8 Ciencia de la legislacion. 9
te conseguirémos la gran ventaja de precave•
ra hacernos conocer la relacion que los séres
desde esta edad á los niños contra los errores
exteriores tienen con el nuestro, y no para
de los sentidos, sino que tambien les dispore
que los conozcamos en sí mismos; que deben
drémos mucho mejor para concebir y creer 1-
servir al entendimiento y no dominarlo; y que
verdades contrarias á estos errores. En el prc
nos engañamos siempre que queremos conse-
greso de la institucion científica, y optando el
guir de ellos mas de lo que por su destino
órden sucesivo de las instrucciones posterior
pueden darnos: En una palabra, veremos fruc-
lo exija, nos costará menos persuadirles p
tificar esta instruccion fácil y preliminar en
egemplo que el sol no es el que da. vueltas a
todo el curso de la educacion científica. La
rededor de la tierra; que este astro es m
sencillez con la qual deberia comunicarse nos
chas veces mayor que el planeta que habita
dispensa de destinar un maestro para este
objeto.
mos ; que las estrellas que se vén tan peque-
El custodio de los niños de esta edad
fías y como igualmente distantes de nosotros,
bastarla para egecutarlo , con tal que se le
son de una magnitud inmensa y muy distant
indicase el modo de instruirlos sin manifes-
entre sí ; que los ojos no vén las cosas sino I
tar que se les quiere dar una instruccion. Las
luz, la qual les presenta la apariencia de ella
experiencias convenientes para conseguir este
por medio de diversas combinaciones de ray
fin son varias, y•las conoce todo el mundo, y
de diversos colores; que los objetos que cre
por esta razon no me detengo en describirlas.
mos ver fuera de nosotros no los vemos si
Lo que no puedo dejar de advertir es que to-
dentro de nosotros; que los sonidos, los col
da explicacion científica deberia prohibirse ri-
res, los olores y sabores no pertenecen á los o
gorosamente en esta especie de instruccion.
jetos externos sino á nosotros; que están e
En todo experimento el custodio se limitará á
nosotros y no en ellos; que no son qualidades
atribuir la causa á la irnperfeccion de los sen-
realmente existentes en los cuerpos, sino pu,'
tidos; y á las preguntas que los niños nodrian
ras sensaciones excitadas en nosotros, &c. Ft
hacerle, responderá que aún no están bastante
nalmente, nos costará menos de persuadid'
in struidos para poder entender lo que se les
aquella gran verdad que nos precave de tan.
pm
licoti
arváo d
en adelante con mas oportunidad.
tos errores y disputas, enseñándonos que lo
El
d de disposicion. se deduce tan
sentidos se nos han dado para satisfacer tules'
evidentemente
mis principios que sería in-
tras necesidades y no nuestra curiosidad; pa IO Ciencia
- de la legislacion.
I r
útil indicarlo. Pasémos á la instruccion del,
Supuesta la existencia de un edificio en el
tercer año.
qual á fuerza de tiempo, cuidados y gastos
se haya conseguido reunir y colocar con cier-
ARTÍCULO III.
to órden los individuos bien conservados de
casi todas las especies de animales, de plantas, De la instruccion del tercer año.
y de minerales, y se haya formado una colee- clon bien repartida de casi todas las obras de
la naturaleza ; supuesta la existencia de este
En el tercer año se acortará el tiempo des.
edificio, que debería ser el mas bello y mas
finado á los precedentes egercicios , y se em-i
útil ornamento de la capital, y el objeto mas
picará el sobrante en iniciar á los niños en una
glorioso de la magnificencia del Soberano, el
nueva série de instrucciones, que cultivando,
mejor método para iniciarse en el estudio de
la misma facultad y sirviéndose del mismo,
la naturaleza, sería segun la opinion del autor
medio del placer, puedan conseguir el segun'
que se ha citado (t), de empezar á ver y reveer
do de los dos fines propuestos, es á saber, e
con frecuencia estas muestras de todo lo que
de multiplicar el número de sus ideas, y
puebla el universo, y estos modelos reunidos
grandecer y extender las ya adquiridas. Est
de todo lo que se halla esparcido con profusion
nueva série de instrucciones, en las quales
sobre la tierra. Ninguna lectura deberia acom-
lamente iniciarémos á nuestros alumnos en
pañar las primeras visitas , y ninguna instruc-
este tercer año, son las que pertenecen á la
ción debería precederla. Es necesario esperar
historia natural.
que los ojos empiecen á familiarizarse con
Tengamos presente que este estudio debe
este caos, y con los objetos que la componen.
considerarse como instrumento, y no como
Es necesario ver mucho tiempo inútilmente
objeto principal de su instruccion para los
para disponerse á ver útilmente. Si el hombre
alumnos de este colegio , y aprovechémonos
fma
qoureqduiere iniciarse en este estudio está ya
del consejo que el inmortal BuíFon dá á los
o , y si sus facultades intelectuales están
que deben iniciarse en este estudio. Esto nos
conviene , mucho mas á nosotros, porque es
mas adaptable al plan que hemos determ i
(1) Véase su discurso primero sobre la his-
-nado seguir en esta educacion científica.
toz la natural.
Praucir,.. e- - de la legislacion.
13
12 Ciencia
que disgusta á los hombres, excita la curiosi-
ya enteramente desarrolladas, no necesita d
dad á los niños. Para hacerles ver frecuente-
guía para dar estos primeros pasos.
mente y con atencion los mismos objetos, es
Sus repetidas observaciones sobre los mis.
necesario presentarlos bajo de diferentes as-
mos objetos, la familiaridad que adquirirá co
pectos y distintas circunstancias. Es necesario
ellos, formarán insensiblemente algunas im,
dispersar continuamente y dirigir su curiosi- dad , y hacerles observar lo que el hombre for-
presiones durables , que ligándose pronto en s
mado puede por sí mismo descubrir y conocer.
espíritu con relaciones fijas é invariables, I
Así los primeros seis meses de este ter-
elevarán á consideraciones mas generales ,1
cer año no se destinarán sino á llevar los
quales lo conducirán á formarse por sí mism
niños hasta este punto. irán todos los dias á
algunas divisiones, á conocer algunas dif
observar las obras de la naturaleza en este
rencias y semejanzas generales, y á combin
vasto edificio, y el maestro destinado para
por ciertas relaciones comunes muchos otr
este objeto, bajo la apariencia de satisfacer
objetos diversos. La necesidad de una gui
su curiosidad, la dirigirá con el método pro-
de una direccion particular para el hombr
puesto al fin que hemos indicado.
ya formado , no empieza sino desde esta époc
Empleada de este modo la primera mitad
No se puede decir lo mismo de un nifie•
del tercer año , llevados .los niños al punto
En el primero la curiosidad está combinada
donde los hemos' dejado, en el que familia-
con la aplicacion , y la paciencia que dá el rizados co,nlos objetos, y dirigidos por una
deseo de saber : en el segundo no hay sin°
sabia guía, comienzan á vér en este agrega-
curiosidad. Los niños se cansan fácilmente de
do inmenso de producciones naturales algu-
las cosas que han visto, las vuelven á ver con
nas diferencias y semejanzas mas generales,
indiferencia , y por lo comun solo excita su
y á formarse un cierto órden de divisiones;
atencion la curiosidad.
entonces sus instrucciones empezarán á to-
Para llevarlos- hasta este punto donde el
mar mayor regularidad , y se empezará por
hombre formado vá por sí mismo, tienen ne-
la primera vez á descorrer el velo que hasta
cesidad de una direccion y de una gula'
este tiempo habia tenido escondida la ciencia.
deben ser animados con todo lo que la cien'
primeras in
método
strucciones serán sobre el
cia ofrec'e de mas atractivo. Se les deben ha'
que deben seguir para reconocer las
cer observar las cosas mas singulares , Pe.t° sin darles una explicacion precisa: el rnisteo° 14 Ciencia de la legislacion. 15
diversas producciones de la naturaleza, y es.
te método será el que ha inventado Buffon
tado muy bien á sus divisiones y clasifica-
ciones. Por no abusar de su
r). El lector instruido y no preocupado po- memoria , ni em-
(drá juzgar de los motivos de esta preferencia.
plear antes de tiempo esta segunda facultad,
para que las impresiones sean excitadas con
Fiel á nuestro plan , usando solamente
facilidad, y no por una accion violenta y per-
de la facultad de percibir en esta época de
niciosa , se recurrirá á un egercicio que al
la educacion científica, no permitirémos que
mismo tiempo que favorecerá muchísimo sus
estas instrucciones se separen de la inmedia-
progresos en la ciencia, producirá otras mu-
ta observacion de los objetos á los quales per-
chas ventajas igualmente preciosas, y todas
tenecen. El maestro haciéndoles ver la dife-
combinadas con el gran principio de la acti-
rencia y semejanza que hay entre las varias
vidad y del placer (1).
producciones de la naturaleza reunidas en
Se dará á cada niño una copia del catá-
aquel lugar , les comunicará las primeras
logo del gabinete, en el qual habrá una des-
ideas de clases, géneros, y especies que los
cripcion breve pero exácta de las varias pro-
hombres han imaginado para distinguirlos.
ducciones de la naturaleza que hay recogi-
Estas instrucciones preliminares ocuparán b
das en él , y con el mismo órden que están
otra mitad del tercer año. di stribuidas. En la hora del paseo los 'lirios
de esta edad irán á los campos vecinos que
ARTÍCULO IV.
ofrezcan mayor número de materiales para
la inv estigacion de las producciones
les. Se
n De las instrucciones del quarto
s
atura-
eñalará un premio, que cada
meses se distribuirá seis
á los que hayan ha-
En el quarto año se proseguirán estas b19
trucciones con observaciones mas distintas,'
(t) Que se me permita
mas circunstanciadas, y se manifestará á los!'
pr
c opiar aquí el lugar
ecioso de Platon, donde se inculca este prin-
lumnos el método sencillísimo de las denoto!'
cipio con tanta claridad — Cris docendi modus
7/
naciones que Buffon ha inventado y ha acial'
accipiendus est , quo pueri minime coacti
$3 11 discendum esse videantur. Non decet enim
beruin hor
(i) Véase el primer discurso de este céleb0
ninen] cum servitute, disciplinan] ali-
escritor sobre la historia natural.
»guau' discere, quippe ingentes labores corporiS Ciencia de la legislacion.
Hado mayor número de especies diversas de:
tiempo que se multiplicarán las ideas con el
estas producciones naturales , manifestando:.
estudio, se harán mas claras y distintas con el
su conformidad con las que están descritas
egercício práctico de ellas.
en el catálogo propuesto, indicando al mis-'
A los mismos dos fines corresponderán
mo tiempo la clase, el género, la especie, yE
las otras dos especies de instrucciones que
el nombre.
daremos á los alumnos en este guarro año
de su
A ningun muchacho se le compelerá a,
educacion científica, Desde este año
que se ocupe en esta investigación, pues soló.,
se empezará un curso de experiencias quími- cas
el placer y la emulacion deben determinarlo
con dos lecciones cada semana , y se con-
á este estudio. Esta libertad aumentará el
tinuará hasta el tiempo en que se podrá empe-
zar á hacer uso de la
cer de la ocupacion , y combinada con la di quarta facultad. Basta
estar un poco iniciado en el
version , impedirá el fastidio y sus pernicicr
co
la n
nocimiento de
aturaleza, para conocer la
sas consecuencias. Las ideas se imprimirá
im
de estas
portancia
exp
por sí mismas en la memoria sin recurrir
eriencias, la multitud y la
ridad de las ideas que se
c:lari-
uso de esta facultad antes de tiempo. Contri
adquieren, y el inte-
rés que los niños tomarán en una
buirá mucho para la claridad de las idea.
tan a g
ins
r
truccion
adable. Los motivos por los quales
que , como se ha dicho , es uno de los do
q ueremos que se'rUtinúen hasta el
fines que la educacion debe proponerse en
tiempo
en que se podrá hacer uso de la guarra
uso de esta primera facultad, se conseguirá po tad , se in dicarán facui, á su
la precision que tendrán de observar bien lo
tiempo y lugar.
Para hacer todo el uso que
objetos para distinguirlos, reconocerlos y cla la se facultad de percibir,
puede de
dar á
sificarlos. Por este método, en fin, al misal los
das las instrucciones
alumnos to-
com
econ
patibles con
omizar el tiempo en
ella, y
q uanto se p
qual en los años siguientes
ueda , el
utilidad
p
emp
uede con mayor
suscepti nihilo deterius corpus efñciunt,
learse en las instrucciones que
exigen el uso co
,,la y ero animal violenta disciplina est stabilis.
mbinado de las otras facul-
',Vera loqueris. Ergo non tainquarn coactos pu
tades, darémos en este año los
nocimientos
pr
,,ros in dásciplinis , ú vir optime, sed quasi lu
cosmo
imeros co-
lógicos á nuestros alumnos.
,,dentes enutrias." Véase el Diálogo séptimo d.
Les enseñarérnos aquel movimiento percepti- Tomo
República. Ciencia 18 de la legislacion
19
ble con solo el uso bien dirigido de los sen-
una ciencia, la qual exigiendo el uso de la
tidos que produce la noche y el dia la re- segunda facultad, esto es, de la memoria,
currencia de las estaciones, la diversidad de
no
debe ser puesta en este plan sino en el quin-
los climas, el curso de los planetas, los eclip-
to año de la educacion científica.
ses varios, y las fases del satélite que alum-
bra la noche.
ARTÍCULO V.
Las observaciones matutinas y noctur-
nas (i) del cielo serán los medios que em- De las instrucciones de! quinto, sexto
plearemos para comunicar estas instrucciones, y séptimo año.
Se prohibirá el uso de la esfera armilar para
evitar las ilusiones que podria ocasionar en el
Llegamos á la segunda época de nuestra
ánimo de los niños. Mas bien nos serviremos
educacion científica, en la qual la facultad
de la máquina de Copérnico que se ha perfeo
de la memoria ya bastante desenvuelta , nos
cionado tanto en nuestros dias , en la qualse
ofrece la entrada en una nueva serie de instruc-
indica muy sensiblemente este movimiento,
ciones que exigen el uso de ella , y que antes
de
Dilas esta máquina no debe servir sino de so-
este tiempo no habríamos podido empren-
corro para las observaciones que se harán di-
der sin apartarnos del plan de la
y
na
e
turaleza,
rectamente en el cielo. El hábito de obser-
xponernos al peligro casi inevitable de
perder no solo
var, que habremos hecho adquirir á nues-
inú tilmente un tiempo tan pre-
tros alumnos por tantos medios, y las instruc'
cioso, mas de impedir para siempre el entero
desarrollo de esta
ciones que les habremos dado acerca de Ice
facultad tan necesaria para
errores de los sentidos, harán mas útil este
las ciencias humanas. Hasta aquí ha obrado li-
br
método de instruccion, y nos asegurarán sus
emente por sí misma. No nos hemos servi-
do direc
efectos. Al fin de este quarto año se halla'
tamente de ella, ni hemos
da de la
e
m
xigido na-
rán con aquellas nociones preliminares cloe
emoria de los niños.
mo
D esde
mento las cosas
este
son necesarias para entrar en el estudio
empezarán á mudar de as-
pecto; mas siempre proc
yor c
uraremos con el ma-
poda,
uidado no co
(1) , Estas observaciones nocturnas
nfundir el uso de esta fa-
cultad con el abuso: sobre todo nos guarda-
combinarse con los egercicios nocturn os en,
remos de incurrir en aquella
parte física de la educacion que hemos propues'
preo cupacion tan
ra
B:cisco 1
- 20 Ciencia
perniciosa como frecuente, que hace conside- de la legislacion. 2 1
rar á muchos la memoria como una máqui-
na cuyas ruedas son mas ágiles quanto mas se
vorece tanto la vanidad de los niños, como
usan, y cuyos resortes adquieren mayor vigor
daña al progreso de sus conocimientos; este
método absurdo, consecuencia de la preocu- á medida que se comprimen con mas frecuen-
cia y con mas velocidad. La experiencia nos
pacion ya mencionada, seguramente no en- trará en este plan. Sin recurrir á lo que Pla-
hace ver lo contrario. Pues no nos ofrece
ton , Aristóteles, Ciceron, Quinti lia no , Séne-
ningun egemplo de una memoria que con
ca y tantos otros han pensado sobre los me-
solo el socorro de un violento egercicio ha-
dios de aumentar la memoria , y conservar
ya conseguido mucha fuerza y extension, si- el vigor de esta facultad, nos cefíitémos á
no por, el contrario muchos egemplos de hom
solos tres principios, es á saber: t.° No abu-
bres que con este medio han debilitado esta
sar jamás de esta facultad obligándola á es-
facultad.
fuerzos inútiles. 2.° Facilitar la conexion de
Mitridates que hablaba veinte y dos len-
las ideas, de manera que la reproduccion de
guas , Ciro que pronunció los nombres de
la una excite in mediatamen te la otra. 3•' Re-
treinta mil soldados que formaban su egét:
novar frecuentemente las impresiones de las
cito , Cinco el embajador de los Partos qu
ideas que podrian borrarse sin este auxilio.
dos días despues que llegó á Roma llamó
Estos tres principios arreglarán el uso que
cada senador por su nombre, Lucio Scipio.
harémos de la memoria. Verérnos la aplica-
en Roma , y Temístocles en Atenas, que ha cion desde este quinto año, en el qual em-
p eza
blando al pueblo pronunciaron los nombres
rémos á hacer uso de esta ul ctad. segunda fa-
de los que les oían, no reconocieron segur aa-mente estos prodigios como efectos del h
Establecidos estos principios
vo
prel
-bito de repetir palabra por palabra las leccio'
iminares
lvamos á tomar el hilo de n
y veamos
uestras ideas,
q
nes de sus maestros.
uáles de las precedentes instruc-
Este método absurdo que imprime en la
ciones deban continuarse, quáles modificar-
se
memoria voces y nombres en vez de ideas,
, y quáles serán reemplazadas por otras.
que reduce el saber de los niños á. esfuerios re Todo el estudio de la historia natural se
histori
efimeros ' que produce el hábito de aprend er Y
ducirá á las experiencias
darán dos -
q uímicas
cl a
que se
de olvidar con la misma celeridad, y qu e 1/'
di version ls cada semana, destinados á la
- y al placer, á aquel egercicio de la legislacion.
22 Ciencia 23
bre y agradable que hemos propuesto para
tado del globo, serán el objeto principal de
la investigacion de las producciones natura-
estas instrucciones preliminares. No se hará
les en los paseos diurnos y campestres, y en
uso hasta este tiempo sino del globo, y hasta
las visitas del gabinete que solo se harán en
que la descripcion mas menuda de las varias
los dos dias indicados, en los quales las ins-
regiones de la tierra no haga necesario el
uso de las cartas planas , se evitarán éstas
trucciones relativas á la historia de la natu-
con cuidado, porque embaranrian fácilmen- raleza constante , se combinarán con las de
te á los nifios , y obscurecerian la verdadera
la naturaleza que Bacon llamó monstruosa;
idea de su posicion. Esta reflexion nos debe
esto es, con las que no pertenecen á sus ope-
mover á proponer el frecuente recurso al glo-
raciones constantes sino á sus prodigios, cu-
bo esférico, aun guando los alumnos habrán
yo conocimiento además de la exttnsion que
llegado al estado de deber hacer uso de las
dará á las ideas de nuestros alumnos , servid
cartas planas. Esta precaucion influirá mu-
rá muchísimo para precaverlos contra la teme-
chísimo en la claridad de sus ideas geo-
ridad de algunas proposiciones generales
gráficas. axiom.ztum corrigatur iniquitas, se continua
Para conformarse con los principios esta-
rá el dibujo, pero se disminuirá mucho el
blecidos, facilitar el enlace de las ideas, y fa-
tiempo destinado á esta ocupacion. Las pocas
vorecer por este medio la memoria, juntaré-
nociones cosmológicas que se habrán dado
mos siempre el estudio de la historia con el
el año precedente, se aplicarán al principio
de la geografía, haciéndolos siempre caminar
del quinto al uso de la geografía,
á pasos iguales.
Las primeras instrucciones sobre esta cien.
El principio de este quinto año se em-
cia tendrán por objeto el uso de los círculos
pleará en las nociones preliminares de la geo-
que han inventado los hombres , y sobre la di'
grafía y de la historia. La distribucion de los
vision general del globo. Se les comunicarán
tiempos , la diferencia de las épocas, y una
las primeras ideas de Continente, de Isla, de
oteada rápida sobre los tiempos que prece-
Península , de Istmo, de Estrecho, de Gol-
dieron á aquellos en que empieza la historia
profana
ruoefn
fo, &c. La direccion de la cadena de los mon-
aiinlsu
, e
n f
aira
ormarásn los objetos de estas in s- tes, de los ríos principales, la situacion, ce'
Con
municacion y interrupcion de los mares; en
cluidas estas
*1.aas instrucciones prelirnina-
pocas palabras, la descripcion general del es- 24 Ciencia de la legislacion. 2
res que deben preceder al estudio de la geo-
cundísimas de errores y preocupaciones ; el
grafía y de la historia; se unirán estas dos
primero es relativo al &den de la historia, y
ciencias para no separarse jamás. Una y o-
el segundo á la historia misma.
tra se enseñarán en una misma escuela, con
Se ha dado el nombre de historia univer-
el mismo maestro y por las mismas instruc-
sal á una coleccion de historias particulares
ciones.
colocadas una despues de otra. Primeramente
La geografía antigua se estudiará con la
se describe enteramente la historia de un pue-
historia antigua , y la moderna con la mo-
blo, y despues se pasa á la de otro , el qual
derna. La descripcion geográfica acompaña-
si no tuvo un origen contemporáneo con el
rá siempre la narracion histórica. Se indica-
primero, á lo menos existió con él al mismo
rá en el globo ó en el mapa si es necesario
tiempo. Se empezó, por egemplo , la historia
de Roma despues que se concluyó la guerra de
la region , el clima, la situacion de los pue-
Grecia. ¿Qué se sigue de esto ? Que se pro-
blos de que se habla, los paises conquistados; longa el estudio de la historia con las repeti-
ó perdidos por ellos, los que han sido teatro,
ciones de tantos sucesos que este método ha-
de la guerra, ú objeto de su comercio, de sus
ce indispensable , y resulta otro mal mucho
emigraciones ó colonias.
-peor. Estando muy expuestas al olvido las fe-
No se dará jamás una sola descripcion:
chas como todas las ideas numéricas , no han
geográfica que no pertenezca á la narrado.
podido impedir la confusion y los errores que
histórica. Se obligará á cada alumno á dar,
lós niños encuentran en este método. Acos-
Cuenta de la una y de la otra siempre que el.
tumbrados á oir y á leer la historia Griega
maestro exija esta prueba de su memoria y
antes que la Romana , se forma insensiblemen-
de su atencion; y se castigará su negligen
te en ellos una ilusion sobre la relativa exis-
cia del modo que hemos indicado en el arti
tencia de estos pueblos , de manera que si se
culo general de los castigos.
p regunta á un niño instruido con este méto-
Mas ¿por qué plan se arreglará en esta eda
do quién existió primero, Alejandro ó Rómu- el estudio de la historia del qual como hein
lo , no dudará un momento en responder
visto debe depender el de la geografía? roló Alejandro. Por mas tablas y árboles cro-
Reflexionando sobre lo que comunment
icoom
s qeun to g
eseinventen , no servirán sino
se practica , encuentro dos inconveniente
ra el momento
Pa-
que se observan. La tabla únic
muy fuertes, que entrambos son fuentes fe, 26 Ciencia de la legislacion.
27
ea, el árbol, y la cronología que hay útil
son de la misma naturaleza. La edad , el es-
estable, es la que está fundada en el órden
tudio , y las lecturas posteriores , no bastan
enlace de las ideas históricas. Exámínese ca-
muchas veces para destruir estas primeras im-
da uno á si mismo y decida despues.
presiones recibidas en la infancia Los errores
El otro inconveniente que como hemos
de tantos sabios producidos por esta causa
dicho no se refiere al órden de la historia sino
son una prueba de esta verdad.
á la historia misma , no es menos fecundo de
Á. estos dos vicios principales y comunes
errores que el primero. Este depende de la im-
de la institucion histórica se añaden otros,
perfeccion de las lenguas , y del abuso que se
los quales no siendo tan perniciosos ni tan
ha hecho de algunas voces que no está en poder
universales , me abstengo de indicados. Me
del historiador ó del que enseria la historia el
contento solamente con notarios en el plan,
que por no extenderme mas de lo que convie-
corregirlo ; mas uno y otro pueden precaver
ne, no haré aquí sino insinuados.
los errores que dependen de aquellos vicios.
La historia empieza con la fábula ; y las
Nosotros por egemplos darnos el mismo
verdades que ésta oculta, aun guando fueran
nombre al gefe de pocas familias que gozaban
descubiertas, no las podrian entender los ni-
de casi toda la independencia natural, y al de
dos ni la mayor parte de sus maestros. No-
un inmenso pueblo que ha llegado al último
sotros no debemos aspirar sino á lo que es
grado de la servidumbre civil. Llamamos Rey
asequible,. y esto excluye frecuentemente lo
á Cecrope , Rey á Rómulo, y llamamos coa
que es perfecto. Privar á los niños del cono-
el mismo nombre á los gefes de las monar-
cimiento de la parte fabulosa de la historia,
quías modernas de Europa (I).
sería lo mismo que privarlos de una multitud
¿Qué se deduce de esto? La uniformidad
de con ocimientos que son necesarios para la in-
del nombre produce la uniformidad de la idea•..
t eligencia de infinitas cosas. 'Hacerles creer es-
y el niño comparando lo que no conoce co
tos fabulosos cuentos, sería lo mismo que lle-
lo que conoce , forma de Rómulo y d e SI
narlos de errores. Precaver uno y otro mal es
reyno la idea que tiene de su propio Rey 1 e llo co
l partido que debe tomar el maestro sabio; y
de su nacion. Qué fuente inexáusta de er-
uiind
ra isci con advertencias claras y repe-
rores es 'esta! Los nombres de pueblo, de se-
ridasnlseigs
a
h
incertidumbre de aquellos
nado, de patricios, de plebe, y de tantos ott
echos, la obscuridad
l
uridad de aquellos tiempos, las
(o) Véase el cap. 3$. del lib. 3. de esta 0.0 de la legislacion.
29
28 Ciencia
Finalmente, en lugar de llenar sus escri-
alteraciones de las tradiciones vulgares, d
tos de una enfadosa moralidad como lo hacen
algunos historiadores modernos, imitará á los
vanidad de los pueblos, y de la parcialidad
antiguos en el arte de hacerla nacer pintando
los historiadores nacionales. Lo consiguir'
el vicio y la virtud con los colores que les
sin hacer un estudio separado y especial d
convienen.
crítica les manifiesta las reglas haciendo'
Esta es en breve la idea del plan sobre el
aplicacion á los casos que lo exijan ; lo c
qual quisiera que fuese arreglado el estudio
siguirá si cada vez que halle los nom
de la historia en esta edad. Las ventajas que
magníficos de Rey , reyno , pueblo , sená
resultarian me parecen evidentes. La union de
plebe, &c. aplicados á la infancia de las
la geografía con la historia favorecería la co-
ciedades , les indica las verdaderas ideas
nexion de las ideas y daría mucha luz para
estos nombres deben excitar. En fin, lo co
una y otra instruccion. El recuerdo de los lu-
guirá si les persuade que no comparen
gares excitaria la memoria de los sucesos
más el estado de aquellos tiempos con los
que acontecieron en ellos , y el de los suce-
los posteriores, el origen y principios
sos renovaria el de los lugares. Se cnseñaira á
sociedad. con su estado de perfeccion.9r.
los niños sin ninguna dilacion la geografía
Formando estos elementos históricos ar
antigua y moderna sin hacer de esta ciencia
rnodados á la edad que debe usar de
un estudio separado y dividido , y así su cono.
el autor no tendrá delante de sus ojos un
cimiento sería mas luminoso y mas duradero.
lo pueblo, una sola region , sino el tie0á,
Los sucesos que acompañarian la instruccion
de que habla , y todo el universo. Extende''
de la parte fabulosa de la historia y el uso de
rá su vista sobre todos los pueblos, y sus
algunos nombres que deben excitar diversas
raciones no se arreglarán sino por el -Ordel'.0
ideas en diversos tiempos y en diversos perío-
de los tiempos y la importancia de los suce*T'.
dos de la sociedad impedirían un número pro-
contemporáneos . Evitará con una sabia c‘
digioso de preocupaciones y de errores, de los
nomía los dos extremos en los quales inc'
quales como hemos dicho es muy dificil li-
ren la mayor parte de los elementos de
brarse. Con la contínua aplicacion de las re-
as
t e
ria que tenemos. No privará á los ciernen;
de la
ó
buena crítica, sin manifestar el
arte
de su 'propiedad característica siendo denla,
la ciencia , sin hacer un estudio sepa-
do difuso, ni de la utilidad que nos proP°11,
mos conseguir siendo demasiado breve• á de la legislacion. 31
30 Ciencia
lado y una teoría distinta, se conseguí
hombres de esta clase despues de haber ter-
todos aquellos efectos que están destinados,
minado el curso entero de la educacion cien-
producir , pero que se pierden estando se
tífica. Pero me veo precisado á callar sobre
ralos del objeto á que pertenecen. El árdea
este objeto , no solo porque no es este lu-
de la historia arreglado por el de los tiempos,
gar oportuno para hablar, y porque no exis-
la exposícion de los sucesos contemporáneos,
te la historia que yo deseo , ni ninguna de
las que hasta ahora se han imaginado ó pu-
retativos á todos los pueblos, preferida algu-
blicado tiene relacion alguna con ella , si-
na vez á la que es propia de uno solo, esta-
no porque la idea es tan atrevida y el plan es
bleceria la memoria de las nociones cronoló-
tan vasto, que seguramente se reputaria por
gicas , no en el apoyo vacilante y efímero de
imposible su egecucion. Yo he concebido el
las datas , sino en el. órden y conexion de las
proyecto de esta historia , y aun he preparado
ideas históricas; se evitaría la confusion y los
algunos materiales. Quizás llegará tiempo en
errores del método antiguo, se extenderia la
que me ocuparé en este vasto y desconocido
inteligencia de los niños presentándoles un
objeto, y me reservo para entonces manifes-
objeto mas grande, y favorecería sus progre-
tar al mismo tiempo la idea y su egecucion,
sos en la ciencia que hemos asociado á la bis•
Despues de esta breve digresion volvamos
toria. Finalmente , observando un justo medio
_ahora á las instrucciones propias de la edad
entre los dos extremos indicados, se daría
de que hablamos , y á la facultad de que
este estudio la extension que conviene en es-
se debe hacer uso en ella.
ta edad , y el arte de pintar bien el vicio Y
Los tres años que hemos destinado para
la virtud , haria interesantes al corazon las
las indicadas instrucciones se emplearán al
luces que se proporcionan al entendimiento'
mismo tiempo en el estudio de una lengua
Estas son las ventajas que se podrian conse"
que despues de haber sido tanto tiempo el
guir del método propuesto.
objeto casi único de la educacion científica
No debo sin embargo dejar de advenir
de la juventud por un abuso que se resien-
que esta historia que se deheria y podria for
te igualmente de la propension viciosa que
mar sin mucho trabajo para uso de los atoo'
tienen los hombres á los extremos , se olvi-
da
nos en la edad de que hablamos, es bien
ente ramente en una gran parte de la Eu-
ferente de la que quisiera yo que fuera 1l
ropa Y Particularmente en la nacion que
objeto de las profundas meditaciones de 1°' Ciencia
32 de la legislacion,
cree tener derecho de dar la ley en las cien-
33
La segunda es relativa al modo de em-
cias,
, como la dá hace mucho tiempo en la
prenderlo y proseguirlo. Comenzar este estu-
opinion y las modas.
dio por donde se
Por una consecuencia de este abuso,
comienza ordinariamente, es
lo mismo que empezarlo por donde debe aca-
lengua de Tulio, de Livio , de Plinio, y
barse mucho tiempo despues que se ha em-
Tácito, se han perdido en una gran parte
pezado. Un laberinto de d
la Europa, juntamente con esta noble en
efiniciones, de reglas
y de excepciones; una interminable exposi-
gía de la que nos ofrece modelos tan
cion de principios todos relativos á la parte
llantes.
mas metafísica de la lengua; un caos de pre-
No nos dejarémos seducir de las apar
ceptos, de los quales los niños repiten las
tes razones con que muchos escritores imp
palabras sin entender el espíritu , y que los
rían el estudio de esta lengua , ni tampoco s
dejan en la ignorancia perfecta de la lengua
guirémos su egemplo prescribiendo el mét
despues que han acabado de aprender la cien-
de enseñarla.
cia, es el método absurdo á que hemos esta-.
Antes de la edad de que hablamos, e
do sujetos. De esta manera el error ha perpe-
es, de la que está comprendida entre los n
tuado la ignorancia, ha hecho abor
ve y doce años de la vida , ó sea entre'
recible la
ciencia, ha esterilizado los ingenios mas fe-
principio del quinto hasta el fin del séptim
cundos, ha inspirado á los niños
p
un ódio im-
de la educacion, el estudio de esta leng
lacable á la aplicacion y al estudio, y los
habria sido contrario al plan que nos habi
ha privado de aquella felicidad que la natu-
rnos propuesto seguir, pues antes de este tie
raleza parece que /labia reservado para este
po la facultad de la memoria tan neces
período solo de la vida (r).
para este estudio no debla cultivarse, por (I)
aun no habla llegado á aquel grado de d
No puedo dejar de referir aquí dos pasa-
arrollo que se requiere para poder hacer ti
ges de la elegantísima oracion de gramaticam
Facciolati ad
de ella sin peligro. Así la primera diferenc
en que pinta con colores muy vivos
entre lo que se ha practicado, y todavía
los vicios de este método. Estas son sus palabras: .Q uemadnioclurn
practica, y lo que nosotros hemos propuesr ente: subitarius miles si inconfer- tissirnam hostium ocie»: statim
consiste'en la edad que debe destinarse Par compellatur riculi magnitudine atque insolentia de,rpendet animum , p
este estudie, suique prorsus oblitus , vix telum o To mo m - o .<1.7 - Ciencia
34 de la legislacion.
35
Yo me guardaré bien de imitar un InIto-
nista italiano, solos tres meses podrían bastar
¿o que ha producido, y produce todavía tan-
para estas instrucciones preliminares (1). No-
tos males. Mis principios, el plan que me he
sotros destinarémos los tres primeros del quin-
propuesto seguir, la triste experiencia que
to año. La lectura y la explicacion de los es-
me he visto precisado á hacer por mí mismo,
critores antiguos, y el arte de realzar y mos-
y la de los hombres que con sus escritos han
trar á /os jóvenes sus bellezas, deberia ser el
mostrado los vastos conocimientos que tenian
único, medio por el qual, lo restante de los
de esta lengua, todo me induce á aconseja:
tres años que hemos destinado para el uso de
un metodo nuevo, enteramente diverso del
la segunda facultad , se debería proseguir el
antiguo.
estudio de esta lengua. Todos los que han
Todas nuestras instrucciones prelimin a-
hecho mayores progresos confiesan deberlo
res se reducirán á las declinaciones y con-
este egercicio (a).
Basta un solo
j ugaciones de los nombres y verbos, y á
p rincipio para arreglar la
aquellas pocas reglas y observaciones grama-
eleccion que se debe hacer de los libros que
ticales, que son las mas sencillas y las mas
se deben emplear para este uso. Los signos
que r
frecuentes en el uso, cuyo conocimiento es
epresentan las cosas sin la idea de ellas
de nada sirven.
mas indispensable para la inteligencia de )2
lengua. Segun la opinion de un célebre lati•
(1) Ved las dos cartas de Flaminio escritas
la una á monseñor Luis Calina, y la otra á mon-
señor Galeazzo Fl pedit ; ita literaria palestra tiruncaii ¡ngenttt
orimonte de Sessa.
(a) El célebre Buo gramaticovun2 comelitationes agredi jussi, cor
namici, que es el César de
nuestro tiempo, autor de la historia t atione ipso diócultutis et labores exánirnaltlf
i de rebus ad Pélitras gestis,
ntitulada: spemque omnem evudendi statim abficzunt.
confesaba no haber
hecho ningun estudio sobre la
Y h :blando de lo que á él mismo le haP1'
ber ad
gra
quirido el
mática , y ha-
conoc
sucedido, dice; Ego obruebar infinita illa atqlle
imiento de esta lengua
con sola la lectura de sus mejores implicatissima regularum strue nec
e scritores , y
particularmente de César. Facciolati dice lo mo wotis adversa lempestate jactati nauta povIl
en la citada o Si
raci mis- quid dPside • a n t quans ego inde me ut expediren;,:, voleo iceron C
on , estas son sus palabras: , i Terentio improbi lubo rts ierrninum aliquando contai' filio , , Horatio, cleteris Livio C - q T em, deortain hominunique operas implorabarg• ue ejus, Casa-
e 2 Ciencia 36 de la legislaricn.
37
En todas las lenguas las palabras son los
signos de las ideas, mas con esta diferencia,
truidos segun nuestro plan puedan en la edad
que en las lenguas vivas las ideas de los ob• de que hablamos, y en los tres diversos años
j
que componen este intervalo, tener ideas
etos que se perciben se unen inmediatamen-
claras ó adquirirlas con facilidad. En el últi-
te con las palabras que se pronuncian, y en
mo de estos tres años se les enseriarán los
el estudio de una lengua muerta, esta union
principales principios de la prosodia latina y
no se hace inmediatamente con la idea, sino
vulgar, y se egercitarán en la inteligencia
con la palabra del lenguage nativo que la
de los poetas de la una y de la otra lengua.
expresa. En la una las palabras son signos
Se seguirá en la eleccion de estos poetas el
de las ideas: en la otra son signos de los
principio que dejamos sentado (1).
signos de las ideas, lo que supone doble apli•
Finalmente así como la facultad
cacion del espíritu. ¿Qué no sucederá si á esto de la me- moria no es igual en todos los hombres, tam-
se añade la ignorancia, y la poca claridad de
poco lo es su aptitud para todas las lenguas.
la misma idea?
Los alumnos de este colegio que manifesta-
Es necesario, pues, escoger entre las obras
ren un talento mas decidido para este estu-
de los escritores antiguos las que hablan de
dio, serán tambien instruidos en la lengua
las cosas, acerca de las quales los niños
griega; y en esta instruccion que se les dará
en este período de la educacion científica, se scriptoribus debeo , nihil á me repetundarutnio:
observará el mismo método que se ha pro- re pastulet Priscianus , nihil Donatus vigdr
puesto para la latina. cet , nihil .Valla , Sanctius, nihil wai Aof
Nos reservamos hablar de la verdadera se; delicia quondani nostre , Enmanuel
gramática , y del estudio que se debe hacer quos ornnes una cutis crepundiis vel abjeci,.51:
en la quarta época de la educacion, guando deposui. Exeidere jatnciiu animo eorum niosi(1:
se hará uso de la guarra facultad. excidere leges , nihilque mihi pote.it $1::
Esta parte rU
de la filosofía, esta dium retardanduni co tingere infestius
sublime metafísica de las tristis quedani eorum recordatio , ac tnettj)I'Y
(I) de solent arida , ac exatguia prtficisci. , Las lecturas propuestas en la parte moral
tle la ed enim est aliud grarnatice loqui, qudin opio!
ucacion de esta clase podrán tambien tn0-
contribuir para ?atine non loqui , st credimus preeceptori
este objeto , las quales sin
bargp
CIT1-•
deberán 2uin ti li ano
reducirse á solas las obras escritas Ciencia de la legislacion.
39 38
lenguas pide el egercicio de esta última f
sin peligro. Las vastas y multiplicadas ideas
cultad, y el prévio uso de las otras, para
de la naturaleza y de sus producciones, de
derse estudiar y conocer con utilidad y apr
su fecundidad, de sus prodigios, y de sus
vechamiento. Quando se vea lo que yo e
fuerzas adquiridas con las instrucciones de
tiendo bajo este nombre, espero que no
la historia natural, con las experiencias quí-
brá dudas sobre esta verdad.
micas, y con las observaciones cosmológicas;
Egercitada de esta manera la segunda el conocimiento de lo que ha sucedido de
mas importante en la tierra en varios tiem— cultad del entendimiento, pasemos ahora
pos, en diversos pueblos y diversos estados
uso que se deberia hacer de la tercera. V
de la sociedad que nos ofrece la historia
mos cómo nos podriamos aprovechar de y el conocimiento aún mas fecundo de prodi- imaginacion, cómo se deberia egercitar, e
gios que el amor de la patria y de la glo-ia
tivar, , y dirigir esta facultad en los alumn
ha producido entre los hombres, comunicado
de este colegio, para lo qual sin advertirlo
en la parte moral de la educacion con dis-
hemos preparado tantos materiales.
cursos y con lecturas destinadas para este objeto; la idea de lo bello inspirada con la
ARTÍCULO VI.
• contínua inspeccion de la naturaleza y con el dibujo; el hábito de ver las mas bellas De las instrucciones del año octav
producciones de este arte, y con la lectura de los mejores escritores que se han propues-
Este octavo año de la educacion,
to, componen el prodigioso rul mero de mate-
el trece de la vida, se empleará enterame
riales que hemos preparado á la imaginación
en el uso de la tercera facultad, la qual
de nuestros alumnos antes de permitir que
rece que en la mayor parte de los holt)
se haga uso de ella. Era necesario esperar
ha llegado en esta edad á aquel grado.
que hubiese adquirido aquella fuerza que se
r
fuerza que es necesario para poderla culo
equiere
urei isazeesor updvaairrealseeseem plearla ssdipneeradrestruirla; era
retenerlas,
qne l a me—
tes de
a n —
obligarla á
en lengua vulgar , 6 en aquella entre las
componerlas; era necesario,
en pocas p
que 'neinos propuesto desde el principios
alabras, hacer lo que hemos hecho,
educacion. de la legislac*n. 41
40
" Ciencia
y esperar algun tiempo para aprovecharn
disminuir la energía, la qual siempre es pro-
de esta facultad para usar de ella y dirigir'
porcionada á la libertad que se le deja.
Habiendo en fin llegado á este punto, vea
Aquel inmenso número de reglas y pre-
mos , pues, ácia que objeto debe aplicarse e
ceptos con los quales se encadena, se debilita
te uso y esta direccion.
y se destruye finalmente la ímaginacion de
Hay una época en que el espíritu human.
los jóvenes, bajo la apariencia de dirigirla,
provisto de un número bastante considerable.
serán proscritas de nuestro plan ; no solo como
de ideas empieza á sentir la necesidad de tnb.
inútiles, sino como perniciosas. La naturaleza
que de continuo les hemos presentado en su
nifestarlas. Esta es puntualmente aquella en
realidad y en sus mas bellas imitaciones , ten-
que la facultad de la imaginacion ha adquiri-
drá lugar de preceptos y de reglas. Los escri-
do un cierto grado de actividad y vigor que
tores que han leido, y seguirán leyendo, diri-
supone su entero desarrollo. El mejor uso que
girán la elocucion y formarán el gusto. Lo
podemos hacer de este período es aprovechar-
verdadero, lo bello, lo grande y lo sublime
nos de esta necesidad y de esta disposicion,
estará en sus espíritus, en sus ojos y oidos,
pues no debemos hacer otra cosa sino fomen- y no en su memoria. El grande interés es que
tar la misma naturaleza para aprovecharnos.
ellos se acostumbren á escribir ó en verso
Las instrucciones que en los años precedentes
en prosa lo que imaginan, y se acostumbren
hemos comunicado á nuestros alumnos, les
á imaginar, esto es, á componer y combinar
dan, como se ha dicho, suficiente número de
aquellos objetos que entre sí son combinables
materiales para las operaciones de su imag-
y componibles ; que copien y hermoséen la
nacion , y al mismo tiempo les han preparad:
naturaleza en sus producciones, y no la aféen
otra utilidad. La claridad de las ideas que
y desfiguren á su capricho; que aprendan á
constantemente hemos procurado combina`'
imitar á los escritores que se les proponen por
con el gran número de ellas , el hábito d'
modelo en vez de aprender las reglas que se las observaciones, el espectáculo continuo dB
han amontonado posteriormente sobre estos
las mas bellas producciones de la naturaleil
mismos escritores (1); y que en vez de buscar
y del arte , y todos los otros medios co n 1G5.,
en éstos los tropos ó las antítesis busquen a-
quales hemos procurado inspirarles la ide a cl
.,
la verdadera belleza, precaverán fácilmc7'
(I) El arte poética de Aristételes, i no está
los abusos y los errores de la imaginacio ii = 42 Ciencia de la legislacion.
43
quel vigor varonil de su espíritu que descubre
hayan imitado y hermoseado, y en que la ha-
por todas panes el camino mas breve y mas
yan violado y afeado; si comparándol a con les
seguro para llegar al fin propuesto, y que
modelos que les ha propuesto sepa mostrarles
penetrado de la idea de la grandeza y digni-
en qué consiste la diferencia del mérito; si
dad de la naturaleza humana, desprecia todos
finalmente sabe él mismo corregir los errores y
aquellos artificios, todos aquellos fraudes y
las imperfecciones de sus obras , y substituir
sutilezas de ún espíritu que quiere engafiar,
lo bello y lo perfecto á lo feo y lo mediano.
y de una imaginacion que quiere seducir.
De este modo se egercita.ria y dirigiria
En pocas palabras, el único, el verdade-
bien esta tercera facultad. Todo el año nueve
yo, el grande interés es que ellos mismos des•
de la educacion científica se empleará por
cubran d arte en vez de aprender las reglas,
los alumnos del colegio de quienes habla-
que hagan lo que se debe hacer en vez de
mos en este objeto. Los otros seis años que
aprender lo que otros han dicho que se debe
quedan bastarán para toda la instruccion que
hacer; que conozcan y egecuten las bellezas
pide el uso de la quarta facultad , y que yo
no podría excluir de mi plan sin hacerlo defec-
del arte en vez de conocer los nombres, las
tuoso é imperfecto.
definiciones y sus preceptos.
z Podrémos en medio del
uso de esta nueva facultad conservar el eger-
Esto es lo que el sabio maestro debe pro-
cicio de aquélla de que acabamos de hablar?
ponerles en esta edad. Y será feliz si sabe es-
Veámoslo.
coger los asuntos sobre los quales la imagina'
cion de los alumnos rueda con mayor venta- ro? z
ja excitar sus operaciones y manifestarles los
Quántos preceptos ha deducido Horacio de
dos ó tres versos que quizás formó su imagina-.
materiales que deben emplear para este USO
cion divirtiéndose ? Antes que Tisia hubiese re-
indicarles los lugares de los mejores escritores
cogido las reglas de la elocuencia , y que Platora
que pueden servirles oportunamente de mode'
hubiese escrito su profundo diálogo intitulado
lo para el asunto propuesto, haciéndoles vet.' Gorgias ántes que Aristóteles hubiese for-
la belleza y los defectos de la egecucion;
mado su retórica, y Ciceron compuesto los li,
bros
comparándola con la nat p raltza les hace ob- de oratore, ¿quántos oradores insignes ha-
servar la semejanza y la diferencia en qu
habian conseguido de la naturaleza lo que estos
e 1/
legisladores célebres prescribieron tomándolo de
és tos ? Todo lo que estos insignes escritores nos
por ventura fundada sobre los poemas de Holiw de la legislacion.
45
4 Ciencia
á suministrarnos aquellos auxilios que el uso
prematuro de ella no nos hubiera permitido
ARTICULO VIL
obtener, y que no
fuerpzuaedyenvigelsfrerarse sino de
que le hemos
De las instrucciones de los.
apqerumelitgidruadaodridue Últimos seis alas,
irir. La direccion que darémos
á su fuerza, el método con que usarémos de
razon hemos reservado para esta última
ella, aumentará el efecto así respecto del nú-
época de la educacion científica las instruccio-
mero como de la solidéz de las instrucciones,
nes que pide el egercicio de la facultad de ra-
La naturaleza de estas instrucciones , el órden
ciocinar. Fieles al plan que nos hemos propues-
con que deben disponerse, y el modo de co-
to, no podriamos antes de este tiempo empren-
rnunicarlas, serán los tres objetos de nuestro
derlas. Contentémonos de no haber perdido ni
exámen.
un instante de un tiempo tan precioso, y de
Empezarémos el egercicio de esta quart
haberlo empleado sin abusar de él. Contenté- facultad por aquella ciencia que al tiempo que
monos de haber recogido del uso. de las facul-,
acostumbra el hombre á raciocinar con órden y eXáctitud , le comunica una multitud de co-
tades precedentes todas las ventajas que nos
nocimientos necesarios ó útiles para adquirir
podian dar, y de haber conducido nuestros
las demás ciencias..La geometría es esta cien-
alumnos á aquel punto en el qual los hemos
cia. Siguiendo la distincion de algunos moder-
dejado sin exponerlos al fastidio ó al d o
nos que la dividen en geometría elemental,
-lor. Dejada la facultad de raciocinar en to" trascendental, y sublime, no proponemos para
da aquella libertad que e:eigia su MOS lento
nuestros alumnos sino las dos primeras, es á
desarrollo, la hallarérnos ahora mas dispuesta
saber, la elemental que no considera sino las
propiedades de las líneas rectas y circulares de
han enseñado sobre el arte oratoria y la poesil/
qué otra cosa prueba sino la dificultad de
las figuras comprendidas en estas líneas, y de
ig Ja-
larse con ellos ? Demasiado ilustrados para creer
los sólidos terminados por estas figuras; y la tra
que sus reglas podrian hacer oradores y poetas' scendental, esto es, aquella parte de la ge.o.•
seguramente no quisieron ellos sino exagerar 'II
metría de las curvas que no emplea los c ál-'
dificultad; y
culos
con efecto, lo han conseguido d y hall' iferencial é integral , y que se limita á
favorecido de dos maneras á su
la
gloria , es á saber'
sintesis
antiguos, 6 á la simple a21i-
con la aparente invencion del arte , y con el 10 número de émulos q ue les ha quitado 46 Ciencia de la legislacion.
47
cacion del análisis ordinaria. La geometi
de aquella clase, se instruirá cambien en aquel
sublime, ó de los nuevos cálculos, pidiendo ud.
mecanismo que el simple artillero debe saber.
tiempo mucho mas largo del que podemos
Los jóvenes militares que deben apren-
asignar á la educacion científica de nuestros
der á mandar, y los que deben aprender á obe-
alumnos , terminada la educacion, podrán
decer y egecutar,
, se reunirán en los mismos
aprenderla los que quieran extender sus co-
dias y en el mismo campo para recibir sus
nocimientos en esta ciencia en las universida-
respectivas instrucciones prácticas. Del mis- 1
des , de las quales se hablará en el discurso
mo medio se podrán servir para la práctica
de este libro, en donde se enseñarán solamen-
de los otros egercicios militares relativos al
te aquellas partes de la ciencia que han debi-
mando y á la egecucion (1).
do omitirse en este plan.
Los elementos de la ciencia fisicomatemá-
En el primero de los dos años que se des-
tica acompañados de la física experimental
ocuparán el tercero y quarto año. Las ins-
tinarán para esta institucion geométrica, se
trucciones de la historia natural, las nocio-
enseñará al mismo tiempo la aritmética y el
nes cosmológicas que hemos comunicado
álgebra ; despues se continuará ésta con el
nuestros educandos por la via de los sen-
uso que se hará de ella en la institucion geo- tidos en el último año de la época primera,
métrica; y el tiempo especialmente destinado
-y las experiencias químicas que hemos conti-
para su instruccion en el primer año, se em-
nuado por tanto tiempo (2), han proporciona-
pleará en el segundo en la táctica.
do al estudio de estos dos años los mayores
El estudio y la práctica de esta última
auxilios.
ciencia se continuará en los otros años en
Tambien se les podrían enseriar este ario
solos los dias festivos hasta el fin de la edu-
op ortunamente , y con mayores luces , las
cacion. Quando los alumnos de este colegio
principales teorías de la economía rural ,
habrán aprendido la teoría del arte balltsti- ca, se egercitarán en algunos de estos dias
(1)
en la práctica de esta arte; y una porcion de
En favor de esta parte de la educacion
respectiva al arte de la guerra, quisiera que los
los alumnos de la primera clase que se edu-
custodios de este colegio fueran cambien milita-
ca en los lugares de la capital, además de
res bien instruidos en la práctica de su a-te.
los egercicios militares que , como se ha di"
(2)
Véase el artículo 4. de este capitule,
Cho, deberian enseñarse á todos los alumnos 43 Ciencia de la legislacion.
49
y las instrucciones sobre las prácticas que
Si la legislacion fuese lo que debe set
•
hasta ahora se han creido mejores para favo-
como nos proponemos que sea en esta obra, y
recer la vejetacion de las plantas , aumen-
qual suponernos que es para conseguir de es-
tar la fecundidad de los terrenos , adaptar
te plan de educacion les mayores efectos, en-
segun su naturaleza las diversas especies de
ronces las diversas
ersas partes de esta legislacion,
abonos que ofrecen los tres reynos mineral,
sus disposiciones sobre varios objetos relati-
vejeta( y animal, cuidar del ganado , conser-
vos al órden público y á la prosperidad social,
var los granos y precaverlos de las enfer-
ofrecerian al sabio maestro los mas copiosos
medades á que están expuestos. Si el depó-
materiales y las ocasiones mas oportunas para
sito de estos conocimientos queda inútil en
manifestar á sus discípulos los principios lu-
las manos de un miserable economista, no
minosos de aquella ciencia que ha guiado al
lo sería ciertamente en las de los ricos propie-
legislador, y que forman el espíritu de sus
tarios que compondrian la mayor parte de
leyes. El conocimiento del verdadero estado
de la propia nacion , y de lo que se comprende
este colegio.
bajo este nombre (r), el de sus verdaderos
En el quinto ario se enseriarán los prin-
intereses y de sus relaciones, serian las. con-
cipios del derecho natural y de gentes, y aun
secuencias de estas instrucciones.
reservarémos para el mismo las intrucciones
Mas si la legislacion fuese lo que es ho-j-
de aquella sublime metafisica de las lenguas, en casi toda Europa, y si este plan de educa-
que con razon hemos llamado gramática fi-
cion precediese á la reforma de las leyes, en- losófica, y de la qual hablarémos muy en bre-
tonces un maestro sabio deberia deducir de
ve ( 1).
los vicios é imperfecciones de la legislacion
Finalmente , el estudio del derecho pá-
nacional los verdaderos principios, con los
trio, acompañado de los verdaderos y lumi- nosos principios del órden público y de la
prosperidad social, coronarán en el sexto alío
Ésta deberla ser una de las mas importantes fun-
el curso de esta educacion científica (2)•
ciones de su ministerio, y esta sola funcion has-
• ta para hacer conocer las luces que deberia
ha
11, llarse e la persona á quien se confiase este
ca rgo,
(r) Véase el artículo 5. del mismo.
(2) Estas instrucciones deberian estar á •-c
S r)
z'
Véase lo qt;eklejamos dicho
Qma
sobre /o qua
go del magist.ado de educacion de este Ciencia 50 de la legislacion. 51
quales se harian sus discípulos dignos de con. -
estudio separado y distinto (t), porque la par-
tribuir algun día á la grande obra de su CON
te de esta ciencia ó arte que enseña á dispo-
reccion y reforma. Platon alaba especialmen-
ner las ideas en el órden mas natural, á for- te la ley de Minos , que prohibia á los jóve-
mar la cadena mas inmediata, á descomponer
nes poner en duda la bondad de las leyes
las que son demasiado compuestas, á consi-
que se les enseñaban (2). Si la legislacion fue-
derarlas por todos sus aspectos, y finalmente,
se perfecta, podría ser útil , esta ley ; pero
á. presentarlas á los otros bajo una forma que
siendo viciosa , no haria sino perpetuar los
las haga solamente inteligibles; esta parte,
males.
digo, de la lógica se juntará con la institu-
Estas son las instrucciones que se debe-
don geométrica, y el maestro de esta cien= rian dar en esta quarta época á los alumnos
cia no tendrá ningun trabajo en hacer. od-
del colegio de que hablarnos, y hé aquí el
nocer á sus discípulos las reglas de un arte
érden con que deberían disponerse.
jque en ninguna parte se han conservado me-
No se debe estrafiar que no hayamos he-
or que en la que ésta enseña., La otra parte
cho dos instituciones separadas y distintas de
de la lógica, que considerando separadame.nte
la metafísica y de la lógica. La razon es sen-
por medio de la abstraccion las diversas ideas
que son el objeto del pensamiento, y de
cillísima. No lo hemos hecho de la prime- las re-
laciones que el espíritu percibe entre ellas , lle- ra , porque considerando la metafísica bajo su
ga á
verdadero aspecto, es á saber, como la cien-
analizar en cierta manera el pensamiento
cia universal que contiene los principio s de
que de su naturaleza es indivisible ; y por
todas las otras, repartiremos este estudio e n
medio de esta análisis reduce el uso de la pa- labra á algunos preceptos universales é in-
-tre los otros; pues como luego observaremos,
variables, manifiesta hasta las mas pequeñas
queremos que las instituciones de todas las
diferencias de las ideas , enseña á distinguir-
ciencias estén acompañadas de la metafísic a de
las con b
si a nos mas ventajosos, manifiesta y
la misma ciencia. corrige el abuso que se hace de
Tampocó
formado de la lógica un
algunos de
éstos, destruye ó nos preserva de los errares
forma este estado desuna nacían , en el cap, 1°'
.atu
(i) Se sabe que se ha disputado sin
del lib. r. hasta el fin. si fin sobre la lógica es arte 15 ciencia.
(2) Piaron diálogo r. de las leyes, D S2 Cíencia 1 de ta legislacion. 53
que dependen de este abuso , distingue clUárs
do y cómo se puedan dar diversos sentidos
deben considerarse como las raíces filosóficas
de la misma lengua. Las habrá para signifi-
á la misma voz, guando y cómo se puede
representar la misma idea con diversas vo-
car los séres reales y los abstractos, las habrá
ces; descubre frecuentemente por medio de
para significar las afecciones internas y las
un exámen profundo la razon de aquella elec-
abstracciones de estas afecciones. Con las pri-
clon , en apariencia extravagante, que hace
meras distinguirá los séres reales de los efec-
preferir un signo á otro y no deja final-
tos de sus reflexiones sobre estos séres , y
mente á aquel capricho nacional, que se llama
con las segundas las afecciones internas de los
uso, sino lo que no puede absolutamente qui-
efectos de sus reflexiones sobre estas afeccio-
nes. No pudiendo haber tantos nombres como
tarle. Aquella otra parte de esta ciencia ó ar-
son los individuos , muchas veces deberá ha-
te, como se quiera llamar , se juntará con
cer uso de las voces determinativas para res-
aquella gramática filosófica, de la qual co-
tringir el significado demasiado vago de las
mo se ha dicho, deberian enseñarse los prin-
apelativas y generales. Habrá voces para sig-
cipios en el penúltimo año de esta educacion
nificar clases, géneros, especies, &c. que sus
científica.
abstracciones sobre las propiedades, qualida-
La razon es evidente. Sea la que se fuere
des, &c. de los entes reales le han hecho in-
la lengua de un pueblo, sean las que se fue-
ventar para distinguirlos. Habrá voces de un
ren las voces y el modo con que se han m o
sentido incompleto que será necesario comple-
-dificado , siempre deberá significar con estas
tar. Usará unas veces de las voces en un senti-
voces las percepciones , los juicios y los ra-
do propio y original, y otras en un sentido fi-
ciocinios. Siempre serán necesarias las voces
gurado y extenso. Si el pueblo ha hecho mu-
para explicar los objetos de sus ideas, sus mo'
chos progresos en la cultura, la lengua ten-
dificaciones y sus relaciones; siempre debela
drá muchos sinónimos , no precisamente de
hacer sensibles los disversos aspectos po r los
aquellos que tienen absoluta y rigorosamente
quales los ha considerado. Habrá siempr e vo
el mismo sentido, sino de los que están destina-
-ces que expliquen las ideas compuestas, y que
dos para significar las mas pequeñas diferencias
como tales se puedan definir ; y las habrá para
de una misma idea, y que entonces solamente
significar las ideas simples, que como tale s no
es permitido
es usar á su arbitrio una por otra
se pueden definir, y que en todas las lengua/
guando
necesario significar la sobredicha de 7a legislacion.
54 Ciencia
55
e,,,erencia. Sea la que fuere la lengua, sus
bida segun la idea que hemos dado, deberia
proposiciones tendrán siempre sus sugetos
contener necesariamente los principios lumi-
atributos, y la parte destinada para significar
nosos del orígen y generacion de nuestras
la existencia ó no existencia del atributo en el
ideas, á las quales algunos ilustres modernos
sugeto, serán simples ó compuestas, princi-
quisieron, como es notorio, que se limitase
pales
la metafísica. Dejo á los filósofos que cono- 6 incidentes.
En pocas palabras, sea la que se fuere la
cen las relaciones , por las quales las ciencias
lengua del pueblo, siempre estará sujeta á
que se créen mas distantes entre sí se com-
las leyes de la análisis lógica del pensamiento,
binan y entrelazan , que juzguen de las uti-
y estas leyes fundadas sobre la naturaleza y
lidades que resultaria de sus varias combi-
naciones en el plan que hemos propuesto. El
manera de proceder del espíritu humano, son elementista servil es
invariables , inmutables y perpetuas como
mas propio para hacer
la burla , que para concebir estas ideas.
aquéllas. Pues esta metafísica de las lenguas,
Disueltas estas oposiciones que se me po-
esta gramática universal que tiene sus prin-
drian hacer, y expuesta la naturaleza y el Or-
cipios invariables y eternos, de los quales de-
den progresivo de las instrucciones que se
berian deducirse las instrucciones de la gra-
deberian dar en esta quarta época, veamos
mática particular de cada lengua, ¿qué otra
ahora el modo y método que debe seguirse cosa es sino aquella parte de la lógica que
en comunicarlas. Solo esto me resta que exá-
nosotros hemos indicado? ¿Por qué, pues,
minar para cumplir lo que he prometido. Las
separar dos instrucciones que por su natura-
pocas ideas relativas á este importante objeto,
leza están inseparablemente unidas? ¿Por
que procuraré exponer con la mayor breve-
qué redoblar el tiempo, el fastidio y la di fi
dad que me sea posible, me parece que po-
-cultad para separar dos estudios que tienen
drian ser bastantes para indicar el nuevo mé-
tanta necesidad de los auxilios mútuos qu e se
todo que deberia sustituirse al antiguo. Su-
prestan? (r)
plico á mis lectores que dejando aparte las
El lecto p
r rofundo, que en luar de se'
g
guiri al autor le previene, no tendrá dificultad en preveef que la gramática filosófica cunee-
mos hablado de la Ética, porque como hemos di- cho, los principios de esta ciencia deben enseñar-
(a) Por una razon aun mas evidente no he' 56 Ciencia de la cion. 57
preocupaciones de la costumbre, atiendan so-
en que está élla en su mayor vigor, enga-
lamente á la razon.
ñan al maestro y al discípulo no dejándoles 1. En toda ciencia se empieza definiendo,
conocer la pérdida que se hace de un tiempo
y la primera definicion es la de la misma
tan precioso. Un convencimiento tan material
ciencia. Esta definicion muchas veces no es
y pasagero del lenguage técnico de la facul-
exácta, puesto que una buena definicion es
tad, y de las partes que componen la ciencia,
la cosa mas rara; y guando es exácta no bas-
es todo el fruto de esta instruccion. Los jó- ta por sí sola para darnos la verdadera idea
venes parecerán grandes geómetras en la es-
de la ciencia, sino la hemos estudiado ente-
cuela y ea las conversaciones, sin saber aún
ramente. ¿Qué se deduce de esto? El jóven
que cosa es geometría. Pocos meses despues
que no toma ningun interés en el saber,
que han abandonado esta ciencia para pasar
aprende de memoria las palabras, cuidándo-
á otra, ocupada la memoria con un nuevo
se muy poco de comprender el sentido con
ienguage , se olvidan del antiguo ; y al geó-
claridad; y el que tiene deseo de saber, 6
metra hecho publicista ó jurisconsulto, no le
quedará
creerá haber concebido la idea mientras está
otra impresion de su ciencia antigua,
sino la del tiempo que inútilmente empleó
muy léjos de ella, ó si tiene bastantes luces
en ella.
para conocer que no la concibe , tiene una
Estos males que dejan á los talentos me-
desconfianza de sus talentos y de su aptitud
dianos en la ignorancia mas perniciosa , qual
para aquella ciencia , de la qual no ha podi- do concebir ni aun la definicion que se ima-
es la que se oculta bajo una ciencia superfi-
gina ser la parte mas fácil de ella. Empezada
cial , y que retardan los progresos de los
grandes talentos, los quales deben emplear
la carrera de las ciencias con tan infelices
auspicios, ¿qué progresos pueden hacerse ja-
en reparar los vicios de la institucion el tiem-
p o que podrian ocupar en dilatar los
más en élla? La razon llama á su socorro la
lími-
tes
memoria, y las operaciones de esta segunda
de la misma ciencia; estos males , digo
podrian corregirse y precaverse
facultad , que son tan felices en una época
con 1.1
'
método diferente de institucion.
manifestar lo que yo he pensado
bre estos •
sc-
primeros
ciencia pasos de la institucion de
se en la parte moral de la educacion en las ins--
i
qualquiera ien cia , tomemos por egempio
micciones, y en los discursos morales. 58 Ciencia de la leOslacion.
59
la geometría que segun mi plan deberia set des para conocerlas, sino dividirlas y descom-
la primera , en la qual se hiciese uso de
ponerlas despues que están ya separadas de este método. Veamos , pues , de qué ma-
las otras; finalmente ha sido necesario supo-
nera quisiera yo que se diese la idea de ella
ner en estas propiedades mismas así abstrac-
tas, separarlas y descompuestas, una exácti-
á los alumnos, y así podrá concebirse fá-
cilmente lo que se deberia hacer en las otras
tud hipotética é imaginaria, que no existe
ciencias.
sino en nuestra definicion y no en la natu-
Léjos de pretender conseguir este fin con
raleza misma , y que no nos permite cono-
solo el medio de la definicion de la ciencia,
cerla sino por aproximacion.
esta definicion no deberia ser sino el apéndi-
Para ilustrar esta idea tomarla con las
ce y el resultado del luminoso exámen que
manos un cuerpo, y mostraria á mis discípu-
deberia precederla. Que se me permita exa-
los todas sus propiedades sensibles. Les baria
minar brevemente, y de esta manera, su na-
vér como hacemos poco á poco con nuestro
turaleza y su importancia. Supongamos, pues,
espíritu la separacion y la abstraccion de es-
que yo fuese el maestro de esta ciencia, y'n
tas diferentes propiedades, acostumbrándonos á considerarlas separadas de las otras y aun
reduciria la primera y la mas importante de
de los cuerpos á que pertenecen. Despues les
mis lecciones á lo que se sigue.
haria ver en la extension figurada
Yo empezaria manifestando á mis discí
la única
a
parte de las propiedades de los cuerpos en
-pulos que el estudio que les conduce al gr
que se ocupa la geometría, manifestándoles
-do mas alto de la ciencia , es el que les mani
como esta ciencia se limita
-'l'estará por la primera vez la pequeñez
de
á observar los
cuerpos como simples porciones del espa-
nuestras fuerzas y la debilidad del enten dí
c io penetrables, divisibles y figuradas. Les
-miento humano. Procuraria hacerles ver que
haria,concebir la idea del cuerpo geométrico,
aunque rodeados de cuerpos, y siendo nono'
que no es mas que una porcion del espacio
Cros mismos cuerpos , ha sido necesari o des'
t er minada en todos sus aspectos por límites
componerlos, por decirlo así, para poder te'
intel
S
ectuales. Desde el principio les haria
p er de ellos algun conocimiento ; separar e
considerar
es
nuestra iinaginacion las propiedades sensibl
como en una idea general esta
porcion fi
de los mismos cuerpos á que pertenecen; exs
gurada del espacio, 6 bien la exten.
mon de un
minar no solo separadamente estas propieds,
cuerpo en todas las tres cilmensio- dela legislacion,
6o Ciencia
61
las definiciones de las quales proceden; y en
nes. Despues les baria vér como no bastar
fin las hace tales, que no nos conducen ni
considerar separadamente esta extension fi-
pueden conducirnos al conocimiento del es-
gurada, sino que para determinar sus propie.
tado real de esta extension en los objetos fí-
dades debe descomponerse esta misma ext,m-
sicos en los quales no se encuentran sino por
sion. Que desde el principio debe conside-
aproximacion. Los primeros objetos que se
rarse con abstracciones que están aun mas
deben presentar en aquella parte de la geo-
distantes de la realidad, como limitada por
metría elemental, que es la primera que se
una de sus dimensiones , qual es la longitud;
enseña, me servirán para ilustrar mejor esta
después por dos de estas dimensiones como
verdad. Mostrándoles las figuras de la línea
son la longitud y la latitud; finalmente por
recta, de la superficie rectilínea, y del círcu-
sus tres dimensiones corno son la longitud,
lo, les haria ver que no existe en la natura-
latitud y profundidad; y de esta manera les
leza ni una línea perfectamente recta, ni una
baria vér como las propiedades de la exten-
superficie pe rfectamente rectilínea , ni un
sion considerada en la línea, en la superficie,
círculo perfecto, como no existen ni perfec.
y en los sólidos , forman el objeto de esta
tas curvar, ni superficies perfectamente cur-
ciencia.
vilíneas, ni sólidos perfectamente terminados
Finalmente, les baria vér como después
Por tales superficies; mas al mismo tiempo les
de haber descompuesto la extension para ob-
haria vér que qua nto mas se acercará al cír-
servarla en cada una de sus dimensiones, Y
culo perfecto la figura circular, por egernolo,
de haber formado abstracciones sobre abstra c
que existe en la na turaleza , sus propiedades
-ciones, ha sido necesario que el hombre diera
se acercarán mas á las que ellos mismos des-
c
otro paso, que es el que mas nos demuestra
_
ubrirán en el círculo perfecto; y así en las
la debilidad de sus fuerzas, es á saber, sur*
demás les haria ver que se pueden aproximar
ter en estas líneas, en estas superficies, Y en
hasta un grado suficiente para el uso que se
estos sólidos, algunas condiciones determina"
debe hacer; y finalmente les haria ver que
sin re
das; suponerlas en un estado de perfecciun
currir á esta perfeccion
más
hi
i
potética ja-
hipotética que jamás se halla en la natura le-
dem hubéramos podido llegar á conocer y
za, y no existe sino en sus definiciones; que
ticulares
ostra alguna de las propiedades par-
hace las verdades geométricas verdad es 'e
Pie aquella propiedad principal
definicion, 6 bien hipotéticas, como lo son 62 Cicncia de la legislacion. 63
de los cuerpos que se llama extension.
ni pueden ser explicados ni contradichos. La
Hé aquí un ensayo corto y apénas delinea-
superioridad que el filósofo tiene sobre los
do del examen analítico y luminoso que de-
demás hombres, consiste en que combina es-
berian dar á los alumnos la verdadera idea
tos principios y deduce consecuencias, las qua-
de esta ciencia, del qual no debería ser sino
les son principios de otras muchísimas nocio- el apéndice , ó por mejor decir , el resultado
nes; mas el ignorante que posée como él la
la definicion que se dá de ella. Lo que acabo
llave de estos tesoros , ignora aun que -los
de decir sobre la geometría espero que basta-
posée. Pero esta superioridad que tiene el fi-
rá para hacer conocer quáles sean mis ideas
lósofo en el uso que hace de estos principios,
sobre este primer paso que se debe dar en la
no la tiene, como se ha dicho , ni puede tener-
institucion de las demás ciencias. Los sábies
la en quanto al convencimiento de ellos. Debe
maestros que se elegirán para enseriar las que
contentarse con entenderlos como el resto de
se han propuesto en este plan, procurarán ha-
los hombres, y considerar las discusiones su-
cer las aplicaciones que yo mismo habria he-
tiles y minuciosas como perniciosas , porque
cho si la naturaleza de esta obra me lo hubiera
no producen otro efecto sino obscurecer el principio, de evidente que era hacerlo du-
permitido. Dejando, pues , á ellos este cuida-
doso, y por consiguiente hacerlo todo incier- do, prosigamos entre tanto la exposicion
to por no tener punto fijo de donde partir. En
las otras ideas relativas al importante objeto
la ciencia geométrica, por egemplo , debe E-
de que tratamos.
mitarse un sabio maestro á exponer la exten-
H. En todas las ciencias hay algunos
sion como la suponen todos los hombres sin
principios que no pueden explicarse ni contes
hacer caso de las objeciones y de las suti,-
-tarse, sino que se conciben por una especie
lezas escolásticas.
de instinto al qual es necesario abandonarse
El examen de la qüestion que pertenece
sin resistencia. El filósofo no vé ni puede Ver
al modo con que el hombre llega á concebir
mas claro que el vulgo en estos primeros
la contigüedad de las partes, en la qual co-
principios , que son los puntos de los quales
l mosa la
tes
sabe todo el
deben partir todas las ciencias porque son los
mundo consiste la nocion de ext ension,,)e' ll i
a nvestigacion de
hechos simples y reconocidos que para su
6 bien d la natura._
mas alto que ellos faltan los medios así á los
la esencia de la misma exten-
sion, no harían sino obscurecer la idea clara
ignorantes como á los doctos, y como tales, 64 Ciencia de la legislacion.
65
que sus discípulos tienen de la extension en vez
que un sér compuesto, pueda formarse de
de añadir luces acerca de la esencia y del mo- seres simples.
do con que han llegado á adquirirla. La razon
Así las sensaciones que nos hacen conocer
es evidente. La idea de la contigüedad de las
la extension y la esencia de la misma, son
partes depende de una percepcion compues-
y serán siempre tan incomprehensibles pa-
ta, la qual debe depender de las percepcio-
ra nosotros , como lo son y serán siempre
nes simples , que son los elementos. De la
los principios de todas las cosas. Mas esta in-
misma manera consistiendo la extension en
comprehensibilidad de la naturaleza de la cau-
la contigüedad de las partes , es un sér com-
sa, y de la esencia del efecto, no nos priva
puesto, cuyos elementos es preciso que sean
de aquella claridad que tiene en todos los
simples.
hombres la idea de la extension , sino guando
Por lo qual, así corno una percepcion pri-
queremos hacer esfuerzos para concebir la
mitiva única y elemental no puede tener por
esencia y la sensacion que la produce.
objeto sino un sér simple, y así como un sér
La idea que todos los hombres tienen de la
simple no puede percibirse sino por una per-
extension ha sido bastante, como poco antes
cepcion simple , así las percepciones simples
se ha visto, para considerarla en los cuerpos
elementos de las percepciones compuestas,
simplemente como figurada , para descubrir
sus tres dimensiones ;
deberán tener por objeto séres simples ; y los
para formar ideas claras
de las líneas , super f
séres simples, elementos de la extension, de-
icies y sólidos que depen-
berán ser el objeto de estas percepciones. Así
den de ella, y para considerarla en cada uno
para conocer de qué modo hemos llegado á
de estos modos separadamente. En pocas pa-
adquirir la idea de la extension , y concebí:
labras, la idea que todos los hombres tienen
su naturaleza, sería necesario no solamente
de la extension ha sido bastante para hallar
poder subir hasta los elementos de las pe r
el modo de descubrir efectivamente las propie-
dades s
-cepciones y de la extension, concebir de qué
ecundarias que pertenecen á esta pro-
piedad primitiva é inco
manera un sér simple pueda obrar sobre nues-
mprehensible ; y esta
misma
ide.,ne
s,er bastante al maestro para tros sentidos, y cómo un número finito 6 in-
hacerla concebirá
icrtoarseus
finito de percepciones simples pueda pro du-
esdliscípulos.
Hee querido
cir una percepcion compuesta, sino lo qu e es
cer
á los lectores este egemplo para ha-
aún mas imposible, concebir de qué. manera
uso que se ha hecho
Tomo IX,
E 66 Ciencia de la legislacion. 67
de este importante precepto en el ensayo que
ácia las otras, esto es, de la atraccion ó gra-
se ha dado del modo con que se deberia dar
vitacion universal ; tal es la de la impene-
á los discípulos la idea de la ciencia geomé-
trabilidad , de la qual nace la mútua accion
trica. No hemos intentado mostrar en la
de los cuerpos ; las del espacio, del tiempo y
realidad ni el origen ni la esencia de la ex-
movimiento; las relativas á nuestras observa-
tension, sino que nos hemos limitado á ma-
dones sobre el modo con que el alma conci-
nifestarles la necesidad que han tenido los
be, ó es afectada ; tales son en la moral y
hombres de considerar la extension simple-
en la política las ideas de los afectos primi-
mente como figurada , de considerarla por
tivos comunes á todos los hombres, y tales
decirlo así como aislada, esto es, como se-
son muchas otras ideas semejantes á éstas
parada de los cuerpos á los quales pertenece
que son todas nociones clarísimas y eviden-
y de sus otras propiedades sensibles, y las ul-
tísimas por sí mismas ; mas son tales, que si
teriores abstracciones é hipótesis que se han
el maestro no se sirve de ellas en las cien- cias , en las quales sirven de principios del
visto precisados hacer para llegar á descubrir
modo que todos los hombres las conciben ; si
las propiedades particulares de esta propiedad
quiere sumergirse en las cuestiones metafísi-
general de los cuerpos que se llama exten-
cas relativas á ellas ; ti en vez de limitarse á
sion. Les hemos manifestado la debilidad del
analizar guando es necesario la generador:
hombre , y no su locura ; la lentitud y la cor-
de estas ideas, indicando la sucesion progre-
tedad de sus pasos en el descubrimiento de
siva de las operaciones intelectuales que las
las verdades que puede comprender, y no su
producen, quiere hacer vanos esfuerzos pa-
arrogancia en investigar las que son y serán
ra reducirlas á nociones menos comunes y
siempre inaccesibles á su inteligencia. En fin,
mas arcanas, no hará sino ob
hemos procurado precaver la obscuridad, la
scurecerlas y
hacerlas perder aquella evidencia que es nece-
ilusion , las dudas y el orgullo, y no promo-
saria para el uso que se debe hacer de ellas.
ver y favorecer todos estos males.
Abandonemos, pues, las vanas investiga-
Lo que hemos dicho relativamente á 1.a
ciones y las cuestiones i ndisolubles, especial-
extension , se verifica en los primeros princi-
m ente en la instruccion de la juventud que,
píos de todas las ciencias. Tal , por egemPl°/ nu n ca r aess j?dreirimcais21130.dsodcalagrau.e Choanbslidam
es la idea de la tendencia recíproca que tienen
eroésrnocsoilnol:
las partes de la materia, á moverse las unas
E a
68 Ciencia de la legislado%
69
puntos desde donde se debe partir, y no como obstáculos que deben vencerse. Persuadámo-
hería en el primer caso en lugar de la defi-
nos que el progreso de la ciencia no consisteOv
nicion, y en el segundo no se pone lo que
en hacer retroceder estos puntos, sino en pa-
se debería poner antes de la definicion. Este
sar de los términos á que se ha llegado par-
es el primer mal.
tiendo de ellos. Consolémonos con la idea
Muchas veces se pretende conseguir de
agradable de que todo lo que es incom-
la definicion lo que no puede darnos, y
prensible al hombre, le sería inútil concebir-
llevados de este error proscribimos las de-
lo; y en vez de disminuir con las sutilezas y
finiciones que deberian preferirse , y pre-
los sofismas el número demasiado pequeño
ferimos las que deberían proscribirse. Se-
de nuestros conocimientos ciertos y claros,
gundo mal.
procurémos con el método opuesto facilitar
Muchas veces se pretende conseguir con
á los jóvenes el modo de adquirirlos y dispo-
las definiciones en todas las ciencias, lo que
nerlos á multiplicar el número de ellos.
no puede conseguirse sino solo en algunas.
Tercer mal.
El sabio maestro lo podrá conseguir sino
Muchas veces es la definicion viciosa por
confunde jamás el rigor exácto con el imagi-
exceso, y otras por defecto. Quarto mal.
nario; el primero ayuda tanto á la inteligen
Finalmente , muchas veces se peca por
cia y al descubrimiento de la verdad como•
demasiado definir, y otras por poco definir.
dalla el segundo. Ei primero es el de N eVi-
Quinto mal.
tan , y el segundo es de Escoto.
¿Qué debe hacer el maestro sabio? Evi-
111. Hemos dicho que en todas las cien-
tar igualmen t
cias se empieza definiendo, y que la primera
e todos estos males. La expli-
cacion de estas pocas reflexiones mostrará su
definicion será la de la misma ciencia. Hemos
importancia.
indicado nuestras ideas sobre esta primera de-
Hemos dicho que muchas veces se define fi nicion. Ahora expondrémos las relativas á las
guando no se puede definir, ó guando no se
demás definiciones.
debe empezar por la definicion, ó no se hace
En todas las ciencias se define , pero mu-
uso en el primer caso de lo que se deheria en
chas veces se define guando no se puede de-
lu
d
i
e la definicion
finir, ó guando no se debe empezar por la
lugar
, y en el segundo de
que
'
se deberla
definicion p y no se. hace uso de lo que se de-
la poner antes de la defini-
10. Expliqué
clon
mos esta primera reflexion. ecefia 70 Ciencia de id legislacion. 71
Poco antes hemos observado los lírnites
cesivas y combinadas del entendimiento, como
que no se pueden traspasar en el uso de al-
la idea que significamos por la palabra gene-
gunos principios, y aquí veremos dentro de
ral de sensacion , la de la existencia, la del sér
qué límites debemos contenernos en el uso
que es la mayor de nuestras abstracciones, porque es la mas general de nuestras ideas,
de las definiciones. Para definir es necesa-
y otras muchas de esta naturaleza que yo
rio descomponer y enumerar las ideas sim-
llamo abstractas y simples , pero indirectas
ples que se comprenden en una idea com- puesta.
porque no nos vienen directamente de los
sentidos.
Así las ideas simples son los últimos lí-
Finalmente otras reconocen como las
mites de las definiciones, y los últimos ele-
segundas su remoto origen de los sentidos,
mentos en los quales deben resolverse; luego
se forman como ellas por operaciones del en-
las ideas simples no se pueden definir. Esta
tendimiento sucesivas y combinadas, mas des-
consecuencia no necesita de examen. ¿Mas
pues se hacen en cierto modo sensibles por
de qué manera se deberá hacer conocer y de-
los medios que los hombres han imaginado.
terminar el sentido de las palabras que las
Tales son, por egemplo, en la geometría las
significan? ¿De qué medio nos serviremos en
ideas de la línea recta y de la superficie pla-
este caso en vez de las definiciones? Esto es
na ( i) que reconocen en los sentidos su origen
lo que debemos examinar.
primero y remoto, como es la percepcion de
Si todas las ideas simples y abstractas son
los objetos corpóreos que de aquí se han for-
indefinibles , no todas las ideas abstractas y
mado con sucesivas y combinadas operacio-
simples son de la misma naturaleza. Algunas
nes del entendimiento , las abstracciones y
las adquirimos inmediatamente por los se n
las hipótesis geométricas de las quales he
-tidos , como la de un color particular, la del
hablado, y despues se han hecho de nue-
calor y del frio , y otras muchas de esta na-
vo en cierta manera sensibles por medio de
turaleza que yo llamo abstractas y simples/
la figura que los hombres han imaginado.
pero directas, porque nos vienen directamente
de los sentidos.
( I ) Para evitar la equivocacion, advierto que
Otras no nos vienen de los sentidos sino
la se ncillez de las dos ideas de que se habla , es
remotamente, y las adquirimos, ó por mejor
propia no de la idea ex p licada con la palabra lí-
decir, las formamos por las operaciones su- 7 2Ciencia de la legislacion.
73
Para distinguir esta tercera especie de ideas
Para hacer conocer, por egemplo, la idea
simples de las de la primera y segunda espe-
que significa la palabra rojo, no hay otro me-
cie, yo las llamo ideas abstractas y simples,
dio que presentar á la vista este color des-
pero indirectas y figuradas.
pues de haber pronunciado el nombre. Este
Por poco, pues, que se reflexione sobre
medio es el único que hay ; de manera que
la diferencia de estas tres especies diver-
el que está privado de este sentido, jamás po-
sas de ideas simples, se conocerá que si son
drá formar una idea clara del significado de
igualmente indefinibles porque son igualmente
esta palabra. Sabemos el hecho del ciego que
simples, no por esta razon el medio de que
el mismo Lock refiere, el qual despues de ha-
debemos servirnos en vez de la definicion pa-
ber meditado mucho tiempo , y oido leer mu-
ra hacer conocer el significado de las pala-
cho sobre la materia de los objetos visibles,
bras que las expresa , puede ser el mismo. Lo
comparó el color de escarlata con el sonido de
que es oportuno para las primeras no lo será
una trompeta.
Pero todo el mundo vé que este medio
para las segundas, y lo que es suficiente para
único y eficaz, guando se trata de ideas abs-
las segundas no bastará para las últimas. Por
tractas y simples, pero directas, no se podria,
tanto será necesario servirnos de tres medios 1
emplear quando se trata de ideas abstractas
diversos , igualmente adaptados á la diversa
y simples, pero indirectas. Todo el mundo vé
naturaleza de estas tres especies diversas de
que en éstas es necesario servirse de otro me-
ideas.
dió para conseguir el mismo fin. Mas ¿quál
En la primera especie de estas ideas, esto
es este medio ? No hay sino uno, el análisis
es, en las abstractas y simples, pero direc-
de la generacion de aquella tal idea , ó bien.
tas, el medio único es el que Lock nos proPo
de las sucesivas operaciones del entendimien-
-ne. Pronunciar la palabra que significa la idea,
to, con las quales hemos llegado á formarla.
y despues excitar la sensacion que le es pro-
Este es un medio singular y sublime que si
pia, para hacer conocer de este modo la idea
se hubiera conocido y usado de él en todos
cuyo nombre ya se ha aprendido.
tiempos,
as oinsoiglli,t)ts per o
hubiera los
errante la filoso-
fml etantos
s espacios de las qui-
nen, sino con la palabra recta; no de la idea ex-
,
confundido la ciencia de las pala-
presada con la palabra superficie, sino con la ps
bras con la de los hechos. Esta verdad se con- playll2.
-iabra
74 Ciencia de la legislacíon. 75
cebirá mas claramente con un egemplo de
sefiará de este modo la idea que la pala-
estas análisis que presentaré mas adelante.
bra recta debe excitar (i).
Finalmente, ¿ de qué medios nos serviré-
Mas se dirá: segun esto ¿debe proscribir-
mos para la tercera especie de ideas abstrac-
se de los elementos de la geometría la defini- tas y simples, pero indirectas y figuradas?
cion que se dá de la línea recta ? A esta pre-
No es necesario discurrir mucho para cono-
gunta responderé que no. Esta definicion, y
cerlo, es el segundo medio combinado con el
qualquiera otra que se podrá imaginar, jamás
primero. Analizar la generacion de la idea
será á propósito para hacer conocer la idea
o bien la progresiva sucesion de las opera-
que esta palabra recta significa, porque es
ciones intelectuales, con las quales se ha
idea simplicísima y por consiguiente indefi-
formado, y presentar despues á los sen-
nible. La definicion que se dá, lejos de ha-
tidos la figura que los hombres han in-
cerla conocer , supone ya la nocion primitiva
ventado para hacerla visible en cierto
en el espíritu (2). Para hacer conocer la idea
modo.
abstracta y simple pero indirecta y figurada
Para hacer, por egemplo, conocer la idea
que se significa con la palabra recta , no hay
que en la geometría se explica con la P a
otro medio sino el que he propuesto para las
-labra recta, se hará primero el análisis de las
ideas de esta especie.. Á pesar de esto, no se
operaciones intelectuales, con las quales se ha llegado á formar la idea de las tres di-
mensiones de la extension geométrica. Dis-
(t) Que me perdonen los geómetras si me
sirvo de la palabra
tinguida de este modo la idea de la longitud, figura hablando de la línea.
La novedad de las ideas permite la novedad de
de la latitud, y de la profundidad , se mos-
las ex presiones; y la universalidad de mis ideas,
trará la formacion de la idea de líne a , 1s
hacia aquí necesario el uso de este derecho.
qual es definible porque se compone de las
(a) Que se reflexione por qué razon conce-
dos ideas simples de extension y de dimensi014
birnos s úbitamente la definicion que se dá de la
puesto que la longitud es una dimensi"
línea recta diciendo que es la mas corta que se
la extension. Premisa la generacion de la idea,
puede tirar de un punto á otro, y se verá que
de línea', y su definicion; para proceder a
ésta no puede depender sino de la nocion primi-
, lo
tiva que t
idea de la línea recta, se presentará a en.
enemos de la linea recta. Supongamos
efectivamente que no la tuviéramos, de
sentidos la figura que la representa, Y se
dónde de la Zegislacion. 7 76 Ciencia
del cuerpo es abstracta, y al mismo tiempo
debe proscribir de los elementos de geometría
compuesta de tres ideas simples, es á saber,
la definicion que comunmente se dá por una
de impenetrabilidad, de extension, y de lí-
razon particular que luego diré, guando ex-
mires por todos lados, ó de figura. La idea
p lique la segunda refiexion (1).
del cuerpo geométrico es aun mas abstrac-
Aquí nos vemos precisados á dejar por un
ta , mas tambien es compuesta , como hemos
poco de tiempo suspensa la curiosidad de los
dicho, de dos ideas simples , es á saber,
lectores por no faltar al órden que nos hemos
de extension , y de límites por todos la-
propuesto. Entretanto sigamos el hilo de nues-
dos ó de figura. Si recorremos de este mo-
tras ideas, y no dejemos de poner en una
do las varias ideas abstractas que reflexio-
materia tan dificil, tan complicada, y aun tan
nando y generalizando nos hemos formado,
ignorada por nuestra desgracia, toda la cla-
hallaremos que la mayor parte de ellas son
ridad de que es susceptible , y toda la preci-
compuestas. Luego la mayor parte de las
sion que es compatible con la universalidad
ideas abstractas son definibles; pues entre es-
de nuestro objeto.
tas ideas abstractas compuestas , y por con-
Hemos dicho que toda idea simple es
siguiente definibles, hay muchas que por te-
indefinible y abstracta, pero no toda idea
ner ya súbitamente una considerable progre-
abstracta es simple. La idea , por egemplo,
sion de operaciones intelectuales, no podrían definirse con claridad con ninguna defini- cion , si no precede á ella el análisis de
sabremos que de un punto á otro no hay sino un
su generacion , de la qual deberá usarse , en
solo camino que sea el mas breve ?
vez de la definicion (como hemos visto) en
i No podré'
mos creer que hay muchos todos iguales y r°5
las ideas abstractas, pero simples é indirectas;
breves? Si estamos persuadidos que no hay sino
y que en las ideas abstractas pero compuestas,
uno solo, si suponemos esta verdad como /in'
Y que tienen súbitamente una progresion con-
plícitamonte comprendida en la definicion so"
siderable de operaciones intelectuales, deberia
bredicha., ¿ quál puede ser la causa de esto sino
preceder, como se verá, á la definicion.
la nocion primitiva que tenemos ya de la línea
recta , de la qual esta definicion no es sino una
En el ensayo que hemos dado del modo con
que la
consecuencia ?
se ciencia explicar á los discípulos la idea
de
(1) Lo mismo se debe decir de la definicion
a geométrica, hemos seguido este
de la superficie plana.
Frand.crrs h. Ciencia
73 de la legislacion. 79
método luminoso, del qual solo puede proce•
la substancia que existe independientemente
der la claridad de semejantes nociones. Pero
de la modificacion, de la misma modificacion
infelizmente este método, ó se ignora, 6 no se
que no puede existir sin la substancia. Mas
se usa en las escuelas; y esta es una de las
admitamos lo que no es: supongamos que en
causas principales de la obscuridad, de los
las dos definiciones se explicase evidentemen-
errores que reynan comunmente en las cien-
te esta diferencia, y veamos quál es la nocion
cias, y de la ignorancia en la qual nos halla-
de la substancia, que á pesar de esto podria-
mos (piando creíamos haber concluido nuestra
rnos dar á un jóven que no quisiera limi-
carrera. Para hacer mas evidente esta verdad,
tarse á aprender y re p etir solas las palabras.
me serviré de un egemplo: examinemos la de-
Veamos quál sería la aplicacion que baria
finicion que se dá en las escuelas de la subs-
de esta definicion la primera vez que viera
tancia: veamos quál es el efecto que debe
usada esta voz. Supongamos que él qui-
producir en un hombre esta definicion que no
siese aplicarla á la definicion que estos mis-
haya sido precedida del análisis de que ha-
mos filósofos dán de la materia. La mate-
blamos; y veamos despues quál es el efecto que
ria , dicen , es una substancia extensa é impe-
producirla el método que hemos propuesto. netrable. Este jóven oyendo la palabra subs-
La substancia , dicen algunos filósofos,
tancia dirá, si la substancia es lo que puede
existir por sí ó es lo que existe por sí; otros dicen que es lo en sí esto es , independiente- que existe en sí. La primera de estas defini-
mente de la modificacion, luego podré haces
ciones induce á creer que se habla de la di-
abstraccion de todas las modificaciones suce-
vinidad , ó que la substancia y la di vi
sivamente una despues de otra ; podré imagi-
-nidad son una misma cosa , puesto que so-
nar, que lo que se llama substancia ó sugeto
lo Dios es lo que puede existir por sí. La
de estas modificaciones queda sucesivamente
segunda, si no conduce á la misma equivo ca
despojado de ellas. Así hará primero la abs-
-cion , no dá sin embargo alguna idea disti
n
traccion de la impenetrabilidad , y le quedará
-ta: porque,
qué puede significar el ser es
la extension. Despues abstraerá la e.xte.nsion , y
en
sí, ó existir en sí ? Nadie lo adivinarla si 11°
tonces procurará saber qué cosa es la subs-
supiese que así los que usan la primer a del'
tancia de la materia. Consultará los libros , y
no
nicion , como los que se sirven de la segunda'
hallará sino la definicion de la substancie.
y de la
pretenden explicar con ella la diferencia de
m ateria. Consultará el maestro ; éste 8o Ciencia de lalegislacion.
8 1
si se ha instruido de la misma manera,
veo otras, observo lo que hay de comun en
quiere proceder de buena fé , le deberá con-
todas ellas , esto es, las ‘ hojas de un mismo
fesar que despues de este examen, no sabrá
color y de una misma naturaleza, el fruto
encontrar en la substancia mas que un nom-
de un mismo . color( -y :de una misma figu-
bre vano que nada significa (I).
ra , &c. Por 'medio de 'esta refiexion formo
Mas ¿acaso esto es así? ¿Por ventura esta
primeramente la idea general de encina, en
substancia es una palabra vana, y sin sentido,
la qual empieza ya á ¡haber una pequeña
que deberia proscribirse no solamente del
abstraccion puesto que he prescindido de
lenguage de las ciencias, sino aun de la so-
todo lo que había de particular en cada
ciedad? ¿Pero cómo pudo inventarse una pa-
una de las encinas , y solo atiendo á lo
labra que no fuese destinada para algun uso,
que hay en ellas de comun para hacer •un
que no significase alguna idea, ó por mejor
ser ideal que no se puede hallar fuera de
mf ,
decir que no fuese precedida de una idea que
porque en la naturaleza no se halla una
teniendo necesidad de algun signo particular
encina general, sino tal y tal encina parti-
cular. ¿Quál es, pues, la causa que ha pro-
para ser explicada , fué causa que se in-
ducido esta idea general de
ventase esta palabra? ¿Por qué en vez de encina? Las re-
flexiones que he hecho sobre lo que había
deducir del precedente exámen que la pala-
comun en las diversas encinas que se han
bra substancia no contiene ninguna idea, no
presentado• á mis sentidos. ¿Qué contiene de
deducimos mas bien que la definicion qu e se
p rivativo esta idea ? La abstraccion ó la subs-
dá de ella hace perder y confundir su verda de
t raccion de lo que hay de particular en cada
-ra nocion, y que el mismo efecto producirla
encina. ¿Qué contiene de positivo? Su se-
qualquiera otra definicion que se diera guando
mejanza, ó bien su qualidad comun. ¿Quál
no la precediese el análisis de la generacion de
es, pues, la idea que significa la palabra en-
esta idea, 6 bien del modo con que se ha lle-
gado á formar ? Sirvámonos de este medio; ha*
mosos filósofos del siglo precisamente por este
ex
gamos preceder este análisis á la definicion,
ámen, esto es, de la aplicacion de la definicion
verémos la diferencia del resultado.
materia,
que se dá de la substancia, á la que se dá de la
Veo por egemplo una encina, después
a penas me
haya deducido esta consecuencia que
ar reveria á Suponerla
alguna e
en un joven de
r flexion 'o en un
(r) ¿Quién creería que uno de los mas 14.: Tomo,
maestro mal instruido 82 Ciencia de k legislacion.
83
cina? La nocion de esta semejanza, 6 bien
Con la misma operacion del espíritu for-
de esta qualidad comun.
maré la idea de planta mas abstracta que
Dado este primer paso en los espacios de
la de árbol , y la idea de vejetable mas abs-
las abstracciones, doy el segundo. Comparo
tracta que la de planta. En cada una de las
la encina con un álamo blanco, con un oli-
ideas se contendrá siempre la semejanza 6
vo, &c. y de la semejanza ó bien de la qua-
la concurrencia de la qualidad comun que se
lidad comun que percibo entre aquélla y és-
percibe entre la encina y los objetos, con los
tos , esto es, de tener raices, un tronco, ra-
quales la he comparado; mas esta semejanza
mos, hojas, &c. me formo la idea mas gene-
será siempre mas pequeña, y el número de
ral del árbol. Esta idea es mas abstracta que la qualidad comun será siempre menor, á me-
la primera, porque la abstraccion, ó sea la
dida que la abstraccion será mas grande, es-
substraccion de lo que hay de particular en
to es, á medida que la idea será mas general,
la encina, en el álamo y el olivo, 8m. es
y las palabras de planta y de vejetable ex-
mucho mayor de lo que era en la prime-
plicarán las nociones de esta semejanza pro-
ra idea general de la encina la substrac-
gresivamente mas pequeña, ó de esta quali-
clon de lo que hay de particular en las diver-
dad comun progresivamente menor.
sas encinas. Así la idea de árbol contendrá
Continúo mis reflexiones, y comparo la
de privativo todo lo que hay de particular en
encina con una piedra, con un mármol, con
diferentes árboles de diversas especies , y no
un animal; en una palabra, con qualquier
contendrá de positivo sino su semejanza 6
otro cuerpo. Exámino lo que hay de comun
su qualidad comun. Luego la palabra ár-
entre estos objetos, y advierto que sea qual
bol explica la nocion de esta segunda Y
se fuere el cuerpo con que la comparo,
mas pequeña semejanza, ó de estas qualíd a
por mas considerable é indefinida que sea
-des comunes y en menor número.
su diferencia, siempre se le asemejará por
tres q ualidades comunes que tiene con todos
los cuerpos, es á saber, porque es como los
pero de buena fé? Los que han leido las ol-ras
del filósofo de quien hablamos, conocerán la ver-
demás cuerpos impenetrable, extenso, y limi-
dad de esta asercion , y me elogiarán porque (%a•
tado por todos lados, ó figurado.
Ilo un nombre tan respetable en una cornparaci0a
Con esta refiexion formo la idea general
cuero
_cue
de
tan humillante.
mas abstracta que todas las otras
F 2 8 4 Ciencia de la legislacicn.
85
que he formado primero, porque la substrac- del arte la hallo tambien impenetrable, ex-
cion de lo que hay de particular en cada
tensa y figurada.
cuerpo, es mucho mas inmenso, y la seme-
Hago las mismas operaciones sobre los
janza está limitada á las tres qualidades
demás cuerpos, y su resultado siem p re es el
cadas. La idea, pues; de cuerpo contendrá de
mismo.
privativo todo lo que distingue un cuerpo de
Reflexiono sobre este resultado constan-
otro, ó todas las qualidades particulares de
te, y el efecto de esta reflexion la idea que
los cuerpos, y no contendrá de positivo sino
formo de la union de algunas qualidades,
su semejanza general 6 las tres- qualidades
sin la qual no puedo pensar que haya exis-
comunes indicadas ; y la palabra cuerpo no
tencia corporal; esta union concibo que existe
significará sino la nocion de esta pequeñísi-
al mismo tiempo que el cuerpo, y que no pue-
ma pero generalísima semejanza, ó estas tres
de separarse, ni destruirse , ni disolverse por
qualidades comunes.
ninguna alteración ó mutacion que tenga.
No pudiendo ya comparar la encina con
Busco una palabra que pueda significar las
otro cuerpo con quien pueda tener menos
ideas de esta union, y prefiero á todas las que
semejanza, me detengo en esta abstraccion
me ocurren la de substancia, como mas cor-
y vuelvo al objeto particular del qual he
respondiente á la idea que me he formado,
partido. Tomo una segur, corto la encina,
puesto que veo que esta union subsiste á pesar
hágola pasar por todas las alteraciones que
de todas las mutaciones y alteraciones que
el arte 6 la ciencia pueden 'Obrar -en este
pueda sufrir un cuerpo; y por la misma razon,
cuerpo , y veo desaparecer las varias qualida-
llamo modos á todas las otras qualidades
des- que le daban mayor ó menor semejanza
como las que concibo propias del actual modo
particular con los diversos objetos que la- he de existir un cuerpo, puesto que le veo sepa-
comparado , mas que persevera siempre aqu e
rarse, perderse, alterarse, 6 ser substituido
-lla por la qual conserva constantemente una
por otro , segun que el cuerpo recibe diver-
semejanza general con todos los cuerpos. La
so modo de sér , esto es, diversa modifi-
observo reducida á carbon , y: la hallo impe
cacion.
e-netrable, extensa y figurada la observo r
Despues de haber formado esta idea , y á cenizas, y la hallo lo mismo: la o b-ducida
haberle dado este nombre, ex:iendo despues el
y
-servo reducida á .vapores,_
con el socorro
uso á todos los séres en los quales hallo 86 Ciencia de la legislación. 87
creo hallar una union semejante de qualida.,
constituye segun nuestro modo de pensar la des que concibo existentes con el sér indiso-
de la materia: deduciría que qual- substancia
lubles, indestructibles, inseparables, sin la
quiera que sea la modificacion que pueda su-
destruccion total del mismo sér, y enteramen-
frir la materia, esta union que hemos dicho
te independientes de su modificacion; y de-
que es la substancia, subsistirá siempre, esto
fino la substancia , segun su idea mas gene- es, subsistirá segun nuestro modo de conce-
ral: union de qualidades que concibo subsistir
bir hasta que sea aniquilada la materia; y en el sér independientemente de sus modifi-
que así como la substancia del cuerpo, esto caciones.
es , la union de las tres qualidades de las
No quiero hacer la apología de esta defi-
quales liemos hablado, es á saber, de la im-
nicion , ni exáminar si determina con mas
penetrabilidad, de la extension y de los lími-
precision la idea que debe contener la pala-
tes de todos lados, ó la figura, no podria
bra substancia; solo digo, que con esta defi-
concebirse ni destruida ni separada por qual-
nicion precedida del análisis que hemos he-
quiera modificacion 6 mutacion que pueda su-
cho, no quedará expuesto el jóven á los erro-
frir el cuerpo : así la substancia de la mate-
res á que esta misma definicion podria in-
ria ó la union solamente de dos de estas qua-
ducirle sino precediera esta análisis: que las
lidades , es á saber , de la extension y de la
dos definiciones de las quales
impenetrabilidad, no puede concebirse ni se- se ha hablado,
á pesar de su obscuridad é
parable ni destructible por qualquier modi-
imperfeccion, no
pocirian tampoco conducirlo á aquellos erro-
ficacion ó mutacion que pueda sufrir la ma-
res si fueran precedidas de la misma análisis:
teria, como efectivamente no la hallamos, ni
que despues de estas definiciones, precedidas
separada ni destruida, guando observamos la
del análisis, aplicando el jóven la idea de la
materia convertida en cuerpo.
substancia á la definicion de la materia, es
Digo finalmente que tanto con la anti-
una substancia extensa é
gua, como con la nueva definicion, siendo impenetrable, no con-
sideraría la extension y la impenetrabilidad
precedidas de esta análisis , no podria estar
como dos modificaciones de esta substancia:
expuesto el alumno al peligro , del qual no
que en lugar de hacer abstraccion de la una
han sabido librarse los filósofos que se creían
y de la otra consideraría la
mas de union de la
spreocupados; al peligro, digo, de rea- ex-
lizar
- tension y de la impenetrabilidad como la que
esta abstraccion, y de tomar esta subs- 88 Ciencia de la legidacion. 89
tanda por una realidad oculta del sér : mas
En las ideas abstractas , pero compuestas,
conocería qüe-no es otra cosa sino un concep-
y por consiguiente definibles , se debe usar
to puramente metafísico , dependiente de
de la definicion ; pero guando la idea ha su-
nuestro modo de ver y concebir , y de las
frido una progresion considerable de opera-
reflexiones que hemos hecho sobre los séres
ciones intelectuales, entonces es necesario ha-
reales que las han exigido. Estos serian los
cer preceder á la definicion el análisis de su ge-
efectos de esta luminosa análisis, que deberia
neracion, 6 de las operaciones progresivas del
frecuentemente preceder á la difinicion de las
entendimiento con las quales se ha formado.
ideas abstractas y compuestas , y por. consi-
Pasemos á la segunda refiexion.
guiente definibles.
Fiemos dicho que muchas veces se preten-
Reasumamos todo lo que hemos dicho
de conseguir de la definicion lo que no nos
sobre esta primera refiexion , y determinémos
puede dar, y con este error se proscriben de-
en pocas palabras el resultado.
finiciones que deberian ser preferidas , y se
En las ideas abstractas , pero simples , no
prefieren las que deberían ser proscritas. Ilus-
se puede ni se debe definir.
trétnás esta segunda refiexion.
En las ideas abstractas y simples , pero
Toda regla tiene sus excepciones. Hay
dírectas , es necesario servirse del medio que
casos en los quales se debe definir, aun guan-
propone Lock , pronunciar la palabra que
do no se puede definir; mas en estos casos
significa la idea, y excitar la sensacion que le
no se debe pretender conseguir de la defini- es propia.
cion lo que podriamos exigir de ella guando
En las ideas abstractas y simples , pero
se tratase de definir lo que es definible.
indirectas, es necesario en lugar de la defi-
La idea por egemplo de la línea recta,
nicion servirse del análisis de su generacion.
como hemos dicho , es una idea simplicísi-
ma (1),
En las ideas abstractas y simples , pero
y por consiguiente indefinible; mas
indirectas y figuradas, es necesario en lugar de la definicion servirse primero del análi-
sis de su generacion; y presentar despues á
(i) Repito aquí lo que poco antes he he-
los sentidos las figuras imaginadas po r los
cho advertir en una nota. La idea simple de la
hombres, con las qualés se han hecho en
goal
al
h ablamos, es aquella, que se expresa con
palabra
-guna manera de nuevo sensibles.
t ecta. 90Ciencia de la legislacion. 9'
á pesar de esto se define en geometría la línea
poner para partir de él á la inteligencia de
recta , y se debe definir la línea mas breve que
los demás principios , que no son de la mis- se puede tirar de un punto á otro; porque para
ma naturaleza, el mérito de la definicion que
conocer las propiedades de esta línea es nece-
expresa este principio no debe apreciarse
sario partir de un principio, y este principio
por la conexion que tiene con la idea que con
es la nocion que se dá en la definicion de su
relacion á ella debe ser necesariamente imper-
propiedad mas sencilla y mas perceptible á
fecta, sino por la que tiene con el principio
primera vista.
que debe expresar ; de manera que no debe
Esta definicion es imperfecta si se consi-
proscribirse sino quando no exprese clara-
dera relativamente á la idea , porque en efec-
mente el principio del qual se habla. Si lo
to no comprende la nocion primitiva , la su-
expresa claramente, el maestro filósofo no de-
pone como hemos visto y no la produce (1);
be proscribir la definicion como imperfecta,
expresa antes una propiedad de esta línea
sino que debe reconocer y tolerar la necesidad
que la verdadera nocion de ella, que no pue-
de la imperfeecion , y no empeñarse en subs-
de comunicarse á los que
tituirle otra, la qual por aspirar á una perfec-
no la tienen sino
cion imposible, probablemente sería inútil pa-
por el medio que hemos propuesto. M as es
ra el fin particular para que se emplea ; y que
perfectísima si se considera relativamente al uso para el qual está destinada , y por esta
á pesar de la imposibilidad de difinir, ó por
razon necesaria (2).
mejor decir, de definir perfectamente , se de- bió para esto recurrir á la expresada defini-
Así en todos aquellos casos en los quales
hay un principio tan inmediato y eviden te
cion. Pasemos á la tercera refiexIon.
que -mente inherente á la idea indefinible , se
Hemos dicho que muchas veces se preten-
puede percibir á primera vista por el espíritu
de conseguir de la definicion en todas las
ci
con tal que se exprese , y que se debe preso"
encias lo que no se puede conseguir de ella,
sino solamente en alguna ciencia. Este error
(i) Donde se ha hablado de las ideas abst:.ac•
producid
er o edxá
ucmi deon otros
q que s em suicghuoes. , es el objeto tus y simples pero indirectas y figuradas . Vea°
(d
(l e
iu hbraev
tambien la nota que explica esta proposicion•
Sabemos la distincion que se hace en las
(2) Se sábe en efecto que los gedmetr2sque
i
han querido mudar, han caido en muchos nci)n-
escuelas entre la definicion del nombre y de
la cosa. s a , e ,
venientes.
ti.os que quando se trata de la de la legislctcion.
93 92Ciencia
definicion de U. cosa se pretende que la defi-
y que se define, es el sér hipotético, mas no lo
es la extension. Explica la esencia de la pri-
nicion explique la naturaleza de la cosa defi•
mera definiéndola , porque definiendo el cír-
vida. En qué casos esta pretension es racio-
culo y el quadro determina lo que constituye
nal, y'en qué otros es una fuente fecundisi-
la figura del círculo ó quadrado. Mas si se
rea de errores ? Tv'éamoslo.
atiende al sér abstracto y no hipotético quiero
Quando el geómetra dice el círculo es
'
decir, á la extension que termina estas figuras, una figura en la qual todos los puntos que se
se reconocerá la imposibilidad de concebir, y pueden imaginar en la circunferencia , están
por consiguiente de explicar con alguna de- igualmente distantes del centro ; guando dice
el quadrado
finicion su esencia. es una figura de quatro lados, cu-
Así luego que se sale de la region de los yos ángulos y lados son iguales, &c. no solo
séres enteramente hipotéticos , la defini-
determinan la idea que se ha formado del
cion ya no puede explicar la naturaleza de la
círculo y del quadro que quiere expresar con
cosa definida. Un breve examen sobre la de-
cada palabra de estas, sino que explica al
finicion del cuerpo bastará para convencer-
mismo tiempo la naturaleza ó la esencia de
nos de esta verdad. Quando el filósofo dice:
estas figuras. Mas por qué? Porque el círcu- el cuerpo es un sér extenso , impenetrable y
lo y el quadro , &c. considerados como fig u figurado, ¿qué otra cosa hace, pregunto, si-
-ras son séres enteramente hipotéticos que el
no enumerar las sensaciones mas universales
hombre ha criado , ó por mejor decir ha ima-
y mas constantes que todos los séres corpó-
ginado á su arbitrio , y por consiguiente sil
reos han excitado en él? Si determina con es-
esencia está en la misma idea aue hemos for-
ta difinicion la idea que se ha formado del
mado de ellos.
cuerpo, y lo que constituye el cuerpo relati-
He dicho considerados como figuras, p or-
v
cuaemrpeno te ó lo
ánosotros , ¿se dice acaso por esto
q ue si se consideran corno porciones del es-
lo que efectivamente constituye el mismo
pacio terminado por estas figuras, la esencia
loo?mismo, explica qudi
de este espacio ó de esta extension segura
es la esencia dgelecueesrp
-mente no puede explicarse en la definiciori,
I.a i mpenetrabilidad , la extension y la E-
porque cornb poco antes hemos probado, es-
gura ¿qué otra cosa son en realidad sin9
ta esencia no la puede concebir ni el idiota
zelaciaries que hemos percibido entre los ct.ler.-
ni el geómetra. La figura que ha imaginad°
.15\\ralacisco8ecela de ¡a legislacíon. 95
94 Ciencia
nos ha costado á nosotros tantas meditaciones
pos y nosotros? Con un sentido de mas 6 de
y tanto trabajo para descubrir la diferencia
menos, la idea del cuerpo sería mas 6 menos
inmensa que hay entre lo que el hombre sabe,
compuesta á medida que las relaciones que he.
mos percibido serian mas ó menos numerosas.
y lo que crée saber?
Pasémos á la quarta reflexion. En ésta
¿Pero la esencia del cuerpo habria variado
hemos dicho que muchas veces la definicion
por esto?
es viciosa por exceso, y otras por defecto. Ex-
Quando decimos el cuerpo es un sér ex-
pliquémos esto con la mayor brevedad. tenso, impenetrable , y figurado, no decimos se•
Hemos dicho que para definir es necesario
gun esto lo que es el cuerpo en sí mismo,
descomponer y enumerar las ideas simples que
sino lo que es relativamente á nosotros. ¿Pues
se contienen en una idea compuesta. Que se
quién podrá decir que el conocer la relacion
combine esto con el principio general de la
que hay entre una cosa y otra, sea lo mismo
precision, que excluye todo lo que es super-
que conocer la naturaleza ó esencia de las
fluo , lo que principalmente debe observarse
mismas ? Por lo qual en todas las ciencias en
en las definiciones; y se verá que las ideas
las quales no se trata de ideas que tienen por
simples que entran en una definicion deben
objeto séres enteramente hipotéticos , las defi-
ser tan distintas entre sí, que no se pueda
niciones no pueden explicar la naturaleza 6 la
suprimir una sin hacer la definicion incom-
esencia de la cosa que se define, sino sim- pleta, ó lo que es lo mismo, sin exponer la
plemente determinan las relaciones esenciales
cosa que se define á quedar confundida corz
que se perciben entre la cosa que se define Y
otra muy diferente. De aquí se sigue que una
nosotros.
definicion puede ser viciosa ,6 por exceso 6 por
¿Quántas quimeras y errores ha produ-
defecto. Lo será por exceso guando se haga
cido la ignorancia de este principio? P or e!
entrar en ella inútilmente una idea simple que
contrario, el maestro que hiciera uso d e él,
se supone ya indicada por otra; 6 guando se
siempre que hallase semejantes definiciones,
ta
haga entrar una idea que la definicion no
quánta luz daria á sus instrucciones? ¿quán
debe contener, sino que debe ser consecuen-
á sus ideas ? ¿ quántas preocupacio-:
cia de ella. Puede ser viciosa por defecto,
nes precavería ? ¿quánto tiempo ahorraría .a
guando se omite una idea simple que entra
sus discípulos, manifestándoles desde los pry
en la composicion y ninguna de las indicadas
meros pasos que dán en- las ciencias lo que 96 Ciencia de la legislacion. 97
supone, ni podria ser consecuencia de la defl-
fa imposibilidad de definir las ideas simples,
nicion , ó guando se hace entrar una idea com-
aquí solo afiadirémos que sin embargo de esta
puesta que aun no ha sido definida, y que
imposibilidad evidente, quizás no hay una es-
por consiguiente en este caso deberia tambien
cuela ni un solo maestro que en esta parte ha-
descomponerse (t). El sabio maestro conser-
ya abandonado enteramente la autoridad esco-
vará un justo medio entre estos dos extremos,
lástica, la qual á pesar del descrédito en que
evitando igualmente el exceso y el defecto.
ha caído, influye aun mas de lo que se crée,
Se apartará igualmente de los otros dos ex-
y seguirá quizá mucho tiempo influyendo so
tremos que hemos indicado en la última re-
bre el destino del espíritu humano. No se ha
fiexion.
dejado de definir guando no se podia ni se de-
Hemos dicho en esta reflexion que mu-
bía definir (1). Esto es lo que yo entiendo por
chas veces se peca por demasiado definir,
definir demasiado. ?:. Mas qué debe entenderse
y otras por poco. Esta reflexion no es menos
por definir poco?
verdadera que la otra , ni menos universal,
En todas las ciencias, aun en aquellas que
tienen , menos libertad en la
ni menos interesante el evitar los dos extre-
expresion de las
ideas, se han
mos opuestos que condena. El primero ya lo
inventado y se usan frecuente-
mente algunas que en el sentido metafísico que
hemos explicado en la primera reflexion. Ha-
presentan parecen principios poco exáctos, y lo
biendo manifestado en ella la imposibilidad
son efectivamente; pero se deben consideraz como modos breves de explicarse, y tienen
la gran ventaja de expresar en pocas palabras
(s) Segun estos principios que me parecen in'
una idea, para cuyo desarrollo y explicacion
disputables, la definicion que se daría del cuer-
exácta hubieran sido necesarias muchísimas.
po diciendo: que es un sér extenso, impenet ra-
la ble, figurado, compuesto de partes, dotado de
Estas expresiones no deben desterrarse de las f
cie uerza de inercia, movil y quiescible , sería v i -
ncias, porque esta severidad metafísica pro-
ducirla muchos
ciosa por exceso, y la que se diese diciendo Ve
i nconvenientes de los quales es un sér extenso é impenetrable, lo sería porcl e-
fecto. Solamente seria perfecta la que lo definiese
los dos vicios opuestos, en los quales tan frecuen- sér extenso, impenetrable y figurado . E l lee'
te mente se incurre guando se define.
ror debe reflexionar sobre este egernp lo Para
O)
dicho
icho que no se
concebir con claridad Jo que set ha dicho sobre podia y ro,„,
no se debla de la legislacion.
99
99 Ciencia
se de continuo. Nos lo representamos como
no sería ni el mayor ni el único, aunque por
una cadena infinita de la qual no puede exis-
otra parte muy grave , el de no acostum-
tir sino solo un punto á un mismo tiempo; que
brar á la juventud á estas expresiones que han
por una parte está unido con el que ya pa-
adoptado y usado con frecuencia los auto-
só, y por la otra con el que aun no existe.
res que algun dia han de leer. Pero sino de-
¿Pues cómo puede dividirse el espacio por el
ben desterrarse, á. lo menos deberia hacerse
tiempo?
lo que no se hace, ó se hace muy rara vez;
El sabio maestro para evitar la equivoca-
se deberia en la institucion de cada ciencia,
cion ó la obscuridad, antes de usar de esta ex-
antes de hacer uso de estas expresiones, de-
presion, determinará con precision y claridad
finidas, ó hablando con mas exáctitud expli-
el sentido que se le debe dar. Hará ver que
carlas, quiero decir , fijar con precision y cla-
por mas que las partes de la extension abstrac-
ridad la nocion que contienen.
ta, ó del espacio, se supongan permanentes>
En la mecánica, por egemplo, guando se
no obstante esto , se pueden concebir succe-
trata del movimiento uniforme se dice, la
sivas guando corre por ellas un cuerpo que velocidad es igual al espacio dividido por el
se mueve, y que por mas que las partes del tiempo. Esta manera de expresarse tomada en
tiempo parezcan huir de continuo y correr sin
rigor no presenta ninguna idea clara. Una
interrupcion , sin embargo , el espacio cor-
quantidad no puede dividirse sino por otra
rido por un cuerpo que se mueve, fija por de-
quantidad de la misma naturaleza. ¿Pues dón-
cirlo así el movimiento del tiempo, y dá una
de está esta igualdad de la naturaleza en el
especie de consistencia á esta abstraccion li-
espacio y el tiempo? Nosotros concebimos el
gera y fugitiva.
espacio como un todo inmenso, inalterable,
De este modo hará ver como las quan-
sin accion , y suponiendo que todas sus pa r
tidades relativas al espacio y al tiempo ad-
-tes coexisten juntamente en una eterna in-
quieren por medio del movimiento aquella ho-
mobilidad. Por el contrario, todas las partes
mogeneidad que permite dividir la una por
del tiempo parecen anonadarse y reproducir
la otra ; de manera, que guando se dice que la
v elocidad de un cuerpo que se mueve con un
para excluirlos casos indicados en la segunda r?"
mov imiento uniforme es
bili- igual al espacio di-
11exion, en los quales no obstante la imposi vidi do por el tiempo, es lo mismo que decir,
dad de definir, debe definirse.
G 2 10C) Ciencia
es igual al cociente del número de las partes de la legislacion. Ior
de una línea que expresan las partes de un
espacio, que sucesivamente corre el cuerpo
El modo con que segun mi plan debe-.
dividido por el número de las partes de otra
tia en cada ciencia proseguirse y terminar-
línea que expresan las partes sucesivas del
se la instruccion, no produciria menores uti-
tiempo que ha empleado en correrle, pues-
lidades.
to que por medio del movimiento la idea de
IV. Todas las verdades tienen un enlace
la línea se ha hecho igualmente adaptable á
entre sí, y esta cadena interrumpida de con-
la del espacio que á la del tiempo.
tinuo á los ojos de los hombres, se continua
Este es un egemplo de las explicaciones
de tal manera en la suprema inteligencia de
que deberian preceder al uso de algunas ex-
la divinidad, que toda la ciencia divina se re-
presiones, las quales á pesar de su incide-
duce á un principio único é indivisible, del
titud deben respetarse y conservarse en las
qual todas las otras verdades no son sino las
ciencias por las ventajas considerables que
consecuencias mas ó menos remotas.
de ellas resultan, y por el fin para que se han
Si pudiéramos conocer todas las verdades,
inventado, aunque pueden producir equivo-
podríamos descubrir esta cadena y llegar á
caciones ó una obscuridad perniciosa, (piando
este principio. Entonces todas las ciencias
dependerian de un solo principio, y estos
en la institucion de las diversas ciencias á
que pertenecen no se procura fijar el sentido
principios de las diversas ciencias no serian
preciso que se les debe dar. Por esta razon he
otra cosa sino las consecuencias mas inmedia-
querido indicar la omision de esta diligencia
tas de aquel principio único é indivisible, en
en casi todas las escuelas, diciendo que los
el qual esrarian todas comprendidas. Enton-
que pecan por definir demasiado, pecan al
ces la sabiduría del hombre sería tan exten-
mismo tiempo por definir poco.
sa como la de la divinidad, y no habria otra
d
Estas son las diversas especies de males
iferencia entre la inteligencia del Criador y
que un sabio maestro debe igualmente evi-
la de la criatura, sino que aquélla colocada
tar, y voy á proponer la multitud de bie-
en este punto de vista vería en una sola per-
c
nes que se seguirian si se substituyese al
epcion todas las cosas de este principio, mien-
antiguo moda de definir el nuevo que he pro
tras que el hombre tendria necesidad de cor-
terlas una despues de otra para tener un
-puest9,
conoc imiento particular.
Mas el. hombre está. tan léjos de poder de la legislacion.
103
102 Ciencia
en la qual sin poder ver la conexion que une
descubrir y conocer todas las verdades, como'
la una série con la otra, sin embargo pode-
lo está de poder llegar á la sabiduría divina.
mos ver lo que une las verdades comprendi-
Pues si el hombre no puede conocer todas
das en la misma série, son los fragmentos
las verdades, no solamente no puede conocer
que conocemos de cada una de aquellas ra-
aquella cadena que las une todas, mas la
mificaciones. El conocimiento del primer ani-
porcion de las verdades que ignora le impide
llo de cada uno de estos fragmentos, ó de
tambien ver el enlace ó conexion de las que
los principios de los quales procede la série
conoce, pues este enlace y esta conexion es-
de verdades de aquella ciencia , constituye
tá de continuo interrumpida por aquellas ver-
el conocimiento de la metafísica de aquella
dades intermedias que deberian formar la
ciencia.
union y que le son desconocidas. Por una
Esta metafísica que ha guiado ó debido
consecuencia de esta misma ignorancia, no
guiar á los inventores, sin la qual la ciencia
solamente no puede ver el enlace de todas
no es sino una coleccion de casos , y el que
las verdades que pertenecen á las diversas
la profesa no es mas que un casuista; esta
ciencias, sino que ni aun puede ,7er el de
metafísica, digo yo, debe ser el principal
las que pertenecen á una sola ciencia. Por es-
objeto de toda institucion. El arte del maes-
ta razon hasta ahora no hay ninguna ciencia
tro debe consistir en manifestar á los discípu-
que haya reducido todos sus principios á un
los, á medida que se internan en la ciencia,
solo principio, y las que se han perfeccio na
aquellas diversas series de verdades que suce-
-do mas son las que tienen menor número de
sivamente se encuentran en ella, haciéndoles
principios.
ver el vínculo que las une , y el principio co-
La sabiduría del hombre se limita, si
mun del qual dependen, como cada una de
puedo explicarme con este símil, á un corto
aquellas proposiciones que anuncia una de
número de pequeños y separados fragment°5
aquellas verdades, no es, por decirlo así, si-
de las varias ramificaciones de aquella incoen'
no la repeticion de la primera concebida en
sa cadena que empieza en aquel principio
diversos términos, y presentada bajo de una
Cínico é iíldivisible que es el primer anill°•
forma diversa para adaptarla á un uso di-
Las diversas ciencias forman las varias ram i
ferente.
é -ficaciones de esta cadena. Aquella corta s
Si en la ciencia hay alguna verdad . aisla-
q
-rie de verdades
ue cada ciencia nos ofrece 104 Ciencia de la legislacion. los
da que no se una con otra, ni como prin-
da, se reputará como el término de la ins-
cipio ni como consecuencia , no se descuidará
truccion , y será como el epílogo de la mis-
de mostrarla á sus discípulos bajo su verdade-
ma ciencia.
ro aspecto.
Instruida de este modo la juventud en la
Finalmente, las que no dependen de una
ciencia, arreglado de este modo el principio,
sola verdad fundamental, sino de la combina-
el progreso y el término de cada una de ellas,
cion de dos ó de muchas de la misma es-
¿quién no vé las utilidades que resultarian
pecie , 6 de dos ó muchas verdades secunda-
así para el progreso de los discípulos como
rias, pero que pertenecen á diversas séries,
para el de las mismas ciencias?
tambien se les mostrarán con la verdadera de-
Despues de la primera leccion , la idea
pendencia que tienen de la indicada combi-
de la ciencia, de su objeto, y la de su uso,
nacion ; y si estas mismas verdades forman el
sería mas clara para los discípulos que lo ha
anillo de otra série de verdades, tendrán tam-
sido para muchos despues de haber concluido
bien un lugar distinguido en esta instruccion el curso entero de la ciencia.
metafísica, y se considerarán como verdades
No se hallarian los principios de la cien-
cia obscurecidos con las vanas investigacio-
fundamentales, pero de un órden inferior á
las primeras.
'nes y cuestiones indisolubles; ni empezaria.n
su estudio con quimeras, hijas de la vanidad
Para dar mayor eficacia á esta importan-
de los hombres, y de su loca curiosidad. Aque-
te instruccion, impondrá á los discípulos la
llos hechos sencillos y reconocidos que la ob-
obligacion de presentarle disertaciones bre-
ves, pero fundadas, en las quales despues
servacion manifiesta á todos los hombres , y
de
haber recibido las instrucciones sobre la c
que se conciben por una especie de instinto,
o
-nexion y el principio de una de estas séries
Pero que nadie puede concebir de diversa ma-
de verdades, manifestarán haber concebido lo
nera que los otros porque no puede subir mas
uno y lo otro por un discurso escrito que ser-
alto que ellos, y por consiguiente ni se pue-
virá no solamente para que estén atentos,
den explicar ni poner en duda, se usarian si-
e no tambien para_ egercitarlos en el arte de
n la enseñanza, y los discípulos los mira-
ordenar sus ideas y escribir con claridad y
rían como puntos en donde empiezan y de-
b
precision. Finalmente , esta instruccion meta-
en empezar las ciencias, y no como arcanos
física que acompañará de continuo á la cien-
que se deben indagar. o6 Ciencia de la legislacion.
107
La luz que el nuevo método producida en
aquella extension y perfeccion de que es sus-
todas las ciencias, desterraria la obscuri-
dad, las preocupaciones, y los errores que
ceptible.
Con esta guia delante de los ojos no se
proceden del método de definir que acabamos
dejarian seducir del número inmenso de vo-
de impugnar. Se usaria de las palabras para
lúmenes que se han escrito sobre cada cien-
expresar las ideas, y no para tener lugar de
cia, y no desfallecerian en medio de esta
ellas. Los hechos y no los dichos , las verda-
aparente fecundidad. Conocerian el verdade-
des y no las quimeras, constituirán la ciencia
ro estado de los progresos que se han hecho
de nuestros discípulos. La evidencia acompa-
en cada ciencia, y en vez de comenzar por
fiada y seguiria en este camino dificil, así los
donde empezaron sus predecesores, comen-
primeros como los ulteriores y últimos pasos.
zarian por donde éllos acabaron ; emplearian
Finalmente, el conocimiento de las ver-
en dilatar y extender los límites de la cien-
dades fundamentales de cada 'ciencia que se
cia el tiempo que la institucion actual obliga
ensefia; esta verdadera y sublime metafísica
á gastar en buscarlos ; y despues de albura
desconocida á la mayor parte de los que es-
tiempo que se hubiese usado un método tan
tudian, y que no estada oculta á ninguno de
favorable á la invencion de todas las ciencias,
nuestros discípulos, ;qué progresos no prepa-
y por todas las naciones, los hombres par-
rarla para la juventud y para las mismas
tiendo de los mismos puntos y concurriendo
ciencias? Conociendo los vacíos que separan
á diversos objetos de las ciencias con las mis-
las diversas séries de verdades comprendidas
mas direcciones , Ilegarian quizás á descubrir
en la misma ciencia, y las verdades funda-
y conocer todas aquellas verdades de que es
mentales de las quales proceden; conocie n
capaz el espíritu humano.
-do aquellos principios sobre los quales no se
Dejando al tiempo y á la posteridad el
puede subir, y distinguiendo por consiguiera'
juzgar si estas esperanzas son bien fundadas,
te lo que el hombre no sabe ni puede sa-
co ntentémonos por ahora de haber seguido
ber, de lo que no sabe pero puede saber, tan'"
en el órden progresivo de las instrucciones
bien conocerian la imperfeccion de la misma
el plan que la naturaleza ha indicado para el
ciencia, diltin patirian la que es necesaria de
egercicio progresivo de las facultades inte-
la que . se puede remediar, y conocerian el
lectuales del hombre , contentémonos de ha-
punto de donde se debe partir para darle
ber correspondido en el plan entero de esta de la legislacion. 109 To3 Ciencia
y dirigirla no deberian seguramente ser omi- tidos en este plan de educacion pública. No
educacion científica al doble destino de Ios
permitiendo la naturaleza de su destino la
discípulos del colegio para quienes lo hemos
conibinacion de las funciones políticas y mi-
propuesto; contentémonos finalmente de ha-
litares, se puede suprimir una parte conside-
ber hecho ver como combinándose la educa-
rable de los estudios que se han propuesto en
cion del magistrado y del guerrero, se po-
el capítulo anterior para el colegio de los
drían ver aquellos tiempos felices en los qua-
magistrados y de los guerreros; exige otros
les el campo, el senado, y el foro, veían de
que hubieran sido inútiles para aquellas cla-
continuo reunidos en la misma persona los
ses, y en otros es preciso hacer algunas mo-
talentos y las virtudes que exigian sus fun-
dificaciones.
ciones diversas.
En las primeras tres épocas de la educa-
Creo haber dicho poco, siendo así que
cion no se deberia proponer otra diferencia
mis lectores quizás rae acusarán de haberme
sino la de substituir los egercicios militares
e ,:tendido demasiado sobre este objeto. Los
de marina á los de tierra , y la de enseñar la
siguientes capítulos seguramente no darán lu-
maniobra en los viages que pasada la prime-
gar á esta queja, porque podré de continuo
ra época se deberian hacer una vez cada año
remitir el lector á lo que en éste dejo dicho
.por los discípulos de este colegio. En estos
y explicado.
viages, repartiéndose los discípulos de ma-
El capítulo en el qual se hablará de los
nera que los de una misma época estuviesen
colegios de las bellas artes, es el único que
reunidos en la misma embatcacion, se podría,
exigirá un exámen algo dilatado. Empezaré-
fácilmente evitar la interrupcion de las otras
mos por el colegio de marina.
i nstrucciones, puesto que los maestros po- drian estar repartidos con el mismo Orden en
CAPÍTULO XXVI.
diversas naves.
En la quarta época, las ciencias geomé- Del colegio de marina.
tricas y físicas que se han propuesto, no de-
b erian recibir otra modificacion sino la que
dependería de la aplicacion de estas ciencias
Quando la 'situacion de un país y los in-
á la teoría náutica. La instruccion de la tác-
tereses de un pueblo exigen una marina mi-
litar, los que están destinados para mandarla Ira Ciencia de la legislacion. 111
tica de tierra deberia conmutarse en la tácti-
cas y pequeñas diferencias que in,licarémos
ca naval, y los principios complicados de la
entre la educacion científica de una clase tan
con.struccion deberian substituirse á los es-
preciosa al Estado, y la de la clase de que
tudios civiles y políticos que hemos propuesto
tratamos en el capítulo XXV. Conocerá que
en el capítulo precedente.
en las instrucciones de la primera época (I) no
Si una parte de las sobredichas instruc-
se debe proponer ninguna mutacion ; que en
ciones parece que no tienen una relacion in-
la de la segunda no hay mas que adaptar un
mediata y directa con el destino de los discí-
poco mas estrechamente los conocimientos
pulos de este colegio, no se puede dudar que
históricos y geográficos (a) al uso del comer-
tienen la indirecta y muy importante.
cio; que en la de la tercera no debe haber
Cultivarian su entendimiento haciendo un
ninguna diferencia (3); y que en la de la
uso tan racional de sus facultades, y los ha-
guarra bastaria substituir las varias teorías
Tia capaces de prestar en varias ocasiones ser-
del comercio (4), y el mecanismo de esta
vicios importantísimos á la patria; adquiri-
ciencia ó la práctica de ella á las instruccio-
rian luces con las quales podrian algun dia
nes militares, para conseguir el plan mas com-
aumentar los progresos de la ciencia náutica;
pleto de educacion científica para este cole-
finalmente les presentarian tantos objetos ea
gio de que hablamos. Conocerá qué multitud
que ocupar su espíritu que de esta manera
de utilidades podria sacar un comerciante de
se librarian del ócio, del fastidio , y de sus fu-
las varias instrucciones comprendidas en este
nestas consecuencias , á que están particul ar
plan, la extension que podria dar á sus ideas,
-mente expuestos los marinos.
la perfeccion que podrian recibir las artes
CAPITULO XXVII.
(1) Esta es aquélla en la qual no se usa si-
no la facultad de Del colegio de los comerciantes.
percibir.
(a) Quando se usa de la facultad de la me-
moria.
El
(3)
Quando se excita la facultad de la ima-
que está en el caso de conocer qué cosa
ginacion. es, ó por mejor decir, qué debe ser un co-
(4)
Quando se egercita la facultad de ra-
merciante, no estará sorprendido de las P o-
ciocinar. I2 Ciencia de la legislacion. 1 1 3
mecánicas que en gran parte dependen del co.
dos principales , en las que hemos dividido
mercio , y principalmente la agricultura que el
todo el pueblo, y que como hemos demostra-
negociante deberia saber , la qual como aqué-
do es el de la naturaleza , es igualmente opor-
llas recibe de la física sus principios mas lu-
tuno para la instruccion del magistrado, del
minosos; que por este medio sus especulacio-
militar , del comerciante y del médico.
nes serian mas fecundas, mas vastas, menos
Las varias diferencias que exigen la di-
arriesgadas y dudosas; que las pérdidas que se
versidad de sus destinos no alteran en nada
atribuyen á la casualidad , siendo comunmen- ni el órden del edificio , ni el plan sobre el
te efectos de la ignorancia , serian mucho me-
qual debe ser levantado , ni el método con
nos frecuentes ; que su vida sería mucho mas
que debe construirse. Fieles á lo que hemos
feliz , dividiendo su tiempo entre las ocupa-
prometido con la intencion de evitar qual-
ciones activas del comercio y la tranquila cul-
quiera repeticion inútil , suponiendo que el
tura de las ciencias. El que haya leido el so-
lector tendrá siempre á la vista lo que pro-
bredicho capítulo, y sepa lo que debe ser un
pusimos y explicamos por extenso en el ca-
negociante , convendrá conmigo en la opor-
pítulo. XXIV, donde hicimos la primera y
tunidad de este plan de instruccion , de la uti-
la mas difusa aplicacion de este plan para la
lidad que produciría, y del abuso que haria
educacion científica de la primera y de la mas
del tiempo y de la paciencia si me empeñase
importante de estas clases secundarias, como
en una explicacion mas extensa.
es la que está comprehendida en el colegio
de los m agistrados y de los militares, la ex-
CAPÍTULO XXVIII.
posicion de las diferencias que pide la diver-
sidad de los destinos de la clase de la
blamos
que ha- Del colegio de los médicos.
ahora , la podrémos egecutar con
mayor f la
acilidad y brevedad. Las instruccio-
nes que hemos propuesto para el colegio de Hallada la verdad , su uso es de una aplica' .
ma
qu gistrados y de los militares en la pri-
dl
cion fácil y universal. El plan sobre el quai
pri-
mera,en la s
las
egunda, y en la tercera época,
nos hemos propuesto levantar el sistema de la
dependen del mejor uso que se
puede
educacion científica de las diversas clases s e
h
di
acer de las tres facultades del entc-n-
-cundarias que componen la segunda de 115
Tonto, y Tomo
pertenecen mas á la institucion
1i ciencia 114 de la legislacion. Y r
de todos los hombres que á Ios destinos pat.
ra época se deberia exigir alguna cosa mas.
ticulares de los discípulos de aquella clase.,
Así como la facultad de la imaginacion
estas instrucciones , digo yo , deberian incul-
está
destinada á combinar y componer las ideas,
carse y prescribiese en este colegio corno en
ó las imágenes y las representaciones de los
el primero. Sin añadir mas que las lecciones
séres reales , adquiridas por las percepciones
anatómicas , las quales formando un objeto
y retenidas por la memoria ( I ), así en esta
importantísimo de la institucion médica, de-
época en vez de una individual descripcion
berian emprenderse desde el quarto ario de la
de las varias partes del cuerpo humano ,
primera época, y continuarse hasta el mismo
se
deberia pedir al discípulo la descripcion
de la quarta época , en la qual podria substi- del
todo que se compone de estas partes, con lo
tuirse á este estudio el de una buena filoso-
qual Ilegarla al término de esta ciencia, y se
fía. El sabio maestro no se limitará á solo la
dispondría para la inteligencia mas clara de
anatomía del cuerpo humano, sino que bus-
la fisiologia , para la qual debe servir la ana-
cará en la de los otros animales todos los so-
tomía corno de criada, y que exigiendo el co-
corros que un conocimiento claro y exácto de
nocimiento de una buena física , el estudio
la primera hacen ó necesarios ó útiles.
de ésta debe necesariamente reservarse para
Como el primer ario de esta ínstruc-
la quarta época , en la qual se hace uso de la
clon anatómica perteneceria , como hemos
facultad de raciocinar.
dicho , á la primera época , en la qual sola-
En esta quarta época todas las instruc-
mente debe usarse la facultad de percibir, así
ciones propuestas para el primer colegio (a)
en este año el discípulo no deberia hacer
que no son relativas ni al arte de la guerra
otra cosa sino observar las secciones anatóm i
ni á la economía pública, ni :á la política ni
-cas sin ninguna otra obligacion. En los arios
á la legislacion (3), deber ian ser comunes al
siguientes, en que segun nuestro plan, se Po-
uno y al otro colegio , y á las relativas á estos
ne en uso la segunda facultad que es la de la
memoria , se le obligarla á dar razon á arbi-
trio del maestro de los nombres diferentes
1 1) Véase el capítulo XXIV.
de las diversas partes sólidas del cuerpo hu-
a) Véase el mismo capítulo.
mano que en aquel estudio se observan,
3)
No deberian aprender sino aquella parte
de sus particulares descripciones. En la rerce"
de las leyes patrias que es necesaria para el go-
II 2 I 16 Ciencia de la legislacian.
1 17
objetos deberian substituirse en las instruc-
del célebre Buffon, que entre las leyes, á las
ciones médicas.
quales están sometidas las moléculas orgánicas
La fisiologia debería ser uno de los obje-
y los cuerpos organizados, debe haber algunas
tos principales de la institucion médica , y
que son esencialmente diferentes de las que
esta parte importante de la física deberia ser
arreglan la materia puramente móvil, y quies-
en este colegio, por decirlo así , el fin de cible ó inerte. El querer, pues, explicar la
todas las otras. Esta ciencia que tiene por ob-
economía animal , con solo las leyes mecáni-
jeto la economía animal, y el uso de las di-
cas, debe necesariamente hacer caer en gra-
versas partes que la anatomía nos hace ob-
vísimos errores , como ha sucedido á aquellos
servar en los cuerpos; que considera en qué
médicos que se han empeñado obstinadamen-
consiste la vida, la salud , y los efectos de
te en esto.
ella; que precedida del conocimiento de las
Mas no debe confundirse el abuso de la
leyes mecánicas, y del que tiene por objeto
mecánica en la fisiologia con el verdadero
los fenómenos de la organizacion, que aún es
uso de ella. Si el primero ha ocasionado tan-
mas importante, y acompañada de una jui-
tos falsos sistemas y tantos errores, ¿quán-
ciosa aplicacion de entrambos ..conocimie n
tas verdades luminosas é importantes ha he-
-tos, puede producir muchas veces la eviden-
•cho descubrir el segundo, y quántas otras se
cia en el exámen de aquellas operaciones. que
hubieran descubierto si se hubiera imitado á
en vano ha procurado la naturaleza .oculta.r-
aquel ilustre italiano, que fué el primero que
las á los ojos de los hombres ;..1a.
aplicó la mecánica á la fisiologia, y mostró
como se ha dicho, deberia ser uno: de, 195
el verdadero uso que debe hacerse de la pri-
objetos mas importantes de la institucion
mera de estas ciencias en la segunda?
médica.
El docto é infatigable Borelli , este inge-
Parece evidente por los escritos luminosos
nio sublime y creador, este observador geó-
metra , nos hace ver bastantemente que el fi-
siólogo debe usar de la mecánica para esti-
bierno de los ciudadanos particulares, y que tiene
y los nia-
mar y determinar los hechos, y no para adi-
una relacion inmediata con su destinol
v
gistrados particulares de educacion de su colegie>
inarlos; para asegurarse en quanto sea posi-
deberian instruirles en este ramo como se bacs
ble de lo que se obra en los cuerpos animados,
en las otras clases.
y no para pronosticar lo que se debe obrar. 118 Ciencia de la legislacion. 1 19
En vez, por egemplo, de usar de aquella
de la misma ley estimó que un hombre que
ley mecánica que hace consistir el mayor efec-
sostiene sobre sus espaldas un peso de cien-
to del prolongamiento de la punta de la par-
to veinte libras, la suma de las fuerzas que
te de la palanca , y de la brevedad de ella
la naturaleza egerce en los músculos exten-
de la parte de la resistencia; en vez, digo yo,
sores de la espalda, y en los cartílagos de las
de servirse de esta ley para adivinar la eco-
vertebras , será equivalente á 25585 libras,
nomía que la naturaleza debe observar en la
y que la fuerza de solos los músculos no se-
posicion de aquellas palancas con las qua-
rá inferior á 6404 (1). Con el uso finalmente
les se obran los movimientos de los anima-
de la misma ley llegó á estimar y demostrar,
les , observó la posicion de esta palanca,
que un hombre emplea para saltar una fuer-
vid que la naturaleza lejos de buscar la ex-
za 2 9 0o veces mas grande que la del peso de
tension abreviaba las puntas de la parte de
su cuerpo (2).
la palanca y las prolongaba de parte de
Esta breve digresion , pero esencial al ob-
la resistencia , aplicó á esta posicion aquella
jeto que tratamos, espero que bastará para
ley, y con ella aplicada á estos hechos, lle-
indicar el uso que propongo que se haga de
gó á estimar, determinar y demostrar la can-
la mecánica en la instruccion fisiológica, y
tidad de la fuerza que la naturaleza emplea
• el abuso que se ha hecho muchas veces de
en estos diversos movimientos , y quanto ex-
ella. Explicada esta idea continuémos la ex-
cede esta fuerza la resistencia.
posicion del curso progresivo de la ciencia
Observando, por egempio, que los mús-
Médica.
culos que conservan en una situacion horizon-
Á la fisiologia que considera el cuerpo
tal el codo y la mano , guando sostienen el
humano en estado de sanidad, debla seguir-
mayor peso. posible, se entrornenten en la
se, como se hace efectivamente en las institu.
tuberosidad del hueso del codo á una dis"
ciones médicas de los modernos, la patologia
rancia del centro de la articulacion cerca de
que considera el cuerpo del hombre en el es-
veinte veces menor del que está léjos, sos
tado de enfermedad y de desórden.
-tenido por la mano, deduce: que para s°s"
Siguiendo el principio que tantas veces
tener estos músculos un peso de veinte Y ocho libras, egercian una fuerza equivale n
(r) Proposicion 6r.
-te á quinientas setenta libras. Con el uso
(2) Proposicion r7É. ""Y•
120
CtenCiét de la legislacion.
T2/
he inculcado (t) de no separar aquellas ins-
comunicarse á . aquellos que se destinan á
trucciones que deben correr juntas, aunque
este importante ministerio. Las pocas reglas,
enteramente profano en los misterios de Es-
á las quales se podria y deberia reducir esta
culapio, me atrevo á condenar el uso de aqué-_
arte, y la aplicac.ion de éstas á los he-
líos que hacen una instruccion separada y di-
dios 6 signos , en los quales la semióttica se
vidida de la Semio'ttica.
ocupa y que deben guiar el juicio del mé-
Si esta parte de la medicina teorética con-
dico, podrian producir considerables ventajas.
sidera los signos generales de la sanidad y
Podrian precaver el abuso que se hace de es-
de la enfermedad, ¿por qué motivo se separa
ta arte, y reducirla á sus límites ; evitar la
de las otros dos, de las quales hemos habla-
prccipitacion en los juicios, disminuir los fre-
do? ;Por qué no se combina la semióttica de la
cuentes errores, y con ellos sus funestas con-
salud con la fisiología, y la semióttica de la
secuencias; impedir que los médicos pronos-
enfermedad con la patología? Por qué divi-
ticasen con facilidad , y libraría á la medicina
dir y apartar aquellas instrucciones, que uni-
y á. los médicos del descrédito á que los expo-
das pedirían menos tiempo y tendrian mayor
ne esta facilidad. En fin , podria dar así á las
claridad ?
deliberaciones de los médicos como á su len-
Otra instruccion se deberia combinar con
guage aquella sabiduría y precaucion que es
éstas, la qual es importantísima para el eger-
tan rara y tan importante en el ministerio de
dejo del arte médica, pero demasiado olvida-
que hablamos; y que si impone poco , y antes
da en la institucion comun, y que hallaria ea
bien desacredita á los ojos de los ignorantes;
la semióttica, de la que se ha hablado, la cir-
es la verdadera piedra de toque, con la que
cunstancia mas oportuna para comunicarse sin
el sabio reconoce á su semejante, y descubre
hacer un estudio separado y distinto. Hablo
la impostura, la ignorancia y la locura.
del arte de conjeturar, el qual por su impe r
Así como la fisiología que trata de la
c
-feccion tiene mayor necesidad de reglas, Y
onstitucion del cuerpo humano en el estado
que por el uso continuo que se debe hacer en
d e sanidad deberia preceder á la patología que
t
el arte médica, tendría la mayor necesidad de
rata de la constitucion del cuerpo humano en
el estado de enfermedad, así la Hi Onea que
considera los medios de conservar la salud,
debe da preceder á la
(r) Véase el citado capítulo XXIV. terapéutica que tra- 122 Ciencia de la legislacion. 123
ta de los de repararla y restablecerla guan-
extension que un médico debe saber, puesto
do se ha perdido.
que el egercicio de ella se ha hecho el minis-
De estas dos últimas partes de la institu-
terio particular de una clase distinta.
cion médica, la penúltima tan cultivada de los
No hablo de aquella instruccion práctica
antiguos porque conocian que el arte médi-
del arte médica que se adquiere con la ins-
ca es mas eficaz para conservar que para resti-
peccion de las curas que hacen los médicos
tuir la salud, y tan olvidada de los modernos
famosos en los lugares públicos confiados á su
porque vén que el vulgo aprecia mucho mas
cuidado y diligencia, porque ésta deberia em-
al médico que les hace creer que ha restitui-
pezar guando el discípulo saliese de la educa-
do la salud al enfermo, que el que efectiva-
cion pública. El legislador deberia limitarse
mente la prolonga y la conserva en un hom-
en estos objetos á fijar con el consejo de los
bre sano; esta parte de la medicina, en la
sabios médicos la duracion de esta instruccion
qual Hipócrates, Galeno y Celso nos han de-
práctica y los hospitales públicos donde de-
jado tantas instrucciones saludables (i), de-
beria recibirse, prohibiendo con penas riguro-
beria ser uno de los principales objetos de la
sas el egercicio de la medicina al que no
educacion científica de este colegio.
haya cumplido el tiempo prescrito por la ley.
La terapéutica, finalmente, terminará co-
" Que se combine lo que hemos dicho en
mo hemos dicho el curso de la institucion
este capítulo con lo que debe servirle de su-
médica. Las instrucciones de la historia natu'
plemento, que es lo que dejamos explicado en
Tal y las experiencias químicas que segun el método que dejamos expuesto en el mismo éste, ore, aquis et locis; el de
capítulo al qual nos hemos remitido en dicta salubri, el de li- quidorunz usa, y su libro
tendrían tanta parte en el plan de la educa- de alimento, y las otras
instrucciones relativas á este objeto, que frecuen-
cion científica, y suministrarian á aquella p ar-
temente se hallan esparcidas en sus obras, nos te de la terapéutica, que tiene por objet o la
hacen ver con onánto cuidado se aplicó este pa- dre farmacia, los mayores auxilios; así como las
de la medicina á la parte mas importante
instrucciones anatómicas los dan á la Parre
de ella.
que se ll a ma cirugía considerada en aquella
Los qua.tro libros de Galeno de san tate tuen- da , y les tres de alimentas, 2,i
el de attenuante
ds ctu
el de
(a) E/ tratado profundo de Hipócrates ex ercitatione , el de consuetudine, de la jegisiacion,
125 124 Ciencia
y así todas las instrucciones médicas propues- el capítulo XXIV, al que nos referimos, no
tas en el capítulo precedente deberían practi-
solamente en todo aquello que es relativo á
carse en los dos colegios.
la disciplina comun á los dos colegios, sino
La teoría particular tiene por objeto las
cambien en lo que se ha dicho sobre el modo
operaciones de las manos, y contiene una lar-
de instruir y de enseriar; y que se juzgue si
ga serie de principios y reglas científicas rela-
el sistema propuesto de educacion científica
tivas al conocimiento del modo y de la nece-
para el colegio de los médicos mereceria ser
sidad de obrar, del carácter de los males que
seguido y adoptado.
exigen la operacion, de las dificultades que
nacen de la estructura de las partes , de su
CAPÍTULO XXIX.
accion, del ayre que las circunda, de las re-
glas que prescriben las causas y los efectos del Del colegio de los cirujanos.
mal, de los remedios que éste exige , del tiempo determinado por las circunstancias
L
y por las leyes de la economía animal y de la
os maestros de cirugía dividen la teoría
experiencia , de los accidentes que pueden
en general y particular. La general es la teo-
turbar la operacion 6 indicar otra, de los mo-
ría médica terminada para el uso de las e n
vimientos de la naturaleza y de su influencia
-fermedades externas. Esta la deben conocer
en la curacion de los medios de hacerla mas
en toda su extension el cirujano y el médico;
fácil, y de los obstáculos causados por el
tiempo, el lugar, y la estaciona y tantos otros
conocimientos de esta naturaleza que deben de salubri diceta, además de sus comentarios sobre
formar una parte esencial de la institucion
los aforismos de Hipócrates relativos á este obje-
quirúrgica.
to; y finalmente, todo el libro primero de re
ver
Si esta teoría particular médica de Celso, es bastante para hacernos
debiera formar
quánro se habían ocupado en la Higinea los 11/e-.
tía estudio separado y distinto del de la leo- -
dicos antiguos que atendian mas al bien de , U general , la institucion quirúrgica pediría
estas m
humanidad que á sus propios intereses, y
,
ucho mas tiempo que la médica, y quizás
muy distan' tes del espíritu de impostur a que e:
/1,0 podría comprenderse en el tiempo destina-
algunos paises ha desacreditado demasia do á est°
" para la educacion en .este plan universal
clase respetable de la suciedad, .Nradaw 13 3 x26 Ciencia de la legislacion. 127
de educacion pública. Pero el sabio maestro
po prescrito por la ley) , es el medio único
combinando la teoría general con la particu-
con que se deberia comunicar á los discípulos
lar, haciéndolas caminar de continuo
ya emancipados el egercicio, la experiencia y á pa-
sos iguales y contemporáneos, sirviéndose de
la práctica aplicacion de la ciencia, de la
los principios de la una para la ilustracion de
qual hasta aquel tiempo no habrian aprendido
la otra, precaverá este inconveniente, y dará
sino la teoría.
al mismo tiempo mayor luz y solidez á sus
instrucciones.
CAPÍTULO XXX.
En esto, pues, debe consistir la diferencia
de la institucion médica y quirúrgica. En todo Del colegio de los farmaceutas,
lo demás la educacion científica de estas dos
clases será la misma. En las instrucciones ana-
Corro rápidamente sobre estos objetos que
tómicas se deberia en este colegio empezar
pasaria con gusto en silencio si el órden de
adiestrando la mano de los discípulos, em-
este plan no me lo impidiese, y procuro tra-
pleándola en las secciones, lo que no sería
tar con la mayor brevedad, no solamente por-
necesario para los discípulos del colegio mé-
que me lo permiten las ideas que dejo expli-
dico. El egercicio práctico del arte no deberia
cadas, sino porque no sin gran temor me
ser sino preparado por este socorro preli
atrevo á poner la mano en la mies agena.
-minar.
Los alumnos de este colegio deberán ser
Una larga inspeccion , una asistencia de
educados de una manera muy diversa, que
muchos arios en los hospitales públicos, don
hoy lo son los que se dedican á la farmacia.
-de las operaciones quirúrgicas son mas fre'
Sumergidos la mayor parte en la mas crasa
cuentes; la costumbre de tener parte en las
ignorancia, privados de toda teoría, apenas
operaciones y en las curas que los profesores
instruidos en la gerga y en el mas grosero
mas célebres hacen, ó de egecutarlás bajo su
mecanismo del arte, no solamente son inca-
inmediata direccion; esta práctica institucion,
paces de añadirle níngun grado de perfecciona
igualmente importante que la primera (que
sino que la desacreditan con los errores mor-
como hemos dicho en los alumnos del colegio
tales en que incurren de continuo, y comu-
de los médicos debería empezar quando se
nican su. descrédito á la medicina que ne-
acaba la educacion . pública, y durar el tico).- de la le g,islacion. r29 128 Ciencia
torio farmacéutico substituido al quiniicO,'
cesariamente debe servirse de su ministerio y
suministrará el mecariisnió del-arte.
resentirse de su ignorancia.
El farrnaceuta instriiidé tre este modo'sé---
Si los individuos de los tres reynos de
rá un sabio que se consaptá•á este arte;1' /a
la naturaleza, y un gran número de produc-
qual llevará las luces'clétifi filósofo, y la pa:-
tos químicos son el objeto del arte farmacéu-
-
sion que inspiran las operaciones de la gni....
tica , las instrucciones de la historia natural
mica combinada con las luces que ha adqtli-
y las experiencias químicas que liemos asig.
rido en esta ciencia, podria lecerlo tí t'l no
nado en las tres épocas primeras de la educa-
solamente al arte que prófesa , sino también
clon científica de los alumnos del primer co-
á todas las otras sobre lás quales tinte tanta
legio, serán tambien para los de éste él-obje-
influencia la química (s).
to mas importante de su institucion. Se dis-
tribuirá, pues, con una sábia economía una
CAPÍTULO XXXI.
parte del tiempo destinado á los otros es- tudios, para dar á éste mayor extension. Pa- De los colegios dé lci:s 'Hilas artes t.-
ra hacerles muy familiares estas nociones , Y ! -
disponerlos por medio de las operaciones
químicas á la práctica de esta arte, su minis-
Los muchos y estrechos vínculos ni1-`31,13.1.P
terio se empleará en hacer las experiencias; Y
nen las bellas artes entre sí ; los dit'?-fort,?.es
el maestro instruyendo su entendimiento, no
objetos dirépertenecen áicarla tina de ellas; los
olvidará de adiestrar sus manos con el eget-
limites estrechos é i nviolaiq0s:--éri qbe me Obli-
cicio, y sus sentidos con la experiencia.
ga á contenerme la natúráleza- de mi obra, son
En la quinta época los estudios geomé-
los motivos que me h-an inducido á preferir
tricos y físicos que hemos propuesto para el
un plan general de institucion para todáWlas
primer colegio, no serán omitidos en éste;
pero á los demás ramos que tienen por objeto
(1) No he hablado ?aque :de'
los destinos particulares de aquellos alumnos,:
la instruccicn
que tiene por objeto la hitengencii de aquella
se substituirán en éste los estudios relativos
gerga que los médicos usan en sus recetas. Este
al inmediato destino de esta clase. La filosofia
lenguage simbólico que cuesta tanto trabajo á los
de la química y la de la farmacia ocupar á en
médicos pata. aprenderlo, y á los farmace.u-
este tiempo su razon, mientras que el labor a- Torno 1,30 Ciencia de la legislacion,
bellas artes á un examen individual de la ins- 1 31
titución particular que se deberia prescribir
razon debe venir á auxiliar estas otras facul-
para cada una de ellas. Dejémos pues á otros
tades para dirigir las operaciones, no son ne- cesarios el cuidado de aplicar estas ideas generales al
muchos esfuerzos para conocer que
uso particular de cada uno de estos colegios,
además de la destreza de la mano que debe
y esforcémonos entretanto en combinarlo de
servir al entendimiento, es tan necesario un
manera que los grandes artistas instruidos en
uso bien arreglado de las facultades intelec-
las diversas artes, lo hallen igualmente adap-
tuales en la institucion del artista como lo es
en la del sabio y del filósofo.
table á la que ellos profesan.
Si para imitar y adornar la naturaleza,
No nos apartemos, pues, del plan que la
n
para conseguir este objeto comun de las be-
aturaleza nos ha indicado, y que hemos se-
llas artes, se necesita observarla bien , hacer
guido fielmente en todas las otras partes de
buena eleccion , presentarla escrupulosamente,
este sistema universal de educacion cientifica,
ap
corregir los defectos, ó lo que es lo mismo,
liquémoslo á la instruccion de los alumnos
que se destinan á las bellas artes, y
reunir las bellezas separadas para formar un
fijémo-
nos en la idea de la i
todo maravilloso ; si la belleza ideal no pue-
nfalibilidad de la gula
que nos hemos p
de ser sino el compuesto de las bellezas reales
ropuesto consultar y seguir.
. Sin hablar de aquellas
que existen en la naturaleza, pero que están
instrucciones ini-
ciales que deben ser comunes á todos los alum-
separadas y divididas ; si las ideas de estas be-
nos de esta segunda clase, y que hemos asig-
llezas esparcidas en la naturaleza no pueden
nado en el año primero y principios del se-
adquirirse sino con las percepciones, no pue-
gundo de la primera época (I); sin hablar
den retenerse sino con la memoria , no pueden
de aquellos egercicios relativos al puro me-
combinarse y componerse sino con la imagi-
canismo de cada arte, y que deberian empe-
nación,; si, finalmente, el ministerio de la
zar con la misma educacion; ocupados úni- ca mente en el examen del mejor uso que se
g as para entenderlo, y que ocasiona tantas
Podría hacer de las facultades
equivocaciones deberia ser abolido. Las re-
intelectua-
les para instruir al artista, veamos como la
de
cetas médicas deberian escribirse con la m a-
percibir que es la primera de que se debe
yor claridad, y sería muy conveniente que se
adoptase el uso de escribirlas en lengua vulgar.
(I) Véase el capítulo as. 1 2 32 Ciencia de la legislado%
usar podria emplearse y dirigirse á este fin.
bien las mas bellas producciones dé la-natura-
El hombre tiene el sentimiento interior de
leza y del arte. Hagamos que antes de apren-
la belleza. Además de las razones que se po-
der los principios de la proporcion, de la sime-
.d.rian traer , y que no es este lugar oportu-
tría, del Orden, de la regularidad y de la uni-
no de exponerlas. (1), bastará para conven-
dad combinada con la variedad de los con-
cernos observar lo que pasa en nosotros quan•
trastes, proporciones, &c. ellos mismos vean,
do vemos algun objeto. Este sentimiento in-
revean y conozcan los efectos. Procurémos que
terior puede estar oprimido,alterado ó destruí.
el que se destina á la música antes de em-
do como los externos, puede ser socorrido y
plear sus oidos ea sentir aquel inmenso agre-
perfeccionado. Puede ser oprimido, ó si pue-
gado de reglas que forman , por decirlo así,
do servirme de esta expresion, entorpecido
la gramática de su arte, y que en la época de
por el no uso; puede ser alterado ó destrui-
que hablamos son molestas , importunas y per-
do por el mal uso ; puede ser perfeccionad o y
niciosas como aquéllas los emplée en sentir
socorrido por un uso sabio y oportuno. En el
y en egecutar aquellas simples pero sublimes
salvage puede estar oprimido y entorpec i
canciones, cuya belleza sacada de la cotnun
-d
; en el artista mal instruido puede estar
fuente de la naturaleza no piden el sentido
alterado y destruido; y en el que recibe una
egereitado del artista, sino que todos las en-
buena institucion seguramente está socorrido
tienden y todos las pueden sentir y compla-
y perfeccionado. Una mala institucion pide
cerse en ellas. Hagamos que sus tiernos órga-
mayor tiempo para producir algunema l que
nos se empléen mucho tiempo en las modula-
no una buena para producir este bien , pues"
ciones sencillas de la melopeya de los antiguos,
lo que cuesta mas resistir á la naturaleza que
antes que en los sonidos compuestos de la ar-
favorecerla.
monía de los modernos. Hagamos, digo, que
Aprovechémonos de esta verdad. Di rija-
el sentido interno de la belleza esté fomen-
mos por este principio el uso de la primera
tado con estos medios y socorros , y no tema-
facultad. llagamos que desde el princip io (1e•
.1a educacion el ojo del escultor, del
llas artes de Francisco María Pagano, nuestro
.recto y del pintor se egerciten en ver, v1
docto y virtuoso conciudadano, donde ha defen-
dido las idea:, platónicas sobre lo bello de las
(i) Véase el ensayo doctísimo sobre 1115: be-
objeciones de algunos famosos modernos. 1 34 Ciencia de la legidacion
135
:nos de no hacer de la facultad de percibir el
físico y político de los lugares; la naturale-
uso mejor que se puede para el destino de
za del gobierno, de la religion y del culto;
nuestros alumnos.
los vestidos, las armas y el modo de comba-
La segunda época no se empleará menos
tir; si el escultor y el pintor deben tener es-
útilmente , guando sin omitir los egercicios
tas nociones no solo para evitar los errores
indicados, antes bien adaptándolos al mayor
en que podrian caer sin estos conocimientos,
desarrollo que en esta edad se debe suponer
y para usar de ellos siempre que lo exija la
en el entendimiento ( t), se hará de la segunda
necesidad, sino para dar á su imaginacion
facultad, esto es, de la memoria, un uso igual-
muchos mas materiales; si el arquitecto debe
mente oportuno del que se ha hecho y se ha
tenerlos para conocer los usos á que estaban
de hacer de la primera.
destinados los monumentos antiguos que se
Si la historia es tan necesaria al artista,
hallan de su arte para poder aprovecharse de
como lo es al filósofo y al poeta; si la igno-
estos modelos con mayor discernimiento , y su-
rancia de ella ha causado imperfecciones en
plir con juicio lo que está defectuoso en ellos;
las obras de los artistas mas hábiles, y les ha
para poder suministrarles en la imitacion que
hecho incurrir en los errores mas groseros; si
se proponen hacer aquellos ornamentos que se
para aspirar á la perfeccion y conservar lo que
deben pedir á las otras artes, y á otros artis-
se llama costumbre, y que forma uno de los
tas, sino que debe saber imaginar y dirigir con
principales méritos de las producciones de las
arreglo á las leyes de la unidad y de la opor-
artes, no solamente es necesario saber los he- tunidad; si estas nociones pueden tambien ser
chos particulares que se quieren representar,
de un gran socorro para el que se destina á la
sino tambien conocer las circunstancias que
música, como que debiendo servir al poeta,
los han precedido y acompañado, los usos Y
debe penetrarse del espíritu del poema , por
costumbres, y la índole de los pueblos y ",de
consiguiente conocer bien los materiales de
los tiempos en que han sucedido; el estado
que se ha servido su imaginacion ; si en la mis-
tila música instrumental no se puede segun la
opinion de un gran maestro (1) criar nada de
(r) Véase en el citado capítulo a4 !a edad
bello, si el artífice no se propone pintar un he-
en que empieza la segunda época de la educa-
do!) científica,
(a) Tartini. 126 Ciencia de la legislacion•
137
cho 6 algun suceso ; y si éste Setía-clemedid
Dispuestas de este modo las cosas, prepa-
único de evitar en la música sinfíniaca. aquella
rados con el uso bien arreglado de la pri-
enfadosa uniformidad, que es tau qornun en
mera y de la segunda facultad todos estos
ellalsi finalmente aun guando esta instruccion
materiales para la imaginacion llegado el
no tuviese manifiestamente y directamente in-
tiempo en que hemos creido que se puede
fluencia sobre el egercicio de. una de estas ar-
hacer uso de esta tercera facultad del enten-
tes, la tendria siempre indirecta y ocultamen-
dimiento sin peligro alguno, veamos cómo pue-
te; lo que no dejarla de ser por esta razon muy
de usarse y dirigirse en los alumnos de este co-
importante, puesto que la imaginacion, esta
legio; veamos con qué medios es necesario ex-
facultad preciosa para todo artista, recibe su
citarla y enfrenarla ; veamos cómo se podria
alimento precioso de la memoria bien acon-
desde esta tercera época empezar á. conocer
dicionada
en sus producciones los efectos de una insti- y robusta las ideas necesarias, ¿qué
mejor uso podrémos hacer de la facultad de
tucion sabia y luminosa.
Empiezo proponiendo la lectura de los
la memoria en la institucion de los alumnos
mejores poetas, como la mas oportuna para
que se destinan á las bellas artes, que em-
comunicar un movimiento necesario á la ima-
plearla en adquirir nociones tan importantes?
ginacion de nuestros jóvenes artistas, y para
Por lo qual, la instruccicn de la historia
indicarles el modo con que se puede hacer
dirigida sobre el plan que hemos indicado en
uso. de los varios materiales que se les han el capítulo XXV de este libro, y enriquecida
suministrado en las dos primeras épocas de
con aquellos conocimientos particulares que
esta institucion, los quales se aumentarán
interesan mas de cerca al artista y al arte,
considerablemente con esta lectura. Me pare-
será el objeto :principal del uso que se hará
ce que los poemas épicos deberian preferirse en esta segunda época de la segunda »cuí- tad (i). La instruccion de las regias primeras
y mas sencillas que sean indispensables en ca-
clones, creo que se deberian representar estos ob-
da unade estas artes para poder empezar en la
jetos en estampas, lo que ahorraria mucho tiempo
segunda época á hacer uso de la imagininacion
á los maestros y á los alumnos el fastidio de largas
Y p
de los alumnos, formará el otro objeto.
enosas descripciones, interesaria su curiosidad.
Y la i nclinacion comun que tienen todos los jó-
venes
(i) Para adquirir mas fácilmente estas no-
á las efigies, v facilitaria la inteligencia 138 de la legislacion. T 39 Ciencia
Por los mismos motivos , y por otro aun á los demás. Primeramente porque las gran-
mas fuerte, quisiera que á la lectura de los
des y fuertes pasiones que son el objeto de
poemas relativos de los tiempos de la barbarie
estos poemas, son mas fáciles de expresar por el
se uniese la de los poetas bárbaros. Si en este
artista que no las tiernas y pequefias. En
estado de la sociedad, las grandes diferencias
segundo lugar porque siendo estos poemas
de los objetos, así físicos como morales que
susceptibles de imágenes mas grandes y su-
ocultan las pequefias diferencias, y las hacen
blimes , son capaces de comunicar aquel ca-
menos interesantes ; la inconstancia de las
rácter de grandeza que tanto se desea en las
observaciones que necesita del tiempo y del
producciones de las artes. En tercer lugar,
Ocio
p
civil para relevarlas ; la pobreza de la
orque los poemas épicos , versándose ordi-
lengua que las debe expresar , y otras varias
nariamente sobre los sucesos heróycos de los
concausas físicas, morales y políticas, no per-
pueblos, esto es, de aquellos períodos de bar-
miten á los hombres de sentir, buscar y ex-
barie en que los hombres estando aun ved-
presar las pequeñas modificaciones que son
nos á la independencia natural , y no habien-
necesarias para la perfeccion de lo bello , y
do tomado la máscara de la servidumbre ci-
que por consiguiente deben necesariamente
vil, manifiestan aquella prodigiosa diversidad
faltar en las producciones de su imaginacion;
y oposicion de caractéres que no se conoce
los grandes y vastos espectáculos de la natura-
sino en la independencia, y se pierde en la
leza en comparacion de esto, son mas bien
sujecion civil, pueden con este medio, digo
sentidos por ellos , y por consiguiente mejor
suministrar á la imaginacion de nuestros
transmitidos en sus poesías, que por todas
alumnos un gran número de objetos oportu-
partes respiran lo maravilloso y sublime con
nos de imitacion , la qual siempre es mas fá-
aquel estro heróyco y patético vivo que las
cil en los caractéres marcados y opuestos, que
acompaña. En las sociedades cultas por el en los indecisos y quasi semejantes.
contrario, infinitas concausas físicas , morales
Y políticas preservan al artista del defecto que
y el recuerdo de dichos objetos. Una estampa,
hemos hablado ; pero otras tantas de la mis-
por egemplo , que representase el vestido de Un
m a naturaleza lo alejan de aquella sublimi-
Espartano y sus armas, &c. sería mas útil que
dad y grandeza que campea en la poesía de
las descripciones minuciosas para dar una idea
los bárbaros, y que pueden ellos adquirir con
clara y distinta de este objeto. de la legisiacion.
141 1 40 Ciencia
hemos precavido en gran parte con muchos
tanta utilidad. Pues si el mérito de la insti-
socorros que hemos suministrado al senti-
tucion consiste en aprovecharse igualmente
miento interior de lo bello , y con el número
de las circunstancias favorables, que en pre-
considerable de materiales que hemos pre-
caver las contrarias y suplir las defectuosas,
parado á la imaginacion de nuestros alumnos.
las propuestas lecturas corresponderán admi-
Sus imágenes y sus producciones rara vez se
rablemente á este objeto. Es necesario enri-
resentirán , y quizás nunca de este vicio que
quecer y engrandecer la imaginacion de los
se ha precavido con tantos medios; mas se
artistas jóvenes antes de pensar en afinarla.
resentirán frecuentemente de otros defectos,
Las circunstancias que la conducen á la finu-
-que importa muchísimo corregir con tiempo
ra existen en las sociedades cultas, y se pre-
.antes que se conviertan en costumbre. La di-.
sentan por sí mismas; mas las que la condu-
•ligencia del maestrojamás será demasiada en
cen á la grandeza y á la fecundidad , es ne-
-esta 4)11111,-1:puesto que vale mucho mas para
cesario buscarlas en otra parte y suministrár-
-formar .el:gusto la observacion de una be-
selas.
lleza ,. ó la censura de un defecto , que
Suministrados, pues, estos socorros consi-
mil instrucciones abstractas de reglas y de
derables á la imaginacion de nuestros jóve-
principios.
nes artistas , el maestro pondrá su mayor es-
Así corno el uso de la imaginacion es el
mero en dirigirla bien en sus producciones, y en
objete • principal de la institucion en esta épo-
corregir sus imperfecciones y sus abusos. Les
ca, al para adiestrar quanto sea posible esta
dejará elegir á su arbitrio el asunto, y 00 se
-facultad en el ministerio para que está desti-
anticipará á su imaginacion sobre el plan de
nada, el maestro despues de haber hecho co-
la egecucion , la favorecerá y socorrerá siem-
nocer al discípulo los defectos de su produc-
pre que el plan de ella lo admita; la corregí'
cion, no deberá guando mas sino una sola
rá guando incurra en defectos, y la conten-
vez permitirle que vuelva á hacer la misma
drá solamente guando caiga en falso, q ue es
cosa, para evitar que la imaginacion, ocupa-
guando combina y compone los objeto s que,
da demasiado tiempo en el mismo objeto, no
son de su naturaleza incompatibles. Este tilo
pierda en la monotonía de los mismos objetos
que depende de la corrupcion del gusto, Y
los frutos de - aquella energía que podría con-
del defecto y escasez de las ideas que la ifna
seguir de la frecuente variacion de sus tra-
gina.cion debe combinar y compone r , Ya lo de la legisla cion. 142 Ciencia
143
Estas instrucciones se reducirán á enseñar
bajos. No se debe pretender desde el princi-
aquellas reglas teoréticas del arte que no con-
pio la perfeccion ; basta indicar los de-
venia enseñar antes de este tiempo, porque
fectos , y hacer conocer cómo se deberian
no convenía hacer uso de la facultad de ra-
evitar.
ciocinar (r).
Esta indulgencia que es necesaria en esta
En algunas de las bellas artes se condu-
época , no se deberá tener en los últimos
cirán tambien á dar las nociones de aquellas
años de la institucion. Entonces exigiremos
ciencias cuyo conocimiento es necesario para
la perfeccion que por ahora nos contenta-
el egercicio de ellas. He dicho en algunas de
mos con indicarla, y las repetidas correc-
las bellas artes, porque esto no debe hacerse
ciones y renovaciones de un mismo traba-
en todas. He dicho que deben enseñarse aque-
jo que podrian impedir los progresos de una
llas ciencias que son necesarias para el eger-
imaginacion que aun no estará bastante eger-
cicio de las artes, porque alguna ciencia pue-
citada; entónces no hará sino darle un im-
de tener una estrecha relacion con alguna de
pulso mas para la exactitud, y la per-
las bellas artes , puede tambien ser la base de
feccion.
sus principios, y esto no obstante la nocion En la quarta época el uso de la quarta
de ella puede no ser necesaria al egercicio facultad no excluirá el de la tercera ; egerci-
del; arte. Las teorías matemáticas , por egem-
tando la facultad de raciocinar, no dejare-
plo , tienen una relacion tan estrecha con las
mos en la inaccion la de la imaginacion.
de la música que se puede decir que son el
Uniremos los egercicios indicados á aque.
fundamento ó la base; y esto no obstante se
Has instrucciones que piden el uso de la quar-
puede ser excelente maestro de música, ig- ta facultad , y que por consiguiente debian
norando aun la difinicion del punto y de la
reservarse para esta quarta época , en la que
línea. Pero esto no puede decirse del arqui-
suponemos la facultad de raciocinar en aquel
tecto. Una parte considerable de las teorías
grado de desarrollo que nos permite usar de
ella sin peligro (1).
(1) En el curso de esta instruccion, y en los
ah. os que la siguen hasta el término de la educa-
lion , los alumnos del colegio de la arquitectura (1) Véale en el capitulo XXV el año en que
todos los dias serán conducidos á los lugares don-
debe empezar esta quarta época Ciencia
144 de la legislacion. 145
matemáticas es tan necesaria al egercicio de
extensa podria producir un gran mal. Podria
su arte , que sin su socorro, el arquitecto in-
cultivar la razon en perjuicio de la imagina-
cierto en sus operaciones se verá precisa-
cion , la qual debe ser para el artista la mas
do á cada instante á detenerse ó caer en
preciosa de todas las facultades del entendi- el error.
miento, y la mas cultivada en su educacion.
Sin la teoría de la óptica, el pintor esta-
La otra especie de instrucciones que he-
ria frecuentemente expuesto á los mismos re,
mos reservado para esta guarra época, y que
ligros. Sin el conocimiento de la anatomía
deberían seguir á las que hemos propuesto, se
externa del cuerpo humano, el escultor S el
reducirían á los principios generales del
pintor no podrán jamás dal.xocta la verdad á buen gusto, que por tantos medios hemos procura-
sus obras, é incurrirán en muchos errores; y
do inspirar á nuestros alumnos , y que re-
por mas que esta ciencia , que está fundada
cibirla el último impulso de las importantes
únicamente sobre las observaciones, podria
instrucciones que vamos á proponer.
enseñarse tambien en las épocas precedentes
La razon , cuyo ministerio principal con-
como lo hemos propuesto en la institucion de
siste en dirigir las otras facultades del enten-
los médicos y cirujanos , sin embargo pa-
dimiento, debe Cambien ser egercitada por el
ra los artistas la reservamos á esta quar-.
artista; para este fin debe dirigir su imagina-
ta época porque puede hacer mas .
cron, precaver, y corregir los errores; debe
su conocimiento el largo egercicio del di-.
darle medios para arreglar el examen de sus
pro
bujo.
ducciones, y debe asegurarle contra la di-
Sin entrar , pues , en otros pormenores, PrO•
versidad de juicios que necesariamente han
ponemos aquí la instruccion de aquellas -cien.
de sufrir.
cías solamente, cuyas nociones son necesa-
El gusto no es arbitrario. Esta verdad no
rias para el egercicio de aquellas. artes que
n ecesita de prueba, porque nadie la niega.
se quieren profesar ; y una institucion mas
Igu almen te la admiten los que reducen el gus-
10 a sentir, y los que lo quieren reducir
raciocinar (t).
á
de se construye algun edificio , para aprender la
práctica de este arte. El mismo maestro que 1°5
(I) El pr overbio tan vulgar
enseñará 'la teoría, los llevará á estos lugares pa-
d huy que sobre gesto disputa,
ra manifestarles la práctica.
e rado
no se entiende del gusto consi-
en el sentido T
gue ?no
lo tomamos
c
aquí. Ciencia
146 de la legislacion.
147
Mas aunque el gusto no es arbitrario,
juzgar de las producciones propias y agenas,
sin embargo es poco comun. El interés, las
y para no caer de ánimo neciamente con la
pasiones, las preocupacio n es , los usos y cos-
injusticia de las sentencias dadas por el inte-
tumbres, los climas y gobierno, los cultos,
rés, la envidia , ó la corrupcion del gusto.
la ignorancia, ó las luces, la educacion, y
Para facilitar esta empresa , y mostrar
la institucion falsa, 6 verdadera, algunos ex-
la posibilidad , quiero indicar las siguientes
traordinarios sucesos, y tantas otras seme-
reflexiones.
jantes circunstancias pueden alterar, corrom-
El autor de la naturaleza dando á los
per ó perfeccionar el gusto de un individuo
hombres el inestimable dón de la perfectibili-
6 de un pueblo, no de otra manera que pue-
dad , al mismo tiempo ha gravado en nues-
den oprimir, destruir ó perfeccionar en el uno
tras almas algunos afectos que la excitan á
en el otro el sentido interno de lo bello. Estas
aprovecharse de este dón, y á corresponder á
vicisitudes, á las quales está expuesto el gusto
los grandes designios para que les fué conce-
y que pueden alterarlo, corromperlo ó perfec-
dido. La curiosidad es uno de estos afectos,
cionarlo en un individuo , 6 en un pueblo,
y uno de aquellos resortes originarios que in-
mas no hacerlo arbitrario, son puntualmente
citan el espíritu humano á la perfeccion. Es
las que nos deben empeñar á manifestar á
general, obra en todos los ho
a
mbres, y el vi-
nuestros alumnos aquellos principios invari
gor y universalidad de su accion se mani-
-bles sobre los quales está fundado el gusto
fiesta de continuo en nosotros con los place-
verdadero, y con cuya aplicacion se . pueden
res . que de él proceden. Tal es el de perci-
dirigir y juzgar en qualquier tiempo las bir muchas cosas con facilidad, y por decirla
obras de todas las artes. así en un momento. Tal es el de la variedad,
Si la fuente del placer y del fastidio es- opuesto al fastidio de la monotonía. Tal es el
tá únicamente y enteramente en nosotros, de la sorpresa. Todos los hombres gustan de
pe
no debemos hacer sino exátninarnos á noso-
rcibir muchas cosas, de percibirlas fácil-
m
tros mismos , echar una profunda mirada
ente , y por decirlo así, de una sola mirada
dentro de nosotros para descubrir y fijar es
gustan de la variedad y se fastidian de la
tas reglas pniversales é invariables del gusto,
monotonía. Todos gustan de la novedad. Es-
tos
y darle al artista jóven una norma para ase'.
placeres son de todos los tiempos y de to-
dos los
gurar su imaginacion , corregir sus errores?
ho mbres, porque en todas las épocas y
I< a t 48 Ciencia
171:, de la legslacion.
49
en todos los hombres es inherente la curio-
sidad al espíritu humano. Estos placeres no
eamprehendidos en alguno de los que hemos
están expuestos á la inconstancia , y á los
hablado ? Exámine -el lector esta cuestion, y
caprichos como los que proceden de los usos
decida, y ocupémonos nosotros en la expo-
y de la moda , porque el afecto que los pro-
sicion de las reglas del gusto, las quales se-
duce está en el hombre, y no en las circuns•
rán universales y constantes deduciéndolas del
tancias que lo modifican. Estos placeres son
principio universal y constante que se ha in-
generales y perennes, porque el afecto que los
dicado.
Hemos dicho crea es general y perenne como lo es la cu- que el hombre gusta de per-
cibir
riosidad. muchas cosas , y percibirlas fácilmente,
Pues si el inmediato destino de las be. y por decirlo así de una sola mirada.
alas artes es el placer , como nadie duda, es
Luego las primeras regias del gusto rela-
claro que para conseguir que las produccio-
tivas á las bellas artes, deben deducirse del conocimiento de lo que produce
nes de las bellas artes tengan una perfeccion ó impide el
conseguir este primer placer en las produccio-
constante y comun, 6 universal y perenne,
nes de las bellas artes. Tales son las relativas
es necesario que los placeres que ellas su- á la claridad, sencillez, órden, simetría, uni-
ministran sean constantes y comunes, ó uni- dad , insinuacion y expresion.
versales y perennes ; y si las reglas del guau
Sin la claridad no se satisface la curiosi-
están destinadas para hacer conocer lo que dad , ó tiene necesidad de mucha refiexion y
produce 6 impide la perfeccíon en estas pro`
de un largo exámen para estarlo. En el pri-
ducciones , es igualmente claro , que para
mer caso no se excita el sentimiento del
conseguir que estas reglas sean universales
placer
ria. , y en el segundo se debilita y se
y perennes , es necesario que se deduzcan
resfria
del conocimiento de lo que produce, ó irnP i
Sin la
es sencillez la curiosidad
-de el conseguir estos placeres universalY
queda frus-
trada de sus esperanzas , porque lo que el al-
perennes en las producciones de las bellas ar
rus halla es
es muy inferior á lo que desde el
tes. Ahora pregunto, qué placeres universa"
esperaba
principio
encontrar.
les y perennes se pueden suministrar con las
, Sin el órden no hay claridad
producciones de las bellas artes, fuera d e lo>
ni facilidad
a e percibir. La proaresion de las ideas del au-
que proceden de la curiosidad, y que estar/
tor no se combina 'con las eue excitan en el s,0 Ciencia 1 de la legislacion.
I 5
observador de sus obras. El alma no adivina
las de música, y en muchas otras produccio-
ni retiene ninguna cosa. La confusion de sus
nes de las artes.
ideas y la ignorancia en que la dejan la tie-
No se puede decir lo mismo de la unidad.
nen abatida y humillada. Al sentimiento
Esta no tiene por objeto las relaciones de pari-
del placer, se substituyen el del dolor y del
dad, sino las de concurrencia á un mismo fin;
fastidio. La curiosidad no queda satisfecha,
no excluye la variedad, sino la dirige y deter-
ni se consigue el fin por el qual obra en no-
mina; no priva al alma de los diversos place-
sotros este afecto.
res que la variedad de las partes de una obra
Las reglas de la simetría dependen del
pueden causarle , sino solamente exige que
mismo principio , y se dirigen al mismo fin.
todas éstas se dirijan á acrecentar la fuerza
En una obra compuesta de muchas partes,
del sentimiento que le debe causar el todo.
que los ojos de los hombres deben ver todas
Esta es necesaria en todas las obras de las ar-
á un mismo tiempo, la simetría place al ob-
tes , porque sin ellas jamás hay un todo , no
servador , porque le facilita la percepcion.
hay sino partes, y el alma distraida por mu-
Divide en dos partes por decirlo así la obra
chas impresiones que se combaten y destru-
y le permite percibirla toda de una ojeada.
yen recíprocamente , y engañada en sus es-
Mas por el contrario , en una obra cuyas
peranzas, se queda en el vacío del qual ha-
partes no están destinadas para presentarse á
ba deseado en vano salir (I).
un mismo tiempo sino sucesivamente, la si-
Al mismo fin corresponde otro principio
metría es viciosa, disgusta porque no facilita
general del gusto para conseguir que el alma
ni ayuda á las funciones del alma sino que la
perciba un gran número de cosas fácilmente
fastidia con la monotonía y la privacion de
y por decirlo así como de un golpe, y no de-
aquella variedad que tanto le agrada. Así la
ben expresarse en ella todas las cosas con las
regla general relativa á la simetría será que
quales el artífice debe proporcionar al obser-
esta exácta relacion de paridad en las partes,,
vador de sus obras este placer. Algunas so-
de una obra será loable siempre que sera
lo deben indicarse, ó por mejor decir insi-
útil para facilitar la percepcion , y rePre;
nuarse. Si la expresion de una cosa sugiere
hensible guando es inútil para este fin.
así será loable en las obras de arquitectu ra Y
(I) Denique lit quodvis simplex durntaxat,
reprehensible en las de pintura ó escultura, ea
8z. unum. Horas. ,Arte poética. 152 Ciencia de la Zegislacion.
Z 53
á mi alma las ideas de otras varias , lo mismó
Y así las otras reglas generales del gusto
se excitará mi curiosidad con la expresion de
dependerán del conocimiento de lo que pro-
la primera que con la explicacion distinta de
duce, ó nos impide conseguir este otro placer
todas las otras, mas el placer no será el mis-
en las producciones de las bellas artes. Tales
mo. Debiéndose detener el ánimo en cada una
son las que indican los justos limites de la
de las cosas expresadas, recibirá dividido el variedad, y de los contrastes. Si una larga
placer , que en el primer caso estaria concen-
uniformidad nos fastidia , una excesiva varia-
trado en un solo punto, y por consiguiente se-
cion nos disgusta : la causa de uno y otro fe-
ría mucho mas vivo.
nómeno es la misma. El placer de la variaciort
Peor sería si el artífice no solamente no
como hemos dicho es un apéndice de la cu-
prefiriese la expresion única á las distintas, si-
riosidad. La uniformidad nos fastidia, porque
no que al mismo tiempo hiciese lo uno y lo.
no alimenta este afecto del ánimo ; y la va-
otro ; quiero decir, que uniese la expresion
riacion guando es excesiva , quiero decir,
distinta de las cosas sugeridas á la de la co-
guando es tal que el ánimo no la puede perci-
sa que las sugiere. En este caso no se dis-
bir , nos disgusta porque se aparta de su fin,
minuiría el placer, sino que le siguiria el do-
y no satisface la curiosidad.
lor, porque las expresiones de las cosas ya
La arquitectura gótica, por egemplo, nos
sugeridas excitarian el fastidio en lugar de
disgusta porque la pequeñez de sus orna-
alimentar la curiosidad, y producirian la con-
mentos variados impide á la vista que los
fusion en lugar de aumentar la abundancia
distinga, y su multitud no la permite fijar-
Así el grande artifice expresará siempre que
se sobre alguno de ellos. No se excita el
pueda las cosas que sugieren mayor número
placer de la variacion , porque la variedad
de otras, y no las sugeridas. He dicho siempre
que el ánimo no puede percibir , degenera
que pueda, porque debe conciliar el uso de
en uniformidad, aun mas desagradable que
este principio con el de la claridad, de la opor-
la que depende del vicio contrario , puesto
tunidad, y unidad.
que en ésta permanece en el ánimo alguna
El otro placer que nos causa la accion
idea distinta, siendo así que en aquélla no de la curiosidad , corno hemos dicho, es
deja mas que confusion é incertidumbre. el de la variacion opuesto al fastidio de la
Lo mismo con poca diferencia debe decir- monozonía.
se de los contrastes. Para suministrar el_placer 154 Ciencia de la legislacion.
755
de la variacion es necesario que haya va-
degenera en una uniformidad , en una mono-
riedad en las posiciones de las partes de un
tonía insoportable, mas contraria á la natura-
todo. Lo que se llama en las bellas artes
leza y al gusto, que no lo es la que toca en el
contraste, está destinado para conseguir es-
extremo opuesto. Por lo qual las reglas gene-
te fin. Sin él las producciones de las be-
rales del gusto relativas á la variedad y á los
llas artes están privadas de uno de los prin-
cotrastes serán las siguientes.
cipales ornamentos del gusto ; sin él rey-
Primera. La variedad place guando es
na la uniformidad , y la naturaleza nunca
perceptible. Es necesario que el alma sienta
está bien imitada ; sin él, sea el que se fue-
Ja diversidad , la distinga fácilmente , y pue-
re el mérito de las obras, el sentimiento del
da reposar sobre cada una de las partes. Es
placer siempre es débil y lleva consigo el fas-
necesario, en pocas palabras, que el objeto sea
tidio, porque la curiosidad no recibe de todas
bastante sencillo para ser percibido, y bastante
las partes del todo, ni mayor, ni diversos ali-
variado para percibirse con gusto.
mentos de los que le presta una sola de e-
Segunda. Las partes pequeñas no convie-
llas. Pero así como el exceso en la variedad
nen sino á los todos pequeños. Los todos gran-
de las partes produce la uniformidad, así
. des no deben tener sino partes grandes. La
tambien el exceso en la variedad de sus po-
arquitectura griega,; que tiene pocas divisiones
y
siciones ó de los contrastes, produce la mo-
éstas grandes , está fundada sobre esta re-
notonía y la uniformidad.
gla, que no es otra cosa sino apéndice de la
No solo las obras de muchos artistas sino
otra.
tambien los escritos de muchos autores de la
Tercera. El contraste place guando no se
baja latinidad , en los quales son continua s las
podia preveer; es bello guando parece necesa-
antítesis, nos ofrecen una prueba de esta v er
rio ; es oportuno guando se siente, porque
-dad. El espíritu encuentra en ellos tan poca
existe en las obras, y no porque el autor ha
variedad, que en aquellas guando se ha visto.
querido mostrarlo (1).
la posicien de una figura, luego se puede ab
El placer de la sorpresa que como los
vinar la de otra que tiene á su lado; y en és-
tos, guando se ha leido una parte del período
(i) Victrix causa Diis plaenit, sed viera ea-
siempre se adivina con certeza la otra. E ste
to ni• Aquí se ve un modelo de contraste que en
continuo contraste , esta perpétua oposiciort
hs bellas letras se llanca antítesis. El docto Po- de la legislacion.
157 t56 Ciefwia Le proporcion que se han dado á las bases so-
otros dos, de los quales hemos hablado, teta.
bre las quales está apoyada. Este es el efecto
nifiesta la accion de la curiosidad en nosotros,
que producen á juicio de todos , la mayor
será el objeto de las otras reglas generales del
parte de las obras del divino Rafael; y el que
gusto de que hablarémos ahora.
produce así en las bellas artes, como en la
Llamo con este nombre aquel sentimiento
poesía y la elocuencia, todo lo que es ver-
que excita en nosotros, guando percibimos al-
daderamente sublime cuyo carácter consiste
guna cosa que no esperábamos, ó que no es-
en la expresion sencilla de una idea grande.
perábamos de la manera que se ha presentado.
Estas son las reglas generales del gusto,
Lo sublime , lo marivilloso , lo nuevo , lo
que yo quisiera que se enseñasen y expli-
inesperado , son objetos de esta sorpresa y
casen á los alumnos de este colegio en el
fuentes de este placer. Las bellas artes pueden
Ultimo período de la instruccion. Son gene-
servirse de estas quatro fuentes para excitarlo.
rales, y como tales susceptibles de muchas
Ninguna produccion de gusto merecerá este
aplicaciones , observaciones y consecuencias.
nombre sino produce este efecto. El grande
Yo no he hecho sino indicadas y deducir-
artífice no se contentará solamente con ex-
las del gran principio de la curiosidad , pa-
citar estos sentimientos, sino que procurará
ra mostrar que son universales y perpetuas,
prolongarlos. La perfeccion del arte consiste
esto es, propias de todos los tiempos y de to-
en que la sorpresa que desde el principio es
dos los pueblos , porque el principio de donde
mediana se sostenga , se aumente, y por gra-
dimanan es de todos los pueblos y
p
tiemos.
dos excite en nosotros la admiracion. Este es
La universalidad de mi argumento y la el efecto que produce el templo mas grande
naturaleza de mi obra no me permiten hacer
de Europa ; el que produce el antiguo Pan-
otra cosa. Los maestros de cada una de las
teon elevado en el aire por el arte de Mi
artes cuidarán de la egecucion de lo que no
-guel Angel en el domo de aquel templo
hago iras que proponer. Sin embargo sus
donde esta inmensa masa parece ligera por
cuidados no deberán limitarse solamente 4:
explicarlas bien , sino á aplicarlas al arte
que
gano en el
enseñan, y á hacerlas ver en las mas
ensayo de las bellas artes, de go°
b
poco antes hemos hablado , refiere con raro" es:
ellas obras que existen de aquella arte
m
te verso de Lucano , como un egemplo de subte,
anifestar en las 9:educci,ones de los discí-
ruidad. de la legislacion.
153 Ciencia
159
pulos , guando las han seguido y guando las
Hé aquí cómo las artes producen las obras
han violado ; é indicarles el modo de corre-
mas perfectas, y el objeto de la indicada ins-
gir estos descuidos ó estos errores , guando
truccion. Sus principios y sus reglas estarian
vuelvan á hacer las mismas obras que como
destinadas á evitar los errores y no á pro-
hemos dicho en esta edad deberian repetirse
ducir bellezas; á ser el freno de la imagina-
á arbitrio del profesor.
clon que se extravía, y no la guia de la que
La imaginacion de nuestros alumnos léjos
se abandona á sus vuelos ; á sugerir la cor-
de turbarse por esta importante instruccion
reccion y no la produccion; á venir al socor-
recibiria mayores auxilios. En el momento de
ro del artista, despues que ha creado, y no
la produccion, que es tan enemiga de freno y
mientras crea; en pocas palabras, á socorrer al
de violencia, se abandonarian con mayor ar-
juez y no al autor.
dor y libertad á sus operaciones. La incerti-
Que el artista filósofo examine estas
dumbre no turbaria sus vuelos, y no se de-
ideas, que observe sin preocupacion ni par- cialidad el plan entero de institucion que le
tendrian cada momento sus pasos por el temor
he propuesto, y decida. Yo me ño igualmen-
y por las dudas. Seguros de la infalibilidad de
te en su discernimiento y en su experiencia,
la norma, que arreglaría sus juicios posterio-
res, dejarian correr con mayor libertad su
CAPITULO XXXII.
imaginacion creadora, y esperarian el mo- mento de su cansancio y disipacion para lla- Del colegio de los sacerdotes.
mar á su socorro la razon que corrige y per-
fecciona. Volviendo entonces sobre los prime" ros lineamentos de sus producciones, sustit u
El Sacerdote que inciensa el ruímen que á
-yendo
los vuelos independientes y rápidos de
el ciudadano adora; que predica los dogmas
la imaginacion los pasos lentos y medidos de
que forman la creencia del pueblo; que en
la razon, llamando á su socorro los principios
algunos paises mas afortunados enseña, in-
Y las reglas aprendidas, conservarian y Per"
feccionarian lo que es efecto del verdadero
culca , y propaga aquella moral que la filosofía
entusiasmo, y desecharian lo que procede del
mas profunda no pudo descubrir sino imper-
fectamen t
demasiado Calor ó por mejor decir de la e m-
e bajo el velo denso de las pasiones
que la ocultaban; y que sin el socorro da
briaguez y del delirio. 6o Ciencia dela legislaciona
una revelacion divina hubiera sido siempre
mismo tiempo advertirla en qué debe unifor-
combatida, siempre obscura, vacilante é in-
marse, y en qué debería distinguirse de las
cierta, y apénas habria formado el patrimo-
otras clases secundarias, en las quales esta
nio exclusivo de aquellos pocos filósofos que
segunda clase principal se subdivide; mani- son verdaderamente dignos de este nombre;
festaria tambien los graves males que se pe-
pero que combinada hoy con la religion, mez-
drian precaver con este medio, y los gran-
clada con el culto, y con la fé, santificada en
des bienes que se podrian proporcionar si hu-
los altares, predicada en los templos, adquiere
biese explicado aquella parte de este siste-
aquel vigor y aquella extension que no hubie-
ma legislativo que tiene por objeto las leyes
ra podido jamás conseguir desde la cátedra y
relativas á la religion. Por tanto para no ex-
en la escuela; el Sacerdote, digo, donde eger-
poner mis ideas á las calumnias que podrian re-
ce todas, ó solamente alguna parte de estas
sultar de la ignorancia de aquellos principios,
funciones, debe tambien estar educado é ins-
que no podria explicar aquí sin turbar el ór-
truido bajo la direccion del gobierno y de las
den de esta obra ; y por no dejar igualmen-
leyes. Es ciudadano como los demás porque
te al lector envuelto en mil dudas que po-
participa de los mismos derechos , y de las
driza preocuparle contra este plan de educa-
mismas obligaciones; es magistrado como los
cion eclesiástica, si se antepusiera á las idea::
otros , porque está revestido de un carácter
(lile debo ' manifestar posteriormente en el li-
público ; es ministro de funciones públicas,
bro quinto de esta obra, en el qual trataré
útil ú pernicioso al Estado como los demás que
de este objeto; me contentaré por ahora de.
le sirven, á medida que cumple, olvida ó qu e
haber mostrado en este capitulo, que esta
-branta las obligaciones de su ministerio, y las
clase de la sociedad no quedará excluida de
de su condicion civil originaria , debe pues
este pian de educacion pública.
como los demás disponerse desde la infanci a á concurrir á los grandes designios de la ley
CAPÍTULO XXXIII.
con las instituciones que ella prescribe.
¿Mas quál ha de ser el plan de esta ins-; De la emancipacion pública de los discípulos
titucion , que la ley deberla prescribir para de esta segunda clase.
este colegio?
-5..nsot,a
rn
Yo. lo expondria .con mucho gusto, Y al
uidIazde esta manera la juventud de la
Tomo j62 Ciencia de la legislacion. 163
segunda clase, y arreglada con los principios
propuestos la física , la moral, y la educa-
CAPITULO XXXIV.
cion científica de ella , la solemnidad con
que deberia hacerse la emancipacion públi- Apéndice al plan propuesto de educador;
ca, no deberia distinguirse en los alumnos pública.
de esta clase de la propuesta para los de la primera, sino en las pequeñas diferencias que
DE LA 5EDUCACION DE LAS IVITJGrrtES.
exigen la diversidad de sus destinos, las quales son tan evidentes y tan fáciles de en- tender, que creemos inútil indicarlas. Basta
La sociedad no se compone de solos hom-
leer el capítulo en que hemos hablado de esta
bres, pues las mugeres son por lo menos
importante ceremonia, para ver quál deberia
la mitad de sus individuos. Ellas engendran
ser el objeto de la modificacion necesaria de
los ciudadanos, los crian y los educan los pri-
que hablamos.
meros afros de su vida, derramando en sus
Confiamos , pues , de la atencion y dis-
ziernós corazones las semillas de la virtud 6
cernimiento de los lectores que entenderán
del vicio; les sugieren y trasmiten los pri-
esto fácilmente ; y nosotros pondrémos fin al
_meros errores ó las primeras verdades ; cau-
plan de la educacion pública con el examen
san el gozo ó la tristeza en las familias; to-
de un objeto que comprendiendo la mitad de
man parte, disminuyen, y aumentan nuestras
los individuos de todas las sociedades, no p o
desgracias, nuestros temores, y nuestras es-
ia-dríamos omitirlo sin exponernos voluntar
peranzas; derraman la copa del dolor ó del
-mente á la censura mas justa y merecida.
placer en el seno de las pequeñas sociedades de las quales se compone la gran sociedad. Sin tener parte en el gobierno, dirigen al-
gunas veces el poder; sin romper sus cade-
nas , dominan muchas veces á sus señores;
y sin disputarles el aparato de la autoridad,
pa rticipan , y algunas veces usurpan entera-
mente la realidad.
Esta importante porcion de la sociedad,
L 2 x64 ciencia de la legislaciono
165
deberá estar sujeta tambien á la educacion
nuestro objeto diferente del suyo, los medios
del magistrado y de la ley ?
Platon en su república concede á las mu-
tambien deben ser diversos.
geres los mismos egercicios que á los hom-
La sociedad de que hablamos debe com•
bres (1). Parece que la diferencia del sexó, y
ponerse de familias, y la administracion in-
todas las consecuencias que proceden de ella,
terna de éstas pide la vigilancia y el cuida-
no exigen á los ojos de este grande hombre
do de uno de sus individuos. La muger se-
una diferencia notable en su educacion. Á mí
dentaria por su naturaleza física, menos fuer
no me admira esta idea de Platon , porque es
te pero mas vigilante que el hombre, exclui-
una consecuencia necesaria de su plan. Este
da por la naturaleza de su sexó de la mayor
ingenio sublime lo veía y preveía todo. Qui-
parte de las funciones civiles, y de las otras
so prevenir una objecion que pocos hom-
por el uso, la opinion y las leyes; la muger,
digo, parece que está destinada á esta admi-
bres hubieran tenido talento para hacerla (2).
nistracion interna, así por la naturaleza como
Habiendo quitado de su república las fami-
por las instituciones sociales. Por esta razon
lias particulares, y no sabiendo ya qué ha-
en todos los tiempos , y en todos los paises
cer de las mugeres, se vió precisado á hacer-
en que el bello sexó no vive, ni en el ex-
las hombres.
ceso de la servidumbre ni en el de la liber-
Mas esta unidad de familia, esta promis-
tad, lo hallamos ocupado en este ministerio
cuidad civil entre los dos sexos que depende
doméstico.
de ella, y es muy diferente de la comunion
La práctica y la instruccion de este mi-
de las mugeres que erróneamente se ha im-
nisterio hacen necesaria y doméstica la edu-
putado á Platon, no podian tener lugar sino
cacion para las mugeres. Una educacion pú-
en el plan de una república imaginarla por
blica , privándolas de este hábito y de esta
este hombre sumo, no para instruir á un pue-
instruccion, las apartaria de su destino; las
blo sino para pintar la justicia. Siendo pus
baria menos apropósito para sufrir las penas y
sentir los placeres , y haciéndolas mas sociales
las haria menos familiares.
( i ) Véanse los diálogos quinto y séptimo de
La experiencia justifica esta proposicion.
su república.
Las mugeres educadas en los conventos ordi-
(z) Véase el libro qu3rto del
nariamente son malas madres de familia; y en 166 Ciencia de la legislacion. 167
los paises donde no hay este abuso hay en las
muchas otras en el hombre. ¿En quién obrará.
mugeres mas virtudes domésticas, mas órden
pues ella con mayor eficacia? En quál de los
en las familias, mas felicidad en los matrimo-
dos sexos podrá con mas facilidad produ-
nios, menos disipador', y mas vigilancia en
cir los efectos mas universales y mas se-
las esposas y en las madres.
guros?
Si las mugeres no deben educarse pública-
Si por los vicios del gobierno y los erro-
mente, si la educacion doméstica es la única
res de las leyes se corrompen las costumbres
que les convenga, luego no deben participar
de los pueblos, ¿qué sexo es el que hace las
de la del magistrado y de la ley, puesto que
leyes y administra el gobierno? ¿Qué sexo
el magistrado no debe entrar en las paredes
es el que tiene mas frenos contra la corrup-
domésticas, y la ley no debe prescribir si- cion y menor fuerza para comunicarla? El
no lo que el magistrado puede hacer ege-
pudor que aumenta tanto las gracias de la
cutar.
rnuger , y que se ha perdido, por ventura ¿no
Este es el motivo por qué no entran las
bastaria á persuadirnos que la corrupcion em-
mugeres en este plan de educacion pública;
pieza por los hombres, y que comunicándose
mas no por esto dejarán de participar de sus
despues á las mugeres se hace el fundamento y -
felices efectos. Obligados á excluirlas de la
el apoyo del mismo mal , del qual no ha si-
educacion inmediata y directa de las leyes,
do al principio sino su efecto? ¿Si en los tiem-
no estarán privadas de la mediata é indirec-
pos de la caballería la aprobacion de la dama
ta que procederá de sus sabias instituciones.
conducía al amante á las fiestas, á los tor-
Formando á los hombres las leyes, tam-
neos, y á las cruzadas; si la cimera, la cora-
bien llegarian á formar indirectamente á las
za y la empufiadura de su espada adornada
rnugeres. Es un error creer que el hombre se
de cintas enlazadas con la mano de la belleza
modifique por el modelo de las mugeres. Esta
que adoraba, eran otros tantos monumentos
sería una contradiccion á aquella ley eterna y
de su valor, de su destreza é intrepidéz ; si
constante de la naturaleza que ha establecido,
en los tiempos felices de Grecia y de la li-
que el mas fuerte sea siempre el primero en
bertad Romana, el bello sexo' conducia al
ciu
dar la ley al 'mas débil. Es verdad que el un
dadano á la victoria, hacia volver los lu-
g
sexo procura agradar al otro, mas esta am-
itivos al campo, derramaba lágrimas de jú-
bicion única en la rnuger está combinada con
bilo sobre los cadáveres de los es posos , y de I 68 C'iencia de la legislacion.
169
los hijos muertos en defensa de la patria,
venganza de Coroliano, de la codicia de Bre.
coronaba al defensor de la libertad y al ho-
no, y de las armas victoriosas de Anibal;
micida del tirano, empuñaba guando era ne-
si merecieron tres veces del senado un decre-
cesario las armas contra los enemigos exterio-
to público de reconocimiento, ¿no son otras
res, se servia del pufial y del veneno contra
tantas pruebas convincentes de la influencia el usurpador interno , y compraba con una
que tiene el sexó mas fuerte en el ,carácter,
muerte voluntaria la vida y la libertad de la
las costumbres, y la opinion del mas débil?
patria ; si en Esparta se vieron muchas veces
Formemos, pues, á los hombres, y tam-
las madres matar á sus propios hijos fugitivos
bien formaremos á las mugeres; y así coma
tímidos , cubrirlos de ignominia con los di-
por una consecuencia necesaria de las combi-
chos mas injuriosos, y quasi siempre lamen-
naciones sociales, lo que desde el principio
tarse y llorar la suerte de aquéllos que sin
no ha sido sino un efecto , se convierte
culpa suya volvian al campo vivos pero ven-
despues en un apoyo, un fundamento, y cidos (1); si en Roma aquellas mismas leyes
por decirlo así, en causa de la misma causa
que daban á los maridos tanta autoridad so-
que há producido; así como las mugeres de
bre las mugeres concediéndoles el derecho de
los tiempos y de los pueblos de que hemos
divorcio que negaban
hablado, obligadas desde el principio para á éstas, y que levan-
taban en el seno de la familia un tribunal
agradar á los hombres, para aplaudir y tomar
espantoso, en el que la muger podia ser juz-
parte en su intrepidez, en la destreza y el
gada pero no juzgar, condenada á muerte
valor del caballero, ó en la virtud guerrera
pero no vengar y castigar los agravios del
y patriótica del ciudadano y del soldado, fue.
padre ó del esposo ; si estas mismas le-
ron despues uno de los principales apoyos de
yes, digo yo, fueron tantas veces defendidas
estas mismas virtudes sin las quales los hom-
por las mugeres , si ellas salvaron tres ve-
bres ya no podian agradadas; de la misma
ces la patria, y la libraron otras tantas de la
manera la correccion de las costumbres y de
las opiniones de las mugeres, precedida y
ocasionada de la que conseguiremos en los
(1) Véanse las varias aneeclotas relativas á
ho mbres , ella misma será un apoyo y una
este objeto qee Nicolas erario ha recogido en
c
su obra de República Laced. lib. a. tab. 15. §.
ausa de las costumbres públicas y de la
I t, y
vi
1 3. en el Tesoro de Gronovio tom.
nud universal. 170 Ciencia de la legislacion.
171
Las leyes de que hemos hablado están lo concebirnos. Luego el hombre para ser fe-
destinadas para preparar esta saludable mu-
liz debe 'ser libre é independiente. Mas la li-
racion , y aquellas de las que ahora hablarémos
bertad y la dependencia ¿no se excluyen mú-
están destinadas para confirmarla y perfeccio-
tuamente? Si la libertad supone el poder de
narla. Aquéllas tenian por objeto al jóven pues-
hacer lo que se quiere , ¿cómo podrá combi-
to bajo la educacion del magistrado y de la
narse con la dependencia que supone la obii-
ley, y éstas al hombre ya emancipado de es-
gacion de hacer lo que se debe? ¿Es posible
ta educacion, y confiado á sola la direccion
hallar un medio para juntar y conciliar estos
de sí mismo. Aquéllas, por decirlo así, son
extremos tan opuestos?
relativas á la primera educacion del ciudada-
Por fortuna existe este medio. ¿Mas qual
no, y éstas á la segunda.
es? ¿Dónde se halla? ¿Quién puede dár-
noslo?
Si la obligacion sin voluntad excluye la • 1— • -.1
libertad ; si la voluntad sin la obligacion ex-
cluye lá dependencia , querer lo que se debe
SEGUNDA PARTE.
conserva la libertad sin destruir la depen-
dencia. Por lo qual la voluntad de hacer lo De las leyes relativas á las costumbres.
que se debe, será el vínculo que une y com- bina la libertad con la dependencia. Quando
CAPÍTULO XXXV.
el ciudadano desea lo que la ley prescribe;
guando corriendo donde su voluntad lo mue- Objeto de esta parte de la ciencia le-
ve, vá donde las leyes lo llaman; entónces gislativa.
es dependiente, porque vive bajo las leyes;
1
3c'r eibsielirbarne. porque sigue su voluntad , y baria.
.441 hombre no puede ser feliz sin ser libre;
lo que las leyes prescriben aunque no lo pres-
en esto todos convienen. El hombre no Pue
de ser feliz sin vivir con sus semejantes; yo-
Este es el medio que se buscaba. ¿Mas
dos conocernos esto por el sentimiento . El
dónde se encuentra? La segunda cuestion es
m
hombre no puede vivir con sus semejantes
ucho mas fácil de resolver que la primera.
sin una forma de gobierno y sin leyes; todos
Dadme una sociedad donde el interés y las de la legislacion
173
172 Ciencia
en la consonancia de los medios, de las fuer-
pasiones del individuo estén tan bien combi-
zas, y de los fines, nos obliga á suponer una
nadas con el interés de la sociedad misma,
relacion entre la propiedad del sér y su des-
que el uno no pueda buscar su felicidad sin
tino, entre el amor propio y la sociabilidad.
contribuir á la de la otra , y hallareis en ella
¿Por qué motivo pues la experiencia nos ha-
el medio propuesto. Hallareis que la mayor
ce encontrar una relacion negativa antes que
parte de sus individuos quieren lo que deben,
positiva entre estos dos objetos morales? ¿Por
y no hallareis privados de esta voluntad
qué motivo encontramos mas frecuentemente
sino los estúpidos y los locos , ó aquellos que
en el amor propio las causas de la destruc-
por circunstancias extraordinarias han sido
don , que no las de la conservacion y de la
conducidos á la depravacion ó al delitó.
fuerza de la sociedad? La naturaleza tan ar-
Mas ¿de qué depende esta combinacion
mónica y consiguiente en todas sus produc-
sublime? ¿es ésta posible? ¿quién puede su-
ciones , ¿habrá acaso dejado de serlo en la
ministrarnos este medio que concilia la liber-
mas bella Y mas augusta de ellas? ¿Habrá
tad con la dependencia, y es el único que
pues to en el hombre una fuerza que lo lle-
puede establecer la felicidad humana? Hé
va á la sociedad, y otra que lo excite á des-
aquí la tercera y la mas importante de las
truirla? Si mereciese esta imputacion , los
cuestiones propuestas, y el objeto de esta par-
efectos de su inconsecuencia, ¿ no deberian
te de la ciencia de la legislacion. El ca-
hallarse en todos los pueblos y en todos los
pítulo siguiente nos presentará las prime"
tiempos? Por ventura, ¿la naturaleza no es
ras ideas.
la misma en todos los lugares y en todas las
edades? Y los efectos que proceden de la na-
CAPÍTULO XXXVI.
t uraleza de las cosas, ¿ no son acaso tan uni-
v ersales y constantes como las causas que los De la posibilidad de llegar al objeto indic,J°'
P roducen? Sien una sola sociedad ó en un solo Pueblo y en un solo tiempo se hallase una sola
excepcion contra esta experiencia, ¿acaso no
d
La naturaleza ha hecho al hombre para la
eberia ésta bastar para justificar á la naturale-
za
sociedad ; `la naturaleza lo ha hecho amante
contra la injusticia de esta imputacion ?Pues
de sí mismo. La sabiduría de esta madre an-
, ¿no es la misma experiencia la que nos
tigua que se manifie sta mas que en otra cosa 174 Ciencia de la iegislacion. 175
hace ver no en un solo pueblo sino en varios
nos transporta fuera de nosotros; sin destruir
no en un solo tiempo sino por muchos siglos,
aquel principio primero y único de actividad
que la sociedad encuentra en el amor propio
y de movimiento que hay dentro de nosotros,
mas exáltado de sus individuos, pero bien di.
que nos inclina á que no cuidemos sino de
rigido, un apoyo y un vigor que no hubiera
nosotros mismos, antes bien haciéndolo mas
podido conseguir y esperar de ningun otro
activo y mas enérgico con las necesidades
principio? Si el amor propio, como no hay
que nos suscita y con las ocasiones de obrar
ya quien lo dude, es hoy la única de todas
que multiplica, nos obliga al mismo tiempo
las pasiones; y si las acciones mas grandes,
á obrar fuera de nosotros; de manera que
tanto en el vicio como en la virtud , suponen
muchas veces desaparece nuestro propio in-
las pasiones mas fuertes, ¿ quién fué jamás
terés por quererlo favorecer demasiado. Mu-
agitado de una pasion mas fuerte que Scévo-
do deja quemar su mano con intrepidéz. Ati-
la , Atilio , Curcio y los Decios , y por consi-
lio abandona una patria que le adora para
guiente quién se amó á sí mismo mas que
volverse á poner en las cadenas de un ene-
ellos? Y ¿quién sirvió mejor á la sociedad y
migo que le ha preparado la muerte. Curcio
á la patria ?
se arroja en la sima. Los tres Decios se imo-
Luego que los hombres se reunen en so-
lan á la patria, y compran su salud con una
ciedad, la naturaleza de esta union es tal que
muerte cierta. i Quántas necesidades, qué pa-
obrando cada uno por sí , el prcducto de sus
siones es necesario suponer en cada uno de
acciones se refiere necesariamente á la u tili-
estos héroes para determinarles á cada una de
dad ó al dafio de los otros. Si se reflexiona,
estas acciones ! Estas necesidades y estas pa-
profundamente sobre esta verdad, se hallara
siones tenian seguramente su raiz en este mis-
-que las acciones mismas que parecen mas in-
mo principio que hizofirmar tantas proscripcio-
diferentes no están exbtas de esta ley. hi
nes á Sila , cometer tantos atentados á Catilina,
vínculo necesario que cada parte tiene con las
Y envilecer el alma de César hasta llegar á la
tr
otras y con el todo , es la razon que po ne en
aicion ; mas en los primeros las ramificaciones
e
la mayor evidencia esta verdad. Este es, Pues'
staban tan distantes del tronco de que proce-
d
el efecto mas admirable, y al mismo tiempo
ían, que les habian hecho perder de vista el
el mas incontestable de la sociedad. Sin al'ar*
Propio interés por el que obraban. Hé aquí por
q
tamos de obrar para nosotros, ella siempre
ué el carácter mas comun de las grandes pasio- 176 Ciencia de la legislacion.
nes es puntualmente el de ocultar la confor-
fuerza que puede conducir el hombre á las
midad de su objeto con la causa principal que
virtudes mas altas, corno desgraciadamente
las ha hecho nacer, y por qué á los ojos del
lo arrastra muchas veces á los mas horrendos
observador poco perspicaz parece que tienen
delitos. Respetando mas la naturaleza, y mos-
un carácter existente por sí mismo, y ente-.
trando menos arrogancia, declamemos contra
lamente separado del amor propio que es el
las causas que hacen perniciosa esta fuerza y
origen único, verdadero y universal, mas 6
contra el gobierno y las leyes que no saben
menos remoto, mas ó menos oculto, mas 6
dirigirla.
menos excéntrico, á medida que los arreglan
6 dirigen bien ó mal las circunstancias so-
CAPÍTULO XXXVII.
ciales.
Por tanto, si el amor propio puede apre- De la pasion única originaria del hombre, y
tar y reforzar los vínculos sociales de la misma de los efectos- de sus modificaciones , en .ias
manera que puede debilitarlos y desatarlos; diversas pasiones facticias dominantes en
si por una consecuencia necesaria de la union diversos pueblos.
social, obrando el hombre por sí, el pro-
ducto de sus acciones debe necesariamente
dl
referirse á la utilidad ó al daño de la socie-
hombre se ama á sí mismo. Esta es la
dad , y como hemos visto puede producir
pasion única , impresa en su naturaleza é
uno y otro efecto, es á saber, la utilidad 6
inseparable de ella. Esta es la sola pasion
el dallo de ella ; se sigue que el objeto pro-
originaria, las demás no son sino facticias y
m odificaciones
puesto no es una quimera, y que el obstácu-
de este amor producidas por
lo que debe vencerse no está ni en la natu-
causas externas. El hombre se ama á sí mis-
raleza del hombre ni en la de la sociedad,
mo en el estado salvage de so independencia,
y por consiguiente que no puede ser impos i
y en el de la servidumbre civil: so ama en
la re p
-ble conseguirlo.
ública, en la monarquía , en la anar-
sus
Dejemos, pues, al moralista vulgar
quía y en el despotismo: se ama en el gobier-
n
invectivas contra este principio comun de ac-
o mas bien arreglado , como en el mas cor-
ro
tividad y de movimiento. Dejémosle el necio
mpido: se ama y se ha amado en todos
tie
y estéril empefio de oprimir y destruir esta
mpos, en todos los lugares y en too.os los
Zumo
IVI 178 Ciencia de ia iegislaeion. 179.
climas. Pero no ha amado por egemplo en
Estas pasiones se .hacían mas -fuertes , y las
todos los tiempos, en todos los lugares, y
que de éstas procedían se multiplicaban mas
en todas las circunstancias, la gloria ni las
á medida que se apretaban mas los-nudos so-
riquezas.
ciales, y con ellos se fortificaban las ,causas
Antes de formarse las sociedades, y en
que los producían.
las tribus salvages, no amaba el poder que su-
En el estado civil finalmente los materia..
pone la pérdida de la independencia y el de-
les de las pasiones- fueron casi infinitos; mas
seo de recobrarla: no conocía el amor de la
las circunstancias físicas , morales y políticas
patria que supone su existencia, ni la avari-
de cada pueblo disiparon y debilitaron algu-
cia que supone el:establecimiento de las pro-
nas ,. y dieron mayor fuerza á otras ; algunas
piedades y el espíritu de prevision. Amaba el
pasiones fueron debilitadas ó destruidas Por
ócio y el reposo mas que el hombre civiliza-
este medio ; pero se introdugeron otras, se
do, porque tenia menos necesidades que él y
establecieron , entendieron y se hicieron mas
mas facilidad de satisfacerlas. Era mas incli-
fuertes, y de esta operacion , mas que de
nado que él á la venganza , porque tenia me-
ninguna otra cosa, depende el destino de los
nos frenos contra esta pasion , y mas incen-
pueblos y el estado ,de sus costumbres. Pros-
tivos porque no conocía una fuerza públi- peró.,ek.pueblo, zflorecieron las costumbres;
ca que lo refrenase , lo asegurase , y 10
quando.áe introdugeron, establecieron ,exten-
vengase.
dieron y se fortificaron aquellas pasiones que
En el estado de barbarie empezó á amar
tenian la mas estrecha relacion con aquel
el poder , porque empezó á perder la inde-
grande objeto que nos liemos propuesto'como
pendencia: empezó á conocer la avaricia, Por
fin de esta parte de la legislacion ; quando su
empezó á ser propietario: empezó á a fi -que
fuerza se dirigía á combinar la voluntad t'o
la
il
-cionarse á la patria , porque empezó á tenerla:
obligacion. Pereció el pueblo, y se corrom-
empezó á sentir los estímulos de la gloria'
pieron las costumbres, quando d
esta
esapareció
porque empezó á sentir el deseo de disting uir-
relacion , quando las pasiones introduci-
se y la necesidad del sufragio de los demá s (1)*
das y fortificadas no produgeron esta saluda-
ble combinacion , quando inclinaron la vo-
l
(i) Véase lo que se ha dicho en el artículo.
untad á la parte opuesta de aquélla á que la
lla
del capitulo X de este guano libra.
maba .9‘
M 8o Ciencia
¿Mas es cierto que procede esta opera- de la legislacion. T8 r
don de las circunstancias físicas, morales y
riamos en los males que nos hemos propues-
políticas los pueblos? Y si depende de la
to evitar, perderíamos en vano nuestro tiem-
combinadion de estas circunstancias, ¿qué lu-
po, y el resultado de nuestros esfuerzos se-
gar ocupan entre estas leyes? Y además de.
ría ó el engafío ó el error. Para apreciar el
aquella parte inmediata y directa, ¿qua' es la
valor de una causa es necesario que sea sim-
mediata é indirecta que pueden tener? ¿Quál
ple, y siempre la misma; que su accion sea
es la influencia que pueden tener sobre las
constante, ó que su variabilidad esté sujeta
otras circustancias para hacer á las unas opor- á una cierta regla exáctamente conocida.
tunas para producir el efecto deseado, y á las
Quando faltan estas qualidades se pierde el
otras para no impedirlo?
hilo del raciocinio , y nuestras vanas é in- titiles investigaciones nos dejan en la misma
CAPITULO XXXIII.
incertidumbre en que estábamos. El químico
conoce la fuerza de un cuerpo compuesto. Di-
-.midiéndolo llegará tambien á conocer la fuer- De las circunstancia s ftsicas, morales y polí-
a de cada una de las partes cern- ticas que concurren á formar las pasiones do- minantes de los pueblos, y de la doble y prin-
-ponentes ; pero sin embargo no podrá de-
-terminar la eficacia de cada fuerza determi-
cipal influencia que en éstas tiene
nada en la legisiacion.
el concurso de la accion de las otras
fuerzas componentes.
Seamos sinceros con nosotros mismos ;
Lo mismo nos sucede á nosotros en el
nos hagamos ilusion , ni se la hagamos á nue s
asunto de que nos hemos propuesto tratar en
-tros lectores. No nos propongamos mas-que
este capítulo. Vemos algunos materiales de
p
lo que podamos conseguir ; no prometamos
asiones debilitados y destruidos en un pue-
mas de lo que podamos egecutar,
, y mida-
blo, y otros materiales de otras pasiones mul-
tiplica
mos nuestros proyectos con nuestras fuerzas.
dosna y fortalecidos. Vemos por este me-
dio algu
Si nos propusiéramos indagar el grado
s pasiones privadas de todo vigor
en
de eficacia, con que_cada una de las circuns-
este pueblo, y otras establecidas y forta-
leci das ; c
tancias físicas, morales y políticas de un pue:
onocemos que este efecto no pue-
incurrí.-
de pr
blo influye en la inzlicada operacion,
oceder sino de las circunstancias parti-
culares de este pueblo, porque de otro mo- 131 Ciencia' de la legislacion.
183
sas de este efecto, y hallo muchas de diver-
do el mismo hecho se debería hallar en todos
sa naturaleza. Veo en la fertilidad de su sue-
los otros pueblos. Empezamos á . examinar
lo la posibilidad de prohibir el comercio ex-
quáles son las circunstancias que han podi i-
terior, y por consiguiente la de desterrar el
do concurrir á producir este efecto, y des-
oro y la plata. Veo en el carácter originario
pues de un maduro examen las llegamos á des-
de este pueblo una cierta fiereza que abre el
cubrir.; las hallarnos en lo físico en lo moral
camino á las pasiones fuertes y grandes , y
y lb, político de este pueblo. Vemos que el
que se combina mal con las débiles y viles.
efecto indicado procede de sus fuerzas com-
Veo en su situacion en medio de pueblos be-
binadas, pero jamás podrémos medirréi vigor
licosos y vecinos ,á la espantosa potencia de
con que:11bn en el concurso cada una' de estas
de un gran Rey (I) una circunstancia capaz
causas, amás podrémos determinar la eficacia
de obligar al legislador á que se determine á
de cada fuerza determinada en el concurso de
hacer enteramente guerrero este pueblo, á ex-
la accion de las otras fuerzas conspirantes.
citar en sus ciudadanos la pasion de la gloria
Lo mas que podemos hacer, es ver si entre
de los combates y de la libertad inaccesible al
estas causas hay alguna, la qual además de
temor , y para que acostumbre el cuerpo y
la parte que tiene en la accion , la tenga:tam-
el espíritu á las fatigas , á los peligros y á
bien en la de unir y combinar las otras cau-
las privaciones que lleva consigo la guerra.
sas para, hacerlas concurrir jun t as , y en tal
Veo en los Ylotas una fuente de materiales
caso dar á ésta el nombre de causa principal.
todos oportunos para coadyuvar á este de-
Un egempio podrá ilustrar mucho esta idea.
signio. Veo en ellos los medios para dispen-
Yo veo en Esparta debilitados 6 proscr ip
sar á los ciudadanos de la agricultura y de
-tos todos los materiales de la codicia, deja
las artes, y ocuparlos enteramente en lo que
vanidad.; y del temor; veo: multiplicadosl
tenia por objeto la guerra ; y mayormente
fortalecidos los materiales del amor de la ,gib-
para alejarlos del amor de la ganancia, que
ria , de la patria , y de la libertad; vedlf15.(4.
el egercicio de las artes debe necesariamen-
este medio desconocida muchos siglos la a0-
te inspirar, para facilitar,el establecimiento
ricia y debilitada la vanidad , y quasi des-
de aquellas mesas públicas, que eran la es-
truida la pasion del temor; y veo la pasión
de la gloria, de la patria y de la-...libertad
(1) El Rey de Persia.
obrar con un vigor increible. Busco las tau- 1 8 4
- Ciencia de la legislacion.
185
cuela del patriotismo , y de la sobriedad. Fi-
Las leyes sagradas que establecian el cul-
nalmente para tener siempre viva delante de
to de los dioses armados (1), y la mayor fru-
sus ojos la imágan de la servidumbre, y dis-
galidad en los sacrificios (2); las leyes mor-
persar con el espectáculo de los males que
tuorias que prohibian la pompa y el llanto en
ésta produce la idea de las utilidades inesti-
los entierros ( 3), y negaban el honor de las
mables que lleva consigo la preciosa liber-
inscripciones sepulcrales al que no hubiese
tad. Veo en la forma de su gobierno una
muerto en defensa de la patria (4); las leyes
circunstancia la mas favorable para fortifi-
(r) Todas las estátuas de los dioses y diosas,
car y multiplicar los materiales de la pasion
odebian estar armadas en Esparta. (Plural . . Insti-
de la patria, y hacer ésta comun á todos los
tut. lacónic.) El legislador quiso ensalzar hasta
ciudadanos. Participantes roci de la sobera-
el cielo la gloria bélica para hacerla descender
na autoridad en las juntas publicas, admi-
mas fácilmente á la tierra. La misma Venus no
tidos todos á la esperanza de poder algun
estaba inerme en este pueblo. Además de los tes-
timonios de Pausanias lib. 3. de I,act. Divina-
dia tener parte en el senado , no teniendo
tura institutionum cap. ao, y de Quintiliano lib.
nadie cerrada la puerta para las magistratu-
a. cap. 4. se encuentran varios epigramas grie-
ras y otros cargos, sino los que están sin mé-
gos de los (iales nos place copiar el siguiente.
rito, y sin habilidad para egercerlos, ¿qué Et Yenus Sparti e , non urbibus ut in:,iliis
constitucion mas oportuna para inspirar á sus Posita est , mulles incluía stolas ;
ciudadanos el mayor afecto por ella (1)? Sed in capite quidem hnbet galeam pro mitra,
Observo finalmente las leyes de este pue-
Pro aurli,r autem acubus hastam :
blo, y veo no solo la parte inmediata y d Non enim °portet sine armis esse conjugem
i Thracii Martis , et Lacediemoniam.
-recta que tiene la legislacion en esta opera-
V. Antholagiw lib. IV. cap. ta. epíg. 22.
clon. Veo y distingo no solo su accion en el
El legislador ensalzó hasta el ciclo la gloria
concurso de las otras fuerzas, sino rambien veo
bélica parahacerla descender mas fácilmente á en ella la causa que emplea, une y combina
la tierra.
todas las otras circunstancias favorables, cor-
(2.2popPhlutetgn
arc)a.
os en la vida de Licurgo , y en
su,
rige las que no lo son, y todas las dirige al
fin deseado.,
(3) En sus Instituciones lacónicas.
SzpvidPa ivateariciocureo
co
Instituciones lacónicas y
en
(r) Véase á Xenof. de Rep. Lac. t86 Ciencia de la legislador.
187 agrarias que arreglaban el repartimiento de
todo tráfico ó ministerio mercenario (1); las
las tierras, y la igualdad de la propiedad (1);
leyes suntuarias, que prescribian la igualdad
las leyes censorias (z), hereditarias (3) y do-
y la sencillez en los vestidos (a) y la mayor tales (4) que la conservaban ; las leyes nutna-
rusticidad en los muebles (3); las leyes sisia- rias que,prohibian el oro y la plata, y casti- sca que establecian las mesas públicas (4) y
gaban con pena de muerte á los que la rete-
la qualidad de los alimentos que se debian ser-
nían (y), que prohibian el egercicio de qual-
vir en ellas (5), y que castigaban el uso de los
quiera arte mecánica al ciudadano (6), y de
(t) Heráclides de Politiis, y Plutarco en la
(t) Pintaren en el misrÉcl : ltigar y J'Elan°
vida de Agides.
Var. Hist. lib. 6. cap. 6. y liba XIII. cap. XIX.
(a) Polibio en el lib. 6. de su historia y j'as-
y Isócrates Panathenaci , donde- atice que tam-
tino en su lib. 3.
bien la agricultura estaba prohibida.
(3) Plutarco en sus Instituciones lacónicas.
(a) Xenofonte de Rep. Laced. y Nicolas de
Estas leyes censorias proporcionaban el número Mori bus ›-entium apud Stoheurn.
de las suertes al de los ciudadanos. Quando el
(31 A-ri.s:tótels Pont. lib. IV. cap. IX. Jus-
número de éstos excedia al de aquéllas, se recur
tin. lib 3. y Xenoi..de Rep. Laced. nos ha-
ria al arbitrio de enviarlos á las colonias. La larga
blan de la sencillez tie•stitlyestidos , haciéndonos
duracion de este establecimiento se confirma por
ver la atencion del legislador en destruir todos
las varias colonias de Esparta de que hablan Pie-
los, motivos de la codicia. Véase tambien á Thu-
ton, Aristóteles, Herodoto, Tucídides , Pausa-
cídides en el lib. 1.
nias y Isócrates.
(4)
Los muebles no podían trabajarse sino
(4)
Los bienes de los padres se subdividia n á
con el hacha y la sierra. Véase á Plutarco en la
los hijos , y si alguno de éstos moria sin hijos,
vida de Licurgo.
su parte d porcion pasaba al que tenia may or nú.
(5)
Plutarco dice: Ut luxum inhiberet , et
m ero de ellos. Véase á Plutarco en sus Instit. divitiarum studium toleret syssitia instituit.
lac. y en la vida de Licurgo.
Xenofonte considera estas mesas públicas como
(5)
Las dotes estaban prohibidas. Véase á
una escuela de sobriedad, como el vínculo del
jusrino , lib. 3. Plutarco en los Apophtegm ás , Y
amor civil, y.-.como un instrumento poderosísmo
á I-Eliano lib. 6.
de ) patriotismo. Por lo que toca á la qualidad de
(6)
Plutarco en sus Intt: lacón. Nicolao de
l os alimentos que en ellP.s se servian , véase á Moribus gentiurn apud Stob,eum, Xenofonte
P lutarco en sus Inst. lacónie. y en la vida de
Rep. Lacedem. y Ateneo
6.
Licurgo, y á
Histor. lib. 3. cap. 34. de la legisla'cion.
189 188 Ciencia,.
y en el conciudadano un padre, un hijo ó un
muy substanciosos (t) ; las leyes que hacían
hermano (I); en pocas palabras, echaban des-
educar á los nidos á expensas del público (a),
de la aurora.de sus días en el corazon de los
que apenas hablan nacido los arrebataban de
ciudadanos la semilla de aquellas pasiones
la casa de sus padres ; que los acostumbra-
que algun día debian dominarlo; las leyes
ban desde la primera infancia á sufrir el do- bélicas que prohibian levantar muros al re-
lor, el hambre y las tinieblas (3); que prescri-
dedor de las ciudades (a), que daban á cada
bian los combates de los mancebos (4); que
soldado una corona antes de ir á la bata-
privaban de los derechos de ciudadanía á los
lla (3), que privaban al fugitivo, al cobarde
que no se habian sujetado á la educacion pú-
y al tímido del trato de los demás (4), que
blica (1); que estableciendo la dependencia del
prometian las mayores distinciones al mas va-
mas »ven respecto del mas viejo, hacían que
(i) Véase al mismo en los mismos lugares, y
todo Espartano viese en la patria su familia,
S Xenef. de Rep. Laced. los quales refiriendo
las varias leyes re!ativas á este objeto manifiestan
quánto influjo tenia este establecimiento, no so-
Véase tambien á Ciceron en sus Tusculanas lib.
lamente para sostener el buen órden , sino tam-
1. núm. 34. donde habla de la salsa negra que se
bien para dar mucho mas vigor que todo lo de-
reputaba por el mas"exquisito plato que se servia
más al patriotismo de los Espartanos.
en esta mesa.
(a) Plutarco en los Apophtegmas y en la vi-
(a) 2Eliano Var, Hist. lib. XIV. cap. VII. •
da de Licurgo, y Ovidio en sus Metamórfosis.
(a) Plutarco en sus Instituc. lacónic. y ea
Es bien sabido el dicho célebre de algunos Es- .la vida de Licurgo.
partanos que pasando cerca de los moros de Co-
(3)
El mismo en el mismo lugar, habland o de
rinto , preguntaron:
las obligaciones de lis nodrizas, y de las flage la
2 Qué mugeres habitan en esta ciudad? Y habiéndoles respondido que los
que se liacian
-ciones
sufrir á los niños sobre el
Corintios, replicaron : hon;bres cobardes y viles,
. ara de Diana para probar su constancia en sufrir ¿no saben que los muros inexpugnables de una el dolor. Véase á iEliano lib. 13.
Ciceron
y á ciudad
ir son
? solamente las ciudadanos resueltos
en las Tusculanas, líb. 2. núm 14.
(4)
Véase á Pausanias in Laconicis sobré es-
(3)
Véase á Xenof. de Rep. Laced. , y á
tos combates, juveniles. No se puede leer este se
Plutarco en la vida de. Licurgo.
admirarse.
-. ceso sin
(4)
Xenof. en el lugar citado, y Nicolas
(5)
Plutarco en sus Inst. lac. y en la vida de
Licurgo. ¡90 Ciencia de la legislacion. 191
Rente y al mas intrépido (1), que hacían mas
tractivos; y de este modo reducian la circuns-
feliz la condicion del guerrero en campaña
tancia física del clima tan contraria al objeto
que en la ciudad (2). Las leyes, finalmente,
deseado á la imposibilidad de dañar al gran
que para corregir los efectos de un clima que
designio. Todas estas leyes y muchas otras
convida demasiado al amor y á sus excesos,
que omito por brevedad, se dirigian á des-
prohibian al esposo de cohabitar con la espo-
truir ó debilitar los materiales de las pasiones
sa, no le permitian llevarla á su casa sino de
bajas que se querían proscribir ; ó á multi-
oculto y para pocos momentos (3), hacían
plicar y fortificar los de las pasiones que se
baylar y combatir desnudas á las doncellas con
querian establecer y conservar ; ó á emplear,
los jóvenes (4), las privaban del pudor para
combinar y dirigir las otras circunstancias fa-
privarlas de una parte considerable de sus a-
vorables que concurrian á esta operacion pa- ra prevenir y debilitar los obstáculos de las
que podian exponerse á la misma. de Moribus gentium apud Stobccurn. Incurría ea
Hé aquí como las circunstancias físicas,
la ignominia el que vivia con él, 6 se egercitaba
morales y políticas de un pueblo concurren á
con él, como nos lo aseguran entrambos autores.
debilitar ó destruir algunas pasiones , y á
(t) Véase el tratado de Nicoiao Craghio de
establecer y fortificar otras ; y como sin em-
Rep. Laced. lib. 4. cap. J. en el volumen $. de
prender valúan el grado de fuerza con que
la coleccion de Grevio y Gronovio.
obra cada una de estas circunstancias en el
(t) Es digno de leerse el dicho célebre de
concurso de las otras, podemos dar el primer
Plucarco sobre este objeto : Exercitationibus ute•
lugar á la legislacion , como aquella que bantur per bella mollioribus , et relipam pa-
además de la parte directa que tiene en el gue vitam minus adstrietam , et obnoxican daba luventuti. Ita solis inter mortales respirad o 9-;
concurso de las acciones , gozan tambien de la que xercitationis erat ipsurn bellum. Véase'
depende de la influencia que puede
Plutarco en la vida de Licurgo.
tener sobre las otras circunstancias para hacer
(3)
Véase al mismo en las Inst. lac. y en la
que las unas sean capaces de producir, y las
vida de Licurgo.
otras no puedan impedir el efecto deseado,
(4)
Véase al mismo en el mismo lugar 'Y
3enef. de Rep. Lac., y á Propercio líb. 3. Efe" giarum, donde este poeta describe con e legari-
cia los combates indicados.
192 Ciencia de la legislacion.
193
otros püeblos, y en otros tiempos. Hemos visto
CAPÍTULO XXXIX.
que todas estas otras pasiones no pueden lla-
marse naturales, sino en quanto se consideran De la conexion de las ideas antecedentes, y
como modificaciones de aquella Cínica pasion del examen á que nos conducen.
originaria; pero en lo demás son facticias,
V
porque las causas externas son las que produ-
olvamos la vista sobre lo que dejamos di-
cen estas modificaciones. Hemos visto que es-
cho para hacer ver al lector el enlace de nues-
tas causas externas que hemos llamado mate-
tras ideas, y el órden de nuestro discurso.
riales de estas pasiones facticias, se multipli-
Hemos visto que el hombre no puede ser fe-
can á medida que los hombres se apartan del
liz, sin ser libre é independiente; y que para
estado salvage , y se acercan al estado civil.
combinar la libertad con la dependencia, era
Llegados al estado civil decimos que las
necesario combinar la voluntad con la obli-
diversas circunstancias físicas, morales y polí-
clon. Que esta combinacion no es imposibte,
ticas de los diversos pueblos debilitando ó pros-
porque no es contraria á la naturaleza del
cribiendo los materiales de algunas pasiones,
hombre ni á la de la sociedad. Que no es in-
y fortificando y multiplicando los de algunas
asequible, porque la experiencia nos hace ver
otras , debilitan , restringen ó proscriben con
que se ha conseguido muchas veces. Además
este medio algunas pasiones , é introducen,
de esto hemos visto que así como las leyes
establecen , extienden y fortifican otras; y de
terminan la obligacion, así el amor de nos o
esta operacion mas que de ninguna otra deci-
-tros mismos determina la voluntad ; que cs'e
rnos que • procede el destino de los pueblos , y
amor de nosotros mismos es la pasion única
el estado de sus costumbres. Hemos dicho
originaria del hombre, inseparable de su natu-
que es feliz el pueblo y florecen las costum-
raleza , y por consiguiente universal y con stan-
bres, guando introducidas, extendidas y for-
a
te; que las demás pasiones no son origin
ti ficadas las pasiones , son capaces de producir
-rias ni universales, ni constantes, porque si
la combinacion de la voluntad con la obliga-
cion y
el hombre las conoce en un estado, en otrn le
; y que decae el pueblo y se corrompen las
cost
son desconocidas; si dominan á algunos ho al
umbres guando introducidas, establecidas,
ext
-bres, á algunos pueblos, y en algunos tiempos,
endidas y fortificadas no son oportunas para
co
no tienen ninguna fuerza en otros hombres,
mbinar la voluntad con la obli gacion.
t)
Tomo /X.
N Ciencia de la
195
Hemos exáminado la primera de estas
proposiciones, y visto como del concurso de
CAPITULO XL.
las circunstancias físicas, morales y políticas
de un pueblo, proceda efectivamente la for- Cómo de las pasiones dominantes de los pueblos
xnacion de sus pasiones dominantes. Hemos dependo la consecucion ó el malogro del
visto que la legislacion merece entre éstas el fin propuesto.
primer lugar, como que además de la parte
directa que tiene en el concurso de la accion,
'cambien tiene la que depende de la influen-
o abusemos de la palabra pasiones, usé-
cia que puede tener sobre las otras circuns-
mos de esta voz para indicar los débiles y
tancias para combinarlas , componerlas y mo-
efímeros deseos que nacen y salen de noso-
dificarlas. La legislacion puede aumentar la
tros, sin dejar níngun vestigio de su curso rá-
fuerza de las favorables, y debilitar ó destruir
pido é imperceptible. El hombre que no está
la oposicion de las contrarias, y poner á las
agitado sino de estas fuerzas débiles, diversas
una.Ç en disposicion de producir, y á las otras
y multiplicadas, jamás llegará á sentir el vi-
de no impedir el efecto deseado. Ilustrada
gor de las pasiones, ni experimentará ni tila-
.
esta primera proposicion conviene ahora exá-
nifestará jamás sus efectos. Sus acciones se
minar la segunda, y ver cómo de la forma-
resentirán de la debilidad y de la inconstan-
don de las pasiones dominantes de los pue-
cia de las causas que las producen, y el amor propio
blos dependa en efecto el llegar ó apartarse
disipado, dividido y distraido en
del fin propuesto: cómo éstas unen y separas
él en tantas diversas direcciones, siguiendo
la voluntad y la obligacion; y cómo de esta
la ley universal de toda fuerza, perderá aque-
union ó de esta separacion proceda el destino
lla eficacia que se disminuye á medida que se
de los pueblos, y el estado de sus costumbres.
aleja mas de la unidad en sil tendencia. No
hay sino la
lié aquí lo que debemos exáminar si que- unidad, ó al menos la preponde-
remos proceder con aquel órden que sirve al
rancia de un deseo sobre todos los otros, la
mismo tiempo para descubrir é ilustra r las
que pueda constituir la pasion. Quien quiera
r que tú seas,
grandes verdades, y para animar al auto
Y
decia Omar, que amante de la
es Y li
al que lée en las investigaciones difícil bertad quieres ser rico sin bienes, poderoso sin s
complicadas. úbditos, súbdito sin señ'or , sabe despre-
N 2 r 96 Ciencia ciar la muerte. Los Reyes temblarán delante de k
Y97 de tí: tú solo no temerás á nadie.
será corno ella vigorosa y constante. La unidad
Hé aquí la naturaleza y el carácter de
ó la preponderancia del deseo la hará activa y
la pasion. Ella destruye la divergencia del
uniforme corno la fuerza que la determina; y
amor propio, y lo concentra en su único ob-
si esta pasion se combina con la obligacion, si
jeto; excluye la variedad de los deseos, ó á
lo menos su igualdad ; los proscribe ó los do-
jesta pasion es conducente para el grande ob-
eto, éste solo querrá vigorosamente, y querrá
mina; supone la unidad ó la preponderancia
constantemente lo que debe. Sin tener otros
de un solo deseo sobre los demás, de ma-
deseos, ó aunque los tenga siendo todos infe-
nera que guando todcs llegasen á luchar á
riores al que forma su pasion dominante, y
un mismo tiempo con él, todos deberian ce-
que combina su voluntad con su obligacion,
der á su fuerza , y él solo se llevaria el
no hallará ningun obstáculo que vencer, ó si lo
triunfo.
halla éstos serán demasiado débiles para apar-
Consideradas bajo este aspecto las pasio-
tar su voluntad de la direccion ácia la qual
nes podemos afirmar sin ninguna duda que
la impele y determina la pasion dominante.
aunque todos los hombres sean igualmente
Para no impedir la combinacion de la vo.,
susceptibles de pasiones , no todos las sien-
!untad con la obligacion son necesarias las
ten. Que una gran parte de ellos fluctuantes
pasiones , y para conseguirla son necesarias
en la variedad de los deseos, no sabrian ellos las pasiones conducentes; mas ¿quáles son es-
mismos discernir quál es el que les domina,
tas pasiones conducentes?
ó si hay alguno que con mayor frecuencia
los agita, éste no es bastante fuerte para ven-
CAPÍTULO XLI,
cer en el combate la oposicion de todos los demás. Su voluntad débil é inconstante como
CONTINUACION DEL MISMO ASUNTO.
sus deseos , muda continuamente de direc-
don , como mudan las causas que la deter- De lar pasiones conducentes.
minan.
Si
Lo contrario sucede en el hombre agita-
la avaricia que condujo los sequaces de
C
do de una fuerte, esto es, de una verdadera
ortés al nuevo mundo les hizo triunfar de
pasion. Su. voluntad dominada de esta paslorl
los ob stáculos combinados del clima, de la
necesidad , del número y del valor con una de la legislacion. 199 193 Ciencia humo (r); si las hermosas Huris que esperaban
fortaleza tan impetuosa como constante; si
al guerrero intrépido despues de su muerte
la misma pasion hizo de los Filibustieres un
en el palacio del placer ; si estas y otras de-
pueblo quizás mas maravilloso en las armas
licias de la vida futura pintadas por la ima-
de quantos hace mencion la historia antigua;
ginacion acalorada y fecunda del voluptuo-
y si la esperanza imaginaria de las delicias
so Profeta inspiraron mayor valor á los Sar-
materiales de una vida futura, hizo de un
racenos, que no inspiraron quizás á los Grie-
Escita fugitivo (i) el conquistador del Septen-
gos y á los Romanos el amor combinado de la
trion, y de sus discípulos otros tantos guerre-
gloria de la patria y de la libertad , no por
ros fanáticos, que sirviéndotne de las expresio-
esto el Español, el Filibustier,
, el Celta y el
nes de un poeta suyo, deseosos de la muerte la
Sarraceno hallaba en la pasion que lo hacia buscaban con furor en el campo, y heridos del
tan terrible en el campo de batalla, la que golpe afortunado se les veía caer, reir y morir;
podía hacerle igualmente virtuoso, en la ciu- si con el mismo medio, con la misma esperan-
dad. Fuera de las filas, el héroe desaparecia,
za, con la misma pasion, se vieron los mismos
y la ciudad no experimentaba sino los efec-
prodigios en el Mediodía ; si los Árabes bajo
tos perniciosos, ó de la codicia en unos, ó de
los estandartes de IVIahotna sujetaron mas pue-
tina voluptuosa é insana supersticion en otros.
blos en menos de un siglo que no habian
La historia de estos pueblos, la suerte que
conquistado los Romanos en seiscientos años
tuvieron, y el estado de sus costumbres son
de guerras y de triunfos ; si el puente místico
las pruebas indudables de esta verdad.
que ofrecia al valeroso y al intrépido paso para
el cielo, y hacia que el tímido y el cobarde se
precipitasen en la boca horrible de la serpiente
tn6 el nombre de Odino, quizás porque con este que habita la caverna obscura de la casa del
nombre se llamaba el dios supremo de estos pue-
blos , de los quales acaso se hizo Sacerdote y
Pontífice. Yéase la introduccion á la historia de
(r) Sigge, hijo de Tridulfo Príncipe Escitap Dinamarca por el se ►or Mallet.
que se crée huyó de su patria guando PornPe"
(1) El Eterno, decia un Profeta, echa-
yo habiendo vencido á Mitridates puso en gran'
do un puente sobre el abismo de los infiernos. Es-
de consternacion á los aliados del Rey del Pon-
te puente es mas estrecho que el filo de una ci-
to. Dirigidse ácia el Septentrion de la Europ a , Y
mi tarra, Despues de la resurreccion el valiente lo
:hecha la conquista de algunos pueblos celtas to- 200 Ciencia de la legislacio g .
ao t
No se puede decir lo mismo del Griego
se por sí mismo, y le hizo volver á la patria
6 del Romano. La pasion que lo hacia héroe
para librarla dos veces de los Galos. Luego
en la campaña lo hacia igualmente virtuoso
si todas las pasiones fuertes, que son ver-
en la ciudad. Siempre era el mismo á la vista
daderamente tales , conducen á los grandes
del enemigo exterior y del ambicioso interior.
efectos , no todas nos conducen á los que
La misma disposicion mostraba (piando se tra-
nosotros nos proponernos, y que se deberia
taba de obedecer al cónsul en la guerra y al
proponer el sabio legislador. Algunas harán.
magistrado en la paz. El mismo brazo que pe- á un pueblo formidable en el campo de ba-
leaba con el enemigo en las legiones salvaba
talla, pero no virtuoso en la ciudad; le da-
la vida del ciudadano en la ciudad. En el se-
rán una prosperidad aparente y rápida, pe-
nado, en las juntas páblica.s, en el foro y en
ro no real y duradera; le prepararán un le-
el campo, la misma fuerza le impelia ácia. la
targo eterno con pocos instantes de una em-
misma direccion , y la misma causa que hizo á
briaguéz activa é impávida. Tales son las que
Camilo el terror de los Ernicos, de los Veyos,
están fundadas sobre prestigios y errores; las
de los Volscos, de los Equos y de los Tosca-
que suponen la ceguedad del ánimo, y no su
nos , le hizo, resplandecer en la censura , le
elevacion; y las que animaban á los sequaces
hizo merecer del senado el nombre de segun-
de Odino y de Mahoma. Algunas los condu-
do fundador de Roma (i), le hizo dar en el
cirán á las riquezas, á las conquistas , á las
Sitio de Faleria los rehenes con el traidor que
empresas mas atrevidas; pero no á la virtud
los habia. conducido, le indujo á desterrar-
civil , que combina la voluntad con la obli
gacion , y que solo puede constituir la felici-
dad humana. Tal es la pasion que animaba
pasará con la ligereza de sus pasos para lenvan-
á los conquistadores del nuevo mundo, y la
tarse sobre las bóvedas celestes; pero el cobarde,
que hacia indomables á los Filibustieres; y
precipitándose de este puente, caerá en la ga r
del mismo carácter es la avaricia. Algunas
de la espantosa serpiente que habita la in -ganta -
podrán armar un pueblo contra otro ; produ-
dicada caverna.
cir prodigios de valor y de intrepidéz; po-
(a) s:Por haber impedido con tanta firmeza la
drán dar guerreros y mártires, pero no ciu-
emigrado ', ¿e los Romanos al pais de los Ve;
da
yos. Véase á Plutarco
danos. Tal es el espíritu de la rivalidad en la vida de Camilo ,y
e
Aurelio Victor de los hombres ilustres ,cap. '28•
ntre las naciones y los pueblos; tal es el fa- 102 Ciencia de la legislacion.
203
uatismo religioso, y la furibunda intolerancia.
Algunas podrán obrar en un gobierno, pero
las sabe introducir, combinar, difundir y for-
no podrán tener lugar en otro; tal es el amor
tificar. La primera, madre de todas las vir-
de la libertad en las repúblicas. Algunas po-
tudes sociales , hace á la segunda fuente -fe-
drán obrar en un tiempo y en una circuns-
cundisima de los prodigios de esta misma vir-
tancia ; mas no en todos tiempos y en todas
tud. La una presta socorro á la otra, y mú-
circunstancias; tal es la venganza inspirada
tuamente se fortifican y se hacen fecundas.
por el agravio ó por el insulto que un pue-
Quando la pasion de la patria domina en la
blo ha recibido de otro pueblo; tal es la es-
mayor parte de los corazones , l en qué pue-
peranza de defenderse de un enemigo es-
de ocuparse el que está dominado del deseo
pantoso, y la de destronizar al tirano ó de
de la gloria? El bien público, medida de la
arrojar al usurpador. Algunas podrán produ-
estirnacion pública, será el objeto de sus glo-
cir los mayores efectos en un individuo, pero
riosos designios. Penetrada el alma de esta
no sobre un pueblo ; tal es la amistad y el
sublime pasion, persuadida que no puede sa-
tisfacerla sino'con los méritos que hace á fa-
amor. Algunas conducen al delito ó al vicio,
antes que á la virtud; tal es el ódio, la en-
vor de la patria, no lo buscará sino en aque-
llos
vidia, y la vanidad pueril é insensata. Alg
dichos, hechos y acciones que correspon-
u
-nas podrán inducir al ciudadano á hacer lo
den al gran fin; y semejante á aquellos as-
que debe, pero no á quererlo; podrán apar-
tros benéficos que derraman la luz y la vida
tarlo del delito, pero no conducirlo á la vir-
en la esfera de su actividad , de la qual alter-
tud ; tal es el temor. En pocas palabras, si se
nativamente
sacan su alimento; su egernplo,
examinan profundamente todas las pasiones
sus
ficios,
sacrificios,
su sus laureles, y sus triunfos,
h
de que es susceptible el corazon del hombre,
parte mas enérgica y mas acti-.
ya en los otros la pasion de la patria con el
no se hallarán sino dos, las quales así en la
ex
guerra como en la paz, así en la república
Pectáculo grandioso que les presenta de su
virtud por
,
i
y
como en el reuno, así en el individuo, co
con la parte que les suministra de
su gloria.
-mo en el pueblo, tengan en todos tiempos
constantemente y en todas circunstancia s esta
La historia de los Egipcios, de los Per-
sa
qualidad sublime; y éstas son el amor de la
s, de los Griegos v de 'íos Romanos; la de
t
patria y de la gloria, guando el legislador
odos los pueblos quese han distinguido por
la virtud, y por la verdadera y sólida prospe- de la legislacion,
205 104 Ciencia
vista lo presente para no ocuparse sino en
ridad que han adquirido por ella, no es sino
lo venidero. La edad de los placeres , el tiem-
una prueba continua de esta verdad. Dejé-
po sagrado que la naturaleza ha destinado al
mos dudar de élla á los que son ó muy viles,
goze de ellos, se pasa en las especulaciones y
ó muy ignorantes, é> muy corrompidos para
muchas veces en las amarguras. Agitado de
poderla conocer; y nosotros menos inútiles
los temores y de la esperanza, dominado de
que ellos en el mundo moral , en vez de per-
las pasiones, ó virtuosas ó viles, el corazon
der el tiempo en convencerlos, empléenoslo
desecha lo que desea , se reprende lo que se
con mayor utilidad en indicar los caminos,
ha permitido, y está igualmente atormentado
por los quales pueden ser conducidas estas
por el uso y por la privacion de los bienes
pasiones en un pueblo, y los medios que el
que excitan sus apetitos. Corriendo sin cesar
legislador debe emplear para establecerlas,
en busca de una felicidad imaginaria, que se
combinarlas, difundirlas y fortificadas.
le escapa de continuo, el hombre vuelve sus ojos suspirando á sus primeros años, que un
CAPÍTULO XLII.
inmenso número de objetos siempre nuevos Producia én su alma un sentimiento no inter- Del amor de la patria, y de la influencia que
Iurapido de curiosidad y muchas veces de tiene sobre esta pasion la sabiduría de las
gozo. El recuerdo de estos inocentes placeres leyes y del gobierno.
Ocupa muchas veces los intervalos de sus pe-
nosos cuidados, y adornando la imágen de
o confundamos las ideas mas distintas
su Cuna le conserva en su patria ó le hace
entre sí. No abusemos del sagrado nombre
volver á ella.
de amor de la patria para indicar aquel afec-
Esta es la causa verdadera y universal
to del suelo patrio, que es un efecto de los
del afecto que tenemos al patrio suelo, que
inconvenientes de las uniones civiles, y se
Se halla así en la sociedad mas corrompida
puede hallar así en la sociedad mas corrom-
'°110 en la mas perfecta; mas este afecto es
pida como en la mas perfecta. Ni en la "a
ruu Y diverso del amor de la patria del que
quer
ni en la otra el hombre civil goza , po r de-
emos hablar aquí.
cirlo así, ` de los beneficios de la naturaleza
in Esta pasion es como todas las otras una
sino en su infancia. A medida
o
-que sus fuer-
dificarsion del amor de nosotros mismos.;
zas y su- es p íritu se desenvue l ven, Pierde de Ciencia
206 de la Zegislacion.
207
es una pasion facticia que puede ser domi-
de la legislacion , disipando los obstáculos que
nante y desconocida, no tener ninguna fuer-
se oponian al progreso de la agricultura, de
za en un pueblo, y ser del todo poderosa en
las artes y del comercio haya favorecido la
otro. La sabiduría de las leyes y del gobierno
felicidad del pueblo y la prosperidad públi-
la introducen, la establecen, la difunden, y
ca; que corrigiendo el sistema de los tributos
la fortifican; su ímperfeccion y sus vicios la
haya impedido las vejaciones, los fraudes, las
debilitan y la destruyen.
injusticias, las miserias, las guerras, las vio-
Para convencernos de esta verdad, su-
lencias, y los ódios recíprocos entre los que
pongamos un pueblo instituido segun el sis-
mandan y los que obedecen, entre los que
tema legislativo que forma el objeto de esta
gobiernan y los que son gobernados, y todos
obra. Supongamos que la parte política y eco•
los otros males que producen en el estado
nómica de las leyes haya concurrido á divi-
p resente de las cosas. Supongamos finalmen-
dir las propiedades y multiplicado el número
te que promoviendo la reparticion , y la difu-
de propietarios, destruido y evitado las cau-
sion de las riquezas, haya promovido la de la
sas que producen el exceso de la opulencia
felicidad. Supongamos que estas leyes que
por una parte, y por la otra el de la miseria;
Pro mueven la conservacion de los pueblos
haya facilitado los matrimonios, adquiriendo
hayan sido seguidas de las que conservan su
los medios de subsistencia ; disminuid o , Y
tranq uilidad; que una sabia legislacion cri-
casi anulado el número de los que no tie-
m inal haya fundado la libertad civil del pue-
nen patria, porque no tienen fundos ni fami-
blocasobrre los dbs polos de la tranquilidad pú-
lia. Supongamos que aboliendo una tropa
que son
blica, la mayor seguridad del ino-
mercenaria que empobrece y espanta al pu e
cente, y el mayor terror de los reos; que la
-blo, haya substituido una tropa civil que ase-
del proceso criminal, la distribucion
g
gure al ciudadano y á la patria; que afiance
de las funciones judiciales, la supresion de
el uso de la autoridad y no el abuso; Y que
aquella gerarquía
gerarquía bárbara que ocasiona la
haga al mismo tiempo mas fuerte el Estado
opresion, el envilecimiento, y la injusticia
y menos arbitrario el gobierno, mas v,ig°10-
e n una parte de la nacion y la independencia
sas las leyes y menos desconfiados á los pue"
en la otra , y la perfeccion del código penal,
blos , más libre al ciudadano y menos odi°52"
h ayan ya producido este efecto saludable. Su-
la dependencia. Supongamos que esta Palt`
Pongamos que se haya adoptado un plan de ao3 Ciencia' de la legislacion.
209
educacion pública, semejante al que hemos
unas leyes que se la proporcionan y suminis-
propuesto; que todos los hijos de la patria
tran por todos los medios. Supongamos que
hayan sido educados desde su infancia por la
las leyes relativas á la religion, al mismo
madre comun; que su educacion dirigida por
tiempo que protegiesen esta fuerza divina que
el magistrado y por la ley hubiera destruido
puede producir tantos bienes en la sociedad,
precavido los errores, disminuido la igno-
hubiesen corregido el abuso que se ha hecho,
rancia, preparado la rectificacion de la opi-
y que ha producido tantos males; que des-
nion pública, multiplicado y fortificado los
truyendo la diferencia absurda entre los inte-
vínculos de la union civil, aproximado las
reses, y las máximas del sacerdocio y del
varias condiciones, y precavido una gran par-
imperio, dirigiesen al mismo fin los sermo-
te de los tristes efectos de su inevitable des-
nes del Pontífice y las órdenes del magistra-
igualdad; que elevando los ánimos de la cla-
do , las obligaciones del creyente y las del
se ínfima., y precaviendo la vanidad y el or-
ciudadano. Supongamos que el recinto del
gullo de las clases superiores, hubiese prepa-
templo levantado dentro de los muros de la
rado sus ánimos para hacerlos capaces de
ciudad indicase al sacerdocio los principios
sentir el imperio de las dos pasiones que se
que dependen de esta posicion; que, en po-
quieren introducir, establecer, difundir, lY
cas palabras, el altar, el templo, el palacio
y
fortificar. Supongamos que el egemplo,
el foro se e mpleasen igualmente en inspi-
instrucciones, los discursos del magistrado,
rar la misma virtud á los ciudadanos, el mis-
los otros medios directos é indirectos prescri- mo amor de la patria, y el mismo respeto de
tos por las leyes é indicados por nosotros, hu-
sus leyes. Supongamos que la otra parte de
biesen correspondido á este gran fin. Supon-
la legislacion que tiene por objeto la propie-
gamos que la otra parte de la legislacion que
dad y las adquisiciones, su bstituyendo la cla-
se propone difundir las luces y hacer mas
ridad, la u niformidad y la precision á la in-
ce
comun la instruccion pública, acabando lo
rtidumbre , á la confusion , al número m in-
que preparó la educacion pública., hubiese enso, y á las contradicciones de las leyes,
hecho al pueblo bastante ilustrado para co-
que hoy componen esta parte del derecho,
hubiesen s nocer su felicidad, y pesar la utilidad inesti-
ubstituido la seguridad , la con-
cordia
mable de pertenecer á una patria, de depen-
y la paz á la incertidumbre, los peli-
gros
der de un gobierno, y de estar atreglado por
á los Odios y á los litigios que hoy lle-
Tomo dux.
I
O Ciencia de la legislacion.
210
2 I I:
nan de terror, atormenta n y dividen á. los
mente que la sabiduría del gobierno, favore-
ciudadanos. Supongamos que las leyes rela-
ciendo la de las leyes, conservase religiosa-
tivas á la patria potestad y al buen órden de
mente el vigor, fomentase constantemente el
las familias hubiesen puesto dentro de las pa-
espíritu, precaviese aquella diferencia per-
redes domésticas aquel órden que es tanto
niciosa entre la legislador, y la administra--
mas necesario á nuestra felicidad, quanto nos
clon, y hiciera servir ésta á aquélla; esto su-
toca mas de cerca y mas de continuo. Supon-
puesto, ¿quién no vé que en esta hipótesi
gamos que la sabiduría de las leyes combina-
que tenemos derecho de considerar como un
das con la forma del gobierno hubiesen ar-
dato concedido por los lectores, porque no su-
reglado de manera la division del poder, y la
pone sino la egecucion del mismo sistema le-
emanacion de la autoridad, que ningun indi-
gislativo que hemos propuesto? ¿quién no vé,
viduo del Estado fuese excluido por la natu-
digo yo, que el amor de la patria sería intro-
raleza de su condicion de la posibilidad de
ducido por todas las partes, sostenido, difun-
participar de él. Supongamos que las reglas
dido, y fortificado en este pueblo? ¿quién no
generales que hemos establecido sobre la co-
vé que los varios deseos é intereses, las diver-
sas esperanzas del
nexion entre las leyes y el principio que ani-
ciudadano vendrían á com-
ma todos los gobiernos hubieran sido segui-
binarse con esta pasion, y que en los pocos
das , y que con los medios indicados en ellas,
y de los que en la exposicion de nuestro sis-
cho del amor de la patria, antes que del amor
tema legislativo nos hemos servido , y nes
del poder , el principio de actividad de todos los
gobiernos, responderia lo que
servirémos constantemen te , se hubiese con-
i
ya indiqué sobre
seguido que el amor del poder, este princ
este obgeto en el libro primero, que el amor del
-pio de accion inseparable del hombre civil,
poder existe en la sociedad , y el de la patria se
debe i ntroducir; que el
porque procede de la pérdida de la indepen"
l egislador no debe ha-
cer sino servirse del amor del poder, mas que
dencia y del deseo de recobrarla, estuviese
debe dispertar primero el amor de la patria
tan combinado con el amor de la patria que
n -
y
despues servirse de él ; que el amor de la Patria
debiese servir para esto , fortalecerlo, exte l-
no existe en la sociedad corr
der
ompida, y el del po-
derlo, y cónservarlo (i). Supongamos fina
e de
bl si ; l aque el atnor de la patria no es insepara -
so
gisla
ciedad, y el del poder sí; que el le-
(r) Si se me preguntase por qué no habla he"
dor debe servirse de aquel principio, que es Itt. O2 212 Ciencia de la legislacion. 213
casos de oposicion deberían ceder á su fuer- gía y sus efectos, y produce en todo el pue-
za sostenida y fortalecida por tantas partes?
blo aquellos prodigios que leemos con sor-
¿quién no vé que la voluntad sería admira-
presa en la historia de algunas naciones, los
blemente combinad a con la obligacion en esta
ouales se consideran y se mirarán siempre co-
sociedad feliz, y que para llevar el amor de
ro fabulosos y como inasequibles por aque-
la patria á aquel entusiasmo que es el último
llos que observan los efectos sin exáminar las
grado de la pasion , no se necesitaba mas
causas; y que no habiendo experimentado las
que dar al pueblo los egemplos luminosos de
grandes pasiones, ignoran hasta dónde pue-
aquella virtud extraordinaria, que el legisla-
da llegar en los hombres el fanatismo mis-
dor debe buscar en la segunda de las dos pa-
mo de la virtud? El capítulo siguiente hará
siones que hemos escogido como conducen-
mas clara esta importante verdad.
tes, la qual, como hemos dicho ( t ), guan-
do domina en una porcion de los individuos
CAPITULO XLIII.
mismo pueblo donde reyna el amor de la
del
patria , recibe de éste la direccion , le sirve
APL*ND10E AL PRECEDENTE CAPÍTULO.
de espuela , conduce á los que ella domina al mismo fin, comunica á los demás su ener- Sobre los efectos de la pasion de la gloría en un pueblo donde reyna el amor . de la patria.
universal é inseparable para introducir y con-
servar aquella fuerza que no es ni universal ni ,.
inseparable; y que así como en la física una fuer-
.uando el Romano se consagraba á la sa-
2-a que resulta de la union de muchas otras cons-
lud de la patria con las ceremonias terribles
pirantes es superior á cada una de sus causas,
é i mponentes; guando en las calamidades pú-
así en nuestro caso la pasion de la patria deri"
blicas y en los horrores de una sangrienta
vada del concurso de tantas fuerzas sería sine"
d errota, los crédulos hijos de Quirino, atemo-
rior á la del poder que concurre á forma1:1.
rizados con los indicios del furor de los dio-
Aquélla tendria todas las propiedad es de la pa."
sien, y á ésta no le quednria sino la de un de'
ses y de la conjuracion de las divinidades
esor
inf
seo incapaz de resistirle guando lielaria á
ernales, hallaban en el sacrificio volunta-
rio de uno solo su salvacion; guando el duda-
e.n
(i) Véase en el fin del precedente cap í'u!o•
dano ilustre, el guerrero 6 el cónsul asistido de la legislacion. Ciencia
215
214
que el de la patria, era la causa inmediata de
del Pontífice , con rito solemne y religio-
estos prodigios; mas este mismo amor de la
so (1), invocaba sobre su persona toda la ex&
gloria que en Francia excitó á Richielieu
cracion de los dioses, y despues de la cere- á
enviar el mismo dia un regalo á Cornea,
monia egecutaba su terrible promesa; guan-
para persuadirle que le cediera el Cid, y
do Curcio se arrojó en la sima (2), y los tres
una órden á sus confesores para publicar que
Recios se precipitaron en las filas de los ene-
no 'labia pecado nunca mortalmente, para
migos (3), quizás el amor de la gloria antes
tener la gloria de ser célebre igualmente en
la corte, en el consistorio, en el teatro, y en
(1) Tito Livio en el lib. 8. cap. IX. describe
el altar (1); este mismo amor de la gloria,
consagracion de Decio la guerra contra los
digo yo, no producia en Roma sino las ac-
Latinos, los efectos que ésta produjo, y las so-
ciones necesarias ó útiles á la salud de lá re-
lemnidades que acornpAaron esta ceremonia.
pública, porque solo éstas en un pueblo don-
Q uiero poner aqui la fórmula que en estos casos
de reynaba el amor de la patria, podian con-
debla proferir el que se consagraba, como que
se resiente de toda la virtud y magestad latina.
ciliar la estimacion pública y el aplauso u- niversal. Este es el primer efecto del amor Sane, yupiter, Mari' pater, , ,Quirine , Bellona, Lares, Divi Novensiles, Dii indigetes,
de la gloria en un pueblo donde reyna el quOrum est potestas nOstrOrton,hostiuraque, Dii-
de la patria. De este primer efecto depen- que manes, vos pretor, venerar, venias.); peto,
de otro. feroque, uti populo romano .9uiritium vim ViC-
Aunque la muchedumbre en este pueblo tOriarnque prOspetitis hostesque populi romant
esté animada de la pasion enérgica del amor .Quiritium , tervore , formidine , morteque
de la patria, tiene sin embargo necesidad de eiatis. Sicut verbi: nuncupavi ,ita pro republica
algunos incentivos y egemplos oportunos para uiritium, exercitu, legionibus, auxiliis populi ‹Q
comunicarle aquel vigor extraordinario que toman quiritium , legiones, auxiliaque hostia"% mecum, Diis Manibus , Tellurique devoveo.
en algunos casos es absolutamente necesario
(a)
I.ivio lib. 7. cap. 6.
(3) Véase á Livio lib. 8. cap. 9. donde habla
Ciceron atribuye la misma gloria al cónsul Decio
de la indicada consagracion del primer Decio
que mandaba el egército de Roma contra Pirro
en la guerra contra los Latinos, y lib. so. cap . 9•
De-
en la batalla de Ascoii.
donde habla de la consagracion del segundo
(i) Véase á Lumanie• lifemorias para servir
cio en la guerra de los Galos y de los Samnices, 216 Ciencia de la legislacion.
2 i 7
para la salud de la república; y que solo pue-
Todas las páginas de Livio y de Plutarco
de librarla en los graves riesgos y en los ac-
están llenas de egemplos de esta naturaleza.
cidentes extraordinarios. Quando por un efec-
Meditémoslos para conocer los efectos venta-
to del amor dominante de la patria, el de la
josos del amor de la gloria en un pueblo don-
gloria no puede producir sino prodigios de la
de reyna el de la patria ; para apreciar la ex-
virtud patriótica, estos impulsos y egemplos
traordinaria energía que recibe éste de aquél,
se los suministra el hl,nor de la gloria, que
Sírvanos principalmente para manifestar al
siendo la mas fuerte de todas las pasiones,
legishdor la importancia de introducir, esta-
agita y atormenta extraordinariamente á los
blecer, difundir y fortificar el amor de la glo-
hombres, y les obliga á hacer prodigios incon-
ria, la mas sublime de todas las pasiones, y la
cebibles. Scévola, Curdo , Atilio, y los tres
mas generalmente desconocida de los hom-
recios, deseosos de gloria la busca ron. en los
bres. Los medios que la legislacion debe em-
tormentos y en la muerte por la salud públi-
plear serán el objeto del capítulo siguiente.
ca. El pueblo no vé la causa, pero observa
los efectos. La virtud sola parece, y la pasion
CAPÍTULO XLIV.
se esconde. El entusiasmo del individuo se
comunica á la muchedumbre; la energía de. De los medios que la legislacion debe emplear
una pasion se comunica á la otra; el pueblo para introducir , establecer, difundir, y dar
corre donde el héroe lo llama ; y lo que el vigor á la pasion de la gloria.
amor de la gloria ha producido en uno solo,
el de la patria lo produce despues en toda la
orno todas las partes de una sábia legisla-
nacion, que no tenia necesidad sino de un
don se prestan alternativamente socorros re-
cí
impulso y de un egemplo para conocer hasta
procos; como lo que una intenta mas de
c
qué grado de fuerza puede y debe llegar la
erca y mas directamente, la otra lo prepara
virtud. La historia nos ofrece innumerables
Y lo dispone de léjos , ó mas indirectamente;
corno
pruebas de esta verdad.
cada efecto es siempre en ella el resul-
tado del concurso de muchas causas, de las "ates la mas inmediata no hace mas que dar á la historia de Holanda, artículo Grotius. Ver-
el último
daderamente es cosa extraña ver un cardenal de
impulso ; los que ignoran esta de-
-pendencia,
Vlehlelieu solicitar Ir. c:rionizzeion.
esta accion secreta 8 ó no la com- 218 ciencia dela kgislacion.
a r9
prehenden, fijando su consideracion solamen.
á la mas visible , pero que está muy lejos de
te sobre la última, la mas inmediata y la mas
ser la única ; que concurren un infinito nú-
visible, están sorprehendidos, viendo que un
mero de otras causas con su accion; y que
medio tan pequeño produce un efecto tan
así como muchas pequeñas fuerzas unidas
grande, y les parece prodigioso é imposible lo
componen una gran fuerza, del mismo modo
que no es sino regular ó necesario. Oponen
el medio que separado sería demasiado débil
la idea de prodigioso al hecho , y la de im-
para producir aquel efecto , es eficacísitno
posible á lo que llaman sueños platónicos,
guando se combina y une con otros medios,
vanas y obscuras especulaciones de una filo-
causas y fuerzas.
sofía insensata. Esto es lo que produjo en
La naturaleza produce los efectos mas
otros tiempos una ignorancia semejante de la
grandes con las causas mas pequeñas, pero
fuerza de la naturaleza y de su concurso.
¿ de qué manera ? destruyendo el equilibrio.
Nuestros bárbaros abuelos hallaban en todo
Una media dragma puede hacer pasar de la
milagros ó mágicos, y con igual injusticia con.
quietud al movimiento dos masas de un peso
duelan algunos hombres al altar y otros á la
enorme, guando la quietud dependia del e-
hoguera ó á la vergüenza (t).
quilibrio, y la media dragma lo ha destruido
Ni unos ni otros hubieran caldo en el
por su accion. Mas ésta, ¿hubiera producido
mismo error , ni fueran sorprehendidos de la
este efecto sin la accion de la masa entera,
misma maravilla, ni cometido la misma inju s
á la qual se ha juntado? Los ojos vulgares no
-ticia, si hubieran conocido que así el autor de
vén sino la accion de la media dragma, y está
la naturaleza , como el legislador sabio lo
oculta para ellos la gravedad de la masa en-
obran todo por concurso de causas y de fuer
tera. Este es el origen de lo maravilloso , de lo
-zas; que la que creen que es causa absoluta
P rodigioso , de lo imposible de estos juicios
de algun efecto, no es sino la mas inmediata
tcarneidfroecuentes en la boca del ignorante y del
necio, y tan raros en la del docto y del sabio.
.Para precaver semejantes oposiciones
(1) No quisiera que se me hiciera aquí
he
t s
introducir era necesario anticipar estos cono-.
e
que estoy seguro que no merezco .es-
toy muy lé:
cimie
de
ntos. Los medios que propondré para
.°5 ~e hablar aquí de todos los mila-
gros, no hablo sino de aquellos que la ignors°.
lapas:on, establecer , difundir, y dar vigor
cia ha fingido.
de la gloria , no serán sino las de la legislacion.
2211
220 ciencia
como de otras pasiones conducentes, de las
causas mas inmediatas y las mas visibles de
cuales hemos hablado. Todas estas concausas,
este efecto deseado; mas suponen el concur-
y las que suponen, deben concurrir con las
so de otras muchas causas , de otras muchas
que voy á proponer si se quiere conseguir el
fuerzas, y de otros muchos medios que depen-
efecto deseado.
den de todo el sistema legislativo que es el
Supuesta esta protesta , veamos ahora
objeto de esta obra. Suponen la destruccion
quáles son estos medios que se deben consi-
de todos aquellos males , y la reforma de to-
derar simplemente como los últimos, los mas
dos aquellos abusos que envilecen , degra-
inmediatos y directos entre las causas necesa.,-
dan y oprimen una parte del pueblo , y ha-
alas para introducir , establecer , difundir, y
cen á la otra orgullosa é insolente; que oca-
poner en vigor la pasion de la gloria. Nadie
sionan ó perpetúan los excesos de la miseria
se admirará que empiece por aquellos medios
por una parte, y los de la opulencia por otra;
que pasan en silencio las leyes modernas, de
que exponen la muchedumbre á las opresio-
los quales los gobiernos actuales no hacen
nes, y animan unos pocos á la violencia. Su-
uso ó abusan, quiero decir , de los honores y
ponen la adquisicion de todos aquellos bienes
de los premios.
y el vigor de todas aquellas leyes, que multi-
Nuestros gobiernos han olvidado la co-
plicando y facilitando los medios de la subsis-
nexion que hay entre estos medios, y el fin
tencia, hacen el corazon de cada ciudadano
que nos proponemos lo han omitido y de-
susceptible de aquellos sentimientos que no
bian omitirlo. Sin aquellas causas , de las
pueden penetrar en él , criando los de la mi-
quales hemos hablado, ¿qué podian jamás
seria le ocupan y oprimen enteramente. Supo-
conseguir con esta sola ? Debian , pues ,
nen la formacion y el vigor de todas las leyes
abandonar el medio , ó aplicarlo á otro uso;
que igualando las fuerzas individuales de to
y esto es lo que han hecho. Dispensan ho-
protec-dos los miembros de la sociedad bajo la-
nores, conceden premios ; mas ni unos ni,
cion de la fuerza pública , establecen la igual-
otros tienen la menor conexIon con la pasion
dad de la libertad civil sin destruir la desigu al
á la qual queremos que sirvan. Recurren al
-dad de las condiciones. Suponen finalmente las
dinero para premiar el mérito, y á los bono-
disposiciones que hemos indicado en nuestro
/ e s para decorar el nacimiento, las condicio-
Plan de educacion pública para quitar los o bs
/les y los cargos. Alienernan la avaricia y la
-tácuelcs c favorecer la íntroduccion así de esta 2 22 Ciencia de la legislacion.
223
vanidad , pasiones únicas que infelizmente
igualmente la importancia de los honores y
reynan entre nosotros, y pueden reynar en-
de los premios para sostener, dar vigor, y di-
tre los vicios de nuestras leyes y entre los
fundir esta sublime pasion. Vieron que para
-errores de la política moderna , pero á qué
hacer mas vigoroso , mas enérgico y mas co-
impulso dán á la pasion de la gloria? Así es
mun el amor de la gloria, era necesario hacer
necesario recurrir á la antigüedad para co-
representativa la gloria , dar un vestido ma-
nocer la conexion que hay entre estos medios
terial á este sér moral, hacer sensible lo que --
y el fin para que los empleamos. Es necesario
no lo es, dar á la opinion pública señales que
consultar la historia de aquellos pueblos, en
expresasen los sufragios y manifestasen el
los quales la pasion de la gloria tuvo la ma-
juicio favorable , que indicasen los diversos
yor fuerza y extension para ver el uso, co-
grados de estimacion y de aplauso , que evi-
nocer la eficacia , y determinar la regla. Pa-
tasen la incertidumbre y la duda así en la
tria de Milciades y de los Arístides ; patria
persona de el que la había merecido como \\
de los Camilos y de los Salinos ; patria de la
de los que la formaban (1). Tal es el origen
gloria y de la inmortalidad , vosotras solas bas-
y el verdadero y antiguo uso de los honores
tais para este exátnen , y así á vosotras vuel-
y de los premios : eran señales del aplauso
vo los ojos : vuestra historia es la que yo di-
público , trofeos que anunciaban la conquista
go que es garante de mis opiniones; consul-
de la estimacion pública , y el expectáculo que
to vuestras leyes para determinar mis reglas
la razon ofrecía á los sentidos para agitar los
sobre este objeto tan importante de la cien-
corazones. Bajo este aspecto consideraron los
cia legislativa. La antigüedad me ofrecería
sabios legisladores de estos pueblos los ho-
muchos pueblos , en los quales podria hallas
nores y los premios , y la relacion que ha-
las mismas luces y los mismos socorros; pero
bla entre el medio y el fin fué exñctisima,
prefiero las costumbres y las leyes de estos
dos pueblos, porque son mas conocidos de
(t) Una antigua ley ática hablando de las co-
todos.
ronas, y de la razon , por qué se usaban, nos in-
A pesar de tantas causas como en Atenas
dica expresamente esta idea. A fin, nos dice, que
y en Roma concurrian á elevar las almas,
l os que la conseguian : Contenti essent sui ci-
é inspirar el amor de la gloria , los leg is opinione. Véase á l'otero .drcheologia
-ladores de estas dos repúblicas reconocieron
€r ca, lib. so. cae. XXV- 224 Ciencia de la legidacicm.
225
y se sirvieron de ella con la mayor prudencia.
se honra; que el premio del siervo y del escla-
Un exámen breve de sus leyes nos hará
vo no debe ser el mismo que el del ciudadano
descubrir los principios luminosos que los di-
y el del héroe; que el hombre que ama la glo-
rigieron , y por consiguiente hallarémos los
ria no busca riquezas , sino distinciones y
que deberian dirigir á los legisladores para
aplausos; que lo que aumenta su fortuna no
quienes escribo, si quieren llegar con los mis-
hace sino igualarlo con los hombres mas ri-
mos medios al mismo fin.
cos que él, mas no lo distingue de los demás;
I. Nunca fué la plata en Roma ni en
que para inspirar, difundir, y poner en vigor
Atenas el objeto del premio. Las mesas de
el amor de la gloria , era necesario alimentar
los beneméritos en el Pritáneo , no forma-
esta pasion, y no la que le es mas contraria;
ban seguramente una excepcion de esta re-
que las recompensas pecuniarias son gravosas
gla (t), pues eran una distincion honorífi-
al público, las quales deben cesar guando son
ca , y no un premio lucrativo. La frugalidad
insoportables; que apartan del fin y destru-
que reynaba en ellas (2), y la importancia
yen el medio con el mismo uso que hacen de
que daban á estos honores los hombres mas
él 5 que finalmente miéntras no sirven sino para
producir el vicio y la ingratitud, los honora-
ricos de la república ( 3 ) no nos permiten du-
rios tienen la doble ventaja de elevar las almas
darlo.
Así los legisladores de estos pueblos cono-
y ganar los corazones, puesto que guando el
cieron que la virtud no se compra, sino que
beneficio vá acompañado de la gloria, el que lo recibe se esfuerza para hacerlo parecer
(i) ,:ro:FecT15 fa: 0. 17;19. 4s- E7 IipyTeCIICO,
trates, de Armodio y
era un premio que consistia en el derech o do
de Aristogiton gozaban de
esta
participar de las comidas que la república daba á
distincion. Sabemos quinto se gloriaban de
ella Demóstenes y sus parientes que por su res-
sus beneméritos en el Pritáneo : los que se hablan distinguido en la legislacion tenian un titulo par"
peto fueron admitidos á ella. Véase á Plutarco
e
titular para este honor.
n la vida de Demóstenes. Se sabe quáles fue-
ron las riquezas de este orador, que sola su con- Solon autern , dice Ateneo , jis qui in i
tri Prytanoeo alebautur placentarn pnebere Jube.,t,
bucion para reedificar los muros de Atenas:
que paaern verp diebus festis apponere , &C• 17i14
fué la causa de su célebre oracion pro corona,
bast a para contarlo entre los ciudadanos mas ri-
Atitem. Deipnosoph. lib. 4. tos de Atenas.
(a) Sabernos que los descendientes de 1-Ii26'
l'o n20 IX. 226 Ciencia de la legislaciones
227
aun mas grande por la grandeza misma del
dado á Sócrates fue menos funesto que la
reconocimiento.
estátua levantada á Phrine (1); y el asesina-
II. La ley prescríbia el premio, los hom-
to de eiceron menos que la apoteosis de su
bres no hacian sino concederlo con arreglo á
hija.
ella (i). Así los legisladores vieron que era ne-
HL Habla muchas y muy diversas espe-
cesario proponer algun objeto fijo y seguro á
cies de honores (2). La grandeza del mérito
las pasiones que querian proteger; que no
determinó al principio el valor del premio,
convenia abandonar el destino de los honores
y despues el valor del premio sefialó la gran-
y de los premios á la incertidumbre y á los caprichos del arbitrio ; que guando la ley no
con el mismo
se interpusiese, el esplendor de una accion
mérito obtener la castrense 6 la mural, y et
mas brillante que útil y meritoria , podia en
que conseguia una de éstas no po-
dia con el mismo mérito tener la
un momento de admiracion producir un gran cívica ti obsi- dional. Era necesario extender los limites de la
mal, destruir aquella proporcion que no es
república, y dejar muertos en el campo lo menos
menos necesaria conservar entre los premios
cinco mil enemigos para conseguir el honor del
y la virtud que entre los delitos y las penas, gran triunfo. Todo estaba prescrito por la ley:
puesto que dalia menos para conseguir el fin,
el egército, el cónsul , y el senado no hacia sino
egecutarla.
al qual deben servir los premios, la injusticia
(1)
cometida contra la virtud que la parcialidad
Se sabe que esta célebre cortesana fué
honrada despues de su
usada en favor de la medianía. El veneno
muerte con una estatua de
oro levantada en Delfos entre las de dos Reyes.
(2)
Los antiguos escritores nos han conserva-
(i) Véase la célebre oracion de Eschines
do varias, aunque una parte muy consicieraLle ha
contra Tesifon ó contra el decreto que éste dtó
consumido el tiempo. &hemos
para coronar á Demóstenes. En Roma las leyes,
quál era en Ate-
y no el arbitrio de los hombres, prescribian y d e
nas el premio llamado erpecfpux que daba al que
-terminaban las varias coronas á la variedad de
lo conseguia el derecho de ocupar el primer lu-
méritos. El que habla vencido á los enemigas P o
gar en los espectáculos públicos, en los convi-
-co dignos de egercitar el valor Romano, podia
tes, y en los discursos públicos, y obligaba á
todos los otros á
aspirar al honor de la oracion y no del gran
levantarse y cederle el puesto.
Véase á Aristoph. in
triunfo, á la corona oval y no á la triunfil• El equitibur y á su Scoliasta.
S
que rodia conseguir la corona rostral no podia
abemos quál era el llamado surcan, esto es, el
honor que se Liá á un ciudadano levantándole 228 Ciencia de la legislacion. 229
deza del mérito. Con este método establecie-
dárselos , nunca se debilitaba ni gastaba.
ron la proporcion entre los premios y la vir- IV. La mayor solemnidad y publicidad
tud ; y evitaron el envilecimiento de esta
acompañaban siempre el honor y el premio.
preciosa moneda sin limitar el uso. Si eran
Sábia disposicion que tiene la relacion mas
muchos los honrados y los premiados , nunca
inmediata y directa con el fin , por el qua/
eran muchos los que tenian un mismo pre-
se usa este medio. El espectáculo en este gé-
mio. La pasion de la gloria recibia frecuentes
nero de cosas es igualmente útil al que es
impulsos, y el medio de que se servian para
objeto de él y á los espectadores. La pasion de la gloria se fortifica en el alma de aquél,
una estárua, ó poniendo su imágen en uno de los
y se excita en la de éstos.
lugares públicos de la antigüedad. Véase á De-
V.
En uno y otro pueblo habia honores
most. de falsa legatione. Sabemos quál era el pre-
y recompensas despues de la muerte. Sus le-
mio de la corona en Atenas, las dos obras mas
gisladores conocieron que la muerte que se-
elocuentes de la Grecia nos han informado me-
para al hombre de todo lo que vive, puede
nudamente sobre esto. Véase á Eschines contra
mirarse de diversa manera por el que está
Tesifon y á Demósteres pro corona.
dominado y dirigido por la pasion de la glo- Ya hemos hablado de las mesas públicas en el
ria. Abreviar el curso de sus dias por la de-
Pritáneo. Además de estas habla otras muchas
especies de premies militares; tales eran las co-
fensa de la patria, era efectivamente lo mis-
ronas con la inscripcion del nombre y de las glo-
mo que prolongar los de su gloria para e/
riosas acciones del que lo habia merecido; las
Ateniense y el Romano. La ley de Solon que
columnas y ir.s estatuas , en las quales se escri-
prohibia escribir sobre el sepulcro el nombre
/p ian las victorias que habia ganado el General á
de los muertos , y exceptuaba de esta pro-
quien se concedia este honor singular ; tal es el
hibicion al que habia muerto en defensa de
de depositar las armas en la fortaleza en memo-
la patria (t), las otras leyes mortuorias que
ria del valor y de la intrepidéz que se habia mos- trado en los combates, y tantos otros que omito
(r) Esta ley exceptuaba tambien á las mu-
por brevedad, y que se pueden ver en Partero,
geres que morian de parto. Véase á Plutarco en ./grch‘cologia Grce.ca lib. 3. cap. 13. No hablo
la vida de Solon. Parece que este legislador con-
de las varias especies de honores y de premios
si deraba á las mugeres que morian de parto como
de los Romanos, porque son bien conocido s ás
muertas por la salud de la patria, pues que mo-
todos.
rian por darle ciudadanos. 930 Ciencia de la legislacion.
231
rescribian la pompa fúnebre que se debía
pues coronado (r); mas en Roma no habla
practicar en esta ocasion (t), y las dos leyes
la misma ley. Algunos méritos por el con-
de las doce tablas relativas á este objeto (a),
todas se dirigian á prolongar mas allá de la
vida la gloriosa esperanza del ciudadano.
VI. No todas las virtudes ni todos los mé-
El mismo Ciceron en su libro de Claris. Ora- toribus cita un lugar de Caton, el qual en sus
ritos llevaban consigo un premio. En Atenas
orígenes hablaba de algunos cánticos que se can-
el magistrado que se distinguia con alguna
taban en los primeros tiempos de la república
empresa feliz durante su magistratura era des-
en los convites en honor de los ciudadanos ilus-
tres: Utinam extarent , dice , illa camina que
(i) Véase á Potrero Arclucologia Grao multis sxculis ante man: ietatem in epulir esse
lib. 4. cap. 8. donde habla de los honores fúne- cantitata á singulis convivir de clarorum viro-
bres que se hielan en Atenas á los que hablan
rum laudibus in originibus scriptum reliquit Cato.
muerto en defensa de la p- tría. Los tres discur-
Tenemos razon de creer que este honor estaba
sos fu b ehres, el uno de Pericles, referido por
arreglado y prescrito por las leyes. Por lo que
Tucidides, el otro de Demóstenes hecho por
toca á los elogios fúnebres no se puede dudar.
aquellos que perecieron en la batalla de Charo-
Leemos en Dionisio de Alicarnasia que el hijo
nea, y el que Piaron hace pronunciar á Aspasia
de Appio necesitó del órden del cónsul y de los
en su ill,nexéno nos dán una idea bien
de
grande
tribunos para pronunciar el elogio de su padre
esta especie de honores.
delante del pueblo; y Dion Casio hablando de
(2) Ciceron r,fiere estas dos leyes, la una
un Romano ilustre, nos dice, que el senado des-
en el segundo libro y la otra en el tercero de
pues de la muerte le dec , etó una estátua, y el Legibus. La una excluía de la prohibicion gene-
honor de un elogio público. En los tiempos fe-
ral de quitar un miembro del cuerpo de un muer-
lices de la república éste era un premio que la to para hacerle nuevos funerales á los que hablan
ley prometia, y el magistrado concedia al be-
muerto en defensa de la p ,dria, y otra mandaba
nemérito de la patria, y no un vano incienso que
que se cantasen públicamente lns alabanzas en los
la adulacion ofreció despues al poder y á las ri-
funerales de aquéllos que se habian distinguido
quezas, y no sirvió como dice el mismo Ciceron,
por su celo en defensa de la patria ,ó que
a
hablan
sino para confundir y obscurecer la historia.
muerto defendiéndola. Esta ley afiadia el honor
muert Cicerón ibidern.
los cant-res lúgubres, llamados Nenia que
(t) Despues que habla dado sus cuentas.
se cantkan al sonido de la flauta.
Véase á ./E.schines in Ctesifontem. Ciencia de la legislacion.
233
trario Que eran premiados en Roma no lo
chiades contribuyó quizás tanto á la virtud de
eran en Atenas.
Sócrates como á la de Temístocles.
Sin embargo de esto las virtudes premia-
Que no se crea, pues , el legislador obli-
das en Roma eran igualmente frecuentes en
gado á premiar todas las virtudes para conse-
Atenas, y las coronadas en Atenas no dejaban
guir el fin que nos hemos propuesto por este
de ser bastante comunes en Roma. Qué prin-
medio ; que el egemplo de los pueblos, entre
cipio supone este hecho? Una prueba indu-
los quales fué usado con tanta sabiduría y
.dable que los legisladores de estos pueblos
produjo los mayores efectos, lo anime y lo di-
hablan conocido aquella importante verdad,
rija ; que fomente los luminosos principios,
que poco antes hemos establecido, y es que en
que la profunda meditacion sobre las leyes de
un pais donde reyna el amor de la patria,
estos pueblos nos ha hecho descubrir, y no
basta inspirar el de la gloria para que esta
dude del efecto. Así dará á la pasion de la
'pasion sea dirigida de la otra. La prueba de
gloria todo el alimento, la extension, y el vi-
que estos legisladores conocieron la otra gran
gor que este medio puede suministrarle , y
verdad , que el verdadero objeto de los pre-
que efectivamente le suministró en los dos
mios no es sino fomentar la pasion de la
pueblos de que hemos hablado.
gloria, y ésta es puntualmente la observacion que acabamos de hacer. Estos legisladores
CAPÍTULO XLV.
conocieron que no se debia buscar en los pre• rnios una recompensa de la virtud, sino un Continuacion del mismo astineo.
alimento de la gloria. Quando conseguian es-
te fin lo habian conseguido todo por el m e
-dio de que se hablan servido. Las virtudes
A bramos de nuevo los fastos de la gloria.
que no premiaba la ley no por esto dejaban de
Volvamos á la historia y á las leyes de aque-
serlo por la opinion. Bastaba, pues, premiar
lios pueblos , en los quales esta pasion es-
una parte de las virtudes para contribuir tam-
tuvo en el mayor favor y recibió la mayor
bien á las otras , porque bastaba alimentar,
ex tension , y no abandonémos estos precio-
dar vigor, y, difundir la pasion de la gloria;
sos depósitos de la sabiduría antigua sin ha-
para conseguir todas aquellas virtudes que
ber antes hablado de todos los medios que
proceden de esta pasion. La estátua de M il -
conducen al fin propuesto, y que por poco 234 Ciencia de la legislacion. 235
que se modifiquen son y serán siempre adap.
enemigo contra quien habla de combatir (1),
tables en qualquier tiempo, por qualquier
Alcibiades ganó en ellos tres premios (2) , y
pueblo, en qualquier clima y bajo qualquiera
Caton se preparaba en su juventud para ser
forma de gobierno. El sistema de los antiguos
lo que fué en su vejez (3).
espectáculos se presenta oportunamente á nues-
Las coronas de olivo, de laurel, de apio
tra memoria, y nos ofrece luces muy impor-
verde ó seco que se daban á los vencedores
tantes para el argumento que tratamos.
de diversos juegos en la Grecia (4); los pre-
Estos débiles instrumentos de nuestros
mios casi semejantes que se daban por el mis-
placeres, estos momentáneos é inciertos refu-
mo mérito en Roma preparaban á los que
gios de nuestro tedio; estos alimentos de
nuestros vicios y de nuestra molicie; estos
(1) Este general de las tropas de Xerxes
perniciosos apoyos de nuestra frivolidad fue-
habiendo oido á qué se reducia el premio del
von muy diferentes entre los pueblos de que
vencedor en estos juegos , se volvió, dice Hero-
hemos hablado , como lo deberian ser tambien
doto , á Mardonio, que corno capitan mandaba
todo el egército, y dijo: ó cielo, ¿con qué hom-
entre los que con los mismos medios quisie- bres vamos d combatir? Estos insensibles al in-
ran llegar al mismo fin. El vigor de los cuer-
terés no combaten sino por la gloria, y no cono-
pos que tiene tanta influencia sobre el de los
cen otra pasion. Véise á Herod. lib. 8. n. a6.
ánimos, la destreza, la agilidad, la fuerza, y
(a) El g-Inó el primero , el segundo y el
el valor , no eran los únicos bienes que se
guarro premio en la corrida de los carros en los
combinaban con el placer en los egercicios
juegos olímpicos. Véase á Ateneo donde habla de
de la Grecia y de la palestra Romana que
la maRnificencia del atleta Leofron.
(3)
servian á sus espectáculos. La pasion de la
Quando Sila mandó que se hiciera por
los
gloria estaba admirablemente alimentada, di-
jóvenes el torneo sagrado á caballo, nombró
á Sexto nieto del gran Pompeyo por uno de
fundida y puesta en vigor en estos espectác u
los capitanes de las dos bandas. Todos los jóve-
-los, á los quales Sócrates asistia como por
nes protestaron que no correrian. Syla les dejó
obligacion. Platon en sus libros de las leyes
la eleccion , y todos eligieron á Caton; y Sexto
los consideraba súmamente útiles (1). Tig ra
mismo le cedió voluntariamente este honor co-
-nes hallaba en ellos tanta razon de temer al
mo al mas digno. De quántas reflexiones es sus-
ce tible esta anecdota pueril.
(r) Véase el diálogo 8. de las leyes.
(4) Véase la oda de Píndaro. 236 Ciencia de la legislacion,
237
despues se conseguian con el valor y con
Pericles en el Panateneo de Atenas '1). Des-
los talentos del magistrado y del guerrero.
pues se les juntaron los de Trasíbulo para
La misma pasion que hacia merecer éstos,
premiar con el mismo honor la virtud (2). Los
hacia conseguir aquéllos , y se alimentaba y juegos honorarios de los Romanos que no se
difundia por los unos y por los otros. En
llamaban así sino por su destino estaban ins-
el circo y en el campo , en la palestra y en
tituidos para honrar á los que habian hecho
el foro, los sacrificios eran diversos, pero la
algun importante servicio á la patria.
deidad á la qual se ofrecian siempre era la
Los juegos plebeyos recordaban la expul-
misma.
sion de los Reyes y el valor de Bruto (3); el
El motivo mismo que habia dado origen
quarto dia de los juegos grandes perpetuaba
á diversos espectáculos, y que arreglaba sus
la gloria de Camilo, que habla conciliado al
celebraciones periódicas, muchas veces se di-
Senado y al pueblo (4). Los juegos capitoli-
rigia al mismo fin, como el que recordaba y nos la excitaban aun mas (5), los de Castor y
perpetuaba la gloria de los ciudadanos, que Polux recordaban los peligros, en los quales
habian hecho algun importante servicio á la
se hallaba Roma guando Posthumio subió á la
patria ó favoreciendo su prosperidad ó impi-
dictadura para librarla (6). Finalmente, todo
el mundo sabe quánto contribuyeron á este
diendo su ruina.
La gloria de los héroes que habian ve n
-cido en Platea, los talentos , las virtudes , el
(a) Véase á Meursio en su Gracia feriata.
valor de Pausanias y de Arístides, la sangre
(a) Al mismo en el mismo lugar.
Griega que habia regado aquellas mismas are-
(3)
Rosino Antiquit. Roman.
(4)
nas por la salud comun, se manifestaban ju n
En esta ocasion los juegos grande: que
duraban tres dias se convirtieron en los máxi-
-temente con los atletas á todos los especta
do
mos que duraban quatro. Livio en el lib. 5. Eleutheros
-res en los juegos
llamados de la
(5)
Estos recordaban la irrupcion de los Ga- lilTrtad (i). Las alabanzas de Armodio y de
los y el sitio del capitolio librado por Camilo,
Aristogiton eran el objeto del premio en los
que como hemos dicho en otra parte mereció
combates músicos y poéticos instituidós por
el nombre de segundo fundador de Roma. Li- vio ibid.
(6) Véase á Hospiniano de origine festorum,
(1) Véase á Pausanias in Poeticis.
á Pitisco Lexicon A ntiquit. Roman. de la legislacion. 238 Ciencia
239
Dejémos para una posteridad mas virtuosa el
grande objeto de sus fundadores los juegos
deprecio de nuestros contemporáneos. No di- triunfales.
vidamos la ignominia de nuestras leyes y de
De este modo una multitud de ideas entre
sus autores con los que son víctimas inocen-
sí muy diversas estaban asociadas en estos
tes de ellas. ¿Qué podríamos ser nosotros guan-
pueblos por la sabiduría de las leyes para dis-
do no nos permiten ser otra cosa de lo que
persar continuamente la que tenia por obje-
somos? Por ventura ¿ no hemos hecho lo que
to la pasion que siempre se queda avivar;
podíamos hacer por nosotros mismos sin su
sus sabios legisladores hallaron en los mismos
socorro ? ;quién ha reformado nuestro teatro?
placeres tantos medios de promover, difun-
¿quién ha imitado la tragedia antigua, y les
dir, y dar vigor á la pasion que querian pro-
ha excedido en la comedia ? ¿qué ley ha dic-
teger; consiguieron que los espectáculos pa-
tado las obras maestras de Racine, de Corne-
gasen varios é importantes tributos á la utili-
lio, de Maffei y de Volter ? ¿ qué ley ha ex-
dad pública ; y suministrando á los hombres
citado á poner en el teatro la virtud para ha-
placeres útiles, impidieron que se formasen
cerla objeto de la gloria ó del amor, y mos-
ellos mismos otros perniciosos; y cómo suple-
trarla siempre grande y fuerte aun en la mis-
1011 servirse del instinto que conduce los jó-
ma depresion ? ¿qué ley ha inducido á estos
venes á la .tcciort y al placer para habituar-
hombres á excitar aquellas pasiones que las
los al órden , al sufrimiento de los trabajos,
mismas leyes ó destruyen ó impiden que naz-
al vigor del cuerpo, á la energía del espí-
can ? ¿qué ley les ha obligado á hacer abomi-
ritu , al entusiasmo de la gloria, para librarlos
nable el juego, la crápula, la intriga, la ga-
del Ocio siempre seguido del tedio, de la fri-
lantería, la mala fé , la hipocresía, la amistad
volidad , y del vicio, que destruyen siempre
falsa y la perfidia? ¿ quál es la que ha hecho
las pasiones grandes y útiles. ¿Qué podemos
servir tan oportunamente la poderosa arma
oponer á placeres tan bien dirigidos ? ¿qué
del ridículo contra las preocupaciones, la ig-
cuidado toman de ellos nuestras leyes ? ¿ qué
norancia, la frivolidad , y la vanidad? ¿ quál
uso hacen de estos medios? ¿ qua! es la natu-
es, en fin, la que les ha hecho emplear la
raleza, y quáles los efectos que producen en
tragedia para mostrar á los Reyes y á los que
los pueblos modernos de la Europa?
les aconsejan los efectos espantosos de la tira-
Ah! el exámen sería demasiado ignomi-
nía y de la injusticia, de la ambicion y del
nioso, y e/ paralelo demasiado humillante, de la legislacion. 240 Ciencia
241
fanatismo, de la debilidad y de la ferocidad,
puesto que una acusacion falsa produce mu-
de la omnipotencia del monarca y de la ser-
chas veces delitos verdaderos (1). ¿Qué efec-
vidumbre del pueblo, de los delirios del uno
tos pueden producir las invectivas de Ca-
y de los resentimientos del otro?
ton y los discursos de Bruto en boca de un
La prueba de que toda la ignominia debe
hombre á quien la ley prohibe dar testimo-
caer sobre las leyes , son los obstáculos que
nio; y que una torpe mutilacion , alteran-
ellas oponen á sus esfuerzos. Quando nues-
do su voz , nos hace dudar guando le °i-
tra escena podria ser constantemente honrada
ritos , si las orejas 6 los ojos nos engañan?
con la virtud y con el buen gusto, ellas mis-
qué efectos pueden producir las máximas
mas toleran que sea muchas veces deshonra-
de una Lucrecia que ha pasado á la es-
da con el vicio y la ignorancia. Mientras que
cena desde el prostíbulo , y ha partido el
los Eurípides y los Sófocles del siglo , per-
resto de la noche con una parte de los ad-
suadidos como Piaron del vigor que adquiere
miradores de su virtud?.Er-tearro que aque-
llos hombres virtuosos querian reducir á ser
el talento del poeta guando está unido con
lo que fué en su origen .
el del músico , procuran como ellos contri-
;la escuela de la vir-
:ud y el incentivo de la gloria, ¿ no es aca-
buir á dispertar con esta fuerza combinada
so por un efecto de estos errores y de esta
las grandes pasiones, I no autorizan y per-
inconstancia de las leyes, el asilo de la depra-
petúan en nuestros teatros una especie de dra-
vacionoy de los vicios? ¿La corrupcion de las
ma y de música, que no alimentan otra fa-
rnugeres, acaso no se debe en gran parte á la
cultad del hombre, sino la de reir y burlarse
corrupcion de los hombres corrompidos por
de las costumbres groseras y obscenas que se
las actrices? Sus gracias simuladas, los varios
trasmiten. ó se perpetúan en el pueblo por el
aplauso que 'tienen en la escena? Quando la pluma benéfica de los poetas virtuosos se em-
(1) Este mismo motivo debe hacer á .10s 0,0£
peña en presentar al teatro los Escipione s , los
de los sabios mucho mas • respetables á los qué han
.Atilios, los Catones y los Brutos, las leyes
sabido elevarse hasta la mas sublime virtud des-
consideran como infames á las personas que
de este estado de abatimiento. El teatro nos •
ofrecido y
ha
deben representarlos, y condenándolas á una
nos ofrece todavía en el uno y ctro
ignominia tan perniciosa como injusta , ellas
sexo hombres dignos de la mas justa estimacion,
D° sola mente por
mismas son las que los inducen á merecerla, su virtud y elevacion
Towo
de:,sus al-
Ciencia de la legislacion.
242-
243
modos de agradar que ellas han imaginado,
han. introducido en los modernos. La ley de-
su simulacion y su impudencia, debían nece-
beria modificar la palestra antigua y purifi-
sariamente hallar imitadoras luego que tu-
car el teatro moderno; desterrar la ferocidad
vieran adoradores. La setlora debió parecer
y la indecencia (i) de aquéllos y de éstos, la
actriz para agradar al hombre alternativa-
necedad , la seduccion y la infamia. Deberla
mente corrompido y corrompedor ; y la misma
imitar las leyes de los antiguos, dando á la
mano que se esforzaba á levantar en el tea-
juventud diversiones y egercicios que fortifi-
tro sobre las ruinas del vicio los trofeos de
casen el cuerpo y el espíritu, y á estos egercl-
la virtud , por un efecto de estas leyes fué la
dios premios que fomentasen la gloria ; pero la
causa inocente del triunfo opuesto.
eleccion de estos egercicios deberia ser arregla-
Ved cómo las leyes modernas sin aprove-
da por la condicion de los tiempos y de los lu-
charse de las ventajas de los antiguos espectá-
culos, han impedido las que podian producir
ql progreso
los únicos que nosotros tenemos. Los unos y
del tiempo y guando se corrompie-
ron las costumbres? La sátira sexta de Juvenal
los otros hubieran podido fomentar eficazme n
nos hace una horrible pintura de esta deprava-
-te la pasion que queremos promover, si la le-
rion. Es bien conocido el suceso de Caton que
gislacion los dirigiese á este fin y los hiciese
refiere Valerio Máximo lib. 6. cap. io. y Séneca
concurrir juntamente
objeto con las
en su carta 97.
á fiem
o
otras concausas de que os hablado. Para
( 1 ) Todo el mundo conocerá que yo quiero ha-
conseguirlo deberia precaver los inconvenie n
blar aquí de la desnudez de los Atletas en la Gre-
-tes que los hombres introdujeron en los es-
cia, y de la de los combates de los gladiadores de
los Romanos, la
pectáculos antiguos (r), y los que las leyes
qua] deshonraba á los ojos (' :1
sabio la augusta magestarl de aquellos juegos, en los que se introdujo este abuso mucho mas tar-
de, esto es, en la olimpiada 87. como lo refiere
mas , sino tambien por sus talentos. IVIi patria
y otros en-
Tucídides. Los combates de los gladiadores ori-
cuenta algunos entreflualciudadanos,
ginados de la grosera supersticion de honrar con
tre los que han honrado:sus escenas. Quanto mas
tanto mas honoríficas
la sangre humana la memoria de los muertos,
raras son estas exeepciores;
seguramente no merecian hacer parte de aquellos
son para los que las merecen.
(i) ¿Quién no sabe las obscenidades que se
espectáculos, á los quales conduela la pasion de la gloria á los ciudadanos libres y virtuosos. Pera
introdujeron en los juegos florales de Roma coa (2 2 Ciencia 244
gares, y por el gran principio de la oportu- de la legislacion.
245
nidad (1).
quena especie de música, cuya mutacion mi-
La ley deberia dar á estos egercicios una
raba Platon como una de las causas de la de-
cierta variedad y medida que excitase el pla-
cadencia de su patria (r). Para facilitar y mul-
cer y lo aumentase, y precaviese la desagra-
tiplicar los efectos de un teatro tan bien diri-
dable saciedad ; sujetarlos á la inflexibilidad
gido, sería necesario dejar la entrada libre á
de sus reglas para impedir toda alteracion
todos los ciudadanos, y no poner una puerta
perniciosa , y hacer amable la exáctitud de
mercenaria entre el pueblo y las lecciones de
la disciplina extendiéndola hasta los pla-
virtud. Sería necesario destruir no solo la in-
ceres. Con estos egercicios debería instituir
famia de estos hombres que la razon debe
los espectáculos, y por medio de ellos recor-
mirar como sacerdotes de la gloria , y ha-
dar la virtud y la gloria de algun ciudadano
cer ciudadanos á los actores , sino trabajar
que la hubiera merecido.
para que los mismos ciudadanos corno en
Hada servir el teatro de dos maneras para
Atenas fueran actores (2). De este modo, ade-
inspirar el amor de la gloria, es á saber, cor-
más de la utilidad que la legislacion podría
rigiendo la opinion pública, determinándola
sacar de los placeres y espectáculos públicos, á estimar lo que verdaderamente es estima-
hallaria-Cambien una multitud de medios pro-
ble , y celebrando alguna accion grande de
pios para establecer, fortificar y extender la
algun ciudadano benemérito , y si podia ser de
pasion de la gloria.
alzan contemporáneo ilustre. Introducida a- rb~bliwzdag
por nuestra desgracia no hay institucion hum a
(r) Véase su tratado de Legibus.
consigo alguna imperfeccion• -na, que no lleve
(2) Demóstenes nos ha conservado dos leyes
(1) Esta institucion sería mas fácil de egecu-
Áticas relativas á este objeto. Voy á referirlas
tar,
, porque la juventud en nuestro plan de edu-
para manifestar quánta importancia debe darse á
cacion pública habria ya adquirido el hábito y
lo que he dicho.
el gusto de esta especie de placeres y egercicios,
Primera. ignominiosos in choro saltantes de
y continuaría con la misma aficion los afios que
.rcena deturbare fas esto.
suceden á la emancipacion, que erigen como 51
Segunda. Hospes in choro ne saltato, si se- ha dicho la segunda educación. cta' fecerit choragus »dile drlichmis nialctator.
Véa.se á Demóstenes ea la oración contra Lep- 246 Ciencia de la legislacion. 247
clones, sobre las quales está apoyada esta opi-
CAPÍTULO XLVI.
nion. La imposibilidad de crear , sostener y
establecer en el estado actual de las cosas la 01 jecion.
prosperidad de un pueblo , sin adquirir, con-
servar y establecer la riqueza pública ; esta Demos un nuevo paso ácia la evidencia y
imposibilidad tantas veces confesada por no-
suministrémos á esta parte de la ciencia legis-
sotros y demostrada en esta obra, sería la
lativa toda la luz que puede recibir. No nos
menor del silogismo con que la mayor parte
abandonémos á sola la penetracion de un lec-
de mis lectores creeria echar por tierra todo
tor inteligente y profundo, y prevengamos
el edificio que hemos procurado levantar.
una obiecion que seguramente él no me baria,
Para destruir esta objecion conviene exá-
pero no dejarian de hacérmela la mayor parte
minar quáles son las verdaderas causas por las
de los que leerán este libro. No hay historiador
que las riquezas se han hecho, son y podrán
moralista, ni poeta que hablando de la corrup-
siempre ser la fuente de la corrupcion de los
cion de las costumbres de un pueblo, no atribu-
pueblos; y ver despues si se hallarian estas
ya la causa á las riquezas y á las consecuencias
causas en el pueblo, donde el sistema legis-
que proceden de ellas. No hay nadie que haya
lativo que forma el objeto de esta obra se
sospechado la posibilidad de una excepcion á
seguirla en todas sus partes. Este es el ob-
los hechos, á los raciocinios y á las declama-
jeto y el motivo de los dos siguientes capítu-
los con los quales egecutando lo que en el plan de esta obra he prometido , procuraré
Cines. Estas dos leyes Áticas tenian una relacion
destruir una opinion tan errónea como comuo
con la que arreglaba la condicion de las personas
Y perniciosa.
que podian combatir en los juegos olímpicos. Ca-
da .Atleta debia presentarse a] pu. eblo antes de en-
trar en la arena, y el araldo preguntar en alta voz: ¿ hay alguno que pueda acusar á este hom-
bre de ser esclavo , ladron ó infame ? Sí había
una acusacion semejante, el Atleta debía justi- ficarse 6 no presentarse al combate. Véase á
Meursio en el lugar citado. 948
Ciencia de la legislacion
249
solubilidad de sus relaciones? ¿En qué con-
CAPÍTULO XLVII,
sigla la felicidad de Sócrates y el deleyte
Epicuro? Si el primero buscaba la virtud en
De las verdaderas causas por las quales las
la felicidad y el otro la felicidad en la virtud, riquezas se han hecho, son y pueden ser las
¿este disenso aparente no suponia quizás un fuentes de la corrupcion de los pueblos.
consentimiento real sobre el vínculo que une la una con la otra, y que las hace indivi-
L
sibles?
a naturaleza, ó por mejor decir el Cria-
Todo el tratado de república de Platon;
dor , ¿ ha separado en la tierra la virtud
esta obra maestra de la sabiduría antigua
de la felicidad, ó antes bien las ha unido con
tantas veces citada, calumniada, y tan poco
los vínculos mas estrechos? ¿Se debe acaso
entendida; esta imagen política destinada á
suponer tanta injusticia en sus leyes , tanta
establecer una verdad moral , ¿ qué otra co-
extravagancia y locura en las emanaciones
sa es sino una demostracion sublime y pro-
de su voluntad ? Si el vulgo crée hallar mas
iuncla del vínculo.. de que hablamos? ¿qué
frecuentemen t e separados que unidos estos
otra cosa era la imperturbabilidad estoyca, si-
dos bienes, ¿tiene acaso las verdaderas ideas
no el esfuerzo insensato de hacer á la felici-
de la virtud y de la felicidad del virtuoso
dad independiente de las causas externas para
y del feliz ? Sus juicios fundados sobre la
darle aquella constancia que se queda comu-
opinion , ¿deben acaso prevalecer á los del
nicar con él á la virtud?
filósofo, fundados sobre la ciencia (r)? ¿Quál
Los principios de Cenon y la tabla de Ce-
ha sido sobre esto la manera de pensar de la
bes ¿ no nos confirman por ventura el consen-
filosofía antigua? Aquella filosofía misma que
timiento de las escuelas y de las sectas mas
parece que daba tanto peso al argumento que
discordes entre sí sobre el indicado vínculo se hace contra nosotros, ¿ha dudado jamás de
entre la felicidad y la virtud (1).
la union de estos dos bienes, y de la indi-
Mas no hagamos al lector el agravio (1) Véase la sublime idea de Platon relativa
(a) Véase á Dióg. Laert. Vidas de los Filóso-
á esta diferencia de la opinion y de la ciencia en
fos, lib. 7 . Epitecto en su Enchiridion, y la tabla
sus diálogos 6. y 7. de República.
de Cebes el Tebano. 250 Ciencia de la Zegislacion.
25Y.
de demostrarle lo que no deberia ignorar,
las verdaderas causas por la quales pueden
ni impugnar y sospechar de él , que piense
impedir 6 destruir su virtud.
como el vulgo mas grosero é ignorante. Pa-
Si un pueblo pobre y virtuoso conquista
semos al objeto por el que le hemos recor-
y sujeta á un pueblo rico; si el egército ven-
dado este principio, y apliquémoslo á la cues-
cedor conduce á la patria además de los pri-
tion que se disputa.
sioneros hechos en la guerra, tesoros inmensos
Si las riquezas de un Estado conducen á
que ha usurpado á los vencidos; si las pres-
la felicidad de un pueblo ¿por qué no debe..-
taciones y tributos á los quales les ha conde
rán conducir á la virtud? ¿ por qué motivo
nado , prolongan y perpetúan los beneficios
deberia disolverse en este solo caso aquel vín-
de la victoria , este pasage rápido é instan-
culo tan indisoluble que hay entre la virtud
táneo de la pobreza á las riquezas, ¿favore-
y la felicidad? Si la experiencia nos hace ver
cerá por ventura la felicidad de este pue-
que la corrupcion de algunos pueblos acom-
blo, ó le privará antes de la que tenia? Ad-
paña á sus riquezas, ¿quál es la razon? ¿No
quiridas no con los sudores de la agricultura,
nos debe decir que en estos Estados las rique-
con la industria del artífice, y las especula-
zas en vez de conservar y aumentar la felici-
ciones de los comerciantes, sino con la vio-
dad de estos pueblos , han disminuido y des-
lencia de las armas, y el éxito de la guerra,
truido la que tenian ?
¿quál será su efecto en el pueblo que las
¿Por qué de estos hechos particulares S'
posée
jos, ? La cesacion de sus ocupaciones y tra-
de aquel principio general no deducimos una
bajos, gusto de la inaccion y del Ocio, el
consecuencia que combine los unos con los
deseo vano de los placeres facticios incapa-
otros , y que igualmente dependa de ellos?
ces de proporcionar la felicidad guando no
¿ por qué se concluye que las riquezas se
están preparados y condimentados por el tra-
oponen á la virtud de un pueblo guando se
bajo, el tédio enemigo de la felicidad y de la
v
oponen á su felicidad , y son útiles á la virtud
irtud, las cabalas, las intrigas y todos los des-
ór
guando lo son á la felicidad ? Hagamos de
denes que necesariamente hacen insufrible la
'v
esta consecuencia tan luminosa, como n ue
ida al hombre holgazan y ocioso; en pocas pa-
Li
-va, el objeto de nuestro examen. Veamos por
bras, la pérdida de los apoyos y de los ins-
tru
qué causas las riquezas pueden impedir 6 des'
mentos mas necesarios de la verdadera fe-
lic
truir la felicidad de un pueblo, y hallarérnos
idad, la adquisicion de las fuentes mas fe- de la legislada:, 252 Ciencia
muchedumbre pobre, y á destruirse en este
tundas de la corrupcion y de los vicios. E/
pueblo, ¿será acaso favorecida de la de los
espíritu militar y las antiguas instituciones
pocos ricos ? ¿ Su felicidad aparente y en-
resistirán algun tiempo á la perniciosa accion
vidiada , estará acompañada de la felicidad
de estas fuerzas, pero al fin deberán sucum-
real ? La inaccion y el tedio, ¿no acibaráis
bir. Este es el caso de Roma y de muchos
sus placeres ya debilitados por la facilidad ex
otros pueblos guerreros de la antigüedad.
-cesiva
de experimentarlos? La desproporcion
Si un Estado adquiere riquezas por medios
entre las necesidades y los medios para satis-
frenos violentos y mas pacíficos , pero por
facerlas, ¿no es siempre igualmente contraria
los errores de las leyes, y los vicios del go-
á la felicidad en qualquiera parte que esté el
bierno, éstas se concentran en pocas manos,
exceso? Después de haber gozado y abusa-
;esta distribucion desigual será favorable ó
do de todos lo' á placeres , ¿ no llegarán al
contraria á la felicidad del pueblo ? La po-
punto en que los' extremos se tocan y em-
breza que se puede sufrir en la igualdad , ¿no
pieza el dolor? La ausencia de todas las pa-
se hará intolerable á la vista de la opulencia?
siones, ¿no incomodará á estas infelices víc-
Las privaciones indiferentes en sí mismas,
timas de la abundancia y de los deleites?
guando no se conocen los deleites , acaso
Buscar vanamente los deseos, ; no será tan
continuarán en serio aun guando éstos se co-
doloroso para dios como lo será para otra
nozcan? La humillacion junta con la miseria,
clase buscar inútilmente los medios de satis-
¿no duplicará la infelicidad? La subsistencia
facerlos ? La industria misma ':que acompaña
¿ no será por ventura mas dificil en un pue-
á la medianía de la fortuna y- excita en ella
blo donde la muchedumbre es pobre y pocos
un sentimiento tan dulce , ;7no está igual-
los ricos, que en aquel donde todos son po-
mente apartada del extremo de la miseria que
bres (i)? La libertad civil que no se puede
del de la opulencia ?
debilitar sin destruir la felicidad social, ¿ po-
Si despues de haber visto la influencia
drá conservar su vigor entre el exceso de la
q ue esta especie de riquezas tiene sobre la fe-
opulencia y el de la pobreza?
licidad de este pueblo, pasamos á considerar
Si llega á disminuirse la felicidad de la
la que tiene sobre las costumbres, ;no halla- rémos que la misma causa que la hace des-
(x) Véase el cap. 3. y 4. del a. lib, de esta
tructora de su felicidad, la hace tarribien una
obra. de la legislacion.
254 ciencia
255
fuente de corrupcion ? Quando las riquezas
una consecuencia inevitable? Y estas tres fuer-
están en pocas manos, ¿de qué sirve el tra-
zas combinadas además de impedir que naz-
bajo y la industria para adquirirlas? La baje-
can las virtudes, y producir muchos vicios,
za, la vileza, la cabala y el fraude, ¿no serán
-no introducirian la galantería que pone el
los caminos únicos por los quales se puede
sello á la obra de la corrupcion?
pasar de la miseria á las riquezas, y de la opte-
La prostitucion pública puede arraigarse
sion á la violencia? El pobre que quiere ser ri,
en un Estado en medio del heroismo y de la
co , ¿ no debe pasar en este caso por todos los
virtud. La Grecia y Roma tenian cortesanas
puntos del abatimiento, y por consiguiente por
en los tiempos mas célebres por sus buenas
todos los vicios que éste exige_ y supone? La
costumbres ; pero la galantería no se intro-
avaricia que puede no ser la pasion dominan,
duce sino guando faltan el heroísmo y la vir-
te de un pueblo rico guando- las riquezas es,-
tud, porque no puede existir con las pasiones
tán bien distribuidas, ¿ podr1:09•serio en aquel
que las producen , es efecto de muchas pe-
donde están tan mal repartidas? El hombre
queñas pasiones, y no puede nacer ni exten-
que tiene bastante para atender á sus necesi-
derse sino con el odio , el tedio y la,frivoli- dad. En un pueblo donde ésta reyna , la de-
dades con un , uso moderado de sus fuerzas;
pravacion del sexó mas fuerte se comunica al
¿está acaso .dispuesto á esta . pasion como el
mas débil, y la del mas débil sostiene, forti-
que se •consume en la indigencia? Si en un
fica y extiende la del mas fuerte.
pueblo.'dondt las riquezas .están bien distri- buidas ,,elas distinciones que, éstas producen
Las mugeres son siempre las últimas que
son muy pocas , y en el que están mal repar,
se corrompen; pero guando lo están propagan
tidas son mochas , ¿ dónde serán éstas mas
fácilmente la corrupcion con el mal egemplo,
deseadas y buscadas? Si el primero de estos
con los consejos insidiosos , y con el ridí-
pueblos puede ser dominado de pasiones grao,
culo que es todavía mas funesto que aqué-
des y nobles, como lo hemos probado, ¿po-
llos, con, sus gracias., sus artificios , sus lágri-
dria jamás serlo el segundo? La vanidad ¿no
mas, su dolor, sus enfados y su cornpasion;
deberá dominar en este pueblo en los pocos
con la proteccion que dispensan y procuran
ricos, como la avaricia en el gran número de
á los hombres dignos de su interés; en fin,
pobres? El rédio que conduce á la frivolidad, 1
con el imperio que adquieren desde el prin- cipio en sus familias , y despues extienden
4 no los llevará tatnbien á la vanidad que.: ',-1, 256 Ciencia cíe la legislacion. 257
sobre los magistrados y sobre las leyes.
tas mercaderías y de las obras manufactura-
áQuál podrá ser este estado de las cos-
das, guando no pudiendo ya sostener la con-
tumbres guando está destruido el asilo de la
currencia del extrangero no podrian ser tras-
inocencia , y está profanado el santuario del
portadas fuera del reyno ni consumidas dentro,
matrimonio ? á Qué hombre tendria pudor guando ya no tienen vergüenza las mugeres,
quál será la suerte del ciudadano en medio
y qué freno tendria el pueblo guando los que
de sus tesoros (1)? El propietario no podrá cultivar sus tierras, el colono no hallará don-
deberian servirle de modelo triunfan en el oprobio , y por el mas vergonzoso trastorno
de emplear sus brazos , el artesano no po-
de la opinion ennoblecen la depravacion y el
drá egercer su arte, el comerciante no sa-
brá cómo y en qué objeto aplicar su activi-
vicio ?
dad y sus especulaciones. Miserable y ocioso
Este es el estado en que se hallan actual-
sin participar del exceso de la riqueza pú-
mente la mayor parte de los pueblos de Eu-
blica , sentirá todo el peso de la pobreza in-
ropa ; y así la misma causa que hace á las
dividual. Abandonará al principio las ocupa-
riquezas destructoras de su felicidad , es de-
dones , la industria y la fatiga , porque no
cir , el exceso de la opulencia de pocos y el
hallará en qué emplearlas; y guando el ex-
de la tniseria de muchos, sirve tambien para
ceso de las riquezas habrá desaparecido, las
corromper sus costumbres. Prosigamos este
aborrecerá por el hábito y el afecto de la
importante examen,
ociosidad que ha contraido. El ocio establece-
Si en un Estado que posée ricas minas y
rá y extenderá el imperio triste y vicioso
una balanza de comercio enteramente venta-
del tedio y de la frivolidad , de la vanidad y
josa, las leyes no han sabido dar una salida
de la galantería. El amor y el hábito de la
conveniente á la cantidad supérflua del nu-
inaccion perpetuará la miseria. Esta dismi-
merario que en él se acumula, á quál será el
nuirá los matrimonios y multiplicará los
efecto de este exceso de riquezas en la fe-
li-
bertinos , el celibato destruirá la poblacion,
l icidad del pueblo ? La prosperidad aparen-
los cortejantes y libertinos corromperán las
t e y efímera que le darán á no se convertirá
bien pronto en una calamidad verdadera?
Quando la poca estimacion del numerario
(1) Véase e] cap. 38. del segundo libro de
habrá hecho crecer excesivamente el precio de
esta obra , donde difusamente se ha hablado de
esta materia.
Tomo /X. 253 Ciencia de la legislacion.
259
mugeres, las quales corrompidas propagarán la corrupcion de los hombres , y todas estas
CAPÍTULO XLVIII.
fuerzas unidas y otras que por brevedad omi- to originadas de la misma causa, es á saber, De la ausencia de estas causas en el pueblo
de lo supérfluo detenido , concurrirán igual- que adoptase el sistema legislativo que forma
rnente á apartar léjos de este pueblo la feli- el objeto de esta obra.
cidad y la virtud.
j
Hé aquí el estado de algunos otros pue-
o trastornemos la unidad, el órden y la
blos de la Europa (t). De qualquiera manera,
conexion-de nuestras ideas; recordémoslas á
pues, que observémos las cosas , siempre ha-
nuestros lectores, y no temamos de conservar
llaremos , que las mismas causas que pueden
siempre viva esta luz que manifiesta con igual
hacer á las riquezas de un pueblo destruidoras
claridad la verdad y el error , y disipa con
de su felicidad, son tambien las que en reali-
igual utilidad las dudas que podrian obscu-
dad pueden corromper sus costumbres.
recer la una y las ilusiones que podrían oc.ul-
Mas estas causas i existirian en un pue-
zar el,otro. Esto es lo que exige de nosotros
blo en que se adoptase el sistema legislativo
la ciencia, y lo que puede hacer merecer á
que forma el objeto de esta obra? Sus rique-
esta obra el título que tiene. Esto mismo.es lo
zas introducidas, adquiridas, y conservadas
que distingue las obras del momento, de las
en sus justos límites , y distribuidas por los
que durarán siglos , y lo que hace admirar
medios que hemos propuesto, z podrian dejar
aun hoy algunos libros de la antigüedad, y
de influir en su felicidad ? y por su influjo
hará olvidar 'muy pronto los de muchos mo- dernos famosos.
t. no se promovería la virtud ? Léjos de impe-
dirla, z no podrian ser tales , como las hemos
En el segundo libro de esta obra , guan-
considerado, esto es, una de tantas concausas
do tratamos de las riquezas y de los me-
que concurririan en este pueblo á establecer
dios de introducirlas , distribuirlas y difun-
su imperio bajo los auspicios de las dos pasio-
dirlas en un Estado ; guando manifestamos
nes, de las quales hemos hablado ? Veainoslo»
la debilidad, los males y peligros á que ex-
pone la pobreza á los pueblos en el estado
p
(1) Véase el citado capítulo del segundo
resente de cosas ; guando considerarnos la
agr
libro,
icultura, las artes y el comercio, estas tres
2 6o Ciencia
de la legislaciott„
26 r
fuentes de las riquezas, corno otros tantos
y de su industriosa y enérgica actividad. He-
apoyos necesarios de su prosperidad interior
mos llamado rico al pueblo donde las rique-
y de su fuerza en lo exterior ; guando hemos
zas son tales, y tan bien distribuidas y difun-
mostrado que la libertad misma no se podria
didas, que cada ciudadano con un trabajo pru-
hoy conservar sin las riquezas , z quál es la
dente de siete tí ocho horas por dia , pueda
idea que hemos expresado con esta palabra?
atender cómodamente á sus necesidades y
¡qua' es la que nos hemos formado de un
mantener su familia; y donde la cantidad del
pueblo rico? i qual es la riqueza que hemos
numerario no es desproporcionada ni por de-
deseado y procurado? z quál es la que hemos
fecto ni por exceso al goce y á la conserva-
temido y evitado?
clon de este estado de prosperidad.
No hemos propuesto á un pueblo pobre la
Fara conseguirlo hemos indicado las leyes
conquista de un pueblo rico , ni considerado
propias para dividir las propiedades y multi-
la violencia de las armas y la fortuna de la
plicar los propietarios , para destruir las gran-
guerra como una fuente de riquezas ; no la
des masas que hacen la opulencia de pocos y
hemos contado entre los medios que deben
la miseria de muchos, poner en eirculacion
introducirlas en un Estado.
los fundes que hoy quedan siempre en las
No hemos llamado rico á un pueblo en el
mismas manos; y hacer divisible y enagena-
que hay pocos ricos y muchos pobres, muchas
ble lo que hoy es indivisible é inagenable.
riquezas, pero en pocas manos.
Destruyendo los obstáculos que se oponen
Léjos de celebrar la prosperidad de un
á los progresos de la agricultura, de las artes,
pueblo en el que sea introducido y amon-
y del comercio, se quicarian aquellos males
tonado una cantidad excesiva de numerario
que producen los miserables y los ociosos,
por la riqueza de sus minas, ó por los benefi-
que destruyen la proporcion que debe haber
cios de su comercio, hemos demostrado los
entre el salario para que sea agradable, útil,
males que dependen de este exceso y los me-
cornun; que lo hacen odioso é insoportable,
dios oportunos para precavarlost y destruirlos.
porque es insuficiente y excesivo; que destru-
Hemos buscado las riquezas en la agri-
yen la industria, porque la privan de aquella
cultura, en las artes y en el comercio en es-
libertad que es necesaria para su movimiento
tos beneficios sólidos , duraderos, y pacíficos,
Y para sus efectos; en pocas palabras, conde-
del trabajo de la ocupacion de los hombres,
nan una p arte de la nacion al ócio y la otra á 262 de la legislación. 163
üi e cia
la indigencia , y las dos á la infelicidad y á
pidiendo la galantería, favorecerían la felici-
los vicios que procesen de estas dos causas.
cidad de las mugeres y la de los hombres, y
Á estos males que destruiria nuestro sis-
sostendrian en las unas y en los otros el dul-
tema de legislacion, substituida aquellos bie-
ce imperio de la virtud.
nes que darian al pueblo la actividad, sin la
Las lágrimas de la indigencia y los va-
qual no hay felicidad ; la energía, sin la qual
pores del tedio no cerrarian el corazon de los
no hay virtud. Colono-y propietario, comer-
ciudadanos á las dos pasiones que deben do-
ciante ó artífice el ciudadano tan léjos del
minarlos, si ha de dominar la virtud. La pa-
trabajo como del ócio, del tedio como del
sion de la patria y de la gloria tambien se en-
tormento, hallaria en estos diversos objetos
cenderian con el sentimiento de la felicidad,
de su ocupacion ó de su industria un instru-
y de la elevacion que ésta produce en el áni-
mento igual de su felicidad y un apoyo -at'Sti
mo, y por la energía que este estado de pros-
virtud. La necesidad de vivir , 6 el deseo
peridad dispertaria en todas las clases del
dé
mejorar su suerte, no le conducirían á las
pueblo (r). sa-
Las contribuciones prescritas por nuestras las de los ricos , ó á las especulaciones de la in-
leyes, por su intensidad, por su naturaleza, y
triga y de la vileza. Las fuerzas de su cuerpo
por el modo de cobrarse, no impedirían nin-
6 las facultades de su espíritu le ofrecerian
guno de estos felices efectos; no acostumbra-
medios mas fáciles para su subsistencia, 6 cam-
rian ninguna porcion de ciudadanos á la vio-
pos mas vastos para sus esperanzas. La capi-
lencia, á las opresiones, ó á los fraudes; no
tal no sería la sima donde se sumiesen las ri-
fomentaría alguno de tantos males que na-
quezas y los hombres. Los medios con que
nuestras leyes conseguirian la distribucion
cen y dependen de esta causa, ni de tantos
vicios qu
de las unas , procurarian la división de los
jeo proceden de estos males.
lu
El
otros. Menos pobladas las ciudades, mas po-
que hemos creido conducente á la
, y
reparticion
blados los campos , los hombres menos uni-
al equilibrio de las riquezas,
dos y mas esparcidos serían además menos
no se dirigiría á una insana ostentacion que
molestos y mas tranquilos, mas felices y mas
virtuosos.
(t) Véase lo que poco antes hemos dicho so-
La opulencia pítblica y la ausencia del
bre esta materia en el cap. XLII. y XLIV. de
ócio, multiplicando los matrimonios, é
este libro. 254 Ciencia de la legíslacion. .265
disminuye los placeres de la vida, y que no
nérIca emulacion de los mas ricos. La nacion
alimenta sino la vanidad. Las leyes que pro-
única de la Europa, donde estas dos pasiones
tegerian la agricultura, las artes, y el comer-
conservan aún algun vigor , aunque esta
cio, despoblarian las salas y las caballerizas
muy lejos de tener aquel imperio que adqui-
de los ricos, y las que apartarian á toda la
rida con nuestro sistema legislativo, nos ofre-
nacion de la vanidad separarian la ostenta-
ce muchos hechos de esta naturaleza que
don del lujo. Reducidos al goce de las cosas
bastan para justificar nuestras esperanzas. Las
que aumentan la comodidad y los placeres
subscripciones libres tan frecuentes en In-
inocentes y útiles de la vida, el lujo adquiri-
glaterra y tan desconocidas en otras partes;
ria entonces una influencia favorable sobre la
que tantas veces han protegido la seguridad
felicidad , y por consiguiente sobre las cos-
de la nacion , y siempre la han llenado de
tumbres. El vínculo que une la felicidad y la
gloria; que distinguen los ricos ingleses de
virtud se venia aún en las bellas artes que el
los de las demás naciones , nos hacen ver
lujo fomenta, y en los efectos que se conse-
bastantemente que las riquezas fomentan la
guirían, los (piales dependen del enlace ocul-
virtud, guando ésta és fomentada por las pa-
to , pero indudable que hay entre lo bello y
siones.
lo bueno.
Concluyamos:.se-vé por lo que hemos dr-
La influencia tácita pero poderosa de las
cho, que ninguna de las causas que pueden
dos pasiones que se introducirian, establece-
hacer las riquezas corrompedoras de las cos-
rían, extenderian , y se fortalecerían en un
tumbres de un pueblo, existirían en el que
pueblo por tantos medios diversos, instituidos
adoptase nuestro sistema legislativo; que léjos
segun nuestros principios, extendiéndose so-
de producir estos males fomentarían los bie- bre todos los objetos de las acciones civiles,
nes opuestos, excitarian á la virtud favore-
se manifestarla frecuentemente en el uso de
ciendo la felicidad, y especialmente el domi-
las riquezas privadas. Construir un camino
n io de las dos pasiones que deben producir
público, levantar un edificio público, reparar
la union de la voluntad con la obligacion,
una calamidad pública, socorrer una familia
Y que como hemos visto sería introducida,
benemérita de , la patria, animar ó promover
extendida , y puesta en vigor por muchas
un descubrimiento útil, serian muchas veces
con causas en el pueblo instituido segun nues-
el objeto de los gastos y de la gloriosa y be-
' ros principios.
266 Ciencia de la legislacion.
267
Entre estas concausas hemos propuesto
aborrecer; la una desanima la mano bienhe-
la instruccion pública. Veamos, pues, la in-
chora, el otro la combate; y la una y el otro
fluencia., y cómo deberian dirigirla y animar-
impiden el bien y perpetúan el mal.
la.leyes.
Al principio de las sociedades los pueblos
pueden ser virtuosos é ignorantes. No es di-
............ xxxn.
ficil formar sus leyes, y hacérselas aceptar. La evidencia las sugiere (:), y la supersticion
TERCERA PARTE.
las santifica (a). Mas habiendo llegado á aquel período del estado civil en que las relaciones
se multiplican casi infinitamente, ya no es la,
eles leyes relativas 4 la educacio«
evidencia la que las sugiere, sino un conoci- miento profundo y dificil de estas combina-
ciones; y no las puede hacer adoptar la su- persticion , sino el conocimiento de estas re-
CAPÍTULO XLIX..
laciones bien combinadas. En este estado
de la sociedad , la virtud necesita de la ins-
De -la -influencia.zdraa:.instrucciottpüblica
truccion pública para dictar buenas leyes, y sobre la, virtud., -y: la felicidad .de- los
para hacerlas estimar y darles valor. c- • • p.ueblo.r.
Un pueblo virtuoso no puede conservar
su virtud sin adquirir las luces y los conoci-
mientos necesarios, y un pueblo corrompido
a . ignorancia produce la imperfeccion de
las ,, leYes , y de su imperfeccion nacen los vicios de los pueblos. Los errores corrom-
(1)
La uniformidad que se halla en el siste-
pen las opiniones , esto es , corrompen lo
ma legislativo de todos los pueblos bárbaros, nos
que es mas fuerte que el Sobérano y las
M anifiesta claramente que la evidencia es la que
leyes. La ignorancia oculta el bien y
Sugiere las leyes, porque en las mismas circuns-
el
t
mal
ancias todos han imaginado las mismas leyes. el error confunde lo uno con lo•otro;
Véase el cap. 3 5, del lib. 3 . donde se ha demos-
-la primera hace al pueblo insensible al bien
trad?) esta uniformidad.
que se le quiere hacer, el segundo se lo hace
(2)
Véase el mismo capítulo que se ha citada, Ciencia de la legislacion,
269
no puede ser virtuoso sino substituyendo la
los conocimientos y luces que la instruccion
instruccion á la ignorancia, y la verdad al
pública suministra y difunde.
error.
Esta es la verdadera influencia de la malvado, dice Obbes, es .un niño ro-
instruccion pública sobre la virtud y la feli- busto, sin tener mas que él sino la fuerza del
cidad de los pueblos; y por el indicado vín-
cuerpo , de la qual ha privado sábiamente á
culo que une estos dos bienes, llega á in-
la infancia la próvida naturaleza, para librar-
fluir doblemente sobre cada uno de ellos por
la de los males á que éstas conducen guando
los auxilios que mútuamente se ofrecen y se
no están acompañadas y dirigidas por las
prestan.
fuerzas del ánimo. En un pueblo que está
Si los apologistas de la ignorancia y los
en la infancia, la fuerza física es proporcio-
de la ciencia hubiesen considerado este ob-
nada á su fuerza moral. La debilidad de la
jeto bajo este aspecto , no se hubiesen sumi-
primera no exige un gran vigor en la segun-
nistrado mútuamente los materiales para im-
da para ser arreglada y dirigida. Mas si cre-
Pugnarse ; y ni'unos ni otros hubieran abu-
ciendo los arios, las fuerzas físicas de la vi-
sad o de la historia para sostener sus partidos
-rilidad no están acompañadas y dirigidas por
°Puestos. Esta luminosa guía del moralista y
las fuerzas morales de esta edad, el pueblo
d el político se convierte en un instrumento de
será como el malvado de Obbes, un niño ro-
sed uccion y de errores para el que abusa de busto, que sin experiencia, prevision, ni ju i
ella 6 no sabe consultarla.
e -cio, ni razon, guiado de los apetitos y d
los
Se ha declamado mucho contra el método
caprichos de la infancia convertirá en ins-
escolástico de nuestros padres, y el que se ha
trumentos de desgracias y de infelicida d , Y
introducido me parece peor. Se proscribe el
muchas veces de muerte, las mismas fuerzas
raciocinio y se abusa de la experiencia. La
que diri
his
g idas. por la razon y por la sabiduría
toria nos hace ver la ignorancia unas ve-
pública, le hubieran proporcionado y conse r
°`s co mbinada con la virtud , con la prospe-
-vado su felicidad. Por lo qual un pueblo pue-
c,dad y con la libertad; y otras con los vi-
de gozar de una cierta prosperidad 'en medio
kt'a. ) con las desgracias, y con la se han
de la ignorancia mientras que es !lirio; pero
han re-
no puede ni conservarla en la virilida d , n1
\\`,e;iclo aquellos hechos, y han callado éstos;
volverla á adquirir guando la ha perdido, sgl
'('s del partido opuesto han referido los úl- 270 Ciencia de la legislacion.
271
timos, y no han dicho nada de los primeros.
no prueba sino que hasta ahora no ha habi-
Upos y otros han tenido sequaces, pero to-
do ningun pueblo donde todas las concausas,
dos han hecho traicion á la verdad, ó se han
que en nuestro sistema legislativo se pon-
apartado de ella, y han perpetuado la duda
drian en accion, hayan obrado á un tiempo con
que no se puede destruir sino con la verdad.
aquella unidad de direccion y con aquel vigor
Sin citar aquí los hechos, que son bien cono-
que es el objeto de nuestros designios, y se-
cidos, sobre los quaies los dos partidos esta-
ría el efecto de la egecucion del nuevo y vas,
blecen la defensa de la causa, que se combinen
to plan que forma el objeto de esta obra. Que
entre sí, y se verá que no prueban sino la ver-
lo juzgue el profundo lector, que la posteri-
dad que hemos indicado. Se verá que la igno-
dad pueda experimentar los efectos, y entre
rancia compatible con la virtud y con la pros-
tanto ocupémonos en egecutar todas las par-
peridad en un período del estado civil, no lo
tes con aquella exáctitud que exige la im-
es en otro ; que sus efectos en la infancia de
portancia de la materia , de la qual nos he-
un pueblo, no son los mismos que
mos hecho deudores á toda la humanidad en su ma-
durez; que en este período la virtud y la pres.
desde el punto que hemos empezado á ma-
peridad pública no pueden ni conservarse ni
nejarla.
recobrarse sin la instruccion pública; que fi-
La instruccion pública , cuya necesidad é
nalmente reduciéndose su accion solamente a
influencia hemos manifestado, es aquella con-
los términos de la influencia, no debe conside-
causa que forma el objeto particular de esta
rarse como oportuna para producir por sí sola
Parte de la ciencia legislativa.
lo que depende del concurso de muchas otras
Mas así como las varias partes de una sabia
causas, y que por consiguiente siempre que ha
legislacion se prestan y deben prestarse mú-
estado sola y separada de éstas, no ha podi-
tu amente socorros recíprocos , así conviene
do producir aquellos efectos que necesar ia
exáminar ante todas cosas qué auxilios recibi-
a -mente hubiera producido estando combin
r la la instruccion pública de las otras partes
e-da y asociada con estas concausas. Que se r
de nuestro sistema legislativo, y despues pasar
-corra toda la historia, y estoy seguro que no
á ver quáles serían los que por esta parte que
se hallará un solo hecho que oponer á esta
le toca mas directamente se le proporcionarian
verdad, sino que todos la confirman ; y si 1100
Y darían.
halla uno que la establezca plenamente, esto
Con este órden se hará siempre mas sen- de la legislacion. 273
272 Ciencia
ha negado porque quizás no conoció el en-
sible la unidad del edificio complicado que
lace ; pero nosotros tenernos mucha razon de
hemos proyectado, y el observador atento é
suponerlo en las naciones y en los pueblos
imparcial juzgará con mayor seguridad.
que fueron la escuela y los maestros de Or-
feo , de Hornero, de Pitágoras y de Platon,
CAPÍTULO L.
de Solon y de Licurgo, y donde la ciencia
arcana, depositada en sus misterios, contenía De los socorros que la instruccion pública re-
aquellas sublimes verdades que el silencio y cibiria de las otras partes de este sis-
los símbolos ocultaban al vulgo y al profano; tema legislativo.
y no transmitian si no despues de largas prue« has al feliz iniciado (i).
ería necesario ignorar enteramente la his-
toria de los progresos del espíritu humano
(t) El secreto que era una de las principales
para negar las muchas é innegables relacio-
obligaciones de los iniciados, y que se perpetuó en
nes que hay entre la instruccion pública y la
todos los misterios de la antigüedad, ha dejado á la posteridad en la ignorancia de las mas su-
opulencia pública , entre el estado de la cien-
blimes verdades que se enseñaban, se profesaban
cia y las luces de un pueblo, y el de su in-
y se transmitian en estos misterios. A nosotros
dustria y sus riquezas. Empezando por la his-
no nos ha llegado sino un conocimiento muy su-
toria del Egipto y de la Caldea, y descendi en
perficial de la sabiduría antigua. Debemos ignorar
-do hasta nuestros tiempos, hallarémos que
n ecesariamente los principios mas luminosos de
donde empieza la historia de los conocimi en
ella, porque no era permitido divulgarlos. La car-
-tos, allí mismo empiezan los monumentos de
ta de Platon escrita á Dionisio, en la qua! le re-
esta verdad que jamás se ha desmentido. H a
cuerda lo que le habia dicho de palabra debajo del
plátano sobre
-llarémos que las primeras semillas de las cien- lo uno y trino, y que la sagrada
ley del secreto no le permitia extenderse sobre
cias físicas, morales y políticas empiezan a
aquel objeto ; asegurándole que sus escritos son
desarrollarse en medio de las ricas monarquías
muy inferiores á su filosofía; el juramento que
del Egipto y de la Asiria, dejar en íViem fis Y
ha llamos en las obras de Hipócrates de no di-
en Babilonia los preciosos monumentos de sus
v ulgar los principios de su ciencia, y no comu-
progresos, y transmitirnos las sedales de una
nic arlos, sino solamente á los iniciados; la carca
perfeccion que la mas remota posteridad les Tomo 1-X. 274 Ciencia de la legislacion.
275
El círculo de oro que adornaba el sepul-
el soberbio templo de Belo que Semiramis
cro de Osimado, y que en los trescientos cin-
habia construido , sobre cuya bóveda estaba
cuenta y cinco codos de circunferencia come-
levantado aquel célebre observatorio donde
nia todas las revoluciones que el cielo nos
se hicieron las tablas que Calisthenes envió á
presenta en el curso de otros tantos dias (1):
Aristóteles, en las quales se hallaron regis-
la magnificencia de los Obeliscos, que eran
tradas las observaciones celestes de tantos
los Gnomones de la Meridiana Egipcia (a):
centenares de arios (t) , y donde es muy ve-
rosímil que el sistema solar fué hallado trein-
escrita por Alejandro á su muger despues que fué
ta siglos antes que los Copérnicos y Galileos
admitido á los misterios, y la órden que le dió
hubiesen sospechado la teoría (2). Este lujo,
de entregarla inmediatamente á las llamas des-
esta magnificencia en los mismos instrumen-
pues de haberla leido , nos muestran bastante
tos de la ciencia y de la sabiduría, nos mani-
quán imperfecto debe ser nuestro conocimiento
fiestan bastante los conocimientos de estos
de la sabiduría antigua.
pueblos precedidos y acompañados de sus
(i) Véase á Diodoro lib. s. pág. 19. No se
riquezas.
debe creer que los Egipcios fijando su ario en el
El pasase que hicieron las ciencias
período de 365 dias, no hayan conocido el de- á los
fecto de aquellas pocas horas que se hallaban en
Fenicios nos anuncian la misma verdad. Es-
su calendario. Su ario magro, llamado tambien
ta república de comerciantes se hizo el depó-
ario helíaffi , los defiende ríe esta irnputacion. El
sito de las luces del Oriente despues de haber
primer mes del ario egipcio se llamaba Theih•
Sido el emporio de sus producciones. Los li-
Quando el ascenso helíaco de la canícula caía
bros antiguos de Sanconiaton (3), y el testi-
en el cija primero de este mes, se decia que el
monio de los historiadores mas famosos de 7'lzath era canicular y se comprehendia bajo el
32, mas remota antigüedad no nos permiten
.nombre de ciclo canicular el tiempo que corría
dudarlo (4).
desde un Tlioth canicular hasta el siguiente. Este intervalo necesariamente (labia ser de 146o arios
(1) Simplicio lib. a. Comraent. de calo.
julianos y de 1461 Egipcios, puesto que todo ario
( a) Véase á Aristarco Samio que nos ha he- J uliano excedia al arlo Egipcio cerca de seis ho-
eho mas oue probable esta conjetura.
ras. Y así este largo período formaba el _ario mag-
(3)
Véase el fragmento de este antiguo escri- no ó helíaco de l'os Egipcios.
•
Ior refarido por Ensebiopraparat. evang. lib. I.
(a) Véase á A l>. en JosefoHeb. adv. Ap. 1*
(4) Véase á Estrabon lib. 16. donde habla de
S 2 276 Ciencia
La Grecia y las colonias griegas estable- de la legislacion.
cidas en nuestra Italia no hacen sino confir-
277
marla. Los paises en que Pitágoras, Tha-
a Arabia bajo el reynado de los Califas, en
les , Xenofanes , Lencippo, Parmenides , Ze-
el tiempo en que la mayor parte de las rique-
non , Protágoras y Pirro (1) fundaron sus es-
zas del Asia, y aun una porcion de las de Eu-
cuelas , tuvieron sus sequaces y discípulos,
ropa y Africa pasaba á la capital de estos sé-
y echaron las primeras semillas de la sabidu-
res misteriosos, que uniendo los derechos del
ría griega hala , fueron como se sabe los pai-
trono á los del altar , los de la espada á los
ses de la industria y del comercio. Crotona (2),
del entusiasmo , ventilan los cetros y daban
Mileto (3), Elea (4), Atenas (5), eran ya co-
las investiduras , quitaban la corona á los
merciantes y ricas guando empezaron á oir
unos para darla á los otros, y ponian en con-
las lecciones de sus mas antiguos maestros.
tribucion á casi todo el Oriente (1). Sabemos
Pasando á Roma, quién no sabe que la
quán cultivadas estaban en los Árabes de aquel tiempo la química
patria de los Camilos y Fabricios fué necesa-
y la medicina. A
ellos debemos aquellos remedios
rio que saliese de su antigua pobreza para
que 'se lla-
man moderativos , mas suaves, y roas saluda-
producir los Hortensios, los Tulios y Virgi-
bles , que los que la escuela de Hipócrates y
lios, los Horacios , Plinios y Varrones.
Galeno nos transmitieron.
Volviendo al Oriente en una época, que
El álgebra , esta ciencia perfeccionada
es mas cercana á nuestros tiempos, veremos
sucesivamente por Pacciolo , Scipion Ferrey;
que á pesar :de los obstáculos de un poder
por Tartaglia, Cardano, por Francisco V iete,
arbitrario, y de un dogma absurdo, las cien-
por Arriot , por Descartes y Newton, no llegó
cias no dejaron de hacer rápidos progresos en
á nosotros sino por los Árabes de aquel -tiem-
la cosmogonia imaginada por Mosco que vivía
po. Ellos tradugeron el célebre Almagesto de
hácia el tiempo de la guerra de Troya.
Ptolomeo (2); y el autor de esta version lle-
(r) Pirro de Elea fundó la célebre secta
vó tan adelante sus observaciones, que llegó
eleática.
hasta demostrar que Ptolomeo habia fijado
(a) Justino lib. 3. cap. a. (3) Diógenes Laercio vitro filos. lib. (.1) Estrabon lib. 6.
Bruck hist, Philosoph. tom. 3. pág. 631.
(5) Xenof. de augendie realitibus.
(a) Esta era como se sabe una coleccion de
un gran número de observaciones y de proble-
mas de los antiguos, relativos á la geometría y 2,3 Ciencia de la legslacion.
279
demasiado al SeptentrionIa. mayor declinacion
son digo yo, argumentos convincentes de los
del sol , ó que la oblicuidad de la eclíptica
socorros que la parte política y económica
habla ,sufrido alguna mutacion. Finalmente,
de nuestro sistema legislativo ofreceria y su-
bajo,,e1..gobierno del Califa Almamon se mi-
ministraria á la instruccion pública.
dió la .primera vez geométricamente un gra-
Si la opulencia general favorece la ins-
do del meridiano para determinar la magni-
truccion pública, no lo hace menos la libertad
tud de la tierra.
civil. En los pueblos donde ésta se ha debili-
Volviendo finalmente nuestros ojos al re-
tado ó extinguido, las ciencias y las artes no
nacimiento de las letras en Europa , y á la
han podido tener momentos favorables ; han
suerte;,que han tenido en los varios pueblos
podido por algunas circunstancias particu-
que Iallabitan , nos confirmarémos aun mu-
lares tener algunos períodos de prosperidad;
cho mas en la indicada verdad. Veremos que
pero su• suerte siempre ha sido precaria ,su
al principio se introducen y prosperan entre
difusion- muy corta, y su duracion efímera.
las riquezas que el comercio, la industria
La cultura de los espíritus supone la eleva-
y
la autocracia pontifical hacían venir de to-
cien de los ánimos, la ausencia de la violen-
das partes
cia , el vigor de las leyes , la confianza en á nuestra Italia; las veremos cor-
rer por toda la Europa con la misma guía, y
su proteccion, en pocas palabras, la libertad
abandonar los pueblos pobres ó empobrecidos;
civil. El goce de estos bienes es tan eviden-
y no detenerse y prosperar sino en aquellos
temente favorable á la instruccion pública,
en quienes las riquezas han tenido la misma
como es evidente que le es contraria su dimi-
suerte.,
nucion ó su pérdida.
-
Todos-estos hechos, esta experiencia ja-
Así las leyes que establecen, fortifican y
más contradicha, lo que la razon sola indepene
extienden la libertad civil, dán al mismo tiem-
dientemente de la experiencia nos sugiere so-
po á la instruccion pública uno de los socor-
bre la necesidad de la opulencia para dar al
ros mas necesarios y mas importantes, como
pueblo pensadores, maestros é instrucciones,
son aquéllos de los quales hemos hablado en el libro tercero de esta obra, y de los que ha-
astronomía. Esta coleccion estaba escrita en grie-
blarémos muy pronto (i).
go intitulada .,:mplísinia coleccion. Los Árabes
(e) Las leyes relativas á la patria potestad,
la llamaron dimugherii , y nosotros Almagesto.
Y al buen órden de las familias , de las quales 280 Ciencia de la legislacion,
r
La instruccion pública es tan enemiga de
á los objetos del bien público, darla á esta.
la supersticion, corno ésta lo es de aquélla.
instruccion la misma direccion.
Por lo qual, por una consecuencia tan cierta
Así aquella parte de nuestro sistema le-
corno evidente , las leyes que promueven la
gislativo que tiene por objeto las costumbres,
instruccion pública concurrirán á destruir la
favorecería de dos maneras á la instruccion
supersticion, y las que destruirán ésta promo-
pública, es á saber, dirigiéndola y promovien-
verán aquélla. El que haya leido el plan de
do sus progresos.
esta obra podrá preveer quánto podrá con-
¿Qué socorros finalmente no le suminis-
tribuir á este fin aquella parte de nuestro
trada la que tiene por objeto la educacion pú-
sistema legislativo que tiene por objeto la
blica? No es necesario indicarlos, pues son de.
religion.
masiado sensibles y evidentes. El lector debe-
Por una reaccion semejante de los efectos
da omitir enteramente esta parte de mi obra,
sobre las causas, la instruccion pública que
ú olvidarse de lo que en ella se trata, para
corno hemos visto concurriria con tantas otras
no conocer y ver que todo lo que puede pro-
concausas á establecer y extender el imperio
meterse y desear la instruccion pública de es-
de las dos pasiones, sobre las quales en nues-
ta educacion, se ha dispuesto y conseguido en.
tro sistema legislativo se fundada el vigoro-
este plan. t Qué se podria , pues, oponer y
so edificio de las costumbres , recibirla alter-
conseguir con esta parte de la legislacion, que
nativamente de estas dos pasiones considera-
está destinada y dirigida particularmente á
bles socorros. La pasion de la gloria, multi-
esta instruccion?
plicando los esfuerzos, y las empresas de los
Terminar y perfeccionar la obra favo-
talentos promovería los progresos de la ins-
recida y auxiliada por las otras partes su-
truccion pública; y la pasion de la patria di-
yas, y por la que es relativa á la educacion.
rigiendo como hemos visto la de la gloria
pública, emprendida, comenzada. ; 'y exten-
dida hasta un cierto punto. Á. esto deben li-
mitarse y dirigirse nuestros cuidados en esta
hablarémos despues , me parece que tienen aún mayor influencia por la paz que proporcionarían
parte de la ciencia legislativa. Determinado
á las familias, que es uno de los mas necesarios
el fin, pasemos á la investigacion de los
al hombre que se destina y consagra á las cien-
medios.
cias.
_ _ _ n82 Ciencia de la legislacion.
283
des de los estudios, y dar á esta antigua ins-
CAPÍTULO LI.
tizucion una forma nueva que fuese análo-
ga al nuevo uso á que se destinada,, y á las circunstancias diversas en las quales se ha- De los socorros que la instruccion pública re-
llaria la juventud de que hablamos. cibiría de esta parte de la legislación, que in-
Para manifestar con la mayor brevedad mediatamente es relativa á ella, y ante todas
que sea posible nuestras ideas sobre esta ma- cosas del nuevo plan sobre el qual deberian
teria , suponemos que todo lo que hemos fundarse las universidades de los
dicho en el sistema de educacion -científica estudios.
que hemos propuesto, lo tiene bien entendido
V
y muy presente en su memoria el lector. Esto
olviendo al punto en que hemos dejado
supuesto , podernos sin peligro de ser contra-
en la parte científica de nuestro plan de edu-
dichos , asegurar que el jóven emancipado ya
cacion pública, los alumnos de aquella parte
de la educacion pública que quisiese proseguir
del pueblo, que se destinan á servir á la so-
la carrera de las ciencias , y entregarse á su
ciedad con sus talentos, desde donde ahora
inclinacion parcial por alguna de ellas con
debernos partir, hallarémos que concluida la
el fin-de hacer algunos progresos , se hallaria
obra de la educacion tendrian suficientemen-
bastante instruido para conseguirlo por sí
te abiertos los caminos de la ciencia ,
mismo ;,y para acelerar sus pasos, sostener su
do en cada una de ellas una parte considera-
carrera, quitarle algunos obstáculos , y librar-
ble de esta carrera dificil; que se les habrian
le de algunos errores, la ley le deberia dar
suministrado los auxilios que la cultura de
ántes una guia que un maestro; un hombre
una ciencia debe tomar de los conocimientos
á quien consultara, que un orador á quien
de las otras, y que para facilitar las disposi-
Oyera.
ciones que los ingenios tienen para diferen-
Para corresponder á estas ideas, el nuevo
tes ciencias , no restaria otra cosa que hacer
método de instruccion , que deberia pres-
relativamente á la instruccion de la juventud,
cribirse en las universidades de que habla-,
ya emancipada de la educacion pública, sino
reos, deberia ser muy diferente del antiguo.
fundar sobre un plan muy diverso del que
E l profesor de una ciencia no deberia ense-
hoy tienen en toda la Europa las universida-
ñarla , ni subir á la cátedra á comunicar de ¡a legisiacion. Ciencia,
la mayor parte de ellas ha debido hacer del
estado de opinion al de la verdad ; en des-
por un discurso seguido lo que podría ma-
acreditar siempre que la ocasion se presente
nifestar y publicar con igual utilidad por sus
aquel extremo opuesto al antiguo, pero no
escritos, ó que el jóven ya provecto podria
menos pernicioso, y con el que de la manía
aprender eh las obras mejores que sobre aque-
de dar á las opiniones el peso que se debe á
lla ciencia se han publicado. Sus funciones
la verdad, se ha pasado á la de despreciar sin
deberían ser muy distintas, y muy diversas sus
distincion todo lo que es opinion 6 está en-
obligaciones. Su ministerio sería menos fácil,
lazado con ella; para mostrarles la diferencia
pero mas augusto y mas útil, guando se diri-
que hay entre las opiniones, que no consis-
giese á ayudar amigablemente al jóven que im•
ten sino en una nueva combinacion de pala-
plora su socorro para disolver una dificultad
bras, ó que en lugar de derramar mayor luz
que le embaraza , y que podvia. distraerle de
sobre los hechos de la naturaleza, ó sobre
la ciencia, ó hacerle caer en el error ; para pre-
las ideas de los hombres, falsifican, alteran,
sentarle aquellas grandes ideas que el hom-
confunden y obscurecen los unos y los otros;
bre superior que observa la ciencia en todas
y las opiones , que aunque nuevas y atrevidas
sus partes suministra muchas veces sin adver-
están fundadas sobre la observacion , gene-
tirlo á quien le pregunta; para dirigirle en la
ralizan muhos grandes hechos considerados
eleccion de los libros que crée mas oportunos
como solitarios, les asignan una causa coman,
para el estudio de aquella ciencia; para im- y los explican de una manera mas probable
pedir la pérdida de un tiempo precioso que
que ninguna otra hipótesi antes imaginada;
la juventud emplea tantas veces en la lectura
en hacerles distinguir la primera especie de
de libros superficiales, que causan dos darlos
opiniones que merece el mayor desprecio de
considerables, comunicándoles la ilusion de
l a segunda , que es uno de los medios mas
la ciencia y perpetuando la ignorancia real;
activos
y mas eficaces del descubrimiento de
en manifestar muchas veces á sus discípulos
nuevas verdades , y del progreso real del es-
la historia del descubrimiento de las verdades
píritu humano; para animar de este modo el
mas grandes que en aquella ciencia se con' •
espíritu de conjetura , y dirigirlo al mismo
tienen ; en revelarles los secretos de la invei l
tiempo , y para destruir una preocupaciors
-clon para favorecer los progresos, y hacerles
que desalienta tanto á los ingenios inventore$
ver la parte que el acaso y el ingenio han te- nido en ello; en manifestarles el pasage que 286 Ciencia de la iegisiacion.
287
quánto favorece la pereza natural del hombre
trabajan de concierto para el progreso de las
que es mucho mas permanente quando está
ciencias, y descubrir nuevas verdades, sin du-
combinada con una especie de aplicacion li-
da es uno de los principales socorros que es-
gera, y por decirlo así mecánica, que alimen-
ta parte de la legislacion puede suministrar á
ta su curiosidad sin excitar la actividad de
los progresos de la instruccion pública. La sa-
su alma ; . en una palabra , el ministerio de es-
biduría con que las leyes de algunos pueblos
tos segundos maestros sería mas dificil , pero
de la Europa protegen y dirigen estas socie-
mas precioso, guando se reduciese á conver-
dades científicas ; el conocimiento universal
sar de este modo con los jóvenes que concur-
que se tiene de estas leyes; los efectos que
ririan á su escuela , y á prestarles estos so-
han producido, y que no nos permiten du-
corros en vez de pronunciar un discurso no
dar de su perfeccion; el arte que han tenido
interrumpido , en el qual el jóven no haria si-
de conciliar en ellas la dependencia con la
no oir lo que podría leer con Menos dificul-
libertad, y de subordinarlas á las leyes del
tad y con mayor provecho. Esto es lo que
Estado sin someterlas inmediatamente á la
deberian prescribir las leyes á los profesores
autoridad del que las dicta ; la sabiduría,
de las ciencias en las nuevas universidades,
digo yo , de estas leyes, y la evidencia de las
que deberian suceder al nuevo plan de edu-
Pequeñas modificaciones , que las harían adap-
cacion científica que hemos propuesto. Dejo
tables á qualquier pueblo, me dispensan de
á mis lectores que juzguen quán útil sería á
indicar mis ideas que muchos de mis lectores
los progresos de la instruccion pública este
conocerán muy bien, y los demás las pueden
nuevo método , y quánto favorecería á los
adquirir facilísimament e. Ellos no deberían
de la misma ciencia. Indicado este prime_ so-
hacer otra cosa , sino instruirse en las leyes
corro pasemos á los otros.
c'.e aquellas academias de la Europa que han p rosperado mas , y compararlas con las que
CAPITULO LII.
han hecho perecer á otras en su mismo naci- miento , para conocer plenamente lo que se De las academias científicas.
deberia hacer y lo que se deberia evitar.
Solas tres cosas me veo obligado á pro- La union de Muchos hombres , que baj&ix
Poner , las quales no son relativas á esta aca-
vroteccion de las leyes y con su direcciort
demia sino á algunos objetos que-el legislador
- 288 Ciencia de la kÉislacion.
289
deberia expresamente prefijar, y que así por
¿unidad de las palabras , podian compa-
su importancia como por la conexion que tie-
rarse -á los ciegos 'que para hacer igual el
nen con el plan de educacion pública que he
combate llevasen á un hombre que vé á una
propuesto, no podian seguramente ser omiti-
caverna obscura; que este hombre, aladía él,:
das ú olvidadas. La primera de éstas es relativa
sepa hacer penetrar la luz en la caverna, que
á una de las fuentes mas fecundas de los er-
obligue á los peripatéticos á que representen
aores, y al modo de disminuirla y destruirla.
ideas claras con sus voces , y seguramente La ciencia humana, decia Sócrates, con-
triunfará de eliós. El proyecto célebre, y siste antes en la ausencia del error ó de la
záálnasequible de una lengua filosófica y uni- falsedad, que en la afirmacion de la verdad (t).
VerSal, en la que cada Palabra tuviese un sen-
idea profunda , digna del oráculo que la
tido preciso determinado , no fué imaginado
ha pronunciado, y del divino discípulo que
por Leibnitz , sino para precaver este mal.
supo hacer tanto uso de ella (2). Ya lo hemos
Pero mucho tiempo. antes que Leibnitz,
dicho y lo repetimos , el mayor enemigo de
Loite, y Cartesio , los filósofos griegos no so-
la verdad no es la ignorancia, sino el error.
lamente habian reconocido el abuso de las pa-
Para descubrir aquélla es necesario destruir
labras como una fuente fecundísima de erro-
éste; el que quiera multiplicar el número de
res, sino que se habían, servido de este cono-
las verdades, es preciso que disminuya el
c imiento para destruir ó al menos disminuir
número de los errores.
el mal. Sabemos que éste era uno de los prin-
Despues de. los escritos profundos del
cipales objetos de la dialéctica antigua, de
inmortal Loke, no es permitido dudar que
aqu ella, digo , que era bien diferente de la
una de las fuentes mas fecundas de los
de l os últimos tiempos con la cual se ha
errores sea el abuso de las palabras, y la po-
con fundido; de aquella cuyo estudio pro-
ca claridad de las ideas que representan. Car-
Platon en su república al que no hubie-
tesio antes que Loke habla dicho ya que los
se dado muchas pruebas de virtud, de fuer-
peripatéticos atrincherados detrás de la obs-
za de entendimiento, y de constancia de áni-
mo , y no hubiese llegado además á los trein-
(t) Véase el argumento de Marsilio al pri-
ta 23 :ons2eois:ios de edad (e). Á esta atribuía
mer diálogo de Piaron sobre la república.
(a) Flaton.
( 1 ) Véase el diál. 7. sobre la-Rep. al fin.
T 290 Ciencia de la legislacion. 291
exclusivamente el nombre de ciencia , que
palabra destinada propiamente á expresar uno
negaba á todas las otras facultades (i). El que
solo de estos objetos sensibles ó intelectua-
ha leido las obras de este sublime filósofo ha-
les. Esta academia deberia empezar por aque-
brá observado, que su principal cuidado era
llas voces de las que se ha hecho mayor abu-
determinar el sentido preciso de las palabras
so , y sobre las quales por consiguiente se
para evitar y destruir los errores que de sta
ha errado mas; y finalmente reparar la po-
abuso dependian.
breza de la lengua, multiplicar las voces á
Para seguir, pues, el plan de estos hom-
proporcion que se han multiplicado ó se mul-
bres consumados que he citado, y aprove-
tiplican las ideas, y precaver de este modo
charnos de una verdad cuya importancia ha
los errores que dependen del abuso ó del de-
reconocido igualmente la filosofía de tiempos
fecto de ellas.
tan distantes, propongo una academia parti-
cular que deberia ser la primera de todas las
otras, y componerse de los hombres mas con-
ce la distincion entre la ciencia, la fé y la irna-
sumados de ellas. Ésta deberia determinar el
ginacion , comprendiendo las dos primeras en la
sentido de las voces, fijar bien el que los gra-
voz mas general inteligencia , y las dos últimas
en la voz upinion. Este filósofo demuestra por
máticos llaman propio, que siempre es úni-
qué la dialéctica sola merece el nombre de cie;;-
co, originario, y primitivo; y deducir, arre- • cia , y la geometría solo el de cogitacion, sin em-
glar, y limitar el figurado, que consiste en la
bago que una y otra pertenecen á la inteligencia.
aplicacion que se hace á un objeto sensible
Que se me permita copiar aquí una parte de este
de una palabra destinada para expresar un
lugar profundo.
objeto sensible, 6 á un objeto sensible de una Nemo auters adversabitur no bis dicentibus,
palabra destinada á expresar un objeto in- quód disserendi facultas dumtaxat conatur ordi-
telectual; y lo mismo deberia hacer sobre el ne certó airea unumquodque, quod ipsum sit in-
sentido extenso que es el medio entre el pro- venere. Siquidem cater.n artes, aut opinases ho-
pio y el figurado, que consiste en extender minum cupiditatesque respiciunt ; val ad genera- tiones , et compositiones, val ad culturam eoruni,
á varios objetos sensibles ó intelectuales una qua generantur , et componuntur. Reliqua verte quas diximus verarum rerum , guagua modo par-
(i) Véase el precioso lugar del mismo filá- ticipes esse, Geometria scilicét , ejusque- (omi-
soto, que se halla en el diálogo citado donde ha- tes circa ipsam esscstium quodanimodo soniniant,
T 2 52 Ciencia de la legislacion. 293
Esta institucion, despues del trabajo no
nterrumpido de muchos afios, podria produ-
cho en ver adoptarse los mismos principios
.:ir un grande efecto. Los hombres que ha-
por los hombres en las diversas ciencias.
Dlarian y escribirian aquella lengua podrian
La otra cosa que propongo, y que no se-
.ntenderse, y transmitir con exactitud sus
ría de menor importancia, sería la formacion
deas; se terrninarian las disputas y los erro-
de los elementos de las diversas ciencias,
res que el abuso y la falta de las palabras
que para corresponder al .plan de la educa-
ocasiona ó perpetúa; se distinguirla , como di-
cion científica que hemos propuesto no podria
rémos en otra parte (i), lo que se sabe de
ser sino la ocupacion de los hombres mas con-
lo que se cree saber; las verdaderas nocio-
sumados que hay en cada ciencia ; y pe-
nes de las aparentes; y no se tardaria tnu-
dirla la unjan de muchos versados en las di-
versas ciencias para egecutar las verdaderas combinaciones de ellas en el plan propuesto, sinceré autem quidquam .9b illis cernere irnpori-
que ahorrarian mucho tiempo, y derramarian bile est, tantisper dio?: suppositionibus kerent,
mucha luz sobre las ciencias en general y easquo ratas ,et immobiles aded servant , ut illo-
sobre cada una en particular. No digo que rum rationem reddere nequeant. Nana ubi prin-
todo lo que allí he propuesto no se podria
cipito?: quidern ponitur ,id quod est ignoto:» finis
conseguir sin este medio, ni que los maestros
autem , et media ex ignoto tracto invicem con-
sabios escogidos por el gobierno, arreglados
nectuntur : conectan; inde assertionem quoniam
dirigidos por la ley, no pudiesen egecutar-
pacto scientiam vocernus? Nuiio. Dialectica verá sola, sublatis suppositionibus ad ipsum princi-
lo por sí mismos; sino que la egecucion del pian; , ut compertum habeas, pergit, ac revera
plan se facilitaria mucho, guando la campo- znimz oculum cieno barbarico obrutum , paulatim
sicion importante y dificil de los elementos de
rursum tradt , ac ducit , tarnquant adjutricibus,
las diversas ciencias fuese uno de los princi- ministris quihusdam utenr his artibus quas a
pales objetos de los trabajos académicos. uarravimus. Eas porro nos supe scientias proP-
Finalmente la tercera cosa no menos in- rer nominovimus. indigent autem
teresante que las otras dos , y que no puedo de-
'dio nomine 2c.
jar de proponer sin faltar á lo que he prome-
(i) Qulndo expondré:7os nuestras ideas rela-
tido en el plan de educacion pública (i), es
:ivas al arte de definir en el último artículo del :apículo al. de este IV. libro, (1) Véase el cap. 12. de este IV. libro. de la legislacion. 294 Ciencia, 295
la institucion de una sociedad económica,
mas vecinos de la sociedad económica diri-
cuya dirección ha de ser análoga al uso para
girá los custodios y los alumnos en la ope-
que la hemos propuesto. El objeto de esta so-
racion que se debe hacer , y procurará ha-
ciedad económica es la perfeccion de la agri-
cerles concebir los principios que demuestran
cultura y de las artes mecánicas. Sus miem-
la utilidad de la invencion propuesta. Esta
bros han de estar difundidos por todo el Es-
instruccion , juntando la teoría 'con la prác-
tado (1). Cada provincia deberia tener los
tica, será la mas útil y oportuna para la parte
suyos, los quales al fin de cada afio se jun-
del pueblo de que hablamos.
tasen en la capital de la provincia para
Los gastos de cada una de estas experien-
juz-
gar y determinar sobre lo que en el mismo
cias deberia.n costearlos los fondos de la edu-
afio han propuesto así los socios de élla , como
cacion pública, y ceder las utilidades que re-
los de las demás provincias. La memoria apro-
sultarian á los mismos custodios para animar-
bada por la mayoría de los votos de toda la
les por este interés á egecutar con mayor afi-
sociedad
ción las funciones de su penoso ministerio. se habia de remitir despues al go-
bierno, y por éste á los magistrados supre-
Si la experiencia justificase la especulacion,
mos de educacion de las diversas provincias,
deberia coronarse la memoria propuesta, im-
á los de aquella en que habria de poner
primirse y publicarse por todo el Estado. El
en práctica la novedad propuesta. El ma-
gusto de lectura que hemos inspirado en nues-
gistrado supremo deberia remitirla
tro plan á todas las clases de la sociedad; á los ma-
gistrados particulares de los diversos distri-
la ausencia de los errores y preocupaciones
tos comprendidos en su provincia , y el ma-
vulgares que se oponen con tanta fuerza á
gistrado particular de cada comunidad en-
todas las novedades útiles, y que les hemos
cargar la egecucion á los custodios que pro-
proporcionado por el mismo medio; la ener-
fesan el arte que se quiere perfeccionar ccin
gía que hemos comunicado á nuestros edu-
la invencion propuesta. Uno de los miembros candos, y que no tardaria mucho en ser co-
mun en el pueblo, que despues de algun tiem- po no se compondria sino de los alumnos de
(a) Para poder conocer los males particula- la educacion pública, todas estas causas corn,
res que se deberian quitar, y los bienes que se
binadas y unidas á la evidencia de la cape-
podrian substituir á aquéllos en cada par te del
tienda, darian á esta sociedad económica una
Estado. t295 de la. legiskcion.
•
importancia y utilidad que no podría jamás
nos agricultores y artesanos mue.,se. distinguen
'conseguir ni esperar sin estos medios.
en su artes á la sociedad económica, y hon,
Debiendo aplicar naturalmente á la agri-
zar y premiar de este modo su industria y seis
cultura sus primeros cuidados, ¿qué utilida-
talentos. El hombre de letras no perdería nar
des no podria - sacar de esta sociedad? ¿qué
da de su lustre y de su dignidad comUnicán7
mejoras no recibirían sus instrumentos? ¿qué
dola á estos ciudadanos beneméritos , y la
perfeccion sus prácticas? ¿qué fecundidad no
agricultura y las artes ganarian muchísimo
conocida sus producciones? ¿quántos terrenos
_viéndose asociadas á la sabiduría. Se aplica-
abandonados, porque se ignora ó la naturale-
rían coa mas interés á los trabajos, si la opi-
za de los frutos que podrian producir, ó la
nion los apreciase y la gloria los coronase'.
de los socorros que deberian dárseles para
¿Quién. podria dudar de este resultado habién-
quitarle su antigua esterilidad, se harian fér-
dose disminuido los obstáculos y. aumentado
tiles? ¿quántos errores perniciosísimos.se exr-
.muchísimo los impulsos?
tirparian? ¿ quántas verdades se adoptarían y
se practicarian? ¿quántos extraños descubri-
CAPÍTULO Lin.
mientos, que están muchos siglos desconocidos
de aquellas personas que deberian aprovechar De la libertad de imprenta.
se, se divulgarían y se practicarian por este me- dio ? ¿quántos males se disminuirian ó destruí-
S
rian ? ¿ quántos se evitarían ó se corregirian ,. y
i la sabiduría de las leyes no consiste sola-
quántos bienes que , on actualmente precarios
mente en procUrar el bien, sino en perpetuar-
inconstantes, serían estables y constantes?Ti-
lo; si,la prosperidad futura no menos que la
nalmente, ¿qué utilidad no recibiria todo el
presente. , debe reclamar, los sabios cuidados .
Estado de este espíritu de perfeccion i,que in-
del legislador; si debe extegler sus miras has-
troduciéndose en todas los artes ,se comun-i-
ta el fin de los tiempos, felicidad perpe-
(caria á todas las clases del pueblO i. .y.., :cl.e esta
tua de los pueblos debe ser el térrninó...tínico
extension que se daría á una de las,
mas
de sus' esperanzas; si su. providencia Paternal
preciosas de la instyuccion pública; ?- .
no solo debe procurar destruir los males que
•
Para acelerar este movimiento general
oprimen el pueblo ; . ó,impedir los que, le ame-
'convendría asociar de tiempo en. tiempo .algo.
nazan, sino tambien rrecaveg jos que 00 pue- , 20 - Ciencia
8 de la legislacion.
299
de preveer, y podrían introducirse por cir-
dominado. Este tribunal que per el hecho
cunstancias extraordinarias y desconocidas; si
mismo nos demuestra que la soberanía está
una de las mas profundas ideas del legislador
constante y realmente en el pueblo , y que
sabio debe dirigirse á conseguir que todo el
no deja en cierto modo de egercerla á pe,
cuerpo de la legislacion tenga los remedios
sar de que la haya depositado de qualquier
oportunos para reparar las imperfecciones á
modo que sea entre las manos de muchos ó
los vicios que se puedan descubrir ó intro-
de uno solo, de un senado ó de un Rey ;
ducir en sus partes, y á contener , por decir-
este tribunal , digo yo , es el de la opinion
lo así, en sí mismo la fuente inagotable de
pública.
los materiales oportunos para su conserva-
En un pueblo ignorante y corrompido es-
cion , restauracion y reparacion ; si finalmente
te tribunal desconoce sus intereses, y con la
la eficacia de las buenas leyes supone la cor-
om nipotencia de sus decretos perpetúa el mal
respondencia de una sábia administracion, y
é im pide el bien. Mas en un pueblo institui-
si ésta depende de la sabiduría del legislador
do segun nuestro plan de educacion pública;
en darle todos los socorros para conservar y
en un pueblo dominado de aquellas dos pa-
extender el bien , y quitar los obstáculos que
siones que nuestras leyes procurarian introdu-
favorecen ó introducen el mal; sino se puede,
cir , establecer, difundir y dar vigor con tan-
digo, dudar de la evidencia de esta verdad,
tos m edios; en un pueblo apartado del error,
tampoco se podrá dudar de la utilidad de la
aproximado á la verdad, conducido á la vir-
libertad de imprenta que contribuye maravi-
tud por todas aquellas concausas que nuestro
llosamente á producir estos efectos.
sistema legislativo pondria en accion ; en este
Hay un tribunal en cada nacion que es
Pueblo el tribunal de que hablamos sería sa-
invisible, porque no tiene ninguna de las se-
bio y y virtuoso , y uniendo estas dos qualida-
' fíales que podrial-in'anifestarld; pero que obra
cles a su omnipotencia originaria é insepara-
de continuo, y es mas fuerte que los magis"
bl e, no tendría necesidad de otra cosa que ser
trados , que las leyes , Ique los ministros, y que
adv ertido del bien que se podría hacer, y del
el rey; que puede ser pervertido por las rria"
mal que se podria evitar para conseguir lo uno
las leyes, dirigido, corregido y hecho justo Y
i mpedir lo otro, y perpetuar de este modo
virtuoso por las buenas, pero que no puede
,49. Prosperidad pública introducida y estable-
ni por'las unas ni por las otras 'ser combatidoy
lel ecida tan vigorosamente por la sabiduría del de lá kgislacion.
301
3 00 Ciencia
los 'obstáculos que favorecen 6 introduce:1
legislador, y confiada prudentemente á la vi-
el mal?
gilancia de un tribunal tan poderoso y tan
• La libertad de la imprenta es este medio,
interesado en conservarla.
y así el legislador no debe olvidarla sino que
Mas este tribunal no tiene ni foro ni tri-
debe establecerla y protegerla; el interés pú-
buna , no hay en él. comicios ni conciones,
blico lo exige, la conservacion de sus leyes,
pues de qué manera se le podrá instruir de
y la perpetuidad de la suerte feliz del pue-
la observancia de una ley útil, del defecto ó
blo; y lo que es mas, la justicia , esta divi-
del vicio que se ha descubierto en otra, de
nidad inflexible que siempre debe consulta:
un error en que ha caido ó está para caer la
y jamás debe desobedecer el legislador, pro-
administracion , de un. mal que ha hecho
hibe manifiestamente la privacion de esta li-
quiere hacer el gobierno? ¿de qué
qüé manera re-
bertad. La prueba es sencillísima.
clamaremos sus sufragios en favor de un bien
Hay un derecho comun á todo individuo
que debe hacerse, de otro que debe extender-
de la sociedad que no se puede perder, ni re-
ee , y de otro que se le debe dar vigor? ¿de
nunciar, ni trasladar; porque depende de una
qué manera se le advertirá de los designios de
obligacion que contraemos guando entramos
un ministerio iniquo, ó del abuso de la auto,-
en la sociedad, que subsiste tanto tiempo co-
rided de 7.111 magistrado? ¿de qué modo se li-
rno ella, y del qual nadie puede librarse sin
1‘..rará de aquel sueño en que la prosperidad
ser excluido de ella ó sin que ésta se destru-
misma combinada con la pereza natural del
ya. Esta obligacion es la de contribuir quan-
hombre ha sumergido tantas veces los pueblos
to podamos al bien de la sociedad de que so-
que estaban en. su posesion, y de qué manera
mos miembros, y el derecho que depende es
podrá el legislador proporcionar constanteme n
el de manifestar á la misma las propias ideas
-te, y oponer á la actividad del ambicioso que
que creemos conducentes 6 para disminuir sus
maquina y ataca el Estado, la vigilancia de
males 6 para multiplicar su bienes.
este tribunal que deberia conservarlo y defen-
' Por esta razon la libertad de imprenta
derlo? En fin , 5 de qué modo este tribunal pu-
por su naturaleza está fundada sobre un de-
dria corresponder siempre á aquellos planes
recho que ni se puede perder ni enagenar
del sabio legislador, que se dirigen á sumi-
m ientras estamos en la sociedad; que es su-
nistrar al gobierno todos los socorros para
perior y anterior á todas las leyes, porque de-
conservar y extender el bien, y quitar tOc19s de la legislacion. 302 Ciencia 303
pende de la que las comprende y precede á
¿Por qué no establecer que todo escrito que
todas ellas; que la violencia destruye , pero
se imprime deba contener el nombre del au-
que la razon y la justicia defienden; y nos
tor, ó al menos el del editor; ó guando se
dicen unánimemente que la autoridad legíti-
oculta el primero exigir que el segundo res-
ma de las leyes no puede tener mayor influen.
ponda por él, y esté obligado no solo á ma-
cia sobre el egercicio de este derecho que so-
nifestarlo , sino á probarlo siempre que sea
bre el de los demás, y por consiguiente que
preguntado por el juez (a), y dejar de este
su sanción no puede caer sino sobre la perso
modo á todos el derecho de llamarle á juicio
na del que abusa de él. Si no hay derecho
y acusarle como reo del delito de que se ha
del qual no pueda abusar el malvado, y sin
hecho culpable con sus escritos?
embargo la leyes permiten su egercicio y no
Con un sistema de proceso criminal y le-
castigan sino el abuso, ¿por qué razon no se
gislacion penal como el nuestro, este estable-
seguirá la misma regla en favor del derecho
cimiento no pediría sino esta sola ley, pues-
de que hablamos, cuyo egercicio como he-
to que todo lo demás estaría precavido y dis-
mos visto es mucho mas precioso para el hom-
puesto por la legislacion criminal, así para
bre y para la sociedad, que muchos otros,
defender al autor si es inocente, como para
y el abuso mas dificil y quizás menos perni-
proporcionar la pena á su delito, ó á la quali-
ci oso ?
dad y grado del reato que ha cometido si re-
Si el mal que se puede hacer con la im-
sulta reo. El que tiene presente aquella parte
prenta es muy dificil ocultarlo y fácil repa-
de nuestra obra relativa á la legislacion cri-
rarlo, y en el que se puede hacer con la e s
minal
no podrá dudar de la oportunidad y
qué -pada sucede todo lo contrario, ¿ por
se
de la eficacia de esta ley (a).
ha de temer mas la imprenta que la espada,
y espiar al que escribe y no al que anda a r
-mado ?
(r) El editor deberla, guando el autor quisie-
ra ocultar su nombre, hacerle dar los documentos
¿Por qué en lugar de destruir un derecho
que en qualquier caso podrian atestar y conven-
tan precioso, no se somete al que abusa de éi
cerle de ser el autor de aquel escrito que quie- á la misma ley á que está sujeto el que ah u
re publicar sin su nombre.
-sa de qualquiér otro derecho, esto es, á la
(2) Que se vea lo que hemos dicho sobre
pena del delito que se comete con el abuso?:
los delitos contra la divinidad, contra el sobe-
F.ranc5...zry, 304. Ciencia de la Tegislacion. 305
Mas se dirá, si el error es siempre perni.:
Al paso que se publicarán los errores, se-
dos() aunque no esté combinado con el án desacreditados ó impugnados ; y guan-
to, un autor podrá ser pernicioso aunque nti
do antes por medio de la obscuridad hubieran
sea delincuente. ¿Cómo se remediará este mat
podidó propagarse lentamente, seducir á los
siendo libre la imprenta? Por la libertad mis-:
menos cautos, y quizás á los mismos que tie-
ma de la imprenta.
nen el poder en sus manos, con el favor de
Un error jamás es pernicioso guando ge-
la libertad se presentarán con toda su defor-
neralmente es conocido, ó se puede hacer co-j
midad, y darán á la verdad ocasiones de mos-
cer como tal. Así ó el error del escritor es
trarse en todo su lustre y acompañada de sus
generalmente conocido como tal, y entonces
triu nfos.
:fa desaprobacion pública contiene la pena y
Por esta causa la publica.cion misma del
él remedio, ó es adoptado por muchos, y en-
error es el mejor remedio contra sus seduc-
tonces así como no hay error que no dañe á
ciones. No hay sino la verdad que gane en
alguno , tampoco habrá alguno que no sea im-
ser divulgada. El error no tiene sino solo un
pugnado; y como la evidencia no puede acom-
aspecto favorable, la verdad los tiene todos.
pañar sino la verdad, el interés de impugnar
Aquél pues pierde tanto siendo espuesto al
el error hará descubrir ó ilustrar la verdad,
público quanto ésta gana. Aquél puede enga- y disipará pronto por la evidencia la ilusion
ñar no siendo considerado sino bajo un solo
del error. En este caso el triunfo de la ver-
aspecto; y ésta puede ser dudosa hasta que se
dad será la pena y el remedio; y la utilidad
considere por todas sus partes. Que se publi-
que resultaria á la instruccion pública será
que aquél y ésta. Un solo aspecto no bastará
el efecto de la discusion, la qua' es efecto de
la libertad.
'lar este prop3sito , que la libertad de la impren-
rano, contra el órden público, contra las cos-
ta léjos de ser una cosa fatal para la reputacion
tumbres públicas, ó contra el honor de los ciu-
de los ciudadanos, es por el contrario el mas se-
dadanos, y particularmente los relativos á las de"
guro baluarte. Quando no hay ningun medio de
-tracciones públicas y libelos famosos; y se verá
com unicacion entre el individuo y el público, to-
como todos los delitos que se pueden cometer
do el mundo está expuesto sin defensa á los gol-
Por medio de la imprenta se reputan y compre n
pes secretos de la malignidad y de la envidia. El.
ea estas ciases. No quiero dejar de obse r -den -
hombre vé di sminuida ó destruida su rcputacion, Tomo 12C V 306 Ciencia de la legislacion. 307
ya á tantos observadores que formarán como
En fin por este medio se podria ver cum-
un círculo al rededor del objeto, y este cír-
plido el voto de Platon que deseaba, para ha-
culo que destruye la ilusion del error es el
cer felices á los pueblos , que reynasen-los
mismo que disipa las dudas de la verdad.
filósofos 6 fueran filósofos los reyes (r). En el
Y así la libertad de la imprenta conside-
pueblo instituido segun nuestro sistema legis-
rada segun la relacion que tendria en nuestro
lativo se hallarían entrambos bienes, puesto
sistema legislativo con aquellas grandes ideas
que las leyes criaria.n filósofos y los harian
de que hemos hablado al principio de este ca-
reynar, refrenarian á los reyes y les obliga-
pítulo, como consecuencia de un derecho que
rían á filosofar. Reinarían los primeros diri-
no se puede trasladar, ni renunciar, ni des-
giendo la opinion, y filosofarian los últimos
truir, sino que se puede contener fácilmente
para conseguir los sufragios, y ser honrados
en sus justos límites; 6 bien se considere co-
por ella.
mo uno de los mas fuertes diques contra el
CAPITULO LIV.
error, ó como uno de los medios mas efica- ces para propagar y defender la verdad, se De los premios científicos.
verá que es una de las fuentes mas inagota-
bles de bienes, uno de los derechos mas efica-
o niego ni ignoro que se hallan cala cul-
ces para la conservacion de los demás, una
tura de las ciencias y en la investigacion de
de las libertades menos expuestas que las de-
la verdad los deleytes mas vivos, mas profun-
más al peligro de la licencia, y uno de los
dos y. mas duraderos ; y que la meditacion
mas vigorosos socorros que la legisiacion pue-
que parece tan triste y tan severa y que es
da dar á la instruccion pública.
el suplicio de los ingenios superficiales y de
las almas disipadas, sea la ocupacion favorita
sin conocer ni sus enemigos, ni sus tramas. Este mal es menos frecuente y mas reparable con la (i) Nisi filosofi civitatibus dominentur, , ved
libertad de la imprenta. El temor de que se ma- hi , qui nunc Recaes , potentesque dicuntur, , legi- nifieste al público su iniquidad refrenará al de-
time sufficienter ue filosofentur , in viliip
tractor, y la facilidad de publicar los hechos que oten t ia , et q filosofia .>seque ci- llegue quod nunc fit ,
manifiestan la inocencia hará inútil la detracciun
á diversis duO .kec tractentúr ingenios,
y la calumnia. non erit civitati , vel ut mea fert opio ,' hotni-
V 2 308 Ciencia' de la legislacion.
da aquel que ha experimentado sus delicias. So9
Sé muy bien que el vigor y la elevacion que
hacérselos tolerables desde el principio , los
esto suministra al espíritu, la extension que
quales son muy diferentes de aquellos de que
dá á sus planes, la prodigiosa variedad de
antes hemos hablado ; deben pues por su na-
objetos que le presenta, y el sentimiento que
turaleza ser sensibles, y preveerse de antema-
procede de todas estas cosas, bastan para pre-
no, siendo así que los otros ni se pueden ma-
miar las fatigas de los séres privilegiados que
nifestar ni preveer.
gozan de ellas. No me admiro guando leo que
Este es el motivo y la utilidad de los pre-
Demócrito se retiró á una cueva, y Demetrio
mios científicos , los quales sirven mas para
renunció el trono de Efeso por no estar dis-
introducir á los hombres en la carrera de las
traido de sus meditaciones.
ciencias que para premiar las fatigas de los
Pero no por esto excluirla de una sabia
que han hecho progresos extraordinarios en
legislacion los premios reservados para los ta-
ellas ; para multiplicar los concurrentes mas
lentos, ó por mejor decir, para sus mas bellas
que para remunerar al atleta feliz que se ha
producciones. Los placeres sobredichos no son
distinguido en esta carrera ; en fin servirian
ni conocidos ni visibles , no se pueden cono-
para dispertar y dar un nuevo alimento á la
p
cer, sino guando se experimentan, y para ex,
asion de la gloria , con tal que fuesen de-
term
perimentarlos es necesario haber sufrido mu-
inados y dirigidos segun los mismos prin-
cho tiempo con paciencia las penas de la me-
cipios que he expuesto en el capítulo 44 de
ditacion y del trabajo. Por lo qual es preciso
este libro, y á los quales remito al lector poz
excitar de otra manera la esperanza del hom-
no repetir inútilmente las mismas cosas (1).
bre para hacérselos emprender. Es necesario prometerle otros bienes y otros deleites para 9iurn generi requies olla malorum , peque priu:
kvc Re:Publico , guau; verbis exposuimus ,orie- tur pro viribus , et lumen Sois aspiciet. Hoc est quod ego jandio dicere vereor , quasi sit irP-
(t) El lector podrá consultar el mismo capf– credit hile dicto. Véase el diál. 5 , de Re-
tul°
v
ste, para er que todo laque podria desearse en
é
pública.
se halla ya prevenido, resuelto y estableci-
do en aquellos pocos principios generales, en los 312
ciencia: de la legislacion.
313
estas artes en los premios de la virtud, y
hacerlas cooperar á la conservación de la ins-
en los monumentos destinados para eternizar
la gloria de el que los ha merecido. Puede tambien dispertar y conservar el patriotismo
no tendrán seguramente por extravagantes estas
por los ejemplos que perpetúa , por los mo-
ideas, sino que las hallarán conformes á lo que la
vimientos que comunica , por los sentimien-
filosofía antigua tenia por mas cierto. Las halla-
tos que inspira la accion de un heroe , á la
rán conformes á los principios de Pitágoras , de
qual
Tales, de Platon y de Aristóteles ; confirmadas el talento del artista ha sabido dar todo
por las leyes de Licurgo, y por los hechos refe-
aquel realce que es necesario para hacer mas
ridos por los historiadores mas acreditados. Ha-
profundos y mas enérgicos estos sentimientos.
llarán en Polibio los efectos que producia la ni-1
Puede finalmente conservar el sentimiento-
sita en los Arcades, y los de la privacion de ella
na-tural del amor de sí mismo , tan favorable
en los habitantes de Cineto. Ateneo nos dice que
al patriotismo que no lo experimentan sino los
todas las leyes divinas y humanas, las exórtacio-
pueblos que tienen la fortuna de pertenecer á
nes de la virtud , el conocimiento de las cosas
una patria que les .: hpnra , haciéndoles parti-
relativas á Dios y á los hombres, la vida y he-
:;ipar de su gloria y ,de su dignidad.
/los de, las personas ilustres, todo esto se escri-
bia en verso, y se cantaba públicament e al son
Se puede por la música excitar , enfrenar, '
rritar,
de varios instrumentos. Hallarán en algunos pue-
, enternecer y dispertar el odio,de al-
blos el uso de los coros de música durante la bata-
;unos objetos y el amor de otros; comunicar
lla. Verán los diversos efectos que Timoteo produ- ina cierta energía á los ánimos, un,.ciorto ca-
cía en A lejandro, con los modos frigio y lidio; y
or á los corazones, -cipo .pueden ser mucho
el que
Terprando nos cuenta producido por
aas eficaces de lo que se crée (1) ; se puede en
sito
Prando en Lacedettionia. Verán en la his-
na palabra dispertar aquellos sentimientos
toria célebre de David Hume, que Eduátkro :Fte!So
ara lo qual hemos empleado tan frecuente-
deInglaterra despues de haber conquistado •a
pr incipado
lente el ministerio de este arte en nuestro
de Galles , para conservar el puebla
.
bajo su
lan de educacion pública, y quisiéramos que
condenó á muerte á los poetas;
h izo quemar sus escritos, y prohibió aquellas fies--
„legislacion dirigiese el egercicio como 'de-
tas en
qual es sus cantos acompañados de'eá.
aria dirigir el de todas las bellas. -artes para. mús i ca magestuosa
mag
ispeera,eleovpatibeasntélrlInZ
mos
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ger
u r ientos
(s) Los que han leido los escritores antiguos
que conv i enen al usurpador.- Sr al tirano. Final 3 1 4 Ciencia de la legislacion. 315
truccion pública y de la virtud del pueblo (r).
Y así las bellas artes piden proteccion y di-
reccion.
Ya les hemos dado una y otra en gran
parte en nuestro plan de educacion pública.
mente, conocerán que si la música no produce ya
Hemos facilitado los progresos con la instruc-
en los pueblos modernos los mismos efectos es ne- cesario atribuirlo á dos causas , es á saber, á la
cion qua hemos dado á los artistas (1); hemos
ignorancia de los legisladores que no conocen ni
dirigido el uso con la educacion moral, de la
la importancia ni el uso que se deberia hacer
qual participarán (2); y las hemos protegido
de ella , y á las alteraciones del arte, habiéndo-
con el gusto que hemos inspirado en la misma
se substituido á la antigua sencillez que ha du-
educacion á todas las clases del Estado que
rado tantos siglos , una música complicada y di-
están en el caso de emplearla ( 3 ). Al mismo
ficil , sin sencillez ni lógica, cont ¡minada con
tiempo la hemos dirigido con la ideas mora-
todos los vicios del siglo, y guiada solamente de
les que hemos establecido en esta clase (4).
algunas reglas mecánicas y de un estro mas ex-
Esto es lo que hemos hechor) locque nos res{
travagante que sólido.
(1)
ta es mucho mas fácil.
, Espero que no me opondrá el lector nin-
4
Se puede hacer un uso de las bellas artes
guno! de los hechos de la historia , en los quales
que incluye la doble ventaja de promoverlas y
se véla:perfeccion de las bellas artes combina-
da con la corrupcion de costumbres , despues que
dirigirlas,al , mismo tiempo , y que correspon-
he:•.explicado con bastante claridad esta dificul-
de admirablemente con las ideas poco antes
tad en el cap. 49 , en el qual he exáminado la
indicadas. Sería necesario servirse de las bellas
misma qiiestion respecto:4,1a ciencia. Si las be-
artes para premiar algunos méritos, para bon-
llas artes se han reunido con la corrupcion de
costumbres de un pueblo , léjos de ser la causa
e) Véase el cap. 31. de este libro sobre el
quizás:han retardado los progresos. En medio de
colegio para las bellas artes.
tantas, y tan poderosas causas de corrupcion,
(2)
Véase el cap. ab. sobre la educacion mo-
¿qué podian producir, qué.-.podian obrar? Que
ral de la•segunda clase.
se combinen con las otras causas de la virtud, Y (3) iTlase el Cap. 25. sobre' la educacion cien.7
entonces se verá-,de qué modo cooperarán ,y se
ty fic c ae colegio
del
leg lo de
l
los magistrados y guerreros,
i e
modo-
-rátrama de las coneausas, y de qué
ésta es-
el cap.
tará . muy léjos de ser del .número de aquellas que
(4
eV éase eleiracdlaosee.ap. sobre la eduea.e174
merecelel último lugar.
moral
la segunda de la legislacion.
317
316 Ciencia
gunos momentos del tedio á la ociosa opulen-
rar algunas virtudes, y eternizar algunos he.
cia, hasta que las bellas artes no ocupen en el
chos. Las estatuas, las pinturas, los monu-
vasto plan del legislador un lugar distinguido
mentos públicos deberian tener lugar en las
entre las causas del patriotismo y de la glo-
diversas especies de premios prescritos por las
ria, y por consiguiente de la virtud; y hasta
leyes. Las obras de los artistas deberian coro-
que el artista sea llamado frecuentemente pos
nar la virtud de los héroes, excitar su talen-
el Príncipe para comunicarle sus órdenes con to y honrar su mano. Sería necesario promo-
arreglo á las leyes, como las comunicaría al
ver las artes con la virtud , y ésta con las ar-
magistrado encargado de una comision impor-
tes; restablecer entre ellas aquella correspon-
tante y dificil, y por lo mismo lisonjera y ho-
dencia recíproca que contribuyó en la Grecia
norífica por los talentos que pide , y la con-
á multiplicar los artistas y los héroes, que la
fianza que supone.
apartó de aquel olvido en que fueron sumidas
Por tanto si el legislador despues de ha-.
todas las ilaciones que la precedieron, no
ber educado é instituido al artista lo egercita
porque fueron privadas de virtud sino por-
y le honra empleándolo en sus grandes ob-
que no tuvieron quien las celebrase.
jetos, y haciéndole concurrir á sus vastos
proyectos, no debe dudar del efecto. No ne- Vixere Artes ante Agarnemnona.
cesitará de hacer otra cosa para dar á las be- Multi; sed omnes illacrymabiles
llas artes la proteccion que es propia de las Urgentur, ignotique longa
leyes: lo demás debe abandonarlo al cuidado Nocte: carent quia vate sacro. Horat.
de la administracion.
Este es el mejor medio que la legisla-
CAPÍTULO LVI.
don puede emplear para promover y diri
-gir las bellas artes y llevarlas á aquella per De la suerte y de los efectos de la instruccion
-feccion y- utilidad que no tendrán jamás pública en el pueblo instituido segun nues-
mientras que se empleen , y se las haga tro sistema legislativo.
servir al lujo , á la vanidad y al deleyte, P
hasta que el artista sea atendido y no se con-
rotegida y dirigida de este modo la ins-
sidere él mismo como un hombre que divierte
truccion pública ; introducida con estos me-
á los grandes y al público; y que libra por al' 3 18 Ciencia de la legislacion.
3 1 9
dios la ilustracion entre los doctos ; proscritos
estado de instruccion? ¿quál es aquel en que
los errores y difundidas las luces en el pue-
todas las causas de la prosperidad pública ha-
blo ; animadas, dirigidas y egercitadas de es-
yan sido las de la instruccion pública, y ésta
te modo las bellas artes, Igual será la suerte
al mismo tiempo efecto y causa de la sabidu-
de la cultura de este pueblo? ¿ quáles serán
xla de las leyes, y ella misma sea una de las
los efectos ? La experiencia de lo que ha su-
causas y apoyos de la prosperidad pública?
cedido á tantos pueblos ¿deberá quizás diri-
lquál es el pueblo en el que la educacion
gir el importante presagio que en este mo-
científica de las clases superiores , y la difu-
mento nos ocupa ? ¿ será acaso un decreto
sion de las luces en las clases inferiores se
del Altísimo que dos mil anos de ignorancia
haya obrado inmediatarnemte por las leyes,
y. de barbarie deban necesariamente suceder
haya sido dirigida por las mismas, y por con-
á uno ó dos siglos de ciencia y de cultura?
siguiente conducida á sus fines y asociada á
Si 'la 'experiencia parece que nos induce á
sus medios?
esta opinion , ¿ qué nos debe decir la razon?
Si observamos las causas que concurrieron
Para pronosticar con prudencia fundándonos
á promover las ciencias y las bellas artes en
en la experiencia, ¿no se necesita acaso partir
Roma , encontraremos entre ellas muchas
de la igualdad de las causas para llegar á la
que léjos de ser las de su prosperidad fueron
igualdad de los efectos? Por ventura , ¿ no es
puntualmente las de su decadencia y ruina.
éste el cánon tan olvidado de algunos filóso-
Las riquezas tan conducentes como se ha
fos modernos, pero tan inculcado por la ra-
visto (1) para la introduccion y progresos de
zon, guando se trata de conjeturar lo que ha
las ciencias y de las bellas artes, que en el
de suceder por lo que ha sucedido?
pueblo instituido segun nuestro sistema legis-
Pues pregunto ,Iquál es el pueblo en que
lativo favorecerian corno se ha visto (2) la
la instruccion pública haya sido conducida
virtud, y serian esenciales á su prosperidad;
y dirigida por todas aquellas causas que la
las riquezas, digo yo, que mas que todo con-
conducirian y dirigirian en el pueblo, que
tribuyeron á conducirlas en Roma , en vez de
f
sería instituido y dirigido segun nuestro siste-
avorecer su virtud y su prosperidad, debian
ma legislativo ? ,¿ quál es el pueblo en el que
-todas las partes de la legislacion hayan con-
/r) Véase el cap. so. de este IV. libro.
currido á conducirlo y á. conservarlo en este 1,2) El 48. del mismo. de la legislacion.
321
320 Ciencia
¿Quál podia , pues, ser la suerte y los
como hemos demostrado (1) corromper sus
costumbres, y concurrir á su ruina. La otra
efectos de las ciencias y de las bellas artes
producidas por estas causas, y dirigidas á estos
causa tan propicia para el egercicio del talen-
fines? ¿Qué maravilla que su prosperidad fue-
to humano, y que tuvo en Roma tanta parte
ra tan breve y de tan poco precio, y sus efec-
en la produccion de los hombres mas insig-
tos tan pasa geros respecto del bien público?
nes que ha habido en el mundo, ¿no fué por
En la Grecia misma , donde las ciencias y
ventura la discordia civil que precedió, acom-
las bellas artes fueron asociadas con la liber-
pañó, siguió la dictadura de Sita, y que no
tad, y en donde varias causas de la prosperi-
se terminó sino con la ruina total de su li-
dad pública lo eran tambien de la instruccion,
bertad ? Finalmente la causa mas directa , la
habia sin embargo una diferencia esencial
mas inmediata, y la mas poderosa de las que
respecto á este objeto entre ellas y el pueblo
favorecieron las ciencias y las bellas artes en
instituido segun nuestro sistema legislativo.
Roma, ¿no fué por ventura el interés y la va-
En los varios pueblos que habitaron esta
nidad de un despotismo que nacía, y de un
feliz region, no había ni uno solo en el qual
tirano astuto que para distraer los ánimos de
estuviese arreglada y dirigida inmediatamente
la memoria reciente de la libertad perdida,
por las leyes, como en el nuestro, la educa-
para ocultarles la triste inaccion de la servi
clon científica. Esta sola diferencia esencial,
dumbre, para dejar un desahogo á la pasion
además de las otras varias, que procede del
de la gloria antes de poderla destruir ente-
entero sistema legislativo de estos pueblos, y
ramente, y para determinar en su favor á los
del nuestro, quizás no bastará para hacernos
hombres que tienen la mayor influencia so-
ver la diferencia igualmente esencial que debe
bre las opiniones de los otros, volvió los áni-
haber entre la suerte y los efectos de la ins-
mos á las ciencias y á las bellas artes , honró,
truccion pública de aquellos pueblos y los del
premió, animó y promovió con todos los me-
nuestro. ¿Qué debia producir este silencio de
dios las unas y las otras, y las condujo á aquel
las leyes sobre la educacion científica? ¿Qué
grado de prosperidad que aun hace y hará
debla particularmente resultar en los pueblos
siempre la admiracion de la mas remota pos-
ardientes y vivos por la natureleza de su cli-
teridad?
ma, y por la forma de su gobierno? Lo que
efectivamente resultó por el discurso del tient-
(t) Y el 47. del mismo libro.> Tome Dee
X 322 Ciencia de la legislacion. 323
po. Una multitud de escuelas diversas que se
riamente oponer un poderoso obstáculo á la
convirtieron en otras tantas sectas de filóso-
comunicacion de las luces y de los resultados
fos, el espíritu de partido que es el alma de to-
útiles de la ciencia arcana para la reforma
das las sectas y de sus sectarios, y el espíritu
de la opinion pública, y la proscripcion de
de sofisma que tarde ó temprano necesaria-
los errores vulgares, que como hemos dicho
mente debe nacer, y que es tan contrario á
deben ser los resultados mas preciosos que el
la ciencia como lo es el primero á la concor-
legislador debe esperar y conseguir de la ins-
dia y á la paz. En fin el templo sagrado de la
truccion pública.
filosofía y de la ciencia , convertido en un
Además de esto la ley no solamente no
campo de batalla, donde no se hacia sino ata-
arreglaba ni dirigia en estos pueblos la iris-
car y defender las diversas opiniones; y don-
truccion pública, mas ni aun podia penetrar
de los triunfos y las pérdidas que eran igual-
en el sagrado recinto en que estaba encer-
mente obra del abuso de la razon causaban un
rada la ciencia , y apartada de los ojos de la
perjuicio grande á la ciencia y á la verdad.
curiosidad profana.
Esta fué una de las causas mas podero-
En fin era un vicio político muy consi-
sas que preparó en su mismo nacimiento la de-
derable, pero poco observado en la forma de
cadencia de las ciencias, y de las de las bellas
gobierno de estos pueblos. Este vicio que con-
artes en la Grecia, la qual no se hallaría se-
sistía en dar al Monarca un poder mas judicial
guramente en el pueblo instituido segun nues-
que legislativo, debia conducir los gobiernos
tro sistema legislativo.
al despotismo, como en efecto los condujo;
Lo poco que sabemos de la historia del
fecundaba la semilla de aquella planta vene-
Egipto y de la Caldea, nos basta para no te-
nosa que debla hacer volver á la ignorancia
mer las consecuencias que se querrian sacar
y á la barbarie estos pueblos que la historia
por los tiempos futuros de la experiencia de lo
nos presenta corno los primeros maestros del
que ha sucedido en estos pueblos. El velo mis-
género h u mano.
terioso con que algunos individuos deposita-
No hablo de los Árabes bajo el imperio
dos de los conocimientos humanos los ocul-
de los Califas. Las ciencias y las artes na-
taban á los demás hombres, este vicio trans-
cidas en este pueblo, entre el despotismo y la
mitido por ellos, pero modificado, suavizado,
su persticion, pueden compararse con un hom-
y corregido por otros pueblos, debia necesa-
bre que tiene la desgracia de nacer en un aire
X2 3 2 4 Ciencia de la legislacion.
325
apestado, y en un suelo infestado de fieras y
nos absolutos y débiles, un obstáculo podero-
de monstruos. Una vida lánguida y una muer-
sísimo á la comunicacion de las luces y á su
te inmatura debia ser necesariamente su suerte.
duracion. Unas circunstancias extraordinarias
Pero ¿qué diremos de la Italia en la épo-
podian producir grandes hombres en estos
ca feliz del renacimiento de las letras y de
gobiernos; mas las causas que favorecian la
las bellas artes? La suerte que tuvieron, los
ignorancia y el error, eran permanentes y es-
efectos que produgeron , ¿pueden jamás influir
tables. Finalmente la proteccion de los Mé-
sobre el presagio de la suerte y de los efectos
dicis, qualquiera que fuese, no tenia ningun
que deherian tener en un pueblo instituido
apoyo en las leyes, que ni la producian, ni la
segun nuestro sistema legislativo? Observan-
dirigían; en una palabra era la proteccion de
do como filósofos la historia de aquellos tiem-
un ciudadano rico y magnánimo, de un de-
pos, ¿no se hallará por ventura que la cau-
magogo ambicioso, del soberano, pero no dél
sa mas poderosa de las que concurrieron á re-
legislador y de las leyes.
clamar y promover las unas y las otras ea
Estas pocas reflexiones que apenas he in-
esta amena region , fue la opulencia de los Pa-
dicado, y que si el que lée se toma la pena
pas y el interés que tenian de sostener por .0
de extender y profundizar , las hallará siem- 111,
la opinion una autocracia temporal fundada
pre mas convincentes , nos manifiestan bas-
sobre la opinion? Reuniendo en torno de la
tante el abuso que se baria de la experiencia ou
cátedra de Pedro las obras de los artífices mas si se quisiera arreglar por ella el presagio que
consumados , y las personas de los doctos,
examinamos. Abandonemos, pues, la historia
¿tuvieron otro fin que el de aumentar la ve-
y los hechos, y veamos lo que la razon y el
neracion por el que la ocupaba ? La autori-
juicio nos dicen.
dad que hizo quemar las obras de Galileo, y
Guando muchas fuerzas que mútuamente
que pagaba y premiaba los talentos á expen-
se ayundan y se conservan producen un efec-
sas de la ignorancia extrangera, ¿ podia aca-
to; Guando todas las fuerzas contrarias que
so tener otro objeto que el de promover la
podrian impedir la accion de las favorables,
ciencia y las bellas artes?
han sido debilitadas ó destruidas; guando la
Si observamos además el estado político
naturaleza de las fuerzas que se emplean es
de la Italia de aquellos tiempos, hallaremos
de hacerse mas eficaces á) medida que obran
en esta funesta política que dirige los gobier-
m as ; guando finalmente el efecto mismo que 326 Ciencia de la legislacion.
327
producen y sostienen, se hace por este enla-
directa ó indirectamente por todas estas par-
ce admirable de cosas el alimento de las fuer-
tes de la legislacion, sería como hemos de-
zas que concurren á producirlo y sostenerlo,
mostrado el alimento de las fuerzas que con-
en esta hipótesi el presagio de la estabilidad
curren á producirla y sostenerla, puesto que
y perpetuidad de este efecto , g no sería por
haciendo conocer al pueblo sus verdaderos in-
ventura aprobado con evidencia por la ra.zon
tereses, favorecerla la accion de las leyes que
y el juicio ? Este es el caso de que hablamos.
la fomentan ; y haciéndoles conocer y estimar
Todas las partes de la legislador, serian
su felicidad , concurririan con ellas á conse-
como se ha demostrado las fuerzas que con-
guir con el influjo de las dos pasiones de que
curririan á conducir y conservar el pueblo en
hemos hablado la deseada union de la volun-
este estado de instruccion; estarian de tal ma-
tad con la obligacion , y formando y dirigien-
nera formadas y combinadas que obrarian de
do la opinion pública, ésta formarla y diri-
concierto para ayudarse y conservarse. Todas
giria lo que es mas fuerte que el Soberano y
las fuerzas contrarias que podrian impedir la
que las leyes, y por consiguiente lo que debe
accion de las favorables esto es, todas las
conservar y perpetuar el vigor y la perfeccion
causas que podrian estorbar la accion de las
de la legislacion, es á saber, lo que debe pre-
partes diversas de la legislacion, serian como.,
servarla toda de la inobservancia y de la lan-
hemos visto y se continuará viéndolo en el dis-
guidéz, y á sus partes de las imperfecciones 6
curso de esta obra, precavidas y apartadas por
de los vicios que el tiempo y las circunstancias
todo el sistema legislativo. Todas estas partes
puedan descubrir, introducir, ó causar en ellas.
de la legislacion que directa ó indirectamente
1Quál sería, pues, la suerte y los efectos
concurririan á conducir y conservar al pueblo
de la instruccion pública en el pueblo insti-
en este estado de instruccion , y contribuirian
tuido segun nuestro sistema legislativo? Con-
para hacerle conseguir su felicidad, que es el
siderada como efecto, el estado de prosperidad
objeto cornun y general de todas ellas, serian
al qual tantas y tan eficaces fuerzas concur-
mas eficaces á proporcion que obrarian mas
ren á conducirla y sostenerla , sería estable y
de.continuo sobre el pueblo y le hiciesen ex-
perpetua. Considerada como causa , no sola-
perimentar su influencia.
mente concurriria á producir y sostener la
Finalmente el efecto de que hablamos, es
prosperidad pública , sino tambien á per-
á saber , la instruccion producida y sostenida
petuarla conservando el vigor y la perfec- ligl~ 223 Ciencia
don de la legislacion que la produce (t).
CIENCIA
Estas ideas se combinan perfectamente
con las que dependen de todo mi sistema le-
DE LA LEGISLACION
gislativo, pues no son sino consecuencias sen- cillas y naturales de él. Mas para destruir las
ESCRITA EN ITALIANO
dudas que se pueden excitar, es necesario an-
tes determinar la construccion de las demás
POR EL CABALLERO
partes de este vasto edificio, y aun hacer al- guna cosa mas. Concluida la obra debemos CATETANO FILA NGIE.R.I,
ponerla en un punto de vista, desde el qual
se puedan ver todas las relaciones y concebir
Y TRADUCIDA AL CASTELLANO
toda su union. En habiendo dado este último paso, harémos de nuevo presente á mis lec- POR
tores estas consecuencias, y esperaremos sa DON yAlm-E RUBIO,
juicio sin inquietud y sin apelacion. abogado de los reales consejos.
Continuémos entre tanto la construccion
del edificio. La parte que debe contener las le-
TERCERA EDICION
yes religiosas, y que tiene tanta relacion con la
que hemos terminado , reclamará de nuevo
corregida y afiadida con discursos analíticos
nuestros cuidados. Este será el santuario del
en cada libro.
templo que levanto á la felicidad y ¿I la virtud.
Si la impostura lo ha profanado antes de verlo
TOMO X,
construido, espero que la verdad vengará y jus- tificará á los ojos de los hombres los designios
del arquitecto, conocidos de Dios que láe en los
corazones, y condena los juicios temerarios.
(I) Véase lo que poco antes hemos dicho en
1,,TADR1D
el capítulo de la 'libertad de la imprenta
IMPRENTA DE NUÑEZ
I1322. Fin del torno IX.
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