DICCIONARIOlOtITI&O. NOMBRES DE LOS REPACTORES DEL DICCiONARIO POLITICO. ...
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DICCIONARIOlOtITI&O.




NOMBRES DE LOS REPACTORES DEL DICCiONARIO POLITICO.


ALTAROCHE.
BARÉRE.
BASTIDE.
Bn_LIARD.
BLAIZE.
BLANC-CH.
BLANC-L.
BONNIAS.
CnAPUIs-.MoNTLAVILLE.
CORMENIN. ,:TnION)
CORNE.
C'ELLIEZ.
CLAVEL.
COURCELLE-SENUEIL.
DAVID. (D' ANGERs)
DEGEORGE.
DEGOUVE-DEN1;NCQlJES.
UIDIER.
Dunosc.


DUCllATELET.
OUCLERC.
DUFEI.
DlJ~IONT.
DUPOTY.
DITRAS.
DUSSART.
FELIX AURIL.
GALLOIS.
GUlLBERT.
HAUREAD.
HETT1IANN.
KAUFTMANN.
LACROIX.
LAGABDf:.
L\MENNAIS.
LEGOUVÉ.
LÉOPARDI.
~fARTI~.


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MARRA.s'f.
~IABTIN (DE MOUSY.\ ,
MAURAT-BALLANGE.
PAGNERRE.
PANCE.
PARFAIT.
PELLION.
GENERAL PEPE.
PETETIN.
PYAT.


·REGNAULT.
REYBAUD.
ROllEY (CARLOS).
SCHOELCHER.
SAINT-ALEIN.
TEISSIER.
TmRUm.
TnORÉ.
'lAL:LABELU: •




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(f.' DICCIONARIO POLIrrICO
ó


DEI, .


LENGUAGE y CIENCIA POLITICA.
POR


(;NA REUNION DE DIPUTADOS Y PUBLICISTAS fRANCESES.


-.


MPHE~TA. Y LITOGRA.FIA DE LA SOCIEDAD ARTISTJCA y IJTEHARIA A CA1H;O
DR D. J. MARTINEZ; CALI,E DR L>\ ZANJA ",Ú¡u. 110.




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Si las ciencias exactas han formado y definido su lenguage, no sucede así á la política. Las
palabras cuyo uso es mas frecuente en las discusiones parlamentarias, en los debates de la
prensa y en las conversaciones privadas, carecen de significacion fija y general.


Graves son los peligros que de aquí resultan: nada influye en los destinos de la humanidad
que Buffon y Cuvier no esten perfectamente acordes en la descripcion anatómica del elefante
ó del arador; pero en política, eomo en moral, produce fatales consecuencias la menor incerti-
dumbre en el valor de las palabras, pues de la confusion de estas nace la de las ideas. Despro-
visto de unidad el lenguagc, hábilmente esplotado por la intriga y mal interpretado por la ig-
norancia, es manantial fecundo de preocupaciones, errores y sofismas; de manera que, lejos de
ser un medio de civilizacion y progreso, se convierte en instrumento de desorganizacion y
mentira. ¡Cuantas disensiones, guerras civiles y religiosas son resultado de palabras mal com-
prendidas! Pudiera decirse que la ambigüedad de los términos ha derramado mas sangre hu-
mana que el antagonismo de las ideas.


Nunca ha sido mas temible que hoy esta especie de anarquia, por lo mismo que la políti-
ca es el alma de la moderna sociedad, el origen de las teorias, proyectos y sistemas que discu-
te incesantemente la opinion pública, y el objeto constante de la literatura, de los movimientos
tumultuosos de los pueblos y de los regulares esfuerzos de la industria que asocia, organiza,
produce y distribuye.


La necesidad de estudiar la ciencia política es ya universal, por lo mismo que á todos in-
teresa. Los que poseen esclusivamente los derechos políticos están obligados á ejercerlos con
inteligencia en beneficio propio y de sus conciudadanos; y los que de ellos carecen, mucho
mas numerosos, deben estudiarlos para ponerlos en práctica útilmente cuando logren conquis-
tarlos.


Pero ¿donde estan los elementos de este estudio? ¿Qué publicista los ha reunido, espucsto
y formulado metódica y sencillamente, con claridad y exactitud? Ninguno.


Encuéntranse estos esparcidos materiales en voluminosas colecciones, ó en tratados espe-
ciales inaccesibles para el mayor número, ya por la sublimidad de sus especulaciones metafí-
sitas, ya por su estension y elevado precio.


Se dirá que existen periódicos; pero sin desconocer la poderosa utilidad de esta irresisti-
hle palanca, confesamos que no se encuentra en ellos la teoria positiva y racional de la cien-
cia política. El periódico es mas bien propagador que pensador; deduce los principios de la cien-
cia, pero no los enseña; se resiente mas que otras publicaciones de la inexactitud del lenguage
político; y en sus polémicas, dirigidas á veces por las pasiones, se espresan con idénticas pa-
labras ideas enteramente opuestas. Agréguese á esto que para comprender bien ciertas mate-
rias, es indispensable conocer algunos precedentes; por ejemplo, en las cuestiones inter-nacio-
nales preciso es estar iniciado en la historia de los demas paises, al menos en lo concerniente




j!-


a su constitucion Y' relaciones diplomática." y comprender las palabras propias de sus leyes y
costumbres. Para leer con utilidad los periódicos se requieren tambien estudios preliminares
vastísimos y complicados.


Convencidos de estos inconvenientes, nos proponemos reunir en una obra los principios
fundamentales de la ciencia política enriquecida ya con innumerables axiomas en muchos pun-
tos, pudiéndose afirmar que el descubrimiento de la verdad será tanto mas fácil y seguro, cuan-
to mas exacto sea el instrumento de las ideas ó el lenguage; siendo este correcto, comunicará
al entendimiento fuerzas incalculables para dar un paso inmenso y decisivo en dicha ciencia.


Hé aquí nuestro objeto en la publicacion del Diccionario político.
Claro es que nuestro fin es complexo. Proporcionar á cualquiera el medio de formar su opi-


nion sobre todas las cuestiones que se agitan diariamente, ora en la prensa, ora en la tribu-
na; esclarecer las verdades que por mucho tiempo fueron esclusivas á un corto número de hom-
bres; apresurar el momento en que la voluntad nacional pueda manifestarse clara y perfecta-
mente; suplir en algun modo los beneficios de una educacion pública, actualmente nula; des-
envolver mas y mas los principios del deber y del derecho, que nadie se atreve ya ú negar; por
último, fijar el valor de las palabras, constituir y popularizar la ciencia política, tal es el tra-
bajo que hemos emprendido.


Para desempeñarlo bien hemos convocado á todos Jos hombres que en la vida pública, en
PI parlamento ó en la prensa, han conquistado por medio del trabajo, de la probidad, del ta-
lento y del amor por el bien público, el derecho de ser considerados como las autoridades na-
turales de la ciencia política en punto á democracia. Todos reconocen y profesan el principio de
la soberanía nacional, porque, fuerza es decirlo, esta es á nuestros ojos la fuente de la certeza
moral y política.


El dogma de la soberanía nacional es, pues, el que domina en este trabajo, ya porque di-
rige el desarrollo intelectual de la época, ya por ser el único que se adapta á la severa exac
titud de las definiciones y á la unidad de los principios.


Pero en las diversas cuestiones que abraza este Diccionario se hace entera abstracción
dp las luchas apasionadas, útiles algunas veces, pero siempre pasageras. Espónese de un modo
rompleto, aunque sucinto, el estado actual de las cuestiones dogmáticas, filosóficas, de dere-
cho natural, inter-nacional y público, de organizacion política, social y militar, de economía
política, de administracion, hacienda, aduanas, geografía política, &c. Traza, en fin, el cuadro
imparcial y sincero de la ciencia política en el siglo XIX, indicando sus recursos y las esperan-
zas qus se pueden abrigar sohrc su próximo porvenir.


El orden alfabético que hemos adoptado es el que mas convenia en un trabajo que debe
ser á la vez DICCIONARIO politico y ENCICLOPEDIA de la ciencia política: la forma de voca-
bulario ofrece mucha facilidad en las indagaciones y permite fijar el valor relativo de todos los
It'-rm¡nos empleados en el lenguage. Aunque este órden tiene aveces el inconveniente de dise-
ruinar nociones qti(' debieran estar reunidas, lo hemos evitado en lo posible por medio de lla-
madas.


Una obra concebida bajo este plan y ejecutada con tales medios, está naturalmente desti-
nada para todos los que, por eleccion de carrera, por aficion á los asuntos públicos, ó por po-
sicion social, necesitan ó deben adquirir los conocimientos generales de' la política. Puédese.
por tanto, cO~ls¡d"rJ.r ú la vez como Jlfanllal y Guia del ciudadano. del funcionario público,




,id diplomático, (te\ publicista, dd f'iec.[ol·, del hombre del pueblo lo nusmo que de [os prime-
ros magistrados de la uacion: en una palabra, esperamos que este Diccionario será, respecto
¿Í la ciencia política, aunque de un modo mas compenui.ulo, lo que rué para las exactas y 11-
losoficas la grande Enciclopedia del siglo XVIII.


Séanos ahora permitido consignar aquí el testimonio público de nuestra gratitud, primero
di hombre ilustre que concibió la idea y trazó el plan del Diccionario Político; al hombre hou-
rudo cuya pérdida prematura llorará eternamente la democracia, á GAR~IER 1)AGl~S; y d('spue~
a los escritores que con tan gerlí'l'Osa constancia han dedicado sus talentos ú la renlizacion de
esta ohra. Les damos las mas sinceras grarias. particularmente á nuestro amigo M. E. Bu-
rIere. <lue con el mayor celo ha contribuido ú esta larga ~ dificil publica-ion.


PAGNERRJ<~.




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DI&&ION1RIO rOLITI&O ~ ~.~ .."
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ENCICLOPI~DIA"


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ABDICACION.-Rcnuncia de un cargo,
calidad Ó título y particularmrnte de la auto-
ridad soberana.


Llamaba» así los antiguos á la accion del
. I 1 1 ¡ ..11 •I¡UC ft'nwlc¡a:>a as ucrccnos ce ciuuac ano, o


se hacia voluntariamente esclavo. Esta última
práctica ha suminislrntloá alguno:. publicistas,
partidarios del despotismo, un singular argu-
mento. «Si un particular, dice Grotius, puede
«nagenar su libertad y hacerse esclavo de un
señor, ¿no podrá un pueblo entero vender
la suya y hacerse vasallo de un rey?» El autor
del Contrato social ha hecho justicia á tan es-
traño raciocinio.


El que actualmente repudia los derechos
y deberes que le imponen las instituciones de
su país, abdica la calidad de ciudadano. El
ejomplo mas reciente de esta especie de ah-
dicacion, ó el único al menos que merece ci-
tarse, es el de Juan Jacabo Rousseau. Conde-
nado el Emilio por el magnífico Consejo de la
república de Ginebra sin oir, ni aun citar al
autor, y sin que ninguno de sus conciudadanos
reclamase contra esta manifiesta violacion de
las leyes, abdicó Rousseau su derecho despues
de e~perar diez meses una dehidu reparacion.
Un ultraje hecho injusta y públicamente puede
en ciertos casos escusar semejante determina-
«ion, porque la ingratitud de la patria no bas-
ta á justificarla.


Entre los griegos tenia un padre la facul-
tad de segregar á su hijo del seno de su familia
y llamáhase abdicacion esta renuncia. Han pre-
tendido algunos justificar este derecho y esten-


derlo hasta privar del alimento al indigno hijo;
pero concíbese fácilmente que solo pudieran
pensar así los fervientes apóstoles de la tirania,
que viendo en la familia el primer modelo de
las sociedades políticns , en el gefe la imágen
del padre, y (111 el pueblo la de los hijos, exa-
geraban de intento la autoridad paterna para
declarar sin límites la de los reyes.


Ln ministro dimite sus funciones; un dig-
natario renuncia su dignidad, y abdican el prín-
cipe, el rey y el emperador. No obstante
tambien han abdicado algunos pueblos. No
sahiendo los dinamarqueses como sustraerse :i
la anarquia fomentada y sostenida por las di-
sensiones de la nobleza en el siglo XYII, llbdi-
taran en favor de la corona todos los derechos
que les daba la constitueion (L8 de Octubre
HiGO, . No necesita probarse la nulidad de es-
te acto.


tos historiadores latinos refieren que los
pueblos de Carnpania se entregaron á Roma COIl
sus bienes, templos y leyes; pero esto, propia-
mente hablando, no fué ahdicacion; llamaríase


. .


mejor aereaacronü ü •
Aplicase hoy la palabra abdicacion á la au-


toridad soberana.
Este acto, sea voluntario ó forzado, pro-


duce casi siempre gravísimas consecuencias.
Sin embargo, no han examinado los publicis-
tas si es permitido á un rey abdicar, ni las ven-
tajas é inconvenientes que de aquí se siguen.


Para probar la legitimidad de las abdicacio-
nes, se ha dicho que son ~l veces necesarias por


I la incapacidad ó los vicios del rey. «Nadie Ime-




ABDICACION. -10- ABDICACION.
de renunciar por sí mismo,» dice Grotius sin la voluntad del que abdica, constituye de hecho
disentir. Un moderno mas esplícito que Gro- una verdadera donacion . ¿Y puede hacerse es-
tius agrega: «no puede ponerse en duda el de- ta de lo que no es propiedad? claro es que nó.
recho deahdicar que tienen Jos príncipes.»Otros Pero admítase por un momento este de-
publicistas enemigos de los reyes, han visto en recho y veamos á donde nos conduce. Si el
las abdicaciones un medio de desembarazarse rey puede abdicar todo su poder, con mayor
de los tiranos. y sin discutir su valor se han razon puede abdicar una parte, y en este úl-
contentado con proclamar el derecho. «El rey timo caso fracciona el Estado.
que se presenta como enemigo delpueblo, ab- En las monarquias constitucionales y he-
dica por este solo hecho la corona,» dice Bar- reditarias debemos distinguir los reyes de
clay; y Milton en su famoso folleto, Deiensa del derecho ~divino de los que reinan en virtud
pueblo incies, «el rey puede abdicar cuando le de un convenio ó contrato político. Ya hemos
plazca.» Los pueblos son generalmente de igual hablado de los primeros. Los segundos no ab-
opinion que Milton y Barclay. Sin embargo, dican sin el formal consentimiento de la nacion
parécenos inconsiderada esta opinion. ó de sus delegados; no pueden alterar Jas con-


Segun el derecho natural carece el tey del diciones que aquel encierre, ni aumentar ó dis-
de abdicar, por la sencilla razón que no lo tie- minuir espontáneamente su poder.
ne para reinar; pero no es menos ilegítima la Ademas, las constituciones de ciertos pue-
ahdicaoion, si atendemos á los principios del blos han negado á los reyes el derecho de ab-
derecho divino, porque investido el príncipe del dicar y así sucedía en Persia. Artaxerces De-
poder supremo por un acto independiente de rnon Iué el primero que destruyó esta costum-
su voluntad, comete un crimen despoj.indos« breo AUl1(lUC la historia de Polonia refiere mu-
de él: Dios lo hizo rey y esel único que puede chos ej('mplos de abdicaciones, estaban prohi-
autorizarlo para dejar de serlo: esto es lo (Iue hit/as por las leyes del pais; yen Venecia, que-
se deduce de estas últimas palabras de Luis el riendo abdicar el dux Juan Cornaro, se lo ne-
Gordo á su hijo Luis VII: «no olvides, hijo mio, gó la república considerando que «no es el par-
que el reinar es un cargo público de que da- ticular el que debe abandonar al público, sino
rás rigurosa cuenta al LiNICO que puede dis- este al particular cuando deja de serle útil.»
poner de los cetros y coronas» No se equivoque esto con una tésis acadé-


Veamos las instituciones humanas. mica; es una cuestión práctica, positiva y de
Saumaise define el rey, «un ser en quien suma gravedad: parécenos poco cuerdo un cé-


reside el poder soberano, que solo responde á lehre escritor contemporáneo, MI'. Juan Iley-
Dios de todas sus acciones, que puede hacer lo naud, cuando dice que «estas cuestio Hes, que
que le place y no está sometido á ninguna ley.» tan graves fueron en otro tiempo, no son hoy
~Iilton y otros publicistas han destruido esta mas que frívolos dehates.» Mientras subsista la
insensata doctrina, demostrando que es absur- forma monárquica, será importantísimo todo
do fundar los derechos de la corona en los es- lo que se refiera ti la trasmision del poder real.
cosos de la tirania. Los mismos reyes, mas sa- En efecto, la historia yel raciocinio ense-
gacesque sus aduladores, han comprendido bien ñan que las abdicaciones voluntarias ó forzadas
que «el mas fuerte no lo es nunca bastante pa- han producido casi siempre desastrosas com-
ra mandar, si no transforma su fuerza en de- plicaciones. 1,05 que renunciaron el poder su-
recho, y la obediencia en deher.» Han estable- premo, no tenian la fuerza de espíritu de Syila
cidoóaceptado, por consiguiente, leyes funda- ni la sublime filosofia que hizo decir á Diocle-
mentales, que constituyen á la vez el título y ciano á los siete años de su abdicacion: «he pa-
límite de su poder. La primera ley funda- sado 67 años en la tierra, y he vivido siete.» La
mental de las monarquías hereditarias y ahso- vanidad, el tedio, la tristeza, el disgusto, el 01'-
luías es la que arregla la sucesion al trono. gullo de una falsa gloria, la pereza y el temor
Si se niega al príncipe el derecho de abolir esta de un peligro mayor, son ordinariamente cau-
Jey ¿como se le permitirá suprimir sus efectos? sa de estas resoluciones, heróicas en apariencia.
Por otra parte, en estas monarquias le está «Desciende del trono el príncipe por no verse
prohibido al rey, no solo enagenar, sino dispo- precipitado; pero"apenas desciende desea subir
ner la trasmision: limitase su poder á delegar de nuevo.» Hoy hace un año que vuestro padre
su cargo, y aun esto es inválido si no lo cede al abdicó, decia el cardenal de GranveIle á Felipe
que la ley designa. Inquilino de la corona, ' JI, Yeste responde: hoy hace un año que se ar-
ligado á ella eternamente, no puede cederla á repintio.» Es muy cierto que aquel rey orgu-
nadie. En fin, la abdicación, cualquiera que sea lioso se veia lleno de pesares en su monasterio




ABDICACION.
familia y llega hasta las puertas do


ABDICf\CION. -11-
de Yuste, y es de creer que la grandeza de su ! rios de su
pasarla vida le impidió acabar como aventurero. Londres.


Cristina abdica la corona de Suecia, cansa- Hace ya 34 años que Gustavo IV abdicó
da de reinar (1654); deja su pais y recorre la la corona de Suecia, y es de esperar que cuan-
Europa. Pero, como dice Montaigne, cela ambi- do muera el príncipe reinante quedará en du-
cion , la avaricia, la irresolucion, el miedo y da la sucesion y espuesta la Suecia á ser el tea-
la concupiscencia nunca nos abandonan. «Cris- tro de una guerra dinástica.
tina pretende recobrar el cetro que voluntaria- Déjese tambien crecer al jóven descendiente
mente habia cedido, y mezclada en todas las de losBarbones, y téngase por cierto que no se
intrigas diplomáticas de Europa, se esfuerza en resignará á morir sin haber hecho alguna ten-
alterar la paz de Suecia. tativa.


Victor Amadco II de Sabova cede á su hi- Aunque el príncipe que abdica no altere
jo la corona en 17:39, y al siguiente afio no directa ó personalmente la tranquilidad de los
perdona medios para conquistarla de nuevo; el pueblos que ha gobernado, deja en ellos, si
rey destronado se convierte en revolucionario continuan rigiéndose por instituciones monár-
y queda preso por órdende su hijo hasta el dia quicas, constantes motivos de turbulencias, ve-
de su muerte. jaciones y opresion: su influencia ynombre ayu-


No son menos graves los peligros (Iue ofre- dan poderosamente á combatir y derribar al su-
ceu las abdicaciones forzadas. Nunca las con- cesar, al paso que este, amenazado por un for-
sideran enteramente o~gatorias los príncipes midable enemigo, aumenta su rigor con todos
que á su pesar las hac~; ceden á la necesidad los que teme y acaba por ser tirano.
y contemplan el porvenir . Cauti \0 Napoleon en Santa Elena y sepa-


Ningun príncipe abdicó jamás la corona de rarlo de la Europa por un abismo inmenso, ins-
mejor fé, con mayor solemnidad y aparente re- pirnha todavía á Jos reyes pánicos terrores. Su
signacion que Federico Augusto n. rey de Po- nombre sustentaba esperanzas funestas para la
Jonia (170(j). Habia renunciado á todos sus de- libertan de los pueblos.
rechos y pretensiones en el tratado de Alt- Halláhase Cúrlos IY en noma en 1816 vi-
Ranstadt; hizo mas, reronocid á su competidor viendo en la soledad y muy distante de disputar
Estanislao por rey legitimo; le habia escrito fe- tí su hijo la corona. Pero la faccion que el este
licitándole por su advenimiento; notificó su ab- dominaba y prctendia conducirle mas rápida-
dicacion á los estados de la república, y, en fin, mente por la senda del despotismo, le rep1'e-
hizo publicar el tratado en sus estados heredi- sentaba sin cesar la posible nulidad de la ah-
tarios de Sajonia.... Tres años después, en1709 dicacion de Aranjuez. «Los consejos de cIemeu-
entraba en Polonia con las armas en la mano, cia, de paz y de sana política que Cárlos IV
y subió al trono dcspues de vencer á Estanis- dirigia á su hijo con el único objeto de atraer-
lao, que á su vez abdicó. le el amor de sus súbditos, quedaban enveno-


No dejaba Napalean de dirigir á la Francia nadas por un arte pérfido; se finjia no ver en
sus ardientes miradas desde la isla de Elba. ellos mas que traiciones profundamente medi-
Diez meses después de la despedida de Fontoi- tadas &c. Logrósc inspirar á Fernando VIl
nebleau, reapareció el emperador en las Tu- serios temores sobre la estabilidad de su trono
Herias)' vuelve á abdicar á los cien dias; que- y precipitarlo violentamente al abismo en que
da proscripto, huye y la Francia alevosamente él mismo sepultó su memoria, con la fortuna
vendida, sufrió nueva invasion. y libertad de España.


Era demasiado viejo Carlos X para hacer Dedúccsc, pues, de lo que precede: 1.0, que
algo por sí mismo despues de la revolucion de están prohibidas las abdicaciones á los reyes de
Julio; pero la madre de su nieto procuraba en- derecho divino; 2.°, que los constitucionales
cender la guerra civil desde la Vendée en 1832. no pueden abdicar sin el formal consentí-


No han bastado los años á desvanecer los miento de la nacion ó de sus representantes, y
pesares y esperanzas que siguieron á aquellos 3. u que las abdicaciones voluntarias ó forzadas
acontecimientos; todavía no está garantida la tienen para los pueblos gravísimos inconvc-
seguridad de los nuevos postidores, ni la paz nientes,
de los pueblos. He aquí sin duda una de las razones que


Hacia 57 afias que pesaban sobre los Stuar- sugerian á Maquiavelo estas terribles palabras:
dos las consecuencias de la abdicacion forzada «Los reyes solo deben ceder el trono para ha-
de 1?88, cuando en 1745 desembarca el pre- jar al scpulcro.»
tendiente en Inglaterra, subleva los partida- Los estados constituidos democráticameu-




ARJURACION.-«Te prohibo confesar fu
religión ó tu fe política; te mando confesar
una religion ó una fé política que no sea la
tuya y si no obedeces, te mato.» l\ccesario es
convenir en que esta lógica es algo brutal; es
la de todas las facciones y sectas reacciona-
rías. Los paganos qucmahnn á los cristianos
para obligarlos á abjurar de su f(", y después
Jos cristianos ortodoxos quemaban ú los Ar-
rianos, á los Nesturianos, Ú in.; r auducnses
<.Í Jos Albigenses, ú los Husita:" 'lí los 'V¡cle-
listas, ~á los anabaptistas, 1ll\)!('::tanLcs y ju-
dios: Cario Magno quemaba ú los Sajones;
Catalina de Médicis y Luis Xl V tkgollaban
y quemaban á los Calomistas, y los Españo-
les convidaban á los desgraciados Americanos
á abjurar de sus cultos al resplandor de las
hogueras imquisistoriulcs, 1\0 hicierou menos
los protestantes con los disidcntcs, y sobre to-
do con los catdlicos, cuando se npodernron del
mando.


La historia está llena de estas reacciones
detestables, y la política las ofrece en tan con-
siderable número como la religion. Las ah-
jurnciones religiosas han sido casi siempre me-
dios de gobierno; así es que Carlo-ñlagno
obligaba á los bárbaros vencidos á optar entre
la muerte y el bautismo, para poner á la
Europa á cubierto de nuevas invasiones. Luis
XIV queria lavar las manches de su vida,
con la abjuración de los heréticos, y oIv idnndo
que la libertad es la base de la moral y de
las acciones humanas, provoco las abjuracio-
nes por medio de la violencia y de la corrup-
cion, Sabido es el ministerio que encargó al
convertido calvinista Pclisson.


Estas lamosas palabras ¡Bien 'vale I'oris
una misa! reasumen enérgicamente la historia
política de las abjuracionos. Enrique VI ab-
juraba el protestantismo por la invencible re-
-istencia que la masa católica de la nacion
oponia al advenimiento de un rey hugonote
'10031. Clov.s 1~9m V Constantino (~H 1) ha-


I / \ 1'"


hian repudiado el pa;:~an¡smo por razones pu-
ramente políticas y.Pedro Hl, Catalina H y
Federico Augusto de Sajonia han abjurado en
jos tiempos modernos para escalar los tronos.


En estos ejemplos de amhicion y debili-
dad es donde buscar dcJy;~:nos la causa del
poco valor qu~ hoy tienen las abjuraciones,
y del desprecio qUl~ las acompaña. No suce-
día así primitivamente, tomándose siempre en


ABJURACiON. -12- ABJURACIüN.
te están exentos de estas peligrosas complica- buen sentido la palabra abjuracíon. El qUf"
orones. abjuraba, renunciaba voluntaria y sinccramen-


E. DUCLERC. te á una falsa doctrina ó dogma equivocado.
Pero cuando se han visto tiranos, cuya úl-
tima razon era la muerte, sacrificar al capri-
cho de su voluntad lo mas santo ~' sagrado
de la inteligencia humana; cuando se han vis-
to tímidos corazones y almas débiles renun-
ciar á lo que creian justo, porque era peli-
groso confesarlo, y úti! para ellos el nrgarlo,
se ha reflexionado acerca de la justicia, de
la verdad y de la virtud y se ha dudado has-
ta de Dios, haciéndose desde entonces la ab-
juracion sinónima de apostasía. Sin embar-
go, hállase esta caracterizada por la audacia ~
a(FlCIIa por la hiporrcsia.


Es incrcihlo que la espcricucin de tantos
siglos no haya enseñado á los gobernantes Jo
absurdo de este medio político. ¿De que hall
~ervido .y s~ncn, pr~§u:lto, I?s abjUl~acion~s
forzadas? ¿Cuando hún impedido la violencia
y la corrupcion el triunfo de las sanas ideas'!
Por el contrario, solo han servido para difun-
dirlas mas. Sanguis marturum semen chris-
tianorum, decían los primeros cristianos; yen
efecto, esta enérgica semilla fecundó todo el
mundo.


La inquisición conocía tres especies de ab-
juraciones: de leci, leve sospecha; de cehemen-
ti, sospecha vehemente; de [ormali. heregía
formal. Ha derramado torrentes de sanare con


u


estas tres formas de acusacion y, sin embar-
go, solo consiguió retardar los Jlrogresos del
catolicismo.


El gobierno ingles en lG88 olJligó á todos
los funcionarios públicos civiles, militares y
eclesiásticos, á que jurasen no reconocer nunca
la autoridad real en la persona del príncipe
fugitivo ó de sus descendientes: llamúhase r:;-
te acto, a!Jjurar,ion.


Esta palabra ha recibido adenias otras acep-
ciones en diversas épocas.


Segun la ley romana, significaha la dene-
gacion con falso juramento de una prenda, de
un depósito &c.


Una persona acusada de fclonia ó un con-
denado á muerte que lograba refugiarse en
una iglesia, ohtenia en Inglaterra el perdón,
üblisúndosc por medio de juramento á abju-
rar del reino, es decir, Ú abandonarlo. La ab-
juraeion era absqluta ó limitada segun el gra-
do del crimen y siempre la acampa ñaban sin-
¡.;ularcs costumbres. El penitente, después de
abjurar, debia llevar una cruz por todo el ca-
mino hasta salir del reino. ¡Tan grande era
el poder eclesiástico ántes de la refcrrna! Pero




ABOLICIÜN,AnOLIC[üN.


ABOLICION.-·Es ya indisputable y por
todos reconocida la poderosa influencia que
ejercen en el hombre las instituciones, y la que
las costumbres é Índole particular de los pue-
blos tienen en la formacion de las leves.


De aquí la importancia de que las primeras
no solo sean la espresion de la justicia y de! de-
recho, sino que esten en armenia con el carúc-
ter.y necesidades de los estados que hayan de
regir.


Estas varian sobremanera, pues vemos á
un mismo pueblo pasar del estado despoticoá
la monarquia templada, de la rnonarquia tem-
plada á la oligarquía, de esta á la democrácia,
y convertirse de agrícola en industrial ydeguer-
rero en mercantil.


Pero si subsistiesen las' antiguas leyes, á
pesar de estas diversas transformaciones, se h!l-
lIarian en conü'adiccion con las nuevas costum-
bresy la sociedad politica no seria mas que un
caos. Y, en efecto, ¿cómo podría sufrir la Fran-
cía del siglo XIX, tan profundamente impreg-
nada del espíritu democrático, el yugo de la
antigua gerarquÍa feudal?


Es necesario, pues, en ciertas épocas abo-
lir las instituciones que caducan en virtud de
las razones enunciadas. Digo abolir y no dero-
gar, por no confundir estas dos palabras, como
indebidamente se hace.


Abolir se dice de las instituciones, usos y
costumbres; y derogar se aplica únicamente J
las leyes. Por eso queda abolido el principio que
da origen á una ley, y se deroga la que es re-
sultado de aquel principio. La palabra aboli-
cion encierra una idea general y absoluta; pe-
ro dcrogacion cspresa una idea especial y rela-
tiva; la una destruye, anonada; la otra anula
la aplicacion del principio, dejándolo intacto.
Para ma~'or claridad diremos que hay entre dc-
rogaeion y aholiciou la misma diferencia que la
establecida por los jurisconsultos entre gracia
v amnistia.
. ¿Se pueden abolir lasantiguas instituciones?
Hidicula parece la pregunta vistas nuestras ac-
tuales costumbres y las ideas que tenemos de
la soberanía. Pero nuestras costumbres no son
iguales á lasde lospueblos que nos precedieran,
y aun difieren de las de los que nos rodean; pues
UIlOS y otros han tenido y aun conservan to-
davia distintas opiniones sobre pi derecho social


~-
cuando se humilló ante los progresos del po- I y político.
der civil, decayó naturalmente la práctica de En Esparta estaba prohibido severamente
estas abjuraciones. el estatuto 21 de Jacobo I cambiar en lo mas mínimo las leyes de Licurgo.
I abolió estos destierros y por consiguiente Carondas, legislador de Catania y de Thu-
la abjuración. ria, imaginó un medio raro y eficaz para con-


tener el espíritu de innovacion. FJ ciudadano
que quería abolir eualquicra ley antigua ó es-
tablecer alguna nueva, dehia presentarse ante
el pueblo con una cuerda liada á la gar¡;anta.
para que se le ahorrase inmediatamente si no
se adrnitia la proposioion ~


En noma se formulaban de este modo los
edictos: «Por este decreto perpetuo é irrcvoca-
hle &c.))


La misma idea cspresaha la espada moho-
sa con que se ha representado la justicia do
Marsella.


En nuestros dias, dejando á un lado la mu-
chedumbre interesada que no vé en la perpe-
tuidad de las instituciones mas que la conti-
nuacion de los abusos, hay jurisconsultos que
piensan que no debe tocarse á las reglas con-
sagrauas por el tiempo. «Las leyes Iundarnen-
«tales, dice Donwt, son tan esenciales Ú los par-
«tos que mantienen el orden de la sociedad, que
«no podrían variarse sin destruir esteequilibrio..


Los ingleses no acostumhrun abolir ninguna
de sus instituciones, ni derogan las leyes. No
está vigente entre ellos el principio Posteriora
dero!Jant prioribus,


Sin embar¡;o, la doctrina de perpetuar las
leves no fué universal, ni se admitió sin res-
tricciones en las antiguas sociedades, á pesar
de ser sus intereses menos movibles que los
nuestros.


Plutarco alaba á Filomeno porque, nacido
para mandar , no solo sabia ejecutarlo segun
las leyes, sino sobreponerse á ellas cuando la
salud pública lo requcria. Los atenienses reco-
nocieron el mismo principio; mas para propo-
ner una ley nueva, necesitaban consultar pre-
viamente al Arcópago, y obtener su consenti-
miento.


Hay adcrnas un gnm número de constitu-
ciones inodernas queadmiten la revisión, es dr-
cir, la facultad de abolir. Al establecer Loko
la legislacíon de la Carolina, previno (]ue no
estuviera vigente mas que un ~~¡gJo, y que e~­
pirado este plazo, quedase nula sino era cxa-
minada de nuevo y confirmada por la nación.
Esto era restringir y proclamar al mismo tiem-
po e! derecho de aliolicion.


Aunque la caria es en Francia un contra-
to legalmente perpetuo, no se discute ya el d{)-
recho de que hahlarnos; pues todos compren-
den que privar al soberano de la facultad t1f'




.E. D.


ABOLICIONISTA V ANTI-ABOLICIO-
NISTA.-Esta palabrano tiene hoy aplicacion
sino en los Estados-Unidos.


En Europa-se ha juzgado y condenado uni-
versalrnente la esclavitud, y por tanto son su-
perfluas las denominaciones espresadas. •


No sucede Jo mismo en losEstados-Unidos,
donde la esclavitud está tan íntima V fatalmen-
te ligada á la organizacion social yv política. Si
está seriamente amenazada la existencia social
de los americanos, y si entre los Estados del
Norte y el Mediodia se dejan entrever funestas
colisiones, aunque mas ó menos lejanas, la es-
clavitud es indudablemente el origen de todas
ellas y la única que hará accesibles losEstados-
Unidos á estreñas agresiones.


ABOLICfON. -W- ABOIJCIONISTA.
abolir las instituciones anticuadas, seria negar-· La ley de 8 :Mayo de 1816, aboliólainstitu-
le el ejercicio de la soberania; y la conveniencia cion del divorcio y todos los hombres ilustra-
pública ha sancionado de una manera irrevoca- dos están acordes en la necesidad de abolir la
ble la legitimidad de este principio, apoyándo- pena de muerte.
se en acontecimientos decisivos. Es, pue3, superflua la discusión sobre la


En efecto la Asamblea nacional abolió el indicada facultad. Las cuestiones de abolieion
feudalismo en la inmortal noche del 4 de Agos- no pueden girar ya sino sobre la oportunidad,
tn de 1780; siendo de notar la particular cir- porque cambiar fuera de tiempo los hábitos
cunstancia de este hecho á consecuencia de la morales de un pueblo, es intentar una obra
dcclaracion siguiente: «la asamblea declara que imposible y fecunda en gravisimos males. Pe-
las leyes antiguas subsisten y deben obedecer- ro cuando llega el momento de estas grandes
se hasta que la autoridad de la nacion las ha- alteraciones, inútil y hasta peligrosa es la re-
ya derogado.» sistencia y aun la duda, y solo debe pensar-


Esta abolicion está reasumida en estos ar- se en la formacion do nuevas instituciones.
tieulos votados por la Asamhlea Nacional en- Agreguemos como complemento de lo que
medio de una violenta é irresistible inspiracion precede, que en el antiguo régimen se enten-
de justicia: dia por Abolicion el acto por el que anulaba


Abolicion de la esclavitud y de mano muer- el monarca cualquiera condena óproccdimicn-
ta, hajo cualquieradenominacion; to judicial. En virtud de este pretendido de-


Facultad de redimir Jos derechos de seño- recho dió Luis XVII en 131!.. los dos decre-
rio. tos siguientes: «se declaran sin efccto todas las


Iudemnizacion en plata, representacion del sentencias contra los franceses que han estado
diezmo; al servicio de Austria y Husia.» (Decreto del


Hedencion posible (es decir abolición con- 9 de Junio de 1814)
vcnei:mal\ de todos los diezmos de cualquier «Todos los franceses ejercen los derechos
especie; políticos y civiles, sin esccptuar á los inscrip-


Igualdad de impuestos de todo género; tos en la lista de emigrados, las cuales quedan
Admision de todos los ciudadanos á los cm- abolidas desde el dia en que se publique la


pleos civiles y militvres: carta constitucional» (decreto de 21 de Agosto
Declaracion del establecimiento próximo de 1814).


de una justicia gratuita y de suprimir la vena- Las constituciones de los PaisesBajos, 'Vu-
lidad de los oficios; temberg, Babiera &c.consagran este derechoen


Abandono de los privilegios particulares de la persona del monarca. Lo mismo hacen en
las provincias y ciudades; Francia los cortesanos; pero esta pretension es.


Supresión dcl derecho de vacantes, anatas, tan contraria á la letra como al espiritu de
y pluralidad de beneficios: la carta, y las mejores autoridades están de


Dcstruccion de las pensiones obtenidas sin acuerdo en que solo debe ejercerlo el poder
título; legislativo.


Ueforma de las veedurias (es decir, abolí
cion <.121 monopolio industrial).


En esta famosa noche triuntó la democra-
cia francesa.


La abolicion del trono se decretó por una-
nimidad en la primera sesion celehrada por la
couvcncion nacional el 21 de Setiembre dc
1792.


La cámara de diputados, y hasta la de los
Pares, abolió en 1831 la herencia de la digni-
dad de par.


Otras aboliciones menos importantes han
consagrado igualmente el principio que resalta
en dichas disposiciones. La Asamblea constitu-
yente abolió el arresto y con él los derechos ad-
quiridos por terceros.


El artíclo 66 de la carta de 1811., abolía
la confiscacion.




ÁBOLICIONISTA. -15- ABOLICIONISTA.
El dia que la Inglaterra concedió la Iiber- hay esclavos de hecho, no es menos riguro-


tad á los negros de sus Antillas, demostró que sa; en ellos se ha restringido la libertad de
comprendia bien la situación de aquel país. la prensa á pesar de lo prescripto formal-
Una profunda política y no la humanidad les mente en la constitucion. ¿Quién tendrá bas-
dictaba esta conducta. Despues de haber ar- tante valor para atacar de frente la injusticia
mado las tribus salvages vecinas al Canadá y cuando está protegida, no solo por las leyes,
enemigas naturales de los americanos, espar- sino por las costumbres, y cuando un simple
cieron en las antiguas colonias emancipadas equívocopodria conducirlealpatíbulo? A la ame-
los terribles gérmenes de una guerra civil. naza seguiría la egccucion. El Sud y elOestede


Estas diversas circunstancias dieron orígen los Estados Unidos fueron teatro de abomina-
al Abolicionismo, secta insignificante al prin- hles escenas, violencias increíbles y crueldades
cipio y hoy muy poderosa. Los Abolicionistas inauditas que ensangrentaron las ciudades. Se
quieren estirpar la esclavitud en el seno de la responde á los abolicionistas con el asesinato,
Union. Los anti-Abolicionistas pretenden lo el incendio, torturas y cgecuciones. En \Vichs-
contrario, y sin otras miras que viles y odio- hurg, en las márgenesdel :Mississipí, subieron al
sos intereses, tienden de grado ó por fuerza, á patíbulo sin formacion de causa 20 personas,
fraccionar la Union, mientras que los Abolicio- por sospechas únicamente de querer insurrec-
nistas concilian las ideas de humanidad, justi- cionar á los esclavos; á otras las quemaron vi-
cia y política con las del interés cornun y el vas. «Se sabe, dice miss Martineau, que en el
sostenimiento de la unidad. sud y oeste de los Estados Unidos es donde se


Losposeedores de esclavos, ántes de 1829, han cometido las violencias mas atroces que
miraban como declamaciones de ningun valor imaginarse pueden; solo allí sehan visto hcrn-
los argumentos de los A.bolicionistas. Pero al hres quemados vivos, corazones arrancados y
gunos hechos muy significativos y los progre- fijos en la punta de un cuchillo y otras accio~
sos manifiestos del espíritu público, les demos- nes infernales hijas de la crueldad mas rs-
traron dCSPUC5 el peligro que corrian. Enton- pantosa.»
ces orzanizaron un sistema terrible de defen- De cualquier modo que sea, este rigoris,
sao E(senado y la cámara de los representan- mo ha adelantado estraordinariamente la obra
tesde la Luisiana ensesiongeneral decretaron, de los Abolicionistas. La indignacíon contra
segun acta de 16 de marzo de 1830, las si- Jos verdugos ha escitado al mismo tiempo la
guientes disposiciones: el que escriba, impri- piedad en favor de las víctimas, y el mundo
ma, publique ó reparta algo que tienda á pro- americano jamás olvidará los nombres de
ducir descontento en la poblacion de color li- Willans Lloyd Garrizon, de ~Iay, de GoodelJ,
hre b insuhordinacion entre los esclavos; el que de Hnapp, de Mac-Yutoshs, d'Elijah lovejoy,
eM discursos públicos, en el foro, en los juz- de 'Valker, de Birney, de Tappan, d' Ange-
gados, en el teatro, en la cátedra, ó en con- lina Asarah Grimke, de Maria Chapman, &c.
versaciones particulares, use de palabras, sig- apóstoles y mártires del abolicionismo.
nos ó demostraciones que puedan producir des- Sus esfuerzos han prevalecido á pesar del
contento &c. será condenado, después de con- furor de los contrarios.
victo, á prisión perpetua, á trabajos forzados Todos los que han visitado recientemen-
por toda su vida ó á pena de muerte, segun te los Estados Unidos observan una tenden-
el gobierno lo determine. cia general hácia la libertad de la raza negra.


El código de Tenesea declara legítimo el Las mugeres sobre todo, esas angélicas he-
asesinato de un esclavo fugiti~, una vez in- roinas de todas las causas santas, muestran un
timada su presentacíon; se le permite al hom- entusiasmo, una decisión estraordinaria por la
bre libre que mate al esclavo en este caso del gran obra de la abolición. Se citan plantadores
modo que le plazca. En la Carolina del Sud que han dado libertad á los esclavos, ya por
es condenado á muerte todo esclavo fugitivo, temor al peligro, ya por un móvil mas hon-
así como cualquiera persona que favorezca la roso. En Tenesea no es muy unánime la opi-
fuga; el blanco que hiere á un esclavo, in- nion en favor de la esclavitud y los habitantes
curre en la multa de 50 francos; pero el es- de Kentucky parecen dispuestos á emancipar-
clavo negro que hiere á un hombre libre, su- se. Poco há nadie se' atrevia en el congreso á
fre la pena de muerte. presentar esta cuestion que preocupaba no obs-


Tal es la lógica de la esclavitud. tante todos los ánimos; Jos abolicionistas cuen-
La legislacion de los otros estados donde tan actualmente con un gran número de yo...·




De.


AnSOI-,U'fIS~IO-Por ahsolutismo se en-
tiende el sistenw de aquellos que quieren
eonc{'dcr á los reyes el pleno ejercicio de la 80-
lHTania.


Aunque el régimen i'(:'prcsentativo ha pro-
ducido resultados muy pOí'Q favorables para
103 pueblos, sus dl~!Jiles triunfos son sin em-
bargo causa de inquietudes y pc'sarcs. En efec-
to, las constituciones, á pesar de todos sus de-
fedos, han consignado los <I(,1'('chos de la na-
cion y estos not-{medcn borrar:.;e. llor mas que
ios hec~lOs hayan queridD desaereditarlos, na-
da prueban, porque son productos de la fuer-
za material, y Ci-l", puede perderse.


:El derecho de los pueblos siempre que-
da, purs, impreseriptiblc: este nuevo derecho
es el representativo, al cual se quiere oponer
el antiguo ó monárquico puro, es decir el ah-
solutislIlCl. Por consiguiente, este en suacep-
cian mas general, es la antigua forma gu-
hernativa (~n quec1 monarca r~asum:~ en sí to.,.
. 1 l ' • b'dos os patIeres; 11llentras que, en el go ler-


no verdaderamente representativo, el monar--


ABOLICIONISTA. -1G- ABSOLUTISMO.
1.05 ca la cámara de 103 representantes. P0f con- Fibddíia . Baste decir que quedaría deshonrado
§iguiente, en 103 Estados-Unidos es ya cuestión por la opinicn pública el blanco que en lacalle
de tiempo la abalicion de la esclavitud. diese el brazo á una muger de color.


Conseguida esta no se habrá completado des- Ascgurarso puede que destruida la escla-
graciadamentc la obra de losaholieionistns, por- vitud no lo estaría la antipatia de las razas, ese
qU2, ¿eual será la posicioudc los libertos para con génncn fecundo V tenaz de enconos v rcscnti-
-.113 ant¡¿un:i amos? ¿,Qué mano sofoca:'[l en el mientas, y por ll:nrho tiempo, «los c~~i(ldos <lrl
:~~Jr¡U'.iil del hLLH'O el desprecio hacia el n:'gl'O Sud de la raían YCl'Ún dos rezas enemigas.
y en el de e3~i,~ los rcscnti.nientos profundos de distintas en el color, separadas por una preo-
L! esclavitud? ¿CjmD se trasladará dt? IaJ leves Cllpa(~jon invcncihlc, una J(~ las cuales pag,u'¡í
á las en ;tu;nbi'~s el esp¡rilu de iglw!daJ?· ron su o.lio el (L~,~,ve¡:;o (rW recibe de la otra, ..


1,;,• •• • lucci . J -, . I \ . "'f r:01 se racrocma por me U~ClOn, paree~ irre- ¡.uomo evitar tan grailíll~s peligrOS! _cncr-
soluble el problema. En esta cuestion rlclic.ula, son quería (IUC, abolida la esclavitud, se nsig-
1 ' í' JI' ! . 1" , ... " J
'·'1" ,,!)." umnres son 1'>;lS :u·'r'n.c uuu I:lS'''''' naso a 10-, rucr«.s 11n:' 1"'" '·-"'1 í'I"SII!"·a e ter-~"_ 1(:',,-_.)1- ........ J \"....Jl.,--,"- 1. _,o 1..-"--'_' 1'""' -' l, ,.)\.;:'1, '- ,'-_ "" .. U \..~~ •• l lJ".t\.!V; ., o-.;.lL c., '\.


• t • I . 1" , i" , t ' , Iy c¡cm;)¡()s muv tristes ml~ man a pi'OlJar uuc ruorio; no eomprCl.lt,:a qw~ <'sto era crear a a
;'S rmp~)s¡bb una Iusion enlro ambas ralas. En puerta misma de la Lnion u¡¡('¡traes forzosa-
los estados dr, b Ilniou, donde ha dcsaparcri- mento enemi¡J;as.
do ya la esclavitud, sufren quizás 1)(\01' suerte Otros l.an propuesto trasladar \Í s:Hric(l to-
los hombres libres de color que los esclavos. da la pohlacion de color, obteniendo de es¡(~


No pueden compararse las ,('ja~,ionc5 im- HlOd.) un dohlc resultado igualmente Iavorabk-.
puestas á los nczros, ni auu con Jos pad(>ci- á saber; evitar luchas ~,nngr¡enia~.; en América,
mientes morales con que se atormentaba ú los y arrojar en el interior dI'! AJrica ~;l~rme!1('sjudios 1 \~, "\~."), 1'1 1)0' ¡~!. 'l!~;(), (L ... 1, (•.:I,t,,· 11) .n., ,>.)(~(:,.,¡~,),. ~ In . 'lo • r», ~ /3 "'l,I itii()" (LLU,;(, l. ; tl, >'Lu a v.. ,.l~ "A{.. ,,,<1,,.,;. 1"";(" esos ( u CL'i] :zacw;), .l U o c;uc,,:,os peSl !-
Casi no ~,C' les p('n¡úcn oíros goces qlW los ros dCllllH'stran que esta d('por~('.(:ion filantró-
domésticos: ~e encuentran oprimidos aunque pica no es realizable. ni aUII pal'cinlmentc.
se llaman libres: ticnen derocl.os políticos 1W1'O ¿QUl~ hacer, pUPS, (':1 í':;k a-unto? Cuestion
con la corulicionde no ejercerlos. Se les St~p{lra de ('3 esta aun no 'resut!~a; y p"n'("~ en verdad
los blancos en los teatros, tr.hunales, hospicios, que la esclavitud. delhcmbrl' porel mismo hom-
prisiones v hasta en la misma iglesia; y 'cuan- bre es un crimen tan detestable, que consigo
do la muerte no ha dejado de estos seres tan lleva el castigo y debe ser ,'cngado por las g<'-
profundamente d¡r;~renc¡ados sino huesos idén- ueracioncs futuras.
ricos á los de aquellos, la preorupacion sí'jlara
todavía en las entrañas di~ la tierra los pálidos
restos de la miseria y la vanidad. En la Lui-
siana consiste el maY¡ll' rango de las negras en
prostituirse eon los hb:leos, llegandosu d~'¡n'a-


. l (" . j'vaewn al cstremo (e pr(~l('l'ir tan IlH 19no co-
mercio al enlace eon un hümbre de su color.
Las madres inculcan á las hiJus c.)las ideas las-
timosm;, y cuando son púb(~ras ofrecen la yir-
giniJad de estas al Ebcrtinage de los ricos plan-
tadores,


Se ha visto 7f!uicn lo crevera! vivir los
I •


htan(~os rnatrimonialmen le con mu~·crcs de co-
. v


InI' no l¡b(~i'tas á fin ciD prperr'ar ese/ayos. ¿Qué
puede ('sp(~rarse de los que convierten la PQ-
t,;rnif1ad en especulacion mercantil?


En el norte han intentado algunos celosos
abDlicionistas la [usian de las razas por ca-
samientos mistos; pero e:;¡ tan leríblc la fuerza
de laspreocupaciones y se hallan tan arraig:ulas
l1unenJa c!aseprolctaria, .que se ha in:mrree~~¡o-
ll 'v l (-) ("'1'1~·¡"1 lo..: A']""r!,c¡;]' ;('f(I" 1:1 ",,,¡';;lo"r'lCl"lC'l, "', \_ ~ L .-, J (¡Un.! l(,; 'J,'Jv l.:) ". 0 ...1. du \.. U. (
¡ ' , ." l' I •(el ca:or. 1 umu lOS esp:m..nsos pUSieron en pe-
ligro las propiedades y hasta las Illismus yi-
(;,U de Jos innovadores en Nueva-York v en




ABSOLUTISTA.-Partidario del absolu-
tismo.


ÁBSOLUTO.-(poder absoluto) Absolu-
to significa lo que no depende de otra cosa
y carece de "Vínculos y de límites. Considerado
lo absoluto bajo este punto de vista, no pue-
de esplicarse ni aplicarse humanamente, pue s
esuna pura abstraccion; poresotodas las escue-
las filosóficas que han formulado sobre esta pa-
labra volúmenes de argumentos no han saca-
do nada en claro. Las unas han dicho: «el abso-
luto es Dios». respondiendo las otras: «Dios es
el absoluto:» y todas proclamaban su impoten-
cia, la que iquivalia á decir: «absoluto es lo
que uocomprendemos». Lo cierto en esta cues-
tion es que respecto al hombre y las cosas hu-
manas no existe lo absoluto; porque el hom-
bre es un ser dependiente por esencia, limita-
tado y relativo; por tanto, la palabra absoluto
no puede aplicarse en rigor á ninguno de los
acLos é instituciones humanas.


Sin embargo, se usa en el lenguage polí-
tico por habérsele dado un sentido especial,
llamándose poder absoluto alque no tiene lí-
mites.


De la inexactitud de las palabras resulta
la de las definiciones, porque es indudable que
nohay poder alguno sin límites.La espadapre-
toriana refrenaba el depotismo de los Cé-
sares, asi como el de los sultanes está con-
tenido por los decretos de los Molabs y de
los Ulemas que pueden decapitarlos. Y ohsér-
vese que mientras mayor es el poder de los
soberanos mas tienen que respetar las creencias,
costumbres y aun preocupaciones de la mul-
titud. Asi es que los mismos Sultanes, que á
su antojo disponen de la vida de sus vasallos,
se guardarian bien de no ir los viernes á la
mezquita. Luego si hay poder absoluto, es solo
en ci~rto círculo trazado por las leyes funda-
mentales y creencias de los pueblos, círculo de
que no puede salir el soberano. De aquí se de-
duce naturalmente que el poder absoluto no


ABSOLUTO. -17- ABSOLUTO.
ca no es mas que el gefe de un solo poder puede significar mas que el pleno ejercicio de
y se le considera como un funcionario emplea- la soberanía: esta comprende los poderes legis-
do por la nacion. Asi es, que los diputados son lativo , judicial y ejecutivo que forman reuni-
empleados legistativos, los magistrados lo son dos el poder soberano.
judiciales y los reyes egecutivos. Gobernada Distínguese este delpoder real en que siem-
la nacion por si misma, no necesita gefe su- pre tiene igual fuerza, porque no habiendo
perior; por el contrario, en el sistema abso- nada superior á él, jamas puede aumentarse;
luto el monarca es gefe único de una nacion ni tampoco reducirse, porque 'dejaria en-
de empleados. tonces de existir; al paso que el segundo no


E. R. reconoce límites en uno ni en otro sentido.
Se dirá quizás que aliado de los tres poderes
que constituyen el soberano se levanta otro
que refrena su carácter absoluto; hablamos del
poder religioso. Pero preciso es no olvidar que
nada es este cuando no egerce el poder legis-
lativo, judicial ó ejecutivo, y que no se opone
al soberano porque representa uno ó muchos
de sus elementos. Los únicos derechos de que
suele apoderarse ó que puede cercenar son los
de los reyes; pero esto ya es diferente.


Infiérese de lo que precede que la esen-
cia del poder soberano consiste en ser abso-
luto; pero tarnhicn se comprende fácilmente
que el absolutismo no debe ser nunca la esen-
cia del poder real.


Rey absoluto es aquel, que como gefe del
estado reune los tres poderes, al mismo tiempo
que como gefe de la religion dirige las creencias
y las costumbres. Pero es bastante raro que tan
inmenso poder permanezca por mucho tiempo
concentrado en las manos de uno solo; porque
si bastar suele un hombre detalento para sobre-
llevar tan molesta carga, sucumben inmediata-
mente bajo su peso los sucesores, faltos de las
fuerzas necesarias, y se ven obligados á dividir
con otros sus funciones.


Así, pues, el poder absoluto de uno solo,
no ha sido mas que una escepcion, sobre la cual
se ha querido fundar un derecho.


Es una verdad que los reyes solo se dejan
escatimar las atribuciones que no pueden con-
servar; así es que á medida que por el desar-
rollo del comercio se han multiplicado las rela-
ciones, al paso que la inteligencia, por medio
de sus conquistas, creó nuevas necesidades y
nuevos derechos, fué para los reyes muy difi-
cil de ejercer la parte de la soberanía encarga-
da de juzgar estos últimos, porque les eran ne-
cesarios para esto estudios especiales y profun-
dos que sus diversas preocupaciones les impe-
dian emprender. Fuéles preciso, por tanto, de-
legar en otros esta parte de sus atribuciones, y
de aquí nació la magistratura, parte inherente
del poder soberano.


El poder judicial se hizo de dia en dia mas
independiente, no porque la corona quisiese de


3




ABUSO.-EI uso escesivo de una facul-
tad, el goce inmoderado de la posesion, el
ejercicio esclusivo de un derecho, el acto ar-
bitrario de una autoridad, la accion despótica
de un poder, la consecuencia exagerada de un
principio, todo acto, en fin, que traspasa los
límites de la ley, de la justicia y de la ¡azon.
tiene el nombre genérico de abuso.


La tendencia á abusar es inherente á nues-
tra organizacion: el abuso es contemporáneo


ABSOLUTO. -18- ABUSO.
buen grado abdicar una de sus funciones, sino tos una influencia tan poderosa por los medios
por la fuerza de los acontecimientos; y, Iimitán- directos é indirectos de corrupcion de que dis-
dones á la Francia, debemosadvertir que desde pone, que las cámaras no pueden moverse en
los missi dominicihasta losparlamentos delsiglo una esfera de accion propia: trabajan para el
XVIII, no se ha detenido en sus conquistas la trono y por el trono de tal modo, que puede
magistratura. asegurarse que en las monarquías que se lla-


Al empezar la época de la revolucion, no man representativas, poseen los reyes una par-
poseia la corona mas que los poderes ejecuti- te tan considerable de poder soberano, que na-
YO y legislativo, pero este último se encontra- da ó muy poco tienen que envidiar á los mo-
ba amenazado por la resistencia de los parIa- narcas absolutos.
mentos. Pasa el año de 1789 y queda en manos Así esque se encontraba viciado el principio
de la nacion el poder absoluto; mas muv pron- representativo al tiempo mismo de proclamarse.
to se lo arrebata Napoleon, que no contento De esta falta de claridad y de lógica debian ne-
con mandar los ejércitos, se hizo legislador su- cesariamente nacer continuas disidencias entre
premo, y muchas veces supremo juez, reasu- los diversos elementos del gobierno y, segun
miendo los tres elementos del poder soberano. la espresion de Montcsquieu, quiso el poder


Llegó la restauracion, y este fué el momen- contrarestar al poder. Nació de aquí una de-
to de las transacciones. La corona sereservó to- plorable anarquia, que solo cesó por un ins-
do el poder ejecutivo, cedió el judicial y con- tante dcspues de la revolucion de 1830, )'
s~rvó: en apari~ncia, una tercera parte del le- que hoy toca á su apogeo. Todos la confiesan,
g.lslatIvo,. y decirnos en apariencia, porque ha- pero todos acusan de ella á sus contrarios. El
CIa tamhien el nombramiento de los Pares. tema ordinario de las declamaciones monárqui-


La corona, por tanto, recuperó casi todo lo cas es, que los demócratas comprometen el po-
perdido en 1789. Pero en el seno de uno de los del' quitándole el prestigio y haciendo imposi-
po?e~e~ quedó establecido el principio electivo. ble todo gobierno: esta es una acusacion gra-
prmclplO que tarde ó temprano será universal. tuita, que no deja de producir efecto, seducien-
Modificada así la monarquía, se denominó re- do á las gentes sencillas que solo exami-
presentativa, para diferenciarla de las antiguas nan la superficie de las cosas. Desengáñense,
llamadas absolutas. Sin embargo, en las prime- pues, Y sepan que no es el poder lo que la de-
ras no es el poder en sí mismo menos absoluto. mocrácia pretende atacar; lo son, sí, sus vicio-
si bien no reside esclusivamenteen una solaper- sas combinaciones, porque ellas le impiden que
sona. Antes el monarca podia hacer por sí solo sea fuerte, y sobre todo que sea puro.
lo que hoy exige la concurrencia delascámaras Hay gran diferencia entre destruir el poder
de la magistratura y de la corona reunidas. l)e~ Y combatir ciertas formas de que se reviste, y
ro este conjunto ejerce un poder tan absoluto conviene insistir mucho en esta distincion, por:
como el de los reyes mas despóticos. Nuestros que reduce á la nada las declamaciones de los
adelantos políticos han consistido hasta ahora, hipócritas oignorantes.
no en disminuir el poder soberano, sino en va- La democracia, lejos de querer que se des-
riarlo, quitándolo de las manos de uno para truya elpoder, quiere que seaabsoluto, pero que
ponerlo en lasde varios. Nuestros progresos fu- no quede concentrado en manos de uno solo ó
turos consistirán en quitarlo de las manos de depocos; debepues quererlo, y á ellaúnicamente
muchos para depositarla en las de TODOS. compete este derecho, porque desea que elgo-


Si se hub~ese comprendido.bien el espíritu hierno tenga por base la voluntad general, y
de las revoluciones, y deseadosinceramente fun- esta en política es una ley absoluta.
dar un gobierno representativo, bastára ha- ELlAS REGNAULT.
ber. concedido al príncipe el poder ejecutivo,
haclCnd.o al legislativo y judicial productos de
la cleccion, es decir, delpueblo. Pero en vez de
esto, no ha hecho la corona mas que concesio-
nes de formas y simulacros de abdicacion, re-
servándose el nomhramiento de todos los em-
p~e~dos judiciales; facultadque poneá su dispo-
~Iclon u~o de los poderes que se querian hacer
m?e~endlCntes. En cuanto al legislativo, ha res-
tringido de tal modo el número de ciudadanos
que pueden ser nombrados, yconservasobre es-




ABUSO. -19- ABUSO.
del primer paso del hombre en la vida social; I mocrát.icos.. .
aparece en todas las épocas del mundo, y no ASI es que las naciones que han sufrido el
refiere la historia costumbre, ley, forma de go- yugo de los abusos, han debido á veces á estos
bierno, institucion civil, religiosa ó política, mismos su libertad y su gloria.


'{Iue no esté marcada con su sello. Las tiránicas instituciones proclamadas co-
Infiérese, por consiguiente, que noesnues- mo eternas por sus fundadores, hubieran sub-


tro objeto hablar aquí de todos los abusos. sistido siglos enteros; pero sordamente minadas
«El mundo se ha gobernado casi siempre con por los abusos que les eran inherentes, cayeron
abusos, ha dicho Bousseau, y su nomencla- tan pronto como estos se hicieron intolerables.
tura sola exigiría una estensa biblioteca.» Por El abuso, por su accion violenta y des-
otra parte, las diversas materias que se tratan tructora, producia iguales resultados que el
en este diccionario, ofrecerán muy á menudo medio pacífico y regular que la democracia
la ocasion de señalar los funestos efectos de quiere introducir en las constituciones popu-
los abusos políticos, limitándonos por tanto en lares.
este artículo á algunas consideraciones gene- Los abusos nacen unas veces dé las escep-
rales. ciones de las leyes, otras de su omision, y otras


Los pueblos han llamado abuso á todo lo finalmente de la estension de los deberes que
que ha inventado el genio de la tiranía para prescriben, y son siempre la principal cau-
subyugarlos y mantenerlos en la esclavitud, sa de la anarquía y de las revoluciones. En
al paso qne los tiranos dan el mismo nombre los estados que reconocen el principio de la
á todo lo que ha sugerido á los pueblos el ge- division de los poderes, el abuso de la adrni-
nio de la libertad para romper sus cadenas. nistracion entorpece las funcionesdel gobierno;


Creyendo los gobernantes que ciertos de- el de este, paraliza la administracion, yel de las
rechos concedidos á los ciudadanos podrian de- leyes destruye tanto á esta última como al go-
generar en abuso, han dicho: «cercenemos el bierno.
derecho por medio del ahuso;» interpretando El abuso es inherente á las instituciones
seguidamente la misma doctrina en favor del humanas, debiéndose por tanto buscar los me-
despotismo agregaban: «transformemos el abu- dios de sofocarlo en su origen, porque si la
so en derecho,» erigiendo así en derecho lo previsora sahiduria del 'legislador logra á ve-
que no rué masque un abuso de su poder· Pa- ces contenerlo, no le es siempre posible impe-
ra consolidar despues la usurpacion, imagina- dir su aparicion. El voto universal, la movili-
ron la famosa doctrina del respeto a los dere- dad de las funciones y de las leyes, el límite y
chos adquiridos, como si la antigüedad del mal responsabilidad de los poderes, la reforma pe...
legitimase su existencia, como si el abuso no riódica de las constituciones, los famosos prin-
fuese tanto mas odioso, cuanto mas tiempo pe- cipios de lademocracia moderna, he aquí loque
sa sobre sus víctimas y cuanto mayores son las la ciencia política puede oponer en adelante á
desgracias y miserias que ocasiona. la invasión de los abusos.


Pero nuestros padres sentaron en 1789 Pero para evitar el peligro de conjurarlos
esta eterna verdad, «no existe derecho contra á espensas de los derechos políticos, menester
el derecho,» y confundieron justamente con el es una regla segura que diferencie el derecho
nombre de abuso y con una misma y universal del abuso, lo legitimo y justo de lo injus-
reprobacion, los privilegios, los monopolios, la to é ilegítimo. Hé aqui la regla: es abuso to-
venalidad, los diezmos, los derechos feudales, do loque se practica en beneficio de un ciuda-
los gravámenes de toda especie, todo género dano ó de una nacion y en menoscabo de los
de vejaciones y los actos abominables á que derechos de alguno ó de todos los ciudadanos,
sucesivamente recurrió el antiguo régimen mo- de una ó de todas las naciones; el carácter ge-
nárquico y feudal para esplotar y oprimir al neral delabusoes, por consiguiente, laviolación
pueblo, En el profundo resentimiento de su de la igualdad.
contínua esclavitud, es donde la nacion fran- Un ministro formuló en la tribuna esta sen-
cesa supo encontrar el secreto de la formida- tencia que ya se ha hecho célebre; « todos los
bleenergía con que, despues de herir de muer- gobiernos han caido por el abuso de su prin-
te á una aristocracia dueña del mundo, y á cipio.» Mejor diríamos por el de su objeto. «Si
un clero temible por la autoridad que egercia «bien tienen todos los estados un mismo obje-
en las conciencias, alcanzó innumerables vic- «to, que es el di sostenerse, dice Montesquieu.
torias, impuso respeto á los reyes ydifundiópor «cada cual, sin embargo, tiene otro particular.
toda la tierra el gérmen de los principios de- «El engrandecimiento era el objeto de Rom ¡._


.,.;
e
~




ABUSO DE AUTORIDAD.
La primera y mas funesta consecuencia de


estos hechos es quizás el menosprecio de todo
género de autoridades. Cuando estas dejan de
ser respetadas y en el momento mismo en que
pierden el suficiente prestigio para proteger los
intereses de todos y garantir las relaciones ci-
viles, políticas y sociales, nace forzosamente
la anarquia. '


Cuando es general el abuso de que habla-
mos, se crean partidos y pasa la fuerza popu-
lar á manos de hombres ardientes, cuyas bue-
nas ó malas pasiones deciden de la suerte de
Ja sociedad, salvándola si son honrados, ó con-
duciéndola á una servidumbre sellada con san-
gre y esterminio, si desgraciadamente fuesen
ambiciosos.


Estos abusos son siempre numerosos é ine-
vitables en todas las monarquias, porque solo
es dado ejercer la autoridad con moderacion al
que ha sufrido su yugo. Pero los príncipes, ro-
deados constantemente de aduladores, carecen
de ideas exactas sobre los deberesque los unená
los que deben gobernar. La continuacion de la
autoridad suprema durante largos siglos en una
misma raza, favorece la concentracion de pode-
res en una sola mano, y produce los abusos de
autoridad que son consiguientes á la confusion


, de aquellos. Bajo el antiguo régimen formaban
los abusos la base del gohierno. Los ciudadanos
no tenian garantia alguna contra los escesos de
los reyes y de los señores y estos obligaban á los
tribunales á juzgar segun su voluntad y no con
arreglo á las leyes.


Cuando noma creó los decenviros, los invis-
tió del poder consular, tribunicio, legislativo,
ejecutivo y judicial, y «entonces, dice 3'Ion-
tesquieu, se vió sujeta á una tirania tan cruel
corno la de Tarquino.» En la capital, la autori-
dad de los tribunos en tiempos normales-equi-
libraba la de los cósules y aseguraba la liber-
tad de losciudadanos; pero los proconsules reu-
nian en las provincias todos los poderes y go-
bernaban despóticamente.


Estos abusos son aun mucho masfrecuentes
en los estados en que el gobierno y la sociedad
no son una misma y sola cosa; entonces la au-
toridad se vé insultada y aborrecida. Síguese de
aquí que los medios de destruir la causa de tan-
tos y tan terribles males, residen en la fuerza
misma de los poderes legítimos, en la exactitud
y precision de las leyes administrativas y crimi-
nales, en la rigurosa demarcion de las atribu-
ciones encargadas á los diversos funcionarios, y
por último, en una seria y severa responsabi-
lidad.


En efecto, cuando el poder descansa en su


PAGNERRE.


ABlJSO DE AUTORIDAD.' -20-
«la guerra, ef de Lacedemonia; la religion el
«de las leyes judaicas, la libertad natural el
«de la policía delossalvages; lasdelicias delprín-
«cipe el de los estados despóticos; y el de las
«monarquias su gloria y la del estado.» Pero
aunque no debemos investigar aquí los princi-
pios políticos de estos diversos estados, ¿no pue-
de asegurarse que todos perecieron sobre todo
por el abuso de su objeto? La historia mo-
derna ofrece ejemplos mas patentes de esta ver-
dad. El objeto de la restauracion era el absolu-
tismo ¿y cuales fueron las disposiciones de Cár-
los X? Los gobiernos constitucionales de nues-
tra época, cuyo objeto es la supremacia social
y la libertad política de una minoría privilegia-
da, á espensas dela esclavitud de una mayoria
sin derechos ¿deberán pues su caida al abuso
de su principio? No, porque no lo tienen.


Conocemos un gobierno exento de esta ley
fatal, gobierno que fundado en la soberania del
pueblo, se propone el bienestar de todos y la
igualdad.


ABUSO DE AUTORIDAD.-Es la omi-
sionóel esceso en el ejercicio de lospoderescon-
fiados por la ley á los funcionarios públicos.


La legislacion actual divide este delito en
dos clases: abuso de -autoridad contra los par-
ticulares; y abuso de autoridad contra la causa
pública.


Segunelcódigo penalfrances, losfuncionarios
se hacen culpablesde abusode autoridad contra
las personas, 1.0 cuando, con el pretesto de
ejercer sus funciones, se introducen en el do-
micilio de un ciudadano fuera de los casos pre-
vistos por la ley y sin las formalidades que
esta prescribe; 2. 0 cuando se niegan áhacer
la justicia debida á las partes después de ha-
ber sido requeridos y recibido la advertencia ú
orden de sus superiores; 3.° cuando, hallándo-
se ejerciendo sus funciones, usan ó hacen usar
de la violencia con las personas, sin motivo
legítimo; 4.u en fin, cuando estraen ó abren
cartas confiadas al correo (código penal, 18!",
195, 186, 187).


Al jurisconsulto toca examinar las circuns-
tancias por las cuales el funcionario públicode-
be ó nó ser comprendido en los casos ante-
riormente dichos, así como á nosotros incum-
be esponer las causas y resultados de esta cla-
se de delito, é indicar los medios de evitarlo.


Los abusos de autoridad provienen siem-
pre de las pasiones innobles que, envileciendo
al hombre, le hacen traspasar los límites de la
Justicia y de la razono




ACADEMLL
La escuela de Platon en Atenas tomó el


nombre de Academia, porqueeste filósofo daba
sus lecciones hajo los plátanos de un jardin que
legó á la República un ciudadano llamado Aca-
demus.


El objeto de las Academias ha sido poste-
riormente reunir los hombres mas distinguidos
en las artes y ciencias, á fin de aumentar los
descubrimientos de estas y poner de manifies-
to su estado y sus progresos. Pero reglamen-
tadas del modo que hoy lo están ¿pueden des-
empeñar cumplidamente la mision para que han
sido establecidas? ¿Xo son muchas veces ellas
mismas las que impiden Jos adelantos en lugar
de promoverlos? Toda vez que sea vitalicio
el nombramiento de los miembros que las com-
ponen, habrán de sufrir forzosamente la ley
que á todos los cuerpos inamovibles cabe, ya
toque al gobierno designar los individuos que
las hayan de constituir, ya resulten elegidos
por votacion. Pasados algunos años, deben
quedar atrasados con respecto al movimiento
general, bien por efecto de la edad, bien por la
limitacion del número.


Podrá ser muy bien que los hombres de
que se forme un cuerpo Académico sean los
mas famosos de su época, pero ¿no es justo
que despues de cierto tiempo dejen su puesto
á los que aparezcan mas capaces y con merito
mas eminente? Esto es indispensable para dar
impulso á las artes y á las ciencias, asi como
para el mando de los ejércitos se eligen los ge-
nerales mas activos y emprendedores cuando
por la edad quedan inválidos los que les prece-
dieron. Enhorabuena que la patria conceda ho-
norífico retiro á los ciudadanos que le han ser-
vido con su inteligencia ó con sus brazos, por-
que esta es una deu da sagrada que es justo sa-
tisfacer; pero no se confundan los hombres del
progreso con los del reposo; los que caminan
con los que se paran. Pocas veces tenemos sim-
patías con aquellos que nos adelantan .


Si el nombramiento valiese por diez ocin-
co años, si la eleccion se hiciese de otro modo,
en vez de ser las Academias un retiro ó mansión
de descanso, que algunos comparan á la tumba,
seria por el contrario un foco constante de
luz y actividad, habría entre sus miembros una
provechosa emulacion, celosos de obtener dí'
nuevo los sufragios de sus conciudadanos y se
les consideraria, no como socios de una junta
domiciliaria, sino como de un cuerpo nacional,
capaz de escitar las mas nobles ambiciones.


Si las Academias no dan el fruto que era
de esperar, no por eso deja deser útily grande
la institucion. Al restablecerlas la republica por-


E. DUCLERC.


ACADEMIA. -21-
legitimidad y fuerza, no necesita obrar inmode- I
radamente para hecerse respetar: cuando las le-
yes son terminantes, no es posible interpretarlas
siniestraymaliciosamente en perjuiciodelos ciu-
dadanos: la rigurosa demarcacion de las atri-
buciones de los funcionarios, es el mavor obs-
táculo que se puede oponer á sus demasias, en
fin, cuando existe una verdadera responsabili-
dad, nadie traspasa su deber por temor al cas-
tigo.


Refrénense, pues, las malas pasiones; con-
cédase un recurso legal á los ciudadanos contra
los abusos del poder, yde este modo seasegura-
rá la dignidad de este y la libertad de aquellos.
Pero aun todaviaes medio mas duradero yeficaz
promover la rectitud yenergia en las costum-
bres. Ejemplos numerosos hayde esta verdad.
Hampden no se hubiera atrevido á reusar
el pago de la tasa de buques, si el pueblo ingles
hubiese estado corrompido en tiempo de las
grandes luchas entre el trono y el parlamento;
y Armand Carrel y Rodde, Raspail y Kersau-
sie, contaban con la simpatiadel pueblo, cuando
llenos de valor amenazaron á un poder reaccio-
nario de repeler la fuerza con la fuerza. Pero
siempre es peligroso que los ciudadanos se li-
miten á protestas individuales, porque en este
caso se necesita, para contener los abusos del
poder, un vigor de carácter que rara vez se en-
cuentra, y es facil el triunfo de la tirania. Para
contener los progresos del despotismo, es, pues,
necesario que el pueblo posea medios regulares
de defensa.


A la prensa pertenece preparar estos
medios. Hoy, que la responsabilidad no es mas
que una palabra vana, la prensa es la única que
puede intimidar á los malos funcionarios, la
única que puede evitar y reprimir sus atenta-
dos. «Sentada en la puerta de la cabaña, im-
pide la entrada á las arbitrariedades del poder,
y puesta de continuo en las gradas de los pa-
lacios, turba el sueño de los ministros preva-
ridores» (Cormenin). Pero la prensa, por mas
vasta que sea su accion, no es suficiente; es ne-
cesario que la ayuden enérgicas instituciones, y
estamos profundamenteconvencidos de que so-
lo el régimendemocrático es capaz de ponerlas
en práctica.


ACADEMIA DE CIENCIAS MORALES Y
POLITICAS. La palabra Academiaencierra hoy
en sí misma la idea de una institucion, pero
no sucedía asi en la antigüedad y en la edad
media.




E. D.


ACEPTACION.-Consentimiento esplíci-
to y definitivo, que hace moral y legalm ente


ACCESION.
ACCE8ION.-En materia de derecho in-


ter-nacional es el acto por el que uno ó mas
estados aceptan absoluta ócondicionalmente un
tratado ya concluido entre dos ó mas naciones.


Asi es que, en nuestra época, el.Rey de
los Belgas y el de los Países-Bajos han ac-
cedido al tratado llamado de los 24 artículos,
concluido en 1831 entre los gobiernos de
Francia, Inglaterra, Prusia, Austria y Rusia.
En el siglo XVIII accedieron al tratado de la
cuádruple alianza el rey de Sicilia J el de
España (1718). En 1726, el Emperador, los
Estados Generales y la Suecia accedieron el
primero al tratado de Stockolmo, y los otros
dos al de Hannover. El gran Duque de Tos-
cana accedió, en 1731, al tratado de Viena..


La accesion es, como hemos dicho, abso-
luta ó condicional y puede ser voluntaria ó
forzada. Las voluntarias no presentan ninguna
objecion, por ser el resultado lógico de la so-
beranía.· En cuanto á las forzadas, si bien de-
penden á veces de la violencia y la opresion, no
son, sin embargo, ilegítimas en la mayoria de
casos. Los pueblos, lomismo que losindividuos ,
están espuestos á estravíos que se deben repri-
mil', y el derecho de obligar á un gobierno á
acceder á ciertas condiciones, no es en sustancia
sino el de hacer la guerra. Toda la cuestion se
reduce á saber distinguir lo justo de lo injusto.
Por ejemplo, nadie ha pensado en censurar á
los gobiernos de Francia, España é Inglaterra
porque, después de concluido el tratado de
Aix-la-Chapelle, convinieron en obligar á
las demas potencias beligerantes á que acce-
diesen; y por el contrario, todas las personas
ilustradas han vituperado á las cinco poten-
cias signatarias del tratado de los 24 artícu-
los, por la violencia moral que egercieron con
la nacion Belga, reduciéndola á sufrir condi-
ciones injustas, cuya aceptacion no se le im-
ponia conforme á la letra ni al espíritu de las
reglas del derecho de gentes.


No serán de temer estas violencias luego
que el estado de la Europa permita regulari-
zar el ejercicio del derecho, y establezca un
tribunal internacional. (V. Alianza.)


No creemos necesario añadir que las Ac-
ceciones son tan obligatorias como los mismos
tratados, y juzgamos iq¡Jtil trascribir aquí el
formulario de estos actos, porque solo inte-
resa á los aprendices de diplomacia y á los
empleados de cancillerias.


ACADEMIA. -22-
la ley de 3 brumario del año IV, manifestó
suma. inteligencia, reuniéndolas en un mismo
cuerpo con el nombre de Instituto nacional.
La) república, esencialmente progresista, no
tardó en comprender y rectificar lo que en su
organizacion habia de contrario al objeto que se
propusiera. No esperamos de la monarquía
mejoras qu~ ?-~ puede conceder sin quepeli-
gren sus prmCIpIOs.


Convencida la república deque la ciencia mas
interesante es la del gobierno, creo la clase
de ciencias morales y politicas, suprimida des-
pues por el despotismo imperial. Napoleon mi-
raba como ideólogos peligrosos, sirviéndonos de
su misma espresion, á los que buscaban los
medios de asegurar el poder del pueblo y el
bienestar de los ciudadanos.


J....a clase de ciencias morales y políticas
quedó restablecida el 26 de Octubre de 1832;
pero, cualquiera que sea el mérito de los in-
dividuos que la componen, no puede inquietar
seriamente á los monarcas, por hallarsefundada
en los mismos principios que las demas aca-
demias.


Se le deben, sin embargo, útiles trabajos,
pero ¿cuántos mayores prestaría cimentada so-
bre principios mas democráticos y conforme
con las demas instituciones que se diese la
Francia? Encargada de recoger y cotejar los
documentos que la antigüedad y los tiempos
modernos pueden suministrar á la ciencia so-
cial, seria consultada con fruto, tanto por
los ministros que necesitasen datos y aun con-
sejos para los proyectos que tuviesen que pre-
parar, como por el mismo cuerpo legislativo pa-
ra la formacion de las leyes.


La Francia es hasta el dia el único país
donde hay Academia de ciencias morales y
politieas. La componen 30 individuos en cin-
co secciones, á saber: Filosofía, Moral, Legis-
lacion, Derecho publico y Jurisprudencia; Eco-
nomía Política, Estadística; Historia general
y fIlosófica. Nombra por votacion un secreta-
rio perpétuo y tiene ademas cinco miembros
honorarios, cinco asociados y treinta a cua-
renta corresponsales. Cada año propone un
premio al menos, pero puede ademas propo-
ner algunos extraordinarios. Si estuviese me-
jor organizada esta Academia y llamara en su
ayuda el eoncurso de Jos estranjeros, trataría
por sí misma una porcion de cuestiones im-
portantes, cuya discusion difundiría por toda
la Francia y los demas países una vibrante luz,
dedicando para esto cierto tiempo que comun-
mente falta á las asambleas legislativas.


AUG. BILLIARD.




ACLAMACION.-Estapalabra, ensu sen-
tido gramatical, significa grito de entusiasmo
en favor de alguna persona ó cosa. Esta sim-
ple definición basta para indicar las diversas
aplicaciones que puede darle el lenguage po-
lítico.


La mas general se refiere á la eleccion de
los príncipes y de los altos magistrados. Así
es que entre los romanos, se elegian casi siem-
pre por aclamacion los emperadores; infirién-
dose de aquí, que este fué también el modo
de votar que tuvieron los antiguos estados
donde el pueblo, reunido en las plazas, discutia
los negocios públicos. Igual método de elegir
ó aprobar se ha usado en 'Ios cuerpos delibe-
rantes, y mas de una vez ha elegido asi en el
senado.


Se llamaba tambien aclamacion al asenti-
miento popular dado á los actos de los ma-
gistrados.


La aclamacion ha estado en uso en los
concilios, los cualeslaempleaban, yacomo sim-
ple homenage para desear larga vida á los em-
peradores, ya como fórmula oficial para mani-
festar la unanimidad en favor de cualquiera
mocion. En este sentido hubo aclamaciones en .


ACLAMACION. -23- ACtAMACION.
válida una promesa, un convenio ó un donati- los concilios de Calcedonia y Trento. La acla-
vo. Aplicada esta voz á la política, espresa mas macion tiene en Portugal un significado espe-
particularmente la accion de aceptar un car- cial en el sentido histórico. Dan este nombre
go, una comisión, una constitucion ó una coro- al medio de que se valieron cl L" de diciem-
na. bre de 1640, para elevar al duque deBragan-


Así se dice, que Cromwel reusó aceptar za al trone que fundaron sobre los despojos
la corona, despues de haber hecho que se la de la dominacion española,y se sirven de esta
ofrecieran; y al contrario, que el príncipe que época como de punto de partida para fijar sus
actualmente reina en Francia se apresuró citas; asl es que vulgarmente dicen: «Tal he-
á aceptarla, después de haber dejado que se cho aconteció antes, después, ó en tiempo de
la ofreciesen. la aclamacion.


Aunque sea implícita la aceptacionde las Esta palabra no tiene valor oficial en la
condiciones que tengan á bien imponer los prín- política moderna; de manera que solo de he-
cipes, liga los pueblos á sus sagradas personas, cho, y no de derecho, puede apoyar ó corro-
segun dicen los escritores monárquicos; pero en borar una promocion ó medida.
cuanto á ellos, nunca falta una razon de estado Obsérvase á veces en Inglaterra, en la elec-
que los exima de los pactos y compromisos mas cion de los representantes de la cámara de los
solemnes. comunes, un método que se asemeja mucho


Los casuistas y jurisconsultos han discu- á la aclamacion. Cuando un candidato no en-
tido largamente la cuestion de saber cuando cuentra resistencia en los meetinqs, ó parece de-
y como es irrevocable la Aceptación; nosotros cisivo á los eleetores el número de brazos le-
no citaremos aqui sus argumentos, que solo vantados sin necesidad de hacer el escrutinio
son argucias, contentándonos con recomendar á tic los votos, seproclamainmediatamenteelcan-
las personas que desean tener conocimiento de didato designado. Así es queen las elecciones de
estas disputas, á Grotius, Derecho de la paz y 1832, de los 658 miembros de la cámara de
de la guerra, L. 2, cap, 6, 11 Y 16; á Puffen- los ~omunes resultaron 55 elegidos por acla-
dorff, Derecho delanaturaleza y de gentes, L. 3, macion.
cap. 6, Y7 Y9, Ylas notas de su traductor y co- La Inglaterra es la que ha usado mas fre-
mentador Barbeyrac. cuentemente la aclamacion en su vida poli-


E. D. tica. En sus inmensos meetings ó reuniones
populares, los concurrentes aclaman conbra-
vos o vituperan con rumores á cualquier per-
sona ó medida. Las resoluciones de los meetings
se adoptan tambien por aclamación.


L..a historia de Francia cuenta sus aclama-
ciones. En tiempo de los primeros reyes, la
aclamacion y el acto de pasearlos sobre un pa-
vés hacian maslegítimo un poder esencialmen-
te débil. Los cambios de dinastías tamhien han
fundado sus derechos en la aclamacion.


El trono que nació de la revolucion de
1830, debe su origen legal al voto del 7 efe
agosto. Pero los publicistas que antes de las
leyes de setiembre se propusieron defenderse
contra las objeciones que se le hacian respec-
to al valor de aquel voto, se apoyaban en la
fuerza moral que le habia dado lo que ellos
llamaban voto nacional, esdecir, la aclamacion
que tuvo lugar en 1830 por medio de los
consejos municipales y de las diputaciones de
la guardia nacional.


A propósito de esto y sin hacer ninguna
aplicacion especial que no permite el carácter
del Diccionario Polltico, es necesario distinguir
dos clases de Aclamaciones, cuya confusión es
peligrosa para los principios. Suélese decir: «tal
príncipe fué elegido por Aclamacion», sin mani-




ACREDITAR.-Es el acto por el que un
agente diplomático se dá á conocer legal y ofi-
cialmentc en una nación estrangera. De el uso
de enviar embajadores emana naturalmente la
necesidad de investirlos de un carácter público
que sea al mismo tiempo su salvaguardia y la
garantia de la nacion á que se envian. De otro
modo serian muy fáciles los fraudes y lo hubie-
ran sido mas en la época en que eran muy po-
m frecuentes las comunicaciones.


l\Iartin de lleHay refiere en sus memorias,
'In!; queriendo Francisco 1 intervenir indirec- .


ACREDITAR. -24- ACTA.
f'star la importancia que este hecho pueda dar tamente en los asuntos de Italia, de donde lo
á la elección. Esto trae graves inconvenien- habian espulsado recientemente, envió cerca del
tes, porque hay una Aclamación que cons- Duque de Milan á uno de sus escuderos lIa-
tituye, por decirlo asi, la misma elección, y mado MerveJIe. Llevaba este consigo instruc-
otra que tiene lugar despues. Nótase, por con- ciones y credenciales de embajador, pero eran
siguiente, una diferencia esencial en el valor secretas unas y otras y solo podia hacer pú-
de estos dos actos. La primera tiene mucho blicas las cartas de recomendacion; de mane-
mas, por ser un medio mas ó menos acer- ra que Mervelle era embajador para el rey,
tado, una espresion mas 6 menos segura de mientras que para el Duque no era legalmen-
la eJeccion directa, y la segunda es solamente te mas que una persona privada. Celoso el Du-
un aplauso despues del voto. Y ¿á que po- que de perder el favor del embajador, á quien
del' establecido le han faltado nunca Acla- inquietaba la presencia de Mervelle en Milan,
maciones? La Aclamacion es mas comun des- hizo prender á este como culpable de homici-
pues de concluidas las elecciones, porque el dio y le mandó cortar la cabeza. Si el emba-
príncipe agraciado ejerce la doble seduccion jador secreto en vez de tener este carácter hu-
del poder y del hecho consumado. Ademas, hiera estado pública y oficialmente reconocido,
este género de aclamación posterior al en- no es probable que Francisco Sforcia se hubiese
tronizamiento, es tanto menos significativo, atrevido á condenarlo á muerte.
cuanto que nunca tiene lugar la demostracion Es indispensable registrar los anales del
en sentido contrario, porque seria reprimida absolutismo moderno para ver ejemplos de
con el título de sedicion. Es, pues, útil y ne- agentes diplomáticos asesinados por órden de
cesario en materia de sufragio nacional distin- los gobiernos á cuyo lado resid'ian oficialmente;
guir cuidadosamente la aclamación propiamen- preséntase en primer lugar la muerte <le Bas-
te dicha, que es el mismo voto, y la aclamacion seville, asesinado en Roma en una sedicion fo-
mas ó menos sincera que puede seguirle y que mentada por el gobierno del Papa, y en se-
los nuevos poderes no dejan nunca de citar co- guilla el coharde é hipócrita atentado cometido
mo señal de una dichosa consagracion. por las órdenes del Austria en las personas de


Esto nos recuerda la acepción mas usual Bonnier, Roderfot y Juan Debry, embajadores
de la palabra Aclamacion en el lenguage polí- de la República francesa en el congreso de
tico. Cuando un rey se presenta en público un Rastadt (V, credenciáles.)
dia festivo ó viaja por sus estados, no queda ACTA-Cumplimiento ó testificacion de
holetin de la córte que no diga que ha sido un hecho cualquiera en la vida pública. En ju-
recibido por todas partes con las mas vivas acla- r~sprudencia dar Acta significa testimoniar una
mociones &c. Estas podrán ser en ciertos casos circunstancia en un documento escrito; asi es
un saludo entusiasta de los pueblos, maspor lo que hay Actas firmadas en papel coman, Ac-
comun provienen de alguna orden dada por los tas auténticas, y Actas de autoridad, yc. Se
cortesanos á sus asalariados, á espensas de los sabe que una persona cuya nacionalidad no es-
fondos de .policía. Hay señales ciertas para di- tá averiguada suficientemente puede suplir
ferenciar las dos especies de aclamación de que cualquiera duda que haya sobre su nacimien-
hemos hablado; pero juzgamos inútil enumerar to con un Acta de notoriedad.
las, porque nunca se engaña el buen sentido Los Romanos llamaban Acta Senatus Jos
público. procesos verbales de las sesiones y trabajos del


ALTAROCHE. Senado, y Acta consistorio los edictos y deci-
siones del consejo de los emperadores.


En Inglaierra sirve la palabra Acta para
designar todas las resoluciones emanadas del
poder legislativo de las dos cámaras del Parla-
mento. Todo proyecto de ley adoptado por las
cámaras inglesas recibe enseguida el nombre de
Bill y no toma el de Acta hasta que lo san-
ciona la corona. En fin las diversas leyes de ca-
da sesion reunidas por órdcn de capítulos ó
de números forman lo que se llama un Estcduto.
Cuando se trate, por ejemplo, de manifestar la
época, el reinado ó la sesion en que se trató
la declaracion de los derechos, se escribirá




ACTA ADICIOXAL·-Cuando Napoleon,
despues de algunos meses de destierrro, re-
conquistó por algunos instantes la corona im-
perial, encontróse en una posición que puede
llamarse única en los fastos del mundo. Hijo
de la revolución y elevado por los servicios
que la prestara, se separó después de aque-
llos que fundaron la república, que derriba-
ron el antiguo régimen, que arrojaron á los
enemigos del territorio nacional y que hicieron
resonar en toda Europa el eco de los prin-
cipios democráticos. Las injustas persecucio-
nes del gobierno imperial, y su carácter des-
pótico y contra revolucionario, le atrajeron el
ódio de los patriotas mas puros y fervientes.
La corrupcion que el emperador habia pro-
pagado en 1814· combatiendo las ideas repu-
blicanas, se convirtió en causa de su ruina.
Cesó de ser el representante de un partido y
se vió vendido y sacrificado. Solo los patriotas
mas ilustrados comprendieron que todavía era
posible que el nombre de Napoleon sostuviese


ACTA ADICIONAL -23- ACTA ADICIONAL.
1. \V. y 1\1. Sto 2. c. 2., lo que quiere decir, que la bandera revolucionaria, y lo apoyaron; pero
este Acta pertenece al primer año del reina- los que solo veían en él un instrumento de
do de Mari» y Guillermo, y corresponde al se- oontra-revolucion, no vacilaron en preferir á los
gundo capítulo del segundo Estatuto. Barbones.


Los tres primeros compendios de las Ac- La carta que publicó Luis XVIU en 1814.
tas delParlamento que se vieron en Inglaterra, reunió bajo la bandera blanca á los liberales,
los publiráron sucesivamente Rastal, en 15:59, es decir, á todos aquellos que aspiraban á la
Palton, en 1606 y Wingate, en HH1. Poste- lihertad qnc Bonapartc les hahia robado. Dar
riormente Hughcs, Manby, Washiugton, Boult, á la Francia un régimen representativo, por
Nelson y Cáy, han hecho compilaciones del mis- muy imperfecto que fuese, haciéndole admitir
1110 género. al propio tiempo el dominio de una familia


La famosa constitucion francesa de 1791 real justamente proscripta, era un paso tanto
recibió de todos los poderes públicos el nombre mas hábil, cuanto qne presentaba al nuevo
de Acta constitucionol, y el mismo título dió rey como mas adicto que Napalean á los actos
despucs á la ronstitiicion del año segundo la é intereses revolucionarios; era hacer oportuna-
Convencion nacional. Pero no vemos inscrita mente una concesion que quitaba el único
esta simple formula en las constituciones que punto de apoyo al vencedor de Ilivoli y de
han regido á la Francia durante las distintas .Marengo.
epocas del directorio, del consulado, delimperio En efecto, subió Napalean al trono en
y de la restauracion. Inútil es advertir qne el 1815, y cuando procuró atraerse los hombres
Acta adicional de los cien dios, no tiene nada mas influyentes, cuando quiso dirigir las pasio-
de comun con el Acta constitucional de 1791, nes é identificar sus intereses con los de la re-
ni con la del segundo afio de la Hepúblirn. El volucion, halló la carta interpuesta entre la
consejero áulico federico Sch<el publicó en Francia y él. Tenían todos muy presente que
1815 Las actas del congreso de Viena, con ar- hahia sido sucesivamente general y magistra-
reglo á los documentos auténticos depositados do de la república, pero desconfiaban de
en los archivos de la corte de Berlin. Es una él como emperador, y nadie creia ya en sus
rccopilacion voluminosa que comprende veinte lisongcras promesas. Le pidieron una cons-
y seis pliegos de impresión, por lo que la Fran- titucion que impidiese un nuevo triunfo del
cia tendrá bastante que hacer el dia que pien- despotismo, pero ncgose. para desgracia suya,
se ocuparse sériamcnte en romper y arrojar al á tan justa exigencia. Ijar una parte, conocia
aire estas actas de los reves. que se intentaba proseguir la revolucion en


. A. GILBERT. vez de organizar el país; y por otra, no queria
renunciar á sus derechos imperiales. No se ha-
hia descuidado en llamar á su lado á los pro-
hombres de aquella época, pero se indignaba
contra la opinion general que exigia el sacrifi-
cio de sns tendencias despóticas y el de su sin-
cera adhcsion á los principios revolucionarios.
DesJefió los consejos de los patriotas que le
rodeaban, reusando ser lo que él mismo se ha-
bia proclamado, esto es, un nuera hombre. Sin-
embargo, le fué necesario ceder y preparar la
constitución reclamada tan ardientemente. Na-
palean manifestó su disgusto en las discusio-
nes y defendió palmo á palmo sus antiguas
ideas. «~le quitan cuanto he adquirido, decía á
sus consejeros, y quiero conservarlo. Des-
pues de mis once años de reinado, la Europa
sabe si tengo derechos. Si la llueva Constitu-
cion asegura mas las antíguas, llevará la san-
cion de muchos años de gloriG, porque aque-
llas fueron aceptadas por el pueblo.» Dc esta
lucha entre el emperador y las exigencias de
la opinion, resultó el Acta adicional á las
constitIlCi01U:-;] del Imperio.


4




ACCSADORPÚBLICO.-Segun la ley ro-
mana, cualquiera que hiciese parte de la socie-
dad podia denunciar públicamente las acciones
contrarias (¡ Íos derechos de muchos ó de uno
solo Todo ciudadano podía ser acusador, ya en
nombre de la moral pública, ya en el del inte-
rés privado. En el origen de las sociedades mo-
dernas, los invasores de la raza Germánica
que se amalgamaron y confundieron con el an-
tiguo mundo Romano en casi toda la Europa, se
ocuparon esclusivarnente de los intereses indi-
viduales. El ofendido pedia la reparacion ó cas-
tigo de la ofensa, pero si callaba, permanecía
muda la sociedad. En esta legislaeion viciosa,
por ser demasiado sencilla, habia siempre la al-
ternativa de ver impune el crimen por falta de
perseguidores, ó de esponer al acusado y alacu-
sallar ú un odio personal, quedando así anulada
la accion de la justicia.


Así es que debemos considerar como una
de las mas hermosas creaciones del genio mo-
derno, la institucion de una magistratura encar-
gada de representar la ley en lo concerniente al
castigo. De este modo ha dejado la acusación de
ser una voz aislada, yde prmocar nuevos desór-
denes en venganza de lo pasado: tal es el parecer
general, la decisión de la sociedad resignada á
hacer un sacrificio doloroso para garantía de to-
dos.


En el egercicio de acusador público se des-
cubre algo sublime, y aun me atrevo á decir re-
ligioso; de suerte que no hay que admirarse dE'
que no lo hayan comprendido los individuosque
lo ejercen, ni el poder que lo encarga. _En la pa-
labra Jlinisterio público diremos lo que es y ue-
be ser el acusador público. En este punto se
necesitan muchas reformas.


ACTA ADIClüNAL. -26- ACuSADOR PUBtIto
Notáhanse muchos defectos en esta consti- por dos pretendientes al trono, que concedían


tucion que solo era un plagio mal hecho de la constituciones y S2 llamaban libertadores, al
carta de Luis XVIH. Colocado Napoleou entre mismo tiempo que alimentaban proyectos li-
las recuerdos de lo pasado y las necesidades del herticidas y hacian mezquinas concesiones ohli-
momento, perdió la iniciativa, dejandoque la to- gados por la imperiosa necesidad de las cir-
masen los Barbones. Las atribuciones que daba cunstancias, pero sin propósito de cumplirlas,
ú las dos oaruaras, eran las mismas que la carta Los representantes de 181~) fueron sin du-
les hahia conferido; los miembros de la cámara da injustos al calificar los designios del cm-
hereditaria nose llamaban senadores como antes perador. La mayoria obraba con sentimientos
de 181í, sino Pares de Francia, como aque- honrados, pero sin conocer desgraciadamente
lla los apellidaba; y los de la cámara electiva, que la independencia nacional es la primera
aunque es verdad que les daba el nombre de condioion de la libertad. La historia pedirá cuen-
Representantes que anteriormente les había ne- ta á los que al dia siguiente de Waterloo se
gado, tenían las mismas atribuciones que los sublevaron contra el emp~rador; pero será se-
Diputados de Luis XVIH. vera al mismo tiempo con Napoleon y con rl


Hé aquí los principales puntos que dis- Acta adicional, obra incoherente y propia de la
linguian estas constituciones. vejez política de un hombre grande.


1.0 En el acta adicional no estaban deli- COURCELLE SENEUIL
nidas las funciones del emperador; en la carta
lo estaban las del rey por cJ artícu lo 14.


2.° El acta adicional no tiene, como la
carta, csccpciones en favor de los tribunales de
los prebostes.


c-, u ~~1 J" 1 • 1 d .
,:L ..t. acta auicronat prometía a ercgacron


del articulo 73 deluda constitucionaldel22 fri-
mario del afio 8. Este articulo, que aun hoy
consagra la impunidad de los agentes del po-
der, no era tal vez conocido de los emigrados
que redactaron la carta.


í u. En fin, lo mas importante de la cons-
titucion, el gran resorte, si se puede llamar asi,
de todo sistema representativo, la ley electoral,
faltaba en la carta. Con esta cautelosa omision, do
la que posteriormente se ha vuelto á hacer uso,
se reservó implicitamenteLnis XVUlla Iacul-
tad de reducir ú la nada todas las ventajas y
beneficios que en apariencia prodigaba. Napo-
Ieon no rué tan prudente; proclamó, salvo al-
gunas modificaciones, la conscrvacion de las
elecciones en dos grados. Pero todo el mundo
conocía las dceepcioncs de este sistema, que
mucho tiempo dcspues se juzgó y quedó con-
denado.


Asi es que el Acta adicional, discutida mis-
teriosa y precipitadamente por comisiones in-
significantes y publicada con demasiada tar-
danza, produjo inmediatamente un descontento
universal. Todos conocieron que estaba hecha
por el emperador, y que este, Jo mismo que los
Borhoncs, nada habia olvidado ni aprendido.
Los patriotas recordaban con dolor las buenas
constituciones que organizaron ti la Francia
Hepublicana y cuya primera página era una
esposicion de los principios democráticos; en-
contrándose en vísperas dc ser invadido el ter-
ritoriu ~p cueiaba: rfp ver ('i',!¡',.;..,,1·1 1" nutria
... a" ~ 11 , ....'v ......i ~J( U:..t. l.-<.... 1..... l;..uU \.J,Ut(~v. lt t ,-l..l. Le.




ACUSACIüN.-.Es la accion de someter
un hecho punible á la severidad de la opinion
ó ú la sentencia de los tribunales. Acusar, en
el lenguaje puramente judicial, es poner un
crimen en conocimiento del juez y provocar la
viudicta pública contra el que lo ha cometido.


La sociedad tiene leyes destinadas á pro-
tejer el órden y los derechos de todos contra
las pasiones individuales. La infraccion de.estas
leyes es un crimen cuando compromete gra-
vemente la existencia social ó la de los ciu-
dadanos, y la fortuna publica ó las propiedades
particulares. De aquí la institucion de los tri-
hunales, que en todas las naciones y edudes del
Inundo se encuentran bajo formas y nombres
diferentes; de aquí tamhien la necesidad de una
accion individual ó pública que conduzca al
presunto reo ante su juez, presente contra él
los cargos que le acruninen y reclame la apli-
Cuelan de la ley penal.


En las sociedades primitivas, caracterizadas
todavia por las costumbres de las primeras fa-
milias ó tribus, é irresistiblemente dominadas
por las ideas religiosas, era la acusacion un ri-
guroso deber de conciencia para el que habia
visto derramar sangre ó tomar lo ageno. To-
dos se creian obligarlos á expiar la falta de pu-
reza en las costumbres domésticas cometida
por un miembro de la sociedad, y cada cual,
temeroso de un Dios que la irnaginacion de los
primitivos pueblos pintaba siempre sediento de
venganza, se juzgaba vivamente interesado en
desarmar con el castigo del culpable la cólera
divina atraida sobre toda la tribu.


El gobierno y las costumbres democráticas
contuvieron con una civilizacion mas avanza-
da los usos de la era patriarcal. Cuando el po-
d!~r gubernativo, legislativo y ju.licia] está en
manos del pueblo, justo es que el derecho de
;vtnar pertenezca directamente á cada ciuda-


•Ll<1110.
Este derecho dehe conservarse cuidadosa-


mente como salvaguardia de la libertad, cual-
. l t ,1 ' I Iquiera que sea e auuso que ue el resulte, po:'-


ACUSACIÜN. -27- ACUSACiON.
Cuando los reyes eran los gefes de la gerar., que la administracion pública es para a¡guno:oi


quía judicial, llamábase con alguna razon abo- en los gohiernos populares objeto de ambicien
d 1 d 1 . • .• , . nga o del rey a encargado e a acusacrou, y !w coneup¡sGcncw, y paca otros, o casi tOGOS,


durante la rcvolucion tomó el nombre de Acu- de afanes y desvelos: ohligado el pueblo á en-
sajar público. Hoy se pretende separar el cargar a algunos ciudadanos el manejo de las
poder ejecutivo del judicial, y es un con- rentas, las negociaciones mas importantes y el
trasentido conservar á los indivsduos del fo- mando de los buques ó ejércitos, no se acería
ro las antiguas denorninncione..;; pero el régi- seguro de restablecer la .igualdad y salvar las
rneu constitucional cornete ú cada paso los mis- libertades, sino se reserva él mismo el derecho
uros defectos de lógica y no puede resolverse de acusar de trnicion y tiranía á Jos que ha-
~ chocar con lo pasado. E. R. hia confiado una parte de su poder.


En los estados monárquicos que so forma-
ron de las fracciones del imperio Romano, tu-
vieron lugar distintos hechos que debieron con-
ducir á instituciones enteramente opuestas.


. Concentrado el poder militar y feudal en una
sola persona, que enrecia del tiempo necesario
para ejercerlo cómoda y debidamente, pasaron
á otras manos los poderes secundarios. Al la-
do de los tribunales, que hacian justicia en n0111-
hre del rey, creóse después de una larga série
de transformaciones un cUJrpo de empleados
públicos encargados de los intereses del sobera-
no, de ahogar por su tesoro y de impedir la
usurpar-ion de su dominio; y como segun las
ideas monárquicas, todos los intereses sociales
se confunden conlos del rey, convirtióse el abo-
gado di.~ las causas de este" en defensor del ór-
den y en acusador oficial de todos Íos que in-
fringian las leyes. Encuénlrasc en cmhricn la
idea de un ministerio público en las ordenan-
zas de Carlo-Hagno y posteriormente se vé ya
instituida en la época de los parlamentos.


Esta institución se juzgó conveniente y (lue-
dó intacta en la gran reforma de 1789, consi-
derándose como un progreso en las ideas de las
sociedades antiguas, y como una necesidad que
emanaba del estado de las costumbre, públicas
en las sociedades modernas.


En efecto, acusar á un ciudadano, es ocu-
parse en menoscabo y perjuicio de su tranqui-
lidad y de su honor, puesto que atrae sobre él
la anirnadversiou, el desprccio público y toJo
el rigor de las leyes; siendo útil, por tanto, que
la Iuncion de acusar sea propia de todos en H'Z
de convertirse en licencia individual. /1.. cual-
quiera estremece con razou la i.lca de que la
envidia, el ódio y todas las pasiones mas bajas
del corazón del hombre pudicrnn cubrirse con
el manto del interés social, para PCf:iCgU¡l' y ú
veces arruinar á un ciudadano honrado, culpa-
ble solamente pOl.' haber sido útil á su pais ú
severo con los malvados. Caton, uno de los ro-
manos mas austeros, se rió acusado cuarenta
y dos veces. Si hny en la historia de las repú-
blicas antiguas una sola página que debilite la




H. CORNE.


ADJUDICACIÜN.-Es una venta hecha al
mejor postor, con publicidad y concurrencia.


Las hay de tres clases: voluntarias, judicia-
les y administrativas, pero solo estas últimas se
refieren á la política. Las ventas hechas á par-
ticulares por el Estado, por las corporaciones
oestablecimientos públicos carecieron por mu-
cho tiempo de forma especial, porque lo que
hoy llamamos propiedad comun era entonces
privativo del príncipe; y guiada la Francia por
la exacta sentencia de .Mezerayn, se gobernaba
por el regímen feudal, llamúndose monarquía.
El príncipe era dueño de arrendar sus tierras y
las rentas que produciau los impuestos; y su-
bastaba con la misma libertad que un simple
particular, todas las provisiones necesarias para
Jos ejércitos permanentes. La concesion directa
era la forma ordinaria en esta clase de adjudica-
ciones; y como era estcnsisima y complicada la
administracion del príncipe, proporcionó ilícita-
mente cuantiosas sumas á losministros y admi-
nistradores, los cuales recibían casi diariamen-
te, bajo la forma de agasajo, una buena parte
de los precios.


La revoluciou modificó al (In tan deplora-
ble estado. Cambiando el título del poder del
príncipe y la base del derecho público, deter-
ruino las (mnasde las adjudicaciones administra-
tivas. Las hechas con puhlirid.u] y concurrencia
estaban conformes con el derecho comun, yen
casos esccpcionales tenia lugar laconcesion dí-
recta. Quedaron, sin embargo, fuera de la re-
gla muchas adjudicaciones administrativas, y la
historia refiere los robos que en perjuicio deJ
Estado se cometian con el título de subastas.
Posteriormente, y á medida que ganaba terreno
el espíritu de la revolución, llegó á ser condi-
cion necesaria la forma del derecho común en
la mayor parte de las adjudicaciones administra-
tivas.


Hoy comprenden estas:
1. 0 Las ventas de muebles pertenecientes al


Estado, á los departamentos y al procomun,
2.° Las de córtas de maderas reales ó del


comun.
3.° tos objetos pertenecientes al patrimonio


de la corona.
4. o Los abastos ó provisiones, las obras pú-


blicas, las de los distritos y establecimientos pú-
blicos,


6,° Las ventas de frutos y los alquileres ó




ACUSACIÜN. -28- ADJUDICACIÜN.
vibrante luz que han esparcido por el mundo, I dignidad de una obra de justicia, haciéndola
es la que refiere los crímenes de los delatores, I siempre grave en su fuerza y humana en su
<.jue dominados por la venganza ó el dinero, sa- severidad.
bian convertir en crimen la virtud, desacredi-
tando las mismas leyes de que se hacian cóm-
plices y defensores.


No quiere esto decir que la institucion del
ministerio público haya siempre evitado que las
pasiones personales se mezclen y desfiguren con
los motivos de órden general que imponen el de-
ber de acusar. La autoridad política esprincipal-
mente la que ha descubierto vergonzosas y de-
plorables preocupaciones en agentes encarga-
dos de una mision terrible; el hombre de par-
tido aparecia como magistrado haciendo el pa-
pel de acusador, del mismo modo que el encrni-
go politico aprovecha la ocasión para satisfacer
una venganza; pero dejando á un lado estas es-
cepciones, debemos reconocerque ordinariamen-
te hay mas garantías é imparcialidad en el em-
pleado público que en el hombre que se da á sí
mismo la mision de acusar, inspirado las mas
veces por una ciega y ardiente pasion.


Por otra parte, lo que de esperar era de la
severidad de las costumbres republicanas y de
las inclinaciones de los ciudadanos que se halla-
ban dominados por el sentimiento del deber, no
se puede exigir de nuestros hábitos, opuestos á
las inoomodidades y peligros, El crimen que-
daría mil veces impune ántcs que se levantasen
en nuestras sociedades modernas tantos acusa-
dores como culpables, y acusadores sobre todo
movidos por el amor desinteresado al orden y
á las leyes. Fn fin, la proteceion que la justi-
cia dehe hacer estcnsiva á todos los intereses,
será siempre mas uniforme, mas completa y se-
3ura, cuando esté confiada á una magistratu-
ra especial, que tenga en todas partes el mis-
no espíritu y las mismas tradiciones y que ob-


serve con todos iguales reglas, que cuando de-
penda de la voluntad y de la acción libre é ir-
regular de algunos ciudadanos que obrarian las
mas de las veces por interés personal.


En las repúblicas antiguas no se compren-
dia que la simple sospecha pudiese colocar á
un ciudadano en tan dura condicion, como si
estuviese probada su culpabilidad..En Atenas
y Roma no dejaba de ser libre el acusado has-
ta despues de convencido y condenado.


En Francia, tierra generosa mas por las cos-
tumbres que por las leyes, ha preferido el le-
gislador tratar como culpable al inocente antes
que esponerse ha dejar impune un crimen; pe-
ro debiera la magistratura al menos rodear al
acusado de las consideraciones á que no ha ce-
sado de tener derecho,y dejar á la arusacion la




AD1UINlSTRACION.-EI gobierno es la
voluntad que dirige. La adrninistracion, se re-
duce y debe reducirse á la accion pura y sim-
ple del poder ejecutivo, con el que se con-
funde á veces, tomándose la causa por el efec-
to. Dando mas latitud á esta palabra, signifi-
ca la aplicacion de las leyes hechas y de Jos
principios adoptados por el gobierno; asi es
que se dice la Administracion de justicia, lo mis-
mo que la Administracion de ejército ó de ha-
cienda.


En un gobierno regular, la Ádministraoion,
propiamente dicha, no puede mezclarse en la
confeccion de las leyes á no ser para prepa-
rarlas, ni en la aplicación de la justicia, si no
es 'para darle la fuerza y proteccion que ne-
cesría.


Nadie, ciertamente, debe conocer mejor el
espiritu y las necesidades de un país, que Jos
funcionarios encargados de administrarle; por
consiguiente, nadie es mas capaz que ellos dp
hacer las leyes, ó de apreciar al menos las di-
ficultadcs que puede encontrar su ejecucion.
La Administración es una ciencia positiva,
fundada en la espcricncia yen las obscvaciones,
y enemiga de los principios cuya aplicación di-
recta no sea evidente. Inútil es demostrar el
objeto que se quiere conseguir, si al mismo
tiempo no se indican los medios oportunos.


Sin embargo, nada es mas peligroso para
la libertad, que el confundir en manos de unos
mismos magistrados el poder de hacer las le-
yes y el de aplicarlas. La Ádministracion tien-
de naturalmente al despotismo, por lo mismo
que dispierta la amhicion y el amor propio.
Los agentes son esencialmente amovibles y ape-
nas se encargasen del poder ejecutivo, tendrian
buen cuidado de no dejar á los ciudadanos el
ejercicio del poder legislativo. Ademas, la ma-
yor parte de Jos empleos exigen para ser bien
desempeñados, una contínua vigilancia y acti-
vidad, incompatibles con otros cuidados y tra-
bajos.


Es muy esencial separar Ja Adminstracion.


ADJlíDICACION. -29- ADMINISTRACIüN.
arrendamientos de las propiedades públicas. ' verlas sustituidas can el régimen de las conce-


No entra ca nuestro propósito enumerar sienes y del capricho de los administradores.
las formas generales de las adjudicaciones ad- Los abusos que de aquí naccrian bastan, á fal-
ministrativas y mucho menos las reglas especia- ta de otros, para justificar la preferencia que
les de algunas de ellas. Casi todo el mundo es- al sistema de adjudicaciones se concede á pesar
tá hoy familiarizado con esta cIase de precedí- de los numerosos defectos y de las graves difi-
mientes, por lo que solo nos limitaremos á al- cultades de su aplicacion , y lo saludable que
gunas observaciones sobre la índole y resultado ha sido para la moral y la consideracion de los
de la legislacion que instituyó en Francia las funcionarios públicos la sabia desconfianza que
adjudicaciones administrativas. _ dió lugar ú la reforma.


Estas leyes han sido dietadas por un espí- HEXRI CELLIEZ.
ritu de desconfianza respecto á los agentes de
la adrninistracion, desconfianza que los hechos
han justificado repetidas veces, y que inspiró
á dos de los mas famosos administradores que
ha tenido la Francia, Sully y Colbcrt, la idea
de emplear la adjudicación con preferencia á
otro cualquier medio en el arriendo de las ren-
tasdel tesoro real.l\fetodo que nunca podremos
censurar, porque la esperiencia de tantos años
lo recomienda como el mejor, el mas económi-
co y propio para preservar de la corrupción á
los funcionarios públicos. Pero notamos en
nuestras leyes una disposicion que se encuentra
tambien en la legislacion municipal, que forma·
la base de la electoral, que designael magistra-
do ante quien debe efectuarse la adjudicacion,
sirviendo de regla la importancia pecunia-
ria, en lugar de la naturaleza de la venta y la
situación de los objetos vendidos. ¿Habrá tal
vez algun peligro en permitir á un sub-prefec-
to que adjudique las ohras ó provisiones cuyo
precio s~a de 20.000 francos ó mas? ¿Y se-
rá esta también la causa de no permitir á un
corregidor (maire) de un distrito rural que de-
cida en las adjudicaciones que pasan de 1000
francos?


Desde que se emplea generalmente este mé-
todo de contratas, se conoce que es útil para el
Estado, y para las distritos y establecimientos
públicos, sobre todo cuando se trata de obje-
tos de mediano valor para los cuales hay un
considerable número de postores. Así es que
cuando la importancia de la contrata solo per-
mite hacer proposiciones á un pequeño núme-
ro de capitalistas,casi siempre seponen estos de
acuerdo anticipadamente, para impedir que la
subasta produzca su legítimo resultado. El in-
terés del Estado, de los distritos y estableci-
mientos públicos exigiria, pues, que las pro-
visiones y ohras se fraccionasen todo lo posi-
ble, aunque lo contrario enseñan las leyes de
economía, .


Por lo domas, por mucho que nuestras ad-
judicaciones administrativas dejen todavía que
desear en este y otros puntos, no quisiéramos




ADlUINISTRAClüN. -30- ADMINISTRACION.
propiamente dicha, de la distribucion de la agentes se. conviertan en jueces de las faltas
justicia. La Asamblea constituyente decretó esta que su ignorancia ó sus pasiones les hicieran
medida, conociendo que jamás deben confun- cometer.
dirse la administración y la justicia, como se Son infinitos los abusos y desgracias que
habia visto en Francia y se vé todavia en va- resultan deque la Admininistracion conserve ú
rios paises. Pero marcadas las atribuciones de se apropie el derecho de juzgar en causa pro-
los tribunales y las de la administración ¿no pia. De aquí nacen los desordenes, las injus-
quedan aun por establecer otros límites? ticias y 1a falta de uniformidad en los movi-


La Administracion, segun está hoy orgaai- mientas del cuerpo político.
zada en todas las monarquías de Europa, es Ningun poder ha mostrado mas constancia
una amalgama monstruosa de poderes in- y energia en el cumplimiento de sus designios
compatibles, reune dos especies de funciones, que la República romana. Pero era esto debi-
la de aplicar las leyes, y la de resolver las cues- do aque la aristocracia romana formaba un
tiones de derecho y de interés público que de gran jurado, á cuyo cargo estaba el decidir en
esta aplicación resultan. Hay mas; ella es la todas las cuestiones de derecho público. El
que resuelve las cuestiones que proceden de los Senado no administraba, era solamente juez en
negocios que hace como particular con otros las dificultades que en la accion y marcha del
particulares, valiéndose delprincipio que los tri- gobierno ocurrian; y por mas odioso que fuese
huuales ordinarios no deben mezclarse en los el objeto y carácter de esta jurisdiccion supe-
asuntos del gobierno ni de la ldministracion, rior, Roma le debió una grandeza que uingum


En casi todas partes ha comprendido esta nación pudo jamás alcanzar.
que son exhorbitantes sus poderes. En Fran - Para que se conserve pura é irreprensible
cia instituyó una magistratura llamada Consejo la administracion, para que la accion de la
de Estado, á quien está obligada á consultar en justicia política sea constante y regular, para
ciertas materias de interés público y á la que que el Estado no esté espuesto á continuas fluc-
se elevan las apelaciones de sus acuerdos. tuacioncs y trastornos, es muy necesario que
Pero la Aministracion se reserva el derecho aquella se reduzca al simple ejercicio del poder
de aprobar ó deshechar el parecer del consejo, ejecutivo.
harto limitado en sus atribuciones, y es ade- Encerrada en estos límites, tiene por oh-
mas juez soberano en las cuestiones importan- jeto administrar los negocios generales del
tes de órden público. . pais , y los locales que se relacionan mas


Se dice que la Admiuistracion de un país ó menos directamente con los intereses de la
debe ser fuerte, á fin de que no encuentre tra- sociedad entera. Aquí se presenta otra especie
has en su accion, y se cita como ejemplo la de incompatibilidad. Los encargados de adrni-
Administracion imperial, cuya marcha rápida nistrar intereses particulares no deben jamás
y segura consistia en la inteligencia que dis- intervenir en los asuntos de órden general,
ponia y la fuerza que ejecutaba. Es un gran porque el interés de todos quedaria infalible-
error considerar la soluciou de las cuestiones mente sacrificado al de algunos. Así es que en
de orden político como inherentes á la accion un país donde haya libertad de cultos ó que
del poder ejecutivo ó como propias de la ad- la religión sea jn.lependiente del gobierno, se
miuistraeion, procediendo este error del poco cometería la mayor imprudencia entregando e:
cuidado con que se examinan las causas que manejo de los negocios públicos á un cuerpo
influyen en la decadencia ó prosperidad de los religioso.
pueblos y de Jos gobiernos. Lo mismo sucede con respecto á una provin-


La administración imperial debió su fuer- cia, si tiene intereses csclusivos, en cuyo caso
lil al valor personal del hombre que la dirigía, no se le debe permitir la iutervencion en Jos in-
n!:H bien que á la constitucion del pais. tereses generales. Claro es que el peligro será


1..,3 Repúhlica no solo se distingue de la 1110- mucho mayor aun si la administracion de esta
narquia en elderecho que al pueblo concede de provincia no tiene el mismo origen que la de
hacer las leyes, sino en el de intervenir siem- todo el pais.
pí,(~ qne alguna dificultad ocurre ó cuando es La unidad administrativa, resultado de la
necesario resolver alguna cuestión de órden pú- ley, es uno de los mayores beneficios de la re-
l.lico. El pueblo no administra y deja este cui- volucion francesa. Antes de 1789 estaba la
dado á 103 agentes del poder ejecutivo, pero Francia dividida en provincias desiguales en
no les permite interpretrar la ley cuyo sentido estcnsion, de modo que no podía el gobierno
"10:(» dudoso, porque no quiere que estos mismos ejercer su acción en todas partes con la misma.




AD~lIN[STRADOTI .-funcionario encar-
gado de los ncgoeios públicos. Los administra-


I dores se forman generalmente con la práctica de
los negocios mismos. Con razon se exijen co-
nocimientos teóricos y prácticos á las persoDa~;
que se dedican á la carrera dela medicina Ó del
foro; pero no se encuentra dificultad alguna en
dejar' sin estos requisitos á los que aspiran ti los
empleos de la administracion pública. Verdad es
que en ciertos ramos se efectúan por grados los
ascensos y están subordinados á condiciones di'
tiempo y capacidad; pero la única instrucciou
que se puede adquirir, así en estos ramos como
en los tiernas del servicio público, consiste en el
estudio de las formas y reglamentos que rigen
en la materia. Esto es causa, sin duda, de que la
mayor parle de nuestros mas hábiles administra-
dores no sean sino meros prácticos ó rutinarios,
que no yen nada mas allá del trabajo mccánico
á que están habituados. Por otra parte, los
puestos mas elevados, como los de ministro, se
encuentran de ordinario ocupados por metafísi-
cos, ahogados opublicistas que carecen de la
necesaria aptitud, y que no son los mas habi-
tuados á la práctica de los negocios: de aquí
resulta que no pueden comprenderlos ni unos
ni otros; que los subalternos se conviertan en
maestros de sus superiores y que sea imposi-
ble toda clase de progreso durante el curso de
este aprendizaje, Las personas encargadas ue
llevar á cabo las mejoras ahogan ó desvirtúan las
revoluciones hechas por instintos generosos, si
no se les presentan bajo las mismas formas
que la rutina habia impreso en su imaginacion.
A la ignorancia del derecho privado se deben
atribuir las muchas injusticias oc qli'.~ sen vic-


ADMINISTRACION. -31- ADMINISTRADOR.
prontitud y regularidad. Otro inconveniente sulada y del Imperio llegó la administracion,
h abia mas grave; administráhanse algunas pro- propiamente dicha, á un grado uc unión y re-
vineias por sí mismas Ó, como se decía enton- gu/ariuad desconocido en los dernas paises. Pe-
ces, eran Paisesdel estado; otras estaban sorne- ro aprovechando las conquistas de la ITYO-
lid as al poder inmediato y absoluto del rey y lucion y perfeccionando sus obras, no se debió,
de sus ministros. Estas obetlecian, aquellas re- lo repetimos, confiar á las mismas manos el poder
sistian, no á causa del carácter () de las ne- administrativo y el del juzgar las faltas de la
ccsiJades particulares de sus habitantes, sino administracion, ni desmernhrar la Francia, pri-
por la diferencia de sus instituciones. A estas vándola de su fuerza é inteligencia. En una
dificultades se agregaba la de hallarse á la ca- palabra, en vez de fundar la tirania, hubiéras«
boza de la administracion del pais en unas par- pensado en establecer la justicia, hase del ver-
tes un militar, en otras un magistrado civil, dadero poder y compañera inseparable de la Ii-
aquí un prelado, mas allá un funcionario amo- bcrtad.
vihle, acullá un gefe perpetuo. Se dice fundadamentc que es muy compli-


En tiempo de Luis XIV introdujo Colbert cada la administracion francesa. Para que sea
grandes reformas en la admiuistracion; dividió buena, debo ejercer su accion de un modo im-
la Francia con bastante uniformidad en inten- perceptible, bien así como la providencia que
dcncias de igual estension . Así es que la N01'- solo se dá á con~cer por sus beneficios.
mandia, perteneciente á la adminisíracion real, ANG. BILLIARD.
tenia tres intendencias, mientras que cada pais
de los estados, por ejemplo, la Bretaña ó el
Languedoc, la mas estcnsa de nuestras pro-
vincias, no tenia mas que una. 1\'1'0 no pudo
dividir la adrninistracion sin separarla de la re-
preseníaeion provincial, ó sin romper entera-
mente el lazo que unia las provincias á la co-
runa.


Hoy está divididala Francia en departamen-
lOS casi iguales y cuya estcnsion se ha calcula-
do admirablemente, á fin de que el poder ejer-
za su acción con la latitud conveniente y con
i~ simultaneidad y prontitud que le son neccsa-
nas.


La Asamblea constituyente que lIjó las atri-
buciones de los ministros, organizó imperfec-
tamente la administracion en lo respectivo á las
subdivisiones políticas del territorio. Un admi-
nistrador no debe entenderse sino con los cm-
picados de su ramo, con los que tienen un mis-
mo origen y una misma responsabilidad, con
los que formando una misma gerarquia no tie-
nen miras ni intereses encontrados.


La administracion central estahlecida por
la asamblea constituyente, se cntendia con los
magistrados y con los cuerpos independientes
que no pertenecian al Estado y que eran elpro-
ducto de las elecciones locales. En este sistema
son imposibles la adrnintstracion y el gobierno.


I..a esperiencia demostró la necesidad de rec-
tificar la obra de la asamblea constituyente.
Por la constitucion del año In, la administra-
cion central nombraba en cada departamento
un comisario temporal, encargado de la ejecu-
cion de las leyes. A estos comisarios han suce-
dido los prefectos.


Nadie negará que bajo el gobierno del Con-




AUG. BILLIARD.


ADMISlüN.=Si todos los ciudadanos fue-
sen elegibles para cualquiera funcion, como
prescribe el principio democrático, serian por
lo mismo admisibles; porque el derecho de ser
elegido supone el de ser admitido: en efecto,
toda vez que cualquiera sea admisible en la
candidatura de una funciono lo es tambien pa-
ra el ejercicio de ella, y despues de electo, se-
gun creemos, nada puede impedir que sea ad-
mitido. Por consiguiente, la admisibilidad y ele-
gibilidad se confunden en un solo derecho, que
es el de ser admitido en la candidatura.


Hoy, no obstante, por laconfusión de los prin-
cipios, se ha dividido en dos derechos distintos.
Examinemos lo que sucede respecto á las elec-
ciones mas importantes, es decir, en las legis-
lativas.


Se presenta el candidato á la autoridad COIl
sus títulos ó derecho de elegibilidad. Si estos
estan conformes con lo que la ley exige, se de-
clara admisible al elegido, y por este solo he-
cho debiera permitirsele el ejercicio de la fun-
cion; pero no sucede así. A la apertura de la
sesion , la cámara se ocupa de revisar los
poderes; de modo que el derecho de ser ad-
mitido en la candidatura parece distinto del que
se requiere para el ejercicio de la funciono Es-
ta, mas bien que falta de lógica, esuna violación
de los principios fundamentales de la ley electo-
ral y de la soberanía del pueblo, porque habien-
do este aprobado la admisibilidad de un ciu-
dadano, por el solo hechode haberlo elegido, no
pertenece á sus delegados anular sus decisiones.
La suposicion de error no debe admitirse, 'por-
que el soberano no puede nunca engañarse. La
infalibilidad es el primer carácter del gobierno
de la mayoria, y contradecirla es oponerseá los
deseos ?e la sociedad entera y proclamar la in-
surrcccion.


La revisión que hace la cámara esun con-
tra sentido y una ilegalidad, primero, porque es
señalar á la admisibilidad dos grados diferentes,
uno para la candidatura y otro para la funcion;
y segundo, porque es examinar una cucstion
juzgada y sobreponerse al soberano.


Obligados á dar algunas aclaraciones en la
palabra E LEGIBILlHAD , creemos suficiente decir


1 aquí, que la comprobacion debe preceder á la


AD~nNISTRADüR. -32- ADl\HSlüN.
timas los particulares por consecuencia de tran- j' Cuando la Francia era República, cada Ad-
sacciones que hacen con el gobierno; de la ig- I ministrador, cualquiera que fuese su rango,
norancia del derecho público comparado nace I tenia obligacion de dar audiencia en ciertos dias
la desigualdad en el reparto de las cargas, y la y horas para admitir á todos sin distinción
continuacion de lasmismas faltas, yabusos; aldes- y sin que lo solicitasen como favor.
cuidoen que seha tenido la ciencia económica se
debe el poco conocimiento de losintereses gene-
rales, siempre sacrificados á consideraciones pri-
vadas. La ciencia de laadministracionque algunos
creen tan sencilla y limitada,espor el contrario, la
mas estensa y la que mas estudios requiere: su
única realidad consiste en la aplicacion que
de ella pueda hacerse á las necesidades de la
sociedad. Nuestros Administradores mas ilus-
trados, L,Hópital, Colbert, d' Aguesseau, Poi-
vre, Turgot y losmiembros dela Asambleacons-
tituyente que concurrieron con la mayor acti-
vidad á la construcción del nuevo edificio social,
eran hombres que con la espericncia y el ejer-
cicio habían perfeccionado los estudios filo-
sóficos.


En los paises sometidos al despotismo, re-
dúcese la ciencia de la administración y del go-
bierno á la imitacion servil de lo que otros hi-
cieron. Todo cambio ó mejora es arriesgado pa-
ra el despotismo, y el mérito de sus adminis-
tradores consiste únicamente en la energía ó
benevolencia con que desempeñan sus funcio-
nes. En los Estados modernos, en los que
participan de la soberanía el rey y los ciuda-
danos, está este interesado en que no tome de-
masiado vuelo la instrucción política, y tal es la
causa de que haya en Francia tan pocos me-
dios de formar hombres á propósito para la
Administracion del pais. Dcbierase exigir para
los empleos de cierto orden, no solo algun
tiempo de práctica, sino un exacto conocimien-
to del derecho privado y un profundo estudio
de las leyes políticas que han regido y rigen
en todas las naciones: seria además necesario
que los candidatos no ignorasen ninguno de los
sistemas económicos que sucesivamente se han
propuesto ó ensayado. De este modo tendríamos
administradores que, en vez de hallarse encade-
nados por la rutina, carninarian al frente de la
nación, cuyas diferentes necesidades compren-
rlcrian y sabrían satisfacer.


Colocados los administradores entre la so-
ciedad ylosciudadanos, deben multiplicar cuan-
to posible sea las relaciones con el público. No
existe pais alguno cuyos agentes del poder eje-
cutivo sean menos accesibles que los nuestros:
es mas fácil en los Estados-Unidos tratar un
negocio con el Presidente de la República, que
acercarse en Francia á un ministro ó á un
ompleado de primera categoría.




J. 1\1. M.


ADUANA.-Los venecianos y los genoye-
sesllamaban Dogana al derecho que en nombre
del dux imponían á los efectos del comercio á
la entrada y á la salida del territorio, y de aqui
se deriva la palabra Aduana, que designa entre
nosotros el establecimiento por cuyo medio se
percibe tambien aquel impuesto.


Durante el régimen feudal, todo señor po-
dia imponer un derecho arbitrario á las mer-
caderias que se condujesen por sus tierras, ~.
la misma práctica se observó en ciertas provin-
cias hasta el primer año de la revoluciou..Esta
multiplicidad de derechos hacia dificil y dispen-
diosa la circulacion interior.


Por mucho tiempo se careció de método
en las tarifas de aduanas: el poder no veia en
estos impuestos sino un medio de recaudacion
sin comprender su naturaleza. Henrique 1Y
concedió á un cortesano el privilegio de percibir
quince sueldos por cada fardo de mercancías
que saliese del reino. Felicitábanse posterior-
mente los finaneierosJIe que el impuesto no
suscitaría importunas reclamaciones, porque
confundiéudose con el precio de los objetos,
pasaria desapercibido para el consumidor.


Sin embargo, los hombres que en los siglos
XVII yXVIl) investigaban el origen y distrihu-
cían de las riquezas, comprendieron la influen-
cia que los derechos de aduanas ejercian en la
produccion, en el consumo y en el comercio es-
terior, y publicaron con este motivo varios sis-
temas que algo han influido en la formacion do
las tarifas.


La revolncion destruyo las aduanas interio-
res, y desde entonces se ha emprendido yaban-
donado sucesivamente la reforma de la tarifa
de las aduanas esteriores. Estas diversas tenta-


r:
ti


ADRIÁTICO. -3;3- ADUANA
eleccion, que una vez hecha esta, no recono- ños, armados y tripulados por audaces D3J-
cernes en ninguna autoridad el derecho de des- matas.
hacer lo aprobado por el pueblo y, en (in, que . Por lo domas, todos los puertos de la cos-
no hay otra admisibilidad que la de la cándida- ta itálica se obstruyen mas cada año, por el
tura, la cual llera consigo el derecho de admi- légamo que en elJos se deposita; mientras que
sion á las funciones que en ella se designan. la costa opuesta, defendida por un gran nú-
• E. H. mero de islas, presenta infinitas ventajas á sus


poseedores. .
Inliéresc de lo que precede lo importante


que era para nuestro pais la ocupacion de An-
cona y cuan funesta ha sido la política que la
abandonó.


Hace pocos años que una porcion de pi-
ratas albaneses recorrian el mar Adriático; el
Austria con su continua vigilancia y con la hu-
millacion de la Turquía, ha logrado alejarlos do
aquellas aguas.


ADRIATICO-(l\lAn). Se llama así el gran
¡Jolfo situado entre elX. E. de la península Itáli-
ea y el litoral S. O. de la Iliria, de la Dal-
macia, de la Herzegovinia y de la Albania. La
estrecha entrada de este pequeño mar interior
tiene el nombre de Canal de Otranto. En la es-
tremidad opuesta se encuentran Jos dos princi-
pales puertos de la monarquía austriaca, Vcne-
cia y Trieste.


El mar Adriático, aunque abierto al comer-
cio de todas las naciones, está sometido á la in-
Iluencia esclusiva de la corte de Viena. Las de-
mas potencias confinantes, el rey de las dos Si-
cilias, el Papa y la Turquía, no intentan con-
trarestar el poder que el Austria se ha apro-
piado. Inglaterra se apoderó en 1824, de las
llaves del golCo Adriático, y desde las islas Jó-
nicas vigila el canal de Otrnnto, siempre dis-
puesta á permitir ó negar su entrada. Nume-
rosas fuerzas navales británicas cruzan sin ce-
sar en estos sitios, y los arsenales de Corfú
abundan en toda clase de municiones.


Pero el Austria se asusta poco de ver á la
Inglaterra á sus puertas; porque sabe que la
Gran Bretaña no quiere perjudicarle, sino que,
por el contrario, su interés le conduce á dar
impulso al poder comercial y político del im-
perio. Apreciando su posición en el centro de
las potencias Europeas, conoce que su natural
aliado es el Reino Unido, cuya marina no
puede ser mas que el complemento de la ar-
mada austriaca.


La avanzada de las islas Jónicas, en vez
de inquietar al Austria, amenaza á la Fran-
cia '! á la Rusia. En efecto ¿ la línea de va-
pores establecida desde Trieste á las diversas
escalas de Levante, no debe considerarse co-
mo un medio empleado por la Gran Bretaña
para rivalizar con nuestros paquetes de .Mar-
sella, '! oponerse á la influencia que alcanzare-
mos necesariamente con tan útil empresa?


La marina militar austriaca pertenece en-
teramente a los puertos del Adriático: se com-
pone de tres navíos de línea, diez fragatas,
dos corbetas, diez bergantines, cinco goletas,
siete barcos de transporte, algunos vapores y
un gran número de chalupas ó barcos peque-




ADUANA. -3¡- ADrANA.
tivas, que hubieron de chocar con intereses par- ocho millones mas de lo que babia percibido?
ticulares y sistemas económicos opuestos, han ¿No se han visto fabricantes de tejidos de al-
promovido repetidas discusiones y dado origen godon dar por cualquier medio á sus produc-
á la tarifa actual. tos un peso escesivo, y fabricar solamente con


Sábese ya generalmente que los derechos el objeto de recibir una prima igual al precio
de aduana tienen dos objetos: L.", asegurar una de una mercancia que no tiene consumo? ea-
renta al tesoro: 2.°, dar al gobierno los medios si nadie desconoce los numerosos inconvenien-'
de favorecer ó reprimir el desarrollo de tal ó tes que traen consígo las tarifas de aduanas, ni
cual i?dustria, ó de este ó aquel género de co- Jos abusos que del sistema actual resultan. Pe-
mercio. ro creemos que en el estado actual de la indus-


El gobierno ejerce esta accion de varios tria y de las relaciones inter-nacionales, es útil
modos. que el gobierno ejerza, por medio de las adua-


Prohibe la entrada á ciertas mercadcrias es- nas, una influencia directa y regularizadora en
trangeras, asegurando así el monopolio de las los productos y consumos generales.
de igual naturaleza que producen las fábricas La accion de las aduanas produce cierta-
ó el territorio nacional. Impone á ciertos pro- mente la subida en el precio de ciertas mer-
duetos estrangeros derechos mas ó menos exor- cancias; pero este inconveniente no tiene toda
hitantes, que añadidos á su precio natural, im- la gravedad que los economistas Je atribuyen.
piden su venta en el pais á precio mas bajo que l\'Iuchas de las restricciones que imponen las
los productos nacionales. tarifas de aduanas tienden á fomentar la marina


Invita á la importacion ó esportacion de nacional.
ciertosproductos, concediendo á cualquiera que El comercio establece entre los pueblos la-
la efectue una cantidad ó prima; en fin, resti- zos de recíproca dependencia, que adelantan
tuye al esportador de ciertos artículos el de- prodigiosamente la civilización. Un Estado es-
recho que se le impuso á la entrada de las pri- puesto con frecuencia á hacer ó sufrir la guer-
meras materias que sirvieron para la confeccion ra, no puede depender de las naciones rivales
de aquellos. en la provision de los objetos que consume en


Mirados estos medios bajo el punto de vis- gran cantidad. En tiempo de guerra no pue-
ta económico, se advierte que las prohihicio- de causar graves trastornos la subida repenti-
nes, los derechos de entrada, las primas y res- na en el preciode estos productos, ola baja en
tituciones de esportacion producen la subida el de Jos que el estrangero tomaba en cambio.
de precio de ciertas mcrcaderias en perjuicio de Las privaciones que el sistema continental oca-
Jos consumidores nacionales. El resultado de siono á la Europa y sobre todo á Ia Francia,
las primas de importación es hacer pagar al Es- jo hicieron impopular yde imposible aplicacion.
lado, es decir, á todos los consumidores, una Las relaciones comerciales convienenmas par-
parte del precio natural de la mercancia, cuya ticularmente á los pueblos que por su situacion
importación se favorece por este medio. ó por causas naturales están destinados á ha-


.:\.sí es que los economistas ingleses y J. B. cerse la guerra.
Say y sus discípulos han criticado á los gobier-
nos, que con las tarifas de aduana se han pro- Si todas las naciones tuviesen igual carác-
puesto fomentar la rl¡ueza pública. «Dejad ter, si se hallasen sometidas á un mismo go-
obrar! Dejad posor!» han esclamado; y en apo- hierno y á unas mismas leyes, se debería, sin
yo de sus doctrinas han citado á la Suecia, que duda, renunciar á las aduanas y al sistema de
sin derechos de aduana y con un suelo estéril, proteccion; pero mientras exista desigualdad en
ha llevado su industria á un alto grado de pros- laaptitud industrial, mientras que ladiferencia
peridad: conocieron que el sistema prohibitivo en las leyes y en los gobiernos y el sentimien-
debilitaba la actividad de los industriales pro- to de nacionalidad se opongan al transporte de
tegidos, privándoles del estímulo de la compe- los capitales y de la industria, como suponen
tencia de los estrangeros: manifestaron la sen- las teorias de los economistas, se pueden discuJ-
sible influencia del contrabando en la morali- par ciertas restricciones de las tarifas, con la
dad de los pueblos y los tristes accidentes que necesidad de conservar la riqueza nacional de ~
ocasiona; conocieron la insuficiencia de los me- los pueblos menos industriosos.
dios empleados para reprimir el fraude, y han «No se puede comprar un producto sino con
dicho: «¿No ha dado. el gobierno en un solo otro equivalente» dicen los economistas, y de
afio y sobre el único artículo de los azúcares aquí deducen que un pueblo no puede empo-
r .finarlos, á título de restitucion de derechos, brecerse por la acciou libre del comercio, por....




ADUANA. -33- ADLA~A.
que recibe diariamente un valor análogo al de materia hrula que sigue el movimiento fatal
jo que dá. de los capitales en lugar de producirlos; han


Este argumento es especioso, pero falto de creído equivocadamente que lo mismo traba-
exactitud. Se sahe que el valor de las mer- jaria un pueblo con el comercio libreque con el
cancías no es absoluto, sino que resulta de régimen restrictivo.
varias causasi- pero estas son mas justas en Su sistema está fundado en la hipótesis dI'
unos pueblos que en otros, se fundan en un que, para que prospere la industria de un pais,
deseo inmoderado de goces, en la pereza &c. bastan las condiciones materiales que favorecen
Es fácil á un pueblo, lo mismo que á un par- el desarrollo de tal ó cual ramo. Este es un
ticular, disminuir sus riquezas con contratos error. La ignorancia, la apatía, el mayor interés
que supongan un consumo considerable é im- de los capitales, consecuencia de la escasez de
productivo. Un pueblo que cambia los arti- estos, pueden impedir su nacimiento. La apli-
culos de primera necesidad y los capitales dis- cacion de los capitales y del trabajo á tal (, cual
ponibles bajo la forma de numerario, por pro- especie de industria, depende mas bien de la»
duetos destinados á un consumo inmediato é preocupacionss y de la rutina que de la cir-
improductivo, se empobrece infaliblemente; cunstancias económicas; y al gobierno toca con-
consume los elementos de su trabajo y se ar- tener estos trastornos, subiendo el precio de
ruina como el pródigo. Adviértase que la con- los productos de la industria que intenta fo-
centracion de los capitales empobreée la so- mentar, á fin de estimular á los productores,
ciedad, porque el rico holgazan nada produce ofreciéndoles la indemnizacion de las pérdidas
y por lo comun consume abundantemente. que causan siempre los primeros ensayos, de


Las restricciones de las Aduanas, sabia- modo que no queden improductivos los ele-
mente combinadas, tienden á corregir .los er- mentos de la riqueza nacional.
rores de que hablamos y que por tantas cau- ¿Y cuál de estos es mas importante y fe-
sas suelen cometer los pueblos. Haciendo su- cundo que el trabajo? Todo sistema protector
hir el precio de los productos de la industria bien entendido debe tener por objeto fomen-
estrangera, disminuyen su consumo y propor- tal' la industria y el trabajo, favorecer la li-
cionan al Estado un tributo pagado solamente hre introducción de las primeras materias,
por los consumidores. Si estos empobrecen es prohibir los productos del trabajo estrangero.
en beneficio del Estado, es decir, de todos los Pero cuando este puede convertirse en ele-
contribuyentes; el establecimiento de la tasa mento de otra industria, claro es que debe
les obliga á pagar mayor suma que antes por ser admitido con mas facilidad que los suscep-
obtener igual cantidad de objetos de consumo tibies de inmediato consumo é inútiles para
improductivo. El efecto inmediato es estimular- la produccion.
Jos á trabajar, á producir, ó al menos á eco- Debemos contar los capitales disponibles
nomizar. La elevacion aparente de los pro- entre las materias primeras, como el principal
duetos de la industria estranjera, escita la y mas enérgico instrumento del trabajo. Las
ambicion del trabajador y del capitalista; los importaciones de numerario son muy favora-
induce á llevar á cabo las mas benéficas em- hles al desarrollo de la riqueza nacional, por-
presas y á vender á mejores precios que el que producen la baja del interés y la subida
estranjero; por último, trabajan y producen. de los precios; circunstancias sumamente úti-
Asi es que las sabias restricciones en materia les para todos. Asi es que las falsas teorías
de Aduanas, conservan á la nacion los ele- de los antiguos economistas sobre el equilibrio
mentos del trabajo, los capitales acumulados del comercio, conducian á resultados prácticos
en manos de los ricos y destierran la ociosi- mas ventajosos y exactos que las doctrinas
dad, asi para el que produce, como para el de los economistas modernos.
consumidor. Las tarifas de Aduanas protectoras tien-


Al suponer que el consumidor fuese rico, den principalmente á proporcionar á los puc-
hemos procurado indicar una riqueza relativa, • hlos, cuya educacion industrial y mercantil está
porque creemos tambien que las restricciones . mas atrasada, los medios y el tiempo necesa-
atacan mas directamente á losobjetoscuyo con- río para instruirse, sin que les perjudique la
sumo es menos indispensable. superioridad de sus vecinos.


Los economistas modernos que han procla- Si se admitiese en toda su ostension la
mado la doctrina de dejad obrar, no han teni- libertad del comercio, los pueblos menos indus-
do en cuenta el carácter y las pasiones de los triosos, quedarian inevitablemente empobrc-
pueblos; han considerado al hombre como una cidos y arruinados por sus hábiles vecinos. .~.


í , """'''1'',
...




ADUA~A. -36- ADUANA.
Llegaría, ai fin, á establecerse el equilibrio, di-l portugueses un sistema prohibitivo enérgico..
cen los economistas. No hay duda; pero seria 50- I Era preciso enseñarles á pagar al estranjero
bre las ruinas de lospueblos menos industriosos. con los productos de su trabajo y no con la!'


Las tarifas pro tcctoras son un arma ofen- riquezas que sus padres les legaron: así lo
siva para las naciones mas industriosas, y comprendió el marqués de Pomhal.
defensiva para las que lo son menos. No es Las demas naciones de Europa, á fin deCOIl-
posible renunciar á ellas, en vista priucipal- jurar la desgracia que cupo á Portugal, han
mente de la restricción y prohibiciones de 10- contestado con prohibiciones á las prohibiciones
do género establecidas y conservadas por la de Inglaterra, y han renovado con lentitud y
Inglaterra. Ya hemos referido PI fervor y el bajo una forma pacífica el sistema continen-


t . l' . l f t 1 1'; A ",--. .en usiasmo con que os nusioneros uc eS.aa \ l' • DUANAS ALE~1ANAS/. ~onOCleron que
naoion predican la libertad mercantil: pero la Inglaterra habia adoptado el sistema de esci-
se halla muy léjos de admitirla á pesar de su tal' á los pueblos al lujo y á la dilapidación. co-
superioridad en la industria. Invita á las de- mo un usurero escita á los jóvenes á laprodigali-
mas potencias á que se desarmen, mientras dad; y pronto comprendieron la necesidad de
que, mas fuerte y usurpadora, permanece ar- reducir sus gastos y de pagarlos con el produc-
mada. to de su trabajo. La guerra que hacia la In-


La influencia que ha ejercido en los desti- glaterra al gobierno chino para obligarle á que
nos de Portugal, manifiesta mejor que todas dejase envenenara sus pueblos, manifiesta has-
las teorías, el resultado de las relaciones co- ta donde llega el cinismo de la política bri-
merciales entre un pueblo industrioso" y otro tánica y cuan sabias son las tarifas de Aduanas
que no lo es. La Inglarerra, aunque rica ya que rechazan Jos productos de su- industria.
por su industria antes del tratado de lHeshuen, La Suiza ha podido pasar sin Aduanas,
carecía de capitales. Portugal, por el contra- tanto por hallarse escudada con su primitiva
rio, considerablemente rica, sobre todo en pobreza, como porque su pohlacion sobria en
numerario, vivia con sus ganancias del siglo gustos de consumo, laboriosa y acostumbrada
diez y seis. Empezó á comprar objetos de desde mucho tiempo á la industria, no ofrecía
consumo, cuyo principal valor consistía en el ventajas á la concurrencia de los estrangeros.
trabajo inglés y daba en cambio algunos co- La Francia, cuya situacian es tan diferen-
mestihles, per~ especialmente materias prime- te de la de Suiza, debe conservar sus aduanas:
ras v numerario. como potencia esencialmente política y militar,


Poco se tardó en conocer que este comer- debe reconcentrar sus medios de prosperidad,
cío empohrecia á Portugal, enriqueciendo á establecer su industria con las materias prime-
la Inglaterra. La baja del interés suministró ras que"produce su agricultura, y no servirse
nuevos recursos ú los productores ingleses del trabajo de las naciones rivales. Pero debe
('~ hizo subir el precio de sus inmuebles. Los antes de todo reformar una tarifa, cuyas diver-
capitales disponibles de Portugal se disminuian, sas disposiciones se contradicen ó son contra-
al mismo tiempo bajaba el valor de sus inmue- rías á la repartición viciosa del impuesto. Al
bles, y subiendo siempre el interés del dine- establecer el gobierno sus tarifas, no debe con-
ro, aumcntáhanse las dificultades que impe- ceder ninguna protección ciega y escesiva,
dian el desarrollo de la industria nacional. Las ni dejarse dominar por las exigencias apasio-
primeras materias y el metálico producían á nadas, casi siempre injustas, del interes par-
la Inglaterra nuevas riquezas.mientras que ticular; no debe perder de vista que cualquiera
se disminuían en Portugal, reducida tÍ comprar proteccion impone un tributo al consumidor y
objetos de simple consumo. debe, por último, fomentar la industria .


. Verdad es que causas políticas han contri-' La cuestión de la tarifa de aduanas envuel-
buido tambien l.Í. empobrecer esta nacion. tos ve otras muchas, y principalmente las relati-
grandes capitalistas han preferido comprar los vas al comercio esterior, á la distribucion de
productos de las manufacturas inglesas á uti- t las riquezas á los sueldos etc. llera como estas
lizar sus riq.uezas en provecho de los tra-' no tienen conexión directa con nuestro asunto,
hajadores de su país. Bien conocida es la pe- creemos oportuno omitirlas. No intentaremos
reza natural del pueblo Portugués, y la in- criticar ni aun superficialmente la actual tari-
fluencia del clero católico ha ejercido una ac- fa de las aduanas francesas, porque solo ha si-
cion funesta, principalmente en lo perteneciente do nuestro objeto refutar las teorías que, aun-
<11 interés pecuniario. Pero mientras mas po- que gozan hoy del favor público, son falsas en
derosas eran estas causas, mas necesitaban los nuestra opinión y susceptibles de causar erro-




ADUANAS ALE~IANAS.-De todos los
acontecimientos mercantiles que han acaecido
en los diez últimos años, es sin duda el mas
importante la union de las Aduanas Alemanas.
El congreso de Viena habia sembrado la semi-
lla de la asociación de Aduanas en el mismo
pacto federal, cuyo articulo 19 dice, que «los
Estados confederados se reservan la facultad de
arreglar, desde la primera reunion de la dieta
en Francfort, sus relaciones recíprocas de co-
comercio y navegacion.» Han sido necesarios 13
años para realizar este proyecto, y soja des-
pues de la Revolucion de Julio es cuando la
Union se ha organizado formalmente: el frac-
cionamiento comercial de la Alemania partici-
pó hasta entonces de la division política de
aquellos Estados; hallábanse separados por lí-
neas de Aduanas y cada príncipe tenia su sis-
tema de hacienda, de impuestos y de monopo-
lios; IVedidas fiscales tan variadas como nume-
rosas, ponían trabas á todo, paralizando Jas
mas simples transacciones y haciendo de la
Alemania una especie de ajedrez en el que ca-
da casa estaba, por decirlo así, cerrada hermé-
tícamente con semejante sistema; los capitales
no circulaban, los cambios solo podian hacerse
á costa de los mayores sacrificios y el traspor-
te de las mercancías esperimentaba dificultades
interminables. Este estado de cosas fué menos
sensible durante las largas guerras de 1793 á
1814; pero apenas dió la paz mejor direccion
y mayor energía al trabajo, se conoció la ne-
cesidad de la esportacion, y tanto el gobierno
como los particulares comprendieron debían de-
saparecer las antiguas trabas, á fin de no que-
dar atrasados en el movimiento industrial de
los demas pueblos. La prensa de los antiguos
Estados constitucionales se ocupo desde luego
del asunto y en seguida se formaron congre-
sos mercantiles en Viena y Stuttgart. El pro-
blema fué dificil de resolver: la divergencia de
intereses descubrió multitud de obstáculos, y el
horror que profesaban los goLiernos del otro
lado del Rhin á todo género de innovaciones,
hubiera mantenido la situacion mercantil de la
Alemania en el mas deplorable Statu-quo, si las
leyes de Aduanas francesas, promulgadas á fines
de 1820, no hubiesenquitado á algunos Esta-
dos de la confederacion germánica una gran par-
te de sus medios de esportacion, El rey de
'Vurtemberg vino a París en 1824, con la es-
peranza de obtener algunas concesiones en fa-


ADUANAS ALEMANAS. -37- ADUANAS ALEM"JiNAS.
res funestos para los verdaderos intereses de la YOl' del comercio y de la industria de su n ¡-
Francia. no, amenazado de muerte por las leyes recirr\k:-;


Ca URCELLE.=SENElJIL. de Aduanas francesas. Después de haber solici-
tado en vano, vióse precisado á buscar entre sus
vecinos de AIemania lo que la Francia le neuaba.


L'


A su vuelta de París entabló inmeditameute ne-
gociaciones con el rey de Baviera, el 28 deJuljo
de 1824 se firrnó el primer tratado de union co-
mercialentre los gobiernos de Baviera y de 'Vur-
temberg, y de 105 principados de Hohenzollern ,
Sigmaringen y Hohcnzollern-Hechingen. La Ba-
viera y Wurtemherg invitaron á los Estado,
vecinos á que se adhiriesen á él con la idea de
unir de este modo Jos Estados del ~Iediodia
y del centro de la Alemania en una sola liga
comercial. No era ya ocasion de comunicar
este tratado á los Estados del Norte con la in-
vitacion de que se adhirisen; los reyes de Ba-
viera y de Wurtemberg se lisongearon con el-
crecimiento de su poder y creian oponer una
barrera á la amhicion de la Prusia.


El tratado de 28 de Julio de 1824 produ-
jo un gran entusiasmo en el mediodia de la
Alemania, causando al mismo tiempo vivas in-
quietudes en el Norte, porque se sospecho en
Berlin que el Austria habia incitado á esta
alianza comercial rara unirse mas estrechamen-
te con Jos dos Estados secundarios, los mas
importan tes de laconfederacion, y quitar á la
Prusia toda su influencia en los destinos de la
Alemania central. El gabinete de Bcrlin conci-
bió desde entonces el pensamiento de su liga
comercial; hizo proposiciones á algunos peque-
ños Estados alemanes comprendidos en su ter-
ritorio, y en 1827 pusieron la Prusia y la
Hesse-Electoral los primeros fundamentos de
una asociación comercial, que se llamó Iinion
Prusiana. UniéronsemuchosEstados pequeños,
señaladamente los ducados de Anhalt-Krethen,
Auhalt-Dessan, et Hesse-Hombourg. La aso-
ciacion Bávaro-Wurtembergesa se aumentó con
los reinos de Sajonia, el gran ducado de Hesse-
Darmstad, los de Sajonia Weimar , Sajonia-
Meiningen, Sajonia-AItembourg, Sajonia-Co-
hourg, y otros Estados menos importantes del
centro de Alemania.


Después de infinitas dudas y disidencias,
debidas á la hábil política del gabinete de Ber-
lin, se refundieron las dos ligas en una s ola aso-
ciacion, y firmaron el 22 de l\:farzo de 1833,
el acta que constituyó la actual union de las
Aduanas Alemanas, cuyo principal móvil es la
Prusia. Los territorios de Turinga, Bade-Nas-
san y la ciudad libre de Francfort completaron
después Ja Union que hoy comprende la mayo-
ría de la confederacion gfirmánica. El Austria




ADUANAS ALEMANAS. -38- ADUANAS ALEMANAS.
permanecio estraña á la Uníon y quedó burlada ~Ieckelembourg, Rusia, Brunswick, Hannnver,
por la Prusia con el mayor arte. Metternich no Austria, Suiza y Francia. La asociacion llega
'lió mas que una medida de policía en las pro- y tiene ademas 130 leguas de costa regadas
posiciones que la Prusia hizo á algunos peque- por el mar Báltico.
ños Estados, y cuatro años despues comprendió €onocese á primera vista que la fusion de
que la monarquía de Federico destruye lenta- estos Estados ha favorecido estraordinariamen-
mente la de María Teresa para separarla de la te el servicio administrativo de las Aduanas.
Union germánica. Hannover y Brusswick se El Estado que antes de la Union tenia á su
abstuvieron igualmente de adherirse á la cargo un cuerpo de Aduaneros, hoy cubre es-
Union, porque los soberanos de ambos paises, te servicio con un dispendio módico; y otros
unidos por vínculos estrechos de parentesco que se encuentran completamente encerrados
con la casa reinante de Inglaterra, no querian en el interior de la asociacion, no sufren nin-
perjudicar al comercio de esta nacion. El du- guna carga. Seis de los círculos de la Ilnion
cado de Holstein y .los dos grandes ducados de tocan con la frontera general, los otros están
Mekiembourgo que bañan en el mar parte de en el interior y por consiguiente no participan
sus ironteras, que no tienen manufacturas y del servicio de Aduanas. Esta division se adop-
cambian los productos de su agricultura por, tó para no complicar la unidad del sistema.
Jos de las fábricas inglesas y francesas, perma- Han desaparecido los Estados pequeños de Ale-
necieron y permanecerán, mientras les sea po mania, porque se han unido á la asociacion
sible, fuera de la asociación. Asi sucedió y su- bajo el patrocinio de uno de los grandes pai-
cederá tambien á las tres ciudades Anseáticas de ses; por ejemplo, W urtemberg ha absorvido
Breme, Hamburgo y Lubeck. Fuera de estos á los dos Heheniollern, y el círculo de Turinga
Estados, el resto de la confederacion germánica comprende los cuatro ducados de Sajonia, el
entró en la Union, colocándose por tanto bajo principado de Reuss y otras muchas soberanías
el protectorado de la Prusia. pequeñas; mas apesar de estas agregaciones, la


La Union está dividida en diez circulos (1) Turinga lo mismo que Wintembrug , no tie-
de Aduanas, regidos por los mismos principios ne mas que un voto en las decisiones. Nin-
y las mismas tarifas y reglamentos. Compren- guna medida es válida sin que los diez Esta-
de mas de veinte y cinco millones de almas y dos principales, ó por mejor decir, las diez uni-
ocho mil leguas cuadradas de Alemania. Aca- dades la aprueben; la resistencia de uno solo
ha de unirse con la Holanda por un convenio lo paraliza todo. La asociacion fué obligatoria
firmado en Berlin el 21 de Enero de 1839, para todos los Estados hasta 1842; pero ya son
trabaja para atraerse por otros convenios á Sui- de doce años los plazos. 4lo
za y Bélgica, y no perderá de vista á los Esta- La administracion de estas aduanas es en
dos disidentes hasta conseguir las accesiones que estrerno sencilla. Cada pais asociado recibe pa-
le faltan. ra resguardar sus fronteras una cantidad tija,


tos límites esteriores de la asociacion , es 1 procedente del producto de las aduanas, y los
decir, las fronteras guardadas por un cuerpo ingresos se reparten segun la poblacion de los
de Aduaneros, ofrece una estension de 1.664 Estados de la Union. Si los gastos de aduanas
leguas de Prusia. Los paises que rodean esta estuviese á cargo de los gobiernos situados en las
frontera son: Bélgica, Dinamarca, Polonia, fronteras, no guardarían. proporciou con las ren-


(1) lIÉ AQUI LA. TABLA. DE ESTOS CÍRCULOS, CON SU POBLACION y SUPERFICIE.


Prusia............ ,. 13.690,653 habitantes. 5,167 leguas cuadradas.
Baviera............ 4.251,118


"


1,477
"Sajonia............. 1.505,688 ,, 280
"


,Vurtemberg..... 1.631,779
"


385 ,.
Baden........... , .. 1.232,185


"
280


"Hesse Electoral .. 640,674 ,, 182
"


Hesse-G.-Ducal. 769,691
"


119
"Turinga............ 908,478


"
233


"Nassau............. 373,601
"


83
"Francfort. ......... 60,000


"
4


"


25,153,867 8,200




AFRICA.-AI tratar aquí del Africa en
particular, no es nuestro objeto referir deta-
lladamente las instituciones y costumbres de
todos los pueblos diseminados en tan vasto
continente. Son muy pocos los que tienen
importancia política respecto á Europa, y
en cuanto á los demás, como los Egipcios,


ADUANAS ALEMANAS. -39- AFIUCA.
tas de estos, mientras que otros, por ejemplo, acopio interior ha llegado á ser muy fácil, y
Wintemberg , que solo tiene que guardar tres hoy se producen en los Estados asociados una
leguas de frontera, recihiria una parte escesiva' porcion de objetos que antes se compraban en
de los productos. El reparto de los ingresos se el estranjero. Los capitales de Baviera V de
hace despues de formar cuentas generales ar- Wurtemherg circulan prodigiosamente d~ un
regladas en la oficina central de registro, y al punto á otro; los obreros no están obligaJos
fin de cada ejercicio los Estados se pagan en- á permanecer en un mismo lugar, la industria
tre sí las cuentas. Los que han recibido mucho puede tamhien escoger el mas conveniente para
satisfacen la asignación de los que no han per- sus manufacturas sin temor de verse rodeado
cibido lo que les corresponde con arreglo á su de cien líneas de Aduanas y sujeto á mil leyes
poblacion; de modo que no hay caja central contradictorias. El resultado general que ha
que complique el movimiento de los fondos. obtenido la asociacion, es el admirable desar-
Para la revision de las cuentas hay conferen- rollo de las facultades productivas, el aumen-
cías auuaes, en donde se proponen y discu- to de las riquezas y del bienestar, y una liber-
ten las mejoras que se pueden introducir en tad de accion que producirá felices resultados
el sistema,y las instrucciones que sehan de dar á para el porvenir de la Alemania.
todos los agentes de las Aduanas de la Union. Bajo el punto de vista político, la reforma


La tarifa se fija regularmente por dos años; de estos paises ha ocasionado una completa re-
tiene muchas conexionescon la antigua de Pru- voluvion, destruyendo en beneficio de la Pru-
sia, la mas subida de todos los Estados de la sia, la monstruosa complicacion que estableció
Confederacion germánica, y no admite 'prohihi- el congreso de Viena, y que hacia imposible
ciones de ningun género. no solo el comercio y la industria, sino la uni-


Los artículos que gozan de franquicia son dad Alemana.
veinte y ocho,entre loscuales se cuenta la UHa. Una convencion concluida el 30 de Julio


Todos los objetos que no figuran en la ta- de 1838 entre los gobiernos asociados, ha ar-
rifa están comprendidos en una misma tasa de reglado las bases de un sistema monetario co-
l franco 85 céntimos por quintal prusiano mun á todos los Estados de la Ilnion, y ha da-
,:467, 66 gramos). Todos los derechos están es- do curso en todas partes á la moneda y al pa-
tablecidos segun el peso, volúmen ó unidades, pel prusianos. En las conferencias tenidas en
pero nunca se tiene en cuenta su valor. Se Berlin el año ultimo, se ha adoptado un si5-
ha favorecido la importacion de todo lo que Si tema unitario de pesos y medidas. Todas estas
Ilama materias primeras, y se han recargado disposiciones han aumentado la importancia
.~on exorbitantes derechos los productos manu- de la Prusia, y el artículo 32 de la ley de 22
facturados, la quincalla fina, la relojería, pla- de Marzo de 1833, que establece entre. los Es-
teria, pastas cerámicas y los espejos. Las cintas, tados asociados el derecho recíproco de ínter-
la pasamanería y el lienzo de batista pagan vencion, somete de hecho á su voluntad la ma-
cerca de 80 franeos por quintal y el doble los yor parte de los actos esteriores en lo con-
encajes' Los caballos y mulos pagan 5 francos cerniente á los intereses materiales. De aqui se
30 centimos por cabeza. Los bueyes, 18 fran- infiere que casi toda la Alemania llegará á con-
cos ms céntimos, y las bacas 11 francos 15 fundirse con la Prusia. La union de los pue-
céntimos: los aguardientes y vinos sufren un blos alemanes, profetizada por Napoleon en
derecho de 57 francos 50 céntimos por cada Santa Elena, se encuentra realizada, y la Ale-
100 litros, lo que equivale á 144 francos por mania está próxima á adquirir de nuevo una
barrica. Esto perjudica á las bodegas de l\fe- fuerza que la colocará entre las naciones mas
doc de la Champagne y de Borgoña. Los azú- poderosas. Estaba reservado á una asociación
cares antes de estar refinados pagan 18 fran- de Aduanas el realizar lo que no pudo hacer
cos 55 céntimos por quintal. Cuando van di- la religion ni el entusiasmo-político.
rectamente para el consumo sin estar refina- A. HETnIANN.
dos, pagan 24 francos 40 céniimos, y la blanca
refinada 40 francos 80 céntimos. El quintal de
hierro satisface á la entrada 3 francos 71 cén-
timos, v todas las fundiciones entran con fran-
quicia ~omplflta, lo mismo que las lanas y al-
godones en bruto y las pieles y cueros.


Con la union de las aduanas ha alcanzado
la Alemania un alto grado de prosperidad: el




AFRICA. -1..0- AFRICA.
Abismos, l\1arroqulcs, Berberiscos, &c. ocu- guna contra la furia destructora de les vien-
par.in especiales artículos en este Diccionario, tos, están convertidas en vastísimos desier-
contentándonos por ahora con hechal' una rá- tos.
pida ojeada sobre el estado moral, la fisono- Estas circunstancias confirman la opinión
mía política y la posición social dc estos pue- de los que sostienen con Montesquieu, que
hlos, y muy señaladamente sobre todo lo que todas las formas de gobierno no son á propó-
ofrezca interés á los publicistas ó tenga analo- sito para todos los paises, que debiendo variar
gía con la civilización europea. aquel segun elnúmero de la poblacion, son fa-


Sábese que el Africa fué conocida por los vorables al despotimo los paises poco habitados,
antiguos, y que su parte setentrional llegó al mientras que los otros son esencialmente de-
mayor grado de civilizacion bajo el dominio de mocrátioos, y que por consiguiente, la liber-
los cartagineses y de sus vencedores los 1'0- tad es fruto de los climas templados 6 frios,
manos. Unos y otros, pero sobre todo los pri- asi como la tiranía lo es de las regiones me-
meros, penetraron á distancias considerables en ridionales. Antitcsis especiosa que ~s ha va-
el interior, y nadie ignora la espedicion diri- lido este precioso apóstrofe de Juan Jacobo á
gida por Hannon, la cual, no pudiendo doblar los tiranos: )) las bestias feroces solo reinan en
el cabo de Buena Esperanza, formó estableci- los desiertos. ))
mientas á lo largo de la costa occidental. A la Nosotros no podemos creer que sea justo,
caída de Cartago siguió la de aquellos, faltos razonado, ni conforme á los decretos de la
del apoyo de la metrópoli, y en poco tiempo providencia, el condenar una parte del mUB-
desaparecieron hasta sus últimos vestigios. In- do á una inevitable opresión. Son tan contra-
vadida posteriormente por los romanos, por dietarios los hechos que se pueden presentar,
los vándalos y en fin por los árabes, no pu- y es tan difícil, ó por mejor decir, imposible
do arraigarse en ella la civilizacion, y la débil , distinguir las leyes generales de las causas
luz que por un momento la iluminó, volvió á particulares que pueden modificar su efecto,
dejarla en una profunda oscuridad: desde que es menester al menos en esta duda no
entonces ha disminuido considerablemente su decidirse. Los habitantes de algunos puntos
poblacion, si son verídicos sus antiguos histo- de Asia r Africa son mil veces mas dichosos y
fiadores. libres que los del pais de Europa que mas ci-


Su mayor longitud desde el cabo Buga- vilizado se considere.
roni, en el Estado de Argel, hasta el cabo de En ninguna parte han tenido las estrava-
las Águjas en el Africa Austral, es de 4.380 gancias y los gustos depravados menos límites
millas; su mayor latitud relativa, desde el ca- que en Africa. Algunos pueblos están someti-
ho verde hasta las cercanías del cabo Cal- dos á un despotismo teocrático, monárquico ú
rnez en el mar Rojo, es de 3.170 millas. La oligárquico superior '1á cuanto puede concebir
superficie total de este inmenso territorio es la imaginacion. En tal punto son propiedad del
de 8.rJOO, 000 millas cuadradas de 60 en ca- monarca todos los varones primogénitos, los
da grado ecuatorial y se gmdua su pohlacion en mismo que todas las mugeres; y si alguno de
60, 000, 000 de almas Esta es menos nume- sus vasallos quiere casarse con una de ellas,
rosa que la de Europa y Asia, pues se cuen- tiene que comprarla y hacer hijos ó esclavos
tan por cada milla cuadrada 82 habitantes para el rey. En otras partes entran en las ca-
en Europa, 32 en Asia y 7 solamente en Afri- sas las guardias de S. M. para robar los hom-
ca. Dejando á un lado ciertas circunstancias, bros y venderlos. En otras, fija el príncipe á
como el comercio de esclavos, los actos an- sus vasallos el tiempo en que pueden diver-
tropófagos, la poligamia &c, notemos que la tirse. Matar ciertos animales, comer ciertos
principal causa de la diferencia en los datos manjares yposeer tierras, son privilegios esclu-
(¡u" acabarnos de presentar es el calor que sivos á la nobleza."Miles de ne gros, dice~f. Bal-
abrasa aquellas comarcas, casi todas situadas bi, pereeen anualmente sobre la tumba de sus
entre los trópicos y espuestas á influencias per- reyes. El rey de Lagos envia de vez en cuando
niciosas del clima. E n un suelo, cuya tempe- un hombre enmascarado y bien armado, que
ratura SUb3 á sesenta grados, nada puede vi- representa al diablo, para que recorra todas las
vil'; plantas, animales, y hombres, todos pe- calles de la ciudad y mate á cuantos encuentre
recen, privados de la nutricion que la tierra al paso.» En otros Estados se mt¡cla la sangre
les debe ofrecer. Agreguese á esto que el Afri- humana con la arcilla para construir templos
ca es poco montuoso, y consta solamente de en honor de los príncipes.
do.. inmensas llanuras, que sin proteccion al- No son menos estravagantes estos pueblos




E DlICLEltC.


AGIOTAJE.-«EI agiotaje es una ga-
nancia escesiva, usuraria,» dice el Diccionasio
de la Academia francesa. Pero es mas toda-
via. Es un medio de enriquecerse pronto', co-
mo por encanto, sin trabajo, con intrigas y
engaños; es el comercio en su estado de fre-
nesí. Ca especulacion termina donde empieza
la mala fé; no recurre á los hechos que la le~
castiga, pero se vale de los que deshonran b
moral. El agiotista no es mas que un escamo-


(j


AFRICA. -41- AGIOTAGE.
en punto á religion. Los unos adoran la.ser- menes de civilizacion, yha abolido en alguna-
piente, otros el gallo, estos á un animal feroz, naciones los gustos antropófagos y el uso aho-
aquellos á un rio ó á una cascada. El sol, la minable de los sacrificios humanos. Ahora cor-
luna V otros astros tienen sus fieles; los árbo- responde á la dernocrácia cristiana llevar acabo
les y. las piedras sus partidarios. Algunos, la obra incompleta de los misioneros musulma-
mas estúpidos, adoran á su rey, otros, en fin, nes. A la Francia sobre todo está reservada tan
indiferentemente, al rey ó á un lagarto. noble empresa, y supuesto que de la Argelia


Sin embargo, no todos los pueblos de Afri- turca y árabe partió el movimiento, la Argelia
ca están sumergidos en tan triste embruteci- francesa debe continuarlo y concluirlo. Los re-
miento. El gobierno de Mandingo ofrece algu- sultados obtenidos ya por las escuelas de Bor-
na analogía con la constitucion de la antigua non, de Borghon, de Argel, de Free Town, de
Roma: esrepublicano en el interior y monárqui- Gorea y de S. Luis, prueban, de un modo ter-
co en los paises que conquista. Los Sousouss, minante, que los africanos son capaces de en-
Cavallyes, Lahon-Borny, los pueblos del '.1:1'0- tender y practicar un sistema social ménos im-
gloditico, los Antavartes y otras poblaciones perfecto que el de sus antepasados.
de la Nigricia ó de la Arabia africana, forman Dueños de establecimientos en África los
repúblicas democráticas, oligárquicas, teocráti- franceses, españoles, portugueses, ipgleses, ho...
ca Ó patriarcales. En Sennaar, que ántes de la landeses, dinamarqueses y anglo-americanos,
última revolucion estaba gobernado por un es deber de todos ellos propagar la civilizacion .
prmcipe absoluto, el consejo de los grandes del cristiana, sin limitar ó convertir en comercio
Estado tenia sin embargo el derecho de depo- su propaganda. .
ner al rey yel de condenarlo á muerte. Suelen Es inútil añadir que la Inglaterra posee
también encontrarse algunos sultanes ó reye- directa ó inmediatamente todos los puntos de
zuelos, cuya autoridad es nula ó muy limitada. .la costa de Africa que interesan á su comer-
En la Nigricia meridional, reunido el pueblo cío y á su poder marítimo. Mientras que la
puede separar del trono al monarca que Francia no tiene en estos parages mas que el
infrinjo las leyes del pais. Entre los Demhos es Senegal y Gorea, hay seiscientos cañones dis-
legalmente hereditaria la corona; pero si al prín- tribuidos en Jos fuertes de Bathunts, Sierra
cipe que debe suceder se le juzga indigno de Leona, Diecove, Cap-conp, Aunamabou, Alva,
ella. escoje otro sucesor el pueblo. La nobleza Fernando-Po, que manifiestan la superioridad
es personal y solo se adquiere por alguna ac- de nuestros rivales. Desde Lóndres á Calcuta,
cion esclarecida. «Las mugeres de los nobles, pasando por Gersey, Guernesey, Azores, Ma-
«dice ~I. Donville, á quien debemos todos estos dera, las Islas Canarias, las de cabo verde, la
«detalles, trabajan para mantener á sus mari- Ascencion, Santa-Elena, el cabo de Buena-
«dos. Po'r otra parte, los nobles no adquieren Esperanza, la isla de Francia ó Mauricio, y
«con su título, el derecho de vejar al pueblo ni las Seychelles, no hay nn punto importante,
<da posesión perpetua de las tierras. Segun el ni un abrigo que no este en manos de la In-
«gobierno de casi todos estos paises, el derecho glaterra, de Portugal :que es su agregada, tí
«de eleecion pertenece al puehlo.» En algunos, de España que ya no tiene marina. En pi
son las mugeres las que trasmiten la nobleza, Oceano indio nos ha dejado á Borbon , que
costumbre que conceptuamos muyracional.Los carece de puertos. LaInglaterra domina el) to-
Fantees conceden á su gefe una autoridad ili- dos estos mares y si consentimos en no dispu-
mitada, toda vez que se deje amputar el hrazo tarle hoy este imperio, sea nuestro al menos
izquierdo en testimonio de su sumision al pue- el Mediterráneo.
hlo: este acto es un saludable aviso que se da
\11 brazo derecho.


Por lo demas, si el Africa está sumergida en
una profunda desmoralizacion, no se culpe al
genio de sus habitantes, supuesto que este es
muy susceptible de mejorarse, sino á la codicia
de los mercaderes de la Europa. La primera
fuente de la corrupción moral é intelectual de
los africanos ha sido hasta ahora el comercio de
esclavos. La Europa es la culpable y aun pue- I
de reparar su crimen. Ya el islamismo ha I
introducido en algunos pu ritos del interior gér-!




AGIOTAJE. -42- AGIOTAJE.
leudar hábil, que engaña con descaro y roba I vastos pensamientos, y solo vió una cosa en el
eon inteligencia. sistema del escocés: el medio de reunir dinero


No era tan peligrosa la loteria, abolida ya aumentando la disolucion que le rodeaba. Pa-
por las Cámaras, y en la qne el pobre traba- ra establecer su banco, se vió obligado Law á
jador .. atraído por una esperanza falaz., perdia comprar con buen dinero contante al regente,
su último escudo, En la loteria se exigía al á sus favoritos y á sus damas.
menos una puesta, era preciso poseer algo pa- Establecido el banco, reapareció el crédito,
fa jugar, y la pérdida, por consiguiente, se li- el nuevo estableeimiento obtuvo inmediata-
mitaba á la cantidad colocada en el número. mente un inmenso favor, y todos querian te-
El Agiotaje, per el contrario, no pxige mas que ner sus billetes. La corte y la nobleza se apre-
una promesa de satisfacer la pérdida ó utili- suraron á apoderarse de los nuevos valores, y
dad cualquiera que sea; todo es incierto y pue- lo que obtenian de Law al precio de 5000
den aquellas ascender á sumas enormes. Es un libras, lo vendian al instante por 18.000 en
juego ~n el que solo se empeña la palabra, que aquella especie de bolsa que se llamaba Cam-
puede destruir en un dia las fortunas mas colo- po de Condé. Pero al poco tiempo desapareció
sales y las IDas sólidas reputaciones. la confianza, porque llegaron las pretensiones


La inflaenoia del juego de la bolsa en la de reembolso y el dinero que una corte codi-
• moral pública es incalculable; ¡cuantos hom- ciosa y venal habia sacado violentamente, falta-


bres han sepultado sus fortunas, las de sus ha en las arcas para hacer frente á los com-
bijos y mas que todo, el honor y probidad promisos contraidos. Por consiguiente, tras la
de su vida entera en un garito abierto ~. la pérdida del prestigio vino la bancarrota.
codicia é imbecilidad! l\fas no se desacreditaron por eso las ideas


El Agiotaje es sin contradiccion una delas de Law y aun pudo sobrevivir el crédito al
llagas de nuestra época, es una plaga que invade, I agiotaje.
y corroe el corazon de la sociedad y la amena- Durante los años gloriosos de la Repúhlica
za con un grave y próximo peligro. No solo solo se especuló á intervalos cortos y con mie-
es un premio para la intriga y la mala Ié, si- do. El comité de salud pública reprimió mu-
no un estímulo para la pereza y un obstácu- chos ensayos de especulacion sobre lQS bienes
lo para pi trabajo. nacionales y las provisiones de los ejércitos.


Los gobiernos modernos le han dado otra En medio de las grandezas de esta época, y en-
estension y ha llegado á ser en manos de al- tre los activos trabajadores que se ocupaban
gunoshombres un medio de llenar el déficit de en desembarazar al pais de las ruinas que le
ciertas arcas, y de recompensar servicios re- servian de estorbo, no podia tener cabida el
servados. Los cortesanos de ámbos sexos, se- agiotaje. •
res privilegiados, especulan con la alta y baja, Bajo el directorio, en aquella corte bastar-
y como tienen en su mano el medio de hacer da, rodeada de ambiciosos, de emigrados rea-
subir ó bajar los valores con la puhlicaciou de listas y de tránsfugas de la revolucion, recibió
tal ó cual decreto, juegan sin riesgo alguno. nuevo impulso el agiotaje, se especuló impu-


En pocas palabras puede hacerse la histo- nemente con las necesidades de nuestros ejér-
ría del agiotaje. Es un presente de la monar- citos y el, alimento del soldado engordó á los
quia ó mas bien de la alta aristocracia cortesa- proveedores.
na que infestó los reinados de Luis XIV y de Ejemplos muy severos contuvieron algo el
Luis XV. El primero dejó á la Francia á las agiotaje durante el Imperio, pero vino la res-
puertas de su ruina. No existia agricultura, tauracion y recobró mas fuerza. La bolsa fué
el comercio era casi nulo, la hacienda incom- entonces testigo de miles desgracias.
prensible, la deuda habia subido á tres mil mi- Desde 1830 se ha estendido prodigiosamen-
llenes y la bancarrota parecia inevitable. Llegó te esta plaga, invadiendo las provincias, las ciu-
entonces á Paris un hombre desconocido y se dades manufactureras y hasta los escritorios de
presentóal repente: este hombre era Juan Law. los mas antiguos y honrados representantes del
ContJbió un plan reasumidoenesta frase de su- comercio francés.
hlime laconismo: «No olvideis, decía al regente, Tantos y tan temibles males son propios de
que la introduccion del crédito ha ocasionado una época en que el oro es todo; en que Jos es-
mas trastornos en laspotencias de Europa, que fuerzas de la inteligencia tienden únicamente
el descubrimiento de lasIndias; el soberano pue- á conseguirlo sin atender á los medios; en que
{le darlo, pero no recibirlo." ~fas la cabeza del todo ha venido á sermercancia, en que los sa-
regente no tenia suficiente capacidad para tan biosdeayer, corrompidos hoy con infames ejern-




AGITADOR. -43- AGITADOR.
plos, quieren ser millonarios para satisfacer las 1 que el que ambicione dominar tenga la habi-
necesidades artificiales que nuestra civilizacion lidad de Syla ó el genio de Cesar.» Pero ántes
ha creado: la detestable política que solo atien- I de encontrar tales hombres, las repúblicas vi-
de á los intereses materiales se ha sobrepues- ven setecientos años.
to á la sana política que. considera la satisfac- Por otra parte, las pasiones violentas pro-
cion material de un pais como la deduccion ducen resultados menos sensibles y funestos que
lógica de sus leyes y de su moral. lasviles y despreciables, y usurpación por usur-


CHAPUIS-MoNTLAVILLE, diputado. pacion, quiero mejor la de la audacia y de I'R
inteligencia que la de la bajeza.


AGITADOR.-Las agitaciones de las repú- Téngase presente que las agitaeiones quP
blicas antiguas han producido infinitos males, mas han turbado las sociedades republicanas,
pero tambien abrieron la senda á las virtudes coinciden precisamente con los hechos que mas
maseminentes; jdesgraciadoslos pueblosque caen honran su historia. Nunca llevó Roma tanlé-
en aquella parálisis moral que tan cuidadosa- jos el poder de sus armas y la gloria de su nom-
mente conservan las monarquias! La felicidad bre, sino cuando las luchas de los gracos con-
de la nacion no consiste en el silencio, cuando tra el patriciado romano, y en tiempo de las
este está sostenido por el egoismo y la corrup- sangrientas rivalidades de Mario y Syla, de Ce-
cion. El pueblo puede sufrir sosegadamente y sal' y Pompeyo. Mientras que los partidos se
en una completainmovilidad, cuando se veopri- disputabaji el, foro de Atenas. los atenienses se
mido, y en vista de esto gritan los filósofos con ilustraban con las victorias de Milciades yTi-
insolencia: «Ningun ruido se oye, luego rei- mon, de Temístocles y Alcihíades, ¿Y las re-
na el orden.» Tampoco seoye ruido en los ce- públicas italianas de la edad media tienen una
menterios. época mas gloriosa que la de la batalla de Lig-


Cuando el hombre vive aislado, deja de exis- nano, que fué la de sus- mas violentas agitacio-
tir para la sociedad; en cuyo caso no es es- nes? Sin remontarnos Ilt9S en la historia, acor-
traño que esta aparezca indiferente á los males démonos de la, convencion que oscureciael rui-
que en su seno pasan, y que los sublimes actos do de las discordias intestinas con el de gigan-
de virtud pierdanel podermagnéticoque ejereen toscas batallas que destruyeron Ja fuerza y el
en los pueblos exentos de la opresion: todo se odio de tantos pueLlos coaligados contra nos-
reduce entonces á mi~erables proposiciones; el otros. «Un pueblo en revolucion, decia Danton,
talento queda oscurecido, sin teatro donde rea- puede mas fácilmente conquistar que ser con-
lizar sus inspiraciones, y falto de espectadores quistado.» Pensamiento profundo, justificado
y jueces que elogien y estimulen sus progre- con todas las páginas de la historia.
sos. Pero entre tanto, la intriga dispone de ¿Y qué deducir de aquí? ¿que las agitacio-
todos los empleos y prepara nuevos triunfos nes populares son en sí buenas? No ciertamen-
á la ignorancia. Esta situacjon, si no es la mas te; es necesario reconocer que p\tentizan los vi-
funesta, es al menos la mas humillante. ciosde una civilización imperfecta; pero confe-


[na sociedad entregada á las agitaciones saremos tambien que al lado de un principio
populares, es capaz de acometer y llevar á ca- de desorden se encuentra en estos casosun prin-
bo las mas brillantes y colosales empresas. cipio de fuerza. Investiguemos los actos fecuu-
Podra suceder que caigael poder en manos de dos que tuvieron lugar en los movimientos de
algun ambicioso, hábilen el arte fatal de estra- las sociedades republicanas, y para no calurn-
vial' las pasiones del pueblo; pero cuando están niarlas, estudiemos bien lasborrascas desu exis-
prevenidos los ánimos, encuentra la tiranía mil tencia.
obstáculos para triunfar y mantenerse, porque En nuestra época, la palabra agitador solo
para esto seria necesario- mas talento que el tiene aplicacion en la Gran Bretaña, porque na-
que todos los hombres juntos poseen. Ante el die ignora que este es el nombre que han dado
formidable obstáculo de un pueblo entero que á O'Connoll sus amigos y enemigos. Pero no
juzgue, nadie puede sostenerse si al genio no hay que engañarse, O'Conuel! no es un agita:
reune la audacia. Servicios esclarecidos hechos dor como Cayo y Tiberi<!Graco. Estos agitaban
iÍ la patria, elocuencia persuasiva y seductora, al pueblo eon un fin heréico, querian cambiar
voluntad firme, conocimiento profundo del co- las bases de un sistema social qne juzgaban ma-
razón; hé aquí las condiciones que en semejan- lo; querian que aquellos proletarios á quienes
tP, estado social se necesitan para ejercer el po- irónicamente se les llamaba señores del mundo,
der. Pero la cuestion es esta. «La tirania pue- tuviesen al menos una piedra en que desean-
tJe salir de las agitaciones populares. toda vex L S::1f y apoyar la cabeza. En Dublin y Limerick




AGRICULTURA.-EI cultivo drJ terreno
y el modo de poseerlo son cuestiones de alta
importancia para el hombre de Estado, En
las pocas líneas que siguen no pretendemos de-
senvolver todas las proposiciones que consigo
trae esta materia, y solo nos limitaremos á es-
poner sencilla y sucintamente algunas c/f' las
verdades mas incontesta~les.


Nadie ignora que para que la riqueza de
un pais se desarrolle de un modo normal y
permanente, necesario es qué la Agricultura
prospere. Aumentando esta prosperidad los bie-
nes territoriales de cada individuo, es claro que
queda asegurado el sustento y el bien estar
de todos. Pero en jo que no se conviene ge-
neralmente, y de un modo tan positivo, es en
que para fomentar la Agricuhura, es decir,
para que el trabajo del terreno dé un produc-
to mas considerable, es preciso que la pros-
peridad industrial le haya multiplicado los me-
diosdeengrandecerse, suministrándolemasabun-
dantemente uno de los mas indispensables para la
produccion, es decir, los capitales. Asi es que
ademas de la produccion necesaria para la sub-
sistencia del labrador, subsistencia casi ase-
gurada con su trabajo, toda vez que conserve
los productos de un año para otro, el progre-
so de la Agricultura tiene sus elementos
en el de la industria manufacturera v mer-
cantil; y esto es lo que nunca debe perderse
de vista. Los estímulos de todo género, las pri-
mas, si bien son útiles, no aumentan sensible-
mente el total de los productos, para los cuales
se requieren medios mas poderosos; los capita-
les son tambien necesarios, y como solo el


LUIS BLANC,


AGREGACIO~. -44- AGREGACION_
hav millares de irlandeses que carecen hasta de de Ias propiedades, una Agregacion de indivi-
una poca de paja para dormir y espirar. En Jos dualidades ó de individuos &c.
verdes campos de la Irlanda anda errante una «En un número mas ó menos considerable
muchedumbre hambrienta á quien la tiranía del da hombres que sirven á uno solo, ha dicho
clero tasa el alimento y los hal:apos. ¿Y qué ha- Housseau.solo veo un amo y esclavos y nó un
('(' entre tanto O'Connel con este tropel de des- pueblo y su gefe: será, si se quiere, una Agre-
Sl'ueiauos, á quienes una señal de su mano, un gacion, pero no una asociacion, porque en se-
movimiento de sus ojos podria sublevar y ha- mejante caso no existe bien público ni cuerpo
cer libres? ¿Porqué, supuesto que puede, no 01'- político.»
<lena ú esas bestias humanas qne se vuelvan y Los gobiernos monárquicos tienden á con-
batan á sus cazadores? Quiere mejor, como hé- servar á los pueblos en el estado de Agrega-
roe de los meetinss, mezclar su voz tronante al cion, fundando y manteniendo entre ellos di-
tumulto de esas asambleas cuyas estériles tem- versas gerarquías y numerosas intereses y rela-
pestades dirige. Pero ¿qué importan á la des- ciones hostiles.Los gobiernos democráticos, por
trozada y palpitante Irlanda esas agitaciones re- el contrario, se proponen cuidadosamente desar-
guIares que solo producen ruido, esos incendios raigar del seno de las sociedades las distincio-
sistemáticos que se apagan por sí mismos? Ah! nes convencionales, unir mas y mas los miem-
~i ese hombre tuviera audacia! Si su alma fue- hros del cuerpo político con lazos de igualdad,
so tqp vasta como su cabeza! y, por último, formar verdaderas asociaciones,


Oh! agitador de la Irlanda, tú puedes fá- E. D.
vilmente llegar 11 ser un hombre grande .........
Aun es tiempo. Es verdad que tienes setenta
años, pero perteneces á una dilatadisima fa-
milia.


AGREGACION'=Hay tres grados en la
formacion de -las sociedades: la aglomeración,
la agregacion y la asociacíon.


Cuando algunos hombres aislados se reu-
nen con el objeto de protejerse y defenderse
mútuamente efectuan lo que se llama aglo-
meracion. Pero crecen despues en numero, y
forman familias que se unen con lazos civiles
y politicos, constituyendo la agregacion. En
íin, se estienderi, complican y perfeccionan es-
tos lazos, y tal es la asociacion. Esta es mas Ó
menos perfecta, segun se encuentran unidas
las diversas Agregacioncs que la componen, y
segun la mayor ó menor exactitud con que los
lazos sociales, civiles y políticos corresponden al
orígen de su objeto, el cual no es otro que la
defensa y proteccion comun.


La Agregacion es una imágen imperfecta
de la civílizacion, que espresa á un mismo
tiempo la union y el aislamiento; esto es lo que
sucede en un partido, que sin embargo de ha-
llarse fraccionado por las pasiones é intereses,
marcha bien ó mal á un objeto, es decir, á
una Agregacion de afnhiciones, de vanida-
des &c.


La palabra aglomeracion se aplica especial-
J..ente á las cosas materiales, y la Agregacion
<~ las morales y á las personas. Se dice,
por ejemplo, la aglomeracion de tierras,
lo cual espresa una idea opuesta á In división




AGRiCULTURA. -·\.3- AGRICULTURA.
trabajo puede crearlos, es preciso pedirlos al tra- sesión hay en Francia en que se haya gastado
bajo productivo. este capital? Qué labrador frances está en el


, Por mas que diga M. Sismondi, no deja de caso de emplearlo anticipadamente en sus tier-
ser cierto que una nacion, lo mismo que un ras?¿Cual esel arrendatario que puede hacerlo?
propietario, debe buscar asi en la Agricultu- Ha aparecidorecientemente una escuela,que
ra, como en toda clase de trabajo, el mayor condolida de los males que á los jornaleros de
producto liquido; es decir, procurar obtener rna- las fábricas aflíjen, quisiera enviar al cam po es-
Y0l' cantidad de productos con poco tiempo, ta parte de la poblacion; esto depende segu-
dinero y trabajo. Si un solo hombre pudiese ramentedeun buen deseo,[ero nodebemos nun-
labrar la tierra, todos convendrán seguramen- ca perder de vista los resultados. Veamos qm'
te en que el resto del género humano se en- sucederia si se pusiesen en ejccucion estos pro-
contraria en el caso de confeccionar desahoga- yectos. Un labrador, sobre todo como lo serian
damente otros productos. Lo mas dificil para estos labradores improvisados, produciria lo
todo emprendedor es asegurar su subsistencia que gastase; ahora pregunto ¿quienproveería de
y la de los obreros que emplea mientras se en- v,estidos, calzados, abrigo &c., si se hiciesen
trega á la produccion de. otras cosas útiles. Es- cultivadores los obreros de las fábricas? ¿,cual
ta acumulacion es la mas lenta, porque los que seria la fortuna de la Francia en medio del
la poseen no dejan gozar de ellas á los de- crecimiento de las riquezas de la Europa en-
mas, á no ser con descuento usurario sobre el tera, si gastase precisamente lo que ganara sin
producto neto de su trabajo. Asi es que el que reservar nada para el porvenir? Así es quenues-
fabrica casas ú obras semejantes, lomismo que el tro suelo no pideahora obreros, sino proteccion
arrendador presta á sus obrercs una parte del y capital. En estas pocaspalabras se encuentra
capital que h. acumulado, los auxilia á fin de resuelta la cuestion de las colonias agrícolas.
ponerlos en estado de producir inmediaíamen- He dicho que ni progreso <te la agricultura
te, pero hácelo ámenudo con un interés esce- debe preceder el de las manufacturas y l'.(·,
sivo, dando lugará las cuestiones de salcrios. aquí la razon: en el trabajo industrial ~e rm-
¿Se encuentra la Francia en Lucr.a pcsicion piran las máquinas y produce una ganan-
pata este apetecible resultado'? Creo qLe no, cia considerable al capital, For lo que todos
porque en Francia es muy cara la produccion los que lo tienen empiezan de este modo. En
agrícola, porque antes que nada tiene que Ea- la Agricultura es limitada la ganancia y lento
tisfacer el salariodel trabajador; de suerte que, el reembolso, por lo que esmas dificil encon-
entre nosotros, las dos terceras partes del prc- trar capitales para el cultivo. :Mas cuando el
dueto de la tierra se consumen en el trabajo de crecimiento de las riquezas disminuya el interés
la reproduccion, y solo queda la otra tercera del dinero, se nivelarán las ganancias y enton-
para d;tribuirla entre el. emprendedor y el ces prosperará indudablemente la agricultura.
jornalero, los cuales la destman para cambiar- ¿Donde se encuentra esta en buen estado? En
la por otros productos. Asi no es estraño que Inglaterra y en Escocia, donde se han desarro-
nuestros agricultores anden á menudo sin za-, Jlado prodigiosamente las manufacturas; en
patos, sin medias, sin los vestidos convenientes, Francia, en el Norte y en Normandia, paises
y en fin que vivan en la miseria; esto es tanto todos adelantados en la industria.
mas inevitable, cuanto que esa tercera parte, La estension de terreno influye conside-
producto líquido de la tierra, pertenece á los rahlemente en los productos. El cultivo en
propietarios bajo la forma de renta, interés de pequeño es mas caro que el que sehace en gran-
los capitales lfc. de y apenas bastan sus productos para el pa-


En Inglaterra obtiene el cultivador un pro- go de salarios. Téngase por un axioma esta pro-
ducto triple del que emplea. Júzguese cual posicion, y faltándonos espacio para desarro-
seria el total de Jos productos de la Francia, liarla, protestamos de antemano contra las in-
si nuestros veinte y cinco millones de agricul- ducciones que de ella puedan sacarse en favor
tores produjesen en la misma proporciono Pero de la escesiva propiedad. Esta y el abundante
¿qué se necesita en Farncia para conseguir es- cultivo pueden ser cosas distintas: ¿.qué impor-
te resultado? Una sosa cola, el dinero, el cual ta, en efecto, el producto líquido al bienestar de
no se invierte en máquinas, porque lo único todos, si no aprovecha á todos?
que necesita el labrador son los medios detrans- De cualquier modo que se mire la cuestion
porte y el estiércol. Se gradua que para poner agrícola, importa no perder vista este principio.
en producto dos fanegas y media de tierra son El suelo del pais es la propiedad comun. Nin-
indispensables al ménos 1.500 reales. ¿QlJé pc- guna conexion tiene esto con la ley agraria ó





AGUILA.-Los inteligentes en la ciencia
heráldica señalan al águila, entre Jos pájaros, el
rango que ocupa el leon entre los animales, y
entre los peces el delfin . Fuerte, valiente, ge-
nerosa, rápida y magestuosa, se remonta en el
aire á distancias infinitas donde el ojo poco fir-
me del hombre no puede seguirle, y eleva su
nido á las regiones etéreas: ¿no era justo, por
tanto, que fuese el símbolo del poder sobera-
no y de la majestad real?


Así es que el muy ilustre Marcos de 'VI-
son, señor de la Colombiére, caballero de la
orden del rey, gentil-hombre ordinario de cá-
mara de S. M., y á mas autor de un sabio y
voluminoso tratado de la ciencia heroica, dice,
después de describir las raras y elpinentes cua-
lidades que caracterizan á este rey de los pá-
jaros: «cuyas prerogativas hacen que la figura
del águila sea una de las piezas mas escelentes
qne entran en la composicion de los escudos de
armas y que solo la concedan los Heraldos á
los que se distinguen por su valor, denuedo y
generosidad .»


Los antiguos veneraban apasionadamente el
águila: decoraban con ella el cetro, las armas
y .Ias enseñas del señor de los Dioses, en razon
sin duda, de los buenos y leales servicios pres-
tados por el pájaro en la gran batalla.,que el
Dios sostUYO con los Titanes y los GiganTes. Los
Troyanos que descendían en línea mas ó menos


, .directa de Júpiter, por Dardano, uno de sus
~lij?s, .representaban con el águila su primera
insigma.


1..0s Romanos, pretendiendo quizás descen-
der de los troyanos, tomaron el águila por sím-
bolo de su poder y de la universal dominacion
con que quisieron agobiar al mundo; lo cier-
to es, que la respetaban hasta el estremo de
prosternarse ante sus imágenes, como si fuesen
las del mismo Júpiter.


Julio Cesar, que tambien descendia de este
último, llevaba un águila de oro sobre cam-
po de gules, y Carlomagno, rey de Francia
y emperador de Alemania, llevaba un águila con
dos cabezas de oro, diademada, •lampasodo ,
rostrada, armada de qubes y con un escudo
de Francia en el mestóago.


En las armas del Santo Imperio es de oro
eláguila, y las dos cabezas negras, qur figuran


AGRICULTURA. -46- AGUILA.
reparto de tierras, ni con la comunidadde bie- de la Francia el estudio de las leves sobre c.e-
nes, dos cosas igualmente mortales para el pro- reales; los arrendamientos, la corta de árboles
greso. Lo que hemos querido decir es que to- y la administracion de los bienesdel comun, de-
dos (el gobierno por otro nombre, y hablo de ben ser tambien el objeto de las profundas me-
un gobierno bien organizado) tienen el derecho ditaciones del economista (véase Cereales).
de dirigir la produccion del terreno segun mas H. DussARD.
convenga á los "intereses generales. Verdad es
esta reconocida por todos los publicistas, y los
alemanes, que por cierto no son muy revolucio-
narios, la admiten esplícitamente. Thaér, entre
otros, declara 'que los actuales propietarios de-
ben ser considerados como simples usufructua-
rios, y Puffendorf es del mismo parecer. Cito á
estos dos hombres para que no se me llame
anarquista. Los mismostorys ingleses lo han r~­
conocido en la discusion y aplicacion de la ley
de pobres y enlade losbillsde repartos.El clero
Jo ha admitido en la imposicion de los diezmos,
destinados en su orígen á pagar la educacionna-
cional y alimentar á los que no tenian tier-
ras ni trabajo. El terreno pertenecia á la na-
cion; los reyes lo prestaron á los feudatarios,
á fin de que lo cultivaran y guardasen; así lo
han hecho estcJl!, pero en compensacion se cons-
tituyó el diezmo. El derecho preexiste y todos
los pueblos de Europa lo reconocen hoy en sus·
códigos espJícita ó implícitamente.


En Francia confirmabael rey á los posee-
dores Jos títulos de propiedad después de al- I
gun acontecimiento notable. Las leyes sobre mi-
nas y esplotacion de bosques, prueban que
nunca se ha tenido por dueño al propietario
rural.


En las Indias inglesas no hay mas que un
solo propietario, el Estado. Esta nosparece que
es la posicion mas libre, la mas moral, la mas
ventajosa para todos, yes sensible que la Europa
se la haya dejado arrebatar. En la India se apli-
can directamente á las cargas del país los pro-
dsctos de la tierra. No hay mas contrihucion
que la rural. Contribucion ó renta es una mis-
ma palabra en la India; nadie se queja allí de
Jos derechos de granos, porque los paga el Es-
tarlo.


En Francia es imposible alcanzar los mis-
mos beneficios, pero la asociacion remediará un
rila los actuales abusos.


En Inglaterra pertenece el territorio á cer-
ca de seicientas familias, y el remedio parece aHí
mas faeil, Se dice que con el tiempo se ins-
cribirán todos los propietarios de este pais en el
gran libro de los fondos públicos por el valor de
las rentas rurales, dándose por satisfechos y con-
tentos de que se les desembarace de sus cui-
dados actuales.


Es de suma importancia en el actual estado
..




AHORROS. (Caja de)-Una caja deahorros
es un Jugar destinado para imponer ó deposi-
tar en él sumas pequeñas. Es el banco delos
capitalistas pobres, es decir, de los trabajadores.


La institución de las cajas de ahorros es I
muy reciente en Francia, pues la primera dispo-
sicion legislativa que habla de ellas es el de-
creto de 18 de Junio de 1829.


El objeto de estos establecimientos es regu-
Iq,rizar y llevar á cabo la imposición de cortas
cantidades. desdeel mínimun de 4 reales has-
ta 1200. tos hombres bienhechores quejos han
fundado, casi siempre á su costa, se propusie-
ron facilitará los obreros los medios de capita-
Iizar 'el frutode sus economías, y ligar á esta


AHOUROS (CAJA DE). -47- AHORROS (CAJA DE/.
el imperio de Oriente y el de Occidente, estan clase tan interesante á la gran familiasocial por
vueltas la una á la derecha y la otra á la iz- el poderoso lazo de la propiedad. Su intención
quierda, segun una antigua divisa atribuida á era honrosa y justa, y probaba que habian com-
los emperadores: A dextris el sinistris. prendido uno de los mas profundos males de


En la edad media era costumbre de los re- lassociedadcsmodernas, cuales Iadistanciaenor-
yes y príncipes soberanos que no dependian del me que actualmente separa al capitalista del
Imperio, dar águilas á los que habían deshecho obrero.
las tropas imperiales. Las armas de la casa de Las cajas de ahorros han obtenido una pro-
)1"ontmorency traen de aquí su origen. teccion merecida y los elogiosdel famoso publi-


La desgraciada suerte de la Polonia ha he- cista popular 1\1. Cormenin; pero tienen la des-
eho popular su águila blanca de plata corona- gracia de ser el tema de todos los discursos so-
da de oro. Lechus, primer rey de Polonia, se- lemnes y una especie de mina para ciertos Jl-
gun Cromer, encontró en el lugar en que echó lántropos.
los cimientos de su primera ciudad, un nido Sin embargo, á pesar de haberlas protegido
de águilas entre las cuales babia una blanca, la misma legislacion hace mas de diez años, no
y de aquí toman orígen las armas de Polonia. han producido el resultado que se esperaba.


La casa de Austria ha heredado las armas Lna sesta parte de la clase obrera es la que
del Santo Imperio, y el águila negra de Prusia hasta ahora ha podido colocar algunas sumas
le disputa hoy su antigua supremacia. La Ru- en la caja de ahorros, porque son tan reducidos
sia tiene como el .lustria, un águila con dos los salarios, y se encuentra tan agobiada la in-
cabezas, y pronto, sin duda, añadirá una cabeza dustria, que soloá fuerza de privacionespuede el
de águila blanca, con el cuello atravesado por trabajador atender á su sustento y al de su fa.!
una flecha y goteando sangre. milia; de manera que casi todos los fondos <le-


Los Estados Unidos, en la guerra de la in- positados en la caja pertenecen á individuos <tU{'
dependencia, adorvaron sus banderas con un gozan de sueldo.
úguila sobre campo azul sembrado de estrellas. No obstante, seria injusto deducir de esta


Napoleon Bonaparíe, hecho emperador de circunstancia un argumento contra las cajas de
los Franceses por la gracia de Dios, las cons- ahorros; su utilidad es incontestable, pero tam-
tituciones del imperio y el 18 Brumario, des- bien lo es que no deben considerarse como el
-deño el gallo «porque los pájaros domésticos único remedio que reclama la sociedad.
no se tienen por tan nobles en las armas como La organizacion actual de estos estableci-
los feroces, y porque no hay ninguno que al mientes ofrece ademas muchas dificultades. tos
Aguila iguale.» Sabido es que la hizo volar so- depósitos hechos en la caja de ahorros son los
bre los campanarios de todas las capitales de mas sagrados y por lo tanto deben asegurarse
Europa, hasta el momento en que le faltaron de modo que nunca sea de temer su pérdida.
las fuerzas al glorioso pájaro y bajó á posarse La ley de ;) de Julio de 1835 prohibe la forma-
en una isla desierta en medio del oceano. Mu- cion de cajas de ahorros que no estén autori-
rió,. y por mas que_se haga, no renacerá de sus zadas por el gobierno, y permite que los fondos
cenizas. de las que lo están se unan en cuenta cor-


E. D. riente al tesoro público. Esta facultad y el abo-
no de un interes de cuatro por ciento babia sido
ya concedido por un decreto en 1839.


Por consiguiente, el gobierno es respoma-
hle moralmente de las operaciones de las ta-
jas de Ahorros cuyos estatutos autoriza, y es
responsable directa y materialmente de los fon-
dos entregados en cuenta coriente al tesoro púr
estos establecimientos, que pueden reclamarlos
de un momento á otro, ascediendo aquellosá
mas de cien millones.


En tiempos normales, y hoy principalmen-
te, embaraza esta cantidad al tesoro, el cual,
no pudiendo darle un destino progresivo, tiene
sin embargo que pagar el interés en perjuicio
del Estado.


En tiempo de crisis política ¿no podía el tc-




ALCALDE.-Es una de lasmuchas voces
españolas compuestas del artículo árabe al y
de una voz de la misma lengua, mas o menos
alterada por la pronunciacion castellana. Em-
pléanse en España casi todas las palabras de
este género como se usaba entre nosotros la
de Alcoran, ántes que conociésemos las len-
guas orientales; así es que descomponiendo Al-
coran, significa literalmente el Coran. Esta re-
forma no ha podido hacerse en España, porque
habria que cambiar la ortografia de toda la se-
rie de voces del diccionario' que empiezan con
la sílaba al.


Alcalde viene del árabe Alcadh, el cadi, Es-
te es entre los Musulmanes un oficial reli-
gioso y civil, cuyo cargo participa de las
tres funciones de cura, juez de paz y comisa-
rIO de policía; pero el alcalde cristiano no ha
conservado en España el primero de estos ca-
racteres. Luego que el cristianismo conquis-
taba una ciudad ó pueblo de alguna importan-
cia, quedaba reemplazado el Alcalde musulman
por dos hombres que se dividian sus funciones:
encargábase un clérigo de las religiosas, con el
nombre de curador y un lego desempeñaba las
otras con el antiguo nombre árabe, españoliza-
do como otros muchos por el preciso contacto
de las dos naciones.


ALCALDE. -48- ALCALDE.
soro ser sorprendido y mortificado con peticio-' Las atribuciones de los actuales Alcaldes SOIl,
nes repentinas de reembolso por cantidades con- con corta diferencia, las mismas que tenian
siderables? ¿Se puede calcular lo qne aconte- en el orígen de esta magistratura, es decir, una
ceria en caso de invasion ó de revolucion? ¿con- mezcla del órden civil y judicial. Defínese hoy
viene dejar el crédito público espuesto á los ac- en España el Alcalde: un juez ordinario que
cidentes, que solo á fuerza de precauciones y administra justicia en alguna ciudad ó pueblo.
cuidados evitan los bancos de circulacion? Los hay de varias clases. Los principales, segun


No lo creemos: sin embargo, el crédito del la nueva constitucion del pais, son los lIama-
Estado es afortunadamente bastante bueno dos Alcaldes de barrio. Son estos una especie
para pasar sin los dépositos de las cajas de ahor- de jueces u oficiales municipales, elegidos cada
ros, y puede serIe fácil encontrar capitales me- año en las grandes ciudades por los habitantes
no~ exijentes que reembolsará ó conservará se- de cada barrio en la forma observada para la
gun sn vohintad y cuyo interés será menos eleccion de diputados á cortes, regidores ó sín-
caro. dicos. Llevan por insignia un baston de deter-


Pero ¿que será antonces de los fondos de minada altura, adornado con una mano de mar-
las cajas deahorro? Sedepositarian en cada pue- fil, y lo usan del mismo modo que los consta-
blo de modo que fuesen directamente útiles á bles ingleses.
la produccion; servician para establecer el eré- El Alcalde ordinario, es decir, el único que
dito privado, mas á propósitomilveces que las hay en las poblaciones de corto vecindario, tie-
cajas de ahorros para hacer al obrero inteli- ne las mismas atribuciones y los mismos debe-
gente y activo poseedor de un capital, ó se im- res que llenar que el Alcalde de Barrio; tambien
flondrianen hipotecas. En efectoasisucede en los recibe sus poderes por eleccion y á su magistra-
Estados-Unidos, cn Inglaterra, en Meclembur- tura pertenece el órden y la policía municipal.
go, y en Suiza á pesar de todas las teorias de Ademas de los Alcaldes ordinarios, hay el
los economistas; pero están mejor colocadas en Alcalde alamín, juez para las artes y oficios;
rentas, en acciones de hanco y de canales. Alcalde de casa, corte y rastro, Alcalde de la


C. S. casa y corte del rey; Alcalde denoche, cuyo so-
lo nombre espresa suficientemente sus funciones;
Alcaldes de obras y bosques, con jurisdiccion
civil y criminal sobre las casas y bosques rea-
les fuera de Madrid; en fin, Alcalde de la jJles-
ta, esto es, de los ganados y pastos, nombrado
por la asamblea de los propietarios y mercade-
res de ganado lanar, y confirmado por el gobier-
no para conocer de las causas y de los motivos
de contestaciones que pueden nacer entre ellos
á causa de su comercio. Este Alcalde se llama
en las primeras cartas latinas ó Fueros' de la
Mesta, judea: reí pecuaria: prtepositus.


C. ROMEY.
Escrito el artículo que antecede en una na-


cion estraña, y dedicado para el Diccionario po-
lítico, que solo trata de un modo general las
diversas cuestiones que son comunes á todos los
Estados, no es estraño que el ilustrado histo-
riador Romey se haya limitado á presentar la
acepcio n de la palabra alcalde, sin entrar ('11
otras consideraciones que creemos oportunas
en nuestro pais , ya para juzgar y fallar COI!
acierto sobre los hechos que hoy son del do-
minio de la historia, ya para censurar con mas
ó menos criterio los que á nuestra vista pasan,
ya, en fin, para poder. preparar los medios de
alcanzar un porvenir de estable y venturosa li-
bertad.


Fna de las e osas que mas llaman nuest ra




ALCALDE. -49- ALCALDE.
atencion en esta materia, es el método indirec- ro es tan característico de los gobiernos absolu-
to de elegir los alcaldes, admitido en la Cons- tos, y tan opuesto al espíritu de las constitu-
titucion del año 12; método que ofrece tantos cienes que rigen los paises libres, que no ne-
y tan manifiestos obstáculos, que son pocos los cesita comentarios: lo segundo es un vicio de
publicistas que no los han reprobado con re- que forzosamente adolecen los gobiernos re-
flexiones justas y evidentes. En efecto, si es presentativos, porque puestos en continua Iu-
fácil á un pueblo elegir un determinado núme- cha los poderes de] Estado, á causa de] distin-
ro de ciudadanos que posean las cualidades in- to or'gen que reconocen, tiende cada uno de
dispensables para vigilary fomentar sus intereses, cnos á sobreponerse y á usurpar las atrihucio-
protejer sus derechos, comprender y remediar nes de los demas, por medio de la fuerza, de
sus necesidades, dirigir con inteligencia los las concesiones y privilegios; y como quiera que
negocios públicos y desempeñar satisfactoria- tales recursos están en manos del poder ejecu-
mente sus funciones, le es casi siempre irnpo- tivo que reside en el monarca, le es á este muy
sible estudiar bien el corazon del hombre, y co- fácil triunfar de los otros y hacer completamente
nacer las verdaderas inclinaciones y creenciasde ilusorias las garantias y la libertad que creian
aquellos á quienes va á trasmitir elderecho de los pueblos disfrutar con semejante sistema de
nombrar uno ó mas funcionarios que reunan las gobierno. Y si 'no pareciesen á primera vista
dotes anteriormente dichas. Y ¿podrá decirse bastante lógicas estas razones, véase práctica-
en este caso que la elección hecha conforme al mente si están conformes con los artículos que
capricho y á las afecciones particulares de un acabamos de citar.
número mas ó menos considerable de compro- La ley de 3 de febrero de 1823 consig-
misarios es la voluntad de los ciudadanos? Cla- naba el sufragio universal para la eleccion de
ro es que nó. Pero si este defecto se encuen- Alcalde, y ha regido hasta el 30 de diciembre
tra en el código citado, cuyas gloriosas pá- de 1843, en que apareció una nueva ley de
ginas no quedan por eso manchadas, hay en la ayuntamientos, tan viciosa como la que hoy
ley del 18 de Enero de 43 otros tan fecundos nos rige. Inútil parece demostrar que en un
en fatales resultados, que bastan por sí solos pais en que esté reconocida la soberanía de
para caracterizar el espíritu y la tendencia de la nación, debe ser admitido el sufragio univer-
sus autores: nos referimos á los siguientes ar- sal: este no es mas que la soberanía del pueblo
títulos que dicen: puesta en práctica, es su agente y su garantía, y


«9. Los alcaldes y tenientes de alcaldes serán mientras existan en una sociedad clases entera s
nombrados por el rey en todas las capitales de deciudadanosescluidas del derecho devotar, se-
provinciay en las cabezas de partido judicial, rápor su parte la obedienciaun acto de surnision,
cuya poblacion llegue á 2.000 vecinos.» pero nouna conseouencianecesariadesu lihertad.


«En los demas pueblos los nombrará el gefe Sin embargo, no falta quien despues de invocar
político por delegacion de] rey.}) la soberanía de la nacion, niegue la necesidad


«En ambos casos se hará e] nombramiento del voto universal por las dificultades que, se-
entre los concejales elegidos por los puehlos.» gun se dice, ofrece su aplicacion y los peligros


«10. El rey, sin embargo, podrá nombrar á que espone. Sin detenernos ahora en consi-
libremente un alcalde corregidor en lugar del deraciones que serán objeto de un artículo
ordinario, en las poblaciones donde lo concep- especial, hástenos decir que la historia políti-
tue conveniente.» ca de muchos Estados prueba terminantemen-


«La duracion de] alcalde corregidor será ili- te lo fácil que es y ha sido en todas épocas,
mitada: su sueldo se incluirá en el presupues- el ejercicio del derecho de que hablamos y los
to municipal,» resultados saludables y mas ó menos evidentes


«13. Sonelectores todos los vecinos del pue- que constantemente ha ofrecido.
bID, concejo ó término municipal que paguen Las atribuciones que la citada ley de 3 de
mayores cuotas de contribucion hasta el núme- febrero concedia á los Alcaldes, son tan justas
ro deindividuos quedetermina laescalasiguiente. y se hallan tan de acuerdo con Jos principios


«En los pueblos que no pasen de 60 veci- establecidos en la Constitucion del año 12, co-
nos, todos serán electores, á escepcion de lospo- mo nulas y contrarias á la organizacion polí-
bres de solemnidad. &c.)) tica de un verdadero sistema representativo,


Vemos, por una parte, que el rey se arro- son las que les dá el decreto de 30 de diciem-
ga una facultad que esc!usivamente pertene- bre de 1843. Parte de estas atribuciones hall
ee al pueblo, y por otra, que á este se le cer- pasado á los Gefes políticos, en quienes el poder ~
cenan sus derechos imprescriptibles: lo prime- ejecutivo influye mas segura


7
y directamente. r, f


l;.1l
Le,


..~ ..




ALCALDE. -30- ALDERMAN.
Las atribuciones quc hoy tienen los alcal- y signiticacion de esta palabra, que pertenece


des son: publicar, ejccutar y hacer ej~cuta.r .las á un órden social y político anterior á la con-
leyes, reglamentos, reales órdenes y (!ISPOSIClO- quista de Inglaterra por los normandos. En
nes de la administración superior: adoptar, don- efecto, se deriva del sajan Ealdorman, que es
de no hubiere delegado del gobierno para este un compuesto del calificativo «ldor y del sus-
objeto, todas las medidas p~otectoras de la se- tantivo mano :\Ianifestando la doble dignidad de
guridad personal, de la propiedad y de la w·a.n- la edad '\old) y del carácter del hombre irnan,
quilidad publica, con arreglo ,a las leves y dls-; reasume evidentemente las ideas de una épo-
posiciones de las autoridades superiores: activar ca, que respetaba, sobre todas las demas casas,
,,1 cobro v recaudación de las contribuciones, la .autoridad moral de la esperiencia y de la
presidir la's subastas y remates publicas de ven- vejez.
ras y arrendamientos de bienes propios: &c: Durante la dominacion sajona se componia


La influencia que los alcaldes pueden eJer- la nobleza de tres clases distintas; tenia la pri-
cer en la estabilidad y en los actos del gobier- mera el título de Athelíng, la segunda el de
no, en virtud de las atribuciones que les con- Ealdorman y la tercera el de Tluine. La pala-
cedia la ley de 3 de febrero, sugiere varias re- bra Ealdorman no manifestaba solo el nncimien-
flexiones de suma importancia; En efecto, el to noble, sino que ademas era un signo de rnu-
poder de que se hallan investidos en muchos chas é importantes funciones y habia Alder-
paises libres ¿puede en ciertos casos compro- mannus regís, comitatus, cioitoti«, burqi, cas-
meter las instituciones? Parece á primera vis- telli,~·c. El gran dignatario conocido con el
ta que concentradas ciertas facultades en ma- nombre de Aldernumnus totius Anglire, estaba
nos de un solo hombre, es fácil se conviertan encargado de la adrninistracion general de jus-
en medios seguros de llevar á cabo fines ambi- licia, cornoel Capitalis ju.stitiarius ..:1 nglire de
ciosos y opuestos á los deseos de los. mismos los tiempos posteriores, y el Lord chie] [usii-
que tuvieron parte en la elección municipal. Pe- ce of Englard de nuestra época.
ro si atendemos á que estas facultades pasarian Se daba tambien el título de Aldcrrnan á
á manos de otros agentes de la administracion, los condes (comes) ó gohernaoores de las pro-
que nombrados por la corona no ofrecerian á los vincias, Estos forman una magistratura pode-
ciudadanos las garantías y seguridad necesarias, rosa investida de casi todos los poderes políti-
habremos de convenir en que nunca serán mu- cos, civiles y militares. Representan á sus gó-
chas las atribuciones que se concedan á los gefes biernos en el Wittenagemot, ó gran consejo del
inmediatos de los pueblos, que siendo producto Estado, participan de la administracion de jus-
de una elección libre, deben estar adornados de ticia y conducen á la guerra las milicias provin-
lascualidadespropias para dirigir con acierto los ciales, Así es que tienen que tomar á menudo
bienes del procomun y provistos de los medios la cualidad de príncipes o vireyes (Kub-;Ynigol
convenientes para contrarestar las arbitrarieda- en los actos públicos.
desdelgobiernoydesus agentes. Asi esque cuan- Hoy el Alderman es una especie de regidor
d1) un alcalde dispone de la milicia nacional ac- (Echevin) nombrado por vida por los electores
tiva y aun de la fuerza del ejército permanen- municipales para ayudar al corregidor (rnaire)
te, cuando está á su cargo la tranquilidad y en el ejercicio de sus funciones. Cada uiard ú
el órden publico, y cuando interviene en el re- cuartel tiene derecho á hacerse representar
parto de lascontribuciones, puede con resoluciou por un magistrado de este orden, y el núrne-
firme contener y oponerse á los abusos ó medi- ro varía segun la mayor ó menor importancia
dasarbitrarias, éimponer al mismo gobiernoque de los lugares, pero rara vez se cuentan me-
procura escatimar los derechos de los ciuda- nos de siete ni mas de veinte y seis en las di-
danos, porque en vez de encontrar este en los ferentes ciudades de Inglaterra. Una ley del rei-
alcaldes un ciego instrumento de sus tiránicos nado de Jorge 1, concede á los Alderman las
decretos, solo vé en ellos los gefes del pueblo funciones de jueces de paz. En Londres están
con medíos y con la influencia necesaria para encargados además, como oficiales de lamunici-
poner á todos sus comitentes en estado de der- palidad y miembros de sus tribunales. de ha-
rocar los abusos que se deseara poner en práe- ccr observar los reglamentos de policia y de
tira. (Véase AYUNTA1IIENTO y SUFRAGIO UNI- evitar ó contener los delitos y los desórdenes.
VERS.\L.) En fin, en calidad de delegados de los uiards ó
~I. Cn. Ibarrios, se sientan en los bancos del common


conneil ó del consejo comun de esta gran eiu-
\LDER:\IAN.-Se conoce por el car.icter dad.




ALE1IANIA.-Este es uno de los nombres
mas célebres en la geografia, en la historia y
en la política europea. Esta importante eo-
marca se estiende desde los 23°. á los 37°. de
longitud septentrional, ocupando casi entera-
mente por su ventajosa. posicion el centro de
la Europa. El punto mas central de este vas-
to continente se encuentra no lejos de Varso-
via' al Este de los Estados germánicos; por lo
que las razas del Norte y del "?ediodia han te-
nido que atravesar la Alcmauia, cada vez que
I1n interés material-o moral les ha obligado á,~
hacerse la guerra.


Rodean á la Alemania por el Este, la
Prusia oriental, el Gran ducado de Posen,
eJ territorio de la ciudad libre de Craco-
via, Galitzia, Hungria y Croacia, y señalan sus
límites, por el Sud, el mar Adriático, el rei-
no Lombardo-- Veneto y Suiza. Francia
y sobre todo los Paises Bajos,que pueden con-
siderarse como aluvión de los rios germáni-
cos, la rodean al 08stO. En fin, el mar del
Norte, Dinamarca, especie de apéndice de la
Germania, yel mar Báltico, forman sus lími-
tes septentrionales.


Lo primero que se adv ierte en la circuns-
cripcion general de la Alemania es que, casi
todas sus fronteras confinan con las demas na-
ciones europeas, y que solo baña el mar una
de sus estremidades; asi es que, á pesar de es-
tar dotada de las vantajas que caracterizan ú
una potencia continental de primer órden, le
faltan las necesarias para constituir un Esta-
Jo marítimo. De modo que, no obstante la
ambicien de Austria y Prusia, carece de es-
cuadra, de marina mercante, de puerto mi-
litar y de colonias. La pasada grandeza de
lasciudades anseáticas, de que hablaremos [lue-
go, nada prueba contra nuestra observacion,
porqne aquella era el resultado de una política


ALEMANIA. -01- ALEl\IANIA.
Ellord-maire (corregidor), es escogido siem- hábil y descansaba en un estado de cosas esen-


pre en el cuerpo de los Aldermen, en donde ha- cialmcnte transitorio. Cuando le faltaron á la
ce, por decirlo así, el aprcndizage de los neg..- Hanse, los auxilios que sacaba del esterior, se
cios publicas. Cuando concluye su magistra- encontró sin fuerzas para luchar vcntajosarnen-
tura anual, vuelve á ocupar su lugar en te con las naciones estranjeras.
medio de sus antiguos cólegas. Por lo dernas, Alemania presenta una superficie de 20000
al título y funciones que acabamos de reíerir, leguas cuadradas, atravesada en diversos sitios
acompaña el mayor respeto y popularidad. Son por inmensas cadenas de montañas que se unen
muy estimados los que se encuentran investi- á los Alpes y al grupo de montes Hereyno-Kar-
dos de los honores de la rcpresentacion nucio- patiens: una de ellas, el Thüringer-Wuld (bos-
nal, En nuestra época los Aldermen Wood y que de Thuringa) divide la Alemania en dos re-
Waithrnan, han sido elegidos muchas veces di- giones: la del Norte y la del Mediodia. El ter-
putados de la ciudad del.-' Londres en la cáma- reno, aunque ocupado en algunos sitios por
ras de los comunes. arenales y pantanos, principalmente en las pro-


A. GL"ILEERT. vincias Septentrionales, es por lo regular mu!
fértil: alimenta numerosos rebaños, excelentes
razas de caballos, y produce cereales en bas-
tante cantidad para atender al consumo local.
La cadena de montañas situada entre Bohe-
mia y las llanuras de Sajonia, abunda tanto en
depósitos de minerales de plata, cobre y hier-
ro, que ha merecido el sobre nombre de me-
tálica: hay otros sitios que producen abun-
dante azogue, vitriolo, estaño, plomo, zinc,sa-
litre, azufre, ulla, sal-fósil etc. Las estensísi-
mas selvas que cubren casi las dos terceras
partes de la superficie del pais, sostienen la
construccion, las fábricas, las minas, y el co-
mercio de esportacion; y quinientos ríos mas
ó menos caudalosos, entre los cuales hay se-
senta navegables, abren numerosas vias á la
conduccion de las balsas y á las relaciones
del interior. Dos de estos rios, el Rhin y el Da-
nubio, tienen notable importancia política, mi-
litar y mercantil: elprimero corre entre Fran-
cia y Alemania, y el segundo pone al Aus-
tria en comunicación con el mar Negro.


Encuéntrase repartida con desigualdad en
los diferentes Estados germánicos una po-
blacion de 34. 300,000 almas, compuesta de
27.700,000 Alemanes, 5.323,00Q Slavos,
290,000 Indios, 188,000 Italianos, y 300,000
Franceses y 'Valones. Los católicos figuran en
el número· tolal de los habitantes por mas de
18.000,000, los Luteranos por 12.000,000,
y los reformados por cerca de 3.000,000. Hay
además en muycortonúmero Hernhutos, .Men-
nanitas, Griegos, etc. Se cuentan en Alema-
nia 2,390 ciudades, entre las cuales hay 100
que tienen mas de 8,000 habitantes; 2,340 vi-
llas, 38,619 aldeas y 100,000 lugarejos y al-
querías aisladas.


Por poco que se examine la configuracion
física de este pais y el carácter moral desus ha-
bitantes, se advierte el sello comun que carac-
teriza las numerosas fracciones de! terreno y




ALEMANIA. -52- ALEMANIA
las diversas partes de la pohlacion. Sin ernbar- en ciudades libres ó imperiales.
go, la Alemania, á pesar de esta doble afinidad La intervencion de la política estranjera en
de la tierra y de los hombres, no ha podido ~s negocios de Alemania data principalmente
todavía llevar á cabo la obra de su nacionali- .le las guerras religiosas. Francia fué la que irn-
dad y unidad política, como Francia, Inglater- puso á Ja casade Austria el tratado de West-
ra y España. Hay en esto un problema intere- falia (1648), que es una poderosa garantía de
sante, cuya solucion debe buscarse en la anti- la iudepcndencia delos Estados germánicos, yde
gua constitucion del imperio germánico, en sus la igualdad religiosa. A todos los intereses Jo-
guerras con el papa y en sus divisiones reli- cales, ligados mucho tiempo hacia contra la fu ...
giosas. Harto débiles los sucesores de CarIo- sion alemana, se mezcló desde entonces un prin-
magno para conservar la dignidad imperial, cipio estraño al pais. Durante las guerras de
llego á ser patrimonio de los monarcas teuto- los siglos XVII y XVIII se aumentaron las di-
nes, los cuales no tardaron en agregarle la co- sidencias de losdiferentes Estados de Alemania.
rona de Italia y en formar lo que llamaron el La formacion del reino de Prusia, su poder,
santo Imperio romano de la nacion alemana, su política y sus invasiones. multiplicaron mas
das heiliqe Rcemische Reich detuscher Nation. los trastornos interio:es: cada príncipe quería
Pero los honores acumulados en sus manos no sustraerse de la autoridad de los Estados aene-
eran mas que un vano simulacro de poder. Los rales del imperio: entonces se estipuló en el tra-
grandes feudatarios del imperio, á fin de man- tado de Presburgo la independencia de Ba-
tener mejor bajo su dependencia á los nuevos viera y de Wurtembcrg ~1745). Austria, Sajo-
Césares, los sujetaron al principio de eleccion, nia y Prusia desconocieron tamhien la misma
al mismo tiempo que trabajaban para hacer autoridad bajo diferentes pretestos; en fin, las
susfeudos hereditariosensusfamilias (912-967): guerras de larevolución francesa, trastornando
de este modo aseguraron mil medios de influir los hábitos de la otra parte del Ilhin, y sobre-
en la autoridad soberana en cada periodo de todo desorganizando los Estados generales con
su renovacion. Llegaroná tal estremo las exi- la secularizacion de los dominios eclesiásticos,
gencias por una parte y la debilidad por otra, acabaron la obra del desmembramiento general.
que seria dificil añadir algo á las concesiones Cuando Napalean, por el decreto del 6 de agos-
enumeradas en las capitulaciones de los empe- to de 1806, separó del número de los Estados
radares. Pronto se traficó con la dignidad impe- europeos el imperio germánico, careciaeste de
rial como con una mercancia, y cuando la in- vida moral y su muerte natural había procedí-
triga y la codicia no pudieron triunfar en una do á la muerte política
misma eleccion, decidió la guerra civil, La antigua Alemania no contenia menos de


Dominados por las dificultades de su posi- trescientos Estados de diversa estension, y el
cion y absorvidos en la preocupacion egoista pueblo elegia COIl las demas clases el gefe de
de sus intereses personales, no podian losem- la asociacion germánica; los aristócratas tarda-
peradores concebir el pensamiento ni -Ios me- ron poco en escluirlo de la eleccion y la
dios de dar á Alemania una unidad territo- confiaron ádiez comisarios escogidos entre ellos.
rial, La lucha deplorable en que se empeña- Pero los siete primeros oficiales del imperio,
ron contra la corte de Roma, con el objeto de á los que el tratado de Westphalia añadía
asegurar. su dominación en Italia, no contri- un octavo elector, se arrogaron definitivamen-
buyó menos á aumentar los desórdenes; y las te, por otra usurpacion, el derecho de dar un
divisiones religiosas y la terrible guerra de soberano á los Estados confederados (1197-
Treinta años, ocasionada después por la refor- 1272). Se escogía ordinariamente el emperador
ma de Lutero y el fanatismo. de la corte im- en la familia del último César (Kaiser), y si vi-
perial, tuvieron resultados no menos funestos. viendo se le asociaba su hijo, tomaba el titu-
Bueno esadvertirque , si los príncipes y losse- lo de rey de los romanos. La eleccion, lo mis-
ñores seaprovecharon deaquellas circunstancias mo que la coronacion , se hacia en Francfort
para arrancar á la corona la sancion de todas del j}/ein. Los Estados generales, compues-
sus usurpaciones, tambien sacó la democracia tos de los miembros inmediatos del imperio,
algunas ventajas de la debilidad del poder cen- electores, arzobispos, prelados, abades, abado-
tral; losemperadores quisieron crearse un apo- sas, duques, príncipes, landgraves. markgra-
yo contra la nobleza feudal por medio de la fran- ves, burgraves, condes y ciudades imperiales,
quicia de un gran número de siervos, yentre las debian ser convocados dos veces al año, para
ciudades que mudaron de señores eclesiásticos, deliberar sobre el bien general en presencia del
hubo muchas que se constituyeron ó erigieron emperador (Í de su comisario. La asamblea se




ALEMANIA. -53- ALEMANIA.
reunia en Ratisbona y se formaba en tres co- . gocios de un pais constituye la anarquía. Gra-
legios diferentes. Ademas del poder legislativo dúanse en 445 los funcionarios de primera ca-
y del voto de los subsidios estraordinarios, te- tcgoría, como ministros, secretarios dc Estado,
nian derecho de declarar la guerra y de con- oficiales de la corona, consejeros de legacion &c;
cluir la paz, de recibir y enviar embajado- y si á este numeroso personal se agrega la in-
res y de haceralianzas y tratados. Los tres cír- finidad de familias de príncipes, los estados ma-
culas de Franconia, de Suabia y del Rhin yores generales, los cuerpos judiciales, las ma-
eran divisiones territoriales representativas y gistraturas locales y los empleados subalternos,
judiciales, instituidas en favor de la caballeria no será posible mirar con indiferencia la suer-
inmediata del imperio, es decir, de los nobles te de las poblaciones germánicas. Las listas ci-
que no se sentaban en los Estados generales. viles de los diversos Estados absorven la ses-


Hoy solo cuenta Alemania treinta y nueve ta parta de sus productos. Todos, desde el
Estados. Los lazos de una asociacion general, poderoso imperio de Austria hasta el pequeño
(jue daremos á conocer en el artículo cfJn{ede- principado de Waldeck, están considerablemen-
racion germánica, ha reemplazado los del an- te empeñados.
tiguo imperio. Si este estado de co~as es un ~os reservamosexaminar la cuestion mer-
progreso bajo algunos puntos de vista, no cantil para cuando hablemos de la confedera-
descansa en el bien estar de todos y se- cion germánica, casi toda asociada al sistema
rá corta su duración, porque ataca directamen- de aduanas fundadopor la Prusia. Baste decir
te los intereses de los pueblos. Hay siempreel q.ue la agricultura, la industria y el comer-
gran inconveniente de dejar á los débiles sin CIO han hecho recientemente rápidos progresos
defensa contra la opresion de los fuertes; aun- en Alemania, y que la prosperidad y riqueza
que Austria y Prusia no figuran en la lista de que de aquí resultan á las clases industriales,
los pueblos confederados sino con ocho ó nue- h~ contribuido poderosamente á estrechar las
ve millones de súbditos, agobian á Jos demas dIstancias que separan las distintas clases de Ia
Estados con el peso de su irresistible poder. sociedad. Por Jo demás, la política de los 80-


A pesar de la calma aparente que ha re- beranos mas ilustrados de Alemania, acorde
cobrado la Alemania, hay un justo y general en estocon el movimiento general de las ideas,
descontento. Si diez y seis de los principales se ha manifestado poco favorable á los privi-
germanos han dado á sus súbditos una cons- legios exorbitantes de la nobleza. En los Es-
titucion representativa, con arreglo á la prorne- tados Prusianos, por ejemplo, se han abolido
sa consignada en el acta federal de Viena del sucesivamente las exenciones, la servidum-
8 de Junio de 1815, (In alíen Bundesstaaten bre y tributos qne se habian escapado á las
\~ird eine landstandische Verfassung statt fin- reformas del siglo XVIII.
den), hayotros, en mayor numero, que no han La propagacion de las luces prepara silen-
tenido en cuenta su compromiso: de manera ciosamente la emancipacion general de las
que, si examinamos la situacion política de A- ideas en la otra parte del Rhin. Los méto-
lemania, advertimos un poder despótico en al- dos de enseñanza seguidos en las veinte y
gunos Estados, yen otros una libertad incom- cuatro universidades de Alemania, son muy
pleta y sin cesar amenazada. Sin embargo, el superiores á los nuestros. 12.000 estudian-
honroso y excelente uso que estosultimas han tes frecuentan anualmente aquellos excelentes
hecho de sus franquicias, prueba que la demo- establecimientos, de los que salen cada año
cracia está suficientemente ilustrada en el otro 3,000 individuos capaces ya de llenar los em-
lado del Rhin para participar de la direccion de pleos de la administracion, del foro &. Hay
los negocios públicos; y en efecto, todo debe 361 gimnasios, que corresponden á nuestros
aguardarse del espíritu naturalmente grave, colegios reales, y un gran númere de escue-
profundo, meditador é inteligente de la nacion las especiales. La instruccion primaria es obli-
alemana. gatoria en los principales Estados y está por


Este pueblo que tan grandes cosas ha hecho consiguiente mas repartida. La opinion, la
en los campos de batalla y en los trabajos inte- ciencia, las artes y la literatura encuentran
lectuales, no conoce el orden moral, ni la di- órganos en todas partes, á pesar de la censu-
cha material. Mientras cada Estado tenga su ra y restricciones que traban la accion ele la
gobierno, su legislacion, su política, su admi- prensa. Se graduan en cerca de 100 losdiarios
nistracion, su policía, su hacienda, no existirán políticos, en 220 los impresos que no se ff,-
entre ellos relaciones de ninguna especie, por- fieren á la política y en 150 los periódicos. El
que la falta de órden y uniformidad en Jos ne- trabajo intelectual de 10,000 escritoresproduce




A. GUlLBEllT.


ALIADO.-Un pueblo es aliado <le otro
cuando se obliga á considerar á lo~eilemigos de
este como á los suyos propios y á auxiliarle en
sus guerras con hombres, dinero &c. Hoy que
los paises sostienen relaciones constantes y casi
diarias, se llaman aliados los príncipes, aun-
que cada uno tiene y proteje intereses entera-
mente opuestos á los de los demas; en este
sentido se dice, las cinco potencias aliadas, ha-
blando de Francia, Inglaterra, Austria, Prusia,
y Husia.


Los soberanos son los únicos que pueden
formar legitimumente una alianza, porque la
palabra aliado implica la idea de igualdad. En
efecto, un soberano no puede declararse alia-
do de un súbdito de otro soberano; este con-
trato seria esencial y absolutamente nulo. Ve-
ra la igualdad, en la práctica, no es mas que
una pura abstracción. Cuando un Estado débil
seYlle á otro poderoso mediante una desigual
alianza, es decir, cuando está obligado .i ser-
vicios mas importantes que los que tiene dere-
cho á exigir, desaparece la igualdad; y toda-
vía es mas evidente este resultado, cuando una
potencia de primer órden se une con otra mas
débil bajo bases equitativas; en este caso no hay
aliados, sino un protector y un protegido, un
superior y un inferior, un señor y un esclavo,
y la soherania del uno está comprendida en el
poder del otro. En vano se sostendría enton-
ces que la usurpacion no destruye el derecho:
en estas circunstancias el hecho domina :r se
impone. La prudencia aconseja, pues, á un
Estado débil que quiera conservarse, el no
buscar sus aliados entre las naciones pode-
rosas, sobre todo si están próximas, porqlw
pronto se veria subyugado.


Los romanos empezaban por declararse alia-
dos de los pueblos que querían avasallar, y en
nuestros diassigue laRusia losmismospasos.Ca-
talina se habia declaradosolernnernente aliada de
Pornatowski, antes de reinar en Polonia: el sul-
tan de los turcos no tiene hoy aliado mas
íntimo que elemperador Nicolas. ¿Y podremos
decir sin temor de equivocarnos que subsiste
igualdad entre estos dos aliados y que la sobe-
ranía de uno de ellos no es una palabra vana?
Encuéntrase esto confirmado con lo que hoy
sucede con Portugal, quien segun la letra de sus


-04-- ALIADO.
una preciosa Ieccion, de la que es de esperar
que haga uso algun dia; y conoce, por su es-
periencia propia, la fé que debe tenerse en la
promesas que hacen los príncipes en los mo-
mentos de peligro.


ALEMANIA.
cada año 4 ó 5,000 obras nuevas.


Napoleon dijo en Santa Helena que las po-
blaciones alemanas no podian tardar en unirse
y formar un solo euerpo político; tambien
nosotros lo esperamos con impaciencia, r quie-
ra Dios que nuestro pais contribuya con to-
dos los medios posibles para llevarlo á cabo.


En efecto, el principal resultado que se
puede aguardar de las ideas regeneradoras que
en este momento dominan la sociedad yagitan
todos sus elementos morales, es la fusion de
diversas razas que tienen entre sí una misma
afinidad de orígen, de costumbres y de carác-
ter. Todas las tendencias de nuestro siglo
nos conducen á esta inmensa resolucion.


Concluiremos manifestando que está en el
orden de las cosas, como en el interés de la
civilizacion, de la libertad y de la indepen-
dencia de los pueblos. que la Alemania y la
Francia, que en los primeros siglos de su exis-
tencia histórica combatieron durante mucho
tiempo bajo los mismos gefes, por los mismos
intereses y la misma causa, se unan hoy para
formar una santa y comun alianza. La san-
gre Francesa circula por las venas de la no-
ble germanía, y la Alemana corre por las ar-
terias que hacen latir el corazon de nuestra
Francia: son como dos tribus de una misma
nación, que han colocado sus tiendas de cam-
paña en las riveras opuestas del Rhin , y que
deben prestarse mútua asistencia en los dias
de paz ó de lucha, para activar el desarrollo
ó defender los intereses de su civilización
eomun.


«Hace veinte años, dice un ilustre publicis-
ta alemán, que Francia y Alemania se aproxi-
man y atraen con un invencible pensamiento:
aquella no quiere hoy recordar á la Alemania
sus victorias de 1813, porque ha reconocido la
justicia de la guerra de la independencia. La
segunda tambien ha perdonado á la conquista,
" mas de uno de sus hijos bendice hoy el nom-
hre del vencedor, porque la fuerte voz del sol-
dado coronado, la despertó de su sueño letár-
gico, el choque brutal de la espada la obligó
tí ponerse en movimiento, la victoria le hizo co-
nocer que tambien podia aspirar á una patria
independiente y que era capaz de hacer algo
mas que libros. Si lo que mas le ocupa hoy
son los pensamientos delibertad, si procura rea-
lizar en la historia su unidad é independencia,
)0 debe á la Francia. Su nobleza y sus prínci-
pes celebran todavía con los transportes del
triunfo su entrada en Paris, porque allí reco-
hraron sus privilegios y coronas; pero la Ale-
m'1n13 solo ha sacado de estos acontecimientos




ALIANZA .-Asociacion de dos ó mas po-
tencias políticas para el cumplimiento de un ob-
jeto comun.


Este puede ser la mutua defensa de todos
los asociados contra otra potencia mas fuerte.
que cualquiera de ellas, lo que constituye la
Alums« defensit'a.


Si al contrario, la alianza tiene por objeto
atacar á un adversario, como ha sucedido en
diversas coaliciones dirigidas contra Francia
en diferentes épocas, toma entonces el nombre
de Alianza ofensiva..


Por lo demas, esta distinción es mas bien


ALIANZA. -Oi)- ALIANZA.
tratados es aliada de la Gran Bretaña, al paso nominal que efectiva, porqtle de hecho es co-
que, por la realidad del hecho, no es mas que munmeute imposible determinar si no se ataca
una colonia británica. á fin de defenderse, ó si no se reducen á defen-


Ejemplos numerosos hay en la edad media derse por haber hecho propósito de atacar; y
de alianzas entre un soberano y un súbdito, so- esto lo han reconocido todos los esc;itores po-
iire todo, cuando los grandes feudatarios abra- líticos y militares.
zahan la causa de un príncipe estranjero contra Tambien existen Alianzas ofensivas y dejen-
su propio soberano. Dícese hoy con alguna 1':1- sioos á la vez, por las que dos ó muchos Esta-
zon, que el pacha de Egipto es aliado de la dos se unen para tomar parte en las contiendas
Francia. de cada uno de ellos. Si estas alianzas pudie-


Lospublicistas han establecido algunos prinei- sen ser duraderas, formarian verdaderas unio-
píos exactos enesta materia; segun el/os no se de- nes federales, que tenderian á confundir en
hesocorrerá unaliado cuandoemprendeunaguer- una sola nacion los diversos pueblos que se hu-
ril injusta: si se enciende la discordia entre dos biesen coaligado.
aliados, se puede socorrer al que haya sido in- Los autores hablan además de Alianzas na-
Justamenteatacado: en el caso en qne dos ó rnu- turoles. Estas son las que, escritas ó no, des-
chos aliados reclamasenun apoyo, es necesario cansan en intereses comunes y permanentes, ó
empezar por el mas antiguo, si no es posible en una comunion de principios políticos cons-
ayudar á todos á.la vez: no se puede tratar con tituventes. Así se ha dicho, hace mucho tiem-
un enemigo, sin comprender en el tratado de po, que Turquía es la aliada natural de Francia
paz á los aliados que coadyuvaron ácombatir- y se dice hoy con mas razon, que Polonia, BéJ-
lo: es propio de una sabia política no abando- gica, Suiza y todos los pueblos democráticos son
:131' nunca á sus aliados en el peligro &. nuestros naturales aliados. Pero en el estado de


Por otra parte, no existen hoy aliados efcc- hostilidad en que se encuentran por todas partes
tivos, ni alianzas verdaderas. Hallándose vio- las tendencias de las naciones y de los gohier-
lentamente contravertidos los principios de de- nos, se halla todavía esta clase de alianzas muy
fecho público, son moralmente algunos pueblos léjos de formar la hase de un derecho positivo,
aliados de otros, cuyo ~obierno combaten. Des- sin embargo que descansan en poderosos ele-
pues de la revolucion de Julio, tenia Francia mentas.
por aliados á todos los pueblos y por enemigos Esto nos conduce á examinar las alianzas
¡l todos los príncjpes. I...os demócratas que 1'0- con respecto á los derechos de los contratantes,
chazan con la marO!' energia la alianza inglesa, y á investigar las condiciones necesarias para
distinguen cuidadosamente en su animadvcrsion que los tratados sean obligatorios moral y ma-
al goJ)ierno británico del pueblo inglés. Los es- terialmeníe, lo que es indispensable en todo con-
pañoles fraternizan con nosotros y aman poco venia, sea entre particulares ó entre potencias.
<l nuestro gobierno. Los pueblos podrán aliarse De aquí se infiere que debemos mirar
honrosa y sinceramente, cuando todos hayan las alianzas bajo tres puntos de vista; y des-
sentado como base del derecho público el prin- de luego se concibe con facilidad que el poder
cipio de la soberanía del pueblo. de formarlas pertenece únicamente al soberano


Se dió el nombre de aliados en 1814 y 1810 ó representante de un Estado. Así es que un
á los coaligados que invadieron la Francia. tratado concluido por un ciudadano ó por una


E. D. facción, nocomprometeriaal Estado deqUQ hicie-
sen parte. Para que sea válido el contrato, de-
be ser la espresion de la unidad politica que se
llama nación, pues de otro modo la asosiacion
no seria una alianza, sino un pactode bandidos.


En segundo lugar, es necesario que todos
los contratantes sean soberanos, es decir, que
tengan el motu propio, que reconozcan una ley
superior á todos que los obligue al menos r..
cumplir su palabra y, por último, que se arre-
glen á los principios de eterna justicia univer-
salmente reconocidos.


En tercer lugar, en fin, debe existir un tri-
hunal que decida sobre las infracciones que en
ellas se puedan cometer: es necesario que haya




ALMIRANTAZGO (CONSEJO DE).-.Este
consejo era antes en Francia un tribunal con-
tencioso ó judicial, que entendia en los aspntos
de mar, es decir, en las contestaciones á que
podian dar lugar los diversos acontecimientos
de la navegacion y del comercio marítimo, ta-
les como la percepcion de los derechos de to-
nelada, de anclaje, de faros y hoyas, pescas,
presas y recobros de ellas, piraterías, robos,
deserciones &c. En todos los puertos tenia esta
jurisdicionjuzgados nombrados por el Almiran-
te y percihia los derechos que le estaban asig-
nados. El presidente de los tribunales tenia el
nombre de lugarteniente del Almirantazgo y se
hacia justicia en nombre del Almirante, que era
entonces oficial mayor de la corona.


En la Gran Bretaña, en los Estados Uni-
dos de la América del Norte, en Holanday en
Dinamarca, se dá el nombre de Almirantazgo,
á la administracion superior de la marina.


La ley de 9 de agosto de 1791 ha suprimido
los almirantazgos dividiendo sus varias atribu-
ciones entre los tribunales de comercio, losjue-


ALIANZA. -56- ALMIRANTAZGO.
cm. el mundo una fuerza capaz de dar una san- nos rige. Verdad es que los diplomáticos monár-
cion penal ti los decretos de este tribunal, que quicos presentaron una idea análoga en las CDn-
no es otro hasta el dia que el de la opinion pu- ferencias de Munster y de Osnabruck, hace
hlica. cerca de doscientos años. Se ensayó la forma-


Si previos los principios que acabamos de cion de 'un tribunal de reyes, que fué el que
establecer, examinamos las relaciones de las po- fundó bien o mal lo que después se ha llama-
tencias de Europa, veremos que por no haberse do equilibrio político de la Europa. Algunos ac-
hecho aplicacion de aquellos, se encuentran to- tos análogos tuvieron tambicn lugar en 18Hj.
davia las naciones en su primitivo estado sal- en el congreso de Viena, y dieron orígen á la
vaje, sin tener en sus relaciones recíprocas mas estraña concepcion que tomó el nombre místi-
arbitrio que el cañon. co de Santa Alianza (vease Santa Alianza). Pe-


En efecto, la mayor parte de los tratados ro ya en elcongreso de Viena seinterpretaba de
de alianza en que abundan nuestros códigos in- distintos modos lapalabra Alianza, porque em-
ternacionalcs no han sido hechos por verdade- pezaha á tener universal crédito una nueva de-
ros soberanos: en donde está reconocida la so- finicion de la voz soberano; advirtieron que
herania del pueblo, al pueblo solo pertenece el los príncipes, al formar lo que ellos juzgaban
derecho de sancionar los tratados y, sin em- alianzas, no hacian mas que contratos persona-
bargo, no se le consulta en ningun pa'is. De aquí les y de órden privado, y llegaron al fin á con-
se sigue que, ó la soberania del pueblo es una vencerse de que los reyes se han federado con-
mentira, ó que lamayor parte de nuestras alian- tra los pueblos.
zas modernas son nulas de derecho. De lo que dejamos espuesto resulta que la


El principio comun es el único tribunal á palabra Alianza, en el lenguaje político actual,
cuyo fallo se pueden someter las causas que solo tiene una significacion muy vaga, porque
resulten de las infracciones de los tratados. Las no perteneciendo á Jos príncipes la soberanía, ni
partes contratantes se suelen atener á un ár- ejerciéndola los pueblos, no hay nadie hoy que
hitro que carece por lo comun de fuerza y de pueda, de hecho y de derecho, obligar á las
autoridad. Otras veces exigen rehenes á imita- naciones. A la democrácia es á quien pertene-
cion de las colonias indias; pero los rehenes y ce restituir su valor á esta voz, destruyendo la
las garantias no han impedido qne se rompan anarquía que reina en los contratos de pueblo
las alianzas y que los soberanos recurran á su á pueblo, del mismo modo que en los de indi-
espada. viduo á individuo.


Se ha ideado un sistema llamado de contra
fuerza, destinado á agrupar las potencias débi-
les, á fin de que puedan oponerse á los pro-
gresos de la potencia preponderante. Este
sistema empezó á estar en vigor durante las
primeras guerras de los franceses en Italia bajo
el mando de CárIos VIII, pero no ha dado re-
sultados positivos: el nombre de Alianzas na-
turales no significa todavía otra cosa mas que
movimientos mas ó menos pasageros.


Para que las alianzas fuesen verdaderamen-
te obligatorias de hecho y de derecho, seria
necesario que el poder soberano estuviese de-
finido claramente y reconocido por todos en ca-
da nacion, y que se supiera, en una palabra, á
quien dirigirse para un tratado valedero; debe-
ria formarse una alianza previa y casi univer-
sal, por la que todas las potencias se compro-
metiesen á hacer respetar los principios de eter-
na equidad. Esto conduce á la idea de un con-
greso de pueblos, idea que hoy esta todavia se-
pultada entre las utopias, pero que será la con-
secuencia última del principio de soberania na-
cional, sin el cual carecerá siempre de base y
de sancion el pretendido derecho dp gentes que




E. D.


ALTEZA.-Título de honor atribuido á
los príncipes. Los reyes de Inglaterra no tuvie-
ron otro hasta Jacebo Il y los de España has-
ta Cárlos V. Los príncipes propiamente dichos
no empezaron á llevarlo basta 1630; y el títu-
lo de Alteza real no se usó hasta tres años des-
pues. Cuéntase que el Cardenal-Infante, pasan-
do en 16:33 por Italia para ir á los Paises ba-
jos y viéndose rodeado de una porción de prín-
cipes que llevaban el título de Alteza, rogó al
duque de Saboya que lo tratase de Alteza real,
lo que no ofreció inconveniente alguno. Gaston,
duque de Orleans y hermano de Luis XIII, que
poco despues llegó á Bruselas, no quiso admi-
tir ninguna distinción entre el cardenal y él
y se decoró al instante con el mismo título, da-
~lo después atodos los príncipes hijos ó herma-
nosdel rey. El duque de Sabaya deseabatambien


I nombrarse Alteza real, y así lo hizo, en virtud,
decia, de sus derechos sobre el reino de Chipre;
pero era su verdadero ohjeto sobrepujar al du-
que de Florencia, que habia tomado el título de
Gran Duque. No tardó este en tomar aquel
título para ponerse al nivel del duque de
Sabaya y no sabemos á donde hubiera ido á
parar esta lucha, si este úlimo no hubiese lle-
gado á ser rey por la gracia (le Dios. Inútil es


8


-L7- .t.Ll'E-'Z!i'-.,",- •
ter ) deseos del pueblo, se necesitaban otros
medios de accion, y el partido contra-re-
volucionario se vio entónces obligado á alhagar
al clero: le concedió mayores honores, ,le dió
mas dinero y le hizo partícipe del poder polí-
tico, introduciendo algunas de sus dignidades
en la Cámara de los pares y en el Consejo de los
ministros. Multiplicáronse las prerogativas del
clero, el cual influyó prodigiosamente en la edu-
cacion, estableciendo pequeños seminarios, si
bien no logró cerrar la Universidad.


Sin embargo, todos estos favores carecían
de estabilidad, porque no fundaban liada du-
rable y sólido, pero los conceptuaban solarnen-
te como medios de realizar empresas mas teme-
rarias. De aquí resultó una terrible reaccion de
la opinión pública contra el clero. El poder
convirtió la iglesia en instrumento de sus ten-
dencias contra-revolucionarias, que ella misma
se prestaba á favorecer; de modo que ámbos
fueron objeto' del odio general. La alianza que
debía, salvar al trono y á la iglesia, fué igual-
mente fatal para los dos, comprometiendo la
religion y apresurando la caida del poder.


No le era dado á una forma caduca y des-
acreditada el hacer entrar á la religion en la
unidad social.


J. ~I. A.


ALMHL-\I\'TAZGO.
Cf'S de puz y los tribunales ordinarios.


Luis XViIi restableció en Francia el consejo
tleAlmirantazgosuprimiéndolesusantiguas atri-
buciones: está limitado á deliberar y á ofrecer
datos sobre los diversos proyectos que elminis-
tro de marina le presenta; debe componerse se-
gun la ordenanza, de un Almirante, un vice-
presidente y dos vice-almirantes; de dos~ontra­
almirantes, á cuyocargoestá Iadireccion delper-
sonal; deun oficial superior de ingenierosma riti-
mos,director depuertos; deun comisariogeneral,
director de los fondos y de los inválidos, y de
un secretario, que dirige las construcciones na-
vales.


ALTAR Y TRONO.-Se designó con este
nombre, en tiempo de la Ilestauracion, la alian-
za contra-revolucionaria de la iglesia con la co-
rona.


Todavia recordaba el clero en 1814 lo que
hahia sido durante el antiguo régimen, y no
olvidaba lo que contra él habia hecho la revo-
lución, en cuya época dejó de ser cuerpo po-
lítico, poder civil y propietario. Cierto es que
el Imperio le tendio la mano, pero al darle Na-
poleon el pan y estériles honores, se guardó bien
de restituirle nada de su antiguo poder. La Uni-
versidad, el consejo de Estado y el presupues-
to de cultos quitaron al clero su libertad y has-
ta las esperanzas que sobre el porvenir quisie-
ra abrigar: no contento con la proteccion qu~
el déspota le dispensaba, y previendo por otra
parte una servidumbre mas completa, le llenó
de profundo júbilo el restablecimiento de la casa
de Borbon, Ligado el sacerdocio á esta, tanto
en sus glorias comoen sus desgracias, creyó que
debía participar de su reconquistado poder.


En efecto, los contra-revolucionarios mas
fervientes propusieron inmediatamente emanci-
par al clero, convirtiendo su sueldo en bienes
raices como medio de una perpetua indemniza-
cion, y hasta hubo algunos que pretendieron la
devolución de los bienes que aun no se habian
"Vendido y cuyo número era considerable. Lo
impidió el estado del pais, pero el nuevo ré-
gimen conservó la legislación imperial en lo con-
cerniente á los asuntos de la iglesia.


Ni la opinion pública, ni el clero, creye-
ron sincera y definitiva esta deterrninacion, que
confirmaba una de las reformas revolucionarias.
En efecto, sin apoyo el trono de los Borbones,
por hallarse escluida del cuerpo social la aris-
tocracia, en virtud del artículo del código que
decretaba la división indefinida de las propieda-
des, y por ser su institucion opuesta al carác-




AMBICION.-Es la ardiente codicia de
todo lo que hace al hombre superior tí los
demas.es el deseo de honores, de poder y dc
gloria .sostenido con una voluntad firme, quc
vence ó disminuye todos los obstáculos.


La ambicion"es una pasion del hombre, un
instinto de la naturaleza. Se ha declamado mu-
cho contra ella y mejor sería someterla al aná-
lisis de la razon para conocer cuando es esee-
siva Ó justa su censura. Asi como el amor
propio es un sentimiento honroso y legítimo,
cuando soloprocura la conservacion yelbienes-
tar del individuo sin perjudicar á los dernas,
tambien es útil y justo el sentimiento de Am-
hicion que dá á conocer al hombre su fuerza
y valor moral, y le hace buscar la ocasion de
ejercitarlos en provecho de la humanidad.


La naturaleza, que á todos nos hizo iguales
en derechos, nos ha repartido con bastante des-
igualdad lasfacultades del alma yde la inteligen-
cia. Se ha querido algunas veces dudar de esta
distinción, pero no debemos oeuparnos de esto,
pues que es suficiente abrir los ojos y mirar en
derredor. Loque sí importa á la sociedad es que
se utilicen las facultades de todos en provecho
comun, segun su respectivo grado. La fuerza
y el genio son las principales fuentes de la ri-
queza social. y negarles el derecho de elevarse,
de desenvolverse, de hacer avanzar las ideas, y
conmover el mundo, es no comprender el in-
terés general y los designios de la providencia.
Confinando en un claustro á Ilichelieu, aho-
gando el genio de Mirabean bajo las bÓVQ-


A~IBICION. -58- A~IBICION.
decir que los hijos y hermanos de un empera- ¡ das de la Bastilla y el de Napoleon entre ha-
dor se llaman altezas imperiales y con este tí- I luartes, se ha privado al mundo de tres t;ran-
tulo designó Catalina I." al príncipe de Holslein : des hombres y detenido tres veces á la huma-
proclamándole su sucesor. En Alemania se dá I nidad en su carrera. Queden, pues, oscurecidas
á los electores, tanto eclesiásticos como secu- 1 las ideas mezquinas y la envidia, que no permi-
lares, el título de alteza electoral. Al regreso I ten jamas que se haga nada grande y hermo-
de Gasten, duque de Orleans, deseabaelpríncipe I so y que solo poblarian la tierra de medianias,
de Condé distinguirse como aquel de los otros y aplaudamos al genio do quiera lo encon-
príncipes franceses, y adoptó por su parte el tí- tremes: pero la justicia que para él reclama-
tulo de alteza serenísima, dejando el simple ti- mos, no nos debe ofuscar: necesario es recono-
tulo de alteza á los príncipes legítimos. Algunos cer y evitar en lo posible el abuso que se in-
cardenales de familias depríncipes sehan apropia- tentase hacer de nuestra admiración.
doeltítulodealtozaeminentísima. Esto es lo que Harto nos prueba la historia que cuando
nos parece mas superlativo. La revolución supri- se estralimitan los hombres poderosos por su
mió entre nosotros las altezas, pero Napolcon imaginacion ó por su voluntad, no saben ton-
las resucitó. El príncipe Lehrun, á quien en tenerse, á no ser que posean una severa mora-
1814 se le preguntaba como estaba su alteza, lidad,que casinuncaseencuentra en ellossuficien-
tUYO la ingenuidad de responder que él seguia temente arraigada. Aparecen débiles yse irritan
bueno, pero que su alteza estaba mala. Las al- como niños á la menor resistencia que se opo-
tezas volvieron á brillar durante la Restaura- nc á las infinitas tentativas de su orgullo; no
eion y aun las tenemos en el dia: pueden tolerar quc una voluntad estraña, ó la


A. L. misma naturaleza de las cosas, contraríe sus
deseos: cuando acosturnhrndos á vanagloriarse
con la idea de su superioridad, lIegaÍ1 ádes-
deñar á los domas hombres, ¡oh! entonces tén-
gase presente que su amhicion es peligrosa y
culpable, porque es el egoísmo de uno 5010 ar-
mado con inmensos medios de accion contra
el interés de todos, y cuando se empeña el com-
bate, suelen sucumbir las leyes, la libertad de
los pueblos y hasta los derechos de la huma-
nidad. Nunca se maldcciria bastante la ambi-
cion que inmolase á un solo hombre la digni-
dad y la dicha de los domas; no esdado al poder
humano contrarrestarla cuandose halla en toda
su vehemencia; pero evitar oportunamente sus
descarríos, entibiarla é infundirle el temor del
juicio severo de la opinión; oponerle una bar-
rera con las sanas ideas de moral y del senti-
miento patriótico difundido en las masas, per-
tenece á las costumbres públicas. Esto prueba
Jo útil que seria que la educación y las mismas
instituciones se ocupasen en crear una severa
moralidad aplicada tí los actos políticos.


Detrás de la ambicien de las grandes almas,
legítima y buena en su esencia, pero funesta ea-
si siempre por los transportes del orgullo, en-
contramos la Ambición de las almas vulgares,
mezquina como la vanidad, siempre fatal para
el que está dominado por ella y peligrosa para
la sociedad.


Esta amhicion, queentre Jos hombres de lada-
semediaprocede de un deseoinsaciable de engran-
decerse á losojos desus iguales,valiéndose de todo
loque puededar alguna superioridad en crédito ó
distincion, no tiene escusa. Rompe el equilibrio,




AMERICA-Hay ménos injusticiade laque
comúnmente secreeen haberseadoptadoel nom-
bre de América para el nuevo mundo descu-
bierto por Cristóbal Colon, á quien nadie
podrá negar la prioridad del descubrimiento,
por ser yaesta una cuestiónque pareceirrevoca-
blemente decidida. La usurpación del nombre
nada ha oscurecido, ni aun cercenado, la gloria
delnavegante Genovés y ha consagrado da un


AMERICA. -59-- AlVIÉRICA.
social sin justicia ni utilidad, y.mientras mas modo honroso lostrabajos de Américo Vespucie,
mezquino es su objeto, menos morales y hon- que, sinesta circunstancia, seria menos conocido
rosos son los medios que para conseguirlo se d~ l~ que realmente mereciera, porque sus cono-
emplean. El hombre dominado solo por el de- crmientos cosmográficos igualaban quizás á los
seo de edificar su fortuna, de obtener los fa- de su ilustre rival. Asegurada ya la inmortalidad
vares delpoder y completamente preocupado en de Colon, exigia la de América Vespucio que
la carrera de los empleos, renuncia á su con- el público le prestase esta complaciente deferen-
ciencia é, indiferente en la elección de los me- cia, que ha sido una decision de equidad con-
dios, todos le parecen buenos, si le proporcio- tra la cual no conviene llamar In atención.
nan el éxito de su proyecto, y solo una cosa es Sin embargo, si fuese necesario dilucidar
la que desdeña profundamente, la probidad mo- la cuestion de prioridad, no seria muy difícil de-
desta. mostrar que á otros pertenece el honor antes


El principio y forma del gobierno democni- que á los navegantes del siglo quince. Los atre-
tico están conformes con la arnhicion noble y vidas piratas del Norte, en la edad media, es-
honrosa; esta puede engrandecerse en medio tendieron sus correrías por todas las riveras del
de las luchas vehementes y de peligros 110- antiguo mundo: abordaron tambien desde el año
n05 de grandeza, y embriagarse con los aplau- 860 á las costas americanas, á donde hicieron
sos populares. Adenias, para engañar á un numerosas espediciones durante mas de dos-
pueblo celoso de sus derechos, para traspasar cientos afias; pero se cree que solo esplotaron
los límitesde la igualdad, se necesita el aseen- las costas mas septentrionales. Además, para
diente de un privilegiado talento ó de un ca- que sean fecundos los descubrimientos huma-
rácter firme. nos, debeD hacerse en tiempooportuno. Harto


En los Estados monárquicos, por el con- tenia consigo mismo elmundo curopeoen la edad
trario, se abren las puertas á la Ambician vul- media para mezclarse en la suerte de otro he-
gar, porque existe en ellos un poder á quien misíerio, pues necesitábase para esto tener an-
se puede adular para recibir en cambio lo que tes una civilizacion que llevarle y un porvenir
se desea: allí se encuentra un número infi- social que trasmitirle. Por consiguiente, tuvo
nito de distinciones, de grados, de empleos la conquista el resultado que era de esperar,
colocados unos despues de otros, que sir- careciendo de objeto y de oportunidad. Mas en
vende admirable incentivo para lasque aspiran á el siglo de Colon «hahia llegado el tiempo» y el
ascender progresivamente, porque carecen de la eco popular, siempre justo en sus decisiones,
grandeza de alma necesaria para subir de una ha saludado á este hombre grande como á tia
vez: allí en fin, puede la codicia luchar con nuevo descubridor.
ventaja contra elgenio: estese indigna y disgus- La descripción geográfica de este vasto can-
ta, pero aquella persevera satisfecha, humillan- tincnte nos ofreceria interesantísimos detalles,
te y obsequiosa. Es una desgracia que la in- si la especialidad del Diccionario no nos encer-
triga y el egoismo, disfrazados con el nombre rase en el círculo político. Nos limitaremos. por
de Amhicion, encuentren tanta facilidad para tanto, á las noticias topográficas indispensables
llevar á cabosus criminales fines, porque cuan- para comprender la actual division de los pue-
do esta pasión miserable invade á una socio- blos é inquirir los numerosos destinos que re-
dad, no seven mas que individuos ocupados en serva el porvenir al nuevo mundo.
esplotarlo todo en su provecho y desaparecen El aspecto general de esta porcion del glo-
losciudadanosadornados deun carácter firme, v bo ofrece dos dilatados continentes unidos por
dispuestos á sacrificarse en defensa del bien pú: un itsrno de variable anchura, llamado de Pa-
hlico. namá. Baña el Atlántico toda la costa oriental.


H. CORNE, diputados. mientras que al oeeano Pacífico sirve de límite
la costa occidental desde el cabo de Hornos, que
forma la estremidad mas meridional, hasta el
estrecho de Bering, que separa la América del
Asia. Las aguas que corren entre estas dos por-
ciones de tierra salen del Atlántico, y han es-
cavado en el interior del continente una profun-
da escotadura, que se conoce con el nombre de
golfo de Méjico. Forma este un Mediterránc~)
rodeado al norle y al oeste por Méjico ! 101'
Estados Unidos y al este por la Florida, las Au-




AMÉIUCA. -60-· AMÉRICA.
tillas y Yucatan. Queda así dividida la América so, recibe en-su curso otros doscientos, entre
en dos grandes pcninsulas que, poco tiempo los cuales hay algunos iguales á los mayores de
después de 'su descubrimiento, recibieron los Europa, y al desembocar, hace retroceder las


.nombres vde América Septentrional y Amé- aguas del Océano, en el cual se precipita.


. rica :Meridional. La mayor longitud de la Las riquezas metálicas del continente ameri-
.primera es de 1.275 leguas y su mayor latitud cano comprenden casi todos los metales cono-
de 936. La longitud mayor de la segunda es de cidos, pero no hablaremos mas que del oro y de
{,380 leguas y de 875 su mayor latitud. La la plata, por lo importante que su csplotacion
superficie total de las dos penínsulas es de debe ser en el porvenir. En efecto, Helms ase-
1.186.900 leguas cuadradas. gura. hablando de la plata, que si se estrajese


Si examinamos las desigualdades del terreno, una parte de la que existe en los Andes, se
que dan á las regiones en que existen una fi- carnbiaria el sistema comercialdel mundo, yque
sonomia particular, encontraremos en Améri- aquel metal reemplazaría al hierro en la ma-
ca gigantescas cadenas de montañas, cuya altu- yor parte de losusos á que lo aplicamos. Esta
ra y estension son mayores que las del antiguo opinion parece confirmada por el aserto de otros
continente. Estiéndense estas dilatadas cordillc- machos sabios.
ras á lo largo de 'las dos penínsulas, desde el Los sistemas zoológico y ornitológico ofr€'-
cabo de Hornos hasta bañar sus raices en el cen á los naturalistas las mas variadas riquezas,
océano Artico, formando así una serie con- asi como la Flora que se desarrolla en aquellos
tinua de montañas sobre un espacio de cer- variados climas: las aguas no están pobladas con
ca de tres mil leguas: el punto culminan- menos abundancia que la tierra. Seria largo de
te de estas elevadas regiones es el Chim- enumerar lasdiferencias de razas que loseuro-
borazo, de6,529 metros de elevacion. Hay ade- peas encontraron entre los natura/es de los pue-
mas, en la Peninsula meridional, la cadena de hlos del Nuevo ::tlundo. Hoy, sobre todo en po-
Venezuela y la de losAndes, en cuyas faldas des- lítica, solo seven tres Grandes divisiones; los in-
cansael valle de Quito, tan elevado sobre elnivel dígenas reunidos en una sola familia con el nom-
del mar como la cima del :Monte Blanco y el hre de Indios, los criolloseuropeos ylosmestizos.
mas alto que el hombre habita Por último, producto de la union de las otras dos razas.
atraviesan la Península Septentrional las ~Ion- No entra en nuestro plan trazar !tI historia
tañas Petrosas, que son una continuacion de de las conquistas que hicieron á la Europa due-
lasgrandes cordilleras, la llamada marítima que ñu del mundo de Colon. Esta revelacion del ge-
se separa de ellas, y los montes Allegany, que nio fue para los indígenas la catástrofe mas<es-
forman una triple cadena. pantosa, y nada se encuentra en la historia qur


El sistema hidráulico del Nuevo :Mundo es pueda compararse con esta terrible invasion, si-
el mas vasto y hermoso que existe. Es impo- no la de los bárbaros en los últimos días del
sihle desconocer las inmensas ventajas que ofre- Imperio romano.
re el porvenir á este pais, contemplando los be- En fin, la América se ha emancipado des-
neficios que la naturaleza le ha prodigado. La pues de haber sido por mucho tiempo propie-
América del Narte está sembrada de numero- dad de Europa, y sus dominadores ya no con-
sos lagos y rios, que cruzándose en todos sen- servan con su antiguo título, sinoreducidas par-
tidos, establecen infinitas y no interrumpidas cienes de su territorio.
comunicaciones entre los dos océanos, Artico Veamos ahora cuales son poco mas ó me-
y Atlántico. Los inmensos rios como el .M:acken- nos las divisiones políticas actuales; y decimos


.sic, el Coppernime, el Churchill, se dirigen al poco mas ó menos, porque estos Estados se ha-
norte; el San Lorenzo arrastra al Este las aguas Han tan poco consolidados, son tan movibles,
de los lagos Ontario, Erié Michigan, Huron y y se suceden sus revoluciones con tanta rapidez,
Superior. El Misisipí, enrequecido conlasaguas que se encuentran lodos en una posicion real-
de una porcion de tributarios, entra con len- mente transitoria y cambian sin cesar de lími-
titud y majestad en el golfo de Méjico, y en el tes y constituciones.
'punto en que se unen las dos penínsulas, pa- En la América del Norte encontramos: LAS
rece destinado el lago de Nicaragua á establecer POSESIO~ES J~GLESAS, que comprenden el in-
una comunicacion entre el gran Océano y el menso territorio situado al norte de los Esta-
Atlántico. En la América del Sud describe el dos Unidos, desde el Atlántico hasta las pose-
Orinoco una inmensa curva, y entra después sienes rusas en el gran océano, y se conoce con
en el Atlántico por siete desembocaduras. El el nombre de NUEVA BRETAÑA. Sin embargo.
Amazona, que es el rio mas hermoso d!.'1 univrr- ,] pesar de las ambiciosas pretensiones de la In-




AMÉRiCA. -61- AMÉRICA.
glaterra, los indios ocupan una gran porción ta de todas las que en ambos mundos se dispu-
de estas regiones. Dedicaremos un artículo es- taronel dominio; á unareunionde todaslasfuer-
pecial al Canada, que ya se sustrae á la domi- zas que han existido, á una concentracion po-
nacíon británica. Las POSESIONES RUSAS que se derosa de todas las inteligencias. Hay muchos
estienden por toda la costa norueste. LA GROE- Estados en el antiguo mundo que han carecí-
LANDiA y la ISLANDIA, que pertenece á los di- do dn posesiones en Ia América; mas nada irn-
namarqueses. La confederacion anglo-am€rica- porta esto, porque los franceses del Canadá v
na ó los ESTADOS-UNIDOS. l\fEJICO, de quien de la Guayana, los ingleses y holandeses de lo'~
acaba de separarse TEJAS para formar una re- Estados-Unidos invitarán á la raza germánica
pública independiente. La confederacion de la á llevar á cabo tan grande obra y los españoles
A:UERICA CENTRAL, HAITI, yen fin, las ANTILLAS. y portugueses represiltarán á las razas góticas


En la América del Sud: COLOMBIA, divi- del Asia y á los árabes delAfrica. LosSlavospe-
dida recientemente entres jos Estados distintos, netrarán por el norueste con Jos ruso; la raza
oue son Nueva Granada, Venezuela y el Ecua- céltica los seguirá Cl.Hl los irlandeses reparti-
• , 1 r d ddoro La GUAYANA, que pertencce a a r ran- os en los osCanadás yen Jos Estados Unidos;


cia. PERÚ. BOLIVIA. PARAGUAI. BRASIL. ta re- n!ientras que ~as poblaciones bronceadas espar-
púhlica oriental del URl7GUAY. Las provincias cidas por los Incultos llanos y por los bosques
unidas del rio de la PLATA, que se consideran vírgenes, se transformarán en nobles libertado-
rle derecho dueñas de la Patagonia hasta el es- res de la raza de Japhet. Un diaJlegará enton-
trecho dcMagallanes , y de sus anexas las is- ces en que deberán borrarse todas las distincio-
las l\Ialuinas, de las que se ha apoderado re- nes de las razas, todas las diferencias de 01'1-
cientemente la Inglaterra. Esta regio« austral gen, confundiéndose en una formidable familia
de América está casi enteramente en poder de todos los puch'os de este vasto continente, des-
los indígenas, lo mismo que la parte central do de los débiles Esquimales del Labrador hasta
Colomhia, de la Guayana y del Brasil. Hay ude- los gigantescos Pata¿oncs del estrecho de ?vla-
mas otras tierras en el ocóano boreal, cuya es- ga1lanes.
ploracion no se ha terminado todavía. ¿Quién podrá calcular las nuevas ideas, los


Pero ninguna de estas divisiones es definitiva, altos destinos que emanarán de esta poderosa
nidurable ningunode estos imperios. La Améri- amalgama?
caestá llamadaá otros destinos y no acopiar ser- AqUÍ es donde puede decirse: «Los últimos
vilmente nuestras antiguas formas politicas, ni á serán los primeros». La América empezará su
seguirpasoá paso nuestras anteriores vicisitudes. carrera provista de lodos los conocimientos reu-
La naturaleza lo creó allí todo con mano vigo- nidos por el hombre durante cinco mil años de
rosa y no es posible que el hombre viva pe- trabajos. S ucstro mas próspero estado será su
queñoydébil á su lado.son muycolosalcs las 1'01'- punto de partida, y su nacimiento se verá ro-
masque lamateria ostenta, para que la inteJigen- doado de las brillantes luces de nuestra edad
ciallamada áesplotarladeje deelevarseproporcio- viril: el fuego de Prometheo setrasportará des-
nalmente cuando contempla y admira aquellas de el Cáucaso á las Cordilleras, pero reanima-
montañas á cuyolado seriancolinas las nuestras; do y vivificado por el soplo activo de un mun-
aquellos rios semejantes en su estensionúmares; do que empieza.
aquellos lagos ó masbienmediterráneos;aquellos 1'01' mas que se .escite el orgullo de la vieja
bosques en los que nuestros ojos creen verotros Europa con el cuadro de la futura grandeza (/p
tantos mundos; aquellos golfos iguales á océa- América, cederá ante la lógica de lahistoria que
nos;aquellas llanuras que son inmensidades; el no tardará en desengañarlade que no puede dorni-
Atlántico y el Pacífico que limitan susriveras y nar eternamente enel mundo. Cuando elEgipto
le llevan los pensamientos de los otros conti- delosPharaones marchaba á lacabeza de la civili-
nentes, después de haberlas protegido durante zacion humana, no preveía que del pequeño ar-
siglos infinitos contra su inquieta curiosidad. La chipiélago de la Grecia babia de salir un pue-
conquista de tan gigantescas y sublimes crea- hlo que lo subyugase con el poder de una.
ciones de la naturaleza, exige una raza de hom- perfecta inteligencia. La Grecia que, llevada de
bres poderosos en acción é inteligencia, fuertes su orgullo, llamaba bárbaras á todas las demas
por su valor y por su privilegiada imaginacion. naciones, no sospechó qll~ Ilegaria á ser va-


Estos no pertenecerán á una nueva raza, por salla de un pueblo desconocido de las ribe-
que haceya tiempo que latierra no produce seres ras del Tiher. En fin, ¿qué hubieran dicho
distintos de los demas y por todas partes des- Jos Romanos del siglo de Augusto, hahiéndo-
aparecen losindígenas, sinoá una raza compues- seles anunciado que losdestinos futuros del mun-




AMNiSTIA.-Es un acto de clemencia que
cubre con el eterno velo del olvido ciertos crí-
menes, delitos, contravenciones ó atentados.
y que no permite á los tribunales ejercer nin-
guna persecucion contra los autores del hecho
amnistiado, aboliendo la sentencia respecto á
los condenados.


La amnistía, ya sea despues , la antes de!
juicio, es, en dos palabras, la abolición de la
culpa.


Suélese confundir la arnnistia con la gracia
y hasta con la simple conmutacion de pena; pe-
ro tiene la una mas valor que la otra, princi-
palmente en jurisprudencia.


En efecto, la gracia no es mas que la re-
misión total ó parcial de la pena impuesta: nc


AMÉRICA. -62- A~fNISTIA.
do pasarian á manos de los h,ijos ?C., ;\rmini~ y la política con la democrácia?
mezclados con los Galos sometidos a Cesar? ASI ¿Quién duda que serán mas gigantesca~ sus
es que cada pueblo á su vez esta destinado á conquistas en las ciencias y que armados desde
ser el iniciador del género humano; pero su po- su nacimiento, con cuanto habíamos adquiri-
del' de iniciacion tiene límites y luego que lle- do hasta ahora, llegarán á obtener un poder in-
ga á cansarse á fuerza de trabajos entrega á telectual formidable qne nos hará temblar?
otros la obra del porvenir. Ninguna escepcion Locura seria juzgar del porvenir de la Amé-
hay para los pueblos de hoy y la Francia mis- r~ca por lo que hoy nos presenta. Las pohla-
ma, poderosa iniciadora de los tiempos mo- cienes son hetereogéneas, se encuentran dispcr-
dernos, se verá dentro de algunos siglos des- sas y hostiles entre sí, sin lazos, sin ninguna
pojada de la honrosa mi¡ion que constituye su idea comun, sin otra inteligencia política' que
gloria. Verdad es que no se detendrá el progre- la que les han proporcionado los inútiles en-
so humanitario, pero de otra parte recibirá el sayos de constituciones desechadas ya por la
impulso, siendo tambien de esperar que tan pro- Europa.
bables cambios se efectuarán por medio de con- Asociados á nuestras inciertas tareas en las
quistas intelectuales y no por los triunfos de }a reformas legislativas y condenados á esperar to-
fuerza brutal; y que los pueblos no se hallaran davia la lecciones de nuestra esperiencia, eIl-
divididos entre vencedores y vencidos, sino con- sayan con nosotros instituciones cuyo valor no
gregados en \lna vasta asociacion donde no exis- conocen, y fórmulas cuyo sentido ignoran.
tirá mas superioridad que la moral. Díc~se q.ue La primera palabra política de América
el iniciado mataba al iniciador en los misterros debe ser la última de la política Europea, y
religiosos de la antigüedad, y este es el simbo- esta será la democracia. Poco tiempo nos fal-
lo de las revoluciones sociales. El del cristia- ta para verla triunfar, pero mucho para "01'-
nismo es la admisión á la mesa comun, Ó en la consolidada y admitida por todos como la
otros términos, la fraternidad. verdad, para que llegue, en fin, á ser Ia sola


Cuando decirnos que la América se en- ciencia social y la única institucion política.
cargará de los destinos del porvenir, no pensa- Despues que terminemos. nuestro trabajo de
mas que la otra parte del mundo sea su es- iniciacion, será cuando podremos transmitir al
clava, sino que aquella será la potencia directora Nuevo :Mundo el fruto de nuestra antigua es-
de la asociacion universal. Si se nos exige la perienoia; entonces podremos confiarle el de-
prueba de nuestro aserto, nos limitaremos á pósito precioso de todos nuestros conocimieu-
decir «la América eslaúltima que ha ernpezado,» tos adquiridos, el principio vivificador de la
Y esta misma es la razon de que el último de democracia que habremos conquistado, á (in
nuestros matemáticos sepa mas qne Newton, de que á su vez le dé el poderoso desarrollo
y el menos aventajado de nuestros teólogos mas que no podriamos alcanzar sin su ayuda, por
que Platon. las trabas quc nos ofrece el escepticismo de


Cuando nos figuramos las colosales ciuda- nuestro temperamento y los vicios y preocupa-
des situadas en las orillas de las Amazonas, cienes de nuestro antiguo hemisferio.
recibiendo los productos industriales de las nu- ELlAS ItEGNAULT.
morosas ciudades que pueblan los valles de
doscientos riachuelos que llevan á aquel sus
aguas tributarias; cuando nos representamos
aquella inmensidad hidráhulica surcada en to-
das direcciones por buques de vapor; y por otra
parte el gigante l\Jisisipí conduciendo desde el
Narte hasta el golfo dé~féjico losproductos sep-
tentrionales, y llevando á los lagos del Cana-
dá los frutos lascivos y los vinos generosos de
las regiones del ecuador, parécenos que los
dos polos cambian entre sí las maravillas del
arte y de la imaginacion.


La inferioridad de nuestras fuerzas no nos
permite calcular los prodigios que reservados
están al nuevo mundo; pero ¿qué no prevee-
rá nuestra imagiuacion tratándose de pueblos
donde la industria debe empezar con el vapor .




AMNISTIA... -63- AMNISTIA.
borra la criminalidad del hecho, ni la mancha solo pertenece en rigor al poder legislativo, pe-
de la condena; no tiene efecto retroactivo, no ro sin embargo lo ejerce el ejecutivo antes y
hace mas qu~ detener la ejecucion de la sen- después de las sentencias en los delitos mi-
tencia, no impide sino los efectos ulteriores y litares, en ciertas contravenciones fiscales,
solo se aplica á la persona. y en las infracciones de las leyes de la guar-


La amnistía, por el contrario, se estiende dia nacional.
al hecho mismo que ha sido objeto de la cul- Fundándose los magistrados en este mismo
pabilidad: quita la criminalidad, borrando todos derecho de amnistiar, han querido esplicar y le-
sus efectos V consecuencias. gitimar el pliego cerrado, que en el asunto de


Resulta· de aquí que la amnistia del hecho Straburgo dispuso el rapto clandestino del prín-
principal destruye á la vez la criminalidad de cipe Luis Bonaparte. Con este mismo derecho
todos los delitos accesorios, aprovechando de se dio el nombre de amnistia al decreto de 8 de
derecho á todos los autores y cómplices del crí- Mavo de 1837. Este en realidad no la conce-
men ó delito, mientras que la gracia se limita de, "porque si bien es cierto que puede ser con-
siempre á la persona en cuyo favor interviene. dicional, toda vez que aquel á quien debe apro-


La amnistía no puede dejar existente nin- • vechar está sometido á ciertas condiciones para
:':;l1na pena, plles de otro modo seria una gra- poder invocarla, es tambien evidente que la
cia parcial, una conmutacion de pena. Anula condicion impuesta no debe consistir nunca en
todas las condenas pecuniarias, tales como las una pena, porque existiendo esta no puede ha-
costas; escuda de las penas de la reincidencia y ber amnistía. Esta es no solo el perdon com-
dispensa de la rehabilitacion: la gracia no pro- pleto, sino el olvido del delito, lo cualescluye las
duce ninguno de estos efectos. categorias y las consideraciones del gobierno.


La.:amnistia equivale por sí misma á una La amnistía no es un acto ordinario de ele-
completa rehahilitacion y, salvo la accion civil mencia, dictado tan solo por el sentimtento de
de los terceros, queda el amnistiado tan puro humanidad que deben siempre inspirar los de-
.¡Í los ojos de la ley, como si nunca hubiese co- lincuentes; es ante todo un acto de alta política,
metido el delito. fuera del curso ordinario de las leyes y de la


"Es de suma importancia saber si el derecho justicia, independiente de toda consideracion
de hacer gracias, que la carta concede al rey, personal y recomendada en algun modo por las
comprende igualmente el de amnistiar. necesidades é intereses de la sociedad.


Así lo espresaha la carta de 1814, en la Despucs de las revoluciones ó turbulencias
que se consideraba el derecho de hacer gracia políticas, es la Amnistia un medio poderoso de
corno uno de los atributos de la soberania, que pacificación, un eficaz remedio para los males
{'I trono de derecho divino pretendía haber con- causados por las guerras civiles y disensiones
servado al dar su constitucion. Pero este ar- interiores, y acaso el mas conveniente para ase-
gumento no tiene ningun valor, porque se le gurar, despues de la victoria, la tranquilidad
puede contestar con la carta de 1830, que fun- de los vencidos y de IQs vencedores.
dada en la soberanía del pueblo, prohibe al rey Con igual título y objeto acordó el pueblo
en el artículo 13 suspender las leyes ó dispen- Ateniense, á petición de Thrasyhulo, el perdon
sal' su ejecucion. de los vencidos y el oh-ido de las disensiones,


Jurisconsultos hay que, por convenirles así, despues de la caida de los treinta tiranos; Ci-
opinan que el rey ha conservado el derecho de ceron, invocando este ejemplo, propuso tam-
amnistiar después que sentencian los tribunales, bien la amnistia en medio de las disenciones que
pero que no puede en ningun caso suspender . ensangrentaron los últimos dias de la repúbli-
ó impedir la persecusion de un hecho que la ca romana; y de este medio se valió á su vez
ley califica de crimen o delito. Enrique IV para entrar en París entre los gri-


Limitado así el derecho que se quiere atri- tos de Perdon general.
huir á Ja corona, estaria mas conforme con la Encuéntrese el carácter de la Amuistia en
carta; pero conceder que es limitado, es reco- la mayor parte de lascartas de abolición general
nocer que la disposición que señala al rey la fa- emanadas de los antiguos reyes de Francia: ta-
cultad de hacer gracias no comprende de un mo- les fueron.
do absoluto el derecho de amnistiar. Siendo dos En 1413, pasadas las turbulencias escita-
cosas muy distintas, es por consiguiente mas das en Paris por la rivalidad de los hurguiño-
lógico decir, que no hablando la carta sino nes y armañaes;
delderecho de hacer gracia, es claro que se le En 1553, 1.1 causa deuna rebelión en Bur-
ha confiado á la corona el de amnistiar. Este deos;




AJiüRTIZAC!ÜN.-En sentido financie-
ro significa la estincion progresiva de una deu-
<la por medio de sucesivos pagos.


La teoria de la Amortizacion descansa en
una operacion muy sencilla.


Cuando el Estado contrata un empréstito
aplica al mismo tiempo una parte del impues-
to á la arnortizacion y otra al pago de los in-
tereses de aquel: la primera es la que se lla-
ma renta de Amortizacion, yconsiste ordinaria-
mente en una suma de uno por ciento del ca-
pital constituido El cinco por ciento basta para
extinguir la deuda en cerca de treinta y seis
años. Pitt fué el primero que fijó la proporción
de 1 P25 entre la renta y el capit~1 que se amor-
tiza, f desde entonces se ha seguido este ejem-
plo. Es necesario tener en cuenta la diferencia
de tiempo, de lugar y de circunstancias. Sin
embargo, aplicando constantemente á su ver-
dadero objeto los fondos de amortización, á fin
de extinguir las deudas en el periodo de los
treinta y seis años, resultan al menos ventajas
incontestables, porque entonces pesa la carga
sobre la gcneracion en cuyo provecho se baya
hecho el empréstito; pues una de fas mas
graves objeciones que se puedenhacer á las deu-
das publicas es el obstáculo que oponen al bien-
estar de las venideras generaciones. Si en teo-
ria es sencillo el sistema de amortizucion, se en-
cuentran por desgracia en su aplicación incon-
venientes que siempre han contrariado su mar-
cha y anulado á veces sus efectos.


La amortizacion puede ser simple ó com-
puesta. Consiste la primera en pagar anual-
mente, con los fondos de amortizncion, una par-
te del capital que por consiguiente se anula: rs-
to equivale á un reembolso parcial.


Compuesta es la que redime cierta porción
del capital, conservando este y dedicando sus
intereses á nuevos pagos; de suerte que el fon-
do de amortizacion se aumenta rr..da año con la
suma de las rentas redimidas He este modo
el Estado, qne antes era deudo: Jp la cantidad


-64- AMOUTIZACION.
los los partidos, proporcionaria nuevas armas tí


las pasiones de estos sin conseguir otra cosa
que aumentar la irritacíon y desgraciasdel pais;
al paso que un poder, que se obstinase en
reusar la amnistia, cuando la opinion públi-
ca la reclama, y no aprovecharse de tan felices
disposiciones para reconciliar los partidos, Ile-
naria infaliblemente al pais en-tero de inquie-
tudes y terrores ó haria conce-bir una justa
desconfianza, debida á sus ocultasy siniestras
intenciones.


ftIAHTIN (de Straburgo) diputado.


AMNISTIA.
1:560 Y 1612, en favor deE 1 ~' '' 6n o,) ,


hereges;
En 17!~9 por las turbulencias quc tubieron


lugar en Lejon, á causa del descontento y de
las quejas de los trabajadores en sederías.


:En fin, en 1734, 1756 Y 1771, en razon
á las disputas religiosas de los jansenistas y
molinistas.


Pero además de las aboliciones generales las
hahia particulares; abuso peligroso (Iue se en-
cuentra condenado hasta en un decreto de Luis
XVIII (10 de Agosto de 181!J.\.


Desde 1789 á 1815 hubo toda clasede Am-
nistias. Simples decretos concedieron muchas
en tiempo de la Restauracion, pero hay tam-
bien una dada en virtud de una ley; esta es.
la Amnistia ó mas bien la proscripción de fu-
nesta memoria del 16 de Enero de 1816, que
confirmaba el decreto del rey espedido por el
Mariscal Ney.


Después de la revolución de 1830, apa-
reció un decreto amnistiando todos los delitos
políticos cometidos despucs dc 181i5, pero este
fué mas bien un acto de rigurosa justicia que
de clemenciay perdón; por~ue no hizo mas que
regularizar, en la forma, la reparación que de-
bia ser consecuencia directa del triunfo del pue-
blo.


De lo espuesto se deduce que la amnistia
suele ser un buen medio de gobierno, pero de-
bemos añadir que para que sea útil como me-
dida política, es necesario que sea comple-
ta y pura, y que el poder que la conceda
conozca perfectamente la opinion del pais y
tenga en ella suficiente confianza para darla en
el momento en que mas convenga a! estado ge-
neral de 105 espíritus; porque. corno hemos di-
cho repetidas veces no basta perdornar, es pre-
ciso adenias que el perdón sea oportuno.


Después de las turbulencias políticas, hay
efectivamenteun momento en que el pais desea
la calma. El combate y la victoria no bastan pa-
ra desarmar á los partidos, perocuando despues
dehaberseestos observado recíprocamente, con-
templan su estado, vencedores yvencidos cono-
cen la necesidad del olvido y bendicen la mano
que lo concede. Nunca se escapa este momen-
to á la penetracion de un gobierno hábil y leal,
porque es un acto de generosidad que demues-
tra su fuerza y confianza, y sirve al mismo
tiempo. para asegurar y consolidar su porve-


.nir. Puédese tambien comparar esta accion á
una verdadera piedra de toque, porque el po-
der que no supiese cscojcr el tiempo oportu-
no, dejándose arrancar con anticipacion una
amnistía reclamada solo por la exigencia de




Al\10HTiZACIOl\. -65- AIvIÜHT!ZAClÜN.
total del empréstito, llega á ser á su vez acree- no en sí mismo é independientemente del falso
rlor de la parte de capital redimido y de los in- giro que se le haya dado.
tereses del mismo. Verdad es que, en este caso, Los partidarios de la Amortizacion han pn:·-
el impuesto destinado á cubrir los intereses del sentado el flanco á sus contrarios, exageran-
empréstito no disminuye inmediatamente; pero do sus ventajas. Han sostenido que era nece-
tamhieu Jo es que el crecimiento progresivo de sario respetarla por ser una garantía de los
los fondos de amortizacion , aumentados cada prestamistas, los cuales ven en ella el térmi-
año con sus mismos intereses, con la dotacion no de sus créditos. Este argumento es en ver-
anual y con los intereses de esta, permitirá al dad poco solido. EJ que presta al Estado.
Estado desembarazarse mucho mas pronto de el rentista inteligente, apenas se ocupa de In
la deuda. cuestion de reembolso, porque sería un em-


Tomemos por ejemplo el empréstito de un harazo para él; lo que quiere es colorar sin
capital de 100 millones. Si se establece un fon- riesgo sus fondos, á fin de cobrar con re-
do de Arnortizacion de uno por 100, es decir, gularidadlos intereses; lo que le importa t''i
un mi!Jon cada año, y se hace la operacion ver garantido el pago de la renta, para que
por Amortizacion simple, es claro que se ne- le sea fácil trasmitir el capital, cuando
cesiían cien años para extinguir la deuda. le convenga deshacerse de él. Asi es que prcs-
~j, por tI contrario, se opera por Amortiza- tará al Estado, toda vezque este le proporcio-
zucion compuesta, no se necesitarán, para des- ne motivos de confianza, prescindiendo de los
embarazarse de aquella, mas que treinta y seis medios de Amortización: pero no lo hará, si
años menos treinta y nueve dias. 1<:5 verdad aquel no puede ofrecerle mas tiue estos últi-
que ene! primer caso disminuirá :iO,OOO frnn- mos. Lo quo no admite duda es que la Amor-
cos cada año el impuesto destinado el cubrir , tizacioll ejerce en la subida del curso de 1[1
la renta, mientras que en el segundo siempre renta una influencia saludable con los pagos
permanecería iguaL 1>81'0 esta ventaja no es sucesivos y dá un poderoso impulso al crédi-
comparable con la que resultaría de la rápida to público. Sinembargo, prcséntase á esto una
i..'xtincion de la deuda; así es que la Amortiza- objccion muy justa. «Si el poder de la Amor-
icon simple nunca entra en las combinaciones tizncion, dicen, es tan efectivo como se quio-
íinancioras y, por consiguiente, solo tratamos re suponer, se dostruirá su occion por su mis-
de Id. Amortizacion compuesta. mo poder. En efecto, como la Amortizacion


" . .! ilc I '11' 1 1 ,. , 1 l Jl:'..!j vista ue ca elLOS tan senci os ¿eomo es (le w (¡epi' uc onrar uego que a renta es ~m-
{lile algunos hombres ilustrados niegan su uti- perior el la par, resulta de aquí que su ac-
hdad? Porque los hechos han desacreditado los CiOH scr.i tanto mas pronta, cuanto mas breve
cálculos; porque la deuda, en lugar de amino- sen su término; porque mientras masdeudas se
rarse, se ha aumentado progresivamente; por exlinguen, mas difícil esseguir estinguiendo, has-
que los fondos de Amortización se han distrai- [a qHe al Iin aumcnt.inrlose el capital nominal ;1
do desu objeto, se han detenido en sus opcracio- medida q:wdecrece la deuda, el cambio no lIrga
lH:S y mezclado en combinaciones políticas, en ú la par, se detiene la Amortizacion y seha-
vez de aplicarse á mejoras íiuancierus. El fnm- ce irnprorluctiva.» Grave es esta objccion sin
de se ha llevado tan al estremo, que en vista duda; sin embargo, en este caso no obra la
di' 10:; hechos, se han creido obligados muchos Amortizacion como tal y sostiene forzosamen-
economistas ti sostener, no sin aparien- te la renta. Asi es que aun despues que el
era de razón, qne la Amortisacion no amor- precio escode de la par, es decir, cuando pa-
tizu, rece que la Amortizacion deja de obrar, obra


Si este principio fuese verdadero, seria todavia impidiendo la baja del precio. Si'-
necesario acabar con las ilusiones de la Amor- rianos fácil, además, contestar á muchos
i,izaeion. En impuesto, por muy corto que sea, adversarios de este sistema con sus pro-
debe suprimirse si liega á ser inútil, y sobre pios argumentos; pretenden unos, en efcc-
lodo cuando se trata de uno de mas de lj·O mi- to, que la Amortización no egerce ninguna
llenes anuales, porque la renta de Amortiza- accion sensible en el precio de la renta, al pG-
('¡OH cscede á este guarismo. so que otros dicen que las operaciones diarias


Pero no procuraremos examinar si ha ha- de la Amortización son insignificantes, si se
hido abusos en la aplicación do los fondos de comparan con las multiplicadas operaciones
Arnortizacion, porque en este caso no tendriau que se hacen al mismo tiempo en la Bolsa,
lugar las ohjecionesque se presentan. Trátase «Si la caja de Amortización. dicen, dcdic;¡
de saher si <'1 principio dI' Amortizar es hup- rada dia cerca de 100.000 francos á redimir


9




A",10HTIZACION. -66- AMORTIZACION.
las rentas ¿qué efecto puede esto producir fondo: ¿cuál es ese escedente de los ingre-
cuando las transacciones particulares ascienden sos? Todo gobierno bien organizado calcula
diariamente á muchos millones? Hó aquí un proximamento los gastos del año y con arreglo
argumento que en teoría parece incontestable, á ellos señala el impuesto. La habilidad en
pero que reducido á la práctica carece de fun- esta materia consiste en que el balance se
.lamento. ¿En qué estriban todos esos millones? apro:ime en lo posible á la exactitud. Si
En operaciones ficticias, .en las.que n?d.a ha~ los. mgresos eSCede!l á los gastos,. puede
de formal, á no ser las diferencias recibidas o decirse que el gohlerno no ha tenido pre-
dadas por el comprador y el vendedor, segun vision al r~cargar á los contribuyentes con una
les variaciones del precio; de modo que ope- suma de Impuestos mayor que la necesaria.
raciones al parecer inmensas, se hacen median- Este error no seria sin duda perjudicial, toda
Ie el cambio de algunos escudos. Pero cuando H'Z que redundase en favor de la Amortiza-
la raja de Amortizacion dedica 100,000 Iran- cion: pero vale mas que no lo haya. Adviér-
cos á reJimir las rentas, desembolsa real y ver- tase además que los errores de esta clase se
daderaruente 100,000 francos para recibir en encuentran rara vez. Los gobiernos tocan el
cambio igual valor representativo. Por muy estremo opuesto, y los créditos estraordina-
reducida que parezca esta suma, tiene una ac- rios, suplementarios y complementarios que fi--
«ion mas eficaz que la de los millones, que guran tojos losaños corno anexos al pre~puesto,
solo existen en el libro del agente de cam- atestiguan sobradamente que la deuda seria
hios y en la mente de los pagadores. Por lo perpetua, si se destinase á su Amortización el
tanto: no es razonable negar ni exagerar los escedente de los ingresos.
('tf~etos de la Amortizacion. Por otra parte, si es útil la Amortizacion,


Es indudable que la renta sube indcpen- se necesita atender á ella conregularidad como
dicntemente de la Amortizacion en tiempos de ti los domasBastos del Estado, y no darle por ba-
calma y prosperidad, asi como tamhien lo es se lo imprevisto y el acaso que ofrezcan las cir-
tIue en los momentos de turbulencia y de cunstancias, Si la Amortizacion es inútil, noes}a
temor baja á pesar de aquella. Pero en el pri- posible aplicarle ni aun el escedcníe de los in-
ruer caso la Amortización aumenta la subida gresos.
y en el segundo combate la baja y disminuye No podemos concluir sin contestar á una obje-
la duracion de la crísis. cion que es el caballo de batalla de losadversarios


La discusion no debe descansar en es- de la Amortizacion, los cuales dicenque la lng!a-
tos minuciosos argumentos. Todas las cues- terra ha renunciado á ella como á un er-
(iones sobre la utilidad de Amortizar se rea- rol' conocido. Hace mucho tiempo que el anti-
sumen en esta: «(¿Conviene á un Estado te- gua liberalismoinvocainjustamente el ejemplo de
ner una deuda pública perpetua?» En efecto, la Inglaterra y ¿se desea saber el porqué ha 1'0-
sí te'S útil para su prosperidad, como pretenden nunciado esta ti la Amortizacion? 1)01' la mis-
¡dgunos economistas, es inútil la Amortiza - ma causa que un moribundo renuncia á los cui-·
«ion. y si por el contrario, es perjudicial, debe dados del médico. Si la llaga es incurable ¿fIué
«sta conservarse. conseguiría el cirujano aplicándole el cauterio?


Obligados á seguir esta importante discu- La deuda Inglesa es de 20 mil millones, íos
sion en el artículo de la Deuda públic«, nos intereses que se necesitan para cubrirla cada
limitaremos aquí á declararnos contra la per- año asciendená 700 millones yel capital asigna-
pctuidad de la deuda y á sostener la conve- do á la Amortizueion sube anualmente á -íOO
nicncia de la Amortizacion. millones; de suerte que los réditos y la Amor-


Todos los argumentos invocados para pro- tizncion ahsorvian mas de las dos terceras par-
har la utilidad de las deudas públicas, demues- les del presupuesto (Ille sube ú cerea de 1)500
tran solamente, corno se verá cuando tratemos millones, fácilmente se comprende que los in-
esta cuestiou, que conviene pagar con regula- gleses han debido renunciar el. la Amortizacion,
ridad el capital y sobre todo los intereses. primero, porque el fondo que se le habia des-


.lInchas financieros conocen la necc- tinado formaba una gran parte del impuesto,
sidad de' extinguir la deuda, pero niegan que y segundo, porque impidiendo el esceso de ¡(l
sea preciso para esto un fondo especial de deuda las combinaciones de la amortizacion, IIU
Amortizacion: segun ellos, bastaría aplicar á producía esta los buenos resultados que se yen
esta el escedente de los inyreso8. en otras naciones.


Esta preposición que á primera vista pa- JludlO tiempo hare ya tlue Inglaterra no
¡'t'¡'t' llena de razones, no es \ errladera en el I''!" r:, sntisfa¡'cr inff'!!Tilnw!Jte su nmortizarion




AM:OrlUDAD, A~10YIBLE.-En todos
los pactos celebrados de cincuenta años á esta
parle entre la corona y los delegados mas ó me-
nos legítimos de la voluntad popular, se advier-
h' una especie de desconfianza mutua, efecto
natural de concesiones celebradas á despecho
de ambas partes. De este carácter participa es-
pecialrnente la carta de los franceses 'Iue ya
otorga á la soberania Jo que acaba de arre-
baíarlc, ya le quita lo que acaba de concederle.


El artículo ·i,9 de ella, que es el [}7 de la
CJflU de 181t, no es otra cosa mas que una
coruhinacion de este género. Sus autores no 01-
vidaronla lucha de losantiguos Parlamento, con-
tra el poder real. En ellos tUYO origen la
rcvolucion, y solo se aceptaban los principios
{j¡. ella.1\0 querian ir mas 10I'oS y su intoleran-


• u I
via consentía los triunfos de la nobleza, al pa-
S\) que reprobaba los del pueblo.


Por este motivo los magistrados alcanzaron
la estabilidad perpetua en sus funciones, mien-
tras las demasautoridades se dividieron en amo-
viblesé inamovibles, pudiendo lasunas serdcpues-
tassin motivo, mientras lasotras no podian serlo
sinopara ascender. Esto era una injuria á todas
luces, así para la corona, como para los funcio-
narios sometidos á la amovilidad, porque si el
monarca necesitaba inspirar bastante confianza
para tener derecho sobre estos; ¿,por qué no la
merccia en cuanto á los magistrados? ¿Si no
-ra digno de ella por lo respectivo ú los Iuncio-
uarios del órden judicial. cómo es que la 111('-
recia tratándose de los demas empicados'? Estas
contradicciones nacian do aquella práctica cons-
tante de la amhicion parlamentaria. tina Cons-
titucion redactada bajo los auspicios del pueblo.
no hubiera adolecido de estos contra-sentidos
ni de estas preferencias.


Por otra parte, es un absurdo considerar la
inamov ilidad como una prenda de independen-
dencia . El fllIlf'ioJl:lrio OP esta gerarquía sabe


A)IOVILiUAD. -01- AIUOVJLIDAD.
-ino por medio de empréstitos, lo (lUC aumcn- muy bien que bay un puesto mas importante
taba su deuda en vez de disminuirla. Entre nos- que el que ocupa, para recompensar su celo ó
otros, por el contrario, bastan los impuestos. su servilismo, y no hay empleado inamovible que


Se ha dicho, con mucha verdad, que no es no aspire á ascender. La inamovilidad no seria,
la Inglaterra la qw~ ha renunciado ft la amor- pues, unagarantia de independencia, sino en tan-
tizacion, sino esta á la Inglaterra. to que correspondiese al verdadero sentido de Ii!


Finalmente debernos convenir en que si bien palabra, es decir, en tanto que el empleado no
110 ha producido la amortizarían todas las "en- pudiese ascender ni bajar. Pero entonces sería
tajas que prometia, no es menos útil en esto condenar al olvido tí hombres dignos por
su cscucia, y cuando los principios decaen por su capacidad de merecer una justa recompensa.
los abusos que en su nombre se cometen, de- Todos los inconvenientes de la amovilidad
ben estos atacarse y esta es la obra del logis- y perpetuidad desapareccrian si, segun los prin-
lador. cipios de la soberania popular, el nomhramicn-


ELlAS llEGN~\lTr. to de los funcionarios de todas clases dependie-
se de la eleccion, y si todos los empleos fueran
temporarios.


Entonces hahria responsabilidad por parte
del funcionario para con el gobierno, indepen-
dencia para con el poder ejecutivo y certidum-
bre de galardon al mérito y á la probidad.


Si buscamos el orígen de la perpetui-
dad de los cargos, que se encuentra en la
época anterior á la de la carta, es fúeil cono-
cer qne este privilegio no tenia nada de moral.


En efecto, dimaaé de la venalidad deles em-
pleos introducida por Francisco I, y tolerada
mas escandalosamente por sus sucesores. Pero
esto no era una concesion política. Los cargos
comprados i.Í título oneroso, entraban en el do-
minio de propiedad y conservaban su carácter
inviolablcv Por eso los cargos así adquiridos }10
solo eran inamovibles, sino tarnbicn trasmisibles,
como todas las dernas propiedades, por via de
venta ó de herencia.


Los careos inamovibles eran en la antigua
~. L


monarquia francesa mas inmensos de lo (jW'
son hoy dia, porque comprendian todos los cm-
picos venales. Este tráfico comenzó por las ofi-
cinas de Hacienda; mas no hallándose saciada la
codicia del gobierno, buscó nuevos recursos po!'
medio de nuevas ventas, v se enagenaron los
oficios de la judicatura como la ma~yor parte de
los cargos públicos. .


No obstante. este abuso escandaloso pro-
tIujo en su ejeoucion felices resultados, y los re-
yes agiotistas fueron supeditados por los traíi-
canles , que comprando Jos puestos, hahian
comprado al mismo tiempo su indepenccncia.
casi con consentimiento del gobierno. La inamo-
vilidad aseguró pronto á las cámaras un poder
político que no tardaron en poner en práctica.
Tomó vuelo la lucha contra el poder real, ~. con-
tinuó con éxito variable hasta los primeros dias
de la revoluciono en que el Parlamento descar-
gó .los mas recios y violentos golpl's ;J la monar-
qUla.


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A. D. C.


ANAHQijIA.-Segun la Enciclopedia de
d' Alemhert «la anarquía es el desorden de un
estado, y consiste en que nadie tiene autori-
Jau bastante para mandar y para hacer respe-
tar las leyes; por consiguiente, el pueblo obra
sin subordinacion y á su libre alvedrio.» El au-
tor de esta oefinicion añade: Se puede asegu-
rar que todo gobierno en g(\lwral ticnd« al dt'S-
poti-mo 6 á la anarquía."


ANALES. --68- ANAHQUIA.
I--Ia inamovilidad de lamagistratura fué tam- acontecimientos, desenvolver sus causas, dedu-


bien un freno saludable para los escándalos del cir sus consecuencias, en una palabra, ilustrar
poder durante la Restauracicn; y aun hoy dia el porvenir con los ejemplos de lo pasado. Ver-
seria peligroso anatematizar este privilegio, daderamente Ciceron pintó á los analistas cuan-
porque siendo el gefe del poder ejecuti- do dijo: «Unom dicendi laudemputant esse bre-
vo irresponsable, es necesario conservar otra ciuüen. non exortuitores rerum, sed tantum nar-
irresponsabilidad capaz de contrapesar la suya. ratores»
Partiendo de un mal principio se deducen con- Entre los romanos, la historia no era en su
secuencias análogas. Los diferentes ordenes del esencia mas que una colección de anales. El su-
poder están cimentados hoy dia en la deseen- premo pontífice pagano inscribia cada año los
fianza de éntramhos: en lugar de ayudarse, cho- sucesos mas notables qur habían acontecido en
can entre sí, en lugar de marchar de concierto el afio anterior, formaba un cuadro, y lo espo-
se hacen la guerra, y tan deplorable anarquía nía en su casa, donde todos los ciudadanos pa-
no cesará hasta que un gohierno creado por la dian consultarle á su pincel'. Esto era loque llama-
elección de todos, reúna en sus manos losderechos han L~mieles maximi y su uso duró hasta el
de todos. Entonces el gefe del poder ejecutivo, año G20 de la fundadon de Roma. Los prime-
verdadero mandatario del pueblo, no deberá ros escritores particulares, á ejemplo del pontí-
encontrar en su accion legítima obstáculo al- íice _}[¿Íximo, se atuvieron desde luego 11 esta
¡juno, porque este obstáculo seria una cortapi- manera sencilla de referir los hechos sin comen-
Sil en los derechos de la mayoria y del soliera- tarios. Tales fueron Catonv Pison, Fahio, Pie-
/la. Pero tamhien el gefe debería ser rcsponsa- tor, Antipnter, y otros.
bit', Y todos los domas poderes dcheriau serlo En ID. edad media yen los tiempos moder-
igualmente; por consiguiente, todos las íuucio- nos los mayores cronistas, mas bien por incapa-
narios serian amovibles, porque la amovilidad es cidad qw' por odio á la discusion política,
LIno d,' los elementos de la responsabilidad. les h<n; imit:Hlo ciegamente: Aimonio, 1<'1'0-


E. R. degario, y el mismo Gregorio de Tours no son
sino analistas. En los últimos siglos aJo'unos au-
tares, tales como Hatonio, Spondc, Strada, Gro--
zio, los historiadores luteranos de Magdehur-
go, &e. han dadoelnombre de anales á sus obras,
mas estos anales presentan todos los caracteres
de la verdadera historia. En el siglo XIX los
diarios y las diferentes producciones de la pren-
sa periódica son anales perpetuos: tienen ade-
mas esta ventaja, y es que conservan mezcla-
dos el género y la especie, la narracion sana y
precisa de los hechos, que es lo peculiar del
analista, con el justo aprecio de ellos, y la dis-
cusion filosófica que no pertenece sino al his-
toriador. Sin embargo, algunas obras especiales
han conservado entre nosotros el carácter de los
antiguos anales, tales son los compendios en que
se hallan consignados los anales del euerpo le-
gislativo, y los dehaV's de nuestras asambleas
parlamentarias.


Ai\'IPIJACIüN .-Empléase este término
eH el lenguaje administrativo para esprcsar la
celebracion doble de un acto cualquiera. El ad-
jetivo ampliativo se aplica á los breves y bu-
las apostólicas que añaden alguna cosa á las bu-
las ó breves primitivos.


A:\ALES.-La palabra anales, en el idio-
!JW político significa, propiamente hablando, la
narracion circunstanciada de los acontecimien-
tos interesantes sucedidos en un Estado, orde-
nados yclasificados por años. Esta palabra, ba-
jo el punto de vista histórico, ha sido cansa de
variedad de par~'(;eres entre los literatos. Va-
rioshan dicho que la historia es una relación
de las cosas que el autor ha vistoy qUt losana-
les refieren 103 sucesos ocurridos que ei es-
criíor no ha presenciado. Tácito parece haber da-
do soluciou á este parecer, puesto que intitula
anales lada la primera parte de su historia de
los siglos pasados, é historia la relacion de los
tiempos mismos en que escrihia. Aulio Gellio
es de distinto parecer. Sostiene que la historia
y los anales son bajo este respecto Jo que el
género ylaespecie. Finalmente, Sempronio Ase-
110 ha dado otra definicion. Su dictamen es que
~I analista solo debe esponer los acontecimientos
tales como han sido; el historiador, al contra-
rio, tiene que raciocinar afirmas sobre estos




ANATAS.-((Lospontífices, dice Nicolas de
Clemangis, han impuesto directamente al clero,
así como á la iglesia, adenias de las cargas or-
dinarias otras muchas gabelas cuyo producto
sostiene su cámara: en efecto, han orde-
nado que cuando un eclesiástico, sea cual tu(\-
re su dignidad, esté para morir ó para cambiar
de beneficio, la cámara apostólica le embargue
al sucesor los frutos y rentas del primer año de
posesión,estimándolo en un valor arhitrario.. La
renta de un año es la anata y claro es que nada


ANARQUIA. -69- ANARQUIA.
=\0 se nos pregunte cómo se atreve Alem- ¿Qué es, pues, la anarquía en el seno de los E:,-


hert á condenar á la sociedad política á esta fa- tados constitucionales?
tal alternativa, á encerrarla en este terrible El principio ele todo gobierno es la uni-
dilema, porque tales debian ser, las conclu- dad. Esta consiste en la uniformidad. en 1(1
sienes de la doctrina lúgubre predicada por armonía de todos los poderes, siendo evidente
la escuela de Diderot, bajo las formas de un fa- que esta armonia será ilusoria si hay diver-
talismo malicioso. Nadamas falso,nada mas so- gencia y contradicciones en materias de"gobier-
fístico que la deíinicio n que nos han dado de la no. Para que senos entienda mejor decimos. qw'
anarquia y del gobierno los escritores de la En- en toda nacion donde la soberania está mal de-
ciclopedia. No en todas partes donde hay go- unida, confundidas las atribuciones, donde prin-
hiernohay ciertamente despotismo, á menos que cipios adversos pueden proclamarse constitucio-
no se represente con el mismo horror la tiranía nalmento corno legítimos, no hay poder real, eH;
ejercida por la fuerza en nombre de la clernen- hay autoridad, ni seguridad, sino rencillas, gU\T-
cia y la autoridad racional de la ley, pues reco- ras permanentes, turbulencias, motines, anar-
nocen por fórmula política dos especies de go- quia. Los teólogos se sirven de este argmm'!lü,
hierno bien distintas en su esencia y orígen, para condenar tí los triteistas: «Dios es criador
Tampoco hay necesariamente desórden ó anar- libre, todo-poderoso, luego, si supcmemos <¡ W~
quia én un Estado, cuando este rechaza el hay muchos dioses, es limitar las facultades V
mando y desobedece á su gefe. Semejan- la accion de cada uno por la de los demas, t:s
te calamidad, si proviniera de tales causas, negar la existencia misma de Dios.
pudo haber afligidoá las ciudades griegas, cuan- Este argumento, que nada tiene de sublime.
do sus autoridades parternales se vieron ohli- casi no admite respuesta. tos partidarios de!
gadas á dejar abandonados pueblos medio hár- equilibrio de los poderes dehian meditar bien
haros, que en otro tiempo respetaron las ins- la epístola de S. Bernardo, en fIue discute con
tituciones dominados por el terror. Adornas tanta sahiduria contra la hipótesis de los trl'S
sabemos por la historia de las naciones moder- dioses.
nas, que en la epoca de los gobiernos absolu- Sean cuales fueren las calidades y límites
tos, cuando la omnipotencia de la voluntad real que se supongan en la discordia, no se conse-
estaconsagrada por este axioma: reo: esttnumota guirá impedir tres poderes declarados iguales,
lea: Ú~ terris, el reyes la ley viva en la tierra, tres poderes de ernanacion distinta, capaces de
la relajacion de la autoridad soberana y el le- hacerse todo el mal que puedan. Nunca la co-
vantarniento de los vasallos contra su amo ahri- rona cederá ante las orgullosas notabilidades de
gan siempre por consecuencia inmediata el ul- una oárnara alta, nunca desmayará de imponer
traje á las leyes fundamentales y el entroniza- á una asamblea elegida por el pueblo las leyes
miento de la anarquía. Pero estos tiempos han de su capricho; nunca una cámara elegida, re-
pasado ya. Desde que los reyes han caido en tu- gularmente constituida y verdaderamente re-
tela, les es permitido vivir como el Dios de Epi- prescntativa se mantendrá mucho tiempo en
cúreo, en la indiferencia y ociosidad, pues que buena armonía con un poder, cuyas tendencias
PI mantenimiento del orden no depende ya de no son, ni pueden ser las suyas.
ellos. Ahora bien, luego que los pueblos hayan El antagonismo, dicen, es en el idioma par-
adquirido el conocimiento de sus derechos, ini- lamentarlo el estado normal de los gohiernos
ciádose en la práctica de los sucesos, no es de constitucionales: y hien ¿qué diferenciahay entre
temer que la revolucion de por sí rompa todos el antagonismo y la anarquía?
los lazos, ponga en pugna todas las condiciones B. ltU:RÉAF.
y anule todos los pactos: ademas de una inteli-
gencia sublime de lo necesario y lo superfluo,
la generacion actual tiene un instinto de con-
servacion, que en toda crisis hará por burlar
lasesperanzas inauditas que los enemigos de la
libertad podrian fundar en el desorden.


Sin embargo. aunque la anarquia no pue-
da ya resultar de las causas determinadas por
la política de Aristóteles y por la Enciclope-
dia, que son una misma cosa. oimos mil
clamores que nos marcan en el cuerpo político
actual todos los síntomas de este mal deletéreo.




~\XGUCANO.-Es sabido que el protes-
tantismo inglés debe su orígen á aquellas ten-
dl'll¡'ias de reforma religiosa que báciu principios
;k! ·;¡glo XYI destruyó la autoridad pa-
pal en una gnm parte de la Europa. Persegui-
do cruelmente el protestantismo en su naci-
miento, corno todas las creencias que se eman-
-iparon de la comunion romana, procuró des-
de luego apoyarse en la simpatía de la genera-
lidad: mas se le vio abjurar de este espíritu po-
pular el dia en que, transformada en religion
del Estado por la política de los reyes de In-
glatrrra, pudo aspirar á reinar despóticamente
t'll las conciencias. Es evidente que reservan-
'¡'J;;{' pJ titulo esclusivo de i~lp·.;i.1 :m~l¡í'!lna la


ANGLICANO. -7ú- A"'GLICANü.
debeser mas odioso al clero que un impuesto se- gerarquia protestante, abrigaba una prctcusioi:
mejante. Sin embargo de que la corte deRoma te- que era á la vezun ultraje y una amenaza pan:
nia que hacer gastos para mantener su auge, no todas las sectas disidentes. El culpable abuso qlll'
podia proveer al mantenimiento de su numero- hizo de su autoridad, no tardó en confirmar Ílh
so personal; pero establecer un impuesto. sobre temores que su aparición habia hecho concebir.
las investiduras era vender los cargos, era ejer- Corrompido por su alianza con el trono, de per-
cor la simonía. No se sabe que papa Iué el in- seguido que era se hizo perseguidor. Llegó ti
¡ entor de este procedimiento fiscal, habiendo ser el enemigo mas implacable de los principios
entre los canonistas diferentes opiniones sobre de libertad de discusión, á los cuales debió su
el particular: unos opinan que su ejercicio es tan existencia, y para reducir mejor los espíritus il
antiguo como la misma iglesia, otros remontan la conformidad religiosa, no temió apelar á las
su orígen mucho mas; dicen haber leidoen Aris- hog~eras en su apoyo. En adelante, cuando la
tóteles, que los supremos sacerdotes de Egipto morigeración de las costumbres le obligó á res-
exigian la anata á los sacerdotes inferiores cuan- petar la vida de los no conformistas, trotaba
do se les ordenaba. Esta es cuestion que no esta restricción ejerciendo contra las opiniones
nos importa resolver. disidentes todas las persecuciones que pudo su-


La percepción de la anata fué un acto de vio- gerirle la intolerancia mas implacable.
lencia que losprimeros reformistas cometieron Si hay alguna cosa capaz de demostrar cuan
contra la iglesia romana..Marsilio de Padua, el poco iluminados se hallaban los ingleses en PI
cardcnal Nirolas de Cusa, Nicolas de Clernangis, siglo XVI sobre sus verdaderos principios de go-
Fhierry de Nihem, Gregario deHaruburgo, yto- bierno, de libertad y de religion, es la facilidad
dos sus contemporáneos que han merecido ser con que se prestaron á la monstruosa asociacion
incritos por Matias Francowitz en el Cataloglls de los poderes de la iglesia y del Estado Y('-
testtilín ceritatis, declamaron con gran vigor mos que ni la nacion ni el parlamento se alar-
contrn este abuso. Los defensores de las lihcr- maron del cscesivo influjo que dehia resultar
tadcs galicanas pidieron la supresion de la en contra del rey y del clero mismo, de aquella
anata, en muchos concilios particularmente en comunidad de intereses y estrecha alianza. Pero
el de Bale: mas estas quejas fueron vanas, por- el monarca y la iglesia, mas astutos para aprovr'-
(lue la corte de noma no quería le impu- chal' las ventajas de su union política y religio-
sieran leyes, y á pesar de todo lo que se pudie- sa, entrevieron desde entonces los inmensos ser-
se decir contra sus prácticas simonianas , no vicios que podrian prestarse recíprocamente.
«oncedia sus favores sino á los que se COIll- Graciasá laproteccion del trono, áquien recono-
prometían á retribuirselos. La anata no se cia por gefe el sacerdocioanglicano, conservó este
pag(i en Francia ínterin esturo la Pragmática- con algunas ligeras escepciones, todos los ho-
Sanción en vigor. Francisco 1.° la restahle- norcs, títulos y riquezas del antiguo culto ca-
ció por decretos posteriores al concordato, y tólico: tUYO sus pares, sus arzobispos, obispos.
rué irrevocablemente abolida por otro de canónigos, capítulos, sínodos, tribunales privi-
a asarnblea constituyente en la noche del 4 de legiados &c. Adernas, como el carácter del rIc-
A:.;o.~ to ík 178H. ro adicto á la corona le rodeaba de un presti-


U. H.U'RÉ.HT. gio mas brillante y le investía de una podero-
sa autoridad moral, le aseguró mil medios dE'
reinar en las almas V de estender su influen-
cia.La aristocracia tuvo doble interés en llevar-
se bien con un poder que disponía no solamen-
te de todas las funciones civiles y militares, si-
no tambien de las mas altas dignidades ~' de los
beneficios mas lucrativos de la iglesia.


No es, pues, estraño que la cuestion de I()~
intereses ó privilegios eclesiásticos haya existi-
do hace dosciento~ años en el fondo de" todos los
sucesos políticos de Inglaterra. Si por un lado
el trono conocióque la iglesia anglicanaera su mas
firme sosten, por el otro los amigos de la liber-
tad han comprendido que esta es su mas formi -
dable rival. La oposición de estos sentimientos,
llevados hasta sus mas últimas consecuencias pnr




ANGLICANO. -71- ANIVEHSAIUO.
la coruplicacion de los sucesos políticos, es la (lue tI ANl VEHSAIUO.-Palahra compuesta dt'
bajo el dominio de los Stuardos precipitó á la dos frases latinas annum, año, y rerto, vuel-
Inglaterra en los horrores de la guerra civil. -1 vo. Es el dia que se consagraen cada año para
Por haber sostenido demasiado lacausa del epis- celebrar una tiesta triste ó alegre, profana ()
copado anglicano, ó por haber perdido su con- religiosa, destinada á perpetuar la memoria de
fianza, es por lo que CárIos 1 murió en el pa- un suceso del mismo dia de un año anterior, (~
tíbulo y Jacobo II en el destierro. Aun hoy día para renovar la de un hombre ilustre.
la principal cuestión política está evidentemen- Llamábase antiguamente el aniversario día
te enlazada con la subsistencia ó el rompi- delano, dtU de recuerdo. De esta manera sepro-
miento de los lazos que unen tí la iglesia con el porciono el hombre toda la inmortalidad de que
Estado, y á la verdad, esta alianza es tan íntima puede disponer, conservando en el periodo dI'
que el golpe que la destruya concluirá proba- cada año los hechos notables marcados en fa
hlemeníe con darles la muerte. historia, juntamente con los nombres de los


La organizacion de la Iglesia establecida ciudadanos que han ilustrado á su patria, de los
('stá calculada admirablemente para asegurar que han muerto ó se han sacrificado por ella.
su dominación política y religiosa. La su- El orígen de! aniversario es antiquísimo.
premacia sacerdotal del rey y la centraliza- Moisés instituyó fiestas en conmcmoraciou de
cion de la autoridad eclesiástica en la catego- los sucesos notables; por ejemplo, el dia en qUt'
ría de los obispos, dan una gran fuerza deuni- Dios le dirigió la palabra, el dia en quc le die-
dad á su gobierno interior. Por lo respecti- tó su ley en el monte Sinaí, el de la
vo á la enseñanza, mantiene hábilmente laspro- alianza y el de su infraccion, el de la victoria
fesiones liberales bajo su dependencia, por me- de los hebreos y el de su derrota. Estos re-
dio de lasuniversidades de Oxforrl y deCambrid- cuerdos son muy laudables. En cierto dia del
ge,en lasqueno se puede entrar sin la adhesión año el pueblo unánime en ideas se postra,
iÍ las doctrinas de la fé anglicana. Los dos ar- ruega, dá gracia, se aflije ó medita para Cf-
zohispos y los veinte y seis obispos que se sien- lehrar una victoria, ó deplorar una ocurren-
tan en la cámara delos Lores, contribuyen tÍ. for- cia siniestra. Y como Moisés era legislador y
mar en ella la poderosa oposición contra la cual político profundo, debió establecer el aniversa-
el gobierno vé fracasar casi todas sus medí- ria mas bien con objeto político que con oh-
das reformistas. Finalmente, la iglesia anglicana jeto religioso. Es consiguiente que en aque]
¡Jor fa fuerza de las ideas religiosas, por su nu- tiempo la religion y la politica eran una mis-
meroso clero, y sobre todo por sus inmensas ma cosa.
rentas, ejerce un influjo incalculable en la La práctica de los aniversarios pasó de la
pohlacion de Inglaterra. ley antigua á la ley moderna. Apareció el cris-


El partido anglicano es el aliado mas pode- tianismo y plagó el calendario de numerosos
roso del partido conservador y por eso este no aniversarios: esta costumbre se estendió pos-
sl'para jamás los intereses de la gerarquia ecle- tcriorrnente al hogar doméstico, y se le vi ')
siástica de los dela aristocracia y de la corona. entonces bajo formas graves y tiernas con-
17teClturc!tandlCing, laiglesia yel reysonsudivi- servar la fraternidad, la union y la alegría en
sa ordinaria. Todo verdadero tory es por necesi- una familia.
dad un true churchman; esdecir, un celoso parti- Los aniversarios políticos estaban reserva-
dariodelanglicanismo. Adenias, la aristocracia dos á los reyes durante la antigua monarquía:
tiene interés decidido en defender los de la esto era una especie de oblación que se tribu-
Iglesia establecida. De los 10.718 beneficios hutaba á su voluptuosidad y enagenamiento.
eiesiásticos del reino, los 3.096 están á la dis- Celebrribase el dia de su natalicio, el de su en-
posición de las clases privilegiadas; el resto es lace ó el de su muerte. Los aniversarios á la
usufructo de la corona, de los obispos, de las fuerza, el dolor ó la alegría de oficio, es de-
universidades, colegios y corporaciones de toda I cir, por orden y á precio de oro, le seguian
especie. Añadiremosque en Inglaterra está cal- I desde la cuna hasta el sepulcro.
culada la renta de la Iglesia en 190 millones i En aquel estrecho círculo estaba cifrada
de francos, y de esta suma, el producto de los 1


1I


lavida política de la nación. Sucedía un caso
diezmos llevado hasta la décima sesta parte del memorable y útil, y lo anotaban PI1
producto de las tierras, figura por una cantidad I las crónicas sin procurar retenerlo en la me-
de 1:50.2:,0.000 francos. (V. Protestantismo i moría de los ciudadanos. Y como la memo-
Test.) ! na es tan frágil, los hechos que no se conser-


A. G. I vahan por medio de frecuentes conrnemorncio-




ANSEATICASicmoA"'·Fs),-Nunea se rna-
\ .


nifesto mejor el poder del espíritu de asociacion
que por medio de la liga anseática; asociacion
cuyo perculiar objeto Iué el comercio y cuya
existencia política ofrece graves incovenientes.


La confcderacion de estas repúblicas esni
ligada con toda lo historia del Norte de Eu-
ropa. Desde los primeros pasos de la edad me-
día Inicia la libertad, se ven indicios de ella en
los anales marítimos de las ciudades de Alema-
nia, cuando el trabajo popular luchando con-
tra la opresión feudal tendía á modificar las ma-
trículas y á equilibrar las riquezas. La indus-
tria tenia entonces que habérselas contra la ra-
piña de las testas coronadas del Narte r del Bál-
tico, y contra el pillaje que habia tomado un
vuelo asombroso en todos los rios v caminos
delcontinente. El origen de la asociacion ansea-
tica corresponde ;í fines del siglo XH. Vn tra-
tado solemne unió á sesenta ciudades en 12[jo:
Lubeck y Brernen, que habían estado obligados
á proveer (18 buques á los cruzados, ocupaban
el primer rango entre aquellas ciudadesaliadas,
que se armaron é hicieron temer de Jos reyes.
Desde el año 1267 tuvieron establecimiento fi-
jo en Inglaterra; posteriormente se ligaron con
el orden Teutónico, y estendieron sus relacio-
nes por todas partes. En 1364 convocaron una
asamblea general en Polonia, donde estuvieron
representadas setenta y siete ciudades. entro las


ANIVEli.SARIO. -72- ANSEATICAS \CICDADES·i.
ues, se borraban en seguida. La política del de luto, como si el dolor y la trizteza se }H1-
monarca se reservó un medio poderoso para dieran imponer por fuerza á una nación.
mantener las ideas que le eran propicias y ha- Desde el año 1830 no hay mas que un ani-
cer caer en el olvido las que les eran adversas. versarlo: el del 27, 28 Y 29 de Julio, dias me-
Las aniversarios fueron nacionales en Francia morables, en los cuales ejerció el pueblo un ar-
desde la revolucíon: era necesario presentar in- to de poder y soberanía.
cesantcmente á los ojos de un pueblo nuevo Los aniversarios tienen un objeto moral y útil,
en cuanto á la libertad, los hechos de su Atestiguan que es indélehle la memoria de los
emancipacion, á fin de recordarle á la vez su gIo- hombres que han servido bien á su pais y son
ria, su poder y su reciente elevación. ¡Ojalá la tambien un estímulo para los que quieran imi-
historia moderna se levera en ciertos dias en tarlos, Enardecen las almas con el recuer-
una plaza pública para instruccion de unos y do de hazañas patrióticas que se han llevado á
entusiasmo de todos. cabo, mantienen el amor á la glol'ia, y aquel


La ley instituyó los aniversarios. El prime- fuegodedesvelo popular que ha contribuido tan-
ro de todos en Francia fué el de la toma de la to á romper las últimas cadenas de la esclavitud.
Bastilla, celebrado en 1790, en medio dí:' la Un gobierno nacional, emanado del pueblo,
~randeza naciente de aquella época, por la nacían debería considerar los aniversarios como las pá-
entera que parecía haberse trasladado en un ginas mas hermosas de un libro, cionde los ciu-
momento al Campo de MarLe. Mas tarde, en dadanos en masa pueden leer en ciertos días
180~·, escogió N apalean aquel gran dia para los grandes sucesos y los destinos del pais: dé-
inaugurar la legion de honor. heria mirarlos tambien como una verdadera ins-


Sin embargo nue en el dia 10 de Agosto titucion , eleairlos con discernimiento "u' cele-
LI ~ \.--1 U


concluyo aquella monarquia feudal que se Cli- hrarlos de una manera sublime, en beneficio
tiende desde Clovis hasta Luis XVI, y ~1 pesar del porvenir y del progreso.
que en el 21 de Enero se cortó ln cabeza de CfPPnIS ~Io"iTL!,VI.tE, diputado.
este último, la Convencían decretó los ani-
versarios de 20 de Junio, 10 de Agosto y 21
de Enero.


El último aniversario, que era de muerte
y de venganza, no fué duradero. El primer cón-
sul, que iba á ser emperador, conoció que no
era hueno en una monarquía celebrar el casti-
go de un rey. Y es de suponer, no obstante,
que pasado el primer ímpetu de efervescencia
y peligro, hahria conocido el pueblo tanto co-
mo él, que no era nada útil, y sí algo mas que
bárbaro, celebrar la muerte desastrosa de un
hombre.


Estahlccióse el urante el imperio la fiesta de
S. Napoleon. Este santo no cxistia, ¡Í la ver-
dad, en el calendario romano, pere habiéndose
escudriñado las actas de la antigua iglesia, se
dcscuhrió elbienaventlll'ado patrono que se bus-
f'abn. Por orden del tribunal era dia de fiesta
para el Imperio (~l del nacimiento delemperador,
qw' por el mismo decreto tiene el título de


"... b· I I '1 .gran.ac. r.um iC:11 S(~ ce.curaron en aquel os tiem-
pos de delirio militar los aniversarios de las vic-
torias de Marengo, Austerlitz y Wagran, Ade-
mas, se festejó la coronacion de algunos solda-
dos que hahian ascendido á reyes.


Desaparecieron bajo la restauracion los dias
de Marengo y Austcrlitz, y no volvieron á fes-
tejarse los de Denais y Fontenay. En su lugar
se establecieron los aniversarios de S. Luis y
S. C:írlos. El 21 dr Enrro se miró romo din




1l.e''''r'i·rH'\~ _-,;{_ \,·,"~''''''''1''t'-: \f~j~,:-'Jl<"l' HA: ~"CH'DA}¡ES.. - .' l'.:.~El\.]r~ ........ '-- \CtUlJADES.
cuales iiubo a¡gmws q!V~ 'conviene citar, aUlI- cos ~ AWii'úlicos, se asociaron entre .sr ias c;¡¡·.
(lllC solo sea para pOllí'r' de manifiesto lo <iue dadl':\ dI' la Alemania mcruiiona] (Iue hartan el
dcspues han gallado Ó [lí'rdido,-Lub('f'k, "is- comercio con Ituiia, sil! qw: ha:"ta:seá impedirlo ~{J
mar, Stralsunrl, njge~" Hcvcl, Colonia, Socst, Bula de Oro, En llé·1S S~· n-novo el acta (!~.:
~\lullstcr, Stcttin , Iiiri Brf'HWIl, ·Hamburgo, confeder.icion, se formaron provincias () circu-
Brunswick, Magdeburgo, Hanover. Lumhur- Jos y se convocaron asambleas ordinarias qw:
go, Briel, 31idde!buq;o, Dordrecht, Amsterdam, dcerdaron un impuesto gradual, mas jus-
rte. La asamhlca de Culonia constituyó la Jiga ío que los modernos sistemas fiscales. 1.03 priu-
y I(~ dití leves. Confiriese la autoridad suprema cipcs asistieron muchas veces en persona <i (',s-
;1 los diputados reunidos en congreso, y la in- Las asambleas, que presidia un alcalde de Lu-
Iluencia de Lubcck preval:'ció por medio de al- heck; allí tenian su representncion los reyes di'
glluas prcrogalivas. E~;le congreso que, por Jo lnglaterrn, Francia yEscocia; el emperador Cú!'·..
. 1 t ' .,-' " (" l' j" 1 - () , ,. t " 1 , 1 l , {" 'lO ,ueuras nn rcma siuo III epoca llj<l, uccic w clp 105 I , 1I1 euro ¡wecI'S(' ueciarar ge¡c {H' la .ruun
la paz y de la guerra, dC' ias relaciones poJíti- y en 1':,70 h~ pro¡mso un tratado Luis XL
cas y comerciales, adrninistruha y regia la po- Las ciudades anseáticas carecían por des;-.;ra-
liria, juz;2,aba ó hacia juzgar por jueces árbitros cía de un centro político mas poderoso y' de
todas las contiendas que podian ocurrir entre una autoridad federal permanente; gran núme-
la~ ciudades confederadas; no se entrometía en ro de ellas distaban mucho de las otras y no
su administrucion, pero ninguna podia celebrar podían socorrerse clicazrnentc contra sus se-
tratados sin su consentimiento, distribuía cqui- ñorcs, sobre todo en una época en que el po-
tutivamcnte las cuotas, las cotizaciones, lasmul- del' monárquico adquiría mas predominio por


, '1 ' 1 I ' , I t ~ , l ' I ' ILa:', pr¡,yem su namcntc ~)S ('(H),~ Y a Jinpor- rul,.as pUl' e,s, .La 01:,u¡cB.('!l\ pronu¡o en 10 su-
rancia de los ~'~OCOl'l'O~" mutuos. ccsivo su dectu orumano.


DO'" l''' esta ';l"l(""¡ ihf:l la """llJ I"'o"')"rjr!·"l La nristocr.icin 'u' la L!.;",~.r,,;\r\""lH¡Í" :",:<' 1'(,)l'ln;:,I'{\¡l.,L.J\ \. _,."1 t. L.1\ _~ ~ .• ~~',__ t (, ~) .. L ~,l .,; c. '\...~Ul.. ~ ",u '-- ~ ~ & __ ~ ,
I 1 JI I I !' I , "" o '1 r , '1 "'! 1Le ra " ;(1]S(', a cna .JILO ¡~t ~l1('!Ta ¡¡ 'i.'iue- pneo a ptH'O en e seno rto UC". ClU;,(}¡¡('S que no


j ' J'1,]'O ¡U 1'",'" de 1)¡·""·I'·¡1""~ (1'10 acabab. dl' S'l- huhian sabido adnuir.r t""I':1,.¡.;,. susci 'a'l'!""",.1. (J "iLi, t.; l. _' .1H.U .1:(.. , ..... , ,\ " o. (. uuv ..I ,_~, l • ,",-, '- C,;¡, __ (u.ti\...l. ~",- l 1 .H.• ' tv, ,> ......1' .. l ..... ,.iL"'l'--
qw'U1' a \\"í:-,lJy, la Boda del Báltico, cuya ci- discordias entre el pueblo y los nWt~istrados y
i'i'j¡":;r;cion era uiui antorclui, y vicisc á los ma- la grandeza supo sacar partido de e"Jlus.La ri-
~i;-,:radG" de Cuberk qne mandnban los ejl'l'citos validad v la revolucion comercial azravaron el
dI'mal') tierra, dietar la paz en 1:370. Las oseo- lila); y ios holandeses, que qw'rim;"para sí el
lllun¡olles (H Papa no le impidrlTon unirse ú lo:; monopolio dí~ la pesca, di(TOn el fatél! ejemplo
Sm>cos, que habi~Hl destronado ú su rey ;;1agl1o de dl':-mfcecion. l ..a Hense, que (':1 lViO con-
y díspu¡·:;lo de su corona. Sil"; rstaLleeímienlos taha lodavia einelH'nla v cuatro ciudades, se
ikqlron á ser verdadera:; l'oJonias-, gohcrnadas hallaba en el último gra'do de decadencia ;í
por :iU:; ap;(·nte.., y poblada~i de millones de in- lines del siglo XY. Cúrlos V le ckscan.,:ü Pi t'¡f-
diy;duos sometidos al celibato y á otros pre- limo golpe:\lO queria asociacían ni fu('~'os y tf"-
repto::' sen'ro:-; hasta su \ [lella á la patria, La nia adema:; un inter('s decidido PH fomentar ¡a
lJaiHkra de lo~ ,-Ul~eáti('os l10taba dentro de Lón- indus~r¡a y n<l'leg,}(;;on de los Paises-Bajo:" Por
. • I l' l' 1 1 I .' "1 I I ' I ,lite:;. l'¡:nt,arOl1 una 1'0 ama "tI a CiLH,au ue 1m, al ea)() (,C al~~U¡¡O:; {)eno(1os cortos \l(' p1'o:-\-


.. l~ l
i-krgen \' socorrierun ú NoYo~orod contra los pCl'ir!ad, solo sirl,ú¡ la as,.nnblea genera! dI' Hj[io
!.;¡!'I~S de ~U(h('OY¡(J. Tatnb:en :-"e e:;;tableeieron en lJllra atestiguar la ruina entecl1de la CO:lí('dcracion,
Bruja::, qu,' ('ni;31 O trnia un triiJmw! de se- Tres ciudades, sin emhar~!o, se ¡¡berLu'o;,
~un"; 'f i!cf4ó ;í SI'!' el depósito de toJ(¡ el ('0- deln:¡ufi'a:rio v hrredaroll el n;;mbre de la H('íl-
¡¡H'rrio de! SüCl(' dc Europa \'!l d jI(~diod¡;J. s;; y de alQlH1;s esiablecímif'ntos. Hamhun':tl .
.JÍils lns COllí~'deradus lLlllH'HCOS 110 ~c asofim,¡¡ fk~::n('¡¡ ytnheek son hOJ dia ciutiad,-:; ¡¡br:t':'-
iÁ. la Hanse, qUí~ contribuia Ú Síl fortuna, ai pa",u y ,tllS('út¡('.b; Slh dCfPi'hm; nll'ilCinnndcs ('n ('[
ilue las de la nac¡ente Holanda encontrahan en tr:ltndo de ttrecbt y 1'11 ()1ro~ muz'hu:, 'il~b'i¡-


1


\,jhl un YCl'dadc'l'u apo) o, Hf'primióse la piraLe- guient;':i fueron re('ol1otidn~ eil i8ü:L d(''ifJl[(~
na, y mercados, ('¡¡¡Jedes, e(lJninos Ytodo lo ú.tii ;j los abolíl) :" apoJeon y, pUl' últi!JJ(), qW-d¡lf'Utl e~tl-
los rl!tere~('s dd COHH'l',io <lpl'e:,¡'ml la ¡n,u'cha i:U!,(l;!'b;u¡(:'r~l!lellien.t<' en lt; H.. Yu·a:;, L'.~' ('iu-
knL: de la ci\il¡z<.1C!On, l11icllU'as que el l'j::mplo (:,'\:h's :l:lS"atll'{lS e~;lall r(-'¡lIT~;l'litada:; t)n cumun
¡j ,. lIl1 "."i)¡·'·fll'} ')")!I'II"I"" ,r!, 'l' {',';"" 1'''' ;i'¡(.;t;',ll"l'ij'- I'¡¡ (,1 \"'/1"1'1,1'\'1")' j'¡>"'t··tl(""'l} :1 h (""l!(><¡""'H'¡:""t,\j v~,J \...., \·1 \. [J~"'''';' __1 u •. 'l u~) {l,:"': n. '1 "-/ '.. ~-. •... ,_ l! ....... , .... ! _.1 '1.,,-. l- llt ... ~ .. ~--.' ... C, ~_h'.


l' "l l' l ' , ' , .' 1 . I ¡íH'~ electIvas ('cuaOé! pn.lHi!\( a~, ralCe:; Pt¡ i' ilílifHo gcrmamcil, ,ya i(}ra t !eiWfl "OZ :f vote en .<.l (1 t'ta
dr-!a:, naciones Ni aun L: ('UL'U:'r"-:h':a rh' ¡u.;; cCi-j;::¡(,~qwn[.~'('()n Fl'anefün, H1ib ~;U ¡nd::pt'rh f-'1r-
m.... n'¡allü's impe;Lt el L:.:,'¡¡ t'··,;:\,; IU5 ¡¡'~J- ,':j lJuhti".{l '.:, tUl;; i,\.I\llp!f';anF'nte.
i'1~.~~ D-{)i\-IUi' pa!'~l ~~):~~~~·ilt.:r· ~;_~ J r- ',"; r~ ~(¡nt{.'~;·- fJLLLIC."


!t




~ -~rO- ,.rq i. ¡ } ~ _ ;.d,~'i UEI:\'ADO .- ~OiiOS OS PU-'l'lU:i ;,;\;¡
concento la i1í'c's¡;!al de arrcular la UU;¡'('Í;i¡


- - - -. ,j


del tiempo ti ciertas épocas, á fin de diii' i,;~i!
base a los cálculos cronoloaicos. Esta:; l'nou¡S


lJ 1


parten siempre de un grcmJe heel.io h¡~,t(j['¡co,
y tornan el nombre de na. S,~ dic(' la ('1';1 ro-
maua, que data de' b fundarion <1(' Hura. Id
era cristiana la ('J"1 l'j,)l,n't'('l'11¡'¡ (,tIC (k;""l su


.L. \ ...: .~ .. l~ ,.1t._ e ~.l (l!~\,} ... - ~_,i...t.. i _...... \ l •
origen Ú Jesu-Cristo y ]Iablllla; la (ra rrpdd¡-
'''l'l'') (lll(' J"1'11"'" ¡.i l , -; ¡ ' ( , (,1 ("'¡"l)/O(';l!':"!'l!" ,¡" 1,"\..l~.L l, j l ~\ ... ,.t ,/.( /' _.;)\.-(.... ..l.\.. n ,,'~\._J. l\.../ .• ,_ 1 t


, , l' "('" . ,"' --.: ~. ~... .
reptln tea en 1:.' nm~'w L\.C. ~~ias no ¡H'(J!l;UCllmlO':~'
la vanidad de lüs }'('\'es iÍ este ¡¡¡{:Ludo n¡j;"';l',
1 ~ ~ ,. J'. 1 r' . ¡
Han qU.CI'WO (¡l'JiU' Hi1:;wcn a cr(:¡j()¡(+:¿~ ins
f"'~Z~S f!l> SU "x]:"{en r'¡')' " "Il"do (le 1(1 i"'.. n(l-,-ll~ d, _ -' "- c ... .:1I-, ~-<.... 9 ~ (1 (t,_ ~'1 .1\.-.-"
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¡ l ' 1 1 • 1 \.comprcIH e e. pcno(¡Ü ÍiC su l'Cln¡]{¡C. ¡.;:1 <¡tj('
¡ I 'J" ,. j'os (Jecretos ce ¡liS pnlll'lf)Cs el'L't!Lmu::, it~'" ";1
COmUlllriCnte c~;ta dobic fecha: ((afiu de f"Ta-
tia .... y dl~ nuestro reinadu.... l'iC.ll Cun to-
do eso," esta crouolo~ria real estú su¡:da ti rnu-


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1 C' 1 • ,


ellOS errores. omo la Hlonarlllwl no ('s 11j-
nm.table, sU(~cdc Ú lcn's que dos () tre~i t'l'u-
11 1 , jn "' I' "\,, C"~'I'nt1 ""I"ll"!:Jlj\"lI'n ¡"l('ra ('1 .,(,r'''''''¡·'',--) '-jo L~") ,\.-' ... \.,,"- j'('''<' L '-'1. ~I.., l,,-/ r( .•.' J)_~l T\ ..... 1~
l l n ll 1'1'¡,}t; Y'l ,,1 'll"<\'1(' "IU"i ,) H'Uí' ¡"j.: . .¡ I'n" (' Cc'-,;. ( ',' l J. L (le \.J J!. j' ..J ' 1{\. i , .... (, ...., U ~ \. ,,' l _.'
tronado. Esto s\~ ha vÍ:;to muy rren;cntl'IJi(a¡~'
dcsJe el princ,;pio de este siglo.


ANTILLAS. ,-7'¡·- APALE.\DURES.
A:~Tn... L\S Ú J\RCíHPIÉL¡'JiO COL01IBI :\0. te la Cuba de Francia, es ahora indcpeudicnu


C:ldena de islas que reune ambas Américas, y solo tiene á los ojos de la Europa una llif'-
,!sí como á los dos mares interiores, el de las diana importancia.
\ntilJi1s, ó de los Caraihos, y el golfo de Mé- Hoy dia se hallan las Antillas en un estad:;


¡i,:o. Los geógrafos las dividen generalmente en de trar{sicion y es dificil augurar con alcunu
.íntillas mayores y menores. Tamhien añaden ccrtidumhrc d~ su porvenir, yue no parc('e'll.lu~
,ti mismo sistema el archipiélago de Bahuma ó lejauo.T,a aholicion de los tratados y la cman-
.';1,15 l.ucayas. cipacion de la esclavitud en las colonias inulc-


Las Antillas merecen en Europa una e:ran sas han cambiado ele un Lodo su régillien ;¡¡(f-
importancia comercial y política. la proximi?ad rior. En cuanto ú las relaciones esteriores. ~;" ,~(:-
'kd continente americano, la riqueza de sus fru- vierte qt:e la crcuciun de les grandes Estall(,~


I • ] I taci 1" ¡ 1 ,., 1'1"tos, la excerencia ue sus puertos y as es acicncs 1))re5 le an: .as Américas iH1 ¡¡¡O(d lCílCo Vil sus
que ofrecen ú las potencias marítimas, les han condiciones y las modiíicarú todavía mucL¡lrnas.
i,('clw ser desde su descubrimiento el blanco ¿.COflscgl¡irúll las Antillas sacudir completurnvn-
dt~ la codicia europea. Hánsc establecido en te el YUi~O de su metropoli? (Libres ya, foru.u-
ellas ¡i su 'Vez la España, la 1"rancia, la Dina- rán li'na'" coufcdcracion ó bien' se llnil~úIl t:l COjj-


1 " . J JI Iarn] l' l' " '? '1' '1 ' ¡", " , tmarca, ia ~uecw, a.L o anda y a lD¡) aterre: unente americano ... ~~la ultima ldpütbh t'~ di
,'sta última ejerce allí su dominio, como en to- menos probable. Di~S¡m{'s deconquistar ~;u ;;1[:¡-'-
dos los puntos dcl gIoLo que ofrecen interés iÍ pendencia no tendrán po\;er bastante pura ~·,(T
-u comercio y naveaacion. Concluidos los últi- respetadas. Buscarán, pues, un apuyu sinc.r.
uros tratadm' de pa~, arrancó L1 España la Tri- en sus poderosos vecinosy se unirán ú la Ame-
". •• 1 .• 1 1 I 1l' 1 A" I ' , ., r' .nita.i, q UC uom .na ia fn'Hlclpa. em iocat ura LC] rica COFlO a ,-,o1'c'.';a o esta noy a la( ,',1:1\'''1.


í,J' ¡':IIO!'O. v ademas i)ose(~ á 1'(1/;((00, continente 'Yé,F" 1;'''''l"r·¡·)'v·:(,,, Colonia t~'<.:('l'¡';'lll
I . '-'. ... L _ .. J. _, \ - o r . ..L.dl..llltH... 1(. \.l d.', ..,\lll. ...Jí(, s--'~,,( 1.1.. _ U.


,n imz<1io, tomado á la Francia en HH,L ú !'Junta De.
¡.. uciu, ignalmcl:te usurpada á nuestro pais, la
f;nI/l,wlu, lo» Gnuw:!inas, Barbado, Domínica,
Jhuojcr/'llle, Antigua, J'fieves, San Crlstobol,
;;urblU!u, ffH:juila, las Vlrqenes y la Jamaica,
q~;(~ oe1Jlu el' tercer rango entre las Grandes
.\nliHas; lina!menle posee el numeroso archipie-
¡:loO de las Lucayas. Puédese considerar corno
dt'p¡'nden(~¡a de las Antillas inglesas el tcrrito-
ri» de Honduras. Habiendo alcanzado los ingle-
"¡','3 el prj, ¡¡cgio de cortar maderas (k~ Campc-
j·jH' v eüuha en bs costas deYueatan y en las
,!!' H')ndul'll.s, han fOl'llllH!D en estos parages un


1 i ~. e, l' -1'-':·:'[¡1!.J~·e¡mW¡lto lTllraiJo con ueS;jl~n en .i"Ul'opa,
!iI'l'O ciue e5 para ellos Jc grande importancia.
~~l jJuehl:> de Y'Vallis es el depó:-,ito del eontra-
[Jundo que estos cOIw:reiantcs hacen con los ha-
bitantes de .Méjico y de la América central y
qll(' ¡es produce Sllmas inmensas.


La Francia no ha conservado de ~~a5 anti-
:";UlS j)()Si'sÍones mas que la (;I(udalllpe, ¡a ~ ¡,r-
linim, la Duscwla, jos Santos, Jlul'igdunte y
Lb dos tU'ceras par~es de h de ~;.~:1arl¡:J.


[,a Holanda posee el tercio de S. ,.\Lli'i.¡n,
>i. Eustaquio, ,hba, Curazac, Aru1Ja y]3w~ua¡L'.


L:l España, en otro tiempo dueña de ('s~()s
'n;sl''' "'~ I"'¡lu";/I"l S'U 1)/ll.;l,¡;;i('n /Il:'l" l;:l'I(' ,1;> J"z L .,,--,--, c: '"-'._ "L ...... l ! v ...> ..... 'u <.: \.. ,., i.:~·H.U.' \j\j u
J1aru;arita, l)uerLo-H.¡co y CUh:L Esl;'1 es h nws
";l'" '-1"1 fl'¡"" 1')1)/1".,,,,,,, l,t" ¡)·'!'f') "1"} (le' l'¡I' ('U l "
'I.U, l U,,-} \. Lto...d\./JÜ, L l i.1,l, (_ l.j L¡-


liia;; ¡n~mlarcs d~)llllundo. ~;¡¡ll Tomas, S. J U,tn
~'l (...... - "''1\.. Y j'


't ~la. _,l'UZ pertenecen a U¡,E¡¡¡Wrea. La ~)lll'-
,'la nu tiene mas que la de S. Bart(;¡u!:H~, c,¡ji-
,1,] "i'l' la }"¡'''')('¡'lPrl 'f-¡~;',;, 1,~:I!'~'1 ,.:)I;n':1'I"""_
\.1 r i",- ( iA. i • (_ _ ~ ! lJ "'. j ~ \.- l j ~ '••• ~_ • ,q i ~ ¡ .• J 1 ', __ .. L




APELAClO~ .-Es el acto de rccurrrr (il
, juez ó tribunal superior para que anule la sen-


tencia que se supone injustamente dada po~
el inferior.


No han necesitado los pueblos una Iarg¡~
espericncia para conocer los males qnc ofre-
tia el poder discrecional en algunos hombre
encargados de administrar justicia. SU5 Ialk»
inapelables tenían la fuerza de la verdad mis-
ma, :,' el rigor á veces fatal de la. ley. La ti-
losolia ha hecho conocer qU2 un juez está espues-
to, corno los tiernas hombres, a toda clase 'dt'
errores y debilidades: la avaricia y la astucia
le descarrian; su razon alucinada 'puede equi-
vocarse en la sustanciacion de los pleitos y en
la aplicarían del derecho: obra ú veces do-
minado por sus propias pasiones, que tienrleu.
tí estraviar su juicio ~- á doblegar su rectitud
EnU'!\Z1.lf la fortuna. los dC'rel'llO-'; () Pi [¡'-)IViI


l ~)~O ~ ~c' !üy
-I,j- .-'lel _L'.il~."," "- ."1.


¡ dos de estacas, y precipitándose sobre la mu.-
titud, la apalearon con inaudita ferocidad, lle-
nando de espanto á aquella parle de la ciudad po "
espacio de algunas horas. Seria muy largo enu-
merar las violentas escenas de este infausto día.
de lasque se ocuparon losperiédicos durante mas
de una semana..A tal punto llegóel escándalo, qm'
:\f. Eu~ebio Salvcrtc, 'diputado por l)aris, ere-
yó necesario interpelar al gobierno. y to<11.1\ in-
están presentes las criminales risas del centro
V la indecente actitud de la mayoría du-~'atlte esta sesión, que deshonrará ct'ernanlPnIP
aquella legislatura.


Jt'I. de Argout negó en la tribuna los aten-
tados que hemos referido sin tener en cuenta
la multitud de pruebas que lo desmentían; pe-
ro la muerte de Chcvalier, obrero inofensivo.
cuya autopsia reveló crueldades atroces, vino ,i
dar al ministro un solemne mentís: desde en-
tonces han hecho su papel los Apaleadores
en todos Jos desordenes acaecidos en di-
versos puntos de la ciudad y ha negado al fin
Ú. ser uno de los medíos que constituyen la t5c-
uca de nuestras policias: sin emhargo, e:i jus-
to reconocer quc se ha hecho de el un uso mil ~
moderado.


He aquí como el régimen actual 1m inau-
gurado la palabra Apaleadores en el lenguaj ('
politico y nos ha obligado á escribirla en - estr
Diccionario; así corno en rigor casi nos pone
en el caso de hacer mención de la palabra Bom-
bashidraúlicas, como término politice, la singu-
lar ocurrencia de haberse valido de ellas pa-
ra reprimir la conmocion popular del :J de Mar-
I' \.)')1ZO LI' 10')_'


ALT.


n /; ~ ~; t; n),u' ~.'\'Ai .'\e.~,,\l ·u'áL.'1.
I';¡l',:;ado de introducirln.


So siendo los ap(llcami\'[jto~; pontrcos un
hecho nuevo, no S(' necesita ojear profundumen- I
ll~ la historia para encontrar señales mas ó me-
nos mareadas de ellos en la narracion de las re-
pr'('~¡one~i hechas hajo el protesto de conservar
(01 (irilen púhlico, es decir, el orden.establcoido.
Lr¡s gobiernos hubieran crcido cometer una fal-
ta Cl~ no usar del palo del mismo modo que ern-
ple:-m·el sable, la lanza y la metralla, y así es
qu:' aqud ha debido hacer su papel en las lu-
f'has políticas lo mismo que las antiguas armas
blant'¡]'i y de f[1\'go: también es probable que
siendo el palo arma primitiva y natural, haya
pr.sedidu á los domas instrumentos de muerte
c'n d Ul';;;;'i1,d de la', prim(:ras policías. Pero has-
ia b era d(~ i S;~O no hahia ocupado un lugar
\~:,;pc;f'¡a! en la historia, y algunos años despues
Ll palabra <lpaleadores empezó á representar
ciertos hedlOsyá espresar una idea, comoen otras
/'pDcas y con otros títulos los picadores, calen-
tadores J'c. ye.


'El U· de J ulio de 18:31 se <lió (¡ conocer
PI)]' primera V(~Z en la policía el empleo de los
apDh'ildilrrs contra las demostraciones popu~
lar'_.:. Lila rcuniou de ciudadanos compuesta
priw~i¡;(1¡mc/lte de alumnos de los colegios y de
j;¡vr;¡,,':i rtulicales se disponia ú celebrar el anivcr-
:';ilrio .j¡·!el torna de la Hastilla, cuando habiéndose
~u'iciti2do una disputa, apareció un consi-
d;~rilÍJl:." número dc' hombres vestidos con blusas
:! arma.los de palos ydesemiJocando por dilercn-
tes call(~., donde ('staban apostados, se arroja-
1'1)[; sobre los patriotas. La prcm,a <lió publici-
dad ú las quejas de las víctimas y acusó con
firmeza á la policia, pero esta no solo negó tan
escandaloso hecho sino que hizo formar al lYa-
,·i·mul un proceso sobre calumnia. Testimonios
irr"cu:~ilLlcs confirmarou las violencias denun-
!'iadas por el periódico, y eri medio de largos
ddulc·; se desprendieron palabras de los labios
di) JI. llonvdticr, corregidor (maire del 8.° dis-
trito, que dieren á entender la parte que habia
tenido el gobierno en lo (llie se apellidaba cua-
drillo. de apnleadore..,·, tuya denominacion se
I ! . 1 ]'" 1 1;li~ necno ustorica <. ese e entonces.


Mas estraña fué Ju escena que tUYO lugar
algtlflü;';;li'íos después. Los ardidcs dcque se Ya-
liu incesantemente la policía para perseguir á
los vendedores y repartidores de periódicos po-
pularcs, ardides que en vano intentó desterrar
Yictor Iloddo con su noble rnanifestacion en
la plaza de la Bolsa, agitaban los animes y
reunían en esta todos los dominaos á innumera-
bles curiosos. Elj:) d\' febrero'>de 18:3'1, salic-
ron de la Ihkl los i.l'.lentes dI' poiif'i;l arma-




tiva.
El derecho I'O!lEHW conoció la importancia


de la garantía de apelar y arregló la manera
, {. I '~' " I 1{ji: prncucar a.... amlJ!cn ra encontramos en ('


-lcrecho confuso que nos i!'gó el Norte con la
conquista y el feudalismo, y cerno el poder ju-
dicia! estaba entonces tan íntimamente ligado
ron el poder político, le seguia en todos los gra-
dos de la gerarquía feudal. La costumbre nos
d¡3nmesfra la facultad de la apclacion, pudién-
do',e apelar después tí la audiencia, de esta al
tribunal supremo de justicia, y 1'01' último, al
¡·Ollr.rrc';;') o' '11 soheran:'\ '0 -- ~-', L .."'lflf "_1 c, a c r ,


fa zrnnrlc 1.'''[;'11'''''\ nolitica ,j(, 1'1 Francia
...i t'i '- 1 ~_~~~ \..- .. L~ ... ( i",-- L_ll<,'lt t. / e JL <..-41 ....... , ,


'llW ü,;l,"!lIJ¡"". io una n"'l~a' ¡l"l'" j"" (1)"'11"" J",,(l¡"-'-., u ~ ,_ 1 \. .; {J \ •. ,,-. _ o _a u J \'.1.. u..~ U. j
,:¡a!e·;, l'í'SIW[Ó el d~'j'(~"¡¡() de apelac.on, Iun-
,Iíldll en L~ equidad y la jusí.icia , y hacicnrlolc


, 1 r I , J " .
«mrar en e circuio ue a nueva orgnrnzncron;
mas el primer ensayo no tuvo buen éxito. Ln


." " • 1" i.: rl' di 1 hi"{'l111mWntO (e Iglllllua mal eompren !( o liZO
cobrar' á todos los tribunales en la misma línea
con respecto (Í sus atnbuciones, y Jos cons.itu-
Yí! ü todos en jueces oc apelacion, Xo ~jr tar-
do en conocer los males de este sistema, que
producía serios sinsabores contrarios iÍ la buena
;1~1;.n¡nistraeion dcjusticia. y que violaba el prin-
('J1)1() de supremacía de luces y atrihucicucs, tan
!l('(~;'"al';p en 1" maaistratura 'ln.:':,) )'1" ,(\ darJ J u O.. J il(j .1'0..- (..,c e t t~'tll c..Uu t \ <.
1"1 • - •


¡il¡¡O,; y pronuncrar sentcu-ras.
La lev del 27 lluvioso del año YH rcstnhlc-


ció la g!~rarquia racional, instituycntlo tribu-
il::!es especiales de apelación, que el emperador
.\ apoleon, deseando rodearse de todos Jos res-
to" de lo pasado, decoró con el nombre de sa-'
las imperiales, para darles en apar¡('n(~¡a un
reflejo de la antigua i!ust1'acioll parLlilFll-
{aria: ('stas son Jos tribunales qne hoy Si' Ulu-
lan salas reales y ellos son los que pr¡:H'i¡wl-
mente dreiden Pi) Jos casos de apeJacion: pDr
el número yec-iperiencia de los nwgistrados qLH~
las forman, ofl't';'en garant¡a~ J\~ que carecen
105 tribunales inri'riol'cs panl resolver cn los li-
ligios BIas importantes. Sin embargo, fuerza es
decir que el favoriti~,lllo que tan ú las claras se
l!<'scuhre en la fonnac;oll de ":'ita magistratura
sU¡1Prior frustra mudws ven';; el ~ahia IY~n­
samienlo del Iegisiador. y coloca ü la magis,-
tratllra inferior en la aitura lilas nl!lll¡n(lute
dí' la reetitud v d('1 ;;,aher.


APELACION. -76- APEL\CIÜN.
lbl c;uuad,Hlo á la voluntad de un juez sin • No es este el lugar mas á propósito para
apelacion, era e;.:!gir demasiado de la jus- trazar todas las formas de la apelación, ni d('
ticia humana, era hacer pesar sobre Jos que examinar rnenudamente las circunstancias r11
la administran U!1Ll r(:~.p',msabilidad muy gran- que esta puede fundarse y los varios efectos
de. Por eso ha establecido la legislacion de to- que produce. Xuestros límites nos obligan á
dos Jos pueblos la i~~:ult:u¡ de apelar, si bien hacer solamente algunas ohservacioues sobre
, 1" P "¡ f l"} 1 r. 1 "". ,J dI'11" I .nan uueriuo en lOS m-uros oe iacer a erec- os pnnClplOS ue cree 10 pu ) leo que se re aclO-


nan con la facultad de apelar.
Parece tÍ primera vista que en toda espcci('


de litigio debe ejercerse lea.. itimamente d df'r<'-t~ , ~ J
cho de apelar. En efecto, ¿por qué se ha d('
fundar la desizualdad de este derecho en el va-


u


101' de la suma empeñada en el debute? Si la
justicia ilustrada y equitativa se cslicndc ú to-
Jos, si ambos grados de jurisdicción protejcn
eficazmenteel error ó la parcialidad, ¿por qué se
nie¿a esta proteccion al pobre que ataca la ma-
la instruccion de su pleito, debida al valor de
una suma, corta si se quiere, pero de un intorcs
respetable y poderoso en estremo? Estas razo-
nes son incontostahlcs, y sin embargo no las ha
tomado en consideración'el kDjslauor': La senten-
cia ti(; un juez de paz no pued~ sor combatida por
el tribunal (h~ primera instancia por medio dí'
b apelacion, sino ClWIH!O d valor del litigio <'5-
cede de cien francos; y solo cuando pasa de
quinientos, puede rccusarse ante la sala 1'('(1) dr:
ilpela~iol1 el juicio de un tribunal de la mi"mil
C'SPCClC.


La 1(')' es :"abia, segun el unánime parecer
de todos los hombres recomendables por su es-
per¡encia.La cornplicncion de nuestra forma
actual de procedimientos, lo subido de las ta-
rifas y el espíritu de tiscalizacion aumentan los
gastos judiciales hasta formar un impuesto
enorme pagado provisionalmente por los ¡¡ti-
~antcs, como si el ciudadano, forzado tí recur-L,
rir ú los tribunales para dcicndcr su derceho,
tuviera su fortuna para enriquecer al fisco y
fomentar el monopolio. Dirijirse al tribunal
superior para recusar el error dd primer jll('Z
e:~, en todo litigio de un intert~~ sceundatio.


.~


comproHwLcr lo mas por lo menos.
S o negarernos, pues, que la l"y es per-


fecta; mas revela un estado oc cm:as profun-
I " " lU{1l1lente VICiOSO, puesto que con un a JUSO


corrige otro abuso. ¡Jara organizar la ley con-
forme ti los principios de justieia y de igUlll-
dad que deben regir en toda soeiedad bien ci-
lllentaua, deben suprimirse todas esus compli-
caciones que entorpecen la remision de un plei-
to hasta el trilnmal supf('mo~


La facultad de apelar está establecida por
la ley, tanto en matcria criminal cuma en ma-
teria civil, !Has con ladiJercncia,que en este últi-
!noraso se ajusta á la impbrtaneia de los íntcre-




este ar~¿'UnH~t1to es la llL:c(-\sidad OUt), [;ahia ff(·
1,- l


l· ,1 ,., ,. ' l' 1pe! lt' t'l (lidam(~n :te la Jn<.\vnna, fS (,ecI!'. ,l¡,('t,¡~,r
al putLdo. A JW~;ilr de e~~n', la Cúmara se ;prn-
¡¡IÚ el 1")t,I('r (1'11' e," l., 1¡';"llli'\<1I';l (';"1"':('1";'..-~ - j. \- - L"" .:~,. i. .. ' '~:"i- .~. ,..;U, .JI \~. ~u,
así lln ¡¡do de temeridad kgisiatiya, <¡llf' Uii'
1'1''''11' 'í pp,ír'¡''',,; l)l',J"<.:,I''-' \',.,1'1 iJ'1\ 1,':'-; Y¡"'-
."- c<.. l. ~- 1\~ ;:- '-,L.,. I . \/1.\ "_ .t,\.' ..... UCI( ... J(" ~!,,~., "


¡ • l'
"opzo,;n 'lar'" "n 1";""1'1' ("/(' 1CH'''' 1'\",1''''',,1'''''''_:,:) J . • . \l 1..0- {, tI -'-"""-'1<'" ~ '" ~; . ¡Pt tlt- ~~r. ,'1
1i' un ori:J:c)!l ¡¡p~íl¡¡¡!(l.


APELAClO='iJ..LFeEBLÜ.-La apci,wit\ll
es un neto flor el que se somete ti la dcci-iou
de un juez superior el juicio de un tribunal ~U-.
haltcruo. La apclaciou al pueblo es un I't'CLIrSo
Ú la sohcrania contra los actos de una Ó muchas
autoridades. Sin embargo, en todas las ocasio-
nes en que so ha discutido el principio de np¡'-
lar ;11 pueLlo, se ha considerado mas hieu ('()-
rno una consulta sohrc una cuestión por r\'~d­
ver, qtw corno una dclibcraeion sobrc' un ¡tm'¡(
ya pronunciado . .AsÍ por no recordar ll1tl'~ q [1('


" 1 • '1 1 f ' 1 > • Iuna cu'cuustnncra ce [';Fe en que uc Ur¡lCl~ [1,;1
la cuvstion CGn b solemnidad qlw acostu:u:
ha la Couveucion en todos los asuntos ~t';n!''">,


1 '1 1 5, "l r .~,,_. ''t
cuauco se ccll'llran(1 el proccso ue .ur- ~\: ~ ,
sostuvieron n.uchos diputados queIa Cúm¡::',;
p'\ ('-f"l"i r'{'U""'!'l "¡"I"'1 l'uz(\"~" en u¡'] ('"'' :",


-" ~._, (uj( .iU·. rldU( 1 u (. ;::'Jet! \. d~~t t.d ... ·-
previsto rU:' IO:i ek,.'tClI\':~. Qucrían, PW\~. q
consuiL¡se al pueblo, es decir, que es((' juicíe.


I l' 'J 1 '1' l' !estraorumar:o o ¡¡tWl(!icse drrcctamente .a mn-
Y'lr!') (in ¡I(", ,,;~:,¡ ... ,l'l"('"
'-' '" • (~. \.'.' .~j \..-. l. .. \.!' \ \..1L ! j _J••


( ~ ( \ l l " ] ll i ( J,l ]!'l "''''''',11",¡'()'1 fl"'¡'}"'''''l "f" ~ \," ;
_4., \. 1 ,1 ( Ü.1 \. . ., ~ ~ .t. \ ll. (l 'c,:" \. t, \. ~_ '- ¡ • ¡ ,


se IiIT:;ulltGbL1n todos sobre la fOfma dí' é"' ¡!;(','-
no qlW se ¡ha ú establecer, r ;Í quien :,' (·:yd~ó ..
•• ' , ." 1 '-1!""I , .' ...


fina {'l lil11G1t {¡el !':':itat1o.
E~i, pues, ('\¡dente que ninguno dl:' loo: t'il'(,,-


lOfes que contribuyeron Ú1l00llbrar los do"cien-
tos veintiun diputados habia pcnsa~o en inH)~-
t ; l 'J1(,-I " (i(,! (1(,;,("·1,,,) (1" (¡"'/' 'll"J" 11"(','\'') ('("l.-1i<l'1 7~ _~ _ ,1 ,,;t_~\ ~\._- Ll l. U _ U / (l _"~~.-_,..... ,,-
cion; y aun ~<'r¡a pcrmitido en bUí'na ló~,¡('a ~~':--
, " " l ' 1 • 1lener ({ue {'SUl eamara, ('¡era(la di.qO a n}(,~nar-
(,1111'" \' 1'(".I'¡YI'll"J O IHlt\ (1(, I;U" ('hl'/l(~ll'l'('''' ¡'é) >,:, ,Ll _ ",,_ J . ..l.~I.."L"'''-.l ,Li. ' ...' \_4.' Ll ~., _ Jo\..- _ .. .J. ~ M.iu lo
dejad(j de c\.i~;t¡r con ella. Ll cons('('w'i1"ia d('


APELACiOX, -¡ ¡- APELAC¡OX AL PtEBtO.
Si'S en litigio, mientras que en lo criminal no tú obligado ú jUZjLU' de Jos hechos por una Ít'-
es aSI, precisamente cuando la gnnedad ud tia muerta, que.la sujeto á lo menos ú padecer
interés es r-stremada. Asi, puérlese apelar al errores, en cuyo caso !lO se halla el juez de prime-
tribunal dc policia correccional contra un ee- rn instancia, {lll(' ha 'listo, por decirlo así. los
lador, qucsoloestá autorizado para imponer á lo hechos en arcion, llenos de yigol' y de v¡-
ll1<lslamultadcquinccfraneosy cinco días de ar- da. Por este motivo la apeluciou uo nfJ'\'~'(> la
resto. Puédcse apelar ante la sala real, () ante el EaLmtia ycrdader<l de unajusticia maseqll ji ,üí', a
tribuna] del juzgado principal ('entra la sentencia y solo se (',H1S¡gllC con ella de~;a('f('d¡tar la pru-
de po!icia que no impone en manera alguna t/(,llcia ¡h la ÍC'r.
pella aliietiva Ó infamatoria, y no hay ap~J1J- ~.;o encontramos punto alguno qUí:' recL;;!it'
;'ioa cuando la audiencia sentencia al reo á mas el estudio de los jurisconsultos (jHí' el re-
trabajos perpcluos <> ú la pena de muerte. Los btiyo ú la l~r;e!a('¡on y la reforma de Jn.i 1'1'0("'-
legisladores han conocirlo que las formas so- rlimicntos cí'iminales


u




Ienmes de que se ,rc,isteil '05 altos funciona- H. COR\E, diputndn,
rios de justicia, la prueba primera de acusa-
cien y, sobre todo, el juicio del acu-ado ha-
cia sus jueces, ofrecen gar2.ntías mucho mas
dicaces que la revisión del proceso por otro
tribunal, pero ¿cómo se formaría este? Cuan-
do la opinion púhlica decide sobre cual-
quier asunto, sus votos llevan el sello de la ~;O'­
hcrunia. y no hay poder humano ante ei cual
sea posible apelar. Sin emllnrgo, como se suc- 1


1


len omitir las formas protectoras de! acusado () .
del interés social, se he¡ f('t'o¡;()('ido la convcnicn- 1
cia de ({Uf' el decreto d() una audiencia pueda
ser denunciado al tribunal supremo, salvaguar-
di;] de la Icv y únicamente encargado de invcs- I
1: "" 11' S'I' ell"I'I·S'· lrI1'1('j'()P"" I't"l:(>¡,:ll"~: "(' observan.~,,,,,,,-,. •. '-.1,. .JJ('-,.! _.... ,\_o~. \.) l"~_' , s r , ,J\.._ l .. ~


" ,


rcliaiosaurcnlc sus ¡'I·!'11('¡'I':('" :::"1 I~'HVl)('I'ÓI está''- Ib1 . CL, \. "u 1 .. ~, Jj ,,--,~ __.d_ 1 ('1. s s. r, t,_ /.,L
ronliado este poder al trihunal de casaciou.


"') , l ' I " ' I
,:'testanos uccir que ('i\ el ~¡::;l¡'llla ¡ie apela-


cion adoptado para 'los C(l::os lit.: policía corroe-
cional, hay una anomalia que dcsuiinuvc L: uti-
lidad de la [urisdicciou de las salas reales. \' aun
les impone ¡;onrlic¡ones inferiores ú la de k;s tri-
bunales, cuyo fllllo puede reformarse. El juez
de primera instanci(J oye y vó á los testigos en
medio de UI1 debate (~ontrad¡dorio v animado:
forma su conciencia por medio de impresiones
directas, sinceras y cnér;:ricas: no se le jmcde


.. u


l'~)eapar /u al'l¡tud de los test¡g()~i, s ti í!'~onom iél,
su tono afinnativo () dec/amatorio, aquel sello
, l' 1I 1 '¡ I •mrSDlwa ) e te \('1'(.(1U oue se CO¡t~ rn una nil-
lahr~, en un 505(0. Per~ el rnag'istrado d('J tri-
bU[ln! de apelacion, al contrario, por regla f,l'-
neral no oye ni \ó Ükb testigos: no asistcúaquel
altercJdo tan interesante para un juez, entre el
inocente y Jos rivales: no ¡mede presenciar las
impresiones mucha" ,e('es tan pef'ceptibl(~s de
los hechos, v solo se aticfl() á las notas sumarias
qlH~ lleva l~n escrihano en la audiencia, obra
siempre incompleta, algunas veces CrrÓIH'a, pá-
liJo bosquejo de impresione:; medio horradas
y tal vez engañosas. Es cierto que por mllcha
que sea la suppriorwad de sn talento, rOBlO es-




APOSTASL\.-Henuneia \oluntari¡j \ Pfi'-
meditada de una opiniun religiosa ó pofític(1.
Esta palabra ~8 toma siempre en mal s!'lltidn
y. ya hemo,,; ¡kÍlo en (JU\~ difiere de la nbjnr,¡-
CIUI1.


( " ° l ' '1 ' ."as. {ouc:, jos i1postatas li:1n aparccif:O et;
la época de :;randcs ('ambios políticos ó n-ligio-
sos. El cr¡~ti:~lóaw los ha t;~nido lo mismo quP
la dcmocraci,\: tanto unos como otros se han
entregado CO;l dl'sc!oro suyo al menosprecio y
ú h ('\reTal' on de' los siglus. :Faltos de pres-
í¡\~¡o dí''':!l' e die] f'l) qne abjuraban de sus ¡d{';JS


"1') P')!)'l" ". Ju. ,t} "- 1 \..
"I'l' ('¡"[n'l/o ('1"11" 1) p') ql"'~'}t;·1 '.~- ~ ~ _.'.4 \. '\ "- ,_ 1..._ :l. _~ ,11.." \ c, ~


.:-\l-~J~~;'~~jf:Á\Jíl1~:\~'I'O~ -:.~:- .:'~\.ljosrfl\~~i~\.
SapDlcon rué mas sabio: aparentaba apelar al ; imprevisto lleva la cucstion a otro terreno.
pu;~blo pelra sancionar el consulado vitalicio y el I cuando el legislador no tiene todos Jos docu-
régimen imperial. cuando babia prohibido las ¡mentas necesoarios para í(H:m,~r su juicio r po-
.iiscusicnes y la elccciun. Esto era reconocer un r del' pronuncIar con conocnrucnto de causa, ('¡
principio y violario al mismo tiempo. cuando el órden 1ó¿ico de las materias que de-


Es cierto que en nuestro limitado sistema b~ ocupar fa sesion l'xije que se discuta prt"-
l+('~Ol'a¡, es una necesidad de derecho la ilpcla- vramcnte otra proposicion ó provecto de ley, en
;';Oi1 dd pueblo, cada vez que ocurre un caso es- este caso se acuerda el Apl<..IZa;niento I)(11:a un


. , 1 . " o f . ¡ l' llnl;}nbwrio é imprevisto. Anteponerse a a 0Pl- uempo uutetermuuuio, pero re atrvo.
.uon seu;>¡'dl de los electores, ó arrogarse dcre- El Aplazamiento fijo puede ser motivado
rllUS que no reconoce el mismo que se los apro- por el deseo de procurar~;e nuevos documen-
pia , es una verdadera usurpaciolll. A(llemas, t~)s. Si las lcámaras proveen el tiempo p¡,c-
cuando solo se concede á ciertas e ases e dere- CISO para obtener Jos documentos qu<~ pieb,
~ l' lIt . '/" • r(',iD d: elegir, la}" paueres que no pllCUC con- ee erm.nan o IJU/t entonces el í:ja en OU{'


I ., .., 1°' 1F~'l'¡J' el elector priyilegiado, porque se en- ~·O vcran a o~~üparse de la (.jSt'U~~iOn que se \1'1;
cuentran Ú su lado las masas populares que Iorzadas ú interrumpir. El Ap!az'lmil'lllo fijo
siempre tendrán el derecho de protestar. Limi- es algunas veces una escusa para los ministros
pr la eleccion es, pues, limitar los poderes del que reusan comunicar ciertos documentos: en-
«lector. tÓ~l~es el voto de las cámaras sign¡üea que lo:,


Pero en el sistema del sufragio universal, rn~tl!~trus han de presentar en un plazo JeiC1'-
son verdaderas apelaciones al pueblo los actos minado Jos datos que ;;,e les pidp,


I 1 j , ..' 1 ' j '¡ ~ l . . . I lO O! . ,{',cch;¡\\,es; por o tIlle ros IH'HlClplOS ucmocra- ~I Aplazanucnto inac 1JW o equivale a un;,
• '" "O l t '1 1 • o ,!¡í'O:; rcsuctvcn las Olii~uaUC3 que llOY pre- no aunusion, y pn'.Juzga el mérito de una h'\


:>\'ntan 1:0d<'lS las cuestiones políticas. No hay ó de una proposición abreviando el (\e\;<1t(,:
.irden ~:¡no en la verdad. Para no :lCrir ostcu-iblemcntc el amor ¡Jl'OT)¡~?


l' o ,l'" ~ 1r., h. ue mnzun JI1F'jlj¡lI'() (111" 1'1 ('''(111''1''1 c· r ,. 110.;" n,'o ;:.... '--'..11...... - J {. ( ... (\ tl, .t, ~""(~ \..,:)-'
t f . ¡o. . I 'l' I 0"
.a rruse como un !l¡('(¡JO po ¡ leo uo lniHHL'sl(¡j
(l,ue tal ley presentada, tul 1)J'oPí)i;,¡cion 1;(:-
CLHl, Ó tal enmienda aelara<la, no tiene ni pu.r-
de tener la anrobacicn dí' 1(13 cámaras.J - - .


Emplease al,~unas "-'(~CS el Aplazarnicn (o
indefinido para disfrazar uua retirada. En efec-
to, se han visto ministros y oradores que cuan-
do el debate no les presajiaba un resultado f;:-
vorahlc, ó cuando crcian (PIC' iba ú f'¡¡¡inr;.'.,;
mayor in, han pt'O¡)¡w:-'Jo el Aplazamiento ü sus
amigos, Esto en :;enh'jantes casos es una tre-
gua que se júle con intencion di' yoJy('I' Ú ten-
tar la euestÍO!l {:en esperanza de mejor l,\jt;)


El Apla;mmicnto se propone y vota (Oom;:·
cualquil'j' punto le3is!atiYo, Í(~Yant;índo~c ti Si.'1j-
tándose los di¡mtllt!os, () por escrutiniD :--'i'Cl'f'((l


D. Do


APtAZAlU:IENTO.-Suspcnsion emplea-
dil cu los debates parlamentarios, El acto en
'lUí' se suspende una discusión para una época
lija ó indeterminada.


Por mucho cuidado qLH~ hayan tenido en
¡ "',' 1 1 1 I


.: J cumplllmemo oc sus ucncres ros cllcarf)aL os
de redactar 6 examinar un proyecto de ley pre-
sentado por el gobierno; por muy perfecto co-
'l"I""l\;'''~I''I) "p" '(")U O ' } ,¡'n 1.1 1'1'1/C'l"0., (TL'O "~~ (Jv J.iljt .. L t .... ti ,,-te L .i bOl v. \j.t( i. e tUi l\...- \";0-
1. '1'1' llamados ') tratar 1)' ,1", i.., dilicultudes 'lU"fj ! H 1 U"o CV~I ü .j U U , \. U'-· i'L.. ......,H Iv'\..4- ...>.- UI....- '-' \.-
:¡'nsa;¡ la mision de re'lo!rer, puede sueeder que
no ba:;,ln mirado una cueslían hajo todos sus


, • 1.., JI· •punto.; ti,' Ylsta..,:Juce(Jc mue las yeces que el
;';'l ,''1 allí' S" al)l'n h (lj<;('lls:¡m })úbl;'''l C'1 DIdAl ... ~ l~ 1. ',j .. '~ J ... ~, ( ..t U'- .'. t,- j1"Lti. 'C
"""l''''l,,,,,j() I)l'e"l'l"(·a 'In P¡"liJOl' O\'J·¡\¡'¡o".)OC ("uet/\.(l '.,í.J ¡\~.i.J.t, -~., ~.il '-- ...... J e.· lJ '.' \..fa. \/0 1
1."'1';""1"1]' nn p'I· ...'.·ero~ ..) r!" le'·' O'U"'l '}I"O')O"lo_1.1 :'-!d,-d ...1U!.. \Jl' \.J,l,-- u\..... ,y. .l..1( t -ti ~
~'¡Oll y que cambian de tal n;odo su naiuraJe-


.. ,


"') V ,¡l j ·¡. , !' ( ) "1'" 1'1 a';':)'lj\)' L", ''''0''''1 ,l¡"c;¡j;r " rn_
......... -<-.J t, 'J'~ lo - , '"1.....,lí ...... t..... ( •.Iu l.¡¡ l J:L, ...t J.l' LL~'h l '-' - .H.... J ' d
t:u' en ci monL~nto sobre las modi¡i,'{l~i()nes que


I L l' '¡ • t:;l' ¡e ¡H,;)pOnen: eSLí.~ fa:;,o na Si:;) pren:s o en
;')' l'('·"¡"'TI"n í o " f'}'·l'l""'ll['Ti'Y' "{"'''a nuii'l!'!'t."J ~ ..J0~U. t, ~ ., 11''..-iH'~'''''''' ..\. ,\_"-~." .,f .lJul . C'i .tc
h:oi lJ1COllH'n;c;lt(':) eL: una ¡\('.('¡:-;:on refh:ntW:l
~. preeipitada se ha ach;Jtado el Aplazamiento.


Hablando con propiedad, no hay mas que
.h:; f.'5rH~í',¡es dt' Aplazamí"llto; lijos é indcter-
ilÚWP/O'J. Sin rmbarc~)o ('\¡~tcn otros qae lb-
~naJ'nncH indefinido,r;.


" "1 • .. "~~_~ titJi <:n e~er~-o::: (lasos peUir




~\lil11\(~E!~i~~~~.====~;t\ liama {;.:)r \~:1 «ua.lr
o ¡'al)"¡ .je"1'¡" están indicado: lo , '¡")"".'"(''' .t..ti '-- 'l. J1_ "-4\_-, -l-' ....U 1 .lI..l..l 'Ol.h. .) 11.1 \'''',_Io'-..\<.d.) c s '
cnuaua ó salidn que las mcrcancias iinuo¡"a,l¡¡i;


, .. '. ~. .. r· '.... .. ! ¡... ,.,.,--
o esportauas sauslucen ca las AUll'';'';¿F. l(m¡:l-
.;(' ,1. l"¡I"JI"'¡!"'" "1:oJl1"" '·(""W 1)'1",1 '":1;;''''''' ""_•.) -' .... i.J.u >\. \.-'..:, U ~~l U __"J 1 ~ .. _'-'i:} .. ',í \.M .1 »Óz ; llj .. v" '.,\
rccho.


Los impuestos sobre la cjl'culaci,;il dI' ti) ~
p,foduetos y mercadcrias hu sido cbj"~(i de ccj}-
tll1,U,U:i reclamaoiones y debates d(':llk (F1\: lo;
goiHcrnos conocieron la utilidad de c~jli:llJ¡('('\'r­
los. 1'01' una parte, Ios comerciantes, es decir,
los que se proponen aumentar e¡ precio d(' Jo ..
productos trasladúndolos de un punto á otro.
no cesan de reclamar la abolicion jo las tra-
bas <-lw.: les privan de una completa líbci'lJd
ohr.u o,'¡, 0 11"'! : 1 r •J .. ill.:. _ -'- d_ l U, LOS proructcrcs !n(lt1U1HetL~f~~-
ros J'; u;:;rícolas, en cuvo 1,,.,,,,(·(,]J 1,, <;;\" han ",p""-L) J r , •.L \.... J ..... "-1 ....' _' .1.(.. . ,_ JI. " '-o
JI' aquellas ~." ~. ~ .


v ' <.:'J, cl¡J()i~m lOS cer",::l():', rrolc(":C ;\'~,
lJfotestaa cuntra el' ;l¡l"(d¡'";,,,,,) ,. J"ld'} l'{\"'¡';'\"l'~.:) 01.. '- , _; i "-- J...j i "¡ 11 t.. •.} L( • '_', (~l f;!( t,
SU aumento. '[;':1 O~li(";t"'5 Íi:l"J'P'~'H' <1;":1;"'\ .
I ' r ""l.l ~;';l'':'--' ,-~" ,í' ".,'''' -' i'<.,I. _."1\__ ,:) _:', !q\..• Jl :"-O:' l)U¡)¡LCh'lÜ~, \ llll:\t}'ras Ut1("~ ¡""eC('i'f";~P i í
r'!'I_\ ' •. ;., r! /:,) •.. ~ . \1 ,,_. Ji.'----'''-.... ~\.',-')'L . J ...J..;':~,-,~. r '
lI1Jd l<.It.. UI.,; Cüillclt::iO, l¡(lY otros, que nws ¡T¡C-
sos por Jo" i,l:t~rcses de "la produ~'cio:¡, SG:c~;(­
nen 1J.S con'hCiUlll''': (:l.'n/\ l'''l'a ,." ',lpS'l''''',' :¡,) "


• '-, .~"J ~,--, 1" o ~~ U ~ 1."- (1 l 1" ; 1.1 ~ e';
')"0'"'''1''''",1'11''''''' '" I , '-, ,1 1 .:]1-''-- lU«U J ... Lu<-itl ItlUIS1)eil~':.üUll:3 .. l.~nti'('1 <::~~(}::;
contcndentc:i l.'Süí el ('n[j"~lln.;,lJl'·')" P'l'"'','''!''' ¡.•'


'-''-' U.~.I-"A'. L, [_f... :.. (l; .. ~<J ~'-. .. '
<"'Tü""s \' " .. , ,'l <
\..-1 ·1\..;0.- J' '--~·\.t:6C~DCluncs üe {UleS y orro~'l ~. S(i-
,. • Lo' • ,


ore louus se l'1l('Ucntn1 el ;,'st'~r!,) rl'p"~ . _;, 1 ~ ."" .... .iL...... L.,_.. \. , \. .tL
lüS llC'l:CSlUaU('S ¡'(1 1",",;1','\)[""1') f'¡'l' !('I'n 1'1'''''' " '.'-


..... ..1 .. .. _.: ~ J J l \_, '._ :..;.(~ ...'
" ....' )¡ i 1 l-'~ " . ~. ¡.. :'
'Les el COllltl(I() \' Ol"(1S (} "1("1"(1'1'1 1- ó1t¡:' {,._
si sieml')í'e COHSi¡¡{'.l'{'l·I''''~ '('L'¡{::'¡;\~'J'~;","l:¡i:' :~l:::j¡l"::-


-- u ..)', .• .J ... I,.,\..,-, 1'- ( .. \,,). ,_.,:"


1cs haJ'o el e:"l'l"'l,í¡'n I',ll"ll:() (1:" ";,~!.,, (1" "1 ';"'í,"c-
"\...' l.. \..,. .... __ L. '.o\.) ... t.. .l\_ ¡..... 1... (,


lizaeiol.l.
l 1" , •
..I'..U IIH.'(j¡') ti,' i[')l,t'l~ ('j""("~'; " ¡·"ci",r'Or",,_


.. \... v l. jl-t.J L1\ ..l.l~i" ',j,t"I"'ll"'\...-I"'~


Hes contradieturiü') 1(1) es l~tI,i¡ ¡i;,;tin"1';" 1(, ''''1'-
d. I i-) ~ . • f, f' i ", ~ • '-- , '-- H..' ~ id? ~~ Jo.L. ). ,J f \aullO Oe lO 1'1¡::-;'\ .-"11 nI11i')'1'''''' 'j'co'l""'IO''i''''n''


.... V.:.....JI '-..-. (Ji. .....,',', '--- J. L_-,,- ll.'--,.Jl.l'."


Y veamos SI' "','1 ,,1 \\';!:lli,) "'O¡"'l'¡' i(\ "\,,I'l(';('\;-j'''' :',,_
" '--- A. "---- / ......... '-- \ u.t.J l U l "., "--' 1. ,J <- \. ¡, .'. \.) j.11


ternucionali'~ (''-.- ()' 110 I',O"1""'}""11/[o, h '," "¡j,!,I";,,
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¡"J1J 411 \__ t} Jlr:.ll""~):·r'\ v y. .. ..,. ....'~t~.r C' .. ~ ~'f1',~',;~'_~, • . Jo. l;:.) l .. l _ i tI.. "f ,ji ~ .1;. ...'.. k/ l .. "t .' .... ."'.... ,_~ • ~


CId, llarl (jelllO'~)trat~O tc('Jri~~J.nJ~.)nte v i:C~ Ir!c;~L
mas duro lrs H'1'll";,,S (\t· 1"\ ¡:;),." :':""l'!'''';'''1t _ lt\lu., _ ( ';.~ 1. \... "-,!l_ \ . .I..\\"\-"IcJ1.,-~
Ambos 11"'n ';;("jl'}ll\··) 'In l \ \"\"1' ¡J()'~ (;"¡'l\!';'~'''''~ 1'1""'-~ -"- u >J -,1. ... L..... \ "-.L'<j ' __1 ,'--' 1\_. ," Ji...I.-, ...1 L\'
lectores .;()I() "1' (")I\'I''''l'(\ 1"\1"'" ')"(J"';' 1'1"" r,;:_


.. "---.. 0,,-, __ \... .'--l .. ) :-) ".' ltC...... '-- L ~. (~<."I('-L j. U~ \_.,c


ros ú los consumiJOl:es los o!J¡'.'(os·(lt:r: ¡es so;,
• . --..- _ 1 . '. 1


,'ece';urws ''''[1' '1!"-'¡'("(""'" j",)ct'\l"('''''''''¡'~''(.11"";
.1 ,J .'''---. ].1I_o" .. .l '--- IJ·~\.~ /' _ :'d.';,} ,\. .."J '--'í.l ¡lli!\. I '.. ~, /l ,J.


amI)) ill nd o "us dc'! ¡. ,).;', "'1 e¡')>lC¡;; ''''''o ..:; ti ¿.i' "(:;!'
... -" -~ ...J, . "' \. • ... ¡ ,-.". '. "-.. ...., 1f '-..-.1 , .J.... .. j ... ~ " ••


'HH,I'l' \" S" 1",,( fO'I'l'\'l,i) el"'j" {\"e'l"'~" l]lH) >''''';'''11:'L "'--, J L \....., ji 1 '--.1. 1 .. lo. _~ \.'-..1 t l '-., .' .• \._ , ....1 . ."-\. ! \... \.... d,-- L ,(
":n '!("'ú n ¡" .,' ,' ¡,. " .. lj"·,,,:(,.[] '¡'./1'·':'''' .I(·'"l1" ''''''''¡'t';.~í \... _,,---o, d lit~.q. .. u. dIJ. C("'...~i..' . 1 J.l Lt ....... H t~ -,;:'l 1.<; l. \rp t. "


.l. &)¡ "':"1'( ~ r 'e l --o¡~)'.-. \ iL\:\C' ¡~! ,F;:)'
,"ll "'J.J 1 .:» ul ~L., ~~-


"'~:',C de su buena LUllJ, han mostra.lo a: muo- ca CUiUJnU'(¡ (ir; HOtlclicl, y en eJDu;ciuuu','
:0 lo poco que vale el hombre cuando llega de dercch» can/mico de DUl'ilnd (;,,~ =lI:ü¡¡,uJn(,


v e ser pc~rjlU'o, cl1;¡¡d:¡ quiere sustituir su A, D. G,
, 1 > ¡' 'l!


,d'ClOn pcrsomll a :l accion ~iUpei'!oj' (e la
"Hte!igcncia (lur~ todo lo rige en la tierra. AIL\ll1.:\,-- V..\si<1, COli'::n, l~jpl,):; }f:l-


1 'J <:» ",' I " 111' 'hometismo.'.. apOSt<W1 mas U::;ll'e (JC ¡OS llCIllpOS ,c- , ...
:1"'1'1("" j,,, sido (,1 ('''l''I\I''}(I')l' i"~';l'oli'ürl\, <, 1 ,.¡ ..o...'l \. _ _J.Il jJ~' t .1'-- ...1.." (-.) '- •
~ada HWS vano l~ inrlicaz que el intento de


(,;;18. 1,1(',,('1' J)'''l'\S (,(),)J,'.) '1") n"('sln:'lia 1 os E"lmr-~_t.( Ld. ,c_ .'-..l <.~. _ ;¡ li('- t\ (~.-" 1. <. ••. ~ '--
:allí);;, para hacerla mucho mas aborrecible ú
,)5 ojos de sus hijos la representaban ba-


jo la figura d() UD csc.avo clllbl'ingadv tos pri-
.neros cristianos p('rs('~iuian con el mayor rigor
,,1 crimen de <lIHbíasia. tos decretos oc Jos ern-
iJcr:li:Ol'í':¡ convertirlos á la fé nueva y los cáno-


1, I '1' > ,. is d l' .,
:1(':) UZ; ,os conct lOS cstún llenos e LíSjJO:i!CiO-
ih\S contra los apóstatas. Las leyes civil, crimi-
:ul y reJi::-)mia les seguiaa por 'todas partes jos
paso:;, y le:; irnponian penas, desde la confisca-
,'ícm de bienes hasta la cscomunion, Mas todo
('ste rigor era superfluo y sedo ccnscguia pa-
tentizar el poder omnímodo de los jueces y
, • , 1 1 l l' ~, ,la mrscna (.C .OS (,c¡i\1CUcntl's. .vo Lay mas (ltiC
un caS t ;'''0 ('fji'" Z "", "') (,,;1 (,.' II "'¡"'U 'H los: j '11' e:
....... o , L~b _M '(\4 ( ... j(,, ,L". .r , JI....-_ j~) t A 'J, l<. _~


,,¡ de' la "()II,'j('II"¡'l v /'1 J'n 1j'l'" "nJ"'~"'';;;O~' cuc
' l \. _ 1...-' ~""J\"(.,.: ( .tl,-,~.I.U 1;\· .)u..U ...d. .. 1 1


a!Jrigan de su inlilJJJia .r (Id menosprecio filie
1, ;')1' (1(,) (1'1;"1"1 11'~ 'tl'i)lIlj"l'-l"~', - '-!\.... (. ... - .' <- '_ - 1l...t. u .•





j fLH'CEIJ:~~. -80-.- J.IL\~CELES
U.¡;Cf¡';':'C con todo, qu:, Smith y SU" no sumidor ¿no se le compensar.i en adelante el


ha:l defendido la ahnlicion ('omplC'ta d; los sacrificio moment.inco que se le exige?
.\ranc2L:;:; de AJuaua~, sino (pe uno y otro ad- Citemos un ejemplo. Sábese queG es tun~a
mitcn escepcioncs. Por ejemplo, eWll~do se tra- hoy la importancia del carbón de piedra, que
;a di: tm ramo de industria necesario para la un ministro inglés no ha tenido reparo en de-
d('fl'n:,(l drl pais, Smith reconoce y confiesa que cir que cuantos pueblos tengan necesidad de
>;,z-l'ia P)'~O prudente no contar mas que COitéi serán vasallos de la Inglatera. Pues bien;
l'¡ alu;lr'l'imiento de los ostranjeros, v cfccti- la~ minas inglesas se csplotan hoy perfectamente,
vnmeníe ¿no seria absurdo que en ciertas eir- mrentrns qUí' las nuestras lo están de un
cunstuucins se encontrase un gobierno falto de modo incompleto y llenas' de irnperlecciones.
I'afione~, fusiles, halas, pólvora y máquinas d[' ¡.Y qur:' slH'cL!erá ~\i se quitan todas las trabas
\ilpOr &e. &e.? tí In introrlucciou del carhou de piedra inzlés?


Snrith reconoce ademas que es justo un- Que los esplotadores franceses no podrán °sos_
p()¡j('r el derecho de iml);ll'laeioll ti una ¡¡¡;'r- lene!' la competencia y que estaremos tanto en
r<lncía estranjera, cunu.!o un producto interior tiempo de paz como de ;.;uerra á merced dt'
dl' igual consumo cst.i \<1 1'(',:u1'::,<1do coa aigllll la !n3Iaterra. Pero, por el contrario, si se pro-
d('n~('ho; «porquo, die:' ~~~ay, CH ~s((~ caso el 'j¡a- ¡('3¡~ la esplotacion nacional, todo induce ú
""l'l'O ')'V)' '1r 1)(' "'" ,1;,," "'1:1' !)S rcl'l.,'t"Il"S na- creer (11UC al cabo de 11)(.W() tiempo J)() (.·¡I 1",'.mos,. '. j/({c,C , .. J' 1._.' '_1 .._.} ~ 1 "-- l {il. - '- '. ~ \_, - l.., '- '-' '- ....
! uralcs que cxisteu eilirz~ los d;, ersos ramos de obtener igualmente condiciones favorables pa-
produccion, sino r('~;tahL,(';'r1,13;) y dC:-;jiues agre- ra este producto creador. ¿Y no habremos de
.ra oue JI)" derechos ,L, ""+1'.,,1.1 V S') lieh son !ía(~c r nÍll;!.!.. un sarri licio IHlra conse....zuir tan v011-::""' '~I' v. J '<.·1 •. \.... ~)~, '\~', \.l .. l. cl t t t l o; .. ~. 1\ \.. \. __, 'J (1, \.-
¡\íTIJ:u!J!('s en c¡(,:'~G:i limi[es, como origen de iajoso resultado? ¿,Xo es digno de que al me-
1'1") 1'''1' t'l 1<"1 ('r,,,,~() '¡;('I' "()i) 'l'IIS: el rnzon no nos se ha,:2.'il el cspcrimcnto?"~"J.{"- "_ l",{ __~"'-L '_":".~.'-_, t.~,\J ~_~ , ... ,.,-í.. .t ", .. , .. .ll_ ",-


, • ,1 .' 1 I l·' r : '1 . J . ,. 1 . 1Y:';) <.'llllotno ue que 1'1 valor ue ra prouw'clOtJ iL<a('! nos Si.'I'E1 mu tlp n-ar os ('.lcmp os.
íjlF' ,,(' ('oi)sigUl~ por medio del comercio estertor pero es necesario dejar al;)'o (1 Ul' hacer 111 lcc-
se halle exenta de impuestos, y qll[' los sufra toro
la que se obtiene por medio d(' la agricultura Limitémonos solo ú tOlLiignal' aqui que 10:-;
\' de las manufacturas, mas fervientes y absolutos apó.~toh's del prin-
'~ , " ¡ 1 . ¡ ¡ 1 j' . . ! ¡ /'{ 1 I • l' .ue aqUl, segun os {OS llPOítUl(':; I;e la j- CJp;O(¡(' la l:wrtac uv comercro al unten sin cm-
j¡e!'t,Jlj comercial, tres circunstancias () causas bar~io algunas cS('{'j)(·iorl('.~. ¡,Y corno no admi-
por las que un go!Jipi'no pUí'de y di'be iillpO- tirias, cuando los ramos principales de il1dus-
HC)' trabas á la libre introrlucciou de las iucr- iria no han !!i'g'at!o en pUi"b1u (l!gUllO iÍ adqui-
!';):1erias cstra"Jj:'r,b par:l el llvrcailo na·¡onai. dr su <.tu!:),' YIH'osj)('ridad sino con ulla pro tc('-


Sin salir corno ellos dd terreno ch, la {'l'O- eion ent'rgica? tW'r:;o es ev¡den!í' para lo d():~,
Blln:;a política pura, C!'t'('lllOS que ~(' pucík (jue los puC'!J!os mas ricos han llegado ú s e1'1o
!'.;L'ndl'l' fácilmente el círculo {h~ {':~L.L; l',~'('p- pUl' las restricciones impuestas á la libre in-
,,; ,',,' \':llllonn"l'l'l'" I)(ll' (':"""l'(' "11" ,1(\. ¡')'I'¡ t,l·{,,¡duc{.·!·í1.·.·1 (.,!e 1;1.".' Tl·Jl',I"f'.,'.1'.·1,r,,',J·"" C'~tl','\rl,'J'oI'''''',',~ ,(",1 .'. de'1' i'Óe 1 u.~,. .l' LI¡ ¡ J, 'j .,' c:,', t l - , " UJ.' L u"
~1'S producen un m¡~mo clrlícll!o, IH']'O que Pero la cuestion toma nuP\o aspedo. SJ


, l' 1 l ' l' } • • 1 l' !wu ¡\l' edos na clnprzaco a pro,m:'¡¡' antes ,¡len mas preCISO y comp eto, cU:lllt o a as ra-
i'¡n,~ (,'¡ l)t"')" el ('~H);I"1 W'i(,,},j'l ,; ')"\wll:i 'o "n- ZO¡¡C'~, dedui'idas de la et'OnomÍa industrial ~.P
.' ~.";'-" 1 \.'. . _ c.. 1 ¡ ..Jlo. (ld... l \ .. , lt. '-"'1''''- _,.l ....h_ \
¡'lif'nll'a en C:ite nol' t'on:;¡:,,::u¡p¡Ü~l anur[¡zadG; unen las consideraciones políticas. La hum:l-
(,);jns ll~s obstár'ul~s qUf' ro(ll~an las !ll!'Y<.lS tcn- nidad no es un ser simpk, cuyas IElrtl's están
¡" ,,( t i' ,,' ,} ". j'll,lll,,¡·,,}"lll"S !';P h;ll)!'.'lll\Ten¡·jdn y lps "")':'- rn '.·(.'Y'rDl)]eta armonia, sino (IL1P es multi1'¡li(0{' .",'(; L' '{ i. , \,..I.:J t.L {. "-- "._ . v . ".~ (L_' ~- ,-~. .' l." 0 C ..L) Ii...
111:; :1,' produccion se h:lílarán l'lxlucidus al min¡~ Ins diversos elí'rnentos de que Sl' compone SI'
m:l!ll. En \ ¡sta ¡k (':-;:OS rcsuitildGs ¿qué Iwrá contrarian, cumbaten entre sí y se e",fuc'rzUí':
I'/)T"'l 'ni,,') P:l1"l í'JllT'Z'¡" 'm, C!J';'IYIY3 ,1" [)"o- en destruirse mútuaml'nt('. Counozeo (jW' es!:'J 1 ,,'.l" í·lo_J- ....A.ltl - .. i'~ !:<.. i '- ,- '-''-,,'" '. ""'\.~' i t
illw:i¡)H ti('!w que e;npt\'n;L'r uun lll!~]n d,?s- estaJo es incómodo ~. terribil\ pero (-1 C\lst(' y
j,:'lwJ (',in un i1,h¡'rsar¡\) fllPrte, a:2:uC'rr¡do, Jk- l1inoun poderes e(lIHlZlkhacerlo desapar,;(,c'f 1l1-
W~ ch' "<-';¡Wrielll't;l ,", Ín:'o:np<'li'ilbk tÍ (d el) PU-- llE'dialamcntr. Hasta que el mundo entero no
,J".I· .t'11"¡ ,,(>l") n'¡ ';"'):¡") (J. J"'\ !.wl.,,'! CI;¡- c()'.nll·)(Hl,:~.~a Wib (l11r un solo lmehlo, t'S del ¡n-
.', ... ~ <-,'ti _ .;,1 \.\../:1 L 'L '.\ jI ... 1 11_ '- C' l. Il....'-.'.I1.d.. ~...... ~ -"_ ../


re:> (,., qw' prodwirti <Í ambas parLe::, pero s()- ¡('n'~) \' está en el dl'I'ecl1o yen el del)!'r de ca-
hr,' Í:)j\) Ú In ¡na" d{·h;!, l1;la j)i),'di:)a enOl'iIW da parte integrante del grill1 todo, n'lar <,n/:'1'-


1 '. l .) ,- , . '-, ".. • t . 1).~" j';\il;[,)¡('".; c'1¡ () \'011". {'liUi'(¡ enttHH'es qw' el pG- s¡~;¡men (' por su eOTr-';C'l'ViU·Wll. j os cosas son
dí'r r;úNll'O ;~l¡i'rvrn;:l } ('on('Z'::a al piOdu~t\lr Il('ce::.arja:-; para esto: mantrncl' y aumentar sm;
'.", 'íí,·)"J 1, ¡,' ~'l,~di·, '/" h¡··],:,1' ,,,,,., '>l'''j'l' :,,,,],),- lr,)r',..).·,):·,~ .f'¡,lCI.'Z'tl.S .~,,' <!I· . .;nlintlir /U" del Yi.,'t',ino ó niI ,1 " _'~"'--'-'.' ~~J'...d"\...1 ,,,l., ... t .¡'-~~ ,.,\,ll (~< ti '-.~ Jr;t (A .. ,' _U ..J ~ _ 1 ,
~": j';H:: ~';1~ ~}::~, ~,,1'~f? , .. ['c"~p?~'~,n n! (':)11-- flH"nnS Hnfh~dH~ {IU ~ ~"r('zean dpS¡11i"J,darn~nt~~




E. DUCLERC.


Si la cuestión presentada en el articulo qw~
11


ARANCELES. -81- ARANCELES.
Hé aquí el primero y único objeto razonable sea preciso reducirse ciegamente al antiguo
de la guerra, y creemos que no habrá un solo sistema prohibitivo. Por el contrario, juzgamos
publicista que la censure, considerándola bajo que deben modificarse en su mayor parte los
este punto de vista.Pues bien; lo que hacen los Aranceles vigentes en Francia, porque unos han
cañones en tiempo de guerra, deben hacerlo los sido establecidos por consideraciones al fisco y
aranceles durante la paz. Examinados estos en ejercen en la produccion una influencia funesta,
sus relaciones con la política, deben tener por otros tienen por objeto favorecer á ciertas clases
objeto acrecer el poder nacional y disminuir el y aun á veces á individuos determinados en me-
de los Estados rivales. "Fuera de esto son no- noscabo del interés general y traen consigo con-
civos, pero atendidas las razones anteriores, son secuencias políticas muy sensibles y peligrosas.
útiles y deben conservarse. Por estas dos razones esabsolutamente necesario


Pero se repite sin cesar desde J. B. Say: que se revisen y corrijan los reglamentos que
"Nadie niega que la Francia ha ganado mucho rigen hoy en Francia para la salida y entrada
desde que 1:1 revolución suprimió las barreras de las mcrcancias. I ..os argumentos que pre-
que dividian á sus provincias; luego de aquí ceden no son los únicos que pudieran ocurrir-
se sigue lógica y necesariamente que el mundo se, pues existen otros aun mas poderosos. He-
ganaria mucho mas aun si desaparecieran las mos dicho arriba que cada pueblo tiene un in-
que tienden á separar los Estados que componen terés capital en disminuir el poder de sus ene-
larepúblicauniversal.» Por poco que se reflexio- migos, pero tambien debe tenerlo en adquirir-
ne se comprende á primera vista el lado por se amigos. Por consiguiente, los reglamentos
donde peca y se destruye la objecion. Say ten-· comerciales y los Aranceles son una doble pa-
rlria razon sin duda, si el mundo formase una lanea con la cual se atiende á ambos puntos.
república universal; este es el vicio de su ra- Asi es que al establecer ó modificar un
ronamiento, porque el mundo, al menos hasta Arancel de Aduana, dcbe considera¡' el ver-
ahora, se compone fb muchos Estados y no de dadero hombre de Estat!o no solo la naturalc-
uno solo. Ac1('mas, aqui no se trata de saber si za del producto que intenta gravar ó favorecer.
con la libertad de comercio ganaria todo el mun- sino tambien el valor político del pueblo que
do, sino lo que ganaría cada uno. 10 produce; si este es enemigo, se le imponen


¿Cual ha sido para la Francia el efecto de I trabas; pero, si es amigo ó puede llegar á serlo,
la abolicion de sus aduanas interiores? El au- se le quitan Ó al menos se le disminuyen. Hé
mento de su riqueza; esto es incontestable; pe- aqui el verdadero principio que domina la enes-
ro también lo es que muchos puntos del terri- tion, y el cual no han comprendido los ecouo-
torio no son mas ricos ahora que lo eran antes, mistas, por hallarse preocupados únicamente
ó por lo menos es cierto qne ha crecido des- con su ciencia de cálculos y con los intereses
igualmente la prosperidad de algunas provin- de la produccion en bruto; y este vicio ma-
cias. Hé aquí lo que sucedería, aunque mas nitlesta el orígen de la mayor parte de los er-
en grande, si los aranceles de aduanas se rores en que á cada paso incurren.
aboliesen en todo el mundo; este en general Diremos en resumen que la libertad de co-
ganaria seguramente, pero ciertos pueblos mas rnercio no es un principio absoluto; que si
que otros. Y supuesto que estos cambios de ri- ofrece teóricamente grandes ventajas, encuen-
queza no tienen mal resultado para la Francia, tra en su aplicacion resultados desastrosos; que
porque para el poder nacional importa poco, se debe restringir, pero con mesura é ímper-
VOl' ejemplo, que la Alsacia sea mas rica que la turbable prudencia; que nunca debe perderse
Picardía oesta que la Bretaña ¿qué hay que te- de vista el interés político en las cuestiones de
mer? Pero ¿quien se atreverá á sostener que la Aranceles; que si es peligroso subordinar ente-
cuestion es enteramente igual, ya se trate de rameníe la ciencia económica á la política, lo
un solo pueblo, ya por el contrarío de muchos, es mucho mas todavia cuando en la soluciou
naturalmente rivales y con frecuencia enemigos? de los problemas económicos se desatienden
Es, pues, absolutamente imposible demostrar los intereses políticos; y en fin, que si es utiJ
la utilidad de la supresión completa de los aran- la fraternidad mercantil con ciertas naciones
celes de aduanas, visto el actual estado de re- hay otras contra las cuales se debe luchar con
laciones internacionales, y es por el contrario resolución firme tanto con los Aranceles COllW
evidente, que á semejante innovacion acompa- acañonazos.
ñarian gravisimos peligros.


y no se entienda por esto que creemos que
loa actuales Aranceles deben conservarse. ni qu~




ARANCELES. -82- ARANCELES.
antecede ha sido siempre de sumo interés para otros, así la esperiencia de lo pasado, como la
la España, y si ha llamado particularmente su práctica seguida hoy por muchos paises; y sin
atencion en estos últimos tiempos por el espe- salir del nuestro, veamos lo que don José Ma-
cial estado de su industria y agricultura, hoy nuel Vadillo dice de la Isla de Cuba (1). «Desde
mas que nunca debe intercsarle, si llega á com- 1581. hasta 1810 estuvo recibiendo un situa-
prender que su porvenir depende esclusivamen- do del reino de :Méjico, que últimamente aseen-
te de las sabias reformas que en sus aranceles dia á 1.258.600 pesos fuertes, costo del sos-
haga; atendiendo á que, si las naciones han tenimiento de la isla mientras le estuvo prohi-
sostenido recíprocamente con la fuerza su equi- bido el comercio con los estranjeros, sin incluir
librio necesario, y si han ensanchado sus Iími- otros 500.000 pesos fuertes que se le manda-
tes naturales por medio de devastadoras guer- ban para acopio de tabacos por cuenta de la
ras, hoy se alcanzan iguales fines con las rela- península. Desde 1810 le fué consentido por
cienes mercantiles, puesto que el Inundo es ya intérvalos hasta el decreto de las Córtes de 22
y será en lo sucesivo enteramente comercial. de Enero de 1822, sancionado en la. de Febrero,


Echemos para probarlo una atenta, aunque que es realmente el origen y la base de los aran-
rápida ojeada, sobre el globo, así como sobre celes vigentes en la actualidad, segun se dice
la actual política europea, y observaremos que en el preámbulo de su presupuesto. Ahora bien,
su diplomacia no tiene mas que un objeto os- en solos 19 años, ó si se quiere en 31, partien-
tensible, esto es, el comercio. Los puertos de do del que dejó de percibir situados, que cuen-
la China están abiertos para todas las naciones; ta sin prohibiciones mercantiles, ha elevado su
y la Inglaterra, que destruyó las barreras que riqueza al prodigioso grado que observamos en
por tantos siglos tuvieron aislado en medio del sus estados. Casi desde Ja variacion hecha por
mundo aquel dilatado imperio, acaba de hacer el referido decreto, la isla empezó á dar con-
un tratado de comercio con la Rusia y se pro- siderables rendimientos, que sucesivamente han
mete concluir otros con Francia, Portugal, Es- ido aumentándose hasta eJ punto que vemos en
paña &c. el estado de 18í1.La5 rentas han subido á


Muchas naciones, á imitación de la inglesa, 12.147.281 pesos fuertes, de los que siete
se han Janzado en el terreno comercial v reco- proceden de derechos de aduanas ó marítimos,
jen ya los saludables frutos que debian "produ- y el movimiento mercantil ha pasado de 50 mi-
cir sus reformas en este punto. La Francia to- llones de duros. No solo cubre la isla sus gas-
ma poscsion de las islas Mnrquesas, estiende tos, sino que distribuye cuatro ó cinco millones
sus dominios en la Guayana; envia al príncipe de pesos fuertes entre los de la pcnínsula.»
de Joinville á recorrer y conocer otros paises; Además, ¿cuando tuvo España mayor po-
Jo casa con la princesa del Brasil, y de estos hlacion, industria y riquezas que á fines del
preliminares espera consecuencias que no re- sigloXVIiI? Seguíase entonces un sistema opues-
duudarán ciertamente en perjuicio de su indus- to al de las prohibiciones y con la franquicia del
!ría. tráfico se adquirian los capitales que las fúhri-


l... e. Suecia marcha tambien tranquila por cas necesitaban; se conocia que estas no debían
la via del progreso, y su industria florece y ad- prosperar con menoscabo de todos los consumi-
mira á todos los que la contemplan con aten- dores, ó sea de la nación, y en provecho de
cion. Desgraciadamente no podemos decir lo unos pocos. Este principio que entonces pare-
mismo de España, porque á pesar de ser tan cia absurdo, lo es mucho mas cuando van des-
abundante en producciones de todas clases, no apareciendo Jos privilegios y concesiones que en-
se ha encontrado todavia en circunstancias pro- riquecen á determinadas clases ó provincias de
picias para llegar á la altura comercial que le un .Estado.
tienen señalada su estension geográfica y la ri- Contrapuestos ú todo esto se encuentran los
<infza de su suelo. intereses de nuestros fabricantes, señaladarnen-


Pero, para alcanzar tan próspero estado te de los de Cataluña; y de aquí la tan debatí-
i,wflviene seguir, corno hasta aquí, el sistema da cuestion tic Jos algodones que ha dado orí-
de prohibiciones. que tanto han elogiado algu- gen á serias consideraciones, así por parte del
nos? o, por el contrario, ¿importa destruir las gobierno, como de muchos economistas..En es-
trabas que imponen los aranceles, como preten- te caso podría tener aplicación el artículo que
den otros? ¿cual de los dos estremos debe abra- antecede, donde dice que, cuando dos paises
zar la España, visto el estado actual de la po- _ ,
lítica europea'! Si nos decidiésemos en favor de (t) Breves observaciones sobre la libertad y pro-
los primeros, se levantarian en contra de nos- híbíclones de c-Omercio. 18!t2.




-S3-ARANCELES.
producen un mismo artículo, peor qne el uno
de ellos ha empezado á producir antes que el
otro, conviene que el poder público intervenga
y conceda al producto nacional el medio de lu-
char con armas iguales contra su antagonista.
Pero la cuestión ha qucdudo enteramente resuel-
ta con las incontestables razones que han es-
puesto los enemigos de las prohibiciones. En
efecto, si comparamos los consumos y produc-
tos nacionales de manufacturas de algodon
lijados por los ja!Jricantes de Cataluña en
120.000.000 de varas, que equivaldria á 10
varas por habitante español, veremos que ape-
nas alcanzan nuestras fábricas de géneros de al,
godon para surtir la cuarta parte de nuestros
consumos. Ademas, de nada sirven las leyes res-
trictivas, cuando se hallan en contradiccion con
el interés bien entendido de los que las han de
obedecer; pues en este caso fomentan mas bien
que no contienen los delitos. En prueba de es-
to, véase el horroroso contrabando que se ha-
ce en todo el litoral de España, sin esceptuar
el de la misma Cataluña. (De Inglaterra vinie-
ron directamente en 18iO, segun los datos oíi-
ciales de las aduanas inglesas !).lD3.1.~O rs.
tus importacjoiles inglesas en Gibraltar en el
mismo año ascendieron á ()7.809.4-18 rs. que
todas han de estimarse introducidas clandesti-
namente en España.»


El gobierno español no ha tenido bastante
valor para poner término á esta cuestion, con
arreglo á los buenos principios de economía
política, es decir, teniendo siempre presente el
bien general; é ínterin sigue tan tortuosa mar-
cha, se priva de los recursos naturales é indis-
pensables para cubrir los gastos del Estado, tí
que tan fácilmente podia atender, haciendo de
lícito comercio los géneros de algodón, y re-
cargaudolos, si se quiere, con. un derecho de
15 Ó 20 por ciento. Entonces podria repetir
á los oatulanes lo que hace poco dijo el em-
perador Alejandro, negando las prohibiciones
que solicitaban con ahinco los fabricantes: que
si no podían sufri: las manufacturas rusas la
concurrencia de las estronjeros con 15 por
ciento de derechos. mas valdría no tener 1(1-
bricas,


Por último, ¿qué diráu los fabricantes ca-
talanes viendo prosperar en las provincias vas-
eongadas las fábricas de papel, de sombreros,
de herramientas y de armas de todas clases, en
medio de la concurrencia de igua les productos
estranjeros? Lo mismo puede decirse de los
cueros curtidos de Vizcaya, cuando concurrían
á sus puertos los de Rusia, Francia J otro:'!
puntos, y nunca hubieran decaído aquellas fá-


ARBITRARIEDAD.
hricas, á no ser por la necia administracion de
estos últimos tiempos.


No debe limitarse el gobierno español á
modificar simplemente sus aranceles. Debe en-
sanchar mas su esfera de accion en este PUIl-
to y llevar las reformas mas allá de los límites
que hahia trazados en tiempos que ya pasaron;
y si es cierto que ofrecen ahora mas dificulta-
des, tarnbien lo es que son indispensables para
asegurar la independencia y futura prosperidad
de la nacion. Hagamos nuevos y ventajosos tra-
tados de comercio con otros países: permitamos
Ja importacion de los productos estranjeros con
la mayor libertad posible: dejémoslos transitar
sin trabas de ningun género, seguros de que
por do quiera pasen, habrá trabajo, habrá ri-
queza y capitales, elementos necesarios de las
fábricas, y no olvidemos, por último, que
«todo (en Salento) entraba! salia libremente:
lo que entraba era útil y Jo que salia dejaba
en su lugar otras riquezas.» (1)


Al gobierno toca, pues, emprender las re-
formas de que ha menester España para po-
nerse al nivel de las domas naciones; pero si
en estas se han retardado notoriamente los pro-
gresos que debieran haberlas Jicvado hace ya
mucho tiempo al estado á que por fortuna
se aproxima, en la nuestra se tocan toda-
lía grandes obstáculos, por tener al frente UlI
gohierno que reprueba todos los principios ca-
paces de aliviar la suerte de los gobernados;
un gobierno que se rige por doctrinas harto
desacreditadas; que principia por mostrarse dé-
bil con la atrevida corte de Roma, y qm~ por
consiguiente se hallará muy léjos de admitir
que «el sistema prohibitivo es á la industria lo
que la censura á la prensa, es decir, su rui-


')na.: ::..


AllBlTHAlUEDAD.-Es la voluntad del
hombre sobrepuesta á la autoridad de la ley.


Sustituir á los preceptos fijos é imparciales
de una ley, la voluntad caprichosa y parcial
del hombre, es cometer arbitrariedad.


La arbitrariedad, aunque contenida en cier-
tos límites no perjudique en cierto modo, siem-
pre es un gran mal. El individuo que la ejer-
ce desvirtúa la moralidad, quitando á la con-
ciencia una regla y á las pasiones un foco. En-
tónces la sociedad corre el mayor peligro, por
el mal ejemplo que observa.


,1) Fenelon-Telernaco, cap. XII.(2) Epígrafe de un capitulo de la MIscelánea de
!nstrucclon pública, Agricultura, Comercio, puertos
e :111('05 etc. rte. por C. Loas. lSH.


,~O:~
....




H. CORNE, diputado.


ARBüL DE LA LIBERTAD.-No nos
remontaremos á las antiguassedades para ha-
blar de los árboles de la libertad, y solo nos
limitaremos á decir que cuando la Paz, las Ar-
tes, la Guerra, la Fuerza, &c. tenian su em-
blema vegetal, la vid era el de la Libertad, V
que Baco se llamaba Liber: sea esto dicho d~)
paso para fijar un punto de partida histórico,
porque no es posible incluir estos hechos en la
iustitucion moderna de los Arboles de la Li-


o bertad.
Ha sido uso en todas épocas y lugares


plantar un Árbol que recuerde el nacimiento
de los hijos y la fecha de alguu grande suceso
público ó privado. Yénse todavia sembrados
algunos en nuestros campos para celebrar fies-
tas públicas ó particulares.


En tiempo de la guerra Americana, babia
en Boston un Arbol de la Libertad, que los
ingleses cortaron. Después de la revolucion
de 89, se generalizó en Francia el uso de plan-
tar árboles de la libertad. ]11'. Pressac , cura
de Gaudant, en el departamento de Viena, hi-
zo plantar uno en lVlayo de 1790, día de la
mstalacion del ayuntamiento, y lo inauguró con
un discurso patriótico. Este ejemplo fué irni-
tado por muchas municipalidades, y ya en el
mismo mes del año siguiente se veian millares
de plantaciones de la misma especie. La alar-
ma esterior dió en esta época un impulso mas
vivo al espíritu revolucionario, y después del
mes de lVlayo de 92 contáhanse en Francia se-
senta mil árboles de la libertad, segun el aba-
te Gregorio, quien dá varias noticias sobre el
particular. Todavía quedan algunos de estos
árboles. .


Tambien la revolucion de 1830 ha tenido
Jos suyos, En la mayor parte de los pueblos se
ha visto flotar el pahelIon tricolor entre un ver-
de follage, pero casi todos estos árboles han
perecido, unos mandados derribar por la auto-
ridad, otros por incuria ó abandono: jbastara
que fuesen símbolo de la libertad! Bajo su som-
bra han venido á las manos la fuerza armada
y los hombres del pueblo: otras veces el plantar
un árbol ha dado prctesto á la autoridad para
llevar á cabo brutales medidas, De los árboles


.......


ARBITRAIUEDAD -84- ARBOL DE LA LIBEUTAD.
La arbitrariedad en un gobierno afecta di- infracciones.Para lIevarlasácabo apela á la salud


versas formas y toma nombres distintos. Cuan- pública y esta te sirve de escudo. A la opinion
do la rancia costumbre, la conquista ó el fa- pública toca, pues, seguirla en su marcha tor-
natismo religioso ponen en manos de uno 50- tuosa é intimidarla, aplazándola para un día
lo el poder sin límites, la voluntad del hombre de expiación. Tal es la sublime mision delapren-'
es tan soberana como la ley. Entonces las for- sa; y tal es algunas veces el deber de la tri-
tunas y las vidas dependen de uno solo, pu- huna.
dieudo ser sacrificadas, no en beneficio públi-
co sino al capricho del amo: tal es el despo-
tismo.


En toda monarquía donde los poderes in-
termedios y la autoridad de las leyes civiles
oponen una barrera al' poder omnimodo del
monarca, especialmente en lo que toca á los
intereses privados, se observa que su libertad
de accion está contenida en ciertos límites: en-
tónees la arbitrariedad se llama absolutismo.
En todo gobierno democrático, la Constitucion
proscribe la arbitrariedad, porque ataca á la
igualdad y a la libertad. Si la arbitrariedad
obra sin rebozo, se vale entónces de una for-
ma y aparato violento; y entonces se llama ti-
ranía.


Pero la agresion audaz contra el derecho
común exije una fuerza terrible, y necesita de
un raro eoncurso de circunstancias. Hacer trizas
la ley de un pueblo es cargar con una responsa-
hilidad inmensa; eludirla, interpretarla, justiíi-
cal' su infraccion por medio de sofismas apoya-
dos en la corrupción, son medios mas asequi-
bles, menos peligrosos y hacen conseguir el oh-
jeto de una manera mas segura. Por eso la li-
bertad no tiene un enemigo mas terrible que
la arbitrariedad envuelta bajo las formas lega-
les, porque su accion solapada mina no sola-
mente las instituciones, sino tamhien las cos-
lumbres.


tos gobiernos modernos, en la vasta corn-
plieaciou de los negocios, ofrecen otro peligro.
La autoridad se halla dividida entre un núme-
ro infinito de personas que quieren engrande-
cerse, obrar á su antojo y ostentar su va-
lía. Todas están propensas á traspasar sus lí-
mites, á escederse en sus atribuciones y antori-
dad. Muehas veces es este el mejor medio de
captarse la benevolencia del poder supremo,
(lue cree arraigar su poder por medio de estas
usurpaciones, Esto dá margen á que los ciuda-
danos tengan que defenderse á cada momento
contra la pretensiones y desmanes delpoder, que
les niega sus derechos ó se los aminora. Esto
es la arbitrariedad en la administración. La ar-
bitrariedad, tal como se practica hoy en los pue-
blos que conocen sus derechos y pretenden ser
libres, se evade siempre de la represión de las
l"yclt por su hipocresía y sutileza en materiade




ARCHJDUQUE.-Título que pertene esclu-
sivamente á la casa de Austria. Un arzobispo de
Colonia, enel siglo X, fué el primero que loobtu-
vo, yen elsiglo XV losemperadoresFederico Iny
lIaximiliano 1 lo atribuyeron á los príncipes de
su casa. Es probable haya debido perder mu-
chos privilegios. con motivo de las mudanzas
ocurridas por las últimas guerras del imperio
.,germánico. Los archiduques de Austria tenian
entre otros derechos el de asistir á todos los
consejos relativos á los negocios del imperio,
que no podian decidir sin su conocimiento.
Esto era una garantía en contra de los elec-
tores, cuya influencia no pone en recelo al
·~mperador. Los archiduques tenian ademas
derecho para ejercer la justicia sin apelacion
en sus dominios, y conferir titulos de conde,
baron y caballero á discreción.


ARCHIVO.-J)cposito de títulos antiguos,
lihros, cartas y otros papeles importantes; di-
cese también del lugar en que se guardan estas
«osas.


Los gobiernos han mirado como uno de
sus deberes principales la conservación de los
archivos, Nuestros antepasados, sin embargo
de sus pocas luces, desdeñaron hacerlo así. En
Francia era costumbre en la época de los reyes
de las dos primeras dinastías confiar los archi-
ros al gran canciller, que los tenia en el pala-
cio, y guardaba en su bufete un ejemplar I
de cada ley, carta ó decreto: otra copia era para
la cartera del rey (Scrinium) y se custodiaba
en la armería ó tesoro real. Otras copias se
enviahan á los archivos eclesiásticos de Leon,
París y Metz. Hay una carta de Dagoberto, que
impone este depósito duplicado, y este uso se
propagó mucho en lo sucesivo. Debemos aña-
dir que las carlas dcbian guardarse de oficio
Ni todos los condados en que tenian refercn-
cia gubernativa.


L.


Los reyes llevaban consigo á todas parles
el archivo del reino, á fin, dice una carta, que
los mismos guardias de su persona, pusieran
tamhien á cubierto un tesoro tan precioso.


En los siglos XI y XlI no habia índices,
ni se escrituraba nada, porqne nadie sabia e:~­
cribir, escepto los eclesiásticos.


Los archivos de las audiencias existian en la
cabeza de losjueces. Cuando un adversarione-
gaba se hubiese sentenciado su pleitocnjusticia,


ARCHIVO. -85- ARCHIVO.
de 1830 no queden hoy mas que algunos tron- I seexigíaque aquellosrccapacitáran elasunto. Es-
cos abandonados, semejantes á aquellos made- ta ignorancia, omejor dicho, esta buena fé du-
ros diseminados que quedan á veces entre unas • ró largo tiempo. En el siglo XIII fué cuando
ruinas. AJ~T..... se comenzó á coordinar las cartas de la corona


y las leyes fundamentales.
Aumentados los archivos por el transcurso


de los siglos, y enriquecidos con una multitud
d: piezas nuevas por la revoluci?n y el impe-
rIO, hubo de trasladarse el archivo general al
palacio Sornbise, que lo adquirió el Estado en
el año 1808: divídese este archivo en seis
secciones; legislativa, administrativa, histórica.
topográfica, patrimonial y judicial.


La seccion primera comprende la coleccion
de las leyes, las sesiones de las cámaras y los
documentos diplomáticos. Contiene mas de 74.
volúmenes.


La seccion administrativa comprende todos
los papeles relativos á la administracion general
del reino, al gobierno, á la casa real, á la ad-
ministracion principal y particular, y sohre todo
el resúrnen de las órdenes del consejo, desde
el afio 1;593 hasta el 1791. Está contenida esta
sección cn~"O'l cartones.


La sección histórica comprende el tesoro
de cartas, las actas de las leyes de Francia,
siendo la mas antigua del año 620, y lleva la
rúbrica de S. Eloy, varios nombramientos ecle-
siásticos, las piezas relativas á las ordenes mi-
litares .Y religiosas, á la instruccion pública, á
las genealogías &c, en todo l'j,:3G cartones, y
una muy bella colección de retratos de hombres
célebres. Esta secciou posee tarnbien una ar-
mería. En eJla se custodian sellos y bulas de
oro, las llaves de la Bastilla, las llaves de Na-
nun, entregadas á Luis XIV, los libros rojos
de Ycrsalles, en que Luis XV y Luis XVI ar~o­
tahan sus gastos secretos. especialmente las su-
mas facilitadas á los espías en las cortes estran-
jeras, los testamentos de LuisXv'l y de Ma-
ría Antcnieta, el diario de Luis XVi, 'tratados,
medallas, la matriz de la medalla del voto
dt'! j uego de pelota; los mareos del metro v
drl grano, monedas, cartas de Napoleon &c. &.:,


La seccion topográfica comprende !Hao '1'0-
lúrncnes, á saber: cartas geográficas, hidrográ-
ficas, astronómicas é históricas, planos, y 'mp-
morias de estadística.


La seccion patrimonial encierra en 26,000
protocolos todo lo relativo al tribunal de cuen-
tas, los títulos de patrimonio, los títulos espe
ciales de los prnícipes, los títulos de los bienes
de las comunidades religiosas, y lOS documen-
íos de los bienes confiscados á los emigrados.


La sección judicial establecida en la sacra
capilla contiene en :!(}4 volúmenes las aetas die'




ARCO DE TRIUNFO. -86- ARCO DE TIUUNFO.
la Chancillería mayor y de los Consejos del inferior: el estilo de sus bajos-relieves hace ff-
Parlamento de París, del Chatelot de todas las 1 saltar demasiado el malefecto de su distribucion.
audiencias y jurisdicciones de los tribunales es- 1 Estos arcos tienen, con respecto al arte,
traordinarios del crimen. El primer director del ! muy marcado el sello de la época de pcdanteria,
archivo fué MI'. Camus, que falleció en 1804·. ¡ en que la grandeza soja consistia en ladimensiono
Su sucesor MI'. Daumon fué reemplazado en I Cuando estudiamos con la historia en la ma-
1816 por MI'.Delazue: pero en 1830 rué repues- ¡ no el cúmulo de desgraciasy la esclavitud díd
to en su empleoMr. Daumon. pueblo francés, no debemos estrañar que haya


A. T. tan ·pocos arcos triunfales. ¡Quien se hubiera
ARCO DE TRlUNFO ó ARCO TRlUNFAL.- atrevido á perpetuar la memoria de tanta car-
~Ionumento formado de grandes pórticos, cons- niceria! ¿Como legar á la posteridad el triunfo
truido á la entrada de una ciudad ó de un puen- de Cárlos IX asesinando á su pueblo á carabi-
te, calle ó camino público, y consagrado á la nazos? ¿La entrada de Enrique IV en su· hue-
gloria de un vencedor, ó á la memoria de al- na ciudad de Paris por entre montones de ca-
gun hecho famoso. Los antiguos acostumbraban dáveres que sus soldados arrojaban al Sena?¿Las
tambien á erigirlos en honor de los dioses, nom- victorias de Luis XIV en las Cevenas? ¿La re-
brándoles sacerdotes. vocación del edicto de Nantes, que obligó á la


El arco de triunfo es un pensamiento todo parte mas ilustrada de los franceses á llevar al
romano, un pensamiento enteramente político. eslranjero su industria y su saber para librarse
Roma quería conquistar el mundo entero y, á de la muerte? Un resto de pudor impidió á es-
findeconseguirlo, el primcr cuidadodesus goher- tos déspotas eternizar por medio de la estatua-
nantes fué mantener y escitar el espíritu mili- ria tan sanguinarios cuadros; su vanidad les in-
tal'. Hestituveron, pues, la ceremonia del triun- cJinó á hacer esos castillos erigidos pródigarnen-
fo para hon;'ar al vencedor y erigieron monu- te con el dinero de la nacían.
mentos para legar su gloria á la posteridad. De Pero dias vendrán en que ocurran gran-
aquí la arquitectura triunfal. Los primeros ar- des pensamientos artísticos y monumentales; y
cos construidos bajo la república eran de una entonces el pueblo podrá recompensar digna-
sencillez estremada, de forma semi-circular y mente á los hombres que hayan cooperado pa-
par eso les llamaban [orni», fa alcanzar la libertady apresurar el progreso


Si nos remontamos á la mas alta antigüedad, del entendimiento humano: no se edificará mo-
hallamos la idea del triunfo practicada de una numento alguno sin haber pasado por el crisol
manera demasiado sencilla para figurar en la crítico de la nación, y todos llevarán inscrito
historia del arte. en la base: Recompensa nacional. Entonces los


Entre los arcos que quedan en Francia to- artistas, que bajo el despotismo trabajaban, por
davia, hay uno en S. Hemigio, cuyos bajos 1'e- decirlo así, con las manos encadenadas, podrán
lieves representan batallas llenas de animacion, entregarse á las sublimes inspiraciones que solo
En el friso se ven varios niños galos pendien- puede sujerirles la libertad. Lo helio será ver-
tes de unas guirnaldas por el cuello. Sin duda daderarnentc bello cuando sea útil.
quisieron significar la venganza del vencedor. Bonaparte, soldado de fortuna, que á pesar


El círculo que he trazado para este artícu- de su talento no comprendió que podia ocupar
lo me obliga, para llegar á los monumentos mas el primer lugar en la historia del mundo, te-
cercanos á otra época, pasar en silencio los niendo en su mano la poderosa antorcha de la
vestigios numerosos de Jos que aun subsisten en civilizacion, se bajó hasta ambicionar un trono,
casi todos los puntos del globo; ¡ruinas admira- Bonaparte, decimos, no supo encontrar en pa1'-
blesque atestiguan el poder colosalde losrornanos! te alguna la verdadera grandeza. l\Iando erigir


El arco de triunfo de la puerta de S. Dio- el arco de Carrousel, sobre el cual babia pen-
nisio está adornado de dos bajos-relieves, el uno sado colocar su estatua, mas un remordimiento
representa el paso del Hhin en Tolhuis y el otro político le hizo mandar la quitaran á las vein-
la toma de Maestrieh en 1673. Sin inscripcion ticuatro horas depuesta. No obstante, hizo coro-
es imposible adivinar lo que allí hacen varios nar consu imagenimperial la columna Vendome.
francesesvestidos á la romana. Un absurdo ines- En 1810 se comenzó con gran actividad la
plicable ha hecho elevar al lado de este arco obra del arco de la estrella, Juego que Napo-
dos pirámides cargadas de trofeos militares; ge- leon adoptó el plan de MI' Rayrnond, que rué
neralmente se reservan las pirámides para los modificado por 1\'11'. Chalgrin, j' posteriormente
monumen tos funebres. por Mr. Gonst; pero lossucesosdesastrosos OCUf-


El arco de fa puerta de S. l1artio es muj ridos por el orgullo r poca previsión d~l dé)i-





JJRCODE TRIUNFO. -87- ARCO DE TRIUNli'ü.
pota, hicieron suspender los trabajos. En 1826 No podemos menos de aplaudir ambas c,ompo-
recibió MI'. Hugot la orden de Luis XVIII pa- siciones por su ohjeto político.
ra disponer elarco destinadoá lasgrandes batallas Con todo eso, sin entrar en observaciones
del Imperio para lacelebracionde las benignasvic- cri ticas sobre el mérito de las esculturas que
toriasdelduquedeAngulema.l\laselbuencarác- adornan estos monumentos, no puedo dejar de
terde laFrancia noquiso permitir injurias tan ma- anotar aquí algñnas ideassobre elpartido que han
nifiestas. La revolucion del año treinta come- tomado los estatuarios con respecto á los 1'0-
lió á~lr. Bloned la continuacion de este mo- pages, que segun mi parecer, deben servir para
numento, y como la revoJucion la hizo ese pue- fijar nna época, considerándolos como una es-
hlo cuyo corazon palpita siempre al considerar pecie de escritura que deberán leer nuestros
las grandes acciones republicanas que les han descendientes.
inspirado el amor á la libertad, ha querido Por ejemplo, en laPartida, único sello reser-
abrigar estas nobles simpatias, consagrándolo á vado á la grande era republicana, pasage lleno
la gloria de nuestras guerras revolucionarias. de pureza, porque los demas representan al


Sin embargo, la marcha. ruin é hipócrita que hombre que se sobrepone á la nacion, ó recuer-
observa la Francia desde .1830, quiso unir las dan los desastres causados por sus tropelias; en
victorias del imperio á las de la república, la Partida, decimos, el vestido republicano del
esperando empañar las segundas con el brillo soldado ciudadano, que se enagena oyendo el
de las primeras. himno de la lJfarsellesa, para repeler al enemi-


¿Qué relación, pues, podian tener entre si go, hubiera producido mejor efecto, que el de
dos épocas diferentes? tos republicanos com- que se sirvió el artista para revestir á sus figu-
batieron por la libertad de los pueblos, por ras, que por este motivo es dificil determinar la
derribar los tronos; los otros por reedificar de época y pais á qne pertenecen.
nuevo, y servir á la ambician del hijo parri- 1.0 mismo decirnos con respecto á los solda-
cida de la revolucion. tos unos eran ante todo . dos de lUr. de Etex. No somos partidarios de
ciudadanos, los otros, cuyo general en Italia les la supresión total de las figuras alegóricas, la
llamó soldados, probaron muchas veces que sus cuales ligadas convenientemente á los parages
hazañas y Gloria militar bastaban para la f.~- históricos, dan mucha fuerza á las ideas, v
licidad de la patria. permiten al artista hablar poéticamente al pue-


En la faz del arco que mira á las Tullerias blo, que comprende los sentimiensos elevados.
representó Mr. Hude la partida, la inmortal Si se les hubiera dado el carácter y aceso-
~ entusiasta JUarselicsa! grupo compuesto de serios de lo moderno llenarían mas su objeto
() á 7 figuras en actitud de marchar, y dis- ¿Pues qué, creen que el pueblo no encon-
poniendo sus armas. La corona una figura de ría sub!imidad en el ropaje de los caudillos del
muger dando el grito de guerra. vencedor esculpidos gigantescamente en un mo-


MI'. Cortol representó el triunfo del impe- numento público? ¿Creen no veria representa-
rio. Napoleon ocupa el centro del grupo, una da en ese mismo monumento á esta nave casi
.ciudad se arrodilla, la victoria lo corona, y sumergida, ú la libertad vestida de su blusa.
la historia en la espalda indinada hácia él ano:' armada de su fusil y oprimiendo contra su pe·-
ta sus ÜlIl1ÓSOS hechos. cho el pahellon nacional? Semejante alegoría


En los dos grupos frente á Neuilly, .MI'. reanima la fibra popular, al contrario de esas
Etez se propuso representar las épocas de 181''" estatuas da madera cuya somhria representa-
y 18H).181l~está simbolizado parla resistencia. cion parece perseguirnos á cada momento. La
Los ejércitos se hallan vencidos; un ginete, sol- libertad, que sacudió en Grecia el yugo de
dado disperso de aquellas ilustres cohortes que los persas, salió coronada del heroico féretro
llevaron la victoria por todo el orbe, cae herí- de las Termópilas.
dode su caballo. Otro soldadosaca su sable, pre- La arquitectura moderna está por nacer
-enta la punta al enemigo, y proteje á los an- todavía, á lo que creo, ¿No deberían los es-
cianos, mugeres y niños que le rodean. El cultores trasladar al mármol aquella simetría
genio del porvenir, tan lleno de amargo dolo, tan agradable con que están colocadas las ar-
se sostiene e¡~1 el aire. En el otro grupo tiene mas en nuestros parques y arsenales, celebran-
el guerrero su espada envainada. Solo piensa en do así la cordial alianza de las bellas artes "
la familia que le rodea. Doma un toro, y se hace de la guerra?
labrador, aguardando elinstante de volverá tomar El arco de la Estrella, tal como existe, llena
lasarmas para salvar á su pais ¡Como si una paz de entusiasmo los corazones franceses. Aquellos
vergonzosa no coartara el genio de los artistas! nombres grabados en eJ mármol producen LB}





AREÓPAGO.-Tl'ibunal de Atenas y el mas
famoso de la antigüedad. Cecropo ó Cranao ,
lo fundó aimitacion de los tribunales de Egip-
to, á cuyo pais debieron los griegos su civiliza-
cion. El periodo de su esplendor comprende el
espacio de cien años, esto es, desde Solon :í
Pericles. Solon rué el que lo restableció. y Pe-
rieles el que lo desacreditó. Barthelemy, QU6
vivia en el siglo pasado, á cuyo talento tribu-
tará la posteridad mas alabanzas de las que re-
cibe hoy dia, dice que el instituto del Areópa-
go, porser tan perfecto y sublime, no debia sub-
sistir largo tiempo. El Areópago era una ins-
titucion aristocrática. Para entrar en él se exi-
jian doscondiciones; la nobleza vlafortuna.síen-
do limitado el número de sus miembros v vita-


•licio el cargo. Para evitar que la votacion publi-
ca frustrase las condiciones que se requerían pa-,
ra ser areopagita, elejian los demás magistra-
dos. Ya se ha dicho que los arcontes tenian de-
recho de ser areopagitas. Su jurisdíccion no co-
nocia límites. Podían juzgar todos los críme-
nes, los vicios, los abusos, mandar castigar el
homicidio, elenvenenamiento, el robo, el incen-
dio, el libertinaje: su poder se estendia
hasta conocer de los negocios públicos. Ve-
laban por la observancia de las leyes y de
la religion, dominaban las conciencias y, en
una palabra, ejercian un poder absoluto. A pe-
sar de la virtud clásica de los areopagitas, de
su sabiduría, de la sublimidad de sus disposi-
ciones y del respeto que inspiraban á todos Jos
ciudadanos, fueron perdiendo con el tiempo el
prestigio, porque sus deliberaciones carecían
de interés: la corporacion no representaba el
carácter enérgico, ilustrado y recto de los ate-
nienses: observaban en todo una rutina despre-
ciahle, y de consiguiente, quedó abolido.


(1) Acabo de saber que el notubre de c.aruot est.
g-rabado en la piedra; mas en un sitio tan confuso, y en-
trenombres tan oscuros, que no es raro no lo haya per
ctlndo, en cuyo caso se hallan otras personas que co
mo yo, clamaban contra esta ornísion, y todavia mo-
tejan el justo medio torcido que usara en estas círcuns-
tanelas.


ARCONTE. -88- ARCONTE.
electo saludable. Sin embargo, algunos hemos 1 años. Los magistrados que se revestiau de es-
visto motejar el pensamiento de inscribir 105 /1 ta dignidad tomaban el título de Arcontes: el
nombres de Dumouriez y de otros traidores, primero fué Medou el cojo, hijo de Codro. Mas
dejando olvidado el noble nombre de Carnot, : por razones políticas que no pueden pasar des-
adalid famoso de aquella grande época, duran- 1 apercibidas, se vieron oblígados los atenienses
te la cual, siendo miembro de- la comision de ! á reducir á un año el periodo del mando su-
salud pública, reanimó la victoria mandando premo de los arcontes: esta palabra quiere de-
los catorce ejércitos que hicieron ilusorios los cir comandante y gobernador: los arcontes eran
esfuerzos bélicos de los reyes coaligados contra nueve: el principal cargo del primero, llamado
la Francia revolucionaria; aquel Carnot, cuya Eponymo, era cuidar de las cosas sagradas.
honrada vida inspiró tan bellas páginas al céle- Durante el año de su administración, todos los
hre Arago. negocios importantes se hacian en su nombre, El


Pero tenemos esperanzas de que un dia la rey, que era el segundo, presidia en las fiestas
Francia, reproduciendo aquellos tiempos herói- y gozaba de la jurisdiccion civil y criminal. El
cos, reparará este olvido vergonzoso, esta in- Polemarca, tercer arconte, desempeñaba la ad-
noble y voluntaria omision. Entonces otra gr- ministracion militar. Los seis restantes, llama-
neracion no degenerada de sus republicanos dosThesmotetas, formabanun tribunal de policia.
padres, continuará edificandoel grande monu-
mento cimentado en 1793 (1)


:M:ucho se ha hablado sobre si seria opor-
tuno poner una corona al arco de la Estrella.
Desde luego debe renunciarsc á la costumbre
de panerles carros, porque los triunfadores va
no los usan. Yo mas bien quisiera ver coro-
nadoestemonumento, con uno de aquellos bellos
pensamientos que la Convencion nacional vo-
taba por aclamacion en sus inmortales sesiones.


Uno de sus miembros, Luis David, propuso
un dia se sustituyera á la estatua de Enrique
IV (rey libertino que mandó dar la muerte á
su ministro Sully, á quien debe estar la Fran-
cia reconocida por su gloria en materia do go-
bierno) la otra estatua de cincuenta pies, que
representara el pueblo, bajo la forma de un
bello y robusto joven, teniendo en una mano
una clava, v en la otra una corona de encina.
En su frente deberia leerse Genio, en su pecho
Valor y en sus brazos Trabajo


¿No seria esto, pues, coronar dignamente el
monumento erigido á las victorias de la que fué
nacion grande y un noble pedestal al pueblo
que gana batallas á precio de su sangre?


D \ VID (d' Angers.'
\ I


ARCONTE.-Habiéndose sacrificado Co-
dro por la salud de la patria, los atenienses
juzgaron con razon que no podrían tener en
lo sucesivo un rey tan bueno como el finado y
de consiguienteabolieron la monarquia, institu-
y-endo en su lugar una magistratura electiva y
hereditaria, que debía renovarse de diez en diez




ARIS'fOCHACIA. -89- ARISTOCRACIA.
ARlSTOCRACIA.-Esta palabra significa 1 cuencia destruye los argumentos de los tllóso-


literalmente gobierno de los mejores. 'fal vez . fas que ahogaban P01' ella?
no habrá frase del idioma político que, como 1 La aristocracia y la esclavitud tienen uu ori-
esta, se haya apartado mas de su primitivo sen- 8cn conexoyla segunda es resultado de la primera.
tido, porque no hay gobierno peor que el aris- Amosy esclavos han debido aparecer en el rnun-
tocrático. do en un mismo día; y suponer, corno no tic-


Si.,embargo, Ilousscau, siguiendo las máxi- nen reparo en hacerlo varios escritores. que la
mas de Aristóteles, prefiere la forma de gobier- aristocracia es una institución divina, que fup
no aristocrática. Pero los que sostienen esta opi- en las primeras edades del mundo la consecuen-
Ilion, en beneficio de la grandeza hereditaria ó cia necesaria de la inferioridad moral de !a
adquirida, desechan completamente las ideas de mayor parte del género humano, es poner en
Rousseau. Este sabio dijo que la mejor forma ¡itigio un absurdo manifiesto. Dios hizo ú
de gobierno es aquella en que ejercen la auto- sus criaturas iguales, y les diú aptitudes mas
ridad los hombres mas especiales, es decir, los bien diversas que desiguales. No, no ha existido
mas inteligentes y virtuosos: divide la aris- un número determinado y concreto de hombre-
tocrácia en tres clases; natural, electiva y he- de habilidad, de virtud y de talento; sino hOJIl-
reditaria: segun su opinión, la primera solo con- bres fuertes, que han esclavizado á los mas
viene á los pueblos de costumbres sencillas; en débiles, cometieudo por este motivo el acto ma-
cuanto á la tercera, prueba con fuertes razones infame que puede ejercer el hombre; y justa-
que es la mejor para gobernar; y la segunda, mente el progreso consiste en la desapariciou
(Iue es la electiva, ó mejor dicho, lo que cn- paulatina de este vasallugc....
tendemos hoy dia por democrácia. le parece la La historia nos demuestra que todas las so-
mejor organizarían política. ciedadcs se han formado así. Una multitud dc'


La manera do esprcsarse HOUSSCHU es rnuy hombres ha sido vencida Ú sojuzgada por otro
fácil de interpretar: uo así sus ideas, que son multi: ud mas guen\'I'il Ó mas eivilizada, y csi:;
muy Cl¡ir,;s v euuitativas. Su error aparente pro- ha sometido al can!'icLo la suerte y condición


" ., 1 t"
viene di; qm' en su época se entendía por demo- de todos los in.lividuo« dt' la 01 fa. De aquí una
cnici,) JL¡ gestion de los negocios ejercida solo clase superior y \ar¡a:·; clases inícrioress.
por el pueblo. Hoy día está mas adelantada la Si buscamos en una Iamilin el origen (1\.: lit
ciencia política, el entendimiento humano se aristocracia, tocamos la misma consecuencia, ,í
halla desembarazado de aquellas analogías en- saber, la desigualdad primitiva de todos los in-
~añosas de la antigua civilizacion; y es corrien- dividuos que ('Ompll!l['ll la eSjH'cle humana. 1.'0-
te que un pueblo puede delegar directamente dos k, hijos de un mismo padre. y criados por
los poderes legislativo y ejecutivo al magistrado su misma madre. dobian naturalmente consi-
responsable. derarsc como iguale:-i. Con respecto á la auto-


El sistema de Ilousscau sobre la escelencia ridad del padre, la igualdad /10 constituye sino
de la aristocracia, aunque fundado en el de Axis- una circunstancia pasagera y limitada, que la
toteles, no es pues el mismo. Aristóteles divide violencia solo puede esteuder y perpetuar.
el mundo político en dos categorías: en la pri- Si de las familias pasamos ú la sociedades
mera coloca á los hombres de talento y de su- antiguas, eUJa historia conocemos, se verá que
posicion, esto es, á los aristócratas; yen lasegun- Jos pueblos han puesto al frente de los negocio-
da á los seres inferiores, que son el pueblo y hombres especiales por su inteligencia y rique-
los esclavos; y todos los libros de Housseau za..Muertos estos ciudadanos, la memoria de los
protestan contra esta division arbitraria y anti- servicios que habian prestado atrajo á sus hijos
social. Jamás pensó este escritor que la mayor el aprecio público, y se les confió el poder. Ma",
parte de las gentesestuviesen obligadas por la na- sus sucesores miraron en adelante como una
turaleza á sufrir un periodo mas ó menos lar- propiedad Jo que no era mas que una delega-
go de servidumbre. cion, y de aquí nació la usurpación: estos son


Que este hecho haya sucedido ó se haya los fundamentos de la aristocracia, la cual ha
perpetuado hasta nosotros, por desgracia no es conseguido su objeto unas veces por la violencia
mas que la verdad. Mas no se sigue de aquí y otras por la astucia.
forzosamente que haya sido por justos motivos. Ilccordemos sin retroceder mucho en la his-
Obsérvese de paso que esta opinion de Aristo- toria que Venecia fué en su orígen ente-
teles obliga <l. sus discípulos á justificar la eseJa- ramente democrática. Las poblaciones que por
ritud, Ahora bien ¿cómo han de apelar estos á huir de la invasion de los bárbaros se retiraron
la autoridad de Rousseau, que eon tanta elo- á, las lagunas, establecieron un gohierno que


12




ARlsrOCUACIA, -90- AUlSTOCRACiA.
hacia iguales en derechos á todos los ciudadanos. to con el resto de la naoiou, y se destruirá por
Mas acudieron nuevos emigrados y los gober- sí misma. Para que una aristocracia se conser-
nantes rehusaron admitirlos en el manejo de los ve como cuerpo político, es, pues, indispensable
negocios. Establecióse, pues, una desigualdad 110- que no seacreciente; mientras que por unacoinci-
table; y desde entonces, dice Maquiavdo, to- dencia natural es necesario que reasuma en sí
maron los primeros la calidad de nobles, y los el poder y la riqueza, que conservan el mando.
segl~I;d~s se ,llamaron Siulplr:rnente plebe~os: Así es,qu~ una, nacio:} mediana sepuede lWIY bien


1 sm salir de nuestro. pals, ¡que superioridad reducir o resignar a llevar semejante yugo por
no tenian sobre los galos .los bárbaros que les mucho tiempo; pero no una uacion poderosa.
. d' , E~ . A! . , .inva ieronr .stos eran mas guerreros, mas aDl- . cernas, un monarca puc:ue conocer y npl'C'c¡;a'
mosos, tenian almas mas duras y virtudes mas en su justo valor los intereses de los ciudada-
-everas: ¿los abuelos de estos galos degenerados nos; pero en las naciones de Europa tan com-
no habían tamhien inundado el mundo y he- plicadas por sus relaciones civilcs , politicas ~'
<:110 temblar á noma? sociales, esta especie de patronazgo ejercido por


Siendo incuestionable la igualdad primitiva, un «padre» hereditario, es una \ crdadera qui-
110 vacilaremos en reconocer 'I ue la dominacion mera. El gobiernode estos Estados reclama UHa
de tales ó cuales personns ha sido, si no lezal, mancomunidad beneficiosa de intereses.
tilo menos precisa en ciertas épocas de la eiviiiza- Esta mancomunidad es la ap!icacion dd
cion. En la antigua sociedad, donde lodos los ne- principio de la soberanía del pueblo en toda
goeios se trataban directamente por los ciuda- su estension y consecuencias.
I . 1 ' ~'f ,1' t» 1 l' '1.1canes en cornun, era vcutajcso que a autori- l1.qUl S(~ o rece una dilicultar mvcnciu e,


dad se reasumiese en los u.as capaces, es de- dicen algunos escritores. Siendo objeto de to-
cir, en lasque por su codicia social habiau tenido do buen gobierno el prO'ccl' bien los empleos,
tiempo y motivos para auquirir luces y espe- se dehcn postergar á los hombres oc saber, de
ricncia. Ahora bien, los ciudadanos, plebeyüs y virtud y de inteligencia, los que carezcan
nobles de una ciudad ó distrito, se COI)O- de estas dotes. Y bnjo otro concepto ¿no es
ten unos á otros por sus profesiones y .liáhitns: de temer que las elecciones eleven ú los purs-
luego sin el acto d~ las elecciones, el pueblo tos mas altos á hombres reprobados ó sin ta-
tiene toda la libertad apetecible para celebrarlas, lento? Guardaos de las pasiones populares y
confiará sus destinos á hombres de conocida pro- de su ira desenfrenada, dicen las sofistas, El
hidad y sabiduría. El yugo de la aristocracia pueblo es un violento y ciego innovador, es-
antigua era mucho mas fácil do sobrellevar; j' claman unos: otros aseguran que la multitud
ti pesar de eso; cuantas luchas, cuantas disen- fuerte que se acustumhra de por sí en todo á
«iones y guerras civiles nos ofrece la historia de la rutina, es un obstáculo especial para el
aquellos tiempos! Cuando ahora quiere la noble- progreso. De manera que para alcanzar su
za aumentar su poder, el pueblo se resiste y eo1'- objeto, esto es, la conservacion de los privile-
re la sangre; y cuando el pueblo quiere adqui- gios, aducen losargumentos mas contradictorios.
rir mas libertad, se subleva contra sus opresores, argumentos que es fácil destruir porque interin
{':-tos se resisten ycorre también la ~ane;re. noma la aristocracia hereditaria pueda conservar su
depone á sus reyes, sucédelcs la aristocracia; el supremacía social y política, conservará igual-
pueblo presenta la batalla á los patricios, enva- mente sobre el resto del pueblo una superioridad
nécese con el pacto celebrado en el Monte Sa- intelectual y moral positiva. Adornas de su in-
ero. Pero. Mario se opone á Sila, César al de- Iluencia vetusta, dirige la educación, que, cuan-
nunciador Pornpeyo, y pierde el pueblo sus de- do tiene trabas, es el móvil verdadero y único de
rcchos en el lodo de la monarquía imperial. la superioridad de losmenos, yseconvierteenorí-


Un gobierno aristocrático puede ser prove- gen de igualdad, cuando se prodigaen toda su es-
choso, ínterin el pueblo ocupe un territorio tcnsion. En el primer caso podria ser el derecho
pequeño, y sea reducirla su población; mas hereditario lamejorgarantia decapacidad. Pero á
una gran nacían que quiera constituirse en medida que las luces, muchotiempo amortigua-
república, por necesidad tiene que elevarse á das, recobran su imperio entre nosotros y á me-
aquella clase de aristocrácia de que habla Rous- dida que la igualdad une á los hombres, Jos que
seau, esto es, á la democracia pura. Lo inherente tienen talento no pueden menosde llevarventaja
tí toda aristocracia, la condición necesaria de su á los dernas.Antiguamente bastaba que un hom-
duración y suprernacia es tenor un enorme po- hre fuese rico, para que se le considerase idóneo
der y un personal escaso. Una aristocracia que para un cargo cualquiera, y de la falta de iuep-
.1"-(' multiplique inl1nitamente se ccnfundirapron- titud nacian inesplicables males.




ARISTOCRACIA. -91- AHGEL.-AUGEUA,
Considérese por 'm mon:ento }o que ha pa- I impidió su desarrollo la flor de la 2i{lstoCrti~¡¡:¡


sado entre nosotros de un siglo a esta parte. i pagana.
L~ antigua aris,to~~rae¡a..h.abia conservado. su l. Hoy dia han v.afiado mucho las cosas. La
etiqueta, sus hábitos civilizados, .la <:Jegan.~Ia y I 'mrrenla ha can!.'"ado profundarnentn las co,,-
elgusto de sus antepasados, ypor el mismo tiem- diciones de la existencia de la sociedad, la 10- "
po babia perdido la virtud y aquellas firmes I mensa mayoría esclava ha recobrado su liber-
ideas de libertad que distinguian tanto á los tad, las categorias se hallan hermanadas y
Francos. El pueblo habia adquirido aquella confundidas; la trihuna y la prensa, particu-
aristocracia natural que consiste en la virtud y Iarmcut« esta última, esparcen por todas parte.;
en el talento, aquellos hábitos graves y elevados vivos resplandores, y como instrumentos irre-
que infunden una vida laboriosa y costumbres ~istib!es de la moderna civilizacion, propagan
austeras. No se consideraba la riqueza como con actividad incansable las luces: las ciencias
signo característico de la capacidad. A la gran- moral, política y social están al alcance de todos:
deza antigua sucedió en el mando aquel gran el pueblo conoce los descubrimientos intclec-
número de hombres de energía que después de tuales y físicos, lasfortunas en continuo gif(; mo-
babel' establecido y salvado la revolución, die- rigeran la índole de los pueblos, el vapor destru-
ron á la epoca imperial un esplendor tan ye la distancias, pone en contacto á 105 hombres
grande. de todos los paises y de todas las creencias, y los


¿Para qué, pues, quieren sacar á cuento esas une por medio de multiplicadas y periódicas re-
reclamaciones impertinentes sobre la inferiori- laciones. ¿Qué les falta, pues, á las naciones mo-
dad moral del pueblo? ¿I)ara restablecer los pri- ciernas para que esta actividad inmensa las con-
vilegios? esto es imposible. Los privilegios se duzca con tanta rapidez hacia la idealperfeccion?


L-" l'!. ! '¡ . ! I .otorgan en l' rancia por un so o motivo, y lJ n pOli el' yern<Heramente SOCIa, que l'egu arree
con todo eso la opinion se muestra mas iras-¡ la marcha de la Lumanidad en h¡gaI' de violen-
cihle cada día. ¿SeriÍ tal vez pDra insti- I tarja, que tl) urle ;1 Jos d{'hilcs y contenga á los
tuir una COl'lJC)l'iwiol1 especial encargada de I fuertes, qlw desarrolle tudas las intcligeneias se-
suplir la insuficiencia electoral del pueblo? I gun sus aptiturlcs particulares y las fecunde con
esta corporacion existe, y ¿qué ha producido? I la educacion. Entonces desaparecerán los gér-
talentos adocenados, rencillas, intereses mise- menes de discordia que tan profundamente han
rahles, negocios ruines, una miseria escesiva al I viciado hasta ahora el desarrollo de la sociedad.
lado de una opulencia consideruble, y por tanto, Entonces serú esclusivo del dominio de la histo-
una corrupcion inmensa. 1/ ria el reinado de la Desigm:Jdad ó de la Áristo-


En cuanto á los que creen de buena fé que eraria, é inauguraremos en fin el de la IgualJad
el pueblo es rutinario, y que ya sea por un 1


1
ó de la Democracia (Yéase Capacidad, Demo-


privilegio especial, ya sea por medio de elcc- crácia. Gobierno, Xoblcza).
cienes sucesivas, quisieran postergar la inicia- i E. DUCLEHC.
cion social de los mas ricos ó los mas letrados, 1


1
nos pareee que sus ideas son injustas. Los mas AHGEL.--ARGELIA .==-==Desde la caída de
sabios, no son siempre los mas capaces y dig- Cartago ha disminuido notablemente la im-
nos. ¿A quién se dirigieron los misioneros de portancia política de la costa de África que
la Ié? alpuehlo. ¿Entre quienesescogió Jesu-Cris- comprende la regencia de Argel. Invadida y con-
to sus apóstolesydiscípulos? entre lasque noeran quistada sucesivamente por los Romanos, por
literatos. No, no eran los filósofos ni los retóri- Jos vándalos, y últimamente por los Árabes, no
cos paganos los que propagaban la buena nue- ha tomado parte en el rnovimimiento general
va, sino hombres sinceros y rectos, que no es- de civilizacion que se ha desarrollado en Oc-
taban adornados de la ciencia, v sí iluminados cidente: y su existencia ha sido insignificante
de la fé. El Areópago, que se'~omponia de los para la' política europea hasta estos últimos
hombres mas sabios y distinguidos del Ática I tiempos, ya por la especie de república militar
fué el que mando dar muerte á Sócrates en ! fundada en 1:.H6 por los hermanos Barbarro-
castigo de haber anunciado la unidad de Dios. 1 ja (Aroudj y Khair-ed-din), ya porque su tur-
Jamás se atrevió Platon á divulgar sus ideas i


l
hulenta milicia, sus revoluciones intestinas, su


religiosas, no por temer al pueblo, sino al Are6- singular organizacion provocasen hasta cierto
pago. «Tú predicas una doctrina á la cual no punto las investigaciones del historiador y de!
están acostumbrados nuestros oídos, decian al 1 publicista.


1
apóstol S. Pablo sus jueces empedernidos. El I Pero los acontecimientos del siglo actual hau


• • • 1" I bl lib' d I '1 • 1<.'cristianismo, pues, triunfo por e pue o, y so o carru la o comp etamente esta S! tuacron. !rol,;)




_~RGEL-ARGELIA. -92- ARGEL-ARGELIA.
efecto, nadie ignora el estado de envilecimien- geaud, que habia batido -á Abd-el-Kader en
to á que los argelinos hablan reducido la 1836, rué enviado de nuevo contra este; todos
mayor parte de las potencias comerciales. cuan- aguardaban el completo esterrninio del audaz
do el lord Exmouth ataco sus guaridas. des- aventurero, cuando se supo que, por un tratado
truyó su marina y les exigió, no solo la liber- se habia reconocido su poder y que M. Bou-
tad de todos los esclavos, sino la abolición de geaud, fraccionando nuestro territorio y ais-
la esclavitud de los cristianos. l\fas seis años landa nuestras plazas, dejaba las escasas fuerzas
después nos hicieron ver la insolencia y los he- de las posesiones francesas á merced del ene-
chos escandalosos de estos piratas la completa migo. La indignacion publica fué la que impi-
inutilidad de aquellas lecciones. , uió la conclusión de un tratado semejante al qlH'


Reservado estaba á la moderna Francia -lIe- aoaharnos de citar, con Achmet, bey de Cons-
var á cabo, respecto á estos bárbaros, lo que tantina, y obligó al gobierno á reparar los males
00 babia logrado Cárlos V, Luis XlV y 1J In- del año anterior. Desde el 13 de Octubre de
glaterra. Una cuestión de intereses entre el go- 1837 pertenece Constantino á la Francia; Jos
hierno frunces y la regencia fué la causa de la trabajos de comunicaciones y del fondeadero dI"
guerra. Tenia el Dey ;i.OOO genízaros y mas de Stora aumentan las ventajas de la posesión de
:3.000 conlouglsi ó hijos de los turcos; y Jos esta ciudad, que, arlemas , proporciona nuevas
beys de Oran, Titcri y Constantina, sus te- vías al comercio del interior del Ati·ica.
mentes, contaban con 15.000 caballos rirnbes. Sin emhargo, esta ha sido hasta ahora una
Tampoco faltaba á Hussoiu artilleria, víveres y carga gravosa. Inmensas sumas se han consu-
municiones, r el tesoro, donde se acumulaban mido inútilmente y con frecuencia han pereci-
los tributos del Africo y de la Europa, contenía J o nuestros soldados sin provecho de la patria:
sesenta millones; pero impotente Argel para re- el agiotaje, la usura, el tráfico de tierras, han
~¡sti! á un ejército que le atacaba por tierra, paralizado por mucho tiempo el comercio y la
quedó en poder de los franceses el !) de Julio agricultura; se han cometido muchas faltas, J
de 1830. la administracion, en fin, carcoiendo.de orden y


Después de la revolucion de los tres días, unidad, parece que ha conspirado para disgus-
no podía permanecer en el mando 1t1. de Bour- tal' á la nacion de ]0 que tan caro le costaba.
mont, por lo que fué nombrado gobernador el Los continuos cambios (¿quien creería quP
:;eneral Clausel, quien desplegó la mayor acti- Argel cuenta ya nueve vireyes") y la perpetua
vidad é inteligencia para someter la Argelia; incertidumbre, han retardado durante ocho alias
pero llamado por el gohierno en el mes de ft'- el desarrollo del poder de la Francia, y los pro-
hrero de 18:31, quedó reemplazado por el ge- gresos de la civ ilizacion en Africa: esta tierra
neral Bertherene; á quien sucedió Savarj', du- de promisión para los proveedores é intrigan-
¡pIe de Havjgo, hasta que, por su Iallccimicn¡o tes de todas clases, parece HO haber sido con-
rné nombrado gobernador interino el general quist.ula mas que para enriquecer á algunos
Voirol. Entre tanto el ejército france« se hahin individuos; nunca se ha hecho la gw'rra por el
apoderado de Rugía y Bona, así como del hey- interés nacional; en lugar de la justicia y lirrne-
¡io de Oran, donde losesfuerzos del general Bo- za tan necesarias, principalmente para con los
yer sujetaron al mismo Abd-cl-Kadcr. (Iue (11- africanos, solo se ha mostrado debilidad y en-
gun tiempo despues , abusando de la escesiva gafío; la administracion ha sido COIl harta [re-
confianza del general Desrnichcls, puso los ci- cuencia peor que la de los turcos, y se ha crea-
micntos de su actual poder. A lines de 183,~ do un soberano árahc , donde no cxistian mas
llegó á Argel el conde de Erlon, IWI'O lIO tuvo que tribus desunidas: hé aquí las causas de que
tiempo de manifestar con hechos positivos la ÍlI- tantos sacrificios hayan producido tan esca-
íegr¡dad y esperiencia d(' que se encontraba sos frutos ~- d(' flun SPIJ inevitable una próxima
adornado; contra el parecer de este, marchó d gW'lTa.
intrépido seneral Trézcl con fuerzas inferiores Sin cmharuo. ya no se discute la conserva-
contra Ahd-el-E"adpl', violador de Jos convenios cion, pnnjue 1;1 opinion pública ha resuelto (~S-
hecbos con M. Dcsmichcls. El mariscal Clauzel te asunto como de honor é interés nacional.
volvió 11 Afríea en d mes (k Agosto de 183ZS: Que la He;,tauraeion haya ó no prometido aban-
SIl:'; espediciones de :Mascüra y Tlemcen no tu- donar esta conquista, el pueblo que la ha com-
vieron resultado alguno y la última Jió lugar á prado con su sangre y con su oro, no está ohli-
injustas exacciones; atacó á Constan tina en una gallo á cumplir los pactos de aquella.
»stacion bastante avanzada y con escasas fuer- En las circunstancias en que se encuentra
l.;\~. '! se frustró la emprrs~. El general UOIl- Ja .Europa y el Oriente, es de la mas alta irn-




.\HGENTINA


ARGEJ..-ARGELIA. -93- AUGENTINA (REPt1BLlCA).
portancia para la Francia la posesión de una 1 tardará mucho en que pueda este compensarse
parte del litoral del mediterráneo tan inmedia- con las rentas de las propiedades del Estado,
to á ella. Este, centro hoy del antiguo mun- ¡ que á pesar de los pasados despilfarros, ofrece
do, debe ser el principal teatro de la lu- considerables recursos, porque ya'ha empezado
eha que se prepara entre el Norte y el Med:o- á defender sus derechos contra las usurpacio-
dia;la Argelia será para la Francia un punto de nes de los especuladores y examina los dete-
apoyo formidable y encontraremos en ella ha- chos de propiedad.
hias iguales á las de Malta y Sebastopol. Cree- Tal es el estado actual de esta colonia: el
mos inútil ocuparnos en refutar el parecer de porvenir depende de la marcha que se siga en
los que creen que la poscsion de la Argelia se- adelante en la dirección de los negocios, Debe
ria embarazosa en caso de guerra marítima. hacerse lo necesario para fundar una potencia
Pero no es esta sola la que se ha presentado verdadera por medio de un sistema progresivo
contra su conservaciou y colonizacion; y en prue, de establecimientos y de colonizacion agrícola.
ea de esto se ha citado el ejemplo de las colo- y no COl! espediciones militares sin objeto. La
nías pobladas de esclavos; pero es inexacto. No espericncia ha demostrado que el islamismo no
debiera acusarse á los franceses y sí á su go- es un obstáculo insuperable; musulmanes )'
bierno por no haber sabido nunca colonizar: cristianos podrán vivir reunidos sin hacerse la
y en efecto, jamás han seguido asiduamente un guerra, luego que el gobierno, con igual firme-
mismo sistema, mientras que otros han ohser- za y justicia, sepa castigar los escesos de Jos
vado una política invariable. En fin, la Argelia fanáticos y contener el celo imprudente de los
es, segun algunos escritores, un pois malsano: convertidores. Lo demás es obra del tiempo y
esto es falso, porque las enfermedades que han la generaeion que hoy crece en las ciudades
diezmado á la tropa, hansidodebidasálaspriva- 1\foras difiere enteramente de sus padres. La
cienes de toda especie que estas han sufrido, sin pohlacion indígena de los campos es sumamente
embargo de haberse consumido un presupues- reducida, si se compara con la que el país pue-
to monslruoso.-¡Yo esposible somete?' á los in- de alimentar. Infinitos europeos pueden bene-
digenas, sino estcrmituindolos ; aserto absurdo, liciar las tierras sin despojar de ellas ni á los
supuesto que tribus enteras se muestran lieles kahilas, á quienes tal vez se consiga atraer)
aliadas, y se auincntarie incesantemente el nú- que ya conocen la necesidad de la paz, ni iÍ
mero de los auxiliares árabes si no manifesta- los beduinos que empiezan, segun se dice, (j
-eu tanta impericia los gobernantes. S o es po- I comprender sus verdaderos intereses.
sible, añaden, el cultivo de las tierras, porque I Har <ulemas otra cosa. El comercio (/t> la
el cultivador está obligado á tener siempre d I hHlia tiene su ruta por el Egipto, y ya gll<'
fusil en la mano: la csperi-ncia prueba Jo con- j' hemos perdido aquel hermoso territorio que
trario, siendo adcmas evidente que mientras . HOS dehcrá su regeneracion, debernos al meuos
mas se aumente el número de los cultivadores, I aproximamos ü él. :EI comercio del AJrieil
mas fácil será la defensa en un territorio en el I s~pt('nlr¡o!lal nos pertenecerá en adelante. pe-
que está tan diseminada la pohlacion indígena. ! ro es necesario asegurarlo sobre sus naturales


La Colonia ha seguido al fin hasta cierto I base:;. Además de estas consideraciones, debo-
punto el movimiento general, y la fuerza de I ¡¡lOS citar la destruccion de la piratería corno
las cosas ha sido superior al influjo de tantos I una ventaja para la cristiandad y una gloria
desaciertos. ü~rca de 20,000 europeos se han I (IUl' la Francia no podrá nunca abdicar.
establecido en la regencia; la capital ha Ilega- 1 Por último, ti pesar de cuanto SI' ha escrito
do ti ser una ciudad francesa; S(~ trabaja en I SOili\~ las colonias, tal vez no se ha examinado
1 . • i' Ij Ir 1 • • ,. fos puertos y carninos: se rorman are eas, el 1<1- 11 ¡;,l~;L\ntc, SI una potencia maritirna {me 'Ji: rv-
natisrno se dulcifica: el comercio ha llegado ti nunciar ú las suyas; esta es una cuestión una-
tener un movimiento de ;3,~)()O f!'anco~ y se loga ti las de 10"5 ejércitos permanentes. At1c-
emplean :3/1-00 buques en la navegacion; están mas, tampoco se han tenido muy pn;scntes l"s
en cultivo 22.500 fanegas de tierra y trahajan ventajas particulares que ofrece UUd colonia.
para nosotros mas de ,1-.000 indígenas en sus proporcionando trabajo, ostcnsion y tierras ;'t
fértiles campos, donde el olivo. la seda, el la considerable porción de hombres ;í quienes
algodon, el tabaco, además de los cereales v ga- la actual oraanizaoion de la propiedad <'~ indus-
nados, bastarán un dia para el consumo ~le la tria priva d~~ toda clase dr> recursos.
madre patria. Los ingresos del tesoro público PELUO~.
ascienden á cerea de 4,000.000 de francos y
aunque el gasto efectivo es de 19,000,000, n()




ARGENTINA \REPÚBUCA. -94- ARGENTINA (REPÚBLiCA).
3ion de la América meridional, que hacía par- dian en la República cuatro milfranceses y otros
te de la antigua provincia española del Hio de tantos ingleses. El comercio habia adquirido
laPlata, llamada así por el caudaloso río que la mucho auge antes de la anarquía, que desde
atraviesa. Ilodéala al N. el imperio del Brasil aquella época está destrozando á la República,
'f el Perú. Al O. la cadena de montañas que la lo cual ahuyenta á los estranjcros, euya activi-
separa de Chile, al S. la Patagonia y el rio Co- dad é industria daban vida al pais. La preten-
lorado, al I~. el Paraguay el Uruguay. y la sion de desnaturalizarenl cabo de tres años ú
república de este nombre. Esta inmensa esten- todos los estranjeros establecidos, y sustraerlos
sion de territorio, que comprende 118.000 lc- por consiguiente de la proteccion oficial de sus
guas cuadradas (mas de cuatro veces el circuito cónsules, para someterlos al caprichoso v hár-
de la Francia) no contiene dos millones de ha- baro despotismo de las autoridades, que "se su-
bitantes inclusos las indígenas, con los que cs- ceden de un modo maravilloso, ha disgustado
tán continuamente en guerra los criollos. y alejado á los hombres mas emprendedores.


Divídcse en catorce provincias, que toman Las provincias del Río de la Plata constituían
el nombre de su capital y son Buenos-Aires. parte de aquellas inmensas posesiones que tu-
Entre-ríos, Corrientes, Santa Fé , Córdoba, vieron los españoles en América. En 1816 se
Santiago del Estero, 'Iucurnau , Salta, Jujui, declararon independientes de la madre patria, y
Catamarca, Ilioja, S. Juan, S. Luis y Mendoza. al año siguiente la batalla de Chacahuco. ganada


El suelo de la República Argentina es no- por el general S. Martin a la cabeza de 4-.000
tahle por su uniformidad, y ofrece una inrnen- argentinos. afirmó dohlemente los cimientos de
sa llanura, interrumpida solo por elO. por al- su libertad. Al mismo tiempo el Brasil, querién-
gunas cortas ramificaciones de los Andes de Chi- dosc aprovechar de las disidencias de Buenos-
le. Esta llanura, que tiene 300 leguas cuadra- Aires, se apoderó de la Banda Oriental, qu~
das, y comienza á 6 leguas de Buenos-Aires, ambicionaba mucho tiempo hacia, y es la que
no tiene mas que el río Angualarta y la ciudad forma hOJ la república del Uruguay. Estas guer-
de Rioja. El principal ramo de comercio de la ras condujeron á la anarquía. La instalacion del
República, así como el de la de Tucuman, con- Congreso de diputados de todas las provincias.
siste en elconsiderablenúmero de ganado vacu- la constitueion de la Hepúhlica Argentina de
no y caballar que anda errante por aquellos 182G y la de la Ilepúhlica del Uruguay de 1828,
desiertos. Cerea de los Andes hay minas de oro que discutieron y aprobaron, solo sirvieron pa-
y plata, que podrían dar grande.·, riquezas, si se ra mantener la tranquilidad que por desgracia
esplotasen convenientemente. ~ rué de poca durarían. El denuedo de los argen-


La población indígena es muy numerosa to- tinos en su lucha con la metrópoli y el Brasil.
davia, la cual con la raza mestiza que también hizo renacer la arnhicion r las turbulencias en-
abunda mucho, mantienen relaciones comercia- tre la gente inculta y bárbara de las provincias.
les con Buenos-Aires, Corrientes V Mendoza, La constitucion unitaria, CI}YO centro era Bue-
por medio de la venta de ganadosv y de caza de nos-Aires, y la única que 'podia mantener el
toda especie. El Tucuman ofrece el aspecto de orden, fué atacada por los federalistas que que-
una pohlacion holgazana, que solo se ocupa de rían establecer catorce repúblicas en lugar de
sus rebaños. La provincia de Corrientes con- una soja: la guerra civil comenzó en 1829, tra-
serva todavia algunos vestigios de las poblacio- bóse la lucha entre federalistas y unitarios, y
nes indias civilizadas por los jesuitas. Las gen- el presidente Lavalle se vio obligado á hacer di-
tes de la campiña de Buenos-Aires se llaman mision.La guerra continuó asolando al pais por
Gauchos, y presentan el deplorable espectácu- dos años, hasta que el gaucho Manuel Uo-
lo del hombre civilizado que vuelve á entrar en sas, al frente de los montañeses gauchos de las
el estado salvaje. El hábito de la caza y de de- provincias, se hizo dueño deBuenos-Aires. don-
gollllr ganados, les ha hecho contraer un carác- de ha establecido una ochlocracia, que dirige
ter feroz. y son los que tienen siempre en con- con la ferocidad de un cabecilla de bando-
rnocion á las demas provincias. La grande es- leros. Todos los partidos se le sometieron
tension de la República Argentina hace que su en 1835, Y desde entonces persigue con
clima sea muy variado; produce gran número saña á todos los unitarios que forman la
de frutos preciosos para el comercio, como parte mas sensata é ilustrada de la nacion: per-
e) cacao, quina, vainillas. caoutchouo, tabaco siguió á los estranjeros y provoc6 reclarnacio-
mate, y sobre todo azúcar y tasajo. Re- nes enérgicas por parte de Inglaterra y de Fran-
cibe muchas manufacturas de Europa, especial- cia, por Jo que esta ultima se vio obligada á rc-
nH'nte de Inglaterra y Francia. En 1835 resi- currir al bloqueo para satisfacer á jUS súbditos.




ARMAS.-Las armas que están en lISO hoy
dia son de dos clases, unas defensivas y otras
ofensivas.


Las primeras.que son el casco y la coraza, las
usa la cahalleria de línea, la de reserva y


oJ


los ingenieros. Los dragones no usan la co-
raza. tus segundas se dividcn en armas blan-
cas, y armas de fuego; estas se dividen el por-
t<iLi1es y no portátiles ú de artillería propiamen-
te dichll.


Las armas blancas que están en lISO son el
sable, la lanza y la bayoneta. Las armas de fue-
go portátiles son el fusil cornuu, ia pistola, la
tercerola, la escopeta y el fusil de pcrcucion ü
de pistan.


La artillería se compone, 10 de cañones y
obuses de montaña, 2.° de cañones, obuses, mor-
teros y pedreros, que se destinan al ataque
~' defensa de una plaza. Tambien se incluyen en
la artillería los cohetes á la Congreve.


Todas las arruas y municiones de guerra se
fabrican en Francia hajo la dircccion del gohier-
JJ() y con intervención del cuerpo de artillería.


De la cuestión de las armas depende eficaz-
mente la defensa de un Estado. El aobicmo


u


debe procurar que Jos parques nacionales estén
constantemente provistos para en caso de guer-
ra, J ocuparse sin descanso en la perlecciou y
mejoras de los objetos depropios de ellas.


El material de la artillería volante ha re-
cihido de diez años á esta parte alguna modifi-
cacion y ya es mas uniforme y faeil de traspor-
tal'. El de la artilleria de marina ha dado un
gran paso, puesto que tiene una bota de fue-
go mas. Las armas manuales sufrieron leves va-
riaciones en el siglo pasado, pero no han cam-
Liado en lo mas mínimo en estos últimos 60


AHlViAS. -95- ARMAS.
la República Argentina, á imitacion de los Es- \ años. Nuestro fusil de rnunicicnes todavía idén-
tados-Unidos, goza de la mas ámplia libertad. 1 tico al que usamos en Fontenoy, es decir, pe-
Los primeros actos del Congreso fueron formar : sado, que molesta mucho al soldado por la es-
su Constitucion, prohibir la esclavitud y la de- I cesiva fuerza con que recula y la facilidad conque
gollaeion de los indios. Mas, por desgracia, la se cubre de oran; se inutiliza cuando Hueve ó
guerra intestina ha impedido hasta ahora que 1 cuando latcmccrat ura es húmeda.
sus instituciones hayan producido sus ópinwi ILa Europa militar se ocupa en este momcn-
frutos: la iusíruccion pública está en el mas I mento <le la utilidad de sustituir al fusil de P;(~-


l 1 1 I id ' J d 1 I ~ · f • 1 1 •• '\J....-.comp eto a ianr ono; a vi a uomaoe ~ e pastor, ura ue clllspa e (le plswn. 1'\mguna jJu,-
la distancia enorme que le aleja de las ciuda- I tencia ha querido todavia introducir esta rnejo-
des y la esterilidad de la mayor parte del ter- ra en su ejército; todas hacen esperiencias, pt.-
ritorio, son males que no se pueden remediar ro es probable que pronto quedará resucito es-
en muchos años; y no hay duda que un dia te problema, porque están á punto de vencer-
vendrá en que la moderna república de la Pla- se ciertas dificultades de poca monta. En esta
ta, conociendo mejor sus intereses y necesida- materia debe procederse con calma, porque se
des, no ofrecerá el triste espectáculo de la guer- trata nada menos que de la defensa nacional r
ra civil que la devasta. de ahorrar gastos considerables; y bajo este


V. l\I. concepto la lentitud es provechosa.
En Francia so prefiere generalmcute el fu-


sil nuevo. Se han transformado muchos millares
de fusiles antiguos en fusiles de pistan; y ya
los usan algunos batallones. No se espera mas


! 1 1 J . .r. , I • ••que e resulta: o ce C';\'.í.l uuuna cspenenera
para hacer la misma transformacion en todas
nuestras ")'1]'''('' ti .. fuczoj>- (.) U • le.1 'd\..., L:j _ •


n ~ It' l' .X arcce resue O Wll1111en que una parle Ú'
la infantería usará en adelante el fusil de pis-
ton rayado por dentro corno la carabina, pues-
to que itay una comision de militares expí:-lr[cs
qne entiendo en este asunto,


Las armas de fuego de la cahalleria p;¡r¡¡-
cipurán naturalmente de estas mejoras impor-
tantcs.


)LlS no son solamente las máquinas de
proyccciou las susceptibles de mejoras. La Iuer-
za motriz, que es in pólvora, mezcla compucstu
de salitre, azufre y carbon, ne será indudable-
mente el último descubrimiento químico ter-
rible. Tal \'<'1 con el tiempo se usará otra corn-
hinarion mas sencilla, mas económica, de un
medio de transporte menos peligroso y de un
poder mas grande, y reemplace á la materia
que hace cinco siglos está en uso para lanzar
los proyectiJ,'s de guerra.


Diceel general :Foy que la pólvora ha hecho
que la guerra sea innoble: pero ha hecho ma:.:
ha inutilizado en parte las ventajas de la fuerza
física, ha hecho dar á la humanidad un paso
mas hácia la igualdad. ¿Quién sabe si el des-
cubrimiento de una fuerza motriz de mas pu-
del' aumentará este adelanto inmenso'? .


Ya hemos dicho que el gobierno ha cstau-
cado la fabricacion de las armas. Y no es esto
todo: este comercio esta prohibido en Francia,
:Y nadie puede sin incurrir en graves penas,


I guardarlas ni aun en el sitio mas I\'cóndilo de :~¡:


':.-V'


. (lVl
"


",




ARMISTICIO.-Tregua, suspensión de er-
mas, convenio celebrado entre dos ó mas fuer,
zas beligerantes, con objeto dQ hacer cesar la",


-96- ARMISTICIO.
la Milicia I neral. Por este medio podia tener conocimien-


to el monarca del número v rentas de los no-
bles, que constituian la \'~rdadera fuerza mi-
litar del Estado. tos heraldos se dividían en tres
clases ó gerarquias, subordinadas las unas á las
otras. La primera clase era la de los cabal-
gadores, la segunda la de los persecanics,
y la tercera la de los heraldos. tos que se de-
dicaban á esta carrera -teuian que ascender de
una clase á otra después de un numero deter-
minado de años de servicio en el ejército ó en
la córte.


Los cabalgadores ejercían los cargos mas
penososymenos importantes. Debian estar pron-
tos para ejecutar las comisionesque se lescncar-
gaba, y cuando era su gefe el que mandaba, k
servian el modo de ayudantes de campo, á me-
nos que careciese de la suficiente csperiencia.
en cuyo caso ocupaban su lugar los persevan-
tes. Estos últimos servian de ayudantes de cam--
po á los generales. "


No se ascendia al grado de heraldo sino des-
pues de haber servido siete años en clase de per-
sevante. El grado de heraldo conferia la noble-
za al que lo gozaba.


Los reyes de armas tenían la premincncia
de sentarse á la mesa del rey. en el nata-
licio de un vástago de la familia. De esta pre-
rogativa gozaron Ilohelto Dollin, en tiempo
de Dagoherto, y Francisco de Rossi, reinando
Felipe Augusto.


El rey de armas Montjoie presidia las exe-
quias del rey, y daba el grito del «[el rey ha
muerto, viva el rey!»


Grandes provechos disputaban lÍ veces Tos
heraldos y los reyes de armas. Tenian opciou
á los ropajes, vasos y utensilios que servían pa-
ra la consagracion y bautismo de los reyes, co-
mo también ala copa de oro, en la cual be-
bia el monarca en los festines de etiqueta.
Adernas de esto, no babia grandes banquetes en
los cuales no se les hiciesen numerosas dádi-
vas, y era regla en las justas y torneos que
los contrincantes les diesen todo lo que secaía
durante la liza, «a saber, dice un antiguo his-
toriador, el caballo, las armas y otros útiles
de guerra, cscepto el libro y las reliquias
sobre las cuales prestaban juramento los rnan-
tenedores.» En tiempo de larestauracion sub-
sistian todavía los heraldos de armas, pero ca-
recian de su importancia primitiva, y solo debiau
asistir á ciertas solemnidades.


Z. li1\ UFM' 1\.


ARMAS.
casa. á menos que no pertenezca á
nacional.


Resulta, pues, de estas medidas que los fa-
hricantes piden mucho dinero por su trabajo,
y son muy pocos los ciudadanos que saben dis-
parar un arma de fuego.


Fatal resultado para un gobierno que como
el nuestro se cuida muy poco de la economía
pública, y que al oir un tiro tiembla recordan-
do las jornadas de Julio.


ARMAS ,JUEZ DE).-Empleo creado por
decreto del mes de Mayo de 1tH5 en favor de
un caballero de ilustre estirpe muy inteligente en
el blasono «El cargo de juez de armas era conocer
de todo lo relativo á la cienciaheráldica: su die-
támen era de tanto peso ante los mariscales de
Francia, que fallaban en última instancia. Cen-
suraba los escudos de los que adquirian títu-
lo de nobleza. Este empleo se suprimió en el
año 1696, se restableció en el mes de Abril
de 1701 á favor de lUr. l\~dro de Hozier, que
lo Labia gozado anteriormente y se perpetuó
hasta la época de la revolución de 1787. Duran-
te la Hestauraciou se trató de restablecerlo no-
minalmente; pero se le sustituyó un cargo aná-
logo, bajo el título de censor de la arrneria, y
la obtuvo el presidente d' Hozier.


~\nMAS (RE\'ES y HERALDOS DE/.-La ins-
titucion de los heraldos de armas se remonta
á los primeros tiempos de la monarquia. En la
época del feudalismo, el rey y los grandes en
su provincia respectiva mantenian un cuerpo
ele heraldos de armas, al mando de un gefe lla-
mado llevo Estos militares celebraban en norn-
hre del reJy tratados de alianzas y contratos ma-
trimoniales, llevaban las proposiciones de paz ó
el rompimiento para la guerra. Asistian á to-
das las accionesmilitares, al palenque, á los tor-
neos, <i los casamientos, á la coronacion de los
reyes, ü las fiestaspúblicas en general Yel todas
las solemnidades que requeria un aspecto guer-
rero. Sus personas eran sagradas y sus amigos
y enemigos debian mirarlas con respeto. Se obli-
gaban por juramento á guardar un secreto in-
violable á todo el mundo, )" no podian dudar


.del buen éxito de cualquiera empresa, si se
les consultaba. Una de sus principales funcio-
Hes era llevar el registro de las familias nobles;
anotando por su orden los nombres, apellidos,
escudos ydemas circunstancias de las personas.
Los reyes de armas de la provincias se reunian
cada tres años y entregaban sus listas á su ge-
fn 3IfoJ:.lt.inie. el cual formaba un aobiliario ge-




-~)7-.... f .... ".'" , , .. t i 1-A¡\ i ltA "~~}
llll:-itilidadcs, durante cierto Ü':HipU.


El armisticio puede ser general j entonces
«csau todas las operaciones militares de los ejér-
ritos. En este caso, deben alcanzar el asenti-
miento del soberano, por ser insuficiente la
autoridad militar. El armisticio es particular,
cuando el convenio se relicre solo ti dos cuer-
pos de ejército en campaña, sin estenderse á
j .tros cuerpos. El armisticio particular puede
ser firmado por el general en gefe. Así es eo-
mo Bonapnrtc coneluyó con el archiduque Cár-
los el armisticio de Léoben, precursor del tra-
1,1110 de Campo-Formio.


El armisticio ó tregua .se celebra por un
periodo 1imitado ó ilimitado. En este último caso,
l'¡derecho de gentes y la lealtad exijen que antes
:Ji' comenzarse las hostilidades se prevenga al
l'm~migo. Esto es lo que se llama denuncien- el
armieticio.


Otras veces un armisticio ilimitado, Ó de
largo término, no es mas que una paz simula- 1
da. Tal fué la tregua concluida entre la Espaüa /'
~ los Paises Bajos rebelados en tiempo de Fe-
lipe V. No queriendo el orgullo castellano de- 1/
clarar que transigía con los rebeldes, Ilamose
tregua lo que era en efecto una paz verdadera.


¡,Puede hacerse ostensiva una tregua gene-
ral iÍ las operaciones navales? Esta es una cues-
(ion Ilue ocupó vivamente á la diplomacia tÍ
principios de este siglo. Los ingleses pretendían
:lpnnccharse por tierra del armisticio, y al mis-
mo tiempo hacer la guerra por mar. Esta
prcteusion inadmisible hizo romper las nego-
viaciones entabladas en 1800 entre la repúbli-
~';l francesa y la Gran Bretaña.


No hablaremos aquí de la entrega de pla-
zas ó de rehenes exigida como una especie de
;.;araatia del annisticio. La historia demuestra
que estas garantias han sido siempre ilusorias.
:->oJo diremos que las plazas fuertes y los rehe-
II¡~S deben ser entregados fielmente al espirar
(·1 armisticio, á no ser que una de las partes in-
r,.¡llj:l pi convenio


J. B.


ARTjCLLO.-~~ll el lenguaje político puede
;·"tapalabra entenderse de tres maneras distintas.


Usase para calificar las diversas disposicio-
nes de un decreto, ley, orden ó reglamento de
administraeion pública:


Por artículos se entienden tamhien las claú-
sulas de un tratado diplomático ó una contra-
ta celebrada entre el gobierno y uno ó rnu-
dIOS particulares.


Finalmente, esta palabra tiene un tercer
-icnificado que se aplica á la imprenta. Emplea-


se cuando se lll1¡er,~n indicar las dilercutc- m::-
tcrias de que trata el periódico.


Un gobierno malo procura siempre que ¡U~
artículos de una ley, órdeu ó reglamento de j)d-
ministracion pública puedan protejer la ar-.
hitraridad: hemos visto trntudos dinlouráticos CI1
cuyos artículos se atentaba al desf~lembram¡('ll­
to del territorio, ó se comprometía el honor /,
independencia nacional. No hay cosa que III,h
alarme que los artículos de periódico esrr¡¡u.~
de una manera virulenta y con copia de razu-
nes: hoy dia los escritores de un perilidico tii'-
nen un poder moral mas grande que los mis-
mos legisladores y que los diplonlátieo:~.


D. n.


ASAMBLEA.-Heun;on dc cierto lllUll!'-
ro de personas para deliberar sobre objetos (k
interés público. Solo hablaremos en este ill'tí·-
culo de las Asambleas representativas.


Las Asambleas tcnian otro carácter en Ro-
rna y en las pequeñas repúblicas de Grecia.
Como era muy limitado el número de ciudada-
nos, no necesitaba el pUL'¡"O <}lW lo represen-
tasen. Ilcuuido en la plazo pública, en la aso-
ra ó en el foro, ejercía d:reclamenlc el poder
legislativo, ejecutivo y aun el judicial. Lo mis-
mo ha sucedido entre las naciones germúnica ';


c.


y hoy se practica en algunos cantones suizos. Pe-
1'0 ya no puede el pueblo ejercer así su dere-
cho en los grandes Estados que constituyen
la Europa, porque compuesto aquel de lllU-
chos millones de individuos, le es imposihk-
reunirse en un dia yen sitios determinados j>J-
ra tomar resol uciones generales. Así es que ha
sido necesario que la nación elija comisiona-
dos ó delegados que la representen; esta reu-
nion de delegados del pueblo es la que hoy ~.f'
llama ~\smnblea.


De esta dcliniciou resulta que una Asam-
blea no es legítima, es decir, no es verdadera-
mente representativa sino cuando representa <JI
soberano; cuando se halla revestida del poder
legislativo por un individuo ó fracción del }luc-
Ido, no es una Asamblea nacional, y sus n-so-
luciones no tienen valor alguno, ni obligan ,1 j
soberano; y, en fin, que cuando con motivo le-
gítimo se llama nacional, es decir, comisionada
por el libre sufragio de la nacían entera, es el
primer poder del Estado. En el gobierno dcmc-
crático, cuya unidad es majestuosa, el pueblo
es el soberano; la Asamblea Nacional. emana-
da de él, es la encargada de hacer la ley, r el
poder egecutivo, que obra bajo la autoridad de
aquel, es el que la hace ejecutar. Las turbulen-
cias , disensiones no son en él una consecu-n-


. 1:i




ASAMBLEA. -98- ASAMBLEA.
cia lógica de la constitucion del cuerpo políti- qué importa si son verdaderas? Supuesto que
co, y si suele advertirse entonces una agitacion la unidad es la ley providencial de las socieda-
vigorosa y una actitud enérgica, no es efecto des, desconocer esta es arrojarse voluntariamen-
de los vicios de aquella, sino de un esceso de te en el caos. ¿Quereis el gobierno de unaAsam-


.salud y robustez. blea? Pues sed logicos hasta el fin y despedid
Bien sé que son otros los principios que han al príncipe. ¿Preferís, por el contrario, ser go-


prevalecido yprevalecen en muchos paises, don- bernados por un príncipe? Pues sed lógicos al
de no existen Asambleas, donde la voluntad menos una vez y arrojad por las ventanas vues-
de uno solo domina, donde reina el orden y tros simulacros de representacion nacional.
todo es calma y serenidad. Pero este silen- Las funciones de una asamblea representa-
ciode muerte suele convertirse de repente en tiva son superfluas y peligrosas en un gobier-
gritos de furor y en desesperadas aclamaciones. no realmente monárquico, porque ejercidas co-
Cuando cesan estas, el tirano queda asesinado. mo actos de soberania, cambian la naturaleza
Entonces se cambia el espectáculo. Hay Asam- del gobierno y el pírncipe se encuentra subor-
bleaspolítiticas que representan mas ó menos dinado á otro poder superior: si, por el contra-
fielmente al pueblo, mas hay tambien un rey rio, prevalece la accion del monarca, la asarn-
cuyo poder iguala al de la Asamblea. Esto no blea pierde al instante su carácter representa-
es ni monarquía ni democracia, sino á la vez tivo y se reduce á un cuerpo puramente con-
un despotismo insoportable y una ochlocra- sultivo; por consiguiente, para evitar otras lu-
cia licenciosa; ó en fin, una cosa estraña que chas y destrozos ulteriores, es necesario privar
carece de nombre: solo se ven Asambleas servi- al rey de toda iniciativa y negarle el veto. Re-
les ó facciosas y príncipes imbéciles ó usurpa- flexiónese atentamente sobre lo que ha pasado
dores que"sostienen una luchamortal. La asam- entre nosotros. Nuestros antiguos reyes supri-
blea insulta á los ministros del príncipe, los eli- mieron los Estados Generales, reemplazándolos
ge, los depone y los vuelve á elegir segun su con asambleas de notables, de elección real; Ii-
capricho,yestos corrompen á laasamblea. Hay mitáronse dcspues á permitir que los parlamen-
agitacion, peronomovimiento; se hacenesfuer- tos revisasen sus edictos, pero estos cuerpos que
lOS, pero nada se consigue; existen gérmenes y no tenian ni aun el carácter consultivo, podian
sin embargo todo permanece estéril; se derra- rehusar la revisión delas decisiones de la corona;
ma sangre algunas veces, pero esta sangre se deaquí se originaron las sesiones reales, yen fin
seca inutilmente en la tierra. Nada, en fin, per- la institucion de un consejo pleno (1) que hizo
manece; no hay autoridad, ni virtud, ni liber- por un momento soberana la voluntad real. La
tad, ni creencias. Como quiera que el antago- ley de la unidad es tanto mas funesta, cuanto
nismo es la ley suprema, cada individuo puede que doblega de búena ó mala gana á todos los
delegar legitimamente su personalidad, segun el poderes. Pero miremos la cuestion bajo otro
grado de poder que ha llegado á adquirir con punto de vista y contemplemos realizada la uni-
su inteligencia ó sus riquezas; ningun poder es dad en provecho de las asambleas. Dos fechas
bastante fuerte para sugetar las pasiones in- hay que responden por nosotros en este aSUll-
dividuales y las ideas anárquicas; todo se con- to: el 30 de Enero de 1649 y el 21 de Enero de
funde; la autoridad está en todas partes, en 1793.
ninguna gobierna ni la Asamblea, ni el mo- Por tanto, cualquiera que sea la forma de
narea, y todos Jos actos llevan el sello de lanu- gobierno que se instituya, es indispensable
Iidad, Y un Estado que se encuentra en seme- que el poder social se divida en diversos cuer-
Junte disposicion¿qué poderreconocerá? El de la pos políticos, independientes unos de otros.
Asamblea que es el soberano ¿y este á quien Biensé que se han acumulado infinitas acu-
tiene por gefe? alpríncipe,cuya persona es in- saciones contra el gobierno de las asambleas,
violable y al que obedece sin ser obedecida por pero ni una sola conozco que no ceda al exá-
él. Hállase entoncesel Estado á merced de las meno Además, no se intenta, como algunos apa-
facciones, y en tan inmoraly terrible desenfre- rentan creer, reunir en un solo cuerpo todos
no se rompenlos lazos sociales y el cuerpo polí- los poderes; el de hacer la ley yel de ejecutar-
tico se disuelve; puesto que facciones son, lo la. No, sabemos muy bien que estas dos fun-
mismo Jas que gobiernan que las que resisten, cienesson esencialmente incompatibles yno con-
no hay ni soberano, ni súbditos, sino facciosos, fundimos el pensamiento con la accion, ni el
hoy opresoresy mañanaoprimidos. Conozco que derecho con el hecho. Al atribuir á la asam-
estas ideas son opuestas á las que enseñan los _ _
doctores de la monarquia constitucional ¿mas (t) J:'Xtícto de 1.u de }Iayo de 1788.




ASAMBLEA. -99- ASAMBLEA.
hlea nacional la plenitud del poder legislativo, man que solo el gobierno de uno puede fun-
reconocemos la necesidad de establecer un po- dar y sostener la unidad, y que las asambleas,
der inferior á ella encargado de ejercer la ley. por encerrar en sí mismas una porcion de ideas
La asamblea dá las leyes en nombre del sobe- divergentes, deben necesariamente conducir á
rano, y estas leyes' son actos de la voluntad ge- la anarquía y al fraccionamiento.
neral que el poder ejecutivo está encargado de Para que esta objecion tuviese algun valor,
transformar en hechos; poder que es libre en su seria preciso sostener tambien que la voluntad
esfera de accion, pero responsable siempre á la humana es una é inflexible, y esta es una tésis
asamblea y sin cesar revocable. Seria muy que no se puede defender. "«Nada es para el
peligroso para el Estado el no distinguir con hombre mas difícil que la constancia, ni mas
cuidado estos dos poderes tan profundamente fácil que la inconstancia» ha dicho .Montaigne
diversos. Conceder á una asamblea el cargo de con su admirable buen sentido.
nombrar los agentes del poder, de ejercer los Respecto á las asambleas existe de hecho, lo
actos de administracion etc., es introducir en mismo que en toda reunion de un gran número de
ella la intriga y la corrupcion. Hay mas. Re- individuos, una garantia positivadejusticia, inte-
concentrada toda la autoridad del gobierno en ligencia, rectitud y firmeza. El hombre aislado
manos de algunos hombres, nacen rivalidades nada puede, pero en contaeto con sus semejan-
entre los miembros activos y pasivos; las miras tes' se vé llevado irresistiblemente y como á su
particulares y las malas pasiones influyen en la pesar á ejecutar todo lo bueno y justo; y el que
marcha del gobierno; los actos son cada dia mas hallándose solo, huiria cobardemente del peli-
vivos, mas ardientes y la asamblea se diezma. gro, lo desafia con valor viéndose en presencia


Cierto es que este modo de gobernar puede de un gran número de hombres; la avaricia, la
ser útil y aun necesario en tiempos decrísis,por- maldad y la cobardia no se muestran en publi-
que constituye una verdadera dictadura. Pero co; la misma inteligencia se ofusca en la sole-
no olvidemos que la guerra produce un estado dad y se desarrolla y engrandece en medio del
violento y transitorio y que la dictadura debe tropel.
cesar con el peligro. Es innegable que la Con- Ademas ¿qué es la unidad, sino la concen-
vencion, concentrando en su seno todos los po- tracion gerárquica de todos los elementos socia-
deres, salvó la revolucion, mas no lo es menos les? ¿y podrá ser esta nunca la obra de un solo
que la Convencion ultra-termidoriana que 1'e- hombre? No, el siglo de los reveladores ha pa-
tuvo los mismos poderes, terminó el18 bruma- sado y estos nada han organizado jamás. Yo
rio. Es, pues, indispensable, si se quiere man- voy mas léjos y digo que la unidad moral, so-
tener en todo su vigor el cuerpo político, sepa- cial ó política, solo puede salir de una asamblea
rar los dos poderes legislativo y ejecutivo. Ninguna unidad ha habido en el mundo mas


Otro remedio preventivo y no menos eti- magnífica que la católica; y ¿por quién fué fun-
caz contra la usurpacion eventual de las asam- dada? ¿Por un hombre? Nó, sino por una asam-
hleas consiste en que sean anualmente juzgados hlea. ¡Cosa admirable! El mundo cristiano era
sus actos por el pueblo en general. presa de la anarquía, y numerosas sectas lucha-


Benjamin Constant señala otro nuevo pe- han entre sí con argumentos interminables pro-
ligro. En una asamblea soberana, dice, la mi- pagando incesantemente la division. Tales fue-
noria está siempre oprimida por la mayoria; y ron las discusiones suscitadas sobre la natura-
esta, dueña del poder, quebranta las leyes &c. leza de Jesucristo, la del Espíritu Santo, la de
y como único medio de precaver este peligro, la Vírgen &c..En vano ensayaron algunos doe-
quiere se estahlezca una segunda cámara. Pero tares contener este desorden del espíritu, por-
Benjamín Constant no conoce que su remedio que el mundo reusó obedecer á estas autori-
es ineficaz, porque no vé que ese mismo incon- dades individuales. Pero en medio de este des-
veniente que, segun él, hay en la primera asam- orden, se reune el concilio de Nicea, y esta
hlea, puede reproducirse también en la segun- asamblea, producto de una eleccion democráti-
da; de lo que resultaria que en vez de una se- ca, decide todas las cuestiones que hasta en-
rian dos las minorias oprimidas. Ademas, su tonces hahian dividido á los cristianos y formó
argumento se reduce á manifestar que las mi- el símbolo que hace quince siglos es el funda-
norias nunca pueden llegar á ser mayorias, y es- mento de la fé católica. La autoridad espiritual
to es sin duda un error muy evidente. pasó despues de los concilios al papa; el poder


tos publicistas monárquicos presentan otra supremo con todo su esplendor cae en manos
objeción que parece mas grave y que, sin em- de Leon X y empieza la agonia del catolicismo.
1 I 'f' DI' e . '1 Iiargo, no es menos vana que a anterior. A 11'- r, mismo renomeno, aunque menos VIS¡.) r-.




As.umLL\S DEL eLERn.-/V. concilio. di¡:-
cesis y sínodo.


ASAMBLEAS DE LOS l'OTAllLES.-Asc¡.')Úlil-
se que, asustado el regente con las in..
mensas dilieültades que le quedadan que vencer
despucs de la caida del sistema, alimentó por
un momento la idea de convocar los Estados
Generales, como remedio ordnario en las situa-
ciones desesperadas. Dubois se la hizo desechar.
)íNo sin razón, decía en una memoria que ¡la
lkgado ú ser célehre, los reyes de Francia
se han visto precisados tí. evitar las Asambleas
conocidas con el nombre de Estados Gen('ra¡e~.
Aunque un rey no es nada sin súbditos, aun-
que solo es su gefe, es tal, sin embargo, el con-
cepto que de ellos tiene formado, y tal, por otra


l ' ..i • 1" '1par e, la icen que fICHe (e .SI ITl!S/IlO y(le o que
posee, que el aspecto de Jos diputados dei pue-
blo, el permiso que estos tienen de hablar f'n


¡ su llrc~;cnc¡a y de presentarle sus reclamaciones
Jw de serle tan repugnnnte, que un rey deLe
siempre cvitarlo .»


Estas palabras de Duhois no eran sino ar-
gumentos de circunstancias, puesesprcsahan de
un modo claro y enérgico los sentimientos dí'
antipatía y desconfianza qm~ contra toda forma
de rcprescntacion nacional dominaba al trono
desde tiempo inmemorial. Mientras se conside-
raron demasiado débiles nuestros príncipes pa-
ra luchar solos contra las pretensiones ultra-
montanas y el poder de los barones, buscaron
en las Asambleas el apoyo que tan necesario
les era; pero revestidos apenas del poder ab-
soluto, no tardaron en conocer que si aquellas
le hahian antes auxiliado, eran ya hoy su mas
temible enemigo; y que aquel instrumento qute'
rué de salvacion para la corona, lo seria tardp
ó temprano de su muerte: por tanto, desecha-
ron la couvocacion de las Asambleas nacionu-
les.


E. lJTCLEltC.


."SA '¡) liLEA LEGISLATlYA.-( V. legislatiya.:


\S.\. j~BLE.I,. COXSTITC\.'Exr;·:.-- y, «onsíitu-
vcnt«.


SAlUBLEAS CA~TO:\ALES.-Es el nombre
qUí' se dió en Francia en tiempo del Consulado
,', las '1""11'¡I)I""I" n..;m: 1';" c',\ .., (.0 . \_l."¡ll h ,(L .•


ASAMBLEAS. -100- ASAMBLEAS.
aparece en los anales de la Francia. Nuestl'Os lucion de 1789, solo existía en Francia UII
reyes destruyen el federalismo feudal por medio pequeño número de pueblos que tubiesen cuer-
de las asambleas nacionales v realizan así la pos municipales, y en el periodo de 1778 <1
unidad política y territorial d~ la nacion. Con- 1788 fué cuando todos obtuvieron el derecho
«luida la obra desaparecen las asambleas; el po·- de elegir sus magistrados: todo el que tenia
del' real queda dueño único y se desarrolla en veinte y cinco años y pagaha diez francos de
toda su plenitud durante el reinado del gran contrihucion sobre propiedades, votaba en la
n~y; y hó aquí que la unidad monárquica ern- Asamblea de su parroquia. En tiempo de Lt
pieza á disolverse, adquiriendo todo su vigor república se exigian las mismas condiciones para
las tradiciones federalistas. San Simon pide el ser admitido á votar, tanto en las Asambleas
restahlecimiento del poder aristocrático; los par- primarias, como en las comunales. Hoy para
lamentos reclaman la división de la sobcrania: tener participacion en el nombramiento de ma-
las ciases altas quieren su parte en el hoíin, y gistrados municipales, varia el censo desde 7:¡
¡i la Jlegada del año cm, el pueblo, queriendo céntimos hasta lOO fraucos, segun los lugares.
mantener la unidad política y territorial y rea-
lizar la social, encuentra ú la corona en el pri-
mer rauao de sus adversarios.


.f ' '.' , I! .¡ I if¡ (' <1(!U1, pue~;, as (10:: unn aues mas ruagnr leas
qti(' (.¡ mundo La visto realizadas por Asam-
I • ! . 1 ¡ . ~' 1"nj\'a~.; y (,estnuuas por a 1ll0nal'qUi<i. 1"n un,
¡ uin asamblea rué la q¡;c de-pues emprendió en
Fr.mcia la interrumpida obra y la completo, r
una asamblea tnruhien introdujo en el mundo
tli¡¡<!crno la unidad democrática. jArgumentos
pcdi-l'oSOS qUf' no Jluede tkbiEtar ningun solis-
!l1:1 ~


ücdúeese de aquí la Írll'\¡I('Í¡¡ud de les que
dicen, (l11e el gohiernn por asambleas es una
quiun-ra {, incompatible con la libertad, con la
,tutol'it!<ld y con la unidad: por el contrario, es
!ll[:: ('j('río que la falla de UBa asamblea sohe-
rana conduce infalihlr-mcntc ú la anarquia ó al
despotismo, y (lUC la asamblea que rcsul: a de
:oslibres sufragios del pueblo entero, ('~, la única
íuonte de crrtidumbre.


AS,-BmL1~AS co.m-;\[,\LEs.-Rumiull de
los ciudadanos para el uombramien¡o dl'
los magistrados. '1\0 confundamos lns Asam-
hka" Comunales con las primarias. Eflw!úan-
~(' aquellas desde tiempo iumeruorial en los iu-
aarcs tlmde se conserva todavia el sistema
municipal. Las condiciones qUí~ se exigen pa-
ra ser admitido en estas varian mucho; y asi
t'S que dos pueblos contiguos suelen estar so-
IIlelidos Ú l'l'fZbs difcrl'ntrs. Ántcs d(' la revo-




ASA~IBLEAS,
La Asamblea convocada en Cognac fJot'


L


Francisco 1.0 para la raíificacion del tratado de
:.Hadriti, <.lió ciertamente un buen ejemplo dc
patriotismo y firmeza. Pero el objeto de sus dc-
liheracior.es era extraordinario, v adcrnas esta-
ba segura de no contrariar al rc"y negándose ú
honrar su firma.


Es evidente que Luis XIV y su mmrstr.
Cnlonne creían en 178G encontrar en una nueva
Asamblea de notables las mismas condescen-
dencias que habian siempre hallado en e!l,b
sus predecesores, porque no podian e~pernr ia
menor resistencia á su voluntad por parle de
hombres elegidos por la autoridad del f(';)'. S:.¡


1 e ' , I ,-emnargo, otonne, ti pesar (~e su ugcrez¡¡.
comprendió que imponer á hombres privile-
giat!os el abandono de sus privilegios, es decir,
su propio suicidio, era esponerse á una repulsa
cierta; asi es que introdujo una doble innova-
cion en los elementos constitutivos de la nUeY¿1
Asamblea. Previendo por una parte que el ter-
cer drdcn se cncontraria en minoría con res-
pccto al clero y á la nobleza, principales inte-
resados en la continuacion de los abusos, au-
mentó el número de los individuos de la c[:1se
media. La asamblea resultaba compuesta asi
de siete príncipes, quince arzobispos ú obispos.
treinta y seis duques, condes y marqueses,
doce antiguos ministros ó consejeros de ]~s1:ado,
treinta y ocho ministros de los tribunales SH-
periorcs, el lugar-teniente de Paris, diez y seis
diputados de los paises del estado y veinte y
cinco gefes municipalas de las ciudades, casi
todos nobles; reunió en seguida los tres órdc-
nes é hizo que las votaciones fuesen nominales
y por mayoría. De este modo desaparecían 10:'\
inconvenientes de las votaciones por clases, y
el tercer orden unido á la minoría de la nobleza
y del clero podia llegar á ser la mayoría de la
asamhk-a y ofrecer buen resultado á Jos planes
del ministro.


Pero los acontecimientos demostraron cuan
falsos eran los cálculos .de aquel hábil presti-
gítador. Todas las clases de que se componia
la asamblea rivalizaron en egoisrno. Se les pi-
dió la renuncia del privilegio que Jos esceptua-
ha del pDgO de los impuestos, el consentimiento
de una igualdad proporcionada en el reparto
de la contribución sobre hienes raíces, la re-
duccion de la corta de árboles v de la gabe!n.
la aboiicion del servicio corporal y la ¡ÚJertad
del comercio y de la industria. Pero aouellas
lo reusaron t¿Jo con el pretesto de que ~no te-
nian facultades para 'Votar; pretesto hipócrita,
supuesto que votaron la instituciou de las asam-
bleas provinciales que no influía en intereses


.\SAMBLEAS. -U.l-
Entretanto eran inmensas las necesidades


de la corte, y la nacion se avenia con dificultad
.i satisfacer los impuestos que sus delegados no
hahian aprobarlo, Entonces tubieron principio
las Asambleas de los notables, vano simulacro
de las Asamhlcns nacionales. 1)<11'<1 la forma-
cion de {'~,tas era indispensable la concurrencia
del pueblo, porque las consideraban como una
rcpresenracion de la .scberania nncional YeI1Cef-
rabau CH sí una continua protesta contra la
omnipotencia real. Los notables, por el contra-
rio, eran elegidos segun el capricho del rey, y
como simples oficiales de este no había que
temer de ellos las activas pretensiones de que
aigunas veces hahian hecho alarde los Estados,
Cenera/es.


La instituc ion de las Asambleas de Jos no-
Iahlcs Iué, pues, contraria á la constitucion
primitiva; fué una reforma en beneficio del
trono. Asi es que destituidas del carácter re-
proseutativo y,por consiguiente, de autoridad
moral, no han podido dejar en la historia nin-
guna memoria de su existencia. Pero ¡.q ué otra
cosa podian hacer sino dar consejos? ¿,quién
podia sancionarlos? El rey, que los seguia ó no
sPgul1 re ;J~Tadaba ti él ó á sus ministros.


e Eslabar! de tal modo constituidas antes de
la rcvolucion estas Asambleas puramente con-
sultivas, que pi edicto convocatorio de lG26 y
:17 les dá el simple nombre de consejo. Ricbe-
\ ' 1 •• "J' l T~. d (' Jrcu que halna asisti: o a os j'"sta os Jcnera es
de LGi/L en los que ejerció la mayor influen-
cia, se cuidaba po('~) de la parte que tomaban
en la autoridad Jos verdaderos delegados del


\,/


pueblo. Ási es que hizo representar la naciou
1.° por el Duque de Orleans, el cardenal de la
\~alette, losmariscalesde la fuerza y de Bassom-
pierre; 2.u cinco arzobispos y sieü; obispos; :3. 0
diez nobles, todos consejeros de Estado; 4~.u diez
y nueve presidentes y procuradores generales;
.i." cuatro magistrados del tribunal de cuentas;
(j.u otros cuatro del de subsidios. Segun se vé,
todos estos notahles eran funcionar¡o~ públicos;
ningun individuo de la clase media, uillbun
comerciante ni noble independiente fué llamado.
El soberbio prelado no tenia, pues, que temer
oposición alguna.


Eu la Asalnblea de los notables reunida en
ROllen en lG96, aparento Enrique IV recono-
cer la autoridad de estos pretendidos diputados
). someter ú ella la suya, «Yo me pbngo en
vuestras manos y bajo vuestra tutela, »les dijo
en un discurso lleno de bondad. Pero como al
salir de la sesión, Gabriela y los cortesanos le
vituperasen su debilidad, les replicó: «cuando
elije eso, llevaba mi e:~p,da.n




ASAMBLEAS ELECTORALES=(V. Eleccion.)


ASA~IBLEAS PRIMARIAS.=Son las reu-
niones de los ciudadanos en sus respectivos
cantones para el ejercicio de la soberania na-
cional. Cuando en 1789 reconquistó el pueblo
sus derechos; cuando se reconoció que todo e-
manaba de él, y que ninguna autoridad era
superior á la suya, se preguntó cómo mani-
festaria su voluntad. En las repúblicas peque-
ñas, reunido el pueblo en la plaza, dictaba la
ley oadmitia la que se proponia. Siempre estaba
presente para inspirar ó dirigir á los magistra-
des que habian elegido. Pero en los grandes Es-
tados no es esto posible, en razon á las gran-
des distancias que separan del centro de los
intereses comunes á todos los pueblos. De aquí
la necesidad que estos tienen de delegar sus po-
deres, ya para hacer las leyes, ya para inter-
pretarlas ó ejecutarlas. La formacion de asam-
bleas primarias en cada canton, principalmente
para nombrar ó facilitar el nombramiento de
los miembros del cuerpo legislativo, fué el ú-
nico medio que encontraron nuestros antepasa-
dos para resolver la dificultad. La forma y atri-
buciones de estas asambleas no han sido siem-
pre las mismas en las diversas épocas del go-
bierno republicano.


Segun la constitución de 1791, los ciuda-
danos activos eran los únicos admitidos en los
comicios del cantono Para ser ciudadano activo
se requería tener veinte ycinco años cumplidos,


ASAMBLEAS' -14)2- ASAMBtEAS.
del momento. Además, para disculpar las cau- estar inscrito en el registro de los guardias na-
sas puramente personales que les hicieran obrar, cionales, haber prestado el juramento cívico, no
reclamaron, como todo el mundo, la convo- ballarse en estado de servidumbre en la ciudad
cacion de los Estados Generales. ó en el canton desde el tiempo marcado por la


Pero ¿era sincera esta reclamacion? Claro ley, yen fin, pagar una contribución igual al
es que nó; porque esperaban que la corte la jornal de tres dias de trabajo.
negase, y creian que los Estados Generales se La distincion de ciudadanos activos cesó el
reunirian al menos bajo la misma forma que dia en que quedó definitivamente derrocado el
los de t614; que la votacion seria por órdenes; trono. La invitacion hecha el 11 de Agosto de
que el tercero de estos no seria duplicado y 1792 á todos los franceses para que se reunie-
que, por consiguiente, estos Estados no apro- ran en Asambleas primarias. á fin de formar una
barian la igualdad proporcional, ni la universa- Convencion nacional, y para que revistiesen á
lidad en el reparto del impuesto sobre propie- sus representantes de una confianza ilimitada,
dades. Esta opinion se confirmó cuando, con- no escluia del derecho de sufragio sino á las per-
vocados en el siguiente año (1788) los mis- sonas que no tenian domicilio ó se hallaban en
mos notables, se opusieron á toda clase de re- estado de servidumbre. Bastaba tener veinte v
forma, rechazando el voto nominal y la du- cinco años de edad, vivir de sus rentas ó desu
plicacion del tercer órden. Conocian que la trabajo y haber prestado el juramento cívico,
aparicion de una asamblea verdaderamente na- para tener parte en la asamblea primaria de su
cional seria el término de todos los privilegios cantono
y abusos que constituian su poder (V. NOTA- Mas liberal todavia la constitucion de 1793.
ELES.! concedia á todos los ciudadanos, sin distinción


E. D. de estado ni condición, el derecho de sufragio;
de él gozaban tambien los estranjeros que te-
nian un año de domicilio en Francia y poseian
al~una propiedad, los que vivian desu industria,
los casados con una francesa, los que habían
prohijado algnn niño ó alimentaban algun an-
ciano, y los que el cuerpo legislativo juzgaba
que habian prestado servicios á la humanidad.


La constitucion de 1795 ó del año In. no
confirmó estas disposiciones, pues solo concedia
el título de ciudadano V el derecho de votar en
las asambleas primarias a las personas que sa-
tisfacian contribucion directa y estaban inscri-
tas en el registro cívico de su cantón, toda vez
que nose encontrasen en estado de servidumbre.
Los franceses que habian hecho alguna campa-
ña en defensa del gobierno republicano no ne-
cesitaban, para gozar de aquel derecho, justificar
que pagaban contribucion alguna.


Una de las disposiciones mas señaladas de
varias constituciones republicanas, inclusa la de
1791, era la de prohibir la entrada en todas las
asambleas publicas, no solo á los fallidos y deu-
dores insolventes, sino tambien á los hijos que
gozaban de los bienes de su padre sin haber sa-
tisfecho las obligaciones de este. Es inútil aña-
dir que la inhabilitacion judicial, la condena
aflictiva ó infamatoria, y la aceptacion de un
cargo de un gobierno estranjero, eran, lo mis-
mo en tiempo de la república que hoy, un mo-
tivo de esclusion de los derechos de ciudadano
francés.


La constitucion de 1793 se estiende mas
en este punto. El artículo 1.0 dice que se pier-




ASAMBLEAS> -103- ASAMBLEAS.
den dichos derechos por la naturalízacion en país atención de los legisladores republicanos, fué
estranjero y por la aceptacion de cargos ó gra- asegurar á las asambleas primarias la mas ahso-
ciasemanadas de un gobierno que no sea popu- luta libertad é independencia en el ejercicio de
lar. sus operaciones. Segun este principio estaba


En cuanto á las atribuciones de las asarn- prohibido deliberar á los militares y se les nega-
bleas primarias, segun la constitucion de 1791, ha la entrada en la asamblea á todo individuo
se limitaban á nombrar los electores, encarga- armado ó que perteneciese al ejército; ningun
dos á su vez de nombrar los miembros del cuer- funcionario podia presentarse con las insignias
po legislativo, á los jueces y administradores de de su empleo; nadie, sin una órden emanada de
distrito y de departamento. aquellas, podía ejercer autoridad en su recinto;


La constituciou de 1793 confirió a las asarn- ellas nombraban sus juzgados y solicitaban la
bleas primarias el derecho de elegir los dipu- fuerza que les era necesaria.
tados para el cuerpo legislativo. Cada reunion El gobierno estaba obligado á señalar el día
de aquellas, compuesta de 39 á 41.000 almas, en que debian reunirse las asambleas y el obje-
debia nombrar un diputado, y solo nombraban to de la reunion. Segun la constitucion de 1791
electores para escojer los magistrados de dis- tenian el derecho de abrirse por sí mismas el
trito y de departamento. Mas importante fué último domingo de Marzo; por la de 93 el 1.(>
el derecho que se lesconfirió, autorizándolas pa- de }Iayo, y por la del año III elLo germinal, y
ra concurrir á la formacion ó confeccion de la mientras duraban las asambleas, eran inviola-
ley que les proponía el cuerpo legislativo, la bIes las personas de todos los ciudadanos. La
que no se admitia definitivamente hasta babel' víspera de la apertura se celebraba en todos
obtenido la aeeptacion de las nueve décimas los pueblos de la repúbliea la fiesta de la sobe-
partes de lasasambleas. Pero todos saben que la ronia del pueblo, á fin de que esta ejerciese una
constitucion de 1793 no se puso en ejecucion. feliz influencia en las operaciones del siguien-


La del año III mantuvo lasdisposiciones es- te dia.
tablecidas por los legisladores de 1791, y así es El movimiento simultáneo de un gnm puc-
que las asambleas primarias debieron limitarse blo que se reunía en todos los puntos de la re-
tí nombrar los electores. Sin embargo, á causa pública para elegir los ciudadanos mas dignos de
de los cambios que sobrevinieron en la division representarlo, tenia algo de solemne y religioso.
del territorio, se les concedió la elección direeta El nombre de asambleas primarias desapareció
de los jueces de paz, la de los presidentes de can- con la libertad en tiempo del Consulado, toman-
ton y la de las municipalidades en los pueblos do entonces el de asambleas cantonales; pero su
que escedian de einco mil habitantes. policia y el nombramiento de sus presidentes


La constitucion de 1791 no se sometió á la dejó de pertenecerle; y aunque nombraban to-
aprobación del pueblo. Las de 1793 y 1795 fue- davia los electores,sehabian puesto infinitas res-
ron enviadas á las asambleas, sin cuya concur- tricciones al ejercieio de los dereehos Je ciuda-
rencia no podia haeerse cambio alguno en la ley dano y estos solo servian para designar cándida-
fundamental del Estado. to para una legislatura de mudos escogidos en


Con arreglo á las diversas eonstituciones re- una lista de privilegiados. ¡Cuan profundo es el
publicanas, debia haber al menos una asamblea dolor que se esperimenta al considerar la serie
primaria en cada canton, por muy corto que de decepciones y violencias con que se usurpan
fuese el número de sus habitantes; hahria dos, ó estinguen enteramente los derechos del pup-
euando los ciudadanos admitidos á votar esce- blol
diesen de novecientos; tres, cuando hubiese mas Mientras subsistieron las primeras asambleas
de 1.500. y así sueesivamente. Respeeto á las primarias, se contaban cuatro millones y tres-
ciudades se establecieron otras divisiones en ra- cientos mil ciudadanosactivos,ynose podia gra-
zon de su poblacion, y las asambleas primarias duar en menos de seis millones los ciudadanos
eran mas numerosas. admitidos en las asambleas por los deeretos de


Desde 1790 á 1792 nombraban estas un 11 de Abril de 1792 y por las constituciones de
elector por cada cien ciudadanos activos; la 1793 y 1795. Hoy solo ejercen los derechos de
constitucion de 1793 estableció que hubiese un ciudadano 180.000 á 200,000 personas, y á
elector por cada doscientos ciudadanos y la del pesar de esto no los tienen conferidos por la au-
año III uno desde doscientos á trescientos ve- toridad del pueblo.
cinos, dos desde trescientos á quinientos, tres Las asambleas primarias ¿han mostrado fal-
desde quinientos á setecientos &c. ta de inteligencia y de patriotismo en el ejercí-


El punto que fijó mas particularmente la cio de sus derechos? Se ha querido llevar la in-




.\T!;. HILLIAIW.


ASA.ilmLE.\S p;;onxcv.LES.---"\nles de Ii8!)
se elevaron quejas por todas partes contra la
desigualdad del reparto de las cargas pública-
y la arbitrariedad de los agentüs del poder.
Aproximáhase el dia de la reforma gencnd. Las
provincias, sometidas á la autoridad directa del
rey. envidiaban la condicion de los paises de e.(-
trillo, donde existían mas garantias para los ciu-
dadanos y en donde los contribuyentes hacian
entre si ~'I reparto de las cargas' públicas. La
mayor parte de los pueblos se regian segun d
capricho de los señores y de los intendentes.
En cada una de las intendencias que no tenian
estados ó representacion local, se fnstituyó des-
de 1778 á 1788 un cuerpo deliberante con PI
nombre de .A..samhlca provincial: eran susutrihu-
cienes casi igualesa las denuestros consejos gerH'-
ralosde hoy. Dividiéronse lasintendencias 1'11 di~­
tritos que tenían tamhicn su represcntacion con
el nombre de asambleas de distrito, de elec-
cion ó de departamento. En fin, á los pueblos
que no teniau cuerpo municipal se concedió
una asamblea nomhrada por los habitantes qut'
pagaban diez libras. de contrihucion directa: el
señor del pueblo y (,1 cura eran de derecho
individuos de ella. Cada asamblea municipal
nombraba el (rnaire corregidor ó síndico del
común. Las asambleas de distrito y de provin-
cia se componian de tres ordenes; pero el tcr-
cer estado se hallaba representado en número
igual al de la nobleza v del clero unidos.


\. I...os miembros de I<i~ Asambleas provincia-
les eran elegioJs por los de las Asamhleas d,'
distrito, y estos por los cuerpos municipnk-s.
Sin embargo, el rey se reservó el nombramien-
to de la mitad de los individuos de las primeras
asambleas de provincia, y estos nombrados esco-
gían sus delna's cólegas. Después nombraha lit
Asamblea provincial la mitad delosindividuos dI'
la de distrito y la otra mitad era elegida pOI'
los ya nombrados. Los miembros de las Asam-
hlcas de distrito debian escogerse en el cucr-
po municipal. Los de las de Provincia se re-
novaban por cuartas partes anualmente por
medio de eleccion, y cada Asamblea nombra-
ba dos síndicos, uno perteneciente al estado
llano ó al pueblo, y otro á la nobleza ó clero.


La institucion dc las Asambleas provincia-
les rué en alzun modo la írancisiou de la era
antigua á la ~ueva, al menos en lo concernien-
tt- ir!a orennizaeion (1<' las partes integrales (\('1


ASAMBLEAS, -1Ü!~- ,\SA?,lBLE~\S.
justicia hasta el punto do atribuirles la caida dos lOS puntos del territorio. Sinellas nocxis«:
del gobierno republicano. A las que fueron es- otra cosa qm' usurpacion y mentira ,V. ELEC-
tablecidas por la constitucion de 17Dl, se de- crox.
bi~ la asamblea legislativa, y la Convencían na-
cional fué prod ucto del llamamiento hecho á
todos Jos ciudadanos. Cuando rué necesario com-
batir, envió elpueblo combatientes, vcuando juz-
gó aseguradas las conquistas de la república,
envió hombres encargados de corregir lo que se
encontraba todavia defectuoso é incompleto. La
república no pereció, pues, por causa del pue-
blo, sino porque se necesita mas tiempo y ma-
yores esfuerzos para establecer el verdadero ór-
den, que para inventar la arhitrnriedad. Se de-
tuvo al pueblo en la carrera de sus trabajos y
se le encadenó cuando mas necesitaba la liber-
tad. Puede faltarte al pueblo la ciencia necesa-
ria para constituir un gohierno; pero aunque 110
redacta las leyes, tiene, como ha dicho Aristo-
teles, el hombre mas esclarecido de la antigüe-
dad, un admirable instinto para designar las per-
sonas encargadas de hacerlas por él.


Cuando la asamblea constituyente decretó
que las asarnhlcas primarias se t~ormasen por
cantones, debió al mismo tiemno constituirlos
de modo que fuesen los elementos del gran ~;is­
tema republicano. La cuestión de la reforma
electoral, sobre todo en 10 concerniente á la
elección en uno ó dos grados, no se resolverá
de una manera satisfactoria, hasta que se ha-
lle establecido en todos los puntos de la Fran-
cia un gobierno estable y al alcance de todos
los ciudadanos, y cuando este gobierno local no
seaotra cosa sino una parte integrante delgobier-
no general del Estado. Todavia no se han po-
dido esplicar las diferencias que existen entre
:JI1 sistema republicano reducido y otro mas es-
tenso: cuando se havan creado las unidades in-
teligentes que faltar; en Francia, nada parece-
rá mas natural)' sencillo que el sufragio ¡lircc-
Lo, cuyas dificultades y peligros se f'xaseran hoy.


De que la elección en dos grado~.¡ no sea la
«spresion exacta de la voluntad de los ciududa-
nos; de que estos se muestren, con razon, ce-
losos de ejercer S~lS derechos sin necesidad de
mediadores; y, en fin, de que al sufragio direc-
to acompañen, segun pretenden algunos, difi-
cultades y peligros ¿se debe deducir que los ciu-
danos hayan de abdicar en favor de doscientos
¡) de cuatrocientos mil individuos.


No vacilaremos un momento en decir que
la Francia no reconquistará sus derechos, no
podrá mejorar sus instituciones, ni comprender
~ satisfacer las necesidades del pueblo, hasta
~,! dia en que las asambleas primarias, formadas
d,' todos los ciudadanos. Sr' restablezcan en tn-




ASCE"SOS.-I.os ascensos en el ejército
francés se arreglaron por la ley del 1 í de Abril
dí"' 18:32.


Por esta h)~' todos los grados inferiores al
le oliria! se proveen por el rey del mismo mo-
:lnqllt' 1;1 tpl'¡>pra part.' dI' los suhtenicntes. pues


1I.:Ci:¡>,·,,'U···· . • (1" SCE\.T'OIt;,
.:l.,'"j i~~",J ~" -1,,0)- A l',-, u


ír;rrilono, E:.;tas ASi.Il11blcas('uIH·ul'l'icron eficaz- ¡ las otras Jos de/un darse por oposlewB Ú Jo';
:;¡I'ntca! movimiento que debia operarse, ycua- ¡alumnos de las ('::ii'udas ~\fiJiu.lr y Politécnica.
;1''-,(lU!('I'(\ que fuesen los vicios de su constitu- 11 La tercera parte de los empleos "de teniente ~


11 ' I L' I l it 1 ',' l' 1 ('1 1 ll ,inn, ou Igaron a goulerno á couccuer a tercer calH an, él nliUHI «e tes uo getes (e lata rono
Irdcu, en la Asamblea constituyente, una repre- 1


1
escuadron y todos los grados superiores el este,


-rutucion tan numerosa como la de la nobleza v so distrihuvcn por el rey.
,\rol cloro reunidas. Todavía consultan con fru~ ,1 La úni~a coudicion impuesta íÍ este, es 1"
¡ i) jos publicistas y administradores las ohser- I do no poder ascender á un militar á un grado
~í')()rJ(~s tí ,memorias dirigidas entonces á los I cualquiera, sin que haya antes ocupado el gr:~­
.uuustros. 1, armados aquellos cuerpos, como se l' do inferior durante un tiempo determinad"
'¡;J dicho antes, de individuos cuya mitad per- Por ejemplo, un suliíeniente no puede ser pro··
;¡'Iweia al tercer estado, v de curas muchos de I movido á teniente por (,1 rey, mientras no 11(',·
;\!los ariictos á la causa Jel pueblo, reclamaron ve dos años de sen icio en aquella clasr .
'dsí todos la igua.klad en las cargas y en los de- ji Durante la guerra se disminuye el tiempo de
;"!'!Jos. servicio que la ley prescribe, pero se nccesil»


Su principal Iuncion consistia en hacer el una accion señalada para dispensado entero-
!'i'pario del impuesto directo entre los distritos mente.
'¡w' ,1 su vez lo hacian entre los pueblos. Para Las otras dos terceras partes de tenientes
,j reparto se valian de comisarios repartidores, y capitanes y la mitad de gefes de batallones ó
.iornhrundo al mismo tiempo los que dehian escuadrones, se confieren por antigüedad en ca-
j¡;j(('l' la recaudacion. da una de las vacantes y después de un tiern-


La asamblea provincial era la tutora de los po de servicio determinado en cada grado,
pueblos y debia ocuparse del huen estado de los La ordenanza real de 16 de Jlarzo de 1838,
1"amínos y de los cstahfecimientos de instruc- reglamentando la ejccucion de la ley de 1'1, de
{'ioll y de bcncliccncia. Sus sesiones, qUl~ no Ahril de J832, ha especificado la aplicacion dI'
podian tiurar mas dí' un mes, tcuian lugar C(1- 103 principios generales establecidos por ella.
ia dO:i anos. . VOl' esta ordenanza el ascenso desde el ~l'íl-


Pero en el intervalo de una scsion Ú otra, do de cabo de escuadra hasta el de avud¡~nt('
I mutacion de Jo que se practicaba en lospai- sub-oficial inclusive, se distribuye por'; los gc-
'/'S' dI! estado, designaba la asamblea provincial fes d(' los cuerpos con arreglo á una lista de
una comision tic su seno, llamada intermedia, candidatos presentada cada año por r-l inSpf'['-
lile dehia velar por los intereses del local, y tor general.


.. as atribuciones, casi semejantes tí las de OlIOS- El rey, con intcrvencion del ministro de la
Iros consejeros de prefectura, ofrecian mas ga,- guerra, n~mhra los subtenientes hasta el grado
r-mtias á los ciudadanos: examinaba las pcti- !HaS alto dc la gerarquia, con arreglo el un»
¡'iones de los pueblos en lo relativo á utilidad lista análoga establecida por regimientos} dis-
v leaalidad, vera árbitra cuando se trataba de tritos de inspección, segun los grados. Esta .
;'jisll~lnuir una contribucion, Los proyectos y lo mismo que la precedente, se forma en S('-
pLlno;; de los trabajos que dchian ejecutarse en cedo y no se comunica nunca sino oficiosarncn-
h provincia estaban á su cargo, y hacia las te á los mas protejidos.
;djuf!ieacioncs, impidiéndose de este modo el La ordenanza de 16 de Marzo ha escitado
ji'aUlk y la corrupción tan frecuentes en esta desde su apariciou justas y vivas rccrirninacio-
('1;IS<' dI' asuntos. En la palabra DEPAHTA- nes; ha violado la ley en muchos puntos y no-
:UE.\TU esplicaremos con mas detencion la na- tahlemcnte en el aumento considerable ¡wrho
turaleza de las instituciones que deben estable- en la distrihucion de los empleos de capitán 1)('1 -
i'i~rse, como tapates de proporcionar las ga- tenccicntcs al rey, yen los privilegios escanda-
r.mlia« respectivamente IW('psarias al Estado y lasos errados en faY0f de los príncipes dI' Jil
¡ los ciudadanos. . familia real.


AVG. B, Por lo demás, hé aquí en pocas palabras
como se aplican las disposiciones mal) esencia-
les de la lev V de la ordenanza relativas ;í los
elegidos poi' el rey.


Todos los mios, en el mes de Junio ó .J 11-
Iio los inspectores generales salen de París, don-
de la mayor parte tienen su habitual residencia.
llenos dr cartas d" rocorncudaoion v de nol as


11




ASIA .-Es la mas esteusa de las cinco
partes del mundo, la mas poblada, y la que
tiene las montañas mas altas del globo. Su su-
perficie, aun sin contar la -'Ialasia ó archipiéla-
go indico, que le incluyen losgeógrafos alemanes
é ingleses, comprende 12.118,000 leguas cua-
dradas, mientras la Europa no tiene mas que
2.79:3,000: contiene una pohlaoion total de unas
390 millones de almas, cuando en Europa no
se encuentran mas que 227.700,000.


El Asia está rodeada al N. por el mar gla-
cial ártico y por el estrecho ú mar de Uering;
al E. por el grande Océano y el mar ue la
China; al S. por el mar de Indias; al O por
el estrecho de Bab-el-Manbch. la costa arábi-
ga del mar Ilojo, el istmo de Suez, las costas
del Mcditerrnneo á lo largo de la Siria y del
Ásia menor, los Dardanelos, el mar de ~Iarma­
ra v ('1 canal de Constantinopla, por la par-


ASCENSOS. -106- ASIA.
protectoras que le han sido dirigidas por los I empleos, y en el que la elección dependiese de
príncipes, princesas, ministros, ayudantes de 1 oposicion teórica y práctica, haciéndose precisa-
campo, diputados, pares &c. en favor de oficia- mente entre los candidatos inscritos en la lista
les, sub-oficiales á quienes deben inspeccionar. de ascensos formadas con iutcrvencion de ¡O~
Cada uno dedica ocho ó diez días y á veces me- grados superiores al de cada categoría de can-
nos en el exúmen personal, material y adminis- didatos.
tracion de cada regimiento sometido á su ins- Esta reforma debería marchar unida á la
peccion. Pregunta superficialmente y por pura de la constitucion actual de la Escuela Militar.
formula aalgunos oficiales y sub-oficiales y des- Sin embargo, es necesario no abusar del va-
pues forma su lista de ascensos. El coronel 101' absoluto de este sistema de ascensos, ni dp
tiene alguna parte en este trabajo; pero cualquiera otro que fundase únicamente en la
por desgracia tambien recibe instrucciones de antigüedad un título para el ascenso. La anti-
altos personajes; tiene adenias favoritos á quie- güedad es una garantia de espcricncia y, hasta
nes complacer, y se vale con frecuencia de su cierto punto, una presunción de capacidad; P('-
posición para adelantarlos en su carrera á Iin ro ella no puede probar que el que ha dcscm-
de que los protectores de aquellos reconozcan peñado bien un destino, Jurante mas Ó menos
sus servicios, é influyan luego en su farol'. tiempo, puede desempeñar del mismo modo otro


Debemos añadir, adcmas, que los corone- mas elevado y difícil. Solo el valor. el mérito
les no se toman el trabajo de apreciar el méri- y el ingenio i~O tienen edad.
lo respectivo de los soldados, sub-oficiales y oli- Así es que solo las circunstancias poli:ica-
ciales que están bajo sus órdenes, y aunque qui- en que nos encontramos nos hacen preferir mas
sieran conseguirlo, no podrian sino imperfec- b.ien el ascenso por antigüedad que por l'\('{,-
lamente, en razón ú que si bien pueden tener CHHI.
por su posicion un conocimiento exacto respec- Bajo un gobierno nacional, moral é intcli-
lo al mérito del teniente coronel, comandantes gente que HO pueda favorecer los intereses d(~
de batallon y capitanes de su regirniento, no familias determinadas, lit ley de ascensos estad
se encuentran en el mismo caso respecto á los 1 bascula en el principio establecido, hace siglo .Y
tenientes y subtenientes y mucho menos con los medio, por un escritor militar IllUY juicioso:
sub-oficiales y soldados, á quienes ni aun cono- conviene conceder ascensos segun los talentos. y
ceno recompensar segun los sercicios: lo que tradu-


Así es como presiden la intriga é ianoran- 1I cido en nuestro lenguaje leaal signilica: «todos
cia de los hombres en la formacion'- de I~~s listas los empleos deben Jistribui~'se por cleccion: la
de ascensos. Las promociones inscritas continua- 1 antigüedad dá derecho ú recompensas, ya pccu-
mente en el Diario J1ilitm' oficial, prueban 511- \ niarias, ya honoríficas, pero no á la posesión
Iicientemcnto oue nada exazcramos. ' sucesiva de todos ni de algunos grados militares.I u 1 "-' L'


Este estado de cosas creado por la ley y por I
1


Z. R.
la ordenanza sobre los ascensos, es ú la vez pe-
¡¡groso para la libertad del pais y nocivo para la J
fuerza militar de Francia, porque tiende ú dar I
á la corona un poderoso influjo sobre el ejército;
{'S causa de llue los grados mas altos se confie-
ran á militares sin mérito ni capacidad, aleja
d(~ las filas del ejército á muchos hombres de Ya-
101' y talento, y desanima ~ en fin, ú los militares
mas estudiosos y activos para el servicio.


Justamente preocupados muchos con los de-
plorables efectos del sistema vigente de ascen-
sos, han procurado buscar los medios, sino de
hacerlos desaparecer, cosa imposible en el estado
político actual di' la Francia, al menos para ami-
norarlos,


Así es que Jos hombres mus aptos }JO[' su
«spericneia y luces imaginaron que el método
mejor de ascensos qu'& se podría instituir en la
actualidad al de 18:3:2. serio aquel en que la
antigüedad tuviese derecho {¡ mayor número de




ASIA.
El Asia abraza en su estension inmensa to-


dos los climas. Como está comprendida entre
el ecuador y el polo, contiene poblaciones qli(~
sufren el calor abrasador de la zona tórrida, mien-
tras las dernas viven en medio de las nieves v
yelos de la zona glacial. Tambien esta circuns=-
tancia influye en la variedad de razas y gobier-
nos que tienen. El color de sus habitantes va-
ría á lo infinito, y la generalidad de su fisono-
mía es del tipo árabe al tipo negro, incluyendo
las mezclas.


Se encuentran á un mismo tiempo los seres
mas hermosos y vigorosos de la especie humana,
asi como las razas de Samoyedos yKamtt Chada-
les, que son los mas ruines y disformes
del globo..En fin, en Asia rigen todas las for-
mas societarias y de gobierno, desde los adua-
res que vivian sin gefes, sin leyes, sin organi-
zacion de ninguna especie, hasta la aristocra-
cia sacerdotal ó militar mas absoluta.


Divídense las naciones que habitan hoy
el Asia en veintiuna familias principales, euyos
nombres son: Arabo, Georgiana, Armenia, A-
basa, Persa, Hinua, Malabar, Tibetana, China,
Hirinana, Sianesa. Anarnita, Corea, Malasia.
Japonesa, Tongena, Mongólica, Turca, Samoye-
da, Kamt-chadala y Ouraliana: las religiones


u L


mas dominantes son la católica, la mahome-
tana, el bramanismo, el houdismo, la doctri-
na de Confucio, la religion de Sinto, el culto
de los espíritus, el del fuego, el de los astros.
animales, plantas &c.


E! Asia política se divide en nueve gran-
des regiones: el Asia Otomana, la península
arábiga, la Persia ó el Yran, que comprende el
reino de Persia, propiamente dicho, el de Ca-
bul, el de Kandabnr, y la confcderacion de los
Beloutehir, el Turkestan independiente, que
comprende los Karatos de Boukhara. de Khok-
han y de Khiva, el territorio de los Kirghiz
independientes; esta region de laIndia está subdi-
vidida en muchos Estados, siendo los principales
el imperio anglo-indou, los reinos de SinJhia y <Ir'
Ncual, la confederacionde losSeikhs y el princi-
pado del Sind: en esta region poseen varios terri-
torios la Francia, la Dinamarcay Portugal: Sigue
la India Transgangética, cuyos principales estados
son elimperio de los Birbanes , el deAn-nam y (>1
reino de Siam: secuenta adernas el imperio Chino,
que comprende la China, el 'I'ibct, el Boutan, la
Corea, la Mongolia, el Turkestan oriental ó la
pequeña Buekana, y el pais de los lUandchOl1\,
el imperio del Japon, finalmente el Asia ru-
sa, que comprende la Liberia y la region ¡jp,l
Cáucaso.


Hngúrno::, ahorn :Jl13 breve reseña dp la formalpadrel.'··.·\ •. ..i.),
¡ 1 Ll.'!'Ul' 11


de (!'JYi~1;':1


AsrA. -107-
te de la costa del mar Negro que corre á lo lar-
go de la Anatolia y la Abasia, por la princi-
pal cadena de montañas del Caucaso, el mar
Caspio, el rio Oural y la cadena de las mon-
tañas Ouralianas,


El Asia contiene cuatro grandes imperios:
el Chino, el del Japon, el de An-Nam y el
de los Birrnanes. Los imperios otomano y ruso
cuentan en Asia inmensas posesiones. Adornas
de losimperios antedichos contiene los reinos de
Siau, Sindhia, Nepal, Lahore, Kaboul, Hcrat,
y de Pcrsia ó de Iran. Cinco reinos de Euro-
pa poseen tcrri torios de mas ó menos conside-
racion, y son España, Francia, Inglater-
ra, Portugal, v Dinamarca. El Asia cuenta


u •


adenias el principado del Shindy, la confedera-
cion de las Bcloutchis; el Khanato de Boukcha-
ra, de Khivá v de Kokhan; finalmente, dos in-
manatos, el del y émcn v de Mascara.


La mayor parte de las regiones que aca-
bamos de nombrar, merecen artículos especia-
les; pero nos ceñiremos á tratar de su situa-
cion política y domas circunstancias generales.


El Asia fué la cuna del mun.'o. alli na-
cieron las cosnunhros, la rciizion, las ciencias v
la historia de las domas nac¡;:HlcS del globo. N~
hay pueblo que no le dcha su origen. No co-
Hocemos ramo alguno de los conocimientos hu-
manos, ni creencia, ni forma política que no se
encuentre en sus libros y tradiciones, o que no
ocupe algun lugar en su antigua civilización.
El Asia contenía ya naciones ricas y poderosas;
hallábase sumamente adelantada en la industria,
las artes y ciencias, cuando el Egipto comenza-
ba á construir sus primeros edificios, cuando
la Grecia solo contenía poblaciones bárbaras,
cuando el resto de Europa se hallaba casi de-
sierto. De todas las potencias europeas actuales,
la Francia es la mas antigua: cuenta unos
1:383 años de existencia; noma 1,593 desde.
su Iundacion; :3,(>00 nos separan de los tiem-
pos heroicos de la Grecia; la tradición nos
hace estimar en G,f>99 años la época mas an-
tigua de Egipto: pues estas longevidades his-
tóricas, por muy cxajcradas que aparezcan en
cuanto á Roma, al Egipto y la Grecia, no He·-
gan ni con mucho ú la antigüedad de las na-
rioues asiáticas. Por t'jelllplo, una de estas na-
«iones, la China, que encierra 170 millones de
habitantes, y que en compara-ion de las de-
más IlO es tan antigua. tiene varios autores
i]Ue aseguran que sus anales datan dí' mas de
:).000 años.




-108- ASIA.
LIBa d(' los príncipes .Maharattas, en los del Adjmir,


corno en otros muchos principados tributarios
de 105 ingleses, rige un sistema de gobierno
que guarda mucha analogia con nuestra antigua
organizaciou feudal. -


La compañía inglesa de las Indias orienta-
les, que gobierna las posesiones limítrofes ti
los estados referidos, han respetado las k}('t;
del pais, y solo ha llevado á cabo al¡2UllJS lllt'--
joras en la administ racion de la justicia y Id
policia. El gran mogol Akbar reside en Dl'-
l!li, ricamente pensionado por la compañia.
Su nombre y todos sus títulos figuran t'tl
algunos decretos judiciales: hállase ro~leadu de
infinitos magnates que le adulan, y de una so-
herhia pompa real; pero en cambio 1\0 pUf'C;"
salir de su palacio.....


Los príncipes CJuc gobiernan los pai:-:es "i!-
sallos de la compañía son soberanos ni ,¡
nombre, porque la a utoridnd pertenece eu;
muy pocas cscepciones á los ingleses residen..
tes acreditados cerca de su corte. [n U¡'¡;¡¡
número de principados que' se hallan (,,'1 1;1'-
provincias inmediatas de la compañia, son m;¡:~
hicn gl'il!Hks Ieudnta ríos del gobiel'llo :;..t'll.cr;¡j
que territorios de vasallos. Todos los e~t;ld(¡,;
HadjqHlias, la vasta provincia Ik Adjmil', lor-
man desde el año 180S una co,¡{¡dc¡'¡í(i(¡!l
particular que protejcn los ingleses.


El gobierno del Sindh presenta una ¡¡!¡<l-
Ioaia bastante sincular con la división pofítiíU
usada en Franci{~ durante las dos priIIH'f'ih
dinastías. Tres famas de la familia TalIJClIJ'i,
de origen hcloutrhita, ocupan simultúneanuntc
el trono de Haidprahad . .En el año 1Hü!), C(¡ij
motivo d(~ la muerte ele Jlir-felli-A li, un fiad:,
de familia estableció que el primogénito de «i-
da raza heredaría la tercera parle <Id reino: d
mayor de estos tres hermanos goza ciertas Im:c-


.mincncias, la mitad del territorio cst ipulado 1('
pertenece, tiene el titulo de Ami!' y presi(k
el gobierno. Sus {'ólegas con él POS(,f'll la:-. oíra
dos partes del reino.


Destruida la confpderacion )Ialwratla JlUI'
los ingleses en el afio 1808, se han sometido
los pueblos que la formaban ti una esp{'cif' li('
régilllen fcuda1, que como queda dicho, se pa-
rece al vasallaje de 1.1 edad media. Arlcmas, Í'
India posce otros muchos pueblos, tules cm/iU
los Bhcd, los Sondios, los Mccnalcs, los Kcu-
líes, los Gidarmencs, la TC}¡Oi.lIWS, los Tou:\s,
los Gendcs que andan errantes por vastas I1a-
nuras casi desiertas, v viven sin leves, sin 0(--
ganizacion, en un estado casi salvaje. Los Uill-
derwas, que es una tribu de (londos, habitar:
"n /;,,-, ITlOnfrl!ln~ (}pl Ganc1wana, son antr')}J<i ..


_\.StA.
principios políticos (lue rigen 1'1\ elida
(·:..;I<lS regiones.
J~I Asia turca esta sometida al poder abso-


luto de los descendientes deOhtmam. Estos so-
hernnos reasumen en sí el poder temporal y el
religioso. (V. Turquia.)


Hace veinte años que la Arabia, cscepío el
imanalo de Mascata, formnba un imperio in-
menso sometido al dominio tI{' '" aliahvs; mas
hoy dia estos Wahahvtas no viven co;no na-
CiO';l, sino formando tl~ihllS errantes por el de-
sierto y por algunos puntos menos estériles de la
Arabia central: su gobierno era republicano y las
cargas políticasse conferían por medio d(' las ekc-
cienes: pero desde qlll' ~\leh('Jllel-Ali ocupó el
trono de :Egipto sufre esta vasta península la cscla-
vitud comun á todas las posesiones tI{' los tur-
cos. (V. Arahia.)


El gobierno <le la Persia propiamcn te ti¡-
cha, es el despotismo puro; pero moderado cu-
uro en Turquía para no dar motivo ú revolu-
«iones ni conatos de asesinar al Soberano. Con
respecto á los reinos oc ]{a1J0lJI , de Knndnhnr,
". la confederacion de los Bclculchis, GUYOS
i'lieblos son nómades en gran parte, se Eobi:::r-
nan por un Khan, cuya autoridad, aunque li-
untada, Ilegaria á ser perpetua por derecho he-
reditario, si los vasallos no lo impidieran por
medio de la deposicion y del homicidio. Pero
t -stos esccsos raras veces llegan ú comcíersc,
-uccdicudo «omunmcnte quc tal tribu que ayer
couocia por soberano al Khan {k liahoul () de
Kandahar, se declara al otro dia independiente.
Escepto la Pcrsia, donde el despotismo se ha-
lla bien afianzado, silla 1'11 la práct ica <Í lo me-
nos en cuanto á la dignidad real, todas las co-c.,
marcas comprendidas entre el Tigris y el indo
hace largo tiempo, yacen sumidas ('11 la mas
depiorable an:lrquía.V. Persia.)


El Turkestan independiente comprende el
Khanato de Baukara: el de Khiva v el .le Kol-
chan. El gobierno de estos estado; es el des-
potismo moderado, á causa de la influencia dr
la religion, y de los hábitos nómades dt' la
mayor parle de los habitantes. El Kanato de
Boukhara se diferencia de Jos tiernas Konatos
limítrofes, en que el poder lo ojerce una espe-
cie de aristocracia teocrática, á la cual guarda
un profundo respeto el pueblo, (fue ('s tal vez
('1 mas zeloso observador del mahometismo.


Los numerosos príncipes indígenas que rei-
nan todavia en gran parte de la India, ej('rccll
sobre sus vasallos un POd(T absoluto, modifi-
cado un tanto en varios estados por la flníc-
lit:a aubcmntiva de las autoridades. ,\';i on h


\,.'


(')nfi'I!I'!"(wi¡¡H de lo) ~.1l1'¡l'h:: 1'11 h~ ;f;"i"C~ (1;>




ASILO:derecho de .-Llamáhanse antigua-
mente asilos' ciertos lugares establecidos para


A~iLO. -Ju9- A~ILO.
("gos, porque cuando ven ú uno de sus pariell- crvir de refugio á losdelincuentes ó ú los esclavos.
tes cercanos á la muerte por enfermedad <'i por Casi todos los pueblos de la antigüedad respc-
'u vejez, le matan y se lo comen, creyendo taban el derecho do asilo. Rómulo erigió un
quo en esto hacen una obra propicia á su Dios templo al dia del mismo nombre. La Sicili»
H:ali, y que no podrian dar una pruehra mas tuvo un asilo famoso, el templo de los dioses
grmHI{~ de csíimacion hácia la víctima el (Ha amparadores. Los judíos tenían ciudades de re-
del asesinato. fujio.'


Los grandes Estados de la India-Trausgan- El sitio en que estaban enterrados los res-
¡ética son, por decirlo así, el pais clásico del des- tos de Tesea en Atenas servia do asilo á los es-
potismo puro; allí la soberania se considera co- clavos. Los obispos introdujeron este uso en pi
rno una divinidad, ,,V. Birmanos &e.\ cristianismo. El emperador Honorio decreto


-, /


Las poblaciones Lürharas esparcidas en la que los que se refugiasen en los templos, los
ludia-Transgaujéticn viven al mando oc gofes respetara la justicia, por respeto é intercesio»
particulares, cuyo poder es IlWS absoluto; sin del lugar. Hállanse en las ordenanzas capitu-
embargo, algunas tribus han sahido conservar lares de los reyes de Francia muchas disposi-
los háhitos y las formas de una libertad sin ciones sobre el derecho de asilo que gozaban
límites. todas las iglesias, pero la de S. )lartin de Tor-


Se ha cousideradc largo tiempo como des- res era la mas privilegiada. El clero no debja
fitítieo el gobierno de la China, pero no es así: entregar jamás los delincuentes que se acogian
allí cierta clase de la magistratura pone coto al asilo del templo, ó al palacio del obispo, ~'
ú la arbitrariedad por medio del derecho de re- si echaban d los siervos era con condición de!
p~esenlar: el soberano no puede elejir las au- juramento de su amo de no causarles el me-
toridades sin consulta de los letrados, v ade- nor daño.
mas tiene que observar ciertas prescripciones, El primer concilio de Orlcans, celebrado en
'VE.\SE CmN L) el año ;)11, reinando Clodoveo, amplió el dc-


El so!JienlO del Tibe; Y el de Bon son reclio de asilo. Carlo-Magno lo respetó, peno
V('rdaderas teocracias; alll el soberano es un al mismo tiempo no lo hizo ostensivo Ú los reos
poco menos que Dios; gobierna por medio del que merecian pena de muerte, prohibiendo se
sacerdocio. La organizacion política de los Mnn- les diera de comer, á fin de que el hambre los
:-;oles, Kalmulkcs y Kirhigses la de la Europa apartara del sitio protector y pudiera la justicia
fcudataria. La Corea j' el Archipiélago Licon- I apoderarse de ellos.
kicon tienen gobiernos despóticos. I Hállase en las actas del célebre concilio tll'


La orgauizacion política del Jnpon es la de !I Clcrmout, en que se decidió llevar á efecto Id
una monarquia hereditaria absoluta Iycase .Ja- primera cruzada, un canon que robustece la
pon.') ! ~ue~ti.on: dice asi: Si, algun~, perseguido rOl' la~


La última de las llueve granJes regiones i jusíicm, se refugia a una oc las cruces de los. ¡1>
políticas en (lue se divide el Asia, es el Asia ru- 1I caminos, les debe valer de asilo como si fuera ?
sao Todas las provincias de esta region dopen- I la misma iglesia. Por eso el número de ellas CJ'il
den directamente hoy dia del gabinete de S, Pe- " tan escesivo. Habiendo, concedido el rey Luis
tersburgo: no nos detendremos, pues, en su 01'- r el Gordo una feria á la villa de S. Dionisio,
ganizacion política, ni en su situación anterior I mandó erigir de trecho en trecho columnas con
ú la conquista; el despotismo del sable ruso I cruces de mármol, para que si alguno fuese
ejerce allí su imperio. I perseguido por el camino, pudiera refugiarse


Ya lo hemos diriJo, no hemos tratado mas i á estas cruces como asilos inviolables.
que de bosquejar las principales circunstancias I Estos privilegios subsistieron en Francia hasta
del Asia política; guardamos para la descripción el reinado de Luis XII. Pero ya en tiempo di'
especial de los varios Estados de aquella parte i Cárlos V hahia la justicia arrancado de la íglo-
del globo todos los hechos y observaciones par- ¡ sia de Santiago á un tal Perrin :Macé, acusado
ticulares que debian completar la topografia, 1 de haber asesinado á Juan Baillct, tesorero de
así como la relación de las fuerzas políticas y ! hacienda.
militares y los recursos financieros ó comercia- Generalmente los escritores han mirado {'I
les de cada una de rilas. derecho de asilo como un abuso, ó como un


AQrILES DE V. mediopnrasustraeraldcJincuentedclos rigoresdp
lajusticia. Pero no era esteel objeto. Establecido
en una sociedad en que imperaba laviolencia, ser,
via para poner ú cubierto de In unimadversion




ASIGNADOS.-Cuando la revolución re
cibió de las débiles manos de la caduca monar-
quia el gobierno de la Francia, ascendía la deuda
pública á muchos miles de millones. La hacienda
estaba en el mas vergonzoso desórden, el crédi-
to arruinado por los numerosos recursos á que


. había tenido que acudir la rapacidad de los mi-
nistros para satisfacer las pasiones de una cor-
te corrompida. La administracion, desorganiza-
da y en poder del partido contra-revolucionario,
no se afanaba en proporcionar recursos al Es-
tado, y las turbaciones que anuncian y acom-
pañan las grandes tempestades políticas, hacian
mas dificil aun la situacion financiera de laFran-
cia.


Las reformas de la Asamblea constituyente,
concediendo indemnizaciones á los titulal:es de
oficios comprados durante el antiguo régimen
y á la mayor parte de los que habian gozado
de los abusos, como si fuesen derechos adquí-
dos, hicieron crecer la deuda, aumentando al
mismo tiempo el número de los enemigos de la
revolucion. Fué, pues, preciso pensar y crear
recursos para la nación.


Inmensos eran los bienes del clero que ha-
hian caido bajo el dominio del pueblo; por con-
siguiente, se decretó su enagenacion; pero esta
no podia tener efecto inmediatamente y las nc- •
cesidades eran urgentes. IJa Asamblea nacional
autorizó la emision de papel representativo del
valor de estos bienes, on cuyo pago deberían
recibirlo por las municipalidades encargadas de
su venta. Estos bonos se llamaron primero Pa-
pei-municipol y después Asignados. La escasez
de numerario, efecto de la emigracion y de las
turbulencias políticas, los hizo circular como
moneda. La primera emisión, decretada el L"
de Ahril de 1790, rué de '..00 millones.
• Este papel, garantido por una suma consi-


derable de bienes territoriales, se hubiera emi-
tido á la par y habria inspirado justamente la
mayor seguridad en tiempos ordinarios, pero en
los de- discordias civiles v luchas dehia ser des-
aprecido.


ASIGNADOS. -110- ASIGNADOS.
particular á un gran número de inocentes débi- En efecto, su valor descansaba en la hipó-
les y vejados. En el siglo décimo sesto, y mucho tesis de que los bienes nacionales fuesen vendi-
mas tarde, no hahia en Francia Jo que so lla- dos y en la de que pronto so realizase la venta;
ma hoy ministerio público y fuerza pública; el esta era dificil, porque los capitalistas temían
hombre poderoso ejercia arbitrariamente el de- una contra-revolucion que despojase de estos
recho de vida ó muerte. Desde luego debe su- I e-bienes al Estado. Adornas, su cantidad era tan
ponerse que mas bien las iglesias protejerían las considerable que alteró el precio de las propieda-
víctimas que sus verdugos, mas bien Jos débi- des, y como este depende sobre todo de la abun-
les que los fuertes, los oprimidos qne los opre- dancia ó escasez de capitales movibles, dchia ser
soros. poco subido en aquellos momentos, en razon á


A. TEYSSIER. que los emigrados se habian llevado consigo
cuantiosos capitales, y porque el poco crédito
que existia empezaba á aminorarse por la in-
fluencia de vagas inquietudes y de siniestros
pensamientos.


Los asignados tuvieron, pues, desde el mo-
mento de su emisiou, un valor inferior al del
numerario, aumentando por el contrario el de
este. Las emisiones sucesivas á que obligaron
las necesidadesdelEstado, fueron despucs lacau-
sa mas activa de su descrédito, porque aunque
representasen un valor inmueble, eran titulps
movibles destinados á llenar las funciones ordi-
narias de la moneda.


En setiembre de 1792 se espidieron sete-
cientos millones de asignados, y en agosto de
1793 el total de las emisiones ascendió á cinco
mil millones.


Los asignados sufrieron por tanto una haja
rápida, noobstante que representaban un valor
efectivo muy superior al nomiual; así es que el
asignadoque en Junio de 1793 no valía masque
la terrera parte de su valor nominal, en Agos-
to del mismo año babia bajado á la sesta par-
te. La Convencion empleó diversos medios pa-
ra contener el descrédito. En Abril de 17:J:1
impuso una pena severa al que rehusase reci-
bir asignados en pago ó los cambiase por nu-
merario, y posteriormente se prohibió la circu-
Jacion de este. La crearían del gran libro
de la deuda pública destruyó los títulos de em-
préstito de la monarquia, y las grandes compa-
ñias tuvieron que liquidar. Los asignados con
la efigie real se cambiaron y perdieron su va-
lor. En el reembolso de los oficios, las cantida-
des mayores se pagaron con el reconocimiento
de las liquidaciones que no tenian el curso de
la moneda y que solo se recihian en pago (/<'
los bienes nacionales. Las inscripciones de 1(1
renta se admitieron per mitad en pagD de e:-i-
tos mismos bienes. Se fijó legislativamente la
circulación de un gran número de mercancias;
se decretó un empréstito forzado que propor-
cionó nuevos recursos; y, en fin, se quemaron
81.0 millones que habian entrado en el tesoro.
Entonces subieron los asignados por algun tiem-





-111- ASIGNADOS.
hicieron subir aquella suma á cuarenta y cinco
millones, mas no conservaban mas que un medio
por ciento del valor nominal. La mitad del im-
puesto se pagaba en especie.


Las cédulas ó títulos que llevaban consigo
hipoteca especial sobre ciertos bienes nacionales,
se hahian emitido inútilmente. Fué necesario re-
currir á mandatos territoriales afectos á la corn-
pra de bienes y susceptibles de cambiarse por
los mismos á la par. Los asignados, reducidos Ú
36 y despucs á 24· mil millones, se liquidaron
á un 30 pg por ochocientos millones de man-
datos y el 30 pluvioso del año IV (,19 de Fe-
brero de 1796) desaparecieron completamente
los asignados.


La misma suerte tuvieron los mandatos que
quedaron destinados á pagar los atrasos de con-
tribuciones.


La creación de asignados causó muchos de-
sastres. La industria y el comercio sucumben
y el crédito desaparece enteramente con estas
rápidas variaciones del signo monetario y con
la reduccion sucesiva de los créditos. Segura-


'J
mento hubieran sido muy culpables los horn-
hrcs que dirigieron la revolución, si pudiendo
valerse de otros medios para salvar la :Francia,
emplearon este con conocimiento de causa. 1)('-
ro la falta del crédito arruinado por la monar-
quía, las luchas de las facciones, una guerra ter-
riblc, un desorden material y único en la his-
toria, no dejaban recurso al'guno al gobierno.
Se cr,'yó al principio que seria fácil la venta
de los bienes nacionales y que la nueva mone-
da representaría un valor tan invariable, cual
es el de la tierra; despues siguieron aconteci-
mientos tan imprevistos que rué necesario CCIl-
tinunr por el mismo camino en que la revolu-
cion se encontraba empeñada. Cuando se vi«
claramente el inevitable descrédito de los asiF-b
Hados, debieren prevcer los hombres que se ha-
liaban al frente de los m'gorios que no ilaDía
otro medio de salvar la Francia y de rechazar á
la Europa <,oaligada. Consideraron la emisión
de los asignados corno una contrihucion, como
un sacrificio con el que los francesesdcbian com-
prar el triunfo de la revolución y llevaron -su e~;­
crupulosidad hasta el estrcmo de reembolsar coa
numerario á los acrchedores del Estado estran-
jeros. No procedía así Pitt, cuando sembraba
entre nosotros la discordia v la traicion, cuando
animaba á los falsificadores -de asignados, hacién-
dose de este modo cómplicede esta clase de HlO-
nederos falsos. Si los asignados han dado orígen
, 1 (' t . . 1 fa rnucnas 101' unas nnpronsauas, no ueron por
cierto sus fundadores los que de ellos se apro-


1 T ..vecnarou. .a mayor parte vrvierou P(H'.Q y mu-


ASIGNADOS.
po casi hasta la par.


Pero las necesidades de la república eran
inmensas y sus recursos disminuían cada dia.
Hahia mas de un rnillon de soldados sobre las
arruas y la baja de los asignados hahia reduci-
do casi á lanada los productos del impuesto, que
ú pesar de hallarse tan reducido, se recaudaba
con dificultad por estar una parte de la Francia
insurreccionada.


Fué, pues, necesario continuar lascmisiones
y al principio de 17~H la cantidad de asignados
en circulacion era de mas de cinco mil millones,
v en Junio se decretaron mil millones mas. Pe-
;'0 á pesar de la capitalizacion de las rentas vi-
taiicias y de un empréstito forzado de cinco
millones, hizo rápidos progresos el descrédito.
En 3-Iarzo de 1795 hahia en circulacion cerca
de OdIO mil millones, y aunque los bienes nacio-
nales valian quince, el asignado perdía los
nueve décimos de su valor. Se habian abolido
la mayor parte de las medidas rigorosas emplea-
das en 1793 para sostener la circulación de
aquellos, y mientras tantos franceses se sacrifi-
ceban por la salvacion y gloria de la patria, viles
agiotistas procuraban enriquecerse con el des-
crédito del signo monetario de la república.


Despucs dc haber disentido y desechado la
Convcncion una infinidad de medidas que se
propusieron para dar valor á los asignados, de-
rrotó ,que no se vendiesen los bienes nacionales
en subasta, sino que se adjudicasen ;í los que
ofrecieran una cantidad de asignados cuyo Ya-
!or fuese triple del que tcnian en 1790, ó se-
senta v seis veces izual al de la renta. Este de-J u
«reto produjo un gran efecto. El precio él que
ponía los bienes nacionales, los hizo desear de
j odos, Se enagenó una gran parle de inmuebles
en favor de los cultivadores. Esta medida era
buena, porque su resultado era entregar las
tierras á labradores pobres, en cuyas manos po-
nía sumas considerables de asignados la cares-
tía de las subsistencias. Pero no dej{) de alar-
mar la pronta enagcnacion de los bienes nacio-
nales, último recurso de la república, y fué ne-
cesario retirar el decreto.


Decretóse después que á cada nueva emi-
sion de 300 millones de asignados se dehia aña-
dir en los pagos una cuarta parte mas de la su-
ma espresada antes de la emisión. En el em-
préstito forzado de 17U:j, solo se recibieron por
un céntimo de su valor nominal. Se admitian
iÍ la par para los atrasos de contribuciones que
ascendian á trece mil millones; pero los asig-
nados en circulucion importaban cerca de vein-
te mil millones. Nuevas emisiones, tanto mas
considerables. cuanto mayor era el descrédito,




----112--·--




j HOCL\C¡O~.
"¡'ron pobres.


Hoy no hay que kmer la nueva apariciou
de los asignados, ni la revolucion francesa jJUr:-
de ya reproducirse: pero el espíritu de esta se
;la difundido sulicicntemcntc en el mundo, pa-
ra qu:~ estemos destinados ú sufrir las ncccsi-
, 1 l' • . I ¡. I . . 1


'liU es que rucrercn tan anorrosa .<1 rnisron ce
nuestros padres. El crédito público y privado
-xistc en Francia, sí bien reclama todavia mas
íuerzu. Sus recursos son inmensos}' pueden hib-
'al' pnra todas las eventualidades.


e .OCRCELLE ~1~~1EnL.


ASOCIACiO~.-Jbcl'pocos años /fu' S('
• P! ,1- 1_ ;' •


usa esta paraura en SL'ntHJU POlllH'O; y una voz
nucvn es siempre e] sigilO de una idea uucvn
I utnhicn, aun cuando esta no se halle bien defi-
nida. ¿Que es asociacion? ¿Es la rouniou de rnu-
chos con un objeto cornuu? Esta deíinicion seria
t.unhicn aplicable a la palabra sociedad. v en es-·
¡e caso ¿¡ura qué introducir una palabr~l nuci él
"j no representa distinta idea'? Es indudable que
h 16sÍca de los pLH~!Jlos no puede estrav ¡aJ'~:e
]li¡:.,;a cles(rclllo (kerear una dcnominacion anti-
.;u::. En efecto, entre las palabras Sociedad v
'bu','iacion hay b misma diferencia (j1w I'n!l'~'
h pasado' y el porvenir.


La sociedad es la rcunion (L~ muchos con dere-
«hos diforcntes; asociaciou será la reunion dc mu-
«hos con iguales derechos. En/a primera se divi-
.lcu los hombres en sllJ)('rio['c~ é illfl~r¡orc:'i; en la
~;'\gunda, Sf'gun el nombre lo indica, serán todos
.isociudus, y la igualdad rnprcscntnr.i ei princi-
pio y ohj{~to d:' la asociacion.


[ji) igualdad se ha proclamado mucho antes
.i. nuestros ditls, pw's el cristianismo hizo de
,'Ila la J;,bi' df' sus admirables teoría:" si hicn


.prdi'() sI)Jí.llW\!lt(~ la igualdad espiritual, asc-
..;uran:h qu!' el! el seno de Dios eran hermanos
louos iu" bnllbrcs; y mientras estos esperahan
'lile Id muer[(' los nivi'las(" ,-i\iim divididos el!
opnmido:-; r onrcsol'í·.'i.


• " 1FUt'~ necesaria una I('el'ion de diez y oeho
:-;ulos para que el jumhn>, se el'pyese l'O~l dcJ';'-
l'hn dl' exigir en la tieITa lo quc" el cristianismo
11' ofrí~'r¡a en los ciclos; y dcspucs di' largos ac-
hates \' ('l'ueics ricisitudcs, la revolution frilll-
1'('Sil c~tahkc'¡(¡ i'n la In humana la i;2ualdad.


.; '-'
,'onsagrada ~':l ('n la ¡('Y divina. La carta ha COlI-
:i~ado esta eOllquisLa d(~ la revolucion; pero
ik·jando ~ubsjs!ellt('S las formas de la antigua
so~iedad, linee ¡!llposih¡l~ Ll aplicacian del piill-
('ipÍo de igualdad, al ellal Sf' opone la r'onSpryil-
cion dc lo:; poderes hereditarios.


La opinioCl pública prote~ló cont l'il esla ¡n-
. );";"'w'w'i:" nnrljli n flW'í'¡;) L¡ dl'¡J)f)''!''U·¡il 1'1)-
~ ,¡ .;


\ 1': '("" 1'10""
.:..')\} _,Ll'lH ."l.


{' I ¡ " • ¡ I .' .. 1HJ(j iurma U(' la ,¡P¡Ji':u';n!l (le os j)UlltJlilOS (¡C-i scados, y la Asociariou corno me.lio de consc-


'


1 guir!os.'
I Asi es que el cristiunisuio e~ el dogllln re-
I ¡¡gio:so de la iu:naldad, la democracia es la l'i'il-
I ¡i~ac¡\)n polít¡~a del dogma, y la Asociacion el
I medio práctico de llevarla Ú (,ilIJO,
1


1 Pero es preciso no equivocar la signilicacion
de la palabra igualdau, para no coufundirnos


1 i '1 • I '. l 1I COi! .n" nusos que qllcnan co orar a lO! os os
i hombres iÍ un mismo nivel, sinatender al rne-
I
I rito ni á la jntclig(~ru:ia. En la Asociacion, lo
I mis.no qlle en la socicd.ul, se necesita una gerar-
I!


I qui»; con la difc¡"'Il/ia que en In segunda de-
Jwndc de la casualidad y en aquella de la elec-


I cion. En ambas hahr.i t¡:lllhien primeros y úl
I timos, pero en la sociedad los últimos cstzin (011-
I denados ú no (kjar de serlo, y en la asociacion
! tienen siempre <'l derecho de llegar .i sr-r 10:..
1


I prrrneros.
Asi es que ('JI la usociacion Sl~ encuentran c()-


i
I mo corolarios estos tres principios: igualdad,
I ocrar<luia y clecciou; y esto es lo que priru-i-
I palmentc la distingue de la comunidnd. Esii;
l es h ic;uaidad de hecho y aquella es la igual·-
j


dad de (L'l'cc;1O. La cOlntlll:dad es la nivelacion;
la asociar-ion es la gerarlj uia: En la priffJ('J'!1
las intcliaencias están avasallarlas bajo el YI1,,~O


1
uniforme de una ley ciega, y en la segunda es-
tán recompensadas por el estímulo de una l~:I previsora: la comunidad deprime ú todos sill
disíinuuir el mérito, la usociacion ell~ríHJ(!('(T


\.j v ,


:.í cada uno segun sus obras. En fin, aquella es
la inmovilida-I, la eslcrilidau y la decrepitud que
reposa en las tradiciones de lo pasado, y CSlil
('5 el movimiento, la fecundidad y eterna j!l-
v~'ntud que inspiran las esperanzas dd P0I'\t'-
mi'.


Lo que hay mas deplorable en la «onstilu
eion de los gobiernos aduales, es la falla di
órdt~n y d(' u~idad. Cada poder se vé ('om!Jiltidp
por otro poder y cada funeion es un oiJs(úcul:,
para aira funciono En este estraño Illcc,wisnj il
totlas la:-, ruedas Jlnan Wl mOlimien10 contra-
rio y todas las rUt~rzns se neutralizan ('n lugar
de combinarse. Es la lucha organizada, la guerró
sancionada eomo le.v, y la a~arquia en '('stadn
de ('onslitucioll, La sociedad, basada en srnH'-
¡antes teorias, no t('ndria un día de descanso
:-;i, ¡Í ue:-;pccho de las leyes rundanH'¡¡ta!('~, llL
pm!er no dominase (¡ los otros, asegurandn .)
flH'rza de usurpaciones lIna unidad pi\~aj(~l'ií
PI'ro comu siempre es permitido disputar ('S;IS
lucl1,b P(\l'¡!'¡dieas en la que obtiell(, el triunío
Id fHiTz:I ,Hwlada pOi' la prinwJ'il d\~ las Of'l'l'si-
'!,l'kc,r:i·¡:dl':1. que p>; 1" :id .)1',1('11. Sin f'lnh:ll'-




.\ >,UCL\t;¡U~ _ -1i3- ASOCIACION.
::i,. ¡,,;.;i( orden queda ~¡n garantia para el por- invasión de las hordas bárbaras? ¿Qué hubiU¡¡¡
venir. yaunque vencida !¡¡ insurreccion, deja siem- significado esas comunicaciones en la edad mv-
pn' en pos dC' sí :~uh:,¡~;lf'[]l{' PI principio de otra dia, cuando el territorio estaba fraccionado? Ea-
insnrreccion. ce cincuenta años que la Bretaña se hubiera


La asocia-ion (':-; ('1 uuico remedio para sc- admirado al ver un camino normando cstcnder-
ll1cjaule e"LHln de cosas. En pila todas las fuer- se por entre sus matorrales. Pero hoy que BU
zas se comhinan en una sola :' los radios de existe ni Normandia ni la Bretaña, hoy (IUC Pll
Jodas las inteligencias convergen Inicia un foco su majestuosa unidad, y en virtud de ella, Iu
comun. 1\ingun esfuerzo se pierde, ningun tra- Francia sirve de guia al mundo; hoy que los
bajo es estéril; todo se conserva, se encadena y pueblos, olvidando su antigua rivalidad, están
'JIJedrce á las leyes de una adrnirahle armenia, próximos ú abrazarse, convienen ü sus relacio-
v en dla se reasumen {'l orden. la belleza v el nes é intereses mas fáciles comunicaciones.
¡Joder. . '¡ [os carriles de hierro que no respetan I\i
J~11 este nuevo estado social podrán tal vez las montañas y suspenden sus bóvedas en In


"nrontrarse, sobre todo en el principio, algunos profundidad de los valles, no solo son los mo-
vspíritus vanidosos, que no creyendo suíicien- nurnentos atrevidos de la industria conquistado-
lernente recompensada su inteligencia, tratarán ra, sino que tamhien constituyen lus lazos in-
de conquistar por la violencia una posicion de- destructibles de la asociación universal; mas
bida solamente al mérito y al trabajo. ¿Vero para afianzar estos lazos materiales, era nc-
"ohre: qué principio podrán apoyarse sus prí'- cosario que existiesen ya en el corazón de
¡«nsioncs, cuando el lugar de cada uno estará los pueblos los lazos espirituales; á no ser
señalado por la dccision de todos? Tan locas así, las na-iones no hubieran comprendido el
¡,i~ntativas solo servirán para justificar la fuerza I sentido moral de la grande obra que se em-
-lc la Asociacion. 1'. pl\~;ld;a. Asi la prmiek~l('¡a que tiene reservados


Sin embargo, si se realizase la Asociacion los tesoros sucesivos de la herencia humaua.
';11 un solo pai~- ó un solo purlJlo, se encontraría I no concede nada sino ti su debido tiempo, ¿¡
::J.¡shda ,Y no tendri» el carácter de universalidad lin de no ¡Jrt.,digar las distintas especies de ¡-¡--
JIU<' domina en todas las ideas cristianas. Ln uucza 'i disnensarlas una ú una en la hora v mo-1 1 tJ 1 .;
¡'-r;m(~ia, este pais de iniciacion política, scr.i el mento en que el hombre puede recibirlas ú-


, • '¡ '{ '1 'i'fllnero en organrzarsc, y su rJcmpio se S('guiriÍ uuncrue.
,n todas partes. De la Asociacion francesa narcrá No es sola la escuela dcmocr.itica la q Lit'
. . I ' , '.' 1 J ,. " r I I 1
:;1 !:uropea, que en SCoUH a atraerá ti su crrcu- Ha proclamado II aSOCIllClOn como torrnn a 0\;1
ro de annouia á todos los pueblos d,> los dos gOJ¡ii'l'IlO del por\en¡l'.~s hombres eminentes,
h"lnisfcrios, que no deben ser rcsponsahles ni de las exa;.)('--


.\demas, todo se reune p~lra illlluifesLé:ll' que racion-s ni oc los cstravios de sus discípulos,
~u I'stá lójüs el tiempo de la Asociacion: por S. Simon r Fouricr, han hecho de la asocia-
l :¡ib·: partes se leen los sigIlO:' [lrcnm;OI'c",; de la cien la base de sus doctrinas. Pero el primero
II ];'\:¡ alianza, tanto en 10:-> escritos de los S:l- no ba ;;splicndo sulicientcmentc los detalles de'
. - las connui ¡,. l I 1-' "1 1 lucar ú ¡' .;)l!l~_ ,'(J11l0 ca as conquislns (e ia HU ustria. u apl!CaCiOn, y ha (,ar o uzar a que sus (jiSCi-
~:} ha sid:l C'f(~do de casualidad el fjtW havau pules se aprm~\\~hen de lo '~ago de sus teorías
;Ubi'urrido taníos siglos sin que rl hon~'¡ll''; jI;}i';} funda!' UD sistema de gerarquía autigua


jWll:-;:¡";,; en aprovecharse del poder del vapor. que no es mas que una Ialsilicacion gros(,J'i1
P¡w:; en tiempo di' .\ugusLo y <in Pcricles haliia dí; la Pagoda y del Tabernáculo. Imaginaron
"'~tH'aml:nte suliciení« c:·¡'t)cin para conrehir una tamhicn una e:-,¡¡cele de elección, en la cual ,:1


¡ i '¡r ¡" • 1 I ¡ • t' . ¡ '1' '1 ' -!. , • t l' ,¡;j:':1 1,,1n S:'ílCl la; ¡;1StH u::wcr HSO 11el"I1' el ¡-iWt!( aro, en Yii'ti.W ue una ID e ¡gencw SU¡;('-'
L~H,i, ;Y\~l'() cual Jmh;,')'a si:!(¡ la utilidad de lo,; r;o¡", ~'l~ prcscnlabll á la multitud y esta ,;('ÍlH


·'Hlli¡IOS de hierro. CII:tiHh ,';Hla pUc!Jlo estaba ílrlrl!íwrfo, Esto era lo que llamaban la dl'c--
]i~bdo y se atrinc!¡r'I'ajJ<l el! el cstl'l;cho patrio- cion de iiJ"ri!w abajo, en oposieioll Ú la d(' afm-
, . " 'j ¡ 1 1 • 1 1 -,¡ JI 1 f' ¡ I:.l',llJíl (le llb CIW :.l( (·s. y nwniH) nuw ¡,'I estrill1- .10 UlT¿,}(l, que era, segun e os, a .ol'mn (1I~ ;1


.. • ~. • l· t ' • -1) ,_. ,
F(i) ¡'olmo de un rn·.'lIIw,O (j qUICB sr' perslglh~ ('¡cenan uClOocralIca. 01' \lesgracw, rnUc!¡;lS
para H:lll !t'riu el¡ d lI1('n'adll? ¡,Par;¡ qwé, se nc- personas ha'1 dado valor ú cst,ls fórmulas ab-
';;'lltalúm esas rúpida:i cOinunicaciolll's, cuando surdas: cuando tratemos de la eieccioll proba-
la u:uara ím ddia l\¡¡!OS lo... cillllíno~ v cuando remo:o; cuan vaL:ias de sentido son las voces ehla,,-, iOlu¡r'i<t:;; de kh cfHquistadores n~lnnno"i no ahojo arrd)a y de arriba aboj().
habiall podido {Tem' \'1\ el mundo mas que la FlJ(~ mortal para los S. SimOillalll)S '.
'midad dl' in p.;cJ:n!tud ¡je"lruida hw:2,¡¡ "i)¡¡ la ha¡w¡,s,' ridiru¡¡z3do ron sus eomet!ia-: míslJn"


1:)




-114- ASOCIACION.
sostenido en favor y en contra de la competen-
cía en el comercio! [cuantas acusaciones igual-
mente fundadas se han dirigido de una y otra
parte! Era un círculo de dificultades invencibles.
])01' una parte, se dccia, el privilegio escluye la
capacidad; por otra, lacompetencia es la guerrll
organizada y la opresion del déhil por el fuerte.
La primera es el órden, pero el orden del des-
potismo; la segunda es la libertad, mas la li-
bertad sin aarantias. El uno es el enriquecimien-
to de algu~;os preferidos, lo que constituye una
iniquidad; la segunda ('5 la ruina del mayor nú-
mero. Nada hay, sin duda, que replicar ü
estas mutuas acusaciones, y los mismos obstá-
culos hubieran siempre subsistido, si no los hu-
hicsc destruido la Asociación. Esta es, por el
contrario, la libertad con garantias, el órdcn
sin el csclusivismo, la rivalidad sin la guerra,
Con la Asociacion no existen oprimidos por no
haber débiles, pues la debilidad depende del in-
dividualismo. Con ella tampoco existen esos ca-
pitales aislados, entregados á los contratiempos
de una lucha ruinosa, devorados en cálculos
rencorosos de sacrificios cgoistas y de un ávido
desinterés. Todas las fuerzas perdidas hoy en
esfuerzos de mutua dcstruccion, se reunirán en
combinaciones de provecho general.


Sorprenden, con razon, losdesastres que han
producido en la sociedad las Asociaciones sin
garantías; pero solo se debe acusar de ellos á
una lrgislacion viciosa , que conserva todavía
tendencias ú lo pasado y que, por consiguiente,
no puede propagar las ventajas de la Asocincion.
La impotencia del gohierno, tan marcada en es-
ta materia como en otras muchas , no es, sin
e~n~}argo, un motivo para ahandonar el prin-
CIPIO


No ofrece menos dificultades en la pnicti-
ca la Asocia-ion de-los maestros con los obre-
ros. Por desgracia, siempre que se ha disentido
esta materia la han disfrazado las exageraciones,
rencores J venganzas de los partidos. Los unos
han dividido desde luego á Jos maestros y o1Jr('-
ros en ociosos y trabajadores, loquc es injus to,


, 1 .survo a gunas raras escepclOnes, puesto que en
en todas las grandes fábricas, el maestro es el
el que mas trabaja. Adenias, todos los que se-
ñalan como C~ agera.dos los provechos del maes-
tro no han tenido presentes los riesgos que son
proporcionales. Otros, por el contrario, no han
querido ver en el obrero mas que la rueda de
una gran máquina, considerando en su trabajo
solamente la hora y el dia. que se le paga, sin
atender ú los resultados. Le niegan la mas mí-
nima participacion en la riqueza que producen,
porqm; con nada ha contribuido al capital 50-


ASOCIACION.
el culto comprometió la doctrina.


Fourier tenia mas inteligencia respecto á la
asociacion, y entró en los detalles de algunas apli-
ciones; si bien se le puede reprender por haberlos
multiplicado demasiado y aun por haberse es-
tralimitado algunas veces. Sin embargo, su gerar-
quía está hábilmente concebida y la elección per-
fectamente combinada. Pero imaginaron los Fou-
rielistas que podrían llevar á cabo sus reformas
sin loselementos políticos que lesrodeaban, y tu-
bieron la pretension de mantenerse fuera de los
partidos; puédeso esto calificardepresuncion des-
medida yde grave inconsecuencia. Proclamar que
todo poder esel resultado demuchas fuerzas com-
binadas, y confiar en su fuerza propia, es jac-
tarse de una fuerza esccpcional. Establecer so-
bre todo y antes de todo el principio de Aso-
ciacion, y rehusar las asociaciones que porlrian
conducir mas Iácilruente al objeto, es faltar tí su
principio. Los Fouriclistas, lo mismo que los
Sansimonianos, sehan constituido en una pequeña
iglesia; se han reducido á reuniones familiares,
es decir, á lo mas opuesto á la asociacion.
Asi es que se han visto obligados á anteponer
las ideas particulares á las generales, y á for-
mar su constitucion particular antes que la del
gobierno.


Lo mismo sucede en su asociacion indus-
trial, que es una parte de su sistema, en la
que Fourier ostenta un poder de ejecución y
una firmeza de lógica que en vano se busca en
su orgnuizaciou social. que es el conjunto. No
sé donde he oído decir que Fourier babia or-
ganizado la cocina del porvenir. Esta idea
que encierra una intcnciou epigramática, es sin
embargo tamhien un hermoso elogio. Si su aso-
ciacion industrial dehia aplacar los gritos del
hambre, satisfacer á todos los estómagos que
sufren y hacer en adelante imposibles las an-
gustias de las necesidades materiales que des-
truyen la inteligencia y probidad, Fourier ten-
dria los mas sagrados derechos al rcconooi-
miento y á la admiracion.


De cualquier modo, Fourier, predicador
infatigable de la asociacion, apóstol de la igual-
dad, de la gcrarquía y de la eleccion, es uno
de aquellos genios que se pueden ofrecer á la
oontemplacion de 105 siglos. Aun cuando sus
proyectos de ol'ganizacion no sean totalmente
realizables, quedarán siempre sus fecundas ideas
y sus magníficas lecciones para el porvenir.


La asociacion no es solamente un remedio
para los majes políticos, sino que tamhien pro-
porciona la solucion de las cuestiones industria-
les que han embarazado mas á:Jos economistas.
Por ejemplo ¡cuantas discusiones inútiles se han




ASOCIACfON. -115- ASOCIACIÜN.
ciul, segun ciertos economistas para quienes no Otra que nunca olvidará la posteridad, fué fa
existe otro capital que el del dinero. Entre es- traicion de los reyes que, después de haber su-
tos dos escollos es difícil el camino; pero ¿dcbe- blevado al pueblo con el nombre de libertad,
mas por esto sacrificar la fortuna del maestro violaron audaces las mas solemnes promesas y
ó el porvenir del obrero? No, sin duda. Debe- persiguieron la Asociacion que los babia sal-
mos, sí, redoblar los esfuerzos para resolver es- vado.
te intrincado problema. Ya se ha encontrado el Sin embargo, descubrieron el poder de la Aso-
principio que es la Asociacion del capital, del ciacion y resolvieron convertirlo en su provecho;
trabajo y de la inteligencia, y por consiguiente así es que los reyes que aspiraban al absolutismo,
13 abolicion de las voces maestro y obrero; por- se apresuraron ¿Í combatir las nuevas ideas, for-
que solo habrá, entre los trabajadores, asocia- mando entre sí una Asociación monárquica con
dos con diferentes funciones. Solo se trata ya el nombre de Santa Alianza, la cual se vio pre-
de fijar las proporciones, de combinar equita- cisada á disolverse ~i causa de la revolucion de
tivamcnte Jos riesgos y los provechos y, sobre Julio.
todo, de no desanimarse, porque salgan infruc- No se han olvidado todavia los multiplica-
tuosos algunos ensayos. dos y ruidosos procesos ocasionados por los de-


Los obstáculos para la Asociacion no dirna- rechos restrictivos del artículo 291 del código
nan solo de los temores desconfiados del go- penal, y de todas las dificultades legales resuel-
hierno, sino que dependen principalmente de las tas violentamente por fa ley del 10 de abril oc
preocupaciones populares. Desde que las inlini- 183~. contra las Asociaciones. Al examinar la
tas subdivisiones del terreno han creado en cuestion del derecho de Asociación, dejamos á un
Francia millones de propietarios, se ha aporie- lado las leyes escritas que hay en favor yen contra,
rudo del labrador un espíritu de egoismo, de I }' no nos apartaremos de los principios generales.
desconfianza y de aislamiento. Celoso de su pro- Si se organizara con un objeto comuu la Aso-
picffad, se hale y pleitea por ella, y se llena de I ciacion de todos, serian pueriles ó peligrosas las
cuidados l zozobras. ]~l espíritu de propiedad es I qw~ tuviesen un fin particular. Todo lo que des-
la causa de que cada cual lo haga todo por sí y truvc la unidad, cuando esta existe, debe ser
para sí, y funde su suprema sabiduría en no V{1- J prohibido: todo lo que contraria las decisiones
lerse de los demás. En vallo se intentaría hoy 1 de la mnvoria, cuando esta es consultada, debe
persuadir á unIabrador propietario de (lue el ser vedado. Además, con la libre discusión de
cultivo en comunidad rerluciria los gastos y du- I la prensa, careceria de objeto la Asociación.
plicaria los provechos, pues creería ccdcrPero es un injusto contrasentido impedir esta
una parle de sus derechos permitiendo labrar en h;:; monarquias parlamentarias, donde
sus tierras por un arado común, y juzgaría co- todo es antagonismo y lucha. Cuando se
mo una especie de adulterio el entregar sus discutia la Asociacíon católica, sostuvo uno de
campos á brazos agenos. Esto, como vernos, sus mas hábiles adversarios, sir Roberto Pcel,
está muy léjos de toda idea de Asociacion, que «en la desconfianza cousisíia la fuerza de la
y sin embargo esta es la única capaz de rcge- constitucion inglesa » Esta no fué una torpe
nerar la agricultura. ¿Qué hacer entre tanto? franqueza, sino una incontcstahle verdad. Nues-
Aguardar ó instruir al pueblo. tro gobierno, tomado de los ingleses, se funda


En mas de un acontecimiento político se ha también en la desconfianza. El rey desconfía
demostrado el poder de la Asociación. Una Aso- de los parlamentos y estos del rey. Ambos des-
ciacion política Iuó'laúnica que pudo triunfar de confían de la nacion y esta de ellos. ¿Porqué,
Napalean, cuando todos los reyes se hahian pues, cada uno de los que dcsconfian no ha de
prosternado ante él. Cuando los soberanos de tener el derecho de manifestarlo? ¿Y cual es la
Alemania desesperaron de sus propias fuerzas en causa deesta inconsecuencia, deeste deseo de 505-
18H>, á pesar del inmenso desastre de Mascan, tener el antagonismo? El derecho de Asociacion
escitaron el patriotismo de los pueblos germá- es inseparable del derecho constitucional, por-
uicos, se formó una vasta Asociacion con el que es la lógica rigurosa de la monarquía par-
nomhre de Tuqendinnul (Asociacion de la vir- lamcntaria. si el impedimento está en sus leyes,
tud), que sembró en los ejércitos el entusias- el derecho está en sus principios.
mo de la libertad yel poder de la voluntad na- En fin, la discusión del principio mismo y
cioual. El genio de Napalean podia despreciar los debates acalorados de que fué objeto en
la alianza de los reyes, pero debia sucumbir tiempo denuestros antepasados, prueban eviden-
bajo la alianza de los pueblos. Su caida es la temcntc que se rcconocia su poder. El odio es
mejor lección de la historia moderna. á veces un homenaje no menos glorioso que pI




l;,SOCJAClON,
Pero el desaliento que se habia apoderad..


de los católicos hacia inútiles los esfuerzos dí'
los' dos patriotas. Por el reglamento provisio-
nal bastaba la asistencia de diez individuos pa-
ra abrir la sesión, v sin cmharco en la" tres
primeras reuniones "no fll(:~ pus'¡hle completar
este número.


Las sesiones debian celebrarse en la tras-
t ' ,i 1, l" ' .tal 1 " ~ } '"ienua ue una inrerra esta J,ec!:1a en¡,lI!;!!n el,
1.1 calle ',[',,¡ -f'l ~Y' ,1".-. _ I,'~ I;.);)'Y, o" '".le oa Le lit. 'l"ü¡:k s , u. ~,) 'l( ~ütl'O (.e .lO ... ·,) ;,\: l/(¡-'
p .~ - - "liain {"HFO'''l,l .. ¡:I .. samblea T'{'l' cuarta """"-"," (J~'(\.41ll 1,- .._.1..,:J,,- .. ~..lL"L( fJJ ,U ... vll .,L_
l ' ,'l • t f la l ,1 1 1 l' tuan él. car ras res; e:)t[! era a nora ue ecr a liS.(I
nomi11'11 'r ,o olo ,,~, 0 n n,-,,) ~ ¡'" l,~, P l'PI' nid..e nc1'0 ')Pf'-1 • ..l • (, J;:;J '" J c.. 'L ...... 'L-\J ;'..l... tI.. j ... ~ ~.l __.l.~ ~ ," U .."J ',-' LL 1---'
sonas. Porun articulo li-¡ re:.. lamcnto, todi) cele-
,,:;)síicl) cuakruicra (lU" fpn ..o~ su ¡""""){';') '''''1
.. ¡ ..Jl_~ .:'-, Jl 1U" ,\.I ~U'---',---I'-.. _ &. ,-•• \~',.,l __·..!·u, ...,J(
: ,¡ .. de i A " ., (V" ,.(jCrC~~c.1U ;nt;.~lnDro e la ..,\.soc;atícn. oa le \j t ..(H]lh~1 ~


¡ ¡'I!r",,'..!:, :1'1' sesiones entra en la ':"],1-1'l.\v't")O...1,-.~. (J 1......, .... H.v:"1, ....... 1,..'".,_ '-n.. J .... tj.'l.í~'''kC~ l
!~ ";'11'" estudiantes (!.,\f·lvIl"otl· <11'1' '1/'''(' .),ll)"·u v_L ~\-, v. '_,,, ..... -"-'_,,,,-J,-,---'-' ...<'_ ..;.Ll:.l J V _-lI. ,'LJ r t . l J( _ Ct ,
d,; ordenarse, les propcfic que se rCUíEHl :-i ,h
¡'" satuhio, \\'\"'1 "e!"J11~'r'l''J'-I!'J''1 v sin "1"11(:('1' ;~ ¡"~.'---. L"k_.l. _,( .. ¡-'( 1 ..." t ~:J"" .1:,-' .. ~L,- .. l, J ..) i.l O,""\., ,1 _,,, d ,,¡~
\élci!aclon y repulsa de eSlcl'l, 10s empuja P~l¡
,j"t'''í' j"'" h'lC'" (>";1"'1~' v "IIJ"" J'! "''''';'l'l '~~t'¡J¡I-uv .... l- ...~, U~) -,,-tu \.J d,r;., '-- J.. .. ' Ll v L, Jt.J"'.'_ l •• .l1. . ,
(O (J' i'O'I"C\¡¡ re:"::llno , ¡ 'l'!1) t;l1 zp.l,' !)U'P'


'l...-A. 1. ".1\..... -'~\., ''):''-3''''''' 1. .,ü\" '.• ' . "'- 'l!J l' '"......
, " . ~ ,. i(tt,p..1L'": l(J il'L:,,;¡n:1 ..:-.\..:_;O~:,lae~On, j'Jar:! .. \.1 t~ He ~~ rn u lid


- . ",' ~ ') __. " Il ••lra:_;-~lc:.!~.~a ~~J~)rHUO },tCiO, Ch~UrHJ poco denq~c!
dp¡;l}U"<; to';" h ,::,f}":T'Wip ,1(, jo> 'i'l¡TII 1'1Ln.J 1 ,- ~ .ft C. t .' ,-- r'~' ti ~' .. -,' ~",.. \Jl. .;t t..... '.! 1. •


Pero Jo que Hlas 1':'u~,J¡a el :".;~!i;nf.I'~:.'c 11<'
ti"l' d'p ~ll¡"l J '~')"1:"i~;{)!1 ¡}\'OP ("ollq¡';[l'~l!¡" 'qqj "(d'li.1.'-~ '--' 1 .. ( .....li...Ll\.. \..; U..,--,l\.. 11. .1- L._JI. J\.. ",,,,Ji ,-\~.L~, l,-<l_ \. ,.:
1 J' . .. . 1 ,1 ' I '1 '1 'os me( lOS H1Ul'dL.U'\¡CS mas uc H1C~i, e:, qW":"Ui-


, 1, ,. 1 1 ' t I(lO la SUSCl'iClOB llC c,H"a IlHCnWl'O ue un f/dHl:,
(~¡(}S cU~ll'tm:! al mes produjo una renta di' mu,·
ellOS Imllones.


Estos vaslos recursos pecuniarios i<; eUllSasl't.I-
, 1" ¡' 1 'ron a socorrer a, ptihi'(', él comlJ.ü!l' <ti rice,


\¡ ,; I}"l's,,,n';l' "1)1'" 1,'" t'I,¡'j)l'I'l'lln<' 1'1" ;'10 1'(,
.,. u l: LC"""')u.. II v ..... \)~ a L.J'''.","~ ( ..... , .. 1 j
~li.~s tic lo~' agentl~s de! poder.


Gno de Jos mas feliees re:mltados dl~ la Aso-
cincion caió¡¡ca fué baher puesto términu ¿¡ k,~
cruel!':; desórdenes que habían por tanto tiem-
pu compromctiJo una Je las mcjor'cs causas.
A íines del año de 182í, la Irlanda cntera }.(u-


, l
, '. 1 _ 'g l· • ¡ ~


za;jJ He una calma que no llaJ)!a e01l0C1U{) (H'§-
1, '1 1 ' , , I l' f!Cíe qne cmpezo a l.ümmac!on mglc:';;:L .~a ULlllUi--
cía moral de la Asociacion habia becho ce:-;;:u
una guerra contra la que era impotente la fuer-
za de los ejércitos.


Perob pacificacionde laIrlanda, que rué al IHis o -
mo tiempo una leccion para los pueblos y UIlll
acusacion conlra el poder, inspiró serios teHlo-
res al gabinete Je San James. La ~nglateIT(!
\eia escapársde la. Irlanda par una insurrc(:eiofl
enteramente moral y rcsolvíó acabar con tal!
peligroso ejemplo. "


Quisieron desde luego atacar á la .\.5o(;ia-
eion en ía persona de su gefe, y O'Conneli
rué citado ante el jumdo de .\eusacion, supu-


ASOCIACIOI'\. -11 (j.-
amor, y la guerra que se hace ú una idea S\1'2-
le ser su primera cousagracion. La Asociacion
no dejará, pues, de sufrir esa ley de los desti-
nos humanos, porquo presentándose como una
forma social nueva, debe atenerse á la rcnulsa1
:,;,,, '", antiuuas f'H'¡'I]')" F,.;tas erun 1.. aristoCI'U'-.,~"", ¡O~ l.ll.1 -~ dl~ .l',-,,& _ uj. JL.... ..., j (l J\;
cia y la monarquia, porqu~ hasta ahora no ha
existido la democracia, como luego lo probal'e-
JrlUS. En la aristocracia yen la monarquía exis-
v~n superiores é inferiores, y esto se opone ú la
/;s)cia~ion, lIue solo admite iguales. t11 :15:)-
ciaciou producirá una inmensa rcvoluciou y un
comuleto cambio de todo lo nasudo, lfnn¡ue eHLl1 1.
1'3 el nuevo destino del mundo, el Ut!;.;:Hnicll-,
to del porvenir la reliuion '!n !'l'.O (,.nl,n;';If'¡I'~'t")'
.. \..... \J. \...; .10.1, lA. ~ I.J;\V", tl'-..! 1'-"'-.:3 0'--- ... \ . .lO' "--' .. "-J4...l~''''


futuras.
H 1 J ,. , •asta anora no la POUH10 entrar en lé:::; p1'2-


visiones de la política la paz universal, poniw~
-u sola idea se juzgahacomo una ironia () cerne


\ "j


lUI sueño fantástico. Sin cmbi.~r;o, esa :i:.~r;i una
I I ' '. J "ue ldS consecuenCIaS nC'~'csar;as u,; a -,t:;oc:acJOI1,


¡.n" I " (' n'~t'l ''; ;'1°,"1'-'1'1"" ':"11 i!PS ¡',!",,; r·n ;, : ,"" !;" _J-,--,~t (,1.../ \....t•.J't .J .iL ;~\. '-' U. .''--1 ... ~ ",.- ,,_l-_\.-'l,~ \/\...JJ..l.i.-.l'.-t'-.,,,'J
~')\,):f}"" él,. !.- - (), '")\-' .') 'lr)~f -~?~(>-" c;'ll-~U(~'-~ '-~'~'~[~Ylr',,-,
." ¡"S ... GIO Il'J,e" u b,- 3dt, ;s, .~li ,1 Uu, '-' tl-'~<':"\_"
'Si,; 1",,0"1''''\11(, nJ ''-1'1' "P"¡:z'l'l'¡'~ C')H"'!' 1)1!"-'t(>


• I,,'Ll \..J;:j'-., ,. \..l1..-1. J~. _'.1..t.. ,-t;¡,¡" .. ( '\. e_.... ."-.-. ~-"-""j}~\..- t.i.~,-_i.lv'-'"


i 111 !'!'"rr"11".' l'C'''.' {\(::j)e' "'}I'l"')<;: ll¡¡rr.; (in h .¡,~,!'l ','
'.C. J u..·"""I¡_U.~j o,. .! ..", l ..... L(t..J. j J'- _'" ..~ Jl. ... \..~L..._J'- 'f


'¡"1" O't;C~'l''''l "¡l'l'Oj'a,l"I" d[)l.:l!c ll'''l'.ofro l,r'(';'";Oq~u'....... (1 ~ -ll. . L l, ... U,,-- oJ '- .. '.....,'"-.1,,1 .i.. U. _,.J .. _ J;.iLt._'.J:~.,,-.lI.'---'l.1
tu en'una tierra Je continuas luchas :r viviendo
c:n medio de los destrozos de un combale con-
tinuo entre lo pasado y el porvenir, no pode-
mos tener otra mision qoe la de apresurar con
nuestros esfuürzos el cumplimiento de lo:,; Hue-
vos destinos. Hemos escapado de la senidum-
bre de 105 Faraones; pero tenemos uun qne aÍra-
"esar l()s tempestades ue) desierto; harto C:¡c!lo-
~os nos juzgaremos si, conlO IUc¡~\~s, podemus
lDostrür desde léjos á nuestros 'elL'csorcs c,;n
tierra de promision, en la qUG, sin emhargo, no
nos sed permitido reposar un momcntel.


ELlAS REG:'i.\.LLT.


ASOCIACION CATÓLICA..-De todas las Aso-
ciaciones políticas, la mas fecunda en l'csul-
tauos y la mas temible para un poder opresor,
PS la Asociacíon católica de Irlanda, de la qne
ruó o' Cmmel! organizador y gefe, y en la que
consiste sin disputa su ll1Jyor título de c;lol':a.


Los dos eampeones mas célebres de la Ir-
landa, O' Connell v Shiel, se encontraron c<1suaI-
mente en casa de ~m amibO de ambosen mcdiode
!as montañas de \Vicklow en el año de 182:3. La
conversacían de estos Jos homhres eminentes no
podía girar sino sobre la espresion de su eormm
dolor, en vista de los rnales de la patria. Enton- ¡
cesresolvieron recurrir al poJer de laASGciaeion y
¡llTeglaron sus hases, síendo el ohjcto fluese[>1'0-
p¡¡nia!l la enumcl:¡nlcion Critóilca,




(1) El clÍcH¡,m penal llama tarnhícn atentados ú
las ofensas djr¡~~'¡das pnr los Funcionarios á la libertad
individual, no nlist~nte que este es un crimen de olra
especie. Véase la palabra LnmRl'AD h.mVI.DUAL.


ATENTADÜ.-En materias políticas re-
conocen los jurisconsultos tres clases de aten-
tados: uno contra la seguridad esterior: otro
contra la seguridad interior del estado; y otro
contra el rey, la familia real ó el gobierno. Pero
el código penal no llama especialmente atenta-
dos sino a ciertos crímenes contra la seguridad
interior, contra el rey ó el gobierno. (1) Como
el atentado es casi siempre consecuencia de al-
sun complot y la ley establece distinciones y
circunstancias esenciales, esplicaremos en la pa-


ASOCIACfO.\. -11'i- A1'E?ffADü.
]¡énd(,,,cque hahia pronunciado palabras sedicio- cion católica que pudo haber ejercido la mayor


':;¡S en una de las rcuniones.... ,Mas el jura- influencia en los destinos del catolicismo si no
do io ohsolvio. hubiera sido combatida por los gefes de esta


Con í(Hlo, este ataque produjo en los ca- misma iglesia cuya cuida debía retardar. Esta
¡(ilicQ'; tanto mas efecto, cuanto que 'Venia di- asociacic:rl intitufadaAgcnciu general pa.ra la
rígido por uno de sus antiguos aliados, l\1. Plun- defensa de la libertad religiosa, tenia por prin-
ndt, entonces procurador general. En una reu- cipal objeto (mantener el derecho (jUO Ü todos
niou tenida 1)1]"(,) des¡\!ws, presento Shiel un" pertenece de reunirse 1)'11'" 0"'11' "'11"" estudiar~.J u ... . \.. 1 .JC I U. u l. '- , 1)('" ti X-_~l o. .....dl\
IlWC;;)lj diri;;iúa:1 manifestar al público su in- tí para obtener cualq uicr otro fin lct;ltimo, :\
dignilcion por aquel hecho. «Si O' Connell, <11- que fuese ventajoso ti la religiou, á Jos pohrcs
,J, tuera Procurador general v IV!. Plunkett el y á la civilizucion.» La Agencia acnoral se eom-
~;C'fe magnánimo de! pueblo; "si Marco Anto- ¡lonia deun consejo de nueve personas, del qne
nio Iuesc Bruto y este .Marco Antonio, oh! cuan- era presidente ,M. de La l\Iemwis, y de dona-
tos insultos ln;biéramos escuchado! ¡cuantos tarios asociados. El donativo era de diez iran-
proye-cti!cs incendiarios se hubieran arrojado en cos cada año, y ya ~n el primero hniiian suhi-
medio del pueblo! [cuantos torrentes de lava do los fondos de la Agencia ú ;:;1 ,;'.>13 francos.
~(~ dcrramarian con objeto de sublevar hasta las Esta asociacion, que se formó al lado de lih;
mismas piedras! ¡Ojalá que no solo 11r.Plun- asociaciones democráticas de aquella época.
xett, sino todo protestante que, llevado de una prometia ser fecunda en felices resultados pura
insolente protección, lamenta nuestra impru- la libertad. Los gefes de la Agencia, creyendo
dencia, consintiera por un momento ea ocu- obrar lógicamente segun el principio católico
par nuestro lugar! Entonces nos diria si es po- que defendían, hicieron un viage á Homa con
sihle esplicar en lenguaje mas templado Sí'f1W- objeto de obtener la sancion de su obra con la
juntes emociones, y conocería el enojo que eOH- autorizaoion del papa. Pero como el Scf\'
lfJUCV(~ éÍ esta gran comunión de esclavos á qw:, de la iglesia es el que menos comprende en
ten.Iria la desgracia de pertcncccr.» toda la cristiandad los intereses de ella. el 01\:-


Di'SjHH'S d(~ haberse frustrado ante el ju- sidente de la Agencia, en vez de sancion, 'sob
rudo losproyectos del gobiernoinglés, este recur- recibió amonestaciones. Fiel este, sin embarco.
rió al parlamento. En la apertura de las sesio- á los principios que había emitido, creyó cno
nes de 182:), anunció el discurso de la coro- debía oponer resistencia á la autoridad ciega
na que se tomarían medidas para la supresion que ohiJaba las tradiciones del cristianismo,
de las sociedades políticas en Irlanda, y el 10 Y el 10 de Setiembre de 1832 se disolvió 1:1
de Fehrero siguiente, :'ti, Gouiburn, secreta- Asencia general despues de dos años de glorio-
rio de Estado en Irlanda, presentó al parla- sas luchas.
mento un bill, que declaro ilegal toda Asocia- Justo es respetar losescrúpulos que impidie-
cion cll~as reuniones durasen mas de catorce ron al ilustre redactor del Porvenir sublevarse
días. Apesar de las reclamaciones de los 11'- contra elcismático sucesor de S. Pedro. Sjnem-
landeses, el hill <luCUÓ sancionado por el ser- bargo, tí nadie mejor que á 1\1. de La JVpnnais cor-
vilismo del Parlamento. Sin embargo, la Aso- responde csclamar: Roma no existe en Rorna.»
ciacion supo eludir la ley Iracciouéndose, y con- ELlAS REGNAlJLT.
tinuó su obra con algunos embarazos mas, pe-
1'0 no con menos triunfos.


l ..!egó, en fin, el dia en que el gefe de un
ministerio torv, el duquc de 'Nellígnton, se vio
obligado á declarar en pleno parlamento que
no habria mas seguridad para la Inglaterra re-
husando la emancipación católica. La Inglater-
ra cedió, y la asociación católica, después de
haber obtenido la victoria que se babia pro-
metido, pronuncio ella misma su propia diso-
lución por estar ya cumplido su objeto.


De este modo, en el pueblo mas pobre y mi-
serable de la Europa, supo la asociación triun-
far sin violencia, y solo con la fuerza moral, de
la aristocracia mas rica y poderosa del mundo.


También en Francia se formó una asocia-




B. P.


AVDITÜR.-Los auditores del Consejo de
Estado noeran conocidos antes de la revoluciono
Esto solo se componia de consejeros de Estado,
y en tiempo de los reyes antiguos de ciertos
magistrados que hacian relación de las policio-
nes de las partes, y que se mantenian alIado del
príncipe para recibir las súplicas y pedimentos
de sus súbditos.


La creaciou de los auditores del Consejo de
Estado pertenece á la época imperial. Napalean,
que quería afianzar las raíces de su imperio en
la generacion actual, impregnarla del espíritu
de sus instituciones, afirmar su dinastía, crean-
do al mismo tiempo una nobleza civil y otra
militar, y ligar á él los vástagos de la antigua
magistratura, instituvó los Auditores. escoziéu-
dolos en las familias'¡ mas antiguas é ilu~tres.
Dos presidentes del consejo de ministros, el du-
que de Broglie y :Molé, fueron Auditores del
Consejo de Estado imperial.


Su numero fué muy limitado al principio y
durante las grandes guerras del Imperio: con-
sistia su mision principal en despachar y condu-
cir al cuartel general de Napoleon en España,
Holanda, Alemania, Poloniav hasta en la misma
Rusia la cartera con los negoeios del Consejo
de Estado. Siendo Napoleon, como sabemos,
tan celoso de su cualidad de hombre de Estado,
corno de la de guerrero, gustaba datar sus de-
cretos mas insignificantes en los paises estran-
jeras y conquistados donde se hallaba, sellán-
dolos, en cierto modo, con el pomo de su es-
pada en los campos de batalla. ü fin de ([Uf'


-118- AUDITOR.
que mas cierto es que aquella voz, por lo mismo


que ha tomado un carácter diplomático, oficia!
y parlamentario, escluye al mismo tiempo toda
Idea de honradez y franqueza. Una Audiencia
cualquiera, en efecto, recuerda aquella espre-
sion atribuida á Tayllerand: «La lengua fué dada
al hombre para disfrazar su pcnsamiento.»


En una república acaso se conservaria la
palabra Audiencia, pero en su verdadera signi-
ficacion, y los ciudadanos la considerarían no
como un privilegio, sino como un derecho.


El lenguaje judicial admite la palabra au-
dienciaen un sentido que se aproxima mas al
verdadero; el dia de la A~udiencia es realmente
aquel en que se discute un asunto que está en
litigio. Se añade en ciertos casos el adjetivo so-
lemne para demostrar las sesiones en que, á cau-
sa de las dificultades del debate y de la variedad
de la jurisprudencia, se reunen muchas seccio-
nes de los tribunales para fijar la aplicacion de
la ley.


H. C.


AUDIENCIA.-Esta palabra se deriva de
la latina aiulire, que significa literalmente el ac-
to de oir y nunca quiere decir la hora en que
se oye.


En estilo monárquico, se solicita, se con-
cede ú obtiene una audiencia, y se considera co-
mo un gran acontecimiento el obtenerla y casi
una gracia el concederla.


En nuestras actuales costumbres se envane-
cen algunas personas, y algunos periódicos ha-
cen mérito de realzar estos grandes actos de un
gobierno á quien llaman representativo. Sin em-
bargo, la Audiencia pierde mucho de su valor
descendiendo algunos grados de la escala guber-
namental. Hablar á las auqusias orejas, por mas
duras que sean, es un hecho de muy distinta
consideracion que dirijirse al oido intelijente de
un ministro, administrador ó magistrado. 1.0


,-


AUDIENCIA.
labra COMPLOT, los diversos casos en
existe atentado.


Los autores de la ley de 9 de Setiembre
de 1835, promulgada para suprimir Pormedio
de la intimidacion todas las discusiones, ha
abusado de la falta de precisión del lenguaje le-
gal. Asi es que han clasificado de atentados
aun aquellos que no han producido efecto
alguno, como es la simple provocacion de pa-
labra ó por escrito contra el rey, el gobierno ó
la autoridad real. Violentando de este modo el
lenguaje, han querido despojar al jurado del
conocimento de los delitos de la prensa para
someterlos al tribunal de los Pares, encargado
por el artículo 28 de la carta de juzgar los
atentados contra la seguridad del Esta-lo.


Con este objeto la ley de Setiembre de
183./j ha clasificado de atentados:


1. o La ofensa hecha al rey de palabra ó por
escrito, cuando es con objeto de escitar el odio
ó el desprecio hacia su persona ó autoridad
constitucional:


2.° El ataque contra el principio ó forma
de gobierno, cuando es con idea de escitar á la
destrucción ó cambio de este.


Con tan vagas definiciones en una materia
en que la misma leyes la que crea los delitos,
se puede perseguir hasta las discusiones filo-
sóficas, pues son tales las combinaciones de la
ley, que el filósofo ó publicista puede, segun
los casos, ser condenado, en minimum, á cinco
años de detencion y 20,000 francos de multa,
y en maaiimum , á veinte años y doscientos mil
francos.


Si se osase ejecutar semejantes leyes, no
serian de larga duración.




",UJGUSTO.- Epiteto laudatorio que la
lisonja emplea siempre con la persona ó Jos ac-
tos mas, insignificantes de los emperadores y los
reyes. Octnvio fué el primero que tomó para sí
la calilicacion de Augusto, que adoptaroñ sus
sucesores. LlamábaseAugusto el que se designa-
ha para ejercer el mando supremo, esto es, para
ser Cesar. Clcdoveo, Clotano y Childeberto, se
hicieron llamar augustos, y sus consortes no de-
jaron de imitar á las emperatrices romanas,
que tamhicn eran augustas. La reina Clotilde
tiene la misma calilicacion en el libro de losmi-
lagros de S. Terman. Hasta siglo el XH, fué ver-
daderamente este un título honorífico adicto
al uomhre d-l príncipe reinante, como por ejem-
plo, el de Felipe Il, que mas hieu es conocido
con el nombre de Felipe augusto. Realmente
en aquella época no habia corte; el monarca
no era muy poderoso, y estaba rodeado de Ya-
sallos que lo eran demasiado, y á los cuales se
dirigia la lisonja. Hoy todo ha variado: el len-
guaje adulador á tomado tanto vuelo que con
el tiempo no lo bastaría toda su fraseologia.
no hay palaciego ni escritorzuelo que no tenga
siempre en boca la faz augusta, el pensamiento
augusto, ó la palabra augusta; esta desgraciada


AUDITOR. --119- AUGUSTO.
la mano del Señor se conociese en todo y se hace!", porque 79 son mas que suficientes para
tributase homenaje á su universalidad. Así es el trabajo que hay, ni por seguir la carrera de
que el decreto reglamentario sobre la organi- los empleos administrativos, porque esto a na-
zacion de los teatros está firmado y fechado en da conduce; sino por tener una posicion en el
Moscow. Napoleon, como buen cómico, sabia mundo, cosa que alhaga mucho á las familias
de este modo herir la imaginacion de los fran- parisienses; por tener entrada franca en los hai-
ceses. les y fiestas de la corte, que no dá poco, y en


No siempre volvian á Francia los Audito- los salones de los ministros, que "ale todavía
res que llegaban al cuartel general, porque Na- mas; por llevar un vestido bordado sobre azul,
poleon retenia consigo á algunos, y á medidaque una espada al lado y un sombrero á la fran-
adelantaba en sus victorias, los proponia para cesa con plumas. Hé aquí, sobre poco mas ó
el gobierno provisional de una provincia, como menos, toda la ocupacion del auditorado actual,
sucedió con el marqués de Nicolai que rué in- salvo las raras escepciones que ofrecen algunos
tendente del gobierno de Wilna. La Dalmacia, jóvenes modestos, graves y laboriosos y á los
la Iliria y otras provincias de Alemania estu- que es necesario hacer la justicia que merecen.
vieron regidas por simples auditores, los cua- Esta instituciou que hoyes perjudicial, podría
les tenian príncipes bajo sus órdenes inmedia- llegar á ser muy útil, organizándose de un
tas en clase de tenientes ó sustitutos. modo mas lato y racional. Se asegura que Ti-


En 1810 y siempre con las miras que an- mon ha concebido un plan tan sencillo como
tes hemos indicado, org~nizó Napalean la ins- realizable que haría este cuerpo útil á la ad-
titucion de Auditores formando su escala. Des- ministracion. En efecto, tenemos escuelas poly-
tino á unos á las diferentes secciones del Con- técnicas, militares, navales, industriales y hasta
sejo de Estado y á la comision de peticiones y de canto, yno tenemosninguna para formar losad-
litigios, y repartió á otros en las administracio- ministradorcs de un pais tan vasto, tan variado
nes generales y hasla en los regimientos con el y complicado como la Francia, y este es un va-
tílulo de tesoreros. Un Auditor era un sub- do que se debe llenar. Pero esta cuestion no
prefecto del distrito cabeza de la prefectura. Los se debe considerar bajo el punto de vista la
(lUC quedaban fijos en Puris podían obtener, al de un mezquino individualismo sino del inte-
cabo do dos años, la asistencia imperial, es de- rés general.
cir, el derecho de asistir á la sesion cuando pre-
sidia el emperador, cuya distincion era en efec-
to muy envidiada v cu:'iosa.


El personaldeestos Auditores era muy numero-
so y compuesto de jóvenes de antiguas familias
de magistradosymilitares, mas pocobrillante por
sus talentos. Sin embargo. se distinguió por su
desinterés, su asiduidad en el cumplimiento de
su deber y su constante adhesión al emperador.


[,OS Auditores llevaban un traje bastante
suntuoso, cornponian y arreglaban el personal
de la corte imperial (en los bailes y fiestas) y
recibían un sueldo de 2000 francos, pero se exi-
gia [¡ sus padres una pensión de 6000. Era,
segun 30 vé, una creacion enteramente aristo-
crática, acomodada ú las costumbres é institu-
ciones de aquel tiempo.


A la caida de Napoleon quedaron suprimi-
dos, hasta que algunos mios después aparecie-
ron, aunque en corto número. Hoy existen 79
destinados sajo ti las secciones del consejo de
Estado y divididos en dos clases, pero no re-
ciben sueldo. Para serlo se necesita tener mas
de 21 años, y ser hijos, sobrinos, parientes ó
hechura de los diputados y pares de Francia.
Su eleccion depende del favor ministerial.


Se desea ser auditor, no para tener que




.\CSTRIA .-La importancia política del im-
perio austriaco data desde la época en que se
le incorporaron la Bohemia y la Hungria: de
consizuientc, lleva un periodo de tres siclos de


u L'


existencia fecunda en. turbulencias v desastres.
Parecia que al terminal' fdizmentr "eH HHS ln~


ALSPIClÜ.-Siempre se han valido ios
hombres de un aparato y ceremonias las mas
veces ridículas para llevar á cabo una elnpre-
sa () intento cualquiera; y los que boy ensal-
1él. la historia con el epiteto de hombres gran-
des, no han sido bajo cierto aspecto mas <lue
unos charlatanes y embaucadores. La servidum-
bre se mantiene "mas bien por medio del fana-
tismo que por la fuerza. Halláhase tan arrai-
gada antiguamente la superstición religiosa, que
se mostraba hasta en Jos actos mas sensibles de
la vida. Emprender una guerra, ó cualquiera
otro asunto trnscedcntal, resolver una cuestión
ti contraer matrimonio, estas eran cosas que
ningun verdadero mitólogo debía hacer sin con-
sultar previamente á los dioses. ¿Pero de quién
se valian para esto'! de! sacerdocio: el sacer-
docio, que es el patrón de la aristocracia, se
»ncareaba de 1'1 1'("-"/'''':('1'' los ... uorcros ohser-
.• L U Ü (. .1 l v L ' ') \..- U t. ~ J.d, u l.i U '- ,-:" '-'
vahan el vuelo y canto de las aves, los relám-
pagos, el rayo, los dernas meteoros, los fcnome-
nos Ó acaecimientos imprevistos. Tarnbien
interpretaban la voluntad divina por la fi·-
sonornía de la víctima antes de ser destro-
zada, y después por la investigacion de sus
entrañas humeantes. La mayoría de la gen-
te civilizada miraba con el mayor desprecio esta
farsa ridícula, y por eso Cierran decia que es-
trañaha cómo al encontrarse dos agoreros no
'iC echaban á reir . Mas por otra parte, deseando
perpetuar la dominacion de la aristocracia ro-
mana, cuyo poder estribaba en la supersticion,
oncorniaha dicho empleo. Todavia ha quedado
-utre nosotros la costumbre de decir: estopre-
sent« buenos Ó malos auspicios, si hien no se
consultan ya las entrañas de las víctimas. El
haberse conservado esta palabra nos hace creer
que las supersticiones se transforman mas hicn
que no se destruyen. Vemos con disgusto. aun-
que sin temor, descubrir las entrañas de un
animal; pero en cambio el número y el dia del
viernes son para nosotros de mal agüero. Tam-
bien N3polcon creia en su estrella.


D. G.


AUSTIUA. -120- ALSTnrA,
frase ha envilecido de tal modo el espíritu COf- guerras de relígion, que tanto la hahian afligido
tesano, que es aun ú sus ojos una palabra comenzaria Ú esporimcntar una era de calmayde
vacía de sentido. ventura para el país, mas por desgracia no de-


A. L. jo de sufrir calamidades por las invasionesde los
turcos, que continuamente amenazaban concluir
con el imperio; situaciou precaria que duró has-
ta el año lG8D, poco después del último sitio
de Viena. Todavia al principio del siglo deci-
mo octavo se hallaba empeñada el Ausíria en
la causa de la sucesión al trono de España de
cuya solucion dcpondia su porvenir: peroapenas
comenzó el príncipe Eugenio á protejer el im-
perio contra las asechanzas de Luis XiV, y á
establecer mejoras en la administrncion, cuan-
do la sucesión austriaca sufriónuevas derrotas,
porque un nuevo magnate J!cgú ií disputar á
la antigua casa de Haushourgo el ~,upremo do-
minio de la Alemania. Desde entonces empe-
zó pi Austria ú reponerse de las calamidades
que había sufrido, }' el sistema ndministrativ.,
adoptado por el hijo de jIaría-Teresa para to-
dos los Estados de la monnrquia. completo la
obra. 2\las la muerte prematura de José H, )
la revolución francesa le descargaron un gol-
pe tan cruel, que la obligaron tí. emanciparse del
imperio germánico, herido de muerte en Aus-
terlitz. Francisco H se vi(¡ oIJligndo á abdicar
el título ilusorio de emperador de Alemania.
cuando en t80G fundó Napolcou la coufedern.,
cion de! Hhin.


La grandeza actual de Austria data desde
j 81¡j: desde entonces forma parte de la conle-
dcracion germánica establecida por el congreso
de Viena, de las posesiones que pertenecieron
antiguamente al sacro imperio. Ella preside la
Dieta feueral que se reune en Francfort dpl)l:';n,
y en la actualidad comparte con la Prusia el do-
minio sobre la Alemania. Sus divisiones terri-
toriales no son imaginarias como en Francia;
cada Estado tiene sus límites y autoridades par-
ticulares. No forman una asociacion unitaria
de poblaciones reunidas por mancomunidad d¡'
interese), y solamente divididas para rnanifcs-
tal' su gobierno, sino una alianza forzosa d(' pue-
blos distintos que esperan la ocasion favorable
para dividirse.


Al rededor de los estados hereditarios dd
archiducado de Austria existen los de la Stiria
alta y baja, la Carintia, el Tirol, la Bohemia
la Moravia, el principado de ];'esc!lcn, qUl' for-
ma parte de /a Sliesia, la Hungria, la Transíl-
vania, la Eslavonia, la Cracovia septentrional.
la Galitsia oriental, los reinos de [liria, <k 1}al-
macia, de Lomhardia y la~ islas del ruar ,\dl'í;¡




AUSTRIA. -121- AUSTRIA.
El papa, segun las leyes fundamentales de


la monarquía austriaca, tiene el alto privilegio
de conferir la diadema real á los soberanos de
los paises referidos, yen defecto del papa ejerce
sus derechos el arzobispo de Viena. En los seis
primeros meses que preceden á su advenimien-
to al trono, debe pasar el monarca á Hungria
para recibir la corona de manos del arzobispo
de Gratz. El de Praga le confiere la corona de
Bohemia; y la corona de hierro el arzobispo
de Milan. Esta ley ha sido derogada á favor del
soberano actual Fernando, quien era rey de
Bohemia aun viviendo su padre, gracias á la
política previsora de Metternich, al cual no le
eausaban recelo de ninguna especie las turbu-
lencias de Hungría. Fuele necesario al monar-
ea actual interrumpir este órden de cosas; y
después de ~e?i?~r en 1836. la sacra uncion ~n
Praga, se dirigió en la primavera del afio sl-
guiente á Milán para que le ciñeran la pesada
diadema de los reyes lombardos.


Una nacion de treinta millones de habitan-
tes (poblacion igual tl la de Fraucia) en la cual
ejerce indirectamente la soberanía e¡'sumo pon-
tífice; una nacion tan vasta, seria una potencia
de primer órden, si tuviera unos derechos é inte-
reses iguales; mas como se compone de pueblos
de costumbres diferentes, separados por ele-
vadas cadenas de montañas, conderechos opues-
tos r.habl~ndo diversos idiomas, pueblos que
se dividen finalmente en vencedores y vencidos,
es muy difícil hermanarlos y reconciliarlos.


. El imperio austriaco, gohernado porun prín-
cipe alemán, no conteine seis millones de almas
del mismo paisque el soberano; lo cual no cons-
tituye mas que la sesta parte de la poblacion:
catorce millones son slavos, cinco millones ma-
¡.;iares. otros cinco italianos; hay ademas
dos de valaquianos, uno de israelitas y
mas de medio de bohemios, armenios, grie-
gos y musulmanes: esta poblacion habla mas
d\~ veinte dialectos diferentes: cuatro iJio-
mas se emplean en las aetuaoiones del foro.
D~ suerte que gran parte de los veinte y siete
millones, no pueden tener intereses comunes con
los cinco ó seis que componen el núcleo de la
monarquia. Lo que contribuve un tanto á con-
ciliar la gran mayoria de los habitantes, es la
religión, pues veinticinco millones profesan el
catolicismo.


La Hungria con sus dependencias abraza la
mitad de la superficie del imperio, y mas de un
tercio de la pohlacion estuvo defendiendo sus
privilegios contra la corte de Viena durante mas
de seis siglos. Hubo tiempo en que la corona
ole Esteban {>asó ;í la corte citada. pero luezo


se la volvieron á adjudicar, á fin de no poseer-
la sin el reino.


La patria de Juan Huss y de Gerónimo J.'
Praga pertenece tambien al Austria. La Bohc-
mia, que por un acta federal de 1815 se incor-
poró á la confederacion germánica, está ahora
reponiéndose de sus revueltas de Ziska, de sus
antiguas disensiones, de su guerra de treinta
años y de las batallas contra Napoleou , y se
ejercita en la industria, en que va haciendo
notables progresos. La antigua Praga, que es
el pais clásico de la insurreccion, y que yace ale-
targada hace dos siglos en medio de sus igle-
sias y palacios, salió por un momento de su
estupor en 1833, cuando vio correr hácia sus
muros la juventud francesa, que iba á saludar
á un infante que titulaban su rey. .Jamás SI'
habia presentado un acto de insubordinación
mas jovial. Estos huéspedes estranjeros ener-
varon de tal modo el ánimo de los bohemios,
que nunca se vió una sedicion mas alhagüeña,
El Austria es dueña igualmente de la Lombar-
dia, veinte veces adquirida y otras tantas arran-
cada tí la Francia por un enemigo menos valien-
te y generoso: hace un año que el emperador
deAustria ha sido coronado en la blanca catedral
de Milán, comenzada por Galeas en 1301 y con-
cluidapor Napoleon eu 1810. El mismo empera-
dor gobierna lambien á Veneciavengandoá Maxi-
miliano. El águila de dos cabezas que ostenta el
palacio del virey, mira hoy con menosprecio al
leon alado de S. Mál'cOS sobre una columna de
mármol, á cuyo pié hay un soldado vestido de
blanco que está de guardia en el palacio del
Dux. Entre tanto Roma contempla este espec-
táculo con una impasibilidad idiota, ¡tan fijo
tiene en su mente que fué la ciudad de Mario
y de Hildcbrando!


La Lombardia y la Hungria, Praga y Y('-
necia sufren las leyes de Viena que es el cen-
tro de la monarquia. Es singular ver á la ca-
pital de un imperio tan grande, destituida de
aquel carácter moral que puede ejercer sobre
las demás ciudades. Berlín y Paris, por ejem-
plo, tienen importancia política y hacen alarde
de ella. Pero Viena es un coloso sin alma,
sin uniformidad: así como todo el imperio, al-
berga en su seno al húngaro, al bohemio, al
griego, al italiano y al aleman; todo lo reune
en su circuito y en sus treinta y dos arrabale:,
separados de la ciudad por medio de antiguas
murallas y estcnsas esplanadas, Apenas se con-
servan vestigios de la primitiva ciudad por los
alrededores de la magnifica catedral de S. Es-
teban: todo ha desaparecido bajo la influencia
del Danubio, rio que mas llerteneee á Alerna.


1G




AUSTHLL -122- AUSTIUA.
nía que al Rhin: allí todo presenta un golpe ¡ rales, aunque 10 haga secretamente, no le PCf-
de vista, ya italiano, ya griego, ya slavo: el ge- miten dedicarse á la cducacion.
nio que menos resalta es el germánico. Vara precaver del contagio liberal tÍ los


Así como en los tiempos de Yun-Swietcn. y mismos nobles austriacos, los envian á las cor-
.Metastasio, la medicina y la música son las cien- tes estranjeras acompañados de magnates hún-
cias que proteje el gobierno. La música, la dan- garoso Pero el príncipe de Esterhazy, los ron-
za v domas ciencias naturales han conservado des de Appony y de Lutzow, ?lIr. de Ilombe-
su primitivo estadov L» enseñanza de las demas I lles, lUl'o de Munch-BclJinghausen, y otros
ciencias y la instruccion pública es incumben- varios diplomáticos de la escu~la de l\fetternich,
cia del clero católico, que es mirado con predi- no son austriacos, como es notorio. Hay tanta
leccion por el gobierno. El valor de los bienes desconfianza, que esta prohibido ti un austrin-
de la iglesia se eleva tí mas de ;500.000 fran- co cualquiera la impresión de sus obras en
ros. Solo el clero de Hungría absorvc mas de pais estranjero, sin haberlos sometido antes á
10.000.000. El arzobispo de Gratz tiene casi la censura de Viena. Si el autor alcanza per-
un rnillon de renta. En 18:30 el imperio con-o miso para imprimirlas, no las puede espender
tenia quinientos conventos con diez mil religio- en el territorio. Esüí prohibido tÍ los periodis-
S03. Los redentoristas, v<i~,tagüs de jos jesuitas, tas el anunciar ó vituperar cualquiera materia
han hallado acceso en Viena' hace unos quince que sea adoptable en Austria. Har!'s H'CC5 se
años. El obispo de Agram mantiene ú sus es- permite tí los periódicos tolerados entablar SU5
(H'HSaS un batallon de infantcria, siendo su co... polémicas; baste decir que no pueden ni alabar
roncl un canónigo. que por añadidura es go- al gobierno.
hernador del castillo. Salvo el Paraguay y la China, no hiJY pais


Tal es la breve reseña lL este statu 'l'!" del del mundo en que se vigile tanto al 'Viajero,
Austria, cuyo gohierno se empeña en conscr- y se le infieran tantos vcjámenes.. Para todo
varlo. 1..35 leyes fundamentales del Austria da- hay que presentar el pasaporte: si uno He-
tan desde el afio 1156, las de Hungria desde va un instrumento cortante en su maleta, aun-
122:!, las de Bohemia y Moravia desde 1627, que sea médico, se esponl~ Ú ílue lo metan en
las de la Silosia desde 1709, las de la Lornbar- un calabozo. I'ara tener mas cabal idea de los
día y Venecia desde 180;'). Pero esta cornpli- revolucionarios mas temibles, los vii:\iJanles lit'
cacion monstruosa de un imperio, único en su las fronteras tienen retratadas sus lisouounns
clase, es todavia mas singular, para hallarse en- en las puertas de sus domicilios, especialmente
mdio de varias antiguas repúblicas que con- las de los estudiantes alemanes.
servan en parle su leg¡s!acion y de paises con La rcvolucion de J ulio y el advenimiento
qyistiJ¡]os, cuya ley fundamental es el despo- del nuevo emperador han influido poco, segun
(Eme. se dice, en el estado de cosas que acabnuros d('


Celebrado el congreso de Viena, el gohicf- bosquejar. Mr. de Collordrath, á quien los
[10 impuso á todos los paises un mismo sis- austriacos miran como su Martignac, permH-
te¡¡;a de absolutismo apoyado en la aristocra- necc desterrado en Praga y alejado de los
cia, á Iin de prevenirse contra la influencia negocios políticos: todavia no ha decaído v.!-
que las ideas políticas de los estranjeros podrian sihlemente la buena opinen que ledisputa su ad-
ejercer en los súbditos. Para esto creyeron su- versario. La política de ?tletternich continúa,
¡icientelapolicia yla censura de la prensa que es- ú modo de una grande araña, estcndicn.io su
tú á cargo de los magistrados. Estos nobles fun- tela por toda Europa.
('¡cr:.arios tienen la honrosa mision de impedir l\IeUernich despliega eu la gestioil 11(' los
que penetren rayos de luz en ()l suelo austria- asuntos de la monarquía un espíritu rutinario
co..i, modo de centinelas que dan el quiencire, y de perseverancia: el objeto de su política PS


. ¡ I I " . . J 1 ·1" '1 ' I • .' d I 1...'mantrenen en tute a a so iernma ue treinta mi- a estabi lO~H UC¡ HnperlO y e (1¡:.uropa: (',,;
llenes de' almas, formando un cordon sanitario, partidario del sistema estacionario, y cuand«
que el gobierno mira con justo motivo como no puede impedir una reforma hace lo posihlc
la rrini~¡pal columna de su sistema. Los hahi- por que sea la última. «Sostener lo qlle existe
tantes del país no pueden ir á hacer sus es- debe ser uno de nuestros mas solícitos
t udios ü otros paises sin autorizacion especial. cuidados: asi hablaba aun ministro de una de
Desde el año 1821 rige una ley, por la cual las cortes de Europa, Por este axioma «nten-
se prohibe á los p~ rticularcs confiar la educa- demos, no solamente el antiguo orden di' cosas
cion de sus hijos á los cstrnsjcrus residentes en respetado en algunos paises, sino tamhien to-
Austria. Si alguno dá á C{HIUCCr sus ideas libe- das las instituciones nuevamente creadas. L\




-123-AUSTIUA.
¡ranosion del antiuuo orden de cosas ú otro


u


ordvn nuevo ofrece tantos peligros, como la
vuelta de lo nuevo Ú lo que ya no existe (1~.»
Metternich no tiene <'Í tema político de un AI-
heroni, ni de un Ilichclicu; no quiere innovacio-
nes, sino conservarlo todo yen esta apatia, tan ,ar-
tificiosarnentc observada invierte mucho tiempo.
Mira con el mas profundo respeto toda empre-
sa llevada ;í cabo, y detesta las escisiones po...
pulares, pero si la revolucion triunfa es de
parecer que mas bien se debe tolerar, que so-
íocarla por medio de una coutra-rcvolucion.
Adora en la tranquilidad y es despreocupado;
en su interior se burla de las cxijeneias y espe-
ranzas fanáticas de los partidarios de las mo-
narquías proscritas; sin desanimados á todos
les dá esperanzas: la usurpación muy duradera
es para él un principio dc le3itimidad. Perrna-
necc imperturbable en medio de la Europa:
carece de aquella grandeza que inspiran las con-
vicciones profundas, pero en camhio posee un
tacto especial, y todos los recursos de un inalte-
rahle ateísmo.


Esta politicacs i¡¡('eraz de asegurar el pi¡f-
venir á la monarquía. El Au~ria piensa (IlIC
I~sa marcho tan PCf('zo';a y mezquina en mate-
ria de pOlÍtica ('s ('1 f!ledíotlnÍco que necesi-
ta para su ccnscrvncion. lk esta manera se ha
rc((uciJo ú un aislamiento, Ú una monotonia tal
que contrasta singularmente con la riqueza de
sus naturales recursos. Se ha impuesto un de-
ber permanente, arreglarlo á sus circunstancias
particulares que algun día scrú fatal; porque
permanecer tranquilo cuando todo el mundo se
mueve, es suicidarse.


La Rusia V la Prusia son rivales del Aus-
tria por naturaleza, y se han unido á ella pro-
visionalmente, por el temor que las revolucio-
ues les inspiran; pero caer.in sobre ella en la
primera ocasion favorable que los acontecimicn-
tos europeos les proporcionen.


Cree la Husia quo mas le conviene pro-
tejer ú los slavos que al pequeño archiducado
de Austria, y espera atraerse un dia todos los
que hoy se encuentran bajo eldominio de "Viena.


La corte df~ S: Petershurgo infunde rece-
los al gabinete del Hhin por 171 posesion de la
Polonia y por el ascendiente que ejerce en Cons-
tantinopla, en b Valaquia y la Moldavia. Efec-
tivamente, el objeto especial de la política mos-
COY! la es apoderarse de los dos límites europeos
del imperio ruso, esto es, el Sund y los Dar-
dauclos. Pero si esto no lo ha coseguido toda-
via. fi lo menos ya se ha apodC'l'nt1o de la orilla iz-


A.USTIUA.
quierda de las bocas del Danubio. La Hungría,
la Transilvania etc, se hallan envueltas por ia
Rusia en los principados de Yalaquia v de Iv1ol-
davia, en donde es nula la influencia austria-
ca, gracias ú esa cobarde política nue ha 1)01'-


c . i


mitido que la Rusia hnga adquisiciones (Ine la
aproximan á la Hungria.EI Austria, que
ha tolerado que la Ilusia se apodere del ~[ar­
Negro, no podr.i impedir el advenimiento de una
dinastía rusa al trono de Bizancio; y cuando
el czar logre suceder al sultan, perderá enton-
ces Viena ú Sobieskev,


Todavía la UusÍa ~o se ha hecho <Inclín en-
teramente de la Silesia, pero intenta invadir la
Sajonia y llevar el úguila negra hasta Bohemia:
envuelve á la Alemania con su sistema de ad llil-
nas y escluye al Austria de la comunión de los
Estados germánicos. Viena, en represalia, PHl-
cura asiduamente lalibertad de la Alemania. Pero
todavía no es tiempo de reparar las faltas co-
metidas: día lIegan\en que el rencor rompa todos
sus diques yentonces será menester dejar á la Pru-
sia ejercer su accionahsorventc, que reunirá todos
los Estados de Alemania y las posesionesgermú-
nicas dd A lIS tria haio una sola bandera. Así co-
mo la Husia parece destinada á reunir en una
vasta coufcdcrncion todas las poblaciones slavas.
asi la Prusia ID está parn llevar ú efecto la fu-
sion del pueblo alernan. Tarde 6 temnrano he-
mos de ver establecida esta alianza, por la Iuerzn
de las circuustancias: ya se ha dado el priuu-r
paso para que la Europa conserve su equilibrio,
~ es nc.x-snrio qnc los pueblos se asocien y eOIJ- ~.
federcn.~.v-"'··/</·,


Finalmente, el Austria tiene ante sí el gt'- 4J
nio del siglo, y se horroriza y tiembla solo al .~
mirarlo: el espíritu de innovaeion y de libertad 1¡1 ~)..~ ,"
alarma v la confunde: se vé sin ideas fijO lIS, sin '1.10 • O".


J ' ~'
alianza natural, aislada, sin porvenir, sin aquella
grandeza de ánimo que lo mismo dcstruve la
trairion que ncoge la fortuna. El úngaro gi-
me bajo la dotuinncion austriaca. Los slavos
de la Transilvania se enajenan ni oir los
consejos de la Rusia, que adula su espíritu
nacional y les promete la independencia. Los
hahitnntcs de la Silesia, la Stiria (~r, son
casi hermanos de la Alemania por la iden-
tidad de idioma, religión é intereses comunes:
el aldeano del Tirol tiene mas apego ú sus mon-
tafias que al imperio torio; y el rlia que los
franceses aparezcan en In cima de los AIr(~Ii,
se emancipad la Italia del Austria.


Hé aquí por que el Austria estima el repo-
so y la inmovilidad con delirio: hl' aquí la ra-
zon de su politiea. Pero el siglo diez y lHH'VI'
11;) lir' ~('r fjllnl: la mouarquin austriara. v




AUTO DE FE.=Dáuase este nombre il
cierto acto de expiacion, que hacia imponer
la inquisicion á los reos acusados de heregia,
en nombre de un Dios de paz y de mise-
ricordia. No todos los que figuraban en
un auto de fé perecían en medio de las
llamas; á unos los despachaban á fuerza dt'
suplicio lento, á otros los condenaban á la
pena de azotes, agemir en una lóbrega prisión.
ó á galeras; los obstinados, los relapsos y los
dogmatizantes morían consumidos por el fue-
go. No se crea que eran pocos los que conde-
naba el santo oficio á este horrendo castigo.
Desde el infausto año de 1481, en que se cele-
bró el primer auto de fé, hasta el 1801 en que
Napoleon losabolio, hay un periodo detrescien-
tos veintiocho años: pues en ese transcurso de
tiempo fueron quemados vivos, :3.í,6f)8 reos
y 1!¡',Oí9 en efigie. Los que se condenaron ú
los calabozos ó á galeras ascendieron á 288,214.
Resulta, pues, que las víctimas del tribunal del
santo-oficio ascienden al considerable guarismo
de 340.921 en el curso de tres siglos. No están
inclusos en este número de desgraciados los
que despues del restablecimiento de este negro
tribunal, bajo el reinado de Fernando VII, fue-
ron condenados á galeras, al destierro y á las
prisiones, como tampoco las víctimas de la in-


AIJTOCRACIA. -12,1.- ALTO DE FÉ.
ese conjunto de elementos hetcreogéneos se corazón, y yo veo que los esclavos pasan de un
disolverá al primer choque, ya provenga del es- amo á otro.
rericr, ya salga de alguno de los rincones de j Qué diferencia tan marcada en los
este imperio. efectos! La autoridad paterna es venerada.
HET}IAN~. ensalzada; la autoridad del amo respetada, pero


aborrecida de.muerte; el homicida de un tirano
á pesar de todo es aplaudido y bendecido, En
ninguna parte necesita sancion ('1 poder de un
padre, subsiste solo de por sí; pero el autó-
crata se vale de los medios mas inicuos para
asegurar el suyo: se sepulta en su palacio- ro-
deado de concubinas, por no mostrarse ante el
pueblo, para que se le suponga adornado de la
virtud, del valor y la magestad, y cree f{lH'
será mas respetado sustrayéndose á las mira-
das de sus vasallos: considerándose [predesti-
nado del Cielo, cree hacer en todo milagros.
La hipocresia es madre del crimen. A pe-
sar de todo, esta artificiosa situación no podria
durar un solo dia, si la misma corrupción pú-
blica no le sirviese de apoyo. El poder de un
tirano estriba en que cada vasallo mira un dc-
lator en cada uno de sus compañeros dí' suerte.
(V, Despotismo, Rey, Tiranía.)


El único príncipe que hoy se llama aut«-
crata, es el emperador de Rusia. (Y. Rusia.'


E. D.


At;TOCRACIA.-EI Autócrata es el sobe-
rano dueño de sus vasallos: cualquiera volun-
tao que no sea la suya es sedicion: cualquiera
quc se rebele contra su persona es criminal. Se-
mejante á la divinidad. ejerce el superior domi-
lúa sobre las personas y las cosas; es dueño
de vidas y haciendas: si es avaro, no bastan to-
das las riquezas para saciar su codicia: si está
dominado por los vicios, desmoraliza la preciosa
mitad del género humano. Si es sanguinario ha-
ce que se lancen mil víctimas á la eternidad.


No comprendemos cómo hay pais, bien sea
estenso ó limitado, virtuoso ó desmoralizado,
de carácter bélico ó pacífico, que pueda sufrir
por un solo dia tan degradante opresion. Apu-
rar toda clase de sufrimientos, soportar todas
las fatigas, sacrificar la vida, las fortunas, todo
lo mas caro en holocausto de la patria, es
una de las mayores virtudes que merecen ga-
lardan; pero sufrir semejantes calamidades en
beneficio de un tirano, es uno de los mayores
absurdos. Lo mas estreño todavía es que
hay hombres ilustrados, que á causa de su alu-
cinnmiento no tienen reparo en declararse par- .
tidarios de un gobierno semejante, cuyo lema
es: ]"'0 soy el que soy: Yo soy rey porque soy
rey. Tales son las palabras de un publicista.
Grozio y Hohhes, escritores del siglo pasado,
eran de la misma opinion. De aquí se infiere
que las ideas mas disparadas no son de ahora.


Los que ven en una familia el modelo de
una nacion, justifican el poder autócrata con la
autoridad paterna. Los sofismas dan márgen á
que se cometan injusticias, y la fuerza las per-
petúa. Como antiguamente no habia lazos ci-
viles, la autoridad del poder no conocia lími-
tes. Entonces la patria era el hogar doméstico.
Pero ese poder ilimitado llevaba en sí una ven-
taja: el amor del padre hácia sus hijos. Al
cabo de algunos siglos se perfecciona la so-
ciedad, adquiere la autoridad su benéfico im-
perio, y la gerarquía paterna se circunscribe en
ciertos límites: la costumbre primero y en se-
guida la legislacion protejen al hijo contra los
desmanes y la pasion delpadre.


Nosotros preguntamos ¿hay alguna seme-
janza entre esto y el poder autócrata? ¿un au-
tócrata ama tÍ sus vasallos como el padre á
sus hijos? ¿A su fallecimiento alcanzan sus
siervos la libertad? Nó, el orgullo endurece el




AUTüRIDAD.-Poder que gobierna, con
derecho para gobernar. Decir que la autoridad
tiene derecho para gobernar, es conveniren que
es legítima. Decir .que es legítima, es suponer
que es cspresion de la verdad.


¿Qué es la verdad? ¿qué medios hay de en-
contrarla? Nos vernos obligados ú responder á
este problema, si queremos saber Jo que es au-
toridad. Al abordar esta terrible cuestion, ad-
vertimos que solo es nuestro intento ocuparnos
de las verdades que son relativas al hombre, y
que estan en armonia con su naturaleza. No
saldremos del círculo de Jas teorias sociales, sin
detenernos por esto en puras abstracciones que
á nada conducen. Por consiguiente, no investi-
garelTlos si toda verdad existe por sí misma.
Efectivamente, aun cuando "existiese indepen-
diente del hombre, no seria verdad sino para
aquellos que la hubiesen comprobado óaceptado,
dándole por este último hecho la sancion de la
autoridad. Mientras esto no se efectua, no tiene
valor ninguno. Nada puede existir para elhom-


.\LTÜRIDAD. -125- ALTORJ])AD.
quisicion de Sicilia, de Fiándes, Cerdcñu, Amé- bre , es decir, nada tiene autoridad sobre el,
rica, Portugal, y los domas tribunales rcligio- sino lo que seestablece por consentimiento suyo.
sos cuya abominable máxima era, cree Ó mueres, Esto puede aplicarse á todo, aun á las verda-
H~bia autos de fó particulares que se cele- des matemáticas, Dos y dos son cuatro: esto es


hrahan en ciertas épocas del año á juicio de los para nosotros una verdad incontestable; pero su-
inquisidores; por ejemplo, el último viérnes de pongamos que no tuviésemosnociones dearitrné-
cuaresma: y autos de fé generales que tenian tica; esta verdad existiria quizás por sí mis-
lugar en una época célebre, como el aniversario, ma, pero no existiría para nosotros, no tendria
('I nacimiento, la coronación ó el enlace de un sancion niautoridad, porque no la conoceríamos.
n·y. No hay, pues, mas verdad para el hombre que


Cuando el auto de fé debia celebrarse en Ja que él mismo confirma, y para subsistir con
la corte, se crigia á la altura del balcon de pa- el verdadero carácter que la distingue, necesita
lacio una vasta plataforma, en cuyo centro ha- que la palabra humana la consagre. Si el hom-
hia otra mas pequeña con dos jáulas de made- bre la acepta sin prueba, le dll la autoridad de
ra, donde se colocaban los condenados mientras la fé; y en el caso contrario, Ip, dá la autoridad
se leian sus sentencias. Delante de estas jáulas de la ciencia.
hahia dos púlpitos, uno para el predicador y eJ Esto es aplicable á todo lo qne se puede
otro para el fiscal que leia el procese. A lo lar- decir sobre la verdad absoluta, la cual nos es
go del anfiteatro corrian varias órdenes de gra- dado creer, pero no probar. Tampoco se podrá
das para los miembros de los consejos, y de- presentar como verdad absoluta que dos y dos
lante se erigia un altar. Aliado opuesto se ha- hacen cuatro; todo lo que se podrá decir es que
llaha otro anfiteatro destinado á Jas víctimas. no hay argumento que se oponga á esta verdad,
liinalmente, superior á las gradas de Jos con- esto es, que la admitimos y, al admitirla, cree-
sejeros , y al halcón donde debia presenciar el mas que es la verdad humana. Pero que sea
rey el acto, hahia una plataforma cubierta de una verdad absoluta, independiente de nuestros
un rico dosel, en la cual se situaba el inquisi- cálculos y conocimientos, es imposible probarlo,
.lor mayor. a?i como tampoco es posible probar lo contra-


Esta abominable institución costó á Espa- no.
ña la pérdida de la mayor parte de su pobla- La verdad absoluta será siempre un artí-
oion é industria, y dejó impresas en las costum- culo de fé, porque la fé no ha menester prue-
hres de sus habitantes huellas tan indelebles que baso
no se borrarún en muchos siglos. Luego una verdad basada en Ja fé, no sien-


1'. T. C. dolo sino para los que la conocen, no lo es
para losque no la creen. Tambien puede suceder
que lo que una generacion tenga por verdad, sea
considerado como un absurdo por otra.


Por eso cuando los hombres afirmaban que
el sol giraba en torno de la tierra, Jos estra-
ños~ la ciencia aceptaban esta verdad sin exami-
narla, porque tenian fé en la ciencia. Esta ver-
dad, pues, tenia para los sabios la autoridad de
la ciencia y para los ignorantes la autoridad de
la fé. Viene Galileo, y afirma que la tierra es
la que gira. Los hombres de fé se Ilenan de in-
dignacion, los hombres científicos se dedican á
calcular, y pronto demuestra la ciencia que Ga-
lileo tiene razono Entonces en virtud de la au-
toridad científica, los sabios declaran que la tier-
ra gira, y el resto de los demas hombres, en
virtud desu fé en la autoridad científica, convie-
nen tambien en que Ja tierra gira. Hé aquí por
lo tanto dos verdades contradictorias, demos-
tradas ambas por la ciencia, y aceptadas
por la Ié. ¿Hay en estas dos verdades una ver-
dad absoluta? no se puede afirmar. Sin embar-
go, la verdad se halla en una de estas proposi-




AUTülHDAD.
Las escuelas antiguas hicieron ilusorias


sus deliberaciones, por no haber colocado la
cuestión bajo este punto oc vista. Disputaban


I solamente por saber que testimonio era el me-
jor, si el de los sentidos, el del parecH
Ó del raciocinio. Esto era encerrar toda. In
discusion en el círculo del principio individual.
Pero como cada uno de estos testimonios abri-
ga por conclusion inmediata y forzosa la duda,
las objeciones que aducian las escuelas eran al
mismo tiempo fuertes y débiles, frágiles y s61:-
das,


Hahia tres mil años que los filosólos dispu-
taban sin salir de este círculo vicioso, cuando
un escritor democrático vino ;í anonadar toda
aquella vana ciencia, y lÍ iluminar aquel caos.
JIr. de Larnennais venció á la vez y con iuual
vigor á Aristóteles y Piaton, á Di'Sf~ll·t('S y Ma-
llebrnnche, á Kant yJuan Jacobo. :Mjeiltr~s qU\~
todos estos filósofos pretendían cada uno de por
sí conocerJa verdad, demostró auucl hasta la ev i-


i


dencia que todos habian padecido un mútuo
error. «Cada uno de vosotros, les dijo, ha que-
rido hallar la verdad en si mismo. ') no ha en-
contrado masque la duda. Hnbcis i~ltcntado bus-
car/a por medios distintos y vuestro principio es
el mismo, elprincipio ¡ndj\'id~lJ!, y vucstracouse-
cuencia es la misma, la imposibilidad (leCUCil!l--
trara. Bastante habeis disputado: estuchadmc'
ahora. Tengo derecho para hablar mas alto
que vosotros, porque hablo en uombre de to-
dos, y por tanto os anuncio la verdad; y os la
anuncio, no como un intérprete de mipropia cien-
cia, que declaro tan insuficiente como In vuestra.
sino como un misionero del género humano.
¿Qué me importa eltestimonio de vuestros senti-
dos particulares, devuestra conciencia personal,
devuestrarnzon individual?llara protejer miprin-
cipio tengo el sentido cornun, la conciencia ge-
neral, la razon universal. No tcncis mas auto-
ridad que la de cada cual de vosotros en par--
ticular ; pero yo tengo la autoridad Jc todos
Suspended, pues, vuestras disputas, porque de-
fcndeis un mismo principio, el principio indivi-
dual. Yo me presento para comhati ros, porque
defiendo el principio social.


Para que se nos comprenda bien, 110S vemos
obligados á demostrar la falsedad dr las tre-
teorías del principio individual


¿Qué nos atreveremos á alirmar, dice II!r.
de Lamcnnais, sobre el testimonio de los scnti-
dos? La primera lección que nos dan los filósofos
os que desconfiemos de nosotros mismos. Cada
uno de aquellos, en particular, nos echa en cara
nuestras Vaw.1S ilusiones, mutuamente se convcn-
cen ú cada momcuto de inpostores; ~. cuan.i«


AUTOHIDAn. -126-
cioncs. En efecto. ó la tierra 8irtl Ó no gira: I
csío es lo cierto. Pero ¿gira ó no gira? esto es lo
incierto.


Todo lo que se puede decir es, que antes de
Galileo la ciencia afirmaba que la tierra no gi-
raba: esta era la vcrdarlcientilica enaquella épo-
(';1. Desplws La afirmado la ciencia que la
tierra :.rira: ncro esta verdad científica de hoy,


u 1 "


aun cuando no la contradiga otra verdad ulte-
rior, (lo que es temerario afirmarlo) no la ha re-
conocido el hombre como tal sino despucs de
haberla comprobado.


LU8g0 ya que no hay verdad para el hom-
bre ü menos que no la justifique, no hay pa-
ra él verdades absolutas sino de tiempo y de
lugar, es decir, relativas ó sociales.


Entre tanto ¿como se probará una verdad re-
lativa? ¿cómo dar el peso de la autoridad á una
idea, de manera que se tenga por una verdad
social? en esto se encierra todo el problema, pro-
blema importante, del mas alto interés, porque
su solución debe servirnos de guia en todas
nuestras ideas morales, en todas nuestras tcorias


-0"1;4- -''''ll;¡J, iucus.
" Yeduos aquí sobre un terreno en que los
filósofos están disputando desde el principio de
la ciencia. Efectivamente, la cuestión merece
los honores de este reñido combate, porque en
ella se cifra el principio de la obediencia, esto
es, la sociedad.


El hombre no puede investigar la verdad
mas que de dos maneras, por sí ó por medio de
otros hombres; consultándose á sí mismo, Ó COB-
sultarulo á los demas.


Si la investiga por sí mismo, necesita emplear
para ello el entendimiento, el parecor ó el 1'11-
ciocinio. Es menester, por-consiguiente, que ojer-
cite la autoridad de sus sentidas, la autoridad
de su conciencia ú de su razono


Si para buscarla apela a los <lemas hom-
bres, se ve obligado á tornar por guia el testimo-
nio de ellos; y entonces oye la autoridad de la
razon general ó de la mayoría.


Tal es, en efecto, la autoridad por excelen-
cia; y si al empezar no hubiéramos temido el
no ser comprendidos, hubieramos desde luego
definido la autoridad: la soberania de todos.


Comprendida así la autoridad, resta probar
si en ella se encuentra la verdad.


Hemos dicho que par;-¡ buscarla es indispen-
sable escoger Jos principios: el de la razon
personal y el de la razon común: ó en otros
términos, el principio individual y el prin-
cipio social


¿Cual de 10:5 dos S(~ dehc p:,coger? esta es
1"da la cuestiono




"\UTOIUDAD. -127- AUTORIDAD.
modificado UllO por otro los pareceres diversos, gar á la duda. ll \l ) Así, en todo y por to-
consiguen estar acordes en un punto ¿qué se- da, es menester recurrir á la autoridad. Ni los
,~uridad hay que 05tO punto, en vez de ser una sentidos, ni el pareeer, ni el raciocinio pueden
verdad, no sea un error común? Pues qué, en- obrar nada sin ella.
gaüándonos en particular, no nos podemos en- Por otra parte, el principio individual cst á
ñar en general'? Sin emhargo, hasta que un horn- en contradiccion con todas las leyes de la natn··
hre se comienza de que su razon lo engaña, raleza humana. El hombre es un ser social y
para que al mismo tiempo quede convencido la sociabilidad no es solamente una facultad. es
de que 10 que le dicen es la venlad.T'or eso no una necesidad de su naturaleza. Fuera de la 50-
negamos que esté convencido personalmente de ciedad, el hombre seria incapaz de pensar, de
que es la verdad, pero sí que pueda con- hablar ó de resolver; no podria vivir, no podria
vencer á los dernas de está mismo. Lue- nacer. llar eso segun nosotros, no existe otro
go, ya lo hemos dicho, no hay mas verdad hu- derecho para la humanidad que el derecho social.
mana que la que se reputa como tal. Si un in- 1~] natural, como estraño á la sociedad y ante-
dividuo, por ejemplo, me muestra una tela, rior á ella , es un contrasentido, porque nada
aíirnuindome que es azul, y á mí me parece ver- existe para el hombre fuera de la sociedad, él
de ¿,quién de los dos tendrá la razon? ¿entre mismo no existiría. El hombre y la sociedad son,
ambos quién decidirá? Por precisión necesita- pues, una misma cosa.
remos recurrir al testimonio de la autoridad. El derecho individual no puede subsistir ais-
Siei que no tiene razón segun la opinión general, lado, porque solo pertenece al individuo en su
disputa contra la autoridad de ella, y persiste I relacion con la sociedad. Luego sino existe dE'-
en su error, será menester dejarlo como hom- I recho., ni vida, ni fuerza de accion individual,
hre vacio de sentido y todos convendrán en '1 ¿seerec]'(ique puede existir un pensnrniento, una
que padece un error. Por 10 general, uno con- I creencia individual? ¿Donde hay un indivi-
tra todos jamás podd tener razono En este duo que no haya recibido ideas de los domas?
caso uno pquivJlc á cero. I que se presente, y si no está desposeído del


El misruo raciocinio se Jebe aplicar al que ¡ habla, si no es imbécil, si no es ciego, ni sor-
busca id verdad por su parecer individual, De- do se convencerá al instante de la mentira. Sí
jemo~; hablar sobre esto á :MI'. de Lamcnnais: me dice solamente que nada 11a aprendido,
"Si dos ó muchas personas difieren de parecer. al punto se desmentirá, porque para decirme-
¡,qué harán después de haber intentado convcn- 10 necesita sin duda hablar, y sus palabras
terse"? Buscar un árbitro, es decir, una auto- por cierto qUí~ no las habrá inventado. Desear-
ridad que decida. Nosotros desconfiamos aun tes intentó comenzar su sistema filosófico ha-
de las mismas ideas que nos parecen mas cicndo abstraccion de todas las lecciones de lo
~,laras, cuando las vemos reprobadas por los pasado, pero esto era una impostura Iun-
dcrnas hombres, y la única respuesta concluyen- dada en su orgullo propio. Para olvidarlo ta-
te que podemos oponer á los sofistas, Ú los que do. habria sido menester que se hubiera cons-
disputan con terquedad, son de estas terri- tituido en el estado de niñez. En efecto. tod()~
hles palabras. vosotros sois los únicos que pen- los conocimientos se trasmiten por un hombre
sais asi.» á otro hombre, desde las primeras dificultades


Si en sC'guida consultamos la escuela del del lenguaje hasta los rudimentos mas suhli-
raciocinio, los discípulos dogmáticos de Desear- mes de las ciencias: lo que se llama conciencia
tes os dirán que la verdad es lo que cada uno individual, no es mas que la espresion partí-
cree por convicción profunda, Pero los locos cular de la conciencia general. El individuo PUI'-
creen terminantemente Jos errores que consti- de estar acorde en un punto con la mayorra,
luyen su locura. La convicción individual, por corno miembro de ella, pero el hombre mas
muy profunda que sea, no hasta, pWJS, para dis- eminente por su talento no enseñará jumás á
cernir la verdad del error. «Si un habitante de la mayoría tanto corno lo que ha recibido
Charentou dice á voz en grito que es rey de de esta. Y al cabo, ¿en qué consiste el geni()'?
Francia, todos lo tendrán por un loco; porque en dar nuevo desarrollo á una ciencia cualquiera.
existe otro hombre que dice: Yo soy rey de Mas para que el hombre desarrolle una cien-
Francia, 'f que seria loco si así no lo di- cia, es necesario que la haya aprendido; prn-
jcse. Todos depondrán en favor de este últi- sará y concebirá en virtud de las ideas qne le
mo, teniendo en su apoyo el testimonio han transmitido, y en el momento de enajenarse-
general: drsd(~ luego su situacion no deja lu- _ __


1 ({, Lamennaís.




(1) No hablamos de los ataques violentos. La vi!
Iencía será siempre un crimen. cuando 11 general.
dad puede rspresar llhrrm-nte su opiníon .


AUTORIDAD. -128- AUTORIDAD.
su orgullo individual, no hará mas que apoyarse inmutable, contra la autoridad.
en la autoridad. Se vé, pues, que en nuestrateoría de la auto-


Ei hombre, pues, es tan incapaz de pensar so- ridad, es indispensable la libre discusión.
10 corno de vivir solo. No podría remediar nin- Ahora necesitarnos esplicarnos sobre la ma-
guna de sus necesidades materiales sin el socorro yoría de las opiniones. Esta puede ser tácita ó
de la mayoría; y la ayuda de esta no le es menos espresa. La primera se llama asentimiento ó
necesaria para satisfacer sus necesidades intelec- consentimiento comun: es la espresion social
tuales, Un individuo solano puedefundar un sis- de los hechos, con algunas esccpciones. Pe-
tema, ni construir una ciudad. El principio ro si una mayoría no es órgano fiel de la opi-
individual es, pues, un contra-sentido especial; nion general del pueblo al emitir los sufragios,
de buen grado diriamos que es un crímen si estos no llevarán el sello de la autoridad. y
creyéramos posible su existencia. los miembros elegidos no conservarán sus


La autoridad es, pues, la ley social; la ma - cargos por mucho tiempo. Confesar lo con-
yoría es la espresion de estámisma ley; la deci- trario essuponer que la sociedad carece de fuer-
sion de la mayoría es la verdad. Así es que za ó de autoridad, lo cual sería decir una here-
constituyendo esta el fundamento de la sociedad, I gia política. En el mismo caso se halla todo go-
no es sino el resultado de las creencias y cono- bierno, aunque esté apoyado por las hayone-
cimientos de la mayoría. Luego esta verdad taso Un conquistador, por ejemplo, se hace due-
fundamental es inmutable, esde todos los tiem- ño de un país, pero si mejorando la situación
pos y de todos los lugares, pero se espresa general de los vencidos, no conquista al mismo
segun los tiempos y los lugares por medio tiempo el corazon de ellos, está espuesto ti. per-
defórmulas díferenles. En otros términos, esver - del' en un breve periodo el fruto de la sangre
dad inmutable la que la mayoria espresa siempre de sus caudillos La historia manifiesta esta
corno tal; pero la verdad esplicadaesesencialmen- verdad.
te relativa y variable, porque aparece bajo for- Una de las causas de la revolucion es aJ
mas diferentes, y con las modificaciones este- deseo que abriga todo gobernante por conscr-
riores que necesitan el cambio de las creencias val'su puesto perpetuamente, teniéndolo corno
y el progreso de los conocimientos. Luego la una posesion de derecho que nadie tiene la fa-
verdad fundamental no varia, sino se maniíies- cultad para disputársela; creen que lo que fué
ta por medio de fórmulas sucesivas que son ver- bueno no dejará nunca deserlo ymenospreciando
dades nuestras, son la espresiongenuina de las á la mayoria, que le retira su confianza, se cons-
necesidades de la época; pero cesan de ser ver- tituyen en lucha abierta contra las nuevas exijen-
dades cuando se espresan ya estas necesidades. cias sociales, que al cabo salen vencedoras. Des-


La autoridad se apoya en una verdad in- de luego su resistencia no es mas que el cho-
mutable: esta constituye su derecho, v se ma- que de los ajentes de la autoridad contra la au-
nifiesta por medio de verdades relativas: estas toridad misma; y por este motivo se colocan
son las formas sociales que se suceden mo- en la ridícula situación de funcionarios qw'
difioándosc. rehusan hacer su dimisión.


Se sigue de aquí que toda forma social Pero aquí se ofrece una cuestion importan te
esplicitamente adoptada por la mayoria, llega á y complicada. Si solo la mayoria puede espresar
ser una verdad relativa que descansa en la ver- la verdad ¿qué valor tendrán, pues, las aser-
dad inmutable, esto es, en la autoridad. ciones de la minoría? Condenarlas definitiva-


Esto puede servir para aclarar la naturale- mente y sin apelación, seria desestimar todo pro-
zade los delitospolíticos. El que ataca unaforrna greso, rechazar toda mejora. Efectivamente, no
social (1) no ataca sino una verdad relativa, es- se puede negar que las nuevas ideas, es decir,
to es, lo eminentemente variable y perfectible. las ideas que conducen á adoptar nuevas for-
No es pues culpable, solo cometerá des- mas sociales, no comienzan siempre por una
lices hasta que haya conseguido convencer á la minoria. Un partido en minoria aguarda siern-
mayoría. Pero el que ataca á la libertad, no pre el porvenir. Por consiguiente, condenar dI'
en su forma, sino en su esencia; el que se una manera absoluta á la minoria, seria una
subleva contra el principio de la mayoria, este tendencia al sistema estacionario.
es el culpahle, porque se rebela contra laverdad Para responder á esta objeccion, es menes-
___ ter recordar la diferencia que hemos estableci-


do entre la verdad inmutable, base del derecho
de la mayoría, y las verdades relativas, que
son la voluntad espresada por la misma mayo-




AUTORIDAD. -129- AUTORIDAD.
ría. Todas las verdades relativas pueden y deben ' estado de abyeccion de la mayoria, lá cual mien-
ser modificadas, porque siendo la espresion de tras mas se le aleje de toda participacion poli-
las necesidades de una época, no son sino for- tica, mas anhelará recobrar sus derechos por
mas, y estas no deben ser las mismas, si tam- medio de la fuerza. Esto es un gran mal, por
poco lo son las necesidades. Luego que la ma- que además de las desgracias individuales que
yoría conozca que ha llegado el momento de re- produce toda revolucion, irroga otras conse-
novarlas, las innovará: pero hasta entonces re- cuencias no menos fatales y dolorosas. En efec-
chazarti toda tentativa de reforma. Durante este to, puede suceder que una minoria audaz ~'
tiempo estará conspirando la minoría, persua- alucinada, ansiando el momento de la lucha, y
dida que la razon está de su parte. La verdad creyendo que la mayoria está conforme con su
es la cspresion tácita de los pensamientos de idea, se lanze á la insurreccion, y sufra una
una época, luego si una época rechaza una idea, completa derrota, en cuyo caso queda muy re-
es claro que no es la espresion verdadera de los moto su triunfo.
sentimientos de la mayor parte deIos ciuda- Tambien puede suceder que una mayoría,
danos, porque seria el mayor de los ab- aprobando el principio de la insurreccion, re-
surdos suponer que la generalidad obra en con- chaze esta como medio: entonces la minoria
tradiccion con sus ideas. Apesar de eso, corno vencida puede en venganza comprometer las ins-
estos sentimientos sufren modificaciones espe- tituciones.
ciales, llega el dia en que se acepta lo que an- Otras consecuencias fatales traen consigo las
tes se había rechazado, y al aceptar la mayoría insurrecciones que quedan victoriosas. Como las
un principio, le dá el carácter de la verdad, por- mayorias necesitan hacer uso de la fuerza pa-
que ya hemos dicho, que no lo es para el hom- ra hacer triunfar sus derechos, las minorias ven-
bre sino en tanto que él mismo la acepta. Por cidas, que desconocen los suyos, validas del mal
eso, pues, no desterramos las doctrinas de la ejemplo, procuran volver á ganar su posicion por
minoría, pero estas doctrinas no serán verdades igual medio. De aquí nuevas asonadas y discor-
sociales hasta que las considere como tales la días que solo el conocimiento de su impotencia
mayoría: entonces tendrá sancion la autoridad. puede desterrar.


¿,Y lo que" ayer era un error, llegará Todas estas coaliciones sangrientas podrian
á ser mañana una verdad? y vice-versa, ¿lo que evitarse si se respetasen los derechos de la ma-
hoyes una verdad, será mañana un error? no yoria: entonces no necesitaria apelar á la fuer-
hay la menor duda. En buena lógica debemos za material para triunfar, entonces la autoridad
suponer que las decisiones de la autoridad no sería legítima, puesto que su elección dependia
pueden ser erróneas, que están fundadas en la de la votacion unánime de todos. Antiguamen-
verdad. Luego así como puede modificar sus te las verdades nuevas las espresaba la volun-
decisiones, podrá modificar al mismo tiempo tad de la mayoria por medio de la fuerza, pero
el carácter social de las cosas. Esto es lo que en lo sucesivo se continuarán espresando por
ha sucedido en la cuestion de Galileo, esto es medio de la votación. Como anteriormente no
lo que ha sucedido tambien con todas las cues- se hacia caso de las mayorías, los revoluciona-
tiones de gobierno. ¿Pero cómo se podrá paten- rios se apoyaban en derechos desconocidos; pe-
tizar la autoridad? ó en otros términos, ¿cómo ro en adelante, atendiéndose á la mayoría,
se podrá probar la mayoria? Esto no será di- no podrá apoyarse en ningun derecho. En nues-
fícil, si se le consulta directamente; pero hasta tra época es difícil conocer si un motín es obra
ahora se ha rechazado este medio tan fácil ¿cual de la mayoria ó de un puñado de hombres. en-
es la causa de esto? Que las mayorias, conver- mo la mayoria pueda emitir libremente sus opi-
tidas en minorías, prolongan violentamente el niones, no necesitará por cierto recurrir á la
ejercicio de los derechos que se le niegan. Una violencia para triunfar. Todo acto hostil es pro-
mayoría reducida al estado de minoria, y sin pio de la minoría, la cual por el solo motivo
medios legales para defender sus derechos, re- de serlo, lleva siempre consigo la derrota.
curre á la violencia. Por de contado no hay in- Hemos querido insistir en la doctri-
novación en que no se derrame sangre: todas na de la autoridad, porque es para nos-
las verdades nuevas necesitan de la fuerza ma- otros el fundamento de las doctrinas democrá-
terial para triunfar. Tanto la mayoria como la ticas, Segun nuestra opinión, reasume en sí
minoria de los partidos apelan á la insurreccion los principales deberes y derechos del ciudada-
como el mas santo de los deberes, cuando ven no. El primer deber es la sumision á la mayo-
menoscabados sus derechos. Así todas las re- ria: el primer derecho es el del sufragio, del que
voluciones, todos los desórdenes dimanan del resulta la rnavoria. Por consiguiente, la autori-


17




AUTORIDADES.-Dícese de todos los
funcionarios que con distintos títulos ejercen
el mando. Se han denominado asi también to-
dos los agentes del poder, del mismo modoque
se da comunmente el nombre de inteligencia, ó
el de capacidad, segun el lenguaje electoral, á
todos Jos que presumen de poseer estas cuali-
dades. El presidente de un tribunal es una au-
toridad, por la misma razón que un farmacéu-
tico inscrito en las listas electorales es una
capacidad, y se dice: «Las autoridades de tal
cuultui;» con el mismo título gramatical que
.Mr Viennet ha podido decir: « Yo represento
las inteligencias de Bezieres.»


En los gobiernos de hecho, en general, y
particularmente en Francia, se encuentran mu-
chas autoridades, pero no hay autoridad.


La vanguardia de la verdadera autoridad es
su origen legítimo, y debe conservar la fuerza
como de reserva. Por consiguiente, todos los
gobiernos que no emanan de la soberania na-
cional carecen y carecerán siempre de esta es-
pecie de autoridad. En efecto, echemos una
ojeada en rededor nuestro.


En cada capital de departamento hay un
prefecto que dispone de la fuerza pública; un
general, á cuya voz brillan los sables y se rOTIl-
pe el fuego; un procurador del rey, que cuan-
do le parece bien nos rodea de gendarmes &c.
Pero ¿qué significa esto? ¿es la organizacion de
la fuerza material ó el ascendiente moral con
que se hace respetar todo poder legítimo? No
veo aquí mas que autoridades y no encuentro
autoridad.


Los procuradores del rey, los generales, los
prefectos y <lemas autoridades son (perdonando
la metáfora) las vigas, los puntales y los pies
derechos de lo que se llama en el idioma poli-
tíco el dique opuesto al torrente de la anar-
quia. Un orador ilustre compara la revo-
lución con un toro embravecido: supone en cu-
da ciudad una cuadrilla completa de matadores
para este toro, pero no un domador que tenga


AUTORIDADES. -130- AUTORIDADES.
dad es la so'berania del pueblo, y el ejercicio de' I el poder moral suficiente para dominarlo con
esta es el sufragio universal. Elsufragiouniversal una mirada, un gesto ó una palabra.
es la igualdad, es al mismo tiempo la libertad I ¿De qué manerá podrá un gohernante ad-
qu.e todos tienen de emitir su opinion, y esta quirir el prestigio? La autoridad no puede ad-
libertad es una garantía de orden y de pro- I quirir el prestigio sino por sí misma, ó por el
greso. gobierno.


Hemos, pues, analizado todos los elementos ¿Cómo podrá un funcionario recobrar el prcs-
constitutivos de una sociedad estable; hemos tigio por sí mismo? El mal consiste en que ca-
hermanado la autoridad con la igualdad, la si todos los cargos los confiere el gobierno. Si
obediencia con la libertad y el órden con el pro- los puestos que influyen mas directamente en el
greso. ánimo del pueblo, no emanasen de la corona


ELlAS REGNAUT. y sí de la elección popular, seria tanto mayor
el prestigio de la autoridad, cuanto mayor fuese
la libertad ,del ciudadano al conferirla. ¿Cómo
podrá un funcionario recobrar el prestigio por
sus bellas prendas, cuando en esta época par-
ticularmente se deben los empleos al favoritis-
mo y la intriga? ¿en una época en que se de-
satienden las cualidades y el mérito, á trueque
de servir de instrumento á los íines de un p3r-
tido? ¿en una época en que la recomendacion
de un diputado es de mas valor que los títulos
mas legítimos? ¿en una época, finalmente, coque
la distrihucion de los empleos es un negocio
lucrativo?


Además, poco le importa al gobierno que
el funcionario goce de buena ó de mala opi-
nion para con el publico: lejos de eso, la im-
popularidad es á sus ojos el mejor timbre para
gobernar iY cuantas autoridades hay que gozan
sus empleos por su inpopularidad!


Por otra parte, ¿cómo podrá un gobierno
comunicar el ascendiente á sus delegados? Solo
el imperio francés gozó de esta cualidad, por-
que á falta de sólidos cimientos en la voluntad
nacional, tenia á la cabeza personas que se ha-
bian elevado en brazos de la democracia; su
mandato de guerra era revolucionario y so-
bre todo deslumbraba con su inmensa gloria.
Pero los gobiernos de hoy dia, sin ánimo, sin
valor, sin antecedentes que los acrediten
¿qué han hecho para seducir , fascinar ó
deslumbrar á todo el pueblo? Estos gobiernos
son como el sol cuando está opaco y sombrío,
que no puede esparcir el menor reflejo de luz
sobre los planetas que gravitan á su rede-
dor.


Por esto no tienen ascendiente los funcio-
narios públicos autorizados por nuestras insti-
tuciones de transicion y de Iusion; tal es la cau-
sa de que no representen sino la fuerza material,
que es el elemento de menos poder para una
autoridad; en esto consiste, finalmente, pi po-
co acatamiento que se les tributa. .


y á pesar de todo, como queda dicho al
principio de este artículo, las autoridades abun-




AXIOMA.-Un axioma es una proposicion
evidente por sí misma. La escuela sensualista
niega el valor de los axiomas, y para demos-
trar que estos no constituyen las ciencias y que
la sertidumbre proviene del análisis y no de
la afirmacion, ha discutido un axioma, v se ha
esforzado por concluir en justicia que la ma-
yor parte de las proposiciones evidentes por sí
mismas se fundan en conocimientos empíricos.
El error de la escuela sensualista consiste en
confundir en esta dernostracion las verdades
primitivas, y los axiomas que son las premisas
de toda ciencia. Exigir la prueba de las verda-
des primitivas seria una locura, pero es muy
justo el decir qne todo axioma se funda en la
verdad.


AUTORIZACION.-Todo lo que no pro-
hiben las leyes está permitido: este es el prin-
cipio. Pero no lo entiende así la administra-
cion. Como las leyes y reglamentos no pueden
preveer todos los casos estraordinarios, aquella
dice: todo lo que yo no permito está prohibido;
resultando de aquí la necesidad de la autoriza-
cion; necesidad que comprende á todos los ciu-
dadanosen sus relaciones conlasautoridades ad-
ministrativas, v no se sabe verdaderamente lo
que un particular puede hacer sin autorizacion,
Este es uno de los mil medios que la adminis-
tracion se ha arrogado para cometer arbitrarie-
dades y vejar á los ciudadanos.


En cuanto á las autorizaciones exigidas por
la ley, hablaremos de ellas en los artículos Es-
TABLECIl\HENTOS PÚBLICOS, FUNCIONARIOS, Po:'
LICIA, TR;\B.UOS PÚBLICOS &c.


-131- AXIOMA.
protectores, sino como á enemigos. Los magis-
trados elegidos son los únicos á quienes se le
manifiesta un poco mas de respeto, mientras la
influencia, que en el estado normal pertenece á
los depositarios de la autoridad, la ejercen en
su defecto simples ciudadanos que se dán á co-
nocer y apreciar de sus compatriotas.


De esto resultan dos males: el descrédito de
la fuerza material y la desgracia de los que los
tribunales condenan á presidio por crímen de
rebelion; al paso que el poder dotado de auto-
ridad evitaria los desordenes, que es algo mejor
que castigarlos.


El remedio de estos males consiste enque ha-
ya autoridad en la buena y franca acepcion de la
palabra. Por consiguiente, solo puede ponerlo
en práctica la demoorácia, único régimen que
la palabra autoridad, en el sentido que se le ha
dado en este artículo, espresa á la vez una per-
sona v una cosa. ALTAROCJIE.


"


AUTOIUDADI~S.
dan: concretérnosnos solo á las de Francia.


Tenemos al señor prefecto que cree no ser-
lo sino para que le presten homenaje todos los
empleados y necios de su departamento, para
que lo reciban las autoridades de los pueblos
con el sombrero en la mano, y para presidir en
las funciones públicas.


Tenemos a un señor general, que cree fué
nombrado para tener un centinela á las puertas
de su pabellon, para que se le obsequie con se-
r~~atas, y para pasar revistas y mandar ejer-
CICIOS.


Tenemos al señor regidor (maire) que cree
no serlo sino para tener un palco en el teatro,
para que se inscriba su nombre en todos los tér-
minos que es obligacion suya conservar, y presi-
dir la distribucion solemne de los premios en los
colegios de humanidades.


Lo mismo podemos decir del presidente y
dernas autoridades.
. Hay ostentación, pero autoridad nó. La
mayor prueba de que es un título y no auto-
ridad lo que disfrutan estos magistrados, es que
sus consortes se titulan en la sociedad la señora
prefecta, la señora generala, la señora presi-
denta &c.


¿Y qué dimana de esto? Que cuando se
presenta una crísis, cuando aparece una sedi-
cíon política ó industrial, las autoridades se con-
funden en medio del desorden, y cuando se quie-
ren hacer presentes no consiguen aplacar los
ánimos. Tal vez no haya habido un tumul-
to que las autoridades hayan logrado calmar en
fuerza de su carácter y tacto político. Ademas,
no es raro que aparezcan impasibles cuando la
ira popular clama contra los desmanes, porque
consideran sus cargos como patrimonio de su
familia, y fundan su orgullo en el empleo co-
mo la aristocracia en sus títulos. ¿No se vé á
un portero llevarcon jactancia y con orgullo su
pacífica alabarda, y ponerse trémulo y conster-
nardo, si se vé obligado á hacer uso de ella?
Autoridades de esta especie deben comprender
lo siguiente: los pilrarayos no se colocan en lo
alto de losedificios para distinguirlos de todo
lo que los rodea, sino para recibir la electrici-
dad en una época tempestuosa y de peligro. Pues
supongamos que el orden. la seguridad. la ri-
queza pública son los edificios, y vosotras, au-
toridades , los pararayos.


Ademas, siempre es infructuosa la presen-
eia de un magistrado de esa clase para calmar
la agitacion pública. Tales personas no pertene-
cen al pueblo, y no representan á sus ojosotra
cosa que la fuerza material. Por eso el pueblo
insurreccionado no los mira como patronos y




BABUVISl\fO. -132- BABUVISMO.
¿ Qué es, en efecto, un axioma científico? ridad en la formacion de sus ayuntamientos.


Una proposicion que supone una cierta nocion Na es igual el número de "los miembros de
del ser y de los fenómenos; no podemos du- todos los ayuntamientos, el cual varía segun
dar que el todo es mayor que las partes, y, la mayor ó menor población de las ciudad ó
sin embargo, para que esta proposicion tenga villa que lo nombra. En los que tienen corregi-
para nosotros el carácter de la evidencia, nece- dar, este puede asistir á las sesiones de la mu-
sitamos tener la idea de un todo cualquiera nicipalidad, pero no puede votar á menos que
y de una de sus partes. Tambien hay axio- no haya empate, en cuyo caso decide la cues-
mas que solo se consideran como puras hipóte- tion. El secretario óescribano delAvuntamiento
sis, y tales son los geométricos. Siendo la po- tiene tamhien derecho para asistir á" las sesiones,
lítica una ciencia, como lo ha probado muy bien pero sin voz deliberativa; tambien lo tiene pero
1\11'. Cormenin, pero una ciencia derivada no son con voz deliberativa, aunque sin voto, el síndi-
de primer órden los axiomas en que se apoya: ca ó procurador general del pueblo encargado de
por eso no se pueden mirar en rigor como su- sostener en ellas los intereses del ministerio pú-
periores á la discusion. Por ejemplo: «todos los blico. Los diputados á cortes nombrados en el
hombres son iguales al nacen) es un axioma que mismo distrito gozan de igual prerogativa. Nin-
aunque parece de una evidencia absoluta, ha sido guna otra persona puede tomar parte en IGS de-
disputado por muy eminentes y respetables dia- liberaciones de esta corporación, ycuando se tra-
lécticos. Aristóteles desechabaeste axioma, y Sé- ta de un asunto que versa sobre losinteresesde
neca para justificarlo se valió de todos los re- afguno de los miembros que la componen, es-
cursos de la lógica estoica. Y á pesar de todo, te debe salir de la asamblea, y no puedo tomar
para nosotros es un axioma. El entendimiento parte en la discusion ni en la decisión del ne:
humano en su continuo desarrollo, alcanza la gario que le comprende.
verdad por medio de iniciaciones sucesivas: No pueden ser elegidos miembros del Ayun ...
por medio de los axiomas allana el terreno que tamicnto los estranjeros, los fallidos, los deu-
tiene que recorrer. Su mayor privilegio es te- dores al fisco, ni el que haya ejercido Ull pues-
ner siempre en sí mismo una confianza íntima to público de la incumbencia del Ayun tamicn-
y respetar los diversos principios emitidos suce- to, escepto en caso de renuncia, ni los paricn-
sivamente por una razan progresiva, como re- tes hasta el cuarto grado de los miembros de
velación de la ley eterna. B. HAURÉAU. la Asamblea que vá á renovarse, ni los que han


AYUNTAMIENTO.-EI Ayuntamiento, pertenecido ya al Ayuntamiento, ó disfrutado
hablandocon propiedad, es la agregacion, la jun- empleo j,lúblico aunque haya sido fuera del pue-
ta ó reunion de las personas que tienen á su hlo á rrf'énos que no hayan pasado tres años en
cargo el gobierno económico-político de cada el primer caso, y dos el segundoentre Ia ccsacion
pueblo: llamase tambien cabildo, concejo Ó re- de las primeras funciones y la eleccion de las se-
gimiento. gundas.


El Ayuntamiento se compone del alcalde y Tale s son las leyes municipales que rigen en
lle los regidores, que el pueblo nombra cada España; allíelAyuntamiento esun verdadero con-
año por medio de las elecciones generales, aun- sejopopular que asegura la libertad municipal de
que á veces sufre alterucion este derecho. El 1 los pueblos almismotiempo que los administra y
Ayuntamiento es un cuerpo esencialmente inde- t los gobierna civilmente. Esta es una institucion
pendientepor su institucion. Pero los habitantes ( antigua que la Constitucion de 1837 ha conser-
de ciertas provincias de España que gozan fue- I vado y que no puede sino desarrollarse y alir-
ros, no tienen el derecho ue elejir sus concejos, I marse por el progl'eso de la libertad política y ci-
debiendo el gobierno de Madrid dictar un ré- I vilen España, encuyo pais,asícoma en los domas
gimen interior ó carta local (V. Fueros). En las I ha echado profundas raices. (1)
dornas provincias no debe entender la superio- CARLOS ROl\IEY .


..


llABUVISMü -llabenf murió defendien-
do la causa de la igualdad.


Para comprender con claridad su doctrina
el y conjunto de ideas que se llama Bahuvis-
rno, debemos atender ante todo al gran mo-
vimiento de la revolución hasta Termidor. Dos


clases de hombres han contribuido á él: un os
deseaban solamente hacer reformas superficie-


(1) Este artículo se escribió el aiio HW2. La ('leC
cíon <le ayuntamiento no ("S popular, sozun la kY
del 4'f., y sus prlnclpales ntrihurtoncs han pasado
á lo, gr-fes políticos y diputaciones provlnr lale s
(Veasc Alcalde, sufragio universal).




-133-BABUVISMü.
les, creyendo haber constituido la República
porque habian matado al rey, y otros se pro-
ponian organizar la sociedad sobre nuevas ba-
ses. Hohespierre y San-Just fueron los princi-
pales representantes de esta escuela, fundada
por Rousseau.


El 9 Termidor fué la derrota de los ver-
, daderos republicanos. La escuela de la igualdad,


la escuela de Rousseau yde Robespierre, quedó
anonadada momentancamente por losmalvados.


Pervirtiéronse los fecundos principios de la
revolucion y apareció en seguida la constitu-
cían aristocrática del año IU (1795.)\ ,


Entretanto, el sentimiento de igualdad exis-
tia siempre en el pueblo y provocó la conspi-
ración, llamada de Babeuf, cuyos autores fue-
ron juzgados por el alto tribunal de vandoma.


El gran teórico de la conspiracion babia si-
do Babeuf dotado de un espíritu inflexible y
de un carácter austero, amigo generoso y entu-
siasta del pueblo y adversario de los termido-
rianos, llevó el principio de la igualdad hasta el
último estremo de una lógica ciega. La igualdad
de Ilousseau y de Rohespierrc permitía la di-
versidad, pero la de Babeuf suponia semejantes
á todos los hombres. La interpretación de Ilous-
scau es liIosófica, comprensiva, humana; la
de Babcuf reducida, esclusiva, absoluta. La pri-
mera permite el libre desarrollo de todos los
hombres, segun las facultades de su naturaleza,
y la segunda se opone á la libertad verdade-
ra. Babcuf es el materialista de la escuela; se
atuvo á la letra de la fórmula dada al mundo
por Housseau y por los filosofas del siglo diez
y ocho, pero sin haber comprendido su espí-
ritu. Se ha confundido sin razón el Bahuvismo
con la ley agraria y el reparto de tierras. El
mismo Babcuf se esplicó perfectamente sobre
esta materia en su carta al ciudadano M. V.,
v manifestó, por el contrario, que profesaba la
comunidad, así en las propiedades, como en los
trabajos y en los goces,


«La propiedad de todos los bienes encerra-
dos en el territorio nacional es una, y perte-
nece al pueblo que es el solo que tiene el de-
recho de repartir su uso y susproductos.


»La naturaleza ha dado á todos los hombres
iguales derechos para que gocen de todos los
bienes.


«La tierra no es de nadie, y sus frutos son
de todos. Declaramos que no podemossufrir por
mas tiempo, que la gran mayoria de los hom-
bres trabaje para sostener los caprichos de una
minoría reducida.»


Hasta aquí el Babuvismo permanece acor-
de con la verdadera tradicion revolucionaria


BABUVISM:Ü.
y con el sentido de aquella fórmula del con-
trato social. «Todo hombre tiene, por la misma
naturaleza, derecho á todo lo necesario.»


Pero ¿de qué modo comprendían Babeuf y
su escuela la práctica de esta comunion frater-
nal que muchos consideran como el idea! de la
República y de la igualdad?


«El trabajo necesario para el mantenimien-
to de la sociedad repartido igualmente entre
todos los individuos útiles, es para cada uno
de estos un deber cuyo cumplimiento debe exi-
gir la ley.»


y en el manifiesto de Jos iguales se lee:
«Que no haya entre los hombres otra diferen-
cia que la de la edad y el sexo. Supuesto que
todos los hombres tienen las mismas necesida-
des y las mismas facultades, no dehe existir pa-
ra todos mas que una educación y una clasede
alimento. Supuesto que se contentan con un
mismo sol y un mismo aire ¿porqué no ha de
hastal' para todos igual porcion y calidad de
alimentos?


Todos los hombres tienen seguramente las
mismas necesidades y facultades, y esto hace
que sean todos iguales en su cualidad de hom-
bres; pero seria menester que tuviesen en el
mismo grado esas necesidades y facultades. Nos
parece, pues, que la naturaleza humana ante
todo protesta contra la igualdad absoluta del
trabajo y del reparto de los productos.


La doctrina de Rouseau está muy distante
de esa igualdad estólida que oprime violentamen-
te todas las facultades espontaneas del hombre ~
bajo-un yugo uniforme. «El pacto fundamental, ~t ar ¡
«ha dicho, sustituye una igualdad moral y le- "$
« gítima á la desigualdad física que la natura- 1::1
«Icza haya podidoestablecer entre los hombres; \ ~
«estos podran ser desiguales en fuerzas é in- ,~/o,.q\·
« genio, pero llegan á ser iguales por convenci- ''''--'
« miento y por derecho.


Así es que la primera consecuencia irresis-
tible del Babuvismo es la abolicion de las ar-
tes, de la fantasia y del desarrollo que nace de
la individualidad, así como también de las ca-
pitales; de las grandes ciudades, del lujo y del
progreso industrial.


«Lo que no puede ser comun á todos, dehe
prohibirse severarnente..


Buonarotti ha esplicado claramente en una
nota de su obra todo el pensamiento de los Ni-
veladores, como suele llamarse á los habuvis-
taso


«Todas las instituciones de una verdadera so-
ciedad deben tender á encerrar en sus justos Ií-
mítes la riqueza y el poder de los individuos.»


Por desgracia el Babuvismo se encuentra




BABUVISMO.
¿Cómo, pues, remediar inmediatamente las


miserias de fa clase mas numerosa y pobre con
la política de Babeuf. «El comité insurrector pro-
ponia vestir ú los pobres á costa de la República
~ alojarlos en las casas de Jos ricos, no dejándo-
les á estos mas que las habitaciones indispensa-
bles.» Pero esto no es masque una simplemudan-
za de las condiciones sociales y no una mejo-.
ra durable; y además, habiendo tantos pobres
no bastarian las casas de los ricos. Ningull
beneficio producía el remedio de Babeuf, por-
que para aliviar los dolores de los proletarios
se necesita una nueva economia social, la or-
ganizaeion del trabajo, el aumento de la produc-
cion y un reparto equitativo.


Ilequeriase nada menos que una dictadura
inflexible para poner en práctica la nivelación
reclamada por los Babuvistas: «Ínterin no se es-
«tahlecicse la igualdad, no deberla adquirir el
«pueblo el poder soberano sino por grados y tí
«medidaque lopcrmitieseelestado de lascostum-
«lumbres. El comité insurrector no podria de-
«terminarria de antemano la época en (Iue terrni-
(t nase la obra del re{annador.)) y qué ¿la hu-
manidad no tiene suficiente poder para pcrfec-
cionarse á sí misma sin necesidad de sufrir á esos
benévolos reformadores, á esos papas políticos
que se creen con derecho de imponerles sus
convicciones? Esto es contrario á la verdadera


, democracia. Si el pueblo está con vosotros ¿de
que sirve la dictadura? Si está contra vosotros
¿donde está vuestra certeza y autoridad'?
. Claro es que el Babuvismo, tomado segun
los estrechos límites de su significacion, se apar-
ta en muchos puntos de la línea recta de nues-
tra tradicion revolucionaria, ofendiendo al mis-
mo tiempo los mas "iros sentimientos de la li-
bertad personal. Tambien los Babuvistas y su
mismo gefe, á pesar de su imperturbable lógica,
se separan con frecuencia de la rigidez de sus
principios. En sus escritos no faltan generosas
contradicciones é inconsecuencias. «La igualdad
«dice Buonarotti, debe medirse por la capacidad
«del trabajador y por la necesidad del consu-
«rnidor, yno por la intensidad del trabajo y can-
«tidad de los objetos consumidos. El fin de la
«comunidad en cuestion es la igualdad de los
«goces y de las penas y no la de las cosas de
«consumo y de la tarea del trahajador.»


Pero este es el gérmen de otra doctrina
distinta de la de Babeuf; y existe en el dia
una Iraccion notabledel partido democrático que
se ha separado del Bahuvismo interpretando-
lo de aquel modo. Aunque los actuales Babu-
vistas no conocen todavia consecuencias lumi-
nosas y aunque conservan la m;}yor parte de


BABUVISMü. -134-
aquí en evidente oposicion conlosgefes de la re- .
volucion francesa, así comocon todas las tenden-
cias legítimas del espíritu humano. Robespierre
se anticipó á refutar á Babeuf y Buonarotti en
los artículos 1.0 y '4.° de la declaración de los
derechos y en este pasaje de uno de sus discur-
sos; «Queremos un órden de cosasen que todas
« las almas se engrandezcan por la continua co-
«municacion de los sentimientos republicanos,
«y en que las artes sean las condecoraciones de
(da libertad, y el comercio la fuente general de
«la riqueza pública y no esclusiva de la opulen-
«cía monstruosa de algunas familias.»


¿Cual de los dos previo en estas circunstan-
cias el porvenir? ¿Nuestra tradicion revolucio-
naria se encuentra en el primero ó en el se-
.gundo?


Otro error fundamental del Babuvismo es,
segun creemos, haberse imaginado que poseía
la verdad absoluta: «La revolucion francesa, di-
«ce el manifiesto de los iguales, no es mas que
«el preludio de otra revolución mayor, mas so-
« lemne, y que será la última.» Tenemos la es-
peranza do que una revolución mas profunda
completará la obra de la revolución francesa;
pero asegurar que esta sea la última, nos pa-
rece una denegacion formal de la actividad hu-
mana. La humanidad no se atendrá ú Babeuf,
ni á ninguu otro revolucionario. «La barca flo-
«tará sin cesar y nunca echará el ancla, porque
«vogarnos hácia la eternidad.»


Hé aquí tambien las consecuencias de esa
pretendida verdad inmutable: «Ninguno puede
«emitir opiniones directamente contrarias tí los
«sagrados principios de la igualdad y soberania
«del pueblo.»


¿y quién puede decir que despues de cier-
tos movimientos no encontrará el ingenio del
hombre otra fórmula superior de su romun des-
tino?


La constitucion del 93 en el artículo 28,
copiado casi literalmente dB Rousseau, dejaba la
mayor independencia al espíritu humano: «Un
«pueblo tiene siempre el derecho de revisar, re-
«formar y cambiar su constitucion.. Una gene-
«ración no puede sujetar á sus leyes á las gene-
(t raciones futuras.»


Ni aun en esto representa Babeuf la tra-
dicion republicana. La nuestra está conforme
con Robespierre y Housseau. .


De la creencia que el Bahuvismo tenia de
poseer la verdad absoluta, resultan otras dos
;~onsecuencias que el rigorismo de su lógica se
apresuró á adoptar: la realisccion 'inmediata
de su doctrina política, y, como medio, la
dictadura temporal.




BAILE. "13"- i)- BAILE.
los errores del Babuvismo primitivo, están sin
embargo mas adelantados que los indiferentes
que se mantienen fuera de las cuestiones socia-
les. No es estraño que los plebeyos se inquie-
tasen con la organizacion del trabajo y con cier-
ta comunidad. Aquellos han sentado <ti princi-
pio de la asociacion en virtud de la fraternidad,
y esto está bien, pero se equivocan si quieren
resolverlo con las fórmulas cuya antigüedad es
de cincuenta años. ¿Por qué habiamos de acep-
tar pura y simplemente el inventario de lo pa-
sado sin gozar de los adelantos contemporáneos?
No ha aprendido en vano el siglo diez y nue-
ve desde la revolución francesa. No nos bauti-
zemos con un nombre propio, ni nos liguemos
á la palabra de un solo hombre, por mas gran-
de que sea. Nuestra generacion lleva en su co-
razón una verdad mas completa que las que en-
trevieron nuestros padres. Al pueblo esá quien
pertenece decidir el problema y esta hora se
aproxima sin duda; pero segun la espresion de
San-Just, faltan todavia algunos golpes de in-
genio para salvarnos.


T. THonÉ.
BAiLE.-Estos eral! gohernadores que los


reyes de la tercera raza enviaban á las provin-
cias sometidas á su poder. Su institucion se rc-
monta aluño de 1190en que FelipeAugusto go-
bernaba la Francia. Fuerte por sus victorias al-
canzadas contra los ingleses, y mas poderoso
aun por la incorporacion á la corona de ruu-
chas ricas provincias, pensó seriamente en los
medios de esteuder y afianzar el poder real, y
de aquí la creación de los Bailes, cuyo deber
era hacer reconocer por todas partes un
solo señor, una sola ley, una fuerza úni-
ca de derechos: el rey. Esto, sin embargo, no
se les especificaba en sus instrucciones; por el
contrario, seles recomendaba la mayor modera-
cían y la mas exacta justicia. «Obrarán todos,
«dice un decreto de San Luis, sin escepcion de
«personas, lomismo con el pobre que con el ri-
«ca, con el estranjero que conel vecino, y con-
<servarán los usos y costumbres de los buenos y
«esperimentados lugares. (1) ¿Y cuales son es-
« tas costumbres? El decreto no lo dice: el legis-
lador se calla prudentemente por temor de atar
sus manos y por no consagrar, al escribirla, las
costumbres que él juzga malas y quiere des-
truir.


tos Bailes supieron muy bien interpretar
estas voluntarias oscuridades. Seguros de que
su celo seria aprobado en la corte toda vez que


(t) necrctos de ros reyes de Francia, lomo 1.0


sus esfuerzos alcanzasen su objeto sin traspa-
sarlo, es decir, mientras que el señor ó el ecle-
siástico se dejase despojar sin quejarse dela usur-
pacion, hicieron una guerra sorda á las posee-
dores de beneficios y de derechos de regalía.
Los mas hábiles aguardaban circunstancias pro-
picias para llenar su cometido en toda su es-
tension: una victoria conseguida contra los ene-
migos de la Francia, una cruzada, la felonia de
un vasallo de la corona Ó una escomunion;
aguardaban, en una palabra, que la corona fue-
se fuerte y popular, porque entonces el feuda-
lismo seria débil. Así es que sin crear enemi-
gos á la corona, le reunieron sucesivamente to-
dos Jos atributos de la soberania.


Para luchar con buen éxito contra el poder
de los señores, necesitaban los bailes ser tam-
bien poderosos: los reyes le concedieron estén...
sos poderes. La justicia, la hacienda, la policia
y la guerra reunidas en sus manos formaban una
especie de dictadura que losigualabaálos señores.
Instruido por la esperiencia su fundador, tomó
desde luego sus precauciones para que este nue-
vo cargo no pudiese llegar á ser perjudicial á
la corona. Así es que el título del poder de los
bailes fué monárquico y el rey podia romperlo
cuando quería.


No podían gobernar en una misma bailía
durante masde tres años consecutivos, y nadie
podia ser Baile en el lugar de su nacimiento.
Sobre su cabeza pesaba una dohle responsabili-
dad. «Si faltasen á su juramento, dice el decre-
« LO ya citado, y quedan convencido de ello, que-
remos que se les castigue, así con sus bienes,
« corno en sus personas, si el delito lo requie-
«re.» Los particulares tenian cincuenta dias pa-
ra tomar su determinacion y estaban obligados
á justificarse ante los comisarios escogidos pa-
ra el efecto. Esta última disposición, añadida á
la dignidad de los bailes, lejos de envilecerla,
creo que fué la que por mas tiempo le hizo con-
servar el respeto de las poblaciones.


La prudente desconfianza de los reyes no
se limitó á estas precauciones. Al permitir á los
Bailes que recibiesen frutos y vino de los que
estaban bajo su jurisdicción, se les impuso la
condicion de que el valor de estos dones no es-
cediese de diez sueldos. No podian tener nin-
guna parte en la renta del rey. Estábales pro-
hibido adquirir bienes inmuebles en su bailía,
casar á alguno de sus hijos, procurarles bene-
ficios y hacerlos entrar religiosos sin permiso
del rey. Tampoco se les permitia tener en cali-
dad de prevoste ó 'veguer á ningun pariente,
aliado ó pupilo y, en fin, no podian tener á la
vez mas de una bailía.




E. HEGNAULT.


BANCAHOTA.-Tiene lugar cuando un
comerciante suspende sus pagos y solo deja á
sus acreedores un capital activo inferior á sus
débitos: eu lenguaje legal, la Bancarrota es frau-
dulenta si hay dolo, y simple cuando depende
de faltas cometidas por el comerciante. Cuan-
do el desorden en los asuntos proviene de cau-
sas independientes de la voluntad de aquel y
de Jos mismos riesgos de los negocios, se efec-
tua lo que se llama quiebra.


Esta, simple accidente mercantil á que es-
tán espuestos hasta los hombres de mas exacta
probidad, tanto por la ley como por la opinion
se ha distinguido cuidadosamente de la Bancar-
rota, palabra que envuelve siempre cierta idea
de deshonor. En su origen, sin embargo, tenian
la misma significacion. En Italia, de donde he-
mos tomado una gran parte de nuestros usos
y reglamentos mercantiles, cada negociante te-
nia su banco en la plaza de cambio. Si perdia
su crédito, si se veia obligado á suspender sus
pagos, se le rompia aquel y quedaba en estado
de Bancarrota (banco rotto).


Por una escepcion que esplica el carácter
particular de los agentes de cambio y corredo-
res de comercio, cualquiera quiebra de estos se
reputa como Bancarrota fraudulenta y se cas-
tiga con trabajos forzados por cierto tiempo.
.Mediadores entre losnegociantes, agentes nece-
sarios para las operaciones mas delicadas del
comercio y del crédito, les está prohibido seve-
ramente por la ley el mezclarse por su cuenta
particular en cualquiera empresa de negocios de
banco, y es muy racional que los trate con mas
rigor que á J05 dornas, cuando por sus especu-
laciones ilícitas ó por su mediación se verifica
una Baucarota fraudulenta.


En épocas en que se relaja la moral, es la
Bancarrota un ·medio que muchos hombres abra-


A. TEYSSYER.


BALANZA DE LOS PODERES. --136- BANCARROTA.
El sueldo afecto á los Bailes era, segun igualesse neutralizan necesariamente, yelsiste-


una orden de Carlos IV, llamado el Hermoso, ma representativo lo hubiera sido de inmovi-
de quinientas libras tornesas al año y tenian Iidad, si desde el principio no hubiese el poder
sus juntas de dos en dos meses. En su ori- real hecho ilusoria con sus usurpaciones esta
gen no asistian á la corte del rey, sino para pretendida Balanza de los poderes. Esto era,
publicar el fallo dado por los prohombres: sin embargo, una escaramuza forzosa. Si la co-
juzgaban por sí solos, cuando para esto solo se rona no hubiese inclinado la balanza, lo hu-
necesitaba saber leer y escribir. biera hecho la aristocracia ó el pueblo. Por


Cuando se estableció una milicia asalaria- mas que se quiera establecer un derecho igual,
da, los Bailes cesaron de mandar la nobleza de evidenciarán su nulidad los hechos. La Balan-
su distrito. La creacion de los intendentes de za de los poderes es solo una amalgama políti-
provincia puso fin á su poder, pues ya no fue- ca. Cuando lospoderes se combaten,tienen unos
ron necesarios: el feudalismo hahia muerto ó ú otros que vencer ó sucumbir. El porvenir di-
murió poco después; Luis XIV reinaba y Bos- rá cual es el vencedor, aunque desde hoy po-
suet tenia aquella pluma con que firmó en 1682 driamos profetizarlo.
los famosos artículos que entregaron al rey las
libertades de la iglesia, atacadas antes por los
Bailes.


BALANZA DE LOS PODERES.-Cuan-
do en 1814 quiso la Corona hacer con el pue-
blo un pacto de reconciliacion que hiciera olvi-
dar el mucho tiempo que habian estado sepa-
rados, acogió los consejos de los que desde
1793 fueron cortesanos de todos los gobiernos.
Estos hábiles diplomáticos tuvieron Ja preten-
sion de hacer concesiones á todos, lo que equi-
valia á no contentar á nadie. Se imaginaron
poder dar una parte á lo pasado, otra á lo pre-
sente y otra al porvenir: pero lo pasado se que-
jó, murmuró lo presente, yel porvenir se pre-
scntó amenazador. En esta especie de gobierno
misto simbolizado en la carta, los improvisados
legisladores tuvieron la singular ocurrencia de
dividir lo que por su naturaleza es esencialmen-
te indivisible; esto es, el poder, Colocóse un
partido á la derecha, otro á la izquierda y otro
enrnedio. La corona tomó su parte, la aristo-
cracia la suya, y no hizo menos el pueblo. De
esta amalgama nació el gobierno representativo,
compuesto del rey y de dos cámaras.


Un sistema que dividiala soberania en frac-
ciones debía tener por base el antagonismo, y
se instituyeron los tres poderes, no por ayu-
darse, sino para hacerse la guerra. Sin embar-
go, como se quería que ninguno avasallase á
los dornas, se ensayó darles iguales fuerzas y
mantenerlos en equilibrio, y de esta burlesca
teoría dimanó la palabra Balanza de los pode-
res. Esto era Jo mismo que colocar frente á
frente tres luchadores y decirles: «Combatid,
peJ'o que no haya victoria ni derrota; agarraos,
pero sin que ninguno caiga.» Así se descorro-
cian las leyes mas simples, no solo del gobier-
no, sino dela física. En efecto, dos ó mas fuerzas




BANCARÜTA. -137- BANCARüTA.
zan para improvisar fortunas, y en esta materia objeto de traficar y adquirir dinero; en fin, al-
se advierte cierta deplorable desigualdad en el teró las monedas.
juicio de la opinion pública. jDesgraciado el re- Posteriormente, y despues de la catástrofe
elucido industrial ó el tendero que, próximo á del sistema de Law (V. VEASE AGIOTAJE y
su ruina, y obligado á conservar á su muger é SISTE~L\.). El regentc encontró medio de li-·
hijos algunos muebles ó ropas necesarias, se le brarse de la enorme carga que la crearían
ocurre sustraerlos á sus acreedores! El fraude de billetes de Banco hacia pesar sobre el teso-
se hace público entonces y se descubre fácil- ro, reduciendo á los acreedores del Estado ti
mente; su crimen le atrae el desprecio de sus los intereses de uno por ciento del valor de
conciudadanos y los rigores de la justicia. Pero la emisión.
un especulador actrcvido, un proveedor milIo- El reinado de Luis XV, por sus guerras
nario entregado á los peligros de un juego des- desgraciadas, ytodavía mas por la codicia de los
enfrenado, eSpone en sus tenebrosas operaciones cortesanos que escitaban los escesos y proíusio-
la fortuna.de cien familias: un dia dice á sus nes del monarca, habia engrosado de un 1110-
acrehedoresque ha sufrido pérdidas; les mani- do espantoso la deuda pasiva. Los gastos no
fiesta algunos restos con que tienen que con- tenían límites y cada año presentaban las ret-
tentarse, por no verlos consumidos en costas. tas un déficit. El abate Terray, ministro de ha-
Este temor y el prestigio de una alta posicion cienda, redujo las rentas municipales, y suspen-
imponen silencio á las legítimas quejas. Se re- dió el pago de las libranzas ó bonos del Teso-
signan, comprimen y abogan en secreto sus do- ro, lo que le atrajo las maldiciones del públi-
lores y sospechas, y el rico industrial se repone co. Efectodela injusticia, harto comun, de aten-
de su caida con el mismo fausto y enormes gas- del' solo á la mano de donde viene el golpe y
tos, y con mas pretensiones que nunca á la con- no á las causas que lo hacen inevitable. La
sideracion y miradas del público, porque no so- Bancarota no es siempre vergonzosa para el
lo es aun rico, sino mas que Jo era antes. ministro que la declara, pues mas afrenta á


La moral de Jos gobiernos no puede ser aquellos que, por satisfacer sus pasiones egois-
otra que la de los particulares, y la Bancaro- tas, reducen á un Estado á la alternativa de fal-
ta deshonra lo mismo á unosque á otros. En- tal' á su fé, ó de hacer miserables á los pue-
gaña!' la fé pública, guardarse en sus arcas, el blos.
dinero de los ciudadanos, implorar el socorro El gobierno revolucionario se encontró so-
de estos en los momentos difíciles, y quedar bre manera embarazado con la herencia finan-
libres después tan solo con la simple declara- ciera de la vieja monarquia, y se vió á su vez
ración de que no pagará; burlarse de sus obligado á hacer Bancarota. En 1797 la deu-
acreedores por ser fuerte, y estar al abrigo has- da pública imponia al Estado un gasto anual
ra del alcance de la ley, á quien tiene encade- de 238 millones de intereses. En una época
nada. es el abuso mayor que el poder puede en que todavia se ignoraban todos los recursos
hacer de sí mismo, porque haciendo esto opri- del crédito, en que la Francia estaba empeña-
me, roba r desmoraliza. da en una lucha desesperada contra la Eu-


La Francia ha sufrido en muchas épocas de ropa, y en que esta no habia podido desarro-
su historia el escándalo de la Bancarota pú- llar dentro de sí misma los elementos de pros-
hlica. :El siglo diez y ocho sobre todo, herede- peridad encerrados en su nuevo principio,no era
ro de las inmensas deudas del reinado de Luis posible hacer frente á semejante deuda. Asiesque
XIV, y apurado ademas por las prodigalidades el Directorio propuso é hizo adoptar una me-
de una corte disoluta y por las dilapidaciones dida por la que una tercera parte de la deuda se
de su absurdo sistema financiero, presento con consagró con el nombre de tercio consolidado, y
frecuencia el espectáculo de faltar el Estado á las otras dos fueron reembolsadas en bunos acep-
sus acreedores. En 17Hi fué este un recurso tahles en pago de bienes nacionales; pero estos
de que se valió el regente. Abrumado con una bonos estaban muy léjos de conservar su valor
deuda colosal, y viéndose con el crédito pú- nominal, y para los que no querian ó no podian
hlico en la infancia, no encontró mejor medio comprar tierras, era una verdadera Banca--
de salvar aquella situacion que hacer una han- rota.
carota particular, disfrazándola con arte. Re- El poder de los gobiernos descansa hoy en su
dujo á la mitad todas las rentas perpetuas y crédito; de lo que resulta al menos una ventaja.
vitalicias; bajó el capital de todos los efectos porque su interés es una garantía de moralidad
públicos á un valor arbitrario de 250 millones; para sus acreedores. Estas garantias no son
anuló las cargas y privilegios creados con el infalibles, sin emhaago, severas lecciones aguar-


18




, (1) Aquí habla mossolode losBancos de clrculactm,
unicos que constltny-n hoy. hablando con propiedad,
el n'gimen financiero de Francia. 1n:.;la terra v los Es-
tados-Udidos. '"


BAN ca.-Los banqueros SOR traficantes
de dinero: hé aquí toda su definicion.


¿Cual es la utilidad social de este comercio?
Para apreciarla basta conocer el mecanismo de
los Bancos. (1)


Estos en realidad no hacen mas que cam-
biar papel por papel. Reciben efectos de comer-
cio á tres meses de plazo, y dan en su lugar
billetes al portador en los que está deducido el
interés correspondiente ti dicho plazo.


lVlas para que estos billetes tengan para el
que los recibe el mismo valor que el nume-
rario, han de ser reducibles á metálico en el mo-
mento en que se exija. Es, pues, preciso que
en las cajas del Banco que los ha emitido, es-
ten representados por una cantidad de dinero
suficiente para garantizarlos.


Satisfecha esta condición, no están espues-
tos á riesgo alguno los tenedores de billetes,
porque el papel circulará como si fuese dine-
ro y con la misma facilidad. En virtud de es-
ta garantía, se conservan sin pensar en cam-
biarlos un mes, dos &c. r en esta tardan-
za es precisamente en la que especula el Ban-
('O, de la confianza que merece es de don-
de saca el principal beneficio. Como es poco
probable que los billetes emitidos se presenten
á la vez para el reembolso, solo guardan en
las cajas una tercera ó cuarta parte de la can-
tidad destinada á garantizarlos y benefician lo
restante. De manera que al interés del descuen-
to se agrega el de los billetes que están en cir-
culacion, Su ganancia es tanto mas considera-
ble, cuanto mas tarden en convertirse en di-
nero los billetes emitidos; de suerte que las
ganancias de los Bancos consisten en el doble
empréstito del capital ficticio y de una parte del
capital verdadero que lo representa.


La primera consecuencia que se debe dedu-
cir de aquí es, que hay un vicio monstruoso
en el lenguaje llamando de un modo absoluto
á los Bancos, instituciones de crédito.


El crédito no debe ser otra cosaque aquella
confianza por la cual el capitalista propor-
ciona ú un trabajador los adelantos que nece-
sita para sacar partido de su industria, Ha-


BANCO. -138- BANCO.
dan á los gobiernos que, por librarse de los cer pasar los medios del trabajo de las manos
embarazos del momento, no temían violar de los que los poseen sin emplearlos, á las de
su fé, pues al instante se veian desacreditados, los que saben emplearlos y no los poseen, es
pobres é impotentes. lo que constituye la accion delVERDADERO CRÉ-


• H. CO'lNE, diputado. DITO.
Veamos si es este mismo el que crean los


Bancos.
Teneis, por ejemplo, ingenio para construir


y habeis reunido hábiles obreros para ejecutar
vuestros planes, pero os faltan capitales. ¿Os
dirigireis á un Banco para obtenerlos'? Este no
podria proporcionaroslos sin colocarse, como se
ha visto en América, sobre un abismo. Pero
en todo caso, seria necesario que facilitase los
capitales en dinero, y no en billetes; porque
sirviendo estos para pagar el salario á los
obreros y dividiéndolos en cantidades muy pe-
queñas, se presentarian al siguiente día para el
reembolso, privando así al Banco de fo que
constituye la base de sus utilidades. De modo
que los Bancos de circulacion no hacen los
grandes adelantos en metálico.


Pero se dirá, que un banco con un capital
de ;')0 millones puede poner en circulacion :150
de billetes, siendo este el verdadero valor que
crea.


J.,05 que así hablan no tienen presente que
los billetes emitidos corresponden á un valor
que equivale á efectos de comercio, y que estos
representan por su parte una masa propor-
cional de cambios cumplidos, de riquezas crea-
das.


Un Banco de circulacion no bace adelantos
en el sentido genuino de la palabra, ni facili-
ta el trabajo proporcionándole medios, porque
los recursos de que dispone no los ofrece en
cambio de productos hipotéticos y distantes de
conseguir. Sus billetes al portador solo los
entrega bajo la condición de poder reemplazar-
los en la cartera por valores ya creados, exis-
tentes, aunque no sean inmediatamente reali-
zables, y aun de este modo falta que los cam-
bios sean á plazos cortos.


Si el comercio de los Bancos de circulacion
quiere reducirse á los límites que le tienen se-
ñalados el carácter mismo de la institución y las
leyes de su mecanismo, no es de un orden mu-
cho mas elevado que el de los cambistas; porque
como estos, dan una cantidad menor de dine-
ro para tomar otra mas considerable,


El establecimiento de los Bancos es un im-
puesto permanente que gravita sobre el con-
junto de produccion. Sin embargo, fuerza es
decir que facilitan el curso de las relaciones
industriales, anticipando dinero á un comercian-
te que no podría tenerlo hasta pa sados tres




BANCO. -139- nANCO.
meses: impiden algunas ocasiones la suspension ser á la verdad signo y prenda. Este es un peli-
de trabajos importantes, y después de ha- gro de transcendencia y cuando en una sociedad
ber quitado al movimiento de rotacion de los llegan las cosas á este punto, la industria no es
cambios la porcion de numerario que em- mas que un juego lleno de ansiedades y turba-
pleaba , encuentran medios de fecundizar- cion y en el que la victoria no es siempre la re-
la. Estos servicios son incontestables, pero el compensa de la habilidad.
alto comercio es el único que recoge directa- Nada exagero. Cuando los Ingleses creye-
mente el fruto. Para dirigirse á los Bancos, es ron poder esplotar con fruto las minas de
necesario tener algun efecto mercantil que ofre- la America Meridional, donde habían activado
cerles, y alguna garantia que consista en re- la revolucion en provecho de su insaciable codi-
laciones ya establecidas y muy acreditadas. Los cia ¿qué sucedió? que los aventureros rc-
Bancos, pues, no dan crédito sino á los que ya currieron en tropel á los Bancos, y que se efec-
lo tienen, ni facilitan medios de trabajo sino á tuó una emisión de papel garantida por las 10-
aquellos á quienes no faltan. cas esperanzas que se habían concebido. El


Sáhese que la usura destruye á los habitan- sueño, empero, duró poco y el desengaño fué
tes de nuestros campos y que se han hecho re- terrible. Lasminas Americanas nadaprodugeron
petidos ensayos para librarlos de esta horrorosa y estalló una crisis. Agobiados de pronto «todos
desgracia, estableciéndose Bancos agrícolas. Pe- los Bancos ingleses» con peticiones dereembolso,
ro al describir el mecanismo de estos, hemos es- vaciló su existencia. Los unos se desplomaron
plicado también la causa del mal éxito de dichos violentamente y los otros se mantuvieron á cos-
ensayos. ta de sacrificios. El papel recibió una circula-


Sin embargo, ¿compensan los servicios que cion forzada; se abrió un-abismo espantoso y
producen, los inconvenientes y peligros de que millares de familias desaparecieron en él.
son causa? Tambien los Estados-Unidos han surninis-


Supongamos que olvidando, como acabo de trado páginas muy tristes á la historia de
decir, las leyes de su mecanismo, y que atraidos los bancos. Recuérdese la crisisfamosa de 1837,
por el cebo de mayores ganancias para estendcr en cuya época suspendieron repentinamente sus
sus operaciones, quieren los Bancos dar al tra- pagos en metálico los Bancos de Nueva-Yorck,
bajo un impulso efectivo ¿qué resultará? Que Filadelfia, Boston, Nueva Jersey &c. Se creyó
incapaces de dominar la situacion del mercado, que podría evitarse momentáneamente la crisis
solo conseguirán escitar un espíritu loco de es- por medio de pagos en billetes, ¡vano remedio!
peculacion. La abundancia en los mercados, el aquella no era solo resultado de una turbacion
bajo precio de los productos. poblaciones espe- accidental en las relaciones mercantiles, ni con-
ranzadas solamente en el trabajo y después en- sistia únicamente en la reduccion del signo
tragadas á las angustias de la miseria y del harn- de los cambios. La desconfianza que resultaba
bre; desmoralizacion de los pueblos producto- de la inutilidad de las garantias presentadas por
res, hasta el estremo de buscar consumidores los bancos, no podia vencer ni salvar la situa-
de grado ó por fuerza, por medio de la guer- cion desastrosa nacida de una produccion des-
ra ó de la astucia, por conquista con cuanto ordenada. No se trataba, pues, tan solo de cu-
tiene de mas horroroso, ó del robo con toda brir con pedazos de papel las huellas ocasiona-
su iniquidad. Hé aquí la obra de los Bancos das en la circulación por la falta de metálico.•
cuando se separan de su natural esfera; hé aquí I~I mal era aun mucho mas profundo, y la crisis
los servicios que prestan los banqueros cuando solodehiaconsiderarse como uno desus muchos
quieren asociarse á los productores. síntomas. Y esto es tanciertoqueen el momento


y no se crea que el mal se limita en este ca- en que escribimos estas líneas, corren rumores de
so á una exagcracion estravagante de las fuer- que una nueva crisis obliga al Banco de :Fila-
zas productoras. Los Bancos influyen tanto mas delfia á suspender sus pagos.
en el comercio, cuanto mayor es la tendencia de ¿Tendré necesidad de recordar también la
sustituir en la circulación el papel al numerario. espantosa conmocion que han sufrido última-
¡'y escluido este de la circulacion, permanecerá mente nuestras relaciones mercantiles por la cri-
sepultado en las cajas de los Bancos? No cierta- sis de los Bancos belgas? La sociedad general
mente: lo estraeran del pais y Jo prestarán á los en esta nacion ha ligado su suerte á llna mul-
estranjeros. De modo que si, por ejemplo, se titud de esplotaciones particulares, y el pone-
enciende una guerra, las riquezas estarán repre- nir dirá muy en breve si ha habido sabiduría
sentadas por papel, que será el único signo de en este sistema, que si bien es cierto que ha
aquellas, en lugar de serlo el dinero que podria dado á la industria belga una admirable activi-




BANCO. -140- BANCO.
dad, ha sido faltando á la moral, á la previsión sos fuertes (dollars) y no seria posible espresar
y á la prudencia. cuan temibles huhieran sido para las institucio-


Acabamos de manifestar lo que pueden ha- nes americanas las usurpaciones de esta formi-
cer los bancos en favor de la industria, cuando dable aristocracia, si la república no hubiese en-
se deciden á favorecer con energia su desar- centrado para defenderla un hombre tan resuel-
rollo en los tiempos prósperos: ¿se quiere saber to é intrépido como Jackson. tos que solo
á que se reduce su utilidad en circunstancias atienden en las revoluciones políticas ó indus-
diticiles? tria les al aliciente que ofrecen a su egoismo y


Supongamos que se presenta una crisis, que codicia, han clamado furiosamente contra el
se entibia la confianza yempiezan las quiebras. antiguo presidente de los Estados-Unidos. Na-
¿Que harán los Bancos? da mas natural. Pero los amigos de la libertad


¿Se les exigirá que continuen sus descuen- conservarán cuidadosamente el recuerdo de los
tos en billetes? ¿Convendrá hacer nuevas emi- servicios que este hombre de hierro les presta-
siones cuando vuelven todas á su fuente? ¿Cuan- ra, ahogando en su cuna la oligarquia disfraza-
do el papel pierde su valor, podrá llenar el da con el Banco de los Estados-Unidos. Priva-
objeto de la circulacion? ¿Seria razonable au- do este del deposito de Jos fondos del Estado,
mentar los valores de confianza, estinguiéndose obligado á vender sus relaciones y reducido á
esta? ser solamente el Banco de Peusilvania, se en-


¿Se pediría á los Bancos que multiplicasen cuentra sumamente comprometido; pero ¿cual
sus descuentos en especies? No lo podrían ha- es la causa? El haberse convertido de casa de
cer sino disminuyendo su reserva y esta no Jes Banco en casa de comercio; el haber especula-
pertenece, porque es la representacion de un <10 en la venta de algodones y otras mercado-
capital en papel que á cada momento puede so- rias destinadas á Europa; el haberse, en fin,
licitarse su conversión en metálico, siendo esto precipitado voluntariamente en los azares de Ip-
tanto mas probable, cuanto mas temible sea la janas relaciones.
crisis. ¿Podrian los Bancos prestar hoy á unos En fin, cualquiera que sea su objeto finan-
la propiedad que mañana irian otros á recla- ciero, estuvo bien que se le encadenase como
mar? poder político. Por eso en el famoso desafio de


tos Bancos no son útiles en los momentos Jaokson contra M. Biddle, de la república ron-
de crisis, y por otra parte hemos probado tra la aristocrácia, tuvo aquel por segundo á
lo funesta que puede llegar á ser su accion en todo un pueblo, á un pueblo numeroso.
tiempos deprosperidad, luego ¿para qué sirven? Falta todavía observar que los Americanos


Ademá s, esta cuestion no solo es financiera, que miran con horror cuanto puede conducir
sino tambien política. á la tirania por medio do la unidad, han consi-


En un pais en que los individuos viven ais- derado como parte esencial de su libertad
lados, cualquiera corporación, sea política, in- el derecho de cada ciudadano para emitir
dustrial ó financiera, es peligrosa para la liher- billetes bajo su crédito. Pero al querer evitar
tad. Porque donde la fuerza de la asociacion es- un inconveniente político, se ha cuido en
tá organizada y aislada en un solo punto, en- otro financiero, resultando, en efecto, que los
vuelve cierta tendencia de tirania, pues se en- Bancos se han multiplicado en América es-
cuentra sin oposicion ni contrapeso. ¿Y qué traordinariamentc. Así esque elprimero de Enero
diremos cuando esta asociaciou de algunos con- de 1835, por egemplo, no se contaban ménos
tra el todo está apoyada en el poder corruptor de 508.
del dinero? Entonces no solo está espuesta á pe- Cuando llegaron los Bancos americanos á es-
recer la libertad del pueblo, sino tambien su te estrcmo, no conocieron freno ni límites, é hi-
virtud. Una nacion donde el dinero es un títu- cieron que la circulacion fuera toda en papel,
lo para obtener el poder, es una nacion medio cuyas considerables emisiones han hecho casi
pervertida. universales billetes que solo valian siete suel-


Así lo comprendió perfectamente Jackson, dos deFrancia. Las consecuencias eran muy evi-
cuando promovió contra el Banco de los Esta- dentes. Habiendo perdido los valores su tipo por
dos-Unidos la lucha que sostuvo con tan- la multiplicacion monstruosa de estos pequeños
to vigor. El Banco de los Estados-Unidos fun- cupones, se transformó naturalmente el comer-
dado en 1790 para veinte y un años, no habia cio en agiotaje; el espíritu mercantil unido al
podido obtener en 181'~ nueva autorizacion. espíritu aventurero se mezcló, cual un mortal
Mas dichoso en 1816 fué restablecido como Ban- veneno, con la sangre de los Americanos; es-
ca federal con un capital de 3;5 millones de pe- cluido el numerario de la circulacion no podia




BANCO DEL REY.-Es el primer tribunal
judicial de Inglaterra. Se llama así porque an-
tes lo presidía el rey sentado en un banco alto,
mientras que losjueces se colocaban en asien-
tos inferiores. En ausencia del rev, su banco
figuraba siempre, y los jueces al dar sus sen-
tencias debian considerar que estaba presente
el monarca, representado mudamente por su
asiento.


El Banco del rey 6 Bancum, como se le
llamaba en el latin bárbaro de la edad media,
tenia tambien los nombres de regis apud JVest-
monasterium ó de Westrnonasterio; los jueces
se denominaban Justitiarii in Banco sedentes,
ó Justitiarii de Banco.


Los mas de estos jueces, eran inarnovi-
hles y conocian de todas las causas criminales;
eran [ustitiarii capitales, generales, perpetuiet
majares, y seguian á la persona real á todas sus
residencias, á latere regis residentes; formaban
también un tribunal de apelación que toma-
ba conocimiento de los errores, in {acto etin
jure, de los demas tribunales del reino.


Los otros jueces del Banco conocian de las
cuestiones entre particulares, de omnibuspla-
citis; pero su mandato tenia que renovarse pa-
ra cada sesion: Sine JVarimto jurisdictionem
non luibere nec coercumem.


Esta diferenciaentre losjueces produjo des-
pues dos jurisdicciones distintas. En tiempo de
Enrique 111, los jueces superiores, perpctui et
majores, formaron solos el Banco del Rey, y
los otros componian un nuevo tribunal con el
nombre de tribunal de pleitos comunes com-
munia placita, mientras que el Banco del rer


BANCO DEL REY.
El Banco de Francia se fundaria en el mi-


nisterio de hacienda.
Serian su apoyo y garantia las rentas ge


rnles,
Obligaciones del tesoro sustituirian á los


billetes de banco.
La reserva quedaría reemplazada, como ga-


rantia, por el presupuesto.
Fácil es comprender la diferencia que hay


entre el actual sistema y el que presentamos,
puesto que en el uno entran los beneficios del
descuento en la bolsa de un corto número de
comerciantes ricos, y en el otro se reparten en-
tre todos los miembros de la sociedad, en pro-
vecho de los trabajadores.


El primero es un privilegio y el segundo
una institucion.


El uno establece la tirania del dinero, yel
otro. inaugura el reinado del trabajo.


LUIS BLANC.


BANCO. -141-
entrar en ella á tiempo cuando sobrevenia una
crisis, habiendo llegado el pueblo americano á
verse en la estraña situacion de estar privado
á la vez de los dos medíos de cambio; del nu-
merario por la esportacion y del papel por el
descrédito.


¿Será necesario destruir los Bancos? jNo lo
quiera Dios! Los Bancos pueden llegar á ser
eminentemente útiles; por lo que en lugar de
suprimirse, deben multiplicarse. Pero que sal-
gan del dominio de los particulares y entren
en el del Estado, y solo entonces se encontrará
el crédito verdaderamente constituido.


Por lo dermis, y no hay que equivocarse, la
cuestion del crédito es inseparable de la orga-
nizacion del trabajo.


El Estado podria muy bien llegar á ser ban-
quero, pero no prestará sin garantias: luego pa-
ra que los que nada tienen les ofrezcan alguna,
es menester que se les asegure el trabajo, lo que
no permite el sistema opresor y anárquico de
la concurrencia ilimitada. Una vez organizado
el trabajo con arreglo al principio de asocia-
cion y siendo banquero el Estado, es claro que
el papel moneda reemplazaria sin inconvenientes
al numerario. En efecto, asi el numerario como
el papel moneda, tienen corno medio de cambio
un valor enteramente convencional, con la di-
ferencia que el primero, poseyendo además de
su valor convencional una utilidad intrínseca, es-
tá limitada su emisión por la misma naturale-
za de las cosas. Esta emisión se detendría en
el momento en que la moneda llegase á tener
menos valor como moneda que como metal: en
este caso se convertiría forzosamente en barras,
una parte de la moneda metálica.


Pero esta diferencia desaparece con un sis-
tema que precava al público de los peligros de
una emision escesiva Reorganízese el trabajo,
créese un poder democrático, y entonces ase-
guro que: al crédito particular reemplazará el
crédito del Estado.


Este gran principio, finalmente, fué pro-
clamado por Law, víctima de los escesos, hri-
bonerias y bancarotas del Regente y de los
que le rodeaban. A los amigos del pueblotoca
sacar del olvido y honrar la memoria de Law,
porque este comprendia el crédito de un mo-
do verdaderameute democrático; las calamida-
des financieras de su ministerio fueron unica-
mente obra de aquel á quien Mme de Sabran
dijo al salir de una orgia: «cuando Dios críó
al hombre, formó con un poco de lodo el alma
de los príncipes y de sus favorítos.»


Llevariase á cabo este principio con el sis-
tema cuyas principales bases son lasque siguen:




A. T.


ALTAROCHE.


BARÜN.-Este título, en la gerarquia no-
biliaria, sigue al de vizconde. En la edad me-
dia comprendia á todos los que tenian sus feu-
dos inmediatos á la corona. Depender de la ba-
ronía es separarse sin rebozo de la corona, di-
ce un antiguo registro de 1282. La palabra Ba-
ron, tornada en su primitiva significacion, de-
signa, segun Gregorio de Tours, un hombre
muy fuerte, viros [ortissimos. Baron ó Baro sig-
nifica tambien con arreglo á leyes de los lom-
bardos y normandos, un hombre muy valiente.
Igual acepeion tiene en la lengua gótica. Tarn-
bien es sinónimo de la palabra señor, segun
Claudio Fanchet.


BARRA.-Baranda que separa el banco de
los abogados (foro) del lugar ocupado por los
jueces y del recinto reservado al público. Los
autores antiguos empleaban alguna vez la pa-
labra Barra para designar el mismo tribunal;


E. R.


BANQUETE -142- BARRA.
Juzgaba los pleitosde la corona, placíta corone. constituyente: el del parque de la Muda el 14
Los pleitos comunes solo eran litigios civiles de Julio de 1790, donde se sentaron miles de
de particular á particular, placita civilia; los federados, después de la magnífica fiesta de la
placita corona se confundian con las causas federacion en el campo de Marte. Durante la
criminales, placita criminalia, porque dice Brac- Restauracion, el de las Vendimias de Borgoña
ton, spectant ad coronam et dignitatem regis. y los dados á Lafayette en su viaje triunfal al
y, en efecto, todos los crímenes y delitos con- centro de la Francia. Despues de la revolucion
tra las personas y las propiedades son, por una el Banquete de MI'. Garnies Pages en Lyon: el
ficeion de la ley inglesa, considerados comoaten- de .Mr. Odilon Barrot en Thorigny; el de MM.
lados á los derechos del monarca. Todas las co- Laffite y Arago en Ruan; y recientemente el
sas y personas pertenecen al rey: así es que el de la union de los tres departamentos del Cher,
robo se castiga, porque recae sobre una pro- del Indre y de la Niévre, presidido por M. Mi-
piedad del rey; la violencia y la muerte tambien chel (de Bourges) &c. y otros mil que han te-
se castigan porque el herido ó muerto es un va- nido lugar y se renuevan continuamente, por-
sallo del Rey. Todavía se administra justicia que hace tiempo que el Banquete político for-
en Inglaterra con arreglo a este mismo princi- ma parte de las costumbres de nuestro pais,
pio. como de las de la Gran Bretaña y de tod05105


Ahora es fácil comprender hasta donde se pueblos que son ó se tienen por libres.
estiende la jurisdiccion del tribunal del Banco Esta innovacion es una conquista de que
del rey. debemos aplaudirnos, porque es un medio es-


Juzga todos los asuntos criminales y en ape- celente de agitacíon, como se dice en Inglaterra,
Iacion los civiles, delega tambien sus atribu- y ~e propaganda, como decimos en Francia.
ciones á los diferentes tribunales que dependen BaJO el influjo de los sentimientos de amor y
de su jurisdiccion. De aquí es que esta se estien- de igualdad fraterna que hace nacer Ó aviva,
de por toda la Inglaterra, porque la ley supo- se ven millares de ciudadanos poseidos de un
ne que el rey, representado por este tribunal pensamiento COmUIlj la espansion y el entusias-
está presente en todas partes. mo borran los rencores, armonizan las leves


Cualquier abogado admitido en la barra tie- divergencias y la asamblea aplaude unánime-
ne el derecho de litigar ante el Banco del Rey. mente en medio de los brindis y de los discur-


Aunque este tribunal reside habitualrnen- sos. A veces un pensamiento que se emite en
te en ,Vestminster, está obligado á trasportarse un Banquete, es acogido después por el voto
á donde el rey quiera enviarlo. Sin embargo, nacional y no tarda en serlo también por la
no se ha efectuado esta mudanza desde el año ley,
de 1666, en que Cárlos U, huyendo de la pes-
te que asolaba á Londres, mandó que le si-
guiese á Orford.


BANQUETE.-El Banquete político debe
su orígen al masónico. Cuando la masoneria hi-
zo estensivos sus lazos misteriosos de fraterni-
dad á las discusiones y complots políticos, el
banquete simbólico se transformó naturalmente
en Banquete de conjurados, hasta el momento
en que entrando la lucha de las opiniones en el
derecho comun y en la via pública, descubrió
abiertamente su carácter el Banquete político y
empavesó las mesas con sus colores.


I....os principales banquetes políticos dignos
de citarse son: el famoso de los guardias deeorps
en Versalles, el L" de octubre de 1789, en el
que las baladronadas monárquicas de los cor-
tesanos ébrios provocaron la terrible represion
de los dias 5 y 6 de octubre y obligaron á la
fuerza popular á intervenir en la lucha sobre
la reforma radical que se proponía hacer la .




-143-BARRICADAS.
así se decia: las Barras reales de Iluau &c.


Hoy se dice la Barra de una asamblea y en
este caso es cuando tiene sentido político. En
tiempo de la república tenían los ciudadanos el
derecho de presentar peticiones en la Barra de
la Convencion; pero las constituciones ulteriores
las prohibieron espresamente, la carta de 1830
ha conservado en esta parte las disposiciones de
la de 1814.


Instituidas las asambleas políticas para juz-
gar, yade los atentados contra la seguridad del
Estado, ya de los que atacan á su dignidad, se
les ha devuelto el derecho de llamar á los acu-
sados á sus Barras. La historia de Inglaterra, la
de nuestra primera revolucion y la de los años
posteriores á la de Julio, refieren numerosos ca-
sos de haberse llamado á los ciudadanos á la
Barra de las asambleas representativas.


En un gobierno regular no podria la asam-
blea nacional tener el cargo de lavar sus pro-
pias injurias, porque siendo su honor patrimonio
comun, debería ser protegido por todos. Enton-
ces habria una jurisdiccion especial, un gran
jurado nacional encargado de juzgar los críme-
nes de lesa magestad nacional. Es, en efecto,
grave error, creer que los poderes políticos ne-
cesitan manejar por sí mismo elarma que de-
he protejerlos, puesto que siendo jueces en cau-
sa propia propenderán mas bien al rigor que á
la justicia. Y como el valor de una sentencia de-
pende de la sancion publica, suele suceder que
cuando aquella es injusta agrava la injuria que
se ha querido vengar. Citado Shéridan ante el
parlamento, se le impuso como pena in-
famatoria, que hincase una rodilla. «No he visto
una sala tan sucia» dijo levantándose y limpiando
su empolvada rodilla. Ante un jurado no se le
hubiera ocurrido á Shéndan tan cruel juego de
palabras.


BARIUCADAS.-Fortificaciones irregula-
res levantadas, ya para defender el interior de
las ciudades contra el enemigo que se ha po-
sesionado del primer recinto, ya para protejer
á los ciudadanos contra los proyectos deun po-
der opresor.


Las Barricadas son un medio formidablede
resistencia, porque forman de cada calle un
campo atrincherado y de cada casa una forta-
leza. Cuando el vencedor se apodera de una
Barricada, se pone en mayor peligro, porque
de las casas vecinas le arrojan muebles viejos,
piedras, aceite hirviendo y proyectiles de to-
das clases. Al fin de la calle encuentra nue-
vo cerco, nuevos peligros y aun la muerte, en
caso de derrota, por serIe imposible la retira-


BARRICADAS.
da: entre tanto la Barricada que habla sido
destruida, se rehace á espaldas de los soldados
que así se ven mas espuestos á retroceder que
á adelantar.


Los antiguos no supieron apreciar las Bar-
ricadas en su verdcdero valor; asi es que solo
las emplearon los Saguntinos contra Annibal,
los Lacedemonios contra Syrrho y los Cartagi-
neses contra los Romanos. ¡Que resistencia hu-
bieran opuesto con ellas á un enemigo despro-
vistode todos los mediosdestructores que la cien-
cia ha puesto á disposicion de los modernos!


La historia de nuestros abuelos y la nues-
tra indican el uso que de ellas supieron hacer
los enemigos de la aristocracia y de la noble-
za, los decididos plebeyos de la edad media y
los no menos valientes de nuestro tiempo.


Desde 1358 á 1830, inclusive, la historia de
las Barricadas es la de la numerosa clase de ciu-
dadanos que está separada de la aristocracia;
las Barricadas son otras tantas peripecias enér-
gicas de la lucha que aquellos y el pueblo to-
do sostuvieron constantementecontra la anarquía
feudal y el absolutismo de los reyes. En 1:358
Esteban Maree], preboste de los mercaderes, hi-
zo cerrar cada calle de la ciudad con fuertes
cadenas, para defenderla de las tropas del Del-
fin. En 1436 se sublevó el pueblo contra los
ingleses y los atacó entre las Barricadas,
arrojándolos de París. El 12 de .Mayo
de 1588 quiso Enrique III destruir la liga
é hizo entrar en Paris cuatro mil suizos y dos
mil franceses. Advertido el pueblo desde por la
mañana, tomó las armas, escitando y dirigiendo
su resistenciaoficiales adictos al duque de Gui-
sa. Brisac, uno de ellos, manda á una porción
de estudiantes que formen una Barricada en el
barrio de la universidad; este ejemplo se imi-
ta en los demas , vénse asi las tropas rea-
les acometidas por todas partes, hasta que al
fin cansadas de una resistencia tan absurda co-
mo inutil rinden las armas, y sale Enrique Hl
de Paris para nunca volver. El 26 de Agosto
de 1648, searresta por órden de la corte á Brou-
sel y Blancménil, consejeros de la primera sala,
el pueblo insureccionado reclama su libertad,
la corte lo promete y, pasado el peligro, olvi-
da su promesa: Al siguiente dia se levantan en
Paris dos mil Barricadas, y atrincherado el pue-
blo detrás de estos formidables baluartes, con-
sigue de la corte lo que quiere.


Llegan, en fin, los dias de Julio en que S8
completa la derrota de la monarquía feudal y
el triunfo de los que no eran nobles, ni aris-
tócratas. Desde 1830 hasta hoy, la historia
de las Barricadas, es la de los esfuerzos infruc-




B. H.


BASTILLA.-En los cerrojos de las cárce-
les monárquicas, lo mismo que sobre los caño-
nes, dcheria gravarse esta divisa: Ultima ratio
regwn, porque la violencia de los verdugos de
la humanidad lo mismo priva de la libertad que
de la vida á los que oprime.


La Bastilla, para la nacion francesa, es el
emblema de la demencia y crueldad del abso-
lutismo real. Su caida debía, pues, servir de
preludio é introduccion á la era de la libertad.
fundada, segun los historiadores, el 12 de Abril
de. 1369 ó el 22 de Abril de 1370, bajos los
remados de Carlos V y Cárlos VI, que señala-
ron tan tristemente el fin del siglo catorce, la
Bastilla, conocida antes con el nombre de Ho-
tel des Tournelles, á causa de su construcción,
que le daba un aspecto enteramente feudal, ser-
via en suorígen de depósito á los tesoros de la
corona. Las esacciones de los partidos, la co-
dicia y rapacidad de los sacerdotes y de los no-
bles, entonces en guerra abierta, y la presencia
de. los ingleses, fueron las primeras causas del
CUIdado que se tuvo de fortificar este edificio.
Las cuatro torres que primitivamente estaban
aisladas, se reunieron once años despues por
medio de murallas y de puentes; y en 1559.
hácia el fin del reinado de Cárlos VII, sola-
mente se concluyeron los trabajos necesarios
para el nuevo destino de este edificio como
prision de Estado.


¿Detallaremos el plan tan complicado de la
Bastilla? No. Para comprender suficientemente
su posicion y aspecto, basta decir que esta forta-
leza estaba situada al fin de la calle de S. An-
tonio cerca del Arsenal, que estaba flanqueada
por cuerpos de guardia, rodeada de centinelas,
cortada con puentes levadizos, empalizadas J
barreras con infinitos patios y avenidas, en me-
dio de numerosas cercas y de fosos anchos y
profundos, y protegida por muros de diez pies
de espesor. Se contaban como partes mas impor-
tantes del edificio: la torre del Condado, las del
Tesoro, Capilla, Esquina, Berthan diere, Bari-
niere,yenfin, poruna cruel mofa, ¡'atorre de la
Libertad! Entre los cuatro patios y los departa-


BARTOLOME (SAN). -144- BASTILLA.
tuosos de la democr~ci~; historia dolorosa. y ¡ mas débil po.r el núm?ro, habia l~roy~ctado la
amarga, regada con lágrimas y sangre. ¡QUle- desmembracion del remo y la sustitucion del fe-
ra Dios que estas luchas patricidas no se re- deralismo germánico á la unidad francesa. Para
nueven ya, y que la democracia nonecesite tan la ejeeucion de esta obra impia, habia osado
sangrientos sacrificios. atraer la intervencion estranjera; estaba, pues,


E. D. condenado, tanto por el justo odio de la mayo-
ria, como por la razon de Estado. .


Asi es que solo se debe acusar el cruel me-
dio empleado para destruirlo.


BARTOLOl\1É (sA~).-EI año de 1572
empezó para la Francia bajo los mas funestos
auspicios. Además de las profesias de Nostra-
damus y de los Nigromanticos acreditados cer-
ca de Catalina, señalesménos equivocas anun-
ciaban que la guerra civil iba á tener pronto
un descenlace trágico. Al disputar los príncipes
católicos á los sectarios de la religion reforma-
da el libre ejercicio de su culto, habian su-
blevado las provincias mas hermosas del reino,
los dos partidos estaban representados cada uno
por un ejército, y seguian á dos gefes igual-
mente ilustres. Varias batallas se habían dado,
y apesar de los edictos de pacificacion, la arn-
bicion de unos, la celosa enemistad de otros y
y laterquedad comunhacianimposible una alian-
za durable. La unidad de la Francia exigía
que esta discordia tuviese pronto término.


Invitada Roma por los católicos para que
les diese su parecer respecto á los embarazos
del gobierno, aconseja el asesinato de los pro-
testantes y se acojo su parecer. En su conse-
cuencia, el domingo 24 de Agosto de 1572 á
eso de media noche, se reunen tropas al rede-
dor delLouvre para defender su entrada; la cam-
pana de San German-l' Aurrerois dá la señal
y empieza la matanza, que duró mucho tiem-
po en París y en las provincias.


Cuando se encuentran en la historia estas
crisissangrientas, esnecesario deplorarlas prime-
ro ydespués buscar estóicamentelas causas. Un
pueblo jamás se entrega espontáneamente á se-
mejantes escesos, á no verse obligado á ello por
las pasiones, por necesidades ó por un instin-
to de conservacion que siempre atenua, si no
absuelve el crimen. En la época en que se de-
cidió el asesinato de los protestantes, estaban
Jos dos partidos muy encarnizados y elescesivo
poder de ambos exigia la destruccion de uno de
ellos. ¿El gobierno de Coligny, de Gaspar 1.0, co-
mo se le llamaba, era preferible al del hijo de
Catalina? No ciertamente. No veamos las cosas
tales como la poesia nos las ha pintado. Los
protestantes, no menos obstinados que los ca-
tólicos respecto á la religión, habian demostra-
do en muchos encuentros igual crueldad, sin
poderse acaso decir á quien pertenecía la inicia-
tiva en los degüellos. Es necesario añadir, y esto
"S dI' gran importancia, que el partirlo calvinista,




BASTILLA. -145- BASTILLA.
mentes principales,seencontrabancl patio delPo- calabozos, En el siglo diez y siete el mariscal
zoy la saladel Consejo. En el palacio delqobierno de Byron cxpia su ambicion desleal .. En 1616
y en las habitaciones de tres pisos, moraban el castiga la viuda de Enrique IV al príncipe de
lugar-teniente, el gobcrnadOl', los oficiales su- Condé. Acúsase de hechicería un año después
halternos, después los empleados, carceleros, almariscalde Ancre yentrega su cabeza al verdu-
porteros y llaveros. En fin, para decirlo todo go. Desde 1601 á 1639, el cardenal de Richelieu
de una vez, echaremos llenos de horror una llena la Bastilla con los nobles que no envia al
mirada sobre las cuevas; trampas, cadenas, co- cadalso. Despues de Luis XIII, la regencia de
se/etes de hierro y calabozos de esta guarida. Ana de Austria arroja en sus calabozos nume-


¿Haremos la triste revista de los desgracia- rosos cautivos..EI cardenal Mazarino precipita
dos que han encerrado estos calabozos? No. en ellos á los dos consejeros del parlamento ape-
Gracias á la constitucion de nuestros poderes llidados el padre delpueblo y el patriarca de la
políticos, la historia de la Francia no ha sido, Fronda, En el reinado de Luis XIV pierde su
por decirlo así, hasta ahora otra cosaque la his- libertad el superintendente Fouquet lo mismo
toria de sus reyes, cuyos hechos están ínti- que su secretario Pélisson, célebre por sus me-
mamcnte ligados con las funciones de la Bastilla, morías. En 16Tí sufre igual suerte el .cahalle-
y podría casi decirse que la historia de esta pri- ro de Rohan. Nada decirnos del marqués de
sion es la de nuestro desgraciado pais. Herniti- , Brinvilliers, de Saint-Croix, de Montvoisin nide
mos á los que quieran examinar el conjunto de otros muchos envenenadores, porque creernos
este cuadro afrentoso, á las obras publicadas justo encerrar á ciertos monstruos y casi se con-
recientemente por MM. Dufey (de l'Yonue) Fou- cibe que hay manchas que solo el fuego puede
3cret y Joigneaux. Nosotros mencionaremos tan destruir. [Pero qué esperar de instituciones que
solo, aunque muy sucintamente, las principales dán pábulo á tales costumbres y que hacen que
fases históricas y los personages mas célebres la tirania, el sortilegio, el adulterio y la pros-
que han sepultado vivos sus torres. titucion sean alternativamente verdugos y víc-


Desde el primer hombre que fué enterrado timas!
bajo aquellas terribles bóvedas hasta 1789, des- La revocacion del edicto de ~antes por el
de el arquitecto Auhriot que las habia cons- gran 1'ey el 22 de octubre de Hi8o, puebla tarn-


.truido y de las que no salióhasta 1382, solo nos bien los calabozos; el duque ¡jf1 Force Iué uno
ofrecen nuestros horrorosos anales una larga y de los tipos de esta época de persecusion llamada
casi incalculable lista de víctimas. religiosa, al que siguió despues aquel hombre


Eu el siglo quince, perseguido Montaignc, hipotético llamado la jJfáscara de hierro. En fin
por el duque de Borgoña, sufrió la tortura an- el insolente despotismo y la cínica depravucion
tes de ser decapitado, por medio de un apara- de los reinados de Luis XV y Luis XVI, y 50- .


"-


to tan horrible que dejaba muy atrás los autos hre todo el de la regencia, no dejan enmohecer-
~de Ié de España. Colocóse su cabeza en la pun- se los goznes de la puerta de la Bastilla que es


ta de una estaca y se colgó su cuerpo en el pa- el receptáculo de todo el cúmulo de infamias.
tihulo de Montfancon. En 1477 Arrnagnac rué J1J capricho y las innobles pasiones de los gr((1I-
allí víctima del complot dinástico que llamó li- des, las venganzas de los cortesanos y favoritos
ga del bien público. En el siglo diez y seis, se y el fanatismo de las ideas dogmáticas se dispu-
vengó Francisco 1, por medio de los calabozos, tan el paso. El feudalismo ha dejado libre el
del almirante ChaLot, culpable, á los ojos del campo á la corona. Bichelieu, Voltaire, ~Ime.
condestable de .Montmorency y del cardenal de de Staél se suceden en esta prisión, se ve des-
Lorena, de haberse atraido las miradas de aque- arrollar la tortura contra los Jansenistas, los
lías nohles prostituidas que vendian entonces mágicos, los reformistas Y los escritores. Jlul-
ocultamente sus caricias en la corte, ó mas bien • titud de padres , hermanos y maridos celosos
en las orgías de aquel libertino á quien los his- del honor de sus hijas, hermanas y mugeres, son
toriograíos de la corte han llamado el padre objeto de cartas-órdenes y la Bastilla se encuen-
de las letras y el rey caballero. En 1559 el con- tra llena de presos.
sejcro del parlamento, Arme Doubourg, fué No nos parece inutil hacer aquí mencion de
puesto en una jaula de hierro por causa de he- un pensamiento de Luis XVI, Leyendo un dia
regia y murió victima de querellas religiosas ó Mme. Campan, en su presencia, el jlatrimonio de
rilas bien metafísicas, en tiempo de aquel En- Figaro de Beanmarchais, hahia ya el monarca
rique 11 que dió mas ocupacion que su padre interrumpido varias veces la lectura con signos
á la cámara ardiente. de impaciencia: pero cuando llegó al pasage de


Los furores de la liga llenaron tambien los las prisiones de Estado. se encolerizo el rey y
19




BATALLüN.-Cuerpo de infanteria com-
puesto de 700 á 800 hombres. Cada regimien-
to consta comúnmente de tres batallones en
tiempo de paz, En ciertos paises, y particular-
mente en España durante la guerra civil, el ba-
tallan es la unidad que representa las divisio-
nes del ejército; asi es que se dice; los batallo-
nes de Navarra, de Vizcaya, &c. Un hatallon
consta actualmente en Francia de ocho compañías
de 90 ti 100 hombres, y todas están bajo el in-
mediato mando de un oficial superior que se lla-
ma zefe de batallen. Todos 108 escritores mili-CJ
tares reconocen la alta importancia de este gra-
do: los guerreros mas ilustres de la república
y del imperio comenzaron á desplegar sus ta-
lentos militares cuado eran gefes de batallon.


nA.YIER1.-EI Jurado de Baviera es el
estado mas antiguo de Alemania, pero el reino
de naviera lo creó Napolcon en 1806, despucs
de la batalla de Austerlitz. De la union de lag
Iloji, raza gala que emigró hácia el Danubio:
con los romanos y hordas germánicas, nació un
pueblo que fué llamado Ilojaáren, corrompido
despues en Baiern (Bávaros). Este ducado per-
teneció primero á los Francos y después al im-
perio germánico: en el siglo trece se dividió
en dos partes, y hacia el fin del XVIII reco-
bró su unidad. La Prusia lo protegió, el Aus-
tria lo despedazó, y la Francia lo couvirtié en
monarquía. Napoleou por el tratado de Prcs-
burgo unió al reino de Baviera el Burgan,
el territorio de Luidan, y el Tirol: esta nue-
va monarquia se aument(5 después con la pose-
sion de ~arernbery, Augsburgo, Hutisbona ~
Saltzhurgo. Desde el año 18t:5 Saltzhurgo Jwr-
tencce al Austria.


La Baviera hace parte de la confcdcrucion
germánica, oeupa el tercer lugar en la dieta dl'
Francfort, y manda cuatro diputados al conse-
jo completo () plenum: tiene cuatro millones d.
habitantes yun ejército de ;n.ooo hombres:


BASTILLA. -146- BAVIERA.
esclarno: «lié aquí una cosa detestable; esto no posibilitados de moverse, aquellos desgr aciad«
"se ejecutará. Se necesitaría destruir la Bas- parecian otros tantos espectros vueltos á I,l:l$
«tilla para que la representación de esta pie- vida.
«za no fuese una inconsecuencia peligrosa. De este modo se hundió aquel odioso ba-
«Este hombre juega con cuanto se debe respetar luarte de la tirania de los reyes.
«en un gobierno; ....» Luis XVI era lógico en La poesía, las imágenes, las graneles lcccio-
-este momento: conprendia la monarquia, nes son hijas de la libertad: á todos los depar-


A.demás, cúando los excesos de la corona, tamentos se enviaron modelos de la Bastilla he-
del clero, y nobleza; cuando el desorden de la chos con piedras sacadas de sus ruinas, y el
hacienda y la miseria publica dieron tanto in- pueblo, escogiendo para sus fiestas civicas aquel
pulso á la revolución, desde las asambleas de lugar ya limpio de escombros, hizo flotar en é ¡
los Estados Generales hasta el juramento de esta inscripcion: AQUI SE BAILAl
la Asamblea Nacional, las contemporisaeiones AUG. DUPOTI.
y los perjurios multiplicados de Luis XVI hi-
cieron pronto al pueblo parisiense lanzar sus
primeros gritos de calera.


En fin, el14 de Julio de t 789 vio el pueblo
salir do sus filas y marchar á la cabeza algu-
nos de aquellos hombres que en las grandes oca-
siones ocupan siempre el lugar que les señala
su valor, ..:.\lil!ares de voces esclamnrou. ¡ el
la Bastilla! El furor improvisa por todas par-
tes armas y la sitian. En vano Lannay , go-
bernador de la fortaleza, se rinde ó aparenta
rendirse para atraer al primer patio ú los ciuda-
c! anos y asesinarlos; rómpense las cadenas de
105 puentes levadizos, y aquellas fortificacio-
nes que el príncipe de candé babia en vano
sitiado con un ejército por espacio de veinte
y tres dias, caen al cabo de algunas horas en
poder de los herriicos insurgentes. Lannay, pro-
tegido por los ciudadanos que lo habían he-
cho prisionero, es conducido á las casas con-
sistoriales al través de las oleadas de un pue-
blo amotinado, pero como los menos valientes
110 son sicmprcJos mas generosos, disminu-
yen los esfuerzos de sus guias contra la vengan-
za popular ydespues de dos horas de combate
cae muerto el gobernador al pié de la esca-
lera. Flessellcs, preboste de París, convencido
de inteligencia con Lannay, quiso evadirse, pe-
ro un pistoletazo le derriba al cstrerno de la
plaza y se pasean por París en la punta de una
!~¡ra las cabezas de estos dos agentes del po-
epI' .


¿1 quién osará criticar, ni aun por un mo- •
mento, estas justas represalias, después de tan-
tOS siglos de opresion?


Los cautivos sacados de los escombros y
arrancados de la Bastilla eran, ademas, la pro-
testa mas moral v elocuente contra el odioso
régimen ya miIHH1~) por la pluma de los enciclo-
pedistas y al que el pueblo acababa de dar el


. I l. e !. l'pnmer go pe (Je muerte. uhicrtos (e uarapos
y de asquerosos insectos, con horrible aspec-
to, incapaces de resistir el aire y la luz é im-




BEDUINO.-La pohlacion indígena de id
Argelia se divide en dos clases muy diferentes;
los heduiuos y los kabilas tÍ Twreberes.Los pri-
meros habitan en las llanuras, son pastores :-
nómades; los kabilas, al contrario, pasan una
vida sedentaria en las montañas cultivando sus
tierras. En ningun tiempo se ha podido SOIl1í'-
ter al kabi!a, su patria es el suelo que pisa: ah;
domus, ibi patria. La casa que habita es la (Jl!f'
su padre habito, el campo que cultiva lo cul-
tivarán tambien sus hijos: el apego que tiene
al sitio (lue habita depende tanto del porvenir,
á que siempre miran, como del respeto ú lo pa-
sado. Al contrario el Beduino que tiene por
patria entera la regencia, comprendida desde el
JIIar hasta el desierto, y que si se vé persegui-
do transporta su familia y su casa á galopE'.


Cualquiera mansion es buena para él, toda
H'Z que produzca una buena cosecha y esté se-
gura en los silos; y con tal que ofrezca pastos
á sus ganados, y frutas yaguas para sí y Sil
prole.


De esta diferencia de razas y hábitos socia-
les resulta la necesidad que un pueblo conquis-
tador tiene de observar dos clases de política:
para el kabila basta el amago de la fuerza, mas
para el belicoso beduino se necesita empleada con
todo rigor: este en la guerra espone su vida,
cosa de poca monta para él; pero aquel porl<'
en juego su vida y su hacienda. Si desde el pri-
mer dia de la conquista hubieran conocido es-
to nuestros gobernantes, no se deplorarían hoy
tantos sacrificios inútiles. Para eso seria menes-
ter captarse la simpatia r amor de los pueblos
de la provincia de Constantina y perseguir hasta


BAVIERA. -147- BEDUINO.
su continjente pal'a el ejército federal es de aquella energía necesaria para infundir las luces
:lij.OOO hombres, el cual figura en cl séptimo en una potencia nueva.
lugar de las fuerzas reunidas de la confedera- Siaconteciera una guerra general y la Ba-
cion. Las dos terceras partes de la pohiacion pro- viera no se adhiriese á la Francia, veria peligrar
fesan la religion católica. sus instituciones, y no podría defender sus bellas


La Baviera se divide en ocho círculos (Krei- provincias del Hhin de una agresion par parte
se) y posee las universidades de Wurzburgo, de la Francia, ni protejer á la Grecia con fuer-
Erlangen y Munich. En el año de 1818 reci- zas navales, Por otra parte, tampoco podria sal-
hió una constitución poco liberal, como lo son varse de un golpe de mano del Austria, sino
todas las cartas otorgadas..EI espíritu aristo- con el apoyo del gabinete de Berlin ó de Pa-
cratioo predomina en ambas cámaras. La alta se riso Su situacion es superior á sus fuerzas; es
compone de príncipes, títulos, empleados de la demasiada carga para ella ocuparse de los de:;-
corona, arzobispos, obispos, el presidente del tinos del Rhin y de Atenas.
culto protestante y los consejeros de Estado La verdadera política y el porvenir rle Ba-
nomhrados por el rey. La segunda cámara cons- viera es ser enemiga irreconciliable del Aus: ría,
la de ciento quince diputados elegidos por los asegurarse la amistad de la Francia, ligarse ('01'-
hacendados, los miembros de las universidades, dialmente con la Alemania y estar pronta para
los eclesiásticos y ciernas ciudadanos en general: sacudir el yugo comun que los sucesores de re-
la octava parte de aquellos son nombrados por derico preparan para la Alemania.
la nobleza. A. HETsL\.~.


Las rentas del Estado ascienden á veinte
millones de escudos, v su deuda á treinta V dos:
el rey goza millon y ~nedio. .


La situacion política de la naviera no deja
de ser U11 tanto cmharuzosa y débil. Entre las
iuuurucruhk-s faltas (lile come'tió el congreso de
Viella, en el último arreglo personal y territorial,
d(~he contarse la agregarion ti la Buviera del cír-
culo del Iihin, que bajo el imperio francés fué
1'1 departamento dcl Mont-Tonnerre. Esta par-
te de la monarquia hávaru, que está separada
de los Estados hereditarios por el reino de Wur-
íemberg, escede en fecundidad, riqueza y civi-
lizacion á las flemas del pais. Los habi-
tantes de las provincias limítrof'-s á el Rhin son
mas vivos é inteligentes que los bávaros. La
justicÍ<,l de la antigua Baviera es una mezcla de
Ía nueva legislaeion y del derecho de la edad
media. Los tribunales de esta porciou de la mo-
narquía suelen condenar á los escritores ó emi-
grados políticos á hacer una retractación hon-
rosa ante el retrato del rey. El código de Na-
polcon regia en las cámaras del Rhin: la Iegis-
lacion, las ideas políticas y reminiscencias de la
historia moderna son francesas. La asociación
de Munich yde Spira perjudica á la política, por
lo cual se vé obligado su gobierno á combatir
dp una manera atroz el amor por la libertad y
las instituciones, que una dominacion estranje-
ra enjcndro en los habitantes de las orillas del
Hilín.


La diplomáoia eUr'Opea cometió otro grave
error cuando dejó á la Baviera el cuidado de
inocular en Grecia la civilizacion moderna. Esta
misiou no podian llevarla á cabo los bávaros,
~;U~O pt~re:r.o';i() y afeminado carácter, carece de




BELG-ICA.-Ln Bélgica forma la parte me-
ridional de aquella vasta comarca situada entre
la Francia y la Alemania, que se designa con el
nombre comun de Paises Bajos. 1\l norte estan
los holandeses llamados antiguamente bátavos.
Desde los tiempos mas remotos se distinguen
ambas porciones de los Paises-Bajos por la
diversidad de su suelo v carácter de sus habitan-
tes: el belga tiene mu~110 de francés y el holan-
des de aleman.


Desde la cuida del imperio romano, la histo-
ria de los Paises-Bajos no ofrece otra novedad
interesante que la introducción progresiva del
(' ristianismo.


Apodérase Carlo-:Vfagno de ellos y los divi-
tic en un cierto número de cantones gobernado
cada uno por un conde, bajo la autoridad supe-
rior de un duque. Pasa en seguida laBélgica á
la casa de Borgoña, y despucs del desmembra-
miento de este ducado á la casa de Austria.


Posteriormente poneenjuego CarlosVdiversos
medios'ysehacesoberano de lasdiezysiete provin-
ciasde los Paises-Bajos, ásaber: losducados de
Brabante, Linburgo, Luxcnburgo y Güeldres: los
condados Zutphen, Holanda, Zelanda, Flandes,
Xamur, Hamaut y Arton: el marquesado del
Santo Imperio, que es Amberes y su territorio,
losseñoríos de Frisa, Overissel. Utrecht, Grouin-
ga, v Mulnas.
.. 1)01' pragmática espedida en Bruselas en el
año ¡;5í9, reune el mismo emperador las diez'y
siete provincias en un estado unido y hereditario
bajo el titulo de círculo de Borgoña, anexo al
imperio. Esta pragmática abolía todas las leyes
particulares de las provincias que se oponían al
principio de representación adoptado pam los
Paises-Bajos en general. Al cabo el monarca,
venciendo algunas dificultades, consiguió la in-
corporación de los estados al imperio por medio.
del tratado de Augsburgo de 158·~·


Sinembargo, esta unidad existía mas bien en
el nombre que en la práctica. Las provincias
estaban gobernadas pot' un gefe cornun, y ob-
servaban un régimen particular: y esoeptuando
el modo de sucesion al poder" supremo, queda-
ba en pié toda la organizacion interior de cada
Estado, Cál'los había, el año anterior, erigido las
provincias belgas en círculo del Imperio dando-
les el nombre de círculo de Borgoña, '! no dejó


B:ELGICA. -t.í8- BÉLGICA,
el estcrminio las tribus de Argel y de Oran. Pe- 1- de encontrar resistencia cuando quiso incorpo-
ro S~ ha hecho todo lo contrario, )' en los mo- radas al imperio; pero se allanaron todos los
montos en que escribimos estas líneas la guer- I obstáculos en la transacción de Ausburgo ')!584\
ra santa estalla con mas fuerza contra nos- Llegamos ya á la época en que vá á disol-
otros. í verse la unidad comenzada por CárIos V. El es-


DUCLERC. píritu reformista penetra en losPaises Bajos, el
duque de Alba instituye su tribunal de sangre,
las turbas bajo la influencia de Guillermo el
Taciturno se insurreccionan ysacuden el yugo es-
pañol. Pero llega el príncipe de Parma y repa-
ra los desastres provocados por la feroz cruel-
dad de Alba; reconquista muchas provincias, y
se aprovecha hábilmente de los gérmenes de di-
vision que existen entre las provincias maríti-
mas y las provincias belgas. Entonces Guiller-
mo se contenta con fundar la confederación de
las siete provincias del norte Aeta de union ce-
lebrada en Utrecht el 20 de enero de 1a7n.


Por el tratado también celebrado en Utrech,
en 1713, los Paises Bajos se emancipan de'
la corona de España, y pasan á la casa de Aus-
tria, la cual los posee hasta el año 179o.Pl'O-
clárnase solemnemente en esta época la incorpo-
racion de la Bélgica á la república francesa.
Desatendidas las provincias belgas y flamencas
por parte de la Francia en 181 í, se reunen
por segunda vez en un solo estado. Pero esta
violenta amalgama dirigida por la Inglaterra
con perjuicio de la Francia, no podia sobrevi-
vil' á la emancipación de esta. Pocos dias des,
pues de la revolución de Julio, la Bélgica se
declara independiente, y al cabo de ocho años
se separa de la Holanda mediante el tratado
de los veinte y un artículos, con el rey Gui-
llermo, bajo condicion de que la Bélgica aban-
donase el Lusernburgo y el Limburgo.


Tales son las principales faces de la histo-
ria de las provincias belgas. Diremos algunas
palabras sobre su antigua constitucion política.-


En la época del supremo dominio de las
casas de Borgoña y de Austria, cada estado te-
nia su magnate particular, su cámara alta
y su cámara baja. El pueblo se dividía en
tres clases, pueblo bajo, clase media y nobleza
pequeña, gozando todos de las libertades mu-
nicipales y de privilegios muy amplios. Las asam-
bleas tcnian un poder inmenso, y eran la sal-
vaguardia de los derechos de sus eoncíudada-
nos. No bien Maximiliano atento en 1488 con-
tra las inmunidades de las ciudades de Handes,
cuando fué reducido á una prisión en Brujas
y obligado á dar una completa satisfacción á sus
súbditos. Cárlos V. hizo algunas variaciones en
el gobierno general de los estados, y sns refor-
mas subsistieron hasta el tiempo de la revolu-
cion francesa, Todos saben el resultado de la-




E. D.


BENEFICIO.-Cuando la iglesia se consti-
tuyó como cuerpo gerárquico, se le asignaron
ciertas rentas para el ejercicio de las primeras
funciones eclesiásticas; y estas rentas se llama-
ron beneficios, que consistian en tierras, diezmos
obenciones &c. &c.: estos beneficios fueron en
su origen propiedad colectiva decada diócesis,
cuyo obispo recihia y ditribuía los ingresos.
Al cabo laadministracion y el usufructo de es-
tos bienes se dividió entre los abades, priores y
canónigos de la misma demarcación especial.
Esta posesión temporal fué uno de los princi-
pales puntos de la reforma contra la iglesia ro-
mana, y algunas órdenes eclesiásticas antes de
la prcdicacion de Wicleíl, hacian contrastar su
pobreza nómade con el lujo feudal de los cabil-
dos sedentarios.


Este estado de cosas no sufrió completa-
mente reforma por parte de la revolucion. Hoy
dia la iglesia no goza de beneficios propiamen-
te dichos, pero lasdiócesis esplotan todavía cier-
tas propiedades particulares, y varias comuni-
dades religiosas han recibido recientemente
de la caridad pública ricas donaciones que han
convertido en rentas. El consejo genera! del
oeste ha representado al. gobierno en contra
de este abuso.


Sin perjuicio de los beneficios eclesiásticos,
los Lábaros establecieron beneficios militares
concedidos á título de usufruto, los (males Jle-
garon á ser propiedad hereditaria de los fieles
y principales gefes de las hordas. Tal es el ori-
gen del federalismo feudal. La historia nos en-
seña las calamidades que produjo aquel re-
parto de tierras.


Establecida la monarquia bajo bases solidas.
fué su principal conato, durante muchos siglos,
desposeer á la nobleza de todas las rentas y
beneficios que le babia otorgado su prodigali-
dad. Luis Xl y el cardenal de Hichelieu pro-o
siguieron con mas celo la obra comenzada por
Luis el gordo. En la noche del 4· de agosto de
17&9, noche de execrables decretos, segun Mme.
Campan, se abolieron los beneficios militares.
El imperio los volvió á instituirá título de ma-
yorazgos, mas por el tratado de Viena solo lr~


BÉLGICA. -1~·9- BEN'EFICIO.
umovaciones fllosoíico-políticas, que intento al- no producen en Bélgica todos Jos efectos que
gunos años antes el hijo de .Maria Teresa. fueran de desear. Y ¿·cual es la causa de esto?


Pasaremos en silencio las instituciones po... que la existencia de la Bélgica como nación
Iíticas.del reino de los Paises-Bajos. que ya ca- I independiente es una quimera. El estado actual
ducaron, (V. Holanda) y concluiremos nuestro de este pais es puramente transitorio. Su des-
artículo con un rápido análisis de Ia constitu- tino es unirse un dia á la Francia; en vano
cion actual de la Bélgica. se opondria contra esta necesidad providencial


La Bélgica es una monarquía constitu- de su situación.
.cional, dividese en provincias, que son Am-
heres , el Brabante, la Flandes oriental, la
Flandes occidental, el Hainaut , Lieja y Na-
murs. La soberanía reside en la nación: no
hay en el estado distinción alguna "política:
permítese el libre ejercicio de toda clase de
cultos: la educación y la prensa no tienen
trabas de ninguna especie: ti esta no se le
exije fianza: cuando el autor de un escrito de-
nunciado se halla domiciliado en el pais, el edi-
tor, el impresor y el' repartidor no pueden ser
perseguidos: en materia de delitos de impren-
ta no puede fallarse secretamente sino por una-
nimidad; los belgas tienen derecho para formar
sus asambleas pacíficas y para asociarse.


Los miembros de ambas cámaras represen-
tan la nncion, y no una parte del territorio,
debiendo sus poderes á las elecciones. La ley
electora! lija el número de los diputados cor-
respondientes á la población. Todo belga que
goce de los derechos de ciudadano, que sea
de edad de veinticinco años por lo menos, y
esté domiciliado en el pais, puede ser elegido
diputado. Estos diputados se renuevan de cua-
tro en cuatro años y perciben cierta asigna-
ciou durante la legislatura. Para ser admitido
en el senado se requiere la edad de cuarenta
años y pagar mil florines dff contribucion di-
recta. I....os senadores son elegidos por ocho años
y no rec~ben indemnización ni sueldo de ningu-
na espeCIe.


El monarca goza con poca diferencia las
mismas prerrogativas que elmonarca francés. Sin
embargo, no puede obrar con toda libertad en
materia de negocios de estado, y en la provi-
sion de los empleos. Las cámaras se reunen por
derecho Cada ario el segundo martes del mes
de noviembre. Si los ministros son acusados p0r
la cámara de diputados, corresponde al tribu-
nalde apelación juzgarlos. Allí laeleccion esdi-
recta. Las sesiones de los consejos provincia-
les y municipales son públicas. Los miembros
del tribunal de cuentas son nombrados por la
cámara de representantes, por cierto tiempo que
lija la ley. La constitucion, finalmente, consa-
gra la facultad de revisarla.


Se vé,pues, que estas instituciones son IllUY
laudables bajo muchos respectos. Con todo eso




('1', T"V)f';a "In 1'1" Co1,1<\ ,I - "'\' .. '- \. cr : ..1 L'I...,,:?


BERBEIUSCOS. -130- BESAMANOS.
quedo á los beneficios de origen imperial el va- cesivo. Sin embargo, mantuvieron una htrena
no título de sus posesiones, escuadrilla de barcos en corso hasta el tiern-


B, H. po de la conquista. Tanto en Argel como en
Trípoli la mayor parte de estos armamentos los
hacian 103 particulares, valiéndose para ello de
todos los bandidos y desertores de levante; pe·-
ro en Tunez, donde la agricultura V la indus-
tria estaba mas en su ap03eo, el bey se rescr-
vaba por cierto tiempo el monopo.io, y nlgu-
nos príncipes cristianos contribuian indircc-
tamcuto ú la hostilidad en contra de sus súb-
ditos por medio de presentes de cañones, ba-
las y demás proyectiles de hierro, sin contar
el tributo anual que pagaban i.l las tres regen-
cias, el cual asccndia en 18iG ú la suma de
1.2000.000 francos.


La situación política de estas herheriscos,
que protegida por el temor que infundían sus
costas y pür la rivalidad de las potencias ma-
rítimas ha inquietado tanto á la Europa, no-
era igunl en las tres regencias. La de Argel, qm'"
era la mas importante, estaha gobanada por
un del, gefe electivo de la milicia que se reclu-
taba incesantemente en Turquía y cuyos oli-
ciales formaban el consejo. En Trípoli, el ge-
fe hereditario ó bey tenia un poder sin límites.
Lo mismo sucedía en TlUlI'Z. Eran tributarios
de la Suhlime Puerta solo en el nombre.
Desde el año 15~35 se entendian directa-
mente con las potencias. El sultán tenia em-
peño en reprimir la piratcria, pero no podia
nada por su parte, por eso no se oponra Ú ¡PW
Argel fuera bombardeado. Pero, desde la con-
quista, Mahmoud quiso recobrar elejercicio de
su autoridad, destronó' al hey de Trípoli, en-
vió á aquella ciudad un y bajá, sin embargo
no podia sojuzgar las tribus árabes ni las in-
dígenas. Gracias á nuestros navios no pudo
destronar al bey de Túnez, mas le impuso un
tributo tan grande, que es de mas trascenden-
cía que una revolución en aquel pais devastado


D -, ·1). l. . .. ON.
BESAMA:'\OS.-l-Ioy día no /'5 mas que


un simple acto de etiqueta. En España el
dia de la coronación del rey y en todas las aran-
des solemnidades, se ad¡"llrte el público á be-
sar las manos del monarca. En Husia, dond e
tambien se ha conservado esta costumbre del
feudalismo, solo se besa la mano de la empe-
ratriz. Antiguamente los besamanos tcuian un~. . -
carácter muy distinto; era el homcnage que tri-
butaba el vasallo á su señor, y este home-
na:~í' iba acompañado de tribut;)s pecuniarios
ó en cSDccic. Segun l\f¡uina (1 el monarca


, c.


BEHBERlSCOS.-Los moros berberiscos
son una mezcla de árabes, de turcos, de rene-
gados judios y europeos, y bajo el nombre
de Bereberes se comprenden todos los pue-
hlos aborigenas del Africa septentrional. Estos
pueblos que fueron sometidos por los romanos,
después por los vándalos, reconquistados por
Belisario desde la Mauritania Tingitana hasta
la Cirenacia, vieron á los árabes invadir las cos-
t as )' vertientes del Atlas, bajo el mando de los
califas edrissitas. Al cabo los turcos se hicieron
dueños de la mayor parte de lasciudades maríti-
mas, y la patria de Anihal, Catan, San Agustin,
Massinissa V otros hombres grandes, no fué en
lo sucesivo"sino una guarida de piratas.


Sin embargo, al apoderarse Soliman JI de las
costas septentrionales del Afri~a, habia concebido
un plan muy vasto: quería oponer una marina
actiya y permanente á las fuerzas de los caba-
lleros de Horlas v de los cristianos del rnediodia.
Estos trabaron ¡"~ lucha. Los portugueses que
va en 1~·1 ¡) habían tenido á Ceuta, se apode-
i'aron de Jos puertos de Marrueoos, donde esta-
ha decretado que mas tarde debía perecer su
rey D. Sehastian.Los españoles plantaron sus
banderas "ictoriosas en Oran, Túnez, Melilla r
en 1G~·1 Cirios V resolvió arrasar á Argel, mas
por desgracia se le frustró su proyecto, y des-
de entonces las naciones comerciantes fueron
impunemente tiranizadas por los corsarios ber-
beriscos. Solo la Francia, en paz con el sultan,
no tenia que hostilizar á sus vasallos del ~Á.fri­
ca, nuestros comerciantes se hallaban estableci-
dos en la Calle, y hahiarnos concluido varios tra-
tados con las rejencias. A. pesar de eso fué pre-
ciso hacia el fin del Sib~O décimo sesto castigar
las piraterías de los argelinos, cuyo resultado
rué que Duquesne redujo á cenizas la ciudad
~, la flota de aquellos reyes del mar. Por el con-
trario la España, cuyo poder iba ya declinando,
merced al poco partido que supo sacar de su
victoria de Lepanto, fué tan Jesgraciada en sus
espedioiones en aquella época, como venturosa
en las del tiempo del cardenal Jimenez. Las
tentativas de la Holanda, Nápoles y Dinamar-
ca no tuvieron éxito alguno; la Inglaterra se
contento con humillar á Argely y la Francia al
apoderarse de esta ciudad, corté el mal de raíz.


- La marina berherisca, formidable en el si-
:~ln quince, tanto que las galeras ron una chus-
mn numerosa decidían las batallas navales, ha-
Lit¡ JlP'1~H~{' '1 "['JO ,1" PO('<.\ imr.ortancic "11 lo su-J}..... ,":1,,·)1 ... '~.~i1 u\_ .- ·,·,·Jl~\t •.. ( .... ,--..... ",-'




elecciones fueron favorables á
primera rucstion presentada ;!


BILL (ALIENJ.-EI Alien Bill era una ley
por la cual todo cstrangero podia ser espulsado
de Inglaterra por orden ministerial. Antigua-
mente ningun estrangero podia desembarcar en
Inglaterra sin su correspondiente pasaporte, pe-
ro esta ley no existe ya.


BILL DE HEI<'üRl\fA.-Este BiJl ha sido
mas interesante por la violenta lucha á que ha
dado margen, que por sus resultados satisfac-
torios. Todavia es una de aquellas leyes en
cuestión, que bajo el vano título de reforma,
solo acarrean al pueblo disenciones que en me-
dio de su actitud y energía imponente, ni satis-
facen, ni mejoran su posiciono


La cuestion de la reforma doctrinal es muy
antigua en Inglaterra. En 1776 el famoso ,vif-
kes presentó ú la cámara de los comunes este
interesante asunto, pero fué desechada su mo-
cion. l~n 1780 el duque de Hichmoud la
renovó en la cámara de los lores, pero
ro exigia mas que Wilkes, porque pedia el su-
fragio universal, y que el Parlamento durase
todo el año. En 1782 y 83 1\11'. PilI, que te-
davia no ora ministro, renovó la proposicion de
Wilkes, pero diez años después, ocupando un
puesto elevado, combatió con todas sn~
fuerzas el proyecto presentado por Grey. Des-
de ese tiempo hasta el año 18~32 la cuestion de
la reforma electoral se ha debatido muchas w-
ces en el Parlamento sin resultado alguno.


Por fin, despues oc la revolución de Julio,
el pueblo inglés comprendió que la francía aca-
baba d{~ darle el ejemplo, y no pudiendo des-,
tronar al rey, quiso al menos rebajarle su au-
toridad.


Viose obligado el ministerio t.ory, presidido
por el duque de Weliugtou, <Í presentar su di-
mision, y el nuevo ministerio, bajo la presiden-
cia de lord Grey, resolvió poner en tela de jui-
cio la reforma electoral, que hacia cincuenta
años era el caballo de batalla de la oposicion.
El dia LO de marzo de 1831 lord John Hussell
presentó á la cámara de los comunes el Lill es-
presado. Al cabo de acaloradas discusiones, los
torys presentaron una enmienda probando al
ministerio que no contaba con el apoyo de la
mayoria, por lo cual quedó disuelto el parla-
mento.


Las nuevas
los whigs, y la


BEY. -151- BILL.
antes de ascender al solio tenia que prestar I gobernadores generales de las provincias: por
juramento y homenage á los diputados eso no solamente están bajo sus órdenes los Be-
reunidos en cortes El voto de la ce- yes, sino tamhien los bajaes (V. Bajá).
remonia consistía en besar la mano derecha D. P. P.
del, rey doblando la rodilla ante su sagrada
persona. tos sultanes permitían también que
se les besase la mano; pero habiendo muerto
á Amurates '1.0 un soldado servio que se hu-
bo acercado mucho á su persona con pretesto
de rendirle homenaje, sus sucesores juzgaron
prudente no prestar al acatamiento mas que
la manga dt~ su vestidura. En adelantese con-
tentaban con saludar de lejos á Sil alteza, quien
se dignaba responder por medio de su visir. M.
de Vergennes fué el primer embajador cristiano
que recibió el honor (le que se le respondiera
directamente.


Los besamanos tuvieron su orígen en los
paises y en la época en que se miraba al rey
como la fuente de todo bien y de toda justicia.
Pero esta práctica es hoy dia un absurdo, por- I
que todos saben que la mallo del príncipe es I
mas bien para recibí¡' que para dar, para cau- I
sal' injusticia que para proteger. . I


Dc. 1
I
J


I,
1


BEY ¡j HEGH SE:\OR\.-Estc título solo
, /


se dllha antiguamente á los señores musulma-
nes que llevaban pendon en la guerra y poscian
ciertas rentas militares; pero ni en Turquia re-
presentan ya nada los titulas ~ llámense Be-
yes la mayor parte de los feudatarios subalter-
nos, los hijos tic los bajaos, los príncipes tri-
butarios &c.


Los gefes de los mamelucos, que Se apode-
taran de Egipto, se hicieron Beyes por su pro-
pia voluntad; pero no gozaban del derecho de
herencia. pues el diván ó el consejo disponia de
las plazas vacantes, así como del territorio. Hoy
día Moharned-AIí confiere el título de Bey. Un
Bcv goza el rauzo de un mariscal de campo.


..J L \.)


pero sin ejercicio, porque entre ellos se cuen-
tan muchas autoridades civiles y aun algunos
cristianes. Los gefes casi hereditarios que go-
biernan en Trípoli, y los gobernadores de las
proviuciasde Constantina, Tlerncen &c. en tiem-
¡lO de los Eeyes de Argel teniau el título de Bey.
En la actualidal los hajacs que mandan en Trí-
poli Jos nombra el gabinete de Constantinopla.
El Bey absoluto que gobierna en Tunez estri-
butario de la Puerta. Los Bcyes turcos ocupall
('1 tercer rango en el ejército, y solo pueden Ile-
'HIt ante sí ó arbolar en su tienda una cola de
eahallo, mientras los snudjaks gozan el rango
de hajaes de dos colas. Los Beghilcn-Boys ó
Bt';:diel's-Bevs 'seüorcs de los señores"¡ son los
'-'. ,




-152-BANCO.
la cámara fué la reforma electoral. Después de
muchas enmiendas, que confirmaron el éxito de
los partidarios de la reforma, se.üdopto defini-
tivarnente el bill el dia 21 de setiembre.


Pero en la cámara de los lores debia encon-
trar el ministerio la mayor oposición. El dia 8 de
octubre una mayoria de 41 votos impidió la
segunda lectura del hill, y ~\ los pocos dias se
prorogó el Parlamento, volviendo el dia 6 de
Diciembre á proseguir sus trabajos. La cuestión
de la reforma era el tema especial de to-
dos los políticos. Como se habia desechado el
antiguo hill, era menester presentar otro, pe-
ro el ministerio se contentó con hacerle al-
gunas modificaciones insignificantes, y lord Jonh
Ilussell volvió á someter el bill á la cámara de
los comunes, A pesar de la viva oposicion de
los torvs, se discutió el bill en su totalidad, v
el 21 de enero se adoptó por una mayoría d~
1J6 votos.


El 26 de marzo siguiente se presentó á la
cámara de los lores, CUyos debates fueron ani-
madísimos. Finalmente, el 7 de mayo lord Lyn-
dhurst propuso la cuinicnda que produjo una
mavoria de ;35 votos en contra del ministerio.
Lord Grey se presentó al punto á Guillermo IV
'! le propuso la renovación de la cámara de los
lores; y en caso contrario que aceptase su di-
misiono El rey se la aceptó.


Seria de todo punto imposible describir la
agitacionque produjo en toda Inglaterra esta fu-
nesta victoria de la aristocracia. Al punto la cá-
mara tic Jos comunes votó un mensage al rey,
por el cual le manifestaba el profundo senti-
miento que le causaba la caida de un ministerio,
en que tenia depositada toda su confianza. (1 El
tribunal del consejo comun (cornmon council)
presidido por el lord corregidor, presentó idén-
tica esposicion. Todas las corporaciones de Lon-
dres secundaron la opinión de la mayoria en
número de masde doscientos mil individuos. Los
electores de Wesminster se reunieron á fin de
tomar todas las medidas necesarias para la se-
guridad del Estado.» En Birminghan, una reu-
nían de mas de cien mil individuos de-
clan> no dejaria su actitud hostil hasta que el
pueblo obtuviese justicia de los torys, y resol-
vieron no pagar impuesto alguno hasta que se
le:'! concediera el hill de reforma. En :Manches-
ter, en Livcrpool, en ladas las grandes ciuda-
des los ánimos se hallaban agitados y se pre-
paraban para la lucha. El descontento era ge-
neral.


Mientras tanto los torvs embarazados con
su victoria, procuraban en ;-ano formar un mi-
nisícrio: los mas resueltos se ovadiau al ver


BANCO.
aquella poderosa manifestación de la OptnlOn
públic 3. El interegno ministerial duró desde
el dia 9 al16 de mayo. Entonces el rey lleno de
temores y zozobras, llamó de nuevo á lord Grey
que consintió en volver á tomar su cartera, bajo
la formal promesa de que en caso de nueva re-
sistencia por parte de los lores, se le autoriza-
ría para crear un numero de pares suficiente
para obtener mayoría. Pero los lores habían
recibido muy graycs lecciones para esponcr-
se á nuevos peligros, y el día ;j de Junio tle183i
se adoptó el hill de reforma en la cámara de los
lores por una mayoría de 8'~ votos, entre 128
YO~ante5, después de una lucha encarnizada de
qumee meses.


Es cierto que solo al pueblo debe tributar-
se los honores de esta victoria. Su marcial ac-
titud supo doblegar la arrogancia de la corona y
de la aristocracia. Pero el bill en sí mismo no
merecia semejantes alabanzas. Sus principales;
disposiciones consistian en aumentar el núme-
ro de los representantes de las provincias, en
conceder este derecho á ciertas - ciudades de
consideraeion que no lo gozaban, tales tomo
llirminghan, Manchester, Shefficld, Leeds, &c.
&c.; finalmente privar de representación (\ las
aldeas, algunas de las cuales, que consistian en
dos ó tres chozas, enviaban dos miembros al
Parlamento.L). Por lo dernas, este hil] hacia es-
tensivo el derecho de elección ú todos los ciu-
dadanos que pagasen por alquiler de casa diez
libras esterlinas !'1000 rs.' al año. Pero el bill\ ,
de reforma deja ancho campo á los grandes prn-
pietarios para que ejerzan su influencia sobre
Jos arrendadores y enfiteutas, se presta áque
se cometan toda clase de ilegalidades; no im-
pide que tí un cualquiera lo nombren diputado
por doscientos ó trescientos mil francos, y no
pone riendas á las disputas, violencias y escán-
dalos que se cometen en las elecciones. Por lo
demas, no se podia esperar otra cosa de los
whigs, que forman la aristoorúcia del dinero,
opuesta á la aristocracia de la sangre: adulan
al pueblo por medio de sus ideas reformistas;
yel pueblo sincero se deja engañar. Sin embar-
go, algun dia conoced le es mas provechoso le-
ner unos enemigos como los torys, qm' nó unos
patronos como los whigs.


.ELlAS IlEGN.\LT.


(J) La aldea llamada Old Sarum. tenia diez electo-
res, y la de Galhon solo uno: cada una de estas aldeas
nombraba dos representantes, mientras el condado
de Yorkshírc, que se componia de un millon de almas,
mandaba igual número de ellos. Sirva esto para dar
una prueba de lo incoherente del sistema electural
de Inglaterra en aquella época.




'1


4;;'
"Afv....


...


· BILL. -153-- BLOQUEO.
BILL DE DERECHOS.-Llamado al tro- BLOQUEO.-Poner una plaza en estado de


no Guillermo de Orange por espulsion de Ja- bloqueo es circunvalarla y rodearla de tal suer-
coba 11, le hizo aceptar el Parlamento varias le- te, que no pueda tener la mas mínima comu-
yes, cuyo objeto era disminuir las prerogativas nicacion con el esterior.
de la corona, y fijar definitivamente ciertos de- Un bloqueo causa infinitos perjuicios á la
rechos que esta se habia abrogado. Estas leyes lihertad y á las propiedades de losparticulares,
tomaron el nombre deBill de derechos. Exigía- y en ciertos casos hasta atenta contra su exis-
se entre otros el de llevar armas para defensa tencia, porque paraliza el comercio y los con-
propia, el de apelar á los tribunales en los ca- dena muchas veces á los horroes del hambre.
sos de arbitrariedad, el de perorar en el PaPla- Sinembargoelderechodebloquear está conside-
mento, la libertad de las elecciones &c.Se v@, rado por todos los publicistas como conformeal
pues, que se pedia la renovacion de los derechos derecho de gentes, como resultado del derecho
antiguos, mas de una vez usurpados por la as- de guerra que pertenece á los soberanos.
tucia de los reyes. Contenia aquel bill un artí- _ Es verdad que tanto en esta materia como
culo importante por su novedad, puesto que en otras muchas, se han introducido grandes
sometia la corona á obedecer cualquier fallo de mejoras en las prácticas inter-nacionales. Todos
losjueces. Considerado hasta entonces elreyco- reconocen hoy que dehe distinguirse cuidado-
mo el primer magistrado irresponsable de la n3- samente lo que pertenece á los particulares de
cion, habia violado muchas veces las leyes, lo que pertenece al gobierno. De esta manera
y creia imposible que un acta del Parlamento el ejército bloqueador de una plaza se apodera
pudiera cercenar las prerogativas de la corona; de todo lo que el gobierno enemigo procura in-
por eso se encontraba en casi todos los troducir en ella, como hombres, municiones, ví-
estatutos la cláusula de no obstante; todos veres &c., debiendo contentarse con impedir la
empezaban con esta palabra, que permitia la comunicacion con los particulares, y el movi
monarca hacer ilusoria la obediencia con que miento del comercio.
babia jurado someterse ü las actas del Parla- Pero estas reblasno se observan en el mar.
mento. El Bil1 de derechos abolió esta cláusula , tejos de eso, el derecho de bloqueo no tiene
y proclamó la igualdad anLe la ley. Finalmente, reglas fijas tocante á la vigilancia de puertos y
otro artículo prohibía á la corona mante- costas, y su interpretacion ha provocado mas
ner un ejercito permanente y decretar ninguna de una sangrienta discordia, tanto en la guerra
contribución para este objeto sin autorizacion de la independencia americana, como en el curso
del Parlamento. de las largas guerras de la revolucion.


No hay duda que el Bill de derechos era Asi lo declaró Napoleon en su escelente no-
en su esencia un pacto entre el trono yel pue- ta sobre la neutralidad: generalmente el derecho
blo; una especie de carta impuesta por la na- marítimo difiere mucho del derécho comun en
cion al nuevo rey que acababa de elegir. este punto: pongamos un ejemplo: «podrá COIl-


E. R. «fiscarse todo buque que se aprese en alta mar por
«un buque francés, aunque el cargamento perte- -:
«nezca á variosparticulares, y los individuos en- \ ....
«centrados á su bordo son de hecho prisioneros .,\,
«de guerra. sean ó no milítares; al paso que un
«convoy de cien carros de mercaderías pertene-
«cientes á varios ingleses, y que atraviesen la
«Franciaen elmomento de ladeclaracion de guer-
«ra no puede ser confiscado.


A veces se reproducen estas anomalías en
un bloqueo. En efecto, si un habitante de una
ciudad marítima bloqueada intenta abandonarla,
puede caer prisionero juntamente con sus mer-
cancias: esto no ofrece la menor duda.


En este caso el prisionero reclamaria vana-
mente en su favor; porque su gobierno no pue-
de protegerlo, estando conculcados los dere-
chos: entonces no se invoca sino el derecho de
la fuerza.


Siempre se han respetado los ciudada-
20


BILL DE INDEMNIDAD.-Es la aproba-
cion que dá una asamblea política á los actos
extra-legales cometidos por losagentes superio-
riores del poder. Cuando un ministro infrinje
la ley en una monarquia constitucional, y así lo
confiesa, pide un Bill de indemnidad á la cáma-
ra y esta lo concede entonces por dos razones:
primera, por hallarse compuesta de amigos y
paniaguados del ministro prevaricador, y segun-
da por serie imposible aplicar al culpable la ley
sobre la responsabilidad de los ajentes del po-
del', ley que nunca existe en las monarquias
constitucionales. Comunmente los ministros por
no rebajar su dignidad pidiendo el Bill indicado,
procuran justificar sus faltas por medio de sofis-
mas. No es fácil conocer cual de estas dos cia-
ses de amaños abriga mas franqueza.


De.




BLOQUEO.
Berlin 21 de noviembre de 1806.


Napoleon, emperador de los franceses:
Considerando:
1.o Que la Inglaterra no respeta el dere-


cho de gentes, observado por todos los pueblos
civilizados;


2.° Que considera como á enemigo á todo
individuo del Estado enemigo, y en su conse-
cuencia hace prisioneras de guerra no solamente
á las tripulacionesde losbuquesde estac1asesino
tambien las de los mercantes, y aun los factores
de comercio y traficantes que viajan á causa
de sus negocios:


3.0 Que hace estensiva á los buques y mer-
cancias, y á las propiedades particulares el de-
recho de conquista, que no puede aplicarse si-
no á lo perteneciente al Estado enemigo;


'''''° Que hace estensivo el bloqueo á las
ciudades y puertos mercantiles no fortificados,
y á los senos y embocaduras de los rios, lo cual


I no es aplicable sino á toda plaza fuerte, segun
la razón y la práctica de todos los pueblos (~i­
vilizados;


«Que declara á veces bloqueada una plaza
sin tener á su vista ni un solo buque de guer-
ra, cuando una plaza debc considerarse bloquea-
da por fuerzas navales que cortan la cornuni-
cacion, haciéndola peligrosa;


«Que declara en estado de bloqueo comar-
cas que todas las fuerzas reunidas no bastarían
para ello, tales como costas ó imperios enteros.


5.o Que conociendo el objeto de la Ingla-
terra, cualquiera que en el continente haga el
comercio con mercaderias inglesas, favorece sus
odiosos designios y se hace cómplice;


7.° Que esta conduela de la Inglaterra
propia en todos conceptos de los primeros
tiempos de la barbarie, le ha producido inmen-
sos beneficios con detrimento de las demas na-
orones.


8.° Que es de derecho natural oponer al
enemigo las mismas armas que emplea y com-
batirle de la misma manera que combate, cuan-
do desconoce todos los principios de justicia y
todo sentimiento liberal, resultado de la civili-
zacion del hombre.


Hemos resuelto aplicar ála Inglaterra Jos
mismos medios de que se vale para hacer la guer-
ra por mar. Las disposiciones delpresente decre-
to SCrEHl consideradas constantemente como
principio fundamental del imperio, hasta tanto
que conozca la Inglaterra que el derecho de la
guerraes uno, así por tierra como por mar, no
pudiendo estenderse ni á las propiedades priva-
das, sean cuales fueren, ni á las personas de Jo.'


BJ..OQUEO. -154-
nos de las potencias neutrales, á fin de nocom- \
prometer nuevas guerras, y se ha convenido
en que sus buques puedan entrar en el puerto
bloqueado, toda vez que no lleven efectos de
contrabando. Por contrabando se entiende todos
los utensilios y municiones de guerra, y aun
todo lo que puede prolongar la defensa, como
víveres, combustibles, &c. Se distinguen estos
buques por el pabellón, sea cual fuere s u
procedencia, con tal que su capitán, y á los
menos la mitad de su tripulación, sean ciudada-
nos de la nacion neutral; este último principio
se reasume en estas palabras: elpabellon cubre
las mercaderias,


Los cruceros tienen que llevar á efecto el
derecho de visita para averiguar si un buque es
verdaderamente neutral; y si este ha violado las
leyes de bloqueo, se declara buena la presa; pe-
ro para esto es menester que el bloqueo sea for-
mal, es decír, que haya en el puerto bloquea-
do una fuerza suficiente para impedir el paso;
en otro caso, no sería permitido apresar el bu-
que bajo el pretesto de haber {orzado la con-
signa de los buques bloqueados.


Tales son los principios de la práctica adop-
tada por las potencias marítimas en los trata-
dos generales de paz, comoel de Westphalia en
1742 yel dc Utrccht en 1713.


De estos principios no hay uno solo que no
haya violado la Inglaterra desde el año 1780
hasta el de 1814, ni que la Francia haya teni-
do la gloria de defender, con el deseo de intro-
ducir en el código marítimo del derecho de gen-
tes algunas mejoras que el progreso de la civi-
lizacion han hecho necesarias en las guerras
continentales. Se ha visto á la Inglaterra soste-
ner que el poder de los mares pertenece al mas
fuerte, y llevar su insolencia hasta inventar sus
famosos bloqueos sin motivo, en virtud de los
cuales cortaba la comunicacion de plazas y cos-
tas, impidiendo la navegaciou interior. Contra
este menosprecio del derecho de gentes conci-
bió Napoleon el plan del bloqueo continental,
pensamiento inmenso que se ha criticado con
demasiada ligereza, y que solo tenia para nos-
otros el defecto de no haberlo respetado el mis-
mo hombre que lo inventó.


Seria agcno de este lugar trazar la historia
del bloqueo continental: sin embargo, parécenos
muy oportuno transcribir aqui el preámbulo del
decreto que lo estableció; el cual era á la vez
una declaracion de principios, y eJ resúmen de
una bella página de nuestros anales: con esto
concluiremos .
~Iotivos del decreto que declara á las islas


británicas en estado de bloqueo.




P.R.


BOLA.-Pequeña esfera 6 billa que sine
para representar el voto. Las bolas son de
dos colores, blancas y negras; las unas sirven
para comprobar las otras: por ejemplo, cuan-
do se encuentran en una asamblea doscientos
votantes, y la mayoría es de ciento cincuen-
ta contra cincuenta, habrá ciento cincuenta bo-
las blancas y cincuenta bolas negras en la pri-
mera urna; y ciento cincuenta negras y cincuen-
ta hlancas en la segunda. (V. Escrutinio) En
el estilo figurado, hablando de un diputado, se
dice que es una bola, para espresar que forma
parte del número de aquellas capacidades de
quinientos francos de imposicion que ocupan en
nuestras asambleas un puesto de tanta trascen-
dencia.


nOtSA.-Por Id ley <le128 vendimiario del
año IV, se entiende por Bolsa el lugar en donde
se reunen les negociantes para celebrar sus
operaciones de banco y de comercio. Esta de-
íinicion que es actualmente la única legal, no
tiene el mérito de ser verdadera. Sucede á
veces que los comerciantes por costumbre,
por necesidad, ó á falta de otro local, se
reunen en los palacios llamados Bolsas; pero
solo ocupan en ellos un espacio reducido, don-
de ofuscados por los jugadores, aturdidos
por las operaciones ruidosas del agiotaje, en-
cuentran apenas el sitio y el tiempo necesario
para tratar de sus negocios y regularizar sus
contratos. Solo á una hora avanzada del día,
cuando queda oficialmente terminado el tráfico
sobre las rentas y acciones industriales, cuan-
do se ha amortiguado la' fiebre de la especula-
cion, es cuando las negociaciones comerciales
abren su curso. Por este motivo el comercio
ocupa hoy dia tan poco tiempo y lugar en
aquellos recintos, que en su orígen él mismo
habia establecido, y que la ley le habia con-
sagrado esclusivamente,


Las Bolsas han adquirido en nuestros dias
una importancia política muy grande.¿ Es esto
un bien? no, porque á causa de una fatalidad
constante y marcada en todas las épocas, siem-
pre se hallan en lucha abierta con el pro-
greso é intereses generales. En medio de las


BOLSA. -155- ,BOLSA.
militares estranjeros, y que el derecho de blo- crisis, laBolsa se aisla en su egoísmo. y si véá lá
(lueo debe reducirse solo á las plazas fuertes Francia vendida ó invadida, se liga con Jos
realmente atacadas por fuerzas suficientes. enemigos de dentro y de fuera. En las satur-
Hemos en consecuencia decretado y decre- nales del Directorio, se entrega al escandaloso
tamos lo que sigue: tráfico de los agiotistas: durante el imperio sir-


Art. 1.u Se declaran las islas Británicas en ve de rémora á la mision revolucionaria, de la
estado de bloqueo. que era instrumento involuntario un gran ge-


nio. En la época de la Restauracion se asocia
á los innobles manejos de los vampiros del an-
tiguo régimen de gobierno; finalmente, bajo la
cuasi-legitimidad, cuando en el mundo social se
considera el interés como el único Dios, la bol-
sa proporciona el templo, los oradores y las víc-
timas de aquel innoble culto. ¡Quién ignora que
cuando la noticia del desastre de Watcrloo cons-
ternó nuestro pais, la bolsa llena de confianza y
sacando partido de aquella calamidadabusó de la
desgracia pública, cotizando13s rentas á mas alto
precio que si laFrancia hubiera salido victoriosa,
y analizó favorablemente el espantoso revés que
después de veinte años aun no se ha reparado
Por estos motivos, y conociendo la bolsa tal
cual es, convendria mas hae~¡fa entrar en los
estrechos límites que la legislacion le ha fijado,
que escitarla á que penetrara como lo ha hecho
en el dominio de la política.


Sin embargo, no hay duda que estas asam-
bleas diarias de hombres ilustrados y en una
activa correspondencia con los paises estranje-
ros, podrían ser escelentes y pacíficos medios
de civilización. Pero antes que llegue á repre-
sentar papel tan noble, antes qne pueda consi-
derarse como el sosten ó el agente útil de la
fortuna pública, es necesario que la bolsa se
eduque y sepa apreciar las admirables conse-
cuencias del verdadero crédito. yque haya com-
prendido la grande verdad, que ni siquiera sos-
pecha, á saber: todos los intereses individuales
son respetables y legítimos cuando estriban en
el interés general.


Léjos está quizás su indispensable educación,
porque depende del gobierno, el cual no se atre-
veria á emprenderla, ni aun imaginarla. Todos
los poderes que se suceden tan rápidamente en-
tre nosotros, harto se ocupan en su conserva-
cion personal para dedicarse á la realizacion de
un pensamiento directivo sin el cual las nacio-
nes no podrán existir. Ciertamente con una ad-
ministracion vigorosa y moral la bolsa no tar-
daría en comprender el objeto que debería lle-
nar y lo llenaría; pero en el momento en que
escribimos es imposible reconocer en la bolsa
otra cosa sino el elemento peor de todos los de
la sociedad actual.


Si se invoca su opinion en las pequeñas
crisis que turban y agitan el mundo ministerial.




nONAPARTIS:\fO.-Sistema de Bonapar-
te. Como las diferentes partes de este sistema
debian tener Jugar en los artículos Acta adi-
ciona1, Administracion, Consejo de Estado, Cons-
titucion, Consulado, Emperador, Imperio, ~fa-


BOLSA. -156- BONAPARTIS1UO.
el pais que no le conoce sino por la esplosion servaron un derecho legítimo sobre ella, el ca-
frecuente de ciertos escándalos, no hace caso de si absoluto de disciplina y policia. Tanto la Con-
necios temores. Se indigna mas de lo que pa- vencion como el Directorio, el Consulado como
rece con'sus agitaciones egoistas y rehusa el con- el Imperio, reglamentaron á su vez la bolsa y
cederle una influencia ñimerecida. la institucion necesitó un gran número de leyes


En efecto, ¿qué valor tiene hoy dia la perso- que han tenido por objeto someterla á la auto-
nificacion de la bolsa? ¿La bolsa es un cuerpo? ridad suprema.
¿es una autoridad? ¿Puede significar la bolsa lo No tenernos que ocuparnos de estas leyes,
que la cámara, los tribunales ó el ministerio?De pero es digno de notar que sus artículos pare-
ninguna manera. Por todas las leyes anteriores cen aplicarse á nuestra época mas que á nin-
al código de comercio y por el mismo código, la guna otra. Consideraudo, dice la ley del 18 ven-
bolsa, como ya la hemosdefinido, debeser la reu- dimiario del año IV. que el órden y la liber-
Ilion del comerciante, delarmador, delcapitánde tad, que es su consecuencia, deben reinar en el
buque y del fabricante industrial; de los agentes recinto de la bolsa; que la libertad y la segu-
de cambio, de los corredores y comisionados, ridad necesarias al comercio no pueden confun-
que hacen en público sus operaciones mercanti- dirse con la licencia y el agiotaje; que el nego-
les. En esta definicion 110 hay nada inmediata- ciante honrado reclama y obtiene en todo pais
mente político ni personal. Si las personas reuni- comercial leyes protectoras de legalidad de sus
dascumplencon la ley, elvendedorcedeloque po- operaciones y que aseguren la ejecucion de es-
seeyel comprador paga lo estipulado para tomar tas, interin el agiotista procura por todos medios
posesionde loadquirido; elqueespeculaen títulos violarlas v sustraerse á ellas &c... )) Consideran-
reales sehará deellosó los transmitirá, elasegura- do, dice "la circular del 2 ventoso del año IV,
dar habrá garantR'tado lasmercaderías verdadera- que es en estremo urgente purgar á la bolsa
mente esportadas, y así de lo demas. Si de to- de la nube de agiotistas intrusos que pululan
das las operaciones propuestas y aceptadas rc- en ella diariamente .... ))
sultara una accion oficial y general aplicable á Lasbolsashan estado siemprebajo ladependen-
todos los actos particulares, podria apreciarse ciadelgobierno. que es el que las abre, el que ve-
altamente aquella concentracion de relaciones la por su policía interior, el que las cierra, en


. esparcidas que lleva á todas partes la vida. Hé fin, como ha sucedido mas de una vez cuando
aqui la bolsa en su actividad legal y verdadera; las circunstancias lo exigian. Al gobierno, pues,
no se entromete ni indirectamente en las dis- se deben elevar las quejas que se dirigen á es-
posiciones gubernativas, ni impone leyes puesto tas instituciones, que podrian prestar grandes
que se rige por la ley: debe ser, en una palabra, servicios, si se tratase de dirigirlas por la senda
lo contrario casi de lo que es. del interés nacional. Hoy dia que tantas catas-


Id sin-á á la hora en que comienzan las ope- trofes recientes, consecuencia inevitable del trá-
raciones comerciales, y oireis un lenguaje iute- fico desenfrenado de los accionistas de las com-
ligible únicamente para los adeptos: ni una pa- pañias, han probado hasta qué punto pueden
Jabraespresará para vosotros las ideas de comer- los desórdenes de la bolsa alentar y comprome-
cío, primas, precios corrientes, compras á ter el crédito general, todavia es tiempo de la-
librar, &c. nada verdadero, nada positivo; en fin, val' la mancha que las leyes atribuyen á la ad-
asistireis á las operaciones que uno de nuestros ministracion, Es muy tarde, sin duda, pero los
colaboradores ha impugnado ya fuertemente (V. males pasados deben servir de saludable leecion
AGIOTAJE). para el porvenir.


Todo esto es culpable á los ojos de la ley En resúmen, las bolsas, consideradas en sí
contra los abusos que rechaza cada dia la mo- mismas, son unos establecimientos útiles cuan-
ral pública: posee armas el gobierno y sin em- do un gobierno justo y previsor las mantiene en
bargo calla y ¿por qué? porque es el causante del su círculo; pero solo á la larga y con un buen
mal. Hace ya mucho tiempo que la bolsa recla- gobiernq, prestarán los servicios que es de fle-
ma esas medidas. Aunque se limiten simplemen- recho esperar de ellas.
te á asuntos de comercio las especulaciones pe- U. PANCE.
riódicas, pueden comprometer el interés yel ór-
den público, y corno en los momentos de con-
fusion y trastornos ha habido siempre gentes
prontas á esplotarlos en su favor, niugun go-
bierno ha entendido que dehia dejar á la bolsa
obrar por si misma: todos, al contrario, se re- .




/1


BONAPARTISMO. -157- BONAPARTISMO.
yorazgo, Senado-Consulto &c. &c. nos limi- , al mismo tiempo qúe se servía de los antiguos
tamos á reasumir brevemente las circuns- revolucionarios, combatia por todas partes las
tancias que originaron el poder imperial, la na- ideas revolucionarias. A la dictadura social
turaleza de este poder, las causas de su deca- ejercida por la Convencion en beneficio de la
dencia y de su caída. igualdad, habíasele sustituido la dictadura indi-


Las circunstancias que elevaron á Bonapar- vidual ejercida en beneficio de] despotismo.
te al trono son bien conocidas. Todos saben la El gobierno. la justicia, la administracion , todo
anarquía que precedió al triunfo de la faccion dependía de uno solo; todo se hacia por élsolo,
termidoriana.La poca inteligencia y la profunda todo se hallaba concentrado en una sola perso-
corrupcion del directorio tenian disgustados á na, hasta el punto de reinar el desconcierto
todos los hombres de bien, al mismo tiempo en las facultades de cada cual: su genio era el
que su debilidad escitaba la audacia de los rea- alma del gobierno, su voluntad el móvil úni-
listas. Contenidos un momento por el golpe ca, universa1 é irresistible La representacion
de estado del 18 fructidor , comprendieron al nacional, la libertad individual y la de la
momento que no tenian ya que combatir el prensa, que servían como de garantías contra
espíritu revolucionario, es decir, á los antiguos los abusos del poder, las habia conculcado. En
revolucionarios que querian conservar su as- pocos dias cambió la faz política de la Francia,
cendiente; la Francia, por su parte, lo compren- y se convirtió en un rey mas absoluto que los
dia asi, y el gobiemo, sin apoyo alguno, de la antigua monarquía. Parodiando su len-
obraba sin concierto. No existía simpatia ni guaje decía con la mayor imprudencia mi pue-
interés comun entre gobernantes y gobernados; blo, cuando hablaba de la nacion que le babia
el carácter nacional habia perdido toda su ener- elevado á aquella gerarquía. El ejército era el
gía; todos temian un peligro inmenso cuando que propagaba la revolucion en el estranjero.
llegó Bonaparte de Egipto, y como era mas as- Pero Napalean pudo haber dado á la Polonía
tuto que sincero, hizo que todos fundasen en él un gobierno democrático, y no quiso; pudo ha-
las mas lisongeras esperanzas. Faltos de ánimo , ber dado á la Alemania instituciones liberales,
los verdaderos patriotas al ver á la Francia y tampoco se le antojó; y si los pueblos venci-
sometida al yugo de los cortesanos del Directo- dos han conservado algo de los principios revo-
río, creyeron que Bonaparte tendria sobra- lucionarios, no fué él, lo repetimos, quien se
da voluntad y poder para restablecer la los infundió, sino las exhortaciones de los so1-
unidad que habia asegurado la salud de la re- dados,
pública. tos hombres malévolos, que con lacai- ¿Napoleon previó al menos á donde íe condu-
da de Hohespierre se habían hecho dueños de cia su sistema de contra revolución? ¡Nada
la Francia, viéndose cada vez mas amenazados de eso! Henchido de una vanidad inmensa, no
de un peligro inminente, estaban dispuestos á conoció que al abogar por el restablecimiento
someter su poder ante el hombre que suponian de lasideasé instituciones monárquicas, prepara-
con suficiente crédito para protegerlos. Los rea- ha infaliblemente el entronizamiento de los
listas, por su parte, mas y mas envalentonados Barbones; no conocióque al sofocar las ideas re-
contra los revolucionarios, redoblaban su ener- volucionarias, destruia el punto de apoyo en que
gía, y no exigian por elmomento mas que la sc- estribaba su fuerza. En cuanto á los asuntos
guridad y el reposo. En elmismo caso sehallaban esteriores, sufrió el massolemne desengaño. Adu-
los católicos. Con respecto al ejército estaba Jle- landa á los monarcas no conoció que decaia su
no de entusiasmo por tener asu cabezaal mas prestigio para con el pueblo; al presentarse á
ilustre de sus caudillos, y por verse emancipa- los príncipes como el vencedor de la revolucion,
do del yugo que había sufrido hasta entonces. no conoció que se hacia á sus ojos mas odioso
Bonaparte se adquirió asi los votos y simpatía que la revolucion misma. Este fué el orígen de
de casitodo el pueblo francés, aunque por mo- su caida. Viéndose amenazado por todas partes,
tivos muy diferentes. No encontrando ningun se acordó en medio del peligro, que el espíritu
obstáculo á su ambicion, se elevó rápidamente revolucionario habia salvado á la Francia; mas
hasta ocupar el poder supremo, cuya naturale- quiso antes de todo conservar su poder, y no
za, asi como la mision del que lo ejercía,eran se atrevió á entregarse á los patriotas y sucum-
esencialmente de carácter democrático; peroNa- bió porque debia sucumbir, dejando á la Fran-
palean no comprenbio ,siquiera por un mo- cia sumida en un horrible v desastroso estado.
mento su estado. En vez de consolidar la revo- " C. DIDIER.
lucion en el interior y llevarla al esterior, hizo
todo lo posible por sofocarla. En el interior, BONAPARTISTA.-Partidario del sistema





BOTANI-BAY-Vasta bahia situada en la
costa oriental de la Nueva Holanda, esplorada
en 1770 por el capitan Cook, que le dio el
no-nhre de Botany-Bay, traduccion casi literal
del de babia de las yerbas, que le aplican los
antiguos navegantes á causa de la variedad de
plantas que crecían en sus orillas.


Los que designan con este nombre la colo-
nia penal de los ingleses en la Australia padecen
un error. Es verdad que cuando el gobierno
inglés, habiendo perdido sus colonias de la Amé-
rica septentrional, quiso elegir un nuevo pun-
to para deportar á él los criminales, fijó su aten-
cion en Botany-Bay, á la cual mandó una es-
pedicion en 1787. Pero luego conocieron que
á pesar de la riqueza aparente de lavejetacion,
no ofrecía el terreno mas que una llanura ári-
da y lagunas profundas de un agua salobre. A.
cinco leguas al norte de Botany-Bay hay otra
bahia inmensa, capaz de contener numerosas es-
cuadras en sus numerosos ancones. Cook no
quiso examinarla mucho, y le dió el nombre
de puerto de Jakson.


Habiéndose preferido esta comarca á todas
las demas por su posicion topográfica, fijaron
el terreno que debia ocupar la colonia para los
deportados el dia 26 de enero de 1788, y le
dieron el nombre de Sydney: hoyes capital de
toda la parte oriental de la Nueva-Holanda, co-
nocida con el nombre de la Nueva Gales del
sud (New South JVales).


El primer establecimiento se componia de
160 oficiales y soldados, 40 mugeres de
estos últimos, 757 con finados, entre los
cuales habia 565 hombres, 192 mugeres y 18
hijos de estas. Al principio sufrieron toda clase
de privaciones, porque el gobierno obró en esta
materia (,OH tanta precipitacion, que les hizo
carecer de las cosasnecesarias. Sin embargo, á
fuerza de trabajos y desvelos vencieron las prin-
cipales dificultades, y al espirar el año 1791
contaba la colonia 920 arcas de tierras bien cul-
tivadas. 1..0 que influyó notablemente en la pros-
peridad de la colonia, fué que el gobierno con-
siguió atraer á Sidney muchos colonos libres,
y aunque al principio mostraron alguna repug-
nancia, á los cinco años se componia la colonia
de 4000 europeos, entre los cuales se contaban
1881 colonos libres ó emancipados. La ciudad
de Sidney se ensanchaba notablemente: se fun-
daron establecimientos de educacion. se abrie-
ron muchos caminos al través de los bosques,
se esplotaron varias minas de hierro, y se co-


BOTAN1-BAY.
de Bonaparte y de las pretensiones de
milia.


-158- BOTANI-BAY.,
su fa- menzaron los trabajos para fabricar un muefle


y un arsenal. La agricultura acrecentaba cada
dia la riqueza de la colonia; y en 1808 poseia
esta 55.450 cabezas deganadovacuno, 83.675
cahallos, 202.242 carneros, y 24.000 cabezas
de ganado de cerda.


Otra colonia de deportados estaba á fines de
1803 en las tierras de Van Diernen, fundó á
orillas del Dereventolaciudad de Hobart-Town.
La rivalidad comercial é industrial que ofrecían
estas dos ciudades contribuyó especialmente á
su prosperidad. Lafundacion del crédito público
bajo basessólidas permitió fundar en 1817 y 18
varios bancos y una caja de ahorros, que pro-
porcionaban inmensos servicios al comercio y
á la industria. La poblacion se aumentaba con-
siderablemente, tanto por la emigracion volun-
taria, como por la llegada de nuevosdeportados.
En 1817 se cornponia de 20.379 almas (17.175
en la Nueva Gales y 3214 en Van Diemen) y
cuatro años despuesde 37.068, á saber: 16.030
emigrados voluntariamente ó reos ya en liber-
tad, inclusas 3/..22 mugeres, 13.614 condena-
dos de ambos sexos y 7224 jóvenes. Se puede
calcular en 50.000 almas la población actual
de la Nueva Gales.


La Inglaterra envia á las colonias penales
todos los criminales sentenciados á presidio por
siete años, los reos condenados á pena de muer-
te y conmutada en la inmediata, y los fallidos
cuya quiebra sea fraudulenta y tengan menos
de cincuenta años, si son hombres, y cuarenta y
cinco, si son mugeres. Porlo menos son 3.000
de los primeros y 600 delas segundas los que se
deportan cada año á la Nueva Gales; y 1200
hombres con 101 mugeres á las tierras de Van
Diemen: los gastos de transporte son unos 750
francos por persona


tos sentenciados están bajo la vigilancia de
los colonos libres, y los sirven durante el tiem
po de su condena. Los que profesan arte ú ofi-
cio rtabajan para el gobierno. La duracion del
trabajo no debe esceder de nueve horasal dia.
Cada reo tiene una suma de 10 libras esterli-
nas (mil reales) al año para gastos propios,
y cada semana recibe para su manutenciou on-
ce libras de pan, siete de carne, una de azúcar
y dos onzas de té.


Concluido el tiempo de la condena el de-
portado, si uo es muger, puede restituirse á
la madre patria, pero á espensas suyas: los
qoe quieren quedarse obtienen terrenos y reci-
ben víveres por cierto tiempo. Gracias á estas
medidas sabias, todos 'los habitantes disfrutan
del bienestar. La instrucción primaria es el pri-
mordial objetodel zelo del gobierno: cada pue-




BOTIN.-Se llaman conquistadas las ciuda-
desy tierras tomadas al enemigo, y todaslasco-
sasmovibles qUf' se le arrebatan forman el Bo-
tin (Vattel, derecho de gentes).


Esta definicion es exacta hoy dia; pero deja
deserlo cuando sehabladelosantiguos y denues-
iros abuelos Jos bárharos. Unos y otros consi-
derahan el botin como el conjunto de las cosas
pertenecientes al enemigo (res hostiles) y las per-
sonas mismas de los enemigos. Pero á medida
que las costumbres se han ido multiplicando é
introduciendo la moderacion hasta en el arte de
matar ydespojar, se han hecho distinciones entre
las propiedades particulares del pais enemigo y
los objetos pertenecientes al Estado. Cuando un
pueblo por causa de su derrota deja de exis-
tir r se incorpora al pueolo vencedor, á los
individuos que lo componian se les deja poseer
sus bienes muebles é inmuebles, salvo los casos
en que el general vencedor permite saqueo.


Entre los griegos era incumbencia del gefe
del ejército disponer de los despojos del enemi-
go, y arreglar el reparto de ellos. Ya los dis-
tribuía á los gefes que habian combatido bajo
S~IS .órde.nes, ya á los soldados que se hahian
distinguidr, durante lacampaña, yaásus amigos,
y aun podía reservarse una porcion del hotin,
lo cual no era práctica constante en todos los
pueblos de Grecia. Desde la batalla de Pla-
tea los generales entregaban el producto de la
venta del botin al tesoro nacional. Este produc-
to se empleaba en los gastos de obras públicas,
ornato de los templos &c. &c.


En Roma el botin se ceusidcraba como una
propiedad pública. El mismo derecho tenian so- 1


BüTIN. -139- BOTIN.
hlo tiene su escuela, y en las ciudades exis- bre él Jos ciudadanos que fas soldados que le
ten colegios y casas de pupilos para los niños habían cogido. Una parte de las tierras confis-
de familias ricas. En Sidney se publican mu- carlas al pueblo vencido se vendia en beneficio
chos periódicos. del público: fa otra se distrihuia gratis á los ciu-


En las tierras de Van-Diemen se goza de las dadanos pobres.
mismas ventajas. En Hobat Town hay escue- Gregario de Tours dá curiosos pormenores
las, colegios. periódicos, un banco, una caja sobre las formalidades que observaban los Fran-
de socorros mutuos, un servicio de postas re- cos en el reparto del botin. A imitación de los
gular, y vapores que manticneu una constan- romanos, miraban el botin como una propiedad
te comunicacion con Sidney. Las rentas públi- común, á la cual tenían todos igual derecho; el
casde ambas colonias se aumentan de un añu mismo rey se sometía á la suerte, que era
á otro. quien decidia la parte que pudiera tocarle. Ha-


Así es como la Inglaterra saca partido de los hiéndose cogido un vaso de una iglesia, Clodo-
hombres que la ley condena á sufrir penas por veo lo pidio para devolverlo al.obispo, pero un
sus delitos: ha abierto un asilo al arrepentimien- soldado levantando su hacha con violencia, lo
to, ha ofrecido á la holganza un estímulo para hizo pedazos y le dijo al rey. «Aqui no teneis
el trabajo, y á la desgracia un mediodefortuna, «mas que lo que fa suerte os dé..
ill mismo tiempo que envia á las comarcas sal- La nobleza de la edad media no vivia mas
vajes las artes y la civilización de Europa. que del botin. Cuando la guerra no suminis-


P. R. traba nada para las prodigalidades de los seño-
res, esquilmaban á los ciudadanos. El botin se
ponia á cubierto y se prosedia á su reparto
tras los inespugnables muros de las fortale-
zas feudales. Puédese leer en los cuadernos de
Tiers y en las novelashistóricas de Walter-Scot
la descripción de estos saqueos cometidos
por aquellos bandidos y de los que eran vícti-
mas los pacíficos habitantes de las tierras bajas.
I....a sociedad estaba acostumbrada al saqueo.


Entretanto el feudalismo comenzaba á
perder su fuerza: entonces conocieron la neee-
sidad de poner un poco de órden y de impedir
que la flor de la sociedad cometiese el ladro-
nicio por su cuenta. Por un decreto del año
1306 se repartía así el botin: para el Hey el oro
y los prisioneros; lo dornas para el Condesta-
hle. Segun Felipe de Comincs, el mariscal se re-
servabaladécima parte delbotin. Unmodoanálo-
go dedistribucion subsistetodavía en Inglaterra.
Un coronel tiene derecho á 150 partes, l un
feld-rnariscal á 2000. Lord WeIlington recibió
17 millones y medio por su parte del botín
hecho por el ejército Inglés en Francia y en Es-
paña.


Entre nosotros pertenece el hotin á la na-
cion. Los productos deben ingresar en el teso-
ro público. Solo se deja á los soldados el des-
pojo de los enemigos muertos en el campo de
batalla, el saqueo de un campo atrincherado, y
algunas veces, el de nna ciudad tomada por asal-
to. Tal es la regla, decimos, pero es menester
que en la práctica se observe Los generales del
imperio se hicieron de unas fortunas colosales y
las cajas del erario no recibieron un maravedí
de todo el botín (V. para la cuestion de derecho




E H


BURGOMAESTRE.-Este nombre se dá
á los principales magistrados de las ciudades de
Flándes. Holanda, Alemania y algunos cantones
suizos: equivale á la calidad de Alcalde. Gober-
nador. y aun algunas veces á la de juez de paz
y comisarios depolicía. Las atribuciones del bur-
gomaestreno sonlas mismas en todas partes. Mas
ó menos importantes, segunlas localidades, par-
ticipan tambien mas ó menos del poder muni-
cipal. judicial y ejecutivo. Sin embargo. como
la etimologia de la palabra lo dá bastante á co-
nocer, el burgomaestre es el gefe de lasciudades;
(Burgermesler) representa la generalidad del ve-
cindario. Comunmente lo elige la clase media.
y su. funciones no duran mas que uno ti dos
años.


BULA.-Llámanse Bulas Jos decretos que
espide el supremo pontífice. Derivase su nom-
bre de una pequeña bola de metal (bulla,'¡ la
cual unida á la epístola por un cordelito, le ser-
via de sello (sigillum.)


La historia de las bulas es la historia misma
del Papismo. Esta puede dividirse en cuatro
periodos muy distintos.


En el primerose trató deconstituir la iglesia ba-
jo la unidad de la creencia y de los dogmas. To-
das las bulas de esta época son muy numerosas.
reglamentarias y conciernen á lo espiritual: lasu-
ma es el manual mas completo de la ortodoxia.
Se proscribe la heregia, se promulgan los ritos,
y se dan esplicaciones sobrelospasages mas am-
biguos de la letra apostólica.


En el segunbo periodo, el gobierno de los
Papas no se cuida ya de estos minuciosos de-
talles. Después de haber organizado la discipli-
na interior de la iglesia, hace todo lo posible por
estender su jurisdiccion. Las bulas de Gregorio
VII contra Enrique IV, emperador de Alemania.
de Urbano II y Honifacio VIII contra Felipe
el Hermoso (Clericis laíscos, Ausculte filii, U-


-160- BULA.
Saqueo, Esto era en alguna manera evitar la guerra ci-


vil en medio de las dificultades de una regen-
cia. Al principio los descontentos manifestaron
su adhesión al príncipe cuido, pero prontamente
se apaciguaron. A despecho de los obstáculos
que los realistas no han dejado de oponer á las
ideas de libertad, el Brasil ha sabido mantener
su independencia. Cada dia van haciendo allí las
opiniones democráticas mayores prosélitos, y así
como otros muchos Estados de la Americame-
ridional, solo aguarda aquel un poderoso ejem-
plo en Europa para organizar de un modo esta-
bleelgobierno popular.


E. D.


BRASiL.
las palabras: Conquista, Contribucien,
T \arre. '


BRASIL.-Imperio de la América meridio-
nal, compuesto de las antiguas colonias portu-
guesas.


En 01 año 1500 el navegante Pedro-Alva-
res Cabral tomó posesión del Brasil en nombre
del rey de Portugal: al principio se fué poblan-
do con los malhechores que el gobierno man-
daba. Pero en 1531 Martin Alonso de Souza,
en calidad de gobernador, fundó la ciudad de
Bahia ó de S. Salvador, y entonces la corte de
Lisboa oonocié todas las ventajas que podia pro-
ducirle aquella colonia. Con efecto, la prosperi-
daddelBrasillJegó á tal punto, queescitó laenvidia
deFrancia, deEspaña yHolanda. Apesarde todos
losesfuerzosdelcélebre Albuquerque, los holan-
deses consiguieronarrebatarles gran parte de las
colonias. Ambaspotenciasestuvieron en guerra
largo tiempohasta que por motivodelarevolucion
que llamóal trono dePortugal al duque de Bra-
ganza, seconcluyó el tratado por el cual quedó es-
tablecido que los holandeses conservarían las
provincias del Brasil que habían caido en su
poder. Estas primeras concesiones inspiraron á
los holandeses tal arrogancia, que degeneró
pronto en tirania , obligando á tomar las
armas á los colonos portugueses. Después
de una lucha encarnizada, vencieron estos, y
ya en 1654 hahian recobrado todas las provin-
cias que les usurpara el enemigo. Desde enton-
ces los portugueses son pacíficos poseedores del
Brasil. En 1821 se propagó en el pais el mis-
mo espíritu de libertad que predominaba en las
colonias españolas de América, y las juntas pro-
vinciales resolvieron sacudir el yugo de la me-
trópoli: la del Rio Janeiro dio la señal saludan-
do con el título de emperador á D. Pedro, hi-
jo mayor del rey D. Juan VI. El nuevo empe-
rador otorgó una constitución al pueblo y pres-
tó el juramento de obediencia el dia 25 de mar-
zo de 1824. Habia casado D. Pedro en prime-
fas nupcias con la archiduquesa de Austria Leo-
poldina, sobrina de Napoleon, y por fallecimien-
to de esta princesa con Amelía de Baviera, hi-
ja del príncipe Eugenio. Este enlace, que tu-
vo efecto á fines del año 1829, fué muy
del agrado de los brasileños, porque esperaban
algunos mas beneficios de su emperatriz; pero
la incapacidad del emperador produjo continuas
turbulencias. y evitó lo espulsaran del trono
con la abdicacion que hizo el 7 de marzo de
1831 en favor de su hijo don Pedro Il, tierno
infante que apenas acababa de salir de la cuna.




B. nAFRI~Al'.


nULA (DE ono).-Las hulas, concedidas
con el nombre de Bulas de OTO, no deben su
origen á los pontífices, sino á los emperadores
romanos. Son cuatro. La mas antigua es la de
Hungria de 1222, otorgada por Andrés H. Las
tres restantes son de Carlos IV. Una de ellas,
firmada por este príncipe el segundo año de su
reinado con motivo del nombramiento de los
arzobispos y príncipes de Bohemia, confirmó to-
dos los derechos políticos concedidos por Fedc-
rico Il á sus vasallos de Praga.T,a otra, espcdi-
da en el año 13;H), es la de Brabante. La ter-
cera, que es la mas famosa, fué promulgada en
Nuremberg en 1356. .


Esta bula, que íué la carta constitucional del
imperio germánico, que duró hasta el fin del
último siglo, la atrihuveron varios autores al
célebre B~rto]o. Pero c~ dificil fijar una opinión
al leer el singular preámbulo que precede al do-
cumento. El historiador Mellzcl refiere que el
cardenal de Tallcyrand, encargado de negocios
Jd papa en la corte del emperador Cárlos 11',
tomó una parte muy activa en la forrnacion de
esta bula.


Graves disensiones hahian afligido <i los elec-
torales, y todos temian por la unidad. Ellt'gis-
lador no descuida cuales son los desórdenes qLH'
quiere prevenir; dice que la anarquía es el
mas temible azote que aflije á los Estados.
La bula de oro de 13:)(3 consta de treinta ca-
pítulos, redactados todos en un mismo sentido,
con una precisión muy interesante, y abrazan-
do todas las circunstancias que podrían dar már-
gen á contestaciones. La primera frase del proe-
mio es esta máxima llena de energía y de ver-
dad. « Todo reino dividido en sí mismo será de-
solado, y puesto que los príncipes se han hecho
compañeros de los ladrones, Dios ha esparcido
entre ellos un espíritu de aturdimiento j' de
prestigio &c,))


Pero al lJublicar Cárlos IV la bula de 01'0
no consiguió el objeto que se proponia. En Ju-
gar de fundar la unidad, estableció la oligar-
quia real y preparó una funesta anarquía. El
reinado de Federico III, que duró 53 años, fué
el colmo de la confusión.


Es muy sensible que antes de fijar definiti-
vamente la suerte de la Alemania, no hubiesen
recordado los diplomáticos la bula Je Cúrlos IV:
el aforismo que acabamos de citar, pudo haber-
les disuadido de su culpable proyecto. Podian


21


BULA. -tGl- . BULA.
nam sanctam.) son los momentos mas memora- 1 tisía hahia sido refutada antes por S. Gen)ni-
hles de aquella lucha violenta que dnró muchos mo; contra J. J. Rousscau , contra los jesuitas
siglos entre los representantes de los Césares y ~c. &c.
el sucesor problemático de San Pedro. Estas bu-
las, demasiado atentatorias contra la libertad
temporal de los reyes, se llamaron cstravagardcs
por su historiógrafo, y conservaron este nombre
aun en 105 compendiosposteriores de los canonis-
tas romanos. Uno de los axiomas de la época era
este: «):Iicntras el sol sea superior á la luna el
Papa será superior al emperador.» Adriano IV
escribía á Federico Barbarroja en estos térmi-
nos: Yo me admiro mucho de que á pesar de tu
sabiduría, no me tributes todo el respeto que
debes al bien aventurado Pedro, y ti la santa
romana iglesia; este os un pecado de insolencia.»
En una de las bulas de Boniíucio VHI leernos:
(das dos espadas se han de blandir, launa para
la iglesia, la otra por la iglesia; esta se ha-
lla en manos del sacerdocio, y aquella en las
del rey y de los militares, pero con heneplá-
cito y voluntad del sacerdocio. Es necesario que
la espada esté bajo la espada y el poder tempo-
ral sumiso al poder cspintual.. ..Es n-cosario pa-
ra la salud creer fIlIe todas las criaturas se ha-
llan hajo la depc¡.¡<!ct1cja del pontífice romano.
Ciertamente no se podía hablar con mus altivez,
pero no tardó en surtir su efecto, y los pueblos
acogían mal las protestas de los reyes. Desde
el undécimo siglo hasta las primeras tentativas
del partido reformador, todo el anhelo de los
pontífices [uó constituir temporalmente la soue-
rania de la inteligencia sobre la fuerza, ",1 po-
der electivo sobre 01 poder hereditario: nosotros
les atribuimos los rápidos progresos que la Eu-
ropa hizo en aquella época en la via de la ci-
vilizacion y de la unidad, por su intervencion
en todas las querellas domésticas de los princi-
pes, y en la policia misma de los Estados.


Las bulas del tercer periodo presentan otro
carácter dominante; porque la reforma babia
emancipado las autoridades laicas. Después de
fulminar la corte romana sus frios rayos contra
la heregia y los concilios, solicitó la protección
de los príncipes y quiso merecerla por medio de
transacciones vergonzosas, en las cuales figuran
como mercancía sus decretos apostólicos. Final-
mente, despojado el papismo de toda prerogati-
ya temporal, se ha red ucido por la fuerza de las
cosas á sus ocupaciones primitivas. Todas las
bulas de los siglos diez y sirte y diez ocho tie-
nen relación con las materias de controversia pu-
ramente religiosa: e11 este número están inclu-


v


sas las bulas contra Jansenio, estudioso é inte-
ligente intérprete de S. Agustin, las bulas con-
tra Fenelon, obispo estoico, cuya doctrina quic-




CAcrQ[E.
¡Cuantos males sufrió la Alemania por f'S-


te motivo, cuantas luchas, cuanta tiranía in-
terior, cuanto tiempo perdió antes que pudie-
ra recobrar su unidad! ¡Cuantos príncipes y
dilapidadores tUYO que mantener antes qLHt
pudiera restablecer el orden!


El original de la hula se conserva hoy en
los archivos del ayuntamiento de Francfort del
?lIein, en donde se reunian los siete «lec-
tores para nombrar al emperador de Alemania.


B. n.


CABALLEHJA. -H3:2-
obrar á sus anchas, se cuidaban tan poco de \'
respetar los principios que proclamaban con el ,
mayor entusiasmo. Y por otra parte, ¿no podiqn I
en nombre de la antigua legitimidad germánica ,1
conservar los restos del imperio, cuando afec-
taban tanta adhesión :.í las coronas dUCP,Ics? ¿No I
podian imponer aquella restauracion en nOIl1- I
hre del interés común, cuando con menospre- I
cio de los derechos mejor .establecidos, ~ para
satisfacer celos y rencores, conlinahan al rt'Y I
de Saxonia á los arrabales de Dresde? i


CABALLERIA.-La caballería, considern-
da como recompensa militar, es de la mas rc-
mota antigüedad. En efecto, hállanse estable-
«idas en el código de todas las naciones penas
y recompensas.


La caballeria fué una institucion laudable,
piadosa y eminentemente social de la edad me-
dia; pero al cabo la pervirtió el mismo princi-
pio que lo ha corrompido todo. Debió su orí-
gen al afan de los caballeros por lucir en un tor-
neo á vista de las damas, olvidando que dehian
reservar su bravura para la patria, que fun-
daba en ellos sus mas alhagüeñas esperanzas.


Tiempo había que las órdenes caballerescas
enrecian de importancia, cuando plugo á Luis
XI sacarla de su postraciou, sugerido por ideas
noliticas, En su consecuencia mandó se reu-
1


niesen en las llanuras de Crécv, Poitiers y Aun-
eourt todos los ornamentos' de los a;ltiguos
caballeros, para alucinar á los grandes de su
reino . El rey, que abrigaba miras secretas y
pérfidas, dice nu historiador, quería captarse
la benevolencia de los príncipes y grandes de
su oírte, atrayéndolos tí. su servicio por medio
de una manifestaciou pública, qué les impidie-
se contraer compromisos con los dornas sohera-
nos, no dudando que su lealtad les haria ob-
servar fielmente SllS deberes. Luis XI colmó
de honores á la grandeza, pero fué mas bien
para subyugarla; 110 la recompenso por sus he-
llas cualidades, sino pOI' temor de que algun
dia le fuese bastarda: tal rué su objeto al crear
la orden de San Miguel, y tal fuó ternbien el


de sus sucesores al instituir las demas órdenes
militares.


La república abolió las ordenes militares;
pero Bonaparte las restableció fundando el 19
de mayo de 180:2 la de la leqion de honor. 2\fu-
cho se ha disllutado y se disuutnrti sohrc si son


• I(; nó convenientes las condecoraciones. T. BE-
CO·,;PE;\SAS.! '


A. F.


CABALLEUO.=Díeese de una persona
ao"Tcu'ada Ú una órdcn de caballería. Y. cas.v-


'.-.


LLERlA.)


CACIQlE.-Los antiguos americanos lla-
maban Cacique á todo gobernador de provin-
cia y general de ejército; los conquistadores es-
pañoles les dejaron su nombre.


Cuando Cristobal Colon aportó á la isla de
Santo Domingo, se hallaba esta gobernada por
cinco r('yes ó caciques. Había/os en Méjico y
en el Perú que ejercian un poder absoluto y
tenian del('gn<1os que pudieran COllljHl.rarSe con
nuestros antiguos señores feudales. El gefc de
los At.:;ecas residía en .Méjico , y el del !>eI'Ú
en d Cuzco.


En todas las provincias hispano-america-
nas se dá Íloy el nombre de cacique á los ge-
fes indios, ya sean independientes, como los del
pais de los Araucanos, ya sean suhaltcrnos, co-
mo los de casi todo el resto de la América. En
~Iéjieo, donde la poblacion india es doble ma-
yor que la blanca y la mestiza, hay caciques
nombrados por el gobierno para la administra-




V. 1\1.


CALENDARIO.
C ' .¡ ! . 11 " , I.uarx:o f L~n~)¡Crno turco esta) cero a lOS


antiguos oSlnanli~, cuyo empleo era puramente
militar, creó dos magistrados militares supn-
rieres con el nombre de Cád¿-cl-arker ó Cadi-
leskar, es decir, juez del ejército, debiendo uno
de ellos residir en la parte de la Turquia con-
finante con Eurona, y el otro en la de Asia.
.Ambos 1l}();.(istraLios acomnafiaban al Drínei¡')('


u 1 ,


en el ejército, y ejercian el poder judicial. Con
el tiempo el Catlis-lesker de Ilomelia, residen-
te en Constantinopla, consiguió alcanzar la pre-
minencia sobre su cólcza de Anatolia , y trocar
sus atribuciones de jue~ esclusivo del '~'jérrito
por las de inspector de los bienes patrimonia-
les, y juez superior de todas las diferencias
entre el listo y los particulares. El Cadí de Asia
obtuvo las mismas prerogativas en su distrita,


Actualmente residen ambas autoridades en
Constantinopla: el gran visir y el divan les re-
miten todos los negocios civiles y criminales de
alguna importancia; tienen derecho para diri-
mir todas lascontiendas de los particulares: ade-
mas son inspectores de todas las fundaciones pia-
dosas, y administradores de los cstnblccirnien-
tos de hcnciiccncia: todos los Cadis estan ba-
, .. ,. '1 • 1 ,. d 1
.lo sus mmerhntas Ol'i.CIH'S, asisten a urvan e
gran visir, oyen y discuten los nego\'io~. El
aull-lcekcr de Ilomelia tiene derecho para pl'O-
nnnciar las sentencias. Después de los cad¡s-
lesker, el primer Cadí es el de Constantinopla.
llamado el EstrunlJoal-cadissi, que es el pre-
fecto de aquc'Ia grande ciudad y su primer ma-
gistrai.:ü municipal.


CALEXDARIÜ.-Toaos los pueblos hall
conocido la utilidad del Calendario. En efec-
to, el Calendario determina la época de los
trabajos agrícolas; indica la vuelta regular de
las fiestas religiosas y cívicas; sirve para fijar los
contratos y los acontecimientos memorables de
la historia"; en una palabra, es el resumen as-
tronómico-político mas necesario y usual en un
Estado, porque marca la medida del tiempo
con toda la exactitud apetecible, y su objeto pri-
mordial es anunciar las relaciones que existen
entre los cuerpos celestes y la manifestacion de
los fenómenos naturales.


Toda la antigüedad cornprendia el afio en
doce lunaciones; por consiguiente, no tenia mas
que trescientos cincuenta y cuatro dias, Al ca-
bo los astrónomos conocieron que en esto con-
sistia el que siempre saliesen fallidos sus cálcu-
los de las estaciones, y á fin de obviar este in-
conveniente intercalaron de dos en dosó de
tres en tres alías otra lunación, para qm' vini-o


CADÍ. -163-
( ion de los pueblos indios. Este empleo conlie- 1
re la nobleza al (Ille lo disfruta, y es peculiar ;l
las familias antiguas del pais, El cacique debe
hacer efectivo el corto tributo con que están
gravados todos los súbditos, velar por el culti-
vo oc las tierras y conservar la tranquilidad.
Pero, como su principal instituto es defender
á sus conciudadanos lb las vejaciones de la po-
hlacion blanca, que los mira con menosprecio,
los caciques mejicanos embrutecidos, solo ha-
cen alarde de su poder para oprimirlos y tira-
nizados por todos los medios posibles. Los
blancos no los tratan con demasiado orgullo:
pero cuando se yen humillados en su amor
propio, emplean en su despecho la arrogancia
contra sus pobres compatriotas,


(Y. M.)
CADt-~Iagistr,Hlo turco.
Olhman, que el f~le fundador de la segunda


dinastía turca, instituyó los Cadis; pero ya en
tiempo del califato cxistian entre los árabes. Al
principio ocupaban el primer lugar entre Jos
ulemas, pero desde Solirnn» H tienen un ran-
go inferior en la Ilj(l~istl'at nra.
, Los Cadis ejercen i:1S mismas funciones que
entre nosotros los comisarios de policía, los jue-
ces de paz, los notarios ó Jos presidentes de Jos
trijmmdes civiles y militares; cuidan de la eX<1C-
titud de los pesos y medidas, y de la calidad
de los géneros; juz2~an sin apcla"cion todos Jos
asuntos contenciosos en materia civil entre mu-
sulmanes, judíos y cristianos, y hacen castigar
sin dilacion á los ~~uJpab!:'~,;." '--


El derecho musulman, que deja siempre
ancho campo á la arbitrariedad por las inter-
pretaciones que cualquier magistrado puede dar
al Coran y á sus glosas y comeutarios, se pres-
ta para que los cadís fallen con toda libertad
los pleitos, cuya sustnnciacion se hace las mas
veces por cohecho. Por eso en un pais como
la Turquía, donde la justicia es venal, son muy
Iucrativos los empleos, puesto que en todo
pleito el litigan te que sale airoso, paga las
costas y los honorarios de los magistrados.


Hay en Constantinopla un colegio especial,
llamado el medresseli de Bajaseul H, adonde
van á estudiar los jóvenes que se dedican á la
jurisprudencia. Ilecihidos como abogados pue-
den permanecer diez y ocho meses en la mis-
ma residencia, mas para obtener el grado su-
perior, es decir, para ser mollahs necesitan vol-
H'1' tí estudiar- en el medresseb de Solimán H.
Los mollaos son los jueces en las grandes ciu-
dades, y todo cud! tiene un sustituto que se
llama el nai"D.




CALENDAlnc. -1G~·- CA.tENDAH 10.
se conforme todo lo posible el año lunar con el hlicano, que decretó la Convcncion nacional fran-
curso del sol: ti pesar de eso el calendario ó al- cesa el dia 2} de noviembre de 1793, quedo
Ini111aque tenia otras faltas no menos notables. interrumpido trece años c! calendario reforma-


Los ejipcios fueron los primeros que urre- do por Gregorio. «La era de los Iruucescs, de-
gluron el año por la revolución aparente de aquel cia el decreto, comienza desde la Iundacion de
astro: lo dividieron en doce meses de treinta la república, que tuvo lugar en :W de setiembre
días cada uno, y de cinco complementa- del año 179i de nuestra era vulgar, en cuyo
rios pero no conocieron que al desechar al- dia el sol lIeg~5 al verdadero equinoccio de oto-
gunas horas que resultaron de esceso, debia ndo- ño, entrando en el signo de Libra á las nueve
lcccr nI cabo del mismo defecto del año Iuni- horas, diez y ocho minutos y treinta y dos se-
solar. gandos de la mañana, calculado en el obscrvato-


Tumbicn se valian del dUO solar los rorníl- rio de Paris.. Por el nuevo calcndario comcnza-
nGS, cuando Julio César llamó tí Iloma el afio ha el afio á las doce de la noche del día en que
708 de la fundación de esta ciudad y el -"'} an- caia el equinoccio verdadero de otoño, estima-
tes de Jesu-Christo, al famoso astrúnomo cgip- do por el observatorio de Paris; y dividiase en
cío Sosigencs para que reformara el calendario. doce meses de treinta dias cada uno, completan-
~sígcnes arregló el año civil al curso del sol, dose con otros cinco días llamados sin culott i-
lo formó de trescientos sesenta y cinco dias, y das: cada mes se dividia en tres nartes Ó d(~('a-


." l:


Je añadia de cuatro en cuatro atlas un dia mas. cadus, y los días eran primidi, duodi, truli,
Este método estuvo en práctica durante quin- quurtuli, quintuli, sestuli, septid i, octuli, noni-
ce siglos, aunque resulta ha al cabo del año so- di y déctuti: los meses de otoño se llamaban:
lar y tropical un csccdcnte de 11' 1'"'' 30"', que retulemiario, brumario y [rimario, los de in-
dehia en lo sucesivo variar la época fija de las vicrno eran: niroso, plucioso y 'ventoso; los de
estaciones. la primavera germinal, {lorc(fl, pradui! ó pn~-


Al fin se corrigió este error. El año 1l·J2 derial; y lo:; del estío messulor, thermulor y
comenzó la Santa Sede á ocuparse de este asun- [ructulor, A fin de (lue el calendario rcpuhli-
to, cuando en 1582 el papa Gregorio XHi, por cano guardara la mas exacta coincidencia con
mediación del hábil matemático italiano I...uis los movimientos celestes, solo :;e ID aplici)ba la
Lilio, consiguió reformar el calcndario , supri- reforma gregoriana, cuando correspondía «xac-
micado diez dias en cada año, el cual se fijo tamente al equinoccio; porque en caso contra-
en trescientos cincuenta y cinco dias; decidién- rio hubiera tenido un dia mas. El dia intercala-
dose que los tres años profanos que por el ca- Jo tomaba el nombre del tita de la reroiucum.
lcndario Juliana dehian ser bisiestos, se consi- y era el sesto de los sun-culottulus: El perio-
deraran comunes, y que al cuarto año profano do de cuarenta años, á contar desde el dia de
se le añadiria un dia solamente. la revolución, se Ibmabl1 Francuula , y el <liJO


Parte de las sectas protestantes no acepta- de la intercalación Sextil,
ron la reforma gregoriana hasta el año lG99; La reforma republicana no solaments inno-
otras desde el de 17;)2 y 5:3, y las restantes en vó la división del año, sino que también lo hi-
t 777. Los rusos y dornas naciones adictas á la zo así con la del dia. En luaar de veinte v ClW-
iglesia griega persisten en el uso del calendario tro horas, andaba diez nad~ mas, comcn"zando
.1 uliauo, por lo que su año comienza doce dias la primera á media noche. La hora se dividía
antes que el nuestro. en cien minutos decimales, y el minuto en cien


Los turcos, y en general todos los pueblos segundos decimales &c.
musulmanes, tienen un calendario muy imperfec- La idea especial del gobiel'llo al trazar este
lO. Su año es puramente lunar, compuesto (1;) calendario era que sirviese de prontuario agrí-
trescientos cincuenta y cuatro dias y doce Iu- cola. «Hemos puesto por su órt!efi en la colum-
naciones, de modo que no están marcadas exac- na de cada mes, (he el relator Fahro de :Eglan-
tamcntc las estaciones. En nuestros dias los ju- tilla, Jos nombres de Ios diferentes gérmenes de
dios, valiéndose de embolismos ó intercalacio- riqueza do la ecouomia rural. En él están GIlO-
nes, y clasificando los años en comunes y em- tadas con toda exactitud las épocas en que la
holismicos , ordinarios, escasos y abundantes, naturaleza nos ofrece todas las infinitas produc-
formados á su vez de 3[)~i, ;3;') ~" 35o, 383, :38í cienes del reino vegetal. Por lo <lemas, este ca-
y 38;5 dias, han conseguido poner su año luni- londario sufrió en varias épocas,modificaciones
solar arreglado á las observaciones astroné- I muy importantes. 1)01' ejemplo, se desechó la
nucas. división del mes por décadas, J se adoptó la dc'


A causi del lluevo calendario, llamado re¡m - semanas. Aunque el gobierno hacia uso dl'l C(l-




E. D.


CÁMAUA .-Tambiell tiene la política rno-


B. CLAVEL.


CALVL\'ISl\IO.-El Calvinismo es la sec-
la mas inmediata de la reforma protestan-
te. Calvino, reformador anti-católico y gefe de
In opinión reformada en Francia, se ocupó toda


CALVINISMO. -1ü:S- CAIHARA.
lendario nuevo, generalmente el pueblo se atu- su vida en rcstulilcccr las instituciones católica,
vo al antiguo, porque de su observan- para sacar partido de su hel'cg¡a . .El protestan-
cia resultaban muchas dificultades en nues- tisrno fundaba su existencia en la libertad de
tras relaciones con los pueblos de Europa, los exámeu de los dogmas pero C:;J vino'rechazó es-
cuales no podian admitirlo. Por este motivo, y ta, quiso sustituir su ¡wUH'¡dad personal á
tal vez tamhien por borrar hasta las trazas de la del llapa, elegido de DíD:'; en la tier-
b existencia de la república, el gohierno irnpc- ra , segun la creencia ca[()¡:ca; se c~)udJ!cc¡(í v S8
rial promulgó en setiembre de HWG un senado afirmÓ" él mismo, como dice una secta mo.Íer-
consulto cstahlccicndo el calendario gregoriano. na; fuó el primero qlH~ proe!«l!lú el dogma ab-


surdo, restaurado l'\'(';e;¡tcmente, de la sobe-
ranía de la razon , no de la razon ó del sentido
coinun, sino de la rnzon individual ó (!el senti-
do personal. Enlas palabras del obispo de "~ar­
hurton, que dccia, la ortbodiÍ~l:¡a es mi dogma,
y la heterodogia es la dogía de los otros, se pw.:-
de reasumir todo el Calvinismo. La doctrina y
la doaia de Calvino es esta. (:\0 has de creer lo


u


que te enseña la tradición, ni lo que te sugie-
re tu espíritu, sino lo que te afirma mi razou,
de lo contrario has de morir quemado vivo.»


En materia <10 disciplina ec!\siástica lIeY6
hasta el eslrcrno todas las cxascraciones de los
mas fuertes campeones de la ig!c~;ia romaua.Per-
suadi.lo de que sus nuiximas y preceptos eran la


j 1 . 1" I 1 ,. . ¡yen a¡ nnsma, comhatiu a todos os Ú¡~!C ca-
tes con la palabra, con la proscripcicn y has-
ta con el fuego, cuando lo creyó necesario. Cal-
vino proscr¡¡;¡ó á Chntillon, iJorque no estalla
conforme con sus ideas sobre los dogma'; y ne-
gaba la prcdcstinacion. Acusarlo Bolsee dei mis-
mo crimen, rué desterrado á Génora. Sabido es
que Scrvct , qu~~ hallaba la reforma calvinista
incompleta y supersticiosa, y conocido por sus
lH'l"l'gias anti-católicas, fué condenado al fuego
por la iglesia romana, y quemado YiYO por los
secuaces de Calvino.


Su rigor no fué menos implncahle en el (ír-
den moral, civil y político. Génoya sufrió el yu-
go de una inquisición fanática, cruel ó iutole-
rahlc.


1)01' lodemas, esta secta en lucha con la ¡gle-
cia, no podia sobrevivir á su fundador. Esta
pretencion orgullosa de encontrar un término
medio entre la autoridad tradicional y la liber-
tad del hombre, tenía contra sí á la ló~ica, v


c. •


no hizo mas que demostrar lo poco que vale la
fuerza de un genio cuando lucha contra la ver-
Jad.


Los que llamamos doctrinarios son los calvi-
nistaspolíticos de nuestra época. La historia de
su precursor religioso anuncia terminantemente
la suerte que le está reservada á esta seda in-e
tolerante y vana.


CAUFA ó mas hicn KIL\TFA.-Jlaluhra á-
rahc, que quiere decir vicario. En efecto, cuan-
do JIahol1la se hizo adamar profeta Je Dios y
!:~efi~ de los convertidos á las nuevas creencias,
~iu¡so que sus sucesores fuesen los gefcs espiri-
tuales y temporales de todas las gentes someti-
das al islamismo y, por consiguiente, que fue-
sen su vicario. Por eso Aban, Bckre, Uthman,
Oímar y Ali se titularon califas universales;
pero como el imperio se acrcceuta cada dia.no
podian prestar los auxilios de la rdigion con la
actividad que se requiere. Para evitar este mal
habia en Bi1~dad un Califa, otro en Cor.loh»
y otro en el 'Cairo, con el título dí" príncipes
de los fi('les. Sin emhargo, el pueblo musulmán


" 1 ¡'(' 1 ]) 1 l cr l' .¡¡¡¡m ,ll ca ua (e )ügU(}l como e verdadero YI-
cario del profeta.


Cuando los ~~i¡ongob, abolieron el califato de
Oriell~(', yel ~.!"ob¡('rno turco consiauió cstcndcr su
po.Ierha:~ta (;, Asia occidental, s(~ vio obligado el
último califa tÍ dimitir su empleo, porque su poder
había lkgado ;l ser puramente espiritual, y en-
ümeeslossultarH'sosmanlisobtuvicron la suco-
siou espirite al y temporal del profeta bajo el
título de padischa de Constantinopla.


El califa, al depositar así en manos de un solo
hombre los podercsespiritual y temporal, osten-
taba un poder sin limites, sihien loejercia conarre-
f:lo Ú Jos preceptos del Coran, cuyas infinitasglo-
5<',5 son sicmnrc la hase de toda legislacion V
culto entre lo~ musnhnanes. El pcdisclui, su('e-:"
sor del califa, es á los ojos de los verdaderos mu-
sulmanes la imágel1 de Dios en la tierra, y la
personificncion del profeta.


Todos conocen elestado á que han llegado los
pueblos árabes, turcos, moros y persas con su
sistema oc gobierno v con un convencimiento
tan escaso ~Ic los del;ercs del hombre.


V )1




CA MAllA. -1GG- CAMARA.
tierna su misterio de la trinidad, el cu- donde confeccionaban las lcyesclrey, la aristoera-
al es la especie de gobierno que se tiene por 1'0- cia y el pueblo. El mismo sistema rigió en Ro-
prcseutativo, y que llamamos monarquía cons- IDa después de la crcacion de los tribunos. Los
titucional. Se divide el poder en tres personas cónsules representaban el poder real, el sena-
ó sea en dos cámaras y la corona. La reunion do y los tribunales equivaliuu á otras dos eiÍ-
d(~ estas tres personas forma, ó se cree que for- muras; es decir, equivaldrían al poder de la aris-
mil el p;obicrtlu. tocracia y del pueblo.


I ..a 'palabra cámara, en el sentido de asarn- La idea de dos cámaras h'gislativas modera-
blea política, es tomada de los ingleses. Estos. das por el poder real es, pues, la espresion dr
llaman cámaras (housscs) á los dos poderes, que un estado social muy diferente de hs condicio-
juntamente con el trono, forman las leyes. Lna ncs de existencia de las sociedades modernas.
de ellas es la cámara alta ó de Jos lores 'tite ~os csplirurcmos.
upper house¡ y la otra es la cámara baja ó- deLib sociedades antiguas se compouian de un
los comunes (tIte louxr liouse, distiucion iYLiO- corto número de hombres 1¡¡H'L~s ó ciudadanos.
lente que coincide con las tradiciones y hábitos El resto, lliayoría inmensa, era esclava y no se
políticos de nuestros vecinos. A.lgunos puhlicis- contaba con ella para nada..Por consiguiente,
tas anglómanos han querido introducir entre nada babia en la antigüedad parecido á lo
nosotros esa locución, pero olvidan 00:; cosas: <lue entendemos hoy por dl~nlOlTll~il. El pueblo
la primera es qLLl~ la cámara de los comunes d(~- en Ruma, en .·\JCila~) en Sparta &c. no e1'<1 pro-
riva de la de los lores, micntrus que en "Fran-- piamcnte "ablando sino una desmcmbrucion .
cia la cámara de los pares es hija de la de los una rama s('~~llmla dl' los patricios. Pero en nucs-
diputados: olvidan adcuias que los comunes acu- tros dias jn~'an diF'lTntc es su condición! El ill-
den á la barra de los 101'\'s para recibir las co- rncnso número que en otro tiempo era esclavo,
municaciones del gobierno, cuando entre nosotros hoyes libre, y se llama pueblo. El poder del
es práctica constante que los pares deben pa- pueblo es pues dccuplo, ccntuplo de lo que era
sar á la cámara de diputados, cuando el rey abre ant¡ou(1mcille.Es[;~ elemento I\llCYO tienen las
ó cierra en persona la legislatura. cnnstitucioucs morlcruas: si falta, piérdcsf' el


La existencia de dos cámaras implica la fal- equilibrio y los 01 ros dos pode!'i's. dcm¡¡:.;jado
ta de unidad política y social, es decir, la divi- débiles por naturaleza, dcsaparC(~('1l necesaria-
sion del pueblo en diversas clases. Es, pues, cvi- mente.
dente que la naturaleza de estos poderes, sus Este hecho, esta profunda diferencia entre
funciones y el papel que juegan en el mccanis- la antigüedad y los tiempos modernos, cs- lo
mo del gobierno deben variar segun el cartic- que los escritores contemporáneos no han sa-
ter, la necesidad, los intereses, la trrulicion v la bido apreciar; este nuevo hecho, decimos, es lo
mision de los pueblos. En un pais es muy fuer- <Iue hace imposible en la sociedad actual la lin-
te el poder real y tienen las dos cámaras nccc- raoion de dos cámaras kgislatiyas. Efectiva:ncll-
sariamentc atribuciones muy limitadas. En otro te, por mucho que se procure disminuir ó anu-
domina una aristocracia poderosa, el trono es lar la accion popular, por mas qU!~ se intente
un aparato inútil y la cámara electiva es una aumentar dcsmcdidamcntc las prcrogativas rea-
bomba aspirante, movida por una fuerza este- les ó los privilegios de la aristocracia, tarde (1
rior. y cuyo destino es estracrle al pueblo toda temprano la fuerza de las cosas arrastra con
la sangre y oro que puede dar. .En el otro, al todo, anula los hechos ilegales y restablece t' I
contrario, una democr.icia vigorosa, que mar- derecho. ,~.
charápidamente hácia el dominio universal. obli- Prosigamos la misma compar.nion.
ga ú ambos poderes á sufrir su supremacía: la En las sociedades antiguas, la clase abyecta
cámara alta es como una oficina <k empadrona - era la que pagaha los impuestos. Si habia algun
miento, y la corona equivale á un sello. vacío en las cajasdel erario, llenábalo fucilmcnto


Tales son las tres faces mas visibles del me- una aristocracia poderosa y rica. Hoy dia, por
canismo con que han querido los realistas de el contrario, las contribuciones se reparten en-
nuestro tiempo conciliar el doble principio de la tre todas las clases. Luego si admitimos al pue-
autoridad y la libertad. hlo para el ejercicio del poder con mas Ó ITH'nm:
.. Por lo demas, esto no es ohra ni invención cortapisas, se le debe conceder necesariamente
de ningun genio de nuestra época, como se ha el derecho que mas le interesa, es decir, la vo-
dicho y repetido cien veces. El sistema hicama- tacion de los impuestos. El pueblo tiene, pues.
rista es antiguo y muy antiguo. Lo yernos es- libertad para conceder ó negar un impuesto;
iahlcejdo en la anticua constitucion de Sparta, él <:'5 tTmcs el amo, el regulador el d¡~')pnsador


I.--'.f -




(t) Iudicarcmos en !a-; ;¡l'tÍ 'ulos especiales en Es-
pafia, Gran Brr-taiia, llclgica cct. los diferentes pai-
"es en que ecsistcn dos C'á'WJI"IS lcztslatívas
.. Ó) La con~I;'~:ldc S;Jisso'n': i(~ áIHIU;~~'~l~ 'ÍioniJ1nn.
el mariscal ele Luxemburgo de. etc.


C.HIARA ARDIENTE.-En Francia ha ha-
bido en distintas épocas tribunales con el nom-
bre ?e cámara ardiente, par? el castigo y re-
prensron de crunencs especiales y determi-
nados; pero estos tribunales no eran izuales
entre sí, aunque su denominación lo dá á ~ono­
cer, adornas que la etimologia no es una mis-
ma en todas las épocas.


En los primeros tiempos de la monarquia
se H~maha cáma!'a ar~ien.te el lugar. en que se
reu~lIan los Copitales Judtc~s estraordinorii que
teman el cargo de persegUIr á los acusados de
crímen de lesa nacion, cuando eran de familias
nobles. Llarnábase cámara ardiente porque esta-
ba toda revestida de negro é iluminada por nume-
rosas hachas, ü imitacion de los mausuleos lla-
mados capelardentes, cuyo aspecto lúauhre


. ~ u
sirvo para que resalten mas las luces.


I{· ! J' .
.4 emane o .rancrsco 11 se estableció en ca-


d.a departam~l~to del reino una cámara espe-
CIal: cuya rmsion era mandar quemar sin com-
pasIOn todos los luteranos y calvinistas convic-
tos de beregia. !-,uego, tornoeste epíteto, porque
la pena que aplicaba a los reos era la del fuego.
Por la misma razon se llamó cámara ardiente
otro tribunal especial que se instaló en 1679,
tres. afí..o s ~!e.spues de la muerte de la marquesa
de Brinvilliert para perseguir á los acusados
de envenenamiento. Este tribunal tuvo tres sec-
ciones en Vincennes, y después en Arsenal. Las
personas del rango mas elevado se vieron ob!i-
gadas ~ compare~er ante él (2); pero sea que las
acusncronescareciesen depruebas ó fuesen una ca-
lumnia, sea que su buena opinionyfama les sirvie-
s: de escudo contra losrigores de la justicia, lo
CIerto es que fueron completamente absueltas.
Solo una pobre matrona llamada Visien , acu-
sada del mismo delito, fue quemada viva el 2
de Febrero de 1680, despuesde sufrir la pe-
na de mano cortada con hierro candente.


Tnmhicn se ha dado el mismo nombre ü cies-
tos juzgados estraordinarios establecidos de real
orden y por un tiempo limitado para conocer de
las malversaciones en materia de hacienda, y de


-167- CAMAR~.\.
pode- pasion la verdad de las cosas, y procuremos no


merecer mas este elocuen le apóstrofe de un es-
critor cotemporáneo: «Nesotros existimos en
medio de las crisis, como las estatuas en medio
de los temblores de tierra; las sentimos sin cono-
cerlas.» ;1\


\ '/


CAMARA.
de las fuerzas sociales, el motor de los
'es políticos, el soberano.


Por eso veáse cuan vano y efímero es el
sistema hicamarista, y cuan numerosos y pa-
tentes son los hechos que comprueban y evi-
dencian la I(ígica con que lo hemos demostra-
do.


tos Tudorcs ocuparon el trono y el poder
real usurpó todas las libertades nacionales. ¿Qué
hizo entonces la cámara de los pares de 10-
¡2)aterra para contener este desafuero, estos des-
manes?


Suben al trono los Stuardos. Prop::igase
el espíritu de libertad y un vivo deseode inno-
vaciones anima á la sociedad. La aristocracia
británica intenta en vano neutralizar el ascen-
diente de la cámara de los comunes, y no pue-
de apesar de todos sus esfuerzos defender las
prerogativas oc la corona, ni protejer la cabe-
za del rey.


Despues de disuelta la Convencion nacional
'lucdaron en nuestro pais dos cámaras legislati-
vas. El consejo de los quinientos proponin las
leyes, y el consejo de los ancianos las adruitia
<, las desechaba. Al poco tiempo era la Francia
víctima de la anurquia, "cía su territorio ame-
nazado, su libertad perdida, cuando apareció el
~i}Llado de fortuna (fue lo mismo se sobrepuso
y subyugó á los constituyentes que á los cons-
[ituidos.


Fúndase el imperio; veíase el un lado elcuer-
po legislativo, al otro el Senado, pero en nin-
guno los limites del despotismo.


Finalmente, ¿pudo la cámara de los Pares
de Franaia impedir en 1830 que la cámara ba-
ja dispusiese solamente de todo, destronase
un rey, sustituyéndole otro, y cambiase del to-
do la bases del poder político de los pares?


Está visto, el sistema bicamarista ademas de
ser inútil, cuando no perjudicial, es radicalmen-
te opuesto ¡í la constitución social de las nacio-
nes modernas, porque no opone obstáculos di-
cases á los designios del poder real, ni á la
esplosíon del resentimiento popular, que BlU-
C~laS veces provoca, y que uunca mitiga ó con- I
tiene. . I


Un grave historiador de nuestro tiempo di- I
ce que las revolucionescomienzan con una asarn- ¡
hlea y concluyen con dos. Est.e es uno de aque-
llos axiomas especiosos que solo contienen una
vana antítesis. El objeto normal de la huma-
nidad es la tendencia hacia la unidad. La uni-
dad no se puede realizar con tranquilidad sino
por la accion regular y única de una asamblea.
V. esta palahra.) Dejemos, pues, á los sofistas


discutir lo varto de sus palabras. Vcamos sin




-168-CA~!AIL\.
los delitos de falsificacion y conlrabando.l.os
historiadores dicen que antiguamente hubo tarn-
¡lien una cámara real para reforma del hospital
de leprosos y otra para administrar los negocios
estraordinarios del patrimonio.


H.B,


C\M: HA ESTHELLADJ...=Gran tribunal de
justicia, ó mas bien juzgado csccpcional, estable-
cido en Inglaterra en tiempo de Enriq UD VH
hasta la aholicion del Parlamento Largo. AI-
bunos autores aseguran es mas antigua su ins-
titucion, pero esta opinion no tiene prueba algu-
na en su favor.


La cámara estrellada se estableció tí despecho
del .i urado. Tanto antiguamente en Francia, co-
mo hoy día le ha calilicado la inteligencia y la
firmeza política de los jurados de incapaz, igno-
rante y baja. _El) todas épocas se ha tratado de
vilipcndiar esta última institucion; el poder <~j(>­
cutivo se abrogó el derecho de formarla tí su
dcvocion, y no contento con esto, procuró ha-
ccr ilusorio este tribunal democrático. Con!irjó
nuevas .. cstraonlinnria. <'11.: 1" ' :' 1' ,-) ,'11 ' .0 /t 1'1 c.i-'\ l .....--' ,.) <""'\).1.. \_ h ...L _ I.H.' U ,d. U, '--_~"J \. (J.,_,.) l l Jl
mnru e:"'>c'lhth ¡l"[') sin t!";'l" .clas nrcscritns(l _ ~L.:. "--_ (1._ (, _ \.. \. d~ L.l"- !l. •. ., ,~,.- 1 1.. __ o) l ."J
exactameutc. Y como los lores del concejo te-
nían derecho para dciibcrac en ella, sucedía que
los fallos se daban á gusto y merced de la co-
rona, cuando convcnia 11 sus principales miras.
La criminal conducta de estos jueces detestables
jamás ha tenido ejemplo. Condenaban tí todos
los que no eran de la dcvocion de la servidum-
hrc del rey. ora fuesen papistas, puritanos, no-
conformistas , disidentes, religiosos ó políticos.


El l)ariamcntoLargo abolió la cámara cs-·
trcllada, pero después de la rcstauracion de los
Stuardos intentó en vario el gobierno restable-
cerla.


c.ÜUP.A BIPE'PoL.==AI decretar la dicta
dl~ \Vorms la paz perpetua, desterrando para
. I " . 1 1 " . 1'-1)"slCmpJ'(~ a guerra míestiua, esraD¡CCJO en ~,.~ D


una Cámara imperial. El espíritu de esta nueva
institución era mas aritocrático que monárqui-
('0. Al principio el emperador era su presidente
y nombraba los funcion.u-ios, que administraban
Ir\ justicia en su nornlrrc, juntamente con los
maznatcs. En lo sucesivo se reservó la dieta el
(h~r~cho que gozaba el emperador de entender
en todos los asuntos de interés público. Los Cé-
sares en el si:.do X!I[ intonínron fundar un tri-


<'
hunal imperial para robustecer su poder, pero


1 •• , ., f ' , f'cucu.:o conslgmeron susuc ..;¡snlOS, que ue a 1-
ncs de! siglo XV, vieron frustradas sus cspc-
rnnzas.


Ln c.iuiara imperial se compon¡n d? un prr-


eA. ThL\ IUr.LA.
sideute que se elegía entre los príncipes () con-
des, y después entre los diez y seis acesorcs pret-
tendientes ú la nobleza que fuesen jurisconsultos
Al principio el emperador nombraba los aseso-
res, y la dieta aprobaba los nombramientos, pe-
ro al cabo esta los nombro nor sí.


1


La cámara imperial juzgaha en apelncion los
autos de los tribunales establecidos en los esta-
dos imperiales. Adcmas de las facultades ordi-
narias de la apclacion, tenia otra no menos no-
table. Era costumbre inmemorial que cuando
ocurrían di,.;iílcllcias entre los Estados federales
<H imperio, las resolviesen varios mediadores ()
árbitros eh~oidos por los contendientes. Estos úr-
Litros se llamuhun Austrcqos , y sus decisiones
juicio Austreou! (1 . Estaba tan arruigada esta
jurisdiction arbitraria en las costumbres gcrm[¡-
nicas, que la cámara imperial se la apropió ha-
cicudo <pe los austregos le dieran cuenta Je
sus acuerdos.


.Al principio se estableció en Francfort, des-
pues consecutivamente cn Worms, Spira, E!I,-
stinzcn, Aug~¡JJUrgo, Nurcuberg, y cu \Yetzlar'
á fines del siglo décimo scptimo, donde pcrm<l-
!H'ció hasta el tiemno de su abolicion. Juzzuba


J L


Jos pleitos de Jos grandes, las difericncins de Ja~~
ciudades y de los nohlcs ó caballeros, y era tal
la lentitud de sus actos que ha J!egado a Sí';
proverbial.


CA}fARILLA.=l~sta palabra, de orí::;l'll
.español y derivada de Cámara, sirve en nues-
tro idioma para designar el gobierno oculto
que existe en la mansión real, y que domina
muchas veces :.:11 gohierno efectivo y respons:l-
bIe.


Nunca se hJ habiauo mas de camarilla qw'
dc~,dc que bar gobicfIlo constitucional; ~'!<¡
razon es muy obvia, En los gobiemos despó-
ticos y arbitrarios donde los príncipes reasú-
men en sí todos los derechos y el poder, ;1 JnC'.-
nos qne no ocurran circunstancias particula-
res, depende de su voluntad ó de su capricho
el nombramiento de los altos funcionarios, v
entonces no hay influencia extra-legal que pm:-
da designarse con aquel nombre, porque prp-·
cisamente el gobierno no es mas que una cama-
rilla. Con un réaimen constitucional, al COlJ-
trario, el ¡;ob¡err;o está sujeto á ciertas rcgL¡s
que se fijan de antemano; el rey no puede cjcr.-
ccr su poder sino por medio de sus ministros.
y aunque él los elija, la mayoría de las cárna-
ras los dt?~i:~na de hecho directamente. P!wL·




CAlVIARLENGO.-(En aleman Kammern-
ling, maestro de cámara). Empleo de corte que
designaba á los tesoreros del Emperador y del
Papa. Solo en Iloma hay una autoridad llama-
d.o así. J~I cardenal Camarlengo rije á la igle-
SJa y administre la justicia, pero sus princi-
pales atribuciones, que recuerdan las atribu-
ciones primitivas de su cargo, le hacian enten-
der en negocios de hacienda; tiene bajo su s
órdenes un tesorero general, hace acuñar mo-
nedas cuando está vacante la Sta. Sede, y f'S-
pide si es menester los decretos. •


CAXADA.-País de la América septentrio-
nal, confinante al N con la Nueva Inglaterra.
al S. con los Estados-Unidos, al E. con el gol-
fo de S. Lorenzo, y al O. con paises todavía
desconocidos. El Canadá, en otro tiempo
colonia francesa, fué cedido á la Gran Breta-
ña por el vergonzoso tratado de Versailles, en
10 de Febrero del 1763. Hoy dia este pais
está á punto de sacudir el dominio inglés, el
cual lo tiene sujeto por el terror de la ley
marcial y lasproscripciones. ¿Qué faltas habrá
cometido el gobierno inglés para enagenarse las
simpatias de esta rica colonia? un rápido bos-
quejo histórico nos las dará á conocer.


Por el tratado de cesion quedó estipulado
que la Inglaterra permitiria á los habitantes deI
Canadá el libre ejercicio de su religión, y la
pacífica posesion de sus propiedades. 1)01' un
acta del año 14 del reinado de Jorge IU, año
1775, se reformó la legislacion de la colonia,
poniéndola en consonancia con las leyes ingle-
sas, que someten todos los crímenes al fallo
del jurado, y en materia civil se adoptam las
leyes de Francia, por lo que indirectamente
estaba el pais bajo el dominio francés. En aque-


22


CAMARILLA. • -169- CANAnA.
suceder, y sucede efectivamente algunas ve- sea un golpe de Estado dado por los pueblos.
ces, que el príncipe se baila supeditado y el Al esplicar el porqué la camarilla predomi-
gobierno en manos de los palaciegos que obran 1 na mas en los gobiernos constitucionales, he-
en razon opuesta á sus ideas y simpatías par- mas prohado que casi no puede existir en los
ticulares ..Entonces se establece sordamente al gobiernos despóticos. Solo nos queda que aña-
rededor del trono una conspiraciónincesante que dir (y con este motivo indicamos el remedio al
comienza con la intriga y acaba con una lucha lado del mal) que es igualmente imposible en
terrihle ó con un golpe de Estado: tal es la todo gobierno democrático, donde el gefe del
camarilla, cuyo poder es tanto mas perjudi- Estado tiene sus poderes limitados, témpora-
cial, cuanto que legalmente no se Jo puede de·· les, conferidos y revocables por la elección.
clarar cómplice, por hallarse cubierto con la El prestigio del poder personal, yel positivo de
inviolabilidad de la persona real; es tanto mas una larga lista civil, es lo que forma y mantiene
fuerte, cuanto que es tan permanente como el las cortes, y por consiguiente las camarillas. Un
trono, al paso que los poderes regulares, presidente, que gobierna y no reina, no puede
sus rivales, se suceden unos á otros continua- tener á su rededor sino funcionarios sinceros l
mente, unos para ser elegidos diputados, y puros, y por consiguiente nada de camarilla.
otros para ser elegidos pares. ALTAROCHE.


En una palabra, está visto que la camari-
lla no es otra cosa mas que la quinta esen-
cia de la corte, por la deferencia del monar-
ca, bajo cuya proteccion se erije en consejo se-
creto y en poder director.


La camarilla se reviste de distintos carac-
teres, segun sea el del monarca; si el reyes de-
voto, sed camarilla de sacerdotes; si es liber-
tino, lo scr.i de concubinas; y si la persona que
lleva el cetro es reina, se compondrá la cama-
rilla de azafatas, ahijados y favoritos; si es un
rey intrigante y avaro, la formarán aventureros
y aziotistns.
. ';rambien suele variar en un mismo reina-
do la camarilla: por ejemplo, la del reinado de
Luis XIV constitucional, que de la galanteria
y esplendor que le hacia ostentar ~lad. La-
Valliere, pasó á la hipocresía estúpida de Mad.
Maintenon. Dos caracteres muy distintos se
observan en el reinado de toda camarilla. Su-
cede muy comunmente que el ministerio forma
parte de la camarilla, y entonces no tarda el
poder electivo en trabar una seria lucha con-
tra el poder real. Algunas veces, es decir,
cuando queda triunfante en la lucha el poder
electivo, el ministerio tiene mavoria en las
cárnarns, y entouces la camarilla v prosigue en
nombre del rey la lucba encarnizada contra el
mismo poder. j~sta es la historia de todos los
gobiernos monárquico-representativos. Cuan-
do jos embates recíprocos solo dan rnárgen,
¡..;raeii:ls á las ficciones constitucionales, á un
cambio de uahinet«. se llama esto el )'UCOO re-~! .J
qular de las instituciones: pero cuando la ('oa-
licion se pronuncia delinitivameutc en favor
del poder real contra el poder electivo, y vi-
ve-versa, entonces en el primer caso es un gol-
pe de Estado, ósea una revolución hecha por
Id trono, (':J el ~w;ulldo es una revolucion ó




C¡\NADÁ. -170-. CANADA.
lla época toda la region se llamaba la provin Por eso no solamente el consejo ejecutivo ío-
cia de Quebec. Mas por decreto del año 1792 mó á su cargo toda la administracion, sino
reinando Jorge UI, se dividió esta estensa pro- que era al mismo tiempo parte integrante del
vinciaen dos partes, separadas por el rio San euerpo legislativo; porque la mayor parle de
Lorenzo; la de la parte de allá del rio se lla- sus individuos llenaban las funeiones de jue-
ma alto Canadá, y la confinante con el mar ces, de modo que ejercian á la vez el poder
pI bajo Canadá. ejecutivo, el legislativo y el judicial.


Como la provincia superior estaba habitada Era imposible quc este estado de cosas no
casi por colonos ingleses, se mandó que ri- produjese un odio implacable entre los ingle-
giesen en ella las leyes de Inglaterra, tanto en ses que ihan á la colonia para adquirir rique-
meteria civil como en materia criminal; pero en zas y los colonos que podian gobernarse por
la provincia inferior, que estaba habitada es- si. Esto es lo que ha sucedido. Pasaremos en
pecialmente por franceses, se observó la distin- silencio los primeros amagos de hostilidad, pa-
cion esplicada arriba. ra llegar á la lucha abierta y violenta que se


Al mismo tiempo que se introducian estas ha trabado especialmente en el bajo Canadá.
variaciones, se adoptaba un nuevo sistema de En ambas provincias la suma destinada pa-
gobierno. Cada provincia tenia sus magistra- ra los gastos necesarios se llamaba lista civil.
dos, á saber: un gobernador, un consejo legis- Los ingleses del consejo ejecutivo y los del 1e-
lativo y vitalicio nombrado por el rey, y una gislativoque disponen de estos fondos, quisieron
cámara ó asamblea elegida por los colonos. hacer el reparto de la misma manera que se


Ademas, por una ley anterior promulgada practica en Inglaterra con sujccion á la lista civil,
cuando la lucba con los Estados-Unidos insur- la cual no es mas que la renta particular del
reccionados hacia que los ministros fueran gene- rey. Solicitaron que el reparto se hiciese en glo-
rosos por temor, la Inglaterra renunció solcm- ha, y por todo el tiempo de un reinado. La cá-
nemente á imponer contribuciones en beneficio mara ó asamblea respondió que no babia la mas
de la metrópoli. Solo esta última concesion era mínima semejanza entre ambas listas, lo que no
importante, porque las demás eran ilusorias: era dificil de demostrar: quiso adenias exami-
hien lo conoció el gobierno inglés, como se va nar y discutir el empleo de cada suma, y aña-
pronto á demostrar. dio que si votaba por las listas permanentes,


Está probado que todas estas disposiciones cesaba en su mision de votar los impuestos. Es-
iban mal dirigidas. Desde luego la división le- to era un raciocinio muy claro y sencillo. No
galmente establecida entre las dos provincias se puede imaginar la indignacion que produjo
creaba dos poblaciones rivales por sus costum- esta manifestacion en las autoridades de la
hres, leyes y orígen distintos. Además, en el colonia, y en Inglaterra la declararon en rebe-
centro del cuerpo legislativo de cada provincia lion abierta: enviaron un nuevo goberna-
existian ciertos gérmenes de discordia, que no dar, que fué el duque de Richmond, y murió
dehian tardar en producir sus frutos. En efecto, poco despues. Su sucesor fue el lord Dalbousie,
81 gobernador y tos miembros del consejo, nom- antiguo militar amigo de \VelJington. Este qui-
brados por el rey, es decir, enviados por la In- so obrar militarmente y someter por la fuerza
glaterra, no podian obrar de consuno con los á los orgullosos franceses que desohcdecian al
miembros de la cámara elegida por los habi- gobierno, pero nada consiguió: la cámara rchu-
tantes del pais. só reconocerlo como tal gobernador, haciendo


Ademsá del consejo legislativo, se habia lo mismocon los miembros del consejo ejecutivo
nombrado tambien un consejo ejecutivo, cu- y con los jueces. El lord Dalhousie trató de ga-
yo personal lo nombraba igualmente el go- bernar sin consultar á la cámara Las rentas del
bierno inglés, y en cuyas manos residia esen- bajoCanadáse componen; primero, de los bienes
cialmente todo el poder, porque todos los go- de los jesuitas, cuyas rentas las aplicó el con-
hernadores al llegar tÍ un pais desconocido sejoejecutivo al clero protestante yá los emplea-
para ellos, trataban siempre de seguir la mar- dos, cuando la mayoría de la poblacion era ca-
cha de este consejo. La principal causa de tólica, lo cual era una usurpacion: segundo, de
los abusos era que los miembros del consejo las tierras y bosques del Estado: tercero, de los
ejecutivo han sido elegidos, especialmente en derechos de señorío: cuarto, de ciertos derechos
nuestros tiempos, entre los miembros del con- impuestos por el congreso imperial (el parlamen-
sejo legislativo; siendo muy cstraño que los to ingles): quinto, de ciertos derechos impuestos
hombres parlamentarios de la Gran Bretaña por el cuerpo legislativo provincial. El goberna-
no clamasen contra estas odiosas disposiciones. dar sostenia que era incumbencia del consejo




Total. .... 9000


CANAnA.
8. 0 á Octavia, id...... 1200


Este era el empleo que hacia la oligarquia
inglesa de las propiedaes públicas de los Cana-
deses franceses. Otros miembros del consejo
ejecutivo figuraron con su numerosa prole en
esos cuadros de saqueo.


Los canadeses esperaban que el ministerio,
llamado reformador, escuchase por finsus que-
jas; pero lord John Hussell dejó las cosas en
el mismo estado que lord Livershool. Sin em-
bargo, como iban á mas las relaciones, el mi-
nisterio reformador determinó que los que se
quejaban de robo, se pusiesen presos. Se mandó
prender á Papineau, O Callaghan, Ovidio Per-
raul y otros muchos influyentes de la cámara.
Tambien se mandó encarcelar á otros varios
que se habían señalado por su patriotismo.
Advertidos de esto Papineau y otros pudieron
salvarseá tiempo. Pero lasprisiones que se lleva-
ron á caboprodujeron combatesparcialesá los 'IHe
se dió el carácter de una insurrección general.
cuando no eran mas que actos hostiles sin plan ni
concierto. Héaquí comotuvieron lugar las prime-
ras hostilidades. Dos vecinos de S. Juan, pueblosi-
tuado á corta distancia de .Montreal, llamados 1)'
Aviñon yDernarayfueron presosuna nochepor un
piquete de cahalleria. En lugar de llevarlos por
camino directo, los pasearon públicamente en
carretas, amarrados por el cuello y con griJlos
y esposas. El paisanage indignado intimó á la
tropa soltase á los presos, y resistiéndose la pu-
sieron en completa fuga y libertaron á los pre-
sos. Casos semejantes ocurrian en el distrito La-
ñado por el rio Hichelieu, y notablemente el!
los pueblos de S. Dionisio y S. Cárlos. El po-
der ejecutivo mandó se atacasen combinadamen-
te estos dos pueblos. Cuatrocientos soldados r
una pieza de artilleria al mando del coronel Go-
re, atacaron á los paisanos de S. Dionisio, de
los que solo unos cincuenta tenian fusiles; los
demás estaban armados de garrotes. Sostenidos
con el entusiasmo y valor de verdaderos frunce-
ses, trabaron el combate á las nueve de la maña-
na v duró hasta las tres de la tarde; cuatro ve-
ces se apoderaron del cañón, y otras cuatro se
]0 cogieron los ingleses: finalmente. á la quinta
vez quedó en poder de los cauadeses y las tro-
pas tuvieron que retirarse con gran pérdida.


Iguales escenas pasaban á la sazon en S. Cár-
los, atacado por el coronel Wetherall, á la ca-
beza de quinientos hombres. Pero aqui las tro-
pas prendieron fuego á la poblacion, y el pai-


1100 acres,
1200
1200
1200
1200
1200
J20()


L° á .MI'. 'Villian j'clton.
)O'L~I' ·1"z. a r~ IS(1, su liJa.
:3.0 á Carlota, id.
• ° ' l' . 1Jl. a 1 anny, H. •
'.' o ':l. -' • J


.. ,J, a lúarm. )(, .
0.° á ",Iatildc. id,
7," ú Luisa, id .. ,


CANADÁ. -171-
ejecutivo manejar los fondos de las cuatro pri-
meras rentas, por lo que dispuso de ellas sin el
asentimiento de la cámara. Indignada esta se
presentó en queja al gobierno de Londres,
y. lord Dalhousie se quejó por su parte, tratan-
do ti todos los franceses del Canadá de rebeldes.
Ya habia intentado reunir las dos corporacio-
nes legislativas en una sola para obtener en la
cámara una mayoria, pero amhas.provincias se
opusieron á esta medida. De aquí nació un odio
implacable; mandaron comisiones á Inglaterra, y
no consiguieron nada. Durante esta lucha, va-
rios atrevidos patriotas desplegaron tanto talen-
to como valor. A. la cabeza de ellos se distin-
guió Luis José Papineau, que durante veinte
años de combates parlamentarios fué siempre
elegido presidente de la cámara.


Como todos los gobernadores no querian re-
conocer los derechos de la nacion, siempre se
hallaban los ánimos agitados. tos funcionarios
no cobraban sus sueldos por entero, y la parte
que les tocaba la pcrcihian ilegalmente. El con-
sejo legislativo pOI' su parte negaba su sancion
á todas las disposiciones de la asamblea; no'
había go!Jiel'llo ni rcprcseutacion. En vano al-
gunos hombres ilustrados del parlamento Bri-
túnico clamaban porque cesara esta anarquia,
anunciando que la Inglaterra perdería al cabo
aquella hermosa colonia.


No solamente los Canadcses veian arreba-
tados sus derechos políticos, sino tambien sus
propiedades. Habiéndose resuelto que las rentas
de los jesuitas se destinasen para la educacion
de niñas pobres, el consejo legislativo le negó su
sancion, yentonces el consejo ejecutivo reservó
estas rentas para sí. Esto era robar al pueblo.
Este mismo consejo ejecutivo dilapidaba con la
mayor imprudencia las tierras libres y los bos-
quesdcl Estado para enriquecer ásus miembros.
.MI'. Iioebuck ha dado un cuadro de estas do-
naciones escandalosas. Tomemos por ejemplo
una familia y se podrá juzgar de lo demás.


«Corno solo el euerpo legislativo es el que
dispone de las tierras pertenecientes al Estado,
se ha concedido aMr.\Villian Felton, miembro
del consejo legislativo y del ejecutivo, para sí
, su familia lo sizuicntc.
.. v




CANDIDATO, CANDIDATuRA -LIú-
mase candidato el que pretende una dignidad ó
empleo cualquiera. La palabra candidatura es
moderna: aplicase particularmente á las eleccio-
nes, y caracteriza la situación del que solicita
los sufragios de los electores. La candidatura es
hoy sinónimo de privilegio; nadie puede ser
candidato, si no paga al fisco por lo menos qui-
nientos francos de contribución anuales. Todos
los ciudadanos son iguales ante la ley, si nos
atenemos á la carta. En efecto, mas por desgra-
cia la ley no es igual para todos los ciudadanos.
Por lo demas, este régimen sirve para asegurar
el reinado delorden yde la preponderancia de cier-
tos hombres de bien. Conocidosson losmediosque
debieran adoptarse para que una nacion suhsis-
tiese largo tiempo y que los electores fueran tan
soberanos que pudieran elegir por candidato á
un publicista ilustre y pobre en lugar de un ri-
coignorante. Estos votan los impuestos sin fijar
en ellos su atencion y esto es lo que se desea;
los hombres de conciencia y de talento saben dis-
cutirlo y lo discuten: este es un paso muy peli-
groso en las monarquías constitucionales,


No creemos haya en ningun Estado un
gérmen mas temible de disolucion y decadencia


-172- CA~DJDATO.
retiró en que la institucion de las candidaturas privilegia-


das. Facilitar la carrera del poder y de los ho-
nores á los que pueden adquirirlos por el oro,
es abrir las puertas á toda clase de manejos y
corrupciones. Si concentramos la candidatura
entre un número de hombres mas ilustrados ó
mas ricos que el resto de la nacion, instituire-
mos dos pueblos muy distintos: los comprado-
res y los comprados; no habr.i unidad mas quP
en un punto; la corrupción será cornun.


Asi sucedia en Cartago. Nadic podia
alcanzar los primeros puestos de la repúblicc
sino reunia al mérito el nacimiento y la rique-
za. Este fué, segun Aristóteles, el "Vicio ca-
pital de la constitucion cartaginesa. Este hom-
bre grande estableció que no hahia mayor ab-
surdo que la esclusion forzada de los hombres
honrados: '( Porque, decia, si contamos con el
dinero para todo, y con la virtud para nada, rl
anhelo y sed de riquezas corromperá á la na-
cion; los jueces obrarán por el cohecho y les
parecerá que Jeh~n hacerlo así para indemni-
zarse por sus propIas manos.»


Lo mismo succdia en Roma en los mejo-
res tiempos <le la república. El órden patricio
fijó \ arias condiciones con respecto ú las can-
didaturas. Para ser candidato se rcqucrín ha-
ber servido diez años en el ejército, veinte j
siete en pretensión de la cuesturn, treinta en
la del tribunado, treinta y siete en la de la
edilidad, treinta y nueve para la pretura y cua-
renta y tres para el consulado.


Mientras prevaleció la aristocracia, nadie
podia ser cónsul sino era patricio. llera el pue-
blo, cuyos miembros no porlian pretender los
puestos mas elevados, tenia derecho para nom-
brar sus magistrados, y como no podia elegir
siempre los mas capaces, nombraba los mas
ricos o los mas intrigantes. :Mucho antes de
la elección los candidatos se esforzaban por cap-
tarse la confianza de los electores; los visita-
han oficiosamente en sus casas, y les apreta-
han las manos con grande acatamiento; cuan-
do se encontraban en la calle y querian adu-
lar su amor propio, iban acompañados del no-
menelator, especie de apuntador que le decía
en "Voz haja los nombres de las personas que
no conocia. Ademas estaba prohibido con la
mayor severidad el soborno. porque hay cor-
rupcion en las costumhres cuando las leyes no
son cínicas, y á apesar de eso, se practicaba
con el mayor descaro. Ciertamente fué esta unn
de las causas principales de la ruina de Roma.


Esto pasa también en Inglaterra. ¿Y qué
pueblo presenta una corupcion en las cosíurn-


CANDIDATO.
sanage los puso en fuga, y luego se
buen órden á S. Dionisio,


A los pocos dias acudieron fuerzas consi- I
derables; pero todos los paisanos habian vuel-
to á sus ocupaciones ordinarias, porque solo se
contentaron con libertar á sus defensores y re-
chazar á sus agresores En los demas puntos se
habían repetido iguales aetos, que al menos
dieron á conocer al gobierno inglés la población
con quien tenia que luchar. Resolvió, pues, la
Inglaterra enviar un dictador con plenos pode-
res, á fin de volver á ocupar aquella colonia que
iba perdiendo por sus continuas faltas volun-
tarias. Este dictador fué el lord Durhan , que
engañó fácilmente á los mismos radicales; no es
raro que un aristócrata inglés hable de libertad
y solo gobierne con opresión.


Lord Durhan se señaló por su vanidad aris-
tócrata, por su incapacidad y su mala intencion.
No podía en manera alguna pacificar á la co-
lonia, y 'Volvió á Inglaterra sin haber hecho
otra cosa que comprometer su reputación de
hombre de Estado. Hoy dia el Canadá está ¡ro-
hernado por comisione~ militares. que se l~an
distinguido por su crueldad. Ya los ingleses no
dominan allí sino por la fuerza, y tal vez no
está muy lejano el dia en que el Canadá ocu-
pe un puesto entre los Estados libres.


ELlAS REGNAULT.




CANTOS CIVICOS -Una canción ó him-
no patriótico escita el entusiasmo público, por-
que la precisión de su estilo, la cadencia me-
dida del verso, la melodía seductora del rit-
mo musical son otras tantas cuerdas que Yi-
hran en nuestro corazón.


Un himno, que como ohra del arte puede
gustar á los hombres eminentes, es el idio-
ma claro y comprensible con que se Ime-
de educar y conmover á la clase popular, que
por estar poco versada en política, segun que-
da dicho en otro lugar, no debe tener un
conocimiento exacto y cabal de las cosas. Cuan-
do se quiere que una idea hiera conveniente-
mente el entendimiento, es menester presen-
tarla de una manera espresiva y concisa, ó atrac-
tiva y drnmática: para lo primero sedebe em-
J'lear el himno ó el canto patriótico, y para lo
segundo el romance ó la historieta.


No es nuestro objeto hablar dC' ¡ romaneo
patriótico, del que se ocupará la pluma de Ti-
man, que tanto valor le ha dado ya: solo di-
remos que el romance, ya corno diálogo, ya
como historieta, no corre tan Iacilmcnte de bo-
ca en boca como una cancion: lo cual con~¡s­
te en que aquel se vale de deL! uccioues y pnH'-
has, al paso que la canción estriba en aforis-
mos y máximas. El romance es un raciocinio
lógico, y el himno ó el canto un grito en-
tusiasta. Veánse sino si se ha arraigado en fa
vida del hombre y hasta en la existencia de ¡O~;
pueblos. [na canción adormece á un tierno in-
fante; anima los hanquetcs; es el alma de una
fiesta nupcial; celebra el bautismo del rccien
nacido, prouosticáudolo un porvenir favorable.
y hasta sirve á menudo para arrancar lágri-
mas fúnebres. En suma, es para los pueblo';
una esprcsion concisa de júbilo ó de tristeza.
de padecimientos ó de gloria. Todas las con-
mociones populares van precedidas, acompaña-
das ó seguidas de los himnos, ya respiren denue-
do, venganza ó generosidad: semejante al e~­
truendo marcial de los tambores en una bata-
lla, siguen al combatiente para entusiasmar-
lo, y, por último, lo consuelan en la adversidad,
ó le ensalzan su victoria. La historia de las
naciones no refiere lucha, triunfo ó dcsgraci;l
que los himnos no hayan promovido, deplo-
rado ó celebrado.


Cuando MI'. Scrihe dijo á la AC(1t1Pfljin


E. D.


t:ANClLLEH.-En lo antiguo era el se-
cretario del rey, á cuyo cargo estaba la guar-
da del sello real, desde que se empezó á usar
en tiempo del emperador Jan Alfonso el YII,
y con él autorizaba los privilegios y carlas rea-
les. Hahia además otro que tenia el sello secre-
to del rey, y con él andaba siempre en la casa


CANCiLLER. -173- CANTOS CIVICOS.
bres políticas mas estensa y profunda que aquel real para sellar las carlas que por sí daba el
pais? rey. Duró este oficio hasta el año de 149(; en


Lo mismo sucede entre nosotros desde que que se estinguió. y desde entonces está este
las candidaturas triunfan por medio de la in- sello en las secretarias del despacho yen las de
triga y del cohecho. Hemos visto formarse la Cámara.
ron rapidez la ofJiciosissima natio candidato-
ruin, que el hábil candidato Cicerón reprobó
con la mayor cnergia hace mas de dos mil
años. Esto es tanto mas perjudicial para las
costumbres públicas, cuanto que los mismos
poderes públicos son los que lo sostienen y
dirigen.


Fácil es demostrar los males que semejan-
te modo de confeccionar las candidaturas ha
acarreado y aun prepara á la Francia. ¿Pero
j qué cansarnos en esto? Lo que se necesita
es luchar con incansable energía contra esta
funesta tendencia. Opongamos candidaturas
democráticas á las candidaturas privilegiadas:
opongamos la actividad á la intriga, el amor
patrio al egoísmo. Por muy poca esperanza que
haya de ganar la votaciou CIl un colegio elec-
toral, debemos presentar candidatos, á fin de
que no queden confundidos en las filas enemi-
gas los votos 11Onr(1005. Aun siendo corto
rI número dc sufragios, se obliga tÍ los adver-
s?l~ios ti contar, se les pone en el caso de tran-
S¡gu'.


Con respecto á los candidatos, deben pre-
sentarse sin vacilar, sin miedo. Los que se
ocultan en estos casos prueban muy poca hon-
radez y mucha ineptitud. No encuentro nada
mas bajo y despreorable que la conducta dd
que miente entonces públicamente . En efecto,
¿sois realista? pues decidlo desembozada y ter-
minantemeute, á fin de que mañana no se os
llame apóstata. ¿Sois republicano? no lo ocul-
tcis tampoco. Si perdemos hoy, mañana triun-
faremos, y todos admirarán en nosotros la dig-
nidad con que acojerernos mejor una derrota
honrosa (Ilie una victoria usurpada.


La organizacion de las candidaturas es ac-
tualmente sin contradiccion un asunto de su-
ma importancia, y reclama por tanto la mas
seria atención de los políticos. Este seria, en un
régimen nuevo, uno de los puntos mas intere-
santes de la Constitucion. •





-174-CAPiTAL.
'ja no se cantan himnos,» padeció un herror
muv <Taso. La costumbre de cantar himnos
no puede olvidarse, á menos qne se destier-
ren la literatura, la imprenta y los demas me-
dios de pulrlicacion. ¡Qué decimos! ni aun
así se estinguiria, porque es una costumbre
antiquisima, un desahogo del corazon, una es-
presión de nuestros sentimientos. Hay pueblos
sin civilizacion , que usan un lenguaje me-
dio bárbaro, y á pesar de eso cantan sus him-
nos. Ha habido y hay hombres aislados que
viven en los desiertos, que rara vez tienen re-
laciones con los demas hombres y á pesar
de eso entonan sus himnos. Sirvesc del canto
pi hombre para escitar la jovialidad, para di-
rigir alabanzas al Ser Supremo, para com-
placerse escuchándose á sí mismo. Mientras
exista el mundo habrá himnos.


I ..a ~tlarselles[l es el canto cívico mas célebre:
ninguno ha escitado tanto la fibra popular, nin-
guno ha producido resultado mas satisfactorio.
Ciudadanos, lo.ptüri« está enpeligro, dijoun dia
d gobiernu republicano', JlílJ'chcmos, hijos de la
patria; ya llegó el dui de gloria.... A las armal,
ciududanos..... comienza la cancion. ¿Se puede
apetecer mas energía en-estos conceptos?


Despues de la lVlarsellesa, que todos los pue-
blos han adoptado como el eco de la union re-
volucionaria, semejante á una conmocion eléctri-
ea que recorre el orbe entero, debemos hacer
mérito rlel canto de la Parttda, la Varsoviana,
Jos himnos de Riego y de Bilbao, el Trágala,
la Brabansona &c. En cuanto á la Parisiense,
carece de energía; inl cabo se olvidará por ser
un canto cívico bastardo, una imitacion servil de
un canto antiguo y digno precursor de un es-
tablecimiento que no es mas que un pálido re-
flejo de las doctrinas que sostíene en vez de
reemplazarlas.


ALTAROCHE.


CAPITAL.-Derivado de Capta, cabeza,
..iudad principal de una comarca. Algunas ciu-
dades, corno Roma en la untigüedad y Paris
en los tiempos modernos, han llegado, por una
serie de conquistas, á ser capitales de los pai-
ses que las rodean: otras lo han sido por su
posición comercial é industrial, como Lóndres,
y otras por eleccion hecha á priori, como Cons-
tantinopla y San Peteslmrgo. Pero es estraño
que por mas que se han afanado los hombres
mas previsores para dar importancia á ciertas
ciudades, no lo han conseguido, al par que
otras la han alcanzado por una serie de acon-
tecimientos imprevistos. Por ejemplo, la posi-
¡'ion rl(~ Roma como centro de nacion no era


CAPITAl'.
tan ventajosa como la de Bizancio ó Constan-
tinopla y, sin e-nhargo, han sido muy diversos
los destinos de estas dos ciudades.


Paris, capital del mundo moderno, esti si-
tuado á orillas de un pequeño rio apenas na-
vegable, distante algunas leguas de la frontera
y abierto por todas partes, con todo eso sobre
puja en poder é importancia ú todas sus riva-
les mejor situadas. Si las capitales debiesen so-
lamente su importancia á la fuerza y á las con-
quistas, si todo su porvenir se fundase en el
buen éxito de las alianzas familiares, seria muy
efímera su existencia. Pero como ademas de scur
centro de poder material, lo son de poder in-
telectual, en esto consiste su mayor influencia
y preponderancia. Aquí se ofrecen interesantes
consideraciones políticas que omitimos, por no
abordar una cuestion que dilucidaremos en d
articulo Centralisacion,


E. H.


CAPITAN.-Este ~;I'aJo militar tenia en
lo antiguo mas importancia que hoy. Llamáhase
capitau el general en gct'~ de un ejército y to-
davía se observa en Grecia esta misma costum-
hre. en capitan es actualmente en Francia elgo-
fe de una compañia, así como el coronel lo es
del batallan.


Su principal cargo es velar por la instruc-
cion, la disciplina, el alojamiento, la manuten-
cion y la paga del soldado &c. Un militar de
poca ínstruccion no puede ser buen espitan. Las
cualidades que requiere este grado no son de
las que se adquieren con la práctica y los estu-
dios. Corno por precisión han de estar en rela-
cion directa con los oficiales subalternos y con
el soldado, necesitan captarse la confiallz~ y e]
respeto de ellos. Como en las hatallas es ohli-
gacion suya entusiasmar ti su compañia, deben
reunir la doble facultad de la iniciativa en la
ejecución. Tiene tambien título de capitan el
que manda un buque, ya sea mercante, ya per-
tenezca al Estado: en este último caso tiene ran-
go de coronel y cesa en el mando siempre que
se halla á bordo un oficial de grado superior al
suyo. El capitón de fragata goza el rango de
teniente coronel y el de corbeta el de coman-
dante. Cuando un navio tiene arbolada insignia
de gefe superior, el comandante que está á bor-
do S'J llama entonces capitan de pahellon.


En Turquia el almirante de una escuadra se
llama capitán bajá.


Rajo el gobierno absoluto el oficial gener~1
encargado de mandar una capitania guarda-
costa, es decir, cierta demarcacion de costa, to-
maba el título de eapitan. (y. GRAN C.\PlTA~.




H. Tu.


CAPJT[L\GIO~.-Transacion por la que
el comandante de unas tropas, ó la autoridad
militar de una plaza, se someten al enemigo.


Desde luego se supone que esta clase df'
transacionos pueden comprender muchos obje-
tos y tener caracteres muy diferentes. Paróce-
nos inútil esplanar aquí todos los grados y cir-
cunstancias de las capitulaciones mas ó menos
honrosas, y solo diremos que hay mucha dife-
rencia de la que hace una ciudad (í plaza fuer-
te y un ejército en campaña.


Cuando el gobernador de una plaza sitiada
largo tiempo carece de medios de defensa y p1'e-
\'ée que es inútil prolongarla, no falta ú su deber
abriendo las puertas al enemigo, á (in dc evitar
la matanza y el saqueo.


Hay algunos, como el mariscal Villars, que
dominados por un carácter demasiado firme,
sostienen que por ningun motivo debe rendir-
se el gobe:na~or de una plaza, y en apoyo de
esta asercion Imprudente dicen, que cuando es
inminente el peligro, deben abrirse paso de no-
che al través del ejército sitiador, aunque para
ello tengan que perder la mitad de su gente.
Ningun gefe, añaden, puede disponer de la suer-
te de los hombres que la patria tiene para su


C. RmIEY


CAl)lTOLIO.-Algunos historiadores lati-
nos refieren que el Rey Tarquino el viejo,
peleando contra uno de los pueblos vecinos
de Roma, hizo voto de consagrar un tem-
plo á Júpiter, á .J uno y Minerva, si queda-
ba victorioso. Al cabo alcanzó la victoria,
pero falleció antes de haber podido cumplir
su voto: Tarquino el Soberbio fué el que
llevó á cabo. este acto piadoso, construyendo
el capitolio. Si damos fé á las tradiciones que
abundan en la historia primitiva de Roma, se
ledióeste nombre porque al escavarse el terre-
no para echar los cimientos del edificio, se
encontró á gran profundidad una cabeza va-
ronil perfectamente conservada. De aquí resul-


CAPITOLIO. -178- CAPITULACION.
CANTAN GENERAL -Es el grado mas eleva- tó la creencia de que Roma estaba destinada


do de la gerarquia militar en España, grado que por los Dioses para ser algun dia Ia cabeza
corresponde muy bien al de mariscal en Fran- de la Italia; preocupacion que no tardaron en
Cia. fomentar y mantener el sacerdocio" y el órden


Antiguamente eran tantas las capitanias ge- patricio. <
nerales como las provincias de que constaba el El Capitolio no rué solamente un templo.
reino, y el gefe superior que tenia una de Construido en una de las colinas en que esta-
ellasse llamaba goberIlador. Dividíase la Es- ha fundada Roma, sirvió largo tiempo de ciu-
paña en once grandes distritos militares, te- dadela. Cuando los galos se apoderaron de la
niendo cada uno por gefe un capitan general. ciudad en el año 388 antes de la era cristiana,
Castilla la Vieja, Aragon, Cataluña, Valencia, un puñado de romanos mandados por .MauEo
3furcia, Navarra, Guipuzcoa, Andalucía, Gali- se guarecieron tras las toscas pero fuertes mu-
cia, Estremadura y la provincia de .Madrid for- rallas de la ciudadela y resistieron con el mnvor
mahan estos once distritos. Hov se dividen en denuedo Jos repetidos asaltos de sus enemigos.
trece capitanias generales, á saber, las que aca- A la parte opuesta del Capitolio habia una ro-
bamos de citar, vademas las Baleares, (Mallor- ca escarpada que se llamaba la roca Tarpeya.
ca, Menorca é .Iviza), y las Canarias, (Canaria Cuando un general romano alcanzaba una
y Tcuerife.) Los capitanes generales residen en victoria contra los enemigos de Roma, obtenía
las capitales de provincia. los honores del triunfo, el cual concluia con un


Los trece departamentos militares compren- gran sacrificio que tenia que ofrecer á los Dio-
den cuarenta y nueve provincias en que está ses en aceion de gracias en el capitolio. Duran-
dividida la España. te la república la pena que se imponia á los


Las atribuciones de los capitanes generales, a~!)iciosos y criminales de lesa nacion, era pre-
son numerosas y del rango mas elevado: tienen cipitarlos desde 1.0 alto de la roca Tarpeya.
a su cargo el gohierno militar de las provin- Sobre las rumas, y con los materiales mis-
cias: hacen observar la disciplina; presiden los mas del templo de J upiter, se ha construido un
tribunales militares; están bajo sus órdenes los convento de franciscanos, que se llama Ara
gobernadores particulares de las ciudades y los cali, altar del cielo.
comandantes de las fortalezas; presiden los es-
tados mayores generales de los ejércitos; pue-
de vestir de paisano, pero con su distintivo par-
ticular, que consiste en una faja de grana con
entorchados de oro, y de dos ó tres dedos
de ancho.


Tales han sido las atribuciones del capitán
general en España hasta el año de 1808, en
cuya época el gobierno constitucional hizo muy
pocas modificaciones en la ordenanza general
del ejército. v..




J. BASTIDE.


CARBOSAIUOS.-Lasoeiedad de los Car-
Lonarios es obra del catolicismo. Apenas co-·
menzaha el verdadero espíritu católico á abrirse
paso al través de las tinieblas que esparecie-
ron en la tierra las invasiones de los harba-
ros, cuando varios sacerdotes valerosos conci-
bieron el proyecto de penetrar crucifijo en mano
por las selvas mas lejanas para llevar la ci-
vilizacion y el cristianismo á un gran núme-
ro de criaturas, que vivian diseminadas ~ en
el estado salvage.


. La empresa era ardua, pero á fuerza dé'
el ulzura y beneficios consiguieron merecer la
confianza de sus hijos, embrutecidos pero no
corrompidos. Para introducir mas facilmcntc
Jos dogmas de la nueva religion en las cos-
tumbres de aquellas gentes, procuraron pre-
sentar en Jos objetos que rodeaban á sus nt'Ó-
fitos muchas alusiones, analogías y emblemas
aplicables á los misterios de lavidadeJesucristo,
de su pasion y de su cruz. Así es que el tra-
bajo diario les ofrecia imágenes, les hacia con-
cebir esperanzas propias para consolar, animar .
edificar. Llegaron á ser viñadores, aserradores.
leñadores, c-arboneros, unidos todos entre sí
con lazos de fraternidad bajo el nombre dc {me-
nos primos. S. Teobaldo, nacido en Provins en
1017, que se ordenó de sacerdote en Italia, J
pas« á Suabia en clase de monge solitario, Iué
uno de los fundadores mas celosos de sus có-
frndcs qnC' despues de su sentencia J muerte


CAPITCLACíüN. -176- CAJU30NARiOS.
,:e1'ensa. Además, en el momento en que se de- Un caso de esta naturaleza ocurrió en Dresrlc
,~ide á capitular puede obtener socorros que en 181:3, cuando Gouvion Saint-Cyr quedó he-
mejoren su posiciou militar y conserven á la pa- cho prisionero, á pesar de hahérselo prometido
tria sus dei~tlsorcs. en una capitulación el libre I'€lgreso á su patria.
J~stas máximas son las de los héroes, y el Lo mismo sucedió á Dantzick. Despues de


practicarlas les ha valido la admiración del gé- haber sufrido Rapp un sitio heroico cerca de
nero humano. Bcaupaire, que mas bien quiso un año, entregó la ciudad bajo la formal con-
dar:;(' la muerte que consentir la capitulacion dicion de que lo llevarian á Francia juntarnen-
de Vcrdun. es para nosotros un dechado de vir- te con sus tropas, y no bien consiguió el enc-
tud. 1,,05 hombres que decretaron que la repú- migo las llaves de la ciudad, cuando mando Ú
blica francesa jamás transigiría con sus enerni- Iikrania á Happ Y á la guarniciono J,'inalmentc.
gas en el territorio francés, y los ciudadanos de para no citar mas que un solo ejemplo de fé
Zaragoza, que convirtieron las calles y las casas violada, lo mismo sucedió en Paris, cuando con
«n baluartes, defendiéndolas palmo tí palmo, menosprecio del artículo 12 de la capitulaeion
nos ofrecen el modelo mas nao le de patriotis- firmada por los generales de las potencias alia-
mo, Sin embargo, como la opinión pública es das, la nacion francesa, despojada de sus pro-
infalible, no aplaude siempre este valor indo- piedades, tuvo que lamentar los asesinatos de
mablc; y así como mira con la mayor indigna- Ney, Lahódoyére, y otros tantos valientes cam-
cion las cobardes cláusulas de la capitulación peones. Tantos actos de mala Ié y de barbarie
de Paris, ensalza y bendice con razon á los de- no tendrian lugar ciertamente, si las naciones
tensores mutilados de Huninga. arreglasen sus diferencias 6 intereses y estrecha-


Si hay variedad de pareceres acerca de la sen 103 vínculos que deben. unirlas sin la ill-
conducta qlle debe observar el gobierno de una tcrvcnciou de los príncipes.
plaza bloqueada, tocios están conformes en mi-
rar con la mayor inrlignacion la del seneral que
rinde las armas en campo raso. Así es que siem-
pre será una mancha para la boja de servicio
del gcncml Dupont, la desastrosa capitulacion
de Bailen. En general en campaña no puede
valerse de los mismos subterfugios en descargo
de su conducta que puede empicar un gober-
nador, porque este tiene á 5U cargo la vida y
bienes de los habitantes.


Por otra parte, la salud del resto del ejér-
»ito exije tal vez que sostenga con firmeza el
punto que ocupa; y, en fin, nada le autoriza
rara relevar á sus inferiores de los deberes
'lue con la patria tienen contraídos. Los subal-
ternos, por su parte, tienen derecho, y aun al-
;.';unas veces el deber de no obedecerle. Por
ejemplo, el general Vedel, en Bailen, debió des-
obedecer á Dupont, cuando le mando deponer
hs armas.


Ahora bien, considerando nosotros las ca-
pitulaciones bajo el punto de vista del derecho,
tenemos que decir de ellas lo que de las alian-
z.is y convenios llamados del derecho de gentes.
Como los aohiernos se conservan entre sí en


. \...1


su estado natural, segun la esprcsion del siglo
pasado, es decir, como no dependen de auto-o
ridad alguna superior, consideran que de de-
recho no tiene otro límite mas que la fuerza;
siguiéndose de aqui que las capitulaciones se
respetan cuando 11(1)' algun interés en respetar-
las. Así os que vemos aun en nuestra época
yinlados comunrnente los pa(~t()s di' ('ste g(~nrr().




CARBONARIOS. -177- CARBONARIOS.
Jo nombraron su patrono. Muchas personas re- sucesivo ejercer Jos actos mas significativos de
cornendables y de distintas gerarquias ingresa- honradez y humanidad.
ron en la cofradia: se estableció un reglamento Al cabo estas sociedades formaron una ver-
sobre el particular y formularon UYIa especie de I dadera secta política. Los carhonarios de la Ca-
catecismo con preguntas y respuestas, de un labria se insurreccionaron on1809, pidiendo una
estilo raras pero ortodoxo. constitucion , cuyo ejemplo secundaron los del


Para ser admitido se requeria especialmen- Abruzzes en 181'~; pel'O el infame rey Mural
le la piedad y las buenas costumbres. Un buen los condenó á unos y á otros al cadalso.
primo dehia ejercer la hospitalidad, y ofrecer á En la época de ¡'~ restauración el partido
todo hombre desvalido pan yagua, es decir, carbonario fué un partido nacional. Los gene-
de comer y de beber, y ademas lino, sueldos y rales que estaban á la cabeza de los ejércitos,
un par de zapatos semejantes á los que llevase. los prefectos, los magistrados, todas las clases


Como los buenos primos estaban comun- teniau empeño por tomar parte en él. Como
mente en los mercados públicos, donde iban á P()f este motivo la revolucion de 1820 no en-
lendel' carbón. se llamaron ventas las reuniones contro obstáculo alguno en su marcha, no se
de estos monges. Tres buenos primos bastaban atrevió á hacer la menor variacion en el per-
para celebrar una venta, y diez de ellos la cons- sonal de las autoridades, y por este esceso de
tituian perfecta. Nunca sohresalian mas sus ras- confianza fué víctima de la debilidad de unos v
gas de benevolencia, que cuando las fiestas de de la traición de los otros. "
la iglesia los obligaban á hacer grandes camina- Este acontecimiento no produjo otro resul-
tas. tado sino obligar á la Santa Alianza á arrojar


Los bosques de la Alemania, del Franco- enteramente Ja mascara de liberalismo con que
Condado, del Artois y del Jura estaban pobJa- se babia disfrazado, comprometiendo á los PUf'-
dos de carbonarios. Como eran piadosos, pro- hlos de Europa á derribar lo que con razon lIa-
hos. agradecidos r atentos, se grangcaban el amor ruaban el coloso del despotismo.
y el respeto de todo el mundo. Luego que Jos austriacos, por efecto de la


Tales fueron Jos carhonarios hasta fines del violación mas marcada del derecho de gentes,
siglo XVIII. consiguieron abolir la constitucion napolitana,


En esta época, un miembro de la Com-en- que en los nueve meses de su existencia Iué
cion huia proscripto, encontró en las rocas de un antemural contra toda clase de crímenes en
Jura á uno de sus cofrades, (¡ue después de ha- aquel hermoso pnis, el Papo Pio VII, que hasta
herle prestado toda clase de socorros, le pro- entonces se habia contentado con decir que los
porcionó los necesarios para pasar á la Suiza. carboruirios tenian sentimientos 'italianos, creyó
Al principio del siglo X VI los carbonarios de oportuno publicar sus cartas apostólicas de
Jas Dos Sicilias, que existían prohablernente en 13 de Setiembre de 1821, anunciando á la
la época de la dinastía de Suabia, conservando cristiandad, ·que los cnrbonarios se incorpo-
enteramente el carácter primitivo de su instituto, raban á los individuos de toda clase de sectas,
adoptaron también los principios que la revolu- [acorecian losplaceres sensuales, la inditeren-,
cían francesa acababa de proclamar. cia religiosa y la revoluciono


Por lo demás, nada tenia de estraño el que Este escándalo político de la corte de Ro-
estas comunidades se convirtiesen en sociedades ma, que por desgracia no ha sido ni será el úl-
políticas, porque en aquel tiempo no se trataba timo, dió márgen á que el partido carbonario
mas que de esta materia; pero fué de admirar tomara un rumbo distinto. Como en lo sucesi-
la proteccion que les dispensaba la reina Caro- va se vió perseguido y calumniado por los go-
lina de Austria y toda la corte refugiada enPa- hiernos establecidos, solo pensó en derribarlos
Ierrno. por cualquier medio.


Una de las causas especiales de su propa- Esta fué su mision al introducirse en Frau-
gacion é incremento rué aquella observancia de cia por la Córcega y el Piamonte. A pesar
las máximas del Evangelio en toda su pureza de que hizo muchos prosélitos por medio d"
primitiva, que consideraban como llena de las una comision directora que tenia en Paris,
garantias mas eficaces de las instituciones demo- las tentativas revolucionarias de 1821 V 22
cráticas que se proponian establecer. tuvieron un desenlace muy funesto. (V. S·ocie-


Los propietarios, los curas, y los monges dades.) La de Saumur y la de la Rochela die-
se apresuraron á tomar parte en ellas. Hasta ron márgen á un proceso escandaloso, que ter-
los bandoleros mas depravados hicieron profe- minóconelsupliciodelgeneral Berton yde los he-
sien de fé política y religiosa, y se les vió en lo roicosmártires Ilaoul, Bories, Pommier, Goubin.


23




• CARDENAL. -178- CARGO.
El restablecimiento del despotismo en Es- después de Urbano U; seguíanle los demas


paña, llevado á cabo por el ejército francés arzobispos y obispos, y luego veniau los carde-
desanimó mucho á los carbonarios franceses: nales que habian acompañado al Papa. No
sin embargo, muchos de ellos reaparecieron solamente era en Roma donde se daba el nom-
haciendo alarde de decisión en 1830, no para hre de cardenal á un eclesiástico cualquiera; el
contribuir, sino para sacar partido de la causa cura de San Juan des-Vignes, sufragáneo del
del pueblo. obispo de Soissons, tenia el mismo título. El


Está probado que el carbonarismo, tanto ~n obispo de Bourges se lo atribuyó igualmente en
Francia como en Italia, no ha apresurado efi- tanto que obtuvo esta dignidad; y el abate de
cazrnente el triunfo de la libertad. Sin embar- Vendome se calificaba de cardenal nato. Asi ca-
go, es justo conocer que ha servido para in- mo hubo cardenales sacerdotes y diáconos, hu-
fundir en las clases del pueblo ciertos senti- bo en lo sucesivo cardenales quc tomaban el
mientas é ideas que serán indélehles. Cada dia título de su obispado. Estas tres clases de dig-
se estrecha mas y mas la feliz alianza qne tie- nidades forman lo' que se llama el sacro cole-
nen contraída, no los soberanos pontífices, sino gio. (V. SACRO COLEG;O, CONCLAVE.) Este sacro
los verdaderos cristianos con los hombres de colegio se compone generalmente de setenta
ideas democráticas; aunque el carbonarismo no cardenales, pero este número ha variado al-
farma ya una secta, tal vez no está muy lejano gunas veces. Dicen que esto es alusivo á los
el triunfo de sus verdaderos principios. setenta ancianos que acompañaron á Moisés.


P. LÉOP_\RDI. Seria inútil esponer aquí el ceremonial que
se usa en la investidura de un cardenal. Pero


CARDENAL.-Es la dignidad eclesiástica debemos advertir, que aunque el agraciado se
mas elevada en la gerarquía sacerdotal des- halle en los últimos confines del mundo, debe
pues del soberano pontífice, á cuya elección venir á recibir el capelo de manos de S. S. So-
concurre. lo se le puede remitir la barita: bariue.


En la primitiva iglesia no era mas que el Tambien en el órden secular ha habido car-
sacerdote principal (presóiter carclinalis) ó el denales, en la principal accpcion de esta palabra.
cura de cada parroquia de Roma. Estas parro- El prefecto de Roma, por un caso cstraordina-
quías, que también se llamaban Cardinales, es- rio, usó largo tiempo el título de príncipe car-
taban servidas por diáconos y capellanes, y de denal de la ciudad; y si queremos otro ejemplo
aquí los cardenales diáconos. Pero todos estos tomado en un sentido muy diferente, recuérdese
cardenales estaban bajo las órdenes del obispo, ' que entre la comitiva del duque de Bretaña en
y cesaban en su cardenalato cuando eran pro- t477 habia un tal Raoul deThorel, cardenalde
movidos á la mitra. Quillard, canciller y doméstico del vizconde de


Este estado de cosas duró hasta el siglo XI. Roban, lo que indica que ejercia cargos muy
Entonces los papas, adquiriendo mas poder de subalternos. A. L
dia en dia, intentaron formar un consejo de
cardenales de un órden particular y sin deno- CARGO.--Es el nombre que se dá gene·-
minacion especial, cuya influencia deberla acre- ralmente á todo empleo público, nombre cuyo
centarse necesariamente en razon de la auto- origen es ambiguo y corresponde á la época en
ridad del gefe visible de la iglesia, cuya corte que aquel se ejercia sin retribución alguna, por
formaban. Mucho tiempo necesitaron para considerarse como una carga impuesta á los
sobreponerse en autoridad á los obispos. ciudadanos.
Hoy dia es incuestionable su carácter. Po- Para que una sociedad estó hien organiza-
seen el derecho de elegir el papa, derecho que da, necesita tener empleos públicos, los cuales
gozaban antiguamente los obispos, el clero y los confiere el soberano, es decir, el pueblo, si
el pueblo romano. Son como los príncipes de el gobierno esrepublicano; pero sies monárquico
la iglesia, visten de púrpura y tienen título de absoluto, dispone de ellos la buena voluntad del
eminencia desde el tiempo de Urbano VIII. An- monarca. La historia de todas épocas demuestra
teriormente gozaban el deilustrisima. la aplicación de este principio. En las .antiguás


Los obispos franceses han mirado con la repúblicas de Grecia é Italia, y en las ciuda-
mayor condescendencia esta clase de preroga- des libres que en la edad media existian en gran
tivas: mas no por eso dejaron algunos de so- parte de la Europa, se conferian los cargos por
breponerse á veces á la autoridad de los carde- eleccion. Por el contrario, en Roma, durante
nales. En el famoso concilio de Clermont, Hu- el imperio, todo dependia del amo, el cual era el
go, arzobispo de Lion, seguia en primera línea único árbitro de la provisión de los empleos. A




CARGO. -179-· CARGO.
medida que la monarquia en Francia se fué des- la una filosófica, haciendo una rigurosa aplica-
embarazando de las trabas feudales, se declaró cion de los principios y promoviendo una re-
en actitud hostil contra el poder de las muni- forma social; la otra es práctica, teniendo en
cipalidades, sobre el cual se apoyara al princi- cuenta las dificultades y circunstancias que se
pio, y le arrebató la libertad de disponer de los ofrecen en su ejecucion, y eligiendo de dos ahu-
empleos administrativos y judiciales, convirtién- sos el menor.
dolos en oficios públicos que distribuia á su La primera es traer las cosas á su verdadero
placer. punto de vista, esto es, hacer porque cese esa


Lo que los reyes hicieron al principio su- confusion que se advierte en todas las oficinas.
jeridos de su poder, no tardaron en hacerlo por restituir á la autoridad pública lo que ~e de-
el dinero. Por el sobornosealcanzabatodo cuan- recho le pertenece, y á la industria particular
to se apetecía, y aun se crearon una multitud 10 que esde su dominio. Segun este sistema, toda
de empleos que no eran sino un cargo mas pa- vez que el carácter dominante de un car-
ra el fisco, Luis XI y Francisco 1 fueron los 010- go fuese una delegacion del poder colecti-
narcas que ~on mas descaro patrocinaron la ve- vo , resultando asi mayor fuerza y solern-
nalidad de los empleos. nielad en ciertos actos del ordeu civil, se


Ademas de los cargos públicos, verdaderas reconoceria en el ejercicio de estos cargos uua
magistraturas por las que se ejerce el poder, accion pública, y solo al soberano perteneceria
hay muchos empleos que participan al mismo el derecho de conferirlos. Por el contrario, Jos
tiempo de la autoridad pública y de la industria empleos que solo consisten en privilegios conce-
particular: es deber de algunas autoridades ha- didos á algunos para ejercer escIusivamente una
cer públicos todos sus actos, y aun algunos profesion que sin ningun peligro, y bajo la ga-
empleos muy lucrativos requieren que los rantía de reglamentosespeciales, podrian poner-
que los disfrutan estén dotados de prohi- se al alcance de todos los ciudadanos, deben
dad, capacidad y cejo: tales son los cargos de concederse á todos los que se hallen en estado
escribanos, procuradores, porteros, agentes de de aspirar á la confianza pública.
cambios &c. Está visto que bajo un gobierno La segunda solucion que se ofrece en me-
venal y corrompido, foco de injusticias, los em- dio del estado embarazoso de la fortuna pú-
pIcos de esta naturaleza mista deben adolecer blica, y de los peligros á que nos espone un
con doble razon de aquel vicio, y por mas de poder singularmente preocupado en la esplo-
un motivo pueden considerarse como propie- tacion de los intereses particulares, es no to-
dad particular. cal' al actual sistema de la trasmision (le los


Al cabo estaba reservado al gobierno re- cargos, á menos que no se pongan trabas y
voluoionario la aholicion de los oficios ministe- se hagun mejoras radicales. En efecto, to-
riales, que eran como privilegios que obstruian da reforma debe ser justa y prudente. Para
la marcha libre yprogresiva de la industria. Pc- ser justa y arrebatar q los empleados una fa-
ro el mal estribaba en las ideas y en las costum- cultad que han adquirido á gran precio de sus
hres, y sostenido por las reacciones políticas, antecesores, seria menester gravar al tesoro en -'
vobh"ja á tomar incremento. Volviéronse á es- el pago de enormes hcantidades; r en dculanto á ~""r,ll'
ta ecer las corporaciones de empleados minis- la prudencia, no pro ibe á los amigos e a mo-
teriales yaunque su nombramiento pertenecia al ral y de las públicas libertades el entregar al
gefe del Estado sin restricciones deninguna es- poder la multitud de empleos, que consti-
pecie, transmitíanse los empleos de unosenotros tuyen el patrimonio y la fortuna de muchos. Ya
por medio de contratos particulares. un gran número de ciudadanos ofrecen un
Tal era el estado de las cosas, cuando en 1816 vivo deseo de conservar ó alcanzar los me-


lapenuriadel erario obligó algohierno áconsagrar jores empleos; ¿y qué sucederia, si por Ilegal'
implícitamente lavenalidad de loscargos,por me- á los importantes cargos de procurador, nota-
diodcunaórdenquepermitialapresentacionóre- rio ó agente de cambio no fuera menester mas
comendacion delossucesores. A esta facultad se que doblegarse ante el poder, lucrar con su
atribuyen losenormesabusos introducidos en Jos independencia y enfeudar su voto?
contratos particulares sobre los empleos que Queremos firmemente que sea cual fuere
hOJ dia promueven graves debates, y que de- la marcha que se adopte tratándose de la su-
ben dar márgen dentro de poco á que se dic- presion de los privilegios, para lo cual se ne-
ten varias medidas legislativas, como ya lo ha cesita marchar por el buen sendero de las ideas
conocido el gobierno. y de las costumbres, no se det. truya lo que


Dos soluciones se presentan á esta cuestion: resta de espíritu público en la clase ciudr-




CAllLISMO.-Hace yaalgunos años que
el partido legitimista ha vuelto á conocerse en
Francia con el nombre de Carlismo, cuando
esta denominacion habia ya caido en desuso
antes del fallecimiento de Cárlos X (Veánse Le-
gitimistas.) Solo se aplica hoy á los absolutis-
tas españoles, es decir, á los partidarios de D.
Cárlos.


No ha mucho que el carlismo era podero-
so en España y representaba intereses de bas-
tante consideración: arraigado en las costum-
bres y antiguas tradiciones de la nación, ejer-
cia un poderoso influjo religioso en las clases
populares. Pero hoy dia su gefe está en Bour-
ges, sus mas firmes defensores se han someti-
do al legitimo gobierno, y solo el resto de sus
huestes pelea de vez en cuando conmas desespe-
ración que esperanza en las fragosas montañas
de una ó dos provincias.


Ciertamente este cambio tan repentino y co-n-
pleto sorprenderá ó. ciertos hombres obcecados,
que no conocen que las antiguas ideas no ¡lUC-
den adaptarse al carácter y costumbres de nues-
tros tiempos. La monarquía de los Borhones
gozaba en Francia de un ascendiente inmenso
al comenzar·el año 89, y estaba decretado que
á los cuatro años, el dia 29 de Enero (le
1793.... dominase en Francia un carácter en-
teramente opuesto.


El mismo desenlace, aunque por medios muy
distintos, que creemos escusadorecordar á nues-
tros lectores, han tenido los asuntos políticos
en España. Hace mas de un siglo que este pais
procuraba llevar á cabo sin trastornos su reor-
ganizacion interior, y habiéndola conseguido ya,
desea ocupar el puesto que le pertenece entre
las demas naciones.


La España, digase lo que se quiera, es un
pais profundamente preocupado del espíritu de
igualdad. Mantener en una nacion reformada de
esa manera las tradiciones góticas de la monar-
quía austriaca y el carácter despótico de la di-
uastia Borbónica es imposible.


Todos los elementos de esta restauracion
eran ilusorios. Largo tiempo hacia que los
pueblos de la Península participaban del
genio de la Francia, lo cual se advierte muy
claramente en las tendencias morales v en la
administracion del pais. :Mientras )~s pro-
vincias trataban de mantener en toda su fuer-
'W v vigor sus anteriores hábitos v costumbres, se


.,¡ .~


CARLIS)IO. -..180- CARLISMO.
dana, y de verdad en la representacion na- dejaba entrever la necesidad que tenian ambas
cíonal, recbazándose toda exigencia de los egois- naciones de conservar sus relaciones sociales mas
fas políticos, sedientos de oro y de importancia. bien por interés que por otra causa. Interrum-


H. CORNE, diputado. pidas un momento con motivo de la guerra
dinástica que declaró ~ la república francesa,
y de nuestra invasion para siempre deplorable
de 1808, la causa de la civilizacion volvió á em-
prender su marcha, y triunfó por la Constitucion
de 1812, pacto fecundo que reunió por la pri-
mera vez los restos esparcidos de aquella na-
cion dividida.


Está ya probado que nunca prevalecerán
las ideas é intereses que representa hoy el
carlismo. En vano intentó un rey pérfido resu-
citarlas en una época en que la violenta rene-
cion contra el poder monárquico patrocinaba to-
da clase de atentados; al caho de cinco años se
declaró protector de los mismos principios que
no hahian merecido antes sus simpatias, y fué
menester apelar al auxilio de las bayonetas es-
tranjerus para sacar/o de su prisión. Con la
ayuda de este recurso poderoso volvió á ejer-
cer el despotismo, y á los ocho años se vió obli-
gado bien á su pesar á adoptar las ideas que
hahia combatido v reconocido á la vez.


Baja al sepulcro, y los hombres que fun-
dalwn su felicidad futura en la conservación del
antiguo régimen de gohierno con todas sus con-
secuencias, se declaran en favor de su hermano.
Los vagamundos y ociosos que vivian ti costa
de la caridad funesta de los claustros, los ladro-
nes que traficaban con la fortuna y la concien-
cia pública, los conservadores enemigos de ta-
da reforma y las pro, incias mas interesadas
en la conservación de sus privilegios, toda esta
amalgama de una naturaleza viciosa, toma al
punto las armas, y combate vigorosamente el
nuevo órden de cosas que se iba á establecer.


La empresa era dificil y peligrosa. Para oh-
tener siquiera un preludio de buen éxito, de-
hia ese partido haber comenzado por horrar
desde luego, no solament.e los actos, sino hasta
la memoria de los ultimas veinte años; perse-
guir y arrancar de raiz del cuerpo social las
ideas, las tendencias y las necesidades nuevas:
adquirir nuevos tesoros que pudieran reempla-
zar á los que producia la América emancipada
ya, y alimentar la ociosa vanidad de los gran-
des, las prodigalidades de la corte y las dilapi-
daciones de los favoritos; restablecer los con-
ventos. que pudieran mantener á los ociosos que
á su sombra vivian sin turbar así la pública
tranquilidad; volver á encender las hogueras de
la inquisicion para inspirar un saludable terror
á los filósofos y hereges; destruir todas las me-
joras que se habian introducido en la adminis-




CASTAS.-La diferencia que hay entre las
palabras casta y clase, es que la primera indi-
ca cierta distincion en las condiciones sociales,
resultado de la diversidad de las razas, al paso
que la segunda espresa el mismo hecho, resul-
tado de las instituciones políticas. Por eso la
aristocracia antigua, que era oriunda de las ra-
zas germánicas que subyugaron la Galia y es-
clavizaron á los galos-romanos, constituian una
casta por escelencia. Por el contrario, la ciuda-
danía actual, cuyo orígen es idéntico al del res-
to del pueblo, aunque con una coudicion so-
cial muy diferente, forma una clase v no una
casta, Por lo domas, esta distincion o) es pura-
mente filológica, porque casta y clase son una
misma cosa en sentido político ó social. Los in-
convenientes que presenta la una los ofrece tarn-
hien la otra, y ambas acarrean las mismas con-
vulsiones, los mismos estragos y catástrofes.


El origen de las castas se pierde en la no-
che de los tiempos. ¿Son, pues, el resultado ló-
gico, natural y por consiguiente forzoso de las
necesidades de la civilizacion? ó ¿son el testimo-
nio de alguna turbulencia, de alguna emanci-
pacion que nosotros ignoramos? ~fucho tiem-
po hace que los publicistas andan discordes en


CASTAS: -181- CASTAS.
tracion y en la hacienda; suprimir el comercio esta cuestion, y todavía no la han podido re-
y la industria por estar en manos de los revo- solver. Parecia natural que no fuera dudosa
Jucionarios; aislar á España política, intelec- para los que aceptan los principios democráticos
tual y comercialmente del resto del mundo; re- y no retroceden ante sus consecuencias lógicas.
chaz~r todas las ideas emitidas por los sabios No es estraño que al examinar un punto ais-
y los liberales politices para la prosperidad de lado de lahistoria, veamos que han existido ra-
la agricultura; finalmente, restablecer lo pasa- zas de tal manera embrutecidas ó envilecidas,
do para anular lo presente y asegurar el por- que se ha tenido por muy útil el que hayan si-
remr. do dominadas por otras razas mas valerosas.


Por lo demás, el gefe de este partido no des- ¿Pero en qué consistia la degradaciou de las
confiaba del fatalismo cstremado de su situa- unas y la superioridad de las otras? ¿Y esta di-
cion « Para gobernar bien á España, dccia pu- ferencia seria tal vez primitiva?
blicamente, es necesario suprimir el comercio La raza humana es una, segun la tradicion
y diezmar á todos los comerciantcs.» Por eso cristiana. Cain y Abel fueron hijos del primer
rué la guerra civil tan necesaria: los facciosos hombre, estimados uno y otro de sus padres v
sembraban el espanto y la desolacion por todas del Ser Supremo. El corazon del primero es:
partes, y confiscaban las propiedades de los ha- taba henchido de orgullo, y mató á su hermano:
bitantes de las provincias ocupadas por sus tro- este fué el principio de la aristocracia.
pas, que no contribuian al buen éxito de la Por el contrario, segun la tradición bráhmi-
causa. Estas propiedades las repartió entre los ca, el género humano se dividió en cuatro cas-
suyos: la senda que se trazó para subir al tro- tas principales: la de los hrahmas, que son ver-
no era una senda espantosa, regada con la san- ' daderos hijos de Brahmn; la de los Chativas,
gre de sus conciudadanos y el resto de sus for- compuesta de negociantes, artesanos, soldados
tunas. Por ultimo, se vió obligado á volver &c.: la de los Su.lras, comprendiendo ú los la-
<.Í pasar la frontera, vencido, fugitivo, aban- hradores , trabajadores &c.; finalmente, la de
donado de todos, llevando consigo las mal- los Parias, proletarios, turba de miserables sin
die.iones del pueblo y el porvenir de la menar- medios de subsistencia, turba reprobada, im-
qUla. pura. La primera de estas castas es superior éÍ.


E. Dt:"CLERC. las demás, por ser oriunda de Brahma, mien-
tras las castas inferiores forman las partes in-
feriores de su divino cuerpo.


Segun la tradición cristiana, las castas de-
hieran su origeu ú un hecho violento; y al con-
trario, segun~la Iradicion indiana esta forma
social es de institución divina. De afluí dimana
que las sociedades cristianas aspiran sin cesar á
la unidad, á la igualdad: mientras que las m al
constituidas poblaciones indas, malabares y cis-
gangéticas están encenagadas en una vergonzo-
sa inmoralidad.


Sin embargo, esta idea de la divinidad de
las razas se ha perpetuado al través de los siglos
y todavía rije en gran parte del mundo. En Fran-
cia, hace dos siglos que un diputado noble de
los Estados generales decia al príncipe hablando
no del pueblo, sino de la clase media de los no-
bles de hoy dia; estos son los que desconocen
su condicion y toda clase de deberes, y quieren
compararse á nosotros: comparan vuestro esta-
00 con una familia completa de tres hermanos.
¡Cual sería nuestra condición si fueran ciertas
estas palabras! Cada cual conoce que no pue-
de compararse con nosotros.... hacedlos entrar
en sus deberes, señor, reconozcan para que he-
mos nacido y la diferencia que hay.....


La ciencia moderna ha dilucidado comple-




E. Dl'CLEBC.


CASTILLA (COXSEJO DEj.-Con este nom-
bre ha habido en España hasta nuestros días un
Consejo ó mas bien un tribunal superior divi-
dido en tres jurisdicciones. Las leyes del rei-
no de Castilla, desde el tiempo de la conquista
oc Granada, eran comunes á todas lasprovincias
de la rnonarquia, esceptuando sin embargo las
provincias vascongadas, el Aragon, el reírla de
Valencia y el principado oe Cataluña, que con-
servaba sus leyes y fueros particulares. ¡'Y.
fL"ERO.) El consejo real de CastilIa abrazaba to-
das las comarcas que dependían de la corona
del mismo reino. La provincia de Madrid era la
que formaba la primera de estas jurisdicciones:
los alcaldes y tenientes en Madrid juzgaban en
primera instancia los pleitos, y cuando se reque-
ría la apelacion, acudiese al Consejo de Castilla.
Las otras dos jurisdicciones estaban divididas
por el Tajo: todo el territorio comprendido des-
be la parte sud del rio hasta el Meditcrraneo,
esceptuando el reino de Valencia, pertenecía á
la chancilleria de Granada; v á la de Valladolid
estaba sujeto todo elpais sit~ado al norte del río
yal nordeste de sus manantiales. hasta las fron-
teras de Alava y Navarra. Ambas jurisdicciones
ó chancillerías tenian el título de suprema; pe-
ro en ciertos casos revisaba sus fallos cierta sa-
la del Consejo, que juzgaba en última instan-


CASTAS. -182- CASTILLA.
íamente la cuestión del origen de las razas unidad con la inmovilidad? Creo que 10:4
humanas. Ya no queda duda que todas sin es- pueblos de la Union americana no forman cas-
cepcion tienen un mismo origen. Sea cuales fue- tas ¡Qué sociedad ha habido que se haya lan-
ren su conformacion, su color ó el genio parti- zado con mas cnerjia en la carrera de la civi-
cular de los diferentes pueblos que cubren la su- lizacion! En nuestro pais el espíritu de igual-
perficie del globo; sean cuales fueren las circuns- dad ha estado durante catorce siglos en lucha
tancias particulares que parezcan indicar su ori- abierta contra las castas nobles. Cincuenta años
gen diferente, lo cierto es que todos se refieren hace que tuvieron que sucumbir ante ese po-
par una íiliacion manifiesta á un tronco comun. del' colosal, y la civilización se ha desplegado
Está averiguado que todas las variedades que con incomparable vigor. Volvamos la vista al
se observan en los seres humanos, constitu- Asia. Allí por el contrario, las inmensas pobla-
yen un hecho relativo y noprimordial, produc- ciones que baña el Ganges están divididas en
to de circunstancias conocidas ó desconocidas, castas diferentes. Han soportado el peso de to-
que han favorecido ó comprimido el desarrollo das las conquistas, y en la actualidad los cien
de la civilización. El negro mismo, cualesquic- millones de almas que las componen sufren el
fa que sean los caracteres de su ser físico ó mo- yugo de veinte mil agiotistas forasteros.
ral, es oriundo de una raza blanca en su origen, En rcsúmen, las instituciones de las castas
modificada por las influencias del clima y de es una ofensa al principio ó al hecho . rirni-
sus habitantes. Esto está demostrado por la dis- tívo, si se quiere, de las razas humanas; ultra-
cusion lógica, y ya es un axioma. ja á la dignidad del hombre en sus mas vi-


Infiérese de lo espuesto que la tradición vos sentimientos, y favorece la civilización apro-
cristiana es verdadera en este sentido, y falsa la vechándos« de las luchas sangrientas y doloro-
tradicion indiana. Pul' consiguiente, no hay na- sas: por eso las castas deben desaparecer en
da legítimo y verdadero sino 10 que tiende al la formacion progresiva de las grandes nacio-
establecimiento de la unidad, es decir, á la na/idades, en la restauracion de la unidad. :r.
izualdad. Clase, Nobleza, &e. &c.
, No obstante, algunos discípulos póstumos !
de Grocia y Hobbes objetan en favor de las cas-
tas que han favorecido el desarrollo de ID civili-
zacion, y esto es una verdad. De la lucha de los
plebeyo; contra los patricios resultó la libertad
romana. y en nuestros dias la revolución fran-
cesa es el producto de la reacción de las razas
vencidas contra las razas conquistadoras.


¿Vera qué es mas admirable en esto? ¿la
lucha ó los resultados de la lucha? ¿el esfuerzo
de los oprimidos, ó la violencia de los opre-
sores? ¿Y si ensalzamos la victoria de Jos que
restablecen la igualdad, no se nos puede acu-
sar de sofi.sticos al justificar la victoria de los
que la hahian destruido? ¡Aberracion singular
que dá márgen á que el entendimiento estrañe
cosas que la razon condena! Maquiavelo con su
pofunda sagacidad fué el primero que reveló Jos
beneficios que debian producir las turbulencias
de la república romana. Pero ~Iaquiavelo ha-
blaba de una república dividida en dos parti-
dos, el de los grandes y el del pueblo; y al ob-
servar que todas las leyes favorables á la liber-
tad nacian de la oposición de ambos partidos,
tUYO mucho cuidado en no atribuir la causa á
la supremacía de la nobleza.


finalmente, ¿qué diremos de estos mismos
hombres que tomando la causa por el efecto,
consideran el origen de las castas como uno de f
los medíos oc la civilizaoion, y confunden la




CASUS FOEDERIS. -183- CATEGORIAS.
cia. Esta sala ó cámara se llarnaha el Consejo doseviese amenazadapor sus enemigos. La Puer-
de los mil y quinientos ducados, porque los que ta por su parte, para hacer la obra protectora
apelaban á ella estaban obligados á librar de mas meritoria, se comprometió á cerrar los
ante mano mil y quinientos ducados. Dardanelos á todos los buques de guerra, es-


En fas ciudades principales de cada jurisdic- cepto los rusos, cuando el gabinete de S. Pe-
cion habia una audiencia que juzgaba en pri- tesburgo lo juzgase conveniente. Se vé, pues,que
mera instancia: las mas célebre eran las de Se- la apreciacion del casus [cederis se deja al ca-
villa, compuestade cinco magistrados y un pre- pricho de la Rusia, que siempre tendrá dere-
sidente, sufragánea de la chancillería de Gra chopara declarar, cuando convenga á su miras,
nada, y la audiencia de Galicia, que dependia de que ha llegado el momento de prestar su pro-
la de Valladolid. Estas audiencias ó salas solo teccion invasora.
debian conocer--y juzgar los delitos que no Del mismo vicio adolecen todos los trata-
merecían pena capital. Para cada chancilleria dos que concluye la diplomacia monárquica. Co-
hahia una sala compuesta de cuatro alcaldes mo no existe (Y. ALIANZAS) ningun poder su-
llamados alcaldes del crimen) ademas del cor- perior capaz de obligar á los tronos á que cum-


regidor y un teniente, la cual se denominaba plan sus obligaciones de buena fé, cada cual la
tambien quinta sala del Consejo, y juzgaba en interpreta á su manera, segun lo exijen sus in-
materia criminal. Finalmente, el real y supremo tereses y sus fuerzas. Esto es un estado anó-
Consejo de Castilla era una especie de consejo de malo que durará hasta que se apliquen los prin-
Estado consultivo en todas materias, al cual se cipios democráticos á las relaciones inter-na-
remitían todos los espedientes para corregir los cionales ..
abusos, tanto del órden civil y judicial, como J. B.
los del orden administrativo.


C. RmIEY.


CASTILLO.-tos Castillos de la edad me-
dia eran verdaderas fortalezas. La Francia feu-
dal estaba cubierta de ellos; pero en España
no habia tantos, porque el monarca se oponía
á que se construyesen.Y segun un autor grave,
de aquí dimana el proverbio de {aire des
c~wteaux en Espagne, (1) hacer castillos en el
arre


CAS[S ];'üEDERIS.-Cuando un tratado
contiene cláusulas cuya ejecución depende de
un acontecimiento cualquiera, se llama este
acontecimiento en lenguaje diplomático casus
[auleris.
. Primer ejemplo: por el tratado de 22 de abril
y 18 de agosto de 18:34, llamado el tratado dc
la cuádruple alianza, se comprometió el gobier-
no francés á prestar toda clase de recursos al
gobierno español, cuando este los necesitase. A
poco entró D. CárIosen España y la guerra civil
desoló toda la península. Esto era, segun pa-
rece, el casus (cederis del tratado; pero el ga-
binete de las Tullerias juzgó debia observar
otra marcha política, y no prestó los socorros
estipulados. . •


Segundo ejemplo: pOl' el famoso tratado de
Unkiar-Skclessi, celebrado entre la Rusia y la
Puerta Otomana, la primera dc estas dos po-
tencias secomprometióá protejer á laotra, cuan-


--


(1) Salvaing, de las costumbres de feudales.


CATEGORIAS.-Es una espresion dellen-
guaje escolástico, que desde la reaccion de l8!!)
figura en el de la política.


Apenas volvieron los Barbones á ocupar el
trono de Francia después de la batalla de Wa-
terIoo, cuando Jos partidarios del nuevo órden
de cosas, y aun el mismo monarca, creyeron que
una inmensa conspiracion babia vuelto á traer
á Bonapurte. De consiguiente, era indispensa-
ble aplicar á los conspiradores el condigno cas-
tigo, porque la Europa lo quería asiv Por la
declaración que Luis XVIII dió en Cambray,
prometió serian castigados los culpables, y ape-
nas entró en la capital, dio orden para que se
llevara el efecto la proscripcion, cometiendo este
asunto al celo del ministro de la policia Fou-
che, duque de Otranto. Este hombre se halla-
ba entonces en una situacion singular: como re-
gicida fué ministro de Napoleon durante los
cien dias; por tanto, era el blanco de la saña
y odio de los mas acérrimos realistas. y cono-
cia la necesidad en que estaba de captarse su
benevolencia. No contento con haber aproba-
do la asignaeion de ciertas pensiones pagadas
de" los fondos de la policía á los cabecillas de
mas nota de la facción del pabeIlon :Marssan,
iba á presentarles en holocausto el un gran nú-
mero de patriotas y bonapartistas. El consejo
recibió muchas listas de proscriptos redactadas
tanto por Fouché como por los ministros de
las potencias, y en ellas se leian los nombresde
mas de cien individuos. Al cabo de muchos al-
tercados y debates se redujo á :)7 el número de




CATEGOIUAS. -184- . CATEGORIAS.
los desterrados. Diez y nueve se pouian á dis- rio llevó á la Cámara 'un proyecto de amnis-
posición de los consejos de guerra, y los restan- tia que confirmaba pura y sencillamente el de-
tes debían recibir la orden de salir de Paris en creto del 25 de Julio. Este proyecto se sorne-
el plazo de tres dias, Esta lista Ja sancionó el tió al examen de una comision encargada tam-
rey el dia 24 de Julio de 181o, por lo cual bien de la propesicion de Labour Dennage.
se llamó este documento el decreto de 24. de MI'. de Corbiere, nombrado relator, re-
Julio. fundió el proyecto del gohierno Lajo las bases


Entretanto el gabinete Tallcyrand hahia cai- del de su colega. Declaraba dignos de sufrir
do por moderado, y rué reemplazado por otro la ultima pena á todos los cómplices en la vuel-
mas realista. No contento el partido con el de- ta de Bonaparte, á los que le hubiesen facilitado
creto citado, que cerraba la puerta á nueras recursos, Ó establecido correspondencia con él
y posteriores proscripciones, reclamaha me- ó con sus agentes; y ademas todos los prefce