido del go-
Continuacion de la lucha de los hebertistes y de los dantonistas.
bierno, manifestó el ma y or celo áfavor de Ronsin.
Camilo Desmoulins publica el antiguo franciscano.—Colócase
El motivo era natural, pues si bien la causa de
la junta entre los dos partidos, y se propone desde luego repri-
Viucent le era casi estraña, no asi la de Ronsiu
mir á los hebertistas.—Escasez en Paris.—Informes importan-
enviado á Lyon con él, y ademas ejecutor de sus
tos de Robespierre y Saint--Sust. —Movimiento intentado por los
hehertistas.—Arresto y muerte de Ronsin, Vincent,Ilebert
disposiciones sangrientas. Collot-d'Herbois habia
melte, Momoro etc.—La junta de salvacion pública impone el
sostenido con Ronsin que solo unos cien lyoneses
mismo castigo á los dantonistas.--Arresto, causa y suplicio de
eran patriotas; que se debian deportar ó sacrificar
Danton,CamiloDesmoulins, Philipeaux, Lacrois, Her ault-Seehe-
á los domas; cubrir el Ródano de cadáveres , es-
lles, Fabre-d'Eglantine, Chabot, etc.
tremecer á todo el Mediodia con este espectáculo,
y aterrar á la ciudad rebelde de Tolon. Ronsin es-
taba preso por haber repetido estas terribles espre-
Habia principiado la Convencion á ejercer al-
siones en un cartel. Collot-d'Ilerbois, llamado
gunos rigores con la faccion turbulenta de los fran-
para dar cuenta de su comision , tenia el mayor
ciscanos y con los agentes ministeriales,daban
interés en justificar la conducta de Ronsin, Tiara
una prueba de ello en las prisiones Ronsin -v Vin-
que aprobasen la su y a. Llegó en este tiempo una
cent. Empero los partidarios de estos no descansa
peticion firmada por varios ciudadanos leoneses,
ball por fuerza, puesto que Memoro en los Francis-
que hacian la pintura mas espantosa de los males
canos y Hebert culos jacobinos se esforzaban para
de su capital. Manifestaban las descargas de m-
e
mover en favor de sus amigos el interés de los re-
tralla, alternando con las ejecuciones de la guillo•
volucionarios. Los franciscanos hicieron una peti- -
tina; una poblacion entera amagada con el estor-
cien, y con tono poco respetuoso, preguntaron si
minio, y una ciudad rica y fabril demolida no con
se quería castigar á Vincent y á Ronsin por haber
el pico, sino con las minas. Esta peticion , que
perseguido esforzadamente á Dumouríez , Custine
tuvieron el valor de firmar cuatro ciudadanos, cau-
y Brissot; declarando que miraban á estos. dosciu-
só una impresion dolorosa en la Convencion. Co-
dadanos como escelentes patriotas, v que los con-
llot-dllerbois se apresuró á dar su informe, en
servarian siempre como miembros de su sociedad.
su embriaguez revolucionaria, presentó, estas eje-
Los jacobinos presentaron otra peticion mas co-
cuciones terribles como se ofrecian á. su'
propia
422
REVOLUCION
FRANCESA.
423
imaginacion, es decir, como muy naturalesé ind.s
peusables. «Los leoneses, dijo, estaban vencid
y no acertaban á librarse de sus sombras!»
«tos;
os
pero decían con insolencia, que pronto se desqu"
á Ronsin, dijo Collot-d'Ilerbois que
Pasando luego
tarjan ; por lo cual era necesario amedrentar
este general habia l articipado de todoslos peligres
aquellos rebeldes, todavía indómitos, con un ejeiu
de los patriotas en el Mediodia, que !labia arros-
plo pronto y terrible, y con ellos á todos los que
trado con él los puñales de los aristócratas, y des-
quisiesen imitarlos. El instrumento or
plegado la ma y or firmeza para hacer respetar la
dinario de
muerte, no obraba con presteza, y el pico denlo
autoridad de la. república; y que en aquel momen-
lia lentamente. La metralla ha destruido á los hom-
to todos los aristócratas se complaciau con su ar-
bres, la mina á los edificios : todos los que han.
resto, y en él velan un motivo de esperanza para
ellos. ¿Qué es lo que ha hecho Ronsin para que le
muerto, habian lavado sus manos en la sangre de
arresten? Añadia Collot. Lo he preguntado á todo
los patriotas ; una comision popular les iba co-
el mundo, pero nadie me responde. El dia siguien-
giendo con solo clarar la vista entre los que esta-
te, volviendo Collot á la carga, fué á anunciar la
ban presos, y no hay por qué condolerse de ningtp_
muerte del patriota Gaillard, el cual viendo que la
no de los que hau perecido.» Collot-d'llerhois
Convencion manifestaba desaprobar la energíades-
obligó á la Convencion, atónita, á aprobar cuanto
plegada en Lyon , se habia dado la muerte. «Os
á él le parecía tan natural; y acudió en seguida á
- engañaba yo , esclamó Collot, cuando os dije que
los jacobinos para lamentarse con ellos del trabajo
los patriotas iban á quedar reducidos á la deses-
que le habia costado justificar su conducta, v de
peracion, si el espíritu público llegaba á debilitar-
la compasion que habian inspirado los leoneses.
se aquí?»
«Esta mañana, dice, he tenido necesidad de valer-
Asi es que mientras dos gefes de los ultrarevo-
«me de circunloquios , para que se aprobase la
lucionarios estaban presos, sus partidarios se agi-
«muerte de los traidores. Lloraban preguntando si
taban y movian en su favor. Los clubs y la Conven-
«babian muerto al primer golpe.. ¡Al prirnergolpe
cion estaban llenos de peticiones por ellos, y un
«los contrarevolucionarios! ¿Y Chalier , murió a/
individuo de la junta de salvacion pública, com-
«primer golpe?... ¡Os estais informando , decia
prometido en su sistema sanguinario, los defendia
«yo á la Convencion, cómo han muerto aquellos
para resguardarse á sí mismo. Sus contrarios em-
«hombres manchados con la sangre de nuestros
pezaban por su parte á emplear la mayor energía
«hermanos! ¡Si no hubieran muerto, no estaríais
en sus ataques. Philipeaux, vuelto de la Vendée y
«deliberando aquí!... [Pero qué! ¡Apenas escucha-
lleno de indignacion contra el estado ma y or de
«han este lenguage! ¡No podian oir hablar de muer-
Saumur, quería que la junta de salvacion
participando de su cólera, persiguiese á Rossignol,
e Este montañés, condenado por los federalistas lyoneses, fu&
á Ronsin y á otros, y viese una traicion en la per-
mal ejecutado por el verdugo, quien tuvo que repetir el golpe
por tercera vez paraderribarle la cabeza.
dida del plan de campaña del 2 de setiembre. Ya
424
nEvoLuctoix
FRA.TSCESA•
425
se ha visto cuántos cargos recíprocos había
Si, solo haheis sido engañados._
COMO equivocaciones y antipatías de carácter' aeí
sion ofensiva: como ac,
•
de decir, produjo
la. conducta de aquella guerra. B.ossignol y eles
El escrito,
-
es-
smoulin•no co-
s
tado ma y or de Saumur, se habian mostrado
vísima sensacion. Camilo De
•
i
que en
ncó
una
-
modos, 'mas no traidores; la junta, al desaprobar-
iaá Philipeaux; pero satisfecho de ver
vi
la Vendée cometian los ultra-revolucionarios tantos
los, no podia imponerles una condena que fuera
injusta, y autipolítica. Robespierre hubiera que-
desaciertos como en Paris, y no figurándose que la
ira cegara á Philipeaux hasta el estremo de ha-
rido que se esplicasen amistosamente; pero i mpa-
cerle convertir los errores en traiciones, leyó su
ciente Philipeaux. escribió un folleto virulento en
donde refirió toda la guerra, y mezcló muchos
folleto con afan, admiró su valor, y llevado de sil
sí.ncillez iba diciendo á todos: ¿hafieis leido á Phi-
errores con verdades. Este escrito debia producir
lipeaux?.. leed á Kifi peaux.., Todos, segun é l , de-
la sensacion mas viva, porque atacaba á los revo-
bian leer aquel escrito, que probaba los peligros
lucionarios mas pronunciados, acusándoles de trai-
que habla corrido la república por el desacierto de
ciones afrentosas. «¿Qué ha hecho Rusia, decia
«Philipeaux, sino intrigar, robar y mentir desca-
los revolucionarios furibundos.
Mucho se querían Camilo y Danton, y entram-
radamente? Su única espedicion es la del 18 de
bos opinaban que salvada ya la república con sus
«setiembre, en que hizo que tres mil foragidos
últimas victorias, era tiempo de poner término á
«abrumasen á cuarenta y cinco mil patriotas;
crueldades inútiles en lo sucesivo, que prolongán-
«aquella fatal jornada de Coron, donde despues de
dolas mas tiempo comprometerian la revolucion, y
«haber colocado nuestra artilleria en un desfflade-
que únicamente los estrangeros nodian desear in-
«ro encabezando una columna de seis leguas de
fluir para que continuasen. Camilo ideó escribir
«flanco, se mantuvo escondido en una caballeriza
un nuevo periódico con el titulo de El Antiguo
«como un cobarde miserable y pícaro, á dos leguas
Franciscano, porque Danton y él eran los decanos
«del campo de batalla, en donde sus propios cafio-
de aquel célebre club Dirigió sus números contra
«nes estaban fulminando contra nuestros infelices
todos los nuevos revolucionarios, que intentaban
«compañeros.» Como se está viendo, no eran muy
derribar y superar á los mas antiguos y acendra-
comedidas las espresiones empleadas en el escrito
dos. Nunca este escritor, el mas notable de la re-
de Philipeaux; pero desgraciadamente la junta de
volucion, v uno de los mas naturales y agudos de
salvacion pública, á la cual hubiera debido poner
nuestro idioma. habla desplegado tanta gracia, ori-
de su parte, no estaba tratada con mayor mira-
gi nalidad, y aun elocuencia. lié aqui como princi-
miento. Descontento Philipeaux de ver que los de-
piaba su número primero del Id de Primario: «Oh
nlas no participaban de su indignacion, achacaba
«Pitt! yo tributo homenage á tu númen! ¿Quiénes
al parecer á la junta, parte de las culpas que vitu-
«son c
franceses
peraba en Ronsin, y aun empleaba esta espre-
easro es nnlunegvloast efii:raan(p
dqatri et ea tca nb abnu ne o(si ecsoe nm--
I26
RE YOLUCION
1
FRANCESA»
427
«sejos y medios tan seguros para perder á mi pa-
«tría? lías conocido que eternamente te
«riera En cuanto á mí, confieso que el dia en que
est rella
«has contra ella, si no te dedicabas á corromper i;
«vi á . dobel llegara la barra con su doble cruz,
«opinion pública, de los que cinco años hace han--
«que llevaba n en triunfo delante del filósofo Ana-
«desbaratado todos los proyectos. 'las comprendi
dije para mis adentros: Si no fuese un
'
«xágoras
«do que necesitabas vencer á los que
«crimen de lesa-Montaña el sospechar de un pre-
si empre te
«vencieron, y que era necesario hacer que los acu-
sidente de los jacobinos y de un procurador del
sasen de corrupcion y de tibieza, por lo mismo
amiento, como Clootz y Chaumette , me in-
áyunt
«que tu no has podido nunca ni entibiados ni cor-
«dinaria á creer que cuando Barrere publicó la
«romperlos.»—«11é abierto los ojos, ahadia Des-
«gran noticia de que la Vendée ya no existía: elrey
«mou/ins: he visto el número de nuestros enemigos-
«le Prusia esclamaría dolorosamente: lodos nues-
tros esfuerzos Van á estrellarse contra la república,
«su muchedumbre me arranca del cuartel de invá:
«puesto que el núcleo de la Vendée está destruido; y
«lidos, y me conduce á la pelea. Es menester es-
«que el diestro Luchesini le diría para consolarle:
«crihir, es menester abandonare, pausado lápiz dela
«Héroe invencible, estoy ideando un recurso; déjame
«historia de la revolucion, que yo delineaba junto á
«la lumbre, para volver á tomar la pluma rápida
ad mi. Pagaré algunos sacerdotes para que se decla-
y
«afanosa del periodista, y seguir á escape el tor-
ren charlatanes, é inflamaré el patriotismo de los
«otros para que hagan igual declaracion. Hay en
rente revolucionario: diputado consultante, con
«Paris dos patriotas famosos que serán muy propios
«quien nadie consultaba desde el 30 de junio, salgo
«po • su ingenio, su exageracion y su conocido siste-
«de mi gabinete y de mi asiento, en donde he te-
ma religioso para secundarnos y recibir nuestros
«nido tiempo de observar detenidamente el nuevo
«encargos. Solo se trata de que nuestros amigos en
«sistema de nuestros enemigos.»
«Francia, obren de acuerdo con los dos grandes 1/16-
Camilo ensalzaba á Robespierre hasta los cie-•
«sofos Anacarsis y Anaxágoras, poniendo en .1110d-
los por su conducta en los jacobinos, por los servi-
«miento su bilis y deslumbrando su civismo con la ri-
cios generosos que habia dispensado á los antiguos
«ca conquista de las sacristías. (Espero que Chau-
patriotas, y en punto al culto y á las proscripcio-
«mate no se quejará de este número; pues el
nes, se espresaba del modo siguiente:
«marques de Luchesini no puede hablar de él en
«Necesita el espíritu humano cuando se halla
«términos mas honoríficos.) Anacarsis y Anaságo-
«enfermo, un lecho rodeado de los sueños de la su-
«ras creerán empujar la rueda de la razon, cuando
«persticion: y al ver las fiestas, las procesiones que
«no será otra que la de la contrarevolucion; y luego.
«se instituyen, los altares y los sepulcros santos
«en vez de dejar morir en Francia de vejez y de
«que se erigen, me parece que no se hace mas que
«inaccion al papismo, muy próximo á dar el •último
«mudar la cama al enfermo, quitándole únicarnen. -
«tela almohada de la esperanza de una vida vera-
* Nombre que habia adoptado Chaumette.
428
REVOLUCION
FILINCESA.
499
«suspiro,-os prometo que á fuerza. de la persecuc'
«y
«fué para Libón Druso, el haber preguntado á un
la intolerancia contra los que quisieren decir y oír11
«gitano que decía la buenaventura si llegaria algun
«misas, he de -conseguir que vayan una multitud de
«día á poseer grandes riquezas; delito de contra-
«recluías á servir con Lescure y con Larrochejacque
«revolucion en el periodista Cremuncio Cordo, el
lein.»
«haber llamado á Bruto y á Casio los últimos roma-
Refiriendo en seguida Camilo lo que se practi-
«nos; delito de contrarevolucion en uno de los des-
caba en tiempo de los emperadores ro manos, y
cendientes de Casio, el tener en su casaun retra-
aparentando darun mera traduccion de Tácito, hizo
una alusion terrible á la ley de los sospechosos.
to de su visabuelo; crimen de contrarevolucion en
«Marco Scauro, el haber compuesto una tragedia
«Antiguamente, dice, habla en Roma, segun re-
«donde habia cierto verso que podia tener dos
diere Tácito, una ley que especificaba los delitos
«sentidos: crimen de contrarevolucion en Torena-
«de estado y de lesa-magestad, é imponía pena
«to Silano, el ser gastador; delito de contrarevolu-
«capital. Estos delitos de lesa-magestad se red uciaa
«cion en Pomponio, el que un amigo de Serrano bu-
«eu tiempos de la república, á cuatro clases: si se
«biese ido á buscar un asilo á una de sus casas de
«habla abandonado un ejército en pais enemigo; si
«campo; delito de contrarevolucion, el lamentarse
«se habían provocado sedicciones; si los individuos
«de las desdichas del tiempo, porque era procesar
«de los cuerpos constituidos !labial' administrado
«al gobierno; y cielito de contrarevolucion, el no
«mal los negocios ó los caudales públicos, y si la
«invocar al genio divino de Calígula. Por haber
«magestad del pueblo romano !labia quedado man_
«faltado á esto, muchos ciudadanos fueron destro-
«ciliada. Los emperadores no necesitaron mas que
zados á golpes, condenados á las minas ó á las
«algunos artículos añadidos á esta lev, para envol-
«fieras, y aun algunos fueron aserrados por medio
ver á ciudadanosciudades enteras en la pros-
«del cuerpo. Crimen en fin de contrarevolucion en
«cripcion. Augusto .fué el primero que amplió esta
«la madre del cónsul Fusio Germino, por haber
«ley de lesa-magestad, comprendiendo en ella los
«llorado la funesta muerte de su hijo.
«escritos que llamaba contrarevolucionarios. Muy
«Si uno no quería exponerse á perecer, tenia
«luego estas ampliaciones no tuvieron límites;
«que manifestar alegría por la muerte del pariente
«pues hasta las palabras llegaron á ser crímenes de
«ó del amigo.
«Estado; v solo restaba un paso para convertir en
«Todo asustaba al tirano. ¿Llegaba un chlada-
«crímenes las simples miradas, la tristeza, la com-
«no á adquirir popularidad? Era un rival del prin-
«pasion, los suspiros y el mismo silencio.»
«cipe, que podia suscitar una guerra civil. S India
«En breve fue un delito de lesa-magestad ó de
atipium in se verteret, el si malli ideen audeant, be-
«contrarevolucion en la villa de Nurcia, el haber
«num esse. SOSPECHOSO.
«erigido un monumento á sus habitantes muertos
«¿Ruian por el contrario de la popularidad, y
«en el sitio de Módena; delito de contrarevolucion
«se estabais en un rincon á la lumbre? ya aquel
430
REVOLtiCION
FRANCESA.
431
«vida retirada os hacia reparable y sugeto dn con,
escritos de Philipeaux y de Desmoulins ir-
«sideracion. Quantó metro ocultior tamo plus-fam-i
Los
alto grado á los revolucionarios fogosos,
.0adeptus. SOSPECHOSO.
ritaron en
y quedaron reprobados en los jacobinos. Hebert,
«¿Erais rico? habla un peligro inmi nente (IR
los delató con furor, propuso que se borrase á los
«que corrompieseis al pueblo con vuestras dádivas
autores de la lista de la sociedad, y señaló ademas
«Auri vine, alpe upes principi in Tensas,
como cómplices de Camilo Desmoulins y de Phi-
«Sosrucnoso.
lipeaux, Bourdon del Oise y á Fabre-d' Eglan-
»¿Erais pobre? ¿Qué es eso, emperador invic-
tine. Ya se ha visto que Bourdon, de concierto
to? ha y que vigilar de cerca á este hombre; pues
con Goupilleau, halda querido deponer á Rossig-
«el que nada tiene , es de suyo emprendedor.
nol, se habla malquistado despues con el estado
«Syllctm inope, unde prwc .ipuani audatiam. Sos_
m
mayor de Saumur, no habla dejado en la Conven-
«PECHOS°.
clon de clamar contra el partido de Ronsin, y esto
«¿Erais de un carácter sombrío, mel ancólico y
le asoció con Philipeaux. Fabre estaba acusado
«andabais desaseado? lo que os afligia era el buen
de haber tomado parte en la falsedad del decreto
«estado de los negocios públicos. &minen; publicis
y estaban dispuestos á creerlo, aunque le hubie-
«bonis mcestum. Sospechoso.
se justificado Chabot. Conociendo su peligrosa si-
De este modo iba prosiguiendo Camilo Des-
tuacion, y temiéndolo todo de un sistema escesi-
moulins aquella grande euumeracion de sospecho-
vamente rigoroso , !labia hablado dos ó tres veces
sos, ó bosquejaba un cuadro horrible de lo que
por el sistema de la indulgencia, se había indis-
estaba pasando en Paris: copia de lo que se habia
puesto con los ultra-revolucionarios, v se le halbia
hecho en Roma. Si la carta de Philipeaux habia
tratado de intrigante por el Padre linchesne. Los
escitado una viva sensacion, el periódico de Cami-
jacobinos, sin adoptar las violentas proposiciones
lo Desmoulins la produjo aun mayor. Vendiéronse
de Hebert, acordaron que Philipeaux, Camilo Des-
en pocos días cincuenta mil ejemplares de cada
moulins, Bourdon del Oise v Fabre-d' Eglantine
número. Las provincias los pechan en gran canti-
se acercasen á` la barra de la sociedad para dar
dad; los presos se los prestaban á escondidas, y
esplicaciones acerca de sus escritos v de sus aren-
leian con placer v con alguna esperanza á aquel re-
gas en la Convencion.
volucionario que- antes les era tan odioso. Camilo,
La sesion en que debian comparecer atrajo una
sin querer que se abriesen las cárceles y retroce-
gran concurrencia, disputándose los asientos re-
diese la revolucion, pedia la institución de una
ñidarnente, y vendiéndose algunos hasta por vein-
junta llamada de clemencia, que hiciese una reseña
te y cinco francos. Era en efecto el proceso de dos
de los presos, soltase á los encarcelados sin causa
clases nuevas de patriotas, lo que iba á senten-
suficiente, y detuviese la sangre donde habia cor-
ciarse ante la autoridad omnipotente de los jacobi-
rido ya demasiado.
nos. Philipeaux, aunque no era individuo de la so-
432
REVOLUCION
FRANCESA.
433
ciedad, no rehusó comparecer en la barra, y re_
«rán con él, que la misma Convencion se dividirá,
pitió los cargos que tema consignados, va en su
al vez se levantará un partido de oposicion,
correspondencia con la junta de salvacion `publie'a-
«que t
lo cual seria desastroso , y renovaria el combate
va en su folleto. No guardó mas miramientos eo"
se ha salido , y las conspiraciones que
los individuos que antes, y por dos ó tres veces
°(
<de que
n
«tanto trabajo ha costado desbaratar. » Por tanto,
desmintió formal é insultantemente á Beben. E
aconsejó á Philipeaux que examinase los motivos
tas personalidades tan atrevidas de Philipeao;
secretos que tenia, y á los jacobinos que le escu-
empezaban ó conmover la sociedad , y se iba en'
chasen con silencio.
crespando la cuestion, cuando Danton manifestó
No podian ser mas prudentes y oportunas las
que para sentenciar un punto tan trasce ndental y
observaciones de Robespierre , dichas con aquel
grave, se necesitaba de calma y atencion ; que 4
tono enfático y doctoral que hala adoptado, par-
tenia ninguna opinion anterior acerca de Phili-
ticularmente desde que dominaba en los jacobinos.
peaux, ni de la verdad de sus asertos, y que le !la-
Volvió Philipeaux á tomar la palabra , á repetir
bia dicho á él mismo: «Es menester que pruebes
las mismas personalidades , y provocar el mismo
«tus cargos , ó que lleves tu cabeza al cadalso.»
alboroto. Impaciente Danton, dijo, que era menes-
que quina los acontecimientos eran únicamente los
ter abreviar tales contiendas , y nombrar una co-
culpables , pero que en todo caso , era necesario
mision para examinar los autos. Couthon añadió,
escuchar v ser escuchado.
que antes de recurrir á esta medida era necesa-
hablando Robespierre despues de Danton, dijo
rio asegurarse de si la cuestion merecia la pena, 6
que no habia leido el folleto de Philipeaux , pero
si era meramente personal , y propuso que se
que sabia únicamente que en él se hacia responsa-
preguntase á Philipeaux si en conciencia creia
ble á la junta de la pérdida de treinta mil hombres;
que habia habido traicion. Entonces dirigiéndose
que la junta no tenia lugar para contestar á libelos,
directamente á Philipeaux le dijo:---¿ , Crees en tu
y hacer la guerra con la pluma , pero que sin em-
alma y conciencia que ha habido traicion?—Si,
bargo, no concepttiaba á Philipeaux culpable de
respondió imprudentemente Philipeaux.—En ese
intenciones dañadas, sino de haberse dejado llevar
caso, replicó Couthon, no hay otro medio; es me-
de sus pasiones, y luego añadió: «No pretendo im-
nester nombrar una comisión que oiga á los acu-
« poner silencio á la conciencia de mi compañero;
sados y á los acusadores, y dé su informe á la so-
«pero examínese él, y juzgue si no hay dentro de
ciedad —A.doptóse la proposicion, y quedó encar-
«si vanidad ni pequeñas pasiones. Lo creo arreba•
gada la comisión de examinar ademas de las acu-
«tado por el patriotismo, no menos que por la co-
saciones de Philipeaux , la conducta de Bourdon
dera; pero reflexione, considere la lucha en que
del Oise, de Fabre-d' Eglantine, y de Camilo de
«va á empeñarse , y verá que los moderados van a
Desmoulins.
«tomar su defensa, que los aristócratas se alista-
Ocurria todo esto el dia 3 de nivoso (23 de di-
Biblioleca popular.
T. 111. 400
434
REVOLUCION
FRANCESA.
435
ciembre) y en aquel intervalo, mientras que la
comision daba su informe siguieron sin interrun-
y su. fuerza , que desplegase el mismo
cion la guerra de pluma, las continuas
contra la faccion opuesta. Por lo tanto , el 5
recrimi
d
-
naciones. Escluyeron los franciscanos de su socio_
d
Pll°narir‘i-oso (25 de diciembre), quedó encargado Ro-
dad á Camilo de Desmoulins ; estendieron nuevas
bespierre de dar un nuevo informe sobre los prin-
peticiones para Vincent y Ronsin , y acudieron
cipios del gobierno revolucionario , y de proponer
comunicarlas á los jacobinos, para empeñar a•es_
medios de severidad contra algunos presos ilus
tos á que las apo y asen en la Convencion. Aquella
tres. Persistiendo siempre, ó por política ó por
multitud de aventureros y malvados que se habia
error, en atribuir todoslas desórdenes á la preten-
introducido en el ejército revolucionario ,
dida faccion estrangera, le imputó al mismo tiem-
se mani-
festaba por todas partes, en los paseos, en las fon-
po los escesos de los moderados y de los exaltados.
das, cafés y teatros ; con charreteras de lana
«Las córtes estrangeras , dijo , han inundado la
y vi-
gotes , alborotando por Ronsin su general, y
«Francia de hábiles foragidos que mantienen á suel-
'Vin-
cent su ministro. Nombrábanlos los de las
do. Deliberan en nuestras administraciones , se
chnre-
.teras, y eran muy temidos en Paris. A co
«introducen en nuestras juntas de seccion y en
nsecuen-
cia de la ley que prohibía á. las secciones el reu-
«nuestros clubs; han residido hasta en la repre-
nirse mas de dos veces por semana, se hablan con-
«sentacion nacional, y ahora siempre dirigirán la
vertido en sociedades populares demasiado turbu-
«contrarevolucion bajo el mismo plan. Rondan en
lentas. Rabia hasta dos de estas sociedades por
«torno nuestro, sorprenden nuestros secretos , al-
seccion, y allí era donde dirigían sus agentes todos
«hagan nuestras pasiones y procuran influir hasta
los partidos interesados en producir un
«en nuestras opiniones.» Continuando este cuadro
m ovimien-
to. Los de las charreteras no dejaban de ir á
Robespierre los manifiesta inclinándose alterna-
ellas, y por su causa reinaba el alboroto en casi
tivamente á la debilidad ó á la exageracion, esci-
todas.
tanda en Paris la persecucion de los cultos , y en
Robespierre, siempre firme en los jacobinos,
la Vendée la resistencia del fanatismo ; inmolando
á Lepelletier y á Marat, y mezclándose despues en
hizo rechazar la peticion de los franciscanos, y re-
los grupos para tributarles los honores divinos, á
tirar ademas la afiliacion en todas las sociedades
fin de hacerlos ridículos y odiosos ; dando ó reti-
populares formadas desde el 31 de mayo. Estos ac-
rando el pan al pueblo, haciendo aparecer ó des-
tos eran de una prudente y laudable energía; pe-
aparecer el dinero, y aprovechándose en fin de to-
ro la junta al paso de hacer los ma y ores esfuer-
dos los accidentes para dirigirlos contra la revo -
zos para enfrenar á la faccion turbulenta , debía
dedicarse
lucion y la Francia. Despues de ir sumando de
tambien á desvanecerlas apariencias que
esta manera Robespierre la generalidad de nues-
había contra ella de flogedad y de moderacion.
tros males, sin querer hacerse cargo de que eran
Necesario era, para que pudiese conservar su po-
inevitables, los achacaba al estrangero , quien sin
436
REVOLUCION
"TI
FRANCESA.
4.37
duda podia aplaudirse de ellos , pero que para
producirlos se atenia á los vicios de la naturaleza
los arrestos, y permitian á los detenidos acudir á
humana, y no hubiera tenido el medio de suplirlos
Por conspiraciones. Mirando Robespierre congo
estaAt'sdiliXsjeugnIltiaa. el gobierno su marcha entre los
cómplices de la coalieion á todos los ilustres pre
dos partidos que se formaban, inclinándose secre-
sos v encarcelados todavía , propuso enviarlos el;
tamente por el moderado , pero siempre receloso
seguida al tribunal revolucionario; de modo que
de que se echase de Ter esta inclinacion. En este
Dietrich, corregidor de Strasburgo , Custine hijo,
tiempo publicó Camilo un número mas fuerte to-
Biron y todos los oficiales amigos de Diunouriei'
davía que los anteriores, y dedicado á los jacobi-
de Custine y de Houchard , deberian quedar seu.
nos. Lo intituló: Mi defensa, y era la mas iracunda
tenciados inmediatamente. No !labia necesidad sin
y terrible descarga contra sus adversarios.
duda de un decreto de la Convencion , para que
Respecto á haberlo borrado de los francisca-
estas víctimas fuesen inmoladas por el tribunal re-
nos, (tecla: «Perdonad, hermanos amigos ; si me
volucionario; pero este cuidado en acelerar su su-
«atrevo á tomar todavía el título de antiguo fran-
plicio, era una prueba de que no flaqueaba el go-
ciscano, despues del acuerdo de la sociedad que
bierno; propuso ademas Robespierre aumentar en
«me prohibe el adornarme con este nombre; pero
un tercio las recompensas territoriales prometidas
«á la verdad, es una insolencia tan inaudita, la de
á los defensores de la patria.
«un nieto revelándose contra su abuelo, hasta el
Despues de este informe quedó Barrere en-
«estremo de prohibirle que lleve su nombre, que
cargado de presentar otro sobre los- arrestos, que
«voy á hablar en esta causa contra esos hijos in-
se decia iban siempre en aumento, y de proponer
«gratos. Deseo saber á quién debe quedarle el
los medios para comprobar los motivos de su eje-
«nombre, si al abuelo, ó á los hijos que se le han
«agregado, de los cuales jamás conoció
cucion. El objeto de este informe era contestar di-
ni conoce
'
«la décima parte, y pretenden arrojarlo de la casa
simuladamente al Antiguo Franciscano de Camilo
«pater q a,»
Desmoulins, y á su propuesta, de una junta de cle-
En seguida esplica sus opiniones. «El bagel de
mencia. Barrere trató con severidad las traduc-
«la república yoga entre dos escollos , la roca de la
ciones de los oradores antiguos , y propuso sin em-
«exageraciou y el arrecife del moderantismo. Vien-
bargo nombrar una comision para revisar los arres•
«do que el Padre Dueliesne y casi todos los centi-
tos, lo cual se asemejaba demasiado á la junta de
nelas patriotas estaban sobre el alcázar con su
clemencia ideada por Camilo. No obstante, por las
«anteojo: ocupados únicamente en gritar: ¡Cuida-
observaciones de algunos de sus individuos, creyó
«do, que tropezais en el moderantismol era muy
la Convencion deber atenerse á sus anteriores de-
«conveniente que yo, antiguo franciscanodeca-
cretos, que obligaban á las juntas revolucionarias
«no de los jacobinos, me encargara de des'empe-
á remitir á la de seguridad general los motivos de
«fiar la peligrosa vigilancia, que ninguno de nues-
438
RE VOLUCION
FRANCESA.
439
«tros jóvenes apetecia, por temor de perder lapo,
«pularidad con el encargo de gritar: ¡
vertirte de repente en otro Robespierre y repren-
Cui dado, que
«vais á tocar en la exageracion!
derme con tanta sequedad!
Y estos son 1.6
«Todo esto no es mas que una riña domesti-
«respetos que me deben tener todos mis n'opa:
añade Camilo, con mis amigos los patriotas
«neros en la Convencion, por haber espuesto
«ca
«misma popularidad, á fin de salvar el bagel,
'
«CollotBarre re ; pero ahora voy á .ponerme ter-
«do mi cargamento no era mucho mayor que el
«ribleme'nte colérico " contra el padre D uchesne que
suyo.»
«me llama un miserable intrigantillo, un. canalla que
«deber ir á la guillotina, un conspirador que quiere
Justificase en seguida de la espresion que tan-
«que se abran las cárceles para hacer de ellas una
to le halan vituperado : Vicente Pitt gobierna á
«nueva Vendée, un adormecedor pagado per PM, un
Jorge Bouchotte. «En 1787, dice, llamé lisamente á
«asnillo de orejas largas. ESPERA UN POCO BEBERTE
Luis XVI, muy gordo y bienaventurado rey, la
«voi' Á OCUPARME DE TI AL MOMENTO. No te voy á
«que por esto se me llevase á la Bastilla. .¿Sería
«atacar aqui con injurias y palabras groseras, sino
«Bouchotte un personage mas encumbrado.?»
«con hechos.
En seguida pasa revista á sus contrarios, y dice
Entonces Camilo, acusado por Hebert de ha-
á Collot-d' Herbois: «Si yo tengo mi Dillon, tú
berse casado con una mugen rica, y de comer con
«tienes á tu Brunet y á tu Poli, á quienes has de-
aristócratas, refiere la historia de su casamiento,
«fendido.» A Barrere, dice : «Nadie se:reconoce va
que le halda valido cliatro mil libras de renta, y
«en la Montaña: si fuese un antiguo franciscaiio
delinea el cuadro de su vida sencilla y perezosa.
«como yo, un Patriota redil neo, BillaudVaren-
Pasando luego állebert, recuerda su antiguo oficio
«nes, por ejemplo, quien me hubiese atacado tan
de repartidor de contraseñas ene! teatro, v los robos
«duramente. suslinuissem utique; yo hubiera di-
por los cuales tuvieron que despedirle, su fortuna
«cho : Este es el bofeton del colérico San Pablo al
repentina y conocida, y lo cubre con la mas justa
«buen San Pedro que ha pecado; pero tú, mi que-
infamia. Refiere y prueba que Bouchot.te habia
rido Barrere, tú el padrino venturoso de Pame-
dado á Hebert de los fondos deguerra ciento vein-
la! * ¡Tú, el presidente de los fuldenses, que pro-
te mil francos primero, despues diez mil, y luego
«pusiste la junta de los doce! Tú, que en el 2 de
sesenta mil, por los ejemplares del Padre Duches-
«junio pusiste á deliberacion en la junta de salva-
nc distribuidos á los ejércitos; que estos ejempla-
«cion pública si se prenderia ó no á Danton! ¡Tú,
res no vallan mas que diez y seis mil francos, y
1
«de quien pudiera yo revelar tantas proezas si
que por consiguiente el resto, se lo habia robada
«quisiera meter la mano en el Saco Viejo ** con-
a la nacion.
-
Alusion á la comedia de Pamela, cuya representacion se Ra-
* Espresiones de los ciegos vendiendo los números del Padre
bia prohibido.
Duchesne que gritaban por las calles: licy esta terriblemente co-
•
Barrere cuando era noble se llamaba Saco Viejoyieux-sac).
lérico el Padre Duchesne:
440
REVOLUCION
FRANCESA.
414
«¡Doscientos mil francos, esclama Camilo, a
«ese pobre descamisado Ilebert, por sostenerla
«ciudad tan decantada por su no
aticismo y su gus.
«so, está poblada de vándalos ; sabes tu desdi–
«mociones de Proli y de Clootz! ¡ Doscientos in
«ciado, que insertan en sus periódicos algunos tro-
«francos por calumniar á Danton, á Lindet, á Can;
«zos de lo que publicas en el tuyo? llllllllllllllllllllllll
«bon, Thu
r
ior, Lacroix, Philipeaux , Bourdon del
«pueblo fuese tan idiota como tú intentas
«Dise, Barras, Freron, d' Eglantine, Legendre
«creer á M. Pitt! ¡Como si se le pudiera hablar mas
«Camilo Desmoulins, y á casi todos los comisio
«que en un lenguaje tan grosero y balada ¡Como
«liados de la Convencion! ¡Doscientos mil francos
«si ese fuese el estilo de la Convencion, y de la
«de Bouchotte por inundar á la Francia con sus es-
«junta de salvacion pública! ¡Como si tales sucie-
critos, tan propios para formar el espíritu y el co-
dades fuesen propias de la nacionl ¡Como si un
«razon !
Y habrá va quien se admire de aque-
«albañal de Paris fuese el Sena!» Acúsale en se-
lla filial esclamaciodde Ilebert en la sesion de los
guida de haber cooperado con sus números, á los
«jacobinos : Atreverse á atacar á Bouchottel ¡á Bou.
escándalos del culto de la razon, y despues esclama:
«chite, que ha puesto al frente de los ejércitos qcne-
«¡Y este vil adulador, pagado con doscientos
«rales descamisados! ¡Itouchotte, un patriota kan pu-
«mil francos será quien me vitupere los cuatro mil
«ro! Admirado esto y de que enel trasporte de su re-
«de renta de mi muger! ¡Este amigo íntimo de
«conocimiento, no haya gritado el Padre Duchesne:
«Eock, Rochechouart, y de una gavilla de esta-
«Bouchotte, que me ha regalado doscientos mil frau-
«fadores, se atreverá á hablar de mis relaciones!
«COS desde el mes de junio!
«Este escritor insensato y pérfido, será quien tache
«Me hablas, añade Camilo, de mis relaciones
«de aristocráticos mis escritos, cuando le podré
«amistosas pero ¿no es bien sabido que el gran pa-
«probar que él y los suyos son el embeleso de Co-
«triota liebert, despues de haber calumniado ea su
«blenza, y la única esperanza de Pitt! ¡Este hom-
«periódico á los sugetos mas.puros de la república
bre borrado de la lista de los sirvientes del teatro,
«rebosando de placer él v su Jacobilla, vali á pasar
«por robos, hará borrar de la lista de los jacobinos,
«al campo los dias apacibles del verano con el han.
«por sus opiniones, á diputados, fundadores in–
«quero Kock, íntimo amigo de Dumouriez, y con
«mortales de la república! ¡Este escritor de por–
«la muger de B.ochechouart, agente de los emi-
«tales será el regulador de la opinion, y el Mentor
«grados, para saborear el vino de Pitt, y brindar
«del pueblo francés!!.. »
«á la ruina de las reputaciones de los fundadores
«A mi no me intimidan las amenazas ni los ru-
«de la libertad.» Vitupera luego Camilo á Ilebert
mores que se esparcen de mi arresto. Sabemos
el estilo de su periódico « ¿No sabes tú, Beben,
«que los malvados meditan otro 31 de mayo con–
«que cuando los tiranos de Europa quieren hacer
«ira los hombres mas b
enér, icos de la Montaña.....
«creer á sus esclavos que la Francia está cubierta
«Compañeros, os diré corno Bruto y Ciceron: Te–
«de las tinieblas de la barbarie, y que Paris, esa
«memos demasiado á la muerte, al destierro, y á la
412
REVOLUCION
FRANCESA.
143
«pobreza! iNimiurt timemos monten et exilium et
«y de los Juan de \\Vitt! ¿Qué es pues, en un mo-
«paupertatem!
¡Y qué! Cuando todos los
guerra donde va he perdido mis dos
«mas de un millon de franceses asaltando los re
«mento de
«duetos herizados de las baterías mortíferas, vuela;
«hermanos defendiend o la libertad, qué es la gui-
dlotina sino un sablazo mas glorioso que todos, pa-
«de victoria, en victoria nosotros, d i putados en la-
ra un diputado víctima de su valor y de su re-
«Convencion , que jamás podemos caer como el solda-
«do en la oscuridad de la noche, fusilado en las tinie"
«publicanismo?»
Estas páginas darán unaidea de las costumbres
«bias y sin testigos de su valor, nosotros, cu ya muer..
de la época. La dureza, el cinismo y la elocuencia
«te padecida por la libertad no puede menos de ser
de Roma y de Atenas, habian resucitado entre nos-
« gloriosa, solernne y recibida en presencia de la na•
otros con la libertad democrática.
«cion entera, de la Europa, y la posteridad, se-
Este nuevo número de Camilo Desmoulins cau-
«riamos mas cobardes que nuestros so ldados! ¡te_
só todavía may or agitacion que los anteriores, y
« meriam os exponernos á arrostrar á Bo uchottel ¡no
Beben no cesó dedenunciarlo en los jacobinos, y
«nos atreveremos á contrastar esa gran cólera del
de pedir el informe de la comision. El 16 de nivo-
«padre Duchesne para alcanzar tambieu la victoria
so, en fin, Collot-d' H.erbois tomó la palabra para
«que el pueblo espera de nosotros; la victoria, así
dar el informe, y la concurrencia fue tan numerosa
«sobre los ultra-revolucionarios como sobre los
como el dia en que se entabló la discusion, ven-
«con trarevolucionarms ; la victoria sobre todos los
diéndose los asientos. igualmente caros. Collot ma-
(,intrigantes, sobre todos los bribones, sobre to-
nifestó mas imparcialidad de la que era de esperar
dos los ambiciosos, y sobre todos los enemigos del
de un amigo de Ilonsin. Vituperó á Phdipeaux por
«bien público!
haber mezclado en sus acusaciones á la junta de
«¿Podrá creerse que aun en el cadalso, soste-
salvacion pública, por haber manifestado disposi-
nido por aquel sentimiento íntimo con el eual'he
ciones muv favorables con sugetos sospechosos, y
«amado tanto á mi patria y á la república, corona-
elo g iado ailiron mientras que ultrajaba á Rossignol,
«do con la estimacion y los recuerdos dolorosos de
y últimamente por haber espresado las mismas
«todos los verdaderos iipublicanos, querría yo tro-
preferencias que los aristócratas. II tole tambien
car mi suplicio por la fortuna de ese miserable
un cargo, trascendental en aquellas circunstancias,
«Debed, que en su periódico arroja á la desespera-
v era el de haber retirado ea su último escrito las
«cion y al motin á veinte clases de ciudadanos;
acusaciones hechas contra el general Fabre-Fond,
«que, para adormecer sus remordiwientos y sus
hermano de labre-d' Eglantme. 1 > bilipeaux, con
«calumnias, tiene que procurarse una embriaguez
efecto, que no conocia ni á Fabre ni á Camilo, ha-
«mas fuerte que la del vino, y lamer sin cesar la
bia delatadoal hermano del primero, creyéndolo de-
«sangre que inunda la guillotina? ¿Oué;es el cadal-
lincuente por la Vendée. Eu relacion luego con
so para un patriota sino el pedestal de losSidneys
Fabre, y acusado con él, habia quitado por un mi-
.61
444
BEVOLUCION
415
FRANCESA.
ramiento muy natural los cargos relativos á su
debian interrumpir la discusión general.--A. estas
hermano. Esto solo demostraba que ambos habiatt
sido inspirados aisladamente y sin
expresiones
satisfactorias, para llebert, con-
conocerse, a.
que no tenia nada de que reconvenirse.—
proceder como lo hablan hecho, sin formar una
testó
--
Sin embargo, replicó Robespierre el menor, los al-
faccion verdadera; pero el espirita de partido
borotos de los departamentos son obra tuya, pues
rió de otro modo, y Collot insinuó que habla una
tú has contribuido á ocasionarlos atacando la li-
trama oculta y un convenio entre los acusados de
bertad de los cultos.—A esta interpelacion Cuino-
moderantismo. Dirigióse á lo pasado, y vituperó á
deció llebert v tomando la palabra Robespierre el
Philipeaux sus votos sobre Luis XVI y sobre Ma..
mayor, col mas moderacion que su hermano, pe-
rat. En cuanto á Camilo lo trató mas favorablemen,
ro sin favorecer tampoco á llebert, dijo que Collot
te, presentándole como un buen patriota, estravia-
habla presentado la cuestion bajo su verdadero
do por malas compañías. y al cual se debió, perdo-
punto de vista, que un incidente desagradable ha-
nar, aunque apercibiéndole á que no se entregase
hia turbado la dignidad de la discusion, y que to-
de nuevo á los estravios de su imaginacion. Pidió
dos andaban desacertados, asi llebert., como sus
pues la esclusion de Philipeaux, y ra censura pura
contrarios. «Lo que voy á decir, añadió no tiene
y simple de Camilo.
«relacion con ningun individuo, pero ni debe que-
Mas este, que se hallaba presente en la sesioo,
jarse dela calumnia el que calumnia á otros, ni de
hizo pasar una carta á manos del presidente, en
«injusticia el que juzga á los domas con ligereza,
que declaraba que su defensa estaba consignada
«precipitacion y furor. Que cada uno pregunte á
en su último número, y suplicaba :pie permitiese
«su conciencia, y se vaya aplicando estas rellexio-
la sociedad la lectura de su contenido. A esta pro-
«nes. Habia querido yo evitar la actual discusion,
posicion, llebert, que tercia la lectura de este nú-
«deseando que en conversaciones particulares y
mero, donde se descubriansus iniquidades tomó la
«en conferencias amistosas, cada cual se esplicase
palabra y esclanió, que se habia querido 'compli-
«y reconociese suserrores, pues entonces hubieran
car la discusion calumniándole y que para distraer
«podido entenderse y estusar ahora este escanda-
la atencion se le acusaba haber robado á la tesore-
«lo ; pero lejos de eso se han empeñado en publi-
ría, lo cual era una falsedad atroz...—Aqui tengo
car folletos y en alborotar. Ahora lo que nos bu-
las pruebas replicó Camilo.—Estas palabras pro-
«porta en estas contiendas personales, no cs el sa-
dujeron sumo alboroto y Robespierre menor dijo
«ber si han terciado por todas partes pasiones é
entonces que era necesario desechar las discusio-
«injusticia, sino si son fundadas las acusaciones
nes personales; que la sociedad no se reunía para
«dirigidas por Philipeaux, contra los sugetos en-
juzgar de las reputaciones, que sillebert habiaro-
«cargados de la mas importante de nuestras guer-
bade nada le importaba á ella; y que últimamente
ras. Esto es. lo que hay que esclarecer por el interés,
los que tuviesen reconvenciones que hacerse, no
«no de los individuos, sino de la república.
1. 16
REVOLUCION
FRANCESA.
447
Efectivamente creia Robespierre, que los ata
que sus escritos , anhelados por los
los patriotas;
ques de Camilo contra Ilebert eran inútiles paral
aristócratas eran su delirio volaban por todos los
-
discusion, pues que todo el mundo sabia cuán runa
adrelpartamentos; que tibia traducido á Tácito sin
dados eran; que por otra parte no comprendían
entenderle, que se le debia tratar como á un niño
punto alguno cuya evidencia interesase á la reo
atolondrado, que habla tocado armas peligrosas,
blica; y que al contrario, importaba mucho el exa:
haciendo de ellas un funesto uso, y que se le debia
minar la conducta de los generales en la Yendee
amonestar para que dejase á los aristócratas , las
Continuóse, pues, la discusion relativa á Fhilipeaux,
malas compañías, y las tertulias perniciosas que lo
toda la sesion se dedicó á escuchar á una multi-
estragan; últimamente que se le perdonase á él pe-
tud de testigos oculares ; pero en medio de estas
ro que se quemasen los números de su periódico.—
afirmaciones contradictorias, Danton y Robespierre
Desentendiéndose entonces Camilo de los mira-
dijeron que nada podian deslindar, ni sahian á
mientos que habla que guardar con el orgulloso
qué atenerse ; por lo cual siendo ya muy larga la
Robespierre esclamó desde su asiento : Quemar
discusion, se remitió para la sesion siguiente,'
no es responder.—«Pues bien! respondió irritado
Continuóse el 18 , estando ausente Philipeaux
«Robespierre , que no se queme, sino que se res-
dándose todos por cansados de la discusion que
ponda , y que se lean al momento los números de
ocasionaba, sin prestar el menor viso de luz. Ocu-
«Camilo. 'Puesto que asi lo quiere, cúbrase de ig-
páronse entonces detenidamente de Camilo Des-
nominia; no deten ga la sociedad su indignacion,
moulins, v le. intimaron que se esplique acerca de
«puesto que se obstina en sostener sus diatrivas y
los elogios que 'labia tributado á Philipeaux, y de
«sus principios peligrosos. El hombre que se cm-
sus relaciones con él. Camilo, aseguró, que no
«peña en sostener escritos pérfidos, está algo mas
le concia, pero que los hechos afirmados par Gou-
«que alucinado; sihubiese procedido de buena fe, si
pilleau v por Bourdon le habian persuadido desde
«hubiese escrito con la sencillez del corazon, no se
luego de que Philipeaux decia la verdad , y le ha-
«hubiera atrevido á sostener por mas tiempo obras
blan llenado de indignacion; pero ahora .despues
«proscritas por los patriotas , y buscadas por los
de haber nido la discusion, de que resultaba' que
«coutrarevolucionarios. Todo ese valor es prestado
en efecto Philipeaux habla alterado la verdad, (co-
«y descubre á los hombres que ocultamente le han
sa que principiaba á notarse por todas partes) re-
¿estado dictando su periódico ; patentiza que Des-
tiraba sus elogios y declaraba que ya no tenia
«moulins es el órgano de una faccien malvada, que
opinion fija sobre este punto.
«ha comprado su pluma para destilar su veneno
Tomando otra vez Robespierre la palabra acer-
«con mas audacia y seguridad.» En vano solicitó
ca de Camilo, repitió : que su carácter era esce-
Camilo la palabra para serenar á Robespierre; ne-
lente , pero que por mas conocido que fuese su
gáronse á oírle , y se pasó inmediatamente á la
interior, no le daba derecho para escribir contra
lectura de sus números. Por .mas miramiento que
448
REVOLUCION
FR,INCESA.
44 9
los individuos quieran guardar entre sí en las ren
cillas de partido, es muy dificil, que su amor pi.:
lo á Bourdo n , á Fabre. Oyóse tambien una voz
pio no se resienta. Con la susceptibilidad de Rol);
acusó á Robespierre de apropiarse una especie.
(lúe
pierre, y el sencillo atolondramiento de Camilo la
de dictadura . «Mi dictadura , esclamó este, es la
,
desavenencia de opiniones debia parar muy pronto
«ole Marat y de Lepelletier, y consiste en estar es-.
-
en una division de amor propio y de ódio`Robes
«puesto diariameutc a los puñales de los tiranos;
pierre despreciaba sobre manera á Ilebert y á lo;
«esto y cansado de las disputas que se sus tan cada
suyos para indisponerse con ellos, pero podia des
«dia en el recinto de la sociedad y que no condis-
avenirsecon un escritor tan célebre en la reyoluj
«oca á ningun resultado útil. Nuestros verdaderos.
«enemigos son los estrangeros; á ellos es necesario
cion como Camilo Desmoulins, y este no empleó
«perseguir, y descubrir sus tramas.» Por lo tanto
bastante maña para evitar un rompimiento.
Robespierre renovó su proposicion , y consiguió.
Dos sesiones enteras se ocuparon en la lectura
de los
que la sociedad, coronándole de aplausos, dejase a
números de Camilo, y despues se pasó al
un lado las disputas suscitadas entre los individuos
asunto de Fabre.—Interrogáronle, y aun se le qui-
so obligar á que digese qué parte !labia tenido en
y se dedicase en las sesiones sucesivas á discutir
sin interrupcien, los vicios del gobierno inglés.
los escritos mojen publicados. Respondió que en
Esto equivalía á distraer oportunamente la in-
ellos no habia puesto una coma, y que relativamen-
quieta imaginacion de los jacobinos, y dirigirla á.
te á Philipeaux y á Bourdon del Oise , podia afir-
una presa que podia ocuparlos por mucho tiempo.
mar que no les conocia. Tratóse, en fin, de tomar
Hablase retirado Philipeaux sin. esperar decision,
un partido sobre los cuatro individuos denuncia-
y Camilo y Bourdon uo quedaron desechados ni
dos , pero itobespierre , aunque ya nada dispuesto
confirmados ; no se habló mas , y se contentaron
á favorecer á Camilo, propuso que se suspendiese
con novo/ver á presentarse en la. sociedad. En cuan-
la discusion , y se pasase á otro objeto mas grave,
to á Fabre-d'Eglauti q e, por mas que Chabut lo hu-
mas digno de la sociedad y mas útil al espíritu pú-
biera justificado completamente , los hechos que
blico , á saber : los vicios y los crímenes del go-
cada d ia llegaban á. noticia de la junta de seguridad
bierno inglés. «Este gobierno atroz. , dijo , con las
general, no dejaban duda acerca de su complicidad;
«apariencias de libertad , encubre un principio de
y hubo que lanzar contra él un auto de prisior,
«despotismo y de maquiavelismo infernal: hay que
juntándolo con Chabot, Bazire, Delaunlv y Ju,R
"
«delatarlo á su mismo pueblo , y responder á sus
de T olpsa
«calumnias probando los vicios de su organizacion
Resultaba de todas estas discusiones una im -
«v sus crimenes.» Los jacobinos deseaban tratar
presion desventajosa para los nuevos moderados.
de aquel asunto, porque proporcionaba mas ancha
No había especie alguna de comercio entre ellos,
carrera á su imaginacion acusadora ; pero algunos
pues Philipeaux, casi girondino en otro tiempo,
querian antes de todo borrar á Philipeaux, á Ca-
no conocia ni á Camilo , ni á Fabre, ni á Bourdon;.
ilibliblecot popular.
T. tu. 461
w
450
RE VOLUCION
FRANCESA.
451
solo Camilo tenia amistad con Fabre , y en cuanto
á Bourdon era absolutamente desconocido á 10s
biese hecho grandes servicios á la revolucion.
algun
de haber tenido presos tiempo
otros tres ; pero se figuraron desde entonces que
Después
había una faccion secreta, de que eran 6 có
á Ronsin
á Vincent, les pusieron en libertad no
mpli-
ces 6 seducidos. La facilidad de carácter , los gus_
pudiendo 'encausarlos por motivo alguno. No era
tos epicúreos de Camilo, y dos ó tres comidas
posible procesar á Ronsin por su conducta en la
que
/labia tenido con los ricos hacendistas de aquella
Vendée, porque los acontecimientos de aquella
época, la complicidad demostrada de Fabre con los
guerra estaban cubiertos con un espeso velo ; ni
agiotistas, y su reciente opulencia, hicieron supo-
Por lo que habia hecho en Lyon , por cuanto era
suscitar una cuestion peligrosa, y acusar al mismo
ner que estaban ligados con la supuesta faccion
tiempo á Collot-d'llerbois y á todo el sistema actual
corruptora. Aun no se atrevían á señalar á Danton
del gobierno. Era igualmente imposible el perseguir
por su caudillo; pero sí no le acusaban de una ma-
a Vincent por algunos actos de despotismo en la
nera pública, si fiebert en su periódico, y si los
secretaria de la guerra. A uno y á otro solo podia
franciscanos en su tribuna tenian miramientos con
formárseles causa política , y no habia llegado el
aquel revolucionario poderoso , se decian entre sí
momento de intentarlo. Quedaron, pues , eu liber-
lo que no osaban publicar.
tad', con sumo gozo de los franciscanos y de todos
El hombre mas perjudicial al partido era La-
los de las charreteras del ejército revolucionario.
croix , cavas concusiones en Bélgica estaban tan
Era Vincent un jóven de poco mas de veinte
demostradas , que se le podian imputar muy bien
años , en estreino frenético, cuyo fanatismo dege-
sin ser acusado de calumnia, N., sin que se atrevie-
neraba en enfermedad, y en quien habia mas ena-
se á responder. Asociabanlo ` con los moderados,
genacion de espíritu que de ambicion personal. lin
por su intimidad antigua con Danton, y hacían par-.
dia, refiriéndole su muger,
, que solía ir á verle á
ticipar á todos de su ignominia.
la cárcel, lo que estaba pasando, indignado con su
Resentidos los franciscanos de que los jacobinos
relacion se arrojó sobre un pedazo de carne cruda,
hubiesen pasado al órden del dia sobre los delata-
y dijo comiéndosela : «asi quisiera yo devorar á.
dos, declararon : 1. 0 que l'hilipeaux era un calum-
todos los malvados.» Ronsin, alternativamente fo-
niador : 2.° que Bourdon, acusador encarnizado de
netista , proveedor y general , juntaba á una
Ronsin, de Vincent y de la secretaría de la guerra,
suma inteligencia , un valor notable y una gran-
!labia perdido su confianza , y era para ellos cóm-
de actividad. Naturalmente arrebatado y -ambi-
plice de Philipeaux : 3. 0 que Fabre , participando
cioso , era el mas distinguido de cuantos aventu-
de los sentimientos de Bourdon y de Philipeaux,
reros se habian ofrecido para ser instrumentos del
no era sino un intrigante mas diestro • y 4.°
nuevo gobierno. Caudillo del ejército revoluciona-
que Camilo, va esclOido de su recinto, habia
lambien perdido su confianza, aunque antes hu-
El 9 da pluvioso (2 de fan er o).
452
FRANCESA.
453
REVOLUC1ON
puesto para recibir en su casa todos los partidos, y
rio, procuraba sacar partido de su posicion, va pa-
ara acariciar á todos los hombres temibles. MO
ya sí , va para el triunfo de su sistema. Estando
p ara uno de los presidentes de los franciscanos,
juntos Vincent y él en la prision del Luxemburgo
era su fiel partidario y su abogado en los jacobinos.
hablaban siempre en tono de dominadores, dicieit-
psi es que se ponían en la misma linea Ronsin,
do de continuo que triunfarían de la intriga, que
Vincent, Chaumette v Illomoro, añadiendo
saldrian con el ausilio de sus partidarios , que en-
en la lista á Pache y á Boucliotte , como compla-
tonces volverian para soltar á los patriotas encer-
cientes que les dejaban usurpar dos grandes auto-
rados, y enviar á todos los domas presos á la gui-
llotina. llabian estado atormentando á los desgra,
ridades.
Ya estos hombres no se contenían en sus dis-
ciados detenidos con ellos, y los dejaron llenos de
cursos contra los representantes, que segun ellos
espanto.
intentaban eternizarse en el poder é indultar á los
No bien se vieron en libertad, dijeron con so-
aristócratas. Un dia comiendo con Pache, hallaron
berbia que se vengarían , y que muy pronto se
Legendre, amigo de Danton, antes imitador de
desharian de sus enemigos. No podía la junta de
salvacion pública tenerlos mas tiempo en la prision;
su vehemencia, y ya de su reserva, y víctima de
pero bien pronto conoció que habia desencadenado
aquella imitación, porque toleraba los ataques
á unas fieras, y que era muy urgente ponerlos en
que. se atrevian á dirigir contra el mismo Danton.
Empezaron Ronsin y Vincent á hablarle irónica-
la imposibilidad de poder hacer daño. Quedaban
mente y este que 'labia sido su camarada, lo abra-
en Paris cuatro mil hombres del ejército revolu-
zó diciéndole que saludaba al antiguo, y no al nue-
cionario, entre los cuales habla aventureros, sal-
teadores v setembristas , que tornaban la máscara
vo
porque el nuevo Legendre se habla
luí
n moderado, y no era acreedor á su esti-
del patriotismo, y preferían saquear por el interior
macion. Vincent le preguntó luego con el mismo
que irá las fronteras á pasar una vida pobre, dura y
tono si en sus comisiones habia hecho uso del trago
peligrosa Estos tiranuelos con sus grandes vigotes
de diputado. Contestóle Legendre que le llevaba
y sus espadones arrastrando , ejercian por todos
en los ejércitos, y replicó Vincent que aquel trage
los sitios públicos el mas intolerable despotismo,
y
era demasiado pomposo , pero indigno de los
como tenian a rtilleria, municiones y un gefe em-
verdaderos republicanos; que con él vestirla á un
prendedor, podian hacerse muy peligrosos. Esta-
maniquí; que llamaria al pueblo y le diría: «¡Ved
han tamhien reunidos con ellos los intrigantes que
aquí los representantes que habeis elegido! ¡Os
Vincent !labia colocado en las oficinas de °uerra,
predican la igualdad y se engalanan con plumas y
de suerte que este era su corifeo civil , y Ronsin
oro!»
el militar. Conservaban relaciones en el Ayunta-
Y en seguida añadió que pe a-aria fuego al
maniquí. Legendre entonces le trató de loco y de
miento por medio de lIebert, sustituto de Chau -
sedicioso, 6 iban á agarrarse con gran temor de
mette , y por el corregidor Pache, siempre dis-
451
REVOLUCION
FRANCESA.
455
Pache. Quiso Legendre dirigirse á Ronsin,
siendo el gencralismo y el gran juez los dos
que
panda mas moderado, y habiéndole instado para
mente, Debia
personages en el tribunal
que se sosegase á Vincent, contestó: que su amigo
un fiscal titulado censor, con el encargo de promo-
a la verdad era fogoso, pero que su carácter con--
ver las causas; y así en este proyecto, producto de
venia á las circunstancias, y que se requerían tales
ferme,ntacion revolucionaria , las dos funciones
hombres para el tiempo en que vivían. «Terteis
únicas y esenciales consistian en condenar y en ba-
añadió Ronsin, una faccion en el seno mismo de la
tirse. 3o se sabe si este proyecto era de algun fu-
Asamblea, y sino la arrojais de alli desgraciados de
rioso delirante ó de varios; si tuvo mas existencia
vosotros! Salió indignado Legendre , y repitió
que una mera conversacion, ó si llegó á redactar-
cuanto hubo visto y oido durante la comida ;
se; pero es cierto que tenia su modelo en las jun-
manera que la conversacion se hizo pública y dio
tas revolucionarias establecidas en Lyon, Marse-
una nueva idea de la audacia y del frenesí de los
lla, Tolon, Burdeos y Nantes , y que la imagina-
hombres que acababan de ponerse en libertad.
don ocupada con lo que hahian hecho en estas
Manifestaban un gran respeto á Pache y á sus
grandes ciudades, estos terribles ejecutores, que-
virtudes, como cuando estando este en el ministe-
rian gobernar bajo el mismo plan á toda la Francia
rio, lo halan hecho en otro tiempo los jacobinos.
y hacer de la violencia momentánea el tipo de un
El destino de Pache era agradar con sus condescen-
gobierno permanente. Todavia no designaban mas
denciasy su dulzura a todos los hombres violentos.
que á uno solo de los grandes personages destina-
Encantábanse de ver aprobadas sus pasiones por
dos á ocupar dignidades tan altas. Pache convenia
un hombre que tenia todas las apariencias del sa-
maravillosamente para el destino de gran juez, por
ber. Los nuevos revolucionarios decían, quepensa-
lo cual decían los conjurados que debia serlo, y
ban hacer de él un gran personage en su gobierno;
que lo seria. Sin saber lo que era el proyecto y la
porque sin tener un objeto preciso y aun sin tener
dignidad de gran juez, repetían mucho por via de
el proyecto y el valor de una insurreccion, habla-
noticia: Pache va á ser juez, y esta palabrería
ban mucho, como hacen todos los conspiradores,
corria por todas partes sin que nadie !a esplicase
que se ensayan antes, y se acaloran con sus pala-
ni la comprendiese. En cuanto á la dignidad de
bras. Por todas partes iban diciendo que se nece-
generalismo, Rousin, aunque general del ejército -
sitaban otras instituciones; pues todo lo que les
revolucionario, no se atrevia a pretenderla, ni á
agradaba en la actual forma <gubernativa , era el
proponerlo á sus partidarios, porque se necesitaba
tribunal y e! ejército revolucionario. Imaginaban
un hombre mas eminente para tan elevada digni-
pues, una constitucion cifrada en un tribunal su-
dad. Chaumette estaba tambien designado por al-
premo, presidido por un gran juez, y en un consejo
gunos para censor; pero su nombre se pronuncia-
militar dirigido por un gencralismo. En este go-
ba poco: entre tamos rumores, solo 'labia uno muy
bierno, se debia sentenciar y administrar militar-
esparcido, á saber, que Pache seria gran juez.
456
FRANCESA.
157
REVOLUC ION
Durante todo el tiempo de la revoluc.on, cuan-
raban eludir la le y ; y así la carne buena estaba re-
do las pasiones de un partido, largo tiempo escila-
servada para el rico, ó para el ciudadano que la
d;e: , estaban prontas á romper , el pretesto para
arraba Men. Estableeíanse un sin número de mer-
p
do era por lo cortina al guna derrota, alguna trai-
PV I
ca os c l andestinos, especialmente en las cercanías
clon, y por Ultimo, alguna desgracia pública. Otro
de Paris y por los campos, y solo el desperdicio
tanto sucedio en esta, ocasion. Hablase espedido la
quedaba para el pueblo y para el comprador que
-segunda ley del máximum, que pasando va de las
se presentaba en la tienda y hacia el ajuste segun
-tiendas á las fábricas; fijaba el valor primitivo de
la tasa. De este modo los carniceros se reiate-
los objetos, el precio de los trasportes y los heno-
«raban por la mala calidad de su género. del infl-
e,
fi: os del mercader asi por ma y or como por menor,
mo precio á que tenian que venderlo. Quejábase
• de modo que el comercio eludía de mil maneras
el pueblo con furor del peso, de la calidad , y de
-el despotismo de la le y , y se salvaba principal-
los mercados clandestinos establecidos al rededor
mente po p el medio mas pernicioso, que era el de
de Paris. A. falta de bue y es se tenian que ma-
abandonarle. La ocultacion de la mercancía seguía
tar las vacas preñadas , y el pueblo dijo al ins-
como antes, y sino se entregaba por asignados, se
tante que los aristócratas intentaban destruir la
quedaba detmida y sin movimiento para no !le-
especie; y habian pedido la pena de muerte contra
gar á los sitios del consumo. Mu y grande era, pues,
los que mataban vacas ú ovejas en tal estado. Aun
la carestia ocasionada por el estancamiento gene-
Babia mas: las verduras, la fruta, los huevos , la
ral del comercio; v sin embargo, los estraordina-
manteca y el pescado, ya no se presentaban por
rios esfuerzos del gobierno y los cuidados de la
los mercados; y una col costaba hasta cuatro rea-
comision de abastos. habian logrado en parte que
les. Salian al encuentrodelas carreteras por los ca-
no escasease el trigo, y sobre todo disminuir la
minos, las rodeaban v compraban á cualquiera
zozobra de la carestía tan temible como ella mis-
precio su cargamento, llegando muy poco á Paris,
ma, por el trastorno y desconcierto que ocasiona
donde en vano el pueblo loesperaba. Siempre que
á las relaciones comerciales. Pero un nuevo azote
habla alguna cosa que emprender, al punto se en-
se esperimentaba, y era la escasez de carnes; por-
contraban gentes que se encargaran de ello ; tra-
que las numerosas vacadas que antes enviaba la
tábase de andar por el campo para atajar en los
Vendée á las provincias vecinas , no llegaban ya
caminos á los hortelanos, un sin número de ham-
desde la insurreccion. Los departamentos del Rin
bres y mugeres se encargaban de este cuidado, y
habian cesado de suministrarlas desde que reinaba
compraban los géneros por cuenta de los sugetos
alli la guerra, resultando de todo una disminucion
acomodados, pagándolos á mas de la tasa. Si hacia
efectiva en la cantidad. Ademas, comprando los
un mercado mas bien abastecido que otros , esta
carniceros el ganado á un precio subido , y con
clase de revendedores se agolpaba, llevando los
la precision de vender al precio de la tasa, procu-
géneros á mayor precio. El pueblo se desencade-
4.58
IIEVOLUCION
F ÁNCESA.
459
naba violentamente contra los que ejercian este
en vivir en sus casas de los alrededores; yen efecto
Oficio; decía que cutre ellos se encontraban mu-
habia muchos que asustados de lo que á cada ins-
chas mugeres desgraciadas convertidas en
tante ocurria en la capital, se ocultaban en sus po-
rame-
ras, á quienes las persecuciones de Chatunette ha-
sesiones del campo. Acudieron varias secciones á
bian privado de su deplorable industria, abrazando
propone r al Ayuntamiento, diese un decreto ó pi-
para vivir aquella nueva profesion.
diese una ley para hacerlos volver. Sin embargo
Con el fin de precaver todos estos inconve-
Chaumette, viendo que era una violacion odiosísi-
nientes, habia acordado el Ayuntamiento por re-
ma de la libertad individual, se contentó con pro -
petidas instancias de las secciones, que no pudie-
nunciar un discurso amenazador contra los aristó-
sen los carniceros salir al encuentro de los reba-
cratas retirados por las cercanías de Paris. Unica-
ños ni ir mas allá de los mercados ordinarios; que
mente les envió una invitacion para que volviesen
no pudiesen matar sino en los rastros ó mataderos
á la ciudad, y pasó álos Ayuntamientos de los pue-
autorizados; que la carne no se pudiera comprar
blos inmediatos un aviso para vigilarlos.
sino en las tablas; que no les fuese lícito ir por las
Entre tanto, la impaciencia del mal !labia lle-
carreteras en busca de los labradores ; que cuan-
lgado a su colmo, y el desorden se aumentaba en
tos llegasen se debían dirigir por la policía, repar-
os mercados, resultando continuos alborotos. Se
tiéndolos igualmente entre los diferentes mercados
ponian en fila a la puerta de las carnicerías, y ape-
y que no se pudiera ir á ponerse en lila á las puer-
sar de la prohibicion de acudir antes de la hora es•
tas de las carnicerías antes de las seis, porque fre-
tablecida, habia siempre el mismo atan para co-
cuentemente madrugaban á las tres con este in-
ger la delantera. Hablase trasladado alli una cos-
tento.
tumbre nacida á la puerta de los panaderos, y con-
Semejantes reglamentos no podían evitar al
sistia en atar una cuerda ala tienda, que cada uno
pueblo los males que sufrian, por mas que los ul-
tenia que ir agarrando para conservar su puesto.
tra-revolucionarios se esforzasen en inventar re-
Pero aquí sucedía como en las tahonas, que algu-
cursos. Ocurrióles últimamente proponer que to-
nos malévolos ó mal situados cortaban la cuerda,
dos los jardines de recreo, que tanto abundan en
entonces se confundian las lilas , se introducía el
los arrabales de Paris, y particularmente en el de
desorden en la multitud que estaba esperando , y
San German , se debían poner ea cultivo, y el
faltaba poco para llegar á las manos.
A y untamiento que nada sabia rehusarles , al ins-
Ya no se sa,iaá quien echar la culpa porque
ta'ute mandó que se formara una lista de aquellos
no se podía como en el 3I de mayo, quejarse de
jardines y que sin demora se sembrase patatas y
que la Convencion rehusaba la ley del MaXiflUIM,
hortalizas. Ademas dieron por supuesto que si las
objeto de tantas esperanzas, puesto que todo lo con-
legumbres, la leche y las aves no llegaban ya á la
cedía, y asi no teniendo vaque pedir , no se solici-
ciudad era porque los aristócratas se empeñaban
taba nada. Sin embargo, era menester quejarse, y
460
ItEVOLUCION
FRANCESA.
464
los de las charreteras, los subalternos de Bou chot-
esta autoridad , ó prometian mas inteligencia ó
te y los franciscanos, decían, que la causa de la,
energía, eran intrigantes que procedian eviden-
carestía estaba en la faccion moderada de la Cou-
temente con un objeto de desórden ó de ambi-
vendan: queCamilo Desmoulins, Philipeaux, Bour-
cione Tal era el público convencimiento, y los con-
don del Oise y sus amigos, eran los autoresde los
¡arados no podian lisongearse de arrastrar al pue-
males que se padecian: que d'e aquella manera no
blo consigo ; y asi , aunque temibles , dejándolos
era postule existir. que !labia que recurrir á me-
obrar, lo eran poco, si á tiempo se les atajaba.
diosestraordinarios añadiendo la espresion tan an-
La junta los estaba observando, y por medio de
tigua ea todas las insurrecciones: es necesario
una serie de informes, seguía desconceptuando á
ge'fe. Y catolices se repetiau misteriosamente: Pa-
los dos partidos opuestos. Vela en los ultra-revolu-
che va á ser gran jaez.
cionarios, verdaderos conspiradores que había que
Sin embargo, aunque el nuevo partido dispu-
destruir; y al contrario , notaba en los modera-
siese de medios bastante considerables, y aunque
dos, antiguos amigos que participaban de sus opi-
tuviese de su parte al ejército revolucionario y á
niones , y cuyo; patriotismo no podía ser sospe-
la escasez, faltabale el gobierno y la °pinto'', por-
choso. Pero para acreditar que no flaqueaba, casti-
que los jacobinos le estaban contrapuestos. Ron-
gando á los ultra-revolucionarios, tenia. que conde-
sin. Vincent y flebert, teman que guardar á las au-
nar á los moderados , y acudir incesantemente al
toridades establecidas un respeto aparente, ocultar
terror. Estos últimos quedan contestar; Camila es-
sus proyectos, y adoptarlos á escondidas. En la épo-
cribia nuevos números; Danton y sus amigos con].
ca del .10 de agosto y 31 de ma y o, los conspirado-
batian en sus pláticas las razones de la junta , y
res dueños del Ayuntamiento, de los franciscanos,
desde entonces se empeñó una lucha de palabras y
de los jacobinos y de todos los clubs, teniendo en
de escritos. Sobrevino la destemplanza ; y Sain-
la Asamblea nacional y en las juntas numerosos y
Just, Robespierre, Barrere y Billand, que al prin-
enérgicos partidarios , atreviéndose á conspirar á
cipio hablan rechazado solamente á los moderados
las claras, podian arrastrar públicamente al pue-
por politica , y para ser mas fuertes contra los ul-
bla tras de sí, t servirse de las masas para la eje-
tra-revolucionarios, principiaban :á perseguidos por
cucion de sus proyectos; pero no sucedia lo mismo
enfado y ódio personal. Como hemos visto ya habil],
con el partido de los ultra-revolucionarios.
atacado Camilo á Collot y á Barrere, y en su carta
La autoridad existente no rehusaba ninguno de
á Dillon habia lanzado contra el fanatismo dog-
los medios estraordinarios de defensa ni aun de
mático de Saint-Just , y la monacal dureza de Bi-
venganza; las traiciones va no culpaban a su vigi-
Ilaud , algunos sarcasmos que les ofendieron pro-
lancia; victorias conseguidas por todas las fronte-
fundamente; 'labia en lin irritado á Robespierre en
ras acreditaban al contrario su fuerza, su destreza
los jacobinos, y encauzándolo demasiado, concluyó•
y su celo. Por consiguiente, cuantos atacaban á
porque se indispusiese con él absolutamente. Dan-
FRANCESA.
462
463
REVOLUCION
«pueblo magnánimo, poderoso y feliz, á un pueblo
ton desagradaba á todos por su nombradía ; y es-
«complaciente, frívolo y miserable; esto es ; todas
trado entonces á la cónducta de los negocios, que-
«las virtudes, y los milagros de la república, á to-
daba á parte censurando al gobierno, y estimulando
dos los vicios y ridiculeces de la monarquía,»
al parecer la chacharera pluma de Camilo , decia
Para conseguir este objeto, se necesitaba u n.go-
serles cada dia mas odiosa , y no era de suponer
bierno austero T enérgico que arrollase todo géne-
que Robespierre se espusiese ya por defenderlo
ro de resistencia. 'labia por una parte ignorancia
mas.
Robespierre y Saint-Just, acostumbrados á es-
brutaly codiciosa, que no quería en la república mas
tender en nombre de la junta las esposiciones de
que trastornos ; y por otra la vil y baja corrupcion
que apetecia las delicias del lujo antiguo, y que no
principios , y encargados en cierta manera de la
parte moral del gobierno , mientras Barrere , Car-
podía avenirse á las enérgicas. virtudes de la de-
not, Billaud y otros, desempeñaban la parte mate-
mocracia. De aqui se originaban dos facciones: la
rial y administrativa, estendieron dos informes , el
una, que quería llevarlo lodo al estremo, que traspa-
uno sobre los principios de moral que debían guiar al
saba todos los límites, y que para atacar la supers -
gobierno revolucionario, y el otro sobre los arrestos
ticion , procuraba destruir al mismo Dios, y ver-
de que se habla lamentado Camilo en el Antiguo
ter sangre á torrentes so color de desagraviar á la
Franciscano. Vamos á ver como estos dos espíritus
república; y la otra, débil y viciosa, que no se con-
sombríos concebian el gobierno revolucionario , y
sideraba demasiado viciosa para ser tan terrible , y
los medios de regenerar un estado.
se apiadaba cobardemente de todos los sacrificios
Ea lasesion del 47 de pluvioso (:5 de febrero) se
necesarios que exilia el establecimiento de la vir-
espresaba Robespierre en estos términos :
tud. Una de estas facciones, decia Saint-Just en su
«El principio del gobierno democrático es la
informe de 26 de febrero, queda TROCAR LA LIBER-
«virtud, v su medio en tanto que seestablece es el
TAD EN VACANTE, Y LA OTRA EN PROSTITUTA.
«terror. Querernos sustituir en nuestro pais la moral
Tanto Robespierre corno Saint-Just enumeraban
«al egoismo , la providad al honor, los principios
los desvaríos de algunos agentes del gobierno revo-
«á las costumbres el deber al decoro , el imperio
lucionario, y de dos ó tres procuradores del Ayunta-
«de la razon á la tiranía de la moda, el desprecio
miento, que habian intentado renovar la energía de
«de! vicio al de la desgracia, la gravedad á la inso-
Marat; haciendo de este modo alusion á todas locuras
«lencia, la grandeza del alma á la vanidad, el amor
de Ilebert y de los su y os. Iban tambien señalando las
«de la gloria al del dinero, los hombres honrados á
faltasde debilidad, de condescendencia y sensibilidad
«los disipadores, el mérito á la intriga , el genio I
que se imputaban á los nuevos moderados, vitu-
«la acudeza, la verdad al brillo , el encanto de la
perábanles el condolerse dr las viudas de los gene-
«felicidad a los fastidios del deleite , la grandeza
ralas, de los intrigantes de la antigua nobleza , y
«del hombre á la pequeñez de los grandes, un
de los aristócratas; y de hablar en fin, incesante-
464
REVOLUCION
FRANCESA.
465
mente de las severidades de la república , mu y in-
«11 libertad no condujese sino para llevarnos
feriores á las crueldades de las monarquías. «Te-
«á la
la ignorancia de los antiguos galos , en una
«neis, decia Saint hist, cien mil presos, v el tribu-
labra á sus gregilescos , sus abarcas su ha-
nal revolucionario ha condenado va á trescientos
culo
ulo de encina y sus chozas de barro? En vez
«culpables; pero en tiempo de la monarquía, habla
«de entristecerse, me parece que Pitt dada mu-
«cuatrocientos mil presos, se ahorcaban anualmen-
« chas guineas para que semejante libertad se es-
te quince mil contrabandistas, y se descuartizaban
etableciese cutre nosotros; pero lo que enfureceria
«tres mil hombres; hoy mismo hay en Europa cua-
«al gobierno inglés seria el que se dijese de la Fran-
«tro millones de presos cuyos gritos no podeis oir,
cia lo que decia Dicearco del Ática: En ninguna
«y en tanto que vuestra parricida moderacion deja
«parte del Inundo se puede vivir mas agradablemente
«triunfar á todos los enemigos de vuestro gobier-
«que en Atenas , téngase 6 no dinero. .Los que se han
no , nos estamos abrumando con insultos y recon-
«enriquecido con su comercio 6 industria pueden p •o-
«vencipnes, y los reyes, mil veces mas crueles que
«curarse en ella todos los goces imaginables; y en
«nosotros, descansan y duermen sobre el crimen.»
«cuanto á aquellos que intentan. enriquecerse, hay tei-
Pobespierre y Saint-hist, acordes con su sis-
dos talleres en donde se gana con qué divertirse en
tema, añadian que estas dos facciones, opuestas al
«las ANTEsTERL1S y ahorrar todavia , que no puede
parecer, leaian un punto de apoyo como n , el es-
«uno quejarse de su pobreza sin culparse á sí mismo
trangero que los ponla en movimiento para perder
«de su desidia.
á la república.
«Estoy, pues, íntimamente convencido deque la
Ya se echa de ver cuanto fanatismo y Odio
«libertad no existe en una igualdad de privaciones,
político entraba en el sistema de la junta. Camilo,
«y que el elogio mas bello de la Convencion seria
por alusiones , y aun por espresiones directas , se
«el que se pudiese tributar este testimonio: He h-
hallaba acometido con sus amigos, y respondia en
allado á la nacion desnuda y la dejo cumplidamente
su Antiguo Franciscano al sistema de la virtud con
«ataviada.»
el de la felicidad. Decia que amaba la república,
«¡Encantadora democracia , añadía Camilo , la
porque esta decia producir la felicidad general,
«de Atenas! Solon, si no fué pisaverde no dejó por
porque el comercio , la industria y la civilizacion
«eso de mirarse como el modelo de los legisladores,
se l'alijan desarrollado con mas esplendor en Ate-
«y de ser proclamado por el oráculo, por el prime-
nas, en Venecia y Florencia que en todas las mo-
«ro de los siete sabios, aunque no tenia reparo en
narquias; y porque la república podia realizar úni-
«confesar su inclinacion al vino, á las mugeres y á
camente los mentidos deseos de la monarquía, que
cla música ; y es tal la reputacion de que goza su
se reducían á que cada cual pudiera echar una ga-
«sabiduria, que aun hoy no se pronuncia su nom-
llinu en el puchero. «¿Qué le importada á Pitt, es-.
«bre en la Convencion v en los jacobinos sino como
«clamaba Camilo , que la Francia fuese libre ,
«el del mayor legislador. ¡Cuántos hay entre noso-
Eiblioteea popu lar.
P. 11'1. 462
66
REVOLUCION
FRANCESA.
167
«ros que están en opinion de aristócratas v de Sar.
«Hado; siempre han sido los mismos, y la libertad
«danápalos, que no han hechojamás semejante pro.
«de hablar no ha estado mas protegida en las re-
«fesion de fe!
«públicas antiguas que en las modernas. Sócrates
«Dígalo sino aquel divino Sócrates, que encon-
«acusad o de haber hablado mal de los dioses, be-
trando un día á Aleibiades sombrío y pensativo'
aió la cicuta; y Ciceron, por haber atacado á An-
«tal vez porque habria recibido alguna carta severa
«tonio, fué proscrito.»
«de Aspasía: .—¿Qué te.neis?> le dice el mas grave de
De esta suerte aquel desgraciado jóven parada
«los mentores; habriais perdido acaso vuestro bro-
adivinar que no se perdonarla á él tampoco la li-
«quel en la batalla? ¿ha beis quedado vencido en el
bertad de que usaba. Aquellas agudezas y aquella
«campo, en la carrera, ó en la sala de armas? ¿Jiu-
elocuencia irritaban á la junta ; y mientras ace-
«bu alguno que cantase ó tocase mejor la lira que
chaba á Ronsin, á Hehert, á Vincent y á todos los
«vos en la mesa del general? Este rasgo pinta las
alborotadores , concebía un encono funesto contra
«costumbres. ¡Qué republicanos tan amables!»
el agradable escritor que se reia de sus sistemas;
Quejabase en seguida Camilo de que á las cos-
contra Danton que creian le inspiraba, y en fin,
tumbres de Atenas no se quisiese añadir la libertad
contra todos los hombres que se suponian amigos ó
riel lenguage que reinaba en aquella república. Aris•
partidarios de estos dos caudillos.
tofanes, decia, sacaba á la escena generales, ora-
Para no apartarse de la línea que se !labia tra-
dores, filósofos, y aun al mismo pueblo; y este pue-
zado, presentó la junta dos decretos á continuacion
blo de Atenas, escarnecido , va bajo el aspecto de
de los informes de Robespierre y de Saint-Just,
un anciano, va bajo el de un jóven, lejos de inco-
encaminados, decia, á labrar la dicha del pueblo á
modarse, proclamaba á Aristófanes vencedor en los
costa de sus enemigos. Por medio de estos de-
juegos, v le estimulaba con aplausos y coronas.
cretas, la junta de seguridad general quedaba fa-
Muchas de sus comedias iban dirigidas contra los
cultada únicamente para examinar las reclama-
ultra-revolucionarios de aquel tiempo , y las burlas
ciones de los presos, y ponerlos en liberatd si re-
ocasionadas eran crueles. «Y si hoy, añadia Camilo,
conocía que eran patriotas. Al contrario , todos
«se tradujese alguna de aquellas comedias ejecu-
aquellos que fuesen reconocidos por enemigos de
•tadas cuatrocientos treinta años antes de Jesu-
la revolucion, quedarian encarcelados hasta la paz,
«cristo, bajo el arconte Stenoclés, al instante sos-
desterrados luego para siempre, y sus bienes se-
«tendria licbcrt en los franciscanos que la pieza era
cuestrados provisionalmente , dehian repartirse á
«recien compuesta, inventada tal vez por Libre-
los patriotas é indigentes , cuyas listas formarian
«d' Eglantine contra él y Hosin, y que el traductor
los ayuntamientos. r'Esto era en sustancia aplicar
«era la causa de la carestía.»
la ley agraria contra los sospechosos y en beneficio
«Sin embargo, continuaba Camilo con tristeza;
de los patriotas , y el espíritu de ambos decretos
«me en a-alio cuando digo que los hombres han cam-
D
del 8 y 13 ventoso (año segundo) ideados por Saint-
.
FBAtiCESA.
469
41,8
REVOLCCION
de plumas encarnadas, y rodeado de algunos de sus
Just, se encaminaba á los ultrarecolucionarios y á
oficiales, recorria las carteles, pedia los padrones
conservar á la junta su reputacion de energía. '
n eal
En este tiempo, los conjurados se agitaban con
y formab a
ventoso se reunió la seecion de
mas violencia que nunca. Nada prueba
sus
que s
por :lomoro, é indignada por las
proyectos estuviesen bien decididos, ni que huh'ie-
sen puesto a Pache
Ini;a1(riautinapereiosiiideisdade los enemi gos del pueblo, declaró
Y al Ayuntamiento en sus tra-
e n masa que desde aquel dia se la considerase
mas; pero se iban preparando como el al de mavo
ge rmaneute y despierta, que iba á cubrir con un
sublevaban á las sociedades populares, á los frán-1
velo el cuadro de los derechos del hombre y que
ciscanos y á las secciones; esparcian voces amena-
permanecerla en aquel estado hasta que se asegu-
zadoras, y procuraban aprovecharse de las turbu-
rasen al pueblo los abastos y la libertad, y queda-
lencias que suscitaba la escasez, cada dia ma y or y
sen castigados sus enemigos. En la misma noche
mas sensible.
se juntan alborotadamente los franciscanos, trazan
De repente se vieron aparecer por los mercados
el cuadro de los padecimientos públicos, se refie-
y alhóndigas, carteles y folletos, anunciando que
ren las persecuciones que recientemente han su-
la Convencion era la causa de todos los males del
frido los dos grandes patriotas Vincent y Ronsin,
pueblo, y que se le debla arrancar la faccion peli-
quienes decian, estaban enfermos en el Luxem-
grosa que quería renovar á los brissotistas y á su
burgo, sin poder obtener un médico que los cuidase:
funesto sistema. Algunos de estos escritos se atre-
por consiguiente, se declara la patria en peligro, y
vian á decir que debia renovarse la Convencion
se cubre el cuadro de los derechos del hombre.
entera, elegirse un caudillo, y organizar la potes-
Asi habian principiado todas las insurrecciones,
tad ejecutiva, etc.... En una palabra, todas las
declarando que las leyes quedaban suspendidas, y
ideas que [labiau revuelto en sus cabezas, Vincent
que entraba el pueblo eu el ejercicio de su sobe-
Ronsin y Hebert, llenaban estos escritos y mani-
ranía.
festaban su origen. Al mismo tiempo se vieron á
El dia siguiente 16, la seccion de Marat, y los
los de las charreteras, mas turbulentos y ufanos
franciscanos, se presentan en el Ayuntamiento
que nunca, amenazando con insolencia ir á dego-
para manifestarle sus acuerdos, y para inducirlo
llar en las cárceles á los enemigos que la Coticen-
los mismos pasos. Pache había tenido cuidado de
cion corrompida se obstinaba en contemplar.
no presentarse, y un tal Lubin presidía el consejo
Decian que muchos patriotas se encontraban injus-
general. Contesta á la diputadon con visible em-
tamente confundidos en las prisiones con los aris-
barazo; dice que en el momento en que la Conven-
tócratas, y que iban á entresacarlos dándoles al
cion toma medidas tan enérgicas contra los ene-
mismo tiempo armas y libertad. Ronsin, vestido
migos de la revolucion, y para socorrer á los pa-
con gran uniforme de general del ejército revolu-
triotas necesitados, es muy estrano que se dé una
cionario, con una banda tricolor, un gran penacho
470
REVOLUCION
FRANCESA.
474
señal de apuro, y se cubra ladeclaracion de los de_
tranquilidad pública, á quienes se le ordenó por
recios. Aparentando luego justificar al consejo gene_
un espreso decreto que los arrestara al punto, y
ral, cual si estuviese acusado, añade Lubin
diese su informe á la Convencion en el término.
que se
que
ha aplicado todo el esfuerzo posible para asegurar
de tpreosead ica oss.
los abastos, y arreglar su distribucion. Contesta
a era tener un decreto de la Conven-
Chaumette tambien vagamente, recomienda la paz'
dan, porque jamás los habla rehusado esta contra
requiere el informe sobre el cultivo de los jardines
los perturbadores, ni tampoco los negó á los giron-
de recreo y sobre el abastecimiento de la capital
dinos contra el Ayuntamiento sublevado; pero ha-
que segun los decretos, debia quedar pro-vista co-
hia que asegurar su ejecucion, haciéndose dueños.
mo una plaza de guerra.
de la opinion pública. Coliot, que tenia una gran
De manera que los gefes del Ayuntamiento es-
popularid ad en los jacobinos y en los franciscanos,
taban vacilantes, y el movimiento aunque tumul-
por su elocuencia de club, y e9ecialinente por una
tuoso no era bastante fuerte para arrollarlos, é in-
energía de sentimientos revolucionarios bien cono-
fundirles el valor de vender á. la junta y á la Con-
cida, quedó encargado de esta jornada, é inmedia-
vencion. Grande era sin embargo el alboroto, y la
tamente se trasladó á los jacobinos. Apenas estu-
asonada principiaba como todas las que antes ha-
vieron reunidos, cuando les trazó el cuadro de las
blan tenido éxito, debiendo infundir los mismos
facciones que amenazaban á la libertad, y de las
temores. Por una contraria casualidad, la junta de
intrigas quese preparaban, diciendo: «Nueva cam-
salvacion pública estaba privada en aquel momen-
paña va á abrirse; los cuidados de la junta que
to de sus individuos mas influ y entes: B illaud-Va-
«tan felizmente ha terminado la anterior, iban á:
rennes v Juan-Bon-Saint -André, estaban ausen-
«asegurar á la república nuevas victorias. Coatan-
tes por ' negocios administrativos; Couthon y Ro-
«do con vuestra confianza y aprobacion , que
bespierre estaban enfermos, y este no porfia acu-
«siempre han deseado merecer, se entregaba á sus:
dir á gobernará sus leales jacobinos. Quedaban
«trabajos; pero de repente han querido nuestros,
únicamente Saint-Just y Collot-d' llerbois; para
«enemigos detener sus pasos, han alborotado en
desbaratar esta tentativa, marcharme entrambos
«torno suyo á los patriotas para indisponerlos y
á la Convencion, que se reunia atropelladamente,
«hacer que se degüellen entre sí. Quieren hacer
y temblaba de pavor. A propuesta suya llaman en
«de nosotros soldados de Cadino, quieren inmo-
seguida á Fouquier-Tin y ille; v le encargaron que
larnos por nuestras mismas manos. ¡Pero no, no
sin perder momento inquiriesen quiénes hahian
«seremos nosotros los soldados de Cadillo! Gracias.
sido los repartidores de los escritos incendiarios
«á vuestro buen espiri tu, permaneceremos amigos y
esparcidos por los mercados, los alborotadores que
«no seremos mas que soldados de la libertad! Con-
trastornaban las sociedades populares, y en fin, á
«fiada en vosotros, sabrá la junta resistir e( n ener-
todos los conspiradores que amenazaban alterar la
«gia, refrenar á los alborotadores, lanzarlos fuera
472
RE VOLUCION
FRANCESA.
473
«de las filas de los patriotas, y despues de este sa-
talgo mas sin duda que esos hombres de un dia;
crificio indispensable, llevar adelante sus traba-
‘«lor llevaron ante el tribunal, donde no debian
«jos y vuestras victorias. Peligroso es el punto en
parecer sino aristócratas: ¿provocó alguna
«com
«que nos habeis colocado, añade Collot, pero nin-
«insurreccion?.. no! La insurreccion sagrada, la
«gimo de nosotros se estremece á la vista del pe-
« qu debe libertar á la humanidad (lel yugo de sus
«Agro. La junta de seguridad general acepta su
«opresores, nace de sentimientos mas' generosos
«
1
trabajoso encargo de celar y perseguir á todos los
«que ese menguado impulso con que quieren
« enemigos que maquinen en secreto contra la li-
«arrastrarnos; pero no caeremos en él. La junta de
«bertail; la junta de salvacion pública nada omite
«salvacion pública no cederá á los intrigantes; to-
«para llenar su inmensa tarea, pero entrambos ne-
«ma medidas fuertes y vigorosas, y aunque perez-
cesitan vuestra a y uda. Poco numerosos somos en
ca, no abandonará tan gloriosa tareal»
«estos tilas de peligro; l3illaud y Juan -Bon están
Apenas acaba Collot, toma Momoro la pala-
«ausentes, y enfermos nuestros amigos Couthon y
bra para justificar á la seccion de Marat y á los
« Robespierre. Quedamos, pues, en corto número
franciscanos. Confiesa que se ha arrojado un velo
«para combatir á los enemigos del bien público; y
sobre la declaracion de los derechos, pero niega
les menester que nos sostengais, ó que nos retire-
los denlas actos, y particularmente el proyecto 'de
mos n— o, no, gritaron á una voz los jacobinos:
insurreccion, y sostiene que la seccion de Marat
no os retireis, os sostendremos.—Aplausos nume-
de los franciscanos está animada de los mejores
rosos acompañaron á. estas palabras animosas, y
sentimientos Conspiradores que se justifican,
entonces continuó Collot refiriendo cuanto habla
quedan perdidos; pues en no pudiendo confesar la
pasado en los franciscanos. «Hay hombres, decia,
insurreccio n , y cuando solo la espresion del objeto
«que jamás han tenido valor para sufrir algunos
no hace prorumpir á la opinion en su favor, ya no
«dias de encierro, que nada han padecido en la
pueden hacer nada. Oyese a Momoro con marcada
«revolucion, á quienes hemos defendido cuando los
desaprobacion, y queda Collot encargado de ir en
«hemos conceptuado oprimidos, y que luego han
nombre de los jacobinos á unirse con los francisca-
«querido producir una insurreccion en Paris por
nos y á atraerse á unos hermanos estraviados por
«haber estado detenidos algunos instantes. ¡Una
sugestiones alevosas.
«insurreccion por el padecimiento de dos indivi-
La noche estaba muy ya avanzada, y Collot no
duos, y porque estando algo malos no ha acudido
podia acudir á los franciscanos sino al dia siguien-
«el médico tan pronto!... Anatema contra los que
te 17; pero el peligro pavoroso al principio, no era
«promuevan una insurreccion.?»—Si! si! caiga el
ya temible. Mostrábase hasta la evidencia que la
anatema, esclamaron todos los jacobinos juntos.
opinion no favorecia ya á los conjurados, si puede
«Marat era franciscano, continuó Collot, Marat era
dárseles este nombre. El Ayuntamiento habia re-
«jacobino; pues bien, fué tambien perseguido, y
trocedido; los jacobinos seguian con la junta v con
474
FRANCESA.
475
REVOLUCION
R obespierre, aunque ausente y enfermo. Los f
tisfaccion al enemigo coman, debian apresurarse á
y rau
ciscanos impetuosos, débilmente diri
descubrir el código sagrado de la naturaleza. Los.
g idos, y so -
bre todo abandonados del Ayuntamiento de
franciscanos quedaron arrollados, aunque balda.
lo;
jacobinos, no podían menos que ceder á la
entre ellos crecido número de subalternos de Ron.-
facundia
de Collot-d' Ilerbois, y al honor de ver en su seno
manifestáronse arrepentidos, quitaron la
ebotte;
un miembro tan famoso del gobierno. Vincent'
gasa tendida sobre la declaracion de los derechos.
n c -
con su frenesí, Ilebert con su asqueroso periódico
y se la entregaron á Collot encargándole que ase-
cuyos números se iban multiplicando, y Momoro
gurase a los j acobinos, questempre caminarran por
con sus acuerdos de la seccion de Marat, no podían
la misma senda.
determinar un movimiento decisivo. Solo Ronsin
Collot-d' lierbois fué á anunciar á los jacobinos
con su gente de charreteras y pertrechos considel
su victoria sobre los franciscanos y ultra-revolu-
rabies, hubiera podido tantear un golpe de mano
cionarios Yacian, pues, los conjurados en completo
si hubiera tenido audacia para ello; pero sea que
abandono, sin quedarles mas arbiti io que el de un
no encontrase la misma en sus amigos, ó sea que
golpe de mano , que como hemos dicho , era casi
no confiase bastante en su tropa, no se movió, y
'imposib le. La junta de salvacion pública resolvió
desde el 46 al 47 todo se limitó é rumores y
evitar todo movimiento por aquella parte, pren-
á
amenazas. Los de las charreteras, repartidos en las
diendo a los principales autores, y enviándoles al
sociedades populares, las iban alborotando; pero
momento al tribunal revolucionario. Mandó á Foil-
no se atrevieron á recurrir á las armas.
quier que indagase los hechos de que se podia
El 47 por la tarde, se fué Collot á los francisca-
componer la conspiracion , y de disponer en se-
nos, donde le acogieron con víctores multiplicados.
guida un auto de acusackm. Saint-Just, quedó al
Díjoles que algunos enemigos secretos de la revo-
'Mismo tiempo encargado de presentar un informe
lucion procuraban estraviar su patriotismo; que se
á la Convencion. contra las facciones reunidas que
había querido declarar la república en estado crí-
amenazaban á la tranquilidad del Estado.
tico, mientras que solo la monarquía y la aristo-
El 23 de ventoso (1 3 de marzo), presentó Saint-
cracia estaban en agonia; que se empeñaban ea
Just su i nforme, y segun el sistema adoptado, pre-
desavenir á los franciscanos con los jacobinos, pero
sentó siempre al estrangcro dirigiendo á dos fac-
que al contrario, debla!' componer una sola fami-
ciones. la una compuesta de Lombres sediciosos,.
lia, hermanada por principios é intenciones; que
incendiarios, ladrones, disfamadores y ateos , que.
aquel provecto (le insurreccion, aquel velo tendido
trataban de acarrear el trastorno de la república
sobre la declaraeion de los derechos, regocijaban á
con su exageracion; y la otra compuesta de vicio-.
los aristócratas; y que la víspera, imitando aquel
sos, agiotistas, concusionarios y prevaricadores,
ejemplo, habian cubierto en sus tertulias la decla-
los cuales seducidos con el atractivo de los delei-
racion de los derechos; y asi para no llenar de sa-
tes, quedan enervar á la república y deshonrarla.
476
FRANCESA.
477
REVOLUCION
Dijo que una de estas facciones habla tornado la
pedo Todo se somete con docilidad á la autoridad
iniciativa, intentando levantar el estandarte de la
triunfadora de la junta de salvacion pública. En
rebelion; pero que iba á ser atajada, y que por
aquella noche del 23 al 24, Fouquier-Tin y ille, hace
consiguiente acudia en demanda de un decreto de
arrestar á Ilebert, á Vincent, a llonsin, á Momo-
muerte contra aquellos que habían meditado el
á Mazuel, uno de los oficiales de Ronsin , y
ro y
trastorno de los poderes, maquinado la corrupcion,
último al banquero estrangero Kock, agiotista
por-
del espíritu público, y de las costumbres r
ultra-revolucionario, con quien Rebert , Ronsin y
epubli-
canas , entorpecido la llegada de los abastos, y
Vincent comían frecuentemente, y formaban todos
suncp,
contribuido de cualquier modo al pian tramad
proyectos. Dee este modo la junta tenia dos
sus
por el estrangero. Luego añadió Saint-Just , que
1
banqueros estrangeros; para persuadir á todos,
desde aquel instante se debla
que ambas facciones se movian á impulsos de la
PONER AL Minr.N
DEL UTA, LA JUSTICIA, LA PROVIDAD, Y TODAS LAS VIR-
coalicion. El baron de Batz debia servir para pro-
TUDES REPUBLICANAS.
bar este hecho contra Chabot, Julien Fabre, y
En este informe, escrito con una violencia fa-
contra todos los corrompidos y moderados, mien-
natica, estaban todas las facciones igualmente ame-
tras que Kock suministrarla la misma apariencia
nazadas; pero claramente el blanco. para los tiros
de prueba contra Vincent, Ronsin , 1Iebert y los
del tribunal revolucionario; eran los conspiradores
ultra-revolucionarios.
ult ra-revolucionarios, como Ronsin, Vincent, He-
Los delatados se dejaron prender sin resis-
bert, etc., r los corrompidos Chabot, Bazire. Fa-
tencia , y se enviaron el dia siguiente al Luxem-
bre y Juliú, fraguadores del falso decreto. Guar-
burgo. Los presos acudieron gustosos para ver
dalyise una siniestra reticencia con los que llama-
entrar á aquellos furibundos, que tanto les hablan
ba Saín t-J us t indulgentes y moderados.
atemorizado con la amenaza de un nuevo setiem-
E la tarde del mismo dia, dirígense Robespier-
bre. Ronsin manifestó mucha entereza é indiferen-
re y Couthon a los jacobinos, y entrambos son cu-
cia, el cobarde Hebert estaba abatido y exánime,
Me-dos de aplausos. Los rodean , les dan el para-
Momoro consternado, y Vincent con convulsio-
bien del restablecimiento de su salud, y prometen
nes. La noticia de estas prisiones se esparció al
á Robespierre un afecto sin limites. Pide para el
momento por Paris, y produjo una genera! alegría.
dia siguiente una sesion estraordinaria , á fin de
Por desgracia añadian que no habla acabado , y
aclarar el misterio de la descubierta conspiracion.
que iba á atacar á los hombres de todos los parti-
Acuérdase la sesion, y no es menos grande el afán
dos. Repitióse lo mismo en la sesion estraordioa-
del Ayuntamiento , pues á, propuesta del mismo
ria de los jacobinos; y despues que cada cual hu-
Chaumette, se pide el informe que Saint-Just ha-
bo referido lo que sabia de la conspiraciou, de sus
bia pronunciado en la Convencion, y envía á la
autores, y (le sus proyectos, se añadió que ademas
imprenta de la república por un ejemplar para
saldrian á la luz todas las tramas, y que se daría
119
4.78
FRANCESA.
479
REVOLUCEON
liándose le dijo:—Filósofo Anaxágoras, yo soy sos-
un informe acerca de otros hombres que los per-
ú
-
seguidos en aquel momento.
pechoso, t eres sospechoso, nosotros somos sospecho-
La secretaría de la guerra, el ejército
`ss » Chaumette se escusó con un tono rendido y
r
cionario y
evolu-
los franciscanos acababan de ser ofen-
trémulo : pero desde aquel momento no se atrevió
didos en fas personas de Vincent, Ronsin, Debed,
á salir de su celdilla, ui á presentarse en el patio
Mazuel Momoro y consocios. Querianse taro_
de
bien ensañar contra el A y untamiento, y no se ha-
iD
osesPprteiess"j e haber inundado arrestar la junta á
estos desdichados, hizo redactar por la de seguri-
blaba de otra cosa que de' la dignidad del gran juez
que estaba reservada para Pache ; pero se sabia
dad general el auto de acusacion c. ntra Chabot,
muy bien que era incapaz de mezclarse en una
Bazire, Delaunay, Julien de 'rotosa y Fabre. Acu-
conspiracion. Conociase su respeto hácia las auto-
sados los cinco, pasaron al tribunal revolucionario,
ridades, su predominio con el pueblo, y no se qui-
y en aquel momento se supo que una emigrada,
so arrollarle con los otros , prefiriendo
perseguida por una junta revolucionaria, 1-labia en-
. arrestar á
Chaumette, que no era tan arrojado ni tan peligro-
contrado asilo en casa de Ilerault-Sechelles. Este
so como Pache , pero que por su vanidad y sus
diputado muy conocido va por su colosal fortuna,
desvaríos era autor de las determinaciones mas im-
por su noble alcurnia, su gallarda figura, su inge-
prudentes del A
nio y finos modales, que era amigo de Danton, de
yuntamiento, y uno de los após-
toles mas celosos del culto de la Razon. Prendie-
Camilo Desmoulius, de Proli, y que aun él mis-
ron, pues, á Chaumette, y lo enviaron al Luxem-
mo se asombraba al verse entre las filas de aque-
burgo con el obispo Cobel, autor de la imponente
llos terribles revolucionarios, se 'labia hecho sos-
escena de la abjuración , y con Anacarsis Clootz,
pechoso, sin que nadie se acordase que él habia
•eacluido va de los jacobinos y de la Convencion,
sido el autor principal de la constitucion. Apresu-
por su origen estrangero, su nobleza, su fortuna, su
rúse la junta a prenderlo, primero porque no gus-
república universal y su ateísmo.
taba de él, y luego para demostrar que castigaba
Llegado Chaurnette al Luxemburgo, corrieron
igualmente á los moderados cogidos eu una falta,
el lbs sospechosos y le abrumaron á sarcasmos.
y que no seria mas indulgente con ellos que con
El desgraciado, á pesar de su tendencia á la decla-
los lemas culpables. Asi es que los golpes de la
macion, no tenia ni la audacia de Ronsin , ni los
temible junta descargaban á un tiempo sobre los
arrebatos de Vincent. Sus cabellos lacios v sus
hombres de todas clases, opinion y mérito.
trémulas miradas le daban las apariencias . de un
El 1. 0 de germinal (20 de marzo), se entabló la
misionero, habiéalolo sido verdaderamente del nue-
causa de una parte de los conspiradores. Juntaron-
vo culto. Recordabanle sus requisitorias contra
se en la misma acusacion Ronsin, Vincent, [[e-
las rameras, contra los aristócratas , contra el
bert, Mornoro, Mantel, el banquero Kock, el jo-
hambre y contra los sospechosos. Un preso inch-
ven holles Leclerc, hecho gefe de division en la.
480
FRANCESA.
9/«.
RaVOLCCION
La cita surtió su efecto, y dejaron de vitupe-
secretaría de Bouchotte, los llamados Anear v Du-
raTle sus desgracias. Clootz, lleno siempre de sus
croquet, comisarios de abastos , algunos -otros
epinióties filosóficas hasta el cadalso, persiguió
individuos del ejército revolucionario y de las ofi-
últimos restos de deismo que podia quedar eft
cinas de la guerra. Para continuar la suposicion
de complicidad entre la faccion
ellos, v no dejó de predicarles hasta el último mo-
ul tra-revoluciona-
ria y la estrangera, se confundió laminen la mis-
mentol. naturaleza y la razon , con un ardiente
ma acusacion á Proli, Dubouison, Pereira
celó, é inconcebible menosprecio de la muerte.
y Des-
fieux, que nunca habian tenido relaciou 'con los
Condujéro nles al tribunal en medio de un ifill~13'
demas acusados. Reservóse á Chamulle para fi-
geetio; y ya se ha visto por la relacion de su cope
gurar despues con Gobel y los demas autores de
dtitta á qué venia á reducirse su conspiracione
las escenas del culto de la llazon: en fin, si Clootz,
Clubistas de infame clase, intrigantes de oficina;
que debia asociarse á estos últimos • se incorporó
matones del ejército revolucionario , que tenitai
con Proli, fué por su calidad de estrangero. Los
aquella exageracion propia de los inferitircs,
acusados eran diez y nueve , y Ronsin y Clootz
mo suelen hacer los encargados de ejecutar orde-
los mas firmes y atrevidos, el primero de los cua-
nes, que generalmente se escoden de lo que se le§
les dijo á sus compañeros : « ¿X qué traeis aqui
manda; aSi es que habiendo querido exagerar al
esos papeles y esos preparativos de defensa? ¿no
gobierne revolucionario hasta hacer de él una
.
conocéis que este es un proceso político? Todos
simple comision militar , hablan querido la abo-
seréis condenados , porque cuando debíais obrar,
lición de la supersticion de los cultos, trocar losl
perdisteis el tiempo charlando; ahora pues, sabed
columbres republicanas en grosería, la libertad
morir. Por lo que á mí hace, os juro que no roe ve-
del lenguaje en la mas asquerosa bajeza, y en fin,
réis temblar; procurad hacer otro tanto.» Los mi-
convertir el receló v la severidad democrática res-
serables lIebert y Momoro se lamentaban dicien-
pecto de los hombres, en la difama, ion mas atroy.-
do que estaba perdida la libertad.—«¿ Perdida la
Baldones contra la Convencion y la junta, prOyet=
libertad, esclamó Ronsin, porque algunos pobres
tos de gobierno en las inoeimles presentadas
diablos van á perecer? La libertad es inmortal.
los franciscanos y en las secciones, folletos
Nuestros enemigos sucumbirán despues de noso-
dos, una visita de Ronsin á las cárceles para inda-
tros y la libertad les sobrevivirá á todos! r Como
gar si habia patriotas encerrados, como acababa dr5
no cesaban de acusarse unos á otros, Clootz les ex-
estarlo el mismo, y en fin, algunas amenazas y /á
hortó para que no agravasen sus males con mútuas
tentativa de un movimiento so pretesto de la esca-
recou yenciones, citándoles aquel famoso apólogo:
sez, eran todas sus tramas. En una pa/abra, h~
en todo ello muchas faltas y hasta indecencias ptti.,
fe revais cate nuil que de mal consumé
pian de la gnué baja; pero una conspiracion
C.áte á cale d' un puliere on m'ami( inhumé.
fundamente urdida con el estrangero, eta emptC-e
nade:teca Popular.
T. 111• 443
482
REVOLUCION
FRANCESA.
483
sa muy superior á los alcances de tales miserables
como principio de la ejecucion, y Ilebert particu-
Era una pérfida suposicion de la junta, que el
larmente quedó cubierto de infamia , no reconvi-
fame Fouquicr-Tinville tuvo encargo de manifes-
niéndole apenas sus actos políticos, ni por su dia-
tar al tribunal, y que este tuvo órden para a.dop-
rio, sino provándole sus antiguos robos de cami-
tarla.
saS v pañuelos.
En él se alegaron aquellas palabras necias con
Pero dejemos aparte estas discusiones vergon-
que Yincent y Itonsin se habian propasado contra
zosas entre reos tan rateros, y un acusador mas
Le,gendre, comiendo con él en casa de Pache , con
Fajo aun de quien se valia un gobierno terrible
objeta de demostrar que aquellas proposiciones
para consumar los sacrificios que tenia dispuestos. -
repetidas de que era preciso organizar el poder
Retraido en su elevada esfera, iba designando este
ejecutivo , probaban la intencion de aniquilar la
gobierno á los desdichados que le ponian algun
representacion nacional y á la junta de salvacion
obstácu lo y trasmitía á su procurador general Fon-
pública. Sus francachelas en casa del banquero
quier el cuidado de cumplir con las formalidades
Kock. se citaron Como pruebas de su corresponden.
por medio de mentiras y patrañas. Si en medio de
cia con el estrangero; y á estas se añadió la de las
aquella turba vil de víctimas; sacrificadas á la ne-
cartas escritas de Paris á Lóndres, insertas en los
cesidad del sosiego público, merecen separarse al-
periódicos ingleses, anunciando segun la agitacion
cunas, son aquellos desgraciados estrangeros Pro-
que reinaba, movimientos que eran presumibles.
Ti Anacarsis Clootz, condenados como agentes'
,astas cartas, digeron á los acusados, demuestran
dela coligacion. Proli, segun hemos dicho, cono-.
vuestras confidencias con el estrangero , puesto
cia mu y bien
las tendencias de Bélgica, su patria,
que él predice de antemano vuestras maquinacio-
y no podia menos de desaprobar la violencia igno-
Ales. La escasez que habian atribuido al gobierno
rante de los jacobinos ea aquel pais, al paso que
para sublevar al pueblo, se imputé á, ellos única-
hahia admirado el talento de Dumouriez, como lo
mente; y pagando Fouquier una calumnia con otra,
confesó en el tribunal. Su conocimiento de las
les sostuvo que eran ellos la causa de la escasez,
cortes estrangeras habia sido útil dos ó tres veces
haciendo,asaltar en los caminos á los carros por-
á Lebrun, y lo confesó igualmente.—Tú has vitu-
tadores de frutas y legumbres. Las municiones aco •
nerado, le dijeron, el sistema revolucionario en
piadas en Paris para el ejército revolucionario, se
Bélgica. hascelebrado y admirado á Dumouriez, y
pretendió que eran preparativos para conspiracion,
hassido amigo de Lebrun, luego eres agente de los
la visita de Ronsin á las prisiones se dió como
estrangeros.r.No se alegaron mas hechos. En cuanto
prueba del proyecto de armar á los sospechosos y
á Clootz, su república universal, su dogma de la
de desencadenarlos en Paris. En fin, los escritos
razon, sus cien mil libras de renta, y algunos es-
esparcidos por los mercados, y el velo tendido so-
fuerzos empleados para poner en salvo á una emi-
bre la declaracion de los derechos,se consideraron
grada, bastaron para convencerle. Al principiar el
484
FRANCESA..
483
REVOLUCION
tercer dia de los debates, el jurado se declaró su
Clootz, y á un estrangero tal vez inteligente,
como
ficientemente enterado, y condenó en globo á
no conspirador, de relevante mérito, como el
aq
pero
ue-
llos intrigantes, embrollones y desdichados estran-
desventur ado
Apl). bPiar
geros á la pena de muerte. Uno solo quedó absuel-
sufridoo los hebe
rtistas el supli-
to, y fue el llamado Laboureau, quien en este
cio, manifestaron suma alegría los indulgentes, y
negocio había servido de espía á la junta de sal-
digeron que no se equivocaron en delatar a Bebed,
vacion pública. El 4 de jerminal (24 de marzo), á
á Rusia á Vincent, puesto que la junta de sal-
las cuatro de la tarde fueron los reos conducidos
vaajo p1 1.-ilica y el tribunal revolucionario acaba-
al suplicio; el gentío fué tan grande como en las
ha de llevarlos al cadalso.—«¿De qué nos acusan?
ejecuciones anteriores, pues se alquilaban sitios
decían. Ló único que hemos hecho ha sido paten-
en carros y mesas colocadas alrededor del cadalso
tizar que estos facciosos intentaban trastornar
Ni itonsidni Clootz dieron muestra de la menor
la república , destruir la Convencion nacional,
flaqueza, pero llebert, confundido de vergüenza y
suplantar á la junta de salvacion pública, y aña-
desalentado con el desprecio, no cuidaba de sobre-
dir el peligro de las guerras religiosas al de las
ponerse á su cobardía; se desmayaba á cada ins-
civiles, y acarrear una confusiou general. Esto es
tante; y el populacho, tan vil como él, seguía á la
precisamente lo que les han vituperado Saint-hist,
fatal carreta, repitiendo el grito de los ciegos
y Fouquier-Tinville enviándolos al suplicio. ¿En
revendedores: Está terriblemente colérico el Pudre
qué podemos nosotros ser conspiradores y enemi-
Duchesne.
gos de la república?» Nada era mas justo que es-
Asi quedaron sacrificados éstos miserables á la
tas v la junta opinaba exactamente
indispensable necesidad de plantear un gobierno
corno Danton, Camilo Desmoulins, Philipeaux y
firme y denodado, y aqui la necesidad de órden y
Fahre acerca del peligro de esta turbulencia anár-
obediencia no era uno de esos sofismas con los
quica ; y la prueba es que ltobespierre, desde el
cuales inmolan á sus víctimas los gobieinos. Toda
3 .1 de mayo habia estado defendiendo á Dslaton y
la Europa amenazaba á la Francia ; todos los dís-
a Camilo, y acusando á los anarquistas. Pero lo
colos intentaban apoderarse de /a autoridad y com-
repetimos, ensañándose con estos últimos la junta
prometian la salvacion con sus colindas. Era in-
se esponja á pasar por moderada, y era necesario
dispensable que algunos hombres mas enérgicos
que por otra parte desplegase el mayor rigor para
se apoderasen de esta autoridad contrastada, la
no comprometer su reputacion revolucionaria.
ejerciesen con esclusion de todos, y pudiesen em-
Opinando idénticamente como Danton y Camilo,
plearla para resistir á la Europa. Si queda algun
tenia que censurar sus opiniones, sacrificarlos en
sentimiento, es ver emplear la mentira contra es-
sus discursos, y manifestar que no los protegía
tos menguados, es ver entre ellos á un hombre de
mas que á los hebertistas. Saint-Just en su infor-
mi valor firme, como Ilonsin, á un loco inocente
me contra ambas facciones, las /labia acusado igual-
486
FRANCESA.
481
REVOLUCION
mente, guardando un silencio amenazador respee_
« IteleidodijoRobespierreenlosja cobin o s , alga-
to á. los 1:w/u/gentes. Coliot dijo en los jacobinos
«nas cartas de. los patriotas lyoncses; todas mai\\ i-
que no estaba todo concluido, y que se preparaba
«fiesta n la misma desesperacion, v si cuanto antes
un informe contra otros individuos diferentes de
«no se acude á remediar sus hallarán
los presos. A estas amenazas se habla juntado el
«alivio mas que en la receta de Caton y de Gai-
arresto de lIerault-Sechelles, amigo de Danton ;
«llard. La faccion pérfida, que afectando un patrio-
uno de los sugetos mas estimados de aquel tiempn
dismo estravagante, intentaba sacrificar á. los pa-
o".
Hechos semejantes no manifestaban una intencio
triotas, ha sido esterminada , pero poco importa á
de ceder, y sin embargo por todas partes se decía
«los estrangeros en tanto que tengan otra. Si He-
que la junta iba á retroceder, á suavizar el siste-
«bert hubiera triunfado, hubiera sido destruida
ma revolucionario, y á ensañarse contra los dogo-
«la Convencion, la república hubiera quedado su -
Dadores de toda especie. Cuantos anhelaban este
«mugida en un profundo caos y satisfecha latira-
retroceso á una politica mas clemente, los arres-
nía; paro con los moderados, pierde su energia la
tados, y sus familias, en una palabra, todos los
«Convencion, quedan impunes los crímenes de la
ciudadanos tranquilos y perseguidos bajo el con-
y triunfan los tiranos. El estrangero
«aristocracia,
cepto de indiferentes, se entregaron á esperanzas
«espera tanto en una faccion como en otra, y tiene
indiscretas y dijeron con altanería que por Ultimo
«que asalariarlas á todas sin fijarse en ninguna.
íba á terminar el régimen de las leyes de sangre.
Une le importa que Debe rt espire en el cadalso,'
Bien pronto fue esta la opinion general, esparcién-
«si le quedan traidores de otra especie para Ile-
dose por los departamentos, y en especial hácia el
«var á cabo sus proyectos? Nada, pues, habeis he-
Ródano, donde hacia meses se estaban ejerciendo
«cho, interin os quede una faccion por destruir, y
venganzas espantosas, y en donde Ronsiu habia
«la Convencion esta resuelta á sacrificarlas todas
causado tanto temor. Respiróse en Lyon por un
«hasta la ultima.»
momento, y va se atrevianá presentar la cara á. los
Dc esta manera habla conocido la junta la ne-
opresores, como diciéndoles que sus crueldades
cesidad de purificarse de las reconvenciones de
iban á terminar. A estos rumores, á estas esperan-
modcraciou, por medio de un nuevo sacrificio. Ro -
zas de la clase media y sosegada, se indignaron
bespierre habla defendido a Danton, cuando una
los patriotas. Los jacobinos de Lyon escribieron á
faccion osada venia á descargar á su lado sobre
los de Paris que los aristócratas levantaban la ca-
Uno de los mas afamados patriotas. La política en-
beza, que muy pronto no se les podría tolerar y
tonces, el peligro comun, todo le incitaba á de-
que si no enviaban fuerzas y ausilios, se verian
fender á su antiguo compañero; pero hoy no exis-
obligados á suicidarse como el patriota Gaillard, que
tia ya esta faccion atrevida. Defendiendo por mas
se die de puñaladas en el primer encarcelamiento
tiempo á su colega rebajado en la opinion del pue-
de Ronsin.
blo, se comprometia él mismo; y ademas, la con-
k$8
REVOLUCION
FRANCESA.
489
494a de Danton debla despertar muchas reflexio-
franco, y veiaque Muerto Danton, quedaba el segun-
nes en su alma envidiosa. ¿Qué hacia Danton lejos
du personage de la república. Todossabian cofia, que
de "opiata? Rodeado de 1 > bilipeaux y de C
panton, en su proyecto de renovar la junta, creía
a
;Ipesmoulins parecía
milo
como el incitador y
no deber conservar sino á Rohespierre. Rodearon,
'
el candi_
:1 de aquella nueva oposicion, que perseguía al
pues, á este, y no tuvieron que hacer grandes es-
gobierno coa censuras y escarnios amargos.
fuerzos para arrancarle una determinacion tan plá-
hacia
,1:ígiin tiempo que sentado frentede aquella tribuna
cida á su orgullo. No se saben las explicaciones que
.á ;bode iban á descollar los miembros de la junta,
produjo esta resolucion , ni el d ia en q li e se
Inanifestaba Danton cierto aire de desprecio y ;de
acordo ; pero de repente se hicieron misteriosos y
Anertaza a un tiempo. Su ademan, sus espresia-
les
amenazadores. Ya no se habló mas de sus proyee:
repetidas de boca en boca,. y sus enlaces, es-
os, pues en laf.,onveacion y en los jacobinos
taba probando que despues de haberse aislado
guardaron un profundosilencio. Rumoressiniestros
del gobierno, se habia constituido en censor, que-
ornan empero, diciéndose que Danton, Camilo,
dan:lose a uu lado como para atacarle eonsu grao-
Philipeaus. y Lacroix. iban 0. ser inmolados á la
41:5 ennibradia hay mas: aunque ya sin populari-
autoridad de sus cóleras. Los amigos comunes de
dad, gozaba sin embargo Danton de aria reputacion
de andoeia, y de genio político en
Danto n y de Rohespierre, sobresaltados con estas
sumo
voces, y viendo que despues de un acto semejante
Sic,,.j/icado
oado.
una vez, no quedaba un gran nombre
habia una sola cabeza que pudiese estar segura.
(nena de la junta; y en ella solo habia,
no
repula-
y que el mismo Robespierre no debía vivir tran-
xiones secundarias, como Saint-Sust. Couthoo y
, intentaron amistar á Robespierre y á Dan-
Herbois. Consintiendo en este sacri-
quilo
ton, y los obligaron á esplicarse. Encerrado Robes-
Ocio , destruía Robespierre con el znismo golpe
piare en un obstinado silencio, se desentendió de
á su rival, devolvía al gobierno su reputacton
toda propuesta, guardando una reserva feroz. ál
de :energía, y robustecía principalmente su opi-
hablarle de la antigua amistad que habia maniks-
nido de ,rirtud, atacando á un hombre acusado
tado á Danton, respondió hipócritamente que na-
de haber querido el dinero y los deleites; hallaba-
da podia en pro ni en contra desu compañero, que
.se ademas comprometido á este sacrificio por todos
sils
la justicia estaba presente para defender á la ino-
compañeros, mas celosos todavía de D41,(41,
cencia, que en cuanto á él. su vida entera habia si-
que él mismo. No ignoraban Gouthon y Collot-d'
do un sacrifi:io continuo de sus afectos á la patria
llorbois los desprecios que debían al tan célebre
y que si su amigo era culpable, tambiea le sacrifi-
tribual); Billaud, frío, rastrero y sanguinario, h-
carla á su pesar, como e todos los demos ante el
ilaba en él alguna cosa de grande y dominante; y
altar de la república.
:Saint-3'1,1st, dogmático austero y orgolloso, era an-
Desde luego se conoció que la cosa estaba de-
tipático á un revolucionario ejecutivo, generoso y
cida que el hipócrita rival no quería comprometer-
1
490
BaVOLUCION
FRANCESA.
491
se por su amigo, y que se reservaba la libertad de
cros tan eminentes titubearian sus contrarios ;
entregarlo á sus compañeros. Los rumores de nue-
con esta retlexion vol v ia á su pereza é indiferencia,
vos arrestos iban adquiriendo mas consistencia;
propia de los seres fuertes, que esperan el peligro,
los amigos de Danton le estrechaban para que sa-
sin azorarse mucho para libertarse de él.
liese de su especie de letargo, arrojara su pereza,
Continuaba siempre la junta guardando el ma-
descollase al fin con aquella frente revoluciona-
y or silencio, y corrían y se esparcian rumores si-
ria que nunca se había mostrado inútilmente en la
niestros. A. los seis días de la muerte de llebert,
borrasca. «Lo sé, decía Danton, tratan de pren-
esto es, el 9 de germinal, de repente, los hombres
derme !
pero no, añadia, no se atreverán!
»
apacibles indiscretamente alentados , viendo su-
Ademas ¿qué podía hacer? huir era imposible.
cumbir el partido de los frenéticos , principian á
¿Qué pais querria dar asilo á revolucionario tan
decir que muy pronto se verian tambien libres de
formidable? ¿Iría á autorizar con su huida todas las
los dos santos, Marat v Chalier, y que se han ha-
calumnias de sus enemigos? Fuera de esto él ama-
llado en sus vidas motivos para transformarlos tau
ba mucho á su pais y solia decir que no se llevaba la
pronto corno á Bebed, de grandes patriotas en hom-
patria en la suela de los zapatos. Por otra parte,
bres infames. Este rumor, enlazado con la idea de
permaneciendo en Francia, pocos arbitrios le que-
uu movimiento retrógrado , se propaga con una
daban de que echar mano. Los franciscanos per-
rapidez singular, oyéndose repetir por todas par-
tenecian é los ultra-revolucionarios, y los jacobinos
tes , que los bustos de Marat y de Chalier van á.
á Robespierre: la Convencion estaba trémula ; ¿en
destrozarse. El torpe Legendre delata estos rumo-
quién debia apo y arse?... Esto es lo que no han
res á la Convencion y á los jacobinos, como pro-
considerado los que habiendo visto á aquel hom-
testando en nombre de sus amigos los moderados
bre tan poderoso incendiar el trono en el 10 de
contra provecto semejante.—«Tranquilizaos, es-
agosto, v sublevar al pueblo contralor estrangeros,
«clama Collot en los jacobinos, semejantes hablillas
no han podido concebir cómo cayó sin resistencia.
«quedarán desmentidas. Hemos lanzado el rayo
El númen revolucionario no consiste en rehacer
«contra los hombres infames que engañaban al
una popularidad perdida, en crear fuerzas que no
«pueblo, les hemos arrancado la máscara, y no son
existen, sino en dirigir con osadía los afectos de
«los únicos !
&n'anearemos todas las máscaras
un pueblo cuando uno participa de ellos. La gene-
«posibles ; no se figuren los indulgentes que hemos
rosidad de Danton y el desvío de los negocios le
«peleado por ellos, y que por ellos hemos celebrado
habian quitado casi el favor popular, ó por lo me-
«aqui, esclarecidas sesiones! Pronto los vamos á.
nos no le habian dejado bastante para derribar á la
«desengañar. .»
autoridad reinante. En esta conviccion de su im-
El dia siguiente con efecto , l 0 de germinal
potencia esperaba y repetía: No se atreverán! Era
(31 de marzo), la junta de salvacion pública llama
creíble que ante un nombre tan grande y de servi-
á su seno á la de seguridad general, y para dar
499
FRAYCESA.
493
REVOLUCION
mas autoridad á sus providencias, convoca t
« ner la facultad de esplicarse cuando le acusan de
ambien
á la de iegislai:ion. Luego que estuvieron
haber hecho traicion á la patria.»
reunidos
los vocales , toma Saint-Just la palabra, y en uno
Proporcio nar a Danton la facultad de hablar en
de aquellos informes pérfidos y violentos que con
la Asamble a era el n.ejor medio para salvarle y
tanta destreza sabia redactar, delata á Danton,
desenmascarar á sus contrarios. Muchos individuos
Desmoulins. Philipeaux y Lacroix, y propone su
opinaban que se le oyese; pero e aquel momento
n
arresto. Trémulos y aterrados los individuos de las
adelantándose Robespierre á la ju nta, sube á la tri-
,
otras dos juntas , no se atreven á resistir ,
buna y con un tono colérico y amenazador habla en
y creen
1
alejar el peligro de su persona co n
estos términos: «Al ver la turbacion desconocida
formando:Se. lin-
nónese el mayor silencio , y en la noche del
(( po • tanto tiempo que reina ahora en esta Asam-
;II de germinal , quedan presos los cuatro de re-
blea, y la agitacion que ha causado el preopinan-
pente, y los llevan al Luxemburgo.
«te, se echa de ver muy bien que hay aquí un
Corriendo la voz por Paris desde por la mañana,
«grande interés , y que se trata de saber si algu--
. •
habla causado una especie de estupor. Reúneme
individuos
«nos ividuos han de prevalecer hoy contra su
los miembros de la Convencion y guardan un silen-
«patria. Pero ¿cómo podeis olvidar vuestros prin-
cio lleno de espanto. La junta que siempre se ha-.
cipios hasta el punto de conceder hoy á ciertos
cia esperar, y tenia va toda la insolencia del poder,
«individuos lo que hace poco rehusasteis á Chabot,
aun no habia llegado. Legendre, que no tenia bas-
«á Delaunay y á labre c.rEglantine? ¿á qué viene
tante importancia para ser preso con sus amigos,
«esa diferencia en favor de algunos sugetos? ¿qué
se apresura a torrar la palabra , y dice: «eluda-
«me importan á mi los elogios que se den á él
«danos, cuatro miembros de esta Asamblea han
«sus amigos?... Una continuada y grande esperien-
«sido presos esta noche ; sé que uno de ellos es
«cia nos ha enseñado á que desconfiemos de estas
«Danton , ignoro el nombre de los demás; pero
«alabanzas, y ya no se trata de saber si un hombre
«cualesquiera que sean, pido que se les oiga en la
«ha cometido tal ó cual acto patriótico, sino de cual
«barra. Ciudadanos, lo declaro : conceptúo á Dan-
«ha sido toda su carrera.
«ton tan puro como yo mismo, y no creo que nadie
«Legendre parece que ignora los nombres de
«tenga que tacharme ; no atacaré á ningun indivi-
«los presos , pero toda la Convencion los conoce.
«duo de las juntas de sal vacion .pública y de segu-
«Su amigo Lacroix es uno de ellos; ¿ por qué apa-
«ridad general , pero tengo derecho para temer
«renta ignorarlo? Porque sabe muy bien que no se
«que enconos particulares, é individuales pasiones,
«puede defender á Lacroix sin de:svergtienza. .11a
«priven á la libertad de los varones que la han he-
«hablado de Danton. porque cree que este nombre
«cho los ma y ores v mas útiles servicios. El hombre
«sin duda lleva consigo un privilegio... no, no que-
«que en setiembre de 92 , salvó la Francia con su
«reinos prerogativas, no queremos idolos!...»
«energía , es acreedor á que se le oiga, y debe te-
A estas últimas p alabras, estallan aplausos a"-
491
REVOLUCION
FILINCESA.
495
merosos, y los cobardes , temblando en aquel mo-
«esta Asamblea., y sabrán arrostrar todos los ter-
mento ante uu ídolo , celebran sin embargo la oai_
«rores infundados. Por Otra parte , el número de
da de aquel que no es ya temible. Continúa Ro_ 11W
«los culpables no es crecido ; el crimen ha hallado
bespierre «¿En qué es superior Danton á Lafa-
«pocos partidarios entre nosotros , y derribando
«yette, á Dumouriez, á Fabre, á Chabot v á lIebert?
« primas cabezas, quedará la patria libertada.»
«Qué se dirá de él, que no pueda aplicarse á aque:
Sabia adquirido Robespierre toda la seguridad
«Hos? Sin embargo, los habeis contemplado? Os
y destreza necesaria para decir cuanto queda , y
«hablan del despotismo de las juntas , como si la
nunca se mostró tan hábil v tan pérfido como en
«confianza que el pueblo os ha conferidoá ellas.
esta ocasion. Hablar del sacrificio que hacia aban-
«les habeis traspasado, no fuese un seguró. garante
don ando á Danton, hacer de ello un mérito , entrar
«de su patriotismo. Se aparentan temores ; garante
á participar del peligro si lo hahia , y tranquilizar
lo
«digo, el que en este momento tiemble es culpable,
á los cobardes hablando del reducido número de
«porque la inocencia jamás teme á la vigilancia
los culpables , era el colmo de la hipocresía y de
«pública.»
la astucia. Asi es que todos sus compañeros deci-
Aqui resuenan nuevos aplausos de los mismos
dieron por unanimidad, que los cuatro diputados
cobardes que tiemblan , y quieren probar que no
presos en la noche anterior , no serian oídos en la
tienen miedo. «A mi tambien, añade Robespierre,
Convencion. Llegó en aquel momento Saint-Just,
«han intentado infundirme temores. han querido
leyó su informe en el cual se desencadenaba con-
«hacerme creer que al tocar á Danton , podía el
tra las víctimas, porque á la sutileza necesaria pa-
«peligro llegar hasta mí. Me han escrito; los ami-
ra disfrazar los hechos, dándoles ocasignilicacion
«gos de Danton me han enviado cartas, han creido
que no tenian , reunia una violencia y una fuerza
«seducirme con sus discursos , han creido que el
estraordinaria de estilo. Jamás habla sido ni tan
«recuerdo de un enlace antiguo, que una fé invete-
horrorosamente persuasivo, ni tan falso; pues por
rada en falsas virtudes me determinarían á. aflojar
grande que fuese su ódio , no porfia convencerle
«en mi celo, y mi pasion por la libertad. Pues bien,
de cuanto habla espresado. Despues de haber ca-
«declaro que si los peligros de Danton habian de
lumniado estensamente á Philipeaux á Camilo
«venir á parar á mí , esta consideracion no me
Desmoulins, á Herault-Sechelles, y acusado á La-
«detendría un instante. Aquí es donde necesitamos
croix, llega por fina Danton , é inventa los hechos
«todos al g un valor y magnanimidad. Las almas
mas falsos, ó desfigura denma manera atroz los va
«vulgares, ó los hombres culpables, temen siempre
conocidos. Segun él, Danton, avaro, perezoso, em-
«ver caer á sus semejantes , porque no teniendo
bustero y aun cobarde, se vendió á Mirabeau, des-
«ante sí una barrera de otros culpables , quedan
pues á los Lameths, y redactó con Brissot la peti-
«expuestos al resplandor de la verdad; pero si exis-
cion que produjo el tiroteo del Campo de Marte,
ten almas vulgares tambien las hay heróicas en
no para derribar el sólio , sino para fusilar á los
496
FRANCESA.
497
REYOLUC1ON
mejores ciudadanos: Despues se fué impúnemente
sabias, esclamó Lacroix, y no te has movido! ¡lié
á descansar, y á devorar en Arcis su
alió el efecto de tu acostumbrada pereza; ella
r-Auhe el
1105
fruto de sus perfidias. Ocultóse el 10 de agosto
ea perdido!—Yo no creia, respondió Danton, que
y
reapareció para hacerse ministro; entonces se
jamas se atreviesen á ejecutar su proyecto.
con el partido de Orleans, é hizo nombrar á este
Todos los presos acudieron en tropel al postigo
-y
Fabre para la diputacion. Ligado con Dumouriez'
para mirar al célebre Danton y á aquel interesante
no teniendo á los girondinos sino un ódio afectado'
Camilo que habla hecho relucir un poco de espe-
y sabiendo siempre entenderse con ellos, estuvo
ranza en los calabozos. Danton estaba, corno siem-
enteramente opuesto al 31 de mayo, y quiso hacer
pre , sosegado , arrogante y aun festivo ; Camilo
arrestar á Heuriot. Cuando Dumouriez, Orleaus
atónito y desconsolado; Philipeaux , conmovido y
los girondiuos fueron castigados, supo avenirse con
sublevado por el peligro; Ile,rault-Sechellesque
el partido que quería restablecer á Luis XVII. To.
les habla precedido al Luxemburgo algunos 'dial,
mando dinero de todas manos de Orleans, de los
corrió al encuentro de sus amigos , y los abrazó
Borbones, y del estrangero, comiende con. los ban-
«Cuando los hombres, dijo Danton,
queros y los aristócratas, mezclado en todas las
liaecgernemtoenItteer.ras , es menester reirse de ellos.»—
intrigas, pródigo de esperanza con todos los parti-
Despues, viendo á Tomas Payne, le dijo:—Lo que
dos, en fin, verdadero Catilina, codicioso, disoluto,
tii has hecho para la dicha y la libertad de tu pais,
perezoso, y corruptor de las costumbres públicas,
he intentado y o en vano hacerlo con el mio; no he.
fue á sepultarse por última vez
sido tan dichoso, pero tampoco mas culpable.....
en A rcis-sur-Aube,
para regalarse con sus rapiñas. Ultimar»ente, de
me enyian al cadalso, pues bien, amigo, es me-
vuelta á la capital, se habia puesto en relacion di-
nester ir allá alegremente.
recta con todos los enemigos del Estado, con liebert
El dia siguiente 12, se envió el acta de acusa-
consortes, por el vínculo comun del estrangero
cien al Luxemburgo, Y los acusados fueron trasla-
dados á la Consergería, para pasar de allí al tribu-
^P ara atacar á la junta, y á los sugetos que la Con -•
vencion eabia revestido con su confianza.
nal revolucionario. Enfureciese Camilo al leer
A continuacion de esté
aquella acta llena de odiosas mentiras; serenóse
¡Riel') informe, la Con-
vencion decretó la acusacion de Danton, Camilo
luego, y dijo con desconsuelo: «Voy al cadalso por
Desinoulias, Philipeaux , Herdult-Sechelles y La-
haber derramado algunas lágrimas sobre la suerte
croix.
de tantos desventurados; mi único pesar al morir
Estos desventurados habian sido conducidos al
es no haber podido serles provechoso.»—Todos
Luxemburgo, y Lacroix (tecla á Danton: ¡Prender.
los presos, cualquiera que fuese su gerarquía
nos! ;á nosotros! ¡jamás lo hubiera soñadol—aa-:
opinion, le manifestaban el mas vivo interés, y eran
más lo hubiera soñado? respondió Danton; pues yo
ardientes los votos de todos en su favor. Phili-
lo sabia porque me lo habían avisedo. ¡Con que lo
peaux dijo algunas palabras acerca de su muger,
Dib/ioleca popular.
T.
464
4-98
FRANCESA.
á-99
REVOLUCION
y-permaneció tranquilo y sereno.
o desprecio para con sus compañeros que le asesi-
flera ult-Seehe-
Hes
i
conservó aquella gracia de espíritu y aquellas
naban, dijo: Ess hermanos de Cain nada enlen-
es-
maneras que ledistinguian aun entre los individuos
den de gobiermyo todo lo dejo en un desórdeu
de su rango; abrazó á su fiel criado que le habia
pantoso ..... »—Eutonces empleó para caracteri-
fimguido.al Luxemburgo, y que no pudiendo acom-
impotencia del paralítico Couthon y del co-
zar la
pañarle á laaConSergería, lo.
barde Robespierre, espresiones obscenas, pero ori-
estuvo consolando y
alentando. Trasladaron al mismo tiempo á l'abre
ginales, que denotaban una jovialidad singular. Un
Chabot, Bazire y Delaunay, á quienes intentaban'
solo instante manifestó un ligero pesar por haber
sentenciar juntamente con Danton para manchar su
tomado parte en la revolucion.—<, M as valdria, di-
tausa con apariencias de complicidad con los -fal-
o, ser un pobre pescador, que gobernar á los hom-
j
sarios. Falue estaba enfermo y casi moribundo.
bres!» Esa fue la única palabra que pronunció de
Chabota que desde el fondo de su prision habla es-
Itado escribiendo á Robespierre, é implorándole
11911,lacgié:iexr:e. quedó atónito -al ver en los calabo-
,con las ,mas bajas lisonjas, sin conseguir conmo-
zos el número é infeliz estado de los presos. «¡Qué!
-verle, miraba ya su muerte segura, y la vergüen-
le dijeron, ¿las carretas cargadas de víctimas, no
rza no menos cierta para él que el cadalso; entonces
estaban anunciando lo que pasaba en Paris?» La
As
.quiso envenenarse. Tragó en efecto sublimado cor-
admiracion de Lacroix era sincera, y sirve de lec-
•OSiVO, pero el dolor haciéndole prorumpir en ala-
cioa para los hombres, que siempre en pos de un
.conlesó su intento, aceptó auxilios, y fue
objeto político, no paran bastante su atencion en
trasladado tan enfermo como Fabrc.:a la Conserge
los sufrimientos. individuales de las víctimas, y
ría. Un sentimiento un poco mas noble pareció
aparentan no creerlos, ó no los creen porque no
animarle
medio de sus tormentos, v-sintio amar-
los ven.
gamente , haber comprometido á su amigo Bazire,
Al otro dia, 13 de germinal, fueron conducidos
'que .ninguna parte había tenido en el crimen. «Ba,-
los acusados al tribunal en número de quince. Ra-
-zire! eselarnaba, mi pobre Bazirel ¿qué has he-
bian reunido á los cinco caudillos moderados Dan-
:ato -tú?»
ton, llerault-Sechelles, Camilo, Philipeaux y La-
Los reos inspiraron en la Consergería. a misma
croix; los cuatro acusados por falsarios, Chabot,
:curiosidad que en el Luxemburgo. Ocuparon el
Bazire, Delaunav y Fabre-d' Eglantine, los dos
-mismo calabozo de los girondinos, y Danton habló
cuñados de Chabot, Junio y Manu-el 'rey, el pro-
con la misma energía: «Hoy hace años, dijo, que
veedor d' Espagnac, el desventurado Westermann
tico instituir el tribunal revolucionario; pido por
acusado (ie terciar en los cohechos y tramas de
ilo perdon á. Dios y á los hombres. Mi objeto era
Danton; y en lin, dos estrangeros amigos de los
-impedir un nuevo setiembre, y no establecer un
reos, el español Guzinan, y el . dinamarqués Diede-
Azote contra la humanidad.»—Volviendp luego a
richs. El objeto de la junta al hacer esta amalgama.
500
FRANCESA.
504
REVOLUCION
era confundir á los moderados con los corrompido
no para descubrirla. la nadie persuadió, por ser es-
y los estrangeros, para probar que la moderado
t raño que al entrar en ella no lo participara secre-
tamente á algun individuo de las juntas. y que la
provenia a un tiempo de falta de virtudes re publica-
nas, y de la seduccion de los estraugeros. Inmensa
descubrie,se tan tarde, teniendo el dinero en su po-
der. Delito nay quedó enteramente convicto. Fahre
era la multitud que acudió para ver á los reos
d
pesar de su mañosa defensa, cifrada en decir que
' y
algun asomo de aquel interés que habla inspirado-
Danton, se despertó a su presencia. Fouquier-T in-
al multiplicar las raspaduras en la copia del decre-
ville, los jueces y los jurados, todos los rev olucio-
to, habiaCreid0 no raspar mas que un proyecto, no
narios subalternos sacados de la nada por su mano
tuvo
i nada que contestar á Cambon, cuya desinte-
poderosa, estaban cortados en su presencia: su
reqada y franca declarador' era concluyente. Pro-
tranquilidad y su orgullo les intimidaba, y mas bien
bó. con efecto á Fabre que las minutas de decretos
parecia el fiscal que el reo. El presidente Hermann
nunca se firmaban, que la copia que habla raspado
y Fouquier-Tinville, en vez de sortear á los jura-
lo estaba por todos los miembros de la junta de los
dos, como espresaba la ley, los entresacaron, y
ci nco: y que por consiguiente no habia podido
tomaron los que ellos llamaban los 9nachuclios.
creer que raspase un mero provecto, Bazire, cuya
En:
tablóse el interrogatorio, y cuando se dirigieron á
complicidad se reducia á la reserva, apenas (lié
Danton con las preguntas de costumbre sobre su
escuchad o en su defensa, .y quedó igualado con los
edaddomicilio, respondió con altanería que tenia
otros por el tribunal. Pasaron luego á d' Espag-
treinta' y cuatro años, que su nombre estada luego
nac, á quien se acusaba de haber corrompido á in-
en el pa. nteon y él en la nada. Camilo respondió
flen de 'rotosa para que apo y ase sus contratas, y
que tenia treinta y tres años, la edad del descami-
por haber tomado parte en la intriga de la compa-
sado Jesucristo cuando murió. Bazire tenia veinte y
ñia de Indias. Aqui las cartas probaban los hechos
nueve años, Herault-Sechelles y Philipeaux tenian
y toda la agudeza de d' Espagnac no sirvió de na-
cada uno treinta y cuatro. Asi es que el talento, el
da contra esta prueba. Preguntaron en seguida á
valor, el patriotismo y la juventud, todo se hallaba
lierault-Sechelles; Bazire quedó declarado reo co-
reunido en este nuevo holocausto como en el de
mo amigo de Chabot, y I lerault lo fue por íntimo
los girondinos.
de Bazire, y haber tenido algun conocimiento
Danton, Herault-Seehelles y los otros
por él en la intriga de los agiotistas, por haber fa-
se quejaron de que su causa estuviese confundida
vorecido á una emigrada, por haber sido amigo de
con la de muchos falsarios; pero se pasó de largo.
los moderados, y por haber hecho suponer con su
Se examinó al pronto la acusacion contra Chabot,
afabilidad, su gracejo, su fortuna v sus pesares
Bazire, Delauna y y Fabre-d' Eglantine. Chabot
mal disfrazados, que era tambien moderado. Des-
insistió en su sistema, y sostuvo que no habia to-
pues de llerault, tocó la vez á Danton, v un silencio
mado parte
profundo reinó ea la junta al levantarse para to-
Q11 la conspiracion de los agiotistas si-
•
502
FRANCESA .
.5«a;
REVOLUCION!
mar la palabra.—«Danton, le dijo el presidente.
blica contra los infames y cobardes que me están?
la Convencion os acusa de haber conspirado con
acusando. ¿Puedo yo contenerme cuando me veo
Mirabe.au, con Dumouriez, con Orleans,
calumniad o tan torpe y bajamente? No! no!...
con los
girondinos, con el estrangero v con la faccion que
un revolucionario como y o, no hay que esperar
intenta restablecer á Luis XVII.» «Mi voz, res_
una respuesta fria!.. los liombres de mi temple no:
pondió Danton con un metal imponente, mi voz quo
tienen precio en las revoluciones !
porque sobra
tantas veces se ha dejado oir para defenderla cau-
la frente de ellos está estampado el genio de la li-
sa del pueblo, 116 tendrá que afanarse para t'echa_
bertad!»—A l acabar estas palabras, agitaba su ca-
zar la calumnia. Preséntense esos cobardes que me
beza, y desafiaba al tribunal • sus facciones tan te-
acusan y los cubriré con ignominia... vengan aqui
midas producían una impresion profunda; y el pue-
esas juntas, que no quiero responder sino en su
blo á quien la fuerza conmueve, dejaba escapar un
presencia: las necesito para que sean acusadores
susurro aprobador.—«Yol yo acusado de haber
y testigos... vengan peal... por lo domas, nada me
conspiradoieon %ralean, con Dumouriez, con Or -
importa de vosotros ni de vuestra sentencia... ya
jeans, y de haberme postrada á las plantas de les—
os lo he dicho: la nada será bien pronto mi asilo.
potes viles! ¿a mí es a quien se intima que respon-
Me pesa la vida!... arránquenmela! quiero pronto
da,a la justicia. imitable é inflexible! * Y túJ... CO—'
libertarme de ella! » —A.I acabar estas palabras,
barde Saint-Just. tú responderás ala posteridad dé
Danton se hallaba estremadamente indignado, y su
tu acusacion contra el mejor apo y o de la libertad!
corazon estaba airado por tener que responder á
Al recorrer esa lista de horrores, añadió Danton
hombres semejantes Su peticion de que compare-
señalando el acta de acusacion, me estremezco to-
ciesen las juntas, y su terminante voluntad de no
do! »—De nuevo le recomienda el presidente. que se.
responder sino ante ellas, habia intimidado al tribu-
tranquilice, y le cita el ejemplo de Márat,.que res-,
nal y causado suma conmocion. Este careo efec-
pondió al tribunal con acatamiento. Danton couti-
tivarnente, hubiera sido cruel para ellos; hubieran
line y dice, que pues que asi lo desean, val- referir
quedado cubiertos de oprobio y confusion, y tal vez
su vida. Entonces recuerda el trabajo que• le costó
la condena hubiera llegado á ser imposible. «Dan-
el, alcanzar las funciones municipales, los esfuerzos
ton, dice el presidente; la audacia es propia del
que hicieron los constitu y entes perejil/pedírsela;
crimen, la calma lo es de la inocencia.»—A. esta
la resistencia que opuso a los proyectos de Mira-
palabra, esclama Dan ton: «reprensible es sin du-
bea a, Y ante todo, lo que hizo en aquella famosa
da la osadía individual, pero aquella osadía nacio-
jornada', en que rodeando a! regio carruage con•m
nal de que tantas veces dí ejemplo, y con la cual
pueblo inmenso, atajó el viageá Saint-Cíoud. Re,
he servido tantas veces á la libertad, esla mas me-
fiere despues su conducta cuando condujo al pue,-.
ritoria de todas las virtudes. Si. esa audacia es la
Espresiones del acta de acusacion.
mia y de la que me valgo en defensa de la repú-
501
FR.kNCESA.
.505
REVOLUCION
venden, insistiendo formalmente para obtenerla.
blo al Campo de Marte para firmar una peticion
famosa contra el trono, y el motivo de ella: la au_
Esta primera sesion causó una sensacion gene-
dacia con que propuso primero que nadie la des-
ral, estando muy conmovida la multitud que cerca-
truccion del trono en 92: el valor con que proclamó
ba 'el palacio de la justicia, y que se estendia has-
la insurreccion el 9 de agosto por la tarde, v la
ta los puentes. Los jueces estaban espantados; Va-
firmeza que desplegó en las doce horas que dtirá-
d iér , Vouland y Amar , los individuos mas infa-
ra. Al /legar aqui le sofocaba la indignacion,re-
mes de la junta de seguridad general, binan asis-
cordando el cargo que le hacian de haberse oculta_
tido á los debates, ocultos en la imprenta inme-
do
do en los momentos del 4 O de agosto, esclama-
diata alsalou del tribunal, y que comunicaba con
«¿En dónde están los que tuvieron que estrechar
él por una ventanilla. Desde allí hablan visto con
á
Danton para hacer que se mostrase en aquella jor-
espanto el arrojo de Danton y las disposiciones del
nada? ;En dónde están los seres privilegiados de
público, y ya empezaban á dudar de que fuese po-
quienes ha tornado su energía! Vengan acá esos
sible la condena. Ilermann y Fouquier hablan acu-
acusadores!... yo se lo demando con toda la ple-
dido despues de la audiencia á la junta de salva-
nitud de mi razon... yo arrancaré la máscara á esos
clon pública, participándole la peticion de los reos,
tres miserables que han cercado y perdido á
que querian que compareciesen varios miembros
Ro-
bespierrel... acudan aqui, y los hundiré en la na-
de la Convencion. La junta empezaba á titubear,
da dedonde jamás debieron salir...»—El presiden-
Robespierre se hacia marchadoásu casa, y Billaud
te quiere interrumpir de nuevo á Danton, y redo-
Saint-Just eran los únicos que estaban presentes.
bla su campanilla; pero Danton con su voz terrible
Prohiben á Fouquier que conteste , le encargan
ahogó su eco.—¿Qué? ¿no me ois? le dice el presi-
que vaya prolongando los debates, para llegar al
dente.—La voz de un hombre, replica Danton, que
fin de los tres dias sin esplicarse, y hacer entonces
defiende su honor y su vida, debe apagar los ecos
declarar por los jurados que ya quedan enterados
de tu campanilla! »—Sin embargo, estaba fatigado
de todo.
de indignacion, tenia la voz alterada, y entonces
Mientras sucedia esto en el tribunal, en la jun-
el presidente le aconseja con bastanteatencion que
ta y en Paris, no era menor la conmocion en las
tome algun descanso, para volver á su defensa con
cárceles, donde se profesaba un vivo interés por
mas calma v tranquilidad.
los reos y no quedaba esperanza para nadie si se-
Calla Danton, y se pasa á Camilo, cu yo Antiguo
mejantes revolucionarios eran inmolados. En el
Franciscano se lee, y en vano se levanta contra la
Luxemburgo estaba el desgraciado Dillon , amigo
interpretacion dada á sus escritos. Llegan en se-
de Desmoulins, y defendido por él, quien supo por
guida á Lacroix recordando amargamente su con-
Chaumette , que, espuesto al mismo peligro, hacia
ducta en Bélgica, pero á ejemplo de Danton pide la
causa comun con los moderados, cuanto pasara en
comparecencia de varios individuos de la Con-
el tribunal. Chaumette, lo sabia por su muger ; y
506
REVOLUC ION
FRANCESA.
507
Dillon, cuya imaginaeion era ardiente; y que eoe
miembro s de la Convencion , por cuanto corres-
mo antiguo militar solia distraer convino sus
ponde á la misma Asamblea el decidir si sus in-
brantos, habló
q ue-
i ncansideradamente á un tal
dividuos pueden ó no ser citados. Los acusados.
Laflot,
te, preso con él, y ledije que yaera hora de que los
gritan de nuevo que se los priva de medios de de-
buenos republicanos levantasen la cabeza contra
lensa; el alboroto llega á su colino; y preguntando,
indignos opresores; que el pueblo, al parecer, vol
todavía el presidente a algunos mas, como \\ves-
-
vía en sí, que Danton pedia contestar á las juntas.
terman n , los dos Frey y Gianni), se apresura á le-
que su condena estaba lejos de ser positiva; que ii-
vantar la sesion.
muger de Camilo Desmoulins, derramando
Fouquier escribió al momento una carta á la
asigna-
dos, podria sublevar al pueblo , y que
junta, participándola cuanto habia pasado y pi-
si lograba
escaparse reuniria bastantes hombres arrojados
iliendo la medio para contestar á las demandas de
para rescatar á los republicanos- que iban, a ser
los reos. Dificil era la situacion , y todos andavan
víctimas del tribunal. Pero estas eran palabrerías.
titubeando. Robespierre no queria manifestar su
pronunciadas en la embriaguez y el pesar. Sin.
parecer, y solo Saint-Just, mas tenaz y mas osa-
embargo, parece que se trató tari-ibien de enviar
do, opinaba que no se debia retroceder y que era
mil pesos y una carta á la muger de Camila , pero
preciso tapar la boca á los reos, enviándolos al ca-
el cobarde Lauiotte, cre y endo obtener hevida v la
dalso. En este momento, acababa de recibir la de-
libertad delatando un complot, se presentó al
claracion del preso Latlotte , dirigida a la pulida
caide del Luxemburgo y le hizo una declaracion,.
por el portero de Luxemburgo. Saint-Just vé en
en la cual supuso haber una conspiracion pronta.
ella el germen de una conspiracion tramada por los
va á abortar deutro y fuera de las cárceles., para
reos, y el pretesto de un decreto que termine la
«arrebatar á. los reos y asesinar á los individuos de
lucha del tribunal con ellos. Al otro dia por la ma-
ambas junt as;—muy'prontose vera el uso qua se
ñana preséntase con efecto á la Couvencion , y la
hizo de tan fatal deClaracion.
dice que un peligro inminente está amenazando á
Al día siguiente hubo el mismo concurso en el
la patria, pero que será el postrero, que arrostrán-
tribunal,. y Danton y sus compañeros, tairfi•mes y
dolo con valor, quedará bien pronto destruido. Los
tan tenaces, piden de nuevo la pre
acusados, dice , á quienes está juzgando el tribu-
s encia de varios
vocales de la Convencion y de las dos juntas. Es-
nal, se hallan en completa rebelion , y le amena-
trechado Fouquier para contestar , dice: que no
zan con tal insolencia, que, basta se divierten en
se opone á que se llamen á los testigos necesarios.
arrojar á las narices de los jueces bolitas de miga
«Pero no basta, añaden los- acusados, que no pon-
de pan, y eseitando al pueblo pueden cambien es-
ea obstáculo alguno, sino que es menester ademas,
traviarle. Ademas, no es esto todo; han prepara-
que él mismo los llame.» A eso replica. Fouquier
do una conspiracion en las prisiones. La muger de
que Maniata á cuantos se señalen, escepto á los
Camilo ha recibido dinero para abortar una insur-
508
REVOLUCION
FRANCESA.
509
reccion; el general Dillon debe salir de Luxem-
hemo s insultado al tribunal. »—Es cierto! dicen
burgo, ponerse á la cabeza de algunos conspirado-
muchas voces en el salon . Todo el público queda
res, degollar á las dos juntas, y dar libertad á los
asombr ado y aun indignado de la sinrazon cometi-
culpables.» A. esta hipócrita y falsa relacion , los
da con los reos; y siendo la conmocion ya general,
condescendientes claman que es horroroso, y la Con-
el tribunal se intimida.
Yencion vota unánimemente el decreto propuesto
«Algun dia, añade Danton, se conocerá la ver-
por Saint-Just. En virtud de este decreto el tri-
dad
ya estoy viendo las grandes desgracias
bunal debe continuar sin descanso la causa de
que van á caer sobre la Francia.... ahí está la dic-
Danton y de sus cómplices , y queda autorizado
tadura, va se manifiesta alas claras y sin rebozo...
para separar de los debates á los acusados que de-
Al oir hablar Camilo de Luxemburgo, de Dillon y
jen de respetar á la justicia, ó quieran provocar
de su muger, grita con desesperacion : «Infames!
turbulencias. Expídese sobre la marcha copia del
no contentos con degollarme, van á hacer otro tan-
decreto y Vouland y Vadier lo llevan al tribunal,
to con mi esposa! »—Danton divisa ea el estremo
donde se habia empezado la tercera sesion , y en
del salon en un corredora Amar y Vouland, que se
donde la redoblada osadía de los reos , pouia á
andaban ocultando para hacerse. cargo del efecto
Fouquier en el mayor apuro.
que surtia el decreto. Señálalos con el dedo :-
El tercer dia, en efecto, habían resuelto los reos
«Miradlos allí! esclama , allí están esos cobardes
renovar sus intimidaciones,levantándose todos á
asesinos; nos están persiguiendo, y no nos dejarán
un tiempo, estrechan á Fot-iquier para que haga
hasta la muerte!» Amar y Vouland espantados des-
comparecer á los testigos que han pedido. Exigen
aparecen ; y el tribunal por única respuesta•levan-
mas todavía; quieren que la Asamblea nombre una
ta la sesion.
comision para recibir las declaraciones que tie-
El dia siguiente era el cuarto, y el jurado tenia
nen que hacer contra el proyecto de dictadura que
facultad para cerrar los debates, declarándose su-
se está manifestando en las juntas. Turbado Fon-
ficientemente instruido, por consiguiente , sin dar
quier, no sabe ya qué respuesta dar ; pero en el
tiempo á los acusados, pide la terminacion de los
momento entra un portero a llamarle. Pasa á la sa-
debates. Enfurécese Camilo, grita á los jurados que
la inmediata, v encuentra á Amar y á Vouland,
son unos asesinos, v toma al pueblo por testigo de
quienes todavíajadeando, le dicen: «Ca y eron los
aquella iniquidad. Arrebátanlo entonces sus com-
Malvados, ya teneis aqui con que salir de apuros»
pañeros de infortunio fuera del salon ; se resiste, y
v le entregan el decreto que Saint-Just acababa
lo arrastran á la fuerza. En este tiempo Vadier y
de hacer espedir. Cógelo Eouquier con alegria,
Vouland hablan con presteza á los jurados, los cua-
vuelve á la audiencia , pide la palabra , y lee el
les por otra parte no necesitaban de estímulos.
espantoso decreto.—Indignado Danton se levanta
El presidente, hermana yFouquier los siguen ásu
entonces y dice: El auditorio es testigo de que no
sala, y el primero tuvo la avilantez de manifestar-
510
FRANCESA.
REVOLUCION
511
les que se ha interceptado una carta escrita al es-
desprecio, dijo á Camilo : «Tranquilízate y deja á
trangero, la cual demuestra la complicidad de Dan-
esa canalla vil. a--Llegados al pié del cadalso, iba
ton con los coligados.. Solo tres ó cuatro jurados se
Danton á abrazar á lleratilt Sechelles, que le tendia
atreven á proteger O:los reos, pero prevalece la
los brazos, y oponiéndose el sayon , le dirigió con
mayoría. Trinchard, presidente del jurado , entra
sonrisa estas terribles espresiones, ¡Es posible que
con una alegria feroz, y .pronuncia con ademan fre-
seas mas cruel aun que la misma muerte! Vamos
nético la inicua sentencia.
pero no Impedirás que en breve se abracen nues-
No quisieron esponerse á una nueva esplosion
tras cabezas en el interior del cesto!....
de los condenados, haciéndolos de nuevo subir de
Tal fue el fin de este Danton tan esclarecido en
la cárcel al tribunal para oir su condena.—Un es-
la revolucion, y á la que 'labia sido tan útil. Osa-
cribano bajó y leyóla. Despidiéronlo sin dejarlo
do, ardiente, ansioso de emociones y placeres, se
acabar, esclamando que podían conducirlos a la
habla lanzado en la carrera de las turbulencias,
muerte, .pronunciada ya la sentencia. Danton que
debió brillar particularmente en los Bias de terror.
se había inflamado de indignacion,!secalmé de nue-
• Tau pronto en decidirse como en buscar lo positivo
vo, y recobró su grande menosprecio para con sus
en todo, no se asombraba por lo nuevo ni lo arduo
contrarios. Serenándose luego Camilo derramó al-
de situaciones estraordinarias , sabia dar con los
gunas lágrimas por su esposa, y merced á su feliz
medios necesarios , sin escrupulizar ni asustarse
imprevision, no le ocurrió que estaba amenazada
de ninguno. Juzgó -que era muy urgente terminar
de muerte, lo cual hubiera hecho insoportables sus
¡as contiendas de la monarquia y de la revolucion
postreros momentos. Herault estuvo jovial como
y tramó el 10 de agosto. En presencia de los pm-
siempre ; todos los reos acreditaron entereza , y
, opinó que convenia sujetar á la Francia,
Westermann se manifestó digno (le sutan celebra-
e comprometerla en el sistema de la revolucion;
da valentía.
dispuso, segun se dice, las terribles jornadas de
Fueron conducidos al suplicio el 16 de germi-
setiembre, y al disponerlas, salvó á una multitud
nal (5 de abril). Chusma indecente , y asalariada
de 'climas. Al principio del grandioso año de
para ultrajar a las víctimas; iba en pos de las car-
4793, estaba la Convencion despavorida ante l a
retas: á su vista Camilo arrebatado deindignacion
Europa armada, y pronunció , concibiéndolas ea
quiso hablar á la muchedumbre, y lanzó contra el
toda su profundidad, estas notables palabras. «To-
cobarde é hipócrita Robespierre las imprecaciones
do pueblo en revolucion está mas próximo á con-
mas vehementes ; los villanos enviados para ultra-
quistar á sus vecinos que á quedar conquistado.»
jarle, le contestaron con baldones ; en su ademan
Juzgó que veinte y cinco millones de hombres que
violento, habla desgarrado su camisa y tenia los
se atreverian á mover, nada tendrian que recelar
hombros desnudos,—Danton, empero tendiendo
de algunos centenares de miles armados por los
'
sobre aquella turba -una mirada tranquila y llena de
irnos. Propuso la sublevacion del pueblo; el reía--
512
FRANCESA.
5 E3
REVOLUCION
tegro á los ricos: e ideó en lin , cuantas medidas
t on con su fama y sus servicios, ante el gobiernoi
revolucionarias, han dejado un acuerdo tan terri-
formidable que habla contribuido á organizar; pe—
ble, pero que salvaron á la Francia. Este hombre
al menos con su audacia hizo por un
ro
momento .
tan poderoso en su accioó, caia durante el inter-
dudosa s
valo de los peligros, en la indolencia y los place-
Tenia caarirdt
D
aon un entendimiento poco cultiva-
(
r
res que siempre habia apetecido. Buscaba tainbien
noi g rande , profundo y ante todo sencillo•v
los goces mas inocentes , como los que procuran
sólido. Unicamente lo sabia emplear en las urgen:
las campiñas, los amigos, y mas que todo , una
cias, y nunca para brillar; por esta razon hahlaba.
consorte adorada. Entonces olvidaba á los venci-
poco y se desdeñaba de escribir. Segun dice uno•
dos, no podia aborrecerlos, les hacia justicia , los
de sus contemporáneos, no tenia pretension algu-•
compadecía v abogaba por ellos. Pero en estos
na, ni aun la de adivinar lo que ignoraba ; preten-
intermedios de reposo , necesarios á su ardiente
sion tan comun en los hombres de su temple. Es-
alma, iban sus rivales ganando poco á poco , con
cuchaba á labre-d' Eglantine, y hacia hablar con-
su perseverancia, la fama y el influjo que él ha-
tinuamente á su jóven é interesante amigo Camilo
bia adquirido en un solo dia de peligro. Vitupera-
Dessneulins, cuyo talento hacia todas sus delic i
banle los fanáticos su blandura , y su condescen-
y que tuvo el dolor de arrastrarlo en su caída.
dencia, olvidando que en materia de crueldades
'rió con su valor acostumbrado, y lo comunicó á su
políticas, los habia igualado á todos en las jorna
jóven amigo. Espiró como Miraheau , satisfecho de.
•
das de setiembre. Mientras él confiaba en su nom.
su carrera. y persuadido de que las faltas de su vi-
bradia é iba dilatando por pereza cuantos proyec-
da, quelahan bien recompensadas con sus impor-
tos nobles giraban por su frente, con el fin de ir á
tantes servicios y sus últimos proyectos.
parar á las leyes suaves, que limitasen el reinado
Ya quedaban inmolados los corifeos de ambos•
de la violencia en los Bias de peligro; para separar
partidos , y no tardaron en reunírselos los restos
á los esterminadores empapados de sangre, de los
1
que quedaban , mezclando- y . sentenciando juntos á.
hombres que solo hahian cedido á las circunstan-
los hombres mas opuestos , para acreditar aun el
cias, para organizar en fin á la Francia y reconci-
concepto de que eran cómplices de un mismo Cürn..-/
liarla con la Europa , fué sorprendido por sus
plÓL. Chaumette y Gobel comparecieron al lado de.i
compañeros, en cuyas manos habían abandonado
Ártaro Dilion y Simon. Los Grammont, padre é hi-
el gobierno. Estos , descargando un golpe contra
jo, los Lapallu y otros individuos del ejercito revo-
los ultra revolucionarios, debían descargarlo igual-
Ivionario figuraron al lado del general Beysser ; y
mente sobre los moderados, para manifestar que
en fin, la muger de Bebed, antes mula, compare-
no retrocedian. La política pedia víctimas , esco-
ció al lado de la jóven esposa de Camilo Desmon-
giólas la envidia,
lias apenas de veinte y tres años, llena de hermo-
y sacrificó al hombre mas céle-
bre y mas temido deaquel tiempo. Sucumbió Dan-
sura, de gracia y juventud. Chaumette, á quien he-
Biblioteca pepula.r.
T. m. 465
51 4
REVOLUCION
mos visto tan dócil y sumiso, fuá tachado de coas-
piracion en el Ayuntamiento contra'el gobierno, de
haber causado el hambre del pueblo, y tratado de
sublevarlo con sus requisitorias e,stravagantes. Mi-
róse á Gohel como cómplice de Clootz y de Chau-
CAPITULO X.
mette. Arturo Dillon ha.bia querido, dijeran , abrir
las cárceles de Paris, degollar luego á la Conven-
cion y al tribunal, para poner en salvo á sus ami-
resultado de las últimas ejecuciones contra los partidos enemigos
,os tos individuos del ejército revolucionario fue-
del gobierno.—Derroto contra los ex-nobles.—Quedan abolidos
ron condenados como agentes de Bonsin. El gene-
los ministerios y reemplazados por comisiones.—Esfuerzos de la
ral Beysser, que tan poderosamente habia contri-
junta de salvacion pública para concentrar en su mano todos los
poderes.—Abolicion de las sociedades populares , escepto la de
buido .'para salvar á Nantes al lado de Canclaux, y
los jacobinos.—llistribucion de la autoridad y de la administra-
que era sospechoso de federalismo , fué considera-
cien entro los individuos de la junta.—llespues en informe de
do corno cómplice de los ultra-revolucionarios. Fá-
Robespierre, declara la Convencion en nombre del pueblo fran-
cil es de notar la conexion que podia existir entre
cés , el reconocimiento del Ser Supremo y la inmortalidad del
el estado mayor de Nantes y el de Saumur. La mu-
alma.
ger de lIebert fué condenada como cómplice de su
marido. Sentada en el mismo banco que la de Cami-
lo , la decía: «Sois muy feliz , ningun cargo hay
Acababa el gobierno de sacrificar dos partidos
contra vos; vais á quedar en salvo.» Con efecto,
á un tiempo , de los cuales el primero , de los ul-
cuanto se podia vituperar en esta jóven, estaba re-
tra-revolucionarios, era ó pocha llegar á ser verda-
ducido á amar á su esposo con pasion, á haber an-
deramente temible ; mas el segundo, esto es , el
dado con sus niños alrededor de la cárcel para ver
de los nuevos moderados , no lo era ciertamente.
al padre y enseñárselos.—Sin embargo ambas fue-
Por tanto no era necesaria su destruccion, pero po-
ron sentenciadas, y las mugeres de Ilebert y de Ca-
cha ser provechosa para alejar toda apariencia de
milo perecieron como culpables de una misma con-
moderacion. La junta lo castigó sin convencimien-
juracion , habiendo muerto esta última con un valor
to , por hipocresía y envidia. Difícil era ciar este
digno de su marido y de su virtud. Desde Carlota
golpe, vióse titubear á la junta, y encerrarse en su
Corday, y Madama Roland, ninguna víctima inspi-
casa á Rohespierre como en los días de peligro; pe-
ró un interés mas tierno, ni un pesar mas dolo-
ro Saint-Inst, sostenido por su valor, y su ódio ce-
roso.
loso, permaneció firme en su puesto, alentó á IIer-
mann v á Fouquier, atemorizó á la Convencion,
arranMa el decreto de muerte , é hizo consumar
el sacrificio. El último esfuerzo que debe hacer una
516
RE VOLITC ION
FRANCESA.
517
autoridad para trocarse en absoluta, es siempre el
«claro al pueblo que me ha oído hablar de buena
mas dificil. Se requiere toda su fuerza para vencer
«fe, que miro ahora como demostrado que la cons-
la Última resistencia; pero allanada esta, todo ce-
«piracion cuyos caudillos han desaparecido, existia
de, todo se postra, y no le queda mas que reinar sin
«realmente, y que yo era el juguete de los traido-
obstáculos. Entonces es cuando se desplega, sale de
«dores. Ile, hallado la prueba en diferentes docu-
su caes, y se pierde. Mientras todos los labios es-
mentos depositados en la junta de salvacion pú-
tán sellados, y la sumision pintada en los semblan-
«blica , sobre todo en la conducta criminal de los
tes , reconcéntrase el ódio en los corazones , y el
«reos, ante la justicia nacional, y en las maquina-
auto de acusacion de los vencedores se prepara en
ciones de sus cómplices, que intentan armar un
medio de su triunfo.
«hombre probo con el puñal del homicidio. Antes
Despues de haber sacrificado la junta de salva-
«del descubrimiento del complót, era yo amigo in-
cion pública aquellas dos clases de hombres tan di-
«timo de. Danton; hubiera respondido de sus prin-
versos que hablan querido contrariar, ó á lo menos
cipios y de su conducta con mi cabeza, mas hoy
criticar su poderío, habia llegado á ser irresistible.
«me hallo convencido de su delito, y estoy persua-
El invierno habia acabado , y la campaña de 1794
“lido de que queda sumergir al pueblo en un er-
(germinal año II) iba á abrir se alrayar la primavera,
«ron profundo. Tal vez hubiera yo mismo incurrido
Ejércitos formidables iban á estenderse por todas
«en ellos, si no hubiese sido ilustrado á tiempo. Yo
las fronteras , y á hacer esperimentar por fuera la
«les declaro á los que me dirigen esos anónimos
terrible potestad, tan cruelmente padecida en el
«inclinándome á dar de puñaladas á Robespierre,
interior. Todo aquel que habia mostrado resisten-
«y á Constituirme instrumento de sus maquinacio-
cia, ó algun interés á los que acababan de morir,
«bes, que he nacido en el seno del pueblo, que me
debia apresurarse á prestar su sumision. Legendre,
.«glorío de permanecer en él, y que moriré antes
que el dia en que fueron presos Danton, Lacroix, y
«de abandonar sus derechos. No me escribirán car-
Camilo Desmoulins , habia procurado interesa; la
da alguna, que yo no eleve á la junta de salvacion
Convencion en su favor , creyó que debia correr á
«pública.
reparar su imprudencia, y á purificarse de todo ras-
No tardó en generalizarse esta sumision de Le-
tro de amistad con las Últimas víctimas. Hablante
padre, y de todos los puntos de la Francia fueron
escrito muchos anónimos en que le amonestaban
llegando esposicionesparabienes á la junta de
á que castigase á los tiranos, quienes, decían, aca-
salvacion pública por su- energía. El número de estas
baban de arrojar la máscara. Acudió j,egendre
felicitaciones, es incalculable, y en todos los estilos
los jacobinos el 21 degerminal (10 de abril). delató
y con las formas mas burlescas, cada cual se apre-
los anónimos que recibia, y se quejó de que se le
suraba á adherirse á los actos del gobierno y á re-
tomase por Seide á quien se pocha armar con un
conocer su justicia. La ciudad de Rhodez envió la
puñal. «Pues bien ; dijo , 'ya que me precisan ,
esposicion siguiente : «Dignos representantes de
518
REVOLECION
FRANCESA.
5f9
«un pueblo libre : vanamente levantarán los hijos
bian seguir, y el celo que debian desplegar en sus
«de los Titanes, su orgullosa cabeza, porque á to-
1
funciones, dijo: «Los tiranos han perdido sus fuer-
dos los ha consumido el rayo... ¡Cómo, ciudada-
«zas: tiemblan sus ejércitos en presencia de los
nos! ¡vender su libertad por viles riquezasl... la
«nuestros: y ya algunos déspotas solicitan sepa-
«constitucion que nos habeis dado ha conmovido á
orarse de la coalicion. En este estado, no les que-
«todos los tronos y espantado á todos los reyes.
«da mas que un resto deesperanza, y son las cons-
«Adelantándose la libertad á pasos de gigante, es-
piraciones interiores; por lo tanto, ¡alerta con los
«trenado el despotismo , hundida la supersticion,
«tiranos! Al par de nuestros hermanos triunfantes
«la república recobrando su unidad, los conspira-
«en las f ronteras, preparemos todos el arma, y ha-
«dores desenmascarados v en el suplicio , manda-
«gamos fuego á un tiempo. Mientras los enemigos
«tarios infieles, funcionarios públicos , pérfidos y
«esteriores va y an cayendo á los golpes de nuestros
«cobardes cayendo bajo la cuchilla de la ley, rotas
«soldados, caigan tambien á los del pueblo los in-
«las cadenas . de los esclavos del Nuevo-Mundo:
teriores. Nuestra causa defendida por la justicia
«tales son vuestros trofeos!... Tiemblen! si aun
«y la energía, quedará triunfante; y la naturaleza
«existen intrigantes , manifieste vuestro triunfo la
«se escede este año con los republicanos , prome-
«muerte de los conjurados!... En cuanto á vosotros,
tiéndolos doble cosecha. Las ajas que brotan
«representantes, sed dichosos con las leyes que ha-
«anuncian la caida de los tiranos: y asi ciudada-
«beis hecho para la felicidad de todos los pueblos,
«nos, os lo repito: vigilemos interiormente, mien-
«y recibid el tributo de nuestro amor!»
tras que nuestros guerreros combaten por fuera.
No se crea que fuese por horror á las providen-
«Redoblen su anhelo v vigilancia los celadores mí-
cias sanguinarias por lo que la junta habia desple-
«blicos; penétrense de que no hay una calle, ni
gado su severidad contra los ultra-revolucionarios,
«una encrucijada, donde no se encuentre un trai-
sino para afianzar la autoridad y alejar las resis-
(dor que esté ideando alguna nueva trama. Halle
tencias que detenian su accion. Asi es que se la
«este traidor la muerte, y sea la mas ejecutiva!
vió despues caminar constantemente á, un doble
«Si administradores y empleados públicos quieren
objeto: á hacerse siempre formidable, y concentrar
«hallar un lugar ea la historia, este es el momen-
sobremanera el poder en sus manos. Collot , que
to favorable para obtenerlo. El tribunal revolu-
era ya el orador del gobierno en los jacobinos, es-
cionario ha conseguido ya un lugar señalado ; y
pres'ó de la manera mas enérgica la politica de la
«asi, sepan todas las administraciones imitar su
junta. En un discurso violento, en donde delineaba
«celo y su inexorable energía; redoblen las jun-
á todas las autoridades el nuevo rumbo que de-
tas revolucionarias su vigilancia v actividad , y
«sepan sustraerse de las solicitudes conque las
kacosan, y que conducen á una indulgencia lunes-
(*) Sesion de 26 de germinal, número 208 del Monitor del alío
(abril de 1794,)
«ta para la libertad.»
520
FRANCESA.
521
REVOLUCION
itud y reyes. Nunca pueden hacer paz con
Saint-Just tambien leyó en la Convencion
«c.av
«nosotros; no habíais el mismo idioma, y asi non-
informe, horroroso sobre la policía general de la
república. Fue repitiendo la historia fabulosa de
“ ca, os entendereis. Arrojadlos pues. No les faltará
todas las conspiraciones, mostrándolas como una
«hospita l idad en el mundo, y la salvacion pública
sublevacion general de todos los vicios contra el.
«es entre nosotros la suprema ley.» PI opuso Saint-
-rcgimen austero de la república; dijo que ,el
Just un decreto que desteriaba á todos los ex-no-
estrangeros de Paris, de las plazas fuertes,
bierno , lejos de debilitarse, debla descargar por
todas, parles c continuamente hasta que hubiese in-
y délos puertos marítimos. y que ponia fuera de
molado á todos los seres, cuya corrupcion era 1m
la lev á cuantos no obedeciesen el decreto en el
obstáculo al establecimiento de la virtud. Fuéelo-
téralino de diez dias. Otras disposiciones de este
giando como de costumbrela.severidad, y procuró,
!noveno, imponian á todas las autoridades la pre-
como se hacia entonces, probar con figuras de lo-
cisiOn de redoblar su actividad y celo. La Conven-
daespecie, que el origen de las grandes institu-
cían aplaudió la propuesta como lo hacia siempre,
ciones debía ser terrible.
y la votó por aeltnacion. Coliot d'Herhois, el rela-
«]En qué vendria á parar, dijo, una república
tor del decreto en los jacobinos, añadió sus figuras
.«indulgentes Nosotros hemos opuesto el acero al
á las de Saint-Just, diciendo: «Es menester hacer
«acero, y asi hemos fundado la nuestra. tia salido
«que el cuerpo político arroje el inmundo sudor de
«del seno de las.borrascas, y este origen le es co-
«la aristocracia; cuanto mas traspire , mejor se
«mun con el mundo salido del caos, y con el hom-
«enecntrará.»
«bre que llora al nacer.» En consecuencia de estas
Yo hemos visto lo que hizo la junta, para mani-
máximas, propuso Saint-Just una providencia ge-
festar la energía de su politica ; veamos ahora lo
•neral contra los ex-nobles, y esta fué la primera
que añadió para concentrar aun mas su poder.
de este género que se hubiera espedido. El año an-
Dispuso ante todo el licenciamiento del ejército re-
terior, Daoton, en un momento de arrebato, había
volucionario, este ideado por Damon , fué útil al
hecho poner fuera de la ley á todos los aristócratas
pronto para el desempeño de la voluntad de la Con-
y haciéndose el decreto impracticable por su es-
yencion, cuando aun existían restos de federalismo,
tension, espidinse otro que condenaba á todos los
pero habiéndose convertido en punto de reimion de
sospechosos al arresto provisional , pero ninguna
todos los perturbadores v aventureros , y servido
ley directa se habla promulgado aun contra .los
de arrimo á los últimos demapgos, era necesario
- ex-nobles. Pintólos Saint-hist como enemigos ir-
dispersarlo. Por otra parte , siendo el gobierno
reconciliables de la revolucion. «Por mas que ha-
ciegamente obedecido, no necesitaba aquellos sa-
«gais, dijo, jamás podreis contener á los enemigos
télites para la ejecucion de sus órdenes, y asi que-
«del pueblo, á no ser que establezcais la tiranía,
dó licenciado por el decreto. En seguida propuso
«Es menester que vayan á otra parte á buscar es-
la junta la abolicion de los varios ministerios. Los
FRANCESA.
5423
b22
REVOLUCION
ministros eran potestades que tenian todavía so-
de las administraciones civiles política, ,' crimi_
brada importancia al lado de los miembros de la
junta de salvacion pública. O todo lo dejaban en
lales'
Tomáronse otras medidas para aumentar mas
la centralizacion del poder. Segun las institucio-
manos de la junta, y entonces eran inútiles, ó bien
nes de las juntas revolucionarias, debia haber una
intentaban obrar, y eran unos concurrentes impor-
en cada pueblo ú seecion de pueblo; mas corno las
tunos. El ejemplo de Bouchotte, que, manejado por
municipalidades rurales eran numerosas,
Vincent, 'labia ocasionado tantos apuros á la junta,
Y poco
era harto instructivo; por consiguiente los mines_
pobladas, el número de las juntas era escesivo , y
sus funciones casi nulas. Ademas su composicion
tros quedaron abolidos. En su lugar se plantearon
ofrecía un grande inconveniente, puesto que sien-
las doce comisiones siguientes:
do los campesinos generalmente revolucionarios,
.' Comision de las administraciones civiles,
policía y tribunales;
pero ignorantes, las funcionesmunicipales solían
comumnente, recaer en los propietarios retirados
a
De instruccion pública.
en sus posesiones, muy poco dispuestos á desem-
3." De agricultura y artes.
peñar su encargo en sentido del gobierno; y por lo
t.' De comercio v abastos.
tanto la vigilancia de los campos, y especialmente
b." De obras públicas.
de las quintas, se hacia de muy mala manera. Pa-
6.' De socorros públicos.
ra acudir á este penoso estado de cosas, se supri-
7." De trasportes, correos y mensagerías.
mieron las juntas revolucionarias de las aldeas,
8.a
De hacienda.
conservando únicamente las de distrito. Por este
g . a
De organizacion y movimiento de los ejér-
medie, concentrándose la policía, se hizo mas ac-
ci tos.
tiva, y pasó á manos de los vecinos de los distritos,
40."
De marina y de las colonias.
casi todos muy jacobinos y encelados con la anti-
41."
De armas , pólvora y esplotacion de
gua nobleza.
minas.
La principal sociedad y la única reconocida por
42."
Da relaciones estrangeras.
el gobierno era la de los jacobinos, que constante-
Todas estas comisiones , dependientes de la
mente habla seguido los principios e intereses de
junta de salvacion pública, no eran otra cosa mas
la autoridad pronunciándose corno ella contra los
que las doce mesas ú oficinas, entre las cuales se
hebertistas y dantonistas. La junta de salvacion
habían repartido lo material de la administracion.
pública hubiera querido incluir en su seno á todas
Hermana, que presidía al tribunal revolucionaria
las demas, concentrando de este modo el poderío
durante la causa de Danton, fue recompensado por
de la ooinion, como habia concentrado en sí el po-
su celo con el destino de ;Tefe de una de estas co-
der gubernativo. Este deseo lisongeaba singular-
misiones, dándole la mas importante, como era la
mente la ambicion de los jacobinos, é hicieron los
5-;24.
FRANCESA.-
525
REVOLUCION
mayores esfuerzos para verificarlo. Desde que
caudillos Ronsin, Vincent y Robert, y despues
sus
l as
juntas de secciones quedaron reducidas á dos por
T irados como sospechosos. Así es, que todas las
semana, para que el pueblo pudiese asistir á ellas
sociedade s subalternas , ó secciones , quedaban
y hacer que triunfasen las mociones re v oluciona-
m ancilladas con esta declaracion, y los francisca-
rias, las secciones se hablan convertido en socie-
nos iban á sufrir las consecuencias de un informe.
dades populares, cuyo número era muy grande en
No tardó mucho en producir su efecto aquella
Paris, pues 1,1s habla hasta dos y tres por seccion.
medida, pues todas las sociedades seccionarlas ,
Ya hemos referido las quejas que ocasionaban
amedrentadas ó advertidas , acudieron una tras
pues se dula. que los aristócratas, esto es, los ofil
otra á la Convencion y á los jacobinos para mani-
elitistas y pasantes de procuradores, descontentos
festar su disolucion voluntaria. Todas felicitaban
con la requisicion, los antiguos sirvientesde la nn•
jgllnet0 á la Convencion y á los jacobinos , y
Meza; y en fin cuantos tenían algun motivo para
declaraban q reunidas por el interes público, se
qu e
oponerse al sistema revolucionario, se juntaban en
separaban voluntariamente , puesto que se 'labia
estas sociedades, y manifestaban la oposicion que
conceptuado cuán perjudiciales eran sus reuniones
se atrevían á hacer en los jacobinos ó en las sec-
á la causa que deseaban servir. Desde aquel ins-
ciones. El crecido número de estas sociedades se-
tante, no quedó va en Paris mas que las sociedad
cundarias hacia muy dificil su vigilancia emitiéndose
madre de los jacobinos, y sus afiliados en las pro-
-allí muchas veces opiniones que no se hubieran
vincias. Verdad es que todavía existia su rival la
atrevido á pronunciar en otra parte. Ya se Babia
de los franciscanos , fundada en otro tiempo por
propuesto su abolicion, y no teniendo derecho de
Danton, á quien pagó con tanta ingratitud y en-
los jacobinos para deliberarla, el gobierno no ha-
tregada despues a ilebert, Ronsin y Vincent , por
hiera podido pasar á. ejecutarla sin las apariencias
lo cual !labia llegado á inquietar al gobiernoá
de atropellar la libertad de reunirse y de deliberar
disputar su influjo con la de los jacobinos Jun táh'an-
en coman; libertad tan decantada. entonces y que
se todavía en ella los restos de las oficinas de Vin-
se consideraba como ilimitada. Por proposicion
cent, y del ejército revolucionario, y no pudiendo
de Collot, decidieron los jacobinos que ya no reci-
disolverla., se dio el competente informe. Quedó
birían diputaciones de parte de las sociedades
reconocido que hacia algun tiempo no mantenia
forma-las en Paris desde el 10 de agosto, y que se
correspondencia con los jacobinos ó la bacía muy
cortaría con ellas toda correspondencia. En cuanto
escasa, y que por consiguiente estaba domas el
á las anteriores á aquella fecha, v con cuya corres-
conservársela. Con este motivo se propuso exa-
pondencia seguian, se decidió que se informase de
minar si convenia á Paris mas de una sociedad
cada una para examinar si debian ó no conservar
popular, yau n sellegóá decir que había necesidad
esta ventaja. La disposicion iba dirigida particu-
de establecer un solo centro de opinion, fijándolo
larmente contra los franciscanos atacados ya en
en los jacobinos. La sociedad pasó al órden del día
FRANCESA.
526
527
REVOLUCION
achacarlo' todo á los ya muertos, imputó este fu-
en cuanto á estas proposiciones , y ni siquiera
ror de delacion á los restos de la facciontle llebert,
acordó si se les concedería lacorrespondencia á los
amonestó á. los jacobinos para que no tolerasen
franciscanos. Sea como quiera, este club tan céle_
bre en otro tiempo, habla dejado de existir pues
estas
Y stas p ú bl i cas delaciones, que defraudaban, de-
enteramente abandonado, para nada se consultaba'
cia, de un tiempo precioso á la sociedad y des-
quedando los jacobinos con el séquito de sus so
conceptuaba n á. los agentes escogidos por el go-
ciedades afiliadas, únicos dueños y reguladores de
bierno. Por consiguiente, propuso é hizo formar en
la opinion.
el seno de la sociedad, una junta encargada de re-
Despues de haber centralizado, si puede de-
cibir las delaciones, y de trasladarlas secretamen-
te a la de salvacion pública. De este modo , las
cirse asi, la opinion, se trató de regularizar su es-
presion, y de hacerla menos estrepitosa á incómo-
delacione s fueron menos incómodas y ruidosas, y
da para el gobierno. Una continuada censura y la
al desconcierto demagógico iba sucediendo va la
delacion de los empleados, generales, magistrados
regularidad de las formas administrativas. "
administradores y diputados, habian constituido
'De esta manera vemos que la primera atencion
hasta entonces el principal ejercicio de los jacobi-
de la junta y los primeros frutos que sacó de su
nos. Aquel furor de perseguir y de atacar incesan-
victoria sobre todos los partidos , consistieron en
temente á los a gentes de la autoridad, !labia tenido
pronunciarse siempre del modo mas enérgico con-
sus inconvenierites, pero Cambien sus ventajas, por
tra los enemigos de la revolucion, y reconcentrar
cuanto se habia podido dudar de su celo y de sus
el régimen, la policía y la opinion pública. Induda-
opiniones; pero ahora que la junta se habla apode-
blemente principiaba entonces la ambicion á tener
rado briosamente del poder, y que vigilaba á sus
parte en sus determinaciones , mucho mas que en
agentes con gran cuidado, escogiéndolos en el sen-
el primer momento de su existencia, pero no tanto
tido mas revolucionario, no podia permitir por
como debiera inclinar á creerlo el grandioso con-
mas tiempo que los jacobinos se entregasen á sus
junto de poder que se habia 1,‘rangeatio. Instituida
sospechas acostumbradas , inquietando á los em-
al principio de la campaña de 1793, y en medio
pleados ya generalmente muy celados
de peli g ros urjentes, habia recibido su existencia
Y escogidos;
pues esto hubiera sido un peligro para el Estado.
únicamente de la necesidad. Establecida una vez,
Con motivo de los generales Charbonnier y Dago-
había ido tomando sucesivamente mayor porcion
bert, calumniados ambos, mientras el uno alcanza-
de poder, segun lo iba requiriendo el servicio del
ba ventajas contra los austriacos, y el otro espiraba
Estado ; y asi habia acontecido con la dictadura.
en la Cerdeña cargado de años y de heridas, Collot-
Su posicion, en el centro de aquella disolucion uni-
d' llerbois se quejó en los jacobinos de ese modo
versal de todas las autoridades , era tal , que no
indiscreto de perseguir á los generales y á los em-
podia reorganizarse sin ganar en poder, ni hacer
pleados en todos ramos. Segun la costumbre de
bien sin adolecer de ambicion. Sus últimas medi-
528.
REVOLUCION':
FRANCESA.
529
das le eran por cierto ventajosas, y al mismo tiem-
den; v par otra la malicia y la corrupcion , apar-
po prudentes y útiles. Aun la mayor parte le ha-
tando toda idea de costumbres, y el delirio del es-
bian sido sujeridas, porque en una sociedad que se
píritu, despojándose de todo concepto de Dios; y
va reorganizando, todo viene á ofrecersey á some-
entonces creyeron ver atacada la república igual-
terse ante la autoridad creadora. Pero se acer-
mente que la virtud por el concierto de las pasio-
caba ya el momento en que la ambicien iba á
nes villanas. Por todas partes sonaba la palabra
reinar sola, y en que el interes de su propio po-
virtud, y en consecuencia sentaron como base del
der iba á sustituir al del Estado. Asi es el hombre;
gobierno la justicia y la probidad ; restábales pro-
no le es dado permanecer desinteresadamente lar-
clamar i. Dios, la inmortalidad del alma , y todas
go tiempo siu que se acuerde de sí mismo en cual-
las creencias morales , y ademas !es faltaba una
quier objeto que se proponga.
solemne profesion de fé, y declarar en una palabra
Lo único que faltaba va por arreglar á la junta
la religion del Estado. Resolvieron, pues, espedir
de salvacion pública y lo que generalmente preo-
un decreto sobre este punto ; con lo cual contra-
cupa á todos los que instituyen una nueva socie-
ponian el órden á los anarquistas, Dios á los atéos,
dad era la religion; porque aunoue ya habla
las costumbre á los hombres corrompidos. De esta
nuado aquellas ideas morales, cie probidad,yusti-
manera su sistema de virtud quedaba completo.
cia, y Godas las virtudes, como base de su gobierno;
Ponian sobre todo mucho esmero en purificar la
necesitaba ozuparse directamente de las ideas
república de las manchas de impiedad con que la
ligiosas.
perseguia toda la Europa; v querian decir lo que
Fijemos nuestra atencion en el sin g ular progre-
se dice siempre á. los sacerdotes que acusan á otros
so del sistema de aquellos sectarios. Cuando fue
de impíos porque no creen en sus dogmas: CREE-
necesario destruirá los girondinos, vieron en ellos
MOS EN DIOS.
unos moderados y republicanos débiles, y hablan-
Otros motivos habla tambien para tomar una
do de energía y sal:ymiau pública,. los sacrificaron
gran medida respecto al culto. flabíanse abolido
á esta ideas. Al formarse dos nuevos partidos, uno
las ceremonias de la Razon ; necesitábanse fiestas
brutal y estravagante, queriendo trastornar y pro-
para los dias de década, é importaba, acudiendo
fanarlo todo; otro indulgente, avenible, y amigo de
á las urgencias morales del pueblo, pensar tambien
costumbres apacibles y de los placeres, pasaron
en sus necesidades de imaginacion, proporcionán-
de las ideas de euergia patriótica á las de Orden y
dole motivos de reuniones públicas. Ademas el
virtud; ya no vieron mas que una moderacion fa-
momento era de los mas favorables: la república,
tal , enervando las fuerzas de la revo!ucion; vie-
victoriosa al fin de la campaña anterior, principia-
ron todos los vicios sublevados á un tiempo contra.
ba á serlo ahora en el principio de esta. En vez de
la severidad del régimen republicano, vieron por
la falta de medios en que se encontraba el año pre-
una parte la anarquía, desechando toda idea de ór-
cedente, hallahase por los cuidados de su (Yobier-
Biblioteca popular.
.
T. III 466
530
REVOLUCION
FRANCESA.
53•
txt , surtida de poderosísimos recursos militares.
necesidad del órden entre los hombres, y para apo-
Del temor de ser conquistada pasaba a la esperan-
var este órden humano, comprendian la necesidad
za de conquistar; y en vez de iusurreciones tumul-
de reconocer en el universo un órden general é
tuosas<, reinaba por do quiera ta sumision. Ea fin
inteligente. Esta es la primera vez en la historia
Si causa de los asignados y del maximum,
á
habill
del mundo en que la disolucion de todas las auto-
aun entorpecimientos en la distribucion interior de
ridades dejaba á la sociedad entregada al gobierno
gobierno
lbs, productos, la naturaleza parecía haberse com-
de los espíritus puramente sistemáticos porque
placido en colmar a la Francia de todos sus bienes
los ingleses creían en tradiciones cristianas), V es-
concediéndola las cosechas usas pingües.. Anuncia:
tos entendimientos , que baldan superado á Codas
han de todas las provincias que la mies seria du-
las ideas recibidas , adoptaban y conservaban las
plicada, y estaría en sazon un mes antes de la tem-
de la moral v de Dios. Este ejemplo es único en
porada de costumbre. Era pues el momento de ar-
los anales del mundo; esgrande y bello, y lahistoria
rodillar esta república salvada, victoriosa y colmada
debe detenerse para señalarlo.
de bienes, a los pies del Eterno. Grande y patética
Rohespierre fué quien se encargó de .presentar
era la ocasion para los hombres de fé, y oportuna
el informe ocasion tan so l emne , y á él era á
para los que solo obedecian a ideas políticas.
goleo verdaderamente correspondia, segun la dis-
Notemos una cosa bastante singular : algunos
tribucion que se habla hecho de los cargos que
sectarios para quienes no habla convenio puma-.
cada uno de los vocales de la junta debía desempe-
no .respetable, que á causa de su menosprecio es-
ñar. Prieur, Roberto Lindet y Carnot, se ocupaban
traordinario para todos los otros pueblo;, y del
silenciosamente de la admininramon c de la guer-
amor propio de que estaban llenos, no te,nian opi-
ra. Barrere estendia la mayor parte (le los infor-
nion alguna, ni reparaban en lastimar la agena; que
mes, particularmente los relativos a las operacio-
en punto á gobierno, lo hablan reducido todo a lo
nes de los ejércitos, y en general todos los repon -
absolutamente necesario ; que no habian admitido
tinos. Enviaban á los clubs y reuniones populares
otra autoridad que la de algunos ciudadanos, tem-
al declamador Collot-d' Flerbois, para llevar la voz
poralmente elegidos ; que habian desechado toda
de la junta Couthon , aunque paralítico, acudia
g:erarqul de clases; que no habian temido abolir
todas partes, hablaba en la Convencion, en los ja-
el masiantiguo y mejor arraigado de todos los cula
cobinos y al pueblo, y tenia el arte de interesar
tosaestos mismos, se paraban delante de dosideas;
con sus dolencias v con el acento paternal que usa-
lwrn
I y Dios. Despues de haber hollado todas:
ba al emitir las ideas mas violentas. Billaud,. me-
acloí
; .que creían poder separar del hombre,
nos bullicioso, se ocupaba de la correspondencia y
quedaban dominados por el imperio de estas dos.
trataba algunas veces cuestiones de política ge-
últimas, y sacrificaban un partido á cada una. Si
neral. Saint-Just, jóven osado v activo, iba y ve-
todos no dm eian , se [molan cargo á. lo menos de la
nia de los campos de batalla á la junta; y cuando
532
REVOLUCION
FRANCESA.
533
}labia impreso el terror y la energía en los ejérci-
«escuchar en el silencio de las pasiones la voz de la
tos, volvía á hacer informes sangrientos para los
«sabiduría. k Entonces desenvolvió estensamente
partidos que se debian enviar al cadalso. Robes-
el sistema adoptado, es decir , que fa república,
pierre en lin, el caudillo de todos, y consultado en
era la virtud y que todos los adversarios que se
todas las materias , no tomaba la palabra sino en
la hablan opuesto no eran mas que los vicios de
las grandes ocasiones. Trataba las arduas cuestio-
todas especies, sublevados contra ella y asalaria-
nes morales y políticas, y reservábanle estos asun-
dos por los reyes. Los anarquistas, los corrompi-
tos de lucimiento, como mas dignos de su talento
dos, y los ateos, no eran mas que agentes de Pitt.
y de su virtud. El papel de informante le corres_
«Los tiranos, añadió, satisfechos con la audacia de
pondia de derecho en la cuestiou que iba á venti-
«sus emisarios, iban á porfia ostentando á la vis-
larse. Ninguno se había pronunciado mas fuerte-
«ta de sus vasallos las estravagancias que hahian
mente contra el ateísmo, nadie se hallaba tan ve-
«comprado ; y aparentando creer que esto era el
nerado, nadie disfrutaba igual reputacion de pure-
«pueblo francés, parece que, les decian: ¿qué vais
za y virtud, y nadie en fin , era mas propio para
«a ganar con sacudir nuestro y ugo? ¡Ya lo veis, los
esta especie de pontificado por su ascendiente y
«republicanos ii0 son mejores Ole nosotros! » Brissot,
dogmatismo.
Danton, y llehert iban saliendo á luz alternativa-.
Jamás se 'labia presentado una ocasion mas
mente en el discurso de Robespierre; y mientras.
bella para imitar á aquel Rousseau cuyas opinio-
se entregaba contra estos supuestos enemigos de
nes profesaba , y de cuyo estilo hacia un estudia
la virtud, á las declamaciones del encono, como
incesante. El talento de Robespierre se había ida
le sucedia frecuentemente, con: cié que escitaba
desarrollando de una manera singular en las dila-
poco entusiasmo , y asi no tardó en abandonar
tadas contiendas de la revoluciou. Aquel ente fria
aquella parte del asunto, y se elevó á conceptos ver-
y pesado, tocaba ya en repentista, y al escribir lo
daderamente grandes y morales, espresados con
hacia con castidad, gallardía y fuerza. &l'aliase.
habilidad , y entonces 'obtuvo aclamaciones uni-
de ver en su estilo, alguna cosa del genio aspen)
versales. Manifestó con mucha mazan que no como
sombrío de Rousseau, pero no 'labia podido apro-
autores de sistemas debian los representantes de
piarse ni los grandes pensamientos, ni el alma apa-
la nacion perseguir el ateismo y proclamar el deis-
sionada y generosa del autor de Emilio.
mo, sino como legisladores solic.itOS que buscan los
Presentóse en la tribuna el 48 de floreal (7 de
principios mas adecuados al hombre reunido en
mayo de 4794„ con un discurso cuidadosamente
sociedad. «¿Qué os importan á vosotros, legislado-
trabajado. Concediéronle una atencion profunda,
«res, esclamó, las varias hipótesis, con las cuales
y el comenzó de esta manera: « Ciudadanos: cuan-
«ciertos filósofos esplican los fenómenos de la na-
«do los pueblos están en prosperidad asi como los
turaleza? Podeis abandonar todos estos pontos á
,ciutliyiduos deben , por decirlo así, recogerse para
«sus eternas disputas; ni como metafísicos ni como
534
REVOLUCION
ItANCESA.
535
«teólogos teneis que ver con ellas, pues á los ojos
servaciones : «Tomemos aquí las lecciones de la
«del legislador todo lo que es útil al mundo y bueno
«historia , y os ruego que notéis hasta qué punto
«en la practica, es la verdad. La idea del Ser Su-
«los hombres que han influido sobre el de.tiuo
«premo y de la inmortalidad del alma es un llama_
«los Estados , se inclinaron á uno ti otro de estos
«miento continuo á la justicia, y por tanto es so-
«dos opuestos sistemas por su carácter personal y
«ciable v republicano..., ¿Quién te ha dado, con-.
«por la naturaleza misma de sus miras políticas.
«tinco Robespierre, el encargo de anunciar al pue-
«Ved con qué arte tan profundo abogando César
«blo que no existe la divinidad? TU que te ella-
«en el senado romano por los cómplices de Catili-
«moras de tan árida doctrina y no te enamoraste
«na, se estravía en una digresion contra el dogma
«jamás de la patria ¿ que ventaja encuentras ea
«de la inmortalidad del alma pareciéndole que
«persuadir al hombre que una fuerza ciega persi-
«aquellas ideas eran propiaaparaapagar en los co-
«gue a sus destinos, y descarga al acaso sobre el
razones de los jueces !a energía de la virtud ; tan
«crimen y la virtud? ¿qué su alma no es mas que lié
«enlazada creia la causa del crimen con la del
«un soplo ligero que concluye en las puertas del -
«ateismo! Ciceron al contrario, estaba invocando
«sepulcro? La idea de su nada ¿le inspirara sen-
«contra los traidores la cuchilla de la le y y el rayo
«timientos mas puros y mas elevados que la de su
«de los dioses. Sócrates moribundo hahiaba con
«inmortalidad? ¿le infundirá mayor respeto á sus
«sus amigos sobre la inmortalidad del alma, y Leo-
«semejantes y á sí mismo, mayor adhesion por la
nidas en las Termópilas cenando con sus 'com-
«patria, mas arrojo para arrestar la tiranía, mas
«parieroa de armas en el momento de ejecutar el
«menosprecio á la muerte y el deleite ? Vosotros
«designio mas heróico que jamás ha y a concebido
«que os condoleis de un amigo virtuoso , os com-
«la virtud humana les convida para' el siguiente
«placeis en imaginar que la parte mas bella de sí
«dia ofreciéndoles otro banquete y una vida nue-
«mismo ha escapado de la muerte! Vosotros , que
«va.., Caten no titubeó entre Cenen y Epicuro ; y
«llorais sobre el ataud de un hijo ó de una esposa
«Bruto con !os ilustres conjurados que participa-
«¿os consolareis con que se os diga que no queda
«ion de sus peligros y de su gloria , pertenecía
«de ellos mas que un polvo grosero? ;Desventura-
«lambían á aquella secta sublime de los estóicos,
«dos que espirais á los golpes de un asesino, vues-
«que tan altas ideas tuvo de la dignidad del hom-
tro postrer suspiro es una apelacion á la justicia
bre , que tan lejos llevó el entusiasmo de la y ir-
«sempiterna! La inocencia en el cadalso hace
«tud, y que no se propasó sino en el heroisino. El
«palidecer al tirano sobre su carroza triunfal. ¿Ten
«estoicismo produjo émulos de Bruto v de Caton
«dila este predominio si la tumba igualase al opre-
«hasta en los siglos horrorosos que siguieron á la
sor y al oprimido?....
«pérdida de la libertad romana ; el estoicismo sal-
Procurando luego Robespierre, tomar la cues7
«YO el honor de la humana naturaleza , degradada
tion por el lado político, añadió estas notables ob7
«con los vicios de los sucesores de César, y , prin-
536
REVOLUCION
FRANCESA.
«cipalmente con el sufrimiento de los pueblos.»
«vencible desprecio á los sofistas intrigantes que
Con relacion al ateismo se esplicó Robespierre
«usurpaban el dictado de filósofos, le atrajo el ódio
de una manera singular acerca de los enciclope-
«y la persecucion de sus rivales y de sus falsos ami-
distas. «Esta secta, dijo, en materia de política , se
gos. ¡Ab! si presenciara esta revolucion cuyo pre-
«quedó siempre inferior á los derechos del pueblo.
«cursor ha sido; ¿quién duda que su alma generosa
'
«en materia de moral fué mucho mas allá de la des-
«hubiera abrazado con trasporte la causa de la jus-
«truccion de las preocupaciones : sus coriféos so-
«ticia y de la igualdad!»
«Han declamar á veces contra el despotismo, y vi_
En seguida se propuso alejar la idea de que el
«vian pensionados por los déspotas. Tan pronto
gobierno, al proclamar el dogma del Ser Supremo.
«componian libros contre la córte , como dedicato-
trabaja en favor de los sacerdotes y se esplicó en
rias á los reyes, arengas para los palaciegos y
estos términos : «¿Qué hay de miau entre los se-
«madrigales á las cortesanas.—Eran soberbios ea
«cerdotes y Dios? Los sacerdotes son en la moral lo
«sus escritos, y humildes en las antecámaras. Esta
«que los charlatanes en la medicina. ¡CUÁN D1VER-
«secta propagó con sobrado celo la opinion del ma-
«SO ES EL DIOS DE LA NATURALEZA DEL DE LOS SA-
«terialismo , que prevaleció entre los bellos y gran-
vCERDOTES! Nada he visto tan parecido al ateisino,
«des entendimientos; se le debe en parte esa e-spe-
«como las religiones que han inventado. A. fuerza
«cie de filosofía práctica , que convirtiendo el
«de desfigurar al Ser Supremo, lo han anonadado
«egoismo en sistema, mira á. la sociedad humana
«cuanto les ha sido posible : lo han hecho y a un
«como una guerra de astucia, la fortuna como la
(globo de fuego, ya un buey, ya un árbol ra un
«regla de lo justo y de lo injusto, la probidad como
«hombre, y ya... un rey. Los sacerdotes han idea-
«un negocio de placer ó de decoro, y el mundo
«do un Dios á su imagen , y le han hecho celoso,
«como el patrimonio de los bribones mas diestros.
«lleno de caprichos , codicioso, cruel , implacable;
«Entre los que mas se señalaron en aquel tiem-
«le han tratado como antiguamente los mayordo-
po en la carrera de las letras y de la filosofía, un
mos de palacio trataron á los descendientes de
«hombre , por la elevacion de su alma y la gran-
«Clovis para reinar en su nombre y sentarse en su
deza de su carácter, se mostró acreedor al minis-
«lugar ; le han confinado en el cielo como en un
terio de preceptor del género humano: atacó á la
«palacio , v solo le han llamado á la tierra para
«tiranía con franqueza; habló con entusiasmo de la
«pedir en beneficio suyo diezmos , riquezas, bono-
«divinidad ; su elocuencia varonil y honrada, re-
«res , placeres y poderío. El templo verdadero del
«trató con rasgos de fuego los encantos de la vir-
«Ser Supremo es el universo ; su culto la virtud;
tud , y defendió los dogmas consoladores que la
«sus festividades la alegría de un pueblo grandioso
«razon presenta por apoyo al corazon humano. La
«reunido á sus ojos para estrechar los lazos de la
«pureza de su doctrina, tomada de la naturaleza y
«fraternidad universal , y tributarle el bornenage
«de su profundo ódio al vicio, tanto como su in-
«de los puros y sencillos corazones.»
538
IIEVOLUCION
FRANCESA.
539
Añadió luego Robespierre que el pueblo nece-
Se disponia una fiesta solemne para. el 20 de
pradial , confiándose el plan á David , sin que ol-
sita fiestas diciendo : «El hombre, es el objeto mas
«grande que existe en la naturaleza ; y el especta.
videmos que en este decreto se proclamaba de nue-
«culo mas magnifico es el de un gran pueblo reit-
vo la libertad de cultos.
«nido.» En consecuencia , propuso planes de reu-
Acabado el informe, se mandó imprimir inme-
nion para todos los dias de década y concluyó su
diatamente y en el mismo dia. pidieron el Ayunta-
discurso cutre los mas vivos aplausos, presentando
oriento y los jacobinos que se leyese públicamente;
el siguiente decreto que se auoptú por aclarnacion:
aplaudieronle con entusiasmo v últimamente deci-
dieron ir en cuerpo á la Convencion para tributarle-
Articulo .1. 0 El pueblo francés reconoce la exis-
tencia del Ser Supremo y la inmortalidad del alma.
gracias por el decreto sublime que acaba de cape-
Art. 2.° Reconoce igualmente que el culto mas
dir. Hablase notado que los jacobinos no hablan
digno del Ser Supremo es la practica de los debe-
tomado la palabra desde la inmolacion de los dos
res del hombre.
partidos, ni baldan ido á felicitar á la junta y á
Por otros articulos se instituian festividades
Convencion. Ilizolo presente un individuo, y aña-
para recordar al hombre el pensamiento de la di-
dió que se presentaba la ocasion de probar la union
vinidad y la .grandeza de su Ser, designándose con
de los jacobinos con un gobierno, que desplegaba
los titules de los acontecimientos de la revolucion
tau bella conducta. En efecto, se redactó una es-
ó de las vir Ludes mas útiles al hombre. Ademas de
posicion y se presentó á la Asamblea por una dipu-
las funciones del 14. de julio , del 40 de agosto. del
tacion de los jacobinos. La esposicion acababa en
21 de enero y 31 de mayo, celebrará la república
estos términos: «Los jacobinos vienen hoy á fcli-
todos los dias de décadas las fiestas siguientes :-
«citaros por el decreto solemne que habeis espe-
Al Ser Supremo , al género humano , al pueblo
«dido, y acudirán á juntarse con vosotros para la
francés, a los bienhechores de la humanidad, á los
«celebracion del solemne dia en que la festividad
mártires de la libertad , á la libertad y á la igual-
(«lel Ser Supremo reunirá de todos los puntos de
dad, á la repúbiica, Á LA LIBERTAD DEL DILNDO , al
«la Francia á los ciudadanos virtuosos para cato-
amor de la patria , al Odio de los tiranos v de los
«nar el himno de la virtud.» El presidente dió á la
traidores, á la verdad , á la justicia , al pudor, á la
diputacion una respuesta pomposa , diciendo: <Es
gloria á la amistad, á. la frugalidad , al valor, á la
«propio, de una sociedad que con su fama llena al
'
buanafé, al heroismo, al desinterés, al estoicismo,
«mundo, que goza de tan grande influencia sobre
al amor , á la fé conyugal , al amor paterno, á la
«la opinion pública, y que en todos tiempos se
ternura paternal, á la piedad filial, á la infancia, á
«asoció con los defensores mas valientes de los (le-
la juventud , a la edad viril, á la vejez, á la desgra-
«rechos del hombre , el acudir al templo de las le-
cia , á la agricultura, á la industria, á nuestros
«yes para tributar homenage al Ser Supremo.»
abuelos, á la posteridad , á la felicidad.
Continuó el presidente, y despues de un cha-
imb
540
FRANCESA.
REVOLCC[ON
4,1
«beneficio del género humano. De tu ferviente se-
curso bastante largo sobre el mismo asunto, trans-
mitió la palabra á Couthon, el cual hizo un discur-
«no ha salido el rayo saludable que destrozando el
«ateísmo, concede á
so vehemente contra los ateos y los hombres cor-
todos los verdaderos republi-
rompidos y un pomposo elogio de la sociedad. Pro-
canos la idea consoladora de vivir libres á los ojcs
puso que en aquel dia solemne de júbilo y de reco-
«del Ser Supremo, y con la esperanza de la inmor-
nocimiento, se hiciese á. los jacobinos una justicia
« talidad del alma ¡ Viva la Convencion! Viva la Re-
á que desde largo tiempo se hablan hecho acreedo-
«pública! ¡ Viva la Modula!» Todas las exposicio-
res era que desde el principio de la revolucion
nes concluian instando de nuevo á la Convencion á
que conservase el poder, y aun una de ellas le acon-
'
no liábian cesado de ser beneméritos de la patria.
Adoptóse esta proposicion en medio de estrepito-
sejaba que permaneciese hasta que estuviera bien
sos aplausos y se separaron trasportados de alegría
establecido el culto de la república sobre bases in-
contrastables.
y en una especie de embriaguez.
Si muchas hablan sido las felicitaciones dirigi-
Desdedia no se oyeron otras palabras que
das á la Convencion despues de la muerte de los
virtud y Ser Supremo , y en-lás. 9ortadas de los
hehcrtistas y de los dantonistas , mas numerosas
templos en donde se habla escrito á la Razon, se
fueron todavía las que recibió de resultas del de-
escribió: al Ser Supremo. Trasladaron se al Pan-
creto que proclamaba la creencia del Ser Supremo.
tcon los restos de Rousseau, y su viuda fue pre-
El contagio de las ideas y de las palabras se veri-
sentada á la Convencion y se le señaló una pen-
fica en los franceses con una rapidez estraordina-
sion.
ria. En un pueblo de un carácter vivo y comunica-
De este modo, triunfante la junta de salvacion
tivo, la especie que ocupaá algunos entendimientos,
pública de todos los partidos , dueña de toda la
es en breve la que ocupa á todos, y la palabra que
autoridad, colocada á la cabeza de una nacion entu-
suena en algunas bocas, bien pronto va resonando
siasta y victoriosa, proclamando el reino de la vir-
por todas. De todas partes fueron llegando esposi-
tud y el dogma del Ser Supremo, se hallaba en el
ciones, felicitando á la Convencion por sus decretos
apogeo de su poderío y en el último término de sus
sublimes, dándola gracias por haber establecido la
sistemas.
virtud , proclamado al Ser Supremo , y vuelto al
hombre la esperanza. Acudieron las secciones una
tras otra á espresar los mismos sentimientos. La
seccion de Marat se presentó en la barra , y diri-
giéndose á la Montaña la dijo : «Montaña benéfica!
«protector Sinaí! Recibe tambien nuestra espresion
«de reconocimiento y de felicitacion por todos los
«decretos sublimes que diariamente expides en
FIIA MESA.
843
de las costas, y sobre todo no podian tolerar que
:40 calificase á esta guerra de justa y Necesaria; pues-
era, segun decian, inicua, ruinosa y castigada con
ikistos reveses. Los motivos alegados por la aper-
lora del Escalda, de los peligros de la /Iolanda, y
CAPITULO XI.
de la necesidad de defender la Constitucion hritál
nica, eran demasiado falsos. La holanda no habia
corrido riesgos por la apertura del Escalda, ni es-
Estado de la Europa al principio del año de 4794 taño 11).—Prepa-
taba amenazáda la Constitucion británica. El obje-
rativos universales de guerra. Politica de Pitt, Planes de los co-
ligados y de los iranceses.—Estado de nuestros ejércitos y ma-
to de los ministros era, segun ellos, destruir á.un
rina; actividad y energía del gobierno para buscar y utilizar los
:incido que !labia querido llegar á ser libre, y
recursos.—Apertura de la campaña ; ocupacion de los Pirineos
nmentar incesantemente su influencia y su auto-
y de los alpes.—operaciones en los Paises-Bajos. Combates 1
ridad personal, so pretesto de, resistir á las maqui-
orillas del Sambre y del Lys, Victoria de Turcoing.—Fin de la
naciones de los jacobinos franceses. Esta lucha se
guerra de la Vendée y principio de la de los chuaues.—Sucesos
habla sostenido con medios inicuos, fomentando
en las Colonias. Desastres de Santo Domingo. Pérdida de la Mar-
la guerra civil y los asesinatos; pero un pueblo
tinica.—Batalla naval.
valiente y generoso, habia frustrado las tentativas
de sus contrarios con un denuedo y empeño sin
Todo el invierno se habia empleado en Europa
ejemplo. Stanhope, Fox y Sheridan opinaban
y ea Francia en hacer los preparativos para una
que semejante lucha deshonraba y arruinaba a
nueva campaña. La Inglaterra era siempre el alma
la Inglaterra, pero se engañaban en uno de estos
de la coalicion, y estrechaba á las potencias del
z.enc.eptos pues la opinion inglesa puede á menu-
continente para que acudiesen á destruir ea las
lo echar eu cara á su ministerio el hacer guerras
orillas del Sena una revolucion que la atemoriza-
injustas, mas nunca desventajosas. Si la guerra
ba, y una rival que la era odiosa El hijo implaca-
solda Francia no tenia motivos de justicia, los te -
ble de Chatain habla hecho este año esfuerzos muy
nia esceleates de politica, como va á verse; y la
oposicion, engañada por sus sentimientos genero-
b
grandes para agoviar á la Francia. Sin embargo,
•
no dejó de haber tenido obstáculos para alcanzar
sos, olvidaba las ventajas que de ella iban a resul-
del Parlamento medios proporcionados á sus vas-
tar á la Inglaterra.
tos proyectos. El lord Stanhope, en la Cámara al-
Fingia Pitt estar muy sobresaltado con las
ta, y Fox y Sheridan en la baja, estaban siempre
amenazas de desembarco hechas en la tribuna de
opuestos al sistema de la guerra; rechazaban to-
la Convención, afirmando que los campesinos de
dos los sacrificios pedidos por los ministros; no
I(ent hablan dicho: Ali están los franceses que v u
quedan conceder sino lo necesario al armamento
á traernos los derechos del hombre. Vallase de
514
RANCKSAb •
VOLUCION -
545
estas y otras noticias (pagadas segun se dice por
Apenas se le concedieron sus demandas dupli-
el mismo) para pretender manifestar que la Cons-
có las milicias, v aumentó el ejército hasta sesenta
titucion estaba amenazada; habla dilatado las so-
mil hombres, y la armada hasta ochenta rail; orga-
ciedades constitucionales de Inglaterra, algo mas
nizó nuevos cuerpos de emigrados, y dispuso la
acaloradas ya con el ejemplo de los clubs de Fran-
formacion de causa contra varios individuos de las
cia, y sostenía que trataban de establecer una Con-
sociedades constitucionales. El jurado ingles. ga-
Yencion bajo protesto de reforma parlamentaria.
rantía mas fundamental que el Parlamento, absol-
Por consiguiente, pidió la suspension del Habeas
vió á los arrestados, pero poco importaba á Pitt,
corpus, el embargo de los papeles de las sociedades
teniendo va en sus manos todos los medios para
y la formacion de causa contra algunos de sus in-
repremir el menor movimiento político, y desple-
dividuos. Pidió ademas la facultad de alistar vo-
gar en Europa un colosal poderío.
luntarios y sostenerlos con las benevolencias ó sus-
Este era el momento de sacar provecho de
criciones, de aumentar el ejército y la armada, y
a l uda guerra universal para agoviar á la Fran-
asalariar un cuerpo de cuarenta mil estrangeros
cia, arruinar para siempre á su marina v arreba-
emigrados franceses, ó cualesquiera otros. La opo-
tarle sus colonias ; resultado mucho mas seguro, y
sicion hizo una viva resistencia, afirmando que no
deseable para Pittque la represion • de algunas
habla motivos para suspender la mas preciosa de
doctrinas políticas y religiosas. El año anterior •
todas las libertades inglesas, que las sociedades
habia logrado armar contra la Francia las dos pc-
acusadas deliberaban públicamente, que sus votos
tencias marítimas que siempre hubieran debido
espresados en alta voz no podían ser conspiracio-
ser sus aliadas, la España y la Holanda. Esforzaba-
nes, que estos votos eran los de toda la Inglaterra,
se en mantenerlas en su error político. v . én sacar
puesto que se limitaban á la reforma parlamenta-
de ellas el provecho posible contra la marina fran-
ria; que el descompasado aumento del ejército era
cesa. La Inglaterra podia sacar de sus puertos al
un peligro para el pueblo inglés; que si los volun-
menos cien navíos de línea, la España cuarenta,.
tarios podian armarse por suscricion, quedaba en
y la ticl. nda veinte, sin contar una multitud de.
mano del ministro el levantar ejércitos sin autori-;
fragatas. ¿Cómo podia.la Francia con los cincuen-
zacion del Parlamento; que el sueldo de tanto nú-
ta, o sesenta buques que le quedaban despees del
mero de estrangeros seria arruinador, y que no
inceadio de 'Polon, resistir á semejante fuerza'
tenia otro objeto que el de pagar á los franceses
Asi es que sin haberse trabado todavía un solo
traidores á su patria. A pesar de los cargos de la
combate naval, dominaba el pahellon inglés sobre
cposicion, que jamás habla estado mas elocuente ni
el Mediterráneo, el Oceéano atlántico y los mares
menos numerosa, porque no constaba mas que de
indinos. En el Mediterráneo, las escuadras inglesas
treinta ó cuareutavotos, consiguió Pitt su deseo, y
aaiagahaa á las potencias italianas que intentaban
se sancionaron todos los billsque habla presentado.
permanecer neutrales, bloqueaban á la Córcega para
Palioteca popular.
T. 111. 4467
54G
REVOLUCION
FRANCESA.
:347
quitárnosla, y esperaban el moment) de hacer
de la neutralidad , americanos, dinamarqueses v
un desembarco de tropas y municiones en la Ven_
suecos, frecuentaban nuestros puertos, aportaban
dée. En América, cercaban nuestras Antillas,
ausilios en granos que la escasez hacia en estremo
procuraban sacar provecho de las discordias hor-
apreciables , muchos renglones necesarios para la
rorosas que reinaban entre blancos, mulatosne-
marina, y en retorno se llevaban vinos y otros
grospara dominarlos. En los mares índicos 'esta-
productos que el suelo de la Francia suministra al
han acabando de establecer la potestad británica
inundo. Gracias á la mediacion de los neutrales,
la ruina de Pondichery. Con una campaiía mas
seguía el comercio y se 'labia acudido I las nece-
quedaba destruido nuestro comercio, cualquiera
sidades mas indispensables del consumo. Conside-
que fuese la suerte de nuestras armas en el conti-
rando la Inglaterra á la Francia como a una plaza
nente. Por manera que no habia cosa mas verda-
sitiada que se debia reducir por hambre á la des-
deramente política que la guerra hecha por Pitt
esperacion, intentaba menoscabar estos derechos
la Francia y la oposicion andaba equivocada en cri-
de los neutrales, v acababa de pasar á las cortes
ticarla bajo el concepto de su utilidad. En un soso
del Norte notas finas de sofismas para obtener el
caso podia tener razon, y este no se habia realizado
derecho de gentes.
todavía ; si la deuda inglesa, que se había ido
Mientras la Inglaterra empleaba todos estos
.aumentando sucesivamente y llegado á ser enor-
medios, tenia siempre cuarenta mil hombres en los
me, fuese realmente superior á la riqueza del pais,
Paises-Bajos á las órdenes del duque de York ; el
entonces podía decirse que la Inglaterra se habla
lord Moira, que no Rabia podido llegar á tiempo
escedido de sus medios y anduvo equivocada en
hacia Granville, estaba anclado en Jerse y con su es-
pelear por un imperio que le habia costado sus
cuadra y diez mil hombres de desembarco; y en fin,
:fuerzas. Pero este es un misterio del porvenir.
la tesorería inglesa tenia fondos á la disposicion de
Pitt no omitía violencia alguna para aumentar
todas las potencias beligerantes.
-sus medios, y agravar los quebrantos de la Fran-
No era tan vivo el celo en el continente, pues las
,cia. venturosos los americanos con Washinaton,
potencias que no tenían tanto interés en la guerra
surcaban los mares libremente, y asomaban con
como la Inglaterra , y que no la hacian sino por
aquel grandioso comercio de trasporte, que los ha
pretendidos principios, no la seguían con el mismo
enriquecido en las dilatadas guerras del continente.
ardor v actividad. La Inglaterra se esforzaba en es-
Las escuadras inglesas detenian á los navíos ame-
timula'rlas á todas; tenia siempre á la Holanda ba-
ricanos, y les arrebataban sus tripulaciones. Mas
jo su y ugo por medio del príncipe de Orange , y la
de quinientos buques habían padecido va semejan-
obligaba á suministrar su contingente en el ejérci-
te violencia, siendo este el objeto de reclamaciones
to coligado del Norte ; y asi esta desgraciada na-
eficaces, y hasta entonces inútiles de parte del
cion tenia sus buques y sus regimientos al servicio
gobierno americano. Mas no es esto todo: á favor
de su enemiga masprrible, y contra su aliada mas
448 ,
REVOLUC101
FRANCESA.
'549
segura. La Prusia , á pesar del misticismo de su
habia espirado en el cadalso. Debia temer mucho
rey , estaba desengañada de las ilusiones con que
menos que ningun otro pais el contagio de la revo-
por espacio de dos años la hablan alimentado. La
lucion, puesto que treinta años de disensiones po-
retirada de la Champaña en 1792; y la de los Vos-
líticas aun no han despertado alli los entendimien-
gos en 1793 no la hablan ofrecido estímulo alguno.
tos. Hacíanos, pues, la guerra (laicamente por ven-
Federico-Guillermo, que acababa de agotar su te-
ganza, compromiso y deseo de grangearse algunas
soro, de debilitar á su ejército con una guerra , que
plazas en los Paises-Bajos ; y tal vez con la espe-
no podía tener ningun resultado favorable a su
ranza loca de apropiarse alguna de nuestras pro-
reino , y que cuando mas , habla de favorecer á la
vincias. Ponía en ello mas conato que la Prusia;
casa de Austria, hubiera querido renunciar á ella.
pero no ma y or actividad efectiva, porque no hizo
Por otra parte llamábale al Norte un objeto mucho
mas que completar y reorganizar sus regimientos,
mas interesante; tal era la Polonia que se ponia en
.sin aumentar su número. Gran parte de sus tropas
movimiento; y cuyos miembros dispersos trataban
se hallaban en Polonia, porque, como la Prusia,
de reunirse. Asaltándole la Inglaterra en medio de
tenia motivos poderosos para mirar á la espalda , y
estas incertidumbres , le compromete á continuar
meditar en el Vistula tanto como en el Rin : ade-
la guerra con la mediacion omnipotente de su oro,
mas de que las Gallitcias le llamaban la atencion
conclu y endo en la Haya, en su nombre, v en el de
como la Bélgica y la Alsacia.
la Holanda un tratado por el cual se obligaba la
La Suecia y Dinamarca ; guardando siempre una
Prusia á suministrar sesenta y dos mil cuatrocien-
cuerda neutralidad , contestaban á los sofismas de
tos hombres á la coalicion. Este ejército debia te-
la Inglaterra que el derecho público era invariable,
ner por gefe un prusiano, v sus futuras conquistas
que no 'labia razon alguna para quebrantado con
pertenecerian en coman a las dos potencias maríti-
la Francia, v estender á todo un pais las leves del
mas, la Inglaterra y la Holanda. En cambio, estas.
bloqueo, aplicables tan solo á plazas sitiadas; que
dos potencias prometian suministrar cincuenta mil
los buques dinamarqueses y suecos eran bien re-
libras esterlinas mensualmente a la Prusia , para
cibidos en Francia, donde no hallaban bárbaros co-
el mantenimiento de sus tropas , y costearle ade-
mo decían, sino un gobierno que accedia á las de-
mas el pan y los forrages: sobre asta-suma conce-
mandas de los comerciantes estrangeros, que guar-
dían tambien trescientas mil libras esterlinas, para
daba con ellos los miramientos debidos á las na-
los primeros desembolsos de la entrada de campa-
ciones con quienes estaba en paz , y que no habia
ña, y cien mil para el regreso á los estados pru-
motivo para interrumpir tan ventajosas relaciones.
sianos. Con estas condiciones continuó la Prusia la
Por consiguiente , aunque Catalina estuviese dis-
guerra antipolítica que habia principiado.
puesta ea favor de los proyectos de los ingleses, y
La casa de Austria nada tenia ya que impedir
al parecer se declarase contra los derechos de las
en Francia ,puesto gula reina, esposa de Luis XV,
naciones neutrales , la Suecia y la Dinamarca .se,
550
FRANCESA.
REVOLUCION
551
aferraron en sus resoluciones, guardaron una neu-
tras provincias del Este , las mas desamparadas
tralidad prudente y (irme, y ajustaron un tratado,
de todas. Hacia en el continente lo que los ameri-
por el cual ambos paises se comprometian á man-
canos, suecos y dinamarqueses en los mares, pro-
tener los derechos de los neutrales , y a hacer ob-
porcionando al: comercio francés iguales servicios,
servar la cláusula del tratado de .1786, la cual cer-
yrecogiendo la misma recompensa. Suministrába
,
,
l -
raba el Báltico a los buques armados de las poten-
nos caballos que nuestros ejércitos necesitaban , y
cias que no poseian puerto alguno en aquel mar; y
ganados de que escaseábamos desde que la guerra
por lo tanto la Francia podia esperar que seguida,
habla asolado los Vosgos v la Veudée estraia los
recibiendo siempre los granos del Norte, y las ma-
productos de nuestras manufacturas, y de este mo-
deras y cáñamo necesarios para su marina.
do era la interventora del comercio mas ventajoso.
Entretanto la Rusia , aparentando mucha in-
El Piamonte continuaba la guerra, é su pesar sin
dignacion contra la revolucion francesa , y dando
duda, pero no podia consentir en dejar las armas,
grandes esperanzas á los emigrados, no pensaba
despues de haber perdido dos provincias , la Sa y o-
mas que en Polonia, v abundaba en la idea política
ya y Niza, en este. juego torpe v sangriento. Las po-
de los ingleses para: lograr adherirlos a la suya.
tencias italianas querían permanecer neutrales, pe-
Véase aquí lo que esplica el silencio de la Inglater-
ro las inquietaban con este provecto. La república
ra sobre un acontecimiento tan grande como la de-
de Génova habia presenciado la: acedan indigna co-
saparicion de un reino de la esfera política. Ea
metida por los ingleses en su puerto, atropellando
aquel momento de espoliacion general en que la
con este atentado el derecho de gentes. llabianse
Inglaterra recogia tamaña porcion de ventajas en
apoderado de una fragata francesa anclada al abri-
el Mediodia de E-uropa y en todos los mares, no le con-
go de la neutralidad genovesa , y hasta dieron
venia hablar el lenguage de la justicia a los infa-
muerte á la tripulacion. La Toscana habla tenido
mes compartidores de la Polonia ; y asi es que la
que despedir al encargado francés. Nápoles que ha-
coalicion que acusaba a la Francia de haber caido
bia reconocido la república cuando las escuadras
en la barbarie, estaba cometiendo en el Norte la pi-
francesas amenazaban sus costas , hacia grandes
ratería mas ratera y osada que jamás haya permi-
demostraciones contra ella desde que el pabellon
tido la política, y meditaba una igual para la Fran-
inglés ondeaba en el Mediterrándo, y ofrecía diez y
cia, contribuyendo a destruir para siempre la li-
ocho mil hombres de socorro al Piamonte. Roma,
bertad de los mares.
felizmente en la impotencia, nos maldecia, y deja-
Los príncipes alemanes seguian el impulso de
ba degollar en sus muros al agente francés Basse-
la casa de Austria. Protegida la Suiza por sus mon-
ville. Venecia en fin , aunque poco lisonjeada con
tañas, y dispensada por sus instituciones de terciar
el lenguage demagógico de la Francia, no trataba
en la causa de los monarcas, insistia en no tomar
de empeñarse en una guerra, y á favor de su situa-
partido alguno, y con su neutralidad cubria nues-
Mon lejana, esperaba conservar su neutralidad. La
532
RE VOLLIC ION
:PRA ESA .
553
Córcega se nos iba á escapar desde que Paoli se
golpes mas decisivos era en el Norte. apoyándose
.hahia declarado por los ingleses, no quedándonos
en las plazas de Conde, Valencienues v.el Qüesnoy.
en la isla mas que Bastia
El célebre Mack habla redactado en Lóndres un
La España, que era el‘menos culpable de todos
plan , del cual se esperaban grandes resultados , y
-nuestros enemigos, continuaba una guerra antipo-
por esta vez el táctico alemau, mostrándose un po-
litica , y se, empeñaba en cometer la misma falta
co mas atrevido, /labia hecho entrar en su proyec-
.que la holanda. Los pretendidos deberes de los
to una marcha criara Paris; pero por su desgracia,
tronos, las victorias de Rieardos y el influjo inglés la
era demasiado tarde para desplegar arrojo, porque
.decidieron a intentar todaviaotraca.mpaña, pomas
los franceses no podian ser ya sorprendidos, y eran
exausta que estuviera, careciendo de soldados,
sus fuerzas inmensas. Consistia el plan tu tomar la
y especialmente de dinero; v ademas el célebre Al-
plaza de Landrecies y cargando poderosamente so-
cudia hizo caer al conde de Iranda por haber acon-
bre aquel punto, traer á los prusianos de los Vos-
se•ado la paz.
gos _hacia el Salubre, y marchar adelante, de-
La politica, pues , habla cambiado muy poco
jando dos cuerpos sobre las alas, el uno ea Flan-
_desde el año anterior. Intereses , errores, faltas y
des y el otro en el Sarnbre. Al mismo tiempo debia
crimenes eran en 179• los mismos que en -1793,
desembarcar el lord -Nloira tropas en la Vendée,
Solo la Inglaterra se /labia-robustecido. Los coli-
agravar nuestros peligros con una marcha doblo
gados teman siempre en los Paises-Bajos ciento
- sobre Paris.
cincuenta mil hombres, austriacos, alemanes, ho-
Querer ocupar á La.ndrecies cuando tenia°. á
. landeses é ingleses. Veinte c cinco ó treinta mil
Valenciennes, a Conde y al Qhcsuoy „ era un cui-
austriacos estaban en Luxemburgo. Sesenta mil
dado pueril, si bien resguardar sus comunicaciones
prusianos y sajones en los alrededores de Magun-
con el Sambre era muy prudente ; pero colocar un
cia; cincuenta mil austriacos, con algunos emigra-
cuerpo para guardar á Fla»des era infructuoso,
dos, costeaban el Rin desde Manhein á Basilea.
cuando se trataba de formar una masa poderosa de
El ejército piamontés era siempre de cuaren-
invasion. Traer á los prusianos sobre el Sambre,
ta mil hombres, y de siete á ocho mil austria-
era muy dudoso, como lo veremos, a. en lin, la lla-
cos auxiliares. La Espada habla alistado algunos
marla por la Vendée era ya imposible , porque la
reclutas para restablecer sus batallones , y habla
mayor parte del pais Babia perecido. s'amos a ver,
pedido recursos al clero , pero no era inas.con-
por el cotejo del proyecto con el acontecimiento,
. siderable su ejército que el año anterior; re-
la inutilidad de estos planes escritos en Lóndres.
duciéndose siempre á unos sesenta mil hombres,
repartidos entre los Piriaeos occidentales y °rica-
(') Los que quieran leer la mejor discusion politica y militar
sobre este punto , deben buscar la memoria critica escrita por el
. tales.
general Jommi sobre esta eampaita, la cual está inserta en su gran-
Eu donde se proponia la coalicion darnos los
de historia de las guerras de la revolucion.
.551
REVOLUCION
FRANCESA.
‘555
Decimos que la coalicion no habia desplegado
admirable cantidad de cañones, fusiles y sables. La
grandes recursos, pues solo bina á la sazon tres
junta de salvacion pública, aprovechándose dies-
potencias verdaderamente activas en Europa , la
tramente del carácter francés , habia sabido hacer
Inglaterra, la Rusia y la Francia. La razon es muy
de moda la fahricacion del salitre. Ya el año ante-
sencilla porque la Inglaterra quería invadir los
rior habla ordenado la visita de las bodegas para
res, la Rusia esclavizar á la Polonia , y la Francia
sacar la tierra salitrosa. Luego hizo mas; redacto
salvar su existencia y su libertad. Estos tres gran-
una instruccion, modelo de sencillez y claridad pa-
des. intereses eran enérgicos; solo era noble el de la
ra enseñar á todos los ciudadanos á hacer legia , y
Francia ; y para este empleó los esfuerzos mas
co:ar por si mismos la tierra de las bodegas, y pa-
grandiosos que puede mencionar la historia.
rró ademas á algunos operarios químicos que les
La requisicion permanente, decretada en agos-
impusiesen en la manipulacion. Cundió luego esta
to del año anterior, habia ya proporcionado re-
alelo° , trasmitianse las instrucciones que habian
fuerzos á los ejércitos, y contribuido á los triunfos
recibido, y cada casa suministró algunas libras de
que terminaron la campaña; pero esta gran provi-
esta sal preciosa. Juntáhanse barrios de Paris para
dencia no debla producir todos sus efectos hasta la
llevar con pompa á la Convencion y á los jacobi-
campaña inmediata. Merced a este movimiento es-
nos el salitre que habian fabricado. Idearon una
traordinario , un mitin y doscientos mil hombres
festividad en la cual todos acudian á depositar sus
habian abandonado sus hogares, v cubrian las fron-
ofrendas en el ara de la patria. Solian dar á aquella
teras , ó llenaban los depósitos 'del interior. Ra-
sal formas emblemáticas, prodigándole toda suerte
biase principiado á regimentar esta nueva tropa,
de epitetos: llamábasela sal vengadora, sal liberta-
incorporando un batallon de linea con dos nuevos,
dora. De este modo se entretenía el pueblo, pro-
y formando de este modo regimientos excelentes. Se-
ducía cantidades considerables, y el gobierno con-
iecientos mil hombres se hablan organizado ya por
seguia su objeto. Algun poco de desorden resulta-
este plan, para enviarlos al momento á las fronte-
ba de todo esto , pues se ahondaban las bodegas,
ras y á las plazas. Constaban , comprendiendo las
y la tierra despues de pasada por legia, se queda-
guarniciones , de doscientos cincuenta mil en el
ba en las calles embarazándolas y afeándolas. Un
Norte, cuarenta mil en las Ardenas, doscientos mil
acuerdo de la junta de salvacion pública puso tér-
en el Rin y el Mosela, cien mil en los Alpes, veinte
mino á este ahuso; y las tierras coladas se repu-
mil en los Pirineos, y ochenta mil desde Cherbur-
sieron en las bodegas. Faltaban barrillar, y la jun-
go hasta la Rochela. Los medios para equiparlos
ta dispuso que toda la yerba que no se emplease
no habian sido menos prontos v estraordinarios que
en el mantenimiento del ganado, ni en los usos do-
para reunirlos. Las fábricas de armas establecidas
mésticos ó rurales , se quemara inmediatamente
en Paris, y en las provincias, llegaron bien pronto
para emplearla en la esplotacion del salitre, 'ó con-
al grado de actividad que se deseaba, y produjeron
vertirla en barrilla.
- 556
REVOLUCION
FRANCESA.
557
•
.
Tuvo tambien el gobierno el arte de introducir
los trastornos de la revolucion y las desgracias de
.otra moda no menos ventajosa, y fué que como era
Tolon la hablan reducido á unos cincuenta buques
•mas facil evantar hombres y fabricar armas, que
de los cuales como unos treinta podrian salir a la
encontrar caballos que escaseaban en la artillería
mar, y ante todo faltaban tripulaciones y oficiali-
v la cahalleria porque la guerra los habla consu-
dad . La marina exigía hombres esperimentados,
mido, y la carestia general habla aumentado de-
todos los de esta clase eran incompatibles con la
masiado su precio, fue necesario recurrir al gran
revolucion. La reforma ejecutada en los estados
medio de las requisiciones; esto es, á arrebatar a
ma yores del ejército, era, pues, todavia mas inevi-
. viva fuerza lo que exijia la necesidad indispensable.
table en los de la armada, y debla acarrear mayor
Se impuso á cada cantor' un caballo por cada
desor g anizacion. Los dos ministros Monge v d'--Al-
veinte v cinco, pagándolo á nuevecientos francos.
barade hablan sucumbido á estas dificultades,
Sin embargo, por mas poderosa que sea la violencia
quedaron despedidos. La junta resolvió tambien
la buena voluntad es mas eficaz todavia. Ideó la
aquí el empleo de los medios estraordinarios. Juan
. junta hacerse ofrecer un ginete montado y equi-
Boo-Saint-André y Prieur del Mame fueron en-
pado por los jacobinos; siguióse entonces el ejem-
viados á Brest co los poderes de costumbre con-
plo por todas partes; y Ayuntamientos. clubs y
feridos á los comisionados de la Convencion. La es-
secciones iban á porfia á ofrecer á la república lo
cuadra de Brest, despues de un penoso crucero de
que se llamó ginetes jacobinos, perfectamente mon-
cuatro meses por las costas del Oeste, para impe-
tados y equipados todos.
dir las comunicaciones de los verideanos con los
Babia soldados, mas se necesitaban oficiales,
ingleses, se liabia revelado á, causa de sus largos
la junta anduvo en este punto tan ejecutiva como
padecimientos. Apenas fondeó el almirante Morad
siempre. «La revolucion, dijo Barrero, debe arros-
de Gales, fue preso por los representantes, hacién-
«traria todo para salir de sus urgencias. Larevolu-
dole responsable de los trastornos de la escuadra.
«clon es para el entendimiento humano lo que el
Descompusiéronse las tripulaciones enteramente, y
«sol de África para la vegeta.cion.» Restablecióse
se reorganizaron por el método violento v ejecuti-
la escuela de Marte, y jóvenes escogidos en todas
vo de los jacobinos. Campesinos que jamás hablan
las provincias fueron viniendo militarmente y á
visto el agua, fueron puestos a bordo de los navíos
pié á Paris. Acampados debajo de tiendas en me-
de la república para maniobrar al frente de los
dio de la llanura de los Sablons, se debian instruir
marineros veteranos ingleses. Simples oficiales
• rapidameute cu todos los ramos del arte de la
fueron elevados á grados superiores, y el capital
guerra y repartirse en seguida por los ejércitos.
de navío Villaret-Joveuse fué promovido al man-
No menores esfuerzos se hacian para el resta-
do de la escuadra. En el espacio de un mes quedó
blecimiento de la armada. En 1789 se componia
pronta para salir á la mar una escuadra de trein-
de cincuenta navíos y otras tantas fragatas; pero
ta navíos; dió la vela llena de entusiasmo, acla-
558
REVOLUCION
FRANCESA.
559
macla por el pueblo de Brest, no á la verdad para
inteligente había sido reemplazado por uno de sus
arrostrar las escuadras formidables de Inglaterra,
tenientes, el conde de la Union, excelente soldado,
}blanda v España, sino para resguardar un convoy
P
pero gefe mediano. No habiendo recibido los nue-
r,-
de doscientas velas que traia. de Américagran can-
vos refuerzos que estaba esperando, la Union se
tidad de granos, y para batirse hasta lo último si
ceñia á mantenerse en el Boulou. Los franceses
lo requería el salvamento del convoy. En este
estaban mandados por el valeroso Dugommier,
tiempo era l'olon teatro de promociones igualmen-
vencedor de Tolon desde donde se había trasladado á
te ejecutivas. Carenabanse los navíos salvados del
Perpfflan parte del material y de las tropas que
incendio, v se construian otros nuevos. Costeaban
les sirvieran en aquella plaza, mientras los nuevos
los gastos los propietarios toloneses que hablan
reclutas se organizaban á su espalda. Podía Du-
contribuido á entregar su puerto á los enemigos.
gommier colocar treinta y cinco mil hombres en lí-
A falta de las grandes escuadras que estaban en ca-
nea y aprovecharse del mal estado en que actual-
rena, un sin número de corsarios cruzaban el mar
mente se hallaban los españoles. Dagobert, siempre
y hacian presas considerables. Una nacion atrevida
fogoso á pesar de sus muchos años, proponía un
Y valiente que carece de medios para hacer la
plan de invasion por la Cerdania, con el cual, lle-
guerra en grande, puede siempre acudir á peleas
vando á los franceses mas allá de los Pirineos, v
en detalle y á desplegar en ellas su inteligencia y
por la espalda del ejército español, obligaban