MEMO r IAS
PR I sEuvig
LA 113.31t:KIA
LIEJ.
TOMO SEGUNDO.

PARA SERV/R
A LA HISTORIA
DEL
3AUD111115 A©
1
9
SU AUTOR EL S. 1 BARRUEL;
TRADUCIDAS AL CASTELLANO , Y AUMENTADAS CON ALGUNAS NOTAS
RELATIVAS A LA REvoLDCION DE ESFASA DEI. A:10 aoS,
POR EL IL. no Y REy.m.
S.' D. Fr. RAYMUNDO ST.1.1A.UCII Y "VIDAL ,
ODISEO QUE FUE DE VICH, EN EL PRINCIPADO DE CATALII1A•
NUEVA EDIC1ON,
CORREO/DA
CON PAVY rAnTICuLAR EsmsnO, Y COTE.3AnA CON EL ORIGINAL TRANCES.
TOMO SEGUNDO.
PERPIÑAIN,
EN LA IMPRENTA DE J. ALZINE.
1827.

1PatilDtt
DEL TRADUCTOR.
CUANDO el que tiene poder muda la forma del gobierno,
hace lo que puede hacer ; y cuando el mismo, atendiendo
á las circunstancias , la varia para hacer felices á los pue-
blos , hace lo que debe hacer : pero cuando un parti-
cular se levanta contra el gobierno , que una nacion
reconoce y tiene por legitimo , merece que se le tenga por
sedicioso y rebelde. Montesquieu, Rousseau y los iniciados
del filosofismo , que , siendo meros particulares , se suble-
varon, é hicieron que otros se sublevasen contra los
gobiernos que se tenian por legitimos , no fueron sino
unos rebeldes que se levantaron contra los tronos No
se niega que los gobiernos aristocrático y democrático
sean buenos : pero levantarse unos particulares contra las
monarquías , reconocidas por legítimas , para derribarlas
y destruirlas, y levantar sobre sus escombros aquellos
gobiernos , es un delito de lesa nacion. Circunstancias
pueden ocurrir en que sea preciso mudar la forma del
gobierno. Apenas hay nacion que en el dia conserve la
misma que cuando empezó su existencia política. Pero
no han de ser unos particulares los que aspiren á intro-
ducir la nueva forma. Estos siempre serán rebeldes. Mon-
tesquieu , Rousseau y demás filosofistas merecen que el
Abate Barruel los ponga en esta clase. Que facultades
ó derechos tuvieron estos funestos ingenios, para levan-
tarse contra la soberanía . de los reyes , reconocida en
aquella época en la mayor parte de Europa , especialmente
en Francia 1)
Tomo 11.

DEL TnADuc•on.
vij
Vi
P lló J. o G O
cierto que se declaró contra ellos, y que fue el que
Si los Constituyentes de esta nacion, cuando se hicieron
muy
legisladores , se hubiesen limitado á separar el poder le-
mas materiales suministró á la sanguinaria revolucion de
gislativo del ejecutivo y judicial , colocando aquel en
la desgraciada Francia. Los sofistas de esta nacion insis-
la nacion en la convencion , y estos en los tribunales
tiendo en i5s principios del gobierno y consecuencias
y en el rey, podría mirarse esta separacion , ó division
que se siguen del sistema de Montesquieu, no satisfechos
de los poderes corno el resultado de unas profundas me-
con haber mudado la forma del gobierno , proscribieron
ditaciones políticas, cuyo fin y objeto era la felicidad de
la dignidad real , quitaron sobre un cadalso la vida al
los pueblos. Digo que podría mirarse ,bajo este punto de
que era su rey,
vista , aunque este resultado se derivase de un origen
Pero vuelva el político sus ojos hacia España. Mire á
tan vicioso , como lo era el espíritu de rebelion de Mon-
Carlos IV que, por un efecto de su bondadoso eorazon tia
tesquieu , de Rousseau y otros iniciados del filosofismo ,
el gobierno de esta dilatada monarquía al abominable
que cada uno de por sí, y todos juntos no tenian derecho
Godoy, tan ambicioso como inepto para gobernar. Con-
para alterar la forma del gobierno reconocida entonces
témplese el despotismo de este indigno favorito , las inte-
en Francia. Pero ello es, que las especulaciones políticas
ligencias que tiene y correspondencia que sigue con el
de los filosofistas no tenian el solo objeto de disminuir
mayor de los déspotas y tiranos Napolcon. La España
el poder del rey, separando los tres poderes , sino que
invadida por las legiones de este nuevo Atila ; el legitimo
su objeto era abolir del todo la dignidad real y despren-
rey Fernando VII , arrancado del centro de la nacion ,
derse de los reyes. Parece que no intentaba esto Montes-
que le acababa de proclamar, y llevado cautivo con una
quieu : pero lo intentó Rousseau,
alevosía, que solo podia tener cabida en el eorazon de
y con él se apandillaron
los filosofistas, que conspiraron, no solo contra la digni-
un monstruo como Buonaparte. Digámoslo en compendio:
dad , sino tambien contra la persona y vida del desgra-
veinte arios de despotismo Goiloyano ; amenazados cid
ciado Luis XVI. Si es verdad que Montesquieu quería
despotismo Napoleónico ; el rey Fernando \\'II cautivo ;
las principales plazas y fortalezas de la Península en poder
conservar la dignidad real, tambien será verdad que no
merece ser celebrado .
de los Vándalos; y la nacion , toda la nacion en inminente
por sus teorías ; pues los consiguien-
peligro de verse encadenada : Que hará la España P.....
tes que de ellas necesariamente dimanan, son incompa-
Considere el político la diferencia entre las causas y modo
tibles ceo esta dignidad. Y si Montesquieu fue un hipó-
que tuvieron y con que obraron los Franceses y los Espa-
crita , que , manifestando quererla conservar , estableció
o
unes principios de
ñoles en sus respectivos congresos. Aquellos, so color de
los cuales vela que se seguía nece-
desterrar la arbitrariedad
sariamente su abolicion , aun merece menos ser celebrado
y el despotisnio , destronan
y asesinan á su rey ; estos , al paso que dictan leyes para
por sus luces , siendo digno de toda abominacion por el
contener la arbitrariedad y el despotismo de los gobernan-
espíritu de rebelion mas eversivo que le agitaba. Cual-
tes, reconocen á su rey y perpetuan el trono en la familia
quiera haya sido la intencion de. Montesquieu , no se
de los Borbolles (*). Aquellos , con el rey en su casa y sin
puede disputar, que fue un sedicioso y rebelde y que
se sublevó contra la forma de gobierno establecida en
(*) En la sesion del a4 del mes de Setiembre de rSio se lee :
su patria. En cuanto á Rousseau, republicano de Ginebra
« El secretario de Estado y del despacho de Gracia y Justicia D031
y enemigo por nacimiento y educacion de les reyes es
Virolas Maria de Sierra pronunció en alta voz la fórmula siguiente
1***

viij
PRÓLOGO DEL TRADUCTOR.
ninguno de los vicios de un mal príncipe , sin guerras
y sin déspotas, acaban con sus reyes para entronizar al
SCUR SO
jacobinismo. Estos, sin rey, despues de un gobierno tan
-
vicioso , con los ejércitos de un tirano en sus provincias,
amenaz •::dos de un despotismo extrangero, despues del
PRELIMINAR
favorito , aseguran el trono, pelean por su rey , y no
dejarán las armas de la mano basta haber arrojado á
la otra parte de los Pirineos á las huestes jacobinas. En
D11.1 MY-MIL
conclusion : si la Francia hubiese tenido motivos suficien-
tes para mudar la forma del gobierno , no habria hecho
mal variándola , aunque nunca podia hacerlo como lo
hizo : pero no los tuvo, y Espaiia los ha tenido para
E N esta segunda parte de las Memorias para ser-
tratar de mejorar la suya.
vir á la historia del Jacobinismo , debo manifestar
Tenga esto presente el lector , principalmente cuando
como los sofistas de la impiedad, convirtiéndose
lea los capitulos 2, 3 y 4 de este tomo.
ademas en sofistas de la rebelion, reunieron á su
conjuracion contra todos los altares del Cristia-
nismo otra nueva contra todos los tronos de los
soberanos.. Debo demostrar, que estos mismos que
se llaman filósofos, despues de haber jurado des-
trozar á Jesucristo , juraron tambien destrozar á
todos los reyes. Ya he dicho, que á los sofistas
de la impiedad y de la rebelion se unió una secta,
que mucho tiempo ha estaba escondida en las
de juramento :
Jurais conservar á nuestro amado Soberano el Señor
tras-logias de la franc-mazonería , que meditaba las
Don Fernando FU todos sus dominios?
Respondieron todos los
Señores Diputados : Si juramos.
Mismas maquinaciones contra los altares y tronos,
El artículo x 7g de la Constitution política es : El Rey de las Espa-
y que habia jurado, como los filósofos modernos,
ñas es el Señor Don Fernando F71 de Borbon , que actualmente reina.
dé aniquilar á Jesucristo y á todos las reyes.
El artículo r8o es : » A• falta del Señor Don Fernando VII de
Borbon, sucederán sus descendientes legítimos, asi varones como
Estos dos objetos naturalmente dividen este se-
hembras; á falta de estos sucederán sus hermanos, y tina herma-
gundo torno en dos partes. En la primera , me
nos de su padre, asi varones como hembras, y los descendientes
ocuparé en desenvolver el origen y progresos de
legítimos des estos por el órden que queda prevenido, guardando
en todos el derecho de representacion y la preferencia de las líneas
esta conspiracion de los sofistas, llamados filósofos,
anteriores á las posteriores. »
y en la segunda manifestaré los secretos de aquella
secta, que caracterizo con el nombre de Tras-Ma-

X
DISCURSO PRELIMINAR
DEL AUTOR.
Xi
tones rdrriere-MaÇon.) para distinguir los iniciados
modo una religion de no profesar alguna, no
de esta secta de aquella otra clase de franc-ma-
tuvieron que temer obstáculos muy grandes de
zones , que, ó por su honradez, ó por su religio-
parte de aquellas clases de hombres, que con mas
sidad , ó por su fidelidad, reputándose buenos
ahinco deseaban atraer á su partido. En esta
ciudadanos , no son admitidos á los secretos y
guerra contra el Cristianismo, todas las pasiones
maquinaciones de las tras-logias (arrie•e-loges).
peleaban con ellos y á su favor ; y por lo mismo
Despues de haber tratado separadamente de cada
no les fue muy dificultoso engañar á estos hom-
una de estas conspiraciones, que se ordenan al
bres, que por lo coman no sienten repugnancia
mismo objeto, manifestaré el modo cómo se reu-
á los misterios que no conciben , sino para des-
nieron sus iniciados, y se prestaron mutuamente
obligarse de los preceptos y virtudes que no aman.
sus auxilios para el éxito de aquella revolucion ,
Los reyes, por lo regular, se han ocupado poco
que destruyó en Francia la religion y la monar-
en el estudio de los hechos y verdades relativas .
quía, derribó los altares de Jesucristo , y el trono
á la religion. Hay muchos hombres que en la
y cabeza de Luis XVI.
opulencia de su estadio, solo buscan títulos para
Reflexiones sobre la conspiracion contra los Reyes..
eximirse de tener una conducta moral. Otros, que
siempre aspiran á hacer fortuna , son poco escru-
Guiado solo por los hechos y resuelto á no con-
pulosos en la eleccion de los medios para el logro
ceder cosa alguna á la imaginacion , debo presen-
de sus fines. Muchos que pretenden tener ingenio
tar á mis lectores algunas reflexiones , que, aunque
aspiran al humo de la reputacion ; y para conse-
fáciles de hacerse, son muy interesantes para seguir
guirlo estar prontos á sacrificar todas las verdades
con órden los pasos de los sofistas en su nueva
al brillo de un sarcasmo ó de una blasfemia, que
conspiracion , á fin de manifestar por que grados
condecoran con el nombre de graciosidad. Y hay
pasaron hasta llegar, aunque fuese 'á pesar suyo,
otros que se creerian tontos y necios, si fuese
solo en fuerza de sus principios y de su escuela
menos fácil levantar su espíritu contra Dios. Todos
de impiedad , á la escuela , votos y juramentos de
estos hombres , con la mayor facilidad , tomaban
la •ebelion. Mientras que los pretendidos filósofos,
los sofismas por demostraciones, y los iniciados
bajo los auspicios .de Voltaire , se contentaron con
de todas aquellas clases se ocupaban muy poco
aplicar á las ideas religiosas sus principios de
en sondear y analizar aquella igualdad de derechos
igualdad y de libertad, y de inferir de aqui, que
y aquella libertad de la razon, que la. .secta les
era preciso destrozar el Dios del Evangelio, para
presentaba como incompatibles con una religion
conceder á cada uno el derecho de forjarse á su<
revelada que contiene tantos misterios.

DEL AUTOR•
xiij
/di
DISCURSO PRELIMINAR
que solo se ordenaba á la destruccion de la religion.
Ni siquiera se descubre, que la mayor parte de
Era muy natural que Voltaire y d'Alembert no
estos iniciados hayan reflexionado, que es muy
esperasen hallar en Federico , ó en José II, Ca-
absurdo oponer á la revelacion los derechos de
talina III, y Gustavo de Suecia, sugetos dispuestos
su razon ; como si los límites é insuficiencia de esta
á destruir sus mismos tronos. Es muy verísimil
misma razon hubiesen de servir de regla á aquel
que otros muchos iniciados ministros ó cortesanos,
Dios que se revela , ó bien á la verdad de sus
ricos ó nobles, y que gozaban de distincion por
oráculos, y á la rnision de sus profetas y apósto-
su estado, sentirian el peligro que habia en hacerse
les. No se descubre que hayan reflexionado, que
todos los derechos de la razon, sobre este particu-
dependientes de una .muchedumbre, que no cono-
ciendo ya superiores, pretenderia abatir todas las
lar , se reducen á saber, si Dios ha hablado ; y á
fortunas y cabezas que se elevan sobre su nivél.
creer y á adorar las verdades que propone , de
Aunque, por parte de los mismos sofistas, no fuese
cualquier órden que ellas sean. Unos hombres,
la gratitud y reconocimiento mas que un motivo
que son tan poco á propósito para conocer y sos-
muy débil ; el interes de su propia conservacion
tener los derechos de la divinidad , no podian ser
parece que debia entibiar su fervor contra el
enemigos muy temibles para los sofistas, que siem-
trono. D'Alembert subsistia de las pensiones de los
pre oponían al Evangelio aquella imaginaria liber-
reyes de Francia y Prusia, y debia hasta su habi-
tad de la razon. Pero ya no podia suceder lo mismo ,
tacion en el Louvre á la beneficencia de Luis XVI.
cuando , aplicando la secta los mismos principios
La emperatriz de Rusia por sí sola sostenia la for-
de igualdad y libertad á la sociedad política y al
tuna decadente de Diderot. El heredero presun-
imperio de las leyes civiles, advirtió , que de la
tivo del mismo trono hacia pension al iniciado La
destruccion de los altares se inferia que necesa-
Harpe. Damilaville se hubiera quedado sin tener
riamente se habian tambien de arruinar todos los
de que vivir, si el rey le hubiese despedido de
tronos , para restituir al hombre su igualdad y
su oficina. Ei sanedrin filosófico de la académia
libertad natural. Si se hubiese tramado una cons-
francesa, en donde habia tantos iniciados, debia
piracion sobre estos principios y sus consecuencias,
su subsistencia y recursos solo al monarca. Muy
ya se ve que se habrian levantado contra ella
pocos sofistas escritores habia en Paris , que no
todos los intereses y pasiones de los sofistas coro-
anhelasen á la gracia de alguna pension , ó que
nados , de los príncipes protectores , y de todos
no la hubiesen obtenido con las arterías de los
aquellos iniciados de las mas elevadas clases (le la
ministros protectores.
sociedad , .que desde el principio se habian mani-
Aunque Voltaire habla hecho su fortuna por
festado tan dóciles á las lecciones de una libertad,

XiV
DISCURSO PRELIMINAR
.
DEL AUTOR.
XV
otros medios , manifestó su complacencia, cuando
La marcha de las pasiones fue muy rápida, pues
el Duque de Choiseul le hizo devolver una pen-
el odio (le Voltaire á Jesucristo ya fue superlativo
sion que habia perdido por sus impiedades. (Carta
en su origen. Apenas conoció al Dios del Evange-
de Voltaire á Darnilaville del 9 Enero de 1 7 62 ).
lio, cuando ya le aborreció ; apenas le aborreció,
A mas de esto, sabia Voltaire lo que su conjura-
cuando ya júró (le destruirle. Pero no sucedió lo
cion contra Jesucristo debia á los iniciados coro-
mismo con el odio á los reyes. Este tuvo su gra-
nados ; estaba muy satisfecho de contar entre sus
.dacion como la tienen la opinion y la conviccion ;
discípulos reyes y emperadores ; y por lo mismo
y ocasiones hubo 'en que los intereses (le la im-
parece que no debia inclinarse á tener parte en
piedad se cruzaron con los de la rebelion. La secta
una conspiracion , que habia de acabar con todos
empleó muchos afros para formar sus sistemas ,
los reyes y emperadores. Estas reflexiones precisa-
resolverse á la conspiracion , y fijar su objetó. Si
ron á los conjurados Contra el trono á seguir un
precipitásemos la marcha de los sofistas en su
rumbo en todo diferente, del que habian seguido
conspiracion contra el trono , no daríamos una.
en su conspiracion contra el altar. En su guerra
idea ajustada de sus maquinaciones. Como fiel his-
contra el Evangelio, la igualdad y libertad podian
toriador , debo einpezar con manifestar este odio
no haber sido sino un vano pretexto ; pues es tan
contra los reyes en el estado de su infancia , y
notorio que los arrastraba su odio á Jesucristo ,
como que nace del odio á Jesucristo , cuando los
que no es posible que lo hayan podido ignorar.
sofistas le aplicaron los mismos principios que
Esta guerra mas lo fue de las pasiones contra las
inventaron, y de que se valieron contra el altar..
virtudes religiosas , que de la razon contra los
Se verá que este odio á los re yes tuvo sus gra-
misterios del Cristianismo. Pero en la guerra de
daciones en los mismos gefes de la conjuracion
los sofistas contra el trono , el pretexto se volvió
sus sistemas se combinan con la ilusion para preo-
conviccion; la igualdad y libertad se manifestaron
cupar á los iniciados. Se verá que la ilusion *do-
demostradas ; los sofistas ya no rezelaron que fue-
minó en su academia secreta, en donde al fin se
sen falsos sus principios , y creyeron, que la guerra
tramaron contra los tronos las mismas maquina-
que hacian á los reyes se apoyaba sobre la justicia
ciones , que el filosofismo habia urdido desde el
y sabiduría. En aquella guerra las pasiones inven-
principio contra los altares. Los medios fueron los
taron los principios de igualdad y libertad para
mismos, y, correspondiendo del mismo modo los
ir contra Jesucristo : pero en esta , la razon des-
resultados, se formó de ambos odios una misma
viada se gloriaba y se hacia un deber (le triunfar
conspiracion ; y siendo tambien los crímenes y
de los reyes.
desastres los mismos, fue tambien una misma la
revolucion.

•Increa,-172msvemzuletc....r.,,,a3
CONSPIRACION
CONTRA LOS REYES.
PARTE PRIMERA.
CAPITULO PRIMERO.
PRIMER GRAD° DE Là CONSPIRACION coma. LOS REYES.
Voltaire y d'21lembert pasan de su odio contra el cris-
tianismo al odio contra los licres.
deseo que tengo de ser exacto y justo con nn hom-
bre que se cur6 tan poco en serlo con la religion , me
precisa à dar prineipio à este capitulo con una decla-
racion que manifiesta que Voltaire nada file menos
que el enemigo de los reyes , y el autor principal de una
conspiration que tiende à destruir sus tronos. Si este
hombre, que fue et gefe mas obstinado y encarnizado
de los enernigos del cristianismo , solo hubiese atendido
à sus propias . inclinaciones, 6 hubiese tenido la influen-
cia necesaria para someter à sus idéal politicas los so-
listas antimoniirquicos , corne supo dominarlos con los
sistemas de su impiedad , nunca habria salido de sus
escuelas la resolucion de derribar los tronos. Voltaire
amaba à los reyes, y aun macho mas su favor y los
Tomo

a
cesrnucrox &ntra LOS EVIES.
CA?1rvLO rem» . •
5
hotnenages que estos le rendian , y Ileg6 à deslumbrarse
le podrian haber hecho los royes , si estos hubiesen
con sus resolaudores. Se descubren estes sentimientos en
podido advertir que conspiraba contra sus tronos como
Voltaire , cuando se estée réa tante en cdebrar las glorias
conspiraba contra los altares. De aqui se derivaba aquella
de Luis XIV y Henrique IV. reyes de Francia; de Carlos
solicitud con que prevenia sus iniciados salmendo
XII. !lep de Snecia , de Pedro Emperador de las Rusias,
tuante le intcresaba que los reyes mirasen â los filé-
de Federieo Bey de Prusia , y de tantes otros reyes,
sofos como si fuesen vasallos fieles. De aqui es , pongo
ya antiguos , ya rnodernos. Voltaire sentia en si todas
por ejemplo , que escribi6 à Marmontel , asegurandole
las inclinaciones de los grandes sonores , y supo repre-
de la protection de Choiseul y de la cortcsana Pompa-
.sentar muy bien este napel en su corte de Ferney. Se
dour , que toile se le /iodla eiwiar sin peli:L,o .o. Porque
creia rnuy superior al tonus de los hombres para que
» se sabe (aîiadia ) , que anzamos al rex), al estado. Los
le pudiese acomodar una igualdad , que le habria puesto
» Damiens no han oido de nosotros diseursos sediciosos
al nivel de una multitud que tuir6 con tanto desprecio ,
» Vo desaguo pantanos, lte edificado una Iglesia , y 'lue
'rasta tratarla de vil y canal/a. No solo arnaba Voltaire
» votes per et rey. Apuesto , à que todos los Jansenistas
à los reyes , si que tambien al gobierno monàrquico ;
1. y Molinistas ro estimait tante el rer conte nosotros.
y enancia no atiende si no 6 sus propios sentimientos ,
» Querido amigo , es predso que el rer sepa que les
se ve que constantemente prefiere el gobierno de uno
• ldsofes le estinzan mas que los .fanatiees d hipderitas
» de su reine (1).
al gobierno de muchos. Siéndole intolerable la idea ,
» Por este mismo motivo escribi< Vol-
que en
taire à Helvecio , sofista que veréanos
los consejeros del parlament° le representaba
muy enemigo
otros tantes superiores (1), é corne habria podido suge-
los rayes. a Interesa ihucke al rey , que se alimente eG
tarse à la idea de aquella soberania popular que le ha-
» miz:zere de los fildseilbs y que se distninuya el de 105
• fanaticos.
bria dado por ;gliales las villas , los arrabales , las com-
IVosotros sonos quieios , y estes citrin son
»
parus y hanta sus propios vasallos? Voltaire que tanto se
perturbadores ; seines eiudadanos , g estes son sedicieses.
»
complacta en reinar en su castilio y gozar de todos
Les Lucites servideres del rer triunfarén en Paris , en
»
sus privilegios , medio del dominio de la que él lla-
Vorrey , y 'rasta en las Delicias. (a). » Temiendo que
nraba su pequeiia provincia é como habria podido re-
à pesar de estas protestas de fidelidad , se hiciesen los
romendar una lihertad é ignaldad , cuva revolucion de-
filOsofos sospechosos, ha bia escrito é d'Alembe.rt
(iSabeis
»
bia acabar con poney à nivel de las eabarias los nias ele-
quien es el mal ciudadano, que ha pretendido !lacer
» creer al Sebor Delfin , que el Reine esta lleno de
vados palacios ?
enc-
»
i0
migos de la religion ?
lo menos t
na queP
V."
edro
Voltaire se nzarzifiesta ademas zeloso del titille de
I
, Francisco Ravaillac
» Damiens,
y sus predecesores hayan
sididito fiel.
» sicle deistas é fikisotos.» À.pesar de esto, Voltaire acaba
Voltaire nada deseaba tanto como aniquilar el cris-
(1) Carta del 13 Agosto cle t7Go.
,tiaMsino , y nada temia nias que las reconvenciones que
(2) Carte del a 7 Ocudare de r•60.
(t) Cartan à d'Alembert.
L
A a
eiRS

4
co.,:zsrnucto-s CONTRI LOS REYES.
la carta diciendo » Tema macho que Pedro Damiens
OARlY1L0 PRI3RR o.
5
» haga mrccho &dia d la filosoficz (i).»
trastornan do la autoridad real , tcdo lo vefan al tracés
ton sus imaginarias teorfas. Pero todo este amer à los
Voltaire ckfiende la autoridad de los Rej-es.
reyes ya no era mas que los restos de un seutimiento
fiances , de una educacion que cl filosolismo mas de
En fin , si alguna coca hay que pueda demostrar que
una vez habia desrnentido , y cuyos vestigios iban luego
Voltaire es un filôsofo poco 'enetnigo de los reyes , es
acabarse de destruir en el corazon del sofista.
el modo como trata à les sofistas que atacaban su an•
toridad. El iniciado Thiriot le habia enviado una obra
Voltaire de clina hcicia la igualdad r libertad atztirealistas.
que tenia per titulo, la Teoria del impuesto He reciHdo
Aunque Voltaire, sea per su propia inclinacion , sea
» le respondi6 Voltaire , la teoria del impuesto ; teoria
por in tores de la secta , se hubiese atm manifestado mas
oscura , teoria que me parece absurda ; y todas estas
zeloso de que le tuviesen en cencepto de ciudadano fiel
» teorias son muy à prop6sito para dar à entender à
y de bilan servidor del rey , fuera muy fàcil à los ini-
los extrangeros , que nos hallamos Sin recursos y que
ciados oponer à las lecciones de stunision à los sobera-
nos pueden ultrajar y atacar impunemente. i He ai unos
nos que algunas veces les Baba, los principios de donde
ciudadanos bien extravagantes y unos amies muy rares
procedia para sublevarlos contra el Dios del eristianismo,
» de les Ambres I Que se vengan à la frontera , coino
linos hombres à quienes habia ensdiado à crcer, que
me halle yo , y nuidaran de parecer. Vercin cuanto
Bran iguales y libres para ir contra cl Dios de la reve",
» importa que sca respetado el rey y el estad o. À fé que
lacion , contra sus profetas y ministros , es miiv natural
» en Paris todo se vé de través (2) » El mejor realista
que llegasen à creer, que tambien cran iguales y libres
no podia manifestar con nias claridad la necesidad que
para subleva•se contra los que mandan en el mundo.
habia de conservai . la autoridad del monarca. No obs-
Voltaire les decim la igualdad de derechos , la libertad
tan te, cuando Voltaire escribi6 to:lo esto, ya soitado
de la razon por lo relativo al altar , no pueden conci-
bastantes cxpresiones con las que apuntaba su poco afccto
liarse con el imperid de esta Eglesia , y de este Evangelio
à los soberanos. Aun no se habia decidido â abrazar los
que prescriben 4a sumision y fe à unos misterios , que
principios de aquella filosoffa sediciosa , de aquella igual-
la saxon no coneibe. De esta doctrine: de Voltaire era
.dad y libertad , que debia tarde 6 temprano desearria•
muy pasar ai dccir : la igualdad de los hombres y
à los franceses , y Lacer que al fanatismo de los Ravail-
la libcrtad de la naturaleza no pueden conciliarse mejor
lacs y Damiens sucedieseu los deeretos de los Robes-
con la sumision al irnperio y à las leyes de un solo hom-
pieres y Marats. Tuvo intervalos en que hubiese tratado
bre , é aunque sean machos y se apropien cl nombre
à les 'Mirabeaux , los la Fayettes y Bailivs casi del misera
de parlarnento 6 senado , sean lords ci principes que
modo con que trate) ii aquellos lotos economistas , que
mandan sobre los otros que forman una nacion entera,
y dictan à la multitud loves, que esta no lia discutido, 6 no
(r) Carte dr.•1 16 Ertero de 1751.
lia hecho, que no ha querido adtnitir, 6 que,ya no quiere
.(2) Carte del Ir Eztero
Y.;'L
que rijan. Los principios de que se valia .Voltaire para
A 3

6
CÂPÎTELO R1113111110.
7
CONSPIRÂC/ON COISTRA. LOS REYES.
atacar la religion , podian oponerse à las instrucciones
ras lecciones que recibi6 , se las di& 511 discipulo Thi-
que Baba sobre la sumision à los soberanos ; y en efecto
riot , à quicn habia dejado en Ingla terra , y à quien
se los opusieron. Los iniciados sacaron las consecuencias,
se dirigi6 para saber cual era el parecer de los iniciados
y Voltaire no quiso qucdar atrtis en su misrna escuela,
sobre aquellas cartas : 6 par mejor decir , Thiriot , que.
que él Ilarnaba filosofia. El modo coma pasa de los so-
sabla las inclinaciones de su maestro luicia la aristoeracia,.
fismas de la impiedad à los solismas de la rebelion , est
se contenu') con escribirle , de que sus cartas no 'ahan
muy enlazado con los progresos de su filosofia antireli-
en el hito, y que se quedaba muy atràs de los principios.
giasa , para no merceer que se observe.
Voltaire sensible à esta rcconvencion , y con el tond de
Voltaire solo fomentaba en su corazon el odio à Je-
un hombre que no quieie que le adelanten sus disci-
sucristo , su iglesia y sacerdocio,.cuando en el afio 1718,
pnlos respoudi6 en esta forma. «lligamos una palabra
al representarse su tragedia de Edipo , hizo rccitar aque-
» sobre las canas. è De Bonde diablos satan que estas
llos dos versos que la multitud de los espectadores
» cartas no van al objeto P Ni siquiera hay un verso en
lectores no ha olvidado aun , y que en si solos 3-a con-
» la primera , que rio manifeste la igualdad de coridi-
tenian aquella revolucion antireligiosa, que debia hacer
» cioneç; y en la segunda, que no !mmbo la libertad (s»
su explosion seten
A pesar de esta réplica , el discipulo de Voltaire te-
. ta aïios despces.
nia mas razon que su maestro ; pues le hubiera podido
» No son los sacerdotes lo que un pueblo vano piensa :
responder , que en todas aquellas carras no habia si-
e Nuesua eredulidad lare ioda su ciencia. (s)
quicra un verso , que no fuese contrario al sentido fi-
Estas dos versos solos anunciaban al pueblo, aquella
los6fco ; pues en la primera toile Io que Voltaire pre-
igualdad de derechos y aquella libella(' de razon que
tendis probar se redneia , si que en todas las condi-
no recOnociendo en los sacerdotes autoridad ni mision,
ciones la soma (le la felicidad era casi; . y en la
D
permiten que caca uno se atenga â la que mas aco-
segunda mas trata de la libertad coma facultad fisica,
mode si su razon sobre las idéas religiosas. !iuchos aiios
que de la misma coula derecho natural, civil 6 politica.
se pasaron , antes que Voltaire tuviese una verdadera idea
La consecuencia de la primera carta era : que se ha de.
de esta iguaidad y libertad , que no deebian reconocer
atender muy poco à la diversidad de las condiciones
en los monarcas mas dereclios que los que él recono-
parque en todas se puede balla r la misma felicidad. En,
cia en la ; y' es constante que Voltaire aun no
la segunda dejaba à un lado aquella libertad , que mas
pensaba en hacer de esta iguaidad y libertad un prin-
ansiaban los iniciados para ir contra las re.yes, pues solo
cipio fatal à las monarquias ; ni aun en el aiio de 1738;
trataba (le la existencia de una faconad que distingue entre
cuando public6 sus cartas 6 discursos con el titilla de
el bien y mal moral ; Io que no acomodo mucho à la
igualdddy libertad , no sabla que aplicacion 50 pudiese
secta , parque era demasiado favorable si las idéas ro-
hacer de estos principioa à las idéas
Las prime-
ligiosas. Pero Voltaire sin manifestar que cedia à
(0 Les prétres ne sont pas. ce qu'an vain peuple pense ;
(i) Carla à Tiiiriot del :24 Octobre de t738.
19irf crédulité fait toute leur scier:K.

8
CONSPIRICION COESTRÀ LOS REYES.
,EAP1TIILO PRIMER° .
9
instrucciones de los iniciados , se dej6 Ilevar poco à
los otroS sofistas tcnian sus motivas para no seilalar estas
poco i sus scntimientos. Pesaroso de haber predicado
diferencias.
la libertad moral , procur6 borrar todas las impresiones
que hizo Voltaire en su carta sobre la
Las mudanzaS
que esta doctrina podia baber hecho; compuso tari bien
igualdad, tenian rclacion mas directa con el sistema de
su definicion de la libertad que los fatalistas mas 0125-
la revolucion politica. En la primera edicion de esta
tinados no la hubieran desderiado , y ya no predic6 mas
carta se leia : Los estados son iguales ; paru los hombres
libertad que aquella , de cuvas privilegios se supo valer
son diferentes. La secta habria querido lecr : los nombres
la secta para sublevarse contra los soberanos.
son iguales ; pero los estados son drferentes. Voltaire al
Ateniéndose à la definicion de Voltaire, la libertad no
fin se diô pot' entendido de lo que la secta le pcdia ;
es otra cosa que el poder de hacer lo que se quiere. Un
y entonces avergonzado de hallarse menas adelantaclo
metarisico verdadero diria , que es el mismo poder de
que sus propios discipulos en la doctrina de la igualdad,
querer 6 no querer ; es deeir,
, de dctcrrninar su volun-
para no merecer en adelante su critiea, mudô su doc-
tad ; de escoger y querer el pro 6 el contra. Mucho falta
trina y sus versos. Para encubrir su verguenza y merecer .
à estas dos deliniciones para convenirse entre si. No es
el elogio de los iniciados , corrigi6 y rehizo su carta
precisamente elpoder , es precisamente la voluntad , quien
sobre la igualdad. estuvo satisfécho de su estro
Lice el niai moral. Un hombre de bien tiene muchas veces
poético , hasta que los iniciados ya no pudieron que-
el mismo poder que un malvado para cometcr el mismo
jarse de que no iba directamente al hecho. Culant° alegô
crimen; pero aquel no le quiere coineter, y este le quie-
el populacho revolucidnario en prueba de su igualdad
re conieter; cl malvado es libre para no quererle corne-
contra los grandes , los rieos y los reyes, ya lo babia dicho
ter , asi como el hombre de bien es libre para quererle
Voltaire en dace versos, que tradueidos sucn an asi : » Que.
conicter. Sin esta distincion , ninguna diferencia moral ba-
» rido Ariston , tu miras con indiferencia la grandeza
brin entre el hueno y el malvado. l'orque é coma puede
» tirdnica y la arrogante opulcncia.: Tus ojos no se han
scr este culpable de Haber querido , si él no lia podido
» deslumbrado con el falso resplandor ; este mundo es
querer otra casa I' De tics l'ombres , uno puede 'lacer
» un B ran baile , en donde los locos disfrazados con
una accion nociva , y su voluntad la descella libremente;
• los ridicules nombres de Emineneia y Alteza piensan
el segundo la puede hacer , y su .Voluntad la quiere li-
» hinchar su ser , y elevar su bajeza. En vano nos
bremente ; el tercero la puede hacer ,
»
y la quiere per
sorprende el aparato de la vanidad ; los morfales
fuerza. El primer() obra corno 'hombre virtuose , el se-
son iguales, la mascara es diferente. Los cinco sen tidos
»
gundo como un malvado , y et tercero coma una md-
imperfectos que nos ha dado la naturaleza son la t'inica
quina , un loco , nu insensato , que no et, dueïio de su
medida de nuestros bielles y males. Qué , lus ives
voluntad. El loco y el malvado han podido y han 'm-
tienen sois ? ce y su alma y cuelpo son de otra especie?
a ° la misma.cosa ; la diferencia no estd ni en el poder
tienen ados otros resortes (1) e
ni en la accion : luego esta en la misma voluntad , mas
(1) Tu tois , cher Ariston, d'un ceit d'indifférence,
é menus libre de querer ‘') no querer. Pero Voltaire y
La grandeur vannique et la fibre opulence ,

10
CONSPIRACION CONTRA LOS REYES.
CAPiTULO PRIMER O.
Hé aqui con toda precision lo que repetia en Paris,
y acaba con aborrecer à los reyes, para establccer aque-
con merles elegancia, el populacho democ•atico , cuan-
lla su libertad que detesta à Jesucristo, es muy verosimil'
do preguntaba si los myes y nobles no habian sido lie-
que se habria atenido â esta ; pero desde sus primeras.
chos de la nrisma masa que el mas simple paisano ; si
producciones contra el cristianismo, halle que la autori-
los ricos tenian dos est6magos ; y (rà que fin todas las
dad de los reyes era demasiado represiva. La Ilolanda
distinciones de soberanos, principes y caballcros, siendo
iguales todos los nzortales i) is
preciso decir que
le ofrecia mas libertad para hacer imprimer sus blasfe-
le costô.
de aqui se origin6 su primera inclinacion à las
nrucho à Voltaire hacerse apestol de esta igualdad. Sin
mias , y
•repr'iblicas. No se puede duclar , leyendo sus canas es-
que el tuviese una alma y cuerpo de otra especie que
Pompignan, •reron , ô Desfontaincs y tantes otros i quie-
mitas en Holanda , y en particular la que escribi6 desde
la
nes oprimia con sus sarcasmes, conocia que en la rnisma
Haya al marqués d'Argenson «Estimo mas (decia Vol-
especie y con la misma naturaleza habia muchas desi-
» taire ) et abuso que aqui se comete con la libertad de
» imprimir sus pensamientos , que la esclavitud con que
gualdades entre los hombres , y que no necesitaban de
» .teneis en vuestro pais el espiritu humano. Si se anda
tener ait sentido mas , para que rnediase raucha diferen-
à este paso que os quedani sino la memoria de la
cia entre su persona y la canal/a. Pero no por eso dejô
» gloria del siglo de Luis XIV P Esta decadencia me da
de ceder à la critica de los iniciados , y despues de ha-
• casi deseos de establecerme en el pais en que me
ber hecho decir à su musa : los estai/os son iguales; pero
» hallo. La Haya es una mansion deliciosa; y la libertad
los honibres son dile rentes , (r) le precisô à que dijese :
» hace les inviernos mettes rigurosos. Me aconzoda. macho
los moitales son iguales , la mdscara es de,. rente (2).
• ver que los seiiores del estado son simples ciudadanos.
Foltazre se vuelve republicano.
» Hay dos partidos , y es neeesario que los baya en una
• republica : pero el espiritu de particlo nada quita al
Si Voltaire hubiesc pensado que podia prescindirse de,
s patriotismo , y veo grandes hombres opuestos à gran-
aquella libertad , que enipieza con amar las repl'iblicas,.
des hombres.— Veo por otra parte , y con no nienos
• admiration , ii uno de los principales miembros del
Tes j eux d'un faux éclat ne sont point abusés ;
esta do , ir à pié , sin domésticos , y habitar una casa
Ce monde est un grand bal , où des fous dey arisés ,
Sous les risibles noms d'éminence et d'altesse ,
» hocha para aquellos c6nsules romanos que hacian
Pensent enfler leur dire et hausser leur basseese.
• guisar sus legumbres. — Este gobierno , à pesar de
En vain des vanités l'appareil nous surprend ;
• los defectos que le son inseparables, os gustaria mu-
Les mortels sont égaux , le masque est différent.
» chisimo. Todo es municipal; y eslo es Io que anzais (1)»
Nos cinq sens imparfaits , donnés par, la nature ,
Tortils estas exprcsiones manifieStan con la mavor evi-
De nos biens , de nos maux sont la utile mestere.
Les rois en ont-ils six ? et leur urne et leur corps
dencia un hombre, que declinaba hacia aquella libertad
Sont-ils d'une autre espèce ? Ont-ils d'autres ressorts ?
é igualdad republicanas , que se avienen tan poco con
/1) En la primera y scgunda cdicion.
el gobierno de los reyes. Algunos Oies despues, ya se
(2) Edicion de Keil; véanse las variantes.
(r) Carta del 8 Agosto de 5743.

CAPiTELO PRI â ER°.
13
12
CONSPIPAC10.?; COXTRi LOS REYES:
bar, que Voltaire ya no tenia necesidad de argumentas
habia bien fortificado esta pasion en el corazon de Vol,
muy sôbdos para no ver sino unos imbéciles terribles en
taire , si es licito pensarlo asi por una de sus cartas
los que combatiendo bajo las banderas de los reyes ,
fecha en Colmar , y que hallo citada en las memorias
creen que defienden la patria. Lo que particularmente
de M•. de Bevis , como que fisc escrita à un academie°
se debe observar en esta carta , es el estrecho enlace

de Marsella ; esta coneebida en estos términos : » Acep-
que el secreto de Voltaire sobre los myes tiene con su
» taria vuestras ofertas , si Marsella fuese aun una repù-
secreto sobre los sacerdotes. Ambos secretos se le habian
» blica griega , porque amo mucho las academias, para
escapado en palico mas de una vez. Su tragedia de
» amo aun mas las reptiblicas. Dichoso el pais en donde
Edipo , haciendo repetir sobre el teatro aquellos versos:
» los que nos mandan vienen d nucstras casas , y no se
No son los sacerdotes etc. habia ya divulgado uno de
» dan par ofendidos sino vamos à las suvas. »
estos secretos. Ya habia llegado el tiempo en que
Pero esto no era mas que amar las repiiblicas , y esta.
los pueblos habian de aprender del mismo Voltaire
no es aborreccr y detestar à los reyes , y no ver bajo
y por el misino media , la que debian pensar so-
de su imperio sino despotismo y tiranfa : pero pocos
bre los soberanos , sus derechos orfgcn , coma de
aîios despues , la antipatia que Voltaire tenia à los tro-
toda aquella nobleza , que en los servicios de sus ante-
nos ya se parecia mucho à la que tenia é los altares ;
pasados tenian ejemplares y poderosos motivos para sa-
à lo menas asi parece que lo indica.una carta en la que
ber lo que deben al estado. No hay que escusar al
con toda confianza dice à d'Alembert: Por lo que toca:
poeta; mas es el odio que tiene é los reyes, que el gcnio
» é Diable ( este es Federico
) que ya nmerde , ya
de la poesia lo que le inspiraba aquellos diestros giron
» le muerden , es un mortal bien infeliz , y los que se
de que se valia para poner en la boca de un perc,o <f
nae
-
» &jan mater por estos &Jim-es son unos imbéciles terri-
teatral los sentir tientos que tenia et sofista.
» bles. Guardaos de fier este mi secreto à los reyes
Principios de Voltaire contra los reyes.
» los sacerdotes
Secreto de Voltaire sobre los reyes.
Es muy cierto , que no era por respeto que Voltaire
tuviese é los reyes , cuando en los teatros de una na-
Esto deja de ser ya un secreto, para los que han visto
.cion gobernacla por monarcas que se complacian en et
los sofistas de este siglo empeaados en dar à los reyes
valor y servicios de su nobleza , que siempre fisc et apoyo
clusivamente y é su gobierno la culpa de todas las quer-
del trona , hizo resonar aquellos versos tan humiliantes
ras , que afligen al universo , esforzandose en persuadir
de la dignidad -real , y que tanto despreciaban la gerar-
à los puebios , que serian mas felices y gozarian de una-
quia de sus antiguos defensores : El primera que lice rey
paz inalterable , si en lugar de dejarse gobernar per loe
file un soldado feliz. El que sirve bien d su pais , no
reyes , se gobernasen por si mismos. Esta pretension
nccesita de abuelos (t). Cuando Voltaire Baba estas ins-
desmentida par las frecuentes guerras ya externas , ya
(i)
intestinas de las repalieas , sirve é lo inenos para pro-
Le premier qui fut roi , fia un solda: heureux:-
Qui sert bien son pars n'a pas besoin d'aieux
(i) Galla del
Tragedia de illérope.
12 Diciendire de 1757.

lil
emplume CONTRA LOS REYES.
CiPiTULO PRIMER°.
trucciones à los franceses, ya tenia formada en su ment
cerdote , habria gritado hasta desgailitarse Hé aqui el
toda la revolucion antimonarquica , asi como tenia for
asesino de los reyes
aqui el tiranicida. Ilabria di-
macla la revolucion anticristiana cuando bizo recitar sus
cho : hé af é un vasallo que se exige en juez de su so-
versos contra los sacerdotes. En fin solo cl jacobinisme
berano y pie se reserva el derecho de pronunciar entre
nias furioso podia celebrar à Voltaire cuando abadià
él y las leyes ; el derecho de acometerle , de combatir
• Qucreis ser felices ? vivid sin senior (r). Asi es que Vol.
con él , y de sacar su espada contra él mismo, cada vez
taire llevado por aquella libertad con que se habia le-
que le acomodaré crier ô hacer creer al pueblo , que
vantado contra et altar , cada dia se acercaba mas à la
es preciso castigar al principe , y que su muerte vol-
libertad enemiga del trono. Su nt'imen no dejaba esca-
verà la vida é las leyes. Voltaire aun habria aiiadido :
par de su pluma en valdc estas maximas. Su correspon-
• -Ié ai el pueblo juez de sus mismos reyes ; ved que
dencia con d'Alembert manifiesta su intencion , cuando
estas son las maximas que esparcen los sediciosos, y que
con tanto cuidado advirti6 à su confidente à que obser-
introducen las revoluciones y toda la anarquia demo-
vase estos versos , que enseaan i los vasallos à erigirse
.crà tira
en jueces de sus reyes , basta llegar à ser sus asesinos
y verdugos cuando les place no ver en sus principes
Guerra indirecta y secreta contra los troncs.
sino tiranos y déspotas. Estas instrucciones en particu-
Esto mismo que Voltaire habria podido decir con
lar son las que quiere que note d'Alembert, cuando le
bastante fundamento sobre aquella afectacion de opo-
escribe : «Es preciso que os diga que ya ha un ai'io que
ner entre si si los reyes y la patria , lo puede decir la
tengo hilvanada la tragedia de las Leyes de Alinos , que
historia de él mismo , y ans con mas rnotivo , pues
» oiréis silvar dentro de poco. En estas leyes de Minos,
conocia él mas que otro zlguno lo pe!igroso de sus
» Téucer dice al senador Merion : Es preciso mudar d
maximas., que no ocultaba à sus amigos. • Empezad
• leyes r tener un senor. El senador le responde : 0
(decia , por ejemplo , al tonde d'A rgtmtal , enviandole
» ofrezco mi brazo , mis tesoros y mi sangre ; pero si
alguna de aquellas producciones , que él sabia que
• abusais de este sztpremo Lagar para poiler Lalo de
no cran à propôsito para aficionar los pueblos à sus
» va estes pies las le ) es de la patria , ro la delenderé ,
reyes) :«Empezad con hacerme el juramento de no de-
Sehor,
, con peligro de mi vida (2) » Si Voltaire bu -
» jar de vuestras masos mis pequetios pasteles , y de
j balla do estos versos en los escritos de un sa-
devolvérmelos, diciéndome si lie puesto demasiada 6

Diseurso sobre la felicidad , en los dielogos fflosecos.
poca pimienta , y si cl Busto que reina en et dia es
»
(2) Il faut changer les lois ; il faut avoir un maître,
tan depravado corne el mio. Los fondos de mis pe-
Le senateur lui répond :
» quetios pasteles no son para ana monarquia ; pero me
Je vous offre mon bras , nies trésors et mon sang ;
» habeis dicho que hace algue tiempo que se habia
Itlais si vous abusez de ce suprétne rang,
• vido alguna cosa de B,ato
Pour fouler à vos pieds les lois et la patrie ,
en prsencia deliseireonit-rcasontslue
»
Je la défens , Seigneur au péril de ma vie.
Falkenstein ( el emperador José II. n
Carta del z3 Noviembre de 1772.
• mansion en Paris , y que los convidados no se habian

16
CONSPIRAI:ION CO;tillti LOS nEYES.
c.iPituto rniy,Lr.o.
» levantado de la mess • (1). » Este lenguage no es muz•
progresos en el catecismo de la libertad, le desagradaba
enigmatico , pues manifiesta que Voltaire es un hombre
mucho que los franceses, à quiches liatnaba sus Welches,
muy diferente de aquel que en otro tiempo afeaba -a
no tuviesen uno scmejante (t). Cuando la historia refiera
sus cofrades de Paris , que todo lo veian de través ,
los progresos que bizo Voltaire en el catecistno de la
cuando intentaban disminuir la autoridad del rey. Aqui •.
libertad , no podrà decir que ignoraba las revoluciones
se descubre un autor, que atm terne exponer con so-
que podian ser sus funestos resultados , y por lo mismo
brada claridad unos sentirnientos , que él salie muy bien
no le podrà excusar per no haberlas detestado cuando
que son poco favorables à esta autoridad ; pero que al
pudo preveerlas. Aurique no littbiese tenido el alma
inismo tiempo deseaba adclantar lo posible sin compro-
bastanté feroz para desear los dias de Robespierre ,
meterse. Aqui mismo se descubre un escritor , que se
preveia, deseaba con toda eficacia , y pronosticaba con
lisongea de no haber sido sobradamente atrevido en
la mayor complacencia unas revoluciones à las que sa-
atencion al tiempo en que escribia , porque el empera-
bia que habian de scguirse terribles uracanes. Cuales-
dor José II. fue bastante imprudente dejàndose servir
quiera que sean los desastres que se signet ' à las tem-
con manjares de Brute ; es decir escuchando en un
pestades revolucionarias , tenia por muy feliz la juven-.
convite sin la mener sella de indignacion una doctrina
tud que las presenciaria , y asi lo declar6 en m ' a de •
la mas amenazadora â la vida de los soberanos.
sus cartas al marques de Chauvelin : « Cuanto veo der-
• rama las semillas de una revolucion que infaliblemente
Sus deseos y profecias relativas à la revolucion anti-
» llegarà , y de la cual no tendré el placer de ser testit.fo.
monàrpica.
» Los franceses siempre tardan en llegar ; pero al fin

I-Tay otras muchas cartas que manifiestan cuanto se
llegan. La luz se lia difundido de tal modo de los
»
habia aumentado en Voltaire la aficion â la libertad
unos à los otros , que â la primera ocasion sucederà
» el estallido ,
antimonarquica el desprecio con que miraba la ad-
y entonces se moverd una buena camorra...
»
hesion de los franceses à sus reyes. En particular hay una
Los jévenes son muy- felices: elles venin cosas bellas (a).
en que se manifiesta inconsolable , contemplando d los
Nôtese la época de esta cartà, y 'se verà que es veinte
y cinco rakis anterior à la revolucion francesa. Va sus
extrangeros penetrados ciel catccismo de la libertad ,
se verà que Voltaire en este largo
muy â prop6sito para sec enseibdo âlos parisienses , pero
intervalo repitiése
iniciados aquellas instruccione
que se yen precisados à llevar su sistema à otras partes,
b; , cuando en el principio
del alio 1 7 61 les afeaba de que
por no baber podido convenccr â sus antiguos campa-
todo lo veian . de frayés ,
acometiendo la antoriclad de los reyes. Sea que las vic-
triotas de que si et hombre habia sido puesto en el
mundo para servir à Dios , tambien habia Lido criado
torias que habia ganado combatiendo contra los ad tares,
le aurnentasen la confiatiza de las que preveia sobre los
vara ser libre (a). AI mismo tiempo que él bacia tantes
tronos ; sea que et éxito de sus sâtiras y de todos aque-
(r) Ani mismo , y à rada
(1) Carra ciel a Julio de 1777.
paso.
(2) Carra à Damdaville del a3 Marte) de 174
(2) Caria à litr: de Cliauven ciel 2 Métrz0 de r 7( 4.
progresos
Tomo II.

cerirrLo

PRIMER°.
19
18
CONSPMIC107 CO -5111 LOS Mn:ES.
nos dardas (pie habia disparado impunemente contra
Sentimientos y medios de d'Alenzbert contra el trono.
los monareas , le representase à estas coma menas te-
mibles de lo que él y sus iniciados se figurriran en un
Interesa à los lectores y a la historia saber, si los sen-
principio , lo cierto es, que nruy distante de que le asus-
timientos de d'Alembert filerait los mismos que los de
tasen ya los principios de insurreccion que sus disci-
Voltaire , y si habiendo sida tan zeloso coma su maes-
pules habian esparcido en sus cscritos, no hizo sine ce-
tro de la libertad contra la religion , le file tambien
lebrar estas mismas producciones , para que fuesen el
de la libertad contra los reyes. El mismo d'Alembert
catecismo de las naciones. Cuando Diderot public6 su
responde à esta cuestion en una cana que ya he citado,
&smilla de la neurale= , no le reconvino el filésofo de
Y que nos manifiesta sus secretos. a Querido é ilustre
Ferney par sus pretensiones y declamaciones frenéticas
» cofrade : amais la razon y la libertad , r no es
contra los reyes ; se limit6 d rcfutar una metafisica , cuyo
• amar la una sin la otra. Pues bien , hé af à un (ligna.
absurdo ternie que recayese sobre la secte. Los absurdes
fildsofo republicazzo que os presento, quiers os hablarà
é invectivas contra los monarcas no le impidieron de
defiloseia y libertad. Es Mr. Jennings gentil hombre
complacerse con d'Alembert , sabiendo que este libro se
• de camera del rey de Suecia , ,hombre del Mayor
leia con anhelo en tode la Europa. Cuando vii que los•
s mérita y de la mas grande reputacion en su patria.
cortesanos y principes hacian imprimir el libre de Hel-
Es (ligna de conoceros , ya par fo que es en si mis-
Tecio intitulado , Dei hombre y su educacion , Voltaire
» mo , y ya por el caso que hace cle vuestros cscritos
il peser de los principios sediciosos y antimondrquicos
• que tante han contribuido té esparcir esters dos senti-
que conticne q cuyo
. mientos' entre los que son dienos de experirnentar-
extractO daremos , y en luger de
asustarse contemplanclo la indignation de los reyes , à
s las (r). v i Que confesion en la bora de un sugeto
quienes naturalmente habian de irritai contra los filé-
coma d'Alembert siempre reservado en sus expre-
siones , y siempre en observation , temiendo no se le
.safos estas producciones , se puso à reir con d'Alembert
.descubriendo en el exit° de este escrito una prueba de
escapase alguna palabra que le pucliese comprometer U
Aurais la razon y la libertad; no es Icicil amar la una
que la. grey de los scV se aumentaba à la sordina (1).
sin la otra !
Asi se desvauecian aquellos temores que antes tenia de
Esta razon , algunas lineas mas abajo , es
lafilosofia ; la libertad es la de un
irriter con su apostolado de igualdad y libertad à los
fildsofo rep ublicano
en su interior , y que no obstante vive bajo une mc-
reyes, y quo hicieron luger à los deseos revolucionarios y
narquia , colinado de heneficios y gazando de la con-
à todas las tempestades que debian acompaiiar la cailla
fianza de su rey. Se signe pues, segttn los principios
de los tiranos y despotes segun su idiome , qtte es decir,
de d'Alembert , que no es fàcil amar su pretendida fi-
de los emperadores y reyes.
losofia sin tener en el ccrazon amor ri las reptiblicas,
ô à una libella(' que él no cree pue( a hallarse bajo el
(r) Carta à d'Alembert del 16 Julio de 177 o , y las cartes x
.ry 117 del aiio 1778 al mismo, y una carta à la cinquesa de Choiseul
(1) C i rta del 1 9 Enero de 5769.
ee.1 afin x 7 7o.
B 2

20
coesruuctozr CONTRA 7-08
imperio de los reyes. Es digno de reparo que entre
CA.PfTIILO prtimEao.
2I
los titulos que le caban à Mu. Jennings un derccho à
à los sofistas quejarse sin cesar del gobierno de los reyes
b'
la estimation de Voltaire y à la soya propia , d'Alem-
bajo del cual viven , tratarlos de déspotas y suspirar por
bert cita con prcfcrcncia cl amer à una filosafia repu-
la libertad del fil6sofe republicano , nos considerarnos
blicana en un sofista cortesano, que no puede conser-
con derecito para decir, que el amer à las repalicas y
var este afccto sin estar en anime de 'lacer traicion à
à la libertad no se separan en los sofistas del odio à los
la causa de su rey.
reyes. Sus quejas contra los reyes son continuas : si el
En fin , las producciones que de su querido é ilustre
gobierno reprime sus blasfemias contra Jesucristo , si
cofrade cclebra aqui d'Alembert , son las que mas ban
sus sofisLnas ballet obstàculos, lucgo cxclaman ; la raton
contribuido d la propagation de aquelles dos sentimien-
estri encadenada ; el despotismo mueve persecuciones al
tos de jilosefia y libertad republicanas entre los que son
modo de Décie; es desgracia vivir bajo el imperio de un
digtzos de experimentar!os , que es decir , que ban con-
monarca y de sus ministres (r).
tribuido al cumplimiento de los desees de estos preten-
Para inanifestar la conducta de d'Alembert contra los
didos- sabios , que nunca saben hallar la libertad bajo
tronos , es preciso no olvidarse del modo cotno bizo la
el imperio de los reyes, y que abominan las monarquias
guerra à los altares. En esta represent6 el pagel de la
pro?orcion que nutren el amor à las rept'Iblicas.
zorra , y de los mismos artificios .se vale en su guerra
D'Alembert que se considera digne de experimentar
contra los reyes. Lo que hizo contra Cristo lo hace
este doble sen tintiento , y que no cono•e filoso •ia verdadera
contra estos ; se vale de la pluma de otros , excita y
sin eilos é podia declarar con mayor expresion los sen-
anima à otros ; pero se guarda muy bien de exponerse.
timientos de su corazon , y sus descos de que se veri-
Valiéndose de estes medios , inflama à Voltaire , alaba
tiquer' las revoluciones que ban de abatir los tronos
su zelo con el. cual tanto ha contribuido para propagar
para levantar reptiblicas .3 No deben pensar lo g lectores,
el amor à una filesofia y libertad republicanas ; y te-
que cuando sacam os estas consecuencias de las declara-
miendo no se entibiase el zelo de aquel , procura
enardecerle , y à este fin le escribe :
ciones del sofista , pretendamos confundir generalmente
» C o n ti n u a d co mo
» lo haceis , en combatir pro anis et feeis.
el amor à las reptiblicas y à la libertad con el odio à
Y° que tengo
» las manos atadas pot el despotisme ministetial y sa-
los reyes , y con los votos de destruir todos los tronos.
» cerdotal,
Sabemos muy bien , que hay republicanos sabies que
no puedo Tracer sine le que Moisés; levan-
» tarlas al ciel°, mientras vos combatis (a).» À este mis-
saben amar su gobierno y respetar el de los otros pue-
zno fin declara à Voltaire su aficion a' lcer cuanto sale
blos ; zambien sabemos , y no nos costaria mucho de-
de su pluma relative à la doble guerra contra el altar
mostrar , que la verdadera libertad civil no es mas in-
y
el trono y
compatible con las monarquias que con las rept'iblicas,
celebra los Linos que ha disparado contra los
y que muchas veces sucede que es mas real y extensa
dos. «Me enfado , lice, cuando solo sé por el pliblico ,
bajo del imperio de un rey , que bajo ciel de una re-
(e) En muchas partes de la correspondencia de Voltaire y de
palica principalmente dcmocràtica. Pero cuando vernes
d'Alembert.
(a) Caria del ig Enero de 1769,
e

2 3
CApirl5LO
CONSrinAcION COXTRA LOS AEYES.
Mac/el , que nada tenian que ver con nuestros fil6sofos ?
que habeis dado algun nuevo bofeton al fanatismo
» d la timnia , sin per juicio de los Buenos pu iszetazos que
Escusas coin() estas no merecen refutarse. Ya conocemos
» les dais de cuando en cuando. Està reservado para vos-
el idiome de la secte ; y tendremos ocasion de mandes-
déspotas,
» kacer odiosos y ridiculos estes dos azotes del errera
que en su diccionario , estes nombres
ter
» burnano (1).
son sin6nimos. Cuando no bu-
» No podian todos los conjurados merecer
tiranos , soberanos é reyes
eu esta guerre estoc clogios de d'Alembert , poque
biese otra prueba que su afectacion en confundirlos
no tenian como Voltaire et arte de agradar â
siempre , bastaria para ver que su odio à unes tiene por
los mis-
mos reyes y divertirles con romances y historias, cuyas
objeto à los otros , y que en el corazon de los sectarios
satires y sarcasmos no sentian que fuesen contra ellos
y sus gefes no son dos pasiones 6 sentimientos distintos.
mismos y sus coronas , porque parecia que solo tenian
A mas de esto, los iniciados favoritos de la secte no nos
por objet() à los otros reyes sus cofrades. No todos los
han reducido à no tener otra cosa que alegar lino lus
solistes tenian el arte que tan bien poscia Voltaire , de
cumplitnientos de d'Alembert, para manifester la grande
destrozar los vivos golpeando â los mucrtos , y de res-
parte que tuvo Voltaire en esta revolucion que preveia
petar en apariencia la persona del mouarca haciendo
.con tante gozo , y que ha sido tan fatal à los monarcas.
.odiosa la dignidad. Este es el motivo porque d'Alem-
Aunque Voltaire nunca bubiese disparado contra los
bert no prodiga con igualdad sus elogios à todos los que
reyes alguno de tantos tires en las satiras y sarcasmos
trabajaban en esta gucrra contra los reyes. Algunos decian
de que hacen tanto merito los solistes , na por eso de-
demasiado y con mucbo clesprop6sito , y â estas trataba
jaria de ser el Patriarca , (lite se un los principios que
de artesanos que edam d perder el ojicio , y cle que se
enseiri6 en su escuela , dispuso los ânimos, allan6 los
hallan en todos partes (t).
caminos , y derrib6 la mas fuerte barrera para remon-
Otros no cran bastante atrevi-
tarse haste et trono , ramper el cetro cle los pretendidos
dos, y aunque reconoce que tienen aigrin talent() ) desearia
tiranos , y disponer los materiales para la revolucion
fuesen menos favorables al despotisme. Se vé lo que et
francesa tan fatal à la corona y persona de Luis XVI.
mismo habria dicho , si no buhiese tenido las manas
atadas , cuando confidencialmente escribi6 à Voltaire :
Declaraciones de los conjurados sobre Voltaire.
Casi tengo tanto odio como .vos d los déspotas. (3).
En vano se dice , pues ya lo sabemos , que se puede
Sobre este servicio tan importante que Voltaire hizo
aborrecer el despotisme sin aborrecer z
â la secte , Condorcet se explica de este modo : « Que
los reyes : pero
é y quienes son aqui los déspotas contra quienes de-
» baya nombres que si Voltaire no hubiese escrito ,
claman los solistes , sine los reyes bajo cuyas goblernos
• serian aun esclavos de las preocupaciones, que le acu-
» sen
vivian ellos ? Este odio y estas quejas continuas é reniait
de Haber hecho traicion â la causa de la liber-
acaso por objeto ai Emperador cie los Turcos, 6 al grau
» tact... y que no veau , que si Voltaire hubiese iriser-
» tado en sus ()bras los principios del antiguo Brut() ,
(1) Carta de d'Alembert del i4 Julio de 1767.
» es decir , los de la acta de independencia de los Ame-
(a) Carta a Voltaire del a4 Enero de 1778.
" ricanes , ni 'Montesquieu , ni ilousseau habrian podido
(3) Calta del 2 3 Enero de 177o.

CONSI'lltiCION CONTAI LOS REYES.
CA1'1'1'111.0 PRI31.ERO.
25
• escribir sus obras ; que si como el autor del Sistema
adores ilustrados que sabràn eseribir
» de la naturaleza, hubiese convidado à los reyes de Eu-
,ae
psrorili'aran a los que salien rellexionar ,
» ropa ti conscrvar el crédit() de los sacerdotes , Beria
la
• aun la Europa, supersticiosa , y perseveraria largo tien-
a c l ac et primer
il ter autor de esta. grande revolucion que ad-
» mira la Europa, r que extiende
todas partes la
» po en la esclaititud : no conocen pues , que tanto en los
esperanza de los pueblos y la inquietud en las cortes ,
73
• escritos como en la conducta, es precis° no desplegar
3 es sin contradiction Voltaire. Este es el primero que
» mas valentia que la que pueda ser (i). » Condor-
del despotismo ,
» ha derribado la mas formidable barrera

cet imaginaba que él mismo habia desplegado en este
3 el poder religioso r sacerdotal. Si no hubiese destrozado
texto toda la valentia , que en el moment° podia ser
yugo de los sacerdotes , nurzca se hubiera rompido
; y no pensaha poderlo ser , si con toda claridad
» el de lus tiranos. Ambos pcsaban juntos sobre nues-
hubiese dicho à los reyes , que sus tronos babrian per-
» Iras cabezas, y estaban tan estrechamente, enlazados ,
severado inmôviles , si Voltaire no hubiese empezado
» que sacudido una vez et primera , el segutzdo bien presto
Con destruir en el espfritu de los pueblos el imperio de
3 lo habia tambien de ser. El espfritu humano no se
la religion ; sin embargo sus cofrades los iniciados dia-
» para mas en su independencia que en su servidumbre;
listas pensaron , ..que le po•ian decir que no se habia
3 y Voltaire es quien le diô libertad acostumbrandole à
sabido explicar sobre este pretendido servicio de Voltaire.
juzgar bajo de todos los respetos à los que le escla-
La revolucion francesa se hallaba en su mayor exal-
» vizaban. El es quien ha vuelto popular la razon ; y si
tacion : Luis XVI no era mas que un verdadero fan-
» et pueblo no hubiese aprendido â penser, jamàs se
tasma de rey en su palacio , 6 preso en las ;
» habria valido de su fuerza. Es el pensamiento de los
la Harpe , Marmontel y Champfort cran los redactores
» sabios el que prepara las revoluciotzes politicas ; pero
del Mercurio en cuanto à la parte literaria.Esta oficina
» siempre es el brazo del pueblo el que las ejecuta (1).»
de iniciados se encarg6 de manifestai sin rodeos al
Resultado de esta declaracion.
desgraciado monarca , el sugeto i quien debia lacaida
de su trono. El articulo del peri6dico que voy à citar
Si yo aqui no tuviese nias que hacer sino demostrar
se dej6 ver el 7 agosto de 1 790. Dando noticia de
hasta la evidencia , que estos l ' ombres adornados con el
la vida de Voltaire que habia cornpuesto el marques
dictado de fil6sofos, bajo et nombre y escuela de Vol-
de Condorcet , hé min: coma se explica el fil6sofo se-
taire , atacando la religion tenian especialmente à la
manal « Parece *que ya era posibie desenvolver aun.
vista el proyecto de aeabar con los reyes; que ellos mismos
» mas, las obligaciones eternas que debe el gdnero lut-
atribuyen al éxito que tuvo Voltaire en su querra contra
» manu ti Voltaire. Las actuales circunstancias propor-
la religion de Jesucristo el éxito contra la autoridad de
» cionan una buena ocatsion. Et ( Voltaire) no ha visto
los monarcas; que bajo el nombre de tiranos y déspotas
» todo lu que ha hecho ; pero él ha hecho zodo lo que
comprenden al mejor de los reyes , y al mas legitimo de
(t) merci/rio de Francia del sabado 7 agosto de i790 , M'on. IS
(a) Vida d» Voltaire , edicion de Keil.
pag. 26.

26
CONSPIPACION CONTRA LOS Itt'rES.
CiPiTULO rit.imEno.
27
los monarcas, creo que casi podria acabar aqui estas me-
Los iniciados no hablan solo de Francia , sino de todo
morias sobre la conspiracion de los sofistas contra todos
los reyes. l'orque, que sofistas son al fin los que en
el género hurnano que contemplaban esclavo bajo el im-
efecto declaran pt'tblica y expresamente en este particular
perio de los reyes; esta esperanza que han hecho nacer
el secret() de la secta? El primera es Condorcet el mas
segun blasonan, es la que han visto extenderse hcicia iodas
resuelto de los ateos, cl mas querido de los discfpulos,
partes y en todos los pueblos. Es cierto que si aquellos aun
estan sosegados sobre sus troncs, no tienen à lo menas la
el mas firme apovo de la esperanza de Voltaire , y el; que
prudencia que los sofistas les suponen; porcine estos creen
se introdujo mas en su confianza y en la de d'Alembert
( ), y empieza con decirnos, que si Voltaire no hubiese
que à lo menos han introducido la inquietud en las cortes,
sabiendo bien que ni siquiera hay una cuyo monarca no
atacado las pretendidas preocupacioncs religiosas, 6 bien
se vea amenazado de sus principios y expucsto à sus
si hubiese atacado mas directamente cl poiler de los reyes,
atentados. Si, su conspiracion contra todos los rayes es
aun seriamos sus esclavos. Despues de este, y en la obra
ya tan evidente, que la historia puecle excusarsc el trabajo
que redactaron con mas notoriedad los mas famosos sec-
de buscar otras pruebas; pero antes de que tuviescn valor
tarios que aun vivian , y que ostentaba à su frente los
para pro•lamarla, tuvieron sus medios y la conspiracion
nombres de Marmontel, La Harpe y Champfort , en el pe-'
tuvo sus grados. El primera fue el odio y la resolucion
ri6dico que mas extendia la secta, se quejan de la timidez
de ir contra los tronos; este nacid en los mismos gefes
6 de la poca destreza de Condorcet. En el mismo periôdico
de su odio à Jesucristo. Et se,undo grado se balla en los
le acusan , de no haber desenvuelto lo bastante aquellas
sistema& que forjaron los sectarios para destruir y suplir'
pretendidas obligaciones eternas que el género humano
el potier de los reyes. El odio à Jesucristo, à suesia
debe à Voltaire, por haber preparado la ruina del despo-
y à su fe tuvo su origen en los maestros de las principios
tismo por medio de la destruccion de la religion , y la.
vagos é insensatos de igualdad y libertad aplicados à los
ruina de los tiranos par media de la de los sacerdotes.
objetos religiosos; y de estos mismos principios aplicados
é Y quiert es el déspota , quien es el tirano de quiet) ellos
à los objetos politicos, debian nacer iodas los sistemas de
entonces triunfabau P Era cl heredero mas sagrado del
la secta para destruir los troncs.
mas antiguo de las tronos; era el rey cuyo nombre era
el de la misma justicia, bondad y amor al pucblo; cra
aquel mismo rey que tan tas veces habia protcstado ,- que
no queria que por su causa se derramase una sola gota
de sangre de sus vasailos ; era Luis XVI el pretendido
désnota de quien se gloriabari haber triunfado. Si hay
algue rey que crea no estar comprendido en la lista de.
la conspiraeieu de los sectarios, que preste su atencion. •
y que los cscuche.
(t) Vé;tsc d primer tomo de esta, mecturins

CiriTULO SECUNDO.
29
aS
coNspnuctee correA LOS RELIS.
sedicioso de los sistemas, y el mas inconciliable de los
gebiernos que jamas se hayan imaginado, principalmente
•nn••n•, •••••,••n•,^•n •n•nn •n,..../.......,n•n •nn••n
para los franceses.
CAPITULO II.
Este sistema es el de las divisiones y subdivisiones de
las provincial en pequefios estados, que en cl ministcrio
SEGUNDO GRADO DR LA CONJURACION CONTRA. LOS ILENES.
de Necker se llamaron administraciones provinciales y
Sistemas politicos de la seeta.
despues en los tiempos de Target y Mirabeau departa-
mentos. Segun las ideas de d'Argenson resurniclas y
corregidas por Turgot y Necker, todos estos pequelios
D'ARGENSON Y MONTESQUIEU.
estados, bajo la inspcecion del rey, debian estar encar-
sistema politico del marques d'Argenson.
patios de la administracion interior de su distrito, de la
recaudacion del impuesto , de los proyectos ô de los
varios mcdios que se juzgarian z propôsito para aliviar
F • •
miciado que mejor debia conocer los peligros de
al pueblo; debian estar encargados de los caminos pà-
-una pretcndida igualdad de derechos y de una libertad
blicos, de los hospitales, de los cstablecimientos utiles
irreligiosa aplicadas à los objetos politicos , es el marques
al comercio y de otros objetos de esta especie. Los admi-
d'Argenson, que por mucho tiempo fue en Francia mi-
nisiradores en aquella dpoca nada de importancia podian
nistro de negocios estrangeros. Este hombre que habia
establecer sin las ôrdenes del rey; precaucion que lia-
pasado tan Bran parte de su vida cerca de los reyes ,
cian se mirase como que establecia la autoridad rcal sin
viviendo de sus favores, porcine creian que consagraba
menoscabo , principalmente no admitiendo para estas
su vida â sus principales interescs, fue el primero de los,
administracioues sino sugetos nembrados por el sobe-
sofistas, que en el reinado de Luis XV esparciô las pri-
rano , y conservando en su composition la division de los
meras scwillas de los sistemas que se babian de seguir
tres ôrdenes clero, nobleza y estado liano, como eu los
para- abatir la autoridad de los reyes , y niudar poco â
estados generales (I). Las ciudades y villas, y hasta los
poco la monarquia francesa en repôblica. Ya hemos
misomos lugares debian tener sus cuerpos municipales
visto que Voltaire, desdc el ai'io 1743 y durante su viagc
que se gobernasen à si mismos en la administration de
â Ilolanda, celebraba cl amor que este marques tenia
los ihismos objetos, bajo la inspection de la adminis-
la igualdad, à la libertad y à las municipalidades. Estoc
tration provincial dentro de su distrito secundario.
elogios demuestran que ya entonces d'Argenson tenia en
Efectos naturales de este sistema.
su mente, y no ocultaba â sus confidentes su sistema
municipalizador, , y todos aquellos bellos proyectos de los
Este sistema à primera vista ofrecia grandes ventajas;
cuales la primera asamblea de los rebeldes , lia mados
pers su ônico objeto era aproximar el gobierno monar-
constituyentes , habian de hacer una de las principales
partes de su democracia rcal ô de su monarquia demo-
(I) Projets el'Argenson ; ses cunsiderations sur la nature des ga
mens.
cratica , que . es el mas irnbécil, y juntamente el tuas-

3e
cONSPInACTOIS COMA LOS REYES.
CAriTULO SECUNDO.
51
quico, en criante le permitian las circunstancias, à la.
municipes, cuva libertad como bernes visto tenia tantos
forma de los gobiernos republicanos; paner trabas ai las
atractivos en Holanda para d'Argenson y Voltaire. Es
autoridad del monarca ; repartirla para debilitarla , y
preciso conocer muy poco cl earacter de los franceses ,
Tracer desaparecer sus onciales 6 sus agentes mas directes
principalmente de los franceses fil6sofos que abundaban
é inmediatos que se llamaban intendentes de provincia.
en las ideas politicos de este; nuovo legislador, para no
Con estas pintas y sus oficinas permanentes , todos lo
descubrir que tal debia ser el r'dtimo término del sistema
rincones de la Francia se Henarian de sugetos que ein4
ni un icipal iza dor .
prendiesen la carrera politica que les proporcionaba
Aun la parte que el clore podia tener en estas admi-
sugetos, que sin Juda en el primer moment() habrian
nistraciones provinciales. debia ser muy fatal à la Iglesia ;
reconocido que no debian administrer sino bajo de la
pues par precision debia mudar el espiritu de sus minis-
autoridad del rey ; pero que bien presto no habrian dejado
tres. Mientras que se esperaba poderse dcsprender de los
de alegar, , que estando mas inmcdiatos al pueblo, cono-
sacerdotes ri obispos , unos y otros, cran admitidos y
cia rnejor que los ministres sus necesidadcs y que
atm Ilamados à ser parte de estes cuerpos, que es decir,,,
saL;a1 los medios para aliviarlc. Las representaciones y
ocuparse habitualmente en un estudio ageno de sus'
racioeinies filos6ficos acudirian despues para autorizar la
funciones. Al zero de la salud sucederia la ambicion de
resistencia à obedecer. Persuadido cl puebio de que
distinguirse en una carrera que no les era propia. En
estes administradores provinciales sostenian sus intereses
efecto, ya empezaban à distinguirsè ciertos prelados bajo
contra la coite , se acostumbraria à mirarlos coma el
el nombre de administradores onciales. Bien presto se
baluarte de su libertad y privilegios; 1 atribuirles cuanto
les habria visto discipulos (le d'Argenson , de Turgot y
le era favorable, y à culpar al rey y à sus ministres de
de Necker nias que de Jesucristo : bien presto se habria
cuanto le era advcrso. Cada municipalidad sc uniria à los
querido que no hubiese habido en las di6cesis, sine Mo-
administradores, y muy presto la Francia no fuera mas que
rollots 6 Baudeaus , para quienes la religion no habria
un compuesto de Gien reptiblicas pequei'ias prontas a
sido sino un objeto secundario , inferior à la gloria de
reunirse contra la autoridad de un soberano, que dcsde
forjar proyectos politicos , de resistir à la conte , ai los
entonces apenas conservaria la autoridad de un Dux .
ministres y al rey. Este era et medio mas eficaz para perder
Nacerian con el tiempo, de estos cuerpos adminis-
la Iglesia, quitandole los obispos verdaderos para no
tradores una multitud de pequdios politicos 6 tribunes,
dejarle sino falsos politicos , de los cuales era faeil lacer
que no habrian dejado de predicar al populacho que el
Briennes ô Expillys , es deeir , impios ambiciosos é hi-
rey cra un personag, e mas gravoso que stil al gobierno;
p6critas sediciosos.
que era preciso desprenderse de él ya que se pocha haver ;
Cualquiera que hubiese sido el resultado para la Igle-
y que los administradores provinciales y los municipes
sia , es constante que con todos los pretextos de d'Ar-
tendrian con este mas libertad para atender al bien del
genson , todos estos cuerpos administratives
pueblo; con este se verian cumplidos los deseos 6 proyectos
dos en el reine , no se ordenaban â otra cosa , que à
de cambiar et gobierno monarquico en' estes gobieruos
dar al gobierno las formas republicanas. Cada uno de

CONSIMUCJOe CMTBA LOS n'ES.
CAPiTZILO snarrno.
53
estos pequeiios administradores se erigiria bien presto en
,riones Wren las de un j6ven que nada tenia de fijo
representante de su provincia , y su reunion en repre.
sobre la religion , lo que facilmente manmes.an sus Canas .
sentantes de la nation. Con estes principios , que el es.
persianas. En la edad, nias marlura sus funciones le
piritu fdosôfico empezaba à esparcir , la sola expresion
oblio-aron à ocuparse en el estudio de las leyes. No se
6 nombre de representante national destrozaba la mo-
conÎent.6.con saler las de su patria ; y para profundizar
narquia. D'Argenson no pudo ver el resultado de su
en las de diferentes naciones, recorri6 la Europa ; se
sistema ; se puede creer, , que no habia previsto sus con.
cletulio especiahnente en Londres , y volvi6 à Francia
secuencias ; y si las previ6 , se descubre que este grande
lleno cle conocimientos que desenvolvi6 en las dos
admirader de las repalicas municipalizadas no se ha-
obras que mas han contribuido si su reputacion. La pri-
bria asustado. En un tiempo , en que los sofistas aun
mera tiene pty titulo : Consideraciones sobre las causas
no habian debilitado lo bastante en el corazon de los
de la grande= de les romanos r de su decadencia, que
franceses el amor à su religion, para apagar el que te-
sali6 â luz et aiio de 1734, y la segunda fué su Espiritu
nian à su monarca , pareciô que este primer sistema
de las leyes que publie el aào de 1748.
habia posa impresion ; sin embargo veretnos, que en al-
Primeros tires de Montesquieu contra los troncs.
guna ocasion se valieron de él los sofistas para que les
sirviese de objeto à sus ensayos, y acostumbrar al puebh
Luego que se dejâ ver su libro sobre los romanos,
à gobernarse por si mism.o (1).
ya se pudo conocer que Montesquieu no habia traido
de sus viages tuas amor al gobierno de su pdtria. Una
Montesquieu.
de las grandes causas à que atribuye todo cl brilla de
Para desgracia de la Francia, un hombre capaz de der
los romanos , es el amor que este pueblo tenia à aquella
à los sistentas aquella apariencia de profundidad y cru-
libertad que empieza con desprenderse de turbos /os
dicion que imponen respeto al , se dedicd como
reyes. Los sofistas que aun amaban menos la monarquia,
d'Argenson à especulaciones polfticas , que parecia le
ponderaron esta causa , la alegaron como principal y la
inspiraba su amor al bien palico; pero cuya causa verda-
celebraron con sus elogios (1). Montesquieu . -
y sus pane
dera se balla muchas veces en aquella inquietud
giristas habrian hablado con nias verdad si hubiesea
en aquella libertad que nada ama de 10 que se balla en
di eim , que el amor de aquella libertad foc la grande
sus alredcdores , y que no sabe fijarse aun despues de
b
causa de todas aquellas turbblencias intestinas que
haber logrado sus intentes. Este sw„,eto euyo nombre
tacon à Borna , desde que desterr6 à sus reyes hasta el
inspira une veneracion debida por lunches titulos , fue
»minent° en que se sugetd ai yugo de los emnera
,

-
cores.
Carlos Secondat, baron de la Brede y de Montesquieu.
La libertad fomentaba habitualmente las convulsiones
Naci6 en Burdéos en 18 Enero de 1689, y foc presiden te
del pueblo ; el senado no podia desprenderse de este
sino entreteniéndole en las frouteras con la querra y
de birreta redonda ( à mortier) en el parlamento de esta
misma ciuclad. Ya lie dicho que sus primeras produc-
pillage. La habitud de estas guarnis hizo de los roma-
( i) Eloge de 4}Ioniespica par d' A lenAert
(I) Cedin , Appien. an Contr, soc. part. 3 clwp, a,
Tomo II.
Cier.CS I

34
COaSPIRACION CONTRA LOS REYES.
CAPiTULO SECUNDO.
nos la nation mas bclicosa , y les proporcionô aquellas
ma obra , una multitud de alusiones y de dardos sati-
grandes ventajas sobre todos los pueblos. Hé aqui el
ricos que dispara contra Roma clespues de haberse
punto de historia que mas fàcilmente puede demostrar
vuelto à sujetar al poder monarquico , y la làstima que
cualquiera hombre que baya leido la de los romanos.
manifiesta tener de los romanos de haber perdido por
Si en esto consiste el mérito de la libertad que desterr6
esto su libertad republicana , fneron ocras tantas lee-
de Roma à los reyes , consiste en lo mismo el mérito
ciones que à lo znenes se dirigian i disminuir el amor,
de aquel humor antisocial , que no permitiendo à los
respeto y entusiasino natural que sus compatriotas tenian
ciudadanos vivir en paz en cl seno de su familia., los
y .con que miraban à sus reyes ; y aun se puede deeir
tiene siempre separados de esta , los endurece contra la
que les queria persuadir , de que todo aquello que los
intemperie de las estaciones , y les da toda la fuerza
soberanos Ilamaban establecer el o'rden , no es tuas que
y todas las ventajas de los bandidos, solo para reducirlos
el establecimiento de una servidumbre permanente a).
à vivir cozno ellos del latrocinio , privandolos de todas
las dulzuras de la vida social.
Su Espiritu de las layes:
Sus paradojas con respecta ci los rayes de Roma.
Todo esto no era mas que et preludio de las leccio-
nes que el Espiritu de las layes daria à los pueblos go-
La admiracion de esta libertad era tan extrafia eu
bernados por monarcas. Pero aqui debemos empezar
Montesquieu, que no le permiti6 advenir las paradojas
por una declaracion que no es muy filcil de haber. Si
que le inspiraba. Despues de haber hablado de aquellos:)
hubiésemos de llenar las funciones de panegirista, seriart
edificios ptiblicos, que ann en et dia sunzinistran la mas
muy copiosos los materiales para "haver su elogio y cau-
grande idea de la grandeza y del poder d que llegd.
sar admiracion. Si hubiésemos de responder à los cri-
Borna bajo del gobierno de los reye , y despues de ha-
ticos que echan en ca•a à Montesquieu la vanidad de
bernos dicho : Que una de las causas de su prosperi- •
Ilamarse creador y haber tomado por divisa : .Prolem
» dad fue , que sus reyes fueron todos grandes perso-
sine 'mitre creatarn , al mismo tiempo en que parece
» nages , y que en ninguna parte sc balla una sucesion
que siguiô los pasos de Bodin , autor famoso de la obra
» no interrumpida de taies hombres de estado y de tales
de la reptiblica ; y si hubiésemos de responder à esta
» capitancs ; (aiiade cari en la mistna pagina, ) que à la
reconvention , nos creeriamos empeîiados en salvar el
» expulsion de los rcyes debia sobrevenir una de dos
honor de Montesquieu , y
diriarnos : Que la eseoria
casas ; ô que .Borna mudaria su gobierno , d que alla
que él toma de los otros , no impide que sea muy pre-
cioso el oro que saca de si
» se quedaria una pobre y pequena monaquéa (1) : y
mismo ; y que à pesar de
sus errores , el Espiritu de las layes
» que en fin , lo que elev6 esta dada(' al grado mas
seria para nosotros
sublime de poder, rue que despues de haber echado
una obra de ingenio. Conozco muy bien que se pocha
replicar , que si Montesquieu lia tomado de
» à los reyes , namb•(5 co'nsules annales. » En esta mis-
Bodin es-
(r) Alli mismo , cap. /3.
(t) Graudeza de lus Romanos, cap. t.
C 2

CONSPIIIIC1O'S COISTR& LOS RETts.
corias como el sistema de los climas , deja rituelles
casas , porque se acomodarian muy poco con el con-
CiPiTVLO SECI;XDO.
junto de sus ideas. La dermicion del soberano , par
y abuso de las palabras; pero como era de Montesquieu,
ejemplo , que da Bodin , se combinaria muy mal con
se tuvo por el resultado de unes reliexiones profundis
las ideas que como veremos da Montesquieu de un
apoyadas sobre la historia. Resolvdmonos à examiner en
pueblo libre, 6 de sus représentantes. Creo que cl pri-
si misma esta opinion , cuyo fondo humilia tenta à las
mero se encode. Se diria cou él , que cl pacto que
monarquies , y veamos si no es mas que un juego de
lace el soberano le da dcrecho de disponer à su vo-
palabras.
luntad de la fortune y persanes de los ciudadanos , y
Su distincion sobre los principios de la monarquia y de
que la sole diferencia entre el tirano y el vcrdadero
las repiiblicas.
rey consiste , en que este usa de este derecho para la
fclicidad , y el otro para lacer infeliz zl pueblo. Creo
El honor, segun las costumbres y lenguage de su patrie ,
que los principios de Montesquieu , en su gcneralidad,
no era sino el temor de ser despreéiado y sobre todo
no conceden al verdadero munarca todo lo que se de- .
el temor de ser tenido por cobarde. Cuar.do a!gun sen-
Beria entender par soberania. Pero yo diria que es
timiento mas moral se unie al honor, consistia princi-
pahnente en la vergüenza de haber cometido 6 de air
et exceso de Ilodin , que sublevando à Montesquieu, le
precipit6 en un sentido contrario. À mas de que, poco
que se le afeaba alguna action como indigna de un
hombre de bien, como es faltar à su palabra. Montes-
importa aqui la reconvencion bien 6 mal fundada que
quie,u se atuvo à la impresion que esta palabra honor
se le 1-lace debo presentar las ideas de Montesquieu
"tacle en sus compatriotes ; este honor, segun dl mismo,
coma él las adopta , en cuaiquicra parte que se Indien.
es el principio, resorte
Aqui no debo representar cl papel de panegirista ,
_y m6vi1 de las monarquias:pero
la virtud es el principio de las rep6blicas (1). Los caba-
ni de critico. El influjo de Motesquieu sobre las op:-
1le-n-0s franceses ernbelesados con un sentimiento, para
niones revolucionarias es el objeto que nos llama ; y
elles el mas alagueiio, celebraron à Montesquieu, sin
esta es la desgracia de aquellos ingenios que miran sus
advertir que conservando el nombre, desnaturalizaba el
errores como si fuesen oràculos. El error sostenido por
sentimiento para hacer falso hanap, una preoeupacion,
un sugeto de reputacion , tiene muchas veces imperio
el deseo de la anzWeion, de las distinciones, de las pre-
sobre la misma verclad. Esta victoria que el mismo
ferencias y de todos los vicias cortesanos F,sto en
Montesquieu habrie detestado , la dcbi6 à la celebridad
alguna manera era sofistear con el honor ; era dccir ,
de su nombre y al ascendiente de su autoridad. Que
sin parecer que las quisiese ofender, que estos valientes
se forme juicio de su opinion sobre la diferencia de
caballeros tan zelosos ciel rey, no cran sino unos
principios que da à las 1110 narqu ias y à las repalices. Toda
cortesanos , ambiciosos , id6latras de une preoenpacion
esta parte del Espéritu de las leyes , si hubiese silo
que es el manantial de todos los vicios de las cortes.
production de un escritor vulgar , no seria mas que
Esta opinion era falsa ; pues muchos franceses cubiertos
un entretenimiento del espiritu , sostenido por el juego
(i) Espiritti de las kres , lib. 3 cap. 3y 4.
(2) Car. 7 lib. 3 y 5 con muera frecuencia.
C3

58
CONSPIRACIOSÇ COIVIIIÀ LOS SETES.
C.IP1T1CLO StOtiS DO.
59
de honor no ternan alguno de estes vicies, y era
ocasion no quiert que sea la virtud de los parti-
una
y humiliante. Pero la expresion caus6 ilusion , y tai
o tra que consiste en todo Io que se pue-
c
dt edaern'este(nrd)c;r
vez el misruo Montesquieu se deslumb •6 ; pues no pre-
bondad de costumbres , por las vir-
vi6 que el filosofismo acudiria en alguna ocasion à este
tudes de un pueblo al que la bondad de las rmiximas
principio y no se acordaria dol pretendido
• , sine
preserva de la corruption (2); y en cira parte sostiene
como opucsto à la
, principio de las repiblicas ,
que es la virtud mas comun de un cstado , en donde
y para hacer à los realistas tan desprcciables como su
» et ladronicio se mczcla con el espiritu de la justicia;
lsa preocupacion , tan odiosos como su ambicion y
▪ la mas dura esclavitud con cl extremo de la libertad;
como todos los vicies que él habia asociado al bolier.
» los scntimientos mas atroces con la mayor moderacion :
Eee primer cirror no file mas que un juego de la
» es aun (lice , la virtud de un cstado en dondc se
ilusion. Aunque se puede decir otro tanto de aquella
» conserva el sentimiento natural , sin ser hijo , ni pa-
pretendida virtud, m6vil principal de las democracias ,
» dre , ni madre , y en d...nde se quita hasta el parler d
sin embargo en un cierto sentido este Ultimo principio
» la castidad (3).
es verdadero ; y en este sentido parece lo habia
Cualquiera que sea la ides de la virtud que se ha
antes determinado Montesquieu. En este sentido es ver-
podido formar al través . de esta oseuridad en que se
dad que la virtud debe ser de un modo particular el
envuelve el ingenio de Montesquieu , como rodeado de
m6vil de la dernocracia ; por que en esta especie de
sus enigmas é cual serà el principio dominante y que
gobierno tan espùesto à uracanes y siendo el mas vicies°
exprese con mas claridad ? é Le dirà uno que tamhien
de todos , es necesario suplir la debilidad de sus leyes
pueden hallarse virtudes en las monarquias P à eso contes-
con l ' ombres mas rapaces de resisiir à la ambicion , al
» tard. Sé que hay principes virtuoses , y que esta no es
deseo de gobernar al populacho , al espiritu de càbala
» rare: pero digo que enanamonarquia es mur difieuliose
»
y de partido y à la anarquia. Pero en este sentido , el
que el pueblo lo sea (4) . » é Y esta sentencia la nias
ingenio de Montesquieu babria hecho una satira 6 cri.;
odiosa é injuriosa à los realistas , serà per ultimo re-
tira bien merecida de la democracia , Io que no pue-
sultado la que se deduce con mas evidencia , y la que
de conciliarse con su admiration para las antiguas
expresa con nias claridad sus opiniones sobre los im-
perios gobernados per reyes ? Que baya 6 no querido
reptAblicas. Para hacer 'de estas cl asile de la virtud , ya
sancha y ya limita
decirlo , elle es , que sobrevendrian so(istas , que sa-
sus definiciones; ya pretende que la
brian aprovecharse de Io que ha dicho para hacer en-
virtud m6vil de las rep6blicas es el amer de la pdtria , es
tender al pueblo estas expresiones : » Amais à vucstro
decir de la iguaidad es una virtud politica , no es
» rey,
ana virtuel
, porque no sois bastante fil6sofos para elevaros
'floral (1). Ya dite que es la virtud moral,
en el sentido en que se dirige ai bien iu'iblieo (a). En
(I) Alli
(2) Lib. 5. cap. a.
(i) Advertencia del Autor,
, nueva edicion.
(3) Lib. 4. cap. 6.
• (2) Lib. 3. cap. 5. en la nota.
(4) Lib. 3 cap. 5.
C4

4 o
COMSPIRACTON CONTRA LOS ET:YEg.
sEctryno.
CA ITTJLO
» sobre las preocqacinnes de la ambicion y de unjals,
pondido al discipulo , cuando este objetaba que ers
lionor; . porque careceis de estas virtudes morales que
dificil que el pueblo fuese virtuoso bajo un rnonarca 6
» se ordenan al bien comun ; porque no téneis amor ci +
bajo del rey Luis P Horroricese el ingenio, al ver
» la pàtria ; porque aurais este estado en donde es ?nu)-
recorren el inmenso intervalo que hay

que sus errores r
dificil que el pueblo ses virtuoso. Si tuvieseis la bon.-
entre Montesquieu y Robespierre , y estremézcase al
» dad de costumbres y el amor à la patria , amariais la
contemplar el crédita que su autoridad da â la opinion.
» dernocracia ; pero vosonos destituidos de virtud y fi-
Sin l ' aber deseado los uracanes , ya sc ve que se
losofia , solo podeis amar â vuestros reyes .»
han levantado en su nombre ; sus errores ftieron la se-
Todo este prineipio de Montesquieu y sus vanas ex-,
que los Condorcets , Petiones y Sieies supieron
milla
plicaciones paraban en separar del amer al rey â tudos
desenvolver.
agnellos nombres, â quienes la palabra sola de honor ne
Esta opinion de Montesquieu sobre los principios de
entusiasinaba como à los caballeros j6venes franccses.
las monarquias y democracias , se mira mua() tiempo
La revolucion se vali6 de este principio , y hemos oichY
como insignificada ; y parece que en el fondo podia
à los Robespierres y Sieyes ; é mas y que decian estos.
olvidarse , en un tiempo en que el filosofismo liubiese
al pueblo P é Cuantas veces repiticron , que rompiendu
puesto menos cuidado en recoger todo lo que podia
el retro de su rey y constituyendo su democracia , ha
hacer mas odiosos los tronos. Yo casi diria lo mismo
bian puesto la virtud mismo â la drden del dia P Este
clé aquella igualdad que él pensaba descubrir en
lo dijeron al raisin ° tiempo en que profanaban este
las democracias , limitando su ambicion al solo desco
nombre con sus horrores y atrocidades , y que teniari
r u la soin felicidad de /racer à la pritria mayores ser-
al pueblo esclavizado en medio del mas horroroso de-
vicios que los otros ciudadanos ; de agnelles igualdad
senfreno. Pero Montesquieu tambien les habia ensenado
que es una virtud demasiado sublime para las .monar-
â ver la virtud mezclarse con los sentimientos mas atro-
quias , en donde ni siquiera se presenta à la idea de los
ces , y reinar en medio de la extremada libertad y
ciudadarzos , y en donde hasts las gentes de las mas
mas dura esclavitud. Yo sin duda ofenderia:. la me-
bajas condiciones no desean otra cosa que salir de su
noria de este célébre escritor , si le atribuyesc estas
abatimiento para manda i à los otros (r). Conozco que
intenciones : per° debo hacer patente lo que ha escrito
tiene disculpa el itienio, par no haber previsto que les
y como ha enseriado à pensai à los pueblos. Cuales-
jacobinos, atenienclose â esta opinion, exaltarian alpin
quiera que 'layer sida sus intenciones , debo manifestar
dia el raérito de su igualdad, y solo manifestarian coma si
el estrago que ha causado la opinion que extencli6 y
no existiese en tiempo de los reyes, para prometer al pue-
aeredit6. El di6 prineipià al error ; este creci6 y Hee
blo con la igualdad todo el zclo posible â favor del courues
basta Robespierre. Montesquieu se habria horrorizado
interes , cuando ya cl trona de los reyes y la nobleza
si hubiese oido que este maivado demagogo ponia tain-
habrian desaparecido del imperio.
bien la virtud en la drden del dia con su repâblica :
pero cl maestro corrida y consternado ,
(i) Lii). 5 cap. 3
1 que habria re,s-
y 4.

4 2 CONSPIRACION CONTRA LOS RETES.
Pero bay otro sistema nias seguido en este
CAPITULO SECUNDO . 45
Espirit,,
de las leyes , que enseîiaba à los enemigos del tronc,
los estados mistos. En unos gobiernos reside en el se-
unos ataques mas directes
nado 6 eu una junta de diputaclos , y en otros en la
. , y que fueron tambien los pri_
meros que di6 el filosofismo de unos , y la imprudencia
rnezcla de un senado y de un rey. Los franceses le te-
falta de reflexion é ignorancia de otros. Fueron tan fu-
nian en su rey , cuya voluntad suprema y legaimente
nestos dirigidos par los primeras rebelles de la revo-
manifestada era et ultimo término de la autoridad po-
lucion , que merecen que se baga aqui una mencion
litica.
particular de ellos.
D-'erencia entre el poder absoluto y el poder arbitrario.
Estado de la monarquia francesa , en tiempo del sistema.
Esta voluntad suprema que se volvia ley, mediante las
de Montesquieu sobre la disaneion de los poderes.
formas correspondientes , era un vinculo tanto para el
Para poder formar juicio hasta que punto conducia
rey como para los vasallos. No fue solamente Henrique
à las revoluciones el sistema de Montesquieu , es preciso
IV y su ininistro Sully , quienes reconocieron que la
primera ley del soberano es observarlas todas ; tainbien
recordar el tiempo en que se publie. Cualesquicra que,)
Luis XIV, en medio de su gloria, y Luis XVI à quien
Bayait sido en los primeros siglos de la monarquia han-
los sofistas quisieron reprcsentar como un déspota , pro-
cesa sus formas legislativas , es constante que en esta
clamaron abiertamente aun en sus edictos esta obligation,
época sus reyes 6 la mayor parte , segun lo reconoce
hablàndonos de este modo : n No se diga que el soberano
el mismo Montesquieu , reunion al dereelto de Lacer
» no està sujeto à las leyes de su estado, pues que la
ejecutar ]as leyes el de Lacer por si mismos las que
» proposition contraria es una verdad del derecho de
creian necesarias , 6 bien Utiles à su imperio , y juzgar
» gentes, que la adulation ha querido impugnar alguna
à todo ciudadano infractor de la ley (2). La reunion de
» vez pero que los principes Buenos siempre han sorte-
esta triple autoridad constituia un nzonarca absoluto , es
» nido como una verdad tutelar.de sus estados. i Cria n to
decir, un verdadero soberano que absolutamente podu
» mejor es decir que la perfecta felicidad de un reino
por si solo todo lo que puede la ley. Los franceses en
» consiste en que el principe sea obedecido de sus vasa-
esta misma época estaban nmy (listantes de confundir
» llos, que el principe,obedezca ci la 167, y que la ley sea
este pucier absoluto con el poder arbitrario del déspota
» recta y se dirija al bien ptiblico (1)! » Con esta solo
ô del tirano. En efecto , en todo gohierno boy , y es
ob!igacion ya no puede haber en el soberano algo de
preciso que le baya , un poder absoluto , un aime
despetico é arbitrario ; porque segun el sentido de nues-
termine de autoridad legai , sin el cual las discusiones
tros idiomas modernes, se Ilama déspota el que no tiene
y apelaciones serian interminables : pero en ninguna
. mas regla que sus capriclios 6 su voluntad instamainea , y
parte conviene un potier arbitrario ô desp6tico. Este
bajo de los cuales ninguri ciudadano puede estar cplieto
poder absoluto se balla tatnbien en las repôblicas y en ,
(/) Preandndo de un edicto de Luis XIV , a..rio de t667 : véase tato•
(a) Lib. Il cap. 6,
bien el tratado de los derechos de ta reina sobre la Espaiia.

eAri.ruto s t din;rn o.
.45
41
CONSIMUCTO?7 CONTRA. LOS REYES.
fin, si es verclad decir que la libertad politisa con-
En
porque, ni siquiera sabe si su seilor le castigarà boy por
siste en dos casas; la primera en que trn ciudaclano pueda
lo misai° que le mande, bacer ayer.
impunemente todo lo que no està probibiclo por
hacer
h
que las leyes no prescriban , 6 no
Lo que nzoderaba en Francia el poder legislativo.
las
p0 ieiybeasn; la segunda en
cosa alguna al particular sino en 6rden al bien
El mismo poiler de hacer leyes tenia en Francia su:
de la sociedad general , se puede con confianza apelar à
refilas. Estaba primeramente subordinado todas las leyes
la experiencia. è El hombre honrado y observante de las
primitivas y naturales de la justicia ; no podia extenderse
leyes del imperio ; è en que parte era mas libre y anclaba
al derecho de violar las propieclades , la seguridad y
con mas seguridad à tara descubierta que en Francia Se
1.
libertad civiles. Era absolutamente nulo contra las leye
puede decir que habia abusos en este imperio ; que estes
fundamentales del reino , contra los pactes, las costum
abusos provenian los unos del caràcter de los franceses,
hrcs, y baga contra los privilegios 6 cuerpos, que el re
y mas de un exceso que de falta de libertad ; y los otros,
en su consagracion juraba de conservar• Estaba moderad
principalmente los de la autoridact , provenian de los
por ci debcr y los dcreclios inherentes à los cuerpos
mismos que mas han declamado contra estes abusos, es
d.
la magistratura , encargaclos de examiner las leyes ant
decir, de estes sofistas que destruyendo las costurnbres y
de su promulgation, y de representar al soberano lo qu
los principios, debian admirasse merles al ver que minis-
tros inmorales, impies y sin principios hiciesen callar la
ellas podian tener de contrario al bien pùblico. Esto s
ley à presencia de sus pasiones é intereses. Nadie se que-
hacia por medio de la discusion de las leyes en su consejo,
jaba sino de la violacion de las leyes ; se debia pues
atencliendo à su propio interes , que le impedia Lacer
procura: su observancia, y no rnaquinar su trastorno con
Myes que podian serte contrarias, pues estaba sugcto a
revoluciones.
ellas corno los otros luego que se publicaban. Esto tambien
lo exigia el rnismo objeto de la ley, que sicndo gcncral
De las drdenes reservadas del rey, y su vcrdadera
no permitia se publicase por respetos , odios 6 venganzas
causa en Francia.
particulares. Y aun mas que todo este, un vinculo mora
El solo vicio real que podia objetarse al gobierno
que se sabe que en Francia c•a tan fuerte coins en cual
frances consideratlo en .
quiera otra parte, un amor, una confianza , un aprecioI
si niismo , y el que solo sabia
despotisme y arbitrariedad, éra el use de las &den es reser-
un entusiasmo reciproco entre los franceses y su rey, r •
vadas del rey ( lettres de cachet );
chazaban tocla iclea de un inonarca desp6tico y arbitrario
ôrdenes ciertarnente
ilegales y que ninguna verdadera ley pocha autorizar en
Los reyes sabian muy bien que reinaban sobre un pueblo
un gobierno civil, pues por estas 6rdenes percha un ciu-
libre, y cuyo nombre solo significa hombre libre. Ilabian
dadano su libertad sin ser oido , ni juzgado legalinente.
de tal modo pucsto su gloria en no reinar sino sobre
No quiert) excusar este abuse diciendo , le que es muy
l'ombres libres, que ya habian abohdo casi del todo los
cierto , que el cindadano y el plebeyo no estaban expuestos
vestigics del antiguo gobierno fenclal, y que todo hombre
à ellas; que por lo comta l no recaian sine sobre los
esclave en otra parte era declarado libre solo con paner
el pie en Francia.

4(i
COMPIRA.CION CONTRA. LOS REYES.
CAPiTIILO SEGUNDO.
47
intrigantes que rodeaban la Corte , 6 sobre los escritores
Aunque estas ôrdenes - reservadas no coniprendiesen
sediciosos, 6 sobre la alta magistratura en sus diferencias
«eneralmente al vulgo , sin embargo no siempre rehusaba
con los ministres. Pero diré que cl origen y conservacion
et rey couccderlas à las clases inferiores. 119e Ilarnaron un
de estas ôrdenes reservadas no es lo que se Cree comvn-
dia para servir de intérprete à un testigo alernan en una
mente, un efecto del despotismo de los reyes. Su verdadera
informacion de esta especie. Se trataba de una ôrden
causa estaba en el caràeter moral y opinion de los mismos
reservada que un ciudadano muy ordinario, pero muy
franceses, de aquellos principalmente cuya clase era casi
honrado habia solicitado para separarse de su muger, que
lai:mica que estaba sujeta à estas ôrdenes reservadas. Diré
era tan colérica y violenta, que habia qucrido matar à su
que de estas ôrdenes tienen la culpa los mismos franceses
marido con un cuchillo , cuyo golpc detuvo cl aleman
y no el rey : Era preciso ô mudar las opiniones é idcas
que sirviô de testigo. El buen hombre no pudiendo vivir
sobre el honor de los franceses, ô se habia de permitir
con esta muger, y no queriendo delataria à la justicia,
que el mon arca usase de este derecho , cuyo uso solicitaban
recurrio al rey, quien di6 comision al intendente de la
ellos mismos.
provincia para examinar los hechos. Se liamaron y reu-
En efecto era tal la opinion 6 modo de pensar de las
nieron en secreto los parientes y testigos. Vi que el sub-
aun de las menos distinguidas en Francia , que
delegado hizo las informaciones con toda la bondad po-
se tenian por deshonradas euando se les castigaba piiblica
sible. Constando asi los hechos, se envi6 el proeeso verbal
y legalmente algun hijo, hermano 6 pariente cercano. De
al rey quien concedià la ôrden reservada, en virtuel de la
aqui se originaba, que para evitar este juicio legal , los
cual fue puesta la muger en la casa de correccion. Saliô
parientes pedian al rev que mandase encerrar un mal
de esta al cabo de algunos meses, pero tan mansa, sumisa
vasallo, cuya mala conducta recaia sobre la familia ; como
y bien corregida, que el matrimonio fue un modelo de
era un disipador que la arruinaba , un delincuente que
buena inteligencia y tranquilidad. Creo que no sc habria
la infamaba, 6 la exponia à una infamia, exponiéndose d
declamado mucho contra las ôrdenes reservadas, si codas
ser juzgado y castigado palicamente por los tribunales.
se hubiesen dado tan al case, y hubiesen producido tan
Si habia esperanza de enmienda , la ôrden era correc-
buen efecto emno esta.
clonai y para tiempo limitado; pero si el crimen era grave
Es evidente que este modo de ejercer la autoridad, es
y verdaderarnente infamatorio , el delincuente quedaba..
mas propio de un padre conlun que atiende à la sensi-
condenado à encierro perpetuo. No se ha de pensar que •
bilidad y al honor de sus hijos, que de un déspota que
se diesen estas ôrdenes reservadas por una simple demanda
esclaviza à sus vasallos. Era una gracia que hacia, no un
y sin ninguna inforrnacion. Por lo ordinario despues de
acte arbitrario y tiranico el que ejercia. Los franceses
presentado el pedimiento al rey , le remitia este al inten-
con sus idcas sobre cl honor habrian sentido muelio no
dente, de la provincia, y este enviaba à un subdelegado<
tener este medio para conservar el de sus familias; ruedio
para que se informase de los parientes, oyese los testigos
per otra parte, que no dailaba al public°, pries siempre
y formase un proceso verbal de sus deposiciones. Sobre
le libraba de un modo ti otro de un sugeto nocivo. Es
estos informes que sc enviaban à los ministres, se concedia
pues evidente, que era preciso ô mudar la opinion y las
ô negaba la ôrden reservada.

CONSPIRICIŒN CONTILt LOS MYES.
48
auceNno.
49
costumbres de estos franceses , 6 conservar et uso de
prosperan? Es su mimer° y poblacion. No •ayais
estas 6rdenes rcservadas. Pero siempre el uso e.sta terra
• buscar en otra parte esta serial tan disputada. Siendo por
del abuso ; este medio ilegal en si u ►ismo, era muy no-
» ocra parte todas las rosas iguales, aquel gobierno bajo
civo en matins de un mal ministro , que pocha valerse
a del cual, sin raeclic;s extrangeros, sin naturalizaciones
de él contra un ciudadano 6 magistrado que solo ha-
» y sin colonias, los ciudadanos pueblan y se multiolican
brian hecho su deber. Sobre todo era muy de temer,
a mas, es infaliblemente el mejor. Are bajo del cual
y no faltaban ejemplares , que un ministro, viendo que
» un pueblo disminuye y se deteriora, es el peor. Cal-
las solicitaban hombres poderosos , no sirviesen à sus
» culadores, este es vuestro que 'lacer; contact, media,
pasicueS y à sus venganzas , dejando à su disposicion
» comparad (t)» El mismo autor aîiade
Do su estadu
estas 6rdenes arbitrarias y cartas supuestas del rey con
» permanente se derivan las prosperidades é calamidades
que estaban pertrecbados. Pero esto no era despotismo
» reales de los pucblos
Cuando todo queda oprimido
en el rcy , â quien siempre habian de engafiar para
baie del yugo, todo se deteriora; entonces es cuando
potier acusar basta este punto de su nombre. Era de
los gefes destruyendoie i su gusto , ( obi solitudirzenz
su parte un exceso de confianza en los sugetos que le
• faciunt , pacent appe!lant) , llaman paz el horroroso
rodeaban ; de parte de los ministros y cortesanos un
siiencio del desierto que han causado. Cuando los
exceso de corrupcion , que era preciso atribuir mas à las
» chismes de los grandes agitaban et reino de Francia,
detestables costumbres del dia y i la itnpiedad que ex-
1, y cuando ci coacljutor de Paris la al parlamento con
tendia el filosofismo en las cortes y palacios de los gran-
» un puîial en la faltriquera , no se impedia por esto
des , que à la naturaleza del gobierno.
que et pueblo 'rances viviese con, felicidad y fuese
• moneroso en una decente r
Afecto de los franceses el su rey en la época del Espiritu
libre comodidad
lo
» que verdaderamente hace prosperar la especie, no es
de las leyes'.
• tanto la paz corne la libertad (a). De este modo
Cualauiera que fuese la causa de estos abuses ,
Rousseau, sin tomarse el trabajo de calcular, vela ti lo
estaban ellos concentrados en una parte tan pequeîia
menus en grande y confesaba que aun en los tiempos
del reino, en el moment° en que se dejô ver el Espeitu
de minuit() y chismes, gozaba la Francia de una decente
I
de las leyes, que i ningun francés le pas6 per la cabeza
y libre eomodidad.
de que viviese_bajo de un gobierno despetico. En
Escuchemos ahora aquellos diseipulos que han hecho
efecto para juzgar cual fisc el gobierno francès , al
sus càleulos , en un tiempo en que su adhesion à la
que quiercn acusar de arbitrario, opresivo y tiranico,
revolucion , debe }lacer que su resultado sea: menos sos-
sigamos las refilas de aquellos mismos, que con sus sis-
pechoso de exageracion sobre la fciicidad de los fran-
temas han venido d destruirle. « Cual es (pregunta
ceses bajo el gobierno de sus reyes. En sus notas sobre
» Juan Jacobo Rousseau) et fin de la asociacion politica?
• Es la conservation y prosperidad de sus miembros.
(z) Contrato social, lib. 3 cap. 9,
(2) AH; misai() en la nota.
» ti Cual es la serial mas scgura de que sus miembros
prosperan 7
Tomo II.
D

5o
CŒgSrutiCTOM COZMU. LOS MYES.
cAriTuLo sEctirine.
el texte que acabo de alegar , y en su suplemento al
» extension de terrena de Feinte y cinco mil leguas
Contrat° social, el revolucionario Cudin resume y cal-
• cuadradas, lo que da casi un millet) de 1:ombres por
cula aîio por , el estado de la poblacion , de les
» mil leguas , y casi mil habitantes por legue quedrade
muertos y nacidos, y de los matrimonios en las prin-
» poblacion que tiene tari pocos ejemplos en Europa ,
cipales ciudades del reino durante el curso de este si-
» que se podria mirar corne zuz exceso » No nos cense-
glo , y despues aîiade :
autor del contrat° social ha
mos de escuchar a este mismo autor sobre el estado de
• diche pues une verdad muy grande , cuando se exclama:
la Francia, dentro del siàle y en el momento de une re-
• Calculadores , este es vuestro que kacer ; contad , media
volucion, que él mismo no cesa de celcbrar: observeunos
comparad... Se ha seguido su consejo ; se ha calcu-
tambien , que la obra de donde saccules estes docu-
lado , medido, comparado ; y cl resultado de todos
mentas pareci6 tan preciosa à la asamblea revolucio-
» estas calculas ha demostrado , que la poblacion de la
nada , que por un decreto especial del r3 Noviem-
» Francia , que se creia menas quo de Feinte millones , es
bre de 1790 declar6 , que aceptaba el homenae (r)..
mayor de Feinte y cuatro ; que nacian cade aîio cerce.
Para juzgar ahora esta revolucion y sus autores , sean
» de un ludion de niîios , y que la poblacion ibca con
inmediatos seau distantes , aprendamos de elles inismos
ruche vigor en aumento.» « De aqui se podria inferir,
lo que podia hacer necesarios sus proyectos, 6 no, para
• segun la opinion de Rousseau , que cl gobierno era
la fclicidad de este imperio ; y leamos tembien en el
muy buena. En efecto, cra el mejor que habia habido
mismo autor los pormenores siguientes.
despues de la destruction del que los Romanos habian
El territorio de Francia estaba cultivado haste el
dado à la Galia. » E»tas palabras son del. mismo autor,
punto, que se computaba su producto aimai de Faim'
y segun sus dIculos , se que precisamente bajo de
de cuatro mil millones. — La suma del numerario
Luis XIV , es ducir de este rey , à quien han represen-
• repartido en el reine subie à dos mil y dos cientos
tado tentas Feces corne el mas fiera de los déspotas ;
» millones.
compta que habia con poco difèrencia
en el reinado de Luis XIV empezd la Francia ri multi-
» la misma cantidad de ore y plata labrada en joyas y
plicarse ?vola:mente y en la extension de todo el reino,
» Fajilla.
Los registres de la refinadura de Paris tes-
à peser de todas sus guerres.
tifican , que se empleaba ô consurnia caria aise la
» El reinado de Luis XV ( otro pretendido déspota ,
enorme suma de Ochocientes mil libres de oro fino
bajo del cual empez6 y continue con tanto fervor la
.» para dorer muebles , coches , cartones parcelanas ,
conspiration contra los reyes ) « El largo reinado de
• claves , ahanicos , botones , libres , border Ides , y
» Luis XV , dite el mismo revalucionario Godin , no
dorar plata labrada. — Los beneficios del comercio
padeciô tales calamidades asi estoy convencido , que
» cran anualmente de cuarenta d cincuenta millones.
» en ninguna ipoca de la nzonatvzzia se a-umentd la po-
» Las imposiciones que pagaha el pueblo , no excedian
» blacion con mas igualdad y constancia en todas las
» la sutna de seiscientos y diez 6 dote millones ; lo
»
elle se elev6 haste tener de. Feinte y
• cuatro à Feinte y cinco millones repartidos sobre une
(i) Véase el decreto al Lin de dieha' dira.
D. 2

coesrlitActum cor-
'
rai LOS SEYES.
ciriruto SEGU!IDO.
53
» tuai no compone la tercera parte del numerario ; que
» clase , y el butuilde ciudadano en razon de su oscu-
» no es la sexta parte del rédito en brut° del territorio,
ridad (1).»
• y ni aun verisimilmente el tercio del producto neto ;
» Cada aiio (dite aquel revolucionario Godin) nacian
• soma que en esta proportion no babria sido exor-
» en el reino novecientos vernie y ocho mil niao,, y
» bitante , si todos hubiescn pagado segun sus medios.»
aun nias, cerca de un millon. - La ciudad de Paris
Coma estas t'lltiinas palabras de Mr. Godin recaen
contenia seiscienlos sesenta y seis mil habitantes.
sobre los priviiegios 6 exenciones del clero y de la no-
Su riqueza ers tal , que ella pagaba anualmente al
bleza , crco que debo rernitir cl lector à un escrito
rey cien millones , 6 la sexta parte de las imposicio-
muy instructivo , especialmente sobre este objeto. Tiene
» ries del reino. _ Esta fuerte imposition no excedia las
por tftulo : Du gouvernement , des mœurs , et des con-
» fuerzas de Paris. SUS habitantes vivian en la abundan-
ditions en France , avant la révolution. ( Del gobierno,
» cia. Si entraba cada dia un millon y si salia de dia
costumbres y concliciones en Francia , antes de la revo-
» orna tanto para su consuma, no necesitaba menas de
lucion ). Se atribuye à 31r. Senac de Meilhan. De él
ochenta 6 tiento, para la circulation interior que se
citaré solo el pasage siguiente : «Mr. Necker al fin , en
• bacia cada dia en su recinto. - En fin los calcula-
» un momento dc humor contra sus hijos ing-atos, ma-
» dores han estimado , que bajo el reinado de Luis XV,
» nifest6 la rerdad , y dijo à la asamblea constituyente
• la poblacion del reino ha aumentado de an no yau) , es
que estas cxenciones de la nobleza y del clero tan
» decir,
, de clos millones
declamadas, no excedian la sunna de siete millones dc
9 cinco i seiscientas mil aimas.

Tal era el estado de Francia y de- Paris en el ma-
» tornesas ( que son -- 25,2oo.000. rs. vn. ) ; que la
» ment° de la revolucion ; y como ningun otro estado
• mitad de esta soma, pertenecia à los privilegiaclos del
» de Europa ofreciese uns poblacion semejante , ni tan-
» tercer estado... y que los dereehos por el registro que
» tas l'entas , pasaba , no sin alguna razon , por et pri-
» soportaban los dos primeras 6rdenes , reparaban am-
» mer reino del continente (2). »
» plianzente la designaldad establecida en la imposition
autor que cia e:nos pormenores de la Francia ,
• ordinaria. Estas memorables palabras las ha oido toda
concluye diciendo :
creido que era necesario Fre-
» la Europa : pero las sufoc6 cl grito de los demagogos
» sentar este cnadro exacto de la poblacion y riquezas
» victoriosos. El clam , la nobleza y la monarquis , todo
» del raina , en el momento en que se efutuaba ana
» ha perecido » y esta ha sueediclo especialmente con el
» revolucion tan grande. 11e creido que este cuacIro ser-
pretexto de una igualdad de privilegios , que solo exis-
» vicia para bacernos conocer los progresos que har.i la
tia en el nombre, 6 que reparaba anzplianzente los de-
» nation en lo por venir , y para ealcular las ventajas
rechos par el registro de los niismos privilegios. La ta-
» que deberenios a la constitucion cuando esté del tcdo
rifa era proporcionada à las sunnas especificadas en el
» concluida.» Este mismo autan sabe sin dura en el dia,
acto , y à los titulos que se toniaban. « De este modo ,
à Io que se ha de atener sobre las ventajas de su eonsti-
» taro alto y poderoso seîior, marques , conde 6 baron
estaba tasado en virtud de su nacinziento d de su
Véase la obra citada , nota sobre cl cap. i3.
(1,) Saidcmento al Contrato social por Guaia , nota PoYacion.
D 3,

54
COnPIRAC3075 CONTRA LOS DETES.
CÂPÎTVLO SEOrNDO•
55
1.1.1C1011 pero se ve i lo menos por su entusiasnm
adbiri6 al sistema municipalizador, sino arracrado por
favor de la revolucion y de los
,odio à una religion à la que detestaba aun mas
filOsofos ai quienes atri-
et
buye ioda cl 'miro de dia (s) , que nada renia menos
que arnaba à los reyes.
que deseos de exagerar la libertad y felieidad de que
Admiracion de Montesquieu pot las layes extrangeras.
gozaba la Francia en tiempo de sus reyes. El objet() que
Sus sistemas no se pueden (lecar à su patria.
sue lie propuesto , mientras dejo hablar à los admira-
dores de esta misma revolucion sobre el estado en que
sucedi6 lo mismo con Montesquieu. Aunque él
se ballaba la Francia cuando sus maestros vinieron
no fue nada menos que indiferente sobre la libertad de
enseilades à trastornar]e , es de poner la historia en
las opiniones religiosas , consider6 en si mismo el go-
estado de apreciar los sistemas si los cuales se debe, esta
bierno monàrquico. Se proposa, segun sus ideas de li-
revolurion, y la sabiduria é imprudencia de sus autores,
bertad politica , arreglar el podcr y la autoridad de los
Nolvamos à Montesquieu.
reyes. Aunque la libertad religiosa hubiese sido extre-
Precisarnente en aquellos lias en que se public6 el
macla , no por eso se habria creido 'micros esclavo en
Espiritu de las leyes, los franceses eran tan felices y
cualquiera parte, mientras la autoridad real no estuviese
estaban tan contentes de su . rey que de un extremo
arreglada segun su sistema sobre la distincion y sepa-
al otro de la Francia las aciamaciones generales le t'abats
radon de los tres poderes legislativo , ejecutivo y judi-
el nombre de muy Querido, (Bien-A inu9. Tambien para
cial. Esta distincion era nueva para los franceses, que
desgracia de Montesquieu, la fecha de las especulaciones
de macho tiempo estaban acostumbrados 4 ver en su
filos6licas sobre la igualdad y libertatl, que ya desde
monarca la reunion y centro de toda autoridad politica.
principio hicieron nitrer las Judas y la inquiet:n(1, es la
La paz de que liabian gozado bajo de estoc reyes legis-
misina que la de la publicacion de sus escritos, en par.
ladorcs, no les monda envidiar louche, la suerte de una
ticular de su Espiritu de las leres , que bien presto acar-
melon ultrarnarina, mas famosa por las tempestades de
re:o'on otros sistemas; que despues ruudaron la opinion
su libertad, que por la sabiduria de una constitution,
piblica de los franceses sobre su gobierno ; que debilitaron
que fiiando los espiritus y corazones, apenas habla ter-
su adhesion al monarca , y que acabaron con traber con-
minado los largos debates del monarcay de sus vasallos.
sigo la mas monstruosa de las revoluciones. La diferencia
Y en verdad , aun podemos admirar tante corn()
que aqui se debe observai' entre Voltaire y Montesquieu,
Montesquieu, la sabiduria de esta misma nacion , que
es esencial. Cornu ya lie dicho, Voltaire voluntaria-
sep rada por cl Océane de todos los otros puebios, ha
mente habria sufrido un rey, si este hubiese sufrido
sahido en fin, despues de largos uracanes darse Icyes,
la irnpiedad. Fa se habria creido bastante libre ,
cuya necesidad le habian manifestado los mismos . tira-
si se
le bubiese peimitido blasfemar priblicarnente. En gene-
canes ; luges conformes à sus costumbres, à su caràcter
rai , las formas de la monarqtda 6 de la aristocracia le
dominante, si su situacion local . y aun à sus preocupa-
gustaban macho mas Tue las de la dernocracia ; y no
clones No diriamos sotra COSy à cualquicra ingies que
(1)
tuviese pensamientos de transportar à Francia la cons-
Lib. 3 cap tiatlado : Lesplidosophes..

56
COMPIIIACION e0ISTRA LOS RETI'S.
CAP1T1TLO SECOND°.
titucion de la Gran Bretaîia ; Empezad pues per rodent,
echais en cara que nuestras leyes han mndado , haced
tambien la Francia con el Océan() ; parque mieniras
tambien que el tiempo no ronde nuestras costumbres y
elia esté urida al continente, vuestra oposieion y vuestro
nuestras relaciones con los aliados, 6 bien con los ene-
veto haràn partidos que las potencias envidiosas fo-
migos que nos rodean. Vuestras costumbres y leyes
mentaran , auxiliando ya ti nuevos Wighs, ya à nuevos
t ambien han nunlado , sin que dejcis cle estar aislados;
Torys, yaliéndose siempre de uno de cstos dos partidos
vuesiros gefes tienen tiempo para deliberar, cuando es
para aterrarlos à toclos. Empezad principalmente par
preciso c1 ne los nucstros actulan y cornbatan. Siempre
dar à las franceses esa sangre fria, que (livide las opi-
solos, sois siempre uno y siempre protegidos contra
niones sin exciter los odios; que discute sin acalorarse ;
ioda invasion imprevista. Dejad pues à los franceses et
que se acalora sin echar mano de las segures. Empezad
solo medio de conservar esta unidad que hace ioda su
par pronteterles que sus milores legisladores hereditarios,
fuerza y que la hace irrésistible. En una • palabra , la
tendran como los vuestros, el zelo y la clignidad de
naturaleza, variando et suelo, varia tambien el arte de
vuestra camara alti , y no todo el orgullo y cdio de un
cultivarle. El hombre bajo de tantos aspectos y con
medio soberano ; y si podeis, haced que los franceses
Ioda ta diversidad de ca•actéres , de relaciones y de
se. habituen à ver continuamente cerca de si à estos
tiempos , babrà de aceptar una y la misma constitu-
medid reyes: Parque yo respondo, que mientras la Fran-
tion eu todo cl mundo , para vivir en socicdad y para
cia sea lo que ha sido , la idea sala (le un parlamento
ter libre i) No ; se habrian de hacer demasiadas tras-
que lance la ley, ô de sus consejeros mediosoberanos ,
formaciones en los franceses , ya sea para que ellos se
le sers insoportable; pues le acomoda mu•ho mas tener
crean libres en donde los ingleses no sufren la sujecion
un rey, que ver siempre cerca de si gentes que hacen
de la ley ; ya para que no abusen de la libertad en
su papel.
donde los ingleses apenas tienen su use ; y sobre todo
t Entre nosotros coma entre vosotros, d deben depen-
para que nunca traspascn et término que los ingleses
der los subsidios, no del rey, sino de les estados , 6
nunca traspasan. Quiero pensar que Montesquieu •no
Lien -de los diputados de nuestras provincial' Pero ex-
habia hecho todas estas reilexiones, cuando le causaron
tended vuestra atencion par cl oriente y occidente ,
tanta admiration las leyes extrangeras , que pretencli6
medio dia y septentrion; y en esta variedad de pro-
erigir en principios , en verdades constantes y generales,
vincias , de intereses y de suelo, haced que un tnismo
opiniones que se ordenaban t manifestar à los franceses
espiritu no vea sino las tnismas necesidades y los mis-
que su rey era un verdadcro déspota , y que su go-
xnos medios. llaced que las fronteras no esten nias
bierno , el nias suave y conforme à su caracter é bite-
expuestas que el centro à la seduccion de un rival que
. reses , era la mas molesta y vcrgonzosa esclavitud.
las toca , y que no tiene necesidad de atravesar los mares
para apoyar con stil armas los gritos de opresion , 6
Sus sistenzas separan à los Panceses de su soberano.
para introdueir su oro y sus ernisarios, y cornprar quie-
Siento haber de hacer esta reconvention à un eseri-
nes estorben los sacorros destinados contra di. Si nos
tor célebre.; pero la historia é poclria clejar de obsel;var

58
CONSPCÀCIŒN COEYTIIA, LOS RETES.
CAPfTITLO SEGIINDO.
59
la Unpresion que debi6 haver en un pueblo de mua°
rirt e que se gobiernan coma repaiblieas, pues que en
tiempo ya acostumbrado â decir ; asi lo quiere el, rey, asi
mismo capitula reconoce, que en eslos pueblos
et
el
Zo quiere lca ley (1), la doc'trina de un hombre que no
poiler ejecativo esta casi en todas partes reunido al legis-
rcpar6 en clecirle , como si fuese una verdad demos-
Leiv°, sca en sus monarcas sca en sus senados. El uni-
nada : » Cuando en una misma persona d en un mis-
verso, squn et parecer de Montesquieu, no se compone
» nzo tuer/ro de inagistratura , el potier legislativo esté
sino de esclavos a quicnes exhorta à pomper las cadenas,
unido al ejecutivo , ya 7W hay libertad , parque se
a urique muy lieras, puesto que todos las llevan con
» pucde teiller que el mismo monarca 6 el mismo se-
bastante alegria y sin advenir su peso. Neccsitaba pues
» nado no hagan leyes tircinicas para ejecutarlas
universo de una rcvolucion general , para4iue el género
• camente
.
(2) P « Montesquieu estableciendo este princi-
Cornaroeonquistabe libertad.' Desearm; (pero no sé)
pio, ya se cuidara de decir : La libcrtad politica en un
excusar à Montesquieu; de una parte temo Tracer con-
» ciudadano consiste en aquellatranquilidad de espiritu,
l eurras sobre intenciones que no tuvo; y de otra temo
» que proviene de la opinion que tient cada uno de su
ultrajar el ingenio , separsindoie de la razon , si digo
» seguridad; y para que se tenga esta libertad , es preciso
que inventa los prmcipios sin ver las consecuencias mas
» que el gobierno sca tag , que un ciudadano no pueda
uuediatas. Es muy dura no descubrir en Montesquieu
» terrer a otro ciudadano (4« O pensaba Montesquieu
sino una furia que arroja la 'lama de la discordia entre
que los lectores franceses nunca sabrian unir estas dos
los pueblos y los reyes, entre los mismos saditos de
ideas, debiô advenir que les decia : Franceses, creeis
las rept'llicas y sus scnados y magistrados; pero d'I LI ° no
que sois libres y que viyis seguros bajo la conducta
Iray mas sino mirar esta misma Ilama y al que la arroja,
de vuestros reyes ; vuestra opinion es falsa y vergonzosa.
sin etreverse à hablar de la intencion de causar el in-
En media de esta calma de que pensais gozar , no hay
eendio? Sea lo que fiacre, los terro•es que :Montesquieu
libertad aletna , y no la habrâ mientras poilais decir ;
e
n
se reresenta son quimecos. dQue realidad pinsde
asi lo quiere et rey , asi lo quiere ley , y mientras
palier en estas leyes tirànicas y tirdnicamente ejecutadas,
que vestros,reves conserver este doble potier de la le.
cueudo consta, corna en su patria, que el mismo logis-
gislacion y de la ejecucion de las leyes. Es necesario
lador tiene por base de sus leyes aquellas que ya son
despojarlos de uno ti de otro , 6 resolverse â vivir
la base de una constitution que esta apoyada sobre la
siempre en el terror de las leyes tirânicas y de su tirà-
n aturaleza de la soeiedad , siendo su principal objeto
nica ejecucion.
la conservacion de las propiedades, de la libertad y
Montesquieu no usaba de este lenguage solamente
seguridad de los ciudadanos P La suposicion de Mon-
con los franceses; sus expresiones se dirigian â casi todos
tesquieu es un fantasma. Los reyes de su patria todo
las pueblos gobernados por' reyes, y atm à la mayor
la pueclen por angor, nada puedcn par tiranfa. Si las
reela
Historia do Francia por et presidenie liénault•
maciones legales de la magist•atura no cran sue-
(a) Espirim de las leyes , lib.
cap. a.
vieilles é que rey de Francia Inibria resistido à ias de
l
(3) Alti in:stuo.
ut pcalo, cuyo silencia solo era suficiente para ven-

CIPiTULO SECUNDO.
61
Go
coreernuciori comm. LOS SEVES.
rosa que el rey juez y parte , juzgando su propia causa ,
ce•los? Se salle la instruccion que data este silencio de ,,,s propias diferencias con los ciudadanos ; 6 tambien
franceses à la vista de sus reyes. El monarca habri
los
s; el rey legislador no se voiviese rey magistrado, sine
borrado cien leyes para que los franceses rompiesen aquei para ser dl solo magistrado y juez ; es deeir , si mn-
silencio. Cuando Montesquieu conccdia tanto à los cli,
pezaba par violar él misrno la ley que prescrite y
mas, podia tambien conceder alguna cosa al perler de
détermi na el m'uncro dé ma•istrados y de votas noce-
las costumbres, de los earactéres, à la opinion siempre sa rios para condenar ô absolver. Este temor se volvia
mas fuerte y nias activa entre sus compatriotaS que en
quimérico en cualquiera parte , que coma en Francia
cualquiera otra parte. El hecho era , que las leyes de
y en todas las verdajeras monarTdas , la primera ley
los franceses, bechas pur sus monareas legisladores; no
que se lia de observar es la de la naturaieza , que no
cedian à las leyes de pais alguno por su dulzura y
permite mas à los soberanos que à los ctros magis-
sabiduria. El heclio era, que despues de los tiempo s n'ados sentenciar en su propia causa , y en sus particu-
bàrbaros de la Europa, la Francia bajo sus reycs legis•
lares contestaciones con los ciudadanos. Y aura es
ladores, y gracias à sus reyes legisladores , liabia visto
este temor , cuando et rey era juzgado en sus dife•en-
sicrnpre que su libertad se regulaba y extendia lejos de
rias particulares cornu en Francia , par la ley y tribu-
estrecharse ; y los hochas dicen mas que les sistemas.
nales. De este modo ninguna cosa suministraba menas
Citaré al intente., un sujeto cuyo veto no puede ser
à los franceses la idea de un rey déspota , que verle
sospeclioso : hablo de riIr. Garat , mi nci abogado que juzgado por sus vasallos. La parte de su historia que
con tantes otros cofrades su:vos se liabia distinguido por
chus recordaban con mas complacencia, era per el con-
su zelo filôsofico à favor de la revolucion. Antes de es.
trario la de aquellos tiempos felices, ce que Luis IX à la
ta , era uno de los que predicaban la soberania ciel pue-
sombra de unit encina , y rocleado de sus vasallos coma un
Llo , y no por eso dejaba de decir « Hoy todas las
padre de sus hijos , escuchaba sus diferencias y prenne-
» leyes dimanan de la voluntad suprema del mena rea,
ciaba sobre citas con toda la autoridad y justicia del
» que no tiene nias à la nation entera por consejo suyo:
primer magistrado de su imperio (r). Debian pues cau-
» pero su tronc) es tan accesible , que siempre liegan a
sai novedad d este pueblo las ascrciones de Montescptieu ,
» él los votos de la pàtria (1).
cuando aiiadi6 : « No hay libertad, si et poder de j uzgar

Errores de Montesquieu sobre et poiler judicial.
no esta separado del poder legislativo y del ejecutivo;
ci poder sobre la vida y libertad de los ciudadanos
La misma ilusion se descubre y el mismo error co-
sana arbitrario, porque el jueveria legislador. Si cs-
mete :Montesquieu, creyendo que todo esta perdido si
e tuviese unido al poder ejecutivo podria el juez tener
el principe que ha hccho la lcy , conserva el dere*,
• la fuerza del opresor. Todo se perderia , si el mismo
de pronunciar sobre el que la baya violado. Este terne
hombre . , ô el mismo cuerpo de- los principales ô de
podria ser fundado , si el rey legislador fuese la misnia
los nobles, del pueblo ejerciesc estes tres poderes , el
Vease 1 Joim'ille y Pasquier.
(i) rirpert.
; Se art. Souverain.

G9,
C075SPIP.ACION CONTRA, LOS Prers.
CAPiTTILO SEG r ri DO.
(33
» de limer las leyes , et de ejemuar las resoluciones
estaba perdido bajo el gobierno de estos principes; que
» Micas y el de juzgar los crirnenes ô las diferencias de
cran otros tantos Sultanes verdaderos, bajo los cuales
» 103 particulares (t).
reinaba un horioroso despotismo, y que vosotros estais
Parece que el inismo Montesquieu conocin el peliero
muy ccrcanos à volver à caer debajo del yugo de los
de sus lecciones, cuando queriendo consulat' (no qui:ro
Sultanes, coda vcz que vuestros reyes ejercen las mistuas
decir, cuando aparentaba consolar) à los pueblos, ana.
funciones.
die): En la mayor parte (le las monarquias de Europe,
Cuando vemos à algunos de estos reyes, como Fran-
» et gobierno es moderado porque et principe que fine
cisco I. que elles mismos pronuncian sobre causas de
» los primeros poderes de» à sus vasallos el eiercieio
alto traicion, se podria pensar que tambien cran jueces
» del terecro. « Pero, d y de que le sirve à Montesquieu
en propia causa. Pero en el fondo y esta era la causa ge-
esta restriction ? é Que importa que los principes dejeu
ncral del estado ; . 37 si el rey no pudiese juzgar por sf.
à sus vasallos el ejercicio del tercer poiler , cuando
semejante causa, tanibien se podria decir, que un par-
veinte lineas antes nos dite, que la reunion de los dos
lamento frances no podria juzgar à aigrin vasallo traidor
primeros poderes en tilla misma persona baston pare
à la Francia , porque todos los franceses sien parte. No
que no baya libeAad? d Y à qué fin afiadir « En tre los
°listante, se propuso esta difieultad à Francisco I. en el
» turcos, en donde estan rcunidos sobre la cabeza
negocio del marques de Saluces , y la deshi,o el pro-
» Sultan estos tres poderes, veina un horroroso despo•
curador general ; per() à la menus sirvin para probar,
,
» tismo
è No se sabe que el Sultan tambien deja
que un rcy juez no era un déspota , puits rue preeiso
nariamente d los tribunales el cuidodo de juzgar
juzgar sobre este mismo rey, y pronunciar si en seine-
procesos ? Se signe pues, que el ilustre autcr oticrie.
jante causa tcnia 6 no dcrecbo de juzgar (1).
decirnos : vosotros, à quienes coda siglo de vuestra his-
Mejor . habria dicho Montesquieu : lo quo hase del
toria offece rey cs , que ejercian por si mistnos este
Sultan un déspota, no es el derecho de lancer antes la
poiler, como Hugo Capeto juzgando à Arnaldo de Reims,
ley y despues juzgar, es decir, examinai y pronunciar
Luis et jeiven juzgando al obispo de Langres y al dur,
segun las reglas conecielas de la ley; es el derceho de
de Borgofia , Luis IX juzgando à todos aquellos vasallos
pronunciar todo lo que le parece bien , segun su vo-
que recurrian à su justicia Carlos V. juzgando al mar-
luntad instantrinea y caprichosa , segun su pasion é
ques de Saluces, Carlos VII. condenando al duque de
interés en aquel momento. El envia sus cordone ; estos
Alenzon , Francisco
pronunciando sobre et condesta•
sen la &den (le muerte , y irisa 6rden no es juicio.
ble de Barbon , Lni XIII juzgando al duque de II
Los envia porque quiere, quiera 6 no quiera 1 t ley ;
Valette ; vosotros, digo , à quienes la historia presee
sca que lo quiera con el parecer de un senado corn_
con tanta frecuencia à vuestros reyes ejerciendo dos
puesto (le otros jueces , sen que sél lo quiera solo y à
mi£roos las fun ci unes de magistrado , aprenled , que todr
pesar de todos los mcgistrados, los cuales cerca de él
(i) Espiritu da las
alli
(1) &pers. de huis, art. foi par 31.r. Polversi.

CAPiTIJLO SECUNDO.
65
64
CONSPIRACiON CONTRA LOS REYES.
que todo estaba perdido
no tienen nias que el nombre de jueces. Si : esto lance
entre ellos; que ya no habia
libertad, porque et
el Sultan, el déspota pero esto no era mas que una
poder de juzgar no estaba separado
de los poderes legislativo y ejecutivo.
gunitera en Francia. El error de este celebre escritor cs
aqui tanto mas extrafio, como que le vemos plenanente
Otro error de Montesquieu, que tiende d restablecer los
refutado por él mismo, én el moment° en que habla
Estados generales.
de aquellos (loques y cordes que bajo el antiguo go-
bierno de los Francos, ejcrcian tarnbien los tres poderes.
Facilmente se descnbrc la inquietud que estos prin-
• Tal vez se pensarà (dice) que el gobierno de los
cipios de Montesquieu babian de causar en el cspiritu
» Francos era entonces muy duro, porque los mismos
de sus compatriotas , y cuanto pochai ' hacer odioso
sospechoso el poder de su rey.
» onciales tenian al mismo tiempo sobre sus saditos el
Que làstima ! babian
.» potier militar y el poiler civil, y aun el .poder fiscal:
de hallar en los mismos escritos las semillas de otras mu-
chas desgracias: Constàndoles por una la•ga experiencia
» (tambien se puede aîiadir et potier
porque
» en su ducado O condado hacian sus determinaciones
las disensiones que acompaîiaban à sus estados gencrales,
los franceses ya no se acordaban de ellos , sino para cele
• (placites) 6 Icyes para juzgar las cuestiones sobre la
brar la paz de que gozaba su pàtria , y el brillo que
» libenad; cosa, que segun ire dicho en los libros pre-
habia adquirido bajo los monarcas que con su sabiduria
» cedentes, es uno rie les caractéres distintivos del des-
suplian aquellos antiguos estados. No bastaron à Mon-
» potismo. Pero no se La cle pensar que los coudes
tesquieu aqucllas falsas alarmas sobre el poiler legisla-
» juzgasen solos, y administrasen justicia coin° los bajcies
tivo y ejecutivo del soberano ; tuvo tambien la
» en Turquia. Elles juntaban, para juzgar los negecios,
des-
gracia de ensefiar à sus compatriotas
» unas especies de audiencias 6 joutas extraordinarias,
y à la mol-
titud , que todo pueblo que se quiere creer libre , no
» en donde cran convocados los notables : — ordina-
Elche deseansar sino sobre si mismo 6 sobre sus repré-
» riamente el coude tenu siete jueces; y como era
sentantes para darse lcyes. El fue el primer ° que dijo
» necesario que fuesen dote, Ilenaba e1 nnmero con
al pueblo : Coma en todo cstado libre , todo hombre
» notables. Pero cualquiera que fuese el que tenia la
» que pieusa tenez' un alma libre se debe gobernar por
» jurisdiecion , el rey,
, el corde , el gravion , el cen-
» mismo , serin necesario que el pueblo en cuerpo tu-
» turion, los sefiores 6 los eclesiasticos , nunca juzgaban
» viese el poiler legislativo : pero como este es imposi-
» solos; y este uso que traia su origen de los bosques
» ble en los grandes estados, y en •los pequeîios esta
» de la Germania (como cl ben(' sisienza de la admirable
» sujeto â moches inconvenientes , es preciso que el
» constitution), , se conservaba aun cuando les feudos
tomaron una nueva forma (1). » No era pues neces-
pueblo baga pot media de sus representantes todo lo
» que él no puede hacer par si
sario decir à los franceses , cuyos reyes modernos no
mismo (t).
No corresponde observar aqui las niuchos errores que
juzgaban mas solos que los reyes de aquellos tiempos,
(i) J,ib. ri cap. 6.
(t) Lib. 30 cap. 18.
Tonie II.
que
7:,pTe

c.trirri.o sr.ctSDo. (37
CG
CONSPIRÀCION CONTRA LOS REYES.
se pueden descubrir en estas aserciones. El mayor de
-cl'e base a Necker , Mirabeau , Target , Barnave yLafa-
todos es liaber heelo un principio general de lo que
yette d que se vé resultar de este conjunto , sino una
el autor crey6 haber visto . en Inglaterra , y de no ad-
verdad que no loura la mcmoria de Montesquieu, pero
vertir que lo mismo que conduce una nation à su
verdad que no puede disimular la historia P A Montes-
libertad , puede conducir à otra d la anarquia , y de al!i
quieu deben los franceses todo este sistema , fundado
sobre la necesidad de dividir el cetro de su rcy , de
al despotismo. Con esta opinion erigida en principio
general y en dogma politico , aprendieron los franceses
per al monarca dependiente de la multitud , dandose
que si querian formar un pueblo libre , era precis()
ella mima sus pretendidas leyes por la via de sus re-
volvcr à sus estados generales y à dalles el potier legis-
presentantes ; este sistema que se fund6 sobre la necesi,
lativo. Montesquieu para juntar el poder fiscal , quitando
dad de restableccr , 6 nias bien de crear estos estados
al monarca ambds poderes , aînli6 « Si el potier le,
generales , debia muy presto bajo ciel nombre de asam-
» gislativo establece , no para de alio en aîio , sino para
Mea national , 'lacer de Luis XVI un rey de teatro ,
• siempre la recaudacion de las l'entas pUblicas , carre
hasta que las nuevas consecuencias enseiiasen al pueblo
» peligra de perder su libertad , porque el potier ejccutivo ya
soberano à cortar la cabeza à este desgraciado principe
» no dependerà de ella , y cuando se tiene para siempre
sobre un cariais°.
» un dereeho semejante , es bastante indiferente que lo
Es cierto que naclie acusara à Montesquieu de haber
tenea de si misrno 6 de otro. Lo mismo es si esta-
previsto y llamado tantos crimenes ; se tendra compa-
e
-
blece, no para de ailo en ai-io , sino para siempre las
sion de su ingenio por no liaber advertido, que quitar
• fuerzas de tierra y mar que clebe confiar al poder
al soberano el derecho de lacer la ley en un pueblo
siempre extremo en sus consecuencias , cra trasladarle
» ejecutiVO (')."
Cuando se considera lasta que punto se ignoraba esta
à una multitud , que no sufriria en la aristociacia lo
doctrine en Francia antes de Montesquieu ; cuando se
que se le labia enseîiado à detestar en sus monarcas.
la visto ir en su seguimiento aquella multitud de co-
Pero la que causa mas admiracion en Montesquieu , es
piantes serviles que todos decian como él , que la li-
que baya ignorado , que todo este sistema que él daba
bertad es nula en donde el pueblo no ejerce por sf
à los franceses como ides Anica que debia seguirse
ruismo , é por sus reprcsentantes todo este poder
para recobrar lus derechos de un pueblo libre , era
este dereeho de fijar cada aîio las recaudacio-
precisamente la que los grandes enemigos de la Francia
nes de las rentaspliblicas ; principalmente cuando se
deseaban que adoptase para vengarse del porter y brilla
cotejan con esta doetrina los menoscabos que causaron
de que gozaba , y con que lucia bajo de sus reyes. Lo
i la monarquia los primeros revolncionarios , que se
que harki odiosos para siempre à los serviles copiantes
llamaron unes constitacionales y otros monarquistas ;
de Montesquieu, sean constituciorsales, sean tnomirqui.
cuando nos acordamos cie los principios que sirvieron
cos , es el haber llamado y apresurado este proyeeto ,
que poniendo habitualmente al monarca bajo la tutela
de los estados generales , llenaba los deseos y jura-
!: 2

68
comrtnAciex cosnu. LOS 'MYES.
mentos de la mayor liga que nunca se ha formado

CAPfTVLO SECUNDO.
69
contra su Fitria.
Estas expresiones que acabo de traducir, son del antor
Su; sistenza es el nzismo que el de los mayores enenzigos
ingles en uno de los libres mas comunes en Inglaterra
de la _Francia.
para instruir la juventud (1). i De este modo treinta
1-trios (le trabajos, de discusiones y de sablas investigacio-
Todos estos hombres que blasonan tante de ha..
nes de parte de Montesquieu , y cuarenta • ai)os de nue-
ber estudiado las constitu•iones en Inglaterra y otras
vas discusiones de parte de sus doctos discipulos cons-
partes , habrian podido saber à lo menos por los autores
titucionales 6 monarquicos, debian termina r con el pro-
ingleses , que en el auio de 1691 à i6 de Enero en
yecto de dar à la Francia su pàtria , para hacerla mas
el congreso de la 'laya , compuesto de principes de
libre , precisamente la misma constitution que todos
Alema nia , (le ministres del etnperador,
, de los de In-
los estudiantes ingleses sabian que habia silo inventada
glaterra , de Italia , Espaiia y Holanda se resolvi6 y
por todos los encmigos de la Francia , aliados para es-
proclame , .protest6 delante de Dios y jure , que fin-
clavizarla , à lo menos para triunfar de todo el poder
guna de estas potcncias haria la paz con Luis XIV , sino
que habia adquirido bajo de sus reyes legisladores !
con cicrtas condiciones , de las cuales la cureta era
Aunque ya esté dicho , deho repetir que no se trata
precisamente la convocation y rcnovacion de estos mis-
aqui de averiguar cual fue en otro ticmpo la constitu-
mos estados generalcs , que tante han invocado despues
cion de los fanceses , ni de averiguar si sus antiguos
los pretendidos defensorcs.de la libertad nacional. Este
reyes tuvieron e no el poiler legislativo ( le que creo
m'am articulo que copie de la Geografia hist6rica
que han discutido mal nuestros politicos modernes ) ;
inglesa de Salmon , (lice formalmente , que ninguna de
atm se trata menos de saber,
, tuai sea en si misma la
estas potencias dejarà las. armas, « hasta que los estados
» «enerales de la Francia scan restablecidos en su an-
(t) El texto ingles do la Geografia histdrica de Salmon, <lice asi. R Ja-
• ligua libertad , de modo que cl clero , la nobleza y
s nuary r6, itigr. At the 'Congress of the Hague, consisting of the
» estado llano g,ozen de sus antiguos privilegios; hasta
▪ Princes of Germany , the Imperia', English , Italian , Spanisli and
que los reyes de Francia estes reducidos i convocar
s nutell Ministers , a declaration was (Ira wn up , whcrein , they su-
• estos es t ados , todos las
» lemuly prutested befure 'Go(' , tint their intentions were never ot
VOCCS que querràn colectar
» make peace with Lewis the XIV, mita the Estates of the Kingdom
» subsidios , bajo cualquiera pretexto que sea ; y hasta
» of France should he established in their escient librrties , so that
» que los parlament:os del reino , y todos los dernas va-
» the Clergy,
, the Nobility and the third Estate might enjoy their
» sallos havan recobrado sus antigiios derechos. Con esta
» ancient and lawful privileges ; nor tilt their Kings for the future
• misma proclama todos estos confederados convidaban
• hould de obliged to cal' together the said Estates , when they desired
s any supply, without whom they should not vise any mnney on any
àlos franceses à unirse à ellos en esta empresaporsus

pretence whatsoever and tilt the Parliament of that Kingdom and
derechos y libertades , ainenir,ando con ruina y devas•
• all other his subjects were restnred to theirjust rights. And the Con-
» tacion i cuautos reusascn unirse à ellos para dichos
» federates invite(' the subjects of France to join with them in this
» objetos. »
» undertaking for restoring them tu their rights and liberties , threa-
» tening ruine and devans.tation te .those that refused. s (Pas.
z2Fio.
E
LI

, 0
raPiTZLO SliGI,ND
CONSPIAACION CONTISA LOS MES.
mejor constitucion, Para dccidir sobre el intempestive
• curidad volantaria no es una oscuridad. El Se-
ingcnio de Montesquieu, y
» îlor de Montesquieu teniendo que presentar algunas
sobre el fuuesto servicio que los
sofistas propagadores de sus maxi/nos preparaban à la
» veces verdades importantes , cuvo anuneio absoiuto y
» directo habria podido herir sin fr u to , taro la pru-
Francia , no se necesita mas 'que de un principio en
» dencia de recatarlas , y con este inocente unifiez .° las
que todos convienen. El mejor gobierno para un pue-
blo , cnalquiera que sea , es cl que le hace mas fcliz ,
» ha encubierto • à aquellos à quienes podian ser daîiosas,
mas quieto en cl interior,
» sin que por esto cstuvicsen perdidas para los sibios.
, y mas fuerte y poderoso con-
(r) No aprecio esta oscuridad voluntaria* en un hom-
tra los enetnigos exteriores. En este estado se hallaba la
bre , que ya ha estabtecido con tanta claridad princi-
Francia , despues ciel ministerio dulie y pacifico ciel
pios inconciliables con las leyes y gobierno de su pà-
cardenal de Fleury , y de las famosas cati.paiias de
tria. Todos estos artificios reputados por inocentes , nie
Flandes bajo del mariscal de Sajonia ;y cuando era ma-
harian tomar por juegos de un sofista ô rodeos de un
-yor et entusiasmo del altier de los franeeses à sus reyes,
hipôcrita las protestas de Montesquieu , cuando clespues
vine Montesquieu à aturdir à sus compatriotas con el
de habcrse valido de todo su arte para probar d la
pretendido clespotismo en que yivian, valiéndose de todo
mayor parte de los pucblos que no tienen libcrtad , y
su arte para haceries sospechosa la constitucion que los
que sus reyes son unes dépotas vcrdaderos , intenta
hacia felices, y para Ilamar su admiration hacia las leyes
extrang
apartar lejos de si la sospccha de ser un espiritu in-
cras.
quieto , revoltoso , sedicioso y revolucionario.
Es muy cierto que estas ideas en aquel tiernpo cran
El cumplimiento no es nias alagueîio para Montes-
para los Iranceses tan nuevas y Usas , como las que se
quieu , cuando d'Alembert le hace el lionor de esta
dirigian z querelles manifestar que los reyes à quienes
preteadida luÿ general sobre los principios gobierno,
ellos tanto amaban cran déspotas , é i,gualmente cual-
que acaôa de enlazar mas los Pueblos con lo que mas
criera otro que gozase de la misrna autoridad de que
deben amar. il Que significan en la boca de este astuto
gozaba el suyo. é Hasta que grado de imprudencia no
sofista las palabras : le que mas deben anzar? é l'orque
Ileg6 aqui et simple crror ô el delirio del ingcnio ?
no dice à su rey , à al gobierno de su patria ? Es
La respuesta à esta pregunta no es tan l'Oeil y decisiva
porque ya se ha visto lo poco que él ainaba al uno y
como seria de descar para la gloria de este célebre escri-
tor. Si
al otro. En estos tiernpos en qne el nombre de end-
se le litihiese de juzgar segnri los testimonios de
sns mayores admiradores ,
clopedista se ha hecho tan justainente odioso , es otra
no repararia , como parece
desgracia para Montesquieu , que su panegirista Iniga
que estos lo hacen, en colocarle en el m'Imm .° de sus
un grau niérito de su zelo à favor de la monstruesa
iniciac/os conjerados. D'Alembert mas le acusaba que
compilacion que hicicron aquellos hotnbres , cuyo
•clefendia , cuanclo decia à los que se quejaban de la
oscuriclad del Espirita de las loges ;
Lo que seria
•••••••nn•.
(I) Elogio .de Montesquieu pot' d'Ale:nbert , al F incipio del tonie
» oscuro para los lectores vulgares, no lo es para aquellos
t de la Eneiclopedia.
» â quienes el autor se dirigia : Por otra parte, la os-
E t

7'3 coNspnuciors CONTRA. LOS 11131ES.
CAPITULO SECUNDO.
75
grande objet° ya ha depdo de ser tnisterioso. Tambien es
» Topa.... Los escritores inglcscs nos han dado tambien
otra desgracia para Montesquieu, et que se sera por los
» la idca de la libertad, y tenemos tantes deseos de con-
sofistas nus revolucionarios que él no habria escrito sus
» servarla , aurique pequefia , que seriamos los pebres
ocras, si no le huhiesen precedido las de Voltaire: Condor-
» esclavos del mundo. » é Que ya se habian convenido las
cet con esta asercion (lice con bastante claridad , que si
aimas resoluciones violentas ? Esta carta lo indicaria ,
Voltaire hubiese adelantado menas la revolucion reli-
pues lo es de un perfect° conjurado. Ella esta llena de
giosa , Montesquieu habria contribuido menos à la re-
esta especie de expresiones : n Si no podcmos escribir
volucion politica ; que si aquel hubiese sido menos stuc-
libremente , pensetnos y obrenios... Es precis° esperar
vido contra el alias , este habria sido menos osado con-
» con paciencia , perd sin dejar nunea de trabajar por
tra el trono.
» la libertad... Ya que no podemos volar à la cumbre
Para ayudar à resolver este desgraciado problema
» vayamos trepando. »
é que terrible prtteba contra Montesquieu no se ballaria
Habia ya Montesquieu formado el plan de despedir los
en una carra publicada con su nombre en un peri5-
Guardias suizos , y hamar las guardias nacionales para
dico de Londres , si se pudiese probàr su autenticidad?
la revolucion ? Este lo dirian muy claro estas palabras:
(1) Voltaire y d'Alembert conspiraban contra los Jesui-
» i Oh y cuanto habriamos ganado , si esttrviésemos
tas , porci ne pensabau ver en ellos el principal apoyo
• bres de cstos soldados extrangeros y mercenarios I Un
de la religion ; Montesquieu , si es verdadera la carta,
» ejército de nacionales se declararia por la libertad ,
habria acelerado con mas energia su destruccion , porcine
» à lu menos en parte. Pero per esto se mantienen tro-
los creia demasiado adheridos à la sutoridad del rey.
» pas extrangeras. » Aurique parezca dificil quitar
» 'l'encules ((lice esta carta ) un principe buena , per°
:Montesquieu de la lista de los conjurados , habiéndose
» débil ; esta sociedad emplea todos los medios para
expresado en cstos términos, debo dccir lu que absolu-
» hacer del monarca un déspota. Si ella prevalece, temo.
tarnente pucde excusarlo. Esta carta pocha haberse
» las circunstancias que resultaran , la gnerra civil , los
escrito en une de aquellos momentos de humor, y por
» rios de sangre que in undaran todas las partes de Eu-
una de aquellas extravagancias y con tradicciones de que no
cstan siewpre exentos los ingenios. Montesquieu én su
(r) Suplico eneurecidamente à los que tengan noticias ruas par-
ticulares de esta carra, 6 que
Espirittc de las leyes , habia hecho un grande elogio
tengan ri manu el diario en que se
publie, que :ne hagan el favor de coninniezirmpla. No Judo de
de los Jesttitas (i) ; esto no les impidi6 cl que re-
la verdad del senor abate le Pointe que me dit') la traduceion :
probasen muchas de sus opiniones. Un despecho rno
le conozco muy bien para creer que la ha visto y traducido del
mentaneo podia muy bien habcrle hecho desear su des-
diario ingles que salie en alguno de lus iilthnos meses del Au r795:
truccion ; se sabe , que por lo general , cra Montesquieu
Pero conao el inistno sentir Abate no atendi6 à su contenido con
tanto interes como yo lo habria hecho , ya no se acuerda del
mas sensible à la critica de lo que se clebia esperar
tub distintivo de/ dicho diario de la tarde, ni de la ferla de la
de un hombre superior al vulgo de los escritores. 'roda
hoja que tradujo , lu que me ha impedidn llegar à su origen , y
su pasion hacia la libertad no impidiô que acudiese à la
nie precisa à pedir à mis lectores agnelas instruccioues que pue-
dun teuer sobre este particular.
(I) Lib. 4. cap. 6.

CONSPIRACION CONTRA. LOS mus.
CAPiTULO SEGU:ND
cortesana Pompadour para hacer suprimir y quemar ,
b ierno mondrquico se sostenga ; que en las monarquias
muy desp6ticamente , la refutacion que 31.r. Dupin ha-
„ bien arregladas, todos, con poca diferencia , seran bue-
cia ciel Espiritu de las leyes (i).
„ nos ciudadanos , y que pocas veces se balla alguno que
Habia en este ingenio otros muchos rasgos que parece
„ sea hombre de bien.... que es muy dificil que el
no se pueden conciliar. Estaba muy enlazado con los
„ pueblo sea virtuoso (1) «. Esto , con poca diferencia, es
ateos 6 deistas de la Enciclopedia ; sin embargo cra
decirnos que la religion cristia na es la que mas conviene
muy zeloso de que sus amigos muriesen como buenos
à las monarquias ; y que sin embargo , es la que mens
cristianos , y no ruuriesen sin ]ratier recibido los Ulfi-
puede observar fielmente el pueblo en las monarquias.
la-ms socorros de la iglesia. Entonces se volvia ap6stol y
El escribia en un pueblo que mas se distinguia entonces
te6logo. Esforzaba los argumentos, exhortaba, insistia
poret amor de sus reyes ; y parece que todo su sistema le
basta que el enferme, se rendia. El mismo corna en le
escribi6 para decir al mismo pueblo , que vivia bajo de
mas entrado de la noche, à buscar al sacerdote que
déspotas cuyo in6vil es el terror. A la verdad , 6 el rcy
crey6 mas â prop6sito para terminer la conversion. Este
bien amado no es déspota, 6 el temor no es el m6vil del
servicio le prest6 â le menos à Mr. Mciran su amigo y
despotismo. cl Y todos estes no seran mas que los inocentes
pariente (2).
amficios de que habla d'Alembert? Yo descubro o•()
Se descubreasimismo con bastante frecuencia la misera
inotivo bien diferente.
extravagancia en sus escritos. Race grandes e]ogios de la,
Montesquieu declar6 en sus ditimos lias , que si habia
religion, y es preciso defenderla de algunos dardos que
aventurado en sus escritos ideas capaces de hacer dudar
dispara contra dla. Al mismo tiempo que defiende el
sobre su creencia , « era por cl gusto de la novedad y de
cristianismo contra Mile, nos dice que los cristianos per-
singularizarse; con el deseo de pasar por un ingenio
fectos « serian ciudadanos infinitamente mas ilustrados•
s superior â las preoeupacions y maximal comunes ; con
» sobre sus deberes; que cuanto mas pensarian deber à la
), el deseo de agradar, y merecer los aplausos de aquellas
» religion , mas pensarian (lebel' à la patria ; que los prin-
personas que clan el tono â la estimacion p6blica ,
» cipios ciel cristianismo bien grabados en el corazon , se-
» que nunca con mas seguridad conceden la suya que
» rian in finitamente mas fuertes que este falso honor de
• cuanclo parece que se les autoriza sacudir el yugo
» las monarc[Mas, y estas virtudes human as de las repu-
, do toda dependencia y sujecion. (2) «. Esta declaracion
» Micas (3), Y prescinde despues dela religion para con -
rre haria pensar que en los sisteinas politicos de Montes-
tinuar en hacer de este falso bonor y de estas virtudes bu-
quieu, habia mas gusto por lo nuovo y singular que en
manas el m6vil de las monarquias (4), y nos dice, que na
sus ideas sobre la religion. Gonservô siempre lo bastante
se necesita de raucha probidad 6 virtud, para que « un go-•_
de su educacion religiosa , para ser reservado sobre el cris-
t ianismo ; peso no /o bastante para no abandonarse à
(r) Véase su articulo en cl diecionario de hembres ilustres de Feller.
sistentas politicos, que le podian merecer, coal° en efecto
(2) Alli mismo.
(3) Lib. a4 cap. 6.
(I) Lib. 3 cap. 3 , G. etc.

(4) Lib. 24 cap. 3.
(2) Véase el luis= diccionario.

elrituto TERCSRO.
77
CONSPIRACION CONTRA LOS REYES.
le mereeieron, la estirnacion que él tante deseaba de estes
nuevos sofistas, que con sus ideas de libertad é igualdad
CAPITULO III.
tienen por objet° saeudir el yugo de toda dependentia. No
SISTEaIA DE YUAN JACOB° ROUSSEAU.
creo que baya conspirado con chias ; pero bizo muai ° por
ellos. A lo menas, basta que la carta que he citado aparezca
téntica , nie atendre à este juicio. No conjure) ideando
Consecucncias que Montesquieu paso en silencio.
estos sistemas ; pero por desgracia, estos sistemas hicieroo
conjurados. Cre6 una escuela, y de esta salieron los sis,
cual fuere la reserva con que Montesquieu expresd
temas que ailadiendo al soya , le hicieron aun mas fu•
ssus sen timientos , ya estaba puesto el gran principio de
nesto.
ioda revolueion democratica , y ya se habia resuelto en su
escuela , que todo hombre que en un estado libre piensa
terze" una alma libre, debe gobernarsc à si mismo.
Este axio-
ma decia con toda evidencia , que ningun hombre y
ningun pueblo se debe creer libre, si el mismo no se ha
beim las leyes que le gobiernan ; y de aqui rra muy
cil conduits, que apenas existia sobre la tierra un pueblo
que tuviese el derecho de creerseverdaderamente libre, 6
que po tuviese que romper aiguillas cadenas para no ser
esclavo. La misma Inglaterra apenas podia lisonjearse de
4 que realmente gozaba de esta libertad , y se ve que Mon-
tesquieu no se atrevia à asegurarlo , cuando aFradi6: No
me toua examinar si Jos ingleses gozan actualmente de
esta libertad 6 no ; me basta decir, , que esta cstable-
rida pur sus leyes, sin inquirir mas. c ‘ Si esto bastaba al
maestro, muy bien pocha no bastar à los discipulos, y
podia aigrin ° décide , que segun su principio faltaba
Inch() para que las leyes diesen à los ingleses la Ebert:ad
de un pueblo que se gobierna por si misino. Parque
al lin los ingleses no son tan sensillos , que crean que
multitud, 6 que liez 6 quinte millones de hombres
lengan todos la sabiduria y luces necesarias para pronun-
eiar sobre la ley. Los ingleses con raucha sabiduria de-
â

cArircto rEacer.o.
CONSPIRSCIO'S ANTICIIISTIARÀ•
78
79
jando el cuidado de disco tir y hacer la ley d su parlamenba
clercs estaban reunidos en un senado , en que por esta
y à su rey, no han querido que todos los ciudadanos sin
razon segun su expresion misma , siendo 11110 todo el
exception, tuviesen cl dereeho de nombrar d diputar los
poder,
, pensaba Montesquieu descubrir y sentir à coda
miembros de su parlament°. Para gozar de este derecho, se
instante un principe despdtico Era pues evidentemente
necesita entre elles una propiedad snficiente determinada
necesario que los Pueblos se desengaiiasen del principio
por la ley ; propiedad , • cuya tasa excluye de la eleccion y
de Montesquieu , 6 que ioda la retapa empezando ai
sobre todo de la diputation , no solarnente al populachol
tencrse par esclava , n'aime de sacudir cl yugo por me-
sino tanibien à un Bran mimera , y puede ser à una ter,
dio de una revolucion general en sus gobiernos. Era
sera parte, à le menas la mitad de los ciudadanos. •ra
preciso que se levantase algue hombre, cuyo ingenio
evidente, que hasta los mismos inglcses, para creerse
borrase la irnpresion que hacia el de este ilustre autor.
todos libres , debian negar , coma demasiado general,
Pero la desgracia de la Europa quise precisaniente lo
el principio. de Montesquieu; y es muy cierto, que tenian
contrario. No solo admiraron à Montesquieu y le cele-
dcrecho para hacerlo , y para decirle
La libertad civil
braron como lo mcrecia en rauchas partes de su Espc:.
ritu de las leyes , sino que le admiraron celebraron
» para nosotros consiste en el derecho de hacer impu.
nemente todo lo que no estai prohibido por nuesti*
particularmente por esta parte de sus escritos , per sus
principios de libertad , igualdad y legislacion que no
» leyes ; y todo ingles rico 6 pobre, es igualrnente liIre.
manifestaban mas que esclavitud en los gobiernos del
• tanto si goza de la fortuna que se requiere para dipter
» al parlamento, como si carece.de ella; sca que él
dia. Los sofistas le perdonaron sus restricciones , sus pro-
testas , sus rodeos , sus
» la ley directamente con su vote , é indirectameme
oscuridades y sus inocentes arti-
ficios ,
• por sus diputados , 6 que en manera alguna contribuh
parque descubrieron que bastaba en aquella
époea , haber abierto el camino
» à ella ; porque en todos estos casos estai igualnwnw
y manifestado el término
à que podia conducir.
• cierto de ser juzgado pur la misma ley. Rasta el er
• trangero entre nosotros es libre coma nosotros
Rousseau , reasumiendo el principio de Montesquieu , es
• mos, cuando quiert observai' nuestras leyes ; porque
mas atrwido en sus consecuencias.
» puede hacer impunernente como nosotros todo lo que
no estai probibido por citas. «
El primera que se encarg6 de cnsancharle fue Juan
Si la Inglaterra pocha con tanta justicia echar en
Jacebo Rousseau , aquel famôso ciudadano de Ginebra
cira ai Montesquieu la generalidad de su principio
ai quiers hemos visto - prestar tautos servicios ai los sofistas
é que podian hacer las ocras naciones , la Francia , la
de la impiedad en su conjuration contra el altar. Foe con
Espaim , la Alemania y la Busia , en donde el puello
toda particularidad el sugeto de que mas necesitaban los
estaba tan distante de gobernarse à si mismo , de ha-
sofistas de la rebelion , para que les sirviese de quia en su
cerse las leyes ni por si ni por sus representantes c. De
•conjuracion contra el trono. Ciudadano que habiendo
que servira aquel mismo princicipio para Iodas aquêllas
nacido cri una repalica , contrajô con su nacimiento,
repalicas , en Suiza y en Italia , en donde los Ires po-
corna el rnismo lice, odio d los rey es; corna Voltaire à

rems.
8o
COiSSPIR A CION CONTIU. LOS
e
c.trirrLo Tr.r.cERo.
Jesucristo. Poscia, aun mas que iNlontesquieu,
arte
habia parecido dificil eu los estados pequeilos , é impo-
de revestir cl error con et trage del interes , y de dar i
sible en los grandes. Rousseau habria tenido por falso
las paradojas vises de profunclidad. Tenia sobre todo
el principio , si le hubiese creido imposible en la pràc-
sedia que no adroite à meclias los principios , y
aquella °
liée. Le supuso vcrdadero en teoria como lo habia
que no se asusta por sus consecuencias• Excediô à su
hallado en Montesquieu ; y para exceller â este su ma-
maestro ; y en sus teorias politicas le dejô muy atras. El
estro , le pareciô que no debia lacer mas que ma-
sali6 al palico en el a5o de 1748,
Espiritu de las leres
nifestai la posibiiidad y faciliter la cjecucion. Hizo de él
y et Contrat° social de Rousseau en el aiio de 1752. Mon-
su problema favorite.
tesquieu principiô à exciter las ideas de libertad é igualdad;
Objet° del sistema de Rousseau.
perd Rousseau supo 'lacer de elles la suprema felicidad.
el mayor de todos los
» Haller une especie de asociacion que defien da y prote..
» Si se busca , dite, en que consiste
se hallarà que se reduce à estoc dos objetos
» ja con toda la fuerza comun, la persona y los bienes de
» Nazes ,
rada asociado , y pot la cual uniéndose caria uno à
» principales , la libertad r la igualdad . La lit ertad , per-
que toda dependencia particular es otra tarda fuerza
• todos sin embargo no obedezca sino à si mistno , y
»
igualdad
que se lia quitado al cuerpo del estado; la
quede de este modo tan libre como lo era antes. «
» porqueda libertad no puede subsistir sin ella (1).
Tal es, nos dite Rousseau el problema fundamental ,

cnya solucion nos da el contrato social. (s) Era este
El hombre , segun, Rousseau , es en todas partes esclavo.
en otros términos bus- .r precisamente el modo de rea.
Montesquiou no habia tenido valor para decidir, , si
lizar el principio de Montesquieu , dar à todo hom-
basta los ingleses Bran ô no libres : al mismo tiernpo
bre que se considera libre , los medios de gober-
que bacia la critica mas severa de les otros gobiernos,
perse si si mismo , y de no tener otras leyes que las que
se habia atrineberado
la intention de no abatirlos ,
cri
el mismo se habrià hecho.
y de no molester à nadir. -Rousseau à nada atiende , y
El hombre
Error en este objet°.
empieza con decir à todos los pueblos ('):
No era fikil de conccbir como un hombre, destines
ha nacido libre , y en todas partes estée encadenado (2).
del contrat° social , se liallaria tan libre coin° si no
Montesquieu liabia creido que para creerse libre, era
hubiese entrado en él ; como despues de lutherse sa-
preciso qne todo 'hombre se gobernase à si iniSMO ; que
metido , â lo 'nones à la pluralidad de los votas 6 de
liiciese siempre sus leyes y su voluntad. .El media le
las voluntades , quedaria tan libre corna cuando para
sus acciones no renia mas que consulter su propia vo-
Contre° social, lib. 2 cap. II.
(1)
de Rousseau le lien tradurida al esp.aiiol A. G.
luntad. Este precisamente era decirnos , que ci objet°
(*) El contrat° social
de la sociedad civil era el de conserver toda la liber.
M. y S. con el tituln : Principlos da dorecho politico. Este eserito coutre
los trouas le bau traducido y hecho imprituir , toms su boetos va biC:1
tad del estado de la naturaleza , aurique segun las ideas
conocidos par su oclio al alter. •
reeibidas, cl contrato social lleve necesariamente consigo
(a) Contrat° social , cap. x_; las primeras palabras.
habia
(r) Libro s cap. 6.
Tourd II.


82
comarracrox CONTRA LOS REYES.
cipiTrto Tractai)
83
»
et sacrificio de una parte (le esta libertad para conser-
que sea , ordcna de su propia autoridad , no es ley ;
var la restante , para comprar con et precio de este
▪ porque el pueblo sometido à las leyes debe ser su
sacrificio, la paz , la segtuidad de su persona , de sus
» autos' (1). »
propieda les , de sn familia y todas las otras ventajas 'de
Segunda consecuencia : el pueblo soberano
la sociedad civil. Aun se 'lace mas dificd de resolver
el problema , atendiendo i lo que nos lice el rnismo
Tai fue la primera consecuencia que Rousseau ,
Rousseau : Es 17119' evidente que la primera intencion del
cipulo de Montesquieu , dedujo del grande principio
pueblo es que el estado no perezca (1). Con esta segun-
de su maestro , y de la distincion de los tres poderes.
da maxima ya no se trataba mas de gobernarse esen-
La segunda conclusion del disciptdo no fue menos hala-
cialmente à si. rnismo , 6 de hacer siempre su volun-
giteila para la multitud. Toda la soberania , segun Rous-
tad y sus leyes , sino de tener leycs buenas , enal-
seau , residia en el potier legislativo ; dando este poiler
quiera que fusse ei legislader , y de ser gobernado de
al pueblo , concluye que el pueblo es soberano , y en
modo que se salvase et cstadc.
tal mariera lo es , que no se puede souzeter ri otro sobe.
rano. Toda sumision de su parte , se vuelve en la nue-
Primera consecuencia que deduce del principio de Mon-
va escucla , stria violacion del inismo acto por el mil
tesquieu , el pueblo solo legislador.
existe todo el pueblo ; y violar 'este acto es para et
Las contradicciones y dificultades no cran capaces de
pueblo aniquilarse à si rnismo ;. y por Ultima .consecuen-
detener ai Rousseau. lsl queria realizar el principio de
cia , toda stunision de parte de un pueblo cualquiera
Montesquieu , y comenz6 por suponer , que todo hom-
que sea, es nula, por el grande motivo que lo que nada es ,
bre libre debe gobernarse à si mismo , es decir , que
nada produce (2). Tem ien do que no se le hubiese en ten di do
todo pueblo libre no debe obedecer sino à las leyes que •à
lo bastante , Rousseau vueli•e mas de una vez al prin-
él mismo lia becho , ro viendo otra rosa en la ley
cipio y à las consceuencias. « La soberania, repetia entre
» otras, no siendo mas que el ejercicio de la voluntad
que la expresion de la voluntad general. Esta pretension
» general , ja• mas se puede enagenar....
For si sola , borraba todas las leyes que hasta entonccs
Si el pueblo
habian becho los principes , los reyes ô emperadores
• p •omete solamente obedecer, , se disuelve pot este acto,
r
sin el voto dominante de la multitud; por esto Rous-
picrde su calidad de pueblo. En el rnismo instante
»
seau no dud6 decir Que no se pregunte mas à quiers
en que tiene tuz sehor , ycz no hay sobe • no , y dcsde
• entonces quarta destruido rl cuerpo politico (3). » No se
» pertenece el derecho de baser las leyes , pues que
podia decir mas claramente à los Pueblos !ista agni
» -citas son la expresion de la voluntad general....
habeis tenido reyes que Ilamabais sobetanos ; si quereis
» poiler legislativo pe.rtenece al pueblo ,
no puede
cesar de ser esclavos , empezad pot' haceros soberanos ,
pecten

otro •
que un hombre, cualquiera
p
M Lib. 3 cap. I.
e
,
(2) LI. t cap. 7.
ffl LI. 4 cap. G.
(3) Lib. 2 cap. I.
r2

CO$SMICION CONTRA. LOS tr.ySs.
CdPITULO Tsr.csae.
85
por 'dictar vosotros mismos todas vuestras leyes , y que
no son verdaderos representantes ; que estos tutores y
vuestros reyes , si os son necesarios , no scan mas cille
abogados, cuyo parecer deberia seguir cl pueblo, podian
servidores hecbos para obedecer à vuestras leyes , y para
terrer e,piniones y voluntades contrarias à las del mismo
bacerlas observar l los otros.
pueblo , lo que Beria dar al pueblo verdadcros legisla-
dores , y no hacerle à él legielador. Observô à mas de
Tercera conseeuencia: el pueblo Walible en sus lc-es.
esto , que la voluntad del pueblo no se representaria
Montesquieu habia temido que este pueblo legislador
mejor por estos diputados , que la de nu pupilo por su
no estuviese bastante ilustrado para la discusion de las
tutor , y él no queria que el pueblo se disse tutores.
leyes y negocios , y este temor no le babia hecho
Por esto arradiô à despecho de su maestro : « El sobe-
abanclonar el principio. Rousseau insistiendo sobre el
» rano , es decir el pueblo , que no es mas que un ser
principio , no descubriô sugeto mas à prop6sito que el pue-
» colectivo , no puede ser representado sino por si mismo ;
»
blo mismo para pone y en practica el principio y las con-
se puede muy bien transmiiir et goder , pero no la vo-
secuencias. En cl nuevo sisterna , no solo podia Baser la
» tansad... El soberano por otra parte puede muy bien
loy la voluntad general del pueblo , sino que el mismo
» decir quiero actualmente lo mismo que quiere tal
pueblo haciendo sus leyes , se volvia infalible ; porque
» hombre , ô à lo inenos lo que dice que quiere ; pero
coin° decia Rousseau : la voluntad general es siempre
» no puede decir : lo quo este hombre querra maiiana ,
y se ordena siempre ci la utilidad pziblica ; y este pue-
» yo aun lo querré, porc i ne es absurdo que su .volun-
blo tan despreciado nunca puede ser corrompido Bien
» tad se encadene para lo por venir (z). »
se le puede mi gailar ; pero de cualquiera mariera que
Quinta consecuencia : et pueblo superior ci las leyes.
se le engaîic, este pueblo soberano , par el mem liecho.
de seîlo, es siempre lo que debe ser (a).

De estes raciocinios se seguian calidades y derechos,
que acaso Montesquieu no habria querido negar al pue -
Cuarta consecuencia : él solo se representa.
bio
, pero que à lo menos no se atreviô à
Para suplir la ineapacidad del pueblo en la confee-
declarar.
pueblo soberano no podia ser injusto , por-
cion de las lues , Montesquieu le daba representantes
que nadie es injusto contra si mismo (a).
pueblo so-
ô personas que hacian la ley por él. Rousseau reconociô
berano hacia la le=: , pero ninguna ley le podia obligar.
que estos representantes, lo son solo de nombre ; que
iesistia Rousseau : » En toile estado de causa,
Moutesquieu haciendo elegir diputados , daia ciertamen-
» un pueblo siempre es setier de mudar sus leyes, aun-
te al pueblo abogados y procuradores , es decir, sugetos
» que seau las niejores. Si le aeornocla hacerse mal à si
encargados de . discurrir sus intereses , cornu un tutor
» mismo
quiers tient; derechu para impediiselo (3) ? »
los de su pupilo ; pero que los procuradores ô tutores
(i) L i b. 2 cap, 1.
(t)
cap.3.
() Lib. 3 ei,p. 7.
(2) Lib. z cap. 7.
(3) LFe. a Ca!.. I 2.
ï

CAP1TULO TENCERO.
85-
86
CONSPITIACION CONVIA LOS nr.vEs.
pero estos ciudadanos, 6 este pueblo de Roma primipal-
Sexto consecuencia ilantas del Pueblo.
mente , no cran el pueblo soberano y por todo soberano. El
imperio ers in meuso , y en tette este imperio , et pueblo le.
La grau dificultad en fin, que Montesquieu conside-
jos de ser soberano ,era esclave de uns ciudad déspota , de
raba para que los hombres se gobernasen si mismos y se
un cjército de qua tro cientos mil so:dados , llatnados ciuda-
biciesen sus leyes, provenia de la imposibilidad de que en
danos, siempre dispuestos para salir de un campo llamado
un grande csrado tuviese sus juntas el pueblo legislador.
Tana , y para echarse sobre las ciudades 6 provincias cuyo
Estes inconvenientes é imposibilidades desapatecieren
pueblo se hubiese ensayado en sacudir el yugo. Lo misnio à
presencia de Rousseau , porcine conoci6 muy bien
proporcion sucedia con los ciudadanos de Atenas, déspons
que ers preciso 6 abandonar el principio, 6 no asustarse
de sus colonias y ciudades aliadas. Estes cjemplos de
de sus consecuencias. lo quedaba satisfecho con los par-
Rousseau prueban lo que la revolucion francesa nos ha
lamentos, ni con los estados •enerales; queria verdaderas
ma n ife3tado , à saber , quo uns ciudadinmensaconteRoma
juntas del pueblo, y aun de todo el pueblo. Por este con-
y Paris, cayos habitantes se hacen todos soldados , puede
tin n6 diciendo »
teniendo cl soberano otra fuerza
muy bien dur el nombre de libertad y de ietaldad à sus
» que el poiler legisiativo, no obra sine por las leyes; y no
revoluciones ; pero que en lugar de un rey que han des-
• siendo las leyes sine actes auténticos de la -voluntad
tronado , se convierten ellos titismes en quatre cientos 6
» general , et soberano nopodrà obrar, sine cuando el pue-
quinientos mil déspotas y tiranos de las prov;ncias Lirani-
» blo este congregado. Se dira : el pueblo congtegado,
zadas por sus tribunes. Son testiges, para las provincias, los
que quitnera! Es quimera en el dia , pero no le ers
pueblos de Lion , de Ruan, de Burdeos y de cualquiera otra
lia dos mil aîios. è Que han mudado los hombres (lens-
ciudad , que ensay6 de sacudir el yugo de la ciudad dés,
» turaleza? Los limites de le posible en las cosas morales
pots, y arrabales S. Antonio y S. Marcial de- os ciuda-
» sen menos estrechos de lo que pensantes. Son nuestras
danos de Paris. Son testigos , para Paris, los Roberspierres
» debilidades, nuestros vicios y nuestras preocupaciones
en un tiempo, y los cinco reyes en otro.
» los que los cstrechan. Las aimas bains no dan crédite à
» los bombres grandes; los viles esclavos se rien con un
Beconvenciones que Rousseau hace à Montesquieu.
» tono burlesco al oir pronunciar libertad (1) «.
Ocasiones labo en quo Rousses q advirti6 estes in-
Ejemplos fa Isos del pueblo soberano.
convenientes : pero no por eso abandon6 su grau
principio ciel pueblo soberano , ni las juntas de este pue.
Cualquiera que fuesela confianza con que Rousseau pro-
blo. Entonces , coula Montesquieu, acudia à la virtud
nunci6 aquellas palabras, los ejemplos sobre que el se
de las rept'iblieas , del pueblo soberano , pero echaba
apoyaba nada cran menos que propios para demostrarnos
en cara à Montesquieu de que faltaba noce/sas veces
estas juntas de un pueblo soberano. Los ciudadanos tic
la exactitud , par rto ha ber hecho las distinciones nece-
Atenas 6 de Routa corrian sin eesar à su plaza p6blica :
sodas , r porno haber visto ,que siendo la autoridadsobe-
rana la mistna en toclas partes , el princi,..;io debia tener
(r) Lib. 3 cap. 2.
F 4

E8
coNsrulacimc CœnEll LOS myss.
CAPiTULO TEncE“).
89
lu'ar en todo estado bien establecido ( I) . En ton ces con fe-
gero en Londres , Cambridge ô Plimout ; en fin que los
saba : « Que no habia cstado alguno tan sujeto â guer.
ciudadanos de una ciudad, eualquiera que sea, no pueden
» ras civiles y agitaciones in testinas , como el dernocià-
ser vasallos de un soberano que habita en otra ciudad : por
• tico ô popular ( es decir, este estado en donde la vir-
eso , continuaba Rousseau : « Siempre es un mal unir
» tud es el Bran m6vil ) ; porque iro hay alguno que se
» rauchas ciudades en una scia ciudad (es decir aqui , en
» ordene con tanta fuerza y continuacion â mudar de
» un solo imperio );... no hay que objetar cl abuso de
» forma , ni que pila mas vigilancia y valentia para
los grandes estados al que no quiere sino estados pe-
» mantenerse en la suya, » Confesaba aun entonces, que
» queïios. è Pero como dar à los estados pequeilos bastante
para gobernarse deumeraticamente , serin necesario lin
Inerza para resistir â los grandes , Como antiguamente
pueblo de dioses ; que un gobiemo tan perfect° no con-
» las ciudades griegas resisticron al grau rey, , y como
viene cz /nombres (2). Pero atm entonces , antes quelaltar
» ruas reeientemente la Holanda y la Suiza han resistido
à la exactitud couic. Montesquieu , para reunir el pue-
» à la casa de AustHa «. Todo esto queria decir , que en
blo soberano , proseribi6 de las tierras (le la libella('
el sistema de la libertad y de la igualdad del pueblo so-
à todos los grandes imperios ; solo deseaba estados mny
berano , es necesario dividir los grandes estados en demo-
pequeilos (3) ; y aun no deseaba mas que una ciudad
mtelas con federadas.
en cada estado , y de ningun modo queria ciudades
» En fin , si no es posible reducir cl estado â limites
capitales.
» justos (a pesar de la admiracion del mismo sabio per
» et pueblo de Roma ), queria aun un recurso; este es,
Vptinia consecuencia : division de los estados.
» no sufrir alguna capital; de hacer que el gobierno re-
Aqui la doctrina de Rousseau era precisa. « Una du-
» sida alternativamente en cada ciudad , y de juntar por
» dad , decia, couic) una nacion , no puede estar legftimai
» turno los estados del pais, 6 cl pueblo soberano (1) «.
» mente sujeta i otra , porque la esencia del cuerpo politico
Tetniendo que no le dijesen al fil6sofo , que estos pe-
es el convenio de la obediencia y de la libertad , y estas
queos estados demoeraticos no harian nias que dividir
palabras vasallo y soberano son correlaciones idénticas ,
los estados grandes en tan tas provincias pequeïias ,siem-
» cuya idea se renne bajo de la sofa palabra de ciu-
pre' atormentadas par las ,querras civiles , por las agita-
dadano » estilo mas inteligiblc todo esto significaba,
clones intestinas , y siempre dispuestas d mudar de finma
que todos los soberanos y vasallos de un mismo estado solo
como sus democracias , cousin tin en ver sobre la sierra
son los ciudadanos de una inisma ciudad ; que un ciuda-
aristocracias. Estas , y sobre todas la aristocracia electiva,
dano vasallo y soberano de Londres es nada en Portsmouth,
la coniideraba et oujor de todos los gobiernos (2) Pero sea
ô en Oxford, -coma el ciudadano vasallo y soberano de
democracia sea aristocracia, ci sea monarqufa, siempre
Oxford ô de Portsmouth , no es • mas que un extran-
solo el pueblo era soberano, y siempre necesarias las
juntas ciel pueblo soherar.o. Las gueula frecuenics , pe-
(I) Lih. 3 Cap. 4.
(2) _liai
(i) Lib. 3 cap. xi.
(3) Alii ntisulo.
(2) Lib. 3 cap. 5.

90
CONSPIBACION CONTRA LOS REVES.
CAPiTTILO TERCEΠO.
91
ri6dicas y en tal mariera arregladas, que ningun principe,
exnonen unas revoluciones perpetuas en su gobierno ,
ningun rey y ningun magistrado las pudiese impedir, sin
lrl podido, sin envilecerse y sin hacerse esclavo „
dedararse abiertamente infactor de las leyes y enemigo
darse una constitucion que jura de observar; ha podido
del estado (t).
escoger y darse gefes y magistrados, que jurera de
Octava consecuencia : Preguntas que se han de hacer en
0obernarl e segun la misma constitucion. Este convenio
Des un pacto, que tanto maiiana como boy, seria un
las J'aidas del pueblo.
crimen violarle , como el mas religioso de los jura-
Rousseau, siempre mas consecuente que Montesquieu,
mentos. Si se supcne que el pueblo sacrifica su libertad
cuyo principio habia beredado, continuaba : » La aper-
per lin pacto de esta especie, tambien se deberà
» tura de estas juntas, que solo tienen por objeto la
reputar eselavo . el hombre honrado que se crce
» conservation del contrat° social , se ha de hacer
gado à cumplir boy lo que prometiô ayer, cua ndo jur6
» siempre por dos proposiciones , que nunca se han de
‘de vivir en el estado segun la ley? Todo este raciocinio
» goder suprimir y que se han (le votar separadamente.
habria liecho must poca impresion en Rousseau. Tenia
• La primera : si place al soberano conservai la presente
por error rnuy grande et pretender que una constitucion
» Aima de gobierno. Segunda : si place al pueblo (ô al
gee e1 pueblo y sus gefes deben observai . , sea un con-
» soberano) dejar la administracion d los que actual-
trat° entre el pueblo y los gefes que él se da ; y la
» mente estan encaigados de dia » Es decir, conservar
r7.01 .1 que da es , que es absurdo y contradictorio
cl magistrado , cl principe, 6 bien sea el rey que él
que el soberano se dé un superior ; que obligarse
se lia dado (2). Estas dos cuestiones, en el sistema del
obedecer d un sem', es la mismo que reponerse en plena
pueblo soberano , no son mas que consiguientes del Bran
libertad (r).
principio que puso Montesquieu , que todo l'ombre
Novena consecuencia : Todos las reyes simplemente
libre que conoce que tiene una alma libre , debe go-
provisionales.
bernarse si mismo. Porque este hombre 6 este pueblo ,
esto condncia la idea (lel pueblo soberano , esen-
conociendo que tiene una alma libre, podria muy bien
cialmente soberano, que para sec libre debe gobernarse
no querer scr gobernado boy, eomo lo fue ”er. Y
si misrno, y conservai. , à pcsar de -Laclos los jura-
si no la queria „:como seria libre si estuviese obligado
mentos , el derecho de borrar boy todas las leyes que
conservar el gobierno, y al que se lia dado por gefe
ayer jurô de observar. La conclusion, por extrafia que
Esta consecuencia, à un fil6sofo menas intrépido que
Pareciese , no dejaba de set aquella cuya a plieacion agradaba
Rousseau, le habria bastado para abandonar el principio.
de un moclo partieular al sofista de las revoluciones, cuan-
Sin dejar de ser sabio , se le babria podido decir:
do ai-m (1;6 « Si sucede que el pueblo establezca un
Cualquiera pueblo qua ha prcvisto las dcsgracias à que
gobierno hereditario , sea mondrquico en una familia,
R sea aristocràtico en une clase de ciudadanos , no esal-
(i) LI. 3 Cap. t8.
(a) A.11i mismo.
(I) Lib. 5 cap. 4.

CONSPIRACION CONTP.A. Los r.r.yus.
CAP{TrLO trtcnno.
92
95
arma obligacion que contrae ; es tilla forma provisio.
lefritirnidad de un rey que recibiese la ley del pueblo ,
» nal que da à la administracion, hasta que le acomode
A reeonociese corne soberano
ou_
pueblo, y no fuese
» ordcnarla de otro modo (1) ; » es deeir hasta que le
„pas que el ministro ô cl esclavo del pueblo soberano.
acomode echar é bajo su senado , ô bien sus parlamentos
:orque en toclo este sistema el solo sér libre es el que
y sus reyes. INadie se admire al ver que insiste tante
'lac
l
é la ley , y el solo esclavo es el que la recibe. El
en citas 1\\Iemorias sobre la exposition de semejante
pu eblo la hacia , el rey la reeibia. Luego solo el rey
sistema. .La aplicacion de las causas é los efectos sera
eut el esclavo del pueblo soberano.
mas comprensible con la série de sucesos que la ro,
Undécinza consecuencia desp•enderse de todoe y , mien-
volucion franecsa- suministra al bistoriador. Si este
tras se pueda.
quiere des•ubrir con mas individnalidad el infini° del
filôsofo ginebrino sobre la nueva guerra que lia decla.
Es verdad que con estas condiciones, consiente B.ous-
rado esta revolucion é todos los Cronos , (lobe à mas de
seau en reconoeer un rey en los grandes imperios ; pero
enterarse de las aplicaciones que este sofista hizo de
enseila à los pueblos que la necesidad (le terrer un
Tel, en tales estados, solo proviene de su culpa ; que ha-
sus principms ri las monarquias , cstudiar las lecciones
que daim à los pueblos sobre los reyes.
Irian aprendiclo mejor é saberse desp•ender de él , si
hubiesen observado que cuanto mas se engrandece el es-
Décima cons ecuencia : toda monarquia , verdadera
tado , tante mas se disminuye la libertad ; que su ver-
democracia.
dadero interes habria consistido en ocupa• tien veces
menos terreno , para bacerse cien veces mas libres; que
Sobre este particular Montesquieu , babia puesto los
si es dificil que un grande estado esté bien gobernado,
fundanientos , y Rousseau no hizo mas que levantar el
sun le es mas que lo esté por un hombre solo (1).
eciilieiu. Este admitiô como su maestro la necesidad ab-
suinta de separar el poiler legislativo del ejccutivo: pero
Duodécima consecuencia : Todo rey, simple oficial , y
siempre mas a:revido que '‘iontesquien, apenas dejaba
siempre el pueblo con poder para deponerle.
el nombre à las monarqufas. rt Dey el nombre de re-
Pero al fin tales como son estes estados , é lo menos
pùblica , decia , à toile estado gobernado per le
es necesario segun el mismo fd6sofo , nunca olvidar ,
» etudquiera que sea su administracion ; porcine ent
que toda la dignidad de estes bombres llamados rv-es ,
ces solo gobierna el inters pliblico , y la cosa p(tbW.a
absolutamente no es otra cosa mas que ana comision ,
» es alguna cosa Para ser legftima , es prcci-o que et
un empleo en que simples oficiales del soberano ,
gobierno no se confunda con el soberano , sine que
ejercen en su nombre el poder del cual les lut he-
a quel sea 311. ministre ; y entonce3 basta la monarqn
chu depositarios , y que é! puede limitar , modificar
• es rep:'Iblica (2). » Pareee que estas idiimas
reasumir cuando bien le parezca (2) » Atm con to-
que Rousseau à le menus reeonone
(1)1)1.
( 1 )
3 cap. I.
3 cap. 1.8.
( 1 ) Lib.3 cap . I.
(a)
cap. t y la nota.

CiPiTIILO TEner.110,
94
CONSPII1ACION CONTRA LOS BEYES.
95
das estas condiciones, no habrian (lunule) muai() tiempo
se contentaba con responder;
Tal fue, es verdad, la
los reves , estos oficiales 6 comisarios del pueblo sole,
• situation de Esparta; pero vosotros, pueblos modernos,
rano , si se hubiese atendido à los deseos de Rousseau.
no teneis esclavos, sino que lo sois. Pagais su libertad
Estes deseos se manifiestan desde el principio liasta41
con la vuestra. Bien podeis blasonar de esta preferen-
fin de su capitulo titulado de la Alowzrquia. Aqui se
cia ; pero yo en ella descubro mas cobardia que huma-
ve al sofista reunir todos los inconvenientes de la dici•
« nidad (1 ) «. Que todos los pueblos del dia son esclavos ,
nidad real , sea electiva sea bereditaria. Aqui ,
es la terciadecima consecuencia del sistema de Rousseau.
niendo siempre las in-log-Marias virtudes del pueblo y de
De este modo , siempre mas activo , urgente y atrevido
la muchedumbre , no descubre sobre el tronc) nias que
quesu maestro , Rousseau no sabla pasar en silencio alguna
tiranos ô déspotas viciosos , intmesados y ambicioses,
de las consecuencias ciel principio que estableci6 Montes-
No teuniô anadir , que si par rey se queria entende,
quieu. De este modo insultando à un mismo tiernpo à los
el que gobierna para utilidad de sus vasallos, se seguiria
ingleses y à los demas pueblos , decia tdrevidamente
que desde el principio del mundo no habria habido un
todos vosotros sois esclavos bajo de vuestros Peres.
solo rey (1).
El Deisnzo , religion del sistenza de Rousseau.
Las consecuencias mas directas de todo este sistenta,
Bran evidentemente que todo pueblo zeloso de con.
No le bast6 à Rousseau haber excedido en esta materia
servar sus derecbos de igualdad y de libella(' , debe
à su maestro Montesquieu. Este suavizando algunas veces
en primer lugar procurar desprenderse de todo rey, y
sus expresiones , insinuando et error, , y à pesar de sus
darse una constitution republicana ; que los pueblos
elogios del cristianismo , pareciendo que mas de una vez
cuando Green que necesitan de un rey, deben à lo
sacrifieaba las virtudes religiosas à la politica , pareei6 aun
menos tomar Iodas Lis precauciones neeesa•ias para
timido à sus discipulos. Rousseau nias resuelto, declar6
conservar sobre él los dereehos de soberano, y sobre
abiertamente, que nada conocia mas contrario al e.spilitu
todo no olvidar que en cab/lad d.e soberanos, siempre
social que la religion del Evangelio. Cln verdadero cris-
conservan el derecho de desprenderse del rey que ellos
ano, segun su sentir,
tiano,

no es nias que un hombre sieur-
han creado, de romper su retro y de derribar su troua
pre clispuesto à sujetarse yugo de los Cromwels 6 de los
siempre que bien les parecicre. Ni siquiera una de estas
Catilinas; Montesquieu habia hecho de la religion catdlica,
consecuencias atemorizô al fil6sofo ginebrino; ers pre•
la religion de los gobiernos moderados y de las monar-
ciso admitirlas en su escucla , 6 ser ineonsecuentes
quias temperadas ; y de la religion protestante la religion
COMO Montesquieu y abandonar la tierra à la esclavitud.
de las reptiblicas (2). Rousseau no necesitaba de cristiano
Si se le objetaba , que las naciones suas imbuidas de
catôlico , ni de cristiano protestante. Concluy6 su sistema
estas ideas de pueblo igual, libre y soberano', fueron
con la misma paradoja de Raite, y que Montesquieu habia
precisamente aquellas en donde se veian mas esclaves
(1) Cap. ï8.
(s) Lib. 3 cap. G y la nota sobre el cap, 16.
(1) ispiritu de las layes , lib. 24 cap. 5.
ea%

CONSPIRICION CONTRA LOS nrrEs.
RAEiTULO CDARTO.
.07
irnpugna do. No descubri6 otra religion para un puebloigual,
libre y soberano, sino el Deismo. Para socavar todos los
tronos de los reyes, proscribiô dela religion del estado todos
CAPITULO I.V.
los ahares de Jesucristo (1). Esta conclusion pur si sole, dieu
TERRER GRADO DE LA. CONSPIRACION.
à Rousseau en el espiritu de los solistes, moches ventajas
sobre Montesquieu. El tiempo habia de deacubrir citai
Electo general de los sistemas de Montesquieu ), de Rousseau.
(le los sistemas prevaleceria. Cotege el bistoriador sus efec-
tos , observe la naturaleza y progresos sucesivos de la opi-
CONVENCION DE LOS SOFISTAS ; -UNION DE su cowsrunactopt
nion, y no se admirarà cuando vea que Ilega el dia, en que
CONTRA. EL
escuelas triada la que respeta menus el alter
TRONO À. SU RONSPIRACION CONTRA. EL ALTAR.
de las dos
y el trono.
Razones de Montesquieu tif' wor de la aristocracia.
oTEJANno los dos sistemas que acabo de expeller, fa-
{i) Vase ell'atimo cap. del Contrat° social.
cilmente se descubre que las ideas de libertad y de igual-
dad politicas, habian adquirido en el espfritu de Montes-
quieu y de Rousseau aquci giro y modificaciones, que
naturalmente se debian esperar de la diferente condieiou
de estos clos célebres escritores. El primero, educado en
aquella parte de la sociedad que distinguen los titulos y
las riquezas , habia dado menus i esta idualdad que con-
fonde toiles las chues de les ciudadanos. A pesar de su
admiracion pur las reptiblicas de la antigiieded , observ6
que « siempre en on estado hay personas distinguidas por
» su nacimicnto , riquezas d honores; que si estos hotu-
» ores se confendiesen con el puchlo y no tuviesen mas
» voz que los otros, la libertad com on serin su eselavitud,
), y no tendrian interes en defenderla «. De estos hom-
bres form6 un cuerpo que fuese capez de oponerse i las
deliberaciones ciel pueblo , asi cornu este à las de aquella.
Admitia en los grandes imperios un rey que pudiese
es_mtener i unos y à otms
(I) Espiritu de las leyes
If. cap. 6,
CAPITULA
Tome il.

eArirer.o crAnTo.
9D
98
CONSPIRACION CONTRA LOS REYES.
timacion. Tambien le admiraron los ingleses , y à pe
pesai'
Debia llegar el dia en que este sistema babia de ma-
(le las supresiones de Montesquieu , les fue muy fàcil
nifestar à los Jacobinos, que Montesquieu fne el padre
celebrar un ingenio cuyo grande error consistia en
de la aristocracia, y parece bastante verisimil que lo
haber podido creer , que unies los otros Pueblos Bran
que nias le agradaba de esta idea , era el pagel que
6 bastante sabios , 6 que estaban bien colocados sobre el
rcpresentarian los l ' ombres de su estado , elevados à la
globo politico para no neeesitar de otros leyes que las
clase de co-legisladores, y gozando dcsde entonces de
de ellos, si querian set . libres.
aquella libertad que él hacia consistir en gobernarse
La estimation en que se tenia à la Gran-Bretarm
à si mismo y jamas obedecer sino à sus propias leyes.
( sentirniento que una nation , tal vez entonces su ma-
La precaucion que habia tomado de no generalizar sus
yor rival , jamas le habia negado ) aumenta el aprecio
ideas, sino cuando hablaba de aquella ista (lnglaterra)
del Esphitu de las leyes.. La obra se tradujo en muchas
en donde habia aprendido à acnirarlas, le ponian en
lenguas , y habria sida poco decoroso à un fronces ma-
cierta mariera à cubierto de toda censura y de la acu-
nifesta, que no la habia estudiado. Que se nie permita
sacion de querer trastornar el gobierno de su pàtria,
la expresion de que voy à valertue : el veneno , el ver-
para introducir en ella un extrangero. Esta precancion
dadero germen de la revolucicn mas democràtica , se in-
no impidià que muchos de sus lectores viesen nias otra
sinua sin que se advirtiese. Este germen se balla en-
constitution que desear , que la que celebraba con
tero en este principio : todo hombre que piensa tener
tantes elogios , y no mas leyes propicias à la liber-
una alma libre, debe gabernarse par si mismo. Este
tad que las del pais en donde cada uno se gobierna
principio corresponde absolutamente à este otro : solo
à si mismo.
en el pueblo reunido reside el goder legislativo. Los ad-
miraclores de la aristocracia que balla Montesquieu , no
Porque par quienes lite tan celebrado su sistema.
sintieron lo bastante las consecuencias de este grande
Los franceses en aquella época estaban poco ejercita-
axiorna. No advirtieron que los fildsofos de la re'belion
dos en las discusiones politieas , y mas acostumbrados
no harian nias que m'Ida,' los términos, cuando dirian:
à gozar de las ventajas de su gobierno bajo las leyes.
la ley es la expresion de la voluntad general ; cuando
- de su monarca , que à cliscutir sobre su autoridad. Ellos
concluirian : luego solo al pueblo 6 à la multitud toca
eran libres bajo de estas leyes , y no se entretenian en
Lacer y desbacer todas las leyes : luego el pueblo mu-
buscar como lo F orban ser sin baberlas becho elles
dando 6 trastornando , como le agrade, todas las leyes,
mismos• La novedad de este asunto excita la curiosidad
no Lace mas que k que tieue dcreclio de /lacer.
de una nation para la cual solo cl titulo de Espiritu
de las leyes habria bastado para considerar esta obra
Ventajas que de Montesquieu sacaba la democracia.
como admirable. Se ballaba en todas partes una vasta
extension de conochnientos , y à pesar de una
Cuando Montesquieu andaba como vacilante en vista
de estas consecuencias, 6 hacia semblante de que no
de rellexiones picaetes y casi satiricas , hablaba con una
decencia y moderacion , que se atraia la pnblica es-
C

co7gspip,,s,C0.«,; CONTRA LOS IIEYES.
GAPITUY,0 CtIBTO.
rot
100
las advertia , y sobre todo cuando echando una mirada
las consecuencias, y aun para celebrarlas, contemplando
sobre las diversas monarquias de Europa , se veia pre-
e ,
que estas cortarian y borrarian en una clase superior, las
cisado à convenir en que, exceptuando una solatnent
distinciones y titulos que le podrian hu rnillar en la suya.
no se conocia alguna en donde el pueblo gozase de
Este hombre fue Rousseau , bijo de un simple artesano;
aquel pretendido dereebo de gobcrnarse `c si tnisrno
me-
educado al principio en la tienda de un relojero
y de haver sus leyes ; cuando afiadia , que uanto
se aprovechô de las armas que le suministraba rnIon-
ta n ()
t mas las
nos estaban fundadas sobre este derecho ,
cuando despues
tesquieu para descubrir el titismo dereclto à la legisla-
monarquias degene•aban en despotismo ;
cion y soberania en un simple artesano que en un
de hi.ber dicho, que ya no habia libertad sin la distin-
Bran Sctior , y en un plebeyo cornu en un noble.
cion y separacion de aquellos poderes que dl vicia Feu-
Toda la aristocracia de Montesquieu file para el gine-
ridas en la cabeza de tantos soberanos ; cuando aun
lia-
brino un andamio vano. Si conserva la expresion para
parecia qucrer consolai â estas diversos pueblos ,
manifestar el iaejor gobierno , se euid6 de restituir à
blândoles de la mayor 6 menor libertad , que aun po-
esta palabra aristocracia su primer sentido ; cntendiô
dian at•ibuir d lo que dl llarnaba prcocupaciones , al
que significaba , no el noble ô el rico , sino el mejor,
gloria de los ciudadanos , del estado , y del
amui â la
fuere rico 6 pobre , elegido en magistrado pur el pueblo;
(1) è que era todo esto , sino min nicbla con
principe
y en la misma aristocracia no descubriô otra cosa que
que se ocultaba Despues de baber estableeido unos
el pueblo legislador y soberano. Montesquieu neeesitaba
principios que no manificstan mas que esclavitud en
de nobles entre los reyes y el pueblo ; y Rousseau de-
todas estas partes è piensa él sosegar los espiritus, ha-
testô los interrnedios , pues le pareci6 absurdo que el
blandoles de una libertad de preocupaciones que aun
pueblo soberano necesitasc de ellos.
pueden conservai Sera por ventura esto alguna de
â que d'Alembert did
Comparacio tz y efectos neurales de . les clos sistemas.
aquellas oscuridades voluntarias
irzoentes artificios
sera preeiso ate•
el nombre de
c acusando à Montesquieu de faliar à
Montesquieu dividi6 cl cetro de los reyes para clar
ncrse à Rousseau
una parte preciosa de él à la aristocracia de las rique-
la exactitud?
lo que fuere , tales Bran los principios de Mon-
zas , de las clases y de los titulos. lotissent , sin rique-
Sea
Bit Francia ni en
tescruien que era imposible seguir
zas , sin tftulos y sin Blase distinguida , rompit absolu-
otra parte alguril , sin aquellas revoluciones que trasla-
tamente el cetro de los reyes , de la nobleza y de las
dan al pueblo la parte ruas importante de la autoridad
riquezas. Para tencr ignal parte en la soberania que
Espirita de las leyes , ya se
del soberano. Despues del
el milord y el noble , bizo la multitud sobcrana. Am-
bos llamaban las revoluciones; ambos à pesai . de todas
vie que para excitai, aquellas revoluciones solo se nece-
citaba de un hombre bastante etrevido para no tenter
sus propuestas francas 6 clisimuladas , no dejaban de
enseâar à las naciones que el gobierno en encrai era
clespôtico ; que para salir de la esclavitud era necesario
(1) Libro
cap. 7.
G 3

CAP1TVLO CVAIITO.
1 O5
10Z
cortsrutaciox COrT11 I LOS merns•
en trimera alguna, fomenta el orgullo tic los pueblos
darse constituciones nuevas y nuevas leyes , gefes mas
4
con decirles , que todos son soberanos : pero ya los
dependientes y menas libres en si mismos , para que la
sofistas de la impiedad socavaban los fundamentos de
libertad de los ciudadanos estuviese mcnos expuesta.
esta religion , y ya contaban con muchos iniciados ,
Ambos diciendo lo que habria debido scr segun sus
especialmente de aquella dase de l'ombres que envi-
ideas de libertad , decian à los Pueblos cuanto les era
diaban en secreto las distiuciones 6 et poiler. Lt:ego
necesario hacer en adelante, para que se ereyesen libres.
concibieron todo el partici() que les seria facil sacar de
La opinion , como los dos sistemas, debia moderarse y
los dos sistemas , para haccr que prevaleciesen en el
estrecharse en los limites sefialados por Montesquieu ,
6rden politico las mismas ideas de libertad y de igual-
6 bien ensancbarse y extenderse segun toda la latitud
dad , à las que debian toclos sus resultados contra el
que le Baba Rousseau , segun la fucrza y preponderan-
cristianismo.
cia , y segun la multitud de discipulos , que el interes
Eleccion y conspiraciones de los sofistas por
podia dar à uno ô bien al otro de estos modernos po-
et SiStelna
liticos. Todo hombre acostumbrado à reflexionar, habria
contra los reyes.
podido desde entonces preveer que Montesquieu ten-
Rasta esta época, et odio de los prosélitos de Voltaire
dria en su favor à todos los rcbelcles de la aristocracia;
y de los compaiieros de d'Alembert contra los reyes,
pero que iodas las clases medianas y subalternas , envi-
babia sido vago é iudeterminado : cra en general un
diosas y enemigas de la aristocracia , pelearian por
deseo de libertad y de igualdad , y un aborrecimiento
Rousseau.
que fenian en su corazon à toda autoridad represiva.
Tal debia scr el efecto neural de los dos sistemas,
Pero la necesidad de un gobierno eualquiera que fuese
à proportion que Irian haciendo sus conquistas sobre
para la sociedad civil , sufocaba casi de/ todo sus cla-
la palica opinion. Es verdad que este efecto pocha
mores. Parece que entonces advirtieron que no bastaba
faltar à causa de la opinion , aun dominante entre los
destruir,
, sino que era prcciso quitando à los pueblos
pueblos , à los cuales las ideas falsas de libertad no
sus leyes actuales , clades ouais nuevas. Soltaban sus
babian aun acostumbrado à considerarse como esclavos
sarcasmos contra los reyes, pero sin tuanifestar que aten-
bajo las leyes de sus principes. Todos estos principios
tasen contra sus verdaderos derechos. Daban instruc-
revolucionarios podian sobre todo no tener fucrza ni
ciones contra la tirania y el despotismo , sin haber aun
action , sobre et espiritn de aquellos à quienes la reli-
decidido , que todo principe y todo rey fuesc déspota.
gion habia acostumbrado i mirar à los reyes , y à to-
Pero ya no observaron esta conducta despues de la apa-
dos los gefes de la sociedad cornu ministros de aquel
ricion de los dos sistemas. El de Montesquieu les en-
Dies que • gobierna el mundo. Todos estos sistemas se
seiiaba a gohernarse à si mismos , y t'ace!' la ley con
debian desvanecer delante de un Evangelio que pros-
sus reyes. El de Rousseau les enseiiaba à dcsprenderse
cribiendo toda injusticia , arbitrariedad y tirania del
de los reyes, y gobernarsc à si mismos baciendo la ley.
principey toda rehelion de los vasallos , snbc al verda-
Desde esta aparicion cesô su irresolucion , y decretaron
dero manantial y al verdadero objeto de todaautoridad y
G 4

coNspurAcrwr CONTRA. Las eIrt.P.S.
CAPiTULO CU 111T o.
lc5
la abolition de los reyes, asi coin() habian decretado la
fundaron su rept'tblica. Tetniendo que algtmo ignorase
de la religion de Jesucristo. Desde este moment° las dos
el origen de tantas maldades , descubre , subien•o à la
conspiraciones contra el altar y contra el trono no for-
mas remota antigiiedad , el origen de su escuela ; reco-
ma ron en la escuela de los sofistas mas que una sola y
noce que sus padres y maestros son todos los corifeos
misera conspiration. Desde enfonces ya no fue la sola
de la impiedad y rebelion que ha produeiclo cada siglo.
voz de Voltaire , 6 de algun otro sofista abandonado à
Llega hasta !a época en que descubre se pollen los
sus caprichos y vomitando sus sarcasmos contra la au-
fundamentos de su revoiucion y reprIblica. Para que la
toridad de los reyes , la que se dejaba oir ; fueron los
historia peso su testimonio y aprecie coma debe su de-
esfuerzos reunidos de los sofistas , cornbinando para en
claracion , no rnudare su lenguage y permitire que
adelante los proyectos de la rebelion con los de su
ensalce su escuela , y todos sus pretendidos beneficios.
: confumlieron en Io sucesivo sus medios , sus
À. este mismo siglo , à la época que piensa ver que
deseos , sus odios y todos sus artificios para ensei -iar à
todo el delirio de la superstition cede à la attrapa
los pueblos à derrocar los troncs de los reyes , asl corn°
de la filosofia moderna , supone han Ilegado sus lectores.
les liabian enseiiado à demoler los altares de su Dios.
Despues de esta , he aqui la trama que se porte à de-
Esta acusacion es muy importante y es muy formai,
senredar como que es la historia y triunfo de su filo-
y sus pruebas se 1i:d'an todas en la bora de los ritisna)s
conjurados. Aqui ya no es solo la simple declaracion de
s°Fia:
« Luego se form'd en Europa una clase de hombres mo-
su conspiration ; es el orgullo del sofista que porte toda
rios ocupados en descubrir 6 profundizar la verdad, que
su gloria en su erbim; que pinta la negrura,. la hipo-
en extenclerlit ; y que dedicandose 5 perseguir las preocu-
eresia y la perversidad , del mismo modo que habria
paciones en los asilos en donde el clero, las escuelas,
pintado el objet° , ingenio y trabajos de la misma sa-
los gobiernos y las corporaeiones antiguas las habian
biduria , n de la verdadera filosofia para la felicidad del
• recogido y protegido , pusieron toda su gloria en des-
género bumano. Escuchemoslos como cscriben la histo-
» unir los errores popu!ares, mas que en haver retroceder
ria de sus conspiraciones , dando sus conspiraciones y
los limites de los conoeimientos; modo indirecte de ser-
resultados cornu la mas grande prueba de los progresos
vir à sus progresos, que ni cra cl menas peligroso ni el
dcl espiritu en la carrera de las verclacles filos6ficas.
rnenos ntil. En inglaterra , Collins y Bolimbroke; en
Francia , Bayle, Fontenelle, Voltaire, Montesquieu , y
Pruebas de la Conspiration. Declaracion de Condorcet.
las escuelas quel°. rmaron estoshonztres, cornbatieron en
Acahaba la revolucion francesa de derribar el trono
favor de la verdad , empleando sueesivamente las armas
de Luis XVI, cuando el mas impio y encarnizado de lus
que la erudicion, la filosofia , cl espiritu y talento de
conjurados , el monstruoso Condorcet , imagin6 que
escribir pueden suministrar à la razon; tomando todos
ya no le quedaba mas que haver , sino celebrar la &a-
• los tonos , y empleando todas lasformas , desde el chiste
ria , y descubrirnos los progresos de aquel filosofismo,
liasta lo patético, descle la compilation mas sabia y ex-
al que solo se debian todos los erimenes y desastres que
» teusa hasta cl romance y folleto del dia ; cubriendo la

ri
CONSPIRACION CONTRA LOS RETES•
c/rirri,o culiaTa.
107
» verdad con un ,velo para que no las/il/mese los o/os débi-
en los combates , 6 en los suplicios y tomando en
» les, y dejase et placer de adivinarla ; alhagando las
• (in por grito de querra , raton, tolerancia, humanidad.»
» prcocupaciones con destreza , para descargar sobre ellas
»
Tal fue esta nueva filosofia , objeto ciel odio eo-
» con mas seguridad los golpes; casi mincit amenazando
» mon de aquellas numerosas clases , que solo existen
• i marchas à un tiempo, ni siquiera à una del todo ;
• à causa de las preocupaciones... Sus gefes , antique
» consolando algnnas veces à los enemigos de la raie!),
se expusieron al odio , tuvieron casi siernpre el arte
» pareciendo que no se queria en la religion sine une media
• de escaparse de la venganza ; supieron ocultarse eu la
» tolerancia, y en la politica una media libertad; no hablan-
• persecuciorz , aulique se manifestaron lo bastante para
» do de despotisme , cuando ellos conzbatian los absurdos
» no perdes algo de su gloria (:).
» reiigiosos , ni de culte , cuando se levantaban contra el
• tirano ; atacando estas dos plagas en su principio, al

Bcsultados de esta declaracion.
• mismo tiernpo que parecia que solo las babian con los
» abusas chocantes ri ridiculos , y batiendo las raites de
Cuando la rebelion , la impiedad y la sublevacion
personificadas
» estes arboles funestos , cuando parecia que se limitaban
hubiesen buscado la persona y pluma de
» ci escamondar algunas rainas viciosas ; ra •enseriando à
Condorcet para manifestai' la época , objeto , autores ,
» los anzigos de la libe•tad , que la superstition que cubre
medios y toda la artificiosa perversidad de las conjura-
*
• al depotismo con un escudo impenetrable , es la primera
ciones que desde el principio se formaron contra et
victima que deben sacrifica • y la primera cadena que
altar , y despues se dirigieron y continnaron contra los
» han de romper ; ya por el contrario , cpresenteindola
reyes y gefes de las naciones (!con que rasgos se podian
» à los déspotas como la verdadera enemiga de su poder,
manifestar y hacer mas evidentes estas conspiraciones
» asustandolos con el cuadro (le sus hipecresias , cons-
De que manera et héroe , iniciado mas impuesto
» piraciones y furores sanguinarios: perd sin n ' inca can-
en los misterios de la conjuracion pacha descubrir con
» sarse de reclamar la independencia de la raton
mayor claridad cl que tenian de volcar los tronos, de-

libe•tad de escribir, , como que es el derecho
seo que se derivaba del veto de derribar los altares
» y la salud ciel género humano ; levantandose con
Aprovechese de estas declaraciones el iiistoriador, , 6 por
cotir mejor,
» una infatigable energia contra todos los crimenes del
, de este panegirico de las conjuraciones.
» fanatismo y de la arania ; persiguiendo en la religion
Descubrira , que iode le que pueda decir el mas atre-
» en la administration , en las costumbres , en las leyes
vido é instruido de los conjurados , lo ha rcunido la
iode lo que llevaba el caràcter de la opresion , de la
pluma de Condorcet para retratarnos la conspiraciou
» dureza y de la barbarie ; mandando en nombre de
mas caracterizada y la nias general , urdida por unos
• la naturaleza à los reyes , à los guerreros , ci los sucer-
l'ombres Ilamados filôsofos , tramada no solo contra los
» dotes y à los magistrados respetar la sangle
• de lo
reyes y sus personas, y contra todos los reyes , sine cou-
» l ' ombres , echandoles en tara con una cnérgica seve-
(t) Esquisse d'un Tablettu historique des progrès de l'esprit humain par
» ridad la que su politica 6 su indifereucia procligaba
Condorcet 9, époque,

CAPITTILO CL ARTO.
109
a
COZ:SPIIIACION CONTRA LOS MYES.
revoici!) una media roltrancia , y en la politica una media
tra la misma dignidad real q contra la misma esencia
fiberiad. Respetan la autoridad de los reyes cuando corn-
de toda monarquia. El momento en que se formé la
baten la religion, y respetan el culto cuando se levantin
conjuration es aquel en que los Collins, lcs Bolinhgro.
contra los reyes. llacen semblante de no querer atacar
kes , los Bayles , los maestros de Voltaire, y el mismo
si n () los abusus ; peso la religion y la autoridad de los
Voltaire habian ya propagado la doctrina de su impie.
numarcos no son para ellos mas que dos eirbeles fitnestos ,
dad contra Jesucristo.
casa; raites co•tan; son dos plages que atacan en sus prin-
Tarubien es el momento en que Montesquieu y Rous.
cipios, para que no queden vestigios de chias. Tonton,
seau que le signi6 de muy cerca , aplicando las i.deas
todos los tonus , em plea n !odes las formas, acarician con
de libcrtad y de ignaldad à for sistemas politicos, hi.
destreza à los mistnos cuyo poiler quieren aniquilar. Nada
citron que los lectores concihiesen aquel espiritu de in.
economizan para derribar à los reyes cuyos tronos sacavan.
quietud sobre los titulos de los sobera nos , sobre los li-
Les proponen la religion como si fuese et mayor enenzigo
mites de su autoridad, sobre los pretendidos derechos del
de su poiler; y al mismo tiempo no cesan de decir à sus
hombre libre, sin los (males todo ciudadano no es nias
iniciados, que la religi,n es el escudo impenetrable de los
que un esclavo , y todo rey un déspota. Es en fin el
reres , y que pot. lo misai° es la primera victima que se ha
momento en que los sistemas se presentan l los sofistas
de sacrificar y la primera cadena que se ha de romper para
de vanas teorias, para snplir la falta de los reyes en cl go-
sacudir el yugo de los reyes, y aniquilarlos à todos,
bierno de los pueblos. 'Lista este momento pareeia que
cuando logren destrozar al Dios del Evangelio.
la secta se liinitaba à no querer sino reyes fil6sofos, 6 a lo
Esta coalicion de la maldad la hicieron los iniciados;
menos reyes gobernados par fil6sofos : pero como nunca
su convenio y concierto no pueden pintarse mejor. Tie-
pudo gloriarse de consegnirlo, hizo juramento de acabar
nen su grito de guerra ; independencia y libertad. Todos
con la dignidad real , en el m'inter moment() en que creyci
tienen su secreto ; y al mistno tiempo CO que todos estan
hallar en sus sistemas el verdadcro mcdio para desprenderse
ocupados en continuar su grande objeto , se valen de
de chia. No estan sefialados con menos claridad los sugetos
todo su arte para ocultarle Nunca se censeur , y con-
que Condorcet nos manifiesta como que componen la es
tinuan en su empresa con una constancia infatigable. d A
cuela de los conjurados. Estos son los maestros é iniciados
quo pues se pocha dar el nombre de conspiracion , si
de aquella nueva filosofia, que antes de resolver la abolition
esta no lo es contra los reyes ? Y que podrian decir-
de los reyes, empez6 cou ievantarse contra la religion ; y
nos mas los fil6sofos para manifestai . que su ,guerra
son los tuismos que antes de descubrir que. en todas par-
contra los reyes , lo mismo que contra Jesucristo , es
tes no habia cosa que despotismo y tira nia, se habian
una guerra de extincion y de exterminio ?
esforzado en nianifestar que no habia sino fanatismo y
Luno que aun hava quien me diga que estas ex-
supersticion en et cristianism0.
presiones , despotisme y tirania ro tienen pur objeto à
Tambien se manifiestan aqui con la mayor evidencia
la dignidad real. Pero ya bc dicho que los tirnaos y
los medios y constancia de la consoiracion. Los sofistas
etéspotas que quieren destruir nUestros solistds , no son
conjurados bacen semblante. de que solo quieren en la

110
COMPMACION COtiTIO. LOS ;M'ES.
Cill'iTULO
ASTO.
sin que se pueda dudar „sin° los reyes o monarcas con.
111
» haremos el honor de refutarlas ; aun ieenos responde-
tra los cuales conspiran , y que si Luis XVI es un ti-
» rernos à aquella multitud de escritores mercenarios, que
rano y déspota para ellos , es preciso reconocer que la
tienen tan buenas razones para probar que 110 puede
misma n'Irrita , y el mismo despotismo se hallaban en.
» haber buen gobierno sin tilla gerarquia civil, y les
el mas benigno y moderado de los soberanos. Pero es
permitiremos que traten de locos à los que tienen la
preciso advertir al lector para que no se cleje engai'iar,

y que no pieuse que algun resto de pudor preciso siern-
desgracia de pensar como todos los sabios de todos los
» tiempos y de todas las naciones (r) «.
pre à lus sofistas conjurados à °cuita,' su conspiracion
Esta era sin rodeos en la boca de este rnismo sofista,
y odio contra la dignidad real , bajo el velo y expresio-
que mas se intern6 en las conjuraciones de su escuela ,
nes de tirania despotismo. El mismo Condorcet , de
la extension de sus maquinaciones , y estas los votos de
quien se clivia que con los ileums conjurados sofistas
todos los que el llamaba sabios. No solamente declara que
solo insulta à los tiranos y déspotas , no ha querido
el despotismo, sino la misma dignidad real, y hosto la
permitir que nadie se pudiese equivocar sobre cual era
imager 6 vano nombre de rey es incompatible con la
el objeto de la censpiracion.
libertad. é Pues y que se debe lacer para que se cumpla
Apenas quedaban en Francia el nombre, fastasma
su Ultimo voto sobre los reyes, del mismo modo que
sombra de rey en Luis XVI. Los prinicros rebeldes de
sobre los sacerdotes? Este voto no se limita sola la Fran-
la revolucion , esos pretendidos legisladores ilarnados
cia 6 à sola Europa; la legion de los sâfistas conjurados
constitucionales é a que estado no habian reducido la auto-
ha sahido extenderle d toda la tierra y à toda region que
ridad de este desgraciado principe? é Que apariencias de
el sol ilumina. Ya no es un simple deseo , es ya esperanza
despotismo y tiranfa podia terrer en tonces su poder ? Sin
y confianza de conseguir el intento , que con un tono
embargo en talcs eircunstancias, aun no se babian corn-
profético anuncia por la boca del mismo
plido los deseos de los sofistas conjurados, y Condorcet
los sacerdoces y reyes (gracias al convenio , à los trabajos
file el que se encarg6 de manifestai su extension. Aun se
y à la constante querra que les hocco los fil6sofos 1 ;
conservaba entonces el nombre dé rey; Condorcet ya no
» lleg-ara pues aquel moment() en que el sol no iluminara
dijo : destruid el tirano , acabad con el dispota : sino,
» sobre la tierra, mas que l'ombres libres; moinento en que
destruid d este mismo rey. Manifestando que su deseo era
» los nombres no reconoceran otro seiior que su razon, en
el de todos los filôsofos, propuso sin rodeo sus problcmas
» que los tiranos , los esclaves , los sacerdotes y sus esui-
sobre la misma dignidad real. Les puso por titulo : de la
» l idos d hipdcritas instrunzentos solo existiran en la kis-
repnblica ; y puso al fren te la cuestion : Un rey es nece-
» toria o en los teatros (2).» He aqul pues en toda su
sario à la libertad P El misrno respondi6 : La dignidad
extension el voto y maquinacion de los sofistas mani-
real no solamente no es necesaria, no solamente no e5
festado por el inismo que se balla o su fiente , pot'
l'ail, sine que es contraria d la libertad, es irreconciliable
con la libertad. Despues de haber asi resueltO su problenri,
(r) De la république, par Condorcet, an.
aïladio : « À las razones que nos puedan °paner, no les
1791.
(2) Condorcet, épuq. lu.

CAP1TULO
113
1 1 2
CONSPUIACION COrrn LOS Run.
aquel à quien los gefes de su escuela juzgaron que era el mas
La Harpe y Marmontel.
digne para sucederIes y el que estaba mas penetrado de su
Con esta sola expresion : El bïazo del pueblo elecatarei
espiri tu; por aquel de quien dijo Voltaire, que su Bran con-
las revoluciones politicas ; pero el pensamiento de los sabios
suelo era al tiempo de mûrir , que quedase sobre la
es al que las prepara , dijeron casi tanto coma Condorcet
t' erra para honor de su secta (i). Para que esta cons-
los iniciados del Mercurio , La Harpe, Marmontel y Cham p-
piracion y todo su objeto se cumpliese y Ilenase , era
fort. No dejaron de manifestai lo misrno que él los preten-
preciso que el nombre de sacerdotes y de reyes solo
didos sabios que disponian à la lama y à la sordina la
existiese en la historia ô en los teatros ; alli para que
opinion ciel pueblo, dirigiéndola htieia aquella revoluciou
sean el objeto de todas las calomnias y maidiciones do
que derribô el tronc de Luis XVI, y que solo deseaban rom-
la secta , y aqui para que lo seau de la irrision
per el imaginario yugo de los sacerdotes, para ro,,per el
Testimonies de &versos otros iniciados célebres.
de los pretendidos tiranos , y tiranos tales como Luis XVI,
que. es decir, deshacerse de las reyes mas humanos, nias
A mas que , no es Condorcet el -(inico sofista que
justos, y que ruas desean hacer felices à sus vasallos. Antes
engreido con el éxito de la doble conspiration , nos
de Condorcet y antes de los iniciados ciel Mercurio , una
manifieste su manantial en acpiel convenio é in teligencia
multitud de otros prosélitos no habian clejado de. mani-
de los solistas con que reunieron sus medies y trabajos,
festar ya la obra concertada , ya la gloria de su escuela en
dirigiéndolos ye contra el akar,
, ya contra el tronc,
aquella revolucion tan amenazadora y terrible para los
con el voto comun de destruir à uno y otro. Es sin
Cronos. Entre la multitud de testigos, escuchern os à algu n os
duda Condorcet el que mas blasona de haber urdido
de aquellosIombres que se cleben suponer nias instrui-
esta trama , y este porque habiendo sacudido mas des-
dos , porque son de aquellos de los que et filosofismo se
caradamente todo pudor y todo sentimicnto moral, pocha
gloria mas potier con tar entre sus discipulos.
avergonzarse menos manifestando cou cornplacencia to-
dos los artificios , y dar por sendas del honor , de la
Lametherie y Gadin.
verdad , y de la sabiduria aquellos caminos tortuosos ,
M. de Lametherie no era lino de les iniciaclosvidgares;
aquel atroz disimulo , aquellas asechanzas que ponia à
foc uno de los que supieron dar al mismo ateismo iode
un misrno tiempo à los sacerdotes , à las naciones y à.
el aparato de las ciencias naturakes. Este iniciado de tanto
los reyes , y todo aquel encadenarniento de ruedios ,
mérito entre los sabios de la recta, da principio d sus
cuya astucia y pervcrsidad nos manifiesta que à su es-
observacion es y memoruis desde 1. 0 de Enero de 1790 con
cuela , en lugar de 1116sofos , concurrian les mas abo-
estas notables palabras:« En fin han llegado los dichosos
minables conjurades. Pero à mas de Condorcet, hay una
» momentos en. que la filosofia tritmfa de sus enernigos.
multitud de iniciados d quienes se les escape secreto,
» Estes mismos cenfiesan que las Lices, que ella ha der-
en el mismo momento eu que cicyeron que lo podian
» ramado principalmente en estoc ,à1tinios
,
revelar , sin comprometer el éKitO de la conspiracion
luta
» prodacido los grandes acontecirnientos que distinguirànel
(I) Carta 107 de 'Voltaire i d'Alenibert.
Tomo .
La

CApirULO CVAnTo.
115
1 3 4
CONS1,11:iC10:4 CoMuu. LOS RETES.
» bien persuadidos de que nuestms trabajos no serein ind-
fin de estesiglo.» Que grandes acon teci mien t os son estes,
» tiles.
à los miles cl sabio ateo desea tanto que prestemos home-
»
nage, como debidos à ln filosofia ? Son los de pria revolu-
El fundamento de 'esta esperanza nunca desprecie el
cion que nos manifiesta al hombre rompiendo las cadenas
historiador esta observation , va que los fil6sofos la repiten
de la esclavitud , y sacudiendo el yugo, bajo del cual los
con tinta frecuencia ) es siempre, que todo igualmente
anuncia una revolucion religiosa ;
audace,s espotas le habian hecho gemir.Son los de un pue.
es que las sectas, tan
blo que vuelve à recuperar el derecho inalienable de ha-
enernigas como la filosofia de los pretendidos déspotas y
cerse solo la ley , de deponer sus principes, de mudarks
del cristianismo , se multiplican y propagan , principal-,
mente en el Morte de ilmérica y
continuarlos à su volun tad , de no ver en los mismcs reyes
en .ilenzania ; y es que los
nuevos dogmas se
sino boni bres que no se atrevcran d quebrantar la ley del
proivagan en. silencio , y que todas estas
sectas unes sus csfuerzos à los de los fll6sofos. La extension
pueblo, sin hacerse culpables del crimen de lesa rzacion.
Temiendo Lametherie que los pueblos no olviden las
de esta esperanza consiste en que la filosofia, despues de
haher
lecciones sobre las euales se fundan estos pretendidos de-
conquistado la libertad erz .Francia r en .drizrica,
rechos, les repite con toda la elocuencia del entusiasino.
la llevaria por una parte d Polonia, y Lw otra d Italia y
Espaîia , (»)
Temiendo que no se tributen los honores per estas sus
y hasta la Turquin ; r perzetrard hasta las
instrucciones y corolarios à otros que à sus maestros; y
regiones mas distantes de Egipto , de la Asiria y hasta las
Indias (1).
temiendo , en fin , de que no se descubriese lo bastante
la intention y concierto de los que las dieron , en el
è Sera neeesario de que se nos diga con nias claridad,
mismo instante en que Luis XVI ya no era mas que el
que esta revolucion se &le à los esfuerzcs ccmbinados,
juguete ciel populacho legislador y soberano , tuvo grau
los votos y trabajos de los sofistas modernos ? Lametherie
le"
cuidado de decir : Estas son aquellas verdades repetidas
nos (lice que él la habia anunciado con raucha claridad.
mas de mil veces por los fildsofos de la humanidad , que
à los reyes , diciéndoles : « Principes, desengailaos
han producido los preciosos efectos que esperaban. Tambien
» Tell enarbold el estandarte de la libertad , y tecks sus
tuvo cuidado de ailadir : Si la Francia es la primera en
» conciudadanos le siguieron. El podcr de Felipe II se
romper las cadenas del despotismo , es porque los illésofos
» estrell6 en Ilolanda. Un fardo de te libe06 la Amériea"
la han sabido preparar para estoc nobles esfuerzos per
» ciel yugo imdes. La libertad entre los pueblos que tienen
medio de una /nul/laid de excelentes escritos. En fin , para
» energia, siempre nase del despotismo. Pcro José YI y
que no ignoremos hasta que punto debian, con el tiempo,
(5) Esto es Io que, con la Ma yor afliccion , ya estamos viendo y
extenderse estos acontechnientos preparados por la filo-
tocando en este desgraciado reiuo. At principio rue nuestra revolu-
sofia y por et con'venio de sus lecciones repetidas mas de
cion salua y gloriosa : pero el filosofismo que ha heeho tantos pro-
mil veces, afiade Lametherie : « Las mismas luces se pro-
gresos, quiere hacerla fatal al sitar y al tronc). i Pobre Espaiia si este
prevaiece ! infeliz generacion , y desgraciada poteridad si este tri-
» pagan por los otros pueblos, y inny presto diran como
unfa.... No tn permita Di os
» los francescs : queremos ser libres
i Que brillantes
(1) Observations sur la pitysi‘ee, l'histoire natvelle etc. Janvier r790 Disc.
» resultados acaba de lograr la filosofia'
Estemos
préliminaire.
ix a

116
CONSPITIACIOIN CŒNT11.4. LOS itriT.S.
» Luis X.VI estaban muy lejos de pensa r, que estas adver-
CAPfTULO CUAtTÙ.
117
» tencias se dirigian à ellos Aprovéchense de este
con el nombre de filt;sofus , partidaries tan ardientes
» ejem 7lo los reyes, los aristocrates y teoc•atas. Si no se
y en tan crecido mimer° de una revolecion que des-
» aprovechan, e! titisme sabio encogerà los l ' ombres, y
trona los reyes , que declara seberano al pueblo y
» con una voz lastirnera les volverà à decir : Estes privile-
que realiza los sistemas mas dire•tatnente q ' estes à la
» giados ealculan muy mal la mania del espfritu humano
autoridad de los nionarcas ; estes hot-libres que antes de
» y el ielujo de la fi losofia ; reparcn que su caida no ha
ensayar sns fuerzas , valiéndose de los brazos del pueblo,
• sicle tan precipitada en Francia, sino porque no hicieron
ya habian sabido fortalecer su revolticien con la opinion
» este calcule ».
pUblica , estaban ya bien asegurados para atteverse â
Otro fiisofo tan orgulloso como Lametherie, celebrando
decir à Io.; ministres y â los reyes : 8 baced vosotres
y descubriendo, casi con tanta clariclad como Condorcet,
mismos esta revolucion , ô sahed que tenemos ya todos
los proyectos, intention y maquinaciones de la secta , y à
los medies para hacerla sin vosotros y â pesai vuestro.
quien esta venera, como que fue el que mas se internô
No acabaria si quisiese extiaetar d referir todas las
en los si:;temas politicos de su escuela , es el iniciado
pruebas de una filosofia , que solo esperaba el resulta-
Godin, quien ariadiendo sus instrucciones à las de Rous-
do de sus maquiaacienes para blasonar de . haberlas tra-
seau, coloc6 ioda la gloria de sus maestros, no (inica-
mado. El historiador las hallarà en los miches diwur-
mente en los principios y vetos de la revolueion , sino en
ses que pronunciaron los iniciados , ya sobre la tribuna
todo lo que hicieron para dirigirla, habiendo tornade tain-
del club legislador , llamado A samblea national , ya so-
bien las medidas que pudieron anunciarla coma indefec-
bre la del club regulador llamado de los Jacobinos.
tible. Dite a on mas e› te iniciado, que los filôsofos quisieron
Apenas oirâ nombrar en estas dos cavernas de la revo-
Lacer la revolucion franeesa , valiéndose de los brazos
lucion el nombre de ,filerufos , sin oir expt esicmes del
del populacho, sine de los mismos reyes y de sus minis-
reconocimiento ccn que se les atribuye el honor de la
tres, y que les avisaron de que en vano la impedirian.
revolucion.
• Segun él( Rousseau ) los misolos file3ofos que baie del.
Podria airiadir testimonios de ()Ira especie ; estes se-.
» antiguo gobierno dijeron al rey, , al consejo y à los mi-
rian los mismos iniciados, que tnechos ados antes de
» nistros : Estas mudanzas que se efectuartin d pesar vuestro,
la revolucion , en sus intimas confidencias , manifesta-
» si no os resolveis à hacerlas , dicen boy à los que se opo-
ban todo su secreto â aquellos sugetos que ereian po-
» nen à la constitution : es imposible vo/ver al antiguo
der atraer à su partido revoluciunario. Noinbraria
• gobierno demasiado vicioso, y dcmasiado desacreditado
aquel abogado , el sofista I3ergier , de quien Voltaire lia-
» por los que le desechan. para que nunca se restablezca,
ce menolia coule de une de los mas zeloSes ,pa • tida-
• cualquiera sea el partido que domine (t).
rios (s). Conozco la persona à quien conflaron este se.
De este modo estes Nombres que vemos en el dia
creto en el parque de St-Cloud , rince aiios antes de
111
la revolucion francesa , à la cuai Dergier dijo sin va-
(I) Supleuiento al Cont. Soc. , 3 part. cap. 2.
(1) Corresp. general.

CAPITULO
119
118
CONSPIIIATION CONTRA LOS 11EITS.
der à &la.» Escribi6 esta carta poco tiempo despues de la
cilar y en un tono profético , que ya no estaba distante
toma de la Bastilla , afio 1 7 89 , el médico .dlfonso Leroi.
el tiempo en que la filosofia triunfaria de los sacerdotes
quien la lia reeibido ; sé quien la ha leido ; y
y de los reyes ; que partictilarmente en cuanto à los
no
necesita de comentario.
reyes , ya habia Ilegado el fin de su imperio , y que
Ya es tiempo de conducir mis lectores à aquel
asimismo acabarian todos los grandes y todos los nobles;
otro Leroi , cura historia se ha visto va en el primer
que se habian escogido muy bien los medios , y que el
tom° de estas Memorias , cap. 17. No es este un
negocio estaba ya tan adelantado , que no pocha du-
sofista que blasona de sus maquinaciones. No es como
darse del éxito .'Pero e1 sugeto que me lia comunicado
Condorcet , Lametehrie , Gadin y Alfons° , que mitan los
estas confidencias y que las ha escrito de su mano, no
mayores delitus , las maquinaciones mas atroces contra
ermite que yo le nombre. Hizo como machos otros:
el altar y cl trono como et triunfo de la filosofia. Es un
tuvo por verdadera locura el [ana de seguridad de
iniciado avergonzado y arrepentidu, i quien la reflexion,
àquel sofista , sabiendo que era uno de los mayores vi-
el dolor , y los rernorditnientos arrancan un secreto
sionarios de la filosofia ; y aun en el dia se porta como
que ya no puede ocultar su oprimido corazon. Pero'
muchos otros , que no sabiendo cuanto interesa à la
taiito el iniciado arrepentido , corn° el iniciado obsti-
historia que esta clase de hechos esten apoyados por
nado estan acordes en su deposicion sobre el particular
testimonios conocidos , sacrifican este intercs à la deli-
de la conspiracion. Beria muy extrafia la equivocacion,
cadeza de no manifestar la que saben por una simple
si pensase el lector , que la declaracion de Leroi y et
:confidencia.
objeto de sus remordimientos se limitaba à las conspi-
Testimonio de ../111072S0 Lcroi.
raciones contra el altar. En el inismo mornento en que
hizo esta deelaracion , no se habia decretado la consti-
Viéndome precisado À respetar aquella delicadeza ,
tueion ni la apostasia ; no se trataba de despoja• ni de
Habré de pasar en silencio otros pasages de esta especie,
profanar los templos , 6 de abolir el euh°. Aun nada
los ouates todos nos manifestarian à los sofistas , que con-
se habia ateutado contra el shnbolo del cristianisrno. Es-
-flan e1 secreto de sus maquinaciones y que deseubren
taba , si, ya todo preparado y todo se apresuraba; pero
con tanta claridad como 13ergier , el fin de los reyes y
la asamblea solo cornetia aun los primeros crimenes
el triunfo de la filoaofia. Consi.ento en cailar el nombre
contra la autoridad politica y derechos del rey. En esta
del seiior 'rances que residiendo en Normandia , reci-
ocasion se le reconviene S Leroi con los desgraciados
biô la siguiente carta : a Sefior Coude ; no se engane
resultados de su escuela , y à esta reconvencion respon-
» V. pues esto no es negocio de ::na borrasca. La re-
de d d quien lo decis? Lo sé 17161OP que vos : pore mo-
» volucion estai hecha y constunada. Los mayeres inge-
ripé de do for y remordimientos. Cuando despues mani-
» nios de Europa la han ido disponiendo ya ha muchos
fest6 lo abominable de esta trama que urdiô su acade-
» alios , y tiene partidarios en todos los gabinetes... Ya
ntia secreta en la casa de Holbach ; cuando dijo , que
» no habrà otra aristocracia que la del espiritu ; V.
en esta se formel y continuel toda aquella conspiracion ,
» tiene mas clereeho que cualquiera otro para preten-
H 4

120
CONSP111AC10?f CONTR4 L(; muras.
•CÂI'iTULO C131111:0.
121
cuyos efectosya se descubrian , se ve bien que detestaha las
una revolucion que abrazase y rcalizase todas las con-
tuaquinaciones , el peligro en que estaba el trono y los
secucncias que Rousseau habil sabido deducir de los
ultrages que se
principios que estableci6 Montesquieu ; pero ambos par-
le iban à hacer. Si al mismo tiempo
manifest6 las maquinaciones que se formaron con-
tidos se habian reunido para rebelarse ; y todos conspi-
tra el altar,
, es porque de estas se•siguieron las otros,
raban para una revolucion cualquiera que fuese. El ini-
y porque era preciso manifestar que el odio que aquel
ciado penitcnte solo queria una media revolucion, y no
ptieblo desenfrenado tenia à su rey , se derivaba del que
pensaba que los puebios amotinados llegasen cometer
le habian inspirado contra su D:os. De este modo , la
el exceso que él detestaba. Se lisonjeaba (le que los fi-
declaracion que hizo el desgraciado iniciado manifiesta
lOsofos conspiradores pie amotinaban al populacho ,
con la mayor evidencia la conspiracion que los sofistas
gobernarian sus movimientos ; que le inspirarian mira-
habian tramado contra la religion y los reyes.
miento y respeto à la persona como à la dignidad de un prin-
cipe que am aba como frances y rom cortesan o , pero que
En vano se nos opondria : que este desgraciado sec-
destronaba como sofista. He aqui la que indican sus arre-
tario aniaba à su rev, y que cit6 pur testigos à cuantos
pentimientos y protestas de adhesion à la persona de
le rodeaban , de su adhesion à Luis XVI : é como pues
Luis XVI. El queria tracer un rey sumiso à los sisternas
pudo él entrai en una conspiracion que se formaba con-
de los sofistas , é hizo un rey que fue el blanco de los
tra el inisino rey Luis XVI. ? Esta objecion es vana ;
furores y ultrajes del populacho ; y esta era la causa
porque todo se concilia y combina en un co•azon agi-
de sus dolores y remordimientos.
tado pur los remordimientos. Este desgraciado sectario
Pero cuanto mas domina en su confesion este resto de
de una acaclernia conspiradora podia muy bien aman la
afecto à su rey, tanto mas peso da à su decjaracion. Nadie
persona del monarca y detestar la monarquia , il lo me-'
espontancamente se acusa de haber traspasado el peclio
nos eu el estado en que se hallaba , y al que le hacian
al que mua; nadie oie haber tenido parte en las maqui-
ruirar sus maestros como inconciliable con sus doginas
naciones contra aquel, cuyo trono ve con dolor y senti-
de igualdad y libertad. Ya se proporcionarà ocasion , en
miento que se arruina; y nadie se linge miter de
que descubriremos que los pareceres de esta academia
un
evento que detesta. Que se pose pues esta declaracion del
secreta no cran uniformes. Unos querian un rey , 6 à lo
iniciado arrepentido. é Quo es lo que dice Condorcet,
menus conservai el nombre y la aparicncia en el nuevo
ufano y soberbio, sobre la conspiracion de los Ii!àsofos
6rden de cosas que meditaban ; otros que cran del par-
contra el troua P é Y que es lo que dice este desgraciado
tido de aque!los que todo lo querian trastornar, no
Leroi, que se moere de vereenza, de dolcr
querian nombre ni apariencia de rey ; ninguno de los
y de remor-
dimientos?
dos partidos queria que perseverase la dignidad
real como hasta entonces. Aquellos necesitaban de una
Comparacion de los testimonios.
revolucion fundada sobre la conibinacion de los dos
iniciado jactancioso Condorcet nos (lice, pie
sistemas de Montesquieu y de Rousseau. Estos querian
de los
discipulos de Voltaire y de Montesqu.eu es decir, que

CONSPIT.ACION CONTRA LOS REY•S.
cAriruto ctrAlyro. 125
de los principales fi efs de toda la impiedad y de toda la
los principes. Estas mismas astucias describia el sectario
politica de los sofistas del sigle , se formel una escuela , una
3rrepentido cuando decia : « Antes de dar d la imprenta
secta de hombres aliados que combinaron sus trabajos y
todos estos libres impies y se.diciesos, los revistabamos,
producciones para derribar sucesivamente la religion de.
a iladiamos 6 quitabamos, segun lo exigian las circuns-
Jesucristo y los troncs de los reyes. El iniciado penitente
tancias. Cuando nuestra filosofia se descubria demasiado,
Leroi nos manifesta si estoc mismos discipulos de Voltaire,
a tendiendo d las circunstancias del tiempo, la cubria-
Montesquieu y Rousseau , reunidos con el nombre postizo
, naos con un veto; pero cuando creiamos que podiamos
de economistas , en la casa de Holbach; y nos dice que
, adelantar, hablabamos con mas claridad. » Esta doble
aqui combinaban sus trabajcs y vigilias para desviar la
onspiracion pues , en su objet° , medios y autores es
opinion pitblica sobre la religion y el t•ouo. Que de aqui
a mpre la inisma "en la beca de Condorcet y de Levai.
salia la mavor parte de aquellos libres que se han dejado
.\\inhos nos maniliestan la eseuela de los sofistas conspi-
ver contra la religion, las costunzbres y el gobierno , coin-
Tando contra Cristo y los reyes, no prometiéndose ven-
puestos todos por los miembros d de drden de aquella so-
ta:1s contra los monarcits y sus troncs, hasta que la fe de
ciedad; pues dice que todos cran obit suya d de alenos
!os pueblos se hubiese debilitado y desviado con las astucias
confidentes (1). El desgraciado Leroi no habla solamente
b los que se llaman fildsofos.
de escritos contra la religion y las costumbres ; habla
El orgullo de Condorcet y su entusiasmo par la mye-
tambien de escritos contra el gobierno. Y aunque no lo
1;1c:on , y cl doter, vergiienza y remordimientos de Leroi
hubiese cliche , los titismes escritos lo manifiestan , pues
no habian ciertamente combinado esta conformidad de
la mayor parte de los que salieron del club de Holbach
sus declaraciones. Aquel, obstinado en su rebelion é im-
unen estes dos (Motos, y presto veremos que la mayor
?iedad reserva su secreto hasta el rnomento en que le
parte se dirig,eii si derribar el tronc) y cl altar ; pues cran
te..zle violar sin tenter de impedir la eonsumacion de sus
linos mismos los sofistas que conspiraban à la destruction
:ittieries; se ve en fin inundado de gozo à causa de su
del uno y ciel otro.
t:itinfe, y piensa que manifestando sus c6mplices, no lace
El sectario Condorcet se complace en describirnos el
mas que descubrir unos hombres q ue se deben respetar
arte con que los sofistas confederados dirigian sus ataques,
:orno bienbechores del género humant). Este para dis-
ya contra los sacerdotes, ya contra los reyes, cubriendo
tùuir de algun modo su delito, en el inismo instante
la verdad con un veto para no ruolestar los ojos débiles,
u2 que se reconoce culpable, nomb•a d tuantes le han
alagando con destreza las opiniones religiosas para des-
slueido ; sdiala el luger de sus maquinaciones para
cargar
seguridad sus golpes sobre chas : subie-
con mas
ruldecirle ; desea•ga el peso de sus crimenes sobre sus
vando aun con mas arte los principes contra los sacerdotes,
!•sidos maestros, sobre Vulta:re, d'Alembert, Diderot y
y los pueblos contra sus principes ; resueltos si derribar
:os sus dfleplices, y no descubre sine menstrues eii -
igualmente los attares de los sacerdoces y los troues de
, e que le indujeron à la rebelion. Cuando pasiones ,
Ir'lereses y sentimientos tan opuestos deponen sobre la
(s) Véase en cl towo L de estas Aeutorias, cap. 07.
nlistua conspiracion , sobre los mismos .medios y sobre los

CÀPiTtL0 QtilitTO.
125
feM Ne•nn••n•e.
• N..“.... nn••••• ,,,,,
124
CONSPIIIÀCION CONTRA LOS RETES.
mismos conjuradcs, la verdad no puede desear nlayo res
CAPITULO
pruebas , porque es evidente y demostrada.
cies() CRADO DE LA coNsrinAcioN CONTRA. LOS REYES.
Aproximacion de los primeros grados de la conspiracion.

Tai es el primer enigma de esta revolucion tan fatal
pundacion de libros contra la dignidad rcal. Nuepas
los monarcas. Voltaire la deseaba con todo su corazon
pruebas de la conspiracion.
rnientras apresuraba la que meclitaba contra Cristo , pro:
d ican do y hacienda predicar su catecismo de la nneva
bertad, y disparando con arte sus siitiras y sarcasmos contra
Jdentidad de autores para la doble conspiracion.
los imaginarios désnotas (le su patria y de la Europa • Mon,
tesquieu con su sistema enseîi6 el camino que. se habia
Poo lo mismo que la conspiracion contra los reyes se
de cmprender para llegar à esta lil.wrtad. Rousseau se
transaba en la academia secreta de Holbach , y por Ios
aprovech6 de los prineipios de Montesquieu, y llcv6 ade.
,pianos nombres que la conspiracion contra el crisua-
lan te las consecuencias de la libertad• EnseU6 à los pueblos
,”Io , facilmente se vo , que tnnehos de Ios medios
d depc.ner y desprcuderse de los reyes , y reuniendo lo
, se emplearon contra el a:Lir se einplearon igual-
discipulos (le Voltaire, Montesquieu y Rousseau sus votes rte contra el trono. El que mas habia contribuido
en la aeademia secreta de Holbach, se confederaron con extender el espiritn deirapicdad , fue del que mas se
juramentos. Del juramento de destrozar à Jesucristo s'aileron los sofistas para inspirar la insurreccion y el
y del juramento de destrozar i los reyes; no se forni6 ilageril0 . Nada lo prueba racler que su atencion à com-
mas que un solo. Aunque en prueba de esta conjk\\ binai , los tiros que disparaban contra los monarers , con
ration no tuviésemos la deciaracion del iniciado orgulloso iquerra que hacian al Dios del Evangelio en tardas
Condorcet ni del iniciado arrcpentido Leroi, acyle! muy ;7o(iucciones anticristianas que hemos visto extendidas
ufano del resultado, y este que muera de dolor y de rernor- co canto cuidado entre todas las clases de ciudadanos.
dimientos en vista del resultado , lo que nos queda que la inundacion de libros que destinaron para borrar del
descubrir sobre esta coalicion , bastaria para demostrar Espiritu de los pueblos todo afecto à sus reyes, y hacer
la existencia y el objet°, atendiendo à la publieidad de los , :;esueediese à los sentimientos de confiai= y respeto
medios que emple6 la secta. -
l despreeio y oclio à sus monarcas ,- no es una plaga
distinta de la que lie hablado , tratando de la conspira-
i (in contra JeSucristo , bajo el titulo de inundacion de
.il'os anticristianos. Son producciones que salieron ciel
'flisino taller , empli-estas por los inismos inieiados , ce-
'ebradas , recomendadas y revistadas , por los ntismos ge-

corsruiAcurx CONTRA LOS nr.YEs.
CAriTI:LO Q UINTO.
127
fes , distribuidas con la misma profusion, transportad4
apuntado ligeramente los principios de aquella igualdad
à los pueblos y campaîias por los mismos agentes
y lihertad , que tanto aman los enemigos de los reyes.
club de Holbach , repartidas à los mistnos maestros de
Aurique no faltaron personas que afearon à d'Alembert
los lugares, para comunicar et venenO 'nista las cabaiia,
haber dicito en su di•xurso prcliminar, que solo zut de-
y descle la clase mas elevada de la sociedad hasta la nus
reale() Lrtrbaro causa la deslealdad de condiciones ;
indigente. Tan çierfo es que todas estas produccienes
aurique à las realistas, y tambien d muches ciudadanos
cran para los sofistas el Bran media de su conspiraciot
de todo gobierno no acomodase leer en la Enciclopedia
contra Cristo , corna que estas mismas , que son nul
esta asercion , de la que supieron tan bien aprovecharse
combinacion raonstruosa de los principios de la impie,
los Jacobinos : « Ninguna sujecion natural , en la euat
dad con los de la rebelion , son una prueba evidente
s han nacido los hoiiibres respecta à su paire v d su
y sin réplica de que estos sofistas habian unido à la ra,,
s principe , ha podida nunca mirarse coma un 'vin cula
impia de las conjuraciones contra el Dios del eristianis.
» que les oblique , antes de su propia consentintiento (z) ;
pro , la nias odiosa contra los reyes.
y aunqne los enciclopedistas se habian afiinado à demos-
Parque se manestaron mas tarde las conspiraciones contra.
trarse como principales dc •ensores de Montesquieu ,
los troncs.
tcmor de alarinar las autoridades é los contuvo aun por
algunos aflos. Fue preciso esperar nuevas ediciones; aun
La sala .diferencia que aqui se ha de observar , es que
no desp!egaron sus opiniones en la de Yverdun , y la
en las primeras producciones de la sociedad secreta de
primera en que dieron libre curso à los principios re-
Holbach , se descubria menos el espiritu de rebelion,
volucionarios, fue la de Ginebra. En esta , temiendo que
Para atacar descaradametite à los reyes , crey6 la serta
et lector no los advirtiese , Diderot los redujo , repitid
que debia esperar à que sus principios de inipiedel
y resumi6 con todo el aparato del sofisma , d lo menas
hubiesen va dispuesto los pueblos à desenfrcnarse cor:
en tres diferentes articulos (a). Ni Montesquieu ni Rous-
tra los imagioarios déspotas , como desde el principio
seau , ni algun enemigo de los reyes pucde negar un
la habia becbo contra las imaginatias supersticiones ré
solo articulo de cuantos componen la cadena de aque-
ligiosas. La mayor parte (le estas produccioncs que tanto
llos sofismas. d Scrà este el -motivo porque Voltaire de-
amenazaban à los monarcas , son posteriores no solo.
seaba tanto que esta edieion se propagase en Francia ,
los sistemas de Montesquieu y de Rousseau , lino al ana
y manifesté) à d'Alembert sus tcinores de que nunca
1761 ,en que hemos visto que Voltaire ech6 en cana k
llegaria à eKtenderse ? (3) Sin embarg6 file esta la mas
los sofistas , que todo la .veian al tracés cuando busc.
comun en aquella nacion ; peso ya entonces , es decir,
ban medios para disminuir la autoridad de los reyes.
Én las varias ediciones de la Enciclopedia se 'va
(i) Mémoires philosophiques deur. 2 sur !'art. de l'Encyclopedie , Gouver-
festando mas la canspi•acion contra los reyes.
nement.
(2) .Veanse en esta edicion los artieulos , Droit des gens , Epieuricas ,
Los mismos filésofos de la Enciclepedia , en 1a Pr"-
E•lectiques.
niera cdicion de su informe compilacion , solo habiel
(3) l'éase sa corre%ponclencia con d'Alembert.

I uS
CC7SPIIIACI0lt COliTTU. LOS nEYES.
C.11qTrâ40 QUINTO.
en el alto de 1 7 73, la academia secreta de los conjura-
clos babia producido y no cesaba de produci r y repartir
dieron a luz , y que proeuran se extiendan por todas
partes (1).
aquella multitud de escritos , de que die noticia et ini-
ciado Lcroi , y que el mas sencillo examen manifiesta
Rousseau cuando enseîià que el hombre ha naciclo
que se destivaban à destruir la religion , las costumbres
libre y que eit todas partes estai encadenado ,
y los gobiernos , y entre cstos principahnente à los que
lo menus esta pregunta : corne se kizo esta nuudanza
à que respondià : no lu sil (2). Pero sus. (fisc:4)/11os de.
tienen por ge :es à teyes o monarcas.
la academia secreta de Holbach se habian vuelto mas
Convenio de los sofistas contra todos las gobiernos que
sabios, e menos modestos. Las mas moderados de estos
entantes habia.
sofistas , à à lo menos los que bajo et cstandarte del
econotnista Quesnay querian manifestarse tales, no die-
efecto los sofistas piensan ciel mismo modo so-
En
•on al pueblo una noticia mas lisongera , sea -en .cuanto
bre iodas los goticrnos , que sobre toda religion. Con-
al origen , sca en cuanto al estado actual de sus gobier-
sideran que' tante sobre el una tome sobre el otro, es
nos. «Es preciso convenir ( dicen por boca del nieloso
precis° estabiecer un nuevo 6rden de cocas. Los vemos
» Dupont ) en que la mayor parte de las naciones son
todos e casi i todos acordcs en querernos persuadir
aun victimas de una infinidad de delitos
que apenas en alguna parte del globo hav un solo es-
y desgracias
» que no pod•ian tener lugar, si el estudio reflexionado
tado en donde los derechos del pueblo igual y libre no
• del derecho t' attirai , de la justicia moral calculada ,
se vean.borrorosamente violados. Si se hubiese de dar
y de la verdadera y sana politica hubiese ilustrado 1;1
crédita à sus instrucciones combinadas y repetidas casi
mayor parte de los cspiritus. Aqui, se extienden las
en los mismas términos en una multitud de produecio-
proldhieiones hasta los pensamientos ; alti, naciones
ignorancia , el temor, la casualidad , la sinrazon,
2>
31CS , la
desviadas à causa del amor feroz de las eonquistas, sa-
la superstition y et imprudente reconocimiento de las na-
crifican por objetos de usurpation los adelantainientos
ciones han presidido en todas partes al establecimiento de
de que tienen mayor necesidad para /lacer vider su
los gobiernos , cornu d sus reformas ; y este es cl lanice
territorio. Arrancan de los dcsiertos el reduciilo mi-
origen de todas las sociedades y de toiles los imperios
mer° de habitantes y las poeas Piqueras que se ha-
que se hart conservado basta nuestros dia.Esta es la
» Han senibradas aqui y al•i, para enviarlos ai derraniar
proposicion que sienta por vercladera et SistemaCont•ato
» la sangre de sus vecinos y multiplicar de este modo
que la aeademia secreta ha hccho succdcr al Eliseo
» los desiertos. De un lido.... Del otro.... Aqui....
de 'Rousseau. Estas son las lecciones del
social
»
» Este cuadro sombrio acababa por una multi-
sobre las preocupacione s , que publicà bajo et nombre
despotismo
tud de puntos , que ocupando el lugar ale veinte
supuesto de Durnarsais. Estas mismas da cl
trcinta
dejaba à la imaginacion et cuidado de 11e-
que la secta propage bajo el nombre de Bou-
oriental ,
(r, Véanse estos eseritos, en partieular et Sistema Social, toino
langer. Y estas en fin , son las del Sistema de la. natura-
2, cap•
que los electos entre los electos unidos à Diderot,
s y 3 , y el Sistema de la naturedeza plue 2.
leza ,
dieroe
(2) Contrat° .eocial, cap. I.
Ttnt.)

CA.P1TITLO QZ:INTO
151
CO'SSPUUCTO5 OUNTRA. LOS BrIT.g•
130
por lo mismo dijeron: R Aun las naciones que piensan
miles , y de decirnos con cl benigno aider : Tal es
D estai mejor gobernadas , como la Inglaterra, no tienne
» aun el mundo: tal ha silo sienipre en nuestra Europa,
• otro placer que el de l'achar incesantemente contra la
» y casi sobre toda la tiens t 1)•),
D autoridad soberana , de Lacer que su impuesto neu-
Convenio de los sestas en especial contra el gobierno
ral ses insnficiente para los Bastos pUblicos... de ver
» que sus representantes venden y enagenan sus rentas
» presentes y futuras , cl pan y las casas de su poste-
Observe el lector , que los que asi hablan à los pue-
. ridad la mitad de su isla etc... â este precio (lems-
blos sobre et gobierno , tienen un cuidado muy parti-
» siado car() de las Ires ensilas partes , la Inglaterra
culai de insertar estas lecciones en aquellos peri6dicos
» forma una rept'Iblica, en la que , con grau felicidad
que ellos destinan especialmente para la instruction de
» de la nacion , se halls una compilation de excelentes
los labradores. Observe la exactitud con que siguen las
lejes ; peso *su constitution , â pesar de la opinion
huellas de. su maestro Rousseau. Este reusando excep-
» del Bran Montesquieu, no parece envidiable (1). »
iodas parles
mar la Inglaterra de aquella su asercion : en
El respeto que tengo à esta nacion , me impide exponer
no reparu en decir « El
este' el hom,Ve encadenado ,
à la visu de los lectores declamaciones de otra especie.
pueblo ingles piensa ser libre y se cngaîia mucho ;

Bastan aqueilas para que se vea , que la intencion de
solo lo es rnientras dura la eleccion de los mietubros
»
los sofistas , valiéndose de estas diatribas , ers decir
et pueblo
» del parlamento : largo que estan elegidos ,
las naciones : Si los dcrechos del pueblo soberano se
En los breves momentos de su
» es esclavo , es nada.
yen .violados en la misma Inglaterra de un modo tan
libertad , cl usa que de esta l'ace , nierece bien que
»
extraîio , y si es preciso que rude su constitution para
la pierda (a). » Los iniciados algo reflexivos habrian
»
recobrar sus derechos, é que interes no tendrân los otros
â Rousseau; como su pueblo igual y sobe-
preguntad o
pueblos en las revoluciones , cuando solo estas pueden
rano podia ser mas libre que los ingleses , y como no
rompes sus cadenas ?
era tambien tan esclavo en todas partes lino en sus
asambleas, pues que solo en el moment() de estas asam-
Odio de los sojistas contra los myes.
bleas puede obrar el pueblo soberano , y aun en estas
Esto solo era una guerra indirects que hacian los go-
rnismas asambleas es nuls su soberanfa y todos sus actos
flans à los reyes que goblernan la mayor parte de los
?ados ('; ilegitimos , si se junta sin ser convocado per el
pueblos. Nadie pieuse que el filosolismo , cornentando
(3) ; pues que en todas partes este pueblo
magistrado
à Montesquieu , Rousseau 6 Voltaire, se atuviese à so-
soberano no debe mas que ebedecer.
ls esta especie de guerra para hacer odiosos los trouas.
Algunos iniciados de resta se empcîiaron en manifcs_
1'Ionte,squieu habia hecho de las prcocupaciones cl m4-
ter , que el gobierno de los ingleses era abominable , y
vil de las munarquias ; liabia dicho que en un gobierno
( 1) .F.plumirrieles du citoyen, tom. 7 , art. Ope/talons de l'Europe.
( 1 )
(a) contrato social , lib. 3 , cap. i5.
Dupont, de la répubilq-ue de Cenere cap. 4.
(3) Cap. 12 y 13.
l a

Cil' J'un() OUIXTO.
153
Esta necesidad es lo que desespera d los sofistas. Phra
15?,
coNsrutactœr CONTR1 LOS 11EYES.
/lacer que sus compatriotas triunfen , les dicen que es-
monàrquieo, es mur dificil que sea el pueblo virtuose:
tan debajo dcl yoga del despotisme , cura propiedad es
Heivccio corroborando esta leccion , al salir de su aca-
envi/ceci' el pensanziento de los espititus y embrutecer las
demia secreta se paso i escribir : « La monarquia ver..
aimas ; que su ntisma przttia gobernada par reyes , solo
• dallera no es nias que ana constitucion imaginada para
puede hallar reniedio à sus males , sicndo prcsa de las
» corrompu las costumbres r e.sclavizarlas , coma la bi-
conquistas ; que mientras permanezcan bajo cl retro de
» cieron los romanos con los cspartanos y bretenes ,
los reyes , « se vcràn invenciblemente arrastrados al cm-
» cuando les dicron un rcp , ô un déspota (1). »
» brutecimiento par la misma ferma del gobierno ; que
Rousseau habia ensedado à los pueblos à pensar, que
» en vano se difundirian entre elles las laces , parque
si la autoridad de los rayes se deriva de Dias. , es coma
▪ iluminarian l los franceses para ver las clesgracias ciel
las enfermedades los azotes del gértere huma». (a).
» d espotismo , sin procuraries ei media de substraersc (1). »
Raynal aiiadiô : Estes rres son coma las bestias Jeroces
Lo mismo que à sus compatriotas , dicen todos los
que devoran las naciones (3). Se presentô un terrer so-
pueblcs de la tierra. Consagran tomes enteros para per-
fista y dijo : Maestros reyes son los primeras verdugas de
suadir , que solo los termr e s pcinicos han Tache los rayes,
sus vasailos ; la fuerza y la estupidez son el Unira ori-
y que solo los znismos terrores los conservan (2).
gen de su trona . (1). Llega el cuarto y da la noticia, de
Dicen indistintamente al Ligies , al Espaîiol, al Pro-
que los rayes s- te coma el Saturne de la fdbula que devoro
siano , al Austriaco , coma al Frances, que los pueblos son
sus propios hijos. Aun acuden otros mas diciendo : « El
esclaves en Europa coma en América ; que su Unica van-
gobierno monàrquico, poniendo fuerzas extradas en
tapi sobre los negros , con;:iste en que pueden romper una
la mana de un solo hombre , debe par su misma na-
cadeau para sujetarse d alfa. A. todos dicen que la
» turaleza tentarle à que abuse de su poder , para po--
dosigualdad de poderes en un estado, cualquiera que sea,
» nerse sobre las leyes , para ejeicer el despotisme y la
principahnente la reunion dcl supremo poder en sus
• tirania , que son les mas terribles azotes de las nacio-
gefes es exceso de demencia ; que esta libertad ô in-
» nes (5). » La tuas moderada de sus expresiones , es
dependencia, que no sabc suffit . superiores , y anti me-
que la dignidad real pone demasiada distancia entre los
nas rues, es cl mismo instinto de la naturalcza ilustrado
monarcas y los vasallos , para que pueda ser un gobierno
por la razon. A todos enseîian aquel cuchille paralelo
aprobado por la sabiduria ; y que si es necesario abso-
que amenaza à la cabeza de las rayes, y debe segar
lutamente que haya reyes , no deberiati estos ser mas
cuantas se devez sobre el plane horizontal (3). Si
que los primeras cotuisionados de su nacion (Ci).
los pueblos mejor instruidos por la experiencia
que por estas declamaciones de una filosofia sedi-
(t) Extrait de l'homme,
, note sur la sect. 9.
ciosa buscan un asile en la pro terek,n de lus
(2) 1 railla , tom. 4, y Cot;trato social.
(3) hist. phi!. et polit , tom. i , Eh. 19.
(r) idem , en et preiacio.
(2) Vé2:3e pat
: Despotisme oriental,
(4) Srst. de la raison.
(3)
port. et plu t. de haynal tom. 3
(5) Essai sur les préjugés. Despotisme oriental. Système social , tom. 2 ,
1 5.
ahan. 2 et 3.

134
CONSPIRI.CION CONTRA LOS REYES.
CA1'11'111;0 QUINTO.
si aîiaden al poiler del monarea para disminuir los de-
mismos altares ? Ya sé•lo que la historia delle aqui alia-
s6rdenes de la anarquia', entonccs nias que nunca se
dir sobre algunos de estos sofistas , por ejemplo , sobre
estremecen y exelaman los iniciados
éQuien no pregunta
Raynal. Cuando este sectario vié la revolucion, sé que
» ai ver este especnietdo humiliante ( cuando la Suecia
se horrorizO al ver sus resultados , que llorô , que se
restableciô los derechos de su nionarca ) que cosa es
present6 à los legisladores , y que tuvo valor para afear-
» el hombre ? é que es este sentimiento original y pro-
les de que habian pasado los limites que la filosofia les
» l'und ° de dignidad que se le supone ? é ha nacido
habia fijado : pero estas gestiones de Raynal , fueron solo
• para la independeneia , ô para la esclavitud P ci que cosa
una escena de comedia . que representaron en vano al.
» es este rebaîio itnbécil que Raman nation ? i Pueblos
gimes revolucionarios envidiosos y hum illados que que-
cebardes , rebailo imbécil , os contentais con gemir ,
rian oponerse â revolucionarios triunfantes con sus re-
cuando os deberiais enfurecer !... Pueblos cobardes y
sultados , y solo sirve de una puera prueba de las ma.
estôpidos , ya que la continuation de la opresion no
quinacioncs de los sofistas.
» os comunica alguna energia... p que contandoos pot.

Raynal , en su nombre , tuvo valor para decir à los
miiiones , subis que una docena de ninos ( Ilatnados

nuevos legisladores franceses : No es esto lo que queriu-
reyes) armados con pequalos bastones ( Ilarnados ce-
mos ; estais litera de la linea que hablamos demarcado
tros ) os Hever' conso quieran , obedeced ; pero pasad
à la revolucion. À. esto se redu•en las instrucciones y
adelante sin iniportunarnos con vuestras quejas ; y
el diseurs () que pronuncié en la anertura de la asam.-
» aprcnded a lo menos â ser desgraciados , ya que no
blea national. Sé que este sofista en su retiro cerca
sabeis set. libres (r).»
Paris , realmente derrarnô amargas lagrimas, al contem-
Si toclas las naeiones que se gobiernan por reyes los
plar los excesos de la revolucion ; que diô prineipalmen-
hubiesen asesinado , cuando el filosolismo empleaba este
te la culpa à los calvinistas franceses , y que dijo : Es-
leriguage é habrian liecho nias queseguir las instrucciones
» tos infelices , Io sé muy bien , estos mismos hombres
de los sofistas ? Y cuando vemos que los que asi hablan
» por quienes
hecho tanto , son los que nos preci-
son principalmente los corifeos de la secta, Helvecio ,
» pilait en tantos horrores. » Estas palabras nie las re-
Boulanger , Diderot y Raynal ; cuando se sabe que los
firi6 un abogado gcneral del parlatnento de Grenoble,
escritos (pie contienen estas instrucciones, son los mas
et mismo dia en que se las oyé , y poco antes del fa-
estimados de la secta „: que puccien significar aquel con-
moso I0 de Agosto. Pero d y que prucban 'todas estas
cierto y convenio de los mas famosos sectarios ? è
bigrimas ? Raynal , sin d 'Ida , y sus cofrades los princi-
les cran sus proyectos ? é Contra quien se dirigian sino
pales file.sofos , no queriau todos aquellos asesinatos de
contra los tronos y altares , cuando desfogaban su rabia ?
que daban la culpa à los calvinistas : perd Rabaud de
é De que revolucion necesitaban , sino de la que à un
San F.:stevan ( Saint Eeienne) , Barnave y demas calvi-
mistno tiempo ha derribado los misnios tronos y los
nistas diputados , actores ô directores de los csdvi-
nistas , no cran los tinicos que habia formado la files°.
(1)
inisino.
4

- 136
coresruucrorr CO7T111 LOS RE'rES.
CA PiTULO QvINTO.
1'57
fia. Los maestros entendieron la revolucion su modo,
duciais. El cuclu llo paralelo atm no ha segado las cabe.
y los discfpulos la hicicron al snyo. El que formô los
7.11S de todos los reyes. Esperad à que ni siquiera quede
rebeldes é con que derccho se queja de los excesos , de-
uno sobre la tierra; y cuando este suceda , et jacobinis-
litos y atrocidades de la rebelion ? Tambien se nos
me no traspasarà vuestros limites, sino que ejecutarii
ha asegurado que Raynal acab6 con volver à la religion.
con exactitud vuestras instrucciones.
Es un grande ejemplo que debe aiiadirse al que di6 la
A esta respuesta que tan bien merecia Raynal , podria
Harpe. Si este es verdad , y si los que tante contribu-
habcr airiadido la asamblea nacional : antes de quejaros,
yeron à la revolucion con su impiedad , rcconocen que
comenzad con damnas las gracias por la justicia que
no pueden expiar su delito , sino volviendo aquel
os habemos hecho. [no de vuestros socios , Mr. Ma-
Dies que habian abandonado , i que vergiienza para
lonet, amigo como vos de los fil6sofes, nos ha hecho
agnelles que sacrificados por esta revolucion , llevaron
prcsente la injusticia de los reyes que vos desafiabais ; nos
à su destierro el espeetàcule de su impiedad ! i Que
ha manisfestado en vos la Santa libertad de la filosofia
confusion ser à un niismo tiempo victima de los Jaco-
oprimida por el despotismo ; al solo nombre de fil6sofo,
bines , y escandalo de los cristianos ! Pero volvamos
bernas reconocido à nuestro maestro y al digno émule de
las reconvencioncs que Raynal hizo à los legisladores
"Voltaire, de d'Alembert, de Rousseau y dé tantes otros,
franceses.
cuyos escritos y convenio preparaban nuestro éxito.
é Que significaban aqncllas expresiones ? é Y que &re-
liemos oido las peticiones de vuestros amigos ; os bernas
dit) no tenemos para decir al que las usa; estos rebel-
vuelto la libertad que habiais perdido, à vista de este rey
des no siguen la linca que les habiais seîialado para la
que nos enseibbais à ultrajar ; ides y gozad en paz de los
revolucion, vos y todos vuestros sabios; luego habia à
servicios de la arnitad y de los decretos de la asamblea',
menosunarevolucion, que vosy vuestros sabioshabiais
mientras ella se ocupa en correr el camino que le habeis
meclitado y preparado. Que acaso las maquinaciones
trazado. De este modo, hasta las vouas protestas de la
de. las revoluciones contra los reyes van separadas de
filosofia hiirniliada y forzada d avergonzarse de los exce-
las maquinaciones de la rebelion ? Estas revoluciones
sos que han causado sus instrucciones, sirven para dcmos-
que buta deseabais, que podian ser en cualquiera
tram la existoncia y realidad de sus conspiraciones.
parte, sino lo que prometian vuestras instrucciones de
libertad igualdad, y que no nos manifestaban mas
Pero no basta et habcr manifestado estes tiras que dis-
que un rebaiio de imbéciles y cobardes en todo pueblo
pararon por si Bada une de los conjurados ; es preciso
que se dejase gohernar por su rey, ô que se conteiztase
eirlos, cuando se exhortan y animan los unes à los otros
con gemi• , cuando deberia rugir de estar sujeto
para acele•ar las maquinaciones y subievar los pueblos
un monarca ? Y cuando estos pueblos empiczan à
contra losteves. Oigamos al mismo _Raynal que convoca
rugir, é de que os quejais? Lejos de haber traspa-
todos los iniciados, y en voz alto les (lice «Sabios de
sado los limites que les habiais seïialado, los legisladores
la tierra , filds(?lbs de todas las naciones, haced que
Jacobines aun no han Ilegado al téemino à que los cou-
se averetenzen esos millaies de esclavos asalariados

capiTuto griNTo: 139
138
CO3NSPIRACILLS COM11). LOS BEYES.
secta para quitar à los mismos monarcas todos los re-
» que estan prontos à exterminai. à sus conciudadanos
corsos que les .ofrecia el ciel° ; y aiiadamos aquella afee-
luego que sus amos se lo manden. Eacitad en sus aimas
taeion y conato en acallar los remordimientos que les
los sentimientos de la naturaleza y de la humanidad
»
Bahia de causar la rebelion , y en detestar à aquel Dios
contra este trastorno de las lem sociales. Hacedles
»
que protege los reyes, tante corne los detestan los sofis-
la libertad se deriva de Dios, y la autori-
• saper que
tas.- d Coule puede dejar de descubrirse su doblada in-
» tlad de los hombres. Reveladles los mistedos que tienen
tenciorl en aquellas instrucciones que dicté à un mismo
para que cono•
» al univers° eucadenado y en tinieblas,
tiempo la rabia de la rebelion y de la iropiedad? •
ciendo que se burlan da su credulidad, los pucblos
» ilustrados venguen el honor de la especie humana(I),»
instrucciones de Diderot sobre los rayes.
• Aqui se descubre el iule con que los sofistas atendian
« Solo hay necesidad en una sociedadnumerosa, fija y
impedir los socorros, que de la fidelidad de las tro-
ti
civilizada, multiplicàndose las necesidades y cruzan-
prometerse los reyes contra los rebeldes que
pas •odian
» dose los intereses, de recurrir à gobiernos, i lcyes, à
la secta se gloriaba de 'lacer eotrar algun dia eu accion.
» cultes pAblicos y
sistemas uniformes de religion...
Tn estes discursos se %è como anticipadamente dicton
• entonces los que gobiernan los pueblos se sirven del
. los ejércitos, aquellas instrucciones que la revolucion
lamer de las potestades invisible.s para contenerlos , ha-
francesa repiti6 despue s con tante éxito, para haver
certes dl-elles rforzettlos ri vivir era paz. De este modo
irditil y reducir i inaccion el valor de las tropas ; como
la moral y la politica se hallan enlazadas con el sis-
les manifestaban , que toiles los vasallos rebeldes cran
terna religioso. Los gefes de las nacioncs , que taniliien
eues tantes hermanos y conciudadanos, contra los cua-
muchas veces son supersticiosos y Jistan poco dus-
les la humanidad, la naturaleza y las lues sociales no

aun
trados sobre sus propies intereses, poco versados en
les permitian cjercer el derecho de la espada ,
la sana moral, poco instruidos en los verdaderos mci-
cuando se tratase de &feinter la autoridad y la vida
viles,
c•een que todo le han Itecho por su propia
del monarca. Se ve que los sofistas prepararon con
autoridad, como por el bien estar y quietud de la
anticipacion un cuise libre a los furores de un po.
sociedad , liaciendo à sus silditos supersticiosos, ame-
pulacho de pretensos patriotas amotinados, para que
T en fin,
nazandoles con los fantasmas invisibles (de su divi-
sin teluor de todas sus plias y segures. Î
tv.ase.
nidad), y n'au:n(1°1es couse niîios à quiencs se acalla
se ve coin° anticipadamente iban preparando los ejér-
alevosamente à su monarca ,
cou fibulas ô quimeras. Con el auxilio de estas pro-
citos para que VerldiCSOU
digiosas invenciurtes, con que muchas veces son en-
el pretexto de hermandad con los rebeldes y ase-
bajo
gaiiados los mismos gefes y guia.s de los ciudadanos,
sinos. A estas malvadas precauciones, que quitaban
y que se trasmiten de una en otra generacion , los
los rebeides el temor à la fuerza armada que estaba por
reyes estan dispensados de instruirse, desprecian las
los reyes, aiiadamas todas aquellas que supo tomar la
layes, se encrvan con los deleites y solo siguen sus
cart.:clos. connial en que lus doses coLtundr..in
(1) Id. 'ruine i.

1110
CONSPHIACION CO3TRI LOS ltET•S.
» à sus vasallos ; Gan la instruccion de los pueblos à
CAPiTTILO QUINTO.
141
» eclesitisticos encargados de hacerlos nul suntisos y de-
déspotas y tiranos , y los pueblos estan oprimidos. Por
» votos, y de ensdiarles .i temblar bajo el yugo de los
este motivo en los principes, aun cuando estan mas su-
» dioses visibles é invisibles (t). De este modo los tu-
misos d la superstition , no se descabre mas que bandidos
» tores tienen las naciones en una infarcia perpetua ,
demasiado orgullosos para ser humanos , demasiado pan-
» y no las mantienen en este estado sino con varias
aes para ser justos , y que se hacen un c6digo separado
» quimeras. . .
Cuando alguno se quicra ocupar
de perfidias , violencias y traiciones. Por este mismo
» mente en procurai la felicidad de los 'nombres, debe
motivo los pueblos embrutecidos con la superstition, su-
» empezar su reforma por los Dioses del cielo.... No
fren que unos ninos , 6 que myes aturdidos con la adu-
» se puede fundor un gobierno que sea bueno sobre un
lacion, los gobiernen con un cetro de hierro .... Con este
» Dios despdtico ; siemjne de sus representantes Izard ti-
Dies , estos niTios 6 estes reyes mnsensatos transArnzados
» ratios (2)»
cri dioses , son los ducrios de.la ler , y tienen parler para
Se pueden combinar con mas perversidad los tiros
ercar la justo y lo injusto . Con este mismo Dies ven-
que dispara à mi titisme tiempo contra cl Dios del ciel()
gador y remunerador ,- su libertad es ilimitada , parque
y las potestades de la tierra Los tiranos 6 los reyes
estan seer-os de que son impaires acostumbrados ri no
ban becim este Dios , y este Dios y sas sacerdotes son
terrier sino à Dios , se gobiernan siempre cornu si nada
los que solos conservan los reyes y los tiranos. Esta'
tuyiesen que terrier. Y la historia solo manifiesta una
pérfida asercion la repite sin cesar en cl faines° Siste-
titud de potentados viciosos y malignos , per este Dies vén-
ma de la naturaleza , en aquella production que la so-
gador y remunerador ( ). Copiando estas expre-
ciedad secreta extendia con mas profusion. Diderot con
siones, abrevio largos capitules que se ordenan à cornu-
totlos lus del club de Holbach que ban condensado
nicar à los lectores tedo este ddio à Dios y à los reyes,
todo su odio en este fantoso sisterna , irin atm mas
con que la secta animaba i sus principales iniciados.
lejos. Si se les quicre dar crédite , los vicies de los ti-
Solo Diderot es capaz de manifestarnos hasta que punto
ranos y sus atrocidades , la opresion y dcsgracias de los •
Ilegaba este odio en su corazon. tientos visto que Vol-
pueblos no reconocen otro orig-en que los atributos
taire deseaba ver aboreade el ultimo Jesuita con los in•
y justicia del Dios del Evangelio. Este Dios vengador
testinos del ultimo Jansenista. El mismo frenesi inspira-
de la maidad y terrible para los rnalos ; este Dios re-
ba à Diderot las mismas expresiones contra los sacer-
inunerador , consuelo y esperanza del justo , i los ojos
dotes y reyes. Todo Paris tenia noticia de esta exclama-
del sofista no es mas que un st:.r caprichoso y quiniciricoi
cion, one se le escapaba en las convulsiones de su locura
ritil nnicamente d los rcyes y sacerdates. Y parque los
6 de su rabia Cuanclo yeti al Ultimo rey ahorcado con
sacerdotes predican à los puebios y à los reyes este
los intestines del Ultimo sacerdote?
Dios vengador y remuneraclor , son perverses los myes,
(r) Tom. a. cap. 3.
(u) S.C111,4 de la naturaleza , tom.
cap. t3.
(T)
mismo , tonm R , cap. S.

CAPiTIJLO QVINTO.
COliSPOUCIM CONTRA LOS RETES.

t45
horrmizarse solo al oir el nombre de mona•ea , se elei,aron
lnstrucciones de otros iniciados f•enéticos.
hanta bramai' corne el leon. Citant° vomitarou de mas
Con todo , el Sistema de la naturalcza no fue la pro.
frenético en tiempo de la revolucion francesa , Petiot',
duceion mas maligna del club de Holbach , ri la nias
Condorcet, Marat y sus cOmplices para excitar al pueblo
propia para sublevar los pueblos y determinarlos à no
à cortar la cabeza de Luis XVI , ya estaba muchos
descubrir en sus reyes y principes sino monstruos que se
antes extendido en las producciones de los conjurados.
debian exterminar. El iniciado ô iniciados autores del
Ya habia nuteho tient po , que despues de ha bernos dicho,
que no se trataba de polir el lenguage sine de ser exacto,
Sistenza social, se aprovecharon de la impresion que ya
habia hecho la obra de Diderot. Aurique mas teservados
para serlo , enearandose con los reyes, les dijerou : Tigres
en tuante à las opiniones sobre cl ateisrno , tomaron un
deificados por otros tigres. d pensais que sereis irimortaies?..
Si,

tono mas amenazador contra los reyes. En esta produe-
respondian los que hacian la pregunta , pero en tono
de
cion aprendian los pueblos à mirarse conte victimas de
execmcion (1). Con el mismo frenesi, cornentando
larga guerra que los habia puesto bajo del yugo de
este axiorna : El primer .° que fie rer ,fue tin soldadofeliz,
una
los reyes ; pero que em una guerra que no los dejaba sin
y poseido de su Voltaire, como la pitanisa del demonio,
esperanzas de romper sus cadenas , y de aprisionar con
el mismo iniciado atufado de céleri y colocado sobre su
ellas a los reyes que las habian forjado. Con esto se
tripode , dirigiéndose à las naciones , les decia : «

exaltaba la imagination, y el Ultimo vasallo tenta atrevi-
res de verdugos, coronados de flores y laureles despues
miento para decir à los reyes : « Hemos sido los mas dé-
de sus expediciones, llevan pur iodas partes en triunfo
» un idolo que se
» biles; hemos cedido à la fuerza pero si llega suceder
Hama rey, emperador o tannai-cri. Co-
n ronan à este idole, y se postran à sus pies.... despues
» que seamos los mas .fuertes , os arrancaremos un goder
» al sonido de instrumentos y
» que habeis usurpado , luego que abuseis de él para nues-
de mil aclamaciones barba-
» ras é insensatas , le declaran para que en adelante sea
» tra infelicidad. Solo mientras nos l•tgais bien , consen-
el que mande todas las escenas sangrientas que se han
tiremos en olvida • los infa mes brutes per los cuales
• de representar en el irnperio , pues
» reinais sobre nosotros.... Si somos denzasiado débiles
à este fin le nom-
» para sacudir vuestro yugo, lo llevarenzos, pero con lier-
• braron primer verdugo de la nation.
Despues de 'label' asi declarnado; con el pecho en-
» •o•. Tendreis un enemigo en cada une de vuestros
tutneeido , centelleando sus ojos, y echando esputna-
» esclavos, y os vereis precisados cada moment() â terra-
rajas de rabia por su boca, liizo que resonasen estas
» blar sobre el trono , del cual no sois mas que injustes
fulminantes palabras : A los pretensos seiiores de la
» usurpadores (1) «.
Se podria pensar que este tono amenazador es el
» tierra. Azotes del género humano , ;lustres tiranos de
periodo del furor de los conjurados ; pero ellos Io
» vuestros scmejantes, reyes, principes, monarcas , gefes ;
tomaron aun mas alto. Para enseiiar â los pueblos
» vosotros que ele-inindoos sobre el trono y sobre vuestros
(t)Sist. raz. iNota,
Sistema social , tom. 2. cap. I.

CAPITULO QUINTO.
145
ropa ,
144
coNsruucter: CONTRA. LeS IlEYES•
de aquellas produceiones cuyo efecto naturel debia
ser,
, borrar de la tierra la memoria de todos los reyes.
» seaujantes , habeis perdido las ideas de la iguaidad ,
Para ]lacer sensible la intention y convenio de los so-
» de la equidad , de la sociabilidad, de la verdad y en
listes , no debe olvidar el historiador la caverne de
» quienes no se han desenvuelto las idcas de la socia-
donde salian todas estas producciones; el arte y los hom-
» bilidad, de la bondad ni el germen de las %druides
» mas ordinarias, os cito ante el tribunal de la razon.
bres de que se valieron para propagarlas desde los pe-
» Si este desgraciado globo , dando vueltas silenciosa-
lades haste. las cabarias ; y acordandose de la sociedad
seereta de Holbach en Paris , verni que de alli salian las
» mente en niedio del éter, arrast •a consigo millones
multiplicadas ediciones que se extendian por todas
» de infelices asidos à su superficie y encadenados al
las
ciudades ; que validndose de sus buhoneros ]as (Terra.
» decreto de la opinion ; si este globo ha silo prcsa
maban en los pueb!os ; que la oficina de educacion y
• vuestra , y si aun en el dia dévorais su triste here-
los maestros iniciados que nombraba d'Alember
» dad , no lo debeis à la sabiduria de vuestros prede-
t , las
introducian en las familias aeomodadas ;
» cesores, ni à las virtudes de los primeros t' ombres ,
y por medio
de sus maestros de escuela de los pueblos , las introdu-
» sine à la estupidez , al ternor , d la barbarie , ci la
cian entre los artesanos y labradores (r). Observe el
» perfidia y à la supersticion. Estos son vuestros titulos.
historiador, que entre los vastes giron de esta conjura-
» No soy yo quien Falla contra vosotros; es el orilculo
cion , estan acordes los principios , los sentimientos y los
» del tiempo y son los anales de la historia. Regis-
odios ; y sobre todo no se olvide de que estes rainures
» tradlos ; elles sin Juda es instruiran mejor , y los
escritores que han disparado tantos tires de odio contra
» multiplicados monumentos de nuestras miserias y de
los reyes , son al misai() tiempo los enemigos mas en-
» nuestros. errores son una prueba tan evidente, que el
carnizados de la religion. Y si en esta escuela de -toda
» orgullo politico , y el fanatismo no la pueden poner
impiedad que se ha hecho la escuela de toda rebelion ,
» en cluda... Bajad de vuestto tronc), y deponiendo el
no dcscubre la conspiration que los mismos solistes
» cetro y corona , id à preguntar al Ultimo de vuestros
han tramado contra los tronos , tan manifiesta en sus
» vasallos , instadle à que os dia , que es lo que verda-
consecuencias contra el alter ; si la misnia evidencia de
» deramente nana; y os responderà, que solo à sus iguales,
esta conspiration podia de algun modo causer alguna
» y que aborrece à sus aines (1) «.
dada sobre su realidad , no rehusaré responder if les es-
consecuencias de estas instruecionesy de su combinacion. 11!
en'ipulos y dudas que tenga y me oponga el historia-
dor , pues las mismas objeciones bien analizadas son.
De este modo, tornando sucesivamente todos los tenon,
.•nievas pruehas de la conjuration.
desde el de la satire, folletos , romances, sistemas y pesa-
ges tragicos, haste el de las deelamaciones del entusiasmo,
de los furores y de los bramidos , la escuela de Voltaire y
de Montesquieu, tan bien retratada por Condorcet, llegb)
(r) Véase en el primer tomo de estes .Uemorms el cap. 17.
al extreniô de inundar, no solo la Francia sino tôda la Eu-
Torno II.
(I) El mismo pàg. 7 y S.
ropa

146
CONSPIIIACION COSTRA. LOS REYES.
CÀPu1ULO QcU(T0. 14,
precis() que Condorcet y los deltas editores iniciados ya
Nuevas pruebas sacadas de las objeciones.
confiasen macho en el buen éxito de su conspiracion ,
Ya sé que se me puecle decir,
, que aqui mis prnebas
pues no las omiticron todas. Cuando en la correspon-
ya no son de la misma naturaleza que aquelias que en
dencia entre los conjurados se pasase en silencio su cons-
grau parte he sacado de la misnia correspondencia de
piracion contra los reyes , podria dudarse de ella des-
los conjurados entre si. A este respondo, que si hubie-
pues de la declaracion de Condorcet y de tantes otros
se algo de extraîio , es cierto que no seria el que las
iniciados ? é Bastaria este silencio para creer que no se
carias de los conjurados que se han publicado no traten
valieron de los mismos artificios , caltunnias y mezlios
de esta conjuration contra los reycs; par el contrario
contra el trono que contra et altar, principalmente (man-
lo que causa mas admiration, es que nos suministren
de en las mismas producciones de la secta le manifiesta
tantos documentes contra los mismos conjurados. Le
con la niayor evidencia su comun proyecto de derribar-
mas admirable y singular, cstà en que los editores de
los à ambos ?
aquellas carats hayan tenid o atrevimiento para manifes-
La. COnillrad071 denunciada por los magistrados.
tarnos à Voltaire que conjura d d'Alembert para que
no mani fieste su secreto sobre los reyes ; à Voltaire que
Pero habrà quien diga ; si era tan evidente este pro-
anhelaba per las repùblicas ; à Voltaire que se attige
yeete é como los magistrados guardaron tante silencio ?
de que se vayan de Paris agnelles iniciados que predi-
é Corne los conjurados pudieron evitar ia severidad de
caban en esta capital el nuevo catecistno de libertad re-
las leyes ? Bastaria para respuesta à estas preguntas, re-
publicain, ; à Voltaire que merece iodas los elogios de
cordar aquel nrecepto que tan estrechamente observa-
d'Alembert por et arte con que combatia il los reyes
ron los conjurados : peso esconded la 171a120 Bas-
pretendidos déspotas , y preparaba las revoluciones y sus
taria tambien esta declaracion de Condorcet, quien des-
uracanes ; y ri Voltaire que sentia macho que estuviesen
pues tic haber expuesto con toda elaridad aquella do-
aun tan distantes, que no pudiese ser testigo de citas.
ble conspiracion , los trabajos y convenio de los filtiso-
Esta misma correspondencia nos ha nianifestado à d'A-
fos para destruir los tronos y los altares , tuvo (lidade
lembert, que en el secret() de sus confidencias , se deses-
de aîiadir que los gefes de estos filàsgfos siempre tuvie-
pera porque tierce atadas las 77111120S porque no puede
ron arte para evitar la venganza , no exponiéndose al
descargar los mismos golpcs que Voltaire sobre los preten-
cdio ; ocultàndose à la persecucion, al misnzo tiempo que
(lidos dépotas , y que auxilia y camera à los designios
.se mamie' staban la bastarae para no pentes nada de sic
de Voltaire en esta gnerra. Cuando Condorcet y demasA
gloria (i). Pero é y es verdad que los magistrados gnai-
editores en 1785 publicaron estas caltas, aun estala‘.
dasen silencio ? Pudieron los conjurados ocultarla a los
sobre 'el tronc Luis XVI ; la revolucion estaba aun tis-
pot. cso
ignoraban los magistra-
tribunales ; per° no
tante ; habia motives de temer que no se manifesasen
dos, y este le demuestran las denunciaciones mas juri-
las maquinaciones ; y con esto ficilniente se de:.ctibre
el motive quo hubo para suprimir tachas de citas. Es
(1) Esquisse des proeés etc. e'poq. g.
E
à

148
CONSPIRIC105 CO:5711 A. LOS REYES•
LI1CaS , y que aîiaden nueva fumze à nuestras demos-
CA.P1TVL 0 Quiero.
traeiones. Si el bistoriador necesita de esta espccie de
• no podian sobresalir per el esplendor de sus limita-
pruebas , escogeré las que nos suministra uno de los
» dos talentos , se han dejado ver con la misma audacia.
magistrados mas célebres. Escuchemos à 1\\1r. Scguicr
... En fin, la religion cliente en el dia casi con tan-
abogado encrai, cuando en 18 Agosto de 17 7 o denun-
» tos enetnigos declarados , cirantes son los pretendidos
chi esta conjuracion de les lildsofos al primer parlament° •.
» fiidsofos que tanto blasonan de sabios ilustrados. Debe
del reine.
temblar el gobierno , si tolera en su seno una secte fo,-
Despues de la extirpacion de las hcregias que han
» roz de incrédules , que parece que solo intenta subie-
» alterado la paz de la iglesia , se ha visto salir de las
» var los pueblos bajo el p •etexto de ilustrarlos
»
» tiniebles un sistema ami mas nocivo per sus cense-
Esta denuncia formel de la doble conspiration de
» cuencias que aquellos antiguos errores , que siempre se
los sofistas , estaba apoyada sobre el cuidado que es-
» disiparon à proportion que se reproducian. Se levanta
tas tenian de propager sus principios, igualmente im-
» en media de noSotros ana secte impia y auddz , que
pies que regicidas , en una multitucl de producciones
» ha decorado su falsa sabidaria con el nombre de ji-
diarias , y en particular estaba apoyada sobre las que el
» losofia. Bajo este tituio respetable ha pretendido po-
elocuerite magistrado present6 al parlementa , coma que
» seer todos los conocimientos. Sus partidarios se han
merecian mas especialrnente ser proscrites. Entre estas
crigido en maestros del genero bumano. Libertad de
producciones habia principalmente un escrito de Vol-
» pensar; lie ahi su grito , y grito que se liace air desde
taire , presidente entonces honorario del club secret°
» uno haste el otro extremo del mutule. Con ana manu
de Holbach. Era este uno de los mas impies que tenia
» han intentado hacer balancear el trona ,y con la otra
por titulo : Dias y los hombres. El segundo de estes
» han pretendido de•tibar lus a/ta •es. Su objeto es apa-
escritos habia salido de la pluma de aquel Damilaville
gar la creencia , y que los espiritus tomen otro curso
iniciado tan zeloso del misino club , y tenia par titulo
• sobrelas instituciones religiosas y civiles. La révolution,
El cristianismo sin meiscara. Era el terccro aquel pre-
para decirlo asi , ya esta hecha ; los prosélitos se han
tendido Examen critico , que el secretario Leroi deelar6
• multiplicado y sus maximes se han esparcido. Los rai-
que habia salido del mien() club , bajo cl nombre su-
» nos han visto bambolear sus antigaos fundamentos ; y
puesto de livret. El cuarto era Fn fin , aquel faines°
» las naciones asombradas de ver à sus principios ano-
Sistema de la naturaleza que ccmpuso Diderot y dos
• nadados se han preguntado per que fatalidad se han
iniciados de la misma sociedad secreta. Tan cicrto
vuelto tan diferentes à si mismas Las que se halle-
es , que todo el veneno de la impiedad y rebelion
» ban con mejor disposition para ilustrar à sus content-
que ha inficionado à casi toda la Europe , saii6 de
» porkineos, se • han puesto al frente de los incrédules ;
agnelle caverne de los conjurados. À. mas de estas, ha-
» han desplegado el estandatte del tlimulto,y por aquel
bia algunos otros traducidos dol ingles, y que cran pre-
espiritu de independencia han pensado alimenter su
cisamente aquellos cuya impiedad desagradaba à los in-
• celebriciad. 'dna multitud de escritores oscurcs que
(1)
du 18 Aviit 1770.
E

cArircto
i5o
coNsrut.tcror; comm. Los
Q ririTo. 151
REYE51.
sabed que no han conspirado contra mi, sine para asegu-
gloses , pero que a Voltaire y al club parecian admi-
rarw del éxito de le que maq«inan contra vos (1). Cuando
rables.
Reunicndo todas estas producciones ( continuaba et
el clero hablaba de este modo à los reyes, era muy fdcil
averiguar si
• magistrado orador ), se puede forruar un cuerpo de
era solo cl in teres que le animaba 6 si cra
la verdad. No se necesitaba mas que examinai' ligeramen te
» doctrina corrompida , cup agregado prueba invencible-
las pruebas que producia de una conspiracion que con
» mente, que el objet° que se ban propuesto no es so-
tinta evidencia se dirigia contra cl trono como contra el
» lamenté destruir la religion cristiana .... La impiedad
» no limita sus proyectos de inovacion à doininar so-
altar. Estas pruebas las suministraban las mismos produc-
ciones de la secte. En estas , las sàtiras , los sarcasmes, las
» bre los espiritus; .... su génie inquiet° , emprendedor
» y enernige de toda dependencia , aspira à trastornar to-

calumnias contra los reyes, y las exhortaciones que se
dirigian d los pueblos para sacudir su yugo , se hallan al
» das las constituciones politzcas , y sus votes no se cum-
lado de lo que ella inspirara al pueblo para borrar en

rdn. hasta que /zaya destruido aquella desigualdad
todo amer y respeto dia religion, Se descubria con toda
• 71CCCSaria de cluses y condiciones ; hasta que hava en-
» vilecido la magestad de los reyes , huma hecho preca-
evidencia, que todas estas producciones Bran de /os mismos
sugctos , de la misina junta de autores y de los mismos
» ria su auteridad y subordinada d los caprichos de ana
» multitud ciega ; y hasta que en fin , con el favor de
coujurados ; cran pues tainhien los mismossofistas, los que
• estas extranas mudanzas , habrd precipitado al mundo
manifestaba el clero, y que este tenia un verdadero de-
• entera en la anarquia y en todos los males que le son
recho para representar que iban armadas con dos tees
• inséparables. »
incendiarias , una para pegar fuego à los templos , y la
A estas denuncias formales y positivas hechas
otra para reducir d cenizas los tronos; y tal ve, los hubo
de parte del magistrado palico , podria yo afiadir las
que censpiraron con mas furor contra los reyes , que
que no cesaba de bacer el clero de Francia en sus
contra el sacerclocio. Vea el lector y combine- las ins-
asambleas,
trucciones de los solistes que hemos producido, su
, muchos obispos en sus instrucciones parti-
culares , la Sorbona y casi iodes los autores y oradores
convenio, constancia , artificio , 6 audacia de los que las
religiosos en sus conclusiones y refutaciones de los sa-
dicron y diga, si lejos de haber excluido los tronos de
fistas del dia , y desde la càtedra del Espiritu Santo. En
la ruina con que los amenazaban, no es evidente que
vano se diria , que esta clase de tcstimonios sale de la
su resolucion de derribar los troues lleg6 d ser el prin-
boca de un contrario , que quiere sostener su causa
cipal objeto de sus maquinaciones, y que miraban la
por la de los reyes ; ti lo menas se dehe oir à este
religion cristiana como el primer baluarte que habian
contrario cuando habla d favor vnestro corno de si pro-
de destruir, para poder asaltar sin estorbo el trono de
pio y cuando se presenta con pruebas. Seria extrema la
los reyes.
imprudencia de no quererle escuellar y aienderle cnando
Véanse en particular las Actas de las asarnbleas del clero, ai
os (lice : Os kabeis aride cf los que intentera perderrne :
1 77 0. Cartas pastorales del Sr. de Beaumont Arzobispo de Paris ; -Ser-
pero sabed, que tan enemigos vuestrcs son coma mies ;
icones de Neuville , y los esi..ritos del Abate 13ergi ,...r Sec.


15,2
COMMA:IC.10N COIVIII1 LOS MES.
CAPiTIILO
153
considerarse tan engafiado. La indignation y el despe-
Testimonio del rey de Prusia.
cho ocuparon el lugar de la admiracion ; se irrit6 al
Pero quiero convenir en que se deseche como sospe-
ver que por tanto tietnpo , habia tenido pur amigos ai
eboso aquel testimonio del clero , ya que asi se quicre,
unos Nombres que se habian valido de él para socavar
aunque ya no estamos en tiempo que se pueda decir
los fundamcntos de su propio poiler, del cual era mas
que era falso. dPero quiers rccusarà el de un hombre que
zcloso que cualquiera otro. Se hizo denunciador pùblico
ciertamente tenia mucho interes en no desacrcditar la
de aquellos rnismos enciclopedistas, que debian en Bran
recta? He oido tracer esta pregunta : Si es verdad que
parte sus resultados à su preteccion. Avis6 à los reyes
los sofistas conspiraban contra los reyes, é como es po-
de que el grande objeto de la secta era entregarlos à
sible que el rey sofista y aliado con los sofistas ; como
la muchedumbre , y enseiiar las naciones, que los ()a-
es posible que Federico, conspirando con ellos contra
sanas deben gozar del derecho de deponer sus nzonarcas,
Jesucristo, pudiese cngaisiarse basta tai punto, y perma-
cuando esten mal contentas (r). Avis6 à los rcycs de Fran-
necer por tante tiempo confederado con unos Nombres
cia de que la conspiracion se dirigia mas particu/ar-
cnemigos de su tronc) y de todos los tronos? Valgase
mente contra cllos. La denuncia clara y formai es-
et historiador de esta objecion para corroborar sus pruc-
taba concebida en estos términos: «Los enciclopedistas
bas. El mismo Federico , este iniciado tan querido de
reforman todos los gobiernos. La Francia (segun sus
los sofistas de la impiedad, sera el que nos dard à co-
proyectos) se lia de volver estado republicano en donde
nocer à sus maestros como sofistas de toda rebelion.
ge6metra serai el legislador , y le gobernaran ge6-
Cuanto mas persever6 en sus preocupaciones contra la
metras, sometiendo todas las operaciones de la nuepa
religion, tanto sera mas irrecusable su testimonio, cuando
repnblica al calcula inflitesimal. Esta repalica con-
en los enciclopedistas cnya irreligion protegià, mani-
» servarà una paz constante, y se sostendrà sin ejér-
fiesta unos sabios vanos, tan enemigos de los tronos
» cito (2),»
coma de los altarcs.
Este modo ir6nico y satirico con que se produce
En efecto, lleg6 el tiempo en que Federico advirti6,
Federico, no debe causai admiracion. La reputacion de
que sus queridos fil6sofos no le babian descubierto mas
fil6sofos 6 de sabios aurnentaba el infini ° de los ini-
que la mitad del secret°, cuando le iniciaron en los
ciados y les ayudaba à seducir al pueblo ; y per esto
misterios de su impiedad ; que cuando se valia de todo
Federico deseaba lacer despreciable la secta. Pur este
su poiler para dcstrozar la religion de Jesucristo, en nada
motivo ya no habla de estos pretendidos sabios , sino
pensaban tanto los sofistas como en derribarle à él, y
coma de unos scres llenos de arnor propio y ridieulos
à todos los demas reyes de sus tronos. Cuando Federico
por su orgullo. Pero en cualquicra topo que fiable, no
advirti6 esto , no represent6 el pagel de iniciado arre-
por eso deja de describir aqui las rnaquinaciones de la
pentido cornu el desgraciado Leroi ; su alma estaba pro-
(r) Retutacion del sistema cle la naturaleza pur Federico Bey de
fundamente sumergida en el cieno de la impiedad : perd.
Prusia.
fue à lo menos un iniciado corrido y avcrgonzado al
(a) Prim. Dira. de los muertos por el rey de Prusia.

154
CONSMACION corma LOS ISP.YES.
c.triTuLo Q uuvre. 155
recta para avisai• à las naciones y à los •reyes. No con
Ocasion huho en que el mismo Federica, para defender
menos ciaridad dice : «Los enciclopedistas son una secte
sa causa y la de todos los reyes , pense que en luger
» de los que à si mismos se , llaman filôsofos, que se ha
del despccho y ciel sareasmo debia valerse del raciocinio.
» formado eu nuestros dias , y piensan que son superio-
Entonces se le veia salir à la palestre y huraillarse en
» res à euantos ha p•oducido la antigiledad en este gé-
cierto modo ,hasta refutar las celui/mies é impertinencias
» nero. A la desvergiienza de los cinicos ei'iaden la im-
de sus maestros. De este modo se paso à refutar el
» pudencia de decir todas las paradojas que les pasan
Sistema de la naturaleza, y aquella otra production que la
» por la eabeza. Son unos presumidos, que nunca reco-
Academie secreta de los conjurados habia publicado
» nocen su error. Segun su principio, el sahio nunca
bajo cl nombre de Dunzarsais , y con el titilla de Eu-
» se etig,aiia; dl solo es ilustrado; de el se debe derivar
saps sobre las preocupaciones (Essais sur les prqugds).
» la luz que disipe las denses tinieblas en que està se-
Aqui aplicb toda su atencion en desenvolver et engaiio
» puhado el vulgo hubeeil y ciego. i Tambien , sa pe Dios
de los solistes, y manifesta el acte pérlido con que los
» como le ilustran ! lino se ocupa en descubrir el origen
conjurados caltunniaban à un mismo tierepo los sacer-
» de las preocupaciones; otro en compotier un libro so-
dotes y los monareas,, para hacerlos iguaimente odiosos
» bicel espiritu ; "este en idear à su modo el sistetna
à los pueblos. Aqui mismo , entre otras cocas dijo
» de la naturalcza ; pero esto nunca acaba.
hato de
» •El autor del Sistenza de la naturaleza , ha tornado sin-
» picaros , sca par
sea por mode, se tienen
• gularmente à su cuenta el dcclainar contra los rayes.
• por discipulos suyos: afectan copiarlos, y se crigen en
» Aseguro que rzunca luzu dicho los eclesitisticos ci los
» segundos maestros del género htnano. »
» reyes las bajezas que les imputa. Si algirna vez han
Mientras Federica con estes pinceladas retrataba las
» calificado à los reyes de imàgenes (le la divinidad, fli
pretensiones y el ridiculo orgullo de los maestros y
» sin duda en un sentido hiperb6lico, siendo su inten-
discipulos , hab•ia querido que a unos y à otros los
» clou avisaries con esta comparacion , de no abuser
hubiesen enviado d la casa de lotos, para que fuesem
de su autoridad, scr justos y bienhechares, conforme
legisladores de otros lotos CM° ellos. En -otra ocasion ,
» à la idea de la divin u lad que el vulgo de todas las
para manifestar la i ,snorancia de los sistemas politicos
» naciones se forma. El autor se figura que se hacen
y los desastrosos resultados que de elles se scguirian , de-
» tratados entre los reyes y los eciesiastieos ; por los cuales
seaba , » que hubiesen entregado al gobierno de los
» los principes protneten honrar y acreditar al elero ,
» sofistas una provincia que hubiese zuerecido castigo.
» con la condicion de que este predique i los pueblos
» Asi despues de haberlo trastornado todo, aprenderian
» la surnision; me aire)°, asegurar que es esta una idea
» (dice Federica) por propia experiencia, que son unos
» racla ; que ninguna casa es mas falsa , ni mas rie-
» grandislmos ignorantes; que es muy fedi criticar, pero.
» culamente irnaginada que este que se llanza pacto (1).»
» nmy dificil el ordcnar; y sobre todo, que el que habla
Nadie pieuse, que cuando Federica hablaba de este

le que inu entiendc, se expone decir tonterias (1). »
modo de los ecleshisticos, estiniase mas su causa. No;
(1) Alti raisin°.
(1) Refutacien del Sistema de la naturaleza.

cirireto oviNro.
z57
156
ceNseutAciolç cortax Les ELFES.
Nada hay tan bien aplieado en estas observaciones,
pues se manifiesta tan dominadO de sus preocupaeiones
como la fabula del labo y dal pastor. Gonoci6 Federieo,
anticristianas , que toda la reconvencion que sobre el
que las declamaciones de es1.110 de la secta contra la
particular bace à los sofistas, no cs porque ban ata-
nana gloria de las batallas, no se dirigian tanto à inspirar
cado la religion , sino porque la ban atacado mal. Tanto
à los reyes el amer à la paz, coma à quitarles los me-
la aborrece aun , que les enserra las armas de que él
dios de con tener à los pueblos que el (l'usais/no qucria
habria querido que se hubiesen valido para combatirla.
sublevar. No se parti en impugnar aquellas verdades
Pero cuanto mas conserva su odio al cristianisme, tante
comunes con que se atrincheraban los sofistas, coin ° si
mas le) que ha dicho de los que han inspirado aquel
fuesen ellos los solos l'ombres que sentian las desgracias
cube) en cuanto à sus maquiriaciones contra los reyes,
que lleva consigc., cl azote de la guerra ; peso habiéndose
se hace mas evidente. No solo permite que destruyan
manifestado sus maquinaciones, aborreci6 de tal modo
cl altar, sine que coupera con ellos d que le destruyan ;
la secta , que aplie6 todo su atencion en le) sucesivo para
pero sostiene el tronc). Lo que manifiesta que ha des-
contener en sus estados d ]os fil6sofos, y hacerlos en las.
cubierto y que esta convencido , que de sus maqui-
otras partes tan despreciables, como descubria que cran
naciones contra el altar han 'pasado à canjurarse contra
nocives. Entonces compuso agnelles DiMagos de los muer-
los tronos. Este es el objeto de sus refutaciones, y esto
/ os , entre cl principe &Lerdo, llialboraug y el principe
afea à todos los sofistas, cuando hablando de Diderot
Lichtenstein , en donde dcscubre con toda particula-
(lice : » Los verdaderos sentimientos del autor sobre los
ridad , la ignorancia y desatinacla pretension de los en-
» gobicinos , no se descubren basta cerca del fin de su:
ciclopedistas en querer arreglar el mundo d su modo ,
» obra. Aqui (lice, que los vasallos deben gozar del de-
y sobre todo sus proyectos para abolir el gobierno
» recho de deponer â sus monarcas, luego que estos les
inomirquie0 euipezando par derribar el trono de los
• dcsagraden. Para Ilevar las rosas à. este extremo , de-
liorbones, para 'lacer de la Francia una repUblica. Desile
» clama contra los grandes ejércitos que
podrian
entonces Voltaire y d'Alembert ya solicitaron en vano
» impedir. Parece que al lcer esto, se Ice la fabula de
su protection en favor de los iniciados. Federico les
la Fontaine, del loba y del pastor. Si en alguna oca-
respondi6 seca y lac6nicamente , que los escritorciltos
sion se pudiesen rcalizar las ideas varias de este fi16-
de la secta solo podian buscar asilo en la repriblica de
» solo , sella preciso relillidir el .gabierno en iodes los
lIolanda , en donde podrian ejercer su oficio con tantes
» estados de Europa, le) que parece serin una friolera.
(rte se les parecian. Las expresioues de su desprecio é in-
» Seria tambien preciso, je) que me parece imposible,
dignacion fueron tales , que à d 'Alembert le pareci6 que
» que estos vdsallos erigidos en Places de sus sehores
las dcbia moderar antes de conmnicarlas à Voltaire (z).
• fuesen sables y equitativos ; que los que aspirai] al
Entonces conoci6 d'Alembert el gran yen .° que habia
• trono no tuviesen ambicion ; y que la intriga , la
cometido la filosofia, confederando contra si à los reyes
» eàbala y el espiritu de independencia no pudieseu
» prevalecer etc. (r). »
(t ) Caria de d'Alembert â Voltaire del a7 Diciembre 1777.
(1) Alli mismo.

158
CONSPIIIACION CONTRA. LOS IŒ1-ES.
PiTULO QUINT!).
159
y à los sacerdotes. Desde esta épia Diderot y sus
de la lista (le teck gobierno hasta et nombre (le rey
cooperadores en el Sistema de la naturaleza, no fueron mas
pur inegable que sea el objeto de tantes producciones
que tmos chapuceros que ecbaron â perder el oficio.
blos6ficas , que todas ô casi iodas salierou de la aca-
Desde este montent° Federico dep de ser cl Salomon del
detnia secrcta de los solistes , (I) y que todas respirait
Norte. D'Alembert ya no dcscubriô en él sine un hom-
el odio si los reyes y el juramcnto de derrily:ir tante los
bre ileno de humer , y un enfermo al que los fil6sofos
tronos connu los altares : cualquiera que sea la fuerza
podian decir , coma Chatilion â Nerestan : Seaor , si es
que da â nuestras demostraciones la declaracion de los
asi, vuestro favor es vano. il mas de que( aiiadiô d'Alem-
cOmplices que blasonaron de sus resultados; par autén-
bert ) , puede ser que Rh' Delisle ( iniciado recomendado
tico que sea el testimonio de los tribunales
y mal acogido de Federico), no habria silo /diz con el
cos , que denunciaron â todo cl univers ° las mismas
maquinaciones de los sofistas contra
empleo que le queriamos proporeionar ( cerce del rey de
todos los monarcas;
Prusia ). Sabeis tan bien como yo , con que maestro las
y en fin ,•por gravosos que scan à los autores de estes
habia de haber (1). Voltaire, que habia perdido el crédit()
maquinaciones la indignacion , el despecho y denuncias
con el, se cons°16 en esta desgracia, escribiendo à d'Alem-
del iniciado rcy,
, precisado
manifestarnos y à com-
bert : é Qué quereis querido amigo Es preciso tomar los
batir â los maestros (le su impiedad po " su traicion y
rares cualcs son, y ai Dios tambien. (2)Se debe observer que
conspiracion contra el suyo y los demis tronos • aun-
ni d'Alembert ni Voltaire, se empcfiaron en disuadir à Fe-
que todo eso sea asi , no es mas que et prineipio de
derico del proyecto y maquinacion que este atribuia à sa
las pruebas que alpin dia podrd sacar el historiader (le
escuela. Les pareciô que era prudencia gueulai' silencio
estas Memories. Nos quedan aun que descubrir muchos
sobre la conspiracion , En efecto, asi se debian porter
grados , y cade uno de estas aumentarà la demostracion.
unos hombres que sabian mny bien que una explication
(t ) Despues de los pormenores que lie dado ee el primer tomo ,
ulterior pocha empeilar â Federico à producir nuevas
de la caverne en que se reunian los conjurados, y sobre la deelaraeion
prucbas , y à manifester con mas claridad las inten-
del iniciado Leroi , no me parece hava necc;iclacl aqui de nuevas
eiones y maquinaciones de que aun no se podian
pruebas sobre este particules, pues ninguna objecion se me lia hecho
contra las que alti presento. No obstante ariadiré aqui, que despues
Por lunches que scan las pruehas que ya he dado de
de la impresion del primer tomo , lie tratado con diverses personas ,
estas maquinaciones que se tramaron contra los rey Cs ;
que sin ester instruidas de los pormenores que he dado sobre la socie-
cualquiera que sea la evidencia que ya résulta (le tedos
dad de Holbach, tenian noticia de su principal ohjeto , y sabian que
los deseos y confidencies secretas de d'Alembert y de
alti con nias particttlaridad se trarnaba la, doble conspiracion. Sobre
todo he Tisto à
Voltaire ; cualquiera que sea el conjunto (le sistemas
un caballero ;agies, i quien , en el principio de la re-
volucion habia asegurado cl académie ° Dusaux, que del palacio
que adopté) la secte , linos entregando al pueblo todo
y
junte de Holbach hahlan salido aquellos diferentes eseritos que ban
el cetro de les reyes , para Lacer de los monarcas unes
causado una alteracion tan grande en el espiritu del puehlo, tente
verdaderos eSCIaVOS de la muchedumbre; otres borrando
porlo reietivo (i la religion , couic) à la monarquia. Este testitnonio
de Dusaux, sugeto entonees tan intitnamente enlazado con los solistes,
(,) Ani mismo, y en la carra del 24 Enero de 1-73•
y que en el dia tiene aSiellt0 entre los legisladores de la revolucion ;
este
(:4) Carta del Enero de 1778.
testimordo , repito , vale Canto cornu el del iniciado arrepentido,.
y el del inieiado jactancioso.

16o
coNsruetcioN CONTRA Les P.EYES.
CAPiLULO s E o. 16r
la de les ciudadanos. Los de esta clase , descendientes
Ve.rn
net.•1,/, Sn." an., US
Nem. m....,
de los antiguos ginebrinos , 6 alistados en la incorpo-
CAPITULO VI.
racion , cran los que unicarnente podian entrar en los
consejos , y ser admitidos à las dignidades que campe-
pian el gobierno. Gozaban sobre todo de voto en el con-
GRAD° QUINTO DE
CONSPIRACION CONTRA LOS REYES.
sejo general. Los demas que poco antes habian entrado
en el dominio de la reptiblica , ô que nunca habian es-
tado incorporados en la clase de ciudadanos , se divi-
&tsar() dernocreitico en Ginebra.
dian en tres clases , la de los neurales, la de simples
habitantes en la ciudad y la (le saclitos. Aquellos po_
1\\II
ENTRAS que Federico denunciaba à la Europa corne
dian con posa diferencia ejercer su cornercie ,
enemiga de todas las potencias, aquella misma secta de
sus va-
rias profesiones adquirir y cultivar tierras ; pero cran
irupiedad , que basta entonces Itabia protegido con tanto
exeluidos de los consejos y de las principales digni.
teson , es muy cierto que no babia descubierto aun todos
clades.
los enredos y extension de la trama que clla estaba ur-
Per odiosas que pareciesen à los sofistas estas distin-
dicndo. Dirigia principalmen te à Voltaire sus quejas sobre
ciones, cualquiera hombre que reiroceda hasts los verdade-
la temeridad de aquellos fil6sofos, contra los cuales se veia
ros principios , ficilmente convendrà, en que en una
precisado à defender et troue ; (1) pero al mismo tiempo
rennblica y aun en cualquiera ettado , los dueîios y
Voltaire y los iniciados de la L'nciclopedia ,
seiiores de su. territorio tienen derecho para adruitir nue-
palmente los que se (Laban el renombre de econo-
vos habitantes con condiciones que seau justas , y aigu-
mistas estaban del todo ocupados en el primer en-
nas veces necesarias , sin establecer entretanto una per
savo que babia la secta de sus sistemas.
-
fecta igualdad entre los hijos verdaderos y los sùbditos
Cobierno de Ginebra antes de la revohteion del afro 177e.
adoptives de la pàtria. El que pidi6 ser admitido , sabla
las condiciones 6 excepciones que seilalaban las leyes à
Ginebra, aquella ciudad en donde segun blasonaban
su admision: Tara libre en abeptar 6 rehusar, , y buscarse
los sectarios , ya no babia sine algunos ruines que cre-
un asilo en otr: parte : pero es cierto , que habiendo
yesen en cl eristianismo , (a) fue la ciudad que escogie-
admitido una vez estas condiciones ya no tenia dere-
Ton para este primer ensayo. La democracia que Calvino
cho para alterar la •epalica y bajo el pretexto de que
babia establecido en esta ciudad , les pareciô que vul.
todos los hombres son iguales , pretender que cl habi-
neraba aun los dercchos del hombre. Vei.tn que en el
tante adoptive deba gozar de los mismos priviiegios que
pueblo se distinguian varias clases. La primera , era la
los hijos mas antiguos ciel estado. Estes principios tan
sencillos came evidentes , no cran los de la secta , y ya
(1) Véase la carta à Voltaire del 7 Julio de 177o, y la correspon-
deueia de Voltaire y d'Alembert del mismo aiio.
habian dejado de serlo <le Voltaire. fuma de precli-
Véaso el tomo L de estas Ne/norias, cap. 3.
car la libertad é igualdad rcligiosa , liegô a ensciiar to-
de
Tomo II.

CfMrillÀCION CO Titi LOS P.ETES•
CiPiTULO SEXTO.
163
162
do el catecismo de la igualdad y libertad politicas. À
tantes de Ginebra al dcrecho legislativo y soherano, es
dos leguas de Ginebra, observaba va mucho tiempo,
eierto que tuvieron su origen en cl sistema de su
las contestaciones de los ciudadanos y de los magiatra-
compatriota Rousseau. Estas pretensiones pasaron à sec
dos ; concibi6 , que à la gloria de la revolucion nue
activas con las insinuaciones de Voltaire, y con las ma-
de,cia habcr causauxen la religion de los ginelri-
niobras de los iniciaclos que acudieron à socorrerle.
la de una revolucien en su gobierno.
parte de Voltaire consistia la,
nos, podria airadi •
intriga , ya en animar
r
à los ciudadanos contra 103 magistrados, ya en insinuar
otros ,fildsofos en esta
Papel que represeraj Voltaire
d los que solo Bran habitantes 6 naturales, que tenian
revolucion.
otros derechos que reclamar contra los mismos ciuda-
s y ciuda-
danos. Unas veces convidaba à su mesa à unos, otras
A.nuellas contestaciones entre los magistrado
danos no hahian tenido hasta entonces otro objeto, que
d otros, y à cada uno hablaba segun sus miras. A los
la infernretacion cie ciertas leyes y de la constitucion.
ciudadanos les decia , que su calidad de legisiadores ponia
Los naturales y las otras clases exeluidas del dereelm
absolutamente al magistrado bajo su dependencia. A los
ino en cal i-
traban en estas diferencias s os
otros, que siendo habitantes de la misrna repalica y
legislativo, n0 en
o t
sciistas
viviendo bajo las .mismas leyes, la igualdad natural les
dad de espectadores, cuando Voltaire y los
pensaron en mudar hasta la constitution de esta repli-
daba los mismos derechos que à los ciudadanos ; que
blica, y hacer un modela de su gobierno de igualdad y
ya habia llegado para ellos el tiempo de acabar de ser
libertad ,y del pueblcilegislador y soberano. Sabe toda
esclavos y de obcdecer à leyes que ellos mismos no
la Europa los alborotos que agitaron à Ginebra en esta
liabian hecho; de ser victirnas de distinciones las mas
, desde et ail.° 1770 hasta 1782. Todos
odiosas, de estar sometidos d tasas las mas humiliantes,
época, es decir,
los escritos pnblicos nos clieron noticia del trastorrio
y esto solo parque no habian sido llamados para dar
su consentimiento.
que padeciô la constitucion de Ginebra ; pero la
omitieron los papeles palicos y que pertenece à estas
Voltaire para dar mas peso d estas insinuaciones ,
es e1 influjo secreto que tuvieron los 115-
tuvo cuiciado de hacerlas circular por niedio de aque-
Memorias,
sofos en esta revolucion, y los artificios de que se valie-
llos folletos que con tanta facilidad producia su fecunda
Ton para realizar la democracia mas absoluta segun el
pluma. El que publics bajo el nombre de ideas repu--
blicanas ,
sistema de Uousscau. Para que se pueda formar con
y en que se °cuité con la mascara de gine-
la intriga que vamos à desenvolver, que se pregunte,
brino , nos manifiesta cuanto se habian fortificado en
coma lo bernas hecho, à las personas capaces de obser-
su corazon , à proportion de sus aiIos, la aversion à los
var , que vivian entonces en aquellos parages y que
reves y el amor d la igualdad y libcrtad republicanas.
verdaderamente representaron el papel de ciudadanos
Esto se lee en clicho folleto , en criant ° al primer ar-
en aquellos alborotos , y se vera la exactitud de los
ticula
Jamas ha habido gobierno perfecto , porque los
hombres tienen pasiones... El mas tolerable de fados
documentos que bernas adquirido.
Las primeras pretensiones de los naturales 6 habi-
» es sin duda el republicano , l'orque es el que acerca
L 2

CAPiTULO SEXTO.
)65
164
CONSPIIUCION EMMA LOS RETES.

admiradores, y à la que debia rucha parte de los pro-
» mas los nombres à lu libertad nature Todo padre de
gresos de su filosofismo. Solo en tono de odio pudo
» familia debc ser sei1or en su casa , perd no en la de
decir , por ejemplo en este comcntario :
» su vecino. Estando cornpucsta una sociedad de mu-
« Vo habria
»
» chas casas y de muchos terrenes que le estan anexos,
deseado que el aider Montesquieu ), 6 ulgun otro es-
« critor tan enérgico, nos hubiese manifestado con
» es contradictorio que un solo hombre sou selior de
.vla-
» riclad el motivo porquc la nableza es la esencia del
» tantas Casas y de tanins temenos ; la naturaleza dicta
P gobierno moruirquico ; me veo precisado
» que caria seîior tenez su voz para bien de la sociedad.»
à creer que
(1) Todo se lo decia à los ginebrinos este solo articulo:
» dia es la esencia del gobierno feudal , como en Ale-
» mania , d de la aristocracia como en Verrecia (1).
Les enseaba , sobre todo , â les naturalcs y à los que
»
habian aciquirido propiedades en el suelo de la repalica,
Pero yo me veo precisado à creer que Voltaire , en su
que privandolos del voto legislativo , les privaban de
vejez como en su juventud , confonde rauchas veces
un derecho natural. Para decirlo mas positivaniente ,
las ideas. La de la nobleza en general nos manifiesta
despues de haberse hecho verdadcro discipulo de Mon-
los descendientes de personages que se ban distingnido
tesquieu y de Rousseau , atm cuando refutaba
por sus servicios , scan militarea , sean eu los tribunal es,
de sus opiniones accidentales, Voltaire becho dernagogo,
y que forman en el estado un cuerpo de ciudadanos,
repiti6 sus insu ucciones fondamentales que en estos
cuya educacion , sentimicntos é intereses, se ordenan
por lo gcneral , à ser mas aptos para agnelles empleos
miros Baba à los ginebrinos « El gobierno civil es lu
cuya distribution depende de los monarcas. Es muy
» voluntad de todos ejecutada per un solo ,
» muchos , en virtud de layes que iodas han /Lech° (2).
cicrto que esta distincion puede subsistir sin el feu- da-
lismo de los alemanes , y sin la aristocracia de los ve-
» Se sabe muy bien , que en cuanto à ras l'entas ciel
» estado , toca à los ciudadanos arreglar la cantidad
neciatios. Facilmcnte se puede concebir una monarqufa
» para sus gastos (3).
sin un cuerpo de nobles; pero es muy cierto que esta
»
Muchas personas no se pueden persuadir hasta que
distincion, por si, se ordena 4 formai un cuerpo de per-
punto Voltaire se volvi6 democratico: pero que se Ican
sonas mas adheridas al monarea , y rnuy ratites al estado
con la debida atencion sus ziltimos escritos , principal--
para los empleos , para los cuales la edttcacion de la
mente este de donde he extractado lo que dejo dicho,
mucheclurnbre panas veces sirve de preparacion.
y se ver que Ileg6 hasta detestar la distincion de noble
Era imposible decir con mas claridad à los •ginehri-
plebcyo , que en su opinion solo significa , Seiior y
nos que no votaban sobre sus leyes ni sobre las ren-
esclavo. Léase su Comentario del Espiritu de las le, es , y
tas , que no habiendose consultado su voltintad , z nada
se ver con que ojos se babia acostumbrado à mirar à
estaban obligados bajo el gobierno en que vivian , y
aquella misma nobleza , en la que habia tenido tanto's
que para ellos no habria verdadero gobierno hasts que
se hubiese trastornado su antigua constitucion.
(r) Ideas republickmas , arum. 45, ediciun de
quiera pocha facilmente Lacer juicio sobre la iinpresion
(2) Alti rnismo , mir. 13.
(3) Alli ruismo , vain/. 43.
(1) .Nara. III.
L 3

166
CONSPIRACION CONTRA LOS REYES.
CARiTtILO SEXTO.
167
que debia haver esta especie de producciones de Vol-
en Ginebra. Fue este -1'4.r. Serran, aquel mismo ahogado
taire derramadas con profusion y con aquel arte de
2 eneral en et parlamento de Grenoble, que en sus canas
que sabia valerse , cuando trataba de extender su modo
à d'Am
lebert v Voltaire se presenta como q no de los
de pensar hasta las Ultimas clases del pueblo. Los me-
grandes maestros de la filosofia moclerna , y lino de aque-
dios mas pér fidos se enlazaban con estas insinuaciones
llos à quienes esta debia sus grandes progresos (1). En
y producciones. Ya se lia visto à los sofistas exaltai la
calidad de verdadero propagador de la libertad é igual-
heneficencia de su corifeo , dàndonos pur prueba de
dml, acudi6 Mr. Servan à Ginebra para combinar sus
ella la multitud de artesanos ginebrinos que se refugia-
esfuerzos con los de Voltaire. Su reputacion, consejos,
ban en Ferney,y que hallaron en los dominios de Voltaire y
inclinaciones y urgentes exhortaciones no fueron el itnico
bajo su protection una fluera pàtria y en sus riquezas
socorro que envié la filosofia é los ginebrinos revolu-
abundantes recursos para entablar de nuevo su corner-
cionarios. Un ahogado del mismo parlatnento llamado
cio y sustentar sus familias. Pero que se pregunte é los
Mr. Bovier les sirviô con su pluma. Mientras que los
que estaban en estado de conocer y observar de cerca
otros iniciados trabajaban é instaban en los clubs y eu
los motivos y medios de esta pérfida beneficencia , y
las juntas, sublevando à los ciudadanos contra los ma-
se les oiré que responden : es verdad que Voltaire , fue
gistrados,- à los naturales y habitantes contra los einda-
en cierto modo el fundador de Ferncy,
, y de una nucva
danos , para penetrar y llegar por entre aquellas disen-
Ciudad ; pero anaden , d de que la pob16 ? De sediciosos
sioncs y uracanes de la discordia é rira constitucion (le
que habia sublevado contra su pàtria, y que reuniô , ya
lealdad , se present6 Bovier con todas las armas del
en Ferney, , y ya en Versoy, para itacer cle ellos un foco
sofisma , no para pedir unis nueva constitucion , sino
de fermentation , y precisar é esta desgraciada repUblica
como un sugeto que conocia rnuy bien la antigua , y
à recibir la ley de los filésofos , é causa de la dc-
que no queria ocra para restablecer los dcreclios del
sercion de sus naturales y habitantes , y substi-
pueblo igual y soberano.
tuir à. su constitucion la de sus sistemas. A mas de
No clejaron de admirarse los ginebrinos mas revolu-
estos medios y artificios , teria la secta nivetadora otros
cionarios, al oir que un sofista extrangero les debia que
accores en Ginebra para excitar sus revoluciones. Ya con-
!ista entonces habian ignorado todas sus leyes ; que
taba entre sus cofrades é aquel Claviere, que continué
todas aquellas distinciones de ciudadanos , habitantes y
despues en Paris su pagel de revolucionario.Tcnia en Mr.
naturales , y todos los privilegios (le los primeros, no
Berenger una especie de medio-Sieyes , y en Serre un
cran en la repUblica de Ginebra mas que una usurpa-
vercladero incendiario.
cion niuy nioderna que habia tenido su origen en el
Lo que Mcieron Servan , Bovier,
ario 17d7 ; que antes de esta época, un domicilio aun-
etc.
que de poco tietupo, concedié à todo advénedizo los
Teilla la secta, é nias de los nombrados, un sugeto de
derechos cle ciudadano, la admision al consejo general
quien no se debia esperar que dejase en Francia la ma-
gistratura, para pasar à representar el pagel de Jacobino
(1) Carta à d'Alembert del 5 Noviembre de 7. 77o , que ine el
tiempo de lus mayores alborotos en Ginebra.
L 4

COESSPITUCION coNraA Les REYP.S.
cArfruLo SEXTO.
.)9
» soberano legislador ; que' con un -aiio de monda en
Dirigiendo con cuidado sus escritos hàcia este objeto ,
» Ginebra , cualquicra hombre se veia ser soberano- en
desde Paris los dirigia à Ginebra para suministrar nuovo
» la repUblica ; y en fin , que la igualdad entre tecks
cebo à los democmtizadores. Para poiler formar concerto
» los individuos era perfecta , tante si vivian dentro de
del arte con que Dupont cumplia con su mision, Beria
• la ciudad , ccmo en el territorio de la reptiblica (1). »
preciso recorrer ouata° supo insertar el periodista en
Esta marcha cra con poco dderencia , la que empren-
los articulos titulados : de la Rê,ptiblica de Ginebra. Aqui
di6 ententes la secta en Francia para volver à la pre-
se veria al hutnanisitno sofista que se compadece de los
tendida constitucion del pueblo soberano y legislador,
alborotos que ya habian cosi:ad° la vida à algunos natu-
por medio de los estados genetalccs. Bovier se vi6 coin-
raies, y causado el destierro a otros; y. bajo el pretexto
batido y refutado hasta la evidencia ; pero sabian los
de esta humanidad , que precisa al verdadcro fil6sof°
sofistas, que un pueblo que esta en revolucion devora
chunar per la paz , hace cuanto puede para sublevar
cualquiera falsedad, mientras sea favorable il su sobera-
et pueblo ginebrino, presentândole su constitution corne
Supieron los sofistas ponerle en moi/niaient° , y ha-
si luese de la aristocracia mas opresora, aseme.jando los
llaron medios aun mas eficaces para mantener la fcrmen-
naturalcs y habitantes de Ginebra à aquellos iotas (') ,
tacion .
que dominados por ciudadanos libres, solo tenian para
si la esclavitud en el misino Bene de una rep ,
Papel que representaron los economistas , en aspect' al
Ablica (1).
En seguida se le ve, que para instruira cstos
Dupont de Nemours.
dotas,
establece lu que él llarna principios , y da al pueblo
Bajo el nombre de Efetnérides del ciudadano, se publi-
ginebrino, que ya estaba en fermentation , unas lec-
caba cntonces en Paris un peri6clico dirigido por los
ciones como esta : » Decir que estes Nombres pueden
economistas , es decir, por iniciados de una especie tal
» consentir formai 6 tàcitamente per .5( y per sus des:
vez la mas nociva de todas, que cran los que con un
» cendientes, en la privacion del todo d de luta patte de
aire de modcracion y con la mayor jactancia de zelo
» su libertczel , serin decir , que unes Nombres tienen
pp.tri6tico, iban preparando las revoluciones, aun con
» derecbo para estipular contra los dercehos de otros
mayor clicacia que los frenéticos del club de Holbach.
» Nombres, de vender 6 de celer lo que pertencee à
La secta se dejà decir que este peri6dico serviria de
» otro, de enagenar la felieidad, y disponer de la vida
socorro à Voltaire, Servan y Bovier, , hasta que el en,
» de un tercero : per° è y de que torcero ? de aquel
sayo de la constitution democratica tuviese su éxito
• cuyo bienestar y vida le deben ser tan sa radas ,
complet° en Ginebra. El hip6criza y meloso Dupont de
» porque es su posteridad. Esta doctrina insultaria la
Nernours, fue entre sus cofradcs cl que se encarg6 de
» dignidad de la especie humana , y ofenderia à la natu-
dite cada mes una nueva conmocion à los revolucionarios.
» raleza y à su autor (2). »
(*) Esclavos de Lacedemonia.
(i) Véase la neemoria del abogado Duvier, , clesde la pagina i5 hasta
(r) Cap. I. y en la nota.
la 29 y la Refutacion sobre los neurales de Ginebra.
(a) El inismo cap. 2.

CAPITULO SEXTO.
171
CONSPIEACION CONTA), LOS BETES.
170
de la infancia de experimentar, , que dejando aparte
Esto si que es engaiiar neciamen te l la razon y à la socle- eté,m.
vuestra dignidad , no valais mas que dl ( s )
dad ; porve si todo hombre, viviencio bajo et impario
ve este modo, cuando se les proporcionaba .ocasion,
de las leyes civiles, no sacrifica alguna parte de su libertad,
aian loi sofistas mas moderados , corn() Raynal y todo
sera tan libre para violer en la sociedad civil sus leyes, y
el c lub de Holbach, avisai' d los pueblos à que no se limi-
tenerlaspor nada, coma entre los salvages. Pero estas cran
ias en solo à gemir,
, sino ti enfurecerse , y a valerse, de la
las instrucciones, que la compasion de los filosofistas
fuerza del terror y de la matanza para conquistar sus
Baba â un pueblo que se hallaba en revolucion , para
et endidos derechos. Estas instrucciones iban entremez-
que se propasase haste el total desenfreno. Dupont para
dadaS con las que los economistas daban â los reyes so-
irnpedir en Ginebra et derramamiento de sangre, enseii6
bre la administra•ion
c, Se les veia ((ficela las me-
â los naturales , i. los habitantes y à los eiudadanos â
, mari as dei h o m bre que sigui6 rnejor su marcha
que dijesen â los senadores : «é Pensais acaso que no se
, en toda esta reveluci on); se les veia entremeterse en todos
» trate sino de ser soberanos? Y que sec huer' soberano
los ncgocios de la reObliea, con el fin de valerse de
no es tambien una obligation que se ha de cumplir ?
»
la ocasion de anunciar toda la doctrina de la secta.
» é Sabeis acaso, que desde que este pueblo os habrà
Al través de sus pretendidos consejos de econornia ,
» reconocido con esta calidad, estareis imperiosa y es.
, partieularmente no se debe olvidar el que daban de
trecbamente obligados, bajo la pana de execracion la
»
> arrasar las fortificaciones, cuya conservation pedia se-
» mas bien merecida , de hacerle feliz , proteger su liber-
, gon elles tantos Bastos inutiles y siempre onerosos.
» tad, y afianzar y tracer respetar en toda su extension
Ginebra, decian en esta ocasion, no puede conside-
los derechos de propiedad? Republicanos , si qucreis
»
tarse como un estado capaz de defender una plaza
» soberan{a sobre vuestros compatriotas, sabcd que 'rasta
fuerte, suponiéndola en querra con sus vecinos; y en
» los reyes no la logran , sino à este preeio.» « Querriais
, (influa • à una sorpresa , la fuerza real se balla en los
» sec peoressobera nos que los d éspotas arbitra rios del Asia?
habitantes (le los campos f, 2). Proposition absurda ,
Y cuanclo estos, sin embargo que reinan sobre pue-
»
,:uando se trata de une campiüa que apenas tiene una
» blos embrutecidos por la ignorantin y tanatismo , lle-
cuadrada. Pero no era esto la que les causaba
gan â excederse con el abuso de su goder insensato...
»
:storbo ; querian aplicar esta proposition general à la
se las trata de tiranos. é Y sabeis lo que les sucede ?
F
»
reeia y à todo pais, es deeir, que no querian que los
» Id â la puerta de los serrallos del Oriente; mirad
leyes tuviesen con que resistir à los primeros furores de
» pueblo amotinado que pide las cabezas de los Visires
pueblo alborotado, que â vira fuerza reclama aquella
» de los Atenaduletas , y que algunas veces eortan la de
1)ertacl é iguaidad que los fil6sofos le presentan sin
y asi reinad arbitrariamente,
» los Sultanes y de los Sofis;
como que son sus derechos naturales. Estas mis-
os atreveis, prineipahnente en vuestra ciudad sobre
» si
instrucciones pérfidas que daban à los magistraclos,
• un pueblo instrtudo, y que educado con vosotros, ha
teuido ntil ocasiones en la familiaridad de los juegos
mismo.

(2) Efemér. del ciud. aîio 1 77 r, tom.

CAPITtL0 snxTo.
173
cuesrtrAcmis. Cent% A. LOS REYES.
372
Es verdacl que los sofistas no lograron pot' mucha tiem,
se ordenaban tambien à rept es.entiu los al pueblo coma sus
los aplausos de esta su primera tentativa. El Sr.
opresores,valiéndosedenna aversion quesuponian antigea
I)(o nde de Vergenes, que al p•incipio se inte•es6 poco
en este, cuando cran elles los que se la habian
en esta revolucion, Hee d conocer su importatuia ; se
rado.
piô al fin persuadir par la misma evidencia, y conoci6
Con el mismo arte decian : «Los defensores naturales
„„e cuanto pasaba en Ginebra no era mas que un en-
de Ginebra son los que habitan en el campo , y
:3y° de los principios y de los sistemas de los sofistas
estes son los st'ibditos de la rept'Iblica. Es posible y
P
dà siglo; que sus proycctos y maquinaciones no se aten-
inuy Lia aficionarlos tante al gobierno , que formarian
e
drian solo à este primer resultado; que solo le miraban
las inejores guardias avanzaclas que pudiese baber.„
e
calo un preàmbulo de las revoluciones, de las que la
Pero es precis° que la patria sea para elles atm cou,
Franci a tarde ô tem orano podria ser la victima. Tuvierou
doininador dure y severo que exige respetos:
s que un
103 sofistas el pesar de ver, que las legiones francesas des-
el libre ejereicio de todos
Es tambien precis° restituirles
troyeron su obra. Estaba reservado ri Claviere, y despues
» los derechos naturelles del hombre, y asegurarles la po.
Robespierre el volverla à emprender, enviando al ap6s..
» sesion (I). querido sap er que especic de opresion
tata Sulavie para que la concluyese par medio de las
padecia de parte de los mag istrados el pueblo del. ter-
proscripciones y demis medios de la filosofia, que desde
ritorio cle Ginebra , y lm visto que con dificultad podia
et castillo de la erney habian pasado d la caverna de los
ballarse otro que tuviese mas motivos de afecto à su go.
Jacobinos (i).
bierno ; que basta aquella época ; el corivenio entre los
rnagistrados y los eaditos se parecia al de una nume•
(I) Cuanto va referido sobre el objetc y y conducta en general de los
rosa familia enlazada con ternura à sus gefes. No lo igno-
i•l6sdos, eu especial de Voltaire , Servan y Dupont rle Nemours , en
raban los sofistas; pero ellos no hablaban solamente para
esta revolucion de Ginebra, no es mas que un extracto de las menorias
los ginebrinos. Suponian discordias entre estes, para sem.
que me han comunicado testigos oculares , y lus escritos illosdlicoss
cuyas citas lie verilicado.
brarlas en donde no se babian dejaclo ver aun. Con estas
,raba la secta clos ventajas ; la de exten-
inst•ueciones lop.
derse por medio de su peri6clieo por toda la Francia,
.preparando desde lejos al pueblo para que à su tiene
e del misrno lenguage con sus rcyes; y la de atizar
usa g
periàdicamente el incendia del pueblo de Ginebra
que principalment e se dirigian. Los cofrades de Pan5
(tentas aga
las continuaron , basta que al fin Servan , y
tes de la secta, vieron coronados sus trabajos en Ginebtal
por la revolucion que trastorn6 las leycs de esta rePù"
(1) Alli mismo pag• i:G.

CAPiTULO

175
17
CONSETRACION CONTRA, LOS REYES.
in,enio para ella , y hallô Nombres que lo creyeron.
we,
",lejor concepto se habria fortnaclo de sus talentos (rios
y medianos, si no se le hubiese mirado sino como un
CL PITUI,0 VII.
personage Ileno de preocupacioncs en lo que pensaba
saber de la antigiiedad , y que queria sujetarlo todo à
•NS.4Y0 ARISTOCR.:121C0 EN ERANCIA
las ideas que el tnismo se formaba- Mr- de Mably tenia
tambien su cabeza atestada de sistemas de libertad, de
Objeto de este case.° .
pueblo legislador y soberano, de los derechos de impo-
nerse dl mismo, y de no con tribuir â los cargos Rab-
E
las pruebas de la conjuration tramada
ces , sino en el solo case de l'aber consentido por su
XEONIENDO
contra las monarquias, dijc, que babia filôsofos tan ase.
voto 6 por el de' sus representantes. Pens6 que todo es-
gurados de causai en Francia alguna revolueion, que
te lo habia descubierto en los griegos y romanos , y
no dudaron en aconsejar 1 los reyes y â los ministres
principalmente en los antiguos franceses. Tenia por nmy
cierto, que sin los estados generales , no habia mônarquia
et haceria por si mismos, temiendo sin duda que la file-
sofia no podria dirigir sus movitnientos. Entre los filô-
en Francia ; que para restablecer la vercladera constitu-
don era absolutarnente necesario volver
sofos de esta especic que se querian Hamar moderados,
â los estados
genera les (1).
y â quienes Rousseau Ilam6 inconsecuentes , se distingui6
sobre todos Mr. Mably, hermano de Condillac, y uno
Mably y sus discipulos, ô por mejor decir todos estos
de aquellos abates que sin ejercer funcion en el ciero
discipulos de Montesquieu, detestaban cl régimen feudal,
y no vieron que estos estados generales no cran mas
y no . 11evando mas que su habit°, se ocupaban mucho en
Glue un efecto ciel feudalismo. Cuando Felipe el Her-
los estudios profanos, y Willy poco ô nada en el de las
rno,;o y algunos otros principes se vieron precisados à
ciencias eclesiàsticas.
recurrir â aquellas asambleas para obtener subsidios, fue
Errores y partidarios de Mably.
porque bajo este régitnen feudal , cl rey como les cou-
des de Provenza, de Chatnpaila y de Tolosa , 6 los
Sin scr impfo como Condorcet y Voltaire, y detes-
chiques de Bretaiia , tenia sus l'entas fijas , su dominio
tando basta cierto punto su impiedad, fue Mr. Mably
particular, que entonces se miraba como suficier.te para
de un catolicismo à lo menos muy equivoco. Fue tain-
subvenir â los Bastos de su gobierno. Y ert efecto, las
bien algunas veces tan subversivo en su moral , que
guerras mas prolongaclas podian entonces continuarse ,
para conservarle alguna estitnacion , fue preciso decir
sin aiiadir à las rentas ciel rey. Los ejércitos se compo-
que se habia explicado mal, y que no se habian perte-
nian de Sei-tores y Caballeros , que surninistraban â
trado sus intenciones . A lo menos de este modo of qui
su Costa 10 necesario â los yasallos que Ilevaban
se pretendia justificar de las censuras de la Sorbona.
consigo. Mably y sus discipulos no vieron que en unos
materia en que se ercia mas versado fue la politica;
La
de esta hablô toda su vida; se persuadiô de que tel'
(i) Véanse sus Derechos del clucladauo.

t
ccIssrmicws crr:r3,... Les Ji M'ES.
caPiTtto
ticmpos en que la Francia habia adquirido tantas pro-
177
• conchicida por este carnino, seria tante mas ventajosa,
vincias nuevas , en donde los ejéreitos , los generales ,
» cuanto el amor del orden y de las leyes y no de una
los oficiales y los soldados no n3archaban sino al sueldo
» libertad licenciosa seria su principio (1).
del rey , era imposible que su antiguo clominio bastase
»
Este sistema de una revolucion dirigida segun las
à las necesidades del gobierno. No concibieron , que
ideas rie Montesquieu, y que trasiadase al pueblo , por sus
con todas las nuevas relaciones de la politica y de su
representantes en los estados generales, el poder legislativo
nueva marcha, babria sido en Francia muy imprudente
y el de fijar las imposiciones, tenia entonces en Francia,
que el tuonarca para prescrvarse de sus enemigos 6 bien
y principalmente en la aristocràcia, tantes mas partidarios,
anticiparse à elles , bubiese habido (le esperar cala vez
cuanto dejaba subsistir toda la distincion de los tres 6r-
el benephicito de los Grandes envidiosos , de los tribu-
denes. Todos les iniciados de la impiedad, que ya contaba
nes sediciosos , de los diputados mal intencionados y
el filosofismo en la junta del chique de la Rochefoucault,
tai .vez asalariados por el enernigo , para que negasen
no vieran para los grandes sine un medio de recuperar su
los subsidios necesarios. Bada de esto concibicron los
antiguo influjo sobre el gobierno, y de reconquistar sobre.
sofistas.
la corte y el rey aquellas ventajas, que insensiblemente
habian ido perdiendo en los Ultimes reinados. No sabian
En que tiempo , rpor quemotivos pedian los sestas los
estados generales.
que los otros sofistas los acechaban , dispuestos ya à hacer
vider y d que doniinase en estes estados generales su
Persuadido siempre de que los franceses tenian noce-
igualdad, y à representard los tres drdenes separados, corne
sidad de sus estados gcnerales y de una revolucion para
opuestos en intereses , y que é n yidiosos et uno del otro ,
clejar de ser eselavos, "Mably, corne aseguran los fd6-
destrui an sufuerza; que esta distincion habia sido la causa,
sofos que le cran nias afectos, hizo algo mas que con-
parque los antiguos estados generales habian dada tan
vidar d los grandes y à les ministres à bacer por
pocofiutoyhecho tan poco bien. (2) Los grandes no vieron
mis. mos esta revolucion, » En su tratado de los Derechos
este lazo que ya les clisponian los sofistas de la igualdad ,
• de los ciudadanos , que eseribi6 en 1 77 1, reconvin6
y estes, à causa de las disensiones que entonces habia
» al pueblo por no baberse valido de muchas ocasiones
entre Luis XV y los parlarnentos, reusaron que estaban
» para bacerla, y le indice el modo corne la debia 1-lacer.
eu vigilias de que se uriesen al fin los estados generales,
» Aconsej6 al parlament°, que rehusase en le sucesivo
en donde se habia de hacer su revolucion.
empadronar algun eclicto pecuniario; que deelarase al
»
Estas disensiones ya tenian por causa principal una
rcy que no tenia derecho para imponer contribu-
nueva opinion que habia hecho racer en los primeros
a ciones , pues este solo pertenecia à la nacion ; que
trihunales del reine el sisterna rie rdontesquicu. Los ma-
» pi diese perdon al pueblo por hacer cooperado pot.
gistrados , que segun este sistenta , no descubrian libertad
» tante tiempo à bacerle pagar contingentes ilegitimos;
en donde la nacion .y sus represe.ntantes no partian con
» y que suplicase con instancia al rey para que couve-
(1) Suplemento al Conifaio social por G u tl in , parte 3. cap.
» case los estados gcnerales... Cita revolucion, aiiadi6,
T.
(2) Alli
conducida
Tome II.

capirtiso sprimo; 179
li£TES•
SPITUCION CONTal LOS
78
COIn
parlamentos tales corn() estaban en Francia. La diferencia
Y
el rey la autoridad legislativa y et derccho de fijar los
es tan sensible, como que las grandes juntes ô estados
subsidios, habian imaginado que los misrnos parlamentos
generales nonce han tenido por objet() las funciones judi-
cran los representantes de la nation ; que su conjura°, pur
eiarias , que son la ocupacion esencial de los magistrados.
scparados que estuviesen en las diferentcs ciudades del
i ndivisible, cuyos
Ei estas asambleas en todo tiempo fut adtnitido el clero,
reino, solo formaba un mismo cuerpo
eomo el primer orden del estado; siendo asi, que
diÉerentes miembros, aunque fijos y residentes pur orden
por la naturaleza de sus deheres estaba exento y aun
del rey en las varias ciudades del imper'(), no dejaban
excluido de los parlamentos 6 plaids judiciarios (r). En
por eso de tener su autoridad de la misma nacion , de la
, encargados de
vista de esto, é cornu se confunden los estados generales,
tuai se hacian representantes Itabitual cs
con los plaids ô tribunales de justicia?
conserver sus derechos cerce, de los monarcas, de suplir
Estos mismos Estados no tenian otra idea que los reyes
sobre todo suconsentimiento , suponiéndole necesario y
sobre los magistrados del parlament°. Es muy fàcil con-
de clerecho naturel , .imprescriptible é inagenable , para
vencerse pur estas palabras del presidente Iténaut, sobre
]racer lasleyes ô deeretar subsidios. Este sistema estaba
los estados del aiio 16E4. a Debo decir en esta ocasion ,
muy distante de la idea que de los parlamentos se habian
• que corn() no reconocemos en Francia otro soberano
formado los reyes, cuando los establecieron sin consulter
sin() el rey, corresponde à su autoridad hacer la ley.
siquiera la nacion. Era en efecto bastante extraordinario
• Lo que quiere et ?e t , quiere la let, De. este modo, los
que unos tribunales creados, tijos, ô ambulantes, à dispo-
estados generales no tienen mas que la voz de repre-
sicion del rey, perteneciesen é la esencia de la Consti-
» sentacion , y de la inuy hurnilde s'iplica. El rey coudes-
tution; que magistrados ornbrados todos por el rey ,
» ciende a sus clemores y sùplicas, segun las reglas de su
representasen los diputados que deben ser elegidos libre-
or
• prudencia y justicia ; porcine si estuviese obligado
la nacion; y sobre todo, como unos cargos
mente p
disposicion de los reyes
• otorgarles cuanto piden , va no serin rey, dite uno de
Glue en tal n'ancra estaban à la
• lus mas célebres autores. De aqui se origina , que mien-
ia
que los habian hecho venales, podn confundirse con
» Iras dura la jwita de los estados generales, la autoridad
la calidad de diputados del pueblo en los estados gene-
del parlament° guano es distinta de la ciel rey, no padece
raies.
que han conservado los
• aiguisa diminucion, coma se puede -verfacilmente en los
Esta palabra Parlament° ,
procesos verbales de estes tiltimos estados (2). »
meros tribunales., ha causado une ilusion que era muy
Era pues una prctension muy extraîia la de los parla-
i nistna palabra , cornu
facil evitar , obser.ando que esta
men tos creados por el rey, de hacerse diputados de la
en la historia antigua de Francia , significa
la voz Plaid
l-
nacion para resistir al rey ; Ilamarse representantes habi-
unas veces agnelles grandes juntes que los reyes consule
u;a!es y suplentes ordinarios, permanentes de los estados
taban sobre los negocios importantes, y otras agnel
;:eatreles, que nada sabian de taies representantes y
espccie de tribunales ambulantes, que estaban destinados
para administrer justicia. Los reyes solamente han hecbo
(t) Historia de Francia , por el presidente Iiérizzut , ano 1187 , etc,
(2) El misai°, aiio rO; 4.
permanentes estos Ultimos, à los que han sueedido los
M

ccriîuto sLaTisio. 18
nos visto tan del todo consagrado al filosofismo de su
'

CONSP ► TiACI.01,i COICTnk LOS WETPS.
80
n en elles unes criaturas
impiedad, Ocupaba este en ton ces el importante empleo
su lentes, y que solo descubriera
del rey. Pero cuando los sistemas Ilegan à propag,ar la in_
de 1)1'c-siderite del tribunal de subsidios ( Cour des Aides),
quietud y excitar descos de revolucion , ()capa fàcilmen te la
que tira et p ► imero en Paris, despues del parlamento,
ilusion et lugar de la verdad. Los magistrados mas respe.
empelié.) d sus compaîieros para que diesen p6blicamente
y
tables, arrastrad os al fin per la autoridad de Montesquieu,
los pritneros pasos, à fin de oponer al rey los estados
, de
y per el impulse de los sofistas , se dejaron persuadir,
generales. Extendie aquellas representaciones que se hi-
que en la realidad no habia sine despotisme y esclavitud
cieron tan famosas entre los fil6sofos , porque al través
en donde el pueblo no ejerce la autoridad legislativa per
de algunas expresiones de respeto babia saliido in-
si trisme ee per sus representautes. A fin de que las leyes,
troducir en ellas todos los nuevos principios de la sceti
que desde tanto tiempo habian hecho los reves y precis_
y todas sus pretensiones contra la autoridad del sobera no,
mado los parlamentos, no se mirasen de una vez corne
, los magistrados que las registraran y
Malesherbes y los Parlumentos piden lus Estados generales.
de ningun valor,
proelamaran , se hicieron representantes del pueblo.
En estas representaciones, respetuosas en la apariencia,
Estas pretensiones pasaron à servir de pretexto para
estaba coneebida en estes termines la convocation de
resistir con el mayor teson las érdenes del monarca ; el
ana asamblea national : « À la menos hanta este dia ,
eonsejo del rey, y en particular el canciller Maupeou,
reclatnacion de las salas de justicia y parlamentos su-
pensaron que descubrian en esto una verdadera coalition
» plia la de los estados generales , aunque imperfecta-
que se dirigia à desnaturalizar la monarquia, 1 dividir la
» mente ;" porque à pesar de todo nuestro zelo , no bla-
autoridad del troue , à buter que et monarca depen-
» 'sonamos de ►aber indemnizad.o à la nacion de las
diese babitualmente de sus dote parlamentos, y à excitar
» ventajas que tenia de explayar su corazon con el mo-
disensiones entre el rey y los tribuna-
narca. Pero en el dia, se le ha quitado al pueblo cl
mil alborotos
les , siempre que à algue magistrado , trasformado en
» 6nico recuise que tenia.... d Quiet ' delenderà de vues-
y la nacion al
tribune ciel pueblo , le acomodase ()pone
» tros ministres los intereses de la nacion ?
El pueblo
rey. Luis XV resolvie aniquilar los parlamentos , crear
» disperse no tiene un 6rgano para bacerse airs. Pregun-
otrOS nuevos , cuyo resorte tuviese menos elasticidad ,
» tad ,
, à la misma nation , pues ninguno niejor
Keil de contener en los li-
y per lo mismo fuese mas •
• que tilla puede sep oida (1). » Los parlamentos que
empezaba à ejcutarse esta
e
funciones.
siguieron el ejemplo de Malesherbes, no sabian Io bas-
mites
sus
an con cora-
, ue les sofistas conju rades mirab
tante las intenciones de la sec= que los habia puesto
ucdeon q
resoli
placencia , porcine anmentaba las disensiones. Persua-
en inovirniente. Se abandonaron en cierta n ' ancra y à
la convorcaa
didos de que los alborotos b•nian necesaria
pesar suyo , al impuiso que habian clade los conjurados,
en co n tra l-
, enerales , iban ya alli
ci.la corriente de la opinion p(tblica , que ya , engrau
tien de los estados Ç.,
,
le à le men os
ocasion de manifestai sus intencioncs, para q
i
la revolucion que, ntentaban y envia-
en parte, seefectuas e
(!) ficereccutaciun da Tribunal de Subsidios dol 18 Febrero de 1771.
rou corne precursor à aquel titisme Malesherbes, que ya

182
curispinActeN CONTRA LOS RETES.
CAPiTII LO SIRT11n10.
183
parte se ç,f, obernaba por los sistemas de Montesquieu
» (lamento de la autoridad ciel monarca. è Se puede creer
sobre la parte que todos deben tener en la construction
» que la veri ►cacion de leyes nuevas en vuestras Cortes
de las leyes y en el reglamento de los subsidios , para oh.
• de los parlamentos, no suple este derecho pritnitivo
servar aquellas y pagar estes sin ser esclavo. El parla.
» de la nacion? d Podria ganar el orden
viendo
mente de Ruan, seduciclo con el ejemplo de Malesher.
» que aun le ejerce la nacion ? Si se (ligna V. M. de
bes , en su representacion ciel 19 de Marzo de 1,771.
» restablecerla en sus derechos , no se nos verd reclamar
dijo tambien al monarca
Ya que los esfuerzos de la
» aqttella parte de autoridad que los reyes sus prede-
magistratura no son poderosos , dignaos , Sei -1°r ,
» cesores nos han confiado, cuando la nacion los ejercerd
de
• consultar la nacion reunida.» Los antiguos colegas (le
• por si misma (I).» De este modo los .parlamentos , sin
Montesquieu en el parlamento de 13urdeos , pensaron
conocer la extension de los intentes de la secta , coo-
que debian manifestai. mas zelo à favor de sus principios,
perando elles , pedian de algun modo perdon al pue-
For esto sus representaciones ciel 25 de Febrero del
blo per haberse descuidado por tanto tiempo de sus
mismo aiio fueron aun mas urgentes. Entre otras cosas
derechos imprescriptibles é inagenables à la legislacion,
se leia :
y del ejercicio, é à lo menos ., participation de la sobe-
« Si fuese verdad , decian los magistrados , que el par-
rallia en la junta de los estados generales. No previeron
» lamento , que se volvie sedentario en tiempo de Felipe
entonces , que Ilegaria un dia en que ellos habrian (le
» el Ifermoso, y perpetuo en el de Carlos VI , no es el
pedir perdon al mismo pueblo por haber solicitado los
» mismo que et antiguo parlamento ambulante convo-
estados generales , que tan funestes han lido para el rey,
» calo en los primeros anus del reinado de Felipe el
para la nacion y para ellos mismos.
» Dermes° , en el de los clos Luises VIII y IX y Fel:pe
De que modaesta demanda acarreaba la revolucion.
» Augusto ; el mismo que los Placita convocados en los
» ticlupos de Carlo-magno y sus descendientes ; el mis-
Ya entonces se habria consmnado la revolucion , si
» me que las antiguas juntas de los Francos , de los
Luis XV se hubiese dejado venter. Puntualmente se
• cuaies la historia nos ha trasmitido los vestigios antes
hallaha la secta en esta epoca , en aquel estado que poco
» y des tines de la conquista ; si la distribution de este
antes habia manifestado el abogado general al parlamento
» parlamento en varies resortes ha mudado su esencia
de Paris , cuando dijo : « que solo queria sublevar â los
• constitutiva ; en una palabra , si vuestras Cortes del
• pueblos , so pretexto de ilustrarlos ; en que su genio
» parlamento , Sefior , no tenian el derecho de exami-
» inquieto , emprendedor y enemigo de toda dependen-
» nar y verificar las leyes nuevas, que era del beneplà-
• cia aspiraba à trastornar todas las constituciones
» cite de V. M. proponer , no podia la nation putier
» ticas, y en que sus deseos no se cumplirian hanta que
» este derecho Es imprescriptible , y no se puede enage-
» hubiese puesto en manos de la muchedumbre los po-
» nar. Atacar este principio , es bace,r traicion , no solo à
» deres legislativo y ejecutivo ; hanta que hubiese en
» la nada/1. , .lino d los mismos reyes. Es tambien tris-
» tornar la constitution del reine. Es destruir el fun-
(i) Representacion ciel Parlament° de nurcleos del 26 de Febrero de 17716
M 4

ï Sit
comrnuciori cornu. LOS REYES.
LO

S6 PT 151 O.
185
» vilecido la rnagestad de los reyes , hecho precaria su
De los que cooperaban ci evta revolucion.
» autoridad y subordinada à los caprichos de una mul-
titud ciega.» En este momento » se multiplicaron los
Entre tanto los sofistas daban â esto el nombre de
» prosélitos y se extendieron sus maximas ; los reinos
una revolucion moderada. Tenian à su favor , no solo
» vieron que balanceaban sus antiguos cimientos, y ad-
aquellos magistrados que disputaban al monarca sus
miradas las naciones se preguntaban , que fatalidad
derechos, poniéndolos en las jamas popularcs, porque
» las habia hecho tan diferentes de si inismas. » Se ha-
pensaban que filera de estas juntas gozarian en paz de
lIaban las cocas en el estado eu que Mably . y los suyos
los mistuos derechos , sino que tainhien tenian i toclo
solicitaban una revolucion , en que los economistas ha-
aquel partido de la aristocracia , que corno ya verenios
cian circuler con mas profusion sus principios par to.:
en otra ocasion , llevaron à los estados generales las mis-
(las las chues del pueblo, y en que los filesofos , pre-
mas icleas del pueblo legislaclor, pero de un pueblo, que
viendo la revolucion. , la anunciaban , y prOponian el modo
conserva en todas estas juntas legislativas, toda aquella ge-
de hacerla con . aprobacion del pueblo (I).
rarquia , de la cual la distincion de su naciMiento los
Desde entonces era ya infilible la revolucion, si se fi
hacia tan zelosos ; es decir en otros términos , de mi
hubiesen convocado los estatlos generales. Para que se
pueblo que solo adopta los principios de Montesquieu,
ejecutase , ya los sofistas no tenian necesidacl de atraer
para sufrir con sosiego cl goze à la aristocrdcia.
el niagistrado pilblico à sus sistemas. Habria podido.va-
`renia, en fin, esta revolucion en su favor à toda aquella
riar la aplicacion ; pero ya estaban admitidos los prin-
multitud de sofistas, que satisfechos con haber sostenido
cipios. El derecho de verficar y de exanzinar la ley,
lus principios del pueblo legislaclor, , consentia en con-
era para cl pueblo un derecho primitivo é imprescrip-
servai al primer ministro de este pueblo el nombre
tible. Si los parlamentos, en este tiernpo de ilusion , solo
de rey.
usaban de este lenguage con los reyes para asegurar su
autoridad contra el ntinisterio , los sofistas de la rob e-
Luis XII impidid esta revolucion.
lion no pedian mas para envilecer la magestael , para
Luis XV advirti6 mejor que otro alguno, que con esto
/lacer su aut

autoridadprecaria subordinada ci los capri-
iba à perder los derechos nias preciosos de su corona.
de y
tinpopulacho c
d
iego .
de exa-
Para pasar del derecho
dies
Aunque naturalmente bondadoso y enemigo de valerse
men al de desechar , de este à la insurreccion y si todos
de su autoridad , estaba resuelto à trasmitir à sus lie-
los derechos que cornponen el cedigo de la revolucion,
rederos toda aquella de la que se hallaba revestido
solo faltaba un paso ; pero los sofistas estaban prontos à
enando subie al tronc). Qucria vivir y morir rey ; des-
franquearle éon la multitucl. Parecia que casi todas las leyes
pidie los parlamentos , descelle los estados generales y
cran de flingua valor , porque las habian hecho los re-
no permitie que se le hablase de tal casa mientras viviti.
y.es sin consulta del pueblo: por lo mismo podian anu-
Pero sabia muy bien , que conteniendo à los magistra-
i erse, porque el pueblo las podia reex.siminar y proscribielas.
dos , nu habia cortado todas las cabézas à la hidra ne-
(s) Gudin , suplemento ai Coiarata social.
volucionaria. illas cle una vez manifeste que temia lo


186
CONSPIRAC10N CONTRA LOS RETF.S.
CI.PiTT11,0 OCTA
187_
que habria de padecer el j6ven heredero de su corons.
Tenia por tan seguros los esfuerzos que harian los so.
fistas contra su sucesor , que dijo muebas veces con un
CAPITULO VIII.
semblante inquieto ; Quisiera saler com.o Beni saldrci de
este embarazo ,
seîialando con este nombre à su nieto
Luis XVI, que antes de la muerte del primer Delfin , se
ENSAVO DE' LOS SOP1STAS CONTRA. LA ARISTOCRACLL
llamaba Duque de Berri. Pero à lo menos Luis XV mien-
tras vivi6, supo impedir esta revolucion , de que se veia
amenazada la Francia. Sintieron mucho los conjurados
Besucita el filosofismo en Alemania el odio â los nobles
haber de prorogar sus proyectos , y se contentaron con
y ricos.
ir preparando les pueblos l su ejecucion. 1Nlientras la
recta esperaba mejor oeasion en Francia , hizo otra es-
U NA escuela, cuyos principios, tanto religiosos como
pecie de ensayos en otras partes , que la historia no
polfticos , se reducen à estas dos expresiones ,
debe pasar en silencio.
y libertad, no podia limitarse à quitar la distincion entre
rcycs y vasallos. En todas las sociedades civiles hay hom-
bres à mas del monarca , que se elevan sobre el piano ho•
rizontal de la multitud. Hay personas que se distinguen
por su clase, por sus tftulos , por los privilegios concedidos
à su nacimiento , à sus propios servicios 6 à los de sus
antepasados. Muchos deben sobre todo ai sus padres, 6 à su
propia inclustria una abundancia y riquezas de que no dis-
fruta el comun ciel pueblo. Hay aun Nombres que comen el
pan que han ganado con el sudor de su rostro, y otros que
gozan paeilleamente ciel fruto de aquellos trabajos , pa-
gqinclolos con su dinero y sin combinar sus trabajos
con los de aquellos. Si no hay en todas partes nobles
y plebeyos , siempre hay pobres y ricos. Cualquiera que
baya podido set. el in teres de tantos iniciacios de la aristo-
cracia , para no instar demasiado sobre las consecuen-
cias de su igualdad contra Dios , hubo machos en las
otras clases à quieues no causaban el menor temor. Los
habia en Francia , y mas en Alemania , en Polonia y
en otras partes de Europa , donde habian penetraclo
las instrucciones de los modernos solistas.

188
coNsrlaactoN CONTRA LOS REYES.
CAP NUt° geTivo.
189
Conspiracion de los sestas cle Boemia Austria contra
anunckindo/es que actuel era el (lia de su lihertad, exhor-
tandoles à
los nobles.
sacudir el yugo de lla esclavitud , à apoderarse
de los campos que , tanna tiempo habia cultivaban sus
Desdc el ai101766 , escribiô Federico à Voltaire, « que
brazos, y cuyos fru tos se suponia que solo enriquecian
» la filosofia penetraba hasta la devota Boemia , y hasta
seitores ociosos, vanos, orgullosos y tiranos.
» el Austria , mansion antigua de la superstition.. » En
Estes discursoa habian de causar una impresion muy
esta época se esparcieron las primeras sentillas de un
vira en unos Nombres, cuya mayor parte no tenia en
proyecto que debia dur , en estos paises à la filosofia,
efecto otros cal ;Nos que los que el seiior les prestaba ,
el espeetaculo de una repalica , en la cual ya no se
bajo condition de que en determinaclos dias de la semana
verian las distineiones de marqueses y paisanos , nobles
'labial ' de ir à cultivar los que el seïior se reservaba.
y plebeyos , ricos y pobres. Cuanto voy à decir sobre
Estos paisanos, que en la lengua ciel pais se Hainan
los ensayos de la filosofia trasplantada en Boemia y Aus-
Iota, no estaban reducidos todos à igual servidumbre.
tria, y hasta en Hungria y Transilvania , es un extracto
ITnos debian trabajar por el seîior tres chias pur semana ,
de dos memorias que me han suministrado unos sugetos
otros cuatro. Por justas que puedan ser las condiciones
que estuvieron entonces en disposition de observar ,
de esta servidumbre, con dilicultad puede un viagero
el uno las causas , y el otro los efectos de una revo-
acostumbrado ii otro gobierno, dejar de rnirar aquellas
lucion que da à los sofistas alemanes la gloria de ha-
gentes c‘ onna inuy infelices. Yo tatubien me iuclinaba
ber anticipado en grau parte los carmaholas franceses,
algo à esta opinion, cuando un especniculo que yo no
y los asesinos do Seticmbre.
esperaba nie reconcili6 con este régimen. Este espectà-
Apcnas los principios de la filosofia francesa hubieron
culo consistiô en un inmenso granero que mu:nec:la à un
penetrado hasta las riberas ciel Moldaw, cuando se vit')
sr:bon Habia grandisimos montones de trigo en medio
que vàlvian à fermenter aquellos principios de igualdad
hic una cspaciosa alhôndiga, y habia en sus alrededores tan-
y libertad con que el inflamado zelo de los Husitas y
tas casillas , cuantas Bran las familias del pueblo , y en
Taboritas incendiaron tantos palacios y monasterios ,
cala non de ellas . el trigo que les pertenecia.
martirizaron à (autos sacerdotes y quitaron la vida à tantos
mente se hacia el repartimiento coda sernana , bajo la
nobles. Se formé en Praga una conspiration que debia
inspeccion de un comisionado. Si llegaba à faltar la pro-
Lacer su estaliido cl (lia 16 tic Mayo. Se habia seilalado
vision de algnna casilla , se socorria d la familia con
este dia , parque en él concurre à la Ciudad una
la cantidad necesaria , que se tomba del mouton del
tud de paisanos â celebrar la fiesta de S. Juan Nepomu-
seitor , con la condicion de devolver la misma car
ceno. Al verificarse este inmenso concurso (le gentes
en la lattera cosecha. De este modo el Nisano mas
del campo, debian comparecer algunos miles de conju-
infeliz estaba seguro de que no le faltaria lo preciso
rados armados , y otros se Labial.' de apoderar de las
para subsistir. Mora pues que se decida , si no es
puertas de la Ciudad y del puente otros debian mez-
mejor este régimen , que cl de tantos mendigos libres
elaise cou la multitud, !racer sus arengas à los paisanos,
que se mueren de l'ambre. Sé muy bien , que en todàs

CONSJPIRACION CONTRA LOS REYES.
CARiTULO ocrlyo.
191
190
partes liay que reformai' ; peso et verdadero filésofo no
la renta convenida. Se present6 con tanto artificio este
elesea trastornarlo todo , con la esperanza ilusoria de
plan à Maria Teresa , que pense) descubrir en el un
que todo se ha de poiler en el estado que él quisiera. —
media de aumentar las riquezas de sus estados, favore-
Volvanios despues de esta digresion al amuit°.
ciendo la industria y la emulacion de los verdaderos
Luego que el populacho se hubiese acalorado con
cultivadores. Mandé â varias personas empleadas en el
aquellas arengas de igualdad y lihertad , se le habian
crobierrio extender memorias sobre este proyecto. Ella
r,
de entregar armas; los seîlores y los ricos habian de sep
mistua hizo el cnsayo, cecliendo cou aquellas condiciones
las primeras victimas de sus furores ; s •s tierras se lia-
una parte de sus dominios.
bian de repartir entre los aseF:inos ; se habia de procla-
Teinian los solistas la lentitud (12 las delibcracioncs, y
mar la libertad , y de este modo la Boemia habria sida
para acelerar la ejecucion general de su proyecto,
la primera rep6blica de la filosofia. Aunque se trama la
ten(lieron sus ideas par entre los mismos paisanos. El nias
conjuration cou bastante secret() , no faltaron inic:iados
fe•voroso de sus misioneros fue un eclesiàstico intrigante
que la descubrieron. Maria Teresa supo sufocarla , y su
que se puso à carrer las campaiias, â fin de disponer los
consejo procedié con tan ta prudencia , que apenas se
animos à esta reforma de propiedades que à él le parecia
pudieron descubrir algtmos indicios en los peri6dicos
admirable. Poco le cost6 inspirar â los paisanos et mismo
del tietripo. Tal vez juzg6 la carte, y con raucha pru-
fervor que le agitaba. Los seflores no vieron en este
dencia , que asegurando a los gefes , era mejor evitar un
proyecto otra cosa sino un medio de despojarlos de sus
castigo que habria podido dar brilla à unos principios,
propiedades, cubierto con el vela de tilla justa compen-
de los cuales la historia de Boernia manifiesta bien todo
sation. Se opusieron , alegando que los paisanos, hechos
el peligro.
propietarios de los fondos de la tierra, bien presto halla-
rian media para apropiarse todos los flttas; que entonces
Nuevo plan de los Sofistas Austriacos.
el filosofismo tendria luta razon mas para clispensarlos de
pagar las l'entas convenidas , representando que pois dos
Habiendo abortado esta conspiracion , los fil6sofos del
motivas cra injusto dar â los nobles el producto de unos
Moblaw y del Danubio no perdieron toda esperanza
fondas que nunca habian cultivado , y de los cuales ya
de llegar â su igualdad. lmaginaron un plan que causé
no fenian la propiedad; que en fin , si los paisanos se re-
ilusion â la misma Maria Teresa , y aun mas â Josef II.
solvian â coligarse para eximirse de toda paga, tendrian
Se.carn la parte mas ostensible tic este plan , se
entonces para si et dinero y las tierras ; y que à la no-
debia precisar â los propietarios demasiado ricos para
bleza entonces solo le quedaria el arbitrio de ponerse
cultivar pots si mismos su terreno , à ceder parte de él
â salaria de ellos mismos para poiler subsistir.
à los paisanos , y estas en ealidad de recompensa debian
pagar anualmente à los antiguos propietarios una can-
insurreccion contra los seiiores de Boernia.
tidad igual a la estimacion del l'édita. Cada comunidad
se debia obligar â castigar severamente al paisano negli-
Esta oposicion no hizo mas que aumentar el fervor
gente en cultivar cl terreno cediclo , it omiso en pagar
de los propagandistas de la igualdad. Habian dado â los

cAvirrLo ce Tef,
c(mputAciox ce-snis LOS IUT ÉS.
)92
tiempo , seiiores y aldeanos, ricos y pobres : pero sin
aldeanos semas esperanzas de un buen resultado, y pots
perder de vista su objeto. El sucesor de Maria Teresa les
lo mismo fue muy facil irritarlos contra los que se opo.
proporcion6 bien presto ocasion para emprender riuevos
pian. Asi los seinares, en lugar de unos vasallos apacibles y
ensayos aun mas pérfidos, para destruir la nobleza.
respetuosos , ya no descubrieron sin() insolentes. Eue pres
ciso recurrir i castigos , que solo sirvieron de aumentar
Preocupacion filoseca de José II contra los seriores:
las quejas y murmullos. La emperatriz continuaba se-
ducida pot la pretendida justicia ciel plan que le habian
Plan para humillarlos.
propuesto ; el emperador con su filosofismo y ambicion
Joséll, iniciado en los misterios fiIos6ficos habia sabido
reunidos, queria abatir à la nobleza , y ambos tuvieron
enlazar las ideas de igualdad y libertad con las de un
la imprudencia cle escuchar las quejas de los que los se-
déspota que con el pretexto de reinar como fildsofo ,
fiores habian castigado. Esta especie de connivencia hizo
solo iguala cuanto le rodea con el fin de sujetarlo todo
creer à los lugareiios , que nada tenian que tenter de
à sus sistemas. Con su libertad de coneiencia habria sida
parte de la corte. Los emisarios del filosofismo les inspi-
cl personage de su siglo que mas oprimiera la religion , si
raban que era precis° lograr con la fuerza lo que no se
los tiranos de la revolucion francesa no le hubiesen segui-
les queria clac à titulo rie justieia. J a insurreccion fue
do tan de cerca. Con su pretendida igualdad, no deseaba
resultado de estas insinuacionc s , que se verificô casi
Ci
ver abonda la nobleza despojados los seîiores y
en toda la Boemia , en el afro de 1773. Ya los aldeanos
peser
su fortune à las manos de sus vasallos, sino para trastornar
babian empezado à quemar o saquear los palacios; la no-
las leyes de su imperio , tanto las que mitan la propie-
bleza , y principalmente los propietarios ricos, se veian
dad , como las que tienen relacion à la religion, y na
amenazados de muerte. Beconoci6 .Maria Teresa, aunque
hallar ya mas resistencia de parte de los sdiores que de
algo tarde, el error que habia cometido , y à lo Menos
parte de sus vasallos. Con todos sus pretensiones de in-
procuré impedir sus resultados.Enviô un ejército de 28000
genio , necesit6 de las instruccioncs mas terribles para
bombres, con ordcn exprcsa y terminante de atajar esta
llegar à conocer, que toda esta filosofia de igualdad y
sublevacion. Las fuerzas de los solistas no estaban ann
libertad religiosa y politica , solo se ordenaba à derribar
organizadas , y los aldeanos se vieron precisados à sose-
los trouas y altares. Tel fue la filosofia de este principe;
garce. Las provincias de la Prusia y Silesia, vecinas à la Boe-
y cualquiera que baya sido su intencion, es cierto que à
mia , se resintieron de la insurreccion. Luego conociô
lo menos tuvo la desgracia con sus innovaciones, de.dar
Federica , que estos cran efectos de las instrucciones de
pretexto 6 une cruel insurreccion contra todos los nobles
los sofistas ; babia tenido la precancion de no licencier
de una parte considerable de sus estados. El modo con
ejéreito como ellos lo deseaban ; y acudiô con mas prou-
Eu.
que sabin hacerse obedecer, hizo pensar que le habian
titud que Maria Teresa 'à quitar à los rebeldes la yard-
obedecido demasiado en la atroz lentitud de las dilaCio-
ad de estas insurreceiones. Castigô inmediatamente à
d
nes , cuando era tan necesario volar en socorro de las
las cabecillas ; y los .filésofos niveladores tuvieron el
vietimas.
disgusto de Laber de permitir que hubiese aun, por algun
tiempo
Tomo H.

COEST,PITtACION CÙNTa.t T,OS tnT.s.
CAPITULO ocloivo.
194

Cuanto vov à clecir sobre este mernorable aconteci-
dieron las reclamaciones. Lo que parecia que lasjustificaba
miento, y sobre los borrores de los cuales la carte de Ylena
(la que facilinente se podia preveer, y la que sin dtula
intent6 en vano borrar la mernoria, es un extrato de la
querian los sofistas que habian inspirado el nuevo plan),
relation de M. J. Petty, noble, que sabia ser yo uno
es que los paisanos acudieron tropel para alistarse,
los que se libraron de la matanza, y vive en el dia en
y eximirse por este media de toda sumision, de todo
Jlethworth, cerca de Darkin, en el condado de Surry. Esta
servicio y de toda obligation bâcia sus seaores.
rnemoria que este caballero ha tenido la bonclad renti-
tirme, es la que he anunciado coma que da las mejores
Irzsurreccion que excied este plan en Transilyania.
instrucciones sobre los hechos. Lo que dejo dicho en este
En obsequio de la verdad, debo aiiadir con M. Petty,
capitulo, es un extracto de un escrito de ocra personage
que la dureza de los seiiores aumentaba muchas veces la
que se ha extendido mas en manifestar el enlace de
miseria de aquellos paisanos d siervos. Mientras se espe-
estos mismos hechos, con los progresos que hacia en-
•aba la respuesta â las reclamaciones que habian hecho
ronces el filosofismo y jacobinismo en los paises sujetoa
los propietarios y la nobleza, el comandante general de
à la casa de Austria. Uniendo estas clos relaciones, se
Hermanstadt pensa que debia declarar , que los alista-
ve, que en Viena, bajo los pretextos de hutnanidad y
mientos no debian mirarse como que hubiesen alterado
lihertad, hallaron los sofistas medios para deshacerse de
cl estado antiguo de las casas, hasta que llegasen las
la nobleza , precisar â los seiiores à rcnunciar sus anti-
nuevas 6rdenes que se esperaban del emperador. Estas
guos derechos sobre sus vasallos y siervos; que el medio
6rdenes nunca llegaban, y las que habia dado cl cornan-
ocasion de ejecutar este proyeeto se balla en las &de-
dante general ya se habian despachado tarde. Los pai-
nes que cli6 José 1E , sobre el modo de proveer à la
sanos alistados, no solo se tuvieron por libres de todo
seguridacl de las fronteras en Transilvania. En efecto ,
servicio, sino que conietierori tales excesos con sus amos,
estas érdenes se dirigian â privar i los setiores Iningaros
que los magistrados pensaron que no los podrian repri-
de todo clerecho sobre sus siervos, ô bien â sublevar â
mir, , sino logrando del general la revocacion de todos
todos los siervos contra los sehores. Hasta este nuevo
aquellos alistamientos. Tambien rue in6til la revocacion;
plan adoptado par el emperador , los cordones• desti-
se sabla que el emperador no habia respondido ; los
nados â guardar las fronieras por la parte de Turquia,
paisanos en lugar cle volver al yugo de sus seiiores que
se componian de paisanos 6 siervos, â quienes este ser-
habian ultrajado, continuaban en portarse como solda-
vicio dispensaba de una parte de los trabajos ordinarios,
dos indëpendientea, cnando de repente se dejô ver
pero sin dejar por esto de depender de sus amos. En
un
Valaco latnado Horja ; de la misma clase que los pai-
la primavera del aiio de 1 7 84, José H envie el mayor-
sanos, y que reuni6 un grau ntimero de elios. Decorado
general Geny à Hermanstadt, con &den de autncntar
con 'ma Cruz, y pertrechado con ut:a patente escrita con
el m'inter° de estas guardias, y ponerlas todas sobre el
erras de oro, les hizo su arenga , y se declarô enviado
pie ordinario de tropas, es decir, , independientes de los
I por el emperador para alistarlos â todos. Se ofreci6
sehores. Las indeinnizaciones que se propusieron, no impi-
ponerse si su frente para restituirles la libertad. Todos
N 2

196
CONSPIRACION CONTRA LOS REYES.
los paisanos se reunieron d este nuevo general. Los pro-
CA.PiTVLO OCTAVO.
197

pietarios cnviaron à Hcrmanstadt a der parte al gobierno
los pies y manos y dejaron que' espirase en este estado,..
y al general de lo que pasaba, dicienclo , que se terrien
» Pero corramos un velo sobre estos liorrores, pues me
muchas juntes secretas, y que se preparaba una insur-
» recuerdan las personas que yo mas amaba , y quo.
reccion. Toda la respuesta que recibieron consistié en
» he visto sacrificadas de un modo tan atroz , que nie
faite ,nitro para entrai- en mis pormenores.
echarles en tara su timidez.
Matanza de la Nobleza en Transilvania.
Cotejo de las insurreceiones antietas y modernas
contra la Nobleza.
Entretanto lleg6 el dia seiialado por los conjurados.
Horja se dejà ver el dia 3 de noviembre de 1784, al fiente
Quisiera hacer podido ornitir la relacion de estas atro-
de cuatro mil Nombres; los dividié en bandas, y envié
cidades; perd reunidas à las de los Jacobinos cie setiem-
d incendier los palacios y asesinar d sus seîiores.
bre, ai-radon à las instrucciones de la historia.
Estos
i Ah !
precursores de los Jacobinos de Marsella é de las galeras,
cuanto nias instructives scrian estas lecciones, si fuese
ejecutaron sus Ordenes con Ioda la rahia del Mi° que
este el luger de reunir cuauto nos suministra la historia
se les supo inspirer contra la nobleza. En breve se au-
sobre el particular, , desde los mas remotos tiempos de
mento el m'rrnero de los rebelles haste dote mil, y en
la secte! Se-veria, que el mismo filosolismo de ignaidad
poco tiempo asesinaron à mas de eineuenta nobles.
y libertad, ha cometido sieinpre las mismas atrocidades
La desolacion y carniceria se extendian de condado en
con la parte mas distinguida de la sociedad por sus
condado, y en todos se saqueaban y quemaban las casas
titulos , clase y riquezas ; y la aristocracia , mejor ins-
de aquellos. Ya no hasté el asesinato para satisfacer la
truida por su propia historia, aprenderia S. hacer rnenos
rabia de estos furiosos : apelaron à los torrnentos mas
favor à los solistes, que siempre han alhajado il los ricos
exquisitos y atroces para hacer perler à los nobles y à los
y grandes, para podcr ilegar sin estorbo à la genera l
ricos. A unos los empalaron vivos, S. otros les cortaron
matanza de todas las clases distinguidas per su grandeza
pies y manos , y à otros quemaron d fuego lento. No
y riquezas. No puedo dejar de atribuir à los Jacobines
ailadamos à cliches mernorias , pues aun el solo tradu-
ciel dia y à sus padres este espectSculo de seilores
eirlas causa horror. « Entre los castillos que incendiaron,
ernpalados y asadns , de mugeres muidadas , de fami-
lias enteras, padres, madres y rifles asesinados en Tran-
» se noter' sobre toclo los de los cordes Esterazy y
silvania en nombre de la libertad. Como tampoco puede
» Tekeli. Entre los seïiores asesinados, se distinguen los
dejar de atribuir à
» dos coudes y hermanos
Al primégenito de
aquellos canibales de le plaza Delfina,
la atrocidad con que quemaron d fuego lento, en 3 de
» estos dos seBores le empalaron y asaron. Otras varias
setiembre , à la condesa de Perignan y sus hijas , à
» personas de la misma familia, mugeres y niïios, fueron
madame de Chèvres y à tentas ou-as victimes, llegando
» asesinados. La clesgraciada sgiora . ltradi-Saclor, en cuya
su fiereza à hacer corner à las que quedaban la carne
» casa pasé algunos dias, (aiiade M. J. Petty) fue una
de las que ya habian sacrificado. Estos delitos, aurique
» de las victimes nias tristes. Estos bàrbaros le cortaron
tau atroces , nada tienen de nuevo en la historia de la
N5

cariTuto ocrIvo. 19!)
198
CO•SPIRICION CONTRA LOS RaYES.
tro tiempo estos vanos sistentas de igualdad y libertad;
secta , y no estaba reservado à los CarmaTiolas transil..
vanos , ni à los parisienses dar al mundo el primer
a t revanionos à ver, à lo menas en parte, lo que pro-
dujeron en tiempo de nuestros antepasados. En el ;et°
ejemplo.
Cuando en la historia del Clero en el tiempo de la
de i358, tambien tuvo la Francia sus Jacobinos, cuyo
revolueion francesa (*), di algunos pormenores sobre estos
sistema era el de la igualdad y libertad. He aqui, segun
horrores que se cometieron en la plaza Delfina ,
Froisard, uno de los mejores historiadores de nuestra
(Dan-
phine ) , 'calo lectores que pensarou poder ponerlos
nation , lo que chias causaron. Al citai' à este autor ,
en duda , bajo pretezto de que nada supieron , en
no nie valdré de otra licencia , que la de traducir su
idioma anticuado.
un tiempo en que el terror apenas les permitia salir de
su asilo secret° , para saber lo que pasaha entonces en
« En el mes de mayo del ario 1358, fric castigada la
Paris. Que Jean en el dia la historia de M. Girtaner ,
» Francia con una extraiia desolacion. Algunas gentes
médico suizo y testigo de lo que él rcfiere, y venin que
» ciel campo, que à la mas Ilegarian à ciento, sin tener
la obra de la criai he citaclo las expresiones, no es nias
» al principio gefe, se reunieron en Beauvoisis, diciendo
(pie una traduccion de esta historia. Ignoraba yo enton-
» que todos los nobles del reino deshonraban à la Francia.,
ces , que fuese el traductor el
» y que destruirlos
todos seria un grau bien. Sus
Sr. baron de Pelissier
rien, lo
» caniaradas respondieron : esto es verdad. Infime sea
que lie sabido despues de él niismo. He visto
tambien à M. Cambrien capellan de un regimiento irlan-
» el que no hiciere todos sus esfuerzos para dcstruir
dés , quiers hecho imprirnir en Lieja la misma
» todos los nobles. Se reunieron entonces ;
relation , y me lia asegurado que lo hizo bajo el testi-
• diatamente, sin mas armas que chuzos y cuchillos, se
monio de vcinte testigos, quienes aseguraron que lejos
dirigicron à la casa de un Caballero del vecindario.
• Despucs de haberie asesinado à él , su mu ter y à
cle exagerar Mr. Girtaner y yo , no Ilegamos à referir
todo lo que pas6 en la realidad.
» todos sus hijos grandes y pequeiios, quemaron la casa.
Ya que la reunion de estas atrocidades hace estre•
» En seguida pasaron â otro palacio; se apoderaron de
mecer de barrot ; pero aqui cl horror puede Ilegar
» su dueiio que era art Caballero , ultrajaron y mataron
ser Cesaràse ya tal vez de darse oidos à los sofistas
» à su presencia à su ronger y à ana hija suya, coma
de una iealdad y libertad, mas atroces aun que qui-
» y tambien à todos los demas hijos; despues le marti-
méricas, viendo que sus sisternas hacen de los hombres
• rizaron y arrasaron el palacio. Lo misnio hicieron con
otros tantas fieras.
» muchas otros casas y palacios• Se aument6 su in'unero
TC error es dcwasiado funesto. Beim-
remos y rescatemos, Si es necesario „ con recuerdos aun-
» hasta sets niil ; y aun fue creciendo en todos los
que humiliantes para la humanidad misma , las ilusiones
» lugares de su transita, parque todos sus semejantes se
de la soberbia. Sabeinos Io que han producido en nues-
» les reunion. Los otros nobles, acosados dci terrai . , y
-
» ilevandose consigo sus niugeres é Hos , buyeron à la
(*) Esta historia tan importante ya tradneicla , se imprimiS esi
distancia de diez y .aun mie veinte Icgnas , viéndose
Malaga por Yglesias y «Martinez. Si hay p i. orioyei tin , cuidaremes
» precisados à abaudonario todo en sus casas que
de
la despues (le estas 3.temori«,s,
N 4

200
CONSPIRACION CONTRA. LOS REYES.
CA ViT11 1,0 OCTAVO.
202
» quedaron indefensas. Estos inalva dos, sin gefes, berian ,
contra la nobleza, hay un terrible enigrna que deseifrar.
» quemaban y asesinaban i cuantos nobles encontraban.
pesde el principio el gobierno de llemanstadt reus6
» EJltrajaban de un modo el mas indigno à todas las
enviai socorros , bajo pretexto de que las alarmas cane-
» mugeres y doncellas. El que cometia los mayores exee-
ciao de funclamento. Cuando ya no Itubo medio (le
» ses y horrores, que no se pueden ni deben escribir ,
°cuitar la atrocidad de los rebeldes, se enviaron tropas ;
» era celebrado entre ellos y respetado como mas diestro.
pero sin 6rden â los soldados de emplear la fuerza contra
» No tengo valor para describir las atrocidadcs incon-
aquellos asesinos asoladores. Se habria dicho que los
» cebibles que cometieron con las ningeres.... Entre
gefes del partido estaban en inteligencia con los que
» otros honores, mataron ii un caballero, le espetaron
1 05 debian reprimir. Los revoltosos continuaron en sus
» y asaron à presencia de su muger é hijos, é hicieron
estragos , sin temor (le la mener oposicion (le parte de
» que esta comiese de la carne de su marido , y despues
la fuerza militar. Los soldados oian los gritos de las
» la hicieron morir (le main muerte. Estos malvados
mineras victimas , y veian pegar fuego à las casas ; los
» quemaron y destruyeron cerca de Beauvoisis y en los
mistnos incendiarios pasaban por entre elles , y
» contornos cl° Corbie, Amiens, y Mondidier, mas de
la falta de todo 6rden por parte de sus gefes, teniendo
sesenta palacios... Y destruyeron mas de tiento entre el
en inaction â los soldados, los reduj6 â ser unos espec-
contlado de Valois , ei obispado de Laon , Noyon y
tadores tranquilos. En fin , los nobles que se escaparon
» Soissons (1). »
dela inatanza, reuniéndose con los que acudicron à socor.
Se debe notar, que cuando se les preguntaba d estos
rerlos de los condados vecinos, formaron un pequeiâo
infeliees , é que motives tenian para cometer aquellos
ejército, marcharon contra los bandidos, los deshicieron
horrores , respondian que no le sabian. Esto mismo
en varies encuentros, y Ilorja se vit-3 precisado â reti-
resoondieron en Francia los primeros incendiarios de
tarse con los de su faction , aun bastcnte numerosa ,
los palacios. Esto mismo habrian respondido los Carma-
à los montes. Aqui reuni6 nuevas fuerzas, y volviô à sus
fiolas transilvanos. é De donde le viné à aquel
devastaciones y asesinatos. Parecia que â lo menos era
paisano Horja , aquella cruz de caballeria , y aquellos
esta la ocacion de (lai 6rden â los soldados para hacer
patentes con letras de oio ? é Quien las forj6 , sine la
una verdadera resistencia : pero entonces se Liz° mas
misma secta que stipe , en 1789 , forjar en el Delfinado
inexplicable cl enigma. Saqueando à Abrud-Benga , los
las pretendidas 6rdenes de Luis XVI , dirigidas z los
bandidos encontraron alti la caja del descuento , que
paisanos para que pasasen â incendiar los palacios y
pertenecia à la Câmara real; la respetaron , diciendo
echarse sobre los nobles ? Por todas partes hubo los mis'inos
que cra propiedad del emperador. Poco despues un
pretextos, y la mano que se escondia se valia en todas
destacamente de solos veinte y cuatro Membres , man..
partes (le los rnismos resortes.
(fados por un teniente , trasportaba la rit
caja
Por le demis, en esta insurrection de Transilvaniu
Zalatna; una partida ntunerosa de Ilorja habria podido
cogerla, pero entonces une de los insurgentes se separ6
(t) Histoire et Chronique de messire Jean Froissard , édit. de Fo/acide/les ,
JFistarioçr. de Henri
Lyon an 455 9 , char. 482.
(le los suyos, se aboc6 con los austriacos, y les propuso

9,0 2.
colgspia.teioN CONTRA ICS REYES.
CAPiTULO OCTAVO.
conferencia entre su capitan y el teniente; se dej6
he extractado esta relation, manifiesta una sabiduria
una
. y
ver el capitan de los bandidos, diciendo : • iNosotros en
veracidad, que no permute la menor duda sobre estas
mariera alguna sornos rebehles ; aniamos y adoramos
vejaciones, y bajo este punto de vista, parece que esta
» al emperador de quiets somos soldados. Todo nuestro
relacion no es à prop6sito para el objeto de estas mem-a-
» objeto es romper el yugo tirinico que nos ha impuesto
rias. Pero la insurreccion de los Negros en las colonias,
la nobleza , que ya es inaguantable. Idos y decid à los
puede tambien atribuirse al yugo insoportable bajo el
• oliciales de la Câmara de Zalatna , que nada tienen
anal gernian. Y no es menos cierto que notorio , que
» que teiller de tin. »
todos las atrocidades que cometieron los esclavos con sus
Se observ6 fielmente esta palabra ; pero fue preciso
amos en Santo Domingo, la Alartinica y la Guadalupe, se
volver à nuevos combates, en los cuales se les hicieron
derivaron de las maquinaciones tramadas en Paris por
à los rebeldcs machos prisioneros. Quisiera poder decir,
los sofistas de la igualdad y libertad.
que en esta ocasion se manifest6 generosa la nobleza de
Puntualmente bajo este punto de vista se presenta la
Transi/vania : pero mi historiador la acusa de haberse
insurreccion de les transilvanos contra sus sonores , en
vengado cruelmente de una multitud de infelices, que
las instrucciones que me ha clade una persona, que se
solo se habian unido à los revoltosos cediendo à la fuerza.
11;1116 con las mejores proporeiones para observai, ya en
Un magistrado cruel los conden6 à muerte à todos indis-
Viena ya en otras partes del Austria , los progresos y
tintamente, y fueron en tan gran iri'unero, que un 'mayor
maquinaciones del filosofismo. Tuvo conocimiento de
del cjército austriaco le amenaz6 de bacerle responsable
estas , y combati6 sus pretextos ; previ6 sus funestos
delante del emperaclor de la sangre inocente que derra-
efectos, y lo anunci6 mas de una vez al gobierno aus-
Emba. Este tratamiento que se cli6 à los prisioneros, irrité)
triaco. No se le atendi6 2 asi como no se ha 'atendido
nias à Horja y à los suyos contra la nobleza. Se atrin-
à otras Entichas personas, cuyos funestos vaticinios lia
cher6 en las montaiias , y aunque se le propuso una
verificado la revolucion. Entre lo que me han suminis-
amnistia general , comenz6 de nuovo al siguiente
trado las memorias de este sabio observador de la insur-
sus terribles estragos, hasta que le cogieron par estra-
reccion de Transilvania , descubro, à muas de la action
tagema. liesconcertados entonces los rebeldes, pidieron
de los sofistas modernos , los manejos de una secta
la paz y depusieron las armas.
oculta ya lia matira tienipo, en las tras-l6gias (arriére-
De este modo se terminai una conjuracion , -que en
loges) de la franc-mazoneria. En la época en que nos
aquellas mi-notas provincias, solo fue un ensayo de la
hallamos, no se puede dudar, , que en efecto se bau
que entonces tramaban las sofistas de la igualdati y libe,r-
reunido los sofistas y los mazones, y lo inanifiestan los
tad, contra todos los que en la sociedad se elevan sobre
auxilios que se prestaran mutuamente. Por lo mismo ya
es imposible manifestai los ulteriores progresos de unos,
el vulgo. La causa aparente de tantes asesinatos, y basta
cierto punto, la causa real , se clerivi'.) de los seiiores
sin subir al origen de los ou-os. Es preciso dar à conocer
transilvanos, y esta era el excesivo abusa de sus dere-
esta coinbinacion de odios y sistemas, que de las maqui-
chas , y de la opresion de sus vasailos. El escrito de donde
naciones de unes y otras, no ha liecho nias que una sala

CAPiTELO NONO.
205
204
CONsvillÂCION CONTRA. LOS rimas.
y misrna conspiratio n , tanto contra los altares de Jesu-
CAPITUL 0 IX.
cristo, como contra los tronos de los reycs. Consagro,
pues, esta segunda parte à la manifestation de los miste-
rios de la franc-mazoneria, à fit) de descubrir à centi_
nuacion los medios que suministr6 à los sofistas modernes
s•carro GENERAL, O LOS PEQUES'OS MISTERIOS DE LOS
en la revolucion francesa , y como esta union se ha
FRANC-MAZONES.
hecho tan fatal y amenazadora à. la sociedad universal.
Excepciones y distinciones que se han de Tracer entre
los Franc-illazones.
IIE A BIENDO de tratar de los franc-mazones, exigen la
vcrdad y la justicia:, que demos nrincipio por una excep-
cion que ponga à cubierto de nuestras acusaciones actuel
crecido nùtnero de hermanos iniciados en las legias
maz6nicas , que habrian concebido el mayor horror à
esta asociacion , si hubiesen previsto que esta hubiese
podido imponerlcs obligaciones contrarias à los debcres
de l'ombres religiosos y de ciudadanos verdaderos.
F•anc-Illazones I ngleses.
En particular la Inglatcrra est1 liena de unos homhres
honrados, excelentes ciudadanos de todo estado y condi-
cion , que ticnen por honor et ser mazones, y que no
se distinguen de los demos sino por unos vinculos que
parece estrechan mas los de la beneficencia y de la
caridad fraternal. No es el temor de ofender à una nation
en donde he hallado asilo, lo que me sugiere especial-
mente esta excepcion. Mas puede conmigo cl agradeci-
miento y amor à la verdad, que todos os temores; y
tendria valor, , si hubiese motivo , para- decir en medio
de Londres : La inglaterra esta perdida; cala no evitarà
» la revolucion francesa
si estas 16gias maz6nicas se

FRAN c-m A ZONE
C A l' TI, L«
OX O.
2o6
*ory
» parecen à las que voy à manifestar. » Aun diré mas
Excepciones que se han de hacer en los otros paises.
que el gobierno y todo el cristianismo ya ha mua°
tiempo, se habrian perdido en inglaterra, si se pudiese
Par espacio de mucho tiempo , se pudo hacer una
suponer, que sus franc-mazettes estan iniciados en los
exception casi tan general de la mayor parte de las I6gias
i'dtimes misterios de la secta. Mate ya 'miche tiempo que
de Francia y Alemania. Y ana se ha visto que algunas
sus legias son bastante numerosas para hacer podido
no sole protestaron publicamente sine que renunciaron
lievar a ejecueion scmejante proyecto, si con los medios
à la mazoneria, luego que esta, à causa de las intrigas de
de los traz-mazones (ardere-maçons), hubiesen los Ingle-
los il utninados, se inficion6 con los principios y proyectos
ses adoptado los planes y las maquinaciones.
reyolueionaries (t). En una palabra, las excepciones de
Este solo raciocinio nie bastaria para exceptuar , en
mazettes honrados han sido y son ana tantas, que pare-
general , à los franc-mazones ingleses de lo que tengo
cen un misterio inexplicable à los que no salien la
que decir de los otros. A. mas de que en la misnta
historia y principios de la secta. En efecto : corne es
historia de la mazoneria hay muchas razones, que tain.
posible concebir una asociacion muy numerosa de per-
bien justifican la necesidad de esta exception. Ile aqui
sonas 'Initias con lazos y juramentos que en extremo
una que me parece demostrativa. En el tien-Te en que
aman ; y en la cual solo hay un m'Inter ° muy reducido
los iluminados de Alemania, los nias detestables de todos
cle iniciados , que tienen noticia ciel ultimo objeto de
las jacobines , buscaban para aumentar su partido à
la tnisma asociacion ? Este enigma seria muy fâcil de
los mazones, se- vi6 siempre que agnelles hicieron el
descifrar, si antes de estas memorias sobre los Jacobines
mayor desprecio de los mazones ingleses. Las cartas de
modernes, tne hubiese sido posible resumir lo que cspero
Filon à Espartaco (*) representan à los iniciados de
pnblicar algun dia sobre el jacobinisme de la antignedad
Londres que Ilegan à Alemania cubiertos y recatnaclos
Y de la edad media. Para supin' esta falta y à fin de
de cordones y joyas de todos sus grades : pero que en
porter en 6rden nuestras ideas sobre esta famosa asocia-
el fonde ningun proyecto han formule , y ningun
cion, trataré en primer lugar de su secreto comun à
misterio ocultan que se diriga contra los gobiernos 6
todos los grades , es decir , en cierta manera de sus
contra la religion. Cuando refiera la historia de los ilumi-
pequehos mistedos, y despues del secreto y doctrina de
nados , se verii el grande aprecio que se ha de hacer
sus Iras-lokias , 6 sea de los grandes neistedos de la franc-
de este testimonio en favor de las 16gias inglesas. Hace
mazoneria. Tarnbien hablaré de su origen y propagation;
nincho bonor 6 los Ingleses verse despreciados de los
y en fin de su union con los sofistas conjurados y de
mayores elle:nies del tronc>, del alter y de toda socie-
los inedies que les han suministrado para la ejecucion
dad (1).
de sus maquinaciones, Laite contra la religion , como
contra los reyes.
(*) Nombres de secta de los dos iluminados Knigge y Weishaupt'
(i) Vase el discurso de un renerable, pronunciado en una Idgia
cemo se •erti en el siguiente tome.
de &vient.
(1) liéanse las cartas de Filon â Espar taro.
ie7;444:‘

CAPiT1710 SONO.
111“C-MA7.ONEBiA,
209
'208
revestidos de todos los dercchos d. Venerables para pre-
Sccreto general de la mazoneria Manifestado per los
sidir à las 16gias. Los lie viste gloriarse â presencia de
nzisnzos mazones.
todas aquellas personas, à las que los mazones hasta
entonces llamaban profanas,
de agosto del afio x792, no habian
hombres y mugeres, y esto
}laser el dia 12
sin nunguna reserva , sino al contrario inanifestando
los Jacobines franceses pucsto la fecha de los fastes de
deseos de que lo supiese toda la Francia para gloria de
su revolucio n , sine por los aires de su pretendida libertad.
la secta„ y para que reconociese en elles la nacion à sus
En este dia, Luis XVI , despues de cuarenta y ocho Boras
bienhecbores y à los autores de toda aquella revolucion
que los rebeldes declararan, que liabia perdido todos
de la igualdad y libertad,
sus derechos al tronc) , fue llevado preso à la tome
de las que daba el grande
ejernple à todo el mundo
del Temple. En este mismo dia decret6 la asamblca de
En efecto , este era •el secret° general oie los franc-
los rebeldes, que à la fecha de la libertad, se ariadiese
mazones. Este era, lo que en los juegos de los antiguos
adelante en los actes palicos la fecha de la igualdad;
los pequerios misterios , comun à todos los grades ; la
y i este mismo decreto se le puso la fecha : aîiv cuarto
expresion que todo lo decia , pero que no todos enten-
de la libertad, ai-je primero y dia prinzero de la igualdad.
dian. Solo la explicacion le
En este mismo dia estait° en fin, por la primera vez,
hacia inocente en unes, y
monstruoso en otros. Mientras se espera que seîialemos
en pi:tblico, actuel secret° tan querido de los franc-mazo-
la raton de esta diferencia , los mazones, de cualquiera
nes , y prescrit° en sus legias con toda la religion del
grade que sean , no nos pueden dar la culpa , si este
nento mas inviolable. Al leer este decreto, exela-
jurar
famoso secret° ya pc'tblice en Paris, llega à ser
maron; En .fin, alti lo vois : toda la Francia no es mas
en otras partes. Parque no seines los primeras que le
que una grande légia ; todos los Franceses son franc-
habemos publicado. Ya hay muchos profanes
mazones, y dentro de poco tiempo todo el mundo
que en el
pais de las revolueiones salien en que consiste, para que
serti como nosotros.
lo ignoren por mucho tiempo las otras naciones. En
o mismo he sido testigo de estes arrebates;lie oido
pr
Inglaterra , los que aun lo querran guardar, es regular
las preguntas y respuestas à las que estes dieron
que digan que nos han engaiiado ; pero bien presto se
visto à los mazones, los mas reservados }rasta enton-
lice
ver si lo bernes podido ser. Cuando estuviésemos redu.
ces responder sin algun disimulo : Si ; al fin... lie
cidos à este solo testimonio , siempre podrfamos clecir:
aqui cumplido el grande objet° de la franc-mazoneria.
Estes mazones no nos han engaiiaclo; pues que revelando
Jgualdad libertad; todos los hombres son iguales y
estos misterios, no han tenido mas interes que la gloria
hermanos ; todos los hombres son libres; esta es toda la
de la mazenerfa , y que solo esperaban para manifestarlos
esencia de nuestro cddigo , todo el objeto de nuestros
el moment() en que lo pudiesen }racer sin exponerse à
deseos y todo nuestro grau secreto. Con mas particula-
frustrar su objeto. Tampoco nos han engailado los que
dad of estas palabras de la bora de los franc-mazones
habiendo sido en otrotiempo iniciados en estos misterios,
mas zelosos, à quieneS habia yo visto condecorados con
han llevado à conocer que se habian llevado chasco, al
todas las drdenes de la mazoneria mas reservada ,
revestidos
Tomo II.
O


CAPi71:LA NONO.
ritINC-mlzowtai
211
nombre de franc-mazones, que signifiea por todo Io mis-
-ver que 1-tuella libertad é igualdad que mirahan eomo
mo que a/bal-dies ya indicaba el gran pape! quo
un juego de la mazoneria, ha pasado à ser un azote tan
habia de hacer desde el principio la libertad en su c6-
f m ' est° à su patria, y que puede serlo de todo el mundo.
digo. En cuanto à la igualdad , cran mas reservados ,
A mas de que lie ballado despues de la revolueion, en
y la ocultaban bajo el nombre de bennandad, que signi-
Francia y en otras partes, muchos de estos iniciados,
ficaba muy bien Io mismo. d Y cuantas veces se les ha
en otro tiempo mn ), zelosos de la mazoneria, que en
oido jactasse de que en sus-16gias cran todos hermanos
el dia confiesan con amargura este fatal secreto, que
que en sus lôgias no habia marqueses , nobles ni ple-
reduce toda la ciencia mazbnica, como toda revolu-
beyos, ricos ni pobres , ni distincion alzuna de clases
cion francesa , à estas dos colas palabras : igualdad y
6 personas , pues no conocian otro thulo que el de
libertad.
heimanos, porci ne solo este los hacia igualesP Es verclad,
Otras pruebas de este secreto.
que estaba estrechamente prohibido à los franc-mazones
escribir juntas estas dos palabras, igualdad, libertad,
Vuelvo à pedir encarecidamente à los mazones bon-
para no par el menor indicio (le que en la reunion de
rados, que no piensen que à todos indistintamente los
estos clos grandes principios consistiese su secreto;
acuso de haber querido tramar una semejante revolu.:
esta lcy la observaron con tan ta exactitud sus escritores,
cion. Cuando yo baya demostrado este artfculo de
que no me acuerdo haberla visto quebrantada en sus
su c6dig,o, que es la esencia y base de todos sus miste-
libros, aunque tengo leidos un gran ns'imero de estos ,
rios, manifestaré como ha podido suceder, que muchas
y los•mas reservados para sus diferentes grados. El mismo
personas honradas y virtuosas no hayan tenido sospechas
Mirabeau , cuando aparent6 que queria manifestar el
de sus miras ulteriorcs, y que solo hayan descubierto
secreto de la mazoneria, no se atreviô revelarle sino
en la mazoneria unis sociedad de beneficencia y de aquella
en parte. La orden de lus franc-mazones,
bermandad, que todos los corazones sensibles desearian
decia , exten-
dida por ioda el muid° , tiene pop objet ° la caridad, la
que fuese general. Pero interesa mucho à. la historia
igualdad de condiciones y la pecfecta armonia (r).
de la revolucion, que no quelle alguna dada sobre este
Anti-
que esta expresion, igualdad de condiciones, ya manifiesta
secreto fundamental. Sin esto serin imposible concebir
lo bastante la libertad que debe reinar en esta igualdad,
el partido que los sofistas de la impicdad y de la rebc-
Mirabeau que cra maton , sabia que aun no habia llegado
lion han sabido sacar de la sociedad mazônica. No quiero
el ticmpo en que sus cofrades le pudiesen perdonar el
pues atenerme à aquellas declaraciones que muchas per-
haber manifestado, que en aquellas clos palabras reuni-
sonas pueden certificar que han oido, como yo, de la
das consistia su secreto general : peso esta reserva no
misma boca de los iniciados, dcspues que su butin éxito en
impedia que se pudiese descubrir, que las clos hacian
Francia les ha hecho rnirar como superflue aquel secreto.
el precioso secreto de sus misterios. Que se hagan las
Antes de todas aquellas declaraciones, ya habia un
medio muy facil para conocer que la libertad é igual-
(t) Véase su Ensayo sobre los Iluminados , cap. 15.
dad eran el grand objeto de la franc-mazoneria. El solo
0 st

212
debiclas reflexiones sobre los mas de los himnos que can-
c.triTuto ?t050.
tan à coros en sus festives, y de los cuales han hecto
213
contra el abuso de la mazoneria , y contra una secta
imprimir tantos, y se verà que casi en todos se cclebran
malvada, que se vale de la misma virtuel para engaiiar
la libertad é igualdad (a). Tambien se verà, que ya la
al niundo. Hablaré pues sin disimulo y sin temor de
luta ya la otra son el objeto de sus instrucciones en los
o eCnder é aquellos mucines que estimo y respeto,
discursos que pronuncian , y que algunas veces han
dosernc muy poco de incurrir en la indignacion de los
becho imprimir.
que desprecio , y cuyas maquinaciones detesto.
Si no se quiere hacer caso de estas pruebas, pro-
poudré las que me son personales. Aurique he visto à
El Autorfue admitido d las logias y de que modo.
tantos mazones, despues del decreto sobre la igualdad,
De veinte alios é esta parte, era fila hallar en Francia,
explicarse sin rodeos sobre este famoso decreto, y aurique
y principalmen te en Paris, algunos 'sugetos que habiart
su juramento debia hacerlos mas reservados que à mi ,
sido admiticlos ai la sociedad maz6nica. Conocia yo
que no lie becho alguno ni en sus l6gias ni en su revo-
é.
1-machos, y entre ellos é algunos que yo estimaba y cuya
lucion de igualdad y libertad , aun guardaria yo un
amistad apreciaba. Con todo el zelo, que es tan orcli-
profundo silencio sobre lo que pucdo deponer como
dario , en los uucvos iniciados , nie solicitaron é que
testigo, si:no estuviese del todo convencido de que inte-
me hiciesc escribir en su cofradia. Vienclo que constan-
resa en el dia , que el l'iltitno y mas reservado objeto
temente me resistia , tomaron cl partici() de alistarnie
de la mazoneria sea al fin uotorio ai todos los pueblos.
contra mi voluntad. Se convinieron ; me -convidaron à
Sentiria rnucho ofender, , principalmente en Inglatarra ,
corner en casa de un amigo, y nie ballé itnico
à millares de mazones honrados, ciudadanos excelentes,
pro-
fila° en niedio de mazot/es. A cabada la corrida, y
llenos de zelo por la verdadera felicidad del género
despediclos los domésticos , se propusieron formar una
liumano : pero es muy cierto que los mazones de esta
16gia, é iniciarme• Persisti en mi resistencia , y princi-
especie no antepondràn el honor de su secret() à la feli-
palmente en no querer haccr el juramento de guardar
cidad ptiblica, y à las precauciones que se deben tomar
un secreto, cuyo objet() me era desconocido. Me dis-
(r) De este modo en las canciones inglesas , al craves de los
pensaron ciel juramento, y aun tue resistf; nie instaron
elégios de la heneficencia , que es su principal objeto, siempre
asegurandome, que no habia el menor mal en la mazo-
se hallan versos semejantes à estoc :
neria y que su moral era excellente; é lo que responcli,
Afasons have long been free;
preguntando , si era menor que la del Evangelio. En
And mai, they ever be
lugar de responderme, se formaron en 16gia, y dieron
Princes and King car brother are.
principio con todas aquellas monadas 6 ceremonias pue-
Que traducidos dicen : Los mazones han sido mua() tiempo libres,
riles que se Italian descritas en varios libros maz6nicos,
pueden serlo siempre.. .
Los principes y el rey son nuestros
como son Jakin y Booz. Miré si
jaermanos.
nie pocha escapar; la
Pero todo esto tieue entre los Ingleses un sentido muy diferente
habitacion era grande y separada; los dornésticos esta-
del Jacohinismo , aulique manifesta la libertad é igualdad.
ban de intelig-encia , y todas las puertas cerradas. Me
vi nues nrecisado à resolverme é portarme canto pasivo,
a 5

CAPiTULO NONO.

n13
214
Fa;?;C-:1L
» de la mazonerta, euanclo estoy aqui por fuerza. Me
y dejarlcs Lacer. Me hicieron varias preguntas, à las
» hableis de secretos , y aun no me habeis confiado
que respondi casi siempre riendo, y con esto lue decla-
• aigrin°. Si para llegar â esto es preciso que yo prometa
raron aprendiz , y en seguida companero. Poco despues
• obedecer â un hombre, que no conozco , y si los
se resolvieron â conferirme el tercet grado, que es el
» intereses de la mazoneria puedcn comprometer alguno
de maestro. A este fin me condujeron a una sala espa-
• de mis deberes ,
Dios , Senones , aun es tiempo ;
ciosa ; se mud6 la esceaa y se hizo mas séria. Aunque
» nada sé de vuestros misterios , ni los quiero sabcr. »
me dispensaron las pruebas molestas, pero no muchas
Esta resnuesta no perturbé al Venerable. Continué en
preguntas impertinentes é insignificantes.
representar su papel à las mil maravillas ; tne instaba , y
En el moment° en que me vi precisaclo à permitir
con mayores amenazas. Yo no dudaba que todas agnelles
que representasen esta comedia, tuve cuidaclo de decir,
amenazas fuesen un verdadero juego : pero yo no queria,
que ya que no habia mcdio para itupedir m i nci entremés,
ni aun jugend°, prometer obediencia à su Gran-illaestre,
yo les dejaria obrar pero con el bien entendido , que
principalmente en là suposicion de que sus 6rdenes
si yo advertia la menor cosa contra el honor 6 la con-
fuesen en alguna ocasion contrarias â las del rey; y asi
ciencia, aprenderian â conocerrne. Haste aqui solo habia
le respondi
Hermanos, é sarores, ya he dicho, que si
yo observado juegos, puerilidades y ceremonias burlescas,
» en estes vuestros jriegos hubiese alguna cosa contraria
â peser del tono de gravedad que afectaban ; pero no
» al honor 6 â la conciencia , que aprenderiais à cono-
les habian desagradado mis respuestas. Sobrevino ,
» Germe; .y en fin , baced de mi lo que os dé la pana;
al fin , esta pregunta, que con toda gravedad nie hizo
» pero no lograréis, que yo en alguna ocasion baga tai
cl. renerable : » d Estais dispuesto , hermano, à ejecutar
» promesa. Digo otra vez que No. » A exception del
» todas las érdenes del Gran-Illaestre de la niazoneria,
Yeizerable, todos los herrnanos guardaban un profundo
» aun cuando recibais ércienes contrarias (le parte de un
silencio , aunque en la realidad solo se divirtiesen con
» rey, de un emperador ô de cualquiera otro soberano
esta representac:on. Ami se volvi6 mas séria entre el
» que sea ?.... Mi respuesta foc, :
— Se admiré el
Fenerabley yo; no se rcndia, y volvia à hacer su pregunta
» Venerable, y prosigui6 : i Corn° no ! é Que acaso habeis
para abrumarme y arrancarnie un si. Al fin , me senti
» venido para publicar nuestros secretos ? que acaso
abrurnado; terne los ojos beridados; arranqué la bonde,
vacilaréis entre los intereses de la mazoneria y los de
la eche à tierre , y clando un golpe con el pie, respondi
» los profanosP que no sabeis que todas nuestras espa-
un No, acompaîiado con todo el acento de ]a impaciencia.
» des, sin exceptuar une sole, estan prontas à trespaser
En el mismo instante cuantos componian la légia empe-
» el corazon de los traidores? »... En estas preguntas,
zaron un palmoteo en serial de aplauso. El Venerable
â peser de la sericdad y amenazas que las acompaibban,
elogié entonces mi constancia : lie aqui, dijo entre otras
vo aun no descubria mas que un juego; no obstante,
cocas, las personas de que necesitamoà
i'ionzbras
no por eso dejé de responder negativamente. Aneth lo
cardeter y que tengan firmeza. En seguida le dije
que fâcilmente se puede penser, y fut « Es muy gra-
« n'ombres de carotter! ;Y cuantos ballais que resistau
cioso suponer, que he venido â averiguar los secretos
»
0

s: 16
rn.,oze-m.s.zoNr.BIA.
eApiruto Nets°• 212
» ii vuestras arnenazas? è Y Ustedes mismos, Seilores, no
para deliberar ; y cuando hube visto en lo que cousis-
» respondieron si à la pregunta ? Y si respondieron
dan estas 16gias , me retiré , sin l ' aber consentido en
» dcomo pretenden Vins. hacerme crecr, que en sus
ello.
» misterios nada hay que sca contrario al honor 6 à la
La primera vez que fui admitido à 16gia regular, nue
» conciencia ?
desempaé por un buen discurso sobre la mazoneria,
El topo con que hablé interrumpio el 6rden de la 16gia;
de la cual yo aun no sabia grau cosa. Me ceiii rigurosa-
los herrnanos se me acercaron y me dijeron : que yo
men te à }tablar de la hermandad, y sobre el placer de vivir
tomaba las cosas con sobrada seriedad , y demasiado à la
con hermanos. Ya se habia convenido en que en el mis-
letra; que nunca habian pretendido obligarme como ni
mo dia se recibiria à un aprendiz , à quien se le entre-
ellos mismos lo Iticieran, à alguna cosa que fuese contraria
garia el secreto con todas las formas ordinarias, à fin
à los cleberes de un buen Fran ces, y que à pesar de mi resis-
de que yo pudiese instruirme por mi mistno como sim-
tencia no dejaria de ser admitido. El mazo ciel Venerable
ple testigo. No quiero perder aqui las paginas descri-
remiti6 à cada uno à su lugar ; me anunci6 mi rccepcion
biendo ya la 16gia, ya las cerernonias y ya las pruebas
al grado de maestro , ainuliendo que si yo no sabia aun
de estas recepciones. Todo esto en los primeros grados
el secret() de la mazoneria , era. porque no se me podia
solo parece juego de nifios. Yo puedo sencillamente dar
cornunicar sino en una 16gia mas regular y tenida con las
testimonio, de que todo lo que se lee en la Llave de los
ceremonias ordinarias. Para el entretanto me di6 los
Mazones (clef des "{laçons), en su Catecismo , y en algunos
signos y mûtes de paso para este tercet' grado, como 10
otros libros de esta especie , es muy exacto en cuanto
habia hecho para los otros clos. Esto me bastaba para ser
al ceremonial , à lo menos de los tres grados que lie
admitido en 16gia regular ; todas nos hallamos hermanos;
recibido y lie visto conferir, con muy poca diferencia
y yo en una tarde, aprendiz, COmpariero Y maestro franc-
en lo que es esencial. En fin, lo que mas me impor-
mazon , sin haber tenido idea de esto por la manqua.
taba era saber el films ° secreto de la mazoneria. Lleg6
Yo conocia nutv bien à los que me habian recibido,
el moment() en que el que habia de ser recibido, debia
para dejar de creer la protesta de que nunca habian
acercarse al rerzerable. Entonces los hermanos, que es-
intentado obligarse à cosa alguna que fuese contraria à
taban armados de espadas , se forrnaron en dos 'incas,
su deber ; y les debo hacer esta justicia , que en tiempo
teniendo levantadas sus espadas é inclinadas hacia de-
de la revolucion siernpre se rnanifestaron todas Buenos
lante , de modo que formasen lo que los mazones Ila-
realistas, à excepcion del renerable , à quien vi pasarse
man bo'veda de acero . El que ha de de ser recibido pasa
del todo al jacobinisrno. Protneti asistir à sus sesiones
por debajo de esta bdveda , y Ilega à stria especie de
regulares , pero con la condition de que no se me ha-
altar eleyado sobre dos gradas en el fondu de la I6gia.
blase de. juramento. Me prometieron que no me le exi-
El Venera. sentado en un sillon 6 trono , à la otra
girian, y cumplieron su palabra. Solo me pidieron que
parte del altar, le hace un largo discurso sobre la in-
escribiese mi nombre en la lista que enviaban regular-
violabilidad del secreto que se le va à confiar, , y sobre
mente al Grande Oriente. Lo reusé, pidicndo tiempo
et peligro à que se expone si falta al juramento que va

21S
ANc-mAzoxr.niA.
CiPiTtit0 NONO.
21‘)
à hacer ; le enscila las espadas prontas à traspasar los
105 grades mas adelantados, no llegaban â la
traidores, y le asegura que no evitarà la venganza.
que ha de ser recibido jura, que quiere le sea cortada
la cabeza , arrancados el corazon y las entraiias, y sus

No h ay pues de que admirarse, de que en Inglaterra
cenizas arrojadas â los vientos, si en alguna ocasion viola
principahnente, sea la mazoneria una sociedad COOlpuesta
el secreto. Pronunciado el juramento , el renerable le
por lo gerieral de muy buenos ciudadanos, cuve objeto
lice estas palabras , que he retenido muy bien, porque
principal es auxiliarse mutuamente por los principios (le
se puede pensar la impaciencia con que yo las esperaba.
una igualdad , que para ellos no es otra cosa qua la
Querido hermano, el secreto de la franc-mazoneria con-
hermandad general. La mayor parte de los mazones
siste en estas palabras : igualdad r libertad ; todos los
ingleses no conoce nias que los primeros grados : y cuat-
Nombres son iguales y libres ; todos los hoinbres son ber-
quiera puede estar seguro de que en estos tres grados,
maries. El Venerable ni siquiera afiadi6 una sola palabra.
dejando à parte la imprudente pregunta sobre la obe-
Abrazaron al hetman° igual r libre ; se cerrô la lôgia,
diencia al Gran-Maestre de la 6rden , solo la expli-
y con ioda alegria se •fueron à su comida nzazdnica.
cacionjacobina de la libertad é igualdad, pudiera hacer
Tan distante estaba yo entonces de sospechar alguna
peligroso su secreto. El buen sentido de los Ingleses les
intencion reservada en este famoso secreto , que poco
lia hecho desechar esta explicacion. Tambien lie oido
faltô à que estallase cie risa cuando le of, y con el ma-
hablar de una resolucion de sus principales mazones para
yor candor dije â los que me habian introducido : si en
descellai' 3 cuantos pretendan introducir la igualdad y
esto consiste vuestro gran secreto, sabed que ya ha mu-
libertad revolueionarias. He visto en la historia de su
cho tiempo que lo sé. En efccto , si por esto se entien-
mazoneria discarsos é instrucciones muy sabias para evi-
de, que los Nombres no han sido hechos para ser escla-
tar los abusos : he visto al Gran-Maestre advenir 1 los
vos, lino para gozar de univerdadera libertad bajo el
bermanos, de que la verdadera igualdad maz6nica no
les debe impedir de dar cada cual, filera de las 16gias,
imperio de las leyes ; si por igualdad se quiere decir e
que siendo todos hijos de un padre comun, de un mis-
aquellas seibles de respcto y deferencia, que el uso de
uio , se deben amar todos los l'ombres, auxiliarse
la sociedad mira como anexas à su clase en el mundo,
rnutuamente como bermanos , no veo que yo tuviese
6 â los diferentes grados y titulos politicos. Ife visto tain-
necesidad de ser maton para saber estas verdades. Las
bien en estas instrucciones secretas de los Grandes-Maes-
encuentro de un modo mucho mejor en el Evangelio
tres, excelentes instrucciones para conciliai' ioda su liber-
que en sus juegos de niiios. Debo decir que en toda
tad é igualdad maz6nicas , con la fidelidad y sumision
la 16gia, aunque fue bastante numerosa , no vi i un solo
las leyes y con todos los deberes de un buen ciudadano
mazon que cntendiese de otro modo el gran secreto. Ya
(t). De este modo, aunque todo sea comun entre los
se verd, que era preciso pasar por mos machos gra-
mazones inglcses ylos de cualquiera otra nation, Rasta
dos, para llegar â una libertad é igualdad al todo dife-
(i) Véause estas instrucciones en la historia inglesa de la
rentes, y que la mayor parte de los mazones, aun de
, parte primera.

CAP1 T ULO DIEZ.
221
220
FR ÀNC-MAZOWERLI.
el grado de maestro inclusivamente; aunque tengan el
mismo secreto, las mismas exprcsiones y las mismas seira-
CAPITULO X.
les para conocerse, los ingleses parandose par lo general
en este grado, no ascienden à los grandes misterios, 6 para
decir mejor, los han clescchailo • Ellos han saticlo puri-
DE LOS GRANDES MISTEMOS 6 SECRETOS DE LAS
frcar la franc-mazonerfa (**). Vamos à ver basta que pun-
TRA.S-L6GIAS DE LA INIAZONERiA
to estos grandes misterios son en efecto inconciliables con
el caràcter de una nation, que tantas vcces ha justili-
do la idea que se tiene de su sabidurfa.
Objet.° de estos misterios.
Ln que aqui entiendo yo por tras-ldgias, 6 t'iltimos gra-
(**) Aunque tanto la hayan purificado , yo no 1;i/cd° comprender
dos de la mazoneria , comprende en general d todos los
tante beneficencia y hermandeu con un secreto tan inviolable. Muy
mazones, que despues de haber pasado por los tres pri-
bien puede ser que nada malo contenga en lo politico : é y en lo
meros grados de ap pendices, compaiieros y maestros, se
religioso ? No lo dite et autor de estes Mernorias ; y yo no sé resol-
balla que son bastaute zelosos para ser admitidos à los
verlo. Y si tampoco nada mal° bey en esto ; à que fin nn secreto
tau inviolable ? Sepamos lo que oculta , para que siendo bueno , coma
grados ulteriorcs, y en (in d aquel en que se rasga el
se pretende , nos sea fécil aprovechar de la que està tau purificado.
cela para chas, en donde ya no hay mas emblemas ni
alegorias, y en donde sin equivocacion se explica el do-
ble principio de igualdad y libertad que se reduce d estas
palabras : Guerra d Cristo y à su culto; querra d los reyes
y à todos los trouas. Para demostrar que este es el resul-
f
tado de los grandes misterios de la franc-mazoneria, no
temo la falta de pruebas; su multitud es la que me em-
baraza. Solo ellas llenarian un B ran voltimen , y quiero
reducirlas d este capitulo. Dispénserne el lector à la me-
nos los pormenores de los emblemas, de los Filas , de
los juramentos y de las pruebas que acompanan à caria
una de estos grados. Lo que importa es dar à conocer
la doctrina y el -Ultimo objet°. Esto es à lo que princi-
palmente me quiero dedicar. Empezemos por observa-
ciones que pongan al lector en estado de segair los mis-
terios, à proporeion que se. vayan revelando. Aunque

222
reA:,:c-mAzotani.s..
CdPiTIA.0 DitZ.
en los primeras grades de ios mazones todo parece
223
virtudes y de la verdadera felicidad, y todos pueden con-
pueril , sin embargo bay muchas rosas que la sccta no
tinuar en su secta en todos los grades hasta neer
ha anticipado en los primeros ;ratios sino para juzgar,
à aquel
en que al fin se les cnseria, que iodas las religiones no
por la impresion que ellas hacen sobre los jévenes inicia,
son sino error y p •eocupacion. Aunque /nimbus mazones
dos, basta que grado los puede conclucir.
no descuhren en esta rennion sine aque!la caridad ge-
Bazones Bene ales que Itacen sospechosos estes misterios.
neral , en que la diversidad de opiniones no ha de
impe.dir los efectos para extenderse sobre el gentil y ju-
En primer lugar. El grande objeto, segun ella nos dice'
dio, sobre el ortodoxo y hérege, temo que tante zelo
que se ha propuesto, es unas veces edificar templos à la
para reunir el error y la mentira no sea ocra cosa que
virtud y calabozos al vicie ; otras, ini•iar sus sectarios
el aile de sugerir la indiferencia por iodas las religiones,
la luz , para sacarlos de las tinieblas en que estan
basta que llegue el moment° de destruirlas todas en
sepultados los profanes. Estos proja. nos son el recto de los
el corazon de los iniciados.
hombres. Esta promesa es la del primer Catecismo rie los
niazones• No se hallarà ni un solo iniciado que rio
Objeto de, los nzist cries probado par la naturaleza
convenga en este. Entretanto, esta cola promesa anuncia
de los grades mazdnicos.
que hay para los mazones una moral y doctrina , en cuya
cuarto lugar: Los mazones siempre comunican sit
cornparacion la de Jesucristo y su Evangelio no es nias
pretendida luz, 6 el arte de edificar templos à la virtud
que error y tinieblas.
ô calabozos al vicio , con la precaucion de los mas
En segundo lugar. La rra rnau'mica no es la del Cris-
terribles jurarnentos sobre el sccreto. Facilmente se con-
tianismo ; el afro de la luz cmpieza para ellos en los
cibe , que cuando la verdad y la virtud todo lo pueden
primeros lias del mundo. Es esto une de aquellos usos
tenter de parte de los ti•anos, pueden dar sus instruc-
que no negara mazon alguno. Este uso dice con bastante
ciones en secreto : pero en lugar de exigir el jurarnento
claridad, que toda su luz, su moral, su ciencia rcligiosa
de guardar secretas sus instrucciones, consideran que
es anterior :i la revelacion evangélica, y aun anterior à
comete un verdadero crimen el que las oculta cuando
la de 1\\haises y los Profetas, y que sera todo lo que à
las puede extencler ; ellas mandan, que se prodigue en
la incredulidad le acomode Hamar religion de la natta,
pnblico lo que se ha aprendido en tinieblas. O la ciencia
raleza.
de lus mazones lo es verdaderamente de virtud y de
En terrer lugar. En el iclioma de los mazones, todas
felieidad conforme à las leyes del Cristianistno y al
sus 16gias no son sino un temple para representar el
sosiego de los estaclos , y entonces , é que tienen que
-univers°, tcmplo que se extiende de oriente à accidente,
temer de parte de los obispos y de los rues de:pues
y de mediodict al no•te,. En este temple se admite con
que el mundo es cristiano O bien , esta pretendida
la misma indiferencia al judio que al cristiano, al musul-
ciencia esta en oposicion con las leyes religiosas y civiles
man que al id6latra, à hombres de toda religion y recta.
del mundo cristiano; y si es asi, solo queda que decir-
Todos yen la lui, todos aprenden alli la ciencia de las
les : el que obra mal, desea ocultarse.

U24
FRI>C-MA.ZONER:A.
Clé-Pi:VT.0
tZ.
21k5
En quinto lugar. Lo que occitan los mazones no es
con un Fano funeral; los hermanos estan al rededor
lo que puede ser cligno de alabanza en su sociedad; no
actinides de dolor y de venganza. Cuando et iniciado
es aquel espfritu de hermandad, de beneficencia general
va e,,tà acImiticlo , el renerab le le refiere la historia .6
con que pneden convenir con los religiosos observantes
fabula siguicnte.
del Evangelio; rio son aquellos placeres y dulzuras de su
Historia alegtirica de Adoniram ,
igualdad, de su union y de sus convites fraternales : por
base de todos
el contrario , ellos encomian sin cesar su espfritu de
estas grados.
beneficencia, y nadie ignora los placeres de sus iniciados
Adoniram , elegido al .efecto por Salomon , presidia
convidados. Hay pues en su secreto alguna cosa de una
al pago de los trabajadores que edificaran el templo. Estas
naturaleza del todo distinta de esta hermandad; alguna
trabajadores Bran en rn'uncro de tres mil. Adoniram ,
cosa menos inocente que el placer de sus convites
para dar à cada uno el salario que le correspondia , los
snaz6nicos.
dividiô en tres clases, aprenclizes , compaüeros y maestros.
He aqui lo que se puede decir en general à todo ma-
1/6 à cada una su , contraseiia , sus seîiales propios ,
zon , y lo que à ellos mismos les habia de causar algu-
les enseîi6 el modo como le habian de tocar para ser
nas sospechas de que en los ItItimos grados le su socie-
conocidos. Cada clase debia tener extremadamente secre-
(lad hay secretos, que par unos motivos muy diferentes
tas sus seiiales y contrasefias. Tres de la clase de compa-
de su hermandad , de sus sdiales y de sus palabras sagradas
iieros queriendo saber la contraseîia•:de los maestros y
6 de paso ,se dcben ocultar. Solo la afectacion del secreto
procurarse por este medio .su salario, se escondieron
sobre estas primeras expresiones de la mazone •fa igual-
el templo, y despues se colocaron uno en cada puerta
dad y libertad, y el juramento de nunca manifestar que
de aquel. En el momento en que Adoniram tenia cos-
estas dos palabras son la base de la doctrina tuaz6nica,
tumbre de cerrar el templo, el primer compaiiero con
Va dicen bien claro que debe haber una explicacion de
quien se encontr6 , le pidi6 la contraseîia de maestro.
estas palabras, que interesa à la recta ocultar à los miette,
Adoniram rehus6 dàrsela, y recibi6 en la cabeza un bran
bros que figuran en la religion y en el estado; pues
golpe con un palo. Quiso lulir por titra puerta, y tuvo
para llegar en efeeto à aquella explicacion en las iilti-
et mismo encuentro, pues se le pidi6 Io mismo y reci-
mos mistei ios, es preciso pasar por tantas pruebas y jura-
bic') el mismo tratamiento. En fin, en la tercera puerta,
i-tientos, y por tantos grados. Para poner al lector en
el tercer compaliero le mat6 por el mismo motivo de no
estado de juzgar hasta que punto se verificar estas con-
haber querido revelar la contraseiia de maestro. Sus
jeturas en las trac-I6gias , debo volver à hablar sobre
asesinos le enterraron bajo de un rnonton de piedras,
el grado de maestro, y referir la historia aleg6rica de
sobre el tuai pusieron una rama de acacia para recono-
la ruai son explicacion y descubrimiento los profundos
cep el sitio en donde habian colocado el cultiver.
misterios de la secta• En este grado de maestro mazon
Salomon y los maestros se desesperaban al advenir la
la lôgia està coigada de negro; en medio de ella hay
faita de Adoniram. Le buscaban por todzs partes ; en
una tumba flinebre elevada sobre cinco gradas, cubierta
fin un maestro descubri6 su cadaver, y le' tom6 por el
con
Torne

iT TJLO
226
rItiNC-1,1àZONER1À.
22,
y llevando én sus manas linos gtiantes cnsangréntados.
puîio, y este se separ6 del brazo, y el maestro admi-
Un iniciado con un imitai en la mano le amenaza traspa-
rado exclame, : Mac Benac , que significa , segun los
Sarle el corazon, en castigo del erfinen de que se le ha
mazones ; la carne se sépara de los huesos. Tenierosos
acusado. Despues de muchos terrores, se le concede la
de que Adoniram no hubiese revelado su contraseria
vida, bajo la condition de vengar al padre de los mazones
Ilarnada la palabra, cOnvinieron todos los maestroq en
con la muerte clic su aseSina. Le enset
nnidarla y sustituyèron en su lugar esta de Mac Benac;
-ian una eaverrià
oscura en la que se le lace cntrar; le gritan diciendo
palabras venerables, que los franc-;mazones no se atreven
herid à todo lo que os baga resisteneia; entrad , dcfendeos
à: pronunciar fuere de sus-16gias , y en donde cala uno
y vengad à nuestro Maestro ; y â
no pronuncia mas que una silaba, dejando al que le
este prccio séréis
Escogido . Con un puîial en la mana derecha y nid
esti mas inniediato , que acabe la palabra.—Concluida
liimpara en la izquierda , se adelanta; se enenentra con
esta historia, instruyen al iniciado de que el objeto de
un fantasma ; oye ocra vez que le dicen : berid , vengad
grado , es ocuparse en buscar aquella palabra 6 can-
su
Hiram, ese es su asesino. Le hiere y derrama su sangre;...
traseîia perdida, y vengar la muerte de Adoniram , martir
cortad, le dicen, la cabeza al asesino ;... /o hace, derri-
del secret() maz6nico (1). La mayor parte de los mazones
btindole la cabeza à sus pies; la toma por los cabellos;
no descubre en esta historia mas que una fabula, y en
se la lleva n'iodante, y en prueba de su victoria la
ioda lo que la acompaiia juegos de niîios ; y paria
enserra à todos los hermanos, quienes declaran que ed
T'Usina se cuidan muy poco de pasar adelante en el co-
cligno de ser Escogido. Facilmente se coriace qUe. este
nocimiento de sus misterios.
caddver no es mas que un maniqui cou algunes intes-
Grado de Escogido. Parte primera.
tinos lienos de sangre. lie preguntado à. varios mazones
si este aprendizage de ferocidad no lès haCia sospechar;
El grado de Escogido es el momento en que aquellos
de que la cabeza que iban à Canar, é rê
j uegos se vuelven mas serios. Este grado tiene dos par-
la de los reyes;
y me han confesado que rio habian dada en ello hasta
tes ; la primera se aplica à la venganza de Adoniram, y
que la revolucion les abri6 los ojos.
la segunda se ocupa en . buscar la palabra 6 la doctrina
sagrada que ella e-spresaba , y que se ha perdido. En este
Segunda parte del grado de Escogido.
grado de Escogido todos los herrnanos van vestidos de
La misrno sucede en cuanto à la parte religiosa de
negro, llevando al lado izquierdo una especie de peto
este grado. Aqui el iniciado se halla ya ponlifice
sobre el cual se ha bordado una calavera , un hues° y un
y sacri-
ficador con todos sus cofrades. iievestidos (le ornamentos-
puûal, rodeado todo con la divisa :a)encer d morir, , con
sacerdotales, ofrecen pan y
un cordon en aspa que 'leva la misma divisa. Todo
Vina, segtin cl 6rden de
NelchiSedech. El objet() secreto de esta ceremonia es;
respira muerte y venganza en el trage y en la actitud. El
restablecer la ignaldad religiosa ; Manifestar que todos
pretendiente es conducido à la 16gia, bendados los ojos
los l ' ombres son iguahnente sacerdoces y pontifiées ;
hacer volver todos los mazones à la religion matirai; y
(r) Véasa en los libres de mazone •ia el grado Maestro.
a

22S
r0.ANC-MAZONER11.
persuadirles que tante la de Moises, corne la de Jesu-
cirirtuo DIEZ.
229
cristo han violado con la distincion de sacerdotes y !e-
con tanta claridad, que muy presto habria escandalizado
gos , los derechos naturales de la libertad é igualdad
à muchos franc-mazones, à quicncs solo se pocha hablar
religiosas. Muchos iniciados han tenido necesidad de la
con emblemas susceptibles de otra explicacion. No obs-
revolncion para confesar,
, que habian silo engaîiados
tante , he visto en Francia é algunos de estes mazones
con esta impicdad, como lo habian silo con el ensaye
Caballeros del Sol. Este gracie solo se data à iniciados
regicida eu su grado de Escogido.
cuya iinpiedad ya no era equivoca. Mas es un grado del
nuevo filosofismo de la inipiedad, que de la antigua

Grado mazdnico llamado , los Caballeros del Sol.
mazonerfa. Bajo de este aspect() merece ser conocido.
Si yo no quisiere scr tan riguroso en mis pruebas ,
Bastaré para fc;rinar juicio lo que voy à decir, sirvién-
' dome de quia el eitado M. le Franc.
pondria aqui el grado maz6nico llamado de los Caballe-
Cuando el iniciado llegaba é este grade superior, ya
ros del Sol : pero solo conclu() este grado por lo que
no
pocha ignorar que el côdigo maz6nico cra incompatible
se lee en el relo rasgado (le Voile levé) obra del
con el mener vestig
Sr. Abate le Franc , eclesiastieo ciertamente muy vir-
, io del Cristianismo. Aqui el Fenerable
toma el nombre de
tnoso, muy. veridico, y uno de aquellos clig,nos varoises
Adan, el introductor el de Ferelad,
que mas quisieron morir bajo la espada de los asesinos
y lie aqui una parte de las instruccioncs que el hermano
Verdad
del 2 setiembrc, que hacer traicion à su • religion : pero
ha de dar al nuevo iniciado , resumiendo todos
este autor orniti6 darnos noticia de donde habia adqui-
los emblemas que hasta entonces ha visto en la maz,o-
noria .
ride estes conocimientos sobre los grados rnazônicos.
Veo por otra parte que no estaba bastante instruido sobre
Sabed en primer lugar, que los tres primeros mue-
»
el origen de la mazoneria, pues solo la hase liegar hasta
bics que habeis visto , que son la biblia, el compas y
»
Socino. Me percce que solo tuvo noticia de los grados
la escuadra tienen un significado reservado que no
» entendeis
escoceses por medio de traducciones poco exactas , y

Per la biblia debeis entender que no
hechas con Ioda la libertad de las mudanzas que hicieron
habeis de tener otra ley que la de Adan, la que el
»
nuestros franceses. For otra parte, sé, que este grade
Eterno grav6 en su corazon. Esta ley es la que se
» llanza ley neural.
del Sol es de creacion moderna. Creo que adivinaria su
El compas os advierte que Dios es
»
autor por su estilo tudesco. Si clebo clac fe é lo que lie
et punto eéntrico de todas las cosas , del cual todos
»
oido decir , Lue -uno de aquellos fil6sofos de la alta
estan igualmente distantes y cercanos... Por la escuadra
aristocracia, que se hallaba muy bien con su gerarquia
» se nos dcscubre que Dios ha hecho todas las rosas
»
en este munclo para no aspirar à mas igualdad , que à
iguales.... La piedra cébica os advierte que todas

la que se limita é hacer iguales à todos los hermanos
vuestras acciones deben ser iguales con relacion al sobe-
en las francachelas mazônicas é igualmente impias. Por
» rano bien... La muerte de Hiram y la mudanza de
» la contrasaa
eso nada se deseubre en este grado, que tenta relacion
de maestro os cns.efian , que es muy
»
con el sistema de derribar les trottes. En él se procede
dificil evitar los lazos de la ignorancia : pero que es
» necesario manifestarse tan constante corne lo fue nues-
1


4
CAPiTLI.0 RIEZ.
251
23o
rnANc-m.t.zoNERIA.
• felices : pero el monstruo ciel orgullo se dcjô ver sobre
tro Venerable Hiram, que prefiriô morir asesinado 4
» la tierra ; grita y se hace oir de- todos los l'ombres
rendirse à la persuasion de sus asesinos.
» de este tiempo; les prornete la bienaventuranza , y les
Lo mas esencial (le este diseurs° del hermano Verdad
(lice con palabras melosas, que es preciso tributar al
esta en lo que aiiade exalicando el grado de Escogido.
D Eterno , criador de todas las casas , un cuita mas
He aqui entre otras casas lo que se lec : Si me pregun-
• distinguido y extendido del que liasta entonces se habia
n tais, que (alidades ha de tener un mazon para Ilegar
• practicado sobre. la tierra. Esta hidra con Gien cabezas
v al centro del ve•dadero bien, os responderé, que es
n ha enganado y engaina aun à los hembres que estan
D preciso ] ' aber aplastado la cabeza de la serpiente de
D sumisos à su imperio , y los engaiiarà hasts et mo-
• la ignorancia mundana; habersacudido el yugo de las
mento en que los verdaderos Escogidos se dejaran ver
» preoeupaciones de la infancia, relativas d los misterio.s
para combatirla y destruirla enteramente (r). » No
e de la religion dominante en que ha nacido. Tarie cuita
se necesita de raucha reflexion para conocer la impiedad
» religioso solo • ha sido inventado por la esperanza de
de estas instrucciones.
3 mandat y de oevar el primer puesto entre los Nombres,
Altos grades de los franc-mazones escoceses.

por una percz,a que engendra, con una falsa picdad,
En efecto , estos misterios no se dcclaran formalmente
• la codicia de adquirir los bienes agenos. En fin, solo
al hermano Escogido. La mayor parte de les
» ha sida inventado por la glotoneria , hija de la hipo
mazones
-» gresi a , que de todo se pale para mortfficar los sentidos
admitidos à este grade, se cuidan muy poco de penetrar
su sentido; y aun desean ignorar las explicaciones que:
» camales de los que poseerz, aquellos bienes, para que se
los irritarian , en proportion de los sentimientos de
» les ofrezcan sobre un altar levantado en sus corazones,
religion que aun conservan , y de la fidelidad que pro-,
• coma sacrificios que el deleite, la lujuria y el peijurio
festin à sus principes. Muchos se incomodan con tafias
n les lia procurado. He aqui, querido hermano, todo
pruebas, y se contentan con los gra(los inferiares, que
» lo que debeis saber combatir!.... He aqui el monstruo,
les bastan para que en todas partes les mirera coma
• bajo la figura de la serpiente , que babcis de exterminar.
hermanos todos los otros mazones, para pagar su escote
» Esta es uaa fiel pintura de lo que el vulgo imbécil adora
en todos los convites , y en iodas. las fiestas it orgia9
» bajo el nombre de
n
mazônicas, ô tambien para tener derecho à los socorros
« El profana y timido Abiram fue quien, d causa
que las 16gias destinan à los indigentes. Aquel cuyo zelo
» de un zelo fandtico , se, hizo el instrumente dei rite
no se resfria
pasa ordinariarnente
ô del grado
n monacal. y religioso, y di6 las primeras estocades
maestro ô del de escogido, à los tres gracias de la caba-
• cl sena de nuestro padre Hiram, es decir que socavô
Veda escocesa. No iré à buscar et resultado de estos
» los fundamentos ciel templo celestial , que el rnismo
tres gracias en autores de quienes se pueda sospeehar,
» Eterno habia edificado sobre la tierra à la sublime
que los quieran dçsacreditar. El iniciada aleman , que
n virtud. La primera edad del monda ha sido testigo
r de cuanto digo. La mas simple ley de la naturaleza bizo
(r) Véase el grado de 1 9 s Caballeros cle.la E5trella ,
17..
» que nuestros primeras padres fuesen los mortalesrua..5
P 4,

232
rrtiNC-MAZOZ4ERIA.
CAPirtiL0 DIEZ.

253
los ha traclucido en su lengua para instruction de los
las juramentos; cala grado, y cala subdivision de grado
mazones sus compatriotas, es uno (le los Caballeros mas
tiene el suvo , à tuai mas horroroso. Todos los jura-
zelosos de la doctrina que alli se oculta. Se vide (le todo
mentos someten el aspirante à las mas terribles venganzas
su ingenio para sostenerla, y me parece que no puedo
ô de Dios, 6 de las hermanos , si descubrc su secreto. Me
valerme de un autor menas sospechoso , pues eseribi6
2,tengo pues aun à la doctrina (le estas mismos secretos.
para aumentar las lutes de sus hermanos. He aqui pues
En el primer grado de caballero escoces, aprende el
lo que los profanas pueden deducir de sus instruc-
iniciado que le elevan à la dignidad de Bran sacerdote , y
ciones (x).
recibe una especie de bendicion en nombre del inmortal
Cualquiera mazon que-quiera ser admitido à estas altas
é invisible J'ab o ya. Se le intima que de alli en adelan te
ltigias cscocesas, coma tambien à todos los demas grados
lia de adorar la divinidad hajo de aquel nombre, parque
maz6nicos, lo primer() que ha de sa p er es que hasta
cl significado de Telzova es macho mas expresiva pic el
à aquel moment() ha vivido en la esclavitud. Este es el
de Adonai. No se le comunica la ciencia maz6nica sino
motiva parque se le admite delante de los hermanos
corna de Salomon y de Hiram, renovada por los Caba-
coma un esclavo, llevando una cuerda al cuello y pi-
lleros del Temple : pero en el segundo grado ya se le
diendo que le rompan sus lazos. Aun sera necesario que
manifiesta que tiene por padre à Adan. Este primer
se presente en otra postura mas humiliante, cuando ciel
hombre, y despues Noe , Nemrod, Salomon, Hugo de
segundo gracia de maestro escoces querra pasar al ter-
Payera, fundaclor de los Templarios , y Jayme Molay su
cero, al de caballero de San Andrcs. El mazon que
gran-maestre son los grandes maestros de la inazo-
aspira à este honor es encerrado en 'un oscuro retrete;
nerfa y los favoritos de 'cho ya. En fin, en su terrer
aqui una cuerda con cuatro fiudos 6 lazos corredizos
grado sc descorre el velo y se le (lice, que la famosa
aprietan su cuello ; aqui tcndido en tierra, à la sont-
palabra , olviclada ha tant() tiempo y perdida despues
bria luz (le una lampara, se ve ahandonaclo à sf mismo
de la muerte de Hiram , es este nombre de fehova.
para que medite sobre su esclavitud, à la que aun esta redu-
Dicen que la volvieron à hallar los Templarios en oca-
cido y para que aprenda a conocer el precio de la liber-
sion en que los cristianos querian edificar una igicsia
tad. Al fin llega uno de los hermanos y le introduce,
en Jerusalem. Cavando el terreno en donde estuvo en
tomando con una mano la cuerda y empuiiando con la
otro tiempo aquclla parte del templo de Salomon, Ha-
otra una espada desenvainada , con adernan de atra-
mada el santo de los santos, se descubricron tees piedras,
vesarle , si opone alguna resistencia. No se le declara
que servian de fundamento al antiguo templo. La forma
libre hasta que ha respondido à muchas preguntas, y
y union de estas tres piedras llamaron la atencion de
principalmente hasta despues de habcr jurado sobre la
los Templarios : se aument6 su admiration , cuando
salud de su alma de que nunca liard traicion à los secre-
vieron gravado sobre la tiltima el nombre de L'hava.
tos que se le cormaran. Seria amiral repetir aqui todos
Esta es la famosa palabra, que se percii6 con la muerte
de Adoniram. Los cabalieros ciel Temple de vueb.a d
(r) Véanse los ,grados de los Maestros escoceses, impresos
Stokolmo , aiio 1734.
Europa no abandonaron un monument() tan precioso ;

ta:54
CAPiTIILO DIEZ.
235
llevaron à Esc6cia aquellas tres piedras , y con mas
los ezimia de todos los misterios del Evangelio y de
cuidado aquella en donde estaba gravado el nombre de
toda religion revelada. La libertin" y felicidad que la
Jekova. Los sabios escoceses, por su parte, no dejaron de
secta hacia consistir en su vuelta al deismo , ya decia
tributar el respeto que se debia à este monuniento, é
con bastante formalidad à los iniciados lo que dehian
hicieron que sirviesen de piedras funclamentales à su
pensar sobre el Cristianismo y su divinci fundador. Sin
primera 16gia , y como esta I6gia se comenz6 en el (lia
embargo, aun no se han consutuaclo los altos misterios.
de San Andres, los que sabian el sccreto de las tres
Tienen aun los franc-mazones que descubrir quien rob6
piedras y ciel nombre de Jekova, se dieron el nombre de
aquella famosa palabra Jehova , ci en otros términos ,
caballeros de San Anches. Sus herecleros, sucesores del
quien abolit') el culto del deista tan estimado de la secta.
secreto, son en el dia los perfectos maestros de la franc-
Bien se veia que toda la fabula de Hiram ô de A.doniram
mazoneria , y los grandes sacerdotes de Tebova.
y sus asesinos no era mas que una simple alegori .a, cuya
Esta es en sustancia toda la cloctrina que se le revela
explicacion Baba aun lugar à esta pregunta Quien
al hermano iniciado en los Ultimos misterios de la'
fue el verdadero asesino de AdoniramP quien es el que
caballeria escocesa. Le parecerà al lector, despues de esto,
ha destruido el deismo sobre la tierra P quien fue el
que ha leido los preceptos de la ciencia de la piedra.
verdadero ladron de la farnosa palabra ? La secta que
iilosofal ô de la trasmutacion de los metales. En la
detestaba à este ladron hacia de inspirai el mismO odio
especie de catecismo que se le hacen, para saber si se
tz SUS profundos iniciados. Este objeto 1° es de un nuevo
acuerda bien de todo lo que ha visto y le han cheik° en la
16gia en 6rden al templo de Salomon, hay una pregunta,
Grado llamado, Caballeros de la Rosa-Cruz.
que esta concebida en estos términos : Es este todo
Es muy cierto que la blasfemia mas atroz esta en
que habeis visto 9
La respuesta es : He visto otras
acusar a Jesucristo de haber destruido por niedio de su
=chus cosa,s ; pero eardo el secreto en mi corazon con
religion la doctrina de la uniclad de . Dios. El mas evi-
los maestros escoceses. Este secreto, mas adelante , no
dente de toçlos los hechos es, que à él solo se debe toda
debe ser muy dificil de adivinar, , pues se reduce à niirar
la destruction de aquellos millares de dioses que ado-
en el maestro escoces al gran sacerdote de Teliova, del
raba el mundo idôlatra. Pero cl Evangelio manifestan-
culto, y de la pretendida religion del deista, que se lice
clonas la unidad de la naturaleza divina, nos ha revelado
haber silo sucesivamente la de Adan , de Noe , de
la trinidacl de personas. Este inefable misterio y todos
Nemrod, de Salomon, de Hugo de Payens, del gran-
los que cautivan el entenditniento en obsequio de la
maestre Molay, de los caballeros del Temple, y que en
revelacion, humillan à los sofistas• Ingratos con et que
el dia debe ser la sala religion del perfect°. maestro
predicanclo al mundo la unidad de Dios , derrib6 los
francc - azon.
altares de los idolos , le han jurado un odio eterno ,
Los iniciados podian ateners.e à estos misterios. A los
parque et Dios que les predie6 no es el Dios que su
mazones eseoceses se les deelaraba libres en adelante ,
demencia quiere comprender. Hacen de Jesucristo Un.
y todos igualmente sacerdotes de. Jehova.. Este sacerdocio
destructor de la unidad de Dios, y le hacen el gran


ciriTuto DIEZ. 237
236
FRII(C—MiZONER1À..
nuevas instrucciones para comprender el sentido de estas
enemigo de Jehova. El odio que les roia su corazon y
palabras. Ve en ellas, que el dia en que se perdiô la
que querian inspirar à sus iniciados, es el grau rnisterio
palabra 'cho ya, es precisamente el mismo en que Jesu-
de un nuevo grado al que l'aman de Rosa- Cruz.
cristo hijo de Dios, muriendo por la salud de los hom-
Como rira vez succda que alguno se initie en este
bres, consum6 el Bran misterio de la religion cristiana
grado, sin haber obtenicio antes et de caballero escoces,
y destruy6 toda otra religion , sea judàica, sea natural,
ya ve el lector que la palabra que se ha de buscar ya
sea Cuanto mas adicto esta un mazon d la
no es la de 'cho yez. Aqui todo muda y todo dice relacion al
palabra , es decir, d la doctrina de su pretendida reli-
autor del Cristianismo. Parece que la decoracion solo se
gion natural, tanto mas se inclinas à detestar al autor
Lace para recordai la tristeza ciel dia en que fue saeri-
y consumador (le la religion revelada. Esta palabra, que
ficado sobre el calvario. 'Cia larga bayeta negra cubre
ya lia encontrado el iniciado en los grados anteriores ,
las paredes, y en el fondo se descubre un altar; sobre
no es en este el objeto de sus investigaciones; alguna
este un velo trasparante que permite se vean tres cru-
rosa mas exige su odio. Necesita de una palabra, que
ces , nevando la de en suedio la inscripcion ordinaria
pronunciéndola su boca y las de sus con-seetarios re-
de un crucifijo. Los hermanos con casullas sacerdotales
cucrde habitualmente la blasfemia del desprecio y del
estan sentados en el suelo; observan un profundo silen-
borror contra el Dios del Cristianismo; y esta palabra se
cio; su aspecto es triste y inelanc6lico, y apoyan la fiente
balla en la misma inscripcion de la cruz. Se sabe que las
sobre su mano en serial de dolor. Pero el acontecimiento
letras que componen esta palabra 1.1171i1 son las initiales
que los entristecc no es en manera alguna la muerte
de la inscripcion : Jesus Nazareno Rey de los Tudios. El
del hijo de Dios, victima que se sacrifice) par nuestros
iniciado Rosa - Cruz sustituye en su lugar la siguiente
pecados. De la respuesta à la pregunta con que se da
interpretacion: Judio de Nazaret conducido por lia/air/en
principio d estos congresos maz6nicos , se descubre el
fadea ; interpretacion que ya no hace de Jesucristo sino
grau objeto. El presidente pregunta al primer zelador :
un judfo ordinario, llevado à Jerusalen por otro Judio
C Que Bora es? Aqui varia la respuesta segun los grados;
llamado Rafael , para que le castigasen por sus delitos.
en este es la siguiente : R Es la primera Nora del dia,
En el moment() en que el iniciado con sus respuestas
» instante en que se rasg6 el velo ciel templo, y en que
manifiesta que comprende el sentido maz6nico de aquella
» las tinieblas y la consternacion se derramaron sobre
inscripcion INRI , exclama el Fenerable : Ilermanos ,
» la superficie (le la tierra, en que se oscureci6 la luz,
ya se ha encontrado la palabra; entonees todos los
» en que se rompieron los traba jos de la mazonerz'a, en
concurrentes celebran este rayo de luz que se les ha
» que clesapareci6 la estrella que arrojaba llamas, en que se
comunicado, con el cual el hermano les da à conocer, ,
» quebr6 la piedra cnbica, y se perdid la palabra (s).
que aquel . que con su muerte consum6 la redencion del
El iniciado que ha seguido en la mazoneria los pro-
género humano , no file mas que un simple judfo
gresos de sus descubrimientos , no tiene necesidad de
erucificado por sus tientos,
Temiendo que aquella interpretacion no se les borre
(i) Véase el grado Rosa-Cruz.

a38
r AN c
IZONEU1À.
cA.rinuo
EZ.
23g
de la MeMbria , y para que mantengan todo el otlio que
«ion, en las cuales solo habian visto hasta entonces unos
tilla inspira contra Jesucristo , los mannes de 'Rosa-Cruz
«ion, sin objeto. siquiera ballé uno , que dejase
la dieeri y vuelVen d decir cuando encuentran algun
de convenir en los hechos como los lie descrito ; me
hermano de este su grado. Esta palabra 11171i1 es la
confesaron tambien la trasformacion de esta palabra
contraseîia que se les da para conocerse y distinguirse de
en su grado de Rosa- Cluz: perd protestaron , que
los que no han recibido este grado. De este modo , esta
no habian formado la iclea de las consecuencias que yo
palabra que para el cristiano es un recuerdo del amer
deducia. Otros, haciendo sus reflexiones las hallaron
que debe à sa Dies sacrificada por su eterna felicidad,
nirky fundadas, y otros me decian que yo las exageraba:
es para la secta una expresion de blasfetnia y de odio
Habiendo llegado la revolucion, combiné estas medias
contra el crucificado. Para descorrer cl velo que eneubre
declaraciones con los decretos de la asamblea y et se-
este atroz misterio dé los tras-mazones, no me valga dé
creto del primer grado. Llegué al estado de ya no poiler
testimonios de persanes que no son de la secte. Lo que
dttdar,
, que la mazonerfa no ftlese una sociedad for-
he referido de mi inicia•iou il los primeras grados me
made par unos sugetos, que desde el primer grado se
proporcion6 entrer en conversation con los que yo sabia
comunicaban par secreto suyo estas palabras igualdad
que estaban mas adelantados; he tenido muchas y muy
y libertad , permitienclo que todo mazon lionrado y reli-
interesantes conferencias , y en ellas, d pesar de toda
gioso les diese una explicaciori que no fusse contraria
su fidelidad al secreto, se les escapaban à los mas zelo-
â sus principios , pero reservànclose para los nitimos
sos algunas cosas que me han servido de macho. Otros
grados la interpretacion de las mismos palabras segun
hubo que, aunque mas reservados, convinieron en prés-
toda la extension del sentido que les daba la revolucion
tanne libros mazénicos, pensando, que 6 su oscuridadi
francesa. Un hermano mazot], que ya anos habia que
6 la falta de palabras esenciales , 6 bien el modo con
era ciel grade de Rosa-Cruz, per° al mismo tiempo muy
que se ha de proceder para hallarlas, no me dejarian
bonrado y religioso , no podia sufrir cl que yo fueso
sacar nada en limpio. Sin embargo, adiviné algunas de
de la opinion que he manifestado. De toclo se valia
estas palabras, como Jeliova , reuniendo las hojas, de
para que yo formase mejor concepto de una sociedad,
las cuales cala una solo contenia una letra en lo mas
en la que se gloriaba de haber ejercido las funciones
bajo de la pdgina. Habiendo ballade esta famosa pala-
mas honorificas. Este fue muchas veces el asunto de
bra , encontre tambien la de INRI ; combiné cuanto
nuestras conversaciones. Queria absolutamente que me
babia visto con lo que habia oido y sabia de diversos
alistase en la mazonerfa. Casi se di6 par agraviado cuan-
grados; combiné euanto habia observado en las medias
do me oy6 decir , que tan caballero Rosa-Cruz coma
palabras y en los discursos enignuiticos de ciertos ma-
era, aun no habia Ilegado al ultimo grade , 6 bien ,
zones, cuyo filosofismo me era conocido par otra parte.
que este mismo grade tenia sus divisiones, y solo tenia
Me dirigi à los que . yo sabia que procedian con la me-
conocimiento de alguna de sus partes. Llegue al extrema
jar fe del mundo en los mismos grados , y les recon
de pedirle el significado de ciertos geroglificos maz6-
Vine con todas aquellas ceremonias irrisorias de la reli-
n icos pero me respondi6 que tambien él lo habia

'V
cAria•tr.o nue:.
24'o
rnAnc-mazoNtitià.
lido , y se lo habian negado. Sin embargo sostenia ,
cmarclado muy bien de exponeros à
t, •
esta tentative, par-
que succdcria con estas geroglificos lo mismo que cou
que yo en conciencia no Io pocha hacer ; pero digo
la escuadra, el compas, la tailla y demas trebejos. Sabla
ingenuamente que no lo reflexioné. Yo decia la verdaci,
yo que solo faltaba dar un paso, y para sacarle de su
no pensé entonces en dicho juramento; y sin querer ave-
riguar hasta que punto podia obligar, desisti, terniendo
ceomechul. me resolvi sugerirle el camino que habia de
emprender para llegar al grado en que se rasga el vela,
sec indiscreto. 'renia la satisfaction de hacer manifes-
y en que ya no es posible padecer alguna ilusion sobre
tad° à aquel sehor , que à lo menos sabia yo alguna
el objeto ulterior de los Ultimes iniciados. Tambien
parte de aquel profundo misterio. Con las preguntas que
descaba 61 saber lo que podria ser, y al intenta quiso
le hize, ya vid, que nada me ensefiaba de_ nuevo por
ensayar los medios que yo le habia propucsto , pero
una declaracion , que por si sola ya manifestaba lo
esencial.
gloriïindose al mismo tiempo de que todo aquello no
serviria sino para suininistrarle nuevas pruebas para con-
La revolucion habia arruinado su fortuna, y me con-
venccrme de mis yerros y de la injusticia (le mis preo-
fes6 que para en adelante se le repararia, si aceptaba
• Cupaciones sobre la mazoneria.
lo que se le proponia. Si quiero, me dijo, partir para
Pocos (lias se pasaron , cuando le vi entrar en mi
Londres , para Biaisais , para Constantinop]a , 6 para
casa , en un cstado, que solo sus expresiones pueden
cualciniera otra ciudad , à mi eleccion, ni mi muger ,
declarar. Ah querido amigo, dijo : ah querido amigo!
ni mis hijos, ni yo necesitaremos ya (le alguna casa...
Teniais mucha razon... ; Si que teniais mucha gazon!...
Lo ereo , le respondi ; pero con la condicion de que
d En donde me hallaba yo , Dios inio P... d En donde
vayais à predicar la igualdad r libertad , y ioda la revo-
estaba?... Entiendo facilmcnte, le dije, ese lenguage...
lucion... Asi es, respondi6 : pero es cuanto os puedo
Ya no pocha casi proseguir; se sent6 coma un hombre
decir... ; Ah Dios mie ! . i Eu donde estaba yo!... Os
que ya no puede mas , repitiendo aun varias veces :
pido encarecidamente , que no me hableis mas de esto.
é En donde estaba yo P. ; Ah! que vos teniais macle
Me hube de contentai. entonces, esperando que con
razon ! Habria yo querido que me hubiese manifes-
el tiempo adquiriria nias noticias: No me he engafiado,
tado alguno de los pormenores que yo no sabia : pero
y he aqui la que me han comunicado varios mazones,
solo me contest6 con decir Teniais mucha razon ; y
quienes hallancloine ya instruido en la may-or parte de
esto es cuanto os puedo decir. ; Ah infeliz! le dije yo
sus secretos, se han desahogado conmigo y con (alita
entonces, os pido perdon. Venis (le hacer un juramento
confianza, coma rceonociendo ciel habia sido el engaiio
abominable; y yo soy quien os he expoesto à hacerle; pero
que habian padecido por parte de esta secte subterranea,
protesto que este juramento atroz no me acudià al pensa-
3, aun habrian querido rasgar piiblicamente el vela, si
miento , cuando os sugeri los medios de Ilegar à conocer
hubiesen pensado poderlo hacer sin exponerse.
à los que por tanto tiempo os habian llevado enga-
Conozco que valia mas ignorar el fatal secreto,
que comprarle al precio de tel juramento. Me babria
guardado
Tonga

rui.Nc-m)..zoxEr.iA.
C
TUEZ.
245
Mazoneria mistica,
grado, quienes habian recibido instrucciones tan cliver«.
sas corn() cran sus caractéres. El obispo in partibus, entu-
Cuando Ile,gaba un iniciado al grado de Rosa-Cruz
siasrnado con la regeneracion religiosa que le habian
la explication que se le daba sobre lo que babia visto'
dado â cntender, ordenaba toda la mazoneria à la per-
hasta entonces, dependia absolutamente de las disposi-
feccion del evangelio; por esto observaba en los convites
diones que en él se cbservaban. Si era aiguilla de aquellos
i nazémicos el precepto de la iglesia , si aquellos se ha-
que no es posible volver irnpios, pero que à lo menos
clan en dia de abstinencia. El ap6stata Don Gerbe, por
se les puede separar de la fe de la iglesia, bajo el pre-
al contrario, se manifestaba mazon de un sistema muy
texto de reengendrarla , sc le decia que en el actual
diferente, y ya cantaba aquellos versos que en una carta
Cristianismo se vieran una multitud de abusos contra la
a Robespierre declar6 haberlos consagrado à la verdad
igualdad y libcrtad de los hijos de Dios. La palabra
Ni culto , ni sacerclotes , ni rey porque la niceva Eva
para estos que se habia de buscar , era cl desco de
eres tri (1).
una revolucion que restableciese aquellos tiempos
En cstos mismos convites maz6nicos, el doetor Lam othe,
que todo entre los cristianos era comun, y eu que no habia
sabio Dosa-Cruz, se manifestaba nias modesto. Ya se
entre ellos ricos ni pobres, ni altos y poderosos sonores.
podia prever entonces lo que lie oido decir de su con-
En fin , se les prometia la renovacion mas feliz del
version , que llegaria dia en que detestaria igualmente
género bumano, y en cierta manera un nuovo cielo y
fa mazoneria de Varlet y la de Don Gerle. À. este .ultimo
una nneva tierra. Los espiritus sencillos y crédulos se
le guillotinaron; los otros aun viven ; los nombro por-
dejaban engaiiar con estas bellas promesas. La revolucion
que no tertio que me desmientan , y porque las •pruebas
era para ellos el fuego que habia de purifient' la ticrra;
que resultan de esta especie de anécdotas las trace inte-
por esto se les ha visto cooperar con tanto zelo como
resantes; porque se ve cuantas personas piadosas y cari-
si fuese la coi mas sauta. Era esta la que se puede
tativas han podido padecer engatio, y corno una princcsa,
llamar, illazeneria nzistica. Era esta la de todo aquellos
liermana del cloque de Orleans, pudo llegar à tal punto
imbéciles para quienes les tuazones consumados meticron
de seduccion, que desease esta revolucion para regene-
en danza aquella pretenclida profetisa Labrousse , que
raciort del mundo cristiano. Esta explication del grado
tanta balla meti6 en el principio de la revolucion. Y
de Rosa-Crin:, era solo para los tontos , en los cuales
fue tarnbien la del imbécil Varlet, obispo in partibus
descubria la secta una cierta inclination à la mlstica. Al
de .Babilonia. No sabin yo de . donde le venian à este
vulgo le abandonaban â sus • propias explicaeiones; pero
hombre estas opiniones , basta que tuvo la clebilidad
si el iniciado manifestaba .grandes deseos de }racer
de reconvenirme por haberlas combatido. Lo supe por
progresos, si se consicleraba en cstado de sujetarse â las
uno de sus couvidados, tenido por sabio mazon, â quien
pruebas, le admitian al grado en que se rasga elvelo,
el buen obispo invitaba algunas veces â sus cenas maz6-
llamado de Kadosc, que significa el hombre reengendrado.
nicas. Hasta en estos convites se habria podido observar
(z) Ni culte , ni prêtres , ni roi ; car la nouvelle Eve c'est
la diferencia que habia entre Los iniciados de un mismo
loi.
verbal de las papeles halleicios en casa de liobespierre , ntim. 57.
Q2


244
r n À NC-MAZONERi4..
CAPiTULO DIEL
!45
Graclo de Kadosc.
Par muchas circunstancias que refieren de este grado ,
yo habria creido que pertenecia al iluminismo ; pero en
À este grado fue admitido aquel iniciado, de quiet
el fondo se ha tornado de la alegoria mazOnica. Aqui
ya tengo liecha mention. No me admiro ciel estado de
se renueva la prueba del grado en que el iniciado se
extenuacion à que se habia habiclo de sujetar. AlgunGs
hace asesino pero el maestro, cuya muerte se ha de
inieiados del misino grado me han asegurado, de que
vengar, ya no es Hiram, es Molay , cl gran-maestro de
no hay recursos en la fisica ni en el juego de màquinas
los templarios; y el que han de matar es un rey, , es decir,
para asustar à una persona, no hay espectros borrorosos,
Felipe el Hermoso , en cuyo reinado fue ;destruido cl
ni terrores, que no se empleen para probar la constancia
orden de aquellos caballeros. En el moment ° en
del aspirante. M. Montjoie nos habla de una escalera,
que el iniciado sale de la caverna , llevando la cabeza
por la cual se hizo subir al claque de Orleans, y de cuya
de este rcy, exclama : Nekom, ya le he /huerta. Des-
altura hicieron d ue se precipitase. Si se red-tiiti d esto la
pues de esta prueba atroz , le admiten al juramento.
prueba, es de pcnsar que se tomaron las correspondientes
Sé de un iniciado , que en este instante tenia dclante
precauciones. Imaginese un profundo subternineo, un
de si à un caballero Kadosc, que con una pistola amena-
verdadero abismo, de euyos. bordes se eleva una especie
zaba matarle, si rehusaba hacercl juramento. Habiéndose
de torre muy estrecha hasta la altura de las 16gias. À.
prcguntado al mismo iniciado, si creia que la amenaza
este abismo pues es conducido el iniciado, al traves de
fuese séria , respondié : no lo asegnro, pero lo tonnera.
subterraneos en donde todo causa liorror. Aqui le en-
En fin, se rasga el vclo; sabe entonces el iniciado, que
cierran ; ..ballandose en este estado de abandoiio, siente
solo à medias se le habia manifestado el sccreto; que
que le elevan, por medio de maquinas que bacen un
esta lihertad é igualdad, cuvos nombres se le habian
ruido espantoso. Le suben lentamente, teniéndole col-
dado en su entrada à la mazoneria , consisten en no
gado en aquel pozo tenebroso; algunas veces le suben
conocer superior alguno sobre la tierra, à no mirar en
boras enteras y le dejan caer de golpe, corso si ya no
los reyes y pontifices sino hombrcs iguales ci los demas,
Io sostuyiesen. Muchas veces le vuelven ai subir y vuel-
y que no tienen otros derechos al trono ti al altar,
ven à soltar con las mismas angustias ; y cuidado de
que los que el pueblo les quicre da=.', y que les puede
que no dé algun grito que..manifieste temor. Esta des-
quitar cuando le dé la gava. Se le dite Inas, que ya
cripcion no declara sino con mucha imperfection una
ha macho tiempo que los principes y sacerdotes abusan
parte de las pruebas de que habian bombres que han
de la bondad y sencillez del misai° pneblo, que el prin-
pasado por chias. Aiiaden, que les es imposible 'lacer una
cipal deber de un mazon , para edificar templos à la
descripcion exacta; que pierden su cspiritu; que muchas
igualdad y libertad, es librar la tierra de estas dos pla-
veces no suben en donde estan, que necesitan de bebi-
gas, destruyendo todos los altares que han levantado la
das, y que muchas veces se las dan para fortalecerlos.,
credulidad y la superstition , y derribando todos
pero sin que les aumenten la reflexion : por mejor decir,
troncs en donde solo se descubren tiranos que reinan
que solo aumenten sus ftterzas para reanimar ya el sen-
sobre esclavos. Estas noticias sobre el grado de Kadosc
timiento del terror,
, ya el del furor,
3

2/16
FRANC-MAZONE111.1.
CAPfTTILO RIEZ.
247
no las he adquirido solamente de los libros de Mr.
envueltos en tinieblas à cuantos no estan iniclados.
Montjoie y de Mr. Franc, sine tambien (le los mismos
el grade cle Caballero de Rosa-Cruz, se declara que el
iniciados ; d mas de que bien se descubre corne con.
que rob6 la palabra y destruv6 el verdadero culte de
cuerdan con las declaracioncs del iniciado, que se viô
Jehova, es el mismo autor de la religion cristiana : per
preeisado à conceder que yo tenia razon, cuando le dije
lo mismo es preciso venger à sus herniaires los pontf-
el fin à donde conducian los 3111:11TIOS misterios de la
lices de Jehova , de Jesucristo y de su evangelio. En
franc-mazoneria. i Y quo profundamente combinados
fin, en el grado de Kadosc, el asesino de Adoniram
estan estos misterios! El camino es lento y complicado ;
es un rey, à quien se debe matar para vengar al grau-
pero con cuanta destrcza se ordena cada grade . al fin!
maestre Molay y el 6rden de los mazones sucesores de
los Templarios. La religion que se ha de destruir para
Combinacion de los grados mazdnicos.
hallar la palabra 6 la doctrina de la verdad , es la reli-
En los dos primeros, es decir, en el de aprertdiz y
gion de Jcsucristo , y es cualquier culto que esté fundado
de compaliero , empieza la secta por establecer para en
sobre la religion. Esta palabra es, en toda su extension ,
adelante sus principios de igualdad y libertcl. Entre-
la libertad é igualdad que se han de restablecer con la
tanto solo en tretiene d sus novicios con juegos de niîios 6
extincion de todo rey, y por la abolition de todo culte.
de hermandad , y con convites maz6nicos pero ya
Este es el enlace y marcha, esta es la conibinacien
los acosturubra al mas profundo secreto por macho de
del sistema maz6nico; y de este modo, desarroliando
tin horroroso jurarnento. En él de maestro, les refiere
sucesivamente su doble principio de igualdad y liber-
su historia alegôrica de Acloniram , cuya muerte se ha
tad , de la alegoria del maestro de los mazones cuya
de vengar, y los empefia en buscar la palabra 6 con-
muerte se Ira de vengar, desenvolviendo aquella palabra
traseiia perdida. En el grado de escogido , acostumbra sus
que se ha de conduce la secta sus iniciacios de
iniciados à la venganza, sin deciiles de quien se han
secreto en secret() basta ponerles en las manos el côdigo
ale vengar. Los hase volver à los patriarcas , à aquel
de la revolucion y del jacobinisme. No nos olvidemos
tiernpo en que todos los hombres no tenian, segun sus
de decir que esta misma secta, terniende que sus ini-
pretensiones, otro culte que el de la religion natural ,
ciados no pierdan el hile y la conexion de los gracies,
y en que cran todos igualmeilte sacerdotes y pontffices:
nunca los inicia en alguno mas profundo y reservado ,
pero aun no les dite que es preciso renunciar i toda
sin recorclarles antes criante. han visto hasts enfonces
religion revelada despues de los patriarcas. Este ultimo
en la mazoneria , y sin precisarles à responder â cierta
rnisterio se descubre en los grados escoceses. Los mazo-
especie de catecismo, que siernpre prescrite à su memoria
nes, al fin, son declarados libres; la palabra, que por
el conjura° de las instruccior.es maz6nicas , hasta que
tante tiempo se ha buscado es la del deista, es el culte
al fin llega al i'dtimo de los misterios. Ya sé que hay
de Jehova, corne lo ejercieron los fil6sofos de la natu-
otros grades mas en la tras-mazoneria , como son él de
raleza. El verdadero mazon se vuelve pontifice de Jehova;
la estrelia, y él de los dmidas. Los Prusianos han afia-
este es el grau rnisterio que se le revela , dejando
cliclo los suyos, y los. Franceses han hacha lo mismo.,
Q4.

CAPiTIJI.0 RIEZ.
248
more(-11AZONER11.

2i19
He pensado que debia atenerme i los mas comunes,
sari Antonio, y confundirlas con las del Oriente. No ,
pues ya bastan estos para que se vea la marcha y espi-
nada de esto- pasaba en nuestros tiempos en la mazo-
ritu de la secta.
neria ; aun se babria dicho , que ni la religion ni el
Criant° mas borrorosos son estos misterios ocultos en
estado cran su objeto. En muchas lôgias no se trataban
las tras-16gias , tanto mas debe insistir el bistoriador
tales asuntos. Unicamente en los (lias (le iniciacion, podia
sobre la multitud (le franc-mazones bonrados , que
el pretendicnte reflexionado advenir que habia algun
nunca han visto semejante cosa en sus juntas. No hay
lin reservado; pero en estas mismas iniciaciones, las prue-
dada, que ninguna cosa Lay mas facil en la mazoneria
bas i que se sornetia el aspirante se convertian en pasa-
que padecer engaiio. Los que solo actulen logias
ticmpo para los otros hermanos. Se rellexionaba muy
para adquirir conocimientos , 6 para llenar los vacios
poco sobre el sentido oculto de los shnbolos y emble-
de su curiosidad, pueden engaharse, principalmente al
mas, à mas de que la secta ponia mucho cuidado en
ver que las han con unos hombres que apenas se ven
evitar las sospechas , hasts que descubria disposieiones
ya se hacen amigos. Iss verdad que muchas veces esta
satisfactorias para desenvolver sus misterios. No igno-
mnistad no pasa de las lôgias ; pero eslo tarubien que los
raba que llegaria (lia en que un reducido n6mero de
dias de junta lo son de fiesta. Se coure y se bebe en
sus pic/.enclos iniciados bastaria para bacer entrar en
uns mena en que los buenos platos estan sazonados con
action à la mulutud de los primeras grados. He aqui
una igualdad , que aurique moMentanea , no deja de
el modo como se explica, que baya habido y aun baya
tener sus atractivos. Sirve â muchos de desahogo des-
tantos franc-mazones, que solo ban visto en sus juegos
pues de los cuidados , negocios , G malos ratos. Es
los misterios de una igualdad y libertad inocentes, 6
verdad que estos convites se conviertcn en argus 6
del todo extrafios à. los interescs de la religion y del
fiestas de Baco ; pero como son entre personas que se
estado.
consideran entonces iguales y libres, à ninguno bacen
À todas estas razoncs debemos aîiadir, en favor (le la
dauo. Lo que se ha dicho de ciertas juntas en que se
franc-mazoneria inglesa, que esta termina su carrera en
ofendia el pudor , es una calumnia con respecta al
el tercer grado. Las precauciones que ha dictado la
corn un de las lôgias. Uns de las astucias de que se vole
sabiduria no permiten aquellos deseos de venganza contra
la secta es la deeencia en sus fiestas. Las infamias de
los pretendidoi asesinos de Adoniram, deseos que, como
Cagliostro habrian hecho desertar la mayar parte de los
babemos visto, se mudan en las tras-l6gias en verda-
hermanos. Este monstruoso Adonis al borot6 en Estrasburgo
deras resoluciones de vengar la muerte de su padre
à las kermanas Egipciacas euyos gritos le descubrieron,
Molay , y en seguida en vengar la igualdad y libertad
pues ya no se viviera en los tiempos (le la Buena diosa,
maz6nicas, acabando con talas los reycs. dada de esto
6 de los Adamitas ; y al bruto (le Cagliostro le sacaron
hay que se le asemeje en los grados de.la mazoneria
de la eindad , parque cometi6 la vileza (le tcntarlas.
inglesa. Tampoco se descubre aquel interes en hallar la
Tambien habria echado à perler los mazones de Paris,
palabra perdida par Adoniram. Aqui se le declara en
si hubiese querido multiphcar sus lôgias del arrabal de
seguida, que la famosa palabra descubierta par los ma-

25o
tRANC-M.AZONERiA.
CAPiTIJLO DIEZ.
25r
zones es Tehova. El iniciado , que de este descubrimiento
n rebelde al estaclo, no deberia ser sostenido en la re_
ciuisiese deducir ciertas consecuencias , babria de haver
• belion. » Se liallaràn estas leyes en 'ramas Wolson y
muchos raciocinios y rauchas reflexiones, d las que no
en Cuillermo Preston. El uno desprecia la mazoneria
se ve que se entreguen los mazones ingleses. 'chopa
inglesa , y el otro es muy zeloso de ella ; sin embargo
es para clos sencillamente el fias conn ' del género
estan acordcs en errant ° à las leyes de sus 16gias. Luego
hurnano. Es sin duda algo extraFro que digan , que
no es permitido confundir esta franc-mazoneria inglesa
solo clics han sabido conservar este nombre de Dios;
con las tras-16gias, que ha tenido la prudencia de dese-
perd à lo menas todo lo que de aqui concluyen se
char. Ya sé que hay lingleses iniciados en las tras-idgias,
reduce à que, bajo de Jeliova, todos los hombres y en
y tambien en las de Rosa-Cruz, 6 de Caballeros escoce.
particular todos los mazones se deben amar y socorrer
ses ; pero en esta calidad no hacen cuerpo con la franc-
como bermancs. Nada se descubre en sus misterios que
mazoneria inglesa, porquc esta se limita f los ires gra-
se ordene z detcstar la religion cristiana, y nada que
dos prillICrOS.
inspire odio à las reyes.
Hechas estas excepciones , prosigamos en nuestras
Sus leyes é instrucciones, en cuanto i la religion, se
pruebas; pues no estamos reducidos à formar juicio de
reducen à decir « Que ningun mazon llegarà 1 ser 6
los mazones consumadas , solo par la naturaleza de sus
atco cstépido, 6 libertine sin religion... Que en los
gracias. Sus ritos y jurarnentos nos serian desconociclos;
tien-Tas antiguos estaban obligados las mazones à pro-
pasemos pues à ver lo que debenios pensar, atenién-
» fcsar. en cada pais la religion de su patria 6 nacion,
clonas à. la doctrina de sus autores mas zelosos.
» cualquiera que fuese ; pero que en el clin , permi-
» tiéndose à cada uno sus opiniones particulares , ha
» parecido mas à propésito obligarlos solamcnte â seguir
» la religion en la que convicnen todos los l'ombres,
» que consiste en ser Buenos , sinceros , modestes y
» honrados. » Es cierto que esto no quiere decir que,
para ser mazon ingles, es preciso ser deista , sine que
cualquiera que sea la religion que profese , es preciso
sea hombre honrado. En cuanto à las potestades polf-
ticas , las leyes de la mazonerià inglesa estan concebidas
en estos términos : « El mazon es pacifico , està sujeto
» i las potestades civiles en cualquiera lugar que resida
» 6 trabaje.7.t7,uncatorna parte en las maquinacionesni cou-
» trarias conspiraciones à la paz y al bien de una nacion. Es
» obediente à los magistrados inferiorcs
Este es el
» motiva, parque si sucediese que un hermano fuese

CAPirt1.0 rspcimo.
253
251
FRANC-MAZONER11,
con una solo palabra, sobre la piedra que trajeron los
Templarios , y este es su 'choya. Léase el prOlogo del
zeloso caballero de. San Anches, que nos ha dejado una
C APIT LILO XI.
descripcion tan circunstanciada de cstos grados. Se ver
que reduce toda la doctrina y todo cl resultado à este
NUEVAS DRUEBAS DEL SISTEMA Y MISTERIOS DE LOS
texto de Hermes Trismegisto : Todo es parte de Dios ;
M&ZONES DONSIIMADOS.
si todo es parte , todo es Dios. De este modo todo
que hay hecho , se ha hecho d si mismo y nunca cesard

de hacer,
Division de los sistenzas y sectas nzazdnicas.
, porque este agente no puede estar ocioso. Y
como Dios no tiene
tampoco su obra tiene principio,
P
ni fin. Despues de haber citado este texto , dire con
ARA formar juicio de la extension del sistema y de
toda formalidad el iniciado panteista : Tal es et simbolo
las trac-16gias de la franc-mazoneria , debo reunir en
abreviado , pero expresivo de toda la ciencia hermética,
este capitulo clos resultados esenciales : el primer() , el
de toda aqueila que blasona bolier hallado en los altos
de la doctrina general de los mas sabios y zelosos mazo-
grados escoceses.
nes ; y el segundo , el de sus opiniones sobre el °rira
Nadie crea que intente suavizar el sentido de esta
de su sociedad. Los autores franc-mazones convienen en
expresion , Todo es Dios ; pues cree que solo la igno-
general, que se puede dividir la franc-mazoneria en tres
rancia y la preocupacion se le pueden oponer. Nadie
closes, que son : mazoneria hermética, mazonericz caba-
le diga , que liaciendo de la tierra, del cielo , de los
listica à la ruai se une la de los Illartinistas, y mazo-
grados de arena, de un animal, de un hombre otras
neria ecléctica. Oigamos en primer lugar à los autores
tarins partes de Dios, l ' ace la divinidad divisible, por-
de estas diversas closes sobre su sistema religioso ; vere-
que tambien responde que solo la ignorancia impide
mos que les lia sucedido lo mismo que à los sofistas de
ver, que estas millones
nuestros (lias, es decir, que sobre la religion solo tienen
Y millones de partes estan de tal
modo unidas constituyen de tal manera un Dios ioda,
un punto de reunion , que es, el odio 1 la solo religion
que separar una soles parte , seria aniquilar nzisnzo
verdadera y al Dios de la revelacion y del Gristianismo;
todo d el gran Jehova. Si-el hermano mazon se enso-
pues en cuanto à lo restante por lo relativo d sus sis-
berbece al considerarse que es parte de Dios, le dira
tenis religiosos, ô pur mejor decir, à sus blasfetnias y
el Gernfante : como cualquiera parte del cuerpo , por
extravagancias de su impicdad , se oponen tanto entre
ejemplo , el dedo meriique, sienzpre es mas pequerio que
si, cornu todos al evangelio.
et cuerpo entero , asi el hombre , aunque sea parte de
El sistema de los mazones herméticos, es decir, de los
Dios, es siempre infinitaménte mas pequerzo que Jehova.
que en sus grados escoceses se ocupan con preferencia
Entretanto el iniciado, por pequeîia parte que sea dé
en la Quimica , no es otra cosa que el Panteismo ,
Dios, siempre puede alegrarse con anticipacion ; porque
el verdadero Espinoz,ismo. Para estos; todo es Dios y
Ilegarà el tiempo en que se reunirà al bran todo; en
Dies es todo. En esta consiste su grau misterio, grabado

CAPiTULO UND1,,C1m0.
254
255
F$ANc-mAzotttiA.
duclar , que pocos alios antes de la revolucion habia en
que, habiendo todo vuelto à entrar ea Tehova , ya no
Francia , principalmente en Burdeos, de aquellas Mgias
habré sino una perfecta harmonia, y en que cl verdadero
de Rosa-Cruz. Para no 'labiar à la ventura, cuanto voy
Panteismo se establecerd para siempre (1).
à decir sera cl resultado de las lecciones cabalisticas ,
No espera el lector que yo nie pare à refutar los
que poco ha se han impreso con el titulo de Telescd1.7io
absurdos é impiedad de este sisterna maz6nico. Para
de Zoroastes. Estan dedicadas é un principe que el autor
haccr constar su enlace con la franc-mazoneria hermé-
no nombra, pero cuya fama nos da muy bien é cono-
tira , observo que el autor del prélogo no se .satisfizo
cer su zelo por esta clase de misterios. Con estos guias,
con io que dijo en este por lo relativo al objeto de esta
nadie nie acusarà que imputo alguna falseclad à los
especie de mazones. A la description de su grado se
hermanos.
signen 'mas tests 6 conclusiones Hamadas de Salomon,
El Jehova de las 16gias cabalisticas ya no es el grau
y un tratado del 211undo Arcptétipo; y ambas produe-
Dios todo. Es juntamente cl Dios Sizamoro y el Dios
ciones sostenienen la misma impiedad (2). NO se diga,
Senamira. Al prirnero se le pinta el genio Sallak , y al
pues, que calumniamos à esta raza de franc-mazones.,
segundo el genio Sokak. Léanse estas famosas palabras
atribuyéndoles un sistema que tanto del malvado como
en orden inverso en la càbala , y se hallaré Ordmazis,
del justo compone la misma divinidad , y que de los
ô el Dios bueno, y Arimancs , el Dios malo; ballarà
delitos como de las virtudes compone tambien la accion
en seguida Kailas y Kakos , dos palabras tomadas , casi
de la misrna divinidad. Este sistema promete à los per-
co•rectamente del griego , de las cuales la primera signi-
versos la misma suerte y destino que à los justos, pues
ci'ca bueno, y la segunda malo (i). Dense à Ordnzazis
al fin ha de Ilegar el dia en que todos se reuniran en
por compafieros una multitud de genios ô espiritus
et scno de la divinidad, y todos, despues de habcr
buenos como y al malo A rimanes otros tantos genios
dejado de ser hombres, seràn Dios para siempre.
que participen de su maldad , y se tendra el 'choya. de
Sistema de los Mazones de la Ciibala.
los franc-mazones de la càbala , es decir, el grau mis-
terio de la palabra liallacla en sus lOgias , que es la
El sisterna de los franc-mazones cabalistas , sin ser'.
religion y culto que sustituyen al Cristianismo.
menos impio, contiene alguna cosa mas humiliante para
De estos genios buenos y malus, los liay que son
el espiritu immano, principalmente en 'Un siglo quo
inteligencias de un orden superio•, y estas presiden
atreve à llamarse por excelencia el siglo de la luces y
los planetas , al sol cuando sale y se pore, à la Bina
de la filosoffa. Este sistema de la cabala dorninaba en
ereciente y menguante. Los Lay que son angeles ,
las 16gias de los Prusianos Rosa-Cruz, à lo menos antes
espiritus de un orden inferior à aquellas inteligencias,
de su reunion con los llunzinados (3) . Sé-, sin poclerlo
pero superiores al alma racional. Aquellos se reparten
el imperio de las estrellas y constelaciones; en ainbos
(i) Grados inaz6nicos csrozeses , en el Prélogo.
(2) Alli misant) en la 2-. n parte , impresion de Estokolmo de 1782.
(s) Telesctipio de Zoroastes ,
13.
(3) Véanse las carias de Filon à Espartaco.

25G
FRANC-mAzo.stRil.
CAPITIILO 13NDICAIVI0.
257
6rdenes, los unos son angeles de la vida, de la victoria
entre elles, el peor de estos entes que el vulgo '.lama
y de la felicidad ; pero los otros son àngeles de muerte
demonios, monta sirve de mata ce/var-da à los hombres.
y de sucesos desgraciados. Todos ticnen noticia de lo
Es preciso tambien que, en muchas circunstancias:, sepa
mas secreto, tante pasado como presente y future, y
anteponer la vista de los genios males ai la de los
todos pueden comttnicar a los iniciados aquellos grandes
bueues ; per d ue muchas veces los buenos turban el se.
conocimientos. Para hacérselos favorables, debe el maton
siege , alteran la fortuna y aceleran nuestro , fin ; y moches
de la cabala estudiar lo que se Hama Gregueria dei
veces se ve que à los males ting,reles se les deben mur
grandes obligaciones (f).
Mage. Debe saber los nombres, signas de los planctas,
de las constelaciones y de los espiritus buenos y malos
De cnalquiera parte que vengan estos genios U demo-
que causan los influjos , y las cifras que los indican.
nios, ellos solos son los que comunican al iniciado la
Es preciso , por cjemplo, que en la palabra Ghenelia
ciencia de las casas ocultas y que le haràn profeta ;
reconozca la salida del sol , que es una inteligencia
entonces sabrà. que Moises , los profetas y los Ires
pura , suave, activa y .que preside al nacimiento y à
Mages guiados de una estrella, no tuvieron otros maes-
todos los buenos afectos naturales. Lcthophoros significa
tros, no tuvieron otro arte que el sur y el de Nestra.
Saturne, que es cl planeta en dondc reside la peor de
damas (2). Habiendo llegado à este exceso de locura,
las inteligencias.
de extravagancia , de superstition y de impiedad , la
No quiero insertar aqui el diccionario de esta gre.
secta estimani rnucho al iniciado. Ya habrà manifestado
que aprecia mas el cédigo et e
guerla describir los circules , triangules , cuadro ,
Sisanzoro y de Senamira,
urnas y espejos magicos que forman la ciencia del
que el del cvangelio; que nias quicre sec loto , que
cristiano, en lo que consiste el Ultimo misterio de la
cabalista Rosa-Cruz. Basta lo cliche para que et lector
reconozca y vea , que esta ciencia es la mas vil y
mazoneria cabalistica. Los mazones consurnados• que
absurda de todas las supersticiones. Seria solo esta
hubiesen tomado otro camino para llegar al mismo
la nias humiliante, si la impiedad del iniciado no
térrnino, deben guardarse de desacreditar este arte de
tuviese por un favor verdadcro la aparicion y comercio
la càbala. Si no quieren valerse de este arte, deben
lo menas decir ,
con les demonios que invoca con el nombre de genios,
« que la astrologie judiciaria nada tiene
»
y de quienesespera et éxito de sus encantamientos. Si se
de maravillose sine los medios , y que salin es mur
» sencillo ;
hubiese de dar crédito ai los maestros de este arte ,
que es muy posible que en la bora de
»
el maton iniciado à la càbala recibirà los favores, de
vuestro nacimiento estuvicse un astre colocado en tai
estos buenos o males genios 3 proportion de la confianza,
punto del ciel°, en tal aspecto, y que la naturaleza
que pondra en su poder; se le haran visibles y le expli-
» paya tornade, tal camino , que à causa del concurso
»
caran toclo lo que la inteligencia bumana no serra
de mil causas encadenadas, os baya de ser funesto 6
capaz de concebir en el cuadro màgico. El iniciado
(z) Alli mismo, pria. 228 y z36.
no se ha de asnstar de la compailia de los genios ma-
(2) Alli mismo , en varias• partes.
lignes. Es preciso que crea firmamente, que el peor de
entre
Tomo II.

258
FRANC-mAzoNtRiÀ.
cApirrLo u.stdctuo.
255)
favorable. ,) Que aïiada algunos sofismas para dar eré_
en esta cime à. los franc-mazones Martinistas , de los
dito à estas ideas, con tal que al mismo tiempo se dé
males quiero tratar ahora. Ignoro el origen de agite
por fil6sofo ; pues la secta le agradccerà un servicio
sefior de San-Martin que les di6 su nombre ; pero clodo
que à lo menos se ordena à vengar la mazoneria caba-
que bajo de un exterior de probiclad, y con un topo
listica del • desprecio , lo que puede darle algun
devoto, meloso y mistico, puctlaballarse mas hipocresfa
valor (1).
que en este aborto del esclavo ciirbico ( q). He visto
Temo molestar al lector con los pormenores de estos
sugetos à quienes habia seducido, y he visto otros que
absurdos de los mazones consumados ; pero se debe
queria seducir, y todos me han ponderado su Bran
advertir que escribo para suministrar pruebas al histo-
respeto à Jesucristo , al evangelio y à los gobiernos ;
riador. Para que este seîiale las grandes causas de la
pero yo me atcngo à su doctrina y al grande objet()
revolucion, es preciso que à lo menus tenga una idea
que se propuso en sus producciones , principalmente
general de los sistemas de impiedad y rebelion que la
en su farnosa obra titulada : De los errores y de la
han causado. Le ahorro unas averiguaciones muy moles-
verdad (1) que es el 2pocalipsis de sus sec(arios. De
tas; solo tendra que vcrificar las pruebas, y à lo menus
mucho trabajo se recesita para descifrar los enigmas de
sabrai en donde las ha de hallar. Per otra parte, una
esta obra de tinieblas ; pero hagamos à lo menos por
de las principales astucias de la secta consiste, no solo
la verdad lo que sca posible. Pongamos à descubierto
en ocultar sus dogmas y la diversidad de medios que
al héroe de este cddigo , e! famoso San-Martin que
tiene para llegar al fin que se ha propuesto, sino tam-
tan hipdcrita como su maestro , no es mas que un
bien , si le fuese posible , ocultar el nombre de sus
vil copiante de las nececlades del esclavo heresiarca
diversas clases. La que se crecria que es menos impia
crencralmente conocido con cl nombre de !lianes. Con
y rebelde, es tal vez la que ha hecho mas esfuerzos y
todos sus rodeos , se le verà que quia à sus iniciados
se ha valido de mas arte para dar à luz los antiguos
por las mismas sendas, para inspirarles el mismo odio
sistemas de los mayores cnemigos del Cristianismo y de
à los altares del Cristianismo, à los tronos de los reyes
los gobiernos.
y aun d todo gobierno polftico.
Tal vez se admirarà alguno de que comprendamos
Empezemos por su sistema religioso ; y aunque yo
reduzca al menor compendio posible vohimenes enteros
(2) Véase el escrito que ticne por titulo : Suite des erreurs et de
llenos de absurdos, preveo que el lector necesitani de
la vérité, par un philosophe inconnu , année ( nuu;onnique ) 5784 , chap.
raucha paciencia ; pero como los mazones Martinistas
Piccs et avantages. A pesar de este ;judo , que traducido dite , Conti-
han contribuido de un modo particular à la revolucion,
nuacion de lus errores y de la verdad esta obra no es continuation de
es preciso dar à conocer su filosofismo. Imaginese eu
aqucila de que vo l- â hablar. Es un engane del club de Holbach , que
primer lugar
viendo los prodigiosos resultados del libro de San-Martin, se valu
un Ser primera, anico , Universal, causa
de este titulo para picar mas la curiosidad. Se reconocen en esta
pretendida continuation bojas enteras copiadas de las obras dr] club ,
(*) Este esclavo es lianes , como se vera nias adelante.
de ningun utodo el sistema de San-Martin, é ezcepcion del zelo Fur
(t) Des erreurs et de la vérité.
los grades maz6nicos, que es el mismo.
B 2

rt6o
rrtiNC-MÀZONElliA.
de si
CAP1M0 uNtdermo. 261
71Zi S1710 y origerz de todo principio. Es muy regular
que el lector pieuse descubrir en esto aquel Dios que
Por cl abuso de su libertad , se apart6 del centro en
es el Gran-Todo , 6 el verdadero Panteismo. En efecto,
donde le habia colocado el buen principio; tuvo en-
este es cl primer ser de los Martinistas (I) : pero de
tonces un cuerpo, y este moment ° fue él de su primera
este Dios Gran-Todo bacon ellos un dies doble, e,
caida. Pero en su mistna caida conservô su dignidad.
que es lo mismo, dos grandes principios, uno bueno
Attn es de la misma esencia que el Dios bueno. Para
y otro Aquel, aulique producido por el primer
convencernos de esto, basta reflexionar sobre la nota-
ser , tiene de este todo su poder y todo su t'aloi'. Es infi_
» raleza del pensamiento, y presto veremos, que, sien do
nitamente bueno, y no puede bacer sino bien. El pro_
» simple , Anie° é in mutable, solo puede ha ber una
duce un nuevo ser de la misma sustancia, y tan bueno en
» especie de sc-es que le puedan terrer , porque nada
el principio canto él pero volviéndose despues
• es comun d seres de diferentes naturalezas. Veremos
infinitamente malo, y solo pudiendo }lacer mal (2). El
» que si el hombre tiene en si esta idea de un ser
Dios 6 el principio bueno , aurique tenga de si todo el
superior, y de una causa activa , inteligentc , que
poder , no pudo formar este mundo ni algun ser
ejecuta las voluntades de este , debe el hombre ser de la
corporal , sin los medios del Dios malo (3). Del uno es
• misma esencia que este ser superior (r). » De este modo,.
propia la action, del otro la reaccion, y sus combates
en el sistcma del I%Iartinista, el principio bueno, el prin
forman et mundo ; los cuerpos resultan de estos com-
cipio malo, y todo ser que piensa, 6 para decirlo mas
bates de Dios 6 del principio bueno , con el Dios 6
claro, de este modo, Dios, el demonio y el hombre
principio malo.
son seres de la misma naturaleza, de una solo y misma
Ya existia el hombre en aquellos tiempos ; porque
esencia y de una misma especie.
• ningun origen es anterior al del konzbre. Es mas ami-
Con esto ya se ve, que si el iniciado no cree que
» guo que cualquiera otro sec de la naturaleza; ya existia
es Dios 6 demonio , no se pierde por sus maestros.
antes del naciiniento de los genios; sin embargo, solo
Sin embargo, entre el hombre y el principio malo boy
9.n
una diferencia bastante notable; porc
» ha venido despues de ellos (4). El hombre eu agnelles
i ne demonio ,
» tiempos antiguos no tenta cuerpo, y este estado era
principio separado del Dies bueno , nunca volvera à serlo,
• mas ventaioso que el actual.Asi como el estado actual
en tanto que el hombre volverà ser lu mismo
» es limitado y esta Ileno de disgustos , del mismo modo
que fue antes del principio de las cosasy de los tiernpos.
Eng
• el otro habria sido ilimitado y lleno de tlelicias (5). »
onces se descrid,pasando de cuatro à nuevo; volve/à d ca-
ndir°, pasando de unepe à cuatro. Esta misma leccion daba
un dia el seis
(I) Alli mismo, parte
ior de San-Martin al marques C...; traz6.
2 , pdg. 149.
(a) Alli mistuo en la section r.
na circule sobre una mena , y ensehando el eentro
(3) El mismo , Des causes temporelles, enchataemens , etc.
(4) El mismo , De l'homme primitif.
6 la impiedad ganaba terrent,, creyeron los Martinistas que podian.
(5) Aqui me valgo de la edicion de Edimbuigo , de 1 7 82. Debo
Lacerse mas inteligibles. En esta edicion se ha suprirnido 6 presto Ga,
advenir que esta es menos enigniiitica. A proportion que el filosolismo
caractéres ordinarios lo que alites solo estaba en cifras.
(r) Afinidad de Ion scies que piensan pàg. 205.
ri

262
CApiTULO Und:MU°.
ritiNC-MAZONERiA.
263
yen aquellos maestros ciegos ; barra de todo e6digo
ai-m(116: Ve V., dijo al marques, cornu todo lo que parte
de este centro , se va por el radio para llegar à la
moral aquellos ternores de un infierno y de todas las
circunferencia ? Va lo veo respondi6 el marques ; pero
perlas ciel otro mundo. Se puede observar , que tanto
tambien veo, que clespues de lutber llegado à la cireur'.
los soflstas de la tras-mazoneria cornu de las academias,
ferencia , este cuerpo que se ha separado del centro
dirigen sus sistemas à hacer deponer el tomer de las
puede separarse por la tangente 6 por la linea recta,
perlas reservadas para los malus. Se diria que no cono-
y
ya rio veo como podais probar que deba absolutamente
cen otros medios para evitar et infierno, que ensdiar
volver al centra. No necesit6. de mas el marques para
que no le hay, alentando los) p -ueblos, y alentandose
cortar al doctor de los Martinistas ; pero no par esto
à si rnismos à cometer iodes los crimenes que nias le
desistiô. de que las aimas que se habian separado de
mcrecen.
Dias por el nUmero cuatro, volverian â él por cl nù,
En lugar de este infierno , no hay para el iniciado
Martinista sino tres mundos temporales ; no hay sino
Illero nueve.
Este lenguage enigmàtico se aclara à proporcion do
» tres grados de expiacion , que son los tres grados de
que el Martinista se adelanta en los misterios. Se le
la verdadera F. M. (frane-mazoneria).» Lo que es deciri
enseîia, que el mimera. cuatro es la linea recta , y que el
al parecer, , con bastante claridad, que el perfect° franc-
mimer° nueve es la circunferencia, 6 la linea curva (1).
mazon ya no tiene manchas que tenter, ni satisfaction
que descar ; pero de la que no puede dudar ningun
Se le dice en fin que. el sol es el nt'tmero cuatro, y
lector, es. de la impiedad que domina. al traves de todos
que cl nUmero nueve es la luna, y por eonsigaiente la
estas absurdos, que las 16gias Martinistas oponen à las
Sierra , de la cual ella es satélite (2). De esto concluye
el iniciado, que el hombre, antes del tiernpo, estaba
verdades del evangelio. No le basta al odio que esta
dentro del sol , ô dentro del centra de la luz; que si
secta tiene à Jesucristo et renovar y propagar aquellos an-
tiguos delirios y blasfemias de un filosofismo insensato
se ba separado de alli por el radio y lia llegado à la
sino que le cra preciso que cl odio. à las leyes, reyes.
tierra, pasando par la loua, volverà un dia à su centro
y gobiernos entrase tambien en sus misterios ; y con
para reuuirse al Dios bueno. Mientras espéra gazar de
esta felicidad, es injusto pretender conducirle à la sabi-
esto cl iniciado Martinista no tiene ou-a ventaja sobre
» durfa por et cuadro leorromso de las penas eternas en
los jacobinos sino la rie haler combinado mejor la
• ana vida. fleura.
astucia de sus sistemas con los votas de la rebelion y
Este cuadro es nada cuando no se
el juramento de derribar todos los tronos.
• siente.; esos maestros ciegos que. no nos pueden hacer
» canoter sino en idea los tormentos que ellos irnaginan,
Sistema paille° de los Mazones Martinistas-
» necesariamente han de çausar poco efecto sobre noso-
» tros (3). » El Martinista que pretende ver la que no
Déjese de exclamar aqui el iniciado zeloso y no hable
mas de su respeto à los gobiernos. lm oido y enten-
(I) Alli miaino , pag. rob y x96 de la
dido sus protestas y las de sus maestros ; perd lie vie°.
(s) Alli mistno , pig. rr4y ai5.
(3) Alli misnio , en la secc. r..
tambien sus instrucciones ;, y. â pesar de darlas erk.

234
rric.Nc-mAzoxtiliA.
CAPiTtL0 UNDLCIMO.
265
secreto y envolverlas con enigmas, aqui mismo las mani-
„ si mismo ; de lo que se sigue , que si trasfiere un
festaria si no hubiese antes de quitar el velo ilmni-
derecbo que él mismo no tiene, hace uni convention
nados de otro género perd digo per ahora , que de
» absolutamentenula, y la que ni él , ni los gefes , ni los
cuantas Bectas hay que conspiran contra los itnperios y
saditos pueden hacer vider, atendiendo à que no ha
contra todo gobierno civil, la de los Martinistas es la
» podido obligar ni à unos ni à otros (1). »
peor de todas. Neker , Lafayette y Mirabeau , con todo
Ya que à continuation de estas instrucciones se
su sistema de pucblo soberano , necesitaron de un rey
hallan protestas de fidelidad y de sumision , y tatnbien
coristitucional; Brissot, Syeyes y Pethion conocieron 4
exhortaciones para no turbar el orden actual de las leyes
lo menos que habia necesidad de repalica. Admitian
y de los gobiernos ; pero tanibien sé que solo la
convenios , pactes y juramentos ; pero el iriiciado i\\Iarti-
estupidez es capaz de no conocer estos vanos artificios.
nista no reconoce per legitimos ni los imperios que
Despues que el IIartinista ha dicho que tocanes nulo
pueden haber sido fundados per la violencia , la fuerza
en las sociedades que se han formado libretnente, y que
y la corquista, ni las sociedades que cleben su or(gen
todo es nulo en las que se han formado por la fuerza,
4 las convenciones ô pactes mas libres. Los primeros
é que leyes civiles hay, que ni agistrados, y que prin-
son ôbra de la , que nada legitima ; per mas
cipes que puedan exigir de sus sUbditos aquella sumi-
antiguos que seau, la prescription solo es invention de
sion? Tambien sé que el héroc de los Martinistas terne
honthres para suplir à los deberes de ser juste y à las
los peligros de la insurrection y del aiboroto; pero,
leyes de la naturaleza, contra las cuales nunca se pres-
para dl, estes: peligros se reducen l los que carre el indi-
cribe. El edificio que- se ha formado sobre la asociacion
vidu° por actos de violencia de autoridad privada.•
volantaria , es tan imaginario como el de la asociacion
Cuando la multitud esté irnbuida de los principios del
forzacla (i). Para probar estos dos asertos , principalmente
Martinismo , cuando ya no sea temible la violencia
el segundo , consagra el héroe de los Martinistas sus
privada, è de que podran servir aquellas rest•icciones y
sofismas. Le parece poco decidir la imposibilidad que
todas estas pretendidas exhortaciones para conserver la
siempre ha habide, de que allure estado social se baya
paz y el orden en las actualcs sociedades civiles ? Y
formado librenzente de parte de todos los individnos
è que bard. la multitud , despues de haherle clieho el
despues pregunta si el hombre tendria el derecho para
Martinista , que ni existe, ni existiri jamas un solo prin-
aceptar semejante contrat() , si serin razonahle descansar
cipe , ni un solo gobierno civil que sea legitimo ?
sobre los que le habrian hecho. Lo examina, y despues
Pecuerda siempre aquel pretendido primer origen « en
concluye : La asociacion voluntaria no es en la realidad
» que no cran conocidos los derechos de un hombre
• mas justa ni sensata que practicable, pues seria pre-
» sobre otro hombre ; porque estaba filera de toda
eiso que el hombre, por este acto, coneediese à otro
» posibilidad , que existiesen estes derechos entre scies
» hombre un derceho , cuva propiedad no tiene él
» ruiles (2). » Le basta ver que los gobiernos varian
» mismo, cual es el (le su libertad y el de disponer de
(r) Alli misino , perte z secc. 5 ,
9.
(T) Alti tnismo, en la secc. 5.
(2) Pag. 16 y 17 de la 2 pane.

266
FBANC-MÀZONER1A.
CAPiTITLO iuNnictmo.
267
y que se suceden; que unos ya han perecido, que otros
tuiles, los conocimientos y resultados del que gobierna.
perecen , y que todos pereceran antes del fin del
Pero sigamos sus instrucciones, y, à pesar de la oscu-
rnundo, y de aqui.deduce, que no son mas que el efecto
ridad de su lenguage, probemos de bacerle inteligible.
del eapricho de los hombres y obra de su imaginacion.
Si cada hombre, dicen , llegase al mismo grado de
desareglada (s).
4
poder, seria entonces cada hombre un rey.
En fin sé que, sin embargo de esto, hay à los ojos
Facilmente se ve en estas palabras, que para el Mar-
de los Martinistas un verdadero gobierno, una verda-
tinista , solo no es rey él que no ha llegado al Ultimo
dora autoridad de hombres sobre bombres, y que este
grado de su poder 6 de sus fuerzas en cl estado natural.
gobierno es el mismo que el que â ellos les acomoda
Paso adelante el lector, y descubrirà que en esta sola
Hamar mondrquico ; pero â pesar de todas las vueltas
diferencia pueden cneontrarse los titulos de una, verda-
y revueltas del lenguage misterioso, se descubre aqui
dora autoridad politica ; que aqui se halla el solo pria.
la conspiracion mas general contra las monarquias, las
cipio de unidad que ha dado la naturaleza para ejercer
repùblicas y contra todo imperio politico. En este len-
una autoridad legitima sobre los l 'ombres, que' es la
guage misterioso y lleno de artificio, bay una superio-
sola antoreha que los puede reunir en cue'po (s). Creeria
ridad que puede adquirir un hombre sobre otro hom-
el lector que inutilmente buscaria en la historia de
bre , y esta superioridad es de conocimientos , de
los ',ombres una autoridad , en donde solo mande et
medios y de expericncia , que, acercandole mas â su
que tiene el poder 6 las facultades mas expeditas en
primer estado, le hariin superior por el hecho « y por
el orden natural; y en donde solo obedece, el (pie solo
» la misma necesidad ; porque estando los otros
no lia llegado à aquel grado de poder ; pero
ores menas ejercitaclos , y no habiendo recogido los
lilartinista le harâ subir « â aquella edad dichosa,.
• mismos frutos, tendrân verdadera necesidad de dl,
» de la que. se dice que solo existe en la imagina-
» como que se banian en la indigeneia' y oscuridad
» cion de los poetas, parque estando nosotros tan
» de sus facultades (s).
Al air este lenguage , se
» distantes, y no conociendo ya su apacibilidad, limas
crecria que, segun el sistema Martinista ., solo puede
• tenido la debilidad de crcer que, porque ya se habia
ejercer sobre sus semcjantes una autoridad legitima
pasaclo para nosotros, no habia existido y si aqui
que adquiera derecho per sus virtudes , por su expe-
no se descubre aquella sola autoridad legitima que sc
riencia y por otros medios de ser Util. Este en efecto
ejercia en los tiempcs antiguos, llamados la edad de
es el primer artificio de la secta , que ya aparta del
oro , en donde no habia mas rey que el padre de la
trono todo derecho de sucesion hereditaria, que soinete
familia , y en donde e1 bijo ya se hallaba rey en cl
todos los derechos del monarca 6 los caprichos y al
mismo moment() en que las fuerzas y la edad habian
juicio de los facciosos y del populacho, sobre las vir-
desenvuelto su poder ; si en lugar de asentir à estas
consecuencias, objetase el lector que ningun gobierno.
(i) Instabilidacl de los gobiernos Og. 34 y 35.
(i) P4. 18.
P dg. 29.

I
eAriTrto 269
cerà de toda eternidad. Tenga ahora presente el lector
268
FR Asc-mizoNnnia.
oyant° se ha dia() de los otros gobiernos que se han for-
se ha perpetuado desde et principio del mundo; y que
mado, ô por la fuerza 6 por libre convcnio ; gobiernos
por consiguiente rcgla que se da para descubrir cual
que pasan , se suceden, y que se desiruyen con el tempo
sea el solo gobierno legitimo, no manifiesta que baya
ninguno de estes , segun et sistema Martinista , ha sida ni
alguno ; cl Martinista , insistiendo en su estilo miste-
es legitimo ; de lo que se infiere , que el zelo de estos
rios° , aiiade : Sin embargo , es esta una de las ver-
sectarios por la vcrdadera monarquia , por el gobierno
» clades que mas puedo asegurar, , y ciertamente yo no
solo legitimo, solo en el orden de la naturaleza , solo y
» me adelanto sobrado, si digo à mis semejantes que
de tinta duracion coma el mundo, no es otra cosa que
» hay gobiernos que se sostienen desde que et hombre
un deseo y resolucion -de reducir toda socicdad , toda
» està sobre la tierr a, y que se sostendriin hasta la fin;
autoridad legitima à la de un padre que gobierna sus
y esto por las mismas razones que me han hecho
hijos; no es otra cosa que querer derribar los tronos,
» decir, , que aqui abajo siempre ha habido, y siempre
las monarquias y todo régimen que sea distinto del de
» babrà gobiernos legitimos (i). »
los patriarcas.
Busque ahora el lector cuales son, y pueden ser estos
gobiernos legitimos que el Martinismo lice reconocer.
En efecto, i esto se reduce todo el sistema politico
é Que gobiernos se descubren que existan desde el prin•
de los Martinistas. No seria dificil hallar otros porme-
cipio del mundo, y subsistan hasta su fin ? se pucden
n ores , descubrir otras impiedades, y manifestai otras
blasfemias sea religiosas sca politisas. Entre otras, no se-
hallar otros , que los de los patriarcas ô de las pri-
meras familias gobernadas por sola la autoridad del
ria imposible probar, que segun los Martinistas, el gran-
padre ? Y en los tiempos mcnos antignos„: en donde
de adultcrio del hombre, la verdadera causa de sus gran-
se balla ,•ste gobierno sino en las familias aisladas 6
des desgracias en este mundo, el verdadero pecado ori-
errantes de Ta•taros ô Salvages , que no tiencn otro
ginal, consiste en haberse divorciado de las leyes de la
naturaleza , para someterse à otras leyes que ella reprue-
• rey , ni gefe ruas que el padre de familia? En efecto,
aqui,
ba , que son las leyes de los emperadores, de los reyes,
y no en otra parte, se hallan aquellos, que con
la edad han desplegado sus fuerzas , que son todo iguales
de las reptiblicas y de cualquicra otra autoridad distinta
y cada uno es su rey ; que es decir : ninguno tiene
de la de los padres sobre sus hijos (r). Pero scria pre-
mas ley que la que él sc impone à si mismo , y, en
ciso detencenos demasiado en descifrar enigmas. Es para
llegando à la edad correspondiente , goza del imperio
mi un trabajo improbo, y tal vez su lectura ya fastidiarà
que tiene un padre sobre sus hijos. Este mismo gobierno
à los lectores. Espero que me agradeceriin el baberlcs
se balla en nuestras sociedadel civiles. En el interior de
excusado, à lo menos en parte, el trabajo de reunir y
cada familia, tomada separadamente de la sociedad gene-
combinar estos rayos luminosos, que la secta despide de
ral,sc descu bre una irnagen de él. Este es cl ô nico gobierno
cuando en cuando , al traves de tantas oscuridades mis-
G l ue se sostiene desde el principio del mande., y per m a ne-
(1) Vase la 2. parte ,
, secs. 5.
(i) Alli misinn , ptig. 35 y 31.


270
marc-MIZONnil1.1..
CAP1TITLO "Jrnftimo.
271
teriosas, y cura conjunto ya no permite dudar sobre el
el arte de liacer aparecer mucrtos, de ]lacer hablar à los
grande objeto de su Apocalipsis. Leyendo este côcligo,
ausentes, y de ver lo que se habia d mil leguas de dis-
y reflexionando sobre su contenido, parece que se po.
tancia. En fin, lo mismo que han practicado los char-
(Tria suscribir ii lo que dije Voltaire : que nunca se Iza
latanes de todos tiempos para engaiiar al populacho y sus-
impreso cosa mas absurda , mas oscura, mas desatinada,
traer su dinero, lo practicaron los Martinistas para ha-
ni mas tenta. Hay motives para admirai' no mcnos que
cer impfos y derribar los tronos. A 'miches fascinaba
aguel, de que este c6digo baya podido bacer entnsias-
esta secta en Francia , en Alemania , y aun basta en
tas, y de que un Decano de la {l'osait' se baya encan-
Inglaterra. He visto que su secreto consistia, en todas
tado al contemplarle (1). Pero es de presumir que este
partes, en manifcstar que la revolucion francesa habia
Decano aun no habia manifestado à Voltaire el secret()
de ser el fuego que habia de purirlear el mundo. Mas,
de este c6digo, y que su misma oscuridad seria para la
per mlincrosa que sea esta raza de mazones Martinistas, no
secta uno de los medios mas poderosos para derribar los
lo es tante como la de los rnazones eclécticos. En efecto,
phares y los tronos. Los escritos ciel mismo Voltaire no
estes clebian dominar en un sigle en que el filosofismo
cran tan celebrados como este Apocalipsis de los Martinis-
de los atcos y deistas ocupaba el Ingar de las antiguas
tas. Cuanto mas oscuro, tante mas les inspiraba la curio-
hereglas, para absorverlas y consumarlas todas.
sidad de penetrar sus misterios.
Los iniciados ciel primer orden se encargaron de
Franc-Illazones Eclécticos.
ex-
plicarle a los novicios. En esta clase habia mugeres, y
En el dia se llaman eclécticos una clase de francenazo-
se sabla el medio de picar su euriosidad. Sus tocadores
nes, ciel mismo modo que se llamaban eclécticos ciertos
se trasformaban en escuelas secretas, en donde el inicia-
fil6sofos; es decir, que se liman asi agnelles iniciados,
do intérprete desenvolvia los enigmas de cala pagina.
que despues de haber pasado por todos los grades de
La novicia exttitica se llenaba de satisfaccion al penetrar
la rnazoneda, no se adhieren à algiino de los sistemas
Linos mistcrios desconocidos del vulgo. Poco à poco la
religiosos ô politices, cuyas explicaciones han oido, sine
misma novicia pasaba i ser intérprete , y formaba su es-
que de este conjunto se forman ellos mismos un siste-
cuela. No digo este aventurando; en Paris y en las pro-
ma conforme i su inclination à la impiedad , ô il sus
vincias, principalmente en Aviîion , capital de los Mar-
miras politicas (1). Elles ni son mazones herméticos , ni
tinistas, habia de estas escuelas secretas , en clonde se
mazones de la céehal a, ni martinistas , sino que son todo
explicaba el misterioso c6digo; he conocido y conozco
lo que quieren, deistas , ateos , escépticos , ô una mcz-
'sugetos invitados à estas escuelas. En estas se disponian
ela de todos los errores del filosofisrno del tiempo.
para la iniciacion; en ellas â nias de este, se aorendia
Tienen elles, corne los demas sofistas, un doble punto
el arte de engaîiar à los simples con apariciones fingiclas,
de reunion. En cuanto à. religion, admiten todos aque-
que acabaron con Lacer ridicula la secta; se enseiiaba
(r) Yéase , 4Irchives des F,anc-rnaco,is et Rose-croix, Berlin, an 1785,
(t) Caria de Voltaire à d'Aletnbert del 22 octubre de 1776.
chap. 3.

I
:172
ANC-MAZ NE111 d.
ACAPiTC'LO IrNbeliSIO.
-
275
lla igualdad y libertad , que no reconocen mas autoridad
ro eclecticismo de impiedad. El sentimiento; mejor que
que su propia raton , sin admitir alguna religion reve_
la opinion, era su lazo. Este sentimiento , para sel' uni-
lada . En cuanto â gobierno, si admiten reyes, es con la
forme, debia é lo menos convenir en detestar à Jesn-
condicion (le que el pueblo, como soberano, pueda disponer
cristo y su religion , y en detestar todo otro gobierno
de ellos à su voluntad. No me extendré sobre esta clase de
que el del pueblo igual y libre. La opinion del mazon
mazones; Brissot , Condorcet, Lalande y sus c6mplices y
eeléctico puede variar como la dê todos los sofistas; pue-
sectarios fueron miembros de clla , y, para decirlo en
de variar sobre todo 1G demas , sobre el modo (le supiir
compendio , cita comprende âaquellos sofistas del tiern po
el Cristianismo por el ateistno 6 deismo; la verdadera
que, como presto veremos, solo se unicron à la mazone_
monarquia por la democracia , ô por una monargida de-
ria para facilitar su revolucion. Exponer de nuovo sus sis-
moeràlica ; pero ya no seria hermano de las Iras-lOgias
teillas seria repetir cuanto se ha dicho de los sofistas con.
si se diese un pa,o menos Initia la libertad é igualdad.
jurados contra el Cristianismo y los reyes. La multitud
De este modo todas las razas, todos los e6digos nutz6=
nicos, todos los iniciados
de esta casta de impios que en nuestros tiempos se han
herméticos , Bosa-crtteeS , de la
agregado à las 16gias de la franc-mazoneria, manifiesta
cuba la, martinistas y ecléctica s , todos cooperaban_en su
cuanto protegian estas sus maquinaciones.
modo é excitar la revolucion ; y poco le importaba é la
Ya sé que hay otra especie de mazones ecldcticos,
sccta que sisterna prevaleceria, mientras ella lograse el
que desde poco tiempo se han establecido en Alemania.
trastorno (1). lie prometido afiadir à estas prucbas las.
Estos, no solo declaran no adherir à algun sistema par-
que resultan con mas especialidad de las opiniones cle log
heu-llanos sobre el origen de su franc-mazoneria. No me
ticular de la mazoneria ; no solo reciben indistintamente
valdré de otras guias que de los sabios y zelosos mazo-
hermanos de todas las 16gias, sino que tambien preten-
nes. Con esto se vera si los padres que se dan 6 que
den que no dependen de alguna. Para estos todas son
reconocen, no bastan por si solo para forrnar juicio sobre
libres, y tienen todas los mismos derechos para darse le-
las maquinaciones de los hijos.
yes. Este es el motivo porque han abolido entre si hasta
los nombres de grande ldgia y de ldgia escocesa. Se pue-
de decir, que en este sentido aun han aiiadido é la igual.
(lad y libertad maz6nicas (x). Bajo de este Ultimo punto
de vista , los inaz6nes eclécticos habrian sido muy pocos
en Francia; porque la mayor parte de las 16gias estaban
Véase Lametherie , diario de fisica , 1790.'
bajo la inspeccion de la grande légia de Paris , Hamada
el Grande-Oriente. Pero el espiritu de los sofistas moder-
nos habia introducido en todas estas 16gias un verda-
(r) Véanse las re filas de sus asociaciones , fechadas desde Francfort
i8 mayo de 1783 , firmadas por Rustnert y Rottberg secretarios.
dero
r01710 II.


CA.PiTUT.0
n74
FRANC-MAZONER1A.
Dropkermo. 275
nation natural â auxiliarse de preferencia. Puede ser que
con cl tiempo se introdnjesen en cl gremio de albaîiiles
CAPITULO XII.
algunos iniciados en los misterios de la secta. Estas pudie-.
ion haber iniciado à algunos albainles verdacleros , y
formar sus escogidos para haver partido. En tal calo,
YRUEBAS DEDUCIDAS DE. LOS MISMOS SISTEIVIAS DE LOS FRANC-
no habrian tenido necesidad de tomar de la arquitec-
InA2ONES SOBRE SU oaioEN.
tura nnevos ernbletnas , y seïiale.s difcrentes del comun
de los mazones, y con esta quedar establecidas sus 16gias.
Lo que no hace inverisimil esta suposicion , es que en la
EN primer- ingar, separemos de estas opiniones sobre
misma Francia hay un otro oficio mecanico, el de raja-
el origen de • los franc-mazones la de los medio-inicia-
dores de leva, que solo han tenido un impedimenta .tal
dos , que por la ilusion ciel nombre que •llevan , se creen
vez para esta ô semejante trasformacion. •
realmente originarios de los albaiiiles, (maçon significa
Estos artesanos componen su cofradia , tienen sus se-
albanil) que edificaron la torre de Babel , de los que
hales y contraseiia, su secreto y sus fiestas. Se l'aman el
levantaron las piramides de Egipto, y principalmente dé
Orden de Rajadores ; reciben en ella ciucladanos
los que edificaron el templo de Salomon , y despues
y nobles , que con el secret() ciel orden acuden à sus
tambien la torre de Estrasburgo; y en fin de los que en
juntas y fiestas corna à las de los franc-mazones.
el siglo X edificaron en Fse6cia y otras partes muchas
conocido iniciados que cran à un mismo tiempo franc-
iglesias. Esta cime de albaîdles ô mazones maniobrado-
mazonesy rajadores, y que por su nacimiento y estado
res nunca ha sido admitida à los misterios; y aun supo-
no cran à prop6sito para pasar los lias rajando leva. Los
niendo que bayan sido parte de la cofradia, han sido
lie visto tari reservados sobre el secreto de los rajadores,
despues excluidos, porque pareciô que su ingcnio cru
coma sobre'el de los franc-mazones. Ya sé e] modo de
demasiado tosco y muy poco filosôfico. llago esta obser-
pensai de estos iniciados; poco me admiraria que toda la
vacion, porque no carece de verisimilitud que el nom-
causa del placer que hallan en el secret() de los rajado-
bre y simbolos de la franc-mazonerfa tengan realmente
res, se hallase en sus relaciones con el secreto de los
su origen de los albaiiiles maniobradores. .Muchas artes
mazones, ô bien, que con el tiempo los iniciados de las
mecanicas tenian, a lo menas en Francia, ciertas seîiales
ciudades quisiesen filosofizar el orden de los rajadores.
y ceremonias y un cierto lenguage de convention; que
El grande obstaculo de la propagation ele los nuevos prin-
era el secreto de la profesion. Estas scrialcs de lenguage
cipios estaria aqui en la rareza y en la dificultad de sus
servian à las artesanos para reconocerse, y distinguir el
asambleas. Estas se tienen en medio de los basques, lejos
grad° de aprendiz ô de maestro que tenian en su oficio,
de los ojos de los prdfanes y en el mejor tiempo del alto.
à fin de no engaiiarse con los que viajan y piden tra-
Si à un filosofista iniciado se le antajase' lacer de estas
bajo 6 algun socorro para proseguir su camino, porque
(r) Estos sou lus Carbonarios , que apareciernn poco despues en
aun los de una misma profesion mecanica tienen una inch-
la Europa , y con especialidaden la Italia meridional.
52

2 7 6
rnaNc-mizoNERie.
fiestas como unas orgias de igualdad y libertad y del siglo
CA.PiT1ULO D.tionkcimo.
277
de oro, pres to acudirian a citas iniciados de otra clase,
epigrafe : Gens reterna est in 'qua nento nascitur. A rehivos
y luegose tnezclarian con chias las disertaciones y cnigmas
de los franc.nzazones (t) inipreso en Berlin en 1784.- De
filos6ficos; pero el habitante salvage de los bosques no
los misterios antigaos y modentos, (a) Berlin•i7e2..
podria seguir estos misterios. No se barra mas que mu-
terios de los hebreos , d de las franc-mazones religiosos mas
dar algunas de sus seiiales; se • conservarian algunos em-
antiguos (3c) Leipsic 178.S. — Véanse entre los ingleses
blemas de la profesion , y, estableciendo en las ciudades
el espiritu de la mazonaiia, por . Guillermo Hutainson.
16gias filos6ficas de rajadores, se cerrarian à aquelloszaflos
Entre los franceses, ci Guillemano rie San-Victor sobre
mecanicos de los cuales solo conscrvarian et nombre y
et ortgen de la franc-nzazoneria. Podria. baller citado mu-
los emblemas aleericos. 11e aqui la que puede haber
clos de estos escritos por lo que la franc-mazonerfa tiene
sucedido con los allaüiles; pero esto no es mas que una
de mas absurdo. Pot . ejemplo , en los archivos de.los fr- truc-
conjetura, y se verà luego que no estamosreducidos à estas
nzazones , se lace relacion de los diseursos escritos sobre
incertidumbres sobre el origen de su secreto y doctrina.
et arte de la cabala ; y esto por un doctor ingles , en
Y, mirandola solo como conjetura, es muy regular que
defensa y para instruccio.n de los iniciados de Rosa-
la culla, et compas , la piedra ctibica, las columnas en-
Cruz , en donde n ' Inca habria pensado leer estas palabras :
teras 6 truncadas fucron erigidas en emblemas sistewii-
8, La astrologfa es una ciencia que , pot lasituacion de las
ticos, y ya no se cont6 mas con los albandes, porque los
» estrellas, descubre las causas de lo pasado , y lace vati-
grandes iniciados se labrian avergouzado rie un origen
» cinar lo por venir. Esta ciencia ha tenido sus funares.;
que les pareciera tan vil.
» pero estos no destruyen su fundamento y santidad.»
Y esto ha escrito un doctor bigles para justifiear la so,
Varias opiniones sobre el origen de los franc-nzazones.
cieda• de los Rosa-Cruzi, y para que se conservase en los.
archivos! (4) Ire querido potier esta cita , para que no se:
Reduzco à dos crases de opiniones las que se han ima-
cHga de . mi que atribnyo cocas increibles ci lus franc-
ginado sobre el origen de los franc-mazones, para lacer-
mazones
si„1,tra los que no han visto las pruc-,
los nias nobles. En la primera clase, hay quien busca
bas; pero consUltense sus libros, lus. aletnants sobre todo,.
su origen en los misterios de los sacerdotes egipcios;
a testa, los de sernejan tes. absurdos.
otros en. los de Eleusis 6 de los Griegos. Los hay que
Como y porque los. fratic-mazones dan antighedad.
se dan por padres à los Druidas ; y otros que pretellden
ri Sie orégrn.
venir de rata jucha. Pongo en la segunda clase à los que
Cuva°. mas se reaeKionan las razuncs sobre- que Ee
se paran en los templarios y en el siglo de las cruzadas.
apoyan los •azones sabios que pr'eteedeq trier su °a-
Para estas diversas opiniones, véarise los escritos de los
gen de lus fil(i.sofes antiguos, tanto tuas se ver que ro,
zelosos mazones, y principalmente los de los Alemanes:
Historia de los incognitos, (i) impresa en 1780, con este
rirchie fur Freyanatirer.
(a) liber die alun tourne:un olys:..rfen..
(I) Gesehicide der titibeanitten.
(3) Die hebresche oryarrien, oder d:e atteste trligie,se frOnnaurerev.
(i)
estos archivos, en alenion , parte 3 ,
378
b5

2 73
ritAisc-mAzoNnaià..
eArirrto Dronento.
279
das se reducen decir, que
» Estas diversas escuelas y los secretos de aquellos
« en aquellos tiempos anti-
» ter
no
ios n
se han perdi do ; las fil6sofos de la Grecia los
» guos en que empezaron los hombres à percer de vista las
» verdades primitivas, para sumergirsc en la religion y mo-
» comunicaron à los de Roma; los fil6sofos de todas las
ral de la superstition, hubd sabios que se preservaron
» naciones han hecho lo mismo , despues del estableci-
» de las tinieblas de la ignorancia y de la corruption. Des-
» miento de la religion cristiana. El secreto siempre se
» cubriendo estos que la groserfa 6 estupidez del pueblo,
» observ6 , parque era preciso evitar las persecu-
no eran
prop6sito para aprovecharse de sus instrue-
» ciones de una iglesia intolerante 'y de sus sacerdotes.
» doues, establecieron escuelas y congregaron
» Los sabios de diversas naciones, con et auxilio de aque-
» à quienes comunicaron toua la ciencia de las verdades
» lias seîiales pie se establecieron en el principio, con-
antiguas , y de aquellos que habian descubicrto en sus
» tinuaron en reconoeerse , como lo hacen aun boy en
• profundas meditaciones sobre la naturaleza, religion,
» todas partes los franc -mazones. Kn efecto, su escuela
» politica y derechos ciel hombre. En el nAmero de estas
» y todos sus misterios no son otra casa que la doctrina
• instrucciones pusieron muchos la unidad de Dios 6 el
» y misterios de los antiguos sahios y filesofos. Solo se •
» verdadere deismo otros la unidad del grau Sei . 6 et
» ha variado el nombre; el secreto se ha trasmitido bajo.
» verdadero panteismo. La moral que deducian de estos
» el nombre de franc-mazones , del raisin ° modo que se
• principios era puni ; y en especial se fundaba sobre
trasmiti6 bajo el nombre de Magos, de sacerdotes de
» la beneficencia , sobre los derechos de la libertad, y
» Mentis, 6 de Eletrsis , y de los . fil6sofos plat6nicos 6
» sobre los medios de vivir felices y pacificos. 'remiendo
» eclécticos. He aqui et origen de la mazonerfa ; he aqui
que estas instrucciones no perdiesen su valor y no se
» la que la perpetua, y lo que la conserva sienipre la.
alterasen y corrompiesen haciéudose vulgares,.diversos
» misma en todas las partes del mundo (i).
sahios prescribieron à sus discipulos el tenerlas secre-
Falsedad de este armer..
tas. Les (héron seliales y un •idiorna especial con que
>I
se debian reconocer. Todos quo cran admitidos à
Este es un extracto fiel de lo que han publicado los
esta cseuela y misterios, pasaban ai ser Injos (le la luz y
mazones mas sabios sobre su origen. No es mi objeto
» de la libertad ; los demas no cran para estos sahios
manifestai, que son fa!sas y contrarias à todas las his-
trados sino esclaves y profanes; y de aqui se deriva
torias estas ideas sobre la pretendida doctrina de los
• aquel desprecio con que los iniciados miran al vulgo.
antiguos sabios . Persas, Egipcios, Griegos , Romanos 6,
» De aqui se deriv6 aquel profundo silencio de los dis-
Druidas; ni que es absurdo suponer unidad de opinio-
» eipulos de Pitagorbs; de aqui mismo aquella ciencia Cs-
nes religiosas , de Fnoral y de• secretos en los fil6sofos,
» pecial y secreta de varias escuelas ; de aqui en fin
que han dejado en el manda unes sistemas tan varias
» todos los misterios de los Egipcios; despues de los Grie-
.
y tan opuestos unes à otros, y tan absurdes coma la
» taos y de los Druidas , y tambien .de los mismos
son aun en el dia todos lus sistemas de nuestros preten,
• dios, ci de Moises. instruido en todos los secre tos de
Egipto.
(i) Extracto de los lihios que se han chado.
S4

280
FRANC-MAZONER11.
CAriTtL0 nro.ocimo. 281
didOS fil6sofos modernos. Para que se descubran las opo-
falsedad del orfgen de que se glorian los mazones sabins;
siciones de los fil.6sofos antiguos , véanse en Ciceron ,
pero superigamos que estos misterios tienen el objeto que
Qucestiones acadendem... 1.)e natnra Demie/1a... De legi-
elles Green; la solo pretension de una sociedad que nos
1). u.s... De .finibus b uni et mati... De qfficiis etc.; y en
(lice que alti tiene su cuna y sus antepasados; que bla-
Lactancio , 6 tambien las doctrinas, siste-
sona (le perpetuar stt espiritu y dogmes ; esta solo pre-
nias y absurdos, las perpetuas contradicciones de les so-
tension éno nos bastaria para descubrir, en esta eofroclia, la
fistas modernos en Comparacion de las de los antiguos,
conspiracion nias antigua Elle nos daria derecho para
en las Carras ffelvianas , carta 61tima. Tampoco (lier°
decir à los franc-mazones : «iEste, pues, es•el origen de
exarninar lo que tan falsamente se supo.ne, que los mis-
vuestros misterios, y este el objeto (le vuestras intimas
terios de Eleusis no contenian otro secreto que la uni-
• 16gias! Descendeis de aquellos pretendidos sabios y (le
dad de Dioss y la moral mas pure; é y como se puede
» aquellos fil6sofos, que reduciclos à las luces de la raton,
creer que esta doctrine no era para el comun ciel pue-
solo supieron del Dios de la naturaleza lo que la razo.n
bio, cuando se sabe, que casi todos los ciudadanos de
» les pocha clecir ! Sois, pues, hijos de los deistas 6 pan-
Atones estaban iniciados en los pequerios y grandes mis-
» teistas; y, satisfechos con la doctrina de vuestros padres,
terios, segiin su cdad, como le asegura Mr. de Sainte
» os valeis de todos los medios para perpetuarla ! No des-
Croix, hablando de los misterios de les antignosi) No pre-
cabris , corne ellos, sine supersticion y preocupacio-
gunto çorno pudo suceder que estas mismos ettenien-
nes en todo le que los demas horribres creen deber
ses aprendiesen en los s6tanos su catecismo de la unidad
las luces de la rcvelacion ! Cualquiera religion que ana-
t ic Dios, adorando tantes dioses en pUblico.; 6 como y
da alguna cosa al culto del deista, 6 que cleteste el
porque mataron à S6crates, habiéndole acusado de que
del panteista , en una palabra , todo el Cristianismo y
no adoraba todos aquellos dioses ; 6 tambien, como pu-
» sus misterios ; no son otra cosa para vosotros que obje-
tto que todos los sacerdotes de los idoles, inicia-
» tes de desprecio y de odio! Detcstais le mistno que
dos en estos misterios, fuesen tan ,zelosos en conservar
» detestaban los sofistas del paganismo, y los sofistas ini-
la multitud de los mismos dioses y sus altares. En fin,,
ciados en los misterios de los sacerdotes de los idoles;
no pregunto como hay persona que se pueda persua-
pero estes sofistas, estos sacerdotes detestaron cl Cris-
dir , que estos sacerdotes tan fervorosos y zelosos en sus
» tianismo y se manifestaron sus mayores enemigos. Des-
temples por el culte. de J6piter, de Marte, de Vénus y
pues de estas declaracienes vucstras é que podernos mi-
de tan tas otras diviniclades, fuesen los mismos que con-
rai' en vuestros misterios , lino el mismo odio y la mis-
gregaban el pueblo en la solcmnidad (le los grandes mis-
,. nia resolucion de destruir toda religion.clistinto del pre-
terios, para decirle que todo el euh° de aquellos dio-
tendiclo deismo de los antiguos P Decis que tambien
ses solo era imp.ostura , dàndose à si mismos pot' auto-
sois lo misai° que fuerou aquellos judios,. que se atu•
res, -ministros 6 sacerdotes babituales de la misina im-
vieron à la unidad de Dios en que ereian, y en que
posture.
» consistia Unicamente su religion ; (si jamas ha babido
Ya sé cuanto valen estas reflexiones para demostrar la
• tales.judios , que no creyes.en en los profetas. y en el

282
FRANC-mAzolmfA.
CAP11M° DUODCITIO.
583
• Emmanuel 6 rios libertador) i estais pues animados
na; otros dicen que la Trinidad, dogma de los cristianos,
» de los mismos sentimientos hàeia los cristianos que
no es mas que una alteracion del sisterna de Platon ;
« agnelles judies ! solo insistis como ellos en Tehova, para
otros siguen todos los desatinos de los '.:\\lartinistas y del
» mal decir de Jesucristo y sus misterios ! »
dualisme, 6 de los dos principios bueno y mato (1).Nada
Con respecto â ose judaismo de los mazones , 6 à esta
hay pues mas evicien te. Todos estes sabios mazones, que
franc-mazoneria de los juches, véase principalmen te cl tra-
se Banian descendientes de los sacerdotes de Egipto 6
tado de un mazon muy sabio y zeloso , dedicado d. los
de la Grecia 6 de los Druidas, solo intentan , cada uno
que entienclen (r). No hay mina en la antigiiedad que
de.por si, establecer la ,que les parece religion neural.
no escudrilie à fin de dernostrar la ideotidad de los an-
Esta religion no varia menas entre ellos que entre los
tiguos misterios de Eleusis, de los Judi'os, de los Drui-
sofistas antiguos 6 modernos. Solo convienen én destruir
. das y de los Egipcios con los mazônicos. Se puede en
la fe en el espiritu de los iniciados, valié.ndose de sistemas
efecto creer que ha habido Judios que se han entreme-
inconciliables con el Cristianistno. Si no se abandonan
tido en la franc-mazoneria , cuanto se reflexiona sobre la
coma Voltaire, Diderot 6 Raynal à las injurias 6 decla-
pretendida historia del nombre de Jekova, que se perdu
maciones, es parque creen que es necesario reservarse
-con el asesinato de Adoniram. « Esta historia sella sacado
el cuidado de sacar las consecuencias. Expresarlas con
» de là parafrasis calclea , y se ha adornado con un cuento
claridad habria silo divulgar los misterios; peso es pre-
» que han tejido los rabinos para quitar à Jesucristo su
ciso tener muy pocos alcances para no descubrirlas.
» divinidad y poder. Han imaginado, que habiendo en-
C Como las pueden °cuitar los que dicen que la mazone-
» trado un dia en el templo de Jerusalen , vi6 el Santo
ria es obra de los templarios, 6 bien de agnelles secta-
» de los Santos, ers donde solo pocha entrar el B ran sa-
rios que, con el nombre de Albigenses, alborotaron toda
» cerdote; que hall() el nombre de Tehova... y se le lle-
la Europa? estos dos manantiales tienen entre si mas cor-
» vé... y que par et poder y virtuel de este nombre ine-
respondencia de lo que se cree ; veamos que es lo que
» fable °bre sus milagros (2). » Se ve claramente que
se puede esperar de una sociedad que se da par descen-
toda esta fabula se dirige contra et dogma principal de
cliente cle tales antepasados.
los cristianos , que es la divinidad. de Jesucristo. El inte-
res que manifiestan los mazones en hallar este naismo
Consecuências y opiniones de las franc-mazones que
at•ibi9,en su origen â los templarios.
nombre de Jehova, y el modo con que se terminan sus
misterios en el grad° de Rosa-Cruz, clemuestran que es
Primeramente, . eu cuanto à los templarios, suponga-
uno rnismo el.objeto.
mos que este orden fue en la reaiidad inocen te de iodas
Cuanto mas se leen las obras que lie citado de los ma-
los crfmenes que acarrearon su destruecion; é cual puede
zones, tanto mas se manifiesta la justicia de aquellas
ser el objet° sea rcligioso, sea politico de la mazoneria,
reconvenciones. Sostienen unes, que la materia es eter-
-
Cavas d lus Astres in•rieito, , d à los wedaderos frac-mazones,
(r) Denen die es verstehen.
edicion de 1782.
(2) Véase , Le 'voile levé,

CA.PiT171,0
tIODCIMO.
z85
284
FRANC-MAZONEllik.
Ct estes deseos de venganza no tienen objeto, 6 es pre-
perpetuando sus misterios bajo cl nombre y emblemas
ciso que este lo sean los herederos y sucesores de aque-
de este orden ? Los templarios d introdujeron en Europa
llos reyes, del papa y de los obispos. Este deseo de ven-
una religion 6 moral desconocidas ? es esto lo que los
ganza no puede inspirarlo en el dia la sangre, 6 alun
franc-mazones han heredado de elles? En este caso, la
interes que se derive de las-mismas personas de los tem-
religion y moral de los franc-mazones no son las del Cris-
plarios. Es pues otro el interes que se tiene en esta ven-
tianismo. d12.1 objeto de sus secretos es solo la herman-
ganza; y este interes se perpetua como su Mismo objeto;
dad y henelicencia ? Pero procediendo de buena fe, d per-
es decir, como la escuela, los principios y los titiste-
feecionaron arase los templarios estas virtudes? Y des eso
rios que elles sostienen ',aber pasado de los templarios
la religion de Jekova 6 de la unidad de Dias compatible
à los mazones. Pero é y que hoinbres y principios son
con los misterios del Cristianismo? Pues,: y porque en tonces
estes que no se pueden vengar sino con la muerte de
al cristiano que no es mazon le tratan y miran conte pro-
los reyes y de los pontifices? que son estas I6gias en
fano P Ya no es tiempo de responder à estas preguntas,
que persevera aquel jurarnento, lia quinientos anos? Cual-
diciendo que la religion se alarma en vano, y que su
quiera lo ve : para este no hay necesidad de averiguar
objeto ha sido siempre extraîio à las I6gias maz6uicas.
si Molay y su orden fucron inocentes 6 delinenentes,
l'orque este nombre y culto de Jeltoya, que los profita-
si los templarios son 6 no son los padres de los mazones.
dos mazones dicen l ' aber recibido de los caballeros tem-
llasta Io que no se puede disputar; basta que los ma-
plarios, sea que estos caballeros hayan sido sus autores,
zones los reconozcan por padres. Y cOn esto, solo el
sea que le hayan recibido por tradicion de los antiguos
juramento de vengarlos, y las alegorlas que oculta este
misterios del pagarriLmto y de sus sabios , este nombre
juramento, no manifiestan sino una sociedad que siem-
y culto , repito, •no son extraîios al Cristianismo ; Cual-
pre atnenaza y conspira contra los gefes de la religion
quier cristiano tiene, pues, derecbo para deeir à los franc-
y de los imperios.
niazones. : Vosotros ocultariais menos el secret° y objeto,
Causas r declaraciones de los templarios.
striais menos fogosos en vengarle, si no fuese mas que
el culto del mundo cristiano.
Se preguntarà ahora que lutes nos comunica la luis-
-si la politica se alarma como la religion , d cual sera
toria sobre estas relaciones, que se han hecho tan inti-
el cfugio de los iniciados que jurait vengar l i igualdad
mas entre los inisterios de la francnnazoneria y et orden
y libertad, y taos. los derechos de su asociacion ultra-
de los templarios. Esta pregunta exige muchas averigua-
jada por la destruccion de los templarios? En vano se
ciones. No quiero dejar de comunicar el resuluLlo de las
alega la inocencia real 6 irnaginaria de. estos Cantosos caba-
que lie liecho. El orden de los caballeros del temple,
lleros. El vote de venganza, que ha podido continuar
establecido por Hugo de Paganis , y confirmaclo en n I46
por ça tiempo i de rince sigles, no tiene ya por objeto la
por Eugenio III, tuvo al principio pot . objetotodo Io que
persona de Felipe et Hermoso , ni la de Clemente V,
el zelo y caridad cristiana pueden inspirai en Lvor de
ni las de otros reyes y de los obispos , que à principios
los cristianos â quienes la devocion Ilarnaba en aquel
del siglo -XIV cooperaron à la extincion de este orden.

CAP1TULO DIJODL'CIM.O.
2S7
286
FRANC—MAZONER11.
trofe por la cual se extingtii6 este orden tan famoso (1).
tiempo à visitai la Tierra Santa. No cran mas que hos-
Dos hombres presos por sus delitos, en tiempo de Feli_
pitalarios ; pero estos caballeros, conformàndose con las
pe el Hermoso , dijcron que supieran secretos importantes
costumbres cle aquel siglo, se hicicron muy presto cèle-
sobre los templarios y que interesaba mu ho manifes-
bres con sus memorables hazaiias contra los Sarracenos.
tarlos. No cuento con esta delacion , pues los sugetos que
Su primera reputacion se debi6 à los grandes servicios,
la hicieron son sospechosos. Sin embargo, bast6 para que
que il un mismo tiempo se debian esperar de su valor y
Felipe se resolviese à destruir este orden. Manch') que
de su picdad. Este testimonio es generalmente el que
en un mismo dia fuesen encarcelados todos los templa-
se les debe dar con toda la historia, distinguiendo los
rios de su rcino; atm puede ser que este paso sea pre-
primeros y ultimes tiempos de su existencia. Se propagd
cipitado ; pero sobrevinieron el examen y las preguntas
el orden, y adquiri6 en Europa inmensas riquezas. Con
legales. El historiador debe apoyar su juicio sobre las
estas olvidaron su calidad de religiosos; les quedô el
pruebas, declaraciones, procesos verbales y sobre docu-
brillo de las armas, pero tampoco hicieron ya de ellas el
mentos auténticos. Si las confesiones son libres, multi-
mismo uso.
Plicadas y acordes , no solo en un mismo tribunal, sino
Se debc observar que machos ailos antes de su ex-
en diversas provincias é imperios, por enormes que seau
tincion, ya les echaba en cava la historia, no i'tnicamente
los delitos que se han confesado , -es preciso creerlos, 6
su relajacion de la primera virtuel , sino todo lo que ma-
desmentir los monumentos nias seguros de la historia,
nifesta los delitos que fueron la causa de su proscrip-
y los actos mas juridieos de los tribunales. Estos actos
tion. Cuando estaban en el mayor auge de su potier, y
juridieos aun se conservan, y su importancia ha liecho
cuando solamente el zelo podia levantar la voz para de-
que se han conservado en bran nt'tmero. Consulte el his-
clamar contra sus vicios, Mateo de Paris les acus6 de
toriador la compilation que de ellos ha hecho Dupuy
haber convertido en tinieblas las laces de sus predece-
bibliotecario del rey. Vo aqui no conozco otro medio para
sores, y de haber abandonado su primera vocacion por
sentar nuestro parecer, y disipar las preocupaciones.
los proyectos de ambition y los placeres de la disolucion,
Se ha dicho que Felipe el Hermoso y Clemente V ,
conduciendose como usurpadores injustos y tiranicos.
hacian concertado entre si la destruccion de los templa-
Entonces ya se les acusaba de que fenian inteligencias con
rios. Desaparccc esta pretension por las canas del rey
los infieles, con que hacian abortar los proyectos de
y del papa. Al principio , Clemente V no pocha creer
los principes cristianos; de haber llevado su traicion al
las aeusaciones ; cuando ya no fue posible resistir à las
punie de cou unicar todo el plan de Federico Il al Sul-
pruebas que le present6 Felipe , aun hubo tan posa in,
tan de 13abilonia-, tpaien detestando la perfulia de los tem-
teligencia con este principe, que rada paso tante de uno
plarios, di6é1 mistno noticia al emperador (I). Este testi-
conio de otro, en este grande negocio, ocasiond quejas
monio, que el historiador podria corroborar con muchos
y contestaciones continuas sobre los derechos ya de! so-
otros, sirve i lo inenos para 'lacer menus extraiia la catas-
(1) VéanSe
risp. in Chrome. an. 1227. &nuit. hb. 3 part. 12 cap.
(1) Mateo de Paris, aiio 1229.
17, etc. ;- apud Dupuy, Traité sur la condamnation des Templiers.

288
FliANC-MAZONERiÀ.
CAPiTt1,0
289
berano, ya de la iglesia. Tambien se ha dicho que este
recer los designios de Felipe el Hermoso contra los caba•
rey solo deseaba apodcrarse de las inmensas riquezas de
lleros del Temple, declard desde el principio por de nin-
los templarios; pero en el tnismo moment° que empez6
gun valor las diligenrias de este principe. Suspendi6 à.
à perseguirlos, renunci6 solemnemente à ellas; y en toda
los obispos, arzobispos, prelados'e inquisidores de Fran-
la cristiandacl, no hubo un solo principe que cumpliese
cia. En vano le acusô et rey de que favorecia los deli-
con mas exactitnd su palabra. Este es el testimonio mas
tos de los templarios ; el papa no cedià hasta despues
constante que le da la historia (1). Tambien se ha habia.
de l'aber interrog-add el mistno en Poitiers, y mandado
10 del espiritu de venganza que domin6 à este prin-
interrogar à setenta y dos caballeros en su presencia y
cipe; pero en todo el curso de este largo proceso, ni
de los obispos, ca•denales y legadof. Les interrog6, no
iiquiera se halla una cola ofensa particular de parte de
como un juez que busca delincuentes, sino como una
'os templarios de la que este rey pudiese vengarse; y en
persona interesada en hallarlos inocentes, para justificar-
defensa, ni siquiera se balla una expresion que su-
se de la reconvention de haberlos favorcçido; pero oy6
ponga en él ofensa d desco de venganza; y lo que es
de su bora repetidas las mismas clerlararionei y corde-
mas, que hasta momento habian siclo muy amigos
siones, ronfirmadas libremente y sin apremios. Quiso, que
el gran•maestre y Felipe el Hermoso, quien le habia Le-
se pasasen muchos dias y que se les leyesen de nuovo
ch() padrino de un liijo suyo.
sus deposiciones , para ver si oerseveraban libremente
En fin , se pretencle principalmente que la violcncia y
en sus declaraciones; pero los cabelleros las confirmaron
los tormentos precisaron.à los templarios à las confcsio-
todas : Qui perseverantes in , cas expressè et .spontè
ries que hicicron ; pero en la multitud de los procesos
pront reeitatce fuerarzt , approbdrunt. No satisfecit° ami
verbales , hay mas de doscientas confesiones, que estan
cou esto, quiso el misai() Pontifice preguntar per si mis-
firmadas como hechas libremente y sin el menor uso de
mo al gran•maestre, y superiores principales , Prcecepto-
los tormentos. De estos no se }lace mention , sino en
zvs majores , de diversas provincias de Francia ,. Nor-
cuanto à uno solo; y si le precisaron à la confesion,
mandia , Poitou y paises ultrarnarinos. Envi6• personas
esta fue absolutamente la misma que ya habian hecho
las mas vcnerables para interrogar à aquellos superiores,
libremente dote caballeros sus cofrades Muchas de
à quienes la edad 6 las enfermedades impedian poiler
estas declaraciones se hicieron en concilios, en donde
acudir à su presencia. Quiso que se les leyesen las de-
los obispos empezaron por decidir, que à los templaries
posiciones que habian hecho sus cofradres, para que se
no se les diese tormento, y que à los que habian con-
supiese , si reconocian que cran verdacleras. Sobre todo,
fesado por temor à él , se les mira ria coma inocentes
no quiso mas j,uarnento que el de reiponder libreinente
(3). El papa Clemente V , por otra parte, lejos de favo-
y sin tentor, esponuineamente y sin coaccion. El grau-
(t) Layette 1r1 ,• nt;in. 13. Rubens Hist. Haven. &ovins an. 1308.
maestre y los superiores de diversas provincias tambien
Mariants Hist. de Espalia.
depusieron y dcclararon las mismas cosas, las repitieron,
(s) Layette nfiat. 20 , Haerrogatorio hecho en Caen.
y muchos lias despues aprobaron la minuta de sui- de-
(3) Concilia de Ravena. Rubens hist. /tavela. lib.
recer
T omo
f

29O
pr.ANC-MAZONER1A.
wiruto nronLcimo. dot
claraelônes, que habian extendido los notarios 'm'Incas (1).
De todas estas precauciones necesitô Clemente V para
les habia precisado à cometer estas horrores por la vio..
llegar al Cui conocer que "tabla padecido engaiio. Solo'
lencia , la prision y los mas crueles tratarnientos; que muy
despues de todo lo cliche revoc6 sus amenazas y la sus-
bien habrian querido imitai et gran mimera de aque-‘
pension de los obispos franceses, y permitiO que se si-
Hos, que para evitar estos horrorès, se habian pasado
guiesen en Francia , para el juicio de los templarios,
à otras drdenes religiosas ; que no se habian atrevido à ello
à causa del poilerde las venganzas que tenian que.temer;
las disposiciones de Felipe el Hermas°.
que se habian con fesado sccretamente (le estas critnenest
Resultado de las declaraciones que hicieron los templarios.
y habian pedido la- absolucion. En esta declaracion
blica , testilicaren con sus higrimas los mas ardientes
Dejemos pues à parte todos aquellos pretextos, y aten-
seos de reconciliarse con la iglesia.
gfinonos à las declaraciones que solo la frierza de la
verdad les podia arrancar — El resultado de estas decla-
Libertad de estas declaraciones.
raciones es : « . Que los Caballeros ciel Temple, al tiempo
• de su profesion , renegaban de Tesucristo , pisabarz su
No pudiendo Clemente V resistir ti tantas pruebaS1
» Cruz r la eu* brian de asquerosas
s ;que especialmente
concibi6 al lin el origen de donde se derivaban tafias
» el Viennes Santo era el dia consagrado à estes ultra-
quejas sobre las frecuentes traiciones, de las cuales ha-
» jes; que al Cristianismo sustituian la adoration de una
bian silo victimas los principes cristianos en sus querras
• cabeza monstruosa; que se les perizzitia la socloinia :
contra los Sarracenos. Consintiô, pues, en que se continuas°
el juicio de los templarios , y ententes se oyeron en Paris e.i
» que arrojaban al fueÉp los niiios recierz-nacidos de un ,
s templario ; que se obligaban con juramento à obedecer,
ciento y cuarenta « Caballeros. Todos declararon lo mis-
mo, l excepcion
» sin exception, las drderzes del gran:maestre; à no tener
tres, que dijeron no tener conoci.
mien to de los crimenes que se imputaban su 6rden,.,
» respeto à casa sagrada, ni profana, y nzirarlo todo co-
• nzo licito para et bien ciel ,orden; y sobre todo, à janzas

Creyô el papa que aun no debia atenerse à esta informa.
cion hecha par religiosos y
violais los horrorosos secretos de sue nzisterios nactu•nos,
nobles franceses. richt' carat
» bajo la. pesa de los castigos mas terribles (2). u .Muchos,
nueva; tuvo esta lugar en Poitou celante los cardena-‘
cuando hicieron estas confesiones , anadieron que se
les y otros sugetos que dl misrna habia nombrado. Con .
la misrna libertad , fueron tambien las declaraciones las
(i) Qui Magister et prœcep tores Francia,, terne ultromarince,Nonnandite ,
mismas. El Bran-maestre y los gefes las renovaron pot
ilquitanice ac Eictavice , Conan ipsis tribus cardinalibus prœsentibus , quatuor
terccra vez, en presencia del papa. Molay pidi6 que
tabeilionibus publicis , et mollis tes bonis viris , ad sancta Dei Evangelia ,
ab eis corporaliter tac , prœstito juramento , quod super prceulsis omnibus ,
se oyese un herrnano sirviente que tenia cerca de si, y
meram et plena,a dicerent welitatem ; coran ipsis singulariter, , liberè ac
este confirm6 tambien todas las declaraciones. Porespa-,
spontè , absque coactione quolibet et timore deposucront , et confessi
cio de 'Tumbas afros continuaron y se renovaron.las in-.
Epist. Clementis V liegibu g ,
, Sicilie , etc.)
formaciones en Paris, Champi-ta, Normandia, Quercy,
(:1) Piezas justiticativas que presenta Dupuy ; extmcto de los registros.
Languedoc y Proveuza. Solo en Francia resultaron mas
T
2


OAPiTTLO nrone.cimo. 293
292
ri
-MAZON
de doscientas declaraciones de la misma naturaleza. No
no fueron examinados de este modo par los obispos en
variaron las de Inglaterra , en el sinodo de Londres, en
Francia, ni por los 13ailios-Cornisarios del rey, , ni tam-
poéo lo fueron por los cardenales y otros comisionados
donde se emplearo • dos tueses para las informaciones,
que hicieron coustar las mismas confesiones y las mis-
del papa Clemente V 6 pop si mistno; ni tampoco fue-
mas infamias. En consecuencia de estas declaraciones
ron juzgados asi por los Concilias de las otras naciones.
se aboli6 el orden de los templarios en aquel reino, y
Nunca se liabia litigado una causa nias importante; en
el parlament° en seguida dispuso de sus bienes. (1) Las
todo lo que nos resta de piczas a utén ticas sobre este fa maso
mismas informaciones se hicieron y los resultados fue-
proceso, es itnposible no convenir en que se tomaron
ron tambien los mismos en los.concilios que se tuvieron
todas las precauciones para no confundir al inocente con
el culpado.
en Italia , Ravena , Golonia , Pisa y Florencia, aunque en
estas concilias toclo manitiesta que los prelados estaban
No se alegue aqui coma argumento la extincion de
empeilados en absolver â aquellos templarios (rue logra-
una sociedad célebre en otro género. Los Jesuitas han
sida extinguidos; pero na fueron juzgados. À. ninguno
ban justificarse.
de
Creo que cttando se han puesto en ducla los crimenes
ellos se ha oido, y ni siquiera bay una sola confesion
soya contra su institut
de este orden, no se tuvieron bastante presentes las de-.
° . Si se hubiesen aiegado contra
elles las mismas pruebas que contra los templarios, debe-
claraciones ni la niultitud de naciones que juzgaron à
rian todos convenir en que tnerecian la misma suerte
aquellos caballeros. Ya seria un hecho muy extrait° en
que estos. Supongamos pot' un moment() que los tem-
la historia, que doscientos de estos caballeros que con-
plarios son inocentes de los criinenes que se les impu-
fesaron en Francia, se diesen ellos mismos por culpa-
tan ; épie virtud , ni que fortaleza de anima puede des-
dos de los mayores horrores ; seria aun mas extraiio y
cubrirse en una orden tan débil y tan vil, que oriente
mas humiliante para la naturaleza huma na, que tantes
contra si misma 'en un asunto de tanta importancia?
obispos, tintas nobles, tantos magistrados y tafias sobe-
Y è que gloria les puede sobrevenir à los franc-mazones
ranos,porque en este juicio de los templarios concur-
con .
rieron de todas estas clases à las informaciones, se hu-
declarar que son hijos de tales padres, que si no
biesen corrompido. Seria este un (lento superior à todas
fueron reos los mas monstruosos, son, sin que se pueda
las infamias de los templarios, que tantas personas de
disputai, los bornbres mas viles y cobardes ?
las clases mas respetables de la sociedad y en tantas na-
Podrà el vulgo dejarse sorprender con las protestas tai--
ciones, hubiesen podido damnas par confesiones hechas
dias de Guy y de Molay. El vulgo no sabe distinguir la
libreinente unas declaraciones airancidas por la violen-
firrneza y constancia de la virtud, de la obstinacion de
cia; 6 que estas naciones diversas se hubiesen convéni-
la desesneracion. No sabe, que el falso tiene tam-
do en valerse de la violencia para semejantes declaracio-
bien sus martires coma la verdad. Molay persever6 en
su confesidn par espacio de tres
nes; pero para honor de la humanidad, los templarios

la renov6 à lo me-
nos por tres distintas veces; y cuando al fin se resolvi6
anular sus declaraciones. con sus discursos , sus gestos
(t) Peasingh , in Eduurd.
et rpodigta Neustr. apud Dupuy.
T 3

*Yi
PnA.Ne-mAzosnRiA.
CA PiTtL0 uoni,.c•imo. 205
y su voz, ya todo manestara un espiritu alucinado por
hasta mayo de i3rir. . Para potier la muerte de Molay y
la vergiienza mas que arrepentido ; trastornado mas por
de Guy en el alio de 13 t3 , se citaria en vano una pro-
los remordimientos de su actual perjurio, que atrihu-
testa del abad de San German para que no n. ejecutase
lado por los de sus confesiones anteriores. En lugar
la muerte de dos templarios en un terreno del cual
de manifestarse cornu un hombre que retracta la men-
dicho abad era sefior de cuchillo y hcrca; porque la res-
tira , todo indicô un hombre que iba à nientir
puesta esta protesta es del nies de marzo de 1313, .y
y que aun no sabia de que mentira se valdria para
Clernente V no inuri6 hasta 20 abril de 1314. Con
desvanecer sus primeras declaraciones, pues empez6 con
lo que se ve, que el emplazamiento de :Molay d un aria y
negar lo mas eviclente. Se quej6 altamente de que le juz-
un dia no tiene fundamento algttno.
gasen por los crimenes de una orden que habia aban-
Boeacio, a quien se cita muchas vsces sobre la muerte
donado y del que ya no era miembro, siendo asi que fue
de Molay, ha hecho • mencion de esta circunstancia ?
hasta la fin su gran-maestre y superior,general. Su defen-
El que se deja preocupar con los elogios con que este
sa misma en este dia acredità no hallarse él en su sang
autor celebra la constancia del gran-maestre y (teillas tem-
juicio, fatuus et non benè mentis cornpos : esta es la ex-
plarios que feeron ajusticiados,,no repara en que . em-
presion de los jueces en el proceso verbal. Si volvi6 à
pieza con decir, que los ternplarios babian decaido ex-
dejarse ver, fue para ofrecer, con todas las expresiones
traordinariaMente de sus primeras virtudes à causa de
del furor, un desafio al que se atreviese à decir que él
sus inmensas riquezas; que eran ainbiciosos, voluptuosos
habia hecho la nzenor declaracion contra su orden; que
y afeminados; que en Ingar de hacer la querra ellos anis,
si merecia la muerte era porque habia declarado en ja lso
mos en clefensa de los c•istianos, conforme à su obliga-
contra aquella en presencia del papa y del rey. Que
tion , imponian este deber à hombres asalariados 6 sire,
historiaclor hay, que en este delirio y contradicciones
vientes; y que sus virtudes habian • degenerado en vi-
pueda reconocer las protestas de la ineeencia
cies y critnenes en los tiempos de Jayrne Molay. Lu que
.Aun clarernos menos fe à aquella fabula de que Molay
à continuation afiade Bocacio sobre la muerte del gran-
cit6 à Felipe el Herrnoso y al papa Clernente V à coin-
maestre y los otros; lo que excita su entusiasmo sobre
parecer al juicio de Dios dentro el término de un aiio
su constancia, se funda t'tnicamente sobre lo que habia
y un dia, pretendiendo que se verificô la muerte de am-
oido decir ai su 'miche, que era inereader, y se habia
bos precisamente en el misa() alio. La historia varia so-
ballade entonces en Paris; con lo que se descubre muy
bre el dia y alio en que Molay fue ajusticiado. Segun
bien, que sobre este objet() no tenia mas ideas que el
unos, smcedi6 esto en el afio de x311, segun otros en
vulgo. Me estoy pues en lo mismo : examinemos las pi.e.+
el de . 1312, y aun segun otros en el de 13.13. La pri-
zas auténticas, 6 los .prdcesos verbales; pues cuando se
mera opinion nie parece demostrada; porque la ejecu-
pueden terrer existiendo aun en tant() m'Inter°, son el
cion del grau-maestro sticedi6 mientras que los coni isa-
medio mas seguro para que uno siente su juicio. Este es
rios enviados por Clernente V estaban aun en Paris, en
el Unie° proceditniento satisfaetorio , y es el que sigue
donde solo estuvieron desde el mes de agosto de 1309,
Dupuv sobre la. condenacion de los templarios. Esta
• T

296
FniNC-MAZONEll id.
CAP iTITLO DIJOD'UCIMO.
297
obra est escrita con la mayor ingenuidad, y se pueden
ciar los caballeros, et secreto que se prometia guardar
sacar de ella • excelentes pruebas, pues suminis t ra mu_
en su recepcion, el criai no habian podido averiguar,
chas pieza ► auténticas y machos extractos de procesos ver-
ya habia medio siglo , ni principes ni reyes , ni cualquiera
bale:, para que cualquiera pueda decidirse.
que sea, no permiten -porter en duda le que se lee en los
Atm hay un recurso eu favor de este orden. Este es
art'eulos que se enviaron para instruction de los jactes,
la misma naturaleza é infatnia de los delitos de. que se
este es, que à lo menus dos terceras partes fenian noticia de
acusaron los templarios , y que algunos han creido
aquellos abominaciones, y habian sido negl igen tes en poney
pedrian convertirse en pruebas de su inocencia. Pero ,
remcdio : Quod, trimes , vel quasi duce .partes ordinis,
cuanto mas infames son estas crimenes, tanto nias tua-
scientes cliétos encres, corrigere neglexerunt.
nifiestan , que si los caballe•cs cran inocentes, tuvieron
Con este no se pretende, que dos terceras partes de
mity poco borin , pues fueron tan viles y tan cobardes,
los caballeros se ho bicsen igualtnente abandonado a aque-
que se acusaron tan falsamente unos à otros de unos
llos horrores ; al contrario, consta que machos los de-
delitos que no cran verclatleros. Por otra parte, todos
testaron luego que tuvieron noticia de elles; que otros
aquellos crimenes, tan infames coma son y tan increibles
no se abandonaron en su initiation, sine despues de
corne parecen, no hacen mas que descubrir la horrorosa
amenazas terribles 6 de muy males tratarnientos; pero à
secte que los comunicô à sus iniciados, y de la cual reci-
lo menas quiere decir que grau parte de los mismos ca-
bie•on los templarios sus execrables rnisterios. Agnel odio
balleros Bran eulpables, unos por corrupcion y otros per
à Jesucristo , aquella abominable co•rupeion y hasta et
debilidacl é connivencia, y por lo mismo se juzg6 que
atroz infantieidio , todo se balla y formaba los principios
su extincion absoluta era neccsaria.
de aquella informe mezcla de Degarclos y Critaros„ y de
tria reflexion que no sé que se baya hecho aun, y
otros varios sectarios , que pasaron del oriente al acci-
que me parece de mucho peso, es que mas de . treinta
dente, à principios del sigle XI.
6 cuarenta mil caballeros sobrevivieron à su condena , à
Quisiera 5 lo utenes poiler decir aqui, que fueron muy
la muerte-de Felipe el Hermosa, y ri la de Clern .en te V.
pocos los templarios que se dejaron arrastrar liacia aque-
La mayor parte de estos caballeros fue solo condenada
llas abominaciones. Veo que en el mismo Paris algunos
à penitencias can6nicas, à ayunos , à oraciones y à re-
fueron declarados inocentes. En Italia fue mucho ma-
clusion per algun tiernpo. La mayor parte vivi6en un tiem-
yor el raimero de los absueltos. De cuantos fueron juz.-
po y en diferentes partes del mundo, en donde ya nada
p-„ados per los concilies de Maguncia y de Salamanca,
podian temer de parte de los que se pretende fueron sus
ninguno fue condenado. De lo que se puede inferir, que
•perseg-uidores y tiranos. La conciencia, el honor y 'nimbus
de las nueve mil casas que poséia este orden, habit ' mu-
otros motivos les hubieran precisaclo à ret•actarse de las
chas en donde no se habian introduciclo estas inf•mias
cle•laraciones juridicas que habian hecho de delitos tan
y que tambien se cleben .except,uar algunas-provincias de:
atroces contra su orden, si este no hubieran sido verda-
aquel contagio. Pero las condenàs, las declaraciones juri-
deros ; no obstante, de estos tantos miles, que sobrevivie-
dicas, el modo que se habia hecho ya casi cornun de ini-
ron en tantos rcinos diferentes , y en donde se habian

-29 8
rtilNc-mAzoNnniA.
CAPiitL0 DIT0DC11‘1 0 .
299
recibido las mismas declaraciones, ni hubo uno solo que
los archivas de los mismos mazones, y todas las relacio-
las retractase , 6 que à lo menas dejase un testimonio
Îles de su orden con el de los caballeros templarios, tene-
retractacion para que se publicase despues de su muerte.
mos un verdadero clerecho para decirles : Si seiiores;
Y pues? que l'ombres cran estes caballeros Si son ver-
toda vuestra escuela y iodas .vuestras Idgias proceden
daderas sus declaraciones, el orden, con aquellos delitos,
de los templarios. Despucs de la extincion de este orden,
era el nias monstruoso ; si son falsas sus declaraciones, son
un ciertomkiero de caballeros culpables, que se escapa-
los calumniadores mas infames. Lu son , si se quie-
ron de la proscripcion , se reunieron para conservar sus
re en ticmpo de Felipe el Hermosa, por cobardia; pero
horrorosos misterios. A todo el c6digo de su impiedad
,despues de la muerte de este rey, , lu son de 'un modo
afiadieron el juramento de vengarse de los reyes y lion-
el mai vil por todo cl tiempo de su vida.
t g:ces , que destruyeron su orden, y de toda la religion
Sin embargo, i estos son los héroes de quienes se glo-
que conden a sus dogmas. Se agregaron iniciados , que tras-
rian descender los franc-mazones! y es asi, en efecto.
miten de gencracion en generacion los mismos sistemas
Sus prciensiones aqui ya no son quiméricas. Y si no los
de iniquidad, los mismos juramentos, el mismo odio al
quisiesen reconocer, les precisariamos à que los reco.
Dios del Cristianismo, à sus sacerdotes y à los reycs. Estos
nociesen como antep:sados suyos ; no à caria uno en
misterios han Ilegado hasta vosotros, franc-mazones , y
particular, Sine i aquellos cuya antigua corrupcion, obs-
vosotros perpétuais su impiedad, sus votes y juramentos.
tinacion y °die al altar y al trono, combinados con el
Be aqui vuestro origen. El intérvalo del tiempo , las cos-
juratnento de la venganza los hace mas terribles à los
tumbres de cula siglo bien han podido variai en parte
reyes y à los pontifices. Si ahora fuese preciso trazar
vuestros simbolos y horrorosos sistemas; perd la ecencia
por los templarios la genealogia de los franc-mazones,
es la misma; los votas y juramentos, el odio y las ma-
es cierto que no tendriatnos la seguridad de los que han
quinaciones son tambien las mismas. Ya se vo que no
pensado ver al grati•maestre Molay, que dcsde su prision
Io diréis : pero se descubriô en vuestros padres, y se des-
en la Bastilla cre6 las cuatro ldgias madras, Nàpoles para
cubre en los que sois sus hijos.
el oriente, Edimburgo para 'el occidents, Swkohno para
En efecto; cotejemos los dogmas, el idioma y los sim-
cl aorte, y Paris para el mediodia
; pero registrando
bolos. i Ah! y cuantos objetos van à manifestarse cousu-
nes! En los misterios de los templarios, ernpezaba cl ini-
(s) Esto se les en un almanaque impreso ,en Paris con el titulo :
ciado con oponer aquel Dies que inuri6 coma hom-
.Étrennes intéressantes para los aîios th: 1 7 96 y 1 7 9 7 . No sé de donde ha
bre por la salud de los Nombres, un Dios que no muere.
saciuto cl autor esta anécdota , ni de donde sabe que el daq .ue de
Jurad, decia el presidente al neôfito , juras! que crecis
Sudermania , en su calidad de Gran . Maestre de la légia-tnadre del'
en un Dios criador, que ni ka nzuerto , ni morirci. A este
aorte ;* ba sido c6mplicc eu el asesinato del rey su hermauo con
Ankastron : pero a unque parece que este autor esté bastante iustruido
en la mazoneria , se manifiesta tan ignorante en lo devras, que no es
antes que Imbiese Jesuitas. Esta fibule de los Jesuitas franc-mazones.
posible apoyarse sobre su autoridad. Entre ocras cosas,
es un artificio , del cual , coma yeremos , se reconocen autores los -
hace à los
Jesuitas franc-mazones ; dire que los Jesuitas envenenaron al empe-
lismitzeidos , y que imaginaron para mejor alucinztr â !os dernas sobre
rador Henrique VII, cuando este habia rnuerto dos cientos silos
su secta y conspiraeiones.

3oo
r.R.INc-mAzoNuBi
CAPIT'CLO DUOIACIMO .
30r
juratnento se seguia una blasfemia contra el Dios
cipue in die Veneris saneti. El mismo odio se descubre tam-
Cristianismo. Le ense?raban al nuevo prosélito que Mese,
bien en los l'iltimos mazones de Rosa-Cruz, y en el mis-
que Cristo no flic mas que un falso profeta condenado
mo dia conforme à sus estatutos, para de este modo
à muerte justaniente en castigo de sus propios delitos,
bacerle particularmente el dia de susblasfemias contra
y no de los del género birman° (1). d Quien puede dejar
el Dios dél Cristianismo. Ocultaban los templarios la ignal-
de reconocer en este simbolo al maz6nico Jeltova, y la •
dad y libertad con cl nombre de hermandad, i Que
atroz interpretacion del Rosa-Cruz sobre la inscription,
bueno y alegre el vivir los hermanos uni dos ! Este era el
Jesus Nazareno rey de • Judios? El Dios de los tem-
céntico favorito de sus misterios, y este mismo es el de
plarios , que nunca macre , era representado por una
]os mazones, y el con que cubren todos sus errores politi-
cabeza ltumana delante de la tout se postraban corne
cos. El juramento nias terrible sontetia los iniciados à
ante su verdadero idolo. Esta cabeza se balla en las 16-
toda la venganza de sus hermanos y d la misina muerte,
gins de .Hungria, en donde se conserva la franc-mazone-
si se hubiesen atrevido é revelar los misterios del orden
ria con el nlayor mimer() de sus primeras supersticie-
lnjungebant cis per saeramentum ne prœdicta revelarent sut'
nes (a). Se ve tambien esta misma cabeza en el espejo
pcena moi-lis. El mismo juramento -hacen los franc-inazo-
nedgico de los mazones de la cabala. La llaman El Se, por
nes , y bajo las mismas penas é los que le revelen. Tarn —
exdelencia, y la ador,,n bajo el nombre de Siun, que sig.
bien toman las misrnss precauciones para impedir que
nifica yo soi-, lo que dite relacion d su B ran jehova, orf-
los profanos puedan ser testigos de estos misterios. Daban
gen de todo ser, y sirve como quia para que el historia-
principio à estos 'los templarios con despedir de sus casas
dor suba basta los ternplarios.
à cuantos no cran iniciados; ponian en cada puerta ber-
En odio al Cristo celebraban aquellos caballeros los mis-
manos armados para hacer que se retirasen los curiosos;
terios de Jehova , espeeialmente en cl Viernes Santo: pre-
colocaban centinelas sobre los•tejados de su casa, que
para estas funciones siempre se Ilatnaba templ ô, De aqui
(1) Receptorcs dicebant illis quos recipiebant , Christian non esse 'venait
se deriva en los mazones aquel é quien Hainan el her-
Delon , et ipsum fuissefalsun: prophetant ; non fuisse passuei pro redemptione
lunnani generis , sed pro scelcribus suis. Artiettlo a de las declaraciones.
man° terrible, que siempre con la espada en la mano vela
Dupuy , pagina 33.
é la entrada de lits lOgias para rechazar é los profanos.
(2) Véase la relacion de Kleiser al Emperador José II. No he
De alti mis= aquella expresion tan cornun entre los franc..
podido ni alcatizado à ver cl libro de Kleiser, à quien José II
mazones : el templo està cubierto ; para significar que
encargd et hacerse recibir mazon , a fin de goder format' su juicio
los centinelas ya estan colocados sobre les- tejados, para
definitivo sobre estos los Iluminados. El Emperador bizo imprimir
el informe de Kleiser pesa los Mazones y los Iluminados recogieron
que *por ellos nadie se pueda introducir, y puedan ellos
todos los ejemplares de manera que apenas se salve) uno que otro.
obrar con mas libertad. Y en - fin de alti mismo aquella
Pero conozco à un seflor que le ha leido, y aun que ha hecho algunos
otra expresion : llueve , que equivale à el tenzplo estai des-
extractos de él , y por este media he sabido yo la circonstancia de la
cubierto , la legia no esté segura, nos pueden ver ri oir.
cabeza , que se conserva alto en las 16gia; de la Hungria. De los
De este modo sus simbolos (1), su lenguage, los titu-
Templarios , algunos vieran en esta la caheza ciel primer autor de su
sceta , los otros la del Dios à quiets ellos adoraran.
(s) Nay sin Juda otros simbolos que no se deri y an de los Tem-

702
reA.rzz
erAzolvtnie.
c.trir.t:to Duonicimo. 5o5
los de Bran-nzaestre y caballeros, el nombre de
verdaderamente inocente, que nada ténia de impfo, y
templ 0,
y hasta los de tas columnas Jalcin y Booz (*),
que nada maquinaba contra los reyes. Que ! é miran los-
que dee°_
i
raban el temple de Jerusalen, cuya guarda se supone
mazones à los templarios bajo este aspecto? profesan ser
que se fi6 à los templarios, todo se balla en los franc.
sus descendientes, miràndolos exemptos de aquellos cri-
mazones, y todo manifiesta que son descendientes de
menes ? No; los iniciados nias proffindos solo se l'aman y
aqueilos proscritos. Pero dy que demostracion no se des-
se dan por descendientes de los templarios, porc i ne creen
cubre tambien en aquellas terribles pruebas con que se
firmemente, que estos caballeros fueron tan inipios y
examinan los ultimes mazones, y que consisten en clar
consPiraciores como lo son ellos. En la impiedad y cons-
de ptdizladas aL imaginario asesino de su grau-maestre?
piration creen que fueron . sus padres; y en la impiedad
Asesino, que como los templarios dicen , es Felipe el lier-
conspiration son sus hijos. En efecto ; con que titulo
moso, y que los franc-mazones pretenden encontrar des-
Condorcet y Sieyes, Fauchet 6 Mirabeau, Guillotin 6
pues en la persona de todos los reyes? De este modo
Lalande, Bonneville 6 Volney, y tantos otros conocidos
con todos los misterios de sus blasfemias . contra el Dios
à un mismo tiempo cornu grandes maestros de la franc-
del Cristianismo , han perpetuado los misterios de la
mazoneria y como héroes de la impiedad 6 de la rebe-
venganza, del odio y de las maquinaciones contra los
lion revolncionaria ; con que tftulo, repito, linos sugctos
reyes. Tienen pues raton los rnazones para mirar à los
de esta ralea pueden reconocer por antepasados suyos à
templarios corne que son sus padres. No podian tras-
los templarios, si à lo menus no creen, que han here-
mitirse mejor los mismos proyectos, mcdios y horrores
dado de ellos todos los principios de aquella libertad é
de padres à hijos..
igualdad, que no son otra coca que el odio al trono y
Concluyamos este ca. pftulo, haciendo unis observacio-
al altar ?
nes que no dejan efugio alguno à los que aun puedan
Cuando Condorcet rcuniendo los trabajos de treinta
tencr alguna dada sobre los horrores que causaron la
ailes, alterando todos los hechos de la historia, coin-
ruina de los templarios. Supongarnos que este orden era
binando todos los artificios del sofisma, se esforzô en
exeitar el reconocimiento hàcia aquellas sociedades secre-
plarios , como son la cstreda ardiente , la lune, el sui las estrellas. Los
tas , destinadas tE perpetuar sordamente y sin pelle° en-
mazones sahios , en el diario secreto de Viena atribuyen estos al
tre algunos iniciados, lo que él !lama un minzero redit- .
fundador de la Rosa-Cruz , llamado hertaano de la Rosa-Cruz. Este fue
un mange del siglo XIII, que trajo de Egipto sus misterios y su
eido de verdades sencillas , como preservativos sagaies con-
niagia. ;\\luri6 despues de haber iniciado algunos discfpulos , que per
tra las preocupaciones dominantes ; cnando en la revo-
macho tiempo hicieron bande ci parte , y al fin se juntaron los
lucion francesa solo descubre el triunfo tante tiempo,
franc-mazones ,.y Forman en el'dia une (le los tiltimos grades , 6 por
antes preparado y esperado por aquellas sociedades sacre-
mejor decir , solo en el dia conserva este ultimo grade el nombre y
tas ; cuando prome te , que manifestarà algun dia que
los estudios mrigicos de los antiguos Rosa-Cruz , con sus estrellas y
otros simbolos tomados del firmament°. Lo deinas se ha confundido
es preeisoponer en el ruhncro de estas sociedades el orden
con los mistelios y maquinaciones de los mazones,
de los templarios, à cuya destruction llama el efecto de
(*) 3 Reg ;cap . 7 v . 2I
fe%

50 4
FIIANC-5AZONER1A.
la barbarie y de ln bajeza (1); .
CAPiT1110 »130DCIMO.
d bajo que punto de
3o5
vista miraba d aquellos en cuyo honor se manifiesta tan
nifiesta Condorcet en favor de la sociedad secreta de los
interesado ? Las sociedades , segun su modo de pensar,
,
templarios no es pues otra rosa que un desco y esperanza
que merecen nuestro reconocimiento , son las de aque-
de hallar en ellos aquel misai° odio que poseyera su cora-
llos pretendidos sabios « . indignados al ver oprimidos los
zon contra los sacerdotes y los reyes. El secreto que dl solo
pueblos rasta en el santuario de su conciencia pot,
lia manifestado â medias, otros iniciados le han manifestado
» reyes, esclavos supersticiosos d politicos
sacerdocio,
al toclo, y se les escapô en medio de sus declamaciones.
» Estas sociedades son las de aquellos l
En los raptos de sus furores,
' ombres preten-
y como si atm se ltallasen
» (lidos generosos , que se atreven à examinar los funda-
en las cavcrnas donde se hacian los ensayos regicidas,
»' mentos del poder ô de la autoridad , que revelan al
invocaron palicamente los puilales, y convocando à los
• pueblo aquella grande verdad , que su libertad es un
bermanos, exclamaron: remontad de una vez hasta los
siglos mas lejanos, y presentad al pueblo las persecucio-
» bien inagenable; que no hay prescription en favor de
nes (le Felipe el hermoso...,, Quesois âne sois Templarios?.,
» la tirania, ninguna convention que pueda ligar irrevo-
• Ayudad , pues, à un pueblo libre à que edifique en tres
» cablern ente ana nacionri una fanzilia ; que los mugis-
dias , y para siempre el templo de la verdad... inzuerau
» trados, cualesquiera que sean sus Etulos , fUnciones y su
» los tiranos! y librese de ellos la tierra (r) ! u
» poder., son eciates del pueblo , y no sus amos; que este
He aqui pues lo que significan en la boca de los pro-
• conserva el poder de separarlos de su autoridad que solo
fundos iniciados los nombres misteriosos (le Felipe el
» de dl
emanado , sea cuando abusan de
, sen tain-
licrmoso y de los templarios. El primer() les recuerda
» bien cuando cree l ue cesa de ser lita ci sus intereses
en el momento de las revoluciones los reyes que han
» corme- rwirla; que en fin, tiene el poder de castigarlos,
de sacrificar, y et segundo los que se han (le reunir en
» como de deponerlos (2). »
fuerza de su juramento , para librar de reyes la tierra.
Reconoce Condorcet que las semillas de todos estas
A esto llaman dar libertad à los pueblos , y edificar et
principios de la revolucion francesa se hallaban en las
templo ! Mucho tics: po he temido exagerar la corrupcion y
sociedades secretas , que nos repreenta como bienheello-
proyectos de aquellos famosos proscritos. Pero que delitos
ras de las naciones y como que iban disponiendo à los
les puede atribuir la historia, que no esten comprendidos
triunfos de los pueblos sobre los altares y tronos. Todo
en esta proclama de los iniciados al tiernpo de la revo-
cuanto l ' ace, pues, y cuanto proniete hacer para des-
lucion? Entonces fue , cuando se enardecicron y anima-
cobrir en los templarios alginla de aquellas juntas secre-.
ron para cailleter las atrocidades que derribaron et tro-
tas, solo se debe à la esperanza que tiene de manifestar
nc) y los altares; entonces los sectarios mas furiosos, ma-
algun (lia, que tenian ellos los mismos principios, ha-
zones y jacobinos, recordaron el nombre , los votos y
cian los mismos juramentos, y se valian de unos medios
juramentos de los templarios, cuyo honor anhelaban sos-
que conducen à las revoluciones. Todo el zelo que nia-
tener. De lo que se de.duce , que los templarios fueron
( i) Esquisse des progrès, etc. époque 7.
(a) Alli wismo, jpoque 8.
(i) Bonneville, Esprit des religions, pàg 156, 15 7 , 175, etc.
nifiesta
Tomo II.
V

3o6
CAP1TI/L0 DL:CM-TERCIO.
FRANC-MAZONEniA.
5o7
lo mismo que son en el dia los mazones jacobinos, es
ne%
decir, que sus misterios son los mismos. Para desvane-*
cer esta acusacion , no tienen que cansarse en responder-
CAPITULO XIII.
nos; respondan à sus iniciados nias profundos de la ma-
zoneria y del jacobinisme. Les deben probar que se
Declaraciones ulteriores de los fiant-mazones sobre su ()fi-
ultraja à sus padres; y cuando lo hayan hecho, no cons-
gea ; verdadero fundador del &den ; primer origen de
taria menos que los misterios de las Altimas legias con-
sus misterios y de todos sus sistemas.
sisten en tique] odio d los altares y tronos y en los jura-
mentos de rebelion y de impiedad, que son la heredad
que, segun ellos mismos, han recibido de los templarios.
NT o se han engailado los sahios mazones, cuando entre
No seria menos constante, que los votes del profinido
sus predecesores han contado à los templarios. Ya hemos
jacobinismo , y los juramentos de derribar los altares y
visto el fundamento que tiene esta opinion en la analo-
tronos es el -Ultimo misterio de los mazones consumados;
gfa de sus misterios ; pero aun nos queda que averi-
que no se han dado per padres d fundadores à los
guar de donde tomaron los templarios su sistetna de
templarios, sine porque han visto, ô han querido ver en
impiedad. Esta investigation ya la han hecho algunos
los antiguos misterios de aquellos famosos proscritos,
célebrés sectarios, i quienes nada adtnirara tante corne
todos los principios, todos los votos y todos los jura-
aquella impiedad. A este fin se han dedicado en averi-
mentos de la revolucion.
guai' , si antes de los templarios habia ya en Europa algu-
nas juntes secretas , en donde pudiesen desctibrir sus pa-
dres. Para esto conviene que prestemos nueva atencion
lo que dite el sofista Condorcet. Es verdad que no
tuvo ticmpo para desenvolver sus ideas, porque la muer-
te le sorprendiô cuando se ocupaba en la grande obra
sobre los Progresos del espiritu humano , de la cual sus
admiradores no publicaron mas que el plan general con
el tittdo : Bosquejo de un cuadro histdric° (1); pero en
este Bosquet° ya se balla lo bastante . para disipar los res-
tos de la oscuridad, y acabar de rasgar el velo con que
la recta se queria encubrir aun de algue modo. Voy
exponer d la vista del lector el texte de este famoso par-
tidario con algunas rellexiones, que no dejanin de ma.:
nifestar el camino que se ha de emprender para descu-
(1) Esquisse d'un taGleau historique.
Ys

JUS
rRA.Nc-me.zobtuRiA,,
CA PITTJLO 1);:.CIMO-TEDCTO.
3111)
brir el primer or(gcn de los rnistcrios y sistemas mazô.
ces (Fabliaux) y cl Decameron de Bocacio ; tambien aîiade
nicos, y conocer de este modo toda su extension.
estas palabras, citaclas ya en el capitulo an teceden te , y que
En el mediodia de la Francia, dite el maz6nico sa-
es preciso repetir aqui. «Exa ; aremos si en un tiempo-
mn
» fista Condorcet , hubo provincias enteras que se reu.
• en que cl proselitismo Illosôfico hubiera silo daîioso,
» nieron para adoptai una doctrina nias sencilla y un
no se formaron sociedades secretas destinadas d perpe-
• Cristianistno mas purificado, con que el hombre, sanie-
• tuar y ci extender sordamente r sin peligro , entre aigu-
» tiéndose à la divinidad sala, juzgasepor sus propias laces,
» nos iniciados , ura cierto mimera de verdades sen cillas ,
» sobre lo que dila -se ha dignado revelar en los libros
como preseryativos seguros contra las preocupaciones do-
» que de ella han emanado. Ejércitos fanaticos , dirigi_
minantes. Procuraremos averiguar si se debe colocar
» dos por gefes ambiciosos devastaron aquellas provin-
» en el mimera de estas socieclacles actuel orden célebre
» rias. Los vertigos conducidos por legados y elérigos
» (de los templarios ), contra el cual conspiraron, con
» sacrificaron à los que los soldados habian perdonado;
» tanta barbarie, los papas y los reycs (i). »
» se estableciô un tribunal de manges encargados de en-
Quiero aprovecharme de estas apuntaciones de Condor-
» viar à la carniceria à los sospecliosos de escuchar aun
cet. Ya sé todo lo que fueron aqucllos Nombres del me-
» su razon. Sin embargo, no pudieron impedir que aquel
diodia en quienes se promete buscar el origen de las jun-
espiritu de libertad y examen hiciese muchas veces
1 tas secretas. Efibs fueron una harda de hijos de Maries,
• progresos. Viéndose repriniido en los paires en que se
que despues de muchos siglos pasarott de levante à
» queria man ifestar , y en donde nias de una vez la int°.
poniente, en tiempo de Federico H, y que se extendieron
» levante hipocresia cncendiô sangrientas querras, se re-
por Francia, Alcmania , Italia y Espaiia. Esta canalla se
» produjo y extendid secretatnente en otras partes. Se
diô à conocer con los nombres de Albigenses, Cataros,
» descubre en todas las épocas, hasta cl moment° en
Patarenos, Bôlgaros, Begardos, Brabanzones, Navarros,
» que, auxiliado con la invention de la imprcnta , fue
Bastos, Cotereos, Henricianos, Leonistas y otras deno-
» bastante poderoso para libertar una parte de la Euro-
minaciones , que nos recuerdan los mas terribles ene-
» pa del yugo de la carte de Roma. »
psiigos que nunca hasta el prescrite ha tenido la Europa
» Ya liabia en aquel tiempo una close de hombres que,
contra los [dunes, costunibres y Cronos. He estudiado
» superiores à todas las supersticiones, se contentaban con
sus dogmas, estoy bien impuesto en la que profesaba
» despreciarlas en secreto , ô d lo mas soltaban, coma
rada una de sus ramas, y he visto el monstruoso con-
» de paso, algunos (listes ridiculos que llamaban mas la
junto de todos los .Tekovas de sus I6gias maz6nicas. En-
atencion par el mismo velu de respeto con que procu-
sus dos principios se hallan los dos choses de los mazo-
1) raban encubrirlos. » En prueba de este espiritu filos6-
nes de la Ceibala y de los TYlartinistas. En la diversiciad.
fico, ô por mejor decir de esta impiedad, que yatenia en
de sus opiniones, convienen en la con federacion de los
tonces sus prosélitos, Condorcet cita para esta época al
ecle.cticos contra el Bios del Cristianisnio. En sus mis-
emperador Federico H, à su canciller Pedro de Figues, al
libro titulado De lys tres Impostores , los Cuentos o roman-
(i) Alli ruismo époque 7 .
V3

3ro
CAPITULO dm:d:a-urane.
311
cilios que condenaron esta secta, combinar sus decretos
nos principios se balla la explication de sus mas infa-
con la historia, y asi se desvanecerian rauchas preocu-
rues misterios y de los de los templarios. Dicen que el
paciones contra los medios de que se vali6 el estado y
demonio crib la carne, para tener con esto derecho
la iglesia para acabar del todo con unos sectarios, ver-
prostituirla. Todo se eslabona entre Càtaros, Albigenses,
daderos jacobinos, cuyo objeto era nada menos que la
templarios y mazones jacobinos, y todo manifiesta que
absoluta destruction de toda sociedad civil, y de todo
son hiios de un mismo padre. Aun se manifiesta mas
el Cristianismo.
en aquella igualdad y libertad asoladoras, que no cono-
Corno , por ejemplo , se puede dudar de su igualdad
cen obediencia ni d las potestades espirituales ni
las
y libertad asoladoras de todo imperia, sabiendo que la
temporales. Este fue el cariicter distintivo de los Albigen-
prueba que se seîial6 à los jueces para que aplicasen las
ses, y este mismo los hizo conocer al magistrado
perlas que se habian decretado contra estos sectarios,
corno infractores de las leyes que ya habia publi-
consistia en averiguar si el acusado era de los que sos-
cado contra la secta. Continuemos siguiendo sus pasos.
tenian , que no se debe obedecer ni à la potestad espi-
En el tiempo de su triunfo y cuando la multitud de
rituat ni à la civil , y que miche tiene derecho de casti-
sectarios les permiti6 valerse de las armas, manifestaron
gar algun delito? Pues bien ; esta es precisamente la doe-
la misma raina y el mismo furor contra el Cristianism(1
trina que senala el concilio de Tarragona , para saber
que los mazones jacobinos. Antes que los principes y
si los famosos decretos de los coucilios III y IV de Letran
la iglesia se uniesen para rechazar à estos enemigos, ya
se pueden aplicar à los acusados : Qui dicant potestati-
cornetiercn las crueldades y ferocidadés de los Robes-
bus eclesiasticis , vel sœculatibus non esse obediendunz , et
pierres. Destruiczn, como los jacobinos, las iglesias y ca-
pœnanz cozporalem non esse infligendam ire aliquo casa ,
sas religiosas, malabar sin compasion las viudas y los
et similia (t). d Como se puede aun pretender, , que los
pupilos , los viejos y los ados, sin distincion de edad ni
furores de estos sectarios solo fueran una represalia de la
sexo , y coino enemigos jurados del Cristianisnzo, todo
cruzada que se habia publicado contra ellos, cuando se
destruian y todo lo talaban en el estado y en la iglesia.
ve que el primer decreto que se di6 para esta cruzada
Todo esto ya estaria probado con la mayor evidencia,
fue precisamente para libertar la Europa de las atroci-
si hubiese publicado mis memorias sobre el jacobinismo
dades que y cornetian en cl territorio de Tolosa, bajo.
de la edad media. Entretanto, sobre las opiniones de
el nombre de Cotereos , en la Vizeaya , con el nombre
estos sectarios se pueden ver los documentos que han
de Bascoenccs, y en las dernas partes hajo estos diferen-
dejado los escritores contemporaneos, 6 que los han se-
tes nombres de Brabantionibus, Aragonesibus, Nava-
guido de cerca. Estos son Glaber, testigo de su primera
riis , Bascolis , Coterellis et Triaverdinis , qui tantam in
aparicion en Orleans, Wiio ' ou. Minier, que fue uno
christianos inunanitatem exercent, ut nec ecclesiis nec ma-
de sus iniciados por espacio de liez y siete afios, Phi-
na.steriis defierant, non vidais, non pupillis , non senibus
lichdorf, , Ebrarclo Hermangardo , que vivieron conciles.
Se puede tambien ver à Antonin° , Fleur)-, Colliers y
(i) Concil Tatracon, an
Baronio. Pero principalmente se habrian de leer los con-
V

312
FRANC-MAZONERiA.
CAPITULO deri1O-TE RCIO. 313
et pueris, nec cuilibet partant eetati out sexui; sed more
juramento del cual no esté absuelto el vasallo , cuando
paganorurn omnia perdant et vastent etc. (1) He aqui el
no le puede cnmplir sino derribando el trona del sobe-
primer motive, y el primer decreto de esta cruzada. d Que
rano , el imperio de las leyes y la base de toda sociedad
ban hecho mas Robespierre y demas jacobinos para me-
civil? Que en caso semejante se lia de defender la causa
recerla ?
del soberano, de las leyes y de la sociedad, à pesar de
No es fiicil concebir lo mucho que algunos se han en-
todos los jurainentos? Pues bien ; me obligo demos-
gai-jacta sobre este decreto, y sobre aquel otro que se
trar, que los famosos decretos de los concilios de Letraa
dia tambien por et mismo objet°, en el IV concilia
contra los Albigenses, no son otra cosa . que esta deci-
ecuménico de Letran ano z215. Se ha pretendido que
sion ; que lejos de atacar à los soberanos , se expidieron
la iglesia deponia soberanos, absolvia los vasallos del
para sostenerlos, coma su autoridad, la de las leyes
juramento de fidelidad, que usurpaba todos los derechos
Ioda sociedad civil; que sin estas decretos se habria aca-
de la potestad temporal y todos los de la sociedad civil.
bado entonces con los soberanos, y con todo el iinperio.
Esto se ha creido ver en aquellos decretos, sin los cua-
de los reyes.
les los jacohinos de aquellos tiempos habrian hecho lo
Tendre que disipar muchos errores en esta disertacion.
mismo que en estas de los soberanos y de toda la socie-
Entre otros hay uno, del que no me olvidaré. Sei que
dad. Si yo hubiese tenido tiempo para extender mis
hay hombres moy preocupados en favor de los Albigen-
investigaciones sobre este particular, se habria visto à la
ses y de los Valdenses, para hacer de ellos los antepasa-
iglesia y à los concilias plenatnente justificados de esta
dos de la iglesia anglicane , queriendo con esta darle
calumnia. Espero que algun dia lo supliré con una diser-
pruebas de su antigütedad. Tal es, entre otros, la pre-
tacion especial, y se ver la equivocacion que se ha pa-
tension del editor in ;les de la traduction de la historia.
decido sobre estos decretos, por no saber la historia de
eclesiàstica por Mosheim (r). Aunque la causa de la igle-
los tiempos en que se diéron , y de los hombres contra
sia anglicana no es la mia, la defendere mejor que to-
quienes se publicaron. Supongamos en el dia i Felipe
dos estas poco diestros, y la vengaré de la vergüenza
de Orleans, que en virtud del juramente ordinario bajo
de semejante origen. Probaré , que en lugar de perte-
el régimen fendit], precisa usus vasallos à que lesigan para
necer à los Valdenses, elle condcnô abiertamente, antes
unirse à los jacohinos en la guerra que hacen al rey y
y despues de Enrique Vill, sus principios desoladores, y
à las leyes, para destruir toda sociedad y toda religion;
que nunca lia habido entre ella y los Albig,enses la menor
èhay ni si (pliera un solo hombre de juticio que crea
correspondencia. Solo se perrnitc i los jacobinos y à las
que aquellos vasallos, en vina(' de su juramento, esten
juntas secretas de Condorcet tener y gloriarse de talcs
obligados à tomar las armas en favor de Felipe y coo-
antepasados. Despues de esta digresion, volvamos à nues-.
perar à su conspiration anti-social ? l'or el contrario, dno
tro 11511'1w.
es evidente, que no hay juramento que pueda obligar los
Cuando al fin la fuerza peiblica lleg6 à triunfar de-
vasallos à sostener una guerra coula esta? que no hay
(I)
(1) Véanse sus notas sobre el articulo l'aldenses , y Aibigenser.
Cone. Laveran. an. II 79.

514•
Fit ANC-MIZONERa.
CArituLo r4:ento-TEncro.
315
estos feroces sectarios, volvieron à retirarse à las caver-
lias sectas del mediodia que seiiala Condorcet, es aquel
nas de sus I6gias , reduciéndose à la clase de jactas
secretas. Tuvieron tambien sus juramentos y su doctri-
esclavo vendido à la viuda de un Escita; que es el escla-
vo Clitbico , generaimente conocido con el nombre de
na oculta , sus seiiales y sus gracias como los tienen los
Martes.
maestros consutnados de la mazonerfa de estas tiempos.
Tampoco mani •
Nadie me culpe por esto. À Condorcet, à este deben
estaban entonces à sus aprendices mas
de la tnitad de su secreto (t). Podemos de aqui adelan-
los iniciados las investigaciones que se han hecho , para
te excnsar à Condorcet el trabajo de hacer investigacio_
descubrir el padre de las 16gias maz6nicas y de todos
sus misterios. Condorcet ha hallado su origen en la cuna
nes sobre !as juntas secretas de estos sectarios. No con-
de un esclavo. Sentimos haber de descubrir tan humi-
siste en esta el Bran misterio que se ha de descubrir en
liante origen; pero Condorcet nos lo manifiesta, aulique
su historia; sabemos que tenian sus juramentos, sus se-
de lejos. Vià d este esclavo que irritado contra las cade-
, su lenguage, su hermanclad, su propaganda y
nas que ya le aprisionaban desde su nii siez, queria vert-
sobre todo, aquellos secretos «que el padre no podia des-
garse de la socicdad à causa de la bajeza de su primer
» cubrir à sus hijos , los hijos à su padre; secretos de que
» la hermana no podia hablar al lierma no , ni este à aque•
estado; le oy6 predicar la liberlad, parque habia nacido
en la esclavitud; que proclamaba la igualdad, parque era
» lia (2).» Lo que hay aqui es el enlace que Condorcet
de la infima clase de la especie humana. No se atrevi6
descubre entre los misterios de aquellos faniosos secta-
i decir : el primer jacobine franc-mazon foc no esclavo;
rios, los de los templarios y los de las juntas secretas de
pero nos ha manifestado los hijos del Ctirbico en los
nuestros tiempos. Sabemos lo que fueron los sectarios
sectarios del mediodia y de los templarios; ha tnanifes-
ciel mediodia , y ya conocemos à su padre; si este ha de
ser cl de los franc-mazones, la gencalogia no Bari al.
tado que las iniciados franc-rnazones son hermanos bore-
deros de aquellos sectarios y de los templarios, y esto es
gun honor à los iniciados. Nos manifiesta que todos los
misterios maz6nicos cuentan ya diez y seis siglos de anti-
decir,
, que son hijos del misino padre.
Pero no nos apoyetnos solo sobre esta prucba. Para
giiedad ; pero si es verdadero este origen é que ma-
saber que los misterios de la mazoneria se derivan de
nantial nos tnanifiestan , coma que es el suyo , los franc-
Maltes, que es cl verdadero padre y fundador de las
mazones ? La historia le die ° con raucha claridad;
16gias, es preciso atenerse à sus dognias, despues à su
que el verdadero padre de los Albigenscs, Cataros, 13e-
semejanza y i la analogia y il la conformidad de los
gardas, Bidgaros, Cotereos y Paterenos; de todas aque-
secretos y simbolos para reconocerle. Atieuda el lector
(i) Est •ooltiè notonclom, quini ipse Jouîmes et complices soi non muleta
i este cotejo; la verdad que de aqui resuitarà no es 11U:1i-
resodare preedictas °Toms credintibus suis, ne ipsi discedant ab fis Sic
ferente para la historia, y es muy interesan te para los gefes.
tcncbant -Matte/ces , etrceptis simplicioribos D'abus sioptla non revelabantar, ,
de los imperias.
Bernier de •Catbaris Lojduni et Albanensibus. lie aqui los secretos de
las prixnerns y ril;inias 16gies mazOnicas y la distincion entre
1.0 En primer lugar, los dogmas en su origen hasta el
iniciados :irnples y consurnados.
nachniento de los mazones eclécticos, esta es, itasta el
(a)
Co:rt. Wald. c. r3.
moment° en que los impies del siglo han introducido

316
FRANC-MAZONERfi.
.
CAP1TULO DL; CliS10-TERCIO.
517
en los misterios de las lôgias los de su deismo 6 ateis-
5.° Para impedir que hubiese pobres 6 ricos , de-
mo, no fueron ot•os en el vcrdadero c6digo maz6nico
cia , que todo es de todos, y que ninguno tenia derecho
que los del Dios de Jelzova de 'lianes, 6 del Ser univer-
para apropiarse un campo, 6 unis casa 6 dinero : nec do-
sal, dividido en Dios bueno y Dios malo. Este es el Dios
mos , nec agros , nec pecuniam ullam possidendam (1).
de los mazones cabalistas, de los antiguos Rosa-Cnt ,:es y
Esta domina debia sujetarse â modificaciones en las
de las Martinistas , que parece que no han hecho mas
I6gias, coma entre los discipulos de Manes. Su camino
que copiar à Marres y a los Albigenses. Si hay aqui algo
conducia à la abolition de las leyes y de todo el Cris-
de que admirarse, es que en este siglo en que los dio-
tiauismo ; à la igualdad y à la libertad, par los caminos
ses de la superstition debian hacer lugar à los dioses de
de la superstition y ciel fanatisrno. Los sofistas modernos
los sofistas, los de Manes se bayais sostenido entre tan-
debian dard cstos sistemas et nuevo aspect() de su impie-
tas ramas de la mazonerfa.
dad. Debian cl altar y el trono scr igualmente Victimas,
2.° En todos tiempos las locuras de la càbala y de la
y de este modo la igualdad y libertad contra los reycs
magia, fundadas sobre la distincion ciel dios doble, se
y contra Dios, debia ser para los sofistas, coma para
han mezdado en las lôgias maz6nicas. Manes tambien
Maries, el ultimo término de los misterios.
hada mars à sus escogidos : Magontœ quoque dogmata
6.° La misma analogia se observa en los grados de los
"lianes novit , et in ipsis.volutatur (1).
iniciados , antes de lIcgar si los secretos nrofundos. Los
3.0 De Manes se deriva principalmente aquella ber-
nombres han mudado; pero Manes tenia sus creyentes y
mandad religiosa, que para los 61timos iniciados consiste
Sus escogidos, à los cuales se seguian despues los peilec-
en la indiferencia 1 todas las religiones. Este heresiarca
tas, y por ultimo los impecables , que es decir, los abso-
queria tener en su favor à los l'ombres de todas las sec-
lutamente libres, porque ya para ellos no habia aiguisa
tas; à todos les debia que todas las religiones se orde-
ley, cuva violation los pudiese hacer delincuentes (2).
naban al misai° fin y à todos los acogia con el mismo
Estos tres grados correspondian à los de aprendiz, COM-
afecto (2).
paiiero y maestro consumado. El de escogido ha conser-
4.° Pero lo que hay en el côdigo de /lianes que mas
vado su nombre en la mazonerfa , pero es el cuarto
se ha de cotejar con el c6digo de los Ultimos mazones,
grado .
son los principios de igualdad y libertaddesorganizadoras.
7.° El jurarnento mas inviolable obiigaba à los seeta-
Para irnpedir que hubiese principes y reyes, superiores
rios de Manes, del mismo modo que en el dia si los ma-
y st'tbditos, decia el heresiarca d sus secuaces : que toda
zones, à guardar el secreto de su grado. Pasaban des-
lev y todo magistrado era obra ciel principio malo : Ma-
pues de nueve aiios al de creyentes , y san Agustin no
gistratus civiles et politias damnabant , ut pue a Dco malo
lial.da aun llegado al secreto de los escogidos : jura, per-
conditte et constitutte surit (3).
jura, secretum prodere noli ; jura y peijura , pero guarda
et secreto, era su divisa (3).
(I) Centuriat. 1:1,18cieburg. cx Augustine,.
(2) Baronio in Manet.
(1) Alli raisin() , ex Epiphanio , et dueustino.
(3) Cellier. Mergzieb. tom. 2. in Manet.
(2) Sali Get. 6ramo preeen. dia". contra. Pelag.
(3) Aug• de Manét.•
ter

318
•ilANe-brAzotçEttil.
CAPÎTULO Ditme-rERem.
319
8.0 Tambien convenian los Maniqueos con los mazo-
Morio; los iniciados, guardando un profundo silencio,
nes en el n6mero, y cari en la identidad de las sefiales.
lloran la muerte de un personage, cuyas cenizas se su-
Los mazones tienen n'es que ellos llaman la senal , el
pone que descansan en aquel ataud. La historia de este
tocandento , y la palabra. El mismo m'unero tenian los
hombre, que al principio es Adoniram, para despues à
Maniqueos , que cran de la palabra, del tocarniento y
ser la de Molay, cuya muerte se ha de vengar con la
del seno : signa mis, manuum et sinus (i). El del seno
de los tiranos. La alegori'a es muy amenazadora à los
era tan indecente, que se ha suprimido; pero aun le
reyes, pero es sobrado antigua para pararse en el gran-
practicaban los templarios; los otros dos aun pe•severan
maestre de los templarios. Toda esta decoracion se des-
en las 16gias. El mazon que quiere saber si otro lia visto
(rbre tambien en los antiguos misterios de los hijos de
la luz, empieza por extendcr su mano , para ver si la
Maries; pues esta ceremonia es precisamente la misma que
tocard de modo que indique que es iniciado..De esta
la que ellos llarnaban liera. Del mismo modo se juntaban
misma sefial se valian los Maniqueos cuando se saludaban
al rededor de un n'Inini° elevado sobre cl mismo nAmero
y felicitaban por habcr visto la luz Manichœorum alter
de gracias, y cubierto de las decoraciones correspondien-
alteri ob 3 iinn factus , dexteras dant sibi ipsis signi
tes a la ceremonia. Pero todos estos honores se dirigian à
velut a tendusservati (2).
Mines, y su muerte era la que plaîiian. Este fanerai le
9.0 Si nos introducimos en lo interior de las lôgias
celebraban precisamente al mismo tiempo en que los cris-
mazônicas, hallaremos en todos partes las imagenes del
tianos celebran la muerte y resurreccion de Jesucristo.
sol , de la luna y de las estrellas. Estos son los mismos
Plerumque pascha nullum celebrant.... sed pascha saur,
simbolos de Maries para manifestar su Dios bueno, que
id est diem, quo Manichams occisus , quinque gradibus
colocaban en el sol , y sus espfritus que disffibuian
instructo tribunali , et pretiosis lizzteis adomato , ac
en las estrellas. Si aun en el dia el que A ide ser iniciado
promptu posito , et objecta adorantibus , magnis honoiibus
no entra en las Iôgias sino bendados los ojos, es para
proscquuntur (t). Esta es una reconvencion, que hicieron
significar que ami se balla en las tinieblas, de donde
muchas vcces los cristianos à los mazones de Rosa-Cruz,
lianes trace salir à. su Dios malo.
sobre la practica que observan de renovar sus ceremo-
ro» No se si aun bay mazones bastante instruidos
nias Mnebres precisamente en el misnio tiempo (2).
sobre su genealogfa , que sepan el verdadero origen de
r.0 En los juegos mazdnicos, las palabras misteriosas
sus decoraciones, y el de la fabula sobre que se apoya
Mac Benac contienen todo el sentido de esta ceremonia.
la explicacion de los 1:11timos grados. Pero aqui es en
donde con mas particularidad se manifiesta que son hijo3
(I) San Agustin , contra alanichccos.
de lianes. El grado de maestro todo represeuta luta y
(a) Temo haber dicho en alguna otra parte de esta ara , que la
tristeza ; la l6gia esta colgacla de negro; hay en. medio
principal fiesta de los Rosa-Cnizes se celebra en el Viennes-Santo;
un tfunulo sobre cinco gradas cubierto de un paho mor-
pero es una equivocacion , pues segun sus estatutos mismos debe
cielebrarse el dia anterior , 6 el Jueves-Santo , y con el mismo objet°
i) (ntur. illagdeb. ex Augustine.
que los sectarios de Mines , es decir,
, para opouer su pascua à la de
((2) Aloi /nista°, Ex Epiph.
los cristianos. ( Vécue M. Le-Franc , grado de posa-Cruz.)

CAriTur.0 DI':;culo-TEncro.
321
320
FRAN
N
como fue muerto su maestro (r). Esta practica hizo que
Su explicacion literai, segun los mazones, es : la came
les llamasen Matarii.
se separa del hueso . Esta explicacion en si misera syuap.eis,
La verdadera historia de los Maniqueos aun nos pro-.
misterio; pero explica muy naturalmente r
un
porcionaria mas puntos de compa•acion. Por ejemplo, ha-
eio de Manes. riabia prometido este heresiarca san^r con
llariamos entre ellos toda aquella hermandad que tanto
sus prodigios à un hijo del rey de Persia , bajo la con-
celebran los mazones, y toda solicitud con que
dition de que se despidiese a todos los médicos.
procuran auxiliarse linos à °tues ; hermandad que en
principe murià, y Marres se escap6; pero habién-
efecto seria cligna de a.labanza si no
j6ven
excluvese à los que
dole cogido, le presentaron al rey, quien le hizo deso-
no son de su profesion. Parece que los mazones mere-
llar vivo con Notas de cana (i). lie aqui la explicacion
cen esta reconvention, y se mira en ellos corna un ver-
Mac Benac, la carne se separa del kueso , 6 fue
clara de
dadero resto de maniqueismo..Muy solicitos en socorrer
desollado vivo. Si alguno pretendiese que al parecer todo
à sus iniciados, eran duros en extremo con cualquiera
este grado se ha fundado sobre Adoniram y el temple
ot ro necesitado : Qairt et komini mendie° , nisi manjekœus
de Salomon , yo responderia que , en cuanto à las pala-
sit, panent et aquam non porrigunt (2). Tarnbien pociria-
bras, es cierto; pero en citant° al significado , nada se
mos observar en los franc-mazones cl mismo zelo de la
balla en la historia de Salomon, ni del templo sobre la
propagation de sus misterios que en los Maniqueos Se
muerte de Adoniram, Todo es alegOrico, y la alegoria
glorias los iniciados del dia , que sus I6gias se han ex-
se aplica ùnicamente à Maries. El Mac Benac tambie n se
tendido par todo el mundo; este mis/no era el cspiritu
aplica à los templarios. Por otra parte consta que esta
propagador de Manes y de sus sectarios. Addas, Herman
ceremonia es muy anterior à ellos. Estos pudieron mu-
y Tomas pasaron de orclen soya â propagar sus misterios,
dar la fabula conformandola à su profesion; pero el sig-
el primero en Jiiclea, el segundo en Egipto , el tercero
Mac Benac
nificado es el mismo, y la expresion esencial
en el Oriente, mientras que él predicaba en Persia y
solo se refiere à Maries.
Mesopotamia. Despuei nive dote ap6stoles, y aun veinte
y dos, segun los historiadores. En poco tiempo sus se-
llasta las circunstancias de la caria apoyan nues.
12.0
cuaces, como los franc-mazones de este tiempo, se ex-
tro cotejo. Causa admiration ver que los iniciados de
tendieron par todas partes (3).
dan p•ineipio à sus ceremonias par sentarse
Rosa-Cruz
Vo me atergo à las analogias nias évidentes. Estas
en tierra con todo silencio; levantandose clespues se pa-
nos manifiestan que los Yiltimos grados de la franc•ma-
sean , Ilevando canas largas en las manas (s). untodo
zoneria se funclan sobre el Berna
esto se expliea , sabiendo que precisamente guardan los
de los proselitos de
Manes. A este le habian de vengar de los
Maniqueos esta postura, afectando sentarse y aun eche.
reyes por-
que uno le habia hecho desoilar; reyes, segun su doc-
se sobre eafiizos , para tener siempre presente et modo
(e) Centur. Magdeb, y Baronio.
(a) S. August. de moribus ,Vanichceorum et contra Faustant.
1) San Epifanio Ilarouio, Fleury , etc.
(
(3) Gagn y-. Magdeb. ex .Epiphanio.
(2) M. Le-Franc, grado de Rosa-Cruz.
corso
Tomo II.
X

1
cerieueo ni:cueo-ezecio. 3275
75e2
FR A NC- 111 À ZONE 11 A
con lo que se ve que aquella explicacion declara con
trina , que debian su elevacion al mal genio; la palabra
bastan te naturalidad los discipulos de Manes. Lo cierto
que se habia de buscar, era su doctrine que se habia
de estableccr sobre las ruinas del Cristianismo. Los tem-
es que los mazones no son capaces de sefialar coca aigu-
na que tenga semejanza con su grado de
plarios, recibiendo estas doctrines de los Maniqueos que
Mac Benac, ni
antes ni .despues del
habia en Palestina y en Egipto, sustituyeron à Martes
Berna de los Maniqueos, sine este
mismo Berna. Es preciso pues ascender haste
su grau-maestro Molay, corne persona que habian de ven-
el, y fijarse
alli para baller el origen de los misterios maz6nicos.
ger; con este) el espiritu de los misterios y de la aleg,o-
El silencio que observer) los mazones mas szibios sobre
ria se quedà el mismo. Siempre es el Cristianismo y los
este origen , manifesta ya lo bastante que es muy humi-
reyes los que se han de destruir, los alteresy los tronos
liante; pero no prueba que les sea desconocido. No
los que deben derribarse, para establecer la igualdad y
es fia, concebir que se hoyau ocupado tante en comen-
libertad del género Iranien°.
tar en sus misterios de la cabale el Jeltova de Manes,
Este resultado nada es menos que halagiieim para los
dividido corno el suyo en Dios bueno y Dias male, sin
franc-mazones, pues manifesta que el fundador de sus
conocer al grande autor de este sistema 6 de aquel cuyo
16gias y dé todo su c6digo de igualdad y libertad es un
nombre se ha dodo à la secte del Dios doble, es decir
esclave à quien desollaron vivo per sus impostures. Aun-
à Moues tan famoso en todas partes por su pràctica y
que sea humiliante este origen , sin embargo à esto con-
ejercicio en .todos los misterios de la càbala , 6 de la
duce et solo camino que se puede emprender para baller
magie y astrologie. Se hace muy dificil que el héroe
el principio de sus misterios. `l'odes sus Ultimes secre-
de los Martinistas no baya visto que su Apocalipsis era
tos se fundan sobre este hombre que se ha de venger,
el mismo que el de aquel heresiarca. Tampoco se puede
y sobre aquella palabra 6 doctrine que se ha de buscar
entender que Condorcet, buscando et orfgen de las jun-
en el tercet' grade; este no es mas que una repeticion
tes secretas, y cotejando tan de cerce à los templarios con
sensible y evidente del Berna de los escogidos de Manes,
los Albigenses, baya ignorado que estos seetarios y iodas
y el famoso Mac Berme no se puede explicar sino por
sus ramas (exceptuando la de los Valdenses) no cran en
el género de suplicio à que file aquel condenado. Todo
la realidad sino Maniqueos, cuando todas las infamies
se dirige à este esclave de la viuda del Escita, y esta
que se atribuyen à los templarios son justamente las mis-
circunstancia por si aun explica una practica de los ma-
mas que se atribuyen à los.Maniqueos, y que solo pue-
zones. Cuando estes se ballon en algun peligro, y pien-
den explicarse los horrores de aquellos per la doctrine.
san que pueden ser oidos de algun cofrade, para dar-
de .Manes.
se à conocer y pedir su ;luxai(), levantan sus manas
Cuando se ve que les . principales iniciados de la ma-
sobre su cabeza y gritan : eicudid ci auxiliarme , hijos
zoneria, como Lalande, Dupuis, le Blond, de Launaye
de la viuda! Si los mazones del dia lo ignorai) , lo cierto
y otros se e9tUerzan en sustituir los misterios de la reli-
es que los antig, uos lo observaban , y de elle da testimo-
gion cristiana con los errores de los Maniqueos y Persas
nio la historia. La viuda del Escita adopté r 'lianes, le
no es posible concebir que estes profundos sectarios igno-
hie° heredero de las riquezas de su difunto marido;
X 2

321
FIllt‘C-UAZONEItiA.
rasen quien era el verdadero autor de sus misterios (1).
CAPiTVLO d.CIMO-TERCIO.
Sin embargo, bien puede ser que la historia de los tem-
525
na. Se forj6 misterios, y distribuy6 sus prosélitos en va-
plarios y de su Bran-rnaestre, siendo de mayor interes
rias clases, y con esto estableri6 su secta. Justamente cas-
para los iniciados, les baya becho olvidar un origen tan
tigado por sus irnposturas, dej6 à sus secuaces el ejem-
infatue. El objeto que nie habia propuesto eu estas in-
plo de su muerte para que estos la vengasen con el ex-
vestigaciones, no era tanto humiliar à los mazones, como
terminio de los reyes. Se extendiô esta secta por el orien-
quirat- rl velo à los misterios de uns secta ya tan humi-
te y occidente; y con el auxilio de los misterios se pro-
Lads en su fundador y en el mismo principio de su
pagd y perpetu6 de tal modo, que en todos los siglos se
existencia. Es esta la principal mira que me lie propuesto
tro p ieza con cils. Habiendo sido extinguida por la pri-
en dar i conocer el grande interes que la religion y los
mera vez en Espaïia, Francia é ltalia , vueive dei oriente
imperios tienen en oponerse al objeto de esta sociedad.
en el siglo XI. Los caballeros del temple adoptaron
secreta , que se lia extenclido por todo el mundo; socie-
sus
misterios, y su extension ofreci6 à la secta un nuevo mé-
dad, de la cual no se puede dudar, que ya clesde el prin-
todo para conservar y propagar sus màxirnas. El odio
cipio bac.e consistir su secret° en las expresiones de igual-
à los reyes y al Dios de los eristianos se anment6 par
dad y libertad con que ya en el primer grado obliga con
ninclios tnotivos; se pasaron los siglos, mudaron las cos-
juramento à sus iniciados, y cuyos tiltimos misterios solo
tumbres y se modificaron las formas y opiniones; pero
consister: en la explicacion de aquellos términos segun
siempre la esencia fue la misma. Esta siempre ha con-
la extension que les ha dado la revolucion de los jaco-
sistido en la pretendida luz de la igualdad y libertad
binos.
que se habian de propagar. Siempre ha siclo su objeto
El odio que un esclavo tuvo à la servidumbre, le hizo
destruir los imperios de los pretendidos tiranos politi-
inventar los térrninos de igualdad y libertad; la aversion
cos y religiosos, y exterminar los pontifices, los sacerdo-
à su primer estado , le movid i pensar que solo el demo-
tes , los reyes y todo el Cristianisino, para restituir à los
nio habia podido ser el autor de los imperios en donde
pueblos la doble igualdad y libertad, que no sufren ni
hay sei'iores y criados, reyes y vasallos, magistrados
religion de Jesucristo ni autoridad de monareas. Se mul-
ciudadanos. Estos imperios son , en su opinion , obra del
tiplicaron los misterios y se redoblaron las precauciones
demonio, y exigi6 de sus discipulos et juramento de
para ocultar et secret° ; pero siempre ha sido el mismo
destruirlos. Se vi6 al mismo tiempo heredero de los li-
cl juramento, siempre el mismo ei odio al Dios erucifi-
bros y de todos los absurdos de un fildsofo, grande as-
cado y à los reyes.
tr6logo y famoso mago. Con estos absurdos y lo que
Tal es et sumario de la historia de la franc-mazoneria,
le inspirô su odio contra las distinciones y leyes de la
y en esto consiste lo mas reservado de sus secretos.
sociedad, compuso el monstruoso cdcligo de su doctri-
na y combine el lector las pruehas que hemos sacado,
ya de la misma naturaleza de los grados maz6nicos, ya
(t) Véanse las observaciones de M. Le-Franc sobre la *historia
las que nos ha suministrado la doctrina de los mas sa-
general y particular de las religiones , cap. primer°.
.bios y mas zelosos mazones sobre sus misterios, y ya
en fin las que se deducen de sus misrna-s opiniones sobre

CAPiT'CLO nctrno-cuAturo.
327
526
FRANC-mezortiti.
el origen de su sociedad, y creo quccla bien mani-
CAPITULO XIV.
nificsto, sin que pueda Haber Juda, et grande objeto
de esté institut°. Considere el lector la precision en que
SEXTO GRADO DE LA. CONSP/RAC/ON CONTRA L65 REYES,
nos hem os visto de subir desde Cor dôrcet y los franc-tna-
UNION DE LOS rIL6SOFOS Y FEANC-111AZONES.
zones de estos tient pos hasta et esc:Iavo Orb ico, y pararnos
en este heresiarca , para descubrir en él y sus sectarios
Primeros obsteiculos y propagation de las ldgiets
los verdaderos autores del c6digo y misterios mazônicos,
mazdiiicas.
y creo que ya nadie podrâ dudar sobre su primer origen.
Aun nos falta manifestar del modo como estos mistnos
L À mayor parte de los franc-mazones /lace en el
misterios fueron el grande mcdio de que se valieron los
el honor â los Escoceses de mirar su grande 16gia con
conjurados contra Jesucristo y los reyes, para acelerar.
la cuna de todas las demas. Alii,..clicen , se rcunieron 11)4
sus maquinaciones y excitar la revolucion, comolo vere-
mtemplarios para la conservacion de sus misterios, .y de
mos en cl siguiente capitulo.
alli pas6 la franc-mazonerfa â Inglaterra , â Francia , â
Alemania y à todos los otros imperios. Esta opinion no
carece de verisimilitud, en euanto â la forma y serie
actual de los misterios. Digo en cuanto à la forma, no
en cuanto â la sustancia , porque mucho tiempo Indy)
en Inglaterra franc-mazones que no pretendian ser des-
cendientes de los templarios, ni derivarse de la grande
lôgia de Esc6cia. Esto es lo que hemos visto en un ma-
nuscrito de clos•ientos sesènta aiios de antieedad, que
se conserva en Oxford , en la biblioteca de fiolcley. tete
manustrito es copia de ciertas cuestiones, que yu, se,Ita;
bian escrito cien alios antes por maso de Iienritrae
Tiene pues el original trecientos treinta aflos, con poca
diferencia , pues este rey truriô de 1471 (I).
Hay dos cocas lm portantes . que ailvertir sobre este escri-
to. La primera, que preguntado el iniciado sobre et ori-
gen de la mazoneria•, ni siquièra dite una palabra de
los templarios. I'or el contrario responde , que todos
aquellos importantes secretos /os trajeron à Europa unos
(i) Véase una caria de Locke sobre este manuscrit° : niustrat of
IlU2C011 ier
Preiton,
X4

28
FRA NC-1111ZONERIA.
cApiTuLo 11C1 .1110-CtAnTO.
529
mereaderes venecianos que volvian ciel levante (1).
Pero de cualquiera parte que se hayon extendido por
Loke sospecha aqui, que , en aquel tiempo de ignorancia
Europa, es constante •à lo menos que elles tenian sus
monacal, podian muy bien haberse engaiiado los mazo-
16gias mazànicas en Francia y casi en todos los imperios,
nes y haber tornade ai los Fanicios pur Venecianos;
principios del siglo XVIII. En 1735 fueron pros-
pero
Loke no pudo escoger peur época para apoyar su sos-
critas por un edicto de los estados de Holanda; dos ailes
pecha. Lus mazones, toda la Europa, y en particula•
despues Luis XV• las prohibi6 en Francia. En 1738
los monges, entonces mas que nunca, aprendieron por me-
el Sumo Pontifice Clemente X.1I fulmin6 contra chias la
dia de las cruzadas, à distinguir los Fenicios de los ene-
famosa bula de excomunion , que renovd Benedieto XIV
cianos , y à Tito de Yenecia. Ninguna cosa hay mas sen-
aiio 1 7 51. (*). En 1748 el consejo de Berna proscribi6
cilla que la respuesta que aquel mazon cli6 à Henrique VI,
de la Suiza à los franc-mazones. Esta sociedad, à causa
diciendo que estos tnisterios los habian traido del levante
de sus misterios, aun podia resistir mucho tiempo à estes
los Y enecianos. En efecto, toclos los mazettes convienen
rayos. Hombres acostumbrados ya de mucho tiempo, é
en que los templarios los habian aprendido en el oriente,
instruidos en el arte de esconderse, bastaba que tomasen
y es muy natural que los Venecianos , tan farnosos en
la precaucion de evitar concurrencias ô juntas numero-
aquellos tiempos pur sus viages y comercio en el orien-
sas , para de este modo sustraerse â todas las inquisicia-
te, hubiesen aprendido estos rnisterios en la misma es-
nes. En aquel tiempo la misma naturaleza de sus dog-
cuela que los templarios, cuya historia no se mode en to-
mas era un grande embarazo à su propagacion. Es ver-
d:is las 16gias mazenicas. Pero seau estes, sean los Vene-
dad que la Inglaterra, disgustada de una igualdad y
cianos, 6 scan unes y otros, que los trajeron de aque-
libertad cuyas consecuencias le habian becho sentir los
llos paises, siempre vendrernos ti parar et1 Manes. La se-
prolongados horrores de sus Lolhards , de sus Anabap-
gunda cosa que hay que advenir sobre aquel manuscrite,
tistes y de los Presbiterianos , habia purifleado sus mis-
que se ve que es en la misma Inglaterra, la franc-mazoneria
terios de todos aquellos secretos que se ordenan al tras-
comprendia entonces todos aqaellos sisteinas de la cabala,
torno de los imperios; pero aun quedaron iniciados que
de la astrologia y de la adivinacion , ciencias (del modo
conservaron los principios desorganizadores que oculta-
que pueden llamarse) que todas se fun claban sobre los
hart aquellos antiguos ritos.Esta (Jase de iniciados era la
dos principios de Manes. Tambien se descubre el arte de
que conservaba mayor zelo por la propagacion ; y estes
vivir sin esperanza y sin tenaor, que era tanzbien el grande
fueron los que, clescanclo atraer à Voltaire à su particla,.
objeto de lidanes como de todos los impies ; el arte de ha-
(*) Ei P. José Torrubia , cronista general del orden de San
cer consistir la perfection, y la verdadera libertad en no
Francisco , public(?) un libro en octaro con el tituba: Centinela contra
creer cosa alguna de una vida J'attira, que alienta las espe-
franc-mazones, (la
edicion que tengo es del AL() 5754.) En aquella
ranzas del hombre juste y que aurnen te aun la desespera-
época son se sabia poco lo que Iran estos sectarios ; sin embargo Face
cion del malvado. Ife aqui, pues lo que contiene aquel
excelentes rellexiones; trac la Bula de Benedicto XIV , en la que
esta insertada la de Clemente XII, y trac una carte pastoral del Seiior
manuscrite, que tanto celebran los franc-mazettes.
Don Pedro Maria Justiniani Obispo de Vintirnilla , que es un
(s) COltled eySte frOmme Me este _pr renetia.
excelente escrito contra los ruismos.

r,30
rstaNc-mAzoNtniA.
ca.riruto lEd.cumo-ecArro.
'531
bicicron que Thiriot que se hallaba entonces en Inglaterra,
le escribiese que, à pcsar del titulo de
lo que les convenia, y respetaron su piedad. Federico.
igualdad, y liber-
If, rey de Prusia , tambien fue mazon. Los sectarios le
tad que daba à sus canas en versos, no daba en el hito.
Pero, para desgracia de la Francia y de toda la Europa,
revelaron todos sus secretos contra Cristo; pero se guar-
la misina ciase de iniciados fue la que mas cooper6 à la
daron muy bien de oponer su igualdad y libertacl à los
propagacion de los misterios. Al principio fueron insen-
det'echos de un cetro , de cuya conservation se manifest6
sibles y lentos sus progresos. Al misai() Voltaire le costô
sietnpre tan zeloso.
macho adoptar aquellas principios destructores ciel or-
En fin, tambien hubo princesas, de las cuales la poli-
den; atm habia de costar mas à la juventud y à la mol-
tica de los mazones stipe hacer protectoras, iniciàndolas
titud de los ciudadanos, en quienes la religion reprimia
en los pequeilos misterios de la hermandad. Maria-Carlota,
el espiritu independencia , el de curiosidad y los de-
en el dia reina de N.apoles y de Sicilia , pensa sin dada
secs de saber un secreto, que solo se podia aprender
que protegiendo à los mazones, no hacia mas que pro-
teger vasallos fieles; pidi6 gracia por algunos hermanos
con el auxilio de un juramento que podria hacerlos per-
proscritos , y que tambien se hallaban en peligro de pa-
jures. En Francia , principalmente , les habia de costar
decer el -Ultimo suplicio. Los cofrades manifestaron su
xnucho à unas genres que aun no estaban acostumbradas
gratitud , aediando una medalla en tnernoria del bene-
à ver declamaciones contra los monarcas y el estado social,
ficio recibido, y brindaron en sus convites maz6nicos,
de celebrar unos misterios cuyo Ultimo secreto consistia
asociando su nombre al del Bran-maestre del orden, en
en la apostasia y en el trastorno general . Pero la politica
serial de reconocimiento. Se multiplicaron à la sombra de•
de que se valieron al principio los iniciados, y despues
su proteccion; pero cuando rebentô la conspiration en
los progresos de los sofistas en Francia, quitaron estos
Napoles, se descubri6 que los hermanos â quienes habia
obsuiculos. Los franc-mazones, segun su costumbrc, ha-
protegido cran todos jacobinos conjurados. La conspira-
bian procurado insinuarse en el corazon de un hom-
tion se habia urdido en las 16gias , y la cabeza de la
bre, cuya proteccion fuese capaz de preservarles de la
reina fue la primera que proscribieron. Otros machos
indignacion del rey. Con el delantal de mazon ofrecie- •
seîiores y nobles en nUmero muy crecido se habian hecho
ron al principe de Conti el titulo de Bran-maestre de
franc-mazones, habian entrado en las 16gias, y tambien
las 16gias francesas. Convino cl principe en hacerse ini-
en la misma trama. Descubri6 la conte una maqui-
ciar; pero los misterios que le revelaron, fueron los mis-
nacion aun mas secreta , en fuerza de la cual todos
mos que la secta revola i aquellas personas cuyos
los nobles franc-mazones jacobinos, y los demas nobles
sentimien tes son dcmasiado notorios, para que se les pue-
que no lo cran, debian ser asesinados inmediatamente
da hablar (le una igualdad y libertad con las cuales desa-
despues de la familia real por los hermanos mazones
pareceria su clase y toda su grandeza. Mucbos principes
iguales y plebeyos.
y tambien algunos soberanos cornetieron la misma faim;
Anticipando estos hechos, que los historiadores de la
El emperador Francisco! tambien quiso ser mazon y pro- -
revolucion habian de desenvolver algun dia , se para
tegi6 à los mazones; pero estes nunca le dijeron mas de
Unicamente mi intencion en aquella politica de los franc-

cApirrro DrkIMO-CtiRTO.
353
332
FR1NC-MA.ZONIRLt.
franceses se hicieron mazones. Muchos altos antes de la
mazones que ha engaiiado a tantos seiiores. A ellos
revolucion , era ya muy dificil hallar en Paris à un sofis-
solicitaban los mazones mas consumados ,
ta que no perteneciese à alguna de las lbgias mazônicas.
y aun
algunos comunicaban toda aquella parte de sus misterios
Solo Voltaire no se habia iniciado. Los herrnanos le de-
que amenaza à la religion. El hacerse asociado estosseik-
bian muchas obligaciones y un grande m'unero de ini-
res , aseguraba à los reyes, que no sospechaban
ciados, y por lo mismo no podian permitir que muriese
ciones contra su corona, de parte de unas lôgias que fre-
sin haber recibido el homenage de su agradecimiento.
cuentaban sus naturales amigos y en den; manera los
Apenas el impio octogenario volvià d Paris, cuando to-
aliados del trou°. A esta politica de los mazones consuma
dos se ocuparon en disponer las fiestas ruas pomposas
dos se cleben en- gym) parte sus sucesos. El nombre de los
para admitirle à sus misterios. A la edad de oclienta
mas fioles servidores de los reyes ocultabarr las embus-
aies vite Voltaire la luz. Cuando hubo hecho su jura-
cadas de los Altitnos misterios; el del principe de Conti
mento , el secreto de su mayor agrado fue saber que los
fàciltnente persuadi6 à Luis XV, que nada habia que te-
iniciados, que en adelante serian sus hermanos , ya habia
mer de parte de los franc-mazones. La policia de Paris
mucho tiempo que cran sus disc ►pulos zelosos; que todo
suspendit sus averiguaciones, y se toleraron las I6gias.
su secrcto consistia en aquella igualdad y libertad , que
Los sofistas y los progresos de la impiedad les propor-
él tante habia predicado contra el Dios del evangclio y
cionaron les medios ruas poclerosos y eficaces para nad-
contra los pretendidos tiranos. En este dia resonaron
tiplicarse. A proporcion que se extendian por Europa
los aplausos en la I6gia, los iniciados prestaron tantos
las producciones de Voltaire, y aquellas con que el club
homenages al nuevo hermano, y este conocià tan bien
de Holbach inundaba hasta las aldeas, se extendian las
el parque se los tributaran , que , pensando que los de-
conquistas de los franc-mazones. Entonces ya les fue
seos de su orgullo y de su odio ya se habian cumplido,
fàcil à los fil6sofos hacerse oir de linos }sombres ya tan
solt6 esta blasfemia : Este triunfo equivale nmy bien al
dispuestos à los secretos de los misterios por aquellas
del Nazareno. Apreciô tanto la f6rmula sagrada de los
misterios, que habiendo cometido la bajeza el antiguo
producciones anti-cristianas y anti-realistas, é inspirai.-
iniciado Franklin de presentarle sus hijos para que los
les el deseo de un nuovo orden de casas, que ense-
ilaba en las lOgias. La curiosidad auxiliada de la impie-
bendijese, Voltaire solo pronunciô sobre ellos estas pala-
dad aumeteaba cada dia el n'imnero de los iniciaclos; la
bras : igualdad y libertad (1).
impiedad satisfecha propagaba et espiritu y los deseos
Si despues de iodas las pruebas que hemos dado del
de la mazoneria, y este lite el bran servicio que ella de-
sentido en que tomaban estas palabras los profundos ini-
biô à los sofistas del sigle.
ciados, hay alguno que no dcscubra, que todo su signi-
Por otra parte, los sofistas de la impiedad y de la rebe-
ficado se dirige contra Jesucristo y los reyes, que se
lion no tardaron en descubrir lo mucho que los franc-
acuerde del sentido en que el mismo Voltaire las explic6
rnazones cenvenian con su filosofia. Quisieron saber en
que consistian les misterios de- sus nias profundos disci-
(1) Vida de Voltaire.
indus; y con esto, en breve tieinpo todos los filOsofos

334
ra AN c-u.kzoNERii.
CAPiTi1LO r4:cimo-cyaR're. 335
à 105 F,,inebrines, y la extension que les supo dar
tarse contra los conjurados. Por muchos que fuesen los
que se viô entre los hen-llanos iguales •y libres : que se
sectarios de la impiedad , la multitud estaba à favor de
presente il esta iniciacion , que mire à este prdsélito coro-
los altares y del trono. Viendo los sofistas que su triun-
iado y à cuantos le coronal) y rodean en este dia. Para
fo sobre la pUblica opinion no cra completo , conocie-
en adelante, ya no se nccesita de otra prueba que una
ron que necesitaban de la fuerza. Estandb tan ejercitados
lista de los sectarios, para que se descubra el objeto de
en rneditar sobre la revolucion, no tardaron en descubrir
sus misterios. En cils se hallan juntos los sofistas mazo-
el grau partido que con el tiempo podrian sacar de las
nes, que ô con sus escritos, 6 con sus decretos, ô con
I6gias mazônicas. En el mismo momento de su inicia-
sus atrocidades arruinaron los altares y el trono. Alli se
cion , se form6 una revolucion en los misterios , que en
hallan, bajo el Étui() de hen-imans , Voltaire, Condorcet,
breve tiempo hizo de los franc-mazones franceses otros
Lalande , Dupais, Bonneville, Volney con todos los anti-
tantos hijos de la Enciclopedia. Solo los l'ai** nistas y
guos y modernos blasfemos; aili mismo se leen los nom-
algunas Idgias de la Càbala no !labial) aun cambiado las
bres de Fauchet; Bailly, Guillotin , Lafayette, Menou,
impiedacies de Manes con las de Voltaire. El vercladero
Chapelier, Mirabeau, Sieyes con todos los famosos con-
origen de los misterios hallaba ana en las fiirmulas;
jurados; alli estan reunidos en una misma 16gia los pro-
pero il esta época debe atribuirse lo que le hace tan diff-
sélitos de Holbach y los de Felipe Égalité (igualdad,
cil de descubrir. Con la reunion de los mazones à los
titulo que tom6 el duque de Orleans). dDe dorade pro-
sofistas se hizo la trasformacion de los mazones Dualistas
cede , y que objeto tiene esta reunion de tantos impios
(que admitian dos principios) en mazones ateos, deistas
y de tantos rebeldes en una misma 16gia ? que ha podiclo
ô panteistas; tarnbien se aiiadieron à los antiguos grados
juntarlos sino la identidad del secreto de sus misterios?
otros modernos corna de los caballeros del Sol, y los Drui-
y d que fin concurren tantos sofistas à las légias maz6-
das, en los mules no se dcscubre otra casa sino el filoso-
nicas, sino para prestarse mutuos socorros los sofistas y
fisino de este tiempo.
los mazones?
No les bastaha d los sofistas de la Enciclopedia para
liéginzen de las ldgias mazdnicas.
derribar los tronos, toner de su parte contra Cristo i
Fuesen hijos de Manes , 6 lo fuesen de la Enciclope-
todos los impios de la conte, de las ciudades y (le todas
dia, poco importaba ; en todas las I6gias ers el n'islam
las clases. Entre los franceses fioles à la religion habia
el odio ti• Jesucristo ; tambien cra el mismo el odo d los
otros tantos vasallos fieles à su rey; entre los mismos
rcyes y las conspiraciones las misrnas. Para hacer que
impios de la aristocracia, habia muchos à quienes la for-
triunfase el club de Holbach, solo necesitaban los sofis-
tuna, la ambicion y la costumbre hacia afcctos al monarca,
tas de los pli-raies y brazos que les podia proporcionar
6 al gobierno monàrquico. Habia una fuerza pôblica,
el gobierno de las lôgias num:micas. Al frente de este
que, impulsada , ô per sus deberes , ô par el interes
gobierno habia en Francia nna oficina general con el
de los gefes , se podia oponer à las maquinaciones;
nombre de Grande-Oriente, y bajo las ôrdenes aparen-
y habia una multitud de ciudadanos que podian levan-
tes del gian-maestre , pero en la realidad gobernada pot.

336
rnaNc-mAzoNERia.
CAriTULO ni;.crato-cualuro. $37
los mas profundos iniciados, y era el punto central de la
tar menus zeloso de la revolucion, que el mas consuma-
correspondencia con todas las 16gias. Era tambien al mis-
do. Para esto era precis° llenar los primeras grados de
mo tiempo el tribunal de Ultimo recurso en todas las dife=
las lôgias de toda espccie de jôvenes insensatos, de pai-
rencias ô procesos mazénicos , y el consejo snpremo à cu-
sanos ignorantes 6 de artesanos groseros que los impios
ras ôrdenes no se podia contravenir 6 eludirlas sin ineur-
seducian cada dia, 6 de aquellos à quienes arrastraban
rir en la pena de perjuros. Cerca de este tribunal residian
las declarnaciones, las calumnias y todos los rnedios de
los enviaclos, los diputados de las lôgias repartidas en
corrupcion , que se dirigian contra el clero, el rey, los
diversas ciudades, quienes estaban encargados de cornu-
ricos y los podetosos.
nicar las ôrdenes, y notificar su cumplimiento. 'renia
A sugetos de estas circunstancias no era necesario, ni
cada làgia su presidente, con el tftulo de Venerable, eu-
convenia revelar los Altimos misterios. l3astaba sin decir-
ya obligation era, ya haccr pasar las leyes del Grande-
les mas, pronunciar las primeras palabras : igua/dad y
Oriente, ya preparar los herrnanos à las ôrdenes que reci-
libertad. Esto bastaba para unes nombres, cuyo entu-
birian. Todas las ôrdenes se comunicaban 6 con un len-
siasmo se podia excitar, y cuyos brazos se podian dirigir
guage enigmàtico, 6 con una cifra particular, ô por con-
fàcilmente. Un gefe en cada 16gia, 6 algunos pocos ini-
ductos secretos. Temiendo que algue falso hermano , 6
ciados corresponsalesya por habit° del punto central de
que alp.,arn mazon extrangero , que no era del Grande-
los conjurados, podian ser informadas del dia y bora en
Oriente, se mezclase, sin ser conocido, con los verdade-
que los espiritus se habian de ballai dispuestos à la insur-
ros iniciados, babia una contrasena de orden especial,
receion, y de los objetos y personas sobre que debia recaer.
que mudaba cada seis meses la que regularmente enviaba
No era imposible organizar en bermanos mazones ciertas
el Grande Oriente à todas las lôgias de su inspeccion.
lôgias de bandidos, y de distribuir con anticipacion las
Cada parte de este gobierno estaba comprendicia en el
listas de los soldados y tambien de los verdugos de la
juramento de no revelar à los profanas los secretos de
revolucion. D estas Mets establecidas en todas partes,
la franc-mazoneria. 'rodas las lôgias enviaban cada scis
multiplicadas en las ciudades, repartidas en los pueblcs
meses su contribution para la. conservation de la oficina
y hasta en las aldeas, podia el mismo gobierno mazônico
central, y para los objetos que la misma oficina decidia
con las ôrdene,s de su central, hacer que en un' mismo
que cran concernicntes al interes general de la rnazone-
dia y bora saliesen enjambres de iniciados ya resueltos y
ria. Las 16gias, que no cstaban bajo la inspeccion del
dispuestos à los combates de la igualdad y libertad, y ai-
Grande Oriente, observaban tambien el misino régimen
marias en un instante de picas, teas y segures, introclu-
bajo una macire lôgia que tenia tarnhicn su gran-ntaestre
clendo repentinamente en todas partes y à. un mismo
y conservaba la misma correspondencia. Todos los her-
tiempo el terror y la desolacion; sabiendo de antemano

rnanos sabian don poca diferencia esta parte de la cons-
las victimas que se habian de sacrificar, los palacios quo .
titucion mazônica : ya he dicho que no sucedia lo mis-
se habian de incendiar y las cabezas que se habian de
mo con los .61tintos secretos; per° debia lle.gar el tiempo
canar para conseguir el triunfo de la igualclad y libertad;
en que el iniciado mas novicia no se habia
conservando en el mismo desérclen de. la revolucion el
de manifes.
tar
Tomo 11.

53S
rri.,,Nc-mAzoNERiA:
CAP1TUT•0 »kerma-cl:A.11T°.
339
convenio de los estragos que se babian de cansar ; para-
sobre el particular nie ha hecho un testigo oen l ar,, que
lizando. al mismo tiempo la justicia y la fuerza ;
entonces era oficial del mismo regimiento de la Sarre, à
destruyéndolo y trastormindolo todo para organizar los
quien prefiri6 Sinetty para cotnunicar el objeto de su apos-
sectarios de su nuevo imperio , no hacienda' mas que
tolado, coma d otros oficiales del ruismo regimicnto.
carnbia • las 16gias subterraneas en clubs de jacobinos y
Tenfamos, nie dijo este digno militar, nuestra 16gia
les iniciados en municipales, y manifestando , al fin , la
» mazônica que nos servia como à la mayor parte de los
revolucion como irresistible , consumada é irreparable
otros regimientos de un verdadero juego; las prue-
desde el mien° rnomento en que se manifestaria, y aun
» bas de los recien-venidos nos servian de recreacion ;
antes que se hubiese pensado en impedirla.
» nuestros convites mazénicos divertian nuestros ocios,
» y servian de descanso é nuestros trabajos. Bien se deja
» ver, que nuestra libertad é igualdad nada cran menos
Dipatados de la ldgia del Grande Oriente.
» que la libertad é igualdad cle los jacobinos. La gene-
» ralidad y casi universalidad de los oficiales lo ha de-
?'1anifestando los recursos que el régimen y las finie-
» mostrado cuando lleg6 la revolucion. En nada pensé-
blas del secreto mazenico ofrecian à las maquinaciones
» baffles menos que en esta, cuando un oncial de infan-
de los sofistas, no.he hecho mas que trazar con anticipa-
» terfa llamado Sinetty , famoso franc-maton, se present6
cion el camino que siguieron , para asegurar y llegar al
» é nuestra
Eue recibido corna hermano, sin que
fin de su revolucion. Desde el alio de 1 576, la oficina
» manifestase al principio algun sentiraient ° contrario à
central del Oriente encargaba à sus diputados que dispu-
» los nuestros. Pero pocos lias clespues, convid6 él ai velu-
siesen los herman os à la insurreccion , que recorriesen
» te de nuestros oficiales é una asamblea particular. Crei-
y visitasen las légias en toda la extension de la Francia,
» mos que solo queria pagarnos el convite que le habia-
que las obligasen y solicitasen en fuerza del jurarnento
» mos dada. Aeudimos À una casita de campo Hamada
maz6nico,
"» la
y en fin que les dijesen , que ya habia
Nueva-aventura, y cuando no esperàbamos sino una
do et tiempo de consumarle con la muerte de les tira-
» cornida maz6nica, he aqui que le virnos tomar la pala-
nos. Et grande iniciado que tuvo la comision de pasar
» bra, al orador, diciendo que tenia importantes se-
à las provincial del none, Lue un oficial de infanterfa
» cretos que cornunicarnos de parte del Grande-Oriente.
llamado Sinetty. Sus excursiones revolucionarias le
» Le escuclibamos...,..... pero iniaginese cual serra
lievaron é Lila ; estaba alti entonces de guarnicion el re-
» nuestra sorprcsa, cuando le vitnos tomar de repente
gitniento de la Sarre. Interesaba mucho à los conjura-
» un mono cnfético y entusiasta, para decirnos : que al
dos poiler c,onta• con los herrnanos que tenian entre los
» fin cra ya tiempo de que los proyectos tan dignamente
militares; Sinetty nada logr6 menos , que lo que se ha-
» concebidos, y por tanto tiempo meditados por los
bia protnetido con su mision ;, pero el modo como la
» verdaderos franc-mazones , se lievasen à cjecucion ;
desempeii6, rasta para nuestro intenta. Para darle é co-
» que el mundo al fin iba é ser libertado de sus cade-
nocer, no haré •mas que insertar aqui la relacion que
» rias; que los tiranos
reyesserian vencidos; que
Ii

3!4 0
•nAxc-mAzoteERIA:
» todas las supersticioncs cederian su luger é la luz; que
cApiino DiC1)10-CVARTO.
342
» la libertad é ig,naldad iban é suceder à la esclavitud en
fue lo que entonces los cngaii6, creyendo que aquel era
» que gemia el mundo , y que en fin el hombre iba à
un inscnsato. Tan distantes estaban aquellos militares de
recobrar sus derechos.
todo espfritu revolucionario; conocian tan bien las dis-
» 'neutres que nuestro oraclor se entragaba à estas de-
posiciones de los otros onciales franceses ; crcian ver la
clamaciones , nos mirébamos los unos à los otros, coma
autoriclad del rey tan consistante, que esto mismo fue
para decirnos d que pretende este loco Tuvimos la pa-
lo que les hizo mirer à Sinetty como à un loco, y escu-
» ciencia de escucharle por espacio de una Bora, reser-
char como si fuese una quimera citant° les dccia de parte
» vàndonos el reir libremente despues entre nosotros. Lo
de la madre ldgia. floy, despues que la revolucion ya
» que nos pareciô mas extravagante era cl tono de con-
ha disipado las ilusiones, dojo al historiador y al lector
» fianza con que aseguraba que en adelante los rayes 6 los
que hagan sus reflexiones sobre un hecho de tenta im-
• tira r.os en va no ya se oponclrian à estes grandes proyectos;
portancia. Las consecuencias se manifiestan por sf mis-
• que la revolucion no solo ara infalible, sino que ya esta-
mas; estas nos dicen todo lo que los sofistas y mazones
» ba muy cercana ; y que los tronos y altares iban à caer.
reunidos en Paris en su lôgia central esperaban ya enton-
» Sin duda.advirti6 que no éramos mazones de su cspecie,
ces de los iniciados escogidos , y enviados para disponcr
» y con esto se separô de nosotros para ir à visitai. otras
todas las 16gias à la insurrection.. Poco despues ya pu-
» 16gias. Despues de habernos divertido sobre lo que
dieron Condorcet y Sieyes establecer en et centra de la
» pensàbamos ara cfccto de una caheza desordenada, olvi-
franc-rnazoneria un apostolado nias general, cuyo obieto
damas todos esta escena, haste que vivo la revolucion
no se limitase ya à.bacer jacobines todas las 16gias fran-
» â desengafiarnos. »
casas, sine el mundo entera inismo.
Ya veo que publicando este hecho, Beria necesario que
yo le apoyase sobre el nombre del sugeto 'que me ha ma-
Establecinziento de la propagande mazdnica.
nifestado estas circunstancias; pero cualquiera puede fà-
eihnente descubrir los motivas que hay para ocultarle, y
Condorcet, é quien hetnos visto tan ocupado en marli.,
no exponerle à que sus cofrades le miren como à un boul-
lester que cran hermanos suyos los Albigenses, Patarenos
ine que ha publicado los secretos de las 16gias. Pero tiene
6 Càtaros y clamas jacobinos de la edad media , no se
esta ocurrencia otros muclios testigos. Poco ha que se
puede dudar que habia estudiado los medios y =gaina-
hallaban en Londres el Sr. Conde de IInlartange , el Sr.
ciones de aquellos. Todo lo que referia la historia para
de Llertrix y el caballero de Myon , todos onciales del re-
inspirer desprecio y horror à todos sus artificios, Con-
gimiento de la Sarre. Aunque no tengo el honor de
dorcet lo va recogienclo para imitarlos y aun para exce-
conocerlos , y que tal vez se admiraràn al ver aqui sus
dcrlos. El zelo que es tan cornun en los iniciados, no
nombres, no terne que me desniientan , si les pido tes-
le pareci6 hastante ardiente y activa; se uni6 é Sieyes
timonio sobre la mision de Sinetty y sobre el modo como
para fundar en la misina mazonerfa una verdadera sccie-
la cumpli6, principalmente si afiado, que su afecto al rey
dad de ap6stoles jacobinos. Une légia que se liabia esta-
blecido en Paris en la celle Coq- Ileivn, é la que presidia
I 3

542
FltiNc-mAzoNEnin.
cAriTew DICIMO-CUARTO.
343
cl dogue de la Rochefoucault , cra la mas concurrida de
» mana. Para ser admitido à esta sociedad cra preciso ser
los grandes mazones. Despues de la central del grande
» partidario de la filosofia à la macla, es decir, ciel ateis-
Oriente, era esta en donde se tenian los mas profundos
» mo dogrmitico, 6 à lo menos ambicioso y mal conten-
consejos, y en que principalmente tenian los suyos Sieyes y
» to del gobierno. Lo primera que se le exige en el acto
Condorcet y clemas cofrades, cuyo zelo era mas conocido;
» de la initiation, es la promesa del mas profond° secre-
y la misma fue la euna de aquel nuevo apostolado lla-
» to. Despues se le dite al ne6fito , que el nUmero de
mado la propaganda. El autor que mejor ha conocido
» los iniciados es inmenso; que estan repartidos par todo
este establecimiento es Mr. Girtaner, , quien vivia enton-
» el mundo; que todos incesantemente se ocupan en
ces en Paris en medio de los sofistas y de los mazones;
» descubrir à los falsos hermanos para acabar con ellos,
vivier despues en medio de los jacobinos, escuchàndolo
» y con cualquiera que revole el secrcto. Al neôfito se
todo
»
CC/MO verdadero observation. Su calidad de sabio
le precisa prometer que no guardarà algun secret() para
extrangero y de rnédico le hacian menos sospechoso ,
» con los hermanos ; que siempre defenderà al pueblo
y por la mismo se introdujo mas que otros louchas en
• contra el gobierno; que se °pondra con teson à toda
la confianza de los hermanos. Cuanto voy 3 referir sobre
» orden arbitraria ; que hard cuanto de él dependa para
esta propaganda, es un extracto de las memorias que este
» introducir una tolerancia general de toda religion.
autor ha escrito sobre la revolucion francesa.
» Play en esta sociedad dos Blases de miembros, con-
« El club de la propaganda es muy diferente ciel club
» tribuyentes y no contribuyentes. Pagan los primeros,
» llamado de los jacobinos, aunque los dos muchas ve-
» lo menus, tres luises de oro cadi ah°, y los ricos
» ces se mezclen. El de los jacobinos es el Bran motor
» doble. El mimer° de los contribuyentes es de cerca de
» de la asamblea national ; el de la propaganda Io quiere
» cinco mil..Los Bernas se comprometen d propagar por
• ser del género humano. Este ya existia en el aiio de
• todos partes los priucipios de la sociedad, y à dirigirlo
» 1 7 86, y cran sus gefes el dogue de la Rochefoucault,
» todo d su objet°. El mlinero de estos 61timos es i lo
» Condorcet y Sieyes. » En honor de este desgraciado
• menos de cincuenta mil. En el aiio de 190 renia
duque debo decir , que d lo menos la revolucion le
» en la tesoreria generai de la orden vein te mi/lones
hizo conocer su engaiio. Se habia hecho gran-maestre
» de libras (cerca de 4166 7 luises de , oro) en dinero
de much2.s16gias mazimicas, y era el instrumento de Con-
» efectivo; scgun las cuentas que se habian dado, habia
dorcet y de Sieves, quienes se scrvian principalmente de
» de haber liez millones mas de libras, antes de con-
su dinero para la grande erapresa. Cuando vi6 que la
» cluirse el afro de 1791.
desorganizacion de la Francia estaba ya pronta à suceder
» Se dividen las propagandistas en clos grados, aspirantes
en et reino à los primeras constituyentes, se entibi6 su
» d iniciados, Toda su cloctrina se establece sobre estas dos
zelo en favor de la propaganda, renunciô su empleo, y
» bases, la necesidad y la opinion, que miran coma môviles
quedaron Condorcet y Sieyes gefes solos. «El grande ob-
» de todos las acciones humanas. Ilaced que nazca la necesi-
» jeto ciel club propagandista era establecer una orden
» dad, .dominad la opinion, y haréis bahurcear todos los
» filos6fica , que dominase la opinion del género bu-
» sistemas del mundo, aun• los que pareceran mas bien
> consolidados.
Y 4

544
FRANC -rit
CAP1TULO 1)ctrito-crAarro.
5.15
ZONER iA.
» No se puede negar, aiiaden ami, que la opresion ,
» la propagande en su mayor actividad , y presto vereis
bajo la cual viven los Nombres, no sea horriblemente
» sus resultados. » Cuanclo Mc. Girtaner escribia estas
» barbera. A la luz filos6fica corresponde despertar los
palabras, ya era facil descubrir toda la extension del re-
esp fritus , y tocar al alarma contra los opresores. Guai] do
sultado que los sectarios esperaban de su apostolado. El
» esto se baya hecho una vez, ya no hay necesidad sino
orador del club de los amigos del pueblo , establecido
de esperar et momentofavorable , que sera aquel en que
en Bruselas ya habia publicado estes expresiones : «En to-
los espiritus estaran por lo general dispuestos à abrazar
» des partes se forjan cadenas para el pueblo; pero la filo-
el nuevo sistema, que se harà predicar entonces à un mis-
» sofia y la razon lograrrin la suya. Dia liegarà en que el
» mo tiempo en toda la Europe. Si hay quienes se opon-
supremo y soberano seîior del imperio Otomano se acos-
» gen, sera preciso ganarlos 6 por la conviccion, 6 por
» tari despote, y se despertarà simple ciudadano
»
» la necesidad. Pero si continuan en su oposicion , serf
En confirmacion de estes pormenores, me parece, que
» preciso tratarios como i. los judios y negarles en ,.odas
à nias (le los que ya lie alegado para manifester la cone-.
» partes el derecho (le ciudadanos » Tambien es articulo,
xion de los jacobinos de la edad media con los de la re-
y muy notable de este c6digo , y el que sin Juda sugiri6 el
volucion francesa, debo citer aqui un monumento bis-
mal éxito de las primeras tentatives ; advertir à los ber-
t6rico , poco conocido, pero precioso. Consiste en una
pianos de que no ensayen el proyecto haste que esten
carte que un tal ivon , deNarbona, esc.;ribi6 ail° de x243.à
bien asegurados de que han causado la necesidad. Se les
Geraldo arzobispo de Burdeos , que nos ha conservado Ma-
previene, que vile mas esperar cincuenta aiios, que errer
teo de Paris, autor contemporaneo. En esta carte refiere
el golpe à-causa de la precipitacion. « A lapropaganda le
Ivon, que habiendo siclo acusado de que seguia los errores
cost6 mucho acreditarse en Holancla, y no Iogr6 sus
(le los Patarenos, se Vià en la precision de salvarse con la
» intentos sino persuadienclo que la conmocion séria ge-
fuga ; que lleg6 à Cornu, ciudad de Italie, en clonde
» neral, y que en preciso que se decidiese como los demas
hallando Patarenos, se manifest6 à estos como que le
» puebios... En el dia caca de elle para su tesorerfa Bran-
habian perseguido porque seguia su doctrine; que los
» des cantidades de contribuciones (z). »
Patarenos le acogieron y trataron como à un verdadero
Estos son los pormenores que ya daba Mc. Girtaner
hermano , y despues (le esto manifesta lo que le descu-
en el mes de febrero de 1 79 1. Una carte fecha en Paris
brieron , en la forma siguiente :
à 1.0 de setiembre dé 1792 confirma todo lo dicho, aîià-
« Despues de tres meses, (lice, que me . hallaba entre
diendo : «Podeis ester bien seguro, de que citant° os he
» clos, bien alimentado y tratado espléndida y volup-
» escrito sobre la propaganda , es de la mayor exactitud.
» tuosamente , aprendi cade dia lunches ccsas contra la
» Lo que puede licher es algun leve error en los gua-
» fe, y machos errores à los que parecia que yo daba
» rismos, como sucede en todos los nAmeros redondos,
» asenso. A fuerza de, beneficios me precisaron â prome-
» que se han de tomer por poco mas 6 inenos . Se hala
» tories, que en adelante , en cualquiera parte en que tu-
(r).Girtaner, ,

lib. 3, pàg. 470Dasta 474 en eienlan.
(1) Alli misino,

54(3
FRANC—MAZONER(.1,
CAPiTULO uftimo-ctunto. 347
viese ocasion de entablar corwersacion con los cristianos ,
pable con los hermanos; que solo se consuela con la fon-
» procura ria constantenzente persuadirles ci que la fe de
eidad que lia tenido de disuadirlos é mucbos , y que pide
» Pedro à ninguno salva. Luego que me latbieron aman-
que le admitan il penitencia; pero estas circunstancias son
» calo este juranzento , empezaron ci descubrirme sus secte-
una nueva prueba de sinceridad , y manifiestan mucho
» tos. Entre otras cosas nie dijeron , que de. varias ciu -
major la verdad de las relaciones que hay entre la socie-
• Jades de la Toscana y de casi todas de la Lombardia
dad secreta de los hijos de Manes , jacobinos verdaderos
• habian tenido cuidado de enviai . ci Paris discipulos dd-
de la edad media, y la sociedad secreta de los consuma-
» ciles , que deberian imponerse en todas las sutilezas de
dos mazones jacobinos de cstos tiempos.
» la ldgica y de las cuestiones teolt5gicas , para servirse de
Acuérdese aboya el lector de lo que ya he referido de
» ellas. ci fin de sostener sus mores y combatir la fe aposta-
aquel indivicluo, que habiendo sido por mucho tiempo
» lien ; que tenian tanzbien nzuchos mercaderes , que envia-
franc-mazon de buena fe, no file iniciado en los Ulti-
» ban ci las ferias con la nzisma intention de pervertir ci las
mos misterios, hasta que admitido al grado de Katiose ,
» seglares ricos , y n todos aquellos con quienes tuviesen
se le juzg6 iligno de ir é su eleccion, é propagar los
» ocasion de corner (5 conversar. De este modo, con la va-
principios de la revolucion francesa à Londres, Brnselas
» riedad de su comercio , se enriquecen por una parte con
6 COnstantinopla , contando para con adelante con él
» el dinero de los otros , y por la otra pervierten las al-
tesoro de sus hermanos para reparar las quiebras de su
» mas. »

. •
fortuna-. De este modo, con el ingenio de los sofistas
He aqui una sociedad secreta, y una propaganda bien
de la impieclad, la mazonerfa aument6 sus grados, y for-
caracterizada. Cuando se sabe que toda esta sociedad se
m6 en cierta planera una nueva sociedad, cuyo fin era
compone de Naniqueos, que sostienen que todos los
llevar y hacer que triunfasen en todo el /muid° los anti-
hombres son iguales y libres, y que no deben obedecer
guos sistenias de la igualdad y libertad. A la propaganda
ci la potestad espiritual ni à la temporal, no puede dejar
debia la multitud de sus sectarios, 6 por mejor decir,
de descubrirse una sociedad de mazones jacobinos. Aun
haciendo ya coinun su irnpiedad, el espfritu filos6fico ha-
se descubre nias, cuando en la eitacla carta se ve é un
bia en tal modo acreclitado el sistema , que ya no era casi
nuevo iniciado, que viajando de Como é _Milan, à Cre-
necesario penetrar hasta los 6Itimos misterios para toner.
mona , é Vertecia, y hasta Viena , siempre fue acogido y
parte en la Bran coujuracion.
trat.n lo por los bermatios , no reconocic'ulolos, ni clan-
dose à conocer sino por rnedio de las .sehales que se le die-
A la Corte de Luis xv-1 se le instruyd en vano sobre esta
ron siempre en secret°. Semper in recessu accessi ab aliis ad
conspiracion.
alios inter signa (1). Es verdad que esta carta es dé un
iniciado penitente y afligido por haber disimulado su fe,
Ya entonces cari no hahia novicios , principalmente
que Mora todos los liorrores de los que se ha hecho cul-
en las grandes légias del Oriente y del Contrato social.
Se preparaba y apresuraba la revolucion con sauta publi-
(x) Mateo de Paris , hist. ring. a i io 12 43.
cidad , que no lo pocha ignorar la conte. Entre los mu-

C,IriT'ULO Di:cimo-ctuirro. 549
348
rkili'C-MAzrURIEL,
rio Luis XVI, despues de haberle avisado sobre los peli-
clios iniciados los habria â quienes esta revolucion no pa-
gros de su tronc, se turc) por tan seguro, que no cono-
receria otra cosa que un terrible azote; y en efecto hubo
ci6 sa ilusion hasta su vuelta de Varenne. Entonces dijo
machos que lo pensaron asi. En este ntMiero pongo À
i una persona de su confianza Que no lzaya yo creido,
aquel seiior frances cie quien ya he hablado, cuando lie
hace once alios, lo mismo que vco > en cl dia! Bien me
citado la cana que le dirigi6 Alfonso Leroy. Habiend6sele
le habian predicho • En efecto, si alguno podia dejar de
preguntado si entre los franc-mazones habia deseubierto
creer los proyectos contra su persona y tronc, fue el des-
alguna cosa que se ordenase à la revolucion francesa,
r,raciado Luis XVI. Procurando con toda la sinceridad
respondi6 «He silo °radar de mucbas16gias , y he llea-
de su corazon la felicidad de sus vasallos, no pudiéndose
» do à un grade muy adelantado. "ista entonces nada
reconvenir sobre alguna injusticia, habiéndose siempre
» habia visto en la mazonerfa que yo pudiese pensar que
sacrificado por su pueblo, y deseando siempre ser ama-
» files° nocivo al estado. Ya habia mucho tiempo que yo
do de él é quien era capaz de persuadirle , que llegaria
» no acudia las légias , cuando en 1 7 86 me encontré en
tiempo en que le harian pasar per un tirano Luis XVI
» Paris con un cofrade; me reconvino con que yo habia
ni siquiera tenia uno de aquellos vicios que hacen odio-
» ablndonado la sociedad , y me inst6 mucho à que vol-
sos à los monarCas. Proclamado como el mas justo de los
» viese y asistiese sin falta G una asamblea que debia ser
principes, y corne el hombre mas honrado dc su impe-
» muy interesante. Cedf, , y acudf al dia sefialado; me re-
rio , fue tambien , por dcsgracia, el mas débil de los re
cibieron muy bien y me festejaron mucbo. Oi cosas
yes. Pero si jamas ministros han preparado una revolu-
que no Os puedo decir ; pero estas cosas me trastornaron
cion , fuéronlo principalmente los que mas habian logra-
de tal modo, que luego pasé à ver al ministro. Le dije:
do su confianza.
Sehor , solo tengo que hacerôs una pregunta; se cuanto
Al prineipio se puso bajo la tutela del conde de Mau-
» importa y las resultas que puede terrer; pero aulique
repas, y la incrcia é indolencia de este primer ministro,
» me baya de llevar à la Bastilla , os la debo lacer,
que solo temia los grandes sacudimieritos 6 las tempes-
» porque creo que se interesan la seguridad del rey y la
tades, permiticron que se fuesen preparando pacificamen-
» tranquilidad del estado.... d Teneis noticias de la franc-
te las que babian de estallar despnes de él. sofista Tur
» mazoneria P Sabeis lo que pasa en las 16gias 2 El
got solo se dejô ver por algunos momentos, para ensayar
» ministro diû una voltereta , y respondid : Estese rd.
los sistemas que minaban sordaniente la monarquia. La
» quiet° no ità rd. à la Bastilla, r los franc-mazones
sôrdida economia de san German no hizo nias que debili-
» no alborotarétn el estado »
tar la monarquia, suprimiendo sus mas valientes defen-
No se podia sospechar ciel ministro que hizo esta res-
sores. El charlatan Neker no supo otra cosa que arrui-
puesta , que de algun modo hubiese favorecldo la revo-
nar el tesoro palico con sus empréstitos, y acnsar ri lir.
lucion ; pero es cierto que tenia por tan quimérico
de Calonne de que le agotaba con sus profusiones. Mien-
proyecto de trastorriar la monarqufa, como et ronde de
tras estuvo en el ministerio
conde de Vergennes, la
Vergenes, quien clecia que con un ejército de doscientos
falsa politica, fomentando fuera del reine todas las revo-
mil Nombres no hay que tomer las revoluciones. El mis-

35o
FRANC-MezolUilià..
CApirCLO 1).CD10-CLATITO.
551
lucioncs, las atizaba dcntro del reino. Muclios cortesa-
macones y revolucionarios solo se daban este dictado de
nos codiciosos molestaban al rey con sus arterias, ena-
arnigos de los negros para ocultar el Ultimo y mas pro-
genaban el pueblo con sus escàndalos, le corrompian con
fundo objeto de sus maqttinaciones, bajo el velo de la
su impieclad, y le irritaban con su lujo. La asamblea
misma humanidad. Mientras entretenian la Europa con
de los notables parecia que se convocaba para reparar
la cuestion que habian propuesto sobre la esclavitud de
las grandes faltas antiguas, à expensas del clero y de la
los negros en America , ellos solo pensaban en forrnar
nobleza; y todos los grandes sacrificios solo sirvieron para
sus calculos sobre aquella revolucion, que tanto tiempo
nuevas y grandes depredaciones. Ya estaban para renacer
habia que meditaban para libertar en Europa y en todo
las disensiones entre la corte y la alta magistratura. Se dej6
el mundo à todos los pueblos de la pretendida esclavi-
ver Brienne para acabarlo de perder todo, haciendo que
ted de las leyes, y de la pretendida tirania de los reyes.
recayese sobre la autoridad todo el desprecio'y odio que
'rodas convenian eu aquella igualdad y libertad que es
solo él merecia. hubo siquiera un ministro que repri-
et Bran secret() de sus misterios; todos ailadian que ya
miese el espfritu de impicdad y de rebelion; que cono-
no hay libertad ni igualdad para un pueblo si no es sobe-
ciese lo poco que valen las leyes para un pueblo que
rano , si no se Trace per si mismo las leyes, y si no las
aborrece 6 desprecia d sus gefes y que ha perdiclo el
puede revocar ô mudar; y sobre todo, para un pueblo
freno de su religion, Los sofistas de Holbach y los sofis-
sujeto d monarcas y magistrados que dominas sobre él
tas mazones, los maicontentos de todos clases, nobles y
irrevocablemente, y que scan algo mas que los agentes
plebeyos, casi. ya no tenian nada que bacer para excitar
y ejecutores de sus voluntades, y à quienes puedan cam-
el deseo de una revolucion. Este era el moment() que
biar â cada instante segun su capricho.
esperaban los conjurados para fijar y acelerar la suya;
Pero entre estos iniciados , habia sofistas que modifi-
esto era lo que los propagandistes Ilamahan , hacer ?lacer
caban la igualdad y libertad segun sus intereses, habitu-
la necesidad. 'rock les decia que ya habia Ilegado, y ya
des clase y fortuna. Habia en cierta manera jaco-
solo pensaron en •concentrar sus fuerzas para decidir la
binas de la aristocracia; cstos cran los condes, marque-
catastrofe.
ses, duques, caballeros y ciudadanos ricos, quienes con
En este mismo aiio de 1 7 8 7 , en que Mr. de Calonne,
la nueva igualdad , pretendian no perder casa alguna de
deseando poiler término à los enibarazos que habia deja-
su fortuna 6 clase, ,y aun esperaban lograr ventajas des-
do Necker en la hacienda, convoc6 à los notables, se
pojando al monarca de sus de•echos, y revestirse ellos de
estableci6 en Paris, colle de la crut de los campos peque-
la autoridad é influjo de-que le iban d priver. Estos nue-
fias (*) en el palacio de Lusssan una sociedad, que se
rian un rey semejante al de los primeros legisladores jaco-
creia nueva, llamada : los amies de los negros; pero solo
binos, que no les dominase, y à quien ellos dominasen.
tenia de nnevo cl nombre. Todos los antiguos y moder-
Otros querian la igualdad y libertad en los grandes y ri-
nos sectarios (le la libertad, iodas las clases de sofistas y
cos; pero en balanza con la igualdad y libertad de los
plebeyos y con un gefe comun. Esta era la igualdad de
(*) Rue Croix des Petits•champs.
los monàrquicos, quienes despues se pudierou creer ab

552
FRANC-mAzoisEnin.
CA PiTITLO 1).C.IMO-C1) Lino.
sueltos del crimen de rebeldia, porc i
353
ne la revolucion no
La sociedad de
sigui6 el camino que elles le seîialaban. Los ("Itimos, en
amigos de los negros, segun las miras
de sus fundadores, se compuso de
fin , y mas profundos no querian rey constitucional ni
I
todos los iniciados ine-
monarquico. Para estos todo rey era tirano, y se Itabia
buidos de los principios de la filosv(ia moderna, casi ya
de acabar con todos los tiranos; se babia (le aniouilar
todos iniciados en los misterios de la franc-mazoneria.
toda aristocrada; y ioda desigualdad de tftulo , clases
Entre la multitud de sectarios habia muchos miles de enga-
y
poiler se habian de allanar. Solo estos eran depositarios
hados; pero toclos fervorosos y dispuestos à cooperar, y
de los secretos mas reservados de la revolucion. Conocie-
que deseaban la revolucion. Cada uno pagaba dos luises de
Ton que no se podia Ilegar d este fin sino por grados;
suscripcion y tenia derecho à tener parte en las delibera-
que era preciso empezar conviniéndose en los medios
ciones. Para que fuesen mas meditadas estas, establecieron
que se habia de valer para trastornar lo que habia,
una junta de comisinn arregladora que se componia de
mientras que el tiempo y las circunstancias les propor-
estes personages : Condorcet, Mirabeau el prim6genito ,
cionasen medios para cumplir . y ejecutar cuanto inten-
Sieyes, Brissot, Carra, el duque.de la Iiochefoucat.df, CIa
taban.
viere , Pelletier-de-Saint-Fargeau, Valadi, Lafayette y al-
Con este objeto Brissot, Sieyes y Condorcet propusie-
gunos otros. Aun cuando yo no hubiese hablado de revo-
, bajo el nombre de su sociedad de amigos de los
lucion francesa, solo -nombrar à estes sugetos ya mani-
regros, la rcdnion general de toclos los iniciados, cual-
festaria quienes- fueron sus-grandes Itéroes. é Cual puede
quiera que fusse su sistema sobre la revolucion. Tam-
ser el objeto de una sociedad que empezô por seïialar
bien se convino en convidar i cualquicra de quiert se
para arregladores precisamente à todos aquellos, que en
supiese que tenia diferencias bastante serias con la corte,
el curso de la misma revolucion se han manifestado y dis-
para creer que se le podria porter en el IMmero de los
tinguiclo corno sus caudillos? ; Al fren te un Condorcet! este
revolucionarios. Por este convidaron à sus juntas al 'nar-
ente, cuyo odio se habria sorireido viendo arder todo el
gues de Beaupoil de san Aulario, pensando que este caba-
nmndo , con tal que de sus cenizas no pudiese janias salir
llero estaba imbuido en sus principics. Este error fne
ni eclesiastico ni rey. ;Un Mirabeau, que à la.impiedacl,
muy grosero, pues si el marques estaba sentido de los
ambicion y à tories los delitos de un verdadero Catilina
ministros, sabia , y flache mejor que él, distinguir la causa
solo pudo aiiadir ser nias cobarde, aunque tan malva-
de los reyes, de la de los abusas é injusticias ministe-
vado ! Cuando la historia quiera pintai â Sieyes, que mn-
riales. Pero este error fue à lo menas ritil para la histo-
pieze por los lineamientos de una sierpe. Este miserable
ria. En lo que voy à decir de aquella sociedad de anagos
debc todo su crédite de ingenio profundo al arte de
de los negros , el marques de Beau poil me ha permi-
ocultarse para arrojar su veneno. A imitacion de Mira-
tido que cite su testimonio. Aun ba hecho nias, pues
beau , estudiô mudio tiempo las revolueiones. Le dej6 la
el misnio ha querido eKtender para mi instruccion lo que
gloria de los delitos pl'iblicos. , pues se re.9.erv6 los placeres
el tnismo lia visto en esta sociedad : en vano se buscard
de los malvados oscuros, que enseiian à los salteadores los
un garante mas digno de la confianza pUblica.
delitos que han de cometer, mientras que elles se es-
La
conden detras de sus cohortes. Brissot, con todos sus deseos
Tomo II.

CAPiTULO Di:MO-MUT°.
555
354
FRAN c-uizoNEni A.
sabiduria; la vergiienza y el arrepeniitniento de haver
de 'ana revolucion filosôfica y de guiarla en calidad de
sido tanto tiempo el mufiidor de los sofistas y bandidos I
profundo politico , no se atrevia â manifestarse sino en
En fin, para este consejo arreglador tambien fue lla-
la segunda fila; pero ya habia trazado su plan de repô-
blica , y su filosofismo no debbi asustarse de las atroci-
mado el abogado Bergasse. Este ni era tan touto como
Lafayette, ni tan malvado como Condorcet; pero Baba
clades, sino en el moment° en que las segures que hizo
servir para derribar cl trono, le derribarian su propia
tanto crédite a la iguaidad y libertad revolucionarias,
como à los sommimbulos que hacian de él el verdadero
cabeza.
Mesias; pues esperaba representar este papel. Cuando,
desde los.
Conjurados bajo el nombre de Amigos de los negros.
primeros dias de la asamblea, que se llamô na-
cional, le encargaron que hiciese la constitution de la
El codicioso y frio agiotador Claviere, acababa de Ilegar
igualclad y libertad, se admiré de que le agregasen ii
Mounier y à algunos otros colegas ; pues se persuadia
ciel pais de Necker, para vender à los Parisienses el arte
que solo él dcbia hacer igual y libre al pueblo y triun-
de las revoluciones que él habia ejercitado en su patria.
far del despotismo. Esta eleccion ciel nuovo club no la
Con palabras de moderacion en sus hibios, aun cuando
debia Bergasse à un talento sobresaliente, ni menos à
insinuaba los medios mas pérfidos y féroces, parccia que se
su reputacion de probidad, sino Yinicamente à la mil-
habia eseondido hasta detras del mismo Sieyes, para en-
tacion de sus ideas y à su entusiasmo por un nuevo
seiiar à formar sus discipulos. Carra, que se habia librado
orden de cosas. Por fortuna suya, lo que le alejô de los
de la muerte estando ya muy cercano à la horca, habia
nuevos legisladores, hizo tambien que se separase de los
acudido à castigar las leyes, porque le habian concedido la
conjurados. Pero con esto Sieyes, Condorcet, Mirabeau
libertad à pesar de todos sus latrocinios. Ya no use de
y demis malvados arregladores pudieron obrar con mas
esta sino para blasfemar, corne un verdadero energt'Une-
libertad. Cuando convidaron al marques de Bcaupoil
no , de su Dios y de los reyes. El que no salie el infiujo
para que biciese escribir su nombre en la lista de esta
que tiene la adulation filos6fica sobre un espiritu
soGietlad, creyô de buena fe que solo se ocupaban en
tado, siempre se admirarà de encontrar tan tas veces el
cuestiones lignas de ejercitar una buena alma, y en pro-
nombre de la llochefoucault entre los entes de esta espe•
potier al rey los medios para alivio de los negros y aun
cie. Condorcet necesitaba de un broquel; y mientras se
para abolir la esclavitud; pero no tard6 wucho en desen-
pudo valer de este desgraciado duque, nev6le à todos
gailarse. La igualdad y libertad que se habian de resta-
tes, à las I6gias, à los clubs, à la asamblea ; y siempre
blecer y los derechos del hombre que se habian de resu-
le hizo creer que le servia de quia en el camino de la
mir, fueron los primeros textes de las deliberaciones.,
virtud. Lafayette, viéndose al frente de las bordas amo-
Las consecuencias que de estos pretendidos derechos se
tinadas, creyô que se ballaba en la gloria; al lido de
casaban , y que amenazaban tante à los monarcas, no
los sofistas, pensô que era fil6sofo; y siendo el héroe de
sufrian alli la mener duda ni la menor reserva.
los mereados, se persuadiô que era un Washington.
Di-
chose él, si sus desgracias le han podido inspirar con la
2


356
rnAxe-m.s.zoNE111.4.
CAPiTUtO ni.cimo-crAwro.
357 •
babia admitido sus misterios, pero tal ipedo de obrar
Objet° de esta junta.
• me presentaba una idea de perfidia, que yo habria dese-
» cbado si lo hubiese reflexionado mejor. Me contenté con
À pesar de mi notoria aversion à esta especie de opi-
» lacer imprimir una especie (le contra-veneno con el titu-
» niones (dice el marques de Beaupoil), nive constancia
» Io : de la Unidad del poder inomirquico Algun tiempo
» para asistir i las scsioncs ciel club arreglador basta que
» despues publique otro escrito, que intitulé: de la Repli-
» tuve bien conocidos su espiritu y proyectos. Observé
» blica y de la illonarquia , para avisar al rey y la nation
» que todos los miembros de la sociedad de los negros lo
» del resultado que debia tener la revolucion. No se noce-
» cran tambien . de todas las l6gias maz6nicas, y en espe_
» sitaba de tante para exponerse à toda la venganza de los
» cial de la asamblea gobernada per et mismo espirituy
• conjurados. He sabido con el tiempo que al dia siguiente
• conocida con cl- nombre dé Fildutropos. Conoci desde
» de mi abdication, se traté en la sesion del club sobre los
» entonces , que babia una correspondencia muy seguida
medios de castigar, , lo que ellos llamaban traicion. Los
» con las sociedades (le la misma especie en Europa y en
» consejos eran violentas; Mirabeau solo opiné en que
» America. Desde entonces ya no se hablaba en estas
» se habian de valcr de todos los medios (le la calumnia
• guaridas sino de una revolucion infalible y préxima.
» para clesacrcditarnie, bacerme mirai como un hombre
» Los hermanos que no cran miembros del club arregla-
» nocivo , y sobre cuya fe nadie se "majora confiar. Carra
• dor, venian é presentar su (liner° y ofrecer sus votos
y Gorsas se encargaron (le la coluision; su pluma di6
» por el éxito de los grandes trabajos; estos en seguida
» realce à la calumnia de las sétiras nias violentas contra
se propagaban en las 16gias y clubs de toda denomi-
» mi persona. Cuando Ileg6 el tiempo de las proscrip-
» nation , que en el fondo profesaban los mismos prin-
ciones, estaba mi nombre al frente de todas las listas
» cipios. La sociedad arregladora decidia como soberana
» de los que se habian de asesina-
» en todas las demas, porque se cemponia de sus mien-
Si la honradez y franqueza no le permitieron al mar-
» bros los mas perversos.
ques de Beaupoil continuer per mas tiempo entre los con-
» Despues de habcr conocido su grande objeto, habria
jurados, à lo menos se ve per estos pormenores,- que los
» podido yo adquirir mayores conocimientos sobre los
llegé à conocer le bastante para que no pueda haber la
» medios, y entrar en todas las confianzas; pero mi aima
menor Juda sobre el grande objeto de sus mistcrios.
» se resistia à este disimulo , del erses necesitaba para per-
Creo que puedo decir al palico , que llegarà dia en que
,» severar por mas tiempo en aquella guarida de los con-
se manifestaran las deliberaciones mas séeretas de esta
» jurados. En fin, lleno de indignation, nie levanté con
caverna, la mas ()cuita de la conjuration. Cuando la revo-
» fuerza contra todas aquellas maquinaciones; pedi que
lucion dispensé à sus grandes actores de esconderse con
» se borrase mi nombre de la lista ; yo mismo le borré,
el nombre de Amigos de los negros, pareci6 que se babia
» y me ausenté para siempre de aquella caverna. Iro de-
suprimido esta sociedad; pero et club •egulador conti-
» bia, y ahora
siento , haber informado al gobierno
nué, y no hizo (Ara cosa que internarse nias en las tinie-
» sobre los dogtnas y proyectos de aquella sociedad que me
blas, para dirigir con mas seguridad todos los clubs de
Z 3


CAPiTULO dCIMO-CUARTO .
559
358
rrsesc-nrAzoNtrtiA.
franc-mazon y deista consumado , pero que tenia horror
Paris, todas las secciones, todas las particiones, • todas
al latrocinio y à la matanza. Este descaba una revolucion
las juntas revolucionarias, y basta el club, llamado por
filos6fica, conducida con mas orden y menos violcncias.
antonornasia, de los jacobinos. Si Gobet (r), el famoso
arzobispo intruso de Paris, no lleg6 à ser miembro, â lo
Tambien era miembro de la junta arregladora. Nunca
inenos supo mu bien lo que en él pasaba
olvidaré la confiauza que en cierta ocasion hizo de mi,
, y aun es pre-
ciso que fuese admitido mas de una vez. Me habria ha-
y en la cual habria yo podido descubrir cuanto enton-
blado con menos seguridad sobre lo que alli se tramaba,
ces se tramaba contra el clero, la nobleza y el rey. Me
en el tiempo en que este infcliz ap6stata quiso tener
hablô de esta jouta del mismo modo que Gobct : «Voy
algunas conversiones secretas con migo, para tratar de re-
» (aisiadi6) peso con horror, y para oponerme à lo que
conciliarse con la iglesia. Estoy en el dia persuadido, de
» tieuen de mas funesto sus proycctos. Algtm dia se sabra
que los terrores de esta junta le impidieron cumplir la
» todo 10 que alti pasa , y todo lo que estas almas fero-
palabra que me habia dado de reparar su horroroso es-
» ces aiiaden à la revolucion. Se sabni , pero despues
» de mi muerte; porque debo guardarme de publicarlo
cândalo por medio de una palica retractacion. Es ver-
tlad que no me hablô de esta junta arregladora lino en
» durante mi vida ; pues sé muy bien de lo que son
términos generales; pero 'con un horror, que nie claba
» capaces.» No quiero suplir con la imaginacion los por-
menores que suponen estas confianzas sobre una jouta,
muy bien à conoeer la atrocidad de sus sesoluciones. «No,
»
compuesta de los enemigos mas atroces del altar y del
no lo sabeis (me decia entonces ), no lo comprencleis; no
trono que habia entre los franc-mazoncs y sofistas; pero
» sois capaz de creer hasta donde quieren liegar; i que pro-
lo menos ciré lo que he llegado à saber pur relacion
» yectos, y que medios rneditan! nada habeis visto aun.»
de diferentes iniciados, y que tiene mas conexion con la
Sin embargo, ya nos hallàbamos en el mes de abril del
época de la conspiracion de que se trata en este tomo.
aîio tercero de la revolucion, cuando ya se habian visto
tantos horrores.

Correspondencia de la Junta de los regros.
lia antes de esta época conocia yo â un grande iniciado,
(s) Bien lo puedo decir , despues que este desgraciado Gobet ha
De cuantos medios imaginaron los arregladores, el que
silo yictima de sus cohardes temores y de su infante apostasia. Este
in fluy6 mas en disponer el prodigioso m'inter° de brazos
era à quiers no quise nombrer en la historie dcl clero en tiempo de la
de que necesitaban , foc la correspondencia con las lé-
revolucion, hablando de los obispos constitucionales que se querian
retractar. Gobet era el primero de ellos. Me pidi6 algunas confe-
gias maz6nicas , repartidas desde entonces en mimer°
rencias , y tuvimos tres de dos boras cada tilla. Todt) estaha
prodigioso en toda la Francia. De ellas habia mas de
.dispuesto ; el Papa habia respondido a' las promesas de Gobet con
ciento y eincuenta en Paris, y a proportion otras tan tas
toda la hondad posibl Estaba extenclida su retractacion en sels
y aun mas en las otras ciudacles, y en las mas peque-
cartas ya prontas , y que se dirigian al Papa , al Bey , al Arzehispo
fias poblaciones. Se enviaban las deliberaciones de la jan-
al Clero , al Departamento y à la 1%iunicipaliclad de Paris. Pero el
infeliz quise, al principio.escaparse de Francia para libertarse de lus
ta arregladora à la junta central del Grande-Oriente. De
jacobinos. Se esparci6 la noticia de su partida, tuvo miel, y se que-
alti salian para todas las provincias con direction al rene-
d6, Robespierre le hizo guillotinar.
Z 4

5Go
•LANC-MAZONERli.
CAPiTULO Dikr4O-CVAnTO.
361
Table ô presidente de caria lôgia. Ya en el mismo afio en
objéto tenia yo otra memoria, y siento mucho que se me
que se estableciô la junta arregladora , recibieron mu-
baya extraviado. Era la historia de un noble que, habien-
chos renerables sus instrucciones a compaîiadas de una
do rehusado continuar la correspondencia con la junta
cafta, cuyo contenido era este : «Luego de recibido et
central maz6nica , fue castigado por él mismo l quien la
» adjunto pliego, acusaréis su recibo. Airadiréis el jura-
habia remitido. En los primeros momentos de la rcvolu-
» mento de ejecutar fiel y puntualmente todas las 6rde-
cion, seilalado como arist6crata, fuepucsto en prision. Lle-
» nes que os lle,9,-a •àn bajo la misma forma, sin tomaros
garon 6rdenes para que se le pusiese en libertad. El Feue-
• el trabajo de saber de que niano se derivan, ni corno
rable que rra municipal, pe•mut6 la ordcn, permitién-
» las recibis. Si. rchusais hacer este juramento, 6 si no le.
dole pasearse por una azotéa muy alta. Al centinela se le
y observais, se os mirarà como si hubieseis violado el
previno, de aprovecharse• de una ocasion para precipi-
» que hicisteis'à vuestreentrada en la orden de los ber-
tarle, lo que cumpli6. Sin embargo, no muri6 et caba-
» morios. Acordaos del agua toya' na (el nias eficaz de los
llero frances, y creo que en et dia se balla en Espatia.
venenos). Acordaos de los pufiales que estan prepa-
He entrado en estos pormen ores , porquc preveo cuanto
rados para los traidores. »
cesitaril de ellos la historia para quitar et velo à una cons-
Casi en los mismos términos estaba concebida una carta
piracion que se ha urdido con tanto secreto, y princi-
que recibi6 un sugeto que en otro tiempo habia sido
palmente para poder explicar coma en un instante se
mazon zeloso , de quien he sabido que las mismas car-
vieron tantos millones de brazos armados en todas las
tas se enviaban à los presidentes de las 16gias maz6ni-
partes de la Francia en favor de la revolucion.
cas. Cerca de dos ados ha, que poseo una memoria que
me porte en estado de poder nombrar algunos Venera-
Propagacion ulterior de los fi.anc-inazones.
bles , que recibieron las misrnas instrucciones, y las han
fielmente cumplido. Particularmente es uno de ellos un
Temiendo que aun no bastasen estes brazos, resolviô
tal Lacoste, médico de Montignac-le-Comte, en Perigord,
la junta arrcgladora de que se admiticse en aclelante à los
fundador al principio de la 16gia establecida en esta Ciu-
pequefios misterios de la franc-mazonerfa una clase de
dad ; despues diputado en la segunda asamblea , y que
hombres, que à lo menos habia ya mucho tiempo que
al fin vote) en la terrera la muerte del rey. Puedo
cran excluidos; cran estos los jornaleros y artesanos mas
timbien nombrar â Gairaux procurador, , quien no ha
zalios, y tauibien los vagos y aun los picaros. Para estas
manifestado menos zelo por la revolucion. Este , no era
gentes no era necesaria la explication que daban las 61ti-
renerable en su 16gia, cuando liegaron las primeras
mas 16gias , de las expresiones ignaldad y libertad. A los
instrucciones ; remitiôle el paquete el caballero de la
iniciados les era muy fàcil comunicarles con estas pala-
Calprade, que entonces tenia el niazo en la lcigia maz6-
bras tachas los movirnientos revolucionarios. A los franc-
nica de Sarlat , quien presintiendo à que le podian
niazoncs de Paris, que cran de una clase mas elevada ,
emperlar estas cartas, tuvo arte para declinar la cowision,
no acomod6 al principio mezclarse en las 16gias con unos
cediendo Gairaux su empleo de Fenerable. Sobre este
cofrades de esta raléa; fue precis() hacer que viniesen

362
FltANC-111AZONER h.
muchos, de las provincias; y con esto los arrabales de'san
CAPiTi1L0 DI:C11110-CURTO.
363
Antonio y san Marcial se hicieron muy presto maz6ni-
ria. Los sofistas habian abierto el camino à la opinion;
cos. Muchos aîios antes de esta junta arregladora, ya es-
las cavernas de una secta siempre enemiga del cristianis-
cribian los iniciados mas instruidos, que en Francia el
mo y de los reyes, se habian vuelto à abrir y se habian
ratinera de franc-mazones era inconzparablenzente mayor
dilatado; se habian multiplicaclo los iniciados de los
que en Inglaterra ; que en todas las condiciones, hasta en
mos misterios; los antiguos principios de impiedad y
las de los peluqueros y lacayos, habia muchos de estos
rebeliou se habian iclentificado en las nuevas lôgias con
hermanos (1). No sera pues exageracion , en la época en
los del moderno filosofismo. La opinion dominaba los
que nos hallamos , el decir, , que el ni'unero de franc-
corazones; las maquinaciones, los profundos artificios y
mazones era a lo menos de seiscientos mil, y ya no nos
las inteligencias secretas reunicron los brazos. Aunque
hallamos en un tiempo en que se pueda afirmar, que en
nunca en Francia se hubiese hablaclo de notables, del
este inmenso nfimero ignoraba la multitud el objeto de
deficit, y de Necker ô de Brienne; aurique Luis XVI
los iniciados consumados. La impiedad y declamaciones
hubiese estado sobre el trono en el momento en que el
de los sofistas suplian los 61timos misterios. Tambien las
club regulador y el club central de la mazoneria hubie-
primeras cimes querian su revolucion de igualdad y liber-
ron organizado sus fuerzas subterriineas, Luis XVI no
tact. Que se rebajen tien mil de estos hermanos que no
habria irnpedido la revolucion. Ilabria tenido gefes y ser-
cstuviesen entonces imbnidos de aquellos principios, y
vidorcs; pero la opinion habria dado muchos mas à los
es cuanto puede Lacer el historiador en favor dela juven-
rebeldes, y no habria dejado à los leales sino muy pesos
tud que se conscrv6 fiel al espiritu antiguo de los fran-
soldados. Al grito de libertad y de igualdad habria visto
desmandarse
ceses.
sus legiones y carrera forrnarse bajo las
banderas de los revolucionarios. Aurique Luis XVI no
Multitud y fuerza de los franc-nzazones.
hubiese convocado los estados generales, la junta arre-
gladora habria convocado la Convention Nacional , y
A lo menos el club arreglador contaba entonces con
quinientos mil iniciados habrian corriclo a las armas en
quinientos mil hermanos, llenos de fervor por la revo-
favor de la Convention , y el pueblo seducido habria
lucion , repartidos en todas las partes de la Francia, pron-
tos todas ii sublevarse d la primera serial de insurrection,
pasado à Lacer las elecciones. •
y capaces con la violencia ciel primer impulso de arras-
Felipe duqué de Orleans, gefe de los conjurados.
trar consigo à la mayor parte del pueblo. Desde enton-
ces ya -decian con bastante desearo los sofistas, que no
Estos cran los progresos de la doble conspiration ,
es facil triunfar de tres millones de brazos. De este modo,
cuando se acercaban los estados gencrales. Los sofistas
con la constante aplicacion de los conjurados, se organi-
subterràneos <le los franc-mazones, y los sofistas mani-
zaba v aumentaba sucesivamente la fuerza revoluciona-
fiestas del club de Holbach, reconocieron que solo les fal-
taba un gefe para ponerle al fiente y cubrirse con su égida.
(t) Uber die alun and neuen rnysterien , bey Frederick Alaurer, , I :/8 2.
Necesitaban de uno que litem: poderoso para apoyar toclos

364
ritANc-mezo.NEniA..
CAP1TULO r4:cimo-c-ustro.
365
los delitos que habian de cometer ; era preciso que fuese
medio para el mal, nunca medit6 proyectos mas negros
atroz para que le asustase poco el m'imero de las victi-
y crueles que cuando queria p ater el papel de benéfico:
mas que aquellos delitos sacrificarian; necesitaban , no
inepto por si mismo para los delitos atrevidos; bastante
del ingenio , sino de todos !os vicios de un Cromwel,
perverso y rico para quererlos y pagarlos; afectando sen-
y encontraron los conjurados à Felipe de Orleans, à
sibiliclad, y dispuesto ri sacrificarlo todo por ver correr
quien el angel exterminador bubiera amasado para ellos.
rios de sangre, y pronto à pereeer él mismo con tai que
'renia Felipe su conspiration particular, como los con-
se vengase, era su corazon el sumidero de todos los
jurados la suya. Mas perverso que ambicioso, habria
vicios y de todas las pasiones. Solo le 'faltaba la ocasion
querido reinar; pero semejante al demonio , que à lo
para manifestar todos los delitos. Este monstruo fue el
menus quiere victimas si no se puede exaltai', Felipe ha-
gefe que preparaba el infierno à los conjurados.
bia jurado sentarse sobre el trono 6 derribarle, aunque
Durante las disensiones que dividian la corte y los
hubiese de quedar oprimido por su caida. Ya habia
parlamentos , ya se habia coligado Felipe con algunos
mua() tiempo que este ente , singular en la niisma clase
magistrados , que Bran mas clignos de sentarse con los
de los malvados, no tenia remordimientos ni bonor que
conjurados del club arreglador • que de ocupar lugar en et
acallar. Su desvergüenza manifestaba que su alma estaba
primer tribunal del reino. Se servian çie él, no tanto para.
ya babituada à burlarse del desprecio , de la estimation
oponerse à Brienne, coma para ultrajar la magestad real
y del odio de los bombres y de los cielos. La disolucion
en el santuario de las leyes (i). Al fin pudo Luis XVI, por
habia corrompido su corazon en la juventud; en todo,
la primera vez, resolverse ci dalle pruebas de su . resenti-
basta en
tniento , y le desterr6 d su palacio de Villers-Coteret.
sus juegos manifestaba la bajeza de su alma. Se
valia del artificio para aumentar su fortuna y ailadir
Esta fue la chispa que encendi6 en el corazon de Felipe
sus tesoros. En la edad en que apenas se conoce el deseo
de Orleans el fuego de la venganza. Ya aborrecia à. Luis
de adquirir, el palier) le acus6 de haber convidado
XVI parque era rey, aborrecia à Maria Antonieta, por-
sus orgias al jéven principe de Lamballe,
que era reina , y juré que los perderia , y Io juré en el
à quien, para
asegurarse su rica berencia , hizo que hallase una muerte
enagenamiento de la rabia y del frenesi. Solo se calmé
prematura en los cxcesos del deleite; y ni siquiera se des-
su corazon para meditar los medios de cumplir su jura-
cubre un rasgo en su vicia , que fuese capa'', de desmentir
niento. Dib principio con rodcarse de cuantos malvados
la atroeidad de esta perfidia;
profundos tenia la Francia. Llamé para que estuviese
y la serie de los anos mani-
à
festé que habia sido bien capaz de ejecutarla. Cobar-
su lado aquel Laclos, à cuyo ingenio parecia que el infier-
de y vengativo ci un mismo tiempo,l ambicioso y ratera,
no habia dada el encargo de trazar à los clelitos sus sen-
das toicidas y subterraIneas.
prédigo y usurero ; altivo con su nombre y clase entre los
principes, y dispuesto à humillarse hasta el nivel del mas
Acudieron Mirabeau y Sieyes, y les fue muy facil ha-
vil populaeho ; colérieo é impetuoso delante sus confi-
cerle concebir los recursos que le ofrecian aquellas légias
dentes; frio y disimulado delante los que queria per-
der ; entorpecido para el bien cuando ne descubria algun
(0 Histoire de la conjw ., du duc d'Orléans.


366
iRANC-MAZONER1A.
maz6nicas, de las cuales ya era él gefe honorario. Muy
carirrito nficnIto-cuaro. 367
presto los clemonios se hacen amigos, cuando tratan de
que se deseasen generalmente. El parlamento de Paris
lacer da îlo. En los pocos lias que Felipe estuvo en su
los pedia, y la Francia creia ver en ellos el Bran medio
destierro , se colig6 el partido. Desdc entonces ya no le
de su regeneracion. Aun no lie hablado de todas las ma-
manifestaron solo aquellos misterios , que los sectarios
quinaciones, ni de todas las sectas que los invocaban ,
manifestaban à los de su clase. A lo menos es cierto,
solo para Lacer de ellos el sepulcro de la monarquia y
que por este tiempo la jota de los hermanos conoci6 que
de todas sus leyes. Los sofistas de la Enciclopedia con
era bastante atroz para admitirle l las ùltimas pruebas.
tafias maquinaciones diversas , y abriendo todos los ca-
La que le ofrecicron en la caverna de los
minos à la libcrtad é igualdacl de derechos contra el altar,
Kadosc , en
que habia de matar i pufialadas à un rey, fue para el
se habian precipitado por si mismos en el odio al trono.
un ensayo muy placentero. Cuanclo Felipe pronunci6
Las 16gias tenebrosas de la mazoneria y los antiguos mis-
estas palabras :
terios de Manes , solo habian servido de asilo à los hijos
alio al culto , odio à los reyes, ya conci-
bi6 los obstàculos que este juramento le penia à sus
de Voltaire y Diderot, para fomentar con mas secreto
aquel odio à Jesucristo y i los reyes. Los sofistas de la
miras ulteriores sobre el trono de Luis XVI; pero lo
impiedacl y los sofistas de la rebelion vinieron 3 ruez-
que mas queria era vengarse. Habia dicho orne vengaré,
aunque sea à Costa de mi fortuna y de mi vida. Mas
clar y confundir sus maquinaciones en estas mismas 16-
pudo con a la venganza que la ambicion. Consinti6 en
glas , 6 por decir mejor en estas cavernas que ya estaban
ser perjuro, si la conspiracion le colocaba sobre el trono.
preparadas para vomitar sus legiones de iniciados, de
Se di6 el parabieu de haber hallado l'ombres que habian
bandiclos y de en tusiastas atm aclos para establecer su igual-
(lad y libertad con la ruina de los altares y del trono. La
jurado derribarlos todos, con •tal que empezasen por cl
de su rey.
horrorosa propaganda tenia sus tesoros y ap6stoles; la
Cuando liizo este juramento, vi6 celante de si una in-
j tinta centraly la arregladora tenian sus inteligencias secre-
nicnsa scric de tientos; pero ni siquiera hubo
tas, su conscjo y su gefe. Iodas las fuerzas de la rebe-
U110 que
le asustase. Sentia la tardanza en correrla toda entera.
lion y de la impiedad estaban organizadas. Y aun esto
no era el ùnico azote que habia de castigar à la Francia,
Una cleclaracion de Brissot nos manifiesta que Felipe ya
y lo que habia de reunir en ella toclos los desastres de
la babria etnprendido desde el mismo niomento; pero le
pareci6 que la copte cra aun demasia do fiterte, y solo par-
la revolucion.
tir entonces para Inglaterra , para clar tiempo à la revo-
Bajo el nombre de iluminados, se reuni6 à los enciclo-
lucion à que madurase. Esta declaracion la he ballado
pedistas y à los mazones una horda de conjurados, aun
mas tenebrosa y habil en el arte de tramar maquina-
en las memorias de Beaupoil, quien la habia oido del
ciones; mas vasta en sus proyectos asoladores ; que pro-
mismo Brissot. A mas de que, aun no 'tabla llegaclo el
fundizaba mas à la sordina las minas de los volcanes;
tiempo seilalado por los arreglaclores , pues esperaban la
que ya no solo juraba odio à los altares cristianos ô à
convocacion de los estados generalcs. Sus insinuaCiones,
los tronos dé los reyes, sino que à un mismo tiempo
todos sus clubs y la turba de sus escritores habian hoche
juraba odio â todo culte, à toda ley,

todo gobierno,

CA1'11'171,0 Di:CIMO-CUAIC TÔ.
369
368
rrIANc-mAzoxErtil.
à toda sociedad y à todo pacto social, y que para no
Anrcrox al articula sobre los Templarios.
dejar ya base ni pretexto l este pacte, proscribi6 el mio
y el tuyo, no conociendo igualdcul ni libertad,
Cuando ya se concluia la impresion de este segundo
Biao arrui-
nando entera, absoluta , general y universalmente toda
tome, ha llegarlo à mis manos el Ensayo de Federica
propicdad. Que haya babido una secta corno esta, que
Nicolai sobre los templarios. Este autor, , que conviene
baya podido hacerse poderosa y terrible , que exista
absolutamente eonmigo sobre la necesidad de recurrir y
aun en nuestro tiempo , y que l ella se deba lo peor
consultar las piezas auténticas de aquel proceso , observa
de los azotes revolucionarios , es sin se pueda dudar,
justamente que el seer Dupuis se equivoc6 confun-
la que exige las pruebas de la misma cvidencia, para que
diendo à Jacoba Molay con un tel juan da Molay° , à
lo puedan creer nuestros lectores. Este serti el objeto
quien los jueces declararon y trataron corno à loto. Debe,
del tester tomo. Despues de haber sucesivamente asi des-
pues, omitirse esta circunstancia en lo que yo he dicho
cubierto la conspiracion de los sofistas de la impiedcul,
en el cuerpo de la obra, relativamente à la retractacion
la de los sofistas de la rebelica, y la de los sofistasde
de aquel gran-maestre. El seilor Nicolai sin nos
la anarquia, nos serà fcicil aplicar 6. la revolucion fran-
presenta muchas otras razones, para apreciar en su justo
cesa los desastres que d.cbe ella ai cacla una de estas cons-
valor, corna yo mismo lo he hecho, aquella decantada
piraciones, y manifestai al fin coma los jacobines de to-
retractacion, comparàndola sobre todo à las confesiones
das clases no son mas, que el monstruoso resultado de
de 7 8 caballeros Ingleses examinados en Londres en 1311,
la triple conspiracion y de la triple secta.
à las de 54 Irlandeses y de machos otros Escoceses é Ita-
lianos, confesiones que de manera alguna pudieran atri-
buirse à la violencia.
Con respecta â ciertos lectores, tal vez he insistido yo
sobrado en esta y otras materias; nias hay otros muchos
para quienes jamas se dite sobrado, y los cuales solo el
ndinero y la naturaleza de las pruebas arranca , por de-
FIN DEI. TOU0 SEGISINDO.
cirlo asi, su asenso y su conviction. Por lo demas, yo
solo escribo unas memorias, segun lo protesté desde el
principio de la obra; el historiador escogerà de elles Io
que creer mas oportuno, y las cornpendiarà â su placer,
'faine if.
A a

1ABLA
DE LOS CAPiTULOS DE ESTE SEGIINDO TOMO.
Pag.
C.A.r. I.
PRIMER grado de la conspiracion contra
los rcyes. Voltaire r cl' Alembert
CAP. II.
Segundo gracia cl,: la conjuration. D' .dr-
genson y Montesquieu... ..
28
CAP. III. Sistema de Juan Jacoba Rousseau
77
CAP. 1V. Tercer gracia de la conspiracion. Efecto
general de los sistemas de Montesquieu
de _Rousseau
97
CAP. V. Cuarto grade) de la conspiracion. Mun-
clacion de libros contra la dignidad
real....
12Jt-'
CAP.
Grado quinto de la conspiracion. Ensayo
democratico en Ginebra..

iGo
CAP. VII. Ensayo aristocratie° en Francia..
• • 174
CAP. VIII. Ensayo de Lus sofistas contra la aristo-
cracia
187
CAP. IX. Secreto general, d los peque/ios misterios
de los f anc-mazones
205
C.t.P. X.
De los grandes misterios , J secretos de
las tras-logias de la Mazoneria
221
CAP. XI. Pruebas nueyas del sistenza y misterios
de los mazones consumados....
252

CAP. XII. Pruebas deducidas de los mismos sistemas de los
franc-mazones sobre su ()rien. Piig. 274
CAP. XIII. Declaraciones ulteri ores de los francma-
zones sobre su origen , y verdadero fun-
dador de la orden.
Jo7
CAP. XIV. Sexto grado de la conspiracion contra
los reyes. Union de /os fildsofos y
franc-nzazones....

...........
FLN.

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